viernes, 21 de enero de 2022

El presidente de la CELAC vota con Estados Unidos en la OEA


La asunción de Argentina en la presidencia "pro tempore" de la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) ha llenado los espacios de los mentideros políticos locales. Enseguida se convirtió en un sainete a los que se ha acostumbrado el nacionalismo popular, cuando Argentina y Estados Unidos copatrocinaron en la OEA un reclamo de detención contra Mohsen Rezai, uno de los acusados por la justicia argentina del atentado contra la AMIA, que había desembarcado en Managua en la reunión de la CELAC. Nadie remarcó que el susodicho es vicepresidente de su país y, por lo tanto negociador de un tratado de no proliferación nuclear con Biden, la UE, Rusia y China. Esto le alcanza y sobra para que Interpol haga la vista gorda a sus peregrinajes por el mundo. 
 La CELAC, nacida en 2010, es parte de un largo intento en declive de autonomía respecto a EEUU. Por otro lado, procura ser un puente para integrar a Cuba y facilitar su reintegración al mercado mundial, en especial al norteamericano. La CELAC es el policía bueno de la Cuba bloqueada desde hace 63 años. El país más importante de la Celac es México, sometido al tratado de libre comercio con EEUU y Canadá. Siempre ha servido de mediador de las crisis en Centroamérica, sin por eso dejar de producir sus propias masacres, sin mediadores, en Tlatelolco y Ayotzinapa. La CELAC es un foro para "reintegrar" a Venezuela y Nicaragua, con el consentimiento de hecho del imperialismo norteamericano. La integran varios gobiernos "neo-liberales", como ocurre con Colombia y Chile, que pronto será gobernados por "celaquianos": Boric y Petro. En lo que respecta a Brasil, que es un "ausente con aviso", las encuestas dicen que volverá al ruedo de la mano de Lula-Alckmin –este último, un entrenado golpista.
 Ahora, Alberto Fernández se va a Pekín, con escala en Moscú. Ni en una capital ni en la otra encontrará apoyo contra el FMI. Estos viajes inocuos responden a una única necesidad: mostrar que en Argentina que el Presidente existe, cuando los ricachones de Davos -el lugar de reunión del capital financiero- aseguran que, en Argentina, “el estado ha colapsado”. La permanencia de AF en el gobierno es el último nudo de legalidad politica que sobrevive en Argentina. La CELAC, sin embargo, ha firmado un “Plan Conjunto China-CELAC", que muchos interpretan como el pasaje de las burguesías progresistas al bloque antiyanqui. Los más fervorosos prochinos son, sin embargo, Piñera y Lacalle Pou: el chileno entregando el litio y el uruguayo mediante la firma de un tratado de libre comercio, que convertiría a Montevideo en un puerto de la Ruta de la Seda. Cuba también acaba de integrarse a ese proyecto, luego de varios años de demora. Para que estos acuerdos alteren la condición de América Latina tienen todavía que adquirir un status geopolítico, o sea alcanzar un carácter de exclusión de las potencias rivales. 
 Al margen de todo esto, el socorro que fue a buscar Cafiero en Washington acabó con una foto junto al secretario Blinken para rubricar el voto contra el vicepresidente iraní. Mientras se acercan los plazos de vencimiento de la deuda y del default con el FMI, es claro que el turismo internacional de Alberto no zanja la crisis de poder.

 Federico Fernández 
 20/01/2022

jueves, 20 de enero de 2022

Tarea Vida de Cuba, Combatiendo el Cambio Climático


El Capital en su conjunto


 

 En esta videoconferencia de Escuela de Cuadros estudiamos, con Xabier Arrizabalo, "El capital" de Karl Marx, examinando entre otras cuestiones los límites del capital y la imposibilidad de su reforma.

miércoles, 19 de enero de 2022

No es una endemia, es una pandemia


Enfrentemos la política sanitaria de abandono de los gobiernos. 

 Mientras Argentina no para de batir récords en la tercera ola de coronavirus, en el mundo entero se observa una explosión de casos. La variante Ómicron llegó para demostrar que todavía estamos lejos del fin de la pandemia, como dejó en claro la Organización Mundial de la Salud en sus últimos comunicados, donde advirtió la peligrosidad de que empezar a considerar al Covid una gripe estacional. Ignorando todo tipo de advertencia, son varios los países que están virando la estrategia sanitaria y contemplando al virus como una endemia, impulsados por la idea de dejar atrás el abordaje de “emergencia” y concentrar sus fuerzas en recuperar sus economías luego de dos años de coronavirus.
 Así es como en Europa los gobiernos están planteando “aprender a convivir con el virus”, que en otras palabras significa dar lastre a los contagios evitando que los Estados se responsabilicen de los mínimos cuidados. El primer ministro español, Pedro Sanchéz, declaró que empezarán a abordar al Covid con el modo en que se manejan los brotes de gripe estacional. En Gran Bretaña, las autoridades no dispusieron nuevas medidas, protocolos o refuerzos de testeos o personal de salud, incluso aunque la semana pasada casi alcanzan los 200.000 casos. Por su parte, aunque Francia haya superado los 300.000 diarios, Macrón se mantiene firme manteniendo restricciones mínimas y limitándose a alentar la vacunación -sin mucho éxito, como demuestran las 5 millones de personas no vacunadas. La idea de un virus endémico también ronda Alemania e Italia, aunque esta última todavía se encuentra en una etapa “delicada”, con los contagios generando presión sobre las unidades de terapia. 
 La mayoría se escuda detrás de los altos niveles de vacunación y la idea de que Ómicron sería más leve, aunque es difícil de comparar con las cepas previas por las altas tasas de inmunización y el mayor conocimiento de las formas de transmisión y de cuidado. Sea como sea, lo cierto es que es el punto de partida para ahorrarse los gastos en materia de salud, como el adaptar hospitales y centros de salud y aumentar los testeos. 
 Las medidas implementadas -más acordes a momentos de relajación de la pandemia que a los de exacerbación- hacen recordar a las adoptadas por el Ministerio de Salud de la Nación, donde también incluyeron la modificación de los aislamientos por unos más cortos y la eliminación de la cuarentena para los contactos estrechos. La modificación de los protocolos tiene un trasfondo claro: la presión de las patronales por evitar un parate de la actividad económica, en este caso debido a los contagios generalizados que llevaron a una paralización de hecho en los lugares de trabajo. Para la UIA, un 20% de sus trabajadores se encuentra aislado, mientras que según La Política Online, de acuerdo a los contagios oficiales, un 1% de la población activa debería aislarse diariamente. De allí surge también la idea de la UIA de incluir centros de testeos en las fábricas para “acelerar” los resultados -todos los lugares de testeo están colapsados- y disminuir los tiempos de aislamiento, de manera que pasen a tener un rol central en el control epidemiológico de la pandemia, si ya no lo tenían. 
 La idea de dejar que el virus contagie sin ningún tipo de control abre un nuevo debate sobre la “inmunidad de rebaño”, puesto que los contagiados podrían volver a reinfectarse a las pocas semanas según su sistema inmune, la vacunación o la cepa. Además, comenzar a considerarlo como una endemia es sumamente peligroso, en tanto expone a los sectores de trabajadores más vulnerables ya sea por edad o factores de riesgo. Son ellos quienes ocupan en mayor porcentaje las unidades de terapia intensiva, por fuera de los no vacunados. Al mismo tiempo, si bien las distintas líneas de investigación sobre el coronavirus han avanzado ampliamente, aun hay todo un espectro de secuelas y consecuencias a corto y largo plazo luego de la enfermedad que no conocemos. Como señaló la OMS, “sigue siendo mucho lo que ignoramos de esta enfermedad”. 
 El problema central es que la vacunación sigue siendo desigual en el mundo, con regiones como África subsahariana con apenas el 11% de su población inmunizada con el esquema completo. Esto, sin embargo, no impulsa a los Estados a establecer una coordinación internacional que permita subsanar el problema, sino que continúan negándose a la liberación de patentes y a tomar medidas que permitan avanzar en el acceso a toda la población. Frente a esa situación, es imposible considerar al Covid-19 como una enfermedad endémica, ya que el crecimiento de contagios que se da en una región termina por afectar al resto de los continentes y prepara el terreno para nuevas variantes.
 Es evidente que los trabajadores tienen que lanzarse a discutir fuertemente cuales son las medidas de cuidado que deben tomarse, sobre todo en los lugares de trabajo donde los contagios abundan, y qué condiciones corresponden a una pandemia, sin aceptar medidas devaluadas por parte de los gobiernos capitalistas que de nada sirve para proteger la salud de la población. De allí parte el programa de 10 medidas fundamentales para exigir a los gobiernos y a las patronales. 

 Lucía Cope

martes, 18 de enero de 2022

Seguridad Social. Una reforma previsional contra los trabajadores


La “Comisión de expertos” creada por el gobierno avanza en su borrador de propuestas para la reforma de la seguridad social. Aunque aún se discute su contenido, nada bueno podrán esperar los trabajadores de la futura reforma. Más años de trabajo y peores jubilaciones son parte de los proyectos que se manejan.

 El tema de la reforma de la seguridad social no es un algo nuevo en el Uruguay. 
 Ya desde que gobernaba el Frente Amplio comenzó a instalarse en la agenda política que es necesario y urgente una reforma al sistema de seguridad social en el país. 
 El conjunto del arco político viene planteando reiteradamente sobre lo insostenible que se volverá el sistema a corto plazo con el déficit y dificultad de financiación que enfrenta. 
 Con este telón de fondo el gobierno creo una “comisión de expertos” integrada por 15 representantes de diferentes sectores que tendrá en principio 90 días para elaborar un diagnóstico preliminar.

 El contexto internacional

 La reforma del sistema previsional no es algo que sucede solamente en Uruguay. 
 Los cambios en los sistemas de pensiones y jubilaciones son parte de una política que impulsan los gobiernos de todos los países a partir de una exigencia de los capitalistas a nivel mundial y que se intenta imponer también en Uruguay. El propio FMI (Informe sobre la estabilidad financiera mundial, 2012) ha plantado que “Una reforma esencial es permitir que la edad de jubilación aumente a la par de la longevidad esperada”. 
 Al mismo tiempo que quieren avanzar sobre las jubilaciones también buscan implementar reformas laborales que van en el mismo sentido; mayor explotación, precarización y rebaja de salarios. 
 Francia, Brasil o Argentina son algunos de los países en los que se avanza en reformas en el sistema previsional, reformas que han encontrado una tenaz resistencia debido a que todas apuntan a un recorte de derechos para trabajadores y jubilados.
 Los cambios en los sistemas previsionales en clave neoliberal toman siempre el argumento del aumento del promedio de la edad de vida de los trabajadores y del déficit fiscal que se genera, pero omiten referirse a las verdaderas causas de estos déficit, que son las ventajas impositivas que tiene la clase capitalista, así como el pago de la deuda externa o el gasto militar. 

