miércoles, 25 de abril de 2018

Denuncian pésimas condiciones de atención a adolescentes internados




La visita de la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH) al Centro Tribal de INAU dejó en evidencia las pésimas condiciones en que viven adolescentes internados por medidas de protección.

El pasado 6 de abril la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH) realizó una visita al Centro Tribal, donde se alojan decenas de adolescentes internados por medidas de protección (falta de referentes adultos, víctimas de vulneraciones de derechos, etc.).
Tribal, ubicado en la zona del Cordón, es la Puerta de Entrada para adolescentes que son institucionalizados como medida de protección (amparo); es decir que es el Centro por donde ingresan al Sistema INAU para luego ser derivados a Centros de permanencia. En este punto la INDDHH observa la primera irregularidad ya que se constató la presencia de adolescentes que permanecían en Tribal desde hace largo tiempo, cuando en teoría es un centro de estadía transitoria.
La demora en ser trasladados responde a la saturación y superpoblación que existe en el Sistema de Protección de INAU de tiempo completo (comúnmente llamados hogares o internados) con una capacidad de respuesta claramente inferior a la demanda. Cabe recordar que hace pocas semanas se conoció una problemática parecida en los refugios para personas en calle (que dependen del MIDES), donde también existen faltas de cupos.
Ya en 2015 la propia INDDHH había señalado en sendos informes las malas condiciones en que vivían niños, niñas y adolescentes internados por medidas de protección en distintos centros del país. Se señalaban en la oportunidad falta de proyectos personalizados, carencias de atención en salud y educación, falta de trabajo con las familias, trato punitivos a los niños, niñas y adolescentes, locales inadecuados, falta de recursos humanos, entre otras cuestiones.
En ese momento también se realizó una visita al Tribal y se hicieron importantes observaciones sobre graves carencias y malas condiciones de atención en el lugar. Pasados 3 años de esa visita la situación parece haber incluso empeorado.
También desde la INDDHH se había denunciado las pésimas condiciones en que se hallaban recluidos en INAU- SIRPA adolescentes en conflicto con la ley y se cuestionaron seriamente aspectos de la atención para niños niñas y adolescentes con problemáticas de salud mental internados en clínicas psiquiátricas en convenio con INAU.

Informe sobre el Centro Tribal

El panorama que muestra la visita realizada hace pocas semanas es realmente desolador y grafica el trato que le da el Estado a la niñez en situación de vulnerabilidad. Luego de casi 15 años de gestiones frenteamplistas en INAU y en las políticas sociales hacia la infancia y adolescencia poco se diferencia de lo hecho por los partidos tradicionales en esta materia.
En el momento de la visita se encontraban alojados más de 50 adolescentes, superando largamente el número de camas disponibles. Por esta razón algunos deben dormir en colchones en el piso durante la noche. Los adolescentes comentaron a los integrantes del INDDHH la falta de frazadas y ropa de cama así como de indumentaria, calzado y productos para la higiene personal.
Los baños se encontraron en pésimas condiciones con una ducha para más de 20 adolescentes mujeres, sin desagüe y que por lo tanto se inunda, y 1 ducha para los varones.
Se denuncia también la presencia de roedores y cucarachas, producto de las malas condiciones higiénicas del lugar y sus alrededores. En la cocina se comprobó la rotura de la grasera con filtraciones hacia la oficina contigua, así como también la rotura de vidrios y aberturas en el resto de la edificación e importantes humedades en paredes y techos.
Por fuera de las pésimas condiciones en infraestructura los adolescentes también denunciaron el “encierro”, la falta de integración a actividades recreativas y educativas, y la discriminación que sufren las adolescentes, que tienen más restricciones en sus salidas que los varones.

Que pasa con las políticas sociales

La difusión de las condiciones de atención en el Centro Tribal, no son una excepción o algo aislado.
Las políticas sociales hacia la infancia o sectores vulnerables, como también sucede en educación o salud, muestran carencias y deficiencias estructurales, que no han tenido mejoras sustanciales a partir de los gobiernos del Frente Amplio.
La falta de un presupuesto acorde a las necesidades es un problema endémico, sin importar quien gobierne, que redunda en una atención de mala calidad, con carencias de recursos humanos y materiales.
No se trata de una casualidad o algo que no se puede modificar, sino de una elección deliberada de una determinada política socioeconómica.
Los distintos gobiernos, siguen las orientaciones de los organismos internacionales que dependen del imperialismo, y basan sus políticas sociales en lo que se pauta desde el exterior. En general los programas sociales implementados no van más allá de amortiguar el efecto de las políticas económicas que se implementaron en las últimas décadas sin revertir de manera sustancial las condiciones de vida de los sectores populares.
El Frente Amplio no ha escapado a esta lógica y los hechos que periódicamente se conocen de manera masiva, como ahora lo difundido sobre Tribal, evidencian una continuidad con lo que hicieron los gobiernos de la derecha.

Hernán Yanes

El Valle de los Caídos y las vergüenzas de un Régimen




Esta semana se iniciaron los trabajos preliminares de exhumación en el Valle de los Caídos, generando gran expectación entre muchos de los familiares de los enterrados en la zona. Aunque finalmente la Guardia Civil impuso que nadie, a excepción de los peritos, accediera al lugar.

