viernes, 17 de junio de 2016
Seremos Como el Ché - Nestor Kohan
Catedra de Nestor Kohan en el Primer Encuentro De los Seminarios Guevaristas de Formación convocados por la Agrupación Hombre Nuevo.
29 oct. 2013
El Capital y su lectura hoy
Entrevista a Néstor Kohan acerca de la lectura de El Capital de Carlos Marx, la formación política, la articulación de un proyecto continental de liberación y la construcción del socialismo.
23 de julio de 2013
jueves, 16 de junio de 2016
Trabajadores públicos se movilizan contra el ajuste

El día de hoy se realizó el paro parcial y la movilización convocada por la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) en contra del ajuste fiscal propuesto por el Poder Ejecutivo de cara a la próxima rendición de cuentas. También se incluyó entre las reivindicaciones el reclamo por una solución en la jubilación para los “cincuentones” y fue acompañada por los funcionarios de la salud privada (FUS) que reclaman que se cumplan los convenios vigentes, los funcionarios de salud pública y otros sectores.
El gobierno continúa con su plan de ajuste
Aunque el gobierno dio un paso atrás en el aumento del IRPF para los trabajadores que ganan más de 33000 pesos nominales las medidas anunciadas por Astori apuntan a que el costo de la crisis sea pagado por los trabajadores a través del aumento del IRPF a los salarios con ingresos mayores a 50100 pesos y suspensiones y postergaciones de inversiones en las áreas sociales y educativas.
Las idas y venidas en los anuncios del gobierno en relación a sus propuestas para la próxima rendición de cuentas muestran lo difícil que es para el gobierno implementar un ajuste fiscal. A las resistencias del PIT-CNT se sumaron las críticas de sectores del Frente Amplio y el malestar de sus votantes que ven con preocupación como las “soluciones” para superar el déficit fiscal pasan por tomar medidas típicas de la derecha.
Mientras el gobierno se enorgullece que el 60% de los trabajadores no pague IRPF, toda una demostración de los sueldos de miseria que impuso el modelo progresista en esta última década, las exoneraciones de impuestos o subsidios que recibe el gran capital muestran como se privilegia y fomenta que los grandes empresarios obtengan jugosas ganancias con sus negocios.
Cuando la crisis en la que ha entrado el país obliga a tomar medidas para enfrentarla, nuevamente Vázquez y Astori privilegian a los empresarios y toman medidas en contra de los trabajadores y el pueblo.
Al aumento del IRPF se suman los recortes en los gastos, que según dicen los propios frenteamplistas, ponen en riesgo políticas sociales y educativas e incluso convenios salariales del sector público.
Aunque intenten disimular sus propuestas el gobierno planea postergar hasta 2018 gastos de la UdelaR, ANEP e INAU lo que significa en la práctica recortes en la educación pública y para la infancia. Mientras tanto se mantiene la propuesta de evitar ingresos de trabajadores al Estado y se continúa con las políticas de tercerizaciones y privatizaciones a través de la modalidad de participación público privada (PPP).
El PIT-CNT le hace el juego al gobierno
Aunque a los pocos días de conocidas las propuestas de Astori los dirigentes de la central obrera manifestaron su oposición y dijeron que “ni un minuto nos vamos a quedar quietos” con el correr de los días su postura se fue diluyendo lentamente.
Junto a la convocatoria a un lejano paro a fines de junio denunciaron el ajuste y reclamaron que en lugar de castigar al pueblo y los trabajadores se gravara al capital, pero al mismo tiempo se encargaban de generar expectativas de que en reuniones con el gobierno y la bancada frenteamplista lograrían cambiar su posición.
Unos pocos anuncios con pequeños cambios del presidente Vázquez alcanzaron para dejar atrás la confrontación y los reclamos levantando una postura ambigua que en la práctica evita todo plan de lucha serio contra el ajuste en marcha.
El PIT-CNT evita pronunciarse en relación a los recortes de gastos que anuncia Astori o la falta de respuesta a los reclamos sindicales de gravar al capital; y en los hechos apuesta a la desmovilización y a dejar pasar estas medidas que impactarán negativamente en el conjunto del pueblo y los trabajadores.
Paro General Movilización y plan de lucha
La importante movilización que recorrió el centro de Montevideo, con presencia de trabajadores públicos del correo, registrales, de la aeronáutica, del hospital de clínicas, de ANTEL, UTE, INAU, seguridad social, Salud Pública así como de trabajadores privados y de estudiantes muestra la predisposición a la lucha y la movilización para enfrentar el ajuste.
A los sueldos sumergidos, la inflación y los tarifazos así como los nuevos ataques que busca implementar el gobierno, como el tope en las pautas salariales que en los hechos con la inflación puede significar la caída del salario real, se los enfrenta con un plan de lucha discutido democráticamente en asambleas en los lugares de trabajo garantizando como primera medida el paro general de 24 horas que el propio PIT-CNT ahora intenta desactivar.
Para derrotar el ajuste y hacer que la crisis la paguen los capitalistas los trabajadores, estudiantes y sectores populares deben salir a luchar a las calles, tal como lo están haciendo en otras partes del mundo como en Argentina, Francia o Grecia.
Hernán Yanes
La fundación de la Asociación de Trabajadores de Londres

El 15 de junio de 1836 se crea en Londres la Asociación de Trabajadores. Fue la primera organización que intentó agrupar a trabajadores de distintos gremios con la finalidad de unir lo gremial y lo político.
Inglaterra 1835. Los efectos de la revolución industrial estaban en su apogeo. Engels describe en su libro La situación de la clase obrera en Inglaterra (1845) que el imperio británico poseía 263 fábricas de urdiembre tejido con 30 mil obreros. Otras tantas de hilado de lana con 71300 obreros. Las hilanderías de lino ocupaban a 33 mil obreros. Del mismo modo Inglaterra fortalecía su industria minera y su imperio en los mares: en 1836, 500 barcos a vapor se encontraban navegando en los mares del mundo y en los puertos británicos. Con este crecimiento, la burguesía se fortalecía como clase dominante disputando el poder de la vieja aristocracia terrateniente inglesa. La burguesía industrial crecía al ritmo de la explotación de miles de trabajadores, mujeres y niños.
El poder de la burguesía industrial comenzó a expandirse con la Reforma Electoral de 1832 consiguiendo el derecho al voto. Engels dice: “había sido la victoria de toda la clase capitalista sobre la aristocracia terrateniente…significaba la reorganización de toda la política comercial y financiera de Inglaterra de acuerdo a los intereses industriales que constituían la clase representativa de la nación”. Más adelante sostiene: “el proletariado y la pequeña burguesía, protagonistas de la lucha por la reforma, fueron engañados por la burguesía liberal y no recibieron ningún beneficio”.
Los paisajes de la Londres fabril crecían. Los llamados “barrios malos” se organizaban por todas partes. En ellos residía el proletariado y los sectores más empobrecidos, eran las viviendas más feas de la ciudad. Las calles sin pavimento, sucias, las casas de ladrillos apilados, sin cloacas. Barrios tapados tras grandes muros para disfrazar todo lo que pudiera ofender a la vista de la burguesía, escribió Engels.
Pero también el parlamento sancionó otras leyes, una de ellas, la de Ley Fabril de 1833 que permitió el empleo en las fábricas de niños mayores de 9 años y el cumplimiento de un horario máximo de 8 horas de jornada laboral. Para los niños que tenían entre 13 y 16 años la jornada sería de 12 horas. De esta forma se legalizaba la explotación de menores de edad. Acorde con esta política en 1834 se dictaron las Leyes de Pobres que otorgaban subsidios a las familias empobrecidas a la vez que eran controladas al circular por la ciudad. Esta ley fue muy resistida, fueron las mujeres y las niñas las que impulsaron en 1837 un movimiento contra esta ley en los distritos fabriles del norte de Londres.
Recién en 1824 se permitió a los trabajadores la organización gremial. Antes estaba prohibida. Con esta conquista, el derecho de libre asociación se extendió por toda Inglaterra adquiriendo más poder. La primera trade-unions (uniones de oficios) fue la Gran Unión de Hiladores y Tejedores a Destajo de Gran Bretaña fundada en 1829 por John Doherty. En el verano de 1834 los movimientos de trabajadores crearon por breve tiempo la Gran Unión Nacional de Gremios Consolidados donde se destacaron las mujeres como las Operarias Sombreras, las Mujeres Sastres y también como Mujeres de Gran Bretaña e Irlanda. Este reagrupamiento estaba bajo las influencias del pensamiento de Orwell quien proponía la formación de cooperativas de producción. Posiblemente su fracaso se deba a que la discusión de fondo fue la conquista de los derechos políticos.
Finalmente en 16 de junio de 1836, William LLovet y Henry Hetherington fundaron la Asociación de los Trabajadores de Londres (ALT). LLovet había impulsado anteriormente el Comité de Dorchester con el objetivo de organizar las protestas por las sentencias a 6 miembros de la mutual de jornales agrícolas. Se habían afiliado a una liga ilegal y como consecuencia fueron condenados a siete años de deportación en Australia.
Dos años más tarde un comité de Asociación de Trabajadores de Londres redacta la Carta del Pueblo para exigir al Parlamento: 1) sufragio universal masculino, 2) renovación anual del Parlamento, 3) indemnización parlamentaria para los candidatos sin recursos, 4) elecciones por voto secreto, 5) establecimiento de distritos electorales y 6) abolición de los requisitos de propiedad para acceder a la Cámara de los Comunes. De esta forma quedaba conformado el movimiento Cartista. Era la primera vez que un movimiento de trabajadores planteaba demandas propias y reclamaba una institución integrada por representantes de la burguesía. No será hasta 1867 bajo la influencia de la I Internacional cuando aumentó los obreros calificados conquistaron el derecho al voto. Más tarde en 1884, esto se extiende a los territorios rurales.
En ese momento Marx tenía 19 años y Engels 17, doce años después escribirían el Manifiesto Comunista. Engels describe: “las grandes ciudades son las cunas del movimiento obrero; en ellas los obreros han comenzado a reflexionar sobre su situación y a luchar; en ellas es donde se manifiestan primeramente la oposición entre proletariado y burguesía; de ellas brotan las asociaciones obreras, el cartismo y el socialismo”. La visión de Engels es acertada. El cartismo se propuso organizar un partido amplio que luche por las reivindicaciones de la clase obrera en el régimen burgués. Como explica Riazanov, estudioso de la obra de Marx y Engels, este movimiento no tiene por objeto la transformación radical de las condiciones sociales y con frecuencia se unen a la burguesía para asegurar a los obreros determinada influencia en el aparato estatal.
Será más tarde en 1848 cuando la Liga de los Comunistas, solicitará a Marx y Engels un documento programático para la organización: El Manifiesto Comunista. La lucha de clases pasará ser una lucha del proletariado contra la burguesía en la perspectiva de modificar de raíz a la sociedad capitalista. Para esto, la organización del proletariado en un partido, la conquista de los sindicatos, la toma del poder del estado y la expropiación de la burguesía son los únicos caminos posibles para llegar al comunismo.
Hernán Perriere
miércoles, 15 de junio de 2016
La Reforma Universitaria de 1918 en Argentina

