viernes, 26 de mayo de 2017

La crisis de Brasil y el fin de ciclo económico latinoamericano




Los desequilibrios preexistentes. El fracaso de las burguesías regionales. El dominio imperialista y las encrucijadas.

El terremoto político en Brasil no cae como un rayo en noche serena. Por el contrario, viene a agitar una situación económica regional atravesada por profundas contradicciones acumuladas en los años previos.
En noviembre Latinoamérica había sufrido el sacudón por el “cisne negro” que significó el triunfo de Donald Trump: México, la segunda economía regional detrás de Brasil, entró en zona de peligro.
La “integración” vía maquilas con Estados Unidos, su principal socio comercial, a través del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), está sujeta a una compleja revisión. El secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, advirtió que la renegociación “Será una montaña rusa”.
Pero el ascenso de Trump a presidente de la principal potencia traía otros interrogantes: ¿Habrá un abandono de capitales de la región? ¿Se fortalece el dólar? ¿Se moverán hacia la baja las cotizaciones de las materias primas? Las respuestas a estas preguntas son nodales para el futuro de la región (para no decir del mundo entero).
Las idas y vueltas de Trump, producto de sus propias crisis políticas, mantienen en suspenso las respuestas. Antes que las “trumpeconomics” llegaran a hablar, un nuevo cimbronazo sacudió a la región por la crisis en Brasil.

El aterrizaje

Hay que ir hacia atrás para ver que muchos de los problemas económicos que quedan expuestos por la actual situación son preexistentes. Incluso antes del triunfo de Trump y al nuevo escándalo de corrupción en Brasil la región atravesaba un lento fin de ciclo
Con la excepción de 2009, cuando por el efecto de la quiebra de Lehman Brothers se derrumbó la economía con una caída de 1,7 %, América Latina y el Caribe experimentó desde principios de siglo tasas de crecimiento positivas alcanzando un máximo de 6,2 % en 2010.
En los años posteriores al episodio Lehman la región usufructuó los efectos de los rescates financieros y los estímulos monetarios operados en los países centrales para intentar contener la crisis mundial. A lo que se le sumó el crecimiento de China e India.
De este modo se sostuvo una incrementada demanda de materias primas que robusteció sus precios. Con este empuje, en una economía mundial que marchaba a dos velocidades, Latinoamérica se desacopló del bajo crecimiento imperante en el centro del capitalismo mundial.
Aún así no logró preservar la dinámica que venía experimentando desde principios del nuevo siglo. Esa situación se fue agotando en los años recientes.
Durante 2015 y 2016 la economía de Latinoamérica directamente cayó en recesión. Dos años consecutivos de retracción constituyen un fenómeno que no se observa desde la década de 1980. ¿Habrá que sumar en 2017 un tercer año negativo para la economía?
El último pronóstico de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), publicado el 24 de abril, preveía un crecimiento módico de 1,1 % para 2017. No sólo eso. Además, incluía una revisión a la baja en relación al 1,3 % previsto en diciembre de 2016.
Hace un mes el FMI mejoró el pronóstico de crecimiento de Brasil fundamentando "una menor incertidumbre política, la distensión de la política monetaria y el avance del programa de reforma". ¡Un gran acierto! Será momento de recalcular.

Desequilibrios económicos

La recesión económica de la región sintetiza otros desequilibrios, como el alto déficit fiscal: equivale al 3 % del Producto Interno Bruto (PIB). La inflación también se aceleró, aunque se ubica debajo del 10 % en el promedio regional.
Pero luego de una década de condiciones excepcionales, el dato más significativo parece ser el fin del denominado súperciclo de los precios de las commodities, que cambió decididamente su tendencia a partir de 2014 con el retiro del programa de expansión cuantitativa de la FED de los Estados Unidos.
Según Cepal “Los términos de intercambio de la región evidenciaron en 2016 una disminución del 1%, en comparación con una caída del 9% observada en 2015.” . El impacto es mayor en los países que exportan hidrocarburos (ahí está Venezuela para dar testimonio) y minerales.
Para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en el primer trimestre de 2017, las exportaciones se recuperaron por el efecto precio, mayormente gracias a las compras de China. Aun así afirma que “Los precios de los productos básicos consolidaron la recuperación en 2017, pero aún se encuentran muy por debajo de los máximos previos”. El superciclo parece liquidado. Y las cantidades exportadas están estancadas.
Esto impactó en las exportaciones latinoamericanas que cayeron 14 % en 2015. En 2016, el retroceso de las ventas externas se moderó hasta un 5 % negativo. Es así que el fenómeno de disminución del comercio se expresa de manera más aguda en la región que en el promedio del mundo, donde continúa un crecimiento, aunque con tasas módicas, de alrededor de 3 % promedio desde 2012, según el FMI.
En 2016, el déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos alcanzó al 2,2 % del PIB regional.
Los datos también muestran una tendencia descendente en la inversión extranjera directa que alcanzó un máximo de U$S 147 mil millones en 2012 bajando a U$S 129 mil millones en 2015. En 2016 la inversión extranjera directa se mantuvo estable, no obstante los flujos financieros netos totales retrocedieron 17 % por salida de inversiones de cartera, de carácter más volátil. El principal afectado por la salida de fondos especulativos fue, obviamente, Brasil.
En simultáneo a la desaceleración del flujo financiero hacia la región se observa una nueva suba de la deuda externa, que se elevó 47 % entre 2009 y 2014 (último dato disponible). No sólo eso. En muchos casos, como ocurre con Argentina, la deuda termina financiando una fenomenal fuga de capitales.
La región todavía cuenta con parámetros favorables debido al relativo desendeudamiento que tuvo lugar en el nuevo siglo, pero el problema de la deuda está nominado a instalarse nuevamente en la agenda: a pesar de que los gobiernos están ejecutando ajustes fiscales las colocaciones de bonos de deuda tuvieron un crecimiento vertiginoso de 55 % en los primeros diez meses de 2016.
Los desequilibrios económicos también tienen expresión en el panorama social. El crecimiento de la desocupación en 2016 fue el más alto en dos décadas. Mientras que en 2015 el desempleo urbano alcanzaba 7,4 % en 2017 podría llegar al 9,2 %. El encadenamiento de efectos llevó a un aumento en los niveles de pobreza, indigencia, del cuentapropismo y de la informalidad laboral.

