domingo, 9 de febrero de 2020

Lepa Radić: volver a los 17




Un día como hoy, mataban en la horca a Lepa Radić

Tenía la estética eslava en la cara. Redondeada, rubia. Alta, de caderas pronunciadas. Aun le faltaba crecer un poco. A los 17 hay tramos del cuerpo que todavía no están pulidos como para siempre. El frío cortaba la piel y, de cuajo, las esperanzas. El febrero de 1943 era un invierno feroz en Yugoslavia. Cuando Lepa Radić decía no y no y no y se ahogaba con su propia sangre y con su no irreductible a dar los nombres de sus compañeros.
Lepa Radić vuelve hoy a los 17. Después de vivir un siglo. O casi. Vuelve de los rincones de la historia, desde los desvanes donde son confinados los nadies, los ningunos, los anónimos que murieron en los páramos helados de la guerra. Cuando se trataba de trasformar el mundo o legitimar el infierno. Y los niños, sujetos políticos como nunca, se sublevaban en Varsovia. O a los 15 se enrolaban como partisanos para resistir esa Europa a punto de volverse una inmensa cámara de gas donde respirarían la muerte los distintos, los insurgentes, los revulsivos. Los mejores.
Lepa nació el 19 de diciembre de 1925 en la aldea de Gašnica cerca de Gradiška. Podría tener 94 años hoy si las moiras no hubieran acortado tanto pero tanto el hilo de su vida. Si no le hubiera tocado un tiempo en que la vida valía menos –diría León Felipe- que el orín de los perros. Si no le hubiera tocado un país que ya no existe, en un mundo viejo, frente a los que sacrificaron a seis millones de personas en pos del hombre perfecto, sin caderas anchas ni sexo circuncidado ni piel de café puro ni mirada gitana ni sexualidad alternativa.
Lepa era áspera. Con un carácter propio de los sobrevivientes. Con la ternura en las manos puestas sobre las plantas, sobre el barro, sobre los animales. Después de terminar la primaria pasó por la Escuela de Artesanías Femeninas en Bosanska Krupa. Dicen que era seria, trabajaba duro y complementaba la factura de sus días con literatura grande. Bebía de Maiakosvsky y esa poesía de la revolución. Y lo llevó colgado del alma desde que aquella tarde fatal de abril del 30 el poeta Vladimir se disparó en medio del corazón. Mientras tanto, fue el tío Vladeta Radić quien le marcó los caminos de la insurgencia y le puso el espejo donde mirarse justo en la rebeldía del movimiento obrero.
Los quince en la Yugoslavia de 1941 estaban lejos de los festejos y los oropeles. Lepa estrenó con la edad su membresía en la Liga de Juventudes Comunistas de Yugoslavia (SKOJ), pasillo que la llevó directamente al Partido Comunista. Y 1941, en un abril de once años después de que el corazón del poeta se partiera en mil pedazos, trajo como presente oriental la invasión de Yugoslavia por parte de las potencias del Eje y la fundación de un estado de cartón, funcional a la dominación: el Estado Independiente de Croacia.
Pocos meses después Lepa y parte de su familia fueron arrestados por la Ustacha, la policía paralela que buscaba la independencia de Croacia y tenía entre su caja de herramientas las metodologías más crueles. Este sueño de la autonomía croata volvió a estallar, muerto el mariscal Tito, caído el muro y desgranada la URSS, con una de las guerras más horribles del siglo XX.
La piedra tallada que recuerda a Lepa quedó en una plaza periférica en Bosnia Hertzegovina. Tiene una cara de adulta, de extrema dureza. Su martirio y su silencio no hablan de ella con esa estética.
Lepa y su hermana escaparon de la prisión de la Ustacha un mes después, apenas a horas de la Navidad del 41.
Su camino libertario fue indetenible. Y en ese febrero helado de 1943, cuando la nieve se hacía agua roja bajo el aliento de los caídos vivos en la batalla de Neretva, Lepa Radić decidió llevarlos a un refugio de Grmech. En la resistencia contra la Séptima División de Montaña Voluntaria de las SS lograron cazarla. Como a una fiera indomable de 17 años que había erizado los nervios de los poderosos. En Bosanska Krupa la torturaron sin respiro. “No soy traidora de mi gente”. Se turnaban para hacerlo. Al fin y al cabo era una mujer. “No soy traidora de mi gente”. En algún momento se doblaría. Débil, como las mujeres. Un día, otro. Y otro más. “No soy traidora de mi gente”. Y ella no habló.
Entonces la sentenciaron a muerte. La ahorcarían colgada de un árbol en los campos nevados de la era más triste de la humanidad. En su país, que dejó de existir como sus sueños. Que se fue junto con las pretensiones de hacer vida en un mundo justo. Igualitario. Colectivo. Setenta y seis años después esta tierra es tan sangrienta como aquella, pero sin revoluciones en las puertas ni soles luchando por asomar en un cielo rojo que promete. Si Lepa vuelve a los 17 en estos días de milenials del vigésimo primer siglo, el desaliento la sentaría de prepo ante una laptop con dragonball y snapchat. Y un twitter para convocar a muchedumbres que resistan las políticas antiinmigratorias del neonazismo europeo. Con sede privilegiada en Croacia.
Lepa soñaba con un mundo entero en comunidad. Pero hoy es una tierra plagada de mojones nacionalistas gendarmes de las fronteras. Repelentes de lo distinto. Xenófobos y talibanes. Segregacionistas e intolerantes.
Le exigieron por última vez que dijera los nombres a cambio de una clemencia incompatible con su dignidad. “Mis camaradas darán sus nombres cuando venguen mi muerte”, dijo.
En un juicio sumarísimo la condenaron a muerte. Sobre un tronco, mientras el ustacha le ataba la soga al cuello Lepa gritó: “¡Larga vida al Partido Comunista y a los partisanos! ¡Luchen, pueblos, por su libertad! ¡No se rindan ante los infames! ¡Seré asesinada, pero ya vendrán quienes me vengarán!”
La que gritó antes que la soga le cortara el aire tenía apenas 17 años. Le dieron la Orden de Héroe del Pueblo ocho años después.
El mundo sabe más del genocida croata Ante Pavelic –Argentina tuvo el privilegio de alojarlo en su huida- que de Lepa Radić. La historia suele sostenerles estantes en la memoria a quienes no lo merecen.

Silvana Melo
08/02/2020

* Publicado originalmente en Surgentes

El efecto invernadero y las catástrofes ambientales




El capitalismo es enemigo de la naturaleza y de la humanidad.

Las catástrofes ambientales ocurridas en Brasil hace algunos meses -incendio de la Amazonia- y la más reciente ocurrida en Australia revelan con un dramatismo superlativo la amenaza que se cierne sobre la especie humana y el conjunto de las especies vivas como fruto de la depredación ambiental y del calentamiento global por efecto invernadero.
Ese efecto es el producto de la explotación de minerales fósiles (petróleo, carbón) que libera gases (dióxido de carbono, monóxido de carbono, anhídrido sulfuroso, hidrofluorocarbonos, óxido nitroso) cuyo efecto es impedir que el calor liberado por el sol pueda escapar de la atmósfera, contribuyendo al calentamiento del planeta.
El aumento de la temperatura global, combinada con la rapacidad capitalista sobre los recursos naturales, ha tenido consecuencias devastadoras. Los incendios y los desmontes en la Amazonia han afectado también a Bolivia (medio millón de hectáreas quemadas), mientras que la dramática situación que vive hoy Australia cuenta también con antecedentes en Siberia -una región clave en el enfriamiento del planeta- donde hubo incendios de tres semanas de duración, o en la Gran Canaria donde el fuego perduró una semana.

La hipocresía e impotencia de las cumbres climáticas imperialistas

Desde el Protocolo de Kioto en 1997 a la reciente cumbre de Madrid, pasando por el Acuerdo de París de 2015, se ha asistido a rimbombantes saludos a la bandera sobre los pasos a seguir para detener el calentamiento global. En la última conferencia, a fines de 2019 setenta y siete países se pronunciaron por reducir drásticamente la emisión de gases de efecto invernadero, pero sin llegar a ningún compromiso práctico. El dato más saliente es el desacuerdo total entre las principales potencias capitalistas sobre la reducción del uso de combustibles fósiles, cuando esos países son responsables en un 70% de las emisiones de carbono.
Detrás del fracaso de las cumbres climáticas se encuentra, en primer lugar, el capital financiero. En efecto, tras el Acuerdo de París los grandes bancos británicos Barclays, HSBC, Standard Chartered y RBS invirtieron más de 32.000 millones de dólares en la financiaron a cincuenta y dos empresas carboníferas. El Banco Europeo de Inversiones invirtió en los últimos cinco años nada menos que 65.000 millones de euros en esta rama, aunque se comprometió a concluir su financiamiento al sector en 2021.
La Agencia Internacional de Energía (IEA) señala que solo el 35% de las plantas eléctricas de carbón a nivel global tienen más 30 años de uso, y que en Asia la mayoría de ellas son relativamente nuevas. Las de la India, por ejemplo tienen un porvenir de uso de quince años. El informe pone énfasis en algo decisivo para la inversión de capital en energía: “las plantas de gas y carbón continuarán operando mientras que sus costos variables sean menores al costo nivelado de energía de la generación eléctrica, con proyectos nuevos renovables a gran escala necesarios para abastecer la demanda eléctrica en el futuro”.
Trump, mientras tanto, ha decidido retirarse del Acuerdo de París, desoyendo a los científicos de la Universidad de Harvard que aseguraron que continuar el camino actual provocará 80.000 muertes adicionales por década y causará problemas respiratorios a más de un millón de personas en diez años, sobre todo niños. La iniciativa del presidente norteamericano es reactivar la industria minera del carbón sobre la base de una inversión de 100.000 millones de dólares, al igual que la expansión de las perforaciones marítimas y lacustres para la explotación de petróleo.
China, por su parte, está impulsando el crecimiento continuo de su flota de carbón, de acuerdo con un informe de noviembre de 2019 llamado “Fuera de Sintonía”. El estudio agrega que Pekín está construyendo y reviviendo centrales para producir una cantidad de electricidad en base a carbón equivalente a toda la capacidad energética de la Unión Europea. La contaminación del aire en el gigante asiático ocasiona un millón de muertes por año. A su vez, China está financiando gran parte de las minas de carbón en África, según un informe de National Geographic del 9 de noviembre de 2017.

