domingo, 19 de julio de 2020

Alberto Fernández sobre Venezuela: siguiendo el libreto de Trump




El camino al FMI está plagado de grandes claudicaciones.

El gobierno de Alberto Fernández acaba de protagonizar otro hecho de sometimiento al imperialismo a través de la adhesión de la delegación Argentina al informe de la oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU, a cargo de la expresidenta chilena, Michelle Bachelet. Este documento se inscribe en la línea golpista contra Nicolás Maduro y por la intervención del imperialismo en la crisis venezolana. Esto lo reconoció Federico Villegas quien estuvo al frente de la delegación argentina como embajador ante el organismo quien manifestó compartir “la profunda preocupación por la situación de los derechos humanos así como por la grave crisis política, económica y humanitaria que padece Venezuela”. La preocupación sobrepasa los derechos humanos y se mete en la crisis política y económica.
El informe hace hincapié en la “sistemática violación de los derechos humanos” en la zona del Arco Minero del Orinoco, fuente de importantes recursos económicos para el país, amparada por las fuerzas del gobierno de Nicolás Maduro que dejaría la zona liberada para el accionar de “grupos delictivos organizados o elementos armados”. El despertar humanista de la ONU y Bachelet sería a los meros fines de desacreditar al gobierno venezolano y exigir una reforma del sistema de justicia para “garantizar su independencia e imparcialidad”. El planteo viene de la mano de sumar adhesiones al golpe contra el gobierno venezolano, apuntalando la figura del golpista Juan Guaidó y una transición tutelada por el imperialismo.
Pero, ¿realmente el gobierno está preocupado por la situación de los derechos humanos en Venezuela o la adhesión al informe es un paso más en el sometimiento a la política internacional del imperialismo norteamericano?
Para los que no han venido siguiendo con atención el derrotero de la política internacional del gobierno de Alberto Fernández vale la pena recordar que no se trata de un hecho aislado, sino de un camino recorrido, conscientemente, durante el breve mandato presidencial. El gobierno de Fernández no emitió una palabra de solidaridad con el pueblo norteamericano que se levantó contra el asesinato de George Floyd, ni siquiera envió un mensaje de condolencias a la familia de este, y contra los abusos y asesinatos de la población negra en Estados Unidos. En ese mismo momento Felipe Solá se reunió con el secretario de Estado de Trump, Mike Pompeo. El silencio es cómplice.
Tampoco le preocupan los derechos humanos del pueblo palestino. Su primer viaje al exterior como presidente fue en enero a abrazarse y llenar de elogios al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, un hombre con las manos manchadas de sangre palestina. Y en esto no hubo grieta con CFK que fue quien lo impulsó y aconsejó para que viajara a Israel. Ese viaje, que incluyó luego a otros líderes del imperialismo europeo como Merkel y Macron, estuvo concebido en la necesidad de lograr apoyos para la negociación con los buitres (cuyo resultado podemos decir con toda certeza ha ido contra los intereses del pueblo argentino).
El gobierno avaló un informe de Bachelet sobre los DD.HH. cuando esta (y este) no se han pronunciado sobre la violación a estos derechos en las represiones violentas al pueblo chileno. La permanencia de la Argentina en el Grupo de Lima concebido por el imperialismo norteamericano para meter sus manos en Venezuela, siguiendo al pie de la letra el libreto del establishment norteamericano, es una prueba más del sometimiento de la política nacional a los acuerdos con el gobierno de Trump.
El gobierno firma un informe sobre los derechos humanos en Venezuela en el mismo momento en que Argentina está sacudida por los casos de gatillo fácil a manos de las policías de todo el país, solo en la provincia de Buenos Aires se cobra la vida de 18 jóvenes en junio. A esta se suma el recrudecimiento de la represión a las protestas y reclamos de los trabajadores en el medio de un deterioro creciente de las condiciones de vida: aumento de la desocupación, caída y reducciones de salarios y jubilaciones, crecimiento de los contagios en las barriadas más humildes, como lo sucedido a los choferes de Córdoba y La Rioja.
El largo peregrinaje por la senda del capital financiero y el imperialismo, camino a un acuerdo con los acreedores internacionales, está plagado de grandes claudicaciones.

Marcelo Mache

sábado, 18 de julio de 2020

«Fuerza Cuba, que seguiremos viviendo, impulsando la economía y venciendo. ¡Viva Cuba Libre!».




Palabras pronunciadas por Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de la República de Cuba, en la reunión del Consejo de Ministros, en el Palacio de la Revolución, el 16 de julio de 2020, «Año 62 de la Revolución»

