lunes, 1 de junio de 2026

La historia desconocida de la madre del Che detenida


Celia de la Serna detenida es entrevistada por un periodista del diario La Calle de Concepción
 En abril de 1963

 El expediente que cuenta el encierro de Celia de la Serna de Guevara en una cárcel entrerriana. Para los jueces, era la “madre de un notorio comunista mundialmente conocido”. Los interrogatorios por sus viajes y por “abandonar sus ocupaciones”.

 “A poco que se analice aquella conducta, puede verse con claridad que la indagada abandona sus pretendidas ocupaciones habituales durante largos meses viajando”. Eso escribió en 1963 el juez Daniel Albornoz Suffern, para decidir qué hacer con Celia de la Serna de Guevara, la madre del Che, detenida en Concepción del Uruguay cuando regresaba de su último viaje a la isla con fotos, libros y una bandera cubana. 
 “Cuando me preguntan a qué tipo de feminismo pertenecía ella digo que era feminista de hecho. No porque tuviera militancia. Sencillamente, desde muy joven montaba caballo con pantalón y botas, fumaba, usaba pelo corto, manejaba automóvil. Dentro de lo que era esa familia, era una persona totalmente rupturista”. Juan Martín Guevara habla de Celia, su madre y madre del Che. 
 La semana pasada él viajó a Concepción del Uruguay donde se encontró con la historia del expediente judicial que casi no conocía. A pedido suyo el juzgado federal buscó el archivo que sobrevivió casi milagrosamente. Durante los años 70 se ordenó la destrucción pero un trabajador vio el expediente, lo guardó en un cajón y lo conservó. Hoy esas páginas guardan varias historias. La detención de la madre del Che, el interrogatorio al que fue sometida, la conmoción que causó su llegada al pueblo y finalmente la historia de su pasaporte: un documento lleno de sellos que su hijo nunca había conocido.

 


Juan Martín Guevara con el pasaporte recuperado de su madre. 

“La primera fecha que aparece en el pasaporte es 5 de enero del 59″, dice Juan Martín. “Es decir: ¡la vieja lo sacó para viajar a Cuba! El aeropuerto de La Habana se llamaba Boyeros. Todavía me acuerdo cuando llegamos. Estaba Ernesto. El abrazo con ella es una foto, pero en realidad el abrazo también fue una foto: no se desprendían más. Ella le da un abrazo que parecía eterno. ¡Largá vieja!, le dije yo".
 La columna del Che había entrado en La Habana el 1° de enero de 1959. Y ella sacó el pasaporte inmediatamente después, agrega Darío Fuentes, creador de La Pastera, museo del Che en San Martín de los Andes y de Mundo Che. Ambos viajaron a buscar el pasaporte de Celia. Revisaron páginas y descifraron los datos de un visado de la Embajada de Cuba en Argentina. 
 “El visado tiene un texto escrito a mano con fecha 7 de enero del 59”, dice Fuentes. “Eso significa que ellos están en Cuba el 8 o el 9 de enero, en un avión preparado para llevar exiliados, pero en el que Camilo Cienfuegos decide cargar a la familia sin avisarle al Che. Ellos llegan así”.
 Con ese primer viaje, Celia empieza la historia que termina con el expediente en el que muchos años después iba a ser detenida.

El interrogatorio.

 A veces un expediente tiene preguntas que en realidad no son preguntas sino reproches.
 --¿Cuál fue el motivo del viaje? --le preguntaron a Celia. 
 --En Europa, ¿se entrevistó con alguna persona?
 --¿Viajó sola?
 --¿Actúa dentro de una organización legalmente reconocida? 
 --¿Cuáles son sus medios de vida? ¿Cómo se proporciona los mismos? 
 Celia tenía 56 años. Había iniciado otro viaje seis meses antes, en octubre de 1962. Después de pasar una larga estadía en Cuba, visitó varias ciudades europeas en un modesto viaje que, según su biógrafa Julia Constela, le pagó el Che. Estuvo en Praga, París, Florencia y Roma. Desde allí después tomó un vuelo a Río de Janeiro, siguió en micro a Montevideo, luego a Salto y finalmente cruzó en lancha el paso fronterizo hasta Concordia. 
 Era el día 23 de abril, poco después de las once de la mañana, cuando la detuvieron. Una empleada de la Aduana revisó el equipaje y secuestró lo que llevaba por infringir el decreto 8161/62, que prohibía el ingreso de propaganda comunista.
 La escena quedó registrada en el expediente. “Al señor Jefe de la subprefectura del Puerto Local”, escribió el administrador de la Aduana. “De conformidad a lo dispuesto en Circular Secreta del 28 de marzo pasado, tengo el agrado de dirigirme poniendo a su disposición a la señora Celia de la Serna de Guevara y material de propaganda comunista que conducía en su equipaje y fue secuestrado por la empleada del Resguardo Principal Doña Alicia González de Grunvaldt, en circunstancias que pretendía ingresar al país procedente de Salto (ROU). Saludo, muy atentamente”. 
¿Qué le sacaron? Catorce fotografías, cuatro agendas con anotaciones, una insignia de papel con la foto de Fidel Castro, la bandera cubana, distintivos del Ejército de Alfabetizadores, el diario Marcha, tres cartas, la revista Panorama Económico Latinoamericano y libros: La reforma agraria en Uruguay y El Plan Kennedy de Vivián Trías, Los caminos del hambre de Jorge Amado, una autocrítica de Fidel Castro y dos folletos de Andrés Framini y John William Cooke. 
 A Celia la indagaron varias veces. Los interrogatorios empezaban siempre con la formalidad de pedirle su nombre, pero en su caso incluían: “nombre, sobrenombre o apodo si lo tuviera”. 
 Cuando respondía, respondía con ganas. Dijo que ninguno de los libros que llevaba eran de carácter extremista. Que los trajo para conservar “interesantes estudios económicos” de Latinoamérica, artículos de su hijo y publicaciones de interés personal. Que de ninguna manera podían constituir propaganda subversiva ni las cartas particulares, ni sus agendas, “ni la cara del hijo apareciendo en una fotografía” porque entre los efectos secuestrados como “propaganda subversiva” se encontraban numerosas “fotografías familiares íntimas, de su hijo Ernesto, acompañado de su señora, de los nietos de la declarante y suyas”. 
 Y agregó que “todo este material secuestrado por su pequeña cantidad, no puede en ningún momento, ser considerado propaganda, ni pensar que pueda ser utilizados para ello”.

