domingo, 20 de diciembre de 2015

Lucha de clases en Corea del Sur




El miércoles 16 de diciembre, 80 mil trabajadores y trabajadoras de 26 empresas, incluyendo Kia, Hyundai y General Motors Corea se declararon en huelga. La medida fue convocada por la confederación sindical coreana KCTU, en respuesta a las reformas laborales del gobierno, la represión en ascenso y el arresto del líder de la central, Han Sang-Gyun, la semana anterior.

Tormentas de noviembre

El mismo día que Paris era golpeada por los ataques, en Seul (capital surcoreana) casi 100 mil personas tomaban las calles en la manifestación más grande desde las marchas contra el FTA (tratado de comercio con EE. UU.) en 2008. Para estar a la altura del acontecimiento, el gobierno respondió duramente contra los manifestantes, con gases lacrimógenos y carros hidrantes, 50 arrestos y 100 heridos. Entre los heridos estaba Baek Nam-Ki, un granjero de 69 años que sufrió una grave lesión cerebral y se encuentra en estado crítico.
La presidenta Park Geun-Hye ya ha demostrado que bien merecido tiene el título de la “Hija del Dictador”, al declarar ilegales las marchas y prohibir a los manifestantes el uso de máscaras para protegerse de la represión estatal. Ya se desarrollaron otras manifestaciones que desafiaron las órdenes de Park, con la participación de hasta 10 mil personas.
Durante las últimas semanas se ha llevado a cabo una campaña de terrorismo de Estado. La policía realiza redadas en las oficinas de los sindicatos, acosa a los activistas y confisca documentos. El 10 de diciembre, el líder de la central KCTU Han Sang-Gyun fue detenido y acusado de violar la ley de reunión y manifestación y por obstrucción del tránsito. Han también podría enfrentar cargos por “incitar a la violencia” durante las protestas del 14 de noviembre. Si es procesado, podría enfrentar hasta 10 años de prisión.

El enemigo en casa

Vimos cómo François Hollande aprovechaba los ataques en París para amplificar su grito de guerra contra el “Islam radical”, aumentar los ataques aéreos en Medio Oriente y realizar redadas en mezquitas, hogares y comercios musulmanes. A miles de kilómetros, la presidenta Park adoptó una retórica antiterrorista para sus propios fines, señalar a los manifestantes como enemigos del Estado.
Estos ataques no son nuevos para la izquierda y los trabajadores en Corea del Sur. Durante años, la presidenta Park y las administraciones previas han dado un golpe tras otro, destruyendo las condiciones de vida de los trabajadores y los granjeros a través de reestructuraciones y privatizaciones, desplazando masas de pobres urbanos, haciendo que la educación sea antidemocrática e inaccesible, silenciando el disenso político. Para tales fines, los capitalistas han asegurado lo que la publicación Hankyoreh denomina una situación de “democracia intolerante” a través del servilismo de las instituciones del gobierno y los instrumentos de represión. La llegada del gobierno de Lee Myung-Bak en 2008 marcó un giro profundo y restringió las libertades democráticas. Remontándose a los días de la dictadura militar, Lee extendió la criminalización de la protesta y la izquierda.
En 2013, el partido de Park Saenuri entró en escena. Durante su primer año de gobierno, Park invocó la ley de seguridad nacional anticomunista para arrestar al diputado del Partido Progresista Unificado y más tarde disolverlo, con el argumento de que éste se encontraba “bajo las órdenes de Corea del Norte para desestabilizar al Estado de Corea del Sur a través de una revolución violenta”.
Pero los recientes acontecimientos han provocado un descontento visible a los ojos del mundo, y han dejado al descubierto el lado vulnerable de la “maravilla” económica de Corea del Sur: una enorme intensificación de la productividad a costa de las conquistas en seguridad laboral y derechos democráticos conseguidas luego de duras luchas.

Flexibilidad laboral

La clase dominante está obligando a los trabajadores a someterse, y moldear una fuerza de trabajo “flexible”, mediante una serie de reformas laborales en sintonía con los ajustes neoliberales del FMI después de la crisis de 1997. En un principio, las reformas serán introducidas en el sector público, pero serán adaptadas gradualmente en el sector privado. El sistema de salarios basado en la antigüedad será “disuelto” en gran medida, dándoles a los empresarios el poder de echar a un empleado por “baja performance”, y despedirlo sin indemnización. El Estado quiere recortar los salarios de los trabajadores mayores de 55 años debido a su “reducción de productividad” y a la necesidad de crear puestos de trabajos para los jóvenes. Los empleadores también podrán cambiar las regulaciones laborales en cualquier momento, de cualquier forma, sin necesidad de consenso con los trabajadores o el sindicato.
Estas medidas alimentan el arsenal de las empresas con varios medios para acallar el descontento obrero, aplastar a los sindicatos, y extender el uso de mano de obra barata y temporal (“irregular”). Se crea un “ambiente laboral similar a la esclavitud, donde los trabajadores constantemente necesitan de los favores de su patrón”.
Las reformas buscan rescatar la economía surcoreana, dependiente de las exportaciones, de sus turbulencias intrínsecas. Este último verano (en el hemisferio norte), se registró un fuerte desaceleramiento y una caída del 15 % en las exportaciones, causado por el colapso de los mercados chinos. Los empresarios –con el Estado como su arma más efectiva– buscaron descargar esa crisis en los trabajadores y los pobres. Los términos previos del contrato social entre el trabajo y el capital están siendo reescritos a expensas de los trabajadores.

Haciendo permanente lo irregular

A fines de la década de 1990, ya habían surgido los trabajadores “irregulares” –aquéllos que trabajan en los sectores de salarios más bajos, especialmente en comercio, las mujeres, la juventud y los migrantes–, con condiciones laborales miserables, y en el caso de los inmigrantes, condiciones de esclavitud que los mantenían cautivos, empleadores abusivos por miedo a la criminalización y deportación bajo el sistema de permisos de trabajo.
Lo que una vez fue considerada una posición transitoria –como sugiere la etiqueta “trabajadores temporales”–, los trabajadores irregulares están ubicados ahora en las líneas falla de un terreno inestable. Durante las últimas décadas, han peleado por ganarse el apoyo de los trabajadores del sector industrial, el movimiento obrero organizado, que demoró en reconocer que las demandas de los trabajadores irregulares dejaban entrever lo que se transformaría en un problema para todos los trabajadores. Mientras las organizaciones de izquierda le daban su apoyo a las luchas de las mujeres, los migrantes y los trabajadores precarios, los grandes sindicatos les prestaron poca atención. El líder de KCTU Han dice, “En ese entonces, no teníamos idea de cuán serio podía volverse el problema del empleo irregular/precario”.
Los trabajadores irregulares de Corea del Sur están ubicados en el nexo de la degradación del poder del movimiento obrero organizado y la reconfiguración de la relación de fuerzas entre las clases, que le brindaría a la clase dominante más armas para explotar, desplazar y eliminar a la clase obrera y los pobres.

Una coalición amplia encabezada por los trabajadores

En el otro extremo de la balanza se basa la posibilidad de una nueva ola de resistencia encabezada por los trabajadores jóvenes e irregulares. En los últimos años, los trabajadores de la Salud, el transporte, del sector automotriz y camiones han llevado a cabo huelgas contra las privatizaciones y la reestructuración laboral. En 2013, los ferroviarios realizaron una huelga de tres semanas, seguida por una huelga general organizada por las centrales sindicales FKTU y KCTU.
Y en los últimos meses, hemos visto los esfuerzos de una nueva coalición. Las movilizaciones de noviembre y diciembre, aunque heterogéneas y con una amplia red de varios sectores de trabajadores y pobres, coordinaron y unificaron más de 50 organizaciones de trabajadores, granjeros, jóvenes y pobres urbanos, en la coalición “Poder del Pueblo”. La coalición funciona como una coordinadora nacional y a nivel local con comités para movilizarse en todo el país.
La ligazón entre la defensa de los derechos laborales con las demandas democráticas, incluyendo la defensa de la educación pública y la libertad de expresión, el pedido de justicia por las víctimas del ferry Sewol, y la lucha contra el TPP (Acuerdo Trans Pacífico), son señales del avance en la formación de un movimiento encabezado por los trabajadores.

Más alla de la noticia

Sin tregua

Antes de las marchas de noviembre, Han dijo, “Si la Asamblea Nacional (Congreso) impulsa la reforma laboral y el gobierno emite una directiva para reforzar las reformas administrativa y legislativa, estamos preparados para llamar a una huelga general. Y esta vez, no será una huelga de un día. Estamos hablando de parar la producción, de que los camiones estén varados en sus recorridos, trabajadores de los ferrocarriles y el subterráneo en huelgas ilegales; paralizar el país para que el gobierno sienta la indignación de los trabajadores”. Aunque la huelga del miércoles incluyó la participación de varios miles de trabajadores, no se puede decir que haya tenido éxito en paralizar el país.
La cuestión sigue siendo la misma: ¿cómo ir más allá de la efímera victoria de un contrato social (o una “tregua”) con los capitalistas? El mejoramiento de los términos de explotación ya está siendo desmantelado según la conveniencia de los empresarios. El movimiento obrero surcoreano ha fortalecido su pelea y ha afirmado su hegemonía al tomar las demandas de los estudiantes, los granjeros, y los pobres. Sus esfuerzos para construir una coalición es una señal de progreso. Los recientes desarrollos muestran la urgencia de una dirección y organización revolucionaria de los trabajadores –migrantes, irregulares y regulares–, así como la necesidad de un partido independiente de la clase obrera que pueda pelear por algo más que solamente garantías contra las prácticas más escandalosas.

Okhee Kwon

sábado, 19 de diciembre de 2015

El Congreso de FENAPES y el nuevo convenio




Lo que está sucediendo en los sindicatos docentes en un ejemplo importante de los límites de la dirección sindical oficialista, y esto es relevante no solo por lo que dejó las huelgas de 2013 y 2015, sino para lo que será una nueva negociación con el gobierno en 2017, donde ya se pronostica un conflicto aún mayor y con un escenario de la clase obrera más convulsivo.

El oficialismo en retroceso en el Congreso de FENAPES

Entre el 10 y 13 de diciembre se realizó el XV Congreso de FENAPES, donde participaron 56 filiales, con un resultado (en comparación con anteriores congresos) relativamente desfavorable para el sector oficialista. En el congreso de la Federación Nacional de Profesores de Secundaria se expresaron nuevas voces disconformes con la dirección de Olivera, pero especialmente con el gobierno del Frente Amplio. Compañeros/as que años atrás mantenían expectativas de mejoras en materia salarial y de condiciones de trabajo, y que sacan conclusiones a partir de su propia experiencia de lo que realmente es el FA y para quien gobierna.
Para llegar a esta situación los trabajadores de la educación transitaron dos grandes enfrentamientos: 2013 y 2015. Del conflicto anterior por ejemplo, quedó marcada la intransigencia de Mujica, llegando a decir que a los sindicatos de la educación “hay q hacerlos mierda” y con más de 20 mil trabajadores y estudiantes manifestando en las calles; en 2015 con Vázquez aplicando el Decreto de Esencialidad que le valió un repudio popular de 60 mil personas en aquella histórica jornada del 27 de agosto por el centro montevideano. Y nos queda ese gran movimiento que se hizo alrededor de las ocupaciones entre docentes, trabajadores, estudiantes, y padres solidarios que se replicó en distintos puntos del país.

Ya no hay “gobierno en disputa”

El congreso tuvo un Documento Base elaborado por la dirección mayoritaria, y si bien no defendía al gobierno de manera abierta, sí planteaba aún tener expectativas en el FA al plantear la teoría de “el gobierno en disputa”. Ésta implicaría una supuesta polarización de sectores a la interna del propio FA. Pero ya cada vez es más evidente para muchos trabajadores que todas estas argumentaciones solo terminan en depositar expectativas en el gobierno. Además, tanto al interior de FENAPES como el PIT-CNT los sectores que plantean el "gobierno en disputa" son quienes intentan "frenar" nuestros conflictos. Lo hicieron en 2013 con el estrado para que no lleguemos a manifestarnos en Torre Ejecutiva, o pidiendo que levantemos la huelga para demostrar "voluntad de diálogo", a cambio de que el gobierno levantara la esencialidad (cosa que es lo mismo que decir “acatar la esencialidad”). Es así que por primera vez se logra quitar la caracterización de “gobierno en disputa” de la caracterización del gobierno. Si bien este aspecto es formal, o sea, meramente de documentos, no es algo menor a considerar en perspectiva y para analizar la debilidad del oficialismo que cada vez es más notoria en el sector de educación.