Reiteramos el saludo a todos los miembros del Consejo de Ministros y también a los primeros secretarios del Partido y a los gobernadores que se encuentran participando por videoconferencia.
Más que todo, quisiera detenerme en algunos elementos de contexto, en algunos elementos también que tienen que ver con el abordaje ideológico, con el abordaje político, con el aseguramiento político y con la manera en que tenemos que trabajar para apoyar toda esta estrategia.
En primer lugar, todos partimos de que estamos actuando en medio de un mundo que tiene una situación compleja, que es totalmente desafiante, y que nosotros trabajamos o la vamos a enfrentar con la convicción de que no podemos continuar haciendo lo mismo en un grupo de ámbitos de nuestra vida económica, que haciéndolo de esa manera no está dando los resultados que necesitamos.
Esta Estrategia se aprobó la semana pasada en una reunión del Buró Político, presidida por su Primer Secretario, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, y hoy se ha traído al Consejo de Ministros para aprobarla y también para informarles a los gobernadores, y de esta manera vamos preparando todo el sistema de dirección que va a estar implicado con la implementación de la misma.
Se ha partido de las Bases del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social que se aprobaron en el Séptimo Congreso del Partido, de la Conceptualización del Modelo Económico y Social que se aprobó en el Séptimo Congreso del Partido y de los Lineamientos que se aprobaron en el Sexto Congreso del Partido y fueron actualizados en el Séptimo Congreso.
Con eso, ¿qué hemos diseñado y que ya hoy tenemos aprobado a diferentes niveles? Una estrategia de recuperación de la COVID que nos va dando resultados; un Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social en un primer momento, en una primera etapa, en una primera versión que ya aprobamos en el Buró Político y que vamos a llevar al Consejo de Ministros la próxima semana, y una estrategia económica y social de fortalecimiento de la economía para enfrentar la situación de crisis, que ya hoy queda aquí aprobada en el Consejo de Ministros y que vamos a iniciar de inmediato su implementación.
Para todo esto hemos partido de la situación del mundo, de la situación del país. Hemos analizado todas las propuestas que se han hecho en el debate público que hay de esto en las redes sociales, en la Academia, en la propia población cubana. Se han tomado en cuenta los criterios de todo tipo, incluso los que son contrarios a la Revolución, para ver en qué elementos nos atacan, en qué están los focos de atención para desmontar nuestro programa económico y social.
Por otra parte, como estamos partiendo de los documentos aprobados por el Congreso del Partido, son cosas que se aprobaron; es la implementación de cosas que han quedado postergadas en alguna medida, pero que fueron aprobadas en un amplio debate popular que precedió al Congreso y que se ratificaron también en la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Nosotros tenemos que reconocer que a nivel global estamos asistiendo a la confluencia de una profunda crisis como consecuencia del impacto de la COVID-19, del derrumbe definitivo que tienen los paradigmas neoliberales que venía defendiendo el imperialismo en estos momentos, del ejercicio abusivo que hay de la hegemonía imperial, que han sido puestos al descubierto en el libro de Bolton al mostrar la perversidad de sus prácticas, y aquí podemos mencionar algunas.
En ese libro se plantea cómo se hace presión permanente sobre otros gobiernos, cómo hay un apoyo desembozado de golpes de Estado e intentos de golpes de Estado, injerencia, violencia, amenaza de intervención militar y despliegue ofensivo de fuerzas y bases por todo el mundo por parte del Gobierno de los Estados Unidos; cómo hay una estrecha alianza de la administración de los Estados Unidos con la contrarrevolución cubana y con la oposición venezolana; cómo se ha reactivado la Doctrina Monroe; cómo se usan las calumnias y mentiras como pretexto para la injerencia y el intervencionismo; cómo se emplea también la corrupción y el soborno a gobiernos de países para lograr sus propósitos.
En ese libro se demuestra la obsesión y la saña que hay contra Cuba y contra Venezuela; cómo se orquestó la persecución al combustible que necesitaba adquirir nuestro país, que fue lo que nos llevó al primer momento en el que tuvimos que plantear un grupo de medidas a mediados o a finales del pasado año. La falta de dignidad en el ejercicio de la política.
En síntesis, podemos decir que cada página del libro de Bolton corrobora la validez de las denuncias que ha hecho la Revolución Cubana y de nuestras declaraciones sobre la indignante política actual del imperio.
Por otra parte también tenemos que reconocer que hay una profunda crisis en curso a nivel mundial, provocada por los factores citados anteriormente y reforzada por los problemas que atraviesa la administración norteamericana, y ustedes han visto todos los problemas económicos que tienen, los problemas sociales, la manera irresponsable e ineficiente con que han manejado el enfrentamiento a la pandemia: el país que más riquezas tiene en el mundo, es el país que tiene más muertos y más afectados por esa pandemia; el abuso policial, los problemas raciales.
Y a esa administración le molesta y le duele el prestigio y los resultados de nuestro país. Eso explica el incremento de su agresividad en estos momentos, que se manifiesta en constantes medidas que aplica contra Cuba, en el incremento de la persecución financiera y el congelamiento de cuentas bancarias y bienes cubanos en terceros países, que lo tienen como una propuesta; en acciones orientadas a desprestigiar a los dirigentes cubanos; en acciones buscando el recorte del envío de remesas a Cuba; en la aplicación de sanciones contra empresas que mantienen negocios en Cuba; en los permanentes intentos de crear condiciones para un estallido social, y en los intentos de promover posiciones políticas opositoras dentro de nuestras instituciones.
Por lo tanto, nosotros nos tenemos que ubicar en un campo de batalla donde la estrategia enemiga está demostrando ser: atacarnos por varios frentes y disparar por todos los flancos posibles. Cada tema es un sector de fuego: toman el tema de las colas para el pollo y apuntan al nivel de vida de la población; toman el tema del desabastecimiento y atacan la gestión económica del Gobierno. Van al ataque incesante de todo lo que se hace y promueven las instituciones del Estado o sus dirigentes para desacreditarlos y su imagen es objeto permanente de escarnio y difamación.
En temas de derecho y sociedad no han desistido en la búsqueda de puntos de quiebra en la unidad nacional, magnificando los posibles disensos en asuntos sensibles como el matrimonio igualitario, el racismo, la violencia contra la mujer, o el maltrato a los animales, por mencionar algunos, en todos los cuales trabajamos seriamente para resolver deudas de siglos que solo la Revolución en el poder ha enfrentado con indiscutibles progresos.
Es importante comprender que mientras más frentes logren abrir y mientras menor sea la capacidad de nuestras instituciones políticas y sociales para resolver lo pendiente y demostrar con argumentos las falacias inducidas, mayores resultados obtendrán los enemigos históricos de la Revolución en su objetivo supremo detrás de todas las campañas que organizan, que es denostar al Estado revolucionario y al sistema político, mediatizar siempre en negativo y mostrar un caos en nuestra sociedad.
Hay mucho dinero corriendo, pero hay, además, laboratorios ideológicos detrás de todo esto, porque los nuevos terrenos de operación virtual y mediática han demostrado efectividad en cuanto a la manipulación y a desarmar ideológicamente a los pueblos en nuestra región y en el mundo.
Nosotros debemos ser capaces de generar también, ante todo esto, una estrategia de comunicación con rigor, utilizando incluso muchas de las herramientas que ellos emplean contra nosotros, pero también creando nuevas herramientas más ajustadas a nuestra realidad y a la singularidad de nuestro pueblo. De todos modos, no hay dudas de que la manera más efectiva de comunicar es hacer las cosas y hacerlas bien. Cuba, como pocos países de similar desarrollo, tiene la posibilidad de hacerlo bien. Existen muchas instituciones, organizaciones y la infraestructura necesaria para que tributen a la generación de esta estrategia y, lo que es aún más importante, tenemos a las personas preparadas para ello, tenemos el capital humano y revolucionario preparado para ello.
Tenemos que aprovechar todas nuestras potencialidades, no podemos seguir anclados a formas de comunicar anteriores a la era digital, y no podemos burocratizar los procesos ideológicos. La comunicación social ha llegado, por fin, a los organismos del país; pero tenemos que ser más proactivos, capaces de anticiparnos a las manipulaciones mediáticas que van a tratar de imponer nuestros adversarios.
Ahora mismo, en estos momentos, en los últimos días se ha estado especulando alrededor de algunas medidas que son complejas y que no benefician a todos los sectores sociales por igual, pero que se saben necesarias para remontar nuestros problemas económicos y que han sido explicadas aquí por el compañero Alejandro. Inmediatamente han comenzado a sembrar dudas y a alimentar la desconfianza.
El enemigo, con sus sistemas de medios y sus mercenarios de turno, trabaja para sembrar desesperanza y desaliento. Hay que ver cómo se rasgan las vestiduras y asumen roles de víctimas o de pensadores ahora muy preocupados por el pueblo y por los trabajadores, algunos que serían incapaces del menor sacrificio por la nación, y donde nunca hablan de la verdadera causa o de la mayor causa de nuestros problemas, que se el bloqueo, al que no son capaces nunca de repudiar ni condenar.
Sacan de contexto frases para ridiculizar esfuerzos, hablan de un apartheid económico. ¿Se puede cuestionar de apartheid económico a un país donde el Gobierno todos los días se preocupa por cómo les llega la mayor parte de las cosas posibles a todos por igual? Lo que pasa es que, ¿dónde está la maldad? —y es de las cosas que tenemos que saber explicar bien—, en que han dicho que vamos a cerrar las tiendas en CUC y que van a quedar nada más las tiendas en moneda libremente convertible. Y no es así.
Nosotros vamos a mantener, a un costo tremendo, un nivel de venta en las tiendas en CUC, fundamentalmente de alimentos, de aseo, de la canastilla, leche en polvo, todo un grupo de cosas, y que le van a llegar a todo el mundo, y se van a vender en CUC o en CUP, como se plantea.
Vamos a vincular más actores económicos de los que tenemos en el país, también para vender en esas tiendas y suplir otras cosas en las cuales no podemos gastar hoy dinero en divisa, como son muebles, calzado, ropas que hacen nuestros artesanos y que hace la industria nacional; pero necesitamos vender una cantidad de mercancías en moneda libremente convertible para tener divisas, para seguir ampliando esa venta y con esa venta tener dinero para también una parte de ese dinero introducirla en la industria nacional y que la industria nacional se convierta en una fuente de productos para esas tiendas y para las otras, y, además, tener un dinero también que nos permita en las otras tiendas poder sostener las otras cosas que queremos vender.
Pero eso no lo han dicho ellos. Ellos ayer salieron a las redes a decir: esta gente van a dolarizar la economía, van a cerrar las tiendas en CUC y todo lo van a vender en divisas. Y el pueblo trabajador —que tanto les “preocupa”— que gana en moneda nacional y que puede con moneda nacional adquirir CUC va a quedar totalmente desamparado. Esa es la matriz de opinión que están tratando de sembrar hoy en las redes sociales.
Y alguna de nuestra gente, porque no hemos dado la información todavía, porque estábamos preparando todas las medidas, se van con eso y empiezan a mostrar insatisfacción, incomprensión, inseguridad, empiezan a vaticinar que va a haber una situación compleja. No, no vaticinen, hay una situación compleja desde mediados del pasado año, y todo eso lo hemos ido superando. Pero la situación compleja no es de Cuba, es del mundo. Y nosotros, en medio de esa situación, seguimos proponiendo cosas para todos y buscando la solución para todos.
No hay ningún Estado en el mundo que se preocupe porque todos sus habitantes coman todos los días. La gente llena los mercados y compra el que puede y el que no, no, y eso no le interesa a nadie. Aquí todos los días nos estamos desgastando en cuál es el per cápita que va a llegar a la gente, de dónde sacamos un poquito para distribuir de manera controlada y no por las vías normales de mercado.
Aquí se le dan las cinco libras de arroz por la canasta lo mismo al campesino, que al que tiene una paladar, que al que vive en una ciudad y trabaja por el Estado. Díganme en qué país del mundo se viven esas cosas; porque también hay personas a quienes se les olvida en un momento complejo la obra de la Revolución, y en los momentos complejos es donde hay que sacar los argumentos de la Revolución y las fortalezas de la Revolución. Hoy ningún Estado en el mundo ni ningún gobierno sale a explicarle a su población por qué tiene que enfrentar una estrategia de impulso a la economía ni cómo lo va a hacer, y aquí se va a explicar con toda transparencia, en cada momento, de manera gradual, en la medida en que vayamos aplicando las medidas.
Ahora bien, han sacado solo una medida —claro, no conocen las otras—, y contra esa han bombardeado con todo su rencor y todo su odio. Esa medida, dentro de todas estas, tiene menos peso, pero, como ustedes han visto, esto es un sistema de medidas, y que está orientado, precisamente, a eso, a fortalecernos, no solo para resistir, sino también para salir adelante, avanzar y desarrollarnos.
Todo lo que estamos proponiendo y todo lo que estamos trabajando se está haciendo para buscar un bien común, que es mejorar, incluso, en condiciones de crisis.
En medio de eso, hemos tenido que hacer un tremendo esfuerzo para lograr que, por la venta controlada, en julio y en agosto lleguen productos adicionales a la población. Y sí, aparecerán a la venta algunos alimentos en divisa a los que tendrá acceso una parte de la población; pero a todos los cubanos, incluso a esos que tienen divisa, les estamos garantizando, como mínimo, dos libras más de arroz en julio y en agosto, y tal vez podamos dar hasta un poquito más a partir de otras gestiones que se están haciendo.
Vamos a dar también una cantidad adicional de granos, de frijoles, y estamos buscando también para dar una cantidad adicional de carne de pollo. Todo eso en medio de esta situación. No es solo una medida por aquí aislada y esta es la medida “estrella” —como lo han querido demostrar— y la medida con la que hay que “atacar al Gobierno cubano, que no tiene sensibilidad por su gente, que no reconoce las necesidades del pueblo trabajador”. Esa es la mentira, la calumnia, la manera en que construyen todas estas cosas.
Y hay desabastecimiento en las tiendas, sí, ¿y por qué lo hay? ¿Por qué Cuba no tiene más divisas? Entre otras cosas, por el bloqueo, por la persecución financiera, porque no podemos exportar todo lo que queremos; porque cada vez que le exportamos a alguien, tratan de cortar esa exportación; porque cada vez que estamos gestionando un crédito, tratan de quitarnos el crédito; porque tratan de que no llegue combustible a Cuba y entonces tenemos que comprar en terceros mercados a un precio más alto. ¿Por qué no se habla de eso? ¿Son esa gente patriotas, están tan interesados de verdad por el pueblo, o lo que quieren es un cambio de sistema donde se favorezca a una minoría?
Es cierto que con algunas de estas medidas se corren riesgos: tendremos que enfrenar a los “coleros” de manera más decisiva y más intensiva. Tenemos que enfrentar a los revendedores, que nos complican la vida. Tendremos que enfrentar casos de corrupción, que tratarán de aprovecharse de esta situación. Tendremos que enfrentar el mercado ilícito de divisas. Pero para todo eso nosotros tenemos la fuerza de la Revolución y la participación del pueblo, y lo que tenemos que lograr es que el pueblo entienda bien por qué vamos a todas estas medidas.
Como Gobierno, por supuesto, nos corresponde escuchar, atender, diferenciar la crítica honesta y la sugerencia valiosa del acto malicioso y la propuesta impracticable; y nos toca responder, explicar, argumentar y aplicar todo cuanto aporte. Solo así se gana la confianza de las mayorías y se prueba que todo lo que hacemos, lo hacemos para salvar al país y para avanzar.
El pueblo, del que formamos parte todos nosotros, sabe distinguir lo legítimo de lo falso cuando participa activamente en lo que hacemos para defender y fortalecer a la nación frente a la difícil situación imperante, agravada por la amenaza imperial.
Todos los días estamos enfrascados en la búsqueda de soluciones a los problemas, pensando y sintiendo como pueblo, pensando y actuando para el bien de todos, y nos toca explicar que, en ocasiones, para beneficiar a todos hay que implementar medidas que “parece” que favorecen a pocos, pero que a la larga beneficiarán a todos.
Quiero recordar que en los últimos meses hemos enfrentado numerosos intentos para impedir la llegada de combustible a nuestros puertos, desabastecimiento de alimentos, insumos y materias primas para sostener importantes procesos productivos, y sanciones que han mermado nuestros ingresos en divisas en medio de la pandemia. Aun así elevamos, hasta donde se podía, los salarios en el sector presupuestado; se evitaron los apagones; mantuvimos la vitalidad de la actividad productiva, las inversiones fundamentales para el desarrollo del país; aprobamos medidas para proteger y atender a toda la población cubana, sin distinción, de los impactos de la COVID-19.
Con sensible carencia de recursos logramos controlar la pandemia y, aunque lamentamos la pérdida de 87 vidas por esa causa, que es mínima comparada con lo que pasa en el mundo, nos consuela y anima que no falleció ningún niño, ningún médico, ningún personal de la Salud; que no colapsó nuestro Sistema de Salud; que la gestión del Gobierno favoreció la acción integrada del Sistema de Salud cubano y de nuestros científicos con indiscutibles resultados; que nuestros protocolos médicos salvaron más vidas que los implementados en otros confines; que mantenemos una comunicación transparente y sistemática a la población y que hemos apoyado a decenas de países con nuestras brigadas médicas, ganando el respeto y la admiración del mundo.
Con la satisfacción por esos resultados, ahora vamos a concentrar los mayores esfuerzos en desarrollar acciones para impulsar la economía.
La Revolución, en su devenir histórico, ha probado de modo constante e invariable su vocación por la justicia social, y eso nadie lo puede dudar. Nadie queda desamparado en nuestro país, así ha sido, así es y será siempre. Nos debemos al pueblo al que pertenecemos, lo respetamos y queremos y para su bienestar trabajamos.
Bajo esas premisas, que dan sentido a nuestras vidas, nos hemos planteado cómo enfrentar la nueva situación que impone el mundo pos-COVID-19, no solo para resistir, sino para avanzar y fortalecernos.
Hoy se presenta aquí la Estrategia Económica y Social para impulsar la economía, que parte de la necesidad de transformar el comportamiento de la economía cubana con agresividad, intensidad e innovación.
Desarrollar la economía significa ni más ni menos que ofrecer mayor bienestar al pueblo. Se trata, en primer lugar, de retomar todo lo pendiente de lo que aprobamos en el Congreso del Partido, quitando las trabas identificadas en los constantes análisis de los procesos económicos que hemos realizado.
Las transformaciones en marcha demandan la aplicación de 209 Lineamientos. En todas hay oportunidades y riesgos que debemos identificar, con la voluntad de corregir de inmediato todas las posibles distorsiones. El peor riesgo estaría en no cambiar, en no transformar y en perder la confianza y el apoyo popular. Lograremos apoyo popular porque vamos a lograr bienestar y mejorías, y es obligado evaluar constantemente el impacto político y social de cuanto apliquemos.
Las transformaciones de esta etapa se implementarán de manera gradual, pero avanzando en todas simultáneamente con toda la agilidad y la eficacia que el momento demanda, y de ahí somos muy responsables los organismos de la Administración Central del Estado, las instituciones estatales y también todas las estructuras de Gobierno a todas las instancias.
Nos toca aprender a vivir con menos importaciones y con más exportaciones, promoviendo la producción nacional para satisfacer la demanda interna, potenciando los sistemas productivos territoriales y locales —y aquí se tiene que reforzar el papel de los gobiernos locales—, estableciendo una secuencia de acciones según prioridades, como se ha planteado aquí.
Iniciaremos de inmediato las transformaciones más urgentes y —reitero una idea que dio Alejandro— estamos convencidos y decididos a aplicar todo lo que está en esta Estrategia; unas cosas se harán más rápido y otras llevarán el tiempo necesario para terminar de implementarlas, pero todo lo que está en esta Estrategia lo vamos a aplicar.
Esta decisión exige preparación de los organismos. Implementar una estrategia de comunicación que logre llevar rápido y eficazmente la información al pueblo, cerrando todos los caminos a la manipulación y las tergiversaciones oportunistas del adversario. Por eso hoy hemos reunido al Consejo de Ministros y participan los gobernadores. La próxima semana con esta información estaremos llegando a los presidentes de las asambleas municipales del Poder Popular, a los secretarios del Partido en los municipios y a los intendentes.
Hoy se inicia una serie de Mesas Redondas para la explicación más amplia posible al pueblo y, poco a poco, en las Mesas Redondas iremos informando las medidas que se vayan aplicando dentro de esta Estrategia, sus alcances y también las valoraciones sobre la aplicación de las mismas.
Se inicia ya, de hecho, entonces, un período de implementación y control. Los temas más complejos, los temas que llevan una valoración política más profunda los estaremos llevando también, sistemáticamente, al Buró Político del Partido Comunista de Cuba, y ahí estaremos viendo qué hay que aprobar, qué se va aprobando, cómo van marchando todas las implementaciones. Y en octubre estaremos presentando esta Estrategia a la Asamblea Nacional del Poder Popular, y, yo diría, más que todo, ya estaríamos discutiendo los primeros resultados de la aplicación de la misma.
Y todo lo haremos en una secuencia, donde ahora nos vamos a centrar en la producción de alimentos, en la soberanía alimentaria y nutricional, que lleva importantes transformaciones: lleva transformaciones en el sistema de estructura del Ministerio de la Agricultura, lleva transformaciones en las empresas de la agricultura, lleva transformaciones en la manera de relacionarse adecuadamente empresas estatales con todas las formas de gestión y propiedad que aportan a la producción de alimentos; lleva una transformación en el sistema de comercialización, lleva incentivos, lleva apoyos en créditos; lleva el estudio de las posibilidades de acciones bancarias de fomento a la agricultura. Lleva también la posibilidad de que cualquiera de las formas productivas pueda importar insumos que necesita, a través de empresas estatales, y también la posibilidad de que cualquiera de las formas productivas pueda también exportar producciones para tener, también, financiamientos en divisas que ayuden a reproducir, de manera ampliada, su actividad económica.
Vamos a insistir también en:
el reordenamiento del comercio interior, con todo un grupo de elementos que aquí se explicaron;
el fortalecimiento de la empresa estatal socialista, donde lo primero que hay que priorizar son las 33 medidas que ya tenemos aprobadas para lograr mayor autonomía en su gestión;
la transformación del entorno monetario en que opera la inversión extranjera, como se explicó aquí;
la modificación del sistema de distribución de divisas en la economía;
la participación de la industria nacional como principal proveedor de bienes y servicios que demanda la economía;
el incremento y diversificación de las exportaciones, incluyendo, como decía, la exportación de todas las formas de gestión, a través de empresas estatales de Comercio Exterior;
el perfeccionamiento del trabajo del sector no estatal, con prioridad inmediata en la ampliación del trabajo por cuenta propia, de quitarle trabas;
la eliminación del gravamen a la compra de dólares;
las vías y mecanismos para la canalización de las remesas en función del desarrollo económico y social;
el diseño e implementación de incentivos fiscales para los exportadores;
el diseño e implementación del mercado de deuda pública con participación de diversos sectores.
Y en medio de todo eso, vamos a dar los resultados de los últimos análisis para completar toda la envergadura que abarca la Tarea de unificación monetaria y cambiaria, para aprobarla en el menor tiempo posible, y también implementarla, cuando esté aprobada, en todo su conjunto, y que ella, por sí sola, cuando la implementemos, va a quitar muchas, casi la totalidad de las trabas que hoy tenemos para el desarrollo de las fuerzas productivas en nuestro país.

