jueves, 1 de diciembre de 2016

El marxismo y la Antigüedad Clásica griega




Transición a la época clásica de Grecia y su colapso desde la lupa del marxismo.

Es una realidad que la escuela del marxismo en su análisis de la historia y los procesos de lucha de clases han centrado su atención en los años de existencia del capitalismo. Desde la aparición de la burguesía en el seno del feudalismo del siglo XIII hasta el siglo XX donde esta es protagonista de la fusión del capital bancario con el industrial que le da origen al monopolio y este a la fase superior del capitalismo, el imperialismo, que sigue hasta nuestro días. Y es precisamente porque es el sistema al que los marxistas le queremos poner fin.
Pero esto no quita el hecho de que para analizar el sistema que impera hoy es necesario tener en cuenta el periodo de las polis clásicas y transición al feudalismo. Como lo ha hecho Perry Anderson, un historiador marxista inglés, profesor y editor de la revista New Left Review.

Transición a la Polis clásica

Desde la invasión de un pueblo indoeuropeo, los minios o proto-griegos, a las islas de Asia menor entre el 2000 y 1900ac; podemos ver una cierta homogenización del territorio de la Grecia Continental. Empezamos a tener palacios micénicos con la sala del trono en el centro, una fortaleza rodeada de muros que resguarda al rey, sus familiares, jefes militares y dignatarios de palacio. Este con una función predominantemente defensiva y de preservación del tesoro real. En contraposición con el de los pueblos cretenses, que también ingresaron por oriente a la Hélade, que no estaban fortificados y finalmente perecen ante el modelo palacial micénico. La escritura en esta época tenía una función plenamente burocrática donde contabilizaba recursos, esclavos, carruajes de guerra (que fueron introducidos por estos pueblos desde oriente y significo un gran avance científico y militar), etc.
En la cúspide de la pirámide de la división social estaba el Ánax, un rey con control militar (equipamiento de carros, movimiento de unidades, etc.), de la economía y también la vida religiosa. Delegaba responsabilidades a sus dignatarios de palacio que llevaban su poder a donde fuera necesario. En contraposición tenemos a los Basileus o reyes vasallos (dependientes del rey Ánax). Eran guerreros aristocráticos con posesión de tierras y personajes célebres como Agamenón o Menelao, de los que hablaba Homero, son parte de esta clase.
Respecto a la esclavitud podemos inferir que si bien existió en esta época y era el estrato social más bajo de la sociedad. No formaba el pilar de emancipación de clase para los ciudadanos libres, siguiendo la idea de Perry Anderson en Transición de la Antigüedad al Feudalismo, que pasaría a ser con la era clásica.
Sintetizando tenemos una sociedad con dos claros polos de poder. El Ánax con sus dignatarios y la aristocracia guerrera Basileus, por sobre el resto de la ciudadanía (trabajadores libres, esclavos, etc). Hay varias teorías de por qué cae este modelo. Lo que podemos inferir es que la expansión de los dorios en el Peleponeso, Creta y Rodas hizo desaparecer los dominios del Ánax. Y este nuevo contexto daría paso a la era de los Basileus. Lo que no sabemos, pero consideramos probable al ver que la historia de la humanidad ha sido la historia de la lucha de clases, es si hubo choques entre el Ánax y el grupo de los Basileus que solían rendirles tributo y esto ayudó también a su caída.
A partir del 1200 y hasta el 1100 a.c, tenemos lo que se conoce como Época Oscura. Al caer el modelo palacial micénico y perderse la escritura tenemos poca evidencia pero creemos que fue la época de los basileus. En este contexto se da la guerra contra Troya donde triunfan los aqueos (griegos) y una liga de reyes iguales que se enfrentaron a esta.
A partir del 800 a.c se da la consolidación de urbanizaciones regidas por una aristocracia que en la época previa había logrado derrotar a la monarquía. Se recupera la escritura con el ingreso del alfabeto fenicio y se reanuda el comercio con siria y el oriente próximo, apareciendo las primeras monedas.
Los núcleos urbanos eran en esencia residencias para agricultores y terratenientes. El consejo como organismo de gobierno era exclusivamente aristocrático. Pero este orden empieza a quebrarse con la aparición de los llamados Tiranos. Eran representantes de una nueva clase poseedora, hija de la acumulación de capital, que supo conectar sus demandas con la de los sectores oprimidos. “La presión combinada del descontento rural por abajo y de las nuevas fortunas por arriba quebraron el estrecho dominio aristocrático en las ciudades”, siguiendo a Perry. Dando lugar en los siglos VII y VI a la irrupción de los tiranos en el poder. Una vez ahí se vieron obligados a emprender una serie de reformas en favor de los oprimidos. Desde Pisístrato a Clístenes y con las famosas reformas de Solón (a pesar de que este último no era un tirano, más bien era un reformista que buscaba mediar entre los aristócratas, nuevos poseedores y trabajadores libres) no se cuestionaron las bases del poder aristocrático, se dieron situaciones de ampliación de los derechos ciudadanos como por ejemplo la aparición de la Ekklesia o asamblea popular y la división de la ciudadanía en 10 demos con elección de un General. Se desvió el descontento de los oprimidos y se empezó a consolidar una Grecia con una base económica de medianos propietarios rurales.

Época Clásica

La consolidación de la polis clásica la tenemos en el marco de las Guerras Médicas (500 a 479 a.c) donde la Liga de polis Phanelinica derrota a los persas en la batalla de Mícola en Jonia. Pasamos de tener aristocracias guerreras a hoplitas, que eran ciudadanos de la clase media que se armaban a sí mismos e iban a la guerra. Pasamos de venerar los triunfos individuales y el destacar de los héroes homéricos a condenar estas formas, por poner en peligro al conjunto de los guerreros.
La financiación de este triunfo griego vino de los Kakoy (poseedores que no integraban a la aristocracia). Lo que con el conocido como ciclo de oro de Pericles, debido precisamente a las reformas que este impulso, integraron a este grupo social en el gobierno, que termino por sustituir una casta gobernante por otra. Y llevaron a la liga de Delos, con Atenas a la cabeza a ser una fuerte economía de corte mercantilista. En oposición a la Liga del Peloponeso con Esparta a la cabeza, la cual nunca tuvo la transformación de las demás polis en democracia y mantuvo una monarquía dual, con aristocracia incluida e importante participación de la gerousia (consejo de ancianos).
Pero el suceso que le dio a Atenas y a la Grecia de aquel entonces un desarrollo económico y florecimiento urbano sin precedentes, fue la incorporación de grandes cantidades de esclavos. En palabras de Perry “Las comunidades relativamente igualitarias de campesinos pueden congregarse físicamente en ciudades, pero lo que no pueden crear, en la simplicidad de su estado, es una brillante civilización ciudadana de tipo que la Antigüedad iba a presenciar ahora por primera vez.” Tal fue la importancia del modelo de producción esclavista para la emancipación de clase que otorgó a los ciudadanos que los momentos de mayor desarrollo filosófico, político y de las artes fue cuando el número de esclavos era mayor y en algunos casos hasta superior al de los estratos libres.
La salvación que tuvo el campesinado con la cancelación de la servidumbre por deudas fue gracias a la importación de esclavos que logró cubrir la ausencia de mano de obra. El costo de compra que tenían era bajísimo, al igual que el costo de “mantenimiento”, esto hace que se generalice el uso incluso para los ciudadanos libres más humildes.
El desarrollo de la democracia griega con sus instituciones clásicas, bule (consejo de 400 con representantes de cada estrato), Ekklesia y Areopagus (corte suprema), que dio a los ciudadanos participación política en un sistema democrático directo también fue gracias al sistema esclavista que los eximió del peso de las deudas y la opresión que tenían antes de él.
El periodo clásico de Atenas culmina con la Guerra del Peloponeso (431 a 404 a.c) que enfrentó a las ligas que lideraban Esparta y Grecia y que termina con la sumisión de esta última a Esparta como estado vasallo. Si bien hubo intentos de restauración democrática a partir de este suceso las castas gobernantes hicieron uso de su poder en favor de otra polis dominantes y más de delante de la Roma que empezaba a consagrarse como nuevo polo de poder. Con el apogeo de Roma el modelo esclavista recibirá un impulso aún mayor debido a que esta polis basaba su producción agraria en enormes latifundios privados y concentraciones enormes de tierras que necesitaban mucha mano de obra, en contraposición a la Atenas predominantemente “clase mediera”.
Como conclusión no está de más resaltar la utilidad del análisis marxista para comprender la historia de la antigüedad. Para así poder tener una caracterización más certera de un presente donde, si bien no somos esclavos, lo único que nos diferencia de ellos es que tenemos la posibilidad de, y no en todos los casos, elegir qué mano nos oprime o con que soga nos asfixian.

