viernes, 19 de junio de 2026
jueves, 18 de junio de 2026
El hombre más rico de la historia y una empresa que pierde millones: la paradoja de SpaceX
Las acciones de SpaceX treparon más de un 10% en la apertura del martes, elevando su capitalización de mercado a 2,77 billones de dólares y superando a Amazon -valuada en 2,6 billones- para convertirse en la quinta empresa más grande del mundo (Forbes, 16/06). La fortuna personal de Musk superó los 1,4 billones de dólares, consolidándolo como el primer billonario ("trillonaire" en inglés) de la historia. Sin embargo, detrás del relato del éxito bursátil, los números reales de la compañía cuentan otra historia: SpaceX cerró 2025 con pérdidas netas de 4.900 millones de dólares y acumuló otros 4.280 millones en rojos durante el primer trimestre de 2026 (Forbes, 16/06). Como señaló el inversor Michael Burry -conocido por anticipar la crisis de 2008-, no hay nada en los documentos presentados ante la SEC que justifique una valuación de siquiera un billón de dólares (Forbes, 16/06).
La lógica del monopolio integrado
La adquisición de Cursor no es un movimiento comercial ordinario. Es la pieza que completa un rompecabezas estratégico. En febrero de 2026, Musk fusionó SpaceX con xAI -el laboratorio creador del chatbot Grok- absorbiendo también la red social X en una estructura valuada en más de un billón de dólares (New York Times, 16/06). En mayo anunció el proyecto Terafab, una planta de fabricación de chips avanzados en Texas con una inversión inicial de al menos 55.000 millones de dólares. Ahora, con Cursor, incorpora la herramienta de programación asistida por IA de mayor crecimiento en el mercado, fundada en 2022 y respaldada por fondos como Andreessen Horowitz y Thrive Capital.
El objetivo declarado es construir "los centros de datos espaciales más útiles del mundo" (New York Times, 16/06). El objetivo real, como señalamos en notas anteriores, es blindar la infraestructura informática del imperialismo norteamericano: trasladar el procesamiento de datos a la órbita terrestre para ponerlo fuera del alcance de sabotajes, ciberataques o apagones, garantizando la superioridad militar de los Estados Unidos en la guerra mundial imperialista en curso.
Una burbuja sostenida por el Pentágono
El mercado convalida pérdidas siderales porque sabe que detrás de SpaceX no hay un negocio civil rentable, sino contratos militares garantizados por el Estado imperialista. El 1° de mayo, el Pentágono cerró acuerdos con siete empresas tecnológicas -entre ellas SpaceX- para integrar inteligencia artificial en sus redes clasificadas. Los contratos vigentes de la compañía con el Departamento de Defensa y la comunidad de inteligencia ratifican que su rentabilidad no se mide en ganancias comerciales, sino en su valor estratégico para la guerra.
La absorción de Cursor profundiza esta lógica. Cursor utilizó originalmente el modelo Claude de Anthropic para potenciar su agente de programación; luego de que Anthropic lanzará su propio producto competidor -Claude Code-, la startup desarrolló modelos propios (New York Times, 16/06). Ahora, bajo el paraguas de SpaceX y xAI, esa capacidad quedará integrada directamente en la cadena de producción de tecnología militar. Los mismos algoritmos que hoy escriben código para startups de Silicon Valley serán mañana optimizados para los sistemas autónomos de combate del Pentágono.
El billonario y la clase obrera
Mientras Musk se convierte en el primer billonario de la historia, la IPO (oferta pública inicial) de SpaceX se presenta en los grandes medios como una victoria del "capitalismo popular": miles de empleados recibirán acciones millonarias, se nos dice. Lo que no se dice es que ese esquema de compensación en acciones funcionó durante años como mecanismo de disciplinamiento: los trabajadores de los complejos de Texas debieron someterse a jornadas extenuantes y contratos de permanencia obligatoria de cinco o más años para que sus acciones quedaran en firme. Quienes no resistieron el régimen o se fueron antes perdieron todo derecho al cobro.
La unificación de cohetes, IA, redes de información, robótica y semiconductores bajo un solo bloque monopólico -lo que Musk llama ProjectX- no es el triunfo de la innovación, que no ha dado resultados tangibles como tal, salvo en su aplicación para la guerra. Es la forma que adopta el capital, en un cuadro de anarquía de mercado: empresas deficitarias sostenidas por una especulación sin precedentes, que convierte a una minoría de capitalistas en una oligarquía con derecho a una descomunal apropiación de la riqueza social. Mientras los gobiernos capitalistas desfinancian la salud y la educación, el sistema financiero coordina tsunamis de liquidez para perfeccionar los instrumentos de destrucción material y social.
