miércoles, 14 de enero de 2015

Un fuerte balón de oxígeno para Hollande




La acción presidencial frente a los atentados de Charlie Hebdo y la toma de rehenes en un supermercado judío, cuyo corolario fue la gran marcha republicana a la que asistieron todos los dirigentes europeos y otros dignatarios, ha dado un fuerte impulso a Hollande como jamás desde que asumió la presidencia francesa.

La acción prácticamente sin fallas de François Hollande, según la percepción de todos los analistas y la clase política, en la crisis más dramática que tuvo que afrontar desde el inicio de su quinquenato, refuerza la figura presidencial en el punto más débil de su manejo hasta esta crisis: su presidencialismo y autoridad.
A su vez, Hollande con la marcha de ayer está en tren de reconstruir los lazos con “el peuple de gauche” (“el pueblo de izquierda”), esencialmente sectores pequeñoburgueses y profesionales progres, trabajadores públicos y una parte de los asalariados, en especial docentes y trabajadores de servicios como los de la industria cultural, que comparten toda una serie de símbolos herederos de una mezcla de valores de la vieja izquierda reformista y del republicanismo francés, como la laicidad y la libertad de expresión.
Por último, la presencia de 40 jefes de Estado después de años donde las posiciones internacionales de la Francia declinan, hace que muchos sientan que Francia está de nuevo en el centro del mundo.
Todas estas cuestiones fueron bien explotadas por Hollande. Sobre el primer plano, su reactividad desde la primera hora del atentado desplazando a la redacción del semanario, su seguimiento cotidiano de la persecución a los terroristas y sus dos discursos presidenciales, seguidos por mas de 20 millones de franceses.
Todo esto sin la menor discordancia en el seno del gabinete que se disciplinó como un solo hombre detrás de su reencontrado Jefe. Frente a una gran crisis borró la imágenes de dudas en su accionar que lo caracterizaba y de innumerables discordancias en el seno del gobierno.
En el segundo plano, su consideración personal por todos los muertos expresadas en las condolencias mostradas en la marcha a los familiares de los muertos, y en especial el abrazo fuerte con uno de los sobrevivientes de la redacción de Charlie Hebdo, mostrado en directo y una y otra vez por todos los medios, cambió su imagen de frialdad que lo caracterizaba justo a entonces.
En especial, luego del daño mortal que había significado en este plano central de su química, las afirmaciones de su ex compañera y primera dama, Valerie Trierweiler y su versión del desprecio del presidente por los pobres; a quienes llamaba “los sin dientes” (por lo caro que es tener una buena higiene dental en Francia cuestión que una parte importante de la población no tienen acceso).
Y, tercero, la presencia decidida en pocas horas y días de todos los principales dirigentes europeos y otros dignatarios que viniendo a marchar junto a él y el pueblo francés. Además de la atención de todos los medios internacionales, cuestión que Hollande resaltó con su frase rápidamente hecha a conocer por todos los medios: “Hoy París es la capital del mundo”.
Este refortalecimiento de la figura presidencial cambia drásticamente el panorama político de Francia. Es que precisamente, junto a la crisis del bipartidismo francés - el partido socialista (PS) y la derecha conservadora (UMP) que se vienen alternado en décadas- que se expresó fuertemente en las últimas elecciones europeas con la transformación de la extrema derecha del Frente Nacional (FN) en el primer partido en votos; la extrema debilidad presidencial- expresada en nivel de popularidad inéditos por lo bajo para un presidente de la V República- era el eslabón más débil de la sustentabilidad no solo de su mandato, sino del régimen frente a una potencial crisis que pudiera ser aprovechada progresivamente por el movimiento de masas.
Frente a esta perspectiva peligrosa para la burguesía francesa, el resultado de la crisis actual no solo aleja esta variante, sino que le permite al presidente un impulso hacia adelante.
El carácter ampliamente reaccionario de los atentados, que ponían en cuestión la libertad de expresión uno y el antisemitismo el otro, más la buena gestión de la crisis e instrumentalización del temor y los distintos sentimientos que generaron, jugó ampliamente a su favor.
A nivel político, toda una serie de incógnitas se despejan y debilitan.
La posibilidad que se veía casi cierta de una primaria de la izquierda y de que Hollande no se presentara en 2017 a las próximas presidenciales como candidato del PS queda descartada.
La posibilidad de que su primer ministro, el ambicioso y ultra conservador Manuel Valls, se desmarque casi también en el próximo periodo. Más importante en lo inmediato, la oposición dentro de la mayoría gubernamental a sus planes proveniente del mismo PS (los llamados “frondeurs”) se debilita enormemente.
Esto deja el campo libre en lo inmediato a un avance bastante más fácil que el imaginado para el Plan Macron, nombre del ministro de Economía; un plan que busca liberalizar la economía y fundamentalmente liquidar una serie de derechos de la organizaciones sindicales, a la que facilita los procedimientos de despidos. El rol de comparsa de la unidad nacional reaccionaria de todas las organizaciones sindicales los deja mal parados para lograr incluso ciertas mejoras menores, que es lo máximo que esperaban estos traidores en alianza con los frondeurs del PS.

Un fortalecimiento del Régimen y del Estado

Pero el fortalecimiento de Hollande se extiende también al conjunto del régimen de la V República. Si hasta ahora el centro burgués del PS y la UMP se debilitaban en relación a la extrema derecha “republicanizada”, la marcha histórica de ayer fue un freno a su ascenso.
Aunque no podamos descartar que el FN pueda capitalizar a nivel electoral en las elecciones departamentales de marzo, el avance en respetabilidad como alternativa de gobierno que ese partido busca deliberadamente en los últimos años con su desdiabolización - y logrando en cierta medida con la entrada al parlamento, a la dirección de varias municipalidades y por primera vez al Senado-, se interrumpe ayer al no haber sido parte de la Gran marcha de Unidad nacional en la capital francesa.
Una muestra ya se ve en el mismo tratamiento mediático hasta ahora extremadamente favorable al FN: el lunes a la mañana en Europa 1, un conocido periodista le preguntó a la candidata a presidente de este partido: “Marine Le Pen, usted no tiene vergüenza”. Y sobre todo por el carácter mismo de la marcha que fortalece los valores republicanos burgueses, y no las tendencias a la fascisticazion.
Frente a una visión simplista de cierta extrema izquierda, hay que ver que aunque aumentaron las tendencias racistas e islamófobas después del atentado, con más de cincuenta actos hostiles a musulmanes —según denunció el Consejo Francés del culto musulmán—, lo central es el refortalecimiento del régimen republicano burgués.
Esto no significa una buena noticia para los trabajadores. En la historia de Francia las principales crisis y levantamientos de la lucha de clases desde la oleada de huelgas de 1936 hasta más recientemente la huelga más masiva de Occidente, el famoso Mayo del 68, fueron pacificados por mecanismos republicanos, en especial el llamado a las urnas. Sin lugar dudas, gracias a la colaboración de las organizaciones contrarrevolucionarias del movimiento obrero como el PCF francés en los dos casos.
Por otro lado, y junto a esto, de forma más estratégica, el otro gran fortalecido ayer: fueron los CRS y todos los cuerpos policiales y de gendarmería. Estos pilares centrales del Estado burgués fueron los héroes de los últimos días como lo habían sido los bomberos de New York frente al atentado a las Torres Gemelas. Como verán estamos hablando en un prestigio popular de un cuerpo de represión de la lucha de clases, no solo la lucha obrera o de la juventud, sino del control y hostigamiento de todos los inmigrantes, en especial los sans papiers.
Lo más novedoso, que el “peuple de gauche” que compartía de forma cada vez más simbólica los valores del ‘68 (como muestra la crisis del antirracismo frente al problema musulmán) aplaudían ayer en las calles a los CRS, los robocops represivos odiados en todas las marchas y que en el Mayo era considerados como nazis (CRS=SS fue uno de sus grandes slogans de este movimiento).
Por ende, estamos en presencia de un refortalecimiento de la V República pero como no podía ser de otra manera mucho más a la derecha, robándole gran parte del programa a la derecha y la extrema derecha al menos en terreno de la seguridad, aunque resistiendo por ahora a las medidas más extremas de esto.
Valls se opone a una patric Act como piden varios sectores de la UMP, o incluso la derecha rechaza la pena de muerte planteada por Le Pen. Expresión de esta bonapartización republicana son ya la multiplicación de la presencia no solo policial sino del Ejército en las calles: desde hoy un contingente del mismo tamaño de los que se envían a una invasión externa como en Mali custodia las calles de Francia! Además de toda la serie de derechos democráticos que están puestos en cuestión con la andanada de medidas liberticidas que se anuncia.

Un giro reaccionario importante pero aun no consolidado

No sabemos cuánto de este fortalecimiento se traducirá en avances cualitativos en la relación de fuerzas entre las clases y que ímpetu y durabilidad tendrá. Ya hemos visto como el neobonapartismo bushista se hundió en Irak a principios de 2004 por actuar más allá de sus fuerzas reales al querer recolonizar un país.
Francia, con infinitamente menos recursos que EEUU, a su vez está sobre-extendida en sus operaciones internacionales. E incluso, a diferencia de EEUU en el plano interno, tiene una riquísima tradición de luchas obreras, democráticas y contra todo tipo de opresión incluso en el pasado reciente que es difícil borrar de la escena en un solo movimiento. Este inmenso reservorio es el que hay que movilizar para impedir este giro reaccionario de la V República!!!
El mismo y las dificultades estructurales que tiene por delante van en contra de una consolidación duradera del republicanismo, es por eso que hemos caracterizado este movimiento como senil.
Los problemas estructurales de la crisis económica y el grueso problema de la inmigración, como expresión más general del carácter de la mundialización capitalista y la existencia de Estados nacionales, está generando enormes contracciones y problemas de cohesión social al interior de los Estados no solo en Francia sino en toda Europa.
También está generando, el azuzamiento de la tendencias nacionalistas o soberanistas entre los mismos. Tendencias a delegar menos cuestiones en Bruselas, a la vez que cerrar las conquistas más evidentes del proyecto europeísta como el Espacio Schengen, que permite la libro circulación de personas al interior del mismo.
Es por todo esto, que lo más probable que esta renovación restauradora del hollandismo y del régimen francés sea de menor aliento que el triunfo abrumador de Chirac luego del cataclismo del ascenso de Jean Marie Le Pen a la segunda vuelta en las presidenciales de 2002.
O, después del impasse del chiraquismo después del retroceso parcial de la gran lucha del CPE (un contrato de empleo basura que rebelo al movimiento estudiantil, seguido luego por grandes manifestaciones de masas del movimiento obrero) y su aprovechamiento para dar una salida bonapartista por Sarkozy, increíblemente ministro del interior y de economía de ese mismo gobierno.
Las tendencias de fondo son a la polarización, por más que también la Unión Europea y sus dirigentes se hayan dado un baño de masas en la calles de Paris y que un Hollande fortalecido junto a la canciller alemana Angela Merkel, intenten tal vez con ciertas medidas reflotar el europeísmo.
Sentimiento que nunca tuvo mucha raigambre popular en la mayoría de los países imperialistas por el carácter reaccionario y limitado del proyecto europeísta, implícito en su propio carácter al ser dirigido por la burguesía de los principales potencias imperialista de Europa. Y mucho más en periodos de crisis! Rápidamente los “nuevos aires” europeístas parisinos serán probados frente a las dificultades interminables de la crisis griega.

¡Luchar contra el giro reaccionario y liberticida!

Los trabajadores y los jóvenes sabemos que en lo inmediato nuestras luchas van a ser más duras frente a un Régimen y Estado fortalecidos, tras un clima de unidad nacional que se puede extender un cierto tiempo.
Impedir que este giro reaccionario del Régimen avance y se descompongan los lazos de solidaridad entre los trabajadores por el racismo de estado o por la extendida islamofobia o el antisemitismo de algunos imbéciles, es la tarea más inmediata para las organizaciones del movimiento obrero, en especial a la fuerzas de la extrema izquierda. Es esencial oponer a la unidad nacional la unidad de todos los trabajadores y explotados.
Esto pasa en primer lugar luchar contra todo tipo de racismo, la regularización de todos los sin papeles y la libertad de circulación en la UE, ligados a la lucha contra toda la ofensiva antiobrera y la política de austeridad, a la vez que al fin de todas las intervenciones imperialistas en el extranjero como la que se prepara contra Libia y el retiro de todas las tropas francesas en donde ya están.
Frente al aumento del racismo y el integrismo, sea católico como los dirigentes de la Manif pour Tous, islámico como los que hicieron los atentados y la toma de rehenes estos días o judío como las provocadoras fuerzas sionistas francesas, nuestro grito de guerra debe ser: ¡nativa o extranjera, atea o creyente: una sola clase obrera!