¿Qué fue la Reforma Universitaria? Presentamos una síntesis del movimiento reformista de 1918, que revolucionó las universidades latinoamericanas, y reflexionamos sobre su vigencia en la actualidad.
«si en nombre del orden se nos quiere seguir burlando y embruteciendo, proclamamos bien alto el derecho sagrado a la insurrección (Manifiesto liminar de la Reforma Universitaria, 21 de junio de 1918).»
En la Argentina de principios del siglo XX, el desarrollo capitalista y su consecuente modernización de la sociedad, trajo aparejada la apertura de las universidades a las recién emergidas clases medias urbanas de carácter liberal. No obstante, los anticuados modelos universitarios conllevaron a que el estudiantado, en su lucha por la introducción de diversas reformas, se esbozara como un sujeto fundamental de la política nacional, ganándose su lugar definitivamente tras los acontecimientos que culminaron en la Reforma Universitaria de 1918.
Sin embargo, presentar la Reforma meramente como un conjunto de demandas de carácter académico implica desconocer el grado de radicalización del movimiento estudiantil y, como asegura Bonavena [1], sus profundos cuestionamientos de la sociedad. Esto no es sino un claro objetivo de borrar cualquier rastro de subversión del estudiantado que logró instaurar una revolución educativa y social en la historia nacional.
Para 1918 existían en el país cinco universidades: las de Buenos Aires, La Plata, Santa Fe, Tucumán y Córdoba. En algunas ya se habían formado los primeros centros de estudiantes, a la par que se introducían ligeras reformas en los estatutos universitarios. Muy diferente era Córdoba: el dominio ejercido por la Iglesia se traducía en un régimen reaccionario y conservador que se empeñaba en abortar cualquier intento de modificar el control que los sectores clericales ejercían sobre la institución.
A nivel internacional, procesos como el de la Revolución Mexicana de 1910, la triunfante Revolución Rusa de 1917 y el enfrentamiento entre las potencias imperialistas en la Primera Guerra Mundial, reflejaban las convulsiones que producía el sistema capitalista. A nivel nacional, las sucesivas huelgas de la clase obrera trastocaban el régimen político oligárquico-conservador el que, como válvula de escape a la creciente conflictividad social, daba lugar a la primera apertura electoral a través de la Ley de Roque Sáenz Peña. Esto derivó en la elección de Hipólito Yrigoyen en 1916.
En ese marco, los estudiantes cordobeses comenzaron a exigir la introducción de reformas en vistas de modernizar la casa de estudios que, fundada en 1613, aún funcionaba con la dinámica heredada de los tiempos coloniales. En pleno siglo XX las ideas darwinistas eran consideradas heréticas y se impartían materias como la de “Deberes para con los siervos” [2].
La historia
La primera acción del estudiantado cordobés tuvo lugar el 10 de marzo de 1918, con la manifestación en las calles y la conformación del Comité Pro Reforma que, en principio, solo reclamaba tímidos cambios. Ante la respuesta negativa de las autoridades, el 14 de marzo el Comité declaró la huelga general de los estudiantes por tiempo indeterminado. La adhesión a la misma fue total, imposibilitando el inicio de clases el 1 de abril.
Entonces, el gobierno nacional decretó el 11 de abril la intervención de la universidad a cargo de José N. Matienzo; mientras que, simultáneamente, se conformaba en Buenos Aires la Federación Universitaria Argentina. El 22 de abril, Matienzo anunció un proyecto de reformas del estatuto de la universidad abriendo la participación en el gobierno universitario al claustro de profesores. Así, se reanudaban las clases, la situación se normalizaba temporalmente y se cerraba la primera etapa del conflicto.
El segundo período del proceso giraría en torno a las expectativas puestas en la elección del nuevo rector que tendría lugar el 15 de junio. Los estudiantes conformaron la Federación Universitaria de Córdoba, y militaron las elecciones para el rectorado a favor del candidato liberal Enrique Martínez Paz. Además de éste, se postulaban, por un lado Alejandro Centeno, y por el otro, Antonio Nores, representante de la cúpula clerical y miembro de la Corda Frates [3].
Nores resultó electo nuevo rector. La respuesta de los estudiantes no se haría esperar y se abriría la tercera etapa del conflicto: los reformistas irrumpieron en el salón de grado, rompiendo los vidrios y muebles, descolgando los cuadros de las históricas autoridades de la universidad, y expulsando del lugar a la policía y los matones contratados por las autoridades clericales.
Nuevamente declararon la huelga general que rápidamente se extendió a nivel nacional con la adhesión de los estudiantes de las restantes universidades del país. Inmediatamente marcharon por las calles y obtuvieron la adhesión de la Federación Obrera de Córdoba a la lucha estudiantil, forjando una embrionaria unidad entre obreros y estudiantes.
El 21 de junio, Deodoro Roca redactó anónimamente el “Manifiesto liminar de la Reforma Universitaria”. El documento expresaba un intransigente anticlericalismo y antiimperialismo expresado en su título “La juventud de Córdoba a los hombres libres de Sudamérica” y su ferviente romanticismo por la independencia latinoamericana.
En agosto, el gobierno nacional decretó nuevamente la intervención de la Universidad, esta vez a cargo del ministro de Instrucción Pública, José Salinas. Los estudiantes radicalizaron sus medidas y el 9 de septiembre ocuparon la Universidad asumiendo sus funciones de gobierno: nombraron a los dirigentes estudiantiles Horacio Valdés, Enrique Barrios e Ismael Bordabehere como decanos de las facultades de Derecho, Medicina e Ingeniería, organizaron actividades curriculares, nombraron profesores, consejeros y empleados e incluso llegaron a constituir mesas de exámenes. La universidad se encontraba completamente en manos del estudiantado, situación que solo sería revertida tras el desalojo y la detención de algunos estudiantes por parte de la policía.
Pero para entonces, Salinas se vió obligado a atender los reclamos estudiantiles y decretar la reforma del estatuto universitario incorporando la docencia libre y el cogobierno paritario (la participación de los estudiantes en el gobierno de la universidad en igual número respecto a los profesores titulares y suplentes). Paulatinamente, los cambios se instauraron en el resto de las universidades del país y, para 1921, la reforma universitaria regía a nivel nacional.
Posteriormente, la lucha estudiantil alcanzaría dimensiones continentales: el estudiantado se levantaba en Chile, Perú y Cuba durante los primeros años de la década de 1920; y durante la década de 1930, en México, Paraguay y Brasil.
El legado del movimiento reformista
Uno de los principales puntos que suele dejarse de lado al hablar de la Reforma Universitaria –con la intención de eliminar su carácter revolucionario–, es el de la ligazón entre la universidad y la sociedad.
En este sentido, parte del movimiento reformista cuestionó el papel de la universidad en tanto meras “fábricas de títulos” que se encontraban desvinculadas de las problemáticas sociales que aquejaban a la época. Si bien este cuestionamiento no daría lugar a profundas experiencias en Argentina, sí sería el caso de los movimientos estudiantiles en otros países como Perú y Cuba principalmente, a través de la constitución de universidades populares con el objetivo de ligarlas a la clase obrera y el pueblo pobre, que se encontraban excluidos de la enseñanza superior (en Argentina recién con el Cordobazo se manifestaría en los hechos esta unidad). En ambos países cumplirían un rol clave importantes figuras del marxismo latinoamericano como el peruano José Carlos Mariátegui y el cubano Julio Antonio Mella.
En nuestro país, el principal dirigente del movimiento reformista y redactor del Manifiesto liminar, Deodoro Roca, profundizaría el desarrollo de sus ideas alrededor de esta cuestión. En discusión con las diversas tendencias que defendían la postura de que la reforma solo se expresaría en cuestiones meramente académicas, no dejó de tener en cuenta el eje central de la relación entre la universidad y la sociedad. Son ellos a quienes se refiere como lo “puramente universitario”: “Tales trogloditas, dirá, creen saldadas sus deudas con los demás ‘por el mero hecho de atestiguar ante el asombro privado que son cisternas de saber’, sin advertir que es necesario que ‘con la palabra del intelectual se transparente una acción” [4].
Para 1920, Deodoro concebía a la universidad y a todas sus problemáticas como un reflejo de los problemas que atravesaban a la sociedad argentina coetánea. La universidad se le presentaba como “resultante de un problema profundo, concreto, y formidable: el problema social. De la injusticia social”, llegando a utilizar categorías del marxismo como su noción de que la universidad era productora de un “ejército de asalariados intelectuales”.
Repensar la Reforma Universitaria en la actualidad
Actualmente, a 98 años de la Reforma Universitaria, los cuestionamientos que supieron esbozar los dirigentes reformistas como Deodoro Roca alrededor de la profunda brecha que separa a la universidad de la clase trabajadora y el pueblo no pierden vigencia, sino que continúan siendo una de las principales desigualdades que atraviesa a las sociedades capitalistas contemporáneas; pues la universidad responde a un modelo capitalista que, con su inherente carácter elitista, constantemente segrega a amplios sectores de la población del acceso a la misma.
La Ley de Educación Superior (LES) sancionada en 1995 durante el menemismo, y mantenida por los posteriores gobiernos de la Alianza y los sucesivos gobiernos kirchneristas, constituyó un importante avance del neoliberalismo sobre las universidades nacionales: se introdujeron, principalmente, una enorme cantidad de posgrados pagos que van en detrimento del título de grado. El sistemático recorte de ofertas horarias dificulta a miles de estudiantes que, debido a su situación económica, se ven obligados a trabajar y, por ende, imposibilitados a cursar una carrera universitaria; además de que los sistemas de becas no logran –ni se proponen– solventar los problemas económicos de miles de jóvenes para asegurarles el acceso a las carreras de grado.
Este año, el gobierno macrista esbozó un nuevo intento de avance sobre la educación universitaria pública con paritarias docentes a la baja, tarifazos en los transportes públicos y recortes de presupuestos en materia de educación, a la par que cínicamente anunciaba un plan de profundización de la precarización laboral de la juventud en el convenio acordado con Mc Donald’s. Sin embargo, obtuvo respuesta a nivel nacional, 40.000 personas se movilizaron en las calles de Buenos Aires y decenas de miles más en el resto del país.
Como lo demuestran los estudiantes reformistas del ’18, la clave para enfrentar a las autoridades universitarias y nacionales se encuentra en la organización y la movilización. La defensa de la universidad pública hoy reside en que estudiantes y docentes, junto con el resto de los sectores de trabajadores que enfrentan las políticas de ajuste, la tomen en sus propias manos; como lo demuestran actualmente las juventudes que se levantan en países como Brasil, Chile y Francia.
La universidad continuará siendo una institución de carácter elitista en tanto no se modifique la estructura socioeconómica que la modela, pues, como sostenía Deodoro Roca, la verdadera “reforma universitaria es la reforma social” [5] y, en sintonía con ello, es menester poner en pie un movimiento estudiantil que cuestione, no solo el modelo de la universidad actual, sino también la sociedad de clases que la engendra.
Fabio Oñativia
[1] Bonavena, Pablo Augusto; Califa, Juan Sebastián; Millán, Mariano (comp.), El movimiento estudiantil argentino: historias con presente. Buenos Aires, Cooperativas, 2007.
[2] Portantiero, Juan Carlos, Estudiantes y política en América Latina, México, Siglo XXI, 1978.
[3] Asociación católica de carácter ultraconservador y aristocrático.
[4] Galfione, María Verónica, “Deodoro Roca y la Reforma Universitaria”.
[5] Roca, Deodoro, “Encuesta de Flecha”, en: Del Mazo, Gabriel, La reforma universitaria, La Plata, 1941.
martes, 14 de junio de 2016
EE.UU: la masacre de Orlando y las elecciones presidenciales

