martes, 12 de diciembre de 2023

Israel asesina a Refaat Alareer, el mayor poeta de Gaza


En un ataque aéreo, el miércoles, en su ciudad natal, Shujayea, en el norte de Gaza, murió Refaat Alareer, el renombrado poeta y académico considerado "la voz de Gaza" (Al Jazeera, 8/12). Según el grupo de derechos humanos Euro-Med Monitor, Alareer murió junto a su hermano, su hermana y cuatro de sus hijos, cuando un ataque aéreo israelí "apuntó quirúrgicamente al apartamento" donde se alojaba.
 Alareer, de 44 años, era un destacado profesor de la Universidad Islámica de Gaza y uno de los líderes de una joven generación de autores en el enclave. 
 Desde que el ejército israelí comenzó su incesante bombardeo de la Franja de Gaza, Alareer permaneció en su ciudad, la que describía como “el epítome de la resurrección que se niega a arrodillarse ante la barbarie de Israel” (ídem). Publicaba periódicamente actualizaciones de la región describiendo cómo los intensos bombardeos estaban destruyendo hogares, negocios y vidas palestinas. “Son indescriptibles las brutalidades”, dijo Alareer en una entrevista en el podcast The Electronic Intifada, mientras se escuchaba de fondo el sonido de fuertes explosiones. “No importa cuántos tweets o transmisiones en vivo veas, la realidad sobre el terreno es mucho más terrible que en las redes sociales... No merecemos esto. No somos animales como piensan los israelíes. Nuestros niños merecen algo mejor”, dijo. 
 Semanas antes de su muerte, Alareer dijo en una publicación en X que si moría la noticia debería convertirse en “un cuento”. El pueblo de Gaza llora hoy su muerte.
 “Después de los ataques sin precedentes de Hamas contra Israel el 7 de octubre, en una entrevista con la BBC, Alareer dijo que los ataques fueron ´exactamente como el Levantamiento del Gueto de Varsovia´, enojando a muchos grupos judíos en todo el mundo —informa Al Jazeera-. Ahmed Bedier, de la ONG United Voices for America, dijo que las entrevistas periódicas de Alareer en estaciones de televisión y programas de radio, donde describía lo que estaba sucediendo en Gaza y la Cisjordania ocupada a audiencias occidentales, eran la razón principal por la que ´[el ejército israelí] quería silenciarlo´”. 
 El ejército israelí está matando deliberadamente a periodistas y académicos palestinos. Cuatro días antes de que mataran al Dr. Alareer, el profesor Sufian Tayeh, destacado investigador en matemáticas físicas y aplicadas y presidente de la Universidad Islámica de Gaza, donde Alareer enseñaba, fue asesinado junto con su familia en otro ataque aéreo israelí. 

 Norberto Malaj
 11/12/2023

lunes, 11 de diciembre de 2023

Milei anuncia el rodrigazo y se codea con la internacional fascista


Javier Milei no se anduvo con vueltas en el discurso que pronunció en las escalinatas del Congreso. Anunció un ajuste de 100 mil millones de dólares sobre las espaldas de los trabajadores. “No hay alternativa”, dijo, “eso impactará de modo negativo sobre el nivel de actividad, el empleo, los salarios reales, la cantidad de pobres e indigentes”. Calificó a este derrumbe social como una “estanflación” y hasta “un mal trago”. Se trata en realidad de una depresión económica instigada por el propósito de pagar la deuda financiera del Estado mediante una gigantesca redistribución de ingresos, impuesta desde el Estado con un rodrigazo. ¿Qué es lo que se va a pagar de inmediato? “Más de 30 mil millones de dólares con los importadores, 10 mil millones de dólares por las utilidades retenidas a las empresas extranjeras, la deuda de YPF y el Banco Central suman 25 mil millones y la deuda pendiente del Tesoro de 35 mil millones de dólares adicionales”. 
 Milei, sin embargo, no dijo lo fundamental: la intención de pagar esa deuda a 350/370 pesos el dólar, luego de que él devalúe el peso a 700/800 el dólar. Mientras el empleo, los pobres y los indigentes deberán pasar por un río de sudor y lágrimas, todas esas compañías habrán obtenido una ganancia gigantesca mediante la especulación contra la moneda nacional. La estafa que tiene en la cabeza Milei la ejecutó Cavallo, en 1982, cuando era presidente del Banco Central de la dictadura. A través del Estado, Milei pretende imponer un enorme sacrificio al “sector privado” más numeroso de Argentina – los trabajadores. El Estado nunca sufre un ajuste, por la simple razón de que no desarrolla una actividad productiva, no crea valor, ni acunula valor. El ajuste es siempre ‘privado’, en este caso la masa de la clase obrera. Por esta razón, la explanada del Congreso no le inspiró ninguna propuesta para actualizar salarios y jubilaciones de acuerdo a lo que será una hiperinflación. 
 Javier Milei no viene a contener ningún rodrigazo en ciernes – viene a desarrollarlo a fondo. ¿Qué es un rodrigazo? Una megadevaluación; Milei va a devaluar por decreto el peso ¡en un 70%! ¿Qué otra cosa es un rodrigazo? Dolarizar tarifas de combustibles, servicios, prepagas, transporte – es lo que hizo, precisamente Celestino Rodrigo a principios de junio de 1975. Rodrigo, como Milei, pretendía abrir una ‘nueva etapa’, y lo logró. Fue la instauración de la dictadura militar. Rodrigo tuvo que enfrentar una crisis financiera minúscula en comparación con la actual. El gran capital exige esta dolarización para reanudar un ciclo de inversiones, porque la dolarización le asegura, en principio, una altísima rentabilidad. La mega devaluación no viene a resolver problemas del comercio exterior – sean exportaciones como importaciones. La devaluación en ciernes no pretende equilibrar el comercio exterior, sino desequilibrarlo a favor de un superávit comercial que permita pagar la deuda financiera. Argentina tiene, por cierto, un régimen estatal económico y administrativo desastroso, pero la crisis no es fiscal sino financiera. Milei no admitió esta caracterización, pero le puso el número a esta crisis financiera: 550 mil millones de dólares a tasas altas y plazos breves. El propósito es financiero: es inducir un cambio de dólares por pesos muy baratos. Es una maniobra especulativa, a la cual es aficionado él mismo y su ministro de Economía – el mesadinerista Luis Caputo. Milei ha calculado, en su discurso, que el ‘javierazo’ desatará una inflación altísima durante más de un año y hasta dos. En su versión, la responsabilidad la tiene el “rezago”, como denomina a la emisión de dinero pasada. Es una versión interesada: la hiperinflación alemana de 1923 fue paralizada en semanas. En Argentina llevará dos años porque la política del nuevo ‘mandatario’ de las patronales es inflacionaria. Para varios seguidores de Milei, el propósito de disminuir esta deuda gigantesca con superávits fiscales es simplemente un desatino, ni qué decir de cancelarla por completo. El único que lo logró, a instancias del FMI, fue el dictador rumano Ceaucescu, en 1988, y por eso terminó fusilado, con su esposa. En el discurso apocalíptico de inauguración de mandato, Milei no se refirió ni aludió a salarios, jubilaciones, paritarias – pretende mandar a la masa del trabajo a las filas de los planes sociales. 
 Como es sabido, los ‘libertarios’ quieren ganar la “batalla cultural” al socialismo; el kirchnerismo quería hacerlo en beneficio de la “tercera posición” y “la patria es el otro”. El ‘otro’ volvió a votarle en contra. Lo de Milei es el combate al “colectivismo empobrecedor”, sin reparar en los números del capitalismo: el 1% de la población mundial concentra el 60% de los ingresos, el 10% el 2 por ciento de los mismos. ¡En Estados Unidos baja la expectativa de vida en medio de un progreso enorme de la ciencia de la salud! En muchos países, la tendencia a la pauperización es absoluta. La cruzada de Milei contra el socialismo no es ‘económica’ – es una cruzada política y militar internacional. Por eso se rodeó de la española Vox, de Zelensky, de Bolsonaro y, si hubiera podido, de Netanyahu, alguien acusado de desfalco del famoso estado en beneficio propio. 
 El flamante presidente recurrió al viejo artificio del “muro de Berlín”, cuando Alemania vive, por primera vez, como consecuencia de la guerra, un proceso de desindustrialización y un ascenso del neofascismo, segunda fuerza nacional. Los muros crecen por doquier: en la frontera mexicano-norteamericana; en Gaza. El Mediterráneo se ha convertido en algo más que en un muro – en un fosa para centenares de miles de seres humanos. Milei saluda la masacre del pueblo gazatí, en apoyo de lo menos libertario que se pueda imaginar – la derecha fundamentalista sionista, asistida por el estado, con el pretexto de ocuparse de los estudios talmúdicos. 
 En otro pasaje de la arenga, Milei reivindicó a “la generación del 37”, hasta ahora un patrimonio ideológico del socialismo de Juan B. Justo, para decir que lo que vino después fue la Constitución nacional. La definitiva, la de 1860, fue acompañada por la guerra de la Triple Alianza contra Paraguay, al servicio del imperialismo británico. La guerra consagró la secesión definitiva de América del sur. Como ocurre con el sionismo, la Argentina de los Mitre, junto al imperio de Brasil y el liberalismo oriental, segaron la vida un millón de paraguayos. En la misma década, en el norte del continente, Abraham Lincoln conducía una guerra contra la secesión nacional y contra la esclavitud. Los destinos paralelos del sur y del norte no han podido ser más divergentes. Milei es un sudista norteamericano, para quien la liberación de los esclavos constituye un atentado a la propiedad privada. 
 En distintos tramos de su discurso, Milei exhibió la agresividad más extrema contra las luchas sociales, al mismo tiempo que prometía más pobreza y más hambre, y ofrecía sudor y lágrimas. Como escribió nuestra compañera Patricia Urones en X, Milei no abre ninguna etapa, es el final de las anteriores. 