Compañeras y compañeros:

He pensado que podríamos definir nuestra Estrategia como un plan que defiende un ideal; no como una idea de perfección, sino como suma de los Objetivos a conseguir en el siguiente orden:
Implementar los acuerdos del Congreso del Partido y cumplir con las demandas populares emanadas del debate popular de sus lineamientos.
Derrotar la política del bloqueo.
Enfrentar la crisis global y multidimensional que el neoliberalismo y la pandemia han exacerbado.
Aplicar ciencia e innovación a todos los procesos productivos y dinámicas sociales para afianzar el desarrollo.
Legitimar y afianzar el ideal socialista como único camino hasta ahora conocido hacia la prosperidad con justicia social.
Si unimos las letras iniciales de estos cinco Objetivos fundamentales, leeremos: IDEAL.
Cuba vuelve a ser retada por un desafiante contexto mundial y una agresiva política imperial. No lo busca, pero no le teme. ¡Contamos con una historia suficientemente grande e inspiradora para lanzarnos a la pelea!
A esa historia suman ahora los ánimos renovados y enaltecidos por la consagración y el talento de nuestros científicos y nuestro personal de la Salud, que nos han colocado entre los países que han logrado controlar y vencer a una pandemia terrible, en medio de las más atroces políticas de bloqueo y persecución financiera y las más indignantes campañas de descrédito de nuestros héroes: los colabores de la Salud.
Hace exactamente veinte años, en una pieza oratoria que se convertiría en su Testamento Político, nuestro Comandante en Jefe nos legó el concepto de Revolución, del que hoy tomamos algunas ideas fundamentales, enlazadas con lo que estamos proponiéndonos con la Estrategia que aprobamos hoy:
“Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado (...); es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio...”
Ante estas ideas insuperables de la obra construida en más de sesenta años de lucha y sacrificios, reiteramos: ¡Pudimos! ¡Podremos! Pudimos enfrentar y controlar la pandemia. Podremos enfrentar y controlar la crisis.
¡Fuerza Cuba, que seguiremos viviendo, impulsando la economía y venciendo!
Como nos enseñó a decir siempre, desde esta y otras tribunas, el General de Ejército, quien sigue comandando a la Revolución: ¡Viva Cuba Libre! (Aplausos.)

Uruguay: por un plan de lucha del movimiento obrero para derrotar el ajustazo de Lacalle Pou




Ajuste y represión, ejes de la Ley de Urgente Concurrencia

Con el voto de su bancada de senadores, la alianza gobernante en Uruguay, la derechista Coalición Multicolor, logró aprobar la Ley de Urgente Concurrencia (LUC), un paquete legislativo de 475 artículos que implica un ajuste de fondo y la pretensión de una modificación histórica de la relación de fuerza entre las clases.
La ley aborda una amplia gama de cuestiones desde las prerrogativas de las fuerzas represivas y el derecho a la huelga hasta normas de funcionamiento del sistema financiero. En todos los casos, la orientación es profundamente anti obrera. El momento y la forma en la que el gobierno de Luis Lacalle Pou hizo aprobar este paquete de ajuste no es casual, la modalidad de urgente concurrencia habilita que se voten este tipo de leyes ómnibus sin un tiempo acorde de deliberación para cada punto. A la vez, la votación se dio en el contexto de la pandemia de Covid-19 con las dificultades que ello supone para que se desarrolle un proceso de organización y movilización contra la ley.
El paquete legislativo es reaccionario en toda la línea. Le otorga garantías de impunidad a la policía en el caso de que utilice armas de fuego (gatillo fácil), reglamenta como agravantes las agresiones de cualquier tipo hacia los uniformados, violenta el derecho de huelga al impedir la ocupación de los lugares de trabajo y al defender el ‘derecho’ a trabajar de quienes no acaten un paro (habilita el carnereaje organizado por las patronales) e ilegaliza los piquetes, dándole estado de ley a un decreto previo del Frente Amplio.
Pero la ofensiva gubernamental no se agota allí. La LUC le quita el monopolio en la venta, refinación y distribución de petróleo y derivados a la estatal Ancap. La lógica privatista y ajustadora se replica en lo referido a Antel, la empresa estatal de telefonía, a la que se le quita el monopolio sobre la provisión de internet en los hogares, en favor de pulpos como Claro o Telefónica.
La ley favorece y amplía la posibilidad de desarrollar todo tipo de pagos y transacciones en efectivo (hasta 100 mil dólares), por fuera del sistema bancario, lo que facilitará la evasión fiscal y los negocios ilegales, pero más aún el trabajo en negro. El gobierno presenta esta modificación como una forma de otorgarle la libertad al trabajador para optar por recibir su salario en efectivo o a través del banco, lo que por el contrario se transformará en un arma a ser utilizada a discreción por las patronales.
En cuanto a las cuentas del Estado, se incluyó un artículo para forzar el fin del déficit fiscal y un límite a la incorporación de empleados públicos. Se trata de la antesala de despidos y ajustes en todos los gastos estatales.
Como se ve, se trata de un ajuste de fondo. La oposición del Frente Amplio no opuso a este ataque una respuesta desde las organizaciones sindicales y estudiantiles que le responden, sino que se limitó a oficiar como oposición (en minoría) parlamentaria. Si bien su bancada votó en general en contra de la ley, en particular votó algunos artículos a favor, entre ellos el de la conformación de una comisión que tendrá la tarea de evaluar la situación financiera del sistema previsional. Como se desprende de la orientación del conjunto de la LUC, esta disposición es también el paso previo a un ajuste en jubilaciones y pensiones.
El cuadro económico general es crítico. Sólo en este año se registró la pérdida de 120 mil empleos. El plan del gobierno derechista no es otro que hacer que los trabajadores paguen por la crisis del capital.
A pesar de que el PIT-CNT no convocó a una acción de lucha contra la misma, y del Covid-19, más de 7 mil personas se movilizaron contra la ley, lo que es la expresión de profundas reservas de lucha entre los trabajadores y la juventud. La orientación del PIT-CNT (incluso la del sindicato de trabajadores de la Ancap) y las organizaciones dirigidas por el Frente Amplio se ha limitado a la oposición de respuestas institucionales a la LUC, como presentaciones judiciales y la posible convocatoria a una consulta popular.
De lo que se trata es de que el movimiento obrero responda con los métodos de clase que le son propios para impedir que esta tentativa gubernamental se imponga. Está planteada la necesidad de desarrollar un plan de lucha mediante movilizaciones, huelgas y piquetes hasta tirar abajo la LUC. El sindicato de la construcción (Sunca) viene de protagonizar una movilización y asamblea masiva en defensa de sus salarios. En el mismo sentido, hubo medidas de AEBU (bancarios) contra recortes presupuestarios en la banca pública. Es necesario romper con la sujeción de las organizaciones obreras al Frente Amplio, que no posee una orientación de fondo contraria a la oficialista. La convocatoria de asambleas en los lugares de trabajo que mandaten o voten delegados en la perspectiva de un congreso de delegados de base de todo el movimiento obrero para resolver un paro general y un plan de lucha hasta ganar es la tarea de la hora.