La matanza ocurrida en el club Pulse entra de lleno en la campaña electoral. Trump y su retórica contra los inmigrantes. Clinton y la ratificación de la política imperialista.
El candidato del partido republicano, Donald Trump, cargó las tintas sobre el “terrorismo islámico” como principal causa de la matanza aberrante del bar Pulse, en la que vio una oportunidad de oro para escalar su retórica de derecha y agitar los temores de su base –mayormente masculina, blanca y de mediana edad- una receta que tan buenos resultados le dio en las primarias de su partido. Ya comprendió que cuanto menos “políticamente correcto” sea más se consolidan sus chances electorales en sectores más atrasados y conservadores.
Lo que hizo fue subir la apuesta. Acusó al presidente Obama de tibio. Prometió suspender la entrada a Estados Unidos no solo a personas de religión musulmana, sino a toda persona originaria de alguna zona del mundo que haya atentado contra Estados Unidos, Europa o sus aliados. Incluso se dio el lujo de presentar esta medida como la defensa más efectiva de la comunidad LGTBI. Y defendió a rajatabla la política de armas del poderoso lobby de la Asociación Nacional del Rifle.
Hillary Clinton, la aún no proclamada candidata demócrata, está en un lugar más incómodo, apretada por izquierda por la base progresista de Sanders, a la que aún tiene que ganarse si pretende derrotar a Trump, y por la campaña de seguridad nacional de la derecha. Sin sorpresas, optó por la derecha. Siguiendo sus propias convicciones intervencionistas que la ubican en el “ala moderada” de los halcones de la política norteamericana planteó en su declaración en Cleveland ampliar la coalición “anti ISIS” en Siria y profundizar medidas de vigilancia estatales y privadas para detectar “lobos solitarios”, es decir, personas que sin ser necesariamente miembros del Estado Islámico se “autorradicalizan” a partir de las acciones de violencia espectaculares de estas organizaciones que se difunden cuidadosamente en internet, en un contexto de creciente estigmatización de las minorías de origen árabe y musulmán en los países centrales.
Se puede especular sobre si el tirador del bar Pulse tenía alguna relación con miembros del ISIS, o lo que parece más plausible, actuó por propia iniciativa, en parte por inspiración y en parte quizás respondiendo al llamado inespecífico del ISIS, que se encuentra bajo una operación de pinzas en Irak y Siria, a atacar “blancos blandos” en cualquier país de la coalición durante el mes del Ramadan.
Pero sobre lo que no hay dudas es que la masacre de Orlando, la mayor matanza perpetrada por un tirador individual en la historia norteamericana, ocurre en el marco de una y profunda polarización social y política que dejó como herencia la Gran Recesión de 2008 y que ha socavado al “consenso de centro” en el que se basó el bipartidismo norteamericano en las últimas décadas.
Donald Trump le dio una voz desde la extrema derecha al odio contra el “establishment” que se ha extendido como reguero de pólvora en amplios sectores de la población, que ven peligrar sus condiciones de vida y compraron las “grandes soluciones” de Trump: expulsar a 11 millones de latinos indocumentados, construir un muro en la frontera con México, impedir el ingreso de musulmanes, instaurar una política proteccionista en base a aranceles contra China y México, bombardear a los enemigos de Estados Unidos como el ISIS y matar a las familias de sospechosos de terrorismo.
Trump no cayó del cielo. Desde hace años el partido republicano ha profundizado su perfil antiinmigrante, religioso, antiabortista, antigay. Incluso en 2012 el entonces candidato a la presidencia Mitt Romney firmó un compromiso en contra del matrimonio igualitario promovido por una organización cristiana en defensa del matrimonio tradicional.
Omar Saddiqui Mateen era un ciudadano norteamericano que pudo haber recibido a través de las redes sociales el reaccionario mensaje misógino y homofóbico del Estado Islámico (recordemos que el ISIS reduce a las mujeres a la esclavitud sexual y realiza ejecuciones públicas de personas homosexuales en su califato). Pero también de varios líderes republicanos, no solo el populista de derecha Trump, además de predicadores y conductores de programas de radio y televisión.
Sin ir más lejos, en noviembre del año pasado, Ted Cruz –el candidato proveniente del Tea Party que terminó fungiendo de “moderado” frente a Trump- participó de una conferencia convocada por el pastor Kevin Swanson, que se hizo tristemente célebre por exigir la pena de muerte para la homosexualidad, aunque reconoció en su momento que el objetivo de “eliminar a la población gay de Estados Unidos no estaba aún al alcance de la mano”. De ese evento participaron también otros ilustres republicanos que en ese momento se habían anotado para probar suerte en la carrera a la Casa Blanca, entre ellos el gobernador de Arkansas, Mike Huckabee. Recién en febrero de este año, por puro oportunismo político, la campaña de Ted Cruz reconoció que había sido un error asistir a esa conferencia.
En los estados de Carolina del Norte y Mississippi se aprobaron este año leyes discriminatorias contra personas transexuales, bisexuales y gays, que abarcan desde la reglamentación del uso del baño público “según el sexo de nacimiento” hasta el derecho laboral y los servicios de salud y pretenden desconocer el fallo de la Corte Suprema que el año pasado legalizó el matrimonio igualitario.
No es de extrañar entonces que la orientación sexual sea la segunda causa entre los llamados “crímenes de odio”, superada solo por el racismo en una relación de 60-20%. Y que la gran mayoría de estos crímenes, según un informe publicado por una organización especializada en este tipo de violencia, no sean cometidos por fundamentalistas de religión musulmana sino por “una combinación de supremacistas blancos y personas que podrían ser consideradas miembros relativamente normales de la sociedad”. Esto no quiere decir que todas las personas que rechazan la homosexualidad estarían dispuestas a realizar un asesinato masivo, pero sí que la retórica de odio contra la comunidad LGTBI es un contexto facilitador.
La retórica “gay friendly” de Hillary Clinton apenas duró un par de tuits. La candidata demócrata se sumó a la cruzada contra el “terrorismo”. Propuso profundizar la intervención imperialista en Siria e Irak y llamó a reeditar la “unidad nacional” que reinó después de los atentados del 11S, es decir, en consenso bipartidista en torno a la guerra y ocupación de Afganistán e Irak, las mismas que crearon las condiciones que dieron origen a aberraciones como el Estado Islámico.
El racismo, la opresión y la explotación son el reflejo interno del imperialismo norteamericano. Afortunadamente, no pasan sin respuesta. Las movilizaciones contra la guerra de Irak, el movimiento Black Live Matters, o los millones de jóvenes que votaron por Sanders porque por la negativa están comprendiendo que lo que no va más es el capitalismo, son los síntomas más alentadores de que algo nuevo está surgiendo por izquierda.
Claudia Cinatti
lunes, 13 de junio de 2016
Ajuste sigue en marcha

Con el acuerdo entre el Poder Ejecutivo y la bancada frenteamplista, el FA desde los distintos lados del mostrador logrará pasar el ajuste, con algunas modificaciones respecto a lo anunciado por el Ministro de Economía, pero que sigue favoreciendo al capital y ataca a los asalariados.
Acuerdo entre el Ejecutivo y bancada del FA
Con el acuerdo entre el Poder Ejecutivo y la bancada frenteamplista, el FA desde los distintos lados del mostrador logrará pasar el ajuste, con algunas modificaciones respecto a lo anunciado por el Ministro de Economía, pero que sigue favoreciendo al capital y ataca a los asalariados.
En muy poco tiempo y en un par de reuniones de altas cúpulas, con la intervención incluso del presidente Vázquez, se le dio el ok a una reformulación del ajuste anunciado por el equipo de economía, logrando incluso la moderación de la dirección del Pit-Cnt con respecto a la posición que había tomado al inicio y así avanzar en un ajuste que va directo contra los trabajadores.
Vázquez y otras autoridades expresaron que el motivo central es reducir el déficit fiscal para cumplir con el objetivo de mantener el “grados inversor” internacional para atraer a los capitales internacionales. Parece poco alarmante para la mayoría de los oradores del gobierno y oposición que la amplia mayoría de los trabajadores no llegan a la media canasta básica.
El acuerdo
En concreto la suavización lograda por la bancada del FA fue, no aumentar la carga a la franja que va de los 33.400 pesos a los 50.100 pesos, aunque de todas formas esta franja seguirá pagando el 10 por ciento correspondiente. Por otro lado no lograron ninguno de sus pedidos anunciados con bombos y platillos, que eran aumentarle los impuestos al capital, mediante diversos mecanismos, todos denegados por el ministerio. Algunos de los dirigentes frenteamplistas intentaron destacar que habría rebaja de algún punto del IVA.
En referencia a la negociación Astori destacó que "nadie discutió la pertinencia de las medidas", por su parte el secretariado del FA también mostró su satisfacción por el acuerdo.
La oposición de derecha por otro lado aprovecha la ocasión para hacer demagogia con el ajuste, como si ellos en el pasado no hubieran hecho ajustes y mentido también en la campaña electoral.
El ataque se profundiza contra los estatales restringiendo el ingreso a la función pública que sería bajo la fórmula de dos por tres, o sea, ante el retiro de tres funcionarios solo ingresarían tres.
Luego del acuerdo logrado se viene la votación exprés mediante la inclusión del ajuste en la rendición de cuentas.
La moderación del Pit-Cnt
Los dirigentes del Pit- Cnt mostraron su satisfacción por las modificaciones aunque se siga descargando la crisis sobre los trabajadores y no sobre el capital, en plena coordinación con el papel jugado por la bancada del FA, incluso consideraron levantar la medida del paro propuesto. De todas formas, esto quedó a determinarse para el próximo 17 de junio, ya que en esta semana tuvieron su propio traspié al recibir el golpe del gobierno en la discusión por las pautas salariales, en la que el gobierno ya les comunicó que no las modificará.
El interés de la dirección del PIT-CNT era abrir negociaciones anuales en vez de cada dos años, solo en casos en que la inflación supere el límite previsto del acuerdo que en general es de dos dígitos, algo que es totalmente entendible ya que hoy en día la proyección del gobierno en los convenios salariales es sistemáticamente inferior a la real. Con este rechazo el gobierno expresa cínicamente, que los salarios no están bajando en términos reales para justificar un cambio en los lineamientos. Esto también es parte del ajuste y la dirección del Pit- Cnt sigue dudando en si hacer o no el paro del 29 de junio.
Ninguno de los oradores puso en cuestión en sí al impuesto al salario lo que en sí es el IRPF, sino la franja de ajuste, algo que debería ser rechazado por cualquiera que se reivindique de izquierda y que sepa los mecanismos de explotación de la sociedad capitalista.
Luchar contra el ajuste
Frente a esta maniobra de lavarle la cara al ajuste, no debemos perder de vista que el IRPF seguirá afectando a la franja de 33.400 a 50.100 pesos, que gran parte de la clase trabajadora sigue estando con sus salarios sumergidos (ahora atados a la pauta establecida por el gobierno) y cada vez más afectados con la inflación, la continuidad del IVA al consumo, el tarifazo y el aumento del boleto de transporte público. La estructura impositiva en el Uruguay está determinada de tal forma de que la clase trabajadora y sectores populares sean los principales aportantes, teniendo por otro lado la baja carga impositiva y la exoneración al capital, tanto nacional como extranjero.
Debemos exigir que se cumpla con la discusión democrática de un plan de lucha, en todos los lugares de trabajo y que se cumpla como primera medida de resistencia al ajuste, el paro nacional de 24h que ahora la dirigencia sindical está dudando en implementar.
Para derrotar el ajuste y hacer que la crisis la paguen los capitalistas y sus servidores públicos, los trabajadores, estudiantes y sectores populares deben salir a luchar a las calles, tal como lo hicieron los trabajadores uruguayos en el pasado, y ahora lo están haciendo los de otras partes del mundo como en Argentina, en Francia o en Grecia.
Sebastián Artigas
domingo, 12 de junio de 2016
“Lxs estudiantes también condenamos la violencia sexista”

