martes, 18 de agosto de 2026

Trump, empantanado en Irán


Los marineros de los portaviones Lincoln y Gerald Ford, insubordinados. 

 A casi seis meses de haber lanzado una agresión militar no provocada junto al Estado sionista contra Irán, el gobierno de Trump no ha alcanzado ninguno de sus objetivos políticos, mientras sufre una erosión política y una crisis inflacionaria sin final a la vista. El estrecho de Ormuz sigue firme bajo el control de la Guardia Revolucionaria de Irán, mientras que Estados Unidos tiene bloqueados los puertos de ese país, a costa de un desgaste sin precedentes de los marineros apilados desde hace meses en los portaviones instalados en los mares Arábigo y Mediterráneo. El imperialismo norteamericano se enfrenta a la necesidad de un replanteo del conjunto de la guerra, lo que no podrá ocurrir sin pasar por crisis políticas severas. Trump ha ordenado la aceleración de la producción de misiles Tomahawk, pero la salida del impasse no pasa por este tipo de decisiones. Toda la agenda de Trump se encuentra en ruinas: el desmantelamiento del uranio enriquecido y del arsenal misilístico iraní no ha avanzado para nada. Irán ha ofrecido liberar el paso por Ormuz, incluso con un acuerdo con Omán, en la otra orilla del Golfo Pérsico, a cambio del levantamiento del bloqueo norteamericano, la devolución de sus activos secuestrados y la derogación total de las sanciones económicas, que Trump ha rechazado. La guerra no ha cesado y se reanudará a gran escala cuando su replanteo haya sido completado. Israel, por su lado, multiplica los ataques a Líbano y la limpieza étnica en Cisjordania y Gaza. La precisión de los ataques de la Guardia Revolucionaria a las bases norteamericanas en la región ha puesto al Pentágono a la defensiva y propiciado acuerdos regionales (Pakistán, Turquía, Arabia) que modifican, a término, la situación política que había prevalecido en Medio Oriente. 
 El daño a las instalaciones hidrocarburíferas de los aliados árabes de Estados Unidos, sumado al cierre del estrecho de Ormuz, ha desatado una suba del precio del barril que disparó la inflación en el mundo y generó una crisis energética, especialmente en Oriente.
 La prolongación de la campaña militar ha provocado una escasez de misiles y el agotamiento de las tropas. El USS Abraham Lincoln debía regresar en mayo, pero continuó hasta ahora en el mar Arábigo por las necesidades de la guerra. Esto puso en crisis la salud mental de su tripulación y su abastecimiento. Para reemplazarlo, el Pentágono tuvo que ordenar el traslado del USS George Washington desde el Pacífico. El USS Gerald Ford, sin embargo, había estado once meses continuos en operaciones, el tiempo más largo desde la guerra de Vietnam. Tuvo que ir a reparaciones por un incendio que dejó sin habitaciones para dormir a gran parte de la tripulación y antes había tenido un problema con las cloacas. Toda esta infraestructura bélica, con costos diarios altísimos, se ha mostrado incompetente frente a los drones baratos iraníes. 
 Desde un principio, Trump intentó comprometer a más países en la contienda, sin resultados. No solo los europeos se negaron a enviar una flota para “liberar” el estrecho de Ormuz, tal como exigía Trump. Los países árabes, varias veces bombardeados por Irán por contener las bases militares estadounidenses, tampoco participaron activamente. Solo Emiratos Árabes Unidos y Bahréin -ambos pro-sionistas- respondieron a algunos ataques. 
 Es que las bases militares estadounidenses se mostraron impotentes como garantía de defensa y las monarquías de la región evitan provocar más ataques de Irán. El anuncio del gobierno emiratí para habilitar a Irán a recuperar parte de sus activos retenidos en Dubái parece un intento de evitar nuevos ataques contra su territorio. 
 Desde fines de julio, Estados Unidos no ataca a Irán con munición. Se ha centrado en la guerra económica y en el aumento de las sanciones. Scott Bessent declaró que ahora sí estaban a punto de imponer sanciones financieras sin precedentes. Pero el petróleo iraní ya está vetado en todo el mundo y sus activos ya han sido confiscados, desde antes de la guerra. 
 Mientras, Israel sigue con su política de exterminio en Gaza, Cisjordania y el Líbano. El ensañamiento alevoso contra la población civil le ha generado a Israel cierta crisis con Estados Unidos. El embajador estadounidense Mike Huckabee, un ultraderechista, calificó de “terroristas” a los colonos que asediaron a una familia palestina en Cisjordania, donde se encontraba un residente en Estados Unidos. Por primera vez, las encuestas reflejan que los norteamericanos sienten más simpatía por los palestinos que por los israelitas. En Nueva York, Nueva Jersey y Michigan ganan las primarias los candidatos demócratas que se pronuncian en contra del sionismo. En Israel, donde también hay elecciones, culpan a Netanyahu por la ruptura del ‘consenso’ proisraelí en Estados Unidos. El principal problema del carnicero de Tel Aviv es que, a pesar de tener ocupado el 70 % del territorio gazatí y haber desatado un genocidio, no ha logrado derrotar a Hamas; lo mismo le pasa en el Líbano con Hezbollah. 
 Trump no puede retirarse de la guerra, ni puede escalarla de momento, y eso perpetúa la crisis por el abastecimiento de combustible y, por ende, la crisis económica. Para buscar salir, va a buscar ampliar las confrontaciones, aumentando los activos bélicos y buscando comprometer a más actores. Esto solo va a aumentar la dimensión y los efectos de la crisis. Es una amenaza para la humanidad de conjunto que solo puede ser derrotada con la movilización contra la guerra, planes de rearme y la guerra imperialista. 

