miércoles, 19 de agosto de 2015

Los docentes luchando también están enseñando




A la huelga de ADES Montevideo se le sumaron algunas medidas de fuerza, como las ocupaciones de varios liceos a nivel nacional y un paro de 24 hs que se desarrolló en la jornada de ayer por parte de la mayoría de los sindicatos de la enseñanza pública.

Con entusiasmo, arrancó la huelga indefinida en los liceos de Montevideo, que fuera votada en Asamblea General frente a la negativa del gobierno de otorgar hasta el momento un aumento del presupuesto educativo para poder atender no solo a las pésimas condiciones edilicias de los centros de estudio, sino también a los sueldos sumergidos de los y las docentes de secundaria.
A la huelga de ADES Montevideo se le sumaron algunas medidas de fuerza, como las ocupaciones de varios liceos a nivel nacional y un paro de 24 hs que se desarrolló en la jornada de ayer por parte de la mayoría de los sindicatos de la enseñanza pública.
En Montevideo se mantuvieron ocupados tres liceos, que reunieron a decenas de docentes que organizaban la huelga y las distintas actividades previstas para estos días: contra-cursos, charlas, recorridas, volanteadas, pancartas, etc.
A la espera de la negociación tripartita, prevista para hoy martes 18, los y las docentes se preparan para sostener la huelga frente a la intransigencia del gobierno, y para frenar la maniobra que el Frente Amplio quiere hacer de proponer que a fin del quinquenio (2020) un docente grado 1 cobre un básico de $ 25.000. Esta “oferta” no es para nada una solución, ni siquiera es un paliativo, siendo que los docentes reclaman un salario de media canasta básica familiar, es decir unos $ 30.000 para cobrar ahora, y no dentro de cinco años, cuando la inflación y el aumento de la carestía de la vida terminen fagocitando el supuesto aumento obtenido.

Se ponen en marcha los Zonales

Los zonales, espacios de reunión y organización de los liceos según la cercanía geográfica, se han puesto en marcha para garantizar la huelga.
El Zonal Prado, que agrupa a más de una decena de liceos, comenzó desde temprano armando pancartas y solicitando el apoyo a la huelga. De a poco se van sumando docentes a fortalecer la lucha. Y los alumnos y padres y madres también se acercan: no es para menos, saben que la educación del pueblo está en juego.
Las próximas acciones
La Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (FENAPES) está convocando a una concentración hoy martes frente al Ministerio de Trabajo.
El jueves 20 se prepara una movilización nacional para exigir al Consejo de Ministros – que se reunirá ese mismo día – el 6 % del PBI para ANEP-UDELAR.

La casta política cada vez más lejos

Los días previos a la huelga se vivía un clima de bronca por los dichos de la Ministra de Educación María Julia Muñoz, quien manifestó que si los docentes hacían huelga el ciclo lectivo terminaría en diciembre. Esta intolerancia demuestra cuán lejos están los políticos, incluyendo los del partido gobernante, de las demandas del pueblo trabajador.
Ellos nada saben de las penurias del pueblo trabajador, de no llegar a fin de mes, de tener que estar pidiendo plata constantemente, de tener que correr de un liceo a otro, de llevarse trabajo para corregir a su casa.
Sigue vigente la demanda que se levantó en la huelga docente de 2013 que planteaba que todo político cobre lo mismo que una docente. Una idea fuerza que cuestiona los privilegios de la clase política que gestiona un estado al servicio de los empresarios vaciadores, de la banca internacional, los terratenientes y el capital extranjero.

Karina Rojas
Montevideo

Las responsabilidades por las torturas y malos tratos en SIRPA-INAU




Recientemente el periodista de Brecha Aníbal Corti realizó una nota, titulada ¿Compañero de quién? (http://brecha.com.uy/companero-de-quien/) en la que critica duramente al dirigente sindical Joselo López y a toda la cúpula del PIT-CNT por respaldar o ser cómplices de torturas a adolescentes presos en la Colonia Berro (SIRPA-INAU).

Como bien señala Corti “En los centros de detención de adolescentes se tortura desde hace mucho” realidad que ha sido tapada o desestimada por los dirigentes del sindicato del INAU (Lista 10) con distintas excusas.
Incluso Joselo López ha atacado a los organismos de Derechos Humanos que señalan esta situación evidente, o ha pedido que cuando un trabajador de la Colonia Berro fue lastimado por algún adolescente estos mismos organismos de Derechos Humanos se solidaricen o alcen su condena hacia la conducta del adolescente.
Así sucedió luego de la presentación del informe del Mecanismo Nacional de Prevención contra la Tortura (MNP) que depende de la INDDHH que daba cuenta de las condiciones degradantes de privación de libertad en algunos centros que se encuentran a cargo del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (SIRPA), cuando el sindicato del INAU reclamó que faltaban "referencias a las agresiones que reciben los trabajadores" por parte de los adolescentes internados.
O cuando frente a ese mismo informe Joselo planteó que “Se dice que los centros del INAU son centros de tortura y no se rescata los 340 gurises que pasaron por una experiencia laboral” (aquí) como si el hecho de que algunos jóvenes privados de libertad consigan pasantías laborales precarias y a términos (en la mayoría de los casos empleos chatarra que además generan importantes exoneraciones de aportes patronales para los empresarios que contratan) justificara el hecho de los malos tratos y las condiciones inhumanas en que se encuentran los privados de libertad.
No podemos menos que repudiar las declaraciones y procederes de estos dirigentes del Suinau que contraponen trabajadores contra “hijos de pobres” (como son el 99,99 % de los adolescentes presos) como si no se tratara de dos caras de una misma moneda, es decir consecuencias del capitalismo que lleva a robar a jóvenes excluidos y marginalizados y genera míseras condiciones de trabajo para quienes deberían rehabilitarlos.
Es evidente que el Estado debe garantizar la seguridad física y psíquica de los adolescentes privados de libertad y que las acciones que se lleven adelante no pueden dejar de contemplar las condiciones de exclusión y marginación en que viven importantes sectores de la población (situación que según señalan las estadísticas afectan con mayor fuerza a los adolescentes). Así también el Estado y el gobierno deben garantizar condiciones de trabajo dignas para los trabajadores, máxime cuando se desempeñan en tareas tan sensibles y difíciles que requieren además capacitación y formación específica.
La Colonia Berro expresa de manera más directa las formas que adquieren las políticas del Directorio del INAU (o sea del Frente Amplio) hacia los adolescentes infractores. El modelo de 23 horas de encierro remite a la cárcel como la respuesta privilegiada y coloca a los educadores como simples carceleros y custodias.

¿Y el gobierno?

Este sistema capitalista no es una abstracción gobernada por fuerzas ignotas.
El partido que gobierna el país hace más de 10 años, que aterriza y baja a tierra las políticas generales así como las que se implementan en relación a los jóvenes infractores es el Frente Amplio. El mismo que fija salarios mínimos de 10000 pesos o permite (y fomenta) que 700000 trabajadores ganen 15000 pesos, otra manera “más civilizada” de deshumanizar y generar condiciones de vida indignas que violentan también los derechos humanos.
Nos llama la atención que Corti no nombre aunque sea al pasar en su extensa nota de Brecha al responsable principal de estas torturas y malos tratos, es decir el Directorio frenteamplista del INAU y por ende los propios gobiernos de Tabaré Vazquez y José Mujica.
Ignoramos si lo ha planteado en otros artículos (buscando en Internet no aparece ninguna crítica de la misma dureza hacia los responsables directos) pero nos parece que al menos la misma contundencia en la denuncia se debería tener en relación al papel de las administraciones frenteamplistas (y por supuesto la de los gobiernos anteriores de los partidos tradicionales) en este tema.
Más allá de Corti, si queremos una crítica justa integral y equilibrada importa señalar estos aspectos que aparecen omitidos, sino se podría llegar a sospechar que atrás de la crítica a Joselo y al PIT CNT hay una crítica hacia la organización de los trabajadores en sí.

La Izquierda Diario

martes, 18 de agosto de 2015

Manual USA para derrocar gobiernos




Gene Sharp, el cerebro de los golpes “blandos”

Algunos lo califican como "el genio de las libertades", y a él mismo le gusta considerarse un pacifista. Su nombre es Gene Sharp y reside en Boston, Massachusetts, Estados Unidos, en un primer piso donde también funciona el Instituto Albert Einstein (Albert Einstein Institution - AEI), organización "sin fines de lucro" que fundó en 1983 para promover "la defensa de la libertad y la democracia y la reducción de la violencia política mediante el uso de acciones no violentas". Su página web: www.aeinstein.org se reproduce en 40 idiomas.
No es una vivienda cualquiera, ni un instituto común. Allí, en ese primer piso, se genera un complejo entramado de hilos virtuales que conectan con muy diversos conflictos en todo el mundo y sobre todo con aquellos que surgen "espontáneamente" contra gobiernos que no se someten a los intereses de Estados Unidos y sus aliados. En esa suerte de sala de mando o central de inteligencia se han tejido buena parte de las llamadas revoluciones de color (naranja, rosa, etc.) o de las así denominadas "primaveras árabes", que actualmente tienen su más conspicua expresión en Siria y Egipto. Mano derecha de Sharp en tales labores es Jamila Raqib, directora ejecutiva del AEI.
Estadounidense, nacido el 21 de enero de 1928 en Baltimore, Ohio, Sharp es reconocido como el precursor de teorías y estrategias conspirativas "no violentas" que, sin demasiado cuidado por el pacifismo, se utilizan para deponer gobiernos y sistemas políticos legítimamente constituidos.
Licenciado en Ciencias Sociales por la Universidad de Ohio (1949), donde también obtuvo un máster en Sociología (1951) y en 1968 se doctoró en Oxford como filósofo en Teoría Política.
Para formular sus teorías, dice, se basó en los postulados de Henry David Thoreau y Mahatma Gandhi, adalides de la desobediencia civil, para quienes la obediencia y la desobediencia eran asunto moral, religioso, por encima de lo político. No obstante, define sus propios planteamientos como métodos que de manera progresiva enseñan "cómo tomar el poder político y negárselo a otros". Y en eso consiste su trabajo.
"Me llamo Gene Sharp y éste es mi trabajo": así comienza el documental How to Start a Revolution (Cómo empezar una revolución), que en 2011 dirigió el escocés Ruaridh Arrow y produjo la británica Lion Television, en asociación con Big Indy Production, y donde se expone de manera estructural el papel de este personaje y su instituto en procesos de desestabilización de gobiernos democráticos en diversos países del mundo.
Salto a la fama
Las teorías de Sharp se hicieron famosas como resultado del éxito que en su aplicación alcanzara, en Serbia, una oscura organización de estudiantes de derecha: Otpor (Resistencia). Fundado en Belgrado el 10 de octubre de 1998, este grupo, resueltamente apoyado por corporaciones mediáticas nacionales y globales, desempeñó un importante papel en la desestabilización de su país hasta llegar, en el curso de dos años, al derrocamiento del gobierno de Slobodan Milósevic y la supresión del sistema político entonces imperante.
Pero la creación de Otpor no parece espontánea. Aunque, a fin de promoverlo como ejemplo, el poder mediático ha procurado mostrar que este grupo se fortaleció poco a poco y de manera natural a través de la lucha estudiantil, la realidad apunta otros datos. Ya en 2002 The New York Times revelaba que la agrupación recibió instrucciones directamente de Robert "Bob" Helvey, un coronel retirado del ejército estadounidense que participó en la guerra de Vietnam y, casualmente, uno de los brazos operativos del AEI para promover la desestabilización "no violenta".
En esa condición, Helvey, es el hombre del AEI "en el terreno", el encargado de trasladarse hasta el país donde han de aplicarse los métodos de Sharp para desestabilizar gobiernos, a los que ineludiblemente se cataloga como "regímenes" o "dictaduras", sin importar que hayan sido elegidos democráticamente.
En el caso de Serbia, Bob Helvey estableció su base en Budapest, Hungría, y de allí se trasladó a Belgrado para encontrarse con Srdja Popovic, fundador de Otpor. En el documental Cómo empezar una Revolución, explica vagamente cómo intervino en el conflicto serbio. "Fui a Budapest a petición del Instituto Nacional Republicano (de EEUU), que estaba prestando apoyo al movimiento de oposición serbio, y una parte en particular de ese movimiento de oposición era Otpor".
Popovic, por su parte, da sus impresiones acerca de aquel encuentro. "Como coronel retirado tiene un enfoque muy militar (...) Cuando nos dio la política de acción no violenta de Gene Sharp, me quedé maravillado y un poco avergonzado por no conocer un libro así, a pesar de que había una traducción al serbio".
No era la primera vez que Helvey actuaba directamente para conspirar contra un gobierno. Sus destrezas se habían curtido años antes en la República Socialista de Birmania, actual Myanmar. En su propia versión, admite que trabajó en ese país asiático, como agregado militar de la embajada estadounidense, entre 1983 y 1985, y que posteriormente recibió una beca del Ejército para estudiar en Harvard. Allí conoció a Sharp, cuyas teorías pondría en práctica al participar directamente en el derrocamiento del peculiar experimento socialista que allí se gestaba desde 1974.

