lunes, 29 de agosto de 2016

La Justicia procesa a “ocupantes” de terrenos




El viernes 19 la jueza Ana de Salterain dispuso el procesamiento de 8 personas por el delito de usurpación. La causa se originó por la ocupación de un predio en las inmediaciones de Parque Guaraní en donde hace más de un año se estableció el asentamiento Nueva Esperanza.

Sectores populares sin derecho de acceso a una vivienda digna

La imposibilidad de acceso a una vivienda decorosa para los trabajadores y el pueblo es un problema endémico del país.
Mientras miles de casas se encuentran vacías y abandonadas resulta prohibitivo para muchos sectores de la población tener acceso a un terreno o una vivienda. Con precios de alquileres usureros, que superan mucha veces los propios ingresos de las familias trabajadoras, créditos inaccesibles o terrenos con costos elevados, decenas de miles de personas se ven obligadas a vivir en condiciones precarias, muchas veces teniendo que recurrir a la ocupación de tierras para levantar sus viviendas y poder acceder a un derecho humano básico.
Así sucedió en las cercanías del Parque Guaraní donde en agosto del año pasado unas 120 familias se instalaron en un terreno municipal en desuso.
Desde entonces intentan construir sus viviendas en la zona, aunque han tenido la persecución y hostigamiento estatal, incluso con acciones de la Guardia Republicana.
A partir de la denuncia de la Intendencia de Montevideo, la justicia dispuso el procesamiento de varios “ocupantes”, varias de ellos mujeres solas con hijos a cargo.

Criminalización de la pobreza

La orden judicial de desalojo se había efectuado en junio pasado y los vecinos realizaron en ese momento diversas acciones de protesta intentando llamar la atención sobre la persecución de que eran objetos por intentar acceder a un derecho humano básico y las faltas de alternativas para ello.
La jueza Ana de Salterain, la misma que procesó a 5 manifestantes durante la represión en el desalojo del Codicen el año pasado, judicializa hoy una problemática de origen social persiguiendo a las familias que por la situación económica que atraviesan no pueden acceder de otra manera a una vivienda.

Hernán Yanes

domingo, 28 de agosto de 2016

Dialéctica y marxismo: Engels y el Anti-Dühring




Continuamos la serie de marxismo y dialéctica con un repaso sobre el abordaje de la cuestión en el clásico libro de Friedrich Engels.

