jueves, 18 de enero de 2018

El conflicto del campo y una perspectiva desde los trabajadores




En Uruguay estamos acostumbrados a que en el verano no se destacan conflictos importantes, al menos en los últimos años. El comienzo del 2018 parecía estar en éstos marcos. Con una temporada turística récord, los empresarios del sector y la ministra Kechichian desfilaban contentos por los medios de comunicación. Sin embargo irrumpe en la situación nacional el conflicto del campo y Tabaré Aguerre renuncia a su cargo. Una perspectiva desde la izquierda y la clase trabajadora.
La movilización del día lunes tuvo un importante despliegue de tractores, camionetas, y hasta avionetas en distintas localidades del país. Exactamente en nueve departamentos. Mientras tanto, el gobierno convocaba a la residencia presidencial a las gremiales agrarias.
Como hemos informado en este mismo medio, el sector rural realizó reuniones en distintos departamentos para recoger las demandas de los participantes. Los problemas de rentabilidad es lo que más se hace escuchar, consigna tomada por casi todas las capas de este sector movilizado. En correspondencia con el programa de reivindicaciones que desde siempre levantan las gremiales patronales del campo. Entre sus principales reclamos está el “costo” de los aportes patronales a las jubilaciones de los trabajadores (pagos al BPS), el “costo” del estado, la baja del precio de los combustibles, piden devaluación quejándose del atraso cambiario (en línea con la ARU que viene pidiendo que el dólar pase a 35 pesos), entre otras.
El inicio de este movimiento fue supuestamente a través de mensajes de whatsapp que daban cuenta de una postura enfervorizada y antiobrera. Por ejemplo con las propuestas, luego más de una vez discutidas en las reuniones de este sector, de bloquear los accesos a las grandes ciudades e impedir el ingreso de alimentos. Esto sería una medida de lock out patronal, en contra de la clase trabajadora, sintomático para darse cuenta quienes llevan la voz cantante en este “movimiento”. En reuniones posteriores decidieron confluir nacionalmente en una asamblea del sector el próximo 23 de enero, pero antes ya se hicieron sentir manifestaciones en las rutas y medidas llamadas “tractorazos” en distintos puntos del país.
Las apelaciones que también se hicieron escuchar contra el PIT-CNT no parecen darse por su rol de contención política del movimiento obrero y su alianza con el gobierno, sino más bien expresan un sentimiento reaccionario contra la organización de los trabajadores. Debemos recordar el caso del peón rural en Salto que fue azotado con un rebenque por reclamar sus derechos. Es que para la gran patronal agraria “el mejor sindicato es el que no existe”.
La situación de conflicto del campo tuvo al Partido Nacional como uno de sus primeros adherentes. Es que después de más de una década de gobierno y hegemonía frenteamplista, al calor de la victoria de las derechas en el continente, los blancos piensan que esta es su hora. Sin embargo la actual situación encuentra al partido de Oribe hundido en su propia crisis entre disputas de poder y acusaciones de corrupción.
El movimiento de conjunto se destaca por su heterogeneidad, pero queda claro quienes llevan la voz cantante hasta ahora. Como los que hablan contra el “costo del estado” y el bendito “atraso cambiario”, en los discursos también se manifiesta el desprecio de las grandes patronales por la carga social que representa mantener a sus peones en regla. Este es uno de los “costos” del estado. Es que en el campo, aún existen condiciones en las grandes haciendas que se reducen casi que a la servidumbre.
Todas estas son demandas históricas de sectores medianos y grandes ligados a la ganadería terrateniente, pero también responden al reciente fenómeno de la soja y la producción transgénica y también de la forestación. Cabe destacar además la adhesión de sectores patronales del transporte de carga, que recientemente asesinaron a un dirigente sindical y que públicamente los trabajadores del sector han denunciado una política de sicariato por parte de las patronales buscando amedrentar a los trabajadores.
Por otro lado están los pequeños productores y colonos de la tierra con importantes dificultades para llegar a fin de mes, pero sus necesidades se diluyen o se entremezclan con las de los grandes.
Es cierto que la política de los 13 años de gobierno frenteamplista tendió a desincentivar la producción familiar y de los pequeños propietarios, para dar rienda suelta al proceso de extranjerización de la tierra más imponente en la historia del Uruguay. Del total de las 16 millones de hectáreas de tierra productiva en nuestro país, aproximadamente el 60% de la propiedad se encuentra en manos de sociedades anónimas extranjeras. Mientras tanto, como bien denuncian el colono Gabriel Arrieta y Álvaro Jaume, el proceso de despoblamiento del campo se ha acelerado, favoreciendo aún más la concentración de la tierra.
Una política que ha beneficiado a los grandes terratenientes del Uruguay y a las multinacionales que con los precios de las materias primas de la década pasada han llenado sus arcas. Ahora, muchos de esos sectores subidos al caballo de las demandas de los pequeños y medianos productores, pujan por mayor rentabilidad.

Los costos electorales para el gobierno

Ante esta situación el gobierno ha recibido algunos coletazos, la crítica inicial de todo este sector al Ministro del MGAP Tabaré Aguerre y la difusión de su presentación de renuncia seguido de la aceptación por parte del poder Ejecutivo de la misma, es un índice de la repercusión política que empezó a tener este conflicto, si bien el gobierno quiso aclarar que no tuvo relación con este conflicto.
Pero esto no solo puede tener repercusiones inmediatas. Desde el punto de vista de la dinámica de clases del conflicto y su posible repercusión electoral, el gobierno mira con preocupación este problema. Ya que una de las claves del Frente Amplio para mantenerse en el poder es seguir desarrollando bases de sustentación en el interior del país. Ante el actual conflicto, es un riesgo real que los sectores medios de las ciudades del interior viren hacia un apoyo a las demandas del agro.
Podemos decir que la hegemonía del ciclo frenteamplista se basa en su fortaleza en su bastión (Montevideo y zona metropolitana), y una creciente llegada al interior explicado por su posición de partido de la gestión estatal, un rasgo que lo emparenta a la función histórica del Partido Colorado.
Mientras tanto, la oposición de derecha intenta polarizar con el gobierno alrededor del conflicto, buscando erosionar su apoyo social.
Ante la situación no tan alentadora aún para la vuelta del Partido Nacional al gobierno, su propia base social ve una buena oportunidad para lograr mejores concesiones por parte del gobierno, evitando tener que esperar el supuesto triunfo blanco.

