miércoles, 17 de febrero de 2016

La crisis de ANCAP y la interna frenteamplista




La crisis política abierta a partir de la descapitalización de ANCAP sigue dando que hablar. El jueves 4 de febrero se filtraba en el Semanario Búsqueda la intención de Vázquez de remover a la cúpula del ente. Es que tanto los partidos tradicionales, como el Frente Liber Seregni (FLS) fueron quienes más exigían la medida a cambio de la ley de capitalización votada a principios de enero. El resultado fue la renuncia de José Coya a la presidencia y la caída del resto de los directores.

Una interna complicada

La situación generó un nuevo simbronazo a la interna del bloque gobernante. A los sombríos números económicos y necesidades del régimen y el empresariado de ajustar las cuentas estatales (esto a costa del bolsillo de los trabajadores), el Frente Amplio (FA) debe lidiar con problemas que le abren nuevos “flancos”. El mes pasado fueron las cartas públicas entre Mujica y Astori, y ahora son los entredichos entre Mujica y Esteban Valenti. Detrás de estas escenas “carnavalescas” están en juego los intereses del “Grupo de los 8” y el FLS. Es que el ministro Astori no deja pasar la oportunidad para cobrarle las cuentas a Sendic por el escándalo de Pluna que debilitó al “astorismo” y vetó de la política a un hombre del riñón del ex-vicepresidente como Fernando Lorenzo. Además, el Frente Amplio como partido de gestión de estado se disputa porciones de poder a partir de la relación con éste. Es por este motivo que el FLS va a la caza de la joya preciada por todos: la caja de ANCAP.
Además, la interna desatada por ANCAP deja claramente heridas las aspiraciones presidenciales de Sendic, cuestión que parece fortalecer coyunturalmente al FLS. Sin embargo, la contradicción estratégica es que se debilita el FA de conjunto, planteando no tan buenas perspectivas para 2019. No solo por el hundimiento de Sendic, sino porque Daniel Martínez, el otro “presidenciable”, aparece gobernando Montevideo con un presupuesto pactado con el derechista Novick, y con un Partido Socialista fraccionado incapaz de apuntalarlo en la disputa de la interna frenteamplista. Además, Martínez también participó en la administración de la empresa en el primer gobierno de Vázquez, lo que también lo hace partícipe directo del problema.
Paradójicamente lo que catapultó a Sendic a ser el líder del sector más votado en las internas del FA, y a construir su imagen de “gerente exitoso”, es lo que está erosionando cada vez más su credibilidad en la opinión pública.

Una aventura pagada por los trabajadores

En la olla destapada en ANCAP hasta el momento podemos ver sobrecostos, obras mal planificadas y ejecutadas, contratos de publicidad dudosos, e inversiones guiadas por afinidades políticas y económicas. Lo que pone de manifiesto que la forma, el método, y el programa defendido por Sendic y la plana gerencial de la empresa dista de un modelo de empresa pública al servicio de las mayorías populares. En lo esencial es una forma de administrar las empresas públicas que no contiene diferencias cualitativas con respecto a los partidos tradicionales. Por si fuera poco, el costo de este despilfarro burocrático es trasladado a los precios, y por ende a engrosar los números inflacionarios que impactan sobre el pueblo trabajador. No solo a través de la tarifa de los combustibles, sino también utilizando otros entes estatales para la recaudación mediante el aumento de las tarifas de la luz y la telefonía. El “tarifazo” que la dirigencia del PIT-CNT intenta negar.

Una reunión para entregar el petróleo “por las dudas”

En medio de las disputas entre ese complejo entramado denominado “mujiquismo” (donde se encuentran la fracción Olesker-Civila del PS, el MPP, la 711, y hasta el PCU), y el “astorismo” por las responsabilidades en el déficit de más de 800 millones de dólares, Tabaré Vázquez aparece en escena con su propuesta de reunir a los ex-presidentes para “discutir una política de Estado” en materia petrolera. O, dicho con otras palabras “para convenir la entrega del petróleo en caso de existir”. Para esta tarea, el presidente convoca a Sanguinetti-Batlle-Lacalle-Mujica intentando mostrarse como un “dialoguista”. Vázquez se vale de la estabilidad del sistema de partidos para pactar con todas las alas del régimen una política de entrega nacional, donde en caso de que las exploraciones arrojen resultados positivos, multinacionales como la francesa Total vendrán a comenzar la rapiña. Una de las cuestiones que quedaron más claras es que ANCAP no se hará cargo de la explotación petrolífera. Aprovechando la pésima imagen de la empresa y la nula tecnología con la que cuenta para extraer hidrocarburos, todo el espectro político parece abonar con su discurso una futura privatización al menos de algunas ramas del ente.
Por otra parte, de haber reservas del “oro negro” en nuestra plataforma marítima y/o continental no garantiza tener superávit energético. Basta ver los ejemplos cercanos de Argentina y Brasil, con crisis energéticas crónicas. La explotación petrolera tampoco garantiza romper con el atraso y la dependencia de las economías centrales, sino que refuerza estos lazos.

Una crisis de etapa para el FA

Más allá del resultado que arroje la comisión investigadora, la crisis de ANCAP pone en evidencia elementos de descomposición del bloque de gobierno como producto de su relación con el estado. A su vez, esta situación provoca que una coalición como el FA, históricamente anclada en los “movimientos sociales” (con centro en la clase obrera), adquiera cada vez más rasgos de partido directamente burgués, por sobre sus características históricas de frente policlasista. Esto inevitablemente genera crisis y tensiones dentro del partido de gobierno, y fenómenos nunca vistos en la tradición política uruguaya , ya que en esta “transición” debe enfrentarse con su propia base social y sus aspiraciones.
Ante la dinámica política y económica regional desfavorable para los llamados gobiernos “posneoliberales”, que llegaron al comando de los estados para recomponer la autoridad estatal frente a la crisis del paradigma neoliberal (Ecuador, Bolivia, Argentina y Venezuela), o para prevenir fenómenos más convulsivos (Brasil y Uruguay), el FA se debate entre giros a derecha y problemas internos, producto de su propia “transición” de “partido de la contención” a ser cada vez más un “partido del orden”.

Damián Recoba

martes, 16 de febrero de 2016

Google, el buscador que vende tu vida privada




El gigante tecnológico elabora un perfil publicitario de cada uno de sus usuarios sin que seamos completamente conscientes de ello.

Google tiene acceso a una gran cantidad de datos sobre nosotros, una cifra mucho mayor de lo que puede parecer a simple vista. Son datos que el usuario cede con un solo clic al aceptar su política de privacidad. La empresa de Mountain View afirma en todo momento que esta masiva recopilación de información está orientada a mejorar sus servicios para los usuarios. No obstante, la principal fuente de ingresos de
Google es la venta de publicidad. Cuanto mayor sea el grado de definición de sus clientes potenciales, más estará dispuesto a pagar un anunciante. El gigante californiano es consciente de ello y lo convierte en fuente de negocio a costa de gestionar de manera poco ética la privacidad de sus usuarios, para lo cual se apoya en una política ambigua en muchos casos.
“Nadie puede ofrecer ahora lo que ofrece Google. Su capacidad de segmentar distintos tipos de consumidores según mil variables es un potente recurso, y la prueba es que una empresa tan enorme como ésta vive de ello”, afirma Isidro Jiménez, experto en publicidad y una de las principales figuras detrás del proyecto ConsumeHastaMorir.
Correos, llamadas y contactos Según la política de privacidad de la compañía con el buscador más popular del mundo, la misma para sus más de 60 servicios entre los que se encuentran Gmail, Google Drive, o Google Maps, la multinacional tiene acceso a dos tipos de datos. En primer lugar, a los que el usuario proporciona voluntariamente a la hora de crear una cuenta en alguno de sus servicios, como el nombre, número de teléfono, edad o sexo. A su vez, recoge los datos generados por el usuario mediante el uso de sus distintas plataformas y recopila la información sobre la localización del usuario, su historial de búsqueda, cookies, la agenda de contactos de un dispositivo Android, número de la persona que realiza una llamada, hora y duración de las llamadas, o correos enviados a través de Gmail, entre otros muchos ejemplos.
Así, tal y como se estipula en la política de privacidad que el usuario debe aceptar para poder usar sus servicios, Google puede "combinar información personal de un servicio con otro tipo de información, incluida información personal, de otros servicios de Google (por ejemplo, para que resulte más sencillo compartir información con las personas que conoces)”.
No obstante, no se establece de forma clara a qué servicios se refieren, ni de qué otro tipo de información se trata. Según Charlie Axebra del colectivo Hacktivistas, la finalidad de esta ambigüedad es clara: “Para que la gente no sepa qué es lo que está cediendo, a quién, y para qué”.

Tu rastro en internet

De esta forma, Google elabora un perfil muy preciso de cada uno de nosotros, cruzando y cotejando datos del uso que hacemos de sus distintas plataformas con fines publicitarios. "Justamente, lo más potente del enfoque comercial de Google es la posibilidad de cruzar el rastro que vamos dejando en la navegación por internet (por ejemplo, en la búsqueda de información) y algunas herramientas habituales de trabajo y ocio, como el correo electrónico Gmail o la red social Google Plus", tal como señala Jiménez.
El buscador facilita algunas herramientas para gestionar de forma más directa la privacidad del usuario, limitando el acceso que podrían tener a los datos personales del usuario, como el complemento de inhabilitación de Google Analytics o la herramienta de configuración de anuncios.
Sin embargo, "cuando utilizas estas herramientas, le estás enseñando a Google cómo mejorar sus sistemas de publicidad", afirma Axebra. Dichas herramientas forman parte del entramado de servicios que el gigante tecnológico utiliza para elaborar ese perfil publicitario.
Tanto Axebra como Jiménez coinciden en un mismo punto: cuanto más preciso sea el perfil de un usuario, mayor cantidad de dinero pueden pedir al anunciante. "Google ha invertido en los últimos años una gran cantidad de recursos en desarrollar la elaboración dinámica y constante de los perfiles comerciales de sus usuarios. Por eso, Google es la máxima expresión del Big Data, ya no por la cantidad ingente de datos que maneja, sino por la capacidad de darles provecho comercial", apunta Jiménez.

Una gestión poco ética de la privacidad

Llegados a este punto, los límites de la ética empiezan a difuminarse. Según Jiménez, aunque no sepamos la cantidad y la profundidad de la información que tienen de cada uno de sus usuarios, sí es cierto que cada uno de nosotros deja un rastro que puede ser usado con fines comerciales, lo que provoca que sea incluso menos ético justificar todo este conocimiento como una gran ventaja para el usuario.
“Se nos argumenta que cuanta más información de nosotros y nosotras tiene una empresa, mejor es la experiencia de compra y así la compañía pueda ajustarse a nuestros gustos. Pues estupendo, ¿y a costa de qué? ¿de mi derecho a la intimidad? Es bastante ruin intentar convencernos de que todo esto se hace por nosotros y no para vender más”, concluye Jiménez.
Axebra va un poco más allá: “Más que poco ética, la gestión de la privacidad de sus usuarios sobre todo es oscura", indica. "Uno de los grandes problemas que estamos viendo ahora mismo es que en Europa hay una cierta conciencia política mayor sobre la privacidad de datos. En Europa no está permitido vender datos ajenos, pero lo cierto es que Google se ampara en Safe Harbour (Puerto Seguro), un acuerdo de colaboración entre Estados Unidos y Europa para empresas tecnológicas, que permite mover datos entre diferentes empresas”.

