viernes, 16 de mayo de 2025

“Gira de negocios” de Trump por las monarquías árabes


srael refuerza la “limpieza étnica” y las masacres en Gaza y Cisjordania. 

 Estados Unidos y Arabia Saudita han anunciado este martes la firma de una serie de acuerdos por valor de 600.000 millones de dólares, según la Casa Blanca, en áreas que abarcan desde el acceso a minerales críticos a la seguridad energética, durante la visita del presidente Donald Trump al país árabe, la primera etapa de una gira por las monarquías árabes del golfo Pérsico. Los acuerdos incluyen un pacto de defensa por valor de 142.000 millones por el que Washington suministrará equipos avanzados de armamento. Los voceros de Trump los han calificado “la mayor de venta de equipos de defensa en la historia”. El viaje de negocios de Trump incluye también a Qatar y Emiratos y no prevé una escala en Tel Aviv. 
 Los acuerdos entre árabes y norteamericanos se celebran ante una Gaza arrasada y famélica, sembrada de cadáveres, sobre la que el gobierno de Israel anunció un plan de ocupación total y el confinamiento de los palestinos en el 33% del territorio para estimularlos a emigrar “voluntariamente”. Un extenso reportaje de New York Times afirma que, en algunas zonas de Cisjordania, “las calles parecían Gaza. Las casas reducidas a escombros, las paredes acribilladas por los impactos de bala, las carreteras destrozadas por las excavadoras. Barrio tras barrio quedaban desiertos”. 
 “Pero no se trataba de Gaza, un territorio devastado donde han muerto decenas de miles de personas y el hambre acecha a la población. Era la Cisjordania ocupada, otro territorio palestino donde el ejército israelí ha estado reforzando el control en la represión más amplia contra la militancia en una generación”. Limpieza étnica con la complicidad de los hermanos árabes y los demócratas occidentales. 
 Ayer, Hamas liberó a Edan Alexander, un soldado israelí de nacionalidad norteamericana, como un gesto de buena voluntad hacia Trump, en el intento de reabrir un cese del fuego y el ingreso de ayuda humanitaria. El ejército israelí había anunciado la suspensión temporal de todas sus operaciones en la Franja de Gaza hasta la liberación de Alexander. 
 El acuerdo de los norteamericanos con Hamás se produjo días después de que Estados Unidos alcanzara un acuerdo de alto el fuego con Ansar Allah, los hutíes de Yemen, que puso fin a la ofensiva estadounidense en el país a cambio del cese de los ataques contra sus buques en el Mar Rojo. 
 Israel no participó de esas negociaciones, y el acuerdo con Yemen no incluye que se detengan los ataques contra Israel o los barcos israelíes
 Tel Aviv adjudicó la liberación de Alexander al genocidio que llama “presión militar” y a la “presión diplomática” de Trump. Netanyahu, por su parte, aclaró que, si bien enviará una delegación negociadora a Doha, la capital qatarí, “las negociaciones solo tendrán lugar bajo fuego” contra Gaza. Por su parte, el norteamericano “reiteró su compromiso con Israel y su deseo de continuar la estrecha cooperación con el primer ministro”.
 Sin embargo, no todo es tan diáfano. El lunes, el Canal 12 israelí informó que el enviado para Medio Oriente de Trump, Steve Witkoff, criticó al gobierno israelí en una reunión con familias de rehenes. 
 "Queremos traer a los rehenes a casa, pero Israel no está dispuesto a poner fin a la guerra. La está prolongando a pesar de que no vemos avances ni a dónde más podemos ir y que se debe llegar a un acuerdo", comentó Witkoff, según fuentes presentes (Jerusalem Post, 12/5). 
 En Israel, las movilizaciones que unen el reclamo de los rehenes a la denuncia del infanticidio israelí en Gaza son cada vez más numerosas. Sin embargo, la máxima concesión del gabinete de guerra israelí ha sido mantener en pausa la ofensiva terrestre en Gaza, aprobada hace unas semanas, cuyo objetivo es ocupar indefinidamente la franja. El ministro de Defensa Israel Katz afirmó que la operación solo comenzaría después de la visita de Trump a la región.
 Según los sionistas, la ocupación del territorio, que exige la movilización de decenas de miles de reservistas, se combinaría con la llamada “migración voluntaria” de los palestinos, asfixiados por la falta de alimentos, agua, electricidad. 
 El panorama interno no es tan claro para Netanyahu: los miembros de la oposición del Comité de Asuntos Exteriores y Defensa del Knesset exigieron el martes en una carta que el presidente del comité, el diputado Yuli Edelstein (Likud), convocara al ministro de Defensa y al jefe del Estado Mayor de las FDI, Eyal Zamir, para que aclararan los objetivos de la próxima ampliación de la guerra en Gaza. Hasta que esto suceda, dijeron, no avalaran la convocatoria a los reservistas. 
 Esta semana, el parlamento israelí suspendió el permiso al gobierno para que convocara reservistas de forma excepcional, vigente desde octubre de 2023. Según el Jerusalem Post, es una reacción ante la negativa del gobierno a presionar a los religiosos para que asuman sus obligaciones militares. Ni un ápice de oposición al genocidio entre el establishment sionista. 
 Esta masacre tiene sus cómplices. El 3 de mayo, la relatora especial de las Naciones Unidas para los derechos humanos en los territorios palestinos, Francesca Albanese, pidió que se juzgue a altos funcionarios de la Unión Europea por complicidad en los crímenes de guerra cometidos por Israel.
 En una serie de entrevistas e informes, Albanese acusó en particular a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y a la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kalla. 
 Albanese acusó a los líderes de la UE de incitar a graves violaciones del derecho internacional a través de su apoyo incondicional a Israel. “El hecho de que las dos figuras más importantes de la UE sigan manteniendo sus relaciones habituales con Israel es más que deplorable”, declaró Albanese. “La inmunidad no puede equivaler a la impunidad. Tendrán que ser juzgados antes de que lo haga la historia».
 Ya se ha presentado una denuncia formal ante la Corte Penal Internacional (CPI) en la que se las acusa de complicidad en crímenes de guerra.

 Olga Cristóbal 
 13/05/2025

Hoy se cumplen 77 años de la NAKBA: en árabe, el DESASTRE


Así nombró el pueblo palestino el día en que, por un lado, se proclamó el Estado sionista en un territorio mayor al que la ONU le había asignado (doblemente ilegal entonces) y, por el otro, las bandas sionistas poderosamente armadas desalojaron a tiros y garrotazos a un pueblo entero: 700.000 palestinos debieron huir de sus casas, de sus huertos, de sus tierras, de su patria. Mujeres, ancianos, niños, embarazadas… muchos murieron. 
 La soldadesca ebria de sangre saqueó casa por casa, los soldados abandonaron su función, incluidos sus oficiales, para arrancar candelabros y alfombras, heladeras y radios, sillas y muebles, corriendo por las calles entre risas y gritos caóticos. En un documental, oficiales de esa época confiesan que se asustaron por la repugnante degradación de su propia tropa.
 El honor de las comunidades judías de todo el mundo, humilladas y torturadas y asesinadas por el nazismo recién derrotado, fue mancillado por el propio “ejército sionista” que se suponía debería haber contribuido a sanar las heridas del genocidio. 
 Después, guerra tras guerra, la de los Seis Días, la de Ion Kipur, el pueblo palestino se convirtió en una víctima de las víctimas del genocidio nazi. Las víctimas de Auschwitz devinieron victimarios. Y, sobre unos y otros, las garras del imperialismo reinan. 
 Hoy una nueva Nakba, un nuevo desastre, el desastre de la limpieza étnica con armamento ultramoderno, se abate sobre los palestinos en Gaza, en Cisjordania, pero también en Líbano, en Siria, bajo la fría e impasible mirada de los gobiernos de los países “árabes”.
 La solidaridad con el pueblo palestino es un mucho más que un deber moral para los trabajadores del mundo entero y ni que hablar para los militantes internacionalistas del socialismo. Es una tarea militante. 
 La masacre de los palestinos, parte de la guerra mundial en desarrollo, es un ensayo general de la guerra del capital contra el proletariado mundial. 

 Félix Kaufman 
 15/05/2025

Continúa la escalada bélica entre Yemen e Israel


Trump renuncia a continuar con los bombardeos. 