 Jorge Altamira
 10/12/2023

domingo, 10 de diciembre de 2023

Gaza: EE.UU. veta en el Consejo de Seguridad cese del fuego


Por tercera vez en su historia desde la Segunda Guerra Mundial, el secretario general de Naciones Unidas invocó el artículo 99 de su carta orgánica para advertir que “la paz y la seguridad internacionales” están amenazadas. Un día después, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas trató el pedido del cese del fuego inmediato en Gaza, a lo que EE.UU. hizo valer su poder de veto. 
 Antonio Guterres denuncia el “inminente colapso total del orden público debido a las condiciones desesperadas” en Gaza. Aun asi, el pedido “provocó la furia del canciller israelí, Eli Cohen, quien acusó a Guterres de ser un ´peligro para la paz mundial´ y de brindar ´apoyo a la organización terrorista Hamas´” (La Nación, 8/12). 
 La barbarie sionista en Gaza y en Cisjordania -donde desde principios de año han sido asesinados 473 palestinos por efectivos israelíes- ha impulsado inmensas movilizaciones internacionales en solidaridad con el pueblo palestino. Como ha sido denunciado, “el ritmo de matanza de palestinos por parte de Israel ha tenido pocos precedentes en este siglo. Barrios enteros han sido arrasados; hospitales atacados; 1,7 millones han sido desplazados; y el hambre se ha utilizado como arma de guerra. En lugar de responsabilizar al Israel del apartheid, Occidente ha seguido armándolo y dándole cobertura política a su genocidio” (The Bullet, 8/12). 
 El viernes Netanyahu amenazó a Hezbolla, “si decidiera iniciar una guerra conjunta, en poco tiempo convertiría Beirut y el sur del Líbano en Gaza y Khan Yunis”. Mientras tanto, los colonos que gobiernan Israel se han lanzado al asalto del Monte del Templo en Jerusalén. El jueves “la policía israelí dio luz verde a una marcha de extrema derecha para exigir el 'pleno control judío' sobre el Monte del Templo” (Sam Sokol, Haaretz, 5/12). 
 En el Monte del Templo se asienta la famosa mezquita Al Aqsa bajo control de Waqf. La derecha sionista quiere arrancarle el control del Monte a esta fundación islámica. Uno de los grupos ultraderechistas, Beyadenu, que organizó la marcha, declaró: "No ganaremos esta guerra sólo en Gaza" y criticó a "los nazis y sus amigos en el Waqf" (sic). 
 Al amparo de la guerra, Israel acaba de aprobar un nuevo asentamiento ilegal en Jerusalén Oriental ocupada que comprende 1.738 unidades de vivienda. Los colonos que usurpan la tierra palestina en Cisjordania arrancan olivares y hostigan palestinos sin ningún subterfugio. El ministerio de Seguridad de Israel bajo la conducción del colono fascista Ben-Gvir “repartió armas como caramelos” en los asentamientos “a personas sin ningún entrenamiento”. Todo esto provocó la renuncia, en disconformidad, del jefe del Departamento de Licencias de Armas de Fuego (Haaretz, 4/12).
 En uno de sus mortales raids aéreos, en el campo de refugiados de Jabalia, en el norte de Gaza, Israel mató a decenas de personas, incluidos 22 familiares del reportero de Al Jazeera, Moamen Al Sharafi. 
 En el norte de Gaza, el centro de ambulancias fue detenido debido al agotamiento del combustible para los vehículos y al cierre de los hospitales. Está imposibilitada así la evacuación de heridos y muertos, según afirmó la Sociedad de la Media Luna Roja Palestina. 

 Norberto Malaj 
 09/12/2023

sábado, 9 de diciembre de 2023

Elon Musk, el superexplotador admirado por Milei


El magnate estadounidense que estableció jornadas de 12 horas por siete días en una de sus empresas.

 Javier Milei mantuvo un diálogo telefónico con Elon Musk, el magnate estadounidense, y lo invitó a participar de su asunción como presidente este domingo 10 de diciembre. “Elon me dijo que está muy interesado en invertir en Argentina”, dijo el líder de La Libertad Avanza. Milei definió alguna vez a Musk como un “héroe” y un “benefactor social”. ¿Qué es lo que admira el mandatario electo? 
 Musk es el hombre más rico del mundo y el director ejecutivo de empresas de renombre internacional como SpaceX, Tesla y Twitter. Se lo conoce, entre otras cosas, por haber impuesto en esos lugares regímenes de trabajo caracterizados por la mano de hierro y la superexplotación. 
 Tesla, una compañía que fabrica y vende automóviles eléctricos y que tiene sedes en muchos rincones del planeta, ha llegado a establecer jornadas laborales de doce horas por siete días. Impuso un retroceso hacia los tiempos de la Revolución Industrial. Por otra parte, ninguno de los casi 130.000 trabajadores que tiene contratados para sus operaciones globales está sindicalizado. Ha trascendido, asimismo, que Musk está interesado en el saqueo del litio argentino, un insumo clave para los autos eléctricos.
 El medio digital norteamericano Business Insider publicó en 2019 el testimonio de varios exempleados de Tesla, los cuales señalaron que Musk “crea un ambiente tóxico con sus trabajadores” y que “la compañía no se preocupa por su salud mental y física” (DPL News, 2/3). La empresa también ha sido denunciada por discriminación racial. 
 En Twitter, Musk viene de avanzar en el despido de cientos de empleados. Esto, luego de que, bajo la forma de una amenaza, pidiera a sus trabajadores que se comprometan a trabajar “muchas horas extremadamente duras”. Musk está implementando en Twitter los regímenes de trabajo que imperan en Tesla y SpaceX. 
 Varios periódicos han divulgado artículos sobre las pésimas condiciones de trabajo reinantes en SpaceX, la compañía de fabricación aeroespacial y de servicios de transporte espacial y contratista de la Nasa. La agencia Reuters ha publicado un informe muy detallado sobre esto. Se han documentado al menos 600 lesiones (electrocuciones, heridas en la cabeza y los ojos, etcétera) sufridas por trabajadores de la empresa desde 2014. Algunos casos han terminado en amputaciones y ha habido un fallecido. 
 Musk no es un benefactor social. Es un explotador que vive del trabajo ajeno. El intento de presentar a la clase capitalista como un factor progresivo para la sociedad se choca con la realidad concreta. Es que es la responsable de la pobreza, de las hambrunas, de la desocupación y de las guerras.
 Musk, por ejemplo, ha colocado los satélites de Starlink (SpaceX) al servicio del Ejército ucraniano para que pueda guerrear en mejores condiciones contra las tropas del ruso Putin. 
 Javier Milei admira a Musk por su condición de superexplotador de trabajadores. Finalmente, el “libertario” quiere implementar en Argentina una reforma laboral que barra con todos los derechos que la clase obrera conquistó a través de luchas y organización. 
 El presidente electo suele mostrarse como un defensor de la “libertad”. Y reivindica a Musk, que ha perseguido y castigado a los trabajadores que criticaron su política en Tesla y SpaceX. Además, el magnate viene de anunciar que prohibirá cuentas de Twitter que “apoyen genocidios” y “promuevan el antisemitismo”. Musk es un defensor acérrimo del Estado de Israel (hace poco visitó Tel Aviv y desde allí dijo que Hamas debe ser destruido), por lo que su política representa la tentativa de amordazar a aquellos que apoyan la lucha del pueblo palestino.
 Por otro lado, Musk ha hecho su fortuna gracias a los subsidios que el Estado norteamericano le otorgó a sus empresas. Es un verdadero “empresario prebendario”, un tipo de hombres de negocios que Milei suele criticar (demagógicamente). 
 Elon Musk es un enemigo de los trabajadores y de la libertad de expresión. La clase obrera debe ponerse de pie contra los capitalistas y sus gobiernos en Argentina y en todo el mundo. 

 Nazareno Suozzi

viernes, 8 de diciembre de 2023

Diez años del papado de Bergoglio


Cuando 10 años atrás Bergoglio fue ungido jefe del Vaticano, Pablo Rieznik caracterizó que su ascenso al papado podía ser comparado con el de los Kirchner en Argentina. O sea, lo que en Argentina resultó un recurso excepcional para salvar el orden capitalista nativo valdría para explicar el salvataje de la principal institución eclesial del planeta, en la picota por las denuncias masivas de pedofilia y escándalos financieros de gran alcance. Pues bien, pasada la primera década del papado, “Francisco empeoró la división de la Iglesia y aumentó las probabilidades de una escisión” (Ross Douthat, La Nación, 3/12); “la autoridad papal (de Francisco) está cada vez más débil”. La pregunta que se formula es: “¿Podrá Francisco mantener unida a la Iglesia Católica?” (ídem).
 El papado de Francisco ha sido un híbrido de simulaciones de ataques a derecha -en materia de ´aperturas´ hacia temas espinosos en que la iglesia se mostró siempre intransigente, como divorcio y homosexualidad- y frenos a su ala ´izquierda´: recientemente “el Vaticano intentó poner límites a los experimentos de los obispos alemanes, la principal fracción progresista, mediante una carta en la que afirma que ninguna reforma que tengan contemplada los alemanes podrá cambiar la doctrina de la Iglesia Católica acerca del sacerdocio sólo para varones y la inmoralidad de las relaciones entre personas del mismo sexo” (ídem). 
 Según explica la periodista Elizabetta Piqué, “el Papa a lo largo de sus diez años de pontificado siempre habló de la importancia de la misericordia y se mantuvo en silencio, dando la otra mejilla, ante los ataques”. Lo cierto es que ahora la crítica, por lo menos de dos cardenales estadounidenses, cabeza de una ´escuela´ ultramontana con redes de alcance mundial, coloca “bajo riesgo el sínodo sobre sinodalidad, la gran apuesta de su pontificado” (La Nación, 3/12).
 Frente a estas críticas Bergoglio adoptó sanciones que, sin embargo, fueron consideradas “demasiado leves”. Recién después de una sesión del sínodo, Francisco removió al obispo Strickland de Tyler, Texas, “que se la pasaba atacando en sus redes sociales al Papa” e impuso “una pena administrativo-económica” al cardenal Raymond Leo Burke, cabeza más visible del ala más intransigente de la derecha eclesiática.
 Burke vive en un “departamento de 400 metros cuadrados que ocupa en la Vía de la Conciliazione”, en el corazón del Vaticano. Bergoglio no le quitó, no obstante, “sus prerrogativas cardenalicias, es decir, su derecho a participar en el cónclave”. “Un cardenal de la curia que también habló off the record -según informa Elizabetta Piqué- ´Burke pasó la raya varias veces. Si hubiera tratado así a cualquiera de los papas anteriores, habría sido cesado mucho antes´”. Otro vaticanista va más lejos: “lo más paradójico es que el Papa le está pagando un sueldo y le está dando una casa de lujo donde recibe a los más acérrimos opositores a Francisco. La medida del Papa es de lo más suave, porque no lo está dimitiendo, no le está quitando el honor del cardenalato, no lo está degradando, no le está prohibiendo hablar” (ídem). 
 Cuando esta fracción de la iglesia ataca a Francisco como ´hereje´ expresa una tendencia fascistizante que se condice, precisamente en EE. UU., con la corriente más recalcitrante de la burguesía que busca el retorno de Trump y que dentro de la iglesia norteamericana es partidaria de reandar el camino de los golpes sufridos por esta iglesia, tras la ola de pederastía que la sacudió en los últimos 20 años. 
 La iglesia católica de EE. UU. se ha recuperado, relativamente, a base de la levantada de cabeza de su ala más derechista. De modo que la derecha eclesiástica azuza ahora al ala izquierda: en Alemania, principal asiento del ´progresismo´, “en 2022, sólo había 48 seminaristas nuevos para una iglesia que todavía atiende a 21 millones de católicos que se identifican como tales, mientras que EE. UU., con sus 73 millones de católicos, tienen casi 3 mil seminaristas en formación” (NYT, citado).
 Las líneas de enfrentamiento en la iglesia se van modelando en función de las tendencias a la guerra mundial y la fascistización. Su futuro está condicionado por este período de crisis de régimen, guerras, rebeliones populares y revoluciones. 

 Pedro Correa 
 06/12/2023

miércoles, 6 de diciembre de 2023

La crisis en OpenAI y la monetarización de la Inteligencia Artificial


Microsoft, Google, Amazon y otros grandes capitalistas compiten por dominar el sector.