Juan Chingo
París | @JuanChingoFT

Brasil: La única verdad es la impunidad




La Comisión de la Verdad impulsada por el gobierno brasileño para investigar las violaciones a los Derechos Humanos durante la dictadura militar (1964-1985) culminó su trabajo luego de dos años. El informe concluye que las torturas, desapariciones y asesinatos no tuvieron un carácter aislado sino que fueron parte de un plan sistemático organizado por las Fuerzas Armadas. Responsabiliza a 377 personas, incluyendo a los presidentes del período, por 434 muertes, desapariciones, y torturas. Subraya, asimismo, la coordinación de operaciones represivas con otras dictaduras del Cono Sur. Uno de los aspectos más llamativos del informe, que culmina con una serie de recomendaciones, es el carácter sistemático que asumió la violencia sexual. Recientes revelaciones indican lo mismo en el caso de la dictadura pinochetista. La difusión del informe ha quedado rápidamente opacada por el avance del “Petrolao”, que sigue arrastrando funcionarios.

Pasado y presente

Según Página 12 (11/12), vocero de Rousseff en Argentina, “el informe final de la Comisión Nacional de la Verdad poca información agrega a lo ya sabido”. Informes previos ya habían puesto de manifiesto los métodos del terrorismo estatal y sus responsables. Pese a que tenía la potestad para hacerlo, la Comisión rechazó ir a fondo para hacerse con valiosa información cuya localización conocía con exactitud. “Prevaleció la orientación de no confrontar de manera directa con los militares” (ídem). Los archivos de la dictadura, como en el resto de los países latinoamericanos, no han sido abiertos. Por otra parte, “casi todos (los denunciados) están muertos, inclusive los cinco generales dictadores” (ídem). Y los que no están muertos “tienen una media de edad de 82 años” (El País, 10/12).
En este cuadro, la recomendación más relevante del informe no parece ser la revisión de la ley de autoamnistía de 1979 (que no fue anulada por ningún gobierno democrático y que garantizó la impunidad de los represores), sino el reclamo de una desmilitarización de las policías de los estados brasileños. Ocurre que según el informe “la práctica de detenciones ilegales y arbitrarias, tortura, ejecuciones, desapariciones forzadas y ocultamiento de cadáveres no es extraña a la realidad brasileña contemporánea”. Este alegato demoledor sobre la represión del presente explica la airada reacción preventiva del Colegio Militar y otros sectores de la derecha. Dos décadas después del golpe apoyado por Estados Unidos, el aparato represivo sigue intacto.
Rousseff, prisionera entre 1965 a 1968 y víctima de la tortura del régimen militar, intentó apaciguar los ánimos, al asignarle al documento un valor puramente testimonial. Ya anunció que no piensa revisar la ley de autoamnistía. Por el contrario, ha dicho que el informe debe servir a la “reconciliación” y superación de las “cicatrices” y “heridas”.

Clases

Algunos de los informes recabados por la Comisión aseguran que los trabajadores y el movimiento sindical constituyeron el objetivo principal del golpe de 1964. La burguesía brasileña, principal instigadora del golpe militar, no ha sido ni siquiera rozada por las investigaciones.

Gustavo Montenegro

domingo, 11 de enero de 2015

Rally Dakar: un show de atropello al patrimonio arqueológico y a los pueblos originarios




La semana pasada, comunidades originarias de Salinas Grandes y Laguna de Guayatayoc protestaron contra el paso del Dakar por sus territorios en Jujuy. No es la primera vez que se alzan voces de denuncia sobre los daños que la competencia produce en territorios ancestrales y en el medioambiente de las zonas que recorre.

Ya en la edición del 2013, miembros de los pueblos Kolla y Omaguaca, que protestaban por no haber sido consultados sobre el paso del Dakar por sus territorios, sufrieron la represión por parte del gobierno provincial de Jujuy. La policía golpeó salvajemente a los originarios cuando celebraban una asamblea comunitaria sobre la ruta de la competición.
Para la edición 2015, volvieron a manifestarse por no ser consultados –nuevamente- sobre la ruta del rally que atraviesa sus territorios. Según el artículo 75 inciso 17 de la Constitución Nacional, el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, se debe cumplir con un “derecho a la consulta previa” del que gozarían los pueblos originarios. Pero ante los suculentos negocios que significan eventos deportivos como el Rally Dakar, todas las leyes son pisoteadas y demuestran ser sólo demagogia sobre papel mojado.
En 2013, el Colegio de Arqueólogos de Chile denunció que “la actividad del Dakar es altamente dañina para el patrimonio cultural.”
En Perú, arqueólogos y antropólogos denunciaron los daños potenciales sobre el desierto de Ocucaje, uno de los yacimientos de fósiles más importantes del mundo -en el cual aparecieron indicios de la existencia de tiburones gigantes y cachalotes fósiles de hasta 20 metros de largo-, un espacio de incalculable valor científico. En la edición 2015, la ruta del Dakar no atraviesa territorio peruano.
En Jujuy, miembros de pueblos originarios recuerdan que previo a la pasada edición, distintas comunidades establecieron acuerdos que nunca fueron cumplidos por el gobierno provincial. Aseguran que tras el paso de las máquinas "quedaron caminos en mal estado, animales muertos y desorientados, salinas con barro"; además de un saldo de al menos diez miembros de las comunidades imputados por manifestarse contra la competición.
Este enero 2015 exhibe un nuevo Rally Dakar, un show de atropello –a toda velocidad- a los derechos de los originarios y el patrimonio cultural de la humanidad, por parte de sponsors y empresas ligadas al evento, con la anuencia de gobiernos nacionales y provinciales. Largó el sábado desde la Casa Rosada.

La Izquierda Diario

St. Pauli, el club alemán antifascista y de izquierda




Invitamos a nuestros lectores a conocer al club FC Sankt Pauli, de la ciudad portuaria Hamburgo, famoso por su militancia social, por la identidad antifascista y de izquierda de su afición y por sus reconocidos simpatizantes en el mundo del rock. El club por el que alienta fervorosamente la sección deportiva de La Izquierda Diario.

El Pintoresco Millentor repleto, bengalas rojas se entremezclan con el marrón y blanco de la tribuna; trabajadores del puerto junto a indigentes, okupas, todos saltando; grupos de estudiantes universitarios abrazados a negros, gays y lesbianas todos cantando. Un grupo de extranjeros charlan con antifacistas… Todos unidos en un grito de gol. Todos juntos, en un mismo recinto y participando de una fiesta inigualable. Es la tribuna del Sankt Pauli, sin dudas un club muy particular.

Así nació St. Pauli

Diez años después de comenzado el 1900, un 15 de mayo nacía oficialmente el FC Sankt Pauli en Hamburgo, fundado por trabajadores portuarios, estibadores y marineros mercantes.
¿Qué color de camiseta usaremos? Quizás se haya dado esta discusión luego de un picadito, la mayoría de los jugadores eran trabajadores del puerto: estibadores, mozos de almacén, etc. La mayoría de ellos usaban ropa de trabajo de color marrón y cuando iban a entrenar no se cambiaban de ropa. De ahí que el marrón se quedara como el color del equipo
La piratería y el pillaje siempre han tenido presencia importante en el Mar del Norte, que fue el gran bastión de los pueblos nórdicos. Este es el motivo por el que se conoce al FC Sankt Pauli como los “Piratas del Elba”.
Los piratas realizarán en 1947 su primera gran campaña terminando segundos en la Oberliga Nord. En 1963 se funda la Bundesliga obteniendo recién su primer participación en ella en 1977, descendiendo en 1978. La vida del St. Pauli ha sido una sucesión de ascensos y descensos en los que jugaron una docena de temporadas en la Bundesliga. Volvieron a la Bundesliga en 1988 para permanecer tres años: su mayor logro futbolístico es haberle ganado en 2002 al Bayern Munich que venía de ser Campeón Intercontinental.

Una rica historia cultural

Comenzados los años 80, el St. Pauli cambió la ubicación de sus terrenos y se mudó al muelle de St. Pauli. El centro de la vida nocturna de la ciudad y su “bohemia” están allí. Este barrio ha sido siempre un lugar de referencia para la cultura. Toda la zona está repleta de teatros donde se interpretan obras y musicales de gran prestigio.
Cuando se pasea por sus calles, se puede apreciar que el arte callejero está muy vivo: músicos callejeros, mimos, malabaristas. En cada contenedor, esquina o edificio se puede encontrar un mural, graffiti o una fachada redecorada. El arte del spray es uno de los sellos de Sankt Pauli, lo que lo ha convertido en un referente en Alemania.
En las calles de St. Pauli se respira rock y punk: hay multitud de bares donde se puede tomar una jarra de cerveza al ritmo de grupos como Talco, Banda Bassotti, The Clash, Rammstein, The Adicts o The Misfits. En sus callejuelas hay multitud de librerías y tiendas relacionadas con la música, además de ser un lugar que marcó la carrera profesional de The Beatles. La banda de Liverpool se dio a conocer en Europa en el Star Club, un local de la calle Reeperbahn en el barrio St Pauli. Tanto la directiva como la hinchada se declaran oficialmente antifascistas, antirracistas y antisexistas en sus estatutos.

Contra la homofobia y el sexismo

Otro hecho significativo ocurrió en 2002, cuando la publicidad de la revista “Maxim” fue retirada del estadio en respuesta a las protestas de los hinchas, debido a las imágenes sexistas de mujeres en los anuncios. Un hecho que enorgullece al club es que cuenta con la mayor asistencia de mujeres a un estadio del fútbol alemán. Es una entidad que representa un liberalismo sexual muy innato en el mundo del fútbol, el cual se suele caracterizar por su homofobia. Su anterior presidente, Corny Littmann, se declaró abiertamente gay y en el los partidos del St. Pauli no es difícil ver banderas del movimiento LGTB. Durante algunas temporadas, el equipo tuvo como patrocinador principal una empresa dedicada a la venta de productos eróticos, conllevando un gran revuelo en la Alemania más conservadora y tradicional.

Hinchada con compromiso social

Los hinchas piratas se caracterizan por tener un alto compromiso social. Realizan diferentes actividades y jornadas para recoger ropa, juguetes y alimentos para los más necesitados. Además, muchos aficionados y gente del entorno del FC Sankt Pauli ofrecen cursos y actividades en las diversas casas okupas del barrio. Se trata de una afición muy rebelde y reivindicativa que participa en manifestaciones y actos muy variados.
Casi de manera espontánea surgieron los ideales comunistas y socialistas por los que se inclina el club y la atmósfera de sus partidos. Los hinchas adoptaron el cráneo con huesos cruzados como su propio emblema no oficial. El cambio de ubicación benefició al equipo, ya que los trabajadores portuarios, los desocupados y okupas -que de vez en cuando obtenían entradas sin cargo- comenzaron a apoyar al equipo del barrio: su afición creció de 1.600 a principios de 1981 a un promedio de 20.000 en la década del 90 y hoy a cerca de 30.000.
Alemania se veía convulsionada por el circo que la FIFA montaba alrededor de la Copa del Mundo 2006 que se desarrollo en ese país. Los tablones del estadio del St Pauli, también estaban repletos puesto que el club fue anfitrión de la FIFI Wild Cup un torneo compuesto por selecciones nacionales "no reconocidas por la FIFA" como Groenlandia, el Tíbet y Zanzíbar. El club participó con el nombre de República de St. Pauli.
El gran rival deportivo del Sankt Pauli es el HSV Hamburgo, el club grande y rico de la ciudad transformando el clásico en un gran desafío. El otro gran rival del equipo es el Hansa Rostock, entidad cuya sede se encuentra a 150 km de Hamburgo y donde se concentra gran parte del electorado de extrema derecha de Alemania; sus ‘’ultras’’ se reivindican abiertamente nazis, conllevando un importante conflicto ideológico en dichos encuentros que han desencadenado graves altercados entre los aficionados.

