lunes, 12 de febrero de 2024

El abrazo "maligno" de Bergoglio y el abrazo del oso de Macri


El abrazo de Bergoglio con Milei es parte de una operación política que excede a la Curia. El “representante del maligno” no ha puesto la otra mejilla por consideraciones cristianas. Una rápida lectura a los titulares de la prensa dominical es suficiente para advertir un tufillo de preocupación por el descarrilamiento de Milei. Hace seis años, la compañía de Luis Caputo fue la causa suficiente para iniciar la debacle del gobierno de Macri. Pero Milei no necesita que nadie lo ayude para provocar el mismo resultado con su gobierno. Nada como el diablo, en estas circunstancias, para evitar una crisis final de gobernabilidad.
 Francisco abrazó a Milei en el mismo momento en que Mauricio Macri mueve las fichas para organizar una suerte de gobierno bifronte. De todos modos, el macrismo ha quedado reducido, como consecuencia de una crisis que no arranca hoy, a una parcela del Pro. Milei habría roto con la ancha avenida del medio, conducida por Pichetto, Frigerio y Llaryola, para recalar en una cueva de expatriados. Por eso, “la escalada macrista sobre el gobierno”, según la describe el kirchnerismo, no pasa de la subida a un cerro. Milei podría ensayar un cambio de gabinete, como presiona Macri, sólo para pasar de una crisis con el Congreso a otra con sus ministros. 
 Si se mira bien, lo que voló por los aires es el esquema de poder urdido después del balotaje, cuando Milei desplazó a la camarilla itinerante que quería poner un fin inmediato al Banco Central y designó a la camarilla de fondos internacionales que se mueve en torno de Luis Caputo. Esta purga de ‘libertarios’, días antes de la asunción de Milei, fue calurosamente saludada por el círculo rojo (ver https://politicaobrera.com/10625-el-circulo-rojo-encuadra-a-milei). 
 Ahora, la ruptura con los gobernadores ha desatado una crisis de gabinete a nivel de secretarías. Milei eyectó del Anses al cordobés Giordano, un experto en privatización previsional, y a la salteña Royón, una activa operadora de los intereses mineros; antes, aunque con efecto demorado, había destituido a Ferraro de la obra pública e infraestructura. Las futuras designaciones para estos casilleros conllevan la atención de grandes intereses económicos –en especial los fondos de inversión, que está interesados en la cartera de acciones privadas de Anses, en la financiación de infraestructura para la minería y Vaca Muerta, y en los negocios de seguros y privatización previsional. Para una parte del PRO, la coalición con Milei debe limitarse al Parlamento (un “interbloque”); para Macri, en cambio, debe involucrar la participación en el gobierno. Macri se apunta para presidir de nuevo al Pro en disputa con Patricia Bullrich; probablemente busque la mediación de Milei para alcanzar este objetivo. Lo mejor sería “morir con las botas puestas”, porque un derrumbe de Milei también pondría fin al macrismo. 
 En estos días, el periodista Roberto Navarro, un vocero oficioso de Cristina Kirchner, desparramó los elogios desmesurados de CFK a Milei, por la rápida obtención del “equilibrio fiscal”. Si la ex piensa esto seriamente, habría que mirar a Kicillof, su pupilo, que ya se inclinó a meter un ajuste en la docencia y la educación bonaerenses, a partir del corte de fondos nacionales a las provincias. Kicillof, cuando la ley ómnibus transitaba el tratamiento particular, acompañaba activamente a la oposición dialoguista en un frente para retener prebendas y fondos provinciales. 

 Caputo 

El otro pilar que improvisó Milei a fines de noviembre fue el nombramiento de Caputo, el cual venía con la promesa de un préstamo internacional de 10 o 15.000 millones de dólares bajo el brazo. Ocurrió lo contrario, porque el acuerdo con el FMI ha representado una salida de divisas por cuatro mil millones de dólares, en pago de intereses al fondo y a los bonos reestructurados por Martín Guzmán en 2020.En cuanto al “ajuste fiscal”, ha arrancado un equilibrio ficticio en el mes de enero; más allá de saquear los haberes de trabajadores estatales, jubilados y el gasto en obras, ha postergado gastos a cambio de nueva deuda de la Tesorería. La recesión es la principal apuesta del gobierno para abatir a la inflación. Milei ha vuelto a menear la cuestión de la dolarización, como consecuencia de la disminución catastrófica de la base monetaria al equivalente a 9 mil millones de dólares. Caputo no ha dejado de repetir que la dolarización sigue en gateras, porque sería la única forma de establecer un régimen monetario que no podría cambiar otro gobierno o una mayoría homogénea en el Congreso. 
 En marzo abren a pleno escuelas y universidades, sin que las provincias o los rectorados cuenten con el dinero para financiarlas. La cuestión educativa y docente ingresará al centro de la crisis política y de la lucha de los trabajadores. La recesión, a su vez, desatará una ola de despidos, como ya ocurre en Bridgestone y, advierten, en la construcción, en la industria automotriz y siderúrgica. 
 Este es el escenario político y social objetivo para el planteo de una huelga general.

 Marcelo Ramal 
 11/02/2024

domingo, 11 de febrero de 2024

Ucrania: la destitución del jefe de las fuerzas armadas, señal de crisis


Zelensky y el exjefe de las fuerzas armadas, Valery Zaluzhny 

La decisión del presidente ucraniano, Volodomir Zelensky, de reemplazar al comandante en jefe de las fuerzas armadas, Valery Zaluzhny, es un síntoma de las crecientes dificultades que Kiev está enfrentando en la guerra con Rusia.
 Zelensky y Zaluzhny habían protagonizado roces públicos en los últimos meses, cuando el ahora desplazado titular de los militares sostuvo ante medios internacionales que la contraofensiva ucraniana emprendida en 2023 había fracasado y era preciso encarar un reclutamiento masivo (de cientos de miles de hombres) para reemplazar a los muertos y heridos por el conflicto. Zaluzhny goza del reconocimiento de políticos opositores como el alcalde de Kiev, el exboxeador Vitali Klitschko, y el expresidente y magnate del chocolate, Petro Porochenko. Se estima que se lanzará a la arena política. Es el rival más serio con que cuenta el presidente actual en una potencial disputa por la máxima magistratura. 

 Desgaste 

A casi dos años de la invasión rusa, las tropas ucranianas no solo no han podido mover las líneas en el frente con la contraofensiva, sino que Moscú “está avanzando de nuevo en el frente de la provincia de Donetsk y en el de Járkov, superando en infantería, dominio aéreo con drones, blindados y artillería a los ucranios” (El País, 2/2). 
 El desgaste se siente en los campos de batalla y el reclutamiento se complica debido a esta misma situación. “A diferencia de lo que ocurría durante los primeros compases de la invasión, ahora no se alistan demasiados”, dice el mismo diario (26/12/23). Testimonios del diario madrileño indican que muchos hombres eluden las salidas públicas por temor a cruzarse con alguna patrulla de enrolamiento.
 Hay otro hecho a tener en cuenta: la corrupción dentro de las fuerzas armadas, donde se descubrieron casos de sobornos a cambio de no cumplir con el servicio; también se conoció en enero la compra ficticia de armas por hasta 40 millones de dólares. Un exviceministro de Defensa, en tanto, fue detenido bajo la acusación de compras con sobreprecios de raciones para los soldados. No hay que ser muy astuto para imaginar el impacto de estas denuncias entre la población, especialmente entre los potenciales reclutas.
 Kiev ha conseguido un respiro con el anuncio de la Unión Europea de un auxilio por 50 mil millones de euros, tras superar el veto que imponía Hungría dentro del club de los 27. Pero, en cambio, sigue trabado el desembolso de nuevos fondos estadounidenses: el mismísimo Trump dinamitó un acuerdo bipartidario en el Senado para asignar 60 mil millones de dólares a Kiev, como parte de un paquete que incluía también ayuda a Israel y más efectivos para reprimir las migraciones en la frontera con México. No solo se trata de la campaña electoral: muchos republicanos recelan de seguir entregando dinero para una guerra que no avanza en el sentido deseado. Un grupo de ocho legisladores del Old Party escribió una carta al presidente Joe Biden el 31 de octubre pasado que señala que “los contribuyentes americanos se están cansando de tener que financiar una guerra eterna, en tablas y en la que no hay visos de victoria”. Hasta aquí, Washington ya aportó 75 mil millones de dólares (ídem, 8/2). 
 La conflagración está también extenuando a Ucrania en el frente económico. La deuda pública se habrá duplicado para fin de este año con respecto a la invasión, según datos del FMI (ídem, 2/2). 

 El Kremlin 

Putin se mostró, en estas condiciones, triunfalista en la entrevista recientemente concedida al periodista conservador estadounidense, Tucker Carlson, si bien el conflicto armado ha provocado también bajas masivas en las filas rusas y ha sido acompañado por una “economía de guerra” que sufre la población. El mandamás del Kremlin volvió a insistir en la “desnazificación” de Ucrania, pero en verdad se trata de un pretexto: solo persigue la consolidación de los intereses de la camarilla oligárquica en la región. Después de todo, es sabido que cultiva vínculos políticos con referentes de la extrema derecha de numerosos países europeos.
 Llegando al segundo aniversario, son aún más claros que antes los horrores que conlleva para las masas esta guerra entre el gobierno proimperialista de Zelensky, peón de la Otan, y la camarilla del Kremlin. Por eso, este 24 de febrero habrá movilizaciones en todo el mundo en rechazo de esta guerra imperialista. 