Encrucijadas

La dinámica económica recesiva actual afecta de forma más profunda a América del Sur: aunque algunos países crecen, las principales economías –Brasil y Argentina- están en recesión. En Centroamérica y México sigue el crecimiento, pero es bajo y se desacelera. La cercanía con las tierras donde gobierna Trump incrementa las incertidumbres. No obstante, como ya se mencionó, el conjunto de América Latina y el Caribe lleva dos años de recesión.
Pero el destino común latinoamericano no está determinado ritmos de crecimiento ni desequilibrios económicos, sino por las históricas condiciones del atraso estructural y dependencia. La crisis de la deuda externa condujo a la década pérdida de los ’80. En los ’90, bajo el Consenso de Washington, las economías de la región se zambulleron en la ola neoliberal.
En el nuevo siglo, la caída en desgracia de muchos de los gobiernos abrió el camino, en particular en América del Sur, a varias experiencias posneoliberales que proclamaron cierta autonomía aunque sin romper lazos con el imperialismo.
Luego de casi una década y media de condiciones extraordinarias, queda al desnudo el fracaso, una vez más en la historia, de los proyectos que hablando de “neodesarrollismo” terminaron reprimarizando las economías de Argentina y Brasil, respetando las herencias neoliberales y el dominio imperialista, incluso de las versiones más “extremas” del “Socialismo del Siglo XXI” en Venezuela y el “capitalismo andino” en Bolivia.
El recambio por derecha transita por arenas movedizas con la crisis en Brasil. Es altamente sintomático que el fin de ciclo económico se da en simultáneo con la quiebra del principal proyecto burgués de la región: la proyección de las translatinas brasileñas al mundo. Odebrecht, Petrobras, JBS dan testimonio de ello. Resta ver cómo absorbe el golpe el Gobierno de Mauricio Macri en Argentina.
La agenda de las potencias imperialistas para la región, con fuerte empuje del capital financiero y la cooperación del empresariado regional, comprende reformas antiobreras, como el proyecto que busca ampliar la edad jubilatoria en Brasil, el ajuste del gasto público que atraviesa toda la región y una nueva ola privatizadora en carpeta.
El camino no lo tienen despejado. Los centros del poder mundial transitan entre el desprestigio de sus formaciones políticas tradicionales, de sus "elites económicas" y las penumbras de la crisis mundial.
Para los trabajadores se trata de avanzar con otra agenda: la unidad socialista de América Latina, que encuentre en la acción solidaria común de la clase obrera las fuerzas para atacar los intereses del capital y el imperialismo en favor de las mayorías explotadas.

Pablo Anino
@PabloAnino

jueves, 25 de mayo de 2017

Denuncian en la CIDH la impunidad en Uruguay




La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que sesiona en Buenos Aires recibirá hoy en Audiencia al Observatorio Luz Ibarburu. Se plantearán centralmente las amenazas del “Comando Barneix” y la inoperancia de la Justicia en las causas de Derechos Humanos vinculadas a la dictadura.

Durante la sesión 162 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que se lleva a cabo en Buenos Aires, se realizará en el día de hoy la audiencia solicitada por el Observatorio Luz Ibarburu, organización que realiza el seguimiento de 305 expedientes judiciales referidos a casos de violación a los derechos humanos durante el terrorismo de Estado.
El Observatorio solicitó la audiencia en función de las amenazas del denominado Comando Barneix contra civiles vinculados a causas de derechos humanos y la falta de cumplimiento de la sentencia de condena al Uruguay en el caso Gelman. Esa sentencia obliga a Uruguay a remover todos los obstáculos que impidan el esclarecimiento de las violaciones a los derechos humanos y obliga al Estado a garantizar a las victimas sus derechos en materia de justicia, verdad y reparación.
Con respecto al comando Barneix no han existido avances en la investigación acerca de su accionar, situación similar a lo sucedido con el robo y atentado Grupo de Investigación en Arqueología Forense del Uruguay [GIAF] acaecido hace más de un año. Estos hechos, junto a la comprobación de espionaje en el periodo democrático hablan de la impunidad reinante y el intento de amedrentar y silenciar a los denunciantes en las causas de DDHH.
El Observatorio planteará también las numerosas dificultades existentes a nivel judicial para avanzar en la investigación de las causas producto de la falta de voluntad política de parte del Estado.