El expediente

 Josefina Minatta, fiscal federal de Concepción del Uruguay, desarchivó ese expediente a pedido de la familia.
 “Una de las cosas que a mi más impresionó fueron las preguntas que le hacen y los criterios machistas que aparecen en la resolución judicial. El juez finalmente la sobreseyó, pero nunca dejó de clasificarla”.

 Los reproches

 El juez firmó personalmente el sobreseimiento pero no dejó los reproches.
 “Puede verse con claridad que la indagada abandona sus pretendidas ocupaciones habituales durante largos meses viajando a Centro América –dice- (único viaje no sospechable, teniendo en cuenta que tiene un hijo viviendo en Cuba), a Europa, donde confiesa haber visitado Checoslovaquia, Francia e Italia, trasladándose siempre en avión, a Brasil, Uruguay, viajes para solventar los cuales cuenta como sola fortuna, la casa donde vive en Buenos Aires, unas clases de idioma francés que no dicta durante ocho meses y la inasistencia económica de su marido de quien se halla distanciada”. 
 Y en otro párrafo dice: “Las largas listas de nombres y direcciones, los escritos de puño y letra, con exteriorización de claros objetivos, algunos detalles de sus declaraciones, permiten inducir la existencia de una determinada conducta, característica de aquellas personas que sin una ocupación seria y regular, y aparentando un turismo oneroso en el uso de los más modernos y eficientes medios de transporte, recorren lugares y países sin otro fin exteriorizado que el solaz del espíritu”. 

 La defensa 

 La llegada al pueblo causó revuelo. Malisa Grianta tenía 16 años cuando vio llegar hasta la puerta de su casa una combi con dos hijos de Celia y el escritor Ismael Viñas.
 “Bueno, mirá, no éramos muchos en mi ciudad, pero la revolución cubana yo la escuchaba por onda corta”, dice. “Recuerdo el día que llegaron. Ismael militaba en El Malena, Movimiento de Liberación Nacional y evidentemente tenía contactos con Celia. Todos se pusieron a ver cómo hacer la defensa: cómo protegerla, desde lo legal y lo afectivo. Era así, imagínate: conmocionante”. 
 Entre los que llegaron en la combi estaba el hijo de Celia que era abogado, Roberto Guevara, que viajaba para asumir la defensa. Pero en el pueblo se encontró con un grupo de abogados reconocidos y numerosos, listos para presentarse en la causa. Entre ellos estaban dos personas que con el tiempo iban a ser muy conocidas, Miguel Ángel Marsiglia y Roberto Uncal, ya defensores de presos políticos peronistas y comunistas. 
 “Me acuerdo que armamos una ronda para ir a la cárcel y que el jefe de la Unidad Penitenciaria cuando vio tanta gente dijo: ‘¡Bueno!’ Y terminó prestando su escritorio. Ella terminó sentada en la silla, en el escritorio del alcalde. Me acuerdo de su cara, sus ojos, una mujer menudita pero imponente. ¿Cómo decirte? Muy de llevar las cosas adelante”. 
 Celia estuvo en total unos diez días en la UP4 hasta que la sobreseyeron y la pusieron a disposición del PEN con traslado a la cárcel del Buen Pastor en Buenos Aires. GENTILEZA familiares che guevara El expediente de Celia de la Serna Guevara. GENTILEZA 
“Ya no tenía una causa”, dice su hijo Juan Martín. “Evidentemente la causa era ser la madre del Che. No había ninguna duda. Además, ella repetía todo el tiempo que lo que tenía eran cosas que le regaló su hijo: no había posibilidad ninguna de inventar algo, por eso el juez le dio la libertad pero no la dejó libre, la puso a disposición del PEN”.