Avanzan sectores opositores por izquierda

Uno de los cometidos centrales del Congreso es votar los miembros del nuevo Comité Ejecutivo, y lo que aún queda por resolverse es el Secretario General ya que lo resolverá la primera sesión del organismo.
El Ejecutivo cuenta con quince integrantes, y esta vez tendrá cinco de Montevideo (cuando anteriormente había solo uno), siendo de estos tres oficialistas y dos no oficialistas. Sin embargo en el interior algunos de los votados también son considerados de sectores no oficialistas, entre dos y cuatro. Por lo tanto, cuando anteriormente había uno o dos integrantes que no eran del oficialismo, en este nuevo ejecutivo serán unos cinco o seis. Estos cargos deben servir como punto de apoyo para lanzarse por recuperar los sindicatos para los trabajadores, e independizarlos del estado y el gobierno para preparar a los trabajadores para los tiempos que se vienen.
Este congreso demostró que hay espacio para el crecimiento de la izquierda clasista en los sindicatos, y que es urgente levantar una oposición a la línea oficialista con las filiales afines a una política independiente . A su vez, sigue siendo necesario tener iniciativa para lograr la unidad desde las bases con otros sectores de la educación, como primaria y UTU.

El convenio y el “nuevo convenio”

La federación había votado en una AGD (Asamblea General de Delegados) que rechazaba el convenio ofrecido por el gobierno, el cuál fue firmado recientemente por la dirección nacional de las maestras (FUM). Sin embargo el gobierno sacó a última hora una nueva propuesta de convenio, que en síntesis es prácticamente lo mismo y tiene incluso algunos aspectos de retroceso. Todo parece indicar que en el oficialismo vinieron las órdenes “desde arriba” de apurar las cosas y cerrar convenio sin modificar las pautas que pretende el gobierno. En el congreso 18 filiales, de un total de 56, proponían rever la decisión de la Federación de no aceptar la propuesta salarial del Gobierno para 2016 y 2017, pero no contaron con los votos suficientes, por lo que se pospuso para resolver en AGD del 19 de diciembre. Es por este motivo que este 18 de diciembre el sindicato docente de la capital se reunirá en asamblea para evaluar esta “nueva propuesta”. Sin embargo todo parece decir que el ánimo de los docentes es aún de rechazo, ya que en términos reales la propuesta sigue casi intacta, con cláusula de paz por motivos salariales, con aumento real de prácticamente 600 pesos por año.
La lucha de clases definirá los tiempos que se vienen, pero con un clima económico que se perfila cada vez más claro hacia un ajuste ante la crisis internacional, con cierres y despidos cada vez más recurrentes en el país, los docentes pueden volver a marcar la cancha defendiendo con dignidad sus reclamos y no aceptando engaños de la burocracia sindical.

Claudio Álvarez

¿Quién va a pagar los platos rotos?

La economía se deteriora y la imagen positiva de Vázquez cae a niveles históricos. La crisis deben pagarla los empresarios.

La popularidad de Vázquez en picada

Esto se debe a que por un lado, la conflictividad laboral de los últimos meses, desde la impresionante lucha educativa a esta parte, viene haciendo chocar las aspiraciones de los trabajadores que buscan mejorar sus salarios frente a la carestía de la vida, con la negativa del gobierno de aceptar acuerdos en los Consejos de Salarios por encima de los escuetos márgenes que dispuso para negociar. Las pautas fijadas permiten en el mejor de los casos un aumento del 3 % por encima de la inflación, y en el peor de los casos (según la rama de actividad) implican lisa y llanamente una pérdida del salario real siendo que no hay aumento previsto.
Por otro lado, los escándalos de las últimas semanas, como la paralización de las obras de envergadura, o bien la delicada situación de las empresas estatales, en especial de ANCAP, han minado la “unidad” al interior del gobernante Frente Amplio y por las que salen a ventilar las pujas y pases de facturas entre los distintos sectores.
Mientras tanto, las sombrías perspectivas económicas a nivel internacional llevan a la coalición gobernante a sostener medidas impopulares (y algunas claramente neoliberales): dólar alto (atado a una devaluación inminente), negociaciones salariales a la baja, apertura a los capitales transnacionales (PPP) y ajuste fiscal. Esto es lo que genera descontento en las masas trabajadoras, incluso en aquellas que votaron al FA.

Los gobiernos del “mal menor” que le abren las puertas a la derecha

Tal como ocurrió el pasado 22 de noviembre en Argentina, así como también en Venezuela hace unos días, o Brasil el año próximo, se registra un envalentonamiento de la derecha latinoamericana. Esto sucede porque culminado el ciclo de gran crecimiento económico motorizado por la fuerte demanda y altos precios de las materias primas, estos gobiernos (que accedieron al poder como subproducto de la bancarrota del neoliberalismo) no tienen más que ofrecer que ajustes contra las condiciones de vida del pueblo trabajador. Lamentablemente los bloques políticos que históricamente buscan ponernos frente a la disyuntiva de elegir al candidato “menos malo”, son quienes con sus políticas tibias y conciliadoras con el empresariado y los organismos de crédito internacional, abren la puerta de par en par a proyectos políticos ultraconservadores como el que representa Mauricio Macri.

El rol de la dirección del PIT-CNT y la tarea del momento

Frente a este panorama, la dirección de la central sindical por un lado se posiciona a la cabeza de las luchas en curso, y organiza los paros generales parciales en donde habla de forma “radicalizada”, pero por otro lado acepta sin más las pautas salariales a la baja, y contiene tras de sí todo el descontento popular para evitar que se desarrolle un cuestionamiento mayor al gobierno, garantizando así la gobernabilidad. Ya vimos hace muy poco a Fernando Pereira, “representante” de los gremios de la educación, atacar la huelga y las ocupaciones de los liceos, y acordar con el gobierno desconociendo abiertamente el mandato de las masivas asambleas de la base docente que se expedían a favor de un aumento del presupuesto para la educación pública.
Los trabajadores y trabajadoras y todo el movimiento popular no pueden esperar nada más del Frente Amplio que en su tercer mandato muestra que sigue administrando el estado sirviendo a los capitalistas: mantiene las exoneraciones mientras le niega un aumento del presupuesto a la salud y la educación públicas, sigue pagando la usurera deuda externa, sigue abriendo la economía a los capitales transnacionales. Los días para los proyectos reformistas, tal como ocurre a nivel regional parecen haberse terminado.

La lucha educativa: el hecho político del año

Sin lugar a dudas la gran lucha presupuestal librada por trabajadores de la educación, estudiantes, y padres ha sido lo más avanzado que nos ha dado la lucha de clases este año. Puso frente a frente a bandos que se demostraron antagónicas: por un lado el legítimo reclamo de 6% del PBI, y por el otro, la soberbia y medidas represivas contra los luchadores por parte de un gobierno preocupado por hacer votar el presupuesto de “ajuste”. La lucha terminó, pero tuvo el valor político de mostrarle al conjunto de la clase trabajadora cual es el camino que deberá recorrerse los próximos años.

Podemos conquistar nuestras demandas

Es necesario romper con el gobierno e iniciar un curso independiente. Y para ello tenemos que recuperar a nuestra central sindical para la lucha de los trabajadores, conquistando así la independencia política respecto del estado y de los gobiernos de turno para poder pelear por nuestras demandas. Hay que cuestionar a quienes hoy dirigen el PIT-CNT por ser oficialistas y obsecuentes con el gobierno. Pero no será armando una “central paralela” sino dando la pelea dentro de cada uno de los sindicatos afiliados, formando tendencias y agrupaciones que se propongan ser una verdadera alternativa al oficialismo. Debemos ir por todas nuestras demandas como aumentos de salarios por encima de la inflación y a nivel de media canasta básica familiar, para terminar con la precarización laboral. Que ni un solo trabajador quede en la calle. Total solidaridad con los/as compañeros/as de la ex-FRIPUR. Estatización bajo control de los trabajadores de toda empresa que cierre o despida. Por el 6% del PBI para la educación pública. Que la crisis la paguen los capitalistas.

La Izquierda Diario Uruguay

Lo esencial es la lucha




Documental completo de 60 min. sobre el conflicto de la enseñanza en Uruguay (2015). El audiovisual recorre desde el decreto de esencialidad hasta la represión en el desalojo del CODICEN. Hablan los protagonistas (estudiantes, maestros, docentes. Producido por la Red de Medios Alternativos Uruguay.

El sonido de la Tercera Intifada




El ejército israelí sigue cometiendo asesinatos contra el pueblo palestino. La ONU condena a Israel, pero la represión desatada por Tel Aviv continúa.

Ya casi nadie habla de los muertos en Cisjordania y Gaza. Lentamente, como una niebla espesa que se disipa en un amanecer frío y gris, las palestinas y los palestinos abatidos por los colonos judíos y las fuerzas de seguridad israelíes dejan de existir en los grandes medios de comunicación. Como si hubieran pasado de moda o, mejor dicho, transformados en cifras estáticas y sin sentido. No es algo nuevo, sino que sucede desde hace setenta años, cuando fue creado el Estado de Israel en territorio palestino; un territorio arrasado, en un principio, por bandas paramilitares israelíes como la Haganá e Irgún, que luego fueron la base humana e ideológica del actual Ejército hebreo.
A las palestinas y a los palestinos los borran sistemáticamente de las pantallas de televisión. O, peor todavía, los acusan de terroristas. Y ahora, de seres lunáticos que asesinan a cuchilladas a los colonos judíos. Pocos se detienen a explicar por qué razón sucede esto. Pocos hablan de la ocupación más cruel y extensa que ha visto el mundo moderno. Y esos pocos, en muchos casos, son castigados con el silencio mediático, la judicialización (como el caso del periodista Carlos Aznárez en Argentina) o la demonización.
Desde hace varias semanas, en Cisjordania y Gaza se mantiene un levantamiento que ya todos denominan como la Tercera Intifada. Hartos de la represión permanente, los palestinos y las palestinas se defienden con lo que pueden y tienen a mano. El gobierno israelí, dirigido por Benjamín Netanyahu, no se detiene en su búsqueda de exterminar a un pueblo que se niega a desaparecer.
Las cacerías desatadas en la Mezquita Al Aqsa contra los palestinos musulmanes derivaron en una profunda furia que todavía repercute hasta el día de hoy. Porque el Estado israelí no hace distinción a la hora de barrer las calles y poblados, estén habitados por mayorías musulmanas o cristianas.
El lunes pasado, agentes israelíes dispararon contra dos adolescentes palestinas, matando a una de ellas e hiriendo a la otra. La justificación fue la misma de siempre: las jóvenes supuestamente intentaron atacar con cuchillos a israelíes en el centro de la ciudad de Jerusalén (Al-Quds).
La vida de Hadel Wayih Awad, de 16 años de edad, quedó tendida en una calle cualquiera y fue filmada. El video, como muchos otros que se filtran en las redes sociales, demuestra la brutalidad israelí. Una de las fuerzas de seguridad más financiada y equipada del mundo, como la de Israel, resuelve un ataque individual disparando a mansalva. La prevención, para los agentes israelíes, es una broma de mal gusto.
El accionar de los uniformados hebreos no es una falla del sistema, como tampoco los asesinatos de pobladores palestinos son parte de “abusos” de las fuerzas militares y policiales. Existe un eje ideológico que atraviesa a las instituciones oficiales de Israel, el cual permite, fomenta y protege el asesinato de palestinos y palestinas. Un ejemplo claro lo dio hace dos días el ministro de vivienda israelí, Yoav Galant, que reclamó un extenso ataque contra Cisjordania, en particular en Hebrón (Al-Jalil). Una incursión de ese tipo “requiere un sistema de inteligencia fuerte, incluyendo la defensa y el ataque”, sostuvo el funcionario.
Esta semana se conoció que la parlamentaria israelí Anat Berk propuso que los menores de 14 años que cometan delitos “con motivaciones nacionalistas” puedan ser condenados a la cárcel. La iniciativa, autorizada por el Comité Ministerial de Leyes de Israel, equipara esas “motivaciones nacionalistas” con “terrorismo”. Si la norma es aprobada, los menores que sean hallados culpables tendrán arresto domiciliario hasta que cumplan los 14 años de edad para luego ser enviados a prisión.
Continuando en la misma línea represiva, Netanyahu anunció una serie de medidas destinadas a “reforzar la seguridad” en Cisjordania. Al visitar los asentamientos ilegales de Gush Etzion, situados al sur de la ciudad cisjordana de Belén (Beit Lahm), el premier expresó que “además de reforzar nuestras unidades, aumentando el número de nuestras fuerzas y enviando a otras a aldeas y asentamientos, estamos llevando a cabo operaciones adicionales, algunas de las cuales puedo detallar”.
Esos detalles seguramente hicieron regocijar a Netanyahu: las fuerzas hebreas inspeccionarán uno a uno los vehículos palestinos, el ejército desplegará soldados en diferentes puntos de la zona, se revocarán de manera extensiva los permisos de trabajo para los familiares de los palestinos ultimados y acusados de atacar a colonos israelíes en Gush Etzion, y se analizará la posibilidad de prohibir que los palestinos trabajen en supermercados, fábricas y otras instalaciones del lugar, que podría afectar laboralmente a unos dos mil palestinos.
En estos días, en Naciones Unidas se realizan audiencias especiales para tratar el tema palestino. De forma unánime, la mayoría de los países condenaron la ocupación de Israel sobre los territorios históricos de Palestina. Esta declaración se suma a otra cientos que se han aprobado en las últimas décadas rechazando la política de apartheid de Tel Aviv. Israel, junto a su principal aliado Estados Unidos, otra vez hará oídos sordos. Mientras tanto, el sonido de la Tercera Intifada en las calles de Cisjordania y Gaza continúa siendo la única realidad de las palestinas y los palestinos.

