miércoles, 18 de noviembre de 2015

La Revolución Mexicana: gran gesta de los explotados y oprimidos




La historia que nos enseñan desde la educación básica, pone en el mismo plano a personajes que en la realidad se confrontaron por obedecer a intereses de clase distintos : Zapata, Villa, Carranza, Obregón y Madero. Todos ellos se nos presentan por igual como los “héroes que nos dieron patria”, pero difícilmente se dice a qué clases sociales representaron. La historia la escriben los vencedores y así es también en el caso de la Revolución Mexicana.

El ímpetu de las masas campesinas no fue suficiente para evitar el encumbramiento de una burguesía que encontró en el constitucionalismo al defensor de sus intereses (recordemos que la Constitución de 1917 convocada por el gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza).
Para adueñarse de la victoria, al Ejército de Libertador del Sur y a la División del Norte les hizo falta un aliado urbano –que no podía ser otro que el movimiento obrero– que luchara hombro con hombro en contra de las facciones y ejércitos que representaban los intereses dueños de los medios de producción.
Un reparto agrario radical no era posible en toda la extensión del país sin una industria tomada bajo control obrero que pudiera subsidiar al campo y abastecerlo de maquinaria para aumentar su producción y satisfacer las necesidades de la población, y para ello era necesario un proyecto nacional alternativo al de la burguesía.
En la experiencia revolucionaria de 1910, se consolidó la Comuna de Morelos con Emiliano Zapata al frente, que si bien tuvo un corto periodo, es uno de los mejores ejemplos de lo que las masas pueden hacer si deciden tomar su destino en sus manos. Los zapatistas, con las armas por delante, expropiaron a los terratenientes de Morelos, hicieron el reparto agrario por la vía de los hechos, echaron a andar los ingenios azucareros de la zona e intentaron cosechar de manera colectiva, lo que hizo que su luchara adoptara un carácter en dinámica anticapitalista.

El fortalecimiento de la burguesía

Todo esto mientras las distintas fracciones de la burguesía, incluso aquellas que se opusieron a Porfirio Díaz y le disputaron el poder del Estado, ponían todas sus fuerzas en disolver la insurrección campesina, para estabilizar un país que podía ofrecer mucho a los intereses imperialistas siempre y cuando se aseguraran sus negocios.
Madero, Huerta, Carranza y Obregón hicieron todo lo que estuvo a su alcance para detener el avance de la insurrección campesina y al final Carranza no tuvo otra opción que incorporar concesiones a los trabajadores y a los campesinos, para hacerse de una base social y contener el descontento.

Retomar y concluir la obra de Zapata

Las demandas puestas en juego por la Revolución Mexicana a inicios del siglo XX quedaron sin resolver. Sin embargo, este proceso nos ha dejado la lección de cómo las masas, cuando se deciden a influir en su propio destino, pueden trastocar un Estado y dar todo de sí. Luego de un siglo, las condiciones objetivas para una revolución están dadas en México, donde el capitalismo y el régimen del PRI muestra que sólo puede dar precarización laboral, degradación y descomposición social.
Nuestra tarea ahora es organizarnos políticamente como trabajadores, de la mano de los campesinos, y confiar en nuestras propias fuerzas y métodos de lucha, como es la Huelga General.
El día de hoy la clase obrera es más numerosa en México, pero tiene que sacudirse la herencia del charrismo sindical, que la ha llevado a derrota tras derrota en la lucha de clases.
La perspectiva de la superación del capitalismo es posible siempre y cuando los trabajadores nos organicemos de manera independiente a los partidos burgueses y en alianza con los campesinos pobres y la juventud oprimida, en contra de este régimen de explotación y miseria.
Para ello es fundamental formar un partido de trabajadores revolucionario, para influir a lo mejor de los trabajadores y de la juventud, y para dirigirnos a la victoria en los futuros procesos de la lucha de clases, que marcarán la posibilidad de superar este sistema de explotación y opresión.
Es posible el surgimiento de una sociedad distinta, sin explotadores ni explotados. Luchemos hombro con hombro en nuestros centros de trabajo y de estudio para que cada vez más personas se hagan parte de este proyecto revolucionario.
Hay que retomar y concluir la obra de Emiliano Zapata. Para ello es fundamental formar un partido revolucionario de los trabajadores, que tenga como objetivo la superación del capitalismo por la vía de la revolución socialista.

Oscar Castillo

martes, 17 de noviembre de 2015

Argentina: El debate por el voto en blanco y una deriva peligrosa




Los resultados electorales del 25 de octubre pasado desataron una saludable politización que ha invadido todos los ámbitos de la vida cotidiana. Parte de ese debate es el que se desenvuelve en la izquierda acerca del voto en blanco. Un grupo de reconocidos y destacados intelectuales del ámbito académico-político ha hecho sustanciales aportes. No es mi intención intervenir en este espacio que no transito, pero en los últimos días está circulando un texto que equipara al voto en blanco con un voto por el imperialismo. Puede que para los jóvenes esta afirmación no tenga demasiada significación, pero para quienes hemos vivido épocas no tan amables y sufrido ataques de este tipo y sus consecuencias, no nos da lo mismo.
El principal objetivo de estas notas no es otro que alertar sobre los peligros que encierra semejante acusación política.

El debate por el voto en blanco y una deriva peligrosa

El resultado de la primera vuelta electoral provocó una verdadera tormenta en el FpV y el peronismo todo, sus aliados y compañeros de ruta. El derrotismo y el pesimismo campea en las filas kirchneristas. A tal punto que el aire del tiempo es que el macrismo ganó las elecciones, cuando en realidad las ganó el FpV, eso sí por una muy pobre diferencia.
Pasada la desorientación inicial han lanzado una campaña de recuperación del voto, más que nada basada en la demonización del macrismo que si bien acertada en muchos aspectos, es tan burda y carente de solidez argumental que es bastante ineficiente. Si además esto va acompañado por la desesperación por ubicar gente adicta en el aparato del Estado, el combo es perfecto.
El kirchnerismo “puro” se siente derrotado, ese sentimiento sobrevivirá aún cuando Scioli resultara el ganador de la segunda vuelta –algo que no debe descartarse a priori- porque saben mejor que nadie que el sciolismo no es la continuidad del cristinismo y que los votos que estarían consiguiendo son votos desesperanzados, votos del mal menor, mas por rechazo que por convicción. Saben que la estrategia de cercarlo para condicionar su gobierno fracasó luego de la debacle en Prov. de Bs. As., que la representación parlamentaria propia es menor a la esperada y que frente a un liderazgo débil como el que presumiblemente encarnaría Scioli los que mandaran a futuro no son otros que la Liga de Gobernadores y la estructura del PJ.
En este marco han comenzado a buscar culpables. No se trata del clásico pase de facturas en su interior, esto forma parte ya del folklore del peronismo, aunque muchas veces en estos enfrentamientos los muertos los ponen otros. Sino que buscan culpables afuera y la izquierda real –la que está en todos los conflictos sociales y que ha logrado una representación institucional histórica- aparece como la figura ideal. Lo que por otra parte se inscribe en la tradición anti izquierdista del peronismo tradicional.
El kirchnerismo puro, como también sus aliados del desvencijado y descompuesto Partido Comunista, del nacionalismo de izquierda e intelectuales marxistas “independientes”, no han vacilado en señalar al FIT y otras fuerzas que llaman a votar en blanco, como carentes de estrategia, sin perspectivas histórica, como simplemente testimonial que apenas logran superar el 3% de los votos, y que además lo festejan con entusiasmo. Sin embargo esta izquierda sería ahora la responsable de la derrota.

Una notable paradoja.

Ocultan que el FIT en la categoría Diputados, con el apoyo de otros partidos y grupos de izquierda que aún no lo integran y que debieran integrarse –lo que es un verdadero déficit a superar- ha logrado el 5%, que en algunas capitales (Mendoza, Salta, Córdoba) promedió el 10% y que en algunos cordones industriales obtuvo guarismos superiores.
A ninguno de esos sectores se les ocurre hacer un balance real de estos años y del porqué de la derrota. A ninguno se le ocurre preguntarse porque este tipo de gobiernos, como también lo fue el alfonsinismo, que se asumen como la dirección política de una burguesía nacional inexistente, terminan siempre pavimentándole el camino a la derecha. Porque coincidimos en que el macrismo es la derecha más recalcitrante y el enemigo principal, pero el sciolismo no le va en saga y junto con el massimo son la encarnadura del actual giro conservador.
Tampoco está en sus planes hacer un análisis histórico y preguntarse porque desde los años ’50 del siglo pasado todo ciclo expansivo de la economía nacional termina en ajuste cambiario y fiscal. O reconocer que es la lógica del capital que, ante la falta de transformaciones estructurales reales, impone el ajuste –más o menos gradual o de shock, según en qué tiempo consigan el financiamiento que buscan los dos candidatos- que solo puede ser frenado por la resistencia de los ajustados.
En este ejercicio de buscar culpables se declama que un triunfo del macrismo sería una punta de lanza contra los procesos populares abiertos en América latina. Sería casi el inicio de su retroceso. Es seguro que reorientarían la política exterior hacia la alianza del pacífico, Pero podrían preguntarse sobre qué bases y por cuánto tiempo un gobierno del sciolismo sería diferente. Un triunfo del macrismo podría verse también como un resultado de ese retroceso, que ya inició en muchos países de la región hace rato, incluso hace más de dos años se viene discutiendo en las izquierdas latinoamericanas sobre la reversibilidad de estos procesos. El propio Lula acaba de decir en la Asamblea General de CLACSO que “…hay cierto olor a retroceso” en la región.
Se completa la argumentación afirmando que “El voto en blanco es un voto por el imperialismo”. Es innegable que el kirchnerismo ha latino-americanizado la política exterior y ha establecido relaciones privilegiadas con una serie de países de la región que se diferencian claramente de los que integran la pro-imperialista Alianza del Pacífico. Este no es un tema menor como tampoco lo es que el FIT no solo no lo ve sino que tampoco lo considera. Pero de esta constatación no puede deducirse a la ligera que votar en blanco es un voto por el imperialismo. Una mirada de este tipo rememora a los viejos PC y su relación de sometimiento, cuando subordinaban la lucha de clases en cada país a las necesidades geopolíticas de la URSS, aquella traicionera política “del socialismo en un solo país”.
Queda la sensación de que el debate por el balotaje y el voto en blanco, es en este caso solo una excusa para preparar el terreno para acusar a la izquierda y así eludir la responsabilidad del propio kirchnerismo y sus aliados en los resultados electorales.
Quienes así piensan recuperan viejos métodos estalinistas propios de la época del los ’60 del siglo pasado, para acusar a los que en esta coyuntura sostenemos el voto en blanco, particularmente al trotskismo. Tal vez no son conscientes de los demonios que pueden desatar. Ellos que acusan de falta de responsabilidad a la izquierda son verdaderos irresponsables. Porque ¿cuánto faltará para que nos acusen de agentes de la CIA? Es lo que lógicamente se desprende cuando se dice “votan por el imperialismo”. Es más podrían habilitar el regreso de “ni yanquis ni marxistas”.
Hay posiblemente otra cuestión más pedestre: no soportan que la izquierda anticapitalista real que hoy encarna el FIT, aunque en realidad es más amplia que este, tenga una recepción social que es más que proporcional a la representación institucional alcanzada.
Finalmente, que representa hoy el voto en blanco. Es un voto de rechazo a la encerrona derechista en que han colocado al país. Un rechazo que prepara las condiciones para resistir el ajuste que se viene. Pero encierra también una posibilidad que va más allá del próximo 22N, la de constituir un polo anticapitalista amplio, que lidere las luchas contra el ajuste, que promueva la independencia política de los trabajadores y las clases subalternas y ponga en debate las transformaciones necesarias para que el país no recaiga una y otra vez en las crisis y encerronas a las que por suerte los anticapitalistas no nos acostumbramos.
Los tiempos por venir echaran luz sobre estas cuestiones.

