miércoles, 4 de febrero de 2015

La espada del racismo (respuesta a “En Europa, con la pluma y la espada” de Julio María Sanguinetti)


A propósito del atentado de París, un paladín sudamericano, tanto del sionismo como de otras nobles causas, escribió un artículo en el que exhibe su celo democrático, laico y tolerante (1).

Sanguinetti afirma que Europa aún no asume que está en guerra con los musulmanes desde hace más de mil años, una guerra no sólo de culturas sino de tiempos, por "lo largo y profundo que es el conflicto entre el Occidente judeocristiano y el Oriente musulmán, que viven, culturalmente hablando, en siglos distintos".
Sanguinetti dice una verdad al tiempo que comete un error historiográfico. Antes de analizar este error es necesaria una aclaración: los cristianos europeos no sólo se dedicaron a guerrear y comerciar con los musulmanes; también comerciaron y guerrearon a placer con los americanos, los africanos, las gentes del extremo oriente y con aquellos que vivían en las islas del pacífico sur. En síntesis: guerrearon contra todo lo que pudieron y esclavizaron todo lo que se les cruzó por el camino y aunque todo el tiempo el fanatismo religioso cristiano parecía venir a cuento, el verdadero motivo de todas estas guerras era muy otro y mucho más terrenal (2). Pero dejemos esta cuestión del carácter belicoso de los europeos y veamos ese otro aspecto que olvida mencionar Sanguinetti.
Nadie duda que musulmanes y cristianos (él los llama, astutamente, judeocristianos) se dedicaron a cercenarse las cabezas recíprocamente en tanto resbalaban en una papilla de barro, carne y sangre; sin embargo, afortunadamente, también se dedicaron a hacer unas cuantas buenas cosas que suele olvidar la idea del "Choque de civilizaciones". Esta idea me recuerda un documental de la National Geographic en el cual se nos presentaba a la naturaleza como un eterno conflicto entre el mundo vegetal y el animal. Allí estaba la fruta lo más campante hasta que venía el mono y se la comía. ¡Vencía el mundo animal! Pero hete aquí que obligado por inexorables leyes fisiológicas, el mono tenía que abandonar el carozo de la fruta, el cual depositaba en tierra acompañado del correspondiente abono.
¡Triunfaba así el mundo vegetal! Esta peregrina idea de la guerra entre el mundo animal y el vegetal, llevada al terreno de la sociología, es la idea del choque de civilizaciones. La experiencia histórica parece ser un poco más compleja, y en todo caso, si algunas civilizaciones o culturas chocaron entre sí, como la cristiana y la azteca, también vivieron, unas más que otras, una serie de intercambios. En el medioevo, desde la perspectiva de los descubrimientos científicos y técnicos, no había punto de comparación entre la vida de los musulmanes y la de los cristianos europeos. Cuando los campesinos y reyes no se bañaban ni al cruzar un río en plena tempestad, los musulmanes habían edificado hammanes donde purificaban el cuerpo, lo masajeaban y perfumaban. Cuando los médicos en Europa mataban a sus pacientes a fuerza de sangrías, en el mundo musulmán traducían a los clásicos griegos y descubrían la circulación pulmonar.
Cuando en Europa los reyes no sabían qué era leer, los musulmanes fabricaban papel, erigían bibliotecas por doquier y desarrollaban el álgebra. La diferencia existente en higiene, medicina y matemáticas, se trasladaba a la literatura, la astronomía, la arquitectura, la música, la gastronomía y los modales. Cierto historiador del medioevo europeo afirmó que en aquella época "Europa no podía hacer flotar un sóla tabla en el Mediterráneo". Los que hacían flotar cosas y las llevaban de aquí para allá, eran los musulmanes, que afortunadamente transmitieron su sabiduría a Occidente. No crea el lector que esta sabiduría musulmana fuera una creación original. Normalmente no suceden así las cosas y desde tiempos inmemoriales las culturas aprenden unas de las otras: los árabes incorporaron y ampliaron la sabiduría de los indios, persas, griegos y hebreos.
Pero Sanguinetti, al mentar este "choque de civilizaciones", está interesado en destacar la lucha contra el fanatismo, lucha de la cual la sabia Europa logró emerger: "Se precisaron varios siglos para que la Ilustración volteriana, retomando ideas renacentistas, lograra avanzar en un proceso de secularización que fue delimitando los ámbitos del Estado y de la religión. Ese proceso fue una de las grandes conquistas del liberalismo europeo". Se trata, por lo tanto, de una guerra de la tolerancia y la laicidad contra el fanatismo autoritario. Lo curioso del caso es que para Sanguinetti "el único refugio de cierta racionalidad laica son los ejércitos (caso Egipto o Turquía)". Por lo visto, las revoluciones del 2011, que reclamaban democracia y dignidad al grito de "Queremos la caída del régimen", las cuales derrocaron nada menos que a cuatro dictadores sanguinarios, nunca sucedieron (3) (a propósito, esos cuatro dictadores sanguinarios se caracterizaban por ser laicos que encarcelaban musulmanes). Aunque parezca extraño, aquel sorprendente movimiento democrático del 2011 terminó de ser liquidado por los laicos: ya sea por el triunfo de los funcionarios del gobierno del dictador derrotado en Túnez, o por el golpe de Estado contra el gobierno democrático en Egipto, llevado a cabo por los militares, "el único refugio de cierta racionalidad laica".
La laicidad y otras "grandes conquistas del liberalismo europeo", aunque aconsejables, distan mucho de ser suficientes, cosa que bien sabemos los uruguayos, que a pesar de "las conquistas del liberalismo" sufrimos una dictadura macabra, y cosa que bien sabe Alemania, el más culto y civilizado de los países europeos.
Cuando los musulmanes intentan un "proceso de secularización que delimite los ámbitos del Estado y de la religión" suelen toparse con el escollo de sus aristocracias, que toman el expeditivo camino de cortar a los rebeldes los dedos, la lengua o en su defecto, la cabeza. Ahora ¿cómo tienen tal poder esas aristocracias nativas? Por varios factores, entre los cuales se encuentra la tolerante, laica y culta Europa y su aliada USA, que dominan el globo estableciendo alianzas con dichas aristocracias, sea en América, África, Asia u Oceanía.
Esto es algo tan obvio, que obliga a Sanguinetti a decir: "Lo que nos lleva a la inmoralidad de algunos países árabes (Arabia Saudita, por ejemplo) que financian a los terroristas para comprar paz interna mientras mantienen con Estados Unidos una alianza cínica en que se mezclan ventas de armas y de petróleo". En las revoluciones del 2011 las gentes de Bahrein reclamaron democracia, tolerancia y laicidad, pero fueron masacrados por la invasión de Arabia Saudita, que tuvo buen cuidado, por añadidura, de cercar los hospitales para evitar que los heridos fueran atendidos. ¿Con qué armas la familia propietaria de Arabia Saudita logró ejecutar esta masacre? Ya lo dijo Sanguinetti. ¿A partir de cuándo se ha generado este intercambio de petróleo por armas? A partir del fin de la segunda guerra y su correspondiente reordenamiento mundial, cuando en el pacto del Quincey Arabia Saudita entrega el petróleo a EEUU, a cambio de que EEUU le permita imponer su modelo reaccionario allí donde pueda.
Mas Sanguinetti, a contrapelo de lo que viene escribiendo, aclara que el problema no son los musulmanes en general, sino los fanáticos del Estado Islámico, Al Qaeda y Hamás. El objetivo de estas gentes es "instalar una suerte de teocracia totalitaria y para ello ir, paso a paso, derrumbando gobiernos árabes con cierto pluralismo y liquidar la prenda de la corona, que es Israel. Si éste cayera, o perdiera apenas alguna batalla significativa (Jerusalén, por ejemplo), la oleada en Europa Occidental sería imparable y allí se sumarían, consciente o inconscientemente, todos los que hoy se sienten desamparados por el sistema democrático y capitalista."
Ya vemos que Israel no sólo es nuestra garantía contra el Islam, es en suma una garantía contra el mal universal. Europa se debe preparar para defender el bien y la tolerancia contra los fanáticos que no sólo la atacan a ella (no queda claro por qué, pero se supone que por el simple hecho de ser fanáticos) sino también a los gobiernos árabes moderados y a "la prenda de la corona", el Estado de Israel: "la única frontera democrática en medio de un mar de dictaduras". No se puede tachar al autor aquí de esa cosa muy mal vista en algunos círculos sociales: ser original. El tropo de una isla de democracia, en este caso una frontera, en un mar de dictaduras, ya lo hemos leído hasta decir basta, así como esa advertencia de que si Israel cayera sería el final de la civilización. No sólo los musulmanes, sino todos los que tienen alguna cuenta pendiente con Europa, o con el capitalismo, se nos vendrían encima: desde los indígenas americanos y los izquierdistas en general, hasta los negros, los aborígenes australianos y los zombies (la expresión hollywoodense de todo lo anterior).
A causa de este riesgo, Sanguinetti nos alecciona y de esta manera rubrica su artículo: "Toda la emoción de París, si para algo debe servir es justamente para entender que somos más los que estamos de este lado, y que si creemos en las libertades y en la razón, en que al "César lo que es del César y a Dios lo que es Dios", debemos usarlas para defenderlas como fue siempre, con la pluma y -desgraciadamente- también la espada". Dos consideraciones nos merece este párrafo: 1- si el articulista hubiera hecho un esfuerzo, no hubiera logrado una sintaxis más penosa e inextricable; 2- Sanguinetti propone aplicar un remedio que en rigor es una de las causas de la enfermedad.
La espada imperial coadyuva al nacimiento del Estado Islámico, Al Qaeda y Hamás, a la vez que respalda y fortalece a las reaccionarias aristocracias nativas. El reclamo de Sanguinetti por más espadas se traducirá en peores condiciones para los inmigrantes en toda Europa y USA y alentará a los neofascismos, que afilan sus dientes para impedir que los inmigrantes disfruten de las grandes conquistas del liberalismo europeo". A su vez, este reclamo islamofóbico se convierte en la cobertura ideológica de las invasiones y el expolio al mundo musulmán que luego devienen en fanatismo islámico. Un fanatismo no existe sin el otro y entre sí se alimentan.
En estos días en que se nos recuerda a los que murieron en Auschwitz y a todos aquellos que sufrieron a causa del fanatismo, el racismo y la estupidez que cundía en la culta Europa, a pesar de la "Ilustración volteriana" que retomaba "ideas renacentistas", no podemos dejar de pensar en los judíos de hoy: los musulmanes emigrados a Europa, los musulmanes que deben soportar sus propias dictaduras y los musulmanes sobrevivientes en Gaza y Cisjordania, sobre los cuales, sin duda, volverá a caer la espada, en tanto desde los cielos, coros de blancos ángeles entonarán las estrofas del himno del choque de civilizaciones, para la mayor gloria de Dios, la laicidad y la tolerancia.

Marcelo Marchese

(1) http://www.lanacion.com.ar/1762707-en-europa-con-la-pluma-y-la-espada
(2) En el célebre capítulo de "El Capital" dedicado a la acumulación originaria, Marx analizó cómo el tráfico de esclavos, el comercio colonial y el robo de la tierra a los campesinos permitió acumular la riqueza para acometer la Revolución Industrial. Esa fue la base del poderío económico de la culta, laica, liberal y tolerante Europa.
(3) En defensa de Sanguinetti digamos que en Uruguay y en toda América Latina, las revoluciones árabes pasaron desapercibidas para la ultra derecha, la derecha, el centro, la izquierda, la ultra izquierda, las asociaciones culturales, las universidades, los artistas, los futbolistas y las prostitutas, a causa de la islamofobia, el racismo y una ignorancia a prueba de todo.

Peñarol, el club de los ferroviarios de Montevideo




El surgimiento del fútbol en el Río de la Plata estuvo muy ligado al desarrollo de la red ferroviaria. Muchos clubes nacieron como iniciativa de trabajadores del riel. Es el caso de uno de los grandes de América: Peñarol de Montevideo.