Sharp, Helvey... & CIA

En 2005, el presidente-fundador de la Red Voltaire y de la conferencia Axis for Peace, el periodista francés Thierry Meyssan, publicó un trabajo de investigación titulado Golpes de Estado con suavidad y disimulo - Albert Einstein Institution: no violencia según la CIA. En esas páginas pone en evidencia los nexos de Sharp y Helvey con la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) y su labor conjunta en la propagación de conspiraciones y la desestabilización de gobiernos no aliados a EEUU.
Explica Meyssan cómo, desde hace años, la CIA utiliza preferentemente los "métodos de no violencia" para derrocar gobiernos, a fin de evitar el repudio a la injerencia estadounidense y lograr, en cambio, simpatías y aprobación para los movimientos conspirativos.
El AEI le sirve desde 1989 como vitrina ideológica para promover las ideas de Sharp, validando así un arma política que fabrica golpes de Estado "blandos" como los ocurridos en Lituania, Serbia, Ucrania o como el fracasado en Venezuela en abril de 2002.
"La desobediencia civil puede ser considerada entonces como una técnica de acción política, incluso militar", comenta Meyssan. Y agrega que, revestida esa técnica de un supuesto "carácter moral" que permea el uso de las "acciones no violentas" (admitidas como "buenas en sí mismas y asimiladas por la democracia"), le da "un aspecto presentable a acciones secretas intrínsecamente antidemocráticas".
Precisa el escritor francés que es en 1989 cuando se produce el despegue del AEI, plataforma que Sharp utiliza para conformar movimientos anticomunistas. En ese origen aparece involucrado un grupo de agentes secretos antipalestinos que eran formados en la embajada de Estados Unidos en Tel Aviv, Israel, donde mantenían contacto con el coronel Reuven Gal, director entonces de Acción Psicológica en las fuerzas armadas israelíes.
Fue la CIA, al percatarse del potencial del AEI para la conspiración camuflada con la bandera del pacifismo, la que puso en contacto a su director, Gene Sharp, con Bob Helvey, "un especialista en acción clandestina y quien en ese momento era encargado de la Escuela de Formación de Agregados Militares de Embajadas".
El de Birmania fue el primer "trabajo" de esa alianza, facilitado por el conocimiento personal que tenía Helvey de todos los protagonistas birmanos. A partir de allí surge también la doble táctica, en ocasiones simultáneas, de crear dos tipos o bandos de opositores: los "malos", armados y financiados por Washington; y los "buenos", que luchan con las tácticas no violentas de Sharp.
Desde entonces, dice Meyssan, la presencia de Sharp y Helvey, junto con Bruce Jenkins (asistente del primero) y el coronel Reuven Gal, es común allí donde "se encuentran en juego" los intereses estadounidenses.
Así, por ejemplo, Sharp y Jenkins estuvieron en Pekín en 1989, unas dos semanas antes de los célebres sucesos de Tiananmen, que el Gobierno chino denunciara como conspiración auspiciada desde el extranjero. Y un año después, en febrero de 1990, el AEI organizaba una conferencia sobre "sanciones no violentas", que reunió a 185 especialistas de 16 países en torno a los coroneles Robert Helvey y Reuven Gal y dio lugar a la creación de una plataforma internacional anticomunista en apoyo a sus teorías y maquinarias.

La expansión europea de EEUU

La creación de esa plataforma internacional coincidió con los preámbulos del proceso que llevaría al desmembramiento de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), y al AEI se le adjudicaron tareas específicas para lograr el control estadounidense sobre el este de Europa. En 1991 estaba Sharp instalado en territorio de la URSS para apoyar en Lituania al movimiento separatista Sajudis, al que asesoraba desde su creación, en 1988.
Como lo destaca el periodista Thierry Meyssan, un año después, en junio de 1992, el entonces ministro de Defensa de Lituania, Audrius Butkevicius, organizaba un significativo y revelador homenaje "a la acción decisiva del Instituto Albert Einstein durante el proceso de independencia de los países bálticos".
Es en ese mismo marco que se inscriben las guerras de los Balcanes, atizadas por la crisis económica de EEUU, y en particular la operación serbia de 1998. Y mientras el coronel Robert Helvey dictaba cursos a los miembros de Otpor en el hotel Hilton de Budapest, en Serbia "el encargado de dirigir localmente la operación era el agente Paul B. McCarthy, discretamente instalado en el hotel Moskva de Belgrado hasta que Milosevic dimite en octubre de 2000", explica Meyssan.
Como representante de la estadounidense National Endowment for Democracy (NED, Fundación Nacional para la Democracia), McCarthy se encargaba asimismo de financiar directamente las labores conspirativas de Sharp, Helvey y el AEI en Serbia.
En septiembre de 2002, según el recuento de Meyssan, el escenario es La Haya, Holanda. Allí se ha trasladado Gene Sharp para adiestrar a los miembros del Consejo Nacional Iraquí, cuyo regreso a Irak es parte de los planes para justificar la invasión estadounidense de ese país, como en efecto ocurrirá en 2003.
Tres años más tarde, en 2006, Hussein fue ejecutado en la horca, EEUU contaba con un gobierno sumiso en Irak, y la producción petrolera del país estaba bajo la vigilancia de la Casa Blanca. En 2013, la invasión se mantiene y contabiliza, en cifras conservadoras, más de un millón de muertos.
La presencia del AEI también ha sido notoria en Georgia, Bielorrusia, Zimbabwe, Ucrania, Kirguistán, Irán, Rusia, Siria, Egipto y una larga lista de países, a la que se agregó en la última década Venezuela, una "amenaza" que, por impulsar el socialismo, se contrapone a los intereses de Washington.

Orlando Rangel Yustiz

lunes, 17 de agosto de 2015

La dictadura proyanqui de Trujillo se impone en el Caribe




La ofensiva de EEUU por imponerse en América Latina incluyó no solo el apoyo a la dictadura de Batista en Cuba, Somoza en Nicaragua entre tantas otras en las primeras décadas del siglo XX, sino también la sangrienta dictadura de Trujillo en República Dominicana.

La dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, en la caribeña República Dominicana, formalmente empezó el 16 de agosto de 1930, pero en los hechos se instauró el 23 de febrero de ese mismo año, cuando sectores leales al alto militar y bajo las directrices trazadas por el tirano, derrocaron al entonces presidente Horacio Vásquez. Una dictadura que se prolongó por un largo período, culminando el 30 de mayo de 1961, cuando un grupo de conspiradores puso fin a la vida de quien se hizo llamar Generalísimo, Benefactor de la Patria entre otros tantos apelativos.

Cuando la gringada llegó ocupando militarmente a Dominicana

Predilecto de los yanquis, Trujillo se instala en una República Dominicana que apenas 14 años antes había sido invadida por los Estados Unidos, en mayo de 1916, “justificando” su invasión los norteamericanos porque que el Estado dominicano había violado la convención de 1907, que le otorgaba al imperialismo yanqui el control de las aduanas dominicanas. Para un 29 de noviembre de 1916, el contraalmirante Harry Shepard Knapp leyó a bordo del vapor de guerra Olimpia una proclama donde se ponía a la República Dominicana bajo la soberanía del gobierno estadounidense, quedando Shepard como gobernador militar.
Las tropas de ocupación sustituyeron a las fuerzas regulares del ejército dominicano en las tareas de defensa y de orden público y desarmaron a la mayor parte de la población, creando la Guardia Nacional Dominicana. Las tropas yanquis persiguieron, apresaron, torturaron y asesinaron a miles de personas, fundamentalmente de las zonas rurales del este del país, cuando impusieron a fuerza de fusiles el cultivo masivo de caña de azúcar floreciente para la época.

Los inicios de una carrera militar meteórica de asenso

Un diciembre de 1918, Rafael Trujillo le solicita a C. F. Williams, coronel y comandante de la Guardia Nacional organizada por el gobierno de ocupación yanqui, un puesto de oficial en ese cuerpo pretoriano. Para enero del entrante año 1919, Williams lo nombra segundo teniente, y para finales de 1921 ya era comandante de una Guarnición, con cargo importante para cuando la Guardia Nacional fue convertida en Policía Nacional Dominicana. Para 1924, el Secretario de Estado norteamericano, Charles Evans Hughes, firma un acuerdo con el empresario y político dominicano Francisco Peynado, mediante el cual las tropas yanquis saldrían del país luego de que se realizaran elecciones, programadas para marzo de ese mismo año. Se realizan unas elecciones amañadas en que fue elegido presidente el general Horacio Vásquez, dirigente del Partido Nacional.
En 1927 la Policía Nacional fue transformada en Brigada Nacional y en mayo de 1928 convertida en Ejército Nacional, bajo la conducción de Rafael Trujillo, a quien el presidente Vásquez le otorgó el rango de general de brigada y el cargo de comandante en jefe, quién designó en los puestos y rangos militares a quienes le eran fieles. Así, apenas nueve años le bastaron al criminal Trujillo pasar de subteniente a general de brigada y jefe del ejército, artimañas y golpes mediante junto con la confianza que se ganó con las tropas norteamericanas, acumulando poder y dinero.

Aprovechándose de las pugnas de una débil burguesía

Como herencia de la ocupación, el Ejército era la institución más fuerte del Estado, con Trujillo al mando y con la colaboración y apoyo de Estados Unidos, quien supo aprovecharse de las pugnas entre los partidos y los políticos de la época de una burguesía dominicana muy débil, acumulando poder militar y dinero.
En medio de pugnas de todo tipo tanto en el gobierno como entre los distintos partidos, al presidente Vásquez no se le ocurre mejor idea en octubre de 1929, luego de haber ampliado su mandato hasta 1930, que postularse para un segundo período para las elecciones programadas para 1930, cuestión que se lo impedía la chucuta constitución vigente del país. Esto generó malestar en amplios sectores de la población, sobre todo en las capas medias urbanas y en la juventud, que lo rechazaba por haber llegado al gobierno al aceptar el plan Huges-Peynado impuesto por los norteamericanos. Eran momentos en que cobraba fuerzas la figura de Trujillo.
Para esos momentos la crisis mundial de 1929 golpeó a la República Dominicana, que se sostenía en buena medida de la venta de productos en el exterior, sobre todo exportaciones como azúcar, café, tabaco y cacao, provocando una caída violenta de las exportaciones por la poca demanda de los países industrializados, generándose una gran crisis interna. La crisis golpeó con más dureza a la población campesina, en las ciudades el desempleo fue impactante, recorte de los salarios y caen las inversiones internas, los dueños de los pequeños negocios quedaron arruinados.
En medio de semejante crisis política y económica, el presidente Vásquez viaja a Estados Unidos para operarse teniendo que permanecer en dicho país poco más de dos meses, asumiendo la presidencia interina José Dolores Alfonseca, quien fungía en ese entonces como Vicepresidente. Este es aconsejado para aprovechar la situación para destituir en el cargo del Ejército a Trujillo quien ya les representaba un peligro por el absoluto control que tenía de los militares.

Trujillo rumbo a la Presidencia

Para principios de enero de 1930 regresa el presidente Vásquez al país en estado convaleciente y el 23 de febrero del mismo año se inició el plan de Trujillo para derrocarlo. Un intríngulis de tramoyas se van desarrollando desde ese momento con levantamientos militares de por medio, como el liderado por el jefe político Rafael Estrella Ureña y el general José Estrella, aunque por encima de ellos estaba el general Rafael Trujillo, quien en verdad tenía el real poder del Estado al controlar el Ejército.
El presidente Vásquez, temeroso por los acontecimientos en curso, se refugia en la Embajada de Estados Unidos junto el vicepresidente Alfonseca, pero el embajador yanqui, Charles Curtis, contacta a Trujillo y éste le asegura que era fiel a Vázquez, volviendo éste a la casa de gobierno. Sin poder alguno, al presidente no se le ocurre otra mejor idea que pedirle a Trujillo que envíe tropas para contener a los alzados. Éste simula dar la orden, pero en verdad envía militares para dejar pasar a los sublevados hacia Santo Domingo, la capital. Vázquez busca apoyo en la embajada norteamericana, pero a esas alturas el golpe ya estaba tramado.
Se inician negociaciones en la embajada norteamericana entre el presidente Vázquez y cabecillas de los militares alzados, y se acuerda que el propio Vásquez y el vicepresidente Dolores Alfonseca renunciarían a sus cargos. A Rafael Estrella Ureña, quien era parte de los que se habían levantado, se le da el cargo de Ministro del Interior en las negociaciones, y por la constitución, al renunciar el presidente y el vicepresidente, a quien le toca asumir la presidencia es al que fungiera como Ministro del Interior. Por tanto, frente a la renuncia forzada de Vásquez y Alfonseca, asume la presidencia Rafael Estrella.
Se planifican elecciones para ese mismo año, y Trujillo, con el beneplácito de los norteamericanos, se lanza como candidato, llevando como candidato a vicepresidente a Rafael Estrella quien fungía como Presidente. Trujillo en medio de la campaña electoral desata una represión contra los opositores, quienes retiran sus candidaturas apenas dos días antes de las elecciones denunciando fraude. El resultado es que Rafael Trujillo gana con el 99% de los votantes, pero con un número total de votos que supera a los propios registrados para votar. Se calcula en verdad que al menos el 75% de la población inscrita en el padrón electoral no fue a votar.
Trujillo terminó siendo presidente, juramentado el 16 de agosto de 1930, con el apoyo del gobierno de Estados Unidos, que lo reconoció como gobernante efectivo. Se inicia así una de las dictaduras más sangrientas de América Latina y el Caribe que perduró por casi 30 años, como parte de las dictaduras más feroces como la de Anastasio Somoza en Nicaragua, una de las más largas junto a la de Alfredo Stroesner de Paraguay, amparadas y protegidas por el imperialismo yanqui.
Hacia el final de los años del dictador un caso alcanzó gran notoriedad tanto dentro de República Dominicana como fuera del país, el asesinato de las hermanas Mirabal (Patria, Minerva y María Teresa). Un 25 de noviembre de 1960, los cuerpos de las tres hermanas Mirabal se encontraron en el fondo de un acantilado en la costa de la República Dominicana, un acontecimiento, que fue vendido como un trágico accidente por Trujillo, quien en verdad había dado la orden asesinarlas. El rechazo al dictador se hacía incontenible, y seis meses después del asesinato de las Mirabal, fue con justicia asesinado el dictador.