 Israel continúa los ataques contra infraestructura civil de Yemen y ahora amenaza con bombardear los puertos de Ras Issa, Hodeida y As-Salif. 
 La escalada se intensificó después de que un misil lanzado el 4 de mayo desde territorio yemenita, impactara cerca del aeropuerto Ben Gurión, en Tel Aviv, tras franquear el llamado escudo de hierro, provocando, temporalmente, la suspensión de los vuelos civiles. 
 Durante meses, el movimiento de resistencia que controla el 30 % del territorio de Yemen -donde vive la mayor parte de la población del país- fue ejerciendo una solidaridad activa con el pueblo palestino, atacando con drones a Israel y a los buques mercantes de sus aliados que circulan por el Mar Rojo. 
 Los ataques a Israel rara vez logran traspasar el escudo defensivo, pero el comercio marítimo que pasa por el canal de Suez se vio gravemente afectado con pérdidas de millones de dólares al mes, ya que han provocado una caída del 73 % en el tráfico de contenedores y una caída del 87 % en el comercio de gas licuado. 
 Por esto Estados Unidos se vio obligado a incrementar su presencia en el Mar Rojo. Sin embargo, contrarrestar los ataques hutíes -estos realizados con drones comparativamente baratos– le representa un gasto millonario. Trump escaló y atacó territorio yemení asesinando a civiles y refugiados. Fue respondido por los hutíes, quienes atacaron a su flota de guerra.
 El medio estadounidense Foreign Affairs publicó que, tras siete semanas y media de intensos ataques aéreos contra más de 1.000 objetivos distintos, la campaña de bombardeos del gobierno de Trump contra los hutíes ha fracasado. Dice la revista: “A pesar de haber gastado más de 2.000 millones de dólares en ataques contra Yemen, Washington finalmente no pudo contener a Ansarolá y se vio obligado a aceptar un alto el fuego”. 
 En los chat del gabinete de Trump que se hicieron públicos hace más de un mes, sobre el inminente ataque a Yemen, el vicepresidente J.D.Vance retomó su insidia contra Europa y argumentó que si solo el 3 % del comercio estadounidense pasa por el Canal de Suez, en comparación con el 40 % del comercio europeo, “¿por qué Estados Unidos tiene que llevar a cabo una operación naval en el Mar Rojo?” A su vez trascendió la alarma que hay en el Pentágono por la escasez de municiones debido a la guerra en Ucrania. 
 Trump, en una puesta en escena para disfrazar la derrota como una victoria, declaró en una reunión en el Salón Oval que los hutíes se habían rendido, que no querían pelear más y por eso había aceptado firmar un alto al fuego. Lo cierto es que el movimiento popular yemení Ansarolá mantiene su poder y ha reforzado sus posiciones en el país árabe, aunque también es cierto que aceptaron cesar los ataques sobre los barcos mercantes del Mar Rojo, acuerdo que no incluye a Israel.
 Los hutíes fueron quienes más demoraron en ratificar públicamente el acuerdo y, cuando lo hicieron, reiteraron que el mismo no incluía al país gendarme del imperialismo en Medio Oriente. El jefe del Consejo Político Supremo de Yemen, Mahdi Al Mashat, confirmó que “no renunciaremos al apoyo a Gaza, cueste lo que cueste”.
 En las vísperas del acuerdo, Netanyahu incrementó los ataques a Yemen para intentar su fracaso, pero Trump tiene intereses en varios puertos. 
 Israel necesita cubrir ese franco cuando se apresta a intensificar los ataques sobre Siria y cuando se prepara para avanzar en la limpieza étnica de Gaza, al mismo tiempo que enfrenta una de las mayores crisis políticas de su historia, con movilizaciones cada vez más masivas que piden el cese de la guerra y la renuncia de Netanyahu. 
 A Trump, además del gasto militar -millones de dólares desde marzo en miles de bombas y misiles utilizados en los ataques, junto con siete drones derribados y dos aviones de combate que se hundieron- y la resistencia de los hutíes -quienes ya vencieron a Arabia Saudita- lo motivan objetivos vinculados a Egipto e Irán para firmar el acuerdo. 
 Egipto, que es el principal afectado por la caída del comercio por el canal de Suez -una pérdida de 800 millones de dólares al mes- está siendo presionado por Trump para que acepte a los refugiados gazatíes. 
 Para CNN, “El acuerdo de no agresión mutua entre Estados Unidos y los hutíes busca impulsar las negociaciones sobre el acuerdo nuclear iraní”, a pesar de que el informe anual de evaluación de amenazas, publicado el 25 de marzo por los servicios de inteligencia estadounidenses, destacó que en Irán no se está construyendo, actualmente, un arma nuclear.
 Desde el 2015, los hutíes resisten el ataque militar y el bloqueo de Arabia Saudita que ocasionó una de las mayores hambrunas en lo que va del siglo. Yemen es el país más pobre de Cercano Oriente y sin embargo es -desde que Hezbollah se replegó en el Líbano debido al aislamiento interno y el escaso apoyo de Irán- el único país que responde bélicamente al genocidio israelí del pueblo palestino. El resto de los gobiernos del Medio Oriente, en cambio, colaboran activamente con el régimen del apartheid sionista. Es necesaria una nueva primavera árabe para quitarlos a todos de su sitio. 

 Aldana González 
 13/05/2025

jueves, 15 de mayo de 2025

“Pepe” Mujica (1935-2025): de la liberación nacional al “capitalismo en serio”


A los 89 años murió el “Pepe” Mujica. Seguramente correrán ríos de tinta sobre su muerte y su legado. Entre lo que ya esta apareciendo en la gran prensa se destacan su humildad, su vida alejada de los beneficios a los que se suelen acogerse la mayoría de los políticos parlamentarios y los jefes de estado, su pequeña chacra, su vieja moto, su hablar simple y directo y “que no robo”. En la podredumbre capitalista, terminar la vida de un político parlamentario sin “meter la mano en la lata” ya es ser considerado una especie de “símbolo”. 
 Pero ni a los políticos, ni a los papas se los puede caracterizar solo por su comportamiento moral en la vida, sino por sus acciones políticas. Bergoglio terminó su vida siendo papa y con 100 dólares en la cuenta bancaria y nadie discute su humildad, pero a la hora de analizar el papel jugado en la historia hay que juzgar el regresivo y siniestro rol de la iglesia católica en el mundo y su sostén de los peores regímenes políticos incluyendo crimines de lesa humanidad. Lo principal para juzgar a Mujica entonces es la función politica que cumplió desde su excarcelación, su rol como presidente y su tarea post presidencial. 
 Mujica entró a la politica con los “Blancos”, uno de los partidos históricos de la burguesía uruguaya, ligado a los grandes latifundios del país. Luego se transformó en guerrillero, en una época donde un sector de los jóvenes en Uruguay se enamoraron de la rebeldía armada al calor de la triunfante revolución cubana. Nunca fue un teórico del MLN (Tupamaros) sino un hombre de acción en la estrategia foquista que predominaba fuertemente en la década del 60 en varios países de Latinoamérica. Fue preso por las fuerzas armadas uruguayas y se transformó en unr rehén de la dictadura durante más de 12 años en un penal uruguayo paradójicamente llamado “Libertad”, que fue un bastión de las torturas que caracterizaron la dictadura uruguaya.
 Su liberación se produjo en marzo de 1985, cuando la ley 15.737 dictó la amnistía de los presos políticos, Con la llegada de la democracia, Mujica se convirtió en un ícono de la reconversión de la izquierda armada dentro del Frente Amplio uruguayo. El foquismo, para ese entonces, se había agotado como movimiento político. Los ´movimientos de liberación nacional´ impulsados por el Che Guevara habían sido destruidos por las fuerzas armadas y tanto en Argentina como en Uruguay se reconvirtieron en partidos de actuación meramente parlamentaria.
 Mujica fue el líder emergente de un FA que había cambiado sus bases de sustento político. La autoridad ganada por los años de encierro y de tortura la puso al servicio de convencer a la población de que el foquismo era parte del pasado y que había que construir un espacio de ´izquierda´ de convivencia con el capitalismo, tratando de lograr mejoras sociales que no alteraran el sistema de dominación capitalista. 
 Mujica exhibió rápidamente una capacidad camaleónica para adaptarse a los nuevos tiempos: Desde su salida de la cárcel, se convirtió en el ala que llevaría a cabo las posiciones más derechistas del Frente Amplio. Su partido, el MPP (Movimiento de Participacion Popular), jugó desde un inicio ese rol absolutamente conservador.
 Los planteos que defendió Mujica fueron tomados de intelectuales que pretendían mejoras “sociales” para los más necesitados. Consideraba el Plan "Fome cero" (hambre cero) de un intelectual brasileño que adoptó Lula en Brasil como un enorme hallazgo. Admiraba el establecimiento de los planes sociales y creó “Juntos” y “Fondes”, un programa similar al de los planes sociales de la Argentina. 
 En su ascenso a la presidencia, Mujica tuvo que superar el fuerte escollo de su pasado como guerrillero, que lo hacia un candidato de “riesgo”, recibiendo ataques de “blancos” y “colorados”. Contrastaba con la “estabilidad y certeza” que transmitían políticos de una izquierda “educada y culta“ del FA como Tabaré Vázquez o Danilo Astori. Mujica llegó a la presidencia mostrando insistentemente que su politica no era nociva para los grandes capitales extranjeros ni que afectaría tampoco la riqueza de los capitalistas uruguayos. Cuando asumió la presidencia del Uruguay cumplió con lo que desarrollo en la propia campaña: el capital tendría las garantías “jurídicas” que le brindaría el Frente Amplio en su gobierno. 
 Durante el gobierno de Mujica (2010-2015) se abrió el camino en el país a la mayor extranjerización de tierras de la historia del Uruguay. Con el Ingreso de Botnia, se abrió el mercado de capitales belgas, finlandeses y chilenos y la compra indiscriminada de tierras uruguayas para las pasteras, que además contaron con enormes beneficios en materia de impuestos, suministros energéticos y apertura de nuevas rutas adecuadas para ellas.
 Esta politica inaugurada por Mujica fue luego seguida como una “cuestión de Estado” por el gobierno de Lacalle Pou que desplazó al FA y es la misma politica que continúa el actual presidente del FA, Yamandú Orsi, en un país donde el tren ha dejado de funcionar para los uruguayos como red nacional y es puesto en marcha solo habilitado a favor de pasteras que ingresaron tarde al Uruguay y no tienen un acceso directo a ríos navegables.
 Hoy hay departamentos -Tacuarembó, Colonia, Rio Negro, Soriano- que son tierras de capitales extranjeros para la forestación de eucaliptos que alimentan las enormes calderas de las pasteras. Del dominio de los puertos privados de las pasteras, se pasó a la privatización del puerto de Montevideo a manos de operadores portuarios extranjeros con el modelo menemista. Las multinacionales entraron a dominar, al expandir la fibra óptica y celebrar contratos con las principales multinacionales para la explotación de la plataforma marítima y de mineral de hierro. Aun desde sectores del Frente Amplio le observaron severamente a Mujica que pretendía que se aceptara además la minería a cielo abierto. 
 Bajo el gobierno de Mujica la economía del país se hizo mucho más dependiente de la inversión extranjera directa. Mujica predicó bajo el lema de “capitalismo en serio”, su verdadera posición en esta materia. Respecto a los sectores agropecuario, minero y petrolero, se pronunció por una estrategia de claro apoyo a la inversión extranjera, que incluyó la profundización de la política de zonas francas, la celebración de un acuerdo con la empresa forestal Montes del Plata, de contratos con petroleras y el aterrizaje de la empresa anglo-india Zamin Ferrous para explotar hierro. 
 Finalmente, en una de sus últimas resoluciones de gobierno, impulsó la ley de control y regulación de la importación, producción, adquisición, almacenamiento, comercialización y distribución de la marihuana y sus derivados (ley 19.172), que habilitó el uso medicinal y recreativo de esta droga. La iniciativa le dio fama a Mujica en el mundo. Se lo mostró como “paladín” contra el paradigma prohibicionista de Estados Unidos. La ley no ha detenido de modo alguno la fuerte tendencia al consumo de otro tipo de drogas que ataca a la juventud uruguaya. 
 Ya fuera del gobierno y en su actuación en el Senado, Mujica se colocó abiertamente en las posiciones más derechistas dentro del Frente Amplio. Y su punto más débil fue, hasta su muerte, el tema de los derechos humanos, una herida que, como en la Argentina, aún se mantiene abierta. Mujica abogó constantemente por el perdón de la dictadura, la limitación a las leyes punibles a los represores que participaron de ella, y los últimos días de su vida fue más lejos, atacando los testimonios de los militantes torturados y presos por los milicos. Samuel Blixen, un reconocido periodista, historiador y escritor de varios libros sobre la izquierda, ha salido a contestarle a Lucia Topolansky, esposa de Mujica, señalando que sus declaraciones habían pasado las fronteras en cuanto a no defender de los derechos humanos. 
 El balance de Mujica es el de un guerrillero que se transformo en un “Hombre de Estado”, es decir un sostén del mantenimiento de la explotación del hombre por el hombre. Nuestro balance no es moral, es político. 