Son muchos los clubes en todo el mundo que surgieron por iniciativa de algún sector del movimiento obrero. Al ser el fútbol moderno una creación británica, en Sudamérica nacen unos cuantos clubes impulsados por obreros o empleados de empresas de capital inglés. En el Río de la Plata, las empresas ferroviarias se encontraban entre las más importantes de capitales ingleses. Así nacen clubes que dejaron profundas huellas en la historia del fútbol: para comenzar con esta serie, la sección deportiva de La Izquierda Diario te cuenta brevemente la historia de Peñarol, el club de los ferroviarios uruguayos.

Así nació el "carbonero"

En realidad, Peñarol nace el 28 de septiembre de 1891 fundado por los trabajadores de la compañía ferroviaria Central Uruguay Railway Company of Montevideo. Llamativamente, lo bautizaron Central Uruguay Railway Cricket Club (otro deporte inglés característico de sectores de la "alta sociedad"), pero en realidad el nombre (CURCC por sus siglas) habla de la amplitud del club, ya que a lo largo de su historia el "aurinegro" también se ha destacado en Básquet o ciclismo, por ejemplo.
Pero pronto el fútbol pasa a ser el deporte más destacado del naciente club ferroviario y popularmente se lo comienza a denominar "Peñarol", por el barrio de las afueras de Montevideo (llamado así en versión castellanizada de Pinerolo, localidad italiana de la región del Piamonte), lugar donde tenía su epicentro el club.
La elección de los colores no suscitó demasiado debate: el amarillo y negro eran los colores de la Locomotora Rocket (que funcionaba a vapor) y del sindicato ferroviario.
El apodo de Peñarol también tiene su origen en el ferrocarril: en aquella época las máquinas funcionaban a carbón, de allí se conoce a la parcialidad del club aurinegro como "carboneros".

Historia de un gigante de América

En el año 1900, el club participa de la fundación de la Uruguay Association Football League (la liga oficial de fútbol) y se consagra como primer campeón del fútbol uruguayo (amateur en aquellos tiempos). En 1901 repite y se queda nuevamente con el título.
En 1912, con la intención de ampliar el club y poder asociar a simpatizantes que no fueran necesariamente empleados de la empresa ferroviaria, el club determina cambiar su nombre a CURCC Peñarol.
Para Noviembre de 1913, por conflictos de los obreros ferroviarios con los directivos de la empresa. los miembros del club (que en su nacimiento contaba con 72 fundadores ingleses, 45 uruguayos y uno alemán, pero con el correr de los años la proporción obviamente cambió y pasó a mayoría de criollos) exigen la entrega de la sección de fútbol a los socios; es decir, independizarse de la empresa.
El 12 de Marzo de 1914, los socios deciden pasar a denominarse definitivamente Club Atlético Peñarol. La solicitud es aprobada unos días después por la Liga Uruguaya de Football (que también había cambiado su nombre, evidenciando el peso que paulatinamente fueron perdiendo los ingleses en los clubes y en la federación).
Y si bien el club nació campeón y durante la era amateur del fútbol charrúa se consagró 11 veces, en la era profesional (a partir de 1932) se terminó de erigir como uno de los grandes del fútbol de Uruguay y de América. Suma 38 campeonatos durante el profesionalismo; a nivel internacional, 5 Copas Libertadores de América y 3 Intercontinentales (por tomar sólo los torneos más importantes).
Peñarol, como es sabido, protagoniza el superclásico del fútbol uruguayo enfrentando a su archirrival: Nacional de Montevideo, club fundado en 1899 por jóvenes estudiantes, otro de los grandes de América, al que ya nos referiremos en otra ocasión.

Cuna de campeones

Peñarol le dio al fútbol uruguayo a muchos de sus más grandes jugadores como Schiaffino y Obdulio Varela, el recordado "negro jefe", ambos protagonistas del histórico Maracanazo del Mundial de 1950.
Más cerca en el tiempo, Pablo Bengoechea, emblema de la selección uruguaya campeona de las ediciones de 1987 y de 1995 de la Copa América.
Aunque en las últimas décadas no se encuentra en las primeras planas del fútbol mundial, Peñarol -aquel club de los ferroviarios uruguayos- es uno de los grandes de la historia. Tal vez, como una locomotora, está parado en una estación esperando el silbato para volver a arrancar a toda máquina.

Augusto Dorado

Marcha contra los feminicidios en Uruguay




El pasado lunes 02 de febrero se realizó en Montevideo una marcha contra los asesinatos a mujeres en Uruguay, cuya cifra asciende a 5 muertes en lo que va del 2015, a manos de hombres que mantenían o habían mantenido algún tipo de relación con ellas.

El objetivo fue repudiar la violencia machista y visibilizar la escalofriante estadística de asesinatos a mujeres. La actividad estuvo convocada por el colectivo Feministas en Alerta y en las Calles, que funciona como una red de organizaciones de mujeres y autoconvocadas.
La movilización partió de la Plaza Independencia, frente a la Torre de la Presidencia de la República hasta la Plaza Libertad, en pleno centro de la Ciudad de Montevideo, y contó con una performance y mucho ruido de ollas y cacerolas. Las principales consignas eran “tocan a una, tocan a todas”, “ni una muerte más” y “el machismo mata”, más de 100 mujeres acompañadas por varones corearon cantos haciendo visible la violencia machista.
Además de los asesinatos, algo terrible está sucediendo en la prensa uruguaya: el tratamiento de estos feminicidios, que nunca son nombrados de esta forma sino como
“crímenes pasionales”. Es más, la mayoría de las veces se intenta transformar a la víctima en victimario al relatar cuestiones de su vida privada, como por ejemplo si tenía novio o no, si se drogaba, de qué forma iba vestida. Todos aspectos que no hacen más que perpetuar la discriminación de género y, en última instancia, justificar la violencia contra las mujeres.
En el comunicado que fue leído en la marcha, se hizo hincapié en que “en este sistema que nos ubica a las mujeres en el lugar de objetos sexuales, las niñas y adolescentes son especialmente vulnerables”. Y más adelante denuncia al patriarcado por formar hombres que se creen superiores y dueños del cuerpo y de la vida de las mujeres.
Finalmente se hizo una exigencia al Estado Uruguayo de medidas concretas para acabar con este flagelo.

Los últimos hechos

El miércoles 28 de enero en Minas, un policía mató a su (ex) esposa en la puerta de la confitería donde trabajaba como moza, en pleno centro, infringiéndole nueve disparos con su arma reglamentaria, frente a sus compañeras de trabajo que le imploraban que dejara de tirar. Por este asesinato, se realizó también una marcha en Minas, y otra en Montevideo.
El viernes 30 en Tacuarembó, un hombre de 35 años mató a una adolescente de 15, con quien mantenía una relación.
En dos de los últimos cinco episodios fueron a manos de policías que asesinaron a sus parejas. Esta institución totalmente reaccionaria, que en las luchas reprime a los trabajadores y que muchas veces ninguneó y subestimó las denuncias de mujeres desesperadas realizadas en las comisarías contra los hombres violentos. Esta institución acuña a estos policías misóginos, mientras que el sindicato de policías no dudó en salir a defender a “sus agentes” y a reprochar a las mujeres que se movilizan.
El Estado es responsable. El estado uruguayo, con el Frente Amplio entrando en su tercer mandato de gobierno, viene llenándose la boca y ubicándose como el defensor de las mujeres. Organiza muchas actividades culturales en marzo, llamado el “mes de la mujer”, y con eso se piensa conformar a las mujeres. Pero mientras se pinta la cara de lila, por otro lado sus diputados se esmeran en votar una reforma al código penal en donde se sigue protegiendo la explotación sexual. Sus ministerios, como el de Interior, siguen persiguiendo y procesando a los y las luchadoras por los derechos humanos. O el de Defensa, que sostiene la impunidad de los militares que violaron e hicieron desaparecer a mujeres y hombres durante la última dictadura militar. O el de Trabajo, que mantiene la superexplotación y el trabajo en negro y precario, en el que las mujeres, junto con la juventud, ocupan los trabajos de menor calificación. Este gobierno que se dice progresista en realidad es cómplice de la violencia machista, y el estado uruguayo la avala y reproduce.
Las mujeres y varones de la Juventud Revolucionaria Internacionalista, junto a la Agrupación Universitaria Tesis XI de Humanidades, venimos participando activamente de la organización de las mujeres contra la violencia machista y otras reivindicaciones. Y estuvimos presentes en la movilización del 2 de febrero.

Karina Rojas
Montevideo

martes, 3 de febrero de 2015

El partido como herramienta para la transformación socialista: de la secta al partido de masas