Aunque siempre se mantuvo en un segundo plano con respecto a Marx, la labor teórica, organizativa y publicística de Engels tuvo una importancia primordial tanto para el desarrollo del materialismo histórico como del movimiento obrero moderno.
Durante las tres últimas décadas del Siglo XIX dedicó parte de su trabajo teórico a polemizar con los adversarios de la concepción materialista de la historia así como a sistematizar algunas de las ideas relativas a sus fundamentos, en la tentativa de unir la teoría revolucionaria con el movimiento de la clase trabajadora.
A él se deben textos como el Anti-Dühring (1878), Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana (1888) o los borradores de Dialéctica de la Naturaleza, obra publicada póstumamente y no en vida de Engels. En estas líneas nos referiremos especialmente al primer texto.
El Anti-Dühring, que pasó a la historia como una especie de Manual de marxismo, es en realidad una obra polémica. Su objetivo era demostrar la inconsistencia de las “doctrinas” de Eugen Dühring (1833-1921), quien rivalizaba con el marxismo y proponía un “socialismo” contrario a la lucha de clases y basado en una teoría ecléctica que combinaba el materialismo mecanicista, el idealismo y el positivismo. Buscando combatir esta corriente que había logrado cierta influencia al interior del propio Partido Obrero Socialdemócrata alemán (fundado en 1875), Engels realizaría una serie de contribuciones sobre la dialéctica.
En el “Viejo Prólogo” al Anti-Dühring, que suele encontrarse entre los apéndices de la obra, Engels destacaba que el potente desarrollo de las Ciencias Naturales, del que fue contemporáneo, planteaba la necesidad de superar los límites del pensamiento formal así como de ordenar desde el punto de vista teórico los resultados de las investigaciones científicas. Señalaba también que la decadencia filosófica alemana de esos tiempos, en los que surgían tentativas como las de Dühring, no podía ofrecer un punto de apoyo a los naturalistas, dado que estaba incluso muy por detrás de los filósofos antiguos como Leucipo o Epicuro.
Engels consideraba que había dos variantes principales de pensamiento dialéctico en la historia de la filosofía.
Una era la de los antiguos griegos, de la que Engels realiza una valoración paradójica y sugerente. Por ser resultado de la contemplación inmediata, las ideas de los antiguos griegos sobre los fenómenos naturales no se basaban en el aislamiento de ciertos detalles ni en la búsqueda de principios por fuera del mundo físico, sino en la comprensión de la naturaleza como un todo en sus rasgos generales. Asimismo, señala Engels que en sus elaboraciones filosóficas tempranas, los griegos habían anticipado ciertos desarrollos que luego realizaría la ciencia moderna, como la atomística.
La otra variante que destacaba Engels era, como es previsible, la dialéctica propia de la filosofía clásica alemana desde Kant hasta Hegel, a la que nos hemos referido en los anteriores artículos de esta serie.
Engels planteaba la necesidad de que los científicos se acercaran conscientemente al enfoque dialéctico así como la de que el movimiento socialista adquiriera también una sólida base teórica, incorporando aquello que Marx (y el propio Engels) habían buscado rescatar de la dialéctica de Hegel.
En lo referido específicamente a la dialéctica, Engels contrastaría la afirmación de Dühring sobre que la contradicción era una categoría exclusivamente de la lógica y que no podía haber contradicciones en la realidad:
“Mientras contemplamos las cosas como en reposo y sin vida, cada una para sí, junto a las otras y tras las otras, no tropezamos, ciertamente, con ninguna contradicción en ellas. Encontramos ciertas propiedades en parte comunes, en parte diversas y hasta contradictorias, pero en este caso repartidas entre cosas distintas, y sin contener por tanto ninguna contradicción. En la medida en que se extiende este campo de consideración, nos basta, consiguientemente, con el común modo metafísico de pensar. Pero todo cambia completamente en cuanto consideramos las cosas en su movimiento, su transformación, su vida, y en sus recíprocas interacciones. Entonces tropezamos inmediatamente con contradicciones. El mismo movimiento es una contradicción; ya el simple movimiento mecánico local no puede realizarse sino porque un cuerpo, en uno y el mismo momento del tiempo, se encuentra en un lugar y en otro, está y no está en un mismo lugar. Y la continua posición y simultánea solución de esta contradicción es precisamente el movimiento”.
Engels demostraba a su vez la incomprensión de la dialéctica por Dühring, cuando polemizaba contra la caricatura que realizaba éste de la explicación marxiana de la transformación de dinero en capital, como producto de la “confusa y nebulosa ley hegeliana de la transformación de la cantidad en calidad”.
“En la página 313 (de la segunda edición de El Capital) Marx infiere de su precedente investigación sobre el capital constante y variable y sobre la plusvalía la consecuencia de que ‘no toda suma cualquiera de dinero o valor es transformable en capital, sino que para esa transformación hay que presuponer la existencia de un determinado mínimo de dinero o valor de cambio en las manos del propietario particular de dinero o mercancías’. Marx pone entonces como ejemplo que en alguna rama del trabajo el trabajador trabaje ocho horas al día para sí mismo, es decir, para la producción del valor de su salario, y las cuatro horas siguientes para el capitalista, para la producción de plusvalía que va, por de pronto, al bolsillo de éste. En este caso alguien tiene que disponer de una suma de valor que le permita suministrar a dos obreros materia prima, medios de trabajo y salario, para obtener diariamente la plusvalía necesaria para vivir como uno de sus trabajadores. Y como la producción capitalista no tiene como objeto la mera manutención, sino el aumento de la riqueza, nuestro hombre con sus dos obreros no sería aún un capitalista. Sólo para vivir dos veces mejor que un trabajador corriente y para retransformar en capital la mitad de la plusvalía producida tendría ya que poder ocupar a ocho trabajadores, o sea poseer el cuádruplo de la suma de valor antes supuesta. Y sólo después de esto, y en el curso de otras indicaciones más, destinadas a aclarar y fundar el hecho de que no toda pequeña suma de valor puede transformarse en capital, sino que para cada período del desarrollo y para cada rama industrial existen límites mínimos determinados, observa Marx: ’Aquí, como en la ciencia de la naturaleza, se confirma la corrección de la ley descubierta por Hegel en su Lógica, según la cual cambios meramente cuantitativos se mutan en un determinado punto en diferencias cualitativas.’”
Engels golpeaba sobre un argumento “fuerte” de Dühring que curiosamente sería reproducido por muchos antidialécticos. Este argumento se puede resumir del siguiente modo: Al tomar, aunque sea críticamente, la dialéctica de Hegel, Marx habría reemplazado las explicaciones de los procesos concretos por la introducción forzada de un método exterior a los hechos mismos, de modo tal que, por ejemplo, la transformación de dinero en capital no constituía un movimiento que en sus características se asemejaba a la idea abstracta de la transformación de la cantidad en calidad, sino que era el resultado de esta ley tomada como un a priori.
El mismo procedimiento realizaría Dühring al intentar presentar la noción dialéctica de “negación de la negación” como una “comadrona” de la historia que en la perspectiva de Marx permitiría transitar desde la acumulación originaria del capital hasta el comunismo a través de un proceso de “negaciones” de las distintas formas de propiedad de la que la expropiación de los expropiadores sería el resultado automático.
Engels cita profusamente El Capital, a fin de demostrar que Marx reconstruye el proceso histórico que sienta las bases para la futura expropiación de los capitalistas, pero buscando explicar el proceso mismo en su dinámica intrínseca y que esa dinámica se da de una forma prevista por una “ley” dialéctica pero no porque esta sea una ley a priori:
“... al caracterizar el proceso como negación de la negación, Marx no piensa en absoluto en que con eso pueda probarse que el proceso es históricamente necesario. Antes al contrario: luego de haber probado históricamente que el proceso se ha realizado efectivamente en parte y que en parte tiene que producirse, lo caracteriza por añadido como proceso que se realiza según una determinada ley dialéctica. Esto es todo”.
El Anti-Dühring sería un texto de suma relevancia en la formación de las posteriores generaciones de marxistas, más por su carácter de “compendio” de un conjunto de discusiones sobre ciencia, filosofía, economía política e historia, que por las razones polémicas que le dieron origen. Su impulso polémico y muchas de sus ideas marcaron a la siguiente generación de socialistas así como al marxismo del siglo XX, que realizaría múltiples controversias sobre el legado teórico de Engels.
En cuanto al tratamiento de la cuestión de la dialéctica, uno de sus principales méritos consiste en poner de relieve la crítica del apriorismo, la dinámica “inmanente” de los procesos históricos y sociales (es decir que éstos no obedecen a causas exteriores trascendentes sino que tienen en su propia dinámica interna las razones de su desarrollo) y el carácter análogo y aproximativo de las relaciones entre los procesos y las “leyes” cuyas formas se parecen pero no son idénticas.

