martes, 16 de febrero de 2021

La Guerra del Pacífico: cuando Bolivia perdió la salida al mar


Regimiento Santiago 5º de línea. Campamento de Antofagasta. 1879 

 Hace 142 años tuvo lugar el conflicto armado que enfrentó a Chile contra los aliados Bolivia y Perú. Pero hubo otros dos contendientes en esta guerra: Estados Unidos e Inglaterra, disputándose una entrada estratégica a nuestro continente. 
 La Guerra del Pacífico tuvo comienzo el 14 de febrero de 1879, día en que Chile invadió la región de Antofagasta, que era territorio boliviano para ese entonces. Antes de adentrarnos en el conflicto es importante tener presente un hecho histórico de gran trascendencia: la primera crisis capitalista de 1873. Esta se inició como un crack bancario en Europa y luego golpeó a Estados Unidos, hasta que finalmente estalló a nivel internacional como reflejo de la expansión del capitalismo a nivel mundial. Por ejemplo, llevó a la bancarrota a economías como la del Imperio Otomano (actuales Turquía y Egipto) y la del Perú, el país más endeudado de América Latina por aquellos años. 
 Sin embargo, la economía más afectada por esta crisis y en nuestro continente fue la chilena. La crisis de 1873 trajo aparejada la caída abrupta de los precios de las materias primas exportadas por Chile: cobre, plata y trigo. Hasta la década de 1870, Chile acaparaba el 43,6% de la producción mundial de cobre. Respecto de la plata, no solo bajaron los precios sino también las exportaciones. Por un lado, porque la plata dejó de utilizarse como moneda circulante en varias naciones europeas y por otro, debido al hallazgo de minas de plata en el oeste de Estados Unidos. A la crisis minera le siguió una crisis agrícola desde 1874, cuando el valor del trigo en el mercado mundial se redujo un 50%, ya que competía con el mercado en expansión del trigo estadounidense. Como vemos la economía chilena llegará a 1879 con una gran contracción y recesión económica. 
 Si bien se ha esgrimido en reiteradas ocasiones, y desde diversos enfoques y visiones historiográficas, que las causas de la guerra fueron por un lado que Bolivia había roto el tratado limítrofe de 1874 y los acuerdos comerciales que había firmado con Chile y por otro, la alianza de defensa mutua que había entre Bolivia y Perú desde 1873, veremos que fueron otros los intereses en juego que, en ese contexto de crisis económica, llevaron a una guerra de rapiña por parte de las burguesías de estos países. Vayamos por partes. 




 Fronteras de Bolivia, Chile y el Perú antes de la Guerra del Pacífico. 

Chile y Bolivia 

El tratado convenido entre Chile y Bolivia de 1874 era un tratado de límites, como otros en discusión, ya que todavía no estaban claras las fronteras de varios Estados. En términos económicos a lo largo de la década del ’60 la demanda minera había ido en aumento, en el caso de Bolivia concentrada en el altiplano. Los yacimientos de Antofagasta quedaron bajo explotación mayoritaria de empresas y capitales peruanos y chilenos. Fue el caso de la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta (de capitales chilenos y británicos) que firmó un acuerdo con el gobierno de Bolivia, donde este último se comprometía a no cobrar gravámenes sobre las personas, las empresas ni lo bienes exportados, por un total de 25 años. Cuando hacia 1878 la recesión económica estalló, la burguesía boliviana desconoció el acuerdo. Le impuso a la Compañía de Salitres un impuesto de 10 centavos por quintal de salitre que se exportara del territorio boliviano. La Compañía de Salitres o Nitrates and Railway Company of Antofagasta, por si les gusta el inglés, se negó a pagar y el gobierno de Bolivia el 14 de febrero de 1879 decidió embargar dicha compañía. La flota de guerra chilena, que ya hacía dos días estaba cerca, sólo precisaba la orden de la patronal chilena para invadir Antofagasta.

 La alianza boliviano-peruana o cómo controlar el salitre andino 

En las regiones de Antofagasta, el desierto de Atacama (territorios de Bolivia), Iquique y Camarones (territorios de Perú), se concentraban las mayores reservas de salitre, que en aquella época era utilizado como fertilizante y para elaborar explosivos, entre otros usos. Junto con el guano (otro fertilizante) constituían las principales exportaciones de Bolivia y Perú, materias primas a través de las cuales lograron insertarse en el mercado mundial. 
 Acerca de la alianza entre Perú y Bolivia, cierto es que las clases dominantes de ambos países firmaron un tratado de defensa mutua en 1873 para proteger sus intereses salitreros. La burguesía chilena no era la inversionista mayoritaria de tales empresas pero sí tenía bancos a su disposición en busca de crédito y el puerto de Valparaíso era paso obligado para todas las exportaciones de los tres países que fueron a la guerra. Tanto así que, según Luis Vitale, los europeos pensaban que el salitre era de origen chileno, no peruano ni boliviano. Bolivia y Perú (el país más endeudado de América, como dijimos), no podían competir en ninguno de estos planos. Por tal motivo, las burguesías andinas decidieron unirse para salvaguardar sus intereses. Claramente fue una gran señal de peligro para los empresarios chilenos y los capitalistas británicos.

 Las relaciones entre Chile y Perú 

Bajo la presidencia del peruano Manuel Pardo se estableció en enero de 1873 un decreto que obligaba a los productores a vender su producción de salitre al Estado, para romper el monopolio concentrado en manos del empresariado chileno. Esta iniciativa fue boicoteada, no informando los números reales de la producción, provocando que en mayo de 1875 el mismo presidente decretara la nacionalización de todas las salitreras y prohibió la adjudicación de estas tierras por parte de particulares. Además se autorizó al poder ejecutivo de Perú a contraer deuda para indemnizar a los que serían expropiados. Como bien remarcó el historiador marxista chileno Luis Vitale, aunque no fue una nacionalización total, ya que los antiguos dueños expropiados seguían al frente de las salitreras, fue una medida audaz para la época. Otra medida en sintonía con la anterior, fue la del general Mariano Ignacio Prado (como presidente constitucional) en marzo de 1878, que propuso comprar todas las salitreras en un plazo de 40 días. De este modo varias casas salitreras de capitales ingleses, aprovecharon para vender sus instalaciones por el triple del valor real o terrenos que no eran de su propiedad. 
 No queremos entrar en el debate acerca de los límites y alcances de estas políticas, queremos remarcar que los gobiernos de los peruanos Pardo y Prado, en representación de su burguesía, intentaron enfrentar la avanzada de la burguesía chilena. Presionar al gobierno chileno a que declare la guerra fue sencillo ya que entre los accionistas de la Compañia de Salitres había miembros del propio gobierno, de las Fuerzas Armadas, el parlamento y la justicia chilenas. Estos roces y enfrentamientos de intereses culminaron en abril de 1879, con la declaración de guerra de Chile a Perú. 
 Como fuimos detallando, estaba en disputa el control de las zonas salitreras, las provincias de Antofagasta y Tarapacá. Por tal motivo, como sugirió Vitale, ésta guerra debería denominarse “la Guerra del Salitre”. 

 Las potencias imperialistas no pierden su oportunidad

 De los tres países que fueron a la guerra, solo Chile era el más pertrechado para tal fin. Bolivia atravesaba su propia crisis producto de la recesión mundial descripta al comienzo, con lo cual no contaba con recursos para guerrear. Entonces todo quedó en manos de la armada de Perú que fue envalentonada por Estados Unidos. La potencia de América del Norte apoyó a las burguesías de Perú y Bolivia desde el comienzo a través de la venta de armas. Esta actitud no era “por amor a la democracia y la libertad” como dijeran, sino porque apoyando a Perú y haciendo de mediador Estados Unidos veía la posibilidad de aumentar su influencia en la zona del Pacífico y de hacerse un nuevo mercado. Para 1882, la burguesía estadounidense se dio cuenta de que Perú no ganaría la guerra, más bien al contrario, y pasó del apoyo abierto a aquel país y la ofensiva contra Chile a un rol más pacifista.
 Inglaterra apoyó a Chile. La guerra era la perfecta ocasión para recuperar sus empresas expropiadas y consolidar su injerencia en la región. El parlamento chileno les dio garantías a los capitalistas británicos de que sus derechos sobre las salitreras, si ganaban ellos, no serían tocados. Era la garantía que necesitaba Gran Bretaña para seguir invirtiendo y ayudar a Chile en la victoria. Y así fue en forma de buques, lanchas y armas provenientes de la isla británica. Las primeras victorias de Chile, le dieron la razón a los capitales ingleses y el ímpetu para seguir invirtiendo. Inglaterra no invirtió para que conquistaran Perú, invirtió y acompañó para hacerse del control del salitre. Vistas así las cosas, el imperialismo británico fue el gran ganador de la guerra.

 La paz necesaria para mantener la propiedad privada 

Si bien el ejército de Chile estaba en mejores condiciones que sus contrincantes, fronteras adentro no todo eran victorias, al contrario. Los mapuches aprovecharon la gran leva de soldados que partían hacia Perú, para dar un último gran golpe al Estado chileno en pos de recuperar sus tierras. Los mapuches acosaban las fronteras de Chile, Bolivia ya no resistía más y el ejército y finanzas de Perú se encontraron muy desgastados. Poner fin al conflicto y las concesiones eran forzosamente irresistibles; al fin y al cabo todos los implicados en la guerra defendían la propiedad privada. 
 La burguesía chilena logró sus objetivos: en 1883 firmó un acuerdo con Perú, por el cual este cedía la provincia de Tarapacá y Arica y, en 1884 con Bolivia que le concedió la provincia de Antofagasta. Así Bolivia nunca más vería el Océano Pacifico. Estados Unidos no logró en esta ocasión ampliar su influencia en el Pacifico, pero Inglaterra si: “Los ingleses que en 1875 sólo tenían el 15% de las estacas salitreras en explotación pasaron en 1882 a controlar el 34%. Ocho años más tarde (1890, un año después de la guerra), el 70% de las oficinas salitreras habían pasado a manos del imperialismo inglés”. [1]

 Nadia Petrovskaia 
 Domingo 14 de febrero | 14:00 

 1] Luis Vitale, Una interpretación marxista de la historia de Chile, pág. 105.

lunes, 15 de febrero de 2021

Privatización educativa en la LUC - FeNaPES


A redoblar - versión octubre 2009


Sin teoría e instrumento gana el enemigo

No se trata de ser la "voz del rioba" 
 La modalidad discusión, debate y/o denuncias en redes sociales, incluidos los medios tradicionales expresan siempre una operación. 
 El enemigo de clase, parecería que tiene loca intervención en todo esto. 
En realidad no es así, ese mismo fenómeno estuvo presente en octubre y noviembre del 2020, ahora también. 
 El enemigo de clase utiliza la reacción y la recicla para su interés.
 La rebeldía exteriorizada, vociferada y propagandeada, es expresión inequívoca del daño a los instrumento. 
 El "izquierdismo" y desde luego, las variantes oportunistas de derecha e izquierda son la mejor expresión de esto. 
 Todos los episodios con la impronta de "pureza" que blande el título de "democracia obrera o proletaria" encubre otras intenciones, en general ocurre que quienes lo hacen no tienen conciencia clara de la obra que llevan adelante. 
 La décadas de los 60 del siglo pasado fue sin dudas, un paso de maduración de la clase obrera uruguaya, fue en ese tiempo histórico el momento cumbre de la unidad en concreto de la clase obrera uruguaya. 
Tuvo tal importancia aquel episodio que impacto en las diversas formas de unidad.
 Hoy siglo XXI se intenta oradar aquel momento cumbre. 
La relación en términos de responsabilidad está pautado por la metodología instalada. 
 No reparar en estos aspectos, es un riesgos imnecesario. 
 La clase obrera y el conjunto de los trabajadores, tendrán que hacer los mayores esfuerzo por preservar la legalidad estatutaria y la mirada larga, que sobrepase las tentaciones rupturistas. 
 Por ahora, esto no sale del "vedetismo" trasnochado. 
Ahí debe quedar. 