 La empresa OpenAI, responsable de la creación de ChatGPT y líder en el desarrollo de Inteligencia Artificial Generativa, acaba de transitar una turbulenta crisis, con la eyección y posterior regreso de uno de sus fundadores y principal líder del proyecto Sam Altman. El trasfondo de estos movimientos es la acelerada monetarización de una empresa creada sin fines de lucro, en medio de una competencia despiadada por el control del sector en ascenso. 
 El telón de fondo de los llamativos movimientos en la cima de la empresa es la política de capitalización de la empresa que, en los días previos a la salida de Altman, buscaba triplicar el valor de OpenAI ascendiendo a una valuación proyectada de 90.000 millones dólares, con la venta de la participación accionaria de los empleados a inversores externos. 
 La acelerada mutación de la empresa hacia vínculos cada vez más estrechos con grandes capitalistas, luego de la ampliación del financiamiento/padrinazgo de Microsoft que pasó de su inversión inicial de 1.000 millones de dólares a 10.000 millones, dio lugar a un golpe al interior del consejo de administración de la empresa. 
 Altman y su socio, también fundador, Greg Brockman fueron removidos de la empresa por un frente conformado por el tercer cofundador, Ilya Sutskever, y los otros tres miembros del consejo (Adam D’Angelo, Tasha McCauley y Helen Toner). El pretexto utilizado sería la desviación de Altman de los fines altruista de la empresa, cuyo objetivo es alcanzar el desarrollo de una Inteligencia Artificial General que supere a los seres humanos.
 Las desavenencias de este tipo no son novedosas en OpenAI ni en la industria en repentino crecimiento. Iguales motivos de la crisis actual llevaron a los hermanos Daniela y Dario Amodei a abandonar Open AI luego del acuerdo entre Altman y Microsoft, para formar su propia empresa, Anthropic, junto a otros empleados de la firma. Pero los límites en el financiamiento “altruista” del proyecto dieron lugar al arribo de inversiones de Google y Amazon. 
 Algo similar ocurrió en los inicios de OpenAI, cuando la empresa fundada con colaboración del empresario Elon Musk pretendía financiarse solo con donaciones por un total de 1.000 millones de dólares. Musk se retiró de la empresa en 2018 ante la negativa de Altman a emplear la IA de la empresa en los proyectos de la automotriz Tesla. Y tras el fracaso en el financiamiento independiente terminó asociándose con Microsoft. 
 Por su parte, Microsoft fue rodeando y condicionando a OpenAI con su financiamiento. La empresa de Bill Gates financia el santo grial de la Inteligencia Artificial General para obtener a cambio algo más plausible en el corto plazo: licencias de propiedad intelectual y comercialización de desarrollos específicos de Open AI. 
 La salida de Altman duró escasos cinco días ante lo que amenazaba ser un derrumbe completo de la compañía, en un golpe orquestado por Microsoft y los inversores privados, quienes además de darle empleo a Altman sumaron la adhesión de más del 90% de la nómina de empleados, quienes amenazaron con retirarse de OpenAI detrás de los pasos del líder depuesto. 
 Cabe destacar que los empleados, al ser partícipes del capital accionario, se encontraban entre los primeros damnificados económicos de la expulsión de Altman y el derrumbe del valor de la compañía. Muchos de estos empleados han liquidado sus acciones para poder abrir sus propios proyectos privados en la industria. 
 El contragolpe fue tal que Microsoft “habilitó” la vuelta de Altman a OpenAI, pudiendo haber conservado al líder del proyecto fundando una nueva empresa con todos los recursos en fuga. Sin embargo, la derrota de la competencia afianzó aún más el control privado de Microsoft sobre los desarrollos de OpenAI. 
 La crisis de OpenAI pone de manifiesto que no existe un lugar para las posiciones independientes en el marco del mercado capitalista por el dominio de la IA. Quienes denuncian las desviaciones privatistas terminan asociándose con capitales similares que alegan una filosofía más mesurada con el solo fin de ponerse en carrera por el dominio de la IA y sus réditos económicos. 
 No se trata de posiciones más o menos altruistas, ni de más o menos regulaciones en el marco de las relaciones sociales de producción capitalistas: todas ellas conducen a la barbarie y la catástrofe social. Solo una sociedad sobre nuevas bases podrá dar lugar a un desarrollo pleno de la Inteligencia Artificial para el goce y provecho el conjunto de la humanidad. 

 Marcelo Mache

martes, 5 de diciembre de 2023

Argentina: El gobierno ‘menemista’, con pronóstico reservado


El gabinete improvisado por Javier Milei es un rejunte de ex funcionarios de los dos bloques capitalistas. Son los que han gobernado la Argentina en las últimas décadas, sin distinción de “grieta”.
 El rejunte no convierte al gabinete en ciernes en un gobierno de coalición. Milei ha recogido los escombros de dos bloques en disolución – el radical-macrismo y el pejotakirchnerismo. Macri se encargó de aclarar que Caputo, Bullrich y Petri asumen sus cargos a título “personal”. A esta altura, sin embargo, ni el PRO ni Juntos por el Cambio cuentan con la mínima consistencia para autorizar o desautorizar a nadie.
 El tándem Milei-Bullrich no sólo identifica a la futura gestión de Seguridad con el gatillo fácil y la doctrina Chocobar. El futuro gobierno está asociado a la defensa incondicional del genocidio sionista en Gaza. En reconocimiento de ello, la DAIA bendijo la presencia del ex menemista Rodolfo Barra, frecuentador del nazismo en su adolescencia y del lopezreguismo de la triple A en su adultez. Ahora será Procurador del Tesoro. Mientras tanto, Milei salía a reunir voluntades en el PJ, arrimadas por Guillermo Francos, ex sciolista y ex empleado del grupo Eurnekian. Guillermo Ferraro, ex funcionario de Menem y Cafiero, piloteará la tentativa de abrir el mercado de obra pública al capital internacional. La vertiente pejotista del gabinete incluirá a funcionarios del actual gobierno: es el caso de la massista Flavia Royón, actual secretaría de Energía y futura titular de Minería, y ex funcionaria del gobernador salteño de Massa, Gustavo Sáenz. Otro funcionario actual, Daniel Scioli, continuará siendo embajador en Brasil. 
 En la AFIP, suena un abogado de los estudios de la UIA. En YPF, Milei ha colocado a un hombre de Techint, que reclama, como toda la industria petrolera, la pronta liberación de precios de los combustibles junto a la libertad para la remisión de utilidades – o sea, el levantamiento del cepo.
 Milei colocó a un sobrino de Menem al frente de Diputados y a un ganadero formoseño en Senadores, los dos de LLA. Pero la voz de aura para ello la dio nada más y nada menos que Cristina Kirchner, cuando señaló que la nominación de sus partidarios en la línea sucesoria era un derecho reservado del próximo poder ejecutivo. CFK dejó entreabireta la puerta a los acuerdos parlamentarios con los ´libertarios´. Esos acuerdos comienzan a pergeñarse con la nueva ´liga de gobernadores´ pejotista bancada por Francos. 

 Los lobbys capitalistas 

Mientras tanto, Luis Caputo, el antiguo comisionista de fondos internacionales, no ha conseguido financiamiento internacional. En el interín, los bancos locales han aparcado las Leliq en una cuenta de 24 horas. Milei-Caputo han aplazado el levantamiento del cepo indefinidamente. La Cámara norteamericana, la AmCham, ha pedido “garantías” de pago de la deuda comercial por importaciones, que ya suma 56.000 millones de dólares, al precio del dólar oficial al momento de la transacción. Reforzando este apriete, Ford, Mondelez y otras se han lanzado a una escalada de suspensiones y despidos. 
 Milei ha llenado los casilleros con los agentes del gran capital, pero sus grandes bancos y corporaciones tienen a su gabinete bajo pronóstico reservado. 

 Ajuste 

En estas condiciones, la carta que jugará Milei en su asunción vendrá con una devaluación del 80-100% en el dólar oficial, y un ajuste fiscal que tendrá como eje a un tarifazo. A nadie escapa que la liberación de precios y tarifas disparará la inflación a niveles explosivos, pero ello constituye una parte fundamental del ajuste fiscal, en primer lugar, en el rubro jubilatorio, cuya movilidad no contempla al índice de inflación. Un reciente estudio demuestra que el gobierno de los Fernandez-Massa consiguió reducir en cinco puntos la participación del sector público en el PBI, gracias a la reducción del gasto previsional (Infobae, 4/12). Si a ello se añade un freno a los salarios docentes y estatales, una parte de la motosierra funcionará en modo massista. A ello se añadirá una “ley ómnibus” con diferentes alcances. En el plano laboral, apunta a un seguro de desempleo ´optativo´ en lugar de las indemnizaciones, pero principalmente, a establecer un régimen de impunidad para las violaciones del derecho laboral – lo que la UIA llama la “industria del juicio”. 
 La burocracia sindical va por la ruta del pejotismo – o sea, explora la colaboración política con Milei. ATE y CTA apuestan al “frente común” con los gobernadores pejotistas, justamente cuando esos gobernadores ensayan una aproximación al nuevo gobierno. El eje de esa aproximación es la defensa de las prebendas capitalistas (es lo que acaba de conseguirse, por caso, para los subsidios a la electrónica fueguina). La CGT marcha por atrás de la realidad, porque los aumentazos ´pre Milei´ en todos los productos de primera necesidad han dejado a las paritarias en cuotas patas para arriba. A esta situación se suman los despidos en grandes corporaciones, y los que podría acarrear la ley ómnibus para los estatales. El gabinete Milei anticipa una guerra a los trabajadores, que obliga a la urgente deliberación y organización en los lugares de trabajo. Hay que preparar los choques decisivos que se vienen, entre el gobierno y y sus aliados políticos, por un lado, y la clase obrera, del otro.

