jueves, 27 de abril de 2017

Liceo Nº 75: la lucha dio sus frutos




Luego de 6 días de ocupación este martes 25 se retomaron las clases con intérpretes. Conversamos con Leticia, docente del Liceo

Como informáramos anteriormente en La Izquierda Diario el liceo Nº 75 se encontraba ocupado por sus estudiantes y funcionarios en reclamo por el retiro de los intérpretes para los estudiantes sordos e hipoacúsicos y la decisión del CES de que continuaran sus estudios en otros liceos de Montevideo.
Como resultado de la lucha de estudiantes, funcionarios y docente, el día 20 el CES acordó dejar sin efecto el traslado de horas y garantizar a los estudiantes sordos e hipoacústicos que podrán continuar sus estudios en dicho centro hasta el final del año lectivo, poniendo nuevamente a elección las horas para intérprete en este liceo.
Conversamos con Leticia, docente del centro educativo quien nos relató lo siguiente:
En el día de hoy comenzaron las clases con 8 interpretes y 65 horas cubiertas de las 90 que se reclamaban; las dos interpretes que ya estaban tendrán sus 15 horas y habrá nuevos intérpretes, que son estudiantes avanzados de legua de seña (LSU), que tendrán 50 horas en total. Aún quedan 25 horas por cubrir.
También se logró el compromiso de que los estudiantes podrán cursar en ese liceo hasta cuarto año inclusive.
Al lograrse una respuesta que contempla los reclamos hoy se desocupó el liceo y se retomaron las clases con normalidad.
Además quedaron en contacto con la FEUU y otros gremios estudiantiles, ya que la idea es que esto no quede acá y se logre una solución en profundidad para los sordos e hipoacúsicos y también para los estudiantes ciegos que hay en el liceo.

Hernán Yanes
Claudio Álvarez


El “centro Macron”, o la falsa conciliación de la izquierda y la derecha




Emmanuel Macron, posible nuevo presidente de Francia, se presenta como un político que no es “ni de izquierda ni de derecha”, que rechaza los aparatos partidarios tradicionales y que construyó su candidatura en tiempo récord por fuera de esas estructuras. ¿Qué dice la figura Macron del régimen político francés?

El candidato “business friendly” sin partido

Mucho se ha escrito en estos días y, en particular, desde el domingo por la tarde, sobre qué expresa la candidatura de Emmanuel Macron, llamado mediáticamente como “el banquero antisistema”. Definido como el candidato del centro, capaz de conciliar, como el mismo expresó, “lo mejor de la derecha y lo mejor de la izquierda”, logró reunir tras su figura a un amplio espectro de votantes.
Si bien Macron obtuvo sólo el 18% de los votos si se cuenta el total del padrón electoral, luego de difundidos los datos sobre el resultado electoral y el ballotage con Marine Le Pen, rápidamente aglutinó los votos de la derecha republicana y del socialismo, cuyos respectivos candidatos, François Fillon y Benoît Hamon llamaron explícitamente a votar por el exministro el próximo 7 de mayo.
Estos grandes espacios tradicionales de la política francesa, que marcaron la alternancia de la V República en las últimas décadas, quedaron eliminados para la segunda vuelta, y se convirtieron en proveedores de votos al nuevo “extremo centro” francés. Incluso Fillon ya adelantó que carece de legitimidad para presentarse a las elecciones legislativas de junio. Y el socialismo obtuvo su peor fracaso en años, perdiendo votos tanto por izquierda, capitalizados por Mélenchon, como por derecha, por Macron. Ni siquiera el aparato partidario dio su apoyo a Hamon y le dio la espalda, con François Hollande y Manuel Valls a la cabeza de la interna contra su ala izquierda.
Así, Macron fue avanzando hasta convertirse en el nuevo enigma de la ciencia política, ya que rompiendo con todos los cánones de la política tradicional, supo, en tiempo récord, pasar de ser un total desconocido para el gran público a ser el candidato favorito en el ballotage, con más del 60% del apoyo según los sondeos.

El exbanquero de Rothschild, ¿lo mejor de la izquierda y de la derecha?

Hace un año, en abril de 2016, lanzó su movimiento ¡En Marcha!, luego de romper con el PS, renunciando a su cargo de ministro de economía, al que accedió gracias a Valls, que lo buscó como aliado para implementar sus políticas de corte liberal en el gobierno socialista de Hollande.
Este centro que expresaría Macron, europeísta, tecnócrata, liberal, se contrapone con el temor de los mercados y de los líderes europeos: el populismo, tanto de derecha como de izquierda. Frente al miedo por el “frexit” que promete Le Pen y las condiciones que planteaba Mélenchon para permanecer en la UE, Macron, el ex gerente-socio de la banca Rothschild (donde tenía un modesto sueldo de 400 mil euros al año) logró calmar los nervios del sector financiero, ya “golpeado” por las consecuencias, aún no del todo vistas, del brexit.
Pero lo más interesante de destacar es que la candidatura de Macron, construida rápidamente y por fuera de los partidos tradicionales, expresa justamente una crisis, no sólo de representación política del republicanismo y del socialismo, sino del régimen francés en su conjunto. Entre los cuatro primeros candidatos, Macron, Le Pen, Mélenchon y Fillon, se encontraba un “outsider” de la política que nunca ejerció un cargo electivo, una representante de la extrema derecha xenófoba y euroescéptica, otro euroescéptico por el franco izquierdo, y sólo un representante del republicanismo tradicional, aunque envuelto en escándalos de corrupción que le costaron la elección (el año pasado era uno de los favoritos).
El régimen político francés es hoy el nuevo modelo, junto con Estados Unidos que viene de votar a Donald Trump, donde se puede observar cada vez más abiertamente una crisis de tipo orgánico, tal como explicaba Antonio Gramsci. Y cuya explicación hay que buscarla en el 10% de desocupación que tiene Francia, en las condiciones precarias de trabajo que incluso lo llevó a tener las tasas más altas de suicidio producido por estrés laboral de toda Europa (como los casos en grandes empresas como France Telecom, La Poste, Renault), los ajustes que vienen realizando las patronales, cuya expresión fue la reforma laboral impuesta por decreto en 2016, represión mediante. Cuestiones que afectan en mayor medida a los más jóvenes, el sector que más votó por Mélenchon y Le Pen, como resultado de la experiencia que ya hicieron con el PS, sumido en una crisis total.
En este sentido, el voto por Macron tiene un componente de rechazo a la vieja política, a la política tradicional que llevó a que el socialismo aplique el ajuste y establezca un estado de emergencia, tal como lo habría hecho la derecha republicana. Sólo el 12% de los franceses confía actualmente en los partidos políticos, según un estudio de Cevipof, lo que se expresó en la incertidumbre que reinó hasta último momento en las elecciones, o sea, todo era posible, incluso, un ballotage de los extremos, entre Le Pen y Mélenchon.
Macron afirmaba a principios de febrero que su “oferta política consiste en unir la socialdemocracia, la ecología realista, la derecha orleanista y el gaullismo social”, durante una entrevista en France Inter. Por su puesto que Macron lejos está de sintetizar alguna opción por izquierda, su programa “business friendly” tiene como eje central, darle más aire al empresariado “moderno”, como ya lo demostró con la ley para el Crecimiento y la Actividad, llamada “Ley Macron” de 2014, que permitía, entre otras cosas, la apertura de los comercios los días domingo, atentando contra el tiempo libre de los trabajadores.
Su programa económico neoliberal, incluye medidas como la reducción en 60.000 millones de euros del gasto público, la eliminación de 120.000 puestos de funcionarios y la disminución del Impuesto sobre la fortuna. Macron expresa la unidad de los empresarios.
Aunque en su tesis doctoral haya desarrollado las ideas de Hegel, es difícil aplicar “la unidad de los contrarios” en su figura, como síntesis de “lo mejor de la derecha y lo mejor de la izquierda” (sic). Gran lector de Hegel, Maquiavelo, Castoriadis y Claude Lefort, referentes que han influido en su ideario liberal, Macron aboga por un liberalismo de la desregulación y el libre mercado, lejos de todo interés del pueblo trabajador.

Analía Micheloud

miércoles, 26 de abril de 2017

Charles Chaplin: la crítica de un genio a los “tiempos modernos”




En el aniversario de su natalicio, compartimos con los lectores una aguda denuncia a la sociedad capitalista.

Charles Spencer “Charlie” Chaplin nacía el 16 de abril de 1889 en Londres. Actor, humorista, productor, guionista y director, constituye una de las grandes figuras artísticas del siglo XX.
Luego de ganar popularidad en el cine mudo gracias a su entrañable personaje Charlot –el vagabundo-, fue el creador de obras como “La quimera del oro” (1925) y “Luces de la ciudad” (1931), calificada por Orson Welles como la mejor película de la historia.
En 1936 escribió y dirigió “Tiempos modernos”, que refleja los vaivenes de un obrero en la época de la Gran Depresión y se erige como una profunda crítica a la sociedad capitalista. Intensos ritmos de producción, persecución a los trabajadores, supervisión patronal, pobreza, hambre y también resistencia, se entrelazan en el largometraje que comparte aspectos del cine mudo y el sonoro, y que ostenta innegable actualidad.
La prolífica producción de Chaplin abarca también películas como “El gran dictador” (1940) donde se pronuncia contra los regímenes totalitaristas. La crítica social presente en toda su obra le valió incluso que el Comité de Actividades Antiamericanas lo acusara en 1947 de “destruir la fibra moral de América”. Cinco años más tarde, el Fiscal General de Estados Unidos denunciaba al actor por “pertenecer al Partido Comunista” y por “delitos contra la moralidad”.
Continuó realizando películas y composiciones hasta su muerte, ocurrida el 25 de diciembre de 1977 en Corsier-sur-Vevey, Suiza.

LID

Los Mártires de Chicago - Historia del 1ro de Mayo


martes, 25 de abril de 2017

Ley de Feminicidio, régimen y punitividad




La ley que tuvo apoyo unánime en Senadores prevé hasta 30 años de prisión. Hubo apoyo de algunos sectores feministas. ¿Es la ley que necesitamos las mujeres?

El martes pasado se votó por unanimidad el proyecto de ley que tipifica al feminicidio como delito y aumenta las penas a quien lo cometa. El proyecto de ley modfica el Código Penal incluyendo como agravante el asesinato de mujeres por su condición de género.

El régimen, entre el cinismo y lo políticamente correcto

Evidentemente la media sanción por unanimidad demuestra la pelea que el movimiento de mujeres viene dando hace años o décadas para que se visualice al feminicidio como una de las consecuencias más terribles de la violencia machista. Y haber logrado instalarlo en la agenda pública es lo que lleva a que todo el arco político no pueda menos que aprobar la tipificación del delito de feminicidio o femicidio.
Sin embargo, hay un cierto nivel de cinismo entre los representantes de los partidos del régimen que en la sesión del Senado alzaban su voz contra la violencia hacia las mujeres. Quienes votaron el proyecto de ley fueron “políticamente correctos”. Al igual que ante el debate de la cuota femenina, estos políticos utilizan demagógicamente el flagelo de los feminicidios tomando una demanda legítima de las mujeres pero asimilándola al régimen del cual son parte, un régimen basado en el patriarcado y el capitalismo – es decir, explotación y opresión.