 Osbaldo Zuñiga

domingo, 14 de febrero de 2021

No a la LUC en Uruguay


Cuatro claves acerca de la recolección de firmas contra la LUC


Desde comienzos de año ambas campañas de recolección de firmas están ya en la calle. Muchas personas se preguntan si pueden firmar por ambas iniciativas, o si son excluyentes, así como también se plantean dudas acerca de la constitucionalidad del recurso contra toda la LUC. En esta nota, responderemos a esas preguntas y ayudaremos a derribar algunos mitos instalados. 

 1) ¿Se puede derogar toda la LUC? 

 Sí. La constitución establece en su artículo 79 que no es posible derogar por iniciativa popular (referéndum) aquellas leyes que son de iniciativa privativa del Poder Ejecutivo. 
Sin embargo, en este caso, las leyes de urgente consideración no son de carácter privativo del Poder Ejecutivo. 
Y, por tanto, es una ley que se puede derogar en su totalidad. Así lo afirmó, por ejemplo, el reconocido catedrático grado 5 de Derecho Constitucional, José Korzeniak, quien también fue parlamentario por el Frente Amplio en varios períodos.
 En caso que la Corte Electoral entendiera que alguno de los artículos no pudiera derogarse mediante referéndum (opinión que no compartimos), solo afectaría dichos artículos. 
 Esta posibilidad ha sido clarificada por los constitucionalistas Jorge Korzeniak y Martín Risso. 

 2) ¿Se pueden firmar ambas papeletas? 

 Sí, ya que se trata de dos iniciativas distintas. 
Si una persona firma ambas papeletas estará sumando su adhesión para cada una de estas.
 Las firmas en ambas papeletas no son excluyentes ni anulatorias. 
 Esta información fue confirmada en consultas realizadas a autoridades de la Corte Electoral. 

 3) En caso de llegar ambos recursos a las firmas necesarias ¿Son excluyentes ambas opciones?

 No, la Corte Electoral estará obligada a reglamentar y organizar ambas consultas. 
Las mismas podrán ser llevadas a cabo el mismo día, o en fechas diferentes. 
Una maniobra posible podría ser que las presenten como recursos contrapuestos, sin embargo, se trata de dos referéndums diferentes y así es como deben darle tratamiento. 
En la constitución no hay ninguna especificación que indique que deban tomarse como excluyentes.
 Por tanto, cada ciudadano/a tiene el derecho constitucional, en caso de que ambas iniciativas lleguen a las 700 mil firmas, de expedirse en cada una de las consultas. 
 Como ya hemos tenido experiencia en otras oportunidades, dependerá de la correlación de fuerzas que obtenga el movimiento popular para derrotar todas las maniobras que el gobierno nacional – y la justicia electoral – nos pongan en nuestro camino.

 4) ¿Quiénes pueden firmar y votar? 

 Todas las personas mayores de 18 años.
 Ciudadano/a natural o legal, con credencial cívica y que se encuentre incluido en el padrón vigente emitido por las autoridades de la Corte Electoral. 

 Karina Rojas
 Damián Recoba

#NoALaLUC ¿Es válido firmar para dos referendums?


En torno al revisionismo

El revisionismo es revisar el corazón revolucionario del marxismo, es amputarlo de su esencia revolucionaria. 
 El revisionismo ideológico se expresa como reformismo político y paraliza la crítica - autocrítica. No habla de ideología - política, esa es la tarea de los "jefes", ellos actúan como funcionarios administrativos. 
 Sus jefes están para la declaración "matinal" y se distancian de las emociones e historia de los militantes y organizaciones.
 Su planteó va siempre al centro, son vulgares y no entienden que no hay "centro", si hay ideología burguesa o proletaria. 
 El "izquierdismo" es su contrario, cada evento es para ellos una posibilidad para la toma del poder. Dejan de lado todo análisis y caracterización de etapa y condiciones. 
Se envuelven en la bandera roja y en ocasiones, roja y negra para implementar la destrucción de los instrumentos y la unidad como factor determinante. 
Ellos son el "todo nada". 
 A propósito agregó este material del año 2020. 

Las luchas obreras tienen un componente primario que se despliega en terminos reivindicativos y organizativo.
 Es por lo mismo el primer nivel de conciencia. El marxismo a doptado al movimiento la comprensión del lugar que ocupan frente a los medios de produccion y los eleva a la comprensión subjetiva de su objetivo histórico que es la abolición de la explotación. 
 Es el pasaje de clase en si a clase para si. 
 En todo ello subyace la lucha ideológica y ella es siempre con los vulgarizadores del materialismo histórico y la dialéctica materialistas. 
 Actúan como principio, unidos y en lucha, eso es el "izquierdismo" y su contrario Unido y en lucha, el "reformismo". 
 En periodo histórico como el actual prevalece una práctica política sostenida por una interpretación capciosa y ella es la famosa correlación de fuerzas, el reformismo sostiene tal argumentó en términos de más menos votos.
 Este surgue del ideario socialdemócrata que no tiene en su horizonte el asunto del PODER y por lo mismo, tampoco el tema del ESTADO. 
La correlación de fuerzas no está determinado por el número o cantidad y si lo está en función de la fuerza de las ideas y no menos importante, la fuerza de de la organización y el papel fundamental de la clase obrera.
 Queda claro entonces que este fenómeno correlación de fuerzas está marcado por la segunda ley de la dialéctica, es decir CALIDAD - CANTIDAD y viseversa 
Su prédica está si vinculada a la DEMOCRACIA sin formular CONTENIDO de clase. 
No manejan categorías de análisis y así llegan al planteo de DEMOCRACIA como categoría absoluta y Universal. 
 No llama a extrañeza entonces que ganar o perder sea un evento de la democracia republicana y la alternancia.
 El "izquierdismo" es la reacción a este fenómeno y como tal, es utilizada por el enemigo de clase. 
La gama de "izquierdismo es amplia y básicamente se nuclea en el guevarismo y el trotskismo".
 En el pasado el fenómeno estuvo planteado en el cuadro de la dictadura cívico militar. La vida fue cruel con estas concepciones. 
 LOS HOMBRES Y MUJERES DE LA RESISTENCIA ESTUVIERON Y ESTÁN 
 En aquel momento no fueron solo los 15 días de la huelga general, fueron todos los días durante 12 años. Ahí estaban y hoy también. 
 HOMBRES Y MUJERES DE LA RESISTENCIA SALÚ

Osbaldo Zuñiga

Muro Contra Toda la LUC La Teja


sábado, 13 de febrero de 2021

Bitcoins: la amenaza virtual contra el ambiente


El criptomercado, una especulación improductiva pero energéticamente cara . 

 Recientemente, la Universidad de Cambridge publicó un informe sobre el consumo energético anual del bitcoin. El mismo supera al de toda la Argentina, país en el puesto 31° del ranking de consumo mundial. Esto hizo resurgir las críticas que desde hace años hacen los activistas ambientales por el impacto ambiental desmedido e incontrolado que traen aparejadas las criptomonedas. 
 Ocurre que el criptomercado necesita de computadoras encendidas ininterrumpidamente. Estas computadoras -conocidas como “mineras”- realizan todas las transacciones y resuelven cada uno de los algoritmos matemáticos que emiten nuevas criptomonedas. Con cada una de esas operaciones, alzas del valor bursátil o holding del criptomercado, las mineras aumentan en cantidad y por ende crece su consumo energético. Esto, por efecto dominó, se traduce directamente en enormes emisiones de carbono (CO2), propiciantes del calentamiento global.
 Para tener una idea, solo en el año 2017 el bitcoin emitió 69 millones de toneladas de carbono. Actualmente, se estima que cada transacción equivale al uso eléctrico de una casa tipo durante un mes. Si se mantiene este ritmo, en diez años el bitcoin resultaría responsable de aumentar 2° la temperatura global. Por si esto fuera poco, cabe aclarar que estas estimaciones valen solo para el bitcoin, pero las cifras reales del impacto ambiental de todo el criptomercado es aún mayor, ya que existen más de 7.000 criptomonedas y una gran parte logra evadir todo tipo de regulaciones, índices o estudios. 
 La investigación de Cambridge encuentra una limitación. Contabiliza el consumo total del bitcoin pero no consigue determinar la ubicación de las grandes mineras. Si bien se intenta instalar la idea de que los inversores son unos cuantos gamers o aficionados del mundo informático y la deep web, lo concreto es que detrás de cada minera aparecen agentes con capital suficiente para costearse miles de computadoras, grupos electrógenos, sistemas de refrigeración y ventilación constante, con una infraestructura acorde y en terrenos de clima seco. En pocas palabras, son los grandes capitalistas pero de manera disimulada, para evadir las presiones impositivas o limpiar a su empresa del atentado ecológico. 
 Sobre las mineras apenas se sabe que las dos más grandes de Argentina se encuentran en Tierra del Fuego (una pertenece a Newsan, la otra a Bit Patagonia), pero no se sabe con exactitud cuánta energía consume cada una, cuántas mineras tiene en funcionamiento o a quiénes pertenecen. Sin embargo, sus máximos inversionistas exponen los “beneficios redituables” a todo el mundo, buscando ganar adeptos; desde los referentes empresariales Bill Gates o Mark Cuban hasta una variopinta lista de empresas como Starbucks, MasterCard o KFC. Inclusive las entidades bancarias incursionan en la arena: el JP Morgan ya abrió cuentas bancarias en criptomonedas para Coinbase y Gemini; y el Banco Popular de China emitirá su propia criptomoneda en los próximos meses. 
 Cuando el magnate Elon Musk anunció en Twitter que invirtió 1.500 millones de dólares en bitcoins y que evalúa utilizarla como método de pago, las controversias se dispararon contra Tesla porque echa por tierra su supuesta conciencia de “empresa verde”. Las acciones crecieron y ahora el bitcoin cotiza en un valor que oscila los 48.000 dólares. También crecieron los “hackers verdes”, que ahora arengan por redes sociales un boicot masivo a las criptomonedas. 
 Si el bitcoin dejará o no de existir en 2032, si el resto de las criptomonedas se convertirán o no en los nuevos medios de pago, está por verse. Lo que es innegable es que es un fruto de la crisis capitalista. La criptomoneda nació en 2009 como producto de la depresión abierta por la quiebra de Lehman Brothers, en aras de evadir las entidades bancarias y para escaparle a las presiones tributarias, a las devaluaciones y leyes del mercado más en general. Sin embargo, no lo logró: acabó por hundirse de lleno en todas y cada una de las contradicciones históricas del capitalismo, incluida su tendencia a la depredación ambiental. 
 Es vital detener cuanto antes la emisión improductiva y ociosa de esas toneladas de carbono, muestras de una especulación financiera disociada de las necesidades sociales, fruto del intento del capital por superar los límites que le impone su ley del valor. Para terminar con ello, necesitamos de una sociabilización de la producción, centralizada y planificada de la economía en manos de los trabajadores.

