sábado, 16 de mayo de 2026

La mentira en tres idiomas


El manual de intimidación que la dictadura escribió para el mundo

 La SIDE redactó y publicó en 1978 un libro para frenar la «campaña de desprestigio» internacional. Ahora, sus archivos desclasificados revelan la magnitud del operativo. El testimonio en primera persona de uno de los periodistas que informó al mundo desde Buenos Aires.

 Como parte del proceso de desclasificación de archivos históricos de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), el 21 de abril pasado se dio a conocer una nueva entrega: un archivo digitalizado de 1.419 páginas que incluye 17 documentos. Dentro del material revelado aparece la publicación, en 1978, de un libro escrito por la propia central de inteligencia, en plena dictadura, para denunciar una «campaña de desprestigio» internacional.
 Lo más destacado de estas nuevas revelaciones es la comprobación de que fue la propia SIDE la que se encargó de la producción de «Argentina y sus derechos humanos», un libro a través del cual, desde la fachada de la ficticia Asociación Patriótica Argentina, se denunciaba esa campaña. La confección de la obra fue ordenada desde la oficina de “Interior” como parte del denominado «Operativo Editorial». 

 Un libro para intimidar al mundo

 El libro fue escrito en castellano, inglés y francés y contó con una tirada superior a los 20.000 ejemplares. El volumen incluye amenazas explícitas, fotos de las morgues policiales con víctimas desfiguradas de las fuerzas de seguridad, así como intimidaciones a un amplio arco de gobiernos y organizaciones de derechos humanos, tanto en el país como en el extranjero. Son imágenes crudas, sin filtro, con el único fin de impactar al lector, de horrorizarlo. Además, en sus páginas se publicaron las fotos y hasta los domicilios en Buenos Aires de los representantes del Comité Internacional de la Cruz Roja Rolf Jenny, Teresa Muñoz y Romaine Tissiere, así como también de varios de sus colaboradores. 
 El material fue destinado principalmente a las embajadas argentinas en el exterior, para advertir a «otras naciones del mundo» sobre «quienes usan el terrorismo para instaurar gobiernos adictos a las ideologías marxistas». Pero también tenía un objetivo interno: intimidar a los corresponsales de diarios y agencias de noticias que desafiaban las prohibiciones de dar cuenta de los crímenes, nombrar a cada una de las organizaciones a las que pertenecían las víctimas y denunciar la «ley de fugas», que disfrazaban de «enfrentamientos».
 El texto, según revelan los archivos, también se filtraba deliberadamente entre los corresponsales extranjeros, que “por estar identificados con el marxismo o porque les pagan abundantes dólares, constituyen el medio más eficaz para lograr una rápida y muy amplia difusión de narraciones orientadas a presentar en el exterior una imagen de una Argentina salvaje, sanguinaria, inhumana». 

 El verdadero terror que el libro intentaba ocultar 

 Para entender la desesperación de la dictadura al escribir este manual, es necesario recordar cómo era informar desde Buenos Aires en aquellos años. La censura que impuso la Junta Militar era total. Las máquinas de télex de las agencias nacionales, como Télam o Noticias Argentinas (NA), solo difundían la información oficial e ignoraban sistemáticamente las acciones de la creciente resistencia civil, obrera y estudiantil, o el testimonio de las Madres y los organismos de derechos humanos.
 En ese contexto, agencias extranjeras como la cubana Prensa Latina se convirtieron en un faro de denuncia contra el genocidio. Yo trabajé en su corresponsalía local en Buenos Aires. Entre abril y junio de 1976, comencé en la oficina 96 del noveno piso del edificio Sáfico, en Corrientes 456 del microcentro porteño. Nos sumergíamos en el horror de elaborar panoramas matutinos y vespertinos con un «balance» de muertes que surgían de los comunicados oficiales, los cuales hablaban de supuestos «abatidos en enfrentamientos». En rigor, era una cruel suma de los militantes político-militares asesinados por los grupos de tareas de las Fuerzas Armadas. 
 Aunque la dictadura había prohibido publicar los nombres de las organizaciones político-militares (exigiendo referirse a ellas como «la banda de delincuentes subversivos declarada ilegal en primer lugar» para el ERP, y «en segundo lugar» para Montoneros), desde Prensa Latina nunca acatamos esa orden.

 Amenazas concretas, colegas caídos

 La represión intentó silenciarnos. Todos los periodistas de la agencia recibíamos amenazas diarias. Interceptaban el hilo del teletipo desde un piso que manejaba la Marina en el Correo Central y nos hacían llegar llamados escalofriantes, en mi caso con las voces de mis compañeros de militancia torturados. 
 Esa intimidación tuvo consecuencias concretas: sufrimos acciones directas, varios fueron secuestrados, algunos fueron rescatados de sus captores y otros asesinados. En ese contexto de terror, un hito fundamental fue la difusión de la carta de Rodolfo Walsh a la Junta Militar a través de Prensa Latina, una misión que tuve la oportunidad de llevar a cabo. Fue un acto de resistencia pura, una manera de decirle al mundo que, a pesar de la oscuridad, la verdad y la resistencia popular encontraban un cauce.

 La verdad, al fin, desclasifica la mentira 

 Cuatro décadas después, esos mismos archivos que la dictadura usó para negar y amenazar salen ahora a la luz. El libro «Argentina y sus derechos humanos» ya no es un arma de intimidación sino una prueba documental del terror. Quienes entonces informamos a pesar de todo podemos hoy leer esas páginas como lo que fueron: el retrato invertido de un genocidio que intentaron ocultar bajo la apariencia de un alegato jurídico. 
 La operación de propaganda que la SIDE diseñó en tres idiomas choca, sin embargo, con un presente inquietante. Mientras estos archivos se desclasifican oficialmente, desde el gobierno de Javier Milei se han multiplicado las declaraciones y gestos que reivindican abiertamente a la dictadura militar, minimizan sus crímenes o hablan de «excesos» dentro de un supuesto «combate contra la subversión». El libro de la SIDE y la desclasificación conviven así en una tensión contradictoria: por un lado, se abre la verdad; por el otro, se intenta rehabilitar a sus autores. 
 Pero la mentira, por más que se publicara en tres idiomas y con una tirada de 20.000 ejemplares, no pudo contra los hechos entonces ni puede ahora. La verdad, al fin, desclasifica la mentira.