Así decía la bandera de lxs estudiantes de Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (CEHCE – ASCEEP – FEUU) que en la movilización de #niunamenos en Montevideo, participaron activamente.
Desde la Comisión de Organización estuvimos en las últimas semanas abocadxs a difundir e invitar a la movilización. Propusimos convocar a las 18 hs en la puerta de nuestra Facultad, para luego marchar hacia la Explanada de la Universidad, y así lo hicimos. Además de convocar desde Humanidades, armamos un evento en Facebook donde convocamos a otrxs estudiantes a marchar unificadamente. La convocatoria así se masificó y la gente se acercó. Terminamos siendo unas 40 personas que marchamos desde Humanidades.
Además de la bandera que encabezó la columna que salió de Humanidades, también hicimos varios carteles para llevar a la movilización. Desde temprano estuvimos en Facultad armando todo. En los carteles se podía leer: “ellas en nosotros”, “al heteropatriarcado ni cabida”, “por una calle libre de acoso”, “aborto legal seguro y sin tutela del estado” y otras que mencionaban al patriarcado y al capitalismo.
La Comisión de Organización del CEHCE está impulsada por la Agrupación Universitaria Tesis XI y por la Agrupación de Mujeres Pan y Rosas. Desde fines del año pasado venimos tomando la problemática de la mujer a partir de volcarnos a apoyar la lucha de las trabajadoras de la ex FRIPUR. Este año realizamos una muestra audiovisual contra la violencia de género en sus diferentes expresiones. Con motivo del robo al GIAF realizamos el Taller Mujeres y Dictadura que fue un éxito, que luego se tradujo en una buena concurrencia de Humanidades en la XXI Marcha del Silencio el pasado 20 de mayo.
Todxs quedamos muy contentxs con nuestra intervención. Son buenos augurios y cuestiones que contribuyen a sentar las bases para un movimiento de mujeres verdaderamente independiente del estado, que no se contente con conseguir leyes o mejoras en el marco de este sistema capitalista sino que lo cuestione profundamente a partir de la organización de las mujeres y de la pelea para que la clase trabajadora tome nuestras reivindicaciones, en la perspectiva anticapitalista y socialista.
Karina Rojas
Montevideo
Zelmar Michelini, la trágica voz de un héroe democrático

Hace algunas semanas se publicó el libro del escrtitor Mauricio Rodríguez, editado por Fin de Siglo, titulado: “La voz de todos, Zelmar Michelini, su vida”; la recepción de la prensa fue masiva y nuevamente se volvió a idealizar y reivindicar al dirigente batllista, como un ejemplo de “democracia y pluralidad” en la política uruguaya, y como “un demócrata ejemplar”.
En la teoría literaria marxista en general, y en la obra del teórico György Lukács en particular, siempre se ha entendido a la tragedia como una expresión literaria de la decadencia y el derrumbe de unas determinadas clases dominantes; y también como la expresión de un momento histórico particular de transición, entre la muerte de la vieja clase y la emergencia de una nueva clase dominante y una sociedad de nuevo tipo. O sea, no se podría comprender a Shakespeare, Claderón y Racine, sin entender la crisis del hombre feudal en Inglaterra, España y Francia ante el advenimiento de la sociedad burguesa.
En este sentido, si ha existido una figura trágica en la historia del Uruguay, esa ha sido sin lugar a dudas la de Zelmar Michelini. Dirigente político del ala izquierda del batllismo y posterior fundador del Frente Amplio en 1971 (junto a otros batllistas como Alba Roballo), Michelini es representativo de ese momento histórico crítico y de transición en el país, del derrumbe de la Suiza “democrática”, de la decadencia del sueño reformista y la ilusoria posibilidad de una democracia burguesa “próspera y estable”. En la misma orientación, la praxis política de Michelini, es la de un héroe trágico que pretende regresar a los tiempos del Uruguay del Estado de bienestar y del proyecto de conciliación de clases “pacífico”, cuando ya ni la burguesía ni el imperialismo lo permiten. Allí reside lo trágico de Michellini, la historia de un hombre que se va radicalizando políticamente cada vez más, cuando ve que es atacado su sueño reformista y democrático.
Nadie discute por otra parte su coherencia y consecuencia política, que le costó la muerte a manos de la reacción, sin embargo quizás sus propias palabras son más explicativas sobre lo que queremos expresar acerca de la trágica contradicción entre sus aspiraciones políticas y la realidad histórica de su tiempo:
“El partido había defendido siempre la posibilidad del trabajador de organizarse(...) Sólo se entendía la sociedad libre viviendo en la coexistencia pacífica, en el mismo momento en que el trabajador tenía la posibilidad de defender con la huelga el fruto de su trabajo, y la posibilidad de lograr mejores condiciones en el mismo.
En el mismo momento, en que el poder ejecutivo rompió con esto, ya estaba creando el clima de la violencia”.
Matías Matonte
Brasil: entre el gobierno interino y las elecciones adelantadas

Como lo ha pintado un periodista de un medio brasileño, “la luna de miel” de Temer fue la de “un motel” -no duró más que un día. El gobierno interino carga, en apenas 20 días de gestión, con tres renuncias de ministros y colaboradores de primer nivel, salpicados por actos de corrupción, escuchas y revelaciones que los comprometían seriamente.
Esto potencia aún más la precariedad política del gobierno, el cual subió sobre bases extremadamente endebles. A caballo de esto, aumentan los recelos de la clase capitalista sobre los recursos con los que cuenta Temer para manejar el timón del país. El mes de mayo se registró una de las caídas más pronunciadas de la bolsa en la última década. Aunque su gabinete, conformado por hombres representativos del establishment, despertó el entusiasmo en los círculos empresariales, no fue suficiente para disipar la incertidumbre en el campo político, respecto de la capacidad del actual mandatario de pilotear la crisis y llevar adelante el ajuste que reclama el capital.
La burguesía le viene marcando en esa dirección, pero el gobierno está vacilando a la hora de llevarlo a la práctica. El ministro de Hacienda acaba de anunciar que no sufrirían recortes las partidas en educación y salud, lo que ha profundizado el malestar en sectores del establishment. El reclamo de un ajuste coexiste, asimismo, con choques y divisiones cruciales al interior de la burguesía. El giro pronorteamericano que fogonea Temer amenaza los negocios sojeros y del capital agrario, cuya producción tiene como destino principal a China. La incursión de corporaciones norteamericanas puede beneficiar a un sector de la burguesía industrial que se asocie a ese desembarco, pero introduce al mismo tiempo una competencia ruinosa para enormes sectores de ella.
Crisis por “arriba” y por “abajo”
Lo cierto es que en forma proporcional al empantanamiento del gobierno, va creciendo la posibilidad de elecciones adelantadas, una salida que podría ser dictada por el propio desarrollo de la crisis. Por lo pronto, Temer está perdiendo aliados a la hora de votar la destitución de Dilma Rousseff en el juicio político. A la deserción ya protagonizada por el ex futbolista Romario podrían sumarse otras, poniendo en peligro el propósito de imponer el alejamiento definitivo de la ex presidenta. En caso de que Rousseff fuera repuesta en el cargo, la idea que se estaría abriendo paso en el PT es la de convocar a un plebiscito para habilitar el llamado a comicios en forma anticipada.
Entre tanto, y esto es lo más importante, la crisis por arriba está dejando su marca en el ánimo popular. De acuerdo con una reconocida columnista del diario Estado de São Paulo, “nada de lo ocurre ahora puede conformar a ‘las calles’. La población se rebeló “contra la corrupción y ahora percibe que el Congreso sólo votó el juicio político para “evitar el avance del Lava Jato” (Clarín, 27/5). Los “millones que hicieron manifestaciones por el impeachment hoy se recogen en la tranquilidad del hogar, sin ningún ánimo para dar soporte a la interinidad de Temer, los anti juicio político han continuado las manifestaciones y comienzan a atraer sectores de la clase media opuestos al PT” (ídem). En este cuadro, las elecciones anticipadas serían un expediente de apuro para encauzar el disconformismo popular, sacar la protesta de las calles y someterla a una polarización política ficticia dominada por los bloques patronales.
La transición política que vive Brasil abre una oportunidad política. Para derrotar el ajuste y a los golpistas, el punto de partida es desembarazarse de cualquier atadura con el PT. Lula y los suyos prometen una resistencia que no llevaron adelante cuando fueron gobierno. Se trata de una impostura: Dilma no cayó resistiendo al capital sino pactando con él. El PT no tiene un programa alternativo al de los ajustadores Temer y Cunha. La clase obrera debe emerger como factor independiente en la crisis. En estas circunstancias, cobra mayor relevancia la convocatoria a un congreso de delegados de base de las centrales obreras, organizaciones y tendencias del movimiento obrero para enfrentar al ajuste y discutir una salida obrera frente a la crisis nacional. Los sindicatos combativos -empezando por Conlutas- y la izquierda deben ponerse a la cabeza de esta iniciativa.
Pablo Heller
sábado, 11 de junio de 2016
¿A qué se debe el aumento de situaciones de violencia en centros educativos?