 Álvaro Chust

viernes, 12 de febrero de 2021

Las colas del hambre en Francia


Hace días que son noticia las infinitas colas de personas que buscan un plato de comida en París y otras ciudades de Francia porque no pueden comprar alimentos. Los videos de estas colas del hambre circulan por redes y muestran como cada lunes y jueves se reparten 2,5 toneladas de alimentos no vendidos (La Razón, 9/2). Según la Colecta de Fondos Solidarios en Elbeuf: “los estudiantes mueren de hambre en Francia, sexta potencia mundial” (actu, 10/2). En una encuesta del Observatorio de la Vida Estudiantil, el 23% de los jóvenes estudiantes dijo que no había comido lo suficiente. 
 Dos millones de personas perdieron sus empleos durante la pandemia, la mayoría jóvenes. Las ayudas desaparecieron luego de un estímulo inicial. El año pasado, en noviembre de 2019, un estudiante de Lyon se prendió fuego en Lyon para denunciar la precariedad en la juventud. “El 35% de los estudiantes se benefician de becas basadas en criterios sociales, pero solo 45.000 alcanzan el nivel máximo. Es decir, 555 euros al mes por 10 meses. 555 euros mientras que la línea de pobreza está en 1.015 euros” (mediapart, 9/2).

 “Nos morimos de hambre” 

Estas colas se multiplican a pesar que “desde el 25 de enero, las comidas en los restaurantes universitarios cuestan sólo 1 euro en vez de 3,3 euros. Los estudiantes dicen que la ración que le sirvieron en el restaurante de la universidad en Metz (Moselle) era “insuficiente para alimentarse” (20Minutes, 10/2). “Una botella de agua, un yogur y 200 g de ravioles. Esta comida, junto con el yogur, tiene 400 kcal. Para un hombre, la ingesta recomendada es de 2.400 kcal por día”. El gobierno de Macron utilizó estas escenas de hambre, creadas por sus políticas de precarización y destrucción de la educación, para intentar forzar la vuelta a clases presenciales en los campus. 

 Juntar artículos sanitarios en la calle

 Pero no sólo se trata de alimentos y de colas del hambre. En medio de una pandemia que registra más de 3,3 millones de contagios y 80.000 fallecidos, la mayoría de ellos en centros urbanos como París, las colas también se realizan para conseguir artículos sanitarios. Así sucede, por ejemplo, en la asociación Linkee de la capital francesa, donde se reparte desde alcohol en gel y productos de limpieza hasta mascarillas. La asociación “recupera” alimentos y artículos que mayoristas, dueños de catering, supermercados y restaurantes tiran a la calle, muchos de ellos vencidos o a punto de vencerse. El suministro de artículos sanitarios y preventivos por parte del Estado es prácticamente inexistente. De septiembre a esta parte se duplicaron las toneladas de asistencia, dice el presidente de Linkee, Julien Meimon. 
 “Estas ayudas son indispensables”, explica Johant Rodriguez, una estudiante colombiana de 30 años. Otra estudiante tunesina dice que “Pagas, pagas y no te entra dinero… me dije que tal vez tendría que privarme de algo”, como la comida o la higiene. 

 8 millones bajo ayuda alimentaria 

“La crisis lo multiplica todo. Lo que hemos recopilado en tan poco tiempo te da una idea de la angustia”, analiza Sébastien Née. La Federación de Estudiantes de Rouen (FEDER), en particular, identificó a más de 700 estudiantes en una situación de precariedad alimentaria dentro de la Metrópolis de Rouen, Normandía. “Somos una metrópoli de 71 municipios, y cuando la gente está sufriendo, es una situación global. Este problema también afecta a las pequeñas ciudades y al campo, no hay que olvidarlo”, insiste Ronan Langlois, presidente de la GSU en Rouen. 
 Dimitri Deneuve, vicepresidente de la JCI en Rouen dice que “Aquellos que lo necesiten pueden registrarse a través de su oficina FEDER y venir a conseguir una cesta solidaria. Encontrarán comida, bebida, dentífrico, artículos de aseo, protección higiénica para la mujer, condones, etc. Considerando el contexto, esta es una generación que se ha sacrificado un poco, en las clases, en la vida social, y ahora en la alimentación”. No se trata de “sacrificios”, sino de una política criminal ejecutada por Macron. 
 Jean-Luc Mélenchon en la Asamblea Nacional el 9 de febrero de 2021 dijo que “los 10 millones de pobres en Francia sufrirán aún más. Hay 8 millones que reciben asistencia alimentaria. Hay 300.000 personas sin hogar en nuestro país, incluidos 30.000 niños. 2.000 personas mueren en las calles cada año”. 
 El 4 de febrero miles de manifestantes de educación, salud, estudiantes, trabajadores de diferentes gremios alineados en la interprofesional, protestaron contra las políticas de Macron, y a favor del empleo, contra la precarización, la defensa de la ESR y los servicios públicos.

 Emiliano Monge
11/02/2021

jueves, 11 de febrero de 2021

Apartheid de vacunas


Un artículo del The Bureau of Investigative Journalism, plantea un “Apartheid” de las vacunas. Describe con ese término las consecuencias de la guerra comercial que se ha entablado.
 Las proyecciones de la Northeastern University de Boston y otras, indican que si los primeros 2.000 millones de dosis de vacunas contra la covid-19 se distribuyeran en proporción a la población de los países, la mortalidad mundial podría reducirse en un 61%. En cambio, si los 47 países más ricos del mundo monopolizan las dosis, solo habrá un 33% menos de muertes” (ídem). 

 Acaparamiento 

En el mundo, según El País, se vendieron 12.700 millones de dosis de varias vacunas contra el coronavirus, una cantidad suficiente para inmunizar a alrededor de 6.300 millones de personas. Sin embargo, 4.200 millones (con opción de compra de 2.500 millones más) fue adquirida por los llamados “países ricos”, en los que residen tan solo 1.200 millones de personas. Hasta ahora, con el 32% del suministro, los países más pobres tienen que llegar al 84% de la población mundial. “Cuanto más circule, más probabilidades habrá de que mute”, advierte Marie-Paule Kieny, viróloga francesa, acerca del abandono de miles de millones de personas del llamado "tercer mundo". 
 Las consecuencias pueden ser catastróficas: “La distribución desigual a escala mundial será perjudicial para todos nosotros, ya que dejará reservorios del virus repartidos por el planeta, en los que surgirán y desde los que se propagarán variantes nuevas y quizá más peligrosas. Distraídos por las luchas internas y el proteccionismo de Occidente, nos dirigimos como sonámbulos a un mundo con más casos, más caos económico y más muertes” (ídem). 

 Competencia

 En octubre de 2020, India, Sudáfrica y otros países, pidieron a la OMC que suspendiera temporalmente los derechos de propiedad intelectual sobre las vacunas. La exhortación cayó en saco roto, por la oposición de Estados Unidos, Canadá, Australia, la Unión Europea y Reino Unido. 
 Todo esto pone en cuestión el programa COVAX(1) de vacunación “solidaria” para todo el mundo. COVAX propuso suministrar 2.000 millones de dosis hasta finales de 2021 (1.300 millones para 92 países de ingresos medios y bajos). Esto significa el 20% de la población de cada país, un “objetivo que ha sido criticado por considerarlo insuficiente para luchar contra la pandemia” (ídem). Los analistas calculan que COVAX suministrará entre 650 y 950 millones de dosis repartidas entre 145 países.
 “Public Citizen ha descubierto que Pfizer/BioNTech ha garantizado solamente el 2% de su producción mundial a COVAX, mientras que el año pasado quienes conocían los planes de Moderna pensaban que la empresa estadounidense se proponía dar prioridad a los países de renta alta” (ídem). 
 El Covax es algo así como la “asignación universal por virus”. Los estados imperialistas acaparan la vacuna y han dejado una especie de remanente “asistencial” para el resto del mundo. Estados como India, Sudáfrica –y también Argentina- se han limitado a desfilar por algunos foros internacionales a perorar sobre la vacuna como “bien público”. Cumplida esa obligación formal, han aceptado el actual estatus de acaparamiento imperialista de vacunas. También en este punto, la universalidad de la vacuna y la abolición de sus patentes es una lucha política mundial que corresponde a la clase obrera y sus organizaciones. 

 Emiliano Monge 
 10/02/2021 

Notas (1)
 Organización creada en abril de 2020 para facilitar “el acceso innovador y equitativo al diagnóstico, los tratamientos y las vacunas contra la covid”. El fondo está coordinado por la OMS, la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI), y Gavi, la Alianza para la Vacunación.

miércoles, 10 de febrero de 2021

Lo que deja la primera vuelta electoral en Ecuador


La primera vuelta de las elecciones ecuatorianas le dieron el triunfo a Andrés Arauz, el candidato de Unión por la Esperanza, apoyado por el expresidente Rafael Correa, con algo más del 31% de los votos. El segundo lugar, que determinará quién lo enfrente en el ballotage de abril, lo disputan voto a voto el banquero Guillermo Lasso (candidato de un frente de Creo y el Partido Social Cristiano) y Yaku Pérez, de Pachakutik (ligado a la Conaie), ambos con alrededor del 20% de los votos (serán claves para definir la cuestión una gran cantidad de actas electorales en observación. Pérez denuncia maniobras y la posibilidad de un fraude). En cuarto lugar quedó el empresario agroexportador Xavier Hervas, de Izquierda Democrática, que obtuvo un gran resultado (16%) con un perfil “antipolítico” y anticorrupción. 
 El gobierno y la derecha son los más golpeados por la elección. En el primer caso, Lenín Moreno deja el poder repudiado por la población, debido a las políticas de ajuste y acuerdo con el FMI. Sobre el final de su mandato suscribió un compromiso por 6.500 millones de dólares con el organismo internacional, que tiene como contracara un posible aumento del IVA, despidos y rebajas salariales en el sector público. Esto condicionará completamente el futuro gobierno. Pero además, el mandatario saliente paga el costo del pésimo manejo de la pandemia, con los cadáveres amontonándose en las calles de Guayaquil en los comienzos del Covid-19. La candidata más afín a Lenín Moreno, Ximena Peña, quedó por debajo del 2% de los votos. 
 En cuanto a Lasso, había obtenido más votos en la elección pasada (28%), incluso sin necesidad de alianza con los social cristianos. En el caso de la elección para la Asamblea Nacional, donde su partido se presentó en soledad, ni siquiera alcanzó el 10% de los votos. Su suerte política depende enteramente del ingreso al ballotage, en el que podría compensar esta mala performance por el apoyo de otras fuerzas. 