Milton D’León
Caracas @MiltonDLeon

domingo, 16 de agosto de 2015

La realidad y los sueños




Fidel con los “hibacushas”, sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki, en el Palacio de las Convenciones, el 2 de marzo de 2012. Foto: Roberto Chile/ Cubadebate

Escribir es una forma de ser útil si consideras que nuestra sufrida humanidad debe ser más y mejor educada ante la increíble ignorancia que nos envuelve a todos, con excepción de los investigadores que buscan en las ciencias una respuesta satisfactoria. Es una palabra que implica en pocas letras su infinito contenido.
Todos en nuestra juventud oímos hablar alguna vez de Einstein y, en especial, tras el estallido de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, que puso fin a la cruel guerra desatada entre Japón y Estados Unidos. Cuando aquellas bombas fueron lanzadas, después de la guerra desatada por el ataque a la base de Estados Unidos en Pearl Harbor, ya el imperio japonés estaba vencido. Estados Unidos, el país cuyo territorio e industrias permanecieron ajenos a la guerra, pasó a ser el de mayor riqueza y mejor armado de la tierra, frente a un mundo destrozado, repleto de muertos, heridos y hambrientos. Juntos, la URSS y China habían perdido más de 50 millones de vidas, sumadas a una enorme destrucción material. Casi todo el oro del mundo fue a parar a las arcas de Estados Unidos. Hoy se calcula que la totalidad del oro como reserva monetaria de esa nación alcanza 8 mil 133,5 toneladas de dicho metal. A pesar de ello, haciendo trizas los compromisos suscritos en Bretton Woods, Estados Unidos, declaró unilateralmente que no harían honor al deber de respaldar la onza Troy con el valor en oro de su papel moneda.
Tal medida decretada por Nixon violaba los compromisos contraídos por el presidente Franklin Delano Roosevelt. Según un elevado número de expertos en esa materia, crearon así las bases de una crisis que entre otros desastres amenaza golpear con fuerza la economía de ese modelo de país. Mientras tanto, se adeuda a Cuba las indemnizaciones equivalentes a daños, que ascienden a cuantiosos millones de dólares como denunció nuestro país con argumentos y datos irrebatibles a lo largo de sus intervenciones en las Naciones Unidas.
Como fue expresado con toda claridad por el Partido y el Gobierno de Cuba, en prenda de buena voluntad y de paz entre todos los países de este hemisferio y del conjunto de pueblos que integran la familia humana, y así contribuir a garantizar la supervivencia de nuestra especie en el modesto espacio que nos corresponde en el universo, no dejaremos nunca de luchar por la paz y el bienestar de todos los seres humanos, con independencia del color de la piel y el país de origen de cada habitante del planeta, así como por el derecho pleno de todos a poseer o no una creencia religiosa.
La igualdad de todos los ciudadanos a la salud, la educación, el trabajo, la alimentación, la seguridad, la cultura, la ciencia, y al bienestar, es decir, los mismos derechos que proclamamos cuando iniciamos nuestra lucha más los que emanen de nuestros sueños de justicia e igualdad para los habitantes de nuestro mundo, es lo que deseo a todos; los que por comulgar en todo o en parte con las mismas ideas, o muy superiores pero en la misma dirección, les doy las gracias, queridos compatriotas.

Fidel Castro Ruz
Agosto 13 de 2015
1 y 23 a.m.

A 47 años del asesinato de Líber Arce.




Miles de estudiantes en la Marcha en recuerdo de los Mártires

Una multitud participó este viernes en la Marcha en recuerdo de los Mártires Estudiantiles, incluyéndose en las proclamas el 6% para la Educación, el repudio a los hechos en el Ceprili y el pedido de renuncia a Huidobro.
Este viernes se realizó la Marcha en recuerdo de los Mártires Estudiantiles, al conmemorarse el 47º aniversario del asesinato de Líber Arce, participando de la misma miles de estudiantes que marcharon por el Centro.
Además del habitual recuerdo de los Mártires Estudiantiles, quienes murieron en manifestaciones por reivindicaciones presupuestarias o en la lucha contra la represión, y del saludo a Familiares de Desaparecidos, en su proclama, Frente a la Torre Ejecutiva, los estudiantes exigieron el 6% del PBI para la Educación, destacaron la importancia de mantener la movilización hasta que se vote el Presupuesto en el Parlamento, rechazaron los hechos de violencia institucional ocurridos en el Ceprili y otras dependencias del Sirpa, y criticaron a Joselo López, dirigente del Sindicato del Inau. También exigieron la renuncia de Eleuterio Fernández Huidobro, ministro de Defensa.
Como cada 14 de agosto el sector educativo hizo memoria y recordó al grueso de la sociedad el crimen de Estado que se cometió hace 47 años, y que supuso el preludio de una larga y macabra etapa que aún hoy sigue impune. El 14 de agosto de 1968 fue asesinado por primera vez a manos de la policía un estudiante uruguayo, Liber Arce (de 28 años), destino que en septiembre del mismo año compartirían Hugo de los Santos (19 años) y Susana Pinto (27 años). Otros nombres de jóvenes se sumarían en los años sucesivos como los de Santiago Rodríguez Muela (22 años), Heber Nieto (19 años), Julio Spósito (19 años) Íbero Gutiérrez (22 años) Ramón Peré, Joaquín Klüver (22 años) o Walter Medina (16 años).

Mártires estudiantiles: 14 de agosto “un día para el recuerdo, la reflexión y la lucha”
11 Agosto 2015

En el marco de una plataforma reivindicativa que tiene entre sus principales reclamos el 6% del PBI para la educación, los nucleados en la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU) recuerdan y conmemoran el viernes 14 de agosto el Día de los mártires estudiantiles. Bruno López, integrante de la Secretaría de Asuntos Gremiales de la FEUU, le dijo al Portal PIT-CNT que se está ante un día “para el recuerdo, la reflexión y la lucha”.
López indicó que el 14 de agosto “significa muchas cosas para los estudiantes. En primer lugar es un día de recuerdo, de rememoración histórica de nuestros mártires estudiantiles. Se trata de mantenerlos vivos en el recuerdo, mantener sus ejemplos de vida, su entrega y el compromiso que pusieron durante su corta vida. Se recuerda y se trae al presente los crímenes cometidos durante el terrorismo de Estado, no solo durante el período dictatorial de 1973 – 1985 porque, se debe tener presente, que antes del 73´ya se gobernaba bajo medidas prontas de seguridad, violándose derechos imprescindibles, humanos y democráticos de la población”.
El integrante de la FEUU agregó que “en este marco de violencia es que el 14 de agosto muere el primer mártir estudiantil en nuestro país, y ese estudiante se llama Líber Arce. A partir de este asesinato todos los años se realiza un acto de recuerdo y de lucha. Incluso en los momentos de más represión durante la dictadura, se llegaron a hacer actividades en recuerdo y con el compromiso de lucha en memoria de los estudiantes abatidos por los golpistas. Por lo que el 14 de agosto tiene un componente histórico muy importante y, como la memoria se mantiene a través de la continuidad, se asumen desafíos para el hoy y el mañana”.
El 14 de agosto también representa una instancia “donde los estudiantes organizados manifestamos cuáles son nuestras reivindicaciones, planteos y aspiraciones como integrantes del movimiento popular. Este año la fecha tiene un eje clarísimo que pasa, entre otras cosas, por la ley Presupuestal que debe presentar el gobierno y que se debe votar este año. El reclamo fuerte pasa por un mayor presupuesto para la educación, estamos pidiendo un 6% del PBI para ANEP y Udelar. Pero también estamos pidiendo mayores partidas para otros rubros, porque pensamos en un país para los jóvenes. El año pasado debatíamos sobre un plebiscito para rechazar las propuestas de la derecha de encarcelar y reprimir más a los jóvenes. Una de las salidas era la de generar oportunidades en lugar de reprimirlos. Y esas oportunidades surgen a partir de mayores presupuestos para la salud, la vivienda digna, para llevar adelante políticas que permitan un mayor desarrollo industrial, etcétera. Todo esto nos lleva a un país más justo y con mayor justicia social”, destacó el integrante de la FEUU.

Características del acto

La FEUU convoca a los estudiantes y a la población en general a concentrarse el próximo viernes 14 a partir de las 18 horas en la explanada de la Universidad de la República. Desde ese lugar se marchará hasta la Plaza Independencia y frente a la Torre Ejecutiva se realizará un acto en recuerdo de los mártires estudiantiles, se dará a conocer la plataforma reivindicativa de la FEUU y esta actividad culminará con un espectáculo artístico.
López adelantó que hasta el momento se ha confirmado que en 13 localidades del país se realizarán actividades similares a la programada en Montevideo. Se sabe ya que en Salto, Paysandú, Maldonado, varias localidades de Canelones, Tacuarembó, Rivera, entre otros lugares, los jóvenes convocarán a recordar y honrar a los mártires estudiantiles, destacó el integrante de la FEUU.