Santiago Daniel García

El origen de la familia: de cómo Engels desmintió a Moisés




Hace 196 años nacía el fundador, junto a Carlos Marx, del socialismo científico y de la Primera y Segunda Internacional. Su obra también hizo aportes fundamentales al pensamiento feminista.

Federico Engels nació un 28 de noviembre de 1820, en Barmen, en la norteña provincia alemana de Renania
En esta nota repasaremos su libro El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. Fue una de sus obras más leídas y discutidas a lo largo del Siglo XX y aún en la actualidad.
Como dice la intelectual feminista Alejandra Ciriza “El texto de Engels busca, a la luz de los conocimientos existentes en su época, explicaciones sobre la relación entre organización familiar y propiedad privada en un momento histórico, hacia fines del siglo XIX, en que la burguesía escribía la elegía de la mujer doméstica y el varón productivo. Un momento en el cual los efectos del avance de las fuerzas productivas se hacía sentir sobre la vida de las mujeres de la clase obrera, tal como Engels mismo lo había advertido en su conocido escrito sobre la situación de la clase obrera inglesa publicado en 1845; un momento, por añadidura, de ascenso de la moral llamada victoriana, que controlaba a ultranza la moral sexual de las mujeres a la vez que manifestaba abierta tolerancia hacia la doble moral masculina”.

La monogamia y el patriarcado tuvieron un principio

Luego de la muerte de Marx, Engels se dedicó abnegadamente a ordenar los manuscritos que había dejado para terminar y publicar los tomos dos y tres de El Capital. Pero además entre las pilas de cartas, apuntes y artículos inacabados que encontró en el estudio de su amigo había una serie de notas que llamaron su atención sobre el carácter de la sociedad prehistórica. Marx había estudiado el libro del antropólogo estadounidense Lewis Morgan La sociedad primitiva o investigaciones en las líneas del progreso humano desde el salvajismo hasta la civilización a través de la barbarie (1877) que intentaba rastrear la evolución de la organización social humana desde su estado primitivo hasta la modernidad.
Morgan estudiando las tribus iroquesas en Estados Unidos registraba el impacto del desarrollo técnico y las concepciones cambiantes de los derechos de propiedad sobre la estructura tribal y familiar. Planteaba que el avance del salvajismo a la civilización equivalía al paso de las tribus consanguíneas a una unidad familiar patriarcal y monógama (o nuclear).
En base a los escritos detallado que Marx había realizado del libro de Morgan, Engels escribe su libro El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado en el prefacio plantea: “En América, Morgan descubrió de nuevo, y a su modo, la teoría materialista de la historia descubierta por Marx cuarenta años antes, y, guiándose de ella, llegó a contraponer la barbarie y la civilización, a los mismos resultados esenciales que Marx”.

La mujer y las sociedades primitivas: divergencias entre los socialistas

En la segunda mitad del Siglo XIX, importantes dirigentes de la socialdemocracia alemana escribieron textos sobre la mujer y la familia.
En 1879 August Bebel publicó su libro La mujer y el socialismo, donde sostenía que “desde el principio de los tiempos la opresión ha sido el destino común de la mujer y del hombre que trabajan”. Bebel sugería que antes de que se desarrollase la familia, las mujeres ya “eran propiedad de la horda o de la tribu, sin derecho a elegir ni a decir que no”.
Karl Kausky por su parte, entre 1882 y 1883 dio a conocer una serie de artículos sobre las relaciones sexuales primitivas con la misma lógica.
A diferencia de Bebel y Kautsky, Engels demostró que las sociedades humanas primitivas no se basaban en el patriarcado, sino en un sistema comunitario de relaciones sexuales. Explica que “hasta 1860 ni siquiera se podía pensar en una historia de la familia. Las ciencias históricas se hallaban aún, en este dominio, bajo la influencia de los cinco libros de Moisés. La forma patriarcal de la familia, pintada en esos cinco libros con mayor detalle que en ninguna otra parte, no sólo era admitida sin reservas como la más antigua, sino que se la identificaba –descontando la poligamia- con la familia burguesa de nuestros días, de modo que parecía como si la familia no hubiera tenido ningún desarrollo histórico; a lo sumo se admitía que en los tiempos primitivos podía haber habido un período de promiscuidad sexual”.

Los hombres destruyeron a los viejos dioses y moldearon nuevos

Para Engels el estudio de la historia de la familia comienza en 1861, con el “Derecho materno” de Bachofen, que basándose en la literatura clásica antigua, mostraba el paso del “heterismo” (primitivamente los seres humanos vivieron en promiscuidad sexual) a la monogamia y del derecho materno al paterno. Según Bachofen, esto se produce entre los griegos “a consecuencia del desarrollo de las concepciones religiosas, a consecuencia de la introducción de nuevas divinidades, que representan ideas nuevas, en el grupo de los dioses tradicionales, encarnación de las viejas ideas; poco a poco los viejos dioses van siendo relegados a segundo plano por los primeros.” Para él “no fue el desarrollo de las condiciones reales de existencia de los hombres, sino el reflejo religioso de esas condiciones en el cerebro de ellos, lo que determinó los cambios en la situación social recíproca del hombre y la mujer”.
Por ello Engels plantea que “tal concepción, que estima la religión como la palanca decisiva de la historia mundial, se reduce, a fin de cuentas, al más puro misticismo.” Sin embargo “no disminuye su mérito como investigador que ha abierto una nueva senda, ya que ha sido el primero en sustituir las frases acerca de aquel ignoto estadio primitivo con promiscuidad sexual por la demostración de que en la literatura clásica griega hay muchas huellas de que entre los griegos y entre los pueblos asiáticos existió, en efecto, antes de la monogamia, un estado social en el que no solamente el hombre mantenía relaciones sexuales con varias mujeres, sino que también la mujer mantenía relaciones sexuales con varios hombres, sin faltar por ello a los hábitos establecidos.”

Las creadoras de la vida eran las mujeres

En las sociedades primitivas en las que los hombres no tenían un dominio sobre la naturaleza y vivían de la recolección, la caza y la pesca, lo que predominaba era la escasez. Las mujeres participaban de las tareas para la sobrevivencia en igualdad con los varones, no existía una división sexual del trabajo. Además gozaban de un lugar privilegiado, porque cumplían un rol crucial en la reproducción de la especie al ser consideradas las creadoras de vida. Esto hacía que los lazos de parentesco se definieran por línea materna. Además los niños pertenecían a la comunidad y eran criados socialmente.
Con la aparición de la agricultura la humanidad pegó un salto enorme, los hombres comenzaron a dominar la naturaleza, poniéndola al servicio de sus necesidades. Engels señala que fue el trabajo, la actividad productiva, lo que le permitió a los hombres salir del reino animal. Pudieron comenzar a abandonar la vida nómade y empezar a planificar asentándose en un lugar. Esto les permitió incrementar los productos necesarios para sobrevivir y a acumular riquezas que en un primer momento pertenecían a todos los miembros de la comunidad. Pero con el desarrollo a gran escala de la agricultura y la ganadería se produce un excedente también a gran escala, así se generaron las bases materiales para que surgieran nuevas formas de vida que transformarán ese sistema social colectivo. Surgirá una división entre quienes producían y trabajaban, la gran mayoría de la sociedad, y una pequeña minoría que no trabaja y vivía a costa del trabajo ajeno. Esta minoría es la que va a poseer el poder da las armas, ejercer el gobierno y apropiarse de las tierras. De esta forma surge también la propiedad privada y las primeras formas de Estado.