Argentina también

En nuestro país, para promover las energías renovables fue sancionada en 2015 durante el gobierno de Cristina y reglamentada un año más tarde por Macri la ley 27.191. La norma establecía prebendas financieras descomunales: exenciones de aranceles a la importación de equipos, partes, repuestos, componentes y materias primas, amortización acelerada, devolución anticipada de IVA, exención del impuesto a la ganancia mínima presunta, exención del impuesto a los dividendos ante la reinversión en infraestructura y garantías públicas para reducir el riesgo empresario. Sin embargo, este régimen de seducción al capital internacional se estampó -en las postrimerías del gobierno de Macri- con el cepo cambiario, a partir de lo cual comenzaron los despidos masivos en diversas empresas y parques eólicos.
Pero más importante aún es la orientación del gobierno de Alberto Fernández de privilegiar la explotación de Vaca Muerta, lo cual se deriva del eje de su política que es la recaudación de dólares para garantizar el pago de la deuda externa al FMI y los bonistas. Cabe decir, que de acuerdo a declaraciones de Eduardo Kiper, asesor energético de Fernández, el precio actual de la energía renovable es más caro que el de hidrocarburos importados, al revés de lo que pasaba en 2016. En consecuencia, es de esperar que los subsidios a la energía eólica sean redirigidos a las petroleras, que en el caso de Vaca Muerta han recibido durante los últimos seis años la friolera de 140.000 millones de dólares. Esto parece confirmarse con el proyecto de ley que elabora Guillermo Nielsen (ahora presidente de YPF) para blindar las ganancias de los pulpos petroleros y garantizarles que no se vean afectados por el cepo al dólar. Esto cuando los combustibles fósiles representan el 85% de la generación de energía primaria en Argentina

En defensa del planeta, contra el capitalismo

La descripción que hemos realizado sobre la gravedad de la situación a escala mundial, la impotencia de los acuerdos internacionales sobre el calentamiento global por el incumplimiento de las potencias imperialistas y la gran banca, pone de relieve el peso específico que conserva el negocio de los hidrocarburos y la energía contaminante. Es también una muestra del predominio de la rapacidad capitalista para incrementar la tasa de beneficio, por sobre la consideración de la amenaza de destrucción del planeta.
La lucha por un planeta limpio y por evitar las catástrofes solo puede ser, en definitiva, una pelea a escala mundial para que gobiernen los trabajadores, por la supresión del modo de producción capitalista cuya anarquía basada en la búsqueda despiadada de ganancia hunde en la miseria, en la guerra y en la destrucción ambiental al planeta entero. El libre desarrollo de las fuerzas productivas requiere de una planificación consciente de la producción y de la explotación de la naturaleza que solo puede ser liderada por la clase obrera. La construcción del partido mundial de la revolución socialista es una tarea impostergable.

Roberto Gellert

sábado, 8 de febrero de 2020

Trump exonerado, Biden en baja y la polarización en aumento




No hay vuelta a la normalidad en EEUU.

En su discurso de “Estado de la Unión” que inaugura el año parlamentario, Donald Trump no se refirió a la reciente exoneración votada en el Senado sobre la acusación de abuso de poder y encubrimiento elevada por la cámara baja. Pero el triunfalismo que proyectó, junto a una demagogia derechista recargada, muestra la tónica con la que Trump encara la elección de este año, ahora que el episodio del impeachment llegó a su previsible final en el Senado de mayoría republicana.
“Hace tres años lanzamos el gran resurgir americano. Hoy estoy frente a ustedes para compartir los resultados increíbles. Explotamos de trabajo, los ingresos están por las nubes, la pobreza está en picada, el crimen está en caída y nuestro país nuevamente es próspero y muy respetado”, se mandó la parte el colorado.
La realidad es que la industria ha estado cayendo, aunque el desempleo sigue bajo. Los sueldos más bajos han subido un 16% en gran medida por un extendido movimiento de lucha por 15 dólares la hora que ha puesto un límite a la superexplotación. La economía más bien tiende al estancamiento, pero se ha logrado evitar la catástrofe que muchos consideraban inminente en el marco de la guerra comercial que ha sido política de Trump promover. Un empate que Trump festeja y factura como un triunfo.
No mencionó en su discurso las superganancias que lograron las grandes fortunas con su medida económica central, los recortes impositivos a los grandes capitalistas, que acumulan cinco billones de dólares transferidos del Estado (Democracy Now, 5/2).
El discurso ha sido una muestra teatral de la profunda polarización y resquebrajamiento de un sistema político de más de un siglo de colaboración bipartidista entre demócratas y republicanos. Trump se rehusó a darle la mano a Nancy Pelosi, la presidenta demócrata de la cámara baja que promovió el juicio político. Al terminar su discurso Pelosi rompió su copia del discurso de Trump delante de las cámaras, diciendo que fue un “manifiesto de mentiras”. Otros legisladores demócratas se ausentaron o se retiraron durante el discurso.
El discurso reivindicó las deportaciones y el muro antiinmigrante, que han dado lugar a la cárcel, la separación de sus familias e incluso la muerte de ocho niños inmigrantes. Se reivindicó la ejecución del general iraní Soleimani que acercó el escenario de Medio Oriente a una guerra generalizada y también la política de golpismo “democrático” en América Latina, con el golpista venezolano frustrado Juan Guaidó, presente en vivo y en directo. Que esta política haya dado lugar a triunfos muy escasos a nivel internacional no quitaba la oportunidad de darle un fuerte tono macartista al discurso presidencial, que hace eje en asemejar al ala izquierda ascendente en el partido demócrata detrás de Bernie Sanders como una “amenaza socialista” contra los EEUU.

Polarización al límite

La popularidad de Trump, en el punto más alto de su mandato (49% según Gallup), ha mantenido unidos a los republicanos detrás de él. Sólo un senador de su partido, Mitt Romney, votó por su destitución junto a los demócratas. Trump ha salido fortalecido de la pelea, y con un mayor control de su partido. El apoyo popular a la destitución se mantuvo de todas maneras alto, alrededor de un 50%. Se trata de una polarización política verdaderamente violenta.
Un vocero del centro liberal-progresista del partido demócrata balanceaba que con el rechazo del juicio político se había desvanecido un canal institucional que pudiera hacer un “reboot” que volviera a Washington a su status quo de normalidad (Vox, 5/2).
Esta ilusión se desvanece también con los primeros pasos de la interna demócrata, donde el centro demócrata no logra instalar un candidato que compita con el ascendente Sanders. Sanders, desde la centroizquierda, es tan outsider del establishment político de Washington como el millonario Trump y su entorno de extrema derecha.

Demócratas a la deriva

La disposición del centro demócrata a manipular el proceso de las primarias y boicotear la candidatura de Sanders tuvo una primera expresión bochornosa en las asambleas partidarias de Iowa este lunes 3 de febrero. Allí, habría fallado el funcionamiento de una aplicación electrónica para recabar el escrutinio instalada por una empresa (Shadow Inc.) contratada por el Comité Nacional Demócrata, vinculada a exmiembros de la campaña de Hillary Clinton y a quienes promueven en la actualidad a Joe Biden y a otro precandidato de centro, Pete Buttigieg, alcalde de la pequeña ciudad de South Bend, Indiana (Jacobin, 6/2).
Mientras se cayeron tanto los canales electrónicos como telefónicos para que el partido recogiera los datos se suspendió el conteo por casi dos días y circulaban resultados divergentes. Buttigieg se proclamó ganador, y Sanders dio a conocer datos que lo daban arriba. Una vez conocida la relación entre Buttigieg y la app que hizo caer el recuento, se hizo tendencia #AlcaldeTramposo, descontando que se está frente a nuevas maniobras contra la nominación de Sanders, como las que dieron lugar a la candidatura de Hillary en 2016.
El resultado final una vez retomado el conteo arroja un complicado empate técnico. Sanders sacó más de 6.000 votos de ventaja en la primera vuelta sobre Buttigieg, que se reducen a 2.600 en la segunda vuelta. A pesar de que gana en ambas rondas, la ingeniería electoral demócrata ha permitido proclamar ganador a Buttigieg, con una leve ventaja en un coeficiente que calcula cuántos delegados se eligen a una representación local del partido. Tercera salió la liberal-progresista Elizabeth Warren, con Joe Biden, el candidato favorito del establishment demócrata y favorito en las encuestas nacionales, en un cómodo cuarto lugar con la mitad de los votos de Sanders.
Todo indica que Sanders puede lograr un triunfo neto para su política de reformas parlamentarias y demagogia en la próxima primaria, en el estado de New Hampshire. Lejos de alarmarse por las muestras de que el establishment demócrata está más dispuesto a un sabotaje (como muchos dicen que sufrió Corbyn de parte de la derecha laborista) que a acompañar una candidatura autoproclamada socialista, la izquierda yanqui se alista entusiasmada en “el ejército de Bernie” (Socialist Alternative, 6/2).
El fiasco de Iowa muestra la verdadera crisis del manejo de la interna del Comité Nacional Demócrata. Biden ha pretendido ser un candidato que puede restaurar la “normalidad” en Washington y restablecer la colaboración bipartidista (The Nation, 5/2). El proceso del impeachment, donde el Partido Republicano respaldó las maniobras de Trump para usar su peso presidencial para que avancen causas de corrupción contra Biden y su hijo, muestran que esto es una quimera.
Pete Buttigieg, otra prueba largada por el mismo sector político, pretende repetir la misma fórmula de Obama, dando un barniz de “política identitaria” a la política neoliberal con su condición de gay (Jacobin, 2/2). El otro anotado para la carrera (aunque no llegó a competir en Iowa) para tratar de lograr un candidato demócrata confiable al estabishment es Michael Bloomberg, octavo hombre más rico del mundo y exalcalde de Nueva York. El Comité Nacional Demócrata, que recibió una donación de 800.000 dólares de Bloomberg en noviembre, modificó los límites a donaciones de un único aportante para que este pudiera competir en la carrera, así como otras regulaciones para que participara de los debates televisados. Bloomberg ha anunciado que invertirá 1.000 millones de dólares en la campaña, lo cual ya le ha conseguido el apoyo de más alcaldes que cualquier otro candidato. Algunos comentaristas ven en estos preparativos el armado de un aparato de ruptura contra una candidatura de Sanders si no lo logran frenar en la convención (Black Agenda Report, 6/2).
Quienes promueven invasiones y golpes en nombres de las garantías democráticas en todo el mundo (Bolivia es el ejemplo más reciente) están hundiéndose en un fango de choques cada vez más violentos y salvajes. La crisis mundial ha colocado a Estados Unidos en un camino de polarización política y social que va a tener consecuencias explosivas.

