domingo, 23 de agosto de 2026

El brote de ébola en República Democrática del Congo marcha a convertirse en el más mortífero de la historia


El brote de ébola en República Democrática del Congo (RDC) continúa expandiéndose. En solo tres meses superó las 2.300 muertes registradas durante el brote de 2018-2020. 
 La situación es alarmante: 2.420 muertes y otros 5.105 casos confirmados, según datos oficiales. Tom Fletcher, jefe de asuntos humanitarios de la ONU, afirmó que el ébola mata a una persona cada 30 minutos (Clarín,18/8). Más del 70 % de las personas fallecen en la comunidad, no en los centros de tratamiento, lo que da cuenta de las dificultades no sólo para llegar a tiempo para tratar la enfermedad sino inclusive prevenirla.
 En las últimas semanas, las autoridades de la provincia de Bas-Uélé reportaron un muerto a causa de ébola. Se trata de una persona que había viajado desde Isiro, capital de la vecina provincia de Haut-Uélé, tras recibir tratamiento en varios hospitales. La provincia de Bas-Uele cuenta con la presencia de miles de refugiados provenientes de la vecina República Centroafricana (RCA). Los desplazamientos de la población a raíz de la guerra son un factor de dispersión del virus a una escala inusitada. 
 El brote actual es ocasionado por el virus Bundibugyo, para el cual todavía no hay vacuna. El gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) solicitó la liberación de las vacunas Ervebo del arsenal global de vacunas contra la enfermedad del virus del Ébola, gestionado por el Grupo Internacional de Coordinación para la Provisión de Vacunas (ICG) para realizar ensayos clínicos y para trabajadores de la salud. Esta vacuna está autorizada y recomendada para su uso en brotes de la enfermedad por el anteriormente llamado ebolavirus del Zaire. Hasta ahora no se sabe si podría ser efectivo contra el virus Bundibugyo en humanos. Los primeros datos de laboratorio y animales sugieren que podría proporcionar cierta protección (Africa CDC, 20/8). 

 "El brote más mortífero de la historia" 

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS, WHO por sus siglas en inglés), Tedros Ghebreyesus, advirtió que el brote se está convirtiendo en el más mortífero conocido en la historia. "Al ritmo actual [de propagación], está en camino de eclipsar el brote de ébola en África Occidental de 2014-2016", afirmó (Savage Minds, 18/8). Ese brote de hace una década se extendió a 10 países, incluidos Estados Unidos e Italia, infectó a unas 28.600 personas, matando a más de 11.000 en el transcurso de dos años. En los primeros tres meses se confirmaron 528 casos en Guinea, Sierra Leona y Liberia, de los cuales 337 habían fallecido. 
 Médicos Sin Fronteras alertó en un comunicado (msf.org, 5/8) que en el centro de tratamiento de ébola en Bunia, el 90 % de los pacientes ingresados no fueron localizados como contactos, mientras que en toda la provincia de Ituri solo se rastreó el 59 % de los contactos y que expresa que, sin que las comunidades estén en el centro de la respuesta, la vigilancia y el rastreo de contactos seguirán pasando por alto casos, dando cuenta de la insuficiencia en el seguimiento de la enfermedad. 
 Otra cuestión crítica es la situación de los trabajadores de la salud congoleños. En Ituri realizaron protestas frente a la residencia del gobernador por falta de pago de los salarios desde el mes de mayo. El personal del Hospital General de Bunia abandonó el puesto a mediados de julio; trabajadores sanitarios y sepultureros del Hospital General de Rwampara hicieron huelga a principios de julio. Los pagos atrasados fueron realizándose en la semana hasta el 6 de agosto, pero los trabajadores siguen exigiendo salarios que igualen las condiciones que enfrentan. 
 Como venimos desarrollando en esta página, de fondo se encuentra la guerra. Frente a la dramática situación, el lunes 17, el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, pidió un alto el fuego humanitario inmediato en el este de la República del Congo para que los equipos médicos puedan combatir el brote de ébola, durante su discurso de apertura de la 46ª Cumbre Ordinaria de Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Desarrollo del África Meridional (SADC), en la ciudad sudafricana de Durban. También solicitó que se respeten las instalaciones y operaciones sanitarias en el este congoleño. 
 A la expansión del ébola en República Democrática del Congo, se suman el resurgimiento de enfermedades que se consideraban erradicadas como el sarampión, mientras tiene lugar una política mundial de los gobiernos capitalistas de ataque permanente a la salud pública. El imperialismo nos conduce a la barbarie. 

 Daniela Magoc 
 22/08/2026

La escalada de la guerra en Europa


La OTAN bombardea territorio ruso, Putin amenaza con represalias a los imperialismos europeos

