lunes, 19 de octubre de 2020

El MAS y un triunfo arrollador

Arce y Choquehuanca obtuvieron el 52,4% contra el 31,6% del derechista Mesa

 A pesar de la intervención desvergonzada de la OEA, del Departamento de estado norteamericano, de una ultraderecha sometida a las órdenes de fuerzas externas. A pesar de ello el MAS y su binomio conformado por Luis Arce Cataroa como presidente y David Choquehuanca a la vicepresidencia, lograron una victoria furibunda e indiscutible en las elecciones a la que fueron convocados 7.3 millones de bolivianos. 
 Un 53% y una diferencia de 20 puntos sobre Carlos Mesa Gisbert (31,2%) y cuarenta puntos sobre Luis Fernando Camacho (14,1%), son cifras extraordinarias, que representan aire fresco para la lucha de los pueblos. Con esto se confirma, tal como se sostuvo, que hubo una operación destinada a impedir el triunfo del MAS, por parte de la derecha en las elecciones del año 2019. Avalado esto por los gobiernos derechistas latinoamericanos, el silencio cómplice de organismos internacionales. Hubo un golpe de estado orquestado por Washington y sus aliados incondicionales y que con el triunfo de este 18 de octubre permite al pueblo boliviano volver a Palacio Quemado y además controlando las dos cámaras del parlamento. Una victoria que traerá consigo un tremendo impacto regional e internacional, que da nuevos aires al progresismo en América Latina y que recupera la democracia para Bolivia y su pueblo, que sabiamente vuelve a confiar en aquellos que lo dignificaron, que le dice no al racismo, al robo, al sometimiento a Washington y le dice no a la corrupción.
 Mientras más postergaba la derecha golpista el convocar a elecciones, con una estrategia política errada del gobierno de facto presidiso por Jeanine Añez, más debilitaban sus opciones. Esto, pues ante la política supremacista, racista, de corte fascista, de insulto al pueblo indígena a sus símbolos y cultura. En ese contexto, más y más la sociedad boliviana, los más humildes, tenían más tiempo de comparar lo que había sido un proceso revolucionario, que durante 14 años le cambio la cara y el organismo entero a esta Bolivia. Una revolución que nacionalizó los recursos naturales, que llevó a los indígenas a ocupar Palacio Quemado y decirle al mundo que Bolivia existía, que tenía una dignidad que necesitaba aflorar tras cientos de años de sometimiento y abusos. Cada día que pasaba el pueblo más ponía en la balanza a los golpistas con el MAS 
 El ministro de gobierno de la dictadura, el empresario Arturo Murillo estuvo en la noche del día 18, largas horas presionando a los medios de comunicación, al Tribunal Supremo Electoral y a las encuestadoras para que no dieran a conocer lo que ya se sabía a las 20:00 horas y que demoró cuatro horas en visibilizar: el triunfo del MAS era inobjetable triunfando por una mayoría abrumadora. Una maniobra que comenzó a cocinarse en la vista que hizo Murillo a la sede de la OEA a fines de septiembre y al Departamento de Estado dirigido por Mike Pompeo, que dieron las órdenes y los apoyos necesarios para impedir que el MAS volviera a presidir el gobierno. Un plan que mostró su fracaso absoluto, una derrota del imperio y de los gobiernos derechistas latinoamericanos coordinados por Almagro. 
 El resultado del recuento fue claro y planeadamente postergado. El propio ex presidente Evo Morales, en conferencia de prensa dada en Argentina sostuvo “Las empresas encuestadoras se niegan a publicar el resultado en boca de urna. Se sospecha que algo están ocultando”. Por su parte, Sebastián Michel, vocero del MAS señaló que existía una estrategia del gobierno de facto para lograr que no se entregara información y así generar un clima de violencia con el objetivo final de anular las elecciones. La enorme amplitud de cifras entre Arce y Mesa ha hecho imposible llevar a cabo lo que el departamento de estado norteamericano, junto a la OEA habían planeado junto al ultraderechista Ministro de Gobierno Arturo Murillo.
 La parte más difícil viene ahora para recuperar una vida trastornada por una dictadura que ha violado los derechos humanos en todos los ámbitos en que pueden ser violados; sanitarios, integridad física, en el acceso al trabajo, a la educación, en derechos cívicos y políticos. Ahora viene justicia por los muertos, por los humillados sanar las heridas propiciadas por un gobierno de facto que cometió atropello a los derechos de millones de bolivianos y bolivianas. 
 En un interesante análisis de Mario Rodríguez, periodista y educador popular boliviano con especialidad en interculturalidad, los resultados de estas elecciones el 18 de octubre “han sido una victoria en el territorio del enemigo, en un campo conservador donde se aglutinó lo más fascista que puede tener la política. Articulado en los sectores más retrógrados que puede tener un país. Un triunfo sobre el dinero, el poder mediático, los poderes hegemónicos. Dicho marco permite evidenciar que En primer lugar es evidente que se trata de una victoria del pueblo boliviano, que supera la conformación partidaria y sumerge a la sociedad en la búsqueda de su futuro. 
 En segundo lugar, para el análisis interno de lo que ha sido una fortaleza en el masismo, se conformó el sujeto de lo plurinacional, con un abanico amplio de posibilidades, que hay que fortalecer. Un triunfo que se da contra viento y marea, que permite pensar en transformaciones profundas. Un tercer elemento es que se necesita una profunda reflexión y una crítica respecto a lo que fueron los gobiernos del MAS para recomponer elementos que fueron erosionados y que necesitan ser reconstituidos en la capacidad de participación popular. Y en cuarto lugar este triunfo es un tremendo impulso para las luchas populares en Latinoamérica, de la patria grande. 
 Claramente este es un laurel obtenido por el MAS, una conquista enorme, que representa la justeza de tres lustros de gobierno transformador en Bolivia, que caló hondo, que a la hora de la comparación le ganó por cientos de miles de votos a esa derecha recalcitrante. Una derrota del fascismo que le va a doler a la derecha, al grupo de Lima, al converso Luis Almagro que deberá responder de esta derrota ante sus amos estadounidenses, que gastó cientos de millones de dólares, para tratar de consolidar un gobierno de facto y darle posibilidades a la derecha boliviana, para tratar de volver a ejercer sus gobiernos nefastos, fracasando estrepitosamente en esta misión que los visibiliza como lo que son: oportunistas, racistas, soberbios y escasos de visión, para calar en plenitud el pensamiento y los anhelos de un pueblo que aprendió a defender su dignidad. 
 Para el triunfador de estas elecciones del 18 de octubre Luis Arce Catacora, el desafío es claro “Hemos recuperado la democracia y la esperanza, como también estamos recuperando la certidumbre para beneficiar a la pequeña, mediana, gran empresa, al sector público y a las familias bolivianas. Gobernaré para todos los bolivianos y trabajaré para reencaminar, sobre todo, la estabilidad económica del país” Luis Arce agradeció la confianza del pueblo boliviano, de los militantes del MAS, de la comunidad internacional y a los observadores que llegaron para supervigilar las elecciones. El MAS logró una victoria inapelable, a pesar del Covid 19, las amenazas del gobierno y los intentos de impedir que se votara.
 El MAS arrasó en las grandes ciudades y en el mundo rural. No hubo lugar en Bolivia, donde el mundo masista no haya logrado hacer morder el polvo de la derrota a Carlos Mesa, Luis Fernando Camacho y los suyos. El MAS triunfó a pesar de la labor de desestabilización de la OEA y el títere Luis Almagro secretario general de esta organización, definida como el Ministerio de colonias de Estados Unidos.
 El MAS triunfó a pesar de fuerzas poderosas en su contra, porque la marcha justa no tiene freno posible. El MAS triunfó porque el pueblo sabio de Bolivia entendió, que a pesar de todas las críticas que a su movimiento se le podían hacer, hizo un trabajo que tenía como centro a los más postergados de Bolivia, por la defensa de sus derechos y la construcción de aquellos negados, a los que por cientos de años fueron humillados, denigrados y que con el MAS comenzaron a andar con su marcha de gigantes. No hay freno posible cuando un pueblo defiende lo suyo.

Pablo Jofré Leal | 19/10/2020 |

Uruguay - Referéndum contra la LUC: quién es quién

La convocatoria a un referéndum contra la Ley de Urgente Consideración fue aprobada finalmente por el PIT-CNT, a pesar de, al menos, una parte de su cúpula. La dirección del FA ha sido algo más que prudente en sus reacciones, admitiendo en general que es “altamente probable” que la fuerza política apoye la iniciativa. El más honrado en sus declaraciones fue Bergara, quien dijo sin rodeos que “Si se va contra toda la ley está claro que el Frente no lo puede acompañar porque votó buena parte de eso” (Montevideo Portal). Valoró, además, que “No son las mejores condiciones políticas” para apoyar el referéndum contra la LUC (El Observador) y llamó a “discernir quirúrgicamente” que artículos, así como la forma de realizar la consulta popular. Cortito: el FA hará campaña en las sombras contra el referéndum.
 Es que el referéndum no es sólo una consulta sobre el gobierno; también lo es sobre el propio FA Bergara advierte que el camino puede llevarnos hacia aguas desconocidas. Por eso reclama sostener el bisturí con sumo cuidado. 
 De todas formas, hay otro problema más considerable: Hay en proceso una operación para manipular la iniciativa: el punto en cuestión es si el referéndum va contra parte o contra toda la LUC. La primera es la opción por la que esta pugnando la burocracia sindical en sintonía con Bergara y compañía. Se formó una comisión para estudiar el tema, es decir, viendo que les era costoso desactivar la iniciativa rápidamente se busca amputar su alcance. 
 Pero la consulta es un derecho exclusivo de quienes luchan y se movilizan (nos movilizamos) contra la LUC, no de quienes congelan esa movilización. Nadie puede arrogarse la elección de las armas más que los propios combatientes. El papel del FA consiste precisamente en esta usurpación política. 
 La LUC le da a la burguesía un conjunto de instrumentos políticos para arremeter contra las masas. En todo el mundo las conquistas más elementales se encuentran bajo un fabuloso ataque: desde las jubilaciones a la jornada de trabajo.
 La campaña por el referéndum puede ser el punto de partida de una nueva fase política. La recolección de firmas que ya está enraizada en buena parte del pueblo. Hay material nuevo en el activismo, que puede ser la base para la formación de comités barriales, no sería la primera vez en nuestro país. Este puede ser un punto de partida de una nueva etapa que supere a los intentos por encapsular la “batalla” al terreno cultural y parlamentario. El país empezará a conocer mejor la estrecha relación que existe entre las distintas variantes en que se dividieron el pasado domingo 27.

 Camilo Márquez

domingo, 18 de octubre de 2020

El gasto inútil de EE.UU. para crear oposición en Cuba




Dineros de EE.UU. para crear oposición en Cuba

 'Usaid, una agencia federal del Gobierno de Estados Unidos, otorga 410 000 dólares para contratar o comprar una oposición política contra Cuba', suscribió el director para EE.UU. en la cancillerìa cubana, Carlos Fernández de Cossio en su cuenta en Twitter El gobierno de Estados Unidos utiliza el dinero de los contribuyentes para financiar y promover una oposición política en Cuba, afirma hoy el diario Granma 
 El rotativo retoma la denuncia del director para Estados Unidos en la cancillerìa cubana, Carlos Fernández de Cossio, respecto al desembolso por la Agencia estadounidense para el Desarrollo (Usaid) de 400 mil dólare a la firma Digital News Association para realizar actividades contra su país. 
‘Usaid, una agencia federal del Gobierno de Estados Unidos, otorga 410 000 dólares para contratar o comprar una oposición política contra Cuba’, suscribió el diplomático en su cuenta en Twitter. 
 Es la democracia al estilo estadounidense. DNA, una organización anticubana en Florida de las muchas que viven del dinero de los contribuyentes, es el beneficiario esta vez’, publicó el diplomático. 
 Según Granma esta resulta solo una de las erogaciones que, de manera paulatina, la Usaid realizó en las últimas semanas a las organizaciones que el Departamento de Estado usa como punta de lanza en su política contra la isla. 
 El rotativo divulga que en fechas recientes los fondos repartidos para tales fines rondan los cuatro millones de dólares. La suma total, dice, desde que Donald Trump asumió la presidencia de Estados Unidos alcanza los 50 millones de dólares.

