miércoles, 28 de octubre de 2026

La victoria en Brasil también fue digital


La movilización digital no sustituyó al contacto directo, sino que lo acompañó 

 Las calles de Brasil se llenaron de banderas rojas mientras millones de personas seguían en sus teléfonos el desenlace de unas elecciones históricas. Luiz Inácio Lula da Silva consiguió este domingo 25 de octubre una victoria que parecía improbable tres semanas antes. Con aproximadamente el 51,8 % de los votos, derrotó a Flávio Bolsonaro, quien le había aventajado en más de 2,2 millones de sufragios en la primera vuelta. La remontada tuvo muchos protagonistas, pero uno merece especial atención: la comunicación. 
 «Histórico. No tienes idea de lo grande que es esta victoria. Vivir con la gente en las calles, en los medios, contra Meta, contra Google», expresó Renato Rovai, director de la revista brasileña Fórum. Su mensaje resume la dimensión de una batalla que trascendió los mítines y las urnas. La disputa también se desarrolló en WhatsApp, Instagram y otras plataformas, en las que los algoritmos –sistemas que deciden qué publicaciones aparecen primero y cuáles reciben mayor visibilidad– influyen sobre la circulación de la información política. 
 La campaña de Lula llegó a la segunda vuelta con problemas reconocidos por sus propios dirigentes. Después de la votación del 4 de octubre, el Partido de los Trabajadores revisó su estrategia para explicar mejor las consecuencias sociales y económicas de las propuestas electorales. La prensa brasileña documentó también un giro hacia internet. Pero el fenómeno más interesante ocurrió fuera de las estructuras oficiales. Associated Press informó el 22 de octubre que las publicaciones en las plataformas sociales relacionadas con Lula habían acumulado unos 200 millones de interacciones desde el 5 de octubre, frente a 54 millones de su adversario. Surgieron iniciativas como Bora Lula, dedicadas a coordinar actividades territoriales y producir contenidos locales.
 El diputado André Janones impulsó, además, un canal de WhatsApp denominado «Exército do Lula», que llegó a superar los 10,8 millones de seguidores. El presidente brasileño reconoció especialmente en la noche del domingo estas iniciativas y aseguró que «la comunicación digital va a tener un espacio muy grande en nuestro próximo gobierno». 
 Aquello convirtió los teléfonos móviles en espacios de organización colectiva. Los simpatizantes compartían videos, multiplicaban mensajes y daban visibilidad a las concentraciones callejeras. La movilización digital no sustituyó al contacto directo, sino que lo acompañó. Esa articulación resulta especialmente relevante, porque durante años los sectores vinculados al bolsonarismo habían desarrollado importantes redes de activismo digital.
 La disputa involucró también a las grandes empresas tecnológicas. 
 Circularon numerosas denuncias de restricciones a contenidos y publicidad de Lula en Instagram, mientras organizaciones civiles cuestionaban la transparencia de Meta. La controversia reveló el gravísimo problema de que las plataformas privadas poseen un enorme poder sobre la visibilidad del debate público.
 La victoria de Lula no puede explicarse únicamente por la comunicación. También fueron decisivas la movilización popular, la participación electoral y las expectativas sociales. Pero Brasil deja una lección: la política y la comunicación van de la mano, y subestimar esa relación es desconocer una dimensión fundamental de la disputa por el poder en un mundo signado por la virtualidad. Las redes digitales son hoy un territorio dominado por los intereses de las grandes corporaciones tecnológicas, pero esa hegemonía puede chocar un buen día con la capacidad de organización ciudadana y perder la batalla por la atención, la influencia y el sentido común de una sociedad. Comunicar no es solo difundir la política, sino participar y organizarnos. 

 Emilia Reed, especial para Granma | internet@granma.cu 
 26 de octubre de 2026 19:10:09

martes, 27 de octubre de 2026

Argentina: La “economía real” de Milei está “peor que en 2002”


El monotributismo esconde un desempleo explosivo. 