 El exministro de Defensa Mykhailo Fedorov ha planteado el más serio cuestionamiento interno al gobierno de Volodímir Zelensky desde el inicio de la invasión rusa. A través de un video difundido en YouTube, exigió la convocatoria de elecciones y advirtió sobre una crisis sistémica de gobernabilidad. “La democracia no puede ser rehén de Rusia”, afirmó, reclamando un mecanismo legal que permita recuperar el proceso constitucional incluso en condiciones de guerra. Según la legislación ucraniana, no se realizan elecciones durante la vigencia de la ley marcial, como ha sido establecida desde el inicio de la guerra. 
 Fedorov ha sido el artífice de la llamada “Guerra de Drones de 40 días”. Sin embargo, fue destituido en julio, tras apenas seis meses en el cargo, con el pretexto haber criticado públicamente al entonces comandante en jefe Oleksandr Sirskyi y haber expuesto diferencias sobre la conducción de la guerra. Miles de ucranianos salieron a las calles exigiendo la destitución de Sirskyi y la restitución de Fedorov; Zelensky no repuso a Fedorov pero echó lastre removiendo al jefe militar](https://politicaobrera.com/16640-crisis-en-kiev-zelensky-descabeza-a-los-mandos-de-la-guerra). Una encuesta reciente que indica que Fedorov derrotaría cómodamente a Zelensky expone la fractura del poder político. Sin señalar responsables, Fedorov denunció que la corrupción estatal socava el esfuerzo bélico, como si el régimen ucraniano y el propio Zelensky no se hubieran repartido entre sus camarillas una porción importante de la ayuda de la OTAN. 
 Ucrania ha lanzado una ola de ataques contra el territorio ocupado por Rusia: el Donbás, los territorios de Zaporozhia y Jersón, Crimea y objetivos de infraestructura energética en el interior, incluso en Siberia. 
 Rusia, por su parte, enfrenta una crisis de combustible que la dejó sin suministro. El presidente Vladimir Putin admitió el daño que han causado los ataques contra la logística rusa, en particular contra refinerías y depósitos de la empresa de comercio electrónico Wildberries (un equivalente a Amazón). Los ataques de las fuerzas ucranianas han alcanzado al menos a nueve refinerías en lo que va de agosto. Numerosas estaciones de servicio se encuentran cerradas: “En Moscú Gazprom Neft limita el repostaje a 40 litros por vehículo” (El País de Madrid, 19/8). Según el diario Izvestia, el domingo pasado, sólo el 28 % de las estaciones de servicio del país disponía de gasolina y diésel. En Sebastopol, la urbe más poblada de la península de Crimea, sólo se permite cargar hasta 20 litros mediante un código QR emitido por las autoridades; en otras zonas se asigna según la terminación par o impar de la matrícula.
 Rusia, uno de los cinco mayores productores mundiales de petróleo, ha tenido que importar combustible desde Marruecos, país sin refinerías activas, y desde la India. Este último caso es paradójico, porque India era el principal comprador de crudo ruso a través de una flota no regulada que elude las sanciones. Ahora, India revende a Moscú combustible refinado obtenido de ese crudo. 
 Aunque la deuda pública de Rusia equivale a cerca del 20 % del PBI, por debajo de los niveles de Occidente, el servicio de la deuda supera el 8 % del presupuesto anual, y el gasto militar, que representa alrededor del 40 %, continúa en aumento. Ante los daños en las refinerías, el gobierno ruso evalúa nuevos recortes sociales.
 La escasez de combustible afecta la financiación estatal y acrecienta la cuenta de una guerra que dura ya cuatro años y medio.
 Funcionarios y expertos advierten que se avecina el invierno más duro para Ucrania desde el inicio del conflicto, con escasez de calefacción y alimentos. En la margen izquierda de Kiev, las temperaturas dentro de los bloques de apartamentos podrían calefaccionarse apenas hasta los 12°C, sin contar el perjuicio que ocasionarían los nuevos ataques a la infraestructura energética. Medios locales muestran estantes vacíos en los supermercados, consecuencia de los ataques rusos a centros logísticos. Desde la OTAN, en estas circunstancias, se planifica una guerra terminal contra la mayor parte del territorio de Rusia. Los violentísimos ataques lanzados por Putin, a la luz del día, cuando el flujo de personas es mayor, contra la población civil de Kiev, deben entenderse como una represalia preventiva contra esos planes. La intervención descarada de las potencias de la OTAN, como ocurre con los ataques a la flota “en la sombra” de Rusia, o las bases y ejercicios militares en los estados del Báltico, han llevado a Putin a reforzar sus amenazas de bombardeo a objetivos selectivos de Europa occidental. Concretamente, a Gran Bretaña (que persigue a la flota rusa en el norte de Europa), Alemania e incluso Francia. La guerra por la anexión del territorio de Ucrania (a la OTAN, de un lado, o a Rusia, del otro) ha ingresado a una etapa sin precedentes, aunque predecible. Tiene, definitivamente, el alcance de una guerra europea. Lo mismo está ocurriendo con la guerra contra Irán, pues las amenazas de sanciones ilimitadas lanzadas por Trump, apuntan abiertamente a China –el principal adquirente del combustible de Teherán-. 