Hubo un momento histórico en el que el movimiento revolucionario socialista era algo secreto: las masas no estaban preparadas todavía para la teoría revolucionaria, el viejo mundo pesaba sin grietas sobre la clase trabajadora y ejercía su dominio sobre la misma. Incluso las/os revolucionarias/os desconfiaban entre sí.
Sin embargo, 1848 representa el fin del movimiento revolucionario como secta. De esta forma, en el inicio de El Manifiesto Comunista, Marx y Engels señalan: “ya es hora de que los comunistas expresen a la luz del día y ante el mundo entero sus ideas, sus tendencias, sus aspiraciones”.
Históricamente, los partidos comunistas se han constituido como partidos de vanguardia, pero su aspiración, en la medida en que quieren –deberían, al menos- hacer la revolución socialista, es ser partidos de masas que sean capaces de ser herramientas del conjunto de la clase trabajadora en su lucha contra la burguesía: su aspiración es construir una nueva hegemonía ideológica. En este sentido, los frentes amplios –como el Frente Popular en la II República- muestran la necesidad de tener una herramienta aún más amplia que el propio partido para enfrentar a la burguesía, llegar a las amplias masas, e iniciar el camino de la revolución social.
El partido comunista, en la medida en que se han desarrollado las fuerzas de producción y hay más clase trabajadora que nunca en la historia, debiera ser más grande que nunca, como resultado de su acción política y de su capacidad de concienciar a la clase trabajadora, así como de ser visibilizado como una herramienta útil para la lucha de clases.
Tener un partido poco numeroso, en el siglo XXI, sólo es muestra de las deficiencias del análisis político y de la praxis de la organización –al margen de otras consideraciones históricas en las que no nos vamos a detener-. Además, a medida que retrocede el marxismo en el seno de la organización y el análisis político se aleja de la realidad, no sólo disminuye la influencia sobre la clase trabajadora si no sobre las mismas bases del partido que puedan estar ideologizadas, momento en el cual la organización es burocratizada por parte de la capa dirigente para mantener su control sobre la misma: la burocratización de la organización y las sanciones a la militancia se revelan como la insuficiencia de la dirección para situar el debate político en los términos adecuados, así como en la constatación de la irrelevancia de la praxis del partido para el momento histórico.
Situar que, el partido comunista, al ser de vanguardia, es necesariamente un partido minoritario es renunciar a la vocación de ser mayoría y dirigir la revolución social, y, sobre todo, es desconfiar en la clase trabajadora y tratarla como menor de edad. El partido debe educar a la clase trabajadora, no solo para reforzar la lucha de clases y las posiciones de la misma frente a la burguesía, sino para ingresar en el partido y desarrollarlo. Pero un aumento de la influencia del partido, que suponga un aumento en la militancia del mismo, puede suponer, también, un cuestionamiento de la línea política, en la medida en que las bases del partido, más numerosas, tengan capacidad teórica para desnudar las deficiencias de la dirección.
El partido comunista, como secta, no tiene, sin embargo, ningún sentido en un momento de la historia que exige una confrontación radical contra la burguesía y sus mecanismos de sometimiento de la mayoría social, y en un momento de la historia en el que la población sabe que existe el socialismo y que existen alternativas al capitalismo y en el que, además, necesita esas alternativas. Un partido como secta aleja a las masas y se gana su rechazo: las personas quieren ser sujetos políticos, quieren ser valoradas y escuchadas, quieren aportar y discutir, no quieren ser meras correas de transmisión de las directrices de una dirección, acertada o no.
En este sentido, cada vez tienen menos valor los discursos-disfraz sobre la militancia consciente o formada políticamente. Sí o sí se exige al partido una concordancia entre su teoría política, su discurso, y su práctica política, su praxis, y no sólo entre esos dos elementos del propio partido, sino una concordancia, también, entre ellos y la realidad de la lucha de clases.
La dirección de un partido que es incapaz de ser hegemónica sobre el debate político y las ideas es una dirección ahistórica y antimarxista, reflejo de un pasado burocrático que vuelve otra vez para decepción de la vanguardia revolucionaria, que, por el momento, es incapaz de construir el partido que necesitan tanto la propia vanguardia como el conjunto de la clase trabajadora. Es así como la dirección, ante su incapacidad política, no tiene más camino que la burocratización de la misma, la distorsión del leninismo y del centralismo democrático, y la apertura de expedientes a una militancia consciente que, frente a otras etapas de la historia, ya no cree en las direcciones por el hecho de que sean direcciones.
Es, esta, la contradicción dirección-bases, una contradicción que muestra los límites del proyecto histórico de una dirección: si la dirección del partido no puede aglutinar a sus bases en torno a un discurso y una práctica, ¿cómo va a ser capaz de aglutinar al conjunto de la clase trabajadora? Lo que conlleva, en última instancia, un miedo radical a Marx: un miedo radical a la democracia y a la libertad, que se expresa no ya en el burocratismo de la dirección, sino en la necesidad de ejercer el autoritarismo.
La burocratización de la organización y el autoritarismo responden siempre a una cuestión política, aunque en ocasiones se disfrace, o pueda parecer disfrazada, de personalismos.
Así, el partido comunista, incapaz de estar cohesionado en torno a la ideología y la praxis deja de ser un partido capaz de llegar a las masas y de ser, por lo tanto, un partido de vanguardia: la desconexión entre el comunismo entendido como un dogma al que sólo una minoría puede acceder y la realidad es, a medida que avanza el marxismo, a pesar de la incapacidad de las organizaciones de clase, cada vez más grande.
Una clase trabajadora curtida en siglo y medio de lucha de clases bajo el socialismo científico, una clase trabajadora que organizó grandes luchas en España, desde la huelga general revolucionaria de 1917 hasta la lucha en la guerra civil y bajo el franquismo, hoy desarticulada y carente de dirección política revolucionaria muestra los límites de las direcciones políticas pasadas y presentes para ser útiles a la clase trabajadora y a la transformación social.
El partido comunista tiene que ser un partido de vanguardia que mantiene una independencia ideológica y una capacidad de análisis frente a la hegemonía de la burguesía, algo que no es nada fácil. Pero el partido comunista no es ningún partido al margen de la clase trabajadora: sólo aquel que lucha de forma más decidida por los intereses de esta clase.
Ese discurso, independiente y que persigue el socialismo, teniendo en cuenta la coyuntura de la lucha de clases y la madurez de la clase trabajadora –y los distintos grados de conciencia que hay en el seno de la misma- tiene que conllevar necesariamente una praxis que sea capaz de guiar al conjunto de la clase trabajadora, y especialmente al movimiento obrero, en la lucha por el socialismo. Sin esa teoría y sin esa praxis el partido es una caricatura de lo que debiera ser.
Y esa praxis, para ser la correcta, en relación dialéctica con la teoría, exige situar objetivos estratégicos y tácticos para el desarrollo de la lucha de clases en unas coordenadas que sean favorables a la clase trabajadora: la lucha de clases y la lucha por el socialismo no son una acumulación de fuerzas abstracta, no son una cuestión de hacer por hacer, sino de derrotar a la burguesía, y de aglutinar en torno a un programa por el socialismo que sea capaz, cada vez, de tener mayor influencia, fruto del desarrollo de la lucha de clases y del aumento del nivel de conciencia de la clase trabajadora.
De esta forma, en la medida en que teoría y praxis son acertadas de acuerdo a la coyuntura histórica y al grado de conciencia de la clase trabajadora, el partido debe, necesariamente, crecer, fortaleciéndose y siendo, así, capaz de llegar también a cada vez más capas de la clase trabajadora, estableciéndose una relación dialéctica entre la construcción del partido y su capacidad sobre el conjunto de la clase trabajadora.
Así, el partido se convierte en una herramienta útil: su composición hegemónica de clase trabajadora le sitúa las necesidades objetivas de la clase trabajadora. El partido aprende de la clase trabajadora, la refuerza y se refuerza. Lo contrario, el no avance del partido y el no crecimiento de su militancia retrotrae sus posturas políticas y lo sectariza, lo desconecta de una realidad sobre la cual no tiene ninguna capacidad de influencia.
Un partido comunista que habla de vanguardia cuando está desconectado de la realidad y es incapaz de aglutinar a sus bases y de dirigir el movimiento obrero y popular es un esperpento de organización, y diga lo que diga su dirección, es la constatación objetiva de su incapacidad política y práctica para incidir en la lucha de clases. Es un partido que, históricamente, no es necesario.
Naturalmente, el partido requiere de cuadros, pero los cuadros no aparecen por ciencia infusa: son el resultado de la unidad entre la formación que ofrece el partido y la lucha de clases: no hay cuadros ni partido al margen de la lucha de clases. Así, la formación de cuadros se convierte en una herramienta de doble filo para las direcciones burocratizadas: por un lado, se requieren cuadros para la influencia del partido, por otro, los cuadros son capaces de cuestionar las direcciones políticas y las líneas de actuación de la organización. Y así, el partido burocratizado y autoritario necesita, también, que no exista una política de cuadros efectiva que pueda cuestionar la dirección.
La degradación del partido es total. No sólo se convierte en un partido desconectado de la realidad sino que niega su regeneración en un sentido revolucionario y pone todas las trabas posibles para que se dé la misma. El partido deja de potenciar la militancia y la formación de cuadros y se convierte en un partido más, sin ninguna especificidad que lo haga necesario para la clase trabajadora. El compromiso militante pasa a ser una cuestión dogmática y de fe. La revolución, cada vez más presente en el discurso-disfraz que sirve de justificación frente a unas bases a las que se acusa de irresponsables y fraccionales y una clase trabajadora a la que sea acusa de inconsciente y alienada, es cada vez más algo lejano.
El mayor error del partido es no funcionar de forma democrática. Naturalmente, hay coyunturas –como las dictaduras- en las que un partido comunista no puede funcionar de forma democrática porque la realidad se lo impide –que no es lo mismo a que carezca de la voluntad de ser democrático-.
La dirección, apoltronada, critica y censura a las bases que la cuestionan: el discurso más habitual para ello: la traición al partido. ¿Pero qué daño hacen las críticas de la militancia al partido comparadas con el daño que hacen al partido sus constantes y persistentes errores?
Renunciando a la democracia interna, instrumentalizando el partido, burocratizándolo, el partido pierde su capacidad ideológica y de influencia.
La lucha de clases, caprichosa como ella sola, puede en un momento dado reforzar un discurso-disfraz, pero la falacia no durará mucho tiempo ni calará más allá de entre quienes carezcan del criterio suficiente como para no dejarse engañar. Así pues, se pueden reforzar aún más las posturas del discurso-disfraz, igual que el reformismo y el populismo de izquierdas o derechas puede cegar a la clase trabajadora lo puede hacer el discurso-disfraz sobre una fracción de la misma.
El partido comunista no puede ser sectario ni dogmático, ni en sus análisis ni en su praxis. Así, se aleja de la realidad y acaba siendo residual. El partido quiere liberar a la clase trabajadora, y liberar a la clase trabajadora es liberar a las masas. Pero sólo la clase se puede liberar a sí misma: el partido sólo es un instrumento y, si el instrumento no sirve, la clase y las masas tendrán que buscar en otro sitio. Entonces surgen, como expresión de una necesidad, otras organizaciones…

Diego Farpón

El 1 % más rico tendrá más que el resto de la población mundial en 2016




Un nuevo informe de Oxfam Internacional muestra cifras alarmantes de lo que representa la desigualdad económica en el mundo. Según un informe hecho público este lunes, la riqueza que poseen los 70 millones de personas más ricas del planeta podría superar el próximo año la que tienen conjuntamente los 7.000 millones restantes.

Las conclusiones del estudio fueron dadas a conocer ayer, a tres días del inicio de la reunión anual del Foro Económico Mundial (FEM) en Davos, Suiza. El evento, tendrá lugar del 21 al 24 de enero y reunirá a los principales líderes mundiales.
La directora ejecutiva de la organización, Winnie Byanyima, que copresidirá este año la reunión en Davos, declaró en una entrevista con el periódico británico The Guardian: “queremos llevar un mensaje de los países más pobres del mundo al foro de los líderes económicos y políticos más importantes del mundo”. La directora advirtió además que “el aumento descontrolado de la desigualdad está lastrando la lucha contra la pobreza a nivel mundial”.
El estudio de Oxfam arroja que la riqueza acumulada por el 1% más rico de la población se ha incrementado, pasando de un 44% en 2009 a un 48% en 2014. Si se mantiene esta tendencia, para el año 2016 el 1% más rico va a poseer más del 50% de la riqueza mundial, concluye la fuente.
Aunque desde una óptica reformista y defensora de la lógica del funcionamiento capitalista la directora de esta ONG afirma que “el aumento de la desigualdad es algo peligroso y malo para el crecimiento y la gobernanza”, lo cierto es que estos datos no dejan duda de que la concentración de riqueza ha alcanzado niveles sin precedentes.
La misma organización, en su informe del año pasado, revelaba que las 85 personas más ricas del mundo poseían misma riqueza que la mitad más pobre de la humanidad. Al día de hoy, esta diferencia es más pronunciada, con solo 80 personas en posesión de la misma cantidad de riqueza que el 50%.
En la actualidad, una de cada nueve personas carece de alimentos suficientes para comer y más de mil millones de personas aún viven con menos de 1,25 dólares (1 euro) al día. En cambio hay mil millonarios con poderosos intereses en los sectores farmacéutico, financiero y de seguros que vieron cómo su fortuna aumentó un 11% el año pasado. Por otra parte, dichos sectores destinaron 550 millones de dólares para financiar a los lobbys y grupos de presión que influyen sobre las políticas que se deciden en Washington y Bruselas.
Los países europeos no escapan a esta realidad. En el marco de un panorama general de mayor desigualdad, el Estado español se encuentra mal posicionado, ya que según el informe de Oxfam, se trata del segundo país con más desigualdades de Europa, sólo por detrás de Letonia. A esto se suma el hecho de que es el país donde el sistema fiscal es menos efectivo en la reducción de la desigualdad, ya que el 1% más rico de la población concentra más riqueza que el 70% más pobre.
Por otra parte, un informe elaborado por la organización Equality Trust, que trabaja para reducir la desigualdad en el Reino Unido, halló que la riqueza de las 100 familias más ricas de Gran Bretaña, tomadas conjuntamente, aumentó en 15 mil millones de libras (unos 30 mil millones de dólares). A su vez los 100 británicos más ricos poseen la misma riqueza que el 30% de los hogares corrientes.
Tan alarmantes son estas cifras que han provocado que hasta el Papa Francisco y la directora del FMI, Christine Lagarde, las mencionaran. Se estima también que será un punto en la agenda del Discurso a la Unión del presidente Barack Obama.
Esta realidad exige medidas urgentes que no se tomarán en las cumbres donde participan presidentes y primeros ministros de Estados, jefes de las mayores organizaciones económicas y representantes de organizaciones no gubernamentales, a pesar de las buenas intenciones de estos últimos. Es indudable que son una muestra elocuente de la decadencia del sistema capitalista que resuelve las crisis con mayor desigualdad y penuria para las masas y el pueblo trabajador.

