viernes, 8 de marzo de 2019

Venezuela: La amenaza golpista y los desafíos de la clase obrera




Juan Guaidó (autoproclamado presidente), Iván Duque (presidente de Colombia) y Mike Pence (vicepte de EEUU), piezas del operativo golpista

La entrada de Guaidó por Maiquetía -aeropuerto internacional de Caracasconstituye, como ha coincidido la prensa, una señal de debilidad del chavismo. El gobierno bolivariano no consumó la amenaza de arresto que pesaba sobre el autoproclamado presidente. Según algunas fuentes, habría una división en la cúpula chavista sobre la conducta a seguir, entre el ala más radical, encabezada por Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, y el círculo más próximo a Maduro, entre ellos los hermanos Rodríguez, Jorge y Delcy -ministro de Comunicación y vicepresidenta-, partidarios de evitar una detención.
De todos modos, eso no nos debe hacer perder de vista que la oposición viene del fracaso del pretendido “ingreso de ayuda humanitaria” por las distintas fronteras. El operativo, que pretendía concitar una adhesión popular y un vuelco de las Fuerzas Armadas, no tuvo los resultados que los golpistas esperaban. La deserción de militares, como lo admiten las propias huestes derechistas, fue muy acotada. El alto mando mantuvo su respaldo al gobierno.
“A partir de este fiasco, las expectativas que había generado el liderazgo de Guaidó habían mermado” (El País, 5/3). Este hecho delata la impotencia de los opositores. Hay quienes pronostican que, en este marco, la crisis se prolongue en el tiempo, sin una definición. A partir de allí, una parte del gobierno de Maduro apuesta a que se pinche la figura de Guaidó y la conspiración ingrese en un desgaste.
Consciente de ese riesgo, Guaidó ha lanzado un nueva movilización para el fin de semana y otra interpelación a las Fuerzas Armadas, reclamándoles no repriman y que los “colectivos” (las fuerzas de choque del régimen) no salgan a la calle.
Pero lo novedoso es que Guaidó estaría promoviendo un paro general. Ha reunido a dirigentes sindicales, incluido el sector petrolero, pero todavía no está muy claro su alcance y representatividad. Según los trascendidos, se estaría barajando “un paro escalonado seguido de una huelga nacional” (Clarín, 6/3). Guaidó anunció que “propondrá ante la Asamblea Nacional una ley de protección para los trabajadores”. La demagogia de estas promesas es evidente, si tenemos presente que los planes de "normalización económica" que vendrán de la mano del FMI, suponen penurias y privaciones para la población explotada.
De todos modos, y si prosperara, la convocatoria a una huelga puede acelerar el asilamiento y derrumbe de Maduro. En ese caso, podría progresar el cerco internacional que se ha tendido sobre Venezuela. La gira latinoamericana del autoproclamado presidente, y que incluyó un encuentro con Macri, lo llevó también a Colombia, Paraguay, Brasil y Ecuador, intensificando la presión internacional dirigida a acelerar un desenlace político. Estos gobiernos actúan como cipayos de la política contrarrevolucionaria del imperialismo (como ya lo han hecho en Haití anteriormente). El grupo de Lima, que agrupa a parte de ellos, ha señalado su oposición a una invasión militar. Son conscientes de que eso podría incendiar a un continente que ya está en llamas.
La postura que predomina, por ahora, es una 'salida ordenada' de Maduro y elecciones digitadas por la 'comunidad internacional', en la línea del Grupo de Contacto, patrocinado por la Unión Europea y que tiene la bendición del Papa. Importa señalar que la conducta del gobierno argentino cuenta con la complicidad del arco opositor. Con menos repercusión que el encuentro entre Macri y Guaidó, a comienzos de febrero, la enviada de este último en Argentina se reunió y recibió el apoyo de Sergio Massa y Miguel Pichetto. El pejotismo, con el que los K han cerrado acuerdos en todas las provincias y persiguen un acuerdo nacional, es una pieza más de la cruzada golpista contra Venezuela.
El panorama expuesto pone en el orden del día la necesidad de que los trabajadores entren en escena pero con total autonomía, apartándose de las maniobras de la derecha. La ausencia de un polo independiente de la clase obrera crea el campo orégano para que la oposición pueda hacer demagogia y arrastrar a los trabajadores al operativo contrarrevolucionario en marcha. Las tendencias sindicales y políticas combativas de Venezuela deben ponerse a la cabeza de la convocatoria de un congreso de trabajadores, para enfrentar la intentona golpista y discutir un programa y una salida obrera frente a la crisis nacional.
Al mismo tiempo, es crucial una acción continental de los trabajadores. El cerco internacional sólo puede ser derrotado por la movilización de masas en Latinoamérica, y no por el apoyo de las burocracias restauracionistas rusa y china a Maduro y la camarilla militar. Putin negocia con Trump una salida que preserve los intereses petroleros de Rusia en Venezuela. De la misma manera, el país es una prenda de canje y negociación en la disputa que Xi Jinping mantiene con Washington.
Ni qué hablar que un freno a la escalada contrarrevolucionaria de Venezuela representará un golpe al imperialismo y a todos sus lacayos en Latinoamérica; fortalecerá la lucha por derrotar los ajustes que los gobiernos latinoamericanos vienen implementando en sus países y apuntalará la batalla por la emancipación nacional y social de Latinoamérica, por gobiernos de trabajadores y por la unidad socialista de América Latina.

Pablo Heller

8 de marzo: día de la mujer trabajadora y revolucionaria, no es día de reinas y explotadoras




8M & #HaciaLaHuelgaFeminista

Hacia otro 8M. "Si nosotras paramos, el mundo se para"

El 8 de marzo se conmemora a la mujer trabajadora, revolucionaria. La comunista Clara Zetkin propuso la conmemoración en la conferencia de mujeres socialistas de 1910, para homenajear la lucha de las mujeres contra la explotación capitalista. Se recuerda el asesinato, a manos del Gran Capital, de 129 obreras quemadas vivas en una fábrica cuyos dueños habían cerrado las puertas (en EEUU). Se conmemora la lucha por la justicia social, la lucha contra el patriarcado y el capitalismo, cuyos mecanismos se articulan el uno al otro a la perfección.
El 8 de marzo quedó apuntalado como fecha eminentemente revolucionaria por los sucesos del 8 de marzo de 1917 en la Rusia tzarista: miles de mujeres salieron a las calles clamando por sus derechos, contra la explotación y las guerras que la burguesía imponía al pueblo: ellas detonaron la Revolución de Octubre.
Tras la revolución de Octubre las mujeres conquistaron sus derechos económicos, sociales, sexuales y reproductivos: derecho al voto para todas las mujeres (no solo para las propietarias como en Gran Bretaña), derecho al divorcio, derecho al aborto, derechos plenos al estudio y trabajo, vivienda, sanidad y educación garantizadas, etc. Todos estos derechos todavía se siguen luchando en la inmensa mayoría de países capitalistas.
Las mujeres somos la parte más golpeada de la clase explotada. Somos víctimas de las guerras imperialistas, del saqueo capitalista que empobrece regiones y países enteros, de las privatizaciones y la precariedad, y además somos víctimas del machismo incesantemente promovido por los medios y toda la industria cultural del capitalismo. Porque el capitalismo se sustenta fragmentando y dividiendo a la clase explotada: por ello la industria cultural del capitalismo difunde incesantemente paradigmas de discriminación como el machismo y el racismo. Somos las trabajadoras explotadas, estudiantes, artistas, paradas y jubiladas a quienes se nos está privando de una vida digna, en ocasiones hasta de la alimentación, la vivienda, el acceso a la salud, el acceso a la educación, etc.
Somos privadas de condiciones de trabajo y de remuneración dignas por los capitalistas que sacan la plusvalía de nuestro trabajo. Somos las madres cuyo trabajo en el hogar no es reconocido, las que se quedan en absoluta precariedad sin pensión. Somos las mujeres migrantes empujadas a padecer las peores explotaciones: en maquilas de espanto, rociadas de veneno en el agro-industrial, abocadas a la explotación de la prostitución o a ser cosificadas y saqueadas como "vientres de alquiler". Somos las niñas violadas y forzadas a parir. Somos designadas por este sistema como la diana de las frustraciones aberrantes que este sistema causa, de la misoginia que fomenta.
Por ello el feminicidio galopa: porque los medios banalizan la tortura y toda discriminación alienante funcional al capitalismo, porque la violencia ejercida de manera estructural arrastra su odio contra nosotras. Somos vícimas del capitalismo y su barbarie, víctimas del machismo que el mismo Capital promueve; pero también somos mujeres luchadoras y revolucionarias. El 8 de marzo no es el día de las princesas, ni de las empresarias explotadoras.
Las mujeres opresoras, las Cristine Lagarde, las Thatcher, las Hillary Clinton y demás... las que se lucran de devastar selvas, de oprimir poblaciones, de esclavizar en fábricas de espanto a miles de trabajadoras, las que se lucran, también, de fomentar el machismo a través de sus medios de alienación masiva, son clase explotadora, al igual que los hombres de la clase explotadora. El verdadero feminismo es revolucionario, lucha contra la clase explotadora y su sistema capitalista: contra este sistema que promueve incesantemente paradigmas de opresión y sumisión como el machismo o el racismo.
Al Capital le interesa mantenernos atadas a la división sexual del trabajo, a labores de cuidado no remuneradas, a la discriminación salarial por ser mujeres. Al Capital le interesa una clase explotada pulverizada y golpeada, impedida de unidad por el machismo, el racismo, el individualismo, el miedo y demás alienaciones que la clase explotadora se encarga de cultivar. Frente a una realidad tan brutal, el reformismo, siempre sirviendo a impedir cuestionamientos profundos, pretende encapsular nuestra lucha y superficializarla, ocultando su carácter de clase, obviando la funcionalidad que para el capitalismo tiene el machismo.
El reformismo busca ocultar que no lograremos cambiar la cultura profundamente machista que impera en el mundo entero, a menos que nos tomemos los medios de producción y por lo tanto los de difusión y educación. Los caballos de Troya de la burguesía intentan hacer creer que las mujeres explotadoras son nuestras hermanas, cuando ellas también participan de perpetuar este sistema que devora a la naturaleza, explota a los seres humanos (a la clase trabajadora), y perpetúa al machismo, al racismo, al individualismo, comportamientos y discriminaciones fundamentales para el mantenimiento de este sistema putrefacto.
Las mujeres revolucionarias sabemos que la sociedad de clases se perpetúa sobre la violencia: esa violencia ejercida por la clase explotadora (la que posee los medios de producción) contra las mayorías explotadas y precarizadas, y sabemos también el lastre que significa el machismo para la unidad de la clase explotada. Luchamos también por un feminismo revolucionario, para poder oponerlo a la infame recuperación que el sistema está intentando hacer de la lucha feminista, con sus aberrantes Caballos de Troya y su discurso de “sororidad interclasista" (¡Cómo si tuviéramos que tener "sororidad" con una capitalista explotadora, una proxeneta o una ficha del complejo militar-industrial por el mero hecho de ser mujer!).
Luchamos contra toda explotación, y nuestra lucha contra la opresión de la mujer trabajadora, la adelantamos luchando día a día contra el machismo, y luchando contra la raíz que sostiene las desigualdades sociales: luchando contra un sistema que fomenta la opresión de la mujer porque la necesita como mecanismo de dominación y división de la clase explotada; luchando contra un sistema que fomenta la violencia machista a modo de control social: como válvula de escape de las frustraciones que tal sistema crea.
El Feminicidio es parte de la barbarie de un sistema económico, político, social y cultural, el capitalista, violento en esencia y perverso en su lógica. Un sistema basado en la explotación de las y los trabajadores y en el saqueo de la naturaleza, es un sistema que necesita banalizar la explotación, la injusticia social y la tortura. La lucha por la emancipación de la mujer y la lucha contra el capitalismo son inseparables. Por un feminismo revolucionario, que no es foto de portada sino lucha cotidiana, que lucha contra toda explotación.