 En marzo-abril, Milei y Caputo dijeron que se venían “los 18 mejores meses de la historia”. La profecía se verifica invertida: la economía entró en recesión, con caídas fenomenales del empleo, el consumo, la industria y la construcción; salarios y jubilaciones por el piso. El Banco Mundial y el Banco Central redujeron días atrás las estimaciones de incremento del PBI del 3,6 % al 2,1 % para este año. Goldman Sachs, que había pronosticado que no llegaría al 2 %, bajó sus expectativas a un 1 %. O sea que el PBI apenas supera los niveles alicaídos de 2023, a pesar de que la ponderación del campo pampeano y el sector minero-petrolero-gasífero es mucho mayor (cosecha récord, boom de Vaca Muerta y la explotación de litio y las exportaciones de estos sectores). En consecuencia, la caída del PBI del resto de las actividades económicas es sencillamente monumental; qué decir del PBI per cápita. La caída del consumo y la producción en los grandes centros urbanos, desde el rubro textil a la metalurgia y hasta la industria automotriz, no baja en ningún caso del 20 % respecto a 2025, cuando ya había caído frente a 2024 y 2023.
 Por las características de las grandes inversiones de las actividades extractivas, amparadas en regímenes como el RIGI y otros nacidos bajo el reino K, todas estas actividades ´vuelcan´ poco y nada al mercado interno, se benefician de prerrogativas excepcionales para importar maquinaria e insumos sin impuestos; alimentan sobre todo la exportación y a los grandes pulpos que la llevan adelante. Ni hablar de que el tan mentado superávit comercial se alcanza merced al planchazo de las importaciones para la industria. 
 La inflación no baja del 2 % mensual y se mantiene por encima del 30 % anual. El mentado superávit fiscal esconde un monumental déficit si se toman los intereses de la deuda pública.

 Consumo

 “Incluso si la economía no para(ra) de crecer, el consumo masivo tal vez no recupere lo de 2023 por mucho tiempo” (La Nación, 19/10). El director de la consultora Ecolatina. Federico Moll, destaca que “el ingreso disponible está cerca de 15 puntos por debajo de lo que teníamos a fines de 2023”. Ese “ingreso disponible” -el saldo que queda en las familias luego de los gastos fijos- es un promedio que incluye a todo el abanico social. Como cualquiera puede imaginar, en la base de la pirámide ese ingreso cayó no menos de un 40 %. Según explica Moll, los ingresos disponibles “desde 2016 son una historia de caídas muy abruptas y recuperaciones parciales… en términos históricos (aun así, hoy ese ingreso promedio) es muy bajo”, sobre todo “porque los servicios son inelásticos” -esos precios son los que más han subido-; en consecuencia, restringen más aun el ingreso disponible para la compra de bienes (ídem). Dice el mismo Moll: “Hacia adelante difícilmente vaya a haber un incremento en los niveles de salario real. Y lo que empieza a verse es un nivel de desigualdad que aparece a nivel regional, a nivel sectorial y a nivel de estructura socioeconómica (…) los niveles de desigualdad crecieron mucho hacia adentro de la base de la pirámide. En los mejores momentos la base de la pirámide muestra un 55 % de pobres, y hoy está en 70 y pico, 80 %” (ídem). 
 Juan Vasco Martínez, director ejecutivo de la Asociación de Supermercados, denuncia que esta crisis es peor incluso que cualquier otra previa: “A diferencia de otras crisis económicas, esta vez no se registra una migración significativa hacia otros canales comerciales: la contracción de la demanda alcanza prácticamente a todos los formatos” (Infobae, 19/10). “Las ventas de los supermercados acumulan una caída interanual cercana al 4 % en volumen, mientras que el último mes medido (agosto) registró una contracción del 3,3 % (…) Los resultados negativos se mantienen prácticamente desde comienzos de 2024. La caída del consumo no afecta a todos por igual: “el patentamiento de autos cae a doble dígito, (mientras) marcas Premium como BMW, Audi, crecen a doble dígito” (Moll).
 Otro economista, Federico Pastrana, destaca que “tenemos términos de intercambio muy altos y la economía no crece. Eso no pasó nunca” (LN, 25/10). Es decir, aunque los precios internacionales de los commodities son muy favorables, esto no tracciona una reactivación. 

