domingo, 16 de julio de 2023

27 de junio de 1973. ¿Qué nos dejó el aniversario del Golpe de Estado?


Los 50 años del golpe de Estado y el comienzo de la huelga general tuvieron amplias repercusiones a todo nivel. El régimen político aprovechó la oportunidad para hacer una lectura a su medida de los acontecimientos históricos mientras el pueblo recordó su oposición y resistencia al avance autoritario.

 A diferencia de otros años, donde el 27 de junio pasa prácticamente inadvertido, en este aniversario número 50 desde distintos sectores se recordó el aniversario del golpe de estado.
 Fue así que en la noche previa tuvo lugar la “sesión especial de la Cámara de Senadores así como una “vigilia” en los alrededores del Palacio Legislativo y en el mismo 27 se realizó una mesa redonda con representantes de todos los partidos y el presidente del PIT-CNT; además de una actividad con la presencia de la vicepresidenta Argimón y otra con la presencia de tres expresidentes, Lacalle Herrera, Sanguinetti y Mujica, junto al actual presidente Lacalle Pou. 
 Por otra parte, en el marco de un paro parcial del PIT-CNT, el mismo 27 tuvo lugar un acto y movilización en el emblemático barrio de La Teja, y en la tarde la ya tradicional marcha de la Coordinación 27 de junio en la zona de la Blanqueada. Tuvo lugar además la inauguración del memorial a las expresas políticas en las inmediaciones del Parlamento. 
 También en días previos y posteriores se organizaron distintas actividades para recordar y debatir sobre el golpe de estado y el comienzo de la huelga general con la que las y los trabajadores enfrentaron el golpe.

 Los falsos relatos del régimen 

 El régimen político y sus principales representantes intentan una relectura del pasado reciente apuntando a su vez a resignificar, y en última instancia falsear, los hechos históricos y acontecimientos de la década del 60 y 70. 
 Los partidos tradicionales centralmente apuntaron con sus discursos a un relato donde se diluyen sus responsabilidades en esa época y el golpe aparece como la consecuencia de un enfrentamiento entre dos bandos; los militares y la guerrilla. La teoría de los dos demonios sobrevoló los discursos, para aparecer más explícitamente en uno de los socios de la coalición de gobierno, Cabildo Abierto, que directamente planteó “Reiteramos nuestra determinación de que nunca más, haya dictadura ni terrorismo. Nunca más un grupo de iluminados llevándose por delante a las instituciones democráticas”. 
 Entre solemnes discursos y emotivos recuerdos “olvidan” que fueron estos propios partidos los que llevaron adelante un creciente proceso autoritario y represivo desde los años 60 para poder imponer un importante ataque a las condiciones de vida de la población y que las y los trabajadores pagaran el costo de la crisis del país.
 Los voceros del régimen presentaron a sus partidos como simples espectadores que nada podían hacer frente a los militares, pero ocultaban como fueron dando pasos claves en este avance represivo con las medidas prontas de seguridad del pachecato o el estado de guerra interno a partir de abril de 1972 (votado por blancos y colorados). 
 Además de la continuidad que implica el rol de Juan María Bordaberry cuando disolvió las Cámaras y pasó a gobernar con los militares, no debemos olvidar que 18 de los 19 intendentes del país siguieron en funciones luego del golpe. Integrantes de los partidos Blanco y Colorados fueron parte del elenco gobernante durante la dictadura; se trató sin duda de un golpe cívico militar. 
 Frente a la realidad de este pasado, los expresidentes Lacalle Herrera y Sanguinetti intentan construir otro relato por el cual el golpe fue algo ajeno al régimen y producto de los “excesos” militares y el accionar guerrillero. Ambos tomaron este aniversario para intentar fortalecer a las instituciones del régimen y apostar a una convivencia armoniosa y sin conflictos entre todos los sectores. Como dijo Sanguinetti, “nunca más a la intolerancia, a la descalificación del adversario, nunca más el desprecio a las instituciones liberales”. 
 El artífice de la impunidad para las violaciones de los derechos humanos de la dictadura, quiere transformar el “Nunca Más” en una simple reafirmación de solidez institucional de esta democracia para ricos, que no duda; dándole continuidad a la obra de la dictadura; en recortar y atacar las condiciones de vida de las y los trabajadores, y garantizar a su vez las ganancias de los empresarios. 
 La cobertura por izquierda de toda esta farsa del régimen, la da una vez más el expresidente y exguerrillero José Mujica. A pesar de venir de otro sector político y con una historia distinta, sus acciones y objetivos van por el mismo camino; fomentar la solidez del régimen, buscar puntos de acuerdo y promover una “unidad nacional” que no es más que un sistema político fuerte para poder seguir explotando y gobernando a favor de la burguesía. 

 Memoria y resistencia en la clase trabajadora

 El régimen político intenta poner también a la clase trabajadora en un lugar pasivo y ajeno a lo que sucedía en los 70. 
 Trata de minimizar la resistencia al golpe, se pone incómodo con la heroica huelga general y transforma la lucha contra el ajuste y la represión de los 60 y 70 en una suerte de desorden y caos donde las y los trabajadores no dejaban gobernar. 
 Si bien el PIT-CNT tomó la fecha del aniversario para homenajear y recordar la huelga general con la que se enfrentó el golpe y reseñó todo el proceso autoritario contra las y los trabadores en los 60 y 70 su visión apunta a que se trató de una simple huelga en defensa de la democracia. 
 Contra este relato parcial distintas voces recordaron el creciente proceso de independencia política y la profundidad del cuestionamiento al régimen que significó el ascenso obrero de los 60 y 70. 
 El heroísmo de una clase obrera que con sus métodos propios (movilización, ocupaciones de lugares de trabajo, lucha en las calles) enfrentó el avance represivo y autoritario iba mucho más allá de una simple defensa de la democracia. 
 Las y los trabajadores sufrían en carne propia esta misma “democracia” que atacaba sus condiciones de vida, con desempleo, baja de salarios, pérdida de derechos y conquistas; mientras que a su vez sacaban las conclusiones y aprendizajes de que esa democracia para ricos también estaba al servicio de los poderosos de siempre.
 El golpe vino a cortar con esta experiencia que ponía en cuestión al propio régimen de dominación, y esto es lo que quieren hacer olvidar los personeros del régimen (los Lacalle, Sanguinetti y compañía), pero parece que también pone incómodo a los actuales dirigentes de la central obrera.

 La clase trabajadora como sujeto político 

 Los políticos del régimen quieren borrar de la memoria la fuerza y la determinación que mostró la clase trabajadora, tanto en el periodo de los 60 y 70, como en el momento decisivo del golpe de Estado. 
 El ascenso obrero de la época, tomando en sus manos y con sus métodos la resistencia a los planes antiobreros de los gobiernos de turno y en la propia huelga general con que se enfrentó el golpe, mostró la capacidad y la fuerza de la clase trabajadora. 
 La importancia de esta experiencia política se continúa en el presente porque cuando la clase obrera se convierte en sujeto político independiente toma la fuerza que le permitirá luchar por un cambio estructural de la sociedad. 
 En este aniversario del golpe y del comienzo del a huelga general el mejor homenaje que el pueblo trabajador puede hacer a quienes fueron protagonistas de esa época, desafiando el poder y enfrentando el golpe de estado, es recuperar estas experiencias para las luchas que vendrán. 
 El debate sobre el significado y el objetivo de la dictadura, así como sobre la huelga con sus potencialidades y límites es una importante discusión actual para el pueblo trabajador. Por fuera de la mirada reaccionaria de los integrantes de la Coalición o los relatos reformistas que se plantean desde la dirección del PIT-CNT, el sentido y la experiencia que dejan estos acontecimientos dejan enseñanzas para que las nuevas generaciones de la clase trabajadora estén mejor posicionados para defender los derechos obreros y terminar con esta sociedad de clases. 

 Hernán Yanes
 Sábado 8 de julio | 14:55

Conmoción en Hollywood: histórica huelga del sindicato de actores


Se suma a la medida de fuerza de los guionistas.

 El sindicato estadounidense de actores (el SAG-Aftra, de 160 mil afiliados) lanzó desde la medianoche del jueves un paro. La medida, que enfrenta una suerte de reforma laboral para el sector, coincide con la huelga de guionistas iniciada hace casi tres meses. Un hecho que no ocurría desde 1960.
 Los reclamos del sindicato combinan la problemática salarial, oponiéndose a los contratos por debajo de la inflación, con la defensa de los actores frente a la reconversión que está experimentando la industria del espectáculo –y que los estudios quieren descargar sobre los trabajadores. 
 Un punto significativo es el cobro de regalías por las emisiones en los servicios de streaming (como Netflix o Amazon Prime). La cámara empresarial estaría dispuesta a habilitar un porcentaje de este circuito, pero la propuesta es tramposa. Las cifras que trascendieron son ínfimas. Además, el pago estaría atado a la cantidad de visualizaciones de los contenidos, aunque esto en plataformas que no hacen públicos sus números de audiencia. La auditoría propuesta por el sindicato fue impugnada por la patronal, rompiendo las negociaciones. 
 El otro elemento resistido por los actores es la inclusión en los contratos de cláusulas de cesión de derechos, esto para que sus imágenes puedan ser manipuladas (y reproducidas) con inteligencia artificial u otras tecnologías. Su implementación significaría la destrucción de miles de puestos de trabajo. Por ejemplo, para los actores figurantes o “extras” implicaría contratos de jornada única, cediendo luego el registro a la productora, que podría utilizarlo para cualquier finalidad que desee -sin volver a pagar regalías. 
 Según trascendidos, la cámara empresarial habría estirado las negociaciones para no bloquear el lanzamiento de grandes producciones, como el esperado film “Oppenheimer” de Christopher Nolan. Pero el resultado fue esquivo. Durante la gala de estreno en Reino Unido, el director se solidarizó con los huelguistas y anunció que el elenco estelar de Cillian Murphy, Robert Downey Jr., Matt Damon y Emily Blunt ya se había sumado a las protestas. 
 La huelga de los actores del SAG-Aftra fue aprobada casi por unanimidad. El procedimiento consistió en la votación de la mesa directiva tras una consulta virtual a los afiliados. Días atrás, una convocatoria con el mismo procedimiento alcanzó la participación de más de la mitad del sindicato. En ella se resolvió mandatar a los negociadores con el inicio de las medidas de fuerza en caso de no lograr las mejoras deseadas. 
 En este proceso, la figura de la secretaria general del sindicato, Fran Drescher (mundialmente famosa por su rol protagónico en la serie “La Niñera”) tiene luces y sombras. Un sector del activismo fue muy crítico con el tono conciliador de las negociaciones, a lo que se suma sus reiteradas ausencias. La gota que rebalsó el vaso fue la foto en una presentación laboral en Italia junto a Kim Kardashian –de conocidas posiciones antisindicales. 
 Drescher es la cara visible del ala moderada que preside el sindicato de actores. La “Niñera” brinda apoyo público al Partido Demócrata y fue una entusiasta de Hilary Clinton en la última campaña electoral.
 Su rol es expresión de la composición heterogénea del sindicato. Allí conviven las superestrellas de Hollywood, cuyas ganancias las emparentan al mundo empresarial, con quienes trabajan para vivir. Como referencia, el SAG-Aftra exige cotizar en base a ingresos de, al menos, 26 mil dólares anuales –equivalente al salario mínimo- para brindar cobertura médica. Pero el 87% de los afiliados no llega a esa cifra. 
 En el corazón mundial del entretenimiento, la salida también está en manos de los trabajadores. ¡Viva la huelga de actores! 