Cecilia Zamudio

jueves, 7 de marzo de 2019

Primer puesto entre los más ricos: Jeff Bezos, “el peor empleador del mundo”




El Ceo de Amazon tiene una fortuna de U$S 131.000 millones según la revista Forbes. Negocios basados en la precarización laboral y evasión impositiva a escala planetaria. Conocé a los millonarios del mundo.

Los más ricos del mundo poseen fortunas por U$S 8,7 billones este año, según publicó la edición 2019 del ranking anual elaborado por la revista Forbes. La persona más rica en 2019 fue Jeff Bezos, fundador y CEO de Amazon, cuya fortuna personal es mayor a los U$S 131.000 millones.
Los trabajadores de Amazon del Estado Español realizaron varias jornadas de paro por el ataque a las condiciones laborales tras la imposición unilateral de un nuevo convenio por parte de la empresa. Josefina Martínez, de La Izquierda Diario del Estado Español explica que “el imperio de Amazon está basado en inmensa red de precarización laboral y evasión impositiva a escala planetaria”. En mayo de 2014, la Confederación Internacional de Sindicatos (CSI) consultó a sus afiliados quién era el peor empleador del mundo y el elegido fue Jeff Bezos.
En 2018 Amazon declaró ganancias por U$S 11.200 millones en los Estados Unidos y no pagó impuestos federales, según informó el Instituto de Impuestos y Política Económica (ITEP), que mostró maniobras similares en otras grandes empresas, informaron medios internacionales como The Guardian y Fortune.
Matthew Gardner, miembro senior de ITEP sostuvo que "más que ninguna otra compañía que haya visto, Amazon ha construido su empresa en torno a la evasión fiscal".
Bezos también tiene negocios en la industria de los medios, adquirió The Washington Post por U$S 250 millones.
En segundo puesto del podio de los ricos se encuentra Bill Gates, cofundador de Microsoft, quien lideró el ranking entre 2014 y 2017. Según la revista Forbes, el empresario de 63 años, tiene un patrimonio de U$S 96.500 millones.
Luego sigue en la lista el empresario Warren Buffet, titular de la compañía Berkshire Hathaway, un holding que controla la aseguradora Geico, la marca de baterías Duracell y la cadena de restaurantes Dairy Queen. Su fortuna es de U$S 82.500 millones.
El cuarto lugar es para Bernard Arnault, un empresario francés cuya compañía LVMH, maneja las marcas como Louis Vuitton y Sephora, entre otras. Su patrimonio es de U$S 76.000 millones.
Carlos Slim, dueño de América Móvil, en la Argentina controla Claro ocupa el quinto lugar entre los más ricos. Su fortuna es mayor a los U$S 64.000 millones. El empresario también posee el 17 % de las acciones del diario The New York Times y tiene inversiones en constructoras y empresas de alimentos.
En el sexto lugar se encuentra el español Amancio Orteg, fundador de Inditex y de Zara, con un patrimonio de U$S 62.700 millones, luego sigue en el ranking el cofundador de Oracle Larry Ellison con U$S 62.500 millones.
El creador de Facebook, Mark Zuckerberg, descendió del quinto al octavo lugar con una fortuna de U$S 62.300 millones. La red social fue acusada de haber facilitado información privada de millones de sus usuarios para la utilización de datos confidenciales para fines políticos sin autorización.
El noveno lugar es para Michael Bloomberg, de 77 años, fundador de la empresa de informaciones financieras que lleva su apellido, exalcalde de Nueva York y posible candidato a la presidencia estadounidense en 2020. Su patrimonio es de U$S 55.500 millones, según Forbes.
En el puesto diez está Larry Page con U$S 50.800 millones. Empresario que cofundó Google con Serguéi Brin. Es el director ejecutivo (CEO) de la empresa matriz de Google, Alphabet Inc.



Obscenidad capitalista

Mientras en muchos países los trabajadores y la juventud aún padecen las consecuencias de la crisis mundial de 2008 y se espera una nueva desaceleración de la economía los ricos siguen ganando.
Un informe de la ONG Oxfam Internacional señaló que la riqueza de los multimillonarios subió U$S 900.000 millones en 2018, o U$S 2.500 millones por día. Así, entre 26 ricos, reúnen la misma “fortuna” que la mitad de la población mundial: 3.800 millones de personas.
El presupuesto de salud anual de Etiopía, uno de los países más grandes de África, representa el 1 % de la riqueza que tiene Jeff Bezos, el dueño de Amazon.
Fortunas millonarias que demuestran la irracionalidad capitalista, un sistema que se mueve y se organiza en función de la ganancia de un grupo de grandes monopolios dejando cientos de millones en la pobreza absoluta.

La Izquierda Diario

miércoles, 6 de marzo de 2019

Declaración del Minrex: Firme rechazo de Cuba a la nueva escalada agresiva de EE.UU.




El Ministerio de Relaciones Exteriores rechaza en los términos más enérgicos la nueva escalada en la conducta agresiva de los Estados Unidos contra Cuba.
El Departamento de Estado anunció hoy la decisión de permitir que, a partir del próximo 19 de marzo y al amparo del Título III de la Ley Helms-Burton, se presenten demandas judiciales en tribunales de los Estados Unidos únicamente contra empresas cubanas incluidas en la Lista de Entidades Cubanas Restringidas elaborada por ese gobierno en noviembre de 2017 y actualizada un año después. Este listado arbitrario e ilegítimo, dirigido a recrudecer el bloqueo y extender sus efectos extraterritoriales, prohíbe a los ciudadanos estadounidenses realizar transacciones financieras directas con las entidades señaladas.
El anuncio del Departamento de Estado también indicó que suspendería por solo 30 días la posibilidad de iniciar acciones judiciales por igual concepto en contra de otras entidades cubanas o extranjeras con vínculos comerciales o económicos en Cuba.
Desde su entrada en vigor en 1996, la ley Helms-Burton ha procurado universalizar el bloqueo económico, mediante presiones brutales e ilegales de Estados Unidos contra terceros países, sus gobiernos y sus empresas. Persigue asfixiar la economía cubana, y promover o aumentar las carencias de la población con el propósito de imponer en Cuba un gobierno que responda a los intereses de Estados Unidos.
Por sus pretensiones ilegítimas y contrarias el Derecho Internacional, la Ley Helms-Burton y el bloqueo concitan el rechazo universal, reiterado durante casi tres décadas, en los más importantes organismos regionales e internacionales. El ejemplo más reciente fue en la Asamblea General de las Naciones Unidas cuando el pasado 1 de noviembre fue objeto de diez votaciones consecutivas de rechazo, en que el gobierno de los Estados Unidos quedó en absoluto aislamiento.
El título II de la Ley Helms-Burton dispone que el derrocamiento del gobierno revolucionario, la posterior tutela del país a cargo de un interventor estadounidense y el ulterior establecimiento de un gobierno contrarrevolucionario y subordinado a Washington tendrían como tarea inequívoca la devolución o pago a los antiguos propietarios de todas las propiedades que sean reclamadas por antiguos dueños o sus descendientes, hayan sido estadounidenses o no al momento de las nacionalizaciones o de que las abandonaron. En todo ese período, el bloqueo económico permanecería en pleno vigor.
Por consiguiente, los cubanos estarían obligados a devolver, restituir o pagar a reclamantes de los Estados Unidos por la casa donde viven, el terreno donde se edifican sus comunidades, la tierra agrícola donde cultivan y producen, la escuela donde se educan sus hijos, el hospital o el policlínico donde reciben servicios médicos, donde está su centro de trabajo, donde tienen un negocio particular, además de por los servicios de electricidad, agua y comunicaciones subsidiados que disfruta la población.
Es una pretensión solo concebible en las mentes de quienes identifican a Cuba como una posesión colonial. Según dispone la ley Helms-Burton, el bloqueo económico sólo se podría levantar cuando se haya alcanzado esa ambición.
Esta ley descansa sobre dos mentiras fundamentales: la noción de que las nacionalizaciones llevadas a cabo poco después del triunfo revolucionario fueron ilegítimas o indebidas y que Cuba constituye una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos.
Las nacionalizaciones cubanas se llevaron a cabo amparadas por leyes, con estricto apego a la Constitución y en conformidad con el Derecho Internacional. Todas las nacionalizaciones contemplaron procesos de compensación justa y adecuada que el gobierno de los Estados Unidos se negó a considerar. Cuba alcanzó y honró acuerdos globales de compensación con otras naciones que hoy invierten en Cuba como España, Suiza, Canadá, Reino Unido, Alemania y Francia.
La verdadera amenaza a la paz y la seguridad de la región son las declaraciones y acciones irresponsables del gobierno de Estados Unidos y los planes desestabilizadores contra América Latina y el Caribe en el afán declarado de imponer la doctrina Monroe.
La Ley de Reafirmación de la Dignidad y Soberanía Cubanas del 24 de diciembre de 1996, establece que la Ley Helms-Burton es ilícita, inaplicable y sin valor ni efecto jurídico alguno. Considera nula toda reclamación amparada en dicha ley, por cualquier persona natural o jurídica.
Según estipula esa ley, las reclamaciones de compensación por las propiedades nacionalizadas podrán formar parte de un proceso de negociación sobre la base de la igualdad y respeto mutuo entre los gobiernos de Cuba y los Estados Unidos, “examinadas de conjunto con las indemnizaciones a la que el Estado y el pueblo cubanos tienen derecho con motivo de los daños y perjuicios causados por el bloqueo y las agresiones de todo tipo cuya responsabilidad corresponde al gobierno de los Estados Unidos”. Aclara, a la vez, que quedará excluido de futuras posibles negociaciones quien utilice los procedimientos y mecanismos de la Ley Helms-Burton en perjuicio de otros.
El gobierno cubano reitera a los socios económicos y las empresas extranjeras que operan en Cuba todas las garantías para la inversión extranjera y los proyectos conjuntos. La Constitución Cubana, ratificada por amplia mayoría en referendo el pasado 24 de febrero de 2019, en su artículo 28 reconoce también esas garantías, incorporadas en la Ley de Inversión Extranjera No. 118 del 29 de marzo de 2014.
La decisión de hoy impone obstáculos adicionales a nuestros objetivos de desarrollo y progreso económico, pero Estados Unidos continuará fracasando en su objetivo central de someter por la fuerza la voluntad soberana de los cubanos y nuestra determinación de construir el socialismo. Prevalecerá el sentimiento mayoritario de los pueblos de Cuba y Estados Unidos que favorece la mejoría de las relaciones y el desarrollo de una convivencia civilizada y respetuosa.

