miércoles, 27 de mayo de 2026

La rebelión en Bolivia no cuenta con una dirección política independiente


Luego del fracaso del operativo de desalojo de los piquetes llevado a cabo durante el fin de semana, una nueva movilización que bajó desde el Alto hasta el centro de La Paz convirtió los alrededores del Palacio Quemado -sede del gobierno- en un campo de batalla. 
 Los piquetes han afecto seriamente la provisión de alimentos e insumos. La intermediación de la Iglesia no ha arrojado resultados. Los manifestantes, desde principios de mayo, mantienen un férreo bloqueo en 40 puntos de todo el país, especialmente en los accesos a La Paz. El pedido de renuncia del presidente se ha generalizado.
 El gobierno de Paz Pereira -un derechista ´de centro´- asumió hace seis meses, luego de imponerse al expresidente "Tuto" Quiroga -un ultraderechista- en el ballotage. Un tarifazo en los combustibles y un plan autoriza la compra-venta de tierras -establecida en la Constitución vigente-, finalmente desató este levantamiento popular. Las reservas gasíferas se han agotado, y la importación de combustible arrojó combustibles sucios, incompatibles para el transporte. A la bancarrota del Estado siguió la bancarrota del MAS, que ha perdido representación parlamentaria, mientras Evo Morales tiene orden de arresto judicial, Actualmente Morales se encuentra refugiado en la región del Chapare. El imperialismo y la burguesía de todo el continente fogonean su detención, haciéndolo responsable por los piquetes que paralizan Bolivia, aunque su influencia ha menguado de manera decisiva.
 Las demandas originales del movimiento siguen en pie: aumentos salariales -con destacado protagonismo de los maestros-, el resarcimiento efectivo por la mala calidad del combustible que distribuyó el gobierno, arruinando autos y camiones; mientras que las cooperativas de mineros -en desventaja frente a los grandes pulpos del sector- exigen nuevas concesiones de yacimientos. En esa perspectiva, la COB se postula para encabezar un interinato y convocar a nuevas elecciones; el POR acompaña este planteo (de la “insurrección proletaria” ha pasado a la salida electoral). Evo mantiene por su parte un vínculo estrecho con el vicepresidente, Edmund Lara, "ex policía y abogado de discurso oportunista que desde su jura se lanzó a debilitar al mandatario tratándolo de ´cínico, mentiroso y corrupto´" (Clarín, 22/5). La derecha ha convocado a manifestaciones, algunas de ellas numerosas en Santa Cruz de la Sierra, con participación de las patronales agrícolas y comerciantes. Piden la declaración del estado de excepción ´regionalizado´ y ´mano dura´ contra los piquetes. El FMI se ha apresurado en ofrecer un rescate de emergencia para mantener la política oficial. 
 La situación de Bolivia ha concitado una atención internacional de la derecha. El levantamiento campesino de estas horas es un golpe al "Escudo de las Américas", la coalición político-militar promovida por el trumpismo, de la cual el gobierno de Paz Pereira es signatario. Hasta Benjamín Netanyahu, el carnicero de Israel, ha enviado misivas de apoyo a Paz Pereira, cuyo gobierno reestableció las relaciones diplomáticas con el Estado sionista. Milei, por su parte, apuró el envío de munición antidisturbios y otros pertrechos policiales-, como hiciera Macri en 2019. En el escenario de la guerra económica, Bolivia es una pieza de gran importancia, ya que alberga una de las mayores reservas de litio del planeta. Los protagonistas políticos no van más allá de un recambio de gobierno, no el poder para las masas, de modo que rápidamente quedarán desautorizados por el manejo de la crisis política y la rebelión popular.

 Jacyn 
 26/05/2026

martes, 26 de mayo de 2026

Chaplin el rojo


El artista, que hoy sería expulsado por ICE. 