Feminicidio y patriarcado

El texto del proyecto de ley votado en el Senado indica que el feminicidio sería un homicidio "contra una mujer por motivos de odio, desprecio o menosprecio, por su condición de tal".
Es correcto que desde el Estado se reconozca al feminicidio como un delito “especial” y se lo pueda tipificar ya que se trata de un asesinato provocado por la necesidad del hombre de imponer su voluntad a la mujer con la que mantiene – en las más de las veces - un vínculo íntimo. Son situaciones en donde los hombres no toleran un “no”, una negativa, una voz contraria a sus deseos, y la posibilidad de que la mujer no responda cien por ciento a los intereses de los hombres es lo que en la mayoría de los casos genera el hecho violento. Hombres despechados porque sus ex parejas construyen otras relaciones, novios ultra celosos que no soportan siquiera pensar que su “prometida” pueda conversar con otro especímen del género masculino, maridos que están acostumbrados a imponer sus deseos sexuales, sus normas en la casa, sus formas de vida a sus esposas e hijos e hijas y a quienes el golpe – hasta el asesinato – les parece de lo más natural y es una forma más de relacionamiento. Y un Estado que menosprecia las denuncias que radican las mujeres, que refuerza los estereotipos de género de que siempre es mejor que la mujer esté acompañada por un hombre y que nuestra vida no vale si el hombre no le da un sentido. De todo esto estamos hablando cuando desde el movimiento de mujeres hablamos de feminicidio. Es una manifestación – quizás la más cruel – del ejercicio del patriarcado. Nosotras no podemos, ni siquiera, decidir sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas sino que siempre son otros quienes deciden.
El feminicidio como fenómeno es un problema social ya que no puede estar desligado de sostenimiento del patriarcado como sistema de opresión hacia las mujeres, reforzado por el capitalismo. Un problema del que ninguna de nosotras está exenta. Entonces ¿qué hacer?

Feminicidio ¿problema social o invidivual?

La llamada salida punitiva que frente al feminicidio reclama el aumento de penas y el endurecimiento del sistema represivo tiene el peligro de reforzar el aparato represivo del estado capitalista-patriarcal cayendo en el error de considerar a la violencia machista como un problema individual y quitándole toda raíz socio-histórica.
Además de que – como sucede en otros delitos como la rapiña – nadie va a dejar de cometer un ilícito por la cantidad de años de cárcel que le esperen, sabemos que la salida de aumentar las penas no aplica para estos casos de feminicidios ya que el problema fundamental es que la sociedad – y su Estado como principal responsable – reproduce todos los días en las escuelas, en las familias y en los medios de comunicación – la idea de sumisión de las mujeres con respecto a los hombres.
Por este motivo, a los feminicidios no los vamos a abolir con más penas – y con más poder de coerción del estado capitalista-patriarcal – sino que los vamos a combatir en la medida que podamos cambiar la situación de aislamiento de las mujeres llamándolas a la organización, a enfrentar la subordinación, la prepotencia patronal y marital, a levantar nuestra voz y exijir el respeto de todos nuestros derechos, a romper los mandatos sociales de sumisión.
Si los feminicidios son problemas sociales los vamos a solucionar cambiando la sociedad, es decir, una tarea que no es fácil ni de un día para el otro, pero es la única salida realista: acabar con este sistema basado en la explotación y la opresión, un horizonte que parece lejano pero que hay que ir preparándolo ahora mismo. Por eso decimos que cuando matan a una, nos organizamos miles!

¿Qué ley necesitamos las mujeres?

En este sentido, nos parece importante rescatar el proyecto de Ley de creación de un Plan Nacional de Emergencia contra la violencia hacia las mujeres presentado por el Diputado Nicolás del Caño del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) en la hermana República Argentina – disponible aquí y aquí. A diferencia del presentado por el Frente Amplio en nuestro país, el argentino plantea claramente la creación de refugios transitorios y planes de vivienda para las mujeres en situación de violencia de género, casas “refugio”, licencias laborales y atención de equipos interdisciplinarios para la atención a las mujeres que así lo requieran. Y su financiamiento se prevé en base a impuestos progresivos a las grandes fortunas y corporaciones inmobiliarias. Esto marca la clara responsabilidad que tiene el Estado en resolver nuestra demanda de #NiUnaMenos, y por eso se le exige.

Feminicidios y movimiento de mujeres

Lamentablemente el martes pasado vimos cómo en las barras del Senado que varias mujeres de distintos colectivos institucionales y hasta del PIT-CNT vitorieaban las intervenciones de los políticos. No nos sentimos represantadas por ellas, porque mientras ellas corean a los representantes del régimen capitalista y patriarcal, del otro lado hay muchas mujeres dentro del movimiento feminista que queremos acabar con este mismo régimen.
Por eso – y a partir de la fuerza que nos da la masiva manifestación del pasado 8 de Marzo en el marco del Paro Internacional de Mujeres - desde la Coordinadora de Feminismos del Uruguay y desde todos los colectivos y agrupaciones de mujeres tenemos que debatir profundamente acerca del carácter social de los feminicidios y alertar sobre las salidas punitivas que no hacen más que reforzar a un sistema que es nuestro enemigo. Esta es la pelea política que damos desde Pan y Rosas.

Karina Rojas
Montevideo

lunes, 24 de abril de 2017

Consejo de Ministros en La Teja




Cuando se acerca la próxima rendición de cuentas y las encuestas muestran el descontento de la población Tabaré Vázquez decidió que este Consejo de Ministros se desarrolle en el barrio La Teja de Montevideo.

Esta vez es el turno del barrio montevideano La Teja, el lugar elegido por Tabaré Vázquez para realizar la reunión del Consejo de Ministros este lunes. El anterior se había realizado en San Luís ocasión en la que se anunció el decreto antipiquetes.
Aunque Vázquez dice no creer en las encuestas, es conciente que en las distintas mediciones que se vienen dando a conocer desde comienzos de año se observa una importante disconformidad con su gestión, principalmente por el impacto del ajuste fiscal que comenzó a implementarse, el aumento de las tarifas públicas a comienzo de año y un contexto económico en el que se siguen perdiendo puestos de trabajo por el cierre de distintas fábricas.
La elección del Club Progreso, del que Vázquez fue presidente y está enclavado en un barrio de trabajadores, intenta buscar un acercamiento a la base social del Frente Amplio y renovar el entusiasmo en los sectores populares.
Sin embargo, y aunque el equipo económico se muestra un poco más optimista, las medidas que viene tomando el gobierno son de ajuste y nada hace pensar que eso pueda cambiar. El gobierno prioriza tener las cuentas en orden de acuerdo a los parámetros de los organismos internacionales y seguir siendo un lugar atractivo para capitalistas que quieren hacer negocios e invertir. Esta “buena” gestión (que aplauden los representantes del imperialismo cada vez que se refieren a Uruguay) será a costa de no dar aumentos significativos a los salarios de los trabajadores públicos o de dar algo de dinero para salud o educación pero en clave mercantilista o privatizadora y siguiendo los lineamientos de los organismos internacionales.
Aunque Astori ha anunciado cambios en la Caja Militar que afectarán las jubilaciones de privilegio que gozan los integrantes de las fuerzas armadas y disminuirán algo el déficit fiscal, la propuesta genera resistencias entre los propios frenteamplistas y por otro lado el propio gobierno se encarga de resaltar todo lo que ha hecho por mejorar la situación económica de los integrantes de las fuerzas represivas.

Anuncios para mejorar la imagen y trabajadores que se movilizan

En este marco, ya se sabe que el presidente presentará el plan “Salud Visual” para atender y solucionar dificultades visuales en escolares y que en 2018 se atenderán las dificultades auditivas de niños que presentan problemas en los oídos.
Con estas medidas el presidente intenta mostrarse sensible y receptivo a los problemas de los sectores sociales más necesitados, aunque la situación que denunciaron esta semana los estudiantes y trabajadores del liceo 75 con respecto a la falta de intérpretes para niños sordos muestra que en la realidad la situación dista de ser como se presenta en los anuncios de gobierno.
Los trabajadores públicos también han anunciado que se movilizarán al Consejo de Ministros para expresar sus reclamos:
COFE pide ámbitos de negociación con respecto a las pautas presupuestales de la próxima rendición de cuentas y rechaza el ajuste fiscal con aumento de IRPF.
Los funcionarios de Salud Pública pararán 24 horas y se movilizarán reclamando avances en el sistema integrado de salud y contra las tercerizaciones en distintos servicios de Salud.
Los trabajadores agrupados en FANCAP denuncian que el gobierno transita hacia la "privatización del servicio médico" de la empresa petrolera y el desmantelamiento de la industria cementera por lo cual pararán 24 horas y se movilizarán hacia el Club Progreso.
Docentes y funcionarios de la UTU de La Teja emitieron un comunicado público donde se expresa los problemas que sostienen desde hace años y que siguen sin contemplarse por las autoridades. También docentes del zonal Oeste de ADES harán sentir sus reclamos colocando pancartas en el liceo Nº 38 de la Teja planteando que es necesario un presupuesto digno para la educación de los hijos de los trabajadores.

Hernán Yanes

domingo, 23 de abril de 2017

Cámara de Senadores aprueba ley de femicidios




Con los votos de todos los partidos se aprueba en Cámara de Senadores la ley de femicidio

Con los votos de todos los partidos se votó el proyecto que tipifica como un delito “muy especialmente agravado” al homicidio “contra una mujer, por motivos de odio, desprecio o menosprecio por su condición de tal”.
Según la ley esto corresponde en aquellos casos en los que:
a) A la muerte le hubiera precedido algún incidente de violencia física, psicológica, sexual, económica o de otro tipo, cometido por el autor contra la mujer, independientemente de que el hecho haya sido denunciado o no por la víctima.
b) La víctima se hubiera negado a establecer o reanudar con el autor una relación de pareja, enamoramiento, afectividad o intimidad.
c) Previo a la muerte de la mujer el autor hubiera cometido contra ella cualquier conducta que atente contra su libertad sexual.
d) Se hubiera cometido en presencia de personas menores de edad que tengan algún vínculo de familia o de parentesco con el autor o la víctima".
El agravante que quedó aprobado en Senadores puede implicar una pena de hasta 30 años de cárcel a través de la modificación de los artículos 311 y 312 del Código Penal.

Un proyecto punitivo de aumento de penas

La propuesta aprobada por senadores da una respuesta punitiva a la problemática de los femicidios, al plantear que la solución es el aumento de penas y no considerar otros factores.
Es necesario que el Estado aborde la problemática de una manera integral con acciones preventivas, de atención, tratamiento y protección efectiva a las víctimas. Entre otras medidas contra la violencia machista hay que asegurar resguardo y bienestar para aquellas mujeres que son violentadas, que tengan derecho a vivienda aquellas que habiten con sus agresores y subsidios estatales para sus hijos; oportunidades de empleo y capacitación para que no dependan económicamente.
Solo un gran movimiento de mujeres organizadas con independencia del Estado y que luche y se movilice en las calles puede dar una salida de fondo a la violencia machista.

Hernán Yanes

Los comunistas no buscamos extender la vida del capital ni oxigenarlo.

XXXI entrega

SI LA MENTIRA SOBREVIVE Y SE REPRODUCE LA VERDAD HISTORICA PUGNA POR SALIR

Hace falta desmontar una mentira histórica, muy bien utilizada y difundida por el enemigo de clase. Estos aspectos y la tergiversación histórica entraron como "cuchillo a la manteca" en la mayoría de los PC pro soviéticos alineados con el XX Congreso del PCUS. Adoptaron a pie juntillas la COEXISTENCIA PACÍFICA y por tanto el revisionismo ideológico, esta cuestión introdujo en la agenda de los PC un original absurdo, las "vías" de aproximación al "Socialismo". Lo que en forma satírica he denominado "revolución a la carta" casi como quien va a un restaurant y solicita menú a la carta, tal es el absurdo de este planteo que para ser sostenido aun hoy mundo 2017, quienes no comparten esta afirmación se limitan a decir "no estoy de acuerdo", esto me ha pasado hace unos días con un amigo que mucho estimo, no hay argumento que sostenga el credo de la revolución a la carta. No hay debate sobre esta cuestión y no la hay porque parte de una elucubración idealista desde el punto de vista de la filosofía y sofista desde el punto de vista político. De lo que se trata en realidad es de vulgarizar el materialismo histórico y la dialéctica materialista.