El usuario como producto a vender

La política de privacidad recoge que Google puede llevar a cabo el tratamiento de tus datos personales en un servidor que no esté ubicado en tu país de residencia, lo que le permite a Google trabajar en Europa y ceder sus datos a sus filiales en Estados Unidos, y una vez allí poder venderlos y utilizarlos para fines publicitarios, tal y como apunta Axebra. Además, este 'hacktivista' insiste en que desde el primer momento que al usuario se le está dando un servicio gratuito, los ingresos han de venir por otro lado, por lo que le transforma en un producto que puede vender.
Sin embargo, poco a poco están empezando a surgir movimientos que rompen con esta forma de entender internet a través de la publicidad. En primer lugar, tenemos la extensión Adblock Plus, que bloquea buena parte de la publicidad intrusiva a la que estamos expuestos al navegar por internet.
A su vez, Axebra indica que uno de los creadores de Firefox está desarrollando un navegador capaz de filtrar toda la publicidad que recibe una página, buscando una vuelta a los orígenes de internet. “Si iniciativas como ésta comenzaran a tener éxito, se replantearían muchos de los emporios de la publicidad en internet”, sentencia.

Salvador Esteban
Diagonal

lunes, 15 de febrero de 2016

Argentina: Macri no puede disciplinar a la burguesía y busca hacerlo con los trabajadores




El gobierno de Macri busca disciplinar al movimiento sindical y por eso junto a las cesantías en el Estado, la represión y criminalización de la protesta social, se pretende asociar a los objetivos de la gestión a parte de la dirigencia gremial. Por eso la reunión del gobierno se limitó a recibir a la dirigencia de las distintas versiones del sindicalismo tradicional agrupado en las CGT.
Afuera del diálogo quedaron las CTA, que nuclean a gremios y movimientos sociales que expresan muy fuerte la conflictividad en estas horas. No importó la legalidad de ambas centrales, sino que primó en el gobierno el objetivo de contención y aislamiento del conflicto social. Es una estrategia acompañada de represión y criminalización de la protesta social.
ATE convocó a un paro nacional para el 24 de febrero y crecen las adhesiones y simpatías de una medida que trasciende los propósitos concretos de la medida, contra las cesantías y en defensa del empleo público. Los trabajadores estatales denuncian cerca de 20.000 cesantías en los tres ámbitos del Estado: municipios, provincias y nación, muy por encima del difundido por las autoridades, que solo informan sobre lo que ocurre en el Estado Nacional, desentendiéndose de procesos similares de varias provincias, incluso las gobernadas por el kirchnerismo.
La situación de los gremios docentes está en tensión y son parte de la conflictividad expresada por estas horas. Los docentes bonaerenses acaban de desestimar una nueva oferta del gobierno provincial por actualización salarial del 24,1%, con una demanda del 35% de ajuste, en lo que pretende ser la primera pulseada de un debate nacional reiterado a comienzo del ciclo escolar.
Diversas son las expresiones en solidaridad con la libertad de Milagro Sala y la criminalización de la protesta social, en un momento en que se intenta deslegitimar la experiencia de autogestión desarrollada especialmente ante la crisis del 2001. La “normalización” del orden capitalista local tiene en paralelo la continuidad y extensión de experiencias de organizar la vida cotidiana con y más allá del Estado, lo que supone la disputa de fondos públicos por parte del movimiento social.
En rigor, el problema no es solo de los estatales, ya que las cesantías y suspensiones se extienden también en el sector privado. La Volkswagen y la FIAT anuncian masivas suspensiones ante la reducción de la demanda brasileña. La crisis mundial y su impacto recesivo en Brasil golpea en forma directa sobre la Argentina y desmitifica el imaginario gubernamental de lluvia de inversiones externas hacia el país.
Disciplinar el conflicto social es un objetivo central, ya que en el marco de la crisis mundial de la economía, el imaginario de receptar cuantiosas inversiones externas o préstamos se ralentiza y es creciente el rumbo recesivo de la economía local.
Como hemos sostenido en otras ocasiones, salvo por créditos externos, las reservas internacionales siguen a la baja y no alcanza con las apelaciones a la responsabilidad empresarial para reducir precios. En enero, según la medición en la Ciudad de Buenos Aires, los precios escalaron 4,1%, con alimentos por encima de este promedio, con un registro proyectado para el año del 33%.
La burguesía mundial o local privilegia su propia rentabilidad a los objetivos de “buen gobierno” y “amigable” con el mercado y las empresas sugerido por la burocracia macrista en la gestión estatal.

Precios y salarios

Se puede afirmar que al no poder frenar o morigerar la inflación, con apelaciones morales a la responsabilidad y sin capacidad para disciplinar a los empresarios fijadores de precios, acuden a la reducción de los salarios e ingresos populares.
Un claro ejemplo son los jubilados y otras prestaciones sociales de la seguridad social.
Acaban de difundir la actualización establecida por ley de los haberes jubilatorios, la asignación universal por hijos y las asignaciones familiares, con valores a cobrar a partir de marzo.
La mínima de los jubilados pasará de 4.299 a 4.943 pesos mensuales. Son 644 pesos de actualización, o sea, menos de 22 pesos diarios, lo que supone apenas un poco más de pan en el consumo cotidiano. Un poco más de 4 millones de jubilados se ubican en este rango
El ajuste es de un 15%, cuando la inflación de octubre 2015 (última actualización) a marzo 2016, fecha de efectivización del ingreso, puede ser superior a ese guarismo.
Para las pensiones no contributivas se pasa de 3.009 pesos a 3.460 pesos, unos 451 pesos más, algo así como 15 pesos diarios. Más de 1,5 millones de beneficiarios.
Esa actualización también se aplica a la AUH, con cerca de 3,6 millones de beneficiaros, que pasa de 837 a 962 pesos, una actualización de 125 pesos mensuales, o un poco más de 4 pesos diarios. Se actualizaron también las asignaciones familiares de los trabajadores en relación de dependencia.
Son ajustes mínimos que involucran a más de 10 millones de personas, un 25% de la población, evidenciando la situación de empobrecimiento ante la evidencia de un consumo suntuario y beneficios concentrados en una minoría de la población.
El tema de fondo es que el mínimo para una familia tipo, según los trabajadores del INDEC es superior a los 15.700 pesos, con valores a diciembre del 2015. Los trabajadores aceiteros, insisten que más que porcentaje el salario mínimo que requiere un trabajador del sector es de 20.000 pesos mensuales.
La realidad es que la intencionalidad patronal y gubernamental no apunta a resolver la ecuación de satisfacción de necesidades de ingresos de trabajadores y otros sectores populares, de hecho, la mayoría de la sociedad argentina. La orientación de la política económica es pro empresas y su rentabilidad.
Por eso, el BCRA deja que suba la cotización de la divisa estadounidense y ya se acerca a los 15 pesos por dólar, lo que facilita la liquidación de la cosecha de soja almacenada en silos, una aspiración sostenida desde el primer día del gobierno Macri. Además, estimula la tendencia a la especulación contra la moneda local y aspira dinero de la circulación para inducir vía política monetaria restrictiva bajar la inflación. Se trata del retorno de las viejas políticas monetaristas propias de las “metas de inflación” y la ortodoxia en la gestión del Banco Central.

Límites a la política gubernamental y posibilidades para alternativas

Como las inversiones no llegan y eso demora la apertura de crédito a menores tasas de interés, el esfuerzo del Ministro de Economía se concentra en las oportunidades otorgadas a los fondos buitres (holdouts) y observa con satisfacción cierto guiño de simpatía expresado por el negociador de la Justicia de EEUU y el propio juez a cargo de la causa, claro que el acuerdo supondrá cuantiosos costos para el conjunto de la sociedad argentina.
La expectativa del gobierno se concentra en obtener crédito externo y si puede, alguna radicación de inversión extranjera, por eso recibe con expectativa esperanzada las visitas de los gobernantes de Francia e Italia, y mientras tanto cubre con iniciativa política la búsqueda de consenso político a su gestión. Es una estrategia orientada hacia la burocracia política y sindical, develando acciones en operaciones de manipulación ideológica detrás del republicanismo y el amplio diálogo político pregonado.
No hay dudas que el gobierno actúa con gran iniciativa política y aprovecha el desconcierto político generado en ciertos sectores ante la nueva realidad de un gobierno PRO en la Nación, Capital y Buenos Aires y que sin mayoría parlamentaria demostró capacidad para intervenir en captar voluntades de la oposición sistémica.
Ese accionar motiva a pensar en la necesaria estimulación de iniciativa y acción política organizada del amplio movimiento social y político con voluntad de intervenir en la construcción de alternativa.
La discusión es siempre si se puede proponer algo distinto a la lógica discursiva del poder y no caer en la inevitabilidad del ajuste social para combatir la inflación.
El costo puede trasladarse hacia los sectores de mayores ingresos, lo que supone luchar por reformas progresivas del régimen tributario y claro, discutir el modelo productivo y de desarrollo, sus beneficiarios y el tipo de inserción internacional que privilegie la satisfacción de necesidades sociales por encima de las ganancias.

Julio C. Gambina

sábado, 13 de febrero de 2016

El FMI reduce pronóstico de crecimiento de Uruguay




El organismo financiero internacional redujo las previsiones de crecimiento para este y el próximo año de la economía de Uruguay, en un contexto de desaceleración de sus principales socios comerciales.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) bajó su previsión de crecimiento económico para Uruguay para este año y el próximo por un enfriamiento del consumo, la desaceleración de los vecinos Brasil y Argentina y la caída de los precios de las materias primas.
El FMI recortó su pronóstico de expansión para este año a un 1,6 por ciento desde un 2,5 por ciento y para 2016 a un 1,4 por ciento desde el 2,2 por ciento que anticipaba en octubre.
En abril, el FMI había proyectado un crecimiento de un 2,8 por ciento para este año y de un 2,9 por ciento para el próximo.
"Durante el 2015 hemos visto que la actividad económica en Uruguay se ha ralentizado significativamente a raíz de la recesión regional", dijo el jueves en conferencia el jefe de misión para Uruguay, Jan Kees Martijn.
La actividad económica del país sudamericano se contrajo un 0,1 por ciento interanual en el segundo trimestre del año y descendió un 1,8 por ciento respecto del trimestre anterior.
Las autoridades proyectan una expansión de un 2,5 por ciento para 2015 desde un 3,5 por ciento en 2014, mientras que el mercado espera un crecimiento menor, de un 1,8 por ciento este año y un 1,5 por ciento en 2016.
Para el FMI la inflación por encima del rango meta oficial, de entre un 3 y un 7 por ciento, es otra de las preocupaciones para el país en un escenario de depreciación de su moneda, que acumula una caída cercana al 20 por ciento en lo que va del año.
Los precios minoristas subieron un 0,43 por ciento en noviembre y la tasa anual llegó un 9,46 por ciento.
Para el organismo es aconsejable eliminar los mecanismos de indexación y mantener una política monetaria contractiva.

