domingo, 9 de junio de 2019

Pablo Ghirardo: “La ley antiterrorista es la continuidad y profundización de la criminalización de la protesta”




Para hablar sobre la Ley Antiterrorista y sus alcances e implicancias, entrevistamos al Dr. Pablo Ghirardo, abogado y activista social por los Derechos Humanos y contra la represión policial, quien nos recibió en su estudio. Ofrecemos al lector la primera parte de la entrevista.

El pasado 14 de mayo el parlamento aprobó la Ley Antiterrorista con el voto de todos los bloques parlamentarios a excepción de Unidad Popular (74 votos en 75 presentes). La votación no estuvo precedida de ningún debate en la sociedad y contó con un “cerco informativo” importante. Con esta resolución, Uruguay se ajusta a las exigencias de organismos internacionales como el GAFI y el CIADI, quienes apercibían a nuestro país con sanciones en caso de demorar la aprobación de la ley.
El proyecto de ley finalmente votado es un intermedio entre el que envió el Poder Ejecutivo al Legislativo y el proyecto emanado de la bancada del Frente Amplio. En la ley se establecen nuevas definiciones y ampliaciones sobre el concepto de “terrorismo” y “financiamiento del terrorismo”, que preocupan a referentes de distintas organizaciones sociales, ya que se estaría estableciendo un nuevo marco legal que podrá ser aplicado a luchas sociales dentro del territorio por la sola voluntad de un juez. El poder de discrecionalidad que se le otorga al Poder Judicial es otra fuente de polémica. Para hablar sobre la Ley Antiterrorista y sus alcances e implicancias, entrevistamos al Dr. Pablo Ghirardo, abogado y activista social por los Derechos Humanos y contra la represión policial, quien nos recibió en su estudio.
Ofrecemos al lector la primera parte de la entrevista.
LID: ¿Cómo estás viendo la situación actual en lo que tiene que ver con el tema represivo?
PG: En, podríamos decir que desde el 95 para adelante, desde la aprobación de la ley de seguridad ciudadana de Guillermo Stirling y Julio María Sanguinetti, venimos viendo que ha habido un avance represivo formidable ¿no? Un aumento de las penas en forma excesiva, creación de delitos nuevos que son discutibles, la utilización de fuerzas especiales para reprimir el delito en los barrios. Más acá en el tiempo el aumento de penas para adolescentes, los dispositivos policiales que se han desatado en distintos barrios con una fuerte militarización de algunas fuerzas, como la Guardia Republicana, que en principio tenía tareas limitadas, pero que posteriormente fueron ampliadas. Creemos que en el tema represivo hay una continuidad con las medidas que se han desarrollado desde 1995 en adelante.
Podríamos decir en que el tema cárceles hay un paréntesis en 2005 cuando se aprueba la "ley de humanización de las cárceles", pero que después, queda en evidencia por los datos actuales, que vuelve a aumentar el número de presos y vuelve la situación a ser totalmente inhumana. Como recientemente lo ha dicho el Poder Judicial en la acción de amparo que inició el Comisionado Parlamentario. Y por otro lado, también respecto a la comisión de ciertos delitos, vemos que hay una selectividad importante a la hora de señalar cuales son los delitos que aumentan, cuales son los que no aumentan y en cuales se focaliza el concepto de "inseguridad". Omitiéndose absolutamente los grandes delitos económicos que son por miles de dólares o millones de pesos, que afectan a la economía nacional y por lo tanto a la población, quizás a veces más gravemente que lo que puede ser una rapiña en términos generales.
LID: En este marco también está andando la campaña "Vivir sin miedo" ¿Qué impresión te está dando esta situación en el debate público?
PG: Bueno, creo que estos últimos ocho o nueve años, la práctica y la política que ha desarrollado el Ministerio del Interior, la aprobación de algunas normas en el Poder Legislativo, han permitido generar el campo de legitimación para que Jorge Larrañaga y los sectores más reaccionarios hagan esta serie de propuestas que son absolutamente temerarias para el campo popular y para la población en general.
Porque si hoy las denuncias por acciones ilegítimas e ilegales de la policía son varias, imaginémonos si se aprueba la posibilidad de que hagan allanamientos nocturnos y que además de tener policías militarizados, tengamos militares policializados... Verdaderamente es preocupante la situación. Como decíamos hoy con el tema cárceles. Si hoy las cárceles son absolutamente inhumanas por la superpoblación que tienen, y si hoy decimos que en Sudamérica podemos colocar segundo a Uruguay en la cantidad de presos que tiene (per cápita, por detrás de Brasil), cuando hablamos de eliminar las posibilidades de libertades anticipadas, o cuando hablamos de generar cadenas perpetuas por determinados delitos, por ejemplo el de rapiña, que es uno de los delitos que se cometen más habitualmente (que tienen mayor porcentaje en el campo del delito), bueno, lo que nos espera es o muchas cárceles más, con un gasto de millones de dólares, o que haya mayor sobrepoblación y hacinamiento del que ya existe. Por lo tanto la propuesta es absolutamente peligrosa para la sociedad. Pero, vuelvo a insistir en que es el cierre o la continuidad, mejor dicho, de una política que se ha venido ejecutando desde hace años.
LID: Más que una continuidad, parece una profundización...
PG: Sin dudas. Hay que recordar que cuando Pedro Bordaberry planteaba la baja de la edad de imputabilidad eso obligó o permitió al Frente Amplio, dependiendo cuál sea la visión del que esté del otro lado, que el poder ejecutivo, el poder legislativo con mayorías parlamentarias del FA votará leyes que efectivamente aumentaba las penas para adolescentes, pasando en muchos casos a ser preceptiva la internación (prisión) en delitos de poca gravedad.
Podemos decir que de alguna manera varias de las medidas que planteaba Bordaberry se cumplieron con la aprobación parlamentaria de todos los partidos menos Unidad Popular. Por tanto, otros de los peligros que tiene esta reforma, aun no saliendo, es que posteriormente se repita la misma situación que por otras vías se apliquen varias de estas propuestas.
LID: Algunos de los argumentos contrarios a la reforma Vivir sin Miedo plantean que en realidad no hay que hacer tal reforma porque ya se atribuyeron ciertas funciones a la Guardia Republicana, por ejemplo. Entonces es como una supuesta defensa de los derechos humanos o de una cuestión de que "la reforma no es la forma" pero en realidad lo que están diciendo es que hay otras formas. ¿Vos cómo lo ves?
PG: Hay que recordar que Manini Ríos hace un par de años dijo que ellos estaban en condiciones de cumplir otras tareas que no son las que actualmente tiene asignadas el Ejército. El mismo Manini Ríos que quiso ser destituido, pero que en aquel momento cuando lo dijo nadie lo observó en esas cuestiones. Hoy el Ejército cumple ya tareas policiales en zonas de frontera, no solo cumple la misión de defensa de fronteras, contra el contrabando, contra el narcotráfico, sino que además la ley recientemente aprobada el año pasado establece que cumplen funciones de patrullaje. O sea funciones policiales en veinte kilómetros a la redonda de la frontera, por tanto es bastante. Sumado a esto, el control perimetral de las cárceles… lo hace el Ejército, no lo hace la policía. Y recordar también que Prefectura Naval cumple también funciones policiales en la franja costera y también forman parte de las FFAA, por tanto es cierto que algunas cosas ya se han ido ampliando.
Con respecto a lo que vos decías de que no es la forma, sí es verdaderamente preocupante que algunos no discutan el fondo del asunto y se queden en qué “bueno no es necesario hacer esto para que se ejecute esto”, verdaderamente genera algunos sinsentidos en el planteo que en lo personal no lo comparto, ni estoy de acuerdo con esta reforma que plantea Jorge Larrañaga, ni tampoco estoy de acuerdo con la militarización de los barrios de la Guardia Republicana. A mí me toca vivir en una zona donde recientemente de los cuatrocientos efectivos de la Guardia Republicana que salieron a las calles, más de setenta fueron ubicados en la zona donde yo vivo. Y uno ve acciones de esa Guardia que sin dudas son intimidatorias y por tanto atentatorias contra los derechos humanos y el derecho a la libertad que tenemos todas las personas.
LID: Yendo al tema que nos convoca ¿Qué valoración haces de la ley antiterrorista aprobada recientemente?
PG: Bueno, así como decimos que el proyecto de reforma de “Vivir sin miedo” es la continuidad y profundización de una política de criminalización de la pobreza, podemos afirmar que la ley antiterrorista que se acaba de aprobar en el parlamento recientemente es la continuidad y profundización de la criminalización de la protesta ¿Por qué? porque en Uruguay ya existía un concepto de acto terrorista dado por una ley del año 2004 y que ahora se amplía el marco de esa ley ¿Qué quiero decir con esto? Si nosotros vamos al artículo 17 del proyecto aprobado, el propio proyecto copia, transcribe literalmente aquel viejo artículo de la ley de 2004, pero agrega particularmente un párrafo que dice “se incluyen determinados actos que se considerarán terrorismo”, que ahora los podemos decir para que quede bien claro.
Son los que a mi entender podrían dar lugar a la aplicación de la ley antiterrorista sobre militantes sociales y políticos.
Este proyecto de ley tiene tres aspectos a mi entender que desde la defensa del derecho a la protesta son peligrosos. Uno es la limitación al derecho al asilo político, el segundo es la ampliación del concepto de acto terrorista, y el tercero es la ampliación también de aquello que se considera financiamiento a organizaciones o individuos terroristas. Esos tres elementos que están en el antepenúltimo y penúltimo capítulo de la ley aprobada, son los que a mi entender generan mayor temor en cuanto a cómo se va a aplicar. Algo que no quiero dejar de mencionar es que este proyecto es sustancialmente diferente al que venía del Poder Ejecutivo en el año 2016. El proyecto del año 2016 es ampliamente más limitador del derecho a la protesta y más ampliado el concepto de terrorismo. Basta la lectura de los artículos 1 y 2 para observar esa peligrosidad que tenía esa ley, por lo amplia, por lo ambigua que era al momento de conceptualizar algo tan grave como es un acto considerado terrorista, con penas que son de penitenciaría y hasta de 18 años de condena.
LID: Algo sorprendente o un dato importante es que lo votaron todos los partidos con representación parlamentaria exceptuando a Unidad Popular…
PG: Bueno, lo decíamos hoy. Es la continuidad de una política de Estado en la criminalización de la protesta. Hay una política de estado de dar cumplimiento a los pedidos que hacen organismos internacionales claramente dirigidos por lo que es Estados Unidos y el sionismo Israelí. Nosotros podemos observar en la región, en Chile, Brasil, Argentina, Paraguay, leyes de muy similares características, algunas con mayor acentuación otras con menor. Pero todas terminan ampliando el concepto de terrorismo a actos que son típicos de la lucha social y política que dan los pueblos.
LID: Otra cosa importante y que llama la atención es el tratamiento exprés que se le dio al tema. Sin discusión en la sociedad y con un cerco mediático importante... ¿Crees que además de la relación con los organismos internacionales y Estados Unidos, hay una relación con las facilidades que el Estado uruguayo otorga a UPM para concretar su instalación?
PG: Estos organismos que tienen injerencia clara en el cumplimiento de los mandatos de las principales potencias mundiales, uno de los elementos que buscan es proteger a los capitales que provienen de los países centrales. En ese marco se incluyen todas las políticas extractivistas que desarrolla el Estado, avaladas por todos los partidos políticos. Más allá de los discursos que después cada uno haga, a la hora de votar, todos lo votan. Si claramente son garantías que exigen los capitales internacionales para evitar todo tipo de enfrentamiento por sus prácticas nocivas tanto para una soberanía alimentaria, como para la defensa de la tierra como elemento de producción y de crecimiento social.
LID: Hace poco la Marcha por el Agua terminó con un suceso bastante grave. Ya hay antecedentes en el sentido de la criminalización y represión de sectores sociales que se movilizan por estas demandas…
PG: Claro. Además, analizando el contenido de la ley y cabría pensar que incluso no tanto en el caso que vos mencionas, sino por ejemplo, en la marcha contra el G-20 (que se realizó a finales del año pasado), vemos que si existiera (en ese momento), podría aplicarse esta ley antiterrorista. Y por qué digo “podría aplicarse”. Porque acá entramos en el elemento de lo que no dice la ley pero que es igual de preocupante que lo que dice, o más grave. Porque al ser ambigua o laxa la definición de terrorismo que establece la norma, quien va a determinarlo va a ser el Poder Judicial. El mismo Poder Judicial que, como decíamos, en la marcha contra el G-20 formaliza a dos personas. A una de ellas por “poner una campera adelante de una cámara”, así lo dice el dictamen fiscal. O a otra por romper un vidrio en dos oportunidades. Esos delitos que simplemente fueron una formalización y que las personas permanecieron en libertad, podrían haber sido aplicada la ley antiterrorista dependiendo del juez, generando también una desigualdad flagrante, porque va a quedar a criterio del magistrado si a uno se aplica y si a otro no. Podríamos decir entonces que frente a conductas similares en protestas que cuenten con el aval del estado o de organizaciones que tienen vinculación con el Estado, no pasaría a mayores, y que quizás aquellas acciones sociales más “antisistémicas” que no tienen nexo alguno con el poder político, podrían ser criminalizadas bajo el velo del “terrorismo”.
LID: Es importante el aspecto que planteas de la discrecionalidad que se le otorga al Poder Judicial...
PG: Si, y en el aspecto de financiamiento al terrorismo y en el aspecto de extradición lo grave, lo que no dice la ley porque no determina quien interpretará si la organización es terrorista o no. Por tanto quien va a determinar esa categorización es un estado extranjero, un estado que reclama en algún caso la extradición de un nacional o que dice que se está financiando una campaña terrorista… Después quiero profundizar sobre este tema. Pero entonces hay una pérdida de soberanía muy fuerte de nuestro Estado porque serán otros quienes consideren que es terrorismo y que no y será el Estado uruguayo el que se subordine a esa definición.
Todo esto sin perjuicio que la extradición la terminará decretando el Poder Judicial, pero sabemos de la falta de independencia entre los poderes y las presiones que se ejercen sobre quienes llevan adelanta la función jurisdiccional.
LID: En las cuestiones que refieren al derecho de asilo y los tratados de extradición se me viene a la mente la situación del Filtro en 1994. Si tuviéramos que trasladar aquella situación a este nuevo marco legal ¿cuáles serían las diferencias frente a un pedido de extradición?
PG: Uno de los aspectos que a primera impresión podemos afirmar es que no se requiere un tratado bilateral de extradición, que sí existía en aquel momento con el Reino de España. Con esta ley no sería necesario recurrir a un tratado bilateral de extradición, sino que en la aplicación de la misma podría considerarse. Y acá volvemos al tema de ¿qué es financiamiento al terrorismo? Porque lo que hace justamente esta ley es eliminar la posibilidad de que sea considerado un delito político o conexo a un delito político, cualquier acto de financiamiento del terrorismo.
¿Qué vamos a considerar terrorismo y qué no? ¿Que parámetros van a ser considerados? No está resuelto por la norma. Si estamos frente a un estado que tiene un tratado bilateral, probablemente podamos aplicarlo y encontrar allí las respuestas. Pero si no es ese el caso, podríamos estar en la situación de tener que aceptar lo que diga el Estado que requiere la extradición o aplicar otras normas internacionales, aunque muchos jueces en esta materia tienen miradas dispares.
Porque en última instancia el concepto de terrorismo puede variar de acuerdo a la normativa bajo la cual se analice. a. En el caso que bien decías vos de España, podemos ver que en el caso de los tres ciudadanos vascos que fueron extraditados finalmente al Reino de España, ninguno de los tres fueron condenados por delito de terrorismo. Sin embargo las peripecias que debieron sufrir son conocidas por todas y todos.
LID: Sobre el financiamiento ¿hay algo que quieras profundizar?
PG: En el tema del financiamiento, volvemos a lo dicho respecto a la definición de “acto terrorista”, ya existía una ley que era la 17.835 que regulaba cual era la conducta típica del financiamiento al terrorismo. Que a mi entender, tiene algunas falencias con respecto a cómo se determinará qué organización es terrorista o no.
Pero en la ley recientemente aprobada se agrega un elemento nuevo, que aun cuando el mecanismo para financiar sea lícito, podrá ser considerado o tipificado como “financiamiento al terrorismo”. Veamos un ejemplo. Se hace una actividad de recaudación de fondos solidaria con una organización de un país determinado, para luchas sociales, y aquél Estado donde va dirigida la solidaridad considera que esa organización es terrorista o sus actividades son conexas al terrorismo. , bueno en tal caso, el Estado uruguayo a través del pronunciamiento del Poder judicial podrá aplicar la figura penal de “financiamiento al terrorismo” a quienes intervinieron en esa actividad solidaria de recaudación de fondos, pese a que esa actividad en sí misma es lícita. Porque nadie va a cuestionar la legalidad el hacer una fiesta para recaudar fondos con un espectáculo artístico, por ejemplo.
Y si bien la ley que nombramos hoy del año 2004 con las modificaciones del 2009 era criminalizaba la solidaridad internacional y limitaba la soberanía del Estado uruguayo, con este agregado de que se incluye actividades que son lícitas nos parece que verdaderamente hay una exacerbación del poder punitivo del estado.