 La crisis de la seguridad social en Uruguay 

 En el caso concreto de Uruguay, no podemos olvidar que con la reforma del año 95 las patronales tuvieron una rebaja en sus aportes, pasando del 15% al 12, y luego durante el gobierno del Frente Amplio, a un 7,5% promedio. A esta situación se le suman las jubilaciones de privilegios y el costo que genera la Caja Militar y Policial con privilegios que se arrastran desde la época de la dictadura. 
 En la Caja Militar por ejemplo el déficit (más de 400 millones de dólares anuales) se explica porque 1500 altos oficiales (un 3% del total de los jubilados y pensionistas militares) se llevan más del 20% de los egresos de esa Caja. 
 Mientras el BPS gasta algo menos de 600millones de dólares para cubrir a 700000 pasivos, la Caja Militar tiene casi ese mismo gasto pero para pagar a 65000 beneficiarios.
 La situación crítica de la seguridad social se explica también por la existencia de las AFAPS, herederas de las reformas neoliberales de los 90 y que ningún partido político parece querer revisar. Con la privatización parcial de la seguridad social los ahorros individuales de los trabajadores son administrados por empresas financieras, que además de cobrar una comisión se dedican con esos dineros a la especulación financiera que pone en riesgo los ahorros de los trabajadores.
 La reforma del 95 también provocó una rebaja en la jubilación inicial al modificarse la tasa de reemplazo, es decir el porcentaje que se utiliza para el cálculo jubilatorio y del aumento de los años para calcular el salario promedio del trabajador; que pasó de considerar los últimos 3 a los últimos 10 o los mejores 20. En función de estas modificaciones hubo una importante baja en el monto al percibir al jubilarse.
 Yendo más atrás no podemos olvidar que fue durante la dictadura militar que se impusieron topes a los montos de las jubilaciones del BPS, lo cual se mantiene vigente hasta el día de la fecha. Los militares además redujeron los aportes como forma de abaratar los costos de los empresarios.

 ¿Qué anuncia la Comisión de “expertos”? 

 Los “expertos” tienen 90 días para presentar un primer diagnóstico de la situación, sin embargo en estos meses han dado muestras de por donde van sus intenciones. 
 En un seminario virtual organizado por la Corporación Andina de Fomento (CAF) realizado a mediados de noviembre el representante del gobierno, Rodolfo Saldain, hizo una defensa de las AFAPS, planteando que un mayor esquema de capitalización individual redundaría en un menor gasto del Estado en pensiones y que ese era parte del camino a seguir. En esa misma jornada el representante del sector empresarial planteó que había que promover el ahorro voluntario individual ya que a su criterio las contribuciones obligatorias de empleados y empleadores habían llegado a un límite y propuso crear un tercer fondo de ahorro, ya hay dos dentro del régimen de AFAP— destinado a los más jóvenes con inversiones que den mayor rentabilidad a largo plazo. 
 Las propuestas de empresarios y del gobierno parten de un enfoque neoliberal, avanzando en propuestas privatizadoras de la seguridad social y aunque no lo dicen con todas las letras, insinúan con claridad que hay que aumentar los años de trabajo. Todos saben que esta es una propuesta antipopular, de hecho una encuesta en estos días mostró que el 78% de la población está en contra de aumentar la edad de retiro, por eso los “expertos” se cuidan de abordar esta cuestión. 
 Rodolfo Saldain, presidente de la comisión para la reforma de la seguridad social planteó en octubre que “hay que elevar la edad mínima de acceso a las jubilaciones de una manera gradual, y hay que ajustarla periódicamente como evolucione la esperanza de vida” 
 En estos últimos años, referentes de los principales partidos se han pronunciado en el mismo sentido. En su momento Verónica Alonso propuso incrementar la edad de jubilación de 60 a 65 años, al igual que referentes del Partido Colorado y también del propio Frente Amplio. A comienzos de 2019 Mujica declaró que el sistema político “le va a tener que decir a miles de personas que deberán trabajar cinco años más para jubilarse”. Un año antes Astori había señalado que era urgente una reforma que modificara “todos los parámetros y, sin duda, uno de ellos es la edad de retiro”. 

 Una salida de los trabajadores

 Frente a este régimen político que quiere que trabajemos más años y luego nos condena a jubilaciones miserables, los trabajadores tenemos que luchar por imponer una salida que beneficie a las grandes mayorías. 
 Es necesario plantear la re estatización de todo el sistema provisional, bajo control de los trabajadores, eliminando las AFAPs, para terminar con el lucro y los negociados del capital financiero. Hay que terminar con las exoneraciones de aportes patronales y aumentar el aporte patronal para poder garantizar el funcionamiento del BPS. A la vez hay que terminar con las jubilaciones de privilegios, en especial de la casta militar (y policial) que se llevan buena parte de los gastos públicos destinados a la seguridad social. 
 El camino para enfrentar esta reforma antiobrera es la movilización popular, las comisiones de “expertos” (de las que participa el PIT-CNT) intentan dar una cobertura de legalidad y consenso para poder llevar adelante el ataque contra los trabajadores y a lo que apuntan es profundizar el camino privatizador de la seguridad social. 
 Hay que terminar con las jubilaciones de miseria que no cubren las mínimas necesidades de los beneficiarios, luchando por 82% del salario con que se retira un trabajador, una aspiración que garantice que al jubilarse siga teniendo un nivel de ingresos similar a la de su etapa activa. 
 Periódicamente se vuelve a instalar en la agenda política la necesidad de reformar la seguridad social, siempre en clave de recorte de derechos para los jubilados. La organización y movilización popular son las que pueden frenar esta nueva ofensiva que encabeza el gobierno y cuenta con el apoyo de la oposición. 

 Hernán Yanes Viernes
 8 de enero de 2021 | 08:23

Un año después, “la popularidad de Biden se hunde”


Después del fracasado asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021, la asunción finalmente del ´demócrata´ Biden, no abrió una salida a la crisis política resultante. Trump había llevado al tope del número de infecciones y muertes por covid. 
 El 4 de julio pasado, Biden posó como la contracara de Trump y tras una campaña de vacunación sin precedentes, declaraba que EE.UU. “estaba más cerca que nunca de declarar nuestra independencia de un virus mortal”. Tras la llegada de la variante Delta, sin embargo, y ahora la Ómicron, Biden “hizo poco para frenar la propagación. En las últimas semanas, los casos de Covid-19 han alcanzado niveles récord. Las muertes están aumentando a nivel nacional y la cantidad de estadounidenses hospitalizados con la enfermedad es más alta ahora que en cualquier momento anterior durante la pandemia” (The Guardian, 16/1).
 En el país de la industria farmaceútica más calificada del planeta los movimientos evangelistas-reaccionarios anti-vacunas alcanzan un predicamento sin par. En este cuadro, Biden acaba de recibir un cachetazo de manos de la Corte Suprema, el poder ´judicial´ que dejó Trump tras imponer una mayoría conservadora. Esa Corte, acaba de declarar “punitivo” el derecho de los estados a imponer la vacunación masiva. A diferencia de la Corte argenitna, no resguardo al autonomía federal de los estados, como ocurrió en el litigio por medidas sanitarias que le llevó Larreta contra Fernández. Declaró, en cambio, “absoluto” el derecho a la libertad individual, que en este caso es a morirse o matar en una pandemia. 
 La “popularidad pública” de Biden está en un “mínimo histórico” de un 33 por ciento. La prensa se pregunta si Biden “puede revivir su popularidad hundida” (ídem, 15/1) cuando debe enfrentar en menos de ocho meses elecciones legislativas para las cuales los republicanos apuestan a la reconquista plena de ambas cámaras. Peor es aun la caída de la imagen de la vice, Kamala Harris. No hay sector más defraudado que las comunidades de color. La inoperancia de los demócratas ante la brutalidad policial es completa.
 Esta misma semana Biden sufrió otro revés. Fue a manos de ´tropa´ propia: dos senadores demócratas impidieron la aprobación de una reforma a los derechos de voto de las minorías, que Biden había declarado como “la prueba más significativa que enfrenta la democracia americana desde la Guerra Civil”. El proyecto era un intento de terminar con las decisiones de varias legislaturas estatales contra el voto por correspondencia y el derecho a inscribirse en el padrón electoral. A regañadientes, Biden había logrado que el Senado, donde el partido demócrata no tiene mayoría, no aplicara lo que en EE.UU. se llama filibusterismo, una norma que impone una mayoría cualificada para aprobar determinada legislación, en este caso bloquear la media sanción de los derechos electorales en Diputados:. Biden -dice la corresponsal de El Páis - “en 36 años en ejercicio como senador (se había resistido) a tocar la enraizada costumbre parlamentaria del filibusterismo”. “El líder de los demócratas en el Senado, Chuck Schumer, logró que el proyecto de ley de la reforma electoral pasase a votación en la Cámara Alta circunvalando esa figura” (ídem). Los republicanos, sin embargo, ni siquiera tuvieron que molestarse para evitar que cayera la legislación antidemocrática que ya impusieron en 19 estados. La faena de voltear el proyecto oficialista estuvo a cargo de dos senadores demócratas que le negaron su apoyo al proyecto.
 A esto se suma que Biden carga con la apresurada retirada de Afganistán, en agosto pasado, y ahora con la la crisis ucraniana. Por otro lado, la recuperación económica yanqui ha desatado la ´preocupación´ de la burguesía norteamericana por la importante reactivación del movimiento obrero. En este cuadro la derecha trumpeana ha reforzando su control del partido republicano, monopolizando las candidaturas legislativas de los comicios de medio término (noviembre próximo) y, sobre todo, en el “intento por tomar a su cargo el proceso electoral en estados clave” (Ed Pilkington, The Guardian, 13/1). Así formó una alianza de siete candidatos a “secretario de estado, el funcionario electoral más poderoso de cada estado”, en l disputa en siete estados decisivos - allí donde Trump intentó torcer la voluntad popular en noviembre de 2000. 
 En el Congreso, sin embargo, avanzan la investigaciónpons del golpe de enero de 2001 y las imputaciones a sus responsables. Amenaza con llevar a prisió a medio gabinete de Trump, o a Trump mismo. Luego de un año de completa pasividad, por parte de Biden y del partido demócrata, Biden prometió que “no permitiré que nadie coloque una daga en la garganta de nuestra democracia”. La investigación del golpe impacta en la situación política. “Recientemente, tres generales del ejército retirados escribieron un artículo de opinión en el Washington Post advirtiendo sobre la amenaza de un golpe de estado en las elecciones estadounidenses de 2024, diciendo que podría tener éxito con la ayuda de elementos militares rebeldes” (Sergio Olmos, The Guardian, 16/1). 
 El legislador Mark Takano, demócrata de California, que preside el comité de asuntos de veteranos de la Cámara y participa de las audiencias que tratan sobre la asonada, denunció que “el reclutamiento de veteranos (de guerra) por parte de grupos extremistas violentos es un problema y podría convertirse en un problema mayor si no entendemos lo que está involucrado y sus dimensiones … Los datos muestran que los ataques violentos de los grupos de derecha en los Estados Unidos son significativamente más frecuentes que los de los grupos terroristas islamistas, internacionales o de izquierda. Un análisis realizado por el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales, un grupo de expertos no partidista, analizó 893 planes y ataques terroristas en los EE.UU. entre enero de 1994 y mayo de 2020 …´los extremistas de derecha perpetraron dos tercios de los ataques y complots en los Estados Unidos en 2019 y más del 90% entre el 1 de enero y el 8 de mayo de 2020´” (ídem). De “los 738 acusados en el ataque del 6 de enero al Capitolio hay 81 con vínculos con el ejército, mientras que cinco eran miembros del servicio activo” (ídem).