 Actores menores, daños mayores

 En los diferentes teatros de la guerra se repite un patrón: el impasse del imperialismo para desarrollar una guerra victoriosa sin declarar el estado de guerra total y declarar la moviliización de toda la población. Es lo que disimula el columnista estadounidense Thomas Friedman, entre tantos otros, en un artículo de opinión publicado en el New York Times, para quien la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán estaría demostrando que los estados pequeños y los “actores no estatales” son capaces de infligir daños importantes a adversarios mucho más fuertes mediante misiles de precisión, drones, inteligencia y tecnología de bajo costo: “Los iraníes han causado daños reales a Estados Unidos, tanto en el campo de batalla como en la economía, en una escala que Trump y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, han intentado ocultar” (NYT 18/8), escribe Friedman. Trump, sin embargo, no tiene la intención de batirse en retirada sino lo contrario, desarrollar los medios para una guerra total o ilimitada. La desvergonzada crisis en los portaviones norteamericanos es de naturaleza política: el imperialismo yanqui no ha movilizado ni el 5 % de las tropas que envió a Vietnam en los años 70. Y la razón es obvia: sigue bajo el temor de una rebelión en su propio país (y que ya se refleja en la actualidad, precisamente en la denuncia del genocidio a Palestina). Es lo que explica que, a diferencia de aquellos años, el imperialismo busque el recurso del fascismo. Friedman se conforma con "observar cómo Hezbollah ha dañado a Israel y cómo Ucrania ha desgastado a Rusia". En realidad, el estado sionista ocupa ya tres países, Palestina, Líbano y Siria, y ha emprendido la anexión de Cisjordania. Es cierto que Ucrania, un país sin armada propia, ha utilizando drones marítimos para obligar a la flota rusa del Mar Negro a alejarse de la costa ucraniana. Pero lo hace gracias a los satélites de la OTAN y al temor de Putin de declarar una movilización total que podría llevar a las masas al ‘Palacio de Invierno’ y al Kremlin. 
 “Estas nuevas tecnologías permiten que «los muchos y los pequeños» esquiven los golpes de rivales mucho más poderosos porque permanecen ocultos y pueden responder con ataques precisos. Mientras tanto, Estados Unidos sigue dependiendo de sus enormes divisiones y grupos de portaaviones” –dice Friedman-. El cuadro describe la decadencia histórica del imperialismo, expulsado dos veces por los mujadines de Afganistán. Lo que el columnista presenta como fracasos ‘tácticos’ de Trump-Hegseth (pérdida de logística en Bahréin, destrucción de radares, ataques a embajadas) describe en realidad una transición a la guerra total y al fascismo y, alternativamente, a una movilización histórica de masas y a la revolución en los mismos países avanzados. Existe una crisis irreversible de la dominación política mundial del imperialismo Friedman ofrece un diagnóstico preciso y actualizado de la superficie táctica de la crisis, lo que denomina la “nueva física del poder”; el marxismo en cambio asigna una explicación de la estructura histórica que produce esa superficie. 

Camilo Márquez 
 22/08/2026

viernes, 21 de agosto de 2026

El USS Abraham Lincoln y el colapso imperialista en el mar Arábigo


El USS Abraham Lincoln -el emblemático portaviones estadounidense que fue protagonista de la invasión a Irak en 2003- navega hoy por el mar Arábigo convertido en la imagen perfecta del declive y la descomposición del imperialismo estadounidense. 
 Tras acumular más de 260 días desplegado en la agresión militar contra el pueblo de Irán, el gigante de propulsión nuclear expone en su propio interior las grietas materiales de una potencia en decadencia que pretende sostener su hegemonía mundial mediante la guerra, mientras su infraestructura interna y la salud de su tropa colapsan. 
 Las denuncias de familiares sobre intentos de suicidio, falta de alimentos, problemas sanitarios y angustia de la tripulación por la extensión indefinida del despliegue se multiplican. Donald Trump respondió con el cinismo propio de la oligarquía dominante al afirmar que el tiempo en altamar "no es ni de cerca lo suficientemente largo". Esta declaración es la expresión abierta de la clase burguesa norteamericana, que trata la vida de los marineros exactamente como la de los trabajadores de los depósitos y las fábricas de donde provienen: como un costo que se debe minimizar y un insumo descartable en el tablero de la conflagración internacional. 
 La realidad cotidiana de los 5.000 marineros a bordo del Lincoln desnuda la contradicción intrínseca de la maquinaria bélica capitalista. Mientras el grupo de ataque transporta cazas F-35C valuados en más de 100 millones de dólares cada uno y se jacta de haber empleado más de 680 toneladas de municiones en bombardeos criminales, las condiciones de vida bajo la cubierta de vuelo son inhumanas. El agua potable se ha vuelto insalubre hasta el punto de clausurar bebederos, las duchas acumulan moho, las instalaciones sanitarias se encuentran averiadas y la tripulación padece la escasez de alimentos frescos y artículos básicos de higiene personal.
 A esta degradación material se suma un cuadro de agotamiento extremo. Con jornadas de trabajo de 12 a 16 horas diarias bajo un ruido ensordecedor y altas temperaturas, la contención en salud mental es una burla: la Armada dispone de un único psiquiatra para 5.000 personas, provocando demoras de hasta cinco semanas para una atención básica. La desesperación ha llevado a que múltiples marineros intenten tirarse por la borda o ingieran sobredosis de medicamentos al cabo de ocho meses sin tocar puerto. Además perciben salarios miserables por arriesgar la vida en una zona de combate, que apenas superan los USD 2.000 por mes. 
 El empantanamiento operativo del bloqueo y los ataques contra Irán -10.000 operaciones desde el comienzo de la agresión- desgastan a los marineros y ponen al descubierto los límites de la propia industria militar norteamericana. Para intentar paliar el cuello de botella en los astilleros y acelerar entregas, la Casa Blanca autorizó la construcción de buques en astilleros extranjeros y ordenó retroceder en la tecnología de las catapultas electromagnéticas para volver a los sistemas de vapor tradicional. Incapaz de ofrecer una salida estratégica al conflicto iniciado junto a Israel, Trump apela al chauvinismo proponiendo "declarar al estrecho de Ormuz como territorio de EE. UU.", una frase que solo demuestra la impotencia de un bloqueo que no logra doblegar la resistencia en la región y que consume aceleradamente los recursos navales estadounidenses. 
 El papel del Partido Demócrata en esta crisis completa el cuadro sin salida de la política burguesa, cuando se limita a advertir que el escándalo a bordo del Lincoln perjudicará las campañas de reclutamiento futuro. Su inquietud no radica en preservar la vida de la tripulación -de origen obrero, mayoritariamente-, sino en evitar que la exposición de la barbarie impida completar los contingentes para los choques militares que Washington proyecta contra Rusia y China. 
 El USS Abraham Lincoln refleja un régimen social en el que los recursos concentrados por los grandes monopolios se dilapidan en operaciones de destrucción masiva, mientras el proletariado es utilizado como carne de cañón para la guerra imperialista. Con tripulantes hacinados, enfermos, desnutridos y empujados al desesperado recurso de saltar al mar, la conducción militar norteamericana juega con fuego sobre un polvorín. La sombra de un motín masivo está latente en el mar Arábigo, amenazando con convertir la gesta del Acorazado Potemkin en un pálido antecedente frente a la rebelión que incuba el propio imperialismo en las entrañas de su flota. La lucha contra la masacre en Medio Oriente y contra el militarismo depende de la movilización independiente y la unidad internacionalista del proletariado mundial, para terminar de raíz con el sistema capitalista y sus conflagraciones armadas. 

