miércoles, 25 de marzo de 2026

Trump finge recular ante el abismo, pero sigue escalando la guerra contra Irán y enviando tropas de ocupación


La guerra de Trump y Netanyahu contra Irán pegó un giro, incuestionablemente fugaz, el domingo 22 por la noche, cuando el tercer protagonista de la guerra, los mercados internacionales, anunciaban para la apertura del lunes un desplome completo de las bolsas y de los mercados de la deuda pública, y un alza fenomenal del precio del barril del crudo, reanudando lo ocurrido el viernes precedente. El presidente de Estados Unidos, un mitómano sin retorno, se vio entonces forzado a publicar en su red social lo siguiente: “Conversaciones muy buenas y productivas (con Irán) relacionadas con una completa y total resolución de nuestras hostilidades”. Con anterioridad a este mentiroso recule había amenazado, junto al criminal de guerra que lo secunda (aunque a veces lo primerea), con destruir toda la infraestructura eléctrica de Irán si no abría el estrecho de Hormuz y no cesaba con los ataques de misiles contra las bases militares norteamericanas en los países del Golfo, sus infraestructuras y el territorio de Israel.
 El mismo viernes, una andanada de misiles iraníes había perforado la infame Cúpula de Hierro del Estado sionista, alcanzando a Dimona, la sede de los arsenales atómicos ‘secretos’ de Israel. ¨El ataque sobre las localidades de Arad y Dimona fue uno de los más potentes contra civiles israelíes en lo que va de guerra, y afectaron a por lo menos 10 edificios, y dejaron 250 personas heridas, algunas de gravedad¨, se limita a informar La Nación. Lejos de una hipotética provocación, este ataque por parte de Irán fue una respuesta al bombardeo del ejército sionista a las instalaciones nucleares de Irán, en Natanz, que habría podido generar un escape radioactivo. Esta sí fue una clara provocación para extender la guerra y llevarla a la frontera de Irán con el Mar Caspio, un puente hacia el Asia Central, como ocurrió asimismo con el bombardeo de la refinería de South Pars, en el norte de Irán. Irán respondió con un ataque al mayor yacimiento de gas del mundo, Ras Laffani, en Qatar, donde Exxon y Shell tienen inversiones de miles de millones de dólares, lo que elevó el precio del fluido en más del ciento por ciento. 
 Detrás del bombardeo a Natanz se encuentra la tentativa de Israel y Estados Unidos de ´abrir una ventana de oportunidad´ para llevar la guerra al campo nuclear. Por otro lado, Irán lanzó dos misiles contra la isla Diego García, una antigua posesión inglesa que cuenta con una poderosa base militar norteamericana situada en el Océano Índico, a cuatro mil kilómetros del escenario de la guerra. La intención no fue dar en el blanco, sino demostrar, con un armamento de este alcance, que las principales ciudades de Europa se encuentran en el radio de una acción potencial de la Guardia Revolucionaria de Irán.
 Las Fuerzas Armadas de Irán han logrado esta elevada performance militar, frente a estados infinitamente más poderos, merced al uso de su arsenal resguardado de misiles y al masivo uso de drones, que han neutralizado los radares de sus enemigos. Es un dato político relevante, porque señala la vulnerabilidad de las grandes proezas tecnológicas de guerra de las potencias mayores. Lo mismo ha ocurrido con la capacidad de intercepción de Estados Unidos e Israel, que han agotado sus reservas en el empeño de neutralizar los drones iraníes. El costo económico de la guerra, para los agresores, es fabuloso: 11.300.000 millones de dólares por semana; Trump ha pedido una ampliación del presupuesto por 200.000 millones de dólares, que podría llegar a los 500.000 millones, un aumento del 50 % de todo el presupuesto 2026. 
 Por sus implicancias financieras y económicas extraordinarias y por su nuevo desarrollo territorial, la guerra no provocada del imperialismo norteamericano y el Estado sionista contra Irán tiene un incuestionable carácter mundial, que se suma a los asaltos militares de Estados Unidos contra Estados caribeños. 
 La ¨tregua¨ insinuada por Trump, por cinco días, no debe entenderse como un TACO, la sigla en inglés con la que sus adversarios políticos han resumido su cobardía: ¨Trump siempre recula como una gallina¨, sino, como está dicho antes, por el temor a un derrumbe financiero. Mientras apretaba la tecla ´send´ de su mensaje, las Fuerzas Armadas sionistas destruían el puente que une el sur y el norte del Líbano, con la intención de anexar y repoblar todo este espacio fronterizo, del cual ha expulsado por completo a sus habitantes históricos. Lo mismo está haciendo con el sur de Siria. Este asalto militar anuncia una extensión de la guerra, la cual involucra a Turquía, que es el patrón del nuevo régimen sirio. Más de un millón de personas se encuentra desalojada en las calles de Beirut, que Israel bombardea como lo hiciera en Gaza. Esta expansión ha sido acordada con Trump, mientras el Pentágono ha estrechado sus lazos militares con la llamada Fuerza de Defensa de Israel. El imperialismo norteamericano ha ido muy lejos en esta guerra como para echarse atrás; se considera forzado a ir hasta el final. Con una reserva: está igualmente forzado a reorganizar la economía y la política de Estados Unidos, para adaptarla y someterla a las condiciones de la guerra. Esto implica una crisis mundial con todos sus rivales geopolíticos. La alternativa es un golpe de Estado contra Trump, pero que no tiene todavía a quien la conduzca. 
 Trump ha publicado su ´tweet', pero no ha interrumpido el envío de tropas para una operación terrestre en Irán: 7500 marines, traslado del destructor USS Tripoli desde el Pacífico y el USS Boxer Amphibiuos Ready Grounp desde California. Tampoco han cesado los asesinatos de los lideres iraníes. El Pentágono está considerando la ocupación de Khrarg Island, la terminal petrolera de Irán. Esta operación de ´asfixia ‘económica de Irán podría llevar el barril a los doscientos o trescientos y más dólares. Los ocupantes podrían ser blanco fácil desde las costas continentales. El Mossad, sin embargo, quiere empalmar esta ocupación con una movilización antigubernamental promovida por sus agentes en el terreno. El aparato de Seguridad de Estados Unidos no ve la situación de la misma manera. Joe Kent, un golpista trumpiano de primera hora, jefe de la sección de contraterrorismo, acaba de renunciar, asegurando que Irán no es un ´peligro inmediato ‘para Estados Unidos, y que Trump está siendo manipulado por Netanyahu y el lobby sionista norteamericano, incluso desde la familia de Trump. El planteo significa que el aparato de Seguridad considera que es la situación interna de EE. UU. la que se encontraría en ´peligro inminente´; es lo que opina también una parte del ´establishment ‘y los imperialismos de la Unión Europea. La superior de Kent, Tulsi Gabbard, secretaria de Seguridad, opinó algo similar a este en una audiencia en el Senado: por ejemplo, que Irán no continuó enriqueciendo uranio desde los bombardeos a sus plantas en junio del año pasado. La iniciativa de enviar tropas al terreno sólo cuenta con una adhesión del 7 % de la población. Netanyahu, sin embargo, ha repetido que ¨una guerra no se gana desde el aire¨. Pero un despliegue de tropas en el terreno señalaría una ocupación por largo tiempo y una repetición de la derrota en Vietnam y de los desastres militares y geopolíticos en Irak y Afganistán. El formato de un acuerdo es desconocido. Trump, de acuerdo a los medios, reclamaría la apertura incondicional del estrecho de Hormuz, el control del armamento iraní y la entrega del uranio enriquecido acumulado por Irán. La Guardia Revolucionaria sostiene, con razón, que el control del estrecho se ha convertido en un derecho adquirido y en una garantía para su seguridad, lo mismo que la reposición de todo el material destruido por la guerra. En el formato eventual no figura el cese del asalto militar a Gaza y al Líbano, ni el fin de la ocupación sionista de Cisjordania, ni el retiro sionista de Siria. Pero estos son asuntos elementales para la vigencia de un cese del fuego en Irán. Lo que está en juego es la crisis interior de Estados Unidos –económica, social y política-, el destino del imperialismo norteamericano. La guerra (como, por otra parte, la revolución) constituye el estallido del conjunto de las contradicciones sociales e históricas del capitalismo. El desarrollo de la guerra expresa las variables de esta ecuación. Por eso solamente puede resolverla la movilización de las masas; fundamentalmente, de la clase obrera. La lucha contra los ajustes y las miserias que provoca la guerra; la lucha contra los gobiernos de la guerra imperialista y sus tentativas de someter a los pueblos a un régimen político de excepción; la lucha contra la entrega de la soberanía nacional de las naciones periféricas (como ocurre en Venezuela, Cuba y toda América Latina); toda esta lucha, con sus reivindicaciones y demandas, debe servir a los fines de forjar una unidad política creciente para derrotar a la guerra imperialista y poner fin al imperialismo y a su base histórica, que es la organización capitalista de la sociedad y el Estado. 