El club humilde y rockero de Hamburgo

¿Que hace de distinto al Fc Sankt Pauli? Sus hinchas se enorgullecen por ser el único estadio sin tablero electrónico en la Bundesliga y tener el número mas grande de admiradoras en toda Alemania. Son tan humildes como para sentir orgullo de estas pequeñeces pero a la vez tan fuertes como para enfrentarse abiertamente al nazismo: dentro del club esta prohibido todo acto nacionalista, fascista y/o nazi.
El FC Sankt Pauli está muy ligado a la música, especialmente al rock y al punk. El conmovedor Hell Bells de AC/DC acompaña al once de los piratas cuando salta al campo, una forma de aventurar al rival que va a conocer el infierno durante los siguientes 90 minutos. Otro aspecto de lo más curioso es que la megafonía del estadio celebra los goles con “Song 2″ de Blur. El grupo alemán Le Fly compuso “We Love St. Pauli”. Esta canción, cuyo videoclip no deja indiferente a nadie, se ha convertido en himno oficial del equipo. La banda Turbonegro compuso una versión de su canción “I got erection” adaptada al idioma alemán y al club. La banda de punk rock estadounidense Bad Religion disputó un partido benéfico con su filial en el año 2000. Otro referente del ska-punk italiano como Talco, incluyó “Sankt Pauli” en su disco “Mazel Tov” de 2008. El grupo de dub, reggae y jungle Asian Dub Foundation ha mostrado en repetidas veces su admiración hacia el St. Pauli. Muchas son las formaciones musicales que han colaborado con el equipo o le han mostrado sus simpatías: Panteon Rococó, Los Fastidios, Banda Bassoti, Ska-P, entre otras. En Alemania, los punks de Die Toten Hosen son activos simpatizantes del Fortuna Düsseldorf, equipo al que le adosaron una calavera pirata en su casaca, un guiño al St. Pauli. El club no es sólo un referente en el mundo del deporte, sino que también lo es en el ámbito político, cultural y en el musical.

Siempre picando por izquierda

Al St Pauli lo une una gran amistad por ‘’izquierda’’con el Celtic de Glasgow y el Rayo Vallecano madrileño.
Hace 3 décadas un equipo del St. Pauli viajó a Nicaragua a jugar un amistoso con su selección en apoyo a la revolución sandinista. En el verano de 2005 aceptó realizar un partido de pretemporada en Cuba contra la selección de dicho país como expresión de apoyo a la Revolución Cubana.
Welthungerlife, una institución no gubernamental alemana que da apoyo alimenticio a gente con escasos recursos, se asoció al St. Pauli y, en 2005, crearon el proyecto “Viva con agua”, que envió agua embotellada a países como Etiopía o Ruanda entre otros.
Amplitud, integración, regocijo, humildad, orgullo, pequeños triunfos, algún que otro mal trago y mucho, mucho amor… Es todo lo que puede ofrecerte este humilde club.
Actualmente milita en la 2 ª Bundesliga, se ubica en la posición 17 y lucha por no descender a 3ª. El último partido del 2014 venció 3 a 1 al Aalen; su próximo encuentro será ante el Sandhausen el próximo 7 de febrero.