 Gustavo Montenegro

Las perspectivas de la lucha contra el plan Milei luego de la caída de la Ley Ómnibus


Las jornadas de tratamiento de la Ley Ómnibus en el Congreso marcarán fuertemente el futuro próximo del gobierno de Milei. El gobierno fracasó en sacar la ley a pesar de todas las concesiones hechas por la oposición llamada “dialoguista”. El congreso sesionó rodeado por una persistente movilización de asambleas populares, sindicatos combativos, el movimiento piquetero y la izquierda. Una movilización de la que estuvo marcadamente ausente la CGT y en general la burocracia sindical y que no cejó a pesar de los aprietes represivos de Bullrich, que incluyeron gas pimienta a granel, detenciones, balazos de goma y un despliegue de cuatro fuerzas represivas, casi sin precedentes en el pasado reciente. 
 El fracaso de la ley en estas condiciones deja al gobierno fuertemente golpeado para abordar lo que viene, y marca un primer fracaso de una tentativa bonapartista que pretende erigir a Milei por sobre todos los poderes del Estado. El movimiento popular tiene una oportunidad de explotar los choques entre sectores patronales para desarrollar un reagrupamiento de fuerzas capaz de redoblar la lucha contra el gobierno para derrotar el plan Milei. Por eso es clave la propuesta de desarrollar una asamblea nacional de trabajadores ocupados y desocupados, asambleas populares y de la cultura. 
 El choque entre Milei y los gobernadores fue central para determinar el final de la Ley Ómnibus. Los gobernadores y sus diputados actuaron durante todo el tratamiento de la ley como lobbistas de las fuerzas patronales de sus provincias. Lo mostró el hecho de que pelearon hasta el final para eliminar las retenciones a las exportaciones, mientras planteaban reponer el impuesto a las ganancias al salario, una doble vara fiscal para cobrarle a los trabajadores y eximir a los sojeros. Pero el detonante del voto en contra de numerosos diputados que responden a sus gobernadores fue la crisis en torno al ajuste del gobierno nacional. El gobierno redujo el 58,9% las transferencias a las provincias y el 70% la obra pública en el mes de enero. En esas condiciones los gobernadores pretendieron, luego de que el gobierno retirara el paquete fiscal de la ley y el proyecto de ganancias, negociar su apoyo a la Ley Ómnibus a cambio de la coparticipación del impuesto País. La oposición de Milei terminó de voltear los apoyos, y derivó en que el gobierno tuviera entre los primeros artículos de la votación en particular una sucesión de derrotas que culminaron en la vuelta a comisión de la ley. 
 Esta derrota legislativa del gobierno deja planteadas varias alternativas. Milei emprendió un fuerte ataque público a los legisladores e insinúa la posibilidad de convocar una consulta popular. Sería estrenar el método plebiscitario que planteó en la campaña electoral, y que apunta a lograr los recursos para un régimen de gobierno personal, pasando por sobre el Congreso. Pero una consulta presenta para el gobierno enormes riesgos. En un cuadro de enorme crisis social, la derrota en la consulta podría sellar la suerte del experimento libertario. La otra variante es acentuar un gobierno de colaboración política con el PRO, desplazando al personal que viene de fracasar con una acentuada impericia en la negociación de la ley (Martín Menem, Guillermo Francos, Santiago Caputo). Algunos comentaristas le atribuyen a Macri un plan de estas características. Pero este plan requiere un viraje de fondo a un cogobierno con los gobernadores, con los cuales Milei todavía no fue capaz siquiera de pactar un acuerdo mínimo de reparto de los costos del ajuste. Quien le sugirió antes del hundimiento una perspectiva de este tipo fue Pichetto, planteando un gobierno de coalición para llevar adelante las propias tareas que el gobierno se propone. Es una de las alternativas, pero sería pasar al archivo buena parte del planteamiento político de régimen de excepción de la camarilla de Milei. 
 Estas alternativas de fondo están planteadas porque el alcance de la crisis política excede a la caída de la Ley Ómnibus: el capítulo laboral del DNU fue suspendido por la Justicia y después de semejante porrazo en el parlamento el anunciado envío de una ley de reforma laboral aparece con más obstáculos -aunque no puede descartarse que el oficialismo busque valerse de ella como eje para reunir la mayoría parlamentaria que no pudo lograr por la división de bloques que sí están de acuerdo con cambiar las leyes laborales. Hasta le llovió un fallo federal contra el protocolo de Bullrich, más allá de las dificultades y costos de su aplicación si miramos desde el 20 de diciembre a la fecha. Y el accionar de la infantería y de la criminalización no es menor en el esquema de excepción mileista.

 Más ajuste

 En cualquier caso, lo que ya anunció Milei es que, sin Ley Omnibus, la orientación del gobierno será redoblar el ajuste para imponer el “déficit cero” en corto plazo. Esta línea conduce a un masivo aumento de impuestos, tarifas y a un torniquete del gasto con gravísimas consecuencias para los trabajadores. Los primeros que lo sufren son los jubilados, a los cuales la combinación entre la fórmula de Alberto Fernández y el congelamiento de los bonos los está empujando a una situación desesperante. El ajuste interanual en materia de jubilaciones llega al 43,2%. El gobierno prepara un mazazo con el aumento al impuesto a las transferencias de combustibles, que redundará en un nuevo naftazo. La frutilla del postre es el tarifazo que ya comenzaron con los aumentos del transporte en todo el país y se profundizarán con las tarifas de luz, agua y gas el próximo bimestre. 
 Este torniquete está demoliendo los salarios y jubilaciones, y se suma a los despidos tanto en el sector público como en el privado, como los que enfrentan los trabajadores del neumático, los que se están produciendo en la obra pública o en diferentes reparticiones estatales. Tiene un impacto recesivo en un cuadro de 40% de pobreza. En este contexto explosivo, el gobierno está eliminando aceleradamente la asistencia a los comedores populares y golpeando los programas sociales con bajas y congelamiento de los montos. A esto se suma el impacto que ya se siente de la desregulación de los alquileres, que están aumentando aceleradamente. 
 Este impacto del ajuste golpea fuertemente agravando los desequilibrios económicos. Mas allá de los fondos del FMI (que van a pagarle al propio FMI) el gobierno no destraba el financiamiento externo. La combinación entre una inflación del 20 / 30% mensual y el dólar que se devalúa a una tasa del 2% mensual, plantea un desequilibrio externo que podría conducir en el corto plazo a una nueva devaluación, que tendría un efecto demoledor en el actual cuadro social. 

 El valor de la movilización a Congreso 

Por eso es criminal que la CGT haya congelado cualquier tipo de acción luego del paro y la importante movilización del 24 de enero. Esta parálisis, que se extendió a la centroizquierda sindical y la Utep que no movilizaron al Congreso, es un enorme aval a que el gobierno siga avanzando en su política antiobrera. Como dijimos el 24 en unidad con la columna de sindicatos combativos, piqueteros y de cultura, es necesario un plan de lucha para derrotar todo el plan Milei. 
 El tratamiento de la ley fue, a pesar de este boicot, día tras día rodeado por una movilización que los esquemas represivos de Bullrich no lograron quebrar. Esta movilización tuvo la virtud de marcar, frente a un contrapunto que en el Congreso estuvo dominado por el choque entre intereses capitalistas, la agenda de lucha de los trabajadores. Tuvo como protagonistas a las asambleas populares que jugaron un rol importante, agrupando barrio por barrio, movilizando y ganando las calles del Congreso y organizando además cacerolazos y actividades en los barrios. A los sindicatos combativos, como el Sutna, la AGD, Ademys, y las juntas internas, como la de ATE Garrahan. Y al movimiento piquetero combativo que hizo el aguante desde temprano movilizando frente a una ley que buscaba establecer penas de prisión efectiva para los compañeros por cortar una calle. Los trabajadores de la salud se movilizaron fuertemente a las postas sanitarias contra la represión.
 Esta movilización fue acompañada dentro del recinto por el bloque del Frente de Izquierda, que denunció fuertemente todo el contenido del proyecto, y fue central en colocar la denuncia de la represión, que, por ejemplo, Romina Del Plá planteó en sucesivas mociones de privilegios y denunció en directo frente a la acción policial saliendo del recinto para acompañar la movilización popular. Esta acción detonó un ataque político por parte del oficialismo incluidas denuncias penales. 