FUERA DEL PODER TODO ES ILUSION

Veamos que esta formulación se materializó con mucha fuerza en el Uruguay a través del Partido Comunista, organización está a la que pertenecí y aún hoy afectivamente (emociones) me hace sentir orgulloso de ello, cercano y alejado (dialécticamente) diría. Tal planteo y emergente del XX Congreso del PCUS se inscribe decíamos en la Coexistencia Pacífica y fue adaptado con peculiaridades en diferentes regiones y países, en Uruguay tal formulación se la conoce como "avanzar en democracia" y esta como antesala al socialismo o vía de aproximación, es decir se trataba de ir profundizando en la democracia burguesa y avanzando en ella, para tal tarea era fundamental lograr la UNIDAD en concreto de la clase obrera (paso fundamental) al mismo tiempo un arco de acuerdos políticos que forjara una unidad CONCRETA en el plano político, la UNIDAD de las diferentes manifestaciones de izquierdas, la mayoría de ellas sin contenido de clase. Podríamos decir que todo ese periodo el revisionismo ideológico no quitó de su agenda el aspecto del PODER, aun manteniendo ya fue mucho más confuso el tema del ESTADO y ni hablar de la DEMOCRACIA, está tomada incluso como categoría abstracta y universal. Se puede entender que sobre este aspecto hay sí una serie de consideraciones a tener en cuenta, el contexto histórico y por tanto la coyuntura general y particular, en ese cuadro de contradicción el mundo emergente de la segunda guerra mundial coloca un antagonismo potencial y concreto, conocido también como la "guerra fría". Unos de un lado y otros del otro, si se me permite la licencia terminológica, de un lado los aliados liderados por los EEUU y del otro lado la URSS y los países del área socialista, en todo el campo de los aliados estaba en disputa la FORMA y no el CONTENIDO de los ESTADOS desde la perspectiva burguesa. Las simplificaciones históricas, los modismo de época no dejan percibir que la categoría DEMOCRACIA es concreta y es dialéctica, existe la democracia burguesa y dictadura burguesa como categoría dialéctica y esta se manifiestan en la FORMA que adopta el ESTADO, de igual modo se da el fenómeno que tanto asusta a los izquierdistas vegetarianos, dictadura del proletariado y democracia proletaria, en este caso también hablamos de la FORMA que adopta el nuevo ESTADO PROLETARIO.
La gran confusión no está en la SUPERESTRUCTURA está si en la ESTRUCTURA O BASE MATERIAL y esta es y no otro, el MODO DE PRODUCCIÓN. Este, el MODO DE PRODUCCION puede ser capitalista bajo el régimen de la producción social y la apropiación privada o puede ser socialista bajo la producción social y la distribucion social y la economía planificada al servicio de la sociedad.
DEMOCRACIA SIN FORMULAR EL CONTENIDO DE CLASE ¿encerrona y desviación ideológica?
Retomando el concepto democracia veremos entonces que la FORMA que adoptarían los ESTADOS BURGUESES estaba en plena discusión, más o menos autoritario, más o menos participativo, con sufragio universal o sin él. En mi opinión Rodney Arismendi consideraba esta cuestión como central para desarrollar la formulación de avanzar en democracia hacia una democracia más avanzada en profundidad. Revaloriza Arismendi la categoría democracia y al hacerlo políticamente entra de lleno en una desviación teórica que aun a riesgo de serlo se lo permite, confía plenamente en el sujeto social de los cambio, la clase obrera. La brega histórica sostenida por los cuadros sindicales del PARTIDO dan crédito para que esto sea así, la asimilación y socialización del papel de la PATRONAL explotadora y por tanto PATRON-BURGUES enemigo y explotador del OBRERO-TRBAJADOR es una cuestión muy clara y muy cara también en toda esa generación de cuadros y militantes sindicales COMUNISTA.
Se deduce o infiere de ello que es en ese sentido y no en otro que Arismendi apela a la DEMOCRACIA como concepto y categoría universal, al mismo tiempo tiene en cuenta la predica de la época en referencia a la propaganda del enemigo, cuya referencia al CAMPO SOCIALISTA se podía leer y escuchar: Estado Autoritario, Cortina de Hierro, régimen despótico, hombres y mujeres despersonalizados, todos pertenecían al ESTADO y este mantenía un poder omnímodo sobre los individuos, falta de democracia y otras, muchas otras consigna, adjetivos y calificativos. Es por tanto en ese cuadro donde el concepto democracia en el conocimiento y necesidades populares se agiganta, cobra tal magnitud entre las masas como en algún momento lo hizo el parlamentarismo. Aspectos estos que generalmente y en aras de una simplificación histórica, el enemigo y los conversos lo dejan de lado no ocurre por casualidad también hay que decirlo, se inscribe en una vieja práctica que no es otro que el “viejo trapo sucio del anticomunismo”. Por otro lado se trata de advertir que todo fue en vano, no hay utilización de categorías de análisis para entender o explicar el fenómeno, todo está simplificado en términos de error-acierto. Casi que de manera lateral hemos realizado alguna mención a Rodney Arismendi y a algunas de sus premisas que se dieron en un cuadro muy particular y concreto. Hoy a la luz del método y la práctica social podemos intentar una conclusión provisoria de este hombre comunista y jefe proletario. El camino y la marcha hacia el socialismo y este como etapa de transito será recorrido apegado a principios, a categorías de análisis, al método fundamentalmente (materialismo histórico, dialéctica materialista) pero sobretodo sin autopsias y mala praxis a sus jefes, nuestros jefes. Ser comunista es hacerse cargo de todo, de los errores y aciertos y con ello nuestros muertos, para que nadie quede atrás como tan cálidamente lo decía el cantor y poeta.
Desde luego que los hechos del pasado operan en este presente y en este presente en el plano general el cuadro histórico esta aun impregnado por la derrota del campo socialista, sus consecuencias no solo se constatan en el plano político y particularmente en el PODER, también y vaya que es importante, se da en la emociones, en los sentimientos de las grandes masas. Un sentimiento de zozobra, de ausencia de perspectiva. Un mundo sin esperanza y lleno de expectativas, estas al mismo tiempo circunstanciales que no ofrecen salida. Un tiempo cuyo mayor destino es este, el CAPITALISMO como estación terminal. Este aspecto revaloriza la necesidad de dimensionar la tarea histórica de los comunistas, de su PARTIDO y del sujeto social de los cambios, la clase obrera. En toda esta etapa la revalorización de la concepción comunista pasa también por el papel de sus jefes y estos hay que verlos a partir de la categoría de análisis crítica-autocritica.
Reafirmar al PARTIDO es sin dudas sostener intransigentemente el punto de vista de clase, la ideología de la clase y la organización de la clase en peldaño más elevado de conciencia y convicción: EL PARTIDO DE LOS COMUNISTAS.

¿COMO Y CON QUE?

Se entiende que es desde la aceptación, defensa y desarrollo de las bases del socialismo científico, la economía política marxista, el materialismo histórico y dialéctico.
Concepción del marxismo como filosofía de la praxis.
Posiciones sobre la cuestión nacional.
Internacionalismo proletario.
Papel del Estado y de la superestructura
Distinción entre táctica (flexible, adaptable y múltiple) y estrategia.
Clase obrera como sujeto histórico principal
Necesidad de la revolución y de la toma del poder político.
Necesidad del partido comunista.
Frentes de masas y sindicatos como instrumentos imprescindibles de la lucha de la clase obrera.
Vigencia de los rasgos del imperialismo definidos por Lenin.
Sobre el imperialismo como estadio particular del capitalismo nos remitimos a las palabras de Lenin: pero el capitalismo se trocó en imperialismo cuando llegó a un grado determinado de desarrollo muy alto, cuando algunas de las características del capitalismo se convirtieron en su antítesis (…) Lo que hay de fundamental en este proceso, desde el punto de vista económico, es la sustitución de la libre competencia capitalista por los monopolios capitalistas. La libre competencia es la característica fundamental del capitalismo y de la producción mercantil en general; el monopolio es todo lo contrario (…) (Lenin, El imperialismo: fase superior del capitalismo)
Para quienes asumimos la ideología de la clase trabajadora (el materialismo histórico y dialéctico, con sus leyes y categorías de análisis) es preciso, para la búsqueda de la verdad científica, poner a prueba en la discusión ideológica, cuanto de acierto y error hay en la defensa de las ideas que se profesan. Llama la atención la actitud de muchos camarada o adherentes a los PC la poca o nula referencia a la ideología de la clase obrera, lo más llamativo es que los marxistas-leninistas utilizamos las categorías dialécticas para ubicar el fenómeno, el objeto, lo concreto y lo abstracto. Las categorías “izquierda-derecha” es ajena al marxismo-leninismo en tanto la sociedad no está dividida en izquierda o derecha, diestra o siniestra, está dividida en clases sociales con intereses antagónicos e irreconciliables, tal contradicción surge en la “base” misma del MODO DE PRODUCCION CAPITALISTA.

A CONTINUACION COLOCO ESTA RFLEXION DEL CAMARADA JEFE V.I.LENIN:

«¡La unidad es una gran cosa y una gran consigna! Pero la clase obrera necesita la unidad de los marxistas y no la unidad de los marxistas con los enemigos y los falseadores del marxismo». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Unidad, 1914)
Esta reflexión del camarada jefe nos hace reafirmar los rasgos característicos de la sociedad capitalista tal cual fueron descriptos por los fundadores del materialismo histórico como el desarrollo de las tendencias que descubrieron son hoy una realidad vigente en todo el planeta. La extensión de la producción capitalista basada en el trabajo asalariado por sobre todas las formas anteriores de producción de la riqueza social. Las capas intermedias, sin desaparecer, pierden peso ante la división de la sociedad en dos grandes campos. Por sobre la gran heterogeneidad de las clases antagónicas se impone objetivamente la contradicción capital trabajo en el centro de los conflictos del reparto de la riqueza social. Crece la masa de las ganancias capitalista, crece la productividad del trabajo y con esto el empobrecimiento relativo de los productores directos de la riqueza. Inmensas cantidades de riquezas acumuladas en forma de capital, que periódicamente queda ocioso, no entra en funciones o se destruye. Y por otra parte las crecientes masas de la población obligada a vender su fuerza de trabajo, por estar desprovista de otro medio de subsistencia. El mundo de hoy plantea alegremente “el privilegio de ser explotado”. La ausencia de comprensión del lugar que se ocupa en la producción es un aspecto central y debe colocarse en el primer lugar de la agenda de los comunistas. El desarrollo de los medios de producción y el rezago de las relaciones de producción pautan la época, las fuerzas productivas han alcanzado ya un nivel de desarrollo que coloca las condiciones objetivas para la revolución social, claro está que no se reflejan directamente en mejores condiciones subjetivas por el estado calamitoso en que se encuentra el movimiento comunista (unido y en lucha la concepción reformista y la concepción revolucionaria). Desde luego que tampoco se deben omitir las derrotas políticas que significaron los intentos de construir sociedades socialistas sin comprender cabalmente el tema del PODER y del ESTADO, procesos que terminan abriendo pasó a una contraofensiva reaccionaria en la mayoría de los casos.
Este viene siendo el rasgo de la época que se presenta como el desafío cardinal, la reafirmación de las ideas revolucionarias, es decir la IDEOLOGIA DEL PROLETARIADO o el hundimiento de millones de mujeres y hombres a condiciones infra humanas. Es por tanto la época del imperialismo y la revolución proletaria mundial. Analizar críticamente de cara a las masas nuestros fracasos y aciertos es tarea fundamental, aplicando el principio de lo general a lo particular, de la crítica y la autocrítica. Tiempo entonces de ofensiva, tiempo de ir generando una síntesis y por tanto superación dialéctica en CONTENIDO y en FORMA, esta última siempre se adapta al CONTENIDO.
Nuevos auges de lucha de masas, levantamientos de la clase obrera y otros sectores potencial y concretamente condenados, abren cauce a una conducción y rumbo revolucionarios, que continúa hoy unido y en lucha con las variantes de los descoloridos reformismos. Derramar ideología y el trabajo ordenado, planificado y consiente, para prepararse y ayudar dialécticamente (educando y aprendiendo de ella) a las masas.
La responsabilidad es llevar claridad ideológica/política a las masas, esa es la CANTIDAD, la CALIDAD es la ideología y es tarea del “cuadro” comunista. Desde luego que el número pesa en la balanza cuando está unido por la asociación y guiado por el saber. De ello se deduce la responsabilidad de los comunista, indagar en la ciencia social moderna (para los marxistas-leninista es el “materialismo histórico”, filosofía de la praxis”, etc.) y es hacerse del “saber científico”. Considerar que en primer lugar el conocimiento de la realidad política a transformar tiene un momento empírico de conocer las formas de las luchas históricas y presentes de las masas, sus métodos más efectivos, su estado de ánimo, sus preocupaciones. Enraizarse en la realidad de la lucha de clases, en la práctica viva. Ese es el segundo aspecto, propagandear la orientación política en permanente intercambio y enriquecimiento con la realidad concreta, para difundir el método de análisis, la organización debe estar inserta en las luchas de las masas.
La unificación para la lucha en todos los niveles, en el más elemental de la lucha económica, sindical, gremial estudiantil, gremial agraria (en los países donde existe movimiento campesino, etc.), pero también para la lucha política. Por lo tanto el asunto de la inserción de los comunistas y su trabajo entre las masas es un asunto central de los procesos de revolución social. Es una condición para el triunfo.