Leandro Albani.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Chile: Bachelet, un arbitraje desafiado




Distintos sectores de la burguesía argentina y sus voceros han intentado colocar a Chile como un país modelo, al cual deberíamos imitar por su prudencia macroeconómica y sus políticas de Estado. Lo mismo viene buscando desde hace años el Fondo Monetario Internacional, que califica a la economía chilena como una de las más previsibles de la región.
Esta mistificación del país vecino ha sido completamente desmentida por la nueva estampida de la crisis mundial. El gobierno centroizquierdista de Michelle Bachelet ya está incurriendo en un déficit fiscal importante, que se hace cada vez más insoportable. El gobierno está emitiendo cada vez más deuda con el objetivo de financiarlo.
Reforma laboral
El gobierno trasandino ha enviado una propuesta de reforma laboral completamente reaccionaria al congreso, que legaliza un arsenal de medidas antihuelguísticas. A través de la ambigua figura de las "adecuaciones necesarias", el Ejecutivo le otorga a las patronales la potestad de cubrir, tanto con personal interno como con nuevas contrataciones, las funciones de aquellos trabajadores que se hayan declarado en paro.
El rechazo que esta reforma ha generado en el movimiento obrero provocó un cortocircuito dentro de la coalición de gobierno. Arturo Martínez, secretario general de la CUT, la central sindical ligada al Partido Comunista, declaró que "en estas condiciones hay un diálogo que se termina" (El Cronista, 14/12).
El roce no debe ser confundido con una ruptura, dado que el PC fue integrado expresamente a la coalición de gobierno como un factor de contención del movimiento obrero y juvenil. Sí expresa, en todo caso, un elemento de crisis política y un intento por desmarcarse -su rol de bombero le ha valido un fuerte rechazo en el movimiento docente y estudiantil.

Arbitraje

La reforma laboral reaccionaria que impulsa Bachelet forma parte de un intento de ajustar las clavijas contra el movimiento obrero ante la agudización de la crisis, que no da respiro a los gobiernos latinoamericanos. Como el petróleo venezolano o la soja argentina, el cobre chileno se encuentra en el precio más bajo en casi una década. La capacidad de arbitraje de Bachelet aparece desafiada ante el nuevo escenario -y todavía están por verse los efectos devastadores de la integración del país al Acuerdo Transpacífico.

Guido Lapa

Murió Licio Gelli. Un hombre clave en la política contrainsurgente del peronismo de los 70




Murió ayer a los 96 años Licio Gelli, maestro de la Logia Propaganda 2 (P2) creada en 1877, que fue ganando peso en el marco de la Guerra Fría. Escaló posiciones en la organización secreta desde mediados de los `60, y se transformó en hombre muy importante en nuestra historia política reciente, allá por la década del ´70.

Dedicó su vida a combatir al comunismo. Desde muy joven se enroló en la organización fascista Camisas Negras propiciadas por Benito Mussolini. Luego luchó a favor de Francisco Franco en la guerra civil española y posteriormente trabajó de enlace entre los servicios secretos de Mussolini y la División SS destacada en Italia. Salió de la Segunda Guerra Mundial dueño de una gran fortuna que se vinculó al robo de oro en la ex Yugoslavia; su nueva actividad en ese entonces se orientó a la protección de criminales de guerra, colaborando con la Central de Inteligencia de los Estados Unidos de Norteamérica y el Vaticano.
Especialmente participó en la fuga del alemán Klause Barbie y de varios croatas nazis, cuyos destinos fue Sudamérica, incluida la Argentina. El vínculo con factores de poder en nuestro país lo inició en la posguerra, cuando logró refugio aquí con la supuesta protección de la empresa FIAT, acosado por denuncias que lo relacionaban con la mafia.
De vuelta en Italia se dedicó a los negocios, siempre sospechados de corrupción. Giancarlo Elía Valori, lobbista de la FIAT, allegado a la Iglesia Católica y funcionario de la Radio Televisión Italiana (RAI), lo vinculó con Juan Domingo Perón en 1971 con la misión de sumarlo a la cruzada anticomunistas en el Cono Sur, en el marco de la posible apertura del sistema electoral impulsado por el presidente de facto general Alejandro Agustín Lanusse. La meta era lograr que Perón neutralice la radicalización política en la Argentina para evitar una experiencia como la de Salvador Allende en Chile.
Gelli de entrada gestionó con éxito la devolución del cadáver de Eva Duarte, hecho que obviamente favoreció el inicio de una duradera amistad con Perón. Siempre, se arrogó haber tenido una responsabilidad crucial en la negociación con la dictadura para su regreso y, así, garantizar que se acabara con los procesos de lucha de masas y la guerrilla.
Fue muy importante actor en la vuelta del líder justicialista en 1972 (incluso pagó parte de los gastos del avión). Su intervención, asimismo, fue fundamental para lograr que el Vaticano dejara sin efecto su excomunión a partir de una coincidencia programática: pelear contra la expansión del comunismo. La estrecha relación tejida con Perón se extendió al principal guardaespaldas del general, el ex Ustasha Milo Bogetich que ya había trabajado financiado por la P2 en tareas contrainsurgentes y, por supuesto, a José López Rega.
Junto con Valori, Gelli comprometió el apoyo de las empresas FIAT, la Pirrelli, Techint y Olivetti para el operativo de regreso a la Argentina. Una vez concretado el retorno de Perón al país, y luego del triunfo electoral del Frente Justicialista de Liberación, debido a los acuerdos previos celebrados en la quinta Puerta de Hierro tuvo un gran protagonismo en el nombramiento de los funcionarios del flamante gobierno. Se le atribuye injerencia decisiva en las designaciones de López Rega, Raúl Lastiri, Miguel Ángel Iñiguez como jefe de la Policía Federal, César de la Vega como secretario del Menor y la Familia, y de varios miembros del cuerpo diplomático, comenzando por el ministro de Relaciones Exteriores Alberto Vignes y Carlos Federico Barttfeld.
Perón reconoció los servicios prestados otorgándole junto con Vignes la “Gran Cruz de la Orden del Libertador San Martín”, la máxima condecoración Argentina. Una de sus funciones en el gobierno del FREJULI fue lograr el apoyo de su amigo Nixon a Perón, quien estuvo presente en su asunción como presidente norteamericano, para concretar el combate a la izquierda.
El archivo estatal italiano guarda la carta con respuesta positiva de Nixon. Con ese aval llegado desde el norte, Gelli asumió un rol político clave para coordinar la lucha contra el movimiento revolucionario en la región y se lo vincula a la gestación de la Triple A En febrero del `74 se efectuó la primera reunión en la Argentina de jefes policiales y militares de varios países del Cono Sur. El convenio entre López Rega y el embajador estadounidense Robert Charles Hill para hacer la “guerra a las drogas” fue un hito fundamental de este proceso, pues ambos vinculaban el combate a la droga con la lucha contra la “subversión. Estaba en gestación el Plan Cóndor.
En 1974, Gelli también obtuvo el pasaporte nacional y fue nombrado consejero comercial del gobierno en Italia. Es interesante, además, conocer el entramado de la relación de Gelli y López Rega con la historia del Grupo Macri. Durante la dictadura, Gelli mantuvo una estrecha relación con Massera, Viola y Suárez Mason.
Los escándalos financieros y negociados en los que estuvo involucrados, como la quiebra del Banco Ambrosiano, lo hicieron foco de muchas investigaciones judiciales en Italia que terminaron con su detención. Su prontuario se vio engrosado por denuncias sobre acciones ilegales contra el comunismo italiano.
Ayer terminó su vida, que combinó de manera sistemática la lucha contra el comunismo con negocios ilegales. En repetidas oportunidades había dicho que era fascista y moriría fascista. Nadie está en condiciones de desmentir esa coherencia, la de un personaje que con el amparo de Perón fue un gran artífice de la lucha contrainsurgente por nuestras tierras.

Pablo A. Bonavena
Sociólogo UBA

jueves, 17 de diciembre de 2015

Huelga general en Paraguay




Movilización y piquetes el 18 de diciembre

“Preparar, preparar otra huelga general” parece ser el grito de guerra, constante, en cada movilización de los distintos y diversos gremios del país, campesinos, trabajadores organizados y estudiantes, tanto secundarios como universitarios, los tres principales frentes de la resistencia en Paraguay, acompañados de varios partidos políticos de izquierda.
Otra huelga general es la consigna, la segunda en lo que va del período gubernamental del presidente Horacio Cortes, sobre quien es de público conocimiento su vinculación amistosa con Mauricio Macri, desde los carteles de la mafia del fútbol hasta la administración de los bienes públicos, ambos representantes de la oligarquía latinoamericana.
La medida de fuerza pretende llevarse a cabo por cuatro días. Sería la cuarta huelga de este tipo pero la más extensa en la historia, decidida en asamblea de las centrales sindicales el pasado 12 de noviembre.
Es una respuesta a la apatía del gobierno ante los reclamos estudiantiles por la reforma universitaria o el almuerzo escolar o el costo del boleto del ómnibus. Expresa los paros de los trabajadores de bus por la falta de libertad sindical, que se ve reflejada en los choferes de la Línea 49, quienes después de par de meses crucificados, recién fueron escuchados.
La huelga vuelve a sacar a la luz la masacre de Curuguaty, las tierras destinadas a la reforma agraria que siguen siendo usufructuadas por sojeros, para la plantación mecanizada, que además no paga los impuestos suficientes para las arcas del Estado.
En los últimos meses, el gremio de los cooperativistas ha protagonizado grandes movilizaciones, exigiendo la democratización de las unidades. Ellos también adhieren sus reclamos a la huelga, así como los trabajadores taxistas, quienes conforman el enjambre amarillo, una de las agrupaciones que más fuertemente operan en estas fechas, que no son casuales, puesto que el tercer y cuarto día de la medida, el 21 y 22 respectivamente, se estará desarrollando la Cumbre de presidentes del Mercosur, en la ciudad de Asunción.
Esta será, a nivel nacional, la prueba más grande de la resistencia contra los planes del imperialismo. La huelga exige un 25% del aumento en el sueldo mínimo. Piquetes y movilizaciones serán las constantes en la calles, mientras en paralelo Macri, ya como presidente asumido confirmaría que una de sus primeras medidas en política exterior será la solicitud de suspensión de Venezuela del Mercosur.

Pedro Lezcano

miércoles, 16 de diciembre de 2015

"Soy la consecuencia de una vida y de una forma de concebir las cosas"




Entrevista al trovador cubano Silvio Rodríguez

Silvio Rodríguez es uno de los más grandes artistas y más influyente, es un trovador que sueña, un aprendiz de brujo, un poeta con guitarra, un convencido de que la música y la poesía quizá no salven el mundo, pero sí lo mejoran.

Silvio es más que un músico, es más que un poeta, es más que un artista, creemos que es un ideólogo de esta época, un hombre con un compromiso social, y coherente como pocos.
En la entrevista nos hablará de la gira interminable que está realizando por los barrios marginales de La Habana, desde el año 2010, mes a mes, sin haber fallado ni uno solo. Silvio, ha puesto en práctica esta iniciativa de hacer conciertos en barrios muy pobres desde una clara posición revolucionaria, en la que, por tanto, no hay lugar para la condescendencia ni la donación. Les lleva regalos maravillosos a esas comunidades tan necesitadas y desvalidas que son un serio indicador de deterioro cuerpo social, pero esos dones no vienen a resolver sus carencias materiales. Son aportes a su espíritu, a lo que tiene de superior todo ser humano, a la autoestima, la alegría y el placer, a la cohesión de los vecinos y la pacificación de su existencia. Parten de la interlocución, la confianza y la fraternidad.
En este tiempo en que el egoísmo, el conservadurismo, la aceptación de las desigualdades sociales y el afán de lucro ganan terreno, la Gira por los barrios es un formidable testimonio de lo mejor que han construido entre todas: darse y recibir, sin que medie ningún interés material. En los términos de Silvio: de amar y ser amado.
Una entrevista emocionante para provocar el placer más absoluto de nuestra mente, pensar. Esperamos que sea de tu agrado.

