miércoles, 13 de mayo de 2015

La USAID es una fachada para financiar la guerra de Cuarta Generación




EEUU usa diferentes agencias internacionales con objetivos desestabilizadores

Hoy la sociedad humana está expuesta a un mundo denominado o llamado unipolar, que significa la imposición de EEUU, al resto de naciones, de su modelo militar y el poder de las trasnacionales, sistema de dominación que articula, con sus aliados de la OTAN, apoyando sus acciones punitivas, como países satélites como Israel, Arabia Saudita, Corea del Sur y Japón, que le permiten a EEUU, crecer en su política injerencista en el Mundo. Para sostener su influencia y guerras, las distintas administraciones y presidentes, han fortalecido el poder militar. Pero para lograr crear acciones de guerra de Cuarta Generación, para lo cual ha creado diversos mecanismos y organizaciones de inteligencia, como son la Central de Inteligencia de Americana (CIA), las acciones del Pentágono, con sus marines, las operaciones del Servicio Secreto y el FBI, para imponer la Ley Patriota, pero a nivel de acciones civiles han creado la USAID.

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Que papel desarrolla? La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (en inglés: United States Agency for International Development), también conocida por sus siglas en inglés. USAID, es la institución estadounidense encargada de distribuir la mayor parte de la ayuda exterior de carácter no militar. Es un organismo independiente aunque recibe directrices estratégicas del Departamento de Estado. Actúa directamente o a través de agencias subsidiarias, su objetivo central es el de reforzar la política exterior estadounidense, “cooperando con” los países receptores en las áreas económica, agrícola, sanitaria, política y humanitaria.
Fuera de esta fachada presentada por los EEUU, esta agencia ha sido objeto de duras críticas, siendo acusada frecuentemente, de la misma manera se muestra la Fundación Nacional para la Democracia, de trabajar en colaboración con la CIA o de realizar actividades propias, de la misma CIA en diversos escenarios, como son la desestabilización de gobiernos no alineados con las políticas de Estados Unidos usando distintos medios.
Las propias autoridades del organismo han reconocido su apoyo a fuerzas políticas opositoras a gobiernos de América Latina, incluso en aquellos en que los regímenes son democráticos. De esta manera el Pentágono se encarga de las acciones tradicionales militares, el Departamento de Estado ejerce la diplomacia y la USAID penetra, infiltra y controla a las poblaciones civiles. La USAID funciona para promover a los intereses económicos y estratégicos de Estados Unidos en casi todo el planeta.

La USAID en Latinoamérica ha determinado su expulsión de varios países

La historia de USAID se remonta al Plan Marshall de reconstrucción de Europa después de la Segunda Guerra Mundial y al “Punto cuatro” del Programa de ayuda a los países pobres de la Administración Truman. Depende directamente de la Secretaría de Estado del gobierno norteamericano. Desde 1961, es la agencia principal de intervencionismo directo de EE.UU en nuestros países.
Para ello dispone de un presupuesto anual de unos mil millones de dólares con vistas a operaciones "humanitarias" en Latinoamérica y el Caribe, en sus programas dirigidos a moldear las sociedades donde trabaja e identificar las personas adecuadas que sirvan a sus planes. La versión oficial sobre el papel de la USAID señala que esta se encarga de distribuir la mayor parte de la ayuda exterior de carácter no militar, y aunque es un organismo independiente, recibe directrices estratégicas del Departamento de Estado.

La política de la USAID ha generado que países Latinoamérica expulses sus funcionarios

Por Ejemplo acciones intervencionistas de esta Agencia determinaron, que varios países latinoamericanos, como el ecuatoriano, donde el gobierno de Rafael Correa desde el 28 de junio de 2012 ha analizado las repercusiones de esta Agencia y determino, la expulsión definitiva del país. De la misma manera año 2013, Evo Morales expulsa a la USAID de Bolivia, luego de que la empresa hubiera operado desde 1964 en dicho país. El presidente boliviano Evo Morales manifestó, la “necesidad de expulsar a esta agencia de Bolivia
Es bueno señalar que la USAID se retiró de Venezuela, por temor a la ley de Defensa de la Soberanía Política y la Autodeterminación Nacional – que prohíbe desde finales de 2010 el financiamiento externo para partidos políticos. En el caso de Venezuela se destinan, a través de las ONG cinco millones de dólares en asistencia técnica para “promover y proteger la democracia y los derechos humanos”. Una fachada más para desestabilizar al gobierno bolivariano, del presidente Nicolás Maduro.

La USAID ha invertido millones de dólares en Colombia

EE.UU. podría invertir recursos millonarios en Colombia tras un eventual acuerdo de paz entre el Gobierno y las FARC. Así lo anuncia el director de la Agencia para la Cooperación Internacional (USAID) en el país latinoamericano, Peter Natiello. Según señaló el directivo de la USAID durante una entrevista a Radio Caracol, que los fondos se utilizarían para implementar la paz en el período postconflicto con la guerrilla.
Los recursos destinados por la USAID para la ayuda en Colombia marcaron en 2012 un total de 180 millones de dólares, siendo este el país del hemisferio que más dinero recibe de Washington.
Para el periodista Ramón Jimeno, esta estrategia solo busca que Bogotá no se sume a los proyectos integracionistas que se llevan a cabo en el área y que siga la línea del capitalismo tradicional, aliada a los EE.UU. "Hay ese interés de demostrar que EE.UU. está dispuesto a apoyar un desarrollo más cercano a su filosofía capitalista que la que ofrecen los modelos del chavismo con Maduro o la del presidente Correa", aseguró Jimeno.
El periodista también señaló que para las FARC no es atractivo que EE.UU. directamente o a través de la USAID o de sus empresas "diga que va a invertir en Colombia si hay paz porque eso para ellos es un insulto en la medida en que ellos consideran que ese modelo es contrario al que ellos quisieran, que es mucho más cercano al socialismo de Chávez". Jimeno reiteró que el ofrecimiento del director de la USAID "no es un llamado a las FARC" y que ese grupo guerrillero no lo va a interpretar bien, "sino al contrario, como una especie de burla hacia ellos"...

Diego Olivera Evia
Barómetro Internacional

martes, 12 de mayo de 2015

Ayotzinapa, herida abierta




Se cumplieron ayer siete meses de los asesinatos de tres estudiantes normalistas, la desaparición forzada de 43 más y otros tres homicidios y lesiones graves, perpetrados, según la versión oficial, por la policía municipal de Iguala y por la banda criminal Guerreros unidos. Las atroces agresiones de Iguala constituyen el punto central del desencuentro entre la indignación popular y la visión de las cúpulas institucionales, las cuales parecen estar más preocupadas por pasar la página que por ir a fondo en las investigaciones.