La Izquierda Diario Uruguay
Viernes 7 de junio | 20:02

sábado, 8 de junio de 2019

¿Quién fue Rosa Luxemburgo?




En esta oportunidad la docente Lucía Battista Lo Bianco te cuento quién fue y cómo fue la corta pero apasionante vida de la dirigente revolucionaria polaca Rosa Luxemburgo, asesinada el 15 de enero de 1919.

Ernesto Guevara y su interés por las matemáticas




Ernesto Che Guevara, Matemáticas & electrónica. Diferentes visiones sobre su relación con estas ciencias Colectivo de autores, Editorial Academia, La Habana, 2018, 148 páginas.

Se trata de un libro publicado por una editorial cubana. No es probable que se edite en España. Si quieren adquirirlo (y les animo a hacerlo) utilicen sus contactos cubanos o piensen en alguna Asociación de amistad cubano-española. No lo busquen en Amazon; no lo encontrarán. Mejor.
En la contraportada del ensayo (muy bien editado por cierto) se afirma: “La Editorial Academia pone a la consideración de sus lectores este libro que recoge aspectos esenciales del pensamiento y la obra del Che relacionados con la Matemática y la Electrónica. Podrán conocer testimonios de gran importancia de colaboradores donde se pone de manifiesto la capacidad visionaria del Che, en su labor como dirigente del Gobierno cubano, en cuanto al estudio y el dominio de dos disciplinas científicas y tecnológicas de carácter estratégico”. Asimismo, añaden, “contiene la visión de científicos cubanos que han incorporado el legado del Che en su quehacer profesional, en la cual muestran la situación actual, así como las proyecciones del estudio y la aplicación de la Matemática y la Electrónica en pro del desarrollo socioeconómico de nuestro país”.
En lo de visionario, un poco apologético tal vez. No lo son en cambio en general los textos incluidos en el ensayo: “Prólogo”, Néstor G. del Prado Arza. 1. “El Che y la matemática”, Mireya Vilaseca González. 2. “El Che y las ciencias básicas, estudioso y maestro”, Hugo C. Pérez Rojas. 3. “Che, el papel de las matemáticas y las modernas tecnologías para el desarrollo del socialismo en Cuba”, Tirso W. Sáenz Sánchez. 4. “Vigencia del pensamiento y la obra del Che relacionados con la matemática y la electrónica”, Luis Ramiro Piñero Díaz. 5. “Ernesto Che Guevara, la universidad, la matemática y la electrónica para un desarrollo sostenible incluido”, José Luis García Cuevas. 6. Epílogo”, Orlando Carnota Lauzán.
Néstor G. del Prado Arza, el autor del prólogo, nos da algunas pistas sobre las finalidades de los editores: “Concebimos el libro como una obra que no fuera muy voluminosa, que tuviera un gran apego a la verdad histórica y que motivase a los jóvenes a seguir investigando sobre su importancia en estos tiempos difíciles y, por tanto, retadores”.
Sin quitar valor a ninguna de las aportaciones, les recomiendo el hermoso (el hermosísimo) texto de Mireya Vilaseca González. Su padre, Salvador Vilaseca, fue el profesor de matemáticas de Ernesto Guevara. Su segundo profesor, Hugo C. Pérez Rojas, sigue vivo y es el autor de la segunda de las aportaciones. El autor del epílogo, el Dr. Orlando Carnota Lauzán, fue también compañero de Guevara, “ocupó cargos y cumplió misiones asignadas por el Che, en el entonces Ministerio de Industria”.
Un resumen de las consideraciones del prologuista, profesor y director de la Editorial Academia (pp. 11-12):
1. Desde sus investigaciones como médico, Ernesto Guevara [EG] utilizaba la estadística como complemento demostrativo de sus hipótesis.
2. En sus primeras misiones militares, EG concedió gran importancia a la contabilidad y las finanzas y se apoyó en su compañero de lucha Orlando Borrego para aprenderla con rigor.
3. En su paso fugaz como presidente del Banco Nacional de Cuba y, principalmente en su cargo de Ministro de Industria (¡Guevara, recordemos, fue ministro de Industria!), se percató que era necesario estudiar o refrescar las matemáticas para dominarla con el nivel suficiente. De este modo, podía interactuar con los matemáticos profesionales.
4. EG se preparaba -lo hizo realmente- para explicar a sus colaboradores lo que él había aprendido. Para reafirmar el conocimiento y para dar ejemplo al mismo tiempo.
5. Cuando Guevara descubre la potencia de la Investigación de Operaciones y la Programación lineal como herramienta para la optimización de objetivos y procesos, se convirtió en un alumno aventajado y propagador de sus aplicaciones.
6. EG estaba convencido que no se podía construir el socialismo en Cuba sin tener en cuenta y aplicar los avances en ciencia y tecnología. De hecho, en sus viajes como Ministro de Industria, visitó países y fábricas en que la electrónica y la automatización mostraban adelantos significativos.
7. En un marco socialista, EG no estaba preocupado porque la automatización pudiera reducir las oportunidades de trabajo. Si esto ocurría, y no era malo que ocurriese, los trabajadores tendrían más posibilidades de desarrollo profesional y espiritual. Nada que ver con los efectos de la automatización en las sociedades regidas por el modo de producción capitalista.
En el acto de presentación del libro celebrado en el Patio de los Laureles de la Universidad de la Habana el 29 de octubre de 2018. Mireya Vilaseca recordó palabras y explicaciones de su padre, Salvador, el profesor de Matemáticas del Che. Estas por ejemplo:
Yo no conocía al Che antes de ese viaje [junio de 1959]. Conocía de él lo mismo que todos los cubanos, que era un héroe admirado y querido. Fue en la capital egipcia una mañana a las 7:30, que tuve el honor de presentarme al Jefe de la Misión y así conocer al Comandante Guevara personalmente. Ese momento fue muy emocionante para mí y lo recordaré toda la vida… Un día durante el viaje el Che le dijo que quería estudiar matemática superior al regresar a Cuba, fundamentando: “Es que para dominar la ciencia económica hay que saber matemáticas”. Le pregunté si sabía matemática superior: “Mira, -explicó- a mí se me ha olvidado todo. En el bachillerato di álgebra, geometría, esas cosas; pero nunca más he vuelto a ver eso”. Le contesté que entonces tenía que empezar a repasar. En realidad, yo pensé que su idea sería solo pasajera. Con el trabajo y las responsabilidades que tenía, no creía que pudiera cumplir aquél propósito.
Sobre el por qué del interés de Guevara por las matemáticas, señalaba su profesor:
Él traía a las clases problemas de tipo económico para ver qué fórmulas necesitaban para resolverlos. Recuerdo que una vez trajo un problema relacionado con una fábrica de cigarrillos en una industria habanera, pero no le hallamos solución a partir de una fórmula matemática. Sin embargo, cuando estudiamos programación lineal lo vimos otra vez y lo resolvimos… Se podía resolver por programación lineal.
La despedida (sin total claridad, no podía serlo) de Guevara:
Un día de marzo de ese año 65 el Che me llama y me dice que tenemos que suspender las clases, porque se iba a cortar caña. Le expliqué que también yo iría con mis compañeros del Banco a cortar caña y le pregunté en qué zona él estaría. Me respondió que en el central Morón. Entonces le informé que nosotros íbamos al Central Baraguá y que como estaríamos cerca, trataría de ir a verlo un domingo. Me respondió algo que yo no supe interpretar en aquel momento “Va a ser difícil que nos encontremos”, dijo simplemente. Creo que esa fue su despedida porque en efecto no nos encontramos más, y esa vez, con esa llamada telefónica, fue la última vez que escuché su voz. Lo curioso, es que después que desaparece de la vista pública, un día la compañera Aleida March me mandó un recado que el Che le encargaba que buscara cinco libros y que ella quería que se los ayudara a conseguir. Uno de los libros lo puse de mi biblioteca, pues lo tenía; otros tres –yo era entonces Rector de la Universidad de la Habana- me los llevé de allí y aún deben estar apuntados a mi nombre y el quinto texto era el de Programación Lineal que nosotros habíamos dejado por la mitad. Parece que él quiso seguir estudiando aquello, quiso continuar en el empeño…
La portada es muy hermosa, incluidas la forma de las letras del título. También lo son las fotografías incluidas en la edición.
Léanlo. Les gustará. Se interesarán y se emocionarán. No es sólo un libro para científicos o para amantes de Cuba.