 En 2026 se cumplen 90 años de la producción de Tiempos Modernos, una de las mayores obras maestras de todos los tiempos. Estrenada en 1936, en pleno epicentro de la Gran Depresión de Estados Unidos, le valió a Charles Chaplin -su director y actor principal- la acusación de comunista. Esto desencadenó actos de censura y una persecución del FBI que duró décadas, hasta que una asfixiante campaña de boicot y presión política forzó su salida del país. Ya en alta mar, el Gobierno le prohibió el reingreso aplicando la Ley de Inmigración y Nacionalidad; la misma herramienta legal que utiliza ICE en la actualidad para expulsar inmigrantes y denegar la entrada a artistas que no superan los filtros de la censura ideológica. 
 Cualquier homenaje a esta película debe destacar en su análisis las innovaciones que representa y sus múltiples implicaciones para el cine como séptimo arte; un recorte analítico que ya ha llenado varios volúmenes de la historia del cine. Como pasa con las grandes obras, una nueva generación está llamada a descubrir cómo este artista se ha ganado el consenso universal contemporáneo. Aunque no siempre fue así, Chaplin enfrentó al macartismo por y con su trabajo, como fiel exponente de un intelectual con el oído pegado a las masas y a los problemas de las barriadas obreras. Se suele decir que sus sátiras resultan respetuosas y amorosas con los humildes y burlonas con los representantes del poder: el policía, el tendero discriminador o el millonario son constantes víctimas de sus torpezas o de sus destrezas acrobáticas. 
Sin embargo, frente a Tiempos Modernos, el espectador tiene un desafío interpretativo superior. La obra provoca el despertar de la conciencia de la clase trabajadora porque expone, en sus distintas partes, los problemas del hombre frente a la explotación capitalista: su alienante relación con el aparato productivo, la fábrica, la máquina, la hospitalización y la cárcel; una radiografía de la enajenación del obrero y de sus problemas cotidianos, de los cuales intenta huir para desarrollarse plenamente a través del amor y la libertad. 
 La película está lejos de buscar únicamente el efecto humorístico, pese a que encontramos su mejor versión siendo sagaz e irónico en ella, o de ser un mero documento histórico contemporáneo de los efectos del desempleo durante la crisis del 30. Todo el metraje es enriquecido por la profundidad del planteamiento filosófico-político de Chaplin, y esto fue, precisamente, lo que alarmó a las autoridades de Estados Unidos. 
 Los archivos históricos confirman la dimensión de este acoso: “Ya en 1922, el FBI se había interesado en Chaplin, investigando sus supuestos vínculos con el Partido Comunista Estadounidense. Vigilaron de cerca su vida personal, entrevistando exhaustivamente a sus asociados y colegas para encontrar cualquier conexión entre él y la ideología comunista, lo que derivó en acusaciones de violar la Ley de Tráfico de Esclavas Blancas de 1910 debido a que financió los viajes de su pareja a través de las fronteras estatales. El extenso expediente de Chaplin en el FBI, repleto de calumnias e insinuaciones, abarcaba 1900 páginas, y sus películas Tiempos Modernos (1936) y El Gran Dictador (1940) fueron interpretadas como favorables a las ideologías comunistas”. 
 Fiel a su estilo provocador, mientras promocionaba otra película durante una gira, declaraba: “No soy comunista. Soy demasiado rico para serlo. Además, no me gustan los dogmas, y el comunismo es un dogma más”. Él mismo se definía como un humanista internacional enemigo del fascismo y no ocultaba su simpatía por la Segunda República durante la guerra civil española, en clara oposición a Franco.
 Más allá de estas expresiones y conductas que lo muestran como un liberal de izquierda, y del posterior fracaso del FBI por demostrar lo contrario, le damos crédito a las sospechas de la agencia: es evidente la profunda influencia en Tiempos Modernos de los fundamentos desarrollados por Karl Marx en sus Manuscritos económicos y filosóficos de 1844.

 Marx, la estructura de Tiempos Modernos y la fábrica .

