domingo, 12 de noviembre de 2023

Hamas describe el ataque del 7 de octubre


“Una acción táctica que se volvió estratégica”. 

 David Hearst, periodista de Middle East Eye (en adelante MEE) dio a conocer en dos extensos artículos, publicados entre el 1 y el 4 de noviembre pasados, pormenores del asalto guerrillero de Hamás del 7 de octubre. La versión proviene de una “fuente cercana a los dirigentes políticos de Hamás”.
 Según la versión de Hearst, el objetivo central de Hamás era atacar los cuarteles de la división Gaza del ejército sionista. La acción habría sido planificada en todos sus detalles con mucha anticipación. La decisión se tomó, siempre según esa fuente, “al margen de la oficina política de Hamás en Doha”. “La decisión fue de Mohammed Deif, comandante de las Brigadas Izz al-Din al-Qassam”; sólo después, “como parte del liderazgo, el ala política de Hamás ha tenido que asumir la responsabilidad y actualmente es una parte clave de las negociaciones mediadas por Qatar sobre la liberación de rehenes”.

 Colapso 

Las brigadas guerrilleras tenían información muy precisa de su objetivo. Se trataba de “una misión táctica diseñada para asegurar dos docenas de rehenes militares como máximo, (pero) se convirtió en un caos completo cuando la División de Gaza de Israel colapsó”. En 2011, Hamás logró canjear al soldado Gilad Shalit, retenido desede 2016 hasta 2011, a cambio de 1.027 prisioneros palestinos.
 Siempre según MEE, la milicia de Hamás se enfrentó, el 7 de octubre, al colapso de la División de Gaza [de Israel]. Esto finalmente los indujo a obtener un resultado mucho mayor. Hamás envió 1.500 combatientes, descontando que la mayoría no sobreviviría al ataque, pero regresaron alrededor de 1.400. Como la resistencia de las fuerzas israelíes se había derrumbado, siguieron avanzando, atacando lugares que no estaban en la lista original de objetivos, y terminaron con un número mucho mayor de rehenes de los que habían planeado. 
 “La fuerza de ataque inicial tenía información de inteligencia precisa. Sabía dónde vivían los principales comandantes de la División de Gaza y acudía a sus direcciones. Conocía la disposición de las bases militares y la ubicación de los puestos de control. Además, conocía la hora del cambio de turno en el cuartel de la División de Gaza tras el final de las vacaciones de Sukhot el 6 de octubre. Lanzó el ataque una hora después del cambio de turno. Muchos efectivos quedaron atrapados en sus camas. Las fuentes dijeron que hasta 20 oficiales superiores fueron tomados como rehenes de esta manera” (op. cit.). 

 Un ataque ´tactico´ que se volvió ´estratégico´ 

“El plan de ataque original, según varias fuentes -dice el periodista de MEE- era atacar objetivos militares y luego realizar una rápida retirada. Hamás quería infligir la máxima vergüenza a Netanyahu y conseguir algo con qué negociar para una liberación masiva de prisioneros. 
 "El plan era asaltar la División de Gaza y no el kibutz, porque la intención de Qassam era capturar soldados y oficiales para terminar el expediente de prisioneros", dijo una fuente familiarizada con la planificación de la operación. "El número de rehenes civiles se debió a la secuencia de la batalla cuando mucha gente cruzó la frontera". 
 “´Se suponía que el ataque sería táctico, no estratégico', dice una fuente. En cambio, los combatientes eran libres de cruzar entre objetivos designados y durante un par de horas nadie tuvo el control. ´Una vez que eso sucedió, otras fuerzas, contrabandistas con armas, laicos, criminales, todos atravesaron la valla y tuvimos una masacre. Por eso secuestraron a 15 trabajadores tailandeses. Se convirtió en un caos total´, continuó la fuente” (ídem). 
 “Una fuente dijo que Mohammed Deif, comandante de las Brigadas Qassam, dio órdenes antes de la operación de que no se matara a mujeres, niños y ancianos. ´Los únicos objetivos de Al Qassam eran militares. No es islámico matar a mujeres, niños y ancianos´, afirmó la fuente. Otra fuente dijo que Hamás se considera un ejército en toda la regla: ´Tienen uniforme. Están preparados. No van a la guerra con polos y vaqueros. La mayor parte de los asesinatos se realizaron al azar´” (ídem).
 Sobre la supuesta ambigüedad del emirato de Qatar ante el conflicto, la ´fuente´ informa: “Se ha citado a un funcionario estadounidense diciendo que Qatar le dijo a Blinken que estaba dispuesto a reconsiderar la presencia de Hamás una vez que se resuelva la crisis para asegurar la liberación de los rehenes. ´Es al revés´, dijo a MEE una fuente conocedora del pensamiento del gobierno de Qatar. ´Los beneficiarios de tener abierto este canal de comunicación son Israel y EE. UU. En la reunión de Blinken en Doha, le preguntaron si iba a recomendar el cierre. Los qataríes le dijeron muy claramente: no tienen ninguna relación con Hamás. Tienen una relación con Estados Unidos´” (ídem).

 Rehenes 

La oferta inicial de Hamás fue “todos por todos”: liberar a todos sus rehenes a cambio de 5.200 palestinos en cárceles israelíes (al día de hoy ya superan los 10.000). “Si Israel no acepta esto, la oferta alternativa es que Hamás esté dispuesto a negociar la liberación de mujeres, niños y extranjeros a cambio de un número aún no especificado de prisioneros palestinos”. Según Addameer, una organización que defiende a los presos políticos palestinos, hay 33 mujeres y 170 niños encarcelados en Israel. 

 Norberto Malaj 
 08/11/2023

sábado, 11 de noviembre de 2023

En Cisjordania también avanza la limpieza étnica


Para despejar cualquier duda de que la “guerra” del Estado sionista contra Gaza es contra todos los palestinos, el gabinete de guerra israelí discutió el miércoles la situación en Cisjordania. Simultáneamente, Benjamin Netanyahu se reunirá con los jefes del consejo de unos 20 asentamientos en la región “a la luz de la advertencia de los funcionarios de seguridad sobre una grave escalada de seguridad”. Hasta el secretario de seguridad norteamericano, Anthony Blinken, dijo que “también debemos garantizar que no surjan amenazas terroristas desde Cisjordania".
 En una declaración conjunta el miércoles, las FDI, la Policía Fronteriza de Israel y el servicio de seguridad Shin Bet dijeron que durante la noche arrestaron a 37 palestinos, y afirmaron que “al menos diez fueron identificados como agentes de Hamas”, con lo cual ya habrían detenido a 900. Esas operaciones fueron en la aldea palestina de Aqabah, en el noreste de Cisjordania, y en las ciudades de Beit Fajjar, Ein Yabrud y Hebrón. 
 En Jenin fuerzas de ocupación dispararon ayer contra los transeúntes a plena luz del día, hay ocho muertos -entre ellos un nene- y docenas de heridos. Rompieron las rutas con excavadoras y demolieron casas. Hubo detenciones masivas en la ciudad de Barta'a, al suroeste de Jenin. Los videos muestran filas de hombres y mujeres con los ojos vendados que marchan sujetados por soldados. El delito de algunos “terroristas” es postear en las redes su solidaridad con Gaza. 
 El jueves, un ataque aéreo diurno dejó otros 15 palestinos muertos y 20 heridos en Hebrón, Belén y Jenin. En la gobernación de Hebrón, en el sur de Cisjordania, a los desplazamientos forzosos por las agresiones de los colonos se suman las barreras para acceder a los servicios básicos, incluidos los mercados de alimentos y la atención sanitaria.
 Habitualmente, dice Médicos sin Fronteras, las fuerzas israelíes bloquean la entrada de los campos de refugiados, lo que hace casi imposible que las ambulancias entren y salgan con los heridos críticos a tiempo para salvarles la vida. A veces, disparan contra las ambulancias. 
 El lunes, en un operativo fulminante, soldados encapuchados entraron en una camioneta a Tulkarem, una ciudad de 80.000 habitantes, y acribillaron a cuatro jóvenes que estaban en un coche ante los ojos de sus familiares y vecinos. Un comunicado del Ejército los acusó después de formar parte de una célula “terrorista” dirigida por Hamás desde la Franja. 
 Ayer, las calles de Tulkarem fueron escenario de un multitudinario entierro entre salvas de fusiles al aire, clamando venganza. Las paredes están repletas de consignas y con los rostros de los muertos de todos estos años visibles por todos sitios (El País 8/11). Horas después, en plena noche, el ejército entró en el campo de refugiados lindero. Destrozaron calles, vehículos y algunas viviendas. 
 Lo que no hace el ejército lo hacen los colonos. El gobierno entregó a los colonos 45.000 fusiles automáticos para su “autodefensa”. Siembran el terror en las pequeñas aldeas, al punto que varias fueron totalmente evacuadas por sus pobladores (Haaretz 4/11). Desde el 7 de octubre, al menos 111 familias palestinas, compuestas por unas 905 personas, han tenido que abandonar sus hogares en Cisjordania debido a la violencia y la intimidación por parte de las fuerzas y los colonos israelíes, según la ONU. Los palestinos dicen que este último mes entre uniformados y colonos han asesinado por lo menos a 150 campesinos y pastores (45 nenes), y que han detenidos 2.200 personas.
 "Hemos tratado a algunos pacientes que mostraban signos de haber sido atados y golpeados, supuestamente por las fuerzas israelíes", dice Yanis Anagnostou, responsable de actividades de salud mental de MSF en Jenin. “Denuncian haber sido atormentados durante varias horas antes de ser abandonados en la frontera de Cisjordania”. 
 El Ejército suele retener los cuerpos de los palestinos que mata, por lo cual últimamente los pobladores roban cadáveres de israelíes en los hospitales para canjearlos por los de sus familiares. 
 Médicos Sin Fronteras informó que en Jenin, los médicos de urgencias “han sido llamados al hospital público casi todas las noches, mientras las incursiones israelíes con tanques y tropas terrestres azotan la ciudad. Durante el último mes, las fuerzas israelíes mataron a 30 personas e hirieron al menos a 162 más sólo en la ciudad de Jenin”, dice el comunicado. El rastro de destrucción se puede ver no sólo a través de las personas con heridas de bala y metralla en el hospital sino en la propia ciudad. Allí, la infraestructura y los edificios simbólicos palestinos han sido destrozados y destruidos por excavadoras y tanques.
 El asedio es en todos los frentes: el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, un ultraderechista religioso que hace unos días se negó a transferir los recursos previstos por ley a la Autoridad Palestina, pidió el lunes a Benjamin Netanhayu y al jefe del Ejército, Yoav Gallant, que se establezcan zonas de seguridad alrededor de los asentamientos judíos en la ocupada Cisjordania, manteniendo alejados a los agricultores palestinos aunque esto les impida trabajar en la cosecha de aceitunas. 
 El Estado de Israel avanza con la limpieza étnica. Esta masacre es una nueva Nakba. 