Se trata de uno de los grandes símbolos de la victoria del franquismo. Construida mayoritariamente por presos del bando republicano en condiciones de semiesclavitud. La idea del dictador era erigir una obra lo mas exagerada posible que rindiese honor a los que cayeron luchando en la "gloriosa cruzada" del 36.
Una gran parte de los que trabajaron en la construcción del Valle de los Caídos se dejaron la vida en la misma, debido a las extremas condiciones de trabajo a las que fueron sometidos. Según se acercaba la finalización de la obra, en 1958, el Régimen tuvo la iniciativa de recoger cadáveres procedentes de la Guerra Civil de distintos puntos del país. De esta manera la Basílica del Valle de los Caídos se convirtió en la mayor fosa común de España, con más de 34.000 cuerpos. Aunque se sospecha que este número se queda corto, debido al poco cuidado que se dieron a los restos.
Finalmente el mismo Franco fue enterrado en esta Basílica en noviembre del 75 con honores propios de un Papa. Desde entonces este complejo se convirtió también en una lucrativa fuente de negocios bajo gestión directa de la Iglesia, con ingresos provenientes de los turistas de alrededor de dos millones de euros al año.
Familiares de los que se encuentran enterrados en el Valle de los Caídos se empezaron a organizar y batallar judicialmente para poder recuperar y enterrar a sus muertos de forma digna. En el camino se han encontrado todo tipo de obstáculos, y aun a día de hoy no queda claro si finalmente podrán vencer la resistencia de la Iglesias, políticos y jueces.
Aunque el Valle de los Caídos es el lugar más simbólico de la represión franquista, toda la península se encuentra plagada de fosas comunes con centenares de miles de muertos. Se trata de un tema muy espinoso para el Régimen del 78 de conjunto, ya que deja al desnudo las vergüenzas de un pasado con el que nunca se quiso romper. Los partidos más abiertamente derechistas como el PP o Ciudadanos siempre han mostrado su fuerte desprecio a las víctimas del franquismo. Pero incluso para el PSOE y Podemos es un tema que resulta incómodo. Aunque los primeros durante la época de Zapatero sacaron adelante una limitada ley de memoria histórica, nunca tuvieron ningún tipo de voluntad de ponerla en marcha y al final ha quedado en papel mojado. Por su parte, Podemos siempre ha mantenido una posición solidaria con las víctimas del franquismo, pero sin llegar a cuestionar al actual Régimen.
Otro hilo de continuidad es el de algunas de las empresas más importantes de la actualidad, especialmente del sector de la construcción, que se beneficiaron directamente del plan de trabajos forzados de la dictadura franquista. Algunos ejemplos de esto son Sacyr Vallehermoso, ACS, ADIF o importantes familias que también lograron acumular gran parte de su fortuna por el trabajo de los presos políticos como los Entrecanales o los Villar Mir. Esto revela la naturaleza de clase del franquismo, que detrás de toda la parafernalia nacionalista y religiosa se encontraba la defensa mediante el terrorismo de Estado de los intereses privados de los grandes capitalistas españoles.
Según algunos historiadores fueron alrededor de 400 mil los presos políticos que el Régimen utilizo como trabajadores forzados. Esta práctica fue habitual en los países que cayeron bajo las botas del fascismo. Pero a diferencia de Alemania o Italia, en España estas empresas nunca fueron obligadas a reconocer y reparar económicamente a las víctimas que pasaron por esta situación. Por tanto muchos de los que actualmente deben sus grandes fortunas al trabajo esclavo franquista gozan hasta el día de hoy de una impunidad absoluta.
Pero no solo los empresarios se aprovecharon de la crueldad del franquismo. También, como no podía ser de otra forma, la Iglesia obligo a trabajar a muchos presos políticos en las obras de sus parroquias, iglesias, etc. El propio Valle de los Caídos es también un símbolo de la estrecha relación entre la dictadura y la Iglesia. Después de la muerte del dictador los privilegios del clero se mantuvieron. Esto quedó reflejado en los acuerdos entre la Santa Sede y el Estado español de 1979. De esta manera la gestión de la Basílica del Valle de los Caídos está a cargo de la Iglesia. Esto les permite decidir a quienes dejan entrar en ella, teniendo incluso la potestad de impedir las exhumaciones de los millares de cadáveres que hay en su interior.
En la actualidad una vez más se pone de manifiesto que el Régimen del 78 es heredero directo de Franco. Por eso a más de 80 años de iniciarse la Guerra Civil todavía ponen obstáculos a que los represaliados de la guerra y la dictadura sean identificados y tratados con dignidad. Aun después de todo este tiempo le resulta muy difícil al actual Régimen reconocer el nivel de represión que hubo durante la época de la dictadura. Y que esta solo sirvió para proteger los privilegios de una minoría parásita, que se sentía amenazada ante el avance de la clase obrera y el pueblo pobre cada vez más en franca rebelión contra un sistema social injusto. Para ello tuvieron que llevarse por delante a lo mejor de una generación y utilizar el miedo y el terror para doblegar al resto de la población. Pero es precisamente el recuerdo de esos miles de luchadores que no se arrodillaron lo que más temen.
Ahora cuando de nuevo estamos en medio de una fuerte crisis del Régimen del 78, el ADN franquista es más evidente que nunca. De esta manera en los últimos meses asistimos a una ola represiva que ha llevado a la cárcel a dirigentes independentistas, raperos, tuiteros, periodistas e incluso a líderes sindicales. En los últimos días la polémica volvió a saltar debido a la absurda persecución de banderas y símbolos amarillos, lo cual refleja el nivel de senilidad del actual Régimen.
Por otra parte muchas de las empresas y familias que sostuvieron y se beneficiaron del franquismo siguen a día de hoy gozando de una relación carnal con el poder político. En los grandes casos de corrupción como Gurtel, Barcenas, o los pelotazos urbanísticos estas empresas han jugado un papel central.
Por tanto es necesario asumir que nos encontramos ante un Régimen que es imposible reformar y al que hay que impugnar en su totalidad. Porque se construyó como heredero del franquismo, en el sentido de que su función es la de preservar los privilegios y el poder en manos de las mismas elites que dirigieron el país durante la dictadura de Franco. Por eso aun a pesar de ser formalmente más democrático, conforme su propia crisis avanza y la desafección es cada vez mayor, el Régimen del 78 muestra sus rasgos más reaccionarios.