 Lucas Vallejos

sábado, 15 de julio de 2023

Guerra de Ucrania: entre el motín mercenario y la nueva escalada de la Otan


Habrá una intensificación de las hostilidades en la guerra

 Transcurridas más de dos semanas del alzamiento de las fuerzas mercenarias, se incrementa la incertidumbre sobre la situación reinante en Rusia. Yevgeny Prigozhin, el líder del grupo mercenario Wagner, apareció en la capital rusa tras abandonar Bielorrusia, donde había negociado retirarse luego del frustrado motín que había protagonizado. 
 Pero lo que añade más misterio a lo que está sucediendo es que ahora ha tomado estado público que Putin se reunió el pasado 29 de junio con Prigozhin, en un encuentro al que asistieron también todos los comandantes de la compañía de mercenarios y que se prolongó durante tres horas. Si bien el Kremlin pretendió exhibir el cónclave como una señal de que la situación estaba bajo control, el relato oficial deja un sinfín de interrogantes. 
 No están claros los acuerdos alcanzados en la reunión. El hecho de que Prigozhin y sus acólitos estén circulando libremente con total impunidad y asistan a una reunión pacifica con el jefe de Estado ruso da cuenta de la fortaleza que ha adquirido el grupo Wagner. Al mismo tiempo, aunque se pretenda disimularlo, expresa la debilidad de Putin y el deterioro del régimen. Por mucho menos, otros adversarios y opositores han sido encarcelados o asesinados, apelando a muchos medios, entre ellos, el tristemente conocido recurso del envenenamiento. La información que se ha venido conociendo confirma que el jefe de las fuerzas mercenarias Wagner no actuaba solo sino que tenía conexiones con miembros del alto mando militar ruso y otros estamentos del poder. El general Surovikin, el “general Armagedón”, como le dicen sus compañeros de armas, o “el carnicero de Alepo”, como lo bautizaron en Siria, habría alentado la sublevación. 
 Tanto Prigozhin como Surovikin compartían los mismos enemigos a quienes pretendían desplazar: el ministro de Defensa, Sergei Shoigú, y el comandante de las Fuerzas Armadas, Valery Gerásimov. Ya resultaba obvio que las acusaciones que el jefe mercenario venía lanzando con total desparpajo contra las autoridades máximas de las fuerzas armadas solo se explican por la existencia de un sostén por detrás en la propias entrañas del poder que lo apañaba. 
 Las fuerzas leales a Putin también supieron que había preparativos anormales en varias unidades militares dentro del país, indicando que el complot era mucho más grande de lo que apareció en el primer momento. 
Los organismos de seguridad se movieron en las sombras y dejaron que Prigozhin se confiara y continuara con sus planes. El apoyo civil no es menor. Una medida lo da el hecho de que una veintena de gobernadores no condenaron la asonada. Pero, además, es necesario tener en cuenta que el jefe mercenario era una figura con ascendiente popular. Incluso su capital político subió en el curso de la propia guerra, en especial con la toma de Bajmut. 
 Importa destacar que Prigozhin, de acuerdo a las crónicas, fue recibido calurosamente por parte de la población. Putin ha terminado siendo víctima de una fuerza paramilitar paralela, al margen de la estructura oficial del ejército, que fue una creación suya, que se desarrolló bajo su alero y que, deliberadamente, le dio aliento como un contrapeso frente a las presiones que pudiera recibir desde otros círculos de poder y de altas esferas del Estado. 

 Nada será como antes 

Entramos en una cuenta regresiva que ha puesto en jaque al corazón del poder del Kremlin. El malestar en Rusia se va expandiendo en forma proporcional a su fracaso en la guerra. Esto ha roto la imagen de superioridad de la fuerza militar rusa. El atrevimiento de Prigozhin de levantarse en armas contra Moscú ha sido, a su turno, un golpe demoledor a la infalibilidad y liderazgo de Putin que venía ejerciendo el poder con mano de hierro. 
 Los acontecimientos del último año y medio han expuesto la vulnerabilidad del régimen. En este contexto ha empezado a surgir el interrogante, del cual se han hecho eco los medios internacionales, sobre la capacidad de Putin de mantener el poder y resistir las tensiones de un conflicto cada vez más cruento y que todo indica que se extenderá en el tiempo. 
 Esta perspectiva, por cierto nada alentadora en el estado de ánimo de la población, va unida a las crecientes bajas en el campo de batalla. A esto habría que agregar el costo de la guerra, no solo los gastos que vienen creciendo en forma sideral para bancar la maquinaria bélica, sino de todo el aparato productivo, acorralado por las sanciones económicas.
 La economía está soportando la escasez de insumos importados imprescindibles para la producción local, al mismo tiempo que una merma de sus ingresos por exportaciones, en especial de gas y petróleo. Estas restricciones afectan seriamente los ingresos fiscales y han provocado un retroceso del PBI, han reducido la competitividad y eficiencia del tejido económico, y han obligado a Rusia a incrementar su dependencia respecto de China -que no se priva de sacar una tajada leonina en sus vínculos con Moscú, aprovechando el nuevo escenario creado por la guerra.
 Nadie escapa del impacto de la guerra y, por supuesto, tampoco la burguesía rusa, que ve con recelo y preocupación cómo el conflicto bélico está poniendo en juego la continuidad y expansión de sus negocios. Habrá que ver cuáles son los vasos comunicantes que unen el motín con el poder económico, pero no olvidemos que Prigozhin es un multimillonario que forma parte de la nueva oligarquía rusa. 
 En lo inmediato, es necesario seguir de cerca cuál es el destino que tendrán las fuerzas mercenarias. La intención del Kremlin es asimilarlas al Ejército regular, pero ya los analistas advierten que es una empresa de difícil cumplimiento. El presidente de Bielorrusia, Aleksandr G. Lukashenko, que intervino como mediador en el motín, señaló que, al menos parte de la fuerza de combate de Wagner podría permanecer intacta.
 El grupo Wagner se ha convertido en una suerte de imperio con ramificaciones en una multitud de esferas. Aunque el Kremlin afirma que mantiene la tutela del cuerpo, no está clara su capacidad de control de la red empresarial. Una de las operaciones centrales y más lucrativas ha sido el armado de un ejército privado. Antes de desembarcar en Ucrania, esa fuerza mercenaria ha venido actuando en diferentes países. 
 Desde Libia en el norte hasta Mozambique en el sur, el grupo ha desplegado tropas en cinco países africanos, proporcionando seguridad a presidentes, apuntalando a gobiernos y jefes de Estado, luchando contra grupos armados rebeldes, a menudo con un alto coste para la población civil. Y, en particular, ha tenido un rol clave en Siria para sostener al gobierno de Al Assad.
 Las conexiones y compromisos establecidos, en definitiva, son muy extendidos geográficamente, incluso en la Venezuela chavista. Habrá que ver cómo se reconfiguran estos vínculos y cuál es la predisposición del jefe del grupo Wagner de respetar lo pactado con el Kremlin. 

 La reacción de Occidente

 Los medios de prensa coinciden que las potencias de la Otan conocían con anticipación los movimientos del grupo Wagner y el alzamiento que preparaba el jefe mercenario. La esperanza de Washington y la Unión Europea era aprovecharse del motín para lograr un vuelco favorable en la contraofensiva que hasta ahora tiene magros resultados. Esta expectativa no se ha cumplido.
 A pesar de la caótica situación en Rusia, el ejército ucraniano solo avanzó 17 kilómetros cuadrados (6,6 millas cuadradas) en comparación con la semana anterior. La cacareada contraofensiva ucraniana solo ha ‘liberado’ 130 kilómetros cuadrados de territorio en tres semanas, al precio de una enorme sangría. El cálculo es que vienen muriendo 1.000 soldados ucranianos por día. 
 Para compensar las bajas masivas en el frente, y en un intento desesperado por mitigar el problema cada vez mayor de la falta de mano de obra, el gobierno de Zelensky está llevando a cabo una nueva oleada de movilizaciones en al menos tres provincias. Según Volodymyr Arap, jefe de las oficinas de reclutamiento de la región de Járkov, el ejército reclutará durante todo el mes de julio a hombres de 18 a 60 años, independientemente de su experiencia militar o de su deseo de luchar en la guerra (SWS, 29/6). 
 Teniendo en cuenta este panorama, lo más probable ante la falta de avances serios en la contraofensiva es que se apueste a un nuevo salto en la escalada bélica. Esto es lo que estará en debate en la cumbre de la Otan en Vilna, Lituania, que tendrá lugar en estos días. Sin esperar sus deliberaciones, Biden ha autorizado la utilización de bombas de racimo, cuyo uso es admitido por Estados Unidos, pero que ha sido prohibido por Francia y Gran Bretaña. Una de los puntos centrales en la agenda es la entrega de los caza bombardeos que, en caso de confirmarse, implicaría un agravamiento de la guerra y el riesgo de una conflagración más generalizada, con un involucramiento mayor de las potencias occidentales.

 Comentario final 

Vamos a una intensificación de las hostilidades. Ninguno de los bandos ha quedado indemne y todo parece indicar que ese panorama se va a acentuar cuando no hay una finalización del conflicto a la vista. En el caso específico de Rusia, el desenlace del motín augura nuevas sacudidas. Lejos de cerrarse la crisis política del régimen, marchamos a su profundización. En términos inmediatos, quien está en mejores condiciones de usufructuar la situación es un ala de la propia burocracia nacionalista de derecha, que reviste en el aparato de seguridad. 
 De todos modos, cualquiera sea la transición que se abra, será cruenta y está llamada a pasar por sucesivas crisis. El desafío fundamental en Rusia es cómo se estructura una fuerza revolucionaria que ayude a que la clase obrera irrumpa como un factor independiente en la crisis política y abra paso a una alternativa de los trabajadores. A la lucha fratricida que promueven los regímenes reaccionarios de ambos bandos, es necesario oponerle la lucha estratégica por gobiernos de trabajadores y el socialismo. 