El hombre que fundó la biología moderna: a 207 años del nacimiento de Charles Darwin




Un doce de febrero, hace 207 años, nacía en Shrewsbury (Inglaterra) Charles Darwin, el naturalista que dio origen a la biología como ciencia y cuyas ideas influenciaron enormemente otras áreas del pensamiento.Santiago Benítez

Friedrich Engels, fundador del socialismo científico junto a Marx, poseía un ejemplar de la primera edición del Origen de las Especies, la mayor cumbre de Charles Darwin. Probablemente la adquirió un 24 de noviembre de 1859, ya que la primera edición de este libro salió a la venta y se agotó en ese día.
En diciembre de ese año le envió una carta a Karl Marx: "Darwin, por cierto, a quien ahora estoy leyendo, es absolutamente espléndido. Había un aspecto de la teleología que todavía tenía que ser demolido, pero con esto ya se ha hecho. Nunca antes se hizo un intento tan grandioso por demostrar la evolución histórica en la naturaleza, y ciertamente nunca con tan buenos resultados"1. Marx, quien leyó el libro un año más tarde, afirmaba en una carta " este es el libro que contiene los fundamentos en la historia natural de nuestro punto de vista"2. Aunque la admiración de estos dos pensadores hacia la obra de Darwin no estuvo exenta de críticas, ellos notaron su importancia. La teoría de la evolución da cuerpo a toda una rama de la ciencia y su influencia se ramifica en muchas otras. Hasta hoy podemos afirmar que "nada en biología tiene sentido, sino es a la luz de la evolución"3.
Pero ¿cuáles eran los puntos que hacían revolucionaria la teoría darwinista? A mi entender, introducían dos aspectos clave: el uso de explicaciones históricas en la ciencia y la eliminación de las causas finales (religiosas, idealistas, metafísicas) y su reemplazo por una concepción materialista para explicar la complejidad de los seres vivos.
Las explicaciones históricas son ahora comunes. Por ejemplo, para explicar la extinción de los dinosaurios, existe la conocida teoría del asteroide que impactó con la Tierra hace 65 millones de años. Esta hipótesis difiere de las usadas en otras ramas de la ciencia, porque es imposible diseñar un experimento sobre la extinción de los dinosaurios. La biología evolutiva apela, en las palabras del biólogo Ernst Mayr, a "narraciones históricas"4 que la distinguen de otras ciencias y que sólo pueden ser probadas por su concordancia con observaciones. En el caso de los dinosaurios, con un enorme cráter de 65 millones de años de antigüedad, ubicado en la península de Yucatán. En última instancia, algunos de los núcleos centrales de la teoría evolutiva, como que las especies no son constantes y que descienden de ancestros comunes, son en última instancia narrativas. Y se encuentran tan abrumadoramente respaldadas por las observaciones que se consideran hechos.
El ingreso de la historia en las ciencias naturales revoluciona el siglo XIX y desafía las creencias sostenidas en la Biblia sobre un mundo joven y estable. No solamente el mundo natural experimenta innumerables cambios, sino que la duración de esta historia es inconcebiblemente larga. Pero el desafío también involucra la contingencia histórica. Un asteroide cayendo en la Tierra es un hecho extremadamente fortuito, pero si no hubiera ocurrido probablemente los mamíferos no se habrían diversificado y los seres humanos no existiríamos. Stepehn Jay Gould, biólogo y famoso divulgador de la ciencia, fue el campeón en mostrar el papel del azar y la contingencia en la historia de la vida, y cómo la teoría darwinista implica que la evolución no es un mecanismo inevitable que culmina en el ser humano.
El segundo aspecto, la demolición de la teleología que Engels menciona en su carta, refiere al abandono de las explicaciones religiosas, idealistas o metafísicas que previamente se usaban para explicar la naturaleza. La teleología es la atribución de una finalidad u objetivo preconcebido a un proceso concreto. Bajo esta idea los ojos habrían sido diseñados para ver, los animales y plantas habrían sido creados para satisfacer necesidades humanas y, para los pocos pensadores que sostenían que las especies podían transformarse, esto sucedía con el fin de una mayor perfección.
Darwin destruye este argumento en dos pasos. El primer paso se basa en observaciones al alcance de la gente de su tiempo: los individuos de una población son diferentes y, muchas veces, esas diferencias pueden ser heredadas por sus hijos. Estas diferencias solían pensarse como "desviaciones" respecto a la esencia de la especie, pero la genialidad de Darwin fue razonar que no existía justificación para estas esencias, las diferencias entre los individuos eran lo único real. El segundo paso consiste en pensar que sucedería si estas diferencias entre individuos llevan a que algunos tengan más descendientes que otros. La conclusión lógica es que la composición de las poblaciones cambiaría con el tiempo. Este proceso en dos pasos es la selección natural.
El abandono de las explicaciones religiosas causó un profundo impacto en Darwin mismo, que demoró más de 20 años en presentar públicamente sus teorías. Como reconoce en su autobiografía (publicada sin censuras en 1958), "la incredulidad se deslizó en mi un ritmo muy lento, pero al fin por completo"5.
Tanto Engels como Marx criticaron duramente el uso de Darwin de las ideas del clérigo Thomas Malthus sobre el crecimiento poblacional y del economista Adam Smith sobre la competencia, como base de su teoría de selección natural. Darwin se encontraba inevitablemente bajo la influencia de las ideas predominantes durante la era Victoriana y, en muchas ocasiones, no fue lo suficientemente cuidadoso con su lenguaje. En ediciones posteriores del Origen de las especies, muchas veces reemplaza selección natural por "lucha por la existencia" o "supervivencia del más apto", esta última frase tomada de Herbert Spencer. Para los darwinistas sociales como Spencer, estas frases aplicadas a la sociedad sugerían que la naturaleza misma es la que garantiza que los mejores competidores asegurando el progreso, y que todos los intentos para reformar la sociedad solamente interferían con la sabiduría de la naturaleza. Hay que remarcar que la "lucha por la existencia" es una metáfora en las ciencias biológicas y que el éxito de un organismo no es un término absoluto, sino dependiente del ambiente. La opinión final de Darwin sobre Spencer puede encontrarse también en su autobiografía: "Sus conclusiones no me convencen (...) Sus generalizaciones fundamentales (...) Que me atrevo a decir pueden ser muy valiosas bajo un punto de vista filosófico, son de tal naturaleza que no me parecen ser de ninguna utilidad estrictamente científica. Participan más de la naturaleza de las definiciones que de las leyes de la naturaleza."
Darwin no se interesaba demasiado por la política y siempre adujo que su frágil salud le impedía intervenir en los debates de su tiempo, aunque si se destacó como opositor a la esclavitud. Sin embargo, el abandono de las explicaciones idealistas es uno de los mayores logros de la ciencia moderna, y sólo por eso Darwin merece ser recordado.

Santiago Benítez

1. Marx, K. y Engels, F. (1975). Marx-Engels Collected Works [MECW], vol. 40:441. Moscow: Progress Publishers.
2. Marx, K. y Engels, F. (1975). Marx-Engels Collected Works [MECW], vol. 41:232. Moscow: Progress Publishers.
3. Dobzhansky, T. (2013). Nothing in biology makes sense except in the light of evolution. The american biology teacher, 75:87-91.
4. Mayr, E. (2007). What makes biology unique?: considerations on the autonomy of a scientific discipline. Cambridge: Cambridge University Press.
5. Barlow, N. ed. (1958). The autobiography of Charles Darwin 1809-1882. With the original omissions restored. Edited and with appendix and notes by his grand-daughter Nora Barlow. London: Collins.

viernes, 12 de febrero de 2016

Google lo sabe todo de ti




En nuestra vida cotidiana dejamos constantemente rastros que entregan nuestra identidad, dejan ver nuestras relaciones, reconstruyen nuestros desplazamientos, identifican nuestras ideas, desvelan nuestros gustos, nuestras elecciones y nuestras pasiones; incluso las más secretas. A lo largo del planeta, múltiples redes de control masivo no paran de vigilarnos. En todas partes, alguien nos observa a través de nuevas cerraduras digitales. El desarrollo del Internet de las cosas ( Internet of Things ) y la proliferación de objetos conectados (1) multiplican la cantidad de chivatos de todo tipo que nos cercan. En Estados Unidos, por ejemplo, la empresa de electrónica Vizio, instalada en Irvine (California), principal fabricante de televisores inteligentes conectados a Internet, ha revelado recientemente que sus televisores espiaban a los usuarios por medio de tecnologías incorporadas en el aparato.
Los televisores graban todo lo que los espectadores consumen en materia de programas audiovisuales, tanto programas de cadenas por cable como contenidos en DVD, paquetes de acceso a Internet o consolas de videojuegos… Por lo tanto, Vizio puede saberlo todo sobre las selecciones que sus clientes prefieren en materia de ocio audiovisual. Y, consecuentemente, puede vender esta información a empresas publicitarias que, gracias al análisis de los datos acopiados, conocerán con precisión los gustos de los usuarios y estarán en mejor situación para tenerlos en el punto de mira (2).
Esta no es, en sí misma, una estrategia diferente de la que, por ejemplo, Facebook y Google utilizan habitualmente para conocer a los internautas y ofrecerles publicidad adaptada a sus supuestos gustos. Recordemos que, en la novela de Orwell 1984, los televisores –obligatorios en cada domicilio–, “ven” a través de la pantalla lo que hace la gente (“¡Ahora podemos veros!”). Y la pregunta que plantea hoy la existencia de aparatos tipo Vizio es saber si estamos dispuestos a aceptar que nuestro televisor nos espíe.
A juzgar por la denuncia interpuesta, en agosto de 2015, por el diputado californiano Mike Gatto contra la empresa surcoreana Samsung, parece que no. La empresa fue acusada de equipar sus nuevos televisores también con un micrófono oculto capaz de grabar las conversaciones de los telespectadores, sin que éstos lo supieran, y de transmitirlas a terceros (3)… Mike Gatto, que preside la Comisión de protección del consumidor y de la vida privada en el Congreso de California, presentó incluso una propuesta de ley para prohibir que los televisores pudieran espiar a la gente.
Por el contrario, Jim Dempsey, director del centro Derecho y Tecnologías, de la Universidad de California, en Berkeley, piensa que los televisores-chivatos van a proliferar: “La tecnología permitirá analizar los comportamientos de la gente. Y esto no sólo interesará a los anunciantes. También podría permitir la realización de evaluaciones psicológicas o culturales, que, por ejemplo, interesarán también a las compañías de seguros”. Sobre todo teniendo en cuenta que las empresas de recursos humanos y de trabajo temporal ya utilizan sistemas de análisis de voz para establecer un diagnóstico psicológico inmediato de las personas que les llaman por teléfono en busca de empleo…
Repartidos un poco por todas partes, los detectores de nuestros actos y gestos abundan a nuestro alrededor, incluso, como acabamos de ver, en nuestro televisor: sensores que registran la velocidad de nuestros desplazamientos o de nuestros itinerarios; tecnologías de reconocimiento facial que memorizan la impronta de nuestro rostro y crean, sin que lo sepamos, bases de datos biométricos de cada uno de nosotros… Por no hablar de los nuevos chips de identificación por radiofrecuencia (RFID) (4), que descubren automáticamente nuestro perfil de consumidor, como hacen ya las “tarjetas de fidelidad” que generosamente ofrece la mayoría de los grandes supermercados (Carrefour, Alcampo, Eroski) y las grandes marcas (FNAC, el Corte Inglés).
Ya no estamos solos frente a la pantalla de nuestro ordenador. ¿Quién ignora a estas alturas que son examinados y filtrados los mensajes electrónicos, las consultas en la Red, los intercambios en las redes sociales? Cada clic , cada uso del teléfono, cada utilización de la tarjeta de crédito y cada navegación en Internet suministra excelentes informaciones sobre cada uno de nosotros, que se apresura a analizar un imperio en la sombra al servicio de corporaciones comerciales, de empresas publicitarias, de entidades financieras, de partidos políticos o de autoridades gubernamentales.
El necesario equilibrio entre libertad y seguridad corre, por tanto, el peligro de romperse. En la película de Michael Radford, 1984, basada en la novela de George Orwell, el presidente supremo, llamado Big Brother, define así su doctrina: “La guerra no tiene por objetivo ser ganada, su objetivo es continuar”; y: “La guerra la hacen los dirigentes contra sus propios ciudadanos, y tiene por objeto mantener intacta la estructura misma de la sociedad” (5). Dos principios que, extrañamente, están hoy a la orden del día en nuestras sociedades contemporáneas. Con el pretexto de tratar de proteger al conjunto de la sociedad, las autoridades ven en cada ciudadano a un potencial delincuente. La guerra permanente (y necesaria) contra el terrorismo les proporciona una coartada moral impecable y favorece la acumulación de un impresionante arsenal de leyes para proceder al control social integral.
Y más teniendo en cuenta que la crisis económica aviva el descontento social que, aquí o allí, podría adoptar la forma de motines ciudadanos, levantamientos campesinos o revueltas en los suburbios. Más sofisticadas que las porras y las mangueras de las fuerzas del orden, las nuevas armas de vigilancia permiten identificar mejor a los líderes y ponerlos fuera de juego anticipadamente.
“Habrá menos intimidad, menos respeto a la vida privada, pero más seguridad”, nos dicen las autoridades. En nombre de ese imperativo se instala así, a hurtadillas, un régimen de seguridad al que podemos calificar de “sociedad de control”. En la actualidad, el principio del “panóptico” se aplica a toda la sociedad. En su libro Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión , el filósofo Michel Foucault explica cómo el “Panóptico” (“el ojo que todo lo ve”) (6) es un dispositivo arquitectónico que crea una “sensación de omnisciencia invisible” y que permite a los guardianes ver sin ser vistos dentro del recinto de una prisión. Los detenidos, expuestos permanentemente a la mirada oculta de los “vigilantes”, viven con el temor de ser pillados en falta. Lo cual les lleva a autodisciplinarse… De esto podemos deducir que el principio organizador de una sociedad disciplinaria es el siguiente: bajo la presión de una vigilancia ininterrumpida, la gente acaba por modificar su comportamiento. Como afirma Glenn Greenwald: “Las experiencias históricas demuestran que la simple existencia de un sistema de vigilancia a gran escala, sea cual sea la manera en que se utilice, es suficiente por sí misma para reprimir a los disidentes. Una sociedad consciente de estar permanentemente vigilada se vuelve enseguida dócil y timorata” (7).
Hoy en día, el sistema panóptico se ha reforzado con una particularidad nueva con relación a las anteriores sociedades de control que confinaban a las personas consideradas antisociales, marginales, rebeldes o enemigas en lugares de privación de libertad cerrados: prisiones, penales, reformatorios, manicomios, asilos, campos de concentración… Sin embargo, nuestras sociedades de control contemporáneas dejan en aparente libertad a los sospechosos (o sea, a todos los ciudadanos), aunque los mantienen bajo vigilancia electrónica permanente. La contención digital ha sucedido a la contención física.
A veces, esta vigilancia constante también se lleva a cabo con ayuda de chivatos tecnológicos que la gente adquiere libremente : ordenadores, teléfonos móviles, tabletas, abonos de transporte, tarjetas bancarias inteligentes, tarjetas comerciales de fidelidad, localizadores GPS, etc. Por ejemplo, el portal Yahoo!, que consultan regular y voluntariamente unos 800 millones de personas, captura una media de 2.500 rutinas al mes de cada uno de sus usuarios. En cuanto a Google, cuyo número de usuarios sobrepasa los mil millones, dispone de un impresionante número de sensores para espiar el comportamiento de cada usuario (8): el motor Google Search, por ejemplo, le permite saber dónde se encuentra el internauta, lo que busca y en qué momento. El navegador Google Chrome , un megachivato, envía directamente a Alphabet (la empresa matriz de Google) todo lo que hace el usuario en materia de navegación. Google Analytics elabora estadísticas muy precisas de las consultas de los internautas en la Red. Google Plus recoge información complementaria y la mezcla. Gmail analiza la correspondencia intercambiada, lo cual revela mucho sobre el emisor y sus contactos. El servicio DNS ( Domain Name System , o Sistema de nombres de dominio) de Google analiza los sitios visitados. YouTube , el servicio de vídeos más visitado del mundo, que pertenece también a Google –y, por tanto, a Alphabet–, registra todo lo que hacemos en él. Google Maps identifica el lugar en el que nos encontramos, adónde vamos, cuándo y por qué itinerario… AdWords sabe lo que queremos vender o promocionar. Y desde el momento en que encendemos un smartphone con Android , Google sabe inmediatamente dónde estamos y qué estamos haciendo. Nadie nos obliga a recurrir a Google, pero cuando lo hacemos, Google lo sabe todo de nosotros. Y, según Julian Assange, inmediatamente informa de ello a las autoridades estadounidenses…
En otras ocasiones, los que espían y rastrean nuestros movimientos son sistemas disimulados o camuflados, semejantes a los radares de carretera, los drones o las cámaras de vigilancia (llamadas también de “videoprotección”). Este tipo de cámaras ha proliferado tanto que, por ejemplo, en el Reino Unido, donde hay más de cuatro millones de ellas (una por cada quince habitantes), un peatón puede ser filmado en Londres hasta 300 veces cada día. Y las cámaras de última generación, como la Gigapan, de altísima definición –más de mil millones de píxeles–, permiten obtener, con una sola fotografía y mediante un vertiginoso zoom dentro de la propia imagen, la ficha biométrica del rostro de cada una de las miles de personas presentes en un estadio, en una manifestación o en un mitin político (9).
A pesar de que hay estudios serios que han demostrado la débil eficacia de la videovigilancia (10) en materia de seguridad, esta técnica sigue siendo refrendada por los grandes medios de comunicación. Incluso una parte de la opinión pública ha terminado por aceptar la restricción de sus propias libertades: el 63% de los franceses se declara dispuesto a una “limitación de las libertades individuales en Internet en razón de la lucha contra el terrorismo” (11).
Lo cual demuestra que el margen de progreso en materia de sumisión es todavía considerable…

