jueves, 10 de septiembre de 2015

China: del comunismo rural al capitalismo salvaje




A medida que China se adentra en el siglo XXI y compite como potencial mundial en el capitalismo global, asistimos como la mayor de sus paradojas al hecho de que todo este cambio se haya producido bajo la supervisión del Partido Comunista Chino, en otro tiempo un enemigo radical de la empresa mercantil y la propiedad privada. Sin embargo, hay que reconocerle a la antigua burocracia comunista china, que sus reformas más relevantes han sido de cosecha propia, no viniendo dictadas desde el exterior por gobiernos extranjeros u organismos internacionales.

La historia de la República Popular China debe dividirse en dos etapas notablemente diferenciadas. La primera estuvo dominada por la figura del Mao Zedong, quien desde una visión derivada de la ortodoxia ideológica comunista implementó su catecismo en todos los ámbitos de la sociedad; mientras la segunda, tras su muerte en 1976 y una corta sucesión por parte de Hua Guofeng, que desembocó en el ascenso de Den Xiaoping al poder en 1981, marcó el punto de inflexión a partir del cual se pondrá fin a las políticas implementadas bajo el “socialismo real” maoísta, e iniciará una serie de reformas que desembocaron en un proceso de intenso crecimiento económico que convertiría a la República Popular China en una gran potencial económica inmersa en el capitalismo global.

Antecedentes históricos

A lo largo de las décadas de 1930 y 1940, durante la ocupación japonesa y la guerra civil china, el ejército de campesino de Mao Zedong soportó graves penurias, incluyendo la Larga Marcha de 12.400 kilómetros. Sus fuerzas sufrieron diversas derrotas como la de Yan´an, hasta que a partir de 1947 comenzaron a ganar territorio, apoderándose posteriormente de Manchuria y la toma de Peking, actual Beijing.
El triunfo revolucionario campesino comunista de 1949 puso fin a décadas de guerras internas, teniendo que enfrentar el nuevo gobierno la reconstrucción del país. El nuevo Estado quedó bajo en total control del Partido Comunista Chino a través de sus organizaciones regionales coordinadas por un Comité Central establecido bajo las pautas de un “centralismo democrático” de corte leninista. Al nacimiento de la República Popular -octubre de 1949-, el Partido Comunista contaba con 4.5 millones de miembros, de los cuales nueve de cada diez tenían antecedentes campesinos. En la búsqueda de las verdaderas fuentes del socialismo, Mao Zedong creía en “las ventajas del atraso” –cuanto más atrasada la economía, más fácil es la transición-, lo que le llevó a buscar sus bases en aquellos sectores de la sociedad menos influenciados por el capitalismo, es decir, un campesinado mayormente al margen de las relaciones capitalistas y una intelligentsia no corrompida por la ideología burguesa.
Los primeros años del gobierno de Mao Zedong vinieron marcados por la reconstrucción masiva de China, donde la nueva prosperidad y estabilidad del país contrastaba con los tumultos y calamidades de las décadas anteriores.
Desde los primeros años de comunismo, el gobierno chino se convirtió de una forma u otra en el propietario de toda la tierra en China. La revolución puso fin a un sistema de propiedad de la tierra que se remontaba a muchos siglos atrás y que se conformó bajo una lógica feudal y esclavista.
La reforma agraria llegó en 1950, lo que abolió el derecho individual a poseer tierras. Lo primero y principal fue proceder con la incautación de tierras a los viejos terratenientes chinos, los cuales poseían gigantescas extensiones de terreno, otorgándose el usufructo de dichas parcelas a quienes anteriormente eran sus arrendatarios. La reforma sirvió para poner la tierra en manos de los campesinos que la trabajaban, aunque paralelamente se les arrebató la propiedad a millones de pequeños agricultores que eran propietarios de pequeños terrenos rurales. Se estima que antes de la promulgación de la Ley de Reforma Agraria en China, el 60% de su población rural -por lo general familias muy empobrecidas-, poseían algo de tierra aunque con escasez de medios y condiciones apropiadas para su explotación.
Tras el final de la Guerra de Corea (1950-1953) la colaboración con la Unión Soviética se vio muy reforzada, decidiendo el Comité Central del Partido Comunista Chino apostar por el modelo soviético de desarrollo: economía planificada, centrada en la industria pesada y en la producción agrícola. La ruptura y el conflicto con la extinta URSS llegaría unos años después con el declive del estalinismo.
La apuesta se concretó en un plan quinquenal que estableció objetivos de crecimiento para los años comprendidos entre 1953 y 1957, aunque la falta de expertise por parte de la nueva burocracia china retrasaría su aplicación hasta febrero de 1955. Es a partir de entonces cuando se pasa del uso individual de la tierra al modelo soviético de colectivización.
Durante el primer plan quinquenal se introdujo el sistema de cooperativas en el mundo rural, mediante el cual extensiones de cultivo hasta entonces divididas en pequeñas parcelas pasaban a estar agrupadas para compartir recursos. El cambio más radical se produjo en 1956, cuando se colectivizó toda la tierra y todas las propiedades, incluyendo los animales y las herramientas agrícolas. Las medidas más extremas desplazaron a la población fuera de sus hogares y territorios, en búsqueda de la eficiencia productiva, conformándose grupos compuestos por centenares de familias que pasaron a trabajar en común la tierra. La fuerza de trabajo agrario en China se mantuvo junto a las tierras en donde pudiera ejercer su función de “ejército de reserva”, al que el partido pudiera llamar a la acción para sus proyectos de industrialización cuando fuera necesario. Se trataba de usar el excedente agrícola y parte de la mano de obra agraria para financiar y empujar un programa de industrialización patrocinado desde el mismo Estado.
El triunfo de la revolución trajo consigo también el control de la propiedad privada por parte del Estado, eliminándose millares de pequeños negocios que servían al comercio cotidiano en las zonas rurales del país. Las familias que poseían estos pequeños comercios los perdieron, viéndose obligados a volcarse sobre el trabajo agrario a tiempo completo. En 1956, el gobierno promulgó un edicto que prohibía que las fábricas, las minas, las empresas de construcción y los medios de transporte contrataran a nadie que procediera de las explotaciones agrarias salvo autorización expresa del Estado.
Los importantes cambios sociales y culturales impulsados por el gobierno revolucionario de Mao Zedong fueron acompañados en un primer momento por una economía en continuo crecimiento. El éxito del primer plan quinquenal llevó a la burocracia comunista china a implementar un segundo plan, mucho más ambicioso para el período comprendido entre 1958 y 1962, el cual se convertiría a la postre en el mayor fracaso económico de la época maoísta.
Durante un breve período de tiempo en 1959 y 1960, a través de la implementación de un plan de industrialización adscrito al Gran Salto Adelante, se permitió que los agricultores abandonaran el campo y se incorporaran a explotaciones urbanas, transformando a parte del campesinado en clase obrera. Según Mao Zedong, había llegado el turno de una gran revolución tecnológica, en la que el esfuerzo de la población debía dedicarse al incremento de la producción agrícola e industrial. Se reclutó para las ciudades a 19 millones de campesinos, pero emigraron en torno a 50 millones fruto de la falta de perspectivas existentes en el ámbito rural. En aquel momento el crecimiento estaba concentrado en la costa del este alrededor de los centros de negocios importantes como Sanghai, Beijing y Guangzhou.
El Partido Comunista Chino se vio obligado a tomar medidas de protección a sus trabajadores urbanos, deportando a gran parte de la población de emigrantes rurales nuevamente hacia el campo. El sistema hukou fue concebido inicialmente como un medio para controlar el aumento de los inmigrantes provenientes de las zonas rurales a las urbanas, y aquellos cuyo pasaporte delataba su origen rural y viajaban a las ciudades sin las autorizaciones correspondientes eran deportados de nuevo a sus granjas. Así el Estado predestinaba a los hijos de los agricultores a que se quedaran en las granjas en base a la planificación productiva realizada por el Estado.
Para impulsar el crecimiento de la producción agrícola el régimen consideró la creación del sistema de “comunas populares”, fusionando las 740.000 cooperativas entonces existentes en las zonas rurales en tan solo 26.000 comunas. El sistema de comunas conllevó la incorporación de la mujer al trabajo agrario, cubriendo las vacantes dejadas por la población masculina movilizada para trabajar en fábricas y proyectos de infraestructuras. En resumen, bajo un criterio que busca la eficiencia en la explotación agraria y el desarrollo industrial y tecnológico del país, se alteró la formas de vida tradicional en el medio rural y se desestructuró a gran parte de las familias. Los resultados finales fueron nefastos.
La exigencia de que las explotaciones colectivas cumplieran con determinados objetivos de producción sin incentivo alguno, el enorme tamaño de las comunas en las cuales se diluían responsabilidades y una serie de desastres naturales que se concadenaron en esa época, desembocó en el hecho de que los agricultores campesinos que cultivaban el alimento del país pasaran hambre. Aunque existe mucha discrepancia respecto a los datos, se estima alrededor de 30 millones de muertes por hambruna entre 1958 y 1962.
Como resultado del desastre ocasionado por el Gran Salto Adelante, Mao Zedong abandonaría la jefatura del Estado, aunque que conservaría su puesto como presidente del Partido Comunista Chino y de máximo referente ideológico. Algo más tarde, través de la llamada Gran Revolución Cultural Proletaria y el IX Congreso del Partido Comunista Chino, Mao Zedong reconfirmaría su liderazgo absoluto.
Pero el maoísmo, aunque tuvo éxito como una ideología revolucionaria, eventualmente resultó ser desastroso en la era posrevolucionaria. La tragedia del Gran Salto Adelante y el caos de la Revolución Cultural fueron el resultado del intento por revivir el maoísmo de los años revolucionarios. Esta expresión política fue precisamente la que más radicalmente se apartó de la tradición marxista: rechazo al capitalismo basado en la simpleza de considerarlo simplemente malvado, ignorándolo como una etapa progresiva en el desarrollo histórico de un país atrasado; la asunción del campesinado como el sujeto revolucionario y motor de la “transición al comunismo” –durante la Revolución Cultural los trabajadores urbanos eran enviados al campo para aprender virtudes proletarias por parte del campesinado-; y una visión exaltada de las “ventajas del atraso”, donde la “pobreza y desnudez” fue considerado positivo. En palabras del propio Mao Zedong, “en una hoja de papel en blanco, desnuda, se pueden escribir las palabras más nuevas y más hermosas y pintar los cuadros más originales y bellos”.
La escasez que vivió China en su ámbito rural durante las décadas de 1960 y 1970 y la desacreditación, fruto del fracaso, de la misma idea de socialismo en las mentes de muchos chinos, estimuló clandestinas tentativas reformadoras por parte de sectores del campesinado. Algunos agricultores practicaron pequeños sobornos para ganarse el privilegio de poder vender sus cosechas. Los funcionarios provinciales permitieron pequeños experimentos ilegales, los cuales fueron posteriormente autorizados por Deng Xiaoping aludiendo al pacto de Xiaogang –punto de partida de la reforma rural de 1978, que nace a raíz de un acuerdo de campesinos locales que decidieron dividir voluntariamente las tierras garantizando el tributo agrícola al Estado- como “un sistema de contratos responsable con beneficios vinculados a la producción”. La aldea de Xiaogang, conocida en toda la provincia por su elevado nivel de pobreza, generó en ese mismo año una producción local equivalente a la cosecha global de los últimos 20 años.