 Olga Cristóbal 
 09/11/2023

Marx frente al colonialismo | con Néstor Kohan


jueves, 9 de noviembre de 2023

Cementerio de niños


“¿Es la guerra de Israel en Gaza el conflicto más mortífero para los niños en los tiempos modernos?”, se pregunta la periodista Sara Shamim de Al Jazeera (7/11). Según cifras de UNICEF, mientras en Irak morían 0,7 niños por día, en Ucrania 0,7, en Yemen 1,5, en Afganistán 2, en Siria 3, ¡en Palestina son 136! Mientras tanto, EE. UU., la UE y la ONU deshojan la margarita acerca de corredores o pausas humanitarias. La Cámara de Representantes de EE. UU. acaba de imponer un voto de censura a la diputada Rashida Tlaib, de origen palestino, por criticar esta barbarie.

 Norberto Malaj 
 08/11/2023

El Estado sionista a la caza de disidentes


La oposición a la guerra dentro de Israel. 

 En el Estado judío no entran ni siquiera todos los judíos. Mucho menos los palestinos que viven dentro de Israel (los llamados “árabes israelíes”). 
 Quienes -judíos o palestinos- denuncian la masacre en Gaza son objeto de persecución implacable, expulsados de sus empleos y lugares de estudio. En varios casos, patotas fascistas intentaron prender fuego a la casa del crítico. Eso le ocurrió al periodista Israel Frey, por haber lamentado la muerte de niños en Gaza. Frey y su familia permanecen escondidos. 
 En la misma situación están otros que, amenazados y hostigados en las redes sociales, tuvieron que dejar sus hogares “debido a su conocido activismo político en el presente o en el pasado”, dice en una larga nota del New York Times el abogado especialista en derechos humanos israelí Michael Sfard (2/11).
 Aunque cientos de personas participan en los ataques a los “árabes israelíes” y opositores a la guerra, la policía israelí en un mes sólo logró arrestar a cuatro. “El pequeño número de detenciones se produce a pesar de que muchos incidentes han sido filmados y los rostros de los perpetradores son fácilmente identificables”. Los sospechosos fueron detenidos en el acto y no como resultado de una investigación policial que, como muestra la historia, rara vez conduce a acusaciones. Tres de los arrestados se encontraban entre cientos de personas que intentaron asaltar el Hospital Sheba el 11 de octubre porque “habían llegado al hospital después de escuchar informes infundados de que en el centro médico estaban internados miembros de Hamás” (Haaretz, 2/11).
 La persecución es ordenada desde el gobierno. El 12 de octubre, el Ministerio de Educación envió una directiva que exige la suspensión inmediata de cualquier estudiante, docente o empleado que se exprese de manera que constituya “apoyo al terrorismo” o “apoyo al enemigo” (NYT, 2/11). En las últimas tres semanas, unas 25 instituciones educativas suspendieron por lo menos a una decena de profesores y a docenas de estudiantes -en su mayoría ciudadanos palestinos de Israel-.
 La acusación habitual es que sus publicaciones en las redes sociales “constituyen apoyo al terrorismo”. Las universidades, dice Sfard, “ceden a la presión de grupos de extrema derecha que escanean las redes sociales y actúan como denunciantes en serie”.
 La policía de Israel informó que hasta el 25 de octubre habían abierto más de 126 investigaciones criminales y se habían realizado 110 arrestos después de declaraciones individuales hechas en público, en las redes sociales o en grupos cerrados. No hay estadísticas actualizadas. 
 “Este intenso escrutinio y vigilancia es en parte realizado por un grupo de trabajo creado hace unos meses para monitorear lo que llaman incitación palestina al terrorismo en Internet”, afirma Sfard. Lo dirige el ministro de Seguridad nacional de Israel, el fascista Itamar Ben-Gvir, exmilitante de Kach, un movimiento racista ilegal. 
 La policía y el grupo de Gvir espían principalmente a los ciudadanos palestinos de Israel. “Desde los ataques del 7 de octubre, las redes se han llenado de figuras públicas prominentes (políticos, generales retirados, celebridades, personas influyentes en los medios y periodistas) que llaman a 'borrar Gaza' o a una 'segunda nakba'. Pero ni un solo judío israelí que haya reclamado acciones terroristas contra civiles palestinos ha sido convocado por la policía”, agrega Sfard. 
 Reforzando el enjambre de prohibiciones legales previas, que bloquean incluso el trabajo de ONG internacionales, se prohibió cualquier acción de solidaridad con el pueblo palestino en Gaza. Se han dispersado violentamente manifestaciones en Haifa, Jerusalén y Umm al-Fahm, entre otros. Más de dos docenas de manifestantes judíos contra la guerra o por la liberación de prisioneros y secuestrados están detenidos por obstrucción del orden público. 
 También los jaredíes, judíos que rechazan la existencia del Estado de Israel por motivos religiosos, son apaleados sistemáticamente en la calle por patotas y soldados con total impunidad.
 La persecución a los disidentes plantea un gran desafío para la clase obrera internacional, cuyo mayor interés debe ser diseminar la oposición a la guerra entre los judíos de Israel. Todo lo que contribuya a llevar la lucha y la guerra al interior del monstruo es un paso gigantesco a favor de la causa nacional palestina y contra la guerra mundial emprendida por el imperialismo. 

 Olga Cristóbal 
 08/11/2023

miércoles, 8 de noviembre de 2023

Gaza, una masacre con la complicidad yanqui


La visita de Blinken a Medio Oriente 

 El ministro de Patrimonio israelí, Amichai Eliyahu, sorprendió al mundo este fin de semana con sus declaraciones periodísticas en las que planteó que un ataque nuclear contra la Franja de Gaza “es una de las posibilidades” para resolver el conflicto en el enclave costero. La respuesta del primer ministro Benjamin Netanyahu fue suspenderlo en forma indefinida. Entiéndase bien: ni siquiera lo echó del cargo.
 ¿Fue solo un exabrupto, propio de un debate acalorado? Eliyahu pertenece a la formación ultraderechista Poder Judío, la misma del ministro de Seguridad Itamar Ben Gvir, quien anunció, después del 7 de octubre -fecha de la incursión de Hamas en Israel- que se dejaba a Gaza sin agua, electricidad ni combustible porque “estamos tratando con animales”. En la entrevista en que defendió el ataque atómico, Eliyahu justificó ese bloqueo infame en nombre de que “no existen civiles no involucrados” en Gaza. En resumen, no fue un exceso verbal: es una concepción política cada vez más extendida en el poder político israelí, que alienta y justifica una “limpieza étnica” del pueblo palestino.
 Casi en simultáneo con las declaraciones de Eliyahu, el ministro de Finanzas, Benjamin Smotrich, propuso crear “zonas libres de palestinos” en los alrededores de los asentamientos coloniales y de las carreteras de Cisjordania. En este territorio, en que viven medio millón de israelíes, ya son 144 los palestinos asesinados desde el 7 de octubre. El ya mencionado ministro Ben Gvir entrega armas a las bandas fascistas que atacan las aldeas palestinas, incendiando sus casas y cultivos. 
 La ofensiva sionista en Gaza ya dejó más de 10 mil palestinos muertos (más de 4 mil niños) y 1,5 millones de desplazados, el 70% de la población. No entra una sola gota de combustible al enclave y escasean el agua, la comida y los medicamentos. Las tropas israelíes aseguran haber cortado en dos el territorio y cercado la capital del enclave. A la par de las tareas de la infantería, la aviación israelí atacó los hospitales pediátrico, psiquiátrico y oftalmológico de la Ciudad de Gaza, dejando varios muertos, y también volvió a bombardear los centros de refugiados. 

 La gira de Blinken

 Estados Unidos respalda esta acción genocida en nombre del “derecho de Israel a defenderse”, el mismo argumento empleado por el juez de la Corte Suprema argentina, Carlos Rosenkrantz, en el acto de la Daia. A los efectos de facilitar esa “defensa”, Washington otorgó más de mil bombas inteligentes en las últimas semanas, y evalúa un paquete multimillonario de auxilio militar. El titular del Departamento de Estado, Antony Blinken, se opuso expresamente a un cese del fuego, argumentando que “simplemente le permitirá a Hamas reagruparse y permitir lo que hizo el 7 de octubre”. Para satisfacción de Eliyahu, la Casa Blanca acaba de fletar al Medio Oriente un submarino con capacidad para transportar ojivas nucleares y advirtió a Irán y Hezbollah que no se involucren en el conflicto. Teherán y la milicia chiíta estarían vedados de hacerlo, pero no así, según parece, Washington. 
 Mientras algunos medios hacen un esfuerzo por mostrar una supuesta preocupación humanitaria de Estados Unidos, debido a su defensa de “pausas” entre los bombardeos, el pueblo palestino tiene claras las cosas. “Tienes sangre en las manos, Blinken”: así fue recibido el funcionario en Cisjordania por los manifestantes. Blinken se reunió allí con el titular de la Autoridad Palestina (AP), Mahmoud Abbas. Según reconstruyen las agencias de noticias, el norteamericano habría agradecido a Abbas su colaboración para que no estalle Cisjordania y habría insinuado la posibilidad de que la AP juegue en el futuro un papel en la administración del enclave, si Hamas es derrotado. “El futuro de Gaza no fue el tema central de la reunión, pero la Autoridad Palestina parecía dispuesta a desempeñar un papel”, cita a un funcionario estadounidense, en off the record, el sitio Palestine Chronicle (5/11). Es solo una variante: el “nuclearista” Eliyahu defendió en la entrevista radial ya aludida una anexión directa del enclave por parte de Israel. De todas maneras, antes de vender la piel hay que cazar el oso: Israel enfrenta una fuerte resistencia de los milicianos de Hamas y la Jihad Islámica y la ofensiva israelí se hace más lenta y costosa en vidas cuanto más se adentra en el combate urbano, calle por calle. 
 Si bien Estados Unidos brinda un apoyo firme a Tel Aviv, preferiría evitar una regionalización del conflicto que lo obligue a distraer fuerzas de la guerra en Ucrania, en la que ya dilapidó decenas de miles de millones de dólares, sin que la contraofensiva de las fuerzas de Zelensky avance demasiado. A los efectos de mantener los puentes tendidos, Blinken se reunió con la AP y visitó Jordania e Irak. 

