jueves, 14 de enero de 2021
miércoles, 13 de enero de 2021
1980, el NO a la dictadura y SÍ a la dignidad
El pueblo uruguayo tuvo una cita ineludible un 30 de noviembre pero de 1980. En un plebiscito que marcó un antes y un después en la historia reciente del país. Aunque suene paradójico la propia dictadura cívico-militar convocó a elecciones para decidir en un plebiscito si darle o no carácter constitucional a la misma dictadura. Maravillas que permiten los sistemas electorales.
Uruguay estaba sumido en un proceso dictatorial desde el 27 de junio de 1973, cuando el presidente electo bajo fraude, Juan María Bordaberry, se diera un autogolpe y disolviera las cámaras esa misma madrugada.
El proceso autoritario venía desde antes y se puede colocar como mojón fundante la asunción de Jorge Pacheco Areco en 1968 a raíz del deceso del presidente Oscar Gestido. Medidas prontas de seguridad, inflación galopante, desempleo, paros generales, torturas, represión inusitada, muerte y una incipiente guerrilla.
Ese era el clima del Uruguay que tenía como telón de fondo la Guerra Fría y un anticomunismo, un red scare que teñía todas las esferas de la vida.
Siete años pasaron del golpe hasta el plebiscito, pasando por el fatídico 1976, año donde Argentina cayó en las manos y el garrote de la dictadura y las garras del Plan Cóndor se extienden por todo el Cono Sur. La primavera gris del 80 trajo una flor entre el compost de un continente que tenía a Brasil, Argentina, Chile, Paraguay y Bolivia en dictaduras.
El plebiscito del 80 formaba parte del cronograma trazado por el gobierno en el «Plan Político de las Fuerzas Armadas» aprobado en agosto de 1977 en el cónclave de Santa Teresa, departamento de Rocha. La maquinaria estatal al servicio de la dictadura desplegó todo su arsenal mediático y propagandístico en apoyo al SÍ, en un contexto donde pintar un muro por el NO costaba la vida.
Desaparecidos, torturados, exiliados. Censura, suspensión de las libertades individuales y el derecho a reunión: todo indicaba que la victoria de los golpistas se haría realidad.
La dictadura contó con apoyo civil: empresarios, políticos, medios de comunicación que se manifestaban a favor del golpe, que lo fogoneaban y lo exigían. Creer que la dictadura fue una decisión de militares trasnochados y encabronados es desconocer el papel de la oligarquía autóctona que compartía intereses con la Doctrina de Seguridad Nacional inculcada por Estados Unidos.
Es desconocer también el objetivo económico-político de la dictadura ante la clase trabajadora. Tenía claro dos premisas fundamentales: exterminar a los sindicatos y a toda expresión de organización popular y saquear las arcas del Estado para consolidar su proyecto de ajuste.
La primera no lo lograron, aunque el daño fue brutal y extiende sus raíces hasta el día de hoy. La fragmentación y el dolor fueron muy grandes. La segunda premisa se cumplió cabalmente y cumplió los designios de los amos del norte. El neoliberalismo germinó en esta tierra a sangre y fuego.
Las encuestadoras daban un triunfo del SÍ con un 60%. La euforia castrense hizo que permitieran la televisación en vivo del recuento de votos. La historia fue al revés. El NO triunfó con un 57% de los votos. Una bocanada de esperanza en medio del ahogo represivo.
Pero tampoco debe escapar de la lectura de este hecho político, que en ocho departamentos de diecinueve el SÍ triunfó. Incluso en el departamento de Treinta y Tres el proyecto militar obtuvo el 67.74%.
Hoy los uruguayos conmemoran los 40 años del plebiscito donde decir NO significó afirmar la vida.
Nicolás Centurión | 01/12/2020
Nicolás Centurión. Licenciado en Psicología, Universidad de la República, Uruguay. Miembro de la Red Internacional de Cátedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda Pública (RICDP). Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)
martes, 12 de enero de 2021
Israel: vacunas para todos, menos para los palestinos
El primer ministro Benjamin Netanyahu recibe la vacuna contra el coronavirus.
Israel ha recibido elogios por estos días debido a que se convirtió en el país con la mayor tasa de vacunación frente al Covid-19, alcanzando en menos de un mes al 18% de su población. Pero ha quedado relativamente oculto que el plan abarca a ciudadanos israelíes y a los colonos sionistas, dejando por fuera a cinco millones de palestinos que viven en Cisjordania y Franja de Gaza, territorios ocupados por Israel.
Varias organizaciones denunciaron la exclusión del gobierno israelí como una discriminación institucionalizada. Apelaron al artículo 56 del IV Convenio de Ginebra, según el cual Israel debería garantizar “los servicios médicos y hospitalarios, la salud pública y la higiene en el territorio ocupado, con especial referencia a la adopción y aplicación de las medidas preventivas necesarias para combatir la propagación de enfermedades contagiosas y epidemias”.
La Autoridad Nacional Palestina (ANP) en Cisjordania y el movimiento islamista Hamas en Gaza, pidieron a los mecanismos de cooperación internacional (Covax, programa de vacunación de la OMS en países pobres) asistencia sanitaria. A su vez, el ministerio de sanidad palestino arribó a un acuerdo con Rusia para la proporción de 4 millones de dosis de la Sputnik V.
La exclusión del gobierno israelí es una muestra más de una política sistemática de ataques contra el pueblo palestino. Una de sus últimas expresiones es el “acuerdo del siglo” que firmaron el primer ministro Benjamin Netanyahu y Trump para usurpar un 30% de territorios palestinos en Cisjordania, avanzando con su anexión.
Mientras tanto, el gobierno continúa habilitando la radicación de colonos en los asentamientos cisjordanos. Además, cabe recordar el atentado que sufrió el hospital infantil palestino en Franja de Gaza, durante el pasado diciembre.
Un dato a tener presente es que, con el plan masivo de vacunación, el primer ministro Benjamín Netanyahu intenta recomponer su imagen popular de cara a las elecciones parlamentarias de marzo. Israel va a su cuarta elección en dos años, una señal de la crisis política en ese país.
Frente a la barbarie sionista, hay que avanzar en la perspectiva de una Palestina única, laica y socialista, como parte de una federación socialista de pueblos de Medio Oriente.
Álvaro Chust
lunes, 11 de enero de 2021
domingo, 10 de enero de 2021
Sin islas para naufragar...
El año pasado en un día como hoy reflexionábamos, en Uruguay estábamos en lo que se conoce como transición de cara al al 1ero de marzo.
Mucho antes de la pandemia, el mundo, este anacrónico modo de producción, el capitalismo, ya estaba en crisis.
Las crisis cíclicas del capitalismo en la fase imperialista están pautadas por la ley de CONCENTRACIÓN y CENTRALIZACIÓN.
Ahí una nueva fase de acumulación centralizada, las Sociedades Anónimas dan rienda suelta a su voracidad.
Los ESTADOS de clase o funcionales a la clase dominante, adoptan una forma diferente y emerge desembozadamente el autoritarismo con rasgos facistas.
En Uruguay llegó desde un arco reaccionario multicolor, con signos ideológicos y políticos variados. Entre la acción del enemigo de clase se entremesclo el "izquierdismo". "Cuanto peor mejor". Con todo eso llego el Partido Nacional en su expresión más retrógrada para el campo popular y la clase obrera.
Eso es hoy Uruguay, la pandemia la dejo para los que tienen mayores recursos en términos de formación, tengo opinión a su utilidad y al papel de los "carteles" de los fármacos y vacunas, tengo si. No me es indiferente el recurso o plan "depuración y limpieza" que viven los trabajadores del mundo.
Sin islas para naufragar... (2020)
Que es el practicismo oscurantista.
Es el camino que emprenden los desorientados, el que está en este "trance" corto o largo, en general adopta desde el punto de vista práctico una actitud reaccionaria.
La reacción es un enfoque y una postura política funcional al enemigo de clase.
Este segmento proviene en muchos casos de una adhesión sin tino y brújula a lo que se le conoce como "izquierda".
En algunos casos su respuesta está en el plano de lo individual, en la frustración y el enojo, en otros casos su indignación se vincula más a lo general.
Este último caso revela un contenido de generosidad y en función de la "ética de la indignación" su práctica social, es el "izquierdismo".
Con ellos la reacción "hinchó" su nicho histórico y de larva FASCISTA.
El CAPITALISMO está agotado
El CAPITALISMO como organización y modo de producción entro hace ya mucho tiempo en crisis, se agotó. Este último aspecto en términos formales no se aprecia.
¿Por que decimos que el CAPITALISMO está agotado?
Los fenómenos que percibimos son reflejo de la base material ¿En la base material que ocurre?
Dos aspectos son claves para entender el cuadro:
1) vivimos la época del imperialismo y este como etapa superior del CAPITALISMO, en cuyo interior se desarrolla una ley fundamental, está es la ley de concentración y centralización. Esto se da hoy en el marco del dominio de las SOCIEDADES ANÓNIMAS. SOCIEDADES sostenidas por un tipo de organización y ese es el ESTADO de clase.
2) Un segundo aspecto es la incorporación y desplazamiento del trabajo vivo por el trabajó muerto, esto último genera una modificación en la composición orgánica del capital y más.
El núcleo central del CAPITALISMO es la extracción de plusvalía.
Dejo la conclusión final a juicio del lector...el CAPITALISMO se agotó"
Osbaldo Zuñiga .