Ignacio Ramonet
Le Monde Diplomatique

Notas:

(1) Se habla de “objetos conectados” para referirse a aquellos cuya misión primordial no es, simplemente, la de ser periféricos informáticos o interfaces de acceso a la Web, sino la de aportar, provistos de una conexión a Internet, un valor adicional en términos de funcionalidad, de información, de interacción con el entorno o de uso (Fuente: Dictionnaire du Web ).
(2) El País , 2015.
(3) A partir de entonces, Samsung anunció que cambiaría de política, y aseguró que, en adelante, el sistema de grabación instalado en sus televisores sólo se activaría cuando el usuario apretara el botón de grabación.
(4) Que ya forman parte de muchos de los productos habituales de consumo, así como de los documentos de identidad.
(5) Michael Radford, 1984, 1984.
(6) Inventado en 1791 por el filósofo utilitarista inglés Jeremy Bentham.
(7) Glenn Greenwald, Sin un lugar donde esconderse , Ediciones B, Madrid, 2014.

(8) Véase “Google et le comportement de l’utilisateur”, AxeNet (http://blog-axe-net-fr/google-analyse-comportement-internaute).
(9) Véase, por ejemplo, la fotografía de la ceremonia de la primera investidura del presidente Obama, el 20 de enero de 2009, en Washington (http://gigapan.org/viewGigapanFullscreen.php?auth=033ef14483ee899496648c2b4b06233c).
(10) “‘Assessing the impact of CCTV’, el más exhaustivo de los informes dedicados al tema, publicado en febrero de 2005 por el Ministerio del Interior británico (Home Office), asesta un golpe a la videovigilancia. Según este estudio, la debilidad del dispositivo se debe a tres elementos: la ejecución técnica, la desmesura de los objetivos asignados a esta tecnología y el factor humano”. Véase Noé Le Blanc, “Sous l’oeil myope des caméras”, Le Monde diplomatique, París, septiembre de 2008.
(11) Le Canard enchaîné , París, 15 de abril de 2015.

jueves, 11 de febrero de 2016

La Revolución cubana y el proceso emancipador de América Latina




Simposio Internacional “Cuba en la Historia”, celebrado en Lima los días 4, 5 y 6 de febrero de 2016