sábado, 10 de enero de 2015

Huérfanos y sin Vaticanos




Entrevista a Néstor Kohan

M.P. y S.A.M.: ¿Qué papel juegan hoy en día los medios alternativos de comunicación frente a la dominación planetaria del capital?
N.K.: Un papel fundamental. Vivimos una dictadura mediática sin precedentes en la historia. Los medios masivos se han monopolizado a un límite que hubiera sido inimaginable tan sólo hace medio siglo. Las compañías de TV por cable, por ejemplo, varían el número de canales que ofrecen. La que yo tengo acceso en Argentina tiene más de 70 canales, pero en sólo dos o tres se puede ver algo diferente…. y encima con limitaciones institucionales, porque estas escasas excepciones dependen de a su vez de estados y de su diplomacia externa. En otras compañías hay más de 300 canales, sin embargo los alternativos son no más que tres o cuatro. La relación asimétrica es abrumadora y aplastante. Las páginas webs alternativas existen, pero con sinceridad debemos asumir su marginalidad extrema. Padecemos un totalitarismo de la información y la comunicación abrumador, disfrazado de “pluralismo” y “democracia”. La “sociedad abierta” que pregonaba Karl Popper y muchos otros cómplices de su banda delictiva del pensamiento oficial occidental durante la guerra fría es un mito y de la peor calaña.
M.P. y S.A.M.: ¿Qué opinas del discurso del Presidente Obama frente a las nuevas medidas en torno a Cuba? ¿Se abre una esperanza?
N.K.: Nicolás Maquiavelo, un muchacho de mi barrio, solía recordar que los poderosos se manejan con la zorra y el león, con la astucia y la violencia, con el consenso y la represión. Jamás abandonan ninguno de los dos medios de dominación. Todos los imperialismos y sistemas totalitarios reprimieron y al mismo tiempo intentaron crear consenso. Obama sonríe y sonríe, impasible, vendiendo pasta dentífrica. Se disfraza de “policía bueno” hacia Cuba, al mismo tiempo amenaza con castigar duramente a Venezuela bolivariana y a cualquier otro disidente (externo o interno) que lo desafíe. Promete erradicar definitivamente la tortura pero termina reconociendo que la tortura sigue. Ahora la llaman “interrogatorio fuerte”. Obtiene el premio Nobel de la paz, mientras tanto invade países, derroca gobiernos populares, asesina líderes opositores, soborna, compra, interviene descaradamente en otras sociedades sin respetar su soberanía, espía y vigila cada gesto cotidiano de su propio pueblo norteamericano como lo hace con todos los demás pueblos del mundo. Algunos de sus propios agentes (ya asqueados) y algunos pocos de sus propios intelectuales que no han perdido la dignidad lo denuncian públicamente. Desde Snowden hasta Assange y Chomsky.
Cada quien, entonces, es libre de ofrecer la otra mejilla. Pero nosotros también tenemos el derecho y la posibilidad de no creerle.
La nueva política anunciada hacia la Revolución Cubana expresa un reconocimiento de hecho de que los matones de la cuadra, los gorilas del barrio, los gánsters y mafiosos del “mundo libre”, no han podido arrodillar al pueblo cubano, insumiso y rebelde. No hay que perderlo de vista ni por un segundo. Todo nuestro abrazo a ese heroico pueblo que resistió a la potencia más poderosa, cínica, desfachatada e impiadosa del planeta. Todo nuestro cariño y nuestro reconocimiento. Todo nuestro respeto.
Pero sospechamos que el Pentágono, los círculos del complejo militar-industrial, los grandes fabricantes y traficantes de armas de la elite estadounidense, el Departamento de Estado y los pulpos de la oligarquía financiera estadounidense se proponen arrodillar y engullirse a Cuba por otros medios. No creen en la paz, el diálogo ni el pluralismo. Tan sólo han cambiado un alfil por un caballo, pero no han abandonado la intención de dar jaque mate. La estrategia sigue siendo contrarrevolucionaria y está destinada a controlar –en una situación de crisis capitalista mundial y escasez de recursos naturales— todo el “patio trasero” a escala continental minando las defensas enemigas. Golpeando donde más duele y atacando el lado más flaco de la revolución, su economía. Quien quiera creerle al lobo, tiene derecho. Quien pretenda “hacer teoría”, legitimando una situación de hecho con grandes malabarismos verbales y citas doctrinales sacadas de la manga, que lo haga. ¿Por qué no?
Quienes amamos la vida y no queremos que el lobo nos engulla, también tenemos derecho a usar la cabeza y a tener un poquito de memoria. Adolfo Hitler se dio el lujo de hacer pactos de entendimiento con la Unión Soviética. ¿Fue para garantizar la paz y respetar la diversidad de sistemas sociales? No, a continuación hubo 20 millones de muertos del pueblo soviético. El pueblo cubano y su gobierno revolucionario estuvieron medio siglo preparados y entrenados para enfrentar, con el fusil en la mano y el ojo en la mira, cuadra a cuadra, casa a casa, una posible y previsible invasión militar de los gringos. No sólo los militares. Cada cocinera, cada maestra, cada médico, cada albañil, cada chofer, sabía manejar su arma y sabía donde tenía que apostarse para disparar al invasor militar imperialista si éste ponía su sucia bota sobre la isla.
¿Estará ese pueblo preparado para resistir la invasión de dólares y artículos de consumo? ¿Habrán hecho ejercicios de pertrechamiento para resistir una invasión de turistas con dinero, los disparos misilísticos de remesas millonarias, los ataques sorpresivos y nocturnos de las inversiones de capitales, prostíbulos, casinos, y la importación de todo un estilo de vida –donde el dinero manda y el ser humano obedece-- del american way of life? ¡Ojalá que sí, lo deseamos de todo corazón! Por ellos y ellas, pero sobre todo por nosotros y nosotras. Si Cuba es deglutida y fagocitada por el imperio, sería un golpe durísimo al imaginario rebelde de Nuestra América y el Tercer Mundo y a las esperanzas de nuestros pueblos.
Pero si Cuba no logra resistir este otro tipo de invasión (más sutil pero no menos agresiva), mucho cuidado con acusarlos livianamente de “traición”. Si hacen esto es porque quedaron aislados, porque no triunfaron otras revoluciones socialistas (anticapitalistas y antiimperialistas) en el continente. Nosotros también somos responsables de los retrocesos eventuales que pudiera sufrir la transición al socialismo en la isla. Si hubiéramos triunfado contra nuestras burguesías y su patrón imperialista, hoy el escenario sería bien distinto.
M.P. y S.A.M.: Según reconocieron los presidentes de Cuba y EEUU el Papa Francisco jugó un papel central en esta nueva relación. ¿Se siente orgulloso de que el nuevo Papa sea argentino?
N.K.: No sólo no me siento orgulloso. Siento mucha vergüenza. Este Papa es muy reaccionario, que nadie se engañe. Viene a cumplir la obra que comenzó Woytila volteando los países del Este europeo y apuntalando la contrarrevolución en Nicaragua sandinista. ¿Por qué en aquel entonces eligieron un Papa polaco cuando Polonia siempre fue en el concierto europeo de naciones un país de segunda o tercera línea, que nunca pudo tener ni siquiera una independencia nacional que se precie de tal? Pues porque a través del catolicismo tradicionalista polaco se podía golpear duramente a esos gobiernos burocráticos, impopulares, debilitados por sus problemas sociales internos y por la carrera armamentista impuesta por Reagan y Thatcher, ambos amigos de Juan Pablo II. A través de la retórica oficial del catolicismo vaticano, jerárquico, tradicionalista y eurocéntrico, se le daba cobertura “decente” a la contra nicaragüense, financiada con el narco tráfico y las armas sucias de EEUU.
¿Por qué 30 años después los poderosos eligen un Papa latinoamericano cuando todo el mundo sabe hasta el cansancio el eurocentrismo galopante que siempre ejerció el Vaticano, hacia dentro y hacia afuera? Porque necesitaban poner en vereda a Venezuela, resquebrajar a Cuba, subordinar al movimiento campesino en Brasil (de fuerte raigambre religiosa) y neutralizar a todo el movimiento popular latinoamericano, una de las reservas rebeldes a escala mundial potencialmente más explosiva y “peligrosa” para la geopolítica del patio trasero yanqui.
El Papa Bergoglio-Francisco no viene a liberar a nadie. Que nadie le crea sus gambetas a lo Garrincha [jugador de fútbol de Brasil que amagaba ir para un lado y terminaba yendo para el otro] ni sus meditadas guiñadas de ojo. Sencillamente es un pícaro jugador de truco [juego de naipes argentino que donde gana el que sabe mentir mejor]. Con su tradicionalismo disfrazado de “renovador” Bergoglio-Francisco viene a modernizar, aceitar y renovar la dominación, espiritual y material, de nuestros pueblos. No solo se calló la boca de manera escandalosa y vergonzosa en tiempos sangrientos del general Videla (aunque a posteriori han pretendido construir historias “honorables” escasamente creíbles para gente mínimamente informada en el terreno de los derechos humanos en Argentina).
Además no tiene nada que ver con el mensaje profético y rebelde de las comunidades de base de aquel muchacho barbudo de origen judío que andaba a pie y con sandalias humildes enfrentando al poderoso Imperio romano, cuestionando a los grandes mercaderes del templo y denunciando el fetiche del dinero y el mercado, mientras socializaba y compartía el pan entre sus compañeros y compañeras. Bergoglio-Francisco, que yo sepa, no disolvió el Banco Ambrosiano ni repartió las fortunas incalculables de la Iglesia Católica entre nadie. Con dos o tres gestos intrascendentes, minimalistas y microscópicos, que no cambian una estructura jerárquica y sacerdotal de fondo (con milenios de historia del lado de los poderosos, desde las Cruzadas y la Inquisición, la caza de brujas y Colon hasta Hitler, Videla y Pinochet), Bergoglio viene a poner en vereda no sólo a Cuba sino a todos los rebeldes latinoamericanos y del Tercer Mundo.
Debo confesar que lo que más me duele es ver a algunos pensadores de la teología de la liberación que yo respetaba y quería profundamente (los sigo respetando, aunque me duele verlos así), en una actitud sumisa y obediente, deshaciendo y destejiendo todo lo que se había acumulado desde Fray Bartolomé de las Casas hasta Camilo Torres. En fin, el mensaje profético resurgirá, no tengo ninguna duda. Hasta el poder más absoluto (militar, económico o simbólico) es pasajero y transitorio en la historia. El poder del Vaticano, en apariencia hoy inexpugnable, no es una excepción. Las iglesias empresariales y televisivas (que compran cines millonarios y carísimos canales de televisión con dinero de ….¿?.... ) y la autoayuda no son tampoco ninguna alternativa. El respeto auténtico por las personas humanas y la verdadera espiritualidad está –tiene que estar- más allá del mercado, el dinero y el capital. Sigo creyendo que la verdadera espiritualidad vendrá con el socialismo como proyecto integral, plural y revolucionario, donde creyentes y ateos luchemos juntos, codo a codo, mano a mano, hombro a hombro, contra los grandes molinos de viento del capital y sus instituciones.
M.P. y S.A.M.: En este nuevo contexto mundial, ¿cuáles son los retos y desafíos de las luchas de los pueblos en la transformación de América latina?
N.K.: ¡Seguir resistiendo! No desmoralizarse ni perder la brújula en medio de la tormenta y la neblina. Aferrarse con tenacidad, con terquedad, con convencimiento y, ¿por qué no?, con fe (como nos reclamaba José Carlos Mariátegui) a la verdad histórica, a los proyectos revolucionarios culturales, sociales, integrales y radicales, a la revolución mundial socialista. La confusión y la desmoralización son, si las evaluamos en términos de larga duración, pasajeras. El poder de los capitalistas, aunque hoy parezca inexpugnable, tiene fecha de vencimiento a corto plazo, como la mayonesa. Viven para el día a día, arruinando el planeta en forma acelerada. Nuestro proyecto, en cambio, es de largo plazo y largo aliento. No debemos retroceder. No debemos entregarnos. Que las sirenas sigan cantando e intentando seducir, nosotros debemos seguir caminando en busca de la tierra prometida de Moisés y tratando de encontrar el hogar común (sin mercado ni explotación) que perseguía Ulises, compartiendo el pan como predicaba Jesús. A largo plazo eso es lo que perdura en la historia. No se trata de qué lado “hay más dinero” sino de qué lado está el deber. A los tibios los vomita Dios. Los confundidos, los cansados, los que vacilan, los que nadan con la corriente del momento y se acomodan siempre donde calienta el sol o se pliegan a la onda de moda con la mejor cara de cumpleaños y cajita feliz se pierden en el polvo gris, borroso y difuso de la historia. Espartaco, Tupac Amaru y Rosa Luxemburg, en cambio, siguen al lado nuestro… nítidos y en relieve, con dignidad y de pie. ¿Quién se acuerda hoy de los que vacilaron y se entregaron?
El movimiento popular de Nuestra América debe –debemos- seguir luchando a partir de nuestras propias historias y tradiciones, cada uno a su modo, manejando y preparándose para todas las formas de lucha sin atarse a ninguna. Aprendiendo de todas las trampas y maniobras sucias con que asesinaron a Emiliano Zapata y a Augusto César Sandino, a Martin Luther King y a Malcolm X.
M.P. y S.A.M.: ¿Qué papel ha jugado el marxismo en los últimos 30 años en Argentina, desde que se retiraron los militares del general Videla y el almirante Massera hasta hoy?
N.K.: Nuestro marxismo ha sido, primero, aplastado, aniquilado, quemado, en las personas, en los libros y producciones culturales. Nuestro marxismo no perdió ningún debate de ideas, fuimos aniquilados y asesinados de la forma más perversa, que es algo completamente diferente. Luego de la fogata, la tortura, la violación, el aniquilamiento y los desaparecidos, vinieron las becas, los puestitos poliqueteros, las editoriales prestigiosas, la cooptación. Pero hoy hay una nueva generación que ronda los 20 años y que está a la búsqueda. Reaparecen, dispersos, pero reaparecen los ecos nunca apagados del todo, los signos y símbolos de la tradición insurgente y del marxismo rebelde. Algo nuevo está naciendo. Nuestro modesto y microscópico papel es apuntalar eso nuevo que nace, tratar de orientar, brindar elementos para que esa nueva generación haga su camino, construya su experiencia, desoiga y desobedezca la voz del amo. Y sobre todo se entere que la lucha no parte de cero. Antes que todos nosotros naciéramos y anduviéramos en pañales o sacándonos los mocos de la nariz ya había mucha pero mucha gente luchando. Hay que conocerlos y conocerlas. Hay que estudiarlos para poder aprender y recrear un nuevo imaginario rebelde, radical, insurgente y revolucionario, a escala nacional, continental y mundial. Sin memoria y sin historia, sin fortalecer nuestra identidad y nuestra cultura, estamos perdidos antes de comenzar.
M.P. y S.A.M.: ¿Cómo visualiza al marxismo latinoamericano a escala continental?
N.K.: ¡Mucho mejor que hace 20 años! Hace 20 años nadie, pero ni los más radicales, se animaban a mencionar dos palabritas clave: “socialismo” e “imperialismo”. Hoy son moneda corriente. Todo está en discusión, pero lo que está claro es que el imperialismo sigue existiendo, vigilando, controlando, violando la soberanía de otros países y reforzando el dominio del capital donde quiera que esté, mientras continúa de manera irracional y enloquecida destruyendo nuestro planeta. También está fuera de discusión que el neoliberalismo no va más, que otro mundo es posible, y que ese mundo es y debe ser el socialismo. ¿Cuál socialismo? Eso es lo que, al menos por ahora, no está resuelto. ¿Será socialismo con capitales privados, mercado generalizado, consumo desenfrenado y competencia entre las empresas o será en cambio una planificación socialista y participativa de los recursos sociales, ecológico, antipatriarcal, antimperialista y anticapitalista? Es evidente que la disputa está abierta y el marxismo de Marx y del Che Guevara tienen muchísimo que decir al respecto… ¿O es impensable hoy una sociedad que no esté regulada por el mercado?
Causa escozor y hasta un poco de lástima, por no decir vergüenza ajena, escuchar o leer apologías del mercado en mil tonos, melodías y colores, realizadas en nombre del socialismo. El modelo mercantil del “cálculo económico” contra el cual batalló pacientemente el Che Guevara en los años ’60 hoy es un juego de niños al lado de las argumentaciones que circulan citando a las autoridades más disímiles, dese Nicolás Bujarin a Deng Xiaoping, desde Charles Bettelheim a Alec Nove, entre muchos otros y otras. Uno de los grandes desafíos pendientes del marxismo del siglo XXI consiste en desmontar la falsa homologación de mercado y democracia. Para poder concretarlo, como mínimo, hay que ESTUDIAR. Las consignas ya no alcanzan. Y para descifrar los enigmas irresueltos hay que superar el divorcio entre un marxismo académico (erudito pero impotente e inoperante, que vibra y baila según la última música de la academia parisina o neoyorkina) y un saber militante abnegado, esforzado y sudoroso pero que no estudia, no lee, no está informado y suplanta la falta de formación de la militancia de base con consignas efectistas o con la importación acrítica o mágica del “modelo chino”, el “modelo yugoslavo” o cualquier otro ensayo de gabinete.
M.P. y S.A.M.: ¿Han caducado las formas de lucha radicales en el nuevo contexto regional y mundial?
N.K.: Estoy muy mal y muy poco informado. Casi no veo la TV ni escucho la radio ni leo los periódicos ni miro internet. Pero…. según las pocas noticias que llegan a mi barrio y me cuentan mis vecinos en la verdulería, el Pentágono no se disolvió. La CIA no jubiló a nadie. La NSA no envió a sus miles de agentes a veranear y tomarse unos tragos. Las fuerzas armadas no desaparecieron, La policía se multiplica. Las cárceles no se han transformado en ámbitos para ir a bailar y hacer fiestas. Las leyes “antiterroristas” no se han derogado. Quizás todo esto pasó y yo no lo vi en la tele, pero sospecho que no sucedió. Entonces…. ¿por qué el movimiento popular debe resignarse a la mansedumbre?
Hay datos históricos innegables. No podemos hacer como el avestruz que esconde la cabeza y simula no enterarse. Nuestros hermanos (porque no son sólo amigos, compañeros y camaradas, son nuestros HERMANOS con mayúsculas) de Cuba disolvieron el antiguo Departamento de Liberación Nacional, luego denominado Departamento América, desde donde actuaban Manuel Piñeiro Losada, popularmente conocido como Barbarroja, junto con muchos amigos. Bien, tienen todo el derecho del mundo. Los seguimos queriendo, admirando y respetando. No juzgamos. No opinamos. No abrimos la boca.
Pero el resto del movimiento rebelde, popular, insurgente y radical de Nuestra América ¿por qué tiene que disolverse? Hoy hay mucha más pobreza, explotación, desempleo y exclusión que en los años ’60. ¿Por qué deberíamos renunciar a la perspectiva, al proyecto, a la estrategia de la revolución si nuestros enemigos siguen firmes sin abandonar sus posiciones? Tengo la sensación de que hoy ya no tenemos ni padres ni abuelos, ni Mecas ni Vaticanos ideológicos (utilizo ahora estas expresiones en sentido metafórico). Estamos “huérfanos”. Con toda la historia en la espalda, a la que reivindicamos con orgullo y con honor, sin renegar absolutamente de nada de nada, pero ya sin “estados guías” ni Vaticanos ideológicos. Ni Moscú, ni Pekín, ni Albania, ni La Habana, ni París. Perdón, no queremos ofender a nadie, lo decimos con todo el respeto del mundo. Y quien quiera aconsejar, que lo haga, está en todo su derecho. Pero nosotros simplemente escuchamos, no obedecemos.
Hoy hay nuevas potencias “emergentes” (así se las llama en los noticieros) que quizás puedan brindar apoyo circunstancial a los enemigos de sus enemigos, pero ninguna de estas potencias tiene un proyecto anticapitalista ni antiimperialista serio. En el mejor de los casos tienen disputas geoestratégicas y geopolíticas, pero de ningún modo se proponen construir una sociedad socialista o comunista a escala planetaria. ¡Ni por asomo! No hay que confundirse.
Si somos realistas hoy el movimiento popular sólo puede contar con sus propias fuerzas. Debemos recrear el imaginario rebelde y revolucionario preparándonos y mentalizándonos para una lucha larga y difícil que no se resolverá dentro de seis meses. Aquel chico de mi barrio del que les hablaba, Nicolás Maquiavelo, sostenía que luchar de este modo es mucho más difícil. Cuesta muchísimo más construir una fuerza propia sin muletas ajenas. Pero cuando uno logra construirla se vuelve indestructible, porque no se depende de nadie.
M.P. y S.A.M.: ¿Cuáles son en tu opinión las tareas de las nuevas generaciones de jóvenes militantes en Nuestra América y el mundo?
N.K.: Precisamente esa es la principal tarea para las nuevas generaciones. Aprender del pasado, apropiarse de toda la historia de lucha, resistencia, internacionalismo, heroísmo y abnegación; valorar, conocer, reconstruir, pero ya sin Vaticanos. Necesitamos construir una fuerza popular y revolucionaria de alcance, como mínimo, continental, que sea propia. Sin aplicar ya “modelos” de pizarrón, ni el ataque súbito al palacio de invierno, ni la larga marcha, ni el internacionalismo centrado únicamente en París y Bruselas, ni el foco rural caribeño ni el sindicalismo economicista, ni la izquierda exclusivamente parlamentaria e institucional. Pensar una estrategia para los nuevos tiempos, quizás incluso combinando y articulando todas esas formas, sin atarnos mecánica ni dogmáticamente a ninguna de ellas de modo excluyente como si fuera un catecismo. Nuestros enemigos manejan todas las formas de lucha. ¿Por qué nosotros no tenemos derecho a hacer algo análogo? ¡Manejar y prepararse entonces para todas las formas de lucha! Esa es la tarea de la nueva generación. Una tarea inmensa, pero apasionante.
Y finalizaría diciéndole a un chico o una chica de 20 años: esta tarea pendiente, si se quiere, no sólo es necesaria y urgente, también es una experiencia “divertida” y “atractiva”. Mucho más atractiva y sugerente que cualquier experiencia mediocre y opaca que ofrece el capitalismo para nuestra vida cotidiana. El marxismo rebelde de Nuestra América y las aventuras y desventuras de la revolución socialista hoy ofrecen muchísimo más que 3 bolsas de droga, que 5 iglesias evangélicas, que 17 libros de autoayuda, que 35 jueguitos electrónicos y que 8 camiones de cerveza. Nosotros tenemos tareas estratégicas que sólo pueden ser realizadas por los jóvenes y las jóvenes del siglo XXI. Tenemos toda la confianza del mundo que podrán asumir semejante tarea. Si lo logran, nosotros los seguiremos y los apoyaremos contentos y felices.

Marcela Pisarello y Silvia Acevedo Montilla
CIPEC (www.cipec.nuevaradio.org)

viernes, 9 de enero de 2015

Panteras Negras: Todo el poder para el pueblo (1996)




Título original: All Power to the People!
Dirigido por: Lee Lew-Lee
Producido por: Lee Lew-Lee
Montaje: Ruby Yang
Duración: 115 min
País: USA
Año: 1996
Idioma: Inglés (doblado al castellano).
Calidad: DVDRip + Audio de TVE2 (VHS).