El caso provocó la caída y luego el encarcelamiento del alcalde de esa localidad y de su esposa, así como la separación del cargo del ahora ex gobernador Ángel Aguirre Rivero, en tanto que Jesús Murillo Karam, quien encabezó la investigación oficial, dejó la titularidad de la Procuraduría General de la República (PGR) en febrero pasado, cuando pasó a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano. Hay, además, cerca de un centenar de detenidos por su presunta participación en ese episodio de barbarie, pero hasta la fecha la herida sigue abierta y ayer se realizaron diversas movilizaciones y actos en esta capital, en Chilpancingo –donde manifestantes incendiaron seis camiones repartidores– y otras ciudades del país y del extranjero, en demanda de justicia y esclarecimiento de los hechos.
Desde el 27 de septiembre del año pasado, cuando la opinión pública se enteró con horror de la barbarie policial y delictiva perpetrada en Iguala, se demandó una investigación creíble, procuración de justicia efectiva y la búsqueda de los muchachos desaparecidos. Sin embargo, desde los primeros días y hasta la fecha, el gobierno federal no ha sido capaz de convencer a la ciudadanía de la veracidad de lo que Murillo Karam llamó "la verdad histórica" del caso –su versión de que los 43 normalistas desaparecidos fueron ejecutados y sus cuerpos, incinerados en una pira funeraria en el basurero municipal de Cocula–, de formular un mensaje convincente de compromiso con el esclarecimiento de los hechos y ni siquiera de comunicar empatía con las víctimas, sus familiares y sus compañeros.
Por su parte, la sociedad ha encontrado en la barbarie de Iguala y en el agravio permanente de la ausencia de los 43 desaparecidos un emblema de los incontables abusos, atropellos y omisiones de la autoridad y un símbolo de la violencia delictiva, policial y militar que se ha abatido sobre diversos sectores de la población desde hace casi una década. Y es que los episodios de esa violencia incontrolable se han saldado, en casi todos los casos, con la impunidad, la opacidad y la apuesta oficial por el olvido y el desgaste social, y se incrementa la desconexión entre la percepción gubernamental –violencia a la baja, excepcionalidad de las violaciones a los derechos humanos, fortalecimiento del estado de derecho– y las terribles realidades que padecen día a día miles de mexicanos. En tales circunstancias, las atroces agresiones de Iguala constituyen el punto central del desencuentro entre la indignación popular y la visión de las cúpulas institucionales, las cuales parecen estar más preocupadas por pasar la página que por ir a fondo en las investigaciones.
Si bien el movimiento gestado y articulado en torno a los padres y compañeros de los normalistas asesinados y desaparecidos ha dado señales de cansancio, entendibles después de siete meses de movilizaciones, parece ingenuo suponer que es posible restaurar la normalidad y la plena gobernabilidad si no se establece, de una vez por todas, por qué fueron asesinados y secuestrados en Iguala los normalistas de Ayotzinapa, si no se esclarecen las razones por las cuales la pesquisa ha quedado empantanada entre versiones contradictorias –de la que atribuía al ex alcalde José Luis Abarca la orden de ataque contra los estudiantes a la que postuló la tesis de una confusión que hizo pensar a los narcos locales que se enfrentaban con la incursión de una organización delictiva rival– y si no se informa qué fue de los 43 desaparecidos, dónde están. En tanto el gobierno federal no cumpla con esos requerimientos –fundados, por lo demás, en la legalidad– la herida seguirá abierta.

La Jornada.

lunes, 11 de mayo de 2015

Setenta años después




El 70° aniversario de la caída de Berlín a manos del Ejército Rojo es una buena ocasión para someter a revisión algunos lugares comunes acerca de la Segunda Guerra Mundial y su desenlace. Especialmente uno, ampliamente difundido por el mundo académico y las usinas mediáticas del pensamiento dominante, según el cual la derrota del Tercer Reich comenzó a consumarse cuando Londres y Washington abrieron el frente occidental con el desembarco de Normandía, arrojando un pesado manto de olvido sobre la decisiva e irreemplazable contribución hecha por la Unión Soviética para destruir al régimen nazi y poner punto final a la guerra en Europa. Geoffrey Roberts, un profesor británico especialista en el tema de la Segunda Guerra Mundial, ha ido más lejos, al sostener que la Unión Soviética podría haber derrotado por sí sola al fascismo alemán –claro que a un costo aún mayor y en un enfrentamiento más prolongado– y que para tal empresa la colaboración angloamericana no era imprescindible, como sí lo fue para los aliados la heroica lucha de la Unión Soviética. Pero la opinión de Roberts está lejos de encuadrarse en la categoría de las “creencias aceptables” para el sistema, y por eso sus análisis son ninguneados por el saber convencional. Es obvio que para la ideología dominante fue el “mundo libre” el que derrotó al nazismo y que la colaboración soviética fue algo accesorio. La realidad, en cambio, fue exactamente al revés: lo esencial fue la resistencia soviética primero y su arrolladora contraofensiva después, sin la cual ni británicos ni estadounidenses jamás podrían haberse acercado a Berlín.
Por algo fue el Ejército Rojo el primero en hacerlo, inmortalizado en aquella conmovedora fotografía en la cual dos sargentos del Ejército Rojo izan la bandera de la Unión Soviética sobre un Reichstag en ruinas, uno de los símbolos del régimen nazi. Fue también el primero en liberar a los prisioneros que estaban en los campos de concentración de Auschwitz (el mayor y más importante del régimen) y muchos otros, entre los cuales sobresalen los de Majdanek y Treblinka, todos ellos situados en Polonia. La “historia oficial” prohijada por Occidente también oculta, como acertadamente lo señalara Angel Guerra, “el decisivo papel de los comunistas, que en la Europa ocupada llevaron el peso mayor de la resistencia y organizaron vigorosos movimientos guerrilleros en Yugoslavia, Grecia y Albania”, a lo cual deberíamos agregar también la lucha de los partisanos italianos, la resistencia francesa y la de los judíos que combatieron, como en el Ghetto de Varsovia, contra el holocausto. La ideología dominante oculta que fueron estas fuerzas de izquierda, y no el Plan Marshall, las que hicieron posible la reconstrucción democrática de Europa.
La sobrevivencia de la URSS ante la agresión nazi y el triunfo del Ejército Rojo abrieron las puertas de una nueva etapa histórica signada por el auge de las luchas anticolonialistas y por la liberación nacional en Asia, Africa y América latina y por el avance democrático en muchos países. Las burguesías europeas, temerosas del “contagio” del virus revolucionario soviético, tuvieron que aceptar, a regañadientes, el avance en la legislación social y laboral, la expansión de la ciudadanía y un cauteloso proceso democrático. El “estado de bie- nestar” europeo, así como los populismos latinoamericanos de aquella época, habrían sido imposibles de haber sido derrotada la URSS. La negación de tan progresivo papel fue facilitada por la aviesa asimilación hecha por la propaganda del “mundo libre” entre la heroica epopeya soviética y la figura de Iósif Stalin a partir del estallido de la Guerra Fría. Por supuesto que los crímenes del líder soviético son inocultables e imperdonables, y constituyen una imperecedera mácula en la historia del socialismo. Pero ofende a la verdad histórica menospreciar su actuación en la Segunda Guerra Mundial –o desmerecerla por los tenebrosos procesos de Moscú o los horrores de los Gulags– con lo cual no se mejora un ápice nuestra comprensión de lo ocurrido en aquella contienda. Un estudioso para nada afecto a este personaje y en cambio profundo admirador de su archienemigo Leon Trotsky escribió en su célebre biografía política de Stalin que “estadistas y generales extranjeros fueron conquistados por el excepcional dominio con el que se ocupaba de todos los detalles técnicos de su maquinaria de guerra”. ¿Un juicio desafortunado de Isaac Deutscher? Nada de eso. Tal como lo anota un gran estudioso del tema, el filósofo e historiador italiano Domenico Losurdo, la aseveración de Deutscher coincide con la de Averell Harriman, embajador de Estados Unidos en Rusia entre 1943 y 1946 y uno de los más incisivos diplomáticos norteamericanos del siglo veinte. En sus memorias dejó una elocuente pincelada del líder soviético al decir que “me parecía mejor informado que Roosevelt y más realista que Churchill, en cierto modo el más eficiente de los líderes de la contienda”. A 70 años del fin de la caída del fascismo alemán y ante la debacle de la Unión Europea y el curso descendente del imperio norteamericano estamos en condiciones de iniciar una discusión seria sobre la Segunda Guerra Mundial, sacando a la luz el aporte decisivo de la URSS y proponiendo una aproximación rigurosa a la figura de Stalin, cuyos crímenes son harto conocidos pero que no alcanzan a eclipsar por completo los aciertos que habría tenido en la conducción de lo que los rusos llaman “La Gran Guerra Patria”. Entre los cuales, y no precisamente de menor importancia, está el haber reclutado una joven generación de brillantes militares luego de la absurda purga que ordenara hacer en vísperas de la guerra y que, a la postre, fueron quienes condujeron al Ejército Rojo a su más gloriosa victoria y lograron que el mundo se desembarace de la peste fascista.