Eduardo Lucita
Buenos Aires, noviembre 12 de 2015.

Carta a las obreras de Fripur




Carta de las trabajadores de MadyGraf de Argentina a las obreras de Fripur del Uruguay.

Compañeras de Frypur queremos saludarlas y que les lleguen todas nuestras fuerzas para ustedes, ni las fronteras hacen que nos separen de este camino de lucha.
Nosotras luchamos todos los días como ustedes saben, es una cuestión de poca voluntad política las trabas que se nos ponen Y a pesar de eso seguimos de pie, luchando. Que el hambre no sea un motivo para bajar los brazos y de querer quebrarlos, por eso es de vital importancia como hicimos nosotras para no abandonar la pelea, un gran fondo de lucha, bingos, festivales, campeonatos de futbol femenino y masculino. Como mujeres somos un gran sostén no solo para nuestros hijos sino para nuestros compañeros y compañeras. En el camino te cansas, te levantas, te pones triste, mal, y contenta cuándo sale alguna buena.
Por eso nosotras ante el cierre de la fábrica y la huida de la patronal yankee, decidimos ocupar la fábrica y ponerla a producir para defender nuestros puestos de trabajo. Esta es una de las fabricas graficas más grandes de Latinoamérica y que junto a Word Color que también cerro y sus trabajadores se pusieron al frente de la producción , luchamos para que el estado las expropie y estatice , para ponerlas a producir al servicio de las necesidades de la comunidad.
Creemos que de la mano del gobierno donde en sus discursos televisivos dijo enfrentar a los buitres, solamente nos han otorgado y demostrado que abra palos para los trabajadores que salgamos a reclamar nuestros derechos y/o defender nuestros puestos de trabajo, además de trabar nuestra sanción definitiva de la expropiación en el senado. Otros actores que nos patean en contra de nuestra gestión, son la justicia que nos retiene el 15% de lo que producimos hace más de un año. El sindicato nos dio la espalda desde el primer día, recibimos la solidaridad de los trabajadores, estudiantes y la comunidad. Por ellos pudimos lograr, gracias a su colaboración, armar bolsones de comida para las familias, caja navideña para fin de año y comprarles útiles a nuestros hijos a comienzo de ciclo lectivo.
Le devolvimos esa inmensa solidaridad con la producción de cuadernos para los hijos de los obreros y las escuelas de las barriadas próximas a la fábrica.
Queremos mandarle saludos que no bajen los brazos que sean unidas porque las verdaderas compañeras son las que luchan.
Todo lo conquistado por nosotras fue conseguido con una gran pelea y saliendo a las calles.

¡Si se puede, si se puede cuando una mujer avanza ningún hombre retrocede!

¡Sin las mujeres la lucha va por la mitad!

Saludos a todos los obreros y obreras de Fripur…

Buenos Aires , Garín 10 de noviembre de 2015

lunes, 16 de noviembre de 2015

Qué hay detrás de los “fin de ciclo” latinoamericanos




Nuevos factores conjugados para un tercer momento de la crisis post Lehman. El efecto inverso del “Soft landing” chino y “nuestro mundo” de las tasas cero. Efectos en Brasil, Venezuela y Argentina.

Argentina, Brasil y Venezuela transitan el fin del crecimiento acelerado de sus respectivas economías favorecidas durante la pasada década por condiciones particulares que tiñeron la recuperación mundial posterior al estallido de la crisis de 2008. Este agotamiento que confina el reformismo decolorado que caracterizó durante los últimos años a los gobiernos de esos países, debe comprenderse como efecto resultante de nuevos factores conjugados que definen el panorama económico mundial. Como señalamos desde esta misma columna, aún sosteniendo caracterizaciones diferentes respecto de la tendencia, los economistas más influyentes de la actualidad, alertan respecto de elementos sintomáticos que podrían estar dando lugar al inicio de un tercer momento dentro de la crisis abierta en el período pos Lehman.

Tres momentos

Hasta cierto punto puede periodizarse la crisis económica mundial abierta por el episodio Lehman, en tres momentos. El primero de ellos con epicentro en Estados Unidos y origen en la crisis inmobiliaria que estalló en 2007, se expandió a escala internacional con la caída sin apoyo gubernamental del hasta ese entonces banco de inversión Lehman Brothers y se extendió y profundizó durante el año 2009. Las medidas de estímulo fundamentalmente monetario en Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Francia, Japón y otros países centrales y de estímulo fiscal en China, sujetaron una crisis que se presentaba como la más profunda desde la Gran Depresión de la década del ’30. La combinación de la recuperación extraordinaria de China –con todas las contradicciones del caso- y el crecimiento leve pero sostenido de Estados Unidos, dieron lugar a un incremento moderado e inestable de la economía mundial.
Durante los años 2010-2013 se produce un nuevo momento de la crisis con epicentro en la Eurozona y origen en las abultadas deudas de los países de Europa meridional e Irlanda. Este nuevo momento resulta otra vez contenido sumando a los factores China y Estados Unidos, la combinación de sendos planes de ajuste en los denominados “PIIGS” así como nuevas medidas monetarias expansivas en la zona del euro. Cuestiones estas que aunque no pudieron evitar conatos como la recientemente convulsiva y aún latente crisis griega, permitieron sostener un crecimiento moderado de la economía mundial -aunque significativamente más débil que el de décadas anteriores. Como apunta Martin Wolf desde Financial Times, estos momentos forjaron “nuestro mundo” de las tasas de interés cero.
Ese mundo -que incluyó el fuerte impulso de China- dio lugar al enérgico ascenso de los precios de las materias primas que estuvo detrás de los pronunciados ciclos de crecimiento de países como Argentina, Brasil, Venezuela, Bolivia o Rusia, entre otros. Hacia 2014 y con mayor ímpetu durante el presente año, comenzaron a ponerse de manifiesto nuevos límites a las condiciones generales que impulsaron el crecimiento global durante los últimos años.

Malestar del crecimiento

Mientras el FMI rebajó por enésima vez el pronóstico de crecimiento mundial para el año en curso al 3,1% -2,9% según la OCDE-, predijo que las economías centrales crecerían un 2% en promedio (incluyendo un 1,5% para la Eurozona) y las denominadas economías “en desarrollo”, un 4% de conjunto. Martin Wolf observa que este último valor se encuentra bien por debajo del 5% en 2013 y del 4,5% en 2014. La economía china crecería un 6,8%, la India –una “rara excepción”, según Wolf- un 7,3 y Latinoamérica –más allá de las disparidades internas- se contraería un 0,3% en su conjunto, incluyendo una caída del 3% en Brasil.
Más allá del carácter verdaderamente imprevisible del crecimiento económico para períodos tan lejanos –cuando resulta imposible acertar la tendencia en un mismo año-, la reducción de la tendencia de largo plazo, al menos por lo que indica con referencia a las actuales expectativas, no deja de ser sorprendente. Summers observa que en relación con sus previsiones de 2012, el Fondo Monetario Internacional revisó a la baja su estimación para el nivel de PIB de Estados Unidos en 2020 en un 6 por ciento, Europa en un 3 por ciento, China en un 14 por ciento, los “mercados emergentes” en un 10 por ciento y en un 6 por ciento para el mundo en su conjunto. Apunta Summers que estos resultados “deprimentes”, asumen incluso que no se producirá ninguna recesión en el “mundo industrial” ni crisis sistémica alguna en el mundo “en desarrollo”. Además los últimos datos de la economía norteamericana sugerirían una desaceleración del crecimiento que ya es lento en Europa y Japón. Una economía global que bordea la velocidad de contracción, dice Summers, es una situación en la que el principal peligro es la recesión.
Kennet Rogoff –cuya visión más optimista opone a la tesis del estancamiento secular la posibilidad de que la economía se encuentre ante la última fase de un “superciclo de deuda”-, recuerda que siete años después de la crisis financiera global, el FMI está rebajando silenciosamente las previsiones de crecimiento mundial, llevándolas hasta el nivel más bajo desde 2009.
El economista Gabyn Davies por su parte, apunta que si bien no se avizora en lo inmediato una recesión, la economía mundial parecería estar en el medio de un “malestar del crecimiento” en el que el milagro de la década del 2000 en el “mundo emergente” se está desmoronando y el crecimiento de la productividad en las economías avanzadas mantiene su tendencia declinante de largo plazo.