La salida es con el movimiento obrero

Ante la situación de pauperización de pequeños productores y la situación de despojo que vive el trabajador rural es necesario que desde las organizaciones de la clase trabajadora se levante un programa nacional de emergencia que contemple la demanda de las capas bajas del agro. La salida de fondo a la extranjerización de la tierra y la proliferación del monocultivo de la soja y los transgénicos vendrá de la mano de un plan de impuestos progresivos a las grandes fortunas, créditos baratos a los pequeños productores y colonos, la organización de los trabajadores rurales y el respeto de sus derechos y salarios dignos. La producción de alimentos debe estar no al servicio de la ganancia del agro negocio y los grandes hacendados del Uruguay, sino al servicio de los trabajadores y el pueblo pobre. Es necesario terminar con la especulación alrededor de los alimentos para el consumo popular, hay que eliminar el monopolio de las grandes superficies e ir hacia almacenes populares controladas por las organizaciones de trabajadores.
La única salida es que los trabajadores del campo y la ciudad se unan, pero a la vez diferenciados tanto de las patronales rurales como del gobierno. Lo que ahoga a los pequeños productores es la gran propiedad terrateniente, no solo la extranjera sino también la local (como toda la historia del país). Así como las políticas de los gobiernos, que nos mete la mano en los bolsillos tanto al pequeño productor como a los trabajadores rurales y urbanos, en beneficio del gran capital nacional y extranjero. La unidad de los trabajadores rurales y urbanos, junto a los pequeños productores y los colonos, unidad independiente no solamente del gobierno, sino también de las patronales de la ciudad y el campo.

Damián Recoba
Sebastián Artigas

miércoles, 17 de enero de 2018

El pensamiento de Lenin




En este programa de Escuela de Cuadros, Néstor Kohan presenta el pensamiento revolucionario de Lenin a partir de su libro "Lenin, la pregunta del viento"

Visita del Papa. Represión policial y detenidos en la Marcha de los Pobres en Santiago

Como ya es habitual en el Estado policial chileno, en el marco de la misa que el Papa Francisco realizó por la mañana en el Parque O’Higgins de Santiago el 16 de enero, la Marcha de los Pobres fue duramente reprimida por Fuerzas Especiales de Carabineros. Por lo menos 30 personas fueron detenidas.
La Marcha de los Pobres fue convocada por un conjunto de organizaciones sociales y políticas con el fin de expresarle al Papa que “Han pasado 30 años desde que Juan Pablo II visito nuestro país, en plena dictadura cívico-militar, donde el pueblo chileno protestó para manifestarle al sumo pontífice que la democracia había sido pisoteada por la bota militar, asesinando, torturando y haciendo desparecer a cientos de chilenos y chilenas. Hoy con la venida de Francisco I, nuevamente protestaremos para evidenciar, que nada ha cambiado en estos 30 años, que continúa la pobreza en las calles, nuestros ancianos y ancianas viven con pensiones indignantes producto del sistema de AFP impuesto por la dictadura, con la complicidad del gobierno electo y que día a día los mata lentamente”.
Los manifestantes de la Marcha de los Pobres indicaron que “Los movimientos sociales de clase y en lucha, no somos parte del show de estos grupos de poder que se unen para demostrar su poder, no seremos partícipe de esta mentira que quieren hacerle ver al mundo entero, no queremos ser cómplices de estas falsas décadas que algunos le colocan como avances democráticos desde sus oficinas de gobiernos, centros de estudios y sus partidos políticos”.
La concentración de la Marcha de los Pobres, tal como lo informaron los convocantes, se agrupó en Avenida Vicuña Mackenna y Avenida Grecia, a unas 15 calles del Parque O´Higgins donde el Papa efectuó su liturgia en la capital del país andino. El objetivo de la Marcha de los Pobres era llegar hasta la misa. Sin embargo, una vez más, las Fuerzas Especiales de Carabineros reprimieron con brutalidad repetida a los manifestantes. Mientras eran golpeados, recibieron el baño químico de los gases lacrimógenos y los carros lanza-aguas, que lo menos que contienen es agua, toda vez que su composición porta elementos nocivos jamás informados a la opinión pública. Cuando los manifestantes recién lograron iniciar la marcha, alrededor de 30 personas fueron detenidas.

Perdón, pero no tanto

Durante la mañana en La Moneda el Papa se refirió a los innumerables casos de pedofilia clerical, indicando que “No puedo dejar de manifestar dolor y vergüenza por el daño a los niños por parte de los miembros de la Iglesia”. No obstante, un rato después, en la misa que ofreció en el Parque O’Higgins, Francisco I estuvo acompañado del mismísimo obispo de Osorno, Juan Barros, acusado probadamente de ser testigo directo de los abusos sexuales del sacerdote Fernando Karadima. De hecho, a la llegada del Papa a Santiago de Chile, el 15 de enero, el movimiento de laicos católicos de Osorno que luchan por la remoción del obispo Barros, junto al cura obrero Mariano Puga y comunidades de base de cristianos por la liberación, también fueron reprimidos en el centro de la metrópolis del país andino.

Lo de fondo

El Papa Francisco, con el objeto de mantener los equilibrios dentro del laberinto y pugnas intestinas de los grupos de interés en la Iglesia, y a contrapelo de la comunidad católica de la sureña región de Osorno, nombró como obispo de esa ciudad al sacerdote Juan Barros, quien ha recibido hasta golpizas de los feligreses por su complicidad en los abusos sexuales cometidos por el cura Fernando Karadima. Al saber de su designación, uno de los principales denunciantes de los crímenes pedófilos de Karadima, Juan Carlos Cruz, señaló a la BBC que “Juan Barros estaba parado ahí, mirando, cuando me abusaban a mí. No me lo contaron, me pasó”.
En esa misma línea, el ex arzobispo de Santiago, el archiconservador y derechista acérrimo, Francisco Javier Errázuriz Ossa, fue nominado por el Papa Francisco como uno de los poderosos miembros del Consejo de Cardenales, colaboradores directos en el gobierno del Vaticano. La situación privilegiada de Errázuriz Ossa respaldó la designación del antipopular obispo de Osorno en Chile y la garantía política requerida por el número uno de la Iglesia Católica en Chile, Ricardo Ezzati, para presentar sus querellas contra los sacerdotes jesuitas del país andino José Aldunate, Mariano Puga y Felipe Berríos, por su condición de ardientes militantes de la Iglesia de la opción por los pobres y del Cristo de los condenados/as de la Tierra.
Todavía el Papa debe visitar Temuco, en la región de La Araucanía. Allí, como en la región del Biobío, se encuentran las expresiones más intensas y orgánicas resistencias anticapitalistas del pueblo mapuche. La visita de Francisco a Chile aún no termina.

Andrés Figueroa Cornejo

lunes, 15 de enero de 2018

Indicadores de salud de Cuba: ¿apuesta social o muestra de éxito de un modelo económico?


Se viene el tractorazo




El sector rural en conflicto con el gobierno anunció que implementará un tractorazo el 15 de enero en reclamo por su rentabilidad.