El asalto al congreso inaugura el golpismo de estado en Estados Unidos
La acción fue impulsada por el presidente Trump, pero de ningún modo en soledad. En contraste con la represión que sufrieron, en marzo, pasado, los militantes del movimiento Black Lives Matter, cuando Trump se abrió paso para hablar por los medios de comunicación, esta vez gran parte de la policía encargada de la seguridad del Congreso habilitó el ingreso de la turba, e incluso se sacó ‘selfies’ con los intrusos. El Financial Times añade que Trump cuenta con un importante seguimiento entre las fuerzas de seguridad y los militares, como se verificó, por otra parte, en todos los actos de violencia racial del último año. Las bandas fascistas incursionaron en los despachos de los legisladores, que debieron refugiarse en espacios especialmente habilitados para episodios de emergencia. La alcaldesa de la ciudad declaró el toque de queda, en tanto que el secretario de Defensa y el jefe del Estado Mayor Conjunto llamaron en socorro a la Guardia Nacional. Si alguien hubiera querido describir en forma adecuada el epicentro de la crisis capitalista mundial, no hubiera imaginado mejor escenario – la capital del imperialismo internacional y su sede política. El desafío es, ahora, caracterizar estos acontecimientos y advertir sus proyecciones.
El desarrollo operativo de este golpe de estado, tiene su sello y método político. El propósito declarado fue postergar la certificación de la victoria de Biden, para que una comisión parlamentaria se encargue de investigar las alegaciones, por otra parte, infundadas, de fraude electoral que sostiene Trump. El jefe de esta operación es el senador Ted Cruz, de Texas, que había roto públicamente con Trump cuando éste irrumpió con expresiones descalificadoras hacia su esposa. Doce senadores y ciento cuarenta diputados republicanos avalaban la maniobra. A la prensa internacional no se le escapó el dato de que Nancy Pelosi, demócrata, promotora del juicio político a Trump, el año pasado, había sido reelecta presidenta de la Cámara de Representantes, con menos votos que en el mandato precedente. Existía la expectativa, además, de que los candidatos del partido republicano ganaran la segunda vuelta en Georgia, para instrumentar un mayor respaldo político. Trump se había comunicado con el gobernador del estado, para que declarara, fraude mediante, que Trump había ganado las elecciones presidenciales en ese distrito. El asalto al parlamento, el miércoles, fue cualquier cosa menos una improvisación. Conocedores de esta situación, una decena de ex secretarios de Defensa y ex jefes de estados mayores de las tres armas lanzaron una nueva advertencia pública contra el intento de sumar a las fuerzas armadas al golpe y reiteraron que debían obediencia a la Constitución, no al jefe de gobierno. La asonada contra el Congreso involucró, de los dos lados de la barricada, a las fuerzas decisivas del estado.
La reanudación de las sesiones del Congreso, luego del desalojo de la turba, y la certificación de la victoria de Biden, no atenuó la crisis política, sino que la ha agravado. En primer lugar, porque dejó a la vista la amplitud de las instituciones y funcionarios involucrados. Por sobre todo, sin embargo, porque plantea la cuestión de las sanciones políticas y penales a Trump y sus compinches, y la necesidad de una limpieza del aparato estatal. Fingir un retorno a la ‘normalidad’ dejaría a Biden, el presidente electo, como un gato muerto desde la misma inauguración de mandato. De otro lado, deja un espacio de dos semanas para el intento de nuevas provocaciones por parte de la camarilla de Trump, incluso un ataque armado contra Irán y la declaración de un estado de emergencia. Aunque a victoria de los dos candidatos demócratas, en Georgia, el martes pasado, deja al Senado bajo la mayoría precaria de ese partido, con el voto de desempate de la Vice-presidenta, y la renuncia de varios funcionarios del gabinete debilita a Trump, si el intento golpista no es castigado Trump podría ver en esos retrocesos una razón adicional para lanzar una aventura. Por último, la impunidad de Trump significa que la crisis política podría extenderse en el tiempo, de un lado bajo la presión de una crisis sanitaria enorme y de un desequilibrio económico sin precedentes, del otro lado por el incentivo que ofrecen las elecciones parlamentarias en sólo dos años.
El golpe de estado del miércoles no es tampoco una conspiración gestada en las dos últimas semanas. Trump ha buscado quedarse con la suma del poder público y gobernar por decreto desde que asumió. El trumpismo tampoco es, por su lado, un fenómeno fascistizante de data reciente – es la continuación y acentuación del proceso iniciado por el Tea Party, a finales del siglo pasado. El trabajo de topo de la decadencia del capitalismo se ha tomado todo su tiempo, y tampoco es un fenómeno nacional sino mundial. El imperialismo norteamericano es la mundialización del capital bajo una hegemonía concreta.
La gran prensa internacional reclama el derrocamiento inmediato de Trump y advierte a la burguesía norteamericana contra el peligro de la inacción. Esto potenciaría, obviamente, el conjunto de la crisis política, pero al menos ofrecería una vía de salida a ella, pondría la iniciativa política en el nuevo gobierno. Las vías para la destitución podrían ser la declaración de incapacidad política de Trump, por parte del mismo gabinete o del Congreso, o el ‘impeachment’ o juicio político. Esta última variante inhabilitaría a Trump, de 73 años, por vida. La inacción devolvería, en principio. la iniciativa política a Trump y daría mayor vuelo a las organizaciones fascistas. Del lado de la izquierda del partido demócrata no se ha planteado ni siquiera el llamado a una manifestación de masas en defensa de los derechos democráticos y en apoyo al derrocamiento constitucional de Trump. Los editores del Financial Times han advertido al establishment norteamericano que, con independencia de las dudas políticas que rodean la declaración de incapacidad o el juicio político, tiene planteada “una cuestión moral” – no puede dejar pasar un intento de golpe.
Si lo ocurrido fue un golpe a nivel de intención u otra cosa, desatará, claro, discusiones políticas, como las que produjeron los golpes contra Dilma Roussef, el paraguayo Lugo o Evo Morales. Trump no reunía las fuerzas, ni de lejos, para imponer la desautorización de las elecciones que consagraron a Biden, ni era su intención estratégica. Basta para hablar de golpe que haya pretendido dejar planteada la bandera de la ilegitimidad de Biden, para organizar una agitación política ulterior con ese eje. Los golpes no son solo aquellos que derrocan gobiernos sino también los que buscan preparar el terreno para eso. El bombardeo del 16 de junio de 1955 fue para precipitar el de septiembre, que se impuso con fuerzas inferiores a las del gobierno peronista, pero con la ventaja política de meter en esas fuerzas la convicción de la necesidad de poner fin a la crisis. El golpe del brigadier Capellini, en diciembre de 1975, empujó al golpe de marzo de 1976. En Alemania y en Japón, los golpes fracasados prepararon el terreno para Hitler y el gobierno militar nipón.
Lo que ocurre en Estados Unidos no es sino la expresión política concentrada de la mayor crisis en la historia del capitalismo mundial.
Jorge Altamira
07/01/2021
sábado, 9 de enero de 2021
Estados Unidos: el desarrollo de la crisis después del golpe fracasado
Ayer las imágenes eran elocuentes: la movilización pro-Trump quería evitar que el Congreso certificara los resultados de las elecciones presidenciales. Blandieron pistolas, rifles, escudos y banderas confederadas, rompieron ventanas para trepar al Capitolio y entraron en un Congreso vacío. La policía mostró una impactante falta de resistencia, que contrastaba con los ataques a las movilizaciones de Black Lives Matters y a las movilizaciones antirracistas que sacudieron EEUU. La maniobra provino del interior del Estado. Trump exigió a su vice, Mike Pence, a rechazar la certificación y aplazar la sesión conjunta de ambas Cámaras.
El golpismo en un régimen fragmentado
Dentro del bando demócrata y republicano, diferentes voceros lo calificaron como “autogolpe”. Incluso desde el propio gabinete presidencial anunciaron que en 13 días que le faltan cumplir al presidente saliente, todavía puede hacer “mucho daño”, hasta la ceremonia de inauguración (traspaso). Plantean convocar la ahora famosa enmienda 25, bajo la cual el gabinete le puede pedir al presidente dimitir porque es incapaz de cumplir con sus obligaciones y deberes constitucionales. Se requiere el visto bueno del vicepresidente y de 8 miembros del gabinete. Pence se opone.
Chuck Schumer, el titular de la bancada demócrata del Senado, le pidió al gabinete que ponga en marcha la enmienda. “Este presidente no debería ocupar el cargo ni un día más”, dijo Schumer, quien encabezará la nueva mayoría demócrata en el Senado cuando comience su próxima sesión. Puede comenzar otro pedido de impeachment si no se aprueba la enmienda. Ambas cámaras deberían ser convocadas, algo que no sucedió. Trump sigue a cargo del botón nuclear del estado.
Trump nunca reconoció al presidente electo, apoyado en 70 millones de votos que recogió en las elecciones de noviembre. En una conversación telefónico exigió al gobernador de Georgia que adultere los resultados electorales del pasado 3 de noviembre. Las elecciones en ese estado, para dirimir la mayoría en el Senado, dieron una victoria a los demócratas, el día anterior a la asonada. Trump llevaba dos semanas convocando a marchar al Congreso el miércoles 6. La semana anterior a los hechos, liberó a uno de los cabecillas de los Proud Boys, una banda de supremacistas blancos.
Trump reprochó al vicepresidente no haber utilizado su autoridad para impugnar los votos electorales. A jefe de gabinete, ligado a Mike Pence, le fue negada la entrada a la case blanca. Mike Pence rechazó las presiones del presidente Donald Trump y dijo que no tiene “autoridad” para rechazar los votos electorales que consagraron la victoria de Joe Biden (LN, 6/1).
La secretaria de Transporte, Elaine Chao, renunció. Varios funcionarios de la administración Trump de nivel inferior también han renunciado (BBC, 7/1). Mick Mulvaney, ex jefe de gabinete de la Casa Blanca, renunció a su misión en Irlanda del Norte. Nancy Pelosi, cabeza de los demócratas en la Cámara de Representantes, dice que si Trump no es destituido de su cargo, hay que ir por el impeachment (ídem).