Ante una situación de violencia de parte de un estudiante hacia docentes en el liceo 49 se realizó ayer un nuevo paro en secundaria de parte de los trabajadores. ¿Podremos detenernos un instante a pensar las causas y las responsabilidades en las mismas para pensar una solución que favorezca a los más vulnerados?
Una nueva jornada de paro de sectores de la educación, tanto de profesores (FENAPES) como funcionarios (ATES) según lo resuelto por asambleas de los sindicatos, ante el rechazo de la agresión sufrida por docentes del liceo 49, que además de ser el mismo estudiante que agredió a docentes en el liceo 25, no es el único caso sino que se suma a varios más en los últimos años, tanto en secundaria como primaria, así como otros casos que no son de notoriedad pública pero que los docentes conocemos a diario.
Se hace más que necesario dejar las ideas simplistas para “solucionar problemas” o más bien emparcharlos, y abordar las causas reales y profundas de estas situaciones.
Las causas sociales
Los grandes medios y sectores empresariales, incluso sectores del gobierno, se hacen eco en estas horas de que los jóvenes están cada vez más violentos, y retomando la clásica frase de que “la juventud está perdida”. En primer lugar cabe detenernos a pensar que, en términos generales, cada nueva generación es producto y consecuencia de las anteriores, y en todo caso preguntarnos qué se ha hecho hasta ahora con la educación de las nuevas generaciones y si tienen garantizadas condiciones dignas de vida, o sea, si son violentados en derechos básicos o no. Lamentablemente la respuesta a esto último no es alentadora, ya que la gran mayoría de jóvenes de barrios de la capital y el interior no tienen posibilidades de estudio, salud y trabajo dignos, y esto es fácilmente comprobable con estadísticas de cualquier tipo como el salario de la amplia mayoría de la población que no llega a media canasta básica, o el índice de desempleo en la juventud y en particular de las zonas más populares.
¿En qué condiciones se estudia y trabajar en un centro educativo?
Podríamos tomar como testimonio a los trabajadores de la educación, ya sea primaria, secundaria, escuelas técnicas e incluso la universidad, que hace años venimos denunciando que no hay condiciones dignas y en algunos casos ni condiciones mínimas para educar en amplios casos tanto a nivel de Montevideo como el resto del país. Las condiciones son precarias, desde la superpoblación, la inadecuación de los locales, la falta de contención profesional integral para cada liceo (trabajadores sociales, psicólogos, etc.), donde en última instancia a falta de las condiciones óptimas el último eslabón que se enfrenta a situaciones críticas de gurises vulnerables en muchos aspectos, somos los docentes que los vemos día a día en nuestras aulas. Todo esto es la premisa básica para entender las consecuencias que estamos viendo estos días.
La demagogia de las autoridades y el gobierno
La directora general de Secundaria Celsa Puente realizó declaraciones una vez más criticando a los trabajadores organizados que tomamos una medida de suspensión de las actividades, con la compañía de algunos medios masivos que ponen en duda si el hecho es tan importante como para que los trabajadores tomemos una medida como el paro. Lo más llamativo es que tanto Puente como el resto de las autoridades son totalmente conscientes de las condiciones en las que trabaja cualquier docente, recibiendo a diario denuncias de las irregularidades de todo tipo, desde carencias edilicias, de personal y recursos para abordar de manera real las problemáticas de los niños y jóvenes de los centros de estudios. Terminan siendo estas condiciones las que permiten y potencian los hechos que estamos observando. Todo esto es sumado a la falta de seguimiento real de las autoridades de casos puntuales que son críticos como el de este joven que ya había generado situaciones similares con anterioridad y que el sindicato docente había pedido apoyo y seguimiento para que dicho joven pueda seguir su curso curricular.
No debemos olvidar que sin aporte de mayores recursos económicos a la educación pública se hace esto una situación más complicada, y allí quien tiene la responsabilidad directa es el Gobierno. Recordemos que, en acuerdo con la oposición, se negó a otorgar mayores recursos el año pasado cuando se dio el gran conflicto educativo de trabajadores y estudiantes, que tuvo la medida de “esencialidad” del presidente Vázquez para limitar el conflicto y así evitar dar mayor presupuesto. Actualmente estamos próximos a la rendición de cuentas del gobierno que ya tiene sobre la mesa posponer algunos recursos que eran previstos para este año en materia educativa, y que se destinarían recién al siguiente año, en el marco de un ajuste fiscal en distintos niveles.
¿Cuál debe ser la salida?
En el marco del ajuste fiscal, donde los grandes empresarios siguen siendo los más beneficiados y no se ofrecen mejores condiciones para la juventud, la forma de conquistar nuestros reclamos es la movilización en las calles, exigiendo al gobierno que destine mayor presupuesto para la educación pública para que se pueda recibir a los jóvenes y sus familias en condiciones dignas.
Más presupuesto para que haya equipos multidisciplinarios reales en todos los liceos, y no como existe hoy que con suerte se cuenta con un psicólogo unas horas a la semana para atender a los cientos de alumnos. Más presupuesto para aumentar los salarios de todos los trabajadores de la educación y que se pueda terminar con el multi-empleo o sobrecarga horaria. Más presupuesto para construir más liceos y terminar con la superpoblación y hacinamiento.
Lo que le hace falta a estos jóvenes es que le posibiliten condiciones de educación digna, pero también salud, vivienda y trabajo digno, y para todo esto la única perspectiva real y no simplista es salir a luchar juntos los trabajadores y la juventud por estos reclamos.
Claudio Álvarez
jueves, 9 de junio de 2016
Lukács, la lógica dialéctica y los límites del pensamiento científico en el capitalismo