Salvador López Arnal
El Viejo Topo

La cumbre Macri – Bolsonaro, dos amigos en crisis




La cumbre Macri-Bolsonaro fue una cumbre reaccionaria, cruzada por los ataques a los trabajadores (mientras Macri desarrolla el ajuste del FMI, Bolsonaro intenta imponer una reforma previsional), la cooperación en defensa (eufemismo para referirse a una coordinación represiva), y el golpismo contra Venezuela. Y también una cumbre de crisis, considerando que la economía argentina se encuentra en recesión y la economía brasileña –que viene en caída- podría seguir ese mismo camino.
Es claro que Bolsonaro buscó darle a su visita un carácter de respaldo político al alicaído Macri, con miras a las elecciones presidenciales. Su llamado a ser “racionales” y evitar que Argentina se convierta en una nueva Venezuela tienen la intención de emparentar al kirchnerismo con el chavismo, en momento en que la fórmula de los Fernández busca congraciarse con el gran capital.
Para darle un alto voltaje a la cumbre, a pesar de que no hubo notables avances, el presidente brasileño anunció ante una reunión con empresarios que existen tratativas para unificar las monedas de ambos países y formar un “peso real”, emulando la unión monetaria de la Zona Euro. Ello fue desmentido luego por el Banco Central de Brasil, que difundió un comunicado oficial asegurando que “no tiene proyectos o estudios en curso para implementar una unión monetaria con la Argentina”.
La unificación monetaria es de una improbable implementación, sobre todo al calor de los choques comerciales que se desprenden de la crisis mundial -los cuales están resquebrajando a la propia Zona Euro. No obstante, su publicidad responde a una presión sobre los otros socios del Mercosur, en la sintonía de los intentos por proceder a una rebaja del arancel común para abrir las puertas de par en par a la penetración de los pulpos imperialistas.
A pesar de la desmentida del Banco Central brasileño, Dujovne se esforzó por ratificar la intención de avanzar hacia una moneda común, aclarando que se trata de una iniciativa “de largo plazo y requiere antes de una convergencia en muchos aspectos; fiscales, tributarios y laborales". El planteo está en consonancia con las declaraciones del Ministro de Economía de Bolsonaro, el liberal Paulo Guedes, quien afirmó que esto “requiere de una convergencia macroeconómica previa". A lo que se refieren Dujovne y Guedes es que toda integración económica depende de barrer con los derechos de los trabajadores a ambos lados de la frontera, imponiendo por igual las reformas laboral y jubilatoria.
Por lo demás, los medios magnifican lo que no son grandes anuncios. Sobre las tratativas del tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, no hubo precisiones acerca de una propuesta unificada para llevar el 20 de junio a la reunión que se realizará en Bruselas para continuar con la negociación entre los dos bloques.
Estas negociaciones se encuentran marcadas por la resistencia de los intereses agrarios europeos, de un lado, y de la burguesía industrial brasileña, del otro. Además, el ministro de economía brasileño Paulo Guedes dijo, al asumir su mandato, que el Mercosur no sería una prioridad de su gobierno.
En lo que respecta a la situación de Venezuela, ambos mandatarios ratificaron su postura golpista, aun en momentos en que la tentativa del autoproclamado presidente, Juan Guaidó, no logra abrirse paso.
Otro aspecto de la visita fue la realización de un encuentro en la embajada carioca, con la participación de Oscar Aguad -Ministro de Defensa de Macri- donde firmaron una declaración de intenciones entre los dos países, en la que se resalta la importancia de avanzar en la cooperación en materia de Defensa en áreas como las fronteras comunes. Constituye el preludio para una militarización, en línea con la política impulsada desde el gobierno de Trump.
El encuentro confirmó que se trataba de una reunión entre dos gobiernos en crisis, que buscan rescatarse mutuamente. Es lo que arroja tanto el anuncio -luego bajado de tono- de ir hacia una unión monetaria, como las declaraciones de Bolsonaro en abierto apoyo a la reelección de Macri. Este operativo fue parido en medio de una crisis de dos regímenes que, a pesar de su ofensiva contra las masas, no pudieron aún imponer una derrota estratégica a la clase obrera, y se estamparon de lleno contra un mercado mundial dominado por la bancarrota y la guerra comercial entre las principales potencias.

Iván Hirsch

viernes, 7 de junio de 2019

Sigue la huelga y la lucha educativa en Chile




Luego de una gran marcha nacional de más de 100.000 personas, que terminó con una represión por parte de los carabineros, y con la mira de reconvocar una marcha en la ciudad de Valparaíso para la semana del lunes 10 de junio, la lucha educativa continúa y se profundiza en Chile.
En conferencia de prensa, el Colegio de Profesores de Chile denunció al gobierno de Sebastián Piñera de querer desgastar la huelga docente y, al mismo tiempo, ratificó la continuidad de la lucha y las demandas que tienen. Entre ellas, la reforma curricular, la extensión de la titularización de las horas de extensión, la deuda histórica, contra la doble evaluación docente y por la jubilación docente, entre otros reclamos que se arrastran desde hace décadas.
El lunes 10 están planteadas asambleas barriales promovidas por la base docente, para extender el reclamo entre los trabajadores y hacer crecer el movimiento en defensa de la educación pública. El mismo método que se promueve para definir las propuestas que vaya realizando el gobierno y la continuidad de la huelga, que a pesar del carácter conservador de las direcciones sindicales parece estar firme y se va renovando tras una evaluación en el nivel de adhesión que hoy ronda en el 70%, pese a los descuentos y represalias.
El movimiento estudiantil se ha sumado con sus propias demandas, contra el estado de las escuelas, falta de recursos, el estado de persecución que se vive en los colegios y la tendencia a la degradación de los contenidos a enseñar, ligados meramente a las demandas del mercado laboral. Aunque está pendiente el llamado conjunto de sindicatos y federaciones estudiantiles a una movida educativa nacional y superar los bloqueos y expectativas en la oposición patronal, que privilegian al Congreso como escenario para dirimir la crisis educativa.
Justamente el martes 11 el Congreso nacional será el epicentro de las concentraciones, donde la ministra de educación Marcela Cubilla deberá exponer los alcances de la reforma educativa.

El modelo de la OCDE hace agua

Chile, como otros países de la región, ha seguido el libreto de la OCDE del que es país miembro. Luego de las enormes movilizaciones estudiantiles del 2011, este organismo y los gobiernos de Bachelet- Piñera fueron a fondo con las recomendaciones internacionales que son básicamente: el reforzamiento de las pruebas estandarizadas PISA que determinan en gran medida la distribución de recursos, la evaluación también para docentes, el desfinanciamiento y la adaptación más profunda de la escuela media a las necesidades de mano de obra de los empresarios, que demanda mayores “competencias” y habilidades” y no conocimientos científicos.
Esta tendencia se va agudizando y tenemos como resultado que todas las contradicciones de un sistema educativo fuertemente diferenciado, con predominio de los subsidios según la demanda, es decir con una privatización muy profunda, estallan año tras año.
Uno de los reclamos centrales, da cuenta de esta característica del sistema educativo en Chile, ya que la tan reclamada deuda histórica se arrastra desde 1981, cuando la dictadura de Augusto Pinochet traspasó la administración de la enseñanza desde el Ministerio de Educación a los municipios, sin disponer el pago de unas indemnizaciones a los docentes por parte de éstos.
Desde Chile hasta Costa Rica, pasando por Brasil, la docencia y el movimiento estudiantil se ponen de pie contra los gobiernos derechistas que intentan llevar adelante “las reformas estructurales” de la mano del FMI y arrasar con lo que queda de la educación pública.
Debemos mirarnos en el espejo de estos países, intervenir ahora contra todo un régimen social con la movilización y la huelga general hasta derrotarlos.

Amanda Martín
Secretaria adjunta de Ademys

jueves, 6 de junio de 2019

La introducción a los Grundrisse (Karl Marx)




Estudiamos la introducción a los "Grundrisse" (1857-58) de Karl Marx con Judith Valencia.

Pasará 20 años de cárcel por dar agua a migrantes en Estados Unidos




Scott Warren es profesor. Hoy enfrenta cargos por 20 años de prisión por... defender migrantes contra la política de Donald Trump.

Se le acusa, ni más ni menos, que de dar agua, comida y ropa limpia a migrantes en Arizona en 2018. El gobierno de Donald Trump lo busca por delitos “graves”: refugiar indocumentados y “trata de personas”. Scott Warren, profesor y miembro de la organización “No más muertes” fue detenido el 17 de enero de 2018.
Ese año, “No más muertes” publicó un informe que detallaba la violación de derechos humanos por la Patrulla Fronteriza en Estados Unidos a todos los que cruzaban de modo ilegal la frontera desde México.
Es más, la “Border Patroll” destruyó tres mil galones de agua que la organización “No más muertes” recaudó para dar a migrantes.
Scott Warren, que estudió geografía, detalla que su motivación para ayudar a los inmigrantes se basa en sus convicciones religiosas, mientras que “No más muertes” denuncia que decenas de personas mueren cada año por deshidratación intentando llegar a Estados Unidos y que el gobierno del país les presiona y les vigila, según señalan en entrevistas para medios alternativos en Estados Unidos.
Personalidades como Noam Chomsky declararon en defensa de Warren durante una conferencia de prensa en las afueras de la Corte Federal en Tucson: "Es un acto de simple humanidad, no solo se vive una crisis migratoria en la frontera, sino una crisis humana, una crisis moral".
El juicio, que terminará el 7 de junio, podría sentar un antecedente terrible para la defensa de los derechos de los migrantes: 20 años de prisión por llevar agua a los migrantes. En tanto “No más muertes” convocó a veladas religiosas en el Congreso de Estados Unidos con la consigna “Agua, no muros”.
Desde La Izquierda Diario México y Left Voice en Estados Unidos nos pronunciamos por la libertad inmediata de Scott Warren. Abajo los cargos contra los defensores de Derechos Humanos.