Donde creyeron sembrar el pesimismo, ha quedado el optimismo




La supresión de la cuota azucarera a Cuba formaba parte del programa diseñado por el gobierno norteño para destruir la Revolución

El 17 de diciembre, en la página 2 del periódico Revolución, se reúnen dos noticias que marcan la realidad política y económica de Cuba en aquel histórico momento. Foto: Archivo
El viernes 16 de diciembre de 1960, cuando apenas faltaba un mes y cuatro días para que cesara en su condición de presidente de Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower ratificó las medidas contra Cuba. Esta vez, la prohibición de importar azúcar cubano, se extendería al primer trimestre de 1961, según anunciara el Secretario de Prensa James Hagerty.
Era la segunda medida contra nuestra cuo­ta azucarera en el mercado norteamericano que Eisenhower tomaba en un periodo de seis meses. En la primera, aprobada la tarde del 6 de julio de 1960, Eisenhower había firmado la rebaja de la cuota cubana en 700 000 toneladas cortas, para lo que restaba de año.
Esta nueva orden del presidente norteamericano —a quien el Congreso le había concedido facultades especiales respecto a las cuotas de azúcar—, afectaba las 800 000 toneladas cortas pendientes hasta marzo 31 de 1961, fecha en que expiraría la Ley Azucarera vigente en Estados Unidos.
La supresión de la cuota azucarera a Cuba, no fue una medida más para crear el caos económico en la Isla, sino que formaba parte del programa diseñado por el gobierno norteño para destruir la Revolución. No obstante, en cínicas declaraciones, Eisenhower expresó que la medida tomada era “en interés nacional” porque “desde sus decisiones anteriores, el Gobierno de Cuba ha seguido realizando una política de hostilidad deliberada hacia los Estados Unidos”. [1]

AMISTAD Y AGRESIÓN

El 17 de diciembre, en la página 2 del periódico Revolución, dentro de un gran recuadro se reúnen dos noticias que marcan la realidad política y económica de Cuba en aquel histórico momento:
Y es que, coincidentemente, ese 16 de diciembre, Cuba firmó varios contratos co­merciales de intercambio con la Unión So­viética. Eran los primeros contratos de una serie que se irían firmando sucesivamente a medida que fuesen tomando forma los compromisos bilaterales contraídos. La firma de esos contratos, que cubrirían compras por valor de 168 millones de dólares para el año 1961, constituyó un paso más de acercamiento entre ambas naciones, a la vez que logró deshacer el golpe demoledor a la economía cubana incluido en planes del gobierno de Estados Unidos y acariciado por el De­par­tamento de Estado y el Pentágono.

CUBA Y LA URSS FIRMAN ACUERDOS SOBRE CUESTIONES ECONÓMICAS

El lunes 19 de diciembre de 1960, en Moscú, el viceprimer ministro soviético, Anas­tas Mikoyán, y el presidente del Banco Na­cional de Cuba, comandante Ernesto Gue­vara, firmaron un comunicado conjunto que recogía los convenios multilaterales entre ambos países.
En el comunicado, se informaba acerca de la firma de un protocolo de giro comercial para 1961 que preveía un “aumento considerable” del volumen del comercio cubano-soviético. Según lo aprobado, ambas partes “han llegado a un pleno acuerdo sobre cuestiones económicas”. Cuba aportaría a la Unión Soviética azúcar en bruto, protóxido de níquel, frutas frescas y en conserva, jugos, pieles y otras mercancías. Por su parte, la URSS acordó su­ministrar a Cuba las mercancías necesarias para garantizar el trabajo ininterrumpido de la industria cubana, para el incremento con éxito de la economía del país y para el suministro de la población, además de petróleo, trigo, maquinarias y laminados de metales ferrosos.
Asimismo, la URSS ratificó que estaba en disposición de adquirir 2 700 000 toneladas de azúcar a Cuba, si los Estados Unidos cumplían su amenaza de no comprar su cuota de 1961.

EL ENEMIGO ESPERABA ENCONTRAR UN PUEBLO VENCIDO

La noche del 19 de diciembre de 1960, en el teatro de la CTC, se celebró una plenaria na­cional de la Federación Nacional de Tra­ba­jadores Azucareros. Uno de sus objetivos fue anunciar por el compañero Fidel, el monto de la próxima zafra y las condiciones en que esta se desenvolvería.
Esta nueva orden del presidente norteamericano afectaba las 800 000 toneladas cortas pendientes hasta marzo 31 de 1961 Foto: Archivo
La plenaria tuvo una gran connotación, fue la primera que en nuestra historia se efectuó con todos los ingenios nacionalizados, por lo que se le llamó la primera Zafra del Pueblo. Fue la primera también que se realizó con la participación de todos los factores de la producción azucarera: obreros, colonos y la administración industrial. Además, fue creada la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, cuando Fidel en su intervención ante los delegados a la plenaria dijo: “Or­ganicemos una gran Aso­cia­ción de Agri­cultores Pequeños que comprenda a los que producen caña, café, ca­cao, tabaco, papa, etc. Y entonces la producción agrícola avanzará a través de la dirección nacional de cooperativas, la administración nacional de granjas del pueblo y la Asociación Nacional de Agri­cultores Pe­queños”.[2]
Refiriéndose a la agresión económica del gobierno de Estados Unidos expresó:
“El enemigo esperaba encontrar a estas ho­ras un pueblo vencido. Contra ustedes, los trabajadores del sector azucarero, se dirigió el peor ataque de los enemigos de la Revolución y de la patria; ellos pensaban en el hambre del pueblo al arrebatarnos nuestra cuota azucarera […] el enemigo atacó con toda crudeza por el sector del frente nacional donde estaban los obreros azucareros, ¡y en vez de encontrar un pueblo vencido, en vez de encontrar un sector vencido, el enemigo se ha encontrado un sector convertido en milicianos, convertido en batallones, convertido en baluarte invencible, convertido en vanguardia de la Revolución! Donde pensaron sembrar el derrotismo han sembrado dignidad y heroísmo; donde creyeron sembrar el pesimismo, ha quedado el optimismo.” […] Si en épocas pasadas esa agresión hubiese tenido lugar, los propios hacendados y terratenientes, con sus instrumentos de fuerza y de opinión, se habrían encargado de cumplir la voluntad de los imperialistas. Pero el error de los imperialistas, en este caso, ha sido no comprender que la clase obrera jamás sería instrumento de sus designios, y que la clase obrera jamás reaccionaría como reaccionarían los terratenientes y los hacendados; que la clase explotada jamás reaccionaria como reaccionan los explotadores; y que la clase explotada no iba a reaccionar conforme a sus designios; y que la actitud de la clase obrera ante una agresión criminal contra nuestro pueblo, originada solo en la lucha del pueblo contra los explotadores y a favor de los explotados, la clase obrera, ante una agresión de esta índole, lejos de hacerle el juego al imperialismo, ¡se reafirmaría en su posición revolucionaria y en su voluntad de lucha![3]

Eugenio Suárez Pérez
Acela Caner Román

[1] Revolución, 17 de diciembre de 1960, pp. 2 y 5.
[2] Revolución, 20 de diciembre de 1960, p. 16.
[3] Revolución, 20 de diciembre de 1960, p. 17.

Ignacio Ramonet: América Latina vive los estragos de la política económica internacional




El analista político Ignacio Ramonet aseguró este jueves en La Habana que las fuerzas progresistas de este continente viven un momento de preocupación por lo sucedido en Argentina con el triunfo presidencial de Mauricio Macri, en las elecciones parlamentarias de Venezuela y por la situación en Brasil, y también, los estragos de la política económica internacional.

martes, 15 de diciembre de 2015

Raúl Díaz Argüelles: El último combate y la fuga más espectacular




El general de brigada Raúl Díaz Argüelles cumplió la encomienda del Comandante en Jefe Fidel Castro: salvar a la hermana Re­pú­blica de Angola.
Lo hizo con la misma decisión conque escapó de los esbirros 17 años antes, en una es­pectacular fuga.
El ahora Héroe de la República de Cuba y entonces comandante, Raúl Díaz Argüelles, falleció el 11 de diciembre de 1975, hace hoy 40 años, víctima del estallido de una mina en Angola, cuando encabezaba un grupo de com­batientes.
El presidente Agostinho Neto había solicitado a Fidel que le enviase instructores militares para preparar a los combatientes angolanos, a fin de responder las provocaciones sudafricanas y zairotas financiadas por el gobierno de Estados Unidos, que comenzó a enviar apoyo material al Frente Nacional de Li­be­ración de Angola (FNLA) de Holden Ro­berto y la Unión Nacional para la In­de­pen­dencia Total de Angola (UNITA) de Jonas Sa­vimbi. George Costello, jefe de operaciones de la división África de la CIA informaba a su oficial John Stockwell: “estamos estructurando un programa para apoyar a Savimbi y a Ro­berto...Tenemos 14 millones de dólares y he­mos estado enviando algunas armas por vía aérea”.1
El grupo de oficiales portugueses que asumieron el poder en ese país en septiembre de 1975 había decidido rescindir el coloniaje y establecer las repúblicas de Guinea-Bissau, Mozambique y Angola, esta última rica en petróleo en el enclave de Cabinda. Portugal anunció que el 11 de noviembre de ese propio año de 1975 entregaría el poder a los angolanos. Se hablaba de formar un gobierno tripartito.
Holden Roberto dijo entonces que el día 10 tomaría Luanda con sus tropas y desalojaría a Neto, quien había sido designado presidente provisional, pues el Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA) era el más representativo, grande y diverso, ya que su plataforma estaba basada en la lucha de clases, lo que le dio más amplitud de apoyo de diversos grupos a través de la nación.
Los comandantes Raúl Díaz Argüelles y Carlos Fernández Gondín fueron designados jefe y subjefe de la misión enviada por Fidel.
En agosto de 1975 las primeras decenas de instructores cubanos llegaron a Angola. En octubre tres buques medianos llevaron los restantes miembros de la primera misión militar de Cuba en Angola. El 4 de noviembre de 1975 el gobierno cubano envió tropas especiales. El grupo de instructores y el destacamento de tropas especiales, más el fuego certero de las piezas de artillería BM21 y otros armamentos, fueron decisivos para defender la independencia angolana.

LA LEYENDA DEL JEFE DE ACCIÓN

Raúl Díaz Argüelles era genéticamente revolucionario y rebelde, como sus padres, Raúl y Marina, que lucharon contra el Ma­cha­dato. “Infundía en todos los compañeros la combatividad, la seriedad de vencer y el entusiasmo para el cumplimiento de las tareas; jefe competente de valentía a toda prueba y un verdadero compañero. Siempre se encontraba en los lugares donde era más difícil la situación, todos sentimos dolor cuando supimos que había caído”.2
“La imagen de él es una cosa que queda impregnada. No era fácil llamarle la atención, era de un carácter serio, rígido, muy fuerte, exigente, cumplidor...Tenía mucho criterio y lo discutía a la saciedad siempre que pensaba que tenía la razón. 3
Matriculó en la Universidad de La Habana, en Ingeniería, y enseguida se unió a José Antonio Echeverría y a sus hombres de ac­ción Fructuoso Rodríguez, Juan Pedro Carbó Ser­viá, José Machado, Faure Cho­món, Tavo Ma­chín. Así participa en protestas y manifestaciones.
Después del asalto al Palacio Presidencial y la muerte del presidente de la FEU, vuelve a Estados Unidos, se asila allí y trae un avión con armas que aterriza nada menos que en la Autopista Novia del Mediodía; Guillermo Jiménez le busca escondite en La Habana.
Regresa a Cuba en la expedición del Sca­pade, organizada por el Directorio, con Faure Chomón, que desembarca en Nuevitas y es destinado a La Habana con Machín, Jiménez, Pepe Fernández Cossío, Tony Castell y Carlos Figueredo. En la capital sustituye a Eduardo García Lavandero como jefe de acción, cuando este es asesinado, y se convierte en una leyenda con el atentado a Santiago Rey, ministro de Gobernación, y el insólito ataque a la 15ta. estación de policía, en Miramar, incrustada en la historia por la placa en el parque de 60 y 9na. que lleva los nombres de él y Tavo.