 Aldana González 
 18/08/2026

lunes, 17 de agosto de 2026

La fuga clandestina de Trump en Ankara expone el pantano de la guerra


The Washington Post reveló que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abandonó en secreto la cumbre de la OTAN celebrada el mes pasado en Ankara, Turquía, a bordo de un avión militar alternativo, luego de una maniobra de simulacro, y de abandonar subrepticiamente el Air Force One que oficialmente iba a trasladarlo. 
 La operación, motivada por una supuesta amenaza iraní contra Trump, se ejecutó el 8 de julio de 2026. Periodistas y algunos miembros del personal de la Casa Blanca creyeron viajar en el mismo avión que el presidente en su regreso a Washington tras la reunión anual de líderes de la OTAN. Pero tras abordar públicamente el Air Force One ante las cámaras, Trump fue trasladado minutos después, de forma clandestina, a un avión más pequeño de la Fuerza Aérea mediante un camión de catering del aeropuerto. El avión presidencial se convirtió así en un señuelo para la prensa y parte del personal a bordo. 
 Desde la Casa Blanca respondieron: “Como ha dicho recientemente el Presidente, hay muchos enemigos de Estados Unidos que lo tienen en la mira, y utilizamos todas las herramientas a nuestro alcance para hacer frente a esas amenazas”. 
 Mientras Trump se encontraba en Turquía, el ejército estadounidense había llevado a cabo una serie de ataques a gran escala en Irán en represalia por los golpes contra buques mercantes en la región. El informe del Washington Post sobre cómo subieron clandestinamente a Trump a un tercer avión y lo sacaron discretamente del país añade un nuevo matiz a la seria preocupación que tenían los funcionarios de seguridad estadounidenses por la amenaza contra Trump. No existen antecedentes de que se usara un avión presidencial cargado de funcionarios y periodistas como señuelo durante una amenaza inminente. “Parece que la idea era reducir el peligro para el presidente Trump ofreciendo a unas 100 personas para que los iraníes las mataran en su lugar”, dijo Steven Cash, exoficial de inteligencia de la CIA y asesor principal de la rama de inteligencia del Departamento de Seguridad Nacional, cita el The Guardian (11/8). 
 Informes posteriores de Bloomberg y el Wall Street Journal publicados el 11 de agosto aportaron más detalles. Según un funcionario estadounidense, Israel informó a la administración Trump sobre inteligencia que incluía una amenaza de usar misiles antiaéreos portátiles (MANPADS) contra el Air Force One. 
 Teherán lleva años prometiendo represalias contra Trump por el asesinato de Qassem Soleimani, el alto general de la Guardia Revolucionaria Islámica considerado la mano derecha de Alí Jamenei y para muchos la segunda persona mas poderosa de Irán en ese entonces. Fue asesinado en Irak durante un ataque con drones estadounidenses ordenado por Trump en 2020. 
 Esta operación extrema de evasión -calificada por algunos críticos como un “secuestro” de facto por parte de la Fuerza Aérea, tras confirmarse que Irán buscaba derribar el Air Force One- asesta un duro revés a la narrativa según la cual Estados Unidos había aniquilado por completo las capacidades ofensivas de Irán. El magnate asegura estar venciendo en el conflicto, pero el impasse de las negociaciones con Irán lo ubican en una clara situación de desventaja, a pesar de los ataques sistemáticos de Estados Unidos. El ejército más poderoso del mundo se ha visto incapaz dominar el estrecho de Ormuz, proteger las bases militares que mantiene en los países del Golfo Pérsico y de sostener la moral de las tropas estacionadas en el portaviones Lincoln desde hace más de 200 días. La guerra contra Irán es rechazada por la mayoría de los estadounidenses, incluida buena parte de la base conservadora identificada con el movimiento MAGA. 
 Todo el cuadro de guerra se encuentra en un pantano. Las potencias imperialistas evitan movilizar a sus poblaciones para una guerra total, limitándose a emitir leyes de conscripción obligatoria y aumentos del presupuesto armamentista, sin resolver el fondo de las necesidades de la guerra mundial.
 La revelación, más de un mes después de los hechos, genera interrogantes sobre la credibilidad de la Inteligencia (algunas agencias estadounidenses habrían tenido “baja confianza” en la amenaza transmitida por Israel), los riesgos asumidos por la prensa y el personal que volaron en el avión señuelo, y la capacidad real de Estados Unidos para proteger a su presidente en un escenario de guerra prolongada. 
 Lo sucedido en Ankara pone de relieve las vulnerabilidades políticas del imperialismo estadounidense, que, en medio de un conflicto que no controla, debe recurrir a estratagemas para sacar a su líder del territorio de un aliado de la OTAN. 