lejandra Ríos
Londres | @ale_jericho

lunes, 2 de febrero de 2015

Somos luchadores políticos en Colombia: FARC-EP




El comandante de las FARC-EP, Pastor Alape, afirmó que los integrantes de ese movimiento son luchadores políticos quienes creen en la paz y descartó el término de guerreristas para calificar su actuación, reseñó hoy el semanario Voz.
En una entrevista concedida a esa publicación, el líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) explicó que cuando se decidieron a hacer uso de las armas fue para asumir con responsabilidad la resistencia contra la violencia institucional, pero siempre soñando con un escenario pacífico y de justicia social.
Según Alape, se trata de un espacio de lucha para resolver las múltiples causas que originaron y nutren el conflicto interno.
Si efectivamente cesa el terrorismo de Estado, la guerra sucia y hay muestras claras de que se está produciendo una expansión de la democracia, con respecto a los derechos humanos y a las garantías políticas, nuestra disposición de actuar en la legalidad es plena, insistió.
El jefe guerrillero recordó el genocidio ocurrido en décadas pasadas contra los miembros de Unión Patriótica, como resultado del cual murieron unos tres mil de sus militantes.
Representante de las FARC-EP en los diálogos con el Gobierno, asegura que tiene una inmensa responsabilidad sobre los hombros por la magnitud del compromiso con los sueños de paz de los colombianos.
Trabajamos -dijo- con mucha dedicación para lograr ese objetivo, la garantía para la firma de un acuerdo final y su implementación está en la capacidad de movilización de las mayorías nacionales.
En su opinión tal respaldo es decisivo para que el bloque de poder dominante reconozca que se trata de un proceso de solución política, no de sometimiento y judicialización, encaminado a dejar atrás más de 50 años de guerra.
Al referirse al tiempo que podrían durar las pláticas con voceros del Ejecutivo expresó que tardarán lo necesario para tratar toda la problemática que dio origen a la larga conflagración y construir las bases de un nuevo país, en marcha hacia la distensión con equidad, como es el anhelo de la gente.
El Gobierno colombiano habla de acelerar el ritmo pero se opone a la concreción de acuerdos en temas trascendentales como el latifundio, la extranjerización de la tierra y otros que componen las salvedades, las cuales están en lo que hemos denominado el congelador, pero existe el compromiso de retomar su discusión más adelante, subrayó Alape.
Equipos gubernamentales y de las FARC-EP platican en Cuba desde 2012 con el propósito de hallar una salida negociada a los enfrentamientos bélicos, los cuales dejaron hasta la fecha 6,8 millones de víctimas, entre ellos unos 230 mil muertos.
Tras alcanzar consensos en los temas de reforma rural integral, participación política y drogas ilícitas, ambas partes beligerantes se reunirán nuevamente a partir del 2 de febrero próximo para debatir sobre temas decisorios: justicia transicional, fin del conflicto, dejación de las armas, desmovilización y reintegración a la sociedad de los guerrilleros.
Según anuncios del presidente Juan Manuel Santos, la opción de decretar un cese el fuego bilateral centrará las discusiones iniciales en la mesa de concertación.
Nuestro deseo es que el acuerdo conclusivo se firme lo más pronto posible, y se convoque a la Asamblea Nacional Constituyente para que sean los ciudadanos quienes refrenden los pactos, pero esto requiere aún de mucho trabajo y tiempo, manifestó Alape, citado por Voz.

PL

Reflexiones a propósito de Grecia




Grecia es un máximo exponente de los efectos acumulados de la crisis económica mundial. Como señala el editorialista de Financial Times, Martin Wolf, el desempleo alcanzó el 26% y el PBI se encuentra también un 26% por debajo de su pico previo a la crisis de 2008. El gasto de la sociedad griega en bienes y servicios disminuyó al menos un 40% acumulado. Según Paul Krugman la “devaluación interna” que se produjo en el país heleno como consecuencia de la caída salarial y por lo tanto, de los costos laborales unitarios, alcanza el 16%.

Grecia en primer lugar es, junto con España, uno de los países de Europa que más violentamente sufrió la destrucción de fuerzas productivas en su terreno. Está entre las principales víctimas de las políticas de “austeridad” impulsadas y defendidas fundamentalmente por Alemania. No es casual que Syriza –en quien grandes sectores de masas hastiados depositaron sus expectativas- haya ganado las elecciones griegas ni es casual el crecimiento de la intención de voto a Podemos en el Estado español, frente a la caída del PSOE y el PP.

Destrucción creativa

En Europa y en especial en la Eurozona, se vienen emplazando tendencias deflacionarias que según un análisis reciente de The Economist, podrían estar abriendo paso a una década perdida peor aún que la de Japón en los años ’90. El reciente QE (plan de facilidades cuantitativas) votado por el Banco Central Europeo, con el voto contrario de Alemania, representa un intento de contrarrestar este escenario. La efectividad de los planes de estímulo monetario es conocida. En el mejor de los casos son capaces de contener un desbarranque económico agudo y pueden –bajo ciertas condiciones- alentar recuperaciones débiles. Son impotentes, no obstante, para inducir un crecimiento poderoso y revertir las condiciones críticas estructurales que impiden ciclos más o menos vigorosos de acumulación ampliada del capital. La destrucción de fuerzas productivas por el contrario, como históricamente afirma –con un halo de honestidad burguesa y poca habilidad política- la ortodoxia neoclásica, es la esencia de un sistema que para revivir necesita destruir lo construido –destrucción creativa, la llamó Schumpeter-. El problema, claro, es que esta “maravilla” de la creación consistente fundamentalmente en la formación de grandes ejércitos industriales de reserva y masas miserables, termina produciendo -en el mejor de los casos para el capital- “grecias” y quizás “españas”.

La cola del diablo

Si la combinación del QE en la Eurozona y la destrucción –fundamentalmente en los países del sur de Europa- será capaz, junto a las políticas renovadas de estímulo monetario en Japón y un eventual retardo del incremento de las tasas de interés en Estados Unidos y en Gran Bretaña, de generar algún tipo de recuperación coyuntural en Europa –interrogante planteado en Las tendencias de la crisis en debate-, está por verse. Aquí interesa una reflexión más profunda. Es conocida la simpatía de Francia, Italia y España, por Estados Unidos. Ya el “Super Mario” –como le dicen al presidente del BCE, Mario Draghi- había prometido en la conferencia de Bancos Centrales en Jackson Hole –al otro lado del Atlántico y ante la mirada complaciente de sus colegas estadounidenses- un posible plan monetario a la norteamericana, si ello fuera necesario.
El QE al que Alemania se opuso aunque, probablemente por temor a las consecuencias de no implementarlo, dejó pasar, parece un punto que se anota Estados Unidos en su influencia sobre la zona. Las dificultades económicas para el dólar que se desprenden de la consecuente devaluación del euro, podrían ser menores que el riesgo de una deflación abierta en Europa. Pero el intento de injerencia norteamericano pareciera estarse jugando por partida doble. La campaña prácticamente abierta de los medios anglosajones, The Economist, Financial Times, The New York Times, The Washington Post, apretando a Alemania por “izquierda” y a Tsipras por derecha, parece ser una carta importante.

Anglosajones

Llama la atención el discurso editorial particularmente unificado, incluyendo a columnistas como Martin Wolf. Como dicen bien Josefina Martínez y Diego Lotito acá, la política de quita de la deuda combinada con reformas estructurales se viene promoviendo desde hace tiempo desde el riñón norteamericano. Sin embargo, parecería tratarse esta vez de una apuesta más fuerte para doblegar políticamente a Alemania. En primer lugar, esgrimiendo a Tsipras como una especie de “hombre bomba”, obligándolo a la vez a girar aún más a la derecha (cuestión que por ahora parece bastante sencilla), colocando a Grecia como una espada de Damocles que pende sobre el futuro de Eurozona y de la Unión Europea, si es que Alemania no cede (lo que por supuesto, no deja de ser parte de la realidad). Esperan que si la presión sobre Alemania tuviera efecto, Tsipras en palabras del semanario inglés The Economist, “tire a la basura su socialismo loco y se atenga a las reformas estructurales a cambio de un perdón de la deuda”. Conviene recordar que el “socialismo loco” de Tsipras consiste, también en palabras de The Economist, en “sus planes de volver a contratar a 12.000 trabajadores del sector público, abandonar la privatización e introducir un gran incremento en el salario mínimo”.
Esta “locura delirante” frente a una desocupación en Grecia similar a la que en los años ’30 el Estado norteamericano contestó con el New Deal, tendría por consecuencia, siempre en palabras del semanario, “deshacer logros adquiridos por Grecia en el terreno de la competitividad”…Y esto permite sospechar una apuesta mayor de Estados Unidos y el arco anglosajón en Grecia. Si terminando de disciplinar a Tsipras y doblegando a Alemania, se consiguiera una comunión del QE con la destrucción de fuerzas productivas allí reinante, Grecia podría –en virtud del extraordinario incremento del beneficio conseguido en términos relativos a otros países- iniciar un ciclo de recuperación económica, que estaría basado por supuesto en la devaluación interna griega de la que habla Krugman.
Esto es que el “despegue de la economía griega” que parece estar persiguiendo el arco anglosajón (casa matriz del neoliberalimo), es en realidad un despegue de las ganancias capitalistas. Ese despegue se basaría lógicamente en costos laborales rebajados en un 16% y mucho más que eso porque su precio de mercado está sujeto a un ejército de desocupados equivalente al 26% de la población griega. Además los capitales externos podrán aprovechar las privatizaciones en una Grecia totalmente devaluada. Un negocio redondo. Eso sí, la clave es aprovechar las ganancias de “competitividad” obtenidas que no se consiguen tan fácil. Vale mencionar también que The Economist considera que hay que tratar a Grecia como a un país africano en bancarrota.

Syriza

A partir de su alianza con el partido nacionalista de la derecha xenófoba, Griegos Independientes, y el nombramiento del principal dirigente de ese partido en el Mnisterio de Defensa, Syriza envió múltiples mensajes. Entre ellos que, para implementar un programa cada vez más lavado en progresiva devaluación, no tiene intención –reafirmando algo que ya estaba bastante claro- de apoyarse en la movilización del movimiento obrero y de masas. El segundo es un límite a su adscripción a la Unión Europea, como también se explica acá. El primer aspecto fortalece las ilusiones del frente anglosajón de convertir a Syriza en un instrumento suyo, buscando transformar a Grecia en un ejemplo de la posible recomposición de la convivencia entre la “democracia” y los “mercados”.
El segundo aspecto que abre el interrogante sobre un eventual giro de Grecia hacia Rusia y hasta dónde podría llegar, por ahora es sólo eso, un interrogante. Lo que es seguro es que Estados Unidos y Gran Bretaña lo están utilizando también como instrumento de presión sobre Alemania cuya alianza con Rusia quedó fuertemente golpeada a partir la anexión de Crimea y la continuidad del conflicto sobre el futuro de Ucrania. Aún nada está dicho. La utilización de Grecia como escenario para dirimir relaciones de fuerza interimperialistas, podría incluso agregar más leña al fuego de una situación crítica. Las fuerzas de los trabajadores y los sectores pobres y oprimidos de Grecia, están íntegras. En el período próximo harán su experiencia con este nuevo gobierno como parte de un proceso que recién comienza.

Paula Bach

sábado, 31 de enero de 2015

Fidel Castro: Para mis compañeros de la Federación Estudiantil Universitaria




Fidel en la Universidad de La Habana, 3 de septiembre de 2010.