 Juan Ferro 
 14/05/2025

martes, 13 de mayo de 2025

Daniel Viglietti - Homenaje a Elena Quinteros


El Eternauta, de Oesterheld-Solano López a Stagnaro


La serie.

 Finalmente, el miércoles 30 de abril se estrenó "El Eternauta”, la versión televisiva en miniserie de la historieta insignia de la Argentina que vio la luz a fines de los años 50, gracias a dos plumas magistrales: la gráfica, de Francisco Solano López, y la literaria, de Héctor Germán Oesterheld. 
 Todo el proyecto fue impulsado por Bruno Stagnaro, que ya había renovado la ficción argentina con "Okupas" en su momento, y que ahora vuelve a dar un salto hacia adelante, no ya desde el policial negro, el cine noir o el neorrealismo italiano, sino desde una tradición muy cara a la cultura popular urbana argentina, como es la historieta. Con la voluntad, además, de trasladar a la pantalla (a la chica, pero con criterios de la grande, como viene sucediendo con una gran cantidad de producciones en todo el mundo desde hace algunos años) el universo plasmado en gráfica por la dupla Oesterheld-Solano López. Algo que tal vez no era imposible, pero sí impensado para el primer cuarto del siglo XXI, por la grandiosidad de los escenarios y sus circunstancias ficcionales, por un lado, y por su precisa e ineluctable “porteñidad”, por otro. El cineasta logra una cosa y la otra, por supuesto como resultado del trabajo de un equipo profuso en participantes y roles, que comenzó con la preproducción en 2020, siguió con la filmación en 2023 y se terminó con la posproducción, que se prolongó dos años, hasta el estreno, en 2025. 
 Y por supuesto también gracias en gran medida al apoyo material de la empresa de streaming a cargo de su estreno, Netflix. La relación del director con la plataforma se dio a partir del acuerdo que derivó en la remasterización de "Okupas" y la renovación del soundtrack para su inclusión en el catálogo de Netflix, en 2021. Con ese apoyo, se lanza a una puesta cinematográfica para televisión, que inaugura un trabajo artístico (y comercial, claro: el arte -particularmente el cinematográfico- no desprecia la gran inversión) fantaseado por realizadores y consumidores durante décadas: una producción de gran aliento y calidad a la par de la industria hollywoodense. Con la cereza de una argentinidad indiscutible. 

 La historieta y la historia de Oesterheld

 Desde fines del siglo XIX y hasta bien entrados los años 80 del XX, la historieta fue el vehículo por excelencia del entretenimiento de la clase trabajadora. Alrededor de los años 40 alcanza, si se puede plantear así, producción industrial, en estrecha relación con el desarrollo social y cultural de la clase trabajadora urbana. 
 En la cresta de esa ola Héctor Oesterheld edita la mítica revista "Misterix" y luego, con uno de sus hermanos, fundan la Editorial Frontera, que resultó ser uno de los sellos más importantes del género. Saca al mercado revistas emblemáticas como "Frontera" y "Hora Cero". Crea personajes icónicos y entrañables como el Sargento Kirk, Ernie Pike, Mort Cinder y, por supuesto, Juan Salvo El Eternauta. Fue acompañado (en sus emprendimientos editoriales y en sus propios guiones) por ilustradores como Hugo Pratt (creador de otro personaje con status universal: Corto Maltés), que le puso el rostro de Oesterheld al corresponsal de guerra Ernie Pike; Alberto Breccia, José Luis Salinas, José Muñoz y Francisco Solano López, entre otros. 
 Solano López -el dibujante de El Eternauta- supo plasmar en el relato esos climas opresivos, el tono realista, los expresivos rostros transidos por la tragedia de la apocalíptica invasión alienígena. Fue el dibujante de la primera parte, publicada entre 1957 y 1959 en la revista "Hora Cero" y de la segunda, de 1976, publicada por la revista "Skorpio", que Oesterheld escribió en la clandestinidad y que se interrumpió con su desaparición y ejecución a manos de la dictadura militar. 

 Oesterheld y la rapiña ideológica kirchnerista 

De Oesterheld no podemos agregar nada que no se sepa ya. Su historia personal y la de su familia es de las más terribles que haya dejado el paso genocida de la dictadura cívico-militar por el país. Y todos sabemos de los miles de historias terribles que los golpistas dejaron tras de sí. El guionista y sus cuatro hijas fueron secuestrados y eliminados por los grupos de tareas de los milicos. 
 En cuanto a su obra, es densa en sentidos y temas que van evolucionando con él en tanto que desarrolla su trabajo artístico, y su voz se va transformando en una herramienta de crítica social, ética y política, especialmente en sus últimos años. 
 En el 57 la nevada es, acaso, en su sensibilidad, la Revolución Libertadora, que se cierne sobre el hombre común, sobre la sociedad civil, laburante, como un peligro ajeno y mortal, anónimo en sus engranajes invisibles. En el 76, la lucha armada es la única posibilidad de supervivencia contra un enemigo que bien pudiera interpretarse como “el Imperialismo”. En la historia real, para el 76 Oesterheld se había sumado ya a Montoneros, lo que se refleja en la ficción. 
 En 2010, en ocasión del Bicentenario, el kirchnerismo se apropió de las figuras tanto de Oesterheld como del Eternauta mismo. Todos recordamos la imagen del “Nestornauta” como la representación máxima de un peronismo de izquierda que funcionaría como mito fundacional del kirchnerismo. Se trata de un gesto de oportunismo político sin igual, dado que Néstor y Cristina nunca militaron en Montoneros y que, antes del 2000, adscribían con entusiasmo al peronismo liberal y privatizador de Menem. El primer banco privatizado del menemismo fue el Banco de Santa Cruz. Tal es el devaneo de los oportunautas y el contrabandeo ideológico que practican con el autor y su obra.

 La aventura argentina 

Siendo Oesterheld, como fue, un representante de una clase media seguramente progresista y que probablemente votaría a Frondizi en el 58 (en una esquina de la Buenos Aires nevada de Oesterheld-Solano López se colige en una parte de una pintada callejera un “Vote Frondizi”), en la alianza entre el clase media Salvo, el intelectual Favalli y el proletario Franco, se adivina su apuesta por la conciliación de clases que es, en el fondo, el peronismo. El paisaje del viaje de la primera parte, de Vicente López al centro, es por su parte de una inequívoca burguesía de clase media. El “héroe colectivo” no deja afuera a ningún sector y toda la historia posterior (de hecho, también la anterior en otras partes del orbe) muestra que el conflicto histórico en el capitalismo es entre la burguesía y el proletariado: la conciliación es imposible y esto constituye, en gran medida, el desgarro humano en su desarrollo histórico actual. 
 Esta visión no disminuye la profundidad de la obra de Oesterheld. Al contrario, dialoga con esa profundidad. 
 Mientras tanto, los amigos que emprenden el viaje hacia el centro en la épica aventura eternautiana, el paisaje que transitan, no deja de ser una argentinidad de matiz urbano que por primera vez artistas argentinos instalan en una obra de aventuras y ciencia ficción, que ocurre en la Argentina y “a la Argentina”, “falta envido” incluido. Claro que es una genialidad. Se ve en lo inagotable de los sentidos que, ya lo dijimos, todas las épocas y todos los grupos encuentran en la obra. Es la definición de un “clásico”. 
 También es una genialidad el trabajo del equipo liderado por Bruno Stagnaro: entre otras exquisiteces, trasladar aquella argentinidad, la terrible aventura de los atribulados personajes y el exotismo de la invasión, con tal precisión, a “la tele”. 

 Ceferino Cruz
 07/05/2025

lunes, 12 de mayo de 2025

"Habemus Papa": León XIV, electo tras otro cónclave de camarillas


La Iglesia Católica, un poder monárquico y oscurantista 

En la cuarta tanda de votación, el cardenal de origen norteamericano Robert Prevost (que adoptará como nombre el de León XIV) se convirtió en el sucesor del Papa Francisco, al alcanzar los dos tercios de los votos necesarios en el cónclave electoral. 
 Prevost fue designado por Bergoglio como cardenal y, antes, como titular de la Pontificia Comisión de América Latina. Los medios destacan que el nombre del nuevo Papa traza una continuidad con León XIII, el impulsor de la encíclica Rerum Novarum (1891) que abrió paso a lo que se conoce como Doctrina Social de la Iglesia, con la cual la institución intentó aggiornar su discurso frente al desarrollo del movimiento obrero y para contrarrestar la difusión del socialismo en el mundo. 
 Lo cierto es que la Iglesia Católica, poder monárquico y oscurantista, no puede llevar adelante un proceso de reforma democrática. En la actualidad, cumple un rol de legitimación del orden capitalista, incluyendo al ala que aconseja la piedad hacia la población más empobrecida. Por eso, resulta irrenunciable la lucha por la separación de la Iglesia y el Estado, contra el oscurantismo clerical y contra toda forma de opresión del hombre por el hombre. 
 Es una incógnita cómo será la relación de Prevost con otro poderoso norteamericano, Donald Trump, quien se hizo notar en medio de las deliberaciones de las Congregaciones Generales difundiendo una foto elaborada con inteligencia artificial, en que él mismo se veía como pontífice. Algunos medios pretenden ver en Prevost un contraste con la figura del magnate, pero todo está por verse. Por lo pronto, el líder de la Casa Blanca saludó al nuevo titular del trono. 