Guillermo Kane

viernes, 7 de febrero de 2020

El legado político de Franz Mehring a 101 años de su muerte




Además, sólo puedo repetir sobre su libro lo que dije, reiteradamente, sobre sus artículos publicados en la revista Neue Zeit: es, por lejos, la mejor exposición existente de la génesis del Estado Prusiano. En realidad, puedo decir que es la única buena exposición que se desarrolla correctamente, hasta en los detalles, las interconexiones, en la mayoría de los asuntos. (Carta de Friedrich Engels a Franz Mehring, 14 de julio de 1893 - sobre el libro La leyenda de Lessing)

El 28 de enero, se cumplieron 101 años de la muerte del marxista alemán Franz Mehring, en el contexto de la derrota de la Revolución alemana de 1919, de la brutal represión contra el recién creado Partido Comunista Alemán (KPD) y sólo dos semanas después de los asesinatos de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, bajo el gobierno socialdemócrata.
Pero, ¿quién fue este destacado intelectual y político revolucionario, el "viejo" Mehring y por qué es tan importante rescatar su legado político y mantener el hilo rojo de la continuidad histórica? Franz Mehring nació en Pomerania, en ese momento una provincia de Prusia en 1846 y tiene una curiosa trayectoria política.
Desde un punto de vista político y académico, paradójicamente tiene un doctorado en la Universidad de Liepzig por sus tesis antisocialistas en 1882, y desarrolla sus posiciones que evolucionan desde sus ideas liberales y democráticas radicales iniciales, hasta que tenía 45 años, cuando entró, ya en su madurez, en el Partido Obrero Socialdemócrata de Alemania (SDAP).
En 1891, se incorpora a la redacción editorial de la revista teórica de la socialdemocracia alemana Die Neue Zeit y escribe en 1892, La leyenda de Lessing, un libro elogiado incluso por Friedrich Engels, publicación que definitivamente lo coloca en el debate teórico del marxismo. En 1894 escribe Gustavo Adolfo II de Suecia, La guerra de los treinta años y la construcción del Estado nacional, en otro contrapunto a la historia oficial, hegemónica.
El Rey de Suecia, en la Guerra de los Treinta Años invade Alemania, pero la burguesía alemana y sueca lo convirtió en un héroe como luchador por la libertad de conciencia contra la servidumbre de jesuitas y católicos. Mehring hace un análisis materialista histórico de estas luchas y conflictos, en el sentido de Engels en las Guerras Campesinas en Alemania, cada conflicto en su forma teológica o política expresa los intereses de las clases y las fracciones de clase en conflicto.
Sus posiciones políticas giran hacia la izquierda, y cuando estalla la Primera Guerra Mundial, está totalmente ubicado en el campo de los revolucionarios, de los socialistas internacionalistas, siendo un destacado líder del ala izquierda de la socialdemocracia. Encontrándose en esa posición de izquierda en todos los debates políticos del socialismo. Por mencionar solo unos pocos ejemplos podemos mencionar, primero la lucha contra el revisionismo de Eduard Berstein, luego, después de romper con Karl Kautsky en 1912, generalmente defendiendo las posiciones políticas de Rosa Luxemburgo. Salió de la redacción de Die Neue Zeit y tomó una posición firme contra el militarismo y la guerra en la Primera Guerra Mundial, continuando su trayectoria política en la Liga Spartacus primero y más tarde en el Partido Comunista Alemán (KPD).
En la sesión de Reistag del 4 de agosto de 1914, el grupo de diputados socialdemócratas, incluidos los que estaban en contra de la guerra, debido a la disciplina partidaria, votó a favor de los créditos de guerra por unanimidad. Existía, todavía había una cierta idea que si solo hay una clase trabajadora, debería haber sólo un partido de la clase trabajadora.
Pero ya en septiembre de 1914, tanto Rosa Luxemburgo como Karl Liebknecht enviaron una carta a los diarios difundiendo su posición política contra la guerra, y enviaron cientos de cartas de solicitando apoyo, sólo Clara Zetkin y Franz Mehring deciden firmar y hacer publicar esta posición.
En esta perspectiva, Karl Liebknecht será el único diputado que votará en contra de los créditos de guerra en la segunda sesión sobre el tema realizada el 2 de diciembre de 1914, vota con coraje de forma contraria a la decisión del SPD, un hecho político muy importante, que además denuncia los objetivos reales de la guerra, una guerra imperialista, con el objetivo de dividir el mundo entre las grandes potencias, razón por la cual no respondía a ningún interés de los pueblos involucrados y que tenía como objetivo destruir el creciente ascenso del movimiento obrero.
Franz Mehring, funda con Rosa Luxemburgo, en 1915, Die Internacionale, que era el periódico de los socialistas internacionalistas. En 1916, siendo un destacado propagandista, en términos leninistas, fue encarcelado con Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht por su actividad anti-militarista, antiimperialista y antiguerra.
Franz Mehring, fue elegido diputado por la Dieta Prusiana de 1917 a 1918, llevando a cabo una política parlamentaria revolucionaria. Aplica esta táctica política en Alemania, como también lo hicieron otros parlamentarios revolucionarios, como el mencionado Karl Liebknecht, el diputado Otto Rühle, la diputada socialista feminista Clara Zetkin o Hans Kippenberg.
El parlamentarismo revolucionario es la participación de revolucionarios en el parlamento burgués, es decir, la participación de los partidos políticos revolucionarios en el Parlamento de una manera específica en términos tácticos, no estratégicos, dentro del marco institucional, con la característica fundamental de mantener la independencia política de los patrones, de los gobiernos y del Estado. Estos parlamentarios revolucionarios, son tribunos del pueblo, del punto de vista de presentar las demandas del conjunto de los sectores oprimidos en la sociedad, pero esta participación en el parlamento se realiza en una perspectiva que articula esa lucha en el Parlamento con los conflictos sociales en curso en el país, la lucha antiinstitucional y subordinada a esta en el marco de una estrategia revolucionaria. Actualmente, esta táctica tiene continuidad en la experiencia del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), que forma parte del Frente de Izquierda y de los Trabajadores - Unidad (FIT-U) en Argentina, que forma parte de la Fracción trotskista - Cuarta Internacional (FT-CI), experiencia de la cual la izquierda latinoamericana debe extraer lecciones.
Franz Mehring, como mencionamos, fue primero dirigente la Liga Espartaquista (LE), la cual funda junto con Rosa Luxemburgo, Karl Liebknecht, Clara Zetkin, Leo Jogiches y Paul Levi, y más tarde, incluso en ausencia debido a sus graves problemas de salud, es fundador de la Partido Comunista Alemán (KPD).
Hugo Eberlein, en su impecable informe sobre el trabajo clandestino de la Liga Espartaquista, afirma que Mehring, fue uno de los siete participantes en una reunión en la casa de Rosa Luxemburgo un día después de la aprobación de los créditos de guerra por la socialdemocracia oficial y forma parte del colectivo que toma la decisión política de continuar de forma inmediata la lucha contra el militarismo y la guerra. Es este grupo el que decide enviar doscientas cartas solicitando firmas precisamente para un manifiesto contra la guerra, pero contra las expectativas iniciales solo obtienen unas pocas respuestas, entre ellas Clara Zetkin y el mismo Mehring como mencionamos.
Con relación a su enorme trabajo intelectual, Rosa Luxemburgo lo reconoció de esta manera en una carta escrita en Südende dirigida a él, fechada el 27 de febrero de 1916, con motivo del 70 aniversario del nacimiento del revolucionario alemán:
Usted ha ocupado una posición entre nosotros durante décadas que nadie más que puede asumir: es el representante de la verdadera cultura intelectual en todo su esplendor y esplendor. Si en opinión de Marx y Engels el proletariado es el heredero histórico de la filosofía clásica alemana, usted fue el ejecutor de este legado. Usted salvó de la burguesía lo que quedaba de los tesoros dorados de la antigua cultura intelectual y nos los trajo en el campo de los desheredados sociales (...) Con cada una de las líneas que salen de su maravillosa pluma, educó a nuestros trabajadores en que El socialismo no es una cuestión de "cuchillo y tenedor cuchillo", sino un movimiento cultural, una gran y orgullosa visión del mundo.
Es posible destacar dos características de este gran intelectual orgánico y líder del proletariado revolucionario alemán. Primero, su tránsito y vínculo entre la primera generación de revolucionarios como Karl Marx y Friedrich Engels y la generación de la Revolución Rusa.
En segundo lugar, otro tránsito, en esta ocasión desde su liberalismo antisocialista hasta un democratismo radical, cuya consecuencia lo lleva a través de un lasallianismo inicial, en referencia al líder del movimiento obrero alemán Ferdinand Lasalle, por su preocupación por lo social, hasta su vinculación al marxismo en 1891 y la socialdemocracia, para luego ser parte de sus alas izquierdas hasta la creación de la Liga Espartaco y el Partido Comunista Alemán (KPD).
El filósofo húngaro, George Lukacz, escribe en Franz Mehring 1846-1919, contribuciones a la historia de la estética, que lo que distingue a Mehring de otros defensores de las ideologías en el campo burgués que pasan a las filas del proletariado es su sincera decepción con la democracia burguesa y su límites, lo que colocó a Mehring en el campo del movimiento obrero desde esta perspectiva, especialmente en momentos en que la socialdemocracia mayoritaria en su chovinista giro nacionalista y reformista comienza una idealización de este régimen político.
El impacto de su libro La leyenda de Lessing fue tan fuerte que, debido a su repercusión, como ya se mencionó, el propio Engels se manifiesta. Friedrich Engels, en una carta a Agust Bebel fechada en 1892, ya había elogiado este libro. El mismo Mehring recibe tres cartas de Engels, donde en la primera explica que la negativa a responder sus cartas anteriores se debió a que Mehring apoyaba las leyes antisocialistas y por el hecho de estar en diferentes trincheras carecía de sentido y, además, las leyes antisocialistas, aún estaban vigentes.
La segunda y tercera cartas de Engels, enviadas en 1893, son complementarias abordando también sobre el libro La leyenda de Lessing, ya que expresa una desmitificación de la historia prusiana oficial y destaca la importancia de realizar un buen estudio de las mediaciones de ideología y las representaciones, yendo más allá estructuras, estando ya los dos en la misma trinchera de combate. Como el libro es objeto de algunas críticas, Mehring responderá algunas de estas en otros escritos agrupados bajo el título: Sobre Materialismo histórico.
Como intelectual, profesor y propagandista, enseñó la materia de Historia en la Universidad Obrera de Berlín, escribiendo una importante obra que se titula Historia de la socialdemocracia alemana, entre los años 1897 y 1898.
También podemos mencionar un artículo escrito en julio de 1914, “La clase obrera y la guerra mundial”, en el que, preocupado por la situación de guerra y militarismo, es uno de los marxistas que originalmente incorporó el estudio del general prusiano Karl von Clausewitz. Compara el Anti-Duhring de Engels con De la Guerra de Clausewitz, destacando la importancia del primero para el materialismo histórico y tomando la relación entre economía y guerra, pero también se preocupa por la relación entre guerra y política, defensiva y ofensiva llevada a cabo por el general prusiano. Para Mehring, la guerra entre naciones es una confrontación en segundo plano en comparación con las contradicciones de una guerra civil entre las clases en el marco de una determinada formación económico-social. Fue uno de los marxistas revolucionarios interesados, así como Engels, Lenin o Trotsky, por la cuestión militar.
Mehring defiende la Revolución Rusa de octubre de 1917, es un bolchevique y en 1918 publica su famosa biografía de Marx, que se titula: Karl Marx: La historia de su vida, que está dedicado a Clara Zetkin. Tiene un impacto político tal que el propio Karl Kaustky escribe una contribución sobre la historia de la socialdemocracia alemana conocida como anti-Mehring, titulada Franz Mehring y la socialdemocracia alemana.
En términos de confianza política, podemos mencionar que la hija de Marx, Laura Lafargue, le pidió que la representara en el consejo editorial que publicaría las cartas entre Marx y Engels, después de la muerte de ambos. Dos semanas después de los asesinatos de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, con su salud muy frágil, aún en el marco de la derrota de la revolución alemana y de la brutal represión contra el Partido Comunista Alemán (KPD), murió el 28 de enero de 1919. a los 72 años de edad.
Ciento un años después de su muerte, como Rosa Luxemburgo afirma correctamente, es importante recuperar sus obras para que el movimiento obrero y la juventud puedan hacer del comunismo no sólo un cambio en el modo de producción, como pretendían los estalinistas en su visión economicista, sino una vida que valga la pena ser vivida. Para esto, los intelectuales revolucionarios como Franz Mehring y su legado teórico y político son indispensables.