 Jorge Altamira 
 23/03/2026

lunes, 23 de marzo de 2026

"Escudo de las Américas": Noboa militariza Ecuador y Petro denuncia que bombardeó la frontera colombiana


El presidente de Colombia Gustavo Petro denunció el pasado martes que el ejército ecuatoriano bombardeó a campesinos en suelo colombiano, cerca de la frontera, dejando calcinados 27 cuerpos. Adujo que los grupos narcos no bombardean desde aviones y que se encontraron bombas cerca de las familias atacadas. Noboa negó las acusaciones, pero este ataque se da en el contexto de una guerra comercial entre los dos países que ha ido en aumento. 
 Además, este hecho ocurre cuando Daniel Noboa había decretado dos semanas de toque de queda en cuatro provincias de Ecuador y lanzado una militarización de todo el país. Con esto, se restringe la circulación entre las 23 y las 5 de la madrugada en Guayas, El Oro, Los Ríos y Santo Domingo de los Tsáchilas, provincias costeras que concentran 6,5 millones de habitantes, el 35 % de la población y más de la mitad de los homicidios del país. El fascista de Ecuador dice que todas esas operaciones se circunscriben a suelo ecuatoriano pero anteriormente había denunciado a Petro con comenzar a hundir barcazas colombianas a lo Trump. 
 El gobierno ecuatoriano desplegó, con apoyo de Estados Unidos, 75.000 soldados, con la excusa de combatir el crimen organizado. Desde que empezó su mandato en 2024, Noboa ha utilizado reiteradas veces el estado de excepción para regimentar a la población. Desde que llegó al poder, ha firmado 17 decretos de este tipo. El resultado es que se reportan, al menos, 34 denuncias de desapariciones forzadas, es decir, detenciones llevadas adelante por militares, de personas cuyo destino luego se desconoce. Además, durante 2025 hubo 6.700 denuncias de personas desaparecidas en total. 
 Esta vez, las condiciones actuales son más restrictivas que en ocasiones anteriores. Las autoridades no han emitido salvoconductos para empleados de los medios de comunicación, lo que constituye una garantía de impunidad para las fuerzas represivas gracias a la censura de hecho.
 Este bombardeo a Colombia y este reforzamiento represivo se enmarca en el Escudo de las Américas, impulsado por Donald Trump, que reunió a principios de este mes a 17 gobiernos del continente con el objetivo de implementar un régimen fascista y represivo en toda la región, siempre con la excusa de combatir el narcotráfico. Una reedición, al estilo Trump, del Plan Cóndor. Noboa firmó, además, un acuerdo con Trump para instalar una oficina del FBI en Quito. El pedófilo fascista pretende instalar oficinas del FBI y la CIA en todo el continente para controlar de cerca a sus protectorados. Pero los alcances de este nuevo “Plan Cóndor” son aún mayores: el bombardeo de la frontera colombiana es servil al interes de presionar a uno de los gobiernos que no está explícitamente alineado. Noboa comenzó impulsando la guerra comercial con Colombia, la envuelve en una verborragia bélica y la está escalando. De esta manera, Trump esta logrando crearse conflictos Proxy en América latina, trayendo la guerra mundial a la región, como una manera de tener disciplinados a todos los países del continente. Ecuador, como ariete de Estados Unidos, cierne amenazas sobre Colombia, al que se supone en las antípodas pero que ahora parece querer competir por los favores de Trump. Fue el mismo Gustavo Petro el que pidió la intermediación del fascista del norte para que enfriara el conflicto, como si no fuera su orientación política. Desde que Estados Unidos secuestró a Maduro en Venezuela, Petro ha intentado salvar su pellejo y el de sus allegados dándole garantías a Trump de que no piensa oponerse a la supuesta lucha contra el “narcotráfico” y que está a disposición para actividades “conjuntas”. 
 Los puertos de Ecuador son las principales vías por donde transita la droga que llega a Estados Unidos. En barcos bananeros del presidente y empresario Daniel Noboa se encontraron grandes cargamentos de cocaína. Sin embargo, es uno de los principales aliados de Trump en su presunta lucha contra el narcotráfico. De los grupos narcos, los “Choneros” fueron perseguidos y se fragmentaron, lo que benefició a los “Lobos”, quienes ahora lideran a las pandillas. Además, estos grupos se han internacionalizado, creando vínculos con cárteles de México, Colombia y otros países. Desde que Noboa asumió el poder, el narcotráfico y el crimen no han parado de crecer. El año 2025 fue el más violento del que se tenga registro en Ecuador: se contabilizaron 9.216 homicidios. La escalada represiva solo aumenta el crimen, la violencia y el narcotráfico. Mientras se dedica a masacrar pesqueros, el Comando Sur también resulta inocuo frente a los cárteles. 