La seguridad fracasó de manera inexplicable para muchos comentaristas. Las autoridades dicen que los grupos de extrema derecha ven en este asalto al Capitolio un reforzamiento de sus métodos que pueden replicarse a lo largo y ancho del país (USAToday, 7/1). El jefe de la Policía del Capitolio dijo que sus oficiales se habían enfrentado a un “comportamiento criminal desenfrenado”. Pelosi pidió la renuncia del jefe de la Policía del Capitolio y dijo que recibió una notificación del Sargento de Armas de la Cámara de Representantes Paul Irving de que renunciará (WSJ, 7/1).
El impeachment que plantean los demócratas no tiene indicios de que vaya a tener er éxito; The Wall Street Journal, un diario que ha apoyado a Trump, dice que la salida más sencilla sería que Trump renuncie.
Emiliano Monge
08/01/2021
viernes, 8 de enero de 2021
Europa: se dispara la segunda ola
A más de un año de comenzada la pandemia, los gobiernos capitalistas de Europa, la región más afectada por el coronavirus, continúan mostrándose incapaces de enfrentar la propagación de la enfermedad que por el contrario sigue poniendo en jaque los sistemas de salud y la vida de millones de personas.
Las últimas semanas se caracterizaron por un aumento de los casos positivos y de la tasa de incidencia en todo el continente, a lo que los gobiernos respondieron únicamente con medidas de restricción a la circulación social acusando a la propia población del crecimiento de los contagios por las reuniones en las fiestas de fin de año. Por otro lado, el comienzo de la distribución y aplicación de las vacunas, que fue convertida en un eslabón más de la guerra comercial entre las empresas y los Estados capitalistas, también suscitó crisis políticas habida cuenta la ineficacia mostrada por las distintas administraciones y la escasez de las dosis.
En Francia arreciaron las críticas y el descontento ante el ritmo absurdamente lento de la campaña de vacunación. Al primero de enero, mientras el Reino Unido había logrado vacunar a un millón de ciudadanos, el país galo arrojaba la ridícula cifra de 500 inoculados. Con esta cadencia, el objetivo que se propuso el presidente Emmanuel Macron de aplicar 26 millones de dosis antes del verano carece de todo sustento. A la escasez de las dosis recibidas por el momento (500 mil por parte de Pfizer) se le suma la lenta implementación de dispositivos de vacunación y la intención de no confrontar con los movimientos antivacunas. Macron ha dispuesto la extensión del toque de queda nocturno en 15 de los 96 departamentos para que empiece a regir desde las 18 horas. En Francia la pandemia se cobró 65 mil muertes y en estos días se han registrado hasta 20 mil contagios diarios.
Alemania, otrora ejemplo a la hora de lidiar con el virus, se encuentra sumergida en una crisis sanitaria. El gobierno de Angela Merkel prolongaría durante todo enero las medidas de aislamiento social implementadas en diciembre consistentes en el cierre de los comercios no esenciales, así como de las actividades culturales. Las críticas contra las autoridades crecieron ante lo que es considerado como un ritmo de vacunación lento, adjudicado a la estrategia oficial de negociar en conjunto con la Unión Europea la adquisición de vacunas, lo que hizo que el proceso se retrase en relación a otros países como Reino Unido o Canadá. De acuerdo a algunos medios, ese atraso también se debe a que la UE habría anudado un acuerdo con el laboratorio francés Sanofi que sin embargo no podría tener lista su vacuna hasta fines de año (Deutsche Welle, 4/1). La situación del sistema de salud es crítica a nivel general, con un promedio de muertes diarias que se acerca al millar y con una alta tasa de incidencia en algunos Estados federados, como Sajonia, de 500 infectados por cada 100 mil habitantes.
El Reino Unido puede mostrar cifras de vacunación superiores a las de sus ex socios continentales, pero la situación continúa siendo dramática. La parábola de la política del primer ministro conservador Boris Johnson es llamativa como pocas, al haber tenido que pasar de la práctica negación del coronavirus a dictar, en estos momentos, una cuarentena estricta en cuanto a la circulación social hasta fines de febrero, por el descontrol total de los contagios y el crecimiento de la nueva cepa, más infecciosa que las anteriores. Las autoridades informan que el número de hospitalizados por Covid-19 supera en un 40% al del pico de la primera ola (CincoDías, 4/1). El país se encuentra sexto a nivel mundial en la cantidad de decesos con 76 mil fallecidos.
Por su parte España se estaría enfrentando a una “tercera ola”, como consecuencia de la mayor movilidad y concentración durante las fiestas. La tasa de incidencia del virus creció a 369 por cada 100 mil, cuando por encima de 250 se considera de alto riesgo, los contagios crecieron un 25% en la última semana y la cantidad de camas de terapia intensiva ocupadas por enfermos de covid-19 representa el 23% del total (Elperiódico.com, 4/1). Ante el mayor número de contagios las autoridades dictaron que un mayor número de municipios y regiones deberán aislarse. El ritmo de vacunación ha recibido numerosas críticas en lo fundamental por la baja cantidad de dosis administradas (82 mil), solo un 23% en relación a las disponibles. Esto se debe a los pocos recursos destinados por los gobiernos a esta tarea. España suma más de 50 mil decesos por la pandemia.
En todo el continente se pone de manifiesto el fracaso del manejo capitalista de la crisis sanitaria abierta por el coronavirus. La producción y venta de la vacuna, lejos de haberse realizado a través de una centralización de los recursos, se ha transformado en un botín de los pulpos farmacéuticos y en un negociado común con los gobiernos socios. Las medidas de aislamiento social continúan sin poner en cuestión el funcionamiento de las ramas económicas no esenciales y no están acompañadas de la implementación de protocolos obreros de seguridad e higiene ni de verdaderos planes de asistencia ante el crecimiento del desempleo y la miseria. La clase obrera de toda Europa debe dar una respuesta con un programa propio que tenga como norte la defensa de la salud y de las condiciones de vida populares y no la salvaguarda de la ganancia capitalista.
Leandro Morgan
jueves, 7 de enero de 2021
Asalto al Capitolio, primeras escaramuzas de una guerra civil
Putsch anunciado
Los periodistas citados señalaban la sugestiva tardanza de la Guardia Nacional, que demoró más de dos horas en actuar en los hechos del Capitolio. Pero la escalada de los fascistas sobre la sesión del Senado estaba virtualmente “cantada”, a partir de varios acontecimientos. Apenas un día antes, los demócratas se alzaban con la elección senatorial en Georgia, pero con resultados ajustadísimos – Jon Ossof, el candidato de Biden, lograba el 50,2% de los votos, incluso con el espaldarazo que implicaba la previa victoria presidencial. Trump, en ese cuadro, declaraba que “jamás reconocería” los resultados presidenciales, y llamaba al Senado a “discutir” los resultados electorales de todo el país. Aunque la mayoría de los republicanos desconoció el llamado, una fracción nada despreciable de senadores cuestionó los resultados de Arizona – la tensión en el Senado, por lo tanto, ya estaba instalada con anterioridad a la irrupción de los supremacistas. El propio Trump llamó a sus partidarios a movilizarse. La escalada fascista, por lo tanto, no actuó como una banda “descontrolada”, sino como una fracción del Estado.
Cuando Trump llamó a sus partidarios a sosegarse y a “volver a casa”, subrayó sin quererlo al carácter paraestatal de la asonada. En efecto: el instigador contaba también con la autoridad suficiente como para organizar la retirada. Las reacciones populares contra el putch fascista en las principales ciudades parecen espontáneas – los líderes demócratas apenas atinaron a asegurar su propio resguardo.
Revolución y contrarrevolución
La embestida sobre el Capitolio no sólo deja un escenario incierto en lo inmediato, cuando el Congreso aún debe certificar la victoria de Biden. En perspectiva, anticipa el escenario de confrontaciones sociales y de guerra civil en ciernes que servirá de telón de fondo a la presidencia de Biden. Con estos hechos, Trump “avisó” con qué armas piensa disputar las próximas batallas políticas, como las elecciones de medio término planteadas para el 2022. Del otro lado de las movilizaciones fascistas, late la amenaza de la rebelión popular que ganó las calles contra la violencia estatal racistas. Esta polarización social y política tiene lugar en medio del descontrol pandémico, de una crisis social sin precedentes –y con instrumentos asistenciales desmantelados-; y de una exacerbación de la lucha por el mercado mundial, con el capitalismo norteamericano y su Estado en su mayor retroceso. Que el antagonismo entre revolución y contrarrevolución sacuda al centro económico y político del capitalismo mundial, retrata, no a un país, sino a una etapa histórica.
Marcelo Ramal
07/01/2021
Libertad inmediata a Julian Assange
La jueza, que mantiene al periodista en una prisión de máxima seguridad bajo condiciones severísimas, sostuvo el fallo en el único argumento de que el deterioro de la salud mental de Assange lo expone al suicidio en una cárcel norteamericana.
"La impresión general es de un hombre deprimido y algunas veces desesperado, que teme de su futuro. Al enfrentar condiciones de aislamiento casi total sin los factores de protección que limitaron sus riesgos en HMP Belmarsh [la cárcel británica donde está recluido], estoy convencida que los procedimientos descritos por EE.UU. no evitarán que el señor Assange encuentre una manera de suicidarse y por esa razón he decidido que la extradición sería opresiva por causa de daño mental", arguyó Baraitser. Esa depresión fue agravada por 10 años de encierro, siete en la embajada ecuatoriana en Londres y tres en cárceles de máxima seguridad británicas.