Aparecen: Mumia Abu-Jamal, Dennis Banks, Marlon Brando, David Brinkley, Elaine Brown, H. Rap Brown, Stokely Carmichael, Ward Churchill, Ramsey Clark, Eldridge Cleaver, Kathleen Cleaver, William Colby, Walter Cronkite, Emory Douglas, Herman Ferguson, Fannie Lou Hamer, Fred Hampton, Ali Bey Hassan, Robert F. Kennedy, Martin Luther King, Yuri Kochiyama, Charles Mingus III, Huey P. Newton, Richard Nixon, Gordon Parks, Leonard Peltier, Otis Pike, Geronimo Pratt, Ronald Reagan, Harry Reasoner, Bobby Seale, Mutulu Skakur, Dhoruba Bin Wahad, Jim Vander Wall, Malcolm X.
El Partido Pantera Negra de Autodefensa es una organización politica afroamericana, fundada en Esatados Unidos, en octubre de 1966 por Huey P. Newton, Bobby Seale y David Hilliard.
En sus origenes fue una organización creada para la autodefensa del pueblo negro, incitando a la población negra a ejercer el derecho constitucional a poseer armas.
Fueron los primeros grupos sociales y revolucionarios en sufrir la infiltración y manipulación policial, consiguiendo el FBI casi aniquilar el movimiento, sobre todo debido a la utilización de drogras (como el crack).
Dentro de sus acciones sociales destacan el programa de aluerzo para niños, la habilitación de clínicas gratuitas para la población y la lucha contra las drogas, pues las consideraban coo un arma de alienación. Además impartían clases gratuítas de derecho y economía, autodefensa y primeros auxilios.
La lucha del partido Panteras Negras significó una liberación del movimiento afroamericano, un paso agigantado hacia la libertad y la igualdad entre razas.
La ideología inicial del grupo se articulaba en torno al llamado "Programa de los Diez Puntos":
1. Queremos la libertad, queremos el poder de determinar el destino de nuestra comunidad negra;
2. Queremos pleno empleo para nuestra gente;
3. Queremos el fin de la rapiña de nuestra comunidad negra por parte del hombre blanco;
4. Queremos viviendas decentes, adaptadas al ser humano;
5. Queremos para nuestra gente una educación que muestre la verdadera naturaleza de esta sociedad americana decadente. Queremos una educación que enseñe nuestra verdadera historia y nuestro papel en la sociedad actual;
6. Queremos una sanidad gratuita para todos los hombres negros y la gente oprimida;
7. Queremos que todos los hombres negros seamos exentos del servicio militar;
8. Queremos el fin inmediato de la BRUTALIDAD POLICIAL y DEL ASESINATO de la gente negra;
9. Queremos la libertad para todos los hombres negros detenidos en las prisiones y en las cárceles federales, estatales, de condado y municipales;
10. Queremos que toda la gente negra enviada a juicio sea juzgada en tribunales paritarios o de gente de la comunidad negra, como está previsto en la constitución de los Estados Unidos;
* Queremos tierra, pan, vivienda, educación, vestido, justicia y paz.
A partir de agosto de 1967, el FBI empezará a actuar contra los grupos reivindicativos afroamericanos, y desde 1969 los Panteras Negras constituirán su principal objetivo en esta área.
El 17 de enero de 1969, Bunchy Carter y John Huggins, responsables de la organización en Los Angeles son asesinados por miembros de United Slaves, un grupo nacionalista afroamericano rival creado en 1965. En la década de 1970 el partido caerá en numerosas escisiones y enfrentamientos, quedando reducido e inoperante.
En 1989, un grupo originalmente escindido del partido forma el New Black Panther Party (NBPP, Nuevo Partido Pantera Negra) en Dallas, Texas, atacado por los restos del partido original; diez años más tarde el NBPP se integrará en la organización estadounidense panafricanista Nation of Islam (NOI).
El 31 de julio de 2004 se forma con muchos de los antiguos miembros una nueva "National Alliance of Black Panthers", pretendiendo revitalizar el antiguo movimiento.

jueves, 8 de enero de 2015

Génesis del terror




Dibujantes de todo el mundo expresaron el repudio al atentado en las redes sociales.

El atentado terrorista perpetrado en las oficinas de Charlie Hebdo debe ser condenado sin atenuantes. Es un acto brutal, criminal, que no tiene justificación alguna. Es la expresión contemporánea de un fanatismo religioso que –desde tiempos inmemoriales y en casi todas las religiones conocidas– ha plagado a la humanidad con muertes y sufrimientos indecibles. Los políticos y gobernantes europeos y estadounidenses se apresuraron a manifestar su repudio ante la barbarie perpetrada en París. Pero parafraseando a un enorme intelectual judío del siglo XVII, Baruch Spinoza, ante tragedias como esta no hay que llorar sino comprender. ¿Cómo dar cuenta de lo sucedido? La respuesta no es simple porque son múltiples los factores que la precipitaron. No fue la obra de un grupo de fanáticos que, en un inexplicable rapto de locura religiosa, decidieron aplicar un escarmiento ejemplar a un semanario que se permitía criticar ciertas manifestaciones del Islam. Esta conducta debe ser interpretada en un contexto más amplio: el impulso que la Casa Blanca le dio al radicalismo islámico desde el momento en que, producida la invasión soviética en Afganistán, la CIA determinó que la mejor manera de repelerla era estigmatizando a los soviéticos por su ateísmo y potenciando los valores religiosos del Islam. La Agencia era en esos momentos dirigida por William Casey, un fundamentalista católico, y bajo la administración Reagan tuvo a su cargo la promoción, entrenamiento y financiamiento de Al Qaida, bajo el liderazgo de Osama bin Laden. Cuando en 2011 se consumó el fracaso de la ocupación norteamericana en Irak, Washington intensificó sus esfuerzos para estimular las guerras sectarias dentro del país, con el objeto de debilitar a los chiítas, aliados de Irán, y que controlaban el gobierno iraquí. El resto es historia conocida: reclutados, armados y apoyados diplomática y financieramente por Estados Unidos y sus aliados, los radicales sunnitas terminaron por independizarse de sus promotores, como antes lo había hecho Bin Laden, y dieron nacimiento al Estado Islámico y sus bandas de criminales que degüellan y asesinan infieles a diestra y siniestra. En su afán por desarticular los países de Medio Oriente, Occidente aviva las llamas del sectarismo religioso.
Por eso la génesis de este crimen es evidente, y quienes promovieron el radicalismo sectario no pueden ahora proclamar su inocencia ante la tragedia de París. Horrorizados por la monstruosidad del genio que se les escapó de la botella el 11-S, en su criminal estupidez declararon una sorda guerra contra el Islam en su conjunto. Y sus pupilos responden con las armas y los argumentos que les fueron dados desde los años de Reagan. Aprendieron después con los horrores perpetrados en Abu Ghraib y las cárceles secretas de la CIA; de las matanzas perpetradas en Libia y el linchamiento de Khadafi, recibido con una carcajada por Hillary Clinton, y pagan con la misma moneda. Resulta repugnante narrar tanta inmoralidad e hipocresía. Sobre todo si se recuerda la complicidad de quienes ahora se rasgan las vestiduras y no hicieron absolutamente nada para detener el genocidio perpetrado hace pocos meses en Gaza. Claro, dos mil palestinos, varios centenares de ellos niños, son nada por comparación a doce franceses.

Atilio A. Boron

miércoles, 7 de enero de 2015

Marx y las Ciencias sociales.




La teoría crítica marxista frente al capitalismo del siglo XXI. La concepción materialista de la historia y la filosofía de la praxis frente al fetichismo y la fragmentación de los saberes oficiales. Presentación de la nueva cátedra "De la teoría social de Marx a la teoría crítica latinoamericana". Carrera de Sociología, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires (UBA). Programa de la materia en página web del CIPEC (Centro de Investigación en Pensamiento Crítico): www.cipec.nuevaradio.org

martes, 6 de enero de 2015

El Ku Klux Klan y el capitalismo




Dice la historiografía que, unos meses después de terminada la Guerra Civil norteamericana, el 24 de diciembre de 1865, un grupo de jóvenes universitarios sureños organizaron un “club social” en el que se disfrazaban con sábanas. Descubrieron que los recién liberados esclavos se asustaban de los disfraces. El ejemplo cundió y en 1867 se formó el Ku Klux Klan con el objetivo de “poner a los negros en su lugar”.

La realidad es bastante distinta. Lejos de un “chiste” juvenil, el Klan fue organizado por seis veteranos oficiales de la Confederación en distintos condados del derrotado Sur y apoyado por las elites locales, en particular por los dueños de las plantaciones que habían sido trabajadas por los esclavos.
Su problema central era doble: los libertos comenzaban a ejercer sus derechos políticos, eligiendo diputados y legisladores; y aun peor, los esclavos se había convertido en asalariados y demandaban salarios dignos y comenzaban a organizarse sindicalmente. El Klan surgió para impedir la participación política de los libertos, y también para “fijarlos” a la tierra con bajos salarios. Junto al Klan, surgieron el peonazgo por deudas, y la papeleta de conchabo. Esta no fue la única organización de su tipo ya que también surgieron otros como los Caballeros de la Camelia Blanca y el Club de Rifles de Mississippi.
Representativo de todo lo anterior es que el primer “Gran Mago” del Klan fue el general confederado Nathan B. Forrest. Este era un gran terrateniente y especulador basado en Menfis, Tenessee, que se había dedicado a la trata de esclavos. No fue el único. Muchos terratenientes y comerciantes sureños apoyaron al Klan y se convirtieron en sus líderes. Pero el Klan no se dedicó a reprimir solamente “negros”, también atacó a todos aquellos “blancos” que trataban de apoyar a los libertos ya sea educándolos u organizándolos. De ahí que la expresión “nigger lover” (amante de los negros) surgió para describir aquellos que se “mezclaban” con los afrodescendientes. Un resultado fue que logró dividir a trabajadores negros de blancos a través del uso no sólo del racismo sino también de la violencia y el terrorismo contra aquellos que “no se mantenían en su lugar”. Por otra parte, aquellos blancos pobres que se mostraban devotos del Klan, encontraban que podían tener una movilidad social ascendente, ya sea en política o en negocios, a través de la organización.
El Klan fue exitoso y el Sur logró un acuerdo político luego de fraguar las elecciones presidenciales de 1876. El resultado fue su desaparición y su reemplazo por un tipo de apartheid denominado “Leyes Jim Crow”. Pero su antecedente quedó registrado, y fue rescatado por el cineasta Cecil B. DeMille en su film “Nacimiento de una Nación” que fue prologado por citas racistas del entonces presidente e historiador, Woodrow Wilson.
Inspirado en el film de DeMille, el Klan fue reorganizado en 1915 por William Simmons con el objetivo de reprimir el auge sindical y de izquierda de la época.
Un aspecto interesante es que Simmons pensó el Klan como un gran negocio y contrató una empresa de publicidad que lo difundiera y también que vendiera sus “implementos” en cómodas cuotas por correo. Sus enemigos, ahora, eran los “dirigentes sindicales, socialistas, vagos, mujeres inmorales, católicos, judíos y aquellos trabajadores que no cumplieran con su trabajo”. Era la época donde la inmigración irlandesa era antimonárquica y republicana; gran parte de la colectividad judía era socialista; muchos italianos estaban influenciados por el anarquismo; el villismo y zapatismo cundían entre los mexicanos del sudoeste y la IWW llevaba adelante grandes y muy combativas huelgas.
Apoyado por los organismos “de seguridad” el Klan creció hasta tener decenas de miles de miembros a través de Estados Unidos, incluyendo Estados como Indiana, California y Nueva York donde era particularmente fuerte, mientras los grandes empresarios, como Henry Ford, contribuían a sus finanzas.
Su propio éxito lo llevó a que se fragmentara en múltiples organizaciones, pero continuó sus actividades. En la década de 1930 tenía peso político en la mayoría de los estados de la Unión. Al mismo tiempo se vio enfrentado a una izquierda dispuesta a cerrarle el camino. Así el Partido Comunista organizó la Liga de Arrendatarios del Sur que, además de sus tareas gremiales, desarrolló una muy efectiva autodefensa de masas. Los enfrentamientos fueron numerosos y el Klan aplicó el linchamiento a todo activista que podía encontrar desprotegido. Esto fue representado en la maravillosa “Strange Fruit”, compuesta por el comunista Abel Meeropol y cantada por Billie Holiday.
El Klan, en sus distintas formas, continuó con su actividad y ejerció un poder político importante hasta la actualidad. Dos presidentes, uno republicano y el otro demócrata, Harding y Truman, fueron miembros del Klan, al igual que importantes senadores como Robert Byrd, Theodore Bilbo y Rice Means.
Gobernadores como Edward Jackson (Indiana) y Clifford Walker (Georgia), al igual que el alcalde de Los Ángeles John Porter fueron miembros del Klan, destacando su peso mucho más allá del Sur profundo. Asimismo, por lo menos dos jueces de la Suprema Corte, Edward Douglass White y Hugo Black, se contaron entre sus afiliados. Por último, David Duke “Director Nacional” del “nacionalismo blanco” y Gran Mago del Klan, fue precandidato a Presidente por el Partido Demócrata en 1988. En la década de 1990 Duke emigró hacia el Partido Republicano y se convirtió en el presidente partidario del condado de St. Tammany en Louisiana.
Este somero listado refleja a las claras que el Klan dista mucho de ser una organización marginal. En realidad, y al igual que las milicias y los neonazis, es uno de los instrumentos represivos que ejerce el capitalismo norteamericano en contra de los desafíos que puedan surgir. Al igual que en 1865 el problema nunca fue la “negritud” sino que los trabajadores se organicen y movilicen en función de sus derechos. De ahí que, a pesar de películas como “Mississippi en Llamas”, J. Edgar Hoover y el FBI siempre le tuvieron simpatía. Para Hoover ser judío o negro y subversivo era lo mismo. De ahí que persiguiera a Carlitos Chaplin, conocido miembro del PC, y lo acusara de judío (“No tengo ese honor”, respondió Carlitos granjeándose el odio permanente del racista Hoover).
Para la historiografía norteamericana, el Klan fue una aberración, y los presidentes Harding y Truman sólo “los utilizaron” para avanzar en política. De otra forma tendrían que admitir que Estados Unidos dista mucho de ser una “democracia” y que el “racismo” es una parte integral de su sistema de dominación. Sin embargo, como se demostró en la masacre de Greensboro, Carolina del Norte, el Klan sigue inserto y apoyado en el Estado. En ese entonces, 1979, en una movilización del Partido Comunista de los Trabajadores (CWP) el Klan y el Partido Nazi Americano se hicieron presentes y delante de la policía asesinaron a cinco militantes del CWP. A pesar de los numerosos testigos y de la filmación de la masacre el sistema judicial exoneró a los miembros de Klan “porque habían sido provocados más allá de lo razonable”.
Hoy en día el Klan y los Nazis coordinan sus actividades a través de la revista Stormfront en función de organizar al “nacionalismo blanco”.
Una simple mirada a la lista de “organizaciones de odio” que compila el Southern Poverty Law Center, revela la existencia de docenas de estos grupos.
Los que reivindican abiertamente el “Klan” son 186 y 196 son los neonazis. A estos hay que agregar 111 grupos nacionalistas blancos, 98 skinheads y 93 neoconfederados. Si revisáramos los listados de afiliados disponibles encontraríamos numerosos policías, militares y agentes del FBI entre sus miembros. Y si pudiéramos acceder a su listado de “donantes” encontraríamos a muchos de los poderosos empresarios norteamericanos como los hermanos Koch y la familia Coors.