 Alberto Nadra. Político, escritor y periodista.

Trump y Xi agudizan la disputa por el control del Canal de Panamá y los principales puertos del Pacífico


A principios de mayo, Donald Trump promovió un pronunciamiento, junto a Paraguay, Bolivia, Costa Rica, Guyana, Trinidad Tobago y Panamá, contra "la presión económica específica de China y las recientes acciones que han afectado a los buques con bandera de Panamá". "Estas acciones", reseña el texto, se producen "tras la decisión de la Corte Suprema independiente de Panamá con respecto a las terminales de Balboa y Cristóbal”, en referencia al desalojo de la china Hutchinson de esos puertos y su adjudicación a firmas norteamericanas. En represalia, China ha retenido buques de bandera panameña en los puertos que controla a través de todo el mundo. “Según la Comisión Marítima Federal de Estados Unidos, China detuvo en marzo a casi 70 buques con bandera panameña, una cifra que 'supera con creces los niveles históricos'”, informa Al Jazeera (29/4). 
 Panamá opera el mayor registro abierto de barcos del mundo: casi el 18% de los barcos mundiales. El registro de buques es un negocio importante para Panamá. Muchos armadores eligen Panamá porque tiene uno de los registros marítimos más grandes del mundo y suele ofrecer bajos impuestos y regulaciones flexibles. La acción de China significa un ataque a nodos críticos de las redes logísticas panameñas y su registro de buques, haciendo valer el peso de los puertos chinos, que incluyen, dentro de una extensa red portuaria, a siete de los diez puertos de contenedores más activos del mundo. 

 Escalada 

La escalada en el conflicto no es un asunto de segundo orden en la disputa mundial. El cierre del estrecho de Ormuz ha desnudado la importancia del control de los pasos marítimos navegables como parte de la estrategia de guerra. Por el canal de Panamá transita aproximadamente el 5% del comercio marítimo mundial. 
 El presidente panameño, José Raúl Mulino, ha reclamado el cese de las detenciones de buques. Estados Unidos aseguró que "sigue de cerca" las “acciones de represalia” de China. El secretario de Estado, Marco Rubio, posteó que “Estados Unidos está con Panamá contra cualquier acción de represalia contra su soberanía y siempre apoyará a nuestros socios ante la intimidación”. La bandera de la “soberanía” mal puede disimular que Estados Unidos convirtió a Panamá en un protectorado norteamericano. Además de obtener la firma de los presidentes derechistas Santiago Peña, de Paraguay, y Rodrigo Paz, de Bolivia, para suscribir el comunicado, consiguió pronunciamientos similares por parte de los gobiernos de Honduras, Perú, Costa Rica y Chile, y de Israel y Ucrania. Más recientemente, Portugal anunció su futura adhesión al Protocolo del Tratado de Neutralidad Permanente y Funcionamiento del Canal de Panamá, lo que es un intento de neutralidad ante los hechos consumados por Trump⁣. Javier Milei no ha suscripto el comunicado promovido por Trump debido a la necesidad de volver a renovar el swap de Argentina con China. 
 El presidente de la Cámara Marítima de Panamá, René Gómez, ha denunciado a China por llevar el registro marítimo panameño a un “momento crítico”. Apenas una semana después, el presidente de Israel, Isaac Herzog, visitó Panamá y firmó un acuerdo conjunto para “ampliar y reforzar su Tratado de Libre Comercio” y acuerdos de cooperación y asesorías en temas de manejo y tratamiento de agua, ciberseguridad, seguridad hídrica, logística y tecnología, entre otros. Según Infobae (6/5), “hace unos días, el canciller panameño sostuvo una conversación telefónica con su homólogo del Estado de Israel, Gideon Sa’ar, en medio de un contexto internacional marcado por tensiones en el Medio Oriente”. La agenda del presidente israelí continuó en Costa Rica -otro de los firmantes del comunicado de Trump- donde participó de la toma de posesión de la presidenta electa Laura Fernández Delgado, en una “agenda regional [que] busca reforzar la presencia diplomática de Israel en América Latina y ampliar su red de cooperación política, económica y tecnológica” (ídem).
 Según el portal China en las Américas, “la decisión sobre los puertos [expulsión de China] no se tomó de forma aislada. Formó parte de un distanciamiento más amplio respecto a China. Durante el mismo periodo, Panamá también decidió retirarse de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, dando marcha atrás en algunos proyectos clave de infraestructura respaldados por China, y adoptó legislación que impedía el despliegue de tecnología china en ciudades clave”. Algunos analistas aseguran que Estados Unidos ahora pretende exportar el “modelo Panamá” de expulsión de China al resto del continente. Es decir, desmantelar la infraestructura china y desplazar sus intereses estratégicos mediante el uso de los marcos legales locales y presiones de seguridad hemisférica. China canalizó las actividades que realizaba en Panamá principalmente a través del megapuerto de Chancay en Perú, del cual son propietarios parciales. Pero aún así no logra compensar la importancia del Canal de Panamá. “Algunos argumentan que el suceso puso de relieve una brecha estructural en la red logística de China: aunque Chancay es una alternativa en el Pacífico, China carece de un equivalente en el lado atlántico”, (ídem). Con su expulsión de Panamá, algunos analistas sugieren que China “podría redirigir su navegación desde el Atlántico Sur -principalmente Brasil, Argentina y Uruguay- a través de una ruta alternativa que transite por el Cabo de Buena Esperanza, el Océano Índico y el Estrecho de Malaca” (ídem). 
 Estados Unidos tiene en miras las actividades de China en el resto del continente. “Tres nodos logísticos clave (Chancay, Lázaro Cárdenas y Paranaguá) muestran los mismos focos rojos que parpadearon en Panamá antes del colapso de la concesión de Hutchison [en el Canal]” (ídem). En relación al puerto de México (Puerto de Lázaro Cárdenas), donde opera justamente uno de los gigantes chinos expulsados de Panamá (Hutchison), y que es clave en la logística de semiconductores y de la industria automotriz, está programada para dentro de dos meses la revisión del T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá), donde el lugar de China va a ser el primer punto de la negociación. En Perú, en el megapuerto de Chancay, el gigante naviero estatal chino COSCO mantiene la exclusividad de servicios y Perú se encuentra en un ajustadísimo recuento del ballotage presidencial que es clave para la ofensiva norteamericana contra China. El Puerto de Paranaguá, el segundo mayor puerto de Brasil, es el puerto de graneles más grande de América Latina y el puerto de exportación de productos agrícolas más grande del país. Recientemente fue noticia porque China acaba de realizar el mayor desembarque de vehículos jamás registrada por el puerto, con la importación de 5.000 vehículos. Allí, la empresa china China Merchants Port (CMP) adquirió el 90 por ciento del Terminal de Containers de Paranaguá (TCP) por 30 años. Lula acaba de volver de Washington por una reunión bilateral con Trump, donde se discutió la cuestión del comercio (Estados Unidos mantienen las sanciones comerciales contra Brasil) y la injerencia del país del norte en la región). 
 China se ha convertido en el principal socio comercial de la mayoría de los países de América Latina y tiene asentadas gigantescas inversiones en infraestructura, minería y energía, además de ser un mercado de importación privilegiado para los productos de la región. 