 Las pujas internas 

La fumata blanca anunciada este jueves 8 disimula hasta cierto punto el tortuoso proceso de elección del nuevo Papa, que recreó las tensiones y luchas de camarillas que llevaron alguna vez a la directora del suplemento femenino de L’Osservatore Romano a definir al Vaticano como “un nido de víboras” (BBC, 14/12/18).
 No había empezado siquiera el funeral de Francisco cuando sectores del llamado “partido romano” pusieron en marcha un lobby sigiloso para encumbrar como nuevo pontífice a Pietro Parolin, el secretario de Estado de Bergoglio. Parolin, que fue posicionando su candidatura a través de sus viajes al exterior, se proponía encabezar –según los francisquistas- una “restauración conservadora”, con el amargo detalle adicional de tratarse de un antiguo hombre de confianza de Francisco. Sin embargo, la desventaja de Parolin, para los “vaticanólogos”, era la propia atomización de ese partido romano, ya que otros dos cardenales italianos aspiraban también al Papado. 
 Si a Parolin se lo ubicó en muchos análisis como el “conservador” del cónclave, a otros se los anotó en una supuesta ala “progresista”, continuadora de Francisco. El que sonaba con mayor fuerza era el filipino Luis Tagle, ex arzobispo de Manila, cuestionado por su gestión al frente de Cáritas Internationalitis, que fue intervenida por Bergoglio a fines de 2022. 
 A comienzos de mayo, cuando estas eran las dos figuras más mencionadas en los medios, Anne Barrett Doyle, de Bishop Accountability, una organización que lucha contra los abusos sexuales, fustigó a ambos candidatos. En una conferencia de prensa, advirtió que “ningún alto prelado de la Iglesia ha guardado tantos documentos secretos sobre este tema como Parolin”. Y amplió: “cualquier solicitud de información sobre casos de abusos pasaba por la oficina del secretario de Estado”. Mencionó el caso de Australia, cuyas autoridades habrían emitido un pedido sin respuesta por cientos de casos de abusos. A su vez, señaló que la Santa Sede no quiso publicar un informe elaborado por dos de sus enviados a Chile, en 2018, para investigar las denuncias en dicho país. 
 Con respecto a Tagle, Doyle dijo: “cuando fuimos a Filipinas, lo que encontramos nos dejó boquiabiertos. Allí, las víctimas de abusos están tan asustadas que hasta ahora solo una se ha identificado públicamente (…) es una Iglesia tan retrógrada que nunca publicaron el documento con las pautas para prevenir abusos” (La Nación, 3/5).
 El problema de los abusos, que no diferencia fracciones, tiene una dimensión “estructural” en la Iglesia, como ha reconocido con tino el jesuita alemán Hans Zollner, quien apuntó en un reportaje que “los casos de abusos se han repetido por todos lados y, con mucha frecuencia, siguiendo el mismo tipo de patrón” (La Nación, 30/4). 
 En el caso del nuevo Papa, recibió denuncias por encubrimiento durante su paso por la diócesis de Chiclayo, en Perú, donde pasó dieciocho años (Infobae, 9/9/24). 
 Pero, además de las disputas de camarillas, las vísperas del cónclave papal tuvieron presencias polémicas, como la de Juan Luis Cipriani, del Opus Dei, arzobispo emérito de Lima, quien fue acusado por abusos y trasladado. Otra fue la de Angelo Becciu, funcionario vaticano que resultó apartado de su cargo por defraudación, a través de una mala inversión inmobiliaria con fondos reservados de la Secretaría de Estado. Pese a que Francisco le había quitado los derechos cardenalicios, Becciu defendió con vehemencia su participación en el cónclave, alegando que elegir al Papa es más bien “un deber” que un derecho. Este sofisma no lo salvó y, acorralado por las críticas, debió retirarse.
 Mientras pregona la espiritualidad desinteresada, el Vaticano libra luchas despiadadas con la mayor de las lógicas terrenales. 

 Gustavo Montenegro

domingo, 11 de mayo de 2025

Otro explotador que "destruye la teoría" de la explotación capitalista


Milei "teoriza" ante los empresarios, mientras descarga el peso del Estado contra los trabajadores. 

 Milei le "explicó" a los principales empresarios del país "qué es el dinero", para que puedan entender la "dolarización endógena" que promueve el gobierno. En el intento, "destruyó la teoría de la explotación" simplemente con decir que el trabajador le compra dinero a su empleador a cambio de su trabajo. Es un intercambio, como cualquier otro; "no hay explotación, salvo que sea de parte del trabajador". 
 Cualquier repositor o cajero de supermercado que lo escuchara le hubiera retrucado que, si de verdad cree eso, no se hubiera molestado en volcar todo el peso del Estado contra el acuerdo entre privados que habían firmado el gremio de comercio con la patronales del sector. ¿Por qué el presidente "anarcocapitalista" que despotrica contra el "robo inflacionario" mandó al ministro de Economía a imponer una reducción salarial a 120.000 trabajadores, a quienes no les pagaron un 1,9% de aumento después de un IPC del 3,7%? 
 El punto es que, al igual que Coto se enriquece mientras sus empleados no llegan a fin de mes, lo mismo ocurre con el resto de los capitalistas. Es para preservar ese margen de ganancia que el gobierno voltea acuerdos paritarios, particularmente en los supermercados que es donde los asalariados dejan buena parte de sus ingresos y donde la suba de precios recalentaría los reclamos salariales en el resto de la economía. 
 Esto refleja, precisamente, que si "el trabajador le compra dinero al empleador para luego obtener otros bienes" es lisa y llanamente porque necesita sobrevivir. El salario es el precio que cuestan las mercancías que requiere un laburante para reproducir su capacidad de trabajar (alimentos, vivienda, servicios, formación, etc.). "El capitalista no compra el resultado del trabajo (el producto), sino la capacidad para producir ese resultado", le respondió Gabriel Solano en X. Todo empleado que conozca el valor de las mercancías que produce es consciente de que en una pequeña fracción de su jornada laboral generó el equivalente a lo que recibe como remuneración.
 Como los medios de trabajo son propiedad del patrón, es él también quien se queda con el producto final, y lo vende para obtener una ganancia por sobre su inversión inicial. Si los empresarios "venden sus pesos" a cambio de la fuerza de trabajo es porque sin ello no podrían valorizar su capital, y de hecho ni las máquinas, ni las materias primas, ni nada de su inversión sería realmente capital. Capitalismo y explotación del trabajo son términos inseparables. 
 Al final del camino el trabajador con suerte puede seguir vendiendo su fuerza de trabajo, mientras el patrón acumuló un capital extra -que le permitirá eventualmente invertir más y así incrementar sucesivamente su capital. Como Marx explicó, el misterio del origen de ese plusvalor que se apropia el capitalista queda resuelto al comprender que el valor de la fuerza de trabajo, como el de toda mercancía, refiere al tiempo de trabajo socialmente necesario para producirla. Pero mientras el resto de las mercancías que se consumen en la producción trasladan su valor al producto final, la fuerza de trabajo no tiene ninguna limitación para agregar mucho más valor que el equivalente a lo que necesita el trabajador para seguir vivo. Gracias a eso se acumula riqueza en un polo de la sociedad, y pobreza en el otro. 
 Milei niega todo esto para venderle a los asalariados que "el problema es monetario", y que su miseria no es el resultado de la explotación capitalista sino del "robo inflacionario" de los gobiernos anteriores. Podemos responder sencillamente que si quisiera terminar con el "robo inflacionario" debería indexar los salarios, como hizo con las tarifas y otros precios regulados. Eso, en lugar de usar el poder del Estado para imponer paritarias a la baja. 
 En cambio, los empresarios que escuchaban al presidente en el Latam Economic Forum sí tienen bien claro que su ganancia depende del nivel de explotación de la fuerza de trabajo, y justamente aplauden semejantes huevadas porque son la justificación de una ofensiva frontal contra la clase obrera y sus conquistas. 
 Es que si el salario se fija en función de lo que se necesita para vivir, qué es lo realmente indispensable es materia de disputa. En última instancia, -por encima del límite estrictamente físico- la remuneración y las condiciones de trabajo dependen de lo que los trabajadores logren imponer a sus patrones. Y como los dueños de los medios de producción son quienes tienen las de ganar, la única forma de nivelar la cancha es con la organización obrera. Lo sintetizó mejor que nadie el propio Sturzenegger, en su reciente llamando a las patronales a destruir la negociación colectiva con los sindicatos. 
 El otro capítulo de estas "reformas estructurales" es la destrucción del sistema previsional. El ajuste a los jubilados no solo sirve para que el gobierno pague la deuda, sino que apunta además a barrer con las contribuciones patronales para bajar el "costo laboral". Sería la puntada final contra el derecho a la jubilación en tanto que salario diferido, para reemplazarlo por una miserable pensión a la vejez. Implicaría que el capitalista sí pueda amortizar sus inversiones (maquinaria, créditos, o lo que fuera), mientras niegan al trabajador amortizar su único activo, el desgaste de su capacidad de trabajar. 
 El motivo de semejante plan de guerra contra los trabajadores es que, con explotación y todo, el capitalismo está en crisis. Los empresarios ya no buscan incrementar la rentabilidad por la vía de mejorar la productividad, sino que por el contrario protagonizan una huelga de inversiones y una fuga de capitales. Mientras saquean el país, la ampliación de sus márgenes de ganancia solo puede avanzar a costa de hambrear al trabajador. 
 Lo de Milei no tiene nada de novedoso (salvo, quizás, su definición de El Zorro como un anarcocapitalista). No hay nada más viejo que los defensores del capitalismo diciéndole a los explotados que, si lo piensan bien, la explotación en realidad no existe. Como los choferes que hicieron activo el paro de la UTA por un básico de $1.800.000, la clase obrera le va a demostrar que tiene con qué defenderse. Que la lucha para echar a este gobierno explotador sea el puntapié para avanzar hacia un gobierno de los trabajadores, hacia una revolución socialista dirigida a terminar realmente con la explotación capitalista. 

 Iván Hirsch

sábado, 10 de mayo de 2025

Detrás del enfrentamiento entre India y Pakistán operan China y Estados Unidos


Otro escenario de la guerra mundial. 