El monopolio de la propiedad derroca el derecho materno

Estas transformaciones irán de la mano de un cambio enorme en la situación de las mujeres. Las clases dominantes querrán dominar la capacidad reproductiva de las mujeres para que los varones se aseguren su descendencia y puedan así heredar sus riquezas y poder político y militar a sus hijos verdaderos. Cambiando de esta forma el derecho hereditario materno por el paterno.
Para ello fue necesario controlar el cuerpo de la mujer, recluyéndolas al interior del hogar y estableciendo para ellas la obligación de la monogamia. De esta forma la mujer sale de la esfera de la producción social quedando confinada a la de la reproducción social. La dominación y el poder masculinos tienen una base material, el monopolio de la propiedad y su transmisión por vía paterna. Con el tiempo y el surgimiento de las ciudades el matrimonio se extenderá a las clases explotadas por medio de la ideología que impartía el Estado y la Iglesia entre otras instituciones.
Retomar este libro tiene una importancia crucial en nuestros días en que el movimiento de mujeres en distintas partes del mundo se moviliza de forma multitudinaria, como en Argentina contra los femicidios o en Polonia por el derecho al aborto.
El mismo Engels dice: “El derrocamiento del derecho materno fue la gran derrota histórica del sexo femenino en todo el mundo. El hombre empuño también las riendas en la casa; la mujer se vio degradada, convertida en la servidora, en la esclava de la lujuria del hombre, en un simple instrumento de reproducción. Esta baja condición de la mujer, que se manifiesta sobre todo entre los griegos de los tiempos heroicos, y más aún en los de los tiempos clásicos, ha sido gradualmente retocada, disimulada, y en ciertos sitios, hasta revestida de formas más suaves, pero no, ni mucho menos, abolida”.

Jazmín Jimenez Lic. en Sociología / @JazminesRoja

Raúl Castro: ¡Hasta la victoria siempre, Fidel!



Chapecoense: no fue fatalidad, es el lucro empresario




Lamia, la empresa propietaria del avión que transportaba al equipo de fútbol brasileño Chapecoense fue fundada en Venezuela en 2009 –donde nunca voló– y ahora está asentada en Bolivia, donde recibió autorización para realizar vuelos chárter recién el año pasado. Sin embargo, se había convertido en “especialista” en el transporte de equipos y seleccionados de fútbol de toda la región, incluido el argentino.
British Aerospace, la empresa fabricante del avión que se cayó en Colombia, quebró en el año 2001. La aeronave que transportaba al Chapecoense había sido fabricada en 1999 y es de un tipo de avión que tuvo 13 accidentes con más de 200 muertos en el curso de su corta historia.
Resulta muy llamativo que una empresa boliviana, que cuenta con un solo avión, que hace muy poco fue creada y hace apenas poco más de un año que recibió autorización para volar, sea contratada por equipos y selecciones no solo de su país de origen, sino de la Argentina, Brasil y Paraguay, países que, al menos en los dos primeros casos, tienen flotas de aviones considerablemente más grandes y modernas que la de Bolivia.
Ninguna empresa de estas características (un año de vida y un solo avión) habría podido convertirse en una gerenciadora de viajes de equipos y selecciones de América latina sin que haya establecido previamente conexiones non sanctas con dirigentes de las asociaciones regionales (Conmebol) y de distintos países y equipos de la zona.
Esto, según explica al diario La Nación un dirigente de fútbol local, se debe a que “mientras otra empresa te cobra un vuelo u$s 100.000, Lamia lo ofrece por u$s 60.000”. Como en los negocios no hay milagro, el menor costo se paga con menores controles, menor mantenimiento, aviones más antiguos y, en definitiva, menor seguridad en vuelo.
Paguen los clubes o la Conmebol –en el caso del Chapecoense se trataba de un partido de la Confederación– la búsqueda de bajar costos (o maximizar ganancias, según como se lo mire) está directamente relacionada con una menor seguridad para los futbolistas, técnicos y, en este caso, de una veintena de periodistas.
El año pasado, el ómnibus que transportaba al plantel de Huracán –luego de un partido por la misma copa de la Conmebol– casi cae a un precipicio camino al aeropuerto de Caracas, tras quedarse sin frenos subiendo una cuesta. Sufrieron lesiones importantes varios jugadores y el accidente podía haber terminado en una tragedia similar a la actual si el conductor no lograba volcarlo y, así, detenerlo.
La Conmebol –y varias de las asociaciones de fútbol de la región, entre ellas la AFA– han sido sacudidas en los últimos años por hechos de corrupción que terminaron con varios dirigentes detenidos –entre ellos el entonces presidente de la Confederación y un par de argentinos–, con graves acusaciones por enriquecimiento, obviamente ilícito.
La FIFA, la Conmebol, la europea y, de manera creciente, la norteamericana, que puja por meterse en un negocio que genera miles de millones de dólares, así como los clubes más poderosos de todos los países, se han convertido, de derecho o de hecho, en verdaderas sociedades donde reinan las mafias.
La descomposición del negocio del fútbol, que en la Argentina se vive con gran actualidad (Fútbol para Todos, privatización y negocios millonarios) lleva a las mayores atrocidades. Esta, que sufrieron los jugadores, técnicos y periodistas que murieron en Colombia, es una de ellas.

Nelson Marinelli

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Lo que dijo Fidel del Che vale para él mismo