 Marcelo Ramal 
 05/12/2023

domingo, 3 de diciembre de 2023

La comuna y Marx | con Néstor Kohan


Palestina: el fin de la ‘tregua’ y la segunda fase de la guerra de exterminio


Cuando la guerra se inició las tropas sionistas forzaron, mediante bombardeos masivos (tonelaje de bombas mayor a Hiroshima), el desplazamiento en masa a la población gazatí al Sur de la Franja; alegaron que su interés era ´protegerla’. Ahora, descaradamente, tras un fin abrupto de la tregua establecida para canjear rehenes por prisioneros, está bombardeando el Sur sin ninguna clase de restricciones. Una nueva ola de masacres, en especial a costa de los niños. ¿Adónde quiere llevarla ahora?
 El gabinete de Guerra insiste en el propósito de desplazar a la población gazatí al desierto del Sinaí, en territorio egipcio. Es la lógica que preside esta guerra de genocidio y el objetivo de terminar con la milicia de Hamas, uno por uno. La variante que se adjudica a Estados Unidos, sin el menor fundamento ni la menor evidencia, de entregar la Franja a la Autoridad Palestina obligaría al estado sionista a renunciar a los territorios que ocupa en Cisjordania. El alto mando de las FFAA de Israel interpreta lo ocurrido con el asalto de Hamas el 7 de octubre pasado como un “cambio de paradigma”. Desde el río Jordán hasta el Mediterráneo debe prevalecer la soberanía israelí. Esta postura sin retorno ha abierto, sí, una crisis en el Departamento de Estado de Biden, donde se multiplican las renuncias y las advertencias acerca de que esta ‘solución final’ a la cuestión palestina haría estallar al Medio Oriente – de inmediato o a medio término. 
 En Israel corre una declaración “para que el desplazamiento de los residentes de Gaza no sea temporal, sino permanente, acompañado de peticiones de un nuevo asentamiento israelí en el enclave de ´Katif´ que existía antes de la retirada de los asentamientos y soldados de Gaza por parte de Israel en 2005 o de un asentamiento israelí. en otras zonas de la Franja de Gaza” (Haaretz, 30/11). El cinismo de la petición es obvio: meter en un 10% del territorio a la población que no entraba en su dimensión geográfica actual. 
 La ruptura de la tregua que estaba vigente para canjear rehenes por prisioneros en las cárceles sionistas, obliga al gobierno de Netanyahu a rescatar vivos a los rehenes que restan, unos 150, en su mayor parte personal militar. Circula una evaluación de que Hamas ha sido desalojada de sus túneles y escondrijos en el Norte, pero aún queda por hacerlo en el Sur. La guerrilla palestina se las sigue arreglando para lanzar sus cohetes rudimentarios sobre territorio israelí. Las matanzas de palestinos en Cisjordania comprometerán seguramente a la guerrilla de Hizbolá en la guerra. Arabia Saudita intenta comprar la neutralidad de Irán, mediante la oferta de un gigantesco préstamo internacional. Pero dentro de Irak no cesan los ataques a las bases norteamericanas, por parte de agrupaciones guerrilleras que reclaman el retiro de Estados Unidos en el país. La crisis de la tregua puso de manifiesto la responsabilidad de los bombardeos de Israel por la muerte de rehenes israelíes. Netnyahu se niega a negociar la entrega de los cadáveres por parte de Hamas, para que reciban una sepultura de la familia. 
 Mientras tanto la Knesset, el parlamento israelí, aprobó el 8 de noviembre una enmienda a la ley terrorista que criminaliza la “identificación” de cualquier contenido en redes sociales con Hamas. El diario Haaretz denuncia la implantación de una severa censura previa, lo que indica el temor, infundado o no, de una parte de la población israelí no tolere semejante derramamiento de sangre y el sacrifico de sus compatriotas retenidos.
 El asesinato de periodistas, en la guerra, supera de lejos el medio centenar. Hace mucho tiempo ya que el aparato de Seguridad de Israel ha puesto entre ojos a los trabajadores de prensa. La enmienda estará vigente por dos años, con la opción de extenderla y agregar otros grupos a la lista. La ley aborda el “terrorismo del lobo solitario” y la identificación de personas no afiliadas a ningún grupo mediante la ‘supervisión’ de contenidos en línea. La medida ha producido “docenas de acusaciones escandalosas”. La inteligencia sionista usa “herramientas intrusivas de vigilancia contra individuos", afirmó Zoabi Nareman Shehade Zoabi, abogado de Adalah, una organización de derechos humanos y centro legal con sede en Israel (Al Jazeera, 2/12). "Tememos que esta medida tenga como objetivo ampliar aún más la capacidad del Estado para encerrar a los palestinos como medio de silenciarlos" (ídem). De la liberación por intercambio con rehenes, a la cárcel de nuevo o a la muerte. 
 También la Asociación por los Derechos Civiles en Israel (ACRI), con sede en Tel Aviv, denunció que la medida es un grave ataque a la libertad de expresión. Adalah, con sede en Haifa, la calificó como “una de las medidas legislativas más intrusivas y draconianas jamás aprobadas por la Knesset israelí, ya que somete los pensamientos a castigo penal” (ídem, 2/12). 
 Israel amenaza con extender el régimen de cárcel a cielo abierto a toda la Palestina histórica: “Israel ha arrestado a aproximadamente un millón de palestinos desde que ocupó Jerusalén Este, la Franja de Gaza y Cisjordania en 1967, según un informe de las Naciones Unidas publicado el año pasado” (Maziar Motamedi, Al Jazeera, 29/11). Es decir, uno de cada cinco palestinos o al menos un miembro de cada familia palestina fue encarcelado en su vida. Ni EE.UU., el país con la mayor población carcelaria del planeta, ni ningún otro país del mundo, tiene una proporción de encarcelamientos equivalente a la de Israel. La ´democracia´ sionista supera a cualquier otro país en posesión de cárceles por habitante (incluyendo los ´territorios´ palestinos). 
 Al mismo tiempo se acaba de revelar un fenómeno sustancial: “Trescientos mil israelíes se han ido al exterior desde el 7/10”, por un lado, para desertar de sus obligaciones con el ejército (Gilbert Doctorow), por el otro para salir de un territorio asediado por la guerra permanente de su propio Estado. Según Vladimir Splovyov, del Sunday Evening, “si se proyecta este número de deserciones sobre la población general de Israel, y se lo compara con quienes abandonaron Rusia para no ir a la guerra de Ucrania desde el 22 de febrero de 2022 (cuando se decretó un enrolamiento masivo) en proporción deberían haberse marchado 4.5 millones de rusos - entre 10 y 15 veces menos de los que emigraron por ese motivo. 
La conclusión ineludible es que los rusos son mucho más patriotas que los israelíes” (ídem). La ‘conclusión’ de Splovyov es torpe – ni Putin ni Netnyahu está librando guerras patrióticas progresivas. El mundo enfrenta un escenario de guerras imperialistas que debe ser abolido mediante la revolución socialista. 

 Norberto Malaj
 02/12/2023

Kissinger, o la impunidad de un criminal de guerra


El demorado fallecimiento de Henry Kissinger (foto) ("bad people live longer," reza un conocido aforismo en Estados Unidos), sin dudas uno de los mayores criminales de guerra de la segunda mitad del siglo veinte, ha puesto de relieve duplicidad ética del imperio, tanto del hegemón como de sus vasallos, y de la prensa occidental que lo han exaltado como un gran estadista y un consumado geoestratega. Lo primero no es cierto porque quien no puede, o no quiere, discernir entre el bien y el mal o entre la ley y el crimen no merece ser llamado un estadista. El vocablo le queda grande. Podrá ser un personaje muy poderoso, dirigir, desde las sombras o a plena luz del día, un estado, pero jamás merecerá ser exaltado a la condición de estadista por lo menos entre aquellos que, inspirados en las enseñanzas de la filosofía política clásica ateniense, seguimos postulando la imprescindible unidad entre el poder, el saber y la moral. 
 Pero como analista y protagonista de las artes de la geopolítica Kissinger fue un consumado “realista” en el siempre resbaladizo terreno de las relaciones internacionales. Es decir, tenía una capacidad de leer las tensiones que las surcaban pero también las oportunidades que aparecían en los más diversos escenarios de lucha, a todo lo cual añadía una infrecuente sensibilidad para percibir el influjo de las corrientes históricas profundas sobre las cuales se montaban los conflictos del presente. Claro que ese “realismo” estuvo invariablemente puesto al servicio de un objetivo supremo y no negociable: afianzar y, de ser posible, acrecentar la dominación de Estados Unidos sobre un orden mundial esencialmente injusto, destructor del medio ambiente y violatorio a escala masiva de los derechos humanos y la democracia. Por eso decíamos en un breve posteo del día de ayer que cuando moría este tipo de personajes le cabía lo que aconsejaba Mario Benedetti: un “obituario con hurras.”
 Kissinger fue, como decíamos al comienzo de esta breve nota, uno de los mayores criminales de guerra, pese a lo cual en 1973 fue galardonado nada menos que con el, ya desprestigiado, Premio Nobel de la Paz que le fuera concedido por su papel en lograr …. ¡que se prolongara la guerra de Vietnam durante dos años más!, condenando a centeneres de miles de vietnamitas a pagar con su vida la insaciable voluntad de dominio del por entonces Secretario de Estado del bribón de Richard Nixon. Esto para no hablar de su papel en los cuatro años anteriores cuando alentó la intensificación de los bombardeos de Estados Unidos para aplastar la resistencia vietnamita, aún apelando al uso de armas químicas, el agente naranja, el napalm y cuantas atrocidades fuesen necesarias no sólo en Vietnam sino en la vecina Cambodia también. 
 Pese a sus siniestros antecedentes, ni bien ocurrió su deceso los grandes medios de Estados Unidos y Occidente se apresuraron a exaltar su figura. En su página digital el Washington Post escribió que: "Henry Kissinger muere a los 100 años. El destacado estadista y académico tenía un poder sin precedentes sobre la política exterior". Estadista y académico, ¡nada que ver con los crímenes que promovió o convalidó durante largos años, antes y después de ser Secretario de Estado de Richard Nixon y Gerald Ford! A su vez, la portada del New York Times describía a Kissinger como un "erudito convertido en diplomático que diseñó la apertura de Estados Unidos a China, negoció su salida de Vietnam y utilizó la astucia, la ambición y el intelecto para rehacer las relaciones de poder de Estados Unidos con la Unión Soviética en la época de la Guerra Fría, a veces pisoteando los valores democráticos para conseguirlo". En este caso el diario neoyorquino tuvo la honradez de puntualizar que Kissinger no dudó un instante en pisotear los valores democráticos cada vez que éstos se interponían en el gran diseño de la política exterior de Estados Unidos. En América latina sabemos muy bien el apoyo que este personaje brindó a las nefastas dictaduras del Cono Sur y a las torturas, desapariciones y asesinatos en masa del Plan Cóndor urdido por Washington con la explícita bendición de Kissinger. Su obsesión por el poder, un potente afrodisíaco tal cual él lo mencionara en más de una ocasión, lo llevó proponer nada menos que “aplastar a Castro” según revelan documentos desclasificados del Archivo de Seguridad Nacional de Estados Unidos. 
 El motivo de esta renovada inquina fue la ayuda militar que Cuba le proporcionó a Angola, en 1975 y a pedido de este gobierno, para contener y finalmente derrotar a las fuerzas desestabilizadoras del gobierno socialista de Agostinho Neto que respondían a las órdenes del régimen racista sudafricano y la Casa Blanca. La propuesta de Kisinger a Ford contemplaba una invasión y ataque de espectro completo en contra de Cuba: bombardeos aéreos, movilización de todas las reservas en la base de Guantánamo así como atentados terroristas y finalmente invasión de marines. El plan fue abortado por la inesperada victoria de Jimmy Carter en las elecciones presidenciales de 1976. Pero la iniciativa de Kissinger ratifica por enésima vez su condición de protagonista inescrupuloso en el tablero geopolítico mundial. Un hombre que abandonó este mundo gozando de total impunidad y rodeado de inmerecidos honores pese al tendal de centenares de miles de muertos provocados por sus expertos consejos a sucesivos gobiernos de Estados Unidos. 