Pablo Juárez

martes, 24 de abril de 2018

A 103 años del genocidio armenio




Hace más de un siglo el Estado turco llevó a cabo uno de los primeros grandes genocidios del siglo veinte, durante el mismo fueron desaparecidos, exterminados, deportados, o de algún otro modo, eliminados físicamente más de 1.500.000 armenios.

Contexto histórico

La existencia de los armenios en la estratégica región de los mares Caspio, Negro y Mediterráneo se menciona en diversas fuentes desde el siglo VI antes de Cristo. Un milenio más tarde, la mayor parte de los territorios que ocupaban fueron incorporados al Imperio Otomano, siendo incluidos en una sociedad multiétnica y multireligiosa. Si bien podían profesar su religión, su lengua y su cultura, en cambio tenían un estado de inferioridad en numerosas cuestiones.
A raíz de una serie de transformaciones operadas durante el desarrollo capitalista del imperio en el último cuarto del siglo XIX, los armenios comenzaron a cuestionar su lugar dentro del Estado otomano. Como réplica a estas impugnaciones, el sultanato implementó una drástica y sistemática represión sobre distintas comarcas habitadas por armenios en Zeitun y Sasun, entre 1894 y 1896; posteriormente, las persecuciones se extendieron a Van, Urfa y Constantinopla. El saldo de víctimas de estas masacres se estimó entre doscientos mil y trescientas mil personas.
Estos asesinatos no fueron los únicos. Esta situación sobre la población armenia tendió a agravarse en un contexto signado por la revolución encabezada por el Comité para la Unión y el Progreso (conocidos como los “Jóvenes Turcos”) y por los sucesivos fracasos en la participación turca en el conflicto de los Balcanes y en la Primera Guerra Mundial. En ese escenario el movimiento de los Jóvenes Turcos, tras el golpe de Estado de 1913, adoptó un claro sesgo nacionalista.
En esa coyuntura, por un lado, la nueva dictadura buscó implantar por la fuerza un imperio homogéneo bajo la concepción de una nación étnicamente uniforme, rechazando, negando y exterminando la presencia de otras minorías en su territorio. Por otro lado, a partir de este brutal proceso de expoliación comenzó a edificar un nuevo aparato estatal (el actual Estado turco) sobre la base de un extendido proceso de acumulación originaria de capital sobre la base de la aniquilación de poblaciones enteras y la apropiación de sus bienes.