En este triste momento recordemos lo que dijo Martí: “No es que los hombres hagan pueblos, sino que los pueblos en su hora de génesis suelen ponerse vibrantes y triunfantes, en un hombre.”
Y las palabras de Fidel sobre el Che el 18 de octubre de 1967, son a su vez aplicables a Fidel:
La muerte del Che —como decíamos hace unos días— es un golpe duro, es un golpe tremendo para el movimiento revolucionario, en cuanto le priva sin duda de ninguna clase de su jefe más experimentado y capaz.
Pero se equivocan los que cantan victoria. Se equivocan los que creen que su muerte es la derrota de sus ideas, la derrota de sus tácticas, la derrota de sus concepciones guerrilleras, la derrota de sus tesis. Porque aquel hombre que cayó como hombre mortal, como hombre que se exponía muchas veces a las balas, como militar, como jefe, es mil veces más capaz que aquellos que con un golpe de suerte lo mataron.
Sin embargo, ¿cómo tienen los revolucionarios que afrontar ese golpe adverso? ¿Cómo tienen que afrontar esa pérdida? ¿Cuál sería la opinión del Che si tuviese que emitir un juicio sobre este particular? Esa opinión la dijo, esa opinión la expresó con toda claridad, cuando escribió en su mensaje a la conferencia de solidaridad de los pueblos de Asia, Africa y América Latina que si en cualquier parte le sorprendía la muerte, bienvenida fuera siempre que ese, su grito de guerra, haya llegado hasta un oído receptivo, y otra mano se extienda para empuñar el arma.
Y ese, su grito de guerra, llegará no a un oído receptivo, ¡llegará a millones de oídos receptivos! Y no una mano, sino que ¡millones de manos, inspiradas en su ejemplo, se extenderán para empuñar las armas!
Nuevos jefes surgirán. Y los hombres, los oídos receptivos y las manos que se extiendan, necesitarán jefes que surgirán de las filas del pueblo, como han surgido los jefes en todas las revoluciones.
No contarán esas manos con un jefe ya de la experiencia extraordinaria, de la enorme capacidad del Che. Esos jefes se formarán en el proceso de la lucha, esos jefes surgirán del seno de los millones de oídos receptivos, de las millones de manos que, más tarde o más temprano, se extenderán para empuñar las armas.
No es que consideremos que en el orden práctico de la lucha revolucionaria su muerte haya de tener una inmediata repercusión, que en el orden práctico del desarrollo de la lucha su muerte pueda tener una repercusión inmediata. Pero es que el Che, cuando empuñó de nuevo las armas, no estaba pensando en una victoria inmediata, no estaba pensando en un triunfo rápido frente a las fuerzas de las oligarquías y del imperialismo. Su mente de combatiente experimentado estaba preparada para una lucha prolongada de 5, de 10, de 15, de 20 años si fuera necesario. ¡El estaba dispuesto a luchar cinco, diez, quince, veinte años, toda la vida si fuese necesario!
Y es con esa perspectiva en el tiempo en que su muerte, en que su ejemplo —que es lo que debemos decir—, tendrá una repercusión tremenda, tendrá una fuerza invencible.
Su capacidad como jefe y su experiencia en vano tratan de negarlas quienes se aferran al golpe de fortuna. Che era un jefe militar extraordinariamente capaz. Pero cuando nosotros recordamos al Che, cuando nosotros pensamos en el Che, no estamos pensando fundamentalmente en sus virtudes militares. ¡No! La guerra es un medio y no un fin, la guerra es un instrumento de los revolucionarios. ¡Lo importante es la revolución, lo importante es la causa revolucionaria, las ideas revolucionarias, los objetivos revolucionarios, los sentimientos revolucionarios, las virtudes revolucionarias!
Y es en ese campo, en el campo de las ideas, en el campo de los sentimientos, en el campo de las virtudes revolucionarias, en el campo de la inteligencia, aparte de sus virtudes militares, donde nosotros sentimos la tremenda pérdida que para el movimiento revolucionario ha significado su muerte.
Porque Che reunía, en su extraordinaria personalidad, virtudes que rara vez aparecen juntas. El descolló como hombre de acción insuperable, pero Che no solo era un hombre de acción insuperable: Che era un hombre de pensamiento profundo, de inteligencia visionaria, un hombre de profunda cultura. Es decir que reunía en su persona al hombre de ideas y al hombre de acción.
Pero no es que reuniera esa doble característica de ser hombre de ideas, y de ideas profundas, la de ser hombre de acción, sino que Che reunía como revolucionario las virtudes que pueden definirse como la más cabal expresión de las virtudes de un revolucionario: hombre íntegro a carta cabal, hombre de honradez suprema, de sinceridad absoluta, hombre de vida estoica y espartana, hombre a quien prácticamente en su conducta no se le puede encontrar una sola mancha. Constituyó por sus virtudes lo que puede llamarse un verdadero modelo de revolucionario.
Suele, a la hora de la muerte de los hombres, hacerse discursos, suele destacarse virtudes, pero pocas veces como en esta ocasión se puede decir con más justicia, con más exactitud de un hombre lo que decimos del Che: ¡Que constituyó un verdadero ejemplo de virtudes revolucionarias!
Pero además añadía otra cualidad, que no es una cualidad del intelecto, que no es una cualidad de la voluntad, que no es una cualidad derivada de la experiencia, de la lucha, sino una cualidad del corazón, ¡porque era un hombre extraordinariamente humano, extraordinariamente sensible!
Por eso decimos, cuando pensamos en su vida, cuando pensamos en su conducta, que constituyó el caso singular de un hombre rarísimo en cuanto fue capaz de conjugar en su personalidad no solo las características de hombre de acción, sino también de hombre de pensamiento, de hombre de inmaculadas virtudes revolucionarias y de extraordinaria sensibilidad humana, unidas a un carácter de hierro, a una voluntad de acero, a una tenacidad indomable.
Y por eso le ha legado a las generaciones futuras no solo su experiencia, sus conocimientos como soldado destacado, sino que a la vez las obras de su inteligencia. Escribía con la virtuosidad de un clásico de la lengua. Sus narraciones de la guerra son insuperables. La profundidad de su pensamiento es impresionante. Nunca escribió sobre nada absolutamente que no lo hiciese con extraordinaria seriedad, con extraordinaria profundidad; y algunos de sus escritos no dudamos de que pasarán a la posteridad como documentos clásicos del pensamiento revolucionario.
Y así, como fruto de esa inteligencia vigorosa y profunda, nos dejó infinidad de recuerdos, infinidad de relatos que, sin su trabajo, sin su esfuerzo, habrían podido tal vez olvidarse para siempre.
Trabajador infatigable, en los años que estuvo al servicio de nuestra patria no conoció un solo día de descanso. Fueron muchas las responsabilidades que se le asignaron: como Presidente del Banco Nacional, como director de la Junta de Planificación, como Ministro de Industrias, como Comandante de regiones militares, como jefe de delegaciones de tipo político, o de tipo económico, o de tipo fraternal.
Su inteligencia multifacética era capaz de emprender con el máximo de seguridad cualquier tarea en cualquier orden, en cualquier sentido. Y así, representó de manera brillante a nuestra patria en numerosas conferencias internacionales, de la misma manera que dirigió brillantemente a los soldados en el combate, de la misma manera que fue un modelo de trabajador al frente de cualesquiera de las instituciones que se le asignaron, ¡y para él no hubo días de descanso, para él no hubo horas de descanso! Y si mirábamos para las ventanas de sus oficinas, permanecían las luces encendidas hasta altas horas de la noche, estudiando, o mejor dicho, trabajando o estudiando. Porque era un estudioso de todos los problemas, era un lector infatigable. Su sed de abarcar conocimientos humanos era prácticamente insaciable, y las horas que le arrebataba al sueño las dedicaba al estudio; y los días reglamentarios de descanso los dedicaba al trabajo voluntario.
Fue él el inspirador y el máximo impulsor de ese trabajo que hoy es actividad de cientos de miles de personas en todo el país, el impulsor de esa actividad que cada día cobra en las masas de nuestro pueblo mayor fuerza.
Y como revolucionario, como revolucionario comunista, verdaderamente comunista, tenía una infinita fe en los valores morales, tenía una infinita fe en la conciencia de los hombres. Y debemos decir que en su concepción vio con absoluta claridad en los resortes morales la palanca fundamental de la construcción del comunismo en la sociedad humana.
Muchas cosas pensó, desarrolló y escribió. Y hay algo que debe decirse un día como hoy, y es que los escritos del Che, el pensamiento político y revolucionario del Che tendrán un valor permanente en el proceso revolucionario cubano y en el proceso revolucionario en América Latina. Y no dudamos que el valor de sus ideas, de sus ideas tanto como hombre de acción, como hombre de pensamiento, como hombre de acrisoladas virtudes morales, como hombre de insuperable sensibilidad humana, como hombre de conducta intachable, tienen y tendrán un valor universal.
Los imperialistas cantan voces de triunfo ante el hecho del guerrillero muerto en combate; los imperialistas cantan el triunfo frente al golpe de fortuna que los llevó a eliminar tan formidable hombre de acción. Pero los imperialistas tal vez ignoran o pretenden ignorar que el carácter de hombre de acción era una de las tantas facetas de la personalidad de ese combatiente. Y que si de dolor se trata, a nosotros nos duele no solo lo que se haya perdido como hombre de acción, nos duele lo que se ha perdido como hombre virtuoso, nos duele lo que se ha perdido como hombre de exquisita sensibilidad humana y nos duele la inteligencia que se ha perdido. Nos duele pensar que tenía solo 39 años en el momento de su muerte, nos duele pensar cuántos frutos de esa inteligencia y de esa experiencia que se desarrollaba cada vez más hemos perdido la oportunidad de percibir.
Nosotros tenemos idea de la dimensión de la pérdida para el movimiento revolucionario. Pero, sin embargo, ahí es donde está el lado débil del enemigo imperialista: creer que con el hombre físico ha liquidado su pensamiento, creer que con el hombre físico ha liquidado sus ideas, creer que con el hombre físico ha liquidado sus virtudes, creer que con el hombre físico ha liquidado su ejemplo.

Nelson P Valdés

Continúa el conflicto en los supermercados




Los trabajadores de supermercados y tiendas continúan movilizados en reclamo de avances en el consejo de salarios. Desde hace ya varios meses, y con distintas medidas intentan arrancar a los empresarios mejores condiciones de trabajo, entre ellas una mejora sustancial de sus ingresos.

La patronal, con sus históricas ganancias millonarias, se niega a dar un aumento que lleve el básico en el sector a 20000 pesos, menos de un tercio de la canasta básica.

Nueva propuesta de la patronal

Este jueves La Asociación de Supermercados del Uruguay (ASU) y Fuecys no alcanzaron un acuerdo en el Ministerio de Trabajo ya que la propuesta es absolutamente insuficiente.
Los empresarios ofrecieron un básico de 20000 pesos pero solo para los auxiliares de venta calificados, y a partir de julio de 2018; mientras que los auxiliares simples, la categoría de ingreso a los supermercados que actualmente tienen un nominal de 15000 pesos, no están comprendidos en este aumento.
Ante tal situación de intransigencia patronal Fuecys anuncia movilizaciones que afectarán el funcionamiento de las cadenas más grandes del sector.

Muestras de simpatía y apoyo ante los justos reclamos

Los trabajadores no piden nada del otro mundo, al contrario su reclamo es una reivindicación básica ante las terribles condiciones de explotación del sector.
Las extensas jornadas laborales, alrededor de 44 hs. semanales, el día y medio de descanso a la semana (que muchas veces no coincide con el fin de semana), los horarios laborales hasta las 22 o 23 horas de cada día, son solo ejemplos de las terribles condiciones en que desempeñan su labor. Mientras tanto los empresarios, que a la vez son los que cobran precios exorbitantes por los productos que venden, se llevan grandes ganancias. Estos sueldos no son solo responsabilidad de la patronal sino que cuentan también con la complacencia del Frente Amplio. En todos estos años al frente del Estado mantiene pautas salariales de hambre, con sueldos mínimos miserables, mientras toma todas las medidas necesarias para garantizar la ganancia empresarial.
Trabajadores de otros rubros y la población en general han mostrado su comprensión y simpatía con las medidas de lucha que se llevan adelante porque se sienten identificados con el reclamo y comparten la necesidad de trabajo digno y un salario justo.