Queridos compañeros:

Desde el año 2006, por cuestiones de salud incompatibles con el tiempo y el esfuerzo necesario para cumplir un deber —que me impuse a mí mismo cuando ingresé en esta Universidad el 4 de septiembre de 1945, hace 70 años—, renuncié a mis cargos.
No era hijo de obrero, ni carente de recursos materiales y sociales para una existencia relativamente cómoda; puedo decir que escapé milagrosamente de la riqueza. Muchos años después, el norteamericano más rico y sin duda muy capaz, con casi 100 mil millones de dólares, declaró ―según publicó una agencia de noticias el pasado jueves 22 de enero—, que el sistema de producción y distribución privilegiada de las riquezas convertiría de generación en generación a los pobres en ricos.
Desde los tiempos de la antigua Grecia, durante casi 3 mil años, los griegos, sin ir más lejos, fueron brillantes en casi todas las actividades: física, matemática, filosofía, arquitectura, arte, ciencia, política, astronomía y otras ramas del conocimiento humano. Grecia, sin embargo, era un territorio de esclavos que realizaban los más duros trabajos en campos y ciudades, mientras una oligarquía se dedicaba a escribir y filosofar. La primera utopía fue escrita precisamente por ellos.
Observen bien las realidades de este conocido, globalizado y muy mal repartido planeta Tierra, donde se conoce cada recurso vital depositado en virtud de factores históricos: algunos con mucho menos de los que necesitan; otros, con tantos que no hallan qué hacer con ellos. En medio ahora de grandes amenazas y peligros de guerras reina el caos en la distribución de los recursos financieros y en el reparto de la producción social. La población del mundo ha crecido, entre los años 1800 y 2015, de mil millones a siete mil millones de habitantes. ¿Podrán resolverse de esta forma el incremento de la población en los próximos 100 años y las necesidades de alimento, salud, agua y vivienda que tendrá la población mundial cualquiera que fuesen los avances de la ciencia?
Bien, pero dejando a un lado estos enigmáticos problemas, admira pensar que la Universidad de La Habana, en los días en que yo ingresé a esta querida y prestigiosa institución, hace casi tres cuartos de siglo, era la única que había en Cuba.
Por cierto, compañeros estudiantes y profesores, debemos recordar que no se trata de una, sino que contamos hoy con más de cincuenta centros de Educación Superior repartidos en todo el país.
Cuando me invitaron ustedes a participar en el lanzamiento de la jornada por el 70 aniversario de mi ingreso a la Universidad, lo que supe sorpresivamente, y en días muy atareados por diversos temas en los que tal vez pueda ser todavía relativamente útil, decidí descansar dedicándole algunas horas al recuerdo de aquellos años.
Me abruma descubrir que han pasado 70 años. En realidad, compañeros y compañeras, si matriculara de nuevo a esa edad como algunos me preguntan, le respondería sin vacilar que sería en una carrera científica. Al graduarme, diría como Guayasamín: déjenme una lucecita encendida.
En aquellos años, influido ya por Marx, logré comprender más y mejor el extraño y complejo mundo en que a todos nos ha correspondido vivir. Pude prescindir de las ilusiones burguesas, cuyos tentáculos lograron enredar a muchos estudiantes cuando menos experiencia y más ardor poseían. El tema sería largo e interminable.
Otro genio de la acción revolucionaria, fundador del Partido Comunista, fue Lenin. Por eso no vacilé un segundo cuando en el juicio del Moncada, donde me permitieron asistir, aunque una sola vez, declaré ante jueces y decenas de altos oficiales batistianos que éramos lectores de Lenin.
De Mao Zedong no hablamos porque todavía no había concluido la Revolución Socialista en China, inspirada en idénticos propósitos.
Advierto, sin embargo, que las ideas revolucionarias han de estar siempre en guardia a medida que la humanidad multiplique sus conocimientos.
La naturaleza nos enseña que pueden haber transcurrido decenas de miles de millones de años luz y la vida en cualquiera de sus manifestaciones está siempre sujeta a las más increíbles combinaciones de materia y radiaciones.
El saludo personal de los Presidentes de Cuba y Estados Unidos se produjo en el funeral de Nelson Mandela, insigne y ejemplar combatiente contra el Apartheid, quien tenía amistad con Obama.
Baste señalar que ya en esa fecha, habían transcurrido varios años desde que las tropas cubanas derrotaran de forma aplastante al ejército racista de Sudáfrica, dirigido por una burguesía rica y con enormes recursos económicos. Es la historia de una contienda que está por escribirse. Sudáfrica, el gobierno con más recursos financieros de ese continente, poseía armas nucleares suministradas por el Estado racista de Israel, en virtud de un acuerdo entre este y el presidente Ronald Reagan, quien lo autorizó a entregar los dispositivos para el uso de tales armas con las cuales golpear a las fuerzas cubanas y angolanas que defendían a la República Popular de Angola contra la ocupación de ese país por los racistas. De ese modo se excluía toda negociación de paz mientras Angola era atacada por las fuerzas del Apartheid con el ejército más entrenado y equipado del continente africano.
En tal situación no había posibilidad alguna de una solución pacífica. Los incesantes esfuerzos por liquidar a la República Popular de Angola para desangrarla sistemáticamente con el poder de aquel bien entrenado y equipado ejército, fue lo que determinó la decisión cubana de asestar un golpe contundente contra los racistas en Cuito Cuanavale, antigua base de la OTAN, que Sudáfrica trataba de ocupar a toda costa.
Aquel prepotente país fue obligado a negociar un acuerdo de paz que puso fin a la ocupación militar de Angola y el fin del Apartheid en África.
El continente africano quedó libre de armas nucleares. Cuba tuvo que enfrentar, por segunda vez, el riesgo de un ataque nuclear.
Las tropas internacionalistas cubanas se retiraron con honor de África. Sobrevino entonces el Periodo Especial en tiempo de paz, que ha durado ya más de 20 años sin levantar bandera blanca, algo que no hicimos ni haremos jamás.
Muchos amigos de Cuba conocen la ejemplar conducta de nuestro pueblo, y a ellos les explico mi posición esencial en breves palabras.
No confío en la política de Estados Unidos ni he intercambiado una palabra con ellos, sin que esto signifique, ni mucho menos, un rechazo a una solución pacífica de los conflictos o peligros de guerra. Defender la paz es un deber de todos. Cualquier solución pacífica y negociada a los problemas entre Estados Unidos y los pueblos o cualquier pueblo de América Latina, que no implique la fuerza o el empleo de la fuerza, deberá ser tratada de acuerdo a los principios y normas internacionales. Defenderemos siempre la cooperación y la amistad con todos los pueblos del mundo y entre ellos los de nuestros adversarios políticos. Es lo que estamos reclamando para todos.
El Presidente de Cuba ha dado los pasos pertinentes de acuerdo a sus prerrogativas y las facultades que le conceden la Asamblea Nacional y el Partido Comunista de Cuba.
Los graves peligros que amenazan hoy a la humanidad tendrían que ceder paso a normas que fuesen compatibles con la dignidad humana. De tales derechos no está excluido ningún país.
Con este espíritu he luchado y continuaré luchando hasta el último aliento.

Fidel Castro Ruz
Enero 26 de 2015
12 y 35 p.m.

jueves, 29 de enero de 2015

Fidel disfruta de buena salud, dice Frei Betto




Fidel Castro disfruta de buena salud y se mantiene interesado en diversos temas, afirmó hoy en La Habana el teólogo brasileño Frei Betto, a propósito del encuentro que sostuvo con el líder cubano.
Betto, quien este martes se reunió con Fidel en la capital cubana, aseguró hoy a la Televisión Cubana que conversó de muchos temas con el líder de la Revolución, al que encontró con “muy buena salud”, con su “observación privilegiada” y como siembre “muy optimista”.
“He escrito un articulo para Brasil sobre mi encuentro con Fidel y decía que a Fidel se aplica perfectamente un axioma que yo siempre repito: hay que dejar el pesimismo para días mejores”, dijo Betto en declaraciones divulgadas por el NTV.
Según el teólogo brasileño, quien es autor, entre otros, del libro “Fidel y la religión“, Fidel le preguntó sobre sus actividades en La Habana, mientras apuntaba información de la conversación en un cuaderno.
“Me preguntó de mi encuentro con el papa Francisco, él tiene una profunda admiración por el papa Francisco”, indicó Betto, quien en abril se reunió con el pontífice argentino en el Vaticano.
Asimismo relató que Fidel le preguntó sus opiniones sobre la nueva fase de relaciones que viven Cuba y Estados Unidos: ”Yo dije que pensaba que es muy bueno, muy positivo, pero todavía uno habla en FM y el otro habla en AM, la sintonía va a llevar tiempo. Pero (dije) que, como él ha escrito en la carta a la FEU, es un paso importante para la paz, un diálogo que tiene que darse”, contó Betto.
Dijo que “Estados Unidos, tiene cambiar no solo sus métodos, sino sus metas: ¿con qué objetivos quiere mantener buenas relaciones con Cuba? El pueblo tiene que prepararse muy bien para el choque entre camión de consumismo con el Lada de la austeridad. Hay que preservar las conquistas, los valores y las virtudes de esta Revolución”.
Fidel y Betto conversaron sobre temas nacionales e internacionales “en un clima afectuoso”, de acuerdo con una nota publicada hoy.

Líder de la Revolución Cubana recibe al intelectual brasileño Frei Betto




Fidel y Frei Betto el domingo 16 de febrero de 2014.

El compañero Fidel y el destacado intelectual brasileño Frei Betto sostuvieron en la tarde de ayer una amistosa conversación, en el curso de la cual abordaron variados temas nacionales e internacionales.
En la plática, Betto se refirió a su encuentro con el Papa Francisco, efectuado el 9 de abril del pasado año, y comentó acerca de las conferencias que ha impartido durante su presente estancia en Cuba.
La entrevista se desarrolló en un clima afectuoso, característico de las amplias y fraternales relaciones existentes entre Fidel y Betto.

Junto a Martí, por el bien de la humanidad




Este 28 de enero, día en que el Apóstol de Cuba cumple 162 años y es la fecha en la que iniciamos una jornada de recordación de su vida, obra y pensamiento, a propósito del 120 aniversario de varios y decisivos acontecimientos históricos de nuestra patria, tales como el reinicio de las luchas por la independencia de Cuba, el 24 de febrero de 1895, con la Guerra necesaria. El pensamiento martiano deviene arma medular para enfrentar la sostenida y alarmante crisis mundial. Se ubica así, su ideario ético, político y humanista en el epicentro de una batalla que tiene en la cultura y las ideas sus principales frentes y recordemos que esta cruzada debemos no solo librarla, sino vencerla, porque de ella depende el futuro de la humanidad.
Hace unos días, desde mi condición de cubano de vocación martiana, convidé desde las páginas del periódico Juventud Rebelde, a pensar el futuro de Cuba, de Latinoamérica y del mundo, desde la realidad que vivimos y ante los cardinales desafíos que nos obligan a pensar y a actuar con claridad, en un contexto políticamente complejo a escala global, bajo un orden económico insostenible ─el del sistema capitalista de explotación mundial─ y una guerra cultural en la que no pocos se aferran a promover los valores de dicho sistema. Es precisamente la crisis del capitalismo y la necesidad de abrirle paso a una cultura genuina y de vanguardia que siga apostando por la alternativa socialista, emancipatoria, humanista y de justicia social; lo que nos hace ser, como Fidel, fieles e invencibles seguidores de Martí, por lo que su pensamiento alcanza una extraordinaria actualidad, de ahí que su universalidad crezca cada día. Por eso a 120 años del reinicio de las luchas independentistas cubanas, es imprescindible estudiar con más profundidad a Martí, desde la cosmovisión que él nos entrega de los valores de la nación cubana y de toda nuestra historia. Recordemos también que nuestra América se fortalece y por ello seguir luchando por el equilibrio del mundo es cuestión de suma importancia.
No olvidemos, asimismo, que es indispensable un Diálogo de generaciones que se oriente desde la tradición martiana, desde lo más autóctono de las raíces latinoamericanas y caribeñas. Hoy es preciso que se fortalezca la lucha que libran los pueblos de la América nuestra y se establezca un diálogo civilizacional a partir de la idea martiana: “Injértese en nuestras repúblicas el mundo, pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas”.
Hemos seguido con mucha atención los nuevos acontecimientos que han tenido lugar a partir del 17 de diciembre del 2104, las conversaciones entre los gobiernos de Cuba y los Estados Unidos. Estoy convencido de que esto es muestra fehaciente de dos cuestiones esenciales: la fuerza y dignidad de nuestro pueblo y la decadencia del sistema capitalista. Con el ojo previsor de Martí, quien vivió largos años en los Estados Unidos y como nadie de su tiempo lo conoció, debemos seguir fortaleciéndonos en el terreno ideológico-cultural. Ganemos a pensamiento esta necesaria batalla siendo radicales y armoniosos, eligiendo, como Martí, la fórmula del amor triunfante: con todos y para el bien de todos.
Por estas razones, el Centro de Estudios Martianos ha creado el grupo interdisciplinario José Martí y su visión sobre los Estados Unidos para estudiar estos temas con el apoyo de otras instituciones.