 El discurso de Nasrallah 

Hasta aquí, si bien la ofensiva israelí puso en el congelador la normalización de relaciones entre Tel Aviv y Arabia Saudita, y Bahrein y Jordania entraron en cortocircuitos diplomáticos con Israel, los países árabes han sido, cuanto menos, tibios en su respuesta. Las burguesías árabes tienen lazos de todo tipo con la Casa Blanca, al punto de albergar muchas de sus bases militares en la región. 
 En cuanto al llamado eje de Irán y Hezbollah, se discute mucho hasta qué punto está, más allá de sus declaraciones a favor de la resistencia palestina, dispuesto a abrirle un segundo frente a Israel. Hasta ahora, la milicia libanesa viene lanzando cohetes regularmente y mantiene un conflicto de baja intensidad con Tel Aviv que ya dejó decenas de muertos a ambos lados. No obstante, el reciente discurso de Hasan Nasrallah fue recibido -según el corresponsal en Gaza de Palestine Chronicle– con insatisfacción en los campos de refugiados palestinos, que esperaban, en medio de la masacre que están sufriendo, un involucramiento mayor. La larga crisis política y económica que atraviesa el Líbano, donde el poder político se reparte entre los distintos grupos confesionales y los equilibrios penden de un hilo, puede ser uno de los factores que pesa en la actitud cautelosa de Hezbollah. El primer ministro libanés Najib Mikati, un magnate de las telecomunicaciones que pertenece a otra fuerza política, dijo dos días después de los ataques de Hamas que su prioridad era garantizar la estabilidad en la frontera con Israel. Pero más allá de todo, la profundización de la ofensiva sionista abre un escenario explosivo que no permite descartar una extensión del conflicto. 

 Las movilizaciones

 Uno de los principales apoyos a las masas palestinas ha venido de las movilizaciones populares y las acciones obreras a nivel internacional. Este fin de semana, cientos de miles desfilaron por las calles de Estados Unidos, Indonesia y otros países. Los sindicatos aeroportuarios belgas anunciaron un boicot al envío de armas a Israel y, en el mismo sentido, hubo un piquete frente a una fábrica armamentística en Inglaterra. En Israel hubo algunas pequeñas protestas en reclamo de un cese al fuego, pero por ahora prima un soporte, si no a Netanyahu, quien se encuentra bastante desacreditado, sí al menos a los ataques contra Gaza. 
 Abajo la acción genocida del Estado de Israel. 

 Gustavo Montenegro

martes, 7 de noviembre de 2023

El asesinato de civiles tiene nombre propio en el ejército sionista: Doctrina Dahiya


Gaza es el lugar del mundo donde niños y adultos mueren en la cama de una sala de internación, en los pasillos o en las puertas de entrada y las ambulancias de los hospitales, no por enfermedad sino porque son un objetivo militar. Este martes, las fotos de los niños asesinados en el quinto piso del hospital de Al Shifa, donde está la internación de pediatría, dan la vuelta al mundo.
 La asfixia de 2 millones de personas privadas de agua, electricidad, comida y medicamentos, o los bombardeos a barriadas, escuelas, campos de refugiados y caravanas de los que huyen a las supuestas zonas seguras definidas por el mismo ejército que las bombardea forman parte de la doctrina militar explícita de Israel y su ejército, uno de los más poderosos del mundo, armados hasta los dientes por Estados Unidos y ahora los demócratas de la Unión Europea. 
 Nadie debería sorprenderse: los ex soldados israelíes de la ONG Rompamos el Silencio (en hebreo, inglés y -poco- español) lo dicen directamente: nos ordenaban dispararles a nenas de tres años.
 La estrategia que promueve el bombardeo de la población civil se denomina Doctrina Dahiya y no usa ningún subterfugio del estilo de que los edificios reducidos a polvo con la gente adentro escondían “terroristas”. Propugna, como elemento disuasorio, el uso de la fuerza "desproporcionada" (sic) contra las zonas civiles tienen el propósito de “disuadir a los insurgentes y cohibir a la población que les apoya.”1
 Brevemente: al estallar la Segunda Guerra del Líbano, entre julio y agosto del 2006, el ataque aéreo sionista fue capaz de destruir el sur de Beirut, donde vivían los chiitas, pero insuficiente para acabar con los cohetes de Hizbollah, dispersos en el territorio. La solución estratégica consistió en avanzar a través de la frontera con unidades de tierra, que también fueron impotentes ante la resistencia de los milicianos2, informa el Grupo de Estudios sobre Seguridad Internacional, de la Universidad de Granada. 
 De ese fracaso nació la Doctrina Dahiya: la fuerza militar debe devastar todos los puntos débiles de la sociedad enemiga incluyendo sus intereses económicos, centros de control civil, infraestructura estatal y comunicaciones, antes de concentrarse en los combatientes enemigos (ídem).
 Dahiya era el barrio de los chiitas en Beirut, un bastión de Hizbollah antes de que fuera arrasada por la Fuerza Aérea Israelí durante el conflicto en 2006.
 El comandante en jefe del Mando Norte, Gadi Eisenkot, advirtió entonces: “(La próxima vez) destruiremos El Líbano y no seremos disuadidos por las protestas del mundo. Pulverizaremos las 160 aldeas chiíes que se han convertido en bases militares. Esta estrategia no es una amenaza pronunciada por un oficial apasionado, sino un plan aprobado” (Ynetnews.com, 10/5). 
 No estuvo muy lejos: la guerra de 2006 acabó con la vida de 1.300 libaneses y 165 israelíes. Los pueblos chiíes fueron arrasados —los pueblos cristianos permanecieron intactos (El País, 31/10).
 Las sucesivas invasiones israelíes a Gaza -Plomo Fundido en 2008-2009 y Margen Protector en 2014 parecen basarse claramente en el espíritu de la Doctrina Dahiya, informe GESI. La última ―que fue hasta hoy la peor ofensiva militar desde que Israel saliera de Gaza en 2005― dejó 2.205 muertos palestinos, de ellos 538 niños, según datos de Naciones Unidas.
 Los israelíes han perfeccionado su práctica genocida. En un mes ya hay más de 10.328 asesinados, entre ellos 4.237 niños. 
 El Ejército sionista informó que a la fecha le han infligido a Gaza 11.000 ataques aéreos, “esa cifra supone nueve veces más que los que Rusia realizó en Ucrania durante el primer mes de la invasión. Y 18 veces más que los que Estados Unidos lanzó de media cada mes en Afganistán en 2019, uno de los años con mayor número de ofensivas estadounidenses”.
 Criminales de guerra desde su génesis, cuando crearon el Estado de Israel. 

 Olga Cristóbal 
 07/11/2023

1.  https://www.seguridadinternacional.es/?q=es/content/de-al-aqsa-dahiya-la-evoluci%C3%B3n-doctrinal-del-tsahal ↩ 
2. GESI https://www.seguridadinternacional.es/?q=es/content/de-al-aqsa-dahiya-la-evoluci%C3%B3n-doctrinal-del-tsahal ↩

domingo, 5 de noviembre de 2023

Infancias empobrecidas, futuro hipotecado


Los últimos datos de pobreza, correspondientes al primer semestre del 2023, presentados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) proclaman que en Uruguay sobreviven casi 160.000 niños bajo la línea de pobreza.
 Es decir que el 50 % de los niños que nacen son pobres. Entre ellos, 30.000 lo hacen en condiciones de “emergencia habitacional”.El informe del INE demuestra que las políticas públicas están inclinadas a los adultos mayores, con un sistema de seguridad social que casi no deja que las personas de este rango etario caigan en la pobreza. 
 De acuerdo al informe del instituto oficial, la pobreza medida por ingreso se ubicó en 10,4% del total de la población en los primeros seis meses de 2023. La pobreza entre menores de 6 años es 11,6 veces mayor que la de los adultos mayores de 65, convirtiendo a Uruguay en el país con mayor infantilización de la pobreza en América Latina.
 Las categorías con las que trabaja el ministerio de Desarrollo Social son tres: hogares con una Necesidad Básica Insatisfecha (NBI), dos NBI y con tres o más NBI. Si se pone el foco en 2019, había 14,5% de personas que vivían con una NBI, mientras que en el 2022 la cifra disminuye a 12,7.
 Lo mismo sucede con el grupo de dos NBI, dado que en 2019 se ubicó en 2,8% y en 2022 la cifra cayó a 1,9, según datos de la cartera a los que accedió Montevideo Portal. En el caso de personas con tres o más NBI en 2019 había 1,5% de uruguayos viviendo en ese tipo de hogares, mientras que el año pasado el número se ubicó en 0,9. 
 Por otro lado, los hogares que no tienen necesidades básicas insatisfechas han crecido en los últimos dos años. En 2019 se ubicaba en 81,3%, pero en 2022 el número trepó a 84,5%. “Lo que hace Uruguay con estos niños es criminal”, dijo la diputada Cristina Lustemberg (Frente Amplio-centroizquierda) en el Parlamento, cuando presentó estas cifras. Lustemberg hizo hincapié en que la pobreza infantil está “sobrediagnosticada” en el país. Están los datos, el conocimiento técnico y el consenso político para superarla. “Necesitamos tener el coraje de hacer algo diferente”, dijo. 
 “La pobreza en Uruguay tiene rostro de niño y también de mujer”, señaló en esa jornada Gustavo de Armas, asesor en planeamiento estratégico de Naciones Unidas en Uruguay. De Armas presentó un adelanto del informe Abatir la pobreza en Uruguay al 2030, según el cual los niños y adolescentes uruguayos representan el 44% de la población que vive por debajo de la línea de pobreza en este país sudamericano. 
 Otro 44% está conformado por los adultos que viven con esos niños, en su mayoría mujeres jefas de hogar que son quienes más tiempo dedican al trabajo no remunerado. 
 De Armas estimó que reducir estas cifras a la mitad implicaría, entre otras medidas, aumentar el nivel de las prestaciones no contributivas a 453 millones de dólares anuales. En otros términos, eso supondría dedicar a esas ayudas el 1,14% del Producto Bruto Interno. 
 El asesor de ONU subrayó que pese a tener el “estado de bienestar más desarrollado de la región”, en pobreza infantil el caso de Uruguay es “absolutamente extremo.” Señaló que 44% de la población pobre es menor de 18 años, y que la situación afecta con mayor notoriedad a las mujeres, que suelen ser las jefas de los hogares más vulnerables. 
 De hecho, 68% de los 88.000 hogares pobres que hay en Uruguay tienen jefatura femenina. De ellas, sólo la mitad está empleada y eso “se combina con una muy alta dedicación al trabajo no remunerado”.
 Si comparamos este gasto con otros del Estado, podemos observar que en 2022, Uruguay dedicó el 6,74% de su gasto público total a defensa, mientras que el año anterior había dedicado el 6,79%, cinco años antes el 6,04% y si nos remontamos diez años atrás el porcentaje fue del 5,97% del gasto público. 
 En 2022, el gasto público per cápita en defensa en Uruguay fue de 375 euros por habitante. Se trata del gasto total dividido entre todos sus habitantes, independientemente de que sean estudiantes o no y de la edad que tengan.
 Esto demuestra que el dinero está, ni que hablar si se genera un fondo financiado con un impuesto a las grandes fortunas, por ejemplo. Y si se frena, al menos en parte, la creación de Zonas Francas, donde el Estado renuncia a su capacidad de recaudación. 
 El combate a la pobreza infantil es un debe histórico de todas las fuerzas políticas. Las infancias no rinde tanto electoralmente, pero después llegan los lamentos sobre el nivel de la educación, de la formación laboral, de las violencias, de las injusticias, de las inequidades. 
 Generación tras generación, vulneradas una y otra vez, a merced del mejor postor mientras se sigue ponderando a los “malla oro” (los grandes empresarios, según el presidente Luis Lacalle); esperando un derrame en la eterna sequía de la redistribución.
 Vivir en situación de pobreza durante un período en la infancia y adolescencia tiene impactos negativos muy importantes, persistentes y de muy difícil reversión. La pobreza infantil impone costos enormes sobre la vida actual y futura de los niños, niñas y adolescentes afectados, y sobre la sociedad en su conjunto.
 Los niños, niñas y adolescentes que viven en situación de pobreza tienen peores desempeños en múltiples dimensiones, incluyendo aspectos tan fundamentales como el rendimiento escolar, el comportamiento emocional y social, y la salud física y mental. En el largo plazo la exposición a situación de pobreza en la infancia y la adolescencia se asocian con un menor nivel educativo, menores ingresos laborales, peor salud y mayor probabilidad de involucramiento en actividades criminales. 