Hernán Yanes

martes, 29 de noviembre de 2016

Muerte de Fidel Castro: Va cabalgando sobre una palma escrita




Dicen que murió Fidel y en Telesur hay una cadena televisada sobre las reacciones de la muerte de Fidel Castro Ruz. Yo no sé porque se atreven a decir que murió Fidel, y a derramar lágrimas que se deben de invertir para las verdaderas tragedias, no comprendo cómo se les ocurre decir que murió Fidel Castro, y a pegar obituarios y requienes con consabidas muestras de resignación como si tratara de una pérdida irreparable, ni si quiera entiendo porque los diarios del mundo entero de derecha y de izquierda han malogrado sus espacios en primera plana que han sido embargados con la fotografía del joven revolucionario de la Isla Utopía que soñó Moro y Campanella.
En las calles de Miami los heresiarcas de la verdad celebran la muerte de un tirano que tuvo la osadía de sobornar a la Unesco para que pronunciara en los foros mundiales que la mejor educación y el acceso a la Salud en el mundo tenían en Cuba su paradigma. Este tirano que hablaba de más en discursos de 20 o 30 horas a favor de los pobres para quizás así acallar los siglos de silencios en que fueron sumergidos en los colonialismos. Este tirano que abrazó con generosidad el pluralismo de la diversidad racial, cuando los que hoy celebran su muerte que no son hortalizas porque hasta las zanahorias tienen corazón, eligieron a un monstruo que solo acepta a los inmigrantes como delincuentes genuinos y a los negros en café. Este tirano que abogaba por la salvación urgente del planeta, cuando los que hoy celebran que no son verdaderamente humanos porque es curiosa la amabilidad de la gente normal cuando estás muerto, eligieron a un depredador que jamás firmará los protocolos ambientales para dar un respirador artificial a los gemidos y a los gritos de auxilio de la madre tierra. Este tirano de una diminuta islita que incendió de esperanza los sueños de la humanidad cuando los que hoy celebran apoyaron y apoyan los embargos de esa horda de hunos calvinistas y anglicanos mercantilistas que venían en el MayFlower a anclarse en Plymouth Massachusetts y Nueva Inglaterra, y que hoy le rezan religiosamente al becerro de oro del mercado, de las fábricas y de los números torcidos del mundo de las finanzas.
Este acontecimiento de una muerte física no marca en las intrascendentes páginas del calendario gregoriano una fecha lúgubre, ni si su ocurrencia debe de compungir corazones. Ni la manida tragedia vislumbrar el horizonte de los latinoamericanos atados desde siempre a los imaginarios de la revolución cubana. Los que se mofan de la muerte del líder, y los que con corta visión y con una marcada ingenuidad lloran su muerte, los que preparan despedidas de pañuelos, los que alzan sus manos para decir adioses, los que sufren de verdadero dolor humano por su pérdida física, no pueden advertir que el que dicen que murió, si nació fue para quedarse para siempre en las caras esperanzas de los pobres del planeta, y para inocular por los siglos los dolores de cabeza y el paroxismo psiquiátrico a las oscilantes bonanzas de las bolsa de valores de los ricos del mundo y sus comparsas del grupo Bilderberg.
Los Discursos en la ONU por más tecnología que traten de borrar memorias para acallar indignaciones, ya han creado movimientos mundiales. Angola y Namibia es Fidel en la cara inocente de sus niños liberados de las absurdas muertes precoces. Sudáfrica es la sonrisa cómplice de Nelson Mandela agradeciendo al líder cubano por haber acabado con el Apartheid. Nicaragua disfruta de su seguridad y su armonía social, y la educación gratuita y la salud accesible para los más pobres, por la vida y obra de este gigante, que paradójicamente se educó con jesuitas inquisidores en la colonia y redimidos en el siglo XX, y con gallegos de sangre, y contempló desde su consciencia de privilegiado Homo Sapiens que las sociedades necesitaban una sacudida si precisaban sobrevivir al Armagedón social.
Venezuela navega en las cifras de la inversión social y se quitó el lastre de 60% de la pobreza extrema heredada de 600 siglos de colonialismo político y cultural por la influencia de ese aficionado al Baseball.
Ecuador en el ombligo de la tierra demostró que la tesis de Fidel en torno a quitarse la imposición de los organismos internacionales de crédito era posible, y hoy con una democracia acendrada y una ciudadanía protagónica le han cambiado la cara al país, como no lo hizo nadie en siglos de desesperanza.
Bolivia compuesta en su mayoría por población indígena ha comprendido que los discursos hueros de reservas culturales, son la soga oprobiosa que negaba la interpretación lúcida de José Carlos Mariátegui acerca de los eternos sujetos de explotación, y con Fidel comprendieron que el buen vivir se emparenta con la revolución social de una Isla que no tiene chatarra para comer, pero si el saludable alimento para vivir bien, y no ser víctima de los controles poblacionales por dietas de obesidad, que el ocio es la alternativa a la esclavitud del dinamo de las máquinas. Y que los libros son los amigos que nos acompañarán hasta nuestros últimos días.
Este padre hermoso nos enseñó que los fusiles se empuñan cuando las democracias y las tiranías se cierran al lenguaje, y atacan con represión militar el tierno sonido de las palabras. Este Aureliano Buendía sobrevivió a más de 600 atentados porque el Dios de los cristianos por primera vez mimetizó a los imperios que una sola hoja no cae sin su voluntad, y peor a un árbol que repartió sus frutos y sus enseñanzas a todas las jóvenes generaciones del planeta que hoy transitan las sendas de la dialéctica inyectados de utopías sociales, y que se aprestan para dar la batalla a la injusticia y a la exclusión porque la historia que antes discurría en los ríos de tintas de los mecenazgos, hoy ha sido arrebatada para absolver la vida de un hombre que ha mostrado que el socialismo, el bien común, la justicia social y la solidaridad humana son las únicas vías para salvar al planeta del extractivismo bestial, de las hordas de mercantilismo inhumano, de la polución exacerbada de productividad en serie que rentabiliza plusvalías de CO2 y metano que están colapsando los pulmones del planeta.
En países como Honduras hablar de Cuba siempre fue un Tabú. Desde niños nuestros padres nos contaban por la influencia de la prensa que Fidel Castro era la encarnación del mismísimo Satanás, y que para volver atea a su población les decía a los pioneritos cubanos que Dios no tenía ni tan siquiera el poder de darle confites. Pero Fidel se trasformó en la consciencia de cada hondureño, y hoy ya nadie habla de la Cuba de tiempos del Armagedón como lo proclamaron a los cuatro vientos las cruzadas de pastores evangélicos venidos del norte, cuando esta pequeña isla puso en aprietos el prestigio militar de los Estados Unidos con la crisis de los mísiles. Y para cambiar esta visión no se precisó prensa, trabajo ideológico, simplemente se necesitó que ese brazo de solidaridad humana cultivada en los valores sociales del régimen se haya convertido en un esfuerzo continental para asimilar las penurias de nuestro destino común latinoamericano.
Fidel facilitó becas para la formación en el campo de la medicina a muchos de nuestros compatriotas, y los frutos de esta instrucción humanista se han multiplicado en lugares donde no llegan los intereses lucrativos de muchos de los médicos formados en nuestras universidades. Pero Fidel no solo hizo eso por nuestro país, envió incluso médicos cubanos a nuestras selvas inhóspitas, y más de alguno murió trágicamente en el campo del deber, y para fortuna de los que no miramos por partida doble envió hospitales itinerantes para tratar con especialistas enfermedades de los ojos Y aunque más de algún político miope ha renegado públicamente de las relaciones humanitarias con este noble país, y se haya quejado infundadamente de su política en materia de derechos humanos, inobservando que en el nuestro hay ciudades y pueblos y campos de exterminios por hambre, y aunque le hemos inferido un puñal por la espalda en asuntos diplomáticos y de relaciones internacionales, Fidel entendió nuestro tercermundismo oficial, y no castigó al pueblo pobre de Honduras por los desafueros de sus mediocres gobernantes. Ayer el Presidente de Honduras recibió la noticia del regreso de los médicos cubanos expulsados en el Golpe de Estado. Por eso es que digo que Fidel nos ha abrió los ojos de dos formas. El pueblo de Honduras ahora ve claramente, y ve también como los cubanos, que no hay amor más grande que entregar la vida por los padecimientos de los demás. Por eso a los que gritan y vociferan que Fidel Castro ha muerto, les replico que no tienen oídos para escuchar sus pasos de gigante que siguen continuamente marcando con huellas indelebles de unicornio indomable nimbado donde la injusticia, el dolor, la esclavitud, la guerra, el hambre y la miseria requieran la presencia insobornable de este inocente quijote que si nació en pleno mediodía del siglo XX, fue para navegar a todo vapor en las caudalosas aguas dialécticas de los postreros siglos, y va cabalgando con su fiero trote sobre una palma escrita y sin distancias de los años resucita.