Owen Jones, editorialista de The Guardian, destacó “que una Corte británica falle que el sistema carcelario estadounidense es tan barbárico que no puede garantizar la seguridad de un preso, lo dice todo. Pero esto se trata de mucho más que Assange: es sobre el periodismo, la libertad de prensa y la posibilidad de exponer las atrocidades cometidas por una superpotencia”. Las autoridades estadounidenses temen que “si Assange no se enfrenta a los peores horrores de su inhumano sistema penitenciario, no desincentivará a otros para exponer de manera similar las atrocidades estadounidenses”, explicó. (4/1).
Sin embargo, Barabaitser rechazó los argumentos de la defensa relacionados con la libertad de expresión, y las denuncias de que la fiscalía había tergiversado los hechos y que Assange es un perseguido político. El fallo convalida la amenaza que representa el enjuiciamiento de Assange al periodismo de investigación en todo el mundo. Bruce Brown, director del Comité de Reporteros para la Libertad de Prensa, alegó: "El mero hecho de publicar documentos secretos que el gobierno de Estados Unidos no quiere hacer públicos no es espionaje", alegó.
El miércoles, Barabaitser tiene que decidir si concede la libertad condicional a Assange. Su abogado, Edward Fitzgerald, adelantó que solicitarán esta medida por el impacto negativo que tendría para Assange continuar en la prisión de Belmarsh, debido a la depresión clínica que padece. La defensa propondrá un “paquete de medidas de control” como vigilancia domiciliaria y comparecencia regular en una comisaría para garantizar que no haya riesgo de fuga.
El Departamento de Justicia norteamericano se declaró “extremadamente decepcionados con la decisión final del tribunal” pero complacido porque “los Estados Unidos prevalecieran en todos los puntos de la ley planteados. En particular, el tribunal rechazó todos los argumentos de Assange sobre motivación política, delito político, juicio justo y libertad de expresión. Continuaremos buscando la extradición de Assange a Estados Unidos”.
El especialista Santiago O Donnell, piensa que el fallo “le da al gobierno de Joseph Biden una salida elegante para que pueda evitar un juicio incómodo en su país sin bajarse de su caracterización de Assange como un ´terrorista de alta tecnología´ y sin enfrentarse con la comunidad de inteligencia que desde hace años pide la cabeza del editor australiano. Lo que para Trump era una exigencia ineludible, para Biden se convertía en un problema que la jueza evitó.”
Ocurre que si Biden enjuicia a Assange tendrá que hacerlo también con los grandes medios que publicaron sus revelaciones, en primer lugar el New York Times.
Olga Cristóbal
06/01/2021
miércoles, 6 de enero de 2021
«Este es un gobierno del capital y la Ley de Urgente Consideración (LUC) es su protección jurídica»
Balance del primer año de gobierno de Lacalle Pou en el Uruguay.
M.H.: Vayamos al balance del primer año de gobierno de Lacalle Pou luego de muchos años del Frente Amplio en el gobierno de Uruguay.
M.R.: Quince años de gobierno progresista. La verdad es que ha sido un verdadero quiebre. Ha sido un año complejo, un año bisagra, que empezó el 1° de marzo, cuando asumió el nuevo gobierno. Recuerdo que en aquel momento hablábamos durante las primeras semanas de una serie de desbordes policiales porque no olvidemos que hubo una transición desde las elecciones ganadas, solo por un punto y medio en la segunda vuelta, o sea que hubo una división de la población en la votación en la segunda vuelta.
Toda esa transición fue complicada, muy llena de violencia, prepotencias, advertencias, autoritarismos, cosas que presagiaban lo que íbamos a empezar a vivir a partir del 1° de marzo. Y efectivamente así fue. Los primeros días hubo una sucesión de abusos policiales en distintos lugares, sobre todo de Montevideo, e inmediatamente irrumpió el Covid.
Aquí las medidas de prevención y saneamiento se tomaron a partir del 13 de marzo. Y de ahí hasta la fecha, durante unos cuantos meses se consideró al Uruguay como una excepción porque parecía que manejaba muy bien el tema de la pandemia, seguramente nos favorecieron muchos factores en cuanto a densidad poblacional, a que estamos todos vacunados con la BCG, que dicen que es un factor positivo, etc. Pero con el correr del tiempo esa situación se ha perdido.
En este momento estamos entrando en la zona roja, hasta antes de ayer tuvimos 5 muertos en el día, estamos teniendo un promedio de casi 500 nuevos casos por día, o sea, que se perdió lo que se consideraba una gran diferencia, que era que se le podía seguir el rastro a cada uno de los nuevos contagios.
M.H.: Se han endurecido igualmente las medidas ¿verdad?
M.R.: Totalmente, se han endurecido porque se perdió ese control científico, que durante mucho tiempo pudo mantener aisladas a las personas que habían tenido contacto con cada uno de los afectados. Ese control se trata de recuperar, pero se ha perdido. Por lo que se han tomado medidas realmente radicales.
Este fin de semana funcionó el Parlamento y decidió el levantamiento del derecho de reunión, que consideramos que es lo más grave o una de las cosas más graves que nos ha pasado dentro de esta pandemia. Acompañado de la Ley de Urgente Consideración (LUC) con todas sus connotaciones represivas.
Esta fue una decisión que se tomó, que como muchas de las que se están tomando, fue con mucha imprecisión, porque se hacen con mucha rapidez, con poco estudio jurídico, entonces no se precisan las figuras jurídicas que van a determinar después las posibilidades de delitos, cárcel, multas, etc. Por ejemplo, el concepto de aglomeración que la policía está autorizada ahora primero a intimar y luego a disolver por medio de la fuerza las aglomeraciones. Pero deliberadamente se dice que no se quiere definir el número de personas que pueden constituir una aglomeración porque dicen que eso se va a ver caso a caso.
Entonces vemos una connotación de clase en eso, porque en determinados barrios o en el centro de Montevideo, en determinadas plazas donde se juntan jóvenes de clases sociales populares, se están dando estas “disoluciones” de manera violenta. La semana pasada a un policía se le escaparon tiros, en otros casos hubo tiros deliberadamente. Entonces hay una situación de mucha tensión y además todas las medidas que está tomando el gobierno, tanto las que ya fueron votadas como LUC y que son sumamente represivas, han venido siendo reafirmadas a través de la Ley de presupuesto que se acaba de firmar y ahora otra serie de medidas que tienen que ver con la sanidad que son gerenciadas por el sistema nacional de emergencia que están llevadas adelante por el ministerio del Interior y el de Defensa.
Se han desplegado también 500 efectivos más de las FF AA, porque se cerraron completamente las fronteras. Tenemos una extensa frontera con Brasil y luego con Argentina, los puentes fundamentalmente, pero el día antes llegan a Punta del Este, al aeropuerto de la Laguna del Sauce, 60 aviones privados y taxis privados en un solo día, donde bajaron alrededor de 140 extranjeros vip. Pero ya en los últimos días de diciembre habían venido cerca de 2.000 pasajeros vip en estos vuelos privados. Entonces Maldonado es ese balneario a donde vienen los súper ricos y los dueños del mundo.
El intendente decía que había quedado medio en offside porque estaba obligado a aplicar ciertas medidas que le parecían imposibles de tomar con el tipo de personalidades y público al que se tiene que dirigir. De manera que esto que estaba hasta ahora diferenciando y poniendo una nota sobresaliente en el mundo y en la región a nuestro gobierno con respecto al Covid ya dejó de ser.
Y entramos en una zona de riesgo. No hablando solo de riesgo sanitario. O sea, hay en el Uruguay como en el resto del mundo una cantidad de muertos (que hasta el día de ayer eran 119) que se ha ido engrosando en los últimos días. Hasta hace una semana teníamos la mitad.
Sin embargo, hay una propaganda permanente, un acoso mediático a nivel tanto de la radio como de la televisión y cualquier medio de comunicación que intenta implantar pánico y manejar con el miedo a la población. Y, por cierto, que todos hemos tomado conciencia y nos venimos cuidando, pero hoy me enteré a través de un reportaje que se le hace a un directivo de la Fucvam, que el año pasado hubieron en Uruguay 1.800 muertos por gripe, y hasta el momento hay 119 fallecidos por Covid.
Entonces hay voces disonantes que hablan de que efectivamente hay un desplazamiento, desatenciones de otras partes de la salud. Hay mucha gente que no va a controlarse, que no consulta por miedo a exponerse o porque directamente no atienden, o atienden solo por teléfono, hay mil dificultades; y se producen y se agravan otra serie de muertes.
Han aumentado los suicidios, hay dos por día. Efectos también agravados por el aislamiento humano. Así que Uruguay no está separado del mundo y está viviendo en ese sentido las mismas tragedias que provoca esta pandemia y las medidas extremas que se han tomado y que afectan a la población mundial. Que también tienen que ver con las consecuencias sociales y económicas, como en todas partes los miles y miles de trabajadores informales que vendían en las calles y que hoy directamente no hay circulación de gente en la calle, se ven afectados muy directamente, se quedan sin ingresos. Muchas empresas han cerrado, otras están en seguro de paro. Ahora todos los días tenemos novedades y siempre van a favor del capital.
Este es un gobierno del capital y la LUC es una protección jurídica para el capital, y para la fuerza que tiene que hacer para poder imponer las medidas económicas que pongan al Uruguay en competencia con la devaluación que ha habido en Brasil, en Argentina, el decaimiento, la gran crisis económica de estos dos gigantes, y que es el sistema capitalista mundial el que está en recesión.
La LUC es inconstitucional
M.H.: Te referiste a la Ley de Urgente Consideración. He leído que esta ley tendría algún tipo de cuestionamiento por parte del Frente Amplio, de gremios y sindicatos, por lo menos de algunos de sus artículos.