Sergio Abraham Méndez Moissen
México @SergioMoissens
Martes 4 de junio | 13:15

miércoles, 5 de junio de 2019

Comienza la huelga general de los trabajadores de Montevideo Gas




En las últimas horas la transnacional Petrobras rechazó la propuesta del poder Ejecutivo de salida al conflicto laboral. Ante esto el sindicato de Montevideo Gas resolvió iniciar la huelga general por tiempo indeterminado con la instalación de un campamento frente a las oficinas de la empresa.

Luego de la respuesta intransigente de la patronal bolsonarista que significa la reafirmación de los despidos y suspensiones, los trabajadores de Montevideo Gas han decidido ir a la huelga general por tiempo indeterminado a partir del próximo 10 de junio, con la instalación de un campamento frente a las oficinas de la empresa.
En su comunicado afirman que esto es “una estrategia de agresión al servicio público de gas natural, los usuarios, el país y los trabajadores en el marco de su anunciada voluntad de retiro del Uruguay el pasado 27 de abril”.
Los trabajadores llaman a la solidaridad del pueblo uruguayo “en defensa de la soberanía nacional y el servicio público de gas natural, contra la actitud represiva y antinacional de PETROBRAS”.

La Izquierda Diario Uruguay
Martes 4 de junio | 23:44

Pacifismo burgués y pacifismo revolucionario




Estudiamos, con Manuel Azuaje, el texto "Pacifismo burgués y pacifismo revolucionario" (1917), en el que Lenin desentraña las posiciones revolucionarias, reformistas y burguesas frente a la guerra.

Sudán: los militares disparan contra la rebelión




Más de 35 muertos en un ataque del gobierno de facto contra un acampe de manifestantes.

Más de 35 manifestantes fueron masacrados y centenares heridos ayer por el Consejo Militar de Transición que gobierna Sudán desde principios de abril, luego de que una rebelión popular de varios meses, acicateada por el aumento del precio del pan, llevase a la caída del dictador Omar al Bashir.
La rebelión que arrancó en diciembre -configurando, junto a los hechos de Argelia, una segunda primavera árabe- sigue viva, ahora bajo el reclamo de que se entregue el poder a un gobierno civil. Uno de sus puntos centrales era el sostenido acampe mantenido frente a la sede del Estado Mayor de la Defensa, en la capital sudanesa Jartum. Allí avanzaron ayer las fuerzas represivas, bloqueando las salidas del sitio de la sentada y disparando a mansalva contra los manifestantes, prendiendo fuego las carpas y tiroteando incluso en los hospitales de la zona.
El operativo represivo abarcó a acampes en otras ciudades, e incluyó el bloqueo de los accesos de Jartum, el corte del servicio de internet de las tres empresas de telecomunicaciones y las 30 cadenas de radio del país, así como el cierre de la oficina y el retiro de permisos de trabajo a corresponsales como los de Al Jazeera. Un estado de sitio para imponer la autoridad del gobierno militar.
La masacre obligó a la Alianza por la Libertad y el Cambio, paraguas de los diversos sectores de manifestantes, a declarar el fin de las negociaciones que mantenía con el Consejo Militar y llamar a la “desobediencia civil” y la paralización del país, hasta que los militares depongan el poder. Desde el Consejo afirmaron también el cese de las negociaciones y su líder, el teniente general Abdel Fattah al-Burhan, refrendó el planteo militar de una transición extensa, con la convocatoria a elecciones dentro de nueve meses, y anunció que se formaría inmediatamente un gobierno (sin mayores precisiones) para dirigir el país hasta entonces.

Alianzas

En la represión jugaron un papel clave las sanguinarias Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF, por sus siglas en inglés), lideradas por el general Mohamed Hamdan Dagalo, alias “Hemedti”, vicepresidente del Consejo Militar. Hemedti fue la mano derecha del depuesto al Bashir en el genocidio acometido por el régimen contra los rebeldes de Darfur, para luego soltarle la mano ante las crecientes revueltas.
Hemedti es una figura en ascenso que cuenta con el apoyo de las monarquías petroleras de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos que, junto con el gobierno golpista de Egipto, buscan consolidar su influencia en la región tras la caída de al Bashir. Incluso, hay quienes asocian la escalada de violencia a los manifestantes al diálogo de los militares sudaneses con Arabia Saudita.
Toda esta alianza reaccionaria revela la impostura de las críticas a la masacre de ayer por parte de los gobiernos de Estados Unidos, Inglaterra y otros países europeos. Estas potencias imperialistas mantienen lazos de hierro con los gobiernos de Arabia Saudita, Emiratos Árabes y Egipto, con quienes han desarrollado un sinfín de avanzadas contrarrevolucionarias en Medio Oriente.

La clase obrera

La virulenta represión viene precedida por una potente huelga general el 28 y 29 de mayo, que puso de manifiesto el sostenido rechazo a los militares -provenientes del régimen de al Bashir- entre los trabajadores. Pese a las amenazas gubernamentales de despidos masivos y hasta detenciones y disparos para forzar la vuelta al trabajo, la medida fue masiva tanto en el sector público como privado, con piquetes frente a los lugares de trabajo que luego convergieron en movilizaciones. Tuvo gran adhesión, incluso, en áreas rurales del país. Ahora, frente a la masacre, se procesaron medidas como la huelga general de los pilotos del lunes, que paralizó los vuelos internos y externos en el aeropuerto de Jartum.
La determinación de los trabajadores contrasta, sin embargo, con la carencia de un planteo independiente, desde el punto de vista de la clase obrera. Los comunicados de los huelguistas insisten en su sujeción a las resoluciones de la Asociación de Profesionales Sudaneses, que nuclea gremios y organizaciones de profesionales, con liderazgo de este último sector y una orientación liberal. Se debe advertir, ante todo, contra las intenciones de poner los planteos de gobierno civil como un freno al proceso revolucionario.
Se plantea la más amplia movilización y el desarrollo de una huelga general ininterrumpida hasta la caída de los militares. Es el marco ideal para la estructuración de la clase obrera con un planteo independiente, que ligue las reivindicaciones democráticas inmediatas con el planteo de un gobierno de trabajadores.

Tomás Eps

La nueva máquina de asesinar civiles del Gobierno de Duque

“Una onza de lealtad vale más que una libra de inteligencia” fue la respuesta amenazante del comandante del Ejército estatal, Nicacio Martínez a los Generales que filtraron al New York Times (NYT), la Directriz Militar impuesta por el Gobierno Nacional y el Ministerio de Defensa en su ‘Plantemiento de Objetivos 2019' [1].
El artículo publicado el 18 de mayo por el NYT sobre “Las órdenes de letalidad del Ejército colombiano ponen en riesgo a los civiles, según oficiales”, se basa en testimonios de altos mandos militares sobre las órdenes dadas a principios de este año a las Fuerzas Militares para duplicar el número de acciones militares y de bajas, con la visión de “no exigir perfección”, lanzar operaciones contando apenas con el “60 o 70 por ciento” de credibilidad o exactitud, y “hacer lo que sea, incluyendo alianzas con grupos criminales armados” [2], evidencia una vez más, la connivencia de las Fuerzas Armadas con los grupos paraestatales de contrainsurgencia.
Con tales órdenes operativas los militares van a presentar otra vez a un sin numero de civiles asesinados por ellos pero vestidos de guerrilleros, para seguir inflando las cifras de “subversivos dados de baja en combate”. Situación que tuvo su punto álgido en Colombia entre 2002 y 2010 durante el Gobierno de Uribe, como lo revelan los Informes del Relator de la ONU para Ejecuciones Extrajudiciales Philip Alston en el año 2010 [3] y de Human Rights Watch en 2015 [4], oleada de Crímenes de Lesa Humanidad conocida ampliamente como Falsos Positivos.

Sigue el margen de error para asesinar civiles

La inconformidad nacional y la presión internacional llevaron a que el General Nicacio Martínez Espinel, retirara el 21 de mayo algunas de las Directrices de las “Cincuenta Órdenes de Comando”, con el argumento de que van a ser modificadas, pero dejó vigente el desmonte del control para conducir las operaciones militares donde “no exigir la perfección” [5] dejan un margen de error de 40 por ciento, que facilita la realización de asesinatos y judicialización indebidas, cubiertas con el manto de ser daños colaterales.
Estas Directrices son el resultado de la Política de Defensa y Seguridad (PDS) [6] y el cambio de la cúpula militar, promovidas por el partido de Gobierno el llamado Centro Democrático, que son respaldadas por el Gobierno de Donald Trump.

¿Seguridad y Defensa para quién?

No es suficiente la decisión de Duque de crear una pomposa Comisión Presidencial de Excelencia Militar, integrada por juristas amigos de Uribe, para hacer “un análisis riguroso de todas las órdenes, manuales y documentos operacionales” [7], puesto que la visión de seguridad del Gobierno es de control militar y paramilitar de los territorios, que no prioriza la seguridad de los pobladores y sus comunidades.
Los indicadores demuestran que en las regiones más militarizadas es donde se registran las más altas cifras de asesinato de líderes, amenazas, desaparición y desplazamiento forzado, además del incremento de rutas y carteles del narcotráfico.

Régimen de impunidad

La Comisión Segunda del Congreso de la República compuesta por 13 Senadores y 19 miembros de la Cámara de Representantes, en su mayoría de la coalición de Gobierno, no ejerce control en temas que son de su competencia como la “Defensa Nacional y la Fuerza Pública” [8], por el contrario, respalda y promueve el ascenso de militares comprometidos con Crímenes de Lesa Humanidad.
Ahora, sin inmutarse en el Senado impulsan el ascenso al máximo generalato de 4 soles a Nicacio Martínez Espinel, sin importar que está involucrado e investigado por 23 homicidios de civiles en el nororiente de Colombia, en los que expidió certificaciones de pagos por operaciones militares a soldados condenados por secuestro y asesinato de civiles, como fue el caso de una supuesta operación de combate en la que una civil indígena y una niña de 13 años fueron asesinadas [9].
Hay que recordar que Iván Duque en febrero pasado promovió y posicionó en puestos claves del Ejército Nacional a los 9 Generales: Jorge Enrique Navarrete Jadeth, Raúl Antonio Rodríguez Arévalo, Adolfo León Hernández Martínez, Diego Luis Villegas Muñoz, Edgar Alberto Rodríguez Sánchez, Raúl Hernando Flórez Cuervo, Miguel Eduardo David Bastidas y Marcos Evangelista Pinto Lizarazo, sobre los que “existen evidencias creíbles” que los vinculan con Falsos Positivos perpetrados a mediados de la década de los 2000 [10].
Es mortífero para Colombia que las FFAA estén dirigidas por Generales que se guían por la política genocida de evaluar los resultados militares contando cadáveres, implementada por el General Mario Montoya en la década del 2000, con la que revivió la fallida estrategia del “Body Count” aplicada al heroico pueblo del Vietnam por el Ejército de los Estados Unidos.

¡Sí es posible el cambio!

Hay que reconocer el valor de los altos oficiales del Ejército que denunciaron las ordenes de “hacer lo que sea” para lograr resultados militares, con lo que asumen la persecución que ello acarrea.
Esta directriz que atenta contra los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario, obedece a que las FFAA desarrollan el plan contra insurgente sobre la caracterización de ver como Enemigo Interno a los opositores del régimen, según establece la Doctrina Militar vigente.
La presión de la sociedad colombiana es la llamada a transformar la Doctrina de Seguridad Nacional que guía a militares y policías; para hacer que la prioridad sea proteger los Bienes Comunes y los derechos de los colombianos.