 Respuesta popular 

Cuando Noboa intentó refrendar el permiso para instalar bases estadounidenses en suelo ecuatoriano, perdió el plebiscito. Sin embargo, el sistema que están implementando ahora es más eficiente para las arcas estadounidenses, ya que Trump se ahorra los marines: los militares ecuatorianos hacen el trabajo por ellos y Estados Unidos solo cubre los gastos de la oficina del FBI que supervisa las operaciones. La movilización popular tuvo un pico en 2025, con huelgas generales y protestas, pero el fracaso parcial llevó a un desgaste. El aumento de la criminalidad también agobia y distrae a las masas del objetivo de enfrentar al narcogobierno de Noboa.
 Esta semana, cientos de personas participaron en una protesta en la ciudad de Quito contra el gobierno, en medio de la crisis económica, social y de seguridad. 
La movilización fue convocada por organizaciones sociales, sindicatos y agrupaciones estudiantiles, que denunciaron el aumento de la violencia y rechazaron medidas del gobierno. Entre los principales reclamos se destacaron el rechazo a la flexibilización laboral, al estilo Milei, y reformas en la política minera que afectan a las comunidades originarias.
 Como Milei en Argentina, el gobierno de Noboa está sostenido únicamente por Trump y el apoyo solapado del nacionalismo burgués al imperialismo estadounidense. No hay masas fascistas que respalden sus medidas de gobierno. 

 Aldana González 
 19/03/2026

domingo, 22 de marzo de 2026

"Los muertos que vos matáis…


La Perla. 