 Atilio A. Boron 
2 de diciembre de 2023 - 00:01

sábado, 2 de diciembre de 2023

Fin de la tregua: el sionismo masacra 180 palestinos en 45 minutos


Sin que haya transcurrido una sola hora de finalizada la tregua entre Hamas y el Estado de Israel, este último retomo los bombardeos sobre la población indefensa de Gaza al sur y norte de la franja aniquilando 180 palestinos e hiriendo a otros 589. Según el sionismo se trataron de “200 objetivos militares”. Una nueva masacre. 
 La tregua no ha permitido recomponer en absoluto la catástrofe del sistema de salud de Gaza, con la mayoría de sus hospitales fuera de funcionamiento –solo quedan 3 con limitada capacidad-, sin combustible ni insumos médicos disponibles. Israel ya volvió a prohibir los accesos de ayuda humanitaria desde el lado egipcio a la Franja “hasta nuevo aviso”.
 El fin de la “tregua” (continuaron los asesinatos y arrestos de palestinos durante todos los siete días) con estos furiosos bombardeos retrata que el sionismo no ha tenido hasta el momento intención algún de cese de fuego completo y proceder al intercambio de todos los rehenes. Anuncia que "está comprometido con lograr los objetivos de la guerra", es decir, desplazar mediante bombas a toda la población palestina al desierto del Sinaí. 
El sionismo alega que Hamás no ha presentado hasta ahora una lista de rehenes que pueda permitir una nueva extensión de la tregua. El secretario de Estado de Estados Unidos ha secundado esta acusación, resaltando nuevamente que Israel tiene el “derecho a defenderse” –lleva asesinados 15000 palestinos, y casi la mitad son niños. En una perfidia de aseveración, dice que “ha tomado medidas para proteger a los civiles gazatíes en áreas de seguridad” que no impidieron que en escasos minutos sean masacrados dos centenares de palestinos. 
 Egipto, quien junto con Qatar y EEUU intermediaron para pactar la tregua, ha señalado en un comunicado firmado por su Ministerio de Exteriores que “condena de manera enérgica el colapso de la tregua y los nuevos bombardeos violentos y operaciones militares israelíes contra la franja de Gaza (...) y lo considera como un grave revés y una subestimación por parte de Israel de todos los esfuerzos de los últimos días para extender la tregua". 
 Por su parte, Hamás ha culpado a Israel del fin de la tregua por rechazar su última oferta de liberación de rehenes, enviado a través de mediadores qataríes y egipcios proponiendo iniciar una discusión sobre qué concesiones estaría dispuesto a hacer Israel a cambio de la liberación de rehenes ancianos. De las aproximadamente 240 personas secuestradas el 7 de octubre en el ataque de Hamás en el sur de Israel y llevadas a la Franja de Gaza, 137 siguen detenidas allí, según las autoridades israelíes que no por ello dejan de arrojar toneladas de bombas.

 Emiliano Fabris 
 01/12/2023

viernes, 1 de diciembre de 2023

Henry Kissinger, la muerte de un enemigo de los pueblos oprimidos


El diplomático yanqui recordado en América Latina por su apoyo a las dictaduras sanguinarias de Videla y Pinochet. Especialmente recordado en América Latina por su apoyo abierto a las dictaduras sanguinarias de Videla y Pinochet, falleció a los 100 años Henry Kissinger, una de las figuras diplomáticas más importantes de la historia estadounidense, que se desempeñó como secretario de Estado bajo las administraciones de los republicanos Richard Nixon y Geral Ford, en los años 70. Hasta el final de sus días se mantuvo activo como escritor y consejero. De hecho, hace pocos meses estuvo en China. 

 La llegada al poder

 Kissinger nació en Alemania en 1923, en una familia de raíces judías que escapó de los nazis en 1938. En Estados Unidos desarrolló su carrera académica, graduándose en Ciencias Políticas en la Universidad de Harvard.
 A fines de los ’50 se convirtió en asesor del multimillonario Nelson Rockefeller, quien alcanzó la gobernación de Nueva York y más tarde intentó conquistar la nominación presidencial por el Partido Republicano, una tentativa en la que fracasó. Kissinger ingresó a la administración de las manos de uno de sus rivales internos, Richard Nixon, que lo nombró primero como consejero de seguridad Nacional y después como secretario de Estado, durante su presidencia (1969-1974). Tras la caída de Nixon, fue secretario de Estado de su sucesor, Geral Ford (1974-1977). 

 Vietnam y las dictaduras latinoamericanas

 Kissinger protagonizó las negociaciones que culminaron en la retirada yanqui de Vietnam, una derrota histórica del imperialismo. Previamente, estuvo involucrado en los bombardeos masivos sobre Laos y Camboya, como parte de esa misma guerra. 
 En América Latina, siguió un libreto implacable para sofocar las tendencias a la revolución que amenazaban la dominación capitalista e imperialista. Respaldó a las dictaduras de Pinochet y Videla, contribuyó al derrocamiento de Salvador Allende, y apañó el Plan Cóndor de coordinación represiva de las dictaduras de la región. 
 En una reunión en Santiago de Chile, en 1976, le dijo al entonces canciller argentino, César Guzzetti: “Si hay cosas que tienen que hacerse, tienen que hacerlo rápido. Pero deberían volver rápidamente a los procedimientos normales” (La Nación, 26/5). Se refería al plan de exterminio que dejó 30 mil desaparecidos. 
 La declaración, como otras similares, se conoció recientemente a raíz de la desclasificación de documentos confidenciales en Estados Unidos, con motivo de su natalicio. El Archivo de Seguridad Nacional afirma: “Su voluntad de respaldar, apoyar y aceptar el derramamiento de sangre masivo, la tortura y la desaparición por parte de regímenes militares anticomunistas aliados, se refleja en varios documentos desclasificados” (ídem). 
 Kissinger le dijo ese mismo 1976 a Pinochet: “Mi evaluación es que usted es víctima de todos los grupos de izquierda del mundo y que su mayor pecado fue derrocar a un Gobierno que se estaba volviendo comunista” (ídem). 
 El tercer aspecto importante de su función diplomática fue el inicio de negociaciones con China que redundarían en la visita de Nixon al gigante asiático, en 1973, y el posterior restablecimiento de relaciones diplomáticas.

 Guerra Mundial

 Tras su retiro como funcionario, Kissinger siguió actuando en política y escribiendo libros. 
 Como teórico de las relaciones internacionales se lo ubica como uno de los mayores exponentes del realismo político, una escuela pragmática que tuvo entre sus iniciadores al estadounidense Hans Morgenthau y se concentra en forma cruda en la cuestión de la conservación y ampliación del poder, sin la preocupación del “wilsonismo” por disfrazarla detrás de principios grandilocuentes como la defensa global de la democracia.
 En su último libro, “Liderazgo” (2023), que incluye seis ensayos sobre personalidades de la política internacional, Kissinger critica en el epílogo “la ideologización de la política exterior, en la que cada lado está convencido de la malevolencia del otro” (El País, 25/2). El diplomático encontraba preocupado en sus días finales por el declive norteamericano, la escalada entre Estados Unidos y China y su potencial derivación en una tercera guerra mundial. En una entrevista con The Economist de este año, afirmó que “estamos en la clásica situación anterior a la primera guerra mundial (…) en la que ninguna de las partes tiene mucho margen de concesión política y en la que cualquier alteración del equilibrio puede tener consecuencias catastróficas”. Un concepto que ya había vertido en declaraciones en 2020. 
 Poco antes, había desatado la furia del presidente ucraniano Volodomir Zelensky cuando, con su pragmatismo característico, sugirió un retorno al “statu quo” previo a la guerra, es decir, un fin del conflicto que implicara la renuncia de Ucrania a Donetsk, Lugansk y Crimea. 
 La muerte de Kissinger, político de mirada estratégica y defensor implacable de los intereses del imperialismo yanqui, es también la de uno de los grandes enemigos de los pueblos trabajadores del mundo.

 Gustavo Montenegro

jueves, 30 de noviembre de 2023

Gaza: de las treguas ‘fake’ a la ampliación de la guerra del Estado sionista


Después de despejar sobre un terreno abierto un tonelaje mayor de bombas que las utilizados en Hiroshima, el Estado sionista no ha logrado liberar por sus propios medios a ninguno de los rehenes atrapados en el asalto de las milicias de Hamás al territorio del sur de Israel. 
 Este ataque despiadado ha dejado un tendal de 15 mil muertos y alrededor de unos siete mil gazatíes desaparecidos entre los escombros de los bombardeos, entre todos ellos, más de 5 mil niños. Para ubicar los túneles y cuevas de Hamás a lo largo de Gaza, el ejército sionista ha desplegado recursos de primera generación -sensores sofisticados, Inteligencia Artificial y una combinación de fuerzas de aire, mar y tierra por vía satelital- para convertir a Gaza en una tierra arrasada. Todo esto en un territorio infinitamente menor al que reúne a Ucrania y parte de la Rusia europea, y en un período aún menor de tiempo del que lleva la guerra de la OTAN contra Rusia. Finalmente, el gabinete de guerra de Israel se vio obligado a aceptar, en votación dividida, una tregua con Hamas, mediada por Qatar y Egipto, para realizar un canje parcial entre rehenes israelíes. 
La tregua ha sido prorrogada varias veces con la finalidad de permitir que llegue una mayor ayuda humanitaria al lacerado pueblo de Gaza, y para ampliar los canjes de detenidos. La tregua fue denunciada como una concesión inadmisible del gobierno de Netanyahu, porque serviría al reagrupamiento de fuerzas de Hamás. También fue criticado por sectores de Hamás y adversarios palestinos, porque no consiguió la liberación de presos con condenas, sino centenas de detenidos en forma discrecional por la policía y los militares sionistas. Ni Hamás ni el gabinete de guerra de Netanyahu se adjudican alguna variante de victoria política, porque son conscientes de que se retomarán las acciones bélicas con mayor ferocidad aun y mayor destrucción humanitaria. Israel ya tiene en marcha el bombardeo masivo del sur de Gaza, adonde se ha refugiado la población masacrada en el norte. Los milicianos de Hamás no se encontraban atrincherados en el norte de la península sino en el lado opuesto. En una exhibición pútrida de cinismo ‘humanitario’, el gobierno estadounidense exhortó a sus colegas de genocidio a que identifiquen espacios de refugio en el sur, que permitan acantonar a la población, mientras se desarrolla la política de tierra arrasada que está pendiente. De acuerdo al Financial Times (28/11), que en este caso rivaliza en cinismo con los actores en el terreno, “los funcionarios israelíes han sido receptivos a las preocupaciones (sic) estadounidenses”. 
 La tregua, bien entendida, no ha existido realmente. Los militares y colonos sionistas aprovecharon ‘el cuarto intermedio’ para incrementar la eliminación de palestinos en los territorios ocupados y en territorio israelí. No hubo respuestas a estos crímenes, amparados por la tregua; tanto Hamás como Hizbollah interrumpieron el disparo episódico de cohetes en dirección a Israel. Mirada de conjunto, la erradicación de la población palestina de Gaza está acompañada por el mismo movimiento en Cisjordania. La guerra es una sola. 
 Los gabinetes de Biden y de Netanyahu coinciden en la necesidad absoluta de acabar en el sur el ‘trabajo’ iniciado en el norte de la Franja. Los sionistas han asegurado que no pararán hasta haber asesinado al último de los milicianos involucrados en el asalto armado del 7 de octubre; ninguno de los dos esconde las cartas. Irónicamente, los palestinos liberados en estos días volverán a prisión o serán muertos en las próximas semanas. Pero cumplidos estos propósitos, ¿qué queda? 
 La “solución final” de la cuestión judía en las cámaras de gases de Alemania obedecía a un método –había que aniquilar al ‘enemigo interior’ para proceder a la invasión de la Unión Soviética, concebida como “una guerra de civilización” y “una guerra existencial”. Para Hitler, los judíos y los comunistas no tenían patria –ser internacionalista es ser un apátrida. ¿Cuál es el método de Netanyahu, cuyo partido político había sido un aliado de Mussolini en las vísperas de la Segunda Guerra Mundial? El ‘método’ es acabar el trabajo de la Nakba (“catástrofe”), iniciada desde antes de 1948, y expulsar a los palestinos al desierto del Sinaí, a Jordania, a Líbano y a otros Estados árabes. En este propósito choca con una realidad mundial que no es la previa a la invasión hitleriana a la URSS. De ahí la aparición de una variedad de alternativas sin destino, como convertir a Gaza en una especie de Protectorado de la ONU o reinstalar al gobierno de la Autoridad Nacional Palestina en la Franja, cuando está comprobada su falta absoluta de representatividad del pueblo y la causa nacional palestina. El gabinete de guerra de Israel ha declarado que la guerra sólo finalizará cuando Gaza deje de representar por completo un peligro para el sionismo. Pero esta bravuconada no reemplaza la necesidad de gobernar el territorio, restaurar una economía y, por lo tanto, una forma de Estado. Es decir que todo volvería al punto de partida, sólo que más agravado. Una derrota militar de Hamás, entonces, sólo agravaría la incongruencia de la presencia del Estado sionista en el Medio Oriente –atravesado por quiebras financieras, crisis políticas y revolucionarias, y guerras civiles. El sionismo se sentirá menos ‘seguro’ en Israel después de esta guerra criminal que antes de ella.
 Los Estados ‘amigos’ de Palestina que negocian en nombre de ella en el plano internacional, sólo atienden a sus intereses; tienen resuelta la ‘cuestión nacional’ que les concierne. Todos ellos se esfuerzan por capitular ‘en orden’. Pero el imperialismo mundial no tiene resuelto sus propios intereses, que ya no son nacionales sino de dominación mundial. El destino de Gaza y de Palestina está atado a la crisis mundial en su conjunto y a las guerras que, desatadas, ya constituyen, incluso una guerra mundial. 
 Los bombardeos genocidas contra Palestina se van a acentuar luego de la ‘tregua’. El Estado sionista sólo puede progresar en sus objetivos desestabilizando una región que, por diferentes vías nacionales y territoriales, unen esta guerra a la de la OTAN contra Rusia, y en última instancia China. El imperialismo norteamericano está enviando dinero y armamento a dos grandes escenarios militares –todo el oriente debajo del Cáucaso y todo el que se encuentra arriba, o sea desde Siria y Turquía, hasta Ucrania y Rusia, pasando por Georgia, Azerbaidján, Chechenia y Dagestán.