Atilio A. Boron
PLED, Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini.

domingo, 10 de mayo de 2015

Por nuestro derecho a pensar y a ser socialistas, ser marxistas-leninistas, ser comunistas




Pasado mañana, 9 de mayo, se conmemorará el 70 aniversario de la Gran Guerra Patria. Dada la diferencia de hora, cuando elaboro estas líneas, los soldados y oficiales del Ejército de la Federación de Rusia llenos de orgullo, estarán ejercitando en la Plaza Roja de Moscú con los rápidos y marciales pasos que los caracterizan.
Lenin fue un genial estratega revolucionario que no vaciló en asumir las ideas de Marx y llevarlas a cabo en un país inmenso y solo en parte industrializado, cuyo partido proletario se convirtió en el más radical y audaz del planeta tras la mayor matanza que el capitalismo había promovido en el mundo, donde por primera vez los tanques, las armas automáticas, la aviación y los gases asfixiantes hicieron su aparición en las guerras, y hasta un famoso cañón capaz de lanzar un pesado proyectil a más de cien kilómetros hizo constar su participación en la sangrienta contienda.
De aquella matanza surgió la Liga de las Naciones, una institución que debía preservar la paz y no logró siquiera impedir el avance acelerado del colonialismo en África, gran parte de Asia, Oceanía, el Caribe, Canadá, y un grosero neocolonialismo en América Latina.
Apenas 20 años después, otra espantosa guerra mundial se desató en Europa, cuyo preámbulo fue la Guerra Civil en España, iniciada en 1936. Tras la aplastante derrota nazi, las naciones cifraron sus esperanzas en la Organización de las Naciones Unidas, que se esfuerza por crear la cooperación que ponga fin a las agresiones y las guerras, donde los países puedan preservar la paz, el desarrollo y la cooperación pacífica de los Estados grandes y pequeños, ricos o pobres del planeta.
Millones de científicos podrían, entre otras tareas, incrementar las posibilidades de supervivencia de la especie humana, ya amenazada con la escasez de agua y alimentos para miles de millones de personas en un breve lapso de tiempo.
Somos ya 7 300 millones los habitantes en el planeta. En el año 1800 solo había 978 millones; esta cifra se elevó a 6 070 millones en el año 2000; y en el 2050, según cálculos conservadores, habrá 10 mil millones.
Desde luego, apenas se menciona que a Europa Occidental arriban embarcaciones repletas de emigrantes que se transportan en cualquier objeto que flote, un río de emigrantes africanos, del continente colonizado por los europeos durante cientos de años.
Hace 23 años, en una Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo expresé: “Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre.” No sabía entonces sin embargo cuan cerca estábamos de ello.
Al conmemorarse el 70 aniversario de la Gran Guerra Patria, deseo hacer constar nuestra profunda admiración por el heroico pueblo soviético que prestó a la humanidad un colosal servicio.
Hoy es posible la sólida alianza entre los pueblos de la Federación Rusa y el Estado de más rápido avance económico del mundo: la República Popular China; ambos países con su estrecha cooperación, su avanzada ciencia y sus poderosos ejércitos y valientes soldados constituyen un escudo poderoso de la paz y la seguridad mundial, a fin de que la vida de nuestra especie pueda preservarse.
La salud física y mental, y el espíritu de solidaridad son normas que deben prevalecer, o el destino del ser humano, este que conocemos, se perderá para siempre.
Los 27 millones de soviéticos que murieron en la Gran Guerra Patria, lo hicieron también por la humanidad y por el derecho a pensar y a ser socialistas, ser marxistas-leninistas, ser comunistas, y a salir de la prehistoria.

Fidel Castro Ruz
Mayo 7 de 2015, 10 y 14 p.m.

El Norte marcó el camino




Gran acto internacionalista en Rivera / Santana do Livramento, 1º de Mayo

El pasado 1º de Mayo, en la frontera entre en las ciudades de Rivera (Uruguay) y Santana do Livramento (Brasil), se llevó a cabo un acto que nucleó a cientos de luchadores obreros de ambos países y de Argentina, organizados en sindicatos y partidos de izquierda. El acto fue convocado por el Plenario Intersindical del PIT-CNT de Rivera.