Pablo A. Pozzi
Historiador, docente titular de "Historia de Estados Unidos" -UBA

El Imperialismo sigue siendo el enemigo de los pueblos del mundo




El 17 de diciembre de 2014 será recordado como un día en el que el pueblo cubano le ganó una batalla más al imperio. El regreso a casa de Gerardo Hernández, Antonio Guerrero y Ramón Labañino es el resultado de 16 años de lucha y resistencia de un pueblo que jamás dejó solos a sus Héroes, acompañado por el granito de arena de todos aquellos que defendemos la Revolución.
Esta no fue ninguna "concesión" de Washington. Como parte de un canje, Cuba liberó al criminal Alan Gross, subcontratista de la USAID, detenido en 2009 y condenado a 15 años por el delito de introducir celulares, computadoras, discos duros y un sofisticado equipo de contrabando a la isla para instalar una red ilegal de telecomunicaciones para la subversión interna. Un criminal confeso a cambio de tres hombres que investigaban actividades terroristas orquestadas desde Miami y que le han costado a Cuba 5000 muertos y mutilados. Sin haberles podido comprobar un solo cargo en su contra se les condenó a cadenas excesivas (la más cruel la de Gerardo Hernández la cual sumaba el tiempo de condena de Gross más dos cadenas perpetuas).
El caso de los Cinco Héroes estuvo caracterizado por el odio del gobierno de Estados Unidos contra Cuba. Desde las irregularidades en el proceso, la negación sistemática de las visas de Olga y Adriana (esposas de René y Gerardo respectivamente), por poner dos ejemplos. No olvidemos que René González y Fernando González fueron liberados tras cumplir íntegras sus condenas y que René tuvo que renunciar a su ciudadanía estadounidense a cambio de poder permanecer en territorio cubano tras una visita humanitaria para encontrarse con su hermano Roberto, gravemente enfermo.
Ese histórico 17 de diciembre se anunció de manera simultánea el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países, relaciones que de manera unilateral rompió Estados Unidos dos años después del triunfo de la Revolución. Un paso importante que podría llevar a un eventual levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero, criminal política de agresión imperialista cuya guerra financiera, particularmente dirigida hacia las transacciones bancarias, se recrudeció de manera cruel durante el año pasado.
¿Significa esto un cambio en la política exterior de Estados Unidos hacia Cuba? ¿Es el comienzo de relaciones basadas en el respeto del imperio con Nuestra América y el mundo?
Mientras el discurso de Barack Obama crea en algunos (incluso amigos de la Revolución) la idea de que está dispuesto a construir, lanza un nuevo ataque a la República Bolivariana de Venezuela aprobando una ley impulsada nada menos que por el Senador Robert Menéndez y la congresista Ileana Ros-Lehtinen (conocidos por sus vínculos con organizaciones de la mafia anticubana y su apoyo a terroristas), que establece sanciones al gobierno venezolano, lo cual es una violación al principio de no intervención en los asuntos internos de otros Estados.
Si a Obama le preocuparan tanto los derechos humanos, podría enjuiciar a los terroristas confesos Orlando Bosch y Luis Posada Carriles en vez de protegerlos, por ejemplo.
Podría cerrar sus centros de tortura, entregar el territorio ilegalmente ocupado en Guantánamo. Abandonar sus planes de agresión, expansión y apropiación de los recursos naturales para mantener su consumo, cada vez más insostenible. Renunciar al uso de su fuerza política, militar y económica para dominar y asesinar pueblos e invadir territorios.
No puede haber paz sin libertad, ni relaciones normales sin independencia.
El sistema capitalista no funciona, no construye. No mejora estableciendo relaciones diplomáticas, ni siquiera levantando el bloqueo. El "poder blando" sigue siendo sometimiento sobre las naciones.
En un año donde se han incrementado las críticas internacionales después de salir a la luz las torturas cometidas por el imperio a raíz del 11 de septiembre y descubiertos nuevos planes subversivos de la USAID contra Cuba, Washington se ha visto obligado a cambiar de estrategia. Ante tanto fracaso se propone ahora una guerra cultural hacia la isla, una guerra interna dirigida hacia los jóvenes para, en el natural relevo generacional, encontrar a sus "líderes opositores" que logren el tan ansiado "cambio de régimen".
Intentos de subversión como el Proyecto Génesis, dirigido a formar "líderes juveniles de cambio", en el ámbito de la cultura. O desde las comunicaciones con el Piramideo o ZunZuneo, redes sociales que enviaban mensajes a los teléfonos celulares, enmascarados en noticias deportivas y culturales cuyo objetivo era causar un descontento social tal que pudiera provocar un levantamiento. El reclutamiento de jóvenes latinoamericanos con el mismo objetivo de subvertir el orden interno. El uso de grupos musicales como Los Aldeanos para a través de sus letras aparentar la existencia de focos sociales en contra del gobierno. Y la última provocación (bueno, intento de) protagonizado por la nueva Yoani Sánchez de la CIA, la artista plástica Tania Bruguera, quien convocó el pasado 30 de diciembre a un "micrófono abierto" en la Plaza de la Revolución, espacio simbólico del pueblo, empeñada en maquillar una actividad que promovía la desestabilización con arte y justificar que "en Cuba se viola la libertad de expresión" (rechazando todos los escenarios idóneos para expresiones artísticas que se le ofrecieron). Sin olvidarnos de las ya muy conocidas por sus montajes agresivos Damas de Blanco, utilizadas como una construcción mediática hecha hacia el exterior, que al igual que Yoani, no cuentan con una base social dentro de Cuba, reafirman las palabras de José Martí cuando dijo: "Los Estados Unidos se han palpado los hombros y se los han hallado ancho. Por violencia confesada nada tomarán. Por violencia oculta acaso. Por lo menos, se acercarán hacia todo aquello que desean".
No hay un nuevo comienzo en la política de Estados Unidos, sus pretensiones sigue siendo las mismas, crear una oposición en Cuba para derribar la Revolución. Aprovechar la necesidad histórica en la normalización de las relaciones para facilitarle a sus servicios especiales las acciones de subversión.
Todos sus intentos han fracasado y seguirán fracasando.
El sistema que predica la cultura del egoísmo, del consumismo, la que niega al ser humano, es totalmente incompatible con el sistema que pone al ser humano en el centro de todo. Nosotros los comunistas luchamos por erradicar el capitalismo en el mundo. El imperialismo, responsable de los horrores que vive este mundo, sigue siendo nuestro enemigo, y seguiremos luchando hasta derribarlo.
Compartimos con nuestros hermanos cubanos la enorme dicha de tener a los Cinco Héroes en la Patria y celebramos con el puño en alto otro enero de victorias. La Revolución Cubana siempre nos recuerda que vale la pena luchar, que es posible vivir en un mundo mejor y más justo para todos. Nos demuestra día con día que los pueblos podemos alcanzar la dignidad plena.

"Quien se levanta hoy con Cuba, se levanta para todos los tiempos"
José Martí

¡Hasta la Victoria Siempre!

Aline Pérez Neri. Miembro de la Comisión de Relaciones Internacionales del Partido de los Comunistas (México)

domingo, 4 de enero de 2015

Fidel: “Aún cuando un día formalmente mejoraran las relaciones entre Cuba socialista y el imperio…”*




Aun cuando un día formalmente mejoraran las relaciones entre Cuba socialista y el imperio, no por ello cejaría ese imperio en su idea de aplastar a la Revolución Cubana, y no lo oculta, lo explican sus teóricos, lo explican los defensores de la filosofía del imperio. Hay algunos que afirman que es mejor realizar determinados cambios en la política hacia Cuba para penetrarla, para debilitarla, para destruirla, si es posible, incluso, pacíficamente; y otros que piensan que mientras más beligerancia le den a Cuba, más activa y efectiva será Cuba en sus luchas en el escenario de América Latina y del mundo. De modo que algo debe ser esencia del pensamiento revolucionario cubano, algo debe estar totalmente claro en la conciencia de nuestro pueblo, que ha tenido el privilegio de ser el primero en estos caminos, y es la conciencia de que nunca podremos, mientras exista el imperio, bajar la guardia, descuidar la defensa (APLAUSOS).
Lo digo porque tal vez algunos se puedan preguntar si no sería mejor dedicar esas energías, esos esfuerzos y esos recursos a la construcción del socialismo, al desarrollo del país, y yo respondo y cualquiera puede responder que sí, que sería mejor poder dedicar esos fondos, esas energías y esos recursos al desarrollo del país, pero no dejaría de ser más que una ilusión, una grave ilusión, una criminal ilusión, porque ese es el precio que tiene que pagar nuestro pueblo por su Revolución, por su libertad, por su independencia, por sus más sagrados derechos; es el precio que, incluso, a lo largo de la historia han tenido que pagar muchos pueblos por su derecho a existir. Y, en este caso, no solo para existir, sino existir por algo y para algo.
No podemos ignorar las realidades, y no creo que pueda perdonarse jamás nuestro pueblo, ni podría dejar de pagar un altísimo y fatal precio, si algún día se olvidara de esta realidad. Y no es que seamos pesimistas, somos simplemente realistas; no es que estemos contra la paz y la distensión; no es que estemos contra la coexistencia pacífica entre distintos sistemas políticos y económico-sociales, es que somos y tenemos que ser sencillamente realistas, y el realismo nos indica que mientras exista el imperio y mientras exista un pueblo digno en esta isla, un pueblo revolucionario en esta isla, habrá peligros para nuestra patria, a no ser que un día nos rebajemos tanto o seamos tan indignos como para renunciar a nuestra independencia, a nuestra libertad, a nuestros más sagrados y hermosos derechos (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: “¡No!”, Y DE: “¡Fidel, Fidel!”, Y DE: “¡Fidel, seguro, a los yankis dales duro!”).

