lunes, 15 de abril de 2024

Retroceso ucraniano y escalada de la Otan con Rusia


La posibilidad, más que cierta, de un colapso del ejército ucraniano, disparó una crisis al interior de la Otan. Las consecuencias internacionales de la derrota de la contraofensiva ucraniana, todavía se hacen sentir. Es que lo invertido y lo perdido por la alianza atlántica, en materia de equipo y suministros, fue mucho. Ucrania, claro está, puso la carne de cañón y ahora falta críticamente el personal. 
 Es en este cuadro que surge la iniciativa del presidente galo, Emmanuel Macron, respecto del envío de tropas francesas a Ucrania. El plan, según medios de ese país, es que los galos envíen un contingente de 2 mil tropas de fuerzas especiales, sea para cubrir la frontera de Ucrania y Bielorrusia y liberar así a reservas ucranianas para luchar en el este, o bien para apostarse en la margen occidental del Dnieper.
 Macron, además, declaró que sus líneas rojas eran Odessa y Kiev. Resulta entendible pero llamativo, porque si bien es cierto que Rusia se está imponiendo en la línea del frente, también lo es que las tropas de Putin están muy lejos aún de esas ciudades. 
 Pero el presidente francés también prometió el envío de tropas francesas a Moldavia. Ya hemos referido en la revista En Defensa del Marxismo, en un artículo de balance de dos años de guerra, sobre la penetración de la Otan en Moldavia y cómo se viene procesando una política de cerco sobre la región prorrusa de Transnistria y la autonomía, también prorrusa, de Gagauzia. La cuestión es que Rusia no necesita invadir Moldavia, pues conquistando Odessa directamente tendría frontera inmediata con Transnistria, lo cual a su vez le daría acceso al arsenal de munición de artillería más grande de la época soviética.
 Detrás de Macron y la posibilidad del envío de tropas, se apuntan Inglaterra, Polonia, República Checa y los Estados bálticos. Sin embargo, “su controvertido comentario sobre las tropas en el terreno obtuvo una recriminación instantánea y muy pública del canciller alemán Olaf Scholz y enfureció a los funcionarios estadounidenses que en privado dicen que tal medida podría incluso correr el riesgo de fomentar un enfrentamiento con Moscú, según un alto funcionario familiarizado con las discusiones entre los aliados” (Bloomberg, 27/3). 
 Incluso, recientemente, el Bundestag se pronunció por amplia mayoría respecto a que el envío de tropas francesas a Ucrania sería un acto individual de Francia, que no daría razones para la invocación de la defensa colectiva del artículo 5 del tratado de la Otan. Esto no quiere decir que Alemania no se prepara la guerra; por el contrario, ha resuelto una reforma integral de su ejército y evalúa la reinstauración del servicio militar obligatorio. Rusia ha respondido por distintos medios que la introducción de tropas de la Otan en Ucrania implica un causus belis para Rusia, por lo que dichas unidades francesas serían un objetivo militar legítimo. 
 Es claro que la Otan ya tiene tropas en Ucrania. La conversación de generales de la fuerza aérea de Alemania, obtenida por los servicios secretos de Putin, no solo da cuenta de la implicación directa de la alianza atlántica en las operaciones, principalmente para el manejo de sistemas de armas complejos, sino también que allí se dijo explícitamente que Francia e Inglaterra tienen personal para garantizar el funcionamiento de los misiles Storm Shadow/Scarlp (mismo misil, que cambia de nombre según se produzca en Inglaterra o Francia). 
 En ese orden, es claro que Ucrania no podría realizar un céntimo de sus operaciones sin la designación de objetivos obtenidos por los satélites de la Otan. Las operaciones contra la flota del Mar Negro, o los ataques a las refinerías del oeste ruso, serían imposibles sin la logística y la inteligencia de Estados Unidos. 
 La defensa antiaérea ucraniana, hoy muy menguada por los bombardeos rusos y la falta de provisión de munición, no podría actuar sin los operadores de los países de la Otan que envían los sistemas y sin los aviones de reconocimiento temprano que operan desde Rumania buscando a la aviación y los misiles rusos en el espacio aéreo ucraniano. 
 Sin embargo, el envío de tropas regulares, adjuntas al ejército ucraniano, significaría una escalada cualitativamente superior. Porque si bien un contingente de 2.000 tropas no tiene perspectiva ni capacidad de combate en el frente ucraniano, lo cierto es que su eventual eliminación también podría ser tomado por la Otan como un causus belis para escalar las hostilidades. 
 La perspectiva de la guerra mundial, y por lo tanto su escalada en un conflicto nuclear, es lo que genera contradicciones al interior del campo de la Otan y las presiones de algunos Estados hacia Ucrania para que capitule o abra una negociación con Moscú. 
 La falta de una dirección clara para la Otan claramente se traslada a las elecciones que se realizarán este año para el Parlamento Europeo, así como, claro está, en relación a las elecciones presidenciales de Estados Unidos de noviembre. Es claro, también, que la disputa electoral está delimitada en parte por las posiciones que hay en torno a la guerra. 
 Habrá que ver, además, si finalmente el partido republicano afloja algo del paquete de ayuda a Ucrania ya votado en el Senado de mayoría Demócrata. Hay indicios de que ello podría ocurrir en el marco de las sesiones de la Cámara de Representantes. En ese caso, dependiendo del tiempo que tome el suministro, Ucrania podría aguantar un tiempo más. 
 Es necesario que la clase obrera intervenga en rechazo de esta guerra imperialista reaccionaria. El enemigo está en el propio país. Guerra a la guerra. Por gobiernos de trabajadores y la confraternización de los pueblos. 

 Facundo Miño

domingo, 14 de abril de 2024

Tres vías para derrotar a la Revolución cubana y no son YouTube, Facebook y WatsApp


El ataque de Irán y la escalada sionista-imperialista


Milei quiere alinear a la Argentina junto a Israel y Estados Unidos en una guerra contra el pueblo palestino y los países de Medio Oriente. 

 El ataque de Irán a Israel, según las noticias que se están conociendo, consistió en el lanzamiento de unos 300 proyectiles, la mayoría de los cuales fue lanzada desde territorio iraní, a más de 1.700 kilómetros de su destino, y en menor medida provenientes de Yemen y El Líbano. En total, alrededor de 170 drones, más de 30 misiles de crucero y más de 120 misiles balísticos. La acción iraní nace como represalia por el bombardeo a la embajada iraní en Siria, donde murieron dos generales del ejército islámico, otros nueve funcionarios, algunos de alto rango, y quedó derrumbado en forma completa el anexo del edificio.
 La inmensa mayoría de los proyectiles fue interceptada por Israel que, como es sabido, dispone de un moderno y sofisticado dispositivo de defensa antimisiles. Importa señalar que en ese operativo tuvo una intervención activa y destacada Estados Unidos: funcionarios norteamericanos dijeron que más de 70 drones y tres misiles balísticos fueron interceptados por barcos y aviones militares de la Armada estadounidense. “Para apoyar la defensa de Israel, el ejército estadounidense trasladó aviones y destructores de defensa contra misiles balísticos a la región durante el transcurso de la semana pasada”, dijo el presidente estadounidense en un comunicado. Gracias a estos despliegues y “a la extraordinaria habilidad de nuestros militares, ayudamos a Israel a derribar casi todos los drones y misiles entrantes”, dijo Biden. Israel viene apuntalando una variedad de sistemas para bloquear ataques de todo tipo, desde misiles balísticos con trayectorias que los llevan por encima de la atmósfera hasta misiles de crucero y cohetes que vuelan a baja altura. 
 La respuesta iraní fue pensada para no romper las negociaciones con el imperialismo, al amparo de China y Rusia. Usaron armas que Israel y Estados Unidos podían neutralizar y rápidamente dieron por terminada la respuesta militar en un comunicado presentado en la ONU. 
 Hay una campaña mediática internacional pérfida y hasta por momentos histérica haciendo hincapié sobre la “amenaza iraní”. Lo cierto es que el ataque por parte de Israel a la embajada iraní en Siria no es una agresión más. Una embajada, en el marco del derecho internacional, es considerada parte del territorio de un país, de modo tal que equivale a atacar directamente al país. Esto representa una provocación de marca mayor que llevaba, a sabiendas por parte del régimen sionista, a un salto en la escala del conflicto. Irán no tenía otra opción que responder. Reivindicamos el derecho legítimo de Irán a defenderse del ataque y de la escalada del sionismo y del imperialismo. Quedarse de brazos cruzados hubiera sido una señal de vulnerabilidad extrema y una invitación a Tel Aviv a su subir la apuesta y preparar agresiones superiores. 
 El carácter de una provocación por parte de Israel queda más a la vista si tenemos en cuenta que Teherán venía haciendo esfuerzos por no involucrarse directamente en el conflicto en Gaza. Hezbolá, alineado con Irán, se negó a abrir un segundo frente de hostilidades en el sur del Líbano, lindero con la frontera norte de Israel, como esperaba la resistencia palestina. Los hutíes, que se manejan con autonomía y distan de ser una sucursal de Irán, venían sufriendo presiones del régimen de los ayatolás para dar marcha atrás en sus ataques contra navíos en el Mar Rojo, en solidaridad con la lucha palestina. No olvidemos además que la teocracia iraní venía de un acercamiento con Arabia Saudita y el mundo árabe, auspiciada por China, y no está en su radar embarcarse en una aventura bélica, con final imprevisible, con más razón cuando la estabilidad de régimen está minada, atravesado por una severa crisis económica y un descontento creciente en la población. La persecución del régimen ejercida contra las mujeres ha terminado disparando el malestar social reinante, abriendo paso a un escenario creciente de huelgas y movilización popular. 
 La Casa Blanca ha declarado que desconocía el ataque a la embajada iraní en Siria, que no habría sido consultado por Tel Aviv previamente, lo cual parece bastante raro pero, con independencia de ello, lo que sí es cierto es que no lo condenó y, lo más importante, el alineamiento férreo e incondicional de Washington con Netanyahu a la hora de enfrentar a Irán. Por supuesto, este incidente con Irán le viene como anillo al dedo tanto al gobierno israelí como al gobierno de Biden como pantalla distraccionista para procurar sacar la mirada central de la opinión pública sobre lo que ocurre en Gaza, en momentos en que entramos en un fase crucial y dramática del conflicto. Lo que está en discusión es el ingreso de las fuerzas israelíes en la localidad de Rafah, ubicada en el extremo sur de la Franja. De ocurrir eso, conduciría a un exterminio superior a lo visto en estos seis meses, teniendo en cuenta que ha quedado como el último reducto para refugiarse por parte de la población gazatí que se ha visto obligada a abandonar sus hogares en el resto del territorio. Hay cabildeos y febriles negociaciones, de acuerdo a trascendidos, entre Estados Unidos e Israel sobre el alcance de la ofensiva. El salto en el enfrentamiento con Irán provocado por el sionismo es funcional al interés de Netanyahu que pretende forzar a Washington a ir a fondo en este operativo. 
 Pero es necesario no olvidar que los seis meses de conflicto en Gaza están haciendo su trabajo de topo y están dejando sus marcas. El gobierno de Biden, que está a los tumbos por diversos factores, viene sufriendo un desprestigio entre la población árabe, musulmana y progresista por su apoyo y complicidad con el genocidio palestino, que puede terminar provocándole la pérdida del voto de ese sector del electorado y costarle la reelección. 
 Netanyahu viene soportando, a su turno un deterioro en su propio país, que ya había estallado antes del conflicto. Esto se ha amplificado a medida que pasan los meses y no hay una solución a la vista en lo que se refiere a la liberación de los rehenes. La voces y manifestaciones a favor de la renuncia de Netanyahu son cada vez más numerosas y, por primera vez, el ministro de Defensa y principal cabeza de la oposición, que integra el gobierno de unidad nacional formado luego del 7 de octubre pasado, ha reclamado una convocatoria a elecciones anticipadas, que apuntaría a desplazar al actual primer ministro y que contaría con el guiño de Estados Unidos. Netanyahu, que promovió la escalada para sostenerse ante las manifestaciones de masas reclamando su renuncia y elecciones, ha prohibido ahora que se reúnan más de 1.000 personas en todo Israel y muchas menos en algunas zonas, imponiendo un virtual estado de sitio con la excusa del peligro de los ataques iraníes. 
 Como se ve las aguas están agitadas, de modo tal que esta provocación contra Irán puede terminar siendo un búmeran, que es el temor que anida en los círculos occidentales. Lo cierto es que la respuesta iraní ha despertado el entusiasmo de los palestinos en Cisjordania que la perciben como un viento de aire fresco en medio de una lucha aislada que vienen llevando adelante. Por lo pronto, las muestras de simpatía con la causa palestina en las propias metrópolis imperialistas crecen del mismo modo que en los países árabes, en contraste con sus Estados, en primer lugar Arabia Saudita y Egipto, que mantiene una política cómplice con el sionismo y el imperialismo. Habrá que ver cuál es la represalia que va a tomar el régimen sionista luego de este ataque iraní. La perspectiva de una regionalización del conflicto en Medio Oriente está más cercana y, por lo tanto, de un salto en la desestabilización del orden imperialista, y al calor de ello de las tendencias belicistas y de grandes conmociones políticas, por un lado, y de las tendencias a las rebeliones populares, por el otro. 
 Milei decidió interrumpir su gira por el exterior y regresar al país para ponerse al frente de un “comité de crisis”. Toda esta sobreactuación del presidente revela que quiere alinear a la Argentina junto a Israel y Estados Unidos en una guerra contra el pueblo palestino y los países de Medio Oriente. En el comunicado de la presidencia de la Nación, emitido horas después de conocida la acción iraní, este propósito se hace explícito. Se argumenta para ello que Israel es la “defensora de los valores de Occidente” en un abierto sostenimiento de la limpieza étnica que el sionismo ha provocado y sigue provocando con, además del desalojo de millones de palestinos de su tierra, un verdadero genocidio. La mención al fallo de la Cámara de Casación, sobre el atentado a la Amia en 1994, que responsabiliza enteramente a Hezbolá por el mismo -rechazando las múltiples pruebas de la “pista local” y el papel de los servicios secretos, incluido el israelí- coloca a nuestro país en el escenario de la guerra, como peón de Israel y el imperialismo. 
 En este contexto, aumentan los desafíos de los trabajadores y de las organizaciones combativas y de la izquierda. Redoblemos la movilización internacional por la causa palestina y contra la escalada sionista e imperialista. 