 Iara Bogado 
 19/08/2026

Cerimedo, el operador político que terminó destapando la "podredumbre" de Milei y la ultraderecha latinoamericana


Perfil del empresario acusado por intento de femicidio en Bolivia

 Cerimedo mantuvo lazos con varios referentes de la ultraderecha Fernando Cerimedo, asesor de varios gobiernos y referentes de la ultraderecha latinoamericana, fue arrestado este martes 18 en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, acusado de tentativa de femicidio contra su pareja, Nadia Beller, quien fue baleada por dos sicarios en esa misma ciudad, el lunes 17, y permanece internada en un hospital.
 Cerimedo, fundador de La Derecha Diario y dueño de Numen Publicidad, fue uno de los responsables de la campaña electoral que llevó a Javier Milei a la presidencia, en 2023. Dirigió, entonces, a miles de trolls de La Libertad Avanza. No le faltaba experiencia para la tarea: había participado ya de la campaña presidencial de Jair Bolsonaro, en 2018, y está acusado de colaborar (en materia comunicacional) en el intento de autogolpe del exmandatario brasileño, tras los comicios que perdió con Lula da Silva, en 2022. También intervino en la campaña por la reelección del expresidente argentino Mauricio Macri, en 2019. En la actualidad, asesoraba al presidente boliviano, Rodrigo Paz. 
 Lo que elevó las repercusiones del atentado contra Beller, sobre todo, son las explosivas declaraciones posteriores de la víctima, abogada de 33 años, también vinculada a la derecha boliviana. No sólo acusó a Cerimedo de organizar el ataque en su contra, y de violencia de género previa, sino que denunció que su pareja lavaba dinero en Argentina proveniente de la corrupción del actual gobierno boliviano, a través de distintas empresas. 
 Además, Beller sostuvo que Cerimedo fue el responsable de la filtración de los audios del entonces titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), Diego Spagnuolo, que destaparon el escándalo de sobornos en ese organismo. Más aún, la abogada explicó que su pareja le dijo que ése habría sido el motivo de su alejamiento del gobierno argentino (“un entorno demasiado podrido”) y que Karina Milei estaba involucrada en el caso. 
 Cerimedo declaró en la causa Andis en septiembre de 2025. En esa ocasión, sostuvo que Spagnuolo había informado sobre la existencia de sobornos a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y al mismísimo presidente Javier Milei. Solía ubicarse en los medios, entonces, al publicista ahora caído en desgracia como próximo al poderoso asesor Santiago Caputo, quien domina los servicios de inteligencia y está enfrentado a la hermana del presidente en la interna oficialista. 
 Ante las novedades que llegan desde Bolivia, el gobierno argentino intenta desmarcarse de Cerimedo, señalando que la relación con el asesor se encuentra rota hace tiempo. Sin embargo, a pesar de esta ruptura, se mantendría un canal de comunicación entre las partes, vía un socio de Cerimedo, Vicente Quintales, según Beller contó a La Nación (19/8). Al mismo tiempo, siempre según las declaraciones de la abogada, Cerimedo gozaba de una buena relación con Patricia Bullrich, y habría trabajado para el gobierno argentino en una campaña de desprestigio contra la vicepresidenta Victoria Villarruel (ídem). Es sabido que las peleas de camarillas dentro del oficialismo son encarnizadas. 
 Por sus vínculos y métodos de trabajo (campañas sucias, fake news, etc.), Cerimedo es un genuino representante de la ultraderecha continental. La tentativa de femicidio contra Beller y las declaraciones posteriores de la víctima son –tras los escándalos de Libra, Andis y del exjefe de gabinete Manuel Adorni- un nuevo golpe para el gobierno argentino, que coincide con la agudización de la crisis económica y el recule en varios capítulos de la ley de inviolabilidad privada. 
 A los gobiernos represores y ajustadores que contribuyó a encumbrar Cerimedo, tenemos que derrotarlos con la movilización popular y la huelga general.

 Gustavo Montenegro

martes, 18 de agosto de 2026

Trump, empantanado en Irán


Los marineros de los portaviones Lincoln y Gerald Ford, insubordinados. 