Leandro Morgan

viernes, 17 de julio de 2020

Lorca, un poeta para todos los tiempos




Un recorrido por la vida, la poesía, el teatro y los viajes de Federico García Lorca.

“La Red Avispa es un film neutral, lógico que no guste en Miami”: Irma González, protagonista real




Seguimos hablando de “La Red avispa”, película de Netflix basada en hechos reales recogidos en el libro “Los últimos soldados de la Guerra Fría”. En los años 90, desde EEUU se organizaban atentados contra Cuba y un grupo de antiterroristas cubanos se infiltró en Miami para evitarlos. Cinco de ellos fueron detenidos por el FBI y pasaron hasta 16 años en prisiones de EEUU, acusados de “espías”. Penélope Cruz y Edgar Ramírez interpretan a los protagonistas reales, Olga Salanueva y René González, uno de Los Cinco. Y la actriz Osdeymi Pastrana interpreta a Irma González Salanueva, la hija mayor de ambos, con quien estamos en línea, desde La Habana.

Polonia: el significado del triunfo electoral del nacionalismo ultracatólico




Una cuña de Trump contra la Unión Europea y Rusia

Luego de una primera vuelta electoral ocurrida el 28 de junio, el domingo 12 tuvo lugar en Polonia el balotaje por la presidencia. En un ajustadísimo resultado, el presidente, Andrzej Duda (aliado a Ley y Justicia, el partido de gobierno), derrotó al opositor, y alcalde de Varsovia, Rafał Trzaskowski (Plataforma Cívica) al obtener el 51,2% de los sufragios contra el 48,8% de su rival, asegurándose así un nuevo mandato. La elección concentró la atención de buena parte del imperialismo mundial por la cantidad de factores que están en juego alrededor de la situación política polaca. Trump y la Unión Europea se enfrentaron, jugando por el oficialismo o la oposición, respectivamente.

Un gobierno reaccionario y una oposición ajustadora

Desde el 2015 Polonia viene siendo gobernada por Ley y Justicia, un partido ultraconservador que cimienta su poder, por un lado, promoviendo el nacionalismo católico polaco y, por el otro, mediante el amedrentamiento de las minorías religiosas, de las personas Lgbt y de las mujeres. Opone de manera demagógica los intereses polacos a las instituciones de la Unión Europea (UE) lo que le ha permitido permear entre sectores del pueblo que ven al gobierno como un límite a una mayor expoliación. El gobierno ha logrado avanzar, a pesar de la oposición continental, en reformas de carácter autocráticas contra el poder judicial, dotando al poder ejecutivo de un mayor control de los jueces y concentrando en una misma persona los roles de ministro de justicia y de fiscal general.
La experiencia de los trabajadores polacos con la opositora Plataforma Cívica, en el poder hasta el 2015, es uno de los principales factores explicativos de la predominancia de Ley y Justicia. Bajo el gobierno de Plataforma Cívica, un agrupamiento liberal conservador ligado al Partido Popular Europeo, se llevó a cabo la aplicación a fondo de una política fondomonetarista, de una integración a la UE adaptada al imperialismo lo que llevó a la clase obrera polaca a ser uno de los principales reservorios de mano de obra barata para la burguesía continental. Trzaskowski, de hecho, era un defensor hasta poco antes de largada la campaña electoral, de la elevación en la edad jubilatoria. En cambio, el actual gobierno ganó apoyo en franjas empobrecidas de la población con los subsidios a las familias que implementó consistentes en 110 euros por cada hijo menor de 18 años. La situación general de los trabajadores, sin embargo, no se ha modificado, sino que se agrava al calor de la crisis mundial. El desempleo afecta a más de un millón de personas y se espera una reducción del PBI del 4,2% este año.

Una elección polarizada

Debido al carácter semi parlamentario del régimen político polaco, el presidente debe ser formalmente independiente del gobierno y goza de ciertas prerrogativas que pueden transformarlo en un contrapeso del primer minsitro. Por eso, la Unión Europea se jugó con todo a tratar de consagrar a Trzaskowski.
La participación electoral (68%), aun en el marco de la pandemia de Covid-19, fue la más alta desde la caída del régimen stalinista en 1989. El gobierno de Ley y Justicia, conducido por el primer ministro Mateusz Morawiecki, volcó todos sus recursos (entre ellos, el control de la mayoría de los medios de comunicación) para asegurar la reelección de su aliado Duda, ya que una derrota le hubiera impuesto un límite al accionar gubernamental: el presidente conserva el poder de veto sobre la sanción de nuevas leyes salvo que se reúna una mayoría especial del 60% en el parlamento.
Luego de la primera ronda electoral, en la que Duda se alzó con el 43% de los votos, la orientación de Ley y Justicia fue reforzar la polarización profundizando la campaña en contra de los derechos de las personas Lgbt (está en carpeta una reforma constitucional para impedir la adopción por parte de parejas del mismo género), así como alimentando el anti semitismo. Duda no se privó de acusar a Trzaskowski de ser el peón de un lobby judío internacional que buscaría apropiarse de Polonia, así como de ser un representante de los intereses alemanes. La Iglesia católica fue un pilar de la campaña de Duda en particular en las áreas rurales (bastión de Ley y Justicia), lo que incluyó manifestaciones públicas como las del obispo de Cracovia llamando a votar por Duda. Plataforma Cívica, por su parte, hizo demagogia con el respeto a las minorías y las libertades democráticas mientras ofrecía como propuesta favorecer inversiones extranjeras para sacar al campo polaco del subdesarrollo.
Esta polarización, según algunos análisis de los resultados, ha quedado reflejada en un triunfo masivo del gobierno en las áreas rurales y en las personas de mayor edad, mientras la oposición lo hace en los principales centros urbanos y entre la juventud.

Victoria de Trump, derrota de Merkel

Geopolíticamente, el devenir del escenario político polaco es importante en un escenario internacional dominado por la guerra comercial y por la tentativa imperialista de terminar de colonizar los ex estados obreros, fundamentalmente China y Rusia. Ley y Justicia ha buscado una mayor independencia del capital alemán (históricamente dominante en Europa oriental) mediante una alianza con los Estados Unidos lo que le ha valido el apoyo de Trump. Duda, de hecho, viajó a Washington la semana previa a la primera vuelta para celebrar una reunión con el presidente yanqui. En la misma, Trump anunció el traslado de parte de las tropas que EEUU tiene desplegadas en territorio germano a Polonia. Con esta decisión, por un lado, castiga a Alemania y por el otro refuerza la presión militar contra Rusia en la perspectiva de obtener mayores prerrogativas para la penetración del capital norteamericano. Al mismo tiempo, Trump logró frenar un gasoducto (Nord Stream 2) en avanzado estado de construcción que iba a unir Rusia y Alemania, a través del Mar Báltico, pasando cerca de las costas polacas.
El gobierno de Ley y Justicia, en tanto, impulsa la construcción de un gasoducto a través del Mar Báltico para poder importar gas desde Noruega, terminando con la dependencia de Rusia en materia energética y afectando de conjunto la exportación hacia Europa del gas ruso.
El resultado electoral es un golpe para el gobierno alemán de Angela Merkel, que jugó fuerte para desbancar al oficialismo de la presidencia. A la vez, el resultado alimenta la crisis política al interior de la UE que ha amenazado hipócritamente con sanciones contra el gobierno polaco por la violación al estado de derecho que supone su reforma judicial, así como por la persecución contra la población Lgbt. Sin embargo, el gobierno polaco cuenta con la sociedad del también reaccionario gobierno húngaro que utiliza su poder de veto (capacidad de todos los estados en los organismos de la UE) para impedir cualquier sanción. Por el contrario, Polonia es el país más beneficiado en el paquete europeo de reconstrucción económica dispuesto a raíz de la pandemia.

La clase obrera debe ponerse de pie

Los trabajadores no han intervenido como clase en este proceso político, careciendo de alternativas propias constituidas. Han ido a la rastra de dos campos enteramente patronales, aliados de una u otra potencia imperialista y contrarios a los intereses del proletariado.
Sectores obreros importantes, como los mineros de Silesia, o los trabajadores que migran a trabajar a Occidente se encuentran entre quienes más están sufriendo las consecuencias de la pandemia. Es necesario un programa de reivindicaciones frente al Covid-19 y el desarrollo de una alternativa política de los trabajadores.

Leandro Morgan

jueves, 16 de julio de 2020

Huelgas y protestas obreras refuerzan la rebelión en Estados Unidos




Seccionales del gremio portuario ILWU pararon 29 puertos el 19 de junio respondiendo a una convocatoria del Movement for Black Lives

Trump quedó nocaut; se agrava la pandemia y la crisis social.