OSBALDO ZUÑIGA. SÁBADO 22 DE ABRIL DE 2017

PARA EL FINAL DEJAMOS ESTA IMPERDIBLE ENTREVISTA

De la verdad histórica se trata, del rol de nuestros jefes.
EL PROFESOR AMERICANO GROVER FURR, ESPECIALISTA EN HISTORIA DE LA URSS, DESMONTA EL MITO DE LA BARBARIE DE STALIN.
OTRA MENTIRA FABRICADA PARA SUSTENTAR CIERTOS INTERESES.

ENTREVISTA A GROVER FURR
A Verdade, órgano del PCRB, partido miembro de la CIPOML

«LAS ACUSACIONES DE JRUSCHOV CONTRA STALIN SON FALSAS»

A Verdade (La Verdad), periódico socialista brasileiro al servicio de la clase obrera, ha entrevistado recientemente, al gran Grover Furr, profesor en la Universidad de Montclair en New Jersey, EEUU. Es autor, entre otros, de “La Infamia Anti-Estalinista”, lanzado recientemente en Moscú. Grover Furr, a quien todos los bolcheviques deberían conocer, es doctorado en literatura comparada medieval por la Universidad de Princeton y, desde 1970, enseña en la
universidad de Montclair. Fue responsable de cursos sobre la guerra del Vietnam y sobre literatura de protesta social.
Sus intereses en la investigación se centran principalmente en el marxismo, la historia de la URSS y el movimiento comunista internacional. En la siguiente entrevista, el profesor Furr habla sobre su investigación sobre los «mitos estalinistas», acerca de los cuales comenta que «60 de los 61 cargos que J ruschov hizo a Stalin son demostrablemente falsos». Os dejamos con la entrevista:
A Verdade – Hace poco, un gran número de libros han sido publicados para atacar a la persona y la obra de Josif Stalin. ¿Cómo se explica la intensificación de la lucha contra el régimen “estalinista” en los EE.UU. y el mundo?
Grover Furr – Desde finales de 1920, Stalin ha sido el blanco principal del vocerío anticomunista y capitalista. León Trotsky atacó a Stalin para justificar su propia incapacidad para ganarse a las masas trabajadoras de la Unión
Soviética. La verdadera causa de la derrota de Trotsky es su interpretación del marxismo –una especie de determinismo económico extremo–: sus predicciones decían que la revolución estaba condenada al fracaso si no era
seguida por revoluciones en otros países industrialmente avanzados. Pero la dirección del Partido prefería el primer plan de Stalin para construir el socialismo en un país. Las ideas de Trotsky tenían (y todavía tienen) una gran
influencia en todos los capitalistas y anticomunistas. Los historiadores trotskistas son muy bien recibidos por los historiadores capitalistas. Pierre Broué y Rogovin Vadim, los historiadores trotskistas más destacados de las últimas décadas, han sido elogiados y siguen siendo frecuentemente citados por los historiadores abiertamente reaccionarios. Muchos en la dirección del Partido en 1930 lucharon contra Stalin cuando defendió la democracia dentro del Partido y, sobre todo, mediante elecciones democráticas para los soviéticos. Las conspiraciones en la década de 1930 revelaron la existencia de una amplia corriente de oposición a las políticas relacionadas con Stalin.
Estas conspiraciones existían realmente: la oposición trataba de derrocar al Partido soviético y asesinar a los líderes de gobierno, o tomar el poder encabezando una revuelta en la parte trasera, en colaboración con los alemanes y los japoneses. Nikolai Ezhov, jefe de la NKVD, colaboró con su propia conspiración derechista, incluida la colaboración con el Eje. Con objeto de mantener sus propios fines, ejecutó a cientos de miles de ciudadanos soviéticos completamente inocentes, precisamente por su confianza y lealtad al gobierno soviético. Cuando Stalin muere,Jruschov y muchos líderes del Partido ven que podían tener la culpa de estas restricciones generales sobre Stalin.
También inventó muchas otras mentiras sobre Stalin. No sólo Jruschov, sino Lavrentii Beria y personas cercanas a ambos. Cuando, mucho más tarde (1985), Gorbachov asume el poder, también se da cuenta de que sus “reformas” capitalistas – la salida del socialismo hacia las relaciones capitalistas de mercado- podrían justificarse si su campaña anti-comunista se describiese como un intento de «rectificación de los crímenes de Stalin».
Estas mentiras e historias de terror siguen siendo la forma principal de la propaganda anticomunista, todavía a día de hoy. La tendencia nos muestra que estas medidas se están intensificando, porque los capitalistas están reduciendo los salarios y beneficios sociales de los trabajadores, fomentan la transición hacia un nacionalismo exacerbado, propagan y defienden el racismo y la guerra.
A Verdade – ¿Qué le llevó a interesarse por la historia de la URSS?
Grover Furr – Cuando estaba en la universidad, desde 1965 hasta 1969, participé en las protestas contra la guerra de EE.UU. en Vietnam. Un día, alguien me dijo que los comunistas vietnamitas no podían ser “chicos buenos” porque todos eran estalinistas y «Stalin mató a millones de personas inocentes». Eso se me quedó grabado. Probablemente fue por eso, a principios de 1970, por lo que leí la primera edición de El Gran Terror, de Robert Conquest. Me impresionó cuando lo leí. Pero yo conocía un determinado campo de Rusia y podía leer esta lengua, porque yo había estudiado literatura rusa desde la escuela secundaria. Entonces examiné el libro de Robert Conquestcuidadosamente. ¡Al parecer, nadie lo había hecho! Descubrí entonces el uso deshonesto que Conquest hace de sus fuentes. Sus notas no apoyan ninguna de sus
conclusiones “anti-Stalin”. Básicamente, hizo uso de cualquier fuente que era hostil a Stalin, independientemente de si era fiable o no. Así que decidí escribir Çalgo coherente. Me tomó un tiempo largo, pero finalmente se publicó en 1988. Durante este tiempo he estudiado la investigación que están realizando nuevos historiadores de la URSS, Arch Getty, Robert Thurston y muchos otros.
A Verdade – Antistalinskaia Podlost, su libro (La Infamia Anti-Estalinista), se publicó recientemente en Moscú.
Cuéntenos un poco sobre él.
Grover Furr – Hace una década me enteré de la gran cantidad de documentos que se estaban revelando de archivos secretos de la antigua Unión Soviética, y empecé a estudiarlos. Leí en alguna parte que una o dos declaraciones de
Jruschov, en su famoso “informe secreto” de 1956, fueron identificadas como falsas de principio a fin. Por lo tanto, pensé que podría hacer una investigación y escribir un artículo señalando algunos errores expuestos por él durante el
“informe secreto”. Nunca me imaginé encontrar que todo lo que dijo Jruschov (60 de los 61 cargos presentados contra Stalin y Beria) iba a ser completamente falso. Del cargo nº 61 no pude encontrar nada que lo confirmara ni desmintiese.
Me di cuenta de que este hecho iba a cambiar todo, ya que prácticamente toda la historia desde 1956 se basa en lo dicho por Jruschov o escritores afines a él.
He encontrado que el periodo de la historia soviética con Stalin al frente ha sido completamente tergiversado. No solo “un error aquí y allá”, sino básicamente un enorme fraude, la mentira más grande del siglo. Y gracias a mi colega de Moscú, Vladimir L. Bobrov, que fue el primero que me mostró estos documentos, me dio valiosos consejos en varias ocasiones y realizó un excelente trabajo de
traducción. Sin la dedicación de Vladimir, no habría pasado nada.
A Verdade – En su investigación, usted tenía acceso directo a los archivos soviéticos recientemente desclasificados. ¿Qué dicen estos documentos acerca de los millones de muertos en el socialismo, especialmente durante la administración de Stalin?
Grover Furr – La gente muere todo el tiempo, pero en este caso creo que estamos hablando de muertes “excedentes”. Rusia y Ucrania experimentaban hambre cada tres o cuatro años. La hambruna de 1932-33 se produjo durante la colectivización. No cabe duda de que murieron más personas de las que habrían muerto de forma natural.
Sin embargo, muchas personas más morirían en hambrunas sucesivas –cada tres, cuatro años, indefinidamente en el futuro– si no se hacía la colectivización.
La colectivización significó que la hambruna de 1932-33 fue la última, con excepción de la grave hambruna de 1946-1947, que fue mucho peor, pero que se debió a la guerra. Y como he mencionado antes, Nikolai Ezhov deliberadamente mató a miles de personas inocentes. Es interesante considerar lo que podría haber pasado si Rusia no hubiera colectivizado la agricultura, y no hubiese acelerado su programa de industrialización, y si las intrigas de la oposición en la década de 1930 no hubieran sido aplastadas. Si la URSS no hubiera hecho la colectivización, los nazis y los japoneses habrían ganado. Si el régimen de Stalin no hubiera contenido las conspiraciones derechistas, trotskistas, nacionalistas y los militares, los japoneses y los alemanes habrían conquistado el país. En ambos casos, las víctimas entre los ciudadanos soviéticos habrían sido mucho, mucho más numerosas que los 28 millones de muertos en la guerra. Los nazis habrían matado a más judíos, más eslavos y más antifascistas. Con estos recursos, y tal vez incluso con los ejércitos de la URSS de su parte, los nazis habrían sido mucho, mucho más fuertes a la hora de luchar contra Inglaterra, Francia y los EE.UU. Con los soviéticos y los recursos de petróleo de Sakhalin, los japoneses habrían matado a muchos, muchos estadounidenses más. El hecho es que la URSS bajo Stalin salvó al mundo del fascismo no sólo una vez, durante la guerra, sino tres veces:por la colectivización, la derrota de los militares en la oposición derechista-trotskista y en la guerra. ¿Cuántos millones le da?
A Verdade – Algunos autores han tratado de encontrar similitudes entre Stalin y Hitler, y algunos incluso llegan a decir que el supuesto «estalinismo» fue «peor» que el nazismo. ¿Hubo realmente alguna relación entre Stalin y Hitler?
Grover Furr – Los anticomunistas y los capitalistas no examinan la lucha de clases y la explotación. De hecho, pretenden hacer ver que estas cosas no existen o no son importantes. Pero la lucha de clases causada por la opresión
es el motor de la historia. Omitir esto es falsificar la historia. Hitler era un capitalista, un autoritario del tipo que es común en muchos países capitalistas. Stalin dirigió el Partido Bolchevique y la URSS, cuando los comunistas de todo el mundo estaban luchando contra todo tipo de explotación capitalista. Cuando decimos “peor”, siempre debemos preguntarnos: “Peor para quién?” La URSS y el movimiento comunista durante el período de Stalin definitivamente fue “peor que los nazis” para los capitalistas. Por eso odian tanto los capitalistas a Stalin y al comunismo. El movimiento comunista durante el período de Lenin y Stalin, e incluso más tarde, fue la mayor fuerza para la liberación humana en la historia. Y de nuevo tenemos que preguntarnos: “Liberación de quién? Liberación de qué?” La respuesta es: la liberación de la clase obrera en todo el mundo de la explotación capitalista, la miseria y la guerra. A Verdade – Uno de los ataques más frecuentes a Stalin es que él sería responsable de la hambruna en Ucrania en 1932-1933, también llamada la Gran Hambruna. ¿Esta versión de la historia se corresponde con lo que realmente ocurrió?
Grover Furr – El Holodomor es un mito. Nunca sucedió. Este mito fue inventado por nacionalistas ucranianos profascistas, junto con los nazis. Douglas Tottle lo demostró en su libro El fraude, la hambruna y el fascismo (1988). Arch Getty, uno de los mejores historiadores burgueses (es decir, no marxista y no comunista), también tiene un buen artículo sobre esto. Robert Conquest es el que da la versión antigua de que los soviéticos deliberadamente causaronla hambruna en Ucrania. No hay la más mínima prueba que pueda confirmar esta visión; por eso, una prueba así nunca ha salido a la luz. El mito del Holodomor persiste debido a que es el “mito fundacional” del nacionalismo ucraniano de derechas. Los nacionalistas ucranianos que invadieron la URSS junto con los nazis, mataron a millones de personas, entre ellas muchos ucranianos. Su única “excusa” es la propaganda de la mentira de que «lucharon por la libertad» contra los comunistas soviéticos, que eran «peores que los nazis».
A Verdade – Por último, deje un mensaje para los trabajadores brasileños.
Grover Furr – ¡Luchad por el comunismo! ¡Todo el poder a la clase obrera de todo el mundo!