Las cifras de la impunidad

A 32 años del retorno democrático solo hay procesados o cumpliendo su condena 19 represores (a los que se suman 7 ya fallecidos).
Si oficialmente se reconoce que casi 6000 personas pasaron por la Justicia Militar durante la dictadura, es decir que estuvieron presas y que fueron torturadas o sufrieron malos tratos y además hay más de 100 desaparecidos la cifra de menos de 30 responsables procesados muestra la magnitud de la impunidad y falta de justicia.
De los más de 300 expedientes penales, vinculados a la dictadura, el 70% no ha superado la indagatoria presumarial (no hubo siquiera el inicio del proceso). De las demás, un 23% han sido archivadas, 7% acumuladas a otros expedientes, 3% permanecen en etapa de sumario, 1% no se encuentran registradas, en 1% se declinó competencia, y solo un 3% recibió sentencia.
La actitud de los políticos del régimen heredero del Pacto del Club Naval da cuenta también del intento por dar vuelta la página y la voluntad de no avanzar hacia la verdad y la justicia. A la protección “militante” y explícita de blancos y colorado hacia asesinos y torturadores se le suma las señales que han dado los dirigentes del Frente Amplio en estos años. La visita de Mujica al represor Dalmao luego de su condena, el pedido de libertad para los “pobres viejitos” genocidas, la gestión de Huidobro como ministro protegiendo militares, entre otros hechos, dan cuenta de que el Frente Amplio tampoco está interesado en el avance de la verdad y la justicia.

Hernán Yanes
Sebastián Artigas

El atentado en Manchester Arena, el ISIS y el imperialismo




La repudiable acción fascista es el coletazo de las masacres orquestadas por el imperialismo británico, EEUU, Rusia y compañía en Medio Oriente.

A través de diversos medios, el Estado Islámico (ISIS) se atribuyó el atentado terrorista perpetrado en el día de ayer en un recital juvenil en el Manchester Arena, en la ciudad inglesa, por el que han muerto más de 20 personas y resultaron heridas más de 50.
El ataque, apuntado en esta ocasión contra adolescentes y jóvenes menores de 20 años, es una nueva muestra –como antes lo fueron París, Bruselas, etc…– del accionar fascista de ISIS contra la población, y convoca al más intenso repudio de los trabajadores y las organizaciones revolucionarias del mundo.
Ningún apoyo puede desprenderse de allí a Theresa May, a sus pares del imperialismo europeo y estadounidense o al mandatario ruso Vladimir Putin, que no tardó en ofrecer a May su colaboración. Por el contrario, estos atentados son el coletazo de la barbarie orquestada por tales gobiernos en Medio Oriente, donde se paga con la masacre de millones el propósito de establecer gobiernos títeres y avanzar en la colonización de la región. Como el caso de Siria, donde el gobierno británico participa de la coalición que bombardea el país.
Como ya ha sucedido en el pasado, el actual ataque será utilizado para reforzar estas masacres, con la excusa de la “guerra contra el terrorismo”.
Con ese mismo pretexto, ya han anunciado también un mayor cercenamiento de libertades democráticas dentro del Reino Unido, con mayores controles sobre la población civil y un despliegue acentuado de las fuerzas represivas. En ese tren corren juntos los conservadores de May y los laboristas, como lo muestran los anuncios de Sadiq Khan, el alcalde de la capital inglesa, de que “los londinenses verán más policías en nuestras calles” (Télam, 23/5).
Se trata de una avanzada contra la población trabajadora y los migrantes –como lo dejó en claro la militarización “antiterrorista” de Francia– que debe ser fuertemente denunciada, más cuando el canto de la “lucha contra el terrorismo” subirá de volumen en vistas a las disputas electorales de junio.
Por lo demás, este reforzamiento represivo ya se encuentra en curso hace años en Reino Unido, con mayor presencia policial en los distritos, crecientes controles sobre las comunicaciones y la conspiración mancomunada de la Inteligencia británica con otros servicios –en particular los de Estados Unidos, como lo mostraron filtraciones recientes de Wikileaks–, sin que haya podido prevenir atentados como el de Manchester. Como confiesa un especialista del área: “el país dispone de un vasto arsenal jurídico para luchar contra el terrorismo y la radicalización. Parece difícil ampliarlo aún más” (La Nación, 23/5).
Para los trabajadores, el repudio al terror fascista debe ir ligado a la pelea por expulsar al imperialismo de Medio Oriente, por el derecho a la autodeterminación de los pueblos y por la revolución socialista internacional.