LA MÁS ESPECTACULAR FUGA

El 10 de julio de 1958 protagoniza la más espectacular de sus hazañas. Llega perseguido a su escondite en el edificio de B y 21, ignorando que allí acaban de asesinar a José “Tato” Rodríguez Vedo y Pedro Martínez Brito. La puerta está entornada, pero conspirador avezado, comprende que está entrampado y corre en dirección contraria hacia una ventana que da a una calle contigua. Resbala y cae, por lo que una ráfaga no lo alcanza; salta y se arroja al vacío desde un tercer piso: lo salva su fuerte constitución física y un pollero sobre el que cae y le aminora el impacto. Solo sufre fractura de un tobillo.
Dirige su mirada hacia la altura y logra ver al esbirro que le disparó una ráfaga y no le dio por su resbalón. Tirador experto, con un solo disparo lo pone fuera de combate y se le abre la posibilidad de escapar rápidamente, pues ningún otro agente se atrevió a asomarse a la ventana. Raúl protagonizó lo que ha dado en llamarse la fuga más espectacular.
“Quemado” en la urbe, se le destina a la Sie­rra del Escambray donde Che Guevara le impone las insignias de comandante y participa en el combate de Santa Clara con el Directorio, a cuya dirección perteneció. Después del triunfo fue Jefe del DTI, pasa la escuela de oficiales de las FAR y sucesivamente es jefe de información, artillería, de operaciones y de Estado Mayor en varios ejércitos y tropas coheteriles de las FAR. Como jefe de la Décima Dirección de las FAR, atiende la colaboración militar con otros países.
Para África es Domingo da Silva, nombre de guerra con el que se desempeña también en Angola, que fue una épica histórica para un país pequeño como Cuba, con lo que se logró detener la avanzada militar del ejército suda­fricano.
El 26 de marzo de 1976, empujados por las tropas cubanas, los sudafricanos se retiraron de Angola y regresaron a sus bases. En Qui­fangondo una fuerza numéricamente inferior de guerrilleros del MPLA respaldados por artilleros cubanos, puso en fuga a los atacantes. En Cabinda fue semejante, el 8 de no­viembre las tropas de Mobutu lanzaron un ataque contra las Fuerzas Armadas Populares para la Liberación de Angola y 232 cubanos, la cual fracasó; el 12 de noviembre, pasaron a la ofensiva y en pocas horas, zairenses, mercenarios y soldados del Frente para la liberación del enclave de Cabinda se retiraron totalmente desorganizados por la frontera de Zaire.
Los sudafricanos abandonaron sus últimas posiciones en el sur de Angola el 27 de marzo del año siguiente. Con esta situación tan favorable, el gobierno de Agostinho Neto y Cuba acordaron disminuir el personal militar cubano y dejar solo a los instructores. Sin embargo, diversos acontecimientos acaecidos cuando ya se estaba cumpliendo el plan de retirada obligó a detenerlo.
La ola desatada por la victoria cubana en Angola se esparció sobre Sudáfrica. La victoria cubana repercutió más allá de Namibia y Angola. En palabras de Nelson Mandela, la victoria cubana “destruyó el mito de la invencibilidad del opresor blanco...y sirvió de inspiración al pueblo combatiente de Sudáfrica”.
Y en todo ello estuvo la memoria de Díaz Argüelles. No en balde el General de Ejército Raúl Castro finalizó los actos públicos de su primera visita como Presidente de Cuba a Angola en el 2009, con un homenaje en el cementerio del Alto de las Cruces de Luanda depositando una corona de flores en la tumba donde estuvieron los restos del combatiente hasta ser trasladados a Cuba.

Gabriel Molina Franchossi | internet@granma.cu

(1) John Stockwell. En busca de enemigos. Una historia de la CIA. P. 9
(2) Comandante de la Revolución Gui­llermo García
(3) Coronel Gonzálo del Valle. Angola. Editora Capitán San Luis.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Crisis hegemónica progresista y surgimiento de una “nueva derecha” en América Latina




Las crisis pueden ayudar mucho más a entender el momento histórico político que se atraviesa, que a complicar su interpretación.

“No queremos el impeachment. Queremos ver sangrar a Dilma hasta el 2018”.
Aloysio Nunes Ferreira. Senador y actual vice-presidente del PSDB

“Nunca un discurso pudo arreglar ni una puerta. Con palabras no se construye una casa, no se salva una vida, no se llega a la Luna”.
Mauricio Macri. Presidente electo en Argentina

Las crisis pueden ayudar mucho más a entender el momento histórico político que se atraviesa, que a complicar su interpretación. En general, solemos tener temor a los tiempos de crisis, los vinculamos al caos y a la inacción, sin embargo, autores del marxismo latinoamericano como René Zavaleta, nos ayudan a comprender que la crisis es el momento de develamiento de las contradicciones sociales inherentes a las sociedades latinoamericanas, más aún, es la instancia en que la clase se autoconoce y por tanto, identifica los intereses ahora descubiertos, develados, de los sectores dominantes. Si sabemos leerlas, las crisis contribuyen a entender el presente y en todo caso, a mirar con ojos atentos, el pasado.
A lo largo de los últimos años, hemos presenciado una revigorización de los espacios de protesta. La calle, como espacio de visibilización de demandas, reclamos, pero también propuestas de cambio y manifestación de expectativas, se vio nutrida de colectivos que hasta hace menos de cinco años, no se exponían.
Al calor de los gobiernos de Cristina Kirchner, Dilma Rousseff y Nicolás Maduro, la conflictividad social fue cambiando de forma y contenido. Lejos de cristalizarse un campo minado por movimientos sociales autónomos en puja por radicalizar las promesas iniciales realizadas por estos gobiernos, algunas agrupaciones –fusión de viejas y nuevas identidades coletivas- asumieron las banderas de sus líderes como propias, resignificando su lucha. Este proceso se sumó a la pérdida de motivaciones que antes eran el núcleo de las demandas de los movimientos sociales, como asignaciones sociales, generación de empleo, mejores condiciones de salud, educación y garantía de derechos básicos. Así es que al lento compás del abandono de la calle como espacio de confrontación autónoma de los movimientos sociales -que participaron del ciclo de protestas de inicios del 2000-, fue ocurriendo un cambio de las figuras que ocuparon dicho espacio. En las antípodas ideológicas, pero en el mismo espacio físico, tradicionalmente ocupado por la izquierda, sectores conservadores que desconocían el espacio de la movilización encuentran hoy en la marcha una práctica común. Amparados en la memoria de procesos de crítica y destitución en 2001 en Argentina, 2003 en Bolivia y 2000/2005 en Ecuador, la actual oposición se apropia del repertorio de los movimientos sociales manifestando voluntad de cambio y renovación.
Lo llamativo es que si bien durante todo el periodo del chavismo en el poder, nos acostumbramos a las marchas y contramarchas, esto no ocurría en países como Bolivia y Ecuador que hoy encuentran en sus propias bases -indígenas y campesinas- cuestionamiento y crítica. Pero más allá de estos casos, en Brasil y Argentina incluso, amplios sectores sociales comenzaron a cuestionar los propios senderos de los proyectos progresistas en curso.
Quince años de PT en Brasil, más de 15 de chavismo en Venezuela, 12 años de kirchnerismo en Argentina, 10 de masismo en Bolivia y 9 años de correísmo en Ecuador parecen estar indicando un nivel de desgaste político. Los sectores opositores manifiestan esta tendencia como un fin de ciclo resultado de un previsible resultado debido a la falta de alternancia. De hecho, el argumento liberal que suele exponerse en estos casos remite a al clásico Robert Dahl, quien entiende que la falta de alternancia político-partidaria es sinónimo de falta de calidad para la consolidación de una democracia. Desde la perspectiva de Adam Przeworski incluso, “la competencia electoral ocurre cuando la oposición tiene una probablidad de ganar a consecuencia de elecciones”.
En ese marco de agotamiento es que es posible entender a la protesta social como reflejo de las fisuras estructurales del modo de dominación hegemónica. Como anticipo de un cambio de eje político que va ganando fuerza, sobre todo en virtud del apoyo de los medios de comunicación que están tal vez como pocas veces antes, manifestándose en favor de una alternancia que tenga a estos sectores antes corporativos, ahora políticos, volcándose a la lucha electoral.

¿Nuevos actores?

Estas líneas son fruto de una investigación que se orienta a definir los repertorios, las prácticas, expectativas y los usos de la memoria que exponen los sectores conservadores de derecha que se movilizan en el espacio público. Aquello que pretendemos ir dilucidando es que estas movilizaciones sociales, en particular las de fines de 2014 y 2015 en el caso de Argentina y Brasil, anticiparon un proceso de irrupción de una “nueva derecha”. El carácter nuevo sería cuestionable porque se trata de sectores que se encontraba disputando la arena política desde espacios institucionales. No obstante, se presentan como novedad y cambio en una apuesta de desligarse de los gobiernos neoliberales que culminaron con crisis sistémicas a inicios de este siglo. Esta derecha sustentada en nuevos liderazgos busca la llegada al poder por medio de canales institucionales y con un discurso pretendidamente a-político que recupera los valores del liberalismo clásico desentendiéndose de las transformaciones neoliberales que les dieron espacio y recursos. Es así que, anticipando una de las conclusiones provisorias, presentamos en este espacio un esbozo de los recursos que estos sectores ponen en juego en el discurso y en la apuesta práctica concreta que orienta la militancia, revigorizando la idea de cambio.
Vale decir que a esta reflexión se suma una anterior, que coloca la idea de renovación en cuestión. En tiempos de desacelere del crecimiento, de menor inserción “exitosa” de la región en el sistema mundo capitalista, con datos de inflación que preocupa a los sectores más vulnerables, pero en mayor medida a los sectores vinculados al comercio (como ocurre en Argentina y Venezuela) y frente a un estancamiento de la tendencia a la baja del número de pobres en la región, es relativamente esperable una contraofensiva de sectores políticos acomodados que colocan el acento en el fin de un ciclo, en favor de una alternancia.
La realidad latinoamericana tiende a seguir el movimiento pendular en el que momentos de avance distributivo y conquistas populares son seguidos de procesos contraofensivos de ajuste, endeudamiento y fragmentación de la estructura social. Lo novedoso en esta oportunidad es menos el discurso y la apariencia de nueva generación (de joven apariencia) sino fundamentalmente el modo, democrático y legal, de esta captación de voluntades.

La imagen como cristal del cambio

La invocación a un cambio es la bandera compartida de partidos y coaliciones políticas que disputan el poder. Estos sectores, cuentan con el apoyo de los principales medios de comunicación y encuentran en las movilizaciones –algunas de carácter destituyente- vitalidad y soporte. Figuras jóvenes o que si no lo son, buscan parecerlo, se posicionan a la cabeza de partidos que encuentran en la crítica al oficialismo su proyecto. Los ejemplos que ilustran esta tendencia son: Luis Alberto Lacalle Pou en Uruguay, del Movimiento todos hacia adelante, quien tomó como slogan de campaña en 2014: “por la positiva”; Henrique Capriles Radonski, de la coalición Unidad Democrática, quien sostuvo en las elecciones de 2013 frente a Nicolás Maduro el lema: “La unidad somos todos”; y, Mauricio Macri en Argentina, de la coalición Cambiemos, quien recientemente ganó las elecciones a Presidente de la Nación luego de un ballotage, por un margen menor a los dos puntos porcentuales, frente al candidato promovido por el kirchnerismo, Daniel Scioli. Uno de sus slogans de campaña fue “Hagamos de Argentina un país normal”.
Sólo como síntesis provocativa, presentamos algunas características del modo de hacer política de estos líderes que, en apelo a un cambio optimista, construyen una imagen que reifica representaciones sociales conocidas.

a) La juventud es renovación

Frente a la generación en el poder, las nuevas fuerzas se presentan como la renovación. Para ello invierten en una compleja ingeniería de mercado orientada a verse jóvenes, diferentes, leves y relajados. Al mismo tiempo, sus campañas contienen apuestas de marketing similares, de imágenes más que propuestas, de lemas que se instalan cual marcas. En relación a los oficialismos, no sólo se los acusa de corrupción, sino que ellos se proponen como solución cuasi inmaculada.

b) Contra la radicalidad en la política, contra la lógica populista.

Se posicionan como líderes que promueven la expresión de multitudes organizadas, ajenas a la violencia propia de las masas politizadas. Rechazan al populismo y a su construcción política –sin hacer referencia alguna a sus demandas y articulación equivalencial-, sintetizándola en actitudes desviadas que poco colaboran con gestiones eficaces. Claro que no hay referencias a la figura de Pueblo en sus discursos.

c) Por la Unidad, un cambio “positivo”

Acusan a los gobiernos de turno de ocasionar la división ideológica de la sociedad, dividiendo a la sociedad en grupos enfrentados. A este fenómeno, en Argentina los medios lo han llamado “la grieta”. Esta idea de sociedad dividida remite a discusiones y embates que claramente no existían en la década pasada cuando la política era entendida como asunto de unos pocos o bien, como acción cuestionable cuasi delictiva. El rechazo a la política como praxis constructiva es un símbolo de aquel tiempo en que la frase más utilizada, devenida de décadas de coerción era “no te metás”. Lo cierto es que esta postura “por la unidad” desconoce a la política como arena de conflicto y espacio de confrontación de ideas.

d) La neutralidad ideológica es un valor.

La referencia reiterada a la necesidad de despolitizar los espacios de manifestación cultural, así como programas sociales, es una constante en el discurso de esta nueva derecha. Como si lo político se alojara solamente en la esfera gubernamental, disociando a la sociedad civil del Estado, ignorando claramente cualquier interpretación de la existencia de un Estado ampliado. La invocación impulsa un forzado desinterés por lo que implica un compromiso de ideas con un proyecto de cambio social. Asimismo, contribuyen a una politización virtual, a través de las redes sociales, en un lenguaje joven y amigable: soft. En síntesis, la política se reduce a asuntos de técnicos, preparados especializadamente para tal fin.

e) El Estado debe actuar sólo donde sea necesario.