 Nicolás Centurión | 11/10/2023

Tropas de élite estadounidenses en Uruguay


Estados Unidos pisará más fuerte en Uruguay a través de las Brigadas de Asistencia de Fuerza de Seguridad (SFAB por sus siglas en inglés). Así lo consignó la nueva embajadora de Estados Unidos en Uruguay, Heide Fulton, al semanario Búsqueda. Fulton dijo que intentará “capitalizar las herramientas” de los dos países para combatir a los narcotraficantes, la droga y la criminalidad. 
 “El desafío con los narcotraficantes y con los elementos criminales es que tienen muchos recursos y son muy creativos, y puede ser desafiante para los gobiernos hacerles frente. Pero sé que hay mucha voluntad en Uruguay para hacerlo. Nosotros estamos muy enfocados en una cantidad de iniciativas para construir capacidades”, indicó.
 El Comando Sur busca fortalecer su influencia en la región ante el avance de China: en 2020 Uruguay retomó su participación en un entrenamiento naval internacional organizado por Estados Unidos; en 2022 la Armada recibió tres lanchas norteamericanas e incluso analizó la compra de buques OPV con Estados Unidos como intermediario; y recientemente también comenzaron a profundizarse los vínculos en el ámbito espacial. 

 ¿Qué son las SFAB? 

 Creadas en 2017 para asesorar a fuerzas militares en Afganistán e Irak, las Brigadas de Asistencia de Fuerza de Seguridad (SFAB por sus siglas en inglés) pretenden expandir su presencia en América Latina, sumando nuevos países a sus operativos. 
 En los países a los que llegan, los «asesores» de las SFAB se vinculan con los órganos educativos y mandos superiores de las fuerzas armadas locales para organizar cursos y ejercicios conjuntos. 
 En 2020 arribaron por primera vez a América Latina, cuando desembarcaron en Colombia. En marzo de 2023, por ejemplo, efectivos de la 1° SFAB viajaron junto al Ejército de Colombia a la zona de La Guajira —limítrofe con Venezuela— para evaluar sus procedimientos y destreza técnica en la planificación y ejecución de misiones de artillería de campaña utilizando cañones Howitzer de 155 milímetros.
 Los asesores que las brigadas envían a los países deben atravesar además un, según ellos mismos, riguroso proceso de tres años en el que se evalúan no solo sus capacidades militares, sino también sus «habilidades de liderazgo».
 En cada SFAB se encuadran 816 efectivos en un régimen de rotación de tres años, bajo el mando de un general de brigada, y se dividen en unos 60 equipos –teams– multifuncionales integrados por cuatro a seis efectivos, categorizados según cuatro rubros: maniobras, artillería de campaña, de ingenieros y logística. 
 Desde su creación, las SFAB son seis, una en cada uno de los cinco comandos geográficos combatientes y la sexta en la reserva de la Guardia Nacional del Ejército.
 Así, el Ejército de Estados Unidos mantiene SFAB en el Comando Sur, el de África, el Comando Central, el Comando Europeo y del Indo-Pacífico. La primera SFAB se estaciona en Fort Moore, Georgia, y corresponde al Comando Sur, cuyo teatro de operaciones se extiende desde el sur de México hasta Tierra del Fuego y desarrolla actividades de asistencia, que califica como «persistentes», en Colombia, Honduras y Panamá. 
 Según informaba en agosto el Servicio de Investigación del Congreso estadounidense, el Comando Sur tiene prevista la expansión de las actividades de su SFAB a Perú, Ecuador y Uruguay, aunque con carácter «episódico». Son una fuerza de élite que ya ha operado en Colombia, Panamá y Honduras esta división tiene por objetivo expandirse a Ecuador, Perú y Uruguay. Con presencia en los países nombrados anteriormente, el Comando Sur se asegura el control de la costa del Pacífico. La pregunta que surge entonces es, ¿por qué Uruguay?.
 El narcotráfico es y será en las próximas décadas la nueva Doctrina de Seguridad Nacional. El caballo de Troya para el ingreso de tropas militares en países soberanos y un nuevo mecanismo de injerencia, contrabandeando la preocupación por la seguridad nacional para que el Comando Sur se inmiscuya en territorio latinoamericano. 
 Pensémoslo de manera opuesta: ¿se imaginan tropas brasileñas, mexicanas o colombianas ayudando en territorio estadounidense el combate al fentanilo? ¿Cómo lo calificaría Estados Unidos? ¿Siquiera algún gobierno lo pondría en debate?
 A su vez, si ampliamos el zoom de análisis, esta jugada de Estados Unidos puede tomarse como un dique de contención y prevención ante el avance de China y Rusia en la región. En un texto publicado sobre las SFAB se asegura que la expansión de esas fuerzas en la región latinoamericana «incrementará la presencia de los asesores, continuará construyendo la capacidad de los socios y mantendrá a EEUU como el socio de elección», incluso sostiene específicamente que una mayor presencia de «asesores» de esta fuerza «ayudará a contrarrestar la influencia de otras naciones». 
 Si atamos esto a las tristemente célebres declaraciones de Laura Richardson, Jefa del Comando Sur, América Latina sigue siendo el patio trasera de la potencia estadounidense y así lo entienden ellos. 

 Peores americanos 

 “El Comando Sur del Ejército está trabajando en concretar la primera oportunidad de intercambio con Uruguay durante 2024 para continuar fortaleciendo la asociación entre nuestros ejércitos y avanzar en los objetivos compartidos de seguridad nacional”, declaró la consejera de Prensa, Educación y Cultura de la Embajada de Estados Unidos en Uruguay, Kerri Spindler-Ranta, al semanario Búsqueda.
 En una reunión que Fulton mantuvo con el prosecretario de la Presidencia, Rodrigo Ferrés, el jerarca del gobierno le planteó el interés del país por aumentar la cooperación internacional para luchar contra el narcotráfico, informó El Observador. 
 Uno de los pedidos que Uruguay hace a Estados Unidos es que vuelva a instalar la oficina de la Administración del Control de Drogas (DEA, por su sigla en inglés) que en 2019 se retiró del país en el marco de una redistribución de recursos en la región. 
 Esto implica una contravención a la Ley Marco de Defensa Nacional (2010), así como en los decretos que han establecido la política de defensa nacional (2014 y 2020) y en el que definió la política militar de defensa (2016), no hay referencias a la seguridad nacional. Es más, la seguridad nacional no ha sido parte de la tradición política del Uruguay contemporáneo. 
 Hasta el momento no se ha escuchado una sola palabra de queja o de alerta ante estos movimientos por parte del centroizquierdista Frente Amplio como oposición. Desde su fundación, dicha fuerza se define como una “fuerza política de cambio y justicia social; de concepción progresista; democrática, popular, antioligárquica y antiimperialista”. Bueno, esto último se ha desteñido con los años. 

 Nicolás Centurión | 06/10/2023

“Un genocidio de manual”


Israel continúa con los bombardeos y cerca la Ciudad de Gaza 

 Los bombardeos masivos de Israel contra la Franja de Gaza ya dejaron más de 9 mil muertos. Los ataques aéreos no se detienen ante nada: incluyen campos de refugiados, escuelas y las inmediaciones de los hospitales, que son presionados para que evacúen. El bloqueo terrestre y marítimo llevó al enclave a una situación humanitaria catastrófica: “el agua está siendo utilizada como un arma de guerra”, denunció Juliette Touma, portavoz de la agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ratificó este viernes 3 que no permitirán el ingreso de una gota de combustibles, que son vitales para abastecer los generadores de los centros sanitarios, y que se usan como alternativa ante la falta de energía eléctrica. 