Iara Bogado
17/06/2026
miércoles, 17 de junio de 2026
Gaza y la guerra del algoritmo
Dos importantes investigaciones ayudan a entender una dimensión decisiva de la guerra contra el pueblo palestino. La primera, publicada por el Institute for Economics & Peace, se titula «How AI is transforming Conflict and Peace», traducido al español: «Cómo la inteligencia artificial está transformando el conflicto y la paz». Su autor es Charles Fitchew. La segunda, publicada por Al-Shabaka: The Palestinian Policy Network, se titula «AI for War: Big Tech Empowering Israel’s Crimes and Occupation» (Inteligencia Artificial para la guerra: las grandes tecnológicas potencian los crímenes y la ocupación de Israel). Su autora es Marwa Fatafta.
Ambos estudios apuntan en la misma dirección: la tecnología ya no es un elemento externo a la guerra, sino una pieza central de su organización.
Durante décadas, cuando se hablaba de tecnología militar, la mayoría pensaba en aviones, misiles, drones o satélites. Hoy hay que mirar también hacia otro lugar: los servidores, las nubes digitales, las bases de datos, los sistemas de inteligencia artificial y las plataformas privadas que procesan información a una velocidad imposible para cualquier ser humano. En Palestina, y especialmente en Gaza, esa infraestructura tecnológica se ha convertido en parte directa de la maquinaria de ocupación, vigilancia y guerra.
Israel no utiliza la tecnología solo para «defenderse», como repite su propaganda oficial. La emplea para clasificar personas, rastrear movimientos, interceptar comunicaciones, identificar viviendas, seleccionar objetivos y acelerar ataques. Sistemas como Lavender, The Gospel o Where’s Daddy han sido señalados por estas investigaciones como herramientas usadas para procesar grandes volúmenes de datos y producir listas de blancos humanos o materiales. O dicho de forma sencilla: la máquina ayuda a decidir quién puede ser atacado, dónde y con qué margen de destrucción alrededor.
El problema no es únicamente técnico. Es político y moral. Cuando una población ocupada se convierte en un conjunto de datos, el riesgo de deshumanización aumenta. Una persona deja de ser una vida concreta, con familia, historia y derechos, para aparecer como una probabilidad, una categoría o una entrada dentro de un sistema.
La inteligencia artificial no aprieta el gatillo por sí sola, pero puede hacer que matar sea más rápido, más opaco y más fácil de justificar. La guerra se acelera y la deliberación ética se reduce. Lo que antes requería análisis, contraste y responsabilidad política puede comprimirse en una cadena automatizada de decisiones.
La otra parte del problema está en Silicon Valley. El informe de Al-Shabaka señala directamente a grandes empresas estadounidenses como Google, Amazon, Microsoft y Palantir. No son actores neutrales ni simples proveedoras de herramientas inocentes. Sus servicios se han integrado a las operaciones militares, de inteligencia y vigilancia. El «Proyecto Nimbus», por ejemplo, vincula a Google y Amazon con la infraestructura digital del Estado israelí mediante un contrato multimillonario. Microsoft y Amazon Web Services también han sido señaladas por su papel en el alojamiento, procesamiento o soporte de sistemas usados por estructuras militares y de seguridad israelíes.
Por tanto, la guerra contemporánea no depende solo de fábricas de armas. Está determinada por empresas tecnológicas que se presentan como modernas, limpias y progresistas, pero que participan en la arquitectura material de la violencia. Sin servidores no hay almacenamiento masivo. Sin nube no hay procesamiento a gran escala. Sin inteligencia artificial no hay clasificación acelerada de objetivos. Sin plataformas privadas, muchos Estados no podrían ejecutar con la misma eficacia sus políticas de vigilancia y guerra.
Por eso, la lucha por Palestina también debe mirar hacia las infraestructuras invisibles. No basta con denunciar las bombas. Hay que apuntar a quienes hacen posible la selección, vigilancia y persecución de nuestros pueblos.
Emilia Reed, especial para Granma | internet@granma.cu
15 de junio de 2026 21:06:52
martes, 16 de junio de 2026
Manuel Liberoff: el médico que no cobraba y al que no pudieron silenciar
En La Cruz de Carrasco hay una policlínica de ASSE que lleva el nombre de Manuel Liberoff. Para los vecinos del barrio, el nombre no es una entelequia: algunos lo recuerdan como su médico. Otros recuerdan a sus padres contando cómo él aparecía en la puerta de la casa cuando nadie más llegaba, dejaba la medicación y se iba sin cobrar nada.
El 20 de mayo se cumplen 50 años de su desaparición en Buenos Aires, en el marco del Plan Cóndor. Liberoff tenía 54 años y estaba convaleciente de una operación de cáncer cuando lo secuestraron en la madrugada del 20 de mayo de 1976, la misma noche en que fueron asesinados Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz, Rosario Barredo y William Whitelaw.
Permanece desaparecido.
El médico del barrio
Manuel Liberoff nació el 31 de marzo de 1922 en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, Argentina. Llegó a Uruguay en 1944 y se recibió de Doctor en Medicina en 1949. Se instaló en Malvín Norte junto a su esposa, Silvia Nemirovsky, y sus tres hijos: Jenny, Liliana y Benjamín. Desde esa casa atendió durante décadas a los vecinos de Camino Carrasco.