El Partido Comunista de Cuba agradece profundamente la organización de este evento internacional dedicado a celebrar el 57 aniversario del triunfo de la Revolución Cubana y su contribución al logro de la segunda y definitiva independencia de Nuestra América, como la llamó José Martí. Saludamos especialmente a la organización solidaria SOLICUBA, a los congresistas Manuel Dammert y Sergio Tejada, principales impulsores de esta bella y necesaria iniciativa.
La realidad de la isla es sistemáticamente distorsionada, y en el mejor de los casos omitida por los grandes medios que dictan la opinión pública mundial. Hoy se trata también de despojar a los pueblos de su memoria histórica como parte de la estrategia imperialista de establecer un gobierno global.
En su trascendental Informe Central al Primer Congreso del PCC, el líder histórico de nuestra Revolución Fidel Castro señaló y cito: … “Cuba fue la última colonia de España en América Latina y hoy es el primer país socialista de este hemisferio. Para cumplir este singular destino nuestra patria hubo de salvar obstáculos que en un tiempo parecieron invencibles”…
Durante más de treinta años la naciente nación cubana combatió y venció militarmente al ejército colonial español, muy superior en armas y recursos para la guerra. En estas luchas jugaron un papel destacadísimo los combatientes llegados de otras tierras hermanas latinoamericanas y caribeñas, entre ellos, el coronel peruano Leoncio Prado.
Fue José Martí la figura más alta de aquella contienda, quien dejó varias enseñanzas fundamentales para las presentes y futuras generaciones de cubanos; la necesidad de la unidad en la lucha, la necesidad de conquistar toda la justicia y el peligro que para Cuba y América Latina representa el imperio del Norte.
Martí, se percató de que la única forma de garantizar la soberanía, no solo de Cuba sino del resto de América Latina y el Caribe, era y cito: …“impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”… frase impresa en su última carta considerada con razón como su testamento político.
Cuando los cubanos estábamos en vísperas de alcanzar la independencia de la metrópoli española, con un elevado martirologio, el presidente norteamericano de la época obtuvo autorización de su Congreso para intervenir militarmente en nuestro país, frustrando las ansias de libertad e imponiendo mediante el chantaje militar la llamada Enmienda Platt, que legalizó en los hechos la pérdida de nuestra soberanía y se constituyó en fuente ilegitima de la existencia de la actual Base Naval de Guantánamo.
Se nos impuso una república mediatizada y un capitalismo subdesarrollado, mono productor y dependiente de la economía norteamericana. Por todas las vías inimaginables, el imperialismo y sus lacayos nacionales trataron sin éxito de aplastar el indomable espíritu de libertad de un pueblo.
Exactamente 60 años después que el ejército de intervención yanqui impidiera la entrada del Mayor General Calixto García y sus tropas mambisas en Santiago de Cuba, Fidel Castro y los barbudos entraron en esa ciudad el 1 de enero de 1959 para cambiar definitivamente la historia de Cuba y en buena medida la de Latinoamérica.
La Revolución transformó la vida de nuestro pueblo de manera radical. Cuba no sólo recuperó su soberanía, sino también logró en un breve tiempo, bajo las banderas del socialismo, impresionantes logros ecónomicos y sociales. El país alcanzó ubicarse entre aquellos con un alto índice de desarrollo humano, la esperanza de vida alcanzó más de 78 años, la mortalidad infantil se redujo a menos de 5 por cada mil niños nacidos vivos, son reconocidos internacionalmente los avances de la medicina y la ciencia cubana. La educación, el deporte y la cultura están al alcance de todos.
A pesar de nuestros limitados recursos, la Revolución siempre fue consecuente con su política solidaria e internacionalista. Miles de sus mejores hijos lucharon y murieron por la causa libertaria de otros pueblos de África y América Latina. Miles de colaboradores de la salud y la educación prestan sus servicios en más de 60 países en la actualidad.
Cuba y su heroico pueblo se sobrepusieron al terrible golpe que significó la caída de la Unión Soviética y el campo socialista europeo, lo cual significó la caída de su PIB en 35% y la pérdida en algunos meses del 70% de su comercio exterior.
Cuba no arrió sus banderas socialistas ni sus principios, cuando en ese escenario el imperialismo norteamericano de manera oportunista reforzó su criminal bloqueo económico, financiero y comercial con la aprobación de la Ley Torricelli y la Ley Helms- Burton.
Pero la resistencia de Cuba ha sido posible también por la solidaridad internacional. Su página más reciente y brillante fue la lucha por la liberación de nuestros Cinco Héroes luchadores antiterroristas. En esta sala se encuentran muchos compañeros peruanos que tuvieron una destacada participación en esta batalla.
El gobierno de los Estados Unidos aplicó su amplio arsenal en su obsesión por destruir la revolución cubana y su ejemplo. Mencionemos sólo, Girón, la imposición del bloqueo en 1962 que realmente comenzó antes, la amenaza del exterminio nuclear en la crisis de octubre de 1962, una guerra impuesta por bandas contrarrevolucionarias erradicadas tras diez años de duro batallar, el terrorismo auspiciado desde EEUU, que ha dejado 3 478 muertos y 2 099 discapacitados de por vida, sin mencionar cuantiosos daños materiales.
La historia es conocida. Cuba llegó hasta aquí de pie. Estados Unidos fracasó en su guerra contra Cuba y el propio Presidente Obama lo reconoció el 17 de diciembre de 2014 al comenzar el actual proceso entre ambos países.
El restablecimiento de relaciones diplomáticas, el punto en que estamos con la apertura de las respectivas embajadas, no supone la normalización de las relaciones
Dicha normalización es un proceso largo y complejo que conlleva entre otros factores, la eliminación del bloqueo económico, comercial y financiero; la devolución del territorio que ocupa la base naval de Guantánamo; la compensación por los diversos daños a la nación provocados tras sucesivas políticas agresivas; asimismo, la suspensión de las trasmisiones de radio y TV ilegales que realiza el gobierno norteamericano contra Cuba, en violación de los acuerdos internacionales y en un sentido más amplio, la erradicación de los programas subversivos organizados por dichas autoridades.
Estos aspectos, conocidos por muchos aquí, explican porque Cuba no tiene que hacer concesiones a un país al que nunca agredimos, ni intentamos modificar su régimen socio económico y político, mucho menos derribar a su gobierno.
Concurrimos en condiciones de igual a igual, en apego al derecho internacional. Hemos expresado nuestra determinación de avanzar en todo aquello que sea de interés mutuo, nos mueve un afán colaboracionista y trabajamos por lograr un relacionamiento civilizado entre ambos países.
Muchos amigos, con justa preocupación, nos han alertado sobre los riesgos que la Revolución enfrenta. A ellos les pedimos confianza, en última instancia, tenemos una vasta experiencia después de haber lidiado en los últimos 100 años con la hostilidad proveniente del norte, “revuelto y brutal que nos desprecia”, como dijera José Martí.
En tal sentido es oportuno reiterar que tenemos absoluta claridad que este “cambio” de Estados Unidos tiene como fin último, promover la reconstrucción del capitalismo en Cuba. Nosotros, huelga decirlo, vamos en dirección contraria.
La revolución cubana vive un momento crucial. Su característica esencial es la determinación de continuar construyendo el socialismo, bajo las condiciones y demandas que conforman la realidad del mundo en el que estamos inmersos, así como las propias exigencias que el desarrollo de nuestro proceso revolucionario imponen.
Todo lo que estamos haciendo en nuestro país es absolutamente coherente con el propósito estratégico de desarrollar un socialismo próspero y sostenible.
Como parte de lo que hemos denominado el proceso de actualización del modelo económico y social, concentramos nuestros esfuerzos en impulsar todas las potencialidades que pueda desplegar un país como Cuba, con escasos recursos naturales, por ejemplo, el desarrollo científico, educacional y cultural acumulado gracias a la Revolución y el aprovechamiento más eficiente de los recursos económicos.
En el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, celebrado en abril del 2011, aprobamos un documento que arroja meridiana claridad sobre los fundamentos de nuestra política económica. Denominado Lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución, que fuera masivamente debatido con la población se afirma y cito: … “La política económica del Partido se corresponderá con el principio de que solo el socialismo es capaz de vencer las dificultades y preservar las conquistas de la Revolución, y que en la actualización del modelo económico primará la planificación, la cual tendrá en cuenta las tendencias del mercado”…
Los fundamentos de nuestro socialismo suponen de esta forma garantizar la igualdad de oportunidades, la mayor justicia social posible y el predominio de la democracia popular y participativa en el ordenamiento del sistema político.
En abril próximo tenemos previsto realizar el VII Congreso del Partido, ocasión en la que pasaremos revista a lo ya implementado. También trazaremos una estrategia de desarrollo hasta el 2030 y aprobaremos una conceptualización teórica del socialismo en Cuba.
Debe insistirse que las transformaciones de orden económico tienen en última instancia como fin lo que aún en tiempos difíciles supimos sostener, la salud pública y la educación, ambas gratuitas y universales, que constituyen derechos humanos inalienables, en definitiva principios de la Revolución.
El gobierno en Cuba fue y seguirá siendo de los trabajadores. Todo lo que se hizo y se haga será en función de las grandes mayorías.
En el contexto actual al Partido Comunista de Cuba le toca asumir la tarea de fortalecer el trabajo político e ideológico para esclarecer en el seno de nuestro pueblo lo que sea pertinente, de estar atento a tendencias negativas que puedan surgir en grupos sociales, como los jóvenes o en el sector donde opera la gestión no estatal en la economía, que parecen ser los blancos escogidos para la labor subversiva.
Los problemas por venir no nos tomarán desprevenidos. Contamos con una fortaleza que explica que hayamos llegado hasta aquí: la unidad del pueblo, aglutinado en sus organizaciones sociales, con nuestro partido y la cohesión política en su militancia.
Nuestra dignidad frente a la prepotencia del imperio, he ahí la cuestión; en lo primero esta nuestra capacidad para resistir como hicimos hasta ahora, junto a la convicción de que nos asiste la verdad y la razón.
Por otro lado no es negociable la amistad que la Revolución cubana generó en estos duros años de resistencia. Por ello los amigos históricos de Cuba podrán contar siempre con nuestra lealtad.
Mantendremos nuestro más decidido apoyo a las causas justas de la humanidad. Lo sabe la revolución bolivariana en Venezuela; no olvidamos el derecho de Puerto Rico a su plena independencia, ni al sufrido pueblo palestino en su titánica lucha, por solo citar algunos casos que ostensiblemente nos diferencian, insalvablemente, de la política exterior estadounidense.
La contraofensiva del imperialismo y las derechas locales adquieren una singular dimensión en Nuestra América. Con diferentes instrumentos de subversión se trata de revertir los procesos revolucionarios y progresistas en Venezuela, Brasil, Ecuador, Bolivia, entre otros.
Como ya se ha denunciado, consiste en un elaborado programa de desestabilización combinado con acciones de guerra económica y ataques mediáticos que victimiza en primer lugar a la verdad, todo dirigido a lo que llaman el cambio de régimen de forma expedita o en su lugar, una estrategia de desgaste de más largo plazo para imponer soluciones electorales afines, desconociendo en ambos casos la verdadera voluntad democrática de los pueblos.
Muchas veces nos hemos preguntado qué debemos hacer para enfrentar estos desafíos. Y justamente en nuestro acervo histórico podría estar la respuesta cuando desde los inicios mismos de la independencia americana, los próceres nos convocaron a la epopeya de la unidad y la integración.
Ya Bolívar lo había afirmado: …“La unidad de nuestros pueblos no es simple quimera de los hombres, sino inexorable decreto del destino. Unámonos y seremos invencibles”… Hoy sabemos de la urgente necesidad de trabajar por la plena integración como objetivo estratégico para garantizar un futuro cierto para los pueblos latinoamericanos y caribeños.
No partimos de cero. No es ocioso insistir que en nuestra región son sobrados los negativos efectos de los TLC, pero también acumulamos experiencias organizativas y de lucha, desde los movimientos sociales y agrupaciones políticas que en su momento han empujado a sus gobernantes a torcer los planes de dominación.
Podemos sentirnos orgullosos del surgimiento del ALBA, que como su nombre sugiere, procura ser el amanecer de una forma más elevada de integración basada en la cooperación; de CARICOM y de la UNASUR con una formidable trayectoria para coordinar voluntades y disipar conflictos entre suramericanos; el MERCOSUR, la plataforma de articulación comercial más veterana, con experiencia en aciertos y desafíos y como culminación y objetivo estratégico, la CELAC.
En la cumbre fundacional de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC, en diciembre del 2011, el Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, compañero Raúl Castro expresó y cito: ... “Tenemos el privilegio de asistir a un acto fundacional de carácter trascendental… reivindicamos más de dos siglos de luchas y esperanzas. Llegar tan lejos nos ha costado esfuerzo, pero también sangre y sacrificio. Las metrópolis coloniales de antaño y las potencias imperiales de hoy han sido enemigas de este empeño. La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños es nuestra obra más preciada. Simbólicamente, consolida el concepto de una región unida y soberana, comprometida con un destino común”.
Dado los vientos belicistas y desestabilizadores que soplan en el mundo, es necesario resaltar también en esta ocasión la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz. En ella, además de sustentar el derecho de cada pueblo a asumir el sistema político, económico y social que estime, se refrenda la viabilidad de la unidad en la diversidad.
La unidad y la solidaridad serán decisivas para avanzar en el logro de la segunda y definitiva independencia de América Latina y el Caribe. Los recientes reveses electorales de la izquierda son temporales y no deben generar desmovilización o desmoralización en las fuerzas ni en los movimientos sociales progresistas. Retomemos la iniciativa con la convicción más profunda en la victoria de nuestras justas ideas.
Finalmente compañeros, Cuba seguirá su senda hacia el socialismo, con normalización de los vínculos con los EU, que indudablemente facilitaría mucho este proceso, pero aún sin ella, como ocurrió hasta ahora. Esto significa que marcharemos sin abandonar los principios que en última instancia nos permitieron hacer una revolución como la cubana. En particular la probada vocación solidaria hacia otros pueblos, valor intrínseco a la idea universal del socialismo.
El líder histórico de la Revolución Fidel Castro, en carta al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro el 10 de diciembre pasado, ratificó la determinación inconmovible de nuestro pueblo, al decir y cito:…“Los revolucionarios cubanos, a pocas millas de Estados Unidos, que siempre soñó con apoderarse de Cuba para convertirla en un híbrido de casino con prostíbulo, como modo de vida para los hijos de José Martí, no renunciarán jamás a su plena independencia y al respeto total de su dignidad”…

Basilio Gutiérrez García

martes, 9 de febrero de 2016

Uruguay / Haití. Y pega la vuelta




Coordinadora enviará una “nota” al Ejecutivo para que realice una excepción en la ley y permita el retiro de las tropas en Haití.