 Los combates 

Con este dramático telón de fondo, el norte de la Franja de Gaza es escenario de enfrentamientos entre las fuerzas israelíes, que iniciaron el fin de semana pasada la invasión terrestre del enclave costero, y milicianos de Hamas y la Jihad Islámica. El vocero del ejército israelí, Daniel Hagari, asegura que sus tropas cercaron la Ciudad de Gaza. Fuentes periodísticas indican que los efectivos israelíes habrían cortado a la mitad el territorio. La infantería israelí avanza junto a los “bulldozers” (topadoras) que van demoliendo viviendas y edificios previamente bombardeados por la aviación sionista.
 El avance de las tropas israelíes se complica cuanto más se adentra en las áreas pobladas. Videos que circulan por las redes sociales muestran a combatientes de Hamas y la Jihad Islámica emergiendo de la profusa red de túneles que tiene el enclave para atacar objetivos israelíes y retornar al laberinto. Tel Aviv reconoce la muerte de unos 24 soldados y más de 200 heridos. 

 El rol del imperialismo 

En este escenario, el titular del Departamento de Estado, Antony Blinken, llegó a Israel por tercera vez desde el 7 de octubre, fecha del ataque de Hamas. Estados Unidos ha brindado un apoyo directo a los ataques israelíes. De hecho, aportó más de mil bombas inteligentes. Son las bombas que caen sobre los centros de refugiados y que han matado a más de 3 mil niños.
 Algunos medios han intentado presentar como un “giro” norteamericano una declaración del presidente Joe Biden: “creo que necesitamos una pausa”. En rigor, este planteo no incluye ni siquiera un cese al fuego, como se preocupó expresamente de aclarar John Kirby, director de comunicaciones del Consejo de Seguridad Nacional, según informa el corresponsal argentino en Washington de La Nación (3/11). Se trata de “pausas humanitarias”, como las que reclamó la Unión Europea, para el ingreso de camiones con ayuda desde Egipto y, sobre todo, como condición de posibilidad para la liberación de rehenes extranjeros. Aun así, la propuesta de Blinken fue rechazada este viernes 3 por Netanyahu, quien exige la liberación incondicional de los rehenes (Hamas ofrece un canje por los 5 mil presos políticos palestinos) y dice que la ofensiva no se detendrá hasta propinar una derrota de alcance histórico al pueblo palestino.
 Ha circulado un video que muestra la presunta presencia de marines estadounidenses en Israel, pero esto fue refutado por la agencia AP, que informó que se trata de una grabación vieja y de otro país (Rumania). Un comandante del ejército iraní, Gholam Ali Rashid, aseguró, por su parte, que Teherán cuenta con informes de inteligencia que indican que hay comandantes del ejército y la armada yanqui en Tel Aviv, en una base subterránea, supervisando y dirigiendo la ofensiva contra Gaza (La Nación, 1/11). Tampoco se puede dar por segura esta versión. No obstante, los propios funcionarios estadounidenses admitieron que desde el 7 de octubre reforzaron su presencia militar en el Mediterráneo y el Medio Oriente, como un espaldarazo a Israel. 
 Al mismo tiempo, la Casa Blanca propone un paquete de ayuda militar por 14.300 millones de dólares para Israel, integrado en un megapaquete por 100 mil millones que incluye fondos para Ucrania e incluso Taiwán, que es rival de China. Ese paquete, que debería empezar a discutir el Congreso estadounidense, ya encuentra un primer obstáculo: el nuevo titular de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, lo condicionó al retiro de una cantidad equivalente de fondos para el Servicio de Impuestos Internos. 
 Estados Unidos defiende en forma cerrada a Israel, pero teme una regionalización del conflicto que lo obligaría a involucrarse más en el terreno, distrayendo sus esfuerzos de la guerra en Ucrania, en la que ya han gastado decenas de miles de millones de dólares y las tropas de Zelensky no han podido avanzar demasiado con su contraofensiva.
 Este temor a un incendio generalizado del Medio Oriente es el que llevará a Blinken a Jordania, a la que no le quedó más remedio que retirar a su embajador en Israel, debido a la masacre en curso. Bahrein, uno de los países que normalizó relaciones en 2020 con el Estado sionista, llamó a consultas al representante diplomático israelí, en medio de protestas populares de solidaridad con Palestina. Como ya se sabe, los bombardeos sobre Gaza pusieron en el congelador el proceso de normalización de vínculos entre Tel Aviv y Arabia Saudita. 
 Blinken tiende lazos con las naciones árabes y la Autoridad Palestina para mantener algún mecanismo de contención que evite que estalle todo por los aires. En esa línea, dijo que compartía el ataque contra Hamas, pero había que añadir una salida positiva, que para él sería la “solución de dos Estados”, una tentativa que ha quedado completamente inviabilizada por la propia colonización sionista. En estos días, mientras el ejército israelí devasta la Franja de Gaza, las bandas de colonos armados acentúan sus ataques criminales contra las aldeas palestinas en Cisjordania. Ya hay más de medio millón de colonos en este territorio. 
 El viaje de Blinken coincidió con un esperado discurso del máximo dirigente de Hezbollah, Hasan Nasrallah, quien sostuvo que “hay una posibilidad realista” de una “guerra amplia” y “es algo que debe ser tenido en cuenta por el enemigo” (Israel y Estados Unidos). Nasrallah aseguró también que el ataque del 7 de octubre fue “100% palestino”, desestimando una participación de su milicia. Hezbollah incrementó el lanzamiento de cohetes a suelo israelí desde que empezó la ofensiva terrestre sionista. En su discurso, Nasrallah advirtió a Israel que no se atreva a lanzar un ataque preventivo sobre el Líbano, porque lo lamentaría. Del otro lado, Israel ya había hecho una amenaza similar: que la milicia chiíta no abra un segundo foco en la frontera compartida, porque la respuesta sería demoledora. Es un escenario tenso, de amenazas recíprocas, que se completa con el lanzamiento de misiles desde Yemen por parte de las milicias hutíes, contra objetivos israelíes, en solidaridad con la causa palestina. 

 “Genocidio de manual” 

Craig Mokhiber, director de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Nueva York, quien acaba de renunciar a su puesto, calificó en su carta de despedida lo que está ocurriendo en Palestina como “un genocidio de manual”. En su esquela, afirma que “como abogado de derechos humanos con más de treinta años de experiencia en este campo, soy muy consciente de que el concepto de genocidio ha sido a menudo objeto de abusos políticos. Pero la actual matanza del pueblo palestino (…) no deja lugar a dudas ni debates. En Gaza, hogares, escuelas, iglesias, mezquitas e instalaciones médicas están siendo atacados sin motivo y miles de civiles están siendo masacrados. En Cisjordania, incluida la Jerusalén ocupada, las viviendas son confiscadas y reasignadas únicamente en función de la raza. Además, los pogromos violentos perpetrados por los colonos van acompañados de unidades militares israelíes. En todo el país reina el apartheid”.
 Y añade que “el proyecto colonial europeo y etnonacionalista de colonización en Palestina ha entrado en su fase final, hacia la destrucción acelerada de los últimos vestigios de la vida palestina autóctona en Palestina. Lo que es más, los gobiernos de los Estados Unidos, el Reino Unido y gran parte de Europa son totalmente cómplices de este horrible asalto”. 
 Las voces que denuncian que está en curso un genocidio se extienden cada vez más en el mundo, que asiste horrorizado a los crímenes del Estado de Israel. 
 Tenemos que multiplicar la solidaridad y la movilización de repudio. Cese de los bombardeos a Gaza. No a la invasión. Abajo el Estado sionista. Por una Palestina única, laica y socialista. Fuera el imperialismo de Medio Oriente.

 Gustavo Montenegro

viernes, 3 de noviembre de 2023

Las primeras bajas sionistas en la guerra genocida


“La sombría noticia de las últimas 24 horas, de que 15 soldados israelíes murieron en la operación terrestre inicial en el norte de la Franja de Gaza, ha cambiado tangiblemente el estado de ánimo”, dice un editorial de Haaretz (1/11). Estas bajas tienen lugar cuando ni siquiera ha comenzado la guerra de contrainsurgencia subterránea del ejército sionista. Se suman al agravio de los casi 250 rehenes retenidos por Hamas, que la mitad de la población israelí, según encuestas, exigen que sean canjeados por los prisioneros palestinos en cárceles israelíes. La consternación del editorial de Haaretz es política, porque advierte que estas bajas han ocurrido cuando no ha comenzado aún la guerra en la frontera norte del país, e inclusive desde el Mar Rojo. 
 La ofensiva criminal denominada ´Espadas de Hierro´, insiste Haaretz “no es una Guerra de los Seis Días, ni siquiera una cuestión de seis semanas”. “La guerra en Gaza no será una carrera rápida hacia una línea de victoria clara, sino una larga y embrollada maratón. El público israelí espera que los pies del maratonista no se hundan en el barro como sucedió en un pasado no muy lejano”. Aunque Israel “convierta a Gaza en un cementerio de niños” (El País, 2/11). “Las señales de la división dentro del establishment de Israel se profundizan incluso cuando Netanyahu declara la siguiente fase de la guerra en Gaza”, informa una fuente insospechada” (Al Jazeera, 31/10). 
 Según tituló el principal medio periodístico del mundo árabe ya “'Nadie confía en Netanyahu': el gabinete de guerra de Israel está dividido en medio del conflicto de Gaza” (Virginia Pietromarchi, 31/10). ´Este gobierno ya había perdido la confianza de un sector importante de la sociedad antes del 7 de octubre y no ha ampliado particularmente su base pública de apoyo desde entonces´, dijo Mouin Rabbani, dirigente del Centro de Estudios Humanitarios y de Conflictos. Según una encuesta del Instituto Israelí de Democracia, publicada la semana pasada, la confianza en el gobierno cayó a su nivel más bajo en 20 años” (ídem).
 Al genocidio en Gaza, le sigue en Cisjordania la agonía de la vida palestina; más de 100 palestinos han sido asesinados desde el 7/10. En la “Cisjordania ocupada la economía se desploma”, dice Zena Al Tahhan (ídem, 29/10). La miseria social y el derrumbe del mercado laboral han llegado al paroxismo: “la gran mayoría de los 200.000 trabajadores palestinos que trabajan dentro de Israel y en los asentamientos israelíes ilegales en la ocupada Cisjordania están ahora desempleados. Ahora eso ha disminuido drásticamente: sólo alrededor del 5 por ciento de estos trabajadores van a trabajar. Estos aportaban 1.200 millones de dólares en salarios a la economía de Cisjordania” (ídem), lo cual conformaba una porción relevante del raquítico ingreso nacional de esa región palestina. 
 En un tweet, Netanyahu asegura “que nunca había sido informado de las advertencias sobre el ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre”. Como era de esperar se le tiraron a la yugular desde el Shin Bet —los servicios de inteligencia— al Mossad. No sólo Gantz, salió a delimitarse, sino también otro derechista, Avigdor Lieberman, ambos ex ministros de Defensa bajo anteriores gobiernos de Netanyahu, así como el actual ministro del área, Yoav Galant. Galant acusó al primer ministro de poco menos que de haber sido cómplice del ataque de Hamas. 