 El Be 
 13/05/2026

jueves, 14 de mayo de 2026

El Pentágono sale al rescate de las empresas tecnológicas


Busca evitar que se pinche la burbuja de la IA.

 El 1° de mayo, el Pentágono cerró acuerdos con siete empresas de inteligencia artificial: SpaceX, OpenAI, Google, NVIDIA, Reflection, Microsoft y Amazon Web Services. Luego se sumó Oracle. La serie de acuerdos consiste en integrar inteligencia artificial (IA) avanzada en sus redes informáticas clasificadas. 
 Estados Unidos ha utilizado la inteligencia artificial en Gaza, Ucrania, El Líbano o Irán, para el análisis de imágenes satelitales, la identificación automática de objetivos, el manejo de drones autónomos o semiautónomos, la predicción de movimientos enemigos, el espionaje y la ciberseguridad. Gracias a la IA, los drones modernos incorporan capacidades para seguir objetivos, evitar interferencias, coordinar ataques y operar parcialmente sin piloto humano. Esto reduce costos y acelera tanto la defensa como los ataques. Así, la gestión y síntesis de grandes volúmenes de datos logra optimizar la toma de decisiones en tiempo real.
 El Pentágono remarcó la urgencia de acelerar su adopción y diversificar los proveedores. Tal vez sea un aprendizaje de lo que le pasó a Ucrania en 2022, cuando Zelenski quiso usar Starlink, de Elon Musk, para dirigir un ataque con drones navales contra la flota rusa en Crimea. El ataque fue abortado debido a que el magnate sudafricano desactivó el sistema debido a su oposición a escalar el conflicto en ese momento. 
 Existe un conflicto potencial respecto de quién comanda las decisiones bélicas. La relevancia de la tecnología aplicada a la guerra, les otorga a las empresas un lugar en la dirección de la defensa. Esta serie de acuerdos está relacionada con el conflicto que tuvo el Pentágono con Anthropic. 
 Anthropic es la gran ausente del acuerdo. Hasta hace unos meses, el modelo Claude, de Anthropic, estaba integrado en plataformas militares como el sistema Maven de Palantir, que el ejército estadounidense utiliza para el procesamiento masivo de datos militares: imágenes satelitales, señales electrónicas, reportes de inteligencia y datos de drones.
 Sin embargo, a principios de año el secretario de Defensa, Pete Hegseth, calificó a Anthropic como un “riesgo para la cadena de suministro”, tras una disputa de varios meses sobre la insistencia de la compañía en medidas de seguridad que, según el Pentágono, eran excesivas. El director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, hizo públicas sus preocupaciones de que las agencias de defensa pudieran utilizar potentes herramientas de IA para llevar a cabo una vigilancia interna masiva y desplegar armas de guerra totalmente autónomas. Por eso el Pentágono dejó de usar Claude, aunque el sistema es utilizado en otras áreas del Estado.
 Sobre este conflicto, Palantir sentó posición en el manifiesto de 22 puntos que publicó recientemente en X. Palantir, la empresa de Peter Thiel, fue en sus inicios financiada y desarrollada por la CIA. Es una empresa de software especializada en “big data” e inteligencia artificial. Sus algoritmos han designado hospitales y escuelas de niñas como blanco para los Tomahawk norteamericanos, y seleccionan inmigrantes para deportar en las redadas de ICE. En su manifiesto, Palantir hizo un llamado al resto de las tecnológicas a supeditarse a los intereses del Estado en su guerra comercial contra China. Palantir coincide en objetivos fascistas de control social y supremacismo racial. 