 Pablo Heller

sábado, 13 de abril de 2024

Meloni: duplica la apuesta o abandona


El gobierno ha definido su proyecto de reforma institucional como la "madre de todas las reformas". En la modificación de la Constitución, que vacía los poderes del Presidente de la República y desconecta la elección del Primer Ministro del Parlamento, Meloni ve la posibilidad de estabilizar su propio gobierno para iniciar, sucesivamente, las reformas que Confindustria y la comisión europea están pidiendo. Nada nuevo bajo el sol: ya D'Alema con la “bicamerale”, Berlusconi con la "Devolución" y Renzi con el referéndum de 2016 apuntaban a fortalecer el ejecutivo en el sistema institucional italiano, para consolidar su propio partido y su propio gobierno del momento. Desde el ex "comunista" D'Alema hasta la ex "fascista" Giorgia, el objetivo de la clase dominante y de su clase política consiste en "garantizar la gobernabilidad": fortalecimiento del ejecutivo; distorsión de la representación, con premios a la mayoría y pisos electorales; fin del bicameralismo perfecto. La aprobación de la reforma debería pasar gracias el voto favorable de los dos tercios del parlamento, hecho imposible, o un referéndum cuyo el resultado es siempre mas incierto; la misma Meloni aclaró que si no pasa la reforma no se dimitiría.

 Un paso atrás

 La fragilidad política del gobierno se puede percibir incluso en los chistes del primer ministro: "estos 14 o 15 meses de gobierno... ni sé cuántos son ya, me parecen 15 años". 
 La coalición de centroderecha tiene demasiados gallos en el gallinero: Meloni y Salvini compiten por la misma base electoral. Para ello llevan a cabo una guerrilla permanente sobre las medidas del gobierno, sobre la división de cargos en el sector público y nombramientos en las empresas estatales. Esta dinámica adquiere un alcance internacional en la medida en que Salvini (y mientras Berlusconi estaba vivo Forza Italia) critica el papel de la UE en Ucrania y aspira a un acuerdo con Putin.
 Las contradicciones políticas entre partidos de gobierno están ligadas a las contradicciones entre el gobierno y su base social; y más en general los votantes de centroderecha. Fratelli d’Italia recibió siete millones de votos por ser el "nuevo que nunca había gobernado en los últimos 15 años", ergo no tenía ninguna responsabilidad con la austeridad capitalista y la creciente pobreza entre las filas del proletariado; este partido "populista" en el último tramo de la campaña electoral hizo un voto de "responsabilidad" y declaró que el papel de Italia en la OTAN y en la Unión Europea no cambiaría, cueste lo que cueste. El precio de mantener la estructura político-económica de Monti y Draghi - dos funcionarios del sistema bancario europeo, sostenidos por gobiernos de unidad nacional - consiste en la pérdida de millones de votos, como les ocurrió al PD, a los 5 Estrellas y a la Liga en las últimas elecciones. 
 El proyecto de autonomía diferenciada y de abolición del “ingreso de ciudadania” (reddito di cittadinanza) corta las piernas al centro-derecha en el sur de Italia, y los últimos años de administraciones del sur, lideradas por el centro-izquierda, han consolidado una relación entre los punteros del PD y la mafia (con su capacidad de comprar votos entre el subproletariado urbano). Mantener la reforma Fornero socava el vínculo electoral entre la Liga y un importante sector del trabajo asalariado; la misma dinámica se manifiesta entre la pequeño burguesía y la promesa incumplida de una flat tax. La reciente "revuelta de los tractores", en nombre de mayores subsidios y privilegios para el pequeño capital agrícola, ha creado una brecha entre ellos y el centroderecha por su apoyo a las cuestionadas medidas europeas. 
 La propia gran burguesía está dividida sobre si apoyar o no el proyecto político-institucional del gobierno: por un lado, aspira desde hace tiempo a una reforma "presidencialista" de la Constitución, por otro, cree que en esta coyuntura permite la afirmación de partidos demagógicos, y no de su propia emanación y control directo. En el pasado, el papel actual del Presidente de la República ha permitido maniobrar crisis políticas resultantes de parvenu como Berlusconi y Salvini, y sus ambiciones electorales incompatibles con la agenda de la burguesía y la UE. 

 Un paso adelante 

El marco de fragilidad del gobierno ha generado un inmovilismo sustancial, salvo pequeñas medidas "expansivas" en el lado fiscal. Meloni ha cultivado un vivero de pequeños subsidios a empresas y familias para hacer frente a la inflación y los altos precios de la energía; todo gracias al apoyo del BCE a la deuda italiana y a la menor rigidez de la Comisión Europea en las finanzas públicas tras la crisis del Covid. La única excepción fue la supresión del ingreso de ciudadania, solicitada a gran voz por las empresas.
 El gobierno puede permitirse este estancamiento político-legislativo debido a un relativo "veranito" económico. De 2019 a 2022, Italia tuvo un mayor crecimiento económico que Alemania y Francia: 1% de crecimiento frente a 0,6 y 0,8; apoyado por el crecimiento de las inversiones y las exportaciones: 3,8 y 5,5%. En el bienio 2022/23, el crecimiento italiano superó más claramente a la economía alemana con un crecimiento del 3,7 y el 0,7%, frente al 1,8 y el meno 0,3% alemán. El análisis meramente cuantitativo distorsiona la realidad económica que surge de un análisis cualitativo de la economía italiana. 
 Los salarios reales en Italia han caído un 7% en los últimos dos años (después de 30 años de estancamiento). A pesar de esto, el consumo creció un 4% gracias a los ingresos del gobierno y los subsidios a la construcción, así como al crecimiento de la inversión. Según la Universidad Católica de Milán, el crecimiento de las inversiones se vio favorecido, sin embargo, por "el buen comportamiento de las inversiones en la construcción, donde influyeron los créditos edilicios, y quizás por una mayor inversión pública inicial en la aplicación del PNRR", es decir, por la deuda pública. La relación entre esto y el PIB creció un 10,7% frente a una media europea del 7,5. En esencia, las empresas se han beneficiado de menores costes laborales y, por tanto, de una mayor rentabilidad de las inversiones, evitando al mismo tiempo una depresión del mercado interior a través del endeudamiento estatal. El futuro será difícil: las exportaciones se verán lastradas por la crisis de la industria alemana (hija de la crisis del gas ruso y de las dificultades económico-comerciales con China [1] ); para la industria italiana significa una reducción del comercio con la principal fuente de pedidos. Al mismo tiempo, la inflación ha provocado un aumento de 20 mil millones en el coste de la deuda anual: un aumento de la crisis económica conduciría a una política de mayor austeridad fiscal y, por tanto, al fin del crédito estatal al consumo. Una depresión económica es bastante probable: los propios economistas burgueses consideran ese crecimiento económico "una coyuntura". 
 En este contexto, los intelectuales de la burguesía exigen ruidosamente, a través de editoriales en el Corriere Della Sera y en Il Sole 24 Ore, el inicio de nuevas privatizaciones y liberalizaciones económicas, a las que hay que añadir una reducción de los impuestos al trabajo y la abolición de los contratos nacionales de trabajo; esto conduciría a un posible conflicto con el movimiento obrero y con la base social del gobierno: la pequeña burguesía que se beneficia de los subsidios estatales y la evasión fiscal. 

 Conclusiones

El gobierno de Meloni es un gobierno que carece de cohesión política y no goza del apoyo directo de la clase burguesa: que prefirió abiertamente un nuevo gobierno de unidad nacional con Draghi a la cabeza. Las próximas elecciones europeas podrían convertirse en una fuente de crisis: un mal resultado de la Liga podría alimentar la destitución de Salvini como líder del partido, a manos de administradores locales más vinculados a las medianas empresas, que rechazan el soberanismo al estilo de Le Pen; Salvini podría responder con la escisión del partido y el regreso a una oposición parlamentaria en nombre de " primero los italianos " (con la esperanza de un revival del 2018-19). a burguesía puede permitirse tal debilidad política, tal lujo, ya que el movimiento obrero atraviesa una crisis de diez años y aún no ha encontrado una salida a este reflujo de la lucha de clases. A diferencia de Alemania y el Reino Unido, donde la inflación ha impulsado una ola de huelgas sin precedentes en las últimas décadas, en Italia la vanguardia en los lugares de trabajo aún no ha logrado canalizar el descontento de los trabajadores por los bajos salarios y la precariedad de los jóvenes. Michele Amura 13/04/2024 Notas 1- Unicatt: Según el Fondo Monetario Internacional, en los dos primeros meses de 2023 las exportaciones alemanas a China se contrajeron 11,2 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año pasado.