 ***

 Después de poco más de un mes, Celia salió del país con opción de exilio y volvió con la asunción de Ilia. Murió poco después, cuando el Che estaba en el Congo. Hoy su pasaporte está en manos de Juan Martín, que no quiere tenerlo porque no quiere perderlo.
 Con Fuentes discuten dónde llevarlo: si al Museo de Alta Gracia o a San Martín de los Andes. El pasaporte llegó a la familia. Pudo haber llegado antes, dice Fuentes. O pudo no haber llegado. Contribuyó aquel trabajador homenajeado la semana pasada, Cacho Botti, y hasta la secretaría de Derechos Humanos de Concepción del Uruguay, a cargo de Darío Barón, que motorizó el homenaje.

Alejandra Dandan
Página/12

domingo, 31 de mayo de 2026

Brote de Ébola en África: el virus se expande al ritmo de la guerra


El Ébola se continúa propagando en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda. Al 27 de mayo, se han notificado 1077 casos sospechosos, 121 casos confirmados, 246 muertes sospechosas y 17 fallecimientos informados en RDC (Brote de ébola: situación actual | Ébola | CDC). La situación afecta principalmente a las provincias de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur. Mientras que Uganda anunció el cierre “con efecto inmediato” de su frontera con la RDC para intentar evitar una expansión del virus dentro de su territorio. Este país registró siete casos confirmados y una muerte confirmada. El 22 de mayo de 2026, la Secretaría de la Organización Mundial de la Salud (OMS, WHO por sus siglas en inglés) evaluó el riesgo para estos Estados Partes como "Muy alto" para la República Democrática del Congo y "Alto" para Uganda. 
 Detrás de la epidemia del ébola se encuentran las condiciones sociales a la que está sometida la población que habita la RDC y la guerra. La OMS sostiene que los enfrentamientos armados en Ituri, provocan desplazamientos masivos de población y favorecen la expansión del virus en campamentos superpoblados. La provincia de Ituri está ocupada por alrededor de 100 grupos armados. Más de 7 millones de personas son desplazados internamente, muchos de ellos hacinados en campamentos sin agua potable ni saneamiento; unos 27 millones enfrentan hambre aguda. El cólera, el sarampión y la viruela símica circulan de forma continua. El director general del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (África CDC), afirmó que estaba en “modo de pánico” ante la ausencia de medicamentos, vacunas y equipos de protección y afirmó “No tenemos fabricación de EPP.” (WSWS, 23/05/2026). 
 Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la OMS, pidió un alto el fuego inmediato. “El este de la RDC se enfrenta ahora a una colisión catastrófica entre la enfermedad y el conflicto”, afirmó y sostuvo que el brote “está superando la capacidad de respuesta” sanitaria en la provincia de Ituri. Además, señaló a través de su red X que “No podemos ganarnos la confianza de la comunidad ni aislar a los enfermos mientras caen las bombas”. El director de la OMS, viajó esta semana con una delegación a Bunia (capital administrativa de Ituri) para seguir la evolución de la epidemia. 
 Otro de los problemas es el del financiamiento para el abordaje de la epidemia. El 25 de mayo de 2026, se realizó una sesión informativa ministerial virtual convocada por los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (África CDC) y la Unión Africana, donde alertaron acerca de los retrasos en la movilización de recursos y en la ampliación de la respuesta al brote de ébola en curso. Afirmando que esto podría provocar una transmisión regional más amplia y una mayor pérdida de vidas. En dicha reunión, la directora ejecutiva de Gavi (Alianza Global para la Vacunación), mencionó que se están llevando a cabo esfuerzos para acelerar la investigación y preparación de vacunas para la cepa Bundibugyo. Mientras que el Ministro de Salud de la RDC, el Dr. Roger Kamba, pidió una mayor coordinación regional y un apoyo sostenido a los equipos de respuesta de primera línea. Los presentes respaldaron un plan continental de preparación y respuesta que requiere al menos 319 millones de dólares entre junio y noviembre de 2026 para reforzar el control de brotes en los países afectados y la preparación en al menos 11 estados miembros de alto riesgo de la Unión Africana. Pese a que en dicha reunión se mencionó que Estados Unidos comprometió 500 millones de dólares, la administración de Trump viene llevando adelante recortes a la ayuda económica que el país destina a la colaboración internacional para la prevención, investigación y tratamiento de enfermedades. Ha dado por terminado el programa STOP Spillover de 100 millones de dólares, financiado por USAID encargado del abordaje de infecciones producidas por animales. Desmanteló la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, siglas en inglés), desarticuló las redes del PEPFAR (Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del SIDA) que formaban la columna vertebral de la vigilancia de enfermedades en África, se ha retirado de la OMS con el financiamiento que aporta el país y realizó con un feroz ajuste en el Centro para el control y prevención de enfermedades (CDC) , incluyendo despidos y renuncias de profesionales que manifestaron diferencias con la política que lleva adelante el Secretario de Salud estadounidense antivacunas, Kennedy. 
 En nuestro país, la madrugada del día miércoles se encendieron las alarmas cuando una embarcación extranjera atracó en el Puerto de San Lorenzo (Santa Fe) con un tripulante que presentaba síntomas compatibles con el Ébola, posteriormente descartado por los ministerios de salud nacional y provincial. 
 La expansión del virus del Ébola en África es la demostración más cabal de que el sistema capitalista lleva a la clase obrera a la barbarie mediante la guerra y la propagación de enfermedades. La defensa de la salud y de las condiciones de vida vendrán de la mano de la clase obrera que en distintos puntos del mundo se levantan contra los gobiernos de la guerra. 

