jueves, 23 de julio de 2026

Ampliación de la guerra: los hutíes amenazan con cerrar el estrecho de Bab el-Mandeb


Se abre otro posible frente de guerra en el mar Rojo. Los hutíes de Yemen, grupo respaldado por Irán, declararon su propio bloqueo marítimo contra el transporte de Arabia Saudita en el estrecho de Bab el-Mandeb, amenazando el suministro mundial de petróleo. 
 Este estrecho se encuentra en el extremo sur del mar Rojo y constituye una vía de acceso fundamental al canal de Suez, conectando Europa y Asia a través de una de las rutas marítimas más transitadas del mundo. Por allí pasa alrededor del 15 % del comercio mundial.
 El Yemen de los hutíes -la población más paupérrima del mundo árabe- ha sido el único pueblo del mundo que se levantó en armas contra el genocidio en Gaza, hostigando con drones a los barcos que transitaban por el mar Rojo para comerciar con Israel. También atacó a la flota de guerra estadounidense, ocasionándole gastos millonarios y obligándola a defenderse con misiles costosísimos para detener el bombardeo de drones baratos. Los hutíes sólo cesaron en la defensa de Palestina en 2025, cuando Trump los bombardeó en su territorio y amenazó con dejar la tierra arrasada. Hasta entonces, las interrupciones en el transporte marítimo registradas entre 2023 y 2025 supusieron un costo de unos 20.000 millones de dólares anuales, según estimaciones del sector citadas por CNN. 
 La guerra civil de Yemen comenzó en 2014, cuando las fuerzas hutíes tomaron la capital, Saná, y derrocaron al gobierno reconocido internacionalmente y respaldado por Arabia Saudita. El conflicto escaló en 2015, cuando una coalición liderada por Arabia Saudita intentó, sin éxito, derrotarlos, a pesar de que estas sufrieron una crisis humanitaria sin precedentes y de que la política de guerra y de asedio saudí fue tan criminal como la sionista. En 2022 se firmó un alto el fuego que nunca se renovó, pero que se cumplió de facto hasta ahora. Los hutíes conservaron el oeste del país, donde vive la mayor parte de la población, mientras que el gobierno reconocido internacionalmente y apoyado por los saudíes ocupa parte del sudeste.
 Al mismo tiempo, Arabia Saudita -aliado histórico de Estados Unidos- mantiene un acuerdo tácito con Irán -su enemigo chiita histórico- de no intervenir en la guerra imperialista en curso. Las bases militares estadounidenses ubicadas en Arabia Saudita son las únicas de la región que no han sido atacadas por Irán. Ambos países recompusieron relaciones en 2023 gracias a la mediación de China. Luego, la monarquía suní operó junto con Turquía, Egipto, Qatar y Pakistán para intentar un alto el fuego entre Irán y el imperialismo. Lo que motiva a los saudíes es la realidad evidente de que los Patriot ya no garantizan ninguna protección y la creciente relevancia de sus negocios con China. Por eso ha buscado nuevos acuerdos de defensa con Pakistán y Turquía, reconfigurando el mapa de alianzas en Medio Oriente. 
 El gobierno "reconocido" de Yemen -sostenido por Arabia Saudita- bombardeó el aeropuerto controlado por los hutíes para impedir el aterrizaje de un avión proveniente de Irán, y estos respondieron bombardeando un aeropuerto del sur de Arabia Saudita, responsabilizando a la monarquía por el ataque. A partir de ello, los hutíes amenazaron con cerrar el paso a los barcos saudíes en el estrecho. 
 El reciente bombardeo de los aeropuertos no representa para Arabia Saudita solo un posible reinicio de las hostilidades con los hutíes, sino que implica un deterioro de las relaciones con Irán. Teherán suministra al grupo yemení financiamiento, minas marinas, misiles balísticos y de crucero, drones, entre otros pertrechos bélicos. No hay margen para la autonomía hutí. Estas decisiones se acuerdan con Teherán. Sin embargo, Yemen todavía sufre el desastre humanitario que implicaron durante 2025 los ataques estadounidenses en su territorio, denunciados por Amnistía Internacional como crímenes de guerra. Reconstruir infraestructura crítica -provisión de agua y energía, hospitales, etc.- se hace difícil para un país en el que casi 20 millones de personas necesitan asistencia humanitaria. Las consecuencias de los ataques del año pasado inhiben que los hutíes retomen hostilidades directamente contra el Pentágono. 
 A Irán le sirve el cierre del estrecho para apretar las tenazas sobre el comercio mundial y, en especial, sobre la provisión de hidrocarburos. El cierre del estrecho de Ormuz ha sido hasta ahora su arma más efectiva, la que le permitió acorralar al imperialismo, provocando inflación y una crisis energética global, especialmente en Asia y Europa, y una desestabilización de la economía mundial. Sin embargo, una salida de la neutralidad por parte de la monarquía saudí desequilibraría aún más la relación de fuerzas en su perjuicio. Es una encrucijada para el régimen iraní. 
 El estrecho de Bab el-Mandeb es una ruta de exportación clave para Arabia Saudita -el mayor exportador de crudo del mundo- y ha permanecido navegable durante la guerra. El reino ha dependido de las rutas del mar Rojo en los últimos meses para sortear el bloqueo en Ormuz y exportar más de 3,6 millones de barriles diarios de petróleo y derivados, la mayor parte con destino a Asia. Su economía depende enteramente de acceder al paso por alguno de los dos mares que la rodean. El petróleo superó este martes los 90 dólares por barril tras el anuncio de los hutíes. 
 Un cierre total del paso en el mar Rojo tendría una incidencia aún mayor sobre los precios de los hidrocarburos. Obligaría a desviar los buques rodeando África para llegar a Europa, agregando unos quince días de viaje y aumentando el costo del transporte. Europa sería la región que más sufriría la carestía generalizada. Afectaría especialmente al comercio y la fabricación de productos electrónicos, industriales y textiles, además de profundizar los problemas en las cadenas de suministro. Aun si algunos barcos accedieran al paso, el aumento del costo de los seguros elevaría el costo total del transporte. Las consecuencias también se sentirían en las bolsas europeas, provocando su caída. 
 La escalada de Trump sobre infraestructura crítica de Irán y la amenaza de atacar las refinerías de petróleo obligan al régimen chiita a redoblar los esfuerzos para provocar una crisis financiera global -a través de los bloqueos al comercio- que dañe al imperialismo y sus intenciones de escalar. Estados Unidos, endeudado hasta los tuétanos y con una balanza comercial desfavorable, trata de sortear su crisis de dominación mediante la guerra, pero sólo ha logrado hasta ahora acrecentar la dinámica de una crisis insuperable. Sólo la movilización de los pueblos contra la guerra y todos los gobiernos colaboracionistas puede frenar la catástrofe. 