La implementación del genocidio

En la actualidad existe una plena certeza dentro del ámbito académico internacional sobre el planificado exterminio sobre la comunidad armenia por parte de los Jóvenes Turcos. A grandes rasgos se observa que el primer objetivo fue el de masacrar a la población masculina. Como se ha mencionado en reiteradas oportunidades, el propósito de asesinar a los hombres fue tanto para evitar el nacimiento de una nueva generación de miembros como para facilitar la rápida aniquilación sobre el resto de la colectividad. En segundo lugar, en forma paralela, el gobierno arrestó a los líderes de la comunidad: clérigos, profesores, activistas políticos y comerciantes. En la noche del 24 de abril de 1915 se detuvo a más de dos mil dirigentes en Constantinopla (la actual Estambul), la mayoría de ellos fueron ejecutados de forma sumaria, sin ningún tipo de acusación y de juicio. Con el asesinato de la población masculina y de los líderes, el plan genocida pudo seguir su curso contra el resto de la colectividad en el Imperio; como lo ordenó Talaat, el ministro del Interior de Turquía:
Mayo 15, 1915
Ha sido precedentemente comunicado que el gobierno, por orden de la Asamblea, ha decidido exterminar totalmente a los armenios que viven en Turquía. Quienes se opongan a esta orden no pueden ejercer función alguna de gobierno. Sin miramientos hacia mujeres, niños e inválidos, por trágicos que sean los medios de traslado, se debe poner fin a sus existencias.
El documento testifica la responsabilidad del Estado turco en la planificación y ejecución del genocidio. De esta manera, el gobierno de Turquía fue el ejecutor de un plan sistemático de exterminio, desde sus más altas esferas, contra sus propios ciudadanos. Así, una vez descabezada y desmovilizada la colectividad, el plan genocida pudo seguir su curso contra el resto de la población esparcida en Anatolia y Armenia. Esta operación se hizo por medio de deportaciones masivas y aniquilando a cientos de personas. La gran mayoría de la comunidad fue forzosamente removida a través de penosas caravanas desde esos territorios a Siria y a la Mesopotamia, una gran parte de los individuos murieron de hambre y de sed en los desiertos. Además de las marchas interminables, numerosas aldeas fueran quemadas. Familias enteras fueron calcinadas dentro de sus iglesias cristianas mientras los soldados rodeaban los edificios en llamas y disparaban a los que intentaban escapar. Las mujeres y los niños fueron raptados y brutalmente abusados, al mismo tiempo que sus propiedades fueron tomadas por los gobernantes. En ese sentido, los testimonios recogidos de esos años fueron elocuentes:
“R.: Teníamos casas... los turcos las incendiaron...
P.: ¿Cómo escaparon de allí?
R.: Nosotros, ¿cómo huimos? Nos cambiamos el nombre.
P.: ¿La habían llevado varias veces o una sola vez la llevaron?
R.: No, lo llevaron una sola vez, pero en esa sola vez murió la madre que la tiraron en un basurero por que no podían, no le daban de comer y pasto, comían pasto. Porque iban caminando y arrancaban pasto así, ponían para masticarlo, porque no es un día. Semanas, meses. Y agua no podían agacharse, porque les pegaban con la bayoneta, digamos en la cabeza y quedaba ahí. Y mi abuela fue una de esas que se agachó para tomar un poco agua de un arroyo y justo la vieron y vino corriendo con el caballo el que la vio y le pegó en la nariz quedo destartalada, con hambre, con frío, con sed y todo eso. (...)
P.: ¿Le habían robado todo? ¿El comercio, al almacén, le robaron todo cuando fueron al pueblo?
R.: El almacén ni sueñes, no tuvo nada.
P.: Fueron saqueados.
R.: Sí
P.: O sea, no solamente deportados sino que saqueaban.... (...)
P.: ¿Con las caravanas llegaron al Desort Cheli? ¿Llegaron?
R.: No, llegaron a distintos pueblos, porque variaban. Iban en la marcha veinte kilómetros en ese pueblo había otros soldados, seis soldados y esos los llevaban, digamos, para ahí, el límite decía Desort, pero era camino a eso, ¿no? Y siempre caminando, caminando, con lluvia, con viento, con frío, con nieve, con calor.
P.: ¿Lo buscaban desgastar, desmoralizar?
R.: Claro querían aniquilarlo así: ‘yo no lo maté. Se mató solo’. Es una forma de asesinato.
P.: Seguro.
R.: No sé... pero a lo de mi abuela fue un asesinato, porque con una que no ha comido, no tomado, no tomó, cansada, mujer grande, todo eso y caminar, días y días, no se terminaba nunca, semanas, meses, es claro: pegarle una cosa así en la cabeza, es morirse y ellos la dejaron agonizando en un basurero, cuando llegaron a un pueblo la tiraron ahí y a otros también”.
“R.: Un día mi padre entró en casa y dijo a mi madre: ‘Sabel, quides (sabes) hacen genocidio,’ dijo. Esto recuerdo, tenía cuatro años.
P.: Y usted cuando se enteraron de eso, de que mataban, ¿Qué hicieron?
R.: ¿Hacer? Tuvimos miedo.
P.: Miedo.
R.: Miedo. No podíamos hacer nada, ¿quién nos defendería a nosotros? Nadie. (...) Estamos en las manos de ellos. (...) No había ni una nación para protegernos. Ellos hicieron lo que querían, tenía cuatro años, recuerdo. Todos sacaron de las casas, mataron, horas, días, años, caminando, caminando, los más, hay mujeres que no podían llevar, los, sus bebes, dejaron, no podían más”.
“P.: ¿Qué pasó con esas familias que no se pudieron ir? ¿Qué pasó con las familias que no se pudieron ir? Ustedes vivían ahí en Konia, sus vecinos....
R.: Vinieron.... a algunos los mandaron a Siria a Dier-Zor (...) Yo sé que murieron dos primas de hor eigpor agchig (las hijas de mi tío) de mamá se tiraron al Éufrates para no pasar a manos de los soldados o las personas...”.
El régimen turco deportó entre 1916 y 1918 alrededor de dos millones de armenios hacia los desiertos del sur de la Mesopotamia; en el camino, cientos de miles murieron por inanición y por asesinatos.
Tras la derrota del Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial, comenzó a surgir un movimiento nacionalista liderado por Mustafá Kemal Atatürk con el fin de establecer la actual república de Turquía. A pesar de ello, el genocidio prosiguió con las atrocidades. El nuevo gobierno se constituyó con oficiales militares y burócratas del antiguo régimen. La adopción de medidas dictatoriales se convirtió en un mecanismo indispensable para llevar a cabo la reconstrucción nacional del Estado turco. Entre 1920 y 1922 la administración kemalista aniquiló a las pocas poblaciones que aún sobrevivían en Esmirna, Marash, Hadjin Aintab, entre otras comarcas. Al respecto, una sobreviviente nos relató:
“En una pieza dormíamos casi diez o doce chicos, de diez, doce, ocho años y había una señora vieja sentada para cuidarnos si queríamos ir al baño o si estábamos destapados para taparnos. Abre la puerta Lofner (…) y dice: ‘¿quién está despierta?’ (ruido de palmas), ‘nosotros’, nos despertamos, algunos chicos que teníamos ocho o diez años. ‘Vengan, vengan, vengan para ver por última vez los turcos cómo han puesto los fuegos’. Nos lleva al balcón. Empezó. De una orilla de Esmirna, boom, había hecho ya la llama no sé cuánto y del otro lado, otro boom, había hecho. Después, cuando nosotros llegamos, un boom que no sé cuántos metros llegó el fuego, en el medio de Esmirna. Porque Cordelió era justo enfrente de Esmirna. Justo, justo, al enfrente. Entonces, con eso veíamos a las personas en la orilla del mar, que corrían. (…) Nosotros boca abierta, vemos. (...). A la una de la mañana era eso, una y media, cuando nos despertó el alemán. Entonces ahora mi tío, el padre de Mary, vivía en Esmirna. Cuando escuchó el boom se levantó, agarró, Mary de dos años y Lucy de cuatro años y su mujer, salió a la calle. Al salir a la calle ve, había todos balcones con madera, con vidrios. Con el boom, boom, se caía todo. Era vieja también Esmirna. Y no podían pasar. Porque las maderas se quemaban. Los vidrios eran... bien calientes…”.
Es evidente que, pese al paso de los años, los recuerdos de la infancia marcaron profundamente a toda una generación que sobrevivió al genocidio y que intentó preservarlo para el conocimiento de sus descendientes.