Michele Amura
13/04/2024

Israel amplía las provocaciones contra Irán


Desde el inicio de la invasión sionista a la Franja de Gaza, Israel intensificó sus ataques contra los aliados de Teherán en El Líbano y Siria. La política de agresiones tuvo un salto cualitativo a principios de abril, cuando por lo menos 13 personas murieron en los ataques aéreos contra el consulado iraní en Damasco, capital de Siria, entre ellas siete altos mandos de la Guardia Revolucionaria iraní. Aunque Israel no se adjudicó el atentado terrorista, cuatro funcionarios sionistas confirmaron off the record esa autoría al The New York Times.
 "El ataque contra un edificio del consulado iraní no tiene precedentes. Tras una larga guerra en la sombra con Irán, Israel parece haber cambiado de estrategia", opinó Arash Azizi, experto en Oriente Próximo y profesor de la Universidad de Clemson, Carolina del Sur. Azizi especuló que los iranies darían “una respuesta moderada” para no ofrecer una excusa a una intervención de Estados Unidos, que permitiera que la invasión a Gaza escalara a guerra regional. 
 No obstante, los iraníes prometieron que no dejarían pasar la agresión y responsabilizaron a Estados Unidos y a Occidente por no “frenar” al régimen de Benjamin Netanhayu. “Quienes ayudan al régimen sionista están contribuyendo a provocar su propia destrucción”, apuntó el guía supremo iraní, el ayatola Alí Jamenei. El miércoles 10, Jamenei volvió a amenazar: "El malvado régimen cometió un error en este sentido. Debe ser castigado y será castigado". 
 Fuentes de la inteligencia norteamericana consideran que la respuesta de Irán será “inminente”. Y aunque en un principio los Estados Unidos tomaron distancia del ataque en Damasco, el presidente Joe Biden reiteró este miércoles que el apoyo de su gobierno a Tel Aviv es “férreo e inquebrantable. Haremos cuanto podamos para proteger la seguridad de Israel", agregó. De hecho, el máximo comandante estadounidense para Medio Oriente, el general Erik Kurilla, se encuentra en Israel para evaluar “las amenazas a la seguridad con oficiales militares”, según anunció el Pentágono. 
 El ejército sionista está en un nivel de alerta alta: anuló los permisos para todas las tropas de combate, llamó a filas a reservistas de la Fuerza Aérea y reforzó las defensas antimisiles (El País, 4/4). La población israelí agotó las existencias de generadores de electricidad, comida y coca cola en previsión de un ataque. Algunas líneas aéreas europeas suspendieron sus vuelos a Israel en tanto Estados Unidos instruyó al personal diplomático a no moverse de Tel Aviv o Jerusalén.
 Después de 6 meses, el régimen de Netanhayu asesinó a más de 33.000 palestinos -la mitad niños-, sumió en la hambruna a 2 millones de personas y destruyó prácticamente toda la infraestructura y el 60 % de las viviendas de la Franja de Gaza. Pero no ha logrado ninguno de los propósitos que dijo perseguir: aniquilar a la resistencia palestina, matar a sus jefes en la Franja y recuperar a los rehenes israelíes a los que, como reprochan airadamente los familiares, dejó librados a su suerte. 
 El ataque al consulado en Damasco se enmarca en el propósito de por lo menos una fracción del sionismo de llevar hasta sus últimos extremos la limpieza étnica, expulsar a los palestinos de Gaza y Cisjordania, y extender el conflicto más allá de las fronteras obligando a una intervención militar directa de Estados Unidos y sus aliados.
 Muchos alertan sobre el destino incierto de esa aventura. Experto en asuntos militares israelíes, el general en la reserva Yitzhak Brick ha escrito en el periódico Maariv que “Israel ha perdido la guerra con Hamás; Netanyahu está haciendo retroceder la ocupación israelí y conducirá a su colapso total”, afirma. 
 Brick sostiene que, si el ejército no logra devolver a algunos cautivos con vida, esta guerra se perfilará “como el peor fracaso en las guerras de Israel desde su fundación (…) Necesitamos hacer una pausa, regresar a los secuestrados y preparar al ejército para la guerra regional a gran escala (15/3).
 Otro factor que alarma al imperialismo es el costo político de la masacre en Gaza, que ha corroído la adhesión a “la única democracia de Medio Oriente” desenmascarando a los ojos de millones el carácter históricamente genocida de la ocupación de Palestina. 
 En un año electoral, Biden teme que la oposición de los votantes demócratas a su apoyo incondicional al sionismo le reste en las urnas “mucho más que los votos universitarios”. En el Partido Demócrata se comparte la inquietud. A mediados de marzo, el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, hasta ayer una de las cabezas del lobby sionista, pidió que se convoquen nuevas elecciones en Israel y acusó a Netanyahu de priorizar su "supervivencia política" por encima de la de su país. Schumer, que es el funcionario judío de más alto rango en Estados Unidos, dijo que Netanyahu había "perdido el rumbo". 
 Sus declaraciones, respondidas airadamente por el lobby sionista norteamericano, que lo acusó de traición, marcan una fuerte escalada de las críticas desde Estados Unidos hacia el gobierno de Netanyahu y expresan el temor de que, como dijo Schumer, “la cantidad de bajas civiles en la Franja” pueden no solo “distanciar a los aliados” sino que convertir a Israel en un "paria global”.

 Olga Cristóbal 
 12/04/2024

4 Meses de Milei


¿Ha muerto el socialismo?


jueves, 11 de abril de 2024

Estados Unidos-Japón-Filipinas: una reunión trilateral que amplía el militarismo


El primer ministro japonés y el presidente norteamericano 

El presidente norteamericano Joe Biden fue el anfitrión de un encuentro desarrollado este jueves 11 en Washington junto a los mandatarios de Japón, Fumio Kishida, y Ferdinand Marcos jr., de Filipinas, en el que se ratificaron acuerdos políticos y militares. Esta alianza forma parte del cerco que la Casa Blanca está tejiendo contra China y que completan Australia, Taiwán y Corea del Sur. 
 En las últimas semanas, se intensificaron las tensiones entre Manila y Beijing en el Mar de la China Meridional, eje de una disputa territorial a varias bandas entre naciones de la región.
 A fines de marzo, barcos chinos dispararon con un cañón de agua a un buque que se dirigía a una guarnición militar en el atolón Ayungin, ocupado por Filipinas. Según El País (11/4), en días recientes, barcos de guerra y aviones de Estados Unidos, Australia, Japón y Filipinas hicieron ejercicios conjuntos en las costas de este último país. 
 El cónclave que se desarrolló este jueves escenifica un espaldarazo a Ferdinand Marcos jr. en su litigio con el gigante asiático. Marcos, hijo del dictador que gobernó entre 1965 y 1986 (cuando fue derrocado por un levantamiento popular, conocido como la “revolución EDSA”), extendió, tras llegar al poder, un pacto con Washington, de 2014, que permite a los norteamericanos usar cinco bases militares en el archipiélago. 
 A diferencia de su antecesor en el cargo, Rodrigo Duterte, que cultivó lazos con Beijing, Marcos se alineó decididamente con la Casa Blanca, lo cual ha provocado la ruptura política entre ambos mandatarios, que fueron socios en las elecciones de 2022. Duterte acaba de amenazar, inclusive, con una secesión de la populosa isla de Mindanao, de la que es oriundo.
 La alianza con el sanguinario clan Marcos por parte del imperialismo es una nueva demostración de la impostura de su presunta preocupación por los derechos humanos. 
 En el caso de Japón, hace tiempo que viene desenvolviendo un plan de rearme. El fallecido Shinzo Abe inauguró una política que, en base a la reinterpretación de un artículo clave de la Constitución “pacifista” de posguerra, incrementó el presupuesto militar e involucró efectivos nipones en operaciones en el extranjero. En mayo de 2023, el gobierno de Kishida anunció públicamente que había entrado en tratativas con la Otan para abrir una oficina de enlace con la alianza atlántica en su territorio.
 Todos estos pactos militares demuestran que el imperialismo alienta las tendencias a la guerra en el Pacífico.