Adentrándonos en la película, el conflicto podría resumirse en una premisa fundamental: “El economista nos dice que todo se compra con trabajo y que el capital no es otra cosa que trabajo acumulado, pero al mismo tiempo nos dice que el obrero, muy lejos de poder comprarlo todo, tiene que venderse a sí mismo y a su humanidad”. Una contradicción escrita por Marx casi un siglo antes del estreno del filme. 
 Para facilitar una comprensión conceptual, la estructura de la obra se puede dividir en cuatro partes: la fábrica, la cárcel, los grandes almacenes y el restaurante. 
 Da inicio a la primera escena un enorme reloj marcando las 6 a.m., luego la imagen de unos corderos marchando al matadero transiciona hacia la salida del subte, de donde brotan obreros apurados por ingresar a la fábrica. El tiempo es una constante presente en toda la película. Chaplin plantea la polémica desde el comienzo con una metáfora visual que centra la crítica en la fábrica como institución, presentada como una enorme arquitectura que domina el paisaje urbano. La superposición de imágenes de los obreros sobre los animales enfatiza los efectos de la explotación de la clase trabajadora: ubica a la planta como un matadero, a la vez que, a lo largo del filme, se desmitifica el concepto de mansedumbre de los obreros. Rápidamente aparece el conflicto; enormes máquinas se ponen en movimiento y la cinta de montaje atrapa a nuestro héroe, volviéndolo parte del engranaje de producción. 
 En esta parte encontramos las imágenes más icónicas: Charly es víctima del aumento frenético de los ritmos de producción; luego, en un intento por acentuar su enajenación, es utilizado como conejillo de Indias de una máquina experimental que falla en alimentarlo, mientras continúa trabajando; más tarde, será tragado por la cinta taylorista y vomitado psicológicamente roto.
 Marx explicaba este fenómeno con precisión: “Primeramente en que el trabajo es externo al trabajador, es decir, no pertenece a su ser; en que, en su trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo y arruina su espíritu. Por eso el trabajador sólo se siente en sí fuera del trabajo, y en el trabajo fuera de sí. Está en lo suyo cuando no trabaja y cuando trabaja no está en lo suyo”. La alienación descrita por Marx, y su consecuencia inmediata del hecho de estar enajenado de su actividad vital, es la que finalmente detonará el colapso en la salud mental del protagonista. 