Silencio y complicidad de los países imperialistas

Valga observar que el genocidio perpetrado durante todos esos años se hizo en abierta complicidad y con el silencio de la iglesia católica y de las potencias europeas; en particular, del Imperio Alemán, aliado a los Otomanos. Los alemanes no sólo proveyeron de armamentos a los turcos sino también hubo oficiales militares que intervinieron como observadores y participantes; entre otros, Ludwig-Maximilian Erwin Richter y Franz von Papen. Ambos, años más tarde, fueron estrechos colaboradores de Adolfo Hitler. No era casual que este último, semanas antes de invadir a Polonia y ordenar su destrucción, en agosto de 1939, pronunció su célebre alocución a sus subordinados: “¿Quién se acuerda del aniquilamiento de los armenios?”. Tampoco era fortuito que esto sucediera, el líder nazi conocía que no hubo agentes disuasivos que impidiesen la masacre cometida por los turcos; además, que no habían prosperados los juicios por esos hechos. De ese modo el genocidio armenio representó la muestra más acabada de la barbarie del capitalismo la cual prosiguió con otros asesinatos masivos como los cometidos por los nacionalsocialistas, los fascistas y el imperialismo yanqui en diversas partes del mundo.
Corresponde subrayar que el impacto del genocidio no terminó en esos años. Desde entonces, como una fase del mismo, la república de Turquía ejerció (y ejerce) una práctica negacionista sobre la masacre. Si bien se considera al negacionismo como una corriente de opinión de intelectuales y grupos políticos que discuten la magnitud de diversas masacres ocurridas en el pasado (sobre todo, la llevada a cabo por los nazis), en el caso de los turcos esta mirada se agrava, porque no es sólo un conjunto de individuos los que la niegan sino que es el propio Estado que la lleva adelante, tanto a nivel doméstico como en el ámbito internacional.
Por último, valga recordar que esta herramienta discursiva generada y utilizada por el Estado turco para el silenciamiento de su nefasto pasado ha sido acompañada por otros países que comparten y aplican similares prácticas genocidas en la actualidad como Israel y los Estados Unidos; por ende, no sorprende su silencio frente al negacionismo ejercido por Turquía, socio en su papel de gendarme en la región del Cáucaso y en Asia Menor. La negación sistemática del genocidio perpetrado hace más de cien años y el mutismo cómplice sólo se comprende en el marco de los actuales genocidios que se llevan a cabo sobre el pueblo palestino, entre otros.

Alejandro Schneider
Historiador (UNLP-UBA)

lunes, 23 de abril de 2018

Una ganga para Alemania




Según el mito, los alemanes deben la reconstrucción de su economía a un héroe: Ludwig Erhard. No lo consideran un nazi malo sino uno de los buenos. Demócrata Cristiano y Ministro de Economía de Konrad Adenauer. Sin embargo, es este el hombre al cual la industria alemana debe la "salvación" de sus caudales escondidos durante la guerra: Jorge Antonio, el blanqueador de "su" oro nazi en Argentina.
Antonio, mano derecha del presidente Juan Perón, pactó con Daimler-Benz un acuerdo de caballeros: la contrucción de la fábrica de camiones de Mercedes-Benz y un verdadero imperio de sociedades anónimas. Gracias a testaferros, contratos ficticios, facturas manipuladas y un tipo de cambio paralelo, se lavaba dinero nazi a gran escala. El imperio de Antonio se convertirá en una "organización monstruosa", como constatarán los jueces más tarde. Por medio de estas maniobras, Daimler-Benz podía utilizar el capital escondido en Suiza durante la guerra e introducirlo legalmente en el ciclo de la economía alemana de posguerra, disfrazado como exportaciones e importaciones. Lavado de dinero? ¡Qué palabra tan fea! „Con lo que nosotros hicimos, hicieron una suma muy importante. Yo no sé si Usted eso lo llama lavado de dinero” – contestó Antonio frente a la cámara a Gaby Weber, poco antes de su muerte.

domingo, 22 de abril de 2018

Italia 1934: el mundial de la infamia




Primera de cuatro notas sobre los mundiales de fútbol

Hacia 1930, el fútbol se estaba convirtiendo en un deporte de masas y, como no podía ser de otra manera, junto a su desarrollo crecieron intereses deportivos, políticos y económicos, que le darían un carácter mundial. El primer capítulo fue La Copa del Mundo de ese año que se realizó en el Uruguay.
Veremos en las cuatro notas que forman esta serie, que todos los mundiales estuvieron signados por una guerra de estos intereses políticos y económicos. El Mundial del ‘30, que ganó Uruguay, fue boicoteado por la inmensa mayoría de las selecciones europeas. De los 13 países que compitieron, sólo 4 eran de ese continente: Bélgica, Francia, Rumania y Yugoslavia. Luego, en el Mundial de 1934, en “devolución de gentilezas” al boicot europeo al primer torneo, participaron solamente 4 equipos no europeos. De todas maneras, se anotaron para intervenir un total de 32, lo que motivó la necesidad de realizar una pre selección, que derivó en la participación de 16 de ellos en el mundial.