sábado, 22 de abril de 2017

Playa Girón y el carácter socialista de la Revolución cubana




Milicianos al frente. Abril de 1961

En la madrugada del 15 de Abril de 1961 aviones de combate camuflados como si fueran cubanos bombardearon los principales aeropuertos militares de Cuba. Las agencias noticiosas del imperio informaban que se había producido una sublevación de la fuerza aérea “de Castro” y el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Adlai Stevenson -expresión del ala más “progresista” del partido Demócrata, ¡menos mal!- trató que el Consejo de Seguridad de ese organismo emitiera una resolución autorizando la intervención de Estados Unidos para “normalizar” la situación en la isla. No tuvo respaldo, pero el plan ya estaba en marcha.
Aquel bombardeo fue la voz de orden para que una brigada mercenaria que con absoluto descaro la CIA y el Pentágono habían venido preparando durante más de un año desembarcara en Bahía de Cochinos, con el declarado propósito de precipitar lo que en nuestros días los melifluos voceros de los intereses imperiales denominarían eufemísticamente como “cambio de régimen.” En Marzo de 1960 -apenas transcurrido poco más de un año del triunfo de la Revolución Cubana- el presidente Eisenhower había firmado una orden ejecutiva dando vía libre para desencadenar una campaña terrorista en contra de Cuba y su revolución. Bajo el amparo oficial de este programa se organizó el reclutamiento de unos mil quinientos hombres (un buen número de los cuales no eran otra cosa que aventureros, bandidos o lúmpenes que la CIA utilizaba, y utiliza, para sus acciones desestabilizadoras) dispuestos a participar de la inminente invasión, se colocó a las organizaciones contrarrevolucionarias bajo el mando de la CIA (es decir, la Casa Blanca) y se crearon varias “unidades operativas”, eufemismo para no llamar por su nombre a bandas de terroristas, escuadrones de la muerte y paramilitares expertos en atentados, demoliciones y sabotajes de todo tipo. Más de tres mil personas murieron en Cuba, desde los inicios de la Revolución, a causa del accionar de estos delincuentes apañados por la el gobierno de un país cuyos presidentes, invariablemente, nos dicen que Dios los puso sobre esta tierra para llevar por todo el mundo la antorcha de la libertad (de mercados), la justicia (racista, clasista y sexista y la democracia (en realidad, la plutocracia). Lo creían antes, y lo creen todavía hoy. Lo creía el católico John Kennedy y el metodista George W. Bush. La única excepción conocida de alguien no infectado por el virus mesiánico es la de John Quincy Adams, sexto presidente de los Estados Unidos, hombre práctico si los hay, quien dijo, en memorable frase, que “Estados Unidos no tiene amistades permanentes sino intereses permanentes,” algo que los gobiernos “pitiyankees” de nuestros países deberían memorizar. (Recordar que este Adams, hijo del segundo presidente de Estados Unidos, John Adams, fue también Secretario de Estado del presidente James Monroe, y colaboró activamente en la formulación de la doctrina que lleva su nombre).
Delincuentes, retomando el hilo de nuestra argumentación, como Luis Posada Carriles -uno de los más conspicuos criminales al servicio del imperio, terrorista probado y confeso, autor intelectual, entre muchos otros crímenes, de la voladura del avión de Cubana en 1976, con 73 personas a bordo- quien hace apenas unos días fue absuelto de todos sus cargos y disfruta de la más completa libertad en los Estados Unidos. Como si eso fuera poco Washington tampoco lo extradita para que pueda ser juzgado en Venezuela, país cuya nacionalidad había adoptado durante el transcurso de sus fechorías. Barack Obama, indigno Premio Nóbel de la Paz, protege a los verdugos de nuestros pueblos hasta el final de sus vidas mientras mantiene en prisión, en condiciones que ni siquiera se aplican a un asesino serial, a los cinco luchadores antiterroristas cubanos. Gesto ignominioso el de Obama, pero que tiene un lejano antecedente: en 1962, luego de la derrota sufrida por el ejército invasor reclutado, organizado, entrenado, armado y financiado por los Estados Unidos los prisioneros que habían sido capturados por las milicias revolucionarias cubanas fueron devueltos a los Estados Unidos ¡para ser recibidos y homenajeados -sí, homenajeados- por otro “progresista”, el presidente John F. Kennedy! El fiscal general de los Estados Unidos, Robert Kennedy, para no ser menos que su hermano mayor, invitó a esa verdadera “Armada Brancaleone” de matones y bandidos a integrarse al ejército norteamericano, cosa que fue aceptada por gran parte de ellos. No sorprende, por lo tanto, que periódicamente aparezcan tenebrosas historias de atrocidades y vejaciones perpetradas por soldados estadounidenses en diversas latitudes, las últimas conocidas hace apenas un par de días en Afganistán y antes en Abu Ghraib; o que durante la Administración Reagan-uno de los peores criminales de guerra de los Estados Unidos, según Noam Chomsky- un coronel del Marine Corps y asesor del Consejo de Seguridad Nacional, Oliver North, hubiera organizado una red de narcotraficantes y vendedores de armas desde su despacho situado a pocos metros de la Oficina Oval de la Casa Blanca para financiar a la “contra” nicaragüense. No le fue tan mal a North después de estallado el escándalo: libró de ir a la cárcel y en la actualidad se desempeña en varios programas de la ultraconservadora cadena Fox News Channel. Estos episodios revelan con elocuencia el clima moral que prevalece en las legiones imperiales.
La derrota de la invasión mercenaria lejos de aplacar al imperio exacerbó aún más sus instintos asesinos: la respuesta fue la preparación de un nuevo plan, Operación Mangosta, que contemplaba la realización de numerosos atentados y sabotajes tendientes a desarticular la producción, destruir cosechas, incendiar cañaverales, obstaculizar el transporte marítimo y el abastecimiento de la isla y amedrentar a los eventuales compradores de productos cubanos, especialmente el níquel. En pocas palabras: preparar lo que luego sería el infame bloqueo integral que sufre Cuba desde los comienzos mismos de la Revolución. Huelga decirlo pero el pueblo cubano -patriótico, consciente y organizado, fiel heredero de las enseñanzas de José Martí- frustró una vez más los miserables designios de la Operación Mangosta. Al día siguiente del bombardeo aéreo del 15 de Abril, en el homenaje que el pueblo de Cuba rendía a sus víctimas, Fidel proclamaría el carácter socialista de la Revolución Cubana con las siguientes palabras: “Compañeros obreros y campesinos: esta es la revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes”. Y el 19 de Abril, en Playa Girón, se libraría el combate decisivo que culminaría con la primera derrota militar del imperialismo en tierras americanas. Latinoamérica, su respiración contenida ante esta reedición del clásico enfrentamiento entre David y Goliat, recibió con inmensa alegría la noticia de la derrota de las fuerzas del imperio, y nuestros pueblos terminaron por convencerse que el socialismo no era una ilusión sino una alternativa real. Otra historia empezaba a escribirse en esta parte del mundo. Durante aquellas históricas jornadas la camarilla contrarrevolucionaria estaba a la espera en Miami, presta para trasladarse a Cuba una vez que los invasores controlasen por 72 horas una “zona liberada” que les permitiera constituirse como “gobierno provisional” y, desde allí, solicitar el reconocimiento de la Casa Blanca y la OEA, y la ayuda militar de Estados Unidos para derrotar a la Revolución. Pero Fidel también lo sabía, y por eso su voz de mando fue la de aplastar a la invasión sin perder un minuto, cosa que efectivamente ocurrió. Parece que en Miami todavía siguen esperando.

Atilio Borón

Fidel y la Victoria de Playa Girón




Video con fotografías de Fidel Castro en Playa Girón.

viernes, 21 de abril de 2017

Secretariado del PITCNT respaldó a dirigentes que viajaron a Israel y se pronunció sobre situación internacional




Se presentó un comunicado sobre la situación en distintas regiones del mundo donde además se hace un respaldo explícito a los dirigentes cuestionados por su viaje a Israel. Una crítica al avance de la derecha internacional que expresa respaldo a los “progresismos” regionales.

Este miércoles el secretariado del PITCNT realizó una conferencia de prensa en la que hizo pública una declaración sobre la coyuntura internacional, haciendo “un llamado a la paz y a la autodeterminación de los pueblos”. Se pronunció también sobre la situación internacional en general, mencionando situaciones de los distintos continentes.
El secretariado remarca que existe una contraofensiva del imperialismo yankee en Latinoamérica motivado en gran medida por los abundantes recursos naturales de nuestros territorios. En ese contexto da un respaldo al chavismo y hace una crítica a la injerencia de la OEA, cuyo principal referente hasta hace pocos años era integrante del gobierno frenteamplista en Uruguay.

Respaldo a dirigentes que viajaron a Israel

Tanto en el comunicado como en la conferencia de prensa se dejó en claro el respaldo a los dirigentes que viajaron a Israel y que fueron duramente cuestionados, en particular pos sus declaraciones posteriores, entre las que se destaca “en Israel conviven diferentes culturas en forma pacífica y ordenada” de la dirigente de la Comisión de Jóvenes, así como la afirmación del presidente de la central, que rechaza la caracterización de apartheid del gobierno Israelí para el pueblo palestino.
En el día de ayer expresaron que debe existir un proceso de paz que implique dos estados, y que las respuestas militares de Israel a Palestina son desmesuradas.
En la conferencia se remarcó que para abordar el debate sobre la situación en Medio Oriente se pensaba convocar a especialistas y referentes académicos para debatir y formarse para analizar en mayor profundidad lo que sucede allá.
Lo cierto es que la postura de los dirigentes que viajaron, y del propio secretariado, es de respaldo a la existencia del estado de Israel. De hecho se remarcó que la relación es con la central obrera de aquel país y no con el Estado, a quien critican en el comunicado pero lo convalidan en los hechos. Sería bueno informarse sobre el origen mismo del estado de Israel, su origen con la ONU es el proyecto del Imperialismo en Medio Oriente, el mismo imperialismo que el comunicado dice criticar.
El 14 de mayo de 1948, con la anuencia de los vencedores de la II Guerra Mundial, David Ben Gurión declaró unilateralmente la constitución del Estado de Israel. Para los palestinos el día siguiente, 15 de mayo, comenzó la Nakba (catástrofe). Es la historia de las masacres y la expulsión de los palestinos de su tierra, desde la fundación del Estado de Israel. Un Estado fundado sobre la limpieza étnica de la población palestina y la ocupación colonial.
Una cosa es bregar por la autodeterminación de los pueblos y otra bien distinta es respaldar la existencia de “dos estados” cuando uno está fundado sobre la base de la limpieza étnica del otro.