China: nueva potencia capitalista

Para la transición hacia la segunda etapa, en este caso capitalista, en que hoy se enmarca el desarrollo chino, ha sido fundamental la transformación en la visión del Estado respecto a la propiedad privada y las empresas.
De esta manera y con Deng Xiaoping como administrador económico de China y en la cúpula del Partido Comunista Chino, se inauguró la era más pragmática del país. Al cabo de un año del pacto de Xiaogang la mayor parte de los agricultores de Anhui, una provincia rural de 50 millones de habitantes, estaban ya actuando bajo una versión de lo que acabaría conociéndose como el Sistema de Responsabilidad Familiar. Dicho sistema autorizaba a las familias a lucrarse con el cultivo y la venta de sus cosechas, siempre que cumplieran con sus responsabilidades alícuotas con el Estado. La economía de mercado actualmente existente en China despegó, de hecho, gracias a aquellos agricultores conceptualizados por el maoísmo como motor revolucionario para la transformación social y la transición hacia el socialismo.
Una vez que los agricultores empezaron a ganar algún dinero buscaron nuevas formas de rentabilizar sus pequeños capitales, lo cual ha derivado en muchas pequeñas empresas posteriores que se configuraron a partir de los ahorros acumulados en zonas atrasadas. Entre ellas se encuentran las cooperativas y empresas colectivas que no son propiedad del gobierno central, sino de miembros de las comunidades locales o de los gobierno locales bajo la modalidad de inversiones privadas, las llamadas en terminología académica estadounidense “township and village enterprises”.
Paradójicamente, las campañas de colectivización maoísta realizadas en el campo y la ciudad forjaron una masa trabajadora dócil y maleable que posteriormente fueron utilizadas por transnacionales extranjeras para la ampliación barata de sus procesos de producción. Fueron esas mismas empresas estadounidenses y europeas quienes enseñaron al nuevo capitalismo chino cómo utilizar esa misma fuerza de trabajo para obtener ventajas competitivas frente a ellos en el mercado global.
La frase mas citada de Deng Xiaoping, “gato negro, gato blanco… lo importante es que cace ratones”, fue acuñada durante los debates políticos de la década de 1960, pero se invocó posteriormente para referirse al fracaso de la antigua economía comunista, que “no cazaba ratones”, y a la que se conformó después, según la cual la población recibió autorización para centrarse en los fines sin dedicar ni un segundo a pensar en los medios.
La burocracia del Partido Comunista Chino supo desde el inicio que las primeras etapas de acumulación de capital en una economía de mercado incipiente estaban destinadas a ser desordenadas. Un ejemplo de eso habían sido las economías de su entorno regional, Japón y Corea con sus zaibatsus y chaebols, el acogedor conglomerado entrelazado de bancos, industria, políticos y militares, todos ellos deseando coordinarse entre ellos y esconder conjuntamente sus pecados. El trenzado de intereses del empresario privado y el funcionario en el poder se convirtió en un lugar común en China.
Este proceso contribuyó a vincular a grupos de China cuyos intereses no estaban alineados históricamente en el mismo bando. De un lado estaba una clase media y empresarial con aspiraciones que necesitaba dinero y derechos de propiedad para dirigir negocios. De otro estaba el Estado y los funcionarios del partido que tenían una predisposición ideológica negativa hacia los negocios y la propiedad privada. Hoy en día ya es inexistente la separación entre ambos.
Una de las facetas más sorprendentes del desarrollo económico de China fue el surgimiento de tantos recursos financieros por todo el país. Con el paso del tiempo parece como si una multitud de empresarios imitadores en China se hubieran hecho cargo de casi cualquier sector industrial del mundo, aprovechando de una mano de obra barata y casi ilimitada destinada a ponerse a trabajar en cualquier tipo de fábrica productiva. El inicial desarrollo de una rápida producción de baja calidad desbordó a la competencia mundial.
En 1987, ante una delegación de la extinta Yugoslavia, Deng Xiaoping diría: “Nuestras reformas rurales han avanzado muy deprisa, y los agricultores se han mostrado entusiasmados. El desarrollo de las empresas de poblados y aldeas nos pilló completamente por sorpresa. Fue como si en el campo apareciera un ejército extraño fabricando y vendiendo una inmensa diversidad de artículos. Este no es un logro de nuestro gobierno central (…), fue una sorpresa.”
Entre la década de 1950 y 1970 dos terceras partes de las provincias de China dependían de sus redes industriales para abastecer a sus ciudades de casi todo lo que consumían. Se esperaba que las industrias produjeran artículos a bajo precio asequibles para la población. Sin embargo, en la práctica la diseminación de la industria estatal china agravaba su ineficiencia y cuando llegaron las reformas del mercado estas se debilitaron, volviéndose muy vulnerables ante el empuje de las nuevas empresas que se afincaban en el país. Cuando la inversión comenzó a llegar a las ciudades del litoral chino, la industria comenzó a concentrarse de nuevo allí, obligando a las anticuadas y ya ineficientes empresas estatales a abandonar sus mercados locales a favor de los mejores productos del este del país. La economía de mercado introdujo una cuña entre el pasado y el presente, que convirtió en aún más ricas y seductoras a las ciudades orientales.
El nuevo capitalismo chino ha vivido una era de Goldilocks economy o “economía de hadas” similar a la que disfrutó EEUU en la década de 1990, aunque con un crecimiento mucho más rápido y a escala planetaria. Aunque se intentó aplicar medidas de corrección en diferentes momentos, la burocracia china entonó el cántico del éxito veloz y duradero con un optimismo indiscriminado. Pero el espejismo comienza a caer en base a las leyes básicas de la gravedad económica, lo cual está devolviendo a la tierra a China y a otros tantos grandes mercados emergentes.
La República Popular China sigue un modelo de crecimiento basado en las exportaciones similar al adoptado por Japón, Corea del Sur y Taiwán después de la Segunda Guerra Mundial. Todas estas economías de alza bajaron del 9 o 10% a alrededor del 5 o 6% cuando sus rentas per cápita alcanzaron un nivel medio-alto. Japón tocó ese máximo a mediados de la década de 1970; Taiwán y Corea del Sur lo hicieron en las dos décadas subsiguientes.
Después de que Deng Xiaoping empezara a implementar sus reformas de libre mercado a principios de la década de 1980, China se preparó para lanzar una reforma tipo “Big Bang” cada cinco años, y cada nueva medida aperturista –primero la privatización de la agricultura, luego de los negocios, después franquear la entrada de empresas extranjeras- precipitó una nueva racha de crecimiento. Pero este ciclo ya toca a su fin.
Es un hecho bajo las leyes del capitalismo global que a lo largo de cualquier década desde 1950, sólo una tercera parte de los mercados emergentes han logrado crecer a una tasa anual del 5% o superior. Menos de un cuarto han mantenido ese ritmo durante dos décadas y la décima parte durante tres. Sólo seis países –Malasia, Singapur, Corea del Sur, Taiwán, Tailandia y Hong Kong- han mantenido esta tasa de crecimiento durante cuatro décadas y dos de ellos –Corea del Sur y Taiwán- durante cinco. De hecho, en la última década, con excepción de China e India, todos los demás países que consiguieron mantener una tasa de crecimiento del 5%, desde Angola y Tanzania a Armenia y Tayikistán, era la primera vez que lo hacían. Es de suponer entonces que en los años venideros la nueva normalidad en mercados emergentes sea muy parecida a la vieja normalidad existente en las décadas de 1950 y 1960, cuando el crecimiento rondaba el 5% y la carrera por los primeros puestos siempre era apretada.
China empieza una nueva etapa en la que los costes de proyectos y la opinión pública importan, y en la que el alcance de experimentos faraónicos multimillonarios se reduce. Ya en 2008 el entonces primer ministro Wen Jiabao calificó el crecimiento chino de “desequilibrado, descoordinado e insostenible” y desde entonces la situación no ha hecho más que empeorar. Su deuda en relación al PIB crece con rapidez y la ventaja que suponía la mano de obra barata en años anteriores, clave en el crecimiento chino, se está esfumando dado que la demanda supera a la oferta, motivo por el cual los trabajadores se han dotado de mecanismos sindicales para negociar mejoras en las condiciones de contratación.
La China capitalista de hoy prosperó a la manera antigua, construyendo carreteras para unir las fábricas a los puertos, desarrollando redes de telecomunicaciones para conectar unos negocios con otros y ofreciendo a los campesinos desempleados puestos de trabajo con mayor capacidad adquisitiva en fábricas urbanas. Ahora todas estas medidas llegan a su fase de madurez, a medida que la oferta de mano de obra procedente de zonas rurales se agota el empleo en las fábricas alcanza su máxima capacidad y la red de autopistas ya llegó a los 75.000 kilómetros, la segunda más larga del mundo después de EEUU. La tendencia demográfica que en décadas recientes ha inclinado la balanza de población hacia los trabajadores jóvenes y en activo pertenece ya al pasado y una cada vez mayor clase social de pensionistas pronto empezará a hacer mella sobre el presupuesto público, fenómeno novedoso para el gobierno chino. En paralelo, la afluencia de campesinos a las ciudades en busca de empleos mejor pagados está disminuyendo de forma acelerado. Según un estudio realizado hace pocos años, de los habitantes de la China rural que ya no son necesarios para las tareas agrícolas, 150 millones ya habían emigrado a las grandes ciudades, 84 millones habían encontrado trabajos no agrícolas en el sector rural y tan sólo 15 millones permanecían como “ejército de reserva” o mano de obra excedente. Las migraciones internas a los núcleos urbanos está descendiendo de manera anual en unos cinco millones de personas.
En paralelo, la brecha existente entre los salarios de la mano de obra migrada al sector industrial que realizan tareas manuales y los de titulados universitarios se han acortado, mientras que los salarios agrícolas han crecido más rápido que los ingresos que perciben los inmigrantes rurales en las ciudades. Así pues, la afluencia a las ciudades y la matriculación en la universidad –puesto que se supone que un título universitario se traduce en mayores ingresos- han caído.
Cuanto más rico es un país, más duro es el reto de crecer y es posible que en el marco del capitalismo global, hasta haya demasiados países grandes para hacerlo. En 1998 China, para que su economía de un billón de dólares creciera en un 10%, tuvo que expandir sus actividades económicas en 100.000 millones de dólares y consumir sólo el 10% de las materias primas industriales mundiales. Ya en 2011, para que su economía de seis billones de dólares creciera igual de rápido, necesitó expandirse en 600.000 millones de dólares al año y absorber más del 30% de la producción global de materias primas. Evidentemente China ahora está sufriendo el problema de insostenibilidad en su modelo de crecimiento económico.

Decio Machado / Director de la Fundación Alternativas Latinoamericanas de Desarrollo Humano y Estudios Antropológicos (ALDHEA)

miércoles, 9 de septiembre de 2015

A cien años de la Conferencia de Zimmerwald




En agosto de 1914, Europa se hundía en una guerra que enfrentaba a los trabajadores unos contra otros. Este conflicto era el resultado de la competencia entre dos bloques imperialistas rivales decididos a competir por los mercados, las fuentes de materias primas y el control político de las colonias. El primero (Francia y Gran Bretaña) agrupaba a las potencias satisfechas, saciadas con su botín colonial y que querían mantener esta dominación; se aliaron con el imperialismo ruso, la "cárcel de los pueblos" que tenía sus propias ambiciones territoriales.
El segundo (Alemania y Austria-Hungría) unía a las potencias imperialistas que habían llegado demasiado tarde o que eran demasiado débiles en el momento del anterior reparto del mundo - y que esperaban arrebatar nuevas colonias y poder saquear por cuenta propia. Esta guerra había sido preparada por más de una década de carrera armamentística y conflictos localizados, sobre todo en Manchuria y los Balcanes.

La bancarrota de la II Internacional

Para el movimiento obrero, esta guerra no era ninguna sorpresa. En 1907, la Segunda Internacional, formada esencialmente por los partidos "socialdemócratas" (socialistas) de Europa, se reunió en el Congreso de Stuttgart y denunció el carácter imperialista de la guerra que se avecinaba. Cinco años más tarde, cuando las potencias imperialistas comenzaron a enfrentarse por medio de los países balcánicos interpuestos, un nuevo manifiesto de la Segunda Internacional denunciaba la propaganda hipócrita de las burguesías nacionalistas e imperialistas y proclamaba que en caso de guerra, la socialdemocracia lucharía por medio de huelgas generales revolucionarias.
Cuando la prueba llegó finalmente en agosto de 1914, casi todos los partidos socialdemócratas (con la excepción del partido serbio y de los bolcheviques rusos) se alinearon con sus respectivas burguesías y aprobaron los créditos de guerra solicitados por los gobiernos. En varios países en guerra, los líderes socialdemócratas incluso entraron en el gobierno, como Jules Guesde y Marcel Cachin en Francia. En todos estos países, los partidos socialistas sumaron sus voces a la propaganda militarista, cubriéndola con un fino barniz de "izquierda".
En Gran Bretaña, el Partido Laborista se sumó a la "guerra del Derecho" (esto mientras el gobierno de Su Majestad acababa de invadir y anexionarxe las repúblicas sudafricanas). En Alemania, el Partido Socialdemócrata (SPD) proclamó que estaba defendiendo los derechos de los trabajadores frente a "la barbarie zarista", justo en el momento en que estos mismos derechos eran pisoteados por el gobierno alemán. En Francia, la dirección de la SFIO afirmó que ocupaba su lugar en la lucha por la "república universal" -, mientras se aliaba con la dictadura del zar Nicolás II.