 Aldana González
 22/07/2026

martes, 21 de julio de 2026

Los colonos israelíes se valen del genocidio para impulsar la usurpación de Gaza


La organización Nachala marchó para reclamar la creación de asentamientos en el territorio costero.

 Colonos israelíes nucleados en el Movimiento Nachala se movilizaron este domingo 19 a la frontera con la Franja de Gaza para reclamar la recolonización de ese territorio costero palestino, en el que ya son más de 70 mil los muertos desde el inicio de la operación genocida del Estado israelí, en octubre de 2023.
 El ejército israelí ocupa actualmente el 60 por ciento de Gaza y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció que esa presencia se extenderá al 70 por ciento del territorio, lo que viola, incluso, los términos del acuerdo del cese al fuego de octubre de 2025, que restringía la presencia israelí a la mitad del territorio. Israel también sostiene su bloqueo al ingreso de ayuda humanitaria y continúa sus crímenes. Más de 1.400 gazatíes fueron asesinados durante la vigencia del cese al fuego.
 El Movimiento Nachala busca aprovechar el genocidio para imponer una recolonización del territorio, del que Israel se retiró en 2005. "Después de 21 años, volvemos a casa", fue una de las consignas de la jornada, en que los manifestantes, acompañados por diputados y ministros, se acercaron hasta el vallado que rodea Gaza. 
 No es la primera vez que se movilizan. Ya lo habían hecho en febrero de este año y en diciembre de 2025, cuando un grupo de colonos traspasó el vallado divisorio e ingresó en Gaza. En esta ocasión, según asegura Nachala en un comunicado, llegaron a un acuerdo con el ejército para acercarse hasta el vallado.
 La expansión de los asentamientos coloniales por parte del Estado sionista, con la consecuente expulsión de sus tierras de los palestinos, es un proceso sistemático. Actualmente ya son 700 mil los colonos diseminados en Cisjordania y Jerusalén Este. Bandas de colonos armados atacan a pobladores palestinos, incendian sus casas y olivares para incentivar el desplazamiento. Este último sábado, cerca de Hebrón, fue incendiada una mezquita.
 Las movilizaciones fascistas de los colonos buscan incidir también en el proceso electoral israelí, que tendrá lugar el 27 de octubre. "Con las elecciones por delante, tenemos una oportunidad real de restablecer asentamientos judíos en Gaza, un paso clave en el camino hacia la victoria", aseguró Nachala en un comunicado. En efecto, el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, prometió el establecimiento de tres colonias en el norte de Gaza. 
 No al genocidio del pueblo palestino y a la junta colonial de Trump. Fuera las tropas israelíes de Gaza, Líbano y Siria. Por el derecho al retorno de los palestinos desplazados de sus tierras. Abajo el Estado sionista. Por una Palestina única, laica y socialista. 