 En la madrugada del miércoles, el ejército indio bombardeó seis localidades de Pakistán: Bahawalpur, Shakargarh y Muridke, en la provincia de Punjab; y Muzaffarabad, Kotli y Bagh, en la Cachemira administrada por Pakistán. Las seis localidades se encuentran en el límite fronterizo entre ambos países. El bombardeo, codificado por India como “Operación Sindoor”, tuvo como objetivo, según el Ministerio de Defensa indio, “atacar infraestructura terrorista”, en referencia a bases logísticas de grupos sindicados como responsables del atentado en Pahalgam, en la Cachemira india, el 22 de abril de este año, que terminó con la vida de 26 turistas hindúes. India responsabilizó de este atentado a un grupo militante islamista asociado a Lashkar-e-Taiba, quien se lo había autoadjudicado en un principio, aunque después se desdijo, argumentando que sus redes habían sido hackeadas. Al momento del bombardeo, India no tenía pruebas concretas que implicaran a estos grupos en el ataque (The Economist, 19/04 y 7/05). Como producto del ataque murieron cerca de cuarenta personas, 31 civiles pakistaníes y ocho soldados indios. 
 El atentado se produjo en el marco de divisiones entre los agrupamientos separatistas de Cachemira. Luego de que Modi derogara, en 2019, el artículo 370 de la Constitución de la India, que otorgaba un estatus de semiautonomía a la región, se inició un proceso de militarización acelerado de parte de la India acompañado de un reforzamiento del aparato represivo. El año pasado, Amnistía Internacional había denunciado reiteradas acciones de censura y criminalización de opositores políticos, a quienes se acusaba de incitar al terrorismo por criticar al gobierno central y pedir la autonomía de la región. En octubre de 2024, en la celebración de elecciones parlamentarias locales de Cachemira, los medios europeos señalaron una novedad: el ingreso en la competencia electoral de reconocidos dirigentes separatistas. El ingreso de estos dirigentes a las elecciones parlamentarias nacionales es síntoma de un giro político, en la medida en la que se acepta la integración de la región a la organización federal del Estado, con reconocimiento del poder central de la India.
 La disputa por el control de la totalidad de Cachemira se vuelve cada vez más violenta. El partido del primer ministro de la India, Narendra Modi, el Bharatiya Janata Party, de cuño nacionalista religioso, mostró desde el inicio su intención de recuperar la región, actualmente habitada mayoritariamente por musulmanes. El método de agitación del divisionismo religioso, tanto por parte de Modi como por las organizaciones islámicas y el gobierno pakistaní, tienen su origen en el Estado colonial británico, que azuzaba estas diferencias nacionales dentro de la India para debilitar la lucha por la independencia. Este divisionismo se mantuvo en un segundo plano mientras las masas se plegaron al proyecto de la India independiente. El Partido del Congreso, que lideró la lucha por la independencia de Gran Bretaña, se encuentra en franco retroceso y el chauvinismo y el fundamentalismo religioso volvieron a resurgir. En realidad, el discurso religioso opera como taparrabos de una disputa bien terrenal. En la región nacen todos los ríos que desembocan en la gran cuenca del Indo, y es muy apetecible desde el punto de vista de la explotación turística. China también reclama una parte del territorio. A 24 horas del atentado del 22 de abril, Modi se retiró del tratado hidrográfico con Pakistán que, fundamentalmente, establecía un reparto del agua de la cuenca del Indo. 
 El Tratado de Aguas del Indo, firmado en 1960 por Jawaharlal Nehru y Ayub Khan, establecía un reparto en el uso del agua de la cuenca, dando a India el control de los “Ríos Orientales” (Beas, Ravi y Sutlej) y a Pakistán el de los “Ríos Occidentales” (Indo,Chenab y Jhelum). Muchos académicos que estudiaron este reparto se lamentaron de que la división política entre India y Pakistán no haya seguido criterios geográficos sino étnicos. Lo cierto es que ni unos ni otros son criterios racionales de división política. Ni en India todos los habitantes son hindúes ni tampoco en Pakistán todos sus habitantes son musulmanes. El reparto otorgó un 70% de las aguas para Pakistán, mientras a India le fue adjudicado el restante 30%. 
El Indo, que atraviesa Pakistán de norte a sur, como una columna vertebral, riega casi un millón de hectáreas cultivables. Los ríos que el tratado otorgó a la administración india están en la naciente de la cuenca. Si India decidiera regular el paso del agua en exclusivo beneficio propio, esto incidiría en el caudal total. Las autoridades pakistaníes han advertido que se trataba de un “interés nacional vital”. El Indo también es una ruta estratégica que une la meseta tibetana con el Océano Indico. Es sabido que la meseta esconde reservas de minerales estratégicos que aún se encuentran sin explorar. Las inversiones pertenecientes al programa de la Franja y La Ruta de La Seda, de parte de China, para la construcción de carreteras, vías férreas y represas en Pakistán, han sido numerosas. Entre ambos países se han desarrollado importantes intereses comerciales. Mientras bloqueó el comercio directo con China, Trump ha reducido los aranceles para las mercancías indias, incluso cuando no son más que una reelaboración de las chinas.
 India está en el medio de la cadena de suministro entre China y Estados Unidos: importa de la primera, y exporta a la segunda. India y Pakistán poseen armas nucleares –más de 200 ojivas cada uno. En el pasado, India era un cliente militar de la ex URSS. Los dos pasos dados por el Primer Ministro Modi van en el sentido de un enfrentamiento abierto con Pakistán. En el conflicto operan los intereses tanto de Estados Unidos como de China, aunque ni uno ni otro quieren desatar una guerra en este escenario, ni en este momento.

 Patricia Urones 
 08/05/2025

miércoles, 7 de mayo de 2025

El Eternauta y el héroe colectivo para tiempos de crisis


Un aporte a la resistencia colectiva contra el imperialismo y la opresión de clase. 

 El reciente estreno de la serie El Eternauta en la plataforma de Netflix se ha convertido en un furor mundial, con una apuesta arriesgada de adaptación a la pantalla del icónico cómic homónimo de Héctor Germán Oesterheld, ilustrado por Francisco Solano López y publicado entre 1957 y 1959. Con algunos ajustes en la trama, El Eternauta nos vuelve a introducir en la figura del “héroe colectivo”, el rechazo a las salidas individuales y la respuesta organizada contra el invasor. 
 El impacto internacional de la serie es innegable, alcanzando el puesto n° 1 en el Top global semanal de Netflix en series de habla no inglesa y el Top 10 semanal en 87 países, con 10,8 millones de visualizaciones, en un fenómeno que populariza globalmente aspecto de la cultura argentina y un mensaje contrario a las tendencias desorganizantes e individualistas para tiempos de crisis: nadie se salva solo. La adaptación del cómic dirigida por Bruno Stagnaro trae una versión aggiornada de El Eternauta a los tiempos actuales, con una reivindicación constante del pasado y de “lo viejo” y con cambios en el desenvolvimiento de la trama, la introducción de nuevos personajes, roles y situaciones. 
 Ambas historias, cómic y serie, comparten, con sus matices, un hilo argumental: la búsqueda de una salida colectiva ante una contingencia catastrófica y un enemigo que opera diligentemente desde las sombras, que por sus características es asimilable por analogía al imperialismo colonizador.
 El autor de la obra original, Oesterheld, fue desaparecido durante la última dictadura cívico-militar argentina, mismo destino que sufrieron sus cuatro hijas, por su militancia política y por el contenido de su obra, que implica una invitación a la resistencia contra el opresor. 
 La serie pone en escena a un protagonista, Juan Salvo (representado por Ricardo Darín), que realiza una experiencia acelerada para frustrar cualquier tentativa de escapatoria individual a la crisis desatada por la caída intempestiva de una nieve mortal. Lo hace como parte de un pequeño grupo, su familia y amigos, que a su paso se encuentra con otros colectivos atravesados por la misma realidad, en un país donde existe una fuerte tendencia social a reagruparse y organizarse ante las contingencias y las causas comunes (comunidades vecinales, reuniones de consorcio, clubes, organizaciones piqueteras, sindicatos, etc.). 
 Son notorios también en la serie otros aspectos como el arraigo originario a la propiedad que es superado por un colectivismo de supervivencia y un objetivo en defensa del bien común que trasciende a cada individuo y sus “grupos”, que evoluciona desde los primeros capítulos hasta la misión con la cual culmina la primer temporada.

 La batalla cultural

 El regreso exitoso de El Eternauta implica un golpe a la "batalla cultural" del gobierno de Javier Milei y sus aliados internacionales, por las mismas razones que la dictadura militar encontró en Oesterheld un enemigo: el mensaje de que el pueblo organizado puede enfrentar a sus enemigos. 
 A pesar de lo ineludible de esta primera conclusión, no faltó quien se esforzara en invertir los términos políticos conceptuales de la historia, señalando que el verdadero colectivismo estaría representado por quienes son dominados y subordinados a la dirección centralizada del invasor, en oposición a los esfuerzos más o menos coordinados de diversos grupos e incluso individuos.
 Esta interpretación parte de una consideración interesada, ideologizada y equivocada, que iguala la organización colectiva al monolitismo y la subordinación, más propios de la obediencia debida castrense y al sometimiento a las instrucciones del imperialismo.
 La construcción de organizaciones y reagrupamientos colectivos no supone la supresión de las expresiones individuales, sino su incorporación para la obtención de los fines y propósitos comunes. Son estos aportes personales al conjunto los que dan vida al héroe colectivo, representado en la serie en los conocimientos de Favalli, las habilidades de Salvo, los aportes de Elena, etc. Lo mismo ocurre en el comic donde intercede un audaz y valiente Franco (trabajador tornero) y Mosca, el periodista e historiador que documenta la invasión. La diferencia personal es un atributo indispensable para toda organización. 
 La solidaridad universal y la respuesta colectiva son elevados por sobre los intereses personales e individuales, más aun en tiempos y gobiernos que promueven el discurso de “éxito personal”, la meritocracia y el salvataje individual, como instrumentos para desarticular la organización colectiva.

 El único héroe es el colectivo 

Oesterheld supo decir respecto a su obra que “el héroe verdadero de El Eternauta es un Héroe colectivo, un grupo humano. Refleja así, aunque sin intención previa, mi sentir íntimo: el único héroe válido es el héroe 'en grupo', nunca el héroe individual, el héroe solo”. 
 La propia realización de la serie implicó un trabajo descomunal en manos de un héroe colectivo poco mencionado y cuyos resultados –la sofisticación de la realización técnica y la adaptación argumental de la obra- la prensa internacional destaca. El gobierno de Milei destaca que se trata de un proyecto de inversión privada en manos de un gigante como Netflix, omitiendo que su realización hubiera sido imposible en el país sin la calificación y el trabajo de miles de profesionales y realizadores que se educaron en casas de estudio públicas y que levantan como bandera la defensa del Incaa y la cultura nacional. 
 La serie también le da un lugar a las causas nacionales, como la guerra de Malvinas (ausente por razones obvias en el comic), con un Salvo que manejando una relación de cautela y relativa distancia con las Fuerzas Armadas, entre rechazo y desconfianza, algo que en el cómic es explotado desde otro ángulo, con un Ejército que expone a los civiles a las situaciones más riesgosas y que va a la rastra de las capacidades del colectivo organizado. 
 El Eternauta vuelve para recordarnos que hay salida a la crisis y contra los enemigos más poderosos si se parte de reconocer el valor de la organización colectiva, con una primera temporada que aborda algunos aspectos fundamentales de la historia y que aún resta por verse qué tratamiento le dará al final de la historia con su segunda entrega, destacando la presente como un aporte a la lucha diaria contra el imperialismo y los opresión de clase. 