Bohemia

100 años de la muerte de John Reed


Quien lea “Los 10 días que conmovieron el mundo” no queda sino maravillado. Escrito hace 101 años por el periodista -cronista de guerra sin par-, poeta y, finalmente, uno de los fundadores del Partido Comunista de EE.UU., queda embelesado por la crónica magistral de la primera gran revolución socialista victoriosa, la revolución de Octubre. En particular, impresionan las crónicas de las batallas políticas, discursos, etc., que libran sus dos más grandes dirigentes, Lenin y Trotski, en esos momentos decisivos. 
 Traducido a decenas de idiomas, impreso y reimpreso cientos de veces, se transformó en un “clásico” que jamás el stalinismo pudo reemplazar por nada con el fin de ocultar esa relación única y grandiosa de la historia, la de esas dos grandes personalidades que se conjugaron en aquellos acontecimientos — el stalinismo, impedido de ocultar la obra por su fama universal, la editaba amputada. Las descripciones vivas de John Reed son épicas. Ningún socialista debiera dejar de leer ese texto que aún hoy es de una frescura inigualable, como pocas obras histórico-periodistas lo lograron. 
 En términos del historiador mexicano Paco Ignacio Taibo II, John Reed practicó una “sociología instantánea” que había alumbrado tempranamente, en su primera gran experiencia periodística como cronista de un periódico norteamericano, para el que cubre, a principios de la segunda década del siglo XX, la primera gran revolución del subcontinente, la revolución campesina de Zapata y Pancho Villa.
 La experiencia de John Reed en México alumbrará su primer gran libro “México Insurgente”, donde describe la revolución en el norte mexicano, acompañando al ejército rebelde de Pancho Villa. Reed tenía entonces sólo 24 o 25 años. Reed morirá en la naciente Unión Soviética tras cubrir el famoso Congreso de los Pueblos de Oriente, en Bakú, —del que poco tiempo atrás se cumplieron 100 años también—, víctima de tifus.
 La experiencia mexicana cambia radicalmente la vida del periodista. John Reed se transforma desde entonces en un gran cronista, lo fue de la Primera Guerra Mundial en Europa) y en un socialista convencido. 
 Cuando vuelve a EE.UU. promueve la escisión del Partido Socialista, del que en verdad es expulsado, y se transforma en uno de los fundadores del Partido Comunista de EE.UU.
 John Reed fue uno de los grandes cronistas de guerra del siglo XX. Si no fuera por periodistas de este tipo ciertos fenómenos históricos no hubieran llegado al dominio público.
 John Reed nació en Portland, la ciudad que se encuentra a la cabeza de las movilizaciones actuales en EE.UU.

 Norberto Malaj 
 17/10/2020

jueves, 15 de octubre de 2020

El proceso de movilizaciones en Costa Rica y el rechazo al FMI


¿Rescate Nacional, o rescate al nacionalismo burgués? 

 A continuación, compartimos el último artículo editorial de la organización Juventud Obrera de Costa Rica. 

 Costa Rica se encuentra inmersa en un proceso de movilizaciones desde hace ya más de dos semanas. El antecedente inmediato que hizo salir a la gente a las calles fue el anuncio del presidente Carlos Alvarado respecto al préstamo con el Fondo Monetario Internacional, al igual que otra serie de impuestos y medidas que atacan al bolsillo de la clase trabajadora. 
 La emergencia económica y sanitaria continúa al rojo vivo. El gobierno prosigue con su agenda de “Costa Rica trabaja y se cuida”, a la vez que compra vacunas que aún no han sido probadas a la empresa privada Pfizer, y esconde el acuerdo tomado. Entre tanto, la cantidad de casos no baja de los mil diarios, y la cantidad de muertes crece en términos estrepitosos, mientras que el desempleo alcanza porcentajes históricos. 
 Es en este marco que se están dando las negociaciones con el organismo internacional, a partir de las cuales se planteó un potencial acuerdo de, cuando menos, tres administraciones. Este acuerdo se busca imponer de la mano de un combo de medidas anti-obreras. Entre ellas, impuestos a las transacciones bancarias, a los salarios, a las remesas, entre otros. Muchos de estos impuestos tendrán un carácter permanente, lo cual es una muestra clara de la agenda que lleva adelante el gobierno, y que quiere imponer desde hace un largo tiempo. También se avanzó en la privatización de la Fábrica Nacional de Licores (Fanal) y del Banco Internacional de Costa Rica (Bicsa). 
 Por otro lado, se aprobó la tan ansiada medida propuesta hace ya varios meses por el gobierno, que plantea la eliminación de las anualidades de los funcionarios públicos para los periodos 2021 y 2022. No podemos dejar de mencionar el cierre del Parque de Diversiones por tiempo indefinido, y la suspensión de 328 contratos, dejando únicamente 23 empleados activos. Estas suspensiones se realizaron bajo la tutela del Ministerio de Trabajo.

 La lucha se dirime en las calles

 A partir del 30 de septiembre empezaron a gestarse bloqueos de rutas en distintos puntos del país, coordinados por el Movimiento de Rescate Nacional. El punto álgido fue el 6 de octubre, día en que se dio una gran marcha convocada por 36 sindicatos, la CCSS (Caja de Seguro Social) y universidades, en apoyo al movimiento Rescate Nacional. El movimiento se encuentra dirigido por José Miguel Corrales y Célimo Guido, quienes ponen condiciones al gobierno para una mesa de diálogo. Corrales es exdiputado del PLN (Partido de Liberación Nacional) y pretende fundar un nuevo partido, lo cual muestra que la salida del conflicto corre el riesgo de ser un arreglo entre cúpulas. 
 El principal reclamo de este movimiento es que se descarte, al menos durante esta administración, cualquier tipo de acuerdo con el FMI. También afirman que no se levantarán los bloqueos hasta que se firmen sus condiciones, y exigen que cese el desalojo violento de las manifestaciones. Además se pronuncian en contra de la venta de activos estatales y de impuestos indirectos. 
 El sector empresarial no se encuentra ajeno a las dinámicas de lucha, y buscan direccionarlas hacia sus intereses personales de apertura comercial para no tener una caída en sus ganancias, a la vez que procuran que la consigna por impuestos a las riquezas no llegue a buen puerto. Nuestra propuesta va en diametral oposición, y es el no pago de la deuda, e impuestos al gran capital. 

 Una nueva ruptura en el gobierno nacional 

 El gobierno ha perdido la imagen positiva que tenía a comienzos de la pandemia, en momentos en los que no veían en el horizonte la crisis ya desatada. En los puntos de mayor combatividad la represión policial no ha tardado en llegar. Este es el caso de las provincias de Limón, Pérez Zeledón y Puntarenas, en las que se reprimió con gases lacrimógenos y se arrestó a decenas de manifestantes. 
 Ya en nuestra previa editorial habíamos mostrado que el gobierno se encontraba en una encrucijada para hacer pasar el presupuesto extraordinario de junio y julio, y luego frente a los desafíos de la aprobación del instrumento de financiamiento rápido del FMI. La fracción legislativa del PLN ha sido la más enérgica al solicitar que se retire el acuerdo con el FMI, pero ha habido una negativa por parte del conjunto de los partidos burgueses. 
 Finalmente, en medio de movilizaciones y con un potencial choque entre fuerzas políticas, el Ejecutivo retira la propuesta con el FMI, mientras que Carlos Alvarado se dirige a la opinión pública para mostrar un supuesto compromiso con la ciudadanía, y con los reclamos populares. Esto último con la explícita intención de frenar con los bloqueos y salvaguardar su imagen pública.

 Organicemos una salida clasista 

 Debemos denunciar el papel que toman las iglesias católicas que buscan contener los procesos de lucha, poniéndose como intermediarias entre el gobierno y los manifestantes. Las iglesias juegan su papel quemado de falsas pacifistas y condenan la continuación de los bloqueos. Es por esto que es vital continuar con los reclamos que ha puesto en primera plana el movimiento de mujeres, que reclama la separación de la Iglesia y el Estado, y su desligue de asuntos de interés público. Desde Juventud Obrera queremos celebrar la construcción de la jornada de lucha del 28S, y denunciar los femicidios que han aumentado en épocas de pandemia. Abogamos por la creación de un movimiento de mujeres clasista que se ponga a la vanguardia de las luchas, siendo este movimiento un baluarte para la pelea contra el conjunto del régimen y sus alianzas clericales. 
 A su vez, nos posicionamos en contra de la deuda usuraria y fraudulenta con las diferentes entidades financieras que acechan al país, con la clara conciencia política de que esta lucha debe ser también direccionada contra la misma burguesía nacional, expresada y condensada en las cámaras empresariales. La intervención de la izquierda debe ser antagónica a aquella que propuso el diputado José María Villalta del Frente Amplio, quien llamó a una negociación pacífica, y a levantar los bloqueos. Debemos recrudecer las luchas en las calles, y llevar al frente los reclamos de la clase trabajadora. 
 ¡Por una reorganización económica y social dirigida por la clase trabajadora! 