Tomas Eps @tomaseps

miércoles, 24 de mayo de 2017

¿Qué fue la Nakba?




El pasado 15 de mayo se conmemoró el día de la Nakba para todos los palestinos. Esta vez fue su aniversario número 69. A la par que se formaba el Estado de Israel, los habitantes palestinos sufrían las consecuencias de este suceso histórico: expulsión, ocupación y limpieza étnica.
Primero de todo, es necesario aclarar lo que significa el concepto de Nakba para los palestinos. El mismo refiere a “catástrofe” y esto mismo es lo que el pueblo palestino vivió al tiempo que el Estado de Israel se consolidaba como tal y era reconocido por las potencias internacionales.
En noviembre de 1947, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sacó a la luz un “Plan de Partición” para dividir las tierras palestinas otorgando legitimidad a la posibilidad de la formación de un Estado judío, Israel. Este plan le otorgaba 54% de las tierras al nuevo Estado de Israel desde el momento en que terminara el mandato británico sobre tierras palestinas.
Desde ese momento, el sionismo (movimiento político e ideológico que perseguía la formación de un Estado judío) se preparaba para avanzar con su verdadero plan.
Días después del comunicado de la ONU, comenzó el avance sobre la población palestina. El sionismo buscaba la formación del Estado de Israel pero para eso tenía que borrar de esa tierra a los árabes. Con este fin se puso en marcha un plan sistemático de limpieza étnica1, en términos del historiador Ilan Pappé.

¿Qué significó este plan?

El sionismo avanzó sobre pueblos y aldeas con el único objetivo de sacar a la población originaria de su lugar. Para esto se utilizó la expulsión forzosa, donde la población no solo tenía que irse de donde vivían sino que perdían todas sus pertenencias. Pero también se implementó el uso de la fuerza de manera indiscriminada, llevando a cabo la tortura, la matanza y el destierro de la población originaria.
Para marzo de 1948 se lanzó el Plan Dalet, que representó la parte más violenta de la empresa sionista. El mismo fue conducido por David Ben Guirón, líder sionista y personaje clave en la formación del Estado de Israel. De este modo se arrasaron pueblos enteros, con el fin de allanar territorios para que sean poblados por judíos cuándo llegará a su fin el mandato británico sobre esas tierras.
Para llevar a cabo el Plan D, se formaron fuerzas armadas especiales que se les asignaban distintas regiones donde accionar sumándose a la principal de las fuerzas paramilitares ya existente, llamada Haganá, que disponía de varias brigadas. Su mayor “éxito” fue arrasar con la ciudad de Haifa.

Consecuencias de la Nakba

La consecuencia de la Nakba fue devastadora para los palestinos: en solo siete meses se expulsaron de sus tierras originarias a más de 750 mil habitantes, quienes nunca más podrían volver a sus hogares. Cerca de 500 pueblos fueron arrasados por completo y borrados del mapa. De este modo el sionismo llegó al día en que declaró su Estado, el 14 de mayo de 1948, luego de la ejecución de un plan sistemático que expulsó, robo y mató a miles de palestinos.
Pero todo esto pudo pasar por la complicidad de las potencias internacionales. Recordemos que hasta el 15 de mayo de 1948 los soldados británicos permanecieron en tierras palestinas, y ante sus ojos fue que transcurrió la Nakba.
Si bien la ONU expresó un comunicado (Resolución 194) que garantiza el derecho de retorno a sus hogares a los refugiados palestinos y, quienes no lo deseaban de ese modo, contar con una recompensa económica, esto nunca fue cumplido e Israel no sufrió sanción alguna por su incumplimiento.
Por todo esto, es que el 15 de mayo se conmemora el día de la Nakba para los palestinos, que les recuerda esta catástrofe sufrida a manos del sionismo.

¿Qué ocurrió luego?

Pero, más allá de que la Nakba se sitúe históricamente en aquel tiempo, ¿podemos afirmar que estos sucesos característicos de la Nakba concluyeron? Ante esta pregunta, estamos en condiciones de aseverar que la expulsión continúa, la intención colonialista es la misma de siempre y las grandes potencias internacionales, como así también la ONU, siguen siendo cómplices del Estado de Israel.
La realidad es que la historia nos muestra que estos sucesos nunca terminaron, el sionismo sigue con la marcha de su plan de despoblar por completo de árabes las tierras colonizadas. Tal cosa sucedió en los conflictos armados de 1948 y 1967, donde Israel conquistó más tierra expulsando casi por completo a los palestinos a la Franja de Gaza y las zonas palestinas en Cisjordania.