 La burbuja de la IA

 El otro eje de la cuestión es la burbuja financiera que se está creando alrededor de la IA. Se está invirtiendo más en infraestructura de IA de lo que la rentabilidad inmediata puede justificar. 
 Los centros de datos gigantes, los chips carísimos, el enorme consumo eléctrico, la contratación masiva de ingenieros y las startups valuadas en miles de millones -que aun no dejan ganancias- están generando miles de millones de dólares de deuda. 
 Muchas empresas están construyendo casi lo mismo, lo que puede terminar generando exceso de capacidad y caída de precios. El aumento de los hidrocarburos no colabora, y tampoco lo hace la velocidad de obsolescencia de los chips.
 Según J.P. Morgan, las tecnológicas emitieron alrededor de 455.000 millones de dólares de nueva deuda para financiar infraestructura de IA y centros de datos. 
 Por lo tanto, el acuerdo del Pentágono con las tecnológicas es, además de una necesidad para la maquinaria bélica imperialista, un rescate financiero del Estado imperialista a los paladines mundiales de la meritocracia. 
 Pero, como no puede ser de otra manera, es también un negociado: 1789 Capital, un fondo de inversión del cual Donald Trump Jr., es socio e inversor en Reflection IA, es la menos relevante de las tecnológicas incluidas en el acuerdo.
 Algunos análisis del sector estiman que el gasto total del Pentágono en IA, nube y ciberseguridad, ya supera los 32.000 millones de dólares en lo que va de 2026. Para tomar un ejemplo, el Pentágono adjudicó a Scale AI, empresa de la que Meta posee el 49 %, un contrato de 500 millones de dólares, lo que supone un aumento de cinco veces con respecto al acuerdo de 100 millones de dólares que la startup firmó en septiembre de 2025.
 La relación de Palantir con el Estado imperialista se registra desde sus inicios, pero desde que asumió Trump multiplicó sus contratos con varias agencias del gobierno de Estados Unidos, especialmente en defensa, inteligencia, inmigración y seguridad. En 2025 firmó un contrato marco de hasta 10.000 millones de dólares a diez años para software de datos e inteligencia artificial aplicado a operaciones militares. 
 La guerra algorítmica, tal como la está planteando el imperialismo, es un sistema enredado en las propias contradicciones el capitalismo.

 Aldana González 
 13/05/2026

martes, 12 de mayo de 2026

Israel construye una nueva carretera “para llevar a un millón” de israelíes a Cisjordania


La “limpieza étnica” a todo vapor. 

 La vertiginosa colonización sionista de Cisjordania se cumple sembrando el terror y desalojando a sus pobladores con bandas fascistas de colonos, el ejército de ocupación israelí y también con cemento y asfalto. 
 La Municipalidad de Jerusalén está construyendo una carretera de circunvalación, la 45, destinada únicamente al tráfico proveniente de los asentamientos sionistas para conectarlos más rápidamente con Jerusalén. Según la ministra de Transporte, Miri Regev, el objetivo es “llevar a un millón de residentes a Judea y Samaria” (nombre bíblico utilizado por el sionismo para referirse a Cisjordania).
 Por el contrario, decenas de miles de residentes palestinos, que viven junto al trazado previsto, no tendrán acceso a la autopista porque la ruta no tendrá una salida que los conecte y “restringirá aún más el movimiento de los residentes, agravando los embotellamientos ya existentes” (Haaretz, 6/5). 
 De ese modo quedarán aislados los 140.000 residentes del Barrio de Kafr Aqab, de Jerusalén Este, aunque supuestamente son ciudadanos “árabes israelíes”. Hace veinte años, Israel levantó un muro de separación que obliga a sus habitantes a atravesar puestos de control, los infames checkpoints donde la soldadesca sionista se permite retener a su antojo a mujeres en trabajo de parto, enfermos graves, trabajadores y escolares que necesitan entrar a la ciudad, dado que la mayoría trabaja o estudia en Jerusalén. Niños y adultos se ven obligados a levantarse antes del amanecer para cruzar el checkpoint. 
 El comité de Kafr Aqab denunció que “los residentes sufren una dependencia total del checkpoint de Qalandiyah”, conocido por su brutalidad. Para evitarlo, muchos utilizan el checkpoint de Hizma, pero a partir de la construcción de la Ruta 45 el camino que conecta Kafr Aqab con Hizma será cerrado. 
 Las obras bloquearán durante varios meses una de las únicas dos salidas del barrio hacia Jerusalén, obligando a los residentes a desviar sus trayectos hacia el ya saturado Qalandiyah. Los habitantes de Kafr Aqab pueden tardar horas en ingresar a la ciudad, horas en que son hostilizados por los soldados y a veces por colonos. El sionismo es especialista en construir guetos.
 El suburbio de Al Eizariya, tres kilómetros al este de Jerusalén, recibió esta semana unas 50 órdenes de demolición inmediata de comercios situados en la carretera principal, sobre la que Israel quiere construir un paso directo con Maale Adumim, su mayor asentamiento en Cisjordania. 
 A los talleres, almacenes y demás comercios llegaron blindados militares para “recordarles” a sus propietarios palestinos que tienen que desalojar la zona antes de este domingo. Les informaron que ejecutarán las demoliciones a pesar de que sus tribunales aún no han dado respuesta a las apelaciones de los vecinos de Al Eizariya. “El tribunal soy yo”, contestó el oficial a cargo del operativo.
 Las demoliciones están relacionadas con la nueva carretera que conectará Jerusalén con el asentamiento de Maale Adumim, donde más de 40.000 colonos israelíes ocupan territorio palestino. Para construir la nueva carretera, el Estado ya expropió 280 km2 de tierras palestinas.
 "Llegan, empiezan a hacer fotos y te dicen que esta es un área militar. Pero esto no es un área militar. Es tierra palestina, propiedad milenaria de los palestinos, no de ellos", reclama Abu Ghalia, dueño de una carnicería que será demolida junto a su hogar. 
 La ruta es construida por la empresa de infraestructura de la Municipalidad de Jerusalén, artífice de varios grandes proyectos destinados a conectar la ciudad con los asentamientos circundantes. Por ejemplo, la Ruta 4370, conocida como la “carretera del apartheid”: su lado occidental está destinado a palestinos, que no pueden ingresar a Jerusalén, mientras que el lado oriental sirve a los colonos israelíes, que ahora pueden llegar más fácilmente desde los asentamientos de Cisjordania a barrios de Jerusalén como French Hill y Mount Scopus. Esa ruta está dividida en el medio por un muro de ocho metros de altura: un lado sirve a los palestinos y el otro a los colonos. 
 Es un plan de ocupación a gran escala: el gobierno de Netanyahu informó que pretende avanzar con E1, un nuevo proyecto de construcción que abarca unos 12 km2 con alrededor de 3.400 unidades de vivienda en Cisjordania. 
 El área conocida como E1 se ubica entre Jerusalén Este y Maale Adumim, y de hecho rompe la continuidad geográfica entre el Norte y el Sur de Cisjordania. “El Estado judío considera estratégicamente importante la zona para consolidar la conexión entre Jerusalén y Maale Adumim (Iton gadol, 6/5). 
 A fines de abril, los colonos bloquearon con alambrados de púas el camino que lleva a la escuela de la comunidad beduina de Umm al-Khair. Docentes, padres y alumnos se reúnen cada mañana a las 7 frente a la barrera de púas para dar clases a la intemperie, bajo el sol, desafiando a los colonos y al ejército que los custodia.
 Este domingo, en un solo día, colonos y fuerzas militares lanzaron redadas coordinadas en toda la Cisjordania ocupada, dejando varios palestinos heridos, entre ellos una mujer embarazada. Según la agencia Anadolu, los colonos irrumpieron en la aldea de Jurish y en la localidad de Aqraba, al sur de Nablus, lanzando piedras contra viviendas palestinas y agrediendo a los residentes.
 La Sociedad de la Media Luna Roja Palestina informó que atendieron a dos mujeres con cortes y golpes en todo el cuerpo, una embarazada de 35 años y una anciana. 
 En el centro de Cisjordania atacaron la aldea de Deir Jarir, lo que desencadenó enfrentamientos después de que las fuerzas israelíes entraran en la zona para protegerlos. En Belén, las fuerzas israelíes irrumpieron en un salón de bodas en la localidad de Doha y acordonaron la zona circundante. 
 Las fuerzas israelíes secuestraron a tres jóvenes palestinos en la ciudad de Al-Bireh, cerca de Ramallah. En el campo de refugiados de Jalazone ocuparon varios barrios, mientras que en Beit Ummar, los soldados lanzaron gas lacrimógeno dentro de las casas asfixiando a decenas de niños y sus familias. 
 Esta semana, Naciones Unidas calculó que las operaciones militares israelíes en Cisjordania desplazaron a casi 40.000 palestinos desde principios de 2025. 
 Los desalojos son política de Estado. En febrero, Israel aprobó un plan para declarar grandes áreas de Cisjordania ocupada como “propiedad del Estado”, donde ya más de un millón de sionistas viven en asentamientos ilegales. 
 La ocupación de Cisjordania y el desalojo de miles de palestinos se hace a sangre y fuego: desde octubre de 2023, el ejército israelí y sus colonos asesinaron por lo menos 1.155 palestinos, hirieron a otros 11.750 y secuestraron otros 22.000. 
 La clase obrera internacional debe levantarse contra esta política de exterminio que se extiende también a Gaza y El Líbano. 