 Pachakutik 

 Con independencia de que entre o no a la segunda ronda, el resultado de Pachakutik es el dato más sobresaliente de la elección. En las presidenciales de 2017, había apoyado al general “Paco” Moncayo, quien apenas superó el 6% de los votos. Con más del triple de votos que éste, el exgobernador de Azuay (región abrumadoramente indígena), Yaku Pérez, capitaliza la rebelión popular de 2019 contra la anulación de los subsidios al combustible, si bien su campaña tuvo una tónica completamente conciliadora. 
 Pérez se alzó con la mayor cantidad de provincias, ganando en 13 de ellas (en ocho de las cuales obtuvo más del 40%), contra 8 de Correa y 2 de Lasso.
 El planteo más destacado de Pachakutik consiste en una defensa de los pueblos originarios y el medio ambiente. Reclama, por ejemplo, la prohibición de la minería contaminante (en paralelo con la elección presidencial, se desarrolló una consulta en que el 80% se pronunció a favor de detenerla en la cuenca de algunos ríos). Pero no plantea la ruptura de todos los proyectos en marcha “porque nos llegarían demandas internacionales”, según Pérez (El Telégrafo, 14/11/20). 
 Pachakutik, precisamente, no tiene un planteo de ruptura con el régimen. Defiende expresamente la dolarización (“sería un crimen terminar con ella, nos guste o no, porque ha dado estabilidad económica al país y confianza a muchos sectores”, dice Pérez -ídem) y no plantea la expropiación del gran capital. Con respecto al acuerdo con el FMI, reclamó una “revisión”. 
 Estos límites políticos explican que el banquero Guillermo Lasso haya anticipado su voto por Pachakutik en caso de que esta fuerza pase al ballotage. Peor aún, buena parte de la coalición indigenista llamó a votar por Lasso en el ballotage anterior, que lo enfrentó con Lenín Moreno. 
 Aun así, la debacle del candidato más confiable de la burguesía (Lasso), que podría quedar directamente fuera del segundo turno, y el ascenso de la formación indigenista, configuran un escenario convulsivo. 

 ¿Revival? 

 El correísmo ganó las elecciones, lo que lo reposiciona políticamente tras la ruptura con Lenín Moreno y la proscripción electoral de su líder. Sin embargo, obtuvo menos votos que los que Lenín Moreno había sacado como candidato oficialista en 2017 (39%).
 El economista Andrés Arauz, candidato de la Unión por la Esperanza, hizo una campaña basada en una crítica al ajuste del gobierno, en el reclamo de recuperar el empleo y el mercado interno, un mayor papel del Estado en la educación y la salud, etc. Pero al mismo tiempo, defiende expresamente la dolarización en su plataforma y frente al acuerdo con el FMI se ha limitado a plantear una renegociación. 
 En oposición a Lenín Moreno, reivindica las gestiones anteriores de Correa, que se valieron de la bonanza petrolera (y minera) para sostener un endeudamiento creciente y financiar una malla de contención social y megaobras de infraestructura. Correa complementó el manejo social de la renta petrolera con la regimentación de las organizaciones sindicales y populares (límites al derecho a huelga y quita de la personería al gremio de maestros) y una férrea oposición a la legalización del aborto y el matrimonio igualitario. 
 Un regreso del correísmo al poder tendría aún más límites que en el pasado, debido al cuadro de recesión internacional y caída de los precios del petróleo, de cuya exportación el país depende enormemente. 
 El futuro gobierno ecuatoriano, sea cual sea el ganador, estará condicionado por el acuerdo con el FMI y la bancarrota económica, así como por la sombra de la rebelión de 2019. 

Gustavo Montenegro

lunes, 8 de febrero de 2021

“Assange ha sido torturado psicológicamente de manera intencional”


El investigador de Naciones Unidas (ONU) sobre tortura en el mundo y ex Cruz Roja, Nils Melzer, habló por primera vez sobre su investigación en el caso de Wikileaks que involucra a Julian Assange. Dijo que “Assange ha sido torturado psicológicamente de manera intencional”. Assange se encuentra en Reino Unido detenido en una prisión de máxima seguridad. En Estados Unidos podría enfrentar hasta 175 años de prisión por exponer crímenes de guerra. 
Assange había denunciado la tortura sistemática que gobierno y ejércitos imperialistas ejercen sobre poblaciones civiles, las masacres y las violaciones, los acuerdos secretos y las transgresiones a los derechos humanos más elementales. 

 Wikileaks 

Wikileaks se transformó en una amenaza para la élite política en Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Rusia luego de la publicación de información estatal secreta que involucra a esos gobiernos e crímenes de guerra. Melzer explica la estrategia imperialista: “Imagina el cuarto oscuro. De repente, alguien ilumina al elefante en la habitación, a los criminales de guerra, a la corrupción. Los gobiernos están brevemente en estado de shock, pero luego cambian la atención con acusaciones de violación. El elefante vuelve a desaparecer en la oscuridad, detrás del foco. Y Assange se convierte en el foco De repente, todos sabemos que es un violador, un hacker, un espía y un narcisista. Pero los abusos y crímenes de guerra que descubrió se desvanecen en la oscuridad” (Republik, 31/1). 

 El proceso 

Melzer indica que la policía sueca armó un caso de abuso contra Assange: “había una contradicción que no tenía sentido para mí con mi amplia experiencia legal: ¿Por qué una persona estaría sujeta a nueve años de una investigación preliminar por violación sin que se hubieran presentado ni siquiera cargos? (…) Imagínese ser acusado de violación durante nueve años y medio por todo un aparato estatal y por los medios de comunicación sin tener la oportunidad de defenderse porque nunca se habían presentado cargos”. Desde ese momento, Assange fue encarcelado y sufrió lo que Amnesty Internacional reconoció como “tortura”. Assange no huyó para evitar la cárcel, sino que “denunció a las autoridades suecas en varias ocasiones porque quería responder a las acusaciones. Pero las autoridades bloquearon cualquier posibilidad (…) nunca ocurrió ninguna violación” (ídem). 
 El representante de la ONU dijo que la declaración policial fue “manipulada” y “modificada” por la policía de Estocolmo. De allí Assange fue a Londres, pidiendo asilo en la embajada de Ecuador. Por siete años, sus abogados hicieron más de 30 ofertas para organizar la visita de Assange a Suecia, a cambio de una garantía de que no sería extraditado a EEUU. Los suecos se negaron argumentando que EEUU no había presentado una solicitud formal de extradición. Sus abogados finalmente solicitaron a la Corte Suprema de Suecia que obligara a la fiscalía a presentar cargos o cerrar el caso, y Gran Bretaña ejerció presión para no cerrar el caso. Luego de ser sacado de la embajada, Assange fue sentenciado sumariamente para que EEUU preparara su caso de espionaje en su contra. Luego, Suecia abandonó el caso en su contra en noviembre de 2019, al cabo de casi una década. 
 Melzer dice que Assange en EEUU “no recibirá un juicio compatible con el estado de derecho. Esa es otra razón por la que no debería permitirse su extradición. Assange recibirá un juicio con jurado en Alexandria, Virginia, el notorio «Tribunal de Espionaje» donde EEUU juzga todos los casos de seguridad nacional. La elección del lugar no es una coincidencia, porque los miembros del jurado deben ser elegidos en proporción a la población local, y el 85% de los residentes trabajan en la comunidad de seguridad nacional: en la CIA, la NSA, el Departamento de Defensa y el Departamento de Estado (…) el veredicto es claro desde el principio. Los casos siempre se juzgan ante el mismo juez a puerta cerrada y sobre la base de pruebas clasificadas. Nadie ha sido absuelto allí en un caso como ese” (ídem).
 Agrega que “Mientras los empleados del gobierno estadounidense obedezcan las órdenes de sus superiores, pueden participar en guerras de agresión, crímenes de guerra y tortura sabiendo muy bien que nunca tendrán que responder por sus acciones. Hoy, Estados Unidos se ha retirado del Consejo de DDHH de la ONU, y ni la masacre del «asesinato colateral» ni la tortura de la CIA tras el 11 de septiembre ni la guerra de agresión contra Irak han dado lugar a investigaciones penales. Ahora, el Reino Unido está siguiendo ese ejemplo. El Comité de Seguridad e Inteligencia del propio parlamento del país publicó dos informes extensos en 2018 que muestran que Gran Bretaña estaba mucho más involucrada en el programa secreto de tortura de la CIA de lo que se creía anteriormente. El comité recomendó una investigación formal. Lo primero que hizo Boris Johnson después de convertirse en primer ministro fue anular esa investigación”.
 La intimidación tiene como objetivo “crear un sistema asesino ante nuestros propios ojos”. No se enjuicia la tortura ni los crímenes de guerra. “Están circulando videos de YouTube en los que los soldados estadounidenses se jactan de llevar a las mujeres iraquíes al suicidio con violaciones sistemáticas. Nadie lo está investigando. Al mismo tiempo, una persona que expone tales cosas está siendo amenazada con 175 años de prisión”. 
 ¡Libertad ya a Julian Assange! 

 Emiliano Monge 
 05/02/2021

domingo, 7 de febrero de 2021

50 años como construcción de unidad

50 años en un cuadro muy complejo, eso era ya el 5 de febrero de 1971 
 Hoy mundo 2021 nada que no haya sido resuelto dejo de estar. Claro que el Uruguay y particularmente amplios sectores de masa organizada, de pueblo y clase obrera sintieron y asumieron para si la pertenencia frenteamplista.
 Para nuestra generación y las anteriores, la unidad política adquiría un valor sustantivo. 
 La unidad tenía como centro a la clase obrera y está era garantía de lucha de clase y perspectiva superadora de este anacrónico modo de producción, sustentado en la explotación del hombre por el hombre.
 Aquellas tareas inconclusas y los nuevos desafíos, deben augurar más que una reivindicación histórica. 50 años en el sentimiento de miles de uruguayos, razón sobrada para saludar respetuosamente y sin omitir crítica alguna, a esta fuerza política, la mayor de Uruguay. 