 Gustavo Montenegro

martes, 9 de abril de 2024

Genocidio con Inteligencia Artificial en Gaza


Una de las características de la guerra en el capitalismo es la implementación de las tecnologías de punta no para propósitos productivos sino para hacer más eficaz y eficiente la destrucción. Una reciente investigación publicada por +972 Magazine/Zijá Mekomit (1) echa luz sobre el rol de la Inteligencia Artificial en la guerra de Gaza. A partir de testimonios anónimos de varios oficiales e integrantes de la Unidad 8200 (una unidad de inteligencia de élite encargada de designar blancos para la campaña de bombardeos aéreos) se reconstruyen gravísimas denuncias contra el gobierno israelí y el mando de las Fuerzas Armadas. 
 Ya era conocido que las FDI hace unos pocos años estaban a la vanguardia de la aplicación de las tecnologías de Inteligencia Artificial para usos militares. El debut de esa tecnología en combate se dió en 2021. Pero lo que vemos ahora es una escala completamente diferente. Ya escribimos hace varios meses acerca del uso en combate de la IA Habsorá (´El Evangelio´), que se encarga de generar objetivos a través del procesamiento masivo de datos provenientes de todos los sensores conectados en red y distribuirlos automáticamente entre los “efectores” (que pueden ser un soldado individual, un tanque, un avión, etc.) para su destrucción, calculando la máxima eficiencia en términos de efecto deseado y tiempo de respuesta. Esta tecnología es clave para lograr una superioridad aplastante contra las unidades de combate palestinas. 
 Las revelaciones publicadas por +972 sorprenden por el nivel de detalle y la gravedad. Por un lado, las capacidades de otros programas de IA usadas por las FDI y, por el otro, el tipo de uso que se les dió especialmente en las primeras semanas de la guerra. La primera de las IA reveladas es Lavender (´Lavanda´). El propósito de esta es identificar posibles sospechosos de integrar las organizaciones militares palestinas. Fusiona y procesa datos masivos provenientes del extensísimo programa de espionaje israelí a la sociedad palestina a través de todos los dispositivos y medios digitales. Hablamos de las cámaras de seguridad en Gaza, los celulares de uso diario, las redes sociales, absolutamente todo lo que pueda dejar un registro digital. Esos datos los compara con perfiles armados de miembros de organizaciones y arroja resultados probabilísticos de pertenencia. Los criterios pueden hacerse más estrictos o más laxos dependiendo de los criterios determinados por los operadores humanos; para la actual guerra se escogió un margen de probabilidad del 90 por ciento, lo cual ya implica un margen de error. Advertimos del peligro de esta IA en oportunidad de su segurísima venta a fuerzas policiales y servicios de inteligencia para “aplicaciones civiles” en algún momento del futuro próximo. 
 La segunda IA se conoce con el nombre de Where is daddy? (¿Dónde está papi?). En base al banco de objetivos generados por Lavender, esta IA se encarga de rastrearlos en preparación de un bombardeo aéreo. El carácter siniestro del nombre está relacionado a la preferencia israelí de realizar el bombardeo cuando el objetivo se encuentre en su hogar, casi siempre acompañado de su familia. Esta preferencia se debe a que la dirección del hogar es conocida mientras que la localización del supuesto combatiente, mientras pasa de una base clandestina a otra, no siempre es conocida. La IA fácilmente puede saber cuando el sospechoso vuelve a su hogar, aunque no siempre resulta preciso. En +972 los testimonios de oficiales de la Unidad 8200 relatan que ciertos criterios utilizados no resultaron aplicables luego del comienzo de la campaña de bombardeos y resultaron en que varias veces se bombardeaba a la familia sin que el objetivo se encontrase en su casa. 
 Otra denuncia importante que realiza el artículo es acerca del uso concreto de las IA. Es importante destacar que durante las primeras 6 semanas de la guerra, cuando el uso de las IA fue más intenso, es cuando fueron asesinados la mitad de la cantidad total de palestinos asesinados hasta el día de hoy, la mitad de ellos, menores. Dos decisiones del mando israelí posibilitaron esto. Primero, se decidió relajar los criterios de daño colateral aceptables por cada asesinato selectivo. En otras palabras, se aceptó una cantidad mucho mayor de civiles muertos por cada supuesto combatiente: 15 por cada (supuesto) militante ´junior´ y hasta 100 por comandantes de jerarquía, abandonando completamente el principio de proporcionalidad.
 Segundo, que la campaña de bombardeo aéreo no se limitaría, como en el pasado, a eliminar comandantes y otros militantes de jerarquía sino que iba a abarcar también hasta el combatiente de rango más bajo. Para esta última masa se dependió mucho más de Lavender para su identificación, ya que quienes ocupan una posición de jerarquía en general ya eran conocidos con nombre y apellido. En otras palabras, se proyectó una campaña de bombardeo en una escala completamente nueva. Los oficiales no podían tener tiempo de verificar si los resultados arrojados por Lavender eran correctos antes de aprobarlos para bombardeo. En vez de mantener un control humano sobre la IA, el humano simplemente funcionó como sello de goma para aprobar nuevos objetivos en cuestión de segundos, Lavender sentenció a muerte a miles de palestinos sin control externo alguno. Detrás de estas decisiones, los oficiales de la Unidad 8200 que dieron testimonio perciben una voluntad completamente revanchista del gobierno y el mando militar a la luz del ataque de Hamás el 7 de octubre del año pasado.
 Al revés de lo que aseguran los empresarios de la industria militar, la aplicación de nuevas tecnologías no contribuyó a restringir el daño y la muerte estrictamente sobre los objetivos militares legítimos (desde el punto de vista de las leyes de la guerra) sino que produjo una carnicería de un nivel sin precedentes. 

 Leib Erlej 
 06/04/2024

El bombardeo de la embajada de Irán en Siria amplía la guerra en Medio Oriente


El gobierno de Benjamin Netanyahu en una misma semana concluyó el aniquilamiento de Al Shifa, el mayor complejo hospitalario de la Franja de Gaza con un saldo de cientos -tal vez más- de pacientes, refugiados y personal de la salud muertos; asesinó deliberadamente a siete trabajadores -cuatro extranjeros- de una ONG que llevaba alimentos y trabajaba coordinadamente con el alto mando israelí, y bombardeó el consulado iraní en Damasco (Siria), matando a varias personas, entre ellas a un comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), el general de Brigada Mohammad Reza Zahedi y a otros dos altos mandos.
 El ataque en Damasco deja planteada la extensión de la guerra a todo Medio Oriente. Aunque el gobierno de Biden trató de desmarcarse del ataque con una rápida llamada al régimen de los Ayatolás, Irán acusa a Estados Unidos de ser responsable del ataque. Con esta agresión, Israel pone al rojo vivo la posibilidad de una confrontación regional, capaz de involucrar directamente a Estados Unidos. La provocación a Irán podría esconder “una huida hacia delante de Netanyahu destinada, en último extremo, a sostenerle en el poder aún a costa de una nueva guerra de consecuencias impredecibles” (publico 4/4). Netanyahu enfrentó esta semana masivas movilizaciones que se extenderán hasta el 6 de abril. Exigen su renuncia, la inmediata convocatoria a elecciones y un pacto para que regresen los rehenes. Fue una de las mayores movilizaciones desde que empezó la invasión a Gaza.

 Contra la ayuda humanitaria 

Los sionistas han desplegado desde octubre una política de asesinatos selectivos que costó la vida de 196 empleados palestinos de Naciones Unidas y ONG internacionales, y mató a 103 periodistas. Los siete trabajadores de la World Central Kitchen (WCK) asesinados viajaban en vehículos con ayuda humanitaria claramente identificados, en una zona donde no había operaciones militares y seguían un trayecto informado previamente al Ejército israelí. De las 8 víctimas, cuatro son los primeros extranjeros muertos por la ocupación. WCK decidió retirarse de Gaza, lo que es un duro golpe a la asistencia humanitaria. WCK se llevó las 400 toneladas de ayuda humanitaria que debía repartir en Rafah, en la frontera con Egipto, el anunciado próximo objetivo de la limpieza étnica sionista. 

 Al Shifa 

La semana fue un condensado de crímenes de guerra. El Ejército israelí se retiró de Al Shifa tras 18 días de ataques masivos. Durante el asedio, impidió el ingreso de agua y alimentos, matando literalmente a los pacientes de hambre. Familiares de pacientes fueron ejecutados o arrestados, y algunos enfermos también, incluido niños, denuncian los sobrevivientes. Los sionistas admiten haber asesinado a unos 200 supuestos milicianos y detenido a otros 500. No dijeron, en cambio, qué pasó con los 3.000 refugiados gazatíes que se encontraban en el centro médico cuando comenzó el asalto. Videos filmados por los propios sionistas muestran a algunos médicos, desnudos, ejecutados por negarse a abandonar los pacientes. “Aunque no podemos confirmar el número exacto de víctimas, cientos de personas han muerto, incluido médicos. Hay cadáveres tirados en la calle. También hubo detenciones masivas de personal y otras personas dentro y alrededor del Hospital”, dice un comunicado de Médicos Sin Fronteras, que informó que su clínica dentro del complejo fue totalmente arrasada. 
 La destrucción en la Franja carece de precedentes desde la II Guerra Mundial y los crímenes de guerra de Israel son difundidos orgullosa cuando no jocosamente en las redes sociales a través de vídeos grabados por los propios soldados israelíes. “Muestran asesinatos de civiles, incendios de casas por diversión, robos, torturas y humillaciones a detenidos, bromas con ropa interior femenina” (EP 31/3). Desde octubre, el Ejército israelí asesinó unas 32.500 personas -70% mujeres y niños- y la prohibición del ingreso de ayuda alimentaria hundió a más de 1,2 millones en el grado más alto de la hambruna. 
 Gaza, que supo ser “el mayor campo de concentración a cielo abierto del mundo”, en palabras del jefe de política exterior de la Unión Europea, Josep Borrell, es hoy el “mayor cementerio a cielo abierto del mundo”. 
 Israel ejecuta y celebra el genocidio palestino a cara descubierta porque, como señala El País, su “aislamiento internacional” es “más retórico que real”. Pese a las masivas movilizaciones en el mundo árabe y las capitales occidentales, y a los rezongos diplomáticos, “los cinco países árabes que mantienen relaciones diplomáticas con Israel (Jordania, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos y Baréin) no las han cortado”. La Unión Europea reforzó la ayuda militar y Estados Unidos, que entrega anualmente a Israel 3.800 millones de dólares, mantiene las entregas de armamento y financiación. 
 Zaki Shalom, experto en relaciones entre los dos países en el Instituto Misgav de Seguridad Nacional y Estrategia Sionista, lo explica clarito: “Hay diferencias con Estados Unidos pero la verdad es que en estos seis meses nos han dado lo más importante que necesita Israel. Lo primero, libertad de acción. En Gaza hacemos casi todo lo que queremos hacer, incluidas cosas que eran tabú en anteriores enfrentamientos, como estar dos semanas en el Hospital Al Shifa, o destruir mezquitas o universidades que creemos que podían suponer una amenaza”, añade (EP Ídem). 
 Este jueves, Biden instó a Benjamin Netanyahu, a lograr un "alto el fuego inmediato" en la Franja de Gaza, informó la Casa Blanca. Y advirtió a Netanyahu que el futuro apoyo de Estados Unidos a la guerra en Gaza dependerá de las acciones "concretas" que tome para minimizar el daño a civiles en la Franja de Gaza y garantizar la seguridad de los trabajadores humanitarios (DW 4/4).  Pavadas. El portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Mike Matthews, dijo que respaldaría un asalto israelí contra Rafah, donde se refugian 1,5 millones de palestinos porque un escenario en el que “Israel no haga nada respecto a los combatientes de Hamás que siguen en Rafah” es “inaceptable”. 
 El gobierno de Biden “ha venido autorizando en silencio en los últimos días ―en los que subía el tono contra la invasión de Rafah― la entrega a Israel de 1.800 bombas MK84 de 900 kilos, 500 bombas MK82 de 227 kilos y 25 cazas F-35 y motores”, según develó el viernes pasado The Washington Post.
 Los envíos se concretaron mientras Netanhayu repite que “nada detendrá la operación militar contra Hamás en Rafah”. 