 Natalia Cruz, Roberto Sanchez Moreno

La pandemia sigue haciendo estragos, a un año de su erupción

La pandemia está generando nuevos temores en países que ya sufrieron un enorme número de casos. En el mundo hay más de 37 millones de casos registrados y más de un millón de muertos, aunque tres países, EEUU, Brasil e India, registran la mitad de ellos. En la última semana el total de nuevos casos positivos se incrementó en dos millones, un aumento del 6 por ciento. Europa atraviesa el anunciado rebrote de la enfermedad, luego de la reapertura de la economía. “Europa ya suma más de 6.131.000 casos y supera los 236.000 fallecimientos, lo que representa un 22.1% y 16.6% del total mundial respectivamente” (elnuevosiglo, 11/10). 
 Los especialistas están muy preocupados porque este ascenso de casos se produce incluso antes del comienzo de la temporada de gripe, cuando se llenan las guardias y las terapias intensivas. Para muchos “Europa realmente nunca aplastó la curva de Covid-19 como se esperaba” (apnews, 10/10). Muchos desarrollos de vacunas están frenándose en etapas de pruebas.
 Los epidemiólogos y los residentes por igual señalan con el dedo a los gobiernos por no haber aprovechado la calma del verano para prepararse adecuadamente para el rebrote esperado de otoño, con pruebas y personal de UTI ,críticamente escaso. En Roma la gente ha tenido que esperar de ocho a diez horas para hacerse el test, mientras que escasean médicos y enfermeros de París a Moscú. En París el gobierno declaró la “alerta máxima”; el rebrote de casos llegó a 19.000 positivos diarios. El ministro de salud francés reclamó un “protocolo reforzado”, lo mismo que reclama una buena parte de la izquierda francesa.
 En Holanda, el primer ministro Mark Rutte, anunció el cierre de bares y restaurantes, y reuniones de más de cuatro personas. El ministro de Salud dijo que “Si no hacemos nada ahora, las cifras se duplicarán de nuevo en las próximas semanas” (France24, 13/10). Actualmente, el país registra una de las tasas de contagio per cápita más alta del mundo. No se descarta una saturación de las camas de UTI.
 En la última semana hubo 43.903 nuevos contagios y casi 7.400 en las últimas 24 horas, una cifra que supone un aumento cercano al 60 % en comparación con la semana anterior. La Federación de Médicos Especialistas advierte “un tsunami en la segunda ola, con 5.000 pacientes hospitalizados en noviembre; ello supondría cancelar hasta el 70% de la atención regular dedicada a otras enfermedades” (El País, 13/10). 
 En España hay una crisis política y constitucional, ya que la Justicia rechazó el “confinamiento perimetral” que declaró Pedro Sánchez para Madrid y otras ciudades afectadas. La región de Madrid registra unos 700 casos por cada 100.000 (ídem). El alto tribunal aduce que el confinamiento afecta “los derechos y libertades fundamentales”. Margarita del Val, experta en inmunología viral, dijo que “Cuando se abandonó el estado de alarma, llegó el momento de invertir en prevención, pero eso no se ha hecho” (apnews, 10/10). 
 En Gran Bretaña hay más de 17.000 casos diarios. El Dr. Martin McKee, profesor de salud pública, dijo que “Deberían haber estado aprovechando el tiempo para implementar sistemas de soporte de 'búsqueda, prueba, rastreo y aislamiento' realmente sólidos. Si lo hubieran hecho, entonces podrían haber identificado los brotes” (apnews). 
 Italia tiene 5.000 casos diarios. Fue el escenario de “huelgas salvajes” por medidas de prevención y control. Personal de salud dice que en Lazio y Napoles las UTI se van a saturar en un mes. El gobierno sólo dispuso la obligatoriedad del barbijo. Rusia pasa los 10.000 contagios en 24 horas (ídem). República Checa, en donde se había “despedido” al Covid-19 y reabierto la economía, tiene la infección per cápita más alta de Europa: 398 cada 100.000. 
 La reapertura fue hecha contradiciendo a autoridades científicas. En diferentes países de Europa la reapertura de las escuelas generó focos de contagios. Suecia, el “modelo” de inmunidad de manada creó una tragedia generacional, porque tras décadas de recortes presupuestarios dejaron endebles a los geriátricos, lo que ocasionó miles de muertes prevenibles en asilos (Clarín, 9/10). 
 En París los trabajadores del sistema público y privado de salud protestaron por sus bajos salarios y por la falta de inversión En España contra despidos y por falta de personal en Madrid. En Rumania los trabajadores de los hospitales protestan contra una apertura que hará colapsar el sistema sanitario. Esta semana, la OMS dio un guiño a aquellos que plantean los problemas psicológicos y económicos de los confinamientos. 
 Todo el mundo finge ignorar el vínculo, las contradicciones de los confinamientos, la ineficacia de los protocolos y la crisis de la salud, con el régimen social imperante y con la gestión capitalista de la pandemia. La consigna es que hay que salvar a la economía para salvar a la población, entendiendo por economía al capital. La humanidad se tiene que adaptar a las condiciones capitalistas y no transformar estas condiciones para rescatar a las personas. El núcleo del conflicto no es el encierro sino la imposibilidad de una salida humana a la crisis en las condiciones del capitalismo. 

 Emiliano Monge
 14/10/2020

martes, 13 de octubre de 2020

Los gobiernos centroamericanos atacan una nueva caravana migratoria


La caravana fue bloqueada en la frontera entre Honduras y Guatemala. 

 Una nueva caravana de migrantes partió el miércoles 31 desde Honduras, con rumbo a Estados Unidos. En la frontera fueron reprimidos por la policía hondureña que les negaba el paso, pero miles lograron ingresar a Guatemala, donde se dispersaron para llegar a México por distintos caminos y reagruparse en la frontera.
 El presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei, no se demoró en comenzar un operativo militar que patrulle todas las ciudades fronterizas. Acusó a los migrantes de “venir a contaminarnos [de Covid-19] y ponernos en grave riesgo” (BBC, 1/10). Su gobierno deportó a la mayor parte de los integrantes de la caravana, amparándose en el protocolo contra el Covid-19. 
 A su vez, el gobierno de México aumentó la presencia de la Guardia Nacional en los pasos fronterizos (Infobae, 2/10). Andrés Manuel López Obrador, presidente mexicano, celebró los operativos por cadena nacional y las deportaciones del gobierno guatemalteco, asegurando que, detrás de los reclamos, en realidad existe un entramado político desestabilizador relacionado con las elecciones norteamericanas, asunto sobre el que no presentó ninguna prueba. 
 Los gobiernos centroamericanos se colocan al servicio del imperialismo. Vale señalar que los tres Estados mencionados han suscripto acuerdos con Estados Unidos para bloquear las migraciones.
 El trasfondo de las caravanas migratorias, que tuvieron una gran resonancia en 2018, es la desesperante situación social de Centroamérica. En Guatemala la pobreza abarca a la mitad de su población y en Honduras podría trepar al 70% (EFE, 30/9). A su vez, poseen tasas de homicidios de las más altas del mundo. Estas problemáticas preexistentes se agravaron con la pandemia del Covid-19 y la pésima gestión de sus gobiernos. 
 Las caravanas se componen de familias trabajadoras que escapan de la descomposición social de sus países y buscan mejorar sus condiciones de vida. Recorren miles de kilómetros a pie, con escasez de comida y agua, con sus hijos en brazos y enfrentando la violencia policial. 
 Mientras tanto, Donald Trump sigue desenvolviendo un discurso xenófobo, deportando a centenares de miles por año, encerrándolos en centros infrahumanos de reclusión y, en muchos casos, hasta separándolos de sus hijos. Una política que continúa el camino iniciado por Barack Obama -apodado “deportador en jefe” por su récord de expulsiones.
 El imperialismo es responsable de la debacle centroamericana que está en la base del fenómeno de las caravanas, al apoyar a las dictaduras sanguinarias y los gobiernos reaccionarios de la región desde los años 80.
 Los trabajadores no deben dejarse llevar por las propagandas xenófobas, por el contrario, deben combatirlas y promover la solidaridad de clase sin distinción de fronteras. Ante el dantesco panorama social centroamericano, reivindicamos el derecho libre a la migración; abajo la represión, asilo incondicional; por la solidaridad internacional de la clase obrera para enfrentar al imperialismo, los gobiernos ajustadores y represores.

Álvaro Chust

lunes, 12 de octubre de 2020

Día de la rebeldía indígena por su tierra y naturaleza


12 de octubre, Día de la rebeldía indígena 

 Más de 500 años después del polémico descubriendo del denominado Nuevo Mundo, descendientes de los pueblos originarios del continente americano mantienen en alto su sentimiento de rebeldía, en defensa de su tierra y naturaleza. 
 La llegada de la primera expedición de Cristóbal Colon (1451-1506), el 12 de octubre de 1492, a la isla de Guanahaní, en las Lucayas o Bahamas, es un suceso celebrado durante decenios como fiesta nacional de España, con el calificativo de Día de la Raza, un término ambiguo. 
A bordo de tres carabelas (la Pinta, la Niña y la Santa María), la tripulación de 90 hombres pasó a la historia como los primeros que partieron del hoy llamado viejo continente en busca de una nueva ruta de navegación al Oriente, en sentido contrario a lo acostumbrado hasta entonces. 
 Según sus cálculos, si efectivamente la Tierra es redonda, navegando hacia el poniente, llegarían a la India, Cipango (Japón) y Catay (China), las tierras de las especias, donde se afirmaba existían grandes riquezas.
 Nunca pensó Colón en la existencia de un continente desconocido por el resto del Mundo y por ello llamó indios a los habitantes (aruacos) de las pequeñas islas que fue encontrando, error nunca enmendado. 
 El 17 de abril de 1492 había firmado con los Reyes Católicos Isabel y Fernando las denominadas Capitulaciones de Santa Fe en las que le otorgan los oficios de Almirante de la Mar Océana (vitalicio y hereditario) y de Virrey y Gobernador de todo lo que descubra. 

En nombre de los Reyes

Colón tomaba posesión de las tierras al otro lado del Océano Atlántico en nombre de los Reyes; existen cuadros famosos sobre este hecho, realizados según la imaginación de los autores. 
 En el trayecto fue bautizando a otras islas: Santa María de la Concepción, Fernandina, Isabela, Cayo Fermoso e Islas de Arena; el 27 de octubre avista a Cuba, donde desembarca al siguiente día y la nombra Juana.
 El 6 de diciembre descubre a Haití (La Española) y el día 25 funda Villa Navidad, con los restos de la Santa María que había encallado. 
 El 15 de marzo de 1493 regresó a España donde fue recibido con grandes honores. 
 En otras expediciones (1493, 1498 y 1502), reconoció las Antillas Menores y Mayores y parte del litoral continental caribeño.
 Durante su cuarto y último viaje descubrió el Cabo Gracias a Dios (Nicaragua) y reconoció la costa centroamericana hasta el punto más estrecho del Istmo de Panamá (región que denominó Veraguas).
 Muy enfermo regreso a Sevilla, el 7 de noviembre de 1504, y murió en Valladolid, España, el 20 de mayo de 1506, pobre y abandonado, aferrado a la idea de haber encontrado un nuevo camino hacia las tierras de las especias.
 Las nuevas tierras fueron bautizadas América, nombre del célebre navegante italiano Américo Vespucio (1454-1512), quien recorrió (1499-1500) la costa norte del continente, al servicio de España, y bajo bandera portuguesa (1502 a 1504) desde la Patagonia hacia arriba. 

 Sangrienta conquista de América

Millones de indoamericanos resultaron exterminados por la codicia de los conquistadores. 
 Con distinto grado de desarrollo, habían florecido en el continente las culturas de los mayas, los aztecas y los incas, mientras diversas comunidades estaban todavía en la etapa recolectora y cazadora, como las antillanas, con algo de agricultura. 
 Las Antillas estaban pobladas por pacíficos moradores comprendidos dentro del tronco lingüístico de los aruacos, que pasaron de isla a isla, procedentes de la zona del Orinoco, en la actual República Bolivariana de Venezuela. 
 El tronco étnico aruaco se ubica en lo profundo del continente americano, en la región amazónica, de donde grupos sucesivos –durante un largo período histórico– navegaron por sus afluentes hasta la desembocadura del río Orinoco y de allí a las islas del actual Mar Caribe. 
 La colonización forzosa empezó en esta región y luego se extendió al resto del continente llamado después americano.

 Primeras víctimas

 Las primeras víctimas fueron los pueblos originarios en La Española, Cuba, Puerto Rico y enclaves menores, sometidos a condiciones infrahumanas de explotación y las guerras de exterminio; su desaparición como tales ocurrió en el primer siglo de colonización; se estima fueron aniquilados más de un millón de indoantillanos. 
 La conquista de México (1519-1521) por Hernán Cortes quien salió de Cuba en febrero de 1519, y la de Perú (1531-1533), por Francisco Pizarro, ponen en contacto a los expedicionarios con incontables riquezas que usurpan a cualquier precio. 
 Muy corto fue el ciclo del oro en Las Antillas (1494-1525); cuatro mil kilógramos (de 1503 a 1510), nueve mil 153 kg (e 1511 a 1520) y cuatro mil 489 kg (de 1521 a 1530), según se ha podido constatar.
 En general de 1503 al 1660 los envíos a España sumaron 181 toneladas de oro y 16 mil 887 de plata, indican registros históricos. 
Los galeones cargados de oro y plata americanos conmovieron la vida económica y social de Europa en el siglo XVI, animaron las guerras durante varios siglos y sólo cuando se apagaron los destellos de esos metales preciosos pudieron aflorar otras grandes e imperecederas riquezas, asediadas ahora por otros enemigos. 