 Osbaldo Zuñiga

Las amenazas de Estados Unidos contra Rusia


En un discurso brindado en el Departamento de Estado, el presidente norteamericano Joe Biden reclamó a Rusia que libere al referente opositor Alexei Navalny, quien fue detenido recientemente en el aeropuerto de Moscú y condenado a casi tres años de prisión bajo acusaciones de fraude contra empresas. 
 El gobierno norteamericano responsabiliza al régimen ruso por el envenenamiento sufrido por el bloguero el año pasado. A raíz de su posterior captura, se han desarrollado movilizaciones que fueron reprimidas por el gobierno, con el saldo de miles de detenidos. 
 En la misma línea que Biden, el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Jack Sullivan, anticipó que el gobierno norteamericano podría aplicar represalias contra Rusia. En el mes de enero, Biden le enrostró al líder ruso Vladimir Putin, en una comunicación telefónica, la influencia de ese país sobre Ucrania, y la presunta injerencia de Moscú en las elecciones norteamericanas de 2016 (a favor de Trump), entre otros puntos. 
 El gobierno yanqui promete desenvolver una política más agresiva hacia Moscú, a la vez que mantiene el pulso con Beijing. Así lo dijo expresamente Sullivan en su conferencia de prensa: “a diferencia de la administración anterior, tomaremos medidas para que Rusia rinda cuentas por la gama de actividades malignas (sic) que ha llevado a cabo” (Infobae, 4/2). 

 Las sanciones

 Aunque se dice que el expresidente Donald Trump fue condescendiente con Rusia, lo cierto es que dejó en pie las sanciones impuestas por la administración de Obama, como respuesta a la anexión de Crimea en 2014, y aplicó algunas medidas adicionales durante su mandato, como la prohibición de exportar desde EE.UU. a Rusia turbinas para aviones o ciertos productos electrónicos (en 2018) y la prohibición a los bancos estadounidenses de que participen en el mercado primario de deuda soberana rusa (Euronews, 26/8/19). 
 Las sanciones del imperialismo yanqui y europeo impuestas desde 2014 congelaron bienes en el extranjero de varios funcionarios, y sobre todo, sancionaron a los bancos y dificultaron el acceso a la tecnología para la industria petrolera y gasística. También golpearon al sector de defensa, bloqueando contratos de armas. 
 Estas medidas tuvieron un severo impacto sobre la economía rusa, que se combina con la caída de los precios del petróleo. En 2019, la economía apenas creció poco más de un 1%, la mitad del período previo. En 2020, ya con la pandemia, el PBI sufrió una fuerte contracción. Para contrarrestar las sanciones, Rusia se recostó más sobre China, que llevó a cabo inversiones en proyectos gasíferos y petroleros, así como el ingreso en empresas de infraestructura. El comercio entre ambas partes creció sustancialmente. Además, suscribió acuerdos de cooperación en defensa con Irán. 
 Las sanciones también apuntan a beneficiar a las empresas propias. Analizando uno de los paquetes de estas medidas, Ilya Graschenkov, director del Centro de Desarrollo de Políticas Regionales, observó que “permiten a las compañías estadounidenses ser más competitivas en los mercados donde las compañías rusas representan una amenaza para ellas. Se trata de la producción de petróleo, generalmente las industrias productoras» (ídem). Exxon es uno de estos grupos que se habrían visto favorecidos. 
 La oposición ligada a Navalny plantea abiertamente un endurecimiento de esta política. Uno de los hombres vinculados al referente ruso planteó una nómina de oligarcas ligados a Putin y funcionarios a sancionar, entre los que figura la mayor fortuna privada de Rusia, Roman Abramovich (propietario del Chelsea FC inglés), un hombre que amasó parte de su dinero bajo el gobierno de Boris Yeltsin, comprando a bajo precio empresas públicas. Los seguidores del bloguero ruso también recomiendan sancionar a jefes de compañías estatales. 
 Navalny expresa a un sector de la clase capitalista más afin al capital extranjero, que promueve un nuevo salto en la restauración burguesa. Por eso, las reivindicaciones sociales no aparecen en sus concentraciones o están en un lugar completamente relegado, concentrando su agitación en la corrupción del elenco oficial (las denuncias sobre el fastuoso palacio de Putin tuvieron gran repercusión). 

 El gobierno ruso y la crisis 

 Putin lidera un gobierno bonapartista. Se transformó en el hombre fuerte de Rusia al poner un freno a la desintegración del país, arbitrando en los choques entre oligarcas por el acaparamiento de la propiedad estatal soviética. Se presenta como el garante del orden y la unidad nacional, e incluso de la recuperación de la influencia perdida en el plano exterior (Crimea, Siria, etc.). 
La reciente reforma constitucional lo habilita a gobernar hasta 2036. Sin embargo, la crisis lo ha ido erosionando. En buena medida, esto se debe a sus ataques contra las masas. Impuso una reforma jubilatoria que elevó la edad de retiro y los salarios perdieron el 10% de su poder adquisitivo desde 2014, cuando empezó la crisis en Ucrania (La Nación, 2/2). En septiembre se desarrollarán las elecciones legislativas, en las que la oposición intentará ganar espacios.
 En esta oposición hay sectores más confrontativos con Putin, como el de Navalny, y otros más benignos con él (los diputados del Partido Comunista se abstuvieron en la votación de la reforma constitucional –El País, 11/3/20). Navalny, quien no se pudo presentar en el comicio anterior debido a las causas judiciales en su contra, postuló la táctica del “voto inteligente”, que consiste en concentrar el voto por el opositor mejor posicionado en cada distrito. 
 Es necesario hacer emerger en la crisis actual las reivindicaciones de los trabajadores y el desarrollo de una salida revolucionaria y socialista, sin ningún respaldo a la oposición proimperialista.

 Gustavo Montenegro

sábado, 6 de febrero de 2021

La ciencia advierte contra la vuelta a clases


La enorme huelga de maestros y personal auxiliar en Chicago, Estados Unidos, ha generado un furibundo ataque contra los docentes de parte de las editoriales de toda afiliación política. Para el Chicago Tribune, Washington Post y el New York Times, entre otros, el rechazo al retorno a las clases, porque propagaría la pandemia, constituye un prejuicio “anticientífico”. El ambiente escolar, los docentes sin morbilidades y los niños y adolescentes son inmunes al virus. Esta sería la versión ‘científica’ desprejuiciada. 
 La fundamentación científica de la inmunidad escolar es solamente un cuento, que difunden algunos cientistas por intereses creados, como ocurre con muchas recetas de consultorios privados o privatizadores. Se invocan a favor de la tesis de la inmunidad relativa los artículos publicados en el Journal of the American Medical Association (JAMA), una revista del Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos. Lo que se omite, sin embargo, es que esos artículos “no representan la posición oficial de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades” (Jamanetwork.net, 26/01). Incluso la Casa Blanca ha tenido que aclarar que los CDC “no han emitido recomendaciones ni requisitos formales sobre cómo pueden abrirse todas las escuelas del país. Hicieron un informe, como lo hacen con frecuencia, basado en una zona de Wisconsin” (WSWS, 02/02). 
 Ocurre que al margen de este análisis publicado en JAMA, la enorme mayoría de los análisis e informes publicados en revistas científicas concluyen en lo contrario de lo que dice en que dice el ‘cientificismo’ de los grandes medios, a saber, que mantener las escuelas (y universidades) cerradas disminuye en gran medida la circulación del coronavirus. Un trabajo denominado COVID Monitor, dirigido por Rebekah Jones, recoge los datos de casos positivos que van cargando las familias, cruzándolos con un exhaustivo análisis los informes oficiales. De este modo, ha contabilizado más de 600 mil casos positivos, asociados a la reapertura escolar, desde agosto de 2020 en Estados Unidos.
 El peligro de la apertura escolar ha sido también observado por un estudio reciente, publicado por dos científicos, la Dra. Simona Bignami, de la Universidad de Montreal, y el Dr. John F. Sandberg, de la Universidad George Washington, que señala a los contagios en jóvenes de 10 a 19 años como un antecedente de un mayor caso de contagiados entre 30 a 49 años, concluyendo que son los hijos quienes infectan a los padres y no a la inversa. De esta manera, “la transmisión del COVID entre los niños en edad escolar no parece ser la consecuencia, sino un importante determinante del nivel general de contagio en las comunidades circundantes” (ídem).
 La revista Nature publicó en noviembre pasado un artículo que señalaba que “se ha comprobado que el cierre de escuelas en los Estados Unidos reduce la incidencia y la mortalidad del COVID-19 en aproximadamente un 60 por ciento” (ídem anterior). 
 También la revista Science se inscribe en apoyo del cierre de escuelas al señalar “que limitar las reuniones sociales a 10 personas es el método más eficaz para contener la pandemia, seguido de cerca por el cierre de escuelas y universidades, y luego por el cierre de ´la mayoría de los negocios no esenciales´” (ibidem). Este estudio pondría en jaque todo el plan de reapertura que el presidente Biden, quien prometió luchar contra la pandemia en campaña, ha acelerado. Ya lo ha señalado el director del Consejo Económico Nacional, Brian Deese: “tenemos que abrir las escuelas para que los padres... puedan volver a trabajar” (Idem). Al fin de cuentas la ´corriente teórico pedagógica internacional´ a la que adhiere Pitrola tiene entre sus representantes a lo más connotado de la gran burguesía y sus gobiernos. 

 Europa

 Los contagios en escuelas no son solo un problema estadounidense. En Reino Unido, Boris Johnson se vio obligado a sincerar que “el problema es que las escuelas pueden actuar como vectores de transmisión, haciendo que el virus se propague entre los hogares”.
 En España, particularmente en Madrid, en solamente una semana, se duplicó la cantidad de alumnos confinados, pasando de 12.051 a 25.540. Esta situación ha llevado a los sindicatos a reclamar “ que se actualicen las medidas anticovid, ya que los protocolos datan del pasado 24 de septiembre y “contemplan escenarios que en la actualidad están ampliamente superados, tanto por número de contagios como por circunstancias climatológicas que dificultan la ventilación”. Entre otras iniciativas, pide que “se dote a los centros educativos de medidores de CO2, termómetros, sistemas de purificación y extracción de aire” (El País, 04/02). Sin embargo, un nuevo cierre de las escuelas parece inexorable. 
 Mientras tanto, Alemania continúa con sus escuelas cerradas hasta, por lo menos, el 14 de febrero. En Portugal, ante el inclemente brote de casos que asola el país, la primera medida que se adoptó fue el cierre de las escuelas.
 La vuelta a clases es una presión más de los capitalistas por retornar a una “normalidad” en el proceso de acumulación de capital, en todo el mundo ha ocupado este lugar estratégico. El rechazo a la presencialidad, en las condiciones actuales, es una lucha estratégica de los trabajadores en defensa de su vida. 

 Joaquín Antúnez
 05/02/2021

viernes, 5 de febrero de 2021

Haití: paro general pide la renuncia de Moïse


La Central Nacional de Trabajadores, el Movimiento Unido de Trabajadores Haitianos y otras organizaciones impulsaron un paro general para los días 1 y 2 de febrero. 

