viernes, 25 de enero de 2019

Guaidó vuelve a llamar a los militares y pide a EE. UU. mantener embajada




En su primera aparición pública desde que se adjudicó las competencias del Ejecutivo, Juan Guaidó volvió a apelar a los militares quienes hasta el momento se han declarado leales a Maduro.

A Guaidó le ha venido fallando hasta el momento el intento de quebrar a las Fuerzas Armadas para que den un golpe contra Maduro. A pesar del apoyo abiertamente injerencista de Donald Trump, al que le siguieron el de Luis Almagro por la presidencia de la OEA y de la derecha continental de Macri, Bolsonaro, Piñera o Duque, los esfuerzos por asegurarse el quiebre de la cúpula militar con la promesa de amnistía, no tuvieron el efecto que deseaba.
Fue así que en el acto de este viernes en Caracas Guaidó tuvo que afirmar una vez más: “Quiero insistir en el mensaje a las Fuerzas Armadas y a la familia militar. Hermanos es con ustedes, llegó el momento de ponerse el lado de la constitución. Soldado de la patria pónganse del lado del pueblo de Venezuela”. Agregando en su llamado a los militares “Van a tener en los próximos días una prueba importante: ¿Van a permitir o no el ingreso de medicinas para los que lo necesitan? ¿Van a reconocer o no a este gobierno?”
En su objetivo de insistencia a las Fuerzas Armadas, también declaró que “para este fin de semana ya tenemos planificadas dos acciones”. El sábado “en cada circuito y municipio hacer asambleas populares en toda Venezuela para rendir honor a las víctimas de la represión y difundir estas ideas”. Y el domingo “nos vamos a organizar en pequeños grupos para que le entreguen la ley de amnistía al familiar o al amigo militar, para que la lean”, enfatizando también que “Es hora de que salgan los cubanos [del Ejército] y se retiren de los puestos de decisión”.
Sosteniendo que la Ley de Amnistía estará a disposición en la web de la Asamblea Nacional, controlada por la oposición, convocó "a descargarla e imprimirla para entregarla a un familiar, conocido o amigo militar", llamando además a llevarla a los cuarteles para que les digan a los militares "acá hay futuro". Todo en su enconado y redoblado llamado a los militares para que resten de darle apoyo a Maduro, lo que en otras palabras, es su llamado a deponerlo por la vía de la fuerza, el golpe militar.
Otro punto central de su intervención fue el llamado a los miembros de la embajada de Estados Unidos, a quienes Maduro desde el miércoles les dio el plazo de 72 horas para que se retiren del país. Guaidó les dijo “a los funcionarios de la Embajada de EE.UU. pueden quedarse en Venezuela”. Todo esto tomando en cuenta que, según ha trascendido, la Embajada estadounidense ha enfatizado que el personal diplomático permanecerá en la sede en Caracas.
El asesor de la Casa Blanca, John Bolton, ha asegurado que EE.UU. cuenta con un plan de protección para su personal de la Embajada estadounidense, aunque Washington ha pedido a su personal "no esencial" salir de Caracas, pero recalcando que mantendrá su embajada en Venezuela.
Bolton, enfatizó que Trump autorizó responder si Maduro hace algo contra la seguridad del personal cualquier diplomático de EE.UU. en el país. Lo que no hace sino aumentar las tensiones políticas abriendo escenarios de mayor conflictividad en el país.
En clave totalmente intervencionista Bolton también aseguró que la Casa Blanca “piensa que los ingresos de Venezuela deben ser dirigidos a Juan Guaidó como presidente encargado". Agregando que los bienes venezolanos incluyendo el dinero en bancos, propiedades de filial Citgo y todas las agencias “deben ir hacia la nueva administración”, expresó al asesor de la cruzada internacional golpista.
Entre otras cosas Guaidó sostuvo que el llamamiento de México y Uruguay a encontrar alguna “fórmula de consenso” que permita evitar la agudización del conflicto no tiene cabida en este momento histórico. Son "buenas intenciones", dijo Guaidó, insistiendo que el único camino posible es "profundizar la presión internacional", es decir la injerencia internacional.
Guaidó sostuvo, además, y sin problemas, que dio el paso de autoproclamarse presidente encargado “porque contamos con el respaldo internacional”, para recalcar que todas estas acciones son “para preparar la gran movilización de la semana que viene, que la vamos a anunciar este domingo”.
Por el resto Guaidó no tuvo mucho más que decir. Solo pudo anunciar una miserable ayuda de tan solo 20 millones de dólares prometida por el secretario de Estado estadounidense Mile Pompeo, y una ley de protección de activos ante la corrupción. Dos anuncios presentados como “los grandes logros que conseguimos en dos días”, que ni son grandes, ni tienen forma de hacerse efectivos.
Como vemos, esta nueva aparición pública de Guaidó fue para continuar con su tentativa golpista en cierne expresado en su descarado llamado a la intervención de las Fuerzas Armadas, así como continuar reafirmando que cuenta con el sostén de los Estados Unidos y la derecha continental.
Una vez más hay que ser categóricos en decir que de la mano de Trump, de la derecha continental y de esta derecha criolla encabezada por Juan Guaidó no habrá ninguna salida de la crisis catastrófica del país, y tampoco vendrá ninguna “democracia” de la que tanto alardean. Basta mencionar el prontuario de Estados Unidos que cuenta en su historial con violaciones a los derechos, invasiones militares a muchos países, entre otras cosas, así como el prontuario de los Bolsonaros que reivindican dictaduras, o los Macri que se enriquecieron al lado de militares.
Sin dar ningún apoyo político a Maduro, se hace imprescindible enfrentar esta escalada golpista. Al pueblo trabajador y las masas populares es la que le corresponde tener una política para salir de Maduro, haciéndole frente a la política represiva, antiobrera y entreguista, y dar una salida progresiva a la catástrofe que vive el país.

La Izquierda Diario Venezuela

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