 Olga Cristóbal 
 11/05/2026

"Doctrina Donroe": salen a la luz maniobras de Trump y sus aliados para digitar las elecciones hondureñas


Milei aportó fondos a oficina de fake news para "extirpar a la izquierda". 

 Medios hondureños revelaron que Milei habría aportado U$D 350.000 a una campaña de fake news a fin de desestabilizar a los gobiernos de Gustavo Petro en Colombia y de la mexicana Claudia Sheinbaum, impulsada por el trumpismo, y que se inscribe en una trama más amplia que tiene como finalidad instaurar gobiernos de características policíacas, allanando el terreno para una persecución y represión en regla en todo el continente. La tentativa de montar un Estado policial por parte del gobierno liberticida se presenta como el modelo a seguir por el resto de los gobiernos afines a la gestión de Trump y que han firmado su entrada al Escudo de las Américas.
 En audios de WhatsApp, Signal y Telegram, intercambiados entre enero y febrero de 2026, el expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández (JOH), y el actual mandatario Nasry Asfura revelan que coordinaron los detalles de una operación mediática que habría sido financiada, en parte, por Javier Milei. De los audios se desprende el entramado con el que montaron "una célula informativa", con operatividad en Estados Unidos para evadir rastreo en Honduras, con el propósito de producir contenido contra Manuel Zelaya -derrocado en el golpe militar de 2009 que respaldó el Departamento de Estado bajo la entonces secretaria de Estado Hillary Clinton-, Xiomara Castro, Gustavo Petro y Claudia Sheinbaum, con la finalidad última de golpear los intereses chinos en la región. 
 Si bien Sheinbaum, Petro y Lula se encargaron de denunciar “una red internacional de derecha”, los tres se abstuvieron de vincular a Trump en estos movimientos desestabilizadores, dando cuenta de la sumisión del nacionalismo progresista para con el imperialismo.
 En los audios, se puede escuchar a JOH precisar que "estuve en una llamada con el presidente Javier Milei y fue exitosa. Muy, muy, muy buena, y yo creo que en este punto podemos hacer cosas grandes para toda Latinoamérica". JOH también mantuvo comunicaciones con la vicepresidente María Antonieta Mejía, en las cuales le explicó el alcance del plan. En las mismas afirmó que necesitaba "liquidez para montar una oficina con el apoyo de algunos republicanos" y le afirmó "pudimos hablar con Javier Milei y él está apoyando con 350 mil dólares también". El expresidente hondureño describió el objetivo de la operación mediática como "atacar y extirpar el cáncer de la izquierda de ahí de Honduras y de toda Latinoamérica". Según lo trascendido, la usina de fake news estaría bajo el control de trolls republicanos que responden a Trump. 
 Sugestivamente, Milei y Asfura mantuvieron una reunión el pasado miércoles, en el marco de la conferencia anual del Instituto Milken, realizada en Los Ángeles.
 La investigación realizada por Canal RED y Diario Red América Latina, bajo la etiqueta "Hondurasgate", da cuenta también de la participación del presidente del Congreso de Honduras Tomás Zambrano y de la consejera electoral Cosette López-Osorio. Hasta el momento, ni el gobierno argentino ni la presidencia de Honduras han emitido declaraciones públicas sobre el contenido de los audios.
 En noviembre de 2025, en las visperas de las elecciones presidenciales de Honduras, Milei apoyó a Asfura. Celebró su victoria electoral tuiteando que “La victoria de Tito Asfura es una derrota contundente del narcosocialismo y una señal clara de que la libertad vuelve a imponerse en Honduras”. En la misma línea, Trump exhortó a los hondureños a votar por Asfura para desterrar el “avance comunista” del país y la región. Al igual que en las elecciones de octubre de la Argentina, en las que Trump y Bessent intervinieron por medio de un desembolso del Tesoro, el 28 de noviembre de 2025, a dos días de las elecciones hondureñas, el “King” norteamericano anunció que indultaría a JOH, condenado por conspirar para ingresar cocaína a Estados Unidos y por haber recibido dinero del "Chapo" Guzmán para financiar fraudes electorales (Diario Red, 3/5). En su momento, los fiscales neoyorquinos calificaron a Honduras como un "narcoestado" y acusaron a JOH de haber aceptado millones de dólares en concepto de soborno para brindarles protección a los cárteles narcos. JOH fue condenado, en junio de 2024, por narcotráfico a 45 años de prisión en Estados Unidos y luego indultado por Donald Trump, dando por tierra con el relato de la “lucha contra el narcoterrorismo”, impulsada por republicanos y demócratas por igual, y que en enero pasado fue utilizada como argumento para llevar adelante el asalto sobre Venezuela y reforzar las operaciones militares en América Latina y el Caribe, que tiene como eje el asedio a Cuba.
 En la línea de extorsiones para ejercer un tutelaje sobre los gobiernos y los países, Trump también anunciaba el respaldo al entonces candidato del Partido Nacional, Nasry ”Tito” Asfura ,y que de la victoria de este último dependía que mantuviera la ayuda económica al país centroamericano. 