 A seguirla 

Este bloque de fuerzas tiene el desafío de multiplicar la masividad, y converger con una enorme masa popular que rechaza la política del gobierno y con quienes empiezan a sufrir sus consecuencias. Es importante en este sentido el desarrollo de las luchas puntuales que se van gestando contra el ajuste. La lucha contra los despidos en Bridgeston, contra una multinacional que quiere reorganizar el régimen de trabajo para avanzar contra los trabajadores es en este sentido una lucha estratégica, porque la recesión planteará despidos generalizados.
 El reclamo de un plan de lucha a la CGT y las CTAs y en cada gremio, por los reclamos planteados, será central en la próxima etapa, unido al planteo de un aumento general de salarios y jubilaciones, la lucha contra los despidos, y la reapertura de paritarias. Está además, la señalada amenaza del gobierno de enviar al Congreso una ley de reforma laboral. 
 El movimiento piquetero combativo que se concentra este jueves en Avellaneda va a denunciar el ajuste contra los barrios populares de todo el país, mientras el hambre avanza. El gobierno se ha ensañado contra las organizaciones, cortando la asistencia a los comedores mientras alimenta la caja de las iglesias evangélicas, de Aciera o la fundación Conin, en un intento de reforzar estas organizaciones reaccionarias y anti derechos. La situación ya empujó a la Utep a la medida de las ollas populares y las colas de decenas de cuadras frente al Ministerio de Pettovello.
 El otro aspecto central será la lucha por las libertades democráticas. En Mendoza, el gobierno impuso una condena contra Martín Rodriguez, dirigente del Polo Obrero a 2 años y 8 meses de prisión en suspenso (no irá a la cárcel), en un juicio abreviado arrancado en base a la extorsión de la prisión efectiva. Es central derrotar, con acciones masivas, el protocolo que Bullrich intentará seguir aplicando, a pesar de la cautelar del juez Casanello.
 En este cuadro, una asamblea nacional de trabajadores ocupados, desocupados, asambleas y organizaciones populares y sectores de la cultura sería un gran paso adelante en organizar y movilizar fuerzas para derrotar el plan Milei, y al mismo tiempo, un espacio de debate del programa y las perspectivas que abre esta movilización. La lucha contra Milei, para nosotros, está puesta en función de una salida de los trabajadores a la crisis a la que nos vienen arrastrando todos los que gobernaron: rompiendo con el FMI, imponiendo el cese del pago de la deuda, usuraria y fraudulenta, y destinando el ahorro nacional a resolver los grandes problemas de la población trabajadora. La cuestión es estratégica porque como se ve el peronismo es una oposición de cuerpo flojo, formal, destinada a que Milei haga el trabajo sucio del ajustazo que vendría de una u otra manera de la mano de toda la burguesía que celebró en masa el día de la aprobación en general del ómnibus que nunca rodó.
 Esta asamblea sería especialmente oportuna en el comienzo de marzo, que va a estar marcado por el comienzo del ciclo lectivo, que va a plantear un escenario de luchas contra el ajuste educativo, y por el desafío de poner en pie grandes columnas independientes en las jornadas de movilización del 8 y el 24 de marzo, que condensan reclamos clave: la lucha por la defensa del derecho al aborto, la separación de la Iglesia del Estado y todos los reclamos de las mujeres; y la lucha por las libertades democráticas.

Juan García

jueves, 8 de febrero de 2024

Sebastián Piñera, pieza clave del establishment político y económico


El expresidente chileno Sebastián Piñera falleció sorpresivamente este martes 6 en un accidente aéreo. El helicóptero que piloteaba se estrelló contra un lago en el sur del país, tras un almuerzo con el empresario José Cox. Otras tres personas que viajaban con él sobrevivieron. 
 Piñera, que era dirigente político de Renovación Nacional -una de las dos formaciones más importantes de la derecha pospinochetista, junto a la UDI- fue titular del Ejecutivo chileno en dos ocasiones (2010-2014 y 2018-2022). La última de sus presidencias es la más recordada, sobre todo porque en octubre de 2019 estalló una rebelión popular que reclamó su salida del poder y puso en tela de juicio a todo el régimen de privatizaciones, represión y extrema desigualdad social heredado de la dictadura y sostenido por todos los gobiernos de la democracia. Piñera sacó entonces a los militares a las calles y la represión de Carabineros dejó decenas de muertos, heridos (casi doscientas personas perdieron parcial o totalmente la visión, debido a la modalidad policial de disparar a los ojos) y presos políticos. “Estamos en guerra”, intentó justificarse entonces. Fue un pacto multipartidario que incluyó al actual presidente Gabriel Boric el que le permitió mantenerse en el cargo, pese a la desaprobación masiva.
 El exmandatario no solo fue una pieza política clave del régimen político sino también una de las más grandes fortunas del país. El ranking de la revista Forbes la estimó en 1.000 millones de dólares en 2009, que ascienden a 2.400 millones cuando culmina su primer año en la presidencia, y a 2.600 millones de dólares en 2020. Cultivó el negocio financiero, inmobiliario y postal, entre otros. Fue representante de Apple en Chile, el principal accionista de LAN (línea aérea), y de la sociedad que administra el club Colo-Colo. 
 Contaba con una relación personal con otro mega-empresario devenido a la política, el expresidente argentino Mauricio Macri, cuyo período de gobierno consideró insuficientemente severo en materia de ajuste. “Yo me acuerdo muy bien cuando ganó Macri. Que se hizo una discusión antes de que asumiera sobre si la política debía ser de shock o gradual. Y fue gradual, y yo creo que fue un error. Lo hablamos. Lo hablamos varias veces” (La Nación, 7/2).
 Con Macri y otros exmandatarios de la derecha regional y de España (como el colombiano Iván Duque, la dictadora boliviana Jeanine Añez, el ecuatoriano Guillermo Lasso y el mexicano Vicente Fox), formó el Grupo Libertad y Democracia, que se postuló como un contrapeso al Grupo de Puebla y lanzó diatribas contra la izquierda. 

 Los elogios centroizquierdistas y “nac&pop” 

 Como era de esperarse, Piñera fue recordado con múltiples elogios por parte de referentes de la derecha continental, como el presidente argentino Javier Milei. Pero también recibió grandes muestras de reconocimiento desde la centroizquierda y el nacionalismo burgués.
 Boric, quien decretó tres días de duelo nacional, lo ensalzó como “un demócrata desde la primera hora”, y, en el mismo sentido, la expresidenta argentina Cristina Kirchner lo definió como un hombre “profundamente democrático”, lo cual es un insulto a las víctimas de la represión del levantamiento de 2019. Piñera no fue el exponente de una derecha “democratizada”, sino el representante de una corriente política que, en alternancia con la Concertación, garantizó los intereses del gran capital en las nuevas condiciones creadas por el fin de la dictadura. 

 Gustavo Montenegro

miércoles, 7 de febrero de 2024

Ley ómnibus. Argentina: derrota parlamentaria y crisis para el gobierno de Milei, hay que seguir la lucha hasta tirar el ajuste


El oficialismo no pudo avanzar con la Ley Ómnibus. Lo anunciaron después de un cuarto intermedio que habían llamado porque habían perdido en varias votaciones a lo largo de la sesión. Acusaron a la oposición de "incumplir acuerdos". El proyecto se cae por completo. La ley era profundamente antipopular y es parte de un ataque de conjunto contra el pueblo trabajador. La movilización desplegada por asambleas barriales, de Unidos x la Cultura, las organizaciones sociales y del sindicalismo combativo y la izquierda fue fundamental. Resistiendo la represión a lo largo de varias jornadas aportaron mucho a deslegitimar la norma. Hay que profundizar la organización y la lucha para derrotar el conjunto del ajuste. 
 El Gobierno del ultraderechista Javier Milei sufrió una enorme derrota parlamentaria este martes por la tarde, cuando la la Cámara de Diputados argentina debatía en particular los artículos de la Ley Ómnibus. Tras un cuarto intermedio llamado por el propio oficialismo, el diputado Oscar Zago (de La Libertad Avanza, partido de Milei) pidió que el proyecto volviera a comisión.
 Esto implica una importante crisis política para el Gobierno nacional, que presionó fuertemente por la ley y se entregó a una negociación frenética con la llamada oposición colaboracionista. Los bloques derechistas del PRO, la UCR (Unión Cívica Radical) y Hacemos Coalición Federal fueron claves para que el oficialismo lograra la aprobación en general. 
 Este martes, sin embargo, quedaron en evidencia las tensiones existentes entre el gobierno de Javier Milei y sus posibles aliados, en especial los gobernadores provinciales que pesan a la hora de decidir como votan varios diputados. Si bien, lograron aprobar la emergencia en varias áreas, no lograron la aprobación de las facultades especiales, que se iban a otorgar al Ejecutivo para imponer medidas sin pasar por el Congreso, en distintos temas, lo que dejaba en un limbo la situación. 
 El retroceso para el Ejecutivo es enorme. En los hechos, es como si la ley no hubiera existido. No cuenta la aprobación en general, que habían logrado el viernes pasado. Una aprobación que se garantizó mientras se llevaba adelanta una represión brutal contra las miles y miles de personas a lo largo de varias jornadas en las afueras del Congreso.
 Esa movilización jugó un papel fundamental en la deslegitimación de la actuación en el Congreso. Fue esencial allí la participación activa de asambleas barriales, de Unidos x la Cultura, de las organizaciones sociales y del sindicalismo combativo y de la izquierda. Como expresó la diputada nacional del PTS-Frente de Izquierda, Myriam Bregman "Hoy empieza la pelea por terminar con cualquier vestigio de la ley y por derrotar el DNU”. 
  La diputada del PTS-Frente de Izquierda llegó hasta la Plaza de los Dos Congresos para acompañar la movilización de asambleas barriales, Unidos por la Cultura, las organizaciones sociales, el sindicalismo combativo y la izquierda, que este martes se manifestaban contra la antipopular ley de Milei. 
 Desde el gobierno salieron a acusar a una parte de la oposición colaboracionista por la imposibilidad de avanzar con la Ley. Con una limitada fuerza parlamentaria la dependencia de acuerdos con otros bloques muestra la debilidad del Ejecutivo para avanzar con su proyecto de ajuste. Al mismo tiempo la expresión del descontento con la situación económica y las medidas antipopulares se vieron en las calles con la movilización de diferentes sectores que durante varios días resistieron a la brutal represión ordenada por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. 
 En la profundización de esa organización y movilización está la posibilidad de aprovechar la crisis del gobierno para derrotar el ajuste que intenta aplicar Javier Milei.