Su forma de ejercer la medicina no tenía límites de horario ni de economía. “¿Cuánto es, doctor?”, le preguntaba Edith Pereira, una paciente. “Andá, andá”, respondía él, y le daba indicaciones para que se cuidara. Los vecinos de la policlínica que hoy lleva su nombre lo recuerdan con precisión: “Atendió a todos en la familia, a todo el barrio, y nunca cobró una consulta, jamás. Si notaba que la familia no estaba bien económicamente, venía y les traía alimentos. La medicación se la daba gratis, si la tenía en el auto en ese momento”, recuerda Enrique Olarán.
María del Carmen Trozzola, otra vecina, señala un detalle que los que lo conocieron repiten como si fuera una seña de identidad: los caramelos de naranja. “Me decía: no tenés nada, no tenés nada, ya te vas a curar. Y me daba unos caramelos que eran unos gajitos de naranja.” Salvarle la vida a su padre, dice María del Carmen, “fue ya lo más grande”.
El dirigente y el comunicador
Liberoff no se quedó en el consultorio. Integró el Comité Ejecutivo del SMU como tesorero, y fue uno de los médicos que en aquella época entendió que el rol del profesional de la salud no terminaba en la consulta.
Fue panelista del programa “Conozca su Derecho”, los lunes por Canal 12, y comunicador en CX42, donde trataba temas de salud en un lenguaje accesible. Para quienes lo escuchaban, verlo en televisión tenía un peso particular: era un médico que “reivindicaba en pantalla lo que la gente pensaba”, apunta Antonia Yáñez, docente y amiga de esa época.
Roberto Pereira, compañero de militancia y de exilio, recuerda su “calidez, la comunicación, el ver de alguna manera todas las actividades, aún las dramáticas, con cierto humor”.
Los padres organizados
En los años 60 y 70, la educación pública era “un campo de disputa”, señala Antonia. La violencia de grupos de ultraderecha como la JUP contra estudiantes en los liceos era sistemática. El 11 de agosto de 1972, Santiago Rodríguez Muela fue asesinado de un balazo dentro del Liceo N.º 8 por una patota armada. Era el primer estudiante muerto dentro de un local liceal.
En este contexto, Liberoff fundó CODEPALES, la Coordinadora de Padres de Alumnos de Enseñanza Secundaria, para organizar a los padres frente a lo que ocurría. También impulsó los liceos populares durante las huelgas contra la ley de educación, sosteniendo redes de clases para que los alumnos no perdieran el año. Antonia lo describe como una figura que “apareció como padre organizando estas asociaciones para ponerle un detente a las cosas que estaban pasando”.
La detención
Cuando el golpe de Estado del 27 de junio de 1973 desencadenó la Huelga General, Liberoff tenía un acuerdo con su familia: dejaría de ir a la casa si lo requerían, pero si amenazaban a su familia, se presentaría. A los pocos días de la huelga, los militares montaron una ratonera en su domicilio de Camino Carrasco. Estaban su esposa, sus dos hijas, su nuera y su nieta Tania, que tenía menos de dos años. Liberoff se presentó y fue detenido. Lo subieron a la caja de un camión.
Su hijo Benjamín estaba preso en el Cilindro en ese momento. La familia no sabía dónde habían llevado a Manuel. La pista llegó por un camino inesperado: unos trabajadores del ANCAP que venían del km 14 de Camino Maldonado contaron al llegar al Cilindro que en ese cuartel había un hombre al que custodiaban con cuatro metralletas en una cancha solo, y que cuando lo llevaban al baño les tiraba caramelos de naranja a los otros presos.
“Esa era una característica que tenía papá, andar siempre con caramelos de naranja”, dice Benjamín. Así supo dónde estaba su padre. Los caramelos se los llevaba su esposa, junto con sábanas, al lugar donde dejaban lo que se pudiera dejar a los familiares cuando no sabían dónde estaban sus seres queridos. Aunque lograron saber el paradero de Manuel, nunca la dejaron verlo.
El 30 de octubre de 1973, la Junta de Comandantes votó la expulsión del país de Liberoff. Como era de nacionalidad argentina, lo pusieron en un avión el 7 de noviembre. Solo, sin su familia.
Buenos Aires y el 20 de mayo
En Buenos Aires, Liberoff retomó la militancia y el vínculo con los uruguayos exiliados. La red era pequeña pero organizada. Roberto Pereira, que también se exilió en Argentina, lo vio pocas horas antes del secuestro. “Encontrarse con Manuel significaba una charla mucho más amplia. Estuvimos hablando de seguridad. Él tenía la percepción bien ajustada de darse cuenta del peligro que corría”.