Norberto Malaj 
 02/11/2023

jueves, 2 de noviembre de 2023

Israel ejecuta un ataque criminal contra el centro de refugiados más grande de Gaza


Jabaliya, en el norte de Gaza

 En las últimas 48 horas, las fuerzas israelíes bombardearon en dos oportunidades el campo de refugiados más grande de la Franja de Gaza, dejando más de 50 muertos. Es una nueva muestra de que el sionismo está llevando adelante una acción genocida contra el pueblo palestino. Desde el 7 de octubre, hubo más de 8.500 muertos (más de 3 mil niños), fueron destruidos barrios enteros, se atacaron hospitales y escuelas, y se impuso un bloqueo terrestre y marítimo casi total sobre el enclave costero. 
 El centro de Jabaliya, en el norte de Gaza, está habitado por descendientes de desplazados de sus tierras durante los años ’40, la década en que se formó el Estado de Israel, expulsando a la población palestina de sus hogares. 
 Sin mayores escrúpulos, las autoridades israelíes justificaron los ataques en nombre de la presunta presencia en Jabaliya de miembros de Hamas.
 La Franja de Gaza se encuentra sumida en una situación humanitaria catastrófica, como han reconocido las propias Naciones Unidas. Más de un millón de personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares, y escasean el agua, la comida y los medicamentos. 
 Tanques e infantería de Israel ya se encuentran dentro del enclave, acompañados por bulldozers (topadoras) que van demoliendo edificios previamente atacados por la aviación sionista.
 Estados Unidos, que brinda armamento a Israel y apaña sus agresiones, esta vez no emitió siquiera un pronunciamiento hipócrita sobre los ataques en Jabaliya. 
 Cese de los bombardeos contra Gaza. No a la invasión. Abajo la masacre contra el pueblo palestino. 

 Prensa Obrera

miércoles, 1 de noviembre de 2023

Quién mató a civiles israelíes


La Directiva Hannibal en acción. 

 ¿Muchos de los 1.400 israelíes muertos durante el ataque de las milicias palestinas fueron asesinados por el ejército sionista, su propio ejército, para evitar que Hamás los llevara como rehenes a la Franja de Gaza? 
 Esto no solo es posible sino perfectamente legal: el ejército israelí tiene un protocolo -la “Hannibal Directive”- que obliga al ejército impedir que israelíes sean tomados como rehenes, aunque para eso haya que matarlos, o matar a población civil para lograr ese objetivo. 
 La Directiva Aníbal es una orden secreta que data de 1986. Fue redactada por tres militares, incluido Yossi Peled, nombrado jefe del Comando Norte meses después de que Hezbollah capturara a dos soldados en El Líbano. 
La directiva suspendió los procedimientos de protección de los soldados y “equivale a ordenar que se fusile al soldado capturado para evitar que sea hecho prisionero” (Haaretz, 3/8/2014) La Directiva volvió a la plana de los diarios a partir de las declaraciones radiales de Yasmin Porat, una mujer israelí que el 7 de octubre se refugió en el kibutz Be’eri. En una entrevista a una radio israelí (programa Haboker Hazeh), después censurada, Porat denunció que el ejército atacó con tanques y por aire al kibbutz mientras decenas de familias se encontraban allí en poder de las milicias palestinas. 
 La versión de Porat fue confirmada por altos jefes militares que se felicitan por haber ordenado recuperar las posiciones tomadas por los palestinos aunque hubiera israelíes. Uno es el comandante Avi Rosenfeld, que estaba atrincherado en la División Gaza. Ante la imposibilidad de hacer retroceder a las milicias, “la división se vio obligada a solicitar un ataque aéreo contra la propia base para repeler a los terroristas”, se jacta Rosenfeld. 
 “En otras palabras, el ejército parece haber preferido matar tanto a civiles y militares israelíes como a los militantes de Hamás que los retenían en sus propios hogares en lugar de intentar negociar una liberación”, concluye Jonathan Cook, periodista inglés especializado en Medio Oriente, que vivió 20 años en Israel. 
 Los editores de la página neoyorquina Mondoweiss, Philiph Weiss y Adam Horowitz, llegan a una tajante conclusión: “La respuesta del ejército israelí a la incursión de Hamás en Israel y la captura de comunidades israelíes cerca de Gaza fue en los términos de la infame Directiva Aníbal de Israel”. Durante 17 años, la Directiva Hanníbal, una de las órdenes más controvertidas en la historia militar israelí, permaneció en secreto. Según Haaretz, algunos comandantes de batallón se negaron a transmitir la directiva a sus tropas. El Ejército sionista hasta entonces predicaba que su prioridad absoluta era preservar la vida de sus soldados. 
 En 2003, tras una carta de un médico a Haaretz, la censura militar permitió que saliera a la luz. “Es hora de que los soldados, sus familias y los ciudadanos sepan la verdad sobre el procedimiento que parece tener menos que ver con salvar a los soldados cautivos que con matarlos junto con sus captores”, polemizaba entonces el periodista Uri Misgav en Haaretz (3/10/2014). 
 Tal vez porque el escándalo no llegó a mayores, años después, en una entrevista de Haaretz en 2009, el general de brigada Moti Baruch explicó con extraordinaria franqueza: la directiva es "inequívoca" y se aplica "en todos los niveles, empezando por el soldado individual". “Ningún soldado debe ser capturado, y ese es un mensaje inequívoco”, ratificó.
 Fue el criterio que aplicó el comandante de batallón de la Brigada Golani, que dirigió a sus soldados a la Franja de Gaza durante la Operación Plomo Fundido a principios de 2009: "Ningún soldado del Batallón 51 será hecho cautivo. Sin precio y bajo ninguna circunstancia”.
 El propósito evidente de la Directiva es evitar cualquier negociación que obligue a Israel a liberar a sus prisioneros palestinos para recuperar a sus soldados y eliminar la presión de los familiares en ese sentido.
 El más reciente canje de prisioneros fue el acuerdo por el sargento Gilad Shalit, cuando Israel intercambió 1.027 palestinos por un sargento que había pasado más de cinco años cautivo de Hamás. Tras la captura de Shalit, hubo críticas dentro del ejército porque no se habían utilizado disparos de cañón para evitar que Shalit fuera llevado a Gaza, sino sólo ametralladoras. 
 El 1 de agosto de 2014, el ejército israelí invocó la Directiva Aníbal en Rafah, en el sur de Gaza, para impedir que los combatientes de Hamás huyeran con un oficial israelí capturado. La intensa acción que siguió tuvo como resultado la muerte de al menos 135 civiles, 75 de los cuales eran niños. Amnistía Internacional y otras ONG han calificado los acontecimientos de ese día, denominado “Viernes Negro”, como un crimen de guerra. 
 Este documental explora la historia secreta de la Directiva Aníbal, incluidos sus orígenes, uso reciente e implicaciones. La película, realizada en medio de la actual controversia en torno a la moralidad y la aplicación de la doctrina, presenta entrevistas con ex soldados, reservistas y civiles israelíes que estaban divididos sobre si la política, que resultó en la muerte de numerosos civiles inocentes, podría alguna vez justificarse. La orden finalmente fue revocada silenciosamente por el ejército israelí en junio de 2016.
 En este momento, 230 personas están en poder de Hamas en Gaza. Ayer fue difundido un video en donde aparecen tres mujeres: una de ellas acusa a Benjamin Netanyahu de ser responsable de la masacre del 7 de octubre: “Nadie llegó, nadie nos salvó. Nosotros somos civiles inocentes, contribuyentes, nos encontramos en cautiverio en condiciones horribles. Nos estás matando”. Netanhayu ha rechazado las propuestas de Hamas y de las familias de los rehenes para canjearlos por presos políticos. La vida de los rehenes depende del gobierno sionista. 
 La responsabilidad del ejército de Israel en la muerte de sus ciudadanos desmorona un gigantesco operativo de manipulación de la opinión pública del que participó personalmente hasta Joe Biden. 