sábado, 15 de agosto de 2015

Fidel y sus grandes aportes sobre el tema de la Unidad




Carta al líder cubano en sus 90 años de vida

El 12 agosto 2015
Querido Fidel,

Siendo Cuba mi segunda patria, que me acogió con los brazos abiertos cuando era perseguida en Chile por estar luchando por construir una sociedad humanista y solidaria que ponía en cuestión los intereses de las élites dominantes, y siendo tú el inspirador inicial de esos combates, he sentido la necesidad de mandarte este mensaje en el momento en que vas a empezar a recorrer tus 90 años de vida.
Me excuso por tratar de ver tú, pero me eres tan cercano que he sentido la necesidad de hacerlo.
Pienso que al iniciar un año más de tu vida, debes sentirte feliz y realizado porque, con tu ejemplo de dignidad, resistencia y solidaridad, has servido de aliento e inspiración de todos los que en Nuestra América y en el mundo luchan por un mundo mejor.
Nadie como tú luchó por la unidad de las fuerzas revolucionarias y del pueblo, transformando esta unidad en el pilar de tu estrategia política antes y después de la victoria. Tomando en cuenta la realidad político-ideológica de Cuba, preferiste evitar las discusiones teóricas para centrar tu energía en la aplicación de una estrategia correcta porque estabas convencido de que, en ese contexto, sería la práctica la que lograría resolver con menos desgaste interno las diferencias ideológicas y políticas de los distintos grupos revolucionarios. Y así fue.
Quisiera reproducir aquí las cosas que tú dijiste sobre este tema en distintos momentos de la lucha y que fueron recogidos por mí en un pequeño libro titulado: La estrategia política de Fidel. Del Moncada a la victoria [1] escrito en 1985, hace ya 30 años, publicado en Cuba por Ciencias Sociales y reproducido en muchos países de América Latina y Estados Unidos.
Pienso que te sentirás feliz al recordar estas ideas que expusiste hace muchos años pero que tienen una actualidad extraordinaria en la situación actual de nuestros países. Y ese será mi mejor regalo, y será un regalo compartido, como todo lo tuyo, porque haré circular este mensaje a través de diferentes redes para que ojalá contribuya de alguna manera a construir esa unidad que es tan necesaria para que podamos concentrar todos nuestros esfuerzos contra quienes impiden el avance de nuestros pueblos.
Paso entonces a citar lo que entonces escribí.
Criterios acerca de la unidad de las fuerzas revolucionarias En relación a la conformación de la unidad de las fuerzas revolucionarias Fidel proporciona algunos criterios de gran interés en una conversación con estudiantes chilenos en 197l: “Lo ideal en política es la unidad de criterios, la unidad de doctrina, la unidad de fuerzas, la unidad de mando como en una guerra. Porque una revolución es eso: es como una guerra. Es difícil concebir la batalla cuando se está en el medio de la batalla con diez mandos diferentes, diez criterios diferentes, diez doctrinas militares diferentes y diez tácticas. Lo ideal es la unidad. Ahora, eso es lo ideal. Otra cosa es lo real. Y creo que cada país tiene que acostumbrarse a ir librando su batalla en las condiciones en que se encuentre. ¿No puede haber una unidad total? Bueno, vamos a buscar la unidad en este criterio, en este otro y en este otro. Hay que buscar la unidad de objetivos, unidad en determinadas cuestiones. Puesto que no se puede lograr el ideal de una unidad absoluta en todo, ponerse de acuerdo en una serie de objetivos. “El mando único —si se quiere—, el estado mayor único, es lo ideal, pero no es lo real. Y por lo tanto, habrá que adaptarse a la necesidad de trabajar con lo que hay, con lo real.” [2]
En relación al proceso de unificación de las fuerzas revolucionarias podemos extraer tres grandes lecciones de la experiencia cubana:
La primera , expresada ya en las palabras de Fidel anteriormente citadas: es necesario que los dirigentes revolucionarios tengan como preocupación central avanzar en el proceso de unidad de las fuerzas revolucionarias y para ello no hay que partir de las metas máximas sino de las metas mínimas. Un ejemplo de ello es el Pacto de México entre el Movimiento 26 de Julio y el Directorio Revolucionario.
La segunda: lo que más ayuda a la unificación de las fuerzas revolucionarias es la puesta en práctica de una estrategia que demuestre ser la más correcta en la lucha contra el enemigo principal. Si produce frutos satisfactorios, se irán plegando a ella durante la lucha, en el momento del triunfo o en los meses o años posteriores, el resto de las fuerzas verdaderamente revolucionarias. Si la unidad a todo nivel se gesta prematuramente, antes de que estén suficientemente maduras todas las condiciones para ello, lo que puede ocurrir es que, o se llegue a conformar una unidad puramente formal que tiende a caer hecha trizas ante el primer obstáculo que aparezca en el camino, o puede producir la inhibición de estrategias correctas representadas por grupos minoritarios que, en pro de la unidad, se deciden a renunciar a ellas para someterse al criterio de la mayoría, con las consecuencias negativas que ello tendrá para el proceso revolucionario en su conjunto.
Y, tercero, algo muy importante para lograr la unidad perdurable de las fuerzas revolucionarias —y de lo que Fidel fue siempre el máximo promotor—, valorar en forma correcta el aporte de todas las fuerzas revolucionarias sin fijar cuotas de poder ni en relación a su grado de participación en el triunfo de la revolución, ni en relación a la cantidad de militantes que tenga cada organización. Es decir, establecer la igualdad de derechos de todos los participantes, combatiendo cualquier “complejo de superioridad” que pudiese presentarse en alguna de las organizaciones que conforman la unidad. Los más ricos aportes de Fidel sobre este tema se producen en su lucha contra el sectarismo, especialmente en el llamado primer proceso a Escalante, en marzo de 1962, cuando Aníbal Escalante, secretario de organización de las ORI —primer esfuerzo por institucionalizar la unidad de las fuerzas revolucionarias después del triunfo de la revolución— empieza a copar todos los puestos y funciones con “viejos militantes marxistas”, lo que en Cuba no quería decir otra cosa que ser militante del PSP, único partido marxista antes de la revolución. En lugar de promoverse una organización libre de revolucionarios se estaba creando una “coyunda”, una “camisa de fuerzas”, un “yugo”, “un ejército de revolucionarios domesticados y amaestrados”. Fidel insiste, en ese momento, en que es necesario combatir tanto el sectarismo “de la Sierra” como el sectarismo “de los viejos militantes comunistas marxistas”. Y al respecto sostiene: “La revolución está por encima de todo lo que habíamos hecho cada uno de nosotros: está por encima y es más importante que cada una de las organizaciones que había aquí, Veintiséis, Partido Socialista Popular, Directorio, todo. La revolución en sí misma es mucho más importante que todo eso. “¿Qué es la revolución? La revolución es un gran tronco que tiene sus raíces. Esas raíces, partiendo de diferentes puntos, se unieron en un tronco; el tronco empieza a crecer. Las raíces tienen importancia, pero lo que crece es el tronco de un gran árbol, de un árbol muy alto, cuyas raíces vinieron y se juntaron en el tronco. El tronco es todo lo que hemos hecho juntos ya, desde que nos juntamos; el tronco que crece es todo lo que nos falta por hacer y seguiremos haciendo juntos. [...] “Lo importante no es lo que hayamos hecho cada uno separado, compañeros; lo importante es lo que vamos a hacer juntos, lo que hace rato ya estamos haciendo juntos: y lo que estamos haciendo juntos nos interesa a todos, compañeros, por igual [...]” [3]
Ese mismo día dirá en otro discurso refiriéndose a su caso personal: “Yo también pertenecí a una organización. Pero las glorias de esa organización son las glorias de Cuba, son las glorias del pueblo, son las glorias de todos. Y yo un día —agrega— dejé de pertenecer a aquella organización. ¿Qué día fue? El día [en] que nosotros habíamos hecho una revolución más grande que nuestra organización; el día en que nosotros teníamos un pueblo, un movimiento mucho más grande que nuestra organización; hacia el final de la guerra, cuando teníamos ya un ejército victorioso que habría de ser el ejército de la revolución y de todo el pueblo; al triunfo, cuando el pueblo entero se sumó y mostró su apoyo, su simpatía, su fuerza. Y al marchar a través de pueblos y ciudades, vi muchos hombres y muchas mujeres; cientos, miles de hombres y mujeres tenían sus uniformes rojo y negro del Movimiento 26 de Julio; pero más y más miles tenían uniformes que no eran rojos ni negros, sino camisas de trabajadores y de campesinos y de hombres humildes del pueblo. Y desde aquel día, sinceramente, en lo más profundo de mi corazón me pasé, de aquel movimiento al que queríamos, bajo cuyas banderas lucharon los compañeros, me pasé al pueblo; pertenecí al pueblo, a la revolución, porque realmente habíamos hecho algo superior a nosotros mismos.” [4]
Deseándote muchos años más de vida y de aportes a nuestras luchas se despide de ti esta chilena, cubana, venezolana, latinoamericana, enviándote un abrazo lleno de sueños y esperanzas.

Marta Harnecker

[1] . Fue publicado en Cuba bajo el título: Fidel: La estrategia política de la victoria, Editorial de Ciencias Sociales, 2001. Se puede encontrar en formato digital en: http://www.rebelion.org/docs/89864.pdf
[2] . Fidel Castro, Conversación con los estudiantes de la Universidad de Concepción, en Cuba—Chile, Chile, 18 noviembre, 1971,
[3] . Fidel Castro, Discurso del 26 de marzo de 1962, en Obra revolucionaria Nº 10, p.29—30; La revolución cubana..., op.citp. p.539.
[4] . Fidel Castro, Discurso del 26 de mayo de 1962, en Obra revolucionaria Nº11, 27 marzo, 1962, pp.36—37; La revolución cubana..., ob.cit. pp.545—546.

El dragón y sus llamas




En dos ocasiones fundamentales, China operó como un factor de contención de la bancarrota capitalista mundial. La primera vez fue durante la llamada 'crisis asiática', en los años 1997/2002. Ese período arrancó con el derrumbe de los 'tigres' de la región, con una onda expansiva que colapsó a Rusia, a Brasil y a Argentina, e incluso representó una amenaza seria para Estados Unidos, donde el fondo LTM fue rescatado por una acción colectiva de los bancos, bajo la batuta de la Reserva Federal. Esta crisis desató devaluaciones monetarias de enorme magnitud, que China, sin embargo, no replicó con una devaluación de su propia divisa, el yuan. Analistas diversos interpretaron esta 'mesura' de China como una expresión de 'gran responsabilidad' hacia el conjunto de la economía mundial. Había evitado una guerra comercial y una cadena ulterior de devaluaciones.
La segunda vez ocurrió en 2007/8, cuando la bancarrota hipotecaria en Estados Unidos llevó a una serie de quiebras internacionales, entre los que se incluyeron bancos norteamericanos, ingleses y alemanes de primera magnitud. El gobierno de China respondió a la catástrofe con un incremento del gasto público de igual monto al de Estados Unidos, sólo que para éste implicó un 5% del PBI y para el país asiático el 25% de su propio producto. La consecuencia de este gasto fue una expansión enorme de la demanda de materias primeras alimenticias y minerales, que dio paso al boom de los llamados países emergentes, un impacto que benefició también al exportador principal de algunos de estos productos -Estados Unidos, y que por otro lado favoreció las inversiones norteamericanas en la explotación del petróleo no convencional.

Devaluación

La característica peculiar de los acontecimientos que se desarrollan ahora a nivel mundial, es que China funge como un detonador de la crisis o como un combustible que la alimenta -no como un factor de neutralización. Lejos de moderar la onda de la crisis, la potencia. Quienes proyectaban un ascenso indefinido de China a partir del número elevado de sus habitantes, se enfrentan a un desmentido de sus pronósticos. Con su incorporación a la economía mundial en forma cada vez más estrecha, China ha ingresado en los ciclos de la economía capitalista -como todo el mundo. Sólo que el impacto sobre el desarrollo de la crisis mundial que comenzó hace diez años, se prevé demoledor.
La devaluación de la divisa de China en un 2%, el martes 11, recuerda lo hecho por Martínez de Hoz en febrero de 1981, cuando devaluó el peso en un 5%, escaso para reactivar la economía pero suficiente para la carga en pesos de la deuda externa a niveles insoportables. Fue, como anticipamos en nuestra prensa de entonces, el comienzo del fin de la dictadura militar. La pobre tasa de devaluación del yuan tampoco alcanza para reactivar las exportaciones de China, que vienen cayendo a plomo, pero es suficiente para alentar una salida de capitales en moneda doméstica hacia divisas fuertes. China ha pasado de grandes excedentes de comercio exterior a un déficit neto, que no está acompañado por un ingreso de capitales sino agravado por una salida muy fuerte. El balance externo de la economía china no inyecta liquidez en la economía sino que la sustrae. En los últimos doce meses han salido del país casi un billón de dólares.

Relaciones de producción

Estos episodios mercantiles son la manifestación de una contradicción gigantesca de la restauración capitalista en China. La demanda internacional hacia Beijing se encuentra en descenso, pero más importante aún es la caída de la tasa de beneficio del conjunto de su economía. Numerosos estudiosos de las estadísticas chinas sitúan la tasa de crecimiento del PBI en un 3 ó 4% anual, no en el 7% oficial, el cual es la mitad de las tasas chinas de la década pasada. Esta caída de la tasa de ganancia obedece al exceso de capital invertido en numerosas industrias, como la siderurgia o el aluminio, sino también a una industrialización que ofrece retornos relativos inferiores a los precedentes; el componente importado de las exportaciones chinas se ha reducido del 85% al 36% en poco más de una década. Diversos analistas han interpretado la salida de capitales de China como la expresión de una búsqueda de tasas de beneficio mayores en el exterior, no solamente en inversiones en materias primas u obras de infraestructura sino igualmente en la especulación inmobiliaria (Londres o compras de puertos en Grecia). Las inversiones en obras públicas en otros países, sin embargo, no han incentivado sino desmejorado la tasa de retorno, esto porque se aplica a proyectos de lenta rotación del capital invertido y en países periféricos que abordan situaciones de insolvencia (Venezuela, Ecuador, Argentina y diversos estados de África). Este menguado retorno es la principal razón que han alegado Estados Unidos y Japón para subsidiar la inversión en obras públicas dentro y fuera de sus fronteras y para desechar iniciativas como los bancos de desarrollo de los Brics y el más cercano de Asia.
Las medidas que ha tomado el gobierno chino para contrarrestar la tendencia recesiva de la economía han sido numerosas; se ha ingresado en la fase declinante de su efectividad -por eso el estallido. De un lado, un descomunal desarrollo inmobiliario financiado por la banca pública, pero por sobre todo por un sistema privado desregulado organizado por esos mismos bancos y los privados. En este plano ya se han producido numerosos episodios de insolvencias financieras grandes, a las que ha rescatado el Estado en buena parte (no siempre). La posibilidad de proseguir por este camino de rescates está contenida por el déficit fiscal y el peligro de bancarrotas en serie, no solamente de especuladores privados sino de los gobiernos regionales, que se encuentran en insolvencia en un 80%. Las finanzas desreguladas han atraído los ahorros privados, porque ofrecen rendimientos no sujetos a límites institucionales. La nueva clase media de China ha entrado en el torbellino donde perderá todo lo que hubiera ganado.