La base material del reformismo

Esta traición por parte de los dirigentes "socialistas" tomó a todos por sorpresa. Cuando recibió el periódico del SPD anunciando la votación de los créditos de guerra por sus diputados, Lenin pensó, en un primer momento, que se trataba de una falsificación fabricada por el Estado Mayor alemán.
Este fracaso de las direcciones de la Segunda Internacional fue el resultado del reformismo que se había desarrollado poco a poco en la cúpula de la socialdemocracia desde la década de 1890. Debido al largo período de crecimiento que precedió a la guerra, las capas superiores de la clase obrera y el movimiento obrero se habían beneficiado del sistema capitalista en expansión, que tenía un margen de maniobra para conceder reformas a una fracción de los trabajadores. Esta capa social constituía la base del reformismo, siendo la que cuestionaba la necesidad de derrocar el sistema capitalista y defendía el punto de vista de su evolución "progresiva" hacia el socialismo.
Esta política condujo a la progresiva integración de la socialdemocracia a la vida política “normal” de las democracias burguesas europeas. La traición del 4 de agosto no fue más que la culminación y revelación de este proceso. Habiendo renunciado a la lucha contra el capitalismo, los líderes reformistas se vieron empujados a aceptar sus consecuencias y a apoyar a sus respectivos gobiernos en la masacre imperialista, ayudándoles a enviar a los trabajadores de Europa y de las colonias a matarse unos a otros en las trincheras.

La oposición a la guerra

A pesar de la dictadura de facto que se impuso en todos los países, la oposición a la guerra y a la política "socialchovinista" (en palabras de Lenin) de los dirigentes socialdemócratas empezó a organizarse. Sin embargo, muchos de los voceros de esta oposición se limitaban a reivindicar una línea "pacifista" reclamando una paz "justa" y el retorno a la situación anterior a la guerra, que era sin embargo la que había conducido a dicha guerra. El alemán Karl Kautsky y el francés Jean Longuet, por ejemplo, se negaban a romper con los líderes socialchovinistas y justificaban tanto el hundimiento de la Internacional (Kautsky consideraba que era imposible mantenerla en tiempo de guerra) como el voto a los créditos de guerra (que Longuet aprobaba a la vez que se proclamaba como ”pacifista"). Esta tendencia, en la práctica, les proporcionaba una cobertura de izquierda a los socialchovinistas.
Otros activistas, a menudo aislados, se dedicaron a una lucha revolucionaria inflexible contra la guerra. En diciembre de 1914, en Alemania, el diputado socialdemócrata Karl Liebknecht votó – en solitario - en contra de los créditos de guerra y les pidió a los trabajadores que lucharan contra la burguesía alemana, siguiendo su conocida fórmula: "el enemigo principal está en nuestro propio país". Luego fundó con Rosa Luxemburgo laLiga Espartaco, que intentaba unir a la izquierda revolucionaria en el seno del SPD. En Francia, Trotsky, por entonces exiliado, participó en la publicación de un periódico revolucionario,Nashe Slovo, y mantenía lazos con militantes revolucionarios franceses, entre ellos Pierre Monatte y Alfred Rosmer. El revolucionario balcánico Christian Rakovsky, por su parte, le respondió al socialchovinista Guesde mediante un extenso folleto, que fue publicado en Francia por Rosmer.
Exiliado en Suiza, Lenin defendió desde el comienzo de la guerra, la necesidad de combatirla con métodos revolucionarios, que se resumen en la fórmula de "derrotismo revolucionario". Esta idea es a menudo mal comprendida. Lenin se encontraba completamente aislado de las masas y esta fórmula no estaba dirigida a ellas. Se dirigía a los cuadros del partido bolchevique, muchos de los cuales quedaron influenciados por la propaganda "pacifista". Lenin quería fortalecer a sus camaradas y marcar una clara ruptura entre su posición revolucionaria, internacionalista, y la de los pacifistas.

Hacia la Tercera Internacional

Tanto para Lenin como para Karl Liebknecht, la prioridad del momento era dedicarse a la construcción de una nueva Internacional, que reuniera a todos los socialistas revolucionarios. Los bolcheviques dedicaron mucha energía a establecer contactos con las distintas “izquierdas” de los partidos socialistas europeos.
Para estos activistas, la necesidad de una conferencia internacional que resaltara la oposición de los socialistas revolucionarios a la guerra era evidente. Desde el comienzo de la gran masacre, ninguna reunión internacional había agrupado a los socialistas de los diferentes países en guerra. Organizada por la dirección del PS italiano y por Christian Rakovsky, la conferencia finalmente se celebró del 5 al 8 de septiembre de 1915 en Zimmerwald, Suiza. Pocos militantes pudieron asistir. Con su ironía habitual, Lenin comentó al llegar que "todos los internacionalistas de Europa cabían en dos coches." A muchos delegados se les negó sus visados ​​de salida, ya fuese en Alemania, Francia o Inglaterra. A pesar de que la mayoría de ellos estuvieran influenciados por las ideas pacifistas, Lenin logró organizar en torno a los bolcheviques una "izquierda de Zimmerwald", que desempeñaría el papel de embrión de la futura Tercera Internacional.
Encarcelado, Karl Liebknecht, envió un mensaje apelando a la lucha revolucionaria contra la guerra y a la construcción de una nueva Internacional “sobre las ruinas de la antigua y con cimientos más sólidos”. La conferencia publicó un manifiesto escrito por Trotsky, que destacaba el carácter imperialista de la guerra, señalaba la responsabilidad de las direcciones de los partidos socialistas y de la antigua Internacional - y llamaba a los trabajadores a la lucha por la paz y el socialismo. Lenin consideró que el texto no era lo suficientemente severo con los "centristas" y los "conciliadores" (los pacifistas de todos los matices). Sin embargo lo firmó, considerando que era "un paso en la dirección correcta", para romper con el socialchovinismo.
La conferencia de Zimmerwald fue un punto de inflexión en la política europea durante la guerra. Por primera vez desde agosto de 1914, la relación entre los socialistas de los países beligerantes se reanudó, a pesar de los gobiernos burgueses y de los esfuerzos de las direcciones de los partidos "oficiales". Permitió volver a levantar la bandera del socialismo revolucionario, abandonado por los socialchovinistas. Por último, Zimmerwald sentó las bases, todavía frágiles y vacilantes, para la fundación de la Tercera Internacional, que nació de las ruinas de la anterior, después de la revolución de octubre de 1917.

Jules Legendre

martes, 8 de septiembre de 2015

Algunas claves sobre la crisis de China




La economía del gigante asiático se ha transformado en nuevo epicentro de la crisis económica mundial. Tras un probablemente breve respiro de la aguda situación griega, los problemas de China contagiaron rápidamente a las bolsas del mundo y podrían extenderse a muchos países agravando el ya bajo crecimiento mundial

El alcance de China

La economía de China, es la segunda economía más grande del mundo en términos de PBI nominal con 10.355.000 millones de dólares (FMI, 2014) para un país con más de 1.360 millones de habitantes.
China fue el país de mayor crecimiento económico en el mundo desde la década de 1980, con un promedio de crecimiento anual del 10% en los últimos treinta años. Esta ventaja es una de las que comienza a entrar en problemas a partir de la desaceleración marcada de su economía en 2014 hasta la fecha. Esto preocupa a muchos países debido a que el gigante asiático es una potencia industrial y exportadora de bienes (ropa, textiles, hierro, acero, manufacturas de todo tipo y procesadores de datos, entre otros) y es el segundo importador de mercancías (petróleo, minerales eléctricos, equipos ópticos y médicos, metales, plásticos y productos químicos, soja) del mundo.
De acuerdo al informe“Perspectivas de la Economía Mundial”que publicó en abril de este año el FMI, se observa que en China, el crecimiento cayó a 7,4% en 2014 y se prevé que continúe descendiendo hasta 6,8% en 2015.

Política expansiva: Banco de Desarrollo Chino

A comienzos del año fue conocida la puesta en pie del nuevo Banco Asiático de Inversión e Infraestructura (AIIB), integrado por más de 40 países, entre los principales están el reino Unido, Alemania y Francia.
El Banco Asiático sacó a la luz dos problemas que preocupan a EE.UU y la limitan en su accionar: la hegemonía que durante décadas impusieron “sus” organismos multilaterales de crédito como el Banco Mundial y el FMI; y la influencia geopolítica que podría perder frente a los nuevos acuerdos que puede impulsar China con otras potencias aliadas.
Por otra parte, y continuando con un marco de “nuevas alianzas” regionales, el presidente de China, Xi Jinping recorrió varios países importantes de América Latina como Brasil y Argentina, realizando acuerdos para proyectos de inversión ostentosos y a mediano y largo plazo.

Primer síntoma: Desplome de las bolsas de Shanghái y Shenzen

Los meses de Junio y Julio estuvieron signados por el desplome bursátil de las principales plazas chinas, llegado a caídas máximas en 8 años. Lunes negro, jueves negro, fueron algunos de los días recordados por la caída de 8 puntos de éstos indicadores del mercado financiero. Shanghái y Shenzen son las plazas más representativas del sector financiero de China, que aún es modesto y representa un tercio de su PBI.
El desplome de la bolsa en el gigante asiático no fue pasajero ni estaría “controlado”. Estos movimientos expresan la volatilidad del sector, donde sigue siendo clave a intervención estatal para garantizar estabilidad. Esta semana las bolsas sufrieron una nueva caída abrupta que impacto en lasbolsas del mundo rápidamente. Ayer el Banco Central chino anunció que realizó una inyección de 140.000 millones de yuanes (21.800 millones de dólares) en operaciones de liquidez a corto plazo en el mercado interbancario. Esta medida es sólo una muestra de las que viene tomando el Estado para llevar calma a los mercados y proporcionar líneas de crédito directo de entre uno a tres días a los bancos comerciales.

Segundo síntoma: Devaluación del Yuan y guerra de divisas en Asia

La semana en que tuvo lugar el mini proceso de devaluación del yuan en China, acumuló un 2,9 por ciento de depreciación de la moneda. Esta medida fue llevada adelante por el Banco Central de China, durante tres días consecutivos.
Si buscamos explicaciones, China viene sufriendo retrocesos en el volumen de sus exportaciones, pilar clave a revertir para hacer frente al débil crecimiento de su economía. Sus competidores directos regionales hacía tiempo comenzaron a devaluar sus monedas con relación al dólar para hacer sus productos más baratos y por ende más competitivos en el intercambio comercial entre países.
Además, la coyuntura de gran caída de los precios de las materias primas y del petróleo, juegan un rol importante. En el informe del FMI, se da cuenta de esta situación de la siguiente manera: “Los mercados emergentes de Asia cuyas empresas se endeudaron masivamente en dólares de EE.UU. posiblemente necesiten encontrar un equilibrio adecuado entre preservar la estabilidad financiera (haciendo fluctuar sus monedas al unísono con el dólar de EE.UU.) y mantener la competitividad externa (estabilizando sus tipos de cambio con respecto a sus principales socios comerciales y competidores). Este proceso también podría desencadenar una serie de ajustes con efectos perturbadores.”
Otra explicación también compartida por vario analistas, con respecto al motivo de la devaluación del yuan estaba puesto en lograr que el yuan sea incluido en la cesta de monedas de "Derechos Especiales de Giro" del FMI. Este hecho es parte del plan del Gobierno chino, y se explica en parte porque la devaluación en la medida en que fue implementada no alcanzaría para apuntalar suficientemente las exportaciones.