 La Izquierda Diario

lunes, 5 de febrero de 2024

El Pentágono bombardea Irak y Siria, en otra escalada de la guerra mundial

El gobierno norteamericano ha lanzado ayer nuevos ataques militares en Medio Oriente –esta vez, contra lo que denominó fuerzas afiliadas a Irán-. Fueron utilizados aviones B-18, tripulados y no tripulados, con municiones de precisión y contra decenas de objetivos. Las autoridades de Estados Unidos alegaron que fue en represalia por ataques contra bases militares en Irak y Siria, que produjeron la muerte de varios soldados norteamericanos. En las semanas previas, la agresión militar norteamericana, en compañía de Gran Bretaña y Canadá, fue contra los hutíes de Yemen, y la justificación fue de otro tipo –los ataques yemenitas contra las naves que portaban material de y para Israel por el Mar Rojo-. Los países agredidos –Yemen, Irak, Siria– se encuentran instalados en la región desde al menos la primera guerra mundial; ni hablar de Irán, que tiene siglos de existencia continua. El único que está fuera del casillero es el imperialismo norteamericano, que ha instalado bases en países ajenos que piden su retiro y ha plantado la flota de guerra en el Mediterráneo para auxiliar el genocidio contra Gaza. Los gobiernos de Irak y de Siria vienen reclamando sistematicamente el retiro de las bases norteamericanas en sus países. 
 Para un inmenso número de observadores, el objetivo del despliegue militar norteamericano en el Medio Oriente apunta a una guerra contra Irán, algo que figura desde hace mucho tiempo en la agenda de Israel, que sin embargo apoyó a Irán militarmente en la guerra entre Irán e Irak, en la década del 80 del siglo pasado. En esa guerra, Estados Unidos estuvo del otro lado de la barricada, junto a Rusia, apoyando a Irak y a Saddam Hussein. A diferencia de lo que ocurre en Ucrania, donde ambos bandos en guerra –la OTAN y Rusia– poseen armas nucleares, en Medio Oriente el monopolio atómico es de Israel, que podría usar armas nucleares contra Irán sin el temor de una represalia similar. Una parte de la prensa norteamericana viene urgiendo a Biden al ataque contra Irán, en nombre de la democracia y de la defensa de las mujeres oprimidas por el régimen clerical de los ayatollas. Sería un ataque quirúrgico contra las instalaciones de producción de uranio de Irán, con la expectativa de producir un cambio de régimen y, más que eso, un realineamiento geopolítico en toda la región. Los planes de un acuerdo estratégico entre Arabia Saudita e Israel se encuentran a la espera de ese desenlace. El reino saudita, sin embargo, reclama el derecho a poseer su arsenal atómico.
 Este cuadro de conjunto explica los objetivos de guerra de Israel contra Gaza. La limpieza étnica de la población palestina sólo es viable en un nuevo contexto regional y, hasta cierto punto, mundial. Lo que ocurre en el Medio Oriente es un contrapunto con la guerra en Ucrania –el cambio del mapa político mundial. La Unión Europea acaba de anunciar un paquete de asistencia a Ucrania de 50 mil millones de euros; para esta semana se espera la salida del comandante en jefe del ejército ucraniano, partidario de iniciar conversaciones de paz con Rusia, expulsado por Zelensky.
 La cuestión de la guerra dominará la campaña electoral norteamericana, que acaba de comenzar. Vendrá acompañada de un elemento complementario: la cuestión inmigratoria en la frontera sur y por el desarrollo de cadenas de producción con América Latina. La crisis de municiones y asistencia militar que ha sufrido Ucrania de parte de la OTAN tiene que ver con la cuestión de la economía de guerra, su punto de partida elemental. Lo que gran parte de los medios de comunicación persiste en presentar como conflictos locales o un enfrentamiento de principios entre la democracia y el autoritarismo, forma parte de un escenario donde la guerra mundial está presente en la agenda de las naciones más poderosas, o sea el imperialismo mundial. 

 Silvina Yoga 
 03/02/2024

domingo, 4 de febrero de 2024

Ecuador, por mal camino


Por qué la militarización de Noboa debe ser rechazada 
Policías y militares realizaron más de 1.500 detenciones en una semana 

El presidente ecuatoriano Daniel Noboa dictó el 8 de enero el estado de excepción por 60 días y, horas más tarde, decretó el “conflicto armado interno” con las bandas narco, declarando como terroristas a 22 de ellas. Estas medidas, posteriores a la fuga de “Fito” Macías (líder de Los Choneros) y una serie de motines carcelarios, de ataques y atentados, implican el establecimiento de un toque de queda nocturno, el despliegue de la policía y los militares en las calles, y amplias atribuciones para las fuerzas de seguridad en materia de detenciones y allanamientos. 
 En la primera semana de iniciada esta “guerra” contra los narcos, las Fuerzas Armadas y la Policía detuvieron a más de 1.500 personas (y 4 mil en el primer mes). El gobierno se jacta de haber recuperado el control de los centros penitenciarios y difundió, a lo Bukele, imágenes de detenidos reducidos y semidesnudos. De todos modos, el crimen este miércoles 17 del fiscal César Suárez, quien tenía a su cargo la investigación del asalto al canal TC Televisión, muestra que estos grupos conservan poder de fuego.

 La ruta de la droga 

Con las medidas adoptadas por Noboa, se pone el zorro a cuidar el gallinero, ya que es harto conocido que las fuerzas de seguridad son un eslabón decisivo en la protección de las bandas delictivas, quienes gozan también de contactos en el poder político, el servicio penitenciario y la justicia, a cambio de dinero y otras prebendas. Parte de esta trama se ha ventilado ahora en el llamado caso “Metástasis”. 
 Un informe del sitio Insight Crime titulado “Ecuador: autopista de la cocaína hacia Estados Unidos y Europa” (30/10/19), discutible en cuanto presenta a Estados Unidos como una suerte de cruzado en la batalla contra el narcotráfico, arroja sin embargo conclusiones reveladoras sobre el papel de las fuerzas de seguridad: “los policías y militares no solo pasan cargamentos de drogas a través de sus controles, sino que incluso ha habido casos en los que han proporcionado seguridad para los cargamentos y sus traficantes, han transportado cocaína en sus vehículos oficiales, e incluso se cree que han llevado a cabo asesinatos, según fuentes de inteligencia”.
 El proceso que transformó a Ecuador en un engranaje del abastecimiento de narcóticos a los Estados Unidos y Europa recibió un gran impulso con la dolarización de la economía, en el 2000, que con tanto ahínco defiende el presidente argentino Javier Milei. 
El informe ya mencionado señala que la adopción de esa divisa “convirtió a Ecuador en el sueño de cualquier blanqueador de dinero: un país en la frontera con el mayor productor de cocaína del mundo (Colombia) y que utiliza la moneda del mayor mercado de cocaína del mundo (Estados Unidos)”. 
 Ecuador cuenta, a su vez, con un privilegiado litoral sobre el Pacífico. Se estima que ya a fines de 2022, un tercio de la cocaína colombiana tenía como destino sus costas. Desde allí, las bandas criminales recurren a lanchas, barcos, o aviones que parten de pistas clandestinas o privadas, para transportarla hasta países centroamericanos o a México, penúltima escala hacia los Estados Unidos. Los grupos delictivos ecuatorianos principales son dos: Los Choneros, ligado al cartel de Sinaloa, y Los Lobos, vinculado al cartel Jalisco Nueva Generación. 
 En el caso de Europa, los envíos se hacen desde los puertos, disimulando la droga en otros cargamentos, por ejemplo en las exportaciones de banano. El puerto de Amberes, en Bélgica, se ha transformado en la principal vía de ingreso de la cocaína latinoamericana en el viejo continente (Clarín, 17/1). En 2023, las autoridades belgas decomisaron 116 kilos, lo que sería apenas una porción de todo lo que ingresa anualmente. 
 Este vasto entramado es inconcebible sin el involucramiento de autoridades gubernamentales, fuerzas de seguridad, jueces y fiscales de una gran cantidad de países.
 La “guerra” contra el narco de Noboa atestará las cárceles de Ecuador de jóvenes empobrecidos que caen en las garras de las bandas criminales, y avasallará las libertades democráticas, pero no va a tocar a los máximos responsables del negocio. Por lo demás, la experiencia de México, con decenas de miles de muertos, es aleccionadora: la militarización no es la respuesta. 
 A su vez, la crisis de seguridad será usada como coartada para avanzar en todo tipo de políticas antipopulares. Con la excusa de financiar la lucha contra las bandas delictivas, Noboa ya envió un proyecto al parlamento para elevar el IVA del 12 al 15%. 

 ¿”Unidad nacional”? 

En estas condiciones, el llamado del expresidente Rafael Correa a la “unidad nacional” no podría ser más nocivo. Todo el arco político ecuatoriano ha cerrado filas detrás del estado de excepción. 
El correísmo, Pachakutik y la Conaie cuestionan medidas como el aumento del IVA, pero no señalan las funestas consecuencias que tendrán las políticas de seguridad dispuestas por Noboa. 
 El aval de la Conaie, cuyo dirigente Leónidas Iza también se hizo eco del planteo de una “unidad nacional”, es particularmente desafortunado, ya que la militarización dispuesta por el gobierno terminará afectando a los luchadores populares, en un país que viene de una serie de alzamientos de enorme importancia (2019, 2022). Hemos pasado de un cuadro marcado por la movilización obrera e indígena, a uno de militarización e incremento del poder de las bandas delictivas.  El enfrentamiento del narcotráfico debe partir de una denuncia implacable de las responsabilidades del Estado capitalista; el reclamo del desmantelamiento del aparato represivo y su reemplazo por una fuerza de seguridad bajo control de trabajadores; la nacionalización de los puertos por los que entra y sale la droga, de los bancos y de aquellas actividades en que los narcos lavan el dinero (vale señalar que Noboa, hasta hace pocas semanas, promovía la rehabilitación de los casinos, otro sueño de los blanqueadores de dinero); y la organización de la clase trabajadora.