Combinación en reversa

Lo dos factores cuya interacción explica el límite al crecimiento global de los últimos años, resultan ser nuevamente China y Estados Unidos, aunque esta vez provocando un efecto inverso. Se trata de la conjunción del menor crecimiento chino –que intenta transitar hacia un nuevo “modelo de acumulación”- y las contradicciones de Estados Unidos para sostener en el tiempo las tasas de interés cero.
Como dice Summers, por primera vez en siglos China está afectando a la economía mundial tanto como se ve afectada por ella. Lo que está agotado verdaderamente en China es el “modelo exportador” de crecimiento industrial que actuó por un lado como imán internacional de atracción de capitales de los países centrales y dio impulso por el otro a los países exportadores de materias primas. Países que a su vez resultaron fuentes de atracción del “exceso de ahorro” –o mejor dicho, de la escasa inversión- de los países centrales, atrayendo capitales debido a los diferenciales de tasas de interés, los recursos naturales o a empresas particularmente rentables como por ejemplo, las translatinas. Pero la cuestión de la transición china plantea varios problemas de alto calibre para la economía mundial. Por un lado el crecimiento de la industria –según señala Michel Aglietta en Le Monde Diplomatique- cayó del 12% en 2012 al 6% previsto para 2015. En este contexto, la utilización de la capacidad instalada en la industria en ramas fundamentales como acero, aluminio, vidrio o automotriz, se encontraría por debajo del umbral de rentabilidad y suele admitirse que para reabsorber las capacidades de producción excedentarias, la inversión debería reducirse desde el 50% actual del PBI al 35%. A su vez y también según Aglietta la fracción de servicios se volvió dominante abarcando un 46,1% del PBI ya en 2013 contra un 43,9% para la industria manufacturera. Este proceso de reconversión desde la industria a los servicios que incluye la necesidad de la liberalización financiera, la internacionalización del yuan, una descolectivización del campo más ofensiva de la desarrollada hasta el momento –ver Martine Boulard en Le Monde Diplomatique-, entre otros varios aspectos, implica mucho más que una reestructuración económica.
Si China logra una transición “ordenada” del tipo del llamado “soft landing” manteniendo un crecimiento de alrededor del 7% o si sufre un “hard landing” con su economía cayendo por debajo del 5% -generando altas tasas de desempleo y agudizando la contradicción ciudad-campo-, sin duda no representa un escenario igual ni para el país ni para la economíamundial. Pero incluso una transición del primer tipo se presenta como un dilema tanto para la economía como para la geopolítica internacional. De hecho el actual “soft landing” chino tiene al menos dos consecuencias visibles. Por un lado establece un límite directo a la inversión de capitales de los países centrales. A la vez, tanto por el lado de la demanda como por su influencia en los precios de las materias primas industriales, coarta los ciclos de crecimiento de los países exportadores.
Cuestiones estas que a su vez se combinan con las dificultades que plantea sostener en el tiempo una tasa de interés cero en los países centrales en general y en Estados Unidos en particular. No sólo porque alimenta tendencias a la inestabilidad bursátil sino fundamentalmente porque se auto anula como posible nueva medida de contención. Sería complejo por ejemplo hacer frente a una eventual situación recesiva mediante políticas monetarias encontrándose tasa de interés en cero y más aún existiendo tendencias deflacionarias. Summers lo expresa marcando que “el espacio político para la maniobra está ahora bastante limitado”. De modo tal que la Reserva Federal norteamericana –más allá de que finalmente haga o no efectiva la medida- hace ya tiempo que viene anunciando su intención de elevar las tasas de interés.
Aún cuando a ciencia cierta se desconoce si el incremento se hará finalmente efectivo y al tiempo que se descarta el carácter leve de dicho aumento, la sola intención de la Fed determinó una reversión del flujo de capitales hacia el centro que comenzó en 2014 y se agudizó durante el presente año. Esa reversión del flujo determinó una revalorización del dólar y una devaluación concomitante de los precios de las materias primas. De modo que es la conjunción del efecto China con la amenaza norteamericana de incrementar las tasas de interés, lo que actúa deprimiendo los precios de las materias primas por factores tanto de demanda como especulativos y monetarios. Elementos a los que se agregan –realimentándose- las múltiples causas que desde el año pasado determinan el fuerte descenso de los precios del petróleo.

Fines de ciclo

Si bien el panorama económico latinoamericano en su conjunto muestra fuertes desigualdades, este nuevo momento de la crisis post 2008, está descargando todos sus efectos sobre Brasil, Venezuela y Argentina. Sería un error no obstante considerar que los factores señalados afectan a los tres países de igual modo. Antes bien se manifiestan de manera más directa en algunos casos y en otros de forma más intrincada.
El caso menos multicausal es quizás el de Venezuela donde el 96% de las divisas entrantes provienen de las exportaciones petroleras (BBC Mundo) y cuya economía que viene sufriendo las consecuencias de la caída del precio del crudo desde 2014, se contraería este año en alrededor del 10%. En Brasil la cuestión se manifiesta de forma más combinada ya que recibe el impacto de los dos factores mencionados más arriba fundamentalmente a través de cuatro canales. A saber, la caída del precio de materias primas industriales como el mineral de hierro del que Brasil es el tercer productor del mundo, combinado con la merma de la demanda debida a “soft landing” chino, la fuga de capitales explicada en gran parte por la revaluación del dólar y el escándalo de corrupción conocido como operación “Lava-Jato”, íntimamente asociado a la caída de los precios del petróleo.
Por último Argentina presenta el formato más laberíntico. Como explicamos en Claves de la crisis económica mundial y su refracción nacional, en nuestro país la transmisión internacional se produce fundamentalmente a través de la recesión brasileña –su principal socio comercial-, la revaluación del peso derivada del fortalecimiento del dólar –combinada con la inflación interna, la más alta de Latinoamérica después de la venezolana y una de las más elevadas del mundo- y finalmente la caída del precio de la soja –que no obstante se mantiene por encima de la tendencia histórica- y cuya demanda no sufre los efectos del “soft landing” chino.
En los tres casos, no obstante, el “ya no más” de los ciclos económicos ascendentes actúa como sustrato de agudas crisis políticas en curso como en Venezuela o Brasil y como anticipo en Argentina, donde los contendientes del balotaje del 22 de noviembre prometen un indiscutido giro a la derecha.

Paula Bach

domingo, 15 de noviembre de 2015

Cataluña y España, una crisis de conjunto




España y Europa se han visto conmovidas por la decisión del parlamento catalán de poner en marcha la hoja de ruta hacia la independencia. Rajoy ha declarado que se impugnará la decisión y recurrió al Tribuna Constitucional (Corte Suprema española) para que la vete. La resolución sobre la independencia ha sido apoyada por la coalición gobernante, Junts pel Sí, y la izquierda soberanista nucleada en la CUP. Ambas fuerzas sumadas cuentan con mayoría absoluta en el nuevo parlamento, surgido en las elecciones realizadas un mes atrás.
Pareciera, según los titulares de los diarios, que la ruptura sería un hecho consumado. Sin embargo, y como lo han puesto de relieve algunos analistas, los puentes no están rotos y es ambiguo el texto aprobado. La declaración del inicio del proceso secesionista (apoyada también por la izquierda soberanista nucleada en la CUP) señala que no se supeditará a las decisiones de las instituciones del Estado español, en particular del Tribunal Constitucional, por considerarlo deslegitimado. Pero enseguida, declara "la voluntad de inicio de negociaciones" con el Estado español, la Unión Europea y el conjunto de la comunidad internacional "con tal de hacer efectivo el mandato democrático". O sea que se preservan los puentes para una salida negociada y pactada con el Estado español, y dentro de los términos de la ‘institucionalidad' europea.

El independentismo y sus límites

La cuestión clave es quién se hace cargo de la bancarrota capitalista. La creación de un nuevo estado nacional que no altere la organización social existente sólo conduciría a desembarazarse de la monarquía española para terminar bajo las garras de Merkel y la Unión Europea.
El conflicto se ve atravesado por una fuerte presión de la burguesía. Los grandes empresarios se han mostrado inquietos frente a la situación política en Cataluña. Durante un congreso que congregó en Barcelona a representantes de grandes empresas, el presidente de la patronal española (CEOE), el catalán Juan Rosell, intervino para señalar que la situación de Cataluña no puede dejarse durante más tiempo "sin control" y que deben "ponerse encima de la mesa soluciones políticas". El presidente de la Asociación de Empresas de Gran Consumo (AECOC), a su turno, advirtió que la situación política en Cataluña puede suponer un freno en los procesos de ajuste que impulsa el Estado español.
La gran burguesía, incluida una franja de la catalana, es contraria al separatismo. El soberanismo tiene, de todos modos, su base de apoyo en otro sector de la clase capitalista local, que reclama una mayor tajada de la recaudación del fisco. Pero en los dos bandos, hay plena conciencia de que Cataluña, por sí sola, no tiene espaldas para rescatar al capital en crisis y que necesita del concurso del Estado español y del Banco Central Europeo para ese propósito. Ello explica las tendencias al compromiso y, por lo tanto, los límites insalvables del nacionalismo catalán.

Crisis política

La votación a favor de la independencia, sin embargo, no ha sido suficiente para asegurarle a Artur Mas, el líder de la coalición gobernante, su continuidad en el poder. La CUP ha vuelto a reiterar que no dará los votos que necesita el oficialismo para investir a Mas, a quien acusa por los ajustes antipopulares y por actos de corrupción. No obstante, la CUP estaría dispuesta a votar a otro candidato de la coalición Junts pel Sí. En enero vence el plazo de investidura: si para entonces no hay acuerdo deben convocarse nuevas elecciones.
El partido gobernante apostaba a agitar la causa soberanista con el objetivo de remontar su creciente descrédito en las filas de la población, agobiada por recortes de los salarios, reducción de los gastos sociales y la desocupación. Una advertencia seria lo constituyó la consagración como alcaldesa de Barcelona de una de las dirigentes del movimiento de los indignados, con una fuerte participación en la lucha contra los desalojos. La iniciativa independentista puede terminar agravando una crisis política que ya está en desarrollo.

Salida

La envergadura de la crisis mundial coloca a la orden del día la necesidad de una reorganización integral del país sobre nuevas bases sociales, o sea, la unidad de los explotados españoles para que la crisis la paguen los capitalistas. Es necesario defender el derecho a la autodeterminación nacional, pero con un programa de una federación de repúblicas socialistas ibéricas.

Pablo Heller

sábado, 14 de noviembre de 2015

Brasil: el plan de ajuste de Levy




El plan de ajuste del ministro de Hacienda Joaquim Levy incluye contener gastos, atacar las jubilaciones, el salario mínimo y derechos constitucionales. El pasado jueves afirmó que existe, según su punto de vista, una serie de instituciones públicas que terminan dificultando la gestión del gasto público. La declaración fue realizada durante el seminario “Una agenda positiva para Brasil – Aprendiendo con las prácticas internacionales”, promovida por la Federación de Industriales del Estado de San Pablo (FIESP) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

"Existe una serie de instituciones que limitan la capacidad de planificar el presupuesto. La vinculación (en referencia a gastos que el gobierno está obligado a actualizar o realizar) es una de ellas, es una herencia de la inflación”, afirmó Levy en respuesta a una pregunta sobre la rigidez del gasto público. Explicó que en la época de la hiperinflación esta vinculación fue una forma que la sociedad y el Congreso encontraron para garantizar determinados gastos sociales.
Según el ministro, algunos gastos obligatorios también limitan el presupuesto, como las pensiones y el seguro de desempleo. Sin embargo, la vinculación a la que hace referencia el ministro particularmente está asociada a la salud, ya que la Constitución determina que un porcentaje mínimo de los ingresos del gobierno deben ser gastados en esa área. “Si queremos cambiar esto, dar más libertad (al Presupuesto), esto tiene que quedar claro. Significaría que habría tanta confianza en el gobierno que la vinculación ya no sería necesaria”, comentó.
Según el ministro, otra discusión necesaria es la del reajuste del salario mínimo: "si tiene que estar por encima o por debajo de la inflación, si tiene sentido que todo beneficio tenga que tener como piso el salario mínimo”. También se refirió a las pensiones por fallecimiento, que el gobierno intentó cambiar a principios de este año. También dio a entender que estaba dispuesto abandonar su planteo de restablecer el CPMF (impuesto al cheque), a lo que varias entidades patronales, como la FIESP, se han opuesto.
En sintesis, Levy culpa a los aumentos del salario mínimo, a las vinculaciones de las jubilaciones con el salario mínimo y a la existencia de gastos constitucionales obligatorios en salud y educación por el deterioro de las cuentas públicas. Para el ministro nada tienen que ver la corrupción, ni el 47% del presupuesto que se destina al pago de la deuda interna y externa, sino los trabajadores, los jubilados y los derechos sociales conquistados. Una dura agenda neoliberal que ni Fernando Henrique Cardoso (FHC) tuvo el valor de plantear en público.
La visión de Levy está a tono con lo que sectores burgueses concentrados, junto a los principales medios, intentan lograr: una “agenda positiva” siguiendo el rumbo del programa "puente hacia el futuro" del PMDB. Afirman que no bastan los ajustes tal como se han hecho hasta ahora, se necesitan ajustes “estructurales”. Estas posiciones son defendidas al interior del gobierno por el vicepresidente Temer (PMDB) y el ministro Levy.
El PT abdicó de cualquier discurso desarrollista y de las crítica a Levy en la última reunión de la dirección nacional. Aun así el Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST) y PSOL siguen en el Frente Pueblo Sin Miedo con la burocracia sindical del PT que permanece en silencio mientras su gobierno lleva adelante fuerte ajustes. Mientras tanto, el vicepresidente y el ministro de hacienda predican a los cuatro vientos avanzar con los ajustes neoliberales.