Daños colaterales

La FED y la suba de las tasas de interés: La tensión que domina los mercados está complicando el proceso hacia la primera subida de tipos de interés en Estados Unidos en más de nueve años. Desde la FED, importantes funcionarios opinan que no hay apuro en subir las tasas, sobre todo en un contexto mundial de bajo crecimiento y con la inestabilidad que genera la situación de China. Al respecto, William Dudley, cercano a la presidenta de la FED Janet Yellen, dejó claro que la gestión de la situación actual se escapa del control de la Fed porque estas turbulencias tienen origen en otras partes del mundo. “La crisis financiera era otra cosa, porque empezó por EE UU”, recordó, “pero aunque esto no vaya con nosotros, sí que puede tener un impacto potencialmente”.
Impactos sobre América Latina: devaluación. La mayoría de las monedas de la región profundizó esta semana la tendencia a la baja, mientras el dólar está más fortalecido. El peso mexicano, el colombiano o el real brasileño rondan registros mínimos de hace más de una década frente al billete verde. Además la baja de inversiones, que frente a la coyuntura mundial, optan por un refugio seguro (dólar, euro, deuda europea), se debilitan más las divisas latinoamericanas.
Así, el real brasileño ha cedido más de un 30% frente al dólar en lo que va de año, el peso mexicano más de un 20%, el peso argentino cayó un 10% y el colombiano un 30%. Muchos analistas ponen como ejemplo la contracción de la economía de Brasil en parte afectado por la debacle de China, su principal socio comercial.
El índice que engloba a las cotizaciones de las principales materias primas (el oro, el petróleo, el maíz, el cobre, la soja o la plata) cayó a mínimos de hace 16 años. Empujando con fuerza la balanza, aparece el petróleo. El barril de crudo Brent y el Texas, de referencia en Europa y EE UU, están en baremos de hace seis años y medio, bordeando la barrera de los 40 dólares.
Mientras China pretende alcanzar a EEUU como potencia, primero deberá sortear los actuales problemas que salen a la luz, que expresan contradicciones más profundas. Una encrucijada que China deberá plantearse resolver.

Guadalupe Bravo
@GuadaBravo

lunes, 7 de septiembre de 2015

Cuba: La continuación de la guerra por otros medios




De la guerra, obra de Carl von Clausewitz fue un clásico de la estrategia militar muy consultado por los estudiosos de la politología desde el siglo XIX hasta bien avanzado el XX. Por ese motivo, las ciencias políticas se apropiaron del vocabulario de los ejércitos para extender a ese campo el empleo de algunos términos, como el muy recurrente de vanguardia. Su definición de la guerra como continuación de la política se convirtió en lugar común.
En verdad, los conflictos bélicos convencionales no han cesado, aunque el armamento resulte cada vez más maléfico. Los gases tóxicos utilizados en la I Guerra Mundial produjeron víctimas a mediano plazo. El napalm y las bombas atómicas dejaron un rastro de muerte y enfermedad en quienes todavía no habían nacido. La política fue elaborando formas de preparación artillera en el plano nacional y en el internacional, a través de los medios de comunicación cada vez más sofisticados. Hearst, el gran magnate de la prensa amarilla norteamericana, demostró la efectividad de las fórmulas dirigidas a crear estados de opinión con recursos todavía algo primitivos. Contribuyó a crear las condiciones favorables para la intervención de Estados Unidos en la guerra de Cuba.
Lo que llamamos civilización avanza a pasos galopantes. La variedad de medios disponibles en la actualidad interviene más profundamente en la formación de mentalidades y valores.
La manipulación sistemática ha fracturado los cimientos de la democracia burguesa, al cabo de un brevísimo proceso histórico. El derecho universal al voto tardó decenios en imponerse a ritmo desigual, según la historia de cada país. Reservado primero a los contribuyentes de impuestos, luego a los alfabetizados, las mujeres y los negros tuvieron que librar batalla para lograr esa conquista. En el comienzo, los partidos políticos tenían identidad reconocible en su programa.
Durante la Guerra de Secesión en los Estados Unidos, los republicanos representaron al norte de Lincoln, y los demócratas, al sur esclavista. La Tercera República Francesa conoció un amplio espectro, con radical-socialistas, socialistas y comunistas.
En la actualidad, los perfiles tradicionales se han diluido. Los electores optan por mostrar su insatisfacción con el voto de castigo. En la Unión Europea, al margen de la aspiración de las mayorías, la común orientación neoliberal impone políticas de ajuste. La seducción mediante la acción sistemática de las imágenes anula los efectos de la indispensable confrontación de ideas. Desorientados, los desposeídos entregan el voto a quienes habrán de violentar sus más legítimos intereses.
Como la cultura, la política se somete a las leyes del espectáculo. Al igual que en la economía, el mundo real desaparece tras el rejuego especulativo de los valores de la bolsa. El empleo eficiente de la imagen elaborada científicamente difundida por los múltiples medios que nos circundan, anula la memoria y construye verdades ilusorias. El arte de la seducción característico de las relaciones humanas, desde el encuentro de la pareja, el trabajo pedagógico efectivo, hasta la constitución de liderazgos, se coloca al servicio de la manipulación de las masas.
La pérdida de credibilidad de los partidos políticos con nombres que enmascaran su verdadera naturaleza y las promesas electorales siempre incumplidas subvierten los fundamentos de la democracia burguesa tradicional. El ser humano, especie gregaria por necesidad, está sometida a la obligación de vivir en sociedad. Conocí hace años las vicisitudes de un matrimonio joven que intentó subsistir en un cayo solitario al modo de Robinson Crusoe. La utopía fracasó porque la civilización ha anulado muchas de nuestras habilidades y la naturaleza ya no dispone de la prodigalidad que precedió su sistemática depredación. En esas circunstancias, los problemas de orden político conciernen a todos. Nos plantea disyuntivas esenciales para la formulación de proyectos futuros y, aun más importante, para la supervivencia del ser humano en el planeta. Por ese motivo, el poder hegemónico no puede mantenerse neutral. Ha encontrado otras fórmulas con el propósito de modelar conductas, deseos y aspiraciones.
A través de las técnicas de marketing, sustituye el desarrollo del instrumental analítico con la fuerza seductora de la imagen y el manejo eficazmente dosificado de las emociones. En pleno verano tórrido, bajo un sol resplandeciente, una pareja joven, sexy, recostada a un automóvil, sostiene una botella helada de Coca-cola. El conductor maduro del noticiario, con algunas canas en las sienes, discurre como quien conversa con un interlocutor amigo. Es sereno y confiable. Los candidatos en campaña disponen de un equipo que diseña vestuario, gestualidad, contenidos, acoplado todo al destinatario del mensaje. De considerarse útil, se le somete a dieta para contrarrestar el efecto negativo de un exceso de obesidad. Todos los detalles se han previsto de antemano.
La apertura de la Embajada de Estados Unidos en La Habana respondió a una dramaturgia delineada hasta el más mínimo detalle. La imagen conciliatoria fue proyectada hacia el pueblo cubano, porque a nivel de las cancillerías las verdades son bien conocidas. De ahora en adelante, porque mucho falta por andar, nos tocará descifrar otros códigos.

Graziella Pogolotti

domingo, 6 de septiembre de 2015

La responsabilidad es del gobierno y el Estado




Continúan las torturas y malos tratos a los adolescentes privados de libertad

Luego del procesamiento de la semana pasada de los trabajadores de SIRPA que ejercieron malos tratos hacia adolescentes internados en CEPRILI – y que LID cubrió aquí - se conocieron nuevos hechos de torturas y agresiones.

En el marco del paro que llevaron adelante los trabajadores en algunos centros de reclusión de SIRPA, su presidenta Gabriela Fulco ordenó el traslado de algunos adolescentes hacia el Centro Puertas (CIEDD) recientemente cerrado.
En el fin de semana pasado se difundieron testimonios e imágenes que dan cuenta de la represión y violencia recibidas en ese traslado por los jóvenes de parte de la Guardia Republicana, así como también se mostraban las condiciones degradantes en que se encuentran actualmente recluidos.

Quienes son los responsables políticos

El ya famoso video que muestra el accionar de los funcionarios hacia los adolescentes privados de libertad refleja en realidad el funcionamiento de todo un sistema de reclusión para infractores y no solo la conducta de un grupo de trabajadores que maltratan.
La respuesta institucional para la problemática de la minoridad infractora se ha basado en todos estos años de gobierno frenteamplista (y en los anteriores de blancos y colorados) en la represión y el control de los adolescentes y no en proyectos que apunten a la reinserción social. Han sido ampliamente denunciadas las condiciones en que cumplen su condena, las 23 horas de encierro, la falta de propuestas socio-educativas, el hacinamiento, etc.
Los procedimientos y conductas de los trabajadores que con justa razón han generado tanta indignación a partir de su difusión en el video son acciones avaladas, defendidas y promovidas por las propias autoridades de SIRPA, INAU Y MIDES; son ellos los han ideado estos dispositivos de contención, los que colocaron a esos trabajadores en esos puestos.
En definitiva es el gobierno el responsable por todos estos atropellos hacia la juventud pobre.
La represión, la cárcel (una de las tasas más altas del mundo en relación a la población) el gatillo fácil, los mega-operativos, las acciones de la Guardia Republicana hacia los adolescentes presos son las respuestas que da el gobierno frenteamplista a las consecuencias de la exclusión y pobreza que promueve el estado capitalista.

Hernán Yanes

Uruguay: el tiro les salió por la culata




Tras una semana, el gobierno debió levantar el decreto antihuelgas ("esencialidad") aplicado a los trabajadores de la enseñanza. No había sido una medida improvisada: la habían anunciado durante la campaña electoral Tabaré Vázquez y el vicepresidente Sendic; había obtenido el visto bueno de Mujica y Astori, dos de los principales dirigentes del Frente Amplio.
El decreto despertó una enorme indignación. El mismo día que se firmó, se produjo una movilización masiva al Ministerio de Trabajo y al edificio de la presidencia. Los docentes ingresaron al ministerio y repudiaron en particular a Juan Castillo -director de Trabajo, integrante del PCU (Partido Comunista). "Che Castillo, che Castillo, qué contento se te ve, vos ganas más de 100 palos y yo no llego a fin de mes", fue la consigna coreada por los huelguistas.
Las asambleas de todos los sectores de la educación se masificaron. Muchos docentes que no estaban adhiriendo al paro, se sumaron a la huelga y salieron a las calles a protestar contra la 'esencialidad'. El martes 25, Tabaré Vázquez recibió una silbatina en el acto oficial del día de la Independencia. El miércoles, miles de maestras rodearon el Parlamento. El jueves, más de 60 mil personas -convocadas por el movimiento estudiantil y los sindicatos de la enseñanza- marcharon a la Casa de Gobierno, mientras en las ciudades del interior del país se realizaban movilizaciones simultáneas, en algunos casos incluyendo cacerolazos. En esa semana se ocuparon más de cien centros educativos, tanto por los trabajadores como por los secundarios. También en las facultades hubo ocupaciones por mayor presupuesto y contra el decreto antisindical.
La "esencialidad" se hundía irremediablemente, tras el masivo desacato de los docentes.