Esta idea es tan antigua como la filosofía política. Los nuevos líderes no proponen eliminar al Estado, ni achicarlo. Habiendo aprendido de las experiencias recientes de ajuste acelerado y reformas de shock, -y sobre todo de sus consecuencias en términos de resistencia social- los actuales portavoces del liberalismo clásico colocan en vocabulario suave la idea de restringir la acción del Estado y dar espacio al mercado en aquellas áreas donde mejor sabe hacerlo. Tampoco hacen referencia al fin de los programas sociales o al necesario ajuste económico que deberán hacer para garantizar mayor rentabilidad a las empresas que los financiaron; los objetivos son poco precisos y el vocabulario los solapa con referencias reiteradas a la república, a los valores democráticos y al vivir mejor.

f) Ideas sí, propuestas… no.

Si algo define a las nuevas voces que lideran los espacios políticos contestatarios conservadores es la ausencia de propuestas explícitas. Si bien se han construido como opciones de gobierno, más que referirse a un programa o a un grupo de medidas, los líderes intentar sortear la definición de políticas públicas. Sólo con la presión de algunos medios de comunicación o por error de algunos voceros, estas política se intuyen. Pero lo cierto es que parece votarse más a una imagen, a una idea abstracta –significante vacío- de cambio, que a una opción de gobierno con una orientación delineada.

A modo de cierre, abriendo un debate necesario

El escenario político movimentista actual se complejiza hasta el límite de la confusión. Sin embargo, habilita lecturas clarificadoras si aquello que se pretende es tomar distancia de la trayectoria presentista recuperando en la memoria los elementos que hilvanan las prácticas. Tal vez no se trate de un escenario tan novedoso. Lo cierto es que la aparición en la calle de movimientos ideológicos diferenciados expone una confrontación latente de visiones de país, de mundo y de sociedad posible. Las sociedades se han visto transformadas estructuralmente y ello tiene consecuencias difíciles de arrebatar, sobre todo cuando la conciencia de adquisición de derechos existe. Tal vez la lucha por la democracia nunca haya sido tan vapuleada y al mismo tiempo, tan necesaria. Las nuevas fuerzas conservadores pueden hacerse del gobierno, pero del poder, aún está por verse.

Victoria Darling
UNILA Universidad Federal de Integración Latinoamericana

domingo, 13 de diciembre de 2015

1975-2015: A 40 años de la muerte de Franco ¿Qué lecciones debemos sacar?




El 20 de noviembre se cumplen 40 años de la muerte del dictador Francisco Franco. Dos días, más tarde, el 22 de noviembre se cumplen también 40 años de la coronación de Juan Carlos –elegido por Franco como su sucesor en 1969– y de la reinstauración de la monarquía borbónica. Ambos sucesos fueron el punto de partida de lo que la historia oficial decidió llamar “la transición a la democracia”. Ofrecer un análisis marxista, es decir, un análisis desde el punto de vista de los intereses generales de los trabajadores, que expliquen estos acontecimientos y la caída de la dictadura franquista, es fundamental en estos momentos, pues durante este último periodo toda una nueva generación de millones de jóvenes se ha incorporado a la vida activa de la sociedad sin haber tenido una experiencia directa de aquellos acontecimientos.
Después de los centenares de miles de muertos de la Guerra Civil, la represión posterior a la misma alcanzó cotas increíbles de crueldad, contándose por decenas de miles los fusilados y encarcelados. El régimen de Franco nació como un Estado fascista clásico, las organizaciones obreras fueron suprimidas, y sustituidas por organizaciones de tipo fascista fuertemente jerarquizadas.
Sin derechos, sometidos a una explotación atroz, los trabajadores españoles soportaron todo el peso de la derrota que significó, entre otras cosas, la desaparición física de los mejores componentes de su clase. Agravado todo ello con la miseria moral y el retroceso absoluto en la cultura y cualquier otro aspecto progresivo de desarrollo social.
A finales de los años 50 el régimen franquista se mantenía exclusivamente por el miedo y la represión, por la rutina y la inercia de la sociedad, junto con el recuerdo de la anterior y dolorosa derrota de la clase obrera, que necesitó de décadas para curar todas sus heridas.
Progresivamente, el Estado franquista evolucionó hacia un régimen clásico de bonapartismo burgués, una dictadura sustentada en la pura represión pero sin ningún apoyo social significativo entre la población, salvo, claro está, el de la burguesía española.

El Desarrollismo

El enorme auge en el desarrollo de las fuerzas productivas que duró casi tres décadas en los países capitalistas más avanzados después de la II Guerra Mundial, junto con el ensanchamiento del mercado internacional fue el factor fundamental que posibilitó un importante desarrollo industrial mundial, que tuvo su correlato en el Estado español, permitiendo a la débil burguesía española beneficiarse temporalmente de esta nueva situación.
España era el paraíso de los inversores. Sin organizaciones obreras que obstaculizaran la explotación de los trabajadores, bajo un régimen represor, los beneficios de los capitalistas se elevaron a tasas nunca vistas. En el periodo 1961-74 el PIB creció de manera intensa, multiplicándose la producción un 300%.
El efecto social más significativo se reflejó en la composición de la fuerza laboral. Y, dentro de ésta, en el peso creciente, tanto a nivel cuantitativo como cualitativo, de la clase obrera industrial. Entre 1950 y 1974 el número de ocupados en agricultura y pesca se reduce casi a la mitad, descendiendo el peso del sector primario en 1976 por debajo del 10% del PIB. Mientras, el sector secundario alcanzó su peso máximo, con el 38,95% en 1974; y los servicios suman el 50,66% en ese mismo año.
Todos los datos anteriores se plasmaron en un fuerte flujo migratorio del campo a la ciudad, en concreto, hacia las zonas más industrializadas del Estado: Cataluña, Madrid o Euskadi. Nunca la economía española vivió una transformación semejante a la ocurrida entre 1960-74: 6 millones de personas salieron del campo, donde habían vivido durante generaciones. Jornaleros y campesinos que se criaron trabajando la tierra se enfrentan a un proceso de proletarización, con las profundas transformaciones económicas, sociales y psicológicas, que les ha acompañado hasta el día de hoy.
Incluso en esta etapa excepcional, el capitalismo español es incapaz de absorber la marea humana procedente del agro, por lo que unos dos millones de trabajadores se vieron forzados a marchar al extranjero.

La clase obrera recompone sus fuerzas

El fortalecimiento del peso de la clase obrera conduce al aumento paulatino de la confianza de los trabajadores en sus propias fuerzas. Poco a poco se restañan las heridas de la derrota de los años 30.
La vanguardia, aglutinada básicamente en torno al Partido Comunista de España (PCE), extiende la formación de Comisiones Obreras por toda la geografía peninsular, penetrando y usando para ello las propias estructuras del sindicato vertical franquista. El final de la década anticipa lo que habría de ser la explosión de lucha obrera y política de los 70.
En un contexto de creciente confianza del movimiento obrero, que se enfrenta a una dictadura que niega derechos elementales, muchas huelgas económicas se convierten en huelgas políticas. La represión es feroz: entre 1969 y 1974 murieron 11 trabajadores en enfrentamientos con la policía. Sólo entre octubre de 1971 y diciembre de 1972, más de 17.000 enlaces sindicales que son vinculados por el Régimen a CC.OO., son despedidos.
A pesar de ello, entre finales de los años 60 y el año 1975, la clase obrera española protagonizó el movimiento huelguístico más grande que se ha dado en un país bajo un régimen de dictadura. Así, mientras que en el trienio 1964/66 se perdieron 171.000 jornadas de trabajo en conflictos laborales, en 1966/69 fueron 345.000; en 1970/72, 846.000; y en 1973/75, 1.548.000. Posteriormente a la muerte del dictador, el movimiento huelguístico adquirió unas dimensiones insólitas, perdiéndose desde 1976 hasta mediados de 1978 13.240.000 jornadas de trabajo.
La llamada crisis del petróleo supuso un punto de inflexión en el desarrollo de la economía capitalista a nivel mundial. Por primera vez se combinaba de manera generalizada un proceso de caída de la producción, junto a altas tasas de inflación. Los "expertos económicos" acuñaron un término para denominar a este nuevo fenómeno, la estanflación. La subida del coste de la vida espoleaba la lucha de los trabajadores, agobiados por el alza de los precios.

La situación prerrevolucionaria en los años 70

La revolución de los claveles en Portugal, en 1974 (dirigida por oficiales izquierdistas del ejército portugués), y el fin de la dictadura de los coroneles en Grecia fueron algunos de los acontecimientos que jalonaron el camino previo a la muerte del dictador Franco.
Uno de los hechos que mejor revelaba la situación de fermento que impregnaba a toda la sociedad fue la creación, de manera clandestina, de la UMD (Unión Militar Democrática) en agosto de 1974, por un grupo de oficiales y suboficiales jóvenes contrarios a la dictadura franquista. Fue desarticulada en julio de 1975 y en aquellos momentos contaba con cerca de 200 oficiales y suboficiales del ejército y con ramificaciones hasta en la Guardia Civil. Los dirigentes de la UMD fueron expulsados del ejército y condenados a prisión.
Si esta situación es la que podía vivirse en sectores de la oficialidad, podemos imaginarnos la que se vivía entre la tropa. Los sectores más perspicaces de la burguesía se daban cuenta de que no podrían utilizar al ejército contra la población sin provocar la ruptura del mismo. Lo mismo ocurrió en Octubre de 1.975, cuando Marruecos invadió el entonces Sahara Español, y la burguesía española se vio impotente para utilizar su ejército contra Hassan II. Temían con razón que si generaban una guerra con el vecino africano se recrearía unas condiciones ideales para un desarrollo similar al portugués.

ETA y los últimos fusilamientos de Franco

Para muchos activistas de la clase obrera, especialmente entre la juventud, los militantes de ETA aparecían como luchadores antifranquistas. La represión, el ambiente asfixiante que se respiraba en la sociedad, eran odiados por miles de jóvenes en Euskadi. Esta situación se combinaba con el desprecio a la cultura vasca y a los derechos democráticos nacionales del pueblo vasco. Muchos jóvenes tomaron la vía del terrorismo individual creyendo que era la forma más efectiva de luchar contra el dictador.
Para los marxistas, el terrorismo individual es un método ajeno a la clase obrera. El capitalismo como sistema social no descansa en individuos, sino en el dominio de la burguesía sobre el resto de la sociedad. La clase dominante utiliza el aparato del Estado (ejército, policía, jueces, leyes, etc.) para asegurar su poder y mantener la respuesta de la clase obrera dentro del orden establecido.
Son las formas colectivas de organización y lucha (asamblea, huelga, insurrección) las que generan una tradición colectiva a la hora de preparar a los trabajadores para participar en la toma del poder político y económico.
Ni siquiera el éxito que significó para ETA el atentado sobre Carrero Blanco (que iba a ser el heredero de Franco) que ocasionó su muerte, significó un resquebrajamiento significativo de la dictadura. Al contrario, se incrementó la represión.
Aparte de ETA, desde 1974 había surgido el FRAP (brazo armado del PCE-ml, primera escisión maoísta del PCE), que radicalizó sus atentados en el año siguiente.
Las 5 últimas ejecuciones del franquismo (de 2 militantes de ETA y de 3 del FRAP) fueron un golpe sobre la mesa del sector del búnker franquista, decidido a dar un escarmiento ejemplar en un contexto en el que el sacrificio heroico de centenares de jóvenes parecía marcar un camino a seguir para miles.
A los detenidos se les aplicó una Ley Antiterrorista promulgada al efecto. Ello produjo una inmensa conmoción en todo el país.
Hubo una huelga general de tres días en Euskadi seguida por más de 200.000 trabajadores. Era la tercera huelga general que se convocaba en un mes y, por el mismo motivo, ya había habido otras protestas en agosto. Las huelgas políticas contra la represión, por la amnistía de los presos políticos... serán numerosas en los dos años siguientes.

El impulso de la lucha tras la muerte del dictador

Franco murió el 20 de noviembre de 1975. Entre toda una serie de activistas cansados y escépticos es recurrente la frase de que "el dictador murió en la cama", y no se tuvo fuerza para más. No es cierto.
El heredero designado por Franco, el entonces príncipe Juan Carlos de Borbón, juró "guardar lealtad a los principios del Movimiento Nacional" franquista. El "franquismo sin Franco" subsistió con el primer presidente del gobierno elegido por Juan Carlos, Arias Navarro.
El impulso huelguístico, la afiliación masiva a las organizaciones de izquierda y sindicales cobraron un brío inusitado, tras como se vio en la lucha de Vitoria, donde, en el curso de una movilización de tres meses, se dieron elementos de doble poder, a lo que la dictadura respondió con el asesinato de 5 obreros el 3 de marzo de 1976.
Todavía varias decenas más morirán asesinados por las fuerzas de orden público hasta el verdadero fin de la dictadura, en 1978.
Después de Vitoria, las fuerzas más perspicaces de la burguesía se movilizarán para impedir la culminación de un proceso revolucionario, tratando de asegurar una transición pacífica, es decir, pactada, a la democracia burguesa.
Las luchas continúan y el movimiento huelguístico se generaliza, cada semana sale un sector a la lucha, una región, una empresa emblemática... Hubo picos de huelga con un millón de trabajadores coincidiendo el mismo día en movilizaciones en toda la geografía hispana, movilizaciones que nunca fueron coordinadas en jornadas de huelga unificada de ámbito nacional por la UGT, CCOO o el PCE. Al tope del movimiento huelguístico se llegó en 1979, con 20 millones de jornadas perdidas por huelgas.
Todo ese ambiente se reflejó en el crecimiento explosivo, una vez que se produce su legalización, de la afiliación a los sindicatos de clase, alcanzándose en 1978 el nivel más alto de sindicalización, el 26% de la fuerza laboral (4,5 millones de trabajadores afiliados), aunque hay otras cifras que apuntan a cerca de seis millones de trabajadores (casi el 40% de la población activa).
Al mismo tiempo, decenas de miles de jóvenes y obreros se organizan políticamente en los partidos obreros. En el caso del PCE la cifra superó los 200.000 militantes. El PSOE, que a principios de 1976 solo tenía 6.000 militantes, llega a 100.000 en meses.
Varias formaciones políticas a la izquierda del PCE (LCR, MC, PTE, ORT) llegaron a encuadrar a muchos miles de militantes cada una, con una significativa influencia en algunas zonas del Estado. Había otras organizaciones más que se agrupaban a la izquierda del PCE, reflejando los deseos de cambio hacia la ruptura con el régimen capitalista.
Sin embargo, la principal contradicción a despejar era la falta de una dirección de los trabajadores que conscientemente formase a sus militantes en la tarea de impulsar la transformación socialista de la sociedad.