Durante una extensa jornada (que se extendió hasta el atardecer) intervinieron, debatieron y confraternizaron militantes de sindicatos de trabajadores de la educación de Río Grande do Sul (CPERS), de Suteba, de la Unión de Funcionarios de Codicen (Consejo Directivo Central -Anep), de Fenapes (Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria) y Afutu (Asociación de Funcionarios de la Universidad del Trabajo del Uruguay) por Uruguay, así como del Sunca (construcción), transportistas y trabajadores del comercio; así como varias corrientes y movimientos sindicales que nuclean a trabajadores de la salud, de la construcción, del metro, ferroviarios y otros de Brasil.
Todos los oradores coincidieron en el análisis de esta coyuntura: el agotamiento de los gobiernos de corte nacionalista, mal llamados "progresistas", su postración a los intereses de los banqueros, los capitalistas, los latifundistas. Se alzaron las voces contra los gobiernos encabezados por Dilma Rousseff, Cristina Fernández y Tabaré Vázquez, reivindicando la necesidad de una gran huelga general, que logre torcer el brazo de los patrones.
Los exponentes de cada país denunciaron las tercerizaciones, privatizaciones y entrega del país al imperialismo. Por dar algunos ejemplos, en Brasil, encarnada en la PL 4330, la ley de tercerizaciones ha sido enfrentada por decenas de sindicatos; en Uruguay, la ley de empresas público-privadas y la firma del Tisa (un verdadero tratado de libre comercio), ambos rechazados por el PIT-CNT; en Argentina, la privatización de YPF, los intentos de flexibilización laboral, la desarticulación de la educación y salud públicas, la destrucción del ambiente y reiteraron la exigencia de verdad y justicia.
En un contexto de bancarrota del capitalismo, donde los gobiernos del capital están dispuestos a realizar todas las entregas posibles a los patrones (con la complicidad de la burocracia sindical), es fundamental que los sindicatos clasistas e independientes luchen por la defensa de las conquistas económicas. Pero es aún más importante que se dé un salto cualitativo, generando un polo de reagrupamiento donde los trabajadores desarrollen una política independiente, que se coloquen como alternativa de poder en América Latina, en el marco de una crisis que azota a nuestros países.
En el marco de duras luchas obreras, como los enfrentamientos de los docentes en Paraná, Brasil, con la policía de la derecha en el marco de una huelga general, luchando contra la privatización de la educación. Al igual que los docentes de Capital Federal, en Argentina.
Mientras tanto, en Uruguay, éste es un año clave de leyes presupuestales y consejos de salarios, que movilizará al conjunto de los trabajadores organizados por salarios mínimos equivalentes a 30.000 pesos (media canasta familiar; el salario mínimo está hoy apenas en 10.000 pesos), reducción de la jornada laboral sin pérdida salarial, por la defensa de los puestos de trabajo y en defensa de la educación y salud públicas. Al tiempo, los capitalistas continúan cerrando sus empresas, despidiendo y condenando a la miseria a miles de trabajadores.
Este acto es un primer paso hacia la conformación de un reagrupamiento de sindicatos clasistas de Brasil, Argentina y Uruguay. Como perspectiva a futuro, se trabajará en un nuevo encuentro, a desarrollarse en este año, en el que se delibere en torno a las acciones que nos permitirán concretar los planteamientos acordados en esta jornada.

¡Viva el 1º de Mayo!
¡Viva la clase obrera!

Natalia Leiva

La grave situación de los ex presos de Guantánamo en Uruguay

Contacto con Nora Fernández Espino desde Inglaterra, con ‘Mañanas de Radio’, jueves 30 de abril de 2015.

“Desde el momento en que estas seis personas pusieron un pie en este país se los usó. Los primeros días, se les lanzó la prensa encima para que dijeran lo grandioso que era el gobierno uruguayo, lo solidario, lo humanitario y después los tiraron a un costado y se olvidaron de todo lo que se les había prometido. Un compromiso que se había hecho, no firmado, de que las familias iban a estar acá esperándolos, un montón de cosas que no pasaron”, dijo Nora Fernández Espino, activista internacional en materia de Derechos Humanos, en CX36 al analizar la grave situación de los ex presos de Guantánamo en Uruguay. Agregó que “es tremendamente preocupante la falta de atención médica, por ejemplo, sobre todo en los casos de gente que tiene problemas muy severos”. Y advirtió que “todo lo que la gente escucha, todo lo que la gente dice es falso y por eso también está toda esta mala visión, mala opinión del público en general, porque está basada en las mentiras que se dicen permanentemente”. Transcribimos el diálogo mantenido con Nora Fernández Espino