 Olga Cristóbal
 05/04/2024

jueves, 4 de abril de 2024

La contrarreforma antilaboral al tope de la agenda capitalista en Argentina


La contrarreforma antilaboral avanza porque está en la agenda de toda la burguesía Ya los gobernadores y bloques “dialoguistas” tienen en sus compus lo que sería la nueva ley ómnibus, condición del “pacto de mayo”. Y hasta hay fechas tentativas para su tratamiento en abril. Habrá choques y crisis por el paquete fiscal, los impuestos coparticipables o no, las cajas jubilatorias provinciales, los subsidios y exenciones y otros rubros. Se trama no discutir por incisos y solo algunos artículos en particular. En fin, todo está atado con alambre salvo el rumbo del ajustazo, la demoledora licuación de ingresos, los despidos y la recesión fulminante. Pero ha surgido un tema de fuerte “consenso”, la reforma laboral, que hasta podría ser un tema fundamental para hacer pasar otros más polémicos como los enumerados. Para Massot, el expresidente de la bancada del PRO, la reforma laboral “es el único elemento ‘expansivo’ en la política económica de Milei”. 
 Trasciende que podría sacarse del articulado “reformista” del megaDNU suspendido por la Justicia, la obligación de una autorización expresa del trabajador para habilitar el descuento sindical por recibo de sueldo, como guiño para neutralizar o atenuar la resistencia de la dirigencia sindical peronista, tan celosa de sus cajas. Conviene entonces recordar qué quedaría y si el capítulo sería “más tragable”. 
 Los artículos 73, 79, 86, 87, 88 y 97 del DNU, en realidad, no dejan títere con cabeza en materia de derechos laborales. Habilitan la eliminación de la indemnización que se reemplaza por un fondo tipo Uocra administrado por la Anses, elimina las multas por trabajo informal, amplía a ocho meses el período de prueba, habilita el banco de horas eliminando virtualmente las horas extras, anula la ultraactividad de los convenios después de su vencimiento hasta nuevo acuerdo (que puede ser nunca), dispone guardias del 75% en las huelgas de sectores declarados “esenciales” y del 80% en actividades declaradas “trascendentales” (educación, transporte, aeronáutica, salud, bancarios, gastronómicos, aduaneros, etc., etc., etc.) que abarcan el 60% de las actividades, prohíbe toda asamblea no autorizada por la patronal que pueda “entorpecer” la producción y criminalizan “acciones de bloqueo, toma de establecimientos, intimidación, amenazas” y otros difusos tipos penales en el marco de una huelga. 
 Como se aprecia, sea como capítulo de la ley ómnibus, sea como ley aparte, se está discutiendo una contrarreforma antilaboral para borrar cien años de conquistas obreras que limitan la explotación del capital. Estas disposiciones arrasan con la jornada laboral conquistada a principios del siglo pasado, con la indemnización y sus actualizaciones, dejando al empleado a merced de su empleador. Arrasa también con los convenios colectivos al eliminar su vigencia por falta de acuerdo al vencimiento, lo que los deja en manos del sector patronal que así podría ir arrojando directamente a ley general de contrato con solo no aceptar un nuevo convenio colectivo. Agreguemos aquí que Milei, en su discurso del 1°de marzo en el Congreso, hizo eje en el convenio por empresa (a la baja, por supuesto), algo que ya tiene mucho recorrido desde los ’90 en numerosas actividades industriales. Y las actividades “esenciales y trascendentales” anulan el derecho de huelga para la mayoría de las actividades a las que luego podrían ir incorporando otras, recordemos la arbitrariedad en la declaración de esencialidad durante la pandemia por parte del gobierno anterior. 
 La propaganda derechista que envenena diciendo que habrá puestos de trabajo por eliminar las “regulaciones” que significan derechos conquistados es una mentira venenosa que debería estar siendo puesta a debate por todas las direcciones sindicales, fábrica por fábrica, lugar de trabajo por lugar de trabajo. Lo que perdimos en los ’90, al contrario, llevó a una desocupación del 18% en el año 1998, luego con todos los derechos perdidos fuimos también a una desocupación del 26% con Duhalde en 2002. Son derechos que no recuperamos en la reactivación de principios de siglo con el kirchnerismo y ahora vienen por todo. A Milei le encanta la Argentina agroexportadora de principios del siglo XX, salvo las conquistas obreras y jubilatorias que supimos conseguir con huelgas y sangre obrera en esa época y décadas después.
 La contrarreforma antilaboral avanza porque está en la agenda de toda la burguesía, grande, mediana y chica. Por eso la apoyan desde Milei hasta Cristina y por eso la burocracia sindical busca adaptarse, porque priorizan el sistema y su lugar en él al interés de clase. A esta ofensiva la podemos parar solo los trabajadores, desbordando a la burocracia sindical desde todos los costados, para que el movimiento obrero en su conjunto, ocupado y desocupado, sea el gran protagonista de un paro activo y un plan de lucha que culmine en la huelga general. Entremos con esta posición al debate abierto por el paro nacional. No queremos una medida para descomprimir, necesitamos un canal para derrotar el plan Milei.

 Néstor Pitrola

martes, 2 de abril de 2024

🎙️ Conferencia de prensa · Afirmá tus derechos · actualizació de firmas a la fecha 2/4/24 · 12.30h



Hace sesenta años Brasil atravesó una situación revolucionaria


Hace 60 años, entre el 31 de marzo y el 1° de abril, tuvo lugar, en Brasil, el golpe militar probablemente más importante de la historia golpista en América Latina. Atravesó diferentes etapas políticas y, por lo tanto, una serie de crisis de diversa envergadura, para adoptar, a partir de 1969, un carácter represivo cada vez más brutal, al punto de convertirse, luego de los golpes militares en Bolivia (1971), Chile y Uruguay (1973) y Argentina (1976), en el pivot de lo que se conoce como la Operación Cóndor, que reunió a los servicios de seguridad de estas dictaduras en la planificación de secuestros, torturas y desapariciones, con el apoyo abierto de Estados Unidos. Luego de proceder a una vasta contrarrevolución agraria, que concentró aun más la gran propiedad capitalista, el gobierno militar se lanzó en su último tramo a una política “desarrollista”, fundada en una enorme redistribución de ingresos para sustentar inversiones en la gran industria. A finales de la década del 70 inició un retiro ordenado del poder, desde las elecciones digitadas de 1982 hasta la reunión de una Asamblea Constituyente en 1988.
 Lo que otorga al golpe militar del 64 una característica especial es que tuvo lugar en el cuadro de una crisis revolucionaria. Las Fuerzas Armadas exhibieron una división extraordinaria; se produjo una sublevación entre los cuadros inferiores de la Armada en defensa del gobierno constitucional; y la movilización popular cobró un ascenso veloz tanto en el campo como en las ciudades. Mientras la iniciativa golpista irrumpía en el estado de Minas Gerais y era recibida con cautela en Río de Janeiro, los cuerpos legalistas del ejército se manifestaban en contra del golpe en Río Grande do Sul, Pernambuco y Sergipe. El presidente en ejercicio, Joao Goulart, rehusó enfrentar el golpe alegando el peligro de una guerra civil, en tanto el Partido Comunista, con presencia vigorosa en Brasil, propiciaba el seguidismo a la parálisis del gobierno, como lo había hecho desde 1954, cuando el imperialismo norteamericano organizó la invasión a Guatemala por un cuerpo armado de la derecha. 
 El carácter extraordinario de la crisis que alumbró el golpe había quedado de manifiesto en la larga duración del proceso que llevó al golpe. Brasil atravesó una crisis prolongada en la década del 50, que culminó con el suicidio del presidente Getulio Vargas, calificado como el Perón brasileño, que fue adjudicado a un intento desesperado por evitar un golpe militar. Más inmediata en el tiempo, la crisis arranca en 1961 con la renuncia del presidente Janio Quadros, que había asumido meses antes. El episodio, todavía confuso para los historiadores, fue motivado por la oposición que generó la intención anunciad por Quadros de reconocer al gobierno revolucionario de Cuba y a la República Popular China. Quadros, sin embargo, no representaba al llamado ‘populismo’ sino, por el contrario, a la derecha del escenario político brasileño. La suspicacia que produjo la renuncia probablemente obedezca a la cadena de acontecimientos que la sucedió. Ocurre que en virtud de un sistema electoral ‘sui generis’, la elección del Ejecutivo separaba a los candidatos a presidente y vice, lo cual dio lugar a que la Vicepresidencia cayera en manos de la lista opositora a Quadros, que postulaba para ese cargo a Joao Goulart –heredero político de Getulio Vargas. La derecha y un amplio sector de los militares se opuso a que Goulart sucediera a Quadros; en este sentido, la renuncia de Quadros era funcional a un golpe. La crisis generó una situación prerrevolucionaria, con amenazas de golpe, de un lado, y movilizaciones populares, del otro. La salida a este choque, que se revelaría muy precaria, consistió en cambiar el régimen constitucional de Brasil. El Ejecutivo fue privado de todos sus poderes, que pasaron al Congreso, de un lado, y un Jefe de Gabinete, del otro. El engendro se agotó cuando un plebiscito impuso el retorno al sistema constitucional precedente. Entre 1961 y 1964, Brasil fue sacudido por un terremoto político. A lo largo de estos años crecerá el movimiento de las Ligas Campesinas, que la oligarquía denunció como un peligro comunista. 
 El otro fenómeno que convierte a la crisis golpista del 64 en extraordinaria es el papel relevante que jugó el imperialismo norteamericano, al punto de prever el envío de tropas para apoyar la asonada. La conspiración norteamericana comienza con John Kennedy, que caracteriza a la situación brasileña como “un agujero negro” en el tablero latinoamericano. Estados Unidos reclamaba la adhesión incondicional de Brasil contra la Revolución Cubana. Este fue el motivo, precisamente, que llevó al derrocamiento de Arturo Frondizi, en marzo de 1962, luego de una reunión que tuvo con el Che Guevara en la residencia de Olivos. Robert Kennedy, el hermano, fue enviado a Brasil, donde se reunió durante tres horas con Goulart para persuadirlo a que se alinee con Estados Unidos. A la salida ordena los preparativos políticos y militares para el golpe, que finalmente tendrá lugar bajo la presidencia de Johnson, el sucesor de John F. Kennedy. Goulart, sin embargo, no era un agente de La Habana ni de Pekin –en la crisis de los misiles, en Cuba, en octubre de 1962, fue reclamado por Kennedy para que opere como canal de contacto con Rusia para que retirara sus bases en Cuba-.
 En marzo de 1964 las masas brasileñas se manifestaron claramente para aplastar el golpe; esto explica la vacilación para intervenir de un ala mayoritaria del Ejército, incluso las dudas de quien sería el primer presidente del gobierno militar, Castello Branco. El nacionalismo y el stalinismo brasileño se interpusieron para que evitar que las masas frustraran el golpe. Goulart abandonó el gobierno sin presentar batalla; dejó a sus aliados políticos y militares en el vacío, para alojarse en su estancia en Río Grande do Sul y luego refugiarse en Uruguay. 
 Una situación revolucionaria no significa que se hayan reunido por completo las condiciones de una revolución. Pero sí es el momento para organizar a las masas en órganos soberanos propios e impulsar su armamento. En 1973, un escenario revolucionario se planteó en Chile, pero por eso precisamente el gobierno y los partidos de la Unidad Popular procedieron a desarmar a los trabajadores y cuadros inferiores de la Marina que veían venir el golpe. No es esta cuestión estratégica, sin embargo, lo que la izquierda democratizante brasileña está discutiendo acerca de este aniversario. Es un hecho que la tentativa golpista de Bolsonaro y su fracción militar, de enero del año pasado, no fue enfrentada mediante una convocatoria a las masas brasileñas. Al revés, Lula ha llamado a desistir de manifestaciones antigolpistas en este aniversario. Desde estas páginas señalamos el carácter revolucionario de la situación que precedió y acompañó aquel golpe militar, y el carácter contrarrevolucionario de sus direcciones políticas.