*Discurso en el acto por el XXXII aniversario del desembarco del Granma, fundación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y proclamación de la Ciudad de La Habana “Lista para la defensa en la primera etapa”, 5 de diciembre de 1988 en la Plaza de la Revolución “José Martí”

EEUU: ¡Para acabar con la brutalidad policial, acabemos con el capitalismo!




El lado oscuro de aquella “esperanza en la que podemos confiar” de Obama ha salido a la luz nítidamente. Los asesinatos extrajudiciales de Michael Brown, Eric Garner y de Tamir Rice, de tan sólo 12 años de edad, todos ellos ciudadanos negros desarmados, ha desatado una tormenta de protestas y de indignación en una escala que los EEUU no veían desde hacía años.
Más allá de las muertes en sí, la gota que colmó el vaso fue la negativa por parte de dos jurados de condenar a los policías que mataron a Brown y a Garner. En particular, el vídeo de la muerte de Garner, asfixiado hasta la muerte mientras suplicaba a la policía con gritos de “¡no puedo respirar!” han conmocionado a los norteamericanos y al mundo entero.

Protestas masivas

La respuesta ha sido espontánea, global y orgánica, con decenas de miles de personas de prácticamente todos los grupos étnicos y culturales participando en toda una serie de protestas que van desde sentadas silenciosas a huelgas escolares; de vigilias masivas a manifestaciones en los centros de las ciudades; de la ocupación de autopistas y cruces de carretera a individuos coreando apasionadamente “¡las vidas negras importan!” en lugares abarrotados.
Todo el mundo, desde los sintecho, a inmigrantes recién llegados, albañiles, enfermeras hasta facultades enteras de derecho y medicina se han organizado y movilizado entorno a este asunto. Incluso jugadores de la NBA y la NFL y otros famosos se han solidarizado. Muchas protestas han vinculado estos asesinatos con la brutalidad del Estado en México y su colaboración con el narco, con protestas en solidaridad con Ferguson y Ayotzinapa solapándose en las últimas semanas.
Con el auge de las redes sociales, los vídeos de asesinatos policiales y de abusos son fácilmente accesibles y el bulo de que la policía está ahí para “servir y proteger” ha sido desvelado. Los medios de comunicación han virado, predeciblemente, desde una cobertura más o menos honesta a un enfoque sensacionalista que se centra en escaparates rotos y en pequeños puñados de anarquistas violentos y provocadores policiales. Pero este movimiento va mucho más allá de gente desahogándose y dañando coches de la policía. Lo que estamos presenciando es el principio de un cambio masivo en la conciencia de clase y en la relación de fuerzas en la sociedad norteamericana.
En el pasado, el Ku Klux Klan era una fuerza importante en EEUU, con puntos de apoyo que iban del sur profundo a la Casa Blanca. No sólo aterrorizaba a minorías étnicas y raciales y a sus defensores, sino que también organizaba grandes concentraciones racistas. Incluso hasta hace unos años, las tensiones raciales tendían a degenerar en “disturbios raciales” elementales, con saqueos y peleas entre negros, latinos, asiáticos y otros. La respuesta a esta reciente farsa escandalosa de la llamada justicia burguesa ha sido algo del todo diferente. Representa el surgimiento de una nueva ola de acción unida y de solidaridad entre la clase obrera y la juventud, aunque sea en un nivel básico, individual y descoordinado. Reflejando la creciente integración y concentración de la economía, los cambios demográficos y el mayor acceso a la cultura y los medios, la actitud hacia la cuestión racial se han transformado de manera dramática en los últimos años. No sólo ha sido electo un presidente negro, sino que le resultará mucho más difícil a la clase dominante en un futuro el sacar la “baza racial” para enfrentar a la clase obrera entre sí.
Sin una dirección clara por parte de los líderes del movimiento sindical en este o cualquier asunto de interés vital para la clase obrera, la necesidad se ha visto expresada a través del accidente y ha salido a la luz siguiendo este canal. La indignación por el incesante racismo y el abuso ha liberado una acumulación profunda de frustración. Millones de estadounidenses, sobre todo los jóvenes, se sienten desde hace tiempo impotentes frente a poderes sociales y económicos que parecen estar fuera de su control. Decenas de miles de personas que previamente aparentaban ser “apáticos” o “apolíticos” se han despertado políticamente de golpe. Las ilusiones sobre la imparcialidad del sistema judicial norteamericano o sobre el carácter supuestamente “post-racial” de EEUU se han venido abajo.
Si bien el movimiento no tiene una dirección real o demandas claras, y se limita fundamentalmente a una solidaridad anti-racista cruda y a la ira frente a la violencia policial, no deja de marcar un cambio cualitativo. Junto con acontecimientos como el alzamiento de Wisconsin o el movimiento Occupy, estos sucesos representan otro jalón importante en la transformación de la conciencia de los estadounidenses. Más y más gente está llegando a la conclusión de que los problemas a los que nos enfrentamos tienen raíces profundas y no pueden ser sencillamente ignorados o rechazados.

Brutalidad policial

Los EEUU tienen una historia sórdida y extensa de racismo y violencia del Estado. Desde el tratamiento discriminatorio de los rebeldes negros y blancos tras la rebelión de Bacon en 1676, al ahorcamiento, despellejamiento y decapitación de Nat Turner tras el alzamiento esclavo fallido de 1831; a los perros policiales lanzados sobre los manifestantes pacíficos en Birmingham (Alabama) en 1963 al bombardeo de los activistas del movimiento MOVE en Filadelfia en 1985; a la grabación de la paliza a Rodney King en Los Ángeles, al asesinato a sangre fría del inmigrante desarmado Amadou Diallo en 1999, disparado 19 veces por la policía neoyorkina; el hilo sangriento del horror y la represión conduce siglos atrás y continúa de manera cotidiana.
Según los propios datos del FBI, hay más de 400 “homicidios justificados” cada año en los que la policía mata a ciudadanos. Estas cifras se basan en informes preparados por la propia policía; el número de muertes e incidentes de violencia policial contra gente bajo custodia probablemente sea mucho mayor. El Wall Street Journal recientemente investigó las muertes relacionadas con la policía en 105 de las 110 comisarías más grandes del país, y encontró que los datos del gobierno federal excluían o manipulaban cientos de casos de maltrato. El criminólogo de la USC, Geoff Alpert, ha señalado que alrededor de un 98,9% de casos de denuncia por malos tratos se acaba fallando a favor de los agentes. Incluso en el Departamento de Justicia, un componente clave del aparato de Estado, ha concluido que las comisarías de Albuquerque y Cleveland “llevan a cabo prácticas de violencia excesiva, a veces letal, que violan la Cuarta Enmienda”.
Aunque la discriminación y la segregación legal fueron abolidas formalmente a través de grandes luchas en el pasado, una aplastante disparidad racial continúa existiendo en la práctica. Se refleja en las tasas de pobreza, acceso a la sanidad, a la vivienda, a la educación, en los casos de enfermedades cardiovasculares, de diabetes, en la calidad de vida en general y en la esperanza de vida. Pero tal vez su expresión más escandalosa sea en el uso de violencia policial. Agentes blancos matan a sospechosos negros dos veces por semana en los EEUU – una media de 96 veces al año. De acuerdo con un informe de ProPublica, los jóvenes negros se exponen a un riesgo 21 veces mayor de ser disparados por la policía que los blancos. “Los 1.217 asesinatos policiales entre 2010 y 2012 registrados en los datos del gobierno muestran que los negros de entre 15 y 19 años fueron disparados en una proporción de 31,17 por millón, mientras que el promedio de los blancos era de 1,47 por millón.” En Ferguson, un 92% de la gente arrestada en 2013 era negra, aunque los negros representan un 65% de la población de la ciudad.
No sorprende que el doble de blancos que de negros diga creer que su policía local trata a ambos grupos raciales con paridad (74% contra 37%). Los latinos, también discriminados y sometidos a prejuicios, tienen un punto de vista parecido, con sólo un 45% de éstos afirmando que su policía local es imparcial. Parecería que la relación entre raza y violencia policial está bastante clara.
Sin embargo, como ocurre con cualquier fenómeno polifacético, las cosas no son tan sencillas. Un estudio de 2003 reveló que el uso de la violencia policial está vinculado al nivel de “malestar económico” de los barrios. Es decir, cuanta más pobreza, más crimen, más violencia policial, sin importar la composición racial de la zona. Ya que la discriminación institucional supone que negros y latinos generalmente están más concentrados en zonas pobres, el ciclo de crimen, racismo y brutalidad policial se perpetúa.
El racismo de la policía no es, por tanto, un mero constructo ideológico, el resultado de “malas personas”, “malas voluntades” o “malas ideas”. Más bien, refleja una realidad objetiva más profunda. El ser social determina la conciencia social. La carestía da lugar a una lucha sobre los recursos que escasean. Aquellos que poseen la mayor parte de las riquezas son una minoría, y por lo tanto deben de tener a su disposición una fuerza que sea capaz y esté dispuesta a desatar el terror contra la mayoría para “mantenerles a raya”. Pero la coacción pura no es suficiente. Otros medios más sutiles han de emplearse. El desarrollo de un sistema basado en la discriminación por el color de piel durante el auge del capitalismo y el renacimiento de la esclavitud se convirtió en un arma indispensable en el arsenal capitalista para “dividir y conquistar”. Al conseguir que los explotados y los oprimidos se peleen entre sí por unas migajas, se les distrae de las verdaderas relaciones de riqueza y de poder en la sociedad.
Es el racismo estructural del sistema capitalista el que conduce a una cosmovisión y a una ideología racista – no al contrario. No hay duda de que hay un componente racista considerable en la selección, el grado y la frecuencia de la brutalidad policial. Los marxistas no reducen tal o cual fenómeno social complejo “sólo” y mecánicamente a la cuestión de clase. Pero en última instancia, si no hubiese clases, no habría necesidad de tener policía y sin policía no habría brutalidad policial. Sólo en una sociedad de superabundancia, en la que no haya escasez, y en la que por lo tanto no hay una lucha a vida o muerte por la subsistencia, los prejuicios de la gente se evaporarían. Es por ello que los marxistas continuamente explican que no hay ningún antídoto perenne contra el racismo dentro de los límites del capitalismo, que ha confeccionado y compartimentado esta sociedad para beneficiar el dominio de la burguesía.
Esto no significa que debamos esperar pasivamente al socialismo antes de combatir el racismo y la brutalidad policial. ¡Todo lo contrario! Es precisamente en el transcurso de la revolución socialista, que combinará la lucha política con la lucha económica contra los patronos, así como contra el racismo, el machismo, la xenofobia y todas las formas de discriminación y opresión, cuando la unidad de clase necesaria para la victoria se forjará. Sólo mediante una lucha común contra nuestros opresores colectivos la mayoría de los trabajadores se dará cuenta de que tenemos mucho en común entre nosotros, y nada en común con los capitalistas.

La clase obrera puede responder y vencer

Sólo la clase obrera unida y librando una lucha militante puede derrotar el poderío de los patronos. Muchos de los Panteras Negras, así como Martin Luther King Jr y Malcolm X, llegaron a esta conclusión. Antes de ser asesinado a sangre fría por el departamento de policía de Chicago y por el FBI, Fred Hampton resumió esta posición así:
“Hay que enfrentarse a los hechos. Que las masas son pobres, que las masas pertenecen a lo que podríamos llamar las clases bajas, y cuando me refiero a las masas, hablo de las masas blancas, negras, morenas y amarillas. Hay que rebatir a la gente que dice que el fuego se combate con fuego, nosotros decimos que el fuego se apaga con agua. Decimos que el racismo no se combate con racismo. Se combate con solidaridad. Decimos que no se lucha contra el capitalismo con un capitalismo negro, se lucha contra el capitalismo con el socialismo.”
Dado su posición en la sociedad, organizando a millones de trabajadores en industrias claves, el movimiento obrero debe estar al frente de esta lucha. Desafortunadamente, esto no ocurre hoy en día. Los actuales dirigentes sindicales siguen la línea de la colaboración de clase que les lleva a hacer brindis al sol sobre esta cuestión decisiva, cuando lo que se requiere es la movilización de masas de las bases sindicales, un empuje por la afiliación sindical, campañas de educación a gran escala para arrancar el racismo de las organizaciones obreras, huelgas, huelgas generales y la creación de un partido de masas del trabajo para combatir al capital políticamente. Sin embargo, incluso sus llamamientos de boquilla a la unidad son un paso hacia delante teniendo en cuenta el pasado, cuando muchos sindicatos estaban al frente de la defensa de la ley Jim Crow de segregación tanto en el norte como en el sur.
Debemos recordar también que la creciente militarización de la policía es una expresión de la debilidad, no de la fuerza, del Estado burgués. Han de recurrir a la fuerza bruta y a ala intimidación en un periodo en el que los caramelos económicos que le dieron a los trabajadores tras la Segunda Guerra Mundial par apaciguarles ya no están ahí.