 Gustavo Montenegro

Contrastes de la asfixia a Cuba


Mientras en el resto del mundo el problema sería la probable disminución de una materia prima y sus implicaciones para el resto de la economía, en Cuba se trata de cómo se mantiene un país prácticamente sin acceso a ella 

 El mundo lleva meses con la mirada sobre el Golfo Pérsico, aunque no exactamente por la agresión estadounidense al territorio iraní y las vidas que ha cobrado, incluidas las de decenas de niñas asesinadas en su escuela por la desgracia caída del «cielo». 
 Lo que parte del mundo está mirando no es a quien mata o no EE. UU., sino si se abre o no el Estrecho de Ormuz, por donde transita regularmente la quinta parte de los hidrocarburos del mercado internacional.
 A lo interno de los distintos países, se han ido dando discusiones en torno a la potencial escalada del precio del petróleo, que apenas empieza e implica una subida subsecuente del costo de casi todo, al ser un rubro esencial en la energía y en las grandes, medianas y pequeñas cadenas de suministros para productos de cualquier clase. 
 Durante el primer tercio del mes en curso, la Agencia Internacional de Energía advertía que los precios del diésel y la gasolina se mantenían aproximadamente un 30 % por encima de la norma, si se toma como partida los indicadores previos a la agresión contra Irán. En lugares como EE. UU., la vara se mantenía 50 % sobre lo habitual. 
 La propia agencia alertaba que sus países miembros habían liberado casi tres cuartas partes de los 400 millones de barriles de emergencia anunciados en marzo, por lo que los suministros podrían agotarse en pocas semanas. 
 Ponemos estos datos sobre la página para ilustrar las serias preocupaciones económicas de países, digamos, «normales», por el cierre de un paso marítimo que, para algunos, está del otro lado del mundo. Ello ayuda a dimensionar lo que ocurre en Cuba, adonde, en contraste, apenas ha entrado un buque petrolero en los últimos seis meses. Mientras en el resto del mundo el problema sería la probable disminución de una materia prima y sus implicaciones para el resto de la economía, en Cuba se trata de cómo se mantiene un país prácticamente sin acceso a ella, aunque va más allá. 
 Días atrás, la naviera francesa CMA CGM se negó a proseguir la transportación de contenedores con destino a Cuba, algunos de ellos con ayuda humanitaria recabada por organizaciones de solidaridad internacionales (3,5 millones de jeringuillas y agujas destinadas al sistema de Salud en la provincia de Santiago de Cuba). La mercancía quedó retenida en Kingston, Jamaica, y el barco siguió su camino.
 En mayo de este año, Jean-Luc Mélenchon, líder del partido Francia Insumisa, denunció que los repuestos que el Gobierno francés había prometido enviar a Cuba, destinados a la central termoeléctrica Antonio Guiteras Holmes, permanecían en contenedores que la propia compañía CMA CGM se negaba a entregar. 
 ¿El argumento? Temor ante represalias legales tras la orden ejecutiva emitida por la Casa Blanca el pasado 1ro. de mayo, la cual promete nuevas sanciones a personas, entidades o instituciones financieras que realicen o faciliten transacciones con personas o entidades cubanas sancionadas en virtud del propio documento. Un párrafo anterior especifica la imposición de sanciones a «agentes, funcionarios o partidarios del Gobierno cubano». 
 La orden ejecutiva previa (29 de enero) ya amenazaba con arancelar los «productos procedentes de países que vendieran o suministraran petróleo a Cuba, protegiendo así la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos frente a las acciones y políticas malignas del régimen cubano».
 Estas son citas de la página oficial de la Casa Blanca, que también contrastan con declaraciones de funcionarios estadounidenses –y de otras partes– que pretenden poner en una misma balanza errores internos de un país soberano, por un lado, y por otro, a una estrategia de asfixia, documentada y confesa, extraterritorial, recrudecida minuto a minuto y desatada por los mismos que dejaron caer un misil sobre una escuela de niñas en Irán. 

 Mario Ernesto Almeida Bacallao | internet@granma.cu 
 18 de julio de 2026 16:07:14

El grupo Volkswagen avanza en su propio desguace


Anuncia cien mil despidos, cierre de plantas y producción armamentística asociada con el sionismo.