El acatamiento entre los sindicatos del transporte y docentes fue total, con adhesiones de trabajadores textiles, organizaciones de derechos humanos y la oposición. Su principal consigna es la inmediata renuncia del presidente Jovenel Moïse, quien llegó al cargo en un proceso electoral denunciado como fraudulento, y que en los últimos meses ha empezado a gobernar por decreto, al margen del parlamento. Además, se denuncia una creciente violencia estatal en los últimos meses, donde se registran ataques de paramilitares, secuestros, censuras al periodismo y abusos policiales.
 A pesar del decreto que prohíbe las manifestaciones hasta el 15 de febrero, en el sur del país se movilizaron de a miles y, en el norte, se cortaron las principales calles con barricadas. Las masas se preparan para otra enorme jornada de protestas el próximo 7 de febrero, día que -según la oposición- debería concluir el mandato de Moïse. Moïse no se va y Estados Unidos lo respalda .
 Aún con estas protestas en su contra, Moïse se niega a entregar la presidencia. En las últimas cadenas nacionales anunció que llevará a cabo un referéndum no vinculante el 25 de abril para reformar la Constitución Nacional. Dicha propuesta permanece en secreto y sólo han trascendido dos artículos: uno para extender su mandato hasta 2022 y otro para que el presidente pueda elegir su gabinete sin ratificación del parlamento (Télam, 7/1). Por otro lado, anunció que habrá comicios legislativos y presidenciales el 21 de noviembre. 
 Dada la desintegración estatal, la acefalía del parlamento y la convulsión social de las calles, la única manera que Moïse puede continuar en el poder es gracias al apoyo que le brindan Estados Unidos y la “comunidad internacional”. Ahora, también respaldan su extensión en el poder hasta 2022, pero intentan disimular su complicidad golpista denunciando “ataques contra los DDHH a raíz de las protestas” (Europa Press, 19/1). Con este argumento, la OEA y la ONU enviaron representantes para “supervisar” la nueva Constitución y para organizar el referéndum y los próximos comicios (Resumen Latinoamericano, 21/1).

 ¿Qué pasa con la oposición? 

 El grueso de la oposición propone conformar un gobierno de transición que dure dos años hasta estabilizar la situación política y reemplazar a Moïse desde el próximo 7 de febrero. Es una línea de preservación del orden social, ante el temor a que la movilización en las calles se salga de control.
 Los trabajadores tienen el desafío de levantar una alternativa política propia en la lucha por echar al gobierno de Moïse. 

 Álvaro Chust

jueves, 4 de febrero de 2021

El trasfondo del golpe de Estado en Myanmar


Las fuerzas armadas de Myanmar (ex Birmania) destituyeron al comienzo de esta semana a Aung San Suu Kyi, la premio nobel de la paz que había sido reelecta como titular del gobierno en noviembre pasado. Los militares aducen que la elección fue fraudulenta y han detenido a varios dirigentes de la Liga Nacional por la Democracia (LND), a la vez que han instituido un estado de emergencia por un año. 
 En rechazo al golpe militar, trabajadores de más de 100 hospitales pararon este miércoles. Algunos sindicatos docentes anunciaron una campaña de desobediencia civil. Y cerca de 70 ingenieros que trabajaban en compañías dominadas por las fuerzas armadas renunciaron a sus puestos (Frontier Myanmar, 3/2). 
 Hasta los comicios de noviembre, el sector castrense y la LND coexistían en el poder. El Ejército reformó la Constitución en 2008, antes de habilitar la apertura que llevó a dicho partido al poder en 2011, reservándose la vicepresidencia, ministerios claves (Interior, Defensa, Asuntos Fronterizos) y un 25% de las bancas parlamentarias. 
 Pero sobre todo, el gobierno de Suu Kyi y las fuerzas armadas estaban unidos en la promoción de un nacionalismo budista (religión profesada por el grueso de la población) y la persecución de las minorías étnicas. El Ejército y el gobierno se ganaron la reprobación mundial por los crímenes atroces contra los rohingya, de origen musulmán. “Una limpieza étnica de libro”, según admitió la ONU: violaciones en masa, familias enteras quemadas vivas, y cientos de miles desplazados hacia la vecina Bangladesh, es el saldo de esta cacería. 
 Al mismo tiempo, el gobierno depuesto y los militares entraron en conflicto con las milicias de otras regiones como los Kachin y los Ta’ang. En la base de estas confrontaciones está el intento del Estado de apropiarse las enormes riquezas (oro, cobre, rubíes, etc.) de esos territorios y controlar el tráfico de heroína, en cuya producción el país solo se encuentra por detrás de Afganistán. Militares, políticos y empresarios aparecen involucrados en este negocio (Descifrando la Guerra, 19/5/18).
 La ruptura entre los militares y la LND es una aguda lucha de poder. El partido opositor que denunció fraude (Partido Unión, Solidaridad y Desarrollo) está vinculado al Ejército. 
 Frente al golpe de Estado, China ha adoptado una actitud cauta, evadiendo toda condena del golpe. Beijing es el principal socio comercial del país y viene impulsando el desarrollo de oleoductos y zonas económicas especiales. El gigante asiático supo cultivar relaciones tanto con el gobierno de la LND, como con los militares y los grupos insurgentes, promoviendo una negociación entre todos ellos, bajo su tutela.
Estados Unidos y las potencias europeas vienen hace tiempo tratando de recortar distancias con China en el país, por lo que han tratado de aumentar su cooperación con las fuerzas armadas, ante las que se presentan como una alternativa para reducir la dependencia de Beijing. Su condena actual al golpe es de una profunda hipocresía. 
Myanmar es también una plataforma de trabajo precario para las compañías multinacionales. Funcionan allí alrededor de 400 fábricas textiles con cientos de miles de obreras, que abastecen al mercado europeo en condiciones de superexplotación (jornadas de hasta 14 horas diarias). En los últimos años se han desarrollado intentos de organización gremial, movilizaciones y paros. 
 La clase obrera puede ser uno de los grandes desafíos del nuevo gobierno militar. 

Gustavo Montenegro

El todo o nada

No importa el objetivo, el asunto es estar y estar en contra mejor. 
 Desde luego que en esto no vale el TODOS y no son todos. 
 Dividir, separar caminos, múltiples opciones y un purismo ciego e inoperante. En ultima instancia, voluntarismo, no importa si hay recursos, si hay organización de alcance nacional, el asuno es estar y si estar resta y confunde, la tarea esta cumplida. 
 Toda acción pratica en terminos de respuesta política, no coloca como disyuntiva el "todo o nada". Esa es la concepción del alquimistas en la política y en la tarea fundamental de elevar los niveles de conciencia. 
 El "todo o nada" es la negación de la dialectica materialistas. Se adopta una contradicción y se la eleva a la categoría de PRINCIPIO, con eso ya salen, "revolución o nada". 
El todo - nada, que es siempre nada, al mismo tiempo, la autocomplacencia y el grito autoproclamatorio "coherente yo", el movimiento después de mí. 
 El enemigo de clase junta y promueve reacción, luego la recicla. 

 La búsqueda del todo fue en vano

 Sin memoria, sin identidad, sin historia, no hay proyecto. Gana siempre el enemigo. Es este él transito actual, sin historia, sin memoria, sin proyecto emancipador en términos de dominación de una clase sobre otra, con aspectos utilizado en función de ocultar la naturaleza explotadora del capitalismo. 
Con una racionalidad que encaja y vaya paradoja en él "asalto a la razón". 
El todo - nada. Un cuadro discursivo de "supuesta" inclusión que lleva a la fragmentación, no solo política, hace a la esfera de las relaciones humanas. Lo atemporal y él "fundamentalismo"alimentado, sostenido y fomentado. 
El todo - nada. En este cuadro de exasperación de contradicciones y compartimentación opera él enemigo, lo hace con éxito, lleva los impulsos mas primarios a ser contemplado como algo natural. El todo - nada.
 Las redes sociales son un motor de resentimientos vociferados, a través de la palabra escrita. La libertad es libre, la influencia de los medios se multiplica a través de esto, de las redes y acá somos cada cual lo que pretendemos. 
El todo - nada. Se puede y esta admitido, ser juez y fiscal a la vez y luego, víctima o cómplice. 
Ese es el TODO - NADA. En este tiempo de vacio ideológico, se fomenta el fundamentalismo y la inmolacion, ese es el "todo - nada". 
 Se introduce este otro aspecto que hace a todo el cuadro general. 
 Un camarada me aportaba esta reflexión que dejo a continuación: 

 *¿Qué es la “Deconstrucción”? 

 ¿Por qué el auge postmoderno nace con la caída del Socialismo y se hegemoniza veinte años después con la radicalización neoliberal? 
 ¿Postmodernismo cultural y neoliberalismo económico marcan la agenda del gran capital? 
 ¿Cuál es el origen de esta invasión intelectual de psicópatas antisociales y delincuentes del pensamiento? 
 Más preguntas sin respuestas ante una izquierda “marxista” sin calidades analíticas científicas. 
Deconstrucción significa lo que parece que significa y lo más inquietante es que es dicho en serio. 
 La “Deconstrucción” es la herramienta de análisis más importante para los postmodernos. En teoría, permitiría deconstruir opresiones enraizadas por las contradicciones del capitalismo, como el machismo, el racismo, etc. 
 Para ello reemplazan el proyecto de transformación real de la materia (marxismo), por la superficialidad de la lingüística y el estilo. 
 Para J. Derrida lo correcto sería invertir el sentido prioritario de los binarismos u oposiciones, lo verdadero y lo falso, la razón y la locura, la naturaleza y la cultura, todo binarismo es subsidiario de una metafísica donde una es la negación de la otra. 
 Mas tarde Judith Butler, del Partido Demócrata de EEUU, nos va a decir que se deben deconstruir los géneros, por eso el sujeto transgenero es el sujeto político de estas corrientes. 
 La idea sería entonces desmantelar el sentido objetivo de la realidad, el ser humano debe vivir sin origen, sin cultura, sin verdades. 
 En oposición a esto, los marxistas y las ciencias, tenemos la certeza de que toda conducta humana (u animal, o cualquier cosa existente) está determinada por causas materiales. 
 Desde el marxismo sabemos que la materia es lo primero mientras que el pensamiento y la conciencia son un producto de un largo proceso del mundo material como consecuencia de un estado altamente organizado.
 En la sociedad, la estructura económica es lo que determina el comportamiento social, que surge y se desarrolla bajo la influencia de factores materiales. 
No es el idioma, ni los estilos, ni la estética, lo que forma la conciencia del ser social, sino sus condiciones materiales de existencia. Marx decía: “…no es la conciencia de los hombres la que determina su ser; a la inversa, es su ser social el que determina su conciencia.” 
 Luego de la caída de la URSS, Jaques Derrida reconoció que algunos filósofos soviéticos le decían en Moscu que la mejor traducción para la Perestroika sigue siendo deconstrucción.*
 ¿Por que el postmodernismo niega al marxismo? 
 Es muy claro amigos, para el postmodernismo no hay historia, es atemporal, su virtud esta en reducir los fenómenos a los "relatos" de modo tal de negar la dialéctica materialista y el materialismo histórico.