Juan Dal Maso
juandalmaso@gmail.com

viernes, 26 de agosto de 2016

Sacco y Vanzetti a 89 años de su muerte




El 23 de agosto de 1927 fueron ejecutados en Massachusetts, Estados Unidos, dos obreros anarquistas de origen italiano: Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, condenados por un crimen que no cometieron.

Culpables de ser anarquistas y trabajadores, Sacco y Vanzetti fueron ejecutados por electrocución en la silla eléctrica el 23 de agosto de 1927.
En un contexto mundial conmocionado por el triunfo de la Revolución Rusa y el fin de la Primera Guerra Mundial, donde la burguesía asustada por el “terror rojo” fomentaba la xenofobia y el odio general por los extranjeros, comunistas, anarquistas y socialistas. Nicola y Bartolomeo eran acusados de cometer un presunto robo a mano armada y el asesinato de dos personas en 1920 en South Braintree, Massachusetts. Luego de 7 extensos años de juicio, con escasas pruebas y falsos testimonios, fueron encontrados culpables.
Su encarcelamiento y ejecución generaron comités pro Sacco y Vanzetti y protestas masivas de trabajadores en Nueva York, Londres, Buenos Aires, Ámsterdam, Tokio y huelgas en distintas ciudades del mundo.
Semanas previas a la ejecución, el 9 de agosto de 1927 en Chicago, la huelga general es seguida por 16.000 obreros. En Nueva York, por 150 mil personas según la policía. En Montevideo, Uruguay la huelga de 24 horas fue multitudinaria, al igual que en Asunción, Paraguay. En Argentina también, miles de trabajadores fueron reprimidos por manifestarse, pidiendo la justicia que las instituciones burguesas se negaban a otorgar.
La clase obrera unida y sin fronteras para defender a los suyos, protestando para que no se ejecute a los que luchan. Eso, que querían erradicar de la faz de la tierra, que era un martirio para los capitalistas, una “peste revolucionaria”, fue producto de la ejecución del pescador Vanzetti y del zapatero Sacco.
La sangre obrera es sangre y es bandera. Aquella ejecución injusta e infame no generó más que protestas y huelgas por todo el mundo. Sus nombres, aún causadores de polémica en Estados Unidos, resuenan cada vez que una injusticia es cometida sobre la clase obrera, como en el caso de los petroleros de las Heras por ejemplo.
Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, presentes en el consciente colectivo, ardiendo en el tiempo.

Luca Ermili

jueves, 25 de agosto de 2016

A un año del decreto de esencialidad en educación de Vázquez




El 24 de agosto de 2015 el presidente Vázquez, a pedido de la ministra de educación y en compañía de su Consejo de Ministros, decretaba la esencialidad de la educación, para intentar ponerle punto final al conflicto de la educación más importante de las últimas décadas.