 A casi seis meses de haber lanzado una agresión militar no provocada junto al Estado sionista contra Irán, el gobierno de Trump no ha alcanzado ninguno de sus objetivos políticos, mientras sufre una erosión política y una crisis inflacionaria sin final a la vista. El estrecho de Ormuz sigue firme bajo el control de la Guardia Revolucionaria de Irán, mientras que Estados Unidos tiene bloqueados los puertos de ese país, a costa de un desgaste sin precedentes de los marineros apilados desde hace meses en los portaviones instalados en los mares Arábigo y Mediterráneo. El imperialismo norteamericano se enfrenta a la necesidad de un replanteo del conjunto de la guerra, lo que no podrá ocurrir sin pasar por crisis políticas severas. Trump ha ordenado la aceleración de la producción de misiles Tomahawk, pero la salida del impasse no pasa por este tipo de decisiones. Toda la agenda de Trump se encuentra en ruinas: el desmantelamiento del uranio enriquecido y del arsenal misilístico iraní no ha avanzado para nada. Irán ha ofrecido liberar el paso por Ormuz, incluso con un acuerdo con Omán, en la otra orilla del Golfo Pérsico, a cambio del levantamiento del bloqueo norteamericano, la devolución de sus activos secuestrados y la derogación total de las sanciones económicas, que Trump ha rechazado. La guerra no ha cesado y se reanudará a gran escala cuando su replanteo haya sido completado. Israel, por su lado, multiplica los ataques a Líbano y la limpieza étnica en Cisjordania y Gaza. La precisión de los ataques de la Guardia Revolucionaria a las bases norteamericanas en la región ha puesto al Pentágono a la defensiva y propiciado acuerdos regionales (Pakistán, Turquía, Arabia) que modifican, a término, la situación política que había prevalecido en Medio Oriente. 
 El daño a las instalaciones hidrocarburíferas de los aliados árabes de Estados Unidos, sumado al cierre del estrecho de Ormuz, ha desatado una suba del precio del barril que disparó la inflación en el mundo y generó una crisis energética, especialmente en Oriente.
 La prolongación de la campaña militar ha provocado una escasez de misiles y el agotamiento de las tropas. El USS Abraham Lincoln debía regresar en mayo, pero continuó hasta ahora en el mar Arábigo por las necesidades de la guerra. Esto puso en crisis la salud mental de su tripulación y su abastecimiento. Para reemplazarlo, el Pentágono tuvo que ordenar el traslado del USS George Washington desde el Pacífico. El USS Gerald Ford, sin embargo, había estado once meses continuos en operaciones, el tiempo más largo desde la guerra de Vietnam. Tuvo que ir a reparaciones por un incendio que dejó sin habitaciones para dormir a gran parte de la tripulación y antes había tenido un problema con las cloacas. Toda esta infraestructura bélica, con costos diarios altísimos, se ha mostrado incompetente frente a los drones baratos iraníes. 
 Desde un principio, Trump intentó comprometer a más países en la contienda, sin resultados. No solo los europeos se negaron a enviar una flota para “liberar” el estrecho de Ormuz, tal como exigía Trump. Los países árabes, varias veces bombardeados por Irán por contener las bases militares estadounidenses, tampoco participaron activamente. Solo Emiratos Árabes Unidos y Bahréin -ambos pro-sionistas- respondieron a algunos ataques. 
 Es que las bases militares estadounidenses se mostraron impotentes como garantía de defensa y las monarquías de la región evitan provocar más ataques de Irán. El anuncio del gobierno emiratí para habilitar a Irán a recuperar parte de sus activos retenidos en Dubái parece un intento de evitar nuevos ataques contra su territorio. 
 Desde fines de julio, Estados Unidos no ataca a Irán con munición. Se ha centrado en la guerra económica y en el aumento de las sanciones. Scott Bessent declaró que ahora sí estaban a punto de imponer sanciones financieras sin precedentes. Pero el petróleo iraní ya está vetado en todo el mundo y sus activos ya han sido confiscados, desde antes de la guerra. 
 Mientras, Israel sigue con su política de exterminio en Gaza, Cisjordania y el Líbano. El ensañamiento alevoso contra la población civil le ha generado a Israel cierta crisis con Estados Unidos. El embajador estadounidense Mike Huckabee, un ultraderechista, calificó de “terroristas” a los colonos que asediaron a una familia palestina en Cisjordania, donde se encontraba un residente en Estados Unidos. Por primera vez, las encuestas reflejan que los norteamericanos sienten más simpatía por los palestinos que por los israelitas. En Nueva York, Nueva Jersey y Michigan ganan las primarias los candidatos demócratas que se pronuncian en contra del sionismo. En Israel, donde también hay elecciones, culpan a Netanyahu por la ruptura del ‘consenso’ proisraelí en Estados Unidos. El principal problema del carnicero de Tel Aviv es que, a pesar de tener ocupado el 70 % del territorio gazatí y haber desatado un genocidio, no ha logrado derrotar a Hamas; lo mismo le pasa en el Líbano con Hezbollah. 
 Trump no puede retirarse de la guerra, ni puede escalarla de momento, y eso perpetúa la crisis por el abastecimiento de combustible y, por ende, la crisis económica. Para buscar salir, va a buscar ampliar las confrontaciones, aumentando los activos bélicos y buscando comprometer a más actores. Esto solo va a aumentar la dimensión y los efectos de la crisis. Es una amenaza para la humanidad de conjunto que solo puede ser derrotada con la movilización contra la guerra, planes de rearme y la guerra imperialista. 