Gustavo Montenegro

Gaza: cuatro meses de genocidio


Cuando están por cumplirse cuatro meses, el conflicto no tiene un final a la vista. El triunfalismo inicial de Israel ha sido reemplazado por una sensación de estancamiento. El ejército israelí no ha podido dar con los líderes de Hamas ni tampoco ha sido capaz de liberar a la mayoría de los rehenes que siguen bajo control de la resistencia palestina, que ha demostrado una mayor capacidad operativa de la que se le asignaba originalmente. La red de túneles se ha revelado como un laberinto intrincado difícil de desmantelar. Las bajas sufridas por los combatientes palestinos -por cierto, sensibles- no han logrado, sin embargo, quebrar la estructura militar que asciende a 25.0000 combatientes. 
 Israel ha retirado muchas de sus tropas del norte de Gaza, dejando una división para buscar túneles e impedir que Hamas recupere un punto de apoyo allí. Una segunda división mantiene la línea entre el norte y el sur de Gaza, mientras que una tercera ha rodeado Khan Younis, en el sur de Gaza, lugar de intensos combates en los últimos días. Las hostilidades ingresaron en un terreno mucho más pantanoso y cruento de la guerra urbana. En este marco, era previsible -como está ocurriendo- que empiecen a incrementarse las bajas israelíes. En la última semana, 24 soldados israelíes fueron abatidos en lo que fue la mayor cantidad de víctimas sufridas por el sionismo en un día desde el inicio del conflicto. Pero lo que se silencia es que, aparte de las bajas, habría holgadamente más de 2.000 heridos.

 Regionalización 

Lo que comenzó en octubre como un enfrentamiento entre Israel y Hamas se ha ido trasladando a otros Estados de la región. Israel ha multiplicado su ofensiva contra el Líbano. A eso se agregan ataques selectivos en Siria y en Irak contra Irán y sus aliados, asesinando a miembros de su Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en Siria y a comandantes de Hezbolá. 
 Las milicias respaldadas por Irán en Irak respondieron con una gran andanada de cohetes y misiles balísticos contra la base aérea estadounidense de Al-Asad en el oeste de Irak. El último capítulo ha sido el ataque con un dron que mató a tres soldados estadounidenses e hirió a 34 más en una base militar en el noreste de Jordania, en lo que constituye el episodio más cruento y con un saldo de víctimas mortales para las tropas yanquis asignadas en la región desde el 7 de octubre.
 Pero el foco principal de atención se ha desplazado a Yemen, donde los hutíes, rebeldes de país, vienen haciendo ataques en solidaridad con la lucha palestina contra las naves que circulan por el Mar Rojo. Las potencias occidentales lideradas por Estados Unidos vienen bombardeando Yemen. Biden admite que los ataques no han disuadido a los hutíes y ha anticipado que van a continuar.

 Salidas en danza 

El caos en el Mar Rojo solo ha causado daños económicos modestos a Israel. La mayor parte de su comercio marítimo pasa por puertos del Mediterráneo. Egipto, en cambio, ha pagado un precio mayor: ha visto una reducción del 40% en los ingresos del canal de Suez, una fuente vital de divisas. Esto se ha sumado a los temores de una posible cesación de pagos en un país que lucha contra la escasez de dólares y está enterrado bajo una pila de deuda pública (93% del PBI). La libra egipcia ha caído a alrededor de 60 por dólar en el mercado negro, frente al 50 el mes pasado. Para Abdel-Fattah al-Sisi, el presidente de Egipto, la única manera de que su canal vuelva a funcionar es un alto el fuego en Gaza. 
 El acuerdo que Egipto está promoviendo se produciría en dos etapas. La primera sería una liberación “humanitaria” de rehenes civiles a cambio de una tregua que podría durar varias semanas. Israel liberaría a cientos de prisioneros palestinos. La segunda etapa liberaría a los soldados israelíes cautivos a cambio de un alto el fuego total, una retirada israelí de Gaza y la liberación de unos miles de palestinos.
 Otros Estados árabes, a su turno, están promoviendo su propio plan para poner fin a la guerra, que consiste en crear un Estado palestino y están dispuestos a apoyar a la Autoridad Palestina, que gobierna partes de Cisjordania, si retoma el control en Gaza. La propuesta árabe está en la misma longitud de onda de Washington, que plantea una Palestina desmilitarizada. 
 El plan es una posibilidad remota, sobre todo porque Netanyahu, el primer ministro israelí, se opone desde hace mucho tiempo a la creación de un Estado palestino. El premier israelí está muy acorralado: su gobierno camina al borde la cornisa, atravesado por una severa crisis política interna y salpicado él personalmente por acusaciones muy comprometidas de corrupción. La situación ha provocado una división en el gabinete. Su ala más pragmática, encabezada por Benny Gantz, ex ministro de Defensa que se unió al gabinete de guerra en octubre, apoya una larga tregua para liberar a los rehenes. Esta ala quiere combinar eso con negociaciones para un nuevo gobierno en Gaza. Pero los socios derechistas de la coalición de Netanyahu se oponen. Es poco probable que el premier israelí haga algo que pueda ahuyentar a la extrema derecha, sin la cual no habría regresado al poder en diciembre de 2022. 

 La posición de Hamas 

Hamas también está dividido sobre el acuerdo. Sus líderes políticos están a favor de aceptar la propuesta árabe. Pero los líderes de Gaza quieren una retirada israelí antes de otra liberación de rehenes y el canje de rehenes por combatientes palestinos presos que participaron en la acción del 7 de octubre. Esto habla del potencial militar que aún conserva la resistencia palestina. Y tan importante como ello es la corriente de adhesión popular que, de acuerdo con los sondeos, sigue siendo mayoritaria en Gaza. 
 La corriente de adhesión a Hamas y demás organizaciones palestinas en lucha se ha reforzado en Cisjordania en forma proporcional al descrédito que tiene la Autoridad Palestina por la política de colaboración que ha tenido con Israel en estas décadas. La resistencia en Gaza ha incitado a la formación de nuevas milicias en Cisjordania, como la Guarida de los Leones, y revitalizado a otras más antiguas como la Jihad Islámica. 
 Israel contribuye también a la erosión de la Autoridad Palestina. Antes del 7 de octubre, el gobierno israelí casi había duplicado el número de batallones del ejército en Cisjordania. Desde entonces, el ministro de Seguridad nacional de extrema derecha, Itamar Ben-Gira, ha creado y armado escuadrones de seguridad comunitarios, en la práctica milicias de colonos judíos. La violencia de los colonos ha alcanzado niveles sin precedentes, con ataques que aumentaron de un promedio de uno por día en 2021 a cuatro por día el año pasado. Los soldados y colonos israelíes han matado a unos 350 palestinos en Cisjordania desde el ataque de Hamas. 
 El gobierno de Netanyahu también está estrangulando financieramente a la Autoridad Palestina. La Autoridad Palestina depende de Israel para recaudar los impuestos de importación en su nombre, lo que representa el 64% de los ingresos totales de esa organización. Israel ha prohibido la entrada de trabajadores palestinos a Israel. Las tiendas están cerradas. Los bancos dicen que pueden quebrar. 

 Quiénes son los aliados del pueblo palestino 

La experiencia recorrida, cuatro décadas después de los tratados de Oslo, muestra que es inviable la convivencia entre dos Estados. Israel, un Estado de colonos cuya existencia está basada en el despojo, expulsión y limpieza étnica de la población que residía en ese territorio, es incompatible con los derechos nacionales palestinos. La expulsión de los palestinos no es un exabrupto de los últimos años de los sionistas más recalcitrantes, sino que ha sido una constante en todo el tiempo, y patrimonio común de todas sus alas, tanto derechistas como progresistas. El avance de los asentamientos y la colonización, en la actualidad, está presente en Cisjordania, pero también en Gaza. En definitiva, el objetivo sionista es crear un Estado judío en toda Palestina -en el terreno inmediato- y asegurase una mayoría judía. El proyecto de un gran Israel adquiere aún más importancia en momentos en que se han descubierto en la zona abundantes y suculentos recursos energéticos. Los territorios palestinos disponen en su subsuelo de altas reservas, tanto de gas (offshore a lo largo de la Franja de Gaza) como de petróleo (en Rosh Haayin, Zona C). La explotación de ambas fuentes de energía ha sido asumida y controlada por empresas israelíes. 
 La política por parte de los Estados árabes es criminal, pues está dejando que se desangre la resistencia palestina en una lucha heroica, pero absolutamente desigual con el ejército sionista. Incluso Irán, que es la potencia regional más enfrentada a Israel, ha decidido hasta ahora no involucrarse en forma directa en el conflicto. Hezbolla, bajo su órbita de influencia, ha desistido de abrir un segundo frente. 
 La excepción son los rebeldes de Yemen. Hay evidencias que dicen que los hutíes, aunque se los pretende presentar como una sucursal iraní, actúan con autonomía y en relación a sus incursiones en el Mar Rojo han ido a contramano de las sugerencias de Teherán. Por lo pronto, China viene presionado a Irán para que frene los ataques hutíes. El Mar Rojo es estratégico para el intercambio comercial chino. No hay que olvidar, por otra parte, que China es el destinatario del 90% de las exportaciones del petróleo iraní. En este contexto, no puede sorprender que tanto China y Rusia se hayan abstenido en el Consejo de Seguridad a la hora de condenar los bombardeos de Estados Unidos y Reino Unido a Yemen, cuando cuentan con el poder de veto.
 Lo aquí expuesto pone de relieve que los verdaderos aliados del pueblo palestino son los trabajadores y los pueblos de todo el mundo. Es necesario reforzar la movilización internacional. Cuando más fuerte y más alcance tenga dicha movilización, más chance habrá para que entren en acción las propias masas árabes en el Medio Oriente, superando la política de contención y maridaje de los regímenes reaccionarios de la región.
 Abajo el Estado genocida de Israel. Todo el apoyo a la lucha del pueblo palestino. Por una Palestina única, laica y socialista, en el marco de la unidad socialista de Medio Oriente. 