Gonzalo A. Rojas
Shimenny Wanderley

jueves, 6 de febrero de 2020

Hace 100 años: Augusto Bebel, la confianza en el socialismo




Augusto Bebel, fue uno de los dirigentes más influyentes del movimiento obrero alemán, recordado por muchos por su libro La mujer y el socialismo. Aparecido en 1879, en un tiempo en el que el partido socialista estaba prohibido en Alemania y cuando las mujeres no poseían el derecho de voto y ni siquiera el derecho, en muchas regiones, a participar en una reunión pública. Bebel explicaba que ser comunista, implicaba no solo luchar por la igualdad de las mujeres en el marco de la sociedad capitalista, sino acabar con toda forma de explotación, y por lo tanto de opresión de un sexo por otro. En el momento de su aparición, la obra fue ilegal en Alemania. Su prohibición no impidió sin embargo su difusión clandestina, hasta el punto de que se convirtió desde entonces en el libro más leído en el movimiento obrero.
Augusto Bebel, nacido en 1840 en un medio modesto y muy pronto huérfano, trabajaba a domicilio después de la escuela. Convertido en aprendiz de tornero, inició una gira de aprendizaje entre los gremios que le hizo descubrir y recorrer a pie una parte de Alemania y de Austria. En 1860, llegaba a Leipzig, en Sajonia, región muy industrializada, donde tuvo encuentros determinantes: con Wilhelm Liebknecht, el hombre que le ganó para el marxismo y con el que ya nunca más dejaría de militar, y con Julie, una obrera con la que compartió su vida y muchas luchas, ya que ella era militante socialista.
En 1867, Bebel llegó a ser presidente de la Unión de asociaciones obreras alemanas, que contaba varios miles de miembros. Propuso un programa que se reclamaba explícitamente del internacionalismo, de la clase obrera, en una palabra del marxismo, y la Unión de asociaciones lo adoptó. Cuando dos años más tarde, en 1869, con Wilhelm Liebknecht y otros, crearon el Partido Obrero Socialdemócrata (SDAP), la gran mayoría de los afiliados de la Unión le siguieron al nuevo partido.

El Internacionalismo al precio de la cárcel

En 1870, durante la guerra con Francia, Bebel y Liebkencht resistieron la presión nacionalista y rechazaron conceder los créditos de guerra a su gobierno; denunciaron la anexión de Alsacia-Moselle “porque no se puede disponer así de los pueblos”, luego mostraron públicamente su total solidaridad con la Comuna de París. Era demasiado para el poder, y las calumnias, las amenazas físicas, los procesos comenzaron a llover sobre los socialdemócratas. Los dirigentes transformaron sus procesos en procesos contra el capitalismo y en alegatos rotundos a favor del socialismo y del internacionalismo. Bebel pasó en total cinco años de su vida entre barrotes. Lejos de quejarse, explicaba con humor que había tenido por fin la ocasión de leer a los clásicos y de estudiar verdaderamente la economía política y la historia.
El viejo Wilhelm Liebknecht escribiría mucho más tarde, recordando la guerra de 1870: “Nunca es fácil nadar contracorriente, y cuando la corriente se precipita con la velocidad y la masa impetuosa de las cataratas del Niágara, entonces todavía es menos un plato de gusto. (…) pero ¿qué había que hacer? Lo que debía ser, debía ser. Esto significaba: apretar los dientes y, que pase lo que pase, que suceda lo que tenga que suceder. No era el momento de tener miedo. Ahora bien, Bebel y yo… no nos preocupábamos ni por un instante de los consejos que nos daban. Nosotros no podíamos batirnos en retirada, debíamos permanecer en nuestro puesto, pasase lo que pasase.” Rosa Luxemburgo comentaba así su actitud: “Ellos permanecieron en su puesto, y la socialdemocracia alemana se nutrió durante cuarenta años de la fuerza moral de la que hicieron prueba entonces contra un mundo de enemigos.”
Bebel fue elegido diputado al Reichstag en 1871, y a excepción del tiempo en el que estuvo encarcelado, fue diputado prácticamente sin interrupción hasta el fin de su vida. Y eso, a pesar de que se trataba de un escrutinio mayoritario y que a menudo, ¡todos los partidos se coaligaban para intentar impedir la victoria de uno de esos peligrosos “rojos”! El utilizaba el parlamento como una tribuna, desde la que se dirigía, más allá de las cabezas de los diputados enfurecidos de rabia, al conjunto de las clases trabajadoras. Sus discursos, reproducidos en la prensa, eran esperados y comentados con interés, leídos con orgullo por los simpatizantes. Incluso un adversario, el ministro Puttkamer, reconocía:” Bebel es conocido por ser el más capaz, el más elocuente, pero también el más peligroso de todos los socialdemócratas y agitadores.”

La prohibición del partido socialdemócrata

En 1878, Bismarck prohibió el Partido Socialdemócrata y todas sus estructuras. Miles de domicilios fueron registrados, afiliados expulsados de su región, otros encarcelados o incluidos en las listas negras de la patronal. Durante las campañas electorales, los candidatos del partido eran embarcados por la policía, arrestados durante unos días para impedirles hacer campaña. Estas medidas, que habrían podido significar el fin del partido, hicieron nacer en la población un sentimiento de solidaridad hacia los socialistas y llevaron a un aumento de la movilización de los militantes. La socialdemocracia pronto pareció invencible. Durante años y hasta la víspera de 1914, crecía sin parar: el número de afiliados, de periódicos, de diputados, de concejales aumentaba sin cesar.
En frente, la reacción no cejaba, de manera que una confrontación violenta entre estas dos potencias parecía inevitable. Trotsky escribía sobre este tema: “Aunque todo el mundo escribiese, dijese o leyese que el conflicto decisivo era inevitable como un choque de trenes que marchan en sentido contrario sobre la misma vía, interiormente se había dejado de sentir esta inevitabilidad. El viejo Bebel se distinguía de muchos otros en que, hasta el final de sus días, estaba profundamente convencido de que los acontecimientos iban fatalmente al desenlace previsto, y, el día que cumplía 70 años, hablaba con una pasión concentrada de la cercanía de la revolución socialista.”
Y Trotsky escribía también: « la personalidad de Bebel encarnaba la ascensión tenaz y continua de la nueva clase (la clase obrera). Este viejo frágil, seco, parecía hecho de una voluntad decidida hacia un único objetivo. (…) Mientas Bebel estuviese allí, subsistía un vínculo vivo con el periodo heroico del movimiento, y los rasgos sin heroísmo de los dirigentes de la segunda hornada no se manifestaban con tanta relevancia.” Después de 1914, cuando el partido y la 2ª Internacional se sumergieron en el apoyo a la guerra y al patriotismo, señaló. “Parece que la historia había facilitado la tarea al eliminar a dos hombres que simbolizaban el movimiento de toda una época: Bebel y Jaurés.” De hecho, Bebel murió sin haber tenido que aguantar una vez más, frente a la catástrofe de 1914. Este hombre imbuido de confianza en la clase obrera y en la convicción de que el socialismo triunfaría, permanece en el movimiento obrero como un ejemplo de optimismo revolucionario y de tenacidad.

Alice Morgen
25/8/2013

Coronavirus: algunas causas, y consecuencias explosivas




La situación está muy lejos de haber sido contenida. El virus ha alcanzado más de 20 países y causó la muerte de más de 300 personas. El coronavirus, surgido en la ciudad china de Wuhan, llegó a los 15.000 infectados en el mundo (muchos calculan que esto habría que multiplicarlo por 5 sólo en Wuhan). Confinan una segunda ciudad, Wenzhu, de 9 millones de habitantes. Como si fuera poco, apareció un brote muy contagioso de gripe aviar H5N1 en Sahoyang, Hunan, vecina provincia de Hubei donde se desató el coronavirus. Guerra comercial y crisis sanitaria mundial se superponen. Las acciones chinas se desplomaron y el Dow Jones cayó 603 puntos el viernes pasado.
Previendo la vuelta a casa de millones de personas y la posibilidad de confrontaciones sociales, las autoridades postergaron las fiestas del año nuevo hasta el 3 de febrero.
China fue “hogar” de varios brotes: la gripe asiática de 1957, que provocó más de un millón de muertos; la gripe de Hong Kong con una cifra similar, en 1968; la gripe aviar de 1997 y 2003 en Hong Kong con 700 muertos: el SARS de 2003 con 774 muertos; y el actual coronavirus. En 2003, China representaba el 4% del PBI mundial, hoy llega al 18%.

Epidemia y clases sociales

Esta epidemia no golpea por igual a todas las clases sociales. En China el acceso al sistema de salud es más difícil para trabajadores urbanos y rurales. El acceso sanitario no está regido por las necesidades sociales, sino por los ingresos. En el contagio influyen las largas jornadas de trabajo y las pocas horas de sueño y la mala alimentación (y prevención), que evidencia la superexplotación del proletariado, base de la acumulación (y restauración) capitalista.
Una de las novedades de los últimos años fue la construcción de grandes hospitales privados, inspirados en el sistema de salud norteamericano. La contracara es el hacinamiento y la desigualdad de acceso a la salud en las poblaciones más retiradas de los grandes centros sanitarios, y zonas rurales. Esto demoró la detección y tratamiento. Lo que ha dominado los medios de comunicación, sin embargo, ha sido la construcción de un hospital (de no más de mil camas) en pocos días. La protección de los trabajadores de la salud es altamente defectuosa, elevando el conteo de muertes entre médicos y enfermeros. Imágenes de funcionarios utilizando máscaras faciales de los trabajadores de la salud que luchan contra la propagación, para propaganda, causó indignación entre la población. Mientras, médicos y enfermeros transforman bolsas de basura en barbijos y guantes, exponiendo su propia vida para salvar la de sus semejantes. “Los recursos son para los médicos, no para el gobierno”, se comentaba por las redes. La infalibilidad de Estado es puesta en cuestión por masas cada vez más amplias de la población.
También el estado ha ejercido un amplio poder represivo: ha puesto a más de 50 millones de personas en cuarentena. La cuarentena es un método medieval para aislar a las poblaciones “sanas” de las “enfermas”, pero en la magnitud de la población “inmovilizada”, la permeabilidad es demasiado alta, por lo que para muchos epidemiólogos la cuarentena va a fracasar en su objetivo de contener la extensión del virus. De hecho, la mayoría de los países retiran a sus ciudadanos previendo un crecimiento del riesgo a pesar de las drásticas medidas.