 Aldana González 
 18/08/2026

lunes, 17 de agosto de 2026

La fuga clandestina de Trump en Ankara expone el pantano de la guerra


The Washington Post reveló que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abandonó en secreto la cumbre de la OTAN celebrada el mes pasado en Ankara, Turquía, a bordo de un avión militar alternativo, luego de una maniobra de simulacro, y de abandonar subrepticiamente el Air Force One que oficialmente iba a trasladarlo. 
 La operación, motivada por una supuesta amenaza iraní contra Trump, se ejecutó el 8 de julio de 2026. Periodistas y algunos miembros del personal de la Casa Blanca creyeron viajar en el mismo avión que el presidente en su regreso a Washington tras la reunión anual de líderes de la OTAN. Pero tras abordar públicamente el Air Force One ante las cámaras, Trump fue trasladado minutos después, de forma clandestina, a un avión más pequeño de la Fuerza Aérea mediante un camión de catering del aeropuerto. El avión presidencial se convirtió así en un señuelo para la prensa y parte del personal a bordo. 
 Desde la Casa Blanca respondieron: “Como ha dicho recientemente el Presidente, hay muchos enemigos de Estados Unidos que lo tienen en la mira, y utilizamos todas las herramientas a nuestro alcance para hacer frente a esas amenazas”. 
 Mientras Trump se encontraba en Turquía, el ejército estadounidense había llevado a cabo una serie de ataques a gran escala en Irán en represalia por los golpes contra buques mercantes en la región. El informe del Washington Post sobre cómo subieron clandestinamente a Trump a un tercer avión y lo sacaron discretamente del país añade un nuevo matiz a la seria preocupación que tenían los funcionarios de seguridad estadounidenses por la amenaza contra Trump. No existen antecedentes de que se usara un avión presidencial cargado de funcionarios y periodistas como señuelo durante una amenaza inminente. “Parece que la idea era reducir el peligro para el presidente Trump ofreciendo a unas 100 personas para que los iraníes las mataran en su lugar”, dijo Steven Cash, exoficial de inteligencia de la CIA y asesor principal de la rama de inteligencia del Departamento de Seguridad Nacional, cita el The Guardian (11/8). 
 Informes posteriores de Bloomberg y el Wall Street Journal publicados el 11 de agosto aportaron más detalles. Según un funcionario estadounidense, Israel informó a la administración Trump sobre inteligencia que incluía una amenaza de usar misiles antiaéreos portátiles (MANPADS) contra el Air Force One. 
 Teherán lleva años prometiendo represalias contra Trump por el asesinato de Qassem Soleimani, el alto general de la Guardia Revolucionaria Islámica considerado la mano derecha de Alí Jamenei y para muchos la segunda persona mas poderosa de Irán en ese entonces. Fue asesinado en Irak durante un ataque con drones estadounidenses ordenado por Trump en 2020. 
 Esta operación extrema de evasión -calificada por algunos críticos como un “secuestro” de facto por parte de la Fuerza Aérea, tras confirmarse que Irán buscaba derribar el Air Force One- asesta un duro revés a la narrativa según la cual Estados Unidos había aniquilado por completo las capacidades ofensivas de Irán. El magnate asegura estar venciendo en el conflicto, pero el impasse de las negociaciones con Irán lo ubican en una clara situación de desventaja, a pesar de los ataques sistemáticos de Estados Unidos. El ejército más poderoso del mundo se ha visto incapaz dominar el estrecho de Ormuz, proteger las bases militares que mantiene en los países del Golfo Pérsico y de sostener la moral de las tropas estacionadas en el portaviones Lincoln desde hace más de 200 días. La guerra contra Irán es rechazada por la mayoría de los estadounidenses, incluida buena parte de la base conservadora identificada con el movimiento MAGA. 
 Todo el cuadro de guerra se encuentra en un pantano. Las potencias imperialistas evitan movilizar a sus poblaciones para una guerra total, limitándose a emitir leyes de conscripción obligatoria y aumentos del presupuesto armamentista, sin resolver el fondo de las necesidades de la guerra mundial.
 La revelación, más de un mes después de los hechos, genera interrogantes sobre la credibilidad de la Inteligencia (algunas agencias estadounidenses habrían tenido “baja confianza” en la amenaza transmitida por Israel), los riesgos asumidos por la prensa y el personal que volaron en el avión señuelo, y la capacidad real de Estados Unidos para proteger a su presidente en un escenario de guerra prolongada. 
 Lo sucedido en Ankara pone de relieve las vulnerabilidades políticas del imperialismo estadounidense, que, en medio de un conflicto que no controla, debe recurrir a estratagemas para sacar a su líder del territorio de un aliado de la OTAN. 

 Camilo Márquez 
 15/08/2026

El terremoto en Colombia, mucho más que un desastre natural


El terremoto de 7.4 grados en la escala Richter que sacudió a Colombia este lunes 10, dejó más de 180 muertos y 1.600 edificios dañados, según cifras provisorias del gobierno. Su epicentro tuvo lugar en el departamento del Chocó, a veinte kilómetros de la localidad de San José del Palmar, y afectó también, severamente, a Pereira y Manizales (ciudades del eje cafetero) y a Cali, capital del Valle del Cauca.
 Colombia registra una intensa actividad sísmica porque se encuentra ubicada en una zona en la que confluyen e interactúan tres placas tectónicas diferentes. Según el Servicio Geológico Colombiano, se desarrollan alrededor de 2.500 sismos al mes, aunque la mayoría de ellos resultan imperceptibles para la población.
 A poco más de un mes del brutal terremoto que dejó más de 6 mil muertos en Venezuela, se repite en la región un escenario dantesco de edificios en ruinas, cuerpos atrapados entre los escombros y familias que pierden todo en un instante. ¿Esto es inevitable? 