El intento bonapartista de Donald Trump ha sido herido de muerte. No por un ascenso de fervor por su rival demócrata Joe Biden, sino por el profundo movimiento popular que lo ha derrotado en las calles del país. El contexto previo de esta derrota ha sido una sostenida crisis política, la división de la burguesía norteamericana frente a la política comercial, financiera, militar y diplomática a adoptar frente a la crisis capitalista y el empantanamiento de los intereses exteriores norteamericanos y la enorme crisis sanitaria y social que ha resultado del profundo desmanejo de Trump frente a la pandemia.
La pandemia está lejos de llegar a un techo. Entre aperturas totales y parciales que permitieron una extensión de contagios, California, Florida, Texas y Arizona enfrentan brotes muy pronunciados. Las últimas encuestas marcan que un 67% de la población rechaza el manejo de Trump de la pandemia, mientras que los muertos ya han pasado los 136 mil.
La última obsesión de Trump es presionar por la reapertura de las clases en agosto. La medida, manteniendo el curso a contramano de cualquier criterio sanitario, quiere facilitar el retorno a la producción económica. Es acompañada por autoridades locales republicanas y demócratas que improvisan protocolos para arrancar las clases el mes que viene. Pero estas intenciones deberán pasar por el tamiz de la lucha de clases. Los sindicatos docentes han sido de los sectores más vitales del resurgir de luchas sindicales y los reclamos para controlar las condiciones laborales seguramente se harán escuchar.
La no renovación de la ayuda a los desempleados bajo el argumento de que “desincentiva el trabajo” dejará a millones sin ingresos a fin de mes mientras la pandemia crece. El impacto de esto se sumará a la discontinuidad de subsidios a empresas y en coincidencia con despidos y ajustes presupuestarios que están implementando los gobiernos locales, completamente desbordados por el costo de hacerse de recursos vinculados a la pandemia, como tests y medicamentos (Financial Times, 13/7). Mientras tanto, republicanos y demócratas se mandan al frente mutuamente por su participación accionaria en empresas que se han embolsado parte de los miles de millones destinados al rescate empresarial (Financial Times, 9/7). La distancia entre el régimen político y los intereses populares no puede ser más clara.
Trump, aislado del régimen político, del aparato del Estado y de los planes de su propia clase social, ha decidido aprovechar los poderes de la presidencia mientras sigue gozando de ella y decretó un perdón, eximiendo a su asesor Roger Stone, condenado por ocultar información (para proteger a Trump) frente a la investigación del Congreso. Esta actitud, abiertamente delictiva, refuerza la inviabilidad política de su continuidad en el poder. Existe un vacío de poder que no genera una crisis mayor porque faltan cuatro meses para las elecciones y la oposición demócrata es la más interesada en un recambio ordenado.

La suprema corte se prepara para jugar de arbitro

La corte suprema, bajo el liderazgo de su presidente John Roberts ha emprendido una compleja operación política para poder jugar un rol en la salida a la crisis política y no ser vista como un apéndice de Trump. Ha estado sorprendiendo en el último mes con una seguidilla vertiginosa de fallos judiciales, parte de ellos distanciándose de Trump, como los referidos a los jóvenes inmigrantes llamados “soñadores”, a la estabilidad laboral de trans y travestis y el rechazo de una ley del estado de Lousiana que restringía el derecho al aborto. En estos casos el conservador Roberts sorprendió votando con los jueces considerados “liberales” (progresistas), desmintiendo la suposición de que los jueces nombrados por Trump le habían dado una mayoría automática. En otros temas recientes Roberts votó junto a los jueces trumpistas, dándole a Trump fallos favorables en términos de limitar el derecho a asilo para inmigrantes, habilitar el financiamiento estatal para la educación religiosa, negar la obligación de las obras sociales de cubrir métodos contraceptivos y otro permitiendo al presidente destituir a las autoridades de la Oficina de Protección de Consumidores Financieros, una entidad creada por el gobierno de Barack Obama.
Un fallo negando a Trump inmunidad frente a una investigación por evasión impositiva parece haber sido un nuevo golpe de la corte contra el presidente, aunque muchos comentaristas señalan que los plazos del fallo han permitido que éste no presente su documentación antes de las elecciones de noviembre, logrando que los resultados de la investigación no incidan en la votación. Lo que es seguro es que con la escalada judicial que se deriva de la crisis política y las altas posibilidades de que la realización de las elecciones y los resultados electorales sean objeto de disputa, la corte quiere recuperar autoridad política para actuar como un punto de reconstitución del golpeado régimen político patronal.

Un primer paro nacional

El dato dominante de la situación política de Estados Unidos es que la rebelión popular no ha podido ser controlada y desmovilizada hacia un proceso de recambio electoral tranquilo. Lejos de eso, la rebelión se ha unido a la conflictividad creciente en los lugares de trabajo y amenaza en confluir con una ola huelguística. Es significativo que se discuta un paro nacional, aunque este no abarque al conjunto del movimiento obrero todavía. No ha existido en todo el siglo XX y lo que va del XXI un solo paro nacional en EEUU, lo cual da cuenta de la profunda estatización y regimentación de su movimiento sindical que está siendo sacudido por la crisis capitalista y la rebelión.
Una coalición de gremios y organizaciones de lucha nucleadas en el Movement for Black Lives dio a conocer que convocaría para el 20 de julio una “huelga por las vidas negras”. Los organizadores dicen que están en condiciones de imponer un paro nacional de todo el día entre trabajadores de comidas rápidas, choferes de apps como Uber y Lyft, atendedores de geriátricos y empleados de aeropuertos (APnews, 8/7). Los organizadores convocan a quienes no pueden parar el día entero a que hagan abandono de tareas por ocho minutos (la duración de la asfixia de George Floyd) en memoria de los asesinados por la policía en los últimos tiempos. Se organizarían movilizaciones a nivel nacional en simultáneo con el paro. Las reivindicaciones combinan reclamos contra políticas racistas dentro de las empresas con reclamos generales de todos los trabajadores como que se garanticen las licencias pagas por enfermedad, el acceso a la atención sanitaria, medidas de protección para los que deben trabajar bajo la pandemia, aumentos de sueldo, libertad de organización sindical en el lugar de trabajo y el acceso a guarderías para los hijos de los trabajadores. La misma noticia dice que el poderoso sindicato camionero, los Teamsters, y la federación de docentes apoyarían la medida.
Los convocantes de la huelga repudian explícitamente a los empresarios que han salido a decir para las cámaras que “apoyan a las vidas negras, cuando su modelo empresarial funciona explotando a los obreros negros – dando monedas en concepto de salarios y fingiendo consternación cuando la gente negra que son sus trabajadores esenciales enferman de Covid-19”. El CEO de Ford, Jim Hackett, rechazó un reclamo que había circulado de empleados de la empresa para que esta dejara de ser proveedora de móviles policiales, reivindicando en el mismo comunicado una supuesta adhesión a “Black Lives Matter” y un rechazo al “racismo institucional”.
La chispa de la rebelión ha sido el carácter racista y asesino de la acción policial, pero la profundidad del choque con el régimen de opresión rápidamente va tomando otro alcance. La lucha contra la opresión racial implica necesariamente enfrentar a la opresión capitalista que sufre toda la clase obrera. La convocatoria de un paro nacional es un salto en los recursos del proletariado para enfrentar esa lucha. 62 millones de trabajadores de EEUU ganan menos del salario mínimo. 54% de los trabajadores negros están en esa situación, así como 63% de los de ascendencia latina.
Que la rebelión se haya extendido a huelgas, como la de los portuarios de la costa oeste, y ahora se plantee un paro nacional, muestra que la revuelta contra la opresión racista choca con toda la orientación social de la clase capitalista y el control de los capitalistas de los lugares de trabajo, hecho que se ha vuelto urgente por el violento desprecio de por la salud y la vida de los trabajadores frente a las posibilidades de contagio de Covid-19.
Una expresión concentrada de esta incompatibilidad es el principio de organización de comités obreros de seguridad e higiene, conformadas con independencia de la burocracia sindical que según un informe reciente ya se han extendido a cuatro plantas automotrices de Michigan, Ohio y Kentucky, ante la falta de testeos y la extensión de los contagios al punto de que trabajadores son retirados de la línea de producción en camillas (WSWS, 11/7). El establecimiento de los comités vino unido a protestas, abandonos de tareas y reclamos a las oficinas del sindicato automotriz UAW.
No sólo en los lugares de trabajo se extienden los conflictos. El 25 de julio, junto al fin de los beneficios para los desocupados, se termina el freno a los desalojos que duró 120 días. Sin este freno temporario, con el efecto combinado de la recesión y la desocupación se calcula que unos 20 millones de trabajadores pueden quedar sometidos a los desalojos (Aspen Institute, 19/6). Un cuarto de los habitantes de Nueva York, por ejemplo, adeudan sus alquileres. Se extienden los movimientos de inquilinos que organizan huelgas de pago y movilizaciones masivas para impedir desalojos. Esta vertiente de la lucha de clases se va a agravar en las próximas semanas.

Radicalización y cooptación

La rebelión sigue fuerte en las calles del país. Se multiplican acciones de lucha, así como las resoluciones institucionales de todo tipo de entidades públicas y privadas que tratan de ponerse a tono con cambios formales y simbólicos, modificando denominaciones o presentando declaraciones que quieren ganarse el favor de quienes exigen una transformación social.
Obtuvo repercusión internacional la pintada de un mural de Black Lives Matter sobre la Quinta Avenida frente a Trump Tower, el centro del imperio económico del presidente. Cabe notar que la actividad tuvo la autorización del alcalde demócrata de Nueva York, Bill de Blasio, que se hizo presente y envío empleados municipales a realizar la inscripción.
Otras expresiones, por lo contrario, responden al clima de guerra civil inminente que acompaña cada exhortación de Trump a que sus seguidores tomen las calles a respaldar a la policía. Estas convocatorias reaccionarias congregan en general puñados de seguidores (aunque a veces fuertemente armados), en el mejor de los casos a algunos centenares y a menudo deben enfrentar contramanifestaciones.
El 4 de julio una columna de 1.000 miembros armados de una milicia negra que se denomina la Not Fucking Around Coalition (Coalición No Estamos Jodiendo) marchó con por un parque estatal Stone Mountain, dedicado a la memoria de los líderes de la confederación esclavista del sur y lugar de fundación del Ku Klux Klan. Desde allí difundieron por las redes un desafío militar a los grupos racistas blancos (Newsweek, 5/7).
Han surgido voces profundas en el movimiento de lucha que alertan contra el operativo de cooptación y desmovilización puesto en marcha por el Partido Demócrata y su política de retoques presupuestarios y medidas simbólicas. El preso político encarcelado hace casi 40 años, Mumia Abu-Jamal, publicó una carta titulada “Los peligros de la reforma” donde plantea “la reforma es una traición, un pacto con el diablo para conseguir días mejores en el futuro- que solo traerá días peores” y que “los reformadores de hoy en el congreso prometen mucho, pero solo pueden dar poco más que nuevas ilusiones y es lo que harán”. Efectivamente los anuncios de “desfinanciación” de la policía son un campo de maniobras absurdas. El alcalde neoyorquino de Blasio anunció el recorte de mil millones de dólares a su departamento policía, cuando lo único que hizo realmente fue adjudicar la guardia policial del sistema escolar como parte del presupuesto educativo (Black Agenda Report, 8/7). El editor del sitio Black Agenda Report, Glenn Ford, plantea que “si el movimiento Black Lives Matter va a ser neutralizado, será por la captura/cooptación del Partido Demócrata – como sucedió con el gran movimiento de masas negro de hace medio siglo. (…) el aparato del duopolio Demócrata infecta cada recoveco de la vida cívica negra. Los Demócratas son el enemigo capitalista dentro de la América negra, respondiendo en última instancia a los mismos intereses que controlan a los Republicanos. La diferencia principal es que, como la mayoría de los oligarcas, han visto las ventajas de un manejo diversificado, multirracial de los disturbios de base negra y de las repetidas crisis capitalistas.”
Entre la cooptación del Estado y la necesidad de una acción obrera y popular inédita, que llena de terror a las patronales, se debate una generación de militantes que está organizando un movimiento de masas inédito en la historia de su país. La organización de asambleas populares y la discusión de un programa obrero popular frente a la crisis son una necesidad urgente para darle un cauce a la energía combativa de las masas. La rebelión ha significado la irrupción irreversible de fuerzas sociales que van a jugar un rol decisivo en la etapa que se ha abierto.