Milson Salgado

lunes, 28 de noviembre de 2016

Hasta siempre Comandante




Con motivo del fallecimiento del líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz

sábado, 26 de noviembre de 2016

Homenaje al Comandante en Jefe Fidel Castro



Hasta Siempre, Comandante




"Hoy 25 de noviembre, a las 10:29 horas de la noche falleció el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz. En cumplimiento a la voluntad expresa del Compañero Fidel, sus restos serán cremados. En las primeras horas de mañana sábado 26, la comisión organizadora de los funerales, brindará a nuestro pueblo una información detallada sobre la organización del Homenaje póstumo que se le tributará al fundador de la Revolución Cubana. ¡Hasta la victoria siempre!" #HastaSiempreComandante

Fidel Castro, eterno héroe de los desheredados




Personaje controvertido en Occidente, donde es fuertemente criticado, Fidel Castro es admirado en cambio por los pueblos de América Latina y del Tercer Mundo, que lo consideran un símbolo de la resistencia a la opresión y un defensor de la aspiración de los países del Sur a la independencia, a la soberanía y a la autodeterminación. Rebelde mítico que entró en vida en el Panteón de los grandes libertadores del continente americano, el antiguo guerrillero de la Sierra Maestra ha visto su prestigio superar fronteras continentales para convertirse en el arquetipo del antiimperialismo del siglo XX y el vector de un mensaje universal de emancipación.
Los medios occidentales, por sus crispaciones ideológicas y una condescendencia obvia hacia los pueblos del Sur, no han logrado entender la importancia histórica de Fidel Castro para Cuba, América Latina y el Tercer Mundo. Desde José Martí, el héroe nacional cubano, ningún otro personaje ha simbolizado con tanta fuerza las aspiraciones del pueblo cubano a la soberanía nacional, a la independencia económica y a la justicia social.
Fidel Castro es un símbolo de orgullo, de dignidad, de resistencia y de lealtad a los principios y su prestigio ha superado las fronteras de su tierra natal para irradiar el mundo. El líder histórico de la Revolución Cubana tomó las armas a favor de los oprimidos y reivindicó sus derechos a una vida decente. Procedente de una de las familias más adineradas del país, renunció a todos sus privilegios de clase para defender a los sin voces, abandonados a su suerte e ignorados por los pudientes.
Fidel Castro dispone de una legitimidad histórica. Armas en mano luchó contra la sangrienta dictadura de Fulgencio Batista durante el ataque al cuartel Moncada en 1953 y durante la insurrección en la Sierra Maestra de diciembre de 1956 a diciembre de 1958. Triunfó contra un régimen militar brutal dotado de un impresionante poder de fuego y apoyado por Estados Unidos. En un contexto de hostilidad extrema ha realizado el sueño de José Martí de una Cuba independiente y soberana y ha guiado a su pueblo en el camino de la emancipación plena y definitiva oponiendo una resistencia a toda prueba frente a las pretensiones hegemónicas de Washington.
Fidel Castro también dispone de una legitimidad constitucional. Cada uno tiene derecho a pensar lo que quiera sobre el sistema electoral cubano pero fue elegido, cada cinco años, de 1976 a 2006. Antes de esa fecha sólo era primer ministro y no presidente de la República. En efecto, contrariamente a una idea preconcebida, Cuba ha tenido a no menos de cuatro presidentes de la República desde 1959: Manuel Urrutia de enero de 1959 a julio de 1959, Osvaldo Dorticós de julio de 1959 a 1975, Fidel Castro de 1976 a 2006 y Raúl Castro desde 2006, cuyo gobierno terminará en 2018 tras la reforma constitucional que limita el número de mandatos a dos.
Ningún dirigente puede permanecer a la cabeza de un país durante treinta años, en un contexto de guerra larvada con Estados Unidos, sin un apoyo mayoritario del pueblo. Obviamente, como en toda sociedad, existen insatisfechos, críticos y decepcionados. La Revolución Cubana, obra de mujeres y hombres, es por definición imperfecta y jamás ha tenido la pretensión de erigirse en ejemplo. Pero la inmensa mayoría de los cubanos tiene mucho respeto hacia Fidel Castro y jamás ha puesto en tela de juicio sus nobles intenciones. Estados Unidos siempre se ha mostrado muy lúcido al respecto. Así, el 6 de abril de 1960, Lester D. Mallory, subsecretario adjunto de Estado para los Asuntos Interamericanos, recordó en un memorándum a Roy Rubottom Jr., entonces subsecretario de Estado para los Asuntos Interamericanos, el prestigio del líder cubano: “La mayoría de los cubanos apoya a Castro. No hay oposición política eficaz […]. El único medio posible para aniquilar el apoyo interno [al gobierno] es provocar el desencanto y el desaliento por la insatisfacción económica y la penuria”. Washington siguió ese consejo y dio prueba de una hostilidad encarnizada contra los cubanos imponiendo sanciones económicas sumamente severas que duran hasta hoy. Pero la empresa no ha sido coronada de éxito. En efecto, cerca de medio siglo después, la popularidad de Fidel Castro sigue viva. Es lo que ha podido constatar Jonathan D. Farrar, entonces jefe de la diplomacia estadounidense en La Habana quien no ha dejado de enfatizar “la admiración personal significativa para Fidel” por parte de los cubanos, recordando que “sería un error subestimar […] el apoyo del cual dispone el gobierno, particularmente entre las comunidades populares y los estudiantes”.
Tres facetas caracterizan al personaje de Fidel Castro. En primer lugar es el arquitecto de la soberanía nacional que ha realizado el sueño del Apóstol y Héroe Nacional José Martí de una Cuba independiente y ha devuelto su dignidad al pueblo de la Isla. Después es el reformador social que se ha ubicado al lado de los humildes y los humillados creando una de las sociedades menos injustas del Tercer Mundo. Finalmente es el internacionalista que ha tendido una mano generosa a los pueblos necesitados y que ha ubicado la solidaridad y la integración en el centro de la política exterior de Cuba.

Salim Lamrani

Fallece el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro




El líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, falleció en la noche de este viernes a la edad de 90 años.

La lamentable noticia fue dada a conocer por el presidente Raúl Castro, a través de una alocución televisiva en cadena nacional. El jefe de Estado explicó que el cuerpo del líder histórico de la Revolución cubana será cremado atendiendo a su propia voluntad.
El mandatario agregó que en las próximas horas se anunciará cómo se realizarán las exequias.
Esta fue la bitácora de fotos publicada en 2014 cuando Fidel Castro cumplió 88 años.
"Luchar por una utopía es en parte construirla”
Fidel, el hombre, ha muerto, pero aquel polémico personaje que derrocó una dictadura, cimentó un gobierno de izquierda en Cuba, luchó durante décadas contra la política exterior estadunidense y generó algunas veces repudio y encono, y otras simpatía, admiración e incluso culto a la personalidad, continuará vigente como uno de los líderes más recordados y analizados del siglo XX y parte del XXI.
El líder de la revolución cubana murió este 25 de noviembre a los 90 años en su amada Habana, aquélla que los recibió a él y a los combatientes de Sierra Maestra como libertadores, entre flores, banderas y campanadas un 8 de enero de 1959.