Diego Martínez: Bueno, estamos en contacto -a través de Skype- con Nora Fernández Espino a quien le damos la bienvenida a la 36.
Un gusto para nosotros recibirla.
¿Nora, qué tal? Buen día.
Nora Fernández Espino: Buenos días, un gusto estar de nuevo con ustedes y un saludo a toda la audiencia.
DM: Bueno, Nora, obviamente uno de los temas que acapara la atención acá en Uruguay es el de los ex presos de Guantánamo que están en Uruguay en una situación realmente indescriptible, porque no se sabe bien en calidad de qué están en el Uruguay.
¿Qué información tenés que se pueda aportar a la audiencia de lo que están pasando estos hombres?
NFE: Sí, bueno, lo primero que yo le sugeriría a todo el mundo es que cuando vean noticias referentes al tema de Guantánamo, en cualquiera de los canales de televisión, inclusive en el canal del Estado, es que cambien de canal porque la verdad que lo que van a escuchar ahí y lo que están escuchando en casi todas las radios y leyendo en todos los diarios, es una manipulación de la información, una tergiversación absoluta, un desconocimiento además absoluto.
Bueno, es indeseable realmente que la opinión pública esté tan encima del tema, porque el tema de los refugiados en el mundo debe ser tratado de otra manera, con un perfil completamente distinto.
Esto que me preguntabas antes de que entráramos en el aire de si en otros países hay problemas, problemas hay en todos los países, el tema de refugiados es un tema complejo en todos los lugares, pero lo que no se hace es este circo que se está haciendo.
Lo que no se hace es tomar una actitud tan absolutamente irresponsable como la que está tomando el gobierno uruguayo. O sea, esta coacción, esta cosa caprichosa, el ministro Nin Novoa diciendo "vamos a persuadirlos". Y persuadirlos en el caso de lo que él está hablando, les han cortado absolutamente todos los ingresos. O sea, estas 6 personas, estos 6 refugiados dependen absolutamente de los ingresos que les da el Estado uruguayo, o les debería dar.
Todos excepto uno, digamos, porque Jihad Dhiab, él no aceptó el programa, el supuesto, el mal llamado programa de la sociedad ecuménica que ha tomado cartas en el asunto. Mejor dicho, al que le han pateado la pelota, porque esto desde el primer momento ha sido una cosa de cabecearla para acá y patearla para allá cuando este tema tenía que haber sido manejado desde el primer momento dentro del gobierno uruguayo, no pasarle la pelota al PIT-CNT, no pasarle la pelota a la sociedad ecuménica ni nada por el estilo. En esto tenía que haber un cuerpo dentro del gobierno uruguayo, ya que estuvieron un año haciendo el proceso de selección, desde el primer momento en que fueron a Guantánamo a realizar este proceso de selección de las personas que iban a venir al país. Un año yo creo que es un tiempo más que suficiente para preparar a un grupo de personas que se pueda hacer cargo.
No estamos hablando de 2.000 refugiados donde se necesita hablar de otro tipo de infraestructura y de otro tipo de cuestiones, estamos hablando de 6 personas que están fuera de la órbita de ACNUR, más allá de que lo han hablado, lo han desmentido y lo han vuelto a hablar, la realidad es que ACNUR, Naciones Unidas no acompaña el proceso de los presos de Guantánamo, no tiene nada que ver, no en Uruguay ni en ningún otro país, o sea, los presos de Guantánamo no son solamente estos 6, desde que Obama asumió la Presidencia más de 100 personas fueron liberadas de Guantánamo a infinidad de países. Países que hasta a veces son difíciles de mencionar porque son países que la mayoría de la gente ni siquiera los conoce.
Todo este circo que se está haciendo referente a los presos de Guantánamo, es una cosa exclusiva y excluyente de la República Oriental del Uruguay, es una vergüenza espantosa, Uruguay no va a salir bien parado de todo esto. Yo no entiendo estas declaraciones que ha hecho, por ejemplo Mujica, no sé si fue hoy o ayer, diciendo, bueno, que se las arreglen con los gringos, como si él no tuviera nada que ver.
Ellos hicieron un negocio con los EE.UU., ellos se aseguraron que el ex ministro, mediante este negocio de traer a los ex presos de Guantánamo, se aseguraron la Presidencia en la OEA del ex ministro Almagro. Y hay otras cosas que están bajo la alfombra, algunas de las cuales se conocen algunas puntitas pero en este momento no las puedo mencionar yo porque hay algo pasando en este momento justamente en Buenos Aires respecto a este tema.
Uruguay no va a salir bien parado en esta cuestión, esta arrogancia y esta estupidez del ministro Nin Novoa y del ex presidente pepe Mujica, esto va a pasar a la historia realmente como una de las cosas más bochornosas que ha hecho el gobierno uruguayo.
DM: Nora, se habla mucho de un convenio, que ya parece un poco extraño que se le quiera hacer firmar un convenio a personas que estuvieron 12 ó 13 años detenidas, bajo las condiciones que todos sabemos que pasan en Guantánamo, que hasta el propio EE.UU. dice los liberamos porque no tenemos pruebas, y que después de que salen el Estado quiera obligarlos a firmar un convenio para poder recibir los mínimo para poder subsistir.
¿En qué consiste este convenio? ¿Tenés información sobre esto?
NFE: Bueno, un convenio que además contraviene y es absolutamente contradictorio con todo lo ofrecido durante este año que digo que duró todo el proceso de acercamiento del gobierno uruguayo a los presos de Guantánamo, de seleccionar y demás, todo lo que se ha ofrecido durante ese año a los presos lo contradice completamente este convenio.
Se habló en un primer momento de 3 años, que además está dentro del protocolo de refugiados, está contemplado en las leyes internacionales. Lo que pasa es que, como dijimos siempre, más allá de lo que el gobierno ha dicho y desdicho, estos refugiados son refugiados solamente a medias, porque no están bajo la órbita de la ACNUR. Esto tiene que ver con un convenio bastante oscuro y oculto entre el gobierno uruguayo y el gobierno americano.
Entonces, no está contemplado, no está bajo las leyes de los refugiados. Es decir, son refugiados pero no lo son.
Esto de este papel es un mamarracho que, te vuelvo a decir, solamente en Uruguay, en ningún otro país hay refugiados de Guantánamo, en Francia, en Alemania, acá tengo toda la lista porque yo además estoy trabajando con el grupo de abogados, tengo toda la lista. En ningún otro país se ha dado semejante desastre, semejante mamarracho, no han tenido que firmar nada, no existe esto de firmar un convenio.
DM: Se habla de abogados acá que están asesorándolos. ¿Cómo funciona eso, también con las dificultades que tienen para comunicarse por la barrera idiomática que existe y es real que hasta incluso para realizarles una nota o algo se dificulta bastante?
NFE: Bueno, el problema es que ahora ha aparecido gente a asesorar y qué sé yo pero el tema es que no hay confianza, se ha roto la confianza. O sea, desde el momento en que las 6 personas pusieron un pie en este país, se los usó los primeros días, se les lanzó la prensa encima para que dijeran lo grandioso que era el gobierno uruguayo, lo solidario, lo humanitario y después los tiraron a un costado y se olvidaron de todo lo que se les había prometido. Un compromiso que se había hecho, no firmado pero se había hecho un compromiso de determinada situación, de que las familias iban a estar acá esperándolos, un montón de cosas que no pasaron.
El tema tremendamente preocupante de la falta de atención médica, por ejemplo, sobre todo en los casos de gente que tiene problemas muy severos. Yo te he llamado a vos inclusive pidiéndote ayuda de que pudiéramos conseguir algún médico cercano a ustedes para que pueda por lo menos hacer algo, porque hay temas de salud muy graves realmente.
No se les ha dado, todo lo que la gente escucha, todo lo que la gente dice es falso y por eso también está toda esta mala visión, mala opinión del público en general, porque está basada en las mentiras que se dicen permanentemente. Se dice que se les da dinero suficiente, se les da casa, se les da todo, tienen más de lo que tienen algunos uruguayos, lo cual es un error absolutamente en todo. Porque el tema de refugiados y sobre todo el tema de refugiados que vienen de una situación como la de los ex presos de Guantánamo, no es para comparar con cómo viven los uruguayos o dejan de vivir. Este es un tema en el que el gobierno tomó una responsabilidad, si el pueblo uruguayo tiene reclamos para hacerle al gobierno o considera que han hecho algo que no corresponde, bueno, que hagan sus reclamos, pero esto no quiere decir que haya que poner la carga de la culpa en los refugiados porque ellos ni siquiera eligieron venir a Uruguay. O sea, ellos no tuvieron ninguna posibilidad, esto fue un manejo entre dos gobiernos, los subieron a un avión encapuchados, esposados y con cadenas en los pies, esto se los quitaron al llegar al aeropuerto de Carrasco, se bajan del avión y se encuentran en un lugar que ellos ni siquiera habían escuchado nombrar en su vida, sin conocer el idioma, sin conocer nada, con un montón de expectativas que no se han cumplido a través de los casi 5 meses que hace que están en el país y esto es toda una cosa pero tremendamente grave.
O sea, yo no entiendo, el gobierno uruguayo en este momento es una murga, no es un gobierno. No hay un gobierno serio en el Uruguay.
DM: Bien, Nora, para ir cerrando, ¿qué posibilidades reales hay de que esto se solucione? Me refiero al mediano y corto plazo, porque ellos están pasando necesidades, no es porque les da gracia que están acampando en la embajada o que están viviendo la situación de salud que están viviendo otros, claramente ellos están pasando mal en Uruguay.
¿Qué tendría que pasar para que esto se solucione?
NFE: Tendrían que borrar y empezar de nuevo, y empezar a hacerse cargo de este tema como tendrían que haberlo hecho hace 5 meses atrás.
Ahora pusieron a una persona como mediadora, ya esta persona está hablando cosas que desconoce, ya está diciendo que se va a encargar de traer a las familias. Ellos no quieren que vengan las familias hasta tanto no tengan en claro su situación. Así que ahora estamos poniendo los bueyes atrás de la carreta, o sea, esto no es así, hay que solucionar el problema que hay ahora. El problema de vivienda, el problema de que se cambió lo de los 3 años de recibir apoyo económico y de dejar este tiempo para recibir atención médica y adaptación a una nueva sociedad completamente distinta, y se pasa en este convenio a que es 1 año con opción a 2 pero todo en una nebulosa que no está clara para nada. Y obviamente, una vez que ya se ha roto la confianza, no importa cuántos abogados vayan a tratar de hablar con ellos porque todos vienen de la parte del gobierno. Entonces todo lo que quieren es que firmen ese convenio, que se cambie alguna palabra acá, alguna coma allá, pero en realidad es que ellos están desprotegidos, están en un país donde no tienen un vínculo, recién están empezando a hablar un poco de español, se les ha tirado a la opinión pública encima mediante una campaña de prensa terrible. Desde hace meses que lo estamos haciendo, yo he visto unos programas en Canal 4 -he llamado por teléfono, bueno, no tiene ninguna importancia porque en definitiva ellos siguen una agenda-. Pero mientras hablaban de los refugiados de Guantánamo han puesto las Torres Gemelas cayendo, Jihadi John que es el supuesto británico que está ejecutando gente en Siria. Después de eso la foto de ellos tomando mate en el balcón de donde están viviendo en la casa del PIT-CNT. Después otra vez la foto de Jihadi John. Después las fotos de ISIS.
O sea, están introduciendo en la opinión pública una animadversión absoluta contra esta gente.
Esta gente en este momento, no sólo está desprotegida, está siendo entregada a los perros. Están en peligro realmente, porque hasta han dicho la dirección de la casa en el Canal 4. ¿Cuál es la finalidad de dar la dirección? Porque una de las cosas y en todos los países esto es así, nadie sabe dónde viven los refugiados para evitar cualquier tipo de problema, para no ponerlos en peligro. Esta gente los nombra y los pone con la dirección para que cualquier trastornado pueda hacer vaya a saber qué cosa. Entonces, la falta de responsabilidad es inmensa.
DM: Nora, te queremos agradecer muchísimo por el contacto como siempre y estamos atentos a todo lo que ocurre. La semana que viene volvemos a hablar, nos parece importante seguirlo de cerca, y como vos tenés acceso por el tema idiomático y un montón de cercanía con todo este proceso, nos interesa tener tu voz aquí en los micrófonos de la 36.
NFE: Con muchísimo gusto, espero que tengamos mejores noticias la próxima semana.
Un abrazo para todos.