 Jorge Altamira
 28/11/2023

miércoles, 29 de noviembre de 2023

Barbarie en las cárceles de Israel


El sionismo aplica métodos de terror contra los presos palestinos. 

 En el marco de la tregua entre Israel y Hamas, que incluye un intercambio de prisioneros, salieron otra vez a la luz las pésimas condiciones a las que están sometidos los presos palestinos en las cárceles sionistas. El gobierno israelí viola los derechos humanos más elementales, aplicando una política de terror. La política penitenciaria del Estado de Israel tiene como objetivo contribuir al proceso de limpieza étnica que está teniendo lugar en el territorio histórico de Palestina.
 “Cada semana, el Ejército israelí viene a golpearnos, nos quita toda la ropa, las mantas y los colchones”, relató Osama Naif Marmash a la Agencia Anadolu (27/11), un niño palestino que estuvo cinco meses recluido bajo detención administrativa. Como prima el más estricto hermetismo, lo que se sabe sobre la vida interna de las cárceles israelíes ha sido recabado por periodistas e investigadores en base a testimonios de palestinos liberados que valientemente se han animado a contar lo que vivieron allí. 
 Los presos palestinos están sometidos a un régimen de terror y de violencia extrema. Las fuerzas israelíes suelen pegarles palizas, a menudo en sus partes íntimas, provocándoles heridas; luego les niegan tratamiento médico (a su vez, se restringe el acceso a medicamentos). En las celdas reina el hacinamiento; muchas veces los detenidos duermen en el piso y carecen de mantas para protegerse del frío. Las fuerzas israelíes, asimismo, acostumbran a confiscar sus posesiones (ropas, zapatos, etc.), a patotearlos, a torturarlos y a humillarlos constantemente. En las cárceles también se han producido asesinatos. Los sionistas son criminales de guerra. 
 El ministro de Seguridad israelí, el fascista Ben Gvir, ha implementado en las instituciones carcelarias una política de hambre: la comida está racionada y no es nutritiva. “Nos daban dos comidas al día, pero por habitación, lo cual es un huevo y patatas cocidas a repartir entre todos, no era suficiente. Tuvimos que ayunar para ahorrar algo de comida y dársela a los más jóvenes o a los niños”, dijo un palestino liberado recientemente (El Diario Ar, 22/11). Gvir también limitó el tiempo de ducha a 4 minutos por persona. 
 Por otro lado, los presos palestinos no pueden ver a sus parientes ni recibir visitas de abogados ni del personal de la Cruz Roja, organización que tiene entre sus objetivos ingresar a las prisiones para observar si las personas privadas de libertad reciben un trato digno o no. Entre otras restricciones, “se vetó a los reos de acceder a la sala de comedor y se cortó el flujo eléctrico en sus celdas para evitar que contacten con el exterior ‘por medios ilegales’, lo que en general es a través de teléfonos que guardan clandestinamente”, señala un artículo de Infobae (25/10).
 Un palestino cisjordano liberado hace poco relató que vio cómo soldados israelíes arrastraron a detenidos por el suelo después de haberlos golpeado y obligarlos a besar la bandera de Israel. También se ha denunciado cómo soldados sionistas obligan a detenidos palestinos a cantar el himno israelí.
 “Al señalar que los reclusos palestinos se enteraron del acuerdo de intercambio de prisioneros el viernes después de la liberación de varios de ellos, Marmash, proveniente de la ciudad de Nablus, al norte de Cisjordania ocupada, indicó que los habían obligado a permanecer en el frío desde las 8 am hasta que llegó la Cruz Roja y los sacó de la prisión de Ofer” (Agencia Anadolu, ídem). 
 El sionismo se ensaña mucho con los niños. Según la ONG Save The Children, en el sistema de detención militar israelí, las infancias enfrentan abuso físico y emocional: el 86% de los niños son golpeados, el 69% son registrados al desnudo y el 50% son heridos al momento del arresto (incluso muchos llegan a las cárceles heridos de bala o con los huesos rotos). Además, varios niños han denunciado que fueron víctimas de violencia sexual. Los menores son sometidos a tribunales militares que no garantizan sus derechos básicos, un caso único en el mundo. 
 Israel mantiene encarcelados a más de 7.000 palestinos (entre ellos cientos de niños), de los cuales más de 2.000 están detenidos bajo el régimen de detención preventiva, el cual permite al sionismo encarcelar personas por tiempo indeterminado sin abrir juicio ni presentar cargos formales. Muchos de los detenidos son activistas, abogados y artistas. Recientemente fue aprehendida la activista Ahed Tamimi, ícono de la resistencia palestina. 
 El número de palestinos que se encuentran detenidos bajo esta modalidad está en ascenso. Pertenecen mayormente a Cisjordania, región en la que Israel desenvuelve una política de redadas y de asesinatos de tipo fascista. El gobierno sionista justifica esto diciendo que se trata de una herramienta para mantener a “terroristas peligrosos” fuera de las calles.
 Según la Sociedad de Prisioneros Palestinos, desde que comenzara el conflicto el 7 de octubre, unos 3.000 palestinos han sido detenidos por las fuerzas represivas sionistas. Asimismo, cada año Israel detiene y procesa entre 500 y 1.000 palestinos menores de 18 años. Lo suele hacer mediante las redadas mencionadas anteriormente, las cuales se realizan en medio de la noche; los soldados trasladan a los niños con los ojos vendados y las manos atadas sin que los familiares sepan su destino.
 De conjunto, estamos ante un régimen carcelario cuyo objetivo es contribuir al proceso de limpieza étnica que el Estado de Israel está desarrollando contra la población palestina hace más de 70 años. El terror apunta a quebrar políticamente y moralmente a los palestinos, sobre todo a su vanguardia militante. 
 El intercambio de rehenes entre Hamas y el sionismo continúa. La milicia puso en libertad a 17 rehenes e Israel excarceló a 39 palestinos, todos menores de edad. Se trata de un canje mediado por Estados Unidos, Qatar y Egipto. La ofensiva sionista contra la Franja de Gaza ha dejado casi 15.000 palestinos muertos, entre ellos más de 6.000 niños. Israel convirtió, con la ayuda del imperialismo norteamericano, a Gaza en un cementerio de niños. 
 El gobierno de Netanyahu pretende llevar al parlamento israelí un proyecto de ley que busca imponer la pena de muerte “a los terroristas cuyos actos estén dirigidos contra el pueblo judío”. Se apresta a dar un nuevo salto en su política de extermino contra el pueblo palestino. Paremos la masacre sionista con la movilización popular. 

 Nazareno Suozzi

Audiencia pública en solidaridad con el pueblo palestino // Congreso Nacional de Argentina


lunes, 27 de noviembre de 2023

La crisis del pregabinete no ha concluido en Argentina


La expulsión del gabinete de Milei de algunos libertarios de la primera hora, como el dolarizador Emilio Ocampo, no ha cerrado la prematura crisis política que estalló en la semana posterior al balotaje. Lo único que puso de manifiesto la salida de Ocampo son las vacilaciones de sus seguidores en relación al rumbo económico y, principalmente, al desarme de la gigantesca bola de la deuda del Banco Central con los bancos privados – Leliqs y pases.
 La remoción de Ocampo y la llegada de Caputo fueron parte de un golpe económico del capital financiero: el día jueves, los bancos desistieron de renovar el 60% de las colocaciones de Leliqs que vencían ese día, y reasignaron esos fondos a colocaciones con 24 horas de plazo (pases). El eventual vuelco de esa masa de dinero a la circulación constituiría un pasaporte a la corrida cambiaria y a la hiperinflación en cuestión de horas. Las movidas siguientes del gabinete económico estuvieron condicionadas por esa extorsión. 
 Lo primero que hizo el eventual ministro Luis Caputo fue reunirse con la Asociación de Bancos. Las versiones difusas sobre esa reunión confirman que Milei-Caputo, en relación a la cuestión explosiva de las Leliqs, aún no tienen nada en la mano. Caputo se limitó a descartar salidas de carácter confiscatorio (plan Bonex), pero no presentó un planteo alternativo. Caputo había desautorizado a Ocampo por considerar que “no había apetito en el mercado para colocar bonos de deuda a canjear por las Leliq, acercar dólares frescos y poner en marcha la dolarización” (La Nación, 26/11). Caputo tampoco pudo anunciar el meneado crédito de 15.000 millones de dólares que fue a gestionar al FMI. Incluso si fuera concedido, esos fondos no sólo deberían servir como respaldo para una eventual salida de las Leliqs – también tendrían que asegurar el giro corriente de divisas, en un escenario con 10.000 millones de dólares de reservas negativas y una deuda de 40.000 millones por importaciones. Esa frazada -si existiera- es demasiado corta.
 La alternativa de emitir deuda para recibir dólares frescos exigiría ofrecer activos en garantía –acciones del Fondo del Anses y otros patrimonios públicos. Aun así, esa variante choca con la formidable devaluación de la deuda argentina, que obligaría a emitir títulos por un valor tres o cuatro veces superior a los fondos a percibir. La variante de reemplazar a las Leliqs por títulos del Tesoro en pesos es tan explosiva como la situación actual: no hay otra manera de pagar los intereses astronómicos de esa alternativa si no es con emisión de pesos por parte del banco Central. 
 Los bancos le reiteraron a Caputo la variante “gradualista” de un desarme progresivo de las Leliqs, como resultado de un feroz ajuste fiscal, por un lado, y de la progresiva licuación de la deuda, por el otro. La banca (pero también Caputo-Milei) presenta al cese del financiamiento del Central al Tesoro como “emisión cero”. Es un un planteo mentiroso, porque el Banco seguirá emitiendo para pagar intereses e intervenir en el mercado de deuda. Salarios, jubilaciones y gastos sociales pagarán este rescate inescrupuloso de los banqueros. 
 La salida “gradual” de los bancos, sin embargo, es incompatible con una liberación más o menos cercana del mercado de cambios y choca, por lo tanto, con los planteos estratégicos de las “fuerzas del cielo”- la expectativa de un ingreso de dólares del agro negocio, el gas y la minería. En definitiva, la cuestión de la quiebra del Banco Central pone de manifiesto un dislocamiento más general del régimen económico, que no podrá procesarse con salidas indoloras. 