 RIiquezas americanas

 Como la conquista y colonización fueron acontecimientos nada pacíficos, el conocimiento de la flora y fauna americanas ocurrió prácticamente, en primer término, para mitigar el hambre y la sed.
 Aún se conservan bosques tropicales vírgenes y una rica biodiversidad de flora y fauna; cuenta con grandes reservas de minerales y de agua; la existencia de todos los climas, así como el abrazo de los dos grandes océanos mundiales. 
 Su río Amazonas es el más caudaloso, profundo y ancho del Mundo (más de seis mil kilómetros de longitud y una cuenca de más de seis millones de kilómetros cuadrados de superficie); beneficia a Brasil, Perú, Ecuador, Bolivia y Venezuela. 
 Tiene otros numerosos ríos y cataratas; el Titicaca (el lago más elevado de la tierra); también el Aconcagua (el pico más alto de América), cadenas montañosas a lo largo de su geografía; áqué decir de las infinitas y hermosas playas del Caribe! 
 La civilización universal dispone de centenares de productos americanos (maíz, cacao, papa o patata, tomate, yuca, maní, guayaba, piña, chiles y otros), incluidos el famoso tabaco que Colón descubrió en Cuba. 

 Marta Denis Valle,  historiadora, periodista y colaboradora de Prensa Latina

EE.UU.: fuerzas de choque, la policía militarizada y “mandato divino”

En medio de la mayor rebelión anti racial de medio siglo en EE.UU. por el asesinato policial de George Floyd a fines de mayo pasado, su asesino acaba de ser liberado con el pago de una fianza de un millón de dólares, que obviamente no puso el agente de su bolsillo. La gobernación demócrata de Minnesota salió responder a esta decisión de impunidad, con el pedido de reforzar la “seguridad pública” del estado con tropas federales ante la eventualidad de movilizaciones de repudio. De otro lado, un agente del FBI acaba de filtrar un plan de bandas supremacistas de Michigan para asesinar a la gobernadora demócrata del estado, una funcionaria largamente enfrentada a Trump. Trump había azuzado a esos grupos derechistas (“Liberen Michigan” twiteó en abril y mayo pasado), instigando el asalto armado de la legislatura estadual. Han sido detenidos ahora once miembros de la banda Wolverine Watchmen (Vigilantes Lobeznos) acusados por la fiscalía del estado de “instigar una guerra civil”. Se ha probado que habían vigilado la residencia de la gobernadora y hasta ensayado con artefactos explosivos. 
 “Super Trump”, por su parte, agradeció “a Dios” (sic) haberse contagiado el Covid-19, cuando EE.UU. encabeza desde marzo pasado todos los rankings, a nivel mundial, de contagios y muertes por la pandemia, y “cuando al menos 34 funcionarios de la Casa Blanca y aliados políticos del presidente que tuvieron contacto con el gobierno trumpista fueron infectados por el coranavirus” y “las sospechas de que el mandatario lo contrajo antes de lo que se cree y (cuando) aún no ha sido dado de alta por su equipo médico” (La Nación, 9/10). 
 Al comienzo del brote de coronavirus, “Donald Trump estaba alegre por el virus cuando, golpeó desproporcionadamente a sus enemigos políticos: los estados de color azul profundo de Nueva York, Washington y California; a las personas negras y latinas de todo el país; a los inmigrantes de África y América Central que trabajan duro en las plantas empacadoras de carne infectadas” —recuerda Samuel G. Freedman, profesor de periodismo en la Universidad de Columbia— “ahora que la plaga ha golpeado a Trump, a su esposa, a su secretaria de prensa, a su director de campaña, al presidente de su partido, a su susurrador de odio Stephen Miller, y a imbéciles políticos como Chris Christie, por citar solo una lista abreviada. Sin inmutarse, el presidente Trump reformuló una pandemia letal como una ´bendición´ divina” (Haaretz, 9/10). “Con un presidente tan ansioso por ver señales providenciales y maravillas en su mal manejo de la pandemia, entonces, usando la Biblia como guía”, —se pregunta Freedman— ¿”el destino de Trump y sus seguidores de culto es marchar, sin máscara, hasta las aguas turbulentas de un Mar Rojo electoral el 3 de noviembre”? 

 Norberto Malaj 
 09/10/2020

sábado, 10 de octubre de 2020

150 años del sitio prusiano a París


Tropas alemanas sitiando París 

El proceso que llevó al levantamiento obrero en París 

 En julio de 1870 estalla la guerra franco-prusiana. Sus consecuencias son el comienzo de las técnicas de guerra modernas, el triunfo de la unificación alemana fogoneada por Prusia, la caída de Napoleón Tercero y el primer gobierno obrero de la historia la Comuna de París. El enfrentamiento se produjo entre las dos grandes potencias europeas continentales del siglo XIX.
 Alemania todavía no se había constituido como país, como un Estado-nación burgués. Prusia era una nueva potencia industrial con su capital en Berlín. su objetivo era defender un mercado para su producción en ascenso rápido, en 1866 en una guerra derrotó a los austriacos con los cuales se disputaba la hegemonía de la unificación alemana. El único obstáculo que le quedaba era el Imperio Francés, que estaba interesado en frustrar esta unidad. La segunda revolución industrial estaba transformando a Europa, -“ha sido precisamente esta revolución la que ha puesto en todas partes claridad en las relaciones de clase… ha creado una verdadera burguesía y un verdadero proletariado de gran industria, la lucha entre estas dos grandes clases, que en 1848 fuera de Inglaterra solo existía en París, se ha extendido a toda Europa”-(Lucha de Clases en Francia, C. Marx. Introducción de F. Engels, Londres 6 de marzo de 1865). 
 Francia estaba gobernada desde 1850 por el decadente Luis Bonaparte, nieto de Napoleón Bonaparte. El segundo imperio francés con Luis Bonaparte como emperador, comenzó el 2 de diciembre de 1851, con un golpe de estado que terminó con la segunda república. Bonaparte unos años antes del golpe había ganado una elección a presidente con un fuerte apoyo del campesinado. Esta dictadura bonapartista –“inauguró la explotación de Francia por una cuadrilla de aventureros políticos y financieros, pero al mismo tiempo también inició un desarrollo industrial-“(Ídem). La gran limitación de este imperio era su escaso desarrollo territorial. Se ubicaba en un territorio menor que la antigua monarquía de los borbones. Su única relación con el primer imperio era el chauvinismo (demagogia nacionalista). Su intención era extenderse del otro lado del Rin, sobre el territorio del actual estado alemán. Este imperio después de algunos triunfos en Crimea (península del este de Europa) y en Piamonte (Italia), intentó dominar el territorio mexicano en América y fue expulsado por las tropas de Benito Juárez, con el apoyo norteamericano en 1867.  

El desarrollo de la guerra 

La gota que rebalsó el vaso y provocó la guerra franco-prusiana, fue la candidatura del príncipe Leopoldo, de la familia real de Prusia, al trono de España. Napoleón III (Luis Bonaparte) presionó y logró la renuncia del postulante. No contento con una declaración oral, mandó un embajador a entrevistarse con el rey Guillermo de Prusia. Otto Von Bismarck, canciller de Prusia, quien deseaba la guerra tanto como los imperiales franceses, realizó una maniobra falsificando un telegrama para humillar a Bonaparte, quien reaccionó a la provocación declarando la guerra y avanzando con sus ejércitos sobre Prusia. Una vez que Bismarck logró su objetivo de unificar a los diferentes estados del actual territorio alemán con el pretexto de la defensa frente a la invasión extranjera.
 En los primeros días de agosto de 1870, el ejército francés comenzó a sufrir serios reveses militares, después de invadir territorio alemán avanzando hacia el este. Los cañones, los rifles y la movilización en trenes de los prusianos y sus aliados alemanes los hicieron retroceder, a tal punto que en pocas semanas la lucha se libraba en territorio francés. Comenzó un imparable avance de la alianza alemana, que se complementaba con el desmoronamiento del ejército imperial francés. Detrás del frente se formaron partisanos franceses que atacaban las líneas de abastecimiento del ejército invasor y en París reinaba la conmoción frente a la posible invasión de la ciudad. La batalla de Sedán, en el norte de Francia se libró entre el 1 y 2 de septiembre de 1870. El resultado fue la captura del emperador Napoleón III junto con su ejército.

 La tercera república y la unificación alemana 

Cuando la noticia de la captura del emperador llegó a París, tuvo como consecuencia la Revolución del 4 de Septiembre de 1870. El Imperio se derrumbó como un castillo de naipes y nuevamente fue proclamada la República. Pero los alemanes seguían avanzando y llegaron a sitiar Paris. “En esta situación angustiosa, el pueblo permitió a los diputados parisinos del antiguo Cuerpo Legislativo constituirse en un ‘Gobierno de Defensa Nacional’. Lo que con mayor gusto lo llevó a acceder a esto fue que, para los fines de la defensa, todos los parisinos capaces de empuñar las armas se habían alistado en la Guardia Nacional y estaban armados, de modo que los obreros representaban dentro de ella una gran mayoría. Pero el antagonismo entre el gobierno, formado casi exclusivamente por burgueses, y el proletariado en armas, no tardó en estallar”(Ídem). El 31 de octubre estalló un levantamiento, batallones obreros tomaron la sede del gobierno en París, tomaron detenidos a una cantidad de diputados, pero fueron traicionados por otros batallones compuestos por pequeños burgueses y los diputados fueron liberados. Esto le permitió al gobierno burgués seguir funcionando.
 Esta nueva república tenía un problema fundamental –“se halla en manos de un gobierno provisional compuesto en parte por notorios orleanistas y en parte por republicanos burgueses, en algunos de los cuales dejó su estigma indeleble la Insurrección de Junio de 1848”( Manifiesto de la primera internacional, escrito por Marx, entre el 6 y el 9 de septiembre de 1870). Los orleanistas fueron los defensores del reinado de Luis Felipe de Orleans (1830-1848). Esta dinastía sustituyó a la restauración de los borbones después de la revolución del 1830, presidiendo una monarquía constitucional que terminó en una dictadura parásita de los banqueros. Y los republicanos formaron parte de la masacre de los obreros parisinos 1848 cuando los proletarios salieron con reivindicaciones propias. Por lo tanto la nueva república estaba dominada por defensores la monarquía y republicanos de derecha, una mala combinación de la cual solo se podía esperar un política contra el pueblo obrero parisino y de restauración oligárquica. 
 El 18 de enero, Guillermo I, rey de Prusia, fue proclamado emperador de los alemanes. Esto selló la unificación y dio paso al segundo imperio alemán. Este acto se llevó adelante en el salón de los espejos, en el palacio de Versalles en las afueras de París. Este nuevo imperio alemán se quedó con los territorios de Alsacia y Lorena, dos provincias fronterizas entre los dos territorios, ricas en minas de carbón y hierro minerales muy necesarios para la industria alemana. La clase obrera alemana en una primera instancia apoyó la guerra contra Francia, mientras esta guerra era defensiva y contra el nefasto Napoleón III. Fueron los hombres de la industria y del campo los que le dieron nervio y músculo a las huestes alemanas, pero dejaron en la retaguardia a sus familias hambrientas. Fatigados por las brutales batallas en el extranjero volvieron a sus hogares llenos de miseria. Pronto protagonizaron reclamos por garantías de libertad de organización, también económicas y por el reconocimiento de la República Francesa. El Comité Central del Partido Obrero Social-Demócrata alemán, el 5 de septiembre del 1870, protestó enérgicamente contra la anexión de los territorios antes mencionados, reclamó las garantías antes mencionadas y defendió la causa del internacionalismo proletario. 
 El 28 de enero de 1871, “París vencida por el hambre capituló. Pero la Guardia Nacional conservó sus armas y sus cañones y se limitó a sellar un armisticio con los vencedores. Y éstos no se atrevieron a entrar triunfalmente en París. Sólo osaron ocupar un pequeño rincón de la ciudad”. En concreto, el gobierno que se había constituido para defender lo que quedaba de Francia (el gobierno de defensa nacional) se rindió. Thiers, nuevo jefe del gobierno francés, antiguo ministro de Luis Felipe. Entendiendo que la dominación de las clases poseedoras de Francia se encontraba en peligro con los obreros de París en armas, el 18 de marzo intentó desarmar a los obreros. Los obreros parisinos respondieron como un solo puño, haciendo fracasar el intento. El gobierno huyó al palacio de Versalles en las afueras de la ciudad. Este gobierno burgués no tenía la capacidad militar para enfrentar a los obreros armados. El ejército regular del estado francés en su mayoría se encontraba cautivo del ejército invasor. 