Claudio Álvarez

jueves, 20 de abril de 2017

El marxismo de Rosa Luxemburg: Reforma o Revolución




Foto: Rosa Luxemburgo. Ficha antropométrica de la prisión de Varsovia.

El combate teórico de Rosa Luxemburg con el reformismo mantiene plena vigencia cien años después.

“Cuando Bernstein propone transformar el mar de la amargura capitalista en un mar de dulzura socialista volcando progresivamente en él botellas de limonada social reformista, nos presenta una idea más insípida, pero no menos fantástica”.
Rosa Luxemburg desarrolló un trabajo teórico creativo e innovador, marcado por la centralidad de la lucha por la revolución. Fue parte de una generación de marxistas, junto con Lenin y Trotsky, que vivieron el ascenso del imperialismo y el comienzo de una época histórica donde la revolución obrera y socialista se transformó en una realidad. En ese período se produjo también la traición histórica de la socialdemocracia, que en 1914 apoyó a su propia burguesía en la guerra imperialista. Como revolucionaria, Rosa Luxemburg afrontó desafíos complejos y apasionantes.
En este artículo abordamos uno de sus primeros y grandes combates teóricos, la lucha contra el revisionismo de Eduard Bernstein, que sustituía la estrategia de la revolución social a cambio de democratizar el capitalismo. En otras entregas analizaremos cómo esta primer batalla teórica se continuó con la llegada de la guerra imperialista y la Revolución en Rusia.

La época imperialista y la socialdemocracia

Después de haberse ganado un lugar destacado como dirigente del socialismo polaco, Rosa llega a Alemania en 1898 para integrarse a la vida política del SPD, el partido más grande y corazón de la Segunda Internacional. No pasó mucho tiempo hasta que se le presentó la ocasión de desplegar sus armas teóricas en una polémica con la teoría revisionista de Eduard Bernstein. Este fue el comienzo de una batalla permanente con las tendencias oportunistas que se desarrollaban en el seno de la socialdemocracia.
Durante el último tercio del siglo XIX, el capitalismo mundial atravesó una transformación que permitió una fuerte recuperación de la economía después de la crisis de 1873. Mediante el crecimiento de los monopolios, la exportación de capitales y una ofensiva de los países más ricos para controlar las colonias y los mercados mundiales, el capitalismo ingresaba en su fase imperialista, una época de “guerras, crisis y revoluciones”. En el marco de la prosperidad económica y la explotación colonial, la burguesía de los países imperialistas pudo hacer concesiones parciales a la clase trabajadora, especialmente a un sector de la “aristocracia obrera”.
En este contexto, el Partido Socialdemócrata alemán (SPD) tuvo un impresionante crecimiento, que se multiplicó después de la anulación de las leyes antisocialistas de Bismarck en 1890, ganando mucho peso en los sindicatos y en el Parlamento. Ese mismo año el partido obtuvo 1.400.000 votos y 35 diputados en el Reichstag, mientras publicaba una veintena de diarios y decenas de semanarios. En 1905 llegó a alcanzar 400.000 afiliados y en 1912 se convirtió en la primera fuerza parlamentaria con 110 diputados. Contaba con asociaciones obreras, agrupaciones de mujeres y culturales.
Este importante desarrollo, en el marco de una situación sin grandes conmociones económicas ni grandes acontecimientos de la lucha de clases desde la derrota de la Comuna de París, llevó a gran parte de la dirección socialdemócrata a adaptarse a la “rutina de la táctica”, parlamentaria y sindical, emergiendo en su seno una tendencia oportunista encabezada por los líderes sindicales, integrantes del bloque parlamentario e intelectuales.
Pierre Broue señala que en los primeros años del siglo XX el aparato de la socialdemocracia alemana se construyó bajo el espíritu “de la eficacia electoral y del incremento del número de votos y representantes, durante un período de relativa calma social y de reflujo obrero, con la preocupación de evitar que los conflictos internos influyesen en el impacto electoral del partido y que la fraseología revolucionaria de su ala radical o las reivindicaciones de los obreros menos favorecidos asustasen al electorado, supuestamente moderado, de la pequeñaburguesía democrática y de las capas obreras más conservadoras. El revisionismo de Bernstein y el reformismo de los dirigentes sindicalistas habían hundido sus raíces en una coyuntura económica que nutría una ideología optimista de progreso continuo y pacífico.”
Las tendencias oportunistas tuvieron su expresión teórica más temprana en la obra de Eduard Bernstein, quien efectuó una revisión completa del marxismo. Según éste, el capitalismo había logrado superar las crisis generales que había analizado Marx como premisa del cambio revolucionario. La lucha por el socialismo ya no pasaba por la revolución ni por la lucha de clases, sino que avanzaría de forma pacífica y gradual con la ampliación de la democracia parlamentaria, la influencia de la socialdemocracia en los sindicatos y las cooperativas obreras. El movimiento por la conquista de reformas se convertía en un fin en sí mismo: “El objetivo final, cualquiera que sea, no significa nada, el movimiento lo es todo”.
En el seno del SPD se produjo un gran “debate Bernstein”, en el que intervinieron numerosos intelectuales socialistas, pero la refutación más sistemática la hizo Rosa Luxemburg en su obra Reforma o Revolución (publicada primero como artículos y luego compilada bajo ese título). La posición de Bersntein aún era minoritaria en el SPD, pero como parte de su ala izquierda Rosa advertía sobre la falta de firmeza del “centro” del partido para combatir al revisionismo.

Reforma o Revolución

Rosa impugnó las principales afirmaciones de Bernstein, demostrando que el capitalismo no había superado su tendencia a las crisis. El desarrollo de los monopolios y el sistema crediticio no aminoraban las contradicciones del sistema, sino que las agravaban. Para Luxemburg, por lo tanto, las premisas objetivas del socialismo seguían siendo válidas. El socialismo no era una aspiración moral, un deseo basado en fundamentos idealistas, como para el neokantismo bersteniano, sino una posibilidad concreta y real basada en el análisis de las contradicciones del capitalismo moderno.
“El fundamento científico del socialismo reside, como se sabe, en los tres resultados principales del desarrollo capitalista. Primero, la anarquía creciente de la economía capitalista, que conduce inevitablemente a su ruina. Segundo, la socialización progresiva del proceso de producción, que crea los gérmenes del futuro orden social. Y tercero, la creciente organización y conciencia de la clase proletaria, que constituye el factor activo en la revolución que se avecina.” (Reforma o Revolución)
La contradicción entre la socialización creciente de la economía bajo el capitalismo (y la mayor intervención del Estado en esa esfera), por un lado, y la concentración de la propiedad privada, por otro, seguía siendo una premisa objetiva para el socialismo. La organización revolucionaria de la clase trabajadora, su precondición subjetiva.
Las posiciones diferían también respecto al papel del Estado y la democracia parlamentaria. Mientras que para Bernstein el Estado podía cumplir un papel progresivo en la consecución del socialismo (por la vía de la ampliación de la democracia burguesa), para Rosa Luxemburg el Estado se volvía “cada vez más capitalista” y un escollo insalvable para la teoría del cambio gradual.
“Las relaciones de producción de la sociedad capitalista se acercan cada vez más a las relaciones de producción de la sociedad socialista. Pero, por otra parte, sus relaciones jurídicas y políticas levantaron entre las sociedades capitalista y socialista un muro cada vez más alto. El muro no es derribado, sino más bien es fortalecido y consolidado por el desarrollo de las reformas sociales y el proceso democrático. Sólo el martillazo de la revolución, es decir, la conquista del poder político por el proletariado, puede derribar este muro.”
Luxemburg sostenía que el partido revolucionario daba importancia a la lucha parlamentaria y sindical, pero discrepaba por completo con el revisionismo sobre los propósitos de la misma. Para los revolucionarios estas luchas parciales tenían el objetivo de “preparar” a la clase trabajadora para la lucha revolucionaria y fortalecer la conciencia de los trabajadores acerca de la imposibilidad de obtener un cambio social profundo sin luchar por el poder político. Para los reformistas, esas luchas supuestamente “reducen gradualmente la propia explotación capitalista. Le quitan a la sociedad capitalista su carácter capitalista. Realizan objetivamente el cambio social deseado.”
En el pensamiento dialéctico de Rosa Luxemburg, reforma y revolución no eran dos alternativas lógicas que se podían elegir según las preferencias de cada uno, ni tampoco dos estrategias que diferían por la “duración” o la “velocidad” del cambio histórico que promovían. La lucha revolucionaria, como estrategia, incluía el momento de la lucha parcial por reformas, pero la estrategia de la reforma social era un obstáculo en la lucha por una nueva sociedad.
“Va en contra del proceso histórico presentar la obra reformista como una revolución prolongada a largo plazo y la revolución como una serie condensada de reformas. La transformación social y la reforma legislativa no difieren por su duración sino por su contenido.”
Por ello quienes se pronunciaban “a favor del método de la reforma legislativa en lugar de la conquista del poder político y la revolución social en oposición a éstas, en realidad no optan por una vía más tranquila, calma y lenta hacia el mismo objetivo, sino por un objetivo diferente. En lugar de tomar partido por la instauración de una nueva sociedad, lo hacen por la modificación superficial de la vieja sociedad.”
A su vez, Luxemburg planteaba que “puesto que las reformas sociales no pueden ofrecer más que promesas carentes de contenido, la consecuencia lógica de semejante programa será necesariamente la desilusión.”
Luxemburg mostraba el absurdo de las posiciones de Bernstein, quien consideraba que el “gallinero del parlamentarismo” era el órgano por el cual se podía llevar adelante la inmensa tarea histórica de terminar con el capitalismo y construir el socialismo. Como si la burguesía pudiera ser convencida por las “buenas intenciones” de los socialdemócratas de anular sus propios privilegios y abdicar como clase dominante sin dar pelea. Rosa también cuestionaba la liquidación del sujeto revolucionario en la teoría de Bernstein, quien sustituía a la clase trabajadora por los ciudadanos. Una disolución de los antagonismos de clase en un sujeto abstracto (el ciudadano) que era funcional a la aceptación del estatus quo capitalista.
“Cuando utiliza la palabra ‘ciudadano’ sin distinciones para referirse tanto al burgués como al proletario, queriendo, con ello, referirse al hombre en general, identifica al hombre en general con el burgués, y a la sociedad humana con la sociedad burguesa.”
Finalmente, Luxemburg señalaba que Bernstein recaía en teorías pre-marxistas que planteaban una transformación gradual y pacífica de la sociedad capitalista, elaboradas en un momento en que la clase obrera recién empezaba a dar sus primeros pasos. Seguir sosteniendo esas ideas a comienzos del siglo XX no significaba retornar “a las botas de siete leguas de la niñez del proletariado, sino a las débiles y gastadas pantuflas de la burguesía.”
En los últimos tramos de Reforma o Revolución, Luxemburg defendía el materialismo histórico contra el vulgar evolucionismo del progreso de Bernstein, que se recluía en el idealismo liberal, atacando la dialéctica. Como señalaba Lelio Basso, en la polémica de Rosa Luxemburg con Bernstein se encuentra una “lección de método” dialéctico, en combate contra una posición mecánica y empirista.
“Cuando dirige sus dardos más afilados contra nuestro sistema dialéctico, ataca en realidad el método específico de pensamiento empleado por el proletariado consciente en lucha por su liberación. (…) Porque es nuestro sistema dialéctico el que le muestra al proletariado el carácter transitorio de su yugo, les demuestra a los obreros la ineluctabilidad de su victoria y ya está realizando una revolución en el dominio del pensamiento.”
La lucha teórica de Rosa Luxemburg contra el revisionismo preparó las batallas que encaró en los años siguientes frente al creciente oportunismo de la dirección socialdemócrata. Su ruptura política y personal con Kautsky en 1909-1910 en el debate sobre la huelga política de masas, constituyó un antecedente, a su vez, de la gran batalla contra la traición socialdemócrata a partir de agosto de 1914.
Más de cien años después de que Rosa Luxemburg escribiera Reforma o Revolución, nuevas corrientes reformistas vuelven a defender las ideas utópicas y reaccionarias de la humanización del capitalismo y la “ampliación de la democracia” liberal, como si no hubiera pasado todo un siglo de historia de luchas de la clase obrera contra el capitalismo. Estos nerreformistas del presente parecen no haber aprendido nada de la historia: como copias light del bernstenianismo también diluyen a la clase trabajadora en la idea abstracta de los ciudadanos y pretenden limitar la lucha social al “gallinero del parlamentarismo”. Sus discursos están llenos de “buenas intenciones”, pero la realidad demuestra que solo pueden gestionar la miseria del capitalismo. El legado de Rosa Luxemburg tiene plena actualidad para plantearse nuevamente el debate entre la estrategia de la reforma y la de la revolución.