 El hallazgo e identificación de una docena de restos de desaparecidos en el vasto predio de La Perla, la sede del Ejército que funcionó como campo de torturas bajo el mando de Benjamín Menéndez, ha provocado un fuerte impacto en vísperas del 50 aniversario del golpe. 
 La recuperación de sus restos por parte del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) ha colocado en foco su labor y el desafío que implica hallar el destino de los 30.000 detenidos-desaparecidos de la dictadura. Para tener una medida de ello, basta señalar que La Perla fue uno de los campos de concentración más mortíferos de la dictadura. El Ejército de Videla y Menéndez tenía una política implacable de exterminio. Se cuentan muy pocos casos de sobrevivientes entre quienes cayeron en sus garras.
 En el caso de La Perla, se estima que pasaron por allí entre 2.500 y 3.000 personas. Sobrevivientes, se contabilizan menos de 200. Todos los demás fueron fusilados y enterrados en algún punto de sus 16.000 hectáreas, en fosas comunes. En muchos casos, los cuerpos eran fragmentados, triturados o carbonizados para dificultar su identificación. De no mediar la técnica genética moderna, hubiera sido imposible reestablecer sus identidades. Los forenses del EAAF hablan de este hito reciente como el hallazgo de una aguja en un pajar. Es que no sólo alcanza dar con los restos, es necesario además contar con material genético comparable. De hecho, sobre unos 1.800 esqueletos recuperados a lo largo de 40 años de labor, sólo la mitad fueron identificados. Y esto posible gracias a la articulación con el Banco Nacional de Datos Genéticos, (BNDG) otra ´institución´ de prestigio internacional que fue fundada por el empuje de los familiares de las víctimas; en el caso del BNDG, especialmente por el de "Chicha" Mariani, fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo. El ´índice de abuelidad´ fue una verdadera innovación de la ciencia genética, desarrollada con investigadores norteamericanos de primer nivel, resultado de la insistencia, el dolor y la creatividad de Chicha y sus compañeras. En el BNDG se resguardan muestras de familiares que buscan a sus desaparecidos y de restos hallados que todavía revisten como NN. Así fue posible restituir la identidad de los poco más de 140 nietos recuperados. El EAAF no es un ente estatal, sino que se financia, parcialmente, por los honorarios que recibe por convenios con el Ministerio de Justicia, donaciones y servicios periciales a terceros. El BNDG es un ente autárquico que funcionaba en el seno del Hospital Durand, hasta que -bajo los gobiernos K- se dispuso su incorporación al Ministerio de Ciencia y Técnica, a pesar de las dudas y protestas que presentaron las organizaciones de familiares independientes. 
 El hallazgo en La Perla volvió a colocar en la palestra la cuestión de la preservación de los llamados "sitios de memoria" y de todos los edificios y predios militares y dependencias policiales que integraron el circuito represivo de la dictadura. Son testimonio, pero también prueba y objeto de análisis vigente. Bajo la consigna banal de "llevar alegría adonde hubo muerte", el kirchnerismo intentó desnaturalizar la ESMA y convertirlo en un centro recreativo, monopolio de su tribu política, Para la derecha, que no quiere dejar vestigio que recuerde los crímenes de la burguesía, las 16 hectáreas que ocupa la ESMA en la zona norte de la Ciudad es una gema codiciada por el capital inmobiliario. 
 El trabajo del EAAF también echa luz sobre la propia burocracia del aparato represivo y la cuestión de los archivos. Los represores seguían una metodología "ordenada". Los operativos no eran dispuestos al azar sino planificados en torno a objetivos precisos. En muchos casos, dejaban rastros en libros de cementerios, actas de defunción, registros de huellas dactilares y legajos policiales. "Nos pasamos la mayor parte del día con documentos, libros, investigando en la computadora, mirando imágenes. No hay posibilidad de saber o arribar a la identificación si no tenemos una investigación preliminar", explica un integrante del EAAF a La Nación (20/3). Una desclasificación parcial de archivos de la SIDE indica que ésta estaba subordinada al mandato del Batallón de Inteligencia 601. La primera se limitaba a colectar información, mientras que la inteligencia militar tenía el monopolio operativo. Allí revestía el burócrata de la UOCRA Gerardo Martínez, principal interlocutor de la CGT con el Gobierno.
 La mayoría de los hallazgos fueron realizados en cementerios, donde los cuerpos de las víctimas eran ingresados como NN. "Al finalizar la dictadura, se abrieron causas judiciales a partir de las denuncias sobre lo sucedido en muchos cementerios. En el marco de estos expedientes se realizaron exhumaciones sin método científico: las sepulturas fueron removidas y los restos óseos, mezclados, dañados y no registrados adecuadamente como evidencia. En muchos casos, los conjuntos de huesos fueron conservados, aunque de manera desordenada; en otros, fueron trasladados a los osarios de los cementerios, de donde no pudieron ser recuperados. En general, estas exhumaciones no conducían a identificar personas", explica el EAAF en su página web. El Estado argentino ha sido un factor de ocultamiento, no de esclarecimiento de los crímenes de la dictadura. Por último, el EAAF tiene un registro pormenorizado de sus hallazgos. La mayoría de ellos corresponden al área metropolitana, pero el segundo puesto corresponde a Tucumán. No es casual: la provincia fue el escenario del ensayo general de la dictadura, bajo la dirección del gobierno peronista, que ordenó el "aniquilamiento de la subversión" y lanzó el Operativo Independencia, con el pretexto de desarticular un campamento guerrillero del ERP instalado en el monte. Bajo esa cobertura, los milicos del ´gobierno popular´ se ensañaron con la militancia obrera y estudiantil de la ciudad, instalando los primeros campos de tortura y practicando los métodos que poco después generalizarían Videla y Massera. 
 Los crímenes de la dictadura son una hipoteca ilevantable para la burguesía y sus partidos, para el imperialismo que cobijó a los militares y para el clero que los bendijo. Para que "nunca más" no sea sólo una frase, el 24 nos movilizamos contra el estado policial de los Milei y la guerra imperialista. 

 Jacyn 
 21/03/2026

viernes, 20 de marzo de 2026

Kast inaugura un muro en la frontera con Perú


Fascismo trasandino. 

 El primer acto oficial de José Antonio Kast como presidente de la República de Chile fue la inauguración de una zanja y un vallado en la frontera terrestre de Chile con Perú, en la zona de Arica. Junto a un número importante de sus ministros, inauguró su plan “Escudo Fronterizo”, que incluye el despliegue de efectivos de las Fuerzas Armadas. Promete extender este plan a la frontera oeste – el límite con Bolivia.
 Las medidas del gobierno de Kast referidas a la inmigración estaban inscriptas en el “plan de emergencia” que anunció durante la campaña electoral. Consiste en el cierre de fronteras, su militarización y la persecución de más de 330.000 inmigrantes ‘irregulares’. Un proyecto de Ley, ingresado por la bancada oficial prevé la criminalización de la inmigración ilegal (actualmente es una falta) y la cancelación de beneficios sociales y otros derechos. 
 El corazón de este programa reaccionario se asienta en una imagen construida que asocia el aumento (casi insignificante) de la inseguridad callejera a la oleada de migrantes, principalmente venezolanos, que tuvo lugar en los últimos años. Sin embargo, el flujo de migrantes ha descendido a menos del 50% en cuatro años, luego del pico de 2021. El gobierno “progre” de Gabriel Boric, por otra parte, sostuvo toda la legislación derechista en materia migratoria. 
 La zanja tendrá una extensión de 30 kilómetros e incluirá la colocación de vallas de más de 5 metros y un muro de concreto en ciertas zonas consideradas “porosas”. La inspiración del proyecto, presentado en el propio escrito presidencial que justifica la ejecución de la obra, son los muros que ha levantado el sionismo en Gaza y Cisjordania así como los del fascista Viktor Orban en las fronteras húngaras del este europeo. 
 Kast -quien desde hace 20 años habita el parlamento chileno y se ha caracterizado por la intrascendencia de sus proyectos legislativos- ha abusado de la demagogia para asociar a los migrantes al crimen organizado y el narcotráfico. Pero los índices de incidencia de los extranjeros, indocumentados o no, en estos crímenes es marginal. La emergencia de Kast y su “reivindicación soberana” apunta a la regimentación de la vida política y social de los trabajadores chilenos. El ataque a los migrantes sigue la tónica de Trump-Milei y no esconde sus intenciones reaccionarias. De allí se desprenden sus reivindicaciones a la política de seguridad de Nayib Bukele en El Salvador, que ha instaurado la esclavitud en los centros de detención.
 Esta política fronteriza tiene un significado continental. Los anuncios de Kast estuvieron acompañados de una convocatoria a los gobiernos de la región a replicarlas en sus países. El presidente interino de Perú denunció la unilateralidad de la medida. Bolivia, por su parte, no ha emitido una posición oficial. Rodrigo Paz asistió a la asunción de Kast junto con toda la derecha continental. La política de Kast está enmarcada en el acuerdo del “Escudo de las Américas”. 
 La prensa dentro y fuera de Chile se limita a señalar que el combate a la inmigración irregular es ampliamente popular en las encuestas. Kast ha reivindicado la política migratoria de Boric en su discurso en Arica; la agenda del progresismo la ha impuesto la ultra derecha. 