 Daniela Magoc
 29/05/2026

viernes, 29 de mayo de 2026

La Asamblea Plurinacional de Bolivia sale al salvataje de Rodrigo Paz y allana el camino para el estado de excepción contra la rebelión obrera y campesina


Este miércoles a primera hora, el presidente boliviano Rodrigo Paz Pereira promulgó la ley que deroga las regulaciones para decretar el estado de excepción en su país. En una alianza con los bloques derechistas de ambas cámaras de la Asamblea Legislativa Plurinacional, que sesionaron el domingo y el martes, Paz Pereira consiguió por abrumadora mayoría la derogación de la norma que lo obligaba a tener el aval del Parlamento para su declaración, establecía un plazo máximo de 60 días de duración, restringía el uso de las fuerzas armadas y de armamento letal, y establecía responsabilidades penales individuales para policías y militares ante cualquier “exceso”. Horas antes de su aprobación, un tribunal constitucional ordenó al gobierno el despeje de todos los bloqueos y el restablecimiento del “orden público” (La Razón, 26-05-26). 
 La ley derogada, conocida como Eva Copa, fue aprobada en julio del 2020 por la mayoría masista de la Asamblea Legislativa Plurinacional bajo el gobierno de facto de Jeanine Añez, surgido del golpe que derrocó a Evo Morales en 2019, después de que el ejército y la policía perpetraran las masacres de Sacaba (Cochabamba) y Senkata (La Paz), a finales de 2019. Los responsables policiales y militares fueron juzgados hasta que, en agosto y setiembre de 2025, jueces de El Alto y Sacaba determinaron la nulidad de los procesos por supuestos “vicios de incompetencia” en el trámite judicial. Las organizaciones de familiares de las víctimas de estas masacres denunciaron el carácter inconstitucional de la derogación de la ley Eva Copa, así como que varios de los perpetradores de aquellas masacres siguen en actividad y hasta fueron nombrados en cargos públicos bajo el gobierno de Paz Pereira (ANF, 26-05-26). 
 El operativo parlamentario para allanar el camino al llamado de un estado de excepción por Paz Pereira se puso en marcha justo después del monumental fracaso de la represión militar y policial, llevada a cabo el sábado pasado, pérfidamente llamada “corredor humanitario banderas blancas”, con la que se intentó despejar los bloqueos que se concentran entre La Paz y Oruro. Los bloqueadores enfrentaron la represión y armaron nuevos bloqueos, obligando al repliegue de las fuerzas represivas, con el saldo de cientos de detenidos y heridos y un manifestante asesinado. Por otro lado, las represiones diarias sobre las multitudes que marchan sobre la plaza Murillo no han logrado quebrar la tenacidad de los manifestantes. 
 Las medidas de “lastre” anunciadas por el presidente Paz tampoco han quebrado la rebelión en curso. El nuevo intento de poner en pie su consejo económico social para repartir prebendas con los 8.000 millones de dólares otorgados por el BID, Fonplata y la CAF (El Mundo de Bolivia, 14-01-26), busca más bien presentar algunos acuerdos para aislar a la COB y así poder avanzar en una represión mayor al movimiento. Con este mismo objetivo ha llamado nuevamente al diálogo a la Confederación Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, la Túpac Katari y a sus “bases” (La Razón, 27-05-26). 
 La oligarquía fascista cruceña ha suspendido su amenaza de desbloquear ellos mismos el bloqueo de San Julián y ha convocado a Paz Pereira a una reunión nacional de los cívicos de los nueve departamentos de Bolivia. Insistirá en esa instancia con su exigencia de un estado de excepción, aunque sea regional, como vía para evitar el accionar fascista contra los manifestantes en Santa Cruz. En esta reunión, además, disputarán los recursos y obras con las que el presidente boliviano intenta cooptar a los sectores que participen en su consejo económico y social (El Deber, 26-05-26). Los comités cívicos ofician como una mesa donde los gremios empresariales, profesionales y del comercio negocian sus reivindicaciones con los gobiernos de turno. Particularmente, el comité cívico pro Santa Cruz ha sido históricamente un cuartel de la reacción política y hoy capitanea a los dirigentes de los demás comités cívicos, para que cierren filas contra los obreros y campesinos rebelados. 
 Ante el allanamiento del camino legal para que Paz Pereira declare el estado de excepción, las organizaciones campesinas e indígenas ya han advertido que están dispuestas a enfrentarlo y proseguir su lucha. Los dirigentes de la COB se han limitado a denunciar la posibilidad de su establecimiento. Por lo pronto, las mujeres bolivianas nucleadas en la organización Bartolina Sisa han hecho de su marcha por el día de la madre, el 27 de mayo en Bolivia, una multitudinaria manifestación exigiendo la renuncia de Paz Pereira y rechazando un eventual estado de sitio. 
 Mientras crecen las manifestaciones y bloqueos, las reivindicaciones fundamentales de las masas, concentradas en el desabastecimiento de combustible y su calidad, la necesidad de un aumento general de salarios y jubilaciones contra la carestía generalizada, y la defensa de la pequeña propiedad agraria, que agrupa a casi un millón de campesinos, han sido postergadas hasta un eventual nuevo gobierno que suceda al actual presidente ante su probable renuncia. Rodrigo Paz, junto a la burguesía y los terratenientes bolivianos, en cambio, no abandonaron su agenda de apertura al capital extranjero internacional de la explotación de los recursos estratégicos del país, particularmente el litio y el gas. Para ello necesitan derrotar a las masas obreras y campesinas en lucha y evitar el default del país, que debe afrontar vencimientos por 2800 millones de dólares durante el 2027, en el marco de una quiebra del comercio exterior por la caída fenomenal de la producción nacional de hidrocarburos. Para hacerse de los recursos para pagar la deuda pública boliviana, es que Rodrigo Paz tramita un préstamo del FMI, contrariando sus promesas electorales y profundizando la brecha con los sectores movilizados. El recurso del estado de excepción ha quedado a la mano del presidente boliviano, para cumplir sus propósitos estratégicos.