Cuando obreros y estudiantes desafiaron al poder




Reproducimos un artículo publicado en La Verdad Obrera N° 569 alrededor de las heroicas jornadas del Mayo Francés

¡La imaginación al poder! ¡Tomemos el cielo por asalto! ¡Seamos realistas, pidamos lo imposible! Con estas consignas se recuerda comúnmente el Mayo francés de 1968. Aunque no fueron los únicos slogans de esta gesta, fueron utilizados por la burguesía y sus medios para mostrar que fue una “revuelta estudiantil y utópica”. Sin embargo, los hechos desmienten esta interpretación.
El imperialismo y sus sirvientes, ocultan que fue un movimiento donde los estudiantes y los obreros tendían a confluir en la lucha contra un sistema capitalista que llegaba al fin de su recuperación, después del boom económico que se produjo luego de la Segunda Guerra Mundial. Este fin llevó al presidente De Gaulle, en 1967, a decretar la reforma de la Seguridad Social de los trabajadores y, al mismo tiempo, un plan que dificultaba a grandes sectores el acceso a la universidad. También reglamentos internos en los colegios secundarios que impedían la actividad política. O sea, una ofensiva en toda la línea contra los trabajadores y el pueblo. Apenas anunciada, comenzó la resistencia en sectores de los trabajadores, el estudiantado universitario y secundario. Todo esto combinado con la represión feroz del imperialismo francés contra la guerra de independencia de Argelia y la pérdida de posiciones en Indochina/Vietnam, donde tuvo que dejar paso al imperialismo yanqui para derrotar la guerra de liberación.
El partido que tenía mayor influencia entre los trabajadores era el Partido Comunista Francés (PCF), a través de su central sindical, la CGT. El Partido Socialista también tenía influencia pero sobre todo electoral. En el movimiento estudiantil también el PC tenía influencia, aunque había otros grupos llamados de “extrema izquierda” (como la antigua LCR).

La chispa que encendió la pradera

La represión de la movilización del 22 de marzo a una manifestacion estudiantil a favor de Vietnam y la detención de algunos estudiantes, fue “la chispa que encendió la pradera”. Los estudiantes ocuparon la Universidad de Nanterre (cerca de París) para liberar a los detenidos. A fines de abril, es detenido uno de sus principales dirigentes, Daniel Cohn-Bendit. La Universidad de la Sorbonne (la más importante de Francia) se moviliza en solidaridad con la de Nanterre. El PCF acusa a los manifestantes de “grupúsculos ultraizquierdistas”. La Sorbonne es clausurada por el gobierno. Los estudiantes llaman a la huelga general universitaria por la libertad de los detenidos y el retiro de la policía del Barrio Latino (cercano a la Sorbonne).
Comienza la organización estudiantil, los combates callejeros y las barricadas, que van a llegar a su punto culminante el 10 de mayo. Ese día las barricadas llegan a 60 y pasó a la historia como “La noche de las barricadas”. En ella confluyeron junto a los estudiantes cientos de jóvenes obreros que se sentían identificados con los reclamos y que habían sido abandonados por el PCF. Con la ayuda de los vecinos del Barrio Latino, los jóvenes estudiantes y obreros impidieron la entrada de la policía. Las centrales obreras se vieron obligadas a llamar a una huelga general para el 13 de mayo. Allí se consolida la unidad obrero-estudiantil. La huelga será la mayor de Francia: 10 millones de trabajadores, miles de estudiantes y obreros se manifiestan en París y decenas de ciudades contra De Gaulle y su política.
Entre los trabajadores se extiendieron rápidamente las ocupaciones de fábrica, muchas con secuestros de jerárquicos o empresarios. Los periodistas se organizaron para hacer llegar la contrainformación oficial. Se paralizaron los transportes, los astilleros, el gas, la electricidad. La CGT discute cómo reubicarse frente a un movimiento obrero que la está desbordando en sus acciones y consignas y, a su vez, cómo separa el movimiento estudiantil de los trabajadores, organizando a sus militantes para impedir la solidaridad entre los dos sectores.
De Gaulle regresa del exterior para “poner orden” y llama a un referéndum sobre la reforma social y universitaria. Pero “el orden” no llegaba. Seguían las manifestaciones, enfrentamientos con la policía, huelgas de estudiantes y obreros y las tendencias a unificarse a pesar de sus direcciones. El 24 de mayo una nueva “noche de las barricadas” termina con un muerto y 500 heridos. En Nantes, se suman también los campesinos, que invaden la ciudad bajo la consigna “No al régimen capitalista, sí a la revolución completa de la ciudad”.