conferencia de prensa de la Coordinadora por el Retiro de Tropas de Haití en la sede de Servicio Paz y Justicia. Foto: Santiago Mazzarovich
La Coordinadora por el Retiro de las Tropas de Haití realizó el jueves una conferencia de prensa en la sede del Servicio Paz y Justicia Uruguay (Serpaj) para reafirmar su posición respecto de la presencia de tropas uruguayas en la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah, por sus siglas en francés). Ya han dado a conocer su postura en otras oportunidades y no tiene matices: Uruguay debe retirar a sus 250 militares del país centroamericano de manera urgente, para que éstos “no se manchen con la sangre del pueblo haitiano”. Cinco dirigentes detrás de una mesa larga y con un archivo de fondo -en el que se podían ver gruesos cuadernos de “Derechos humanos en Chile” y “No violencia y educación”- manifestaron su profundo rechazo a una misión que en 12 años “no ha cumplido ninguno de los objetivos”, expresó en la rueda de prensa Andrés Olivetti, integrante de la Coordinadora. Informó que enviarán el 18 de febrero al Poder Ejecutivo una “nota” en la que solicitarán el “retiro inmediato” de todas las tropas en Haití. Para que la sociedad civil se interiorice más con esta coyuntura, también se convocará a una movilización.
“Hace 12 años se podía discutir o no si la estabilización de Haití podría prosperar. 12 años después, la situación en todo sentido ha empeorado en todo sentido. Las multinacionales han encontrado los corredores para hacer sus negocios”, condenó Olivetti, y luego parafraseó al ex presidente José Mujica cuando, en noviembre de 2013, advirtió que las tropas uruguayas no pueden transformarse en una “especie de guardia pretoriana”. El canciller Rodolfo Nin Novoa señalaba a_ El Espectador_ en enero del año pasado que “si Haití se encamina a un proceso predictatorial, no tiene sentido que los cascos azules uruguayos continúen la misión en ese país”.
Los integrantes de la coordinadora consideran que las tropas uruguayas, como las del resto del mundo, no pueden permanecer ni un día más en Haití. Sin embargo, la Mesa Política del Frente Amplio (FA) mandató a sus legisladores a votar en diciembre del año pasado el proyecto de ley que prorroga la Minustah hasta el último mes de 2016. Algunos diputados oficialistas no se subieron a ese tren, como Luis Puig (Partido por la Victoria del Pueblo) y Óscar Groba (Espacio 609), así como hubo diputados nacionalistas y del Partido Independiente que tampoco lo hicieron. De todas formas, la iniciativa prosperó, y se trazó el horizonte del fin de la misión. Para Mónica Riet, integrante de la coordinadora, en Haití hay organizaciones no gubernamentales que “están lucrando con la desgracia del pueblo haitiano”. Pero manifestó esperanza en que las cosas cambien de rumbo, ya que “el pueblo haitiano y hasta parte de la burguesía le ha dicho ‘basta’ a la ocupación extranjera, no quieren la presencia de la Organización de Naciones Unidas [ONU] y tampoco recibieron a la Organización de Estados Americanos [OEA]”, sostuvo.
Por otra parte, ayer el ministro de Defensa Nacional, Eleuterio Fernández Huidobro, dijo a El Observador que si el Consejo de Seguridad de la ONU ordena desplegar tropas, la delegación uruguaya que se ubica en el noreste de Congo se trasladará a Burundi. En Congo actualmente hay 1.193 soldados uruguayos. El ex diputado del Movimiento de Participación Popular (MPP) Esteban Pérez, integrante de la coordinadora, se mostró contrario a esta posibilidad. “Lo que quieren hacer es buscar un recambio para las fuerzas armadas uruguayas para otra misión. Lo que hay que discutir son todas las misiones de paz de la ONU. Hace 50 años que están en África, han ocupado medio continente y no han logrado nada, salvo mantener el régimen colonial”, reflexionó.

Complicadísimos

El mandato del presidente de Haití, Michel Martelly, termina a las 0.00 de este domingo y su sucesor no ha sido electo debido a la postergación de la segunda vuelta de las elecciones. La oposición y el gobierno negociaban ayer una salida a la situación. Parte del oficialismo manifestaba que el presidente debería mantenerse en el cargo hasta las nuevas elecciones. La oposición rechaza esa posibilidad y ayer realizó una movilización masiva reclamando el fin de la “era Martelly”. Además, el propio presidente dijo ayer en un discurso público que dejará el cargo: “El 7 de febrero me voy, derecho, sin arrepentimientos, sin envidia, sin ataduras”, informó el diario haitiano Le Nouvelliste.
Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional, Jocelerme Privert, señaló a la agencia de noticias AFP que cualquier acuerdo al que se llegue debe ser aprobado en el Parlamento; aseguró que en ese ámbito se encontrará “una solución” antes del domingo. Según Efe, ayer eran varios los nombres que se mencionaban para sustituir a Martelly, entre ellos el del ex presidente Jean-Bertrand Aristide, el del ex primer ministro Evans Paul y el del propio Privert.

La Diaria

Angela Davis, tres veces rebelde: mujer, negra y comunista




No es la primera vez que Angela Davis pisa Euskal Herria. Hace más de medio siglo, un 15 de setiembre de 1963, se encontraba en Biarritz cuando un grupo de extremistas blancos mató a cuatro menores en una iglesia de Birmingham (Alabama), muy cerca del lugar donde Davis creció con las leyes de la segregación racial como paisaje de fondo. Un lugar conocido como Dynamite Hill, la colina dinamita, por los atentados racistas perpetrados allí por el Ku Klux Klan contra familias negras.
El atentado quedó grabado en la memoria de la joven Davis, que posteriormente dedicará varias de sus obras a las cuatro víctimas. Pero en aquel año 63, en plena efervescencia de la lucha por los derechos civiles en EEUU (en agosto el mundo escuchó el sueño de Martin Luther King), se encontraba estudiando en la Sorbona de París gracias a una beca; luchando con su particular versión de Jano, el dios romano de las puertas, los comienzos y los finales, representado con una cabeza de dos caras. Una imagen que la acompañará y a la que se referirá en más de una ocasión a lo largo de su vida.
Gracias a unos resultados extraordinarios, su carrera académica pasaba entonces por Europa, pero su compromiso militante la llamaba a casa. «Tenía la cabeza de Jano fijada; una cara llena de ganas de estar en la hermandad de Birminghan, la otra contemplando mi propio futuro. Pasó un largo tiempo antes de que ambos perfiles convergiesen», escribió en su autobiografía.
La balanza de Jano basculó así de un lado a otro hasta encontrar un siempre difícil equilibrio. Después de seguir sus estudios en la Universidad Goethe de Alemania, rechazó realizar el doctorado al lado de nombres propios de la escuela de Frankfurt como Theodor X. Adorno o Jürgen Habermas y regresó a EEUU, a la Universidad de California en San Diego, junto al filósofo Herbert Marcuse. Eran los años de los Black Panthers y la lucha contra la guerra de Vietnam.
Davis encontró cobijo militante en el Partido Comunista y refugio académico en la Universidad de California de Los Ángeles. Jano acecha y la primera trinchera le costará la segunda, junto a la enemistad vitalicia del entonces gobernador del Estado y posteriormente presidente Ronald Reagan. Fue expulsada después de que un agente oculto del FBI denunciase su militancia comunista. No sería su último encontronazo con los servicios secretos. Tampoco con un presidente de los EEUU.
Perseguida y amenazada por siglos de racismo institucionalizado y por el anticomunismo enfermizo herencia de los años de McCarthy, en ocasiones armada y con guardaespaldas, Davis se implicó con todo en el caso de los Soledad Brothers, tres afroamericanos acusados sin pruebas de la muerte de un carcelero blanco en el penal de Soledad. El 7 de agosto, el hermano de uno de los acusados, de 17 años, irrumpió fuertemente armado en el juicio para reclamar la libertad de los prisioneros. En la acción mueren él, dos presos y el juez. Davis es acusada de participar en la acción, el FBI la incluye entre los 10 criminales más buscados del país y comienza una huida que finaliza el 13 de octubre de 1971 en New York. El entonces presidente Nixon felicita al eterno director del FBI, J. Edgar Hoover, por la captura de la «peligrosa terrorista».
Tras unos meses en prisión, y arropada por la espectacular campaña «Free Angela», ella misma asume su defensa en un juicio en el que la acusaron de «asesinato», «secuestro» y «conspiración criminal», tres cargos penados con la condena a muerte. Fue absuelta. Más aun, Angela Davis recuperó la libertad convertida ya en icono de la lucha contra el racismo en EEUU y en el mundo. Desde Pablo Milanés a los Rolling Stones, pasando por John Lennon, no hubo quien no le dedicase una canción a Davis en aquellos años.

Conciliando a Jano

Mujer, negra y comunista, asumió con orgullo los tres dones que, cinco años antes, desde un mundo paralelo, la poeta catalana Maria Mercé Marçal agradeció al azar: «haber nacido mujer, de clase baja y nación oprimida». De hecho, es en la cárcel donde arranca la serie de reflexiones que desembocarán en su obra canónica, publicada en 1981: ‘Mujeres, raza y clase’.
Basado tanto en sus investigaciones académicas como en su experiencia militante, el libro, vigente 35 años después, reconcilia las dos caras de Jano, que son teoría y práctica, y que son también pasado y futuro. Echa mano del siempre semienterrado hilo de la historia e incluye la perspectiva de género a una todavía hoy incompleta historia de la esclavitud, del mismo modo en que denuncia el racismo y el clasismo de ciertos movimientos de mujeres, como el sufragista. Todo en vista a la construcción de futuro que pretende igualitario, pero del cual no se acaba de fiar.
«Sentía una insoportable tensión, era como si yo fuese dos personas, dos caras de la cabeza de Jano. Un perfil miraba fija y desconsoladamente el pasado, el fastidioso, violento y limitante pasado roto solo por ocasionales manchas de sentido. El otro miraba fijamente, con deseo y aprensión, el futuro; un futuro iluminado por el reto, pero que al mismo tiempo albergaba la posibilidad de la derrota», había dejado escrito antes en la autobiografía ya citada, publicada en 1974.

De la esclavitud a las prisiones

Davis ha pasado las dos últimas décadas estudiando el sistema penitenciario estadounidense y luchando por la abolición de las prisiones. En unos EEUU que, con el 5% de la población mundial, aportan el 25% de la población carcelaria, de la que una parte igualmente desproporcionada la constituyen presos y presas afroamericanas, dedicarse al estudio de las prisiones no fue ningún cambio de tercio en la carrera académica de Davis.
De hecho, no fue sino la evolución lógica y natural de un recorrido que sigue puntada a puntada el hilo histórico que de la esclavitud pasó al sistema de arrendamiento de convictos, un esquema con el que la población negra fue criminalizada en la segunda mitad del siglo XIX, detenida masivamente para luego, con la condena sobre la espalda, convertirse en mano de obra a disposición del Estado. En una frase: los negros y las negras dejaron de ser esclavos para convertirse en criminales. Y como tales, carentes de cualquier tipo de derechos civiles.
El sistema de arrendamiento de convictos como tal pasó a la historia, pero su herencia sigue bien vigente a día de hoy, en un país en el que 5,85 millones de personas, uno de cada cuarenta, no tienen derecho a voto a consecuencia de un juicio criminal. En porcentajes, el 7,7% de la población afroamericana tiene vetada su participación política en los EEUU, frente al 1,8% del resto de la población. La cifra, que clama al cielo, es la que lleva a Davis a denunciar que el fuertemente militarizado sistema carcelario estadounidense no es sino la prolongación de un estado de excepción con siglos de antigüedad. «De la prisión de la esclavitud, a la esclavitud de la prisión», resumió la propia Davis en un texto de 1995. Es esta constatación la que le lleva a rechazar la reforma del sistema de prisiones y a defender la abolición completa de las cárceles, asegurando que, mientras tanto, será la democracia la que quede permanentemente abolida.
Lejos de limitarse al sistema penitenciario estadounidense, Davis ha abordado los sistemas penales de diversos países (Cuba y Holanda, especialmente), consciente de que las vulneraciones de derechos pocas veces conocen fronteras. Un internacionalismo aprendido en el París de finales de los años 60, en plena lucha de liberación argelina, y que hoy, 7 de febrero de 2016, medio siglo después de la angustiosa jornada vivida en Biarritz, le lleva a viajar a Logroño a exigir la libertad de otro preso político [Arnaldo Otegi].

Beñat Zaldua
Resumen Latinoamericano

lunes, 8 de febrero de 2016

La disolución del Partido Comunista Italiano, la caída de un tigre de papel




En 1991 se disolvía formalmente el que llegó a ser el Partido Comunista más grande de Occidente, el Partido Comunista Italiano, que llegó a contar con 70 años de existencia, logrando mantenerse hasta en la larga noche negra del fascismo de Mussollini, de la que emergió siendo un partido de masas.

Parte I

Pionero en la orientación que terminó desembocando en el llamado eurocomunismo, para cuando se dio su disolución muy lejos estaba de aquel partido fundado por Gramsci en 1921 como ruptura revolucionaria de la socialdemocracia y desde hacía décadas se había convertido en un partido del régimen sin más horizonte que la defensa de la democracia burguesa. Hoy, cuando formaciones políticas como PODEMOS en el Estado Español reivindican su legado y al igual que aquel abogan por un “gran compromiso histórico” con fuerzas burguesas, planteamos algunas reflexiones sobre su deriva con gran actualidad para el presente.