Virus y crisis política

El cierre de las fronteras implica un bloqueo del comercio internacional. Rusia cerró 4 mil kilómetros de fronteras y suspendió el visado a los ciudadanos chinos. Las inversiones chinas en las ciudades rusas fronterizas representan un alto porcentaje de sus ingresos. EEUU y Australia suspendieron los vuelos con la República Popular. EEUU prohibió la entrada a “todas las personas no estadounidenses que hayan estado en China en las últimas dos semanas” (Clarín, 2/2).
China recibió con malestar estas medidas, calificándolas de “excesivas”, según el embajador de China en Ginebra, Xu Chen, mientras negociaba con autoridades de la OMS (Organización Mundial de la Salud). El anuncio de esta organización de una emergencia global puede poner a la economía china en “cuarentena”. De allí la necesidad de “subestimar” los casos, y por lo tanto de no movilizar los recursos necesarios para actuar en tiempo y forma.
El gobierno bonapartista hace equilibrio entre proteger a la población y los intereses económicos, pero sin red. La crisis tiene un peso enorme: “Apple cerró sus puertas en China hasta el 9 de febrero, otras empresas como Toyota, Ikea, Starbucks, Tesla, McDonald’s y el gigante tecnológico Foxconn decidieron suspender en forma temporal su producción o cerrar sus tiendas en China” (ídem). Las manufacturas y la construcción se desmoronan. China tiene la mayor cantidad de turistas del mundo, que gastan el doble que cualquier otro. Una paralización del turismo chino sería crítica para muchas economías.
Las tiendas cierran no teniendo en cuenta la integridad de sus trabajadores y consumidores, sino por la situación de virtual parálisis de las megaciudades chinas, que se convirtieron en desiertos. La población sólo sale a comprar lo necesario para comer. La epidemia ha mostrado la endeblez de la situación económica y política internacional.

Emiliano Monge
03/02/2020

miércoles, 5 de febrero de 2020

El inicio del Brexit y el desencanto de Europa




Después de más de tres años de un proceso complejo, con sucesivas crisis, esta noche se concretará la salida de Reino Unido de la Unión Europea. ¿Qué puede esperarse del Brexit?

A las 12 de la noche del 31 de enero, las banderas del Reino Unido serán retiradas de las plazas de Bruselas y de todos los sitios oficiales de la UE. Se concretará el Brexit, votado en referéndum el 23 de junio de 2016. Los Europarlamentarios británicos han abandonado sus despachos y ya no habrá autoridades del Reino Unido en las Cumbres de la Unión Europea.
En lo inmediato, se abre un período de 11 meses en los que la vida de los ciudadanos comunitarios a ambos lados del Canal de la Mancha no cambiará demasiado. Podrán mantener su residencia o desplazarse como hasta el momento. Reino Unido continuará siendo parte del mercado interior y de la unión aduanera de la UE hasta el 31 de diciembre de 2020 —un tiempo que podría ser aplazado hasta dos años más con el acuerdo de ambas partes.
Los diarios británicos recibieron con titulares muy diferentes la llegada del Brexit. Mientras The Daily Telegraph titula con optimismo: “Esto no es el final, sino el principio”, The Guardian deja abierta la incertidumbre en su portada: “Small island [Isla pequeña]. Después de 47 años, el Reino Unido abandona la UE en la mayor apuesta [en el sentido de un juego de azar] de una generación”.
Durante el próximo año, Boris Johnson deberá llegar a un acuerdo con Bruselas sobre la relación comercial con los exsocios europeos. Las negociaciones no serán sencillas, ya que la Unión Europea buscará imponer estrictas condiciones económicas para evitar la competencia de los productos y empresas británicas. Además, necesita demostrar que no todo será tan fácil para quien abandone la Unión, como medida de prevención ante el deseo de nuevos “exit” por parte de otros países.
Johnson logró reafirmar su liderazgo después de un triunfo contundente sobre Corbyn en las últimas elecciones, donde los tories superaron a los laboristas por una diferencia de más de 11 puntos. La mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes le permitió retomar la iniciativa, tras varios años de crisis institucional aguda en el Reino Unido —que llevó a tres elecciones generales en cinco años y la caída de Cameron, primero, y Theresa May, después, incapaces de resolver el dilema del Brexit—. Ahora deberá enfrentar varios frentes, a nivel interno y externo.
Este viernes, el diario escocés The National colocaba en portada las estrellas de la Unión Europea iluminadas por una vela con este mensaje: “Querida Europa. Nosotros no votamos esto. Acordaos de dejad una luz encendida por Escocia”, mientras que The Scotsman titulaba en su portada: “Una despedida, no un adiós”.
“Decidida a que, en un futuro no muy distante, regresemos al corazón de Europa como país independiente” eran las palabras, esta semana, de la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon ante varios medios europeos. El Parlamento de Escocia ha aprobado esta semana una resolución que exige la realización de un segundo referéndum por la independencia, por 64 votos a favor y 54 en contra. La líder del Partido Nacional Escocés había prometido en campaña la realización de un nuevo referéndum sobre la independencia de Escocia para el 2020, aunque aclara que no lo realizará si no es legal, es decir, si no logra convencer a Boris Johnson de que lo permita. Otro frente es Irlanda del Norte, donde la frontera abierta con Irlanda se mantiene preferente, pero habrá que establecer los parámetros de la frontera norte.

El amigo americano y la incertidumbre europea

Al mismo tiempo que negocia con Bruselas, el gobierno del Reino Unido intentará avanzar en establecer un nuevo estatuto de relaciones comerciales y geopolíticas con Estados Unidos. Donald Trump celebró con entusiasmo la victoria de Johnson —como parte de sus disputas con Europa y China— y Boris Johnson prometió que un tratado bilateral con Estados Unidos sería una panacea económica.
Sin embargo, estas negociaciones tampoco serán un camino de rosas. El verano pasado, el embajador británico en Estados Unidos, Kim Darroch, terminó renunciando, después de que se filtraran unos memorandos donde definía a la administración de Trump como "torpe e inepta". Trump tuiteó después que no iba a trabajar más con ese embajador.
Darroch denunció además que Estados Unidos quería imponer que la NHS (el sistema nacional de salud) pague precios más altos por los productos farmacéuticos norteamericanos, junto con otras condiciones gravosas. Es que, si bien Trump está interesado en promover un acuerdo bilateral con Reino unido, quiere imponer sus propias condiciones.
Más en general, tal como planteaba Claudia Cinatti en La Izquierda Diario después de la victoria de Johnson: “las consecuencias geopolíticas y económicas de esta reafirmación del Brexit exceden con creces las fronteras británicas e incluso europeas. Es la manifestación más elocuente de la crisis de la globalización y la emergencia de tendencias nacionalistas en los países centrales.”
El Brexit llega en una situación internacional marcada por fuertes polarizaciones. La emergencia de tendencias nacionalistas en varios países imperialistas y de la periferia —desde Trump a Salvini, Orban y Bolsonaro—, crisis orgánicas irresueltas, y, como elemento nuevo, el desarrollo de un nuevo ciclo de la lucha de clases en América Latina, en varios países de Oriente Medio y con un epicentro en Francia, donde la huelga general del transporte cumple ya dos meses.
En Europa, en particular, la incertidumbre se agrava por el hecho de que el eje francoalemán atraviesa una crisis —Macron tiene niveles muy bajos de popularidad y Angela Merkel recorre su último tramo como canciller de Alemania. El contexto económico es además sombrío: los países de la UE han tenido un escuálido crecimiento del 0,1% en el último trimestre, la tasa más baja desde 2014. La economía francesa y la italiana están en números rojos, cruzadas además por la inestabilidad social y política, mientras que Alemania creció un débil 0,6%, un estancamiento que se viene extendiendo en el tiempo.
Tal como señalaba un artículo de El País: “Más allá de si hay o no una recesión en un horizonte cercano, el problema al que se enfrenta Europa es quedar atrapada en una trampa de crecimientos bajos mientras sube el gasto por el envejecimiento.” En este contexto, la salida de la economía británica, que representaba el 13% del PIB de la Unión Europea, no aporta optimismo al panorama general europeo.
“El Brexit es también un fracaso de la Unión, un fracaso nuestro”, apuntaba un eurodiputado liberal esta semana. Y tiene toda la razón. Según la última encuesta del Eurobarómetro de la Comisión europea (noviembre de 2019), la desconfianza hacia la UE es mayor en Francia y en Grecia que en el Reino Unido.
El desencanto con el proyecto de la Unión europea neoliberal —gestionado en común por los partidos conservadores, liberales y socialdemócratas— y varias décadas de aplicación de políticas neoliberales han dado lugar al crecimiento de corrientes populistas de derecha y euroescépticas, que promueven salidas reaccionarias con políticas aún más nacionalistas y xenófobas en los países imperialistas.
Como contratendencia, la lucha de clases en Francia, desde los chalecos amarillos a la huelga general en curso, muestran las potencialidades de la lucha combativa de la clase obrera con el conjunto de los sectores oprimidos contra los capitalistas. Los contornos de dos salidas posibles a la crisis de la UE están esbozados: o la regresión más nacionalista del imperialismo, que llevó a catástrofes en el siglo XX, o el despliegue de lucha de la clase obrera, nativa y extranjera, junto a los pueblos oprimidos contra el imperialismo europeo. Ante la falsa alternativa de elegir entre la Unión Europea del capital, o el retorno al nacionalismo imperialista, oponemos una estrategia de hegemonía obrera y la lucha por los Estados unidos socialistas de Europa.

Josefina L. Martínez
@josefinamar14
Viernes 31 de enero | 12:19

martes, 4 de febrero de 2020

Se confirma la responsabilidad yanqui en una masacre campesina de El Salvador




En 1981, un batallón entrenado por EE.UU. fusiló mil campesinos

En el marco de un juicio que se lleva a cabo en El Salvador por crímenes durante la dictadura militar (1980-1992), un excomandante de la fuerza área de ese país, Juan Rafael Bustillo, admitió que el batallón de élite Atlácatl (entrenado por Estados Unidos) llevó a cabo la masacre de El Mozote, en la que casi mil campesinos fueron asesinados en 1981.
Los militares tomaron el poder en el país centroamericano para aplastar a los movimientos de lucha campesinos y las fuerzas guerrilleras. Se estima que un 80% de los aproximadamente 75.000 desaparecidos eran civiles. Estos crímenes se caracterizan por su impunidad.
El objetivo del batallón Atlácatl era requisar a los campesinos, supuestamente en busca de colaboradores con la guerrilla del Frente Farabundo Martí por la Liberación Nacional (FMLN).
Los días 10 y 11 de diciembre de 1981, el batallón Atlácatl, comandado por el teniente coronel Domingo Monterrosa, rastrilló a todos los campesinos que habitaban en El Mozote. Sin órdenes judiciales, los campesinos permanecieron esas 48 hs. detenidos bajo sospecha, sufriendo de los clásicos interrogatorios militares. El 12 de diciembre, el batallón fusiló la friolera de 986 civiles, de los cuales 558 eran niños y ninguno militar.
Durante años, se sostuvo la fábula de que el batallón ejecutó a los campesinos en defensa propia. Sin embargo, en 1991 se conformó una Comisión de la Verdad que declaró a Monterrosa y otros siete oficiales, culpables de la masacre. De todos modos, no fueron presos por una amnistía dictada en 1992.
Recién en 2016, la Corte de Justicia de El Salvador derogó esas amnistías y comenzaron los juicios. De los veinte imputados, se presentaron hasta el momento tan solo tres declarantes. Las familias sobrevivientes y víctimas de la masacre de El Mozote y El Sumpul han librado una enorme batalla por pedido de justicia.
La dictadura salvadoreña, como otras tantas en la región, fue promovida por Estados Unidos para preservar sus intereses económicos y políticos. Algunas décadas después, esta política intervencionista continúa sin disimulo, como se ve en el apoyo de Trump al gobierno fraudulento y criminal de Juan Orlando Hernández, en Honduras, y previamente, en el aval al golpe de Estado en ese mismo país, en 2009.
Actualmente, el gobierno norteamericano promueve la militarización de las fronteras centroamericanas para frenar las caravanas migratorias hacia su territorio. La política del imperialismo está en la base del desastre social (miseria, narcotráfico, etc.) que golpea a estos países y que explica el surgimiento de esas caravanas.
Abajo la impunidad. Juicio a todos los responsables de las masacres contra el pueblo salvadoreño.