 En septiembre de 2024, la noticia de que Volkswagen tenía la perspectiva del cierre de fábricas en la propia Alemania y la perspectiva de 50.000 despidos en todo el grupo hasta el 2030 había generado un cimbronazo político y económico, no solo en la industria automotriz, sino en toda Europa. Menos de dos años después, Oliver Blume, CEO del grupo, aumenta el número de despidos en un ciento por ciento (100.000 a 2030), en el marco de un recorte de la producción a nueve millones de unidades anuales, luego de realizar una mega inversión, antes de la pandemia, para llegar a 12 millones de unidades anuales. Entre los anuncios también se encuentra la reducción de su gama de modelos en un 50 % y en las opciones de equipamiento. “Volkswagen estima que, como resultado de estas medidas, reducirá la complejidad de su oferta comercial “hasta en un 75 %” (El País, 9/7).
 El hundimiento del grupo parece no tener fondo y todas las medidas de desguace en los últimos 10 años han sido justificadas en función de una recomposición de la competitividad, cantos de sirenas para accionistas. “Nuestro objetivo es claro: para 2030, convertiremos al grupo Volkswagen en la compañía automovilística más atractiva del mundo”, afirmó el consejero delegado del fabricante, Oliver Blume, en un comunicado” (ídem).
 Una de las “salidas” es la reconversión de una de sus plantas (la de Osnabrück) en una fábrica de armamentos. “Actualmente se están llevando a cabo negociaciones con Rafael, un fabricante israelí de sistemas de defensa antimisiles -cúpula de hierro-. Sin embargo, trascendió que las negociaciones se han estancado porque el emirato de Qatar, un importante accionista de Volkswagen con dos puestos en el consejo de supervisión, ve el proyecto con ojos críticos” (ídem). Más allá del desenlace de las negociaciones, no sería ésta la primera incursión de Volkswagen en el desarrollo de la guerra actual: lleva más de un año fabricando vehículos militares de transporte de tropas. Lo hace su filial de camiones MAN con la empresa Rheinmetall, uno de los gigantes europeos de la industria militar y responsable, entre otras cosas, de los tanques Leopard. Rheinmetall. Ya tiene un acuerdo con ‘Rafael Advanced Defence Systems’ y con la alemana ‘Diehl Defence’ para la producción de material militar.
 Un editorial del 30/6 de El País de España (“Cuando Volkswagen tiembla”) sintetiza las perspectivas de la reconversión armamentística: “Las inversiones masivas en la industria militar y la reconversión de algunas fábricas de automóviles en fábricas de armamento no bastarán para suplir la automoción y otros sectores tradicionales, pero el drama real es que la industria del pasado, la que sostuvo el milagro económico después de la II Guerra Mundial, está dejando de ser competitiva, y al mismo tiempo este país ha quedado descolgado de las nuevas revoluciones industriales". La guerra comercial cada vez tiene menos puntos de diferenciación con el desarrollo de la guerra. 
 Estos planes del Grupo se han desarrollado a espaldas de los trabajadores. “Daniela Cavallo, la sindicalista y miembro del consejo de supervisión de VW, había reprochado al director general del grupo que mantuviera a los trabajadores en la ignorancia y la incertidumbre sobre sus planes” (ídem). 
 Más allá de este “reproche” y algunas concentraciones en las fechas de reuniones del directorio del grupo, la burocracia sindical de la IG Metall ha acompañado los planes de liquidación de puestos de trabajo, y probablemente acompañará cualquier plan que tenga como eje la supervivencia patronal, incluso a costa de cientos de miles de despidos en toda Europa. ”En 2024 el sindicato IG-Metall y la compañía acordaron que serían 35.000 hasta 2030 sólo para Alemania; en 2025 aumentaron a 50.000” (El País, 30/6). Ahora ese número se duplicó y se extendió a todo el mundo. 
 Estos anuncios se dan en el mismo marco de la aplicación de una reforma laboral de corte liberticida, acordada por la coalición de gobierno en Alemania -formado por los conservadores del canciller Friedrich Merz y los socialdemócratas- que tiene como puntos centrales atacar el régimen de licencias por enfermedad y la flexibilización en la contratación (se duplica el límite de los contratos temporales a 48 meses, permitiendo hasta 6 prórrogas, con vigencia hasta finales de 2030, y se facilitará el despido de los trabajadores con sueldos más altos y mayor antigüedad). 
 No es ninguna sorpresa que AfD,-la ultraderecha en Alemania- sea la favorita para ganar las elecciones en dos estados federados del Este en septiembre y cada vez con más apoyos entre los trabajadores, mediante la agitación de la crisis comandada por los conservadores y socialdemócratas como eficaz reclamo electoral.

 Sebastián Chirino 
 18/07/2026

viernes, 17 de julio de 2026

El nuevo plan contra el "terrorismo" de izquierda de Trump y Rubi


El canciller Pablo Quirno y el secretario de Estado yanqui, Marco Rubio

 Con la adhesión de Milei y otros derechistas, el gobierno yanqui impulsa el espionaje y la represión.