“Es mejor morir de pie que vivir de rodillas”

No fue a los 10 años cuando lo atacó una despiadada peritonitis. Ni en un enmarañado pantano, ni en un manglar de la sierra ante el fuego enemigo. Tampoco en las entradas y salidas del quirófano por diverticulitis en 2006, cuando casi a diario la prensa internacional lo daba por muerto. Mucho menos en uno de los 640 intentos fallidos de la CIA para asesinarlo.
Fidel Castro, la persona a la que más se ha intentado asesinar, según el propio libro de Guinness, y quien quizá tuvo una “tendencia a cortejar la muerte”, --de acuerdo con el periodista polaco Tad Szulc, uno de sus biógrafos-- alcanzó la novena década de vida, después de haber sobrevivido la guerrilla, los atentados y la enfermedad.
“Llegué a estar muerto” , le reveló a la periodista y directora de La Jornada, Carmen Lira, en una entrevista en 2010, al referirse a la grave crisis de salud a la que se enfrentó cuatro años antes y que lo llevó a delegar el poder en su hermano Raúl. “E stás ante una especie de re-su-ci-ta-do”, profirió con orgullo aquél que se había enfrentado ya tantas veces con la muerte.

Fidel, el hombre

El hombre, al que no cuesta trabajo imaginar con su icónica y copiosa barba, ataviado con un traje militar color verde olivo y una boina a la par --distintivo de su escalafón como comandante en jefe de la Fuerzas Armadas--, ha generado en el imaginario una doble imagen, en palabras de Szulc.
Por un lado, se le ha considerado como un “revolucionario romántico”, siempre provocador, con una brillantez inusitada y una imaginación desbordante; quien en 1958 liberó a Cuba de la dictadura de Fulgencio Batista, con la promesa de igualdad y prosperidad. El líder que se enfrentó durante más de medio siglo contra Estados Unidos, la mayor potencia de la época, y trabajó por construir una nación igualitaria y desarrollada.
Por el otro, se le califica como un dictador inflexible ideológicamente, que detentó el poder durante casi 50 años; como un servidor de la Unión Soviética, que cometió enormes errores en la política económica cubana e impidió el desarrollo de la isla, debido a la confrontación que mantuvo con EU y al consecuente bloqueo económico aplicado contra Cuba por décadas.
El político cubano no dio muchas entrevistas en vida; sin embargo, las suficientes para que periodistas y escritores delinearan al menos una parte de su personalidad.
“Fidel Castro no descansa”, concluyó la argentina Stella Calloni después de una charla que sostuvo con él en 2008, la cual transcurrió “como un río”. La periodista también resaltó el “deseo apasionado de saber” del revolucionario, así como su talante al escribir: “me dicen que es muy riguroso y revisa palabra por palabra, ajusta el lenguaje y es perfeccionista en extremo”.
El comandante de la revolución nicaragüense, Tomás Borge, autor del libro Un grano de maíz, donde plasmó una larga conversación con Fidel, lo describe como un hombre “de buen humor, hiperkinético” y “una persona muy reservada. Los cubanos no discuten normalmente su vida particular, sobre todo, por respeto”.
Mientras que Szulc, artífice de la biografía Fidel, un retrato crítico, consideró que el comandante era poseedor de una “complejísima personalidad”. Cerca de su sesenta aniversario, y al “filosofar sobre la vida” con el reportero, Castro le confesó que “creía firmemente que fue su destino natural el que le llevó, hacía bastante más de un cuarto de siglo, a escalar las alturas y alcanzar la cima del poder”.

El decano de la izquierda latinoamericana

En sus últimos años de vida, desde la grave enfermedad intestinal que padeció en 2006, Fidel apareció públicamente en contadas ocasiones; sobre todo en reuniones privadas con personalidades políticas, que quedaron consignadas en los medios de comunicación internacionales. En las fotografías, se observaba al líder repuesto, saludable, con su usual mirada vívida y curiosa, y ya no con su uniforme militar, sino con ropa deportiva.
Fidel, considerado el decano de la izquierda latinoamericana, recibió en La Habana durante la última década a líderes como los brasileños Luis Inacio Lula da Silva y Dilma Rousseff; los venezolanos Hugo Chávez y Nicolás Maduro; la argentina Cristina Fernández; el uruguayo José Mújica; la chilena Michelle Bachelet. Todos ellos considerados impulsores de lo que se conoce como “la nueva izquierda latinoamericana”.
En sus últimos años de vida, Castro también abrió las puertas de su hogar a personajes de otros ámbitos, como el futbolista argentino Diego Armando Maradona, el papa Benedicto XVI o el periodista franco-español Ignacio Ramonet (autor del libro de entrevistas Cien horas con Fidel), entre otros.

“Mucho por hacer todavía”

Cuando venció su revolución en 1958, Castro profirió un discurso durante su entrada triunfal a La Habana, en el que consideró aquel momento como “decisivo” en la historia de su país, ya que “la tiranía” fue derrocada. Sin embargo, reconoció que quedaba “mucho por hacer todavía” y llamó a sus conciudadanos a no engañarse “creyendo que en lo adelante todo será fácil”, ya que, por el contrario, en lo adelante todo será más difícil”.
Y así fue. Entre los méritos incuestionables de su mandato se cuenta la importante reducción del analfabetismo en la isla y la construcción de un sólido y avanzado sistema médico estatal, que ha generado investigación en medicina y biotecnología de trascendencia global, como el desarrollo de vacunas contra distintos tipos de cáncer y contra el VIH Sida.
En contraparte, lo más cuestionado ha sido su política económica, cuyos intentos de diversificación han fracasado, para enfocarse en el monocultivo de azúcar y el turismo, La economía cubana fue sostenida por la extinta URSS y posteriormente por la ayuda del venezolano Hugo Chávez, según considera le periodista polaco Szulc. Sin embargo, la situación comienza a cambiar con las extensas reformas implementadas por Raúl Castro desde 2011.

“Comes y te vas”

La estrecha relación entre Fidel Castro y nuestro país surgió cuando el 8 de julio de 1955 llegó a la Ciudad de México, para encontrarse con otros refugiados y su hermano Raúl en el departamento de la también cubana María Antonia González, donde más tarde conocería a su compañero de lucha Ernesto Guevara.
En México, el “muchacho barbudo” organizó una fuerza rebelde que tiempo después desembarcó en Cuba en forma de invasión armada, luchó una guerra de guerrillas en la Sierra Maestra y finalmente derrocó al gobierno dictatorial de Fulgencio Batista en 1958.
La relación bilateral México-Cuba transcurrió de una manera amistosa y de colaboración, bajo el principio de no intervención en asuntos internos de otros países. Hasta que la canciller del gobierno de Ernesto Zedillo (1994-2000), Rosario Green, se reunió en La Habana con un sector de la disidencia cubana, gesto que causó la molestia de Castro.
Vicente Fox (2000-2006) atizó la tensión cuando en 2002, con la célebre frase “comes y te vas”, pidió al líder cubano salir velozmente de una cumbre en Monterrey para no coincidir con el presidente estadunidense, George W. Bush. Tras el incidente, Castro calificó a Fox como “un vil traidor a la historia de su abnegado y combativo pueblo”.
Con el regreso del PRI al poder, la relación entre ambas naciones comenzó a normalizarse. En diciembre de 2013, México condonó el 70% de una deuda cubana de unos 500 millones de dólares. Mientras que el 29 de enero de 2014, Fidel Castro recibió al presidente mexicano Enrique Peña Nieto, quien refirió “una conversación muy cordial”, donde el cubano recordó “fundamentalmente lo que para él había sido la relación de México con Cuba y su paso por México”.

“No tenemos otra alternativa que soñar”

En vida, Fidel Castro llegó a temer “la muerte de sus sueños” más que la suya propia, según relata Tad Szulc. Hoy, tras el fallecimiento del hombre, es posible recordar las palabras del revolucionario cubano recogidas por Tomás Borge:
“No tenemos otra alternativa que soñar, seguir soñando, y soñar, además, con la esperanza de que ese mundo mejor tiene que ser realidad, y será realidad si luchamos por él. El hombre no puede renunciar nunca a los sueños, el hombre no puede renunciar nunca a las utopías. Es que luchar por una utopía es, en parte, construirla”.

Mariana Domínguez Batis
La Jornada

viernes, 25 de noviembre de 2016

Se realizó marcha contra la privatización del Hospital de Clínicas




El pasado día martes estudiantes y trabajadores marchamos desde la explanada de la Universidad hacia la Torre Ejecutiva, en defensa del hospital del pueblo.