 Pablo Heller

jueves, 13 de julio de 2023

Paul Robeson antifascista en la guerra española


En 1937, el cantante y actor negro Paul Robeson había logrado la fama en el mundo entero como cantante de concierto, actor de teatro y de cine, y aún no llegaba a los cuarenta años. Ese año, los acontecimientos globales en rápida aceleración lo obligaron a encarar lo que calificó de “un importante momento crucial en mi vida” y a tomar una decisión que lo cambió para siempre. Las fuerzas fascistas habían iniciado su marcha hacia la Segunda Guerra Mundial: las tropas japonesas habían invadido China en 1931, las fuerzas italianas habían ocupado Etiopía en 1935 y el general Francisco Franco y algunos otros generales, con la ayuda de la Alemania de Hiler y de la Italia de Mussolini, movilizaron el ejército regular de España para derrocar al gobierno republicano legalmente elegido. 
 En el verano de 1936 veinte aviones nazis de transporte llevaron a las fuerzas de Franco de Marruecos a Sevilla y comenzó lo que creían que iba a ser una rápida marcha hacia la victoria hasta Madrid. Se le sumaron tropas del Portugal fascista. Mussolini contribuyó con más de 50.000 soldados que venían de Etiopía, e Hitler tropas y ayuda técnica, incluida su Gestapo. La Luftwaffe nazi dio cobertura aérea a Franco. Aunque esto fue el disparo de salida de la Segunda Guerra Mundial – el momento de parar en seco al fascismo – las democracias occidentales no hicieron nada. Numerosos políticos en Inglaterra, Francia y USA simpatizaban con el hitlerismo. Francia cerró sus fronteras a la España republicana, cortando el paso a la ayuda del exterior. Las compañías petroleras de USA le suministraron a Franco la mayor parte del petróleo que necesitaba y tres cuartos de sus camiones provenían de General Motors, Studebaker y Ford.
 Entre bombardeos diarios, los civiles de Madrid trataron de organizar un ejército de voluntarios para defender su capital. Entonces, España pidió ayuda al mundo y sucedió un milagro. Por primera vez en la historia, personas de todos los continentes abandonaron sus patrias para combatir por el principio de la democracia. 40.000 voluntarios, hombres y mujeres, llegaron de 53 países “para hacer de Madrid la tumba del fascismo mundial.” La mayoría de estos extranjeros tenían poca experiencia militar, sobre todo los 2.800 jóvenes USamericanos, pero formaron Brigadas Internacionales y esperaban que su valor y sacrificio despertarían al mundo ante el peligro fascista. Al llegar el mes de junio, los civiles españoles y los brigadistas internacionales detuvieron a los ejércitos fascistas ante las puertas de Madrid. 
 Pero Hitler y Mussolini enviaron más aviones, tropas y técnicos y las fuerzas republicanas, con sus antiguos rifles, pocos aviones, ametralladoras o cañones, se vieron superadas en potencia de fuego y la situación empezó a ir mal. En Londres se organizaron manifestaciones para “Salvar a España”. Entonces Paul Robeson y su esposa Essie llegaron para participar. El primer mitín fue auspiciado por notables como W.H. Auden, Virginia Wolf y H.G. Wells. Pero fue la rica voz de barítono de Robeson la que pronunció el discurso más memorable de la noche. 
Entonces habló con profunda convicción: “El artista debe tomar partido. Debe elegir la lucha por la libertad o la esclavitud. He hecho mi elección. No tenía otra alternativa.” 
 Robeson había entrado de repente en el escenario global con un nuevo papel – la voz de la resistencia antifascista. Al llegar el mes de diciembre, Robeson habló ante cuatro manifestaciones por la causa republicana y también denunció los ataques fascistas contra África y China. Ya no aparecería más en decadentes filmes hollywoodenses, declaró, sino que representaría “la vida, las esperanzas y las aspiraciones de la gente luchadora de donde vengo”. En una reunión, cambió la letra de Old Man River – y convirtió para siempre un lamento personal en su propio credo: “I must keep fightin’ until I’m dyin” [Debo seguir luchando hasta la muerte].
 A fines de diciembre, Robeson dijo a Essie, su mujer: “Quiero ir a España.” Cuando ella argumentó que era muy peligroso y lo instó a quedarse y a movilizar a las democracias, respondió: “Ésta es nuestra lucha, mi lucha”. 
 En enero de 1938, Paul y Essie Robeson habían llegado a Barcelona( España), donde el gobierno les suministró un turismo Buick para siete pasajeros. Con su conductor, un capitán del ejército cuyos cinco hermanos estaban en el frente, los Robeson partieron a llevar la esperanza a los que estaban en las trincheras, hospitales y campos. Dondequiera aparecía Robeson, soldados de muchas naciones lo reconocían y lo saludaban con el puño en alto, haciendo el saludo antifascista, y un poderoso “¡Salud!”. “No ves todos los días a gente como ellos que van a una guerra a ver como van las cosas”, dijo un voluntario británico. 
 La mayor parte de los conciertos de Robeson fueron en hospitales para estimular la moral de hombres, mujeres y niños heridos por las bombas y las balas fascistas. Un día dio tres conciertos en diferentes hospitales en poco más de una hora. El estallido de proyectiles, los aviones enemigos y el rugir de la guerra estaban pocas veces distantes de sus conciertos y a veces perturbaban su sueño de noche. Cuando Robeson dijo: “Nunca he visto tanto valor en un pueblo,” su cobertura periodística lo transmitió a muchos rincones del globo. 
 El encuentro con los hombres y mujeres USamericanos de la Brigada Abraham Lincoln deleitó a Robeson. Entre ellos había noventa y cinco afro-USamericanos. En una época en la que había linchamientos cada mes y un ejército de USA rígidamente segregado dentro del país, la Brigada Lincoln se destacó por ser el primer ejército USamericano integrado. Los Robeson se informaron sobre el heroísmo del capitán Oliver Law, un afro-USamericano de Texas y uno de los pocos miembros de la Brigada Lincoln con experiencia militar. 
 En 1937, el año en que nació el general Colin Powell, los brigadistas de la Lincoln eligieron a Oliver Law como su comandante, convirtiéndolo en el primer hombre negro en dirigir un ejército USameriano integrado. En la importante batalla de Brunete en julio de ese año, insistió en encabezar personalmente a sus hombres. Gritando: “¡Vamos! ¡Vamos! Law y sus hombres cargaron contra posiciones enemigas atrincheradas, y fue muerto por el fuego de las ametralladoras enemigas. Robeson quiso hacer una película sobre Law, pero nunca consiguió el financiamiento necesario.
 Durante su mes en España el foco de sus conciertos, conferencias de prensa y de sus actuaciones públicas fue el imperialismo fascista. Robeson se fue de España pero nunca dejó de hablar a favor de los que resistían a Hitler y Mussolini. Recolectó fondos para la República Española, y para ayudar al retorno de veteranos heridos de la Brigada Lincoln que necesitaban atención médica.
 Los ejércitos fascistas capturaron España en 1939 y la Segunda Guerra Mundial comenzó cinco meses más tarde. La alarma que dieron la España Republicana, los brigadistas internacionales y Paul Robeson resultó ser profética. 
 Robeson y la Brigada Lincoln continuaron su afectuosa relación. Moe Fishman, director de la oficina de Nueva York de los Veteranos de la Brigada Abraham Lincoln (VALB, por sus siglas en inglés), todavía recuerda cómo la visita de Robeson estimuló la moral del pueblo español y de las Brigadas Internacionales. 
 En 1940, los veteranos lo nombraron formalmente miembro honorario, un tributo conferido sólo a otras tres personas en el mundo. Después de Pearl Harbor, la VALB y Robeson aceleraron su lucha antifascista ayudando a las Naciones Unidas en la Segunda Guerra Mundial. “Cada vez que le pedimos que ayudara en la lucha contra el fascismo, siempre estuvo dispuesto,” recuerda Fishman.
 Durante la guerra fría los veteranos le devolvieron el favor. En 1949 cuando una turba de signo fascista amenazó un concierto de Robeson en Peekskill, Nueva York – y la policía estatal se negó a intervenir – los veteranos de la Lincoln rodearon y protegieron a su héroe. Cuando el Departamento de Estado de USA le retiró el pasaporte a Robeson, de manera que un hombre casi tan admirado en el mundo como el presidente Franklin Roosevelt ya no podía viajar o realizar conciertos en el extranjero, veteranos de las Brigadas Internacionales entraron en acción. En USA y Canadá desafiaron la prohibición y ayudaron a organizar un concierto en el que Robeson cantó por teléfono a través de la frontera canadiense. 
 Al hablar, cantar y viajar a España desgarrada por la guerra, Robeson se incorporó a la última posibilidad real de la humanidad de detener la marcha del fascismo hacia la guerra. Paul Robeson dio valerosamente la alarma e instó consecuentemente a que la resistencia unida de las naciones del mundo terminara por aplastar a Hitler y Mussolini. Robeson tomó contacto con los miembros de organizaciones antifascistas, con los oprimidos y con la dirigencia de la clase obrera de la época. Empezó a comprender que su arte tenía la capacidad de servir a la lucha de los trabajadores de todo el mundo. Se convenció de que los afroamericanos, como descendientes de esclavos, tenían una cultura común con los trabajadores de otros países, que como sucedía en Rusia, eran descendientes de siervos. En la URSS fue donde según sus palabras se sintió tratado como un completo ser humano y vio que no había prejuicios contra los afroamericanos ni ningún tipo de discriminación racial. Cantó blues, canciones contra la explotación y la esclavitud, himnos de los presidiarios, de los maquis, de las Brigadas Internac. de la G. C. Española, marchas rusas de los obreros, y su pieza emblemática Old Man River. También tradujo el himno de la Unión Soviética al inglés en 1943. A partir de la llegada del nazismo a Alemania en 1933, Robeson se convirtió en un activo opositor a esta ideología. Participó en la G. C. Española dentro la B. Lincoln, compuesta por voluntarios antifascistas estadounidenses. En un mitin antifascista contra el levantamiento de Franco contra la República en 1936, Robeson dijo: “El artista debe tomar partido. Debe elegir luchar por la libertad o por la esclavitud. Yo he elegido. No tenía otra alternativa”. 