 Norberto Malaj
17/01/2022

lunes, 17 de enero de 2022

Myanmar, a un año del golpe


El golpe en la ex Birmania va a cumplir un año, donde descolla la inmensa resistencia civil, especialmente obrera y popular. La dictadura ha asesinado a casi 1.200 manifestantes; los trabajadores de la salud, de los bancos, la educación y la industria textil protagonizaron grandes huelgas generales; pueblos y ciudades organizaron sistemáticos apagones, etc., etc. La resistencia no amainó nunca. Las etnias minoritarias del país que siempre desconfiaron del ex gobierno de la Liga Nacional Democrática (LND) e inicialmente fueron equidistantes ante el golpe, se han volcado a la resistencia armada a la dictadura. 
 La dictadura ha provocado el desplazamiento de decenas de miles de campesinos y poblaciones en las regiones fronterizas. Esas regiones tradicionalmente inestables, donde el estado nacional nunca terminó de asentarse desde la independencia, están virtualmente bajo control de esas etnias y sus ejércitos irregulares. 
 La mayoría de los gobiernos de la región, especialmente Japón y China, que se habían mostrado equidistantes del golpe, han girado hacia el apoyo al régimen totalitario. Lo mismo la ASEAN, especie de OEA del sudeste asiático. El presidente en ejercicio de la ASEAN visitó esta semana al dictador Min Aung Hlaing y, según testimonios, “cuando finalmente se conocieron parecían encantados” (Frontier Fridays, 14/1). China ha finalizado la construcción de una vía férrea, a través de Myanmar, que facilita su comercio interior en China.
 Daw Aung San Suu Kyi, la líder encarcelada por la dictadura, es una especie de símbolo de la resistencia, pero fundamentalmente la que representa los intereses de una burguesía que reclama la apertura hacia la UE y Estados Unidos. Las Fuerzas Armadas, dueñas del 80% del parque industrial y los bancos, resiste la privatización que vendrá acompañada con la ‘liberalización’ política. Según “Justice for Myanmar (JFM), desde el golpe, empresas estadounidenses han importado cerca de 1.600 toneladas de madera de teca de Myanmar, a pesar de las sanciones y las reiteradas declaraciones de condena del gobierno estadounidense contra el régimen. EE.UU. impuso sanciones específicas contra la empresa estatal Myanma Timber Enterprise, que es la única empresa responsable de la venta de madera legal en Myanmar, el 21 de abril Desde el golpe, MTE quedó bajo el control directo de la junta, lo que significa que los militares obtienen un porcentaje de los ingresos por exportaciones de todas las ventas legales de madera, que luego pueden utilizar para financiar sus operaciones y ataques. Según “Justice for Myanmar (JFM), desde el golpe, empresas estadounidenses han importado cerca de 1.600 toneladas de madera de teca de Myanmar, a pesar de las sanciones y las reiteradas declaraciones de condena del gobierno estadounidense contra el régimen. EE.UU. impuso sanciones específicas contra la empresa estatal Myanma Timber Enterprise, que es la única empresa responsable de la venta de madera legal en Myanmar, el 21 de abril Desde el golpe, MTE quedó bajo el control directo de la junta, lo que significa que los militares obtienen un porcentaje de los ingresos por exportaciones de todas las ventas legales de madera, que luego pueden utilizar para financiar sus operaciones y ataques. Entre las empresas acusadas de posibles malas prácticas se encuentran World Panel Products, J. Gibson McIlvain, East Teak Fine Hardwoods, Lumberbest y Kingsley Bate” (ídem). 
 Entre las credenciales democráticas Aung San, hija del líder de la independencia nacional de Birmania, figura la masacre del pueblo rohinya, un virtual genocidio; se trata de una minoría musulmana de más de 2 millones de habitantes, de los cuales más de 25 mil han sido asesinados y casi un tercio desplazados a países vecinos. 
 Por la intervención consecuente de la clase obrera en esta lucha, y por la lucha armada de las minorías nacionales, Myanmar es un foco, sin lugar a dudas, revolucionario internacional. 