Sentando las bases del futuro

La decisión escandalosa de no condenar a los policías involucrados en los asesinatos de Mike Brown y de Eric Garner han sacado a la gente a la calle en una escala que no veíamos en EEUU desde hacía tiempo. Para mucha gente la concienciación de que persiste la discriminación racial, de género y de otros tipos y de que representa un componente sistemático del capitalismo, es un primer paso importante hacia un grado de conciencia de clase más desarrollado. Podríamos decir que el despertar político entorno a estos asuntos es en muchos sentidos “la cáscara de un bolchevismo inmaduro”, parafraseando la caracterización de Trotsky del nacionalismo de los trabajadores y los oprimidos de las minorías nacionales de la Rusia zarista (en contraposición al nacionalismo burgués y pequeñoburgués).
La reciente ola de protestas multirraciales y de solidaridad marca otro punto de inflexión en la polarización de la sociedad estadounidense – una polarización, por encima de todo, de clase y no racial, como ocurrió en décadas pasadas. Pero al contrario de lo que piensan muchos activistas bienintencionados en su impaciencia por “hacer algo”, la principal tarea de los marxistas no es “construir el movimiento”. Los estallidos de protestas multitudinarias a lo largo y ancho del mundo que hemos visto recientemente muestran que, cuando se dan las condiciones, los movimientos emergen como resultado de las contradicciones internas y las dinámicas del propio sistema. Pero como Sam Adams dijo una vez, y él sabía una cosa o dos sobre revoluciones, “nuestra tarea no es crear los acontecimientos, sino mejorarlos con sabiduría.”
Así que, mientras que los marxistas de EEUU han participado en docenas de estas protestas, han intervenido en varias e incluso han organizado algunas, nuestro principal objetivo en el periodo actual es “explicar pacientemente” y conectar con aquellos que buscan explicaciones y perspectivas a largo plazo de cómo transformar el sistema colectivamente de una vez por todas. Sin organización seria y una lista clara de demandas conectadas a los problemas más amplios de la clase obrera y la juventud, como el desempleo, los salarios, la deuda, la sanidad y la educación, los movimientos tenderán a disiparse. Sin embargo, todos estos problemas seguirán ahí, y sólo generarán más y mayores movimientos en el futuro.
Aceptar que este veneno no puede eliminarse dentro de los limites del sistema es en realidad en un gran paso, y no es uno que se pueda tomar fácilmente. Ya que si sigues tus convicciones hasta su conclusión lógica, significa que has de emprender acciones para hacer algo al respecto. Como se suele decir, “si no formas parte de la solución, formas parte del problema”. Es la tarea de los marxistas el ayudar a la gente a llegar a estas conclusiones revolucionarias.
La experiencia muestra que es normalmente después de que un movimiento haya decaído cuando se puede empezar un diálogo con los individuos más clarividentes y sacrificados, aquellos que han presenciado los sucesos o los han vivido en sus propias carnes y buscan algo más sustancial. No será un proceso linear o automático, pero participando en este y otros movimientos parecidos en los meses y años que tenemos por delante, seremos capaces de ganarnos a muchos nuevos compañeros y compañeras a las banderas del marxismo revolucionario, del socialismo y de la Corriente Marxista Internacional.

John Peterson

sábado, 3 de enero de 2015

“Cocaína” en Wall Street




Los brutales desequilibrios que oculta el "boom" de la Bolsa

La bolsa norteamericana viene batiendo récord. El índice Dow Jones ha roto la barrera de los 18.000 puntos. Esta explosión ha sido presentada como una señal de la recuperación económica norteamericana. La supuesta fortaleza de Estados Unidos es exhibida como una vía para sacar al mundo del colapso actual, en momentos en que se derrumban los países emergentes, empezando por China, que vuelve a caer Japón y que Europa está la borde de la depresión.
Uno de los "secretos" del actual boom accionario reside en que las propias empresas recompran sus acciones. De acuerdo a un informe de Barclays, las compañías norteamericanas han gastado más de 500.000 millones de dólares en esta operatoria el año pasado. Dicha cifra viene en ascenso en 2014. Sólo a mitad de año, las recompras totalizaban 338.000 millones.
Quienes están al frente de esta operatoria son las grandes corporaciones. Apple gasta en recompra de acciones más que cualquiera otra compañía. En el ranking aparecen Microsoft, IBM, Hewlett Packard e Intel, entre otras. También figura un gigante como Exxon y grandes laboratorios como Pfizer y hasta financieras como Goldman Sachs. El fenómeno se disemina por todas las actividades, y es lo que ha llevado a The Economist a denominarlo "la cocaína" en el mundo de los negocios. La recompra de acciones ha devorado entre un 40 y un 60 por ciento del flujo de fondos de las compañas involucradas. Estas operaciones representan, en un promedio de la última década, el 54 por ciento de sus ganancias. A su turno, los dividendos aportan otro 37 por ciento. Esto deja un margen de menos de un 10 por ciento para inversiones productivas.
La fiebre en la recompra es una señal inconfundible de impasse del sistema económico: indica que existen pocas oportunidades para inversiones rentables en la órbita del capital productivo. Estamos frente a un crisis de sobreproducción de enormes dimensiones, lo que conduce a una caída de la inversión. "La productividad ha caído en Estados Unidos a la mitad en los últimos 10 años... y este desplome ha sido el resultado de una disminución todavía mayor de la tasa de inversión" (Clarín, 14/12).
Si bien se registraron síntomas de recuperación económica y hasta de la inversión en el curso de este año, quienes han querido ver un punto de inflexión de más largo aliento rápidamente recibieron un balde de agua fría. Cuando se pronosticaba una demanda explosiva para el "viernes negro", el fin de semana de noviembre donde florecen las liquidaciones, las ventas minoristas se pincharon. La caída proviene de la declinación pronunciada del consumo de las personas que ganan menos de 50.000 dólares al año. Desde que se inició la recuperación a mediados de 2009, las cifras ajustadas por inflación, revelan que la economía creció 12 por ciento; los beneficios corporativos en un 46 por ciento y la bolsa un 92 por ciento. Pero "el ingreso promedio retrocedió 3 por ciento" (New York Times, 6/11). Si la caída del consumo no es mayor es por los niveles de endeudamiento de la población , aunque ese recurso se vuelve cada vez más ineficaz para sostener la demanda (la deuda representa una porción mayor del salario, cuyo poder adquisitivo viene siendo recortado) Estados Unidos tampoco está en condiciones de compensar esta caída con una mejora del comercio exterior, tendiendo en cuenta el cuadro de la economía mundial considerado en su conjunto.
La recompra de acciones ha sido utilizada también como herramienta para evadir impuestos. Las compañías vienen declarando sus ganancias principales fuera de Estados Unidos, donde el pago de impuestos es sensiblemente menor. Las casas matrices radicadas en suelo norteamericano vienen contrayendo préstamos para la recompra de las acciones. O sea que la contrapartida de este operatoria es la acumulación de una deuda que crece como bola de nieve. Distintos analistas ya han comenzado a advertir sobre el riesgo que se abre en caso de que se produzca un aumento de la tasa de interés.
El boom de la bolsa encierra desequilbrios descomunales y explosivos.

Pablo Heller

Religión y política




Alemania está conmovida. Más que eso, asustada. Y no es para menos. Es por la creación del movimiento Pegida (son las iniciales de un lema que en castellano sería “Patriotas Europeos contra la Islamización de Alemania). En Bonn, el movimiento tiene las sílabas Bogida, con el mismo significado. Este movimiento nace como reacción a la influencia cada vez mayor que tienen los inmigrantes turcos llegados a Alemania como fuerza de trabajo, que suman ya varios millones. Un 29 por ciento de los alemanes están convencidos de que el islamismo tiene cada vez más influencia en la política alemana. Y los que piensan así se han organizado como Pegida y han salido a la calle reuniendo a miles de alemanes en la protesta.
Los partidos clásicos que hoy gobiernan Alemania, los demócratas cristianos y los socialdemócratas, han salido a la calle para rechazar este nuevo movimiento nacionalista. Existe el fantasma del nazismo. Así comenzaron los nazis en la década del ’20 del pasado siglo tomando como culpables de la derrota alemana de 1914-18 a los judíos que representaban a una minoría de la población alemana de esos años. De pronto, los judíos pasaron a ser los culpables de todo aquel desastre alemán. Y ahora, el nuevo movimiento nacionalista señala que los turcos intentan islamizar Alemania levantando templos en todas las ciudades, centros culturales y organizaciones de todo tipo.
Los políticos alemanes actualmente tienen el temor de que esta campaña de la derecha germana haga regresar a la mente de los alemanes el nacionalsocialismo de Hitler y, con ello, también el racismo, como sucedió ya en los trágicos años del nazismo.
No es exagerado el temor. Cuando Alemania, en décadas pasadas, necesitaba mano de obra para sostener su proceso industrial, recurrió primero a los trabajadores españoles e italianos y luego a los turcos. Por supuesto que esto tendría sus consecuencias, ya que cada extranjero traía su propia cultura, su religión y sus costumbres. Esto tuvo su impacto en la vida diaria y cultural de los barrios y las calles de las ciudades alemanas. Hay que comprenderlo y no comenzar ahora a perseguir todo lo que sea islamita. O una cosa o la otra. O Alemania se cerraba a sí misma conformándose con la producción de aquel entonces o se abría para dejar que ingresara el extranjero. Claro, eso le haría cambiar el rostro.
No se puede ignorar a los millones de extranjeros que vinieron a ganar su pan aquí y tuvieron hijos y no quisieron ellos tampoco perder su religión y su cultura. Además, existe otro factor: los niños. Los matrimonios alemanes se han “modernizado”, quieren “gozar” de la vida. Gozar de las vacaciones y de todo lo que hoy les ofrece la sociedad. En cambio, los matrimonios turcos siguen con su tradición de siempre: los hijos vienen enviados por Dios y eso es una obligación moral de la vida. Las consecuencias se notan en las escuelas de los barrios humildes: en muchos de ellos ahora la minoría es “rubia” y la mayoría de los niños son “morochos”, como decían antes los porteños.
Ya comenzaron las discusiones en los partidos políticos. Por ejemplo, Simone Peter, del Partido Ecologista Verde, criticó al partido mayoritario, la Democracia Cristiana, conservador y de derecha, sosteniendo que: “Justo el Partido Social Cristiano, que siempre sigue sembrando resentimientos contra los inmigrantes y trata a los turcos de zánganos sociales, ha propuesto la obligación de que en todo hogar turco se hable alemán. Y eso lo hace para ganarse los votos de la población alemana. Con su actitud –continúa– le hace el juego al nuevo grupo racista Pegida”.
Por otra parte, grupos bien democráticos han propuesto que la sigla Pegida, el nombre de la nueva agrupación racista, sea considerado como “la mala palabra del año”. Que es una costumbre alemana, por la cual, el 13 de enero, se vota y se elige como mala palabra del año algún concepto o nombre propio de la realidad germana.
Lo peligroso para el gobierno alemán actual es, como decimos, que con la aparición de este grupo derechista Pegida se desuna del gobierno y tenga que realizar nuevas elecciones en las cuales, sin duda, la derecha ganará por muchos votos y se producirá en Alemania una situación parecida a 1933, donde ganó un partido racista por excelencia. Además, la Alemania presente necesita siempre más obreros, sean turcos, españoles o griegos.
Los argumentos de los diarios alemanes ante esta situación son muy distintos entre sí. Por ejemplo, la periodista Anetta Kahane se atreve a escribir: “Los alemanes que odian al Islam no son otra cosa que expresión de un síntoma de un estado sensible para ponernos contentos: pertenecemos a una sociedad libre”. Y agrega estas peligrosas palabras: “Es cierto. Pegida tiene razón total. Desde hace décadas llegó un gobierno con la mentira de que la sociedad no cambiaría ni tiene que cambiar. Porque la palabra cambio en Alemania no es bien vista, en especial por los votantes. Cambio no trae esperanzas en Alemania sino miedo. Y el miedo alemán fue mellizo siempre de la palabra agresión”.
El escritor y periodista Udo Ulfkotte, orador en el acto de Bogida, dijo que “los extranjeros tienen que someterse a las leyes y costumbres alemanas. Debemos defender nuestros valores contra el Islam”.
Alemania enfrenta un problema muy difícil. Con la llegada de miles de turcos logró mantener bajo el precio de los productos industriales. Pero ese sentimiento de ver que se aumentaba la venta de sus exportaciones trajo el problema o la realidad de que esos obreros son también personas cuya religión y sus formas de vida hay que respetar. La única solución democrática y con futuro es respetar el derecho a la vida de todos.

Osvaldo Bayer
Desde Bonn, Alemania