 Julio Quintana
 27/05/2026

miércoles, 27 de mayo de 2026

La rebelión en Bolivia no cuenta con una dirección política independiente


Luego del fracaso del operativo de desalojo de los piquetes llevado a cabo durante el fin de semana, una nueva movilización que bajó desde el Alto hasta el centro de La Paz convirtió los alrededores del Palacio Quemado -sede del gobierno- en un campo de batalla. 
 Los piquetes han afecto seriamente la provisión de alimentos e insumos. La intermediación de la Iglesia no ha arrojado resultados. Los manifestantes, desde principios de mayo, mantienen un férreo bloqueo en 40 puntos de todo el país, especialmente en los accesos a La Paz. El pedido de renuncia del presidente se ha generalizado.
 El gobierno de Paz Pereira -un derechista ´de centro´- asumió hace seis meses, luego de imponerse al expresidente "Tuto" Quiroga -un ultraderechista- en el ballotage. Un tarifazo en los combustibles y un plan autoriza la compra-venta de tierras -establecida en la Constitución vigente-, finalmente desató este levantamiento popular. Las reservas gasíferas se han agotado, y la importación de combustible arrojó combustibles sucios, incompatibles para el transporte. A la bancarrota del Estado siguió la bancarrota del MAS, que ha perdido representación parlamentaria, mientras Evo Morales tiene orden de arresto judicial, Actualmente Morales se encuentra refugiado en la región del Chapare. El imperialismo y la burguesía de todo el continente fogonean su detención, haciéndolo responsable por los piquetes que paralizan Bolivia, aunque su influencia ha menguado de manera decisiva.
 Las demandas originales del movimiento siguen en pie: aumentos salariales -con destacado protagonismo de los maestros-, el resarcimiento efectivo por la mala calidad del combustible que distribuyó el gobierno, arruinando autos y camiones; mientras que las cooperativas de mineros -en desventaja frente a los grandes pulpos del sector- exigen nuevas concesiones de yacimientos. En esa perspectiva, la COB se postula para encabezar un interinato y convocar a nuevas elecciones; el POR acompaña este planteo (de la “insurrección proletaria” ha pasado a la salida electoral). Evo mantiene por su parte un vínculo estrecho con el vicepresidente, Edmund Lara, "ex policía y abogado de discurso oportunista que desde su jura se lanzó a debilitar al mandatario tratándolo de ´cínico, mentiroso y corrupto´" (Clarín, 22/5). La derecha ha convocado a manifestaciones, algunas de ellas numerosas en Santa Cruz de la Sierra, con participación de las patronales agrícolas y comerciantes. Piden la declaración del estado de excepción ´regionalizado´ y ´mano dura´ contra los piquetes. El FMI se ha apresurado en ofrecer un rescate de emergencia para mantener la política oficial. 
 La situación de Bolivia ha concitado una atención internacional de la derecha. El levantamiento campesino de estas horas es un golpe al "Escudo de las Américas", la coalición político-militar promovida por el trumpismo, de la cual el gobierno de Paz Pereira es signatario. Hasta Benjamín Netanyahu, el carnicero de Israel, ha enviado misivas de apoyo a Paz Pereira, cuyo gobierno reestableció las relaciones diplomáticas con el Estado sionista. Milei, por su parte, apuró el envío de munición antidisturbios y otros pertrechos policiales-, como hiciera Macri en 2019. En el escenario de la guerra económica, Bolivia es una pieza de gran importancia, ya que alberga una de las mayores reservas de litio del planeta. Los protagonistas políticos no van más allá de un recambio de gobierno, no el poder para las masas, de modo que rápidamente quedarán desautorizados por el manejo de la crisis política y la rebelión popular.

 Jacyn 
 26/05/2026

martes, 26 de mayo de 2026

Chaplin el rojo


El artista, que hoy sería expulsado por ICE. 