Álvaro Chust

lunes, 3 de febrero de 2020

En #LaPupilaTv Alzados con Fidel




La pupila asombrada vuelve 60 años después sobre la primera entrevista de televisión brindada por Fidel Castro en la Sierra Maestra. En inglés, Fidel dialoga en el Pico Turquino -la elevación más alta de cuba- con el periodista Bob Taber de la televisora norteamericana CBS.

Los hombres del Che, ayer y hoy




«Dame un pedazo, llévame en brazos
que otra vez necesito sentirme en paz.
Patria sagrada, ansias del alba,
No te olvides que andamos muy mal sin ti».
Los versos de Santiaguito Feliú nos lanzan al camino con la adarga al brazo, está planteada una nueva aventura espiritual que lleva por santo y seña La Pupila Asombrada, y eres, bienvenida, bienvenido, y también viceversa

Ley de Urgente Consideración: La Educación bajo la órbita del MEC




Entre los diversos temas del proyecto de Ley de Urgente Consideración propuesto por Luis Lacalle Pou: La Educación; retroceso y pérdida de la Autonomía.

El extenso articulado propone modificaciones de diversas áreas pero fundamentalmente hace a los temas de Represión, Seguridad, Educación, ANCAP y empresas estatales, Jubilaciones, entre otros. El Proyecto no es más que el reflejo del programa de derecha del Partido Nacional que a lo sumo podrá tener algún matiz producto del acuerdo multicolor.

LUC vs Ley de Educación 18347

Varios son los puntos que la propuesta desarrolla y que significan grandes cambios; en lo que tiene que ver con; la participación y Autonomía, la independencia técnica y la organización de ANEP, y el reforzamiento del MEC.
Con la Ley de Urgente Consideración se pretenden introducir modificaciones a la ley actual de educación 18437, en varios de sus artículos.
Los consejos de educación desconcentrados (CES-CEIP-CFE-CFTP) que hasta el día de hoy eran consejos colegiados con grados de participación docente, estarían pasando a estar conformados por directorios unipersonales electos directamente por el Poder Ejecutivo. Esta modificación responde al lineamiento político que Luis Lacalle Pou, públicamente ha mencionado en relación a la “Gobernanza” diciendo que la educación es un tema político de Estado y que por tanto debe estar en manos de los gobernantes, dejando por fuera toda participación y por consiguiente perdiendo Autonomía.
Esta pérdida de la autonomía en educación, no solamente se da en los consejos desconcentrados sino también en todo el sistema de educación pública, dotando al MEC (Poder ejecutivo) de atribuciones que antes correspondían a la ANEP, como por ejemplo el art. 53 literal A, Elaborar, instrumentar y desarrollar las políticas educativas que correspondan a los niveles de educación que el ente imparta, en el marco de los lineamientos generales y metas establecidos en el Plan de Política Educativa Nacional.” Desarrollar el Plan de Política Educativa Nacional es una atribución que ahora se le agrega al MEC.
Esto significa que ANEP pasará a ser un órgano ejecutor de la política educativa proveniente del poder ejecutivo, desde nuestro punto de vista estas atribuciones que se le dan al poder ejecutivo, están ligadas a la idea de intervenir en la educación para concretar reformas mercantilizadoras, y así evitar algún tipo de resistencia.
Se elimina el Sistema Nacional de Educación Pública (SNDP), creándose una comisión Coordinadora de la Educación donde aparecen nuevos integrantes: los directores generales de los subsistemas de la educación, representantes de la educación privada, de la educación no formal, del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay, del Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop) y de las instituciones de formación militar y policial; la Universidad de la República (Udelar), tendrá menos integrantes. Se elimina el IUDE (Instituto Universitario de Educación).
El Congreso Nacional de Educación desaparece quedando a criterio del MEC en convocarlo como máximo una vez en todo el período de gobierno.
El Consejo Nacional de Educación No Formal pasará a ser una comisión, mantendrá sus representantes de la ANEP y el MEC, se le sumarán los delegados del Inefop y de las instituciones privadas de educación no formal, y la Udelar dejará de participar.
Mediadas como las propuestas en la Ley de Urgente Consideración no son más que un profundo retroceso para la educación; mayor injerencia de la política partidaria, pérdida de autonomía de la enseñanza, menor representación docente e incorporación del sector privado. Dicho modelo se parece mucho al que existió en los 70’ con la ley 14.101, parcialmente derogada 1985 con la vuelta a la democracia.

En defensa de la Educación Pública

Para estos momentos que se vienen, en los que vemos un total retroceso para la educación y para nuestras condiciones de trabajo como profesionales de la educación, ya que se aproximan políticas intervencionistas, más mercantilización de la educación y mayor control hacia los docente debemos estar organizados y luchar por nuestras reivindicaciones históricas, en defensa de una Educación Pública, Autonomía y Cogobierno para ANEP-UDELAR, 6% del presupuesto para ANEP- Udelar, contra toda mercantilización de la educación. Por una educación de calidad para el pueblo trabajador/a.

Noel López
Martes 28 de enero | 22:59

Lacalle Pou pretende beneficiar a los poderosos de los medios

Buscan modificar la Ley de Medios favoreciendo a unos pocos

En los últimos días se dio a conocer el contenido de la Ley de Urgente Consideración, las propuestas son preocupantes dado que son medidas que abarcan varias áreas, pero que en general atacan directamente a los derechos de los trabajadores y el pueblo beneficiando a unos pocos. Entre la minoría privilegiada de estas propuestas para un "Uruguay seguro, transparente y de oportunidades", se encuentra el grupo de los poderosos empresarios de los medios de comunicación.
En la parte final del anteproyecto que se conoció la semana pasada se propone derogar varios puntos de la La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (más conocida como Ley de Medios). Las controvertidas modificaciones permitirían que los canales de TV obtengan licencias para brindar Internet y a la inversa. Por otro lado, se terminaría con la limitación de la cantidad de suscriptores que pueden tener las operadoras de cable al 25% del total de abonados; y se pondría fin a parte de un artículo donde se indica que el 30% de la programación nacional de los canales de televisión debe ser realizada por productores independientes. Todos estos cambios permitirían que empresas, que ya dominan el ámbito de los medios en la actualidad, concentren aún más el poder.

Una vieja polémica

La ley de medios que promulgó el Frente Amplio tiempo atrás desató desde el primer momento resistencia de los grupos empresariales porque se establecieron ciertos límites a estos sectores dominantes en pos de la "pluralidad de voces".
Aunque se buscó realizar cambios en ciertas prácticas, la realidad nos mostró que era necesario seguir luchando para cambiar otros parámetros para una verdadera democratización de la palabra, no alcanzó con la propuesta del FA.
Desde el primer momento, varios sectores de la coalición multicolor se opusieron a la Ley de Medios del FA. No sólo no la votaron, sino también la cuestionaron. Por mucho tiempo varios artículos de la ley estuvieron en debate judicial por la confrontación con ciertos empresarios. Por eso, era de esperarse que la modificación de la ley de medios estuviera incluida en los planteos de Lacalle Pou. En definitiva, el futuro gobierno busca beneficiar a los poderosos de los medios, con quienes comparten intereses.

Debate por "derecho al olvido"

En Uruguay no existe el "derecho al olvido" en Internet. El derecho al olvido permite “desaparecer” de Internet y a tal efecto, contar con un mecanismo para solicitar a los motores de búsqueda que ya no enlacen noticias, blogs, imágenes o cualquier publicación en el que se nos menciona, por ser inadecuadas, antiguas, fuera de contexto, etc. Lo que propone Lacalle Pou es establecerlo en búsquedas de Internet, redes sociales y medios digitales, permitiendo a las personas no figurar en los resultados que arrojan los motores de búsqueda con información relativa a sí misma cuando esos enlaces fueran “inadecuados, inexactos, no actualizados o excesivos, teniendo en cuenta los fines para los que se recogieron, el tiempo transcurrido, la naturaleza y el interés público”. Sin embargo, también está la posibilidad de que estos enlaces se supriman definitivamente con la “simple solicitud” de la persona, en caso que la información contenga “datos personales que le conciernan, que hubiesen sido facilitados por él o por terceros”.
Aunque estos procedimientos pueden ser útiles en caso de informaciones inexactas u obtenidas sin consentimiento, también pueden afectar la libertad de expresión y el derecho a la información. Se conocen casos en Latinoamérica donde se ha utilizado el “derecho al olvido” para exigir a periódicos, periodistas y sitios web eliminar, quitar o cancelar contenidos e información de interés público. Por consiguiente, este punto también acarrea polémica.

Para una verdadera democratización de los medios

Para una verdadera democratización de los medios es necesario que dejen de estar subordinados a los intereses de los poderosos empresarios y gobiernos, que sus contenidos y discursos no sean funcionales a los intereses de una minoría. Es importante cuestionar los monopolios mediáticos para que de verdad exista una democratización de la palabra y se puedan escuchar las voces de los trabajadores, las mujeres y la juventud. Por ejemplo, esto se podría lograr si existieran espacios gratuitos en diferentes medios de comunicación donde las organizaciones de trabajadores, el movimiento de mujeres, agrupaciones estudiantiles, etc. se pudieran expresar libremente y de forma independiente del Estado, grupos empresariales y de los partidos del régimen.
Frente a los nuevos desafíos que se aproximan, La Izquierda Diario está construyendo un espacio para contar lo que otros van a querer ocultar. Un medio para colaborar en la resistencia de las clases trabajadoras y sectores populares frente a los ataques de la derecha.
La red internacional La Izquierda Diario viene demostrando estar en la primera fila de los actuales procesos de la lucha de clases, como está sucediendo en Francia, Chile, Bolivia, etc.
Que nuestra red de medios nos ayude a preparar esa fuerza política y social que nos permita conquistar una sociedad sin explotación y opresión.