 El primer gobierno obrero de la historia 

A partir del 18 de marzo de 1871 las cosas cambiaron. Disuelta la unidad nacional contra el invasor, comenzó una guerra de clases en París, con un nuevo gobierno proletario electo por las masas, que tomó medidas en favor de las grandes mayorías. Frente al vacío de poder, el 26 de Marzo fue elegida la Comuna de París, el primer gobierno obrero de la historia, que utilizó como símbolo la bandera roja. Inició su gestión tomando la media de abolir a la policía del antiguo régimen. También abolió al ejército, declarando como única fuerza legal, la Guardia Nacional. Condonó deudas de alquileres, ratificó a los extranjeros en sus cargos planteando que las banderas de la comuna eran las banderas de una república mundial. Terminó con las casas de empeño. Se pusieron sueldos máximos para los funcionarios equivalentes al salario de un obrero, todos los cargos eran revocables. También abolieron el trabajo nocturno para los panaderos. 
 Suspendieron todas las asignaciones a la Iglesia, llevando adelante la separación total respecto al Estado. Todos los bienes de la Iglesia pasaron a ser propiedad nacional y dispusieron el retiro de todas las imágenes religiosas de las escuelas. Destruyeron monumentos de Napoleón y de Napoleón III por ser símbolos de chovinismo e incitar el odio contra las naciones. Demolieron la Capilla Expiatoria que se construyó para repudiar la ejecución de Luis XVI.
 El gobierno burgués de Versalles comenzó negociaciones con los invasores para que le sean entregados los prisioneros del ejército francés. Bismarck, quien llevó durante mucho años en Prusia una persecución encarnizada de la izquierda, estaba muy interesado en sofocar este nuevo proceso revolucionario, sobre todo teniendo en cuenta la simpatía que estaba causando en la clase obrera alemana donde se desarrollaba a toda máquina el Partido Obrero Social-Demócrata que levantaba las banderas del socialismo científico y la internacional proletaria. A medida que se reforzaba, el gobierno de Versalles comenzó con todo tipo de ataques, bombardeos, asesinatos a traición de guardias de la Comuna e intento de invasiones a París, que en un principio fueron rechazadas. Durante todo el mes de abril se profundizó la guerra civil. En mayo el gobierno de Versalles comenzó a tener una notoria superioridad militar. Esto envalentonó a Thiers a romper relaciones con la Comuna.
 Los sesenta días de gobierno obrero fueron un hito en la historia del movimiento socialista internacional. Su desarrollo, su caída y las conclusiones que extrajeron de ello los revolucionarios del siglo diecinueve y el veinte serán examinadas en los próximos meses en Prensa Obrera. A ciento cincuenta años, la experiencia revolucionaria de la Comuna tiene mucho que aportar a la vanguardia de la clase obrera que pelea conscientemente por su emancipación. 

 Leo Furman 

 Bibliografía consultada: 
 –Guerra civil en Francia, C. Marx 1871. Introducción de F. Engels 1891.
 –Lucha de clases en Francia. C. Marx (1848-1850). Introducción de F. Engels 1865. 
 –El 18 brumario de Luis Bonaparte. C. Marx 1851.
 –Anti -Duhring. F. Engels. Londres 1878. 
 -«Aniversario del primer gobierno obrero». Pablo Rieznik. Artículo publicado en Prensa Obrera 1167, 10/3/11, en oportunidad del 140 aniversario de la comuna de París.

jueves, 8 de octubre de 2020

Escala el conflicto armado entre Armenia y Azerbaiyán


Llega a los centros urbanos. 

 La guerra alrededor de la región de Nagorno Karabaj, que enfrenta a las naciones caucásicas de Armenia y Azerbaiyán desde el domingo 27, ha recrudecido en los últimos días y ya envuelve también, en distintos grados, a varias potencias extranjeras. 
 Las bajas oficiales, tanto civiles como militares (Azerbaiyán no ha dado un parte oficial de sus bajas militares), sobrepasan las 250. Sin embargo, Armenia afirma haberle causado 920 bajas a su enemigo, mientras que los azeríes informan 2300 bajas entre las fuerzas armadas armenias. 
 El salto cualitativo en el conflicto ocurrido en los últimos días se dio con los bombardeos ocurridos sobre regiones urbanas como el realizado por Azerbaiyán contra Stepanakert, la capital de Nagorno Karabaj, así como el realizado por las fuerzas armenias contra Ganya, la segunda ciudad azerí en cuanto a población. Mientras tanto, la guerra de propaganda orquestada por ambos bandos continúa. Las agencias de noticias oficiales difunden partes triunfalistas para cada país.
 Las autoridades armenias han advertido que las instalaciones militares ubicadas en cualquier ciudad azerí serán objetivos posibles de ser atacados, por lo que recomendaron que la población civil se retire de esos asentamientos. 
 Los funcionarios de Azerbaiyán, por su parte, indican que cualquier posibilidad de un alto al fuego debe darse sobre la retirada de las fuerzas armenias de los territorios que reclaman como propios (es decir Nagorno Karabaj y zonas adyacentes), lo que implicaría una modificación sustancial respecto del statu quo vigente desde el fin de la guerra que tuvo lugar entre 1988 y 1994. Armenia rechaza esta posibilidad por lo que no aparecen vías diplomáticas que acerquen a las partes en conflicto. 

 El rol de las potencias 

 De entre los actores políticos extranjeros, Turquía ha sido el que más desembozadamente se ha comprometido con uno de los bandos (Azerbaiyán), no solo apoyando el planteo azerí de que Armenia debe retirarse del territorio disputado, sino proveyendo material bélico y, de acuerdo a numerosos indicios, destinando también mercenarios sirios a la zona de conflicto. De esta manera, el Cáucaso se ha transformado en uno más de los espacios en los que Erdogan practica su injerencismo militar (Libia, Siria). 
 Francia y Rusia, en tanto, aparecen más cerca de Armenia. De acuerdo a distintas fuentes de información, se han desplegado mercenarios de la ‘contratista’ Wagner en Nagorno Karabaj, al servicio del gobierno de Putin. Si bien no ha actuado en forma más resuelta aún, Rusia tiene en Armenia a un aliado en la región. Pero, dado que también mantiene lazos con Azerbaiyán, algunos creen que Rusia es el único país capaz de mediar en la crisis. 

 Por una intervención de la clase obrera en contra de la guerra

 La reanudación de la guerra por Nagorno Karabaj y la inflamación de la retórica nacionalista y religiosa solo pueden ser cabalmente comprendidas como parte del crecimiento de las tensiones bélicas en todo el globo fruto de la crisis capitalista. El Cáucaso es una región disputada por sus enormes riquezas energéticas y su importancia geopolítica. Los trabajadores no tienen nada para ganar apoyando a uno u otro bando sino que deben enfrentar a las clases dominantes de cada país y al imperialismo que con su política criminal conducen a los pueblos a un nuevo episodio de barbarie. En este marco, cobra importancia el planteo de una federación socialista de los pueblos del Cáucaso. 

Leandro Morgan

Bolivia: el centro de la crisis política está hoy en el terreno electoral


Imagen del primer debate presidencial, en Santa Cruz de la Sierra. 

 La presidenta Jeanine Añez renunció como candidata presidencial e hizo un dramático llamado a la derecha: “si no nos unimos, vuelve Morales”. Esto luego que una encuesta sobre las anunciadas elecciones del próximo 18 de octubre indicara que Luis Arce, candidato del MAS, se ubicaría en primer lugar con 40,3% y segundo, con una distancia de casi 15 puntos, Carlos Mesa de Comunidad Ciudadana (26,2%). Tercero estaría el candidato fascistoide y racista de la alianza “Creemos”, Luis Camacho con 14,4% y cuarto la presidenta Añez, candidata por la alianza “Juntos”, con 10,6%. 
 Con estos cómputos, el candidato del MAS ganaría en primera vuelta. La ley electoral vigente indica ganador a quien obtuviera más del 40% de los votos con una diferencia de 10 puntos sobre el segundo candidato. Este sería el caso. Otras encuestas posteriores siguen indicando al MAS en el primer lugar, aunque algunas plantean que con menos de 10 puntos de diferencia del segundo candidato, en cuyo caso habría que pasar por una segunda vuelta entre los dos candidatos más votados. El desesperado llamado de la presidenta Añez es a unir las fuerzas derechistas (renuncia de Camacho y otros) para obligar a esta segunda vuelta. 
 El centro de la crisis nacional pasa hoy, objetivamente, por esta batalla electoral y así es percibida por las masas bolivianas.
 Para la derecha boliviana, latinoamericana e internacional sería un fuerte golpe que a 10 meses de haber sido desalojado del poder por un golpe, el MAS volviera a través de elecciones. La fecha electoral terminó de ser impuesta por una intervención de las masas. Una y otra vez el gobierno golpista postergó la convocatoria electoral. Cada postergación –con diferentes argumentos- se debió a la tendencia que daba el triunfo electoral al MAS. 
 Esta manipulación del gobierno golpista, sumada a la experiencia de fortísima corrupción evidenciada por sus ministros en este período y a la agudización de la crisis sanitaria y social, llevó a una huelga general con corte de rutas de 12 días y obligó a fijar un calendario cierto. 
 La tensión en Bolivia sigue latente y en desarrollo. El ministro de gobierno de Añez, Arturo Murillo, realizó un sorpresivo viaje a los Estados Unidos, justificándolo con que se iba a entrevistar con autoridades del Banco Interamericano (donde acaba de asumir un hombre de Trump).
 Todos saben que fue a entrevistarse con el Departamento de Estado para discutir cómo afrontar la emergencia electoral e impedir (o limitar) el probable triunfo del MAS. 
 No es casualidad que Murillo haya declarado que los servicios de seguridad que él controla le han informado que se están preparando acciones violentas para desconocer el resultado electoral. Y subrayó que está listo para anular con la fuerza del Estado esos planes.
 Es una usina de provocaciones. Al mismo tiempo, la ‘justicia’ debe dictaminar en los próximos días si hace lugar a decenas de denuncias penales que buscan la anulación de la candidatura de Arce y hasta su proscripción.
 La continuidad del gobierno golpista no garantiza elecciones elementalmente democráticas y hay denuncias ciertas de preparativos de fraude.