Armando Hart Dávalos

Grecia después del terremoto




Las elecciones del domingo pasado en Grecia han sido un terremoto político. Una fuerza, Syriza, que hace cinco años orillaba el 4% de los votos, obtuvo ahora un resonante 37%, con una ventaja de diez puntos sobre el partido de gobierno -y a dos bancas de la mayoría absoluta de 151 diputados. Los resultados fueron un golpe político manifiesto contra la Troika, el bloque formado por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI, la cual hizo una fuerte campaña de extorsión sobre el electorado y contra Syriza, con la participación de varios gobiernos europeos. La votación constituyó un plebiscito contra la política de ajuste antiobrera, con independencia del alcance del programa presentado por la coalición de izquierdas. El impacto de la victoria de Syriza excede los marcos de Grecia, esto porque apunta a un giro en la relación de fuerzas entre las clases en Europa en su conjunto, que hasta ahora se ha caracterizado, por sobre todo en Grecia, por una seguidilla de derrotas de los trabajadores.
La derrota del gobierno de la banca y los armadores navales de Grecia tiene lugar cuando la crisis capitalista ha alcanzado en Europa niveles desesperantes. En vísperas de estas elecciones, precisamente, el BCE ha lanzado un plan de rescate bancario gigantesco, al que la mayoría de los observadores augura un resonante fracaso e incluso la posibilidad de acentuar la guerra comercial, a partir de la devaluación abrupta que está registrando el euro. El rescate, por de pronto, ya ha desatado una crisis entre los bancos centrales de Alemania y Holanda, por un lado, y los restantes y la cúpula del BCE, del otro. En resumen, la crisis política que inauguran las elecciones griegas se da en el marco de un impasse del capitalismo en el conjunto de Europa y de tentativas de replanteo de la política seguida hasta ahora frente a la bancarrota económica. La victoria de Syriza opera como un ariete en esta crisis, lo cual explica la benevolencia disimulada con que ha sido recibida, por ejemplo, por los gobiernos de Italia y Francia, entre los principales del continente. El último examen de las cuentas de los principales bancos de Europa han dejado a la vista un déficit de capital de medio billón de euros.
El programa de Syriza frente a la catástrofe de Grecia no es ni de lejos revolucionario, ni lo pretenden, menos que nadie, los dirigentes de la Coalición de Izquierda. En lo esencial, ha cifrado en 12 mil millones de euros un plan de supervivencia humanitaria de las masas, desde la suba del salario mínimo, que el ajuste había reducido a 450 euros, la reconexión de los servicios de gas y electricidad a las viviendas que se han visto imposibilitadas de pagarlos, la suspensión de los desalojos, el restablecimiento del acceso a la salud y a los medicamentos del cual han sido privadas centenares de miles de familias y la rebaja de tarifas del transporte público. No plantea la anulación de la reforma laboral que ha convertido a la clase obrera de Grecia es una fuerza de trabajo esclava. La oposición de los gobiernos capitalistas a estas medidas es un símbolo de la barbarie capitalista; han recurrido a la catástrofe humanitaria para presionar en favor de la privatización de los principales activos griegos, incluidas varias de sus islas. Syriza reclama una renegociación de la deuda externa para financiar su plan social y plantea la posibilidad de una anulación parcial de ella por parte de las naciones acreedoras. Como consecuencia de los planes de rescate de los acreedores privados aplicados por la Troika el 85% de la deuda externa griega se encuentra en poder de los bancos centrales nacionales de Europa y del BCE.
Hace dos años, Syriza reivindicaba la anulación del memorando de austeridad firmado con el FMI y la UE; la suspensión del pago de la deuda externa, condicionada a una auditoría; el control público de los bancos y la reposición de las conquistas perdidas por los trabajadores. El salario mínimo, que ponía en 1.300 euros ahora lo ha reducido a 750, que sigue siendo de indigencia. Ya no defiende la salida de la Otan sino "respetar las obligaciones previstas en los tratados".
Con estos elementos de juicio en la mano, parece claro que la negociación sobre Grecia formará parte del replanteo de conjunto que está haciendo la UE ante el impasse de la eurozona. Sin embargo, como parte de una política de extorsión que no cede, el BCE ha anunciado que la deuda pública de Grecia ni los activos de su Banco Nacional serían objetos del socorro financiero que ha anunciado para el conjunto de los países del euro. Cualesquiera que sean las variantes financieras que se negocien para viabilizar el plan humanitario, la Troika ha dejado en claro que las reformas laborales y las privatizaciones están fuera de la mesa. Los voceros de Syriza, por su parte, han insistido en que seguirán una política de rigor presupuestario, que obtendrían -aseguran- con una reforma impositiva. La conclusión que se saca de este estado de cosas es que el impasse insuperable de las negociaciones no está determinado por el antagonismo entre las posiciones en discusión sino por el carácter extraordinario de la crisis capitalista.

Pacto con la derecha

Syriza celebró su victoria con el anuncio de un acuerdo de gobierno con el derechista Griegos Independientes -Anel-, que obtuvo el 4,7% de los votos. Panos Kamenos, el jefe de Anel, fue vicemnistro de Marina Mercante durante el gobierno de Nueva Democracia. Esta fuerza se hará cargo del Ministerio de Defensa y designará el próximo presidente de las República. Los acuerdos de gobierno con la derecha son siempre antiobreros y, en este caso, confirma que el programa contra el ajuste no saldría, en lo fundamental, del marco del asistencialismo.
El acuerdo echa luz sobre el desarrollo explosivo del proceso político griego en su conjunto. Es claro que se tejió desde hace un tiempo, ante la tentativa del gobierno precedente de adelantar la elección de un nuevo presidente del país para postergar las elecciones parlamentarias hacia fin de año. El primer ministro anterior, Samaras, pretendía renegociar, en sus propios términos, el programa con la Troika, y obtener el aire suficiente para contener la crisis humanitaria y ganar los comicios. No era la primera vez que los políticos burgueses expresaban una resistencia limitada a la Troika: el ex ‘premier’ Papandreu había propiciado un plebiscito contra el rescate y el mismo Samaras, como opositor, había votado en contra del ajuste, y recientemente fracasó en obtener de la Troika el levantamiento del plan de rescate. La maniobra de Samaras para impedir una elección que ganaría Syriza, no conmovió al establishment político, el cual saboteó la elección de presidente. Es claro que ya estaba en marcha el acuerdo de gobierno de Syriza con la derecha, pues se descontaba que estaría lejos de una mayoría absoluta. El acuerdo con la derecha antiobrera y chovinista, en un país donde los fascistas se han convertido la tercera fuerza, tiene el significado estratégico de abortar el desarrollo político independiente de la izquierda y establecer, como alternativa, la unidad Las elecciones del domingo pasado en Grecia han sido un terremoto político. Una fuerza, Syriza, que hace cinco años orillaba el 4% de los votos, obtuvo ahora un resonante 37%, con una ventaja de diez puntos sobre el partido de gobierno -y a dos bancas de la mayoría absoluta de 151 diputados. Los resultados fueron un golpe político manifiesto contra la Troika, el bloque formado por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI, la cual hizo una fuerte campaña de extorsión sobre el electorado y contra Syriza, con la participación de varios gobiernos europeos. La votación constituyó un plebiscito contra la política de ajuste antiobrera, con independencia del alcance del programa presentado por la coalición de izquierdas. El impacto de la victoria de Syriza excede los marcos de Grecia, esto porque apunta a un giro en la relación de fuerzas entre las clases en Europa en su conjunto, que hasta ahora se ha caracterizado, por sobre todo en Grecia, por una seguidilla de derrotas de los trabajadores.
La derrota del gobierno de la banca y los armadores navales de Grecia tiene lugar cuando la crisis capitalista ha alcanzado en Europa niveles desesperantes. En vísperas de estas elecciones, precisamente, el BCE ha lanzado un plan de rescate bancario gigantesco, al que la mayoría de los observadores augura un resonante fracaso e incluso la posibilidad de acentuar la guerra comercial, a partir de la devaluación abrupta que está registrando el euro. El rescate, por de pronto, ya ha desatado una crisis entre los bancos centrales de Alemania y Holanda, por un lado, y los restantes y la cúpula del BCE, del otro. En resumen, la crisis política que inauguran las elecciones griegas se da en el marco de un impasse del capitalismo en el conjunto de Europa y de tentativas de replanteo de la política seguida hasta ahora frente a la bancarrota económica. La victoria de Syriza opera como un ariete en esta crisis, lo cual explica la benevolencia disimulada con que ha sido recibida, por ejemplo, por los gobiernos de Italia y Francia, entre los principales del continente. El último examen de las cuentas de los principales bancos de Europa han dejado a la vista un déficit de capital de medio billón de euros.
El programa de Syriza frente a la catástrofe de Grecia no es ni de lejos revolucionario, ni lo pretenden, menos que nadie, los dirigentes de la Coalición de Izquierda. En lo esencial, ha cifrado en 12 mil millones de euros un plan de supervivencia humanitaria de las masas, desde la suba del salario mínimo, que el ajuste había reducido a 450 euros, la reconexión de los servicios de gas y electricidad a las viviendas que se han visto imposibilitadas de pagarlos, la suspensión de los desalojos, el restablecimiento del acceso a la salud y a los medicamentos del cual han sido privadas centenares de miles de familias y la rebaja de tarifas del transporte público. No plantea la anulación de la reforma laboral que ha convertido a la clase obrera de Grecia es una fuerza de trabajo esclava. La oposición de los gobiernos capitalistas a estas medidas es un símbolo de la barbarie capitalista; han recurrido a la catástrofe humanitaria para presionar en favor de la privatización de los principales activos griegos, incluidas varias de sus islas. Syriza reclama una renegociación de la deuda externa para financiar su plan social y plantea la posibilidad de una anulación parcial de ella por parte de las naciones acreedoras. Como consecuencia de los planes de rescate de los acreedores privados aplicados por la Troika el 85% de la deuda externa griega se encuentra en poder de los bancos centrales nacionales de Europa y del BCE.
Hace dos años, Syriza reivindicaba la anulación del memorando de austeridad firmado con el FMI y la UE; la suspensión del pago de la deuda externa, condicionada a una auditoría; el control público de los bancos y la reposición de las conquistas perdidas por los trabajadores. El salario mínimo, que ponía en 1.300 euros ahora lo ha reducido a 750, que sigue siendo de indigencia. Ya no defiende la salida de la Otan sino "respetar las obligaciones previstas en los tratados".
Con estos elementos de juicio en la mano, parece claro que la negociación sobre Grecia formará parte del replanteo de conjunto que está haciendo la UE ante el impasse de la eurozona. Sin embargo, como parte de una política de extorsión que no cede, el BCE ha anunciado que la deuda pública de Grecia ni los activos de su Banco Nacional serían objetos del socorro financiero que ha anunciado para el conjunto de los países del euro. Cualesquiera que sean las variantes financieras que se negocien para viabilizar el plan humanitario, la Troika ha dejado en claro que las reformas laborales y las privatizaciones están fuera de la mesa. Los voceros de Syriza, por su parte, han insistido en que seguirán una política de rigor presupuestario, que obtendrían -aseguran- con una reforma impositiva. La conclusión que se saca de este estado de cosas es que el impasse insuperable de las negociaciones no está determinado por el antagonismo entre las posiciones en discusión sino por el carácter extraordinario de la crisis capitalista.
Las contradicciones políticas del acuerdo de gobierno son descomunales. En primer lugar porque Syriza debe explicar por qué reiteró, en varios momentos de la campaña electoral, el planteo de gobierno de izquierda (en especial con el Partido Comunista), cuando ya tenía un arreglo con la derecha. El otro aspecto es que eligió como aliado a un partido chovinista que fomenta la rivalidad con Turquía, lo contrario de lo que ha planteado Syriza. Anel ‘anti-europeísta’ cuando Syriza se ha distinguido por una defensa principista de la Unión Europea. Al igual que el resto del chovinismo europeo, Anel quiere volver a las monedas nacionales e incluso romper con la UE (Gran Bretaña). Hay que suponer, entonces, que Syriza pretende esgrimir ante la Troika la posibilidad de abandonar el euro, que es exactamente lo contrario de lo que dice su plataforma. Esta posibilidad la señaló, significativamente, el ya designado ministro de Economía al diario Corriere della Sera.
El visto bueno, en principio, de la burguesía griega al acuerdo con Syriza está también vinculado a la reciente experiencia de la quiebra de los bancos chipriotas, que amenazó con llevarse puesto a parte de la banca griega. El rescate de esa quiebra vino de la mano de Putin, no de la UE, debido a la importancia de los intereses privados rusos que quedaron afectados. El acuerdo respondería a un viraje de la alianza con Bruselas a una con Moscú. El Partido Comunista de Grecia, en tal caso, podría comenzar a votar en el parlamento por su archienemigo Syriza. La prensa francesa ha desarrollado una verdadera campaña para mostrar la alianza entre el Frente de Nacional de Francia y otros chovinismos antieuropeístas con Moscú, que se puso en evidencia con motivo de la guerra civil en Ucrania. Lejos de trazar un curso independiente para Grecia, el acuerdo Syriza-Anel condena al país a la condición de peón de la rivalidad entre las grandes potencias.