Javier Mauricio Galvis Flores
Rebelión

Notas

[1] https://twitter.com/caseysjournal/status/1130560086684905473
[2] https://www.nytimes.com/es/2019/05/18/colombia-ejercito-falsos-positivos/
[3] Informe Especial sobre las ejecuciones extrajudiciales. https://www2.ohchr.org/english/bodies/hrcouncil/docs/14session/A.HRC.14.24.Add.2_sp.pdf
[4] El rol de los altos mandos en los falsos positivos http://www.oidhaco.org/uploaded/content/article/1097806684.pdf
[5] https://twitter.com/caseysjournal/status/1130560086684905473
[6] https://www.insightcrime.org/wp-content/uploads/2019/02/Poli%CC%81tica-de-Defensa-y-Seguridad-%E2%80%93-PDS.pdf
[7] https://twitter.com/IvanDuque/status/1131982692009086976
[8] http://www.senado.gov.co/comisiones/comisiones-constitucionales/comision-segunda
[9] https://www.semana.com/nacion/articulo/nueva-evidencia-vincula-al-jefe-del-ejercito-colombiano-con-los-asesinatos-de-civiles/617129
[10] https://www.hrw.org/es/news/2019/02/27/colombia-nuevos-comandantes-del-ejercito-estarian-vinculados-con-falsos-positivos

martes, 4 de junio de 2019

Seguridad en las cárceles a cargo de la Guardia Republicana




El anuncio del Ministro del Interior vuelve a mostrar la óptica represiva con que el Frente Amplio encara el problema de la seguridad.

En el marco de una gira por el interior del país Eduardo Bonomi manifestó en Minas y posteriormente en Maldonado, que la Guardia Republicana asumirá el control de la seguridad de las cárceles, fuera y dentro del perímetro penitenciario.
Para que no queden dudas de sus intenciones el ministro señaló que la Guardia Republicana tiene “armamento superior y entrenamiento más fuerte” para intervenir “cuando las situaciones son más duras”.
El ex guerrillero, que seguramente sabe de primera mano las condiciones inhumanas en las que se hacinan los presos sociales propone encarar el problema… con más represión.

“La gente pide la Republicana y nosotros la estamos haciendo crecer”

Parece que a Bonomi el personaje de encargado de la seguridad y represión del gobierno le queda muy cómodo, y en estas últimas declaraciones no tiene nada que envidiarle a los políticos de la derecha.
De hecho, su única crítica a la campaña “Vivir sin Miedo” que impulsa Larrañaga fue señalar que según su opinión si se quiere más seguridad no se necesita una guardia militarizada como propone el dirigente nacionalista, sino que simplemente se "le da más vacantes a la Republicana y más capacidad" y la represión será más efectiva.
¿Que pensará la base honesta del Frente Amplio, aquellos que lo votan porque aún esperan cambios o que no quieren que gane la derecha? Parece que con la propuesta paradigmática de los sectores más autoritarios como es la campaña “Vivir sin Miedo” las diferencias se reducen a cual es el cuerpo represivo más eficiente.
Ni la derecha, ni tampooco Bonomi, parecen preocuparse porque la cantidad de presos sociales es una de la más altas del continente, ni por las muertes semanales que se dan en las cárceles, ni las observaciones de los organismos internacionales sobre las inhumanas y crueles condiciones de reclusión.
Bonomi, y en definitiva el Frente Amplio, parten además de compartir los endurecimientos de penas que promulgaron blancos y colorados en las décadas anteriores, un avance sobre las libertades democráticos pensados exclusivamente para criminalizar la pobreza, mientras se deja actuar a los ladrones de guante blanco o se trata con privilegios a genocidas de la dictadura.
De paso, en estas declaraciones Bonomi se quejó que no se pudo cumplir con el ingreso de 1500 efectivos a esta fuerza de choque y que solo entraron 400.
Su anhelo de aumento de la capacidad represiva del Estado constituye toda una declaración de principios, algo totalmente alejado de una política de izquierda.
Anuncios como estos realizados por Bonomi, en el medio de una campaña electoral donde la “inseguridad” es uno de los ejes instalados en el debate por la derecha política, reflejan las coincidencias entre los partidos tradicionales y el Frente Amplio en distintas áreas, con diferencias y discrepancias puestas sobre las formas y tiempos más que sobre el contenido en si.

Hernán Yanes
Domingo 2 de junio | 22:33

Represión a trabajadores de Buquebus


Represión a trabajadores de Buquebus en conflicto por despidos

Los trabajadores de Buquebus fueron reprimidos por la policía cuando se manifestaban en defensa de las fuentes de trabajo enfrentando la intransigencia patronal de un empresario como López Mena con una larga historia de prácticas antisindicales.

Los trabajadores de Buquebus vienen realizando diferentes acciones de protesta en defensa de las fuentes de trabajo, contra los despidos y los intentos de rebajar las condiciones laborales de parte de la empresa.
Mientras que en febrero se habían concretado 18 despidos y 70 trabajadores fueron enviados al seguro de paro en la pasada semana la empresa anunció el despido de otros 120 trabajadores, número que luego redujo a 80 si se aceptaba una rebaja salarial del 14% y en la prima por antigüedad, así como cambios en los francos y días descanso.
Entre las medidas implementadas, los trabajadores bloquearon los ingresos demorando la entrada a los puertos de Colonia y Montevideo. En esas circunstancias fueron reprimidos por la policía que de manera prepotente y sin aval legal arremetió contra los trabajadores.
Luego de las acciones del fin de semana se abrió un ámbito de negociación entre el Sindicato Único de Trabajadores del Mar y Afines (Suntma) y la empresa propiedad de López Mena y ya hay acordado un encuentro el próximo miércoles en el Ministerio de Trabajo. Mientras tanto quedaron sin efectos los despidos y cambios en las condiciones laborales, así como las medidas de los trabajadores.

Una patronal amiga del gobierno

López Mena viene implementando medidas de despidos, rebajas salariales y pérdidas de derechos laborales argumentando que hay una disminución en la venta de pasajes.
Sin embargo, como bien denuncian los trabajadores, mientras se anuncian despidos la empresa realiza grandes inversiones como la compra en Australia de un nuevo barco, inversiones millonarias en la Terminal de Buenos Aires e intentos de quedarse con el Dique Maúa en Montevideo para convertirlo en una nueva terminal marítima.
En todo caso la disminución en la venta de pasajes se da en el contexto de un manejo casi monopólico de la empresa de López Mena del transporte entre Uruguay y Argentina a través de Colonia (la principal puerta de entrada de turistas para el Uruguay) y Montevideo.
López Mena lleva décadas beneficiándose de precios absolutamente abusivos hacia los usuarios y ahora se queja porque transitoriamente sus ganancias no son tan grandes.
En este negocio multimillonario ha contado con el apoyo de toda la clase política uruguaya, incluido el Frente Amplio, que han dado todo tipo de apoyos y prebendas para que Buquebus sea tan lucrativa. No es de extrañar la represión policial contra los que defienden sus puestos de trabajo, porque se sabe que el dueño de Buquebus tiene sólidos contactos con el gobierno.
El transporte de calidad y a precios accesibles no puede seguir en manos de estos empresarios multimillonarios que además explotan y despiden trabajadores.
La nacionalización del transporte con gestión de trabajadores y usuarios es la solución de fondo para que se brinde un servicio de calidad en función de las necesidades populares y no como una fuente de ganancias empresariales.

Hernán Yanes
Lunes 3 de junio | 22:40

En la “democrática” Canadá, un genocidio de mujeres indígenas con la complicidad del Estado




Ataque sistemático a la población originaria

Un Comité canadiense creado para la investigación del asesinato, entre 1980 y 2012, de 1017 mujeres indígenas y la desaparición de otras 164, concluyó que se trató “de un genocidio planificado, basado en la raza, la identidad y el género, que se apoya en políticas colonialistas y la inacción oficial, del cual ha sido cómplice el propio Estado” (New York Times, 3/6).
La cifra incluye a todos los miembros de los grupos indígenas, pero abarca mayoritariamente a mujeres, niñas y miembros de la comunidad LGTBQI.
Pero los ataques y asesinatos no son cosa del pasado, sino que las cifras “no han hecho más que aumentar. Patricia Hajdu, quien fue ministra para las Mujeres, estima que el número de asesinatos del período abarcado por el informe podría alcanzar a las 4000 mujeres, pues muchos casos no son reportados” (NYT, 31/5). La policía canadiense estima que un 10 por ciento de todas las mujeres desaparecidas en Canadá son de origen indígena.
El informe del comité dado a conocer ayer estima que las mujeres indígenas tienen hasta 12 veces más probabilidades de ser víctimas de asesinatos y desapariciones.

Una historia de asesinatos

El genocidio de una población indígena que era numerosa, fue permanente desde fines del siglo XIX. En junio de 2015, “una comisión especial encargada de investigar los maltratos que sufrieron miles de niños indígenas en internados federales entre 1883 y 1996, catalogó como un genocidio cultural lo ocurrido en esos centros. Además de castigos físicos y agresiones sexuales, existió un esfuerzo sistemático para despojar a los menores de sus lenguas originarias y sus tradiciones culturales” (NYT, 3/6).
“Una estimación realizada a mediados del siglo pasado indica que entre el 24% y el 42% de los niños aborígenes internados en escuelas residenciales murieron en la escuela o poco después de salir de ella” (ídem).
Pero los ataques -especialmente centrados en las mujeres- son moneda corriente también en la actualidad. Justamente, dos casos emblemáticos de asesinatos de mujeres indígenas, una de ellas una niña de 14 años en 2014, y la exculpación del asesino por parte de la justicia, fueron los que generaron una indignación social que impulsó al entonces candidato Justin Trudeau (hoy primer ministro) a prometer en su campaña la realización de una investigación sobre el tema y luego a formar la comisión.
Las niñas y mujeres indígenas suman el 4% de la población femenina de Canadá, pero representan el 16% de todos los homicidios de mujeres, de acuerdo con las propias estadísticas del gobierno.
Frente al tamaño del ataque a la población y a las mujeres indígenas, al que califica repetidamente de genocidio, el documento emitido por la comisión gubernamental plantea medidas menores como la designación de un ombudsman dedicado a los derechos indígenas, un mayor número de agentes de policía indígenas y proyectos más ambiciosos en apoyo a las víctimas.

La hipocresía de Trudeau

El primer ministro liberal, que sumó votos con la promesa de investigar los asesinatos de las últimas décadas fue duramente cuestionado por dirigentes indígenas, activistas y defensores de esas comunidades, quienes plantearon que “la investigación ha estado marcada por la falta de transparencia” y que “Trudeau intenta que se vea con anteojos de color rosa un capítulo muy oscuro de la historia canadiense”, dijo el cineasta indígena Kim O’Bomsawin. “Se trata solo de más palabras” (NYT, 31/5).
Es que Trudeau planteó la investigación “como una forma de superar lo que definió como décadas de ´humillación, descuido y abusos´ de las poblaciones indígenas canadienses y para promover la reconciliación”. En el mismo camino, “los grandes diarios nacionales confirman la magnitud del problema, pero hacen un llamado a la cordura para evitar que la polémica se adueñe de la situación” (idem).
Es decir que se trata de cerrar un tema que golpea permanentemente a las comunidades indígenas, con un manto de “olvido” y “reconciliación”. Esa es la política de Trudeau. Y por esa razón, como destacan activistas defensores de los derechos indígenas, pese a que el informe repite 122 veces que ha sido un genocidio, Trudeau, en su discurso de cierre de la presentación del informe, no utilizó esa palabra ni una sola vez.
Las comunidades indígenas canadienses y especialmente sus mujeres, golpeadas por décadas de ataques, tienen hoy un marco internacional en el cual referenciarse. No es el gobierno de Trudeau el que va a dar respuesta y poner coto a las agresiones y asesinatos. También allí está planteada la organización de las y los atacados, el Ni Una Menos, que gane las calles para terminar con las muertes y la opresión social.

Nelson Marinelli

domingo, 2 de junio de 2019

Segunda ola de la marea educativa en Brasil




Cientos de miles se movilizaron en una nueva jornada contra el ajuste a las universidades y el proyecto de reforma previsional.