 Osbaldo Zuñiga

martes, 2 de febrero de 2021

Las patentes, los contratos confidenciales y la monopolización de la vacuna


Más sobre la crisis de abastecimiento de la demanda mundial.

 El conflicto entre la Unión Europea y las farmacéuticas Pfizer y AztraZeneca continúa. El problema radica en que ambas empresas admitieron problemas en la producción de las vacunas contra el coronavirus y atrasos en los tiempos de entrega pactados. En el caso de AztraZeneca, a quien la UE compró 300 millones, reducirá la provisión en un 60% en el primer trimestre, lo que derivó en allanamientos a las plantas del laboratorio y pedidos de cerrar la exportación de las dosis. Es un caso testigo de la especulación capitalista en torno a la producción de la vacuna y de la guerra comercial que enfrenta a las potencias imperialistas. 
 El meollo del problema es que el puñado de farmacéuticas que ha desarrollado patentes para producir la vacuna no pueden suplir la alta demanda internacional, lo que no ha desalentado la firma de contratos secretos multimillonarios con los Estados en los que vendieron más de lo que podían abastecer. Ahora, vemos los desfasajes en los planes anunciados y el ritmo real de vacunación. Vale tener presente que AstraZeneca, envuelta en el conflicto con la Unión Europea por el atraso en la provisión comprometida, es el líder mundial en cantidad de acuerdos previos a la compra, ofertando nada menos que 1.520 millones de vacunas. 
 En nombre de preservar la propiedad intelectual y el patrimonio de investigación, los laboratorios se niegan a vender sus patentes para que las dosis puedan ser fabricadas por otras compañías y en otros países, y acaparan toda la demanda mundial. La monopolización de la vacuna contra el Covid-19 se refuerza además por la confidencialidad de los contratos firmados con los Estados, lo cual permite mayor especulación en el precio de venta, motivo por el las mismas empresas han vendido dosis con diferencias de hasta 100% en su precio -a pesar de que los costos de producción son los mismos. Esos contratos leoninos incluyen blindajes jurídicos ante los posibles efectos adversos de las aplicaciones, y la disposición de que cualquier conflicto será dirimido en los tribunales internacionales. Todo el negocio, sin riesgo de pérdida. 
 Es la frutilla del postre de una pandemia que ha sido extraordinariamente redituable para las grandes farmacéuticas, cuya cotización en bolsa incrementó su valor de mercado en casi 90.000 millones de dólares en 2020. Moderna, por ejemplo, tuvo una ganancia sideral de casi 600% en su cotización de mercado, pasando de 7.600 a 45.350 millones de dólares. 
 En este cuadro, y ante dificultades de abastecimiento desde el inicio de la pandemia -como sucedió con los barbijos N95-, ha cobrado cada vez más relieve el planteo de una suspensión de todas las patentes alusivas a medicamentos y elementos de protección contra el coronavirus a nivel global. Es un reconocimiento de que el problema para afrontar la pandemia es efectivamente la producción capitalista. Revela además los resultados de décadas de desmantelamiento deliberado de la investigación pública y estímulos al desarrollo privado. Esto, cuando las farmacéuticas gozan de acceso libre a las investigaciones realizadas en los laboratorios públicos o universitarios pero carecen de la obligación de compartir sus propios resultados, y menos aún los beneficios por patentar y vender los medicamentos resultantes. 
 El otro aspecto fundamental es la carrera imperialista por aprovisionarse de las vacunas. Lo ilustra el caso de Canadá, que negoció dosis por una cantidad equivalente a cinco veces su población. De hecho, en todo el mundo ya se han reservado 8.490 millones de dosis, lo que sería suficiente para abastecer a más de la mitad de la población mundial (contando dos aplicaciones), pero sin embargo dos tercios de los países se encuentra rezagado, con perspectiva de recibir sus primeros cargamentos recién desde el año próximo. De las 87 millones de dosis distribuidas en enero en todo el mundo, 69 millones se concentraron en Estados Unidos, la Unión Europea, el Reino Unido y China (Bloomberg, 29/1). 
 Las amenazas de la Unión Europea, a partir de los retrasos en el aprovisionamiento, de cerrar las fronteras a la exportación de las vacunas, y la denuncia de que AstraZeneca prioriza en la distribución al Reino Unido por ser una empresa de origen británico, sacan a relucir que el telón de fondo de los conflictos es la guerra comercial que caracteriza actualmente al mercado mundial y se expresa de lleno en la comercialización de la vacuna. La presunta solución a la pandemia se convierte así en parte del botín por el que pujan los Estados, en defensa de sus capitales. 
 Esta crisis relega aún más a la Argentina, que apenas recibió el 10% de las dosis prometidas por el gobierno de Alberto Fernández para enero. Esto no absuelve, sino que confirma, el fracaso sanitario de la política oficial, carente de toda medida de prevención -empecinado en la reapertura de las escuelas sin garantizar condiciones para ello- y ajustando a la salud a la espera de que la vacunación permita superar la crisis sanitaria. Es una política criminal. Por lo demás, un gobierno de rodillas ante los requerimientos del FMI es incapaz de modificar la inserción semicolonial de nuestro país en el mercado mundial. 
 Tenemos entonces que el capitalismo no solo creó las condiciones para esta devastadora pandemia de coronavirus, sino que además es incapaz de ofrecer una salida, porque bloquea la aplicación del desarrollo de las fuerzas productivas para otra cosa que no sea la ganancia y la especulación en base a la monopolización de la producción. La crisis en torno a la vacuna es el mejor retrato de la actual etapa de decadencia del capitalismo.

 Lucía Cope

lunes, 1 de febrero de 2021

Estado - Poder: anatomía de un tiempo

“Toda la historia de las sociedades humanas hasta nuestros días es una historia de lucha de clases.
 Libres y esclavos, patricios y plebeyos, barones y siervos de la gleba, maestros y oficiales; en una palabra, opresores y oprimidos, frente a frente siempre, empeñados en una lucha ininterrumpida, velada unas veces, y otras franca y abierta, en una lucha que conduce en cada etapa a la transformación revolucionaria de todo el régimen social"
 "Lo que se enfrentan son dos concepciones del mundo antagónicas, el materialismo revolucionario del marxismo y el idealismo burgués" 
"El motor de la historia es la lucha de clases!" 
 Un material que tenia como cometido hacer el intento, explicar, desnudar,  aspectos fundamentales vinculado diariamente: PODER - ESTADO.
 (*) * "El Estado es el arma de represión de una clase sobre otra." • ...la realidad exige la lucha. Exige que quien no quiera ser un auxiliar voluntario o involuntario de la burguesía se coloque al lado de los trabajadores/as. 
 Leo con cierto asombro que una integrante del gabinete ministerial del actual gobierno se refería al ESTADO de este modo: "el estado somos todos". Me he referido ya a esta expresión absolutamente equivocada, desde luego que la frase la había dirigido la ministra en alusión y respuesta a "un solo Uruguay" base de operaciones de la reacción más vernácula. Eso son en última instancia, en su declaración hablaban de "solidaridad obligatoria", ese es su talante y su reclamo para que el gobierno entrante lo tome.
 El ESTADO al que la ministra se refería responde a una formación social histórica, concreta y representa y responde a un interés de clase. La explotación del hombre por el hombre es garantizada y sostenida a través de los poderes del ESTADO, es un órgano o instrumento desde el cual la clase dominante ejercita el PODER. 
 Lo hace de manera combinada, en ocasiones utiliza la DEMOCRACIA y en algunas circunstancia la DICTADURA. Ambos conceptos actúan como PRINCIPIO y todo principió consta de dos polos unidos y en lucha (primera y fundamental ley de la dialéctica: unidad y lucha de contrarios). 
 La abstracción conceptual de la DEMOCRACIA y está utilizada como categoría universal se vincula al ideario socialdemócrata que se desentiende de la teoría de CLASES y por lo mismo del antagonismo de base situado en la producción y en la generación de valor. Evitan referirse al mismo en términos de antagonismo contradictorio e irreconsiliable. Este fenómeno se desarrolla se todas forma y esto expresa de manera consciente o instintiva y esa es la LUCHA DE CLASES. 
 La lucha de clase puede darse en términos de reivindicación y agotarse en esta instancia o puede y debe - en mi opinión - elevar el nivel de conciencia de las masas explotadas, desnudar la naturaleza exploradora de un sistema que se funda en la extracción de plusvalía y la reproducción ampliada del capital.
 La socialdemocracia no tiene planteó de salida y toda su acción se desenvuelve al interior del CAPITALISMO con la vana ilusión de hacer de él un "CAPITALISMO humano" y distributivo. En términos de arrimar una primera conclusión:
 La socialdemocracia está convencida que este modo de producción el capitalismo es la estación terminal. ESTADO y DEMOCRACIA es para esta concepción y práctica política un fenómeno absoluto.
 Desconocen u omiten la teoría de clases y por lo mismo la lucha de CLASES. No formulan el CONTENIDO de CLASE ni del ESTADO y mucho menos de la DEMOCRACIA. 
De ese modo mantiene inalterable los aspectos fundamentales del CAPITALISMO, sus tibias mejoras al interior de éste se diluyen en tanto cambio de gobierno. Toda mejora o reforma no altera en términos absolutos la naturaleza exploradora del CAPITALISMO. Tal es la práctica social de la socialdemocracia, funda toda expectativa en el marco del electoralismo y por lo mismo la aberración teórica del "estado somos todos" es intencionada. 
 El PODER y el ESTADO no es y no será cuestionado por la socialdemocracia y si lo hace, será solo en términos de discurso, su práctica política es funcional a un interés de clase. El fenómeno se complejiza y lo hace contradictorio en la medida que la clase obrera organizada opera y actúa como organización de presión al interior de su práctica gubernamental. Este último aspecto sin ser decisivo es una diferencia no menor ante los gobiernos que expresan abiertamente la representación del enemigo de clase.