M.R.: Sí. Esta ley ha sido cuestionada por todos los sindicatos, las organizaciones sociales, la FEEU que es la federación de estudiantes universitarios, la FUCVAM que es la Federación de viviendas de ayuda mutua que es una enorme asociación de vivienda del Uruguay, por el Serpaj, por el Frente Amplio también. Tanto es así que ya han presentado frente a la Corte electoral la intención de hacer un referéndum para anular 133 artículos. Hay toda una discusión al respecto porque la posición de la gran mayoría de las organizaciones sociales es y era la de anular toda la LUC, porque es un cuerpo indivisible de ideas y mecanismos.
M.H.: Vos hablaste de una verdadera reforma constitucional.
M.R.: Sí, es una reforma constitucional sin serlo, porque es una ley, es ilegal. Está denunciada en su inconstitucionalidad justamente porque por medio de una ley tira abajo una cantidad de normas constitucionales consagradas en la Constitución, pero además porque en sí misma utiliza un mecanismo fraudulento.
La Constitución prevé que se puede presentar una Ley de urgente consideración por el caso que podía ser el de esta pandemia, un terremoto, un desastre económico de cualquier naturaleza, pero no que se ingresen, como hizo el gobierno, 500 artículos que, según los juristas, son más de 40 leyes para considerar en 90 días exactos.
Todos los legisladores dijeron que no habían tenido tiempo de leerlos, que estuvieron además transformando, cuestionando y cambiando hasta el día antes de ser votada, o sea, que en ningún momento tuvieron tiempo de leerlos todos. Es una cosa insólita.
Y ni hablar de la participación de la sociedad civil. Las grandes organizaciones civiles fueron escuchadas por 15 o 20 minutos. La LUC niega el derecho de huelga, el derecho de ocupación, el derecho de piquete, de la protesta; les quita todos los derechos a los trabajadores, los deja inermes en esta situación en donde hay un avance descarado del gran capital y donde hay una apertura de la economía a los capitales y a la inversión extranjera directa. Donde ha habido un llamamiento directo del presidente Lacalle a que vengan no solo los inversores argentinos, sino a que vengan a instalarse acá como un lugar de privilegio, porque hasta sabíamos manejar mejor el Covid que en otras partes, y todo lo hacemos mejor que los demás, entonces que vinieran a instalarse acá. Y algunos lo han hecho, porque están rematando todo acá.
Esto se hizo con tal celeridad que no ha permitido que la sociedad civil se exprese. A las organizaciones se las escuchaba durante algunos minutos, nadie hacía ninguna pregunta. Los compañeros cuentan que los legisladores se pasaban la exposición mirando los celulares, como que estuvieras hablándole a la pared y luego se retiraban para que entre otro.
Ha sido una burla para toda la sociedad la votación de esta Ley de urgente consideración, que es todo el programa de gobierno. Metieron todo lo que hubieran podido hacer pacientemente, discutiendo y haciendo prolijamente las cosas, pero era seguramente lo que no querían. En vez de hacerlo como lo hacen todos los gobiernos, la metieron en 90 días dentro de una ley que no supone que vas a meter 40 leyes en tantos artículos, sino que supone que es una ley. Entonces esta ley está cuestionada por su inconstitucionalidad, por su forma y por sus contenidos.
Desde ese punto de vista es que la mayoría de las organizaciones sociales reclaman que es toda la LUC lo que hay que derogar porque es un atropello a la ciudadanía, aún para aquellos que la votaron, porque no conocían los contenidos de esta LUC.
Hasta sus propios votantes fueron trampeados. Lo que ha sucedido es que el Frente Amplio, por un lado, con la intención de querer limar las aristas, porque la ley era peor que lo que se votó y el FA logró sacar artículos y otros se transformaron, pero con una voluntad de oposición responsable y que tiene un poco que ver con el querer volver y de alguna manera colaborar con la gobernabilidad. Ese concepto neoliberal que ha irrumpido en nuestras sociedades en las últimas décadas como concepto que antes no existía, antes los trabajadores sabíamos que existía la lucha de clases, que estaban los patrones, los trabajadores con intereses opuestos, ellos nos zamarrean a nosotros y nosotros intentamos zamarrearlos a ellos, pero el concepto de “gobernabilidad” es algo que está como en un altar, como algo sagrado que no se puede tocar. Y el Frente Amplio ha entrado dentro de eso, entonces al votar una gran parte de la LUC, la mitad la votó, un 46%, después hizo una selección de artículos donde entre el Secretariado ejecutivo del PIT-CNT, que es una cúpula un tanto burocrática en el Uruguay, decide adherir a esa propuesta que el Frente Amplio hace y que es inamovible, incluso había gente dentro del Frente Amplio que no quería cuestionar la ley, como también hubo gente dentro de esa cúpula que no la querían mover. O sea que hubieron discusiones intensas en las que finalmente muchos sindicatos que plantearon que era toda la LUC, terminaron aceptando, dada la poca democracia sindical que en este momento rige, agravada por el Covid, con las pocas posibilidades de reunión, pero además con un espíritu de falta de democracia interna que ha sido denunciado públicamente y que circula en estos días por las redes de muchos sindicatos que afirman no haber sido consultados y que las bases no se sienten representadas con la decisión de la dirección de haber aprobado que este referéndum sea solo por una parte de la LUC y no por toda.
Es un movimiento que se está generando. Se está llevando adelante esta gestión por parte de estos grandes núcleos frente a la Corte electoral. Y nos acabamos de enterar que hay una segunda iniciativa que acaba de presentarse en la Corte electoral por parte de alrededor de 20 organizaciones sociales que no se avinieron. Que forman parte de una Intersocial muy amplia que llegó a tener 60 organizaciones. Hubo una serie de organizaciones que no quisieron avenirse a esta idea de solo referenciar una parte de la LUC porque consideran que es toda cuestionable. Entre otras cosas para decir que quedan fuera es la reforma previsional, no son pocas cosas las que quedan por fuera en el caso de llevarla adelante. Igualmente se considera que sea una u otra, si se pudiera, cosa que es sumamente difícil en las condiciones materiales que hay en este momento para poder acceder a los trabajadores y la población para explicar todo esto, porque hay un apagón informativo terrible.
Desde que empezó este gobierno hay un apagón informativo muy grande, como cosa diferente de lo que fue el Frente Amplio. Sinceramente yo he sido muy crítica en muchísimas cuestiones, en la política económica del Frente Amplio que empezó con todo este proceso neoliberal y extractivista, pero hay que decir que, en una serie de cuestiones, como por ejemplo esto, hubo un reconocimiento público de todos los medios y periodistas que nunca hubo en los 15 años de gobierno del Frente un medio de comunicación que recibiera una llamada telefónica para decir “esto no va”. Y la posición de este gobierno nos ha sometido a un apagón informativo que es una censura rancia, no dicha, pero que desde el primer día se nombró a un director del servicio de comunicaciones audiovisual a nivel nacional, Gerardo Sotelo, que dijo que todos los contenidos periodísticos de los medios públicos tenían que ser previamente consultados por un coordinador. Una cosa muy violenta.
Mario Hernandez | 04/01/2021
La decadencia del sistema capitalista
El agotamiento de este modo de producción, es decir, el capitalismo, es concluyente para la humanidad, el asalto a la razón tiene resultados notables. Miles de millones de hombres y mujeres condenados por vivir, niños condenados por nacer, menos de 100 personas multimillonarias acrecientan día a día su fortuna.
Las Sociedades Anónimas disputan mercados y transforman en mercadería todo, todo.
La crisis capitalista encuentra ribetes que bien podrían escapar de un guión cinematográfico.
Hoy está presente la pandemia, no discuto por ignorancia, ni su origen e incluso su dudosa letalidad.
Si puedo describir con cierta propiedad el efecto en términos de letalidad social. Puedo afirmar que la desocupación y la pobreza pone en vilo a un segmento de humanidad.
Ninguna razón justifica, salvo la tasa de ganancia, la acción de los estado rehenes de la Sociedades Anónimas y el papel de "conejillos de indias" o "ratas de laboratorio" al que llevan a la humanidad.
Todo el fenómeno se desenvuelve en un cúmulo de dudas y desconfianza.
El rasgo autoritario y cercenador de libertades no se compadece con los resultados obtenidos.
La humanidad, un segmento de ella, entra de lleno en la pobreza e indigencia.
La implementación de medidas poco tienen que ver con la pandemia. Un ejemplo es la LUC en Uruguay y lo es también en términos políticos el papel de la oposición. Es una reforma constitucional, las prerrogativas del poder ejecutivo carecen de validez en un cuadro de tal naturaleza. En medio de una *pandemia" cuyo efecto y resultado, más que por el número, se mide en pobreza y hambre, desocupación y caída salarial.
Los pobres subsidien a los ricos, ese es el efecto inmediato.
Los fenómenos no son estáticos. La dinámica del mismo en términos contradictorio está presente y eso es lucha de CLASES. Quizás ese es el aspecto frágil de la reflexión. La dialéctica se manifiesta y es posible entender que ante tal fenómeno hay variantes en términos de forma, aún así hay lucha de clase y por lo mismo el fenómeno de la época está atravesado por la primera y fundamental ley, está es unidad y lucha de contrarios.
No existe el fenómeno global uniforme y homogéneo. Entrever este aspecto coloca en la escena el punto de vista de clase, la ideología de la clase y la memoria histórica escrita por el martirilogio y lucha de un segmento de la sociedad.
Es decir que el fenómeno como tal aún en estas condiciones no oculta la lucha de clase y el papel que aún tienen los HOMBRES Y MUJERES DE LA RESISTENCIA.
Osbaldo Zuñiga
martes, 5 de enero de 2021
Escándalo en EE.UU.: Estrumpe presiona a funcionarios de Georgia para modificar resultados
El nuevo escándalo protagonizado por el presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha ganado las primeras planas de los diarios de todo el mundo. Según Associated Press, fue uno de los participantes del llamado de Trump con el republicano secretario de Estado de Georgia el que entregó a la agencia la grabación de la hora entera de la conversación. En ella se escucha a Trump amenazar al funcionario para que “le encuentre” los 11.780 votos que le faltaban para dar vuelta el resultado electoral en el Estado, diciendo que de lo contrario estaría incurriendo en un acto criminal.