La situación actual

Este modus-operandi nunca cesó su ritmo, sino que se fue consolidando con el correr de los años. Israel tiene ciudadanos árabes que no cuentan con todos los derechos de un ciudadano judío, son residentes de “segunda” A esto se suma que en las tierras administradas por los palestinos, Gaza y Cisjordania (con sus áreas de administración económica y militar mixtas o completamente palestina), la presencia militar de las fuerzas israelíes es constante.
La Franja de Gaza se encuentra rodeada perimetralmente por Israel, quien controla el suministro de servicios básicos como el agua, gas, combustible, electricidad, entre otros. También se cuenta con muros electrificados. En Cisjordania se llevó a cabo la construcción del muro del Apartheid para separar las tierras administradas por Israel de las palestinas. Dicho muro fue edificado en su 80% sobre tierras palestinas, rodeando pueblos y convirtiéndolos en pequeños guetos.
Los bombardeos son constantes, la muerte de civiles, los presos políticos, las leyes que violan los derechos humanos como por ejemplo el “permiso” que se otorga Israel para encarcelar niños por el solo hecho de tirar piedras, la tortura y la expulsión que siguen a diario. La construcción de asentamientos de población judía con el único fin de seguir poblando y ocupando toda tierra que quede en manos de palestinos, como parte de la judaización de la población. Estos llamados asentamientos simplemente son otra forma de nombrar a la colonización.
La imposibilidad de permitir que Gaza y Cisjordania se comuniquen, debilita aún más políticamente a los palestinos. La existencia de los checkpoints y las carreteras bloqueadas son parte del asedio diario con el que conviven.
Por último, todo esto es sostenido desde un discurso hegemónico por parte del sionismo que afirma que estas tierras estaban despobladas y que hoy en día luchan contra el terrorismo palestino, refiriéndose a la agrupación Hamás, pero siempre con el aval de las grandes potencias internacionales.
Si bien la Nakba tiene ubicación histórica en los meses previos a la declaración del Estado de Israel, hoy podemos afirmar que la ideología sionista sigue siendo la misma que hace 70 años y que perpetúa sus acciones con el fin de la colonización completa de la tierra palestina.

Guido Lupino
guidolup@gmail.com

lunes, 22 de mayo de 2017

La Patria es… Santa Ifigenia




Este 19 de mayo la Mesa Redonda acude a Santa Ifigenia, el cementerio santiaguero; el lugar de reposo definitivo de Martí y Fidel, de Céspedes y Mariana, de Frank y los mártires del 26 de Julio. Con el concurso de investigadores y de la directora del camposanto, se recreará la historia y el simbolismo de este lugar.

Comenzó la lucha presupuestal

Comenzó la lucha presupuestal frente a un gobierno que no cumple sus promesas del 6% para la educación. Un gobierno que favorece a los empresarios pero que se niega a responder a las justas demandas de los trabajadores y el pueblo

Con la ocupación de Magisterio estalló la lucha presupuestal. Un Estado que no quiere dar el 6% del PBI a la educación, pero si da a diestra y siniestra ventajas y prebendas a los empresarios. Esos empresarios que después de exprimir a los trabajadores, cierran, dejando familias en la calle, sin pagar sueldos, despidos y licencias.
Si los trabajadores quieren ir contra sus bienes, se encuentran con que sus patrones son testaferros. Si quieren formar una cooperativa, se encuentran con deudas millonarias con los Bancos, la DGI, los acreedores, etc . Y si se remata algo, los últimos en el reparto para cobrar son los trabajadores.
En la Universidad a su vez, tenemos las facultades y los institutos super poblados, faltan profesores y no hay cupos, entre otras cosas. Señores no nos van a idiotizar. Es increíble que una persona no pueda estudiar porque no hay cupos. Y si termina la carrera, no puede ejercer de lo que estudió. Esto es una de las cosas que están reclamando los estudiantes de primera infancia. Reclaman tener un edificio, que ni eso tienen, como mínimo. El que tienen es provisorio.
Cuanto cinismo, nos dicen que faltan profesores… Esto mismo está pasando ahora en la Spezia, esto mismo está pasando en Magisterio (que fueron los primeros en plantarse), pero pasa en muchos trabajos y más centros educativos. Se vienen las ocupaciones.
El Estado tiene la responsabilidad de permitirnos estudiar, de darlos una educación digna, no la privaticen, tiene la responsabilidad de estatizar las fábricas que cierran, tiene la responsabilidad de conservar los puestos de trabajo. Las fábricas cumplen un rol social muy importante, y si están en manos de sus trabajadores y no se maneja políticas capitalistas, nos podemos beneficiar todos.
El 6% del PBI que reclamamos como estudiantes, es el 6% del PBI, que exigimos como trabajadores se les despoje a los empresarios. Trabajadores y estudiantes unidos.
El 6% no hay que pedirlo, se lo tenemos que arrancar.

LID

domingo, 21 de mayo de 2017

Por la verdad, justicia y contra la impunidad marcharon miles de personas en Uruguay




La multitud de hombres y mujeres por varias cuadras en silencio fue acompañada por una voz repitiendo el nombre de los 192 uruguayos que aún siguen desaparecidos, mientras a coro se repetía: ‘presente’.