 Manipulaciones de la derecha 

 Esto se evidencia en forma directa incluso en Argentina. El peronista derechista gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, niega habilitar lugares de votación para la comunidad boliviana radicada en su provincia. Lo cual ha determinado importantes movilizaciones, que nuestro Partido Obrero no solo apoyó, sino que ayudó a organizar activamente. Denuncias de esta naturaleza se replican en Capital Federal y Santa Cruz.
 Si estas manipulaciones se dan en el extranjero, las denuncias dentro de Bolivia son aún más alarmantes.
 El “Fuera Añez” que levantaron las masas movilizadas en la huelga general boliviana tenía razón de ser incluso en este plano. Con Añez, Murillo y los golpistas el proceso electoral está sumergido en la peligrosidad de un autogolpe, fraude electoral y otras variantes proscriptivas y antidemocráticas. Solo la caída del gobierno golpista hubiera asegurado la posibilidad de elecciones con garantías democráticas. Pero Evo Morales se opuso de entrada a que se levantara esta consigna votada en los piquetes, los masivos cortes de ruta y diversas organizaciones de masas. Evo llegó a un acuerdo y la mayoría de la dirección del MAS lo secundó, para levantar la huelga general solo con la fijación de fecha electoral, a espaldas de las masas en lucha. En numerosas asambleas se acusó a estos dirigentes de haber traicionado la huelga, levantar la lucha sin consulta a las masas y salvar así el pellejo de Añez y Murillo. 

 Repercusión

 Aunque esta política de pacificación alentada por el MAS logró frenar el ascenso de características revolucionarias de las masas, convocando a la salida electoral del 18 de octubre, la radicalización y bronca se acrecienta. Los diez meses de gobierno golpista fueron una muestra suprema de entrega, represión, derechismo, racismo y corrupción.
 Aunque haya sectores derechistas y gubernamentales que pretenden proscribir al MAS, organizar un ‘fraude patriótico’ en su contra y hasta producir un nuevo golpe para impedir que gane las elecciones y/o que eventualmente asuma, el proceso electoral se está desarrollando.
 En este escenario, la izquierda ha sido incapaz de abrir un canal alternativo frente a la crisis. Eso se expresa, asimismo, en la contienda electoral: no hay una candidatura independiente frente a los representantes políticos de la derecha y el nacionalismo burgués. No existe una alternativa que por izquierda permita canalizar la legítima desconfianza en el MAS que existe en las filas de los explotados bolivianos. Tampoco se advierte una política ni una línea de acción que oriente a los trabajadores sobre cómo intervenir y cómo pronunciarse frente al voto y valerse de éste en función de sus propios intereses. Lo que prima es una política del avestruz o una actitud pasiva, lo cual implica dejar inermes a las masas frente a la manipulación que ejercen los partidos patronales y en especial el propio MAS.
 A nadie se le puede escapar, sin embargo, que las elecciones concentran la crisis política. El resultado electoral NO será indiferente para el futuro de la lucha de clases en Bolivia, como pretende el POR boliviano y algunos izquierdistas trasnochados que llaman a votar en blanco o nulo y se cruzan de brazos. Pero hay que tener anteojeras para no ver que la crisis política sigue abierta. La derecha conspira y trata de evitar el triunfo del MAS, que significaría un descalabro para los golpistas. Y las masas buscan la vía para derrotar a la derecha golpista que maniobra para legitimarse mediante las elecciones amañadas. 
 El escenario convulsivo de Bolivia plantea una lucha activa contra el fraude en curso. Es necesario organizar -como impulsamos y hacemos en Argentina- la movilización en frente único, para derrotar las maniobras del gobierno, la derecha, la proscripción y todo intento de autogolpe. Frente a la ausencia de una candidatura independiente, hay que valerse del voto al MAS como una vía para desenvolver la movilización contra el golpismo, oponiéndole una política revolucionaria a su política conciliadora y de compromiso con los golpistas y el imperialismo. Esto debe ir de la mano con la denuncia de la “pacificación” basada en conciliar con el golpismo que promueve Evo Morales y enarbolando un programa transicional que plantee la perspectiva de un gobierno obrero y campesino.
 Al mismo tiempo, la izquierda revolucionaria tiene que intervenir con un programa frente a las luchas concretas que se les plantean a las masas: prohibición de despidos, reincorporación, ocupación de empresas que despidan; aumento salarial de emergencia, bono para los desocupados; nacionalizar el sistema sanitario y ponerlo bajo gestión de profesionales y trabajadores de la salud; nacionalización del petróleo, la minería y los recursos estratégicos bajo gestión obrera, al igual que de la banca y el comercio exterior; no pago de la deuda externa, impuestos progresivos al gran capital, expropiación de la oligarquía terrateniente en favor del campesinado. Un programa de reivindicaciones transicionales frente a la crisis.
 La delimitación con el nacionalismo burgués es crucial para Bolivia y para América Latina. Un nuevo gobierno del MAS no volverá siquiera al pasado. Quien se entregó dos veces (renunciando y desmovilizando en el golpe de noviembre y frenando la huelga general para que no caiga Añez) volverá a frustrar las ilusiones y expectativas que puedan tener las masas trabajadoras. El MAS va a tratar de cerrar las grietas abiertas en la crisis política en curso y la que pueda emerger como resultado de un eventual triunfo electoral suyo. 
 Los acontecimientos de Bolivia ponen al rojo vivo la necesidad de poner en pie un partido de la clase obrera, que permita intervenir con una política independiente. Pero ese partido sólo se podrá abrir paso interviniendo activamente y librando batallas en todos los terrenos de la lucha de clases que se viene desarrollando en Bolivia. 

 Rafael Santos

lunes, 5 de octubre de 2020

La mafia, la burguesía italiana y la descomposición del capitalismo


Un reciente artículo publicado en el diario británico Financial Times dejó al descubierto una amplia gama de operaciones financieras en las que estarían involucrados diversos bancos italianos y extranjeros, una célebre consultora internacional, y varios inversores; esos negocios se habrían hecho con la participación de distintas familias de la ‘Ndrangheta, la principal mafia de Calabria. Estamos hablando de un negociado con bonos emitidos por la propia mafia que equivaldrían a unos 1.000 millones de euros. Entre los acusados se encuentra el famoso instituto de crédito italiano Banca Generali, que entre 2015 y 2019 habría llevado a cabo movimientos de capital cuyas obligaciones se han visto ligadas a empresas regenteadas por la mafia calabresa. Amén de estos, dentro del elenco de socios de la mafia aparecen apuntados fondos de pensiones, hedge funds (fondos de alto riesgo) y autoridades del sistema sanitario italiano.
 La ‘Ndrangheta es la mafia más poderosa del país y una de las más sanguinarias de Europa desde la década de 1990, estando por encima de otras bandas como la Cosa Nostra siciliana, la Camorra napolitana o la pullesa Sacra Corona Unita. Cuenta con 20.000 miembros en todo el mundo, y, asimismo, se estima que el volumen de negocios que sostiene ronda los 55.000 millones de euros anuales (solo en Italia), de los cuales 44.000 millones se cristalizan en el norte del país (La Nación, 12/9). El tráfico internacional de drogas es el eslabón más redituable de una larga cadena de actividades que incorpora al tráfico de armas, la prostitución, los contratos públicos, entre otras. Una nota publicada por el diario inglés The Guardian exponía en 2006 que alrededor del 80% de la cocaína europea transitaba por el puerto calabrés de Gioia Tauro, lugar que fuera controlado por la ‘Ndrangheta.
 Pero sus labores criminales no se limitan a los marcos europeos, la organización calabresa ha expandido sus hilos por todo el globo, incluyendo países de América Latina como Argentina y Perú, solo por mencionar algunos. Además, han tejido conexiones en Estados Unidos, Canadá o Australia. De todas formas, dichos territorios forman parte de un entramado más general que de alguna u otra forma envuelve a otros países. Por ejemplo, en 2013, luego de un operativo conjunto entre fuerzas colombianas, italianas y la Interpol, cayó detenido en Medellín Domenico Trimboli Pasquale (capo de la ‘Ndrangheta), uno de los criminales más buscados de Europa y quien estuviera encargado de administrar una red de narconegocios que enlazaba a Europa con Latinoamérica. La lista de delitos y de tramas es inacabable.

 Estado y mafia 

 En diciembre del pasado año, las fuerzas de seguridad italianas (Gendarmería, Policía, Cuerpo Forestal del Estado y Fuerzas Armadas) detuvieron a 334 individuos en zonas de Italia, Suiza, Alemania y Bulgaria ligados a la mafia calabresa, en una aventura que contó con la participación de 2.500 gendarmes. Entre quienes han sido colocados bajo investigación luego del mencionado operativo “Rinascita-Scott” y acusados de asociación mafiosa, usura, asesinatos y otros delitos figuran el ex senador del centroderechista Forza Italia (partido liderado por el ex mandatario Silvio Berlusconi) Giancarlo Pittelli, el ex alcalde de Pizzo Calabro, y el ex concejal del centroizquierdista Partido Democrático, Pietro Giamborino (La Vanguardia, 19/12/09). 
 A su vez, a principios de junio de este 2020 fueron detenidos 59 presuntos mafiosos de la Camorra, dentro de los cuales se encontraron envueltos tres hermanos del senador de Forza Italia Luigi Cesaro. Esta cruzada puso al desnudo una dantesca red de negocios turbios entre políticos y empresarios.
 La complicidad con la mafia salpica inclusive al Poder Judicial, que bajo el pretexto de la pandemia les ha concedido prisión domiciliaria a algunos de los capos más destacados del crimen organizado. Uno de ellos ha sido Francesco Bonura, un padrino de la Cosa Nostra conocido, entre otras cosas, por haber sido el arquitecto de los acuerdos que otorgaron a este bando la adjudicación de obras de construcción en Sicilia. 
 Esto último parece ser un clásico de las relaciones entre el Estado italiano y la mafia. A principio de los años 70 la ‘Ndrangheta libró una cacería contra militantes del Partido Comunista Italiano (PCI) que dejó como saldo una serie de asesinatos, luego de que los consejeros regionales del PCI de Calabria se opusieran a votar presupuestos de una obra pública que tenía como detentores a los jefes de la mafia calabresa. Cabe mencionar también que ha sido la Camorra quien tomó la posta de realizar los trabajos de reconstrucción de la ciudad de Nápoles luego del terremoto que en 1980 destrozara parte de la región. En ese entonces, el único capital líquido de inversión utilizado por los bancos provenía de fondos cuyos dueños eran organizaciones mafiosas.