Según el diario El Telégrafo de la ciudad de Paysandú, el movimiento ruralista autodenominado “independiente”, que en los últimos días había anunciado medidas de bloqueo, llevará a cabo un tractorazo el próximo 15 de enero, en las inmediaciones de dicha ciudad.
Este sector se había reunido en asamblea en la semana en la Asociación Rural Exposición Feria de Paysandú, quedando en hacer una asamblea nacional en durazno el próximo 23 de enero, también realizaron un mitin el miércoles en las inmediaciones de la ruta 3. Según el diario Cambio de la ciudad de Salto, hubo otra concentración con una supuesta concurrencia de más de 500 personas en la ruta 5, en las inmediaciones de la ciudad de Tacuarembó ayer jueves. También se asegura que los manifestantes realizaron una marcha vehicular a velocidad lenta hasta dentro del área urbana, lo que de hecho es un adelanto del tractorazo.
Un vocero de este grupo, Fabián Wawysiuk, declaró ante el citado medio que “es una convocatoria de los productores hacia el resto de la población de la ciudad. Ya es público el problema que estamos pasando en el sector rural y decidimos hacer una juntada para saber si el resto de la población está de acuerdo con nuestra problemática y si el problema de ellos es el mismo que el nuestro. Y ver qué acciones empezar a tomar. Desde la reunión del lunes tenemos varias propuestas”.

Pro patronal

Este movimiento es encabezado por el empresariado rural y de transporte, levanta los reclamos corporativos de rentabilidad de los medianos y grandes propietarios rurales. Entre sus principales reclamos está el “costo” de los aportes patronales a las jubilaciones de los trabajadores (pagos al BPS), el “costo” del estado, la baja del precio de los combustibles, piden devaluación quejándose del atraso cambiario (en línea con la ARU que viene pidiendo que el dólar pase a 35 pesos), entre otras reivindicaciones. Lamentablemente arrastran tras de sí a sectores de pequeños propietarios rurales y colonos, también a vecinos de la zona o sea sectores medios urbanos de las ciudades del interior del país.
Tienen el aval tácito de los dirigentes de las patronales agropecuarias de la Asociación Rural y la Federación Rural, si bien supuestamente, mantienen diferencias en cuando a los métodos anunciados de bloqueos de ruta.

Reacciones en el régimen

Las iniciativas de este sector, han provocado ya algunas repercusiones en el régimen político, con la ventilación en las últimas horas de la presentación de renuncia del Ministro del MGAP Tabaré Aguerre el pasado 21 de diciembre, si bien desde el gobierno se desmiente que esto tenga que ver con el conflicto rural.
También el autodenominado “Honorable Directorio” del derechista Partido Nacional dio a conocer en las últimas horas su respaldo a este movimiento.

Sebastián Artigas

domingo, 14 de enero de 2018

Belgrado y la ideológica de sus calles




Las transformaciones del exEstado yugoslavo y las repúblicas actuales se han reflejado en el nombre de sus calles. La restauración capitalista vuelve a reivindicar a los héroes de la vieja monarquía.

El dramático proceso de restauración capitalista en la República Socialista Federativa de Yugoslavia (RFSY) se cobró miles de vidas como resultado de distintos conflictos bélicos(1). De un país con seis repúblicas y dos provincias autónomas han surgido seis países y un séptimo, Kosovo, aún no reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) pero sí por importantes potencias como Estados Unidos de América (EUA), Francia y Gran Bretaña. Romper con el pasado yugoslavo y hallar una “historia nacional” ha sido una búsqueda constante de buena parte de los gobiernos y las clases dominantes de las ex repúblicas yugoslavas.
En Serbia se ha trabajado para “escribir” un pasado que acuerde con el presente. Buena parte de la historiografía serbia se ha preocupado, en la última década, por “redescubrir” el aporte que el reino de Serbia le habría hecho a la Triple Alianza de Gran Bretaña, Francia y Rusia durante la Primera Guerra Mundial (PGM). Pero el ejército serbio, salvo en el comienzo de la guerra, no hizo más que retroceder y terminó absolutamente diezmado, siendo evacuado por sus aliados en Grecia. En cambio durante la Segunda Guerra Mundial (SGM) las tropas partisanas (formadas por serbios y otras nacionalidades de Yugoslavia), lideradas por el Partido Comunista de Yugoslavia (PCY), resultaron vencedoras expulsando a los nazi-fascistas y venciendo a los colaboracionistas, ustashas, cetniks, domobranci etc, pero sobre esto último poco y nada se dice luego de la desintegración de Yugoslavia.
La historiografía revisionista, obviamente anti-yugoslava, se ha puesto como objetivo ignorar y deslegitimar el rol que los partisanos tuvieron durante la SGM. ¿La manera? Resaltando el rol del ejército serbio durante la PGM e ignorando lo hecho por el Movimiento Antifascista de Liberación Nacional de Yugoslavia en la SGM(2). Desde hace una más de una década desde los departamentos de historia y política de las universidades de Belgrado, Novi Sad, Nis, Kragujevac y Subotica, y también de la Academia de las Artes y la Ciencias de Serbia comenzaron a escribirse verdaderas obras de “ciencia ficción” que pretenden relatar un derrotero de heroicidad y triunfos de un ejército que, en los hechos, fue barrido de su territorio y no tuvo más remedio que refugiarse en Grecia para no ser exterminado.
Como se ha dicho arriba, el “redescubrimiento” de la heroicidad del ejército serbio durante la PGM contrasta notablemente con la ausencia de trabajos que detallen el accionar partisano durante la SGM, pero, sin embargo, la experiencia yugoslava no ha sido ignorada por cierta parte de la historiografía académica y por el periodismo afín a las clases dirigentes serbias. En las librerías y los kioscos de Belgrado pueden encontrarse distintas biografías sobre la figura de Josip Broz (Tito), líder del PCY durante la guerra y jefe político de Yugoslavia hasta su muerte en 1980. Muchas de estas obras carecen de seriedad y más bien parecen novelas policiales o románticas en donde se pretende explicitar la vida amorosa (¿cuántas mujeres “tuvo”?), develar el misterio de porqué sabía tocar el piano sí había nacido campesino y se había desempeñado como obrero fabril (algunos de estos libros sostienen que en verdad Tito no era Tito, sino que era un agente masón) o ubicarlo como un espía croata (o de Stalin o de Churchill) dispuesto a atacar y a subyugar a la nacionalidad serbia.
En definitiva la valorización del papel del ejército serbio durante la PGM, el silencio en relación al rol jugado por los partisanos yugoslavos durante la SGM y, por último, el ataque a la figura política más destacada de la RFSY pueden entenderse como parte de una propaganda tendiente a desvalorizar la “era” yugoslava y, como contrapartida, legitimar la experiencia política contemporánea, que pretende presentarse como continuadora de la “vieja tradición” nacional serbia luego de la “desviación” yugoslava.