El estudiantado y la docencia de Brasil volvieron a movilizarse masivamente el 30 de mayo en todo el país, por la defensa de la educación pública y contra el brutal recorte a los fondos universitarios por parte del gobierno de Jair Bolsonaro, así como en repudio a la reforma previsional en carpeta.
Participaron centenares de miles en más de 126 ciudades de 25 estados, con impactantes concentraciones como las de San Pablo (150 mil personas), Río de Janeiro (100 mil), Pernambuco (70 mil) y Minas Gerais (50 mil). Se ratifica así el proceso de alza del movimiento popular que mostró la jornada educativa de hace dos semanas, con un millón y medio de manifestantes.
En la convocatoria del 30 tuvo un lugar protagónico el movimiento estudiantil universitario, con participación de educandos y educadores de los otros niveles y de los docentes del nivel superior que vienen protagonizando importantes huelgas por sus reivindicaciones, como la que llevan desde abril los de la universidades estaduales de Bahía. Se destaca también en algunas de las movilizaciones educativas la participación de trabajadores metalúrgicos, del subte y estatales.
Las manifestaciones tienen lugar en un cuadro de crisis aguda –y temprana- del gobierno de Bolsonaro, surcado por divisiones internas y ahora también por la crisis de la economía, que en el primer trimestre de 2019 tuvo su primera contracción en los últimos dos años y que podría entrar en recesión. Según algunas mediciones, la popularidad del mandatario está en fuerte caída. Bolsonaro ha ido a buscar aire en una nueva movilización de sus bases, realizada el domingo 26, que ha estado sin embargo muy por detrás del tsunami educativo. La gran pulseada del gobierno Bolsonaro es la reforma previsional, madre de las batallas del ajuste contra las masas. Frente al lento avance de dicho proyecto de reforma, el ultraliberal ministro de economía Paulo Guedes amenazó con renunciar. Esa amenaza habría revuelto el avispero, ya que el líder de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia (MDB), acaba de anunciar que el proyecto se votaría a principios de julio. Todo esto refuerza la importancia de la jornada del 14.

Chicanas, represalias y ajuste

El Ministerio de Educación (MEC), dirigido por el oscurantista Abraham Weintraub, emitió una nota según la cual los trabajadores de la educación “no son autorizados a divulgar y estimular protestas durante el horario escolar” –luego de que Jair Bolsonaro acusase a los manifestantes del 15 de “idiotas útiles”. A las chicanas se suman represalias contra el movimiento educativo como el decreto del 14 de mayo, que quitó a los rectores la competencia de nombrar otros cargos de gestión y lo desplazó al Ejecutivo, con una revisión previa de los candidatos por agencias estatales de inteligencia; y el intento de utilizar censos de estudiantes para perpetrar persecuciones políticas y abrir una cartera estudiantil directamente dependiente del MEC, eliminando la principal fuente de recaudación de la Unión Nacional de los Estudiantes (UNE) universitarios.
Como se ve, ataques como estos no hacen mella en el creciente movimiento educativo. No es para menos, ante semejante asonada gubernamental sobre el área, que combina los planes fascistoides (el proyecto de Escuela sin Partido, la creación de más escuelas cívico-militares…) con un ajuste contundente, que busca descargar la crisis sobre el pueblo y estimular el avance de la educación privada. Al recorte del 30% de los fondos de mantenimiento de las universidades, que amenaza su continuidad inmediata, se suma –entre otros- el aplicado a programas de transporte escolar para alumnos de bajos ingresos, jardines materno-parentales, libros didácticos y educación de jóvenes y adultos. Esto cuando el área educativa viene sufriendo el retroceso de su presupuesto real y congelamientos salariales desde los últimos años de Dilma Rousseff, y luego con el gobierno de Michel Temer parido por el golpe.
La rebelión educativa del 15 impuso al gobierno una liberación de fondos para el Ministerio de Educación, aunque extremadamente limitada y apuntada a los programas de mejor puntuación, mientras se agudiza la crisis de los que cuentan con menos recursos.

Crisis y desafíos

Tras un parate de meses desde las grandes manifestaciones del movimiento de mujeres contra el ascenso del ex paracaidista militar al gobierno, el movimiento popular vive una recomposición y tiene una cita clave el próximo 14 de junio, cuando está convocada –por parte de las diez centrales sindicales- una huelga general contra la reforma previsional.
Se trata de un escenario ideal para el desarrollo de una corriente revolucionaria, de superación de la política de conciliación de clases del PT y las organizaciones en su órbita –que, con contadas excepciones, priman en las direcciones sindicales y estudiantiles -, para plantear una salida de fondo al pueblo brasileño.

Tomás Eps

Cuba 1964: Fidel denuncia guerra biológica contra Cuba




Hace 55 años el líder de la Revolución alertó sobre ese criminal plan imperialista que, como luego se evidenció, formaba parte de la política estadounidense para desestabilizar nuestro país

El Proyecto Cuba del 18 de enero de 1962, que se mantuvo clasificado durante más de 30 años, contiene las tareas originales de la Operación Mangosta dirigida por el Gobierno estadounidense contra nuestro pueblo. Una de ellas señalaba que para el 15 de febrero de ese año la CIA tenía que someter a aprobación un plan para inducir errores en las cosechas alimentarias en la Isla y otra intentaba incapacitar a los trabajadores azucareros durante la zafra utilizando medios químicos.
Era solo el comienzo. Un cargamento de azúcar que trasladaba el buque británico S.S. Streatham Hill, fletado por la URSS, fue contaminado cuando hizo escala en San Juan, Puerto Rico, y en los corrales cubanos apareció la enfermedad de Newcastle en las aves de corral. En 1964, en zonas rurales de Sancti Spíritus, descendieron objetos brillantes que al chocar con la tierra se disolvieron esparciendo una sustancia gelatinosa que se diluyó en horas.
Ante estos hechos el Comandante en Jefe Fidel Castro denunció en los primeros días de junio de ese año el probable empleo por los yanquis de la guerra bacteriológica contra nuestro pueblo y alertó a la opinión pública mundial de esos hechos. Aunque Estados Unidos lo negó entonces hipócritamente, hechos posteriores confirmaron las palabras del líder de la Revolución.
En 1968 fue detenido un extranjero que había introducido el virus colletotrichum falcatum para afectar la producción de azúcar. En 1971 se desató el virus de la fiebre porcina africana y hubo que sacrificar medio millón de cerdos. En esta década se volvió a detectar el Newcastle, se desató en el ganado vacuno la brucelosis, se detectó el carbón de la caña, apareció la roya de la caña, brotó el moho azul del tabaco y durante 1980 resurgió la Fiebre porcina y hubo que sacrificar casi 300 000 cerdos.
En 1981 fue diagnosticada una epidemia de dengue Nueva Guinea 1924 (serotipo 02) que afectó a unas 350 000 personas, de las que murieron 158, incluyendo 101 niños.

Nuevas denuncias de Fidel

El 26 de julio de ese año Fidel expresó: “Compartimos la convicción del pueblo y albergamos la profunda sospecha de que las plagas que han azotado a nuestro país, y especialmente el dengue hemorrágico, pueden haber sido introducidas en Cuba por la CIA. […] Emplazamos al Gobierno de Estados Unidos… a que diga si la CIA será autorizada de nuevo o no, a utilizar plagas contra nuestras plantas, nuestros animales, y nuestra población”. Después fue identificada la seudodermatosis nodular bovina y la conjuntivitis hemorrágica.
En septiembre durante la inauguración de la 68 Conferencia Mundial de la Unión Interparlamentaria, Fidel reiteró que el Gobierno estadounidense estaba utilizando armas biológicas contra Cuba. Los hechos confirmaron su alerta. Meses después reapareció el Newcastle, dos años después se detectó la roya del cafeto y surgió un brote de disentería que ocasionó la muerte de 18 niños en Guantánamo.
Cuando dos años más tarde el contrarrevolucionario de origen cubano Eduardo Arocena Pérez, cabecilla de la organización terrorista Omega-7, fue declarado culpable de actos violentos cometidos en territorio norteamericano, el jurado no hizo mención a las declaraciones del acusado en el sentido de que la misión de su grupo era “obtener ciertos gérmenes e introducirlos en Cuba”.
Basándose en esta confesión y en otras informaciones sobre este tema, Fidel argumentó durante su intervención en el Congreso de Pediatría Cuba 84, al referirse al dengue serotipo 02: “En el momento en que se produce esa epidemia en nuestro país, […] no existía un foco de ese serotipo en ningún lugar del mundo. Se presentó de una manera realmente muy rara, muy extraña. Nosotros llegamos a la convicción de que esa epidemia había sido introducida deliberadamente”.
La guerra biólogica continuó afectando nuestro país. En 1985 apareció un virus de bronquitis infecciosa en las aves de corral. En 1987 durante una entrevista en Santiago de Cuba con el cónsul norteamericano, Fidel reveló que conocía las actividades ilegales realizadas por diplomáticos de la Oficina de Intereses en La Habana. En el verano, cuando Cuba desclasificó la labor de un grupo de agentes de los Órganos de la Seguridad, salió a relucir que durante los últimos años la CIA se había interesado en conocer las enfermedades que afectaban a los cubanos y los programas del Gobierno Revolucionario para la adquisición de medicamentos.
Entre 1989 y 1991, a partir de la caída del campo socialista europeo y la desintegración de la URSS, cuando el Gobierno Revolucionario tomaba medidas para impulsar la producción agrícola y fomentar la exportación, aparecieron la mamilitis ulcerativa de la vaca lechera, la sigatoka negra en las plantaciones de plátano, la acarosis de las abejas, el fusarium del tabaco, la hemorragia viral del conejo, el pulgón negro y el minador de los cítricos. En 1995 reapareció la broca del cafeto y focos del mosquito Aedes albopictus (tigre asiático) capaz de transmitir varias enfermedades. En 1996 apareció la enfermedad ulcerativa de la trucha, se reportó la varroasis de las abejas y el Thrips palmi karny en varios cultivos, se registró un rebrote de dengue hemorrágico en Santiago de Cuba y en 1997 apareció el síndrome de la esterilidad del arroz.
Después se detectó el Staphylococcus aureus, un productor de toxinas. Aparecieron síntomas en niños de La Habana, Las Tunas y Guantánamo. Las investigaciones demostraron que el fallecimiento de tres niños y la aparición de cuadros graves, se debió a una contaminación originada en el exterior en una planta productora de vacunas contra el sarampión, lo que refuerza la sospecha de intencionalidad por el envío hacia Cuba de los bulbos sin las debidas condiciones de calidad y por el predominio de la contaminación en el lote originalmente producido en Estados Unidos.
En tiempos más recientes han surgido otras plagas que se encuentran bajo la observación de los especialistas cubanos.

El costo para Cuba

No es de extrañar que en el texto de la Demanda del Pueblo de Cuba al Gobierno de Estados Unidos por Daños Humanos (1999) se planteara que durante todos estos años de Revolución, “las acciones agresivas del Gobierno de Estados Unidos han afectado de manera significativa la salud de nuestro pueblo. Esta política criminal ha estado encaminada a entorpecer y obstaculizar los impresionantes logros que la política social cubana ha conquistado. Para ello se ha empleado, entre otras vías, la agresión biológica, que ha cobrado valiosas vidas humanas, incluidos niños y mujeres embarazadas”.
Hasta diciembre de 1999 el Gobierno Revolucionario tuvo que invertir 1 529 millones 27 958 dólares y 430 millones 261 mil 536 pesos en enfrentar los daños y perjuicios causados por las agresiones biológicas. Hasta diciembre del 2000 había gastado 2 158 millones de dólares, con gastos adicionales cada uno de los años en el orden de los 59 millones de dólares para enfrentar este tipo de agresiones.
En mayo del 2002 cuando el presidente George W. Bush acusó a Cuba de desarrollar armas biológicas, Fidel respondió: “En lo que se relaciona con las armas de destrucción masiva, la política de Cuba ha sido intachable. Nunca nadie ha presentado una sola prueba de que en nuestra patria se haya concebido un programa de desarrollo de armas nucleares, químicas o biológicas. Para los que no entiendan de ética, apego a la verdad y transparencia en la conducta de un gobierno como el de Cuba, podrían comprender al menos que hacer lo contrario habría constituido una colosal estupidez. […] Cualquier programa de esa índole arruina la economía de cualquier pequeño país; Cuba nunca habría estado en condiciones de transportar tales armas; cometería adicionalmente el error de introducirlas en combate contra un adversario que cuenta con miles de veces más armas de ese carácter, el cual recibiría, como un regalo, el pretexto de usarlas”.
Como expresara Fidel en octubre de 1997, nosotros estamos seguros de que durante un largo período el Gobierno de Estados Unidos ha sido responsable de este criminal plan de guerra biológica. Solo un ingenuo puede aceptar que tantas plagas seguidas contra cultivos esenciales: arroz, cítricos, papa, vianda, plátano, caña, café, tabaco, son obra de la casualidad. Y como recalcara el líder de la Revolución, nos asiste todo el derecho del mundo a denunciar cuando algunas de estas extrañas epidemias aparecen de impoviso en nuestro país.