La marcha convocada por el Movimiento Todos Por El Clínicas Contra las PPP, se llevó a cabo en las últimas horas de la tarde de ayer, con la participación de trabajadores y estudiantes, para defender en la calle el hospital del pueblo.
Estuvieron presentes sindicatos de trabajadores como el sindicato de trabajadores del Hospital de Clínicas (UTHC), trabajadores del taxi, trabajadores de la Universidad de la República, diversas corrientes de estudiantes universitarios y centros de estudiantes.

El vacío de la burocracia

La burocracia sindical y estudiantil se hizo notar por su ausencia, no solo en la marcha sino en la convocatoria, lo que ayudó a que la marcha no haya sido más grande de lo que fue. Aunque la dirección del Pit-Cnt le hizo el vacío y no está haciendo nada por unificar las luchas, la marcha pudo convocar a algunos miles de manifestantes, que desfilaron con mucho orgullo y fuerza por la principal avenida de la capital.

Detener la privatización del hospital del pueblo

Como decíamos en nuestra nota anterior las PPP significan privatización, y es la táctica que usa el gobierno nacional para evitar que se diga por su nombre lo que es cada cosa. Las PPP son parte de otros proyectos privatizadores nacionales y departamentales para darles negocios a los capitalistas y rebajar también el “costo” en la mano de obra al expulsarlos hacia el ámbito privado.
La consecuencia para el Hospital de Clínicas será la injerencia de capitales privados en el ámbito público, a la vez que todo el dinero proveniente de fondos privados será convertido en un futuro en deuda de la Universidad, que deberá pagar a costa de seguir restringiendo y reduciendo las partidas destinadas a becas, a cargos docentes, refacciones en las facultades que lo necesitan, etc., etc. De esta manera la Universidad se está endeudando con capitales privados, cuando en realidad lo que debería haber es financiamiento genuino estatal.
En los cánticos se hizo notar la rabia contra el proyecto del gobierno, apoyado por la mayoría del CDC de la Universidad y el Rector Markarian. Esta marcha debe ser el punto de partida para resistir y doblarle el brazo a los planes del gobierno y la dirección de la Universidad de la República que quieren privatizar el histórico hospital universitario. Para ello hace falta organizar a los estudiantes y trabajadores, luchando en las calles, incluso contra la voluntad de las direcciones burocráticas de sus sindicatos y gremios.

Sebastián Artigas

jueves, 24 de noviembre de 2016

El gabinete de Trump: militarista y antiobrero




En los últimos días se han anunciado algunos futuros integrantes del gabinete norteamericano, y han circulado rumores sobre otros tantos. La cofradía que se perfila para acompañar a Donald Trump confirma la orientación militarista, xenófoba y antiobrera del gobierno por asumir.

Militarismo

El mercader inmobiliario designará como principal asesor en seguridad nacional a Michael Flynn, un general retirado y Director de la Agencia de Inteligencia de la Defensa entre 2012 y 2014, que “ha avalado el uso de la tortura en la lucha contra el terrorismo y ha llamado al islam una ‘ideología política’ escondida detrás de una religión y un ‘cáncer maligno’” (La Nación, 19/11)
En el mismo espíritu guerrerista y xenófobo va el anuncio de Mike Pompeo como nueva cabeza de la CIA. El actual congresista por Kansas cuenta con una carrera militar, e integra actualmente el Tea Party -un ala de extrema derecha del Partido Republicano (PR)- y la Asociación Nacional del Rifle.
Pompeo es también un férreo opositor al acuerdo estadounidense con Irán, espíritu que comparte con Mitt Romney, candidato presidencial republicano en 2012, cuando sostuvo que sería capaz de ir a una guerra con el país de Oriente Medio. Romney había cruzado duras acusaciones con Trump durante la campaña, pero ahora está entre los considerados para secretario de Estado, mostrando cómo se va acomodando el PR al outsider Trump (algo que ya se vio con el nombramiento de Reince Priebus, presidente del Comité Nacional Republicano, como jefe de Gabinete).
Otro anti-iraní furioso es James N. Mattis, un asesino de gran currículo del imperialismo norteamericano. Lideró la matanza de 100.000 soldados iraquíes, en general en retirada, durante la Guerra del Golfo, y fue partícipe de la ocupación de Afganistán e Irak. Luego de orquestar masacres de civiles en Fallujah y Mukaradeeb, contó frente a una audiencia en San Diego lo mucho que lo había disfrutado: “Es tremendamente divertido. Es entretenido dispararle a algunas personas.” (WSWS, 21/11). Se rumorea que Mattis podría ser el nuevo secretario de Defensa.
Las figuras refrendan una perspectiva militarista, cuando el imperialismo norteamericano experimenta la crisis de sus intervenciones bélicas en numerosos frentes internacionales.

Xenofobia y persecuciones

Las organizaciones por los derechos de los negros e hispanos han repudiado el anuncio de que Jeff Sessions, senador republicano de Alabama, será el nuevo procurador general. Desde su cargo de fiscal, el hombre había encabezado una caza de brujas contra luchadores por los derechos civiles de los negros, y es conocido por sus comentarios racistas y de simpatías hacia el Ku Kux Klan.
Sessions es un “paladín” de la lucha contra la inmigración, tanto la legal como ilegal, tesitura por la que ha operado fuertemente en el Senado, y que ha estado en la base de su temprano apoyo a la campaña de Trump. Su designación va en línea con el plan de deportaciones masivas del nuevo presidente.
Para Inteligencia Nacional se ha mencionado a Michael Rogers, actual mandamás de la National Security Agency, a la que Edward Snowden denunció por sistemático espionaje ilegal de las comunicaciones de los habitantes del país.

Infraestructura

Uno de los primeros anuncios fue el de Stephen Bannon como estratega jefe y consejero principal, repudiado por su perfil racista, homofóbico, antisemita y misógino. Pero su nombramiento también ilumina otro aspecto: la naturaleza de las reformas de infraestructura prometidas por Trump.
“Mientras que la creencia declarada de Bannon en el gasto de infraestructura a gran escala financiado a través de los déficits parece ir en contra de los instintos tradicionales del Partido Republicano, el plan de Trump consiste en $ 137 mil millones en incentivos fiscales para inversionistas privados que quieran financiar autopistas, puentes u otros proyectos que asegurarán un retorno de la inversión.” (Jacobin, 21/11)
Se trata entonces de la promesa de un enorme negociado para la patria contratista, a costa del erario público.

Guerra comercial

Para Comercio se ha hablado del multimillonario financiero Wilbur Ross, cuya “especialidad es comprar empresas en quiebra y liquidarlas” (El Mundo, 11/11), y de Dan DiMicco, un agente del capital siderúrgico y “crítico durísimo del presunto dumping (venta a un precio inferior al que cuesta producir) de China. DiMicco es una de las personas que más han hecho por convencer -con éxito- a Trump de que el libre comercio debe ser regulado.” (ídem)
Al criticar al dumping de los otros, los asesores del magnate promueven el propio. El asunto se inscribe en el “programa de guerra comercial y financiera que ha anunciado Trump” (Prensa Obrera, 22/11), que explica también la retirada de este del Acuerdo Transpacífico y su preferencia por convenios bilaterales.
El proteccionismo confluye así con el belicismo.

Ajuste

Otros nombres mentados para el gabinete ponen de manifiesto que el proteccionismo de Trump viene de la mano de un plan netamente antiobrero.
Una figura que podría quedar a cargo de Educación es la demócrata Michelle Rhee, quien operó en su momento, desde el gobierno local de Washington, contra los derechos de titularidad de los docentes (lo que los protege de despidos injustificados).
También enemiga de los derechos docentes es Betsy DeVos, destacada lobbysta de la privatización educativa.
Los gremios de la Seguridad Social destacan el carácter privatizador de los candidatos para el área, como Mike Korbey, un histórico activista de derecha que ha sostenido que esta se encuentra "rota y en bancarrota", y fue un impulsor del esquema de privatización promulgado por George W. Bush.
Otros nombres están en danza en estos días. Los que ya han aparecido desmienten la idea de una “moderación” de Trump, quien se apresta a desarrollar un mandato guerrerista y contra las masas, sin garantías de que esto vaya a frenar el impasse de EEUU que lo colocó en el poder.

Tomas Eps @tomaseps