 Pepe Gutiérrez-Álvarez 
 7 de junio de 2023

miércoles, 12 de julio de 2023

Astucias del imperio del dólar


Actualmente, el dólar continúa drenando valor de las excolonias, definidas a sí mismas como repúblicas independientes. Por ejemplo, cuando en un país periférico como Angola o Argentina el dólar pierde demasiado valor debido a la orgía de impresiones (de tecleos) en Washington (y luego del “efecto Cantillion”) los bancos centrales de esos países salen a comprar más y más dólares. Pero ¿por qué, Dios? Porque si el dólar se devalúa demasiado los empresarios criollos pierden capacidad de competir en el mercado internacional y las exportaciones se deprimen. Sobre todo en economías extractivas (como África y América Latina, donde la burguesía criolla y empresarial no necesita importar materias primas para exportar sus productos manufacturados).
 Los países periféricos deben producir algo para comprar dólares y poder, de esa forma, pagar sus deudas; no pueden imprimirlos como lo hace el Rey Midas. Así que, a más demanda de los bancos centrales de la periferia, más se valoriza el dólar y más dólares emite Washington para succionar más valor de los países que lo usan o de los trabajadores que lo mantienen como ahorros de vida. 
 La asimetría real, una vez más, es encubierta con un discurso simétrico. A través de sus brazos financieros como el FMI y el Banco Mundial, Washington y Europa sermonean sobre la falta de “disciplina fiscal” de los países del Sur Global, de los países deudores, de los países corrompidos por siglos por el imperialismo del Norte. Naturalmente, como ha ocurrido por siglos, los colonizados adoptan la ideología y la moral del colono y repiten el mismo discurso para autoflagelarse o para mantener a las masas productivas bajo control de culpabilidad y obediencia debida. 
 También en Estados Unidos los políticos no se cansan de reclamar de “disciplina fiscal”, cuando ésta nunca ha existido ni importa más que en el mercado electoral que tiene al miedo como principal commodity. De la misma forma que hacen con los impuestos, obligar a los países a tener disciplina fiscal es una forma de mantenerlos controlados y a disposición de los inversores internacionales. La otra forma es a través de sus deudas nacionales. 
 El centro pregona disciplina fiscal para sus excolonias, algo que los países acreedores no tienen y nunca tuvieron. ¿Es que acaso existe un país más irresponsable en sus finanzas que Estados Unidos? ¿Es que acaso los políticos estadounidenses pueden acusar a cualquier otro país de corrupción e ineficiencia de sus políticos, como lo hacen con países con economías bloqueadas y destruidas pero sin la posibilidad de acosar, saquear a otros países y mucho menos de imprimir irresponsablemente una divisa global? No, no pueden, pero la maquinaria mediática es tan poderosa que por todos lados encontramos ciudadanos decentes repitiendo estos mismos mitos sobre la corrupción de los países subdesarrollados como si fuesen explicaciones obvias sobre sus problemas económicos y sociales. 
 Sin embargo, muy probablemente esta orgía monetaria esté llegando a su fin. ¿Tomará veinte, cuarenta años? Imposible saberlo. La persistencia de una alta inflación en Noroccidente podría no solo deberse a hechos circunstanciales como la pandemia del Covid19 y la guerra en Ucrania, sino también al efecto de impresión (y de creación virtual) de dólares en un mundo que lentamente se va desprendiendo de esa divisa global. 
 La supremacía global del dólar es más importante que cualquier otro recurso, incluso el recurso del millonario poder militar de Estados Unidos, altamente inefectivo y corrupto (el Pentágono no es capaz de explicar la desaparición de miles de millones dólares), ya que éste depende del dólar como del dólar depende el resto de los excesos económicos en el país. Al igual que con la invasión de Irak en 2003 o de Libia en 2011, el objetivo de los años por venir será evitar que esta supremacía desaparezca. Ni siquiera su extendida arquitectura residencial en base a la madera y a un intenso y permanente mantenimiento soportaría este cambio.
 Es por esta misma razón que el traspaso de hegemonía de Estados Unidos a China y a otros centros mundiales muy probablemente será violento, aún más violento que la guerra en Ucrania. Al fin y al cabo, no debemos olvidar que el conflicto internacional no sólo ha sido una obsesión anglosajona en su empresa de someter-a-otros-que-podrían-someternos-a-nosotros-si-no-los-sometemos-a-ellos-primero, sino también ha sido un recurso económico. En los siglos pasados fue un instrumento altamente beneficioso para las arcas de las metrópolis, pero siempre necesitó de una excusa maestra, para convencer al mundo y para convencerse a sí mismo de que lo que debían hacer era una obligación moral. 
 Más recientemente, y por reducir esta observación sólo al dólar, debemos recordar los dos principales momentos en que esta divisa estuvo bajo cuestionamiento y a un pelo de perder su predominio mundial desde el acuerdo Bretton Woods de 1944.
 El primero fue, como vimos, la desconvertibilidad o abandono del estándar oro en 1971, justo cuando varios países europeos estaban cuestionando esta supremacía deshaciéndose de sus dólares al convertirlo en oro. La desconvertibilidad detuvo este proceso. Aunque produjo varios problemas (como tal vez la crisis inflacionaria de los 70s) tuvo el efecto casi mágico de consolidar la divisa estadounidense como reserva de seguridad, aún que estuviese basada en solo fe en la potencia de la superpotencia. 
 El segundo momento ocurrió con la creación del euro en 1999. La creación de una divisa con posibilidades de competir con la supremacía del dólar fue seguida del 11 de Setiembre y de las nuevas guerras a gran escala de Washington. El derrocamiento de Saddam Hussein, justo un proponente de usar el euro en lugar de dólares y casi una década después la caída de Mohammad Gadafi, quien había propuesto la creación de una moneda común africana, salvaron al dólar, sino de una caída al menos de una pérdida de poder geopolítico.
 Ahora, en 2023 los países del BRICS impulsan un tercer intento de reemplazo del dólar como divisa
 dictatorial. Debido al ascenso de China y de la notable decadencia interna de Estados Unidos, no es difícil imaginar un fin de la hegemonía del dólar. Sin embargo, recordemos dos factores que ya se han probado en la historia: 1) las divisas creadas para ser compartidas con diferentes economías con diferentes siclos y necesidades económicas no funcionan a la altura del dólar. El euro debería ser suficiente prueba; pero también un grupo unido por razonables reivindicaciones geopolíticas pero distanciado económica y culturalmente como el BRICS; 2) Washington sabe que la inoculación de conflictos geopolíticos, militares, no sólo significa ganancias para sus principales corporaciones de las cuales es prisionero, sino que produce un efecto conocido: los inversores y ahorristas corren a la “divisa segura”, el dólar, por una mera razón psicológica y cultural, algo que no se cambia en pocos años. La guerra de Ucrania, las tensiones en Taiwán (iniciadas por Washington, no por Pekín) son parte de un patrón conocido y muy previsible. 

 Jorge Majfud, mayo 2023
 De Moscas en la telaraña, 2023.

lunes, 10 de julio de 2023

Uruguay: la cuestión de la impunidad al rojo vivo


En Uruguay se acaba de aprobar en la Cámara de Diputados la llamada Ley de reparación a victimas de la guerrilla. El proyecto que contó con los votos sólo del oficialismo fue impulsado a instancias de Cabildo Abierto, uno de los tres principales partidos de la coalición gobernante. Cabildo, en verdad, está lejos de ser un partido, es una formación nueva encabezada por un ex Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, Guido Manini Rios. En su seno tiene una fuerte presencia el elemento militar con muchísimos retirados cumpliendo funciones de responsabilidad en el aparato del Estado.
 Los antecedentes de esta ley vienen de lejos. En 2007 durante el primer gobierno del Frente Amplio, en el marco de lo que se denominó el “Nunca Mas”, el presidente en ese entonces Tabaré Vásquez envió el primer intento por establecer este adefesio. La ley actual de hecho recoge los montos de dinero establecidos por el propio Tabaré Vázquez: en los casos de muerte, 150 mil dólares; para personas que resultaron incapacitadas en forma permanente, 100 mil; y para las que fueron secuestradas por más de 72 horas, 50 mil. Pasado por este tamiz, la lista de posibles beneficiados se reduce a 66 personas: “Son 18 militares, 14 civiles y 34 policías” (El País, 7/4).
 Estamos ante una operación eminentemente política en un marco donde la cuestión de la impunidad ha remontado vuelo. Esto se debe a una sucesión de hechos en cadena. El 27 de junio se han cumplido 50 años del golpe de Estado y del inicio de la huelga general en respuesta a ese golpe. Uruguay es de los países más rezagados en el esclarecimiento de los hechos ocurridos en dictadura y del enjuiciamiento a los genocidas. A finales de mayo, el ministro de Defensa Javier García, remitió al Parlamento una iniciativa para liberar documentos del período de gobierno militar. Llamativamente desde el Frente Amplio se han puesto reparos a esta pretensión. Fernando Pereira, presidente de esa fuerza política, expresó:“los archivos tienen cuestiones con las que hay que ser cuidadosos. Sobre todo tienen información personal de aquellos que fueron víctimas del terrorismo de Estado. A las víctimas del terrorismo de Estado hay que cuidarlas, no exponerlas. Pueden ser otra vez revictimizados". El planteo de Pereira es extraordinario. Con este vil argumento no se puede emprender ninguna acción que conduzca al enjuiciamiento de los torturadores, siempre que una condena requiere recrear circunstancias vividas, como de hecho hicieron y hacen las victimas de delitos de lesa humanidad que trajinan los juzgados y logran, con mucho empeño, alguna condena a sus verdugos. Otros como el ex ministro de Defensa durante el gobierno del FA José Bayardi, sostiene que existen documentos “sensibles”, que se necesita “experticia” para bucear por los archivos, etc. En pocas palabras, los roles aparecen invertidos: el gobierno derechista quiere liberar todo, y el FA pide no precipitarse.
 Una semana después, el 7 de junio, se hallaron restos en el Batallón 14, un enorme predio militar ubicado en el departamento de Canelones que fue uno de los principales campos de tortura, y desaparición de personas. Finalmente el 15 de junio se conoció que un anónimo liberó miles de archivos reservados de espionaje, interrogatorios, e infiltración de organizaciones políticas y sindicales durante la dictadura y en democracia (hay documentos hasta 2004). Los 330 gigas de archivos están alojados en una web de San Francisco, Estados Unidos. Muchos de estos documentos ya se conocían pero otros son completamente nuevos, y se los consideraba “perdidos”. Esta avanzada reaccionaria pretende reflotar la teoría de los “dos demonios”. Existieron “terroristas” de ambos lados que llevaron al país a la barbarie. 
 El régimen vigente es el régimen del Pacto del Club Naval, que a diferencia del Juicio a las Juntas en Argentina, fue un acuerdo que fraguó desde el vamos la impunidad para los militares a la salida de la dictadura uruguaya. Cuando el Frente Amplio llegó al gobierno mantuvo la ley de caducidad y se negó a impulsar una investigación desde el Estado para castigar a los criminales. Dejó solas a las víctimas y los familiares denunciantes. Obstaculizó a los propios jueces y fiscales y hasta persiguió a la jueza Mota, quien con más vigor denunció el sabotaje a las investigaciones por parte de las autoridades. 
 Cada 20 de mayo, movilización convocada por Familiares de Detenidos Desaparecidos, decenas de miles de personas se lanzan a la calle en lo que es la acción callejera mas grande de Uruguay desde los últimos 25 años. La presencia juvenil en esta fecha es abrumadora, un síntoma de lo hondo que ha calado la lucha contra la impunidad. Los distintos gobiernos que se han turnado desde la apertura democrática han intentado en vano ponerle la tapa y establecer definitivamente la reconciliación con los represores.
 Necesitamos preparar una gigantesca movilización que vuelva a colocar la lucha contra la impunidad en el centro de las reivindicaciones. 

 Camilo Márquez 
 06/07/2023

Comunicar la memoria a 50 años del Golpe: Historias orales, archivos y acceso a la información.


domingo, 9 de julio de 2023

¿Por qué Uruguay se queda sin agua?