Los sindicatos de trabajadores de la educación junto a gremios estudiantiles estaban en conflicto reclamando un mínimo de 6% del PBI para ANEP y UDELAR, el marco de la votación del nuevo presupuesto para los próximos años. En el intento de frenar el conflicto el gobierno de Vázquez decreta a la educación pública un servicio esencial, con lo cual dejaba en la ilegalidad la medida de huelga de los trabajadores educativos, esencialidad que tiene su precedente en gobiernos impopulares como el Pachecato que sentó las bases para la última dictadura. El decreto se hizo público en la mañana del lunes 24 de agosto, con el anuncio de entrar en vigencia el miércoles 26. La medida de Vázquez no hizo más que encender la mecha y así, ante el anuncio público del gobierno, maestras, profesores y estudiantes espontáneamente se movilizaron hacia la sede del Poder Ejecutivo en el centro de Montevideo.
El desacato masivo de miles de trabajadores se expresó de manera contundente el jueves 27 con una movilización convocada por gremios y sindicatos de la educación que convocó alrededor de 60 mil personas. La movilización más importante de los últimos años, que expresó el apoyo al conflicto educativo y en particular el repudio a la medida impopular del gobierno de Vázquez. Tal rechazo provocó que con el correr de las horas distintos referentes del Frente Amplio realizaron declaraciones públicas expresando que había sido “un error” el decreto de esencialidad, pero que no pasó de expresiones para posicionarse con un mejor diálogo y hacer primar la ya clásica “unidad”, cerrando filas para resguardar a Vázquez y sus ministros.
Una vez levantada la medida de huelga de los sindicatos, los gremios estudiantiles de secundaria se la jugaron a obtener una mesa de negociación con el Ministerio de Economía ocupando la sede del CODICEN, a la que el gobierno respondió con el desalojo por la fuerza. También se dio otro hecho histórico que fue la asamblea intersindical-gremial el 3 de octubre donde se nuclearon estudiantes y trabajadores que fueron protagonistas del conflicto.
El decreto de esencialidad en la educación fue, hasta el momento, la medida de mayor impopularidad de los gobiernos “progresistas”.

El rol de la dirección sindical en el conflicto

Uno de los aspectos que más se hizo eco entre maestras, profesores y estudiantes es el rol contrario de dirigentes del PIT-CNT al conflicto educativo. Desde ya que es público el apoyo de la gran mayoría de sus dirigentes al FA, que se puede observar simplemente con que la mayoría integraron listas del FA en las últimas elecciones, aunque éstos se encarguen en cada paro de remarcar su “independencia”. Detengámonos cómo se expresó esto en concreto en el conflicto.
Desde mediados de año al menos, los sindicatos educativos reclamaban un paro de 24 horas a la dirección sindical, que potenciara la unidad de distintos sectores con el conflicto educativo.
Cuando los gremios de la educación fijan una movilización para la tarde del viernes 27 de agosto, la dirección del PITCNT convocó a un paro en apoyo al conflicto educativo el mismo día, pero en vez de hacerlo confluir convocándolo de 24 horas o al menos parcial pero en el horario de la movilización educativa, lo convocó al mediodía, lo que naturalmente hizo “dividir” las filas de trabajadores, ya que se había terminado el paro a la hora de la marcha de los sindicatos educativos. El descontento mayor no surgió de dicho paro ya que pese a ser en otro horario, allí se expresaron miles de obreros apoyando el conflicto educativo en defensa del derecho de huelga.
El descontento mayor fue cuando el gobierno de Vázquez decreta la esencialidad y estos dirigentes a la vez que dicen no estar de acuerdo llaman a levantar la huelga, con el argumento de que así Vázquez levantaría el decreto de esencialidad, lo cual es un razonamiento absurdo ya que la esencialidad lo que buscaba era levantar la huelga y era lo mismo que pedían los dirigentes del PITCNT. Pero no terminó allí, algunas horas posteriores a la movilización del 27 los dirigentes del PITCNT, junto a dirigentes nacionales de educación, con el Ministerio de Trabajo, firman un acta de compromiso de levantamiento de la medida de huelga. Aunque ésta en los hechos no se levantó hasta que se derrotó la medida de esencialidad, que nunca se pudo hacer efectiva y fue un golpe para el gobierno.
En vez de una propuesta de cómo derrotar al gobierno extendiendo el conflicto, con los hechos a la vista, la mayoría de la dirección del PIT-CNT “jugó” para el gobierno, que sumado al desgaste, propiciaron que en el correr de los días los sindicatos fueran levantando las medidas de lucha.

De la promesa del 6% al recorte

El mismo gobierno que hace un año negaba el aumento inmediato de 6% para ANEP y UDELAR, que terminó ofreciendo un aumento de 1500 millones de pesos, lo cual es ínfimo para el reclamo de docentes y estudiantes y que dejará edificios sin construir y cargos sin cubrir, este 2016 el gobierno anunció el recorte a la mitad de dicho aumento.
Docentes y estudiantes volvieron a salir a las calles a enfrentar una nueva medida del gobierno contraria a una mejor educación.