Todas las calles conducen al capitalismo

Los cambiantes escenarios políticos, desde principios del siglo XX hasta la actualidad, han ido dejando su huella en el espacio urbano de Belgrado. Los pasajes de la monarquía a la RFSY, y de esta a la república burguesa implicaron un borrón y cuenta nueva a la hora de “rebautizar” las calles, avenidas, plazas etc.
Una vez que la RFSY dejó de existir el ajuste de cuentas con el pasado y el aggiornamento con el presente de restauración capitalista se puso rápidamente en marcha. Los nombres de las calles y espacios públicos rápidamente comenzaron a modificarse. Héroes de la resistencia partisana, contra los invasores nazi-fascistas y los colaboracionistas locales, fueron reemplazados por reyes, reinas y duques de las monarquías serbias Karadjordjevic y Obrenovic. Pero la restauración no solo implicó un contraataque autóctono, también se mudaron a Belgrado “ilustres” aristócratas rusos expulsados por la revolución bolchevique, así como a “próceres” del republicanismo estadounidense y de la revolución francesa, además de un caudaloso conjunto de artistas, científicos, políticos e intelectuales con un probado currículum burgués.
Algunas calles retomaron sus antiguos nombres previos a la RFSY, mientras que a otras les fueron adjudicados nuevos. La principal avenida de Belgrado se llama Bulevar Rey Alejandro (Bulevar Kralja Aleksandra), retomando su nombre original de cuando fue creada en 1895. Pero desde 1946 hasta 1952 se había llamado Bulevar de la Libertad (Bulevar Oslobodjenja), y de 1952 hasta 1997 Bulevar de la Revolución (Bulevar Revolucije). Fue en el marco del gobierno de Slobodan Milosevic(3) que la arteria más transitada de la ciudad recuperó su denominación monárquica, abandonando la impronta de la lucha antifascista, en el marco de un régimen republicano burgués.
En el corazón de Belgrado se encuentra la Plaza Nikola Pasic (Trg Nikole Pasica), pero desde su creación en 1950 hasta 1992 se había llamado Plaza Marx y Engels (Trg Marksa i Engelsa). Naturalmente el relampagueante y demoledor ingreso de la economía de mercado no podía permitir la continuidad de los padres del marxismo y el político serbio fue el elegido para tomar su lugar. A un lado la hermandad de los pueblos, sustentada por el internacionalismo proletario, y bienvenido el espíritu de la burguesía granserbia de principios del siglo XX. Pasic, primer ministro en varias ocasiones del reino de Serbia y del reino de Yugoslavia, fue la figura política más determinante de la burguesía terrateniente serbia durante el primer cuarto del siglo XX. Tras las elecciones de 1920, bajo su gobierno, al PCY se le impidió participar de las elecciones y un año después, en 1921, fue declarada una organización criminal y sus militantes fueron perseguidos, debiendo “refugiarse” en la clandestinidad. La demagogia nacionalista de Slobodan Milosevic hacía afinidad electiva con el discurso granserbio de principios del siglo XX, mientras que Marx y Engels se quedaban sin plaza.
En el año 2004, con Milosevic en La Haya y el Partido Demócrata en el poder, la avenida 29 de noviembre (fecha que conmemoraba la independencia de la RFSY) cambió su nombre a Déspota Esteban (ulica Despota Stefan), un noble serbio de la Edad Media. De esta manera la lucha codo a codo del pueblo yugoslavo durante la SGM, que tuvo como consecuencia la creación de la Yugoslavia multinacional, no se iba a transitar más y en su lugar aparecía otro representante de la “nación” serbia, otra “cita de autoridad” que emergiendo del atávico pasado pretendía amparar al presente. Sin embargo la historia de Esteban Lazarevic, como la de otros nobles serbios de allá lejos y hace tiempo, dista bastante de haber sido la historia de la defensa de la nación y el pueblo serbio. ¿Por qué? Porque hablar de la nación o pueblo serbio a principios del siglo XV es interpretar el pasado a partir del presente, cosa muy atractiva para el nacionalismo pero poco consistente para un análisis histórico que pretenda entender el presente a partir del pasado y no al revés. Pero además, Lazarevic, quien se había convertido en príncipe luego de la muerte de su padre en 1389, participó como vasallo del imperio otomano en distintas batallas(4) y como recompensa recibió las posesiones del noble serbio Vuk Brankovic en Kosovo.
Más adelante, en 1403, abandonó su “amistad” con los turcos aprovechando que estos se habían debilitado temporalmente y forjó una alianza con el reino de Hungría, de donde obtuvo ayuda para enfrentar a su rival Vuk Brankovic, a quien pudo finalmente derrotar y asesinar a partir de la recompuesta alianza con el sultán en 1410. Finalmente, a un año de su muerte en 1426, se arrodilló en la ciudad de Buda ante el rey húngaro Segismundo, reconociendo su condición de vasallo.
Entonces, aliado del rey húngaro o el sultán otomano, dependiendo de las circunstancias, y siempre enfrentado con su competidor el noble serbio Vuk Brankovic, el Déspota Esteban se ha convertido, por arte de magia, en el histórico defensor de la nación serbia. Gajes del oficio cuando se “interpreta” al pasado desde el presente.
Paralela a la avenida Déspota Esteban y límite trasero del histórico Mercado Skadarlja (Pijaca Skadarlija) se encontraba, poco más de una década atrás, la calle Djuro Djakovic, quien había sido uno de los líderes más importantes del PCY durante las dos guerras mundiales. Nacido en Croacia en 1886 (Croacia, Eslovenia y Bosnia-Herzegovina formaron parte de Austria-Hungría hasta la finalización de la PGM) en el seno de una familia de campesinos, rápidamente emigró a Sarajevo en donde comenzó a desempeñarse como obrero metalúrgico. Cuando estalló la PGM Djuro organizó diversas acciones en su contra, denunciando el carácter imperialista y llamando a la unión de todos los proletarios balcánicos. Rápidamente, en 1915, fue arrestado por el tribunal militar austríaco y condenado a pena de muerte, siendo esta conmutada por trabajos forzados. Tenaz opositor a la monarquía Karadjordjevic, en 1919 fue uno de los organizadores de la gran huelga de trabajadores de la construcción en Bosnia. Luego a partir de 1921, prohibido el PCY, se vio obligado a actuar en la clandestinidad. En 1929 fue atrapado por las fuerzas policiales del reino de Yugoslavia y asesinado sin juicio alguno. El lugar de Djuro Djakovic fue ocupado por el griego Elefterios Venizelos, un político y jefe de Estado que tuvo una notable incidencia en la arena política griega durante las tres primeras décadas del siglo XX. Venizelos se desempeñó en varias ocasiones como primer ministro, destacándose su firme impronta liberal republicana. El contraste entre ambos es marcado, mientras Djakovic enfrentaba la guerra imperialista y luego caía asesinado por el gobierno de la burguesía terrateniente serbia, Venizelos desde su cargo de primer ministro, forzaba al rey Constantino (pro-alemán) a entrar en la PGM formando parte de la Tripe Entente en 1917. Más tarde, una vez derrotadas las potencias centrales y finalizada la guerra, se convirtió en el líder político griego que amparado por Francia y Gran Bretaña invadió Turquía en 1919 intentando quedarse con la región de Esmirna.