El funcionario en cuestión, Brad Raffensperger, desmiente en la llamada los reclamos de Trump y defiende los resultados a favor de Joe Biden que arrojaron tres conteos de votos sucesivos en el Estado. Es evidente que es la propia oficina del gobernador republicano la que ha difundido la grabación, sea para golpear a Trump o para ponerse a resguardo. David Worley, representante demócrata en la junta electoral de Georgia, ha presentado una denuncia penal contra Trump por solicitar la realización de un fraude electoral. Dos diputados demócratas le enviaron una carta al jefe del FBI con un pedido en el mismo sentido.
La llamada se da a conocer en la semana que la derrota electoral de Trump frente a Biden debe atravesar la última confirmación legal, la reunión del colegio electoral. Trump no ha logrado impedir el curso del conteo electoral a pesar de su campaña sistemática para instalar la versión de que existió un enorme fraude electoral para impedir su reelección. Ahora está convocando a sus seguidores a marchar sobre el colegio electoral, que funciona como una asamblea de ambas cámaras del congreso, y prepara a senadores y diputados que se mantienen leales a él a presentar argumentos de impugnación a las elecciones de diversos Estados que podrían prolongar lo que normalmente es un hecho formal a una charca de días enteros.
Es significativo que sea la administración republicana de Georgia la que haya protagonizado este choque con Trump. Mañana, martes 5 de enero, se vota en Georgia una segunda vuelta para definir dos senadores nacionales. El resultado definirá si el Partido Republicano mantiene o no su mayoría en la cámara alta. Las encuestas pronostican nuevamente una elección disputada y Trump casi pegó el faltazo al acto de cierre de campaña, luego de que se conocieron las grabaciones.
La impugnación de Trump no es sostenida en forma unánime por el Partido Republicano, que se prepara para una nueva etapa donde su liderazgo quede en el pasado. Trump parece sostener el curso más para agrupar las fuerzas leales que puedan continuar bajo su mando que por tener posibilidades ciertas de dar vuelta el resultado de la elección presidencial. Está en juego la influencia futura de Trump sobre su partido. Ha sido finalmente, a pesar de no haber ganado, el candidato republicano más votado de la historia. Varios comentaristas dicen que la tensión dentro del partido lo coloca frente a una virtual escisión.
La perdida de liderazgo de Trump sobre los republicanos se ha registrado dos veces en los últimos días en el Congreso. En el primer caso, Trump se apoyó en la bancada demócrata para promover un subsidio mayor como compensación para la cuarentena, lo cual fue bloqueado por la bancada republicana. Los republicanos se juntaron, luego, con la bancada demócrata para anular el veto que Trump había decretado a una ley de presupuesto militar. El mensaje es claro, no van a jugar su futuro político a los gestos populistas con los que Trump quiere favorecer algún tipo de irrupción popular que lo salve luego de su derrota electoral. La movilización de figuras republicanas contra Trump se ha mantenido con una solicitada de 10 exsecretarios de defensa, incluidos los de Bush y Trump, que denuncian el efecto desestabilizador de la campaña de Trump contra la elección. Dick Cheney, vicepresidente de Bush, fue el autor de la iniciativa.
De conjunto, las masas trabajadoras asisten temporalmente en forma pasiva a un nuevo episodio de la crisis norteamericana que viene destrozando sus partidos e instituciones políticas. Mientras sus condiciones de vida siguen empeorando, las expectativas de amplios sectores en que la salida de Trump genere una mejora relativa han abierto un paréntesis en la rebelión del 2020. Wall Street y el gran capital quieren encaminar el proceso de recambio pacíficamente, como lo ha reclamado en un reciente editorial su vocero, el Wall Street Journal, que augura un desastre para el Partido Republicano si acompaña los planes de Trump.
La superación de las expectativas en ambos partidos patronales se acelerará al ritmo de la crisis capitalista. Una agitación política independiente desde el punto de vista de la clase obrera puede abrir un curso histórico libre de explotación en la gran potencia del norte.
Guillermo Kane
lunes, 4 de enero de 2021
Tareas inconclusas.
Vacilaciones del movimiento obrero, ayer y hoy también...
En el 2018 decíamos:
Hoy, ahora 2021 agregó frente a la confusión organizada.
"«Nuestro pecado capital consiste en rebajar nuestras tareas políticas y orgánicas al nivel de los intereses inmediatos, "palpables", "concretos" de la lucha económica cotidiana» (V. I. Lenin)"
Hoy, ahora, tiempo de clase obrera, tiempo de instalar en la escena él programa de salida. Tiempo de cerrar fila, de frustrarle él ascenso al fascismo.
Es curioso o no, pero al menos llamativo que muchos amigos levanten criticas por derecha y todas de corte reaccionario para golpear al FA (fuerza política que integre desde su fundación hasta el 2004). Lo digo a los efectos de que se entienda que el asunto no es criticar asumiendo el punto de vista del enemigo, de lo más reaccionario del sistema político, el asunto es adoptar el punto de vista de clase, la ideología de la clase y no caer en oportunismo ramplones como el Peri, Salles-Vianna y los "pensadores liberados". La unidad con el enemigo de clase es sencillamente repudiable, acá de lo que se trata es de levantar el programa histórico de la clase obrera y su arco de alianzas expresado en el Programa del primer Congreso del Pueblo y no las trensas con lo mas reaccionario del sistema político uruguayo, esos son los Novikc, Larrañaga, Lacalle, Sanguinetti. Ese no es nuestro camino, el camino de los que aun hoy mundo 2018 sostenemos intransigentemente la abolición de la explotación del hombre por el hombre. De lo que se trata y siempre en mi opinión, es de dar una respuesta en contenido y en forma que rompa resueltamente con el "gatopardo" cuyo objetivo hoy, es hacer de la política su medio de vida.
Osbaldo Zúñiga
El gobierno y su oposición
Desde que asumió la coalición multicolor, el gobierno atravesó distintos momentos de fortalezas y debilidades para la aplicación de su política. A nivel económico el parate causado por la pandemia dejará a la economía con un PBI 4% más pequeño que el de 2019. A nivel social fueron miles de personas las perdieron su empleo y/o tuvieron que recurrir a la solidaridad desplegada desde las ollas populares. Mientras tanto el presidente: para los ‘malla de oro’ todo, para los trabajadores y los de abajo, un saludo de solidaridad.
Las apuestas del gobierno y su mandato
El gobierno, por su parte, lejos de despegarse del recetario liberal de baja del gasto público, lo hizo doctrina para dirigir la tan mentada ‘nueva normalidad’. Tal es así, que, a la rebaja salarial de algunos sectores de la actividad privada sumó un presupuesto que se destaca por su austeridad fiscal. Los ‘malla oro’ no solamente no fueron blanco de nuevos impuestos, sino que, en muchos casos gozaron de nuevas exoneraciones.
Buena parte del año lo atravesamos con un gobierno con una alta valoración de gestión por el manejo sanitario de la pandemia. La crisis económica que derivó en crisis social no cuestionó al gobierno en su política, que se valió de ello para avanzar en la votación exprés de la LUC y en su ley de ajuste presupuestal. El gobierno vio en la pandemia un capital político y una gran excusa para sus planes, mientras contaba con la tregua y los llamados al diálogo social por parte de la dirección mayoritaria del PIT-CNT.
Mientras el miedo a la pandemia se iba disipando, el gobierno fue recreando la idea de un futuro promisorio, basado en la recuperación económica de 2021. La ‘recuperación en V’ pasó a ser la nueva utopía del gobierno con la que aseguraba que todos recuperarían sus empleos y salarios. Para esto, el Poder Ejecutivo y toda la coalición han puesto sus motores en proteger a la industria de la construcción, que con la nueva obra del Tren de UPM2 crearía centenares de puestos de trabajo y reactivaría la demanda interna. La fe del gobierno en la industria de la construcción, combinado con una política de seducción a empresarios argentinos, generó una cristalización de una vieja demanda de la APPCU, como la exoneración impositiva a los emprendimientos inmobiliarios con inversiones mayores a 2 millones de dólares (antes el mínimo era 6 millones).
Renuncias fiscales, ajustes salariales a la baja, recorte de gasto en la administración pública son algunas de las medidas que el gobierno multicolor llevó a cabo en la pandemia. El gobierno, aún en un momento de aumento de casos de covid y recrudecimiento de la pandemia, sigue aferrado al dogma liberal, que, por otra parte, al no poder recrear inversiones productivas genuinas, corre el riesgo macroeconómico de que su propia política cause tendencias recesivas en un futuro cercano.
Si a principios de año planteábamos que la LUC era la adecuación del marco jurídico del estado y el cambio de las reglas de juego como forma de colocar los cimientos hacia un ajuste, en la pandemia, ese ajuste avanzó más de lo esperado por el propio gobierno.
En 2018 ante el surgimiento de Un Solo Uruguay planteábamos que se comenzaba a sentar las bases de un consenso que recorría a todo el empresariado nacional. El gobierno multicolor electo en 2019 llegó al ejecutivo con un mandato político claro por parte de la clase dominante: recuperar la competitividad en el frente externo, realizar un ajuste fiscal, flexibilizar el trabajo y hacer la reforma de la seguridad social, una tarea a la que se avocan todos los partidos del sistema político, incluido el Frente Amplio.