 Las filtraciones sugieren que JOH buscaría retomar el poder con apoyo y financiamiento estadounidense e israelí. (ídem) La politóloga Valeria Duarte Galleguillos, columnista de Diario Red, asegura que el plan apunta a que JOH se imponga en las próximas elecciones para “ceder a Estados Unidos e Israel el control de las zonas de desarrollo, una base militar estadounidense y el desarrollo legislativo de un entorno jurídico favorable a las empresas de Inteligencia Artificial de EE. UU. e Israel” (Diario Red, 29/4). En los audios se revela que “el exmandatario no solo planea su retorno físico al país una vez que se anulen todos los procesos judiciales en su contra, sino que ya negocia con Nasry Asfura una sucesión pactada” (ídem). 
 Durante la campaña electoral Asfura negó tener vinculaciones con el expresidente, pero en los audios se expone que su llegada a la presidencia fue digitada entre Trump y JOH. En un audio de JOH a Asfura se puede escuchar el plan a seguir: “Presidente. Buenas tardes. Un saludo. Aquí preguntándole sobre mi caso, si tiene alguna resolución, si tiene algo que compartirme para ver si han avanzado con el tema de la Corte Suprema de Justicia. Yo quiero pensar que usted no va a hacer un lado a mí porque, gracias a mí, usted está sentado en esa silla. Presidente, voy a ser yo. Y espero su apoyo. Porque eso fue lo que hablamos con el presidente Trump.” 
 En las elecciones, en las que Asfura se impuso con el 40,2 % de votos antes de que termine el conteo, estuvo surcada por anomalías de todo tipo. Desde el gobierno saliente de Xiomara Castro “denunciaron irregularidades, mientras Estados Unidos restringía visas a los magistrados que impulsaban el reconteo, incluyendo a Mario Morazán y Marlon Ochoa. Apenas tomó posesión, Asfura viajó a Mar-a-Lago para reunirse con Trump, donde habrían negociado una agenda de intereses extranjeros” (Diario Red, 29/4).
 JOH, con el traje de lobysta del trumpismo y el sionismo en Centroamérica, quiere convertir a Honduras en una base militar, logística y económica del imperialismo, a través de una Zona del Desarrollo Económico Especial (ZEDE), con el claro objetivo de desterrar los intereses chinos en la región. La ZEDE, que se habría negociado en la residencia de Trump en Florida, contempla la construcción de una base militar -que se sumaría a la ya existente en Comayagua conocida como Palmerola, donde opera el Comando Sur-, un tratado de libre comercio y una ley para incentivar la inversión en IA, cuyos contratos serían entregados directamente a empresas privadas estadounidenses como General Electric. Los ZEDES son conocidos como "estados privados" o "ciudades modelo", en las que se permiten tribunales autónomos y sistemas jurídicos extranjeros en Estados nacionales, denunciado esto por diferentes organizaciones como una cesión de soberanía. En la Argentina se ha implementado este modelo de inversiones a través del RIGI. 
 En 2024 el Tribunal Supremo de Honduras declaró el caracter inconstitucional de las ZEDE, pero el gobierno de Asfura, bajo el tutelaje trumpista, está accionando no solo para reactivarlos, sino para ampliar la injerencia estadunidense en el país, con sus consecuencias para la región. En este sentido, el Partido Nacional está preparando licitaciones a medida de empresas estadounidenses (al igual que Milei con la licitación de la Hidrovía) para que se hagan de grandes proyectos de infraestructura, como el Ferrocarril Interoceánico de Honduras. 
 En otro de los audios que salieron a la luz se puede escuchar a JOH decir que “el dinero del indulto ni siquiera salió de ustedes (...) salió de una junta de rabinos, y de una gente que apoyaba a Israel, y ellos habían apoyado en un pasado a Yani Rosenthal”. Los audios dejan al descubierto que “el indulto fue gestionado mediante un intenso lobby liderado por Roger Stone y la bancada republicana en Estados Unidos, con el apoyo del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Según las conversaciones filtradas, el regreso del exmandatario a Honduras, la operación logística y su próxima candidatura presidencial estarían financiados en su totalidad por Israel” (Diario Red, 29/4). 
 La campaña de desinformación ejecutada en Honduras, financiada por distintos actores entre los cuales estaría Milei, contra los presidentes progresistas de la región y opositores políticos hacia dentro de Honduras, se inscribe en los planes del trumpismo delineados en la Estrategia de Seguridad Nacional, que tiene como principal objetivo el de reconstruir las cadenas de producción internacionales, para desalojar a China de América Latina y controlar la cadena de suministros de materias primas estratégicas. El ataque sobre Venezuela, seguido por el secuestro de Nicolas Maduro y el asedio contra Cuba, han sido la punta de lanza de la “Doctrina Donroe”, que busca colocar a toda América Latina bajo la situación de una semicolonia del imperialismo estadounidense y convertirla en un peón de la guerra imperialista en curso.