Una nueva etapa

De conjunto la prepotencia del gobierno frente a la lucha educativa de 2015 y su giro a la derecha expresado en los recortes económicos actuales, ayudan a configurar un nuevo panorama social y político. El Frente Amplio en el gobierno ya no es capaz de darle soluciones reformistas a las demandas populares, lo que caracterizó la etapa económica previa. Esto genera nuevas contradicciones, apertura y definiciones de nuevos contornos de una nueva etapa política, donde objetivamente se plantea la posibilidad del surgimiento de bloques sociales y políticos de oposición por izquierda al gobierno.
Docentes, estudiantes, y trabajadores de la educación fueron el sector por donde se cortaron los “hilos del consenso” social de la gobernabilidad frenteamplista, aunque aún a una escala pequeña. Apostamos a que se siga desarrollando el movimiento y se posicione como una alternativa a la dirección actual del PIT-CNT, apostando a recuperar el conjunto de sindicatos para los intereses de los trabajadores, en una perspectiva clasista y antiburocrática, como un ejemplo de lucha del movimiento obrero.

Claudio Álvarez

miércoles, 24 de agosto de 2016

Siria: una imagen que revela el horror de la guerra imperialista




Las imágenes de un niño de cinco años en la parte trasera de una ambulancia, ensangrentado después de ser rescatado tras un bombardeo en Aleppo, han recorrido el mundo y han puesto de relieve una vez más el horror de la guerra imperialista en Siria.
Esta guerra, que involucra a las principales potencias, a Rusia y las monarquías de la región, ha provocado en sus cuatro años de desarrollo más de 250 mil muertos, 7 millones de desplazados internos y 4 millones de refugiados en países vecinos (en un país de 20 millones de habitantes), según datos de la Acnur.
Actualmente, la ciudad norteña de Aleppo es centro de intensos combates entre el gobierno de Bashar Al Assad (apoyado por la aviación rusa e Irán) y la oposición islámica, apoyada por Estados Unidos, las potencias europeas y monarquías de la región. La ciudad se encuentra partida en dos y las tropas que responden a Damasco buscan recapturar un sitio que es calificado como estratégico.
Las imágenes de Omran Daqneesh, tal el nombre del niño, fueron difundidas por Aleppo Media Centener, un grupo contrario al gobierno de Bashar Al Assad, y refieren a un bombardeo ruso en los barrios del este.
Sólo en que lo que va del mes, más de 140 civiles (entre ellos 20 niños) han muerto en Aleppo en los enfrentamientos. Referentes de Naciones Unidas han urgido a un cese al fuego de 48 horas para poder hacer llegar ayuda humanitaria a los barrios de la ciudad. En lo que va de agosto, ningún convoy pudo arribar a esta urbe de 1,5 millones de habitantes. En el este, ocho de los diez hospitales se encuentran dañados.
Hace pocos meses, se difundieron denuncias tanto contra el gobierno como contra las fuerzas de oposición -incluyendo aquí al Estado Islámico-por el método de cercar pueblos enteros para vencerlos por hambre. Un convoy humanitario confirmó en enero 30 muertes por inanición en la localidad de Madaya, ubicada en la frontera con el Líbano. A principios de enero se estimaba en 400 mil el número de personas que viven en pueblos o ciudades sitiadas.
Fuera de Siria, los desplazados y refugiados son víctimas de redes de trata, de la xenofobia de los estados europeos, o perecen en el mar, como lo mostró la imagen icónica de otro niño, Aylan Kurdi, oriundo de Kobane.
Abajo la guerra imperialista.

G.M.

martes, 23 de agosto de 2016

Los comunistas no buscamos extender la vida del capital ni oxigenarlo.




XX entrega

En estas columna generalmente realizó apreciaciones de tipo personal, hoy aún retomando una vieja declaración de una organización referida a un acuerdo electoral que se frustró y en el entendido que asumo íntegramente toda responsabilidad de aquella situación, hoy ya sin hacerlo en nombre de ninguna orgánica lo hago publico nuevamente. Desde luego que reafirmó lo allí expresado, agregó además que ante un cambio de etapa sin dudas que la tarea de los comunista, no es y no será una tarea accesoria, como tampoco lo fue antes, durante y posterior al golpe. La principal tarea de toda la etapa es sin dudas derramar ideología, es decir la ideología del proletariado. Conceptualmente se trata de refundar el partido del proletariado, ese aspecto está necesariamente unido a la lucha abierta con el revisionismo histórico, con el reformismo político y con el oportunismo que siempre expresa el transigir con el punto de vista de clase.
El principal instrumento que se da la clase obrera es su organización y está en términos político no es otra cosa que EL PARTIDO.