El equilibrista
Los anuncios del presidente en su última conferencia de prensa fueron más que un movimiento de perillas, una muestra de equilibrismo. Primero porque una de las necesidades del momento a nivel sanitario es reducir la movilidad de personas, y esta, con las medidas del gobierno no se reduce significativamente. Por el contrario, con la reglamentación del artículo 38 se lesionan derechos que atañen al derecho de reunión como lo es el de manifestación. En este sentido, el gobierno intenta dar una imagen de que ‘está haciendo’, cuando en realidad desde comienzos de noviembre dejó escapar la cantidad de casos de covid mientras transmitía una sensación de normalidad. Ahora, con la pretendida aplicación del artículo 38 de la constitución, Lacalle Pou intenta dejar contentos a quienes pidieron cuarentena desde un principio, y a los empresarios que no quieren que les detengan la actividad económica. El gobierno en sus decisiones privilegia la economía, no solamente por beneficiar la ganancia de los empresarios, sino porque no quiere hacerse cargo de los efectos sociales de una nueva cuarentena. El presidente sigue aferrado a la política de ajuste o ‘ahorro’ del Estado y mientras tanto, se ‘solidariza’ con desempleados y trabajadores y trabajadoras que acuden a ollas populares a paliar la miseria.
Pero el equilibrismo también tiene lugar con los socios de la coalición, con, por ejemplo, un Cabildo Abierto que rompió la unidad parlamentaria del gobierno para votar una ley de tope de las plantaciones forestales junto al Frente Amplio, lo que generó crisis y dejó al presidente al borde del veto. Es por esto que los anuncios del miércoles se hicieron inmediatamente después de un Consejo de Ministros de emergencia, donde buscó alinear de antemano a todos los partidos que componen la coalición con el paquete de medidas a tomar. Varios componentes de la coalición desde hace algunos meses le reclaman al presidente la realización de una ‘mesa de la coalición’ que le de mayor institucionalidad y mayor participación a colorados y cabildantes en la toma de decisiones. Además, días atrás Manini había planteado a la prensa que, si fuera por el ministro Salinas, ‘sería más duro en las medidas’. Es el fino equilibrio entre un gobierno fuertemente centralista y presidencialista y una coalición derechista inestable en sí misma, fragmentada y que en su interior contiene actores que pujan por formas colegiadas de dirigir el gobierno.
La oposición responsable
El tercer equilibrio es con la oposición. El envío al parlamento también fue un intento de legitimar el paquete de medidas por la vía legislativa, volviendo a mostrar a un Frente Amplio con el modo Unidad Nacional nuevamente activado. Las primeras reacciones a los anuncios de parte de dirigentes frenteamplistas fueron en ese sentido, por ejemplo, mediante los tuits de Carolina Cosse o Mario Bergara inmediatamente finalizada la conferencia. Más allá de haber modificado esta postura y no haber votado correctamente la reglamentación del artículo 38 o de haber denunciado la votación del escandaloso aplazo de los salarios vacacionales generados en 2019 por los trabajadores, la ‘oposición responsable’ hecha por el Frente Amplio fue una marca de este 2020. Primero con su política de Unidad Nacional con críticas al gobierno, luego con su actuación parlamentaria planteando una estrategia de ‘reducción de daños’ frente al tratamiento de la LUC y, después, en el mismo sentido, con una postura de denuncias generales a los recortes presupuestales. Estas cuestiones plantean que el centro de gravedad de la intervención política del Frente Amplio es la vía parlamentaria y no la lucha en las calles.
Por su parte, el PIT-CNT, que en el paro general parcial de junio planteaba la necesidad de avance hacia un gran ‘diálogo social’ con el gobierno, tuvo en la intersocial un papel cuya postura atentó contra la unidad de las distintas organizaciones sociales hacia un referéndum contra la LUC. El PIT-CNT, con su postura a favor de un referéndum parcial, actuó como ala derecha de una intersocial cuyos integrantes mayoritariamente se habían expedido por un referéndum total contra la ley. El discurso de las organizaciones que se plantaron contra todo el paquete tiene total sentido: si es una ley nefasta y antipopular en su conjunto… ¿Por qué no negarla toda? Esta pregunta tiene su respuesta en la ligazón de la dirección mayoritaria del PIT-CNT con el Frente Amplio y su subordinación en este tema. Si Lacalle Pou hace de equilibrista en esta situación política, la ayuda que se le da de parte de la ‘oposición responsable’ no es para nada desestimable.
Uruguay no era una isla
Durante más de ocho meses hemos visto y escuchado como desde distintos medios de prensa nacionales e internacionales hacían gala de un Uruguay ejemplo en la lucha contra la pandemia. Un “enclave liberal” que muchos le daban estatus de paraíso de la libertad y del respeto por los derechos individuales mientras distintos gobernantes del mundo confinaban a su población. Sin embargo, ese país que parecía inmune al contagio del Covid-19, ahora se encuentra en niveles de alerta naranja y aplicando medidas restrictivas en un derecho tan elemental como el de reunión, lo que no resuelve el problema de la alta movilidad y la exposición al virus.
Estas restricciones, que privilegian la economía, buscan garantizar la ganancia empresaria a costa de la salud de la población trabajadora, que se la envía a trabajar pero se le prohíbe la reunión, entre otras cuestiones, para protestar o manifestar.
La situación de crisis internacional que ha desatado la pandemia así como las grandes contradicciones y guerras comerciales entre potencias, o los movimientos de protesta que recorren el mundo se harán presentes más temprano que tarde en un país donde la sensación de desacople con el resto del mundo o de excepcionalidad uruguaya cala hondo no solo en la casta política, sino en importantes sectores de la sociedad.
Alguna vez Fredric Jameson planteó (y después fue retomado por Mark Fischer en su libro ‘Realismo Capitalista ¿No hay alternativa?’) que hemos llegado a un momento de la humanidad donde es más fácil pensar el fin del mundo que el final del capitalismo. Esto sucede por estos días en el mundo, pero también aquí en Uruguay, con centenares de negacionistas del virus, conspiracionistas, antivacunas y tribus afines. Se ha llegado a un punto de desmoralización en la izquierda uruguaya que muchos militantes de la izquierda extrafrenteamplista son atraídos por el facilismo de esas teorías. Sin dudas luce más confortable y menos engorroso que estudiar, pensar e imaginar las tareas y las líneas de surgimiento de una izquierda anticapitalista y socialista que se plantee desde la independencia de clase la conformación de una oposición a la altura de los ataques del gobierno. Esa es la tarea.
Damián Recoba
Miércoles 23 de diciembre de 2020 | 10:11
No a toda la LUC
La coordinadora contra toda la LUC presentó el recurso de Referéndum para derogar totalmente la LUC.
El lunes 21 de diciembre se presentó la propuesta de derogación total de la LUC. Varios colectivos que participan de la Intersocial, ante lo limitante de la derogación de 133 artículos, plantearon la derogación total.
La lucha contra toda la LUC se viene instando desde su lanzamiento en enero de 2020: las movilizaciones de mayo y julio (previo al trámite parlamentario), las campañas de propaganda y acciones del Encuentro Anti-LUC, y las discusiones en torno a un referéndum.
Estas discusiones se dieron principalmente en el seno del PIT-CNT, la Coordinación de Sindicatos junto a varias federaciones y departamentales, presentaron mociones de derogación total de la LUC. Junto a esto varios grupos comenzaron a organizarse en el Encuentro Anti-LUC y formaron parte de la Intersocial. Una Intersocial en la que varias organizaciones, entre ellas FEUU y FUCVAM plantearon inicialmente la derogación total.
Al no encontrarse consenso, varias organizaciones de la denominada “Mesa Chica” decidieron ir por un referéndum parcial de 133 artículos que finalmente son 135 de 476; fue el PIT-CNT e Intersocial Feminista, junto a las direcciones de FEUU y FUCVAM que decidieron abandonar la derogación total y plegarse al recurso parcial. Tengamos en cuenta que la mayoría de las organizaciones de la Intersocial estaban a favor de la derogación total, y no hubo planteos de leyes de la LUC que sean consideradas favorables a los intereses populares.
Ante semejante imposición, muchas de las organizaciones de las que mayoritariamente plantaban la derogación total no agacharon la cabeza aceptando sumisamente la resolución de la Mesa Chica junto al Frente Amplio. Se encontraron distintas grupalidades de docentes, feministas, disidencias, estudiantiles, organizaciones locales contra la LUC y militantes sociales de varias generaciones; de este espacio surgió la iniciativa de hacer un referéndum total.
Es así que el lunes 23 fue convocada una conferencia de prensa de la Coordinadora Contra Toda la LUC, luego de iniciar el trámite ante la Corte Electoral. Allí se presentó la propuesta de un referéndum total y respondieron las preguntas de los presentes.
En el entendido que la LUC es un brazo jurídico de un modelo represivo y antipopular, ante esto se propone un recurso ciudadano contra toda la LUC.
En referencia a la parcialidad, el comunicado leído en la conferencia menciona que: “No es posible afirmar que la ley es regresiva, antipopular, represiva, antidemocrática y privatizadora, y validar su procedimiento acordando por sus tres cuartas partes”. Esto deja fuera varios aspectos regresivos como puede ser el porte de arma de retirados militares o la comisión de expertos para algo que afectaría a miles de trabajadores como es la reforma de la seguridad social.
Se planteó que es una ley antidemocrática en la que no hubo discusión y aprobada en el medio de la pandemia y crisis sanitaria. Además la Coordinadora explicitó el desafío de poder juntar firmas en el medio de la pandemia y evitar las falsas dicotomías al ser 2 iniciativas las que tienen que alcanzarse las firmas en la que firmado por una no impide firmar por la otra.
Destacaron que hay otra forma de hacer política: en el encuentro, en el diálogo, sin supremacías. Con una propuesta que genere discusión política en los barrios, en las localidades, en varias organizaciones y en la ciudadanía en general.