 Osbaldo Zuñiga

Las ideas de Engels sobre la guerra campesina en Alemania


En un momento en el que las masas campesinas del país [India] han emprendido una valiente lucha para derogar las tres tristemente célebres leyes del gobierno central y han sitiado pacíficamente Delhi sin importarles las lluvias ni el intenso frío, vale la pena recordar el estudio de Friedrich Engels sobre la guerra campesina en Alemania en 1525, que también elogiaba a su excepcional líder Thomas Müenzer. Este recuerdo es necesario por otra razón. 
 Muchas personas tienen la impresión de que aunque fue Lenin quien elaboró la idea de una alianza entre personas trabajadoras y campesinas, y posteriormente Mao y otros revolucionarios del tercer mundo la adoptaron, tanto Marx como Engels habían sido escépticos acerca el papel potencial del campesinado como aliado del proletariado en la transición al socialismo. La cita selectiva de observaciones sueltas de Marx sacadas de contexto también ha contribuido a confirmar esta impresión. 
 Los anarquistas han sido particularmente severos con el marxismo a este respecto. Bakunin había acusado a los comunistas alemanes de considerar a todos los campesinos elementos de la reacción y añadió: “El hecho es que los marxistas no pueden pensar de otra manera; como adoran el poder del Estado a cualquier precio, tienen que maldecir toda revolución popular, especialmente una revolución del campesinado, que es anárquica por naturaleza y que procede directamente a aniquilar el Estado”. 
 Sin embargo, esta impresión acerca de Marx y Engels es totalmente errónea. Fue el líder de la clase obrera alemana Ferdinand Lassalle quien había calificado el levantamiento del campesinado en Alemania en el siglo XVI de “reaccionario” en “esencia y principio”, a pesar de su “apariencia revolucionaria”. En este caso, al igual que en otros ámbitos, como la denominada “Ley de hierro de los salarios” postulada por Lassalle (esto es, que los salarios bajo el capitalismo nunca pueden subir por encima de cierto nivel de subsistencia física), las ideas de Lasalle se identificaron erróneamente como ideas de Marx y Engels. De hecho, el estudio de Engels sobre el levantamiento campesino en Alemania en el siglo XVI pretendía precisamente contrarrestar la tendencia dentro de la izquierda alemana, compartida incluso por líderes como Wilhelm Liebknecht, de considerar al campesinado una masa reaccionaria con la que la clase trabajadora no podía establecer una alianza. 
 Engels, en cambio, no solo defendía una alianza entre personas trabajadoras y campesinas para la revolución alemana que se avecinaba, sino que sugirió que el levantamiento campesino de 1525 había fracasado porque había consistido en una serie de acontecimientos locales con poca coordinación nacional entre ellos (en aquel momento Alemania no era un solo país unificado) y también porque el campesinado no habían logrado establecer alianzas, ni siquiera en el ámbito local, con las masas urbanas plebeyas (que constituía una clase protoproletaria). De hecho, consiguieron ofrecer una resistencia mucho mayor en aquellas regiones en las que pudieron establecer una alianza con las masas plebeyas, como en Thuringia, donde Thomas Müenzer había estado activo.
 La guerra de los campesinos en Alemania se escribió en 1850, a la sombra de la derrota de la revolución de 1848 en toda Europa. En 1870 Engels escribió un Prefacio a la nueva edición del libro en el que estableció un paralelismo entre la revolución de 1525 y la de 1848, y elaboró más en profundidad su argumento acerca de una alianza entre personas trabajadoras y campesinas. 
 En el Prefacio de 1870 Engels sugería que la burguesía alemana había llegado demasiado tarde a escena en un momento en el que el desarrollo burgués por toda Europa había desarrollado simultáneamente al proletariado hasta tal punto de que incluso en esos países la burguesía estaba en retirada políticamente y tenía que reforzar su posición estableciendo puentes con otros elementos conservadores y antiproletarios; en Francia, por ejemplo, la burguesía incluso había tenido que aceptar que gobernara Louis Bonaparte. En Alemania, donde la burguesía no había hecho “avance” alguno hacia el poder político para tener que hacer una “retirada”, había tenido que establecer desde un principio una alianza con los señores feudales para forjar un frente unido en defensa de la propriedad privada, tanto burguesa como feudal.
 En este proceso la burguesía traicionó necesariamente los intereses del campesinado que solo podían ser satisfechos con la llegada del proletariado al poder por medio de una alianza entre personas trabajadoras y campesinas. Era posible forjar una alianza de este tipo y, de hecho, permitiría al proletariado llegar al poder debido a la fuerza numérica combinada de ambos aliados. Por consiguiente, históricamente una alianza entre trabajadores y campesinos era necesaria y posible para hacer frente a la alianza entre burgueses y terratenientes.
 Engels enumeró los segmentos de la población que en las condiciones concretas de la Alemania de finales del siglo XIX podían ser aliados del proletariado. Eran los pequeños burgueses, el lumpemproletariado de las ciudades, los pequeños campesinos y los obreros agrícolas. Esta lista incluye solo dos clases dentro de la población rural: los pequeños campesinos (Engels utiliza los términos grande, mediano y pequeño en vez de rico, medio y pobre para describir a las diferentes clases campesinas) y los trabajadores agrícolas (o lo que él denomina obreros agrícolas). Lo explica de la siguiente manera: 
 “Los pequeños campesinos(pues los grandes pertenecen a la burguesía) son de composición heterogénea. O bien son campesinos feudales, obligados todavía a realizar determinadas prestaciones para sus señores. Después que la burguesía dejó pasar la oportunidad de liberarles de la servidumbre, como era su deber, no costará trabajo convencerles de que sólo pueden esperar la liberación de manos de la clase obrera. O bien son arrendatarios. En este caso tenemos por lo común las mismas relaciones que en Irlanda. El arriendo es tan elevado que, cuando la cosecha es mediana, el campesino y su familia apenas pueden mantenerse, y cuando la cosecha es mala casi se mueren de hambre, no pueden pagar el arriendo y quedan, por consiguiente, completamente a merced del terrateniente. Para esta gente, la burguesía sólo hace algo cuando se la obliga a ello. ¿De quién, si no es de los obreros, pueden esperar la salvación? 
 Quedan los campesinos que cultivan su propio pedazo de tierra. En la mayoría de los casos están tan cargados de hipotecas que dependen del usurero tanto como el arrendatario del terrateniente. Tampoco a ellos les queda más que un mísero salario, muy inestable por lo demás, ya que depende de los altibajos de la cosecha. Menos que nadie pueden esperar algo de la burguesía, pues son explotados precisamente por los burgueses, por los capitalistas usureros. A pesar de ello, las más de las veces están muy apegados a su propiedad, aunque, en realidad, esta no les pertenece a ellos, sino al usurero. Sin embargo, es preciso convencerles de que sólo podrán liberarse del prestamista cuando un Gobierno dependiente del pueblo convierta todas las deudas hipotecarias en una deuda única al Estado y rebaje así el tipo del interés. Y esto sólo puede lograrlo la clase obrera. 
 En todas partes donde predomina la propiedad agraria mediana y grande la clase más numerosa del campo está integrada por los obreros agrícolas. Tal es el caso en todo el norte y en el este de Alemania, y en este grupo es donde los obreros industriales de la ciudad encuentran su aliado más natural y más numeroso. El terrateniente o gran arrendador se opone al obrero agrícola de la misma manera que el capitalista se opone al obrero industrial. Las mismas medidas que ayudan a uno deben ayudar al otro. Los obreros industriales sólo pueden liberarse transformando los capitales de la burguesía, es decir, las materias primas, las máquinas, los instrumentos y los medios de vida necesarios para la producción en propiedad social, o sea, en propiedad suya y utilizada por ellos en común. De la misma manera, los obreros agrícolas sólo pueden liberarse de su espantosa miseria si, en primer término, la tierra (su principal objeto de trabajo) es arrancada a la propiedad privada de los grandes campesinos y de los aún más grandes señores feudales, y convertida en propiedad social, cultivada colectivamente por cooperativas de obreros agrícolas” (1).
 Engels visualiza una revolución no en dos etapas sino en una, una revolución socialista, lo que significa que desde el día siguiente de la revolución todos los esfuerzos se deben dirigir hacia el desarrollo del socialismo en vez de un fortalecimiento inicial del capitalismo en un periodo de transición. Esa es la razón por la que excluye de la lista de los aliados revolucionarios no solo a los grandes campesinos sino incluso a los medianos. Sugiere la nacionalización de la tierra en vez de una distribución radical de esta tras la desaparición de los Estados feudales. 
 Como es obvio, la composición precisa de la alianza entre personas campesinas y trabajadoras, y la agenda precisa de dicha alianza variará de un país a otro dependiendo de condiciones concretas. Además, en el contexto actual, la cuestión campesina debe implicar la liberación no solo de la opresión feudal sino también del gran capital, que incluye tanto a las empresas locales como a la agroindustria multinacional. Pero como habían reconocido Marx y Engels (el libro apareció inicialmente en forma de artículos publicados en Neue Rheinische Zeitung editados por Marx que, obviamente, compartía la postura de Engels), una alianza adecuada con el campesinado es una condición esencial para lograr el socialismo. 

 Prabhat Patnaik | 01/02/2021
 Fuentes: Peoples Democracy 
 Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos 
(1) Nota de la traductora: hemos tomado aquí la traducción, directamente del alemán, de la cita.
 Fuente: https://peoplesdemocracy.in/2021/0117_pd/engels-peasant-war-germany 

¿Se impuso el carrerismo?

Mujeres y hombres que transitan la vida comprometidos con su tiempo y continuadores de historias.
 La política en el sentido integral de transformar, es un instrumento de enorme valor, es la política la expresión de la perfectibilidad histórica, en ultima instancia es la comprensión de una actitud y determinación ante la vida y la vida sin mas búsqueda filosóficas, que la lucha de clases. Eso debiera ser, en mi opinión. 
 No es o no deberia ser esta una practica depredadora de estos valores o de este cometido. No puede ser un medio para ascender social y económicamente, no es y no deberia ser una escalera para la salvacion personal. No puede ser la politica tal como la concebimos, una empresas para obtener réditos, tanto material y menos como elevación personal. 
 Mi generacion y las anteriores, entreveiamos a la politica como un acto a asumir en tanto, medio para lograr hacer avanzar al movimiento y lo haciamos a sabiendas del riesgo que ello implicaba, es decir en plena hora fascista "civico militar". Es decir que, la politica era por sobre todas las cosas, la suerte de la clase obrera era, también mi suerte. 
 Quienes han sellado en esa comunión de la lucha de clase, su vida, el acto de la acción politica, no tenia mas tributo que la lucha y la organización de la resistencia, eso era todo. Miles de CUADROS forjados en la hora mas dramática para el pais se fueron formando y forjando en esas horas. 
 Aun en ese trance, el INFORME político era fundamental, no se abordaba tarea alguna y menos se trazaban planes a oscuras, sin análisis político, por modesta que fuere la tarea. Es que el militante esta obligado a saber, a informarse, a elaborar su tesis política, a reconocer en las tendencias, los rasgos fundamentales.
 Hoy vivimos otro tiempo, aquel riesgo es insistente o simplemente se desconoce y por lo tanto el informe politico es sustituido por la tarea y las urgencias. Lo político, seguro que algún dirigente lo dira en alguna página de diario, en la radio o lo anunciará en alguna red social. 
 En la construcción de la izquierda (concepto popularizado para ampliar el margen y que no quede en clases y lucha de clases) este último aspecto sólo ya merece un análisis. Lo voy a intetar hacer en otra oportunidad y sera quizás la escusa para encontrame con algun viejo cuadro, que sea en ultima instancia un abordaje colectivo. 
 Del informe estaba hablando, de la importancia de este como guía, de eso se trata. 
Para nosotros era asi de este modo: 
 INFORME =TESIS
 INTRVENCIONES = ANTÍTESIS 
 RESUMEN = SÍNTESIS 
 Ahi estaba el nucleo central y la guía.

 Osbaldo Zuñiga