 Norberto Malaj 
 15/01/2022

domingo, 16 de enero de 2022

Jack London, entre el abismo y la cima


Cuando ahora me piden libros de Jack London, me comentaba un amigo librero, no suelen ser para los niños, sino para gente inquieta, lectores habituales de “platos fuertes”. Efectivamente, la obra de London está siendo recuperada, y no sólo de las manos de los niños, sus más habituales consumidores, sino de la rutinaria y reduccionista clasificación de autor de “novelas de aventuras” en que estaba encasillado. 
El éxito que rodeó su existencia como novelista, y que le hizo varias veces rico, no significó que fuera realmente comprendido, y ni siquiera el aprecio de gente tan importante como Anatole France, Trotsky o George Orwell, fue suficiente para romper con su clasificación unilateral, es decir para que se hiciera una lectura a fondo por parte de los historiadores y críticos de turno. Los motivos de que a London se le conociera tan superficialmente, son difíciles de explicar: la complejidad de su experiencia vital, su adhesión a una “causa perdida” como la del socialismo americano, la clasificación mencionada, etc., han tenido que ver con ello. Pero lo importante es que hoy la imagen de London se enfoca ya de otra manera, y se le ve como una compleja combinación de individualista, socialista y poeta visionario. La obra de London hay que insertarla en la América de los pioneros y colonizadores; en la América individualista que busca su identidad en Dios, en Nietzsche o en la filosofía oriental; en la América colectivista del mundo obrero: la del “sueño de Debs” de acabar con la injusticia; en la América de la oligarquía despiadada que más tarde mostraría su “talón de hierro” en Vietnam y otros lugares. En el “viejo Socialist Labour Party” Los elementos que hicieron de London un convencido socialista son variados. Entre ellos podemos mencionar su propia experiencia proletaria, el estado de depauperización que sufre la clase obrera en aquella época, el fuerte idealismo de los militantes revolucionarios, el declive del humanismo democrático americano arrollado por el espíritu de la competencia burguesa, la actitud mercantil de los editores y la despiadada de la “inteligentzia” liberal que le ignora en sus inicios y le adula cuando es alguien, etc. Todo ello le empujó hacia el socialismo más radical, hacia la militancia política, que se confunde con su carrera literaria, para separarse de nuevo en vísperas de su suicidio. Por aquella época Norteamérica se encontraba en una verdadera encrucijada. Moría el capitalismo concurrencial y se iniciaba la era del capital monopolista. La democracia americana no era más que un sueño. Se podía hablar con libertad, pero ¡ay de quién, como London, quisiera practicarla! Los grandes centros industriales levantados con el sudor de miles de trabajadores, quedaban irremisiblemente en mano de una minoría, que inmediatamente se hacía proteger por la policía y por sus guardas personales contra los “agitadores”. Cuando el Manifiesto Comunista llegó a manos de London, fue como una “iluminación”: aquella era la expresión teórica y literaria de una evidencia que se presentaba desnuda ante sus ojos. Jack London, entre el abismo y la cima Esta es la única foto que se conserva de London en su época de buscador de oro. Fue hecha en Dawson en 1897 o 1898. Cuando London ingresa en el partido socialista, se sienta al lado de su ala más revolucionaria, la de Debs y la de León, los más gigantescos y auténticos líderes de un socialismo que pronto perdió la dentadura, y rechaza el ala ultra reformista de la AFL (Federación Americana del Trabajo). Se convierte en un agitador en el medio universitario de Berkeley, en un tribuno de masas en las campañas electorales y en apoyo de las huelgas obreras, en un propagandista que publica numerosos folletos –ninguno de los cuales ha llegado hasta nosotros– en favor de la causa, de “la guerra de clases”, como se titula uno de ellos. Participa como corresponsal en la guerra ruso-japonesa, más tarde lo hace en la primera revolución mexicana del siglo, sus simpatías hacia los “bravos camaradas mexicanos” es manifiesta: “Os daréis cuenta –escribe– que no podemos ser honorables en un tiempo de propiedad. Todas las injurias que os lanzan, nosotros ya las hemos recibido. En cuanto el robo y la avidez son combatidos, los hombres honrados, los valientes, los patriotas y los mártires no pueden esperar otra cosa que ser calificados como ladrones de gallinas y fuera de la ley”. Su socialismo es, pues, vivo y auténtico por más que esté impregnado de aspectos muy discutibles. Es socialista, dice, porque es artista y no puede haber un artista que no sienta en su carne la lucha de los oprimidos. Es socialista, cree, porque es un individualista y el capitalismo es la negación de la individualidad de millones de seres que bastante tienen con sobrevivir, y porque sólo el socialismo acabará con el dilema individuo-colectividad. Lo es porque considera que el socialismo es inevitable, ya que el cisma entre la riqueza y la pobreza, cada vez más agudizado, hace necesaria e ineludible la revolución. Su socialismo comprende, pues, una buena dosis de estética, de anarquismo y de fatalismo determinista, y sobre todo comprende una contradicción entre su fe revolucionaria y su desconfianza en las “masas embrutecidas y encanallecidas por la propiedad privada”, unas masas como las que vio en los arrabales de Londres y que describe en Gente del Abismo. Desconfianza que se afirma también en la fuerza que ve en el reformismo de la aristocracia obrera, en esa casta que veía encarnada en la principal central sindical americana, la AFL, a la que en El talón de hierro presentaría como un mortal obstáculo a la revolución. La evolución del “viejo Socialist Labour Party” –como él le llamaba– hacia el reformismo la sufre en su propia carne. Aquel viejo socialismo luchador e independiente de la burguesía que hizo suyo, estaba perdiendo su integridad y se aprestaba a apoyar incondicionalmente al nuevo imperialismo que en 1916 se disponía a conquistar con sus cañones un lugar hegemónico en el concierto de las grandes potencias. Si el partido había abandonado el socialismo por la colaboración de clases, London abandonó el partido. Marx, Nietzsche, Spencer, Darwin. Hay una dualidad en la vida y en la obra de London: mientras su alma colectivista estuvo con Marx y el socialismo, su alma individualista siguió por otros cauces, cauces abiertos por Nietzsche, Spencer y Darwin. Esta segunda alma, acallada en el plano político, fue la predominante en su obra: la “experiencia de la vida” que se trasluce en los personajes de sus novelas está mucho más cerca de su problemática personal que de la problemática social de las luchas obreras, reflejadas en su obra en menor grado. Jack London, entre el abismo y la cima Entre las aficiones de London, se hallaba la de la fotografía. Esta fotografía fue tomada por él mientras preparaba Gentes del Abismo. Los vagabundos londinenses reciben bonos para sopa del ejército de salvación. Hoy, esta dualidad londoniana puede parecer extraña, pero no lo era tanto en un tiempo en el que la socialdemocracia, predominante en el movimiento obrero, estaba impregnada de un determinismo evolucionista vulgar, y en la que el anarquismo se sentía atraído por el superhombre que soñara Nietzsche. En London, estas tendencias filosóficas cobraron un sentido muy particular, difícil de desentrañar sin un estudio exhaustivo de su obra. Lo cierto es que no fue un divulgador de las mismas, ya que sólo las utilizó para rodear a sus personajes prototípicos de determinada aureola vital. En la obra de London, las sombras de Nietzsche, Spencer y Darwin forman una especie de coro similar al que los dioses juegan en la tragedia griega. Su fidelidad al movimiento socialista le lleva una vez y otra a negar rotundamente esta influencia –en particular la de Nietzsche–, e incluso a pronunciarse contra ella: “Muchas veces mis libros son incomprendidos. Hace tiempo, al comienzo de mi carrera como escritor, me pronuncié contra Nietzsche y su superhombre en la novela Los lobos del mar. La novela ha tenido una gran masa de lectores, pero nadie ha comprendido que en ella se critica la idea del superhombre. Más tarde, sin hablar de otras obras menores, he escrito una novela para pronunciarme contra la filosofía del superhombre: Martin Eden. Más tarde ataqué las opiniones de R. Kiplyng en el libro La fuerza de los fuertes, pero nadie se dio cuenta de ello”. La crítica de London al superhombre nietzscheano es la siguiente: “El superhombre no puede lograrse en el mundo moderno. El superhombre es antisocial por sus tendencias, y nuestra época, de sociedad y de sociología compleja, no puede tolerar su indiferencia hostil. De ahí la impopularidad de superhombres de las finanzas como Rockefeller: se trata de una irritación en el cuerpo social”. Los grandes héroes de London, como Martin Eden o Burning Daylight (Radiante Aurora), no tienen sitio en este mundo y han de salir de él por la muerte (como Martin) o por la aventura, por la búsqueda de nuevas soluciones al margen de la jungla. Son “superhombres” con pies de barro, plenos de contradicciones, débiles ante el amor, sensibles ante el destino de las masas y por lo tanto incapaces de hacer como Nietzsche y mandarlas “con el diablo y las estadísticas”. Jack London, entre el abismo y la cima London (derecha) con un compañero, clochards en Londres en 1902. No obstante hay que subrayar que el evolucionismo vulgar hizo estragos en el pensamiento de London –¡y en el de tantos otros! Incapaz de comprender la capacidad militante de las masas, de hacerse gigantescas y gloriosas en las luchas –luchas a las que no pudo asistir personalmente ya que no se dieron en su tiempo, al menos en las metrópolis occidentales– y sobre todo en los grandes momentos de la revolución, desconfió de ellas y encontró en las explicaciones biologicistas una razón para fijar su gregarismo y su mediocridad como “innato”, al igual que la encontró para su convicción de la inferioridad de ciertas razas o de las mujeres. Datos estos poco relevantes y vergonzantes de la personalidad de London, que no llegan a manchar su obra, aunque sí llegan a veces a hacerla bajar al nivel del reaccionarismo. Utopía y antiutopía Si la energía vital de London le llevó a subir desde el abismo de la mediocridad hacia la cima de la fama, la riqueza y el reconocimiento, para encontrar, como Sísifo, que la piedra descendía otra vez, porque en la cima no había nada, su militancia socialista le llevó a la convicción de que la revolución emancipadora que elevará al mundo del trabajo y a la humanidad entera desde el abismo a la cima, iba a encontrar más dificultades de las previstas, iba a resultar una odisea de proporciones gigantescas, un proceso de lucha de clases de varios siglos. Y adelantándose a este proceso, London quiere dejar constancia de su testimonio. Esta faceta particular de poeta visionario hizo exclamar a Trotsky: “London ha sabido traducir, como un verdadero creador, el impulso dado por la primera revolución rusa, y también ha sabido repensar la totalidad del destino de la sociedad capitalista a la luz de esta revolución (… ) El crecimiento de la riqueza y el poder en uno de los polos de la sociedad, de la miseria y los sufrimientos en el otro polo; la acumulación del odio social, el ascenso irreversible de cataclismos sangrientos: todas estas cuestiones las ha sentido London con una intrepidez que incesantemente nos obliga a preguntarnos con asombro: pero ¿cuándo fueron escritas estas líneas? ¿Fue acaso antes de la guerra?” El universo utópico de London se desarrolla en cinco obras: Gente del Abismo (1903), El talón de hierro (1908), Martin Eden (1909), Radiante Aurora (1910) y El valle de la luna (1913). Se extiende además en una serie de pequeñas narraciones de carácter apocalíptico, cuyo género él modestamente bautiza como de “seudo-ciencia”, la principal de las cuales es la titulada La peste escarlata. En Gente del Abismo, London refleja, a la manera de un reportaje sociológico, los suburbios proletarios de Londres, y muestra, por medio de una extrapolación de la realidad francamente surreal, a dónde conduce moral y físicamente el capitalismo a los productores, qué decadencia produce en una infra-humanidad que el escritor ve plena de enfermedades, de monstruos que son mezclas de todas las épocas de la humanidad, a la manera de La máquina del tiempo de H. G. Wells. Martin Eden es la utopía del superhombre: el protagonista lucha por alcanzar un estado de YO superior utópico y muere asqueado de un orden burgués que exige la mediocridad y la hipocresía. Radiante Aurora describe la odisea homérica de la conquista del Norte por un gran héroe, que después de pasar la putrefacta experiencia del mundo de las finanzas, se acoge a la utopía del retorno a la Madre Naturaleza por amor. El valle de la luna es la utopía del reformismo que quiere mejorar las cosas, sin “traumas” ni “sobresaltos”, en un mundo en que el capitalismo no repara en medios para perpetuarse. La crueldad de la Oligarquía es insoportable, el egoísmo del Poder y del Dinero nos depara mil hecatombes, bombas definitivas, enfermedades promovidas por los Estados mayores militares, etc… que harán retroceder al hombre al Nadir. La supervivencia del capitalismo significa el fin de la civilización. Esto es lo que se nos viene a decir El talón de hierro. 
 En esta obra, a nuestro juicio la más importante (aunque desde un punto de vista literario la más perfecta sea La llamada de la selva), London elabora una aterradora semblanza de lo que va a ser la contradicción central del presente siglo y de los venideros (como dice Upton Sinclair en el prólogo a El grito de la justicia, una antología de textos socialistas de “los últimos cinco mil años”) y nos traslada al futuro de un socialismo que, mil veces derrotado y traicionado, renace entre las masas temporalmente doblegadas. London ha comprendido cuál es la verdadera naturaleza de la Bestia: el desarrollo de la gran oligarquía capitalista significará el empobrecimiento de millones de seres, de lo que hoy se llama “tercer mundo”. Su dominio extenderá la corrupción, que alcanzará también a la aristocracia obrera. Frente a los reformistas ilusos, London no se fía un ápice de ningún sector de la burguesía: sabe que ésta, antes de abandonar su hegemonía, empleará el “talón de hierro” de la brutalidad y la represión.
 La historia, sin duda, le ha dado la razón a London: el esquema argumental de El talón de hierro lo hemos visto reproducido infinidad de veces. El desarrollo del capitalismo y sus contradicciones ha engendrado grandes movilizaciones, que han desembocado en huelgas masivas y han puesto al sistema al borde del precipicio. Pero las direcciones reformistas de la aristocracia obrera, con sus cuadros burocratizados, se han interpuesto y sus “reformas” han dejado incólume al Poder. Alemania, Hungría, Italia en los años 20, España y Francia en los años 30, Grecia en los años 40, Latinoamérica entre los 60 y los 70, en todos estos casos la situación se asemeja extraordinariamente a la trama argumental de esta gran novela, cuyo realismo político supera a nuestro juicio al de novelas como 1984 o Un mundo feliz, en el sentido en que se fundamenta más en la realidad de la lucha de clases y no deja ninguna puerta cerrada a la esperanza. La anti-utopía de London, escrita antes de la primera gran guerra, vislumbra décadas de terrorismo burgués y prevé el papel traidor del reformismo obrero como “última barricada del orden burgués”; pero cual Ave Fénix, las ansias revolucionarias resurgen de las cenizas. Un cuadro desolador, extremo, pero ¡tan próximo!

 Pepe Gutiérrez-Álvarez

Afganistán. La invasión que dejó hambre y miseria


Muchos países occidentales y medios de comunicación hegemónicos se azoran ahora por el hambre y la miseria que prolifera por todo el territorio de Afganistán pero se abstienen de señalar que la causa fundamental de esa lamentable situación fue la invasión y ocupación por 20 años a esa nación centroasiática llevada a cabo por Estados Unidos y sus aliados. 