Guillermo Kane

Bolivia: catástrofe sanitaria, terremoto político

Cientos de miles de trabajadores bolivianos están precarizados, desempleados, otros se les adeudan meses y muchos aceptaron rebajas salariales para seguir trabajando. Los campesinos también sufren loa avatares de la crisis sanitaria y económica. La población está expuesta al Covid19 sin medidas de seguridad. Las personas mueren en las calles y en casas porque ni siquiera llegan a los hospitales. El alcalde de La Paz amenazó con cerrar la ciudad tras el aumento de los casos. En Santa Cruz y Cochabamba se miente sobre el número de fallecidos.
El ministro de gobierno del régimen de facto, Arturo Murillo, declaró que iba a “expropiar” hospitales y cementerios privados en Cochabamba y Santa Cruz (donde hay más de 60 muertos por día, cuando las cifras oficiales son de 20), poco después se retractó y habló de “intervención” y que no se le va a “quitar nada a nadie” (telesurtv, 14/7). La crisis es explosiva.
Luego del aplazamiento de las elecciones (programadas para mayo) se llegó a un acuerdo entre Carlos Mesa, Jorge Quiroga y Luis Arce Catacora (MAS), para una fecha para nuevas elecciones (6 de septiembre), avalada por el presidente del nuevo Tribunal Nacional Electoral (cercano a Carlos Mesa). Áñez tuvo que aceptar pero reclamó que la OEA (cuyo informe golpista fue desacreditado incluso por el NYT y el Congreso de EEUU) sea [único veedor de las elecciones] (https://politicaobrera.com/internacionales/1901-bolivia-oea-veedor-unico).
Ayer, el fascista Camacho le envió una carta al secretario general de la OEA (Almagro) pidiéndole que anule las elecciones porque serían un “riesgo de contagio de Covid-19” (eldeber, 14/7). Camacho tiene un sello, “Creemos”. Añez le había ofrecido a Mesa (impune por el “octubre negro” de 2003, más de 70 muertos y 500 heridos junto a Gonzalo Sánchez de Lozada) armar un frente contra el MAS, que incluso incluiría a Camacho y a Jorge Quiroga (vice de Banzer, masacrador de Batallas y Chapare). Mesa respondió que lo “estudiaría”, la única chance de que acepte es que éste le garantice impunidad. Arce va primero en las encuestas [lejos del resto] (https://politicaobrera.com/internacionales/1884-bolivia-las-elecciones-y-otro-golpe).
Las denuncias de fraude también vienen del movimiento obrero, Orlando Gutiérrez, dirigente minero de la COB dijo que “algo más de 4,5 millones de personas han sido depuradas de los padrones para los comicios. La lista es tremenda y si bien es cierto que en cada elección se hace, el número es infladísimo y estamos peleando también para que se amplíe la fecha del cierre de inscripciones. Con la pandemia muchos han cambiado de domicilio, de localidad, de ubicación real. Entonces para nosotros esa es una clara muestra de que están incitando a iniciar el fraude” (página12, 13/7).

Marchas en todo el país

Los maestros rurales hicieron más de 25 piquetes de huelga de hambre a nivel nacional, la Federación Departamental de Maestros Rurales de Tarija se encuentran en huelga de hambre hace 21 días. En el marco de una jornada nacional se realizaron marchas 9 departamentos del país contra la golpista Añez. Cinco marchas se desarrollaron en La Paz, entre ellos, la COB, fabriles y maestros rurales y urbanos. La COB –que realiza su primera marcha en 8 meses– y organizaciones sociales que descendieron desde El Alto. Gutiérrez, dirigente de la FSTMB, lo definió como “un pequeño aviso, en realidad un ensayo” (página12, 13/7).
La COB reclamó contra la política del gobierno para enfrentar la pandemia e incluyó los reclamos de docentes contra el decreto privatizador de la educación. Presentó un pliego de 13 puntos: rechazan el decreto 4272 de reactivación económica (que es una reforma encubierta), el decreto 4260 de educación virtual, y piden la renuncia del ministro de Educación, Víctor Hugo Cárdenas, y el de Trabajo, Oscar Toto Mercado. La dirección de la COB había elogiado a Mercado a principio del año. Huarachi (COB) dijo que si no hay respuesta “las medidas se masificarán” (ídem), pero no indicó cuándo ni cómo.
La COB dice que “no hay condiciones para combatir esta crisis sanitaria” y que declara al movimiento obrero en “estado de emergencia”. Y “responsabilizamos al gobierno de transición por todos los fallecidos” (COB, 8/7). La Federación de Trabajadores de la Educación Urbanos de La Paz (FDTEULP, dirigida por el POR) criticó los apetitos electorales de las direcciones sindicales (elchacoinforma, 14/7). En medio de una pandemia catastrofica, Bolivia ingresa a un período de explosiones sociales y políticas, y posibles nuevos golpes de estado.

Emiliano Monge
15/07/2020

miércoles, 15 de julio de 2020

EE.UU: Entre Pandemia y Elecciones.




Mientras Donald Trump vive pendiente de las encuestas electorales y los planes agresivos contra Cuba y Venezuela su país se hunde en el descrédito del pésimo enfrentamiento a la COVID-19. De estos y otros temas hablarán hoy martes académicos y periodistas en la Mesa Redonda.

martes, 14 de julio de 2020

Brasil en vilo

Un conjunto de organizaciones políticas, sindicales y hasta deportiva, reunidas bajo la consigna “Fora Bolsonaro” llevaron a cabo movilizaciones en más de 18 capitales estatales y hasta en otros países El hashtag #ForaBolsonaro fue tendencia de Twitter, se difundieron pancartas y se garantizaron medidas de protección personal en los actos. La movilización también fue fuerte en las periferias del país, con 94 acciones organizadas por la Central de Movimientos Populares (CMP) y la Unión Nacional para la Vivienda Popular (UNMP) (fórum, 10/7). El objetivo es lograr el juicio político contra Bolsonaro en el Congreso.
El viernes 10 fue convocado un cacerolazo nacional. La población debía demostrar su descontento mediante el uso de ropa negra, un paño negro en las ventanas, tuits, acciones en redes sociales, y el cacerolazo nacional a la noche.
La presidenta del PT, Gleisi Hoffmann, dijo “Es urgente que reunamos organizaciones políticas y entidades sociales comprometidas con la democracia para establecer iniciativas conjuntas en defensa de nuestro país y los derechos de los hombres y mujeres trabajadores", defendiendo una “mayor presión en defensa de la aceptación de uno de las 40 solicitudes de juicio político que están sobre la mesa del alcalde, Rodrigo Maia (DEM-RJ)” (redebrasilatual, 10/7).
El presidente de la CUT, Sérgio Nobre, dijo que “no se trata solo de una campaña contra algo o alguien, sino en defensa de la vida, la democracia, los trabajadores, los más pobres, de un Brasil de vuelta en el camino del crecimiento con justicia social” (CUT, 10/7).
La diputada federal, Benedita da Silva (PT-RJ), dijo que #ForaBolsonaro también es para que la regularización de tierras (acaparamiento por privados) se haga con justicia. Sidnei Pita, de la dirección nacional de la UNMP, dice que “la periferia no dejará de protestar contra este gobierno racista y fascista, que gobierna para los ricos. Hoy comenzamos un viaje que solo terminará cuando retiremos a Bolsonaro de la presidencia de la República. Es Fuera Bolsonaro” (fórum, 10/7).
CSP-Conlutas también buscó organizar a la periferia con ocupaciones, sectores campesinos e indígenas. Reclaman “30 días de cuarentena general, ya”, con “garantías de empleo, ingresos dignos para todos”. Dicen que “La participación de la central tiene el objetivo de derrotar al gobierno de ultraderecha y sacar a Bolsonaro y Mourao, pero no está al servicio de la vuelta de alternativas de conciliación de clases del PT, PCdoB, PDT, Rede y otros partidos” (CSP, 1/7). Plantea pide “elecciones ya”.
El PSoL, nuevamente, dividido, no participó en las manifestaciones, pero pide el “impeachment popular” También apoya la intervención del Tribunal Superior Federal, para que remueva a Bolsonaro. PSoL presentó denuncias contra el presidente Jair Bolsonaro el viernes pasado, firmada por los diputados Luíza Erundina y Guilherme Boulos.
Brasil atraviesa una crisis de poder, que abre una oportunidad revolucionaria a los obreros y a los campesinos.

Emiliano Monge
13/07/2020

lunes, 13 de julio de 2020

Francia y el nuevo gobierno




La debilidad de la burguesía ante la crisis.

El gobierno del nuevo primer ministro Jean Castex comenzó sus contorsiones esta semana, con una visita a una fábrica y sobre todo a un comisariado de policía. El ministro del Interior, por su parte, ya hizo varias visitas a policías y gendarmes. Queda en evidencia que si el “plan de reactivación” es la tarea fijada, la represión y la confianza de la policía es la póliza de seguro de Castex y sus ministros. El gobierno presentará su programa a la Asamblea Nacional el 16 o 17 de julio, solamente luego que el presidente Macron haya indicado su contenido, sus modalidades y sus órdenes, el 14 de julio, en una entrevista a la televisión.
Es un gobierno sentado sobre las bayonetas y las instrucciones y decisiones dependen de un solo hombre: el presidente Macron. El bonapartismo en Francia toma formas cada vez más caricaturesca.