El 4 de junio de 1971 fallecía Georg Lukács, filósofo, crítico literario y miembro del Partido Comunista de Hungría. Presentamos una traducción de LID Brasil alrededor de un aspecto de su pensamiento.
Existe una enorme presión de la cultura burguesa y del propio pensamiento científico dominante en la sociedad capitalista que induce a la parcialización del modo de pensar. En el caso de los mismos científicos, apenas poseen una escasa formación filosófica, dialéctica, como muy frecuentemente adoptan fuera del laboratorio (o cuando atribuyen interpretaciones más teóricas a sus experiencias) una línea de pensamiento cartesiana, lineal, próxima al sentido común típicamente antidialéctico. Muchos finalizan sus conclusiones contrariando su propia experiencia, otros adoptan explicaciones reduccionistas y metafísicas para el universo o para su materia de estudios.
Lukács polemizó con este tipo de pensamiento e intentó reformular los postulados dialécticos del materialismo. Ese debate, ya clásico, se dio en el marco de los nuevos avances de las ciencias naturales de su tiempo, sobre todo de la física atómica y subatómica, de la mecánica cuántica avanzada. Estos debates continúan teniendo actualidad, como se vio hace poco en torno a la “partícula de Dios” (1). Y recurrentemente se ve con aquellos que conciben la materia como algo incorpóreo, metafísico y se proclaman “quánticos”.
Como se dijo al principio, el peso de la cultura dominante, incluso en los medios científicos, es tan colosal –y más aún en épocas conservadoras como fueron los años llamados neoliberales– que aquellos avances de las ciencias naturales reforzaron la visión filosófica antidialéctica de buena parte del mundo científico.
El motivo básico que hace que los avances científicos en la comprensión de la estructura de la materia impulsen toda una onda metafísica, irracional y hasta agnóstica en amplios medios intelectuales, tiene que ver con la tendencia del materialismo a actuar de forma mecanicista. Y por lo tanto, con su tendencia a no asumirse –como en la propuesta de Marx y Engels– en la condición de materialismo dialéctico, y por lo tanto no tomando en cuenta la lógica materialista de la materia.
O en palabras de Lúkacs,
“La gran subversión de la física moderna, esa subversión cuyo resultado concreto no se manifiesta para nosotros sino desde hace poco tiempo, data, como se sabe, de la primera década de nuestro siglo [XX, ndT]. Esa transformación se había manifestado, antes que nada, por el derrocamiento “brusco” de concepciones consideradas inalterables hace décadas e incluso siglos, sobre las cualidades y la estructura de la materia. La dualidad clásica de materia y energía, de materia y movimiento se volvió “repentinamente” vacilante. La necesidad de nociones físicas nuevas se presentaba al mismo tiempo motivada por la voluntad de dar a los fenómenos que se acababan de descubrir, una expresión adecuada a nivel del pensamiento. Ahora, sin el recurso del método dialéctico, la gran mayoría de los físicos filósofos, como de los pensadores especializados en comentar la evolución de las ciencias naturales, retrocedía desordenadamente frente a esas cuestiones decididamente insolubles. Esa fuga en pánico para el idealismo reaccionario debería arrastrar inclusive a algunos físicos que permanecieron sin embargo como materialistas en sus trabajos científicos.
La crisis teórica de las ciencias de la naturaleza se presentaba por un lado bajo el aspecto de una crisis de las concepciones establecidas y del otro –sobre todo en el terreno especulativo– como una crisis del materialismo. La transformación de la física significaba para algunos, la desaparición de la materia y, por lo tanto, el derrumbe de la ideología materialista. Sabemos que esa crisis de la filosofía no dejó de causar estragos en los medios marxistas: Más o menos en todas partes, en la II Internacional, el materialismo perdía terreno, mientras que el revisionismo filosófico, el kantismo, la doctrina de Mach encontraba adeptos”.
Más adelante Lúkacs continúa argumentando que:
“La crisis de la física es al mismo tiempo la del antiguo materialismo mecanicista. No es la materia que desaparece, no es la categoría gnoseológica de la materia la que cambia sino que es el método teórico del materialismo mecanicista que se desmorona por la incapacidad de aprehender fenómenos nuevos de una forma adecuada. Las causas de su falencia son antes que nada, la rigidez dogmática de sus categorías, la preponderancia de la teoría mecanicista, la incomprensión del relativismo de las teorías de la ciencia y finalmente, la ausencia del método dialéctico. (…) La negación de la inmutabilidad de la estructura y de las cualidades hasta entonces conocidas de la materia los condujo a la negación de la propia materia, en otras palabras, la negación de la realidad objetiva del mundo físico. La negación del carácter absoluto de las leyes fundamentales más importantes, los llevó a poner en duda la existencia de toda ley objetiva en la naturaleza y declarar que las leyes naturales eran simplemente “convenciones”, “necesidades lógicas”, etc. (2)
Científicos, filósofos y marxistas se sorprendieron con el relativismo de los conceptos de la física, por lo tanto, de la naturaleza de la materia y de ciertos conocimientos; muchas partículas descubiertas a veces se comportaban como materia, otras veces como energía. Un escándalo: la materia se desvanecía, desaparecía. La realidad objetiva aparecía como problemática, ultra relativa, irracional, campo del árbitro supremo.
Ganó terreno, en este marco, toda una onda subjetivista. Leyes, para muchos de estos intelectuales, darían lugar al cálculo de probabilidades. ¿Dónde está la necesidad si el azar parece prevalecer? En sus términos, tendríamos el daño de la lógica, el advenimiento del imperio de la ambigüedad, de la incertidumbre.
El terreno se vuelve muy fértil para la reacción y el irracionalismo filosófico. Por lo tanto, abierto a teorías ridículas que incorporan religión, metafísica y, en lugar del materialismo, la energía vital. Hasta ideas estrafalarias como que el ala de una mariposa que late al otro lado del mundo e impacta en el universo, comienzan a tener estatus de un pensamiento serio.
El conocimiento tiene, sí, su momento relativo; pero con eso no se pierde ni desvanece su momento absoluto, es decir, la validez de determinaciones necesarias, de niveles alcanzados del conocimiento. Si no fuese así –o sea, si el conocimiento fuera arbitrario, ultra relativo– no haríamos volar un avión y nunca se consolidaría la técnica de una operación quirúrgica de precisión.
Por otro lado, es válido decir, que por medio de las leyes de la atomística, de la física cuántica, no se puede localizar un electrón en determinado momento. ¿Pero quién esperaría eso? El materialismo mecanicista. El materialismo dialéctico no tiene semejante pretensión: tiene noción de que la casualidad no es todo, que existe la oposición de los contrarios, que existen múltiples determinaciones para un fenómeno concreto, singular. Como dice Lukács, la ley tendencial de la caída de la tasa media de ganancia no nos permite determinar si el capitalista fulano o mengano tendrá éxito o fracasará. No nos permite localizar un capitalista singular en sus particularidades. U otro ejemplo de esto: la ley objetiva de que la mayoría de los casamientos en el campo se dan en medio de la cosecha no nos permite saber si fulano se casará con mengana y, sin embargo, eso no niega aquella ley, no significa que reina el azar, que no hay necesidad, etc.
El fenómeno en realidad, debe ser situado dentro de la realidad concreta y de acuerdo con sus determinaciones, como las leyes tendenciales que explican su movimiento. Trotsky expresa muy bien esta cuestión con la teoría de la “unidad diferenciada” como fue destacado por Rees (3).
Sin embargo, el avance del conocimiento de la naturaleza de la materia, según lo explicado por Lukács, sólo puede servir de detonante para una crisis teórica de las ciencias naturales en la misma medida que sus pensadores y científicos no están acostumbrados a ponerse en la perspectiva dialéctica de pensamiento. Al contrario, por inercia filosófica y por presión del sentido común burgués, dominante, dualista, se sumergen en una brutal crisis de identidad, de percibir la realidad objetiva como “probabilísitica”, como regida en última instancia, por el azar o por una libertad subjetivista absoluta. Ahora bien, el carácter al mismo tiempo absoluto y relativo de la conciencia conforma una unidad dialéctica indivisible, decía Lukács. Por eso, añadimos, los aviones vuelan, las computadoras funcionan, la ecografía localiza y visualiza un hígado.
Creemos que es muy importante que cada revolucionario desarrolle constantemente el ejercicio del pensamiento dialéctico en su área de desempeño, como hace el pianista con el ejercicio de sus dedos; es una forma también de entrenar el pensamiento para llegar a trabajar la táctica estratégicamente y para concebir cada pequeña lucha política o sindical en los marcos de la gran política, del pensamiento dialéctico de conjunto, donde múltiples determinaciones, grandes y pequeñas, se proponen elevar al proletariado a ser sujeto político de la sociedad.
Gilson Dantas
Traducción: LID Historia de http://www.esquerdadiario.com.br/Lukacs-a-logica-dialetica-e-os-limites-do-pensamento-cientifico-no-capitalismo.
Notas:
1. Brevemente, el “bosón de Higgs” es una partícula descubierta en 2012 que recibió ese nombre místico por los grandes medios comerciales. Peter Higgs, de la Universidad de Edimburgo, y el belga François Englert ganaron el Nobel de física de 2013 por esta causa. En la escuela aprendemos que existen al menos 12 partículas mínimas de la materia; el bosón sería el responsable de la masa del conjunto de ellas.
2. Materialismo y dialéctica: crisis teórica de las ciencias naturales, 2011.
3. Trotsky utiliza el concepto de “unidad diferenciada” para distinguir el enfoque materialista dialéctico del reduccionista y determinista. Concepto que es crucial para la comprensión de la relación dialéctica entre varias esferas o niveles de complejidad en la naturaleza, entre las ciencias. Y que es particularmente útil para examinar la relación entre la dialéctica en la naturaleza y la dialéctica en la sociedad. Trotsky utiliza esta idea (la de la “unidad diferenciada”) en su análisis de las ciencias. Y “argumenta que la psicología reposa en la fisiología que a su vez reposa en la química, y así en adelante. Pero va más allá afirmando que “la química no es sustituto de la fisiología”. A decir verdad, “la química tiene sus propias llaves” que deben ser estudiadas separadamente utilizando “un abordaje especial, una técnica de investigación especial, hipótesis y métodos también especiales”. Y concluye que cada ciencia reposa sobre las leyes de otras ciencias solo en la así llamada “en última instancia”. Esta compresión evita que Trotsky, aplique simplemente leyes naturales a la sociedad. Advierte que sería un “error fundamental” cualquier intento de trasplantar para la sociedad humana “los métodos y avances de la química o de la fisiología, violando las fronteras entre las ciencias”. Es verdad, argumenta, que “la sociedad humana está cercada por todos lados por procesos químicos. Sin embargo, “la vida pública no es un proceso químico ni fisiológico, sino un proceso social formado por sus propias leyes” (p. 277 de The algebra of revolution – The dialectic and the classical marxist tradition, de John Rees, 1998, London: Routledge). Cursivas del autor.
Para profundizar una visión crítica de Lukacs ver Edison Salles, "Notas sobre Lukács y el estalinismo", Estrategia Internacional Nro. 25, enero 2009, p. 299.
miércoles, 8 de junio de 2016
A 126 años de la fundación de la Segunda Internacional

La fundación de la Segunda Internacional, sus comienzos y el surgimiento de las distintas estrategias en su seno hasta su debacle frente al estallido de la Primera Guerra Mundial.
Luego de la fundación de la Primera Internacional, durante el primer centenario de la Gran Revolución Francesa y en medio de los festejos, un 4 de junio de 1889, se funda en París la Segunda Internacional. Casi dos décadas después de la derrota de la Comuna de París, 17 años pasarían para que la clase obrera tenga la fuerza necesaria para poner en pie una nueva organización internacional. El crecimiento económico, de fines del siglo XIX, aumenta la cantidad de trabajadores, y el movimiento obrero, que avanza, políticamente, se convierte en una importante fuerza que necesita una organización a nivel internacional.
Los años previos están marcados por la reorganización de la clase obrera europea. Se construyen Partidos Socialistas en los distintos países, siendo el alemán y francés los más importantes. Cuando finalmente a nivel internacional este movimiento se desarrolla con fuerza, después de la muerte de Marx, entonces es su gran amigo y compañero Engels quién participa de su fundación, tomando la participación más activa en casi todos los países de Europa. En sus últimos años, además de continuar la tarea teórica del socialismo científico aconseja a cada partido marxista nuevo que surge.
Para Lenin la II Internacional marca la época de la preparación del terreno para una amplia extensión del movimiento entre las masas en una serie de países. Se caracteriza como la Internacional de la organización. Pone en pie amplias masas de trabajadores en numerosos países y los organiza en sindicatos y partidos políticos obreros.
Es importante destacar, por la situación política que estamos atravesando en la actualidad, producto de la enorme movilización de mujeres en contra de la violencia y los femicidios, que la Segunda Internacional tiene el gran logro de haber organizado internacionalmente a las mujeres socialistas en la lucha por la igualdad de los derechos y establece el 8 de marzo como día internacional de la mujer.
Reforma o Revolución
Durante su primera década, la Internacional crece constantemente, aumentan los votos de elección en elección, las organizaciones obreras se extienden, se conquistan aumentos salariales y leyes laborales, la miseria pierde terreno, esta mejora parece imparable. Todas esas conquistas son producto de la expansión del capitalismo a nivel internacional, que atenúa temporalmente las contradicciones socioeconómicas en los países más desarrollados económicamente, a costa de la expoliación a los países coloniales y semicoloniales.
En sus congresos, los dirigentes socialistas debaten en torno a los principales problemas de la política mundial, haciendo que los grandes temas que afectan a los trabajadores fuesen patrimonio común de los obreros más avanzados de todos los países.
Uno de los debates más importantes es el de la relación entre reforma y revolución. Bebel, Kautsky y Luxemburgo derrotan al sector revisionista de derecha dirigido por Bernstein, que impresionados por las conquistas y ante la ausencia de revoluciones en los 30 años que pasaron desde la derrota de la Comuna de Paris, proclaman que ya no hay que luchar para conquistar el poder sino que la tarea son las reformas graduales que “abrirían el camino al socialismo”.
Rosa Luxemburgo en este debate plantea que: “¿Debemos oponer la revolución social, la transformación del orden existente, última meta a la que aspiramos, a las reformas sociales? Por supuesto que no. La lucha diaria por las reformas, por el mejoramiento de la condición de los trabajadores dentro del sistema social y por las instituciones democráticas, ofrece a la socialdemocracia el único medio de tomar parte activa en la lucha de clases al lado del proletariado y de trabajar en dirección a su objetivo final: la conquista del poder político y la supresión del trabajo asalariado. Entre las reformas sociales y la revolución, existe para la socialdemocracia un lazo indisoluble: la lucha por las reformas es su medio; la revolución social, su fin”.
En suma, los primeros años de la Segunda Internacional, determinan el triunfo de las ideas del marxismo sobre las del revisionismo de derecha, marcan el triunfo de la voluntad del proletariado por la destrucción del capitalismo sobre la tendencia a adaptarse al marco de la democracia parlamentaria. Fue el punto más alto, más brillante para la Internacional. En 1905 estalla la primera Revolución Rusa, la joven clase obrera de ese país, dirigida por la socialdemocracia, despliega ante el mundo sus hazañas revolucionarias, con la huelga general, la insurrección y poniendo en pie por primera vez en la historia los sóviets como órgano de poder obrero y popular. Este proceso le da la razón al ala revolucionaria que había enfrentado a la reformista.
La Internacional luego de la derrota de la primera Revolución Rusa
Luego de la derrota de la Revolución Rusa de 1905, comienza un período de retroceso político, no sólo en Rusia sino en toda Europa, y las alas derecha de los partidos socialistas ganan peso. En las principales economías de Europa, prima la idea de desarrollo continuo del capitalismo porque los salarios mejoran, se consiguen leyes de protección laboral y la miseria disminuye. A su vez, los partidos socialistas aumentan los votos en cada elección y ganan bancas en los parlamentos.
Sin embargo, lejos de un desarrollo pacífico, las contradicciones no se atenúan: es el umbral de una era de guerras imperialistas, guerras civiles y revoluciones sociales.
Como demuestra Lenin, con la exportación de capitales y sus cuantiosas ganancias, las burguesías de los países imperialistas corrompen a los dirigentes obreros y a la capa superior de la “aristocracia obrera”, que pasan a ser verdaderos agentes de la burguesía en el seno del movimiento obrero, portadores del reformismo y del nacionalismo, y dividen al proletariado.
Sobre esta base, gana mucho peso el revisionismo teórico y el reformismo práctico. Kautsky y Bebel, principales dirigentes del ala centro,que antes apoyan a la izquierda, giran y terminan fortaleciendo una estrategia reformista, consistente en presionar a los gobiernos capitalistas para obtener concesiones, dejando sólo para los discursos la lucha para destruir el orden existente. En tanto el ala izquierda, encabezada por Luxemburgo, Liebknecht, Lenin y Trotsky, enfrenta a estas tendencias desde una estrategia revolucionaria.
La Guerra Mundial y la debacle de la Segunda Internacional
El mundo, dividido entre unas pocas potencias imperialistas que compiten de forma cada vez más violenta, aumentan la tendencia hacia una gran guerra interimperialista. La discusión sobre cuál debe ser la actitud de los revolucionarios frente a la guerra, atraviesa los distintos Congresos de la Segunda Internacional, desde que la revolución de 1905, desencadenada por la guerra ruso-japonesa, plantea la relación entre guerra y revolución en la nueva época.
En los distintos congresos, las resoluciones proclaman que deben enfrentar la posible guerra, y si ésta estalla, utilizar las crisis económicas y políticas, para movilizar a los sectores populares que precipiten la caída de la dominación capitalista. En 1912 se denuncia por primera vez el carácter imperialista de la guerra. Cuando en julio de 1914 la guerra estalla, la socialdemocracia alemana exige al gobierno no entrar y organiza mítines en los que participan millones de obreros. Pero no convoca a una huelga general.
Mientras la mayoría de los dirigentes garantizan que no se desarrolle la lucha de clases al interior de sus países, haciendo un favor a la burguesía para que pueda ir a la guerra sin preocuparse por los asuntos internos; Lenin, en cambio, plantea que había que transformar la guerra imperialista en guerra civil. Política conocida como “derrotismo revolucionario”, que consiste en que, la clase obrera no debe detener la lucha revolucionaria contra el gobierno de su país, frente a la posibilidad de que éste sea derrotado en la guerra. Para Lenin, la revolución en tiempos de guerra es la guerra civil.
El 4 de agosto de 1914 marca el derrumbe de la Segunda Internacional, los parlamentarios del Partido Socialdemócrata Alemán, aprueban los créditos que el gobierno solicita para ir a la guerra, lo mismo hacen del otro lado de la frontera los socialistas franceses, llevando a los trabajadores a una carnicería. Renuncian a la lucha de clases en nombre de la “defensa de la patria atacada” y rompen la solidaridad internacional del proletariado, rindiéndose ante sus burguesías y traicionando la causa del socialismo. La Segunda Internacional llega a su bancarrota.
Pero Lenin, Trotsky, Liebknecht, Luxemburgo y el ala izquierda de la Internacional, se oponen a la guerra, y luego organizan las Conferencias de Zimmerwald y Kienthal, que sientan las bases para una nueva Internacional.
Con la guerra, el mapa europeo se convierte en un escenario infernal: hambrunas, canibalismo, epidemias, destrucción y millones de muertos reflejan la dimensión de esta carnicería. Como afirma Lenin, la guerra crea condiciones de sufrimiento muy superiores a las habituales para las masas. En este contexto, el triunfo de la revolución rusa en 1917, termina de sepultar a la Segunda Internacional y sienta las bases para la construcción por parte de los revolucionarios de la Tercera, más conocida como la Internacional Comunista.
Jazmín Jimenez @JazminesRoja
Emilio Salgado @EmilioSalgado
* Artículo publicado en LID digital el 4 de junio de 2015.
La movilización pone un límite a la impunidad