La unidad nacional como estrategia

En un obituario político sobre la muerte de Lucio Magri (1), Perry Anderson planteaba: “Después de Berlinguer el PCI sufrió una constante involución. Menos importante que la moderación sin rumbo de su línea política, o que la falta de renovación de su estructura interna, era la transformación de su base social, con el paso de las generaciones, y el partido se convirtió en algo diferente después de décadas de sottogoverno. Murieron aquellos que habían conocido la Resistencia, disminuyó el apoyo de los trabajadores, sus funcionarios eran ahora en su mayoría cargos regionales o municipales satisfechos de sí mismos, y que formaban dudosas coaliciones locales o presidían empresas corporativas” (2). Algo así como un obituario del propio PCI que, como consecuencia lógica de haberse transformado en un partido completamente dócil, en 1991 terminaba de disolverse organizativamente. Anderson sitúa el comienzo del fin del PCI con la muerte de Berlinguer (Secretario General del PCI entre 1972 y su muerte en 1984), lo cual es válido para su influencia de masas y su composición social, pero lo cierto es que su deriva estratégica había comenzado décadas antes cuando adoptó la política de la unidad nacional.
Para conocer cómo llegó a este punto es necesario conocer la historia de este partido en el marco del estalinismo a nivel mundial. Teniendo en cuenta que la III Internacional fue disuelta en 1943 como ofrenda de Stalin a Occidente. En 1944, mientras Italia sufría la doble invasión aliada y alemana contra la que se había extendido una resistencia armada de masas obrero-campesina que ponía en jaque no sólo la invasión sino las propias bases capitalistas del país, Palmiro Togliatti (Secretario General del PCI desde 1927 hasta su muerte en 1964) había descendido de un paracaídas enviado por Moscú para imponer un giro en la orientación política del partido: la svolta di Salerno. Esta implicaba el abandono por parte del PCI de la estrategia insurreccionalista y su embarque en una política de unidad nacional, entrando al gobierno de Badoglio, ex mariscal del derrocado Mussolini, y luego al del socialista moderado Bonomi. Una versión italiana de la estrategia de Frente Popular impulsada por Stalin desde el VII Congreso de la IC, que el PCI adoptó tardíamente en comparación con el resto de los PC por estar en la clandestinidad y no haber acompañado la estalinización temprana sufrida por el resto de los PC.
En lo inmediato, se trataba de dotar de legitimidad a un gobierno debilitado por el avance de las masas como precondición para la tarea estratégica: contener el proceso revolucionario en curso.

La contrarrevolución democrática a la italiana

Togliatti diría en su primer discurso público al llegar a Italia: “hoy no se plantea ante los obreros italianos el problema de hacer lo que se hizo en Rusia (…) nosotros debemos garantizar el orden y la disciplina en la retaguardia de los ejércitos aliados.” Esta política fue crucial para evitar la revolución en Italia: a expensas de ésta las masas entregaron las armas a los aliados y fueron llamadas a una política que hizo eje en reformar la democracia burguesa, marcando como objetivo central la convocatoria a un referéndum donde el debate giraba en torno a monarquía o república. “La revolución democrática que se está realizando en nuestro país deberá culminar, en su primera fase, en la Asamblea Constituyente”, planteó Togliatti en su informe al V Congreso del PCI. En las fases sucesivas se iría avanzando hacia el socialismo por los cauces de una “república organizada sobre la base del sistema parlamentario representativo” en la que “toda reforma de contenido social se realice respetando el método democrático”, la Italia burguesa estaba a salvo. Pero lejos de una “revolución democrática” (3) lo cierto es que en Italia se dio el freno de la revolución obrera por vías democráticas, de las cuales nacería la nueva Constitución de 1946 como expresión institucional de la unidad nacional.
Por lo demás, podemos citar como una perla al respecto el hecho de que en su papel de ministro de Justicia del gobierno de unidad nacional encabezado por el demócrata cristiano De Gaspieri en 1946, Togliatti amnistió a 219.481 genocidas, reduciéndole las condenas a unos 3 mil fascistas acusados de crímenes graves, gracias a lo cual una gran parte de los miembros de la elite dirigente y la burguesía italiana que habían sostenido el fascismo se reincorporaron a su profesión e incluso a la función pública, reciclándose en el aparato represivo. La política que privilegiaba la unidad nacional para la “revolución democrática” del PCI fue incapaz de llevar hasta el final una tarea democrática tan elemental como juzgar a los genocidas.

1. Dirigente del PCI y organizador del grupo Il Manifesto que presentó posiciones críticas sobre la actuación del estalinismo en los procesos del ‘68 y la intervención del PCI en el “Otoño Caliente”.
2. Perry Anderson, Lucio Magri, Newt Left Review, N° 72, Noviembre-diciembre de 2011.
3. Concepción adoptada también por el dirigente trotskista argentino Nahuel Moreno.

Parte II

En su ensayo político “El sastre de Ulm”, Lucio Magri subraya que el PCI había salido de la Segunda Guerra Mundial y de la Resistencia siendo un partido muy diferente al de aquellas células clandestinas que se mantuvieron durante los años ‘20 y ’30. ”La consigna del partido de masas se había hecho realidad (...) En 1945 el PCI era un partido con 1.100.000 afiliados, en gran parte militantes; en 1946 alcanzó los 2.000.000. Incuestionablemente el mayor de todo Occidente (Francia incluida) y uno de los primeros del mundo. Su composición social señalaba al mismo tiempo un gran recurso y una gran dificultad. Era un partido de clase como quizá jamás se había visto antes. Sin embargo, ¿cómo era esa clase? (...) una muchedumbre de trabajadores manuales de la industria y del campo que a menudo no habían terminado la escuela elemental, les costaba trabajo leer o comprender la lengua nacional, no habían tenido experiencias sindicales, habían quedado al margen de la información y de la lucha política (...) en las secciones de partido aprendían a escribir, leían los primeros libros o algún diario, recibían algún rudimento de historia nacional y, arrastrados por esa nueva pasión llenaban las plazas cada tarde para discutir en corrillos improvisados y hacerse una primera idea. Los cuadros que este pueblo tenía que organizar y conformar eran unos pocos miles”. Digamos en primer lugar que de esta composición y estrategia se derivaba una idea del partido como “educador gradual” de las masas atrasadas obreras y campesinas, lo que estaba en correspondencia con una idea eminentemente culturalista de la construcción de la influencia comunista. Agreguemos que además de base obrera y campesina el PCI se nutrió de una importante base en sectores medios y de la pequeño-burguesía, atendiendo a la política de partido heterogéneo trazada por Togliatti: “el mediero y el inquilino, los parceleros, los pequeños empresarios, comerciantes, artesanos, pequeños contratistas y los intelectuales, entre otros, deberían ser bienvenidos al partido”. Si bien el PCI contaba con un núcleo dirigente experimentado en la clandestinidad y la resistencia, y con una cierta estructura de cuadros, ésta estaba en desproporción con el peso de masas que había adquirido la militancia y la influencia comunista, constituyendo una suerte de “partido-pueblo” en palabras de Magri, o populista “clasemediero”, se podría decir, lo que se correspondía con una estrategia de partido y una concepción de la construcción de la hegemonía, o más bien de la disolución de la misma.
Discutiendo contra la idea de “pocos pero buenos” que mantenía un ala de la dirección, Togliatti promovió una refundación del partido en el sentido de la constitución de “...un partido nacional italiano, es decir, un partido que plantee y resuelva el problema de la emancipación de los trabajadores en el cuadro de nuestra vida y libertad nacionales, haciendo suyas todas las tradiciones progresistas de la nación” (1). La hegemonía togliattiana será entendida entonces como ”política nacional”, de consensos entre los distintos sectores sociales por encima del predominio social y político del proletariado, donde la clave era la conquista de una amplia mayoría social para una estrategia electoralista de ocupar posiciones en los marcos de la democracia burguesa, idea que hoy reflotan formaciones políticas como Syriza en Grecia o Podemos en el Estado Español. Si en el primer caso llevó a que Syriza pasara en unos meses de postularse como el gobierno “antiausteridad” a la aplicación del mayor plan de ajuste en la historia griega, en el segundo caso llevó a Podemos a correrse cada vez más al centro en aras de sacar más votos, postulando ahora un gobierno de coalición con el mismo PSOE que hasta ayer denunciaba como parte de la casta que había que barrer.
La idea de partido de Lenin y Trotsky, y la que sostiene el PTS como parte del Frente de Izquierda, se aleja tanto de la idea del “pocos pero buenos”, una idea sectaria y propagandística del partido como pequeño grupo sin relación con el movimiento social, como del partido de masas como fuerza “nacional” que diluye los intereses de la clase obrera en una política de consensos con sectores burgueses y pequeño-burgueses. Se basa, por el contrario, en la construcción de un partido que agrupe a la vanguardia obrera, a sus sectores más conscientes (que en momentos de ascenso de la lucha puede alcanzar a varias decenas de miles), y que luche por conquistar influencia de masas creando fracciones clasistas en los sindicatos, en el movimiento estudiantil, en las luchas democráticas, en los organismos de masas. Desde esta perspectiva, la lucha por recuperar los sindicatos, por la conquista de diputados, etc. está al servicio de forjar una dirección política que dirija a fracciones de masas, recurriendo a distintas políticas de frente único, con el objetivo de la lucha contra el Estado burgués y por un gobierno obrero.

El PCI se enfría ante el “otoño caliente”

Como expresión de un nuevo ascenso revolucionario a nivel internacional (Mayo Francés, Primavera de Praga, Cordobazo) se dio en Italia el “Otoño Caliente”, un proceso que de conjunto se extendió hacia fines de la década del ‘70. En el contexto del boom económico de posguerra, implicó la emergencia del movimiento estudiantil radicalizado y del movimiento obrero, del que jugaron un rol de vanguardia sus sectores más jóvenes y nuevos. Este proceso implicó huelgas masivas, tomas de fábricas y el resurgimiento de los comités de fábrica, organismos para coordinar democráticamente la lucha. Por primera vez desde la posguerra la clase obrera volvía a estar a la ofensiva, interpelando abiertamente la idea de partido populista y consensualista que había construido el PCI.

El "otoño caliente" italiano

Rosana Rosanda, dirigente del PCI y organizadora del grupo Il Manifesto junto a Lucio Magri, cuenta la en su biografía política sobre el movimiento de toma de fábricas en el corazón industrial de Italia, la FIAT: “fue la única vez en la posguerra que las potencialidades de una lucha en el sistema productivo parecieron, y por un momento lo fueron, ilimitadas en cuanto a sus perspectivas (…)”. Y en relación a cómo este movimiento interpelaba al partido “no se hizo nada, no se pensó nada, ni siquiera un paso hacia adelante en aquel ámbito keynesiano en el sin embargo se habían criado el PCI y la CGIL (central sindical influenciada por los comunistas) y que también sería barrido (…). Las cúpulas dirigentes sostuvieron que la revuelta obrera era ilusoria, que no existía y que si existía no duraría mucho. El popularismo y el antiobrerismo del PCI estaban tan intrínsecamente entrelazados con su cultura que resultaban casi inocentes” (2). La emergencia de los sectores más bajos del proletariado, los llamados gli incazzati (los cabreados), con poca disciplina sindical y política hacia las estructuras sindicales tradicionales dirigidas por el PCI y el PSI como la CGIL (que dirigía a 4 millones de obreros), implicó la extensión de nuevos métodos de lucha como las llamadas “huelgas salvajes” que desbordaban las conducciones sindicales, completamente impotentes para encauzar el movimiento hacia una perspectiva de disputa del poder. Frente a esta quietud estratégica, surgieron distintas variantes como el operaísmo italiano, que si bien implicaba un cuestionamiento por izquierda al sindicalismo y parlamentarismo del PCI, extremó las posiciones espontaneístas negando la necesidad de construcción de un partido revolucionario.
El rol del PCI frente a la radicalización del movimiento obrero italiano sería abiertamente pérfido cuando promovió la política de apoyo al gobierno democristiano.

