jueves, 11 de enero de 2018

¿El “Maestro” tendrá cola de paja o más que eso?




En una reciente entrevista, el DT de la selección uruguaya, “Maestro” Óscar Tabárez, eludió y hasta se molestó ante la pregunta directa sobre el jefe de seguridad de la selección, el torturador de la dictadura Inspector (R) Miguel Zuluaga.

«Ahora bien, el especial estado de ánimo que la jerga popular ha dado en llamar cola de paja, es precisamente una antesala de la cobardía. No es, la cobardía en sí, pero es la disposición del ánimo que va a caracterizar el decisivo minuto que la precede. Si tener cola de paja es sentirse culpable, esa culpabilidad tiene una determinada dirección: la de una actitud que es urgente asumir, y no se asume.»
Mario Benedetti, El País de la cola de paja.
En una entrevista reciente del Semanario Brecha, al DT de la selección uruguaya de fútbol, Óscar Washington “el Maestro” Tabárez, acerca de su trayectoria e histórico trabajo en la selección, además de temas de actualidad sobre el fútbol uruguayo, se le preguntó directamente acerca del jefe de seguridad de la selección, el reconocido represor y torturador Inspector (R) de la DNII Miguel Zuluaga. ¿Será que tiene cola de paja, como de hecho muchos la tienen en Uruguay? o ¿será mucho más que eso?
Ante lo cual, “el Maestro” respondió con negativa y de forma molesta: “No es un tema para una entrevista deportiva, discúlpeme. Si usted me dice que me va a hacer una entrevista y me va a preguntar de Zuluaga yo le digo que esa pregunta no la haga, si no, no le doy la entrevista. Es así, lo veo así y se lo digo”

No es un tema prioritario

Incluso ante la repregunta de las periodistas, en varias oportunidades, Tabárez volvió a responder con negativa y señaló que nunca habló con Zuluaga del tema y que no es un tema prioritario: “Usted lo da como muy posible, yo no, si no, no estaría acá. Además es una persona de este grupo de trabajo, no le puedo contestar la pregunta. Si están las denuncias y todo, en algún momento se sabrá la verdad. Entonces, no pretenda… No me hace mucha gracia que se acerquen a mí para poner en entredicho a alguien que es componente del grupo de la selección y ha estado con la seguridad -no sólo con nosotros sino desde antes-, ha cumplido a cabalidad y el relacionamiento es muy bueno. No lo puedo hablar públicamente porque no lo he hablado con él, no es un tema prioritario.”. Llegando a relativizar sobre el tema: “Y él sabrá la verdad. El dar por hecho algunas cosas va por quien lo dice, yo no lo hago”
En otra repregunta de las periodistas: “¿Usted cree que esto no es así?”, Tabárez reiteró su negativa: “No, yo no le contesto la pregunta, no me haga decir cosas que no dije. No es un tema. Me siento usado en este momento, como que la gente que cree eso a través de usted quiere sacar una ventaja. Yo, si usted es gentil, eliminaría la pregunta, porque la respuesta que dé va a ser interpretada. Algunas veces esquematizan, pasan a las redes y a veces salen cosas que uno no dijo”

La verdad de los torturados

“Él sabrá la verdad”, pero la verdad también la saben los torturados, los familiares y las organizaciones de DDHH que han dado las pruebas en la justicia y públicamente, del accionar como represor y torturador de Zuluaga. En el país de la cultura de la impunidad, es más fácil mirar para otro lado, hacerse el distraído y eludir responsabilidades.
Zuluaga es denunciado en 2011 ante el Juzgado Penal de 17º Turno a cargo del juez Carlos García Guaraglia, por varios ex militantes de la UJC, también aparece en la recopilación del historiador Álvaro Rico, vinculando a Zuluaga con operativos de represión contra la UJC.
Luis Libschitz., ex militante de la UJC y torturado por la DNII, donde revistaba Zuluaga, manifestó públicamente: “Con el paso de los días, sobre todo en la noche, iba viendo el movimiento y escuchando los nombres de los policías y fui identificando a alguno (…) Había gente de plantón a los que les pegaban, los pateaban, y los llevaban a hacerles submarino en una habitación contigua (…) A Zuluaga lo vi con la gente que estaba de plantón en el salón grande. Estaba entre los policías que venían a buscar gente. Yo no tuve contacto con él pero sí lo vi a los gritos, a los empujones. Hasta donde yo vi, venía a presionar a la gente que estaba parada previo al interrogatorio: ‘Che, aflojá que está todo el pescado vendido, no te hagas lastimar, que te van a matar’, bien de patotero (…) “Es notorio y hace muchos meses que lo comento, y me consta que otra gente que participa en Crysol lo ha visto”

¿Cola de paja o más que eso?

Todas las enseñanzas “éticas” del trabajo del “maestro” en la selección, en cuando a compromiso, solidaridad y deportividad, se van al tacho con todo esto. Nadie como Tabárez debe saber de la responsabilidad que tienen las figuras relacionadas con el fútbol, en la sociedad uruguaya. Y más que eso, o que transmite su particular perfil de técnico de fútbol, que tanto intenta transmitir en cuando a “valores”.
En la actitud molesta cuando se le pregunta por este tema, se refleja que no asume la responsabilidad ética que naturalmente le toca, por el trabajo que eligió asumir. Incluso, la forma prepotente, irritable y desdeñosa en la que contestó sobre el tema, lleva a pensar que ni siquiera siente culpa por trabajar y avalar trabajar con un represor y torturador de la dictadura, sabiendo que por su posición en la AUF como DT de la selección, la permanencia de Zuluaga no se sostendría sin su aval.
Eso es más que cola de paja, eso es la aceptación tácita y el reflejo directo de una cultura de la impunidad y la reconciliación, que no ven como problema, no le importa, el convivir con criminales de lesa humanidad, que permanecen absolutamente impunes por sus atrocidades. En un país donde de los centenares de represores responsables directos de los crímenes más atroces de lesa humanidad permanecen impunes, ya que solo una ínfima parte fueron juzgados y condenados (bajo condiciones de detención con diversos privilegios), donde todavía se oculta el destino final de la mayoría de los cerca de 200 desaparecidos uruguayos bajo el Plan Cóndor, en un país donde la mayoría de los crímenes de tortura, violación, asesinato y todo tipos de crímenes que cometieron los represores de la dictadura permanecen impunes.
Lamentablemente, una persona tan prestigiosa e influyente en la opinión pública como Óscar Tabárez, decepciona con esta actitud, reforzando la cultura de la impunidad que ensombrece al país ya desde hace décadas, desde la salida de la dictadura y el Pacto del Club Naval. Tenga cola de paja, que en un Uruguay hay muchos de esos, o algo peor: ser indiferente y tolerar la impunidad reinante ante los crímenes de lesa humanidad de la dictadura, una u otra postura significa ser parte y reforzar la cultura de la impunidad y la hipocresía que hay en el Uruguay contemporáneo.

¿Quién es Miguel Zuluaga?

Miguel Zuluaga fue subcomisario en la DNII (Dirección Nacional de Información e Inteligencia), durante el periodo de la dictadura en Uruguay. Le decían “el Zulu”, y es reconocido por varios ex presos como uno de los torturadores, en la sede de la DNII, en el periodo que va de 1974 a 1976. Zuluaga era miembro del llamado Departamento IV de la DNII, que se encargó de la represión contra la Regional I de la UJC.
En la denuncia del año 2011 presentada ante el Juzgado Penal de 17º Turno, se lo vincula a la llamada “Operación Morgan”, donde se registran desapariciones, torturas y violaciones.

Sebastián Artigas

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