 Los ataques contra las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre de 2001, de los cuales Estados Unidos acusó a la red Al Qaeda y a su líder Osama Bin Laden, fue la excusa perfecta para que el gobierno de George W. Bush lanzara el 7 de octubre de ese año, la invasión contra el régimen Talibán en Afganistán (y posteriormente contra Irak) con el objetivo manifiesto de controlar esa estratégica región y adueñarse de sus recursos petroleros. 
 Bush y sus aliados argumentaron que el objetivo era acabar con el terrorismo e impedir que Afganistán se convirtiera en refugio de organizaciones violentas y aseguraban que al paso de los años esa nación se mostraría al mundo como una perfecta democracia al estilo occidental. 
 Nada más lejos de la realidad cuando 20 años después de3 la invasión, se repetían en Kabul las imágenes de Saigón (Vietnam) cuando los estadounidenses abandonaban en helicópteros y aviones la capital de Afganistán ante el avance incontenible de los talibanes.
 Washington y las fuerzas de la OTAN abandonaron al pueblo afgano que quedó hundido en la más profunda pobreza, con una economía completamente en quiebra, sin infraestructura ni capital para enfrentar la situación imperante. 
 Un informe del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas puntualizó que en Afganistán el 98 % de la población ha empeorado su seguridad alimentaria, la cual experimenta déficit en el consumo de comida, debido entre otros factores a la inflación en los precios de los alimentos, las secuelas del conflicto armado y la intensa sequía que afecta el territorio nacional. 
 Detalla el documento que ese índice es extremadamente superior al 17 % compilado en agosto, cuando las tropas estadounidenses abandonaron abruptamente esa nación, lo cual se traduce en que nueve de cada diez familias compran comida más barata, ocho de cada diez comen menos, y siete de cada diez piden alimentos. 
 El PMA advierte que 23 millones de afganos enfrentarán hambre extrema a principios de 2022 y la directora de esa organización en ese país, Mary-Ellen McGroarty, significó que en aras de impedir que la crisis adquiera niveles de catástrofe se necesitarán 220 millones de dólares al mes para solventar la tensa situación. 
 “Con el invierno a la vuelta de la esquina, la inflación disparada y las formas de vida de la población prácticamente desaparecidas, Afganistán se enfrenta a una avalancha de hambre y miseria”, dijo McGroarty.
 Tras la salida de las fuerzas estadounidenses y de la OTAN, los países occidentales y organizaciones internacionales congelaron los activos de Kabul en el exterior y detuvieron la financiación porque no estaban de acuerdo en trabajar con el nuevo gobierno talibán.
 El Banco Mundial apunta que en 2019 la mitad del presupuesto del país se conformaba a partir del financiamiento exterior y que con la guerra fueron creciendo las actividades ilícitas, sobre todo la producción de opio que se situó en el 86 % del volumen mundial e inundó muchas ciudades de Occidente. Durante el anterior gobierno talibán las cosechas de amapolas disminuyeron al mínimo. 
 En esos 20 años de invasión, aumentó la corrupción administrativa que provocó la fuga de cuantiosos fondos que solo al presupuesto estadounidense costaron 2,26 billones de dólares, según estudio de la Universidad Brown. 
 Uno de los mayores ejemplos fue el del expresidente Ashsef Ghani que huyó del país con cuatro coches y un helicóptero cargado de dinero y tuvo que dejar parte de la fortuna robada debido a la inminente llegada de los talibanes. 
 La situación es tan desesperada para la población que se ven obligados a tomar decisiones desgarradoras. 
 En una serie de chozas en la provincia de Badghis, una mujer lucha por salvar a su hija de 10 años pues su esposo la vendió sin decírselo a ella por lo que le dieron un anticipo. Le preguntó de dónde sacó el dinero y le dijo que la vendió en matrimonio. La niña se quedará con sus padres hasta que tenga 15 años. Ahora Parwana Malik lucha no solo contra el hambre sino para pagar la deuda de casi 600 dólares contraída por su esposo y tratar de liberar a la niña. 
 Abdullah, otro padre también cedió a una hija en matrimonio concertado porque no tenía como atender a su mujer que estaba enferma y debía alimentar a otros cuatro niños. Lo hizo por cerca de 200 dólares y ahora tiene que vender a otra menor para poder alimentar a los que quedan. 
 Asimismo, centenares de personas en la provincia de Herat (al oeste del país) venden sus riñones como única forma de alimentar a sus familias o saldar sus deudas. Con una buena suma de dinero los interesados acuden a los hospitales y un equipo médico, sin escrúpulos, se ocupa del resto. 
 Ghulam Nabibulah padre de cinco hijos vendió uno de sus riñones por 3 000 dólares y cinco de sus hermanos tuvieron que hacer lo mismo para ayudar a la familia. Aunque la religión prohíbe esas prácticas, Agha Abdul Manan, miembro del Consejo de Ancianos del pueblo Shaidaye lo justifica pues “tienen una situación desesperada y prefieren vender un riñón antes que ponerse a robar”. 
 Solo caos y miseria han dejado Estados Unidos y sus aliados en el empobrecido Afganistán. Son sus llamadas guerras por la democracia y la libertad. 

 Hedelberto López Blanch, periodista, escritor e investigador cubano.

sábado, 15 de enero de 2022

Mario Benedetti, a 101 años de su nacimiento: compromiso y vigencia


El 14 de septiembre de 1920, nació en la ciudad de Paso de los Toros una de las figuras de la literatura más reconocidas del Uruguay. Un exponente social, solidario y comprometido.
 La tregua, Poemas de la oficina, Montevideanos, Primavera con una esquina rota, y sus Inventarios, son apenas algunas de las obras que traspasaron las fronteras uruguayas, que convirtieron a Benedetti en un referente conocido por sus poemas, cuentos, novelas, ensayos, críticas literarias y trabajos periodísticos.
 Comenzó a trabajar a los 14 años, desempeñó tareas tan diversas como la de cadete, administrativo, taquígrafo y funcionario público. No terminó sus estudios secundarios. La diversidad de estos trabajos tal vez lo llevó a conocer esa realidad, que más tarde plasmó en sus obras. Publicó más de 80 libros, y estas obras se tradujeron a más de 25 idiomas, publicando su primer libro de poemas en 1945, La víspera indeleble. 
 Sus poemas fueron elegidos por varios músicos para ser difundidos en forma de canción. A través de estas, pudo llegar al corazón del pueblo, que las cantó acaso sin saber que él era su autor. Que es la mejor forma de trascender. 
 En 1973, Benedetti se exilió, continuando su trabajo literario y periodístico desde varios países de Latinoamérica y Europa: Argentina, Perú, Cuba y España. Volviendo al Uruguay con el retorno de la democracia en 1985 y desde entonces alternó sus trabajos entre Uruguay y España. Recibiendo múltiples galardones, tanto en América como en Europa. Obras suyas como La tregua, también fueron llevadas al cine. 
 Fue uno de los integrantes de la Generación del 45. Este grupo de intelectuales, reconocido por su análisis crítico de la realidad, marcó a generaciones posteriores. Entre otros, contó con exponentes como Idea Vilariño, Ida Vitale, Carlos Real de Azúa y Carlos Maggi.
 Pero su labor y el mensaje de su poesía llegan a la inmensidad del pueblo por la canción. Su palabra, su denuncia comprometida y valiente, su visión del amor y de respeto por el semejante, generan un espacio en el corazón de la gente, que recibe este mensaje haciéndolo propio. 
 Compartimos aquí esta visión de Mario, poniéndose en el lugar de tantos, que fueron apresados por la Dictadura: “Hombre preso que mira a su hijo”

 Cuando era como vos
 Me enseñaron los viejos y también las maestras bondadosas y miopes 
Que libertad o muerte era una redundancia
 A quién se le ocurría en un país, donde los presidentes andaban sin capangas 
Que la patria o la tumba era otro pleonasmo 
Ya que la patria funcionaba bien
 En las canchas y en los pastoreos 
Realmente Botija no sabían ni un corno
 Pobrecitos creían que libertad era tan solo una palabra aguda
 Que muerte era tan solo grave o llana 
Que cárceles es por suerte una palabra esdrújula 
Olvidaban poner el acento en el hombre
 La culpa no era exactamente de ellos
 Sino de otros más duros y siniestros
 Y esto si, como nos ensartaron en la limpia república verbal 
Y cómo idealizaron la vidurria de vacas y estancieros 
Y cómo nos vendieron un ejército que tomaba su mate en los cuarteles 
Uno no siempre hace lo que quiere 
Uno no siempre puede
 Por eso estoy aquí Mirándote y echándote de menos
 Por eso es que no puedo despeinarte el jopo 
Ni ayudarte con la tabla del 9 Ni acribillarte a pelotazos
 Vos ya sabes bien que tuve que elegir otro juegos
 Y que lo jugué en serio
 Y jugué por ejemplo a los ladrones
 Y los ladrones eran policías
 Y jugué por ejemplo a la escondida 
Y si te descubrían te mataban 
Y jugué a la mancha
 Y era de sangre Botija aunque tengas pocos años 
Creo que hay que decirte la verdad 
Para que no la olvides 
Por eso no te oculto que me dieron picana que casi me revientan los riñones
 Todas estas llagas, hinchazones y heridas 
Que tus ojos redondos miran hipnotizados 
Son durísimos golpes 
Son botas en la cara 
Demasiado dolor para que te lo oculte 
Demasiado suplicio para que se me borre
 Pero también es bueno que conozcas que tu viejo calló 
O puteó como un loco 
Que es una linda forma de callar 
Que tu viejo olvidó todos los números
 Por eso no podía ayudarte en las tablas 
Y por lo tanto olvidé todos los teléfonos
 Y las calles
 Y el color de los ojos
 Y los cabellos y las cicatrices 
Y en qué esquina, en qué bar 
Qué parada, qué casa
 Y acordarme de vos, de tu carita me ayudaba a callar
 Una cosa es morirse de dolor 
Otra cosa morirse de vergüenza
 Por eso ahora, me podes preguntar y sobre todo puedo yo responder
 Uno no siempre hace lo que quiere
 Pero tiene el derecho de no hacer lo que no quiere 
Llorá nomás Botija
 Son macanas que los hombres no lloran 
Aquí lloramos todos Gritamos, berreamos, moqueamos, chillamos, maldecimos 
Porque es mejor llorar que traicionar 
Porque es mejor llorar que traicionarse 
Llorá 
Pero no olvides. 
 ¡Qué más decir después de esto!
 Hay que poder sentir, para ponerse en el lugar del otro. 
 ¡Hay de aquellos, que se atreven a juzgar, desde un lugar de ventajosa e irrespetuosa comodidad! 

 Mario Benedetti siempre presente 

 Ricardo Curcho 
Trabajador de Montevideo Gas
 Martes 14 de septiembre de 2021 | 14:11

"La economía no puede permanecer abierta": los efectos de ómicron repercuten en EE.UU.


Biden ha prometido mantener abiertas las empresas y las escuelas, pero algunos expertos se preguntan si eso es posible dada la naturaleza de esta variante Covid. 