El fútbol bajo el dominio del fascismo

El 28 de octubre de 1922 había subido al poder en Italia el partido fascista. Su líder, Benito Mussolini, creía en la supremacía de la raza italiana y que, como en la antigua Roma, serían de nuevo los amos del mundo. A Mussolini no le gustaba el fútbol pero era consciente del poder propagandístico que tenía para influir en defensa del régimen fascista. Por esa razón, desde el ‘30 se dio una política para lograr que la nueva sede fuera Italia.
Primero eliminó al otro país aspirante, Suecia, que luchó con Italia por acoger el Mundial. Sin embargo, retiró su candidatura en 1932, dejando el camino libre a Mussolini, ya que el Comité Organizador de la Copa estaba dirigido por Achille Starace, secretario general del Partido Nacional Fascista y por el general Giorgio Vaccaro, presidente de la Federación Italiana de Fútbol.
Como eran tantos los equipos inscriptos, fue necesario hacer una fase previa de preselección. A pesar de ser la anfitriona, Italia tuvo que jugar contra Grecia. La “ida” se disputó en Milán y acabó con un 4-0 a favor de la selección italiana. Grecia renunció a jugar el partido de vuelta y a intentar una remontada imposible. Como compensación, Italia regaló 400.000 dólares a los griegos para que construyeran su sede de la Federación de Fútbol en Atenas.
La selección italiana era “trucha”. Reforzó el equipo ilegalmente con cinco “oriundi”, así se llama a los extranjeros que adoptan la ciudadanía italiana. Los argentinos Luis Monti, Raimundo Orsi, Enrique Guaita y Atilio Demaría y el brasileño Guarisi se nacionalizaron italianos y vistieron la ‘azzurra’ aunque de manera ilegal ya que ninguno de ellos cumplía el plazo de tres años que debían dejar pasar los futbolistas que quisieran vestir la camiseta de un país diferente al suyo. Monti, Orsi y Guaita fueron fundamentales para que Italia ganara su primer Mundial. Guaita dio el pase a la final ante Austria y Orsi forzó la decisiva prórroga ante Checoslovaquia en la gran final.
Mussolini asumió desde el vamos el control total de la organización del campeonato. Para que no hubiese dudas de su autoridad, creó un trofeo especial para el ganador que se llamaba "Copa del Duce" y era unas seis veces más grande que la propia Copa del Mundo.
Uno de los hechos brutales de ese Mundial fue que, al inicio de los partidos, la selección italiana hacía el saludo fascista al entonarse los himnos. Y lo más abominable fue que también lo hicieron muchos árbitros internacionales de ese Mundial.
Mussolini decidió cuales serían los árbitros que dirigirían los partidos. Los primeros fueron un simple trámite. La "squadra azurra" goleaba a cuanto rival enfrentaba (Estados Unidos, Francia, Hungría). Su primer obstáculo serio fue la España de Ricardo Zamora e Isidro Lángara donde, luego de un extenuante partido de 120 minutos, igualaron 1 a 1.
La FIFA programó una revancha para el día siguiente (no había definición por penales), cuyo resultado Mussolini no quiso dejar en manos de los jugadores. Citó al general Vaccaro, presidente del Comité Olímpico Italiano para hablar del tema y este lo tranquilizó con un lacónico: “todo está solucionado”. “Todo” era el árbitro suizo, René Mercet, que descaradamente pitó a favor de Italia, que terminó por vencer a los españoles con un gol en falta de Giuseppe Meazza, nombre actual del más famoso estadio italiano.
La prensa señaló que, en ese partido, a España le fueron anulados dos goles legales. Además, el árbitro suizo fue acusado de permitir el juego duro de los italianos, que culminó con cuatro jugadores españoles lesionados. Tras esta actuación, Mercet fue sancionado a perpetuidad por la Federación Suiza y, como consecuencia de ello, no volvió a dirigir un encuentro internacional de fútbol, pues fue expulsado también por la FIFA.
Tras eliminar a España, en semifinales, a Italia le esperaba el, quizás, mejor equipo del campeonato, Austria, que se destacaba por dos cosas: su elegante juego y el gran talento de su jugador estrella, Matthias Sindelar, uno de los mejores delanteros centros del mundo pero, además, uno de los más valientes antifascistas de la historia del fútbol, lo que, unos años después, pagó con su vida, al enfrentarse al régimen de Hitler. A Austria la estafaron y así Italia llegó a la final con Checoslovaquia.
Antes de la final Mussolini digitó que el árbitro fuera el sueco Iván Eklind, quien fue invitado al palco de honor para "saludar" al "Duce”. Durante todo el partido el árbitro pasó por alto el juego agresivo de la selección italiana. Se “comió” un penal en el área italiana y el gol de la victoria lo consiguió Schiavio de flojo disparo. Cuentan que el arquero (después veremos lo mismo en el ‘78) se dejó hacer ese gol, porque si Italia no ganaba ese mundial, los jugadores de la "azurra" serían eliminados.
Cuando terminó la Copa del Mundo, el propio presidente de la FIFA señaló públicamente sus dudas sobre si la FIFA había organizado el campeonato o había sido Mussolini.
El del ‘34 fue el Mundial de la infamia. Un torneo que se ganó fuera de las canchas. Hasta la próxima.

Juan Ferro

Karl Marx y el capítulo VI inédito de El Capital: subsunción y una distopía




Karl Marx escribió un capítulo VI al tomo I de El Capital. Permaneció inédito.

En ese capítulo VI, fundamental, Karl Marx elabora una nueva concepción ontológica, de dimensión humana y subjetiva, del trabajo y su negación en la explotación capitalista.
El capitalismo es un sistema con preponderancia subjetiva de la fuerza de trabajo.
No hay nada en el mundo material que no haya sido fabricado por la fuerza de trabajo. Digamos que el trabajo humano es la sal de la tierra: no prende un foco, no camina un auto, no se produce nada sin el trabajador.

Subsunción: somos máquinas

Karl Marx escribe en su inédito que el trabajador tiene múltiples formas de explotación simultánea en la producción de las mercancías.
Primero por medio del salario, que es un robo, pues solo se le paga el mínimo para sobrevivir.
En la extracción de plusvalía Marx devela el cimiento fundamental de la ganancia capitalista: lo que el patrón se queda del trabajo no pagado en la jornada diaria.
En otro sentido la subsunción, formal y real, del trabajo por el capital es una forma simultánea de explotación a la extracción de plusvalía pero que tiene efectos en la subjetividad del trabajo y en la producción de máquinas.
Karl Marx detalla que el trabajador en la fábrica, taller y empresa pierde humanidad y "se pone bajo control": a eso le llama subsunción.
Entonces el trabajador deja su soberanía en la entrada de la empresa: pasa al control de la máquina.
Ese efecto tiene un sentido subjetivo: en el trabajo se convierte en un autómata, en un trabajador maquinizado, pues su trabajo vivo se subsume en la máquina.
El trabajador subsumido deja su creatividad, su destreza, su individualidad, su originalidad para convertirse en un apéndice de la máquina que crea mercancía.
La subsunción convierte al trabajador en una máquina con vida reduciendo el mínimo social vital: su cuerpo, neuronas y músculos deben solamente desarrollar su impronta de un modo reiterado, repetitivo, enajenante que convierte al obrero subsumido en un autómata.