La unión del pueblo trabajador yugoslavo: el temor de la burguesía

Todas las calles, avenidas y plazas que, debido a sus nombres, puedan “refrescar” el pasado de la lucha antifascista de liberación nacional de Yugoslavia han sido eliminadas. La experiencia de la lucha, codo a codo, de los obreros y campesinos de todas las naciones y pueblos de Yugoslavia contra el imperialismo nazi-fascista y las burguesías colaboracionistas autóctonas se ha borrado de las calles de Belgrado.
En Serbia, el revisionismo histórico, el “sentido común” del periodismo y el establishment político mucho han trabajado, desde hace ya más de un cuarto de siglo, para construir y consolidar un discurso que caracterice a la fraternidad de los trabajadores yugoslavos (y de los no yugoslavos como los albaneses) como un “error” de la historia, como algo que nunca debió de haber ocurrido, y que jamás debería repetirse. Y esto es así porque el alzamiento obrero y campesino que terminó con la expropiación fue una verdadera película de terror para la burguesía. Un film, que al haberse convertido en realidad, debe ser destrozado por la crítica (como objetivo de mínima) y borrado de la historia (como objetivo de máxima).

Diego Gómez
Sociólogo

Notas:

1. La RFSY estuvo compuesta de seis repúblicas: Serbia, Eslovenia, Macedonia, Bosnia-Herzegovina, Montenegro y Croacia. Y también de dos provincias autónomas dentro de la república de Serbia (Kosovo y Vojvodina).
2. El Movimiento Antifascista de Liberación Nacional de Yugoslavia, además de ser la organización político-militar que liberó al país de los invasores y colaboracionistas se fue convirtiendo, ya tempranamente, en un proto-poder que iba a desembocar en el gobierno provisional a fines de 1943.
3. Slobodan Milosevic fue un político serbio que llegó al poder en la república de Serbia, en el marco de la RFSY, y luego a partir de la desintegración yugoslava se convirtió en el presidente de la República Federal de Yugoslavia. A fines de la década como presidente de la república de Serbia le quitó la autonomía a la provincia serbia de Kosovo, en donde más del 80% de la población era de nacionalidad albanesa.
4. Participó como vasallo del imperio otomano en las batallas de Karanovasa, Rovine, Nicopolis y Ankara..

viernes, 12 de enero de 2018

Trabajadores de Citrícola Salteña en conflicto




Los trabajadores de la empresa Citricola Salteña (Caputto) se declararon en conflicto por licencias impagas que la empresa pretende pagar en cuotas a lo largo del año. Los zafrales denuncian además atrasos en las liquidaciones.

Desde el Sindicato de Trabajadores de Coraler ( Sitracor) denunciaron que la empresa, propiedad de Citrícola Salteña y que le vende a esta los cítricos para exportar, pretende pagar las licencias correspondientes al año 2016 en 3 cuotas en los meses de mayo, junio y agosto.
El sindicato denunció además que se están enviando trabajadores permanentes al seguro de paro, sin pagarles la licencia ni haberla usufructuado.
Los trabajadores han planteado que la licencia se pague en una sola vez, aceptando incluso que se pagara con un vale de 6.500 pesos de comestibles o postergando el pago para febrero o marzo. La intransigencia patronal impidió un acuerdo y la empresa se mantiene en su propuesta de pago en cuotas.
En el sector citrícola también están los sindicatos Sucobesalco (Sindicato Único de Cosecheros de Belén, Salto y Constitución) y Sitracitra de Trabajadores Citrícolas y Ramas Afines que nuclea básicamente a los jornaleros.
Los tres sindicatos han denunciado que peligra el comienzo de la próxima zafra ya que además la empresa pretende pagar a los zafrales que trabajaron hasta noviembre, en 6 cuotas semanales a partir de este viernes 12.
Parte de las cuadrillas que trabajan para las tercerizadas Puja SRL y Serco SRL culminaron la zafra hace más de dos meses y todavía no han cobrado las liquidaciones. La empresa dio 2000 pesos a fines de diciembre de los casi 20000 que han generado los trabajadores.
Además como algunas de las empresas demoraron en enviar las bajas al BPS tampoco han podido acceder al seguro de paro en enero y febrero.
Esta situación no es nueva, ya en 2015 sucedió algo parecido, con la empresa retrasando el pago de liquidaciones y licencias. Las demoras no tienen razón de ser considerando que la empresa Caputto exportó 98.000 toneladas en 2015 y en 2016 108.000 toneladas de cítricos.

Hernán Yanes

Empresarios rurales consideran bloquear accesos a Montevideo

Sectores de propietarios rurales se vienen auto convocando para resolver tomar medidas de “lucha”, frente a lo que según ellos consideran es la indiferencia del gobierno frente a sus reclamos.

Sectores de empresarios rurales se movilizan en reclamo frente a lo que ellos consideran políticas del gobierno que los perjudican en su rentabilidad y de la indiferencia que hay, de parte del Ejecutivo, hacia su sector.
Se han organizado a través de convocatorias en redes sociales y ya han realizado una asamblea el pasado lunes. Se plantean como posibilidad, bloquear el abastecimiento de alimentos a las principales ciudades del país, en especial Montevideo y Maldonado.
Auto definidos como apolíticos e independientes de cualquier institución: “Nosotros somos independientes, no tenemos color político y no dependemos de ninguna institución”, y también como “un grupo que está organizado y somos todos productores rurales, agricultores, ganaderos, tamberos”. Empezaron por autoconvocarse desde Paysandú a través de whats app: “El primer objetivo es cortar el diálogo, ya que este no ha dado resultado en la historia del país para el sector agroindustrial (…) cortar por tres días todos los peajes del Uruguay” impedir la entrada de “frutas, verdura, carne, leche (…) Para Montevideo no se va a distribuir nada y para el este, tampoco. No hacer nada es decir que está todo bien, y acá no damos más”
Ya han realizado una asamblea de centenares, con la adhesión de empresarios de otros lugares del país, como organizaciones de transportistas. La Asociación Rural de Paysandú, la Sociedad Rural de Río Negro y las gremiales rurales de Cerro Largo y San José. Piensan centralizar una asamblea de convocatoria nacional el día 23 de enero en el departamento de Durazno.

“La barra está bastante nerviosa”

Federico Holzmann uno de los principales organizadores de este movimiento, se comunicó con Carlos Moreno el presidente de la Asociación Rural de Paysandú para saber la situación en cuando a la comunicación de las gremiales con el gobierno y si se ofrecían soluciones.
Al respecto manifestó que “La intención era saber que esta pasando en las gremiales y luego apoyarlos en una movilización de abajo hacia arriba (…)“Lamentablemente por la vía del diálogo, desde que yo me conozco como productor rural, no hemos tenido solución ninguna”
No podemos tener un combustible a los precios que lo tenemos, no podemos tener leyes sociales a los costos que tenemos y los pagos de IRPF, entre otros temas (…) si despedís un empleado porque no te sirve la forma de trabajar y ese empleado te hace una demanda y al mes que viene le hace otra demanda a otro empleador y así sucesivamente.
En referencia a sus objetivos inmediatos dijo: “Nuestro principal objetivo es que el presidente y el ministro Tabaré Aguerre, que anda perdido, porque nadie sabe dónde anda, nos atiendan y les daremos un sinfín de sugerencias al problema de rentabilidad que tenemos”,
Por su parte Rafael Toscanini, otro participante de este movimiento, dijo que “el gobierno está dividiendo a la gente” además que hay periodistas “comprados por el gobierno que miran para el costado”.
Más enfático todavía fue el productor de Paysandú Noel Fernández, que incluso manejó la posibilidad de hacer un tractorazo antes del 23 de enero, en declaraciones aseguró: “La barra está bastante nerviosa, estamos bastante calientes. Queremos que se respete lo que se resolvió anoche, corte definitivo de ruta no va a haber, pero no descarto que antes del 23 se tome alguna medida. No sé si un corte, pero pienso que algún tractorazo puede salir (…) son gente pacífica que no quiere andar a los mangazos (…) El gobierno tiene que darnos un poco de atención, cuidarnos y bajarnos un poco el combustible. La carga tributaria y el BPS nos mata (…) Prefiero que se me mueran 30 vacas y no tener un empleado, porque no me da para pagarlo…”