LAS BANDERAS DE LA REVOLUCIÓN Y EL TRAPO SUCIO DEL ANTICOMUNISMO

De esto ya pasó mucha agua debajo el puente, ya pasó también Loreley Corbo trabajadora gráfica y algunas otras perlas. Aún hoy hay compañeros que nos preguntan porque no fuimos de la UP-AP, ya hemos remitido la resolución del activo donde se resolvió dar por finalizado dicho acuerdo, y no nos hemos extendidos en mayores argumentos a los efecto tambien de no generar un debate estéril e improductivo. Ya han pasado varios meses de manera que incorporamos un material que responde de alguna forma a esa situación que terminó con la resolución del activo por tanto acá va un precedente que no generamos nosotros:

Tenemos memoria, tenemos amigos.
Tenemos urgencias, amores que matan, tenemos silencio.
Tenemos talones de Aquiles sin fondos.
Más de cien palabras, más de cien motivos para no cortarse de un tajo las venas,
más de cien pupilas donde vernos vivos, más de cien mentiras que valen la pena.(J.S)

Hace pocos días decíamos en esta columna “La derrota y fracaso del socialismo real, que tiene apenas dos o tres décadas, están siendo analizadas a la luz de materialismo dialéctico. Y el merecido y necesitado análisis de la caída del primer intento glorioso de avanzar en una nueva organización social, no se hará con las pautas de la ideología dominante, no con ella. Los comunistas, es decir Refundación Comunista no se prestara a revisionismos históricos que burlan la praxis marxista leninista”. Hoy sentimos la necesidad de reafirmar que muy a pesar del enemigo de clase “nada fue en vano”, decir esto es intentar desarticular la otra idea “todo fue en vano”.
La historia de los comunistas independientemente de otras opiniones nunca ha sido un camino fácil, o un lecho de rosas, la construcción del Partido nunca a estado al margen de la lucha de clases, un ejemplo muy válido y aleccionador se dio en 1912 en PCCU (partido bolchevique): “…El peor fue la entrada en el Comité Central de los bolcheviques, en 1912, de un agente provocador, Malinovski. Este causó la pérdida de decenas y decenas de los más excelentes y abnegados camaradas, llevándoles a los trabajos forzados y acelerando la muerte de muchos de ellos. Si no causó más daño fue porque habíamos establecido adecuadamente las relaciones entre el trabajo legal y el ilegal. Para ganar nuestra confianza, Malinovski, como miembro del Comité Central del Partido y diputado en la Duma, tuvo que ayudarnos a lanzar periódicos diarios legales, que supieron, aun bajo el zarismo, entablar la lucha contra el oportunismo de los mencheviques y predicar los principios fundamentales del bolchevismo, con el necesario disimulo. Con una mano Malinovski mandaba al presidio y a la muerte a decenas de los mejores combatientes del bolchevismo, pero con la otra se veía obligado a contribuir a la educación de decenas y decenas de millares de nuevos bolcheviques por medio de la prensa legal…” Lenin.
Es decir, toda construcción, formulación, planteo político llevada adelante por los comunistas a lo largo de la sinuosa historia de edificar un tiempo nuevo, una nueva organización social, un Estado de nuevo tipo, ha sido permanentemente sometido a todas formas de ataques de parte del enemigo de clase, no se podía esperar menos. Lo llamativo o preocupante es cuando nuestros compañeros en muchos casos con la mejor intención, suponemos? se hacen eco y propagandean ciertas dudas que sembró en el pasado el enemigo de clase. Vean este fragmento de editorial de CX 36: “…Cuando comienzan a tomar luz algunos hechos de los más importantes de la historia reciente, tan nombrada y amplificada durante el último tiempo. Que ha dado lugar a tantos libros, documentales, conferencias, suplementos e interpretaciones. Casi desarchivando y desclasificando documentos hoy recién se conoce que durante la huelga general de 1973, el secretario General del Partido Comunista dio la orden de levantar la huelga en el transporte, que es lo mismo que decir “levantar la huelga”. Para dar “un gesto” a los militares. Y está orden fue cumplida. Y la verdad que más allá del análisis que esta información reciente merezca, hay muchas cosas que cuadran, coinciden. En aquellos años, el PCU era el Partido de la clase obrera, sin duda alguna el sector mayoritario dentro de las corrientes sindicales. En segundo lugar quien hace estas afirmaciones, no es un disidente, ni mucho menos un Amodio, como para echarle tierra encima. Y por último hay cosas de aquel periodo que nunca pudieron explicarse del todo bien, por ejemplo la liberación del secretario General del PCU en plena comienzo de la dictadura, con miles de presos, mujeres presas, niños presos, es bravo comerse ese sapo marcha atrás de que se trató un canje por trigo o por carne. Pero si eso fuera poco está el hecho palpable, cristalino del apoyo dado por el Partido Comunista y la Central Obrera de la CNT al golpe militar y a los famosos editoriales aparecidos en el órgano del Partido Comunista, EL Popular de los Comunicados 4 y 7 de los militares golpistas.
Por tanto con todo respeto a los camaradas comunistas, de una interpretación ideológica y política de los hechos de la historia, no puede existir jamás una conducta acertada de parte de sus dirigentes y al fin de sus militantes tampoco. (Editorial de radio36 centenario y diario la Juventud).
Esta afirmación transformada en “verdad”, interpreta e intenta llevar a una deducion intencionada. Pretende explicar la historia a travez de heroísmo y villanía, elude intencionadamente el fenómeno objetivo de la sociedad dividida en clases con intereses antagónicos e irreconciliables, pretende una explicación de la historia por afuera de las masas y particularmente de la clase obrera. Operaciones de esta naturaleza provienen siempre del oportunismo, de él derecha y de él de izquierda. Necesitan de las masas y al mismo tiempo prescinde de ella, no confían en las masas, no confían en la clase obrera lo cual es tambien lógico, no provienen de ella, son ajenos y hostiles a ella. De algunos modos es tambien un resultado propio de una ideología ajena a los intereses de la clase obrera. Objetivamente se ubica en las viejas operaciones de los “terceristas trasnochados” que en nuestra region y pais tanto daño a realizado bajo la propaganda de un “izquierdismo auténtico” o “la verdadera izquierda” que es el equivalente a entender la realidad por fuera de la lucha de clases. Para ellos el mundo se divide en izquierda y derecha (luego le agregan una gama de muy puros o pocos puros, verdaderos o falsos). Bueno señores la verdad objetiva es muy clara al respecto: la historia de toda la humanidad hasta nuestros días, es la historia de la lucha de clases. Por otra parte “nada ha sido en vano”, y no somos hijos de las traiciones del pasado y su consiguiente tragedia. Somos hijos de aciertos y errores, de derrotas y de conquistas, somos parte indisoluble de la clase obrera, de ella provenimos y defendemos intransigentemente el punto de vista de nuestra clase, la ideología de nuestra clase y su práctica histórica. No hacemos cargos de los aciertos y errores.