 Lucas Giannetti 
 11/05/2026

domingo, 10 de mayo de 2026

Flotilla Global Sumud: Torturas del Shin Bet y la complicidad de los gobiernos de la guerra


El secuestro de 175 activistas de la flotilla Global Sumud el pasado 30 de abril ha escalado hacia una crisis humanitaria y política de dimensiones internacionales. 
 Mientras la mayoría de los tripulantes fueron deportados tras sufrir violencia y torturas, el hispanopalestino Saif Abukeshek y el brasileño Thiago Ávila permanecen secuestrados en la cárcel de Shikma (Ashkelon), un centro denunciado históricamente por la tortura de presos palestinos. Los informes que emergen de las visitas consulares y de los abogados del Centro Adalah confirman una "escalada dramática": interrogatorios de los servicios secretos (Shin Bet y Mossad), huelgas de hambre y marcas visibles de una brutalidad extrema (Diario Red, 03/05).

 Testimonios de violencia y amenazas de muerte 

El asalto de la Armada israelí en aguas internacionales fue una emboscada militar que no distinguió nacionalidades ni fueros. La periodista chilena Macarena Chahuán, recientemente liberada, relató que fueron apuntados con fusiles en la sien: “Nos amenazaron de muerte si no deteníamos el motor”, afirmó (El Periodista, 05/05). Otro de los que fueron detenidos, Pablo Giachello, del PO, denunció que mientras estuvieron detenidos, los activistas fueron “atados, cegados e inmovilizados”, sufriendo golpes y vejaciones durante el traslado forzoso (Canal Abierto, 05/05). La brutalidad contra los activistas propalestinos es sistemática. La exalcaldesa Ada Colau, quien integró la flotilla en 2025, denunció haber sido encerrada en Ashdod frente a fotos de Gaza devastada con la leyenda “Bienvenidos a la nueva Gaza”. El trato contra los dos compañeros detenidos fue particularmente salvaje. Thiago Ávila fue arrastrado boca abajo por la cubierta y golpeado hasta desmayarse dos veces, presentando hematomas visibles en el rostro (Diario Red, 03/05). Saif Abukeshek fue mantenido maniatado y con los ojos vendados durante días, obligado a permanecer boca abajo en el suelo. Ambos mantienen una huelga de hambre como medida de lucha contra la fabricación de cargos por parte del Shin Bet. 

 Milei y los "Acuerdos de Isaac": cómplices del genocidio.

 Este escenario de horror ocurre con el aval total de la Casa Rosada. Mientras ciudadanos y legisladores argentinos eran vejados en alta mar, Javier Milei se encontraba en Israel firmando los "Acuerdos de Isaac", integrando a la Argentina al andamiaje de inteligencia y defensa del sionismo. Para Milei, el secuestro de activistas es "aritmética elemental de poder" en su alineamiento con el imperialismo. Su silencio ante el cautiverio de los tripulantes es la firma de su complicidad con este "fascismo del siglo XXI".

 A la huelga 

Frente a la complicidad de los estados europeos, la resistencia se organiza desde la clase obrera. Los sindicatos italianos han unido esta lucha a la denuncia contra la militarización de la economía, señalando que los mismos recursos que faltan en salarios financian la guerra imperialista. Esta indignación ha desbordado hacia las calles. En Zaragoza, este 7 de mayo, una multitudinaria manifestación convocada por la Coordinadora "No a la guerra" recorrió el centro de la ciudad para denunciar la agresión imperialista contra Irán, Líbano y el genocidio en Palestina. La movilización, que reunió a más de una treintena de colectivos sociales, sindicales y políticos (como CCOO, CUT y diversas asambleas populares), incorporó una denuncia explícita contra el ataque a la Global Sumud Flotilla y reclamó la liberación inmediata de Saif Abu Keshek y Thiago Ávila. La Plataforma “OTAN No” también estuvo presente, exigiendo el fin del gasto militar y el desmantelamiento de las bases que sostienen la impunidad de criminales de guerra como Netanyahu y Trump (Ara Info, 07/05). 
 Hay que seguir estos ejemplos, por una huelga general internacional de los trabajadores para detener la maquinaria de guerra imperialista. 
 Libertad inmediata de Saif Abukeshek, Thiago Ávila. 
 Ruptura de los "Acuerdos de Isaac" y de toda relación diplomática, militar y comercial con el Estado genocida de Israel. 
Por el derrocamiento de los gobiernos de la guerra. Socialismo o barbarie