 Una “salida calabresa” a la crisis 

 Italia está situada en medio de un tembladeral financiero solo asimilable al contexto económico prevaleciente en el escenario de la Segunda Guerra Mundial, fuentes oficiales han presagiado una caída de la economía del 9% del PBI, cuyo déficit alcanzará un 10,8% del mismo. Por su parte, la deuda pública ascendería al 158% del PBI. De acuerdo a estas estimaciones, el gobierno de Giuseppe Conte estaría ultimando los detalles del presupuesto 2021 y del plan de reformas (ajustadoras) a través de las cuales buscará obtener cerca de 200.000 millones de euros derivados del plan de “recuperación” orquestado por la Unión Europea (UE).
 Como el conjunto de la economía capitalista mundial asiste a una depresión de una envergadura histórica, diferentes sectores de la burguesía que intervienen en Italia están viendo a la mafia como una vía de escape para intentar repuntar sus operaciones. Múltiples empresas, por lo tanto, se han volcado a contraer préstamos usurarios con bandas criminales, y en muchos casos estas se valen de la quiebra de grupos económicos para fagocitarlos, convirtiéndose en nuevos capitalistas de hecho. Un jefe de la policía italiana ya ha señalado que la mafia calabresa apuntaría a ingresar “en las sociedades que gestionan la producción de medicinas y vacunas” (Página 12, 19/9). 
 Sumado a esto, algunos especialistas sostienen que la estrategia de las mafias en la actual etapa estaría orientada en la ampliación de su poderío en áreas de la esfera económica europea e italiana, con el objetivo de armarse con los préstamos que recibirán los países en el marco del plan de rescate de la UE. El camino que toman las mafias en este cuadro es el mismo que persiguieron después del crack financiero de 2008, cuando avanzaron en la adquisición de clínicas privadas, hoteles, restaurantes y otros elementos que se venían a pique como un medio para lavar dinero y hacerse de nuevas posibilidades de lucro.
 El entrelazamiento entre el Estado, la burguesía y las mafias muestra el nivel de putrefacción que ha alcanzado el capitalismo, premisa de la cual se desprende la tarea histórica que tiene el proletariado mundial de enviar al régimen social imperante al lugar que le corresponde, esto es, al basurero de la historia. 

 Nazareno Kotzev

domingo, 4 de octubre de 2020

Un “dominó de contagios” en la Casa Blanca

En medio de una elección que ya se está dando vía correo en todo el país, Trump y su mujer se contagiaron de Covid-19. Algunos especulan que se trata de una “maniobra” para pasar al lugar de “víctima” - una hipótesis inverosímil porque pondría de nuevo de relieve el fracaso de la política de ‘inmunidad de rebaño’, la contraseña de la piedra libre a la pandemia. En una reunión en Tulsa (Oklahoma) en un espacio cerrado en junio pasado, uno de los asistentes, el ex candidato presidencial republicano Hermann Cain, falleció con el virus pocos días después. Hope Hicks, la primera consejera contagiada, Kellyanne Conway ex asesora de comunicación, Bill Stepien, actual jefe de campaña de Donald Trump, se suman a los contactos estrechos del presidente, al igual que la presidenta del Comité Nacional Republicano, Ronna McDaniel, y el presidente de la Universidad de Notre Dame, John Jenkins. Ambos senadores republicanos que se presume que se contagiaron el pasado sábado al acto de nominación como nueva juez del Supremo de Amy Coney Barrett en la Casa Blanca. Allí se ve a uno de los senadores republicanos, Mike Lee (Utah) abrazando sin mascarilla a varias personas, entre ellas Melania Trump. También otro senador presente en el acto, Thom Tillis dio positivo. 
En la reunión casi nadie usaba barbijo. La presidenta del Comité Nacional Republicano, Ronna McDaniel, dió positivo luego de participar en un acto de recaudación de fondos. 
 El positivo de Trump abre un escenario de incertidumbre en EE.UU, al extremo de que no se descarta una prórroga de las elecciones. Según Real Clear Politics, Biden aventaja a Trump en siete puntos a nivel nacional (de 50% a 43%), aunque en territorios de voto pendular y decisivo, como Florida, la diferencia se estrecha y se va a dar un escenario muy peleado. El presidente entró a un hospital militar para tratarse de covid-19 y comenzó a recibir un tratamiento experimental cuya seguridad no ha sido corroborada. Los mercados cayeron y trasladaron esa caída a los mercados europeos tras conocerse el dato del contagio del presidente. El “positivo” del presidente es para muchos asesores un “desastre político” (NYT, 2/10). 

Emiliano Monge 
 03/10/2020

Trump tiene Covid-19: la crisis sanitaria llegó a la presidencia

Trump y Melania Trump dieron positivo de Covid-19. Durante la campaña, el jueves por la noche, había dicho que “el fin de la pandemia está a la vista”. 
 Muchos medios y periodistas se preguntan cómo puede afectar esto a la campaña electoral. Ha debido suspender su campaña, y es claro que peligra su participación de Trump en los debates presidenciales. El New York Times plantea “la cuestión de si debe continuar en la carrera electoral” (2/10). No se descarta que Trump haga un pedido de suspensión de las elecciones.
 Se especula que un asesor presidencial fue el responsable del contagio del presidente, durante el debate presidencial, lo que muestra la deficiencia de los protocolos de la Casa Blanca. Se trata de la persona más “protegida” del planeta. Trump había minimizado el virus desde que se conoció: casi nunca usa mascarilla y, la mayoría de las veces no mantiene el distanciamiento social con sus ayudantes u otras personas durante los compromisos oficiales. Trump asistió a varios actos en diferentes estados en esta semana, y promovió que los asistentes a sus mítines no lleven mascarilla ni guarden distancia de seguridad. Hace actos presenciales con miles de personas. “Rezagado en las encuestas, el presidente ha celebrado eventos de campaña abarrotados, desafiando así las recomendaciones de salud pública y, en ocasiones, a las autoridades estatales y locales” (NYT, 2/10). En el debate presidencia se había burlado del uso “excesivo” del barbijo de Biden.
 Estados Unidos acumula 208.000 fallecidos, la cifra más alta de muertes en el mundo. En un libro de uno de los periodistas que descubrieron el ‘Watergate’, Trump confiesa que conocía la letalidad del virus, pero que prefería no decir nada para “no crear pánico”. “Va a desaparecer. Un día, como un milagro, desaparecerá”, dijo Trump sobre el virus en marzo. 
 Durante el último debate presidencial no salió bien parado, sobre todo cuando fue enfrentado por su política de cara al Covid-19 “Nos llevará tiempo ver qué va a suceder con el presidente y la primera dama. Pasará una semana más o menos antes de que desarrollen síntomas. Estamos hablando de una semana o dos después de eso. Entonces, vamos a estar esperando un rato para ver qué pasa con el presidente de Estados Unidos”, dijo la excomisionada de Salud de Baltimore, la Dra. Leana Wen (CNN, 2/10). 
 Mientras que suspendió los actos de campaña, el médico de la Casa Blanca aseguró que seguirá desempeñando las funciones de la presidencia “sin interrupción” (abc, 2/10). Otro fundamentalista de la inmunidad de rebaño, Boris Johnson, tuvo que delegar sus funciones cuando fue internado. Bolsonaro se salió mejor.
 Esto pone un signo de interrogación sobre el curso de la reapertura de actividades suspendidas: “el simbolismo de un presidente contagiado puede inquietar a gobernadores y dueños de negocios que intentan decidir cuándo y cómo reabrir o mantener abiertas tiendas, escuelas, parques, playas, restaurantes, fábricas y otros establecimientos.” (NYT, 2/10). 
 Fox News informó que dos aviones militares capaces de transmitir información a submarinos norteamericanos con capacidad balística intercontinental levantaron vuelo de una base aérea. “Se desplegaron como una advertencia a cualquiera de los enemigos de Estados Unidos después de que se conociera la noticia de que Trump contrajo coronavirus” (infobae, 2/10).
 La elección norteamericana es completamente fraudulenta. No están garantizados los lugares de votación, Trump alentó a sus bandas paraestatales a sitiar los lugares de votación, incluso días antes de las mismas. Tampoco está garantizado el voto electrónico en medio de la pandemia. No está descartado que durante la elección existan enfrentamientos. Las denuncias de fraude preparan el terreno para un desconocimiento de los resultados. Incluso Trump intenta controlar la Corte Suprema en el caso que una eventual decisión sea dirimida por el alto tribunal. No sería la primera vez que la justicia define una elección presidencial.
 La polarización en EEUU se refuerza en medio de un clima recargado de crisis políticas y movilizaciones. La campaña presidencial está comprometida, incluso los debates. La metáfora de una crisis en un cuerpo viejo que amenaza con hacer colapsar todo, no sólo es acertada para la crisis capitalista que se desenvuelve en EEUU y en el mundo entero, sino para ambos representantes electorales. 

 Emiliano Monge 
 02/10/2020

Google lanza News Showcase: un escaparate monopólico


El dilema de la industria periodística no encuentra salida en sus propios términos. 

 Sundar Pichai, el CEO de Google, acaba de anunciar en su blog el lanzamiento de News Showcase, un escaparate que ofrecerá “un nuevo tipo de experiencia noticiosa”. El producto, que circulará primero en dos países (Brasil y Alemania), resulta de la asociación entre el gigante digital y empresas periodísticas que proveerán noticias “de alta calidad”, “sobre las historias que importan”, para “desarrollar relaciones más profundas con sus audiencias”. 
 El negocio involucra a 200 publicaciones, como Der Spiegel, Stern, Die Zeit, Folha de S.Paulo, Band e Infobae. El CEO declara una inversión inicial de mil millones de dólares para costear esas noticias y contribuir al financiamiento de la industria de noticias. 

 Si no puedes contra Google…

 Antes que a una pacífica convergencia, asistimos a una forzada capitulación de la industria periodística que viene denunciando a Google, desde hace por lo menos un lustro, por prácticas monopólicas y por hacer dinero con los contenidos ajenos.
 En marzo de 2019, el Parlamento Europeo aprobó una reforma de los derechos de autor para habilitar a los editores a cobrar a las plataformas en línea que presentan más que breves extractos de sus artículos. El resultado concreto de la iniciativa es bastante limitado. Por el momento, solo en Francia se implementaron algunas regulaciones.
 Desde hace un año, los lectores franceses solo pueden ver los titulares y no las primeras líneas ni la imagen en miniatura de las noticias, a las que solo pueden acceder con autorización expresa de los editores. Por otra parte, en junio la Autoridad de la Competencia dictaminó que Google tendrá que iniciar conversaciones con las empresas periodísticas para acordar los términos de pago a las agencias noticias y empresas francesas por la reutilización de las noticias (DW, 9/04). 
 El caso alemán, por su parte, provee la historia más ilustrativa: Google accedió a presentar solo los contenidos autorizados por los editores, pero eso llevó que, ante una caída espectacular en el tráfico, el grupo Axel Springer SE, uno de los más grandes de Europa, “finalmente tuvo que ceder y entregar sus contenidos de forma gratuita” (El Ciudadano, 13/4). Es decir, con Google pierden su negocio; sin el tráfico del gigante, desaparecen. 