En la madrugada del 20 de mayo de 1976, un operativo del Plan Cóndor se lo llevó. Sus hijas, que estaban en la misma casa, vieron cómo lo sacaban encapuchado con un poncho que le había regalado Santiago, abuelo de ellas y padre de Manuel.
Benjamín estaba en Praga esa mañana, leyendo una carta de su padre, cuando lo llamaron del télex. Fue Pereira quien le envió la notificación. “Una de las primeras cosas que hice fue comunicarme con Benjamín”, recuerda Pereira.
“Lo único que quedó registrado sobre su paradero posterior es el testimonio de un bancario ante la primera comisión parlamentaria de investigación: un médico uruguayo comunista, con la salud muy debilitada, estuvo detenido en Automotores Orletti, el centro clandestino conocido como OT18. El médico les decía a los carceleros que no tenían derecho a hacer eso con la gente.
El nombre que queda
El Salón de Actos de la sede del Sindicato Médico del Uruguay lleva el nombre de Manuel Liberoff. También una plaza en las proximidades de su antiguo domicilio en Malvín Norte. Y la policlínica de ASSE en La Cruz de Carrasco, donde los vecinos del barrio que él atendió van hoy a cuidar su salud bajo su nombre.
“Liberoff está en este policlínico, está en su plaza y está en la gente”, dice su hijo Benjamín. “Lo mejor que le puede pasar a uno es que digan: fue un buen tipo. Desde ese punto de vista, hay una cuenta saldada.”
Y agrega, con la distancia de 50 años: “Como el Cid Campeador, sigue ganando batallas después de muerto.”
* El SMU recuerda a Manuel Liberoff en el 50º aniversario de su desaparición, ocurrida el 20 de mayo de 1976 en Buenos Aires, en el marco del Plan Cóndor.
Sindicato Médico del Uruguay, martes 19 de mayo de 2026
Mundial 2026: primeros partidos y movilizaciones callejeras
México
La apertura oficial, con la presencia del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tuvo lugar en México durante la tarde del jueves 11 de junio. Tuvo lugar en el Estadio Azteca y contó con una presencia de 80.000 espectadores, la enorme mayoría del conjunto anfitrión. Lo que los medios internacionales encargados de la televisación del evento dejaron de lado es que, al mismo tiempo que Shakira desplegaba un show musical, más de 45.000 personas se movilizaban por la capital de México para reclamar contra el gobierno de Claudia Sheinbaum. Las familias de mujeres y niños desaparecidos encabezaron una numerosa columna que se dirigió a las cercanías del estadio mundialista. Fueron interceptados por columnas de policías fuertemente armados, incluída la caballería, que reprimieron con ferocidad a las mujeres. El despliegue policial fue caracterizado por la prensa como una militarización. La presencia de efectivos policiales se ha convertido casi en una obsesión debido a las movilizaciones cotidianas de trabajadores mexicanos.
En el centro de la ciudad, los docentes, que mantienen una huelga de más de una semana en reclamo de mejoras salariales, invadieron el “Fan Fest” preparado para mirar el partido inaugural. Esa acción llevó a la presidenta Sheinbaum a mirar el partido inicial refugiada en un edificio cerrado. La presidenta, haciendo gala de una demagogia barata, había declinado la invitación al palco presidencial en el estadio, asegurando que los precios exorbitantes de las entradas dejan afuera a millones de mexicanos de la posibilidad de asistir a la cita mundialista. En su lugar, había previsto asistir al “Fan Fest”, pero la movilización docente la obligó a dejarla de lado. En las ediciones de México 1970 y 1986, los entonces presidentes Gustavo Díaz Ordaz y Miguel de la Madrid, fueron fuertemente silbados por los espectadores presentes en los partidos inaugurales. Sheinbaum no habría sido la excepción.
El partido inaugural mostró una asistencia masiva a los estadios, algo que se desvaneció en el siguiente partido. El Estadio de Guadalajara mostró tribunas vacías en casi todos los sectores habilitados. El encuentro entre Corea del Sur y Chequia poseía como entrada más económica un ticket de 500 dólares; los lugares exclusivos se acercaban a los 5.000 dólares.
En otro caso, aterrador, un cuerpo fue hallado en estado avanzado de descomposición dentro de un auto estacionado frente al alojamiento de la selección de Irán, que se encuentra instalada en Tijuana, una de las ciudades más violentas del país. La selección iraní, que fue vetada para alojarse en suelo estadounidense y retirado el visado a varios integrantes de su delegación oficial, realiza un traslado cotidiano en colectivo bajo un fuerte operativo policial. La aparición de un cuerpo fue leído con preocupación y ha puesto en tela de juicio que la delegación pueda tener garantizada su seguridad durante el torneo.