 Pablo Heller

sábado, 3 de febrero de 2024

Disparar a los ojos


Entrenados por los israelíes, aplican contra los manifestantes los infames métodos de represión de los sionistas contra los palestinos. 

 Las fuerzas conjuntas con las que Patricia Bullrich intentó desalojar una y otra vez a los luchadores en la Plaza Congreso el jueves 1 atacaron con especial saña a los periodistas. Más de 30 trabajadores de prensa fueron atendidos con varios impactos de balas de goma, golpeados o intoxicados por gases cuya composición química es un secreto de Estado. La televisión mostró profusamente cómo las motos y la infantería giraban sobre sus pasos para atacar a hombres y mujeres de los medios. Uno de ellos tiene un balazo muy cerca de un ojo. 
 Otro tanto le ocurrió a Matías Aufieri, un abogado y asesor del bloque del FITU, que hoy fue operado con serio riesgo de perder la visión. Fotos que circularon en las redes muestran a otras y otros manifestantes con heridas de bala en la cara, cerca de los ojos. 
 Que las fuerzas de seguridad disparen deliberadamente a los ojos no es nuevo. El 19 de junio de 2023, en Purmamarca, un adolescente de 17 años, Mijael Lian Lamas, perdió un ojo por un balazo de goma mientras manifestaba contra la reforma constitucional del gobierno de Gerardo Morales.
 En 2021, la Fiscalía Penal de Derechos Humanos investigó los casos de ocho personas que denunciaron lesiones oculares e incluso haber perdido la vista tras recibir balazos de goma o de pintura por parte de policías salteños. 
 Tres personas perdieron un ojo por los proyectiles lanzados por la policía frente al Congreso durante la batalla campal de los trabajadores contra la reforma previsional de Mauricio Macri: el obrero gráfico y militante del PO, Roberto Alvarez; Daniel Nievas, de Astillero Ríos Santiago, y el herrero Horacio Daniel Ramos (2017), del FOL.
 Durante la brutal represión al pueblo chileno, en 2019, más de 400 personas fueron baleadas en la cara y más precisamente en los ojos. Algunos perdieron la visión en un ojo y otros quedaron directamente ciegos. “El impacto golpea con tal fuerza que el globo ocular se abre como una flor. Un daño de esa magnitud es muy difícil de reparar”, dijo entonces una médica chilena, Carmen Torres. 
 Disparar a los ojos y atacar a la prensa son estrategias criminales del Estado de Israel contra la población palestina: desde octubre a la fecha, más de un centenar de periodistas fue muerto deliberadamente por el Ejército sionista en asesinatos selectivos; en algunos casos, junto a toda su familia. Cuando no logran consumar el crimen, matan como represalia a sus hijos o a otros familiares.
 Respecto de las lesiones oculares, la artista argentina Gabriela Golder inició una investigación sobre esta mutilación en Chile, Colombia, Francia -experta en disparar a la cabeza de quienes protestan-, Hong Kong y otros puntos del planeta. Se llama Arrancar los ojos. 
 Golder explica que este método fue inaugurado por Israel en la década del 70 contra los palestinos. Entre 1987 y 1993 se contabilizaron 154 lesiones oculares entre manifestantes palestinos en Gaza, Cisjordania y Jerusalén. Hoy los palestinos cegados por disparos sionistas son incontables. 
 La estrategia fue adoptada por otros gobiernos. En 2018, según datos de la BBC, se contaron alrededor de 3 mil personas con lesiones oculares por disparos en manifestaciones en Cachemira, una región en disputa por parte de India y Pakistán. 
 Las fuerzas de seguridad argentinas tienen aceitados vínculos con las del sionismo, que las entrenan periódicamente. 
 En Tucumán, bajo el gobierno de Julio Miranda, por gestión del entonces senador Alperovich, un hombre del lobby sionista en la Argentina, se contrató a una agencia israelí de seguridad para que entrenara al grupo de operaciones especiales conocido como "Grupo Cero". Estuvo a cargo de la firma SIA, Security and Intelligence Addvising, “una organización paramilitar internacional conformada por agentes del Mossad” con filiales en Buenos Aires, Chile, Uruguay, Brasil, México y Colombia (El Periódico, 17/11/07).
 El vínculo se consolidó. Hacia 2018, Israel capacitó a miembros de las fuerzas de seguridad de la provincia y el subjefe de la policía local participó en Israel de capacitación en la lucha antiterrorista”. Ese año, Manzur compró a Israel armamento por 8.5 millones de dólares “para combatir la inseguridad” (Contrahegemonía, 2018).
 La injerencia sionista ni reconoce grietas ni se limita a Tucumán: durante el gobierno de Mauricio Macri, exmilitares israelíes entrenaron a las fuerzas de seguridad interior (policía) de la Argentina en técnicas de represión y combate, “y el Estado Nacional compró vehículos militares terrestres y marítimos al gobierno del genocida Benjamin Netanyahu” (ídem). 
 De estrecha relación con la CIA y la Mossad, Patricia Bullrich fue distinguida en marzo de 2015 con el Premio “Amigos de Israel”. En esa ocasión, dijeron: “hay muchas cosas hechas, y la verdad que la diputada Bullrich es la que lidera siempre los compromisos que tenemos”. 
 En 2015, Elías Soae Freue, un turbio personaje que trabajó 30 años como policía en Israel, experto en blindar ciudades contra las protestas callejeras, comenzó a capacitar a la policía rosarina. 
 En 2016, a partir de un convenio entre María Eugenia Vidal y el ministro de Seguridad sionista Gilad Erdan, israelíes entrenaron en “manejo de armamento y tecnología de guerra”, adoctrinamiento en “conducta animal” para salir a la calle y enfrentar a los “enemigos” e incluso adquisición de los idiomas inglés y hebreo. 
 En 2018, cuando Bullrich era la ministra de Seguridad de Macri, “comisarios e inspectores de varias provincias viajaron a Israel para recibir capacitación de las fuerzas de seguridad” (Infobae 7/11/ 2018). Ritondo y Santilli son otros que suelen peregrinar a Israel y no precisamente a santiguarse ante el Santo Sepulcro.
 Cuando se creó la Policía Metropolitana, Eugenio Burzaco contrató como vocero a Alejandro Mellincovsky, exjefe de prensa del ejército israelí para los medios de habla hispana. 
 En 2022, el intendente de Tigre, Julio Zamora, recibió al jefe de Seguridad de la Embajada de Israel, Lior Yonatan, en el Centro de Operaciones Tigre (COT) para que lo asesorara en cómo reducir el delito en la comuna. 
 Las dotes de las fuerzas represivas sionistas son conocidas: represión urbana y callejera, torturas, asesinatos con especial énfasis en niños y mujeres, desalojos de viviendas, quema de cultivos, destrucción de sistemas de agua potable, asesinatos a la población civil, tortura. 
 En la temida perspectiva de los alzamientos populares, el gobierno de Milei y todos sus predecesores han convertido a los genocidas israelíes en sus maestros, como alguna vez lo fueron los franceses y los norteamericanos. 

 Olga Cristóbal
 02/02/2024

miércoles, 31 de enero de 2024

El Congreso se empantana; la miseria y la bronca crecen en Argentina


Por una huelga general que termine con el plan Milei y por un ciento por ciento de aumento de salarios y jubilaciones. 

 El gobierno ha ratificado la sesión del Congreso que debería tratar la ley ómnibus. La decisión, sin embargo, no está acompañada de una certidumbre sobre su resultado. Milei sólo ha ratificado la convocatoria ante la necesidad de cerrar el capítulo interminable de los tironeos y postergaciones por la ley. Se trata, también, de clausurar el escandaloso capítulo del dictamen trucho de mayoría, que fue firmado en blanco por los diputados y que ha terminado en la Justicia. 
 La sesión maratónica tiene final incierto. Varios bloques han pedido dividir la sesión, con sucesivos cuartos intermedios, para ordenar los sucesivos empantanamientos en la discusión de la ley. 
 El retiro del “paquete fiscal” ha agravado el impasse. Por un lado, el gobierno se encargó de anunciar que la recaudación manca de los derechos de exportación sería reemplazada por mayores ajustes, entre otras áreas, a las provincias. Por el otro, los gobernadores se complotaron para reclamarle al gobierno una parte del impuesto especial a las importaciones –“PAIS”- que fue incrementado hace un mes. Aunque el ministro Francos les aceptó el reclamo, después Milei lo desautorizó, dejando al ministro del Interior al borde de la renuncia. La pelea de rapiña por este impuesto es significativa, pues su valor se incrementa con la suba del dólar. Estos choques han puesto en evidencia que las finanzas provinciales están el default, algo celosamente oculto hasta ahora. Todavía está en el recuerdo la reivindicación de Córdoba en el debate presidencial. La Rioja ha emitido moneda propia. 