 Caputo-Posse 

Los diarios informan que Caputo fue “contratado” por Nicolás Posse, el futuro jefe de gabinete de Milei, hace varios meses, para pergeñar una ingeniería financiera con vistas a un eventual triunfo de la LLA. Pero la información periodística no dice quién “contrató” a Posse, aunque sí señala que se encargó de ´armar´ la candidatura de Milei a partir del apoyo de un conjunto de “políticos y empresarios” (LN, 26/11).
 Algunos detractores tempranos de Caputo han salido a acusarlo de que quiere conseguir dólares frescos para armar “una fuga de capitales al estilo de la de Sturzenegger en 2018” (infobae, 26/11). Según estas fuentes, los 12.000 o 15.000 millones de dólares que estaría tramitando Caputo podrían tener ese destino. Sugestivamente, Caputo ha dejado de sonar para el ministerio de Economía, pero sí tendría la silla del Banco Central – es decir, la “lapicera” que arbitrará sobre el ingreso y la salida de dólares.
 En torno del gabinete de Milei, y de la bancarrota argentina, se procesa una lucha feroz de camarillas capitalistas – la cuestión es quién conquista la posición privilegiada en el mega “concurso de acreedores”.
 Al compás de esta puja, la crisis del pregabinete abarca a todas las carteras. Villarruel ha entrado en cortocicuito con Milei, después de haber sido desplazada de las áreas de Defensa y Seguridad; pero la “sobreviviente designada”, Patricia Bullrich, entró en colisión con Macri, por haber arreglado con Milei por cuerda separada; los diputados libertarios se han rebelado contra la designación de Randazzo, a quien bancan los gobernadores pejotistas. El resultado del balotaje no ha sido el punto de apoyo para la reconstrucción de un régimen político quebrado, sino otro salto en su disgregación. 

 Marcelo Ramal
 26/11/2023

domingo, 26 de noviembre de 2023

Al shock de Milei se lo enfrenta con la lucha


Una corriente de autocomplacencia recorre a los principales medios de comunicación, a los voceros políticos y a toda la “casta”: la transición entre el gobierno del Frente de Todos y el de Milei se está desarrollando con “normalidad”. Se entrevistaron el presidente que termina, Alberto Fernández, con Milei; se produjo otra reunión entre Cristina Kirchner y Victoria Villarruel, y hasta el “Maligno” llamó para felicitar al presidente electo. De golpe, la disyuntiva “democracia o fascismo” con la cual se chantajeó al electorado para que vote a Massa desapareció: el 55% de los votos obtenidos por el liberfacho habría alcanzado para borrar los enconos y “agravios”. Por último, la “normalidad” sería una señal de que en la Argentina ¡la democracia funciona!, incluso con un facho al frente del Ejecutivo. En realidad, “fingen normalidad”. La función es ocultar que el período que se abre es profundamente convulsivo y, sobre todo, que será a costa de los trabajadores. 
 Mientras se celebraba la “normalidad”, las listas de precios de productos de la canasta básica venían con aumentos de hasta el 50%, con el aval tácito de Milei, que sostenía en reportajes que a pesar del 145% de inflación anual ¡los precios estaban “contenidos”! Es claro que no hay simplemente un reacomodamiento de precios, los aumentos no contemplan la devaluación del peso que, según las operaciones a futuro, sería del 120% para el dólar oficial a fin de diciembre, y aunque Milei al no habilitar una eliminación inmediata del cepo cambiario haya pretendido evitar una estampida hacia el dólar, las consecuencias sobre el bolsillo de los trabajadores son mortales. Por eso no dudó en augurar inflación alta, que se extendería hasta 2025 inclusive. Un Rodrigazo está planteado, aunque la devaluación de Massa, pretenda escalonarlo en la transición. 
 Mientras recibía consejos y departía amablemente con Alberto y saldaba “malos entendidos” con el Papa, Milei no solo se limitó a dejar que el “mercado actúe”; fue más a fondo y anunció un shock que contempla un ajuste fiscal del 15% del PBI. Con cinismo ha dicho que lo va a pagar la política, pero nunca explicó cómo lo pagará la “casta”, en cambio ya se avizora que lo pagará el conjunto de la población trabajadora. Solo el anunciado recorte de la obra pública dejará un tendal de despidos y una abierta recesión, lo mismo ocurrirá con el cierre de los medios públicos y con la cínica propuesta de entregar Aerolíneas a sus trabajadores. La venta de las acciones de YPF SA aparece más lejana. Un recorte fiscal de esa magnitud contempla, además, la eliminación de subsidios y, por lo tanto, un sinceramiento de las tarifas. También la reducción de los trabajadores del Estado nacional. Un punto central son las jubilaciones; a fin de año vence el bono para los jubilados que cobran la mínima (el 65% del total), lo cual es una estocada preparada por el gobierno anterior que nunca quiso aumentar ni el salario mínimo ni la jubilación mínima y fue compensando con bonos que lógicamente desaparecen y cuando desaparecen queda la miserable jubilación de 100.000 pesos pelada para atender a una canasta de pobreza que supera los 300.000. La movilidad que Alberto, Cristina y Massa le dejan a Milei hizo que en este año los jubilados pierdan casi el 40% de sus ingresos en términos reales. 
 Milei no ha terminado de anunciar su gobierno, en parte porque no quiere hacerse cargo de lo que el “mercado” haga de acá al 10 de diciembre, y endosarle las consecuencias al gobierno actual y, por otro lado, porque no terminan de lotear con Macri y socios su gabinete, atravesando las primeras contradicciones antes de empezar. La bomba de las Leliqs a las que él mismo atribuye dos tercios del déficit (en este caso, cuasifiscal), no dijo cómo la desactivará. Pero su sacrosanto mercado ya se empezó a rajar a puertos más seguros en bonos atados al dólar o directamente al dólar: los bancos renovaron solo el 40% de los vencimientos, el resto tuvo que ser pagado en pesos contantes y sonantes por el Central.
 Milei, en las primeras 48 horas, dejó en claro quiénes cargarán con los costos: el shock y ajuste anunciados son un ataque en regla a todos los trabajadores, a los formales, a los informales, a los cuentapropistas, a los jubilados y, por supuesto, a los desocupados; es decir, a la mayoría de la población y que durará -según él- como mínimo dos años. 

 La derrota electoral es del peronismo 

El cuadro que se abre con el ascenso de Milei a la presidencia es abiertamente convulsivo en lo económico y en lo político. Miremos con atención los resultados. Quedaron desautorizados los gobernadores e intendentes que pasaron a apoyar a Massa, como sucedió en Neuquén, Río Negro, Salta, Jujuy, etc. Que el que ganó en 21 provincias (con un casi empate en la de Buenos Aires) no tenga ni un solo gobernador propio, ni intendentes, con una presencia en el Congreso Nacional abiertamente minoritaria (35 diputados y siete senadores propios), al igual que en legislaturas o concejos deliberantes, todo eso es indicativo que en el voto a Milei hubo abiertamente un rechazo a los oficialismos. Milei duplicó su votación entre las Paso y el balotaje; o sea, obtuvo más de 7.000.000 de nuevos votos, sin contar que en los primeros 7 millones gran parte ya era un rechazo expreso a los gobiernos del peronismo y de Macri. Es decir que Milei hizo una gran elección, pero no dispone de un gran poder, no es un gobierno fuerte.
 En el camino se quebró Juntos por el Cambio, y el peronismo mostró un fuerte proceso de disgregación: los intendentes y gobernadores peronistas no pudieron o no quisieron, o ambas cosas, conseguir el triunfo del candidato y responsable central en el último año del gobierno que elevó la pobreza al 43%, que colocó al país al borde de la parálisis productiva y que acordó con el FMI un ajuste profundo. El liderazgo del peronismo quedó vacante. Se abre una nueva fase en su crisis, el kirchnerismo no ha logrado rescatarlo, más bien definitivamente ha terminado en el fracaso de otro gobierno atado al imperialismo-FMI. Sus fracturas internas se suman a la reconfiguración política futura. Y completan un cuadro de fractura de las representaciones políticas de la burguesía que está expresada en el Congreso. 
 Milei no salió de un repollo, su llegada al gobierno es una consecuencia directa de la política que adoptó el peronismo, y sobre todo el kirchnerismo, cuando se acabó el viento de cola de los primeros años. Cristina en la presidencia y Kicillof en Economía ataron el rumbo a un acuerdo con el capital financiero, por eso las concesiones leoninas al Club de París, los acuerdos por los juicios en el Ciadi por 22.000 millones de dólares, mientras se devaluaba el peso y se acordaba con Chevron la entrega de Vaca Muerta. Cristina impulsó la candidatura de un derechista como Scioli para mostrar que estaba dispuesta a acordar con los buitres, lo que volvió a repetir con Alberto Fernández para generar “confianza” en los acreedores y el FMI, y hacerse cargo de la “deuda criminal” que dejó Macri. Para finalmente entronar a Massa, el ala más de derecha, para competir con un candidato con planteos fascistas. El peronismo y Massa criaron a Milei no solo con recursos, con acceso a los medios de comunicación, armándole las listas y hasta cuidándoles los votos. El peronismo fogoneó una salida derechista en sus propias filas, una salida contra los trabajadores y compitió por derecha, pero no previó la magnitud de su propio derrumbe. 
 La derrota es del peronismo, no del “campo popular”, del mismo modo que si ganaba Massa no había victoria popular alguna. Al pueblo agredido por la inflación, la pobreza, la informalidad laboral, la caída del salario, el robo a los jubilados, el vaciamiento de la salud y la educación que votó a Milei o que no hizo campaña por Massa no se le puede endosar la derrota electoral del peronismo. Ni la izquierda podía ni debía combatir el voto a Milei proponiendo el voto a Massa, un absurdo para millones de explotados que lo votaron y cantan como en Toyota, “la casta tiene miedo” en las narices de la burocracia de Manrique. O entre los Rapis, o en la juventud del conurbano, sin futuro ni trabajo, ni nada.
 Un derrumbe de las condiciones de vida tan notorio requería una intervención de los trabajadores, pero la burocracia de los sindicatos, de las organizaciones sociales, de los movimientos de lucha de la mujer, etc., trabajó fuertemente para impedir una reacción obrera y popular. Fue una política para maniatar al movimiento popular tras una salida de ajuste y acuerdo con el FMI. Estas direcciones actuaron para que los reclamos de la clase capitalista, a los cuales están profundamente asimilados, avanzaran bajo la tutela de Massa. Por eso, incluso no movilizaron luego del triunfo de Milei en las Paso, para contrarrestar el derrumbe electoral del peronismo. 
 El inmovilismo al que sometieron al conjunto de la población solo fue quebrado por la lucha del movimiento piquetero independiente, los gremios combativos y luchas aisladas en todos los terrenos. El PO apostó todo su desarrollo y el de la izquierda a que la clase obrera intervenga en la crisis, en su ausencia es la ultraderecha la que canalizó el proceso.