 El colapso, la bandera roja, el almacén y el restaurant 

Esta cita de Marx. que describe cómo “el hecho de estar enajenado el hombre del producto de su trabajo, de su actividad vital, de su ser genérico, es la enajenación del hombre respecto del hombre”, abre paso directamente al "colapso nervioso" del protagonista. Persiguiendo tornillos imaginarios que ajustar, Charly no puede dejar de trabajar, confunde las narices de sus compañeros con máquinas y los botones de los vestidos con tuercas, que intenta ajustar. 
 Tras estos hechos y demostrar que ya no sirve para continuar trabajando, generando la suspensión del trabajo y convirtiéndose en agente del caos dentro de la planta, no tarda en aparecer la solución del sistema: recluirlo en un hospital de salud mental. 
 De allí saldrá cambiado, más pobre y como parte del ejército de desempleados que pululan y se manifiestan en las calles, chocando constantemente con la policía. Es en ese escenario donde ocurre el inolvidable equívoco que lo lleva a encabezar una manifestación ondeando una bandera roja. A nadie se le escapaba: el cine era en blanco y negro, sin embargo, Chaplin se las arregla para que todos veamos el color de esa bandera, tanto en su forma como en su contenido político. La consecuencia es inmediata: la reclusión del protagonista de la ficción, pero esta vez en la cárcel. Y la persecución del artista por parte del FBI. 
 Esta dinámica de exclusión responde a lo que el propio Marx detallaba en sus manuscritos: “En una sociedad cuya prosperidad crece, sólo los más ricos pueden aún vivir del interés del dinero (...) La concentración de capitales se hace mayor, los capitalistas grandes arruinan a los pequeños y una fracción de los antiguos capitalistas se hunde en la clase de los obreros (...) Una parte de la clase obrera cae con ello en la mendicidad o la inanición”. 
 A su salida de la cárcel, vuelve el contraste. Somos testigos de la lucha de los niños huérfanos por sobrevivir y de una particular “suspensión del tiempo” que afecta al protagonista; lejos de las preocupaciones por los ritmos de producción, Charly parece ir atento al presente mientras pasea y contempla las injusticias del mundo.
 En la tercera parte, mientras el personaje experimenta el conflicto de satisfacer las funciones animales más básicas descritas por Marx -comer y dormir-, sin embargo, se ve más humano, se suma el conflicto del amor como una promesa o proyecto de vida. Desconectado del sistema productivo fabril, consigue empleo como sereno nocturno de un gran almacén, una especie de shopping de aquellos tiempos. Come con su compañera, duerme, juega y disfruta los placeres que la dura vida les niega a diario, convirtiendo la tienda en sus dominios por una noche. La fantasía dará paso a la dura realidad de la pobreza, lo que determina y empuja a volver a la fábrica, abriéndose paso entre una multitud de desempleados. Pero este retorno será otra ilusión: porque Charly ya no encaja en el engranaje. Su torpeza provoca una cómica fusión de hombre-máquina, esta vez en la figura de su jefe, quien, a pesar de quedar atrapado físicamente en la máquina, respeta de forma domesticada los horarios estipulados de descanso y comida. Marcados por los dispositivos de la fábrica, como sirenas, este será el fin de este segundo intento por integrarse al régimen de explotación moderno capitalista. 
 Tiempos Modernos es una obra que se encuentra en la transición del autor entre el cine mudo y el sonoro. Las pocas voces que se escuchan provienen de dispositivos de comunicación como altavoces. Son parte de un sistema de monitoreo con cámaras y pantallas que controlan la actividad de máquinas y obreros, tan omnipresente que se extiende incluso hasta el baño, registrando rígidamente el tiempo de uso de los trabajadores. 
 En la cuarta parte, vemos finalmente al Chaplin artista y escuchamos su voz por primera vez en la pantalla. Es curioso que la película, teniendo la tecnología para ser completamente sonora, sostenga por elección estética los intertítulos de diálogo, esos cuadros de texto que resolvían los diálogos en el cine mudo. Cuando el protagonista rompe el silencio, elige cantar en gibberish, un seudoidioma que mezcla sonidos franceses e italianos. 
 Esta sección de la película es liberadora, después de tanta opresión, a los protagonistas se los ve felices asociados al arte: él a través del canto y ella mediante el baile. Sin embargo, las fuerzas represivas del Estado no tardan en irrumpir para perseguir a ambos. 
 Los conceptos de alienación, los mecanismos de control, el intento de dominación del capital sobre los cuerpos, la presión de las fuerzas estatales y la lucha histórica de los trabajadores por vivir en libertad siguen presentes hoy más que nunca. En esa coincidencia reside la total vigencia de dos obras eternas: las de Charles Chaplin y la de Carlos Marx. 
 Por supuesto que hoy, como ayer, está vigente la lucha de los trabajadores contra las jornadas de trabajo extenuantes y la persecución dentro y fuera de las fábricas. También sigue vigente la lucha contra el fascismo de los Estados y, nuevamente, contra los efectos de una recesión económica mundial que conduce a una guerra imperialista y a una tercera guerra mundial. Hemos de pararnos sobre los hombros de quienes lucharon con todas las herramientas contra estas orientaciones políticas que conducen a la barbarie, para buscar una salida propia de los trabajadores. 

 Nicolás Cadabón 
 18/05/2026

lunes, 25 de mayo de 2026

El IAVA será declarado Sitio de la Memoria


Una Comisión conformada por alumn@s, exalumn@s, exdocentes y vecin@s presentó la propuesta ante la Comisión Nacional Honoraria de Sitios de Memoria, la que fue aprobada a finales del 2025.
 Convocamos a exalum@s y a la comunidad toda a participar de este próximo evento por la memoria. 