En silencio, como hace 22 años, miles de uruguayos participaron hoy en una marcha por verdad, justicia y contra la impunidad, por los detenidos desaparecidos en este país en los años de dictadura (1973-1985).
No importó el frío de la noche para que personas de todas las edades caminaran en forma compacta por la principal avenida de Montevideo y como único estandarte la foto de un ser querido que alguna vez fue detenido y luego, como muchos, desapareciera sin dejar rastro, solo dolor.
La multitud de hombres y mujeres se desplazó por varias cuadras en silencio desde la Plaza de los Desaparecidos y hasta la Plaza Libertad, y los acompañó durante la marcha una voz que fue repitiendo el nombre de los 192 uruguayos que aún siguen desaparecidos, mientras a coro se repetía: ‘presente’.
Datos de la agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, organizadora de la marcha, señalan que de los 210 detenidos desparecidos en Uruguay se encontraron y restituyeron a 15 niños y fueron identificados los restos de 29 adultos (24 de ellos en Argentina).
De igual manera, tres adolescentes aún están sin encontrarse y se desconoce qué sucedió con las mujeres embarazadas desparecidas.
En esta ocasión la consigna fue ‘Impunidad, responsabilidad del Estado, ayer y hoy’, lema que expresa el sentir de lo mucho que aún falta por hacer para restituir la verdad y sellar el dolor de las familias enlutadas.
En el acto por el 1 de Mayo pasado, Oscar Urtasun, de la organización de Familiares de Detenidos Desaparecidos, señaló que el Poder Judicial y el Ministerio Público mantienen un gran debate por los delitos de lesa humanidad, a pesar de acciones comprometidas de algunos jueces y fiscales.
Subrayó que las causas se empantanan y solo hay 30 presos de una dictadura de 12 años, con asesinatos, desaparecidos y miles de torturados.
Urtasun afirmó que ‘no puede existir una justicia para ricos y otra para pobres, una vara para juzgar los crímenes de los militares y otra para el resto’.
Asimismo llamó a seguir generando conciencia sobre la impunidad en la que aún se mantienen muchos de los crímenes cometidos durante la dictadura.
La Marcha del Silencio en Uruguay se realizó también en otros departamentos del país y concluyó en la capital con el canto de miles de voces del himno nacional y cerrados aplausos por la vida.

Prensa Latina

Los bolcheviques y la Primera Guerra Mundial




Lenin se entera que el 4 de agosto (1914) el grupo parlamentario socialdemócrata alemán ha votado el presupuesto de guerra. Estupefacto, cree por un momento que la edición del periódico del PSD alemán que lo anuncia – Vorwärts, Adelante- ha sido falsificada por el Estado Mayor alemán pero debe rendirse ante la evidencia. El partido fundador de la socialdemocracia europea participa de la unión sagrada de la burguesía alemana para la guerra.
Es difícil apreciar hoy la conmoción política que la bancarrota del PSD y de la II Internacional significó para los trabajadores de la época. El movimiento obrero en Europa (y en Rusia) identificaba el socialismo y su lucha por la emancipación con la II Internacional. El centro del movimiento obrero moderno por su conciencia de clase y su extraordinaria organización, era Alemania. En las vísperas de la guerra tenía un millón de miembros, más de 40 diarios, una centena de publicaciones, una universidad obrera, bibliotecas, sindicatos con varios millones de trabajadores y cuatro millones de votos (34 % del electorado).
La enorme presión del imperialismo llevó a la guerra no solo a la nave insignia de la socialdemocracia. Todos los partidos socialistas de los países beligerantes, salvo el serbio y el ruso, se alinearon en la unión nacional con sus burguesías (la mayoría de los mencheviques rusos se hizo social patriota, Plejanov, entre ellos).
La primera reacción provino del PSD Alemán: fue encabezada por Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, que fueron detenidos por su agitación contra la guerra. Liebknecht, en agosto, votó en el grupo parlamentario del PSD contra los créditos de guerra, junto a otros 13 representantes, pero finalmente acepta someterse a la disciplina partidaria. Rosa Luxemburgo y una fracción del PSD criticaron este sometimiento. En diciembre del 14, Liebknecht votará en contra y hará famosa una consigna: “el enemigo principal está en nuestro propio país”. El grupo nucleado en torno a Rosa jugará un papel clave en la nueva Internacional.
En septiembre, apenas instalado en Berna, Lenin se empeñó en definir una posición sobre la guerra y agrupar a los escasos militantes opuestos a ella. Contaba con una herramienta poderosa, aún en la adversidad: el Partido Bolchevique. Constituido en partido independiente en 1912, era un colectivo militante que pasó la prueba inicial de la guerra: los diputados bolcheviques habían votado contra el presupuesto de guerra, lo que les valió el destierro a Siberia. En septiembre de 1914, Lenin, en nombre del CC en el exilio, definió la política de los bolcheviques, que pasará a llamarse “derrotismo revolucionario”. Definió al gobierno de cada país como el enemigo de su propio pueblo y planteó la necesidad de crear una nueva Internacional y transformar la guerra en guerra civil.