 Camilo Márquez 
 15/08/2026

El terremoto en Colombia, mucho más que un desastre natural


El terremoto de 7.4 grados en la escala Richter que sacudió a Colombia este lunes 10, dejó más de 180 muertos y 1.600 edificios dañados, según cifras provisorias del gobierno. Su epicentro tuvo lugar en el departamento del Chocó, a veinte kilómetros de la localidad de San José del Palmar, y afectó también, severamente, a Pereira y Manizales (ciudades del eje cafetero) y a Cali, capital del Valle del Cauca.
 Colombia registra una intensa actividad sísmica porque se encuentra ubicada en una zona en la que confluyen e interactúan tres placas tectónicas diferentes. Según el Servicio Geológico Colombiano, se desarrollan alrededor de 2.500 sismos al mes, aunque la mayoría de ellos resultan imperceptibles para la población.
 A poco más de un mes del brutal terremoto que dejó más de 6 mil muertos en Venezuela, se repite en la región un escenario dantesco de edificios en ruinas, cuerpos atrapados entre los escombros y familias que pierden todo en un instante. ¿Esto es inevitable? 

 Más que un terremoto

Un terremoto es, en gran medida, impredecible e inevitable, según los geólogos, pero de su magnitud, de los planes de construcción y del nivel de preparación de los países y de la población depende el alcance del daño causado.
 El del 10 de agosto, con sus decenas de réplicas, es uno de los más poderosos que golpeó a Colombia en los últimos veinte años. Y su impacto se agiganta por una deficiente preparación. 
 Tras un violento sismo que arrasó a Popayán en 1983, se elaboró y puso en marcha en Colombia una normativa de construcción antisísmica. En 1997-1998 y en 2010 se aprobaron otras normativas semejantes. Los especialistas consideran que, en líneas generales, son normas adecuadas, pero el problema es que no se llevan a la práctica y tampoco contemplan a las edificaciones construidas con anterioridad. 
 En primer lugar, los sectores populares son mucho más vulnerables a los terremotos. “Muchísimas viviendas de interés social y popular no cumplen con estas normas”, según John Makario Londoño, director técnico de Geoamenazas del Servicio Geológico Colombiano (El País, 10/8). 
 También juega su papel el afán de lucro de los capitalistas y la corrupción en la obra pública. “Muchas veces las obras no siguen los diseños para ahorrar tiempo o dinero y se saltan las normas sísmicas vigentes”, según Gina Villalobos, ingeniera civil y doctora en sismología (ídem). 
 “Colombia tiene millones de edificaciones construidas antes de la entrada en vigencia de la normativa sismorresistente [de 1997-1998]. Algunas tienen varias décadas de antigüedad y fueron levantadas bajo estándares técnicos muy diferentes a los actuales. A esto se suma una realidad mucho más compleja: el crecimiento informal de nuestras ciudades", subrayó en una columna periodística el arquitecto Mauricio Facio Line (El Mundo, 11/8). 

Planificación vs gobiernos capitalistas

La preparación frente a los terremotos exige, según la opinión de expertos consultados por El País, en el artículo ya citado, políticas a largo plazo, kits de emergencia para aminorar daños (con agua potable, comida no perecedera, linterna y silbato), planes de emergencia por barrio y localidad, debidamente conocidos por los vecinos, rutas de evacuación en casas y lugares de trabajo, educación en las escuelas, etc. Esta planificación es todo lo contrario a la improvisación y el cortoplacismo que caracteriza a los gobiernos capitalistas, apenas preocupados por asegurar los negocios empresarios y que cierren las cuentas públicas para cumplir los planes de pago con los organismos financieros internacionales. 
 El gobierno de Abelardo de la Espriella, que asumió el viernes 7, es un ejemplo de esa clase de gobiernos. Durante la campaña electoral, propuso un plan de ajuste que incluye el despido de 700 mil trabajadores del sector público, además de un alineamiento completo con Estados Unidos e Israel.
 Tras el terremoto, De la Espriella dictó un estado de emergencia nacional que le permitirá concentrar mayores poderes en los próximos 30 días. Prometió que el Estado se hará cargo del pago de servicios de los afectados en los próximos tres meses, pero no dijo qué pasará con aquellos que perdieron sus viviendas y necesitan volver a ponerlas en pie. Se plantea la necesidad de comités de los afectados para exigir al Estado las respuestas.
 En estas horas terribles, enviamos nuestro saludo al pueblo colombiano. 