Reforma o revolución

La mayor responsabilidad en este sentido la tuvo la dirección del PCE. No hay que olvidar que su organización encuadraba en sus filas a la mayoría de los activistas, cuadros sindicales y sociales de las principales ciudades y pueblos; y que contaba con mayor capacidad para movilizar a amplios sectores de las masas que la dirección del PSOE. En esos cruciales años la dirección del PCE, con Carrillo al frente, combinaba la tradición estalinista de falta de democracia interna en el régimen partidario con la defensa, al igual que sus impulsores en el PCI, de la llamada teoría del “Eurocomunismo”, esto es, de una política abiertamente reformista.
De hecho, fueron los dirigentes del PCE quienes tomaron la iniciativa a la hora de apostar por la política del "consenso" y de la llamada "ruptura pactada". En lugar de unificar y coordinar las luchas obreras, utilizaron su autoridad en las fábricas y centros de trabajo para controlar el movimiento, actuando en muchos casos como apagafuegos.
También Felipe González hablaba de "gradualismo". En una entrevista al diario El País(14-6-79) afirmaba:
"La dialéctica entre reforma y revolución ha desaparecido en la sociedad industrial de nuestros días. Sólo se mantiene a niveles ideológicos y debe mantenerse. El cambio ahora es únicamente posible por la reforma, no por la revolución. Lo que pasa es que puede haber reformas más imaginativas y profundas que otras. En ese gradualismo es donde se sitúa la localización de quiénes son radicales y quiénes moderados (...) En definitiva, hoy el marxismo más riguroso es reformista en las sociedades industriales".
No es comúnmente conocido el que desde 1974 hasta 1978 los trabajadores españoles conquistaron ganancias netas en todos los ámbitos: subidas salariales, derechos sociales, convenios..., a diferencia de sus hermanos de clase del resto del continente que, mayormente, sufrieron pérdidas debido a la crisis. Los sectores más perspicaces de la burguesía eran conscientes de este proceso y estaban dispuestos a perder un poco hoy, con tal de seguir conservando el poder mañana. La conclusión fundamental a extraer es que la correlación de fuerzas favoreció a la clase trabajadora en los hechos.
Como afirmábamos los marxistas en 1979 en el documento En Defensa del Marxismo:
"... Las masas no pueden llegar a comprender la necesidad de una radical transformación de la sociedad sin haber pasado previamente durante una etapa más o menos larga de luchas por una serie de reivindicaciones parciales. En resumen, sin la lucha diaria por reivindicaciones que significan un avance dentro del sistema capitalista, la revolución socialista sería imposible. Mediante la lucha por reformas, en defensa del nivel de vida, por un salario digno, por un puesto de trabajo... se forjan las fuerzas de la revolución socialista. (....) Pero, a diferencia de los reformistas, los marxistas entendemos que mientras exista el sistema capitalista, estas reformas tendrán un carácter parcial, inestable y poco duradero...".

Conclusión

La “Ley de Amnistía" de 1977 se presentó a los trabajadores como un triunfo que permitía la salida de los luchadores anti franquistas de las cárceles. Por su parte, los dirigentes del PCE y PSOE, que nunca se plantearon impulsar un desarrollo revolucionario, en aras del consenso aceptan como “contrapartida” que esta norma se convierta en una auténtica “Ley de Punto Final”, renunciándose a exigir responsabilidad legal alguna a los artífices de la Dictadura.
Las direcciones de los partidos obreros con su apoyo a la Constitución de 1978, amén de su aceptación de la propiedad privada y del sistema de “Economía de Mercado”, dotaron de credenciales democráticas a la Monarquía impuesta por Franco, aceptaron los privilegios de la Iglesia Católica, y permitieron que se impusiera la unidad forzada de los distintos pueblos ibéricos, renunciando a la defensa del derecho de autodeterminación.
Toda la experiencia de los 70 volvió a poner de manifiesto que sólo apoyándose en las muletas de la política reformista de las direcciones obreras de los sindicatos, de los dirigentes "comunistas" y "socialistas", pudo la burguesía en el estado español (como antes en Grecia o Portugal) retomar el control de la situación, y en unos años recomponer su dominio político.
De cara al futuro, debemos tener muy presente el papel que juegan los dirigentes de los trabajadores, por un lado en su interrelación con la clase obrera y, por otro, sometidos a la presión ideológica y material de la burguesía a la hora de salvaguardar el sistema capitalista. Esta contradictoria relación conforma una parte, y no menor, de la situación objetiva actual.
Sólo la organización consciente de los trabajadores, junto con el incremento del nivel político que permita el aprendizaje de las lecciones del pasado, suponen una salvaguarda que pueda superar las contradicciones a las que se enfrenta el movimiento hoy en día.

Miguel Jiménez

“La cuestión es que el gobierno bolivariano nunca se propuso destruir el Estado capitalista”




Entrevista con Modesto Emilio Guerrero

“Es en la práctica donde el hombre debe demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poder, la terrenalidad de su pensamiento.”

Carlos Marx

Hace más de un año, el comunicador que escribe se entrevistó con el destacado escritor, periodista, académico y luchador social de origen venezolano y residente en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, Modesto Emilio Guerrero (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=190638). En la ocasión, con la honestidad que escasea en muchos intelectuales orgánicos de las y los oprimidos, advirtió sobre las tendencias que trágicamente se concretaron el pasado 6 de diciembre de 2015, en el marco de los resultados de los comicios para renovar la Asamblea Nacional de Venezuela. He aquí una nueva entrevista con Guerrero respecto de los acontecimientos en curso.
-¿Qué pasó el 6D?
“Lo ocurrido fue la manifestación de un proceso que venía construyéndose y que inevitablemente conduciría a la derrota. Y si no conducía a la derrota, al menos significaría un retroceso político para la llamada Revolución Bolivariana, para la sociedad venezolana y para el movimiento chavista.”
-¿Por qué inevitable?
“No porque se trate de un hecho teleológico o una suerte de maldición pre-escrita, sino porque la construcción del proceso nació torcida, hasta que en octubre de 2012 surgió un proyecto de cambio del Estado. En Venezuela sólo se modificó la arquitectura jurídica, el armado legal, algunos elementos importantes de la vida política (una nueva Constitución), y se modificaron aspectos de la base social que sostienen la gobernabilidad a través de las leyes. Ellas facilitaron mediante la Ley de Tierras, la Ley de Aduanas, la Ley de los Trabajadores y Trabajadoras, y otras, un avance monumental en la sociedad venezolana en el sentido de su progresividad en relación a todo lo conocido anteriormente en el país.”
-Pero ¿cuál consideras el problema fundamental?
“Nunca fue planteada desde el gobierno de manera taxativa la destrucción del Estado burgués y capitalista. El 27 de octubre de 2012, sabiendo que no volvería vivo de La Habana, el Comandante Hugo Chávez le encargó al nuevo gobierno, en la persona de Nicolás Maduro, que derribara de forma inmediata el Estado burocrático burgués, rentista petrolero que rige al país, y que lo transformara sobre sus ruinas en un Estado comunal, fundado en los nuevos organismos que estaban en proceso de desarrollo, que el 2012 eran muy pocos, y que en la actualidad corresponden a alrededor de 1800 comunas trabajando desde el denominado Poder Popular. Chávez, tarde, pero inteligentemente frente a la percepción de los peligros que sufría su gobierno, descubrió que si no se modificaba el tipo de Estado, que no sólo es el aparato político, el chavismo iría lamentablemente a su destrucción. Lo segundo no lo dijo, pero surge como consecuencia lógica de la primera definición que hizo; a saber, la necesidad urgente de cambiar el Estado. De lo contrario, sólo sería un capricho sustituirlo.”
-¿Y cuáles son las determinaciones de ese Estado por transformar?
“Se trata del mismo Estado que teníamos antes de la Revolución. Es el Estado de la Cuarta República, el Estado del enemigo. Es el Estado diseñado hace más de 70 años por Estados Unidos, por sus abogados y economistas. Ese Estado prebendario y rentista de la burguesía venezolana y de la burguesía norteamericana, no podía conducir a una transformación seria, compleja, coherente, integral de la sociedad. Y así fue que, al no ocurrir esa transformación necesaria, inevitablemente se provocó la derrota parlamentaria reciente, y conduciría a una derrota total del gobierno y del chavismo si hubiera una elección presidencial en el próximo período corto.”
-¿Qué le pasó a la sociedad venezolana?
“Se cansó, se llenó de angustia y de una acumulación de problemas que el gobierno no pudo solucionar, a pesar de los intentos y de las correctas actitudes que tuvo el gobierno de Maduro, por ejemplo, metiendo presos a más de 70 gerentes de compañías comerciales nacionales y multinacionales, que han convertido la especulación comercial en el modo de hacer economía en el país.”
-¿Fue una medida suficiente?
“Claramente no. No se puede encarcelar por más de 48 horas o unos pocos días, a lo sumo, a alguien que ha cometido un delito de este tipo. El capitalismo tiene una enorme capacidad de absorción de esos problemas. Simplemente los subsume en el mecanismo infernal de la valorización del capital mediante la especulación comercial, que en Venezuela es mucho más especulativa debido al juego del dólar respecto del bolívar.”
-¿Y en qué consiste ese juego?
“En robarle dólares al Estado para comprar en el exterior, traerlo al país, esconderlo, acapararlo, trasladarlo a Colombia, y retornarlo 8 o 10 días después a un precio inflado, 100 a 200 veces más caro.”

Chávez en el 2012: ‘Me siento infiltrado en este gobierno’

-¿Por qué el gobierno venezolano, teniendo a la vista el repertorio usado por la burguesía y el imperialismo en el Chile de Salvador Allende, incumplió el legado de Chávez?
“La respuesta es sencilla y compleja, a la vez. El Estado de Venezuela durante los años de Chávez, y sobre todo aceleradamente después de su muerte, fue asaltado por una caterva de burócratas, de mafiosos de la economía que emergieron del propio chavismo. Ellos, en asociación con el capital privado, fueron tomando las palancas principales de la economía estatal, y junto con la banca privada, formaron el fatal sistema de negocios basado en comprar y vender en Venezuela. El país, desde 1840, siempre fue una economía ‘de puerto’. Ahora bien; no tan sólo fue una economía ‘de puerto’, que ya es malo para cualquier sociedad, también se trata de una economía de especulación, donde el dólar es la principal mercancía del país, mientras que el bolívar, la moneda nacional, es la mercancía menos valiosa. En una economía así, resulta muy difícil que pueda prosperar el desarrollo y la profesión de las leyes, las cuales son aminoradas frente a una realidad económica que sobrepasa a cualquier legislación.”
-¿Por ejemplo?
“En el 2013, cuando Maduro asumió el Ejecutivo, nombró como Presidenta del Banco Central (BC) a la honesta economista marxista, Edmée Betancourt. Ella, al hacerse cargo del Banco Central, pidió un estado de cuentas, el cual arrojó un haber, un debe y un parque de 23.800 millones de dólares que habían desaparecido del arca del BC y que fueron trasladados legalmente a la banca privada con el fin de importar y luego realizar el negocio de la especulación. Edmée Betancourt fue despedida a las pocas semanas, pero no así el negocio de más de 23 mil millones de dólares, que puede ser el presupuesto de varios países juntos del Caribe y Centroamérica. Esa masa de dinero refleja una nueva razia, no burguesa porque todavía no se constituye como clase social. Es burocrática porque está compuesta por funcionarios, por una parte de las Fuerzas Armadas, del Partido Socialista Unido (PSUV), y en algunos casos, también del sindicalismo. Esa componenda ya estaba cuando Chávez vivía. Por ello, Hugo Chávez, antes de su última partida a Cuba, le confesó a dos de sus amigos, uno de los cuales me lo dijo en forma directa, que ‘Me siento infiltrado en este gobierno’, ¡en su propio gobierno! Ahí observamos la honestidad de Chávez a la hora de reconocer en los hechos, las falencias, las debilidades o tardanzas e incomprensiones políticas. Chávez siempre denunció a la burocracia y a la corrupción al interior del gobierno, pero tarde comprendió que él estaba en minoría en términos de moral política. Hoy existe un general asociado a multinacionales; ministros ligados a negocios privados. Por eso surge con fuerzas por parte del Ejecutivo, hacer un gobierno de coalición, idea que tiene más o menos dos años y medio de vida, pero que nunca había prosperado porque le faltaba la base social. Ahora ya existe esa base social y tiene dos capas: la capa gerencial del Estado y de su dirigencia política (no toda, por supuesto, sino que una porción importante); y la segunda capa corresponde a un amplísimo funcionarado que se convirtió en los últimos años, acelerado en los últimos dos años y medio, en una casta de funcionarios conservadores en el sentido de no querer desafiar más ni cuestionar más el actual estado de cosas. Sólo pretenden vivir tranquilos con lo que tienen. Sin embargo, quien esquive la dialéctica de la historia será tomado por el cuello por esa misma dialéctica. De este modo, fueron asaltados el 6 de diciembre de 2015 porque la realidad no se frena, no hiberna. Entonces, lo que no hiciste como amigo, lo ganó el enemigo como terreno.”