Zimmerwald

Convocados por sectores del partido socialista italiano y suizo los llamados internacionalistas se reunieron en setiembre de 1915 en la Conferencia de Zimmerwald (Suiza).
La minoritaria ala izquierda, liderada por los bolcheviques, llamó al derrotismo revolucionario, a denunciar a los social patriotas, a delimitarse de los centristas que los criticaban pero convivían en el mismo partido y a romper con la Segunda Internacional. El Manifiesto de la Conferencia, parido por el sector mayoritario y redactado por Trotsky, criticaba a la derecha social patriota pero no al centro socialista dirigido por Kautsky ni llamaba a romper con la Internacional en bancarrota y construir la IIIa. Rechazaba el derrotismo revolucionario y abogaba por una “paz sin anexiones ni indemnizaciones”. Lenin lo consideró “contradictorio y timorato” pero llamó a votarlo por ser un paso adelante y constituyó de inmediato la “izquierda de Zimmerwald” que publicó la resolución votada y la crítica a sus limitaciones.
“En 1919, Trotsky reeditará sus artículos de la época de la guerra. En el prólogo enumerará sus tres desacuerdos de entonces con Lenin: ´el derrotismo…el combate por la paz – al que Lenin oponía la guerra civil y el carácter de la revolución que crecía en Rusia´ que Lenin concebía como sólo democrática”. Trostky olvida un cuarto punto, fundamental, la disyuntiva entre la unidad, entonces deseada por él, de todas las corrientes hostiles a la guerra; o la ruptura, reclamada por Lenin con el centro pacifista de Kaustky-Longet que invitaba a los gobiernos a hacer la paz en vez de movilizar al pueblo contra ellos para derribarlos” (1).
La negativa de los zimmerwaldistas a romper con las ruinas de la II Internacional llevará a Lenin a concluir que ni esta Conferencia ni la posterior de Kienthal fueron la simiente de la III Internacional.

¿Por qué la catástrofe de la Guerra?

La Gran Guerra (como se llamó originariamente a la Primera Guerra Mundial) fue la expresión inequívoca de que el capitalismo había llegado a su etapa de decadencia.
El pasaje a la fase imperialista, con el predominio del capital financiero, su entrelazamiento con los Estados y la finalización del reparto del mundo entre las grandes potencias, prepararon las condiciones de una guerra total.
El crecimiento de la industria alemana y su penetración en todos los mercados amenazaba con destronar el liderazgo británico en el mercado mundial y esto empujaba al capital inglés a la confrontación.
Alemania, por su parte, llegada tarde a la ocupación de colonias, pugnaba por un nuevo reparto del mundo.
Ambas potencias (Inglaterra y Alemania) se encaminaban a la carnicería anticipando que esta sería una guerra distinta a las anteriores, donde no solo se pondría en juego la potencia militar e industrial de cada una sino la cohesión de su frente interno. Durante toda la contienda los gabinetes y estados mayores siguieron la evolución de la tensión social al interior de cada uno de los estados en guerra.

Inglaterra, Alemania y el frente interno

Los círculos dirigentes ingleses comenzaron desde principios del siglo XX una sistemática política de preparación de la guerra total en tres planos. El reforzamiento de su poderío naval, un reordenamiento de todas sus alianzas y una política dedicada a prevenir su frente interno. En relación a sus alianzas, cesaron (concesiones mediantes) los enfrentamientos con Francia por los repartos coloniales en Asia y África hasta conformar la Entente en 1904 a la cual sumaron a Rusia en 1907 (reparto de Persia mediante). En el frente interno atemperaron ciertas presiones coloniales, llevaron adelante una limitada reforma agraria en Irlanda, indemnizando generosamente a los terratenientes y establecieron concesiones al movimiento obrero (seguro al desocupado, prestaciones a la vejez y pagos por enfermedad y ampliación de los derechos de las trade union). “El peligro potencial de estas cuestiones (colonial, Irlanda y la cuestión obrera) había resultado algo disminuido, su filo revolucionario parcialmente mellado y embotado temporariamente. Desde este punto de vista (los gabinetes conservadores y liberales desde 1905 a 1914) hicieron mucho para dar a la diplomacia inglesa la posibilidad de enfrentar la tormenta del año 1914, sin temer alguna explosión más o menos poderosa en el interior del país” (2).
Alemania, por su parte, preparó sus propias alianzas, con Austria e Italia primero, con Turquía después. Y también operó en su frente interno. El impetuoso crecimiento de su industria, le dio una creciente importancia a los sindicatos alemanes cuyos afiliados pasaron de 260 mil en 1895 a 2.25 millones en 1912. Las cúpulas sindicales se vincularon al ala derecha del partido socialdemócrata (revisionista) que fue adquiriendo mayor presencia en las cúpulas partidarias y en las bancadas parlamentarias. Un mayoritario centro declamaba contra el militarismo y sólo un ala izquierda minoritaria mantenía fidelidad a los principios marxistas.