  Jorge Altamira 
 31/03/2024

lunes, 1 de abril de 2024

La dictadura de nuestras orgullosas democracias


“Milei insta a Maduro a realizar elecciones libres en Venezuela” rezan los titulares del continente. Para redondear el efecto propagandístico, les ofreció refugio a los opositores, como si sus vidas corriesen peligro, como sí era el caso de sus admiradas dictaduras liberales, como la de Pinochet, admirada por sus admirados Milton Friedman y Friedrich von Hayek quien, en Chile, 1981, lo dejó más que claro: “Prefiero una dictadura liberal a una democracia que no respete el liberalismo”.
 No voy a defender aquí la proscripción de políticos a las elecciones de ningún país, pero recordemos que la empresaria María Corina Machado, por su conocido historial golpista y entreguista, también hubiese sido proscrita de las elecciones en muchos países como en Estados Unidos. Vayamos más allá de la adoctrinación histórica y sistemática de los medios hegemónicos y del discurso cristalizado por siglos de tradición imperial (Entre los ideoléxicos secuestrados y de mayor efectividad están “libertad” y “adoctrinación” y que urge rescatar sin timideces).
 Observemos que tampoco las elecciones son libres cuando las corporaciones compran políticos con miles de millones de dólares en donaciones, les escriben las leyes, llevan de vacaciones a los jueces de la Suprema Corte, dominan los medios creadores de realidades paralelas y son los primeros en contratar mercenarios tipo Team Jorge que manipulan a los electores al mejor postor―que, no por casualidad, suelen compartir la misma ideología de los grandes negocios, todo en nombre de “freedom, freedom” (“la libertad, carajo”) y contra la “adoctrinación de niños inocentes”. 
 La hipócrita invocación a “nosotros somos una democracia” ha servido desde el siglo XIX para que los imperios occidentales impongan su brutalidad genocida en las colonias a las que vampirizaban y exterminaban, con un récord de cientos de millones de muertos. Historia que continúa hoy con los niños esclavos en África y en gran parte de las naciones estratégicamente endeudadas, fanatizadas y adoctrinadas del Sur Global. El mismo argumento que usa el Estado de Israel y los cristianos sionistas para justificar las históricas violaciones a los derechos humanos de los palestinos desde hace un siglo. Les cuesta entender la confusión estratégica creada por la maquinaria propagandística imperial. Algo tan simple como el hecho de que yo pueda poner un maldito voto en mi país no me legitima para imponer mi voluntad a otros países, sean o no democracias liberales. Mucho menos a bombardearlos y masacrarlos en nombre de la democracia y la libertad. 
 Al menos en algo estoy de acuerdo con Vargas Llosa, quien aseguró que todas las dictaduras son malas. Claro, así, en abstracto. Pero no todas las dictaduras son iguales. No estoy de acuerdo en decir que la dictadura de Pinochet o de Castro fueron la misma cosa. Hay diferencias radicales y no se trata de “la prosperidad”, porque una fue creada y financiada por el imperio del momento; la otra fue acosada, invadida, bloqueada, demonizada, hambreada y saboteada por décadas con bombas, armas biológicas y atentados terroristas de todo tipo―ampliaré en mi próximo libro a publicarse este año, aunque me han dicho que no alcanzaré a verlo. 
 Las múltiples dictaduras del Sur desde el siglo XIX fueron dictaduras coloniales y bananeras, apoyadas por los imperios del Atlántico Norte. En América Latina, todas fueron hijas de Washington y sus jefes, las transnacionales. Como ya explicamos varias veces, la Revolución cubana no sólo fue una revolución independentista contra la dictadura pro-mafia y pro-Washington de Batista, sino también contra un historial de humillantes intervenciones, apropiaciones y privatizaciones de la isla. Como bien lo advirtió Ernesto Che Guevara, si permitían una democracia abierta iban a ser destruidos como lo fue la democracia de Árbenz en Guatemala, por lo que la solución era prevenir la manipulación de los medios por parte de los “campeones de la libertad”. El fiasco de Bahía Cochinos le dio la razón, invasión y bloqueo que derivó en la asociación con la Unión Soviética.
 La misma historia del golpe de Estado contra Hugo Chávez en 2002, del cual participaron empresarios como Corina Machado y fueron apoyados por la prensa nacional e internacional, como el New York Times, razón por la cual Chávez fue contra estos lobbies y conglomerados cleptofascistas que evangelizan todos los días en nombre de la libertad, paradoja similar a los terroristas como los Contra o los del Batallón Atlácatl que eran definidos por Reagan como “freedom fighters”.
 Como ya dijimos, las peores dictaduras racistas, genocidas e imperialistas fueron orgullosas democracias. ¿Estoy contra las democracias? Por el contrario, estoy a favor de la democratización de las democracias, en contra de ese discurso y ritual vacío creado por sus medios hegemónicos. 
 Hace pocos días, un carguero derrumbó el puente sobre la bahía de Baltimore matando a seis personas. A la prensa le tomó varios días decir que todos eran trabajadores que estaban reparando el puente durante la noche. Le costó más tiempo decir que eran de Guatemala, Honduras y México. Nunca mencionó que algunos de ellos eran indocumentados. Pero basta con que un solo indocumentado en algún lugar del país cometa un crimen para aparecer en todos los medios. Luego las masas repiten el evangelio según el capitalismo que criminaliza sus propios desechos humanos (los trabajadores), sobre todo los más pobres que ni pueden votar. 
 Ayer, una amiga venezolana había ido a un gimnasio y escuchó que dos hombres hacían músculos mientras miraban Fox News. Uno dijo: 
 ―Los venezolanos que vienen están todos en la lista del FBI. Obviamente, si ese fuese el caso, no iban a ser tan tontos de venir aquí. Excepto si, como fue por décadas el caso de la mafia cubana (Bosch, Posada Carriles Ricardo Morales y cientos más) trabajaron para la CIA. 
 Otros explican que “los venezolanos vienen huyendo de la dictadura de Maduro”. No dicen que Washington promovió esa inmigración cortando la década de crecimiento económico y reducción de la pobreza de Hugo Chávez con sucesivos bloqueos comerciales, restricción de créditos que hicieron explotar la inflación y se cobraron la vida de decenas de miles vidas durante la pandemia debido a la prohibición de Washington de permitirle a Venezuela el retiro de treinta toneladas de su propio oro de los bancos de Londres.
 Similar historia de la ley “Pies secos, pies descalzos” que garantizaba que los cubanos no fuesen a tramitar visas legales al consulado estadounidense en La Habana, sino que arriesgaran sus vidas en el mar emigrando de forma ilegal, porque al llegar a Florida tenían residencia automática y Miami tenía propaganda fácil. 
 “Los socialistas tienen una doble vara”, remató el presidente argentino. “Si los dictadores son de ellos está todo bien”. Al presidente se le cayó su propia doble vara. Podría recordar la máxima de Jesús, aquello de la paja en el ojo ajeno, pero tal vez no la recuerda. Milei no se cansa de mencionar a Moisés (a pesar de que no era un liberal, sino un dictador que distribuyó a dedo tierra ajena, jamás en régimen de propiedad privada), pero no cita a Jesús porque es demasiado comunista para su gusto. 

 Jorge Majfud | 29/03/2024

domingo, 31 de marzo de 2024

Lacalle rinde cuentas con un discurso sobre un Uruguay idílico

El presidente Luis Lacalle inició el primero de marzo su último año de mandato y el 2 del mismo mes, brindó su última rendición de cuentas al Parlamento con referencias a la campaña electoral. Quedan menos de 365 días para que su gobierno termine y más que una rendición de cuentas, fue un resumen de estos cuatro años y un Uruguay idílico con una realidad que lo contradice. 
 Lacalle rindió cuentas en el Parlamento sobre cuatro tópicos a grandes rasgos: seguridad, vivienda, salud y educación. Ensayó una especie de consejo sobre la democracia, en tono con el imaginario colectivo de percibir a Uruguay como una excepción latinoamericana.
 Se debe “ayudar a cuidar nuestra democracia que es una construcción sucesiva de los partidos políticos y la sociedad civil” que a su vez según se ve “en otras naciones”, es “muy fácil que se destruya”. Este fue, según Lacalle, “un gobierno al que muchos le firmaron la partida de defunción antes de nacer”, pero que hoy es “una coalición de gobierno que está aquí con sus matices, con sus perfiles” pero que “sigue gobernando con un rumbo claro”. 
 En un tono no tan beligerante y más parco que su par argentino Javier Milei, Lacalle ha tenido a la libertad como slogan de gobierno. Incluso en su discurso de asunción, planteó a la libertad como parametro de bueno gobierno o no. “Si en cinco años los uruguayos son más libres, habremos hecho bien las cosas”. En medio de su rendición de cuentas dijo: “la libertad de vivir en paz”, y se introdujo en el tema seguridad. 

 Seguridad

 Este asunto, señaló, “era y al día de hoy sigue siendo un gran desafío para el gobierno y la sociedad” más allá de que “las cifras indican una mejora sensible” en comparación “con el 2019” donde “los hurtos bajaron casi un 20%, las rapiñas casi un 27%, el abigeato un 50%, el hurto de vehículos un 24% y los homicidios han descendido un 3%”.
 “Esa es la foto, a la foto hay que agregarle la película, ¿y qué dice la película? Que por primera vez en muchos años la tendencia al alza de los delitos quebró y hoy es una tendencia a la baja”, continuó Lacalle. “No estamos conformes, yo no estoy conforme”, aclaró, porque no cree “que la violencia y el delito sean una forma aceptada normal en la convivencia ciudadana”. 
 Esta tendencia a la baja “tiene una explicación”: “más despliegue policial, mejor tecnología, más investigación, más móviles, más armamento, más combate al narcotráfico”, sentenció Lacalle. 
 “Al mismo tiempo de reprimir fuertemente el delito nos hemos ocupado de las cárceles, porque ¿qué lleva como consecuencia el combate más fuerte al delito? Más encarcelación”, agregó y por eso el gobierno se ha “dedicado a generar centenas de nuevas plazas en todo el país”.
 Es cierto, se han creado 899 plazas en los centros penitenciarios (779 masculinas y 120 femeninas). Así y todo el modelo punitivista sigue colocando a Uruguay con un alto nivel de prisionización y un espiral ascendente de presidiarios desde el retorno de la democracia en 1985 hasta la fecha. 
 Ya en el Informe anual de 2022, cuando hubo un récord en el que se superó el umbral de 400 presos cada 100 mil habitantes, se anticiparon algunas tendencias que hoy permanecen vigentes: entonces Uruguay se ubicó como doceavo país en el ranking mundial de prisionización, pero en 2023 Uruguay pasó al décimo lugar. La tasa de prisionización, consistentemente, también aumentó. 
 Para entonces la población carcelaria era alrededor de 14.400 personas, y en 2023 tuvo picos por encima de los 15.500 entre noviembre y diciembre. Con una densidad, según plazas habilitadas, en torno al 130% (de acuerdo a datos del comisionado parlamentario penitenciario), hablamos de un déficit de alrededor de 3.000 plazas. 

 Techo

 “La libertad también es darle un techo a la familia”, comenzó diciendo el mandatario sobre las políticas públicas implementadas en vivienda. Hizo hincapié en el trabajo de la Comisión Honoraria Pro Erradicación de la Vivienda Rural Insalubre (Mevir) que “ha tenido un gran impulso en este gobierno” 
 También se refirió a la inversión prevista para la erradicación de asentamientos. “Pasamos de 240 millones en el quinquenio a invertir 480 millones de dólares, este gobierno va a duplicar los fondos para la gente más carenciada”, señaló. Por último, manifestó que hace unos días se licitaron 500 viviendas “para construir en distintos lugares de nuestro país y solucionar el tema de los asentamientos”. 
 Cifras que parecen insuficientes cuando hay cada vez más indigentes en las principales ciudades del país y cuando también en su mandato se regalaban viviendas a través de la ex Ministra de Vivienda, Irene Moreira, a militantes de la coalición.