 En 2026 se cumplen 90 años de la producción de Tiempos Modernos, una de las mayores obras maestras de todos los tiempos. Estrenada en 1936, en pleno epicentro de la Gran Depresión de Estados Unidos, le valió a Charles Chaplin -su director y actor principal- la acusación de comunista. Esto desencadenó actos de censura y una persecución del FBI que duró décadas, hasta que una asfixiante campaña de boicot y presión política forzó su salida del país. Ya en alta mar, el Gobierno le prohibió el reingreso aplicando la Ley de Inmigración y Nacionalidad; la misma herramienta legal que utiliza ICE en la actualidad para expulsar inmigrantes y denegar la entrada a artistas que no superan los filtros de la censura ideológica. 
 Cualquier homenaje a esta película debe destacar en su análisis las innovaciones que representa y sus múltiples implicaciones para el cine como séptimo arte; un recorte analítico que ya ha llenado varios volúmenes de la historia del cine. Como pasa con las grandes obras, una nueva generación está llamada a descubrir cómo este artista se ha ganado el consenso universal contemporáneo. Aunque no siempre fue así, Chaplin enfrentó al macartismo por y con su trabajo, como fiel exponente de un intelectual con el oído pegado a las masas y a los problemas de las barriadas obreras. Se suele decir que sus sátiras resultan respetuosas y amorosas con los humildes y burlonas con los representantes del poder: el policía, el tendero discriminador o el millonario son constantes víctimas de sus torpezas o de sus destrezas acrobáticas. 
Sin embargo, frente a Tiempos Modernos, el espectador tiene un desafío interpretativo superior. La obra provoca el despertar de la conciencia de la clase trabajadora porque expone, en sus distintas partes, los problemas del hombre frente a la explotación capitalista: su alienante relación con el aparato productivo, la fábrica, la máquina, la hospitalización y la cárcel; una radiografía de la enajenación del obrero y de sus problemas cotidianos, de los cuales intenta huir para desarrollarse plenamente a través del amor y la libertad. 
 La película está lejos de buscar únicamente el efecto humorístico, pese a que encontramos su mejor versión siendo sagaz e irónico en ella, o de ser un mero documento histórico contemporáneo de los efectos del desempleo durante la crisis del 30. Todo el metraje es enriquecido por la profundidad del planteamiento filosófico-político de Chaplin, y esto fue, precisamente, lo que alarmó a las autoridades de Estados Unidos. 
 Los archivos históricos confirman la dimensión de este acoso: “Ya en 1922, el FBI se había interesado en Chaplin, investigando sus supuestos vínculos con el Partido Comunista Estadounidense. Vigilaron de cerca su vida personal, entrevistando exhaustivamente a sus asociados y colegas para encontrar cualquier conexión entre él y la ideología comunista, lo que derivó en acusaciones de violar la Ley de Tráfico de Esclavas Blancas de 1910 debido a que financió los viajes de su pareja a través de las fronteras estatales. El extenso expediente de Chaplin en el FBI, repleto de calumnias e insinuaciones, abarcaba 1900 páginas, y sus películas Tiempos Modernos (1936) y El Gran Dictador (1940) fueron interpretadas como favorables a las ideologías comunistas”. 
 Fiel a su estilo provocador, mientras promocionaba otra película durante una gira, declaraba: “No soy comunista. Soy demasiado rico para serlo. Además, no me gustan los dogmas, y el comunismo es un dogma más”. Él mismo se definía como un humanista internacional enemigo del fascismo y no ocultaba su simpatía por la Segunda República durante la guerra civil española, en clara oposición a Franco.
 Más allá de estas expresiones y conductas que lo muestran como un liberal de izquierda, y del posterior fracaso del FBI por demostrar lo contrario, le damos crédito a las sospechas de la agencia: es evidente la profunda influencia en Tiempos Modernos de los fundamentos desarrollados por Karl Marx en sus Manuscritos económicos y filosóficos de 1844.

 Marx, la estructura de Tiempos Modernos y la fábrica .

