lunes, 18 de diciembre de 2017

Trump avanza con su reforma privatista de Internet




El 14 de diciembre, la Comisión Federal de Comunicaciones norteamericana (FCC, por su sigla en inglés) desmanteló las regulaciones que garantizaban la neutralidad del contenido en Internet.
Sin estas regulaciones, se abre la puerta para que los proveedores de servicios de internet (ISP) cobren a las páginas de Internet por tener un "carril preferencial", aumentando así la velocidad de ciertos contenidos, al mismo tiempo que permite bloquear el acceso a ciertas páginas y cobrar adicionales por acceder a ellas. Se constituye así un nuevo gran negociado para los ISP a costa de los usuarios.

Globalización

El carácter global de Internet y el nivel de concentración de servicios en EE.UU. hacen que estas reformas afecten a todo el mundo. Regulaciones similares a la que se pretenden eliminar existen en Argentina y en casi todos los países. Los funcionarios mexicanos ya anunciaron que deberán rever su política de acuerdo a las nuevas normas. La ventaja competitiva que ofrece la nueva normativa a los ISP norteamericanos obliga a los proveedores del resto del mundo a exigir medidas similares, o resignarse a ser absorbidos por los monopolios yanquis. Es de esperar que las modificaciones en EE.UU. aumenten la presión por modificaciones similares en el resto del mundo. Por lo tanto, la lucha en defensa de la neutralidad en la red debe ser global.

Internet y control obrero

En el mes que transcurrió entre la presentación del proyecto y la votación, millones de norteamericanos expresaron su repudio a la desregulación con movilizaciones a la sede de la FCC, "apagones" de páginas web y más de 24 millones de cartas, emails y llamados a los miembros de la Comisión (incluso provenientes de fuera de EE.UU.). La lucha sigue abierta, ya que aún debe ser aprobada en el congreso, lo que ha impulsado una nueva campaña de pronunciamientos y manifestaciones.
Entre la izquierda, han surgidos posiciones como la del 'Socialist Alternative' de Seattle, que propone que el Estado cree una banda ancha paralela para proveer servicio municipal de acceso a Internet. Esta iniciativa ya fue impulsada en la pequeña ciudad de Chattanooga, Tennessee, y terminó convirtiéndose en un subsidio de los costos de Internet para las empresas locales. Para grandes ciudades, por otra parte, el costo de crear un nuevo tendido de Internet, ya sea por cable o por telefonía, termina siendo impracticable, sobre todo teniendo en cuenta que ese tendido ya ha sido creado.
Para eliminar los abusos de los ISP y desarrollar plenamente el potencial de Internet como herramienta social es necesaria la estatización de los servicios de Internet y de telecomunicaciones.
La defensa de la neutralidad en la red frente a los intereses capitalistas o estatales de cercenar o beneficiarse con el acceso a la información debe ser garantizada con el control de los trabajadores sobre los ISP.

Zippo

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