El día más caluroso de la historia del planeta fue alcanzado esta semana


El día jueves se registro la temperatura global más alta en la historia del planeta Tierra. Fue, en promedio, de 17,23 grados Celcius, superando la marca los dos días anteriores y que también venían rompiendo récords. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos, la Tierra “vivió su tercer mayo más cálido en 174 años” con una temperatura promedio global que supero en 1,75° el promedio del siglo XX (noaa.gov, 14/06). Este aumento estremecedor de la temperatura global produce las olas de calor que se han registrado últimamente en Pakistán, China y México. El fenómeno El Niño, que ya se encuentra entre nosotros, es una de sus causantes al calentar la superficie del pacífico ecuatorial. Pero fundamentalmente, debe ser entendido en el marco del calentamiento global y del proceso de cambio climático al que asiste la humanidad. Según el Sexto informe del IPCC, aprobado en marzo de este año, la temperatura ha subido 1,1° más que en el período 1850-1900, produciéndose la mayor parte de este aumento entre 1970 y 2020.
 El calentamiento global es adjudicado, tanto por las organizaciones climáticas de la ONU como por los Estados y muchas organizaciones ambientales, a la “acción del hombre”. Sin embargo, aunque el hombre existe en esta tierra, en estado de agrupamiento político, desde hace por lo menos 5.000 años, las evidencias científicas, sobre la base del análisis de las formaciones glaciares del Ártico, muestran una multiplicación de la emisión de carbono, principal responsable del calentamiento, a partir de la era industrial, cuando el capitalismo llegó a su madurez. En la era del capital, la planificación de la producción es llevada a adelante por una clase social en base a criterios de renta. La burguesía lleva a adelante un emprendimiento productivo solo si éste es rentable. La renta no es asociable al criterio ambiental por el simple hecho de que el capitalista se desarrolla en un ámbito de competencia que no puede esperar a desarrollar y verificar los mejores criterios de uso de los recursos naturales. El intercambio entre el hombre en sociedad y la naturaleza, es una relación compleja que debe ser minuciosamente analizada y constantemente transformada. Sirvámonos del ejemplo del recientemente aprobado Proyecto Fénix en las costas fueguinas del Atlántico Sur. Los estudios de impacto ambiental han sido aprobados por la Secretaría de Cambio Climático a la velocidad de la luz en la conciencia de que al Estado argentino le urge la entrada de divisas por exportación de hidrocarburos y al monopolio Total Austral S.A le urge la puesta en producción de la plataforma off shore. Pero consultas hechas a académicos sugieren que es necesario el estudio riguroso del movimiento sísmico de la cuenca y de la fauna y flora marinas; la mayor proporción de oxígeno es aportada al planeta por la vegetación marina. Es esta prioridad del capital la que ha hecho fracasar la política de “participación ciudadana” en base a la búsqueda de “consensos sociales” promulgada por la ONU y reproducida por las “políticas públicas” ambientales de los Estados. También es la que ha hecho fracasar cualquier intento de cooperación mundial. Los acuerdos climáticos esconden nuevas formas de sometimiento de unos estados por otros.
 La planificación de la producción en base al criterio de la renta, a nivel local o mundial, es la principal responsable de la crisis ambiental y de la humanidad. Es este criterio el que explica la contaminación de aguas y el deterioro de suelos a gran escala producidos por la siembra directa y la utilización de agroquímicos de un lado, junto a la contaminación de agua, aire y tierras y el aniquilamiento de paisajes por parte del fracking y la megaminería a cielo abierto de la explotación minera y petrolera. 
 La industria absorbe y desecha seres humanos a los cuales la superexplotación vuelve inútiles física y psíquicamente en 10 o 15 años. Los monopolios multinacionales devoran ecosistemas enteros: tres o cuatro capitales mineros, canadienses, australianos y norteamericanos, a los que ahora se ha venido a sumar China, engullen sistemas montañosos, mesetas y cuencas hídricas enteras. En estas condiciones, la crisis ambiental es la expresión de la rebelión de la naturaleza contra la dictadura del capital que todo lo destruye. La guerra de la OTAN contra Rusia, una guerra mundial que amenaza extenderse a China, agudiza esta crisis de la civilización bajo la amenaza de convertirse en una guerra nuclear. 
 Los récords de temperatura registrados esta semana han venido a recordar que la humanidad se encuentra ante el hecho concreto de la posibilidad de su extinción. Las guerras y la destrucción de la naturaleza con sus secuelas de cambio climático, han devenido en muertes masivas de seres humanos por obra del enfrentamiento entre estados, pandemias, hambrunas u eventos meteorológicos extremos. Se hace necesario entonces, transformar los criterios sobre los cuales se asienta la organización social de los seres humanos. Lo que tenemos sobre la mesa es la puja entre la pulsión de muerte, encarnada por la superexplotación de los trabajadores, la guerra y la destrucción del medioambiente por parte del capitalismo, y la pulsión de vida que solo puede ser encarnada por una organización social superior que priorice, ante todo, la vida. 

 Patricia Urones 
09/07/2023

jueves, 6 de julio de 2023

El ejército sionista arrasa Jenin


Luego de más de 85 ataques de colonos registrados en menos de una semana en Cisjordania, el ejército sionista arrasó una vez más, este lunes, la ciudad y el campo de refugiados de Jenín, en el norte de los territorios. La operación tuvo la magnitud de la que la precedió hace 21 años y es considerado el antecedente más grave y letal de un ataque de esta magnitud. El nuevo ataque, con blindados, drones, excavadoras, helicópteros Apache y aviones no tripulados, se cobró ahora la vida de 12 palestinos, entre ellos 3 niños. El ejército cortó los servicios de luz y no dejó infraestructura civil sin dañar: fueron bombardeados dos hospitales, el teatro de la ciudad y decenas de viviendas. Los detenidos y heridos se cuentan por cientos. Israel se jactó de no haber sufrido ninguna pérdida.
 Entre los israelíes se inculcó que Jenín es la “capital del terrorismo palestino”. No bastaban los frecuentes arrestos y asesinatos selectivos de las diversas fuerzas sionistas contra la resistencia. Los colonos y el gobierno ultraderechista exigían una operación más amplia. El campo sionista fue unánime en el respaldo al terror de su ejército; un terror aplastante frente a la resistencia contra la ocupación. Haaretz destacó el apoyo a la operación incluso desde el ´izquierdista´ Meretz. 
 A pesar de la superioridad aplastante del ejército de ocupación, el segundo día de la operación la ciudad de Jenín se declaró en huelga general, lo que contrasta con la pasividad de la Autoridad Palestina. 
 Ésta se encuentra al borde su desaparición. La Autoridad Palestina (AP) controla sólo un 18% del territorio de la Cisjordania. Los colonos sionistas que suman casi medio millón, ocupan las mejores tierras y fuentes de agua de la región. Acosan y hostigan a los más de 3 millones de palestinos, mientras la AP se muestra impotente para ofrecer cualquier salida a su pueblo —más bien se ha probado como rueda auxiliar de la ocupación sionista.
 El PBI per cápita de Cisjordania está estancado hace casi 30 años, prácticamente desde que se instaló la AP. La AP depende totalmente de la ayuda internacional. Hasta la agencia de la ONU para los refugiados palestinos reconoce que los u$s 107 millones que recibe para asistirlos está muy por debajo de los 300 millones que se necesitarían. 
 La crisis mundial a partir de la guerra en Ucrania ´facilitó´ que la causa palestina pasara a un segundo plano para la diplomacia internacional. Los sionistas avanzan a pie firma con la instalación de nuevos asentamientos en Cisjordania sin ninguna reacción desde el mundo árabe y occidente. Al contrario, Arabia Saudita está en camino de sumarse a los ´acuerdos de Abraham´ que llevó a varios países de la región a allanar el camino de fuertes alianzas con los sionistas. Mientras los sionistas han borrado en los hechos la ´linea verde´ que dividía a los territorios ocupados de Israel, en la diplomacia imperialista se va desdibujando definitivamente la alternativa de los “dos estados”. En Foreing Affairs, un think tank del imperialismo yanqui, se acaba de publicar un artículo titulado “La realidad de un solo estado de Israel”, escrito “por cuatro destacados académicos en política exterior, donde afirman que la continua aceptación de una solución de dos estados por parte de los países occidentales está divorciada de la realidad y que la expansión de los asentamientos de Israel en los últimos años ha impedido cualquier perspectiva de una división del área entre Israel y un estado palestino” (Haaretz, 2/7). En el mismo sentido se pronunció Ban Ki-moon, ex secretario general de las Naciones Unidas en una reciente visita a Israel. 
 La ola de progroms en Cisjordania y la operación criminal del ejército sionista en Jenín plantean lisa y llanamente la perspectiva de acabar con la Autoridad Palestina, lo que implicaría volver a la situación previa a los ´acuerdos de Oslo´. La resistencia palestina depende enteramente de una acción del proletariado mundial que tuerza el brazo del sionismo y el imperialismo mundial.

 Norberto Malaj 
 05/07/2023

miércoles, 5 de julio de 2023

La justicia uruguaya: tardía, lenta, puntual y obstaculizada… pero llega

Tarda, pero llega. Una de las frases más trilladas de la historia, pero real para este caso. 

 Seis exmilitares fueron procesados con prisión por torturas en el Regimiento de Caballería 6 de Montevideo, por reiterados delitos de privación de libertad especialmente agravados y muy especialmente agravados en reiteración real, delitos de lesiones y de violencia privada especialmente agravados. 
 Se trata de Gustavo Criado Carmona, Glauco Yannone de León, Alexis Grajales, Jorge Silveira, Artigas Gregorio Álvarez y Walter Forischi. Esta unidad militar fue un importante centro de torturas y secuestros de personas. Este Regimiento funcionó entre 1972 y 1984 ubicado en el barrio de Piedras Blancas, donde se instalaron vagones de ferrocarril que se utilizaban como lugares de tortura. En un barracón cercano se mantenía secuestrados a hombres y mujeres.
 Allí fue asesinado el militante del Movimiento de Liberación Nacional, de 21 años, Hugo de los Santos Mendoza, quien fuera detenido el 1º de setiembre de 1973 en la zona de la Facultad de Agronomía y asesinado dos días más tarde en el Regimiento. Las pericias extraoficiales realizadas al cuerpo del joven de 21 años constataron golpes en la cara, lesiones en rodillas y codos y fractura de cráneo. 
 En esa unidad militar fue visto por última vez el militante del Partido Comunista Revolucionario Luis Eduardo Chiqui González, quien aún permanece desaparecido. González fue detenido el 13 de diciembre de 1974 junto a su esposa, Elena Zaffaroni, quien también estuvo detenida en el regimiento.
 También fue asesinado, en noviembre de 1974, el militante de 26 años de la Oorganización Popular Revolucionara 33 Orintales (OPR-33), Iván Morales, a causa de las torturas infligidas por militares integrantes del Órgano Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA), que operaba en el centro. 
 En el año 2006, dentro de ese predio militar se construyó la Unidad de Internación Nº 8 «Domingo Arena», con 16 plazas individuales, especialmente acondicionadas para procesados por crímenes de lesa humanidad. De acuerdo a un informe publicado por el Observatorio Luz Ibarburu, en noviembre de 2017 permanecían detenidos en esta cárcel solamente 10 procesados. 
 Allí funciona actualmente la cárcel VIP de Domingo Arena, donde están recluidos varios torturadores. Los mismos torturadores que pueden ser beneficiados con prisión domiciliaria por un proyecto que impulsa el partido gobernante de ultraderecha, Cabildo Abierto y que cuenta con el apoyo del partido del presidente Luis Lacalle. 
 Esta causa comenzó en 2011 tras la denuncia de un grupo de 17 militantes que fueron víctimas de tortura en esa unidad militar. En 2014 los denunciantes recorrieron el lugar y pudieron reconocer los espacios donde fueron víctimas de tortura, pese a las modificaciones edilicias que había sufrido. En total fueron identificados unos 28 militares que operaban en esa unidad. 

 Ayer y hoy 

 En materia de memoria, verdad y justicia Uruguay vive meses ajetreados, movilizantes. No solo por fechas históricas y emblemáticas sino por hechos y declaraciones inquietantes. 
 Primero la marcha del silencio de cada 20 mayo. La de este año sumamente masiva. Junto con la del 8 de Mayo son las marchas que más convocan a nivel país. Luego llegó la liberación de los “archivos del terror" por parte de hackers, y hoy se encuentran disponibles en la web una enorme cantidad de información de la época de la dictadura, y posterior también, que permite confirmar el espionaje en épocas de democracia por parte de los servicios de inteligencia de las Fuerzas Armadas. 
 A ello se suma el hallazgo de restos óseos humanos en el Batallón 14: estudios preliminares señalan que pertenecen a una mujer. 

 50 años del golpe de Estado y de la huelga general 

 En el parlamento, en la prensa y en varios medio de comunicación, se volvieron a escuchar voces que no terminan de condenar el golpe de Estado; que abonan a la teoría de los dos demonios; que para condenar el terrorismo de Estado tienen que hablar de la guerrilla. Y se introdujo el término “mesianismo” en comunicaciones oficiales. 
 Un esfuerzo retórico por parte de la derecha que no condena, al menos el fascismo o el deterioro institucional de 1973 a 1985 que fue lo que duró la dictadura. Ni hablemos de toda la violencia fascista que se venía desatando desde finales de la década del 1950 y ni hablar de la escalada autoritaria de 1968 a 1973. 
 El mismo 27 de junio, fecha de aniversario del golpe de Estado cívico-militar, se inauguró en la circunvalación del Palacio Legislativo un memorial en conmemoración de las presas políticas. Las autoridades oficiales hicieron caso omiso y no le dieron difusión. Quizá lo que marca el espíritu de este gobierno ante el pasado reciente, es la propia declaración de Luis Lacalle. 
 Al ser consultado por los periodistas por la importancia de esa fecha, el primer mandatario dijo: “pregúntele a ellos (en referencia a los expresidentes Mujica, Lacalle y Sanguinetti). Ellos vinieron porque quisieron, yo estoy obligado.” 