 Olga Cristóbal 
 31/10/2023

martes, 31 de octubre de 2023

La rebelión palestina y la reconfiguración de Medio Oriente


La situación abierta en Medio Oriente con la guerra que desató Israel para aplastar la resistencia palestina e imponer un cambio de régimen en Gaza ha impuesto un giro en la región de alcances internacionales. Poco antes, el acercamiento diplomático de Irán con Arabia Saudita había dejado al imperialismo y los sionistas en la banquina, pero la crisis desatada a partir del 7 de octubre ha impuesto un viraje mucho más profundo. 
 “La estrategia regional de Estados Unidos está en ruinas, ya que sus aliados enfrentan presiones y sus enemigos buscan aprovecharse. Ha dejado en ruinas la estrategia estadounidense de distensión en la región, ha puesto a los gobiernos árabes y a Irán en una posición difícil y ha abierto la puerta a una mayor participación de China y Rusia”, dice Marwan Kabalan, director de Análisis de Políticas del Centro Árabe de Investigación y Estudios Políticos (Al Jazeera, 28/10). 
 Mientras las burguesías árabes y musulmanas se ven obligadas a ´solidarizarse´ -de palabra- para enfrentar las enormes movilizaciones de masas en defensa de la resistencia palestina en sus países, “poco después de que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, arremetiera contra Israel, la bolsa de valores de Turquía cayó un siete por ciento. Ese día, la bolsa suspendió su actividad dos veces (…) los inversores locales y extranjeros que acababan de empezar a regresar a los mercados de capitales de Turquía votaron con los pies en contra de la ´posición firme´ de Erdogan que no es buena para los negocios” (Zvi Barel, Haaretz, 27/10). 
 Erdogan estaba en vísperas de un viaje a Israel antes del 7 de octubre, en vías de recomponer sus relaciones con Israel – Turquía es el único país musulmán que siempre, desde 1948, mantuvo aceitadas relaciones diplomáticas con los sionistas. Miembro de la OTAN, Turquía no solo choca con los yanquis. Ahora por enésima vez los yanquis pusieron en discusión la venta de aviones de combate F16: “La cancelación de la visita de Erdogan a Israel y la congelación de las discusiones sobre acuerdos económicos, principalmente relacionados con la energía y el gas del Mediterráneo, son sólo parte del precio que Turquía deberá pagar” (ídem). Ni hablar de la ruptura -por formal y transitoria que sea- de los acuerdos de sionistas y sauditas.
 Lo de Erdogan fue un giro improvisado. Los primeros gestos del turco no fueron de solidaridad con Hamas sino con Israel. “Según el sitio web Al-Monitor, Erdogan pidió a Ismail Haniyeh, el jefe del ala política de Hamás que estaba en Turquía el día que comenzó la guerra, que abandonara Estambul. Fue la inmensa reacción del pueblo turco lo que sacudió el tablero. Con todo Turquía junto a Egipto y Qatar, todos estrechos aliados de EE.UU. (pero con vínculos con Hamas) se transformaron en los principales gestores para la liberación de los rehenes de esa organización –por interposición claro de los yanquis y de los sionistas-. 
 En este cuadro hay que destacar la conducta de Hamas y de Hezbollah. Ambas organizaciones ´terroristas´ acusadas de ser un brazo de Irán, se mostraron, la primera buscando el apoyo de la oligarquía de los jeques de Qatar mucho más que la de los ayotallas; Hezbollah expresando una relativa moderación en El Líbano frente a Israel.
 Según Zvi Barel “Qatar es el país que encabeza las negociaciones (por los rehenes) … este país proporcionó enormes sumas de dinero a la Franja de Gaza durante la última década, algunas de ellas con el respaldo de Israel. Curiosamente, mientras Israel considera a Hamás como un protegido iraní, Hamás ha decidido mantener negociaciones a través de Qatar” (ídem). Respecto a Hezbollah, Haaretz (26/10) destaca que el “líder de los diputados del Hezbolah libanés, Naim Quasa”, en una jugada parecida a la de Erdogán, habría suscripto una reunión entre “el primer ministro en funciones y el jefe de las FF.AA. libanesas junto a autoridades de las fuerzas de paz de Naciones Unidas en la frontera con Israel”. “Hezbollah está lejos de cumplir con las expectativas de su socio en Gaza, a pesar de que el primero ha logrado mediante sus operaciones limpiar a decenas de comunidades israelíes de su población” (ídem).
 Lo más importante a destacar es lo que le dijo el príncipe heredero saudí, Mohammed Bin Salman a Biden la semana pasada: “advirtió del peligro de que la guerra se expandiera a otros países árabes … no es una consideración humanitaria. El día de su conversación con Biden, Bin Salman organizó una conferencia de inversores en la que se escucharon previsiones pesimistas sobre el éxito de Saudi Vision 2030, el proyecto de desarrollo emblemático de Arabia Saudita, en caso de una guerra regional en Oriente Medio”(ídem).
 “Estados como Arabia Saudita, Egipto y, en gran medida, los Emiratos Árabes Unidos, Turquía y Qatar, que no son exactamente almas gemelas, se encuentran en una coalición que les ha impuesto una guerra que amenaza con desestabilizar sus países y, ciertamente, provocar un daño real a sus economías y seguridad. Lo absurdo es aún mayor cuando recordamos cómo Arabia Saudita recientemente jugaba en el club de los grandes, desafiando a EE.UU. a permitirle desarrollar un programa nuclear independiente y otorgarle una alianza de defensa a cambio de normalizar sus relaciones con Israel, todo ello mientras maniobra sus posiciones con China” (ídem).

 “La estrategia estadounidense socavada” (Al Jazeera)

 Cabalgando sobre los acuerdos de Abraham de Trump -los que abrieron las relaciones diplomáticas entre Israel y los emiratos del Golfo, varios años después de las alcanzadas por Jordania y Egipto- Biden se había embarcado en un giro de distensión con Irán e incluso, otra política menos perceptible, pero de largo alcance: “un corredor oriental, que conectaría a la India con los estados árabes del Golfo, y un corredor norte, que uniría los estados del Golfo con Europa a través de Jordania e Israel. Se suponía que sería la respuesta de Estados Unidos a la Iniciativa de la ruta de la Seda” (Marwan Kabalan, Al Jazeera, ya cit.). 
 La crisis abierta ahora minó todo esto: El ataque de Hamás ha puesto fin abruptamente a estos planes. “Primero, ha congelado efectivamente el proceso de normalización entre Israel y Arabia Saudita …En segundo lugar, los ataques de Hamas también obligaron a Estados Unidos a revertir su política de disminución de la presencia militar en la región al ordenar el mayor refuerzo militar desde la guerra contra Estado Islámico. El Pentágono desplegó un portaaviones en el Mediterráneo oriental, mientras que otro fue enviado al Golfo. Juntos, proporcionan más de 100 aviones con capacidad de ataque, así como cruceros, destructores y submarinos equipados con misiles Tomahawk …en tercer lugar, los esfuerzos de Estados Unidos por reducir las tensiones con Irán también han llegado a su fin. Hace apenas un mes, los dos países llegaron a un acuerdo sobre un intercambio de prisioneros y la liberación de activos iraníes congelados por valor de 6.000 millones de dólares. Se esperaba que el acuerdo alentara a Irán a impedir que sus milicias en Siria e Irak lanzaran más ataques contra las fuerzas estadounidenses” (ídem). Días atrás estas operaciones se reanudaron y los yanquis bombardearon esas milicias en Siria. 
 “Todo esto significa que Estados Unidos corre el riesgo de verse arrastrado a otra guerra regional en Medio Oriente” (ídem). 

 Norberto Malaj 
 29/10/2023No

lunes, 30 de octubre de 2023

La masacre contra el pueblo palestino, en una “nueva fase”


Empezó la invasión terrestre 

 El sábado 28, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu anunció el inicio de una “nueva fase” en las operaciones contra la Franja de Gaza. Horas antes, Israel había desplegado tropas de infantería y tanques en el enclave costero. Es el inicio de la anunciada invasión terrestre, ya que hasta ahora solo se habían efectuado algunas incursiones puntuales.
 Según distintos medios de comunicación, las tropas israelíes están cerca de la ciudad de Gaza, la más importante del territorio. Algunos análisis sostienen que las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) buscarán primero consolidar un área propia, como plataforma para una invasión más profunda. Por lo pronto, Netanyahu asegura que sus hombres atacaron distintas posiciones de Hamas, incluyendo su sofisticada red de túneles, conocida como “el metro” de la Franja. 
 En paralelo con la incursión terrestre, el fin de semana se llevaron a cabo los bombardeos más fuertes sobre el enclave, provocando un apagón completo de las telecomunicaciones. Hasta el momento, más de 8.300 palestinos murieron en estos ataques, de los cuales más de 3.300 son menores.
 Los informes sobre estos ataques son estremecedores. Un artículo del New York Times, reproducido por La Nación (30/10), que cifra en 7 mil el total de agresiones aéreas, señala que “los bombardeos arrasaron mezquitas, hospitales y escuelas, y sin previo aviso dejaron reducidas a escombros casas con familias enteras adentro”. 
 Según esa misma nota, “los habitantes de Gaza dicen que la mayoría de las bombas caen sin previo aviso y de manera indiscriminada, causando desesperación generalizada y la sensación de que la muerte inminente es inevitable”. Ante cada operación aérea, “los niños se escriben su nombre en la mano o en el brazo para que, en caso de morir, sus cuerpos sean identificados y no arrojados a fosas comunes”. Los bombardeos abarcan a todo el enclave, no hay sitio seguro para la población gazatí. El millón de personas desplazadas del norte se topó con el fuego israelí en el sur, lo que llevó, incluso, a 30 mil personas a retornar a sus lugares de origen.
 Funcionarios de Naciones Unidas, en tanto, informaron que Israel está bombardeando las inmediaciones de varios hospitales, a la vez que dicta órdenes de evacuación sobre los mismos, como Al Quds o Al Shifa, donde hay 50 mil refugiados. El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dice que es imposible evacuar esos centros sanitarios en condiciones de seguridad. 
 Con la ayuda humanitaria entrando a cuentagotas por el cruce de Rafah, en la frontera con Egipto, la situación social sigue siendo catastrófica. En este contexto, pobladores desesperados asaltaron instalaciones de la Agencia de Naciones Unidas para Refugiados, llevándose harina y productos básicos de higiene. Recordemos que en la Franja escasea la comida, el agua, las medicinas y está cortada la electricidad. 
 El imperialismo es cómplice de esta devastación. Estados Unidos proporcionó más de mil bombas inteligentes a Israel desde el 7 de octubre, fecha de la incursión de Hamas en Israel, y la Unión Europea emitió una resolución encubridora que demanda “pausas humanitarias”, después de un debate entre los socios que descartó reclamar un cese al fuego, en nombre del derecho de Israel a defenderse. Es decir, reivindica el “derecho” al bombardeo indiscriminado sobre el pueblo de la Franja. En cualquier caso, el sionismo hizo oídos sordos incluso a esas “pausas”, y su ministro de defensa, Yoav Gallant, se jactó en los medios de que los ataques han hecho “temblar” a Gaza.
 A medida que se acentúa la ofensiva israelí, crecen los lanzamientos de cohetes de Hezbollah desde el Líbano, uno de los focos de una eventual regionalización del conflicto.
Hamas, por su parte, efectuó disparos sobre Tel Aviv y asegura haber infringido “pérdidas masivas” a las tropas invasoras. Hamas ha ofertado también un canje de los rehenes en su poder (algo más de 200) por los 5 mil presos políticos palestinos. Tel Aviv no dio una respuesta, pero lo interesante del caso es que el Foro de Rehenes y Familiares Desaparecidos planteó en una conferencia de prensa que “le dejamos claro a Netanyahu que necesitamos un acuerdo de ‘todos a cambio de todos’” (ídem, 29/10). 
 El fin de semana se repitieron las movilizaciones multitudinarias en el mundo árabe y en Londres en apoyo al pueblo palestino (con picos muy altos de participación en Jordania y Turquía, en una concentración motorizada desde el gobierno). También hubo nuevas manifestaciones en Cisjordania, donde los ataques de Israel y las bandas armadas de colonos ya dejaron más de cien muertos desde el 7 de octubre.
 Sigue planteada la necesidad de detener la acción genocida de Israel: cese de los bombardeos, no a la invasión, abajo el Estado sionista, por una Palestina única, laica y socialista. 

 Gustavo Montenegro

sábado, 28 de octubre de 2023

Nuevo récord de desplazados y refugiados en el mundo: ya son 114 millones


La barbarie capitalista. 