Redacción Esquerda Diário

viernes, 13 de noviembre de 2015

Exitoso Foro contra la Criminalización de la Protesta




Con una nutrida concurrencia se realizó el pasado viernes 6 de noviembre el Foro contra la criminalización de la protesta en el local del Sindicato de Artes Gráficas(SAG)

Con una nutrida concurrencia se realizó el pasado viernes 6 de noviembre el Foro contra la criminalización de la protesta en el local del Sindicato de Artes Gráficas (SAG), organizado por los Colectivos contra la criminalización de la protesta, integrado entre otros por las comisiones de derechos humanos de ADES Montevideo, AFUTU Montevideo, maestras, estudiantes de secundaria, y agrupaciones universitarias como Tesis XI de Facultad de Humanidades, y organizaciones de derechos humanos como Plenaria Memoria y Justicia y el colectivo Uruguay por Ayotzinapa.
Como parte de las actividades que se plantean realizar estos colectivos - y dando continuidad a las resoluciones de la Asamblea Intersindical Gremial del pasado 3 de octubre - el viernes pasado se llevó a cabo el Foro en el local sindical de los trabajadores gráficos con un público de alrededor de 120 personas y con la presencia de distinguidos panelistas que expusieron desde distintas perspectivas aspectos relacionados a los derechos humanos y la represión y criminalización de luchadores y organizaciones sociales que se lleva adelante desde el Estado.

Un gran frente democrático

A través un video Victoria Moyano, hija de desaparecidos y nieta recuperada, fue la encargada de la primer presentación planteando la necesidad de coordinar de manera amplia la lucha contra la represión, y vinculando la impunidad de los crímenes de la dictadura con los distintos ataques a las libertades democráticas que se llevan adelante hoy desde los gobiernos de los países del Cono Sur. Victoria denunció la continuidad del aparato represivo del estado a través del accionar del Departamento de Operaciones Especiales (DOE), de las detenciones ilegales, los casos de gatillo fácil y el ataque y la represión contras los sectores que salen a luchar. Planteó a su vez que las fuerzas represivas intentan ser legitimadas y re-prestigiadas, porque en caso de necesidad el Estado las volverá a usar contra los que se opongan a los ajustes y que las crisis la paguen los trabajadores.
“Mujica fue puro humo”
A continuación Waldemar Tarocco, integrante de la organización CRYSOL que nuclea a ex presos políticos de la dictadura - reseñó distintos ejemplos de paralización de denuncias contras militares torturadores destacando la responsabilidad del Frente Amplio en este accionar. A pesar de que Mujica es un ex preso político, Tarocco señaló que en su gobierno no se hizo nada por avanzar contra la impunidad y que la imagen positiva que tiene el ex presidente en el exterior no se condice con su verdadero accionar en las temáticas relacionadas con los derechos humanos. Tarocco se mostró también esperanzado por la presencia de público joven en el Foro, ya que eso da la pauta de que nuevas generaciones están tomando en sus manos la lucha contra la impunidad de ayer y la represión de hoy.

El carácter estructural de la represión

A su turno la profesora Alma Bolón señaló también el carácter estructural de la represión estatal polemizando con aquellos intelectuales que pretenden naturalizar la violencia estatal y de paso, no hacen nada contra ella y se mantienen neutrales o indiferentes.
Alma señaló que el intento de criminalizar la protesta es algo que sucede desde los comienzos de la civilización y que siempre los que reclaman y se movilizan contra las injusticias son perseguidos y estigmatizados por los gobiernos. En este sentido recordó lo que sucedió hace poco tiempo en Francia donde los trabajadores que lucharon contra los despidos en Air France fueron denunciados penalmente, mostrando que la judicialización de los conflictos sociales es una estrategia común a distintos gobiernos del mundo.

Medios de comunicación y represión a la protesta

Continuando con el panel el profesor Ricardo Viscardi disertó sobre el vínculo entre la justicia, los medios de comunicación – a los que llamó “medios de dominación” - y la criminalización de la protesta. Posteriormente, Santiago Mazzarovich, fotoperiodista de un medio gráfico, desarrolló promenorizadamente el rol de los medios de comunicación y su responsabilidad en la estigmatización y criminalización de la protesta, partiendo del caso puntual de la represión en el CODICEN.
Cerrando, el abogado de los estudiantes ocupantes del CODICEN y militante de la Plenaria Memoria y Justicia, Pablo Ghirardo denunció la criminalización de la pobreza en los barrios pobres. En lo que respecta a la persecución de militantes sociales y políticos se remitió al año 2013, cuando después de los hechos en la SCJ en protesta por la remoción de la jueza Mota comenzó una “caza de brujas” con la participación del Departamento de Operaciones Especiales, así como la detención de 12 militantes sociales antes de llegar a la marcha del Filtro el 24 de agosto del mismo año.
Un paso adelante
Este Foro es un paso adelante en la unidad de los luchadores para enfrentar la estigmatización por parte del Estado, que dio un salto cualitativo con la represión en el CODICEN y la posterior campaña del gobierno y los medios de comunicación con el objetivo de aislar a la izquierda no frenteamplista. En la última década el Estado uruguayo - con el FA en el gobierno - ha avanzado en tecnificar a las fuerzas de represión, destinando presupuesto como nunca antes en artefactos como las tanquetas para los megaoperativos en los barrios pobres, así como la extensión nacional de la Guardia Republicana, y la capacitación de efectivos por parte de fuerzas como el FBI.
Ante esta situación de escalada represiva, sigue planteada la necesidad de confluir en un gran frente único democrático de las organizaciones estudiantiles y de los trabajadores, así como todos los organismos de DDHH.

Hernán Yanes

Primera huelga general contra el Gobierno de Syriza




Grecia vivió su primera huelga general contra el gobierno de Syriza-Anel, con alto seguimiento en el sector público y algo menor en el sector privado. Hubo manifestaciones en decenas de ciudades y choques con la policía en Atenas.

La huelga general se sintió muy fuerte en las dependencias públicas, hospitales, centros de salud y transportes. Se paralizó por completo el metro, los trenes interurbanos y los ferris que comunican las islas.
El seguimiento fue total en los medios de comunicación, por lo que en televisión y radio solo se emitieron programas de archivo y las informaciones sobre la misma huelga. En los aeropuertos se cancelaron todos los vuelos internos.
La jornada de huelga fue convocada por las dos confederaciones de trabajadores de Grecia, Adedy del sector público, y GSEE del sector privado. También se sumaron la corriente sindical PAME, impulsada por el KKE, y el resto de las organizaciones sociales y de izquierda griegas.
En la manifestación celebrada en el centro de Atenas hubo más de 20.000 personas, en una marcha que reunió a trabajadores, estudiantes, parados, sindicatos y organizaciones políticas de izquierda. También hubo concentraciones masivas en muchas ciudades.
Al finalizar la movilización la policía reprimió con gases lacrimógenos, y se produjeron enfrentamientos frente a las oficinas del Banco de Grecia, donde un grupo de jóvenes lanzó bombas motolovs, con un saldo de decenas de detenidos.

De la decepción a la lucha

"Estoy decepcionado y me siento traicionado por el Gobierno de Syriza y pienso que debemos reiniciar la lucha contra el capitalismo y el liberalismo que se ha impuesto en el mundo, en España y en Europa”, opinaba Tasos un profesor de 50 años.
En el sector privado el seguimiento de la huelga fue más desigual, muchos comercios cerraron pero en el centro de Atenas otros mantuvieron sus puertas abiertas. En localidades más pequeñas la actividad comercial se paralizó casi por completo.
"Nos sentimos muy traicionados. Parece un Gobierno de derechas, la verdad", decía Alexandros, un comerciante de telas del centro de Atenas, aunque él no cerró su negocio.
Un testimonio similar lo aportaba una empleada de comercio de 39 años, Kali.
"Han cambiado, no son un Gobierno de izquierdas... y lo que han hecho es peor que de lo que hicieron los anteriores. Quiero que el Gobierno reciba el mensaje de que la gente no los apoya, ni en las negociaciones (con los acreedores), ni tampoco en sus (propios) planes", sostenía Kali.
"Es una locura, estamos protestando contra un Gobierno de Syriza que en teoría también apoya esta manifestación", añadía Kali, en alusión a lo que algunos llamaron una cierta “esquizofrenia” por parte de Syriza. Es que la sección laboral de Syriza se sumó a la convocatoria a la huelga, llamando a movilizarse “contra las políticas neoliberales y el chantaje de los centros políticos y financieros”.
En las redes sociales, sectores afines a Syriza hicieron malabares para explicar semejante contradicción, diciendo que era una huelga “contra la Troika”, pero no “contra el gobierno”. La realidad es que los planes de la Troika los está aplicando Syriza, y no otro, por más que se intentara ocultar algo tan evidente.
Maria Athanassiadou, una mujer de 63 años, lo expresaba sencillamente durante la manifestación: “Estoy protestando contra el gobierno, porque nos han tomado por tontos. Soy una pensionista y no tengo ni la menor idea de cuál va a ser mi pensión.”

¿Hacia un invierno del descontento?