Pedro Etcheverry Vázquez
Investigador del Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado.

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Fuentes consultadas

Discursos pronunciados por Fidel Castro Ruz (acto por el aniversario 28 del asalto al cuartel Moncada y la Sesión de Apertura del Congreso de Pediatría Cuba 84); Declaración de Eduardo Arocena Pérez ante el Tribunal Federal de la ciudad de Nueva York (Fondo FBI, NY). Datos suministrados por el doctor Humberto Vázquez (Mesa Redonda, TV Cubana, 8 de diciembre de 2000)

sábado, 1 de junio de 2019

Montevideo Gas en un momento bisagra




La firmeza de la lucha hizo que el Poder Ejecutivo diera una señal en pos de presentar una solución. Pero Petrobras es una patronal que está decidida a barrer con las conquistas y la organización sindical. El compás de espera puede ser aprovechado para fortalecer la lucha y plantear una salida estratégica para el servicio del gas.

El conflicto de Montevideo Gas es hoy la lucha obrera más importante en Uruguay, ya que ha concentrado la atención de los medios de comunicación, de la opinión pública, y porque ha forzado al gobierno y el Ejecutivo Nacional a tener que tomar una postura al respecto.
Esto se dio por la tenacidad y la firmeza de sus trabajadores y trabajadoras que desde hace mucho tiempo vienen denunciando la política de vaciamiento de Petrobras que impide brindar un servicio eficiente a los 40 mil usuarios de gas por cañería. Vienen hace muchos meses alertando que la política empresarial atenta contra un servicio que es público, y que en los 90, a partir de las políticas neoliberales aplicadas por los gobiernos blancos y colorados, sufrió la privatización por la que el Estado la concesiona a empresas multinacionales.
La firmeza de sus trabajadoras y trabajadores se vio en la determinación que tuvieron al aplicar la ocupación y el control obrero, demostrando que la vida y el sustento de las familias obreras que están en peligro son más importantes que la sed de ganancia de las distintas patronales. Esta medida fue llevada adelante con la amenaza de la Justicia de tomar represalias penales contra quienes la ejercieran. Esta Justicia actuó una vez más al servicio de priorizar la propiedad privada por sobre el derecho a la vida y a la protesta. Una vez más se demuestra de qué lado están, cuando mandaron a la policía a amedrentar y desalojar la ocupación.
La firmeza se demostró en la templanza y valentía de quienes se embarcaron en la huelga de hambre, que hoy cursa de día 26. Maxi, Oscar, y antes Ernesto, dieron un gran ejemplo de conciencia de clase al proponerse como huelguistas representando el esfuerzo de todos sus compañeros y compañeras que día a día rodean la lucha y los visitan en la carpa ubicada en la Peatonal Sarandí, frente al Ministerio de Industria, entidad gubernamental que debería garantizar por el servicio y sus fuentes laborales y que en estos momentos debería estar controlando que Petrobras cumpla con los compromisos asumidos en la concesión, aunque durante todo el conflicto pareció mirar para otro lado.
La firmeza se demuestra en cada día, en cada asamblea general con carácter grave y urgente, donde se vuelven a ratificar las medidas de lucha propuestas, y se mantiene un ánimo de lucha combativo y persistente. Y esto se da porque los trabajadores y trabajadoras saben que cuando se sale a luchar hay que hacerlo por todo lo que nos pertenece: por el salario, por las fuentes laborales, por nuestras conquistas, por nuestras familias y por nuestro futuro.
La firmeza se expresa en la determinación de pelear por la reincorporación de todos los despedidos y por la anulación de las suspensiones con causal de despido. Inclusive por el derecho de quienes están en condiciones de jubilarse, a que decidan cuándo hacerlo. La idea de unidad de la clase trabajadora expresada en el Tocan a uno, tocan a todos y Ningún despido, todos adentro es tan fuerte que guía cada paso en la lucha. Hay conciencia de que son un colectivo, y que si hoy dejan pasar los despidos, después la patronal estará más fuerte para pasar todo el plan de reestructuración que tiene pensado, que incluye la reducción sustancial de la plantilla obrera y la posibilidad eventual de nuevas contrataciones sin las conquistas de “los viejos”.
La batalla es contra las políticas neoliberales, contra las privatizaciones, y contra un personaje siniestro como Bolsonaro, expresión de una derecha que avanza en nuestro continente para atacar y destruir una a una las conquistas obreras conseguidas con luchas históricas.

Que este compas de espera nos fortalezca mientras seguimos alertas

Hoy el conflicto de Montevideo Gas se encuentra en un momento bisagra, en el que se ha decidido darle un tiempo al gobierno y posponer la Huelga General del gremio, a partir de la reunión mantenida con el presidente Tabaré Vázquez el pasado jueves 23 de mayo, donde se comprometió a estudiar una posible solución. Si bien esto es una señal positiva que podría estar marcando la posibilidad de revertir los despidos y las suspensiones, vemos con asombro que el Presidente se decida a actuar después de más de 20 días de huelga de hambre, después de miles de esfuerzos de los trabajadores y las trabajadoras en sostener el servicio casi sin personal y con los recursos existentes, y después de que el conflicto se nacionalizara como ocurrió hace más de un mes.
Parece que el Presidente, que no lee los dictámenes que firma – según dijo que ocurrió con las declaraciones del asesino y torturador Gavazzo – tampoco lee los diarios ni sus asesores le comentaron nunca que hay hace 25 días un plantón instalado frente a la Plaza Matriz, en la histórica Ciudad Vieja. Recién tomó nota cuando el miércoles 22 de mayo, al finalizar el paro parcial, una delegación del PIT-CNT junto a la Directiva del Sindicato del Gas le entregaron una carta donde se alertaba de la delicada situación que hoy se está viviendo.
El gobierno cambia su postura, porque ya no puede desconocer la importancia que adquirió el conflicto, donde hoy muchos uruguayos y uruguayas de a pie que saben y conocen y siguen día a día la lucha con expectativas de que triunfe y que por fin esos obreros y obreras consigan lo que desean con tanto anhelo.
En este compás de espera mientras el Ejecutivo toma una decisión, es necesario no bajar los brazos, ni tampoco bajar la guardia. No podemos confiar ciegamente en un gobierno que hace años que desconoce la grave situación del servicio y hace la vista gorda a la suma de irregularidades que sistemáticamente comete Petrobras en el ejercicio de su concesión. Petrobras ha llevado a no renovar puestos de quienes se jubilan, ha precarizado el servicio haciéndolo altamente deficitario, promoviendo la baja de los usuarios, y poniendo en riesgo la distribución de gas en lugares tan sensibles como el Hospital Pereyra Rossell que atiende a los niños y niñas de todo el país.
Petrobras es una patronal que responde al derechista Bolsonaro, que no tiene problemas en pisotear toda conquista obrera, y que va directamente contra la organización sindical y los derechos adquiridos. No por nada aplicó las 53 suspensiones con causal de despido para quienes la empresa “identificó” como participantes de la ocupación y control obrero. Y así lo hizo saber colocando en los mismos telegramas que llegaban a los domicilios. Tan descarada es esta patronal que con total impunidad reconoce que las suspensiones son un castigo para quienes osaron luchar por sus derechos. Una medida totalmente antisindical, que debería ser rechazada y condenada por la Dirección Nacional de Trabajo.
Este compás de espera puede ser utilizado para fortalecer la posición de la clase trabajadora. ¿Cómo? Hay que seguir rodeando de solidaridad el conflicto. Por la carpa deben pasar decenas y cientos de trabajadores y trabajadoras de otros gremios; deben presentarse todas las expresiones del movimiento de mujeres organizado haciendo concreta la pelea contra el capitalismo y el patriarcado; y también tiene que hacerse presente el movimiento estudiantil, apoyando activamente el conflicto y haciendo concreta la unidad obrero-estudiantil.
Hoy nos encontramos preparando el Festival Cultural Solidario que se realizará este domingo 26 de mayo y que contará con la actuación de El Alemán y varios artistas más que se han acercado para dar una mano.
Es necesario usar estos días de espera para fortalecer la lucha, extender la solidaridad a nivel nacional e internacional, como hicieron los trabajadores y trabajadoras de la empresa recuperada MadyGraf de la Zona Norte del Gran Buenos Aires que enviaron un video de solidaridad. Tenemos que ser miles los y las artistas que se expidan por el triunfo del conflicto.

Por una salida de fondo: re-estatizar el servicio

No hay salida con Petrobras, que dejó bien en claro que no está dispuesta a retroceder en las medidas anti-obreras. Pero si viene otro capital transnacional y pasa la concesión a manos privadas nuevamente, en un tiempo tendremos el mismo problema, ya que las empresas están motivadas por el lucro y siempre querrán reducir costos para aumentar sus ganancias. Por eso la mejor opción es que la empresa vuelva a ser estatal y que esté gestionada por quienes mejor saben hacerlo, por quienes saben cómo solucionar los problemas, cómo abaratar costos sin afectar la plantilla (solo reduciendo los sueldos millonarios de los gerentes): los trabajadores y trabajadoras del gas.
El triunfo de esta lucha no es solo para quienes están luchando por la defensa de las fuentes laborales y el ingreso de sus familias, es una lucha por la dignidad obrera de quienes han dejado sus más hermosos años de su vida en una empresa que hoy les paga con despidos y suspensiones antisindicales. El triunfo será de toda la clase trabajadora, demostrando que se pueden revertir las políticas neoliberales y que vale la pena luchar por mantener los derechos adquiridos, que son un capital de todo el pueblo trabajador. El triunfo es un golpe a los intentos de multiplicar la precarización laboral, los contratos basura, los empleos que implican largas jornadas de trabajo y poca paga. Contra esto también pelean estos trabajadores y trabajadoras.
¡Y por eso tienen que triunfar!

Karina Rojas
Pan y Rosas Uruguay
Domingo 26 de mayo | 11:48

Trabajadores de la mutualista SMI repudian a Gavazzo


John Bolton, el hombre que empuja a Trump a la guerra con Irán




El consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, partidario entusiasta de la guerra en Irak, reclama desde hace tiempo un ataque contra el arsenal nuclear iraní. Ahora, parece haber encontrado la oportunidad para tratar de convencer a Trump de iniciar una guerra contra el régimen de Teherán.