 Las escuelas se vuelven virtuales, las aerolíneas cancelan vuelos, las farmacias y los centros de pruebas cierran temporalmente, los estantes de las tiendas de comestibles se vacían debido a los retrasos en el transporte, las donaciones de sangre caen a niveles de crisis por primera vez y los hospitales del país no dan abasto. Estos son los EE. UU. bajo la variante Omicron.
 Omicron puede causar síntomas más leves en algunas personas, pero sus efectos están repercutiendo en todo Estados Unidos y creando algunos de los mayores desafíos de la pandemia de Covid-19. 
 “Tenemos escasez de suministros, tenemos escasez de transporte, que son el resultado de que la gente esté fuera de las ciudades debido al Covid, y especialmente a la variante Omicron por ser tan infecciosa. Y eso obviamente está limitando la fuerza laboral, y al verse limitada ésta genera algunos estragos que todos estamos experimentando”, dijo Ezekiel Emanuel, vicerrector de la Universidad de Pensilvania.
 Joe Biden ha prometido mantener abiertas las empresas y las escuelas, pero algunos expertos se preguntan si eso es posible dada la naturaleza de Omicron y la falta de medidas adecuadas para combatirlo. 
 “La economía no puede permanecer abierta y las escuelas no pueden permanecer abiertas cuando tantas personas se enferman”, dijo Margaret Thornton, investigadora educativa de la Escuela de Asuntos Públicos e Internacionales de Princeton. “Debemos tomar medidas para frenar la propagación para que las escuelas sigan funcionando, para que lo mismo ocurra con los negocios”, dijo, pero gran parte de esa acción ha sido lenta.
 Para controlar Omicron y futuras oleadas, los funcionarios deben confiar en tácticas probadas y ciertas, desde proporcionar pruebas suficientes hasta máscaras de alta calidad y una mejor ventilación, dicen algunos expertos en salud. 
 “Ahora tenemos herramientas como máscaras N95, vacunas, tratamientos y diagnósticos rápidos para ayudar a prevenir infecciones y reducir la gravedad de la enfermedad”, dijo Rick Bright, director ejecutivo del Instituto de Prevención de Pandemias de la Fundación Rockefeller y exfuncionario del Departamento de Salud de EE.UU. “Sin embargo, debemos hacer más para que sean asequibles y estén disponibles para todos, con una guía clara sobre cuándo y cómo usarlos de manera más efectiva”. 
 Frente a un aumento astronómico de casos y hospitalizaciones, los sistemas de salud se han visto afectados. Omicron viene inmediatamente después de una devastadora ola Delta en el otoño y de escasez de personal y suministros existentes, con pocas chances de recuperación. El promedio de infecciones de siete días en EE.UU. es de más de 750,000 casos ahora, mucho más alto que durante el pico de Delta. 
 “Fue consecutivo”, dijo Jorge Moreno, profesor asistente de medicina en la Facultad de Medicina de Yale. “Está afectando a todos los sectores de la atención médica”. 
 Los trabajadores de la salud han denunciado en las redes sociales que se les ha pedido que se ofrezcan como voluntarios para permitir el reabastecimiento de suministros y contestar teléfonos , o para ser voluntarios en limpieza, servicio de alimentos y transporte. Según los informes, se le pidió a un médico residente que trabajara como técnico de lavado, un trabajo para el que nunca se capacitó y por el que no se le pagó. Mientras tanto, las enfermeras en Nueva York están tan agotadas que hay sectores enteros de las unidades hospitalarias donde nadie está programado para monitorear a los pacientes. 
 Los hospitales en algunas partes del país permiten que el personal continúe trabajando siendo positivos, sin aislarse en absoluto. En Rhode Island, esa política provocó un brote entre los pacientes. 
 “Podemos tener una cama vacía, pero si no hay una enfermera para atenderla o incluso un médico para lo mismo, no hay forma de manejar al paciente. Así que realmente estamos en una crisis”, dijo Moreno. “Estamos a punto de estallar en este momento”, y dado que las hospitalizaciones se retrasan entre una o dos semanas con respecto a los casos, lo peor aún está por venir, dijo. 
 Es posible que los hospitales de todo el país ya estén más llenos de lo que sugieren las cifras oficiales. En Maryland, los hospitales están al 87 % de su capacidad, según informes oficiales, pero en realidad están más cerca o superando el 100 %, según un análisis. 
 También hay menos hospitales ahora que cuando comenzó la pandemia, particularmente en las zonas rurales. En 2020, 19 hospitales rurales cerraron, la mayor cantidad de cierres en un año desde 2005, cuando comenzaron a recopilarse datos. 
 Omicron también es responsable de la escasez de personal en las residencias de ancianos. Eso lleva a que estas instituciones limiten la cantidad de admisiones de nuevos pacientes, una réplica de lo que ya ocurre en los hospitales entre los pacientes que podría llevar hacia una transición a un nivel de atención más bajo. Las guarderías también enfrentan un aumento de casos y escasez de personal.
 Las guarderías ya estaban sobrecargadas, con algunos centros perdiendo hasta el 90% de los trabajadores a partir de diciembre. Según Cindy Lehnhoff, directora de la Asociación Nacional de Cuidado Infantil, la escasez “catastrófica” ha afectado a alrededor del 80 % de los centros en todo el país, lo que ha provocado cierres y largas listas de espera.
 Las escuelas también han luchado por permanecer abiertas. “Es un caos. Es un completo caos”, dijo Thornton. En Filadelfia, por ejemplo, 98 escuelas ahora se han vuelto virtuales, dijo. “Realmente no hay suficientes adultos que estén lo suficientemente bien como para estar en el edificio”.
Los líderes han “entendido el razonamiento al revés” sobre mantener abiertas las escuelas, dijo. “Esta administración ha dicho que priorizan las escuelas debido a la economía, para que los padres vuelvan a trabajar. Y creo que eso es solo un enfoque realmente retrógrado. Necesitamos priorizar las escuelas porque son importantes para los niños”.
 En las escuelas, existen formas comprobadas de reducir la propagación de cualquier variante. Solo hay que tomar las medidas, dijo Thornton. 
 Estas medidas incluyen opciones remotas bien administradas para aquellos que las desean a fin de reducir el tamaño de las aulas y reducir los riesgos de exposición. Las pruebas periódicas, en las que las familias optan por participar en lugar de optar por no participar, marcarían una gran diferencia, además de brindar orientación sobre qué hacer si la prueba da positivo. Asegurarse de que todos los estudiantes tengan máscaras de alta calidad también es esencial, dijo Thornton. 
 “Mantener las escuelas abiertas y la economía en funcionamiento es muy importante y un verdadero desafío, ya que gran parte de la sociedad se enfermará en las próximas semanas”, dijo Bright. “Creo que podemos hacerlo con seguridad. Sin embargo, necesitamos seguir la ciencia, usar las herramientas a nuestra disposición y usar las herramientas que tenemos apropiadamente. 
 “La realidad es que el Covid-19 no va a desaparecer pronto. Necesitamos pasar de la crisis al control”, dijo. Bright y Emanuel describieron los pasos que la administración podría tomar para alcanzar sus objetivos, incluidas medidas como la expansión de las pruebas, las vacunas y los medicamentos, y la reconstrucción de la confianza en la salud pública.
 “Vamos a tener unas próximas dos o tres semanas difíciles”, dijo Emanuel. Pero si se pueden implementar medidas, tendrían un efecto enorme. 
 Y cualquier medida que se implemente ahora ayudará a abordar futuros aumentos repentinos, dijo Bright. "Creo que la próxima variante ya está al acecho entre nosotros ahora, lo que hace que sea aún más crítico que avancemos y la detengamos antes de que tenga la oportunidad de propagarse como lo hizo Omicron". 

 Melody Schreiber 
 14/01/2022

jueves, 13 de enero de 2022

Bergoglio y la caída de la población


En la primera audiencia general del año, el Papa aludió al “Invierno demográfico” y la “dramática caída de la natalidad”. Bergoglio instó a que las familias tengan hijos por la vía de la procreación o adopten, entendiendo a la “familia” como la unión sacramental y heterosexual entre un hombre y una mujer. "Tener un hijo siempre es un riesgo, ya sea natural o adoptado. Pero más arriesgado es negar la paternidad, negar la maternidad, ya sea real o espiritual", dijo el célibe, y advirtió que la humanidad practica “una forma de egoísmo”, porque “algunos no quieren tener hijos. A veces tienen uno, y ya, pero en cambio tienen perros y gatos que ocupan ese lugar”. Hace años, Bergoglio había definido el amor por los animales como una “degeneración cultural”.
 Las respuestas no se hicieron esperar: algunos cuestionaron que un militante del celibato diera lecciones de procreación, otros recordaron la pedofilia clerical, el papel de la Iglesia en la violación y tortura de cientos de miles de niñas, niños y jóvenes, confinados en sus instituciones católicas urbi et orbi, de la Araucanía al Congo, de Canadá a Irlanda.
 La dimensión “espiritual” de la Iglesia como promotora de la adopción de supuestos huérfanos incluye el tráfico de bebés y niños “rojos” durante el franquismo y de los hijos de desaparecidos en la Argentina a través de Movimiento Familiar Cristiano. Además del negocio de la compra y venta de bebés sin más objeto que las ganancias, como ocurrió por décadas en Añatuya, Santiago del Estero. 
 Sin embargo, más allá de las hojarascas espirituales o la pérdida de negocios vinculados a la adopción, Bergoglio expresó: "La negación de la paternidad y de la maternidad nos menoscaba, nos quita humanidad, la civilización se vuelve más vieja". Así que de eso se trata. 

 Menos humanos, y envejecidos

 Que la civilización se vuelve más vieja y que la tasa de fecundidad va en caída libre está fuera de discusión. Lo controversial son las razones. En 1950, las mujeres tenían en promedio 4,7 hijos. Si bien hay grandes diferencias regionales, la media actual se sitúa en 2,4. De mantenerse la tendencia en dos décadas el número de hijos promedio bajará de la tasa de reemplazo –al menos 2,1 niños por pareja. 
 En Italia, todos los años desaparece el equivalente de una ciudad de 200 mil habitantes. En Estados Unidos, la proporción de hogares formados por parejas con hijos cayó del 40% en 1970 al 20% en 2012. A fines del siglo XXI, 23 países, incluidos Japón, Corea, Tailandia, Italia y España habrán perdido más de la mitad de sus habitantes (BBC, 21/7/20). 
 Durante la pandemia de Covid-19 la caída de la tasa de natalidad fue aún más marcada. En Italia, nacieron un 22% menos de bebés en diciembre de 2020 que en el mismo mes del año anterior. En España la caída fue del 20% y en Francia del 13%. En Buenos Aires, el descenso orilló el 25%. El anunciado baby boom del aislamiento no existió. Vivido muchas veces en condiciones de hacinamiento intolerable o en el agobio de cuidar a los chicos y el teletrabajo, terminó en violencia, desamor y desaparición del deseo sexual. 
 A la caída de población se suma su envejecimiento, producido porque nacen menos niños pero también por la extensión de la esperanza de vida. Mientras que los menores de 5 años bajarán de 681 millones en 2017 a 401 millones en 2100, los mayores de 80 subirán de 141 millones en 2017 a 886 millones (Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington). 
 Naciones Unidas bate el parche con la prédica de una “vejez productiva”, en buen romance retrasar la jubilación y “extender el ciclo productivo” -la explotación- a la mayor cantidad de años posible. La miseria jubilatoria es un estímulo implacable para “mantener la movilidad en la edad avanzada”. El concepto de que todo avance en la sociedad de clases redunda en mayor sufrimiento de los explotados es mucho más infalible que el papa.

 El (fracasado) modelo chino 

Para atenuar las consecuencias económicas y sociales del envejecimiento, China en 2015 abandonó la política del hijo único y autorizó hasta tres por familia. Las chinas no respondieron y la tasa de natalidad está en su nivel más bajo desde la formación de la República Popular de China hace 70 años. 
 Bergoglio les echa la culpa a los perros, a los gatos, al aborto legal. Otros entienden que las mujeres no quieren tener hijos porque disfrutan de la educación, el trabajo y los métodos anticonceptivos. ¿Ignorarán que los índices de desocupación más altos los padecen las mujeres más jóvenes, en edad de procrear? The Economist exhibe otras razones: “La mayoría de las familias chinas no puede afrontar el gasto de tener más de un hijo”. Si no se implementan subsidios, licencias y otros beneficios, lamenta, “China podría perder su posición como principal proveedor mundial de mano de obra barata. 
En la actualidad, hay seis trabajadores activos por cada jubilado, pero esa relación podría llegar a ser de dos por cada uno, entre 2030 y 2050”(https://www.redalyc.org/journal/586/58650386010/html/).