El vacío político

Macron prometió que iba a “reinventarse” luego del coronavirus. En lugar de esta reinvención, repite su juego político de pacotilla, pero esta vez ante una crisis enorme. Nombra un nuevo gabinete, con pocos cambios y con una mayor influencia del expresidente derechista Sarkozy. Su aliado del Modem (Movimiento Demócrata), François Bayrou, se enojó, amenazó con irse del gobierno y le prometieron otro puesto importante. Se nombró como ministro de Justicia a un abogado demagogo, que defiende la corrupción y ataca al movimiento feminista. El nuevo ministro del Interior tiene pendiente una investigación por violación. Los movimientos feministas ya salieron a la calle a denunciar esta vergüenza.
Francia: la rebelión popular se fortalece; el gobierno se descompone - PrensaObrera.com
La rebelión popular contra la crisis capitalista y el gobierno de Macron se extiende, mientras el gobierno entró en una fase de desarticulación. Día a día se producen nuevos episodios y las semanas y meses próximos del verano serán muy agitados.
12 jun.
El rasgo más notable es la miseria política del nuevo gobierno ante la magnitud de la crisis. El jefe de asesores económicos del primer ministro, Philippe Martin, definió la situación en una entrevista periodística. A la pregunta de cómo financiar un plan de reactivación contesta: “A través de un aumento masivo de la deuda pública. La regla europea que fija su nivel al 60 % del PBI está obsoleta y el riesgo de hundimiento económico es mucho más importante que el de la deuda”. Y agrega con perspicacia que hasta ahora la política del gobierno permitió una protección de las familias pero que ahora se trata de evitar las quiebras masivas y el desempleo de millones.
En otras palabras, esto quiere decir que hasta ahora la facilidad de la política del gobierno en los meses de la pandemia se organizó sobre todo como una distribución de subsidios, fundamentalmente a la clase capitalista por supuesto, y que ahora la realidad de la crisis y de la política capitalista se va a hacer presente: los subsidios a las empresas van a continuar y a multiplicarse y la contrapartida será la deuda pública, como mecanismo monetario, y la caída de los salarios, el aumento galopante de la desocupación, la miseria generalizada de una masa cada vez más importante de la población. Junto a los migrantes, los jóvenes serán los primeros en sufrir las consecuencias: en septiembre llegarán al mercado de trabajo entre 700 y 900.000 jóvenes y la mayoría pasará a la condición de parados y/o tendrán que aceptar remuneraciones de miseria, puestos estacionales, pasantías sin remuneración.
El pequeño Bonaparte es consciente que en el momento no puede aplicar completamente una política de este tipo y que, al mismo tiempo, debe ser su bandera de combate como líder capitalista. Las nuevas elecciones presidenciales son en el 2022 y Macron se prepara para ser el abanderado del salvataje del capitalismo francés, tanto por lo que hizo hasta ese entonces como por lo que tiene que hacer. Hasta mayo del 2022, el primer ministro tiene que poner en pie esta política de crisis y evitar los estallidos sociales, gracias a la represión, al “diálogo” y a concesiones sin importancia pero que justifiquen el sometimiento de las burocracias sindicales.
Es lo que estará en juego en los próximos meses y que nos dará la pauta de si Macron puede llegar hasta el 2022 o si su caída estará a la orden del día antes de la nueva elección.
Los resultados electorales de las municipales le han dado un nuevo impulso a las candidaturas presidenciales de ecologistas, socialistas e izquierdistas de todo tipo. La ecología está a la orden del día y Melenchon perdió su carácter de candidato mayoritario. Estas transacciones son la otra cara de la aventura macronista y llaman a esperar hasta el 2022 para echarlo. Su rol es la desmoralización.

Obstáculos y puntos de apoyo

El obstáculo mayor a este programa capitalista es la rebelión en curso de la juventud de los barrios, las movilizaciones obreras contra los despidos, las manifestaciones de las mujeres contra la opresión, esto es las acciones de una rebelión en curso, de una movilización y huelga política de masas.
El próximo día 18 está llamada una nueva movilización juvenil y barrial contra las violencias policiales por el Comité Adama. El combate contra la represión ha tomado un carácter nacional y de masas. Las denuncias y acciones se suceden y vale sobre todo por la movilización juvenil de los barrios, que luchan conjuntamente contra la opresión racial.
Las manifestaciones contra los despidos han comenzado en las ciudades. En Lannion, Bretaña, una gran marcha contra el plan de despidos de Nokia; en Toulouse, contra los despidos en Airbus; en la región parisina, contra Renault.
Lo que está sucediendo en la “conferencia de Segur” es demostrativo de las políticas en juego. El gobierno convocó esta conferencia sobre el hospital como una válvula de escape a las reivindicaciones del personal hospitalario, apoyadas masivamente por la población. El ministro de Salud se manejó con artilugios y se anunciaba una situación explosiva. El nuevo primer ministro intervino directamente en las negociaciones, hizo concesiones menores (con un aumento lleno de trampas de 180 € mensuales en lugar de 300 y con la contratación progresiva de personal muy lejos del necesario para un funcionamiento correcto ) y logró un acuerdo con tres sindicatos -CFDT, Unsa, FO. La CGT se opuso y Solidaires se había retirado de esta mascarada de negociación. También concedió algunas migajas al personal médico. El gobierno trata de franquear el obstáculo y el hospital público continuará derrumbándose.
Lo que está en juego es la colaboración de la burocracia sindical, favorecida por la división. Es la condición sine qua non para avanzar en el “plan” en los próximos meses. A su vez, está en juego el nivel de movilización que lograrán en las próximas semanas los sindicatos opuestos al acuerdo y sobre todo las estructuras de base del personal, como los Comités Interhospitalarios.
La cuestión de las jubilaciones será un termómetro. Macron anunció que iban a retomar el proyecto; Castex lo confirmó en su toma de funciones. En la reunión de “diálogo” con los sindicatos y organizaciones patronales, todos los presentes, incluso la CFDT favorable al gobierno y la central patronal del Medef, se pronunciaron por el abandono del proyecto, al menos hasta el año próximo. El presidente y el gobierno tienen que decidir entre mantener su firmeza bonapartista y atacar de fondo a las jubilaciones y la necesidad de la colaboración de los burócratas sindicales para hacer pasar los elementos sustanciales de su programa de reactivación, como el trabajar más y ganar menos y aceptar los centenares de miles de despidos.
La actitud ante la burocracia define también a las posiciones de grupos como el NPA, el Poid y otros, que consideran que la presión para que la burocracia se movilice es el eje de la actividad, y las tendencias que llaman a la organización independiente de los activistas como el motor de la movilización y de la reorganización del movimiento obrero. La CGT llama desde ya a una jornada nacional de huelga y movilización para el 17 de septiembre, pero será un disparo sin consecuencias si los sindicatos de base, las coordinadoras, los comités de huelga… no logran dar un salto en su capacidad de intervención, con un programa independiente. Las condiciones están reunidas.

Roberto Gramar
París, 11 de julio del 2020

sábado, 11 de julio de 2020

El PIT-CNT convalida una rebaja salarial




Gobierno, empresarios y dirigentes del PIT-CNT acordaron un aumento salarial a partir del 1 de enero de 2021 del 3%, lo que constituye un ataque directo al poder adquisitivo de los trabajadores, que en este caso es respaldado por la propia central obrera.

Tras la reunión del Consejo Superior Tripartito de este mrtes en el que participaron representantes del Poder Ejecutivo, de los empresarios y de los trabajadores se anunció que se había llegado a un consenso para otorgar un aumento salarial del 3% a partir de enero de 2021, con un punto más para los salarios más sumergidos y la posibilidad de postergar el aumento hasta abril para aquellos sectores de la producción más afectados por la crisis actual.
A su vez se anunció que regirá al final de 2021 un correctivo por inflación (con el descuento de lo perdido del producto bruto interno del año 2020) y el compromiso de la recuperación del poder adquisitivo del salario a partir del 1° de enero de 2022, “siempre que los datos de la economía indiquen crecimiento en 2021”.
La propuesta acordada por consenso en el Consejo Superior Tripartito será el lineamiento con el que actuarán los grupos de actividad de los Consejos de Salarios correspondientes a la Octava Ronda Salarial.

¿Quién paga la crisis?

El vergonzoso acuerdo deja claro que quienes pagarán los costos de la crisis son los trabajadores.
La emergencia sanitaria derivada de la pandemia de Covid 19 ha tenido un fuerte impacto en la actividad económica del país y del mundo.
Desde marzo, cuando se presentaron los primeros casos de Coronavirus en nuestro país, se suceden las pérdidas de fuentes laborales y las rebajas salariales en el sector formal de la economía y situaciones aún más graves en el sector informal donde se ha perdido en muchos casos la posibilidad de llevar adelante las estrategias de sobrevivencia habituales (vendedores ambulantes, cuidacoches, etc.).
Hasta el momento, el gobierno viene apoyando de manera directa al sector empresarial. Mientras los trabajadores que pierden sus empleos son enviados al seguro de paro y reciben sumas absolutamente insuficientes, o los beneficiarios de las políticas sociales acceden a prestaciones irrisorias, los empresarios reciben todo tipo de ayudas y exenciones impositivas.
Ya en marzo el gobierno decretó un impuesto que grava a un sector de los trabajadores con un impuesto, mientras se toman diversas medidas para salvar a los empresarios y se declara que no se les pondrá ningún impuesto excepcional.
Este acuerdo propuesto por el Poder Ejecutivo y que acompañan empresarios y dirigentes sindicales, profundiza y continúa este camino al explicitar, en el contexto de una inflación en aumento, que habrá una pérdida del poder adquisitivo para los trabajadores y que sobre ellos recae el impacto de la crisis económica y social.

El vergonzoso aval del PIT-CNT

Si puede ser esperable una propuesta de este tenor por parte del gobierno derechista y los empresarios, resulta inadmisible que el PIT-CNT se sume a convalidar una rebaja salarial directa en los ya muy deteriorados ingresos de los trabajadores.
La Central hace suyo el discurso patronal que esconde que desde hace ya muchos años vienen teniendo ganancias absolutamente extraordinarias y que en todo caso esta crisis trae una baja en esa ganancia.
A las condiciones excepcionales que les garantiza el Estado desde hace décadas, se le suma que al menos el sector exportador se beneficia también de la importante suba del dólar de este último año.
Al menos desde la dictadura, el Estado con distintas medidas y reformas viene garantizando altas tasas de ganancia para el sector empresarial, a lo que se suma el período excepcional que vivió el país durante 15 años por los altos precios de las commodities.
La dirigencia del PIT-CNT no ha tenido ningún empacho en “comprar” un discurso mentiroso y con el pretexto de defender el empleo avala y legitima las rebajas salariales.
La pandemia le viene como anillo al dedo al gobierno para avanzar en la baja del “costo laboral” que vienen anunciando desde la campaña electoral, que no es más que una nueva vuelta de tuerca para asegurar más ganancias a los empresarios e inversores.
La posición del PIT-CNT apunta también a garantizar “paz social” para avanzar en estas reformas y ataques que son parte del programa de la Coalición Multicolor.
En esta línea se puede entender también la declaración del presidente del PIT-CNT que destacó que “si bien los distintos grupos tienen la autonomía de decidir negociar, eso implicaría la realización de cientos y cientos de asambleas, algo contraindicado por la emergencia sanitaria”.
Es vergonzoso también que sin mayores empachos se ponga por encima de la democracia sindical y la discusión en las bases trabajadoras de este tipo de acuerdo a la pandemia del coronavirus, mostrando el rol que viene a cumplir esta dirigencia oficialista de dejar pasar el ajuste y ataques a los trabajadores.

¡Recorten donde hay plata!