El obsceno permiso, que contó con el silencio cómplice de todo el espectro político, encontró el límite que le puso la condena social expresada a partir de la convocatoria de Plenaria Memoria y Justicia, algunos centros de estudiantes y militantes y activistas de derechos humanos, que lograron al menos que Gavazzo no se saliera, impunemente, con la suya.
La pasada semana se conoció el escandaloso permiso concedido por el juez Gesto para que José Gavazzo pudiera asistir, el viernes 27 de mayo al cumpleaños de 15 de su nieta.
Ante tal permiso, propio del clima de impunidad que se quiere profundizar desde el Estado, la movilización y concentración en el domicilio pudo evitar el efectivo cumplimiento del permiso y mostrar el repudio popular hacia el clima de reconciliación y olvido para los crímenes de la dictadura.
Como si no alcanzara con las cárceles vip para los poquísimos genocidas presos o los beneficios de las prisiones domiciliaras concedidas a varios de ellos, el permiso del juez Martín Gesto intentó ser un nuevo paso para favorecer a los militares procesados o condenados.
El obsceno permiso, que contó con el silencio cómplice de todo el espectro político, encontró el límite que le puso la condena social expresada a partir de la convocatoria de Plenaria Memoria y Justicia, algunos centros de estudiantes y militantes y activistas de derechos humanos, que lograron al menos que Gavazzo no se saliera, impunemente, con la suya.
Entre comentarios de vecinos que contaban que Gavazzo violaba la propia prisión domiciliaria, ya que lo veían por la calle paseando a su perro, el escrache en su domicilio logró mostrar que si bien todas las instituciones del Estado continúan y profundizan esta política de impunidad, la movilización popular señala nuevamente el repudio hacia este tipo de medidas y que la lucha contra la impunidad se mantiene.
Ante estos hechos, la familia Gavazzo realizó una denuncia judicial contra la principal dirigente de Plenaria, a la que la justicia respondió llamativamente muy expeditiva citándola en menos de un día. La justicia con esto muestra el doble criterio que tiene en la lentitud del avance de los juicios de los represores y la rapidez con que actúa contra militantes sociales.
Condena social también para Ernesto Ramas
Ernesto Ramas represor y asesino de la dictadura como Gavazzo, también goza de privilegios, incluso no usa tobillera electrónica y anda libre por las calles de la ciudad de Piriapolis.
Por eso la Plenaria Memoria y Justicia, junto a otras organizaciones de trabajadores y estudiantes, convocó a hacerle un escrache este sábado 4 de junio para concentrar a las 14hs en la rotonda de Rambla y Piria en Piriápolis.
Hernán Yanes
martes, 7 de junio de 2016
Impunidad y privilegios para los crímenes de la dictadura

Entrevistamos al abogado Pablo Ghirardo, asesor sindical, denunciante de abuso de funciones por parte del aparato policial y co-denunciante en causas de Derechos Humanos, que nos cuenta cuál es su visión sobre la justicia respecto a los responsables de crímenes de lesa humanidades durante la última dictadura.
LID: ¿En general, cuál es la situación en Uruguay respecto la justicia por crímenes vinculados a la última dictadura cívico militar?
El estado de situación actual, es preocupante. No solo porque no existen avances en los procesos ya iniciados por los expresos y/o familiares, víctimas del terrorismo de Estado, en la búsqueda de verdad y justicia y la condena de los más de 500 militares denunciados por tortura, desaparición o asesinatos, sino que vemos con mayor gravedad en los últimos días cómo algunos de los muy poquitos procesados(no más de 15 militares procesados y, o, condenados por el Poder Judicial), vienen obteniendo ciertas prebendas como la libertad condicional o domiciliaria, que son legales sin dudas, pero también muy cuestionadas desde lo ético.
De alguna manera, lo que nos muestra a las claras es que no solo existe la impunidad sino que además estas personas que atacaron al pueblo y cometieron y continúan cometiendo (dado que el delito de desaparición forzada se mantiene en el tiempo) semejantes crímenes de Lesa Humanidad, se sienten en la libertad de salir de sus casas, hacer footing, pasear con un perro o de ir a un cumpleaños de 15 de un familiar cercano.
LID: Estás haciendo referencia al caso Gavazzo, y te pedimos te explayes al respecto
Hace una semana vimos con mucha preocupación cómo un juez de ejecución de la pena, el Dr. Martín Gesto autorizó a José Gavazzo a salir de su casa en el horario de 20 horas a 6 de la mañana siguiente. En primer lugar, recordar que el condenado está haciendo uso del derecho de prisión domiciliaria, una medida alternativa de la prisión, por razones de salud, entonces resulta incompatible otorgar ese derecho y paralelamente conceder la salida nocturna a una fiesta en horario tan extendido, sin entrar en las implicancias que significa para el campo popular y las organizaciones de DDHH que se le autorice ir a un cumpleaños de 15 a una persona que ha torturado, asesinado y desaparecido a militantes sociales.
De alguna manera esto generó en nuestro país una condena social muy importante que tuvo como síntesis la presencia en el domicilio al horario de la salida transitoria de varios militantes sociales, estudiantiles y de derechos humanos que, según expresó la esposa del militar retirado, le impidieron salir de su casa y por tanto no pudo asistir al cumpleaños.
Esto a nosotros como abogados nos hace a veces preguntarnos de cuánta importancia tiene a veces lo jurídico y cuánta importancia tiene las acciones de las organizaciones sociales para cumplir determinados objetivos y reivindicaciones.
LID: Recientemente fue visto en libertad el coronel Ramas, ¿qué sabes al respecto?
Es otro caso que llama la atención el del coronel retirado Ernesto Ramas, quien obtuvo la “prisión domiciliaria” también concedida por el Dr. Martín Gesto, y se encuentra en un domicilio en Piriápolis (Talchauano esq. Córdoba, casa Rosemar), en el este de nuestro país, donde ni siquiera hace uso de la tobillera electrónica como es el caso de Gavazzo, por tanto no hay ni las mínimas garantías de que se quede en su casa cumpliendo la medida.
Recientemente nos enteramos que una organización de DDHH (Plenaria Memoria y Justicia) recibe denuncias concretas por parte de vecinos de Piriápolis que han visto a Ramas en un supermercado del balneario, lo cual por supuesto, en cumplimiento de las normativas que regulan la prisión domiciliaria no lo podría hacer. Lo cual va en el mismo sentido que expresa respecto a Gavazzo, ya que obtienen la prisión domiciliaria por motivos de salud, entonces no es comprensible que esta persona pueda salir de su casa si el estado de salud es tan grave que impedía que pueda cumplir una pena de prisión común.
Cabe recordar que en ambos casos, tanto Gavazzo como Ramas, no solo fueron procesados sino que la sentencia de condena quedó ejecutoriada, o sea que quedó firme la condena, por 28 delitos de homicidio especialmente agravados.
Estos dos casos son claros ejemplos de las prebendas que mantienen estos criminales en Uruguay, como la ingeniería de la impunidad, en la cual participan diversos actores Estatales y particulares (los tres Poderes del Estado, medios de comunicación, etc.) se articula para otorgar “derechos” a quienes cometieron los crímenes más aberrantes durante el golpe cívico-militar incluso fuera de fronteras (recordar que ambos militares estuvieron a cargo de varios operativos del Plan Cóndor).
Es un grave perjuicio para el futuro de nuestra democracia estos hechos porque de alguna manera no cumplen con aquella premisa de que “la mejor solución para que no se repitan crímenes de lesa humanidad es el juzgamiento de los mismos”, siento esto refrendado a nivel internacional por la OEA y Naciones Unidas, pero en nuestro país, como algunas normas no están ratificadas o fueron ratificadas posteriormente a la comisión de los crímenes, se les pretende hacer caso omiso.
LID: Cordero fue recientemente juzgado en Buenos Aires a 25 años de prisión, ¿qué opinión te merece?
Para empezar debemos recordar que Cordero estaba siendo investigado en Uruguay y quedó en calidad de prófugo desde 2004 (o en esos años) y se lo había visto en Brasil desde entonces, cuando estaba en juicio abierto y se conducía de cara a procesamiento con prisión y la condena pertinente. Lo llamativo y grave es que el estado uruguayo a través del Ministerio del Interior no tomó las precauciones necesarias para que un criminal como del que estamos hablando con vastísimos delitos cometidos, que se han podido comprobar, en nuestro país como en argentina, de la cual el estado brasilero tenía conocimiento de Cordero porque se presentó ante la justicia brasilera para pedir se le conceda “habeas corpus”, un amparo legal para evitar ser detenido.
Cordero debió haber sido condenado en Uruguay pero por acción u omisión del Estado uruguayo eso no se pudo hacer. Su actual condena dictada en Argentina es un paso, chico quizás, pero es un paso, que se lo haya condenado por una pena que es bastante contundente. Como abogado, y militante de DDHH, no puedo dejar de mirar con preocupación estos casos.
No hay que olvidar que Cordero no es el único militar prófugo, y recordemos por ejemplo el caso de Tróccoli fugado en 2007 hacia Italia y que por cuestiones formales no se pudo pedir la extradición oportunamente.
Todo esto refleja la poca importancia que tiene para el estado uruguayo la justicia por los crímenes de lesa humanidad.
Claudio Álvarez
lunes, 6 de junio de 2016
Un peleador contra el racismo y la guerra imperialista