 Con el impulso del gobierno estadounidense, este jueves 16 se llevó a cabo en Washington una cumbre para coordinar operaciones de inteligencia y de seguridad de distintos Estados en la persecución de la "extrema izquierda". La apertura estuvo a cargo del titular del Departamento de Estado, Marco Rubio. Entre los participantes estuvieron el canciller argentino Pablo Quirno, quien habló en el almuerzo de la cumbre, y el subsecretario de la Side, José Lago Rodríguez. 
 Después de evocar organizaciones armadas de las décadas del 60 y el 70, como los Tupamaros uruguayos y los Montoneros argentinos, Rubio dijo que "hoy nos enfrentamos a una nueva ola de este mal". Más exactamente, el secretario de Estado puntualizó que "el izquierdismo" es "un mal distintivo y único. Siempre ha estado impulsado por un odio -por encima de todo- hacia la civilización misma. Es una rebelión de lo peor contra lo mejor (sic), una rebelión de los débiles y cobardes contra los fuertes y buenos". 
 Bajo estas coordenadas realmente caricaturescas, se prepara el ataque. 

 Antecedentes

 En septiembre de 2025, el gobierno estadounidense declaró al movimiento Antifa -conjunto de organizaciones que realizan movilizaciones y acciones de autodefensa contra la extrema derecha- como organización antiterrorista. Poco después, se dictó el Memorándum 7 que habilita a las fuerzas de seguridad e inteligencia a desmantelar esos grupos y redes. A mediados de este año, la Casa Blanca emitió un cable a una veintena de países -incluyendo Argentina- consultando sobre distintos activistas y organizaciones. 
 A su vez, la Estrategia de Contraterrorismo del mes de mayo apunta a un cambio de paradigma, trasladando el foco desde el combate al "islamismo" al del "narcotráfico" y los "grupos políticos seculares violentos cuya ideología es antiamericana, radicalmente pro-transgénero y anarquista". Como se ve, del mismo modo que las definiciones de "islamismo" y "narcotráfico" son suficientemente elásticas para englobar a cualquier enemigo de la Casa Blanca, lo mismo ocurre con la fiebre antiizquierdista del gobierno estadounidense. Bajo los criterios de Trump y Rubio, se puede rotular como terrorista a casi cualquier tipo de manifestación antiimperialista, antifascista, ambiental, de las mujeres y diversidades, por las libertades democráticas o huelga con piquetes.
 El gobierno norteamericano, además, lleva adelante una feroz persecución contra los migrantes y las organizaciones que los defienden. Para ello, se vale del ICE, la policía que actúa como fuerza de choque trumpista.

 Los mismos argumentos 

 Además del gobierno argentino, en la cumbre estuvieron presentes Israel y muchos Estados europeos. Finalmente, más allá de sus cruces con Trump, estos últimos son los gobiernos que se han destacado en la persecución del activismo propalestino.
 En el caso del gobierno argentino, viene reforzando el presupuesto de la Side, puso en pie un Centro Antiterrorista y utiliza el rótulo de "terrorismo" contra manifestantes populares, como ocurrió en el caso de las protestas contra la Ley de Bases y contra la reforma laboral, que derivó en el encarcelamiento de Milton Tolomeo y Eneas Gallo. 
 En los años 60 y 70, el imperialismo yanqui impulsó toda clase de golpes de Estado en América Latina y la coordinación represiva de las dictaduras militares (el Plan Cóndor), con el argumento de la lucha contra el comunismo. Trump, Rubio y sus aliados retoman ese hilo argumental para apuntar contra los que luchan contra sus planes bélicos, colonialistas y de ajuste. Pero esta lucha no se detendrá. 