 Gustavo Montenegro

Uruguay: paro general parcial del PIT-CNT


La central sindical uruguaya, el PIT-CNT, llevó a cabo este martes 11 un paro general en reclamo de mayor presupuesto para educación e investigación, un impuesto del 1 por ciento a los más ricos y la reducción de la jornada laboral sin afectar el salario, entre otros puntos. Además, criticó el incumplimiento del gobierno de Yamandú Orsi (Frente Amplio) de algunos compromisos asumidos en materia jubilatoria.
 El paro fue parcial, entre las 9 y las 13 horas, pero en algunos sectores (como la educación en todos los niveles, reparticiones públicas como Vialidad y Biblioteca Nacional, y la planta de la petrolera estatal Ancap La Tablada) se extendió a 24 horas. También hubo una movilización en Montevideo, desde la explanada de la Udelar (Universidad de la República) hasta el Palacio Legislativo, donde se discute la Rendición de Cuentas. 
 Se trató del cuarto paro general del PIT-CNT desde que asumió Orsi, tres de ellos parciales. Entre julio de 2025 y abril de 2026, la central participó de un proceso de “diálogo social” convocado por el gobierno que discutió, entre otros puntos, la modificación de la reforma jubilatoria aprobada por el gobierno de Luis Lacalle Pou, que elevó la edad de retiro. En estos encuentros, el gobierno se habría comprometido a crear un ente estatal para administrar los fondos jubilatorios de los trabajadores públicos, pero tras las objeciones de los fondos de pensión privados (las Afap) se habría echado atrás. Peor aún, evalúa permitir que las Afap puedan ampliar su cartera de títulos extranjeros. 
 El ministro de Economía, Gabriel Oddone, desató una polémica con la central sindical tras declarar, en una entrevista con el diario El Observador, valiéndose de una metáfora aeronáutica, que el que debe definir la política económica es el piloto del avión (es decir, el gobierno) y no “el pasajero de la fila 33”, una referencia despectiva a los sectores sindicales y la clase trabajadora. El gobierno insistió en que la mesa de diálogo con el PIT-CNT sólo tenía un carácter consultivo. 
 Orsi mantuvo, hasta aquí, la mayor parte de las reformas reaccionarias del gobierno de Lacalle Pou, incluyendo, con cambios menores, la regla de ajuste fiscal de la Ley de Urgente Consideración (LUC). Por eso, no sorprende que la titular del FMI, Kristalina Georgieva, felicitara al gobierno uruguayo durante su visita a Montevideo, a fines de julio, donde se reunió con el presidente y el titular del Banco Central. 
 El acto del PIT-CNT que acompañó el paro general, en el que hablaron tres dirigentes sindicales (del Sintep, Fancap y AEBU) incluyó algunas críticas al gobierno por sus vínculos con el FMI y un llamado a estar “más cerca del pasajero 33”, es decir, de los trabajadores y el pueblo. Pero la política de ajuste fiscal del gobierno uruguayo es incompatible con las demandas de la clase trabajadora. Esto plantea la necesidad de encarar un plan de lucha progresivo hasta conquistarlas. 
 Según informó La Red 21, al final del acto hubo algunos abucheos de estudiantes de los institutos normales de formación docente hacia la conducción del PIT-CNT, ya que no les permitieron tomar la palabra, pese a que llevan más de diez días de toma contra medidas que dificultan a los alumnos terminar sus carreras (el PIT-CNT alegó que no habían hecho el pedido con anterioridad). 
 La orientación patronal del gobierno de Orsi plantea la necesidad de desarrollar un plan de lucha y una fuerza política independiente de la clase trabajadora.

 Gustavo Montenegro

sábado, 15 de agosto de 2026

España blinda Ceuta con el Ejército y la censura digital: el fascismo avanza mientras la Unión Europea se fractura