 Nicolás Centurión. Licenciado en Psicología, Universidad de la República, Uruguay. Miembro de la Red Internacional de Cátedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda Pública (RICDP).Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)

La tierra ha vuelto a hablar… y los militares uruguayos siguen en cobarde silencio


El martes 6 de junio se encontraron restos óseos en el Batallón de Infantería Paracaidista N°14 de la ciudad de Toledo, que forma parte del área metropolitana de Montevideo. Durante la última dictadura militar (1973-1985), este batallón funcionó como un centro de detención. Este hallazgo, realizado en una de las áreas cauteladas, incluye un cráneo y fragmentos de cal.
 El anterior hallazgo de este tipo tuvo lugar en 2019, cuando se descubrieron los restos de Eduardo Bleier en el Batallón 13. Con este nuevo hallazgo, ya son cinco los cuerpos de detenidos desaparecidos que han sido exhumados: Roberto Gomensoro en Rincón de Bonete, Fernando Miranda en el Batallón 13, Ubagésner Chávez Sosa en Pando, Julio Castro y Ricardo Blanco en el Batallón 14. Estos dos últimos fueron encontrados en el mismo batallón, a escasos metros uno del otro. 
 El fiscal Ricardo Perciballe explicó que la Fiscalía ha dispuesto un relevamiento forense y que posteriormente se conformará una junta interdisciplinaria compuesta por antropólogos y forenses para determinar las causas de la muerte y llevar a cabo la identificación de la persona.
 La coordinadora de antropólogos Alicia Lusiardo dijo que «si nosotros no tuviéramos expectativas no plantearíamos la necesidad de una cautela: creemos que sí, que tiene que haber más restos. Sabemos que es una tarea muy lenta”. Y señaló que todo lo que pudieron recuperar fue enviado a un laboratorio en Córdoba para su análisis bajo custodia. Desde que las piezas llegan al laboratorio, el plazo es de un mes para su análisis.
 Los investigadores continuarán trabajando en el terreno para inspeccionar los sedimentos asociados al lugar donde fueron encontrados. Esta etapa consiste en la búsqueda de pequeños elementos que puedan haber quedado, como huesos o alguna otra evidencia. 
 El director de la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (Inddhh), Wilder Tayler declaró: “Estamos casi seguros de que van a ir saliendo más restos. Ya ha ocurrido. Pero lo confirmado hasta este momento es un cráneo humano y otros fragmentos óseos en una tumba o en una fosa, a toda vista clandestina, con una masa importante de cal arriba”.
 “Es parte de las áreas en las que se empezó a trabajar en 2020. No es un área nueva. Es el resultado de la acumulación de trabajo de muchísimos años de los antropólogos en una fosa que es bastante superficial”, aclaró.
 La Mesa Política del centroizquierdista Frente Amplio emitió un comunicado en el que señaló que “En las denuncias realizadas durante décadas se señala que hubo varios enterramientos en ese establecimiento militar. Este hallazgo es un paso más en la imprescindible búsqueda de todas y todos nuestros desaparecidos, que debe continuar”.
 “Expresamos nuestro reconocimiento a la lucha incansable de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, a la de todo nuestro pueblo y al trabajo del grupo de antropólogos y de la Fiscalía Especializada en Delitos de Lesa Humanidad”, agregó. “
Esperamos que el hallazgo de hoy aporte paz en una familia”, dijo el ministro de Defensa Javier García. Señaló “lo conmovedor del episodio” y ratificó el “compromiso” del gobierno en “trabajar por la paz y la unidad de los uruguayos”.

 Chicanas y troneras 

 Como era de esperar, los medios de comunicación se agolpaban en la entrada del Batallón 14. Las autoridades ya habían ingresado al predio y la primicia recorría los principales portales de noticias. Mientras la sociedad reaccionaba a la sorpresa y a la congoja, las cámaras captaron en vivo, , como las autoridades militares realizaban ejercicios bélicos e incluso sacaron a marchar a la tropa en una señal de total irrespeto e insensibilidad ante lo que estaba sucediendo. 
 Este hallazgo se da en un contexto donde la lucha por la memoria, la verdad y la justicia se disputa a varias bandas. Recientemente se conmemoró la 28° Marcha del Silencio. En junio se cumplen 50 años del golpe de Estado cívico-militar y paralelamente se está discutiendo en el Parlamento la reparación económica a víctimas de la guerrilla. 
 Un proyecto que proviene de la ultra derecha de Cabildo Abierto y su vez, el gobierno liderada por el derechista Luis Lacalle pretende liberar archivos de la dictadura así sin más. Lo que a primera instancia parece ser un gesto de buena fe, esconde otras aristas. 

 El archivo 

 En este archivo se puedan encontrar documentos que evidencien las violaciones a los derechos humanos llevadas a cabo durante la dictadura cívico militar. El presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, opinó que era importante cuidar a las victimas del terrorismo de Estado, lo que provocó la respuesta del ministro de Defensa, Javier García, quien estableció que buscan transparencia y verdad. 
 En 2006, la entonces ministra de Defensa, Azucena Berruti, informó que se había encontrado una “pieza llena de materiales” en la ex Escuela de Inteligencia del Ejército. Se refería a una cantidad importante de archivos militares vinculados a la dictadura cívico-militar (1973-1985), que requerirían el trabajo de un “equipo de especialistas” para su “lectura y digitalización adecuadas”. 
 Estas declaraciones a la prensa son recogidas en el artículo “Los ‘archivos de la represión’ en la era de la reproductibilidad técnica”, de la historiadora Isabel Wschebor, que en su introducción repasa el recorrido hecho por estos cientos de rollos de microfilms en los albores del primer gobierno del Frente Amplio (FA). 
 El contenido del archivo fue digitalizado, en su momento, en CD, y los microfilms originales almacenados en el Archivo General de la Nación (AGN), que lo declaró reservado por 15 años, “para que sea útil para los pedidos de la Justicia o a las personas directamente implicadas; si el expediente refiere a tu persona, vos lo podes pedir”, explicó Wschebor a la diaria. 
 Las versiones digitalizadas fueron a parar también a equipos de investigación de la Universidad de la República (Udelar), a la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH) y, cuando se creó, al Grupo de Trabajo por Verdad y Justicia. 
 Wschebor explica en su artículo, que el archivo está compuesto en su mayoría por “expedientes producidos por diversos servicios de inteligencia militar como insumos para los procedimientos de investigación a personas y organizaciones”. Es decir, archivos de espionaje. 
 Este archivo, desarmado, es lo que el gobierno, por medio de un proyecto de ley enviado al Parlamento por el Ministerio de Defensa , pretende liberar para la consulta pública, en una sección especial dentro del AGN. 
 La Universidad de la República firmó, en mayo de 2021, un convenio de cooperación con la INDDHH para crear un repositorio de archivos sobre el pasado reciente, que sea, justamente, de acceso público. La institución fue depositaria de los archivos que tenía el Grupo de Trabajo por Verdad y Justicia, y la universidad, además de tener también cierto volumen de archivos, produce investigaciones por medio del proyecto Cruzar. 

 El joven general que no sabía nada 

 Guido Manini Ríos, lider del partido ultraderechista Cabildo Abierto, fue formado como paracaidista en el Batallón 14. En su currículum aparece que se recibió de alférez en el año 1978. A partir de allí ascendió primero a teniente segundo hasta el año 1981, luego como teniente primero en 1984, al final de la dictadura y ya en democracia como Capitán paracaidista en 1988. 
 Un año antes de recibirse como alférez, desaparecieron al Maestro Julio Castro. Sus restos fueron hallados con un tiro en la cabeza en 2011 en el Batallón 14. El mismo año que se recibe de alférez Manini Ríos, es detenido en el Batallón 14, Blanco Valiente, fallecido como consecuencia de las torturas. Manini fue capitán del Batallón 14 en 1984 cuando, se asegura, ocurrió la operación Zanahoria, el proceso de desenterramiento de desaparecidos. 
 Mientras hacía carrera, ¿Manini Ríos no sabía nada? ¿Ignoraba lo que acontecía en su propio batallón? Y luego cuando fue el número 1 de las Fuerzas Armadas, ¿también desconocía el pasado torturador y asesino de sus camaradas de armas? ¿No tiene nada para aportar a la causa? Otra vez el militar se ampara en sus fueros y en el cobarde silencio.

 Las garras del Cóndor 

 Las muertes, desapariciones, torturas y toda esa vil maquinaria montada en el Cono Sur no fue casual ni azarosa. No fue porfía del destino que se erigieran dictaduras en la década del 70 en casi todo el continente americano. Una de las herramientas de Washington, gestor de las dictaduras, fue la instrumentalización de los escuadrones de la muerte. 
 Los escuadrones de la muerte fueron creados por las dictaduras militares de Argentina, Uruguay y Chile, con la intención de atacar, secuestrar y eliminar a disidentes durante los años setenta. Los representantes de operaciones ultrasecretas en dichos tres países, decidían cuál iba a ser la siguiente víctima por medio de un “voto mayoritario”. 
 Los detalles sobre el programa de asesinatos, que tenía como blanco a enemigos en la región y en Europa como parte de la alianza de la Guerra Fría llamada Operación Cóndor, han sido revelados en un reporte de 1977 de la Agencia de Inteligencia Central (CIA). 
 Ese documento es parte de una serie de reportes recién desclasificados del gobierno estadounidense que hablan de las tácticas represivas de los regímenes militares en Sudamérica y del conocimiento que tenían de estas los funcionarios de Estados Unidos. 
 En los registros habían varios datos nuevos, como la confirmación de que decenas de personas desaparecidas fueron asesinadas por entidades estatales. Más de 1.500 exoficiales argentinos han sido enjuiciados por delitos que incluyen tortura, miles de desapariciones forzadas y ejecuciones, así como el secuestro de cientos de bebés.
 Estados Unidos apoyó en distintos niveles las juntas militares que tomaron el poder en América Latina. Los oficiales militares latinoamericanos recibieron capacitación en técnicas violentas de contrainsurgencia en la Escuela de las Américas, mientras Washington acudía a esos gobiernos aliados para detener el paso de movimientos de izquierda en la región con la detención, tortura y asesinato -incluso- de ciudadanos estadounidenses.

Nicolás Centurión | 14/06/2023

Rusia y la guerra, después del motín mercenario


La Otan no ha podido aprovecharse del motín y prepara una nueva escalada.