Eleonora González
Jueves 30 de enero | 17:03

domingo, 2 de febrero de 2020

Todos, todas, todes, somos Telesur. Defendamos telesur




El títere más devaluado de Washington ha encontrado una nueva fórmula para intentar recomponer un espacio de cierta visibilización mediática. Así es, parece que Juan “autoproclamado” Guaidó trata de dar imagen de hombre duro, y ha comenzado a vociferar ante sus cada vez más escasos seguidores que intentará “rescatar» la señal de Telesur “para ponerlo al servicio de la verdad”.
Si esta nueva patraña no fuera parte de la permanente guerra que Estados Unidos libra contra la Revolución Bolivariana, los dichos de este sujeto provocarían risa. Pero no hay que tomar en broma estos anuncios porque detrás de ellos seguramente se lanzará una nueva embestida contra uno de los pocos canales televisivos en el mundo (y el único en Latinoamérica) que cuenta las cosas como son, que ofrece micrófono a los de abajo, a los que pelean para que los escuchen, a quienes con mucho esfuerzo intentan seguir creyendo en que la Humanidad no es lo que Trump y sus secuaces dibujan día a día.
Telesur se ha convertido, y eso sí que hay que festejarlo y defenderlo, en una herramienta imprescindible en el campo informativo. Lo viene demostrando desde prácticamente su lanzamiento como canal multiestatal y plurinacional. Si no hubiera sido por Telesur, varios golpes de Estado que se han sucedido en el continente, hubieran pasado casi desapercibidos. Allí estuvieron cámara y cronista mostrando las barbaridades que se cometieron en Honduras una vez que el presidente Manuel Zelaya fueran arrancado del gobierno con violencia, y volvió a ser la cadena latinoamericana y caribeña la que mostró al mundo cuando el mandatario penetró subrepticiamente al territorio y reapareció en la embajada de Brasil.
Que no decir de Telesur en Colombia, en épocas de Juan Manuel Santos ordenando al ESMAD que reprimiera las grandes manifestaciones de la Cumbre Agraria y a partir de esas imágenes obtenidas con las y los comunicadores con no poco riesgo, poder denunciar al mundo lo que allí estaba ocurriendo. Luego vinieron los días y años de las negociaciones de las FARC en La Habana, o las del ELN en Ecuador, las masacres del paramilitarismo, los acuerdos de paz, la traición gubernamental a lo firmado en La Habana, y la actualidad represiva y autoritaria del uribismo, en que gracias otra vez a Telesur, nos enteramos que ese pueblo colombiano no deja en pelear por un país con justicia social.
Fue Telesur quien abrió los ojos de muchos y muchas en el continente para descubrir y amar la Revolución que Hugo Chávez desarrolló en Venezuela y quien nos acostumbra día a día a admirar al bravo pueblo venezolano que se resteó en las calles una y mil veces en todos estos años. Fueron los cronistas del canal los primeros en salir a la calle a cubrir, a riesgo de su vida, las guarimbas de la muerte impulsadas por la oposición fascista. El canal nos volvió a renovar la esperanza de que la Revolución tenía mucho resto aún, cuando las multitudes salieron a las calles a votar por la Constituyente y vencieron a la locura fratricida, esa misma en la que sigue creyendo e impulsando Guaidó.
Y otra vez Telesur, estuvo a la cabeza de visualizar, para quienes dudaban, lo que se ocultaba detrás de la famosa “ayuda humanitaria” de los yanquis. Esa que intentaron colar por los puentes cercanos a Cúcuta, y que no era otra cosa que una invasión en toda regla. Allí estuvo Madelain García, dando una hermosa lección de lo que significa informar, a pie de calle y poniendo la piel en ello, sobre la hazaña que protagonizaron juntos las milicias y la Guardia Nacional Bolivariana.
Lo mismo podemos decir del corresponsal en Siria, Hisham Wannous, demostrando con absoluta profesionalidad cuánto y cómo peleó el pueblo y su ejército para derrotar al ISIS, o las coberturas brillantes sobre la resistencia palestina enfrentando a la bestialidad sionista, la invasión otaniana a Libia, donde brilló la cobertura de Rolando Segura, o lo que se abarca informativamente en El Líbano e Irán.
Vengo recientemente de Chile y allí fue otra vez Telesur quien pudo mostrarle al continente gracias a un cámara y una cronista más que valientes, lo que es el poder represivo de los carabineros piñero-pinochetistas contra un pueblo que despertó para siempre. Emocionaba verla a Paola Dragnic, con su máscara anti gas enfrentando en la Plaza de la Dignidad la agresión criminal de los “pacos” chilenos, plantándoles cara junto al cámara (lamento no tener su nombre) y demostrando que cuando hay pasión por contar la verdad a favor de los pueblos, no hay violencia estatal que pueda hacer retroceder a una comunicadora popular . Lo mismo se repite a diario en los informes brillantes de Freddy Morales desde la Bolivia de Evo, hoy en manos de una dictadura fascista y racista. O en el trabajo tesonero de la corresponsalía argentina, donde, afrontando la censura y la bajada de la señal por parte de la tiranía institucional de Macri, Carolina Silvestre y Edgardo Estéban se pusieron al hombro la tarea de mantener el alto nivel desplegado desde la creación del canal. O el trabajo permanente de reporteras como Adriana Sívori, desde cualquier país centroamericano o allí donde la noticia precise de su potencia juvenil para estar en los sitios donde otros (no los de Telesur) no quieren que los envíen.
Eso y mucho más es el canal al que quiere “rescatar” el pigmeo Guaidó: programas únicos en la TV del continente, con presentadoras, presentadores, periodistas y analistas brillantes, que no repiten guiones como loros, ni actúan bajo conceptos rutinarios, sino que se esfuerzan en poner pasión para contar noticias que la mayoría de las corporaciones mediáticas ignoran, deforman o directamente cajonean. Son muchos y muchas los que cumplen esa tarea, pero podemos sintetizar la eficacia de la misma en los cotidianos encuentros en la pantalla con Tatiana Pérez y Abraham Istillarte.
Telesur también son esos documentales que no podremos ver en la mayoría de las TV latinoamericanas (siempre hay excepciones como el canal argentino Encuentro), espacios culturales donde no existe la chabacanería a la que están acostumbrados otros medios hegemónicos. Y algo que se agradece infinitamente: en esta cadena no podrán verse esas publicidades de mal gusto, sexistas, destructoras de valores sociales imprescindibles, engañosas para pintar mundos inalcanzables. No, en Telesur eso no pasa ya que son reemplazadas por buenas imágenes nuestroamericanas, músicas o efemérides de todas las luchas y personalidades de la Patria Grande.
Por todo ello, frente a esta nueva muestra de la miserabilidad y el revanchismo que engendran tipos como Guaidó (corrupto hasta llegar a la osadía de haberles robado a sus propios amos, cómplice de acciones terroristas y confeso golpista) se hace necesario que todas y todos los que valoramos el rol que cumple Telesur unamos nuestras fuerzas y nos aprestemos con celeridad a multiplicar las acciones en su defensa. Sobre todo, quienes somos comunicadores y comunicadoras populares, que sabemos valorar in situ lo que significa hacer periodismo “en tiempos difíciles”, como nos enseñara Rodolfo Walsh.
Como bien dijo la directora de Telesur, Patricia Villegas (una de las grandes artífices de todo lo que el canal ha llegado a ser y valer): “el diputado habla de lo que no sabe y claramente no entiende”. Ni entenderá jamás, agregamos nosotros, porque escorias como Guaidó, que a esta altura de los hechos debería estar en la cárcel, no pueden imaginarse que al atacar a Telesur está provocando que miles y miles en el continente y el mundo cerremos filas para que el canal siga siendo lo que es: un instrumento para vencer a la oscuridad de la censura y el terrorismo mediático. #Viva Telesur.

Carlos Aznárez, Director de Resumen Latinoamericano, integrante de ALBA Movimientos.

Cuando la AJR celebró su primera actividad pública, para honrar a Martí




Como subraya Fidel en el II Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), la Asociación de Jóvenes Rebeldes se constituye por inspiración del Che.

En un documento fechado el 30 de agosto de 1959 el Guerrillero Heroico propone crear una organización “integrada por jóvenes de 13 a 18 años, aunque sus dirigentes podrían tener hasta 25. Pudiera llamarse Asociación de Jóvenes Rebeldes”. De acuerdo con otro documento (9 de diciembre de 1959) podían pertenecer a la AJR “los jóvenes de cualquier sexo, origen social, religión e ideología que apoyen el programa de la Revolución Cubana”.
En una carta enviada a las direcciones de Cultura de todo el país, siete días más tarde, aparecía como organización recién creada la AJR, “la cual desarrollarán ustedes en las distintas provincias donde están localizados los departamentos de Instrucción del Ejército Rebelde”.
Sin embargo, el primer acto público en el que participa la AJR es en la conmemoración por el nacimiento de José Martí en el Parque Central capitalino, el 28 de enero de 1960, presidida por el Che, quien pronuncia un discurso. Según una reseña periodística del matutino Hoy
La AJR ya contaba en esa fecha con más de 7 000 miembros. A partir de entonces se comienza a organizar en todo el país y tiene un rápido crecimiento.
La primera gran tarea que Fidel y la Revolución asignan a la AJR es la creación de las Brigadas Juveniles de Trabajo Revolucionario (BJTR), con el fin de encaminar a una gran masa de muchachos de uno y otro sexo, procedentes de las capas más humildes del pueblo, de poca instrucción y carentes de empleo.
Con las BJTR, comienza una bella tradición: el ascenso al Pico Turquino para festejar una graduación o un fin de curso. Ser un “cinco picos” devino sinónimo de prestigio y, a la vez, un importante reto para la juventud cubana de la época.
Para las muchachas se creó el Centro Educacional de Industria y Artesanía Clodomira Acosta, al que el pueblo conocía por sus siglas: Cediyac. Adolescentes de 13 a 17 años cursaron allí la primaria y secundaria y, de acuerdo con su expediente, pasaron al preuniversitario académico o tecnológico.
Pero ante la agresividad cada vez más creciente del imperialismo yanqui y la oligarquía cubana contra la Revolución se hace cada vez más imperiosa la unidad del movimiento juvenil cubano.
El 21 de octubre de 1960, durante la Primera Plenaria Nacional de la AJR, todas las organizaciones juveniles revolucionarias, a propuesta de la Juventud Socialista, acuerdan autodisolverse para que sus militantes pasen a formar parte de la membresía de los Jóvenes Rebeldes.
Incluso la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) aprueba el acuerdo de unidad e incluso suscribe el acta de integración del movimiento juvenil cubano, pero luego se decide mantener su personalidad política en consideración a su histórica existencia y prestigio internacional.
A partir de este momento el trabajo de la AJR se hace más complejo. Pero no por ello deja de ser exitoso. La consolidación de la BJTR en los centros de trabajo y la creación de las Brigadas Estudiantiles de Trabajo Revolucionario (BETR) en los planteles son algunas de las tareas de primer orden cumplidas cabalmente.
Son los militantes de la organización juvenil los primeros en dar el paso al frente en los centros docentes cuando comienzan las captaciones para las brigadas de alfabetizadores Conrado Benítez, devenida fuerza imprescindible en la campaña de llevar por llanos y montañas, incluso hasta los lugares más recónditos de la geografía nacional, la luz de la enseñanza.
A la vez, no se descuida la defensa de la Patria y al llamado de Fidel muchos jóvenes rebeldes acuden a la convocatoria para estudiar aviación, ya que las Fuerzas Armadas Rebeldes estaban urgidas de pilotos.
O para integrar los batallones de milicianos, los cuales en la batalla de Playa Girón desempeñaron un papel relevante. El 4 de abril de 1962, durante su Primer congreso, la AJR decidió adoptar el nombre de Unión de Jóvenes Comunistas, no como un simple cambio de denominación, sino como expresión de la voluntad de la juventud cubana de construir el socialismo a solo 90 millas del imperialismo.