 Joaquín Antúnez
 19/03/2026

Milei y la barbarie de las naciones


De Adam Smith a la banda de $Libra. 

 El homenaje a Adam Smith que protagonizó Javier Milei, acompañado del economista ´libertario´ Adrián Ravier y el profesor Juan Carlos de Pablo, transitó el camino que va de la solemnidad al ridículo. Fue lo que ocurrió con Ravier, cuando parangonó a Milei con Smith y enseguida, consciente del dislate, prefirió recurrir a la broma y asociar a uno y a otro por el hecho de ser solteros. “Ambos se casaron con sus ideas”, dijo, sin advertir que sólo las sectas se “casan con ideas”. En la ciencia, el “casamiento” se enlaza dialécticamente con el divorcio vincular, porque las ideas se construyen y reexaminan en la confrontación con la práctica, la historia y la vida social; la ideología, lo contrario de la ciencia, establece un conchabo a perpetuidad con sus propios prejuicios. Smith indagó al capitalismo de la manufactura, hasta cierto punto, con rigor científico. Gracias a ello, encontró razones objetivas para explicar las leyes del intercambio, donde los bienes tienen como atributo común el trabajo humano. En esa búsqueda, el autor de “La Riqueza de las Naciones” llegó a establecer que la ganancia del capital era una “deducción del trabajo”, de la cual el capitalista “merecía” apropiarse por haber practicado la prudencia y austeridad en sus consumos. 
 Milei, a diferencia de Smith, pertenece a la corriente que atribuye el valor de lo producido a la “utilidad” o “satisfacción” individual que las cosas reportan al consumidor. Con este prejuicio anticientífico, se han “casado” el 90% de los economistas de nuestro tiempo. No es una teoría, es un fetichismo. Naturalmente, es un pensamiento funcional a los dueños del capital, pues, por un lado, les sirve para negar a la clase obrera como creadora de la riqueza social; y, por el otro, para darle sustento a los beneficios del capital ficticio, que no solamente se reproduce en el campo de la especulación financiera sino también en el comercio de las armas, la trata de personas y de niños. Milei le ha prodigado elogios a todos estos “filones” de negocios. La apropiación de la plusvalía de la fuerza de trabajo, por parte de esta casta parasitaria, no es el resultado de la austeridad y prudencia que Smith atribuía al origen del capital, sino del derroche, de la estafa y de todas las formas de la delincuencia económica – estamos ante “La Barbarie de las Naciones”. 
 Ravier, el presentador libertario, extendió el paralelismo entre los solitarios Smith y Milei, al sostener que ambos estaban unidos “sobre todo a sus amigos”. Pero en este caso, las comparaciones son todavía más odiosas. El mejor amigo de Smith era el filósofo liberal David Hume, un ateo ferviente, vetado como profesor universitario con el argumento de que “no era una buena influencia sobre los jóvenes”. Milei es admirado por Mauricio Novelli, Hayden Davis y Manuel Adorni, y también por Trump, el ‘good fellow’ del proxeneta Epstein. En “El Capital”, Carlos Marx caracterizaba a esta fauna como una “agradable mezcla de estafadores y profetas” -Un siglo y medio antes de $Libra, el fundador del socialismo científico encontró una definición que le cae como un traje a medida al colectivo “libertario”. 
 En la Universidad de Glasgow, Smith explicaba el vínculo entre la economía mercantil y la ruptura de los lazos de sujeción directa entre las personas. El mercado, para el economista escocés, o sea la conversión del siervo en mercancía, era la manifestación más elevada de la libertad humana. Tuvo que venir Marx y su “crítica de la economía política” para desentrañar a la última manifestación histórica de la esclavitud: lo que había puesto en pie el libre intercambio era una nueva y aguda sujeción, entre los dueños de los medios de producción y los que sólo pueden vender su fuerza de trabajo. La persona como mercancía es todo lo contrario a la libertad. La economía política, que Smith contribuyó decisivamente a fundar, tuvo que encubrir esa relación social de explotación, luego de haber puesto en evidencia a sus polos antagónicos.
 En cuanto a Javier Milei, su foja académica consiste en la enseñanza de maniobras financieras por internet, en la turbia escuela de especuladores regenteada por su amigo Novelli. Allí, Milei explicaba (¿o explica?) el deporte preferido de la claque libertaria: cómo vivir sin trabajar, o mejor dicho, del trabajo de otros, explotando las oscilaciones de la gigantesca masa de capital ficticio que ronda por la economía mundial -por caso, con las criptomonedas. Los beneficios de las bitcoins o los títulos de deuda pública no son un “premio futuro por sacrificar consumos presentes”, como dicen los economistas que Milei ha leído en las solapas de libros. El interés financiero es una detracción de la ganancia del capital industrial, es decir, del trabajo no retribuido a los obreros. 
 Es cierto que a Milei y Smith los separa un abismo, en términos intelectuales tanto como morales. La sola comparación esta fuera de lugar. Lo que importa es la diferencia en la época histórica que transitaron, uno como científico, y el otro como tarotista. 
Smith encarnaba al pensamiento de la burguesía en ascenso, Milei, por el contrario, es un predicador alucinado del capitalismo de la decadencia. Smith fue el filósofo y economista del nacimiento y pujanza del capitalismo industrial. La reivindicación de la libertad humana expresaba el afán de la burguesía por emanciparse de las ataduras heredadas del régimen social anterior, en el plano económico y político. Milei, en cambio, deambula entre cuevas y festicholas, en la declinación del modo de organización social del capital. La “libertad” que defiende, es la que reclama la clase capitalista para explotar sin límites a los trabajadores. 
 En el CCK, Milei reivindicó a otro austriaco -Schumpeter- que acuñó el concepto de “destrucción creadora”, para referirse a la aceleración de la obsolescencia del capital con la aparición de inversiones en nuevas tecnologías. Milei, sin embargo, no es un ‘schumpeteriano”, porque la destrucción de capital industrial en Argentina está vinculada a la hipoteca de la deuda pública y al default a repetición, no a un salto tecnológico. De un modo general, las crisis que se adjudican a las innovaciones tecnológicas obedecen a la anarquía de la producción de toda economía de mercado. Ahora mismo, la Inteligencia Artificial amenaza llevar a la quiebra a los monopolios que han invertido en ella, financiados por fondos y bancos. Embarcados en una competencia despiadada entre ellos, no han obtenido resultados que remuneren y amplíen esa inversión. Los pronósticos agoreros ocupan cada vez un mayor espacio en los titulares financieros. Schumpeter, un economista de las grandes crisis de entreguerras, prometió que se podría llegar a “la otra orilla” de esas crisis, pero no ofreció pruebas de ello. Solo el inicio de la segunda guerra mundial y cien millones de muertos desarrollaron la destrucción que emergería como “creativa” después de la guerra, en una Europa y Asia en ruinas. 
 Una reconversión tecnológica sin desocupación en masa exige la supresión de las relaciones sociales de explotación, y una planificación democrática por parte de los trabajadores desde la dirección política del Estado. Antagónicamente, la competencia entre capitales -y los Estados que los amparan- conduce a la anarquía, al despilfarro de fuerzas productivas -desempleo incluido- y a la guerra internacional. Es el carro al que se ha subido Milei, el carro de Trump y Netanyahu. 
 Naturalmente, la “libre” explotación de la fuerza laboral, e incluso su liquidación física en el marco de la guerra, exige un cambio de régimen político -la liquidación de libertades y la instauración de un estado policial. El presentador de Milei, Adrián Ravier, cuenta con una página web -Punto de Vista Económico.com - donde reivindica el apoyo brindado por el economista austríaco Frederick Hayek -otro de los ídolos de Milei- a Pinochet, a quien visitara en los tempranos años 80. A la prensa chilena de entonces, Hayek le dijo que “la dictadura era un sistema político necesario bajo un período de transición”. Ravier le da la razón a Hayek, y saluda al gobierno que, en nombre de la “Libertad”, está creando un estado policial en la Argentina. Lo mismo pasa con Kast, en Chile. Los tardíos exégetas de Smith quieren terminar con las manifestaciones y el derecho de huelga, y legalizar las detenciones de los servicios de inteligencia sin orden judicial. En Milei y sus socios, el liberalismo histórico es la mascarada de un fascismo en grado de tentativa. 