La Habana, 4 de marzo de 2019

Marco Rubio, Donald Trump y una antigua maldición




Las cuentas en Twitter pueden ser reveladoras. Si un psiquiatra analizara la cuenta en Twitter del senador Marco Rubio o la del presidente Donald Trump en los últimos días, tal vez encontraría material interesante. Un profesional competente, por supuesto, no como aquellos que motivados por el mismo senador cubanoamericano han quedado en ridículo al atribuir daños a la salud de diplomáticos en La Habana a sofisticadas armas rusas que luego el mundo entero ha sabido eran grillos caribeños.
El último fin de semana de febrero desde la frontera de Colombia con Venezuela, inmerso en la euforia del llamado “Día D”, en semejanza con el desembarco aliado en la Segunda Guerra Mundial, el senador Rubio, como suele suceder en medio de esas situaciones de júbilo irrefrenable, se mostró muy desinhibido en su cuenta en Twitter. Las imágenes del linchamiento del líder libio Muammar el Gadafi, de la detención del general panameño Manuel Antonio Noriega, apresado por las tropas estadounidenses en la invasión a Panamá, de los también linchados Nicolae Ceaucescu y su esposa, aparecieron en la cuenta de microbloging del senador, entre amenazas al presidente venezolano y un mensaje de matón de barrio -“te vemos pronto”- dirigido al presidente cubano.
Dicen los sicólogos que el exceso de entusiasmo suele ser un problema a la hora de enfrentar las frustraciones y el curso de los acontecimientos no se ha correspondido con el entusiasmo manifiesto en los tuits del senador. Una sucesión de fracasos ha sido el resultado de la escalada que ha encabezado contra Cuba y Venezuela y si sus expectativas son un final tipo Libia, Panamá o Rumanía lo tiene bien difícil: El ejército venezolano, al que constantemente Rubio y todo el gobierno estadounidense llaman a la rebeldía permanece leal a Maduro, las fake news para justificar una intervención militar contra el gobierno bolivariano caen una tras otra, el frente internacional antivenezolano que Washington ha intentado articular lejos de consolidarse sufre deserciones, mientras en Cuba el referendo constitucional ha enviado a Rubio un mensaje del tipo “no me verás nunca”.
La cruzada en que Rubio embarca a la administración Trump tiene un pasado y una ley no escrita que el mandatario, envuelto en un proceso de crecientes amenazas de sus adversarios políticos en el Congreso que ahora -con mayoría Demócrata en la Cámara de Representantes- tienen de su lado el explosivo testimonio del ex abogado del presidente, Michael Cohen, necesita más que nunca del apoyo del cubanoamericano, debería conocer: De Bahía de Cochinos al caso del niño de Elián González, pasando por Watergate, la crisis migratoria del Mariel, el Irán-Contras, la crisis de los balseros… enseñan que siempre que Washington se alió a los cubanos de línea dura de Miami el final no fue feliz para quienes estaban en la Casa Blanca. Kennedy, Nixon, Carter, Reagan, Bush padre y Clinton lo relatan mejor que yo.
Elliott Abrams, el veterano conspirador que Trump ha designado –muy probablemente a sugerencia del lobby anticubano miamense– para conducir su estrategia antivenezolana es un sobreviviente del equipo de gangsters que cayó en desgracia cuando estalló el Irán-Contra, la ruta que mezcló drogas para los jóvenes de los sectores pobres en los EE.UU., armas para los iraníes en su guerra contra Irak, y dinero y armamento para los grupos que hacían la guerra sucia contra el gobierno sandinista de Nicaragua en los años ochenta del siglo pasado.
Por cierto, el Twitter del presidente Trump tras el testimonio de Cohen ante el Congreso revela cierto nerviosismo: A pesar de los casi 60 millones de seguidores que tiene el Presidente, este se sintió en el deber de repetir, con menos de 17 horas de diferencia, un mensaje descalificando a su antiguo abogado. Los otros tuits de Trump en el mismo día, emitidos desde Vietnam -un “país comunista”-, hablando de “mi amigo Kim Jong Ung” -un dirigente comunista- no provocaron mensajes de Rubio con fotos de Ceaucescu ni recordatorios del lenguaje anticomunista con que el Presidente habló hace menos de una semana en Miami sobre Cuba y Venezuela.
Con Rubio y Abrams, más alguien como John Bolton, que durante la administración de Bush hijo hizo historia mintiendo desde el escaño estadounidense en la ONU, hay un trío de personas que por lo que acaba de decir Cohen ante el Congreso pudiera revelar que la afinidad de Trump con tales personajes no sería ideológica sino ética: “Es racista, timador y tramposo".

Iroel Sánchez
Al Mayadeen

Josette Audin y los “justos” de Argelia




Josette y Maurice Audin

La militante anticolonialista que durante 60 años denunció torturas y ejecuciones del ejército francés en la guerra de Argelia murió el 2 de febrero

El sábado 2 de febrero, a los 87 años, falleció en París Josette Audin, la anciana de blancos cabellos, frágil aspecto y tierna mirada que saltó a los medios de comunicación el pasado mes de septiembre, cuando el presidente francés, Emmanuel Macron, reconoció la responsabilidad del Estado en la tortura y el asesinato de su marido, Maurice Audin, en la guerra de Argelia, y le pidió perdón en persona.
Josette Audin había exigido justicia a todos los presidentes de Francia desde que a su marido lo detuvieron paracaidistas franceses el 11 de junio de 1957, en la batalla de Argel, y nunca más supo de él. Maurice tenía veinticinco años; era profesor universitario, militante comunista y anticolonialista y padre de tres hijos. Según Pierre Vidal-Naquet (autor del informe L’affaire Audin, que destapó el caso en 1958), los paracaidistas, sospechando que Maurice ayudaba a la guerrilla independentista FLN, lo torturaron para sonsacarle información y lo ejecutaron.
Según la versión oficial, Maurice se escapó durante un traslado, lo que nunca creyeron sus allegados. No obstante, ni sus compañeros de profesión ni sus camaradas (en situación clandestina) pudieron movilizarse para liberarlo, y Josette tuvo que emprender sola la lucha contra el Estado, que durante seis décadas dictaminó que no había lugar para investigaciones. Ni la campaña en memoria de Maurice Audin que organizó el diario L’Humanité ni las cartas que Josette dirigió a Nicolas Sarkozy y a François Hollande en medios de comunicación obtuvieron respuesta.
Macron rompió, pues, el silencio oficial, y al anunciar la apertura de archivos de la guerra de Argelia (aunque no dio fechas) y pedir que los testigos pongan sus documentos a disposición de los historiadores, reabrió el debate sobre los desmanes del ejército francés en Argelia: durante los meses posteriores a su declaración, los medios de comunicación recordaron a quienes, como Maurice Audin, sufrieron torturas y aún están desaparecidos, así como la matanza de manifestantes musulmanes del 8 de mayo de 1945, mientras en la metrópoli se celebraba la victoria frente al nazismo.
El debate sobre lo ocurrido en Argelia está, por tanto, lejos de terminar. La apertura de archivos probablemente desvelará más atropellos del ejército francés, así como otros episodios del conflicto aún desconocidos; sin embargo, un importante capítulo permanece olvidado: la participación de pieds noirs (franceses de origen europeo nacidos en territorio argelino) en la causa independentista. El que la noticia de la muerte de Josette Audin —acaecida solo seis meses después de la declaración de Macron— apenas haya trascendido las fronteras galas es síntoma de la amnesia. Ni siquiera hay rastro cinematográfico ni literario de estos “justos” —diría Albert Camus, otro pied noir— que, arriesgando sus vidas, antepusieron sus ideales a su filiación nacional, étnica, lingüística y religiosa.
El olvido se debe fundamentalmente a tres motivos: el primero, que a la ex potencia colonial nunca le ha interesado producir ficciones sobre su derrota ni sobre sus hijos díscolos (para los franceses de Argelia, el peor traidor era un compatriota independentista); el segundo, que la historia oficial ha silenciado a los pieds noirs anticolonialistas, la mayoría ya fallecidos; y el tercero, que habiendo vivido mayoritariamente en Francia desde 1962, año de la emancipación, estos activistas mantuvieron perfil bajo por miedo a sufrir represalias de partidarios de la “Argelia francesa”, que impusieron su relato del episodio histórico.
Por otra parte, los pieds noirs anticolonialistas formaban un conjunto heterogéneo —y mal avenido—, unido solo por un fin. La mayoría, como el matrimonio Audin, eran comunistas que, ante la ambigüedad del Partido Comunista Argelino en el conflicto, ayudaron al FLN (los “portadores de maletas” repartían dinero, víveres y armas a los guerrilleros) y/o se unieron a él. El más conocido fue Henri Alleg, director de Alger Républicain (donde Albert Camus publicó artículos) y una de las últimas personas que vieron vivo —aunque moribundo— a Maurice Audin. Alleg pasaría a la historia por escribir La question, relato de las torturas que le infligieron militares franceses y que redactó sobre papel higiénico del campo de internamiento de Lodi.
Un colectivo menos numeroso pero tan implicado en la independencia argelina como los comunistas fueron los anarquistas. La Fédération Communiste Libertaire (FCL) y el Mouvement Libertaire Nord-Africain (MLNA) formaron en 1954 (año en que comenzó la guerra) la primera red de portadores de maletas. Los activistas Georges Fontenis, Line Caminade, Paul Philippe, Pierre Morain, Suzanne Morain y Léandre Valéro pasaron años recluidos en Lodi y en prisiones de Francia, donde también recababan apoyos para el FLN. Paradójicamente, los libertarios que ayudaron al primer movimiento independentista argelino, el MNA, de Messali Hadj, recibieron ataques del FLN, que acusaba a los mesalistas de inmovilismo.
Capítulo aparte merecen los pieds noirs judíos anticolonialistas. Presentes en Argelia antes que los árabes, los judíos habían sufrido discriminación bajo mandatos otomano y francés, hasta que el decreto Crémieux (1870) les convirtió en franceses de pleno derecho, estatus que perdieron durante el régimen de Vichy y recuperaron tras la Segunda Guerra Mundial. La memoria de las injusticias sufridas incitó a algunos hebreos a apoyar la independencia pese al recelo existente entre musulmanes y judíos, cuenta Nathalie Funès en Mon oncle d’Algérie, cuyo protagonista, el ex resistente antifascista y militante libertario (además de tío de la autora) Fernand Doukhan, no soportaba que Francia humillara a los indigènes, algo que los nazis ya habían hecho con los franceses —judíos en especial— durante la ocupación.
Ningún colectivo de pieds noirs anticolonialistas ha permanecido sin embargo tan olvidado como el de las mujeres, cuyo afán por conseguir justicia social incluía la igualdad entre sexos. Si bien algunas activistas musulmanas —las famosas moudjahidate— tuvieron reconocimiento y popularidad (Djamila Boupacha recibió apoyo de Simone de Beauvoir y de Pablo Picasso), de las activistas HG Esmeralda, judía comunista torturada con picana eléctrica, así como de Jacqueline Guerroudj y Monique Hervo, por citar solo tres ejemplos, apenas sabemos nada, y merecerían un artículo para ellas solas.
Más atención merecería también el devenir de los pieds noirs anticolonialistas tras la independencia, a la que, según Pierre Daum, siguió una euforia que se convirtió en sensación agridulce, o incluso, en desengaño: durante la guerra, algunos militantes —por ejemplo, Fernand Doukhan— fueron deportados a Francia, país del que no sentían formar parte, con la prohibición de retornar a Argelia bajo riesgo de sufrir durísimas condenas; otros, tras haber pasado años en cárceles francesas, consideraban la Argelia libre como un país lejano, extranjero; la mayoría, cumplido el objetivo de la independencia, se instalaron en Francia, donde siguieron discretamente la vida política argelina y militaron en otras causas.
En cambio, una minoría permaneció en Argelia desdeñando “la maleta o el ataúd”, creencia según la cual los musulmanes ejecutarían a todo francés que no abandonase el país tras la independencia. Fue el caso, por ejemplo, de Josette Audin, que se convirtió en funcionaria argelina pese a que ello implicaba una notable reducción de salario. Al igual que otros camaradas, Josette tuvo que abandonar Argelia tras el golpe militar de Boumedienne, en 1966, y se instaló en Francia. Los resistentes fueron marchándose durante las décadas de 1970 y 1980 por la penuria económica, el autoritarismo de los sucesivos gobiernos —que, para ellos, traicionaba la revolución— y la islamización social, hasta que la guerra civil de los años noventa empujó al éxodo a los últimos irreductibles.
La historia de la Argelia independiente, que los pieds noirs contribuyeron a construir, quizá presenta menos luces que sombras. Las desigualdades sociales de un país rico en recursos, el déficit democrático y la falta de libertades de las mujeres, entre otros, son problemas que algunos militantes anticolonialistas ya presagiaban antes de la emancipación. No obstante, lucharon por una causa legítima y no son responsables del devenir del país después de 1962 (a menudo han criticado la evolución sociopolítica de Argelia). Por tanto, antes de que el último de ellos muera, merecerían salir del olvido y que se reconociera su esfuerzo.