 Salud 

 En materia de salud, el mandatario comenzó haciendo referencia a la reciente inauguración del Hospital del Cerro, una obra que, a su entender, es “suficiente para describir la sensibilidad y la justicia con la que se invirtieron los recursos”. “Recuerdo una señora que en un videito dijo: ‘pensé que me iba a morir viendo piedras fundamentales en el Hospital del Cerro’”, contó. 
 Un constante de Lacalle: Anécdota versus realidad. Aún queda por investigar el caso de un hombre baleado que pidió asistencia en el Hospital del Cerro y falleció dos horas después en otro hospital, ya que en el primer hospital no contaban con los insumos necesarios. 
 También se refirió a la partida de 20 millones de dólares en la última Rendición de Cuentas para atender “exclusivamente” la salud mental y las adicciones. “Hoy me escribía una madre cuyo hijo está preso en Artigas, adicto en ‘recuperación’, por un rato, salió, volvió a delinquir y está en la cárcel. Vaya si será necesario tratar la adicciones, que es una compañía de por vida, no se deja ser adicto, y por eso es tan importante esa inversión que hicimos y necesaria, y me imagino que debe ser una política de Estado y allí no hay que dudar y hay que invertir, porque estamos salvando vidas”, dijo. 
 Lacalle introdujo otros temas dentro de su discurso, como ser la seguridad social. “Le podemos asegurar a los uruguayos que se van a jubilar” y “no van a faltar recursos”. En octubre de este año, junto con las elecciones presidenciales y parlamentarias, se va a estar llevando adelante un plebiscito sobre la reforma de la seguridad social. Un plebiscito que dividió las aguas dentro del Frente Amplio y la central única de trabajadores Pit-Cnt. 
 En materia de trabajo, Lacalle Pou recordó que “el desempleo en febrero de 2020 era de 10,5%” y aseguró que entre 2015 y 2020 “se destruyeron más de 50.000 puestos de trabajo”; este gobierno, marcó, “generó casi 80.000 puestos de trabajo, recuperó los 50.000 y generó casi 30.000”. “En estos 364 días voy a cumplir con la palabra empeñada de hacerme cargo”, concluyó. 
 El precandidato presidencial frenteamplista Mario Bergara señaló que “Al igual que en años anteriores, da un panorama de que todo está mejor. No se plantea ninguna equivocación, ningún error, ningún matiz con respecto a las políticas. Eso obviamente nosotros no lo compartimos”. “Se destacan algunas variables y se soslayan o se ignoran otras. No hubo ninguna referencia, por ejemplo, a que la economía uruguaya hace un año y medio que no crece, que tenemos problemas de producción y exportación vinculados al tema del atraso cambiario”, insistió el senador frenteamplista.
 “Se habla de que hubo inversiones, las inversiones de Katoen Natie prácticamente no empezaron. Habló de que hubo un cambio sustancial en el Puerto de Montevideo; sí, claro, se pasa de la competencia al monopolio violando las normas, violando la Constitución y las leyes. Esta parte definitivamente yo no la aplaudo, creo que ese acuerdo ha sido un daño para el pueblo uruguayo, para la competitividad de la producción y aspiro a que todavía por la vía administrativa pueda revertirse ese acuerdo tan dañino”, afirmó. 
 Si hay algo que este gobierno ha hecho de manera rutilante, es no hacerse cargo. Desde el día uno y se puede vaticinar que hasta el final de su mandato -más sabiendo aún que la campaña electoral ya empezó- ese va a ser el denominador común. “La herencia maldita” del Frente Amplio, la constante recriminación a esta fuerza política y el achaque de todos los males del país.
 El discurso de Lacalle Pou es una curiosa mixtura entre el discurso de un presidente y un pastor/coach que te quiere convencer a través de las emociones con casos puntuales. Casos que vienen precedidos de cifras, de números, de porcentajes y que luego aparece la emoción, la historia individual que tiene que acongojar a todos por igual.
 Es cierto que la política no puede ser solo números, acuerdos y tecnicismos. Una de las grandes críticas que se le achaca a las izquierdas en general -y por estas latitudes al centroizquierdista Frente Amplio-, es sobre la falta de emotividad, de símbolos, de épica. Ahora, eso por un lado; lo otro es apelar a la emoción para dar un golpe bajo, para que nos olvidemos de contrastar sus números y sus políticas, para que la lágrima tape la realidad que el gobierno de Luis Lacalle la ha deteriorado día a día durante sus cuatro años de mandato.
 Disculpen, la de todos no. La de los grandes empresarios, seguro que no la ha deteriorado. 

Nicolás Centurión | 07/03/2024 
Licenciado en Psicología, Universidad de la República, Uruguay. Miembro de la Red Internacional de Cátedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda Pública (RICDP). Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)

sábado, 30 de marzo de 2024

Dos políticos vinculados a la familia Bolsonaro son detenidos por ser los autores intelectuales del asesinato de Marielle Franco


El domingo pasado fueron detenidos los presuntos instigadores del doble asesinato de Marielle Franco, activista y concejala de Rio de Janeiro por el PSOL, y de su chofer Anderson Gomes, ocurrido el 24 de marzo de 2018.
 Dos de los tres acusados son hermanos y políticos profesionales bolsonaristas. Domingos Brazão ha sido concejal, diputado y actualmente es consejero del Tribunal de Cuentas del estado de Rio de Janeiro. Ya se ha visto envuelto en sospechas de corrupción, vínculos con grupos criminales y milicias, e incluso un asesinato. Su hermano, Joăo Chiquinho, fue elegido concejal por primera vez en 2004, formó parte del Ayuntamiento de Rio durante 14 años y, como diputado federal desde 2019, goza de inmunidad. Por eso, la Cámara de Diputados debe votar si continúa o no en prisión.

 Los vínculos de familias 

Joāo Chiquinho Brazão y Flávio Bolsonaro crecieron políticamente juntos. Primero, como concejales. Después, como diputados regionales. Flávio Bolsonaro votó a favor de la nominación de Domingos Brazão para el Tribunal de Cuentas del Estado, hecho citado en el informe de la Policía Federal sobre el asesinato de Marielle Franco. En la caravana de campaña a favor de Bolsonaro en 2022, Chiquinho compartió auto con Flavio, y ambas familias están metidas en los negocios inmobiliarios en Río, vinculados a las milicias parapoliciales desde hace años.
 El tercer apresado es Rivaldo Barbosa, que tomó posesión de su cargo como jefe de la policía civil de Rio de Janeiro justo el día antes del asesinato de Marielle. La investigación le acusa de haber planeado “meticulosamente” el homicidio y de intentar desviar la atención de la investigación de los instigadores.

 Cómo se llegó

 En 2019, debido a la presión nacional e internacional fueron detenidos los autores materiales del doble crimen, los dos ex policías militares, Ronnie Lessa y Élcio Queiroz. Ronnie Lessa era uno de los más reputados sicarios del Escritório do Crime, la poderosa milicia liderada por Adriano da Nóbrega. 
 Estas milicias nacieron supuestamente para combatir al narcotráfico pero hoy compiten con él por el control del territorio y los negocios ilegales. 
 Adriano da Nóbrega, también policía retirado y acusado de ordenar el crimen, estuvo prófugo, escondido por un concejal bolsonarista, hasta que fue asesinado en 2020 en un sospechoso intento de arresto. En ese momento se publicaron audios de la hermana de Adriano que acusaban a Bolsonaro de haber ofrecido cargos para convertirlo en un "archivo muerto". Los dos detenidos se atuvieron a un acuerdo para conseguir mejoras procesales. Primero el chofer, Élcio Queiroz, y la semana pasada declaró el sicario, Ronie Lessa. En su declaración ante la Policía Federal, como parte de su acuerdo de culpabilidad, Lessa reveló que los intereses inmobiliarios de las milicias parapoliciales chocaron con las denuncias de Marielle, conocida por su activismo y su trabajo en las favelas. Él describió las reuniones que tuvo cara a cara con los dos hermanos Brazão y los señaló como los instigadores junto con Rivaldo Barbosa. 
 El motivo que más tarde llevaría a planear el asesinato de la activista habría sido un proyecto de ley aprobado en 2017 por el Ayuntamiento de Río para regularizar las ocupaciones clandestinas, operadas de hecho por las milicias. Marielle había votado en contra de este proyecto y, según relatos de testigos, Chiquinho Brazão estaba furioso. El proyecto se convirtió en ley, pero posteriormente fue anulado por los tribunales. La ocupación ilegal es frecuente en Río y es operada por estas organizaciones criminales. En estos terrenos, las milicias construyen edificios irregulares que luego venden a los ciudadanos de las favelas que buscan estabilidad habitacional. En 2020 esto saltó a la luz cuando un edificio de este tipo se derrumbó.

 La relación de Bolsonaro 

Tanto Jair como Flavio Bolsonaro se apuraron a declarar que estas detenciones demostraban que ellos no tenían nada que ver con el doble asesinato. Incluso, intentaron vincular a Domingos Brazão con Vilma Rousseff. Sin embargo, muchos indicios los desmienten. 
 Se constató que uno de los autores materiales, Elcio Queiroz visitó el condominio Vivendas da Barra, la residencia de los Bolsonaro. Y aunque Jair Bolsonaro llegó a afirmar que no conocía a Ronnie Lessa, existen vínculos entre ambos. Eran vecinos y su hijo Jair Renan estaba comprometido con la hija del sicario, una relación que el ex presidente ha dicho que no recuerda. Sin embargo, las investigaciones revelaron que en el mismo dia del asesinato se realizaron varias llamadas telefónicas desde la casa de Bolsonaro a la hija de Lessa, que en ese momento vivía en Estados Unidos. 
 Por otro lado, la familia Bolsonaro tenía una relación asidua con Adriano da Nóbrega. Flávio Bolsonaro empleó en su gabinete en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro a su madre y a su mujer entre 2010 y 2018. Por si fuera poco, Flávio entregó a Antônio da Nóbrega una medalla en la cámara en 2005. Y el propio Jair Bolsonaro calificó de “héroe” a Antônio cuando fue misteriosamente asesinado en febrero de 2020. 
 Además, cabe mencionar que Fabrício Queiroz, ex policía del Bope, el cuerpo de élite de la Policía Militar y ex ayudante de Flávio Bolsonaro, “aún mantiene influencia sobre las milicias”, según el Ministerio Público de Río de Janeiro (MPRJ).
 Por su parte Amnistía Internacional pide que las investigaciones se amplíen más allá de los tres principales detenidos el domingo pasado para incluir a otros actores, porque “los ataques fueron altamente planificados” y porque la expansión de las milicias detrás del asesinato “depende de varios factores, incluyendo omisiones, tolerancia y aquiescencia del Estado, así como la impunidad y la incapacidad de las autoridades estatales para responder a las desviaciones internas dentro de sus estructuras”. 
 En Brasil, los crímenes políticos se intensificaron a partir de 2020, a razón de un asesinato por semana. Las ejecutoras son mayormente las milicias que pretenden mantener el control sobre las autoridades locales.
 A la luz de estos datos y a pesar de implicar al poder político de Río, la confesión del sicario parece ser parte de una operación para salvarle el pellejo a Bolsonaro.