Adentrándonos en la película, el conflicto podría resumirse en una premisa fundamental: “El economista nos dice que todo se compra con trabajo y que el capital no es otra cosa que trabajo acumulado, pero al mismo tiempo nos dice que el obrero, muy lejos de poder comprarlo todo, tiene que venderse a sí mismo y a su humanidad”. Una contradicción escrita por Marx casi un siglo antes del estreno del filme. 
 Para facilitar una comprensión conceptual, la estructura de la obra se puede dividir en cuatro partes: la fábrica, la cárcel, los grandes almacenes y el restaurante. 
 Da inicio a la primera escena un enorme reloj marcando las 6 a.m., luego la imagen de unos corderos marchando al matadero transiciona hacia la salida del subte, de donde brotan obreros apurados por ingresar a la fábrica. El tiempo es una constante presente en toda la película. Chaplin plantea la polémica desde el comienzo con una metáfora visual que centra la crítica en la fábrica como institución, presentada como una enorme arquitectura que domina el paisaje urbano. La superposición de imágenes de los obreros sobre los animales enfatiza los efectos de la explotación de la clase trabajadora: ubica a la planta como un matadero, a la vez que, a lo largo del filme, se desmitifica el concepto de mansedumbre de los obreros. Rápidamente aparece el conflicto; enormes máquinas se ponen en movimiento y la cinta de montaje atrapa a nuestro héroe, volviéndolo parte del engranaje de producción. 
 En esta parte encontramos las imágenes más icónicas: Charly es víctima del aumento frenético de los ritmos de producción; luego, en un intento por acentuar su enajenación, es utilizado como conejillo de Indias de una máquina experimental que falla en alimentarlo, mientras continúa trabajando; más tarde, será tragado por la cinta taylorista y vomitado psicológicamente roto.
 Marx explicaba este fenómeno con precisión: “Primeramente en que el trabajo es externo al trabajador, es decir, no pertenece a su ser; en que, en su trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo y arruina su espíritu. Por eso el trabajador sólo se siente en sí fuera del trabajo, y en el trabajo fuera de sí. Está en lo suyo cuando no trabaja y cuando trabaja no está en lo suyo”. La alienación descrita por Marx, y su consecuencia inmediata del hecho de estar enajenado de su actividad vital, es la que finalmente detonará el colapso en la salud mental del protagonista. 

 El colapso, la bandera roja, el almacén y el restaurant 

Esta cita de Marx. que describe cómo “el hecho de estar enajenado el hombre del producto de su trabajo, de su actividad vital, de su ser genérico, es la enajenación del hombre respecto del hombre”, abre paso directamente al "colapso nervioso" del protagonista. Persiguiendo tornillos imaginarios que ajustar, Charly no puede dejar de trabajar, confunde las narices de sus compañeros con máquinas y los botones de los vestidos con tuercas, que intenta ajustar. 
 Tras estos hechos y demostrar que ya no sirve para continuar trabajando, generando la suspensión del trabajo y convirtiéndose en agente del caos dentro de la planta, no tarda en aparecer la solución del sistema: recluirlo en un hospital de salud mental. 
 De allí saldrá cambiado, más pobre y como parte del ejército de desempleados que pululan y se manifiestan en las calles, chocando constantemente con la policía. Es en ese escenario donde ocurre el inolvidable equívoco que lo lleva a encabezar una manifestación ondeando una bandera roja. A nadie se le escapaba: el cine era en blanco y negro, sin embargo, Chaplin se las arregla para que todos veamos el color de esa bandera, tanto en su forma como en su contenido político. La consecuencia es inmediata: la reclusión del protagonista de la ficción, pero esta vez en la cárcel. Y la persecución del artista por parte del FBI. 
 Esta dinámica de exclusión responde a lo que el propio Marx detallaba en sus manuscritos: “En una sociedad cuya prosperidad crece, sólo los más ricos pueden aún vivir del interés del dinero (...) La concentración de capitales se hace mayor, los capitalistas grandes arruinan a los pequeños y una fracción de los antiguos capitalistas se hunde en la clase de los obreros (...) Una parte de la clase obrera cae con ello en la mendicidad o la inanición”. 
 A su salida de la cárcel, vuelve el contraste. Somos testigos de la lucha de los niños huérfanos por sobrevivir y de una particular “suspensión del tiempo” que afecta al protagonista; lejos de las preocupaciones por los ritmos de producción, Charly parece ir atento al presente mientras pasea y contempla las injusticias del mundo.
 En la tercera parte, mientras el personaje experimenta el conflicto de satisfacer las funciones animales más básicas descritas por Marx -comer y dormir-, sin embargo, se ve más humano, se suma el conflicto del amor como una promesa o proyecto de vida. Desconectado del sistema productivo fabril, consigue empleo como sereno nocturno de un gran almacén, una especie de shopping de aquellos tiempos. Come con su compañera, duerme, juega y disfruta los placeres que la dura vida les niega a diario, convirtiendo la tienda en sus dominios por una noche. La fantasía dará paso a la dura realidad de la pobreza, lo que determina y empuja a volver a la fábrica, abriéndose paso entre una multitud de desempleados. Pero este retorno será otra ilusión: porque Charly ya no encaja en el engranaje. Su torpeza provoca una cómica fusión de hombre-máquina, esta vez en la figura de su jefe, quien, a pesar de quedar atrapado físicamente en la máquina, respeta de forma domesticada los horarios estipulados de descanso y comida. Marcados por los dispositivos de la fábrica, como sirenas, este será el fin de este segundo intento por integrarse al régimen de explotación moderno capitalista. 
 Tiempos Modernos es una obra que se encuentra en la transición del autor entre el cine mudo y el sonoro. Las pocas voces que se escuchan provienen de dispositivos de comunicación como altavoces. Son parte de un sistema de monitoreo con cámaras y pantallas que controlan la actividad de máquinas y obreros, tan omnipresente que se extiende incluso hasta el baño, registrando rígidamente el tiempo de uso de los trabajadores. 
 En la cuarta parte, vemos finalmente al Chaplin artista y escuchamos su voz por primera vez en la pantalla. Es curioso que la película, teniendo la tecnología para ser completamente sonora, sostenga por elección estética los intertítulos de diálogo, esos cuadros de texto que resolvían los diálogos en el cine mudo. Cuando el protagonista rompe el silencio, elige cantar en gibberish, un seudoidioma que mezcla sonidos franceses e italianos. 
 Esta sección de la película es liberadora, después de tanta opresión, a los protagonistas se los ve felices asociados al arte: él a través del canto y ella mediante el baile. Sin embargo, las fuerzas represivas del Estado no tardan en irrumpir para perseguir a ambos. 
 Los conceptos de alienación, los mecanismos de control, el intento de dominación del capital sobre los cuerpos, la presión de las fuerzas estatales y la lucha histórica de los trabajadores por vivir en libertad siguen presentes hoy más que nunca. En esa coincidencia reside la total vigencia de dos obras eternas: las de Charles Chaplin y la de Carlos Marx. 
 Por supuesto que hoy, como ayer, está vigente la lucha de los trabajadores contra las jornadas de trabajo extenuantes y la persecución dentro y fuera de las fábricas. También sigue vigente la lucha contra el fascismo de los Estados y, nuevamente, contra los efectos de una recesión económica mundial que conduce a una guerra imperialista y a una tercera guerra mundial. Hemos de pararnos sobre los hombros de quienes lucharon con todas las herramientas contra estas orientaciones políticas que conducen a la barbarie, para buscar una salida propia de los trabajadores. 