Gonzalo Gómez Montoro
Ctxt

martes, 5 de marzo de 2019

Lo que el Consejo de Ministros nos dejó




El Consejo de Ministros desarrollado a principios de la semana pasada en la localidad duraznense de Pueblo Centenario puso de relieve algunas de las discusiones y problemas que recorren al gobierno y al país.

Una hoja al viento

La instancia se desarrolló en medio de una situación regional y continental que encuentra al gobierno uruguayo haciendo equilibrio entre los intereses de Donald Trump y Juan Guaidó de un lado y sus negocios con el estado y el gobierno venezolano, y la política de no intervención por el otro. Como plegarse al coro golpista del Grupo de Lima era demasiado ante los ojos de su propia base social y electoral (y en un año electoral), Vázquez y Nin Novoa decidieron tomar la vía europea. El gobierno fue incapaz de sostener su línea del “dialogo por la paz” y el “Mecanismo de Montevideo” por más de 24 horas y rápidamente la declaración del Grupo de Contacto Internacional tuvo a la diplomacia de la Unión Europea y el gobierno uruguayo acordando el pedido de “elecciones libres y creíbles”. Después de esta declaración, el canciller declaró que Uruguay no reconocía a Juan Guaidó y que el interés de Estados Unidos en Venezuela es el petróleo. Mientras tanto, se ultimaban los detalles para la reunión en Anchorena con Macri de la cual saldrían declaraciones de acuerdo entre los gobiernos acerca de la política de “elecciones libres” en Venezuela.
Las ambigüedades del gobierno responden no solo a las contradicciones de su frente externo, sino también a su propia dinámica interna. Sobre todo, la dinámica interna del Frente Amplio. Ya que en el partido de gobierno conviven sectores “maduristas” con sectores que directamente están a favor de reconocer a Juan Guaidó como presidente “encargado”.
Los intereses de Uruguay en los negocios y la relación con Estados Unidos, así como en promesas de inversiones de capitales europeos, los propios vientos regionales hacia la derecha y la unificación de la oposición en nuestro país en una línea dura, ponen en incómoda posición a la diplomacia uruguaya que parece ir “acomodando el cuerpo” a medida de los acontecimientos.

Historia mata “evolución natural”

Una de las frases más resonantes del presidente Tabaré Vázquez en el Consejo de Ministros fue cuando le consultaron acerca de los anuncios de cierre de Colgate y Fleischmann. “Es parte de una evolución natural (sic)” y que “muchas veces es noticia cuando cierra una, pero no cuando abren tres”. También tuvo sus destellos de humor cuando le consultaron por la planta de UPM2 al decir que “no he visto niños que nazcan con dos cabezas”. El tema UPM es muy complejo y largo y no lo abordaremos en este artículo. Merece muchos artículos aparte. Nos detendremos en lo primero.
Esta teoría (¿darwinista?) del cierre de fábrica incurre en varias omisiones. Vale la pena echar mano a la historia. A comienzos de la década de 1970 el 33% de los asalariados de nuestro país trabajaban en la industria que aún quedaba en pie del período de sustitución de importaciones del neobatllismo. [1] El gobierno de facto cívico-militar tuvo como uno de sus cometidos, no solamente derrotar moral y físicamente a los sectores activos de la vanguardia del movimiento obrero y de la izquierda, sino también comenzar con el desfalco y la destrucción generalizada de la industria básica. Fue así como avanzaron de la mano de economistas liberales como Alejandro Végh Villegas en la apertura de la economía y en el ataque contra los ingresos de los trabajadores, empeorando las condiciones de vida del pueblo y yendo a otro esquema de redistribución de la renta nacional.
Ya a la salida de la dictadura y después de la crisis de “la tablita” que generó un nuevo ataque contra las condiciones de vida, el relato y el proyecto de país pasó a ser el de “plaza financiera” y de servicios. Uruguay se transformó en un nuevo paraíso fiscal, con una banca y una legislación favorable para cualquier tipo de negociados especulativos. Esto se reforzó en el gobierno de Luis Alberto Lacalle e Ignacio de Posadas. Se implementaron las leyes favorables a las SAFIs (Sociedades Anónimas de Fondos de Inversión), que en 2016 aparecerían en los Panamá Papers. En momentos de fortaleza del paradigma neoliberal, en materia cambiaria, después de las crisis inflacionarias de finales de los 80’, el gobierno blanco ancló el tipo de cambio y realizó la apertura indiscriminada a las importaciones más grande de la historia. Uruguay en ese período multiplico por cuatro (de 200 a 800 millones de dólares) el monto de las importaciones, destrozando lo que quedaba de industria nacional. Por aquellos años, los rubros industriales solo representaban el 16% del PBI [2] y los esqueletos de las viejas fábricas se multiplicaban por el país. La destrucción de empleo continuó y llegó a su punto más alto en la crisis del 2002 con la presidencia de Jorge Batlle.
En 2005 asumió el Frente Amplio y los trabajadores al calor del viento de cola de las materias primas fueron recuperando salario real a niveles pre-crisis. Pero los empleos creados fueron de inferior calidad y con salarios en su mayoría bajos, ya desde la década del noventa. El modelo se sostuvo, como dijimos, por el empuje exportador de commodities, la inversión extranjera directa y la toma de deuda a bajo interés y aprovechando la política de la Reserva Federal de EEUU de dólares “baratos”, sobre todo después de la crisis de las hipotecas de 2008.
Pero en todos estos años, lejos de buscarse una reindustrialización o el desarrollo de algunas ramas en el país, las multinacionales tanto en el campo como en la ciudad han dado un salto en la dirección definitiva de toda la economía uruguaya. Distinto a la realidad de países vecinos como Brasil o Argentina, donde existen pujas al interior de las clases dominantes y hay fracciones de capital nacional antimonopolista, en Uruguay el proyecto de los empresarios locales es ser definitivamente subsidiarios y socios menores de los emprendimientos trasnacionales.
Lejos de cerrar una fábrica y abrir tres, desde hace varias décadas la situación es la contraria, con períodos excepcionales. Lo que el presidente Vázquez llama “evolución natural” no es otra cosa que el derrotero de un proceso de primarización profundo de la economía uruguaya. Una economía que tiene el 70% del suelo extranjerizado y sigue dando facilidades para la instalación de proyectos extractivistas. Cuyo modelo de crecimiento se basa en la toma de deuda externa, inversiones extranjeras y exportaciones de materias primas.
Llegamos a este punto donde en 5 años han cerrado más de 200 establecimientos pequeños y medianos centralmente. Ecolat en Colonia, Fripur, Impresora Polo, la Spezia, y tantos otros. En todos estos casos hay algunos denominadores comunes. La impunidad empresarial y las quejas por los costos laborales.
Empresarios que con total impunidad como los Fernández de FRIPUR piden prestamos al BROU y fugan el capital a Paraguay, o empresarios que incurren en fraudes laborales, adeudan salarios, aguinaldos y vacían las empresas, no pagando ni los despidos.
Los casos de Fleischmann y Colgate son parte de un movimiento general de las patronales nacionales y extranjeras, que, aprovechando las facilidades regionales que otorgan las reformas laborales, recurren a la presión o directamente la extorsión contra los trabajadores en los Consejos de Salario, buscando acuerdos de flexibilización laboral. Un caso similar estamos viendo en Argentina con las empresas FATE y Coca Cola, ambas aduciendo una supuesta crisis para lograr clausulas favorables a sus intereses en los convenios de trabajo.
Estamos en un momento donde se está perdiendo empleo. Y el gobierno, por más que no se refleje en los números, no puede ocultar que el empleo creado se emparenta más con la calidad del trabajo en PedidosYa, Rappi, o Glovo, que con un empleo de calidad con niveles salariales y de derechos adquiridos acorde al costo de vida del país.
Quizás lo que evidencien estos dichos del presidente en el Consejo de Ministros sea que el Frente Amplio en estos últimos 14 años acompañó esa “evolución natural”. El problema es que esa evolución no se acompaña gratis, sino con política manifiesta y con un modelo económico, que no trastocó en lo absoluto el esquema precedente.
Cuando Vázquez dice que estos cierres son parte de la evolución natural, que es así y no hay otra. En realidad cuenta la evolución de un modelo y un régimen económico y social, que, con sus matices, ha vivido y sobrevivido en nuestro país por los últimos 40 años.

Damián Recoba

[1] Rico, Alvaro. 15 días que estremecieron al Uruguay.
[2] Blixen, S. Prontuario del gobierno Lacalle (2009)

Alerta en Venezuela ante la nueva hoja de ruta de la agresión de EE.UU.

Las autoridades venezolanas dudan de las matrices emitidas desde Washington y promocionadas por los grandes medios de comunicación, que suavizan la agresión y los planes de injerencia de EE.UU. en el país, nueva “hoja de ruta” que califican de “adormecedores” para que bajen la guardia. Mientras, Caracas puso sus condiciones para un eventual diálogo con la oposición, que pueda superar la crisis.
Elliott Abrams, el representante especial para Venezuela de Trump, negó –en entrevista con Patricia Janiot, de CNN en español- la posibilidad de una intervención militar para derrocar al gobierno del presidente Nicolás Maduro, aseguró que tampoco harán uso de la fuerza para introducir la ayuda humanitaria ni en caso de que el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, sea arrestado al regresar a su país.
La aseveración del funcionario es interesante: se desmintió a sí mismo, al presidente Donald Trump, al vice Mike Pence, al secretario de Estado Mike Pompeo y al llamado “gabinete de crisis”. “Nosotros hemos dicho que no vamos a usar fuerza militar (...) la acción militar no es una buena idea, es decir, ese no es el camino que EEUU está siguiendo". Lo cierto es que venían amenazando con esa posibilidad hasta el fracaso de la Operación Cúcuta, el fin de semana anterior, cuando el mundo les dijo no.
Para la inteligencia venezolana la última opción para evitar que se realice el diálogo entre el gobierno y la oposición es una operación de “bandera falsa” para asesinar a Juan Guaidó y que toda la prensa trasnacional, cartelizada y concertadamente, culpe a Maduro.