Y esto está ocurriendo en varios colectivos respecto a las posición de ir por el referéndum parcial y/o por el referéndum total. El hecho de plantear una propuesta de ir por lo total hace que varios colectivos expresen el rechazo a toda la LUC, poder replantear posiciones en algunos grupos que decidieron ir por lo parcial pese a estar en contra de toda la LUC, interpelar a las organizaciones que deciden ir por apenas una parte de toda esta nefasta ley, y es algo muy solicitado en el diálogo en las calles. “Esto vuelve a abrir una discusión profunda de qué es esta ley y cómo esta ley afecta a todas las personas que habitamos este territorio”.
La iniciativa de realizar un referéndum total tiene la peculiaridad de llamar a militantes y colectivos barriales, territoriales, ollas populares, colectivos en defensa del agua, por la tierra y la vida, espacios socioculturales, corrientes y/o agrupaciones sindicales, estudiantes, cooperativistas, jubilades, pensionistas, feministas, transfeministas, disidencias, personas trans, travestis, no-binaries, autonomes, trabajadores independientes, feriantes, informales, no remunerades, desocupades, colectivos antirracistas, colectivos originaries, antiespecistas, personas y organizaciones de la diversidad funcional, colectivos antimanicomiales, colectivos y/o personas en situación de calle y grupalidades de personas en situación de encierro, con todes quienes desean una vida digna.
La razón y el corazón llaman a luchar contra toda la LUC. La creatividad, la acción, la pasión y la coherencia de luchar contra una ley regresiva y antipopular.
La Izquierda Diario Uruguay
Miércoles 23 de diciembre de 2020
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domingo, 3 de enero de 2021
Arrancó la vacunación contra Covid-19
Las vacunas autorizadas al momento
El Reino Unido, primer país en dar la aprobación al producto de Pfizer, da inicio así al mayor programa de vacunación de su historia. La vacuna había logrado un 95% de eficacia en los últimos resultados publicados correspondiente a la Fase 3. Los primeros en ser vacunados serán les mayores de 80 años que ya concurren a hospitales para turnos médicos o son dados de alta luego de internaciones. Luego se seguirá un esquema descendente por edades y por factores de riesgo.
El 5/12 Rusia lanzó la primera parte de un programa de inmunizaciones con la vacuna Sputnik V elaborada por el Instituto Gamaleya. El gobierno autorizó el inicio de la vacunación dirigida a trabajadores sociales, de la salud y docentes. Si bien los resultados preliminares arrojaron también un 95% de eficiencia, existen dudas dentro de la comunidad científica porque Rusia aprobó la vacuna antes de iniciada la fase 3 y los casos reportados son aún pocos para tener robustez estadística.
¿Qué tecnología usan las vacunas?
Dentro de la «carrera» por las vacunas, las dos primeras en ser aplicadas masivamente utilizan nuevas tecnologías nunca antes usadas en seres humanos. En el caso de la Sputnik, se trata de una vacuna basada en ADN. Se inyecta a los pacientes dos adenovirus (causantes de resfrío común), modificados para contener la información de una proteína de SARS-CoV-2. De esta forma, al ingresar a las células que usualmente infectan estos virus, se fabrican las proteínas del virus de Covid-19 que al ser liberada provoca la reacción del sistema inmune. En el caso de la vacuna elaborada por Pfizer, se utiliza la tecnología de ARN mensajero, donde lo que se inyecta es únicamente un ARN mensajero viral que contiene la información para fabricar una proteína SARS-CoV-2. Aquí, lo que ingresa a las células es directamente el ARNm que es traducido a proteína, lo que luego al ser liberada genera una reacción inmune.
¿Quiénes deben ser vacunados/as en esta etapa?
En cualquier esquema de vacunación (y más en una situación de emergencia) las primeras personas en ser vacunadas deben ser los sectores de la población más vulnerables frente a la enfermedad. En el caso de Covid-19, los grupos de riesgo incluyen a las personas mayores de 65 años y aquellas con factores de riesgo preexistentes (patologías respiratorias, enfermedades crónicas, inmunodeficientes). Pero también aquellas personas que por sus tareas laborales se encuentran más expuestas, en primer lugar les trabajadores de la salud.
¿Qué está ocurriendo en realidad?
Con estos criterios, lo lógico sería iniciar un esquema de vacunación a nivel mundial que comience por la población de riesgo y luego continúe en forma escalonada con el resto de la población. Considerando la marcada estacionalidad del Covid-19, podría empezar en un primer momento en el hemisferio norte y luego continuar en el sur. Sin embargo, esta no es la lógica que se aplicará, dado que la disponibilidad de la vacuna no depende de criterios sanitarios sino de la capacidad adquisitiva de los países y el lucro privado de las compañías farmacéuticas. En este sentido, los países «centrales» que han incluso aportado miles de millones a las empresas fabricantes de distintas vacunas serán quienes primero accederán a su producción y distribución. Las promesas de Rusia respecto a que la Sputnik sería distribuida masivamente a menores costos no pasaron de la propaganda oficial dado que la capacidad productiva aún no alcanza para cubrir a la totalidad del país.
¿Cómo sigue la nueva etapa de control?
Con el inicio de la aplicación masiva de algunas vacunas, comienza la fase de farmacovigilancia de vacunas. En esta etapa se monitorea la aparición de efectos adversos a la vacunación con dos objetivos centrales: por un lado, abordar los casos donde se genere algún efecto secundario, en particular los más graves; en segundo lugar, minimizar los efectos negativos de estos episodios sobre los programa de vacunación. Este último punto es clave en momentos en que los movimiento oscurantistas antivacunas han tenido un nuevo auge a nivel mundial. Como los programas de inmunización abarcan muchísimas más personas que las fases de prueba, es posible (aunque no seguro) que se puedan detectar algunas reacciones adversas menos frecuentes. Asimismo, la farmacovigilancia permite monitorear los efectos de la vacunación a largo plazo.
Lucía Maffey
Bióloga y becaria posdoctoral del Conicet.
09/12/2020
sábado, 2 de enero de 2021
El Estado paraguayo se ensaña con la familia Villalba
El pasado 25 de diciembre se conocía la noticia de que Laura Mariana Ayala Villalba había sido detenida por la Policía Nacional en Amambay, norte del Paraguay. Laura Villaba es madre de María Carmen Villalba, una de las niñas asesinadas por las Fuerzas de Tarea Conjunta, el 2 de septiembre de este año, en un operativo que el propio presidente Mario Abdo Benítez presentó como “exitosa”, a pesar de saber que las abatidas se trataban de dos niñas de 11 años.
Laura había cruzado a Paraguay en diciembre de 2019 con María Carmen Villalba y Carmen Elizabeth Oviedo Villalba: las niñas anhelaban conocer a sus papás, integrantes del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). Las tres residían en la localidad misionera de Puerto Rico (Argentina) y llevaban una vida normal a la vista de cualquier vecino: las niñas iban a la escuela y Laura estudiaba enfermería en Misiones. Una vez en Paraguay se quedaron varadas por la pandemia del Covid-19.
Como ya hemos denunciado, el Estado paraguayo violó normas y protocolos internacionales al abrir fuego contra las niñas, mintió por los medios nacionales, borró las pruebas, no permitió que la familia forme parte de la autopsia ni de los procesos de investigación, montó una escena y no ha avanzado un sólo paso en la investigación de lo ocurrido con la ejecución de las niñas, para determinar quiénes fueron los responsables y en qué circunstancias fueron abatidas. Por el contrario, sí ha avanzado en criminalizar y denunciar a la familia, acusando a estas mujeres de “reclutar” niños para el EPP, o de sostener una “guardería de guerrilleros”.
Pero las desgracias no terminan para la familia Villalba, el poder de todo un Estado las persigue. En el momento de ser detenida, Laura se encontraba buscando a Carmen Elizabeth de 13 años, con quien no tenía contacto desde el 30 de noviembre y al día de hoy continúa desaparecida, según la denuncia de la abogada de la familia Daysi Irala: “Lo concreto es que la niña de 13 años está con paradero desconocido, está desaparecida y existe una alta probabilidad de que la niña esté en manos de la FTC (Fuerza de Tarea Conjunta)”. En su denuncia dice que los pobladores de la zona manifestaron que la niña fue llevada por militares. Estaríamos ante otro grave crimen de Estado, de desaparición forzada.
Además, Myriam Villalba, mamá de Lilian Mariana, denunció que Laura se encuentra incomunicada y detenida de manera totalmente irregular en un cuartel militar de Viñas Kue, y estaría siendo torturada para declarar que forma parte de la organización guerrillera. Carmen Elizabeth y Laura son testigos de la captura de las niñas en Yby Yau el 2 de septiembre, el apresamiento de una y la desaparición de la otra podría ser otro intento de borrar evidencias.
Las niñas Lilian Mariana y Maria Carmen eran Argentinas y vivían en Misiones. El Estado paraguayo pone en duda la nacionalidad y la filiación de la niñas para zafar del conflicto internacional. La Cancillería Argentina se limitó a algunos comunicados y gestiones simbólicas, pero aún no se ha resuelto el pedido de refugio para las mujeres que quedaron residiendo aquí, cuando es evidente e inminente un pedido de captura o extradición para las mujeres que viven y trabajan todos los días cuidando de los niños Villalba, en una modesta chacrita en Puerto Rico. Sin estas mujeres estos niños y niñas quedarían a la deriva.
El Estado provincial tampoco se hizo ver demasiado para proteger a la familia perseguida. Exigimos al Estado paraguayo la inmediata aparición con vida de Carmen Elizabeth Oviedo Villalba, la libertad a Laura Mariana Ayala Villalba. Exigimos al gobierno argentino el refugio político para la familia Villalba, la denuncia que corresponde al Estado paraguayo por semejante crimen de Estado y la investigación independiente de los hechos sucedidos, con la consecuente condena de los culpables.
Florencia Aguirre
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