 Pluriempleo, precarización laboral y desempleo

 El empleo registrado -incluidos monotributistas- cae en pendiente. El empleo formal (en relación de dependencia) se redujo en casi 250.000 empleos en el sector privado y casi 100.000 menos en las administraciones públicas. Pero el trabajo informal cayó más aún. Los índices oficiales consideran sólo aquella parte de la población que busca empleo: como no hay oferta laboral, buena parte se queda en su casa desahuciada. Las cifras oficiales tampoco tienen en consideración la desaparición de manteros y ´trapitos´, perseguidos ahora con ´ley y orden´. 
 “Hace 14 meses que el empleo registrado privado cae de forma consecutiva, no hay ningún mes que revierta”, dice el economista Federico Pastrana. Mientras que en los inicios del gobierno libertario el ´ajuste´ sacudió en particular al sector público, ahora el problema se concentra entre los trabajadores del sector privado. La tasa de desempleo, además, no refleja que “la gente se refugia en la informalidad, donde gana mucho menos”. Estos ingresos “son muy procíclicos. La Encuesta Permanente de Hogares, que hay que tomar con pinzas -dice Pastrana-, muestra una caída de 15 puntos en los dos últimos trimestres. Cuando el gobierno dice que mejoraron los ingresos de los informales, está viendo una foto de hace uno o dos años” (LN, 25/10). El coeficiente de contrataciones de personal “está en los niveles de 2002. Ni siquiera en los de 2018” (ídem). 
 De la mano del crecimiento de la desocupación, crece el pluriempleo. O sea que el capital ya no sólo amplía su beneficio vía la expansión de plusvalía relativa (nuevas tecnologías que reducen el tiempo de trabajo necesario que remunera la fuerza de trabajo), sino incluso también de plusvalía absoluta (incremento de las horas de trabajo, intensificación de los ritmos de producción, para satisfacer las necesidades básicas y obtener el mismo ingreso). Se trata de una degradación sin precedentes de la fuerza de trabajo, un deterioro y/o destrucción de la fuerza productiva primaria de la sociedad. 
 Sin embargo, el fenómeno que revela la magnitud de la pérdida de empleo y de la precarización laboral tiene que ver con el salto del monotributismo. En su inmensa mayoría, extrabajadores en relación de dependencia que se inscribieron en tres categorías con ingresos por debajo de un salario promedio. A septiembre de 2026, el monotributismo suma casi 5,5 millones de personas. El 75 % está inscripto en las dos categorías más bajas, y en el llamado “monotributismo social” (suman 700.000 trabajadores eventuales, de ingresos irregulares). Es decir, desocupados encubiertos o que viven de changas. Esta última categoría creció desde 2022 casi un 57 %. La reforma laboral que votó el Congreso no ha revertido en absoluto la pérdida de trabajo formal, como no ha ocurrido nunca con ninguna reforma laboral desde la época de Menem-Cavallo. En la actualidad más del 30 % del total del empleo registrado se compone de monotributistas. 

 Norberto Malaj
 26/10/2026

lunes, 26 de octubre de 2026

Elecciones Brasil: ¡perdieron Bolsonaro, Milei Y Trump!


En la calle y en las urnas la ultraderecha recibió un golpe. 
 Bolsonaro fue derrotado por más de 4 millones de votos.