Condiciones para un diálogo

En vista del aparente giro estadounidense, el gobierno de Venezuela planteó cinco puntos concretos para negociar con la oposición la apertura de un proceso político de diálogo: respeto a la soberanía, derecho a la paz, levantamiento de las sanciones, un mecanismo que permita dirimir las diferencias políticas y la no injerencia de otras naciones o gobiernos en los asuntos internos del país. Así el gobierno muestra que estaría dispuesto a negociar en una posible mesa de diálogo elecciones presidenciales, como lo planteó el Grupo de Contacto Internacional, convocado por la Unión Europea y Uruguay. Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación, quien participó en el proceso de diálogo con la oposición que se realizó entre 2017 y 2018 en República Dominicana, destacó que el boicot a la elección venezolana se hizo para tener el argumento de la agresión que actualmente están intentando perpetrar contra Venezuela.
Lo que buscaba la oposición, a juicio del ministro, era alimentar un expediente de falsos positivos para desconocer los resultados electorales y facilitar un intento de golpe de Estado apoyado desde el exterior. Rodríguez denunció, asimismo, que las cuentas del Estado son objeto de constantes bloqueos y que uno de ellos es impuesto por Mark Zuckerberg, que les prohíbe publicar anuncios en las redes sociales que el estadounidense dirige: Facebook, Twitter e Instagram.
El gobierno bolivariano también denunció la presencia de grupos paramilitares próximos a la frontera, en la región colombiana de Santander, donde incursionan cerca de 400 elementos irregulares armados financiados por Colombia con fondos de la Agencia de la ONU para los Refugiados, e instó al organismo internacional a investigar esta anomalía.
El canciller ruso, Serguei Lavrov, externó el sábado último su condena al secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, por las amenazas contra el gobierno legítimo, una injerencia flagrante en los asuntos internos de un Estado soberano y una vergonzosa violación del derecho internacional contra Venezuela.
La conversación se realizó por la iniciativa de Washington y señaló que Rusia está dispuesto a celebrar consultas bilaterales sobre Venezuela siempre que se acaten los principios de la Carta de la ONU, ya que sólo los venezolanos tienen el derecho a determinar su futuro.
En Venezuela, la oposición política ha guardado silencio (más allá de los dirigentes que viajaron a Washington para anotarse en un eventual gabinete del autoproclamado presidente), expectante de los pasos que pudiera dar Washington con Guidó como punta de lanza, conscientes de su poca credibilidad del conjunto de la oposición), su desunión, y de la resignación de una ciudadanía opositora que otra vez se vio traicionada por su líderes que desde hace 20 años intentan sacar al gobierno bolivariano por las malas, a sabiendas que en una contienda electoral difícilmente se puedan imponer.
El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, confirmó que recientemente desertaron más de 100 miembros, entre los que figuran guardias, suboficiales y algunos oficiales, y aseguró que éstos recibieron ofertas hasta de 20 mil dólares para abandonar las filas. En este contexto, la Gaceta Oficialde Venezuela publicó un decreto presidencial que degrada y expulsa a 116 miembros y profesionales militares de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) que recientemente desertaron.
Padrino replicó así al director de Migración de Colombia, Christian Krüger, quien indicó que 567 militares venezolanos habían desertado para luego cruzar hacia territorio colombiano. La FANB están integradas por 235 mil elementos. Sin embargo, Guaidó reiteró en Twitter: Habrá amnistía y garantías para todos aquellos (militares) que se pongan del lado de la Constitución. Quienes vayan en contra del pueblo tendrán que asumir las consecuencias de sus acciones ante la justicia.
Las debilidades y errores de Nicolás Maduro y la difícil situación interna en materia de alimentos y remedios contribuyeron a fortalecer, en sus opositores, la perspectiva de una rápida caída de ese gobierno. Sin embargo el arraigo del proceso iniciado por Chávez demostró que ello no sería una cuestión de “soplar y hacer botellas”, señala Juan Guahán.
Es cierto, el país sigue en crisis, el gobierno no acierta con soluciones, pero los venezolanos están festejando el carnaval, sin salir del estado de alerta.

Demasiados intereses

Al momento que se le preguntó a Abrams cómo imaginaba el fin del régimen de Maduro, Abrams dijo a Patricia Janiot que “Va a llegar el momento cuando la gente a su alrededor le va a decir: es hora de que usted se vaya; el cambio es esencial ahora. Creo que vamos a llegar a ese punto”. También habló de la injerencia de efectivos cubanos en Venezuela, y dijo que sin ellos Maduro ya hubiese caído. Cuando debió responder sobre si veía a Maduro en el poder en un año, dijo: “No lo veo, imposible escoger un día”.
Abrams, funcionario condenado judicialmente por mentirle al Congreso durante la intervención clandestina de Washington en las guerras de Centroamérica en los 80 y denunciado en esos años por encubrir abusos masivos a los derechos humanos en esa región, resaltó que desde su gobierno ejercerán solo "presiones diplomáticas, financieras y políticas" para conseguir la "caída del régimen". Tras ratificar nue vas sanciones y revocaciones de visas en apoyo de su objetivo de derrocar al gobierno de Maduro.
Argumentó que los que "abusan derechos humanos, roban al pueblo venezolano o socavan la democracia de Venezuela no son bienvenidos en Estados Unidos" y admitió que Washington continúa instando a otros países a aplicar "presión económica", como apropiarse de los dineros venezolanos. Al parecer ya no están todas las opciones sobre la mesa, comentó Janiot.
En respuesta a preguntas sobre el fracaso de la operación de entrega de "asistencia" el sábado pasado, afirmó que "no estoy preocupado por la pérdida de ímpetu que algunos alegan". Argumentó que Guaidó se ha vuelto "una figura internacional" en la última semana, y se entrevistó con varios presidentes y el vicepresidente Mike Pence.
Ante afirmaciones del gobierno ruso de que Washington busca provocar mayor inestabilidad en Venezuela para justificar una intervención militar, Abrams comentó: "No estamos intentando hacer eso" y aseguró que la política de Washington es de “presión económica, financiera, política y diplomática sobre el régimen de facto en Venezuela en apoyo de Juan Guaidó… y el pueblo venezolano”.
Por su parte, el canciller ruso Serguei Lavrov dijo que su país no excluye que EEUU pueda llevar a la práctica sus amenazas de intervenir militarmente en Venezuela, a pesar de que la inmensa mayoría de países rechaza esa opción por violar todas las normas del derecho internacional y apoya la búsqueda de una solución negociada.
"Si ello llega a suceder, habrá caído la máscara de las intenciones reales de la política de Washington en América Latina: no le interesa para nada, como quiere hacer creer, la democracia en la región, pretende sólo someter a quien se atreva a no cumplir sus órdenes", añadió, tras indicar .que la política injerencista de Washington, abiertamente insultante para los países latinoamericanos, "difícilmente pueda contribuir a aumentar el prestigio de EEUU en la región".
El reiterado interés estadounidense en meterse en Venezuela tiene varios nombres y apellidos concretos que se mueven públicamente, o entre bambalinas, por sus propias conveniencias individuales o de sus empresas. Entre los grandes decisores políticos, junto al presidente Donald Trump, se mueven personajes como Mike Pompeo, Secretario de Estado; Mike Pence, Vicepresidente y el senador Marcos Rubio, quienes integran un poderoso trío que promueve la intervención directa, incluida la guerra en la región.
Ellos están muy vinculados a los hermanos Koch cabeza de un grupo económico del sector energético. Una de sus empresas, FertiNitro, fue expropiada en Venezuela y tiene un multimillonario reclamo contra el país. El informe, “Gold and Grief in Venezuela’s Violent South” (Oro y dolor en el violento sur de Venezuela) es de una ONG estadounidense (International Crisis Group) del magnate George Soros, por demás interesado en el oro venezolano. Agregue, además, a la Fundación Ford y la embajada británica

Ayuda despolitizada, pide la UE

El Grupo de Contacto Internacional (GCI) sobre Venezuela, empujado por la Unión Europea, consideró necesario que se haga llegar una ayuda humanitaria "despolitizada" liderada por la ONU u otros organismos internacionales, mientras el gobierno de Nicolás Maduro rechazó las sanciones de Washington contra cinco militares y un director de la policía nacional venezolana por obstaculizar el ingreso de la "ayuda humanitaria" estadounidense.
Durante su primera reunión del 7 de febrero, el GCI –con excepción de Bolivia y los estados miembros de la Comunidad del Caribe– firmaron una resolución que busca en la nación petrolera elecciones presidenciales "libres, transparentes y creíbles, de acuerdo con la Constitución venezolana", así como abogar por una solución pacífica a la crisis política "excluyendo el uso de la fuerza".
Caracas señaló que “rechaza la pretendida imposición de medidas coercitivas unilaterales, de carácter ilegal, anunciadas por el gobierno de Estados Unidos en contra de oficiales militares venezolanos, como parte de la fracasada estrategia de Washington para propiciar un golpe de Estado".

La estrategia del estrangulamiento

La estrategia de EEUU, mientras, es la de estrangular a Venezuela, económica y financieramente y para eso exige el apoyo de sus cómplices, cuando las advertencia de Rusia y China, que hicieron aparecer los fantasmas de la Crisis de los Misiles de 1962, parecen haber morigerado las apetencias de Washington, al igual que la falta de respaldo total por parte de los países latinoamericanos y caribeños.
Por las sanciones, las refinerías de EEUU suspendieron la compra de 500,000 barriles diarios de petróleo de Venezuela, cuota que fue absorbida por China y principalmente por India, la que fue advertida por Washington de no comprar crudo de Venezuela (sigue haciéndolo y quizá por eso recibió un ataque misilístico desde Paquistán). Mientras, Rusia y China estudian intervenir en la estatal petrolera PDVSA para reorganizarla y recuperar la producción petrolera.
Este acto de terrorismo de grupos controlados por la CIA contra tropas de la India y provocar un enfrentamiento con Paquistán, desencadenó la decisión de la India de distanciarse de EEUU y de acercarse a Rusia-China, una alianza posible que Washington tratará de impedir.

Guaidó con buena Cía

Y a todo esto, Juan Guaidó pasó -para la prensa hegemónica trasnacional- de ser el “presidente interino” a mero presidente de la Asamblea Nacional. Difícilmente puede seguir adelante en la escalada sin llamar de forma directa a una intervención extranjera, que mayoritariamente rechazan América Latina y la Unión Europea, y pareciera que EE.UU. tampoco estaría dispuesto a llevarla a cabo y menos cuando el frente interno de Trump parece desmoronarse. ¿Volverá a Venezuela o despachará desde Washington o Bogotá?
Lo cierto es que más allá de una gira turístico-política por varios presidentes del Grupo Lima, no existe un próximo paso nítido en su hoja de ruta. En la reunión del Grupo de Lima en Bogotá, los medios estadounidenses filtraron que Pence le expresó que su opción seguía siendo la solución pacífica.
Juan Guaidó viaja con su esposa, Fabiana Rosales, pero la mujer que lo maneja es Kimberly Breier, subsecretaria de Estado de EEUU para Asuntos del Hemisferio Occidental a partir de 2018, quien lo acompaña siempre (incluso lo hizo en Paraguay –donde fue recibido con honores de presidente-, Brasil, y Argentina, donde no). Breier hizo una maestría en la Universidad George Washington, famosa entre otros méritos por formar cuadros de la CIA, donde Guaidó realizó estudios de posgrado.
No lo dicen los medios de izquierda sino la propia Casa Blanca: Breier, la guionista de Guaidó, habla español y fue reclutada por el tristemente famoso expresidente George W. Bush y se desempeñó durante más de una década como analista de la CIA y fue asesora de la Casa Blanca para asuntos relacionados con Brasil y el Cono Sur. Durante el Gobierno de Barack Obama, dirigió la Iniciativa Futuros México-Estados Unidos en el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales, en Washington.