Canadá
Si el primer día mundialista fue un dolor de cabeza para los gobiernos organizadores y la FIFA, el segundo día no dejó mejores sensaciones. La previa al partido en la ciudad de Toronto se vio rodeada de movilizaciones y protestas que apuntaban a la complicidad de la FIFA con el genocidio palestino cometido por Israel. Banderas desplegadas por una organización judía con orientaciones propalestinas exigían la expulsión de Israel de la FIFA y la UEFA (la organización europea de fútbol). Históricamente, Israel fue protegido por la FIFA, que le permite desde hace casi 60 años disputar las eliminatorias europeas tras el boicot de la toda la federación asiática a disputar partidos contra el seleccionado israelí.
Los manifestantes señalaron que la FIFA tolera a Israel en las competiciones oficiales, mientras que otros países, como Rusia, fueron sancionados. Además, reclama que se permita a los equipos israelíes usar de sedes oficiales zonas ocupadas de Cisjordania y Siria.
Unas horas más tarde, el show inicial volvió a dar que hablar. Los aficionados canadienses dejaron el estadio casi vacío durante el show musical, las tribunas se vieron más pobladas solo unos minutos antes del inicio formal del partido. La performance orquestada buscaba celebrar la multiculturalidad del país del norte, en un escenario de guerras y matanzas internacionales. El Primer Ministro, Mark Carney, tampoco se hizo presente en el estadio de Toronto, lo que marcó la segunda ausencia Ejecutiva.
Estados Unidos
Estados Unidos se guardó el turno final para concluir las ceremonias inaugurales, que tuvo lugar en el SoFi Stadium de Los Ángeles. Los diez minutos del show estuvieron colmados de fuegos artificiales y despliegues musicales impresionantes. El lugar central lo ocupó la cantante Katy Perry, que hace solo unos meses aseguró que mientras Trump fuera presidente de los Estados Unidos rechazaría realizar shows vinculados a la Casa Blanca. El show fue meticulosamente preparado para evitar cualquier expresión de rechazo a Donald Trump.
Trump había anunciado que no asistiría al partido inaugural, alegando que el precio de la entrada le parecía excesivo. En segundo lugar, para evitar ser abucheado como en las finales de la NBA en Nueva York en los días inmediatamente previos al inicio del Mundial de fútbol. En Los Ángeles, el magnate norteamericano presenta uno de sus niveles de mayor rechazo. El barrio de habitantes latinos que rodea al estadio seleccionado para la inauguración era un terreno hostil. Las mismas calles por las que hoy se observan banderas y remeras de las selecciones participantes del Mundial fueron hace solo un año el escenario de una guerra callejera entre los manifestantes, el ICE y la Guardia Nacional al servicio de Trump. La tensión social se respira en cada esquina.
Los tiroteos en espacios públicos son otra epidemia en Estados Unidos. Las noticias sobre tiroteos ocurridos en cercanías de alojamientos de diversas selecciones, como Inglaterra o Argentina, han puesto de manifiesto la descomposición social que atraviesa al imperialismo en su propia casa.
La ausencia de los gobiernos organizadores en el primer partido es un hito que no se ha visto casi en ningún evento mundialista. Desde Suecia 1958 era recurrente lo contrario, es decir, ver a los presidentes asistir a los partidos. La ausencia de prácticamente cualquier presidente en los primeros encuentros marca el pulso de la situación política que rodea al evento futbolístico más importante. Una exigua cantidad de gambetas y goles extraordinarios, entre ellos el de Vinicius para salvar a Brasil en su debut frente a Marruecos, no son suficientes para tapar este escenario explosivo.
Joaquín Antúnez
15/06/2026
lunes, 15 de junio de 2026
La salida de SpaceX a la Bolsa y la guerra planetaria de Estados Unidos
Este viernes 12 de junio, Elon Musk habrá protagonizado en Wall Street el mayor debut de la historia bursátil global. La salida a la bolsa de SpaceX, la compañía aeroespacial busca recaudar la cifra récord de US$ 75.000 millones en el NASDAQ, una operación que triplica las mayores marcas históricas registradas hasta la fecha (Clarín, 9/06). Apenas unas horas antes de la colocación, el magnate buscó apuntalar las expectativas del mercado mostrándose públicamente junto al monopolio de semiconductores ASML, y anunciar el proyecto "Terafab" para fabricar chips propios avanzados en Texas (Urgente24, 11/06). Sin embargo, detrás del relato del éxito corporativo y la fiebre de la Inteligencia Artificial (IA), se esconde una realidad descarnada: SpaceX es una firma estructuralmente deficitaria que sale a la Bolsa para absorber liquidez y rescatar financieramente un entramado informático diseñado explícitamente para la guerra imperialista.
Los números rojos
Los balances oficiales de SpaceX, filtrados recientemente ante la SEC, demuestran que la compañía es una colosal máquina de quemar capital. Aunque la red Starlink arrojó beneficios operativos, el balance consolidado de SpaceX en 2025 cerró con pérdidas catastróficas de US$ 4.937 millones. El agujero negro financiero se profundizó en el primer trimestre de 2026, registrando rojos por otros US$ 4.947 millones en tan solo tres meses. El hundimiento responde al costo de su filial xAI (desarrolladora del chatbot Grok), que perdió US$ 6.355 millones el año pasado en su ciega competencia contra OpenAI, obligando a Musk a destinar más de US$ 10.000 millones a inversiones tecnológicas de capital a principios de este año (El País, 4/06).