 Gustavo Montenegro

jueves, 16 de julio de 2026

miércoles, 15 de julio de 2026

Estados Unidos: el giro a la izquierda en las primarias del Partido Demócrata


Las elecciones primarias en el Partido Demócrata de Estados Unidos han ratificado un giro a la izquierda de su electorado, especialmente entre los más jóvenes. El fenómeno no se restringe a la ciudad de Nueva York, donde se alzó con la intendencia Zohran Mamdani, un dirigente ajeno al establishment del partido, quien proclamó su apoyo a la causa palestina y agitó planteos de ´asequibilidad´ en materia de vivienda y transporte. En muchos puntos del país vienen triunfando candidatos respaldados por la DSA (el ala “socialista” del PD), y que en la mayoría de los casos han colocado la cuestión del genocidio de Israel en Gaza como un eje de diferenciación con el establishment Demócrata.
 El derechista Wall Street Journal afirma que “Los resultados de las primarias de Colorado (…) demuestran que los insurgentes socialistas están tomando el relevo del Partido Demócrata, y no solo en las ciudades costeras. Un ejemplo es Melat Kiros, una socialista de 29 años que derrotó a la congresista Diana DeGette, quien llevaba 15 mandatos en el cargo en Denver” (WSJ, 1/7). El periódico de Rupert Murdoch exagera, sin embargo, el peso de la DSA en el partido Demócrata: hoy tienen apenas dos Representantes en el Congreso (Alexandria Ocasio-Cortez por NY y Rashida Tlaib por Michigan) y podrían conquistar algunos escaños más en noviembre, pero están lejos de dominar el partido ni su bancada. 
 El fenómeno demuestra que el triunfo de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York no fue un hecho aislado. En las primarias el alcalde “demócrata socialista” apoyó tres candidaturas ligadas a DSA o el ala progresista. En los tres casos triunfó la candidatura respaldada por él. Ahora sectores de la prensa lo califican de “king maker” ("hacedor de reyes") y subrayan que figuras del establishment demócrata como Kamala Harris -ex candidata presidencial vencida por Trump- se reúnen con el referente de la izquierda demócrata para buscar su apoyo en un futuro. Algunos medios afirman que Harris “besó el anillo” de Mamdani, reconociendo que es una figura en ascenso. Es cierto que todas las candidaturas respaldadas por el alcalde neoyorkino triunfaron en las primarias, pero también es cierto que se ha cuidado de apoyar únicamente a candidatos que tenían chances de triunfar. En diversos distritos no ha respaldado a candidatos de la izquierda que desafiaban al candidato mayoritario del establishment, pero tenían escasas posibilidades de ganar la primaria. Por otra parte, “no respaldó a ningún candidato en contra de los titulares estatales en este ciclo electoral, [ya que] necesita el apoyo de líderes en Albany [sede del gobierno estadual]” (Politico, 2/7). 
 Los tres triunfadores en NY son las miembros de DSA Claire Valdez (ganó la primaria para Representante del 7° distrito) y Darializa Avila Chevalier (13° distrito), y el ex DSA Brad Lander por el 10° distrito. Los candidatos desafiaban al titular en el cargo de Representante que buscaba reelección - salvo Valdez, que derrotó al sucesor designado por la Representante saliente. Las campañas adquirieron así un claro tono contra el liderazgo del PD y en todas ellas la cuestión del genocidio israelí tuvo un peso muy fuerte. Esto incluso en el caso de Lander, quien integró la DSA durante tres décadas y rompió con esa organización tras el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023. Según la revista New York, es “un sionista liberal que ha calificado la guerra de Israel en Gaza como un genocidio y apoya condicionar la ayuda militar” al Estado sionista. Los candidatos del ala izquierda enfrentaron una campaña sostenida a base de cifras millonarias por parte de los aparatos del establishment. 
 En el caso de Darializa Avila, el apoyo del alcalde “tomó por sorpresa” al Representante Adriano Espaillat (“quien llevaba cinco mandatos en el cargo y presidía el Caucus Hispano del Congreso”). Éste, asegura, “contaba con el apoyo de Mamdani para su reelección, ya que el alcalde le había dicho en privado meses antes que lo haría. Incluso se dieron la mano para sellar el acuerdo” (ídem). Según otra nota del portal Politico (3/6), el alcalde “asumió el cargo sin temor a desafiar a la vieja guardia de su partido de forma audaz. Sin embargo, también ha demostrado una tendencia a cubrirse las espaldas cooperando con la clase política establecida, sobre todo en sus tratos con el presidente Donald Trump y la gobernadora Kathy Hochul”. Mamdani había recibido al apoyo en su momento de la gobernadora y del líder demócrata en el Congreso Hakeem Jeffries, y les retribuyó apoyando el liderazgo de Jeffries en la bancada -pese a las críticas desde la izquierda- y negándose a apoyar a un desafiante a Hochul más alineado con los planteos del alcalde “socialista”. La apuesta a la candidatura de Avila Chevalier se consideraba arriesgada, ya que en principio Espaillat tenía grandes chances de conservar su puesto, mientras que, en los casos de Valdez y Lander, en cambio, se consideraba que era muy probable su victoria. 