Aram Aharonian
CLAE / Rebelión

Aram Aharonian: Periodista y comunicólogo uruguayo. Magíster en Integración. Fundador de Telesur. Preside la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la )

lunes, 4 de marzo de 2019

Una militante comunista en Ravensbrück




Mujeres prisioneras del campo de concentración de Ravensbrüc

La literatura memorial sobre el universo concentracionario nazi es inmensa y se declina en numerosos idiomas. También en los nuestros. Por desgracia, así como en España se han traducido ejemplos, particularmente desde el francés, no me consta que muchos testimonios españoles hayan sido vertidos a otros. Haberlos, haylos. He tenido el honor de prologar algunos rescatados de la oscuridad por la escritora catalana Montserrat Llor Serra y publicados en CRITICA. Abundan más los de los hombres que los de las mujeres y entre estos últimos menos todavía los que combinan recuerdos de la resistencia en Francia con los de los campos nazis. De aquí que la editorial Renacimiento sevillana merezca un agradecimiento especial por haber dado a la luz, en castellano, hace años las memorias de Mercedes Núñez Targa. Una militante comunista que combatió en la Résistance francesa, que fue deportada al campo de mujeres de Ravensbrück y que regresó para contarlo.
Debo el conocimiento de esta versión al hijo de Mercedes, Pablo Iglesias Núñez, que la tradujo con Ana Bonet Solé del original catalán, El carretó dels gossos (La carretilla de los perros), aparecida en Edicions 62 y que la reeditó en 2005. Su hijo le cambió el título por uno más expresivo: Destinada al crematorio con el subtítulo De Argelès a Ravensbrück: las vivencias de una resistente republicana española, aparecida en 2011. A esta edición se le añadió un prólogo del conocido escritor y filólogo gallego Xesús Alonso Montero, presidente de la Real Academia Galega hasta principios de 2017 y militante comunista en su época. En él se resume la vida accidentada de la autora, que falleció en Vigo (donde tiene dedicada una calle) en 1986. Su primer relato, Cárcel de Ventas, publicada en París en 1967, se tradujo al catalán y al gallego. Renacimiento la ha publicado en castellano en 2017. Confieso no haber leído esta obra primera. La segunda parte de sus memorias muestra, en todo caso, a una escritora de estilo simple y efectivo. Con garra. Es un bonito recuerdo de la conferencia que el 18 de julio pasado di en el centro cultural de Goián, cerca de A Guarda. Hasta estas vacaciones de Navidad no había tenido tiempo de leerlo.
En comparación con los grandes campos de exterminio nazis, Ravensbrück fue “simplemente” de concentración y se destinó, principalmente, a albergar mujeres, procedentes de todos los países sobre los cuales los nazis echaron sus miradas ávidas. No debe creerse, sin embargo, que fuese un campo de secundaria importancia. Figura en lugar prominente en la mejor historia que conozco de los campos nazis (la de Nikolaus Wachsmann, publicada por CRITICA y ya en tercera edición). En ella puede seguirse la infame trayectoria de Ravensbrück desde sus comienzos, en 1os primeros meses de 1939, hasta su final. Tras la ocupación de Polonia en aquel año más del 70 por ciento de las internas eran polacas, lo que hizo que en el campo se extendiera la idea de si Hitler no habría decidido también exterminar, aparte de los judíos, a los polacos. Realmente los trató como a perros inmundos, de aquí tal vez el título original de estas memorias.
En su comienzo las condiciones de vida no eran mortales. Empeoraron después hasta llegar a la apoteosis catastrofista. En el campo estuvo detenida la conocida comunista alemana Margarethe Buber-Neumann, que llegó en agosto de 1940. Era una militante del KPD de gran prestigio a la que Stalin no le permitió que participara en el canje de prisioneros que él y Hitler autorizaron. Como para entonces Buber-Neumann ya había visto de cerca las condiciones del Gulag, en Karaganda, Ravensbrück le pareció mucho más tolerable. Recordaré que en 1980 fue condecorada con la Gran Cruz del Mérito de la República Federal de Alemania, la más alta distinción de su país. Está por ver que algo similar se haya hecho en España con algún deportado de después de la guerra civil, pero nunca es tarde para perder la esperanza, aunque fuese a título póstumo.
A medida que transcurrió la guerra, en Ravensbrück fueron deteriorándose las condiciones de vida e incluso de muerte de los internados. Sobre todo, a partir de 1942. Las “enseñanzas” de Auschwitz y campos similares en materia de asesinatos masivos y de “selecciones” para la muerte inmediata tras la llegada a ellos fueron expandiéndose por toda la red contaminándola “adecuadamente”. Mercedes Núñez llegó en el verano de 1944 a Ravensbrück en un período en el que el campo era una sombra de lo que había sido. Para peor.
La autora tenía tras de sí numerosas aventuras. Había caído prisionera después de la guerra al tratar de reconstituir el partido comunista en Galicia. Ingresó en la cárcel de Ventas, aunque salió de ella por un error administrativo, huyó a Francia, se adhirió a la Résistance, fue detenida por los franceses colaboracionistas y los alemanes cuando militaba en la 5ª Agrupación de Guerrilleros Españolas. En vez de mandarla al pelotón de fusilamiento de inmediato, su interrogador, un alsaciano que trabajaba para los nazis, sorprendido de su gallardía, la puso en el camino que la condujo a Ravensbrück después de pasar por dos campos en Francia y uno en Alemania. En su recorrido ya pudo observar que lo que se murmuraba de los nazis amenazaba con ser cierto. La realidad sobrepasó todo lo imaginado e imaginable.
A lo largo de sus memorias, de no más de 120 páginas, que se leen en poco más de dos horas, Mercedes Núñez trazó con vigor y realismo una multitud de retratos de los co-protagonistas de su relato, en la Résistance y en los campos, españoles, franceses, polacos, rusos, yugoslavos, alemanes nazis y no nazis. Añadió la descripción de los sistemas de degradación y humillación en el horror, la vida diaria, el temor a contraer algún tipo de enfermedad (casi inevitable) que condujera directamente al crematorio, las vejaciones diarias de las kapos, los esfuerzos para inutilizar obuses que en los talleres del campo las prisioneras más fuertes se veían obligadas a montar (pequeñas victorias en el balance general de la guerra pero cuán satisfactorias para quienes podían topar con el crematorio al intentarlas).
En Ravensbrück se vieron, como en otros campos, entremezclados el horror, el honor, la dignidad y la cobardía. En todo caso, la abyección. No sin cierto orgullo Núñez recuerda que las españolas solían despertar sentimientos de admiración en comparación con otras internas. Incluso entre los obreros alemanes que trabajaban con ellas en los talleres. Ciertamente no hubo muchas en el período que la narradora pasó en el campo. La mayor parte de los españoles “rojos” (tal era su apelación oficial) pasaron por decisión de Himmler a otros campos y, en especial, a Mauthausen. Pocos sobrevivieron.
Especialmente impresionantes son las descripciones que la autora hace de las kapos, es decir, de las vigilantes. Chocan un poco con la valoración de Wachsmann, para quien las guardianas de Ravensbrück retrocedían en términos de brutalidad con respecto a sus homónimos masculinos de las SS. Por lo que Núñez Targa vivió se trataba de prisioneras que colaboraban con el fin de obtener algunas migajas de “simpatía” por parte de los nazis y esto dependía de su disponibilidad para actuar con dureza, incluso extrema. Cierto es que Wachsmann hace su observación al principio de la vida del campo.
Tras haberse “empapado” de millares de impactantes escenas de humillación, miedo cerval y horror, destaca la significación del regreso a Francia en las circunstancias un tanto caóticas en que vivía el país vecino. Por suerte evitó que la pusieran en un convoy que probablemente la hubiese llevado a España. Se quedó en París y tuvo el placer de no recargar las acusaciones que pendían sobre el abyecto colaboracionista que la había puesto en la vía que conducía a los campos alemanes. El tipo remilgado, fino, elegante, pero no exento de ataques de una brutalidad que recuerda a las descripciones que han salido a la luz en los últimos años sobre las vejaciones y torturas que solían aplicar algunos especímenes notables de la Político-Social franquista, se había convertido en un auténtico guiñapo humano. Tampoco le sirvió de nada. Fue condenado en Carcassonne y fusilado en septiembre de 1945. Uno más de los traidores a Francia que tuvieron que responder de sus actos ante los tribunales de justicia en una de las jurisdicciones de excepción creadas el año anterior y de composición especial. Según informaciones francesas, tales tribunales condenaron a muerte a 767 personas (hubo más que se enfrentaron a otras dos jurisdicciones).
Mercedes Núñez Targa fue condecorada con la Legión de Honor, la Medalla Militar, la Cruz del Combatiente Voluntario de la Resistencia, la Medalla de la Deportación e Internamiento por hechos de Resistencia, la Cruz de Guerra y la Cruz del Combatiente. Del libro que comento no aparece nada que haga pensar que en la España postfranquista se le diera ningún trato especial.
Nunca es bueno olvidar. El historiador Nikolaus Wachsmann es alemán, asentado en Londres. Nació en 1971. Miembro de una generación que no tiene el menor inconveniente en revisar los imborrables crímenes alemanes. Ha tenido acceso a archivos múltiples donde han quedado registradas las vergüenzas de una generación anterior. ¿Hasta cuándo habrá que esperar para que el acceso libre a los archivos centrales de la represión franquista pueda hacerse en similares condiciones? Pregunto esto porque, según mis noticias, el anuncio hecho por la Sra. Ministra de Defensa, y publicitado a bombo y platillo, no ha pasado en realidad de una declaración de buenas intenciones. Ahora algún archivo me ha reconocido que no tiene funcionarios o empleados para dar abasto a todas las peticiones.