El PIT-CNT debe dejar de ser cómplice de esta rebaja salarial, y exigir que se ajuste donde verdaderamente está la plata: es necesario suprimir las exoneraciones y subsidios al gran capital, aplicar mayores impuestos a la renta y a la tierra, implantar un verdadero control de precios y establecer el monopolio del comercio exterior para controlar los ingresos de divisas.
La dirección de la Central ha tomado una postura sin consultar a la base, ha firmado un compromiso sin siquiera preguntar a los trabajadores si queríamos aceptar este acuerdo, que más que acuerdo, es una extorsión para que aceptemos la rebaja salarial a cambio de que se nos mantenga el empleo, reproduciendo una vez más la falsa dicotomía entre empleo y salario.
El conjunto de la clase trabajadora debe deliberar en asambleas qué hacer frente a este ataque del gobierno y los empresarios. Y debe imponerle a la dirección un paro general para enfrentar este ataque a nuestras conquistas.

Hernán Yanes
Jueves 9 de julio | 10:47

LUC: La aprobaron en el Parlamento, pero es rechazada en las calles

La clase política aprobó una ley reaccionaria, represiva y neoliberal. Una ley rechazada por la mayoría de la población, y repudiada en las calles por miles de personas.

Este miércoles el Senado uruguayo aprobó la Ley de Urgente Consideración, luego de haber recibido las modificaciones de la Cámara de Diputados.
Con 18 votos sobre 31, estos “representantes” aprobaron una ley totalmente rechazada por la sociedad. Lo antidemocrático de esta votación – donde unos pocos deciden sobre la vida de millones – demuestra que la clase política responde a los intereses de una minoría de poderosos que amarrocan su fortuna y defienden la propiedad privada con todo el poder de fuego del Estado.
Este régimen constitucional – y las instituciones que lo integran – habilitaron la presentación de una ley que no es urgente, pero para el gobierno y su coalición sí lo es, para poder pasar un ajuste como el que pretenden con las rebajas salariales y el aumento de la desocupación y la precarización laboral. Para eso es que necesitan que la LUC sea ley: porque el ajuste no pasa sin represión.
En palabras del propio presidente de la República Luis Lacalle Pou, que publicó en su cuenta de Twitter: “Gran satisfacción de tener este instrumento necesario, justo y popular que hace muchos años comprometimos”.

La LUC traerá terribles consecuencias

Con casi 500 artículos, la LUC representa lo más rancio del pensamiento neoliberal y conservador: no solamente es criminalizadora y estigmatizante respecto de la pobreza – “apariencia delictiva”, sino que también lo es respecto de la protesta social, violando derechos básicos fundamentales como el derecho a la huelga.
Esta ley aumenta penas, otorga más facultades a las fuerzas policiales para abrir fuego – “legítima defensa” – crea nuevos delitos, y es claramente violatoria de todo tipo de garantías y libertades. “La propiedad antes que la vida” es lo que guía el pensamiento liberal.
Para los sectores más pobres de la sociedad, la LUC habilita a que las fuerzas policiales puedan atacar por la espalda a un supuesto delincuente y a que la policía acuse a alguien por haberle “faltado el respeto”.
A nivel de la protesta social, la LUC da vía libre para que se judicialice una ocupación de un lugar de trabajo cuando trabajadores utilicen esta medida frente a despidos o intentos de rebajas salariales. O permitirá que un corte de calle, o una Alerta Feminista, puedan ser dispersados y reprimidos por considerarse un “piquete”.
A su vez, la LUC se mete con la educación, quitando la palabra “pública” de casi todas sus definiciones, centralizando sus decisiones, y atándolas a las necesidades de los gobiernos que, como el de la Coalición Multicolor, pretenden mercantilizar aún más la educación.
Con esta ley, los directores de escuela podrán otorgar la continuidad laboral de la plantilla docente en una institución educativa, con la discrecionalidad que esto acarrea. Y dará mayores posibilidades para que entidades educativas privadas puedan beneficiarse económicamente.
Entre otras cuestiones, esta ley pone en riesgo las áreas protegidas frente a los intentos de las empresas de avanzar en sus planes de utilizarlas para sus negocios.

El FA, la oposición responsable

El Frente Amplio, que gobernó durante los últimos 15 años, ha elegido una postura blanda respecto de la ley, optando por dar una pelea en el parlamento para “reducir el daño” de la misma, rebajando lo peor de algunos de sus artículos. Pero en ningún momento apeló ni a su base militante ni a la movilización popular - ya que cuenta con capacidad de movilización - para frenarla.
El FA, que votó casi la mitad de sus artículos, no ha sido una oposición a la LUC, sino todo lo contrario, ha contribuido a la pasividad de su base social y electoral ante un tema tan importante, y con consecuencias tan negativas.

La pelea es en las calles

Desde que se empezó a discutir este proyecto de ley, tanto el FA como el PIT-CNT nos han dicho que la ley será combatida con un referéndum, para lo cual ya se proponían para comenzar a juntar firmas. Pero un referéndum o plebiscito, en primer lugar, no corresponde porque son tantos los derechos que se violan, que sería un terrible error poner a consideración la posibilidad de que a alguien lo maten por la espalda. Pero, en segundo lugar, desde el punto de vista del movimiento popular, nos ubica por detrás de los acontecimientos cuando, en primera instancia, la pelea era por impedir que se votara.
Varias fueron las acciones que distintos sectores estudiantiles, sindicales, sociales y populares realizaron en todos estos meses, inclusive sorteando la pandemia. Radios abiertas, festivales, dos movilizaciones importantes (la última con más de 10 mil personas, en su mayoría jóvenes), volantazos, charlas debates … Varios sindicatos y centros de estudiantes se han tomado seriamente la idea de enfrentar a la LUC.
Sin embargo, en todas estas acciones – realizadas con mucho esfuerzo y totalmente autogestionadas – se notó la ausencia del PIT-CNT y de la FEUU como grandes organizaciones populares, que deberían haber convocado a una lucha centralizada, uniendo fuerzas a nivel nacional para lograr tirar abajo esta ley.
¿Qué hubiera pasado si la Marcha contra la LUC del pasado 2 de julio hubiera sido convocada por el PIT-CNT y la FEUU? Seguramente en vez de 10 mil personas, hubiéramos tenido en la calle a unas 100 mil.
¿Qué hubiera pasado si la clase trabajadora hubiera utilizado sus métodos de lucha, como la huelga, para enfrentar esta “urgente ley de los ricos” y se hubiera plantado hasta que la ley sea retirada del Parlamento? Seguramente la hubiésemos derrotado.

Por un movimiento juvenil antirrepresivo y por la defensa de todas nuestras libertades

Pero todavía hay fuerzas intactas como para impedir que la LUC llegue a implementarse. La juventud secundaria, universitaria y de los barrios populares ha dado muestras en todas las instancias de lucha, que quiere enfrentar el avance represivo y defender la educación pública y el conjunto de nuestras conquistas.
Tenemos que organizar plenarios, encuentros y mesas redondas donde la juventud se organice junto a los sindicatos de trabajadores y trabajadoras de base que estén dispuestos a continuar la lucha.
Desde este medio alternativo que sostenemos diariamente, hemos participado en casi todas estas instancias contra la LUC, y seguiremos haciéndolo.

Karina Rojas
Jueves 9 de julio | 11:20

No a la LUC




¿Desde que lugar analizamos la política los marxistas leninistas?

Es común leer y escuchar compañeros e incluso camaradas realizar análisis y reflexiones centrado en la política, en los vaivenes del gobierno y sus astisbo de contradicciones. En el papel que desempeña la otra coalición con distintivo peculiar, es decir movimiento, esa sería la opocision. Analizan y diagnostican aspectos y fenómenos superestructurales, un cambio de ministro, mayor incremento de crímenes y asesinatos, caída salarial, desocupación. Diagnósticos éstos que en general compartimos.
Todo este derrotero gubernamental tiene objetivo claro y su éxito es subsidiar la riqueza con el esfuerzo y aporte de los pobres, esa es su finalidad, de manera que el fracaso de su gestión sería únicamente la caída de la taza de ganancia y por consiguiente, que su base social no termine más enriquecida de lo que ya está hoy, luego de los mejores 15 años de enriquecimiento continuo.
Decia en el arranque como interrogante, en realidad sería una pregunta retórica desde donde analizamos los marxistas - leninistas las sociedad, sus tendencias y comportamiento. Lo hacemos desde la base material o base económica, en una sociedad dividida en clases sociales, el curso está determinado por la lucha de clases, esa es la dinámica en una sociedad inmersa en un tipo de contradicción, es decir de contradicción antagónica.
En el marco de esa dinámica el curso de los acontecimientos se puede volcar para uno u otro lado, es decir, el éxito o derrota de una u otra clase esta condicionado por estos resultados.
Para comprender estos aspectos se debe prestar atención a la economía y al comportamiento del gobierno en este sentido. El Uruguay vive un periodo de recepción marcado esto por la caída del PBI, el aumento de la deuda externa, déficit fiscal y una política económica de ajustes de tarifas públicas, caída del salario, seguros de paro, despidos, miles de trabajadores en negro que hoy producto del párate no pueden generar un salario.
Se estima que en este cuadro más de 100.000 trabajadores caerán en la extrema pobreza.
El gobierno en este cuadro aumenta la deuda externa a través de la emisión desde el banco central. La región y los mercados histórico de Argentina y Brasil están prácticamente paralizado.
Se estima ya un presupuesto de recortes en la gran mayoría de los ministerios.
La caída del producto bruto es un resultado objetivo, efecto del párate en prácticamente la totalidad de las actividades.
Un programa de gobierno sujeto al cumplimiento puntilloso con los organismos internacionales, revela claramente que tipo de gobierno asumió.
En la dinámica de la lucha de clases, la coalición de gobierno anticipa a través de la LUC como hará y como blindarán su política de gobierno. Todo el núcleo de esta ley conlleva una forma y práctica de gobierno, es decir un gobierno dispuesto a avanzar sobre los derechos y conquistas de los trabajadores, un modalidad de gobierno de carácter excepcional que en este caso será la norma, autoritarismo.
De ahí la importancia de avanzar en la reglamentación sindical, en recortar el derecho de huelga y la ocupación como extensión del mismo.
La respuesta a este cuadro está en un terreno delicado y tenso, por lo mismo tiene suma importancia el movimiento social y particularmente la clase obrera organizada.
La opocision a la LUC es el eslabón del cual se debe tirar, es necesario que en el plano político se asuma responsablemente los desafíos de la hora y sinteticen la expresión de opocision social que se viene dando y que deberán tener mayor firmeza.
No es admisible aceptar tácitamente la oferta gubernamental de "cambio salario por puestos de trabajo", lo que finalmente nunca ocurre, es inadmisible aceptar la pautas del gobierno respecto de los salarios, es perder de vista que todos estos sectores patronales vivieron la mejor primavera de la historia en los pasados 15 años de progresismo.
Esto tiene que decirlo el movimiento sindical, la gran síntesis económica de los pasados 15 años fue de neto corte patronal, es justo que hoy en el medio de una crisis económica y una pandemia sanitaria se hagan cargo de la crisis quienes mayores beneficios obtuvieron.
La crisis no la deben pagar los explotados, los trabajadores en general, tensar para modificar está relación está vinculado al papel que se debe asumir en esta desigual lucha.
No a la LUC

Osbaldo Zuñiga
10 de julio 2020