Bolsonaro fue derrotado electoralmente por Lula por más de 4 millones de votos (64.171.319 a 59.790.152 votos). Es un fuerte golpe para Milei, que se jugó con todo activamente como punta de lanza de la derecha fascistoide mundial, y para Trump y Marco y Rubio que apostaban a instaurar en el gobierno brasileño a Flávio Bolsonaro. Es también un golpe para el genocida Netanyahu, que apoyó abiertamente a Bolsonaro y que enfrenta elecciones este próximo martes.
 Lula, que había perdido por 1,87% de votos en las elecciones de primera vuelta el último 4 de octubre, ganó ahora por 3,52% (51,77% a 48,23%). En tres semanas aumentó más de 10 millones de votos. 
 ¿Cómo se produjo este cambio? En primer lugar fue fundamental la reacción, en gran parte espontánea, de la juventud y particularmente de la estudiantil universitaria. 48 horas después de la primera vuelta la universidad fluminense de Río de Janeiro ganó con decenas de miles de estudiantes las calles en manifestación contra Bolsonaro. Esto se extendió como una mancha de aceite por todas las universidades brasileñas, contagiando a masas trabajadoras y populares. 
 Segundo y también fundamental: la movilización se acrecentó ante las versiones de que la derecha iba a abstenerse o a votar en contra de la ley que derogaba el régimen laboral superexplotador del 6x1 (jornada semanal de 44 horas de trabajo de lunes a sábado). En las masivas movilizaciones populares se coreaba el llamado a imponer el reemplazo del 6x1 por un nuevo régimen de 5x2 (cuatro horas menos de trabajo semanal, sin reducción salarial, con cinco días de trabajo y dos de descanso). La fuerza de la movilización obligó a los senadores a votar afirmativamente y a coquetear (de mala gana) con los reclamos populares. 
 La abstención fue de 19,08% reduciéndose en más de 2 puntos. Lula ganó en Minas Geraes, donde había perdido en primera vuelta, y ganó muchos votos en San Pablo y Río de Janeiro que eran bastiones de la derecha. 
 La derecha se comploto para tratar de impedir la derrota de Flávio Bolsonaro. No solo con las amenazas y medidas de Trump y el secretario de Estado yanqui, Marco Rubio, sino realizando, incluso, un trabajo de sabotaje tecnológico contra las redes que defendían la candidatura de Lula. 
 Como se declaró que el transporte en la jornada electoral iba a ser gratuito las patronales se complotaron para retirar unidades de servicio en los estados y distritos donde se caracterizaba que se movilizarían masas de trabajadores y explotados para votar contra Bolsonaro (Bahía, Recife, ciertas zonas de San Pablo). En esta última se constató que el 40% de las unidades de transporte estaban en los garajes. El escándalo fue tan grande que obligó a las autoridades electorales a prorrogar la jornada de votación en dos horas para que pudieran acudir aquellos que no encontraban transporte. Maniobras y amenazas no lograron amedrentar la movilización popular. 
 Pero… hasta el momento de terminar esta nota, a pesar de que el escrutinio ya está cerrado, Bolsonaro no ha reconocido su derrota electoral (por supuesto que Milei y Trump tampoco). Alerta: cualquier intento de desconocer el resultado electoral que derrotó a Bolsonaro debe ser respondido en forma inmediata con la movilización y la Huelga General. 
 El panorama político que analizaremos en próximas notas es harto difícil. La derecha ha obtenido mayorías en gobernadores y parlamentarias. 
 Hay que aprender de esta movilización de masas. Los trabajadores debemos organizarnos en forma independiente para reclamar la derogación de las leyes de reforma laboral y previsional, el trabajo en negro y tercerizado y la necesidad de que salarios y jubilaciones superen y recuperen la inflación de alimentos y tarifas que se ha desarrollado bajo el gobierno de Lula. 
 La fórmula de Lula y Alckmin ha declarado que prepara medidas para contener el déficit fiscal, que se sustenta en un 90% en el pago de la deuda pública usuraria, pero que se pretende salga de una disminución de los gastos sociales (salud, educación, etc.) y del bolsillo de trabajadores, con la aplicación de nuevos planes de “ajuste”. 
 Por eso la tarea es organizarse en forma independiente y reclamar en sindicatos y centrales obreras y de masas la realización de asambleas y plenarios para votar pliegos de reclamos. 
 En Argentina usemos este golpe contra la derecha mileísta-bolsonarista-trumpista para organizar la movilización de los trabajadores por sus salarios y contra la reforma laboral, y de los estudiantes por presupuesto educativo. Plan de lucha y huelga general. ¡Fuera Milei! 

 Rafael Santos

domingo, 25 de octubre de 2026

sábado, 24 de octubre de 2026

Trump enviará cientos de soldados a América Latina para entrenar a las fuerzas armadas locales


Una plataforma para guerra internacional. 