Ángel Viñas
angelvinas.es

Salvo el poder, todo es ilusión




Cuando uno se encuentra en Venezuela, los días parecen semanas, y las semanas, meses, debido a la intensidad política con la que se vive todo.
Eso es lo que ha sucedido con el mes transcurrido entre el 23 de enero y el 23 de febrero. 31 días que estremecieron Venezuela, América Latina, y el mundo, con 2 prorrogas adicionales, el 25 de febrero con la reunión del Grupo de Lima, y el 28 y 29 con la del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Una vez terminada esta sucesión interminable de Días D, marcados tanto por los actores venezolanos, como por los agentes externos, llámense Estados Unidos, Colombia o la Unión Europea, podemos decir sin ningún tipo de duda que fracasó la ofensiva iniciada el 23 de enero, presentada ante la opinión publica internacional como la batalla final por Venezuela, que culminaría el 23 de febrero en un “cerco humanitario” (en palabras de Iván Duque) que haría implosionar el “régimen de Maduro”.
Pero pasaron todos esos días, entramos en marzo, y Nicolás Maduro sigue gobernando Venezuela, Guaidó no ha sumado mas reconocimientos diplomáticos de los que ya tenia cuando se autoproclamó Presidente, el caballo de Troya de la ayuda humanitaria no entro en territorio soberano venezolano, Estados Unidos tiene menos apoyo que nunca para una intervención militar en suelo latinoamericano, y los vertiginosos acontecimientos no han logrado quebrar ni a las Fuerzas Armadas, ni al chavismo como bloque político.
De hecho, y aunque no ha sido muy comentado, la oposición venezolana mas allá del movimiento violento Voluntad Popular que representa Leopoldo López y Juan Guaidó, y de Primero Justicia de Capriles, no se ha sumado al circo mediático y golpista de las ultimas semanas, y guarda un prudente silencio. Ni siquiera una sola de las 4 gobernaciones que controla Acción Democrática (AD) de Ramos Allup ha reconocido a Guaidó, especialmente la del estado fronterizo de Táchira, que era una de las apuestas principales de Estados Unidos y sus aliados internos.
El 23 de enero, Juan Guaidó, Presidente de la Asamblea Nacional en desacato, se autoproclamaba en una plaza de Caracas a partir de una interpretación espuria de la Constitución que consideraba que había una falta absoluta del Presidente Nicolás Maduro, que se había juramentado días antes tal y como dictamina la propia Constitución venezolana de 1999, un 10 de enero, y ante el Tribunal Supremo de Justicia. En presencia por cierto, de mas de 80 gobiernos del mundo, entre ellos México, o el Vaticano.
Comenzaba entonces un plazo de 8 días dado por la Unión Europea a Maduro para convocar elecciones, so pena de reconocer a Guaidó, algo que nunca terminó sucediendo. Asimismo, se colocaba el 23 de febrero como fecha limite para finalizar la ofensiva golpista.
Y llego el nuevo Día D, el 23 de febrero, con un concierto humanitario el día previo que pretendía blanquear la injerencia y disfrazarla de preocupación legitima del mundo de los artistas mainstream por la situación humanitaria en Venezuela. El concierto se realizó en Cúcuta, población fronteriza colombiana con mas del 50% de su población en situación de pobreza, y cerca de La Guajira, donde centenares de niños wayuu mueren cada año por desnutrición.
Y pasó el Día D, y solo dejó la violencia provocada por grupos de delincuentes que desde territorio colombiano, y protegidos por el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad), atacaron con cocteles molotov a la Guardia Nacional Bolivariana que defendía el lado venezolano, quemando un camión en el que entre sus restos no se encontró “ayuda humanitaria”, sino material para las guarimbas.
Y volvimos a tener un nuevo Día D el 25 de febrero con la reunión del Grupo de Lima en Bogotá, a la que no asistió uno de sus miembros, México, pero sí el Vicepresidente de Estados Unidos Mike Pence, a pesar de que dicho país no pertenece al Grupo de Lima, acompañado de Guaidó. Y volvió a pasar un nuevo Día D porque los países latinoamericanos dejaron claro, secundados además por la Unión Europea, que si el problema es político, la solución solo puede ser política, nunca militar. En dicha reunión, el Brasil de Bolsonaro, por medio de su Vicepresidente Hamilton Mourau, dejó bien claro que no consideran, bajo ninguna circunstancia, una intervención militar, abogando por una solución pacifica y por medios diplomáticos, y asilando la posición de Iván Duque y Estados Unidos.
El bonus track llegó, antes de terminar febrero, con la reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, y el veto, por parte de Rusia y China, a la resolución de Estados Unidos que buscaba el reconocimiento a la Asamblea Nacional en desacato de Guaidó como la “única institución democráticamente electa de Venezuela”.
Y así llegó marzo, y a pesar de que continúa la guerra política, económica y mediática, el golpe contra Venezuela iniciado el 23 de enero fue derrotado. Y Guaidó , aunque viaje en avión de las Fuerzas Armadas de Colombia, ha comprobado la máxima de Lenin de que salvo el poder, todo es ilusión. Sin poder político, de movilización, económico, o sobre las Fuerzas Armadas, sin ningún tipo de poder al interior de Venezuela, de nada sirve el apoyo de Colombia y Estados Unidos.
La batalla de Venezuela la gano el chavismo sin ninguna duda, pero ahora para que la guerra termine de una vez por todas, se necesita la implicación de todo América Latina y el Caribe. El camino lo marca el Mecanismo de Montevideo impulsado por los gobiernos de México, Uruguay y el Caricom, con una apuesta muy sencilla, dialogo entre las partes sin condiciones previas.
Esperemos que haya un sector de la oposición venezolana no violenta que esté dispuesta a ese dialogo.

Katu Arkonada

“Encuentro de Terraplanistas": oscurantismo, pseudociencia y reacción en la provincia de Buenos Aires




El evento de quienes sostienen que la tierra es plana tendrá lugar en la ciudad de Colón.

Los días 2 y 3 de marzo tendrá lugar en la ciudad de Colón, provincia de Buenos Aires, el "Primer Encuentro Nacional e Internacional de Terraplanistas", que congregará a personas que tienen por común la firme convicción de que nuestro planeta Tierra no posee la forma de una esfera ovalada, sino que en verdad se caracteriza por ser plana. Así como se lee.
El encuentro es auspiciado por la Municipalidad de Colón, que en su cuenta de Facebook promociona la realización del evento y ha cedido el predio municipal para tales fines. Esto ha despertado la atención de la Asociación Argentina de Astronomía, que en un comunicado salió a repudiar la malversación de los recursos públicos en emprendimientos reñidos con el conocimiento científico, mientras avanza en el país una política de desfinanciamiento público en materia de ciencia y tecnología.
Los antecedentes modernos del movimiento terraplanista se originan a mediados del siglo XIX, cuando el inventor inglés Samuel Birley Rowbotham formuló su sistema denominado Astronomía Zetética, en el cual a partir de la interpretación de pasajes bíblicos dio forma a su modelo de Tierra Plana: un disco centrado en el Polo Norte cuya circunferencia estaría rodeada por un muro de hielo (Polo Sur). Según este modelo, el Sol, la Luna y el resto de los astros se encontrarían situados a apenas cientos de kilómetros de la superficie terrestre y su tamaño sería mucho menor al de la tierra. A mediados del siglo XX se funda la Flat Earth Society para dar continuidad a las ideas de Rowbotham, convirtiéndose al día de hoy en un movimiento internacional del cual se reivindican cientos de miles de personas.

Ciencia o barbarie

El cartel que sirve a los fines de la convocatoria es ilustrativo respecto al carácter del movimiento: una horda de ciudadanos con antorchas, que parecen dispuestos a echar fuego a los cimientos del conocimiento científico construido a lo largo de siglos.
Los terraplanistas impugnan la existencia de la gravedad, el sistema solar, el Big Bang, la curvatura del espacio-tiempo y las leyes de la física. Para ellos existe una gran conspiración internacional impulsada por la totalidad de los organismos y entidades gubernamentales, de toda índole, que falsea la realidad con el propósito de ocultar la verdadera naturaleza de la “creación divina”.
El terraplanismo ofrece un modelo de la realidad que da respuestas a los fenómenos naturales desde postulados antojadizos, grandes vacíos y un tipo de aproximación supuestamente empirista. Desprende sus conclusiones de la observación más superficial, presentándose a sí mismo como una suerte de “sentido común” –un método enemigo del conocimiento científico- y de experimentos rudimentarios de defectuosa realización.
La forma esférica de nuestro planeta responde al cúmulo de materia agrupado en el centro de una curvatura del espacio producida por la deformación que la masa genera en el tejido del espacio-tiempo. Representado en dos dimensiones, estaríamos frente a algo análogo a lo que ocurre cuando el agua y otros sedimentos se acumulan en un pozo. La forma en que se manifiesta este proceso en nuestra realidad tridimensional es dando lugar al surgimiento de esferas, a cuyo centro acude la materia desde las distintas direcciones del espacio. El aspecto ovalado provendría de la rotación de nuestro planeta sobre su propio eje.

Conspiración y reacción

Por la cantidad de leyes científicas que niega –la gravedad, la rotación de la tierra, la distancia de los astros…- el terraplanismo se coloca en el primer puesto de las teorías conspirativas más disparatadas. Entre las actividades del encuentro se encuentra una “Charla de Inoculación forzada y vacuna”, promoviendo alternativamente la llamada “Medicina Germánica”. Muchos de sus seguidores adhieren a otras teorías del mismo tenor conspirativo como aquellas que revelan la "farsa del evolucionismo Darwinista". Estamos ante un movimiento reaccionario que rechaza el desarrollo de las ciencias escudándose en posiciones supuestamente antisistémicas, que son refractarias de un pensamiento oscurantista.
Por su contenido y métodos, el terraplanismo se asemeja al fenómeno de la Alt-Right que ha tenido un fuerte desenvolvimiento en las redes sociales, lugar donde la divulgación del conocimiento se desestructura y donde las ideas se imponen a fuerza de repetición y escepticismo. El mismo efecto es el que logran las “fake news”, que a pesar de su inverosimilitud se propagan por la red. Esta metodología se ha enraizado en los usos y costumbres del poder político como un medio para manipular a la población, consistente en erradicar el conocimiento para moldear la opinión pública a partir de la manipulación de las emociones. Denominada también ´posverdad´, es una herramienta de la cual se vale Donald Trump para negar el calentamiento global, o Bolsonaro para dar sustento a su agenda antiobrera, xenófoba y homofóbica para atacar a los derechos civiles de la población brasilera.
El intendente de Colón –imposible dejar pasar la paradoja que el terraplanismo vaya a reunirse en una localidad que lleva ese nombre– es el kirchnerista Ricardo Casi. El patrocinio del municipio a este evento parece un extremo barbárico, pero debemos recordar que la propia Cristina Fernández de Kirchner, acaba de convocar al evangelismo a construir un “Peronismo Celeste”. Los coqueteos con el oscurantismo no son exclusivos de este sector, como muestran los convenios establecidos por el gobierno macrista con la fundación “El arte de vivir” de Ravi Shankar y la Conin de Abel Albino.
Fenómenos como el ´terraplanismo´ ponen de manifiesto el nivel de podredumbre del régimen social capitalista, cuya caducidad histórica amenaza con destruir el patrimonio científico obtenido en su etapa de apogeo. Solo una reorganización social en manos de los trabajadores podrá librar al conocimiento científico del yugo del oscurantismo y liberar así su infinito potencial revolucionario.

Marcelo Mache

sábado, 2 de marzo de 2019

Hambre y muerte en Haití: el presidente títere de Trump reprime las protestas




Hasta la fecha ya hay 26 muertos y 77 heridos, según datos difundidos por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). La protesta social estalló hace tres semanas a causa del hambre y exige la renuncia del presidente títere del imperialismo Jovenel Moise que solo sabe responder con represión.