 La ONU cifró en 114 millones –a finales de septiembre- el número de desplazados y refugiados en todo el mundo por la guerra, la violencia, la persecución y la violación de los derechos humanos. El cuadro es muchísimo peor al que imperaba en el marco de la Segunda Guerra Mundial. Un retrato de la barbarie del régimen social capitalista. 
 Las estadísticas muestran que la situación de los refugiados se agravó. A finales de junio, eran 110 millones las personas desplazadas forzosamente a escala global, casi 2 millones más que a finales de 2022. 
El informe del organismo, asimismo, señala que “más de la mitad de las personas que se ven obligadas a huir nunca cruzan una frontera internacional”. A la par, el número de refugiados reasentados aumentó.
 La guerra en Ucrania es uno de los principales factores de intensificación de la crisis de refugiados. En junio, eran más de 6,3 millones los desplazados provenientes de Ucrania en todo el planeta. 
 Desde un punto de vista más general, en Europa la crisis de refugiados ha adquirido características brutales. Miles de personas mueren ahogadas en el mar mientras huyen de sus países, que han colapsado en todos los planos. Los gobiernos burgueses del Viejo Continente les niegan asistencia humanitaria y a menudo las expulsan. 
 Las masas desplazadas denuncian cómo las fuerzas policiales las agreden y les roban sus pertenencias antes de ser empujadas de vuelta al país del que huyen. En Grecia, Italia y Francia, muchas personas sufrieron empujones en el mar y en tierra (Médicos Sin Fronteras, 19/5). Por otro lado, una porción importante de las personas que ingresan a países quedan en situación de desposesión total; en Francia, Bélgica y Holanda, por ejemplo, muchos solicitantes de asilo están en la calle. 
 Asimismo, otra plétora de refugiados ingresa a los países de destino mutilados o lastimados, con fracturas y cortes producidos por las alambradas de los muros que las burguesías han construido (Polonia, Hungría, etc). 
 Los conflictos en el Congo y en Sudán, que al igual que el resto de los países africanos han sido devastados en buena medida por la intervención de las potencias europeas y la rapiña capitalista por sus recursos naturales; y en Myanmar, donde una dictadura capitalista sanguinaria de vínculos con China y Rusia y algunas potencias occidentales tomó el poder, han aportado lo suyo a esta situación calamitosa. 
 Casi un millón de congoleños y más de dos millones de sudaneses están refugiados en otros países del continente africano. A estos se suman los refugiados musulmanes rohingya, que viven en Myanmar, pero son sometidos a una opresión y explotación particulares (o incluso son asesinados) por su condición étnica. 
 A estos conflictos se suman las sequías, inundaciones y el descalabro social más general en Somalia, país que sigue padeciendo los estragos causados por una invasión imperialista que tuvo lugar en la década de 1990; y la crisis en Afganistán, destrozado por una intervención bélica impulsada por Estados Unidos y avalada por el imperialismo mundial. 
 El trabajo de la ONU no recoge datos del conflicto en Medio Oriente, que recrudeció con los ataques del gobierno terrorista y genocida de Israel contra la población palestina de Gaza. No obstante, el mismo organismo, por fuera del trabajo en sí, indicó que existen cerca de 30.000 desplazados internos que han regresado al norte de la Franja, zona que el criminal Netanyahu recomendó abandonar para luego bombardear el sur. 
 Son casi 6 millones los palestinos refugiados en todo el mundo, la mayoría descendientes de aquella generación de exiliados en 1948, año en el que se fundó el Estado de Israel. El sionismo tiene en carpeta avanzar en la invasión terrestre de Gaza, lo que agravará este estado de cosas.
 Asimismo, el informe señala que los nacionales de países de América Latina y el Caribe registraron aproximadamente un tercio de todas las nuevas solicitudes individuales de asilo en todo el mundo. “La mayoría fueron registradas por venezolanos, cubanos, colombianos (Colombia, sin embargo, es también uno de los principales países de acogida), nicaragüenses y haitianos en Estados Unidos y México” (ONU, 25/10). 
 Otra vez, la descomposición social de la región producto de la intervención imperialista y de la crisis más general del capitalismo, produjeron en América Latina y Centroamérica este panorama (los yanquis, por ejemplo, impulsaron el establecimiento de regímenes dictatoriales). Entre Estados Unidos y México se ha erigido un muro y los gobiernos (tanto el de Biden como el de AMLO) reprimen a los trabajadores que intentan cruzar la frontera. 

 Terminemos con el capitalismo

 La guerra, la bancarrota social, las rivalidades interétnicas, la depredación ambiental, todo esto provocado y alimentado por las burguesías del mundo, están en la base de este cuadro. 
 Los mismos gobiernos responsables de esta situación son aquellos que luego expulsan a los migrantes o los asesinan en represiones. Los países de la UE, por ejemplo, vienen reforzando las fronteras y criminalizando cada vez más a los migrantes. 
 Las deportaciones exprés, la construcción de muros y el aliento a la xenofobia son la norma. En 2022, más de 23.000 personas han sido interceptadas por guardacostas libios financiados por la UE y devueltas por la fuerza a Libia. 
 Reclamamos el derecho incondicional al asilo para todos los refugiados del mundo. Abajo la xenofobia y el racismo. Abajo la guerra imperialista. Abajo el Estado de Israel. Abajo todos los gobiernos capitalistas del mundo. Emancipemos a la humanidad de la lacra capitalista luchando por el socialismo. 

 Nazareno Suozzi

Punto por punto, el ataque genocida de Israel contra la Franja de Gaza


Bloqueo total, más de un millón de desplazados, hospitales sin anestesia y escuelas atacadas.

 Los bombardeos de Israel contra la Franja de Gaza ya han dejado 7.326 muertos, según las cifras del Ministerio de Salud del enclave costero. El 40% de los fallecidos son niños. A su vez, las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) practicaron en las últimas horas dos incursiones terrestres puntuales que serían, dijeron, preparativos de una invasión en regla.
 Los ataques aéreos, constantes, incluyen a los campos de refugiados en que se hacinan cientos de miles de personas y no discriminan hospitales, escuelas ni supermercados. 
 A continuación, repasamos algunos de los aspectos más espeluznantes del ataque genocida en curso contra el pueblo palestino. 

 1) Bloqueo casi total: falta el agua y la comida 

Israel mantenía ya un férreo bloqueo terrestre y marítimo contra la Franja de Gaza desde 2007. Sin embargo, tras la incursión de Hamas del 7 de octubre, se convirtió en un bloqueo total. “No habrá electricidad, ni comida, ni gas, ni combustible. Nadie podrá entrar ni salir. Estamos luchando contra animales”, declaró el ministro de Defensa, Yoav Gallant. 
 Solo han podido ingresar, desde el 7, a través del cruce de Rafah, en la frontera con Egipto, unos 84 camiones con ayuda humanitaria, definidos como “una gota en medio del océano” de necesidades por Nebal Farsakh, de la Media Luna Roja palestina (antes de la crisis entraban diariamente 450 camiones, según consigna la agencia Efe). A su vez, Israel sigue vetando el ingreso de combustibles, que son fundamentales para abastecer a los generadores de emergencia que se usan en los hospitales y a las plantas potabilizadoras de agua. 
 El viernes 27, en tanto, se produjo un corte total de las comunicaciones, en medio de nuevos bombardeos.

 2) Más de un millón de desplazados

 Tras la orden de evacuación del norte de la franja dictada por Israel, más de un millón de personas (sobre 2,3 millones de habitantes) debieron abandonar sus hogares, en dirección al centro y sur del enclave. Cientos de miles pasaron a engrosar los campos de refugiados de Naciones Unidas, en los que se vive una situación de hacinamiento extremo. El periodista Mikel Ayestaran informó que en uno de esos campos contaban con un baño para 3.000 personas (La Sexta, 26/10).
 El agua y la comida se encuentran racionadas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que una persona necesita entre 50 y 100 litros de agua diarios para satisfacer sus necesidades básicas de salud: hoy los gazatíes disponen de entre uno y tres litros, según Pilar Orduña, de la ONG Oxfam (RFI, 27/10). 
 Alrededor de 30 mil personas que habían escapado del norte de Gaza volvieron a la zona, debido a los bombardeos permanentes en el resto del territorio. 

 3) Hospitales colapsados y sin anestesia 

Ante la falta de drogas, en algunos hospitales se están realizando operaciones sin anestesia (incluso amputaciones) y los doctores usan las luces de sus celulares para guiar sus intervenciones, debido a la falta de energía eléctrica. Los pasillos, atestados de desplazados por el conflicto, también son sitio de intervenciones quirúrgicas. El hospital Al Shifa, según la ONU, trabaja al 150% de su capacidad (BBC, 25/10). En otros, la situación es aún peor. La falta de agua y el hacinamiento amenazan con desatar enfermedades.
 Un tercio de los hospitales debió cerrar ante los bombardeos y la falta de insumos. Según Irene Huertas, coordinadora de Médicos Sin Fronteras en Cisjordania, la situación ya es tan dramática que los médicos gazatíes “han llegado al punto de tener que elegir a quién salvar y a quién dejar morir” (Clarín.com, 26/10). 
 La escasez de combustibles plantea el peligro de que no puedan abastecerse los generadores eléctricos de emergencia. Está en juego la vida de miles de pacientes: bebés prematuros, pacientes de diálisis, de cáncer, o en terapia intensiva. 
 Como un modo artero de justificar esta situación, funcionarios israelíes declararon este 27 de octubre que Hamas usa a los hospitales como centros de operaciones, acusación que fue rechazada tanto por ese grupo como por las autoridades hospitalarias. 

 4) Ataques a escuelas 

La Unesco afirmó en un comunicado que más de 200 escuelas (40% del total) sufrieron daños, cuarenta de ellas graves, a raíz de los ataques israelíes. 

 5) Masacres en Cisjordania 

El accionar de las fuerzas israelíes y bandas de colonos armados dejó desde el 7 de octubre casi 100 muertos en Cisjordania, donde diariamente hay manifestaciones de solidaridad con Gaza y ataques a los centros de control y vigilancia sionista.
  El repaso por estos datos muestra que el Estado de Israel lleva a cabo una operación que no se restringe a Hamas: es una acción genocida contra todo el pueblo de la franja. “Algunas almas frágiles y santurronas están explicando que la mayoría de los residentes de Gaza son población civil no implicada, por lo que no debemos hacerles daño. Nada de eso. Tenemos que destruirlos hasta la médula”, sostuvo la ministra de los Derechos de la Mujer, May Golan. 
 Detengamos la operación genocida del Estado israelí.

Prensa Obrera