Revista Bohemia

El impacto político del Coronavirus




Por estos días, algunas de las gigantescas urbes chinas se parecen a ciudades fantasmas como resultado del Coronavirus, que se diseminó desde Wuhan –en la provincia central de Hubei- para alcanzar todo el territorio nacional. Hay 212 muertos y casi 9 mil casos confirmados en todo el mundo, registros que lo colocan -en el último caso- por encima del Sars, la gripe que tuvo lugar en el gigante asiático a comienzos de siglo.

Uno de los aspectos más subrayados de la epidemia tiene que ver con su impacto económico. Wuhan, megalópolis de 11 millones de habitantes, es un centro industrial y tecnológico con la presencia de grupos locales y más de 300 compañías multinacionales. Entre ellos se encuentran Foxconn y Pegatron, ensambladoras del iPhone de Apple. También están instalados allí los coreanos Samsung y LG. Y pesos pesados de la industria automotriz: Toyota, Hyundai, Honda, Nissan, Peugeot, Renault y General Motors.
Hay cierres de fábricas en la región y en otros lugares importantes. Seis provincias han reclamado a las empresas que demoren el reinicio de la producción después de las vacaciones por el año nuevo lunar, lo que incluye dos centros tecnológicos –Jiangsu y Guangdong- “que son cruciales para las cadenas de suministro mundiales” (Financial Times, 30/1).
Starbucks cerró la mitad de sus 4300 sucursales en el país. Las compañías aéreas han suspendido vuelos. El turismo se resiente. Todo esto ha llevado a una caída en las acciones de empresas aéreas y en las bolsas mundiales. A su vez, “se ha disparado la compra de tradicionales activos refugio como el oro o el yen” (El País, 27/1).
La epidemia tendrá un impacto asegurado en el crecimiento económico chino (que podría reducirse en un punto en el primer trimestre), en momentos en que la economía asiática crece a sus tasas más bajas en 30 años. El golpe al consumo es también un mentís a la tentativa oficial de compensar la caída en las exportaciones –como fruto de la guerra comercial- con el mercado interno.
En definitiva, el Coronavirus añade zozobra a una economía mundial en crisis, teniendo en cuenta el impacto de la desaceleración china a nivel global.
Un segundo aspecto del Coronavirus tiene que ver con la crisis política. Las autoridades locales de Wuhan han sido fuertemente cuestionadas –inclusive por la Corte Suprema- por demorar la difusión de información sobre el brote y la detención de los médicos que habían informado sobre el punto hace un mes.
El aislamiento de la ciudad ha generado también un fuerte malhumor popular. El alcalde y el máximo responsable del Partido Comunista local ofrecieron su renuncia, pero el primero acompañó dicho planteo con un dardo envenenado contra la burocracia central, al decir que para difundir la información sobre el virus necesitaban el aval del Consejo de Estado.
La crisis se revela en que se ha filtrado en la hermética prensa local. “Hemos pagado nuestra negligencia local y nacional ante el brote nacional”, editorializó el Global Times, ligado al PCCh (30/1).
Es probable que el régimen de Xi Jinping intente contener esta situación liquidando algunas cabezas locales de la burocracia. Pero este operativo sólo podría tener éxito si la crisis no se profundiza. Algunos analistas alertan sobre un salto en la crisis si el virus se expande en ciudades clave como Beijing o Shanghai.
Además de la burocracia china, la Organización Mundial de la Salud (OMS) también ha sido cuestionada por demorar la declaración de la emergencia global, que recién se produjo el jueves 30. Esto habría dificultado un alineamiento de las medidas entre los distintos países, dando lugar a un escenario caótico donde empresas y naciones implementan restricciones de manera desordenada, de acuerdo a su propia evaluación del alcance de la crisis. O sea, la ausencia total de planificación frente al virus.
Los casos del Sars, la gripe aviar o el ébola, ya habían mostrado la inoperancia política de la burocracia restauracionista y el capital frente a la propagación de las enfermedades. El Coronavirus, ahora, es un nuevo alegato contra ellos.

Gustavo Montenegro

sábado, 1 de febrero de 2020

Fragmentación, desplome del fujiaprismo, lampa, Biblia y botas




Elecciones congresales en Perú

Al 95% del conteo rápido de Ipsos, la composición del nuevo Parlamento sería muy fragmentada. El derechista Acción Popular (AP), que se opuso al cierre del Congreso, obtendría el 10.1% de los votos válidos, seguido del fenómeno evangélico Frente Popular Fia Agrícola del Perú (FREPAP) con 8.8%, mientras que Podemos Perú (PP), consiguió el 8.2%, Alianza para el Progreso (APP) 8.0%, el Partido Morado 7.7%, mientras que el fujimorista Fuerza Popular (FP) 6.9% y la “nacionalista” Unión por el Perú (UPP) el 6.9%. En ese orden, continúa el centroizquierdista Frente Amplio (FA) con 6.1%, Somos Perú (SP), con 5.6%, y Juntos por el Perú (JP) con 5.1% (aunque los últimos conteos podrían ser adversos). El APRA obtuvo, a pesar del suicidio de Alan García, una derrota histórica al alcanzar solo el 2.6% de los votos.
Así las cosas, nadie tendría una mayoría abrumadora como la tuvo el fujimorismo en el Congreso del 2016. Y es que de 73 congresistas de entonces pasaría hoy a 12 asientos. Y si a esto agregamos que el APRA no pasó la valla, pues, estaríamos hablando de un desplome del fujiaprismo, que ha gobernado y/o co-gobernado el país desde 1985.
Por su lado, AP, que ostenta el símbolo de la lampa, gana la elección obteniendo 24 curules [asiento de los parlamentarios], lo cual manifiesta, contradictoriamente, por un lado que es la carta de recambio de la Elite para la recomposición del régimen político y, por otro, que será a partir del cual la CONFIEP liderará la negociación política con el populismo liberal en el Ejecutivo para “parchar” el intento bonapartizante del vizcarrismo. Con este resultado, AP se afirma como la primera fuerza política nacional ostentando la mayoría en los gobiernos locales y el Parlamento (de 5 curules pasan a 24).
A la misma vez que una mayoría popular votó por partidos del régimen político de 1993 como AP, APP, PP, SP, K, etc., un 32% del electorado votó por propuestas difusas que podríamos ubicar en el campo popular “antisistema” como FA, JP, PL, DD, FREPAP y UPP.
Es cierto que UPP es un vientre de alquiler pragmático (que podría estallar a la primera crisis como pasó el 2006) y el FREPAP es un movimiento religioso evangélico y conservador, pero en sus propuestas el “antaurista” UPP plantea la “nacionalización de los recursos naturales, fusilamiento a los presidelincuentes corruptos y una nueva constitución”, mientras que el FREPAP propone “la revocatoria al cargo de congresista, reducir la jornada laboral de 48 a 44 horas semanales, la eliminación de la inmunidad parlamentaria y la figura de la ´curul vacía´". A la misma vez, el FREPAP, a pesar de “negar” su alianza con el fujimorismo, tendría una agenda común con las derechas “antiprogresistas”, en su lucha contra el “marxismo cultural”, que para estas implican “negar” la unión civil, el feminismo y el aborto terapéutico. Esta sería en verdad la única coalición que podría darle dolores de cabeza al gobierno.
Habría que destacar que si bien es cierto que el FREPAP es un partido que tiene más de 20 años de existencia (con 40 mil afiliados), pues, el giro de la población hacia este podría ser expresión de un “voto bronca” contra el sistema político, así como de su férrea organización (que tiene a la Biblia como símbolo de lucha), y de los votos que fugaron del fujimorismo. En los 90, el FREPAP, obtuvo diputados y co-gobernó con el fujimorismo; en el 2002 fue conocido por escándalos de corrupción donde Noé Ataucusi denunció a su hermano Jonás Ataucusi de haberse robado más de 100 millones de soles de la Iglesia Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal.
Para el sociólogo Nelson Manrique, “… No hay en el ideario del FREPAP ninguna alusión al gobierno teocrático que Ataucusi tenía como objetivo, y han sido muy cuidadosos en evitar cualquier mención religiosa que los pudiera aislar de su potencial base social. Ha jugado a su favor la imagen de honradez asociada a su condición religiosa, así como el deseo de bastante gente de ensayar nuevas alternativas, dado el desencanto general con relación a los políticos…” (La República, Nuevo mapa político del Perú, 28/1).
“Me preocupa especialmente el impacto que un Congreso así de exótico y de potencialmente muy radical tendrá en la inversión y el consumo privados, pues la incertidumbre es la variable que más temen los agentes económicos…”, escribió el analista de derecha Aldo M (Perú 21, 28/1).
“Por todas estas consideraciones, es hora de que todas las fuerzas republicanas, ya sea de derecha o de izquierda, detenga la guerra política absurda, que se expresa en una brutal judicialización de la política, y se dispongan a elaborar acuerdos para enfrentar la amenaza comunista…”, advierte el preocupado analista filo fujimorista Víctor Andrés Ponce (El Montonero, “La amenaza colectivista ya toca tu puerta”, 27/1).
Otra de las sorpresas que dieron estas elecciones fue la emergencia del ex Gral. (EP) Daniel Urresti, que está bordeando el medio millón de votos en Lima. Además de proponer populistamente que va a renunciar a su sueldo como congresista (recibe otro como militar en retiro), propone que las “botas militares” tomen las calles de la República para enfrentar la inseguridad ciudadana, cuestión que lo vincula con el etnonacionalismo antaurista con el cual podrían llegar a tener 26 congresistas. Este último casi arrasó en el gran sur del país donde la izquierda ganó en el 2016 pero, a la misma vez, el FA, le ganó a Antauro en lo que se puede denominar la tierra que lo posicionó en el imaginario popular: Andahuaylas.
En este marco de dispersión del votos, los 17 congresistas que podrían obtener el FA y JP expresan una reducción del voto que obtuvieron en el 2016, pero a la vez, aun divididos, una parte de la población sigue apostando por la izquierda. La izquierda (incluida la que no pasó la valla) pasó de cerca de 3 millones de votos en el 2016 a cerca de 2 millones de votos en el 2020.
Estos resultados son favorables al vizcarrismo ya que al derrumbarse el fujiaprismo y al no tener ningún grupo político mayoría decisiva se van a ver obligados a una negociación complicada entre ellos y con el Ejecutivo afirmando el carácter corporativista del último.
Habría que recordar que el cierre de Congreso anterior se desarrolló en medio de una caída del crecimiento del PBI (producto de la caída de la demanda de materia prima y la guerra comercial EE.UU.-China-UE), de ingentes protestas sociales contra la desigualdad social (que el Ejecutivo ha sabido superar gracias a su estrategia anticorrupción y preventiva) y de escándalos de corrupción extraordinarios con los affaires Lavajato y Lavajuez, que embarran a todo el régimen político de 1993, y que tuvo como un punto de debate electoral la necesidad o no de una nueva constitución.
Cuestión que puede convertirse en agenda política una vez que las razones de la disolución del anterior parlamento vuelvan a salir de nuevo a la superficie, más aun cuando el vizcarrismo ha estado aprobando DU que profundizan más el “modelo neoliberal” y vulneran los derechos laborales como el DU 014, que habilita la negociación colectiva centralizada –bianual– de remuneraciones en el sector público.

César Zelada
desde Perú