“El invierno va a ser explosivo y [la huelga] marcará el comienzo”, dijo Grigoris Kalomoiris, dirigente de la Central sindical de empleados públicos, Adedy.
“Cuando el salario medio ya ha sido recortado un 30%, cuando los salarios son inaceptablemente bajos, cuando el sistema de seguridad social está en riesgo de colapsar, no podemos quedarnos sin hacer nada”.
Las centrales sindicales burocráticas llamaron a esta primera huelga general bajo el gobierno de Syriza, permitiendo que se expresara un profundo descontento con los recortes y ajustes, pero sin un verdadero plan de lucha ni un programa para enfrentar y derrotar esos planes.
La corriente sindical PAME, del KKE, convocó a manifestaciones en decenas de ciudades, pero por su política autoproclamatoria y burocrática tampoco se propone desarrollar la movilización y el frente único para la lucha con el resto de trabajadores y organizaciones combativas.
Desde la coalición anticapitalista Antarsya participaron activamente de la huelga general, denunciando en un comunicado que “el Gobierno y los acreedores intensifican la guerra contra el pueblo y los trabajadores”.
“El nuevo gobierno de los memorándums SYRIZA-ANEL se pone al frente de las terribles medidas del 3º memorándum retomando la guerra contra la clase trabajadora, el campesinado y la juventud. Un presupuesto de pobreza, la liquidación de la Seguridad social, saqueo impositivo al pueblo y exenciones fiscales a las empresas e “inversores”, confiscaciones y subastas. Venta masiva de la propiedad pública que queda, empezando por la energía, los puertos, los trenes y aeropuertos.”
Desde Antarsya señalaron que “la lucha es por el derrocamiento de este ataque antipopular del gobierno, el capital, la UE y FMI. Por el derrocamiento de todos los memorándums y las “reformas” reaccionarias del capital. Por la derrota del gobierno de coalición SYRIZA-ANEL desde las luchas de un robusto movimiento obrero y popular para abrir un nuevo camino a la sociedad griega.”
En su comunicado, Antarsya propone algunas medidas programáticas, como la nacionalización de todas las fábricas cerradas y su reapertura bajo control obrero, la reducción de la edad de jubilación y de las horas de trabajo, el aumento de salarios, la nacionalización sin indemnización y bajo control obrero de los bancos y las empresas de carácter estratégico para los trabajadores, entre otras.
Estas medidas, como parte de un programa anticapitalista, son necesarias para dar una salida a los trabajadores y el pueblo griego, que vienen padeciendo las consecuencias de la crisis desde hace 8 años.
Una salida anticapitalista, que enfrente tanto las trampas del reformismo “europeísta” de Syriza, como de los sectores que proponen una “salida del euro” en clave “soberanista de izquierda”.
El fracaso de la experiencia del “gobierno de izquierda”, que se transformó en el gobierno de conciliación de clases y aplicación de los recortes de la Troika, muestra sin embargo, que un programa semejante solo se puede conquistar en la perspectiva de la lucha por un gobierno obrero. Esta es una lección estratégica fundamental de la experiencia griega, clave para toda la izquierda anticapitalista europea.
Las próximas semanas y meses serán decisivos para que los trabajadores y la juventud de Grecia puedan recuperar sus fuerzas y autoorganización para la lucha. El próximo 17 de noviembre hay una nueva cita en las calles, en la manifestación anual para conmemorar la rebelión contra la dictadura de los coroneles.

Josefina L. Martínez
Historiadora | Madrid | @josefinamar14

jueves, 12 de noviembre de 2015

A 10 años del NO al ALCA: ¿fin de ciclo, continuidad o retroceso?




Se cumplen 10 años de un hecho que marcó a fuego el cambio de época en la región: el “entierro” al ALCA que promovía Estados Unidos. Desde aquella postal triunfal de Lula, Chávez y Kirchner en Mar del Plata -que coronaba una extendida resistencia popular a ese proyecto neocolonial-, mucha agua corrió bajo el puente. Y la corriente en el río suramericano parece ahora ir en contra. Tras una década de profundas mutaciones, ¿comenzó, como mucho opinólogo vaticina, el “fin de ciclo” de los gobiernos progresistas? ¿Le espera el mismo destino a los procesos más radicales? ¿Cómo están paradas las mayorías populares para enfrentar una etapa de políticas más conservadoras?
Año 2005. Noviembre daba sus primeros pasos y Mar del Plata era el epicentro de la batalla continental. Cinco de los 34 gobiernos (Argentina, Brasil, Venezuela, Uruguay y Paraguay) rechazaban en la IV Cumbre de las Américas el intento estadounidense de crear un área de libre comercio hemisférico. El zarpazo imperial quedaba abortado y la superpotencia del Norte recibía tremendo cachetazo en su patio trasero.
Al día siguiente, en la cumbre paralela, la de los pueblos, uno de esos cinco presidentes se burlaba de mister Bush y regalaba la frase que inmortalizaría ese hito: “ALCA, ALCA, ¡al carajo!”. Junto a Hugo Chávez, el entonces candidato Evo Morales, Diego Maradona y miles de militantes populares eran testigos y protagonistas de un punto de inflexión en la historia latinoamericana.

10 años después…

Tras una década de aquel mojón, el proceso regional atraviesa una etapa de profundas turbulencias, que tuvo en la primera vuelta electoral argentina el último botón de muestra. Los gobiernos progresistas empiezan a ver peligrar seriamente sus futuros y como única respuesta apelan a moderar sus proyectos. Los organismos de integración (ALBA, Unasur, Celac) padecen un prolongado estancamiento. El ALCA murió, pero también se reconvirtió en Tratados de Libre Comercio bilaterales, en el Acuerdo Transpacífico (TTP) y en el TISA. En tanto, los movimientos populares de la región, en general, cierran una etapa de reflujo y desmovilización, empantanados aún en lógicas de fragmentación, autoconstrucción o institucionalización. Así, las derechas vernáculas, empujadas por los monopolios mediáticos, encuentran un terreno cada vez más fértil para recuperar el timón.
En este marco, en el último tiempo se instaló en los análisis sobre el devenir suramericano la idea-fuerza de un eventual fin de ciclo, en referencia a la etapa que empezó a germinar a principios de siglo con la eyección del paradigma neoliberal en buena parte de la región y la irrupción de esta oleada de gobiernos de corte progresista o popular.
Pero el debate, en muchos de los casos, parte de al menos dos matrices desacertadas que desorientan el diagnóstico y reducen la compleja óptica de los procesos.
El primer traspié analítico consiste en poner el foco casi exclusivamente en lo que emana desde las esferas gubernamentales, en explicar los ciclos políticos sólo a partir de las administraciones públicas o, en el mejor de los casos, de las pugnas entre bloques de la clase dominante. Esta visión sólo entiende la política “desde arriba”. Ningunea así, y menosprecia, los procesos sociales que atraviesan al campo popular, los avances y retrocesos en niveles de conciencia y organización que protagonizan los pueblos.
El segundo enfoque errático es la tendencia a uniformar todos los procesos posneoliberales. Ya sea por pragmatismo, superficialidad o conveniencia política, se esconden bajo la alfombra sus notorias diferencias metiendo en la misma bolsa a proyectos con raíces, improntas y horizontes estratégicos muy disímiles.

Poder popular: ¿estrategia o decorado?

La forma de examinar el escenario actual sólo a partir de la agenda pública o mediática tiene en la misma escuela a quienes pregonan que el freno al neoliberalismo fue obra exclusiva de los nuevos gobiernos del Cono Sur; que el entierro al ALCA fue una proeza de un puñado de presidentes quijotescos. Desde esas lecturas, se subestiman las guerras del agua y del gas en Bolivia, los levantamientos indígenas en Ecuador, el auge de luchas populares en la Argentina de 2001 y 2002, el Caracazo venezolano, el alzamiento zapatista en México y varios etcéteras. Se recuerda aquella foto de Lula, Kirchner y Chávez en Mar del Plata pero no la gigantesca campaña continental contra el ALCA desplegada por múltiples movimientos sociales de la región mucho tiempo antes de aquella cumbre. Pareciera, desde esa óptica, que los gobiernos progresistas surgieron de un repollo y no como productos de –o condicionados por- la fabulosa resistencia popular desplegada en las calles nuestroamericanas a principios de siglo.
Así como no se puede comprender la última década sin dimensionar los procesos de lucha que la precedieron, tampoco se puede echar luz sobre el panorama actual sin evaluar cómo quedaron paradas las grandes mayorías.
A grandes rasgos, en los países que fueron parte de esta época de cambios hay una sensación de que nuestros pueblos no se dejarán arrebatar tan fácilmente los derechos ganados y los espacios conquistados. Ya sea frente a eventuales gobiernos de las nuevas derechas o frente a políticas conservadoras de los mismos gobiernos progresistas, la resistencia social haría muy difícil la aplicación de medidas abiertamente neoliberales. El vaticinio del “fin de ciclo” pregonado desde las usinas del poder reaccionario pareciera estar más manijeado por sus consorcios mediáticos que tener asidero real. Sin embargo, la capacidad de respuesta popular no será la misma en cada país, y ahí vamos al siguiente punto.

Distinto ADN, diferente destino

El otro “pecado original” que buscan visibilizar estas líneas es el sistemático intento por equiparar todos estos procesos progresistas o populares. Se torna necesario entonces desmontar esta idea para comprender por qué, seguramente, sus horizontes tiendan a distanciarse cada vez más.
Es cierto que hay puntos en común: la recuperación del rol del Estado, la implementación de políticas sociales activas, ciertas legislaciones progresivas, el distanciamiento de Estados Unidos y el acercamiento a China y el resto de los Brics. Se comparte una alianza táctica que a todos conviene (sobre todo a los procesos más radicales, para evitar el aislamiento), lo que también favorece a quienes tienden a englobar a todos estos gobiernos.
Pero mientras en Venezuela y Bolivia se nacionalizaron los principales resortes de la economía y se impulsaron transformaciones de fondo –camino allanado vía Asamblea Constituyente-, que apuestan a trascender la estructura capitalista, en el resto de los países se proyectaron una batería de reformas, en general parciales, que implicaron mayor inclusión social pero sin cuestionar las raíces sistémicas ni revertir las bondades otorgadas al capital transnacional.
En definitiva, suena desacertado describir el panorama actual como “fin de ciclo”. Pero la continuidad de estos proyectos progresistas empieza a mostrar su versión más moderada, con marcados puntos de retroceso como ya se está viviendo en Uruguay con las fuertes luchas por la educación o el -fallido- intento de ingresar al TISA, en Brasil con un rumbo económico claramente ortodoxo, en Ecuador con el agudo divorcio entre Rafael Correa y buena parte de los movimientos sociales, y en la Argentina con la designación del conservador Daniel Scioli como candidato presidencial. La frutilla del postre será la firma del TLC entre el Mercosur y la Unión Europea. Van quedando al desnudo, entonces, las limitaciones de las experiencias neodesarrollistas y el techo al que ha llegado la propuesta de un “capitalismo serio” o “con rostro humano”.
En cambio, los proyectos que apostaron a sostenerse en la movilización y la organización popular, al empoderamiento del pueblo y a cimentar democracias “participativas y protagónicas”, lograron generar un piso de conciencia transformadora mucho más alto, por lo que tendrán más chances de mantener lo conquistado. A pesar de la debacle económica, de las contradicciones internas y del desgaste en sus bases sociales, el acumulado en esta etapa se traduce en mayores reservas para sortear las dificultades y resistir lo que se viene.
Va quedando evidenciado entonces que a la “restauración conservadora” sólo se la evita profundizando los procesos y no pareciéndose a ella. Se va vislumbrando con mayor nitidez, también, que para salvar a la especia humana de su autodestrucción habrá que convencerse de que, como dijo Chávez frente a miles de militantes argentinos en 2011, “no hay tercera vía, hay sólo dos caminos: capitalismo o socialismo”.