La burocracia maniobra

La pugna interna dentro del Frente Amplio recrudeció. El MPP (sector de Mujica, que tiene mayoría en la bancada parlamentaria del FA) y el PCU, entre otros, solicitaron el levantamiento del decreto. Juan Castillo anunció una renuncia que, sin embargo, era diferida hasta el lunes siguiente... si no se retiraba la "esencialidad".
La dirección de la central sindical salió al rescate del gobierno, planteando -junto con el Frente Amplio- que se levantara la "esencialidad" en forma simultánea al levantamiento de los paros. De esta forma, la burocracia pretendía presionar para terminar con la huelga y viabilizar el convenio firmado a espaldas de las asambleas.
El PIT-CNT llegó a convocar un paro parcial el jueves pasado, formalmente reclamando la derogación del decreto, pero destinado también a presionar a los sindicatos a deponer la huelga y negociar sin medidas de lucha.
Los dirigentes nacionales de los sindicatos docentes reincidieron y firmaron una nueva acta, donde se comprometían a levantar el paro a partir del martes 1°, mientras que el gobierno levantaría la prohibición de la huelga el mismo lunes. Con esta medida, buscan generar una presión sobre las bases sindicales para terminar con la paralización y viabilizar el convenio -que sufrió cambios menores, pero mantiene la miseria salarial y cláusulas de regimentación sindical.

Asambleas

Las asambleas de los sindicatos en Montevideo y Canelones (donde se concentra la mayoría de los afiliados) vienen rechazando el convenio retocado y mantienen por ahora los paros. Es previsible que recrudezca una campaña desde el Frente Amplio y la oposición de derecha, a través de los medios de comunicación, para aislar a estos sindicatos e intentar quebrar la lucha. Por ahora no lo han logrado.
Durante una semana desviaron el eje de atención desde la plataforma hacia la 'esencialidad'. Ahora se discute nuevamente sobre la propuesta del gobierno y el reclamo de 30 mil pesos de sueldo mínimo, además del aumento del presupuesto educativo.
El PT interviene en esta lucha ocupando posiciones de dirección en diversos sindicatos de la educación, defendiendo la continuidad de la huelga hasta arrancar el aumento salarial.

Rafael Fernández

Cientos de miles de refugiados huyen de la guerra y la barbarie imperialista.




La Europa capitalista responde con represión, alambradas y xenofobia

Las imágenes de miles de refugiados tratando de entrar en Grecia, Serbia, Hungría, Macedonia, o de alcanzar las costas italianas o españolas en una huida desesperada de la guerra y la miseria, han enseñado a millones de europeos el verdadero rostro del capitalismo. Miles murieron en el intento, en el Mar Mediterráneo, en los desiertos, pero los niños, los mayores, las familias enteras que han logrado sobrepasar las fronteras de Europa son tratadas peor que alimañas. Hacinadas en parques públicos, estaciones de tren, o cercados por alambradas, golpeados por las porras de la policía —ese complemento indispensable del sistema liberal—, este horror vuelve a recordarnos la naturaleza criminal del régimen que nos gobierna.
Muchas han sido las comparaciones con los miles de españoles que tomaban el camino del exilio en Francia, en el frío enero de 1939, arrastrándose por carreteras desoladas y encerrados en campos de concentración improvisados en las playas por los gendarmes de la Francia “libre”.
La misma burguesía europea que oprime a los pueblos de África, Oriente Medio y América Latina, los mismos dirigentes que prestan su colaboración entusiasta a las guerras imperialistas que saquean estos territorios, ahora exhibe su desprecio grotesco a las víctimas hablando de “inmigrantes ilegales”, de “cupos”, de “respetar las leyes”. Son los mismos que ayer auparon a Hitler, a Mussolini, a Franco, que apoyaron las dictaduras del Cono Sur, que miraron para otro lado cuando millones eran exterminados. Son los defensores de un sistema que hay que derrocar si queremos defender la humanidad y la vida.

Las cifras del horror

Tan sólo en los ocho primeros meses del año más de 300.000 refugiados han cruzado el Mediterráneo, superando a los 219.000 que lo consiguieron a lo largo del 2014. Pero muchos otros no tuvieron tanta “suerte”. Aunque las cifras son difíciles de estimar, pues no hay el menor interés de los gobiernos en sacarlas a la luz, diferentes organizaciones humanitarias calculan que sólo en el mes de agosto han muerto 2.400 personas ahogadas tratando de alcanzar las costas europeas, mientras decenas de miles más esperan que llegue su oportunidad para jugarse la vida intentando completar esa misma travesía. Cifras que hay que enmarcar en otras: en la actualidad más de 60 millones de desplazados por diferentes guerras y conflictos armados, de los que unos 20 millones son refugiados, se mueven por el mundo. Un horror así no se conocía desde la Segunda Guerra Mundial.
A pesar de que los grandes medios de comunicación sólo hablan de las “mafias de traficantes” para ocultar las verdaderas causas que están detrás de esta barbarie, no es difícil entender que el origen de la misma son las intervenciones militares del imperialismo, y los conflictos armados que las diferentes potencias —y sus multinacionales asociadas—, alimentan para controlar el mercado mundial de materias primas, rutas comerciales, o áreas geoestratégicas. La inmensa mayoría de estos refugiados huyen de la destrucción que se ha instalado en una amplia franja de territorio, que desde Asia Central se extiende hasta el océano Atlántico, atravesando Oriente Medio y gran parte del centro y norte de África.

Geografía de la barbarie

Afganistán. Los 13 años de presencia militar de EEUU y la OTAN (abandonaron el país en 2014 aunque siguen desplegados allí 10.000 militares estadounidenses) han constatado el completo fracaso de la invasión del 2001. Los talibanes vuelven a controlar, o al menos a tener presencia, en gran parte del territorio; mientras, el gobierno de Kabul —un conglomerado corrupto a las órdenes de Occidente, y ligado a las redes mafiosas del tráfico de heroína— sigue saqueando la economía afgana. De Afganistán parten el 12% de los refugiados que llegan a Europa, muchos de ellos mujeres que huyen de las condiciones de semiesclavitud y violencia brutal en las que son obligadas a vivir.
Refugiados 3Iraq. Al igual que en Afganistán, la invasión estadounidense de 2003 sólo sirvió para sumir el país en el más absoluto caos, y favorecer la aparición de grupos yihadistas patrocinados por los grandes aliados de Occidente en la zona: Arabia Saudí, Qatar y Turquía. Las tropas americanas trajeron el colapso de la economía y los servicios sociales, extendiendo la pobreza a gran parte de la población. Este fue el caldo de cultivo para el posterior desarrollo del Estado Islámico, que hoy controla la mayoría del territorio suní y que se ha extendido también hacia Siria.
Siria y Libia. Las protestas y la agitación social surgidas a raíz del estallido revolucionario (La Primavera Árabe) supusieron un grave peligro para los intereses imperialistas: la perspectiva de que un genuino movimiento de los trabajadores y las clases oprimidas pudieran derrocar a toda una serie de gobernantes, aliados y colaboradores de las potencias occidentales, era muy real. Para descarrilar estos procesos, tanto EEUU como la UE no dudaron —apoyándose en Turquía y las monarquías del Golfro Pérsico con Arabia Saudí a la cabeza—, en promover un proceso contrarrevolucionario, financiando y armando grupos ligados al integrismo yihadista. La guerra en Siria o Libia son el mejor exponente de esta estrategia. De Siria (con 11 millones de desplazados) son el 43% de los refugiados que llegan a Europa, en tanto en Libia hay ya medio millón de desplazados internos (de una población de 6 millones).
Cuerno de África. Una de las zonas más pobres y más asoladas por el hambre del planeta, y también de mayor presencia imperialista dada su situación geoestratégica para el transporte de mercancías y de petróleo como para el contrabando de armas. Somalia con un 3% del total, y Eritrea, con un 10%, son otros dos de los principales orígenes de refugiados en dirección a Europa. En el caso somalí la causa es la interminable guerra que sufre desde hace 24 años, en tanto en Eritrea se ha instalado desde su independencia un gobierno dictatorial y represivo, que ha implantado un servicio militar que puede prolongarse por más de tres décadas (una de las principales causas de huida del país).
Sudán del Sur. Consiguió su independencia en 2011 y fue aceptada y saludada por todas las grandes potencias como “la nación más joven del mundo”, un reconocimiento en el que, sin duda, tuvo mucho que ver sus importantes reservas petrolíferas y el deseo por parte de las grandes multinacionales de obtener concesiones en el sector (se calcula que altos funcionarios del gobierno se apropiaron hasta 2012 de más de 4.000 millones de dólares de los ingresos del petróleo). Por otra parte Sudán del Sur, como la mayoría de las naciones africanas, es un estado artificial conformado sobre una multitud de etnias siempre fácilmente manipulables por unos u otros intereses imperialistas. En 2013 estalló un conflicto armado entre los dos principales grupos étnicos, los nuer y los dinka, cuyo origen no fue ajeno a la rapidez con que las compañías petroleras chinas se instalaron en el joven Estado en detrimento de sus oponentes norteamericanas. Desde entonces Sudán del Sur ha sufrido una sangría de 50.000 muertos, 500.000 refugiados y más de cinco millones de desplazados.
Nigeria. Dirigida desde su independencia por gobiernos corruptos al servicio de los grandes monopolios capitalistas, nacionales e internacionales, es otro ejemplo claro del expolio que sufre África. A pesar de sus recursos energéticos, 8 de cada 10 personas viven con menos de dos dólares al día, la esperanza de vida es de 52 años, el analfabetismo entre los jóvenes alcanza el 83% y no existe ningún tipo de servicios sociales o sanitarios. A esta situación, y también gracias a ella, se ha sumado en los últimos años la actividad armada de Boko Haram (la guerrila yihadista), provocando una guerra que ha causado más de dos mil muertos y más de 1.300.000 desplazados. Nigeria aporta un 5% de los refugiados que llegan a Europa.
Refugiados 5Los anteriores son sólo algunos de los casos más importantes, hay muchos otros conflictos surgidos en los últimos años: en Costa de Marfil, República Centroafricana, Mali, República Democrática del Congo, Burundi (África); por no hablar de las agresiones que el pueblo palestino y el Libano sufren periódicamente desde Israel, o la guerra permanente en Yemen y Pakistán. A estos casos habría que añadir las cifras de muertos y desaparecidos en América Latina y Centroamérica: tan sólo en México se calcula en 80.000 las víctimas del narcotráfico y la violencia del ejército y la policía durante los últimos diez años. Y, aunque pocos hablen de ello, en el interior de Europa hay miles de desplazados y refugiados: según los últimos datos de la FRONTEX (Agencia Europea para la gestión de la cooperación operativa en las fronteras exteriores) unos 30.000 kosovares, 900.000 ucranianos, y miles de serbios y macedonios buscan refugio en los países del norte y el centro del continente europeo. Las acciones militares del imperialismo europeo y estadounidense también son los responsables.