Cómo se “pacificó” el Mayo Francés

Para dividir el movimiento, las centrales sindicales (CGT, CFDT, FO, etc.) concurren a las reuniones con el gobierno y los empresarios para firmar los “acuerdos de Grenelle”. Estos “acuerdos” se firman el 27 de mayo y establecen un aumento salarial, la reducción de la jornada de trabajo y otras concesiones. Pero los obreros de la fábrica Renault y Citroën los rechazan, abucheando en la asamblea a los burócratas firmantes. De Gaulle se prepara para una posible intervención militar, apoyándose en manifestaciones de derecha que decían “No al comunismo”. Disuelve el parlamento, suspende el referéndum y adelanta las elecciones legislativas.
En junio, aunque siguen las barricadas, los acuerdos de la burocracia permiten que en muchas fábricas se levanten las huelgas, dejando aislada a la vanguardia que se oponía a ellos. Comienza una feroz represión policial, que se cobra la vida de un joven estudiante solidario con los obreros. En Peugeot también es abatido un joven obrero. La Sorbonne es desalojada. De Gaulle triunfa en las elecciones legislativas. Las huelgas de vanguardia se extenderán hasta mayo de 1969. Aunque De Gaulle pierde un referéndum ese año y renuncia, se realizan elecciones presidenciales en junio donde gana el anterior ministro de De Gaulle, Georges Pompidou.

Repercusiones en el mundo

A pesar de esta derrota-desvío, el Mayo Francés abrirá paso a una época de ascensos obreros estudiantiles, como la Primavera de Praga (derrotada por los tanques estalinistas rusos), los estudiantes en México (masacrados en la Plaza Tlatelolco) o el Cordobazo en Argentina. Este proceso tendrá su momento culminante con la derrota yanqui en Vietnam, la revolución en Portugal y el ascenso polaco de 1981. Pero como explicamos en el artículo sobre la revolución portuguesa (ver LVO 567), el imperialismo, ayudado por los Partidos Socialistas y Comunistas y la Iglesia, lo logrará desviar con “transiciones a la democracia” o derrotas obreras en los países imperialistas, dejando aislada la revolución en las semicolonias para dar paso a tres décadas de neoliberalismo capitalista.

Gabriela Liszt

sábado, 9 de mayo de 2015

Hace 70 años la Unión Soviética derrotó al nazismo




Una hazaña histórica que cambió el mundo

“Hermanos, hoy podemos decir: el alba viene,
ya podemos golpear la mesa con el puño
que sostuvo hasta ayer nuestra frente con lágrimas. (…)
Éste es el canto del día que nace y de la noche que termina”.

Pablo Neruda, Canto a Stalingrado

Este 9 de mayo de 2015 se cumplen 70 años de la derrota final del ejército nazi, la temible Werhmacht. El hundimiento del III Reich se debió fundamentalmente a la resistencia, primero, y a la contraofensiva después del Ejército Rojo. Desde que en junio de 1941 comenzó la invasión alemana hasta la decisiva victoria soviética en Stalingrado (febrero de 1943), la URSS luchó sola; ninguna coalición internacional le ayudó a defenderse. Por eso, sus ciudades fueron arrasadas, sus campos quemados, sus industrias destruidas y su población diezmada por las bombas. El balance de la Batalla de Stalingrado, la más sangrienta batalla terrestre de la historia y decisiva en el curso de la guerra, fue terrible: un millón cien mil muertos soviéticos. Después, vendría la Batalla de Kursk (verano del 43), el mayor combate de tanques jamás conocido. Y finalmente, la Batalla de Berlín donde los soldados soviéticos tuvieron que luchar contra las tropas de élite alemanas casa por casa y manzana por manzana, en el Metro inundado y hasta en el interior del Reichstag a oscuras hasta hacer ondear la bandera roja sobre este emblemático edificio, sede del parlamento. Treinta mil soviéticos perdieron allí la vida.
Tras 1418 días de guerra, el balance final de víctimas civiles y militares, hombres, mujeres y niños, que sufrió la Unión Soviética a consecuencia de la agresión nazi alcanzó la espantosa cifra de 27 millones de muertos. Con este inmenso tributo de vidas humanas y con el heroísmo de sus soldados se logró expulsar de la patria de Lenin a la Werhmacht y se rompió la columna vertebral del Ejército del Este, principio del fin del imperio hitleriano. Al mismo tiempo, se hizo posible la liberación de Europa con el golpe demoledor del Ejército Rojo que llevó su furia vengadora desde las estepas rusas al corazón mismo de la guarida del Führer en Berlín.

Por qué les molesta a algunos celebrar esta victoria histórica

La tragedia provocada en suelo europeo por el odio anticomunista y antisemita, así como por el expansionismo del III Reich (muchos países del continente, como Polonia, Grecia, Yugoslavia, Francia y Países Bajos, fueron invadidos), no puede olvidarse si no queremos que se repita. Una primera medida tomada por los ideólogos del revisionismo ha consistido en atenuar el infame rastro de destrucción del nazismo al tiempo que socavaban con toda clase de mentiras el apoyo popular al socialismo (eso mismo han hecho en España los falsificadores del pasado al negar la dictadura franquista y, en el colmo de la desvergüenza, culpar a la República de la Guerra Civil). Otras medidas similares han sido el silencio de los crímenes nazis en los grandes medios y la rehabilitación de antiguos militantes y dirigentes hitlerianos en el ejército y en la administración pública (algo que durante años vimos en la antigua RFA en contraste con la desaparecida RDA). En contra de esa ocultación se manifestó en su día el mejor poeta alemán del siglo XX, Bertolt Brecht: “¡Oh Alemania, pálida madre! /Entre los pueblos te sientas/cubierta de lodo. /Entre los pueblos marcados por la infamia/tú sobresales”.
Lo que se pretende encubrir con tales maniobras de distracción de la opinión pública europea y mundial no es otra cosa que la lógica interna del fascismo. Cuando el capitalismo se vio en peligro en su forma liberal, entonces parió de sus entrañas el monstruo del fascismo, primero en Italia con Mussolini (1922) y más tarde con Hitler (1933). Porque, en esencia, el fascismo no es otra cosa que Capitalismo+Militarismo. Eric Hobsbawm calificó oportunamente a los fascistas de «revolucionarios de la contrarrevolución». Una contrarrevolución que era perjudicial para el pueblo y especialmente para los trabajadores, pero que ‒ como señalaba este historiador británico‒ fue muy rentable para el capitalismo por estas tres razones: porque “eliminó o venció a la revolución social izquierdista”, porque suprimió los sindicatos obreros que limitaban el poder de la patronal, y porque mediante la destrucción del movimiento obrero “contribuyó a garantizar a los capitalistas una respuesta muy favorable a la Gran Depresión” (Historia del Siglo XX).
Los mismos que ignoran hoy la gran victoria soviética sobre el nazismo, antes ocultaron la revolución china, tergiversaron la derrota de los EEUU en Vietnam, agredieron y bloquearon a Cuba, asesinaron a Allende, y hoy calumnian a diario a los presidentes de Venezuela, Bolivia y Ecuador porque se han atrevido a defender la riqueza de sus pueblos del saqueo de las multinacionales.