Perspectivas

Más allá de la importancia innegable que tendrán en el desarrollo de los acontecimientos las posiciones y planteos de las fuerzas políticas presentes, tanto nacionales como internacionales, la enorme votación por una izquierda emergente en las recientes elecciones de Grecia, pone de manifiesto un gran giro político de las masas, que refuerza el rol de ellas en la situación que se ha abierto. La pretensión de contener o de ahogar esta evolución política con la aplicación de un programa socialmente diminuto, con la alianza con la derecha o con un compromiso con la Troika está condenada al fracaso -o sea que asistiremos a nuevas y más intensas convulsiones políticas, que tampoco se limitarán al territorio helénico. Syriza y sus novedosos aliados ofician de aprendices de brujos; hay un marco de contradicciones sociales e históricas que no pueden ser contenidas dentro de las relaciones existentes.
Se ha producido la paradoja de que una enorme victoria de la izquierda democratizante será acompañada por una mayor disgregación de esa misma izquierda en otras partes del mundo, como consecuencia de acuerdos podridos firmados desde una estrechísima anteojera nacional.

Jorge Altamira

martes, 27 de enero de 2015

El pueblo de Grecia aplasta a la derecha y propina un duro golpe a la Unión Europea y al FMI




Syriza, la Coalición de la Izquierda Radical, ha obtenido este domingo una votación extraordinaria, que supera largamente la distancia que le adjudicaban los encuestadores interesados con relación al partido de derecha en el gobierno. Podrá formar un gobierno propio o con aliados de izquierda, no necesita de contubernios con la derecha.
A la izquierda de Syriza, el frente Antarsya, obtuvo el 0,6% de los votos, el PC el 5,7%, y el EEK, el 0.3 por ciento. El conjunto de la izquierda de Grecia se ha convertido en mayoría nacional electoral. Se trata de un resultado sin precedentes en la Historia de la Grecia moderna.
Se trata de un repudio sin atenuantes a la política de hambreamiento social impuesto por la Unión Europea para salvar de la quiebra a los bancos de Grecia y de los acreedores bancarios internacionales. El gran capital europeo y el FMI han provocado una crisis humanitaria sin precedentes en Grecia. El conjunto de Europa, luego de casi una década de ajustes, se encuentra ante una situación económica desesperante.
Syriza enfrenta ahora la contradicción entre sus planteos para poner fin a la miseria social, por un lado, y su decisión de arribar a compromisos con los gobiernos y banqueros de Europa para mantener a Grecia en la órbita de la Unión Europea. En América Latina, experiencias similares, en Uruguay, Brasil y Bolivia, entre otros, han llevado a un feroz crecimiento de la deuda externa y de la dependencia internacional, y a la insatisfacción de los reclamos populares.
Se abre en Europa un escenario de conflicto político extraordinario en esta década de crisis mundial. El desenlace de este conflicto dependerá, en lo fundamental, del grado de independencia y resolución política de las masas de Grecia, y por otro lado de la solidaridad que reciba de los trabajadores del resto del mundo, en primer lugar mediante sus propias luchas nacionales en defensa de sus conquistas y reivindicaciones.
Incluso si Syriza ha renunciado a cualquier desafío de conjunto al régimen capitalista y a sus creaciones políticas e institucionales, su victoria electoral expresa el amplio campo de desarrollo que la crisis mundial ha abierto para la izquierda revolucionaria.
Saludamos con entusiasmo este primer paso de los trabajadores de Grecia en su lucha contra el ajuste y el capitalismo internacional, y llamamos a desarrollar alternativas obreras independientes y socialistas en todos los países.

Jorge Altamira

lunes, 26 de enero de 2015

La mayoría del pueblo griego le da la victoria a Syriza




Syriza se alzó con una clara victoria en las elecciones generales celebradas este domingo en Grecia, al obtener el 36,36 % de los votos, con el 95 % de los sufragios escrutado. La formación de izquierda reformista liderada por Alexis Tsipras obtendría 149 escaños, pero quedaría a sólo dos de conquistar la mayoría absoluta para formar gobierno. El conservador Nueva Democracia, impulsor de los planes de austeridad en el último período, es el gran derrotado.

El triunfo de Syriza, que muchos consideran “histórico”, representa un hecho político de primer orden en Europa. Desde 2008, el continente vive una profunda crisis económica, a la cual los gobiernos respondieron aplicando duras políticas de “austeridad” dictadas por la “troika” (BCE, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional).
El resultado obtenido por el partido liderado por Alexis Tsipras, así como el voto a otras fuerzas de izquierda que se presentaron a las elecciones generales en Grecia, es una muestra del fuerte rechazo de amplios sectores de los trabajadores y el pueblo griegos a las políticas de austeridad, recortes, privatizaciones y ataques a los derechos sociales de la mayoría de la población.
De acuerdo a estos datos, Syriza obtendría 149 escaños, y se encuentra por tanto a dos diputados de lograr la mayoría absoluta.
Los conservadores de Nueva Democracia, el partido del Primer Ministro Andonis Samarás, obtuvieron un 27,8 % de los votos, lo que supone 76 escaños, siendo los grandes derrotados de la jornada.
Le siguen los neonazis de Aurora Dorada, con un 6,3 % de los sufragios y 17 escaños, lo que los ubica como tercera fuerza política del país, a pesar de que prácticamente la totalidad de su cúpula está en prisión preventiva acusada de ser parte de una banda criminal.
Los liberales europeístas del nuevo partido To Potami (El Río) quedaron en cuarto lugar, con un 6 % de los votos y también 17 escaños.
A continuación se sitúan los comunistas del KKE, con el 5,5 % y 15 escaños y el hasta ahora socio de Nueva Democracia en el gobierno, los socialdemócratas del Pasok, del viceprimer ministro Evángelos Venizelos, con un 4,7 % de los votos, que se traduce en 13 escaños.
En la cola de partidos que han sorteado la barrera del 3 % para ingresar al parlamento heleno, está la formación de derecha nacionalista ANEL (Griegos Independientes), con un 4,6 % y 13 escaños.
Fuera del Parlamento se quedó el partido del ex líder de Pasok y antiguo primer ministro Yorgos Papandreu, como también la coalición de izquierda anticapitalista Antarsya, que no alcanzaron el 3% necesario.

Un escenario complejo para la formación del nuevo gobierno

Según la ley electoral griega, los escaños parlamentarios se distribuyen proporcionalmente entre los partidos que hayan superado el 3% de los votos. En estas elecciones se presentaron 18 partidos y 4 coaliciones, pero sólo 7 de ellos lograron escaños en el Parlamento.
Una peculiaridad del complejo sistema electoral griego es que al partido o coalición que resulta ganador de los comicios por mayoría de votos, la ley electoral le otorga un "plus" de 50 escaños, que le permite aumentar la diferencia respecto a los demás y, según sus defensores, garantizar una gobernabilidad. Sin embargo, esta no parece asegurada tras los comicios de este domingo.
Para obtener mayoría absoluta y formar gobierno, un partido o coalición necesita sumar al menos 151 diputados. En caso de que ninguna fuerza lo logre sola o en una alianza con otro partido, Grecia se vería abocada a nuevas elecciones, como ya ocurriera en 2012.
Al no haber conseguido Syriza los 151 votos en esta primera votación, Alexis Tsipras, como Primer Ministro electo, tiene 15 días para ganar un "voto de confianza" en el Parlamento, por parte de al menos 151 diputados. En ese proceso, Syriza puede ser apoyado por diputados de otros partidos, formar una coalición de gobierno, compartiendo ministerios, o lograr apoyo con los votos de otras formaciones aunque estas no se integren en el nuevo gobierno.
Si en este período fracasa el intento de Syriza de conquistar el apoyo de dos parlamentarios para lograr la mayoría, prosigue un proceso en el que el actual Presidente de la República otorgará al líder de Syriza 3 días más, y de no conseguirlo, lo hará con el segundo partido más votado (Nueva Democracia), y de no prosperar, el tercero (Aurora Dorada).
Si todos estos intentos resultan infructuosos, entonces el Presidente de la República propondría una última alternativa de formar un "gobierno de unidad nacional", que de no funcionar, debería elegirse un gobierno interino que convoque a nuevas elecciones. Es decir, lo que sucedió en 2012.
Tsipras necesita entonces el apoyo de algún otro partido para garantizar la investidura. En las previsiones antes de las elecciones y vista la distribución de escaños, el foco pareciera estar puesto en To Potami, que obtuvo un 6 % de los votos y 17 escaños.
To Potami (el Río), creada hace menos de un año por el ex periodista Stavros Theodorakis, es abiertamente proeuropea y pone como condición para su participación en un futuro Gobierno, la aplicación a rajatablas de las reformas estructurales exigidas por la Troika y los acreedores del país, así como el rechazo frontal a toda posibilidad de abandonar el euro y volver al dracma. Aunque su programa es conservador, discursivamente se ubica “en el centro” y no está claro a quien apoyará en el Parlamento.
Sin embargo, especulaciones de último momento indican que algún tipo de acuerdo con To Potami podría ser difícil y que Tsipras estaría evaluando la posibilidad de negociar, o bien con los socialdemócratas del Pasok, que cosecharon un 4,7 % de los votos y 13 escaños.
Aunque al cierre de esta nota cobra fuerza la noticia, aun no confirmada, de que Tsipras habría iniciado negociaciones con los nacionalistas de derecha de ANEL (Griegos Independientes), que obtuvo un 4,6 % y 13 escaños, para formar un gobierno de coalición.
ANEL nace de una escisión de Nueva Democracia, defendiendo un programa nacionalista de cese inmediato del pago de la deuda y, a nivel europeo, de fortalecimiento del papel de los estados miembros y recortar el de la Comisión Europea (CE).
Algunas fuentes en Grecia indican que el lunes habría una reunión entre Tsipras y Kamménos, líder de ANEL, que de confirmarse, mostraría un giro inesperado en la política de Tsipras.
Syriza entre las demandas de las masas y un programa conciliador con la “Troika”
El 28 de febrero se vence la última ayuda del programa europeo de rescate a Grecia. La Comisión Europea (CE) propondrá una nueva extensión, de hasta seis meses, del rescate griego para evitar problemas de liquidez, entre su vencimiento y la fecha en que se negocie un nuevo crédito con el futuro Gobierno heleno.
Algunos analistas opinan que, en caso de formar gobierno antes de esa fecha, Syriza debería aceptar dicha prórroga. Pero esto implicaría aceptar el grueso de las condiciones sobre las cuales se estableció la ayuda, que no son otras que profundizar los planes de austeridad.
Tsipras aseguró antes de las elecciones, que de ser gobierno, Syriza reconocerá las “obligaciones frente a las instituciones europeas y los tratados europeos. Estos tratados prevén unos objetivos fiscales que deben respetarse, pero no las medidas para conseguirlos".
Pero Tsipras recordó también que "la austeridad no forma parte de los tratados" y celebró que la Unión Europea esté dando ahora pasos para salir de ella.
En el mismo sentido, en el mitin de festejo tras conocerse los primeros resultados de las elecciones, el líder de Syriza agradeció la victoria conquistada en las urnas: "Hoy se ha escrito una nueva página en la historia de Grecia. Se queda atrás la catástrofe humana que ha causado la austeridad. Han sido cinco años de humillaciones, y ahora recuperamos el optimismo, la dignidad y la esperanza en el futuro".
"Es un gran paso hacia adelante, no solo en nuestro país, sino en toda Europa. Hoy estamos celebrándolo, pero mañana habrá que empezar a trabajar duro, porque los griegos, todos, cerramos hoy el círculo vicioso de la austeridad, cancelamos el memorándum. Es el voto que deja en el pasado la troika, porque los griegos nos han dado un mandato muy claro", afirmó frente centenares de seguidores en Atenas.
"El nuevo Gobierno", ha explicado el presidente de Syriza, "colaborará y negociará con sus socios europeos para encontrar soluciones viables. Pero lo que está claro es que se ha roto el círculo vicioso de la austeridad, y se recuperan los valores, de la justicia, la democracia y la solidaridad". "Nosotros pondremos nuestras propuestas de reformas sobre la mesa y una nueva política fiscal", afirmó el recién electo primer ministro griego.
"Tenemos un programa de inversiones, de reconstrucción del país... Pero nuestra prioridad son los que más han sufrido la crisis y restablecer los derechos, la justicia, profundizar en la democracia y acabar con la corrupción", sentenció.
Sin embargo, lo que no queda claro es como hará Tsipras para resolver las acuciantes demandas de la mayoría social griega que viene de un largo período de sufrimientos, cargando con las penurias de la crisis sobre sus espaldas.
Grecia vive una situación de verdadera catástrofe social. El desempleo supera el 27% y afecta a más del 50% de los jóvenes y las mujeres, mientras la mitad de la población se encuentra por debajo de la línea de pobreza. El nivel de vida de las familias griegas disminuyó en un 40%, el PIB ha caído un 25% desde 2008; los empleos públicos se han reducido casi un 40% desde 2009, y la deuda pública representa un 175% del PIB.
En esta situación, no es posible “restablecer los derechos, la justicia y la democracia” como dijo Tsipras en el festejo de su triunfo, sin afectar decididamente los intereses capitalistas responsables de dicha situación, empezando por los grandes magnates griegos ligados al capital financiero europeo e internacional y las reaccionarias instituciones que componen la "troika" acreedora.
Por ello existe una contradicción entre las aspiraciones de las masas y la moderación del programa y la orientación política de Syriza, que ha intentado en todo momento mostrarse "respetable" y “responsable” a los ojos de los gobiernos de la Unión Europea.
Grecia ha pasado por más de treinta huelgas generales, junto a infinidad de movilizaciones y luchas desde el año 2010, cuando se hundió su economía. Esa potencia social de los trabajadores y el pueblo griego es a lo que más temen las clases dominantes europeas, que ven en el triunfo de Syriza el peligro de que caigan otros gobiernos conservadores y socialdemócratas (virtualmente devenidos en social liberales) en Europa, que han llevado a cabo agendas idénticas contra los trabajadores.
En este mar de contradicciones, Tsipras aún debe formar gobierno. Una tarea que no será fácil y que a pesar de su política conciliadora, puede apostarse que tiene a gran parte de los "poderes facticos" de la Europa del capital conspirando en su contra, ya sea para terminar de domesticarlo o, incluso, para intentar burlarle el triunfo obtenido en las urnas.