La guerra y la Revolución

La guerra sirvió a la autocracia para bloquear las tendencias del movimiento obrero y popular que, desde 1912, había comenzado un ascenso que comenzaba a evolucionar revolucionariamente.
La autocracia rusa buscó la guerra para escapar de esta situación.
Dos años después, la oposición a la guerra había crecido de un modo notorio en todos los países beligerantes. Las derrotas, la pérdida de millones de vidas, la hambruna, la desorganización económica, fueron creando las condiciones para la revolución de 1917. La preparación política determinante fue, sin embargo, la adopción del derrotismo revolucionario, que armó a los bolcheviques para orientar la lucha contra el régimen zarista, sin el freno de social patriotas ni centristas.

Un pronóstico revelador

Durnovo, un destacado dirigente del ala de extrema derecha, ex ministro del interior del gabinete de Witte (1905-1906), elevó un memorial al zar Nicolás II en febrero de 1914, seis meses antes del estallido de la guerra.
Para el ex funcionario, Rusia no debía en ningún caso tomar parte activa en ese choque. “El peso principal de la guerra, sin duda alguna, recaerá sobre nuestras espaldas… Rusia está demasiado falta de preparación…insuficientes los materiales en reserva, débil la industria, en pésimo estado las instalaciones y equipos ferroviarios, escasa la artillería y las ametralladoras”.
“Rusia ofrece un terreno especialmente favorable para las conmociones revolucionarias… el hombre simple de pueblo, el campesino y el obrero, no busca derechos políticos, no le son necesarios ni comprensibles. El campesino sueña con recibir gratuitamente la tierra ajena, el obrero quiere apoderarse de todo el capital… Y basta difundir ampliamente estas consignas… y Rusia será inevitablemente precipitada a los brazos de la anarquía... todo nuevo movimiento revolucionario degenerará inevitablemente en un movimiento socialista” (3).
El viejo funcionario ruso no fue escuchado. La ilusión del zarismo de frenar la revolución a través de la fiebre social patriótica pudo más.

Andrés Roldán y Christian Rath

Notas

1. J.J. Marie, Lenin, POSI, Madrid, 2008.
2. E. Tarlé, Historia de Europa, Futuro, Buenos Aires, 1960.
3. G. Sokoloff, La Puissance pauvre, Fayard, París, 1993.

Agri-cultura Oncológica - El fracaso de la receta Monsanto




Desde 1996, se plantaron unas 20 millones de hectáreas soja y maíz transgénico, en monocultivo. Fue una fiesta para los grandes productores, las semilleras y, sobre todo, para las empresas agro químicas. En primer lugar, para Monsanto. Hoy, el modelo Monsanto fracasó. No para la industria química, que sigue ganando fortunas y poder, pero sí fracasó para los productores rurales y para los consumidores urbanos.
Las 20 millones de hectáreas están sumergidas en herbicidas, pesticidas y fertilizantes artificiales. Gran parte del territorio argentino quedó bajo el agua, regiones enteras que hasta la llegada de Monsanto no habían sufrido ese problema. Y la industria alimenticia nos envenena con productos tóxicos.

sábado, 20 de mayo de 2017

Multitudinaria Marcha del Silencio recorrió Montevideo




Se realizó una nueva Marcha del Silencio en reclamo de Verdad y Justicia para los crímenes de la dictadura

Como sucede hace 22 años una multitud respondió a la Convocatoria de Familiares Detenidos Desaparecidos para reclamar verdad y justicia.
Bajo la consigna “Impunidad. Responsabilidad del Estado. Ayer y hoy” la marcha partió de Rivera y Jackson y tuvo réplicas en diversas ciudades del interior y del mundo.
La marcha de este año tuvo como particularidad que estudiantes y trabajadores de la educación (ADEMU/ ADES/ UFC/ CEM/ CEIPA/ UTHC/ AFUTU) participaron con una columna propia levantando la consigna “Menos presupuesto para la Represión. Más presupuesto para la Educación. Contra la Impunidad de Ayer y de Hoy”.

Continuar la lucha por Juicio y Castigo

Las marchas y acciones ante la falta de justicia para los distintos crímenes de la dictadura siguen siendo necesarias luego de 30 de años de impunidad en los gobiernos colorados, blancos y del Frente Amplio.
Los poquísimos procesamientos a los represores y torturadores se han resuelto, en el mejor de los casos, con situaciones de privilegio como la cárcel vip de Domingo Arenas o la prisión domiciliaria.
Mientras tanto los distintos gobiernos democráticos continúan fortaleciendo el aparato represivo a través del aumento de presupuesto, la implementación de nuevas formas de control social (megaoperativos, razias y gatillo fácil) y la criminilización de la protesta social con leyes como el decreto antipiquetes de Tabaré Vazquez. El espionaje, fichaje y seguimiento a la población también han continuado en democracia tal como lo atestigua el archivo Castiglioni.
Hay que continuar con el reclamo por el castigo a los represores de la dictadura, contra la impunidad de ayer y de hoy. Porque sin Justicia no hay Verdad.

Hernán Yanes

viernes, 19 de mayo de 2017