A mediados del año pasado, una Comisión integrada por exalumn@s, docentes y exdocentes, el núcleo sindical del IAVA, el gremio de estudiantes y vecin@s presentó ante la Comisión Nacional Honoraria de Sitios de Memoria (CNHSM) la propuesta de declarar al IAVA sitio de la memoria. 
 La petición se fundamentó en base al papel que ocupó el IAVA en los años 60 y 70, cuando muchos de sus estudiantes y docentes participaron activamente en las grandes luchas que caracterizaron esas décadas. La institución, muy cercana al edificio de la Universidad de la República, sufrió la dura represión que incluso llevó a su cierre al comienzos de la dictadura. 
 Tal como señala la declaración de la CNHSM, desde las décadas de 1950 y 1960 el gremio de estudiantes del IAVA se movilizó en el contexto de la lucha por el presupuesto para la enseñanza y por el boleto estudiantil, así como frente a los temas continentales e internacionales; en el marco de un contexto autoritario que fue profundizándose desde el año 1967 en adelante. 
 Los integrantes del IAVA se comprometieron en la lucha por un mundo mejor y se acercaron así a la clase trabajadora, forjando el lema “obreros y estudiantes unidos y adelante”; enfrentaron el embate autoritario y represivo y forman parte de la larga lista de víctimas del terrorismo de estado, con asesinados, presos, desaparecidos y exiliados. 
 Julio César Spósito Vitali, asesinado por las fuerzas policiales en una manifestación del día 1 de setiembre de 1971; las y los detenidos/as desaparecidas/os Alfaro Vázquez, Daniel Pedro; Anglet De León de Severo, Beatriz Alicia; Arnone Hernández, Armando Bernardo; Barrios Fernández, Washington Javier; Callaba Píriz, José Pedro; Carretero Cárdenas, Casimira María del Rosario; Chizzola Cano, Eduardo Efraín; De Gouveia Gallo, Graciela Susana; Garreiro Martínez De Villaflor, María Elsa; Goncalves Busconi, Jorge Felisberto; Islas Gatti, María Emilia; Lezama González, Rafael Laudelino; Mazzuchi Frantchez, Winston Cesar; Melo Cuesta, Nebio Ariel; Povaschuk Galeazzo, Juan Antonio; Recagno Ibarburu, Juan Pablo; Rodríguez Mercader, Carlos Alfredo; Sobrino Berardi, Guillermo Manuel; Lucas López, Enrique Joaquín fueron estudiantes del IAVA; así como un sinnúmero de presos políticos, torturados y exiliados que también pasaron por ese centro educativo.
 Esta rica tradición de lucha se continúo a lo largo de las décadas; el IAVA sigue siendo un símbolo de compromiso y ha sido activo protagonista en innumerables conflictos de la comunidad educativa hasta el presente. 
 La lucha por la memoria es también la lucha por el presente, por eso desde La Izquierda Diario Uruguay convocamos a todas y todos los que de alguna manera han estado vinculados al IAVA a hacerse presentes este miércoles 27 de mayo a las 13 horas en sus escalinatas (José Enrique Rodó 1875) para inaugurar un nuevo sitio de la memoria. Será un momento para recordar décadas de lucha y reafirmar un espíritu combativo que se proyecta hacia el futuro. 

 La Izquierda Diario Uruguay 
 Domingo 24 de mayo 21:11

sábado, 23 de mayo de 2026

El sionismo vuelve a asaltar la Flotilla Sumud y tortura a sus miembros


Complicidad internacional. 