 Marcelo Mache

martes, 6 de mayo de 2025

Néstor Kohan Nihilismo, metafísicas «post» e dialéctica histórica


Canadá: la victoria ajustada del Partido Liberal no disminuye la presión anexionista de Trump


Figura en el reparto geopolítico en el Ártico junto a Groenlandia. 

 El Partido Liberal, bajo el mandato del Primer Ministro Mark Carney, designado para suceder a Justin Trudeu, ha logrado revertir una situación que parecía sentenciada. En febrero, el Partido Conservador aventajaba por un 25 % de las intenciones de voto a los Liberales. A la hora de votar, el Partido Liberal obtuvo el 44 % y los Conservadores el 41 %, algo señalado por la prensa como un viraje impresionante. Tanto Conservadores como Liberales incrementaron su representación en el Parlamento, a expensas del Bloque Independentista de Quebec (6,3 %) y de los “izquierdistas” del Nuevo Partido Democrático, que cayó al 6,3 %, y de 24 a 7 diputados. Los Verdes quedaron en un marginal 1,3 %, con una banca. Como la elección se define por distritos, no hay una coincidencia entre el caudal de votos y la cantidad de bancas obtenidas. 
 Bajo la presión de Donald Trump, la elección se había transformado en un referéndum acerca de la anexión por parte de Estados Unidos. El líder conservador, Pierre Poilièvre, puso su campaña bajo la consigna de “Canadá Primero”, jugando con una suerte de nacionalismo canadiense y una mayor integración con su vecino del sur, incluida una eventual fusión. declarado admirador del magnate norteamericano, había ascendido con un discurso ultraderechista contra los migrantes y prometiendo devolver el estándar de vida a los trabajadores canadienses: “Canadá primero”. Pero fue justamente esta similitud con Trump la que condenó a los conservadores en lo que parecía una victoria sin despeinarse; Poilièvre mismo perdió su escaño por el departamento de Ottawa, capital de Quebec. 
 En los análisis de la prensa internacional, lo que había generado una gran simpatía por el líder conservador se vió trastocado por las intenciones de Trump por declarar a Canadá el estado 51 del país y comenzar una larga campaña de desinformación y acoso sobre los costos que representa la separación entre Estados Unidos y Canadá. Trump denuncia que subsidia a Canadá, puesto que gran parte del petróleo y el gas canadiense se exporta a Estados Unidos. Una suba de aranceles a la importación de combustibles y minerales afectaría fuertemente a la economía canadiense. La crisis desatada entre los dos países ha sacado a luz una vulnerabilidad muy peculiar de Canadá: que su comercio interior es inferior en monto al comercio que tiene con su vecino. Los estados canadienses se encuentran separados entre sí y la mayor parte de ellos integrados a la economía estadounidense. En Canadá existen trabas arancelarias y extraarancelarias al intercambio comercial intraestadual. Si se suma a esta distorsión nacional el hecho de que el poblamiento del país se reduce a sus zonas de frontera –con su vecino y los océanos-, se concluye que es un desierto estructural en su frontera ártica, que por eso mismo es custodiada por el Pentágono que hoy comanda Donald Trump. En la disputa geopolítica de la guerra imperialista, la explotación del Ártico ocupa un espacio y un lugar relevantes. Las flotas rusas y chinas la transitan con una frecuencia creciente. La anexión de Canadá y de Groenlandia se encuentran en la agenda de Trump objetivamente, no por algún desarreglo de este fascista tardío.
 Mark Carney, el ganador de la contienda, es un exdirector del Banco de Inglaterra, representa los intereses de Gran Bretaña y, como adversario del Brexit, de la Unión Europea. No sorprende que haya tomado partido por la continuidad de la guerra de la OTAN contra Rusia, y que se oponga a las negociaciones de ‘paz’ entre Trump y Putin. Forma, con la exministra de Trudeau, Christine Friedland, el ala anglófila del Partido Liberal. También ha sido director general del Banco de Canadá, y fue fundamental en el rescate financiero de la burguesía canadiense en la crisis de 2007/8. Comercialmente atada a Estados Unidos y asiento de una industria automotriz completamente estadounidense, Carney tiene por delante una lucha áspera de intereses económicos y geopolíticos en el escenario de guerra a nivel mundial. En las condiciones de la crisis económica que se ha desatado, los márgenes de Carney para ‘rebalancear’ la fracturada estructura económica de Canadá son considerablemente más estrechos que en el pasado. 
 Los Liberales no han obtenido un cheque en blanco de parte del electorado, ni tampoco impresiona a la ultraderecha que gobierna Estados Unidos. Carney ya ha violado la primera regla de la negociación, al ofrecer una negociación a Trump, el principal perdedor en las elecciones canadienses. Los partidos que han colaborado con Trudeau en su último mandato fueron condenados a la marginalidad. El desgaste del Nuevo Partido Democrático se ha acentuado en la campaña electoral, al responder con un chovinismo de cuño propio al de los partidos de la burguesía canadiense. En la situación histórica concreta de la presente guerra financiera y militar, la independencia de Canadá constituye un objetivo reaccionario, entre dos polos del imperialismo. Lo que se impone es la unidad de la clase obrera estadounidense y canadiense para acabar con Trump, la variante fascista del imperialismo, y los Carney, Macrón, el alemán Merz, la variante de la derecha ‘clásica’. 
 Hay otra señal a considerar de la elección reciente. La juventud ha abandonado al Partido Liberal, a quién ha votado tradicionalmente, y también al NPD y ha votado por los Conservadores. Esta volatilidad del voto muestra un gran descontento por la crisis del costo de vida, los aumentos de impuestos y la precarización del trabajo. La ausencia completa de una política socialista ha dejado huérfana a la juventud trabajadora y a disposición de la agitación fascista de Poilièvre. Para Carney, “la defensa de Canadá” es utilizar la recaudación producida por los aranceles que aplicaría en represalia a los de Estados Unidos para compensar las pérdidas salariales de algunos sectores de trabajadores. 
 Los Liberales han logrado salvar la ropa en estas elecciones, pero ahora comienza otro desafío y otra etapa. Los principales estados petroleros de Canadá han manifestado su interés por negociar con Trump la eliminación de aranceles, es decir, incorporarse de manera “sui generis” a Estados Unidos. Esta presión centrífuga se combina con la intención de transferir las inversiones a Estados Unidos –el vaciamiento de Canadá como alternativa a la anexión-. Trump ha sido el principal protagonista de estas elecciones: “mi nombre está en las boletas” sentenció en su red social Truth Social.

 Joaquín Antúnez
 03/05/2025

lunes, 5 de mayo de 2025

Continúa la masacre sionista en Gaza y Cisjordania


La masacre sionista contra Gaza es cotidiana e indescriptible. Tres generaciones de la familia al-Khour -22 personas, entre ellas 12 niños- fueron aniquiladas cuando Israel bombardeó su hogar en el barrio de al-Sabra, en el centro de Gaza, el viernes. Los cuerpos destrozados quedaron sepultados bajo los escombros. 
 Los equipos de defensa civil pudieron rescatar algunos restos con las manos, porque Israel prohibió la entrada de equipo a Gaza y destruyó deliberadamente la escasa maquinaria disponible, según el vocero de Defensa Civil, Mahmoud Bassal. "Oíamos los gritos de los heridos atrapados bajo los escombros, pero no podíamos llegar hasta ellos. Con el tiempo, los gritos se fueron apagando y ya no sabíamos si seguían vivos o habían muerto", declaró Bassal a Drop Site (1/5). "Se podrían haber salvado muchas vidas, pero el bloqueo de herramientas esenciales eliminó cualquier posibilidad de rescate".
 Esta historia se repite cada día y varias veces por día desde que Israel reanudó los ataques el 18 de marzo. La incesante matanza no tiene ningún límite: desde campamentos de refugiados hasta zonas humanitarias, hospitales, comedores sociales, caravanas de desplazados. La magnitud de los ataques es casi imposible de contabilizar dice la propia prensa palestina.
 Durante dos días de la semana pasada, el ejército israelí también atacó y bombardeó más de 30 excavadoras y otras máquinas pesadas. Algunas habían sido donadas durante el alto el fuego para limpiar escombros, reparar infraestructuras críticas y rescatar a personas tras ataques aéreos, según la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). 
 “Las escenas que surgen de toda Gaza, desde Rafah en el sur hasta Beit Hanún en el norte, son sobrecogedoras por su horror. Niños despedazados en tejados o mientras estaban subidos a su bicicleta; cadáveres esparcidos por un café, algunos aún sentados, desplomados en sus sillas; cadáveres envueltos en bolsas blancas, alineados en hilera; drones suicidas estrellándose contra tiendas de campaña que albergaban a familias dormidas; padres gritando y niños heridos esparcidos por las calles. “Nos están masacrando de principio a fin”, declaró el corresponsal de Al Jazeera, Anas al-Sharif, en una publicación en redes sociales. 
 Al menos 2.300 palestinos han muerto en las últimas seis semanas: más de cincuenta asesinados cada día. Más de un tercio son niños. El infanticidio es una política de Estado: un menor muere cada 45 minutos por la invasión desde hace año y medio. Como señaló el máximo responsable de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), Philippe Lazzarini, solo en los primeros cuatro meses de guerra en Gaza perdieron la vida más niños que en el resto de guerras del mundo en cuatro años.
 Las 27 primeras páginas del último listado de víctimas mortales de la invasión israelí de Gaza, publicada a fines de marzo, “tienen un mismo número a la derecha: cero. Es la edad (menos de un año) que tenían los 876 bebés muertos, de los que incluye su nombre completo, documento de identidad, fecha de nacimiento y género” (El País 30/4). El objetivo del Estado de Israel y sus cómplices es borrar a los palestinos de la faz de la tierra: desde el inicio de la guerra, más de 2.180 familias han sido completamente aniquiladas, con todos sus miembros muertos, mientras que de más de 5.070 familias solo queda un sobreviviente.
 A los ataques militares se suma la imposición de la hambruna forzada a los dos millones de habitantes, con la prohibición de ingreso de alimentos, combustible, medicamentos y otros bienes humanitarios. Más de 65.000 niños en Gaza han sido hospitalizados con desnutrición severa producto de este castigo colectivo. El ministro de Defensa israelí, el genocida Israel Katz, se jacta de que «impedir la entrada de ayuda humanitaria en Gaza es una de las principales herramientas de presión». Michael Ryan, médico de la OMS, ha denunciado tajantemente: “La realidad aquí es que estamos destrozando los cuerpos y las mentes de los niños de Gaza. Estamos matando de hambre a los niños de Gaza.” 
 El Programa Mundial de Alimentos anunció que se había quedado sin alimentos y “la situación está al borde del colapso". Cada persona tiene asignada una pieza pequeña de pan por día. Para sobrevivir, la gente busca plantas silvestres y come tortugas marinas que han llegado a la costa. Algunos pescadores que iban a buscarlas fueron asesinados por drones del sionismo. 
 El viernes pasado, drones de Israel bombardearon un buque con activistas y ayuda humanitaria para Gaza en aguas internacionales frente a las costas de Malta. 
 Los jefes de doce importantes ONG emitieron una declaración conjunta la semana pasada advirtiendo que “la hambruna se está extendiendo rápidamente en casi todas las partes de Gaza”, y caracterizando la situación como “uno de los peores fracasos humanitarios de nuestra generación”. Hasta Amnesty admitió que se está cometiendo “un genocidio en directo”: “Los Estados han visto a Israel matar a miles de palestinas y palestinos, masacrando familias enteras de varias generaciones y destruyendo viviendas, medios de subsistencia, hospitales y escuelas”, señaló. Israel contestó que son “mentiras infundadas”. 
 En las últimas semanas, el ejército israelí ha bombardeado el Hospital al-Ahli y el Hospital Pediátrico Al Durrah, ambos en la ciudad de Gaza; el Hospital Nasser en Khan Younis y el Hospital de Campaña Kuwaití en Mawasi. Masacró deliberadamente a quince trabajadores de emergencias. Los hospitales que aún siguen en pie apenas funcionan, con grave falta de medicamentos, equipos y médicos.
 Mientras tanto, el ejército israelí ha vaciado el 70 % de Gaza de seres humanos, confinando a la población en pequeñas extensiones de tierra, arenosas, en la zona costera. En las últimas seis semanas, aproximadamente 420.000 palestinos han sido desplazados una vez más. 
 La limpieza étnica pasa de Gaza a Cisjordania, la otra cara de la confiscación de tierras palestinas para expandir los asentamientos. Israel está llevando a cabo una campaña de demolición de viviendas cuyo objetivo manifiesto es obligar a los palestinos a marcharse.
 La violencia de los colonos en Cisjordania ha desplazado al menos a 20 comunidades beduinas desde octubre de 2023, mientras que los ataques del ejército israelí y los colonos han matado a más de 800 palestinos en el mismo periodo. Según la UNRWA, la ofensiva israelí «Muro de Hierro» ha desplazado hasta ahora a más de 40.000 palestinos y despobló por completo los campos de refugiados de Jenin y Tulkarem. 
 El 30 de marzo, el gabinete israelí aprobó un gran proyecto de infraestructura para dividir Cisjordania en dos, aislando la circulación palestina del este de Jerusalén, donde Israel tiene planes de expandir sus asentamientos hasta llegar al valle del Jordán. La conexión de Jerusalén con los asentamientos al este separaría el sur y el norte de Cisjordania y crearía una continuidad geográfica entre las fronteras de Israel de 1948, Jerusalén y los asentamientos israelíes. La actual autopista, una de las pocas en las que se permite circular a los palestinos, quedará reservada exclusivamente a los israelíes y conectará Jerusalén con los asentamientos. El núcleo de este proyecto de anexión es el segundo asentamiento israelí más grande, Maaale Adumim, que alberga a 40.000 israelíes. 
 El gobierno genocida de Netanhayu ha prohibido que las movilizaciones en Israel porten retratos de los niños palestinos que asesinó. No ha podido imponerse: las movilizaciones con fotos de las criaturas, que al principio eran de algunos docenas de personas superaron las 10.000 la semana pasada. 
 El imperialismo ha convertido Gaza en el caso testigo de hasta donde puede llegar en su debacle. La clase obrera deberá convertirla en el caso testigo de su derrota. 