 Marcelo Ramal
 19/03/2026

miércoles, 18 de marzo de 2026

La Agenda Setting: el monopolio de la desesperanza


 Lograr la descomposición de debates legítimos y críticas necesarias es una misión permanente de la subversión contra Cuba en redes sociales. Foto: Caricatura de Ángel Boligán 

La sofisticada maquinaria mediática que opera fuera de Cuba buscando influir en la percepción sobre la realidad de la Isla, constituye un caso de manual de manipulación de agenda redes sociales. 

Si el Gaslighting opera en el plano interpersonal, la Agenda Setting (Establecimiento de la Agenda) opera en el plano mediático. Acuñada por los profesores Maxwell McCombs y Donald Shaw, en la década de 1970, esta teoría sostiene que los medios de comunicación de masas no nos dicen qué pensar, sino sobre qué pensar. 
 Es decir, los periódicos, televisoras y portales digitales ejercen un enorme poder, al seleccionar y ponderar los temas del día. Al conceder portadas y horas de debate a un asunto, lo convierten en el centro de la conversación nacional. Al ignorar otro, lo condenan al ostracismo. 
 La sofisticada maquinaria mediática que opera fuera de Cuba, cuyo objetivo es influir en la percepción pública nacional e internacional sobre la realidad cubana, constituye un caso de manual de manipulación de agenda. 
 Uno de sus puntos o ejes principales manipula las consecuencias del bloqueo económico impuesto por EE. UU. para culpar al Gobierno cubano. El mecanismo es perverso pero efectivo: 1) El bloqueo genera escasez de combustible, medicamentos y alimentos. 2) Medios financiados por agencias estadounidenses denominados «independientes» amplifican el descontento resultante de esa escasez. 3) La agenda mediática se satura de noticias sobre las colas, la falta de productos o las averías del transporte, atribuyendo la causalidad exclusivamente a la «mala gestión interna» y omitiendo el contexto del cerco que ellos mismos patrocinan. 
 Por otro lado, se impulsa a figuras con poca representatividad real dentro de la Isla, otorgándoles un estatus de «líderes de opinión», «activistas» o «expertos». Al darles espacio en sus agendas, los medios internacionales los legitiman como interlocutores válidos. 
 Se presenta la realidad cubana como inherentemente hostil a causas como la lucha contra la discriminación racial o la igualdad de género, para sostener un relato prefabricado de opresión. De esta forma, se intenta alinear la agenda de los defensores de derechos humanos internacionales con la agenda de desestabilización política.
 Mientras que los medios públicos cubanos operan con una lógica de servicio y desarrollo social, la maquinaria mediática externa opera con lógica de guerra, financiada con presupuestos multimillonarios y sin límites éticos en la difusión de desinformación. 
 Frente a esta estrategia, la respuesta no puede ser meramente defensiva. Se requiere una acción proactiva para devolver a los medios nacionales su rol de fuente primaria y confiable. Desplegar una política comunicacional eficaz, para colocar en la agenda global los atributos reales de la sociedad cubana: sus logros científicos, su estabilidad social y su cultura, rompiendo el monopolio del relato de la desesperanza. 
 Comprender que la manipulación mediática no es un efecto colateral, sino una política de Estado diseñada para desgastar a la Revolución desde dentro, utilizando la información como arma. La batalla por la agenda es, en última instancia, la batalla por la conciencia y la soberanía.