LAS BANDERAS DE LA REVOLUCIÓN Y EL TRAPO SUCIO DEL ANTICOMUNISMO

Nosotros somos comunistas. Y esto que parece ser una simple afirmación encierra en sí misma una compleja y profunda definición frente a la historia, al presente y al futuro.
Somos comunistas y por tanto nos sentimos parte de un movimiento que desde el inicio mismo del desarrollo del capitalismo y la aparición del socialismo científico, ha participado con diversos resultados de la lucha de clases, dirigiendo este movimiento en algunos casos y transformando la faz de la tierra para siempre.
Somos parte del movimiento comunista internacional. No renegamos del marxismo, ni del leninismo, por el contrario, pretendemos reafirmarnos en las piedras angulares del materialismo dialéctico y actuar en la lucha política e ideológica, orientándonos en esta teoría.
Y como somos parte del movimiento comunista nos congratulamos y festejamos sus éxitos, pero también nos hacemos cargo de sus tragedias y sus fracasos. Y si esto hacemos en el campo internacional, con mucha más razón, en el nacional. Los comunistas hemos participado en la lucha y hemos construido, junto a otros revolucionarios – claro está- los instrumentos organizativos de la clase obrera para alcanzar sus objetivos inmediatos y sus metas históricas.
En este largo camino recorrido los comunistas hemos regado con las sangre de los mejores hijos de la clase obrera en combate, al fascismo y sus crímenes.
Hoy no estamos, los comunistas en un mismo partido, y desde refundación comunista criticamos duramente el abandono de parte de la dirección del PCU, de la ideología del proletariado y la característica vacilante y servilista de su línea política, trabajando como furgón de cola del proyecto dominante en el FA como gerentes del capital financiero internacional.
Luchamos por tanto encarnizadamente contra esta orientación que conduce a la clase obrera a la frustración.
Pero una cosa es la lucha ideológica y muy otra es la calumnia, la insidia desleal, el cobro de viejas cuentas históricas agitando el trapo sucio del anticomunismo enchastrando la memoria histórica de los jefes obreros del pasado, muchos de los cuales pagaron con su vida o con años de cárcel y tortura por su participación en la lucha.
Nos hacemos cargo de la responsabilidad histórica del movimiento comunista, de sus logros y sus pecados, así como nos hacemos cargo de la lucha del presente y pretendemos reafirmar las piedras angulares del marxismo-leninismo y en este combate estamos, tratando de refundar el partido de la clase obrera, la única clase consecuente con la revolución socialista porque no tiene nada para perder.
Este es nuestro camino y no podemos compartirlo con quienes calumnian, con quienes introducen la duda sobre la moral de viejos combatientes y ayudan a la desmoralización de las masas con febriles disquisiciones.
No en nuestro nombre.