 Cada día que pasa se pone en evidencia que Yevgueni Prigozhin, el jefe de las fuerzas mercenarias Wagner, no actuaba solo sino que tenía conexiones con miembros del alto mando militar ruso y otros estamentos del poder. Por lo pronto, comenzó una “purga” de Putin y el primero en caer en desgracia es el general, quien supuestamente sabía del complot y acompañó el alzamiento del jefe del grupo Wagner. Se esperan arrestos de otros jefes militares que participan de la invasión a Ucrania y de algunos de los mercenarios que fueron al exilio en Bielorrusia junto a Prigozhin 
 El general Surovikin, el “general Armagedon” como le dicen sus compañeros de armas, o “el carnicero de Alepo”, como lo bautizaron en Siria, era uno de los jefes de las fuerzas rusas en Ucrania. En las horas posteriores al alzamiento, se produjo su misteriosa desaparición y ahora se conoce su detención. Los rumores que empezaron a trascender y que se fueron afirmando con el correr de los días es que este alto jefe militar estaba detrás del motín. Tanto Prigozhin como Surovikin compartían los mismos enemigos a quienes pretendían desplazar: el ministro de Defensa, Sergei Shoigu, y el comandante de las Fuerzas Armadas, Valery Gerasimov. Ya resultaba obvio que las acusaciones que el jefe mercenario venía lanzando con total desparpajo contra las autoridades máximas de las fuerzas armadas solo se explican por la existencia de un sostén por detrás en la propias entrañas del poder que lo apañaba y alentaba. Este entramado que empieza a salir a luz da cuenta de la amplitud de la conspiración.
 Las fuerzas leales a Putin también supieron que había preparativos anormales en varias unidades militares dentro del país, indicando que el complot era mucho más grande de lo que apareció en el primer momento. Los organismos de seguridad se movieron en las sombras y dejaron que Prigozhin se confiara y continuara con sus planes.
 Prigozhin, según un video que circula por las redes, entró sin ningún problema al cuartel general del Comando Sur del ejército ruso en esa ciudad y se encontró con el viceministro de Defensa de Rusia, Yunus-Bek Yevkurov, y el subjefe de la inteligencia militar rusa, el teniente general Vladimir Alekseyev. Se supone que lo estaban esperando para decirle que depusiera las armas, pero se los ve charlando muy relajados. ¿Eran ellos también parte del complot?
 Lo cierto es que la toma de Rostov sin resistencia y el acuerdo por el cual se negoció el repliegue de las fuerzas mercenarias del territorio ruso y el perdón a Prigozhin sin que fuera detenido, eximiéndolo de cualquier sanción o represalia, habla de la debilidad de Putin y de la severa crisis política de su gobierno. Por mucho menos, otros adversarios y opositores han sido encarcelados o asesinados; para esto Putin apeló a muchos medios, entre ellos el tristemente conocido recurso del envenenamiento. 
 El apoyo militar y civil no es menor. Una medida lo da el hecho de que una veintena de gobernadores no condenaron la asonada. Pero, además, es necesario tener en cuenta que el jefe mercenario era una figura con ascendiente popular. Incluso su capital político subió en el curso de la propia guerra, en parte gracias al propio Putin que elogió el desempeño de las fuerzas mercenarias, en especial con la toma de Bajmut. Importa destacar que Prigozhin, de acuerdo a las crónicas, fue recibido calurosamente por parte de la población. Putin ha terminado siendo víctima de una fuerza paramilitar paralela, al margen de la estructura oficial del ejército, que fue un creación suya que se desarrolló bajo su alero y que deliberadamente le dio aliento como un contrapeso frente a las presiones que pudiera recibir desde otros círculos de poder y de altas esferas del Estado. 
 Por más que la propaganda oficial del Kremlin haya procurado bajar los decibeles del alcance del motín y señalado que Putin ha revalidado su poder, lo cierto es que asistimos a una erosión de la autoridad del líder ruso que se precipitó con el empantanamiento en que ha entrado la guerra, que ya se aproxima a un año y medio de duración, que no estaba en los cálculos del presidente, y que termina de tomar forma más visible y descarnada con el alzamiento del grupo Wagner. 

 Nada será como antes

 Ya nada será como antes. Entramos en una cuenta regresiva que ha puesto en jaque el corazón del poder del Kremlin. 
 El malestar en Rusia se va expandiendo en forma proporcional a su fracaso en la guerra. Esto ha roto la imagen de superioridad de la fuerza militar rusa. El atrevimiento de Prigozhin de levantarse en armas contra Moscú ha sido, a su turno, un golpe demoledor a la infalibilidad y liderazgo de Putin, que venía ejerciendo el poder con mano de hierro. Los acontecimientos del último año y medio han expuesto la vulnerabilidad del régimen. En este contexto, ha empezado a surgir el interrogante, del cual se han hecho eco los medios internacionales, sobre la capacidad de Putin de mantener el poder y resistir las tensiones de un conflicto cada vez más cruento y que todo indica que se extenderá en el tiempo. Esta perspectiva, por cierto nada alentadora en el estado de ánimo de la población, va unida a las crecientes bajas en el campo de batalla. A esto habría que agregar el costo de la guerra, no solo de los gastos que vienen creciendo en forma sideral para bancar la maquinaria bélica sino de todo el aparato productivo, acorralado por las sanciones económicas. La economía está soportando la escasez de insumos importados imprescindibles para la producción local al mismo tiempo que una merma de sus ingresos por exportaciones, en especial de gas y petróleo. Estas restricciones afectan seriamente los ingresos fiscales y han provocado un retroceso del PBI, han reducido la competitividad y eficiencia del tejido económico y han obligado a Rusia a incrementar su dependencia respecto a China, que no se priva de sacar una tajada leonina en sus vínculos con Moscú aprovechando el nuevo escenario creado por la guerra. El impacto de la guerra afecta a todas las clases sociales, no escapa nadie y por supuesto tampoco a la burguesía rusa, que ve con recelo y preocupación cómo el conflicto bélico está minando y poniendo en juego la continuidad y expansión de sus negocios. Habrá que ver cuáles son los vasos comunicantes que unen el motín con el poder económico, pero no olvidemos que Prigozhin es un multimillonario que forma parte de la nueva oligarquía rusa. 
 En lo inmediato, es necesario seguir de cerca cuál es el destino que tendrán las fuerzas mercenarias. La intención del Kremlin es asimilarlas al Ejército regular pero ya los analistas advierten que es una empresa de difícil cumplimiento. El ejército mercenario tiene su independencia y actúa en diferentes países, en los cuales hay establecidos compromisos, entre ellos Siria, Libia, República Centroafricana, Malí, Sudán, e incluso en la Venezuela chavista. Habrá que ver cómo se reconfiguran estos vínculos y cuál es la predisposición del jefe del grupo Wagner de respetar lo pactado con el Kremlin. 

 La reacción de Occidente

 Los medios de prensa coinciden en que las potencias de la Otan conocían con anticipación los movimientos del grupo Wagner y el alzamiento que preparaba el jefe mercenario. La esperanza de Washington y la Unión Europea era aprovecharse del motín para lograr un vuelco favorable en la contraofensiva que hasta ahora tiene magros resultados. Esta expectativa no se ha cumplido. 
 A pesar de la caótica situación en Rusia, el ejército ucraniano solo avanzó 17 kilómetros cuadrados (6,6 millas cuadradas) en comparación con la semana anterior. La cacareada contraofensiva ucraniana solo ha “liberado” 130 kilómetros cuadrados de territorio en tres semanas, al precio de una enorme sangría. El cálculo es que vienen muriendo 1.000 soldados ucranianos por día. 
 Para compensar las bajas masivas en el frente, y en un intento desesperado por mitigar el problema cada vez mayor de la falta de mano de obra, el gobierno de Zelensky está llevando a cabo una nueva oleada de movilizaciones en al menos tres provincias. Según Volodymyr Arap, jefe de las oficinas de reclutamiento de la región de Kharkiv, el ejército reclutará durante todo el mes de julio a hombres de 18 a 60 años, independientemente de su experiencia militar o de su deseo de luchar en la guerra (SWS, 29/6). 
 Teniendo en cuenta este panorama, lo más probable es que ante la falta de avances serios en la contraofensiva se apueste a un nuevo salto en la escalada bélica. Esto es lo que se debatirá en la cumbre de la Otan en Vilna, que tendrá lugar en dos semanas. Uno de los puntos centrales es la entrega de los caza bombarderos, que en caso de confirmarse implicaría un agravamiento de la guerra y el riesgo de una conflagración más generalizada, con un involucramiento mayor de las potencias occidentales. 

 Comentario final

 Vamos a una intensificación de las hostilidades. Ninguno de los bandos ha quedado indemne y todo parece indicar que ese panorama se va a acentuar cuando no hay un final del conflicto a la vista. En el caso específico de Rusia, el desenlace del motín augura nuevas sacudidas. Lejos de cerrarse la crisis política del régimen, marchamos a su profundización. En términos inmediatos, quien está en mejores condiciones de usufructuar la situación es un ala de la propia burocracia, nacionalista de derecha, que revista en el aparato de seguridad. De todos modos, cualquiera sea la transición que se abra será cruenta y convulsiva y está llamada a pasar por sucesivas crisis. El desafío fundamental en Rusia es cómo se estructura una fuerza revolucionaria que ayude a que la clase obrera irrumpa como un factor independiente en la crisis política y abrir paso a una alternativa de los trabajadores. A la lucha fratricida que promueven los regímenes reaccionarios de ambos bandos es necesario oponerle la lucha estratégica por gobiernos de trabajadores y el socialismo. 

 Pablo Heller

martes, 4 de julio de 2023

Francia: el gatillo fácil es política de Estado


La Ley que permite fusilar en la vía pública. 

 Las protestas siguen convulsionando las noches francesas a casi una semana del asesinato de Nahel, un joven francés de origen argelino, de 17 años, a manos de la policía motorizada en un retén policial. La polémica se ha extendido dado que los sindicatos policiales han cerrado filas en defensa de los oficiales implicados. Una colecta organizada por estos ha permitido recaudar casi un millón de euros para el policía detenido. La defensa de los sindicatos se ampara en la correcta utilización de la ley, aprobada en 2017, que permite a los oficiales disparar ante la presunción de que puede existir un riesgo para terceros. Este sería el accionar del oficial en cuestión que disparó cuando Nahel aceleró el vehículo en el que circulaba con unos amigos. 
 La Ley de marras fue aprobada tras el atentado de Niza en 2016, asociado a extremistas islámicos. La misma contempla, como señalamos más arriba, permite “disparar si creen que es “probable” que el conductor cause daños a las personas” (La Nación, 2/7) El fundamento de la propia ley consiste en un hecho de clara ofensa racial y religiosa, de parte de un Estado que se declara constitucionalmente laico.
 La única diferencia entre los sindicatos ha sido que, para el sindicato afiliado a la CGT, se opone a la ley aprobada en 2017 por ser “completamente vaga y permite disparar con mucha más libertad.” (idem) Pero rechaza el elemento central, que es la completa acción racial de las fuerzas que adquiere un claro contenido de clase al ser ejercida en los barrios obreros y mixtos de toda Francia, en especial, contra la juventud.
 Los sindicatos policiales franceses tienen peso propio. En 2020, lograron la destitución del ministro del Interior Christophe Castaner, luego de que propusiera reformas importantes al interior de las fuerzas de seguridad, como “la prohibición del controvertido uso de la llave de estrangulamiento durante las detenciones, la reforma del organismo de control policial IGPN, así como una política de tolerancia cero para el racismo en la policía” (La Nación, 2/7) Su sucesor, Gerald Darmanin, que proviene de los conservadores, por el contrario, ha explotado el racismo existente para generar simpatías entre las fuerzas. Así lo demuestra el plan xenófobo que pretende imponer para las migraciones.
 Esta integración entre el sindicato policial y el Estado ha generado una verdadera lealtad de los oficiales a sus organizaciones, que ven sus ascensos y promociones ligadas íntimamente al sindicato al que se encuentran afiliados y las facciones a las que responden. 
 Las denuncias sobre el racismo son relativizadas por los sindicatos policiales. “Sí, hay racistas, nadie lo niega”, señaló Anthony Caille, del sindicato policial CGT. “Pero sistémico, no sé qué significa eso”. Esta es la declaración del sindicato “izquierdista” de la policía. Los demás han sacado un temerario comunicado, el cual llama a "restablecer el orden republicano y sacar de circulación a los detenidos deben ser las únicas señales políticas a dar” (France24, 3/7). Lo cierto es que el Los niveles de racismo son altísimos entre las fuerzas represivas. En los juzgados, los policías involucrados en casos de racismo y gatillo fácil reciben penas menores, sin cárcel y con algún pago mínimo de multas que normalmente cubren los propios sindicatos. 
 Una estadística oficial ha mostrado como entre las fuerzas el 69% de los oficiales ha votado en las elecciones por opciones de extrema derecha, principalmente, Le Pen (39%) y Zimmeour (25%). Estos candidatos habían centrado su campaña en una lucha contra los migrantes y las luchas obreras (France24, 3/7). 
 Las centrales obreras, lejos de convocar a acciones contra los aberrantes hechos, se han limitado en el caso de UNSA y la CGE-CGC a delimitarse del comunicado policial. La CGT guarda silencio, tampoco ha convocado a ninguna acción en los lugares de trabajo. El rechazo a una intervención de la intersindical se corresponde con la paz social que han entablado con el gobierno tras las movilizaciones multitudinarias contra la reforma previsional. La fuerza elemental de los trabajadores emerge desde abajo, una muestra del potencial revolucionario que recorre Francia y Europa.