Ya son 142 los migrantes muertos desde la entrada masiva del 30 de julio a Ceuta y Melilla, las colonias españolas en territorio africano. El gobierno de Sánchez respondió con un operativo militar de excepción y un mecanismo de censura digital junto a Meta y TikTok, mientras la crisis profundiza la fractura política de la Unión Europea y le da oxígeno a la extrema derecha en todo el continente. 
 Los ministerios de Defensa e Interior cancelaron todos los permisos y licencias de los militares y guardias civiles desplegados en Ceuta y Melilla desde el 13 de agosto, invocando "necesidades del servicio" ante una convocatoria viral para un nuevo cruce el 15 de agosto (El Español, 10/08). El Centro Nacional de Inteligencia le dio "plena credibilidad" al llamado y despachó miles de efectivos a una de las fronteras más militarizadas de Europa. En paralelo, la Comisión Europea acordó con Meta y TikTok un protocolo de vigilancia digital: verificación prioritaria de contenidos sobre Ceuta y contacto diario entre Bruselas, Europol y las plataformas para bajar publicaciones y "reducir su difusión". Es directamente un dispositivo de inteligencia y policía digital, con Europol -el organismo policial de la UE- coordinando en tiempo real con las corporaciones tecnológicas qué contenidos sobre una masacre en la frontera pueden circular y cuáles no. El mismo Estado que reprime con deportaciones masivas y despliegue militar en Ceuta es el que decide, con el mismo aparato represivo trasladado a las plataformas, qué información sobre esa represión puede leer y ver la clase obrera.
 Esta ofensiva estatal convive con la movilización de la extrema derecha. Vito Quiles, Alvise Pérez y Núcleo Nacional convocaron concentraciones en la Plaza de los Reyes de Ceuta contra la llegada de migrantes, con la bandera española como emblema, pero fueron rechazados por buena parte de los propios vecinos ceutíes, muchos de origen marroquí, al grito de "Ceuta unida, nunca dividida" (La República, 03/08). El repudio callejero, sin embargo, no frena el corrimiento del centro político: el Partido Popular adoptó el marco discursivo de Vox y empezó a hablar de "invasión" y "avalancha" para referirse a la llegada de migrantes, mientras se niega a acoger a menores no acompañados (Público, 06/08). La deshumanización de la clase obrera migrante es un componente clave para la avanzada del fascismo. Ante la crisis migratoria que no pueden manejar, necesitan poner a la clase trabajadora española contra el proletariado migrante para poder reprimir sin repudio ni desatar cuestionamientos al régimen. 
 Esta fractura interna es el síntoma de una Unión Europea que no logra ninguna respuesta común frente a la crisis migratoria, y que en esa incapacidad alimenta el ascenso de la extrema derecha en todo el continente. Italia y Hungría exigen blindar la frontera exterior antes de discutir cualquier reparto de responsabilidades; Alemania presiona a Italia para que reanude las devoluciones del Pacto de Asilo a un mes de las elecciones en Sajonia-Anhalt, donde la ultraderechista AfD mide fuerte. España y Meloni llegaron a suspenderse mutuamente el Acuerdo de Schengen, con controles fronterizos cruzados entre dos socios de la misma Unión. 
 Detrás de la represión hay un objetivo imperialista concreto. España sostiene su dominio colonial sobre Ceuta y Melilla a cambio de reconocerle a la monarquía marroquí su ocupación del Sahara Occidental, en un pacto -firmado por el progresismo del PSOE- que le garantiza a la OTAN el control del Estrecho de Gibraltar, corredor estratégico del 18% del comercio marítimo mundial. Los mismos gobiernos que fingen ser comprensivos con los migrantes hoy militarizan la frontera y despliegan policía digital. Son los que defendieron durante décadas ese enclave colonial como avanzada imperialista en África, y hoy administran la consecuencia directa de esa política: miles de jóvenes que huyen del hambre que el propio saqueo imperialista produce en el continente. Esto deja en claro el pacto que sostienen los gobiernos de la burguesía, tengan el color que tengan. Por eso es importante que el proletariado construya su propia alternativa en un partido de la clase que defienda sus propios intereses.
 Fuera el Ejército de Ceuta y Melilla. Ningún migrante es una amenaza a la seguridad. Por un gobierno obrero, por la organización socialista internacional e independiente contra la guerra mundial imperialista. 

 Iara Bogado 
 14/08/2026

100 años de Fidel y la historia que no suele contarse


lunes, 10 de agosto de 2026

Milei y Noboa, dos amigos de la motosierra y la represión


El presidente argentino se reúne con su par ecuatoriano. 