Vallas y muros contra los refugiados. “Socialismo o barbarie”

La actuación de los líderes políticos europeos para afrontar esta oleada de refugiados no tiene tampoco nada de casual ¡Que se puede esperar de unos dirigentes a las órdenes del gran capital y que aplican a sus propios pueblos las políticas criminales de la austeridad y los recortes! Si envían sin problemas a su propia gente a la miseria, y hunden países como Grecia en la catástrofe ¿porque iban a actuar mejor con los que llegan de fuera? La crisis económica los ha hecho más innecesarios, pues el capitalismo europeo, con sus sucesivas reformas laborales, ha convertido a la fuerza laboral autóctona en mano de obra barata y precaria.
Más allá de la verborrea habitual sobre solidaridad y derechos humanos, el verdadero plan de todos los gobiernos europeos es intentar que estos refugiados no lleguen a sus países; a los que lo consiguen, los almacenan en auténticos campos de concentración —en condiciones infrahumanas— y buscan expulsarlos lo antes que sea posible. Las declaraciones del Primer Ministro británico Cameron, refiriéndose a los emigrantes retenidos en el Paso de Calais como una “plaga”, o de nuestro católico ministro del interior Jorge Fernández Díaz calificando de “goteras que inundan una habitación” a los desgraciados que son apaleados por la policía marroquí y la Guardia Civil en la valla de Ceuta y Melilla, hablan por si solas. Los mismos gobernantes que hace unos meses celebraban el 25 aniversario de la caída del muro de Berlín, aprueban y financian toda clase de muros y vallas que tratan de blindar Europa. Son en total siete zonas valladas las que ya existen o están en construcción con este fin: 12,5 km en la provincia turca de Erdine, financiada además con 3 millones de euros de fondos comunitarios; otros 30 km entre la frontera búlgara y turca, también construida con fondos de la UE, que ahora se pretende ampliar en 80 km más; 132 km de vallado de cuatro metros de altura para separar a Hungría de Serbia; 12 km en Melilla y otros ocho en Ceuta; y el proyecto de vallar también el extremo francés del eurotunel en el Paso de Calais.
Refujoados 4Los refugiados llegan en primera instancia a países europeos empobrecidos y machacados por la crisis capitalista como Bulgaria, Grecia, Macedonia o la misma Italia o el Estado Español, pero su situación no promete mejorar si consiguen acceder a los principales destinos en países del centro y norte de Europa. El caso de Alemania, que es el principal objetivo que pretenden alcanzar la mayoría de ellos, es bastante claro al respecto. Los refugiados son apilados en campamentos propios de zonas de guerra, con escasez de servicios médicos y problemas de higiene, al tiempo que el gobierno limita las ayudas económicas a estos centros lo cual empeora considerablemente las condiciones de vida de los allí internados. Paralelamente, se incrementa el número de deportaciones, que batirán records este año, y se plantea desde la CDU de Angela Merkel, pero también en el SPD o los Verdes, derogar o limitar el derecho de asilo.
Por otra parte, más allá de las declaraciones hipócritas de Merkel y otros miembros del gobierno, se mantiene una permisividad absoluta con los ataques racistas de la bandas neonzais, alentados además por la propia retórica antiinmigración de la clase política alemana. Todo ello forma parte de una misma estrategia: disuadir a nuevos refugiados de tratar de llegar a Alemania al tiempo que presionan a otros países europeos, como o Italia o Grecia, para que se encarguen de hacer el trabajo sucio y retener en sus propios territorios a aquellos que consigan alcanzar sus costas.
No hay ninguna solución bajo el capitalismo a esta situación, más allá de la violencia y la represión. La creciente crisis del sistema no hace más que acrecentar las tensiones interimperialistas, y eso se traduce cada vez en más guerras, más conflictos y más zonas del mundo que caen bajo una situación de pobreza y terror, algo de lo que ya ni la misma Europa escapa como indican los casos de Ucrania o Kosovo. Las grandes organizaciones internacionales, como la ONU, muestran también su inoperancia y su impotencia ante esta situación, pues no dejan de ser en última instancia herramientas de ese propio imperialismo. Sin duda, el llamamiento de Rosa de Luxemburgo “Socialismo o barbarie” resulta totalmente profética en este caso, y define la única alternativa que tiene la humanidad para escapar de la miseria de un capitalismo en ruinas.

Santiago Freire.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Republicanos españoles en la liberación de París




"Un pueblo no está vencido mientras no se resigna a serlo", dijo una vez el mariscal Foch, gran vencedor de la primera guerra mundial. Y estas palabras, que siempre fueron válidas, lo siguieron siendo en cualquiera de las guerras que han estallado hasta nuestros días.
El 10 de mayo de 1940, con la invasión de Holanda y Bélgica, y la de Francia cuatro días más tarde, por las unidades blindadas y los comandos de paracaidistas del Tercer Reich, se consumaría una de las más humillantes derrotas que encajarían los ejércitos aliados durante la segunda guerra mundial. París caía en poder del invasor germano el 14 de junio, y una semana después firmaba el armisticio.

Los españoles de la 2º División Blindada se dirigen a París.

Cinco años después, el 22 de agosto de 1944, a las once de la noche, Leclerc recibe esta orden: "La 2ª División Blindada se dirigirá en la jornada del 23 hacia el Este. Salida a las siete de la mañana del día 23. Objetivo: Villecoublay". Esta localidad está situada a unos 20 kilómetros al Sudoeste de París. El día antes, el 21, un destacamento de la 2ª División Blindada, mandado por el comandante Guillebón, había salido en exploración hacia París.
Nótese que la 2ª División Blindada española, desplegada según las mínimas normas de seguridad, en orden de marcha, se extendía a lo largo de un centenar de kilómetros. Dado que los desplazamientos se efectuaban, por lo regular, por carreteras secundarias, sembradas de tanques, de camiones y de cañones destruidos, el primer tramo de itinerario, desde Eccouché a Marmers (unos 65 kilómetros) se recorrió con una lentitud desesperante.
A las 13,30 horas, a mitad de camino entre Noget-le-Rotrou y Chartres, el coche del general De Gaulle adelanta la columna de Leclerc. Y media hora después se cambia el punto de destinode la 2ª División Blindada. El objetivo es ahora la villa de Limours (a 40 kilómetros al Sur de París), ya que en la zona de Villecoublay se señala una fuerte concentración de blindados alemanes. Las primeras fuerzas que entran en Limours, en la anochecida del 23, son las patrullas del destacamento del comandante de La Horie, en el que figura la Novena Compañía, compuesta casi íntegramente por republicanos españoles. Se han recorrido unos 200 kilómetros en una jornada , con pasmosa regularidad, pese a las repetidas escaramuzas en que las patrullas de Leclerc se han visto enzarzadas.
A las 21,30 horas, Leclerc modifica de nuevo el eje de la marcha: "El asalto a París -prescribe la orden- se dará por Longjumeau-Arpajon-Sceaux-Le Panthéon y la Porte d'Italie. Los objetivos en la capital serán éstos: 1º. Apoderarse de la Préfecture de Police. 2º. Cubrir el sector Charenton-Neuilly (es decir tapar la salida Este de París) sobre el río Marne".
La orden de entrada en París fue fijada para la madrugada del 25 de agosto de 1944. Aquella noche nadie dormirá, pues se debe agrupar a toda la unidad en un perímetro reducido antes de que amanezca. Ya entrada la noche empieza a llover. La lluvia es, en determinadas circunstancias, una de las cosas que más desmoralizan a los soldados. En el caso de la 2ª División Blindada, con una dotación de casi cinco mil vehículos, y cuyos movimientos sólo podían efectuarse sobre pisos firmes, aun tratándose de una lluvia de verano, es obvio que hizo todavía más ardua la maniobra nocturna.
Entre tanto, el cónsul sueco Nordling, que ejercía de mediador entre alemanes y franceses, para obtener una tregua y salvar París de la destrucción, consigue la liberación de los prisioneros franceses. Más tarde declarará: "Si no hubiera sido por la Resistencia y la insurrección, mi gestión hubiese fracasado. En la liberación de París, Von Choltiz se rindió prácticamente a la Resistencia antes de capitular oficialmente ante el general Leclerc". Realidad que el propio general De Gaulle refleja en sus Memorias con estas palabras: "Es la acción de las fuerzas del interior la que expulsó al enemigo de nuestras calles, diezmando y desmoralizando a sus tropas y acorralando a sus unidades en sus puntos de apoyo fortificados".

24 de agosto de 1944: Los españoles de la novena entran en París.

A la siete de la mañana se ponen en marcha las columnas de vanguardia, mandadas por los comandantes Warabiot y Putz. Este último era un antiguo jefe de batallón de la XIII Brigada Internacional. Ahora manda el Tercer Batallón del Regimiento de Marcha del Chad, en el que combaten unos dos mil españoles. La columna de Warabiot se retrasa a causa de un campo de minas con el que se tropieza apenas arranca. Cuando reemprenden la marcha, Putz y sus hombres -los españoles- ya han alcanzado Longjumeau, y a partir de entonces el resto de la unidad irá siempre siguiéndole los pasos a la Novena. Los tanques Sherman y los autos blindados (half-traks) de la Compañía española acaparan la alegría, las aclamaciones y los besos y abrazos de la población civil.
Antes de llegar a Antony, una pieza del 88 los acoge con una auténtica cortina de fuego. El capitán Dronne, jefe de la Novena, ordena el disloque de la columna para salvar el obstáculo.
En el diario de marcha del capitán francés se señala que "en la aventura del 88, el blindado del español Gualda, el "Madrid", perdió una cadena y terminó la etapa rodando sobre las ruedas dentadas metálicas. Gualda era uno de los conductores más expertos de la Novena, por algo era chófer-mecánico de profesión, y pertenecía a la 1ª Sección que mandaba el alférez Federico Moreno, ex jefe de E.M. de la 67º Brigada, en el frente de Madrid. Fue precisamente éste el que, con su "Don Quijote", se lanzó por una hondonada cercana al pueblo -"andando despacito y escogiendo terreno blando, para no meter mucha bulla", no ha explicado el propio Moreno-, y atacó la posición alemana por la espalda, reduciéndola al silencio, sin necesidad de pedir ayuda, como otras veces, al "Air Support Americaín". Dicho cañón estaba emplazado en la Croix-de-Berny (no lejos de un antiguo campo de concentración alemán, "Front-stalag", en el que, en mayo-junio de 1940, estuvieron encerrados cientos de compatriotas nuestros), en el cruce de carreteras que conducen al penal de Fresnes. Uno de los resistentes españoles encarcelados allí, Emilio vivas, un veterano militante libertario barcelonés, me aseguró que muchos presos pudieron seguir las incidencias del combate. "En verdad -me puntualizó Vivas-, los servidores del cañón solitario tenían la retirada cortada a causa de la resistencia organizada por los detenidos políticos del penal. Y, a juzgar por el estruendo de las explosiones, aquello debió de ser un auténtico infierno".
Mientras tanto, en el ala izquierda del cruce, los hombres de la Novena se han apoderado de cuatro cañones antitanques del 20. El capitán Dronne hace maniobrar a sus grupos volantes con una soltura asombrosa y en las puertas de París los hombres que asumen el mando de los mismos se llaman Moreno, Elías, Campos, Bernal y Montoya. Otro suboficial español, Granell será el oficial de enlace. Y Antonio Van Baumberghen Clarasó "Bamba", hijo de Reus, manda la Compañía de Municionamiento. El capitán Blázquez detenta el mando del Primer Escuadrón de Reparaciones ("el taller ambulante", que manda el teniente Zaragoza).
El alférez Montoya ha sido herido por la metralla del 88, y su conductor, José Molina, cae mortalmente herido a su lado. En Boulanvilliers, en los arrabales de París, es gravemente herido otro español, Vega, que permanecerá hospitalizado hasta el final de la guerra.
La sección que rompe la última resistencia alemana en Antony, a dos pasos de la Puerta de Italia, es la del alférez Elías, protegida por la del alférez Montoya, el cual, tras la cura, se ha negado a dejarse evacuar, y la de otro suboficial español, el canario Campos.
En la carretera se han ido infiltrando en la columna los jeeps de los corresponsales de guerra (periodistas, fotógrafos, y reporteros radiofónicos norteamericanos sobre todo), entre los que se encuentra el escritor Hemingway. Uno de ellos, el del New York Times, en el número del 25 de agosto de 1944, publicó esta crónica:
"A las seis de la mañana (del 24) emprendimos la marcha hacía París, llegando hasta la población de Antony, donde fuimos detenidos por un escuadrón motorizado de republicanos españoles. La lucha en aquel sector se había recrudecido y aquellos aguerridos muchachos de la República Española consideraron que allí corríamos peligro. Aproveché la circunstancia para entablar conversación con ellos. Muchos llevan ya varios años luchando al lado de los hombres de la France Libre y algunos son evadidos de los Grupos Disciplinarios de Cherburgo. Todos son expertos en estas armas modernas de combate que son los blindados y dan prueba de un valor extraordinario -me cuenta su comandante-. Sus tanques y sus autos blindados llevan pintados en el morro y en sus costados los colores de la bandera republicana española y nombres tan sugestivos como éstos: Belchite, Ebro y Guadalajara. Poco después de las nueve recibieron la orden de proseguir la marcha, y antes del mediodía alcanzábamos los arrabales de la capital, precedidos por los republicanos españoles que eran aclamados por la población civil con indescriptible delirio". Esta crónica la firmaba Charles Christian Wertenbaker.
A las 21:22 horas del día 24 de agosto de 1944, los primeros tanques y autos blindados de la Novena, evitando los puntos de apoyo alemanes (los Stutzpunkte) han alcanzado la plaza del Ayuntamiento (Hôtel de Ville). Los carros de combate y los half-traks, pilotados por republicanos españoles, estaban desplegados en erizo para evitar sorpresas desagradables.
Federico Moreno nos ha facilitado sus nombres: los Sherman ligeros se llamaban "Romilly", "Montmirail" y "Champaubert", y los autos blindados, "Don Quijote", "Madrid", "Guadalajara", "Teruel", "Ebro", y "Guernica". Estos iban encuadrados en tres secciones: la 1ª, mandada por Moreno; la 2ª, que mandaba Elías, sustituido luego por Martín Bernal (conocido también por 'Garcés'), y la 3ª, mandada por Campos. Con Dodges, GMC y jeeps auxiliares (reparación, ingenieros, estafetas) sumaban 21 vehículos con 126 hombres. Estas son las fuerzas de Leclerc que acamparon en la plaza del Ayuntamiento el 24 por la noche y, como la electricidad estaba cortada, hicieron su entrada a la luz de numerosas antorchas.
Un miembro del Consejo Nacional de la Resistencia, Léo Hamon, uno de los hombres más fieles, con André Malraux, al general De Gaulle, a través de los tiempos y la peripecia política de la posguerra, narra así la aparición en el centro de París de los primeros hombres de la 2ª División Blindada:
"Evocaremos, en primer lugar, la llegada de los tres primeros tanques franceses, el 24 por la noche. Como Francia vivía a la hora alemana, a las nueve era ya de noche. Vimos llegar hacia nosotros a dos oficiales franceses. Luego supe que uno de ellos era el capitán Dronne. (El otro era su oficial de enlace: Amado Granell, un valenciano). Eran los primeros oficiales franceses de uniforme que veíamos y se nos saltaron las lágrimas... Luego fuimos a saludar a las tripulaciones de los blindados; no hablaban muy bien el francés; eran republicanos españoles alistados en la División Leclerc".
A un kilómetro de allí, en su cuartel general de la rue Rivoli, el general alemán Von Choltitz seguía chantajeando y especulando con la presencia de dos divisiones blindadas SS (las 26º y 27º Panzers) estacionadas al Nordeste de París, con sus ciento cincuenta y tantos blindados "Tigre", y con la intervención de un centenar de aviones de bombardeo del aeródromo de Le Bourget, así como con los innumerables campos de minas diseminados por puntos neurálgicos de la capital. Vano intento de intoxicación piscológica, ya que como señala el historiador Adrien Dansette, "durante toda la insurrección, la administración de Obras Públicas, so pretexto de realizar servicios de seguridad, efectuó dos inspecciones diarias, una de día y otra de noche, para descubrir y desarmar los eventuales preparativos por parte de las fuerzas de ocupación con vistas a cumplir las órdenes de Hitler, 'transformar París en un montón de ruinas'. Se pudo comprobar así que en momento alguno los alemanes habían efectuado trabajos en ninguna especie en dicho sentido".
En cuanto al supuesto humanitarismo del general Dietrich von Choltitz, haciendo oídos sordos, según se cuenta, a las órdenes de su Führer, él mismo reconoció que "alardeaba de poder disponer de las unidades Panzer SS y de la aviación, sobre las que no tenía el menor mando". Otro general alemán, Warlimont, agregado al general Jodl -el que fue colgado en Nuremberg en 1946-, declaró, en julio de 1945, que "Von Choltitz tenía muchas responsabilidades, pero que no disponía de recursos necesarios para enfrentarse con ellas". Y para siluetar correctamente el talante humanitario de Von Choltitz, recordaremos que, durante la invansión de Holanda en 1940, fue él quien ordenó los bombardeos de terror por aire, tan absurdos como despiadados, que destruyeron Rotterdam y el que, dos años más tarde, en Crimea, después de la toma de Sebastopol, dio carta blanca a las unidades especiales de exterminación SS (los "Einsatzgruppen") para rastrear y "limpiar" debidamente aquella península. La batalla por la salvación de París la ganaron, en realidad, aquellos que, al fin y al cabo, contaban con gente dispuesta a batirse: los coroneles Rol-Tanguy y "Fabien", a la cabeza de las fuerzas armadas del interior, y el general Leclerc y sus compañeros de armas. Y en vanguardia de unos y otros, los del interior y los del exterior, varios centenares de republicanos españoles.