Las gremiales rurales dicen

Desde los principales dirigentes de las gremiales de empresarios rurales, también han surgido declaraciones de malestar con el gobierno. Por ejemplo desde la Asociación Rural de Paysandú, cuyo presidente es Carlos Moreno se manifestó que 2018 será “un año de apretar los dientes y empezar a cortar un poco el diálogo, y hacernos sentir más como lo que somos para nuestro país (…) Vienen subas en los costos y valla a saber cuántas cosas más para seguir metiéndonos las manos en los bolsillos. Creo que unidos saldremos adelante, de otra manera se seguirá distribuyendo pobreza en un país que en su momento fue la Suiza de América. Estamos convencidos y estoy convencido de que hay todavía quien quiere cambiar esta triste realidad (…) del gobierno nosotros somos los culpables de todo. Y para la oposición darnos una mano tiene mucho costo político”
Jorge Riani el presidente de la Federación Rural dijo que “lamentablemente el ministro Aguerre está desaparecido, no sabemos qué le pasa (…) es el fusible que tenemos para defender al agro frente al Gobierno (…) tendría que salir a la cancha a ayudarnos y explicarle al Presidente lo que está pasando en el sector, pero no tiene el peso político que necesitamos que tenga”. Con respecto a los cortes de ruta que se están manejando realizar dijo que “está avalando lo que nosotros entendíamos que teníamos que decirle al presidente (…) Estamos a tiempo de corregir las velas del barco, y entendemos que tenemos que ser positivos para que las cosas funcionen en Uruguay”
Por su parte Pablo Zerbino, presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), dijo que “no hemos tenido contacto” con el Ministro y que “no está en condiciones de brindar las soluciones que el agro necesita”.

La Asamblea del lunes

El lunes a la noche se realizó una asamblea en la Asociación Rural Exposición Feria de Paysandú, en la que participaron algunos centenares de empresarios rurales y en la que finalmente hubo ninguna resolución concreta, más allá de la planificada asamblea nacional del 23 de enero en Durazno.
El ánimo era efervescente según lo trascendido en medios locales, por ejemplo, uno de los asambleístas propuso que aplaudieran quienes estaban de acuerdo con un paro “en los próximos diez días”, recibiendo una respuesta casi unánime a favor de parte de los cientos de participantes.
Otra de las participantes planteó hacer una “guerra de guerrillas” de información con la utilización de la tecnología para que se conozca mejor la situación, aclaró que la expresión “es a lo Gandhi, en paz”.
Muchos de los participantes coincidieron en que también empresarios de la ciudad se sumen ya que tienen vínculos o problemas en común con ellos.
Entre otras quejas se mencionó, la falta de rentabilidad de las empresas, las cargas impositivas y leyes sociales, el costo de la energía y el tamaño del Estado.

Gobierno maneja levantar los piquetes

El malestar y preocupación del Ejecutivo se hizo sentir con, por ejemplo, un audio filtrado de la Ministra de Turismo Liliam Kechichian, en donde manifestó que "Hay una movida bastante fuerte de gente vinculada al mundo rural, que nace en Paysandú, pero que se está sumando Salto y Río Negro y algunas de las gremiales más reaccionarias como las de cerro Largo y San José, que están planteando (...) impedir que pase todo lo perecedero, frutas, lácteos, todo lo que puede ser insumos para la temporada turística”
Pero también en un comunicado de la Presidencia, donde sostiene abiertamente que el trascendido de una reunión para el 23 de febrero es una mentira y comunica el protocolo usado por el Presidente para otorgar audiencias: “El presidente Tabaré Vázquez aclara que las noticias que circulan respecto de una reunión con las gremiales rurales fijada para el 23 de febrero es falsa. El mandatario, como es habitual, coordina su agenda para el mes siguiente los días 15, por lo cual este 15 de enero fijará las reuniones que mantendrá en febrero. Algún encuentro podría adelantarse en caso de que se cancelara alguno de los fijados para este mes.”
Según diversos medios, el gobierno maneja la posibilidad de usar el decreto antipiquetes dictado el pasado marzo por el Poder Ejecutivo, en caso que se efectivicen los cortes anunciados.

Sebastián Artigas

jueves, 11 de enero de 2018

¿El “Maestro” tendrá cola de paja o más que eso?




En una reciente entrevista, el DT de la selección uruguaya, “Maestro” Óscar Tabárez, eludió y hasta se molestó ante la pregunta directa sobre el jefe de seguridad de la selección, el torturador de la dictadura Inspector (R) Miguel Zuluaga.

«Ahora bien, el especial estado de ánimo que la jerga popular ha dado en llamar cola de paja, es precisamente una antesala de la cobardía. No es, la cobardía en sí, pero es la disposición del ánimo que va a caracterizar el decisivo minuto que la precede. Si tener cola de paja es sentirse culpable, esa culpabilidad tiene una determinada dirección: la de una actitud que es urgente asumir, y no se asume.»
Mario Benedetti, El País de la cola de paja.
En una entrevista reciente del Semanario Brecha, al DT de la selección uruguaya de fútbol, Óscar Washington “el Maestro” Tabárez, acerca de su trayectoria e histórico trabajo en la selección, además de temas de actualidad sobre el fútbol uruguayo, se le preguntó directamente acerca del jefe de seguridad de la selección, el reconocido represor y torturador Inspector (R) de la DNII Miguel Zuluaga. ¿Será que tiene cola de paja, como de hecho muchos la tienen en Uruguay? o ¿será mucho más que eso?
Ante lo cual, “el Maestro” respondió con negativa y de forma molesta: “No es un tema para una entrevista deportiva, discúlpeme. Si usted me dice que me va a hacer una entrevista y me va a preguntar de Zuluaga yo le digo que esa pregunta no la haga, si no, no le doy la entrevista. Es así, lo veo así y se lo digo”