 El New York Times reveló que el gobierno de Donald Trump enviará cientos de soldados a América Latina destinados a entrenar a miembros de las fuerzas armadas locales, con la finalidad de reforzar la cruzada del Pentágono en su “lucha contra el narcoterrorismo”. Ya se han registrado movimientos en Panamá, con un batallón de 600 soldados pertenecientes a la 10ª División de Montaña, que están realizando ejercicios militares en la selva del país centroamericano. La envergadura de estos movimientos de tropas fue confirmada por Adam Isacson, director de Supervisión de la Defensa en la Oficina de Washington para América Latina, quien manifestó que no se tienen registros, desde finales de la Guerra Fría, de un despliegue de soldados norteamericanos en la región “que se acercara a los 600 efectivos, excepto en contingencias como invasiones o desastres naturales”. 
 Según han dejado trascender altos mandos militares, una parte de los soldados de la 10ª División de Montaña se trasladarán de Panamá a Colombia, en donde participarán del ejercicio denominado “Southern Vanguard”, mientras que otro contingente se dirigirá a Honduras para entrenar a las fuerzas armadas de ese país (Clarín, 15/10). Los funcionarios norteamericanos adelantaron que se está proyectando un nuevo comando de operaciones para el hemisferio occidental, con sede en Miami. 
 Por su parte, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, abrió su propio mando de operaciones en la sede del Pentágono, desde donde monitorea las actividades militares contra los carteles en el hemisferio. Hegseth dio la orden de trasladar drones MQ-9 Reaper de África a Colombia y Ecuador, ampliando la injerencia norteamericana en la región, que se ve reforzada por los gobiernos derechistas electos recientemente bajo la tutela de Trump. 
 Las iniciativas se encuentran bajo el paraguas de la alianza militar “Escudo de las Américas”, que es utilizada por la administración trumpista para poner al continente en su conjunto bajo su protectorado con la cantinela del avance del narcoterrorismo. Si bien en su gran mayoría los países de América Latina se han sumado a la alianza militar, solo un puñado de gobiernos (Colombia, Honduras, Panamá, Paraguay, Argentina) han habilitado la realización de operaciones conjuntas en sus territorios. En el caso de Milei, autorizó la entrada de tropas norteamericanas por DNU, que deberían haber pasado por el Congreso, que tampoco se ha manifestado ante la inconstitucional entrada de Argentina al “Escudo de las Américas”. Uno de los principales activos políticos de Milei es la “oposición legislativa” y sus aparatos, que han oficiado de “segundo violín” de las tropelías de la pandilla liberticida. 
 El general Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur, adelantó que el gobierno de EEUU tiene en carpeta pasar de los ataques contra embarcaciones a la intervención terrestre. Los sistemáticos ataques a embarcaciones en el mar Caribe fueron utilizados como acicate para la posterior intervención militar sobre Venezuela y el secuestro de Nicolás Maduro. Por su parte, y dando cuenta del repliegue sobre América Latina que la administración trumpista está llevando adelante, el general Joseph A. Ryan, jefe del Comando del Hemisferio Occidental del Ejército, advirtió sobre los desafíos que enfrenta el ejército estadounidense al regresar a una región que durante décadas no ha sido su principal objetivo, al señalar que “hemos cedido el dominio económico de la región a un adversario, y eso es un hecho”, y agregó que “ahora luchamos por recuperar terreno -marítimo y terrestre, humano y cognitivo- que en muchos casos habíamos abandonado”. Los dichos de Ryan apuntan a la presencia de capitales chinos en la región, y la militarización de América Latina, en medio de la guerra internacional y la lucha por el control de suministros, tiene como principal finalidad barrer con la injerencia de China en la región. Para cumplir con estos objetivos, el trumpismo ha echado mano de la injerencia en las elecciones que se han llevado adelante en el continente, apoyando a aquellos candidatos que aseguren esta iniciativa estratégica. Pero, a pesar de los cuantiosos esfuerzos realizados por el trumpismo, la injerencia china en la región crece, siendo la Argentina un caso testigo. Recientemente, el ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó, en un encuentro organizado por el J.P. Morgan en Bangkok, que recurrirá al swap chino para hacer frente al pago de los vencimientos de deuda. Y si de comercio se trata, China es muy apreciada por la burguesía local y regional, como mercado de la soja, de la harina de soja, de petróleo y de minerales. 
 El entramado de la “lucha contra el narcoterrorismo” sumó en agosto pasado una nueva arista con la creación de la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental, bajo el mando del general de división Kevin J. Jarred, del Cuerpo de Marines, que tuvo bajo su mando la campaña del Pentágono en el Caribe y el Pacífico Oriental, que dejó un saldo de 71 ataques a embarcaciones y 239 personas muertas, acusadas, sin prueba alguna, de estar traficando droga. Con este antecedente en la mano, expertos legales advierten que trasladar los ataques tierra adentro podría tener como correlato bajas civiles y el daño de infraestructura como escuelas, hospitales, caminos, etc. 