 América latina, también 

El envejecimiento de la población no es privativo de países desarrollados. En América latina, según la CEPAL, hace 70 años, los menores eran más de diez veces más numerosos que los ancianos. Ahora se calcula que hacia 2100 los viejos triplicarán a los niños (DW, 26/8/2020).
 La natalidad también es baja. El índice promedio, de 2,06 hijos por mujer, no llega a los 2,2 necesarios para lograr la tasa de reemplazo. Ya hay siete países por debajo de la tasa de reemplazo: Cuba, Chile, Costa Rica, Uruguay, El Salvador, Brasil y Colombia. Como se ve, la caída se expresa tanto en países donde el aborto es legal como donde está prácticamente prohibido. 
 Las grandes diferencias que hace décadas se daban entre el número de hijos según el grado de instrucción de la mujer, su nivel social y su procedencia (urbana o rural), se redujeron enormemente.
 La familia que ama la Iglesia, reproductora de todas las opresiones, que condena a las mujeres a la cocina, el trabajo precario y la sumisión, que asfixia la rebeldía de los jóvenes, cruje por todos lados, arrasada por un régimen social tan descompuesto como la quimera del hogar dulce hogar.
 Lo que el Papa tampoco menciona y sí comparten los países de la región -y de todo el mundo- es una caída vertical de las condiciones de vida de la clase trabajadora. La pandemia que forró los bolsillos de las industrias de la salud y otros sectores del capital dejó un tendal de muerte y agudizó la miseria social, incluida la participación femenina en el mercado de trabajo, y la destrucción de la infancia.
 Según Naciones Unidas, 5.300.000 niños menores de 5 años mueren al año en el mundo por desnutrición y otras causas evitables. 
 La destrucción del trabajo bajo convenio y con contrato indefinido. La precarización y el desempleo. La falta de guarderías. La falta de acceso a la salud y a la vivienda. Todos estos factores desalientan la voluntad de procrear. Los que hablan de hedonismo y de individualismo tratan de tender un telón para ocultar la miseria. 
 Las jóvenes de las barriadas porteñas han retrasado drásticamente la edad de ser madres: el embarazo adolescente tiene una caída del 40% a partir de 2014. No es un fenómeno local. Los datos de la Universidad Católica de Chile “muestran una importante disminución en el embarazo adolescente desde el año 2000”. Para 2017 la caída era del 57%. ¿Éxito de las campañas que disuaden el embarazo precoz? Para el estudio, las razones están en otro lado: “Si a nivel país la pobreza multidimensional llega al 20,7%, para las madres adolescentes la cifra llega al 50,3%” (La Tercera, 12/6/19). 
 Con toda justicia se podría decir que las jóvenes han dejado de embarazarse en defensa propia. Es imperativo construir una sociedad donde disfrutar de la maternidad no signifique ahondar la miseria, renunciar a educarse, a trabajar y a disfrutar de la vida. Y donde ser viejo no sea una condena. 

 Olga Cristóbal 
 10/01/2022

miércoles, 12 de enero de 2022

El nonato golpe fascista contra Franklin Roosevelt


La historiadora Sally Denton, autora de “The Plots Against the President: FDR, a Nation in Crisis, and the Rise of the American Right”, ha publicado un artículo en The Guardian (11/1) que vale la pena examinar. 

 Suele tenerse a EE.UU. como una democracia impoluta que habría atravesado la ´década infame´ de los años 30 del siglo pasado sin coquetear con el fascismo. Denton tiene a bien ´recordar´ que eso no sólo no fue así, sino que aborda la conducta de Roosevelt frente a la asonada golpista de 1933. 
 Cuando Roosevelt asume el 4 de marzo de 1933, EE.UU. atravesaba una crisis terminal. “Washington nunca había estado tan fortificado desde la guerra civil, con policías armados que custodiaban los edificios federales”. “Los audaces experimentos del New Deal de Roosevelt”, señala, “inflamaron a la clase alta, provocando una reacción violenta de los banqueros, industriales y corredores de Wall Street más poderosos de la nación”. Agrega que “Antisemitas estadounidenses destacados, como Charles Lindbergh y Henry Ford” eran partidarios de organizar grupos paramilitares como los Camisas pardas de Hitler o las Negras de Mussolini. “Un país dividido y los poderosos enemigos envalentonados contra FDR hicieron que el complot para derrocarlo pareciera plausible”. Por todo EE.UU. avanzaban las organizaciones paramilitares o se afirmabann las ya existentes, como el Ku Klux Klan. 
 Denton no compara a los Proud Boys y Oath Keepers, las bandas supremacistas de ultraderecha trumpeanas de hoy, con sus “antepasados extremistas”. Señala, sin embargo, que “En 1933, un núcleo intransigente de veteranos conservadores formó las Camisas Caqui en Filadelfia y reclutó inmigrantes pro-Mussolini. Los Camisas Plateadas eran una milicia cristiana apocalíptica inspirada en los Texas Rangers, notoriamente racistas, que operaban en 46 estados y almacenaban armas”. “JP Morgan Jr, uno de los hombres más ricos del país”, partidario del gobierno de Mussolini “se niega desafiante a pagar el impuesto sobre la renta e imploró a sus pares que se le unieran para socavar a FDR”. 
 Fue entonces “cuando el mayor general retirado del Cuerpo de Marines de EE. UU. Smedley Darlington Butler afirmó que había sido reclutado por un grupo de financieros de Wall Street para liderar un golpe fascista contra FDR y el gobierno de EE. UU. en el verano de 1933”. Butler era entonces el oficial del cuerpo de marines más condecorado de la historia de EE.UU. Un “cuáquero” – recuerda Denton - que “recibió grandes ovaciones cuando afirmó que durante sus 33 años en la marina: ´Pasé la mayor parte de mi tiempo siendo un hombre musculoso de clase alta para las grandes empresas, para Wall Street y para los banqueros. En resumen, yo era un mafioso del capitalismo´”. 
 El golpe se frustró porque el propio Butler lo delató al famoso jefe del FBI J. Edgar Hoover, quien lo informó a Roosevelt. Butler luego testificó ante el Congreso que un corredor de bonos y miembro de la Legión Estadounidense, llamado Gerald MacGuire, le llevó el plan. Éste le dijo que el golpe estaba respaldado por el American Liberty League, un grupo de líderes empresariales que se formó en respuesta a la victoria de FDR, y cuya misión era enseñar al gobierno ´la necesidad de respetar los derechos de las personas y la propiedad´. Entre ellos estaban JP Morgan, Jr; Irénée du Pont; Robert Sterling Clark de la empresa de máquinas de coser Singer y los directores ejecutivos de General Motors, Birds Eye y General Foods”. 
“El golpe le exigía liderar un enorme ejército de veteranos, financiado con 30 millones de dólares de los titanes de Wall Street y con armas suministradas por Remington Arms, para marchar sobre Washington, derrocar a Roosevelt y toda la línea de sucesión, y establecer una dictadura fascista respaldada por un ejército privado de 500.000 ex soldados”. “El golpe fue instigado después de que FDR eliminara el patrón oro en abril de 1933, lo que amenazaba a los hombres más ricos del país, que pensaban que si la moneda estadounidense no estaba respaldada por oro, el aumento de la inflación disminuiría sus fortunas … la Legión Estadounidense desde su formación en 1919 … era una fuerza política militarista, conocida por su antisemitismo y políticas reaccionarias contra los sindicatos y los derechos civiles”.
 “Hay mucha evidencia de que los hombres más ricos de la nación, tanto republicanos como demócratas, estaban tan amenazados por las políticas de FDR que conspiraron con el paramilitarismo antigubernamental para dar un golpe de estado”. 
 “El informe final del comité del Congreso encargado de investigar las denuncias, entregado en febrero de 1935, concluyó que ´[El comité] recibió pruebas que demostraban que ciertas personas habían intentado establecer una organización fascista en este país´, y agregó que ´No está en cuestión que estos intentos fueron discutidos, planificados y podrían haber sido puestos en ejecución cuando y si los patrocinadores financieros lo consideraron conveniente´”. 
 “Todavía hay mucho que no se sabe sobre el intento de golpe. Butler exigió saber por qué se eliminaron los nombres de los hombres más ricos del país de la versión final del informe del comité. ‘Como la mayoría de los comités, ha escrachado a los pequeños peces y ha permitido que escapen los gordos´, dijo Butler en una entrevista radial en Filadelfia en 1935. ´Los peces gordos ni siquiera fueron llamados a testificar. Todos ellos fueron mencionados en el testimonio. ¿Por qué se suprimió toda mención de estos nombres en este testimonio?´” 
 “Los periodistas e historiadores, incluidos Mike Thomson de la BBC y John Buchanan de EE.UU., concluyeron más tarde que FDR llegó a un acuerdo con los conspiradores, lo que les permitió evitar los cargos de traición y la posible ejecución”. Roosevelt pasó el chubasco de aquel golpe tras reactivar la economía después de la gran crisis de 1929-33 -lo que no le resultó fácil y sólo pudo lograr cuando EE.UU. ingresó a fondo en la Segunda Guerra Mundial. De este modo pudo ser reelegido. Biden no logra lo primero, pero se empeña en una guerra en Ucrania que le permita obtenerlo. Es altamente probable que no logre lo segundo , cuando los sondeos prevén una gran derrota demócrata en las elecciones intermedias de noviembre próximo.-. 
 En 1933 —dice Denton— “en lugar de inflamar a una nación temblorosa, FDR instó con calma a los estadounidenses a unirse para superar el miedo, desterrar la apatía y restaurar su confianza en el futuro del país. Ahora, 90 años después, un año después del intento de golpe de Estado de Trump, el tono de Biden fue más alarmante, sonando a un llamado de atención para que los estadounidenses salven la democracia misma, para asegurarse de que tal ataque ´nunca, nunca vuelva a suceder´”. La historia parece repetirse, aunque nunca sabremos adónde habría llegado Roosvelt de haber llegado los conspiradores a la acción.
 “Si los conspiradores hubieran tenido que rendir cuentas en la década de 1930 -dice la historiadora-, es posible que las fuerzas detrás del intento de golpe del 6 de enero nunca hubieran florecido en el siglo siguiente”. Esta reflexión no tiene, como es obvio, rigor histórico. No se trata del efecto de las acciones penales. Estados Unidos era, a pesar de todo, en 1930, una potencia en ascenso – ahora se encuentra en retroceso irremediable. El fascismo es un producto del capitalismo en descomposición, no de conductas personales. La victoria de un golpe fascista en EE.UU., en los años 30, lo hubiera precipitado a la ruina. En 1941, los conspiradores se llenaron de plata trabajando para el esfuerzo bélico contra el imperialismo alemán.