.Iara Bogado 
08/05/2026 

jueves, 7 de mayo de 2026

Artemis II, III y IV: Musk, Bezos y la tecnología para la guerra imperialista


La humanidad se encuentra ante un nuevo capítulo de la llamada "conquista del espacio", pero despojada de cualquier halo de romanticismo científico. Bajo el lema “esta vez regresaremos para quedarnos”, la NASA inaugura una era de exploración que tiene como objetivo central la explotación de los recursos lunares y el establecimiento de una presencia sostenida en el satélite como plataforma de lanzamiento hacia Marte. Sin embargo, detrás de las promesas de avance colectivo y los mensajes de “amor” y “alegría” difundidos por tripulantes como Jeremy Hansen, se esconde una realidad mucho más escabrosa: la complicidad directa de los magnates tecnológicos al complejo industrial militar en los conflictos bélicos actuales. 

 El frente lunar: Artemis III y el rol de los magnates

 La fase Artemis III, que prevé el aterrizaje lunar de naves, está proyectada para concretarse hacia mediados de 2027. No obstante, la agencia espacial espera alunizar a partir de 2028 con la misión Artemis IV. Para cumplir estos hitos, la NASA ha encargado el desarrollo de los aterrizadores lunares a las empresas de Elon Musk y Jeff Bezos. 
 A diferencia de la cápsula Orion, desarrollada por la propia NASA, las naves de SpaceX y Blue Origin todavía no han demostrado ser capaces de volar a la Luna y acumulan años de retraso. El caso de la Starship de Musk es el más llamativo: a pesar de haber prometido enviar una flotilla a Marte para finales de 2026, la nave todavía no ha logrado alcanzar una órbita terrestre baja y ha encadenado explosiones en serie durante sus pruebas (El País, 15/04/2026). Mientras SpaceX trabaja en una versión adaptada del cohete Starship de gran escala, Blue Origin desarrolla el módulo Blue Moon Mark 2, con objetivos técnicos similares (La Nación, 1/05/2026).

 Elon Musk y sus satélites de espionaje 

La vinculación de Elon Musk con el aparato de defensa de los Estados Unidos ha dejado de ser una colaboración logística para convertirse en una integración operativa. Su empresa SpaceX desarrolla actualmente Starshield, una red de satélites de baja órbita destinada al espionaje y contratada por 1.800 millones de dólares con la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO). Este programa permite un control de reconocimiento tal que fuentes de inteligencia sentenciaron que “nadie podrá esconderse”. La tecnología de Musk ya es un activo decisivo en la guerra. El sistema Starlink proveyó comunicaciones vitales a las fuerzas ucranianas para organizar ataques de precisión con drones y permite neutralizar misiles antisatélites. Sin embargo, Musk utilizó este poder de forma discrecional: en 2023, saboteó un ataque de Ucrania contra la flota rusa en Crimea al ordenar la desconexión de internet para los drones submarinos. Además, el Pentágono ya utiliza tecnología láser de SpaceX para transmitir datos a la velocidad de la luz entre satélites militares, facilitando el seguimiento y derribo de misiles. 
 En este contexto, la visita de Musk a Israel para participar en la Smart Mobility Summit 2026 el próximo 18 de mayo (Israel económico, 30/04/2026) adquiere un carácter político y bélico central. El diálogo con Benjamín Netanyahu busca integrar las capacidades de inteligencia artificial de sus empresas con la infraestructura local para convertir a Israel en un laboratorio global de sus tecnologías (Israel económico, 30/04/2026). 

 Jeff Bezos y el Proyecto Nimbus: IA para el exterminio 

Jeff Bezos, dueño de Amazon y Blue Origin, no se queda atrás en su vinculación con el Pentágono. Desde la administración Obama, Bezos fue invitado a la Junta de Innovación de Defensa para asesorar al Secretario de Defensa. Amazon Web Services (AWS) ya gestiona un contrato de computación en la nube de 600 millones de dólares para la CIA y busca capturar contratos multimillonarios adicionales con el Pentágono (Infobae, 5/3/2018).
 La faceta más oscura de esta colaboración es el Proyecto Nimbus, un acuerdo de 1.200 millones de dólares entre Amazon, Google y el gobierno de Israel (Página 12, 23/04/2024). Trabajadores de estas empresas denuncian que el proyecto las convierte en cómplices de los conflictos armados y del trato ilegal que el gobierno israelí da a los civiles palestinos. El ejército israelí utiliza estos servicios en la nube para obtener ventajas significativas en la batalla (Wired, 15/04/2024). 
 Informaciones vinculan este entramado tecnológico con el software Lavender, que permite identificar blancos humanos para aniquilarlos sobre el terreno o en sus propias viviendas (Página 12, 23/04/2024). Gaby Portnoy, jefe de la Dirección Nacional Cibernética de Israel, ha definido este marco de colaboración como la "Cúpula de Hierro de la cibernética" (Wired, 15/04/2024). La respuesta de las empresas ante las protestas ha sido la represión, llegando a despedir a 28 trabajadores que exigían el cese del acuerdo con el estado sionista (Página 12, 23/04/2024). 

 Guerra a los gobiernos de la guerra

 La militarización del espacio que comenzó en la década de los 90 con el GPS ha alcanzado un nuevo estadio bajo el mando de los magnates tecnológicos. La Luna y Marte no son destinos científicos, sino objetivos en un mapa de reconocimiento y espionaje. Mientras la propaganda oficial habla de "amor" por el avance de la humanidad, las naves y satélites de Musk y Bezos se consolidan como herramientas para la identificación de blancos en genocidios en curso. La carrera espacial de 2026 es, en última instancia, el despliegue técnico de la barbarie imperialista sobre la Tierra que en su debacle no ofrece más que exterminio de pueblos enteros. 

 Iara Bogado
 02/05/2026