 Lucas Giannetti 
 24/10/2026

viernes, 23 de octubre de 2026

Revocar el convenio de la UdelaR con la Universidad de Tel Aviv


Miembros de la comunidad académica de la Universidad de la República e integrantes del ámbito cultural, intelectual y social difunden un petitorio para revocar el convenio de la UdelaR con la Universidad de Tel Aviv, entidad universitaria estructuralmente vinculada al aparato militar genocida de Israel. 
 Desde hace algunos días circula un petitorio, al que han adherido integrantes de la comunidad académica de la UdelaR y población en general, en el que se solicita la revocación del convenio vigente con la Universidad de Tel Aviv, que mantiene compromisos institucionales operativos, financieros y corporativos con la industria, el aparato militar y los servicios de seguridad del Estado. 
 En el petitorio también se denuncia que el campus de la Universidad de Tel Aviv se asienta sobre las ruinas de la aldea palestina de Al - Sheikh Mwannis y que su departamento de arqueología continúa participando en excavaciones ilegales en el territorio palestino ocupado como avanzada del colonialismo de asentamiento en Jerusalén Este y Cisjordania. 
 Los firmantes también señalan que la continuidad del acuerdo va en contra de la Carta Orgánica de la UdelaR y que no se puede mantener vínculos con instituciones académicas que hayan colaborado con crímenes de lesa humanidad.
Compartimos la iniciativa, que ya tiene cerca de 1000 firmas, porque creemos que no se puede mirar para otro lado ni ser cómplices de acciones que son directamente o indirectamente un aval para la política genocida del estado sionista de Israel contra el pueblo palestino.
 Link del Petitorio: https://revocar-telaviv-udelar.org/ 

 Miércoles 7 de octubre 23:11

jueves, 22 de octubre de 2026

Milei en el Estado Español, un viaje marcado por protestas en su contra y rechazos


En la Universidad Rey Juan Carlos se concentraron estudiantes y profesores para repudiarlo. 

 El presidente argentino Javier Milei visitó, este miércoles 21, un Estado Español sacudido por el adelantamiento de las elecciones generales (previstas para el 29 de noviembre) y la lucha ante el encarecimiento de los alquileres y las dificultades para acceder a una vivienda propia.
 Milei se dedicó a hacer campaña como si fuera un candidato más. En su intervención en el Nueva Economía Fórum, por la mañana, frente a empresarios y políticos de derecha, llamó a “sacar a patadas a los socialistas” y calificó al presidente español, Pedro Sánchez, como un “dictador” y un “delincuente ladrón”. Posteriormente, se reunió con la titular de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (del Partido Popular, de derecha), y sostuvo una videoconferencia con Santiago Abascal, dirigente de la ultraderechista Vox. 
 Sánchez confrontó con Milei, convencido de que, para la derecha española, quedar asociada al presidente argentino y su nefasto ajuste con motosierra es un dolor de cabeza. Sostuvo que, si el PP y Vox ganan en noviembre, “harán con España lo mismo que Milei en Argentina”. Además, publicó mensajes en redes sociales en los que dice estar orgulloso de ser “zurdo” y se lo ve escuchando a Lali Espósito, una de las artistas por las que el mandatario argentino siente aversión. 
 Sin embargo, la pose combativa de Sánchez es una impostura. Dice, por ejemplo, en uno de sus mensajes, que “si defender el ‘no a la guerra’ y el ‘sí a la paz’ es ser zurdo, soy zurdo”, pese a que el Estado Español viene incrementando en forma sostenida el gasto militar, para cumplir con los planes armamentistas de la Otan. Solo en 2025, el aumento en el presupuesto de defensa fue del 50%.
 Milei fue recibido con una protesta de profesores y estudiantes en la Universidad Rey Juan Carlos, en la que compartió una conversación con un economista de la Escuela Austríaca. Y visitó la Fundación Disenso, vinculada a Vox, desde la que se comunicó con Abascal, quien estaba de campaña electoral en La Coruña. Algunos medios interpretan que el líder de Vox evitó, deliberadamente, recibirlo. Por eso, Milei dijo, al comenzar la videollamada, con ironía: “dicen que no me querés más”, tratando, así, de desmentir aquella versión.

 Cómo enfrentar a la derecha 

El desalojo de María del Carmen Abascal, una mujer de 87 años que no podía costear el aumento del alquiler de su departamento en Madrid, desencadenó, en septiembre, masivas movilizaciones y acampes en todo el Estado Español en defensa del derecho a la vivienda. En Puerta del Sol, aún se mantienen en pie las carpas. El movimiento se extendió, inclusive, a la vecina Portugal. La profundidad de esta lucha obligó a las dos principales centrales sindicales (UGT y CC.OO.), afines al gobierno, a convocar a su primer paro general en 14 años, para el 11 de noviembre. 
 Las políticas de ajuste, el militarismo y el fascismo no serán derrotados con los discursos demagógicos de un Sánchez, sino con los métodos históricos de la clase obrera: la organización y la huelga general. Esta conclusión es válida tanto para el Estado Español como para la Argentina. 

 Gustavo Montenegro