Para salvar el negocio, Musk pretende convalidar en la Bolsa un precio inflado de US$ 135 por acción, apuntando a una capitalización total de aproximadamente US$ 1,75 billones; apenas un 4% serán acciones comunes (Clarín, 9/06); las preferidas tienen un dividendo asegurado y prioridad de rescate La maniobra especulativa quedó expuesta por calificadoras independientes como Morningstar, que valoran a SpaceX en US$ 63 por acción (US$ 780.000 millones), es decir, menos de la mitad de lo que pretende capturar el magnate. Al obligar a los grandes fondos de inversión a rebalancear sus carteras para no quedar afuera del índice, SpaceX aspira a absorber la liquidez del mercado montándose sobre una brutal burbuja tecnológica global donde las corporaciones prevén quemar más de US$ 750.000 millones este año (El País, 4/06).
La cooptación laboral y la ilusión del capitalismo popular
Esta monumental inyección de dinero es utilizada por los grandes medios internacionales para agitar la ilusión del "sueño americano" y el "capitalismo popular". El debut bursátil convertirá teóricamente a más de 4.400 empleados y ex-empleados en millonarios a través de los paquetes de acciones otorgados como parte de sus salarios. Mientras Elon Musk se encamina a ser el primer billonario del planeta, unos 400 técnicos e ingenieros de la firma recibirán sumas superiores a los US$ 100 millones (The New York Times, 10/06).
Sin embargo, el pago mediante acciones (stock-based compensation) funciona como una herramienta de sujeción y disciplinamiento de la fuerza de trabajo. Para poder materializar esa supuesta riqueza, los trabajadores -muchos de ellos operarios por hora (drawing) que cobran salarios comunes- debieron someterse durante años a ritmos de explotación extenuantes en complejos aislados como el de Texas, atados a contratos de permanencia obligatoria de cinco o más años para que sus acciones queden en firme (vested). Como detalla la investigación del NYT, aquellos trabajadores que no resistieron el régimen laboral o decidieron irse antes han perdido su derecho al cobro. Lejos de una democratización de la propiedad, este esquema de cooptación tecnológica busca alinear los intereses individuales de una capa de asalariados calificados con el rendimiento bursátil de la patronal y la suerte de sus contratos militarizados, ligando el destino de los trabajadores a la maquinaria de guerra del Pentágono.
Centros de datos y autarquía militar
¿Por qué el mercado convalida semejante nivel de pérdidas financieras? La respuesta no está en la rentabilidad civil, sino en la infraestructura estratégica para la guerra. El motor principal del entusiasmo de los inversores es un mercado que hoy no existe en la Tierra: los centros de datos espaciales. SpaceX inició trámites ante la FCC para desplegar una constelación de hasta un millón de satélites interconectados equipados con aceleradores gráficos (GPU). El objetivo es mudar el procesamiento de datos informáticos y la IA directamente a la órbita terrestre en menos de tres años (Ámbito, 12/02).
Este plan de infraestructura adquiere todo su sentido geopolítico ante la guerra internacional de Estados Unidos. En un contexto de guerra abierta, las terminales de datos en la Tierra son blancos vulnerables a sabotajes, ciberataques o apagones energéticos. Al trasladar el procesamiento a la órbita exterior y buscar la autarquía en la provisión de chips avanzados mediante el acuerdo con ASML (Urgente24, 11/06), el imperialismo norteamericano busca blindar su superioridad informática. Por sobre todas cosas, el costo de la producción de electricidad en el espacio es un infinitésimo de la tierra.
Como ya demostró el antecedente de Starlink en Ucrania (Ámbito, 12/02), SpaceX opera como un brazo contratista directo del Pentágono. Los contratos vigentes de la compañía con el Departamento de Defensa de EE.UU. e inteligencia ratifican que la rentabilidad de SpaceX se mide en ganancias comerciales derivadas de su valor estratégico para asegurar la supremacía yanqui en el control de sistemas autónomos de combate y logística militar en los conflictos globales
Contra los monopolios de la guerra
La unificación de todas las empresas de Musk bajo el bloque monopolístico del ProjectX -que busca fusionar cohetes, internet, redes de información, robótica y semiconductores en una sola firma (Clarín, 9/06)- demuestra la completa descomposición de la burguesía. Mientras los gobiernos capitalistas descargan planes de ajuste brutales, desfinanciando la salud y la educación de las mayorías trabajadoras a nivel global, el sistema financiero coordina tsunamis de liquidez para financiar empresas deficitarias cuyo único fin real es perfeccionar los instrumentos de destrucción y asegurar la tasa de ganancia de los señores de la guerra.