 La prueba de la lucha de clases 

El triunfo contundente de Milei fue saludado con un alza en la Bolsa y en las acciones de empresas argentinas como YPF. Sin embargo, no ha servido para disipar los temores que en la propia clase capitalista despierta su llegada al gobierno. Funcionarios del JP Morgan señalaron que el problema de la falta de capital político de Milei se convierte en un problema para un país que en 2024 puede tener una “retracción de su economía del 3%”. 
 El acuerdo con Macri le ha permitido generar confianza solo en un sector de la clase capitalista, pero ha sido hecho a costa de la quiebra de una de las principales fuerzas políticas que ofrecía una dosis de gobernabilidad, el acuerdo de los radicales y el PRO. El 55% de votos no disipa tampoco las divisiones entre los capitalistas, enfrentados por las consecuencias y costos de la crisis y, por lo tanto, de los planteos de salida a la misma.
 La ausencia de una fuerza propia es un flanco de debilidad de Milei que debe llegar a acuerdos para avanzar con sus planteos. Esto es muy visible en el Congreso Nacional por donde deben pasar gran parte de las medidas estructurales que él agitó, como las privatizaciones anunciadas, la dolarización o el cierre del Banco Central, también la derogación de leyes como la del aborto u otros derechos. La hipótesis de un gobierno de características bonapartistas, mediante decretazos o plebiscitos, aparece como emergente de la disgregación política que domina al conjunto del régimen nacido hace 40 años.
 Las perspectivas del milei-macrismo están ampliamente dominadas por el desarrollo de la crisis, pero sobre todo por la lucha de clases. 

 El camino es la lucha 

La motosierra sería la clave de la primera etapa, lo cual puede llevar en el corto plazo a 200 mil despidos solo en la construcción. El Rodrigazo licúa el salario, las jubilaciones y los planes sociales. La tarea de la izquierda obrera y socialista es trabajar para poner en pie a los trabajadores contra las medidas antiobreras.
 La decisión del movimiento piquetero de convocar a un plenario este jueves 23 para definir un curso de acción ahora; el llamado del EMVyJ de movilizarse contra la impunidad, el negacionismo y la criminalización de la protesta este mismo jueves en la ronda de las Madres de Plaza de Mayo; las asambleas convocadas por los trabajadores de prensa por las privatizaciones en el área y otras reacciones que se van dando son el camino por recorrer. 
 Organizar la intervención de los trabajadores de forma independiente, combatiendo a la burocracia en los sindicatos y las organizaciones populares y su seguidismo a la burguesía; impulsar una fuerte deliberación para organizar la respuesta y enfrentar a la transición en curso y al gobierno de Milei, defender las libertades y los derechos conquistados con enormes luchas: esa es la tarea inmediata. El pretendido frente “antifascista” atado al movimiento responsable del hundimiento y aliado del FMI es una política de derrota. 
 Hay una conclusión inevitable que arroja la situación política creada por la crisis y por el resultado electoral. La superación política del peronismo para los trabajadores solo es posible construyendo su propio partido, estructurándose políticamente sobre un programa de salida obrera y socialista a la crisis. Esa es la perspectiva con la que intervenimos activamente en la lucha de clases. 

 Eduardo Salas

sábado, 25 de noviembre de 2023

Gaza: una tregua en medio de la destrucción sionista


La ofensiva israelí dañó la mitad de los edificios del enclave

 Israel y las organizaciones armadas de Gaza arribaron este miércoles 22 a una tregua de cinco días de duración que incluye el intercambio de 50 rehenes de Hamas y la Jihad Islámica por 150 prisioneros políticos palestinos y el ingreso de 200 camiones con ayuda humanitaria al enclave costero, que se encuentra bloqueado por Tel Aviv. El acuerdo contó con la mediación de Qatar y Egipto, y era alentado también desde Estados Unidos y la Unión Europea. 
 En el gabinete israelí, el pacto fue aprobado por todas las fuerzas políticas del gobierno de unidad nacional, con la excepción del ultraderechista Poder Judío del ministro de Seguridad, Itamar Ben Gvir, que era partidario de continuar la ofensiva. De todos modos, el primer ministro, Bejamin Netanyahu, aclaró que los ataques se reiniciarán ni bien expire la tregua. 
 Hasta el momento, los ataques israelíes han dejado más de 14 mil muertos, de los cuales más de 5 mil son niños. Las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) tienen entre sus blancos predilectos a los hospitales, escuelas y centros de refugiados: la Organización Mundial de la Salud (OMS) relevó más de 150 ataques aéreos contra nosocomios, que lo costaron la vida a más de 500 personas, mientras que la Unesco denuncia la agresión sobre 200 centros educativos. Uno de los últimos, el bombardeo contra una escuela ubicada dentro del campamento de Jabaliya, dejó 50 muertos. Además, el bloqueo de la Franja colocó la región al borde de la hambruna, según el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas. Estamos, a las claras, frente a una acción de características genocidas.
 ¿Qué pudo haber empujado a Israel a aceptar una tregua? Uno de los principales factores pasa por la presión de los propios familiares de los rehenes. En vísperas del acuerdo con Hamas, alrededor de 25 mil personas los acompañaron en una marcha hasta Tel Aviv, donde exigieron a Netanyahu que los devolviera a casa a como dé lugar, incluyendo, si fuera necesario, una negociación con los grupos armados, a la que hasta el momento el primer ministro israelí se resistía. 

 El escenario de batalla 

En el plano militar, las FDI bombardean todo el enclave, pero concentran sus operaciones terrestres en el norte, del que han sido desplazadas por la fuerza más de un millón de personas. Los hospitales que aún funcionan son bloqueados por los tanques y, en algunos casos, desalojados a punta de pistola, como el centro Al-Shifa, el más importante de la región. 
 Las tropas israelíes capturaron y posteriormente dinamitaron el parlamento en la ciudad de Gaza, tomaron toda el área occidental de esa urbe, la Facultad de Ingeniería, y rodearon el populoso campamento de Jabaliya. Es una política de tierra arrasada: los soldados avanzan junto a bulldozers que van demoliendo los edificios previamente dañados por la aviación sionista. Barrios enteros son arrasados y se estima que la mitad de las viviendas y edificios del enclave han sufrido daños. 
 Las fuerzas israelíes se enfrentan a un combate de guerrillas de los milicianos de Hamas y la Jihad Islámica, que emergen de los túneles, atacan objetivos israelíes y vuelven a sus posiciones. Según un artículo del Washington Post, reproducido por La Nación (12/11), las organizaciones armadas palestinas contarían con mejor armamento que en el pasado, habiendo sumado material de contrabando proveniente de algunas guerras en la región (Libia, Irak, Siria, Sudán), no obstante lo cual, en el plano estrictamente militar, la desproporción de fuerzas entre los bandos sigue siendo descomunal. Tel Aviv celebra haber perfeccionado la defensa de sus blindados, sin lo cual las bajas recibidas en esta invasión serían mucho mayores. Hasta el momento, las FDI reconocen 68 muertos. 
 En ocasión de la captura del parlamento, el ministro de Defensa Yoav Gallant aseguró que Hamas “ya no controla la Franja”. Sin embargo, la toma del edificio legislativo no es un hecho determinante en un conflicto complejo que el propio primer ministro, Benjamin Netanyahu, anticipó que sería “largo y difícil”. 

 La región

 La ofensiva sionista crea un cuadro de desestabilización en todo el mundo árabe. En la Casa Blanca, crece la preocupación de un estallido en Cisjordania, donde las fuerzas israelíes asesinaron a más de un centenar de personas desde el 7 de octubre, y donde las bandas de colonos armados practican cotidianamente atentados contra los agricultores palestinos. El gobierno yanqui apuesta a que la Autoridad Palestina (AP) pueda jugar un rol de contención en el área y postula, incluso, como una variante, que la AP asuma en un futuro (derrota de Hamas mediante) el control administrativo de Gaza, una opción que Netanyahu, de momento, rechaza. 
 Por otra parte, una extensión de la ofensiva militar al sur de Gaza, en la frontera con Egipto, podría agrietar la relación con El Cairo y tener consecuencias humanitarias aún más catastróficas que las que hemos visto hasta ahora, dado que allí se hacinan en improvisados campamentos los cientos de miles que fueron evacuados por la fuerza desde el norte. 
 Al respecto, el primer ministro egipcio, Mustafa Madbuli, advirtió que “cualquier desplazamiento forzado de la población de la Franja de Gaza representaría una clara amenaza”. Incluso denunció que los bombardeos plantean “una bomba humana capaz de explotar en dirección a Egipto”. Jordania, que acoge a dos millones de refugiados palestinos, ya lanzó sus propias advertencias. 
 En paralelo, aunque de baja intensidad, persiste el intercambio de misiles entre Israel y Hezbollah en la frontera norte, y las milicias hutíes de Yemen, solidarias con la causa palestina, tomaron un buque en el Mar Rojo y anticiparon nuevas capturas en la zona del estratégico estrecho de Bab el-Mandeb, que conecta ese mar con el Indico. 
 Si, por el momento, la situación no ha escalado más, se debe a los lazos de muchas de las burguesías árabes con el imperialismo yanqui, y a la cautela que han mostrado Hezbollah, en el Líbano, e Irán, preocupados por sus propias situaciones domésticas, tanto en el terreno político como económico. 

 El imperialismo

 El imperialismo apaña la acción genocida de Israel. Las hipócritas declaraciones a favor de treguas y “pausas humanitarias” no nos deben mover a engaño. Además de aportar bombas a Israel, para apuntalar aún más su presencia en Medio Oriente, Biden ordenó, desde el 7 de octubre, el viaje de un portaaviones al Mediterráneo oriental y sumó decenas de aviones en países del Golfo Pérsico en los que ya cuenta con bases militares. Algunas de esas posiciones yanquis en Irak y Siria, vale decir, han sido atacadas, mientras que la Casa Blanca respondió con fuego propio.
 La Unión Europea, por su lado, emitió un comunicado que, en lugar de condenar los bombardeos contra hospitales, escuelas y centros de refugiados, condena… ¡a Hamas!, acusando a la organización de usar “escudos humanos”, que es el pretexto con el que las FDI justifican sus operaciones criminales.
 Es imperioso detener el genocidio contra el pueblo palestino. La enorme movilización de casi un millón de personas en el Reino Unido, las grandes manifestaciones en los campus universitarios y ciudades de Estados Unidos, y algunas acciones obreras como el paro del SI Cobas en Italia, marcan un camino.

 Gustavo Montenegro