 Itamar Ben-Gvir, el ministro de Seguridad israelí, publicó hoy un video donde expresó "Así es como recibimos a los partidarios del terrorismo. Bienvenidos a Israel" y se ve a los detenidos de la flotilla Global Sumud -interceptados el pasado lunes 18 de mayo- maniatados, siendo arrastrados por el puerto. Netanyahu salió rápidamente a reprenderlo públicamente diciendo que ese trato “no se ajusta a los valores y normas de Israel” y pidió que deporten lo antes posible a los cautivos (Clarín, 20/05). Es particularmente cínico porque los “valores y normas de Israel” no tiemblan al momento de asesinar a civiles palestinos e iraníes. Por más que el primer ministro intente limpiar su imagen, sus manos están llenas de sangre de inocentes. 
 Las transmisiones en vivo emitidas por los propios tripulantes confirmaron el momento exacto en que naves de la Marina israelí rodeaban los buques civiles y procedían al abordaje a punta de fusil de asalto, a 80 millas náuticas al oeste de la isla de Chipre, dentro de su zona de Búsqueda y Salvamento (SAR) y a unas 250 millas de la costa de Gaza. Las imágenes retransmitidas mostraron a sus tripulantes con chalecos salvavidas y las manos en alto, mientras la unidad naval de élite sionista Shayetet 13 asaltaba las cubiertas en pleno día y obligaba a los activistas a amontonarse en la proa, antes de que las transmisiones se interrumpieran bruscamente (Euronews, 18/05). Con un despliegue de cuatro buques de guerra y seis lanchas rápidas, la Armada israelí consumó la confiscación de las naves y el secuestro de decenas de militantes para trasladarlos por la fuerza hacia el puerto de Ashdod. En este momento, no hay comunicación con 23 de las embarcaciones que participan de la flotilla (ANSA, 18/05). 
 Para preparar el terreno de esta cacería en alta mar, el Ministerio de Exteriores israelí emitió un comunicado catalogando la misión humanitaria como una "provocación" (Infobae, 18/05). En una burda maniobra de criminalización masiva, el sionismo pretendió justificar el uso de sus tropas de élite agitando el fantasma de "organizaciones violentas" por la presencia de la ONG islámica turca IHH (ANSA, 18/05). Tel Aviv declaró formalmente que el asalto busca impedir que se "perturbe el progreso del plan de paz del presidente Trump" (Euronews, 18/05). Esta confesión desnuda que el gendarme sionista actúa como el brazo armado y ejecutor de los dictámenes estratégicos de Washington, usando el terror militar para encubrir un atropello contra cerca de 500 médicos, abogados, periodistas y activistas civiles de unas 70 nacionalidades (SANA, 18/05), que se movilizan contra el genocidio del pueblo palestino. Thiago Ávila, miembro del Comité Directivo Global de Sumud Flotilla y exsecuestrado, declaró que 50 barcos fueron interceptados y que, de los 500 activistas, secuestraron a 426. “Son criminales de guerra. Eventualmente responderán a todo esto en La Haya y por la justicia del pueblo” (AA, 20/05). 
 El abordaje ilegal de la flotilla Sumud contó con el amparo directo de la República de Chipre (sur), un Estado miembro de la Unión Europea que viene estrechando a paso firme una alianza militar y económica con el Estado de Israel, motivada por la codicia sobre los yacimientos de gas natural bajo el lecho marino (DW, 18/05). Las aguas de Chipre se encuentran en el corazón de la guerra de agresión que Estados Unidos e Israel desataron a comienzos de marzo de 2026 contra Irán. La isla alberga la base militar británica de RAF Akrotiri, un enclave estratégico utilizado por el imperialismo yanqui para operar sus aviones espía U-2.
 Este nuevo zarpazo criminal es la respuesta desesperada de los gobiernos de la guerra frente al fracaso de sus métodos de intimidación previos. El violento asalto del pasado 30 de abril al sur de Grecia no logró amedrentar al movimiento, a pesar de que la Marina israelí saboteó las naves y secuestró ilegalmente a más de 170 activistas, trasladándolos a Creta para ser deportados tras someterlos a golpizas y vejaciones de violencia física y sexual (ANSA, 18/05). Ni las torturas contra el corresponsal de este diario, Lino Figueroa (Diario Socialista, 18/05), ni el secuestro en las mazmorras de Ashkelon de los compañeros Saif Abukeshek y Thiago Ávila -quienes debieron ser liberados sin cargos tras una tenaz huelga de hambre-hicieron retroceder la iniciativa. Al contrario, tras reorganizarse en las costas de Turquía, la Flotilla volvió a zarpar el 14 de mayo multiplicando sus fuerzas hasta congregar 60 embarcaciones coordinadas dispuestas a quebrar el bloqueo genocida.
 El protocolo de intercepción ejecutado hoy contra la delegación en la que navegan militantes argentinos ocurre bajo el amparo directo de los ["Acuerdos de Isaac"] (https://politicaobrera.com/16124-milei-en-israel) firmados por Javier Milei en Tel Aviv, integrando de hecho al Estado argentino en el andamiaje de inteligencia que encubre estos actos de piratería internacional en el Mediterráneo. 
 ¡Abajo el asalto a la Flotilla Sumud! ¡Abajo los "Acuerdos de Isaac" y toda relación diplomática, económica y militar con el Estado genocida de Israel! Movilicémonos por el derrocamiento de los gobiernos de la guerra. 
 Socialismo o barbarie. 