Bajo el dominio del capital, los saltos científicos de la inteligencia artificial y la tecnología aeroespacial no significan la liberación del trabajo humano, sino el aumento del desempleo, la precarización y la barbarie bélica. La lucha por desmilitarizar el espacio y poner los desarrollos informáticos al servicio de las necesidades sociales es indisociable de la lucha contra el Estado imperialista. Se vuelve urgente construir una dirección política independiente de la burguesía y organizar asambleas soberanas desde las bases para exigir la expropiación sin pago y bajo control de los trabajadores de monopolios tecnológicos como SpaceX. Solo una alternativa obrera y socialista internacional podrá planificar democráticamente la ciencia y los recursos del planeta para el bienestar de la humanidad y no para su destrucción.
Iara Bogado
12/06/2026
domingo, 14 de junio de 2026
Milei, un aventurero devoto de millonarios y genocidas "en nombre de Dios"
El vínculo entre el liberticida y Jabad data de hace varios años: la tumba del rabino en el barrio de Queens, en Nueva York, fue el primer lugar que Milei visitó después de haber ganado las elecciones. Después volvió varias veces. Mario Suli, el sempiterno custodio de los hermanos Milei, es un miembro de Jabad entrenado por el Mossad, el servicio secreto israelí (Perfil 28/12/23).
Este lunes, en un escenario esotérico, con un salón a oscuras y la cabeza del presidente (lo único que se le veía) bañada por una luz azul, Milei -el orador principal- descerrajó una perorata más allá de todo rigor científico o histórico: “El capitalismo de libre empresa es el sistema que Dios preparó a través de su ley para que, después de la caída, el trabajo continuara. No lo inventó el hombre, el hombre lo descubrió al obedecerlo. Está escrito en los diez mandamientos, en el orden moral que el creador estableció antes que cualquier otra cosa”. El “sistema que dios preparó”, dijo, “es el que permite traer el paraíso a la tierra”.
Los disparates de Milei fueron aplaudidos por el auditorio, “especialmente por los más jóvenes, quienes lo alentaron con consignas como “vamos Peluca” (Infobae 9/6).
Milei estaba acompañado por algunos de los sionistas que forman en su gobierno o el del PRO. El canciller Pablo Quirno, el legislador y ex ministro de Seguridad Waldo Wolff, experto en la persecución penal de quienes defienden a Palestina; la legisladora Sabrina Ajmechet, una apasionada defensora de las torturas y la limpieza étnica; Nahuel Sotelo, exsecretario de Culto, socio de Espert y apologista del genocidio mapuche, del videliano, del palestino. Por el lado del peronismo dio el presente el exgobernador tucumano y examigo de CFK, Juan Manzur, un cavernícola maronita experto en obligar a parir a niñas de 11 años, firme aliado del gobierno nacional.
La segunda estrella del evento fue Yosef Chaim Ohana, un militar israelí que permaneció dos años como rehén en la Franja de Gaza. Ohana revistaba en la brigada de elite Givati, cuyos crímenes de guerra se remontan a la Nakba y tiene acusaciones en la Corte Penal Internacional por las atrocidades que ejecutó en Gaza. El martes, Milei recibió a Ohana y a dirigentes de Jabad en la Casa Rosada.
La adhesión de gobierno al eje fascista internacional que encarnan Trump y Netanyahu incluye su defensa del genocidio palestino y los ataques al Líbano y a Irán (con quien Milei se declaró en guerra unilateralmente). A veces, la adhesión se reviste de un barniz religioso -los sollozos descontrolados cada vez que se para ante el Muro de los Lamentos. Milei llegó al extremo de votar contra la incorporación de Palestina a Naciones Unidas, declarar oficialmente terroristas a Hamás y a Hezbollah, ordenar que la Argentina fuera uno de los únicos tres países que se negaron a condenar la tortura y la esclavitud en la ONU.
Tanto fervor le fue devuelto con todo tipo de distinciones y plaquetas, además de un salpicado de honoris causa en universidades israelíes. Milei fue el primer extranjero que encendió la antorcha en Día de la Libertad en Israel y la Argentina está al frente de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA, por sus siglas en inglés), un ente de persecución por “antisemitas” de quienes se solidarizan con la causa palestina.
Que es Jabad Lubavitch
La organización que fascina a Milei nació en el siglo XVI en Ucrania, pero recién cuando el rabino Schneerson se afincó en Nueva York durante la Segunda Guerra Mundial motorizó un desarrollo exponencial. Hoy tiene por lo menos 2.000 sedes en un centenar de países. En la Argentina, Jabad tiene 170 sedes con más de 60 centros educativos.
Uno de los grandes financistas de Jabad es la familia Rotschild, empezando por David, presidente del Congreso Judío Mundial. También los mega multimillonarios rusos Lev Leviev y Roman Abramovich. Ivanka, la hija de Trump y su marido son miembros de Jabad. Y el nombre de la organización aparece frecuentemente mencionada en los archivos Epstein.