Gerardo Szalkowicz

miércoles, 11 de noviembre de 2015

"Una elección democrática es un acto de soberanía, en un país ocupado como Haití no se puede hablar de esto"




Entrevista a Henry Boisrolin del Comité Democrático Haitiano (CDH)

Un día después de conocerse los resultados preliminares de las elecciones haitianas el viernes pasado, se produjeron enfrentamientos en las calles de Puerto Príncipe, a consecuencia de los cuales murió un seguidor de la Plataforma de los Hijos de Dessalines, cuyo candidato, Jean Charles Moise sería el tercero más votado de acuerdo al Consejo Electoral. Finalizada la elección del pasado 25 de octubre analizamos la situación política con Henry Boisrolin.
-M.H.: En comunicación con Henry Boisrolin del Comité Democrático Haitiano para analizar las elecciones en ese país. En Aporrea.org hacen referencia al buen desarrollo, me llamó la atención dada la situación previa, con varios muertos en situaciones de enfrentamientos con la policía en City Soleil.
-H.B.: En primer lugar creo que se han equivocado los y las compañeros de Aporrea cuando calificaron a las elecciones del domingo 25 de octubre como elecciones limpias. Lo que ocurre es una estrategia de dos etapas, en la elección legislativa del 9 de agosto se manifestó una tremenda violencia, quema de urnas, tiros, a pesar de ello dijeron que eran elecciones aceptables, esta fue una primera etapa, porque los que están en el poder y sus aliados quieren dominar el futuro Parlamento, así nombraron a dos senadores y 8 diputados en primera vuelta. Todos los demás que estaban en posición para ir a la segunda vuelta que se hizo el 25 de octubre era gente del gobierno
en su gran mayoría.
En la segunda etapa, como hubo muchas denuncias y muchas pruebas, optaron por desplegar a la policía para demostrar que hacían su trabajo, detuvieron a 200 personas, pusieron cámaras de vigilancia, drones, etc. Durante la mañana hubo incidentes del estilo de los que ya habían sucedido, pero no de la magnitud y la amplitud que se había dado el 9 de agosto. A partir de las 16:00, que era la hora de cierre, aparecieron grupos disfrazados de la Cruz Roja y de otras formas, entraron, secuestraron urnas y en algunos centros no dejaron asistir al escrutinio parcial para confeccionar las actas para mandar al centro de cómputos, echaron a los fiscales de los demás partidos, quedaron solamente los fiscales de los partidos del poder y sus aliados.
Al día siguiente el Senador Jean Charles Moise llamó a un juez para constatar el hallazgo de urnas que no fueron transportadas a Puerto Príncipe porque supuestamente en ellas había votos adversos al candidato oficialista es Jovenel Moise. No es un secreto en Haití, por el contrario, todo el mundo sabe que el Consejo Electoral lo va a proclamar en primera vuelta o si no lo va a hacer entrar en el balotaje para el 27 de diciembre. Es por eso que muchos candidatos a la presidencia ya llamaron a conferencia de prensa para decir que no van a aceptar eso y exigen el respeto de la voluntad popular.
En cuanto a la participación, algunos hablan de un 30% y otros de un 25%. Del 18% que habían dicho en las del 9 de agosto, ahora habría 30%. Si tomáramos la cifra que da el gobierno hay un 70% de la población que no participó, desde ya que alguien elegido para ocupar el cargo de Presidente no puede tener legitimidad con un porcentaje tan bajo.
Otra cosa más es que el Partido Familia Lavalas sostiene que su candidata habría ganado en primera vuelta, lo mismo dicen los partidarios del ex Senador Jean Charles Moise y los del candidato Jude Celestin, quien fue reemplazado en 2010 por Martelly por la acción de la “comunidad internacional”.
Yo sostengo que una elección democrática es un acto de soberanía, en un país ocupado no se puede hablar de esto, en un país donde el Programa de las Naciones Unidas es quien decreta y paga a los miembros del Consejo electoral, quien paga la impresión de las boletas, etc. Esta más que claro que no se trata de una elección donde haya soberanía. En un país donde hace cuatro años que no hay ninguna elección, por lo tanto, no existe Parlamento capaz de controlar absolutamente nada, entonces el gobierno de Martelly gobierna por decreto, no se puede hablar de elección sino de una selección, ya se sabe a quiénes van a elegir de la manera que lo suelen hacer.
Evidentemente, esta elección es un árbol que no tiene que taparnos el bosque porque la situación es mucho más grave, ésta es solamente una gota más que entra en el vaso que se va a desbordar en algún momento o la chispa capaz de prender la pradera. Estamos ante una crisis post electoral donde nadie puede saber a ciencia cierta cuáles serán las consecuencias. Después del 9 de agosto se creó un Espacio de Resistencia civil pidiendo la anulación de esta farsa, la renuncia de todos los miembros del Comité Electoral, la renuncia del Presidente Martelly, a quien habían impuesto los miembros de la Comunidad Internacional y la formación de un gobierno de transición. La semana que viene cuando anuncien los resultados que quieren anunciar, la mayoría va a estar en contra, entonces van a engrosarse las filas del Espacio de Resistencia. Muchos prevén una carnicería, que va a haber muchas movilizaciones, represión, disturbios, quema, etc. Nadie va a aceptar esto.
-M.H.: Henry, me comentabas que estarías viajando a Montevideo, donde hay organizadas actividades en torno a la situación haitiana.
-H.B.: En Uruguay funciona la Coordinadora uruguaya por el retiro de las tropas de la MINUSTAH. Teniendo en cuenta la gravedad de lo que ha ocurrido el 9 de agosto durante la elección legislativa, la farsa del 25 de octubre y la posibilidad de que el país se encamine a una crisis de consecuencias incalculables y muy graves, también que Uruguay sigue manteniendo sus tropas dentro de la MINUSTAH, los compañeros entienden que es el momento para denunciar todo eso y exigir una vez más al gobierno uruguayo el retiro de las tropas.
Va a haber una serie de entrevistas, inclusive creo que nos vamos a reunir con el nuevo Cardenal designado por el Papa Francisco en Montevideo. Va a haber intervenciones mías en la prensa y también hay un acto de solidaridad el viernes con Haití y Palestina en el que voy a participar como orador.
-M.H.: Espero que nos comuniquemos a tu regreso de esa actividad y podamos ampliar el impacto que tendrá sobre la opinión publica uruguaya.
-H.B.: Como no. Y reitero, no hay elección en Haití, hay selección, es una farsa trágica, hay muertos, heridos, no se respeta la voluntad del pueblo, no es un acto de soberanía y el pueblo entiende muy bien que la solución a sus problemas no pasa a través de esta selección con maniobras prácticamente mafiosas.

Mario Hernandez

martes, 10 de noviembre de 2015

Maiakovsky, el poeta agitador




Testigo de la revolución de 1905, Vladimir Maiakovsky se enroló en la fracción bolchevique, actividad por la que, como tantos otros, terminó en la cárcel; allí comenzó a escribir. Protagonista de la bohemia literaria de principio del siglo XX, su obra fue una de las más poderosas fuentes de la renovación de la poesía rusa –que pronto sería soviética–. La revolución de Octubre lo encontró ya fuera del partido, al que nunca volvió formalmente, pero que cuando mucha de esa bohemia emigraba, lo contó como uno de sus fervientes defensores, como propagandista en la agencia rusa de noticias, como editor de libros y revistas, y como miembro de los distintos agrupamientos artísticos nacidos con la revolución. Como tal, fue parte de los debates que cruzaron la década de 1920 sobre la política que el nuevo Estado obrero debía tener hacia la producción cultural y los artistas.
El derecho de los poetas “a aferrarse como a una piedra a la palabra ‘nosotros’ en medio de un mar de silbidos y de indignación” proclamaba el manifiesto futurista ruso[1] allá por 1912, uno de cuyos autores era Maiakovsky. Un “nosotros” que durante la vida del poeta –que también incursionó en el teatro, el cine y la propaganda– irá cobrando distintas inflexiones, abarcando desde un “yo” capaz de ordenar el mundo a su alrededor –“si yo fuera / pequeño / como el Océano Pacífico- / me pondría en puntas de pie sobre las olas / y a la luna, como la pleamar, le haría caricias”[2]–, o el anonimato que daba voz a los que nunca la tuvieron –“150.000.000 hablan por mi boca”[3]–.
Se cumple este año el centenario de su poema “Una nube en pantalones”, donde dio muestras de una lírica de ritmo vertiginoso que podía recurrir al lenguaje callejero, las imágenes más inesperadas, la provocación a los lectores, o las bombas de los populistas revolucionarios, para dar cuenta de una historia de amor. Esta veta lírica fue parte de una producción que exploró también una épica hambrienta de ser la voz de los millones de oprimidos que habían decidido tomar las riendas de su destino, y las proclamas y manifiestos donde sin piedad ajustaba cuentas con colegas de otras tendencias, y con la suya propia[4].
Varios libros publicados en 2015 permiten acercarnos a su obra. Poesía lírica, Mi descubrimiento de América y Para la voz –una selección de poemas publicada según su edición original rusa, “proyectada” por El Lissitsky, la versión en castellano y estudios críticos–. Ya en 2013 se habían publicado sus Escritos sobre cine y la novela biográfica de Juan Bonilla, Prohibido entrar sin pantalones.