Josefina L. Martínez
Historiadora | Madrid

miércoles, 19 de abril de 2017

EE.UU: Guerras, Proteccionismo y Leyes Antinmigrantes.


Brasil: barril sin fondo




La crisis política brasileña no tiene fondo ni final visible, porque su fundamento es una crisis económica sin paralelos ni perspectivas de salida.

La caída del PBI se aproximó de 4% (la del PBI per cápita el 4,5%) el año pasado, totalizando casi 8% en 2015-2016, y se está acentuando en el corriente año, llegando a porcentajes dignos de una conflagración bélica. El valor de los proyectos de inversión de la Petrobras, la principal empresa del país, se “achicó” en nada menos que R$ 110 mil millones (cerca de US$ 40 mil millones) en tres años. Los trabajadores de Correos (que gozan de estabilidad del empleo) acaban de anunciar el despido inminente de 25 mil funcionarios (para continuar funcionando de modo elemental). El desempleo oficial ya se sitúa en 13 millones y medio de personas (13% del mercado: era de 6% dos años atrás), el mayor de la historia en términos absolutos y porcentuales; en el último año se cerraron 750 mil empleos en la construcción (con una caída sostenida del 14% anual), más de 500 mil en la industria, y más de 700 mil en la agricultura, a pesar de la zafra récord: Brasil acaba de entrar en el club de los cinco países con mayor productividad agraria, junto con Argentina, EEUU, Australia y Canadá. La Odebrecht, la empresa que está en el centro de las denuncias de corrupción y propinas y una de las más grandes del país, despidió a más de 100 mil empleados (su planta actual está por debajo de 80 mil, menos del 40% de tres años atrás). Vale do Rio Doce, la principal minera y una de las principales exportadoras, redujo su presupuesto a US$ 4,5 mil millones este año, con previsión de reducción hasta US$ 2,9 mil millones en 2021 (su inversión en 2012 fue de US$ 16,2 mil millones).
Las inversiones estatales han caído en 42%, un movimiento iniciado por el gobierno de Dilma Rousseff y acentuado por el de su vice-golpista. La recaudación fiscal cayó 6% el año pasado, totalizando casi 14% en los últimos tres años (dos veces el PBI del Paraguay), y caerá más este año. El Tribunal de Cuentas ha obligado al gobierno a cortar R$ 65 mil millones (más de US$ 20 mil millones) de su presupuesto anual. Para muestra basta un botón: el hospital “modelo” de la Universidad Federal de San Pablo (internacionalmente reconocido como centro de excelencia de investigación) simplemente ha cerrado sus puertas por falta de material. Las cifras oficiales de desempleo son mentirosas, pues el desempleo “amplio” (incluyendo changuistas y personas que dejaran de buscar empleo), medido por agencias internacionales, llega al 21,2% (y continua creciendo), más de 22 millones de personas. Los cortes de empleo han sido de casi tres millones en los últimos dos años. Sin salida a la vista: la tasa de inversión en formación bruta de capital/PBI es la menor de la historia, 16%, para una media anual histórica de 19%, y una media mundial (incluyendo las regiones más atrasadas del planeta) de 24%. La venta de vehículos (la base del histórico “milagro” brasileño) cayó 20% en 2016. El 13% de las tiendas de los shoppings cerraron en 2016. La industria brasileña está más que obsoleta: su productividad (en dólares PPP) es de menos del 25% de la norteamericana (que anda mal) y 50% de la chilena.
Los cortes presupuestarios son alevosos, pero también ridículos comparados con el tamaño del déficit fiscal (R$ 170 mil millones, más de US$ 50 mil millones, en 2016) y de la deuda de la Unión, los estados y los municipios. La deuda pública, que era del 50% del PBI en 2014, ya llegó al 77%, y se encamina rápidamente para el 100% (este año va a crecer en R$ 600 mil millones, poco menos de US$ 200 mil millones), siendo compuesta en un 80% por pagos de intereses, que se chupan toda la recaudación de los impuestos a las exportaciones. La balanza comercial cerró con un superávit récord de US$ 47,7 mil millones, a pesar de la caída de los precios internacionales de las commodities, debido al aumento espantoso de los volúmenes exportados, y a la caída también espantosa de las importaciones. Estados y municipios están quebrados, algunos de ellos (y no de los chicos: Rio de Janeiro y Rio Grande do Sul) en situación de cesación de pagos, y sin pagar, o pagando “cuando pueden”, a sus propios empleados. En Espírito Santo la policía entró en huelga un fin de semana reclamando su salario: hubo 158 asesinatos en las calles de su capital.

Crisis política

La caída de Dilma Rousseff, en agosto pasado; la caída del presidente de la Cámara que la bajó conduciendo su juicio político (Eduardo Cunha, condenado a 15 años de prisión por chorro); la caída de la mitad del gabinete de Michel Temer (todos por afanos comprobados), fueron sucesivamente anunciadas como el fin, o el inicio del fin, de la crisis política. En realidad, apenas revelaron que el régimen político brasileño es corrupto hasta la médula de los huesos, con el presidente y todos los partidos políticos incluidos. La próxima etapa es la caída de Temer (cuyos índices de aprobación se aproximan a cero), ya preparada por el Poder Judicial, bajo la forma de la imputación de la fórmula vencedora en las presidenciales de 2014 por recaudación y uso ilegal de fondos (Temer, además, probablemente termine en cana por propinas recibidas de la Odebrecht en 2010). Lo de Venezuela, que escandalizó a todos los hipócritas corruptos que gobiernan el Mercosur, es un poroto: en Brasil, la Corte no sólo substituye al Legislativo (dejándolo hacer, sin embargo, el trabajo sucio inmediato) sino que amenaza meter a todos los diputados y ministros en cana, con pruebas más que suficientes.
Del mismo modo, las reformas laboral y jubilatoria que acaban de ser aprobadas, destruyendo derechos constitucionales históricos y dejando a los trabajadores de todos los sectores sin estabilidad, derecho a jubilarse, irse de vacaciones, almorzar o hasta ir al baño (un conocido economista conservador declaró públicamente su temor de que Brasil se transforme en “un país de pobres y viejos mendigos”) no resuelven, ni en el mejor de los sueños, la crisis económica: el ministro de Trabajo declaró su “esperanza” (sic) de que la reforma laboral cree, en un período indefinido, cinco millones de empleos (para 22 millones de desempleados y para todos los que sean despedidos o ingresen al “mercado de trabajo” en ese período); el hachazo a las jubilaciones públicas y a los derechos previsionales de los trabajadores del sector privado ni araña la evasión fiscal jubilatoria (R$ 100 mil millones anuales) y, sobre todo, la deuda previsional de las empresas (R$ 350 mil millones, más de US$ 100 mil millones). Las dos reformas sumadas ni llegan cerca, en materia de “ahorro” anual para el Estado, a los R$ 280 mil millones anuales concedidos a las empresas como exenciones fiscales.
Los diputados han amenazado responder a las amenazas judiciales con una ley de amnistía (de sus robos) y otra ley contra los abusos de poder (judicial). Su eventual aprobación provocaría una fractura institucional y, probablemente, sumada a la crisis económica y social, una reacción popular que dejaría a las movilizaciones del 2013 en el lejano recuerdo. O Estado de Sao Paulo, en su editorial del 31 de marzo (“El desafío de una Constitución”) ya dio la alarma: este régimen político no va más. “La Constitución de 1988 aprieta de tal modo la capacidad administrativa y financiera del Estado que lo hace ingobernable… el desafío es el de formular un marco jurídico adecuado a los tiempos actuales” (los descriptos arriba). Fácil de decir, el problema es como hacer. El diario de la oligarquía paulista no propone, por supuesto, una Constituyente libre, soberana y democrática; pero tampoco osa proponer que una asamblea de chorros y criminales comprobados se autoproclame poder constituyente. El impasse es político e institucional.
Un sector de la burguesía “nacional” (el cartel de chupadores del presupuesto estatal) y el sector industrial del Estado brasileño están en vías de demolición o de retroceso histórico. El capital financiero local (que se beneficia de las más altas tasas de interés y de los mayores spreads bancarios del mundo) pretende asociarse como socio a ese proceso, impulsado y santificado por el Departamento de Justicia de los EEUU, o sea, por el imperialismo, que busca aprovechar la crisis para quedarse con la tajada del león de la economía del país (petróleo, riquezas minerales, producción agropecuaria y contratos de obras públicas) vía secuestro financiero. La privatización de los aeropuertos ha beneficiado, sobre todo, a grupos europeos. El “acuerdo de leniência” con la Odebrecht, el mayor de la historia mundial (R$ 6,8 mil millones, más de US$ 2 mil millones, en multas; el anterior había sido el de los EEUU con la Siemens, de US$ 800 millones) fue avalado y firmado por los EEUU y por Suiza. Las denuncias de corrupción del Departamento de Justicia yanqui y hasta el FBI, que salpican a dirigentes de todos los colores, buscan intervenir directamente en la crisis de todos los partidos y seleccionar sus propias cartas de juego. En lo inmediato, los capitalistas yanquis buscan quedarse con la mayoría accionaria de la “estatal” del petróleo, bajo pretexto de cobrar los beneficios no habidos por sus propios accionistas debido al robo y pago de propinas. La ida de Temer y comitiva a China no ha creado una corriente de inversiones. El “capitalismo brasileño”, que hace poco soñó con transformarse en uno de los vértices de poder mundial (el “sexto PBI del mundo”) ha retransformado al país en una semicolonia.