Iara Bogado 
 20/05/2026

viernes, 22 de mayo de 2026

jueves, 21 de mayo de 2026

Mesa Redonda: La farsa contra el General de Ejército Raúl Castro y la política agresiva de EEUU


África: la guerra por el control de los minerales críticos y el brote de ébola


La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional por el brote de ébola que se reportó la semana pasada en la República Democrática del Congo. Es el décimo séptimo brote que ocurre en el país africano desde que se identificó la enfermedad en 1976.
 La gravedad del hecho radica en que se trata de una cepa poco común -la Bundibugyo- para la cual no se ha desarrollado una vacuna ni tratamientos específicos, como sí existen para otras cepas. Ya hubo expansión hacia Uganda y hay contagios en las capitales de ambos países, Kinsasa y Kampala. El foco principal está en la provincia de Ituri, en el noreste del Congo. Las cifras cambian rápido, pero los reportes más recientes hablan de entre 246 y casi 400 casos sospechosos y más de 100 muertes reportadas. 
 Guinea, Sierra Leona y Liberia sufrieron una epidemia de ébola en 2014 y 2015 que derivó en la muerte de más de 11.000 personas. Más de 28.000 pacientes en diez países se enfermaron, según estimaciones de la OMS. Desde entonces, ha habido una serie de brotes, principalmente en la República Democrática del Congo y Uganda. Pero estos se han contenido, en gran parte, porque los funcionarios de salud pública reaccionaron con cierta rapidez. 
 A diferencia de otros brotes anteriores, este último se propagó aparentemente en poco tiempo. Los primeros casos no fueron detectados a tiempo, lo que favoreció el contagio y la propagación debido a la falta del debido aislamiento. Se calcula que el ébola comenzó a circular hace un mes. El virus se transmite por contacto directo con los fluidos corporales de una persona infectada, lo que supone un riesgo especial para familiares y cuidadores. Rastrear a las personas que puedan haber estado en contacto con los enfermos, aislar y tratar a las víctimas con rapidez y enterrar adecuadamente a los muertos son medidas imprescindibles.
 Esta vez hubo una serie de factores que colaboraron con la transmisión generalizada del virus, relacionados, de una u otra manera, con la crisis del imperialismo y la disputa que se desarrolla en el continente por la apropiación de sus recursos. 
 Estados Unidos recortó severamente los fondos destinados a atender los desastres humanitarios que ellos mismos ocasionan en África. La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) ha desempeñado un papel importante en la contención de brotes anteriores, pero el año pasado fue cerrada por el gobierno de Donald Trump. Trump también recortó la financiación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, la principal agencia de salud pública del país, y además se retiró en enero de la OMS junto con todos los fondos que solía aportar, para aumentar, en cambio, su presupuesto de guerra.
 Pero, además, Ituri, el epicentro del brote, se encuentra en el este del Congo, ocupado por el M23 y otros cien grupos armados que se disputan la zona y que no coordinan con el gobierno la atención sanitaria. Ituri limita con Uganda y Sudán del Sur, por lo que los frecuentes desplazamientos transfronterizos constituyen otro problema adicional. 
 Los grupos armados en Ituri dificultan la vigilancia epidemiológica y el acceso a comunidades aisladas. Por eso, el mayor riesgo es la expansión hacia zonas controladas por otros grupos armados. Ya se detectó el primer caso en Goma, provincia controlada por el M23, donde tampoco funciona el aeropuerto necesario para la llegada de insumos y ayuda.

 De fondo, la guerra

 El principal socio comercial de la República Democrática del Congo es China. El 70 % del cobalto del mundo se produce en el Congo. Este metal es necesario para las baterías de los autos eléctricos, la tecnología y las aplicaciones militares y aeroespaciales. El Congo también produce cobre, coltán, tantalio, oro, estaño, tungsteno, litio y diamantes. Algunos de estos son los metales y minerales críticos que necesita la industria tecnológica estadounidense. 
 El acuerdo más relevante entre el Congo y China fue el de “minerales por infraestructura”, firmado en 2007 entre el gobierno congoleño y un consorcio de empresas chinas conocido como Sicomines. China financió carreteras, hospitales, universidades, represas y obras públicas. A cambio, obtuvo acceso a grandes yacimientos mineros de cobre y cobalto. 
 Uno de los principales grupos armados que opera en la región es el M23 -con el propósito declarado de defender a la etnia tutsi-, financiado por Ruanda, país aliado histórico de los imperialismos estadounidense y británico. Ruanda exporta más minerales de los que produce porque por allí se trafica el material extraído del este del Congo. 
 Uganda es otro país que también interviene militarmente en el norte y el este del Congo con la excusa de combatir a los grupos armados.
 El imperialismo lleva la guerra consigo y propaga las pestes y la barbarie. 

 Aldana González 
 19/05/2026