“Se parece mucho más a un Nureyev que a un peleador de tabernas”
Norman Mailer
“¡Cassius Clay!”, gritó el oficial a cargo del centro de reclutamiento de Houston. Nadie se incorporó. Dos veces más repitió el hombre su llamado, pero Muhammad Ali permaneció sentado. Transcurría el año 1966, en plena guerra de Vietnam. Cuando un juzgado citó al entonces campeón mundial de los pesados para que respondiera por su negativa a incorporarse al servicio militar, él envió una carta que entre otras cosas decía:
“¿Por qué habría de disparar yo un fusil contra los vietnamitas? Ellos nunca me han llamado nigger, nunca me colgaron de un árbol, nunca me lanzaron sus perros. Si he de morir ha de ser aquí… ¡Ustedes son mis enemigos!”
Amigo de Malcom X, el luchador negro que proclamaba el combate armado contra la opresión de su pueblo y llamaba “Tío Tom” al pacifista Martin Luther King, Ali había nacido en 1942 con el nombre de Cassius Marcellus Clay: “Mi nombre de esclavo”. Ali jamás permitía que lo llamaran “Cassius Clay”, y su rival Ernie Terrell lo supo cuando pelearon en 1967. Terrell, durante los días previos a la pelea y en el pesaje, insistentemente lo llamó “Clay”. El combate fue para él un martirio. Ali no quiso noquearlo y en cambio lo castigó tenazmente durante 15 rounds mientras a cada golpe le gritaba: “¿Cómo me llamo?” “¿Cuál es mi nombre?”
Esa rebelión contra la convocatoria a las armas tuvo para él consecuencias directas e inmediatas: un tribunal lo condenó a cinco años de prisión -quedó libre bajo fianza- y a pagar una multa de 10 mil dólares. Una hora después de la sentencia, le fueron quitados los títulos de campeón de la Asociación Mundial de Boxeo y de la Comisión Atlética de Nueva York. También se le quitó la licencia para boxear y le fue retirado el pasaporte. Esa postura de Ali contra la guerra precedió a la de la mayoría de los organismos de derechos civiles: Martin Luther King, por ejemplo, solo un año después repudió la invasión a Vietnam, cuando se multiplicaban las bolsas con cadáveres norteamericanos y las manifestaciones antibelicistas; y, desde ya, crecía la popularidad de Muhammad Ali por aquella actitud.
Boxeo y lucha política
Las manifestaciones contra la guerra coincidían con una lucha política intensa dentro del pueblo afroamericano. Ali había tomado su nombre en homenaje a Elijah Muhammad, líder de Nación Islámica, el grupo al que también pertenecía, conflictivamente, Malcom X. Hubo allí rupturas y separaciones que involucraron al campeón pesado, pero en cualquier caso la lucha contra la discriminación racial y contra la agresión norteamericana a Vietnam estuvo en el comienzo impetuoso de la penetración islámica, a nivel de masas, en territorio de los Estados Unidos. Y el papel de Ali en aquellos hechos no fue menor, favorecido obviamente por su enorme popularidad. Ya antes de negarse a servir en las fuerzas armadas, había hecho una gira, en 1964, por diversos países de África, desde Ghana a Egipto, en medio de guerras independentistas y de liberación nacional.
Cuando volvió a boxear en 1970, después de que la Corte Suprema aceptara su alegato de objeción de conciencia para cumplir sus obligaciones militares, ya no era el mismo boxísticamente. Había perdido la velocidad que sustentaba su estilo, pero sería entonces, ya disminuido, cuando alcanzaría su magnitud más grandiosa, cuando libraría esas batallas feroces contra George Foreman, Ken Norton o aquellas tres peleas históricas contra Joe Frazier.
Políticamente tampoco era el mismo. En 1969, mientras estaba suspendido, había roto con Nación Islámica. Continuó siempre su defensa de los derechos civiles del pueblo negro, pero ahora con una actitud más moderada, más proclive a la que había sostenido Martin Luther King que a la de Malcom X; por lo demás, ya ambos líderes negros habían sido asesinados, Malcom en 1965 y Luther King en 1968. Antes de ese regreso habrían sido impensables las reuniones que luego tuvo con James Carter y Ronald Reagan, o que George W. Bush lo condecorara.
Fue, con toda seguridad, el mejor boxeador de todos los tiempos. Podía tener la agilidad, la elegancia, velocidad y eficacia de un Ray Robinson o un Ray Leonard, pero él era peso pesado y el campeón mundial de los pesados bien puede ser considerado el hombre más fuerte del mundo. Y si el hombre más fuerte del mundo se parece más a un Nureyev que a un peleador de tabernas, se sobreentiende que se está ante alguien único.
Y la historia política de los Estados Unidos, y la del pueblo negro por su liberación, guardarán para él el registro de aquel latigazo público: “¡Ustedes son mis enemigos!”.
Alejandro Guerrero
domingo, 5 de junio de 2016
El masivo grito de las mujeres

Ayer se realizaron multitudinarias movilizaciones en varias ciudades de Uruguay. Las mujeres salimos a las calles para gritar “Ni una Muerta Más, Ni una Mujer Menos”.
Madres, hijas, estudiantes, amas de casa, jubiladas, trabajadoras, profesionales, mujeres jóvenes, mujeres veteranas, mujeres trans, mujeres madres, mujeres solteras, todas nos dimos cita de honor ayer en la segunda movilización de #NiUnaMenos. Muchos niños y niñas estuvieron presentes y también varones apoyando y sumando a nuestro grito.
Las movilizaciones se realizaron en Colonia, Durazno, Florida, Maldonado, Melo, Minas, Montevideo, Paysandú, Rivera, Rocha, Soriano, Salto, San José, Tacuarembó y Treinta y Tres.
Contra los feminicidios y todas las violencias
En todas, el grito era desgarrador, porque en lo que va del año hay 12 mujeres que ya no están. Las cifras indican que en Uruguay asesinan a una mujer cada 15 días, la mayoría de las veces de manos de sus parejas o ex parejas. Hay un número importante de casos en donde los hombres asesinos pertenecían a las fuerzas represivas. Muchos de ellos luego se suicidan, y otros atentan también contra los hijos e hijas de las mujeres.
El caso más reciente y trágico es el de una mujer del departamento de Paysandú que discutió con su ex pareja y éste prendió fuego su casa en la que se encontraban las cuatro hijas de ella. Las niñas murieron calcinadas, la mujer tiene graves quemaduras y se encuentra internada y el agresor, que se había cubierto el rostro con un paño mojado para salvarse del incendio, terminó muerto por inhalación del humo.
Pocos días antes, también habíamos tenido la tristeza de conocer que se había encontrado el cuerpo sin vida de Dayana Yeyé, una joven de 22 años de un barrio pobre de Montevideo que estaba desaparecida hacía unos 20 días. La encontraron muerta atada en un baldío cerca del recorrido que ella hacía todas las mañanas a las 5.30 hs hacia la parada de ómnibus para ir a trabajar a un supermercado en el barrio de Pocitos. Dejó una bebé huérfana, una familia destrozada, y una ausencia más, una menos de nosotras.
Los feminicidios son, como denunciamos las mujeres, “la punta del iceberg” de una serie de violencias más sutiles pero igual de dolorosas: el acoso callejero, la violencia psicológica, la desigualdad en los trabajos, la violencia institucional. La violencia ejercida sobre nuestros cuerpos también viene de parte de los medios de comunicación. La imposibilidad de hablar de estos temas en los centros educativos para concientizar a las niñas y niños, es una demostración de que el estado uruguayo – más allá del discurso del gobierno – sostiene este machismo. Ayer gritamos también contra eso, y contra el escaso presupuesto asignado a las políticas y programas que atienden a las mujeres que se encuentran en situación de violencia y que deben irse de sus casas junto a sus hijos e hijas.
“Se va a acabar el patriarcado en Uruguay”
En Montevideo, la movilización se concentró en la Explanada de la Universidad, y comenzó con una performance donde varias mujeres vestidas de blanco hicieron sonar unas campanas mientras toda la concurrencia permanecía en absoluto silencio, por las que hoy no están. Luego se marchó hasta la Plaza Libertad.
Las mujeres nos concentramos para reclamar que nos queremos vivas, pero que hay una serie de violencias que padecemos todos los días: la desigualdad de salarios en los trabajos, la re-victimización del estado en situaciones de violencia doméstica que se denuncian, la omisión del estado en la protección de esas mujeres, la precarización laboral avalada por el estado en la que estamos sumergidas, y un largo etcétera. Por eso no solo son reclamos puntuales, mejoras dentro de este sistema, sino que la denuncia llega hasta las bases estructurales del mismo, allí donde se juntan el capitalismo explotador con el patriarcado o “heteropatriarcado” opresivo. Porque son estas bases que cuestionamos, las que nos atan con dobles o triples cadenas.
Seguiremos en las calles
El grito de ayer fue “tocan a una, tocan a todas”, porque es como si nos tocaran a cada una de nosotras. Porque el maltrato no cesa y el dolor tampoco. Porque queremos transformar el dolor en organización para detener este genocidio misógino, y porque nos queremos vivas para pelear por nuestros derechos.
Karina Rojas Montevideo
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