 Más que un terremoto

Un terremoto es, en gran medida, impredecible e inevitable, según los geólogos, pero de su magnitud, de los planes de construcción y del nivel de preparación de los países y de la población depende el alcance del daño causado.
 El del 10 de agosto, con sus decenas de réplicas, es uno de los más poderosos que golpeó a Colombia en los últimos veinte años. Y su impacto se agiganta por una deficiente preparación. 
 Tras un violento sismo que arrasó a Popayán en 1983, se elaboró y puso en marcha en Colombia una normativa de construcción antisísmica. En 1997-1998 y en 2010 se aprobaron otras normativas semejantes. Los especialistas consideran que, en líneas generales, son normas adecuadas, pero el problema es que no se llevan a la práctica y tampoco contemplan a las edificaciones construidas con anterioridad. 
 En primer lugar, los sectores populares son mucho más vulnerables a los terremotos. “Muchísimas viviendas de interés social y popular no cumplen con estas normas”, según John Makario Londoño, director técnico de Geoamenazas del Servicio Geológico Colombiano (El País, 10/8). 
 También juega su papel el afán de lucro de los capitalistas y la corrupción en la obra pública. “Muchas veces las obras no siguen los diseños para ahorrar tiempo o dinero y se saltan las normas sísmicas vigentes”, según Gina Villalobos, ingeniera civil y doctora en sismología (ídem). 
 “Colombia tiene millones de edificaciones construidas antes de la entrada en vigencia de la normativa sismorresistente [de 1997-1998]. Algunas tienen varias décadas de antigüedad y fueron levantadas bajo estándares técnicos muy diferentes a los actuales. A esto se suma una realidad mucho más compleja: el crecimiento informal de nuestras ciudades", subrayó en una columna periodística el arquitecto Mauricio Facio Line (El Mundo, 11/8). 

Planificación vs gobiernos capitalistas

La preparación frente a los terremotos exige, según la opinión de expertos consultados por El País, en el artículo ya citado, políticas a largo plazo, kits de emergencia para aminorar daños (con agua potable, comida no perecedera, linterna y silbato), planes de emergencia por barrio y localidad, debidamente conocidos por los vecinos, rutas de evacuación en casas y lugares de trabajo, educación en las escuelas, etc. Esta planificación es todo lo contrario a la improvisación y el cortoplacismo que caracteriza a los gobiernos capitalistas, apenas preocupados por asegurar los negocios empresarios y que cierren las cuentas públicas para cumplir los planes de pago con los organismos financieros internacionales. 
 El gobierno de Abelardo de la Espriella, que asumió el viernes 7, es un ejemplo de esa clase de gobiernos. Durante la campaña electoral, propuso un plan de ajuste que incluye el despido de 700 mil trabajadores del sector público, además de un alineamiento completo con Estados Unidos e Israel.
 Tras el terremoto, De la Espriella dictó un estado de emergencia nacional que le permitirá concentrar mayores poderes en los próximos 30 días. Prometió que el Estado se hará cargo del pago de servicios de los afectados en los próximos tres meses, pero no dijo qué pasará con aquellos que perdieron sus viviendas y necesitan volver a ponerlas en pie. Se plantea la necesidad de comités de los afectados para exigir al Estado las respuestas.
 En estas horas terribles, enviamos nuestro saludo al pueblo colombiano. 

 Gustavo Montenegro

Uruguay: paro general parcial del PIT-CNT


La central sindical uruguaya, el PIT-CNT, llevó a cabo este martes 11 un paro general en reclamo de mayor presupuesto para educación e investigación, un impuesto del 1 por ciento a los más ricos y la reducción de la jornada laboral sin afectar el salario, entre otros puntos. Además, criticó el incumplimiento del gobierno de Yamandú Orsi (Frente Amplio) de algunos compromisos asumidos en materia jubilatoria.
 El paro fue parcial, entre las 9 y las 13 horas, pero en algunos sectores (como la educación en todos los niveles, reparticiones públicas como Vialidad y Biblioteca Nacional, y la planta de la petrolera estatal Ancap La Tablada) se extendió a 24 horas. También hubo una movilización en Montevideo, desde la explanada de la Udelar (Universidad de la República) hasta el Palacio Legislativo, donde se discute la Rendición de Cuentas. 
 Se trató del cuarto paro general del PIT-CNT desde que asumió Orsi, tres de ellos parciales. Entre julio de 2025 y abril de 2026, la central participó de un proceso de “diálogo social” convocado por el gobierno que discutió, entre otros puntos, la modificación de la reforma jubilatoria aprobada por el gobierno de Luis Lacalle Pou, que elevó la edad de retiro. En estos encuentros, el gobierno se habría comprometido a crear un ente estatal para administrar los fondos jubilatorios de los trabajadores públicos, pero tras las objeciones de los fondos de pensión privados (las Afap) se habría echado atrás. Peor aún, evalúa permitir que las Afap puedan ampliar su cartera de títulos extranjeros. 
 El ministro de Economía, Gabriel Oddone, desató una polémica con la central sindical tras declarar, en una entrevista con el diario El Observador, valiéndose de una metáfora aeronáutica, que el que debe definir la política económica es el piloto del avión (es decir, el gobierno) y no “el pasajero de la fila 33”, una referencia despectiva a los sectores sindicales y la clase trabajadora. El gobierno insistió en que la mesa de diálogo con el PIT-CNT sólo tenía un carácter consultivo. 
 Orsi mantuvo, hasta aquí, la mayor parte de las reformas reaccionarias del gobierno de Lacalle Pou, incluyendo, con cambios menores, la regla de ajuste fiscal de la Ley de Urgente Consideración (LUC). Por eso, no sorprende que la titular del FMI, Kristalina Georgieva, felicitara al gobierno uruguayo durante su visita a Montevideo, a fines de julio, donde se reunió con el presidente y el titular del Banco Central. 
 El acto del PIT-CNT que acompañó el paro general, en el que hablaron tres dirigentes sindicales (del Sintep, Fancap y AEBU) incluyó algunas críticas al gobierno por sus vínculos con el FMI y un llamado a estar “más cerca del pasajero 33”, es decir, de los trabajadores y el pueblo. Pero la política de ajuste fiscal del gobierno uruguayo es incompatible con las demandas de la clase trabajadora. Esto plantea la necesidad de encarar un plan de lucha progresivo hasta conquistarlas. 
 Según informó La Red 21, al final del acto hubo algunos abucheos de estudiantes de los institutos normales de formación docente hacia la conducción del PIT-CNT, ya que no les permitieron tomar la palabra, pese a que llevan más de diez días de toma contra medidas que dificultan a los alumnos terminar sus carreras (el PIT-CNT alegó que no habían hecho el pedido con anterioridad). 
 La orientación patronal del gobierno de Orsi plantea la necesidad de desarrollar un plan de lucha y una fuerza política independiente de la clase trabajadora.