Una distopía: maquinismo humano

Si existe una preponderancia ontológica del trabajo en el capitalismo, en el sentido de que nada se mueve sin la fuerza humana del trabajo, entonces (en pleno siglo XXI) las máquinas más fascinantes del mundo moderno no podrán reemplazar a la fuerza de trabajo. No existe aún un sistema automatizado que produzca mercancías sin la fuerza de trabajo.
Sin embargo, las máquinas en el capitalismo se han humanizado mientras el trabajador se ha convertido en una máquina. Un ejemplo: el celular. Dicho dispositivo maquínico: habla, escucha, observa, graba, tiene memoria y cada vez más tiende a convertirse en una máquina que se monta en el sujeto.
Dicha mercancía, maquínica, es una muestra de la construcción humanizado de las máquinas: los autos inteligentes, los drones (que asemejan a las abejas y sus colmenas) y la nanotecnología que ha generado teorías como el "trans humanismo" en el que la técnica resolverá problemas humanos del día a día. Mirar Black Mirror no siempre es saludable pensando en la distopía de la tecnología.
Sin embargo, existe una tendencia vista por Marx como distopía: mientras más deshumanizado y autómata se convierte el obrero la máquina capitalista que producimos al contrario se humaniza más.
Es pues que la humanidad del obrero no se esfuma en el trabajo: se cristaliza como trabajo vivo en todas las máquinas cada vez más humanizadas del capitalismo. Máquinas más humanas y creativas: obreros cada vez más autómatas. Distopía vista por Marx a la que hay que oponernos: nuestras vidas valen más que sus ganancias.

Sergio Abraham Méndez Moissen
México @SergioMoissens

sábado, 21 de abril de 2018

Girón, la batalla en la sombra




Fabían Escalante nos acompaña hasta Playa Girón para conversar sobre lo que sucedió allí en aquellos difíciles y gloriosos días de abril de 1961.

Maestros de Montevideo paran 24 horas contra los recortes y los atrasos en los pagos




El paro fue decidido por el 56% de los maestros en rechazo a los cambios que dispusieron las autoridades educativas que afectan a los docentes adscriptores de prácticas y por el atraso en pagos de compensaciones y salarios. El Centro de Estudiantes de Magisterio y los estudiantes de la Figari también están ocupando sus centros educativos.

El conflicto se originó este año por una circular del Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) que plantea que la compensación que se le pagaba a los docentes que orientan a los estudiantes que realizan prácticas solo se haría efectiva a partir de tener dos estudiantes a cargo.
El cambio implica una perdida salarial para esos docentes adscriptores, que hasta el año pasado cobraban la compensación si tenían un solo estudiante realizando prácticas y en los hechos significa un recorte de presupuesto.
El sindicato realizó una consulta a sus afiliados entre martes y miércoles y más de 2100 maestros definieron la medida de parar 24 horas en el día de hoy.
El Centro de Estudiantes de Magisterio (CEM) continúa también con la ocupación de los Institutos Normales por el mismo motivo, ya que considera que el cambio que propone la circular afectará negativamente su formación.
Los maestros reclaman además haberes impagos del mes de marzo correspondientes a salarios y compensaciones.

Falta de presupuesto para educación

Distintos hechos muestran la realidad en la que se encuentra el sistema educativo luego de 3 periodos de gobierno frenteamplista.
A pesar de que demagógicamente siempre han señalado que la educación es una prioridad, docentes y estudiantes periódicamente se encuentran en conflicto reclamando que se cumplan mínimas condiciones de calidad en la educación.
En estos días varios liceos estuvieron ocupados ante la carencia de recursos humanos y materiales para llevar adelante la labor. Falta de docentes y equipos interdisciplinarios, liceos ruinosos o precarios son problemas comunes en la educación pública.
La superpoblación estudiantil también afecta negativamente las condiciones de estudios y es un hecho que se repite en primaria, secundaria, UTU y la Universidad. Los cupos dejan estudiantes sin poder cursar o las clases son demasiado numerosas como para poder aprender en condiciones adecuadas.
El conflicto en la Escuela de Artes y Artesanías Pedro Figari también muestra como las autoridades toman decisiones sin consultar a la comunidad educativa transformando la sede de Peatonal Sarandí en una escuela técnica. El conflicto se inició en el mes de febrero y se continúa en estos días con la ocupación de ambas sedes (Peatonal Sarandí y Encina) hasta el viernes 20 por parte de los estudiantes.
Esta realidad parece no ser vista por algunos dirigentes sindicales de la educación. Mientras los conflictos se suceden en todas las áreas, la dirigentes Elbia Pereira de la Federación Uruguaya de Magisterio (FUM) tuvo palabras elogiosas hacia Vázquez luego de una reunión con el mandatario realizada hace pocos días.
Frases como “Salimos esperanzados, fuimos escuchados” trasmiten la sensación de un gobierno sensible a la educación, cuestión que la realidad desmiente.
La cínica frase del Vázquez dicha en esa oportunidad "Si yo pudiera, firmaría el 6% del PIB para la educación" debe ser rechazada porque es una actitud falsa y demagógica que evidentemente no es la realidad de la política del Frente Amplio. Sin embargo las declaraciones de Pereira alientan expectativas e ilusiones que terminan siendo un freno a la lucha y la movilización de los trabajadores.

Hernán Yanes

Sindicatos se pronuncian contra la agresión imperialista de EEUU contra Siria

En los últimos días algunos sindicatos han comunicado su repudio al ataque imperialista contra Siria de parte de EEUU y otras potencias.