 Joaquín Antúnez 
 04/07/2023

lunes, 3 de julio de 2023

Francia: el régimen de gatillo fácil enciende nuevamente la rebelión popular


Una intensa movilización autoconvocada se ha desplegado en distintos barrios de París y en ciudades importantes de Francia como Toulouse, Rennes, Lille, entre otras, tras el brutal asesinato de un joven de 17 años, Nahel M, a manos de la policía. El intento de presentar a Nahel como un fugitivo que se negó a respetar un control policial y que incluso atacó con su vehículo a los oficiales quedó desmentido en pocas horas. Varios videos que circularon en las redes sociales desnudaron el asesinato. Elisabeth Borne, primera ministra, y al propio Macron, presidente de Francia, admitieron el acto criminal.
 Un operativo policial de dos mil efectivos fue convocado para restaurar el orden en múltiples barrios parisinos. En Nanterre, donde vivía el joven asesinado, se convocaron durante dos noches los vecinos para protestar enérgicamente contra el despotismo policial. Gérald Darmanian, ministro del Interior, ha hecho declaraciones provocativas contra los manifestantes acusándolos de ejercer violencia contra edificios públicos. Darmanian ha tenido durante estos años una política contraria a la inmigración y busca hacer pasar un proyecto sumamente represivo que pretende deportar a millones de inmigrantes y refugiados. Nahel era de origen argelino, la policía actuó bajo los pretextos racistas de su líder político.
 Macron y Borne han intentado despegarse de sus propias fuerzas policiales, acusando que es imperdonable lo que ha sucedido y que debe ser esclarecido lo más pronto posible. Han convocado a respetar la movilización que ha hecho pública la madre de Nahel y llamado al país a “mostrar respeto”. El llamado a la paz ha sido el preludio para un operativo represivo por parte del gobierno. Los manifestantes han respondido sin temor a estas provocaciones, mostrando una gran predisposición, fundamentalmente de los jóvenes, a un enfrentamiento abierto. 
 La enorme reacción popular ha sacudido al gobierno que busca levantar cabeza tras la aprobación de la reforma de pensiones que ha sido rechazada por el conjunto de los trabajadores de Francia. Las brutales represiones sufridas en la lucha contra la reforma de pensiones han tenido continuidad en las presentes movilizaciones: ya se encuentran detenidos más de 150 manifestantes (con mayoría en Nanterre) y se han contabilizado varios heridos. La policía ha efectuado disparos con gases lacrimógenos, equipo de motociclistas e infantería. Justamente, los dos oficiales de motocicleta han sido los responsables del asesinato, lo cual ha encendido aún más la ira popular. Varias comisarías y patrulleros han recibido ataques por parte de los manifestantes e, incluso, una prisión parisina. 
 El levantamiento popular en Nanterre y su rápido contagio a todos los puntos cardinales del país demuestra que en Francia la chispa de la rebelión popular sigue encendida. En Francia hay un régimen político basado en la represión a la población migrante y a sus descendientes. Tiene, por lo tanto, un abierto carácter de clase. Permea en toda la sociedad francesa. Las centrales sindicales deberían llamarse a un paro general.

 Joaquín Antúnez
 29/06/2023

La crisis política en Rusia no se ha cerrado, mientras la OTAN escala la guerra

La crisis política desatada en Rusia por el motín golpista de la compañía Wagner sigue abierta. Es lo que se desprende de la detención del subcomandante de las fuerzas armadas de Rusia, Sergei Surovikin, quien tenía a su cargo el desarrollo de las acciones militares en Ucrania. La compañía Wagner, por su lado, ha sido desbandada, aunque se le otorgó refugio a lo que quedó de ella en Bielorrusia, unos ocho mil efectivos que se han instalado en cuarteles en construcción. 
 El gobierno de Rusia no ha admitido haber procedido a esta detención, a pesar de que es mencionada en los programas políticos de la televisión rusa y en la prensa internacional. Queda entonces sujeta a verificación la tesis de que el poder político de Putin se ha visto reforzado. Esta tesis es esgrimida por un sector de analistas que sostiene que los servicios de inteligencia de Rusia estaban al tanto por completo de las intenciones de Yevgeni Prigozhin, el dueño y jefe de la compañía, al que dejó avanzar para conocer el alcance político e institucional del complot. Para este enfoque del asunto, Putin ha salido de la crisis más fortalecido, al mismo tiempo que la llamada contraofensiva de la OTAN sólo registra progresos menores a cambio de una enorme pérdida de material bélico y humana. De acuerdo a algunos informes, las tropas de Zelensky no habrían llegado todavía a la primera línea de la compleja defensa montada por Rusia a lo largo de dos mil kilómetros. 
 En cuanto a los propósitos de PrigozhIn, hay varias interpretaciones. Como lo hemos referido en estas páginas, el diario The Washington Post había hecho circular, con anticipación, la versión de la Inteligencia norteamericana de que el jefe de Wagner estaba en colusión con la Inteligencia de Zelensky. Algunos interpretaron que se trataba de una operación para echar sospechas contra quien había conquistado la ciudad de Bakhmut luego de combates sangrientos durante casi medio año. Otros en cambio señalaron la semejanza con los golpes de estado fomentados por Estados Unidos en Kazajistán en 2021/22, la principal república de Asia Central, lindante con Rusia y China y un botin geopolítico en la guerra actual. 
 En estas dos versiones está ausente el debate político sobre la guerra que dio lugar a esta crisis. Prigozhin ha denunciado como un fracaso a “la operación militar especial” lanzada por Rusia en Ucrania. Sostiene que, al cabo de dos años de guerra, Ucrania está mucho más militarizada y nazificada que al comienzo y que la OTAN ganó una injerencia superlativa. Hace recaer la responsabilidad de ese fracaso sobre el ministro de Defensa, Sergei Shoigu, y sobre el jefe del Estado Mayor, Evgeny Guerasimov. Concretamente, denuncia la falta de decisión de ocupar Ucrania con una invasión fulminante, algo de lo que se acuerda tardíamente. Las críticas a estos jefes militares han sido apoyadas por los llamados blogueros nacionalistas. Un representante de esta derecha nacionalista, Sergei Karaganov, se ha despachado con un largo texto en el que aboga por un ataque nuclear ‘ejemplificador’ contra un blanco occidental, para forzar la capitulación de la OTAN. Sostiene que Rusia es el baluarte de la civilización mundial y de la trinidad entre patria, religión y hogar. 
 La “estrategia de Putin”, criticada por la ultraderecha, no es en cambio, “disparatada” para Thomas Friedman, un confidente de Biden y de los servicios de espías norteamericanos. “Es desgastar a Ucrania hasta que se quede sin proyectiles de obús de 155 mm, insumo básico de la artillería, y sin intereceptores anti-aéreos, para que las fuerzas de infantería ucranianas queden desnudas ante el poderío aéreo de Rusia, y después aguantar… hasta que Trump sea reelegido”. De su propia cosecha, añade “que tampoco hay que subestimar el agotamiento de la sociedad” para proseguir la guerra contra Rusia. En efecto, el envío al frente a personas sin entrenamiento ni capacidad militar,por parte de Zelensky ha comenzado a desarrollar una oposición larvada a la guerra, ante las pérdidas humanas enormes que ha sufrido Ucrania.
  Lo de Friedman, sin embargo, es una chapucería, porque las insuficiencias militares de Ucrania para perforar la línea de defensa de Rusia es un pretexto armado por la OTAN para justificar una escalada en la asistencia militar a Ucrania que violente las llamadas ‘líneas rojas’ de un enfrentamiento directo con Rusia. Estados Unidos ha anunciado el envío de proyectiles con uranio empobrecido (ya lo hace Gran Bretaña), con mayor capacidad para perforar blindados, a riesgo de desatar una contaminación radioactiva. También misiles de mayor alcance, incluso al interior del territorio de Rusia, y la provisión de aviones F-16 y el entrenamiento de sus pilotos. Acaba de desarrollar, con eje en Alemania, un operativo con 250 aviones y 10 mil hombres, de ocupación de puertos y defensa de ciudades, que es un simulacro de un ataque a Rusia. En los próximos días, en una reunión en la capital de Lituania, Vilna, la OTAN debatirá la integración de Ucrania a la coalición militar. La ‘acertada’ estrategia que Friedman le atribuye a Rusia no resiste sin una escalada de Rusia en la misma proporción. Todo esto roza el uso de armamento nuclear. 
 Una de las propuestas en la agenda de Vilna es establecer un compromiso de defensa de Ucrania como el que existe desde hace décadas de Estados Unidos con Israel; no queda claro si autorizará también la posesión de armamento nuclear. La otra cuestión será autorizar el empleo de personal militar de la OTAN en Ucrania, que Polonia reclama con urgencia. El gobierno polaco ha insinuado enviar sus tropas a Ucrania e incluso ofrecer una Confederación Polonia-Ucrania, es decir la anexión de Ucrania. El otro debate en Lituania es la llamada reconstrucción de Ucrania, a comenzar incluso en la guerra, lo cual supone la conversión del país en una base militar, enfrentada a la región ocupada por Rusia. Eventualmente, quedaría como una frontera de hecho como la que separa a Corea, pero entre la Otan y Rusia (Financial Times, 29/6).
 La estrategia de Rusia, confinada a la defensa de las regiones ocupadas por su ejército, busca mantener el apoyo del bloque de países que reclama un cese del fuego y un acuerdo de paz – China, India, Brasil, Sudáfrica son los más activos. Es decir que está condicionada a la posibilidad de un acuerdo con la OTAN y al rescate de un sistema imperialista en completa decadencia. El estatus de Rusia en un reordenamiento internacional se verá completamente disminuido con respecto al anterior a la guerra, incluso podría adquirir un carácter semicolonial. Esta perspectiva está incorporada en el debate de la oligarquía de Rusia con relación a la guerra. La escalada militar de una y otra parte, pero fundamentalmente la que, por su envergadura, desarrolla la OTAN, no tiene lugar en un vacío político; tiene que ver, por el contrario, con un reordenamiento estratégico internacional, que afecta decisivamente a la clase obrera.

 Jorge Altamira
 30/06/2023