 Nicolás Cadabón 
 18/05/2026

lunes, 25 de mayo de 2026

El IAVA será declarado Sitio de la Memoria


Una Comisión conformada por alumn@s, exalumn@s, exdocentes y vecin@s presentó la propuesta ante la Comisión Nacional Honoraria de Sitios de Memoria, la que fue aprobada a finales del 2025.
 Convocamos a exalum@s y a la comunidad toda a participar de este próximo evento por la memoria. 

A mediados del año pasado, una Comisión integrada por exalumn@s, docentes y exdocentes, el núcleo sindical del IAVA, el gremio de estudiantes y vecin@s presentó ante la Comisión Nacional Honoraria de Sitios de Memoria (CNHSM) la propuesta de declarar al IAVA sitio de la memoria. 
 La petición se fundamentó en base al papel que ocupó el IAVA en los años 60 y 70, cuando muchos de sus estudiantes y docentes participaron activamente en las grandes luchas que caracterizaron esas décadas. La institución, muy cercana al edificio de la Universidad de la República, sufrió la dura represión que incluso llevó a su cierre al comienzos de la dictadura. 
 Tal como señala la declaración de la CNHSM, desde las décadas de 1950 y 1960 el gremio de estudiantes del IAVA se movilizó en el contexto de la lucha por el presupuesto para la enseñanza y por el boleto estudiantil, así como frente a los temas continentales e internacionales; en el marco de un contexto autoritario que fue profundizándose desde el año 1967 en adelante. 
 Los integrantes del IAVA se comprometieron en la lucha por un mundo mejor y se acercaron así a la clase trabajadora, forjando el lema “obreros y estudiantes unidos y adelante”; enfrentaron el embate autoritario y represivo y forman parte de la larga lista de víctimas del terrorismo de estado, con asesinados, presos, desaparecidos y exiliados. 
 Julio César Spósito Vitali, asesinado por las fuerzas policiales en una manifestación del día 1 de setiembre de 1971; las y los detenidos/as desaparecidas/os Alfaro Vázquez, Daniel Pedro; Anglet De León de Severo, Beatriz Alicia; Arnone Hernández, Armando Bernardo; Barrios Fernández, Washington Javier; Callaba Píriz, José Pedro; Carretero Cárdenas, Casimira María del Rosario; Chizzola Cano, Eduardo Efraín; De Gouveia Gallo, Graciela Susana; Garreiro Martínez De Villaflor, María Elsa; Goncalves Busconi, Jorge Felisberto; Islas Gatti, María Emilia; Lezama González, Rafael Laudelino; Mazzuchi Frantchez, Winston Cesar; Melo Cuesta, Nebio Ariel; Povaschuk Galeazzo, Juan Antonio; Recagno Ibarburu, Juan Pablo; Rodríguez Mercader, Carlos Alfredo; Sobrino Berardi, Guillermo Manuel; Lucas López, Enrique Joaquín fueron estudiantes del IAVA; así como un sinnúmero de presos políticos, torturados y exiliados que también pasaron por ese centro educativo.
 Esta rica tradición de lucha se continúo a lo largo de las décadas; el IAVA sigue siendo un símbolo de compromiso y ha sido activo protagonista en innumerables conflictos de la comunidad educativa hasta el presente. 
 La lucha por la memoria es también la lucha por el presente, por eso desde La Izquierda Diario Uruguay convocamos a todas y todos los que de alguna manera han estado vinculados al IAVA a hacerse presentes este miércoles 27 de mayo a las 13 horas en sus escalinatas (José Enrique Rodó 1875) para inaugurar un nuevo sitio de la memoria. Será un momento para recordar décadas de lucha y reafirmar un espíritu combativo que se proyecta hacia el futuro. 

 La Izquierda Diario Uruguay 
 Domingo 24 de mayo 21:11