Eduardo Pons Prades
Publicado en Tiempo de Historia, Año I, Número 3. Febrero 1975

Aylan y el futuro de la humanidad




Entre las vastas extensiones de tierras y las maravillas de la tecnología, que además de la tierra conquistó los cielos para el hombre, la burguesía logró convertir nuestro planeta en una sucia prisión". Estas palabras escritas por Trotsky en mayo de 1940 fue lo primero que me vino a la mente con la difusión de las fotos de Aylan Kurdi, el niño que apareció ahogado en la playa de un "hotel resort" turco mientras trataba de huir de la guerra y la miseria como decenas de miles de refugiados lo hacen a diario.
Lo que ahora llaman "la crisis de los refugiados" no es más que una de las principales expresiones de barbarie que nos brinda el capitalismo de nuestros días.
En lo que va de este año, se calcula que unos 340.000 inmigrantes "sin papeles" han llegado a Europa. Otros no tuvieron esa suerte y murieron ahogados en el camino, como Aylan, su hermano y su madre. Algunos tienen la suerte de ser acogidos como "refugiados". La mayoría son internados en campos especiales, verdaderas prisiones a cielo abierto. El gobierno de Hungría puso una cerca alambrada de 170 kilómetros de extensión para impedir el paso de los refugiados. El Reino Unido amenaza con prisión de 6 meses a quienes sean encontrados trabajando y sean considerados "ilegales". Pero frente a la xenofobia y el racismo también hemos visto reacciones de sectores de los trabajadores y la población de la "vieja Europa", como las marchas solidarias de más de 20 mil en Viena, los 10 mil que lo hicieron en la ciudad alemana de Dresde o las miles de familias que ofrecen sus hogares para recibir a los refugiados.
Desde los 16 años soy un convencido de que la humanidad no tiene futuro sin terminar con el imperialismo y el capitalismo. Y, contra todo escepticismo, que con la lucha y la organización de los trabajadores y el conjunto de los oprimidos es posible conquistar un nuevo orden social donde las podredumbres del capitalismo van a ser observadas como parte de la prehistoria de la humanidad. Más que nunca a reforzar la lucha por la revolución socialista internacional.

Christian Castillo

viernes, 4 de septiembre de 2015

Huelga docente: la lucha que abrió una nueva etapa política en Uruguay




La lucha educativa encabezada por docentes y trabajadores de la educación se ha transformado en el gran hecho político de la situación nacional las dos últimas semanas.

Con el 6% del PBI como objetivo y 30 mil pesos de salario base (media canasta básica) para todo docente recién ingresado, los trabajadores de ADES Montevideo primero (el 17 de agosto), y luego del resto de los sindicatos, se lanzaron a la huelga.
El antecedente más inmediato de lucha en el sector había sido en 2013, cuando miles de trabajadores se movilizaron contra el gobierno de Mujica en reclamo de más presupuesto para la enseñanza pública.

De menos a más

En un proceso que al comienzo se dudaba de su masificación y extensión, la dinámica comenzó a cambiar cuando el viernes 21 de agosto las maestras de Montevideo (ADEMU) votaban acompañar la huelga indefinida de ADES con cinco días de paro. Mientras que los trabajadores docentes y no docentes de las escuelas técnicas de Montevideo (AFUTU) también votaban la huelga por tiempo indefinido en rechazo de la propuesta del gobierno que contemplaba aumentos del 3,5% por encima de la inflación para 2016 y 2017, y una promesa de llegar al 6% del PBI y 25 mil pesos al final del mandato (año 2020). Un proyecto presupuestal a la medida del FMI y de ajuste contra las condiciones de vida de los trabajadores.
Los trabajadores no docentes de secundaria (ATES), los de universidad (AFFUR), y los de CODICEN también votaron medidas de lucha.

La rebelión de las bases

La primera muestra de indignación estalló cuando ese mismo viernes la dirección del PIT-CNT y las federaciones nacionales firman el primer acta de pre-acuerdo. Esa acta firmada por las direcciones iba a contramano de la decisión de masivas asambleas de base de Montevideo y la zona metropolitana. En la misma no solo el gobierno no se movía de su propuesta económica, sino que incluía la paz social y los aumentos por compromiso de gestión. Pero el fundamento de la maniobra fue crear confusión en toda la base docente y sobre todo convencer a las maestras del interior del país de que ya “había un acercamiento y acuerdo”, para desmovilizar y aislar a los sindicatos de Montevideo que estaban firmes en sus medidas. Sin embargo, las bases docentes el fin de semana se encargaron de informar a sus compañeros en lucha, y a la población de que no había acuerdo y la huelga seguía. Y derrotaron estos intentos desde las asambleas democráticas. Los grandes medios de comunicación y el gobierno dijeron espantados “las bases se le rebelan a sus dirigentes”, o “los docentes le dan la espalda al PIT-CNT”.

La esencialidad y su efecto contrario

El lunes 24 de agosto el ejecutivo de Tabaré Vázquez decretó la esencialidad en la educación. Una medida que había sido tomada por última vez en el sector por la dictadura militar en 1980. Esto terminó de brotar de bronca a trabajadores y estudiantes que ese mismo día se agolparon casi que espontáneamente en las puertas del Ministerio de Trabajo y la Dirección Nacional de Trabajo. Iban pasando las horas y cada vez llegaba más gente totalmente indignada con la medida del gobierno. Fueron más de 5 mil personas las que se concentraron y después marcharon hacia la Torre Ejecutiva. “Castillo, traidor, ahora sos patrón”, eran algunos de los cánticos de los docentes en lucha y jóvenes (en alusión al ex –coordinador del PIT-CNT y dirigente del Partido Comunista, ahora Director Nacional de Trabajo).

50 mil en las calles para quebrar la esencialidad

Pero el decreto de esencialidad, lejos de tener el efecto aleccionador buscado por el gobierno “progresista”, fue un motor de la rabia contenida en un amplio sector de la sociedad. Tanto repudio causó la medida que inmediatamente la bancada del Partido Socialista se pronunció en contra y después se sumaron otros grupos internos al FA y de la misma derecha (que aprovecha para hacer demagogia). De este modo, el decreto y las posteriores movilizaciones generaron grietas en un FA que cada vez más va perdiendo su barniz “progresista”.
Mientras que el decreto fue apoyado por gente tan derechista como el “pachequista” Novick, que veía como Tabaré le hacía honor al expresidente Colorado.
En este sentido, la marcha convocada por la federación universitaria (FEUU) para el 27 de agosto fue el canal que tuvo la rabia de los trabajadores para expresarse en conjunto con los estudiantes, trabajadores de la industria y servicios, y capas medias. Fue una gran movilización de más de 50 mil personas que hirió de muerte a la esencialidad del gobierno, y un gran pronunciamiento social y político contra el presupuesto de ajuste.

“Me gustan los estudiantes”

Una de las notas destacadas de este conflicto (y a diferencia de 2013) es la gran actividad estudiantil que se está desarrollando. La FEUU votó la ocupación de distintas facultades a la vez que convocó a la movilización que permitió la unificación de todos los gremios en conflicto. Pero la sorpresa y la animación al conflicto la pusieron los estudiantes secundarios con su combatividad y frescura. A la par de sus docentes, ocuparon de forma rotativa los distintos liceos y fomentaron el debate. Además estuvieron presentes en todas las movilizaciones y se comenzaron a re-fundar centros de estudiantes que hacía casi dos décadas ya no existían. Las ocupaciones con decenas de estudiantes secundarios son una postal de la nueva situación política que está naciendo.