Bolsas y fugas

La iniciativa más reciente para apuntalar 'medidas anticíclicas' o, más precisamente, la caída de la tasa de ganancia, ha sido incentivar las bolsas de China. Se ha firmado un "convenio de conectividad" con la Bolsa de Hong Kong y liberalizado la posibilidad de que operen fondos internacionales. En este cuadro, los bancos públicos se convirtieron en compradores de acciones y se liberó el financiamiento para el público minorista, que ha inundado las bolsas de financiación excepcional -adelantos del 5% de la inversión total (‘margin call'). Las bolsas subieron un ciento por ciento en el año, con compras minoristas por 800 mil millones de dólares. La devaluación del martes, sin embargo, está vinculada con el derrumbe bursátil iniciado hace un par de meses y la fuga del dinero doméstico hacia las divisas extranjeras y al exterior.
La apertura de las bolsas, sin embargo, tenía un diseño estratégico: financiar la economía china con dinero externo, y en particular las obras de infraestructura comprometidas en otros países. Era un reconocimiento de que para ello no alcanzaban los recursos fiscales ni el ahorro doméstico regulado. El derrumbe bursátil, de cerca de un 40% de sus picos, golpea esta estrategia más allá de los fracasos coyunturales. La apertura más o menos significativa de la economía de China al capital extranjero desataría una ola de especulaciones y de quiebras, que sacudiría la industrialización capitalista de las últimas décadas y desnudaría su precariedad. El gobierno intenta ahora controlar el despeño bursátil con medidas intervencionistas, al extremo que se ha fijado un piso para la cotización del panel de las bolsas en 4500 puntos. Esto mismo, sin embargo, ha alentado la estampida a la salida, por la contradicción flagrante que supone una bolsa de valores manejada por funcionarios.

Dólar/yuan

Entre todos los esfuerzos para contrarrestar la declinación del rendimiento capitalista, se destaca la tasa fija establecida entre el yuan y el dólar, para abaratar importaciones y alentar el consumo doméstico. Pero la valorización del dólar en el mercado de divisas internacional ha encarecido en forma notable los costos de China; el yuan se ha revalorizado aún más que el dólar porque la inflación interna del país es dos o tres veces superior a la de Estados Unidos. La situación se ha vuelto insoportable y China ha debido devaluar, lo cual afecta al conjunto de los capitales financieros internos. Como se explica en nota aparte, la desvalorización oficial del 2% se ha traducido en los mercados mundiales en una del 6%. Es el nivel de un principio de guerra comercial. Si Estados Unidos normaliza su tasa de interés interna al 4%, la revalorización que esto resultaría para el dólar le daría una ventaja fuerte a China en el mercado interno norteamericano. A países como Rusia, en franco derrumbe del PBI, y a los que exportan materia prima a China, como Brasil, Argentina o Australia, les representa un golpe fortísimo.
Es cierto que China cuenta con un recurso al que puede apelar para paliar una crisis de financiamiento, que son los casi 2 billones de dólares que tiene invertidos en bonos del Estado norteamericano. Pero esto implicaría una guerra financiera, precisamente cuando el Banco Central norteamericano está buscando distanciarse del financiamiento del Tesoro de su país. De todos modos, el financiamiento es la manifestación última de un desequilibrio que toca al corazón del capital, el rendimiento decreciente de las inversiones.

Política

¿Qué más de aquí en más? En una década de crisis, los Estados han agotado los recursos de rescate, incluidas guerras permanentes. Al borde del abismo, Obama ha decidido llegar a un acuerdo con Irán. Pero la crisis mundial ha llegado muy lejos en la política internacional.
Hemos ingresado en una fase aún más aguda de la bancarrota capitalista, que ha superado largamente a la economía.

Jorge Altamira

jueves, 13 de agosto de 2015

La nostalgia por la R.D.A.




Hace unos días se celebró, con gran profusión de traca falsimediática, el numerito que montó la CIA en Berlín hace 25 años escenificando la caída del Muro antifascista germano oriental, lo que aquí se llamó “muro de la vergüenza” por los desvergonzados que habían ejecutado, durante los años de la “guerra fría”, a golpe de bomba, tiro en la nuca y ametrallamientos varios, ciudadanos inocentes de Europa Occidental y también a movimientos de izquierda, bajo el sello ultraderechista de Gladio. Sin duda, el episodio berlinés de 1989 se trató de un espectacular golpe teatral histórico que mostraba al mundo, supuestamente, el triunfo de la voluntad “democrática” sobre la “tiranía”. Eso sí, mientras la ficha del dominó socialista seguía su curso por Europa, EEUU (con el habitual apoyo de sus aliados europeos) invadía Panamá y asesinaba a más de 3.000 personas, algunas haciéndolas desaparecer en el mar. Pero los malos, malísimos, seguían siendo los comunistas.
Los cabecillas neohitlerianos presentes en la conmemoración de días atrás, fundamentalmente de USA, Alemania y otros países otánicos (los Obama, Merkel, etc) son los herederos de los que edificaron, consumada la anexión de la RDA a la RFA, el IV Reich actual. La herencia de ese “nuevo orden” mundial, o nuevo reinado del terror, fueron las guerras por petróleo, las falsas banderas terroristas del 11-s, 11-m, 7-j, los millones de muertos civiles y torturados en Irak, Libia, Afganistán y Guantánamo, la impunidad sionista con sus incontables crímenes y su Muro de la Vergüenza del que nadie se acuerda, el saqueo programado del neoliberalismo en el Primer y Tercer Mundo, el terrorismo islámico sufragado por Occidente…
Alemania, hoy día, es el país de los amnésicos, pero sólo con los nazis, a los que metieron (y no precisamente a empellones) en sus servicios de inteligencia, Ministerios e instituciones públicas durante los cuarenta años posteriores a la caída del otro muro, el hitleriano. Los comunistas del Este, con 150 víctimas abatidas en el Muro, que lo fueron cruzando ilegalmente, puesto que se trataba de una frontera, fueron el paradigma de la represión socialista según los boletines político-mediáticos de la CIA. A pesar de que EEUU y Europa (con sus agencias del crimen organizado), en diversos grados, estaban apoyando golpes de Estado de corte fascista y la desaparición de miles de personas en el Cono Sur latinoamericano, en las dictaduras militares que auparon al poder. Que de su boca salga la palabra “represión”…de los terroristas más indecentes de los últimos años, tiene sus bemoles.
Lo que interesa deliberadamente a Occidente es ocultar que existían otras realidades sobre el Muro y la RDA que nunca han salido a la luz en los medios controlados que dicen llamarse “prensa libre” (para manipular). Está documentado que MILES de alemanes del Oeste capitalista viajaron a la RDA socialista para instalarse definitivamente en este país, pero la imagen y palabra más publicitada en veinticinco años, “ad nauseaum”, ha sido la de ciudadanos del Este que huían de la RDA, en globo, en triciclo o con la ayudita de la Estación de la CIA en Berlín occidental. En el Chile de Pinochet muchos no tuvieron tanta suerte: la propia CIA se encargó de que no huyeran del país disidentes de izquierda facilitando a la dictadura los detalles de centenares de opositores para que fuesen asesinados, inclusive de ciudadanos norteamericanos (ver la película Missing, de Costa Gavras). Un detalle, la “fuga” de alemanes occidentales a la RDA, de singular relevancia, que la propaganda de la Guerra Fría ha ignorado siempre en detrimento de la apisonadora anticomunista patrocinada por EEUU.
Se ha ignorado en qué condiciones se construyó la Barrera Antifascista alemana oriental. El Muro fue construido en agosto de 1961, fundamental y primordialmente por razones económicas. Pat Turnbull lo señala con acierto: En 1961, en Berlín Este vivían 63.000 personas que al mismo tiempo trabajaban en Berlín Oeste. Debido a los tipos de cambio, ganaban entre cuatro y cinco veces más que los trabajadores de Berlín Occidental. En la RDA pagaban rentas muy bajas, esto es, por los precios y las tarifas que debían abonar por los servicios ofrecidos por el Estado de la RDA, sin tener que pagar, además, ni un sólo centavo de impuestos al estado alemán democrático. Se ha cuantificado en alrededor de 32.000 trabajadores de la RDA los que nutrieron, con el excedente de su trabajo, a los especuladores que cruzaron la frontera durante al menos diez años seguidos.
Otro factor de desestabilización capital fueron los contrabandistas y el mercado sucio que llevaba aparejada su actividad delictiva. ‘El Muro y la Humanidad’, publicación germano oriental (1962) lo expresaba así: “Ellos (los estraperlistas) también siguieron la misma receta para acumular riqueza: cogían, por ejemplo, 100 marcos del oeste, iban a la oficina de cambio y los cambiaban a 500 marcos del Este. De este modo iban de compras a Berlín Este y compraban –por ejemplo, una cámara de fotos- e iban a Berlín Occidental y revendían la cámara por un precio muy superior (pongamos 400 marcos). A continuación, iniciaban todo el negocio sucio de nuevo. Obtenían esos 400 marcos del Oeste que se convertían en 2000 marcos del Este, haciéndose ricos en pocos meses a expensas, claro está, de la RDA. Este ejercicio de bandidaje supuso una pérdida para la RDA de más de 35.000 millones de marcos, que podrían haber sido invertidos en la construcción de escuelas, hospitales y en un aumento más rápido del nivel de vida de los germano orientales”
Un análisis absolutamente irreprochable para entender que fue la RDA y por qué se construyó su Muro protector porque, hablando de divisiones y barreras, quien promovió precisamente la división de Europa en dos bloques antagónicos fue Occidente, cuyo único objetivo era aislar, debilitar y, en último término, liquidar, a cualquier precio, a la Unión Soviética, país que, por cierto, fue quien propuso la reunificación de Alemania poco después de su ruptura en dos Estados, siempre que fuese un Estado neutral y desmilitarizado. El propio Stalin formuló una retirada de las tropas soviéticas de la zona oriental y Lavrenti Beria habló en los mismos términos a la muerte de líder soviético. Algo que, lógicamente, no interesó, ni a la nueva Alemania Occidental, ni a EEUU. La división alemana fue un conjunto de acciones unilaterales realizadas por EEUU, Gran Bretaña y Francia, que violaron de forma clamorosa los términos en que fue redactado el tratado de Potsdam, sobre la Europa de la posguerra. Esto no lo afirma un “fan” de la RDA, sino gente como el investigador norteamericano William Blum.

Todo en la RDA era triste, gris y plomizo

Tras la construcción del Muro la revitalización económica de la RDA fue un hecho, creciendo de forma paulatina y consiguiendo unos niveles más que aceptables de vida para los ciudadanos de la RDA, después de varios años permitiendo que el Oeste alemán saqueara parte de los recursos económicos del Este germano. La determinación de construir el Muro por parte de la RDA contribuyó, directamente, aunque esto lo obvien de manera descarada los lacayos de EEUU, al mantenimiento de la paz en Europa que, de otra forma (con una RDA permeable por Berlin Este) no se hubiera conseguido, con toda probabilidad. El factor “protector” del Muro fue, en cierta medida, una forma de garantizar la distensión entre la URSS y EEUU y, en último término, hacer frente al rearme nuclear de la RFA y evitar la entrada del terrorismo de Gladio en territorio alemán oriental.
Hilary Keenan decía hace cinco años, con ocasión de las “conmemoraciones” del 20 aniversario del derribo del Muro de Berlín que: incluso veinte años después de la derrota del comunismo en Europa los esfuerzos realizados por el Estado alemán y los medios de comunicación para borrar de la memoria los logros sociales de la República Democrática Alemana no han tenido éxito. Y es que se puede afirmar que la ostalgie (nostalgia por el Este) de relativamente jóvenes y viejos ex ciudadanos de la RDA, pasados veinticinco años, es algo más que sentimentalismo pasajero por el pasado. Es una declaración de intenciones. En palabras de un antiguo alemán oriental “gracias a Dios”, fui capaz de experimentar la vida en la RDA.

Hurania

miércoles, 12 de agosto de 2015

Breves notas del fascismo




Es este fascismo (hitleriano) que en los años cuarenta del siglo pasado (XX) llevó a la Segunda Guerra Mundial, sobre todo, para descuartizar a la URSS.