No es un tema prioritario

Incluso ante la repregunta de las periodistas, en varias oportunidades, Tabárez volvió a responder con negativa y señaló que nunca habló con Zuluaga del tema y que no es un tema prioritario: “Usted lo da como muy posible, yo no, si no, no estaría acá. Además es una persona de este grupo de trabajo, no le puedo contestar la pregunta. Si están las denuncias y todo, en algún momento se sabrá la verdad. Entonces, no pretenda… No me hace mucha gracia que se acerquen a mí para poner en entredicho a alguien que es componente del grupo de la selección y ha estado con la seguridad -no sólo con nosotros sino desde antes-, ha cumplido a cabalidad y el relacionamiento es muy bueno. No lo puedo hablar públicamente porque no lo he hablado con él, no es un tema prioritario.”. Llegando a relativizar sobre el tema: “Y él sabrá la verdad. El dar por hecho algunas cosas va por quien lo dice, yo no lo hago”
En otra repregunta de las periodistas: “¿Usted cree que esto no es así?”, Tabárez reiteró su negativa: “No, yo no le contesto la pregunta, no me haga decir cosas que no dije. No es un tema. Me siento usado en este momento, como que la gente que cree eso a través de usted quiere sacar una ventaja. Yo, si usted es gentil, eliminaría la pregunta, porque la respuesta que dé va a ser interpretada. Algunas veces esquematizan, pasan a las redes y a veces salen cosas que uno no dijo”

La verdad de los torturados

“Él sabrá la verdad”, pero la verdad también la saben los torturados, los familiares y las organizaciones de DDHH que han dado las pruebas en la justicia y públicamente, del accionar como represor y torturador de Zuluaga. En el país de la cultura de la impunidad, es más fácil mirar para otro lado, hacerse el distraído y eludir responsabilidades.
Zuluaga es denunciado en 2011 ante el Juzgado Penal de 17º Turno a cargo del juez Carlos García Guaraglia, por varios ex militantes de la UJC, también aparece en la recopilación del historiador Álvaro Rico, vinculando a Zuluaga con operativos de represión contra la UJC.
Luis Libschitz., ex militante de la UJC y torturado por la DNII, donde revistaba Zuluaga, manifestó públicamente: “Con el paso de los días, sobre todo en la noche, iba viendo el movimiento y escuchando los nombres de los policías y fui identificando a alguno (…) Había gente de plantón a los que les pegaban, los pateaban, y los llevaban a hacerles submarino en una habitación contigua (…) A Zuluaga lo vi con la gente que estaba de plantón en el salón grande. Estaba entre los policías que venían a buscar gente. Yo no tuve contacto con él pero sí lo vi a los gritos, a los empujones. Hasta donde yo vi, venía a presionar a la gente que estaba parada previo al interrogatorio: ‘Che, aflojá que está todo el pescado vendido, no te hagas lastimar, que te van a matar’, bien de patotero (…) “Es notorio y hace muchos meses que lo comento, y me consta que otra gente que participa en Crysol lo ha visto”

¿Cola de paja o más que eso?

Todas las enseñanzas “éticas” del trabajo del “maestro” en la selección, en cuando a compromiso, solidaridad y deportividad, se van al tacho con todo esto. Nadie como Tabárez debe saber de la responsabilidad que tienen las figuras relacionadas con el fútbol, en la sociedad uruguaya. Y más que eso, o que transmite su particular perfil de técnico de fútbol, que tanto intenta transmitir en cuando a “valores”.
En la actitud molesta cuando se le pregunta por este tema, se refleja que no asume la responsabilidad ética que naturalmente le toca, por el trabajo que eligió asumir. Incluso, la forma prepotente, irritable y desdeñosa en la que contestó sobre el tema, lleva a pensar que ni siquiera siente culpa por trabajar y avalar trabajar con un represor y torturador de la dictadura, sabiendo que por su posición en la AUF como DT de la selección, la permanencia de Zuluaga no se sostendría sin su aval.
Eso es más que cola de paja, eso es la aceptación tácita y el reflejo directo de una cultura de la impunidad y la reconciliación, que no ven como problema, no le importa, el convivir con criminales de lesa humanidad, que permanecen absolutamente impunes por sus atrocidades. En un país donde de los centenares de represores responsables directos de los crímenes más atroces de lesa humanidad permanecen impunes, ya que solo una ínfima parte fueron juzgados y condenados (bajo condiciones de detención con diversos privilegios), donde todavía se oculta el destino final de la mayoría de los cerca de 200 desaparecidos uruguayos bajo el Plan Cóndor, en un país donde la mayoría de los crímenes de tortura, violación, asesinato y todo tipos de crímenes que cometieron los represores de la dictadura permanecen impunes.
Lamentablemente, una persona tan prestigiosa e influyente en la opinión pública como Óscar Tabárez, decepciona con esta actitud, reforzando la cultura de la impunidad que ensombrece al país ya desde hace décadas, desde la salida de la dictadura y el Pacto del Club Naval. Tenga cola de paja, que en un Uruguay hay muchos de esos, o algo peor: ser indiferente y tolerar la impunidad reinante ante los crímenes de lesa humanidad de la dictadura, una u otra postura significa ser parte y reforzar la cultura de la impunidad y la hipocresía que hay en el Uruguay contemporáneo.

¿Quién es Miguel Zuluaga?

Miguel Zuluaga fue subcomisario en la DNII (Dirección Nacional de Información e Inteligencia), durante el periodo de la dictadura en Uruguay. Le decían “el Zulu”, y es reconocido por varios ex presos como uno de los torturadores, en la sede de la DNII, en el periodo que va de 1974 a 1976. Zuluaga era miembro del llamado Departamento IV de la DNII, que se encargó de la represión contra la Regional I de la UJC.
En la denuncia del año 2011 presentada ante el Juzgado Penal de 17º Turno, se lo vincula a la llamada “Operación Morgan”, donde se registran desapariciones, torturas y violaciones.

Sebastián Artigas

miércoles, 10 de enero de 2018

Grandes medios y webs pagadas por EEUU: estrategia coordinada contra Cuba




El gobierno de EEUU destina cuantiosos fondos para la desestabilización política y social de Cuba. Los canaliza hacia grupos de la llamada “disidencia” interna cubana, del llamado “exilio” de Miami y hacia otros actores políticos ubicados dentro y fuera de la Isla.

"Fue un desafío permanecer en Uruguay, a riesgo de la clausura o la cárcel”