 Como parte de una gira que lo llevará por Ecuador y Colombia, el presidente argentino Javier Milei se reunirá este jueves 6 con el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa. Ambos mandatarios integran -igual que el colombiano Abelardo de la Espriella, que asumirá el cargo el viernes 7- el bloque de gobiernos ultraderechistas y trumpistas latinoamericanos. 
 El encuentro tiene, sobre todo, el sentido político de reforzar ese espacio continental. Milei viene de participar, hace pocos días, del acto de lanzamiento de la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro en Brasil y de reunirse con la nueva presidenta de Perú, Keiko Fujimori, ambos respaldados por Trump.
 En términos prácticos, se espera que Milei y Noboa avancen en la firma de un convenio para acelerar y facilitar las extradiciones, y en acuerdos sobre "ciberdefensa" y servicios aéreos, según anticipó Diana Salazar, embajadora ecuatoriana en Argentina. 
 Milei y Noboa se reunieron en Buenos Aires en agosto de 2025. Posaron entonces para la foto con una motosierra y un machete, respectivamente, como símbolos de las políticas de ajuste y mano dura.
 Noboa, hijo de uno de los mayores empresarios ecuatorianos, llegó al poder en noviembre de 2023. Impuso tempranamente un estado de excepción y militarización en distintas provincias, con el argumento de enfrentar el narcotráfico. A mediados de junio de este año, diez de veinticuatro provincias quedaron englobadas bajo este régimen por 60 días. Con el nuevo decreto, "Ecuador acumula cerca de 900 días bajo algún régimen de excepción desde que Noboa inició su gobierno", según Infobae (16/6).
 Los resultados han sido nefastos. La violencia y el accionar de los grupos del narcotráfico no se detuvo (el año 2025 cerró con una tasa de homicidios de 50.9 cada 100 mil habitantes, contra 39 de 2024, 47 de 2023 y el 8.1 de 2020), mientras se suprimían las libertades democráticas de la población y se perpetraban distintos abusos. La huelga general de fines de 2025 impulsada por la Conaie (Coordinadora de Nacionalidades Indígenas) contra la supresión de los subsidios a los combustibles fue enfrentada con el ejército, que intervino contra los cortes de ruta. La represión dejó tres muertos. El propio Noboa se paseaba de manera provocadora en convoys militarizados por las zonas en conflicto. A esto se suma el caso de "los cuatro de Guayaquil", cuatro menores que fueron secuestrados y asesinados en 2024 por miembros del ejército cuando volvían de un partido de fútbol. 
 Como parte de su alineamiento con Trump, Noboa impulsó una consulta popular en noviembre de 2025 para permitir la reinstalación de bases militares extranjeras. Aunque fue derrotado en dicha consulta, entre abril y mayo de 2026 se desarrollaron dos meses de ejercicios conjuntos entre militares de ambos países. Noboa, además, apoyó la invasión de Venezuela que derrocó a Nicolás Maduro a comienzos de año. Ecuador tiene en vigencia, también, un acuerdo con el FMI por 5 mil millones de dólares, cuyos desembolsos están atados al cumplimiento de severas medidas de ajuste. 
 Este repaso ayudará a entender la afinidad con Milei, que también está bajo la supervisión del FMI, se alineó con Trump y promueve el ajuste, la represión y el ataque a la izquierda y el socialismo. 