 Algunos seguidores de Mamdani no hicieron campaña ni se pronunciaron a favor de Brad Lander. Incluso la esposa del alcalde hizo una publicación en Instagram llamando a apoyar a las candidatas Valdez y Ávila, sin nombrar a Lander (NYT, 23/6). Lander había criticado a la DSA en 2023 por dar difusión a una marcha pro-Palestina el 8 de octubre, que reivindicaba el derecho a la resistencia del pueblo ocupado - luego los “socialistas democráticos” se disculparon por la publicación. Darializa Ávila Chevalier en cambio había participado de esa movilización y la prensa sionista asegura que hizo publicaciones (ahora borradas) que criticaban al propio Bernie Sanders por ser “sionista liberal”. Sea real o no, lo cierto es que Sanders no le dio apoyo público y el 23 de junio felicitó a Valdez y a Lander pero ignoró a Ávila Chevalier. El triunfo de Lander fue muy amplio, lo que evidencia que era una candidatura más aceptable para el “progresismo” demócrata.
 Aunque Mamdani tuvo sin duda incidencia en esos resultados, el giro a la izquierda no se limita a Nueva York ni a los apoyados por el alcalde. Un ejemplo fue la primaria de Colorado (distrito 1, Denver), en la que se impuso la abogada Melat Kiros, también apoyada por la DSA. Kiros es una activista de 29 años que fue despedida de un estudio legal por su apoyo público a la causa palestina, y enfrentó a Diana DeGett -Representante por tres décadas, alineada con el ala “progresista” Demócrata y que ha sido financiada por lobbies pro-Israel. Kiros planteó como ejes “eliminar el gran dinero de la política” (el financiamiento de los candidatos por las grandes corporaciones y magnates), “abolir el ICE” (policía militarizada migratoria), “aprobar el programa Medicare para Todos” (salud) y “exigir el fin de la guerra y las políticas actuales en Palestina”. 
 Las elecciones primarias en Washington DC para la alcaldía -donde triunfó Janeese Lewis George, otra miembro de DSA- es otro triunfo del ala izquierda del PD. Su triunfo para alcalde se considera casi seguro, dado que el distrito tiene una mayoría aplastante de los Demócratas, y que mayoritariamente repudia a Trump y su militarización de la capital del país. 
 Otra primaria que concentra la atención política es la de Michigan, donde un candidato apoyado por los “Socialistas Demócratas” (y Bernie Sanders, la burocracia sindical automotriz y sectores “progresistas”) puede triunfar dentro de tres semanas. Se trata de Abdul El-Sayed, un médico nacido en Detroit, hijo de inmigrantes egipcios, quien fue director de Salud en su ciudad natal y el condado de Wayne. Intentó ser nominado a gobernador de Michigan ya en 2019 (con el apoyo de Sanders) aunque fue derrotado en la primaria. Hace unos meses, El-Sayed estaba tercero en las encuestas. Ahora tiene grandes chances de triunfar en la primaria para la elección de Senador, compitiendo con la Representante Haley Stevens - apoyada por el establishment y financiada por el sionismo, lo que le permite hacer un gasto masivo en publicidad (en torno a 46 millones de dólares). 
 En Maine, el progresismo Demócrata ha sufrido un traspié político, pero no porque el electorado les haya dado la espalda en favor del aparato del PD, sino porque eligió agruparse en torno Graham Platner, un candidato con un pasado más que cuestionable (ex marine, tenía un tatuaje filo-nazi supuestamente ignorando su significado, y un largo historial de abuso del alcohol y trato abusivo hacia distintas parejas). La candidatura de Platner se vino abajo, luego de haber triunfado en la primaria venciendo al aparato del establishment con un 72% de los votos, con un discurso de reformas sociales (Medicare para todos, vivienda, apoyo a los sindicatos, más impuestos a los multimillonarios y corporaciones, críticas a la ayuda militar a Israel y a las “guerras sin sentido”, entre otros ejes). Aunque Platner no pertenece a la DSA ni fue formalmente apoyado por esta, hubo publicaciones sugiriendo votarlo en su página web. Aunque dice representar al trabajador, Platner se reivindica como un pequeño empresario y es contrario al socialismo. La causa del derrumbe del candidato “trabajador”, apoyado por Sanders, la senadora Warren, el representante Ro Khanna y otros referentes del “progresismo” Demócrata, fue la acusación de haber violado a una ex pareja (negada por Platner) ante lo que debió renunciar a la recién ganada nominación. Ahora el Partido Demócrata deberá seleccionar un nuevo candidato al Senado -sin una primaria sino en una convención estadual- en condiciones más favorables al aparato partidario, lo cual está generando una crisis en su seno, cuando se aproximan las elecciones de noviembre en la cual se preveía que se arrebataría el cargo a los Republicanos. El escándalo en torno a Platner sin embargo no niega la tendencia del electorado hacia la izquierda, incluso en una región más rural y conservadora que Nueva York.