Olga Cristóbal 
 03/05/2025

Javier Milei: un fascismo patético


La violencia verbal de Milei y de sus funcionarios ha dominado en los últimos días el escenario mediático e incluso institucional; en especial el lenguaje soez. El palabrerío procaz ha ido acompañado por la represión a fotógrafos y periodistas en las marchas populares y por el ataque físico al periodista Roberto Navarro. Santiago Caputo, la eminencia gris de estos vómitos, matoneó a un fotógrafo en las vísperas del debate de candidatos de CABA, como antes lo había hecho con Facundo Manes. El blanco de los ataques oficiales se propagó, sucesivamente, a periodistas liberales e incluso de cuño derechista, que suelen acompañar “críticamente” al gobierno Milei. Es el caso del staff de La Nación (Pagni y Alconada Mon) y de varios periodistas de América 24, como Luis Novaresio o Baby Echecopar. A estos últimos, Milei habría pedido a los propietarios de ese canal que los despidan. Milei refrendó esta escalada con una consigna: “el pueblo no odia suficientemente al periodismo”, como se soltó en X. El tuitero Dan, empleado de Santiago Caputo, le pidió a Milei “meter presos a periodistas”. En un discurso ante empresarios industriales, Milei se despachó con expresiones como “la tienen bien adentro”. El lenguaje de la marginalidad, en boca de un presidente, delata su condición fascista. Adorni le puso un moño a estos exabruptos cuando convocó a expulsar al “comunismo” de los parlamentos de Argentina.
 El ataque a Carlos Pagni tiene un ingrediente particular. Citando a un historiador, el periodista había comparado las circunstancias de la crisis argentina con el final de la República de Weimar (1932-1933), que acompañó al ascenso de Hitler: el mayor criminal político de la historia llegó al gobierno en el marco de las instituciones republicanas. Milei lo acusó, quién sabe por qué mecanismo de sus neuronas, de “banalizar el Holocausto”, aunque es obvia la intención de meter en un paquete único la campaña del sionismo y del fascismo contra un inventado “antisemitismo”. Los directores de “La Nación” la consideraron una acusación “insólita”, que es la escala más baja de la crítica periodística, cercana a la complicidad. La DAIA salió de inmediato a apoyar a Milei, en una actitud insólita frente a defensores inquebrantables del estado sionista. Bien mirada, sin embargo, la intención de Milei y de la DAIA es sacar a Hitler y al fascismo de la historia, en especial de su carácter de salida a las contradicciones insuperables del capitalismo mediante el exterminio y la guerra mundial. 
 Ante el foro industrial, Milei pronunció “el discurso de los veinte insultos”, de los que se sirvió para atacar a periodistas, economistas de derecha y a la izquierda, sin ahorrarse el vómito de los “zurdos hijos de mil putas”. La platea empresaria celebró la procacidad como una ocurrencia y hasta ironía con interrupciones y aplausos, como lo habían hecho con Hitler los banqueros y la industria pesada de Alemanaia. No advirtió que tenía enfrente a un personaje acorralado en el ejercicio del Poder Ejecutivo. Pero Milei no es, como lo fue Hitler, una salida criminal a la debacle capitalista y al pánico hacia una revolución proletaria, sino la expresión última de la debacle de la democracia y de un capitalismo hipotecado, que podría llevar a una rebelión popular antes que a una salida totalitaria.
 La violencia del lenguaje, incluida especialmente la procacidad, es la expresión de una camarilla que apela a la violencia política y a los métodos de guerra civil, que se desborda por su propio aislamiento político. Porque, como lo demostró su paso por Villa Lugano, Milei y los liberticidas carecen de una base popular activa y no han avanzado nada en el año y medio transcurrido. El griterío soez es una maniobra calculada, para ocultar el agravamiento de la crisis social y el aumento de la bronca del pueblo. Milei insulta y agravia a quienes apoyan la liquidación de los derechos laborales, previsionales, educativos o sanitarios, en nombre de la restauración de los “equilibrios macroeconómicos”. Odisea, el programa de Pagni, es una tribuna de los impulsores del 'ajuste'. Los empresarios que aplaudieron los insultos de Milei se han aferrado al mástil de un navío que zozobra, sin advertir que las víctimas de Milei son los más firmes partidarios de la clase capitalista. Deben pensar, probablemente, que las guerras desatadas por Trump y Netanyahu marchan viento en popa y que es necesario subirse a la ola fascista para aplastar efectivamente los derechos de los trabajadores, incluidas sus organizaciones. El otro día, no perdieron la oportunidad de reclamarle que lleve hasta el final esa política de agresión a la clase obrera. El ataque a la prensa anticipa gobernar con métodos de excepción. El control de la prensa oral y escrita se asocia, en este punto, a los decretazos y vetos que, en cualquier caso, se han llevado adelante con la complicidad del Congreso. 

 Fascistas patéticos 

Los liberticidas se prueban el traje del fascismo, pero a esa hechura le falta un componente fundamental: el mileismo no ha conformado una fuerza organizada. Ni siquiera ha podido reunir las voluntades para un aparato electoral. En torno de esta cuestión, acaba de estallar una interna en la mesa “superchica” del gobierno, es decir, entre Karina Milei y Santiago Caputo. La discordia reside, precisamente, en la estratégica elección provincial en Buenos Aires. Karina ha conchabado a un puntero, Sebastían Pareja, para el armado de listas en las secciones electorales. Pero el “material” recolectado, hasta ahora, es el de varios pejotistas con prontuario. Del otro lado, la banda de Santiago Caputo rechaza ese rumbo y apuesta a un reclutamiento propio que no ofrece hasta ahora mayores resultados. El armado de una fuerza reaccionaria de masas choca con el ajuste brutal que sacude a todas las clases explotadas. La carestía que sucedió al acuerdo con el FMI ha quebrado la propaganda oficial sobre la “estabilidad de precios”. Los índices de inflación ficticios no suplantan a la inquietud popular por los aumentos reales.
 La camarilla de Milei se atreve a todo este ejercicio de marginalidad porque cuenta con el apoyo de otro régimen de marginales burgueses, comandados por Donald Trump. Pero lo más importante es la complicidad de la burocracia y la oposición con el gobierno, simplemente por el temor de que su derrumbe desate una rebelión popular. El periodismo que denigra Milei ha sido incapaz de enfrentarlo con alguna consecuencia. Nadie se pone la ropa del “Yo acuso!” de Emile Zola, ante un brote prefascista en la Francia de finales del siglo XIX. 

 Marcelo Ramal 
 04/05/2025

domingo, 4 de mayo de 2025

A 95 años del fallecimiento de Jose Carlos Mariátegui recordamos su legado


El 16 de abril de 1930, con tan solo 36 años, murió el fundador del marxismo latinoamericano José Carlos Mariátegui. A 95 años de su muerte reproducimos un artículo escrito en el 2023 pero que mantiene toda su vigencia. 