 Gustavo Montenegro

sábado, 15 de agosto de 2026

España blinda Ceuta con el Ejército y la censura digital: el fascismo avanza mientras la Unión Europea se fractura


Ya son 142 los migrantes muertos desde la entrada masiva del 30 de julio a Ceuta y Melilla, las colonias españolas en territorio africano. El gobierno de Sánchez respondió con un operativo militar de excepción y un mecanismo de censura digital junto a Meta y TikTok, mientras la crisis profundiza la fractura política de la Unión Europea y le da oxígeno a la extrema derecha en todo el continente. 
 Los ministerios de Defensa e Interior cancelaron todos los permisos y licencias de los militares y guardias civiles desplegados en Ceuta y Melilla desde el 13 de agosto, invocando "necesidades del servicio" ante una convocatoria viral para un nuevo cruce el 15 de agosto (El Español, 10/08). El Centro Nacional de Inteligencia le dio "plena credibilidad" al llamado y despachó miles de efectivos a una de las fronteras más militarizadas de Europa. En paralelo, la Comisión Europea acordó con Meta y TikTok un protocolo de vigilancia digital: verificación prioritaria de contenidos sobre Ceuta y contacto diario entre Bruselas, Europol y las plataformas para bajar publicaciones y "reducir su difusión". Es directamente un dispositivo de inteligencia y policía digital, con Europol -el organismo policial de la UE- coordinando en tiempo real con las corporaciones tecnológicas qué contenidos sobre una masacre en la frontera pueden circular y cuáles no. El mismo Estado que reprime con deportaciones masivas y despliegue militar en Ceuta es el que decide, con el mismo aparato represivo trasladado a las plataformas, qué información sobre esa represión puede leer y ver la clase obrera.
 Esta ofensiva estatal convive con la movilización de la extrema derecha. Vito Quiles, Alvise Pérez y Núcleo Nacional convocaron concentraciones en la Plaza de los Reyes de Ceuta contra la llegada de migrantes, con la bandera española como emblema, pero fueron rechazados por buena parte de los propios vecinos ceutíes, muchos de origen marroquí, al grito de "Ceuta unida, nunca dividida" (La República, 03/08). El repudio callejero, sin embargo, no frena el corrimiento del centro político: el Partido Popular adoptó el marco discursivo de Vox y empezó a hablar de "invasión" y "avalancha" para referirse a la llegada de migrantes, mientras se niega a acoger a menores no acompañados (Público, 06/08). La deshumanización de la clase obrera migrante es un componente clave para la avanzada del fascismo. Ante la crisis migratoria que no pueden manejar, necesitan poner a la clase trabajadora española contra el proletariado migrante para poder reprimir sin repudio ni desatar cuestionamientos al régimen. 
 Esta fractura interna es el síntoma de una Unión Europea que no logra ninguna respuesta común frente a la crisis migratoria, y que en esa incapacidad alimenta el ascenso de la extrema derecha en todo el continente. Italia y Hungría exigen blindar la frontera exterior antes de discutir cualquier reparto de responsabilidades; Alemania presiona a Italia para que reanude las devoluciones del Pacto de Asilo a un mes de las elecciones en Sajonia-Anhalt, donde la ultraderechista AfD mide fuerte. España y Meloni llegaron a suspenderse mutuamente el Acuerdo de Schengen, con controles fronterizos cruzados entre dos socios de la misma Unión. 
 Detrás de la represión hay un objetivo imperialista concreto. España sostiene su dominio colonial sobre Ceuta y Melilla a cambio de reconocerle a la monarquía marroquí su ocupación del Sahara Occidental, en un pacto -firmado por el progresismo del PSOE- que le garantiza a la OTAN el control del Estrecho de Gibraltar, corredor estratégico del 18% del comercio marítimo mundial. Los mismos gobiernos que fingen ser comprensivos con los migrantes hoy militarizan la frontera y despliegan policía digital. Son los que defendieron durante décadas ese enclave colonial como avanzada imperialista en África, y hoy administran la consecuencia directa de esa política: miles de jóvenes que huyen del hambre que el propio saqueo imperialista produce en el continente. Esto deja en claro el pacto que sostienen los gobiernos de la burguesía, tengan el color que tengan. Por eso es importante que el proletariado construya su propia alternativa en un partido de la clase que defienda sus propios intereses.
 Fuera el Ejército de Ceuta y Melilla. Ningún migrante es una amenaza a la seguridad. Por un gobierno obrero, por la organización socialista internacional e independiente contra la guerra mundial imperialista. 

 Iara Bogado 
 14/08/2026

100 años de Fidel y la historia que no suele contarse