 Jubilaciones 

Las otras medidas oficiales para resarcirse de la caída del paquete fiscal acentúan la catástrofe social y económica. Los “cerebros” de Caputo quieren subir el impuesto a los combustibles, otro impulso a la inflación. Pero la gran apuesta del gobierno para la ejecución del ajuste es la licuación de las jubilaciones. En las actuales condiciones, el sostenimiento de la fórmula de movilidad “Fernández-Massa-Guzmán” -que excluye a la inflación en su cálculo- implica una confiscación a los jubilados todavía mayor a la perpetrada en los últimos años. La consultora “Equilibra” estima “un ajuste de hasta 4,4% del PBI, con mucho margen para moderar esa caída con bonos y, aun así, achicar el gasto a expensas de los haberes” (El Cronista, 29.4). En un plano más general, los recortes compulsivos están conduciendo a una situación que roza la paralización económica. 
 En este cuadro, el jefe de gabinete, Nicolás Posse, ha sacado de la manga un viaje a Estados Unidos para pedirle al FMI que sostenga el acuerdo con Argentina -virtualmente caído. La visita incluye a los cuarteles generales de la CIA. En medio de las guerras imperialistas en curso, el socorro financiero se tramita a cambio de alinear a Argentina en la OTAN. 

 La sesión 

Los choques y divisiones atraviesan a todos los bloques. La votación “en general” será seguida por múltiples rechazos de artículos en particular. En el PRO, el operativo clamor que en las últimas horas se ha desatado para que Macri vuelva a presidir el partido, en oposición a Bullrich, anticipa una división que podría afectar esas votaciones particulares. En el bloque que preside Pichetto, la dispersión es todavía mayor. Milei, por su parte, ha vuelto a blandir la amenaza del plebiscito. Pero esa espada está cada vez más mellada.

 Los trabajadores 

Desde el paro del pasado 24 hasta hoy, la CGT se ha llamado a silencio. La burocracia hace seguidismo al peronismo acéfalo, que va perdiendo gobernadores, legisladores y a ex candidatos como Scioli. Daer dijo en el acto del paro que la política de la CGT es la Unión Nacional -con Milei adentro. Pero las urgencias obreras se multiplican en medio de la desorganización económica. Es el caso de las suspensiones en las automotrices, por falta de insumos; los despidos en el neumático (Bridgestone) y en la UOM (Ternium); y los que tienen lugar como consecuencia de la paralización de la Construcción. La situación salarial amenaza con explotar por el lado de la UTA. 
 Llamamos a impulsar en los lugares de trabajo y estudio y en las asambleas y las calles una huelga general que termine con el DNU y el proyecto ómnibus.

 Marcelo Ramal 
 30/01/2024

domingo, 28 de enero de 2024

El sionismo reduce a Gaza a ´tierra de nadie´


El ejército sionista está “en vías de convertirse en bandas de pandillas ilegales”. La información procede de la propia prensa israelí. El periodista Yagil Levy en Haaretz (22/1) señala que el ejército sionista está desbordado por “una escalada en los procesos de los últimos 20 años, que se centran en los desafíos del campo nacional-religioso y un levantamiento de soldados contra la supuesta moderación de las FDI. Se trata de un intento de transformar el ejército en un movimiento de pinza, un levantamiento desde abajo respaldado por los dirigentes de derecha (…) es el colapso de la jerarquía militar. El jefe del Estado Mayor escucha los llamados a la venganza, ve las violaciones de la disciplina, la actitud despectiva hacia las reglas de fuego abierto, pero no hace casi nada. El terror de la derecha ha caído sobre él”.
 Prosigue Yagil Levy: “No estamos hablando sólo de que los soldados se desahoguen. Los comandantes de campo están cooperando y enviando mensajes de venganza, como la orden del comandante de la División 36, general de brigada David Bar Kalifa quien llamó a no repetir el error del rey Saúl, quien fue misericordioso con Amalec. Esto alcanzó su punto máximo cuando 90 comandantes de batallones reservistas solicitaron al jefe del Estado Mayor de las FDI que no se detuviera en Gaza, el Líbano y Cisjordania hasta la victoria”. 
 En tiempos de ´redes sociales´ los abusos a lo Abu Ghraib, como ocurrió en Irak 20 años atrás, por las tropas sionistas, se difunden en tiempo real: “carteles que exigen el regreso a Gush Katif (asentamiento sionista levantado en 2005), ceremonias religiosas como traer rollos de la Torá y colocar mezuzás en las casas de Gaza, demostrar entusiasmo por la destrucción de viviendas (por ejemplo, una mujer soldado regocijándose en una habitación infantil destruida), daños rituales-religiosos a mezquitas, llamados a venganza e informes sobre su ejecución” (ídem).
 Es obvio que nada indica que haya ´moderación´ en la conducta en el alto mando sionista frente a la situación de Gaza, la minúscula franja de 10 a 15 kilómetros de ancho, donde Israel está creando una zona de “tierra de nadie” que se extendería a un kilómetro desde la frontera. Para una franja que ya resultaba irrespirable antes de la guerra para casi 2.5 millones de gazatíes, ahora no solo se la reduce, se pretende hacerla completamente inhabitable. El objetivo es ´aplanar´ una zona mayormente destinada a agricultura palestina y donde había “2850 edificios”, de los cuales “ya se han destruido 1100” (La Nación, 26/1). Israel pretende hacer en Gaza lo que logró en la frontera con el Líbano tras la guerra de 2005 allí. 
 La diplomacia internacional se ha demostrado completamente impotente para detener la barbarie sionista. La propia Corte Internacional de La Haya, donde Sudáfrica hizo una denuncia por genocidio contra Israel, se acaba de pronunciar ordenando “prevenir un genocidio” -para lo cual esa Corte no tiene ningún poder de policía-, pero lo más importante no exige el cese del fuego ni el fin de la guerra (The New York Times, 26/1). Autoridades de Naciones Unidas en el terreno han denunciado que los campos de refugiados palestinos en la franja se han transformado en “objetivos militares” del ejército sionista.
 Israel sigue aplicando la Doctrina Dahiya, que inauguró en la última guerra del Líbano, consistente -según lo explicó Gadi Eizenkot, el entonces jefe del Estado mayor que hoy integra el Gabinete de guerra de Israel-, en “emplear una fuerza desproporcionada y causar inmenso daño y destrucción” al considerar cualquier localidad desde la que se dispare a Israel como “bases militares”. Los sionistas creen estúpidamente que una estrategia de ´dureza´ llevará a la población a rebelarse contra Hamás.
 Se trata de una política de barbarie como no se ha visto en un plazo equivalente en ninguna guerra hasta el presente desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, según denuncia el Proyecto de Datos de Eventos y Ubicación de Conflictos Armados (ACLED, por sus siglas en inglés) (El País, 25/1). Incluso “los servicios de inteligencia de Estados Unidos calculan que cerca de la mitad de la munición que Israel ha lanzado desde el aire no es guiada” (ídem) lo que desmiente la tesis de la “precisión” de los bombardeos practicados por los sionistas. 

 Norberto Malaj 
 26/01/2024

sábado, 27 de enero de 2024

COVID-19: ¿la pandemia ha terminado?