El estado actual del conflicto y las perspectivas

Ante el hecho del vencimiento del plazo para la negociación con el Poder Ejecutivo (31 de agosto), y la seguidilla de actas en contra de los trabajadores firmadas por la dirección sindical, al cerrar esta edición, las asambleas de los docentes de Montevideo en sus distintos niveles votaban levantar las medidas de paro. Es que el domingo 30, el gobierno retrocedía con su decreto de esencialidad, pero acordaba con la burocracia sindical (dirección del PIT-CNT) “la vuelta al normal funcionamiento de las clases” el día martes 1º de septiembre. Ante esta traición los trabajadores rechazan el acta del 30, exigiendo la caída de la esencialidad sin condicionamientos. El día lunes 31 con el proyecto a punto de entrar al parlamento, la dirección del PIT-CNT y la mayoría de la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza del Uruguay (CSEU) firman una nueva acta donde acuerdan con una propuesta del gobierno que es similar a la rechazada en asambleas masivas. Ante esto, las asambleas del día martes votaron rechazar esta propuesta. Pero el sindicato de maestras en una votación dividida decidió levantar los paros, sin levantar el conflicto. En el día de ayer los docentes de secundaria y la UTU de Montevideo también se mantenían en conflicto pero levantando la huelga. Quienes escribimos estas líneas intervenimos en el conflicto planteando la necesidad de incorporar nuevos compañeros y compañeras a la lucha con la intensión de masificar aún más el conflicto. Como balance preliminar queda claro que es necesario recuperar los sindicatos y el PIT-CNT para los trabajadores y sus luchas.

Walter Vidal
Montevideo
María Noel Silvera
Docente de Derecho y militante de ADES Montevideo

jueves, 3 de septiembre de 2015

Santa Hipocresía




El Papa anunció que la Iglesia “perdonará” a las mujeres que hayan abortado –lo que para el dogma católico es un pecado grave- si se muestran verdaderamente “arrepentidas de corazón”. La noticia causó un revuelo mediático sensacional.

Como ya adelantamos en La Izquierda Diario, el Vaticano ordenó a los sacerdotes de todo el mundo, perdonar los "pecados graves", provocando opiniones encontradas. El debate involucra a sectores conservadores que se alarman frente a las demagógicas decisiones de Bergoglio, como los norteamericanos del Tea Party que lo consideran un “marxista” y, en el otro extremo, a quienes avizoran, en esta inocua medida y un tanto exageradamente, un cambio radical sin precedentes en la milenaria y reaccionaria institución eclesiástica.
¿Es acaso un cambio en la consideración que tiene el dogma de la Iglesia sobre el “pecado del aborto”? En absoluto. Para el derecho canónico actualmente vigente, que data de 1983, al aborto le corresponde la pena de excomunión, precisamente para marcar la gravedad que la Iglesia le confiere a esta práctica.
De hecho, el documento de Bergoglio señala claramente que los sacerdotes “se deben preparar para esta gran tarea sabiendo conjugar palabras de genuina acogida con una reflexión que ayude a comprender el pecado cometido, e indicar un itinerario de conversión.” Incluso, para obtener la indulgencia, se estipula que las mujeres arrepentidas deberán realizar “una breve peregrinación hacia la Puerta Santa, abierta en cada catedral o en las iglesias establecidas por el obispo diocesano y en las cuatro basílicas papales en Roma, como signo del deseo profundo de auténtica conversión”.

¿Novedad?

Pero que los sacerdotes ante quienes una mujer confesara este “pecado”, pudieran “perdonar” con la autorización del obispo de su diócesis, ya existía en la doctrina eclesiástica. Incluso, en algunos países, como Argentina, por disposición del ex arzobispo de Buenos Aires Antonio Quarracino, los sacerdotes ya están exentos hace muchos años de la obligación de consultar a sus autoridades eclesiales ante cada caso.
Lo novedoso es que ahora, esa posibilidad de “perdonar” el “pecado” del aborto, la tendrán todos los sacerdotes del mundo, sin tener que solicitar la autorización de los obispos ante cada caso. Un “perdón” que tan sólo se extenderá desde el 8 de diciembre de 2015 al 20 de noviembre de 2016, fechas que marcan para la Iglesia el “Año de la Misericordia”.

La clandestinidad no perdona

Mientras tanto, en ese lapso en el que transcurrirá el “Año de la Misericordia”, se practicarán 42 millones de abortos inducidos en todo el mundo, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La mitad, serán abortos inseguros, por cuyas consecuencias, cerca de 70 mil mujeres morirán por infecciones generalizadas, lesiones y hemorragias, perforaciones o desgarros uterinos.
La Iglesia no llegará a “perdonarlas” porque esas 70 mil mujeres no llegarán a tiempo siquiera de mostrar “verdadero arrepentimiento”.
La Iglesia, aliada indispensable de los gobiernos y Estados que no permiten la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo –como en Argentina-, no tiene ninguna preocupación por la discriminación que hace el aborto clandestino entre aquellas mujeres que pueden acceder a las prácticas seguras de un consultorio privado y aquellas otras, las más pobres del pueblo trabajador, que mueren por infecciones generalizadas, hemorragias, perforaciones y desgarros uterinos.
La separación de la Iglesia del Estado, para que no sea el dogma oscurantista el que legisle sobre nuestras vidas y nuestros cuerpos, no es tan solo una módica aspiración democrática, sino una necesidad imperiosa para evitar las muertes de millares de mujeres en todo el mundo.

Andrea D’Atri
@andreadatri

martes, 1 de septiembre de 2015

Vázquez retrocede en la esencialidad, pero extorsiona a los trabajadores de la educación




A última hora del domingo, la noticia de que el gobierno dejaba sin efecto el decreto presidencial de esencialidad en la educación – que había sido impuesto el lunes 24 para frenar la lucha de la enseñanza – cayó con gran alegría entre las maestras y trabajadores de la educación

Distintos sectores educativos se encuentran hace semanas protagonizando una impresionante lucha por mejores condiciones de trabajo y estudio y por aumento salarial. Frente al decreto “pachequista” – en alusión al presidente Pacheco Areco que aplicó las tristemente famosas “medidas prontas de seguridad” – las bases salieron a las calles haciendo visible su bronca contra un gobierno que, como manifestaban las mismas docentes, ellas sí votaron.
El retroceso del decreto constituye un golpe duro contra un gobierno que, a pocos meses de asumir, ya se puso en contra a toda la base docente, a los estudiantes secundarios y universitarios y a un sector cada vez más importante de la población que manda a sus hijos a la escuela pública y que apoya la lucha por considerarla totalmente justa y necesaria.
Sin embargo, en la misma acta – que fue firmada por toda la plana mayor de los sindicatos de la enseñanza – daba por sentado que para el martes 1° de Setiembre las clases se irían a desarrollar “con total normalidad”. Toda una demostración de que el gobierno no quiere negociar y al parecer no está dispuesto a entregar más de lo que ya dio, y condicionaba el levantamiento de la esencialidad a la normalización de las clases.
El ofrecimiento del gobierno – un sueldo básico de $ 25 mil para un docente grado 1 por 20 hs a concretarse de acá a fin de 2017 - incluye una cláusula de paz social por ese lapso, y la “voluntad” de hacer esfuerzos para que se suba un poco más al 2020, cuando termina el mandato del presidente Tabaré Vázquez. En palabras de los docentes es “una miseria” que en términos reales constituye unos $ 680 de bolsillo y que solo servirá para cubrir el aumento del boleto de transporte público que rige a partir de hoy martes.
El acta del domingo, una más en la seguidilla de estos últimos intentos de quebrar la lucha – debía ser ratificado por las asambleas de base de los distintos gremios. Pero las maestras nucleadas en el sindicato ADEMU, las y los profesores de secundaria de ADES Montevideo y los docentes de las escuelas técnicas de UTU decidieron sin embargo rechazar el acta y mantener la lucha.

Las asambleas de los de abajo

La asamblea de ADEMU (magisterio), a la que asistieron unas 2500 personas – la tercer asamblea masiva en una semana - rechazó el domingo el acta cuando aún no se conocía el levantamiento de la esencialidad. Así, el lunes pararon las filiales de Montevideo, Durazno, Treinta y Tres, y Canelones. Las y los maestros consideraron que la lucha no era solo por derrotar el decreto sino por conquistar el 6 % del PBI para la educación pública. El lunes, en otra asamblea masiva, volvieron a ratificar la medida con un nuevo paro de 24 hs. Se daba por tierra el intento de cercenar el derecho a la huelga, un derecho humano básico que no se cuestionaba desde la época de la dictadura. Se cerraba así el intento del gobierno de ganar tiempo (casi una semana) para no discutir ni presentar una oferta salarial que conformara.
En estas asambleas de base se votó, además, un repudio a la ministra María Julia Muñoz y el ministro de Trabajo Ernesto Murro, falderos de Vázquez.
Luego vino la asamblea de AFUTU Montevideo, donde se pasó de la huelga indefinida a votar un paro de 24 hs, a la espera de una mejor oferta del gobierno, mientras que la asamblea de AFUTU nacional resolvía luchar por un salario básico de $ 25 mil pero retroactivo a enero de 2015.
Por su parte, la asamblea general del sindicato de profesores de ADES Montevideo, con una concurrencia de unos 700 docentes, resolvió mantener la huelga indefinida, pasando a cuarto intermedio para hoy (martes).
La rebelión de las bases se hizo notar en todas las asambleas, donde comienza a expresarse un nuevo activismo de base que, a partir del descontento con el gobierno por su dureza, quiere mantener el conflicto por el que están dedicando jornadas enteras de militancia sindical, con la consecuencia de que todos los días de huelga les serán descontados al final del proceso.

O aceptan la oferta, o no hay nada

Al cierre de esta edición, la dirección de la central sindical, el PIT-CNT, volvió a reunirse con los representantes del gobierno y firmaron un nuevo acta, esta vez peor, en la que el gobierno ratifica la oferta inicial en términos salariales, pero donde expresamente se aclara que si las asambleas de base no aceptan el ofrecimiento, estos fondos serán reasignados al resto de los rubros que componen el presupuesto educativo. O sea que si los trabajadores de la enseñanza que vienen de más de dos semanas de paros, huelgas, ocupaciones y movilizaciones inmensas deben aceptar sí o sí, o no verán nada de nada. Esto es claramente una cláusula “castigo” para las bases insubordinadas.
El gobierno “progresista” muestra su cara más reaccionaria, primero ofreciendo migajas, luego decretando la esencialidad para quebrar la lucha educativa, y más tarde extorsionando a las bases para que acepten la oferta so pena de quedarse sin nada … todo un ejemplo de lo que un gobierno posneoliberal es capaz de hacer.
Las direcciones de los sindicatos de la educación tampoco se quedan atrás, y se esfuerzan en ser “más realistas que el rey” aceptando mansamente la extorsión. Ellos tampoco pueden creer que las bases que durante años dominaron hoy estén en un proceso profundo de alejamiento del gobierno frenteamplista, y por tanto de la dirección burocrática de sus sindicatos. A algunos más y a otros menos, pero a todos les costará mucho desactivar la energía que se viene registrando en las asambleas de base, que ya dio muestras de que los inicios de ruptura con su dirección histórica son profundos, y se desarrollan cada vez más rápido a medida que pasan las horas de lucha de clases, y con cada traspié del gobierno.

Los amigos de FRIPUR

Ayer Mujica, hoy Vázquez, vienen teniendo una actitud prepotente frente al reclamo del sector educativo. Tratándolos de “privilegiados” frente a los que menos tienen, a que “tienen tres meses de vacaciones”, y menospreciando la labor profesional que estos trabajadores ejercen. Son los amigos de la patronal negrera y super-explotadora FRIPUR, que viene de intentar el cierre de su empresa que tenía 960 trabajadores, en su mayoría mujeres, fábrica que hoy se encuentra ocupada por sus empleados y empleadas, a la espera de una salida que preserve sus puestos de trabajo.
El gobierno frenteamplista no tiene nada que envidiar de sus amigos los hermanos Fernández – dueños de la empresa de pescado – en lo que hace al trato a sus empleados. Toda una definición.

Por un paro general de 48hs

Para que los docentes triunfen es necesario que el PIT-CNT deje de maniobrar para bajar el conflicto y convoque inmediatamente a un paro general de 48hs con movilización, en la perspectiva de unificar los conflictos.

Karina Rojas
Montevideo