La historia es muy importante. Sin ella todo es penumbra. Absolutamente. ¡Cuánto quisieran los centros de adoctrinamiento anticomunistas del pentágono que la historia no existiera! Sus discípulos hicieron todo en ese sentido. Tofler, Fukuyama, etc. Este último (Fukuyama) incluso se atrevió a sostener el fin de la historia. Pero, la historia es insustituible en cualquier análisis de la realidad mundial. Y, de acuerdo a esto, necesitamos de la historia para iniciar esta nota.
Antes la orientación estratégica del sistema capitalista en su segunda fase denominada monopolista o imperialista:
Como bien sabemos a finales del siglo XIX el sistema capitalista estaba ingresando a su segunda fase. Esta segunda fase tiene cuatro ciclos económicos largos: dos de expansión o avance y dos de contracción o crisis:
Primero, de 1880 a 1913 de expansión o avance.
Segundo, de 1913 a 1945 de contracción o crisis.
Tercero, de 1945 a 1973 de expansión o avance.
Cuarto, de 1973 hasta la actualidad de contracción o crisis.
Por supuesto en todo este periodo hubo varios ciclos económicos cortos de expansión o avance y de contracción o crisis pero circunscritos al ciclo económico largo en que se desenvolvían..
Además, y esto es aun más importante, hay que observar que en los ciclos económicos largos de contracción o crisis el capitalismo, como es previsible, se ve envuelto en graves apuros, ejemplo, en el primero, es decir, en el que discurre entre 1913 y 1945 hay la gran depresión económica de 1929, las dos guerras mundiales y entre ellas el fascismo alemán e italiano. En el segundo, es decir, en el que discurre entre 1973 hasta la actualidad también hay la gran depresión económica de 2008, grave enfrentamiento ruso-estadounidense y el ascenso del fascismo en Estados Unidos. Pero lo sorprendente es que en ambos ciclos está el fascismo.
Continuemos con el análisis (Aquí solo vamos hablar del primer caso).
Inicio con una breve cronología (para una mayor aproximación desde 1920):
En 1920 se crea la Liga o Sociedad de las Naciones (antecesora de la ONU), previa firma y ratificación del Tratado de Versalles en 1919 después del fin de la Primera Guerra Mundial. Como se recordará Estados Unidos ingresa a esta guerra en 1917 cuando el conflicto había comenzado en 1914. Esta es una nota muy importante.
En 1921 Irlanda se independiza de Inglaterra. El Ejército Republicano Irlandés (IRA) guió la independencia en una lucha de guerra de guerrillas contra el ejército de ocupación británico, además, contra sus subsidiarios denominados como Black and Tans (Negros y Quemados). La independencia se selló con el Tratado Anglo-Irlandés firmado en diciembre de 1921. Y bajo liderazgo de Michael Collins se estableció el Estado libre e Irlanda.
En 1922 se da la marcha de los fascistas italianos sobre Roma. Son los llamados “Camisas Negras”, dirigida y organizadas por el “Partido Nacional Fascista” de Benito Mussoline.
En 1924 muere Lenin. Antes, el 30 de agosto de 1918, había sufrido un atentado contra su vida ejecutada por la anarquista Fanni Yefímovna Kaplán. Ocurre en un momento de dura resistencia y asedio criminal de los países imperialistas contra la gran URSS. Tras esto Stalin continúa, de forma magistral, la dirección comunista.
En 1926 (25 de diciembre) Hirohito se hace emperador en Japón tras la muerte de su padre Yoshihito. Son los tiempos de la trascendencia indiscutible de Japón en la región asiática como potencia imperialista, incluso, por encima de Rusia y China (un aparte: al final de la Gran Guerra, Hirohito fue protegido por los estadounidenses que se negaron a llevar a Hirohito como criminal de guerra al Tribunal de Nuremberg).
En 1929 la población mundial estaba acercándose a los dos mil millones de habitantes (El 1 de enero del año 2014 la población del planeta alcanzó los siete mil doscientos millones de personas, según el informe del Fondo Alemán de la Población de la Tierra).
En este marco ocurre la Gran Depresión de 1929. Se inicia en Estados Unidos (igual que en 2008). Sus momentos cruciales fueron el 24 de octubre llamado como el “Jueves Negro” y el 29 de ese mismo mes (octubre) llamado también el “Martes Negro”. El pánico es tremendo. Wall Street se estremece. Se dice que en pocas horas dieciséis millones y medio de acciones fueron vendidas con el 40-50 % de pérdidas. Todos los indicadores económicos estaban en picado (caída libre). Tres años después (1932) el PBN estadounidense había disminuido un 27 %, la producción industrial un 50 % y el desempleo era del 25 % (algo parecido sucede entre 2008 y 2015). En sí estaba afectada la producción de bienes de consumo, la producción pesada y también la agricultura. Hubo hundimiento del comercio internacional en dos tercios del valor utilizado antes de la gran crisis. Fue una gran crisis económica que demolió de raíz el sistema imperialista de aquellos años.
En 1931 hay debacle de la Libra Esterlina que había sido Moneda de Reserva Internacional, es decir, base de las operaciones financieras en el mundo. En efecto el 21 de septiembre la Libra Esterlina abandonó el Patrón Oro y se devaluó en un 25 % (es similar a 1971 en el caso del dólar estadounidense). Y desde entonces el dólar estadounidense empieza su gran ascensión.
Luego vienen los siguientes hechos:
En 1933, Adolf Hitler toma el control del Estado Alemán junto a su “Partido nacionalsocialista Obrero Alemán” (en alemán: Nationalsozialistische Deutsche Arbeiter Partei, abreviado como NSDAP).
Ese mismo año (1933), en octubre, Alemania abandona la Sociedad de Naciones.
En 1934 la revolución China da un giro muy importante: se inicia la “Gran Marcha”. Pero, en 1937 Japón llega hasta Shanghái y Pekín.
En 1936 triunfa en España el Frente Popular. La respuesta contrarrevolucionaria es inmediata, Francisco Franco, arremete contra la República. Hitler lo apoya incondicionalmente, envía tropas terrestres y aviación que hacen añicos Guernica en abril de 1937. Es el preludio de la gran guerra.
En 1936 (25 de octubre) se firma la alianza Alemania-Italia.
El 25 de noviembre de 1936 también se firma la alianza Alemania-Japón, denominada “Pacto Anti-Comintern”, es decir, la alianza anticomunista contra la URSS.
Y, finalmente, el 27 de septiembre de 1940 se firma el “Pacto Tripartito” entre estos tres países (Alemania, Italia y Japón) dando origen así a la mortífera alianza fascista denominada “Eje”.
…y así fueron los hechos.
Pero, una lectura de lo anterior nos permite visualizar las condiciones en que madura el fascismo alemán:
Primero, agudización de las contradicciones interimperialistas, presionadas por la Gran Depresión Económica de 1929 (algo parecido a lo que ocurre desde 2008 hasta la actualidad).
Segundo, exasperación de las principales burguesías financieras, como consecuencia de lo anterior, los mismos que exigían un nuevo reparto de mercados y zonas de influencia, sobre todo, la alemana que necesitaba expandirse acicateada por el gran desarrollo de sus industrias tras el desmontaje de sus grilletes impuestos por el Tratado de Versalles en 1919 (final de la Primera Guerra Mundial).
Tercero, la existencia de la URSS, al que estas burguesías temían enormemente, la misma que se alzaba como un seguro baluarte de las luchas antiimperialistas en el mundo.
Y, cuarto, agudización de la lucha de clases, entre el proletariado y las burguesías en los distintos países de aquella época. Por supuesto, esto fue gravitante después del triunfo de la revolución bolchevique en 1917.
Esencia del fascismo: lo más pútrido del sistema capitalista.
Si profundizamos nuestra abstracción respecto a la causa y origen del fascismo encontraremos lo siguiente: las relaciones de producción absolutamente injustas, en esta segunda fase son aún peores y trabas muy fuertes para el libre desarrollo de las fuerzas productivas. Este es el basamento natural sobre el cual descansan las agudas confrontaciones sociales que ocurren en todo este periodo. Las relaciones de producción, que en su primera fase (fase pre monopolista) estuvieran asentadas en algo de armonía, en esta segunda fase (monopolista o imperialista) se convierten en relaciones absolutamente discordantes con la misma producción que dan lugar a un proceso de estancamiento y retroceso y, que en última instancia, lo conducen a los periodos de crisis muy violentos. La ideología burguesa que corresponde a ella, consecuentemente, también es aquella que lleva a mayores fricciones con el proletariado. Este es el fascismo. Es la respuesta de la burguesía financiera en este periodo donde su misión más importante es salvaguardar el sistema capitalista.
En concreto la segunda fase del sistema capitalista significó su ascensión a un periodo de duras confrontaciones sociales y en el que el carácter reaccionario de la burguesía financiera empezaba a acentuarse cada vez más. En segundo lugar el arrasamiento y demolición de las instituciones demoliberales. El fascismo es consecuencia de este proceso. Es la concreción de todo lo reaccionario y putrefacto habido hasta esos momentos en el sistema capitalista. Emerge en un momento de grave riesgo de este sistema y viene a ser la última arma que tiene la burguesía financiera para mantener su sistema, rebasada, a partir de esos momentos, por las revoluciones proletarias.
El fascismo, por lo tanto, potencia al máximo las contradicciones de clases, particularmente, entre el proletariado y la burguesía. Por ello, la afirmación “el imperialismo es la antesala de las revoluciones proletarias”, no es de ninguna manera una afirmación gratuita, menos una especulación o una suposición, sino, una afirmación científica. Lo demostraron los triunfos de las revoluciones, bolchevique en 1917 y china en 1949.
Esto estaba debidamente sustentada en la magistral tesis de Marx: “Al llegar a una determinada fase de desarrollo, las fuerzas productivas materiales de las sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas. Y se abren así una época de revolución social.” (1).
Históricamente la reacción de las clases dominantes por defender sus posiciones en grave riesgo ha sido una constante. Así fue con las clases esclavistas, feudales, también, con la burguesía.
En efecto, en este caso, se trata de las burguesías financieras, alemana, italiana, japonesa, estadounidense, inglesa y francesa que estuvieron aterrorizados cuando sintieron que sus estados entraban en grave peligro por el ascenso de las luchas de masas y la grave crisis económica que los afectaba y enfrentaba muy fuertemente. Y aún mayor cuando vieron los éxitos que iba alcanzando la URSS en el que, por cierto, no hubo crisis económica entre 1929 y 1940.
Por lo tanto, esto explica mejor que cualquier otra, el hecho de que las clases dominantes recrudezcan su carácter reaccionario en las fases de declinación de las sociedades. Por eso para contener el proceso natural de cambios y transformaciones sus políticas se orientaron por el militarismo y la más descarada dictadura que ideológicamente los lleva a sustentarse casi con desesperación, en los vicios, traumas y prejuicios, sobre todo, en el individualismo, el egoísmo y todas las taras y mendicidades ideológicas expectoradas por el ser humano a lo largo de su historia. Esto es, para retroalimentar sus concepciones de ética y moral erosionadas en el fragor de la lucha de clases y, cuya consecuencia inmediata fue, indudablemente, la degeneración y la corrupción del ser humano.
Entonces cuando hablamos del fascismo de los años 30 y 40 del siglo pasado claramente nos estamos refiriendo a los fascismos que se instalaron en Alemania, Italia y España. El caso alemán es muy emblemático. Claro, allí apareció como nazismo, pero, en esencia, en este nazismo alemán se resumía más claramente la característica principal del fascismo: ante todo y sobre todo, como pudrición del sistema imperialista. Una herramienta de poder de las burguesías financieras basadas sobre todo en el anticomunismo e impuestas en una situación de grave crisis del sistema imperialista (Gran Depresión del 29), con una ideología construida sobre la base de la defensa de la propiedad privada y, por supuesto, la denigración de la propiedad colectiva, el anticomunismo más descarado, la supuesta superioridad de una determinada raza (aria) absolutamente anti-científica, en el más rancio racismo, además, de un ultra nacionalismo, la belicosidad militar y la supravaloración del caudillo (fuhrer). En sí, una ideología rampante y vulgar que en los hechos se concretaba en la persecución de gitanos, judíos y homosexuales, es decir, una ideología sin visión histórica ni sentido científico. Todo ello combinado con su anhelo de la búsqueda del espacio vital, que en el fondo no era otra cosa, sino, la búsqueda de la hegemonía mundial. Sus desesperaciones por construir organizaciones reaccionarias y la confrontación armada que perseguía, fueron descarada y abiertamente declaradas e impuestas.
La corporativización vista como la creación de organizaciones verticales en todos los sectores de la población (obreros, estudiantes e intelectuales) y en todas las zonas (fábricas, centros de estudios, barrios, etc.), no fue sino, una muestra real de la implantación del fascismo. Las organizaciones corporativas cedieron a la burguesía, a diario, nuevas fuerzas de choque contra la clase obrera en estas naciones.
El corporativismo visto en profundidad, no es sino, una estructura organizativa, un armazón orgánico tendido por completo a lo largo de estas sociedades (esto en los años recientes 2010-2015 la encontramos en los movimientos paramilitares desarrollados como engranajes del viejo ejército estadounidense y bajo sustento de las barras bravas, pandillas juveniles y atroces movimientos religiosos que sacuden el planeta desde el Oriente Medio, Asia Central, Europa, África y América).
Por lo tanto el fascismo viene a ser, para la burguesía, la última tabla de salvación del sistema capitalista.
Es este fascismo (hitleriano) que en los años cuarenta del siglo pasado (XX) llevó a la Segunda Guerra Mundial, sobre todo, para descuartizar a la URSS:
Desde mediados de los años 30 ya existían fortísimas maquinaciones contra la URSS del conjunto de los países imperialistas (Estados Unidos y Alemania, Inglaterra e Italia, Francia y Japón, etc.). La belicosidad estaba dirigida contra la URSS. Pero también estaban muy maduras las contradicciones interimperialistas por mercados y zonas de influencia. Alemania y Estados Unidos principalmente coludidos y en pugna querían el control del mundo. Stalin observa esto y para dividirlos y enfrentarlos firma el 23 de agosto de 1939 el tratado de no Agresión con Alemania conocido como Pacto Ribbentrop-Mólotov.
Y, de hecho, entre ambiciones y torpezas el 1 de septiembre de 1939 se inicia la gran guerra con la invasión de Polonia. Las víctimas fueron más de 70 millones de personas. El primer ambicioso y torpe fue el fascismo alemán (como ahora es el fascismo estadounidense).
Pero, en general, como hemos dicho más arriba, la orientación final del fascismo es la contención de la revolución socialista.
Hitler fue claro en esto. El 31 de marzo de 1941 (ya en pleno proceso de Segunda Guerra Mundial y en pleno auge de su macabro objetivo de arrasar a cualquier precio a la URSS), reunido con lo mejor de sus generales, dijo, así: “El comunismo no ha sido ni nunca será para nosotros un camarada. La lucha que va entablarse es una lucha de exterminio”.
Alemania inició sus operaciones militares contra la URSS el 22 de junio de 1941. La guerra Nazi-Soviética (1941-1945) que se dio en el contexto de esta Segunda Guerra Mundial fue el conflicto más cruento de la historia humana. La batalla de Stalingrado (ahora Volgogrodo) es la batalla más sangrienta de esta guerra e, incluso, de la historia humana, con dos millones de muertos y efectuada entre el 23 de agosto de 1942 y febrero de 1943.
El 18 de febrero de 1943, cuando la Gran Guerra (Segunda Guerra Mundial) ya estaba balanceándose a favor de los heroicos bolcheviques, Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda del régimen Nazi, pronunció un discurso, se dice, el más importante de su vida y, lo hacía desde el Palacio de los Deportes de Berlín, una instalación deportiva de esta ciudad de aquellos años: La oratoria corría en los términos siguientes: “¿Quieren ustedes la guerra total?” (Clamor: “Si, si, si-aplausos).” Si fuera necesario, ¿quieren ustedes una guerra más total y más radical que lo que hoy no podríamos ni siquiera imaginar?” (Clamor: “Si”. Aplausos). “Yo les pregunto…”. Yo les pregunto ¿Es la confianza de ustedes en el Fuhrer más grande, más fiel e inquebrantable que nunca. Están ustedes completa y absolutamente listos para seguirlo donde quiera que él vaya y hacer todo lo que sea necesario para llevar la guerra a un victorioso final? Yo les pregunto: ¿Están ustedes listos para de ahora en adelante hacer todo el esfuerzo necesario para proporcionar al Frente de Este todos los hombres y municiones para darle a los bolcheviques el golpe mortal?” (Siguen los gritos: ¡Fuhrer ordena te seguiremos!)”. Esa fue la consigna contra la URSS en esos años de cruenta guerra y en la que Estados Unidos de Norteamérica en comparsa con las burguesías financieras de Inglaterra e incluso con la de Alemania (se dice que hubo tratos con el mismo Fuhrer) se negaba abrir el nuevo frente previamente acordado con los aliados sólo para ver quebrada a la URSS.
Pero el 10 de abril de 1945 ejército rojo comienza el asalto final de Berlín.
El 24 de abril queda completamente sitiada.
El 28 de abril las fuerzas soviéticas avanzan cerca del Reichstag y consiguientemente cerca donde estaba escondido Hitler (Bunker de la Cancillería).
Entonces Hitler había entrado en un duro proceso de crisis nervioso.
Y, en la tarde del 30 de abril de 1945, ya los valientes combatientes del Ejército Rojo se abrían paso hacia el edificio Reichstag y en la noche de ese mismo día (30 de abril de 1945) los soldados Abdulchakin Izmailov, Vladimir Dubrosky (nombre del republicano español Francisco Ripoll) y el fotógrafo Yevgeny Jaldei, que inmortalizo la imagen, logran izar sobre el Reichstag la Bandera roja con la Hoz y el Martillo de la gloriosa URSS de Stalin.
Hitler ese mismo día, 30 de abril de 1945, se habría suicidado junto a Eva Braun. Así fue suscrito por sus historiadores, sus prensas y sus áulicos. Lo mismo le habría sucedido, según las mismas fuentes, a Joseph Gobbeles y su esposa, el 01 de mayo de 1945.
Y, la parte más infame de la guerra la dio Estados Unidos para chantajear a la gloriosa URSS, al ordenar el bombardeo con armamento nuclear las ciudades civiles de Hiroshima (140,000 personas asesinadas) y Nagazaki (70,000 personas asesinadas) el 6 y 8 de agosto de 1945, respectivamente, cuando la Gran Guerra, prácticamente, estaba concluida.