La clase obrera y la izquierda

Las reacciones obreras y populares contra los ataques al salario, al empleo y a los gastos y derechos sociales, han ido creciendo, pero sin lograr superar los límites impuestos por las burocracias sindicales (luchas aisladas, paros sin continuidad, ausencia de plan de lucha de conjunto). Estas buscan, básicamente, negociar y preservar las bases de sus propios privilegios (bases de recaudación sindical, control de los fondos jubilatorios privados de las empresas estatales, sobrevivencia del impuesto sindical obligatorio, control compartido de los fondos de desempleo) que también están amenazadas.
¿Y la “izquierda”? La descomposición política del PT es imparable: la mayoría de su bancada parlamentaria ha votado por los candidatos a la presidencia del Senado y la Cámara del gobierno golpista, luego de decisión mayoritaria en ese sentido de la Dirección Nacional con la presencia de Lula. Ha revelado, así, su dependencia umbilical de la corrupción y la alianza con la burguesía. Pese a eso, la izquierda del PT se refugia en la consigna de “Brasil Urgente, Lula Presidente” (en 2019), restringiendo su “izquierdismo” al pedido de exclusión de los diputados y senadores petistas que votaron a favor de la reforma laboral y jubilatoria.
La izquierda no petista, básicamente el PSOL, también está empeñada, más allá de alguna verborragia, en malabarismos electorales de sobrevivencia: tiempo de propaganda gratuita en la TV, candidaturas “potables” (o sea, burguesas), alianzas para superar las anunciadas “cláusulas de barrera” (porcentajes mínimos de 3% en 14 de los 27 estados) y, por ende, su acceso al “Fondo Partidario”, que será notablemente incrementado, so pretexto de combate a la corrupción electoral. El PSTU, que no denunció el golpe de 2016 y se refugió en un izquierdismo de contenido electorero (“son todos lo mismo”) sufrió, lógicamente, la escisión de 40% de su militancia (el Mais) que, con planteos de naturaleza oportunista y vulgar (“superar el sectarismo”, “arrancar poesía del futuro”, “soñar nuevamente”, etc.) se encamina hacia el PSOL. Plantear un “frente de izquierda” sin delimitarse y combatir la política de la izquierda real, ni caracterizar la crisis de conjunto, es estéril. Un frente de izquierda es útil como política tendiente a separar a los trabajadores de la burguesía, y a estructurarlos como alternativa de poder, en condiciones de crisis de poder.
La condición para la “superación del sectarismo” es la delimitación política: sin ella, la “superación del sectarismo” es acuerdo de aparato que prepara nuevas capitulaciones y escisiones infinitas.

Osvaldo Coggiola

martes, 18 de abril de 2017

Girón, la batalla en la sombra




El testimonio del investigador Fabián Escalante Font, ex jefe de los servicios de seguridad cubanos, aborda las acciones encubiertas con que Washington preparó la invasión y los nuevos planes subversivos -llamados Operación Mangosta- que implementó con posterioridad a su derrota en la Bahía de Cochinos.

Suspensión del evento de dirigentes del PIT-CNT en centro sionista luego del amplio repudio




Si bien el comunicado del Centro Israelita dice que "se pospone", en los hechos lo suspendieron sin próxima fecha. Siguen los ecos de repudio al accionar de la dirección del PIT-CNT.

Hace instantes la página oficial del "Comité Central Israelita del Uruguay" dio la noticia de que el evento con las "autoridades" del PIT-CNT "por motivos organizativos queda postergado para otra ocasión". Si bien la organización Sionista expresa que fue por motivos organizativos, está claro que jugó un papel central la presión ejercida por distintos sectores que incluía una concentración frente a dicho centro, lo que claramente buscan evitar.
El accionar de los dirigentes oficialistas del PITCNT que viajaron a Israel fue cuestionado desde varios sectores, pero la que más se destaca es la declaración pública de varias organizaciones de la región pidiendo que cancelen el evento de mañana miércoles, que reproducimos a continuación:

Claudio Álvarez

COMUNICADO PÚBLICO

Estimados compañeros y compañeras del PIT-CNT:

Con enorme sorpresa hemos recibido información de la presentación que harán integrantes de vuestra central sindical en un centro perteneciente a la Organización Sionista del Uruguay, el próximo miércoles 19 de abril, para informar sobre las experiencias de su reciente visita a Israel, realizada por invitación de Histadrut.
Les manifestamos nuestra enorme sorpresa y disgusto, dados los vínculos de solidaridad que los pueblos latinoamericanos hemos desarrollado históricamente con el pueblo palestino (y en particular con su clase trabajadora), por ser un pueblo que vive desde hace casi 70 años bajo el régimen israelí de ocupación militar, colonización territorial y apartheid jurídico, condenado reiteradamente por varios organismos y resoluciones de la ONU por violar sistemáticamente los principales instrumentos del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los derechos humanos.
Por lo expresado, les pedimos que no sean cómplices de la violación de los derechos humanos del pueblo palestino y de su derecho a la autodeterminación. En nombre de la solidaridad de los pueblos latinoamericanos y sus trabajadores con el pueblo palestino, les pedimos que escuchen el llamado de los trabajadores y la sociedad civil palestina y cancelen este evento de legitimación de la ocupación colonial y el apartheid israelíes.

Fraternalmente,

Comité Palestina Libre (Uruguay)
Comisión de Apoyo al Pueblo Palestino (Uruguay)
Federación de Entidades Argentino-Palestinas
Liga Argentina por los Derechos Humanos
Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino
Federación Palestina de Chile
Unión General de Estudiantes Palestinos
Grupo de Acción por Palestina (Chile)
Juventud Árabe por Palestina de Valdivia (Chile)
Unión Árabe por Palestina de Temuco (Chile)
BDS Colombia
BDS Universidad de Chile
BDS México
Coordinadora de Solidaridad con Palestina (CORSOPAL, México)
Organización de Solidaridad con Palestina de la Universidad Católica (Chile)
Jóvenes por Palestina (Argentina)
Comisión Directiva Asociación Gremial Docente Filo UBA (Argentina)
Casa de la Amistad Argentino-Cubana – zona Norte (Argentina)

lunes, 17 de abril de 2017

Viglietti, voz de América




Elogiado por su amigo Eduardo Galeano como "voz armoniosa que hace temblar las paredes", en el cancionero de Daniel Viglietti conviven diferentes variantes estéticas.

Estética de la guerrilla

En el conjunto de la obra musical de Viglietti las composiciones dedicadas al movimiento guerrillero latinoamericano, ocupan un importante espacio de su producción artística; a veces la idealización romántica del héroe guerrillero y la reivindicación de su estrategia (para nosotros equivocada) como una forma de apostolado revolucionario, otras veces una perspectiva más realista del compromiso militante del guerrillero, atraviesan canciones como "Canción de Pablo", "Sólo digo compañeros", "Lamarca", y su versión de "Toma de Pando" (letra y música de la mejicana Judith Reyes) entre otras creaciones.
Capítulo aparte merecen sus canciones "guevaristas", dedicadas en homenaje a Ernesto "Che" Guevara como "Canción del hombre nuevo", "Canción del guerrillero heroico", y sobre todo "Che, por si Ernesto", la que posee a nuestro juicio estético la mayor relevancia poética.

Estética latinoamericanista

Otra parte destacada de su obra, está constituida por las canciones de corte latinoamericanista: basadas en un antiimperialismo fundamentado en el odio milenario de los pueblos latinoamericanos al colonialismo, al neocolonialismo; y al imperialismo norteamericano, desde una América Latina que aunque reconocidamente multicultural, ve en el indio al sujeto social de la opresión imperialista a lo largo de los siglos de la historia latinoamericana.
Todos estos son rasgos vibrantes y presentes en canciones como "Canción para nuestra América" donde el cantor pide: "Dale tu mano al indio", "Por todo Chile" candente homenaje al Chile de los cordones industriales, "Declaración de amor a Nicaragua" mito e historia en la gesta revolucionaria nicaragüense del 79, y "Milonga de andar lejos" que aunque abordaremos más adelante en la cuestión de la estética del exilio, sin embargo también vuelve sobre el tema de América Latina y el saqueo histórico, y donde se encuentra una hermosa personificación del continente: "los ríos son como venas de un cuerpo entero extendido, y es el color de la tierra la sangre de los caídos", que nos remite referencial y asociativamente a "Las venas abiertas de América Latina", de su amigo Eduardo Galeano.

Estética vanguardista

Aunque existen diversas composiciones vigliettianas con notables características vanguardistas ("De cabeza", "Idilío", "Canción bicéfala", "La mano impar", "Vaivenes", "Canción para armar") queremos destacar y jerarquizar algunas en nuestro breve comentario de su obra.
"Delinco" representa un atrevido intento por bucear en el inconsciente del "yo lírico", a través de una ramificación onírica de asociación libre, donde todo se confunde y se entremezcla en un fragmento de gran erotismo y sensualidad, donde la resonancia de las metáforas tienen la misma cualidad de la sinestesia simbolista; rasgo también presente en "Idilío", pero que sin embargo no son elementos dispersos de un raro ejercicio de experimentación, sino que halla su síntesis removedora en la enunciación del final: "pero el ojo de mis huesos mira siempre hacia lo humano"
En "Daltónica" Viglietti rinde un sentido y conmovedor homenaje al poeta de El Salvador asesinado por sus propios camaradas del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo), Roque Dalton. Algunas de las imágenes de la canción resultan atrevidamente audaces y originales:

Tan bracito su poesía,
se levanta en los sensuales
laberintos marsupiales
y reparte polen rojo,
se abre en flor.

"Las agujas de un reloj", que nos cuenta al ritmo de un tic-tac sugestivo, la historia de amor, encuentro y desencuentro de las agujas de un reloj está marcado por un ritmo telúrico.
"Esdrújulo" evidencia notorias influencias de Violeta Parra, sobre todo de canciones como "Mazúrquica modérnica", aunque no deje de ser una composición de gran creatividad del cantautor uruguayo; el estribillo del final siempre nos resultó muy emotivo con respecto al horizonte de emancipación de los explotados y los oprimidos.

Cuando el pobrísimo tome las cúpulas
y los famélicos tomen las Áfricas
y los indígenas tierra amazónica
y los mecánicos tomen las fábricas
y los utópicos salgan del prólogo
y los daltónicos pinten lo nítido
y los chuequísimos bailen de júbilo

ya lo terrícola será libérrimo
cual ritmo cíclico de un canto esdrújulo.

Estética anarquista

Aunque en un pasaje de "Esdrújulo", Viglietti reconoce que en su creación artística aspira a: "Y con elásticas formas anárquicas tocar lo afónico que suene homérico"; es "Anaclara" el más conmovedor y sentido homenaje a las militantes del movimiento anarquista uruguayo y latinoamericano.
Inspirada en una anónima militante anarquista de los sesenta proveniente de una familia pequeña burguesa de Montevideo (según comentarios del propio Viglietti), constituye una de las más hermosas canciones de amor del cantautor uruguayo, atravesada por el espíritu de combatividad de la época: "Con un grafo ella escribe en las paredes resistir, bufanda rojinegra por la espalda" que nos hace recordar el apotegma guevarista de: "Endurecerse sin perder la ternura".
"Anaclara" rompe con la falsa disociación entre el compromiso revolucionario (asociado en algunas corrientes foquistas e incluso anarcosindicalistas con el rostro adusto y el ceño fruncido) y la idea del amor y la belleza.

Estética del oprimido

Es inevitable que las canciones dedicadas a los humillados de esta tierra, además de la rabia contestataria que las vertebra, estén matizadas con una profunda ternura, en "Negrita Martina" Viglietti casi susurra un canto de cuna a una niña negra pobre; en "Las hormiguitas" describe la comunión, la fraternidad y la solidaridad de las pequeñas hormigas que solo existen y sobreviven gracias a la pertenencia colectiva aún en las peores condiciones: "pero si encuentran el pie asesino, pica que pica lo atacarán".
Y además cuyo viaje circular (más que circular, espiral) de las hormiguitas resulta en la vibrante comparación final con uno de los posibles destinos de la humanidad: "es tan redondo como los ojos de un ser humano al despertar, es tan redondo como el planeta que vamos juntos a liberar".
En una de las canciones más queridas y populares de Viglietti, se cuenta la historia (no ficcional) de un tacuaremboense que al viajar a Montevideo buscando un mejor horizonte de progreso social, se encuentra con la miseria y el hambre de los cantegriles montevideanos (lo opuesto a los Countrys puntaesteños) destino final reservado para los parias del país.
Reversionada por la "Tabaré" entre otros, "El Chueco Maciel" constituye un homenaje sencillo pero combativo a uno de los escupidos de esta tierra, de los malcomidos y malqueridos por la sociedad uruguaya de los setenta; el chueco es así convertido en símbolo vivo de la opresión de clase en nuestro país, un verdadero mártir del pueblo pobre; pero también un llamado a los vivos que quedamos a que:

Los chuecos se junten bien juntos,
bien juntos los pies,
y luego caminen buscando la patria,
la patria de todos, la patria Maciel,
esta patria chueca que no han de torcer
con duras cadenas los pies todos juntos
hemos de vencer.

Matías Matonte