 Luciana Diaz 
 29/03/2024

viernes, 29 de marzo de 2024

Brasil: Lula concilia con los militares fascistoides


Han pasado escasos días desde que el Frente Brasil Popular y el Frente Pueblo Sin Miedo (constituidos por organizaciones ligadas al PSOL, PCB y PT) convocaran a un acto de respuesta al realizado por el expresidente Jair Bolsonaro en San Pablo, en el que éste reclamó su amnistía y la de los participantes en la asonada del 8 de enero del 2023 contra Lula.
 Esta “iniciativa” fue desactivada por orden del propio presidente Lula quien vetó todo acto político en oportunidad del 60° aniversario del golpe que depuso a Joao Goulart, el 31 de marzo de 1964 instaurando una dictadura militar que duró 21 años. No podemos lamentar el pasado, dijo el presidente petista. Lula instruyó a sus ministros y a todo su gobierno a no realizar ningún acto, ceremonia, discurso, ni producir material que es de una generación diferente, omitiendo que muchos derechistas bolsonaristas han declarado, en más de una oportunidad, que quieren derribarlo. El diario Correio Braziliense señala que Lula “no quiere desacuerdos con los militares”. 
 El levantamiento del acto ha sido criticado por el hijo del presidente Goulart (Joao Vicente Goulart), quien sostuvo que igualmente marchará el 23 de marzo “en defensa de la democracia”. Un historiador (Lucas Pedretti) calificó como una cobardía la conducta de Lula, a quien acusó de que tal decisión fue adoptada a cambio de que el Comando del ejército no publique la Orden del Día (nota oficial sobre la fecha del golpe). Resulta evidente que Lula se ha adaptado, con exageración, a las exigencias del ejército, y que su determinación va en el mismo sentido de las demandas de amnistía de Bolsonaro (hoy inhabilitado judicialmente para ser candidato presidencial en el 2026). La actitud de Lula es la continuidad de su conducta de no recibir a los familiares de la represión por parte de la dictadura iniciada en 1964, y ha envalentonado a militares activos y retirados como lo prueba la convocatoria, el día 27 de marzo, de un almuerzo para conmemorar los 60 años del golpe, en Lagoa, Zona sur de Rio de Janeiro, en la que hablará el general retirado Maynard Marques de Santa Rosa, ex integrante de la secretaría de asuntos estratégicos de Bolsonaro, que continúa agitando el fraude electrónico de las pasadas elecciones presidenciales.
 Los Frentes Brasil Popular y Pueblo Sin Miedo anunciaron que igualmente, sin la presencia de Lula, “saldrán a las calles el próximo sábado 23 de marzo” en Brasilia. La manifestación tendrá como consigna central “la defensa de la democracia”. Se trata de un vergonzoso (¿?) apoyo político al gobierno de Lula-Alckmin, que ellos mismos integran. 
 En este marco están teniendo lugar importantes huelgas. Desde el 12 de marzo, los profesores estatales de Minas Geraes cesaron labores, una medida resuelta en una asamblea realizada en Belo Horizonte por aumento de salarios, convocada por el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación. La huelga de técnicos administrativos de instituciones de educación superior pública de Brasil, que nuclea a 60 unidades educativas de diez estados, también es por mejoras salariales. Y hay numerosos reclamos del mismo tenor. 
 En más de un año de gobierno, Lula no ha revertido las medidas antiobreras impuestas por los gobiernos de Michel Temer y Bolsonaro (reformas previsional y laboral, etc.). La CUT (Central Unica de Trabajadores) se ha subordinado al apoyo político al gobierno “democrático” de Lula-Alckmin. No organiza ninguna acción en respaldo de las huelgas, ni para romper el cuasi congelamiento salarial existente y permitir que los trabajadores recuperen su poder adquisitivo. 
 Se trata de una “lucha contra el fascismo” de Bolsonaro que mantiene intacto el poder de las Fuerzas Armadas que lo encumbraron y apoyaron y mantienen sojuzgadas a las masas trabajadoras bajo una feroz explotación capitalista. El propio Lula ha manifestado su disposición a conformar un frente antifascista internacional con Joe Biden y Pedro Sánchez, presidente español. Otro verso: ¿un frente antifascista con el que guía las guerras imperialistas en Ucrania y Gaza?
 Tal planteo es complementario de la pasividad con la que actúa Lula en Brasil frente a los que hipotéticamente podrían imponer el fascismo, mientras utiliza a la burocracia de la CUT como un instrumento de freno y estrangulamiento de cualquier intento de lucha de los trabajadores. Este es el verdadero contenido de la “defensa de la democracia”: el apoyo a un gobierno explotador. 
 La estrategia de Lula, lejos de contribuir a la lucha “contra el fascismo”, actúa como un favorecedor de su eventual maduración. Concilia con las fuerzas armadas que apoyaron activamente al gobierno fascistoide de Bolsonaro, sostiene el ataque a los trabajadores en materia reivindicativa y las reformas laboral y previsional antiobreras, envalentona a sectores golpistas y paraliza a la clase obrera. 
 La “estrategia” de Lula es apoyada por el gran capital y el imperialismo porque es garante de “paz social”, superexplotación de las masas y saqueo nacional. Es necesario poner en pie a la poderosa y enorme clase obrera brasileña, que la CUT mantiene paralizada porque respalda al gobierno. 
 Insistimos en la necesidad de reclamar a las organizaciones de masas de Brasil la ruptura de la tregua con el gobierno y organizar la lucha y movilización de los trabajadores por sus reivindicaciones sociales impostergables y por las banderas democráticas que la derecha cercena (derecho al aborto, etc.). Esta es la manera de impedir el progreso de la derecha bolsonarista y oscurantista: poner en pie de lucha a las masas trabajadoras y explotadas. 
 Estratégicamente: bregar por la convocatoria de un congreso de los trabajadores que abra paso a una perspectiva independiente de los trabajadores, que rompa con las ataduras al gobierno petista en el campo político y electoral, sobre la base de la movilización y la acción directa. 

 Roberto Gellert

jueves, 28 de marzo de 2024

El derrumbe del puente en Baltimore evidencia la crisis de infraestructura de Estados Unidos


El derrumbe del puente Francis Scott Key, en Baltimore, en la madruga del martes pasado, puso en evidencia la crisis de obsolescencia de la infraestructura de los Estados Unidos de América. 
 El buque carguero Dalí lo tiró abajo al llevarse puesto uno de sus pilares, luego de perder el control debido a una falla eléctrica. No sólo las defensas del pilar fueron insuficientes para prevenir su destrucción, sino que el puente tampoco pudo resistir la caída en cadena de toda su estructura. Hay numerosos muertos y desaparecidos. La tragedia no fue mayor porque la tripulación del barco emitió una alerta desesperada y se cortó abruptamente el tráfico hacia el puente, pero muchos vehículos quedaron atrapados y se hundieron en el agua. 
 Construido en 1977, el Francis Scott Key no estaba pensado para barcos del porte y la inercia de los cargueros modernos ni el caudal del transporte marítimo para el comercio mundial era tan intenso como ahora. 
 Las advertencias sobre la fragilidad de esta construcción considerada clave no sólo para la ciuda de Baltimore sino para todo el tránsito comercial de la región nordeste de Estados Unidos. En 2011 este puente había sido considerado estructuralmente deficiente por el Departamento de Transporte de Maryland, como tantos de los miles de puentes decrépitos que existen actualmente en EEUU, según la American Society of Civil Engineers (ASCE). EEUU obtuvo en 2021 una "C-" por el estado nacional de los puentes, dice un informe de la ASCE. 

 No es solo Baltimore 

Por esto, el accidente en Baltimore es solo una muestra del deterioro en que se encuentra la infraestructura en todo Estados Unidos, y de su falta de modernización, si se la compara con las inversiones que se realizaron en los últimos años en países de la Unión Europea y en China. Por ejemplo, un estudio del conservador American Enterprise Institute recogía que, según datos recopilados entre 2004 y 2012, un viajero de tren estadounidense tiene 58 veces más posibilidades de salir herido que un viajero de tren francés.
 La ASCE asegura que un 42% de los más de 600.000 puentes que hay en EE.UU. tienen, por lo menos, medio siglo de antigüedad y 46.154 -el 7.5% del total-, se consideran estructuralmente deficientes o en mal estado. 
 La red de carreteras, puentes o puertos data principalmente de la administración de Franklin D. Roosevelt, entre 1933 y 1945. Muchas de estas obras siguen operativas en la actualidad, incluso más allá de la vida útil que habían estimado los ingenieros que las construyeron. 
 En cuanto a la red de autopistas interestatales, ésta data de la década del 50, durante la presidencia de Eisenhower. "La infraestructura (de EEUU) es la décimo tercera del mundo. Encontrarán mejores carreteras, puentes, aeropuertos y banda ancha en los Emiratos Árabes Unidos que en los Estados Unidos de América", declaró Chuk Schumer, líder de la mayoría demócrata en el Senado en 2021. 
 Este problema ocupó un lugar relevante en la última campaña presidencial. A instancias de Biden se aprobó a finales de 2021 la Ley Bipartita de Inversión en Infraestructura y Empleos, que destina 1,2 billones de dólares a la renovación de 45.000 puentes, la reconstrucción de vías de tren, la modernización de puertos y aeropuertos, la instalación de internet de alta velocidad en las regiones rurales y la expansión del suministro de agua potable. Sin embargo, el proyecto de ley original contemplaba gastar el doble, 2,3 billones de dólares, una suma más aproximada a la requerida por los informes que se realizaron entre 2018 y 2019. Al ritmo al que se mantienen y reparan, el país acabaría de aplicar los arreglos necesarios recién en 2071, dándole una ventana de tiempo enorme a nuevas tragedias. 

 Consecuencias

 La falta de inversión responde a la lógica capitalista de reducir costos, incluso a costa de la vida humana.
 El colapso del puente Francis Scott Key, ha desencadenado una crisis en el puerto de Baltimore, con consecuencias de alcance nacional. Baltimore figura entre los puertos más importantes la costa atlántica, con un tráfico de mercancías valuado en 80.000 millones de dólares en 2023. Es, además, la principal vía para el transporte de la industria automotriz del país. 
 El puente es también una arteria importante para el tráfico rodado, ya que une la carretera interestatal 695 a través de un tramo del río de 2,5 kilómetros de longitud y es el único camino permitido para el transporte de materiales peligrosos en la Bahía. Por lo tanto, el costo de transporte originado por el accidente es multimillonario. 
 La reconstrucción del puente podría tener además un costo hasta 10 veces mayor que el de su edificación original, debido a que la urgencia de restablecer el flujo del tráfico interurbano impulsa la necesidad de una construcción acelerada. Esta premura supone un aumento significativo en el costo de construcción.
 Esto se reproduce en todo el país. Como estiman otros informes de 2018 y 2019, la congestión del tráfico cuesta a Estados Unidos 87.000 millones de dólares anuales; los retrasos en los vuelos, 33.000 millones y así podríamos seguir enumerando un sinfín de áreas con déficit en inversión. Es un síntoma agudo del retroceso del imperialismo norteamericano y su crisis mortal. 
 En su etapa de decadencia el capitalismo cae en contradicciones insalvables como multiplicar sus costos por diez por cada dólar que pretende ahorrarse en obra pública. En la Argentina estamos asistiendo a una versión extrema de esta tendencia. Desde el gobierno se jactan de "terminar con el curro de la obra pública", pero la ´patria contratista´ goza todavía de total impunidad. Los únicos afectados seremos los trabajadores. 

 Luciana Diaz 
 28/03/2024