Diego Lotito
Madrid | @diegolotito

domingo, 25 de enero de 2015

Colombia: Asesinan a Carlos Alberto Pedraza Salcedo, dirigente del Congreso de los Pueblos




Hace pocos días el Congreso de los Pueblos denunció las amenazas, señalamientos y persecuciones que padecen comunicadores populares, activistas sociales y sindicales, campesinos y campesinas. "Los grupos paramilitares llamados Águilas Negras han iniciado una ofensiva nacional contra procesos, líderes y organizaciones sociales que luchan por los derechos humanos, la democracia, la dignidad de las víctimas y la paz de Colombia", referían en un comunicado. El pasado miércoles 21 de enero fue hallado muerto Carlos Alberto Pedraza Salcedo, dirigente del Congreso de los Pueblos. Reproducimos comunicado

EL CONGRESO DE LOS PUEBLOS, denuncia ante las autoridades del Estado Colombiano y el gobierno Nacional, la opinión pública nacional y la comunidad internacional el asesinato de nuestro dirigente, compañero y amigo CARLOS ALBERTO PEDRAZA SALCEDO. Carlos Alberto era licenciado de Universidad Pedagógica Nacional, líder cívico-popular del magisterio, integrante del Proyecto Nunca Más, del Movimiento de Víctimas de crímenes de Estado, de la Coordinación Regional del Movimiento Político de Masas Social y Popular del Centro Oriente de Colombia y del Congreso de los Pueblos que hace parte de la Cumbre Nacional Agraria, Campesina, Étnica y Popular.

HECHOS:

1. El lunes 19 de enero de 2015 siendo las 3:00 pm, Carlos Alberto Pedraza Salcedo se trasladó de su casa ubicada en el barrio Molinos II de la localidad de Rafael Uribe Uribe en Bogotá, hacia la localidad de Teusaquillo donde tendría una reunión relacionada con la Comercializadora Agropecuaria El Zipa proyecto económico del mencionado Movimiento. El compañero Carlos se comunicó por última vez con un miembro de su familia, informándolo de las actividades que iba a realizar ese día y de su regreso a casa en horas de la noche. Desde ese momento nunca se tuvo conocimiento de su paradero.
2. El miércoles 21 de enero de 2015 en horas de la mañana al parecer integrantes de la Sijín de Gachancipá-Cundinamarca realizaron llamadas telefónicas a números de contacto de la Comercializadora para lograr ubicar familiares de Carlos. En la primera llamada mencionaron que encontraron una persona con las características de Carlos, quien tenía entre sus pertenencias varias tarjetas de presentación de la Comercializadora. En la segunda llamada manifiestan que Carlos sufrió un accidente en motocicleta y necesitaban ubicar a un familiar. En la tercera llamada afirmaron que: “fue encontrado muerto en los pinos con un golpe en la cabeza”.
3. El miércoles 21 de enero de 2015 hacia las 9 de la mañana es encontrado por miembros de Policía judicial, el cuerpo sin vida de Carlos Pedraza en un sector despoblado de la vereda San Bartolomé, denominado “las marraneras”. El cadáver presentaba signos de violencia en la cabeza que posiblemente produjeron su muerte.
4. Es de aclarar, que el compañero Carlos Pedraza no tenía ninguna relación personal, laboral, social o política en Gachancipá, municipio ubicado a 60 kilómetros aproximadamente de la capital y no llevaba dinero ni pertenencias de valor, tan solo portaba un celular de baja gama que no fue encontrado en el lugar de los hechos.

Ante los hechos, EXIGIMOS AL ESTADO COLOMBIANO:

Adelantar las investigaciones y acciones legales necesarias para determinar los responsables intelectuales y materiales de los hechos.

Garantías para el ejercicio del trabajo social y político que realizamos las organizaciones sociales, políticas y populares del país.

SOLICITAMOS:

A los organismos de derechos humanos y organizaciones populares mantenernos atentos y alerta frente a estos hechos de victimización y persecución sistemática hacia nuestros dirigentes y procesos organizativos.

LLAMAMOS:

A la opinión pública nacional e internacional, a los Organismos de protección y defensa de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario, a todas las organizaciones y personas a pronunciarse solidariamente ante estos hechos y se exija al Estado colombiano dar respuesta efectiva a este crímen.

COMISIÓN DE DERECHOS HUMANOS

CONGRESO DE LOS PUEBLOS

Contactos:

ddhh@congresodelospueblos.org

www.congresodelospueblos.org

Grecia: las elecciones que pueden sacudir el escenario europeo




Este domingo Grecia vivirá unas elecciones decisivas. Las últimas encuestas confirman la ventaja de Syriza sobre el gobernante partido conservador, Nueva Democracia. La posibilidad de un gobierno “anti austeridad” preocupa a la Unión Europea y el FMI. Syriza asegura que no se va del euro y que respetará “los compromisos”.

El 25 de enero casi 10 millones de personas están habilitadas para votar en las elecciones generales anticipadas de Grecia, el país que desde hace 6 años está en el epicentro de la crisis en Europa.
En total, participarán dieciocho partidos y cuatro alianzas electorales, aunque solo seis o siete tienen posibilidades reales de superar el piso del 3% para llegar al Parlamento. En La Izquierda Diario te explicamos quién es quién en unas elecciones que serán decisivas para el futuro del país y de Europa.
Las elecciones están muy polarizadas, y en caso de que Syriza no consiga la mayoría absoluta, deberá pedir el apoyo de diputados de otros partidos. Por eso, quien resulte electo como tercer partido podría jugar un papel clave para definir el futuro gobierno.
Este jueves el líder de Syriza, Alexis Tsipras, cerró su campaña electoral con un masivo mitin en Atenas. En el acto lo acompañaron el líder de Podemos, Pablo Iglesias, y otros dirigentes de la izquierda europea, bajo el lema de “Se viene el cambio en Grecia, se viene el cambio en Europa.”
Desde que el gobierno de Antonis Samarás, líder del neoliberal Nueva Democracia, se vio obligado a convocar a elecciones anticipadas a fines de diciembre, comenzó la cuenta regresiva en una campaña electoral que saltó las fronteras griegas e involucró actores políticos de toda Europa. Desde Berlín, Bruselas, Madrid y París, los representantes del establishment europeo trataron de influir en las tendencias electorales, mediante una “campaña del miedo”, agitando el fantasma del caos y el quiebre bancario si gana Syriza.
La jefa del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, advirtió a Grecia que habría consecuencias si no mantiene el camino de las “reformas estructurales”, un eufemismo para referirse a continuar con miles de despidos, privatizaciones y recortes presupuestarios.
El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, viajó a Atenas para apoyar personalmente al primer ministro de Grecia, el conservador Samarás, temeroso de que un triunfo de Syriza pueda producir un “efecto contagio” que fortalezca aún más a Podemos en un año netamente electoral.
La incertidumbre política es muy grande, a pesar de que los líderes de Syriza vienen moderando su discurso y su programa desde las elecciones del 2012, cuando se transformaron en la primera fuerza de la oposición al gobierno.
En las últimas semanas creció el debate sobre si Grecia se iría o no del Euro y cuáles serían las consecuencias para Europa.
Tsipras ha desmentido las versiones de una salida del euro y reafirmó su vocación “europeísta”. Hace unos días publicó un artículo en el periódico británico Financial Times, asegurando que su gobierno respetará los “compromisos” de Grecia con los acreedores y buscará “equilibrar el presupuesto”, al mismo tiempo que terminará con la austeridad. Un programa con grandes dosis de pragmatismo.
El programa de Syriza se puede resumir como neokeynesiano en lo económico y socialdemócrata en lo político, con el objetivo de llegar a un “acuerdo”, a un nuevo “pacto” con los países europeos y la Troika (UE, BCE, FMI).
Como aseguró Perry Anderson en una conferencia dictada en Madrid hace pocas semanas, paradójicamente “Podemos y Syriza tienen un programa menos radical” que el Frente Nacional y otras variantes de extrema derecha.
Grecia ha pasado por más de treinta huelgas generales, junto a infinidad de movilizaciones y luchas desde el año 2010, cuando se hundió su economía.
El desempleo supera el 27% y afecta a más del 50% de los jóvenes y las mujeres, mientras la mitad de la población se encuentra por debajo de la línea de pobreza. El nivel de vida de las familias griegas disminuyó en un 40%, y la deuda pública representa un 175% del PBI.
En esta situación de catástrofe social, no es posible acabar con los recortes y salir de la crisis sin tocar los intereses de los grandes magnates griegos ligados al capital financiero europeo e internacional, es decir, sin una perspectiva de los trabajadores y anticapitalista.
En esta sección de La Izquierda Diario reunimos decenas de artículos que hemos publicado en los últimos meses siguiendo de cerca la situación en Grecia, un verdadero laboratorio de fenómenos políticos y de la lucha de clases.

Josefina L. Martínez
Madrid | @josefinamar14
Diego Lotito
Madrid | @diegolotito