De este lado del Atlántico

En 1925 Maiakovsky viaja a EE. UU., experiencia que deja plasmada en una crónica que publica un año después –aunque allí mismo dice que no pensaba publicarla–. Su breve trasbordo en Cuba y México le anticipan la cercanía del “monstruo” que pronto conocería desde “sus entrañas”, al decir de otro famoso cronista[5]. En la isla observaría cómo la dominación norteamericana dividía al país en dos Cubas, una rica para los turistas y empresarios llegados del norte, y una pobre dedicada a servirlos. En México, donde fue recibido por Diego Rivera, asomaba la misma amenaza: barrios donde los obreros viven hacinados, las huellas de sus luchas en edificios y murales, coyotes que trafican con la vida de los desesperados migrantes, y un panorama de alzamientos y recambios de gobierno que respondían a la injerencia del peligroso vecino. En los tres meses que duró su viaje pudo observar la política imperialista ofensiva de EE. UU. disputando con Gran Bretaña y Francia, y que con terror se ejercía en Latinoamérica y África.
El mismo año en que Dos Passos retrataba la consumista e impiadosa escena neoyorkina en Manhattan Transfer, y Fitzgerald la organización mafiosa que dominaba al país en El gran Gatsby, Maiakovsky encuentra una nación inmersa en los ritos del “Dios dólar”, donde una clase dominante astuta utiliza diferencias salariales y sindicatos amarillos para dividir a la clase trabajadora. Una burguesía bien armada y organizada, ya sea en el Ku Klux Klan o en las instituciones de un Estado definitivamente imbricado en los negocios de la mafia a la que alimenta, mientras con sus leyes y su policía castiga a la clase trabajadora:
Durante mi primer día en Chicago vi una escena impensable en medio del frío y de una lluvia torrencial. Obreros mojados, flacos, muertos de frío, iban dando vueltas alrededor del enorme edificio de una fábrica; unos policías robustos, gordos, abrigados con impermeables, los vigilan desde las calles[6].
El arte y la cultura no estaban exentos de la desembozada religión consumista. En el “debate público”, quienes defienden el uso del pelo largo es porque venden hebillas, especula Maiakovsky, mientras quienes se inclinan por el pelo corto seguramente son parte de un consorcio de peluquerías. Los periódicos, vendidos a sus anunciantes, callan “como si tuviesen la boca llena de dólares”, mientras una burguesía bien asentada ha logrado rodearse de la suficiente “grasa” de escritores que la celebren.
Si la tecnología de la que EE. UU. hacía gala configuraba un paisaje de ciencia ficción, Maiakovsky observa cómo la impactante cadena de montaje fordista permite obtener mayores ganancias a los patrones, pero precariza las condiciones laborales de quienes las producen. En manos capitalistas, la tecnología que los futuristas habían tomado como objeto artístico, y que Maiakovsky ambicionaba asimilar para la URSS, producía lo contrario a lo que había prefigurado en su incursión en la ciencia ficción, imaginando un futuro donde la electricidad y las máquinas hacían el trabajo pesado permitiendo a la población disfrutar del tiempo libre y la cultura[7]. Maiakovsky descubre que la ostentación de su pujante desarrollo burgués convive con escenas medievales de escarnio público en pueblos y campos. Impactado por la segregación de los negros, los considera “pólvora” decisiva en los futuros movimientos revolucionarios. La clase obrera, dividida como está, no parece estar cerca del horizonte de la revolución, pero sus posibilidades, concluye Maiakovsky, no deben subestimarse.

Del otro lado del Atlántico

Ese mismo 1925 fue un año decisivo para el proceso de burocratización del Estado obrero. Luego de la derrota de la revolución alemana, y en medio de las tensiones de la “Nueva Política Económica”, Trotsky es apartado de la dirección del partido, mientras Stalin introduciría el llamado a la construcción del “socialismo en un solo país”. Por su parte, es también ese año que el debate sobre la política que el Estado y el partido debían trazar hacia el arte y la cultura llega a su clímax.
Desde el triunfo de la revolución, distintas tendencias artísticas habían participado de una prolífica efervescencia cultural, aún en medio de la guerra civil y las penurias económicas. Los agrupamientos artísticos habían disputado entre sí por la manera en la que el arte y la cultura debían relacionarse con las masas revolucionarias, las formas y temas en las que podía expresar un nuevo arte, y las instituciones que a tal fin eran necesarias. El libro de Bonilla tiene un eje en estas tensiones. Pueblan sus páginas las actividades que despliega el poeta tanto como los debates y los agrupamientos de los que participa por esos años. Aunque se presenta como una novela, el libro tiene la pretensión de ser fiel a los hechos históricos, apuntando incluso bibliografía consultada –cita además en extenso, aunque sin marcas, documentos de la época, como Literatura y revolución de Trotsky–. No siempre lo logra, pero sin duda no falla en dar cuenta de un problema que fue eje de las aspiraciones y decepciones del poeta: la delimitación de la tradición previa y contemporánea, o los recursos para que su poesía sea popular sin por ello renunciar a las formas experimentales que para él mejor respondían a la época aunque no siempre lograban una buena acogida en los lectores.
Esos enfrentamientos no impedían el trabajo común, pero tampoco evitaban las rupturas, las maniobras y los agrios reproches, ni estaban exentos de las disputas por los lugares de decisión sobre los recursos y las políticas del nuevo Estado; es por ello que el debate había llegado a la máxima dirección del partido. Una nueva resolución del partido de ese año intentará delimitar posiciones. Por un lado, iba dirigida contra la “arrogancia comunista” con la que muchos miembros del partido y de organizaciones que proponían el desarrollo de una “cultura proletaria”, en nombre de una hegemonía obrera que del terreno político suponían trasladada al terreno cultural, pretendían con tono imperativo desestimar la tradición cultural previa y establecer un único estilo y temática. Sus fundamentos teóricos, sin embargo, se alejaban de las premisas marxistas en las que pretendía apoyarse.
La resolución proponía una conceptualización del arte delimitada del liberalismo con que la burguesía se permite –en tiempos en que su dominio está asegurado– atribuir al arte una neutralidad política y una autonomía de sus condiciones sociales y políticas, sin dejar por ello de traficar, bajo esa coartada, posiciones ideológicas, sentidos comunes y si es necesario, propaganda en su favor. Señalaba también que el proletariado, como clase hasta entonces desposeída, así como en el terreno de las ciencias o la tecnología, no tenía por qué tener respuestas para todos los problemas de la forma artística, por lo cual no podía pretender desestimar con sorna la tradición previa ni establecer un único estilo “proletario”. Sin embargo, las tesis señalan estos elementos en términos de “tolerancia” y no de reconocimiento de la riqueza o el aporte que otras tradiciones, en sus temas y en sus formas, podrían representar, incluso marcadas por esas determinaciones sociales, o mejor dicho, precisamente gracias a la relación contradictoria que el arte como práctica subjetiva y creativa establece con su entorno social. Las tesis no niegan la necesidad de una hegemonía proletaria en el terreno del arte, sino que caracterizan que aún debe ganarse.
La contracara propuesta entonces es la de un populismo que no problematiza las posibilidades o límites de viejas y nuevas formas o temas, que no se pregunta por la relación entre la vida y el arte como práctica autónoma –problema que las vanguardias habían dejado asentado en esos años, entre ellos, Maiakovsky–, ni por las posibilidades de que las clases oprimidas no solo accedan sino que aprovechen críticamente los frutos de la cultura; sólo propone ampliar los temas de la fábrica a los de la lucha de la clase obrera y campesina. Por ello, si bien la resolución en sus consecuencias prácticas –que tampoco finalmente se cumplieron– fue vista como una derrota para los promotores de la “cultura proletaria”, estaban lejos del cuestionamiento que Trotsky por ejemplo había discutido en el seno del partido en los años previos, para quien el arte nuevo debía evitar arar por una determinada cantidad de surcos numerados.
Si es cierto que para Trotsky la existencia de escritores provenientes de la clase obrera, dando cuenta de sus luchas y aspiraciones, desde un punto de vista podría considerarse un “acontecimiento cultural” tan importante como la existencia de un Shakespeare o un Goethe, porque señala la perspectiva de dar por tierra con la división entre trabajo manual e intelectual que caracteriza a todas las sociedades basadas en la explotación de una clase por otra, ello no significaba sin embargo que, demagógicamente, eso pueda considerarse una nueva cultura, si entendemos por ella un sistema “desarrollado y coherente de conocimiento y de habilidades en todos los ámbitos de la creación material e intelectual”[8]. Sin duda el arte y la cultura soviética debían inscribirse en un período de transición, pero los objetivos de la revolución socialista no son el reforzamiento de la dominación de una determinada clase, aún la oprimida y mayoritaria; la construcción del socialismo implica justamente la disolución de las clases. En todo caso, al éxito de la revolución le correspondería un arte no proletario sino socialista, donde se desplegara la creatividad científica, filosófica, artística[9].
Maiakovsky se encontraba viajando hacia América cuando se publica la resolución, aunque había sido y seguiría siendo protagonista de los debates que ésta pretendía zanjar. Estas tesis, mientras garantizaban aún el desarrollo y expresión de las distintas tendencias que habían caracterizado el régimen revolucionario, suponían una concepción del arte revolucionario que no podía incluir una poesía como la de Maiakovsky y que pronto reduciría los espacios de producción artística a la reglamentación estatal utilizando argumentos similares, ya sin ninguna tolerancia. El “realismo socialista” dominante en la década de 1930 dominaría la escena artística soviética, donde la proliferación de estilos, teorías y debates que caracterizaron la época que abrió Octubre cada vez se angostaría más a las alabanzas a Stalin, la tergiversación de la historia, la propaganda del régimen y el silencio frente a la persecución, encarcelamiento y muerte de los opositores políticos. Ni siquiera los miembros del Proletkult o los escritores realistas no stalinistas saldrían indemnes de ello. No habría ya duras discusiones entre ellos, porque el cuestionamiento con la doctrina oficial sería ya sospechoso. No serían ya las posiciones estéticas lo que estaría en juego, sino las conveniencias de una burocracia asentada que buscaba también rodearse de la suficiente “grasa cultural” que justificara su posición dominante.

Lo personal es político

En 1929, para un nuevo aniversario de la muerte de Lenin, Maiakovsky escribía, ensombrecido:

Kúlaks y burócratas, adulones

sectarios y borrachos

van, orgullosos, el pecho abombado

con estilográficas e insignias a montones”[10].

Un año después se suicida, disparándose en el corazón. Sus últimos versos dicen:

“La barca del amor

se estrelló contra la vida cotidiana”.

Estoy a mal con la vida

y es inútil recordar

dolores,

desgracias

y ofensas mutuas.

Sed felices[11].

Tomándolos como “prueba”, el comunicado que emite la dirección del PCUS ante el hecho insiste en que la decisión del poeta no tenía nada que ver con sus actividades políticas o sociales, sino con motivos personales. Lo que significa decir, según responderá indignado Trotsky, que su muerte “no estaba vinculada con su vida, o que su vida no tenía nada que ver con su creación poética-revolucionaria”[12]. Similar a su caracterización de las causas del suicidio de Esenin en 1925 (a poco del regreso de Maiakovsky de EE. UU.), Trotsky apunta el desgarro interior de una generación de poetas formados en una época previa, que ni fueron hostiles ni indiferentes a la revolución, pero que no pudieron comprenderla, ni armonizar su conformación subjetiva, núcleo de su poesía, con una época que cobijó tanto la esperanza y las posibilidades de una nueva cultura como combates implacables y catástrofes. En el caso de Maiakovsky, a ello se sumaría el “espanto” ante la “rutina pseudo-revolucionaria” de la pretendida “cultura proletaria”, que si durante los primeros años de la revolución había tenido un carácter de “idealismo utópico”, con el asentamiento del stalinismo había devenido en sofoco y degeneración burocrática, frente a la cual el poeta no pudo encontrar una vía para sobreponerse.
Una de las ideas más inquietantes de la novela de Bonilla, después de repasar suicidios, encarcelamientos o silencios de una cantidad llamativa de poetas en esa época, es imaginar que detrás de esas muertes, aparentemente explicables por sí solas, en realidad puede rastrearse la mano invisible de un asesino serial que a los cadáveres que ha cosechado sumará más. No sería difícil encontrar en la URSS un nombre para aquella voluntad que en la década siguiente, que con la instauración del realismo socialista, convirtió a la vida del arte soviético en un “martirologio”[13], al decir de Trotsky a poco de terminar exiliado en México.
Hoy, después de caído el muro y anunciado el “fin de las ideologías”, el realismo socialista sirve más bien de esperpento con el cual rechazar no el stalinismo, sino la idea misma de revolución socialista. La experiencia de la Rusia revolucionaria, sus agrupamientos y producción artística, a lo sumo son una nueva moda a la que pueden dedicarse muestras y estudios, siempre a condición de disociarla del proceso revolucionario o mejor aún, de atribuirle a éste su tragedia. Por su parte, la mercantilización que Maiakovsky de la cultura había visto en EE. UU. ha alcanzado los niveles que las más oscuras distopías de la época de Maiakovsky no llegaron a imaginar, ni ha dejado de acompañar la segregación de comunidades enteras y las míseras condiciones de vida de la clase obrera que Maiakovsky observó allí y que casi podrían considerarse referidas a los diarios de hoy. El derecho a una vida libre de opresión y a la posibilidad del disfrute y desarrollo de la creatividad humana, una vez más deberán aferrarse a un “nosotros” capaz de arrancarlos a los explotadores.