Del golpe a Allende en Chile al “compromiso histórico” de Berlinguer (con la burguesía)

Al poco tiempo de producirse el golpe de Estado contra Salvador Allende en Chile en 1973, Berlinguer lanzó una serie de artículos en Rinascitá, órgano del PCI, dedicados a promover la orientación del ”compromiso histórico”, es decir la colaboración de los partidos comunista y socialista con la Democracia Cristiana con el objetivo de “profundizar la democracia”. Allí se planteaba que a Allende le había faltado una política para generar consensos más amplios que le permitieran consolidar la gobernabilidad y frenar las reacciones conservadoras, de lo que se derivaba que en Italia estaba planteado promover una política de acuerdos con las “fuerzas democráticas” para “vencer a los grupos reaccionarios.” Pero lejos del balance de la dirección del PCI, lo cierto es que la experiencia chilena mostraba justamente lo contrario: a Allende le había sobrado “política de consenso”, la misma Unidad Popular era una coalición de partidos obreros reformistas (PC y PS), partidos pequeño-burgueses de izquierda (MAPU), junto a partidos burgueses (Partido Radical), entre otros, es decir, una estrategia de colaboración de clases cuyo programa era el de promover algunas reformas (desarrollo de la industria pesada, nacionalización de algunos recursos, mejora de las condiciones laborales, etc.) en los marcos de la legalidad burguesa. A medida que el movimiento de masas lo superaba y los golpes del imperialismo y el empresariado aumentaban (lock out, desabastecimiento) Allende no hacía más que hacerle concesiones a la Democracia Cristiana y al empresariado con medidas como el retorno de las fábricas bajo control obrero a manos patronales, y fue justamente esa estrategia la que abrió paso al golpe. Los cordones industriales (organismos de coordinación para la lucha puestos en pie por los trabajadores, embrión de un doble poder) que querían enfrentar al golpe por la vía de radicalizar las acciones del movimiento de masas, recibieron la rotunda negativa del gobierno de Allende a armar al pueblo, quedando indefensos frente al Ejército que dio el golpe.
El balance del PCI era que había que llevar hasta el final la orientación responsable de abrir paso al golpe pinochetista.
El compromiso histórico llevó a que el PCI diera su apoyo al gobierno de la Democracia Cristiana entre 1976 y 1979, y que fuese la cobertura de izquierda que mediante la CGIL (central sindical dirigida por el PCI) preservó al gobierno cuando los últimos embates del “Otoño Caliente” lo golpeaban.
Las dos almas del PCI: la sindical (la CGIL agrupaba por entonces a unos 4 millones de obreros) y la parlamentaria (en 1975 el PCI batió el récord del 35 % de los votos) fueron puestas al servicio de preservar el régimen burgués, en una deriva eurocomunista que identificaba cada vez más abiertamente la democracia burguesa con el socialismo.

Socialdemocratización y ocaso del PCI

En esa perspectiva, en 1976 se realizó en Berlín del Este la Conferencia de Partidos Comunistas y Obreros de Europa, donde el Partido Comunista Italiano, el Partido Comunista Francés y el Partido Comunista de España, entre otros, presentaron una plataforma común que sostenía como doctrina el retorno a la concepción reformista de la vieja socialdemocracia respecto al Estado y la democrática hacia el socialismo… Se planteaba que había que ”desarrollar el socialismo en democracia”, ganado posiciones para todas las fuerzas democráticas y antimonopólicas en el Estado y las empresas nacionalizadas como base para construir una “democracia avanzada” sin modificar las bases del capitalismo y sin destruir el Estado burgués. Consecuentemente con esto, abogaron por la eliminación de la dictadura del proletariado de su programa y en 1978 abandonaron el marxismo-leninismo como matriz ideológica. Esta era la consecuencia lógica, como consumación teórica y programática, de toda la orientación estratégica previa, que en última instancia se remonta a la estrategia frentepopulista fijada por Stalin como política de colaboración con la burguesía para contener la revolución. Si primero implicó una idea etapista de la lucha por el socialismo que incluía una “etapa democrática”, finalmente esta se extendió como único horizonte posible.
En 1991, siendo secretario general Achille Ochetto, en su XX Congreso el PCI votaría su disolución, naciendo dos formaciones políticas: el mayoritario Partido Democrático de Izquierda (PDS) y el minoritario Partido de la Refundación Comunista, variantes de una izquierda más socialdemocratizada y ecologista.
Hoy Pablo Iglesias, principal referente político de Podemos, aboga por un “compromiso histórico” con el PSOE, postulándose para ser el vicepresidente
de un gobierno de coalición con una de las principales fuerzas políticas burguesas del Estado Español que no sólo fue pilar de la odiada transición del 78 que preservó a la monarquía sino que fue un abierto gestor de la crisis (http://www.laizquierdadiario.com/Un-gobierno-del-cambio-liderado-por-el-PSOE) capitalista con el gobierno de Rodríguez Zapatero entre 2004 y 2011 que descargó el ajuste sobre el pueblo trabajador.
La experiencia del PCI muestra que no basta con consolidar grandes mayorías sindicales o parlamentarias para “condicionar al Estado” y profundizar la democracia. Si estas posiciones no están puestas al servicio de una estrategia de lucha contra el Estado burgués, se vuelven su envoltura, y los gigantes se reducen a meros tigres de papel.

Paula Schaller
Licenciada en Historia-UNC

1. Lisao Prieto, El concepto de partido nuevo en el pensamiento de Togliatti.
2. Rossana Rossanda, La Muchacha del siglo pasado, Foca, Madrid, p. 438.

domingo, 7 de febrero de 2016

Zika, Dengue, sequías e inundaciones: ¿catástrofes naturales o tragedias típicamente capitalistas?




Inundaciones, sequías y enfermedades epidémicas como el dengue y el Zika reaparecen de año en año y todo lo que escuchamos de los gobiernos y de los medios de comunicación tradicionales es que son “desastres naturales”. Pero mucho podría ser hecho si el interés de los gobiernos no fuese el lucro rápido de los empresarios.

No bastando todos los problemas económicos y políticos que Brasil atraviesa, el año 2016 se inició con una serie de desastres naturales, afectando a todas las regiones brasileñas, con inundaciones en el sur, sequías en el noreste y epidemias en varias regiones. Para tener una noción, uno de cada cinco municipios brasileños están en estado de emergencia o en estado de calamidad pública, ya sea debido a la sequía o a las inundaciones, desbordes y a tornados. Otro dato alarmante es el aumento en el número de los casos relatados de dengue, que llegaron en el año pasado a 1,6 millones de personas y que da señales de continuar creciendo.
La respuesta que escuchamos siempre es la misma letanía de los gobiernos de turno, sea de PSDB, PT o cualquier otro partido de los ricos, afirmando que son problemas de difícil solución, que son desastres naturales y que la población debe resignarse, llegando al absurdo del Ministro de Salud diciendo que “esperemos para que las mujeres obtengan el Zika antes de entrar en el periodo fértil”, una vez que no sería posible distribuir vacunas para toda la población.
Pero cuando lloramos esas calamidades más cercanas es fácil percibir que todas ellas, a pesar de su origen natural, son potenciadas y profundizadas por la ganancia capitalista, por la búsqueda de lucro sencillo e inmediato de los empresarios y por una serie de gobiernos que se inclinan a esos intereses, dejando de lado todo aquello que podría aminorar el drama de centenares de millares de personas, pero que no generaría lucro para los patrones.
El caso de Zika es un buen ejemplo de una tragedia anunciada que no fue evitada por que no interesaba a los dueños del dinero. El virus Zika es un virus que existía en África y en el sudoeste, pero con raros casos confirmados de contagio humano. En 2007, hubo la primera epidemia del virus fuera de sus territorios habituales, en la isla de Yap, en la Micronesia, un pequeño país de Oceanía. Desde entonces, fueron relatadas epidemias en otros diversos países del pacifico sur, como polinesia y Nueva Caledonia, en una clara ruta de aproximación a las Américas. Especialistas dieron declaraciones sobre el riesgo envuelto y sobre medidas que podrían ser tomadas para evitar el contagio, pero nada fue hecho. Caso similar es el del virus Chikunguya, que después de tres décadas sin causar epidemias, se vio lentamente expandido desde 2005 sin que ningún gobierno haya tomado cualquier medida para impedir, llegando ahora en 2015 como uno de los virus más presentes en los llamados “países en desarrollo”.
Tiempo no ha faltado para que se hubiesen creado vacunas, medios de control del mosquito vector y, principalmente, que las propias enfermedades fuesen estudiadas en profundidad, evitando dramas como el de la microcefalia, drama que millares de madres han sufrido en Brasil y cuya ligazón con el virus Zika era enteramente desconocida por la medicina hasta los recientes casos. Pero como el reciente escándalo de “píldora de la USP” contra el cáncer demuestra bien, la medicina como es hoy tiene como único objetivo el lucro, poco ha importado con enfermedades que afectan mayoritariamente países pobres, así como no va a tener interés en encontrar la cura de enfermedades que generar billones en tratamientos y remedios paliativos.
Sequías e inundaciones chocan a la sociedad hace siglos, pero siguen existiendo.
Fue en el distante año de 1877, todavía en el imperio de D. Pedro II cuando la burguesía del sudeste chocó con las terribles fotos traídas de las gran sequía que asolaban a la región del nordeste. En Ceara, estado más afectado, la mitad de la población de la capital fortaleza pereció y cerca del 20% de la población del estado fue obligada a migrar para otras regiones. En la época, el emperador afirmó en una sesión del congreso “que vendería hasta el último brillante de su corona antes que algún cearense muera de hambre”.
La bravata del emperador frente a dos millones de nordestinos que continuaban y continuaban muriendo de hambre en consecuencia de la sequía muestra claramente cual fue la atención dada por los gobernantes y por los ricos a ese drama: mucha demagogia y nada de acción práctica. Desde la época del imperio han creados diferentes proyectos para luchar contra la sequía, la construcción de presas y pozos artesanales hasta la faraónica obra de transposición del río San Francisco que comenzó en el gobierno de Lula y nunca fue concluida. En común, todas ellas presentan la corrupción y el servilismo a los lucros de los empresarios. La transposición de él San Francisco se encuentra parada por divergencias en el valor de los contratos con corruptas empresas que buscan aumentar sus ya voluptuosos lucros, así como el proyecto de pozos artesanales desarrollado después de la dictadura militar y luego fue abandonado por falta de interés de la iniciativa privada que no veía posibilidades de lucro con obras pequeñas, y por la inmensa corrupción, que hacía que esos posos fuesen instalados en las tierras de los “coroneles”.
Lo mismo podría ser dicho sobre las inundaciones que asolan el sur del país, inundaciones que acontecen en décadas y tienen como su principal causa la expansión desenfrenada de las fronteras agrícolas en el sur, ocupando los márgenes de los ríos y causando el empobrecimiento del suelo, acelerando la erosión del suelo. En ese comienzo de año vimos varios países de América del Sur sufrieron con las de los ríos Paraguay y Uruguay, que dejaran sin hogar en Brasil por lo menos a mil quinientas personas. Incluso con la ocupación desenfrenada, medidas paliativas con diques de protección y la construcción de reservatorios para soportar periodos de inundaciones podrían disminuir la intensidad de esas catástrofes periódicas pero nuevamente vemos el interés de la mayoría chocando con el lucro de los capitalistas.
Los trabajadores precisan tomar la conciencia de que esas tragedias podrían ser evitadas si hubiese real interés de los gobiernos, pero ellos apenas están interesados en garantizar la rentabilidad de sus patrones, los empresarios nacionales e internacionales que financias sus campañas y permiten la fiesta del robo y de la corrupción que se expande por todo el sistema capitalista, sin excepción desastres naturales como esos solo serán evitados cuando los trabajadores y el pueblo pobre pueda el mismo decidir que son las prioridades del estado, direccionando y distribuyendo el dinero conforme la necesidad de la mayoría y eso será posible solamente si tiramos abajo esa democracia para ricos.

Pedro Rebucci de Melo