Enrique Muñoz Gamarra

NOTAS:

1.- Carlos Marx: Prólogo de la contribución a la crítica de la economía política. En: Obras Escogidas. Tres tomos. Editorial Progreso. Moscú. 1973. Primer tomo. Pág. 518.

Enrique Muñoz Gamarra: Sociólogo peruano, especialista en geopolítica y análisis internacional. Autor del libro: “Coyuntura Histórica. Estructura Multipolar y Ascenso del Fascismo en Estados Unidos”. Su Página web es: www.enriquemunozgamarra.org

martes, 11 de agosto de 2015

Rinden homenaje al medio siglo de la gesta del Che en el Congo




Las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y el pueblo de Cuba rindieron homenaje a los héroes y mártires de la Patria que acompañaron al Comandante Ernesto Che Guevara en la gesta por la liberación del Congo, en ocasión de su aniversario 50.

El miembro del Buró Político y Héroe de la República de Cuba general de cuerpo de Ejército Álvaro López Miera, viceministro primero de las FAR y jefe de su Estado Mayor General, presidió la actividad que contó además con la presencia del miembro del Comité Central del Partido, Jorge Risquet Valdés, quien fuera el jefe de la columna dos, el batallón Patricio Lumumba en el Congo Brazzaville.
Una representación de los combatientes que estuvieron en el Congo intercambiaron sus experiencias con jóvenes soldados y oficiales, quienes se reafirmaron como dignos continuadores de las luchas revolucionarias, herederos de su legado y garantía segura de unidad en torno a la Revolución, al Partido, a Fidel y Raúl.
Jorge Risquet, durante las palabras centrales, rememoró momentos desde la llegada del Che y otros compañeros al Congo Leopoldville en 1965, hasta el regreso de los últimos combatientes de las tropas cubanas en Angola, en 1991.
“En esos 26 años, 381 000 cubanos cumplieron misión internacionalista en África negra y 2 400 ofrendaron sus vidas en aquellas tierras ancestrales (…)”, dijo.
Risquet añadió que la independencia de Guinea Bissau, Cabo Verde, Angola y Namibia, Sudáfrica sin Apartheid, Argelia y Etiopía con sus territorios íntegros, es el balance de la colaboración militar en África.
Igualmente agregó que “hoy nuestra colaboración es de carácter civil, formación de cuadros en Cuba, presencia de especialistas en más de una treintena de países de aquel continente, sobre todo en el campo de la medicina”.
Por su parte, Víctor Dreke Cruz, el segundo al mando de la Columna del Che, hoy presidente de la Asociación de Comba­tientes de la Revolución Cubana en La Habana, recordó que el homenaje es un reconocimiento a los compañeros que cayeron combatiendo.
Expresó en intercambio con la prensa, que a su salida del Congo el comandante Ernesto Guevara, Tatu (su nombre de guerra), al despedirse de ellos les dijo que esperaba no olvidaran que allí habían dejado la sangre y los cadáveres de seis compañeros, que no se olvidaran del continente africano.

