sábado, 7 de mayo de 2011

Saludos y una opinion comunista‏.


Salud compañeros, amigos, camaradas. Un abrazo fraterno, compañeros del Movimiento Revolucionario Oriental en sus 50 años de fecunda y comprometida existencia, y lo hacemos extensivo a estas jornadas del Encuentro Guevarista. Al decir del poeta y revolucionario Marti “…el verdadero hombre no mira de que lado se vive mejor, sino de que lado esta el deber; y ese es el único hombre practico, cuyo sueño de hoy será la ley de mañana, porque el que haya puesto los ojos en las entrañas universales, y visto hervir los pueblos, llameantes y ensangrentado, en la artesa de los siglos, sabe que el porvenir, sin una sola excepción, esta del lado del deber…”.
El deber nos dice a los comunista de Refundación Comunista de que lado debemos estar y en estas horas complejas y difíciles, no hay lugar a dudas, estamos del lado de la clase obrera, del campesino pobre, del asalariado rural, del lado del pueblo explotado, de las organizaciones hermanas, y esta es una de ellas. Compañeros con los que hemos compartido acuerdos y diferencias. Acuerdos que nos han hermanados y diferencias que no han opacado el respecto y reconocimiento de cada uno de nosotros.
Estar en esta actividad con rasgos nítido de Internacionalismo Proletario y en el marco de un encuentro que lleva el nombre y el compromiso revolucionario del Camarada Comandante Guevara, nos obliga aunque sucintamente a dar nuestra opinión sobre alguno de los rasgos mas saliente de la situación política.
En un cuadro histórico, cuyo rasgo principal es la profunda crisis del sistema capitalista internacional y nacional, el problema del Poder y de las alternativas políticas de la clase obrera y sus aliados para enfrentar las condiciones venideras, deben estar en el primer lugar del orden del día. La tarea de divulgación del Socialismo cobra vigencia. La predica Antiimperialista, un programa de salida a la crisis, una plataforma inmediata, y consecuentemente la lucha por la Unidad, son las tareas de la etapa. Estas no admiten soberbia, estrecheces y/o sectarismos.
Sin proyecto político que unifique, sin opción de poder, sin una clara concepción táctico - estratégica en los marcos de una contraofensiva nacional e internacional de carácter prolongado, integral y de masas, no existen posibilidades de formar una alternativa real capaz de generar los profundos cambios estructurales que necesita nuestra país y el continente.
Con la economía nacional enmarcada en claras limitaciones, totalmente supeditada a las condiciones financieras internacionales, y la farsa institucional burguesa, las condiciones para desarrollar una clara política de masas en la lucha contra el hambre, la súper explotación y la desocupación, por el salario, la seguridad laboral y la lucha por la soberanía nacional, son los canales de las fuerzas revolucionarias para vertebrar la contra ofensiva. Esto significa que el problema del poder para los trabajadores no se expresará a corto y mediano plazo. Por ello la situación nacional y las condiciones políticos sociales marcan como prioritario la acumulación de fuerzas, la reafirmacion del movimiento popular y la edificación del Partido, orientado por la ideología del Proletariado.
Los revolucionarios debemos tener en cuenta que la correlación de fuerzas es dinámica, y no estática, que la acción política correcta y una clara visión táctica y estratégica puede generar importantes cambios en la misma. Pero lo que no debemos hacer, es levantar irresponsablemente tiempos insurrecciónales, o "jugar" con la presencia fantasmagórica de la rebelión popular en marcha, porque estaremos alimentando el más recalcitrante espontaneismo, que muchas veces más que honestas intenciones de cambio, oculta reformismo político, desesperación y continuismo del sistema que nos oprime. Como tampoco generar esperanzas en las posibilidades de distribución de las riquezas o de la humanización del capitalismo, ya que el mismo es la propiedad privada de los medios de producción y toda posibilidad de reparto pende del principio de "la fuerza" y es proporcional al "capital" (entendiendo que el que más tiene, es el que más recibe). Es decir, en tiempos actuales predicar la distribución de las riquezas en términos políticos y sociales, al decir de Lenin, es: reducirse al nivel de un curita que predica cada domingo a los ricos la grandeza del cristianismo y les aconseja regalar a los pobres…". Las reivindicaciones de las masas trabajadoras se conquistan, no se distribuyen por los que se la apropian.
En los tiempos actuales la acción de los revolucionarios tiene como eje aglutinador las problemáticas más asfixiantes de nuestro pueblo: el hambre, la súper explotación, la precarización laboral, la desocupación, la falta de vivienda, educación, salud y tierra, y su interrelación con la lucha por la liberación frente a los monopolios internacionales y el imperialismo. Instancias estas, para forjar la organización y el camino independiente de la clase obrera y sus aliados. Esto significa en términos prácticos potenciar las posibilidades de acción del pueblo y desarrollar su propia experiencia política y social, en la perspectiva de incorporar a los elementos de vanguardia y a las grandes masas al quehacer revolucionario. Finalmente Compañeros, es tiempo de “derramar” el planteo de salida, romper con el corral de ramas que nos a querido llevar el desteñido reformismo, la aristocracia obrera y el seudo realismo político, que es esta la estación terminal. Se acentúa la fatiga y el agotamiento histórico de un proyecto político expropiado a la clase obrera.
Las ultimas movilizaciones, el 1ª de Mayo y los sucesivos encuentros como este en el marco de un Aniversario, sella y comienza a decretar la caducidad y alumbrar un “nuevo tiempo”. Tiempo de ofensiva, tiempo de clase obrera, de Internacionalismo Proletario.

Salud Compañeros.

Hasta la Victoria Siempre

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