 Norberto Malaj
 12/01/2022

Constituciones de Cuba y España y la democracia para expertos


martes, 11 de enero de 2022

El impasse entre el FMI y Argentina


La crisis al interior del gobierno y la complicidad de la burocracia sindical. 

 En medio de tantos relatos acerca de los choques que cruzan a oficialistas y opositores en torno del acuerdo con el FMI, apenas se ha prestado atención a la “otra” grieta –a saber, la que partiría por el medio al propio directorio del Fondo Monetario. 
 El diario oficialista “Ámbito Financiero” reveló ayer que la representación de Estados Unidos en el directorio del Fondo votó en contra de la “evaluación técnica” del préstamo concedido a la Argentina bajo el macrismo. De acuerdo a esta fuente, la delegación yanqui en el FMI “defendió la legalidad absoluta del paquete de ayuda al país”, y atribuyó su falla “a los problemas internos de Argentina” (AF, 7.1). Esta información fue anticipada por el propio Guzmán en su reunión con los gobernadores, cuando señaló que la oposición que existía al informe del FMI adentro del propio organismo contaba con “mucho peso”. 
 El voto negativo de los Estados Unidos no es un episodio menor, en primer lugar, porque debió estar precedido de discusiones y tentativas de modificar el contenido del informe que, evidentemente, no prosperaron. En segundo lugar, la divergencia se proyecta hacia adelante, o sea, a las negociaciones en torno del acuerdo de “facilidades extendidas” que se negocia desde hace dos años. Los plazos reducidos para el pago de la deuda obligarían a una nueva reestructuración hacia 2026. Este esquema precario llevaría a que los títulos de deuda argentina continúen cotizándose a precios de defolt, o sea, a un 30% de su valor nominal y a la mitad del valor actual al momento de la reestructuración. Por eso los fondos que reestructuraron con Argentina en 2020 reclaman “recontra-ajuste” que levante el valor de los títulos que tienen en su poder. 
 Esta es la tesitura que el gobierno norteamericano ha hecho propia. Desde 2020, la Reserva Federal, el banco central norteamericano, ha tercerizado el gerenciamiento de su cartera de títulos públicos de Estados Unidos nada menos que con BlackRock –o sea que el entrelazamiento de las autoridades financieras con los fondos que detentan la deuda argentina no podría ser mayor. Los fondos privados, como lo señaló textualmente el propio Guzmán en su disertación federal, “quieren cobrar”. En el centro de la tormenta está la devaluación del peso. Para contrarrestar el impacto descomunal que tendría en la inflación, reclama el tarifazo y la suba de la tasa de interés. Un bombazo social que podría llevar a la caída del gobierno. El epicentro de la crisis con el FMI ha pasado al interior del gobierno. 
 El ajuste perpetrado por Guzmán en 2020/2021 contra jubilaciones y gastos sociales no es suficiente para los propósitos e intereses de los fondos especulativos. El rechazo al proyecto de Presupuesto 2022 ha sido un golpe a la línea de flotación del oficialismo. El gobierno pretende ahora que los bloques opositores lo saquen de este peligroso impasse, con reuniones afuera o adentro del parlamento. El reclamo ha dividido a JxC, porque el ala macrista propugna el boicot, mientras el resto aboga por ‘administrar el derrumbe’ hasta 2023, mediante un pacto a la medida de este propósito con el FMI. 
 La tesitura de que la devolución del préstamo debe conciliarse con la “gobernabilidad” –es lo que esgrimen los Guzmán y los Fernández, pero también una parte de quienes gobiernan el FMI, preocupados por la crisis fenomenal que ha profundizado la pandemia en las naciones de la periferia. 
 En este marco, oficialistas y opositores arremeten más que nunca con la presencialidad laboral y escolar forzada, violando todas las prescripciones sanitarias para los contactos estrechos y para las enfermedades profesionales. Partidaria furiosa de un acuerdo con el Fondo, la burocracia sindical le ha dado el ‘pase sanitario’ a la ofensiva patronal. La resistencia a este atropello – en el transporte y la industria -, está movilizando a numerosos activistas. Es la oportunidad, entonces, para reunir luchadores y delegados sindicales, en función de defender los planes de lucha y abrir camino a un Congreso Obrero que discuta la crisis política y social inminente y los métodos para combatirla. 

 Marcelo Ramal 
 09/01/2022

domingo, 9 de enero de 2022

Uruguay: sí en el referendo, sí a un plan de lucha

Importante transición en el movimiento obrero A casi dos años de asumido el gobierno derechista de Lacalle Pou, se está produciendo una importante transición con el crecimiento del movimiento de lucha de los trabajadores. 
 Un ascenso de huelgas con fuerte presencia de elementos independientes. Trabajadores de frigoríficos y el puerto -dos sectores reactivados con exportaciones- han obtenido con duras luchas parte importante de sus reclamos. También otros sectores: docentes, salud, energía, etc. 
 El movimiento obrero golpeado por el triunfo electoral de Lacalle Pou, la crisis capitalista mundial y el aislamiento que provocó la pandemia sufrió una ofensiva gubernamental-patronal: 100 mil nuevos pobres, 11% desocupados, 400 mil trabajadores precarizados, retroceso salarial, etc. Diversos sindicatos salen a luchar por la recuperación salarial. Aislados unos de otros. Un paro general en septiembre se encontró con la manifestación sindical más importante de los últimos veinte años. 
 Pero la dirección del PIT-CNT no encara una lucha de conjunto. Está subordinada políticamente a la orientación del PC y sus aliados: colocar al movimiento obrero en un “bloque político común” con el Frente Amplio (FA), que estuvo quince años en el gobierno y no produjo cambios, permitiendo la sobrevida del régimen oligárquico-capitalista.
 El triunfo electoral por escaso margen de Lacalle Pou en un frente derechista, incluso con agrupamientos bolsonaristas (Cabildo Abierto -CA), dirigido por un ex comandante militar, llevó al FA a una política de “colaboración”. Para demostrar a la burguesía que no se radicalizaba ni abandonaba la política de colaboración de clases. No movilizó contra el ataque al pueblo que hizo votar Lacalle Pou con la Ley de Urgente Consideración (LUC). Esta ley ómnibus (476 artículos) legisla en forma reaccionaria sobre todos los ámbitos de la vida nacional (seguridad, reforma de códigos, educación, derecho a huelga, privatización de empresas públicas, etc.). Protestando -pero aceptando la votación “democrática” del Parlamento con escasa mayoría derechista-, la dirección del FA aceptó resignada la “realidad” de la LUC. Arrastró a este cuadro de parálisis a la dirección PC-FA del PIT-CNT. 

 Reacción de base 

En la clase obrera, los estudiantes, organismos de derechos humanos, etc., comenzó a desarrollarse una campaña por un referendo para derogar la LUC. Pero el FA no se pronunciaba. Para la dirección frentepopulista había que “acumular” hacia las elecciones de 2024. La presión se hizo tan intensa que la dirección del FA negoció lanzar la campaña por el referendo, pero planteando la derogación de solo 135 artículos (la otra parte había sido votada por el FA). Aún así era incierta la obtención de 600 mil firmas para obligar esta convocatoria. ¡En tiempo récord se logró más de 800 mil adhesiones! La Justicia, obligada, convocó al referendo para el 27 de marzo próximo. 
 La combinación de luchas crecientes con la imposición del referendo ha puesto a Lacalle Pou a la defensiva. A pesar que la LUC autoriza al aumento de tarifas de servicios públicos, que el gobierno venía haciendo, ahora decidió discontinuarlo por temor a un salto en la protesta popular. También postergó la reforma previsional que aumenta la edad de retiro y disminuye el monto de las pensiones.
 Cabildo Abierto presentó un proyecto de ley para dar “prisión” domiciliaria a detenidos mayores de 65 años y así liberar una treintena de oficiales represores-torturadores de la dictadura. Una masiva marcha convocada por Familiares de Detenidos-Desaparecidos llevó a archivar el proyecto. 
 Este panorama no significa que el gobierno de Lacalle Pou esté acabado y solo se espere la oportunidad para enterrarlo. Acaba de prorrogar por ¡60 años! la concesión del puerto a una empresa belga. Contra esto y por reclamos que esta patronal desconoce, los trabajadores portuarios vienen ejecutando un plan de lucha. A fin de año un piquete de camioneros bloqueó una entrada al puerto. Fuertemente reprimido, el gobierno usó un artículo de la LUC que prohíbe los piquetes. Días antes fueron desalojados los choferes del transporte colectivo de la terminal de micros, con heridos de bala. 

 ¿Y la dirección del PIT-CNT? 

En lugar de movilizar, con medidas de acción directa contra la represión y por el triunfo de las luchas, usa la convocatoria al referendo para mantener una tregua. El secretario general del PIT-CNT fue al puerto a desalojar “pacíficamente” a los huelguistas. 
 La dirección mayoritaria del PIT-CNT (y el FA) posterga la lucha de los trabajadores por sus derechos. Es un error. Se está jugando el futuro del movimiento obrero a una sola carta: el pronunciamiento electoral de toda la sociedad uruguaya. Si el gobierno llegara a triunfar (las encuestas dan un empate técnico), tratará de utilizarlo contra los reclamos obreros. El movimiento obrero debe tener su propio plan independiente de lucha. El “pueblo” no puede pronunciarse contra los derechos de los trabajadores. Los que deben defender su salario y conquistas son los propios trabajadores. Para eso han constituido sus sindicatos. 
 Esta situación se reflejó parcialmente en el Congreso del PIT-CNT: 20% de los sindicatos propugna la independencia de la central obrera respecto del FA. Un planteo progresivo dado el carácter colaboracionista- frentepopulista de este. Un triunfo del Sí a derogar los 135 artículos no le plantea a la dirección frenteamplista una etapa superior de lucha para acabar con el gobierno antiobrero, sino un mayor sosegate, para “no caer en provocaciones” y acumular votos para las elecciones de 2024. 
 El FA ha demostrado hasta el hartazgo (desde el gobierno y de la oposición) que no se propone luchar por un gobierno de trabajadores y el socialismo. Su planteamiento estratégico parlamentarista evidencia un empantanamiento. Su accionar se reduce a hacer declaraciones y reclamar “pedidos de informes”. 
 La envergadura de la crisis evidencia la necesidad de una dirección independiente del movimiento obrero. La falta de una izquierda revolucionaria militante hace que vuelvan a desarrollarse ilusiones y expectativas en el FA. Este es el problema estratégico a resolver: la construcción de un partido revolucionario y el impulso a un frente de izquierda combativa. 
 Un plenario nacional de los sectores combativos sería un paso adelante. 

 Rafael Santos