 A estos gobiernos debemos derrotarlos con la lucha en las calles y la huelga general. 

 Gustavo Montenegro

domingo, 9 de agosto de 2026

Truth Social o la corrupción a cielo abierto de la lumpenburguesía


Donald Trump creó un nuevo negocio exclusivo para su red social Truth Social, la plataforma creada después de su expulsión de Twitter y Facebook en 2021, tras el asalto al Capitolio. 
 A partir de este mes, la red social del presidente norteamericano comenzará a ofrecer un servicio de pago que permite a firmas financieras acceder, antes que el público general, a las publicaciones de la red. El “servicio” costará unos 100.000 dólares. Un corredor de bolsa aseguró al Financial Times que “la gente [de Wall Street] pagará porque no le queda más remedio. Si no estás al tanto de las últimas noticias, te arruinarás”. De lo contrario, podrán acceder a la ´primicia´ de medidas y disposiciones de alcance global. 
 Teniendo en cuenta que Trump utiliza su cuenta personal en Truth Social para realizar todos sus anuncios en materia de política y de medidas económicas nacionales e internacionales, la iniciativa implica que un grupo financiero selecto tendrá acceso antes que nadie a las decisiones de la Casa Blanca. Esto incluye las políticas arancelarias, acuerdos o treguas con países en guerra, apoyo y promoción de empresas, etc. Entre las cuentas que formarán parte del paquete de acceso anticipado se encuentran la suya propia y la de sus hijos Donald Jr. y Eric, además de funcionarios de su administración y figuras cercanas al movimiento MAGA. En síntesis, se trata de un negocio para la camarilla más cercana a Trump. Irene Aldridge, directora de Able Alpha Trading, explicó que “si fuera el director ejecutivo de una empresa que cotiza en bolsa, esto sería motivo de cárcel". 
 Se trata a todas luces de un caso de corrupción, pero que se ejerce a la vista de todos. Es la política de la lumpenburguesía que gobierna la Casa Blanca, que aprovecha el uso de información privilegiada y los beneficios económicos vinculados a la presidencia. Es sabido que los mercados se mueven al calor de los anuncios de Trump en su red social de manera casi inmediata. Las publicaciones del presidente en Truth Social generan movimientos en acciones, bonos y materias primas. El caso emblemático fue el del denominado “Día de la Liberación” del año pasado: tras su mensaje de imposición de aranceles mundiales, las acciones registraron importantes caídas. Pero, pocos días después, Trump comunicó la suspensión temporal de esas tarifas y publicó que "es un gran momento para comprar". El presidente norteamericano también ha realizado jugosos negocios, para él y su camarilla, con la guerra contra Irán, comprando barato y vendiendo caro acciones petroleras antes y después de cada anuncio de tregua o reanudación del conflicto. El retorno de Trump a la Casa Blanca se convirtió así en un gigantesco negociado para él y su camarilla. 
 Poco después de asumir, la familia Trump anunció el lanzamiento de sus propias criptomonedas ($Trump y $Melania), que le reportó al emporio familiar ingresos por más de 1400 millones de dólares, antes de desplomarse y dejar un tendal de compradores estafados (la lumpenburguesía que gobierna Argentina ha realizado sus propios negocios con el escandaloso caso $Libra, imitando aquel fraude).