 José Carlos Mariátegui nació y creció en un sector humilde al sur del Perú, en la ciudad de Moquegua. A los 14 años fallece su padre, y se ve en la obligación de entrar a trabajar, comenzó en La Prensa, un periódico de Lima, allí tuvo múltiples tareas, hasta que en 1914 comenzó a publicar artículos y crónicas, la gran parte de literatura y poesía, los cuales eran firmados bajo el nombre de Juan Croniqueur. Con escritores como Abraham Valdelomar, César Falcón, César Vallejo y algunos más, fue parte de una fundación de la revista literaria-política Colónida, la cual promovió la ruptura con el civismo, movimiento político que impulsó la República Aristocrática, posterior a la guerra del Pacífico, entre 1895 y 1919.
 Entre 1916 y 1919 trabajó en el periódico El Tiempo como periodista, el cual tenía un enfoque en oposición al gobierno de derecha de Jose Pardo y Barreda. En tal época Mariátegui y sus compañeros se comenzaron a formar en socialismo, esto incentivado por el triunfo de la Revolución Rusa y el movimiento en el Perú por la lucha obrera por las ocho horas y los estudiantes por la Reforma Universitaria.
 Los jóvenes más de izquierda tenían referencias como el peruano anarquista Manuel José Prada y de socialismo estaba la revista Nuestra Época, la cual fue fundada por Mariátegui, pero esta solo tuvo 2 publicaciones por la persecución política gubernamental.
 En julio de 1919 asume el gobierno Augusto Leguía después de un golpe de Estado. Trabajó en el periódico La Razón, donde apoyaba las luchas obreras y estudiantiles, por lo cual, este gobierno le entrega una “beca” a Mariátegui para irse a Europa, como una deportación encubierta. 
 En su estancia, particularmente en Italia, fue parte importante de su formación, en un contexto histórico de guerras y revoluciones en el occidente, conoció a dirigentes del Partido Comunista Italiano y a la izquierda socialista. Y es donde él comienza a formarse en el marxismo, lo cual influenciará totalmente en teorizaciones y su rol político. 
 Mariátegui regresa al Perú en 1923, instantáneamente comienza a escribir artículos y a realizar charlas en Universidad Popular González Prada, pues la experiencia en Europa le brindo mucho conocimiento, planteando la historia de la crisis mundial, la crisis de la democracia burguesa, la revolución rusa, el socialismo, el comunismo y el ascenso del fascismo en el mundo. 
 En su infancia él sufrió un accidente, y este dañó su pierna, esta lesión siempre lo había acompañado, pero luego de volver al Perú tuvieron que amputarle la pierna; sin embargo, esto no lo limitó para seguir escribiendo y teorizando sobre socialismo y la realidad peruana. 
 El 26’ aparece la revista Amauta (“sabio” en quechua), la cual será dirigida por José Mariátegui hasta su muerte en 1930.
 Uno de los debates más recordados de Mariátegui, fue el que mantuvo con Haya de la Torre, dirigente político peruano que fue exiliado, quien en 1924 desde México fundó APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana), originalmente pensado como un frente antiimperialista, para unir las fuerzas del continente. En aquellos años los marxistas peruanos y APRA trabajaban en frente único. Sin embargo, en el 28’ Mariátegui y Haya de la torre tienen una ruptura, pues este decide transformar a APRA en un partido político, porque si bien, Mariátegui acordaba con la táctica de un frente antiimperialista, no así con la estrategia que estaba proponiendo Haya de la Torre. Pues este creía en la construcción de un partido “de las tres clases”, la pequeño-burguesía, los trabajadores y los campesinos para construir un capitalismo de Estado. Mariátegui difiere de esto, ya que tiene una visión revolucionaria y ofensiva del marxismo, defendiendo la concepción de la construcción de un partido revolucionario de la clase obrera, que la revolución debe de ser socialista y por sobre todo, apuntar hacia la dictadura del proletariado.
 En 1928 Mariátegui publicó “Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana”, en donde analiza la evolución de Perú y los factores sociales y económicos en el país y ensaya una explicación marxista del “problema del indio” y el “problema de la tierra”. Haciendo hincapié en la importancia de promover las tradiciones comunitarias del pueblo peruano para apoyar al movimiento socialista. 
 Mariátegui se considera el fundador del marxismo latinoamericano por haberse convertido en un gran exponente del tema, su experiencia en Europa y su formación socialista logró enriquecer mucho sus ideas, y si bien, cronológicamente Mariátegui no fue el primer marxista latinoamericano, si teorizó más profundamente cómo desarrollar el socialismo en el contexto latinoamericano y que contraindicaciones tiene este subcontinente en comparación con sectores qu eén tales tiempos más avanzados políticamente como lo era Europa. Lo cual lo coloca hasta el día de hoy como un referente, especialmente en Perú. 
 Recientemente, en Perú hubo una revuelta, causada porque la derecha desde sus inicios había intentado sabotear el gobierno de Pedro Castillo, y el 7 de diciembre, de manera desesperada, el expresidente del Perú anunció la disolución del Congreso y el Poder Judicial. Esta decisión no contó con el apoyo ni el respaldo del ejército y las policías, por lo cual fue perseguido y detenido por estos. 
 Luego de que Castillo fue detenido, se proclamó a la vicepresidenta Dina Boluarte, como mandataria de la República, lo cual causó bastante revuelo en los sectores populares. Tres días después las movilizaciones masivas iniciaron, estas tuvieron enfrentamientos con la policía, cortes de carreteras, quema de edificios públicos y hasta la toma de aeropuertos. La nueva mandataria instantáneamente comenzó a reprimir las protestas, con militares en las calles y poniendo estado de emergencia en el sur del Perú, sector indígena y más precarizado. A causa de la fuerte represión, en pocos días ya se comenzaron a contabilizar los atropellos a los Derechos Humanos, los múltiples heridos y sus primeros muertos. 
 El gobierno golpista de Boluarte, está totalmente al servicio de las políticas de la derecha peruana, la cual intenta mantener la constitución fujimorista del 93’, una completamente neoliberal, que solo actúa en miras de aumentar sus ganancias, aunque esto signifique un mal para la población. 
 Esta revuelta ha significado un hito en el pueblo peruano, puesto que sus movilizaciones superaron a la “Marcha de los Cuatro Suyos” del año 2000, lo que marcó el fin del gobierno de Fujimori. 
 La caracterización que tuvo Mariátegui sobre el pueblo peruano y sobre su funcionamiento interno es muy importante, puesto que estas caracterizaciones se pueden reflejar hoy en día, contando con un estudio del pueblo peruano, y las contradicciones de este mismo. 

 Matías López 
 Miércoles 16 de abril

jueves, 1 de mayo de 2025

CON FILO | Apagón


🔴 Acto del Pit Cnt por el 1º de mayo


Apagón en la península ibérica: la decadencia europea graficada


Un apagón sin precedentes ha sacudido a la península bérica en su conjunto, afectando a toda España, las principales ciudades de Portugal (como su capital, Lisboa), así como a zonas fronterizas de Francia, principalmente en el País Vasco. Tras más de seis horas de apagón, el servicio a nivel nacional en España ha sido restablecido en un 50 % aunque con grandes desigualdades entre las provincias y territorios autonómicos. Barcelona y Madrid se han normalizado, pero zonas del sur siguen en un 15 % de servicio operativo. Según las distintas fuentes oficiales del gobierno español, así como las empresas proveedoras del servicio, en un lapso de 5 segundos se perdieron 15 gigavatios de la red. Esto equivale al 60 % del consumo español, lo que originó un colapso masivo del sistema eléctrico. Las principales consecuencias fueron la pérdida de la red eléctrica, el detenimiento del transporte ferroviario y subterráneo, la suspensión y dificultad para operar en todos los aeropuertos del país. El primer ministro, Pedro Sánchez, ha reconocido que no se conocen las causas que originaron el apagón, no se ha descartado la posibilidad de un ciberataque, aunque las empresas francesas lo ven como una posibilidad remota. Otras versiones apuntan a un evento atmosférico atípico -una ondulación- que habría disparado la falla. De conjunto, las explicaciones abordan posibilidades catastróficas y niegan cualquier responsabilidad de las empresas prestadoras del servicio.
 Entre las distintas postales del día, se reportaron más de 30.000 pasajeros varados en trenes de media y larga distancia, que ante el fallo eléctrico quedaron detenidos con sus pasajeros encerrados. La ola de calor en España viene dura esta primavera, lo que provocó sofocamiento y varias personas debieron ser trasladadas -una vez rescatadas- a los hospitales de la zona. Los videos y fotografías de pasajeros encerrados en trenes y el metro de Madrid inundaron las redes, principalmente X (ex Twitter), con mensajes de queja por la ausencia de sistemas de emergencia manuales para abandonar las formaciones por sus propios medios. En muchos casos, los pasajeros pasaron más de tres horas encerrados sin ventilación directa con el exterior. 
 En las grandes ciudades, los trabajadores y estudiantes de escuelas salieron agolpados a las calles. Las avenidas se poblaron de peatones y autos que, sumado a la ausencia de semáforos, motivaron un gran embotellamiento. En los barrios, las familias enteras se agolparon a los bares y cafés, en busca de respuestas y de sentirse acompañados ante el inexplicable evento. Los medios españoles y de Europa recordaron rápidamente distintas series y películas que interpelan sobre la posibilidad de apagones masivos. En la ficción, los motivos son grandes eventos: ataques nucleares, tormentas solares, un hacker despiadado. 
 En la realidad, que siempre logra superar cualquier ficción, lo ocurrido no tiene explicaciones directas: no hay hackers, no hay tormentas, solo tenemos una red privatizada, un tarifazo sin precedentes -que ha llevado a millones de trabajadores en España y Europa a reducir el consumo al mínimo- y gobiernos cómplices de dichas empresas, que no realizan controles ni exigen una inversión permanente en el mantenimiento del sistema eléctrico. 
 Que el primer ministro español haya dado una conferencia de prensa, anunciando que la causa es desconocida y que su investigación depende de la propia empresa proveedora del servicio, pinta de cuerpo entero a Europa. La causa del abastecimiento energético en Europa es una crisis largamente incubada desde la invasión de Rusia a Ucrania y la crisis del suministro de gas y petróleo ruso. La disparada de los costos y el abastecimiento por otras vías, incluido el gas estadounidense, ha llevado a una descomposición de todo el tendido energético, principalmente el eléctrico. 

 Joaquín Antúnez 
 30/04/2025