 La oposición a la guerra en Medio Oriente, o la crítica al trumpismo (y al establishment Demócrata) por favorecer a Wall Street y los multimillonarios, no coloca a estos candidatos en una perspectiva de lucha por el socialismo. La tónica del discurso de la DSA y Bernie Sanders tiene parentezco con el “Estados Unidos primero” en algunos aspectos, colocando “priorizar” las necesidades de los estadounidenses en vez de llevar adelante guerras interminables, y defendiendo un programa de “nacionalismo económico”. Aunque critica la brutalidad de ICE y la política migratoria del gobierno, Sanders incluso ha tenido coqueteos con la política de fronteras de Trump. En una entrevista en The New York Times (3/11/25) afirmaba: “Necesitamos una política migratoria pero también necesitamos fronteras fuertes”; y aún peor: “Históricamente, ¿Estados Unidos ha protegido bien la frontera bajo demócratas y republicanos? La respuesta es no. Trump hizo un mejor trabajo. No me gusta Trump, usted sabe, pero necesitamos una frontera segura y no es tan difícil lograrlo. Biden no lo logró”. En lo económico, Sanders defiende la postura de la burocracia sindical de mayor “proteccionismo” económico, afirmando que el retroceso fabril de Estados Unidos obedece a la apertura económica y los tratados internacionales. En la misma entrevista, Sanders sostiene la fantasía de que “el Partido Demócrata era el partido de la clase obrera” a la que “abandonó” al impulsar el “libre comercio” con China. Coloca así un planteamiento de desarrollo capitalista -atenuando las desigualdades con impuestos a los mega ricos- impulsando la competencia de los obreros norteamericanos contra los obreros chinos o de otras regiones, combatiendo así la unidad internacional de los trabajadores y subordinando a la clase obrera a una inviable salida capitalista “nacionalista” y “antioligárquica”. La crítica a la guerra es colocada como una mala elección de los sectores políticos dominantes y no como una tendencia del propio capitalismo. Sanders -como Alexandria Ocasio-Cortez- ha reivindicado también “el derecho de Israel a defenderse”, llegando a votar ayuda militar al Estado genocida “para la defensa”. Ocasio-Cortez participó de la cumbre de Seguridad en Múnich (el “Davos de las armas”) donde defendió una política imperialista que “retorne” al “derecho internacional”, es decir, mantenerse en la OTAN, apostar a la ONU, mantener la ayuda militar a Israel (“condicionada”), y sin descartar incluso una guerra con China en torno a Taiwán. 
 El senador por Vermont -que formalmente no integra el PD, y se presenta como “independiente”- ha colocado sistemáticamente la idea de un rescate de los Demócratas. En sus redes sociales celebró el triunfo en Nueva York: “El pueblo estadounidense -en Nueva York y en todo este país- está cansado de una economía amañada que permite que los muy ricos se vuelvan aún más ricos mientras las familias trabajadoras luchan por permitirse vivienda, atención médica, cuidado infantil y educación. Están cansados de un sistema político dominado por donantes adinerados e intereses corporativos. Y están cansados de que multimillonarios y sus Super PACs [comités de apoyo de campaña] intenten comprar nuestras elecciones. Anoche demostró que cuando las personas trabajadoras se unen, se organizan y luchan, pueden derrotar a políticos del establishment y a enormes cantidades de dinero e influencia política. Estamos progresando. La tarea que tenemos por delante ahora es construir sobre ese impulso. Si los demócratas recuperan el control del Congreso el próximo año, deben escuchar al pueblo que los puso en el cargo. Las políticas del establishment de [mantener el] status quo no son suficientes. Debemos ser audaces. Debemos enfrentar a la Oligarquía. Debemos representar a las familias trabajadoras y crear un gobierno que funcione para todos, no solo para unos pocos”. 
 La tesis de Sanders es que el autoritarismo surge de Trump y un puñado de magnates de la tecnología, y puede ser enfrentada con reformas como limitar el financiamiento de los partidos y candidatos por las corporaciones, la estatización parcial de la IA (Sanders propone que un 50% de esas empresas sea de propiedad pública) y la “recuperación” del Partido Demócrata. Mientras la guerra mundial del imperialismo siembra masacres y genocidios, y va de la mano con la tendencia al fascismo, la persecución a los indocumentados y la guerra contra la clase obrera, los “progresistas” y “socialistas Demócratas” plantean la subordinación al Congreso y la unidad con el establishment imperialista al que cataloga como “insuficiente” y “poco audaz”. 
 El giro a la izquierda del electorado refleja la agudización de la crisis y de la lucha de clases, y el rechazo a la guerra y sus impactos sobre las condiciones de vida de los explotados. Los Sanders y Cía. no representan a la clase obrera, sino a la pequeña burguesía y los burócratas sindicales integrados al régimen político del imperialismo.

 Rafael Fernández 
 14/07/2026