Algunos sindicatos han manifestado su repudio al bombardeo llevado a cabo contra Siria en los últimos días. Un país envuelto en una guerra civil de años y que ha sufrido cientos de miles de muertos, muchos de ellos a manos también del dictador Al Assad y de las facciones enemigas de éste como en su momento fue el ISIS y otras organizaciones islámicas ultrareaccionarias. En medio de este escenario de masacre cotidiana y del intervencionismo de distintas potencias enfrentadas entre sí tomando parte en la guerra civil, el pueblo sirio ha sufrido nuevamente un bombardeo imperialista de EEUU, Francia y Gran Bretaña.
En Uruguay algunos sindicatos como los municipales de Adeom Montevideo y el sindicato del taxi SUATT, han manifestado su repudio a este nuevo ataque imperialista.

Sindicato del taxi

COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA

Los trabajadores del taximetro expresamos nuestro mas profundo rechazo, bronca, e indignación a partir del ataque sufrido por el pueblo de Siria en las ultimas horas a manos del imperialismo estadounidense y sus aliados Francia y Gran Bretaña.
Nos solidarizamos con el pueblo sirio que en estas horas se encuentra atravesando un profundo dolor, que lleva siete años de guerra interna la cual ha provocado cerca de 150.000 muertos, millones de desplazados hacia Europa y otros paises, huyendo del terrorismo financiado por Estados Unidos, Israel, Inglaterra, Francia y Arabia Saudita. Son miles quienes también hoy viven en los campos de refugiados sufriendo todo tipo de atropellos, frío y hambre.
Solo para nombrar un ejemplo reciente debemos asomarnos a Libia, en donde la intervención del imperialismo y sus aliados han dejado un país destrozado en donde hasta existen denuncias de prácticas de esclavitud.
Nos sentimos legítimos herederos de generaciones de militantes sindicales y del pueblo, que forjaron nuestra clase con un carácter irrenunciable anti imperialista y un profundo internacionalismo popular.
En este sentido es que no podemos dejar de rechazar este ataque y convocar al conjunto de las organizaciones sindicales, barriales, estudiantiles a manifestar el repudio y hacerlo publico.
Estamos convencidos que solo los de abajo, solo la clase, solo el pueblo trabajador somos los responsables de desarrollar prácticas, movilizaciones y acciones en el sentido de colocar los elementos humanos de paz, justicia, solidaridad y libertad entre los pueblos, que lleven a la humanidad a un estado superior.
No será el imperialismo, no serán las clases dominantes, no serán los gendarmes y ejércitos invasores de las potencias del gran capital. Son precisamente ellos quienes en una disputa de poder intrínseca del capitalismo, donde de no mediar acciones nuestras, llevarán al los pueblos al borde de un desastre de dimensiones nunca vistas.

SUATT - UNOTT - PIT -CNT

viernes, 20 de abril de 2018

Discurso íntegro de Miguel Díaz-Canel Presidente del Consejo de Estado y de Ministros




Discurso íntegro del Presidente del Consejo de Estado y de Ministros de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

Discurso de Raúl Castro Ruz en la clausura de la IX Legistatura de la ANPP




Discurso de Raúl Castro Ruz en la clausura de la IX Legistatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular

jueves, 19 de abril de 2018

Zuluaga responde con una provocación




Ante la campaña de organizaciones de derechos humanos que señalan el pasado represor del encargado de seguridad de la selección su abogado amenaza con una denuncia penal y reivindica la impunidad para los crímenes de la dictadura.

Desde hace prácticamente un mes organizaciones de derechos humanos y sociales llevan adelante una campaña de difusión e información sobre el pasado represor del encargado de seguridad de la selección y su rol como funcionario de la dictadura.
La iniciativa intenta concientizar a la población sobre el peso de la impunidad en nuestro país que habilita a que figuras siniestras como Zuluaga desempeñen libremente actividades y no tengan la condena social ni de la justicia que amerita su pasado.
La campaña busca además el pronunciamiento de la AUF y del director técnico de la selección Oscar Tabárez quienes hasta ahora se han desentendido de la situación y mantienen en su cargo al ex represor.

La respuesta amenazante de Zuluaga

La campaña tuvo una importante difusión en medios de prensa y redes sociales poniendo en cuestión a nivel social la forma de tratar temas vinculados a la dictadura, el clima de impunidad reinante y el intento de todo el régimen político de dar vuelta la página y religitimar a las fuerzas represivas para actuar en nuevas situaciones de convulsión social.
Ante la difusión de la campaña, que demostraba con testimonios contundentes el rol de Zuluaga en la dictadura su abogado, Diego Durand, anunció una denuncia contra las organizaciones de DDHH por el “escrache público” que sufre su cliente.
La denuncia de Zuluaga y su abogado es una amenaza directa a los que continúan luchando contra la impunidad de los crímenes de la dictadura, apelando a la mentira y a la protección que dio el sistema político a los represores.
Recurre a la mentira cuando niega ser quien evidentemente fue. Víctimas de la dictadura y documentos firmados no dejan lugar a duda del papel de Zuluaga en la represión.
Por otra parte apela a la impunidad que se acordó desde el Pacto del Club Naval y llevó adelante el Estado uruguayo diciendo que las acusaciones y denuncias son crímenes que prescribieron.
Este argumento solo es posible por las omisiones del sistema político que no fue claro y firme en sostener que los crímenes de lesa humanidad como la tortura no prescriben.
Es el mismo Estado cómplice que permite y tolera que los acusados en la denuncia que llevan adelante las ex presas políticas por abusos sexuales no se hayan presentado a declarar y no tengan ninguna sanción.
Las organizaciones que impulsan la campaña han reafirmado la denuncia con nuevos testimonios y continuarán luchando por la condena social de los represores, ante la evidente impunidad que se sostiene desde las instituciones estatales.

Hernán Yanes