Arlin Alberty Loforte | internet@granma.cu

lunes, 10 de agosto de 2015

“Mother Jones”, una madre inolvidable para los trabajadores y las trabajadoras




Sí se está olvidando lo que fue el movimiento obrero en el Reino de las Españas, ¿qué no pasará del que conmovió los Estados Unidos en los tiempos de las internacionales obreras? Un movimiento del que existen muy pocas huellas en el cine, pero de la que se pueden encontrar muchas más en la literatura. La historia del ascenso, apogeo, crisis y decadencia (y reanimación creciente según cuentan los estudiosos que nos periódicos), fue extraordinariamente rica. Recordemos sin más que algunos de los mayores eventos de la historia social (el Primero de Mayo, el 8 de marzo día de la mujer trabajadora, Sacco y Vanzetti) reflejan esta potencia, como lo hacen igualmente nombres legendarios como el de “Mamma o Mother” Jones (Cork, Irlanda, 1830-USA, 1930) que corresponde al una militante que representó desde la sencillez y la ternura, la solidaridad y la combatividad de la clase trabajadora más allá de los sectarismos de quienes creen que sus idea están más allá de los intereses concretos del pueblo trabajador. Unas pocas y unos pocos habrán leído sus memorias (*), la asociará con una revista de izquierda, posiblemente las más prestigiosas de los Estados Unidos. Incluso el personal más enterado, sobre todo el que conoce y valora a la cantante Lila Downs, habrán escuchado la canción que lleva este nombre, una canción con aires de blues en la que se percibe el latido de una vida intensa y luchadora, la de la legendaria Mary Harris que en cierta ocasión declaró “no soy una humanista, soy una provocadora”.
No creo exagerar al afirmar que en su momento me resultó difícil abandonar la lectura de este libro una vez comenzado, cuando vencidas las reticencias propias del desconocimiento, pero sus páginas se suceden con plenitud y densidad. Uno sabe obviamente quién se dice que fueron grandes hombres que no resisten la prueba de los hechos concretos. Sin embargo, sus memorias emocionaron a un anciano León Trotsky que anotó en uno de sus cuadernos del exilio:
He acabado de leer la autobiografía de Mamá Jones. Hace mucho tiempo que una lectura no me había interesado y emocionado tanto. ¡Un libro épico! ¡Qué indefectible devoción hacia los trabajadores, y qué elemental desprecio hacia los traidores y arribistas que se encuentran entre los jefes” obreros. (…) En su descripción de las luchas obreras, condensadas y desprovistas de toda pretensión literaria, Jones desvela paso a paso un espantoso cuadro de los desafueros del capitalismo americano y de su democracia. No se puede leer esta narración sin estremecerse y maldecir, en particular cuando se trata de las mutilaciones de los niños en las fábricas. (1)
Descubrimos que “Mother” Jones es un caso fuera de serie, una mujer de la estirpe de Flora Tristán, Louise Michel, Teresa Claramunt, Eugenia Bosch, Bernardette Devlin, Domitila, etc. La pequeña y frágil figura de “Mother” Jones se engrandece hasta niveles increíbles por la enorme amplitud del campo de batalla por el que camina sin más armas que su integridad física y moral, Mamá Jones recorre los EE.UU. de norte a sur y de este a oeste, donde le llama una lucha que muchas veces parece más bien una guerra civil. No la detiene la extrema violencia de los enfrentamientos provocados por la gente de orden, un escenario sobre el que nos puede dar una idea estas líneas con las que John Reed comienza su veraz reportaje sobre La huelga de Paterson:
Hay una guerra en Peterson, Nueva Jersey. Pero es Un curioso tipo de guerra. Toda la violencia es obra de Un bando: los dueños de las fábricas. Su servidumbre, la policía, golpea a hombres y mujeres que no ofrecen resistencia y atropella a multitudes respetuosas de la ley. Sus mercenarios a sueldo, los detectives armados, tirotean y matan a personas inocentes. Sus periódicos, el Paterson Press y el Paterson Call, incitan al crimen publicando incendiarios llamadas a la violencia masiva Contra los líderes de la huelga. Su herramienta, el juez penal Carroll, impone penosas sentencias a los pacíficos obreros capturados por la red policíaca. Controlan de modo absoluto la policía, la prensa, los juzgados (2).
Las influencias morales e ideológicas de “Mother Jones” son muy diversas, y es evidente que pesa cierto cristianismo irlandés.
Pero su actitud no es la una sentimental y su mentalidad no tenía nada de misionera, aunque como hija de Irlanda es cristiana, su cristianismo es un arma de liberación, se pone al servicio de la lucha social. Aunque ardía de amor y de sensibilidad, estos sentimientos no le llevaban a la pasividad; por el contrario, se convierten en elementos de denuncia. Consolaba no con las palabras, sino con los actos, no creaba entre sus “hijos” ninguna vana esperanza en un “más allá” de gloria eterna. Les decía que tenían que liberarse mediante la organización, la razón y la lucha. Aunque se puede decir que su comportamiento puede ser básicamente caracterizado como sindicalista revolucionario, pero poco importa dicha catalogación, lo que importa es que todos los que se identifican con la lucha de los trabajadores y de los oprimidos pueden encontrar en ella una “madre” extraordinaria, a la manera que apuntaba Máximo Gorky en su célebre novela que tanto entusiasmo ha causado en varias generaciones militantes.
Tenia cinco años cuando sus padres emigraron a los Estados Unidos como parte de los cuatro millones de irlandeses que lo hicieron en la década de 1830-1840. Su verdadero nombre era Mary Harris, pero adoptó el de Jones, apellido del hombre con el que se casó en 1861, un obrero fundidor que destacó como sindicalista. En 1867 se trasladó con su familia a Memphis, Tennesse, y al poco tiempo se declaró la «fiebre amarilla» que acabó con él y con los cuatro hijos del matrimonio. Tras enterrar a los suyos, Mary se marchó a Chicago donde montó un próspero taller de modista hasta que un incendio acabó con todo.
Esta mujer no se ahogó en ningún mar de lágrimas, sino que se convirtió en cierta medida en la “madre” de todos aquellos que sufrían las calamidades de un régimen social muy concreto: el capitalista, que en aquel entonces se imponía con todo su poderío en una gran nación y que empezaba a concentrarse en unos grandes monopolios, los Pullman (industria ferroviaria), los Westtinghouse (sector eléctrico) los McCormick (maquinaria agrícola), los Hearts (prensa), los Carnaggie (Steel Corporation), los Morgan (metalurgia), etc. Su poderío era tal que todas las instituciones se inclinan ante su paso y cuando alguien se resiste a su afán de predador, debe de ir contra una poderosa corriente. Utilizan entre otras cosas la “libertad” de prensa y con ésta voluntad llega a una movilización “militante” impresionante, por ejemplo, se dice en sus periódicos que los obreros odian la jornada de ocho horas y que los que están en contra sólo son una minoría de vagabundos y revoltosos.
Con su sencillez demostraba a los trabajadores que era posible avanzar siempre que la conciencia se afirma a través de una poderosa voluntad. Nadie la conoció por lo que dijo, sino por lo que hizo; trabajó despreciando la fatiga, el peligro de cualquier actuación violenta, la prisión -con cuyas estancias conmovía a la opinión pública de izquierdas-, o la muerte. Los patronos tratan de denigrarla, de ponerle toda clase de barreras, de impedir su llegada a cualquier zona de conflicto y ella se desliza por medio de toda clase de mallas a través de la fuerza de su debilidad. Es difícil contener a una anciana que se parece a la abuela o a la madre de uno, que pretexta inocentemente cualquier ardid y que emerge entre la muchedumbre esgrimiendo la tremenda demagogia de los hechos, el certero puño de una verdad que condena a la miseria a hombres, mujeres y niños que trabajan hasta la extenuación para enriquecer a una minoría.
Con el tiempo, se convirtió en la «Mamma» de los explotados y oprimidos desde que inició su larga marcha de militante en los rangos de los «Caballeros del Trabajo». Pronto su nombre comenzó a ser leyenda, en particular en medio de la batalla por las ocho horas; que ella misma describe así: «De toda la agitación obrera surgieron campañas para obtener las ocho horas. Los sindicatos de los Caballeros del Trabajo la sostenían. Con esta organización colaboraron muchos elementos extranjeros, entre ellos varios anarquistas. A partir de ese momento los patronos de Chicago y la gente en general comenzaron a ver por todas partes el fantasma de la anarquía. Las pasiones se encendieron. La ciudad se dividió en dos campos: de un lado los obreros oprimidos, hambrientos, sin trabajo y por otro los patronos al abrigo del hambre y del frío, protegidos por la Policía, por la prensa y por todas las fuerzas del Estado soberano».
En 1895, cuando tres sindicalistas, Putham (ferroviario), Palmer (empleado de correos) y Wayland, publicaron el periódico La llamada de la razón, Mary se encargó de su difusión recorriendo para ello numerosas poblaciones y pronto consiguió una amplia implantación. En sus recorridos llevaba siempre consigo carnés del sindicato. Recorrió el país de extremo a extremo. En no pocas ocasiones lo hizo a pie y siempre tuvo que superar los numerosos obstáculos que le ponían las fuerzas del orden. Conoció como poca gente las cárceles. Descansaba y pernoctaba en casa de los obreros y hablaba en las fábricas, en el campo, en los ayuntamientos, allí donde le era posible. Sus concentraciones concluían en ocasiones a golpes o a tiros. En una ocasión, Mary evitó el desencadenamiento de una masacre poniendo su dedo en el cañón de la escopeta de un guardia.
En otra, respondió a un juez que le preguntó en nombre de quien hablaba, respondió: «Me han autorizado Thomas Jefferson, John Adams, Abraham Lincoln y Patrick Henry». Su vida es la historia de una plena dedicación a la causa obrera. Cuando un diputado (el mismísimo Woodrow Wilson) le interrogó sobre donde habitaba, Mary contestó: «Habito en los Estados Unidos, pero exactamente no sé dónde. Vivo en todas partes donde se lucha contra la opresión, por la justicia y el derecho; a veces en Washington, otras en Arizona. Texas, Minnesota o Colorado. Mi casa está en la suela de mis zapatos y la llevo siempre conmigo».
En 1903 las suelas de los zapatos de mary se encontraban en Kesigton, Pennsylvania, donde en las fábricas de hilados trabajaban 75.000 obreros y entre ellos, 10.000 niños de 9 y 10 años. Todos los días acudían al sindicato niños lesionados, amputados de una mano o de algún dedo. La miseria obligaba a los padres a falsificar el acta de nacimiento de sus hijos. Mary descubrió todo esto participando en otra lucha y comenzó a remover cielo y tierra y armó un tremendo escándalo a pesar del boicot deliberado de la prensa. Con los niños detrás fue de ciudad en ciudad hasta llegar a Nueva York, donde el alcalde se negó a recibirlos. Pero sus «columnas» de niños eran imparables y las autoridades se vieron obligadas a arbitrar medidas protectoras.
Esta mujer que ya tenía los cabellos emblanquecidos por el esfuerzo y la pena, conoció las cárceles del país de la “libertad” mejor que cualquier clase delincuente, incluidos los que ocultan con sus pequeñas fechorías una justicia que protege las grandes. Pero al mismo tiempo, forzaba el respeto de sus adversarios, que preferían a los héroes y los santos para colocarlos en las estatuas y homenajearlos una vez muertos. Se imponía solamente por la fuerza tranquila (nunca mejor dicha la expresión) de su convicción moral y militante. Convencía con su coraje, pero también con su verbo simple, concreto, ceñido a objetivos muy moderados: more pay and less hours (mejores salarios y menos horas de trabajo).
Detrás de este pequeño programa había un aliento de gran alcance: la organización, la movilización y la independencia de la clase obrera. Empleaba con toda naturalidad y sinceridad los conceptos de la democracia norteamericana y del cristianismo y se los tomaba al pie de la letra. Conceptos como amar al prójimo, el derecho a la felicidad, a la rebelión, etc., que se encontraban en la Biblia y en la Constitución de su país adoptivo, cobraban una dimensión muy diferente a la dominante entre los diversos fariseos al servicio de los trusts. Cuando los evocaba en virtud de los hechos que conocía, avergonzaba a todos aquellos que los violaban y no sabían qué responderle. Su único argumento entonces era el de siempre: la fuerza, el monopolio estatal y burgués de la violencia legal. Sheriffs, gobernadores, senadores, clérigos, temblaban delante de ella y trataban de esquivar su mirada.
Tal como ya hemos indicado, Mary no tuvo ninguna preocupación doctrinal ni teórica, como tampoco tuvo ninguna inclinación feminista. Desconfiaba del sectarismo de cualquier signo que pudiera dividir a los trabajadores, y aunque siempre actuó como una mujer no pensó como tal, incluso creía que el lugar de ésta no estaba en la empresa sino educando a sus hijos y cuidando del hogar doméstico. Su grandeza radica en primer lugar en su colosal capacidad de lucha y en segundo lugar, en su inteligencia táctica. Su programa era muy sencillo (el habitual programa mínimo), pero no lo empleaba como un fin sino como un medio para movilizar y organizar a los trabajadores para una futura revolución social.
Según el gran Eugene V. Debs fue la personificación de la revolución norteamericana. Actuó sin prejuicio al lado de marxistas y anarquistas y trabajó con todos los sindicatos, aunque su manera de hacer coincidía sobre todo con los «wobblies». Amiga de las minorías raciales e internacionalista activa, Mother Jones estuvo al lado de la revolución mexicana y fue una buena amiga de Ricardo Flores Magón.
Todo esto lo cuenta Mamma Jones en su modesto pero vibrante libro de memorias que fue escrito cuando Mary Jones era lo que se llama una anciana, pero se encontraba muy lejos de la jubilación militante. Se trata de un breve -demasiado, a nuestro juicio- libro de historia de los trabajadores y en el que la lucha de clases se manifiesta de forma impecable, y en el que la realidad de un país de capitalismo floreciente no se expresa por esas estampitas coloreadas con que nos la presentan sus servidores. Su filosofía es la de muchos socialistas primitivos, pero en este caso su pensamiento queda superado por el compacto y el elevado nivel de su acción. Son muchos los que se han elevado por encima de ella en el campo del intelecto, pero son muy pocos los que han llegado a enriquecer con tanto brío lo que pensaba su cabeza con el corazón y las manos.
“Mother Jones” fue primordialmente una sindicalista revolucionaria. Se había educado como una adversaria radical de la política de concertación y de negocios de la Federación Americana del Trabajo, que dirigía el negociador Samuel Gompers, opuso a este sindicalismo un internacionalismo y un antirracismo vivo y ardiente que sé tradujo con acciones solidarias con revoluciones como la mexicana y la rusa, y con luchas en las que los chicanos y los negros fueron los principales destinatarios.
Su posición ante la corrupción de ciertos sindicalistas fue rotunda. Famoso fue su enfrentamiento con John Mitchell, al que Mary había ayudado a organizar los mineros de la antracita de Pennsylvania. Se había entregado con su habitual devoción a la empresa: a había dirigido las milicias de mujeres que, a la manera como se representa en la película La sal de la tierra, se armaron con escobones y se trasladaban de una localidad a otra para impedir la actividad de los esquiroles. John Mitchell estuvo entonces en primera línea, pero después dio un voltaface y, aunque era uno de los jefes de la Federación, ella la denunció vivamente. Lo acusó de haber aceptado el arbitraje del presidente “Teddy” Roosevelt y de haber caído en la colaboración de clases.
No obstante, a pesar de esta denuncia, no dudó en apoyar la unidad de las dos federaciones mineras existentes, por que creía que los trabajadores eran capaces de dar la espalda a burócratas como Mitchell y acercarse a revolucionarios como William Haywood. También fue una entusiasta defensora de la revolución rusa tal como ella la contempló en sus inicios. Ya los 93 años se adhirió al «partido obrero y granjero», de Suzanne la Follette. Convertida en leyenda, los trabajadores que asistieron a su entierro cantaron en su honor una balada dedicada a su nombre que alcanzaría celebridad. Ulteriormente, sus memorias han servido de base para una obra de teatro, para una importante revista de izquierdas y para un serial televisivo que aquí no hemos tenido ocasión de disfrutar.
Aunque “Mother” Jones se comportó siempre como una mujer, nunca la hizo como una feminista. Quizá fuera éste el punto más débil de su trayectoria, y esto tiene una explicación. Su empirismo le llevó a menos preciar a aquellas “damas” de la burguesía o de la clase media que se preocupaban del sufragio femenino y se mostraban indiferentes a la condición obrera ya las injusticias sociales. Al tiempo que llama a las mujeres obreras a la militancia, sobre todo secundando la acción de sus maridos en lucha, piensa que ésta debe de ser una actuación excepcional, ya que el “auténtico” destino de la mujer es estar en la casa y preocuparse de la educación de sus hijos. Cuando clama ante las condiciones de trabajo de las mujeres en las fábricas, convertidas en verdaderas bestias de carga, viene a decir el lugar “natural” de su sexo. Esta grave deficiencia no era particular de Mamá Jones, sino que resultaba predominante dentro de todas las tendencias del movimiento obrero y sólo era contestada por algunas personalidades femeninas; tampoco resultan de recibo sus comentarios sobre los “indios salvajes”, fruto de una oscura ignorancia muy compartida entre las almas más libres como las de Walt Whitman o Jack London. Esto debe de ser algo a explicar de cara a las compañeras y compañeros que lean su vida.
Dejando aparte estos aspecto, se puede decir que se trata de un libro que -insistimos- deberían de leer con devoción los jóvenes militantes, sobre todo aquellas y aquellos que saben la que es la esclavitud asalariada y la lucha social. No deberán de buscar en él ninguna clase de floritura literaria ni un análisis exhaustivo de una realidad mucho más compleja. Si encontraran algo no menos difícil que la buena literatura: autenticidad. No hay una sola línea de este libro que no haya sido vívida y sentida por su autora. No existen tampoco muchos ejemplos en la literatura de su tiempo que se le pueda comparar y cuya validez como testimonio sea tan elevada, ciertamente a la altura de las grandes aportaciones del socialismo norteamericano, a la par de La Jungla, de Upton Sinclair, El talón de hierro, de Jack London, o el ya citado de John Reed. De ahí que su nombre haya seguido siendo ampliamente utilizado a través del tiempo por toda clase de publicaciones. No en vano esta mujer, que en palabras de Eugene V. Debs “personificó la revolución” norteamericana y el socialismo concreto, es un ejemplo que merece ser conocido y divulgado.
Que yo sepa, estas memorias no se han vuelto a editar. Lástima porque se trata de una verdadera “clásica” del socialismo que fue también una mujer fuera de lo común, un personaje reconocido por toda la izquierda norteamericana cuya grandeza habría que rescatar del olvido al que ha sido sometida, al menos por estos lares.

Pepe Gutiérrez-Álvarez

(*) Existe una edición castellana en Hacer, Barcelona, 1985, obviamente ya descatalogada.
1. Journal d’ exil, Ed. GalIimard, París, 1960, pp, 181-182.
Rojos y Rojas (Ed. Intervención cultural/El Viejo Topo, Barcelona, 1999)