Las causas del retroceso de las vanguardias políticas y el movimiento popular

-Modesto, en una entrevista que te realicé hace más de un año, no sólo advertías las tendencias que trágicamente se han concretado ahora último, sino que planteabas que una salida revolucionaria posible era la reunión de las organizaciones revolucionarias y socialistas, en su sentido más fuerte. ¿Qué ocurrió con ello?
“Pasó lo que ha sucedido en la historia, no siempre, con las vanguardias revolucionarias más activas. Una parte de desmoralizó, otra fue despedida, irradiada; otra fracción decidió apartarse de la función militante y dedicarse a su vida y trabajo privados. Otros se han refugiado en la vida artística. Y estamos hablando de que alrededor de 30 mil cuadros se alejaron de la militancia chavista en los últimos tres años. Se trata de los mejores cuadros políticos y técnicos de la Revolución Bolivariana. Conozco a muchos de ellos.”
-¿Qué impacto contempla ese fenómeno?
“Que el rol intermedio de la vanguardia quedó en manos de los ‘arribistas’, de los que escalan cuando los revolucionarios abandonan sus puestos. De todos aquellos que, en conjunto, hacen la alfombra conservadora de todo lo que significa no desafiar al Estado burgués-capitalista de Venezuela. Puedo ilustrar esta desgracia política con dos ejemplos. Uno es Roland Denis, que como decenas de miles, decidió romper con el PSUV y con el chavismo como movimiento al entender que ya no hay manera de reformar el proceso. Roland Denis es, pese a su juventud, uno de los cuadros políticos mejor formados y de los más probados en las más duras peleas en Venezuela. Él, por ser muy conocido, tuvo la oportunidad de hacer pública su renuncia.
El otro caso es una organización: Marea Socialista ( http://mareasocialista.com.ve/ ), que en el sentido inverso, no renunció, ni se fue. Sigue resistiendo. ¿Entonces qué le hicieron? La burocracia del PSUV le impidió participar en las elecciones del 6D como organización política legal, para evitar que una parte del voto chavista se fuera ‘por izquierda’ detrás de Marea Socialista (MS), la cual cuenta con personalidades muy importantes y mucha visibilización a través de la página http://www.aporrea.org/ , entre otras cosas. Y MS que presentó 10 versiones de nombres, finalmente tuvo que apoyarse en tarjetas de otras agrupaciones donde no podía aparecer la expresión Marea Socialista. Esa manera de perseguir a una organización política sólo por sostener una posición crítica al proceso, es una inmejorable ilustración de lo que significa una vanguardia cuando comienza a estar derrotada. Se sabe por la historia que cuando una vanguardia, que se ha probado desde 1989 hasta nuestros días, comienza a retroceder, es porque algo también está retrocediendo en la base social de esa vanguardia.”
-¿Y el movimiento de las comunas?
“Es probable, carezco de los datos empíricos, de que parte del movimiento de las comunas haya sido adosado al aparato de Estado y que haya perdido su inicial dinámica transformadora, creativa y progresiva. Es una observación que deduzco del proceso mismo de la vanguardia. También es probable que un segmento del llamado Movimiento del Poder Popular, tenga una vida separada, autónoma. No debe ser casualidad que en los 5 estados donde el chavismo ganó, fueran precisamente donde existe mayor presencia del Poder Popular. Sólo estoy marcando tendencias y probabilidades que determinan a una vanguardia que comenzó su reflujo. Es cierto, se mantiene Marea Socialista y muchas otras formaciones, pero ya no es lo mismo porque se han perdido muchos cuadros.”

Las opciones del chavismo

-¿Cuál es tu caracterización del actual gobierno de Venezuela?
“Es un gobierno que ha ido perdiendo gobernabilidad desde el 2013, cuando Maduro ganó por tres puntos de diferencia. Chávez nunca disminuyó su distancia de 11 a 12 puntos, que es lo que garantiza el margen de gobernabilidad estable para ejercer el poder. Hoy el gobierno se encuentra mucho más débil y demacrado por una situación económica y social incontrolable que, a pesar de haber sido creada desde afuera, la actual administración no contó con la capacidad política y militar para resolverla por medios revolucionarios, sino que prefirió negociar con esa conspiración y, en consecuencia, el resultado ha sido negativo. Perder el poder legislativo sólo es comparable a perder la Corte Suprema o PDVSA (Petróleos de Venezuela). Esa gobernabilidad ya comienza a enfilarse a un despeñadero, cuando las tres cámaras económicas más importantes del país han solicitado a las nuevas autoridades de derecha que se instalan en el Legislativo el próximo 6 de enero de 2016, que deroguen en forma inmediata la Ley de Tierras, Ley del Trabajo y Ley de Aduanas. Y exigen, además, que se imponga la amnistía general, esto es en concreto, la amnistía para tres presos políticos que incitaron a la violencia y al asesinato el año pasado. O sea, que un legislativo con la derecha ostentando mayoría calificada, es trascendente para advertir que esa asamblea parlamentaria se convertirá en el bastión para conducir al referendo revocatorio. Incluso ya se habla de votar una ley que le permita a la Asamblea Nacional destituir al Presidente antes del referendo revocatorio, que constitucionalmente sólo podría convocarse en un año más. Sería una jugada completamente ilegal, como en Paraguay, donde también era ilegal, pero lo hicieron de todos modos. Aquí lo que prima son las relaciones de fuerza. La derecha se siente envalentonada y lo va a intentar.”
-¿Qué puede hacer el gobierno, considerando que en un año más la derecha podría convocar a un referendo revocatorio?
“Tanto el gobierno como el Movimiento del Poder Popular, pueden hacer tres cosas. Resguardando los derechos políticos y democráticos de la población trabajadora, revertir con medidas revolucionarias todo el proceso de declive generalizado del poder chavista. La segunda opción es que el gobierno pacte con la burguesía un gobierno de transición, que ya está en proceso de negociación por algunos de los dirigentes del PSUV. Y la tercera opción es esperar impávidos e impotentes la derrota en un referendo revocatorio. Acá se construye, o en el vacío que dejas, el enemigo hace lo propio y construye tu destrucción.”
Hace poco vi un hecho que provoca alegría y que define el carácter profundamente democrático del movimiento chavista. En ‘La esquina caliente’, que es una suerte de asamblea permanente chavista apostada en la Plaza Bolívar de Caracas, se armó una gigantesca asamblea como de dos mil personas para debatir (que es lo que hacen en esa plaza desde hace 14 años) con el Vicepresidente de la nación, Jorge Arreaza, sobre las causas que condujeron a la derrota. Ese ejercicio permite reconstituir fuerzas desde abajo. Al mismo tiempo, uno de los jefes del chavismo, un ex alcalde, dijo con toda claridad que había que sacarse la careta, basta de arrogancia y mencionemos por qué se produjo esta derrota. Y otros han expresado cosas parecidas. De todos modos lo decisivo será si el Poder Popular, a través de sus organismos militantes, convierten los tres organigramas del Consejo Presidencial del Poder Popular (comuneros, trabajadores y campesinos) en una fuerza para destruir al Estado burgués. Si esos tres organismos que ya existen, más la Ley del Poder Popular y el Programa del Estado comunal, que es una legislación nacional votada, actúan como una fuerza social apoyada en grandes movilizaciones, entonces al gobierno de la asamblea que se monta el 6 de enero de 2016, se le acortaría la medida para hacer lo que quiere hacer porque tendría que enfrentar a un movimiento popular. Si ello no ocurre, en consecuencia el gobierno no habrá entendido nada y estará convalidando, o involuntariamente, facilitando la tarea para que el enemigo se fortalezca en la próxima etapa.”
“Así como se construyen las victorias, también se construyen las derrotas”
-Ahora, ¿qué pasa con las Fuerzas Armadas de Venezuela?
“Allí existen varias incógnitas. Un dato sabido es que los candidatos chavistas del 6D perdieron mayoritariamente en los cuarteles. Quien no sabe, es bueno que se entere de que en Venezuela los militares votan y deliberan. La proporción aproximada entre los que votaron en contra de los chavistas fue de 6 a 4.
En el 2013, cuando Maduro fue candidato presidencial contra Capriles, una fuerte presencia militar no voto por Maduro. Se desconocen los números, pero ninguno sufragó por Capriles, así como muchos se abstuvieron.
Está incógnita está cruzada con la realidad de que las Fuerzas Armadas del país todavía son antiimperialistas, todavía son chavistas y de izquierda. Sin embargo, como no son un organismo sellado de cara a la sociedad, han recibido en los últimos dos años y medio las presiones de la lucha de clases y de la sociedad viva, y se han internalizado de la crisis social. Lo cierto es que no sabemos cuántos militares y oficiales van a girar un poco, en búsqueda de acuerdos con los nuevos legisladores de la Asamblea Nacional. Como ya se probó que Maduro puede ser vencido por el voto, se debilita la tesis del golpe de Estado.”
-Algunos, desde el anticapitalismo y el antiimperialismo, desde el antipatriarcado y el eco-socialismo, advertimos que muchas fuerzas políticas que incluso hicieron la revolución y la guerra política y militar en América Latina y el Caribe en décadas pasadas contra el imperialismo y contra sistemas políticos espurios, criminales y antipopulares, en la actualidad ocupan, a modo de alternancia electoral, ese mismo espacio que perdió el antiguo sistema político dominante. Esto es, que según cada caso y guardando las proporciones y particularidades de cada uno de esos países, se remeda el sistema político norteamericano entre demócratas y republicanos. ¿Qué piensas al respecto para el caso venezolano?
“Ese es el secreto del chavismo a estas alturas, si no hay un cambio radical, desde las bases y los cuadros más revolucionarios del gobierno. Es una forma de socialdemocratización, pero distinta a la antigua socialdemocracia, porque ella viene de vuelta. Nadie retorna igual después de una derrota. El gobierno de Maduro es posible que llegue a amoldarse a la lógica del bipartidismo, a la permanente alternatividad en el poder para administrar un mismo sistema.”
-¿Cuál crees que serán las consecuencias del 6D fuera de Venezuela?
“Yo considero que los movimientos chavistas fuera de Venezuela aún lo están procesando. Va a costar mucho. Como todo modelo, tarda en recomponerse el tejido más vivo del organismo. Al principio, los movimientos chavistas de América Latina se van a negar a comprender que las causas de la derrota no sólo están en los Estados Unidos y su destino de hacerle daño a todo pueblo que se emancipa, como en la derecha venezolana que inventó el desabastecimiento para desgobernabilizar, desquiciar a la sociedad de Venezuela y golpear a Maduro. Allí también existe una complementación con todo lo que no hizo y todo lo que mal hizo el gobierno de Maduro. Comprender esa clasificación inteligente de la realidad cuesta, porque hay un acostumbramiento en la militancia de América Latina a la compensación y al placer, entonces termina odiando o amando, creyendo con fe o rechazando con un mecanismo parecido a la fe. Por eso siempre, desde una zona de la izquierda latinoamericana, frente a nuestras derrotas, se plantean ‘manos oscuras’, teorías conspirativas. No se entiende que las realidades son superiores a todas las brujas (aunque algunas vuelan, ¡claro que vuelan!). El imperialismo, ciertamente conspira, siempre conspira. Pero no es la determinación de los cambios ‘algo extraño’. Así como se construyen las victorias, también se construyen las derrotas. La realidad es la que manda. No nuestros deseos e ilusiones. Como decía Gramsci, las derrotas siempre duelen y hacen difuso el panorama intelectual.”

Andrés Figueroa Cornejo