Es tal la penetración de Jabad en Estados Unidos que desde 1978 y a instancias del presidente Jimmy Carter, el 11 del mes de Nisán (entre marzo y abril) se celebra el Día de la Educación y el Compartir en honor al rabino Schneerson (1902–1994). Cada día del año, las clases en las escuelas públicas norteamericanas comienzan con unos instantes destinados a “pensar en positivo”, según recomendaba el rabino.
En la Argentina varias provincias -Santa Fe, La Rioja, San Juan, Santiago del Estero, Tucumán y Tierra del Fuego- han sancionado una ley idéntica.
Eduardo Elsztain, el dueño de IRSA, es otro de los grandes financistas de Jabad y fue el puente también entre Milei y los pesos pesados del gran capital vernáculo. Según el libro Los lubavitch en la Argentina, de Alejandro Soifer, Elsztain le cotiza el 10% de cada negocio y desde hace 25 años reúne en el seder de Pesaj en el Hotel Llao Llao a grandes explotadores aportistas: los Werthein, Miguel Rosental, Daniel Sieleckide.
Milei es un lumpen y un aventurero, agarrado a la teta fascista de Trump y Netanyahu, tal vez en la ilusión de que le sirvan de bastón cuando las masas vengan a pedirle cuentas.
Olga Cristóbal
12/06/2026
viernes, 12 de junio de 2026
Las "explicaciones" de Adorni, jefe de gabinete de un gobierno de ladrones
Mientras esto sucedía, Adorni se mostraba en LN+, brindando una entrevista donde contradijo todo lo que declaró en el Congreso hace dos meses atrás. Entonces había afirmado que todo su patrimonio había sido declarado, "sin ocultación alguna". Milei lo aplaudía desde la tribuna del recinto. Anoche, en cambio, ´confesó´ haber ahorrado medio millón de dólares en negro, desde 2013 hasta la fecha, ´deslomándose´ en la actividad privada. Lo reivindicó como la manera de ahorrar del "99 % de los argentinos" para burlar "a la vieja política".
Antes de ingresar a la función pública declaró dos departamentos por un valor ostensiblemente bajo, un automóvil Renault modelo 2019 y 25.000 dólares en efectivo.
Con sus ´rectificaciones´, y al admitir que tenía más de medio millón de dólares en negro, Adorni apunta a cambiar su situación judicial y política. Por un lado, para desviar la imputación de enriquecimiento ilícito hacia la de evasión de impuestos. En última instancia, fue el propio Milei quien elevó a la categoría de "héroes" a los capitalistas evasores del fisco.
Una vez presentadas sus nuevas declaraciones juradas, Adorni depositará en ARCA los impuestos que adeudan él y su mujer desde 2023 en adelante. Ambos se acogieron a la ley de Inocencia Fiscal, que permite rectificar declaraciones de Ganancias en forma retroactiva sin afrontar acciones penales hasta un monto determinado -100 millones de pesos por año-. Por debajo de ese límite, el contribuyente paga la deuda y las multas y esquiva la acción penal.
De acuerdo con las pruebas que recabó la pesquisa judicial, en la causa por presunto enriquecimiento ilícito que se le sigue a Adorni, desde que es funcionario gastó 406.681 dólares en efectivo en propiedades y refacciones, contrajo nuevas deudas por 335.000 dólares con prestamistas particulares -dos jubiladas, un policía- y gastos en tarjeta de crédito por 7 millones de pesos mensuales. Ingresó al gabinete ganando un sueldo de 3.300.000 pesos.
Las ´explicaciones´ de Adorni pueden costarle caro. Judicialmente, porque se encuadraría en el delito de omisión maliciosa, que prevé la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. Políticamente, porque ha suscitado nuevas contradicciones con declaraciones vertidas en el pasado, lo que seguirá alimentando la agitación en su contra.
Solamente Javier Milei -que enfrenta sus propios desaguisados judiciales por la estafa $Libra- se solidarizó con él. El gabinete que Adorni encabeza, en cambio, se llamó a silencio. Por su parte, Patricia Bullrich aprovechó la ocasión para ´diferenciarse´ una vez más, atenta a las dificultades políticas y financieras que enfrenta el gobierno en su ´año verde´. Acusó a Adorni de "omisión ética". La jefa del bloque de senadores libertarios mantiene abiertas todas las alternativas posibles para salvaguardar su carrera política personal, incluido un posible regreso al redil del PRO.
Los Milei han tomado la determinación de blindar a su jefe de gabinete, avalando estas maniobras inverosímiles, sus mentiras y su mala fe. En esa operación se ha involucrado el ministro de Justicia, Mahiques, quien llevará a pasear por París al juez a cargo de la causa, Ariel Lijo, un ejemplar de lo más corrupto que habita los tribunales de Comodoro Py.
Es un gobierno de ladrones.
Jacyn
11/06/2026
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