De nuestro corresponsal en New York (Estados Unidos).- En la era de Trump dan ganas de no hacer caso, de borrar los hechos, como si fueran fruto de un mal sueño. Sin embargo, esto es lo que The New York Times escribía el lunes 13 de mayo: « El pasado jueves, en una reunión de los principales consejeros de seguridad nacional del presidente Trump, el secretario de Defensa por defecto, Patrick Shenahan, presentó un plan militar reactualizado que prevé enviar hasta 120.000 militares a Oriente Medio si Irán ataca las fuerzas de EE.UU. o acelera sus trabajos en materia de armamento nuclear ».
«Esta reactualización ha sido ordenada por los partidarios de la línea dura dirigidos por John Bolton, el consejero de Seguridad Nacional de Trump», continua el artículo, basado en las confirmaciones de «media docena» de funcionarios estadounidenses, algunos «conmocionados» por la cifra: «120.000 soldados se aproxima en efecto al tamaño del Ejército estadounidense que invadió Irak en 2003», recuerda The New York Times.
El artículo, muy detallado, ha hecho resurgir la amenaza, latente desde el abandono estadounidense del acuerdo nuclear iraní hace un año, de un conflicto abierto con Teherán. «No a la guerra, eso sería un desastre absoluto», ha advertido el senador demócrata Bernie Sanders, al unísono de numerosas reacciones hostiles.
En una declaración típica en la que mezcla fanfarronadas, cinismo y ataques a la prensa, el presidente lo ha confirmado y lo ha desmentido al mismo tiempo. «¿De dónde sale esa historia? De The New York Times... y lo de The New York Times son “noticias falsas”. Pienso que son “noticias falsas”. ¿Haría yo eso? Absolutamente. Pero no hay un plan para eso. Espero que no haya un plan para eso».
Y añadió, en un alarde de «mindfuck» –manipulación o confusión mental, el arte trumpiano de embaucar y desconcertar-: «Pero si hiciéramos eso enviaríamos muchas más tropas».
Trump se permite dirigir la mirada al cielo e incluso sonreír: la Casa Blanca está efectivamente gobernada por Ubu Rey (gobernante grotesco). Pero, en verdad, la situación es preocupante. Diecisiete años después del comienzo de la desastrosa guerra de Ira, en base a la patraña de que el dictador Saddan Hussein tenía armas de destrucción masiva, la administración estadounidense prevé ahora una guerra con Teherán.
Donald Trump, un ignorante en política exterior, ha hecho campaña contra las intervenciones militares, pero a su alrededor algunos se esfuerzan claramente en presentárselo como un hecho consumado. El miércoles 15 de mayo por la mañana, el departamento de Estado estadounidense dio la orden, como un gesto dramático, de evacuar la embajada americana en Bagdad y el consulado de Erbil por amenazas procedentes del vecino Irán. Si bien dichas amenazas son especialmente matizadas por los servicios de inteligencia europeos, los norteamericanos las sitúan en primera plana desde hace meses.
El 5 de mayo, un comunicado de la Casa Blanca firmado por Bolton informó del despliegue en la región de un portaaviones y cuatro bombarderos con capacidad nuclear, señalando sin más detalles « un cierto número de indicaciones y de alertas preocupantes ».
Desde entonces, se ha reforzado el arsenal con una plataforma de transporte anfibio y una batería de misiles Patriot como pretexto a la amenaza de «actividades navales anormales» de barcos iraníes.
La pasada semana, una fuente anónima (y única) atribuía a «Irán» el «ataque» reciente a dos cargueros saudíes, a un navío noruego y a un barco de Emiratos Árabes Unidos en el Estrecho de Ormuz, frente a Irán, paso estratégico para el tránsito del petróleo del Golfo. Esta filtración ha aparecido en The Wall Street Journal, propiedad del multimillonario Rupert Murdoch, amigo personal del presidente estadounidense, que posee también la cadena Fox News, en la que Bolton fue durante mucho tiempo comentarista a sueldo.
De ahora en adelante, republicanos influyentes como el senador Tom Cotton, un duro a quien Trump hace caso, reclaman abiertamente «ataques» contra Irán. «Un par de ataques» serían suficientes para ganar, dice Cotton. Por supuesto, «él no defiende una acción militar contra Irán» pero, «si Irán atacara, habría una respuesta violenta». En realidad, Cotton vuelve a sacar el viejo manual de las intervenciones estadounidenses, casi siempre justificadas por «amenazas»a la seguridad nacional…
Como subraya The New York Times, el principal promotor de un conflicto abierto contra Irán, el hombre que hace subir la tensión peligrosamente, se llama John Bolton, consejero de seguridad nacional del presidente desde marzo de 2018. Desde hace años, Bolton sueña con bombardear Irán, su principal némesis, junto a Cuba.
Trump, que ha hecho campaña contra las intervenciones militares americanas, dice a menudo, en tono de broma, que Bolton va a empujarle algún día a iniciar una guerra. A fuerza de provocaciones, esa broma podría convertirse rápidamente en realidad.
A lo largo de los últimos meses, el presidente ha terminado purgando la Casa Blanca de las voces menos extremas en materia de política exterior. El nuevo secretario de Defensa, Patrick Shanahan, no tiene las deferencias del general Mattis, su predecesor. Procedente de la rama militar de Boeing, es el típico representante del poderoso complejo militar-industrial norteamericano, que se lleva la mitad del presupuesto federal.
Desde abril de 2018, John R. Bolton, de 70 años, conocido por su bigote poco habitual en aquel país, es el consejero de seguridad nacional de Donald Trump. Su despacho está situado en el ala oeste de la Casa Blanca, el centro del poder.
El poderoso consejo de Seguridad Nacional, que él dirige, es, según la web de la Casa Blanca, «el principal foro del presidente», en el que «se tratan los asuntos de seguridad nacional y de política exterior».

Quiere «un nuevo régimen» en Teherán en 2019

John Bolton, titulado por Yale, conservador de toda la vida, ha hecho su carrera principalmente en el ministerio de Justicia, en la Agencia Americana de Desarrollo Internacional y en el Departamento de Estado.
Cree en el « destino manifiesto » de Estados Unidos, en la potencia y la superioridad de su país, en el unilateralismo, en la tensión permanente, en los conflictos «preventivos». Es la encarnación del halcón militarista estadounidense, un espécimen en bruto de neoconservador, una especie en vías de extinción pero que domina la diplomacia norteamericana con Trump. El secretario de Estado, Mike Pompeo, un evangelista exaltado, es casi tan extremista como él: un día pidió «2.000 ataques» contra Irán por querer «destruir América».
John Bolton ha escrito cientos de artículos y ha hecho fortuna dando discursos bien pagados (por ejemplo, ante los Muyahidines del Pueblo, un grupo de opositores al régimen de Irán, tiempo atrás considerados como una organización terrorista por Estados Unidos y conocidos por sus prácticas sectarias -el llamado Consejo Nacional de Resistencia Iraní, heredero político de los Muyahidines, financió a la formación ultraderechista española Vox en sus inicios-), pero Bolton también ha propagado sus tesis a través de institutos conservadores y firmas de capital-inversión.
De 2001 a 2005, siendo subsecretario del departamento de Estado, orquestó el retiro estadounidense del Tribunal Penal Internacional, un episodio que describe como el momento «más feliz» de su carrera.
En 2003, fue uno de los más ardientes defensores, y uno de los arquitectos, de la guerra de Irak, aplicado propagador de la teoría de las armas de destrucción masiva. Había incluso afirmado, falsamente, que Saddan Hussein trataba de comprar uranio en África.
A pesar de los cientos de miles de muertos y los desastres provocados en la región por esa guerra, iniciada sin mandato de Naciones Unidas, sigue estando convencido de que era necesaria. No ha cambiado de opinión, eso hay que reconocerlo.
De 2005 a 2006, fue embajador de George Bush ante Naciones Unidas, un nombramiento irónico y muy criticado, para una institución que desprecia.
Como Rudy Giuliani, exalcalde de Nueva York y ahora abogado de Donald Trump, o como el exparlamentario Newt Gingrich, John Bolton aboga desde hace tiempo por un «cambio de régimen» en Irán.
En 2015, instó a la administración de Obama a bombardear las instalaciones nucleares iraníes. Algunas semanas antes de su nombramiento en la administración Trump, Bolton exhortaba una vez más al presidente Trump a «poner fin a la revolución islámica de 1979 antes de su cuarenta aniversario». «Reconocer un nuevo régimen en 2019 eliminaría la vergüenza de haber visto a nuestros diplomáticos como rehenes durante 444 días», escribía en The Wall Street Journal, en alusión a la toma de rehenes en la embajada estadounidense en Teherán en 1979, que provocó en la derecha norteamericana una sed inagotable de venganza contra el régimen de los muláhs.
En febrero, con ocasión de los cuarenta años de la República Islámica, Bolton, en un vídeo colgado en la cuenta de Twitter de la Casa Blanca, amenazó al guía supremo iraní de la forma más clara: «No creo que festeje usted otro aniversario».
El 1 de agosto de 2005: George Bush (a la derecha) anuncia la nominación de John Bolton al puesto de embajador estadounidense en la ONU. © Reuters El 1 de agosto de 2005: George Bush (a la derecha) anuncia la nominación de John Bolton al puesto de embajador estadounidense en la ONU. © Reuters
Si él fuera presidente (ha fantaseado…), habría bombardeado, hace tiempo Corea del Norte, un régimen con el que quiere terminar: desde los años 1990, cuando era el encargado del control de armas en el departamento de Estado, Bolton ha barrido metódicamente los esfuerzos de negociación con los norcoreanos.
Dos meses antes de llegar a la Casa Blanca, aún pedía bombardear el país —un deseo suspendido mientras dure el idilio sobreactuado de Trump con el hombre fuerte de Pyongyang— que no tiene ninguna intención de abandonar su arsenal nuclear.
Por otra parte, John Bolton maniobra al mismo tiempo en la crisis política y diplomática con Venezuela, agitando desde hace meses la posibilidad de una intervención militar para derrocar al presidente Maduro: el año pasado presentó a Venezuela como uno de los miembros de la «troika de la tiranía» en América Latina, junto a Cuba y Nicaragua, un lenguaje que recuerda al «eje del mal» evocado en 2002 por George Bush, refiriéndose entonces a Irak, Corea del Norte e Irán.
«¿Busca usted un mejor acuerdo con Irán? En su lugar tendrá una guerra. Eso es lo que pasa cuanto se escucha al bigotes. Buena suerte en 2020». Este tuit del 14 de mayo, está firmado por Hesamodin Ashna, un consejero del presidente iraní Hassan Rouhani. Evidentemente, tiene una parte de farol, pero muestra en qué medida son perniciosas las relaciones con el régimen de Teherán bajo la férula de Bolton.
Durante años, el hombre del bigote había sido muy crítico con el acuerdo nuclear concluido por Barack Obama y los europeos. Un mes después de su nombramiento, en sustitución del menos extremo H.R. McMaster, el presidente norteamericano anunciaba la salida de Estados Unidos del acuerdo nuclear iraní.
La actitud belicista de la Casa Blanca, acompañada ahora por un régimen de sanciones destinado a estrangular a Irán, preocupa incluso a voces poco sospechosas de pacifismo o idealismo. El ensayista Max Boot, en otro tiempo editorialista que defendió a tomo y lomo la guerra de Irak, neoconservador arrepentido, una de las raras voces de la derecha que se muestra últimamente contrario a Trump, duda en The Washington Post de la realidad de las amenazas contra la seguridad estadounidense.
«Es difícil tomarlas en serio. Esta administración miente como ninguna antes, Trump está en su enésima mentira y Bolton ha sido en el pasado acusado de falsificar informaciones procedentes de la inteligencia para justificar acciones militares contra Irak y Cuba. La forma de poner de relieve la amenaza iraní recuerda (…) los episodios que precedieron a la guerra de Irak .
Boot teme que « Bolton trate de provocar a Irán para que ellos tiren la primera piedra ». Recuerda que en 1964, Estados Unidos se comprometió en la espiral de la guerra de Vietnam con el argumento inicial, de la misma forma, de las amenazas militares en el golfo de Tonkin.
Como han revelado los Papeles del Pentágono, las amenazas eran inventadas, pero permitieron a la administración Johnson convencer al Congreso para que autorizara la guerra. Seguiría una gran carnicería.

Mathieu Magnaudeix
Mediapart
Versión española Miguel López, infoLibre, socio editorial de Mediapart. Edición Irene Casado Sánchez.