Ariane Díaz

[1] “Bofetada al gusto del público”, Diario de Poesía 24, 1992.
[2] “A sí mismo, amado poeta, dedica el autor estas estrofas”, Poesía lírica, Bs. As., Blatt & Ríos, 2015.
[3] “150.000.000”, Poemas, México DF, Ediciones Coyoacán, 2000.
[4] “Esto a vosotros-/místicos cubiertos de hojas, / las frentes por las arrugas diseñadas, / pequeños futuristas- / pequeños acmeístas, / enredados en las rimas en telas de araña. / Esto a vosotros- / que a los lisos estrafalarios / peinados convirtiendo, / en babuchas – los lacados, / a los del proletkult / que amontonaistes remiendos / sobre el frac de Pushkin decolorado (“Orden N.°2 al Ejército de las artes”, Para la voz, Cuenca, U.de Castilla-La Mancha, 2015).
[5] Así describiría Martí su estadía en EE. UU. en una carta a Manuel Mercado, un día antes de morir.
[6] Mi descubrimiento de América, Bs. As., Entropía, 2015, p. 123.
[7] “The flying proletarian”, de 1925, en Selected Poems, Evanston, Northwestern University Press, 2013.
[8] Literatura y revolución, ob. cit., p. 323.
[9] Ver “La literatura como termómetro de una época”, IdZ 22.
[10] Citado en Vasile Ernu, Nacido en la URSS, Madrid, Akal, 2010, p. 49.
[11] “A todos” en Elsa Triolet, Recuerdos sobre Maiakovsky y una selección de poemas, Barcelona, Kairós, 1976.
[12] Literatura y revolución, ob. cit., p. 796.
[13] La revolución traicionada, Bs. As., IPS-CEIP, 2014, pp. 161/2.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Syriza en Portugal




No han abundado los observadores que advirtieran sobre la repercusión internacional de los virajes y contragolpes que han llevado a Syriza a convertirse en socia de la ‘troika', encargada de supervisar la austeridad y las privatizaciones impuestas a Grecia. En la izquierda revolucionaria se ha convertido en un lugar común concluir que la experiencia de Syriza es una demostración del fracaso del reformismo, sin percibir que esto ya lo había dicho la III Internacional incluso antes de que llegara al mundo. A lo que se asiste en Grecia es a la capacidad de ese reformismo para neutralizar a las masas descontentas y abrir un periodo de respiro a la bancarrota capitalista, precisamente por la incapacidad de la izquierda revolucionaria de desarrollar a través de las distintas etapas de las luchas y de la crisis una alternativa revolucionaria. Mientras las huelgas parciales prosiguen en el Pireo, contra la privatización de los puertos y también las movilizaciones agrarias, el plan de la ‘troika' no se detiene, como lo demuestra la entrega de los aeropuertos a un consorcio alemán a precio vil, e incluso los bancos griegos se jactan ahora de que podrían prescindir de un plan de rescate para salir a flote. Fuera de Grecia, la españolísima Podemos (rechaza que Cataluña se convierta en una República independiente y defiende su atadura a la monarquía borbónica) se encamina por el camino trazado en Atenas, pactando con los partidos de la Unión Europea como el PSOE.
El modelo del momento es, con todo, Portugal, y esto por más de un motivo. En las elecciones que tuvieron lugar a principios de mes ganó el partido de la derecha, que se llama social democracia como pálido reflejo de la revolución de los claveles de 1974. Quedó, con un 39%, muy lejos de lograr mayoría de gobierno. Inclinado, en un principio, a ayudar a la derecha en sus afanes, el Partido Socialista, un agente incondicional sin embargo de la Unión Europea y la ‘troika' dejó de lado esta posición para negociar un acuerdo con el Bloco de Esquerda (independientes, maoístas y trotskistas) y la Coalición da Unidade Democratica del partido comunista. El giro obedeció a algo evidente: un curso contrario habría incrementado el ascenso del Bloco de Esquerda (aumentó un cuarenta por ciento sus votos y sus representantes) y, eventualmente, acabado con el PS, como le ocurrió al partido Laborista de Escocia. El BE y el CUD le dieron el sí. En el caso del BE, es claro que acompaña la línea ‘moderada' de Podemos y actúa concertada con éste frente a las elecciones en España el 20 de diciembre próximo. Toma la posta de Syriza, aunque ya había apoyado desde largo tiempo distintos programas de la ‘troika' para Grecia. Esto, naturalmente, ha inquietado a Mariano Rajoy, el premier franquista del otro lado de la Iberia. Lo del PC, en cambio, es una vuelta carnero, uno, porque es partidario de salir del euro y volver al escudo y dos porque es aliado del PC de Grecia, que saboteó la propuesta de formar un gobierno de izquierda que le hiciera Syriza, en 2012, cuando se había producido un fuerte viraje a la izquierda de los trabajadores y del electorado. El frente del PS, BE y PC es un verdadero cambalache programático, cuyo hilo de unidad es la defensa del capitalismo. Un ala del PS ha anunciado el rechazo a esta coalición, desde una posición de derecha, lo que deja planteado que rompa la disciplina partidaria y no la vote en el parlamento. De todos modos, el frente cambalachesco tampoco pretende formar una coalición de gobierno sino solamente obtener respaldo parlamentario de la izquierda para un gobierno de socialistas e independientes (pro-izquierda). BE y el PC prometieron no cuestionar la política exterior, o sea la pertenencia a la UE y a la OTAN, ni tampoco la línea del Banco Central Europeo o la ‘troika', sino solamente obtener algunas reformas sociales de grado 3 o 4. Un calco del gobierno de Syriza con la derecha clerical en Grecia.
El Presidente de Portugal y él mismo del PSD derechista, se ha retobado contra la posibilidad de un gobierno de la ‘troika' que dependa de la izquierda. Pero ¿se animará a disolver el parlamento, como se lo permite la Constitución, cuando sabe que la derecha retrocedería aún más con nuevas elecciones? Una cuadratura del círculo. El izquierdismo de conciliación de clase hace su gran entrada en la política convencional como bisagra entre las masas y el Estado. El BE extorsiona a sus electores con la posibilidad de que un rechazo a respaldar al pro-imperialista PS haga recaer la responsabilidad de una crisis parlamentaria sobre sus espaldas, con un resultado negativo en caso de nuevas elecciones. Pero lo realmente consecuente sería formar un frente BE-CDU y convocar a la lucha por un gobierno de los partidos de izquierda y de los sindicatos y organizaciones populares. Después de todo, la crisis en desarrollo es una expresión del descontento popular cada vez mayor en Portugal y de la necesidad de una salida basada en la organización de los explotados y la movilización popular.

Jorge Altamira

Windows 10 debería estar prohibido




Ya hablamos sobre esta maravilla de software espía en el post El nuevo Juguete del nwo se llama Windows10 Según numerosos foros de expertos en seguridad comohttps://www.privacytools.io/ Windows 10 realiza todas estas cosas sin consentimiento previo del usuario:
Sincronización de datos por defecto es activado. Historial de exploración y sitios web abiertos. Aplicaciones configuración. WiFi nombres de punto de acceso y contraseñas. El dispositivo por defecto es etiquetado con una ID de publicidad única. Se utiliza para servirle con anuncios personalizados por los anunciantes de terceros y redes publicitarias. Cortana puede recoger alguno de sus datos. Sus golpes de teclado, búsquedas y entrada de micrófono. Datos del calendario. Música que escucha. Información de tarjeta de crédito. Las compras. Su identidad. Contraseñas. Demografía. Intereses y hábitos. Datos de uso. Contactos y relaciones. Datos de localización. Contenido, como correos electrónicos, mensajes instantáneos, lista de llamadas, audio y grabaciones de vídeo. Sus datos pueden ser compartidos. Al descargar Windows 10, usted autoriza a Microsoft a compartir cualquiera de los datos antes mencionados con cualquier otro fabricante, con o sin su consentimiento.
Algunas “revistas especializadas”, webs de noticias, nos ofrecen guías kilométricas de como “solventar” estos problemas que podrían desembocar en un ataque a la privacidad brutal. Mientras tanto yo me pregunto: – ¿A que esperan las autoridades para retirar el producto que está infringiendo tanto daño a derechos fundamentales? ¡Es que el ministerio de defensa y de interior no ven como una amenaza esta injerencia de una multinacional extranjera? ¿Para que hicimos una ley de protección de datos si claramente hay empresas que se la saltan, que digo, la violan sin padecer ninguna consecuencia? ¿Desde cuando se vendió la intimidad de los habitantes de este país a un potencia extranjera? ¿Esto no es traición a la patria? ¿Es que de verdad nadie va a poner el grito en el cielo?
Es una vergüenza la falta de información, la inopia social y que nuestros políticos sean literalmente unos cavernícolas tecnológicos que le hacen la cama a Apple o a Microsoft. Parece esto la película de “Bienvenido Mr. Marshall”, que por cierto muchos españoles no debieron entender, supongo en gran medida por la censura de la última escena. Pero lo más vergonzoso es que lo hagan sin ningún miramiento y a todas luces a vista de todo el mundo.
Señores jueces, fiscales y de las FSE, espabílense, hay una compañía extrajera operando en nuestro país que está violando las leyes y artículos fundamentales de la constitución española.
Artículo 18 de la Constitución Española: 1. Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. 2. El domicilio es inviolable. Ninguna entrada o registro podrá hacerse en él sin consentimiento del titular o resolución judicial, salvo en caso de flagrante delito. 3. Se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial. 4. La ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos.
Vergüenza, asco y estupor. Windows 10 debería estar prohibido.

Foo Bar
elbinario.net

domingo, 8 de noviembre de 2015

Ellos se atrevieron: la revolución rusa de 1917




“No se trata de esta o aquella cuestión secundaria sobre tácticas, sino de la capacidad de acción del proletariado, su fuerza para actuar, de la voluntad de poder del socialismo como tal. A este respecto, Lenin y Trotsky y sus compañeros fueron los primeros, los que avanzaron a la cabeza como ejemplo para el proletariado del mundo: son todavía los únicos que hasta el momento pueden gritar: ¡Me he atrevido!”. Rosa Luxemburg.