Osbaldo Zuñiga

lunes, 22 de agosto de 2016

Aniversario 55 de la UNEAC




Nacida en álgidos tiempos de Revolución y en medio de la más gran batalla cultural y educacional de nuestro pueblo, la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba llega a su aniversario 55 de fundada. De aquellos tiempos fundadores, de la trayectoria de estos años y del futuro de la organización se hablará este jueves en la Mesa Redonda, con la presencia de Miguel Barnet, Presidente de la UNEAC, la Maestra Digna Guerra, Premio Nacional de la Música, y otras persona

El legado de Huidobro (y el MLN)




Las diferencias políticas con Huidobro y el MLN trascienden la defensa de los militares que este realizó en los últimos años (con el aval y acompañamiento del resto de la organización). Su rol en los 70 con su accionar por fuera de la clase trabajadora así como su posición acrítica en relación al Pacto del Club Naval en la transición democrática, cuando a la vez se integra plenamente al Frente Amplio, son ejemplos de una estrategia política que lleva a un callejón sin salida la lucha de los trabajadores y el pueblo. El papel fundamental del MLN (y el MPP) en los tres periodos de gobierno del FA muestran también hacia donde lleva su política.

El fallecimiento del ministro de defensa Eleuterio Fernández Huidobro generó distintas repercusiones en el país. Junto a las expresiones de pesar y tristeza de la mayoría de los históricos dirigentes tupamaros (Engler, Mujica, Rosencof) también se escucharon voces repudiando el proceder político de Huidobro en estos últimos años. No es para menos considerando el rol de defensa y protección de militares genocidas y torturadores que jugó Huidobro, en especial desde su cargo de ministro de defensa en los periodos de Mujica y Vázquez.
Sus descalificaciones hacia las organizaciones de derechos humanos, sus obstáculos al (escasísimo) accionar de la justicia en la búsqueda de verdad y justicia para los crímenes de la dictadura, su (incomprensible) acercamiento a los militares, lo hicieron justo merecedor de un repudio masivo de un pueblo que no quiere olvidar el pasado reciente y se resiste a reconciliarse con quienes violaron los derechos humanos en el periodo dictatorial y de las propias organizaciones de Derechos Humanos que en todos estos años mantienen la lucha contra la impunidad. Su accionar desconcierta aún más considerando su propio lugar de víctima directa del accionar genocida sufriendo, al igual que sus compañeros y muchos de su generación la represión y tortura.
Sin embargo, interesa también polemizar con el Huidobro de los 70 y los 80, cuando desde la dirección del MLN-Tupamaros participó activamente en el ascenso de luchas y radicalización política que se dio desde los años 60 y luego en la salida de la dictadura y el retorno democrático.

La estrategia política de Huidobro y el MLN durante el ascenso obrero

Influido por la revolución cubana y las experiencias guerrilleras de la época en el resto de América Latina Huidobro, como integrante del MLN desarrolló una estrategia política que pretendió sustituir la acción política de los trabajadores reemplazándola por el accionar del grupo guerrillero.
Aún con heroísmo y sin negar su compromiso personal, los militantes de la época que se inclinan por la vía armada reducen a un papel secundario el papel de las masas y el pueblo para entrar en una lucha de aparato contra aparato con las fuerzas represivas. Esta radicalidad en la acción no les evitó apoyar “críticamente” al naciente Frente Amplio que surgía para desviar el impresionante ascenso obrero de esos años y encolumnar a los trabajadores detrás de un proyecto de conciliación de clases. La independencia política nunca fue el objetivo de los tupamaros y esto se pudo ver en toda su magnitud en los sucesos de febrero del 73, cuando al igual que el PCU tuvo expectativas en la acción de los supuestos militares “peruanistas” en quienes se confiaba que podrían encabezar un proceso de ruptura con el imperialismo y de liberación nacional.

La salida de la dictadura y el ingreso al Frente Amplio

Manteniendo esta concepción política los militantes que reorganizan al MLN a la salida de la dictadura son incapaces de criticar el pacto del club naval, forma en que la burguesía uruguaya organizó la transición hacia la democracia manteniendo vigente el modelo económico y social que la dictadura impuso a sangre y fuego y garantizando la impunidad para los militares genocidas.
Desde entonces Huidobro, y los tupamaros se integran al Frente Amplio y pasan a formar parte fundamental desde hace más de 30 años de la coalición de izquierda con los resultados por todos conocidos. Con Mujica de presidente y otros tupamaros ocupando importantes cargos, el MLN pasó a ser parte del elenco político que funciona como simple administrador del estado burgués, renunciando a la perspectiva revolucionaria y aspirando, a lo sumo, a una utópica humanización del capitalismo.

Hernán Yanes