 Ecosistema 

El dilema de la industria periodística no encuentra salida en sus propios términos. El último reporte de Reuters (Digital News Report 2020, publicado el 16/06) ratifica las principales tendencias de consumos de noticias que se profundizaron en tiempo de pandemia: el 84% de los encuestados no paga por acceder a noticias on line, la cuarta parte elige comenzar su jornada informativa a través de un sitio web o aplicación, el uso de Instagram como fuente de noticias se ha duplicado en los últimos años entre los jóvenes, más de la mitad de las personas declara haber utilizado un grupo online abierto o cerrado para compartir información. 
 En los más recientes estudios de comunicación se ha puesto de moda el concepto de “ecosistema” informativo o comunicacional. Una analogía que puede servir para aplicar aquel refrán del pez grande que se come al más chico. De hecho, las grandes industrias periodísticas que hoy se enfrentan a Google son ellas mismas empresas monopólicas que desplazaron a otros tantos medios locales (y de otros países) y que han consolidado desde hace veinte años grandes grupos multimedia. Todo ese proceso estuvo –lo sigue estando- marcado por los cierres de medios de prensa, despidos, mayor precarización laboral y creciente desaparición de eso que hacen culto las democracias de Occidente: la diversidad informativa. 
 Con todo, lo que aquí se termina imponiendo no es la lógica natural de la supervivencia del más apto sino la lógica histórica de la maximización del beneficio. En ese sentido, no parece difícil predecir que la vidriera que acaba de instalar Google para promover sus productos controlará no solo la circulación y el consumo sino también la producción de las noticias. Se pasará de guglear noticias a leer noticias gugleadas, modeladas no para informarse –ese bien no está en juego en la disputa- sino para vivir una “nueva experiencia” como las que ofrecen otras tantas plataformas de otras tantas mercancías en los escaparates del mundo.

 Santiago Gándara

viernes, 2 de octubre de 2020

Brasil: amnistía para Volkswagen por su apoyo a la dictadura


El cartel muestra a Lucio Bellentani, trabajador torturado en la empresa. 

 La empresa alemana Volkswagen reconoció haber colaborado con la dictadura brasileña (1964-1985), en el marco de una causa judicial abierta en 2015 por ex trabajadores de la compañía y familiares. VW acordó un resarcimiento por 6,4 millones de dólares, a cambio de lo cual se cierran las investigaciones en curso y “se vetará cualquier nueva demanda” (El País, 25/9), con lo cual queda en la impunidad.
 Volkswagen otorgaba a la policía nombres y detalles sobre la actividad sindical de sus trabajadores. Además, permitía que los interrogatorios, torturas y traslados a la comisaría sin orden judicial tuvieran lugar en la propia fábrica. La colaboración se extendió al menos entre 1969 y 1979. El militante comunista Lucio Bellentani, por ejemplo, fue detenido mientras trabajaba, sin orden judicial alguna, y torturado dentro del departamento de personal por agentes del Departamento de Orden Político y Social, delante del jefe de seguridad y guardias de VW. El objetivo era que aportara información sobre la actividad sindical y política de otros obreros (ídem).
 En el marco de esta colaboración represiva, Volkswagen se favorecía con las políticas económicas del gobierno y este le permitía avanzar en el recorte de derechos laborales del personal. Más de 50 empresas multinacionales y nativas contribuyeron a la consumación del golpe militar de 1964, entre ellas Johnson & Johnson, Esso, Pirelli, Texaco, Pfizer y Souza Cruz (ídem). Los mismos grupos económicos que se favorecieron con la dictadura se beneficiaron con los gobiernos democráticos posteriores. El actual presidente, Jair Bolsonaro, aún reivindica aquella dictadura militar y los militares poseen numerosos ministros en el gabinete. 
 Bajo el gobierno de Dilma Rousseff, se impulsó una comisión de la verdad que investigó las torturas y asesinatos durante la dictadura y entregó un informe en 2014. Pero para entonces casi todos los denunciados estaban muertos o eran mayores de 80 años. Además, no anuló la ley de autoamnistía de 1979, que garantiza la impunidad para los represores. Y planteó que el informe debía servir al reaccionario objetivo de una “reconciliación”.
 La colaboración de los grandes grupos capitalistas y las dictaduras militares fue también la norma en nuestro país, donde la clase obrera fue el sector más golpeado por las desapariciones masivas, y en todo América Latina. Los gobiernos democráticos convalidaron la impunidad. La lucha por memoria, verdad y justicia sigue.

 Álvaro Chust

jueves, 1 de octubre de 2020

La economía de Estados Unidos, a un mes de las elecciones


Las ilusiones de Trump y la realidad norteamericana. 

 La desocupación bajó 8,4% en agosto en Estados Unidos. Recordemos que la tasa de desempleo trepó hasta el 14,7% en abril, en el cual el PBI registró una histórica contracción de 31,7% sobre igual mes de 2019.
 Trump se apresuró a celebrar la baja del desempleo y augurar una pronta recuperación de la economía norteamericana. Pero esto es más una expresión deseos que una realidad. La tasa de desempleo comenzó a caer, pero todavía está lejos de los niveles prepandemia, cuando el desempleo tocó un 3,5% en febrero. En la actualidad está más que el doble de seis meses atrás. 
 Pero, además, la estadística es engañosa porque no contempla los indocumentados y el trabajo informal, y parte del personal que está suspendido no figura en los registros, cuando es sabido que en muchos casos es la antesala de despidos. Pero lo más importante es que este envión empieza a detenerse. Ya estamos asistiendo a una pronunciada desaceleración de la creación de empleo. El efecto rebote duró muy poco y esto da cuenta de la envergadura del colapso.
 Estamos lejos de asistir a una crisis pasajera. Estados Unidos es el epicentro de una depresión severa, sólo comparable con la crisis del ’29. La gigantesca ayuda de la FED (Reserva Federal) no ha evitado un escenario de quiebras en las más variadas esferas de actividad. Quienes se han amparado en el llamado capítulo 11 de la legislación norteamericana declarando la bancarrota, han cerrado sus puertas o reducido su actividad o procedido a recortes, provocando decenas de miles de despidos.

 La sangría no se detiene 

El número de trabajadores que se inscriben por primera vez al subsidio por desempleo se estabilizó en 884.000 y mostró que seis meses después del inicio de la pandemia siguen los despidos en Estados Unidos. 
 «Los datos de las solicitudes son decepcionantes. Los niveles siguen en un nivel extraordinariamente alto», indicó Rubeola Marroquí, economista jefa de Higa Frequency Economics. «Es especialmente preocupante que el ritmo de los despidos no se haya desacelerado más pese a que la economía ha abierto y más empresas han retornado a los negocios de forma online» (Swiss on line, 10/9). Tenemos casi 30 semanas consecutivas en las que más trabajadores han solicitado beneficios de desempleo en cada semana individual que en cualquier punto de la crisis de 2008. 
 Por eso, la FED se ha visto obligada a anunciar que va seguir manteniendo la ayuda en el próximo período, saliendo al cruce de la amenaza de un derrumbe mayor. Importa señalar que la Reserva Federal no sólo va a seguir conservando una tasa de interés cercana a cero sino que continúa con su programa de expansión cuantitativa, comprando títulos y activos mensualmente a razón de 120.000 millones de dólares mensuales. Esto pone de relieve el tembladeral en que se encuentra la economía norteamericana, que cada vez es más dependiente del rescate estatal. Cualquier amague de que se pueda discontinuar con el auxilio de la FED ha sido suficiente para que se produjera un desplome de la Bolsa. Las corporaciones norteamericanas están altamente endeudadas y su continuidad y sobrevivencia se encuentra prendida con alfileres: un aumento de la tasa de interés podría provocar un daño irreversible y acelerar su quiebra. 
 Una señal inequívoca del rumbo de la economía norteamericana es que la mayoría de los créditos no va a parar al circuito productivo sino que es destinado a refinanciar deudas en el caso de las más afectadas económicamente y, en el caso de las más florecientes, a la recompra de sus acciones, a distribución de dividendos o a la especulación financiera. Eso mantiene una valorización accionaria ficticia de las empresas que no se compadece con el magro desempeño en la economía real. La huelga de inversiones productivas que ya venía desarrollándose con fuerza con anterioridad a la pandemia tiene que ver con una declinación pronunciada de la tasa de beneficio que ha ido de la mano con una deflación de los precios y tendencias recesivas. Los balances de las empresas tienen una rentabilidad en caída o pérdidas que en muchos casos son disimuladas con rentas obtenidas en transacciones financieras. Lo cierto es que Wall Street está plagada de empresas zombis. 

 Trabajo precario

 En resumen, a seis meses del comienzo de la pandemia, en agosto, el país tiene 11,5 millones de empleos menos que en febrero y una crisis sanitaria que ha provocado más fallecidos que ningún otro país del mundo -sigue sin controlarse. La reapertura parcial de la actividad económica en muchos estados ayudó a esa recuperación del empleo, pero la pandemia sigue sin controlarse en varias zonas del país y el daño provocado por esta crisis también va a provocar secuelas permanentes con empresas que se fueron a la quiebra o que necesitan reestructurarse y planean miles de despidos.
 Hay coincidencia entre los analistas que parte del empleo es de baja calidad, ya que muchos puestos son precarios y si bien la cantidad de personas que trabajan a tiempo parcial es menor a la de julio, igualmente son 3,3 millones más que en febrero. 
 Esto de cuenta de la precariedad de la recuperación, pues lo que impera son jornadas reducidas de trabajo. A lo que hay que agregar que los sectores que vuelven a trabajar, lo tienen que hacer con sueldos más bajos y bajo condiciones de trabajo más desventajosas. Esto panorama alimenta un clima de tensión social que crece. Con más razón cuando cesó a fines de julio el complemento para cubrir 600 dólares semanales que venían cobrando aquellos que estaban parados, y el Congreso sigue sin ponerse de acuerdo en una extensión de la asistencia. Es necesario no perder de vista las dimensiones de la crisis ya que, luego de la recuperación del empleo mencionada, sigue habiendo 29,6 millones de personas que reciben una ayuda por desempleo o algún tipo de subvención relacionada a la falta de trabajo.
 A un mes de unas elecciones presidenciales muy reñidas, las relaciones entre los republicanos que controlan el Senado y los demócratas que lideran la Cámara de Representantes están en un punto muerto, lo que deja en el suspenso a los desempleados. El proyecto republicano de crear un plan por cerca de 500.000 millones de dólares estaba destinado al fracaso, ya que los demócratas piden un programa de 3 billones más de estímulo. Pero agreguemos que, en ambos casos, la tajada del león de estos paquetes van dirigidos al rescate del capital y no a los trabajadores.
 Las cifras sobre desempleo son miradas con lupa cuando faltan dos meses para las elecciones presidenciales en las que Donald Trump busca la reelección y está rezagado en las encuestas frente a su rival demócrata, Joe Biden. La evolución de este indicador marca la pauta política y le quita a Trump uno de sus estandartes mayores de campaña, que consistía en haber reducido los niveles de desempleo a su tasa más baja en medio siglo. La ironía es que su mandato culmina con uno de los índices más elevados de la historia. 

 Crisis política 

Esto actúa de fermento de la rebelión popular, que es inseparable de este gigantesco colapso económico y social que viene haciendo estragos en los hogares de trabajadores y que pega más fuerte en la población negra y en otras minorías. Una crisis de esta magnitud ha estremecido los cimientos de la vida política norteamericana y condiciona a ambos candidatos. En ese marco, las elecciones, lejos de ser un factor de encauzamiento de la crisis, son un capítulo de la misma, con más razón si los comicios terminan con un resultado incierto y controvertido y atravesado por denuncias de fraude y manipulaciones de los guarismos (Trump ha denunciado la preparación de un golpe, dejando abiertas las puertas a un desconocimiento del resultado electoral). En caso de incertidumbre, deberá arbitrar la Corte y eso explica el apuro de Trump por colocar a un miembro afín de su palo, de filiación conservadora en reemplazo de la fallecida jueza, de corte más liberal. Pero cualquiera sea el ganador, va a estar condicionado por este escenario y el próximo mandato va a tener que transitar por aguas turbulentas y va a ser puesto a prueba prácticamente de entrada en una crisis que deja poco espacio para que haya una luna de miel. 

 Pablo Heller