El país más pobre del continente está ocupado por unos 7.000 soldados de la Misión de “estabilización” de la ONU MINUSTAH desde 2004 tras una intervención militar de Estados Unidos que depuso al presidente reemplazó al presidente Jean-Bertrand Aristide por Boniface Alexandre. Desde entonces, la MINUSTAH encabezada por Estados Unidos, Brasil y Argentina entre otros, fue denunciada por infinidad de abusos y violaciones a los derechos humanos.
Bajo un supuesto objetivo de “estabilizar la democracia”, llevar “asistencia humanitaria” y combatir la delincuencia, el país se encuentra desde hace más de una década ocupado militarmente. El objetivo real siempre fue sostener a los gobiernos cipayos del imperialismo para que impongan los planes de ajuste diseñados por el FMI que solo traen más hambre y miseria al pueblo además de endeudar las cuentas públicas. Hoy más de la mitad de la población sobrevive con menos de 2 dólares diarios.
Las protestas se suceden desde hace semanas contra el plan de austeridad del gobierno de Moise, un empresario de la industria del banano que ganó en una elección donde apenas votó el 21% de la población. Miles de haitianos han salido a manifestarse contra la situación desesperante que atraviesan y a exigir la renuncia de Moise quien, además, está acusado de corrupción desde 2016. La represión del gobierno es brutal y sangrienta y sólo la policía ya se cobró al menos una decena de los 26 muertos. Moise cuenta también con bandas armadas irregulares que actúan con total impunidad y son responsables de más asesinatos durante las protestas.
Nada de esto le preocupa a la comunidad internacional imperialista que desde el Core Group, integrado por un representante especial adjunto del secretario general de la ONU, los embajadores de Alemania, Brasil, Canadá, España, Estados Unidos, Francia, la Unión Europea y un representante especial de la OEA. En medio de la represión a los manifestantes, este grupo que se dice “amigo de Haití” ha llegado al descaro de llamar “al diálogo” y reafirmar su apoyo absoluto al odiado presidente Moise.
Así como en Venezuela se está llevando a cabo una intervención imperialista bajo el argumento de la “defensa de la democracia” y la crisis humanitaria, en Haití el imperialismo es el principal responsable de mantener en la miseria absoluta a la mayor parte de su pueblo, y sostiene a todo gobierno cipayo que cumpla con sus intereses.

Diego Dalai

Niemeyer: El Oscar de Brasil




«Queda decretado que ahora vale la vida,
que ahora vale la verdad,
y que, tomándonos las manos,
todos trabajaremos por la vida verdadera».
Con el artículo 1 del poema Los estatutos del hombre de Thiago de Melo, aterrizamos en Río de Janeiro en busca de un hombre y su vasta obra. Si asumes los riesgos que implican salir en busca de la auténtica belleza eres más que bienvenida y bienvenido a acercarte junto a #LaPupilaTV a Oscar Niemeyer.

Berta Cáceres: "Honduras es un país que han llevado al despeñadero, devastado como nunca por las políticas neoliberales"

“Están buscando desaparecer los pueblos indígenas y afro descendentes, nos enfrentamos a un proyecto de muerte y respondemos anteponiendo la esperanza y nuestros planes milenarios de vida” (Berta Cáceres, 2015)

El XIII Taller Internacional sobre Paradigmas Emancipatorios que se desarrolló en La Habana, del 22 al 25 de enero del 2019 una vez más reunió a representantes de los movimientos sociales de casi todas las latitudes, principalmente de América Latina, o como diría José Martí, provenientes de Nuestra América.
La mujer que me hizo conocer estos lindos encuentros entre hermanos y hermanas de lucha fue Mi Comandanta de Honduras, Berta Cáceres Flores.
Ella, como en la edición anterior, no pudo estar físicamente, pero su espíritu indígena, su fuerza, su mensaje siguen estando con nosotras y nosotros, caminaron en el Pabellón Cuba con los asistentes, aconsejando, alertando…NUNCA, Berta, nos abandonará.
Con gran emoción pude abrazar una vez mása su hija, Bertha Zúniga Cáceres, conversar sobre la herencia de su “mami”, las labores del COPINH (Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, fundado para Berta Cáceres) y sobre la triste situación de su país, Honduras.
“Es un orgullo para mi encontrarme con tantos pueblos que conocieron a mi ‘mami’ y la recuerdan como un símbolo vivo de sus luchas, es increíble que yo la perciba en todas las poblaciones por donde ella caminó. Pero el honor más grande es verla viva en Cuba, una isla y una Revolución que ella tanto admiraba”.
Bertita me habla con emoción de la presentación del libro “Las Revoluciones de Berta. Conversaciones con Claudia Korol” Ediciones América Libre (que se desarrolló en el taller), que por fin defiende lo profundo que fue el trabajo revolucionario que hizo Mi Comandanta, y que sus asesinos quieren disminuirle liderazgo viéndola solo como una ecologista, y así sepultar sus empeños sociales, feministas, de resilencia milenaria, totalmente integrales.
“La demostración de que Berta no está muerta, que Berta como semilla se multiplicó es el hecho concreto de que en el COPINH están muy presente las nuevas generaciones, hasta en los puestos de liderazgo lo están asumiendo estudiantes universitarios, que ayudan mucho en toda la formación de la base y que se reconocen en los 25 años de lucha de la Organización”.
Sobre el tema más triste, Honduras, Bertha Zúniga me recuerda que en junio de este año habrán trascurrido ya 10 años desde el golpe de Estado contra Manuel Zelaya, 10 años de total despojo de cada recurso del país en favor de las transnacionales.
“La estructura criminal del Estado fue reconocida, hace pocos meses, como narcotraficante, la misma familia del presidente de la Republica es culpable, aquel presidente que se posicionó hace un año después de un clamoroso fraude electoral, una vez más.”
Le recuerdo a Bertita que Juan Orlando Hernández se permitió relegirse, violando la Carta Magna de Honduras descaradamente: es curioso que ese fue el mismo motivo en 2009 para el derrocamiento de Zelaya, ¡que proponía una Asamblea Constituyente para saber si el pueblo estaba de acuerdo con la reelección!
Bertha Zúniga hace énfasis en que el pueblo hondureño no está en contra de la reelección, pero para eso exige un proceso democráticoprevio y ya en septiembre del 2010 se recolectó un millón 342 mil 876 firmas que exigían en voz alta una Asamblea Constituyente, para una profunda reestructuración del país, la refundación total, desde sus cimientos.
En la conferencia de prensa sobre la entrega de las firmas, el 17 de septiembre del 2010, la que era, en aquella época, coordinadora general del COPINH, Bertha Cáceres, quiso enviar una copia de las firmas a las organizaciones internacionales para que conocieran la voluntad del pueblo hondureño y para poder quitarle la máscara al gobierno de facto de Pepe Lobo, continuación del golpe cívico-militar del 28 de junio de 2009.
Eso mismo día, Berta me entregó un mensaje desafiante, en una de las entrevistas que le hice, con palabras como siempre muy acertadas, que después de casi nueve años, resultan más que actuales y necesarias: “Creo que tenemos que romper el cerco mediático para que el mundo sepa lo que está ocurriendo en Honduras, es parte del trabajo de la emancipación hemisférica, en todo el planeta; además la obligación de la comunidad internacional es reconocer nuestra lucha para la refundación del país. Basta ya de esta invisibilización horrible, el mundo debe darse cuenta de la represión, de la militarización, de la violación de los derechos humanos, y de la intensificación del intervencionismo y de la ocupación de los EE.UU. y de las transnacionales, de la profundización de la muerte a través del modelo neoliberal. Yo creo que todo esto debe ser una cuestión importante para la comunidad internacional, los países, los gobiernos que son como nuestros hermanos, que el mundo sepa que nuestro pueblo no sólo marcha, gritando consignas, sino que también está construyendo desde abajo y creo que es un deber revolucionario de todas las personas progresistas y de izquierda dar su apoyo a Honduras”, dijo Bertha Cáceres.
“La unidad es fundamental por la base, debemos trabajar juntos para luchar y conseguir la Asamblea Constituyente del pueblo, y puesto que sabemos que es imposible que la oligarquía ceda el poder en una alfombra roja, y si no será democrática y popular no podremos participar, como movimiento, porque sería traicionar al pueblo y a la historia, sería como olvidar nuestros mártires, y tenemos que ser bien claro y transparente sobre este tema”, continuó Cáceres.
“A sugerencia del COPINH, las firmas se enviarán a la ONU, al ALBA a la UNASUR, a la OEA, a organismos internacionales de derechos humanos y a los gobiernos de los países centroamericanos, para que aprendan esta lección que el pueblo de Honduras está dando, con las ideas ‘morazanistas’, luchando por la unidad de toda nuestra región. Creo que es importante que se sepa, a todos los niveles, de nuestra meta, que es la Asamblea Constituyente, como expresión pura de nuestro caminar hacia la refundación de Honduras: la necesidad legítima de la gente, ahora no es legal, pero no importa, porque sabemos que las leyes en este país fueron escritas por la oligarquía. Tenemos que auto convocarnos, no podemos continuar siendo sometidos y sometidas, en Honduras, a la lógica de la dominación del derecho occidental, capitalista y racista” concluyó Bertha.
Para terminar mi charla con Bertita, le pregunto sobre el proceso contra los asesinos de su “mami” y ella en seguida quiere evidenciar que no habrá justicia hasta que los autores intelectuales estén sentenciados. “En noviembre del 2018 fueron condenados 7 personas, pero representan solamente los sicarios y los cargos intermedios pagado para DESA (Desarrollo Energético S.A.): ¡ningún jefe del ejército o funcionarios importantes del estado, ninguno perteneciente a la familia Atala-Zablah (propietaria de DESA) fueron nombrados en la Corte!”.
“Seguiremos en la lucha hasta lograr la justicia, mataron a mi ‘mami’ pensando destruir el COPINH sin saber que sus ideas no pueden morir, se sembraron, que el pueblo Lenca seguirá para preservar su territorio hasta echar el último proyecto asesino de las transnacionales”.
Este año, el tercero desde su siembra, Berta nos convoca una vez más: el COPINH desarrollará desde el 1 hasta el 3 de marzo de 2019 tres días de resistencia ante la impunidad, de apoyo al pueblo Lenca y de estudio de estrategias para que se haga justicia en UTOPIA, centro de encuentros y amistad del COPINH, en La Esperanza, Intibucá, Honduras.
Pero quien no pueda participar, el día 2 de marzo puede llegar delante de la embajada de Honduras de su país para exigir la captura de los autores intelectuales, exigir la cancelación del Proyecto Hidroeléctrico “Agua Zarca”, Tuitear #JusticiaParaBerta #FaltanLosAtala #3AñosSinJusticia.
Personalmente, cada segundo que pasa percibo como un aliento que me inspira las palabras que Berta pronunció cuando recibió el Premio Goldman, en el 2015: “¡Despertemos! ¡Despertemos humanidad! Ya no hay tiempo! Nuestras conciencias serán sacudidas por el hecho de solo estar contemplando la autodestrucción basada en la depredación capitalista, racista y patriarcal. El Río Gualcarque (rio sagrado del pueblo Lenca) nos ha llamado, así como los demás que están seriamente amenazados. ¡Debemos acudir! La Madre Tierra militarizada, cercada, envenenada, donde se violan sistemáticamente los derechos elementales, nos exige actuar. Construyamos entonces sociedades capaces de coexistir de manera justa, digna y por la vida”.

Ida Garberi, columnista de Cubainformacion

Detrás de las mentiras: las dictaduras y masacres que EEUU apoya en el mundo




Dictadura versus Democracia. Así presentan la disputa que hoy se desarrolla en Venezuela.
Pero, ¿es creíble un bando democrático dirigido por Trump y secundado por Piñera, Macri y Bolsonaro?