Entrevista con el editor Alcides Abella

En entrevista digital desde Montevideo, Alcides Abella, director de Ediciones de la Banda Oriental, recuerda las dificultades para publicar durante la dictadura: “El desafío fue, a riesgo de la clausura o la cárcel, permanecer en el país. Teníamos allanamientos policiales permanentes y se hizo un cuidadoso seguimiento de todo lo que publicábamos. Precisamente, mantener la identidad –ante la imposibilidad de publicar temas y autores de izquierda o simplemente progresistas– nos obligó a trabajar mucho en temas de historia del siglo XVIII y XIX y, sobre todo, nos volcamos a la literatura”. Desde su fundación, en septiembre de 1961, nunca interrumpieron el trabajo editorial.
Uno de los libros más importantes de la Banda Oriental fue El gallo de oro (1981), la segunda novela de Juan Rulfo. El editor Alcides Abella cuenta los detalles detrás del contrato entre Juan Rulfo y Heber Raviolo: “El poeta uruguayo Enrique Fierro, exiliado en México, propició el encuentro entre Rulfo y Raviolo. Ahí acordaron la edición de El gallo de oro. Heber Raviolo era una persona seria, parco en palabras, y cuando le pregunté cómo era el mítico Juan Rulfo me respondió ‘...ah, una persona muy agradable y de pocas palabras’. Esto pinta todo”. La edición uruguaya de 1981 incluye un prólogo de Raviolo, dicho texto saldrá por primera vez en México gracias a la gestión de Alcides Abella.
MC.- En la página web de la Banda Oriental informan que el proyecto inició en septiembre de 1961, pero no mencionan al equipo original, ¿quiénes fundaron la editorial?
AA.- Un grupo de egresados -alrededor de 12-13 personas- de la Universidad de la República, preocupados por las temáticas uruguayas y latinoamericanas, deciden crear una editorial para editar libros vinculados a la realidad nacional.
MC.- Trabajaron durante la dictadura, ¿cuáles fueron los mayores problemas?
AA.- El desafío fue, a riesgo de la clausura o la cárcel, permanecer en el país. Teníamos allanamientos policiales permanentes y se hizo un cuidadoso seguimiento de todo lo que publicábamos. Precisamente, mantener la identidad –ante la imposibilidad de publicar temas y autores de izquierda o simplemente progresistas– nos obligó a trabajar mucho en temas de historia del siglo XVIII y XIX y, sobre todo, nos volcamos a la literatura. Así surge la colección, tipo club de libro, "Lectores de Banda Oriental".
MC.- Son la única editorial uruguaya que ha trabajado ininterrumpidamente desde 1961, ¿cómo cambió el mercado al regresar la democracia?
AA.- Somos incluso, una de las editoriales más antiguas de Hispanoamérica. La vuelta a la democracia fue el cambio fundamental para nosotros: recuperamos autores, temas y títulos que estuvieron prohibidos. Y, sobre todo, editamos muchos títulos donde denunciamos lo ocurrido en el período dictatorial. Y, por supuesto, seguimos con literatura y otros temas relativos a la coyuntura de nuestro país.
MC.- Leí en el Portal Montevideo que usted se incorporó “pocos años después” de la fundación de la editorial, ¿cuál fue su primer trabajo en la Banda Oriental?, ¿cuándo tomó las riendas?
AA.- La editorial se funda en 1961 y yo ingresé en 1966 como simple cadete de oficina. Banda Oriental, desde la década de 1970 a la actualidad tuvo al frente un equipo de dirección integrado por Heber Raviolo, Ariel Villa y yo. Lamentablemente, el fallecimiento de Raviolo y Villa me obligó a seguir solo en esta tarea. Tenemos un equipo integrado por cerca de quince compañeros que permite llevar adelante todo lo relativo a la gestión. Además siempre, estamos buscando integrar nuevos compañeros para estrictamente la parte editorial.
MC.- En su catálogo veo libros que deberían consultarse en varias universidades latinoamericanas, por ejemplo: “Diccionario de Literatura Uruguaya” y “El Uruguay de la Dictadura”. ¿Qué tan difícil resulta vender en el extranjero los títulos de historia regional?
AA.- En el año 1928 un manual de libreros españoles destacaba la importancia del mercado de Latinoamérica para ellos. Y explicaba: "...son países que viven como islas, con muchas dificultades de comunicación entre ellos y con demoras enormes en el envío de libros". Nada ha cambiado. Si queremos enviar un libro que cuesta diez dólares al público, tenemos que agregarle un costo de envío que no será menor a treinta y cinco dólares.
MC.- Banda Oriental también publica material pedagógico en “La Mochila”, ¿el gobierno del Frente Amplio ha coeditado con ustedes algún libro de texto, o el Ministerio de Educación les compra directamente el material?
AA.- A diferencia de México y otros países de América -por ejemplo Guatemala, Chile, Brasil, Argentina-, el Estado uruguayo no tiene una política sistemática de compra de libros. Incluso autores uruguayos tuvieron excelentes ventas al Estado de México y aquí, el gobierno uruguayo no ha hecho nada al respecto. En general el Estado participa ocasionalmente en alguna edición pero no hay ninguna continuidad al respecto.
MC.- En un mundo editorial dominado por las empresas trasnacionales es difícil mantener los sellos independientes, ¿las trasnacionales han intentado comprarlos?
AA.- Tuvimos algunas sugerencias al respecto pero, por el propio carácter de la editorial -sin fines de lucro y con una clara y definida política de ediciones- todo quedó en nada.
MC.- En la página web describen a Lectores de Banda Oriental: “Esta colección que, mes a mes, entrega la mejor literatura uruguaya, latinoamericana y universal a un precio módico”, ¿cómo pueden seguir el ritmo de publicar un libro mensualmente?
AA.- Esta colección es un milagro editorial: cuarenta años entregando un libro mes a mes. La serie apuesta a la buena literatura, por ejemplo Juan Villoro fue editado el año pasado, pero accesible para amplios sectores de público. Llevan prólogo, las traducciones están cuidadosamente anotadas. Es un esfuerzo gigantesco que habla muy bien del Uruguay por cierto.
MC.- Entre 3,000 títulos durante 50 años, ¿podría enumerar los cinco libros más significativos de Ediciones de la Banda Oriental?
AA.- Los más significativos son títulos muy locales, cosa obvia por el carácter de la editorial. La historia uruguaya, nuestra sociedad, literatura, etcétera, son la clave a partir de la cual podemos encontrar los títulos más representativos: Historia Rural del Uruguay Moderno, Boulevard Sarandí (Memoria anecdótica de Montevideo); Juan José Morosoli - Cuentos. También debemos destacar obras de autores como Tomás de Mattos, Mario Delgado Aparaín y Carlos María Domínguez, cuyas primeras ediciones son nuestras y luego trascendieron fronteras editándose en más de veinticinco países.
MC.- En 1981 publicaron “El gallo de oro” de Juan Rulfo, usted fue amigo durante 50 años de Heber Raviolo, ¿qué detalles conoce de la edición y el contrato firmado entre Rulfo y Raviolo?
AA.- El poeta uruguayo Enrique Fierro, exiliado en México, propició el encuentro entre Rulfo y Raviolo. Ahí acordaron la edición de El gallo de oro. Heber Raviolo era una persona seria, parco en palabras, y cuando le pregunté cómo era el mítico Juan Rulfo me respondió "...ah, una persona muy agradable y de pocas palabras". Esto pinta todo.
MC.- Finalmente, el prólogo de la edición uruguaya está vigente, a diferencia del error de la edición mexicana al encasillar la novela de Rulfo como un “guión de cine”, ¿han reeditado “El gallo de oro” y el prólogo uruguayo?, ¿quién es el titular del copyright de Heber Raviolo?
AA.- Según lo acordado El gallo de oro se editó en su momento exclusivamente para la colección “Lectores de Banda Oriental”. Por lo tanto no pudimos editarla en otra colección o formato.
Respecto a los derechos de Heber Raviolo, nosotros estamos en contacto permanente con su esposa y simplemente deben dirigirse a nosotros.

Mario Casasús
Clarín de Chile