 Impunidad 

Sin embargo, ninguno de estos casos de corrupción que involucran a Trump y los suyos se está investigando en la justicia actualmente. Recientemente, Trump anunció un acuerdo con el IRS (la agencia tributaria, un organismo dependiente de la administración que él dirige) para evitar que lo auditen a él y a su familia. El mundo de las bolsas y, más aún, el de las criptomonedas, tienen sus propios mecanismos que impiden en la mayoría de los casos rastrear el origen de las transacciones financieras que se cree que contaron con información privilegiada para operar en el mercado. Un pedido de informe sobre las operaciones financieras de los funcionarios de Trump, previo al anuncio de suspensión de aranceles del presidente, fue rechazado por la Casa Blanca. También se suspendieron los informes periódicos de transacciones en la base de datos de la OGE (Oficina de Ética Gubernamental) correspondientes a las declaraciones financieras de los funcionarios de la Casa Blanca.
 En enero de este año, el militar Gannon Ken Van Dyke, sargento mayor de las Fuerzas Especiales del Ejército de Estados Unidos, que participó de la planificación y ejecución de la operación de secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro, realizó apuestas en el mercado de predicciones por más de 30.000 dólares en favor de que Maduro sería removido del poder antes del 31 de enero de 2026, obteniendo ganancias superiores a los 400.000 dólares. Apuestas similares se produjeron durante la guerra con Irán acerca de eventos militares puntuales, aunque en estos casos nunca se ha dado con los apostadores que parecían contar con información privilegiada.

 Crisis en Truth Social 

Algunos medios han advertido que el nuevo negocio de Trump busca contener la sangría de pérdidas que le reporta su red social. La compañía registra pérdidas por cientos de millones de dólares y no logró consolidar sus planes de expansión en áreas como criptomonedas, servicios financieros y fusión nuclear. Desde que Trump asumió nuevamente la presidencia, sus acciones cayeron más de un 70 %. 
 Para el Financial Times, sin embargo, el negocio de Trump tiene vuelo corto. Las idas y vueltas del presidente norteamericano en materia de aranceles, guerra y otros temas de alcance internacional habrían elevado la desconfianza a largo plazo sobre cualquier medida anunciada desde la Casa Blanca. En la guerra con Irán, el FT asegura que “a medida que el conflicto avanzaba, se hizo cada vez más evidente que lo que Trump publicaba no siempre se correspondía con la realidad del conflicto, las conversaciones intermitentes con Irán, el eventual alto el fuego y la reciente reanudación de las hostilidades”. Los analistas de JPMorgan han analizado las cifras de las constantes publicaciones de Trump sobre la guerra con Irán y descubrieron que el impacto en el mercado ha disminuido, “ya que los operadores han aprendido que la realidad y las declaraciones presidenciales a menudo difieren”.
 Algunos demócratas han denunciado la incompatibilidad de los negociados de Trump con su cargo como funcionario público. Lo que se ha vuelto realmente incompatible es la decadencia de la clase explotadora con las necesidades sociales del conjunto de la población. 

 El Be 
 05/08/2026