El aumento de los contagios de Coronavirus recorre el mundo, echando por tierra el argumento del “fin de la pandemia” declarado por la Organización Mundial de la Salud hace unos meses atrás, que significó el desmantelamiento de todas las políticas destinadas a la prevención, seguimiento y tratamiento del COVID-19. También pone en cuestionamiento a la vacunación como única estrategia eficaz.
 Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS o WHO por sus siglas en inglés), los contagios por COVID están aumentando en todo el mundo, con un aumento del 52 por ciento en el último mes que probablemente sea mayor debido a la disminución de los reportes y al desmantelamiento de los sistemas de seguimiento. (WSWS, 12/01) Este rebrote confluye con la predominancia de una nueva variante, JN.1, que fue clasificada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una variante de interés (VOI, por sus siglas en inglés) y se está estudiando si podría tener una mayor capacidad de transmisión o una mayor capacidad para evadir el sistema inmunológico. Esta variante es un linaje descendiente de BA.2.86, y la muestra más antigua se recolectó el 25 de agosto de 2023 (Infobae, 3/01). 
 La variante JN.1 del COVID-19 se ha convertido en la dominante en Estados Unidos, con un aumento significativo de casos en el último mes. Los datos del último reporte de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) indican que para fines de diciembre, JN.1 representó entre el 40% y el 50% de los casos de COVID-19 en el país, en comparación con el 7% a fines de noviembre. A su vez, los datos sobre aguas residuales de Estados Unidos indican que más de 2 millones de personas se infectan con COVID-19 cada día (WSWS, 11/01). Las hospitalizaciones semanales en EE.UU. aumentaron un 20% en la semana que finalizó el 30 de diciembre, en comparación con la semana anterior, y se han más que duplicado desde la primera semana de noviembre. Gran parte de este aumento está afectando a las personas de 70 años o más, que corren un mayor riesgo de muerte por la infección (WSWS, 11/01). 
 España desde fin del 2023 se encuentra atravesando una “tripledemia”, una combinación de infecciones de tres virus diferentes, COVID-19, Influenza A y RSV, un virus que puede causar bronquiolitis que afecta principalmente a los niños. El último informe publicado el 4 de enero por el Instituto de Salud Universitario Carlos III afirma que la tasa de infecciones respiratorias se sitúa ya en un total de 952,9 casos por cien mil habitantes a nivel nacional, un 78 por ciento más que hace un mes. (WSWS, 12/01). En algunas regiones el número es mayor, y por esto, los hospitales se encuentran recibiendo una enorme presión ya que las hospitalizaciones aumentaron un 60 por ciento en una semana y los servicios de emergencias se encuentran saturados por la alta demanda de pacientes. Las previsiones epidemiológicas calculan que al menos 4.000 personas morirán a finales de febrero (Ídem, 12/01). Frente a esta situación, el gobierno ordenó medidas como el uso de barbijos en los centros de salud. En Alemania, también se registra una nueva ola de contagios de Coronavirus desde diciembre del 2023. En México: el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE) registra en su último conteo unos 200.000 casos de contagios por covid-19, cuyo concentrado está en Ciudad de México, con 21.425 casos activos (El País, 16/01). 
 En la Argentina, En las últimas tres semanas, se verifica un incremento con un promedio de 1751 casos semanales. En la segunda semana de enero se registraron 2583 casos confirmados de COVID-19, y 3 casos fallecidos, de acuerdo al boletín epidemiológico nacional. 
 En relación a la vacunación (única medida adoptada en los últimos tiempos para hacer frente al virus), la OMS refiere que la inmunidad de la población sigue siendo heterogénea a nivel mundial y, por lo tanto, el potencial de escape inmunológico de JN.1 depende de los antecedentes inmunológicos de la población analizada. Uno de los efectos que generó la declaración del “fin de la pandemia” es que se bajen las alarmas, lo que está produciendo que el número de personas que se aplican las dosis de refuerzo se reduzcan, además hay una nula campaña de vacunación. La población está expuesta a volver a infectarse, lo que puede provocar consecuencias en la salud: según estudios (The Gauntlet, 22/12/23), quienes padecieron COVID-19 presentan más riesgos de sufrir un ataque cardíaco y embolia pulmonar. Otra cuestión importante es el COVID prolongado: A principios de este año, el Dr. Tedros de la OMS declaró públicamente: que se estima que 1 de cada 10 infecciones resulta en una condición post COVID-19, lo que sugiere que cientos de millones de personas necesitarán atención a largo plazo. Efectivamente, los estudios encuentran consistentemente una prevalencia de COVID prolongado en tasas de dos dígitos, que generalmente oscilan entre el 10% y el 20%. Las consecuencias de la pandemia, no pueden medirse sólo por el número de muertes, las cuales tampoco pueden dejarse de lado (Ídem, 22/12/23).
 El desmantelamiento de las políticas para el seguimiento, prevención y tratamiento de Coronavirus, ha dejado a la población librada a su suerte. La nueva ola de contagios tira por la borda las políticas llevadas adelante hasta el momento por los gobiernos capitalistas y la OMS. Como únicas medidas, además de la vacunación, se están retomando las recomendaciones del uso de barbijos y ventilación en los centros de salud y hospitales, pero no así la realización de testeos de forma masiva. El sistema capitalista expone a la población al deterioro de su salud día a día. Como hemos dicho en estas páginas al comienzo de la pandemia, la lucha contra el capital es una cuestión de vida o muerte. 

 Soledad Domínguez 
 26/01/2024

El Tribunal Internacional de Justicia advierte un posible genocidio israelí, pero no demanda el cese de las operaciones


El Tribunal Internacional de Justicia (TIJ) de Naciones Unidas resolvió una serie de medidas cautelares este viernes 26, al considerar posible que Israel esté cometiendo un genocidio contra el pueblo palestino en la Franja de Gaza. 
 La resolución es contradictoria: insta a Tel Aviv a tomar “las medidas necesarias para evitar un genocidio”, a “castigar” su incitación, y permitir el ingreso de la ayuda humanitaria al enclave costero, entre otros puntos, pero no plantea el cese al fuego ni el fin de las operaciones militares y bombardeos israelíes, que son las herramientas con las cuales se está perpetrando una masacre que ya dejó más de 26 mil muertos, mayoritariamente mujeres y niños. 
 Para tratar de desarmar esta contradicción, la ministra de relaciones exteriores de Sudáfrica, que es el país que presentó la denuncia ante el organismo en diciembre, interpretó que el fallo demanda un cese al fuego implícito, puesto que el ingreso de la ayuda humanitaria y la prevención de un genocidio requerirían, inevitablemente, la suspensión de las operaciones militares por parte de las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI). Pero lo cierto es que los ataques no se detendrán. 
 Debido al carácter de la resolución, su recepción fue objeto de valoraciones disímiles. La Autoridad Palestina la saludó como una demostración de que ningún país está por encima de la ley, en tanto que Hamas la valoró como una decisión que contribuye a aislar a Israel y poner en evidencia sus crímenes. No obstante, como no establece un cese al fuego, punto que era reclamado por la presentación sudafricana, sus promotores reconocen cierto sinsabor. Y, en el caso del pueblo de Gaza, fue recibida directamente con “frustración y resentimiento”, según el corresponsal de Al Jazeera en Rafah, Hani Mahmoud.
 En el caso del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, celebró que no impone un alto al fuego, pero criticó el resto de las medidas, repitiendo el argumento insostenible de que Israel no estaría cometiendo un genocidio sino ejerciendo un derecho a la autodefensa. 
 El tribunal de Naciones Unidas, integrado por diecisiete magistrados de diferentes países, no resolvió la cuestión de fondo. De aquí en adelante, se abre un período prolongado en que Sudáfrica deberá fundamentar las acusaciones contra Israel, y en que Tel Aviv puede interponer recursos que dilaten el proceso. Un fallo definitivo podría demorarse durante años. A la vez, si bien las resoluciones del TIJ son vinculantes, Israel, que cuenta con el apoyo del imperialismo yanqui, no tendrá mayores reparos en desconocerlas. 
 En su presentación, Sudáfrica asegura que Israel infringe el artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del Genocidio (1948), de la que Tel Aviv es signataria, y que lo define como un acto ejecutado “con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso”. 
 Esta definición encuadra a la perfección con las operaciones israelíes, que han destruido o afectado a la mitad de los edificios del enclave; que atacan sistemáticamente hospitales, escuelas y centros de refugiados; que desplazaron al 80% de los habitantes de sus hogares; y que están acompañadas de un bloqueo que dejó a la región al borde de la hambruna, sin combustibles ni medicinas. Ahora, además, con el invierno, la lluvia y el frío, para una población que no dispone siquiera de mantas, termina de configurarse un cuadro inhabitable en el enclave costero, en el que, además, proliferan las enfermedades infecciosas debido a la falta de agua y a los cadáveres que se pudren bajo los escombros. Por lo demás, funcionarios del gobierno israelí plantean abiertamente el desplazamiento masivo de la población de Gaza hacia otros territorios, y Netanyahu no descarta una reocupación territorial. 
 Más allá del valor propagandístico que pueda tener la denuncia sudafricana, la detención del genocidio es impensable en los límites de la diplomacia internacional y las Naciones Unidas. Todo dependerá de la propia resistencia del pueblo palestino, de la solidaridad activa de los pueblos del Medio Oriente, y de la movilización popular a nivel mundial. 

 Gustavo Montenegro

Histórica huelga ferroviaria en Alemania


Seis días de paralización.
 Los trabajadores demandan un aumento salarial ante la elevada inflación 

Los maquinistas de trenes nucleados en el sindicato GDL iniciaron este miércoles 24 un paro de seis días. Los medios definen la medida como la huelga ferroviaria más larga de la historia alemana.
 El motivo de la paralización, la cuarta desde noviembre de 2023, es el reclamo de un aumento salarial del 18% sobre el inicial y una reducción de la jornada laboral de 38 a 35 horas semanales, dividida en cuatro días. La patronal de Deutsche Bahn, una sociedad anónima en la que el Estado es el accionista mayoritario, ofrece un porcentaje mucho menor. 
 En 2023, la inflación alemana fue del 5,9%. Estos guarismos, que no asustan a un lector argentino, y que Milei bien podría calificar como un “numerazo”, son elevados para la economía germana, que en 2022 ya había sufrido un pico de 6,9% anual, el registro más elevado desde la reunificación del país. El aumento de los precios en los alimentos y combustibles, sumado a la búsqueda de carburantes alternativos a los rusos desde el estallido de la guerra en Ucrania, contribuyó a esta escalada. Estos incrementos, a su vez, habrían afectado el consumo, con muchos alemanes reduciendo sus gastos. La economía teutona, que había vuelto a crecer tras el hundimiento pandémico, se contrajo un 0,3% en 2023 y para este año se pronostica un crecimiento anémico. 
 El servicio ferroviario alemán es fuente de recurrentes críticas por parte de los usuarios, debido a sus frecuentes demoras. La empresa admite que la infraestructura es “mediocre” y “más de la mitad de los tramos está en condiciones ‘regulares, malas o deficientes’” (El País, 21/1). La falta de fondos, como fruto de las políticas de ajuste, condujo a este deterioro. Se estima que se necesitaría una inversión de 88 mil millones de euros para reacondicionar la red (ídem). 
 A contramano de ello, el gobierno (de socialdemócratas, verdes y liberales) está implementando una serie de recortes para cumplir con el llamado freno de deuda, que impide transgredir un endeudamiento superior anual al 0,35% del PBI. Esto está llevando a disputas al interior de la coalición oficial y a protestas, como la de los agricultores, que rechazan el plan de eliminación progresiva de los subsidios al diesel para el sector. El Tribunal Constitucional, en tanto, bloqueó la reasignación de 60 mil millones de euros, que habían quedado disponibles del fondo contra el Covid, para el fondo del clima. 
 La huelga de los ferroviarios introduce las reivindicaciones y la acción de la clase obrera en este escenario de crisis.

 Gustavo Montenegro