Raúl Antonio Capote | internacionales@granma.cu 
 18 de marzo de 2026 07:03:58 

Fuentes: La Jiribilla, scielo.sld.cu USA.unir.net, Revistas uned. es, profesionaldelainformación.com.

martes, 17 de marzo de 2026

El gaslighting: cuando te hacen dudar de tu propia sombra


Los algoritmos de IA tienen la capacidad de controlar casi todo lo que ocurre en el ciberespacio

 Mucho se ha progresado desde que, a finales del siglo XV, Leonardo Da Vinci diseñó el primer robot, al que nombró autómata cavaliere, creado para divertimento de los invitados al palacio Sforza, en Milán. 
 Hoy, en las redes digitales nos enfrentamos con poderosos sistemas de inteligencia artificial (IA) y Big Data. Los algoritmos de IA tienen la capacidad de controlar casi todo lo que ocurre en el ciberespacio.
 Por eso, es necesario estudiar los elementos fundamentales que operan tanto en nuestra intimidad como en el ágora pública, para entender cómo se construye (y se destruye) la realidad, entre ellos el gaslighting, el framing y la agenda setting, la combinación de los tres resulta letal.
 Empecemos por el más íntimo y devastador. El término gaslighting, o «iluminación de gas», proviene de la película Gaslight (1944), en la cual un marido manipula a su esposa hasta hacerle creer que ha perdido el juicio: atenúa la luz de gas de la casa y jura que sigue igual de brillante, esconde objetos y le asegura que ella los ha perdido.
 En el ecosistema digital, el gaslighting trasciende el ámbito de la manipulación interpersonal para convertirse en un arma de desinformación sistémica. Su objetivo no es engañar, sino erosionar la capacidad del individuo y la sociedad para confiar en su propia percepción de la realidad; no es lograr solo la inestabilidad política, sino una fractura epistemológica.
 Se inunda el ciberespacio con narrativas contradictorias sobre un mismo hecho. No se busca imponer una mentira, sino crear un «ruido» tal que la verdad parezca inalcanzable o una cuestión de opinión. Asimismo, se cooptan términos y se les otorgan significados opuestos a los originales, llamar «libertad» a la censura o «paz» a la agresión. 
 Encima se desacredita sistemáticamente a los medios, periodistas o instituciones que reportan la realidad incómoda, tachándolos de «falsos» de «oficialistas» o «vendidos al régimen». El objetivo es que, cuando se presenten pruebas, el público las rechace automáticamente por provenir de una fuente «oficial». 
 Además, los algoritmos de las redes sociales, al priorizar la participación (engagement), crean burbujas en las que la narrativa de gaslighting se repite y refuerza sin contrapeso.
 Contrarrestar esta forma de manipulación requiere un enfoque multifacético, que combine la resiliencia individual con la acción colectiva. El primer paso sería reconocer que el «ruido» informativo y la contradicción constante son una estrategia deliberada. 
 Salir del bucle digital y contrastar la información con el entorno tangible o con datos empíricos irrefutables. Antes de compartir un contenido, preguntarse: ¿De dónde viene esto?, ¿cuál es la agenda?, ¿qué pruebas verificables existen? Cultivar un escepticismo saludable. 
 A nivel colectivo y social, implementar programas educativos que enseñen no solo a detectar noticias falsas, sino a comprender la mecánica de la manipulación sicológica y los sesgos cognitivos en el entorno digital. 
 Una sociedad con instituciones fuertes es más resistente a la erosión de la confianza, por eso es importante apoyar y defender los medios de comunicación y organismos científicos que operan con estándares de transparencia y método.
 La mejor protección contra una mentira atractiva es una verdad igualmente convincente. Es necesario construir y difundir narrativas proactivas que ofrezcan un sentido de pertenencia, propósito y visión de futuro. 
 El gaslighting en el ciberespacio explota nuestra dependencia de la información digital y nuestras vulnerabilidades cognitivas. Contrarrestarlo no es solo un acto de verificación de datos, sino un ejercicio de soberanía y resiliencia. 

Raúl Antonio Capote | internacionales@granma.cu
 16 de marzo de 2026 07:03:03

 Fuente: Victor Calef, Edward M. Weinshel, Some Clinical Consequences of Introjection: Gaslighting. The Psychoanalytic Quarterly Volume 50, 1981.

lunes, 16 de marzo de 2026

Trump amenaza a sus socios y a sus enemigos a sumarse a un convoy para aniquilar la resistencia de Irán


El imperialismo mundial en una encrucijada histórica. La guerra contra Irán ha llevado a una encrucijada al imperialismo norteamericano y al Estado sionista. El régimen iraní mantiene un control firme del pasaje por el estrecho de Hormuz y continúa atacando las bases norteamericanas en los países del Golfo, así como su infraestructura logística. Estados Unidos, por otro lado, ha comenzado a sufrir una crisis de abastecimiento de municiones e interceptadores de misiles, como consecuencia de los ataques de Irán, incluyendo el famoso Tomahawk, cuyo costo de producción es elevado. La firma de nuevos contratos requiere un financiamiento presupuestario adicional, que coloca a Trump bajo la dependencia del Congreso, al cual había evitado para declarar la guerra. Israel, por su parte, enfrenta una enorme resistencia de Hizbollah en su intento de convertir a Líbano en otra Gaza. La suba del precio del petróleo no sólo se ha convertido en un factor inflacionario: muchos contratistas en el mercado de futuros de gas licuado y petróleo han quedado en una posición de quebranto, afectando a fondos y bancos internacionales. China e India, así como otros países, han comenzado a restringir las exportaciones para poder asegurar el abastecimiento de su mercado interno a mediano plazo. El dislocamiento del mercado internacional avanza sin mengua, encima de una guerra arancelaria en desarrollo y un endeudamiento público y privado que se acerca al colapso.
 Thomas Friedman, un belicista muy activo que escribe en The New York Times, ha llamado a Trump a suspender temporalmente las hostilidades; lo mismo The Economist, que hace referencia a la “confusión” que reina en las altas esferas de Estados Unidos. Trump y los jefes del Pentágono habrían calculado mal la resistencia de Irán, en especial en cuanto a la decisión de cerrar el estrecho y a la capacidad de defenderlo, pero también por la imprevisión acerca de las consecuencias financieras. Muy diferente es la posición del Wall Street Journal, para el cual “terminar la guerra prematuramente será un desastre estratégico”. Un columnista ‘pacifista’ del Financial Times, advierte que “Hormuz va a acosar a Estados Unidos por mucho tiempo”, dada la habilidad demostrada por el régimen iraní para mantenerlo cerrado, una observación que fundamentaría una continuación de la guerra hasta sus últimas consecuencias. Los gobiernos de la OTAN, Rusia y China han denunciado a Irán, mediante una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, por la guerra de defensa que libra contra una agresión no provocada; apunta a que Irán cese las represalias contra los estaduelos del Golfo e Israel, o sea, a una capitulación. El Estado sionista, por su parte, sigue con su invariable propósito, estampado en sus resoluciones sobre seguridad nacional, de barrer del mapa al Estado iraní, impulsando su fragmentación territorial. Trump y Netanyahu han lanzado bombardeos para destruir la terminal petrolera de Irán, la isla de Khark, en el golfo Pérsico, a fin de privarlo de todo recurso económico y para forzar al “resto del mundo” (mediante la agudización del desabastecimiento internacional de petróleo y gas) a intervenir colectivamente contra el Estado iraní. Pero ni EE. UU. ni Israel han logrado que los países del Golfo (y en especial Arabia Saudita) respondan con sus misiles a los ataques circunscriptos de Irán. 
 Luego de incumplir vergonzosamente con la promesa de ofrecer escolta militar a los buques petroleros que deban atravesar el estrecho de Hormuz, Trump ha pasado a considerar el desembarco de tropas en el terreno. De un lado, para ‘liberar’ el estrecho, asentando tropas aerotransportadas en sus costas. Una operación arriesgada. Pero también, de acuerdo a la prensa internacional, para secuestrar el stock de uranio enriquecido que Irán tiene guardado en el subsuelo profundo. El peligro de radiación que implica esta operación es, por supuesto, enorme. Sería un paso también hacia el desencadenamiento de un ataque atómico. En resumen, Trump pretende salir del impasse y de la guerra ‘mal calculada’, mediante una escalada criminal. Escalada que, al mismo tiempo, desataría una crisis terminal para su gobierno en los Estados Unidos, donde la oposición a la guerra crece sin pausa. 
 El último movimiento diplomático de Trump (“rampa de salida”) ha sido convocar a una coalición de gobiernos, que incluye a la misma China, para abrir el estrecho por la fuerza y ampliar la guerra. Algunos navíos que portan combustible para China han sido autorizados a pasar por Hormuz por parte de las autoridades de Irán, así como a otros si es que pagan el pasaje en yuanes (fuera del control de Estados Unidos). Trump ha amenazado con romper la OTAN si sus miembros rechazan el convite (entrevista telefónica con Financial Times, el domingo 15) e incluso cancelar la reunión programada con Xi Jinping para fin de marzo: “Donald Trump advierte a la OTAN 'un futuro muy malo' y la postergación de la cumbre con China”. El primero en responder fue Keith Starmer, el primer ministro de Gran Bretaña, quien señaló “que no es su guerra”. Ningún gobierno ha aceptado la extorsión de Trump, que ha quedado políticamente arrinconado. Tiene ahora dos “rampas de salida”: la renuncia a la presidencia de Estados Unidos, con todo el gobierno, o escalar la guerra al punto de mundialización más alto desde la provocación de la OTAN a Rusia para que invada Ucrania, en una guerra de ocupación, a finales de febrero de 2022. 
 Para salir de esta opción fatal se armará, seguramente, una operación “rescate del soldado Ryan”, para Donald Trump. Las salidas ‘temporarias’ sólo proyectarán guerras más amplias y destructoras en un futuro próximo. El bloque ‘rescatista’ está enfrentado militarmente a Rusia en Ucrania y Europa oriental. Surcorea y Japón, dos de los convidados, no ocultan su preparación para una guerra contra China, camuflada en el ‘conflicto Taiwán’. Trump mismo, en esta crisis, ha acelerado la presión política y militar para convertir a Cuba en un protectorado ‘de facto’ o, eventualmente, ‘de jure’.
 La clase obrera de todos los países debe movilizarse para hacer pagar caro al imperialismo mundial su guerra contra la misma humanidad.

 Jorge Altamira 
 16/03/2026