La ayuda del franquismo a la agresión nazi

No puedo dejar de añadir una apostilla para hispanos. Es una obviedad, pero conviene repetirla: Franco y los generales golpistas no hubieran ganado la Guerra de España sin la decisiva ayuda militar de Hitler y Mussolini. La península Ibérica sirvió de campo de entrenamiento del ejército nazi, en especial de la aviación cuyos ataques a la población civil comenzaron a experimentarse aquí. Recordemos, por ejemplo, la destrucción de Guernica por la Legión Cóndor comandada por Wolfram von Richthofen, quien llegaría a ser Mariscal de Campo de la Luftwaffe durante la II Guerra Mundial.
En agradecimiento por la ayuda recibida y como testimonio de su compartido anticomunismo, el general Franco envió a Hitler la División Azul, formada por 50.000 soldados. Algunos detalles de este cuerpo expedicionario fascista son muy reveladores. Se formó a toda prisa el 26 de junio de 1941, sólo unos días después de la invasión nazi de la URSS, sus soldados juraron solemnemente “absoluta obediencia al jefe de las Fuerzas Armadas alemanas, Adolf Hitler, en la lucha contra el comunismo”, formaron la 250ª División de Infantería de la Wehrmacht cuyo uniforme y armamento usaron, y recibían doble sueldo (el correspondiente alemán y el de legionario español). Ramón Serrano Súñer, cuñado de Franco y entonces ministro del Interior y de Asuntos Exteriores (a quien en esta fotografía de procedencia alemana vemos junto a Franco y acompañando a los criminales de guerra nazi y dirigentes de las SS Karl Wolff, izq., y Heinrich Himler, centro) dictó sentencia el 24 de junio de 1941 desde el balcón de la sede de Falange en el número 44 de la madrileña calle de Alcalá:
“¡Rusia es culpable! El exterminio de Rusia es exigencia de la Historia y del porvenir de Europa”.
Tras las históricas victorias del Ejército Rojo en Stalingrado y Kursk en 1943, la División Azul volvió a casa derrotada dejando tras sí cerca de 5000 muertos en su ciega obediencia al Führer. Para vergüenza colectiva, todavía muchos pueblos y ciudades de España conservan su nombre en calles y plazas. Mientras, centenares de hombres y mujeres republicanos yacen sepultados en las cunetas por mantenerse leales a la II República y no haber apoyado al fascismo. Dicen los apologetas de la Transición que mejor así para no remover las heridas.
Dejemos hoy a un lado a los antiguos y nuevos encubridores del fascismo y honremos como se merecen a los viejos héroes anónimos que dejaron su vida defendiendo la libertad de la Unión Soviética y de Europa. ¡Feliz aniversario, amigos, compañeros y hermanos amantes de la paz y la libertad en el ancho mundo!

Andrés Martínez Lorca

viernes, 8 de mayo de 2015

A 197 años del nacimiento de Karl Marx




Un 5 de mayo de 1818 nacía en Treveris (hoy Alemania), Carlos Marx, una de las personalidades más importantes de la historia universal. En esta nota apuntamos una breve biografía y elegimos, de forma si se quiere arbitraria, algunos de los núcleos centrales de su legado que explican su impresionante vigencia.

“Es indudable que la incomparable grandeza de Marx estriba, entre otras cosas, en el todo inseparable que en él forman, completándose y ayudándose mutuamente, el pensador y el hombre de acción. Pero no menos indudable es que el luchador prevalecía en él, en todo instante, sobre el hombre de pensamiento”. (Franz Mehring, Marx. Historia de su vida)
Escribir un homenaje sobre el 197° aniversario del natalicio de Karl Marx, plasmar en algunas pocas palabras algo sobre una de las personalidades más interesantes de todos los tiempos, resulta una tarea compleja y emocionante. Por dónde empezar, el desafío se vuelve difícil a minutos de emprenderlo. Qué decir, qué destacar siendo toda su vida y obra tan rica –como dice Engels–, “sobre ese hombre a quién la clase obrera toda de Europa y América (hoy debemos afirmar mundial) debe más que a hombre alguno”.
Algo intentaremos, quizá algunas gotas de los ríos de tintas que hay sobre él nos guíen en estas breves líneas para un diario digital.
Como el motivo de la nota es su natalicio no podemos dejar de mencionar que Karl Marx llegó a este mundo un 5 de mayo de 1818 en Treveris, una ciudad de lo que en ese entonces era la Prusia Renana, actualmente Alemania. Estudió jurisprudencia, historia y filosofía, allí se encontró con las ideas de Hegel, de quién hereda la dialéctica, para ponerla sobre sus pies. Elaboró su sistema de concepciones que constituyen el materialismo y el socialismo científico, tomando de forma genial las tres corrientes ideológicas de su siglo: la filosofía clásica alemana, la economía política clásica inglesa y el socialismo francés.
Pero no podemos seguir con Marx, sin mencionar a Engels, su gran amigo y compañero desde 1844, quizá la amistad más conmovedora que conozcamos, una de colaboración plena en el más amplio sentido del término. Juntos tomaron parte activa en la vida de los grupos revolucionarios y sentaron las bases del socialismo científico. En 1847 ingresan a la Liga de los Comunistas y redactan el famoso Manifiesto, que aparece en febrero de 1848, cuando la última tanda de las revoluciones burguesas se extendía como un reguero de pólvora por el viejo continente. Cuando el proletariado se mostraba en Europa como la clase más numerosa y desposeída, la que podría barrer, incluso, al “nuevo orden establecido” por la burguesía. Como dice Lenin “en esta obra se traza, con claridad y brillantez geniales, una nueva concepción del mundo: el materialismo consecuente, aplicado también al campo de la vida social; la dialéctica como la doctrina más completa y profunda del desarrollo; la teoría de la lucha de clases y de la histórica misión revolucionaria universal del proletariado como creador de una nueva sociedad, la sociedad comunista”.
Cuando la revolución es derrotada, Marx es expulsado de varios países y en 1849 se instala en Londres donde pasará el resto de su vida en condiciones bastante duras. Aquí se concentrará en estudiar la economía política y desarrollará su teoría materialista. Su obra cumbre, El Capital, a la que con interrupciones le dedicará el resto de su vida, revolucionará la ciencia económica y política.
A fines de la década del 50 se recrudecen los movimientos democráticos, esto lo lleva nuevamente a una intensa actividad práctica y el 28 de septiembre de 1864 es uno de los fundadores de la "Asociación Internacional de los Trabajadores", conocida como la Primera Internacional, que unificó al movimiento obrero de distintos países. Indudablemente Marx fue el alma de esta organización, escribió gran parte de sus manifiestos, resoluciones y declaraciones.
En 1871, luego de la caída de la Comuna de París, a raíz de la escisión provocada por los bakuninistas (anarquistas), la I Internacional dejó de existir. Pero cumplió su misión histórica, dejando paso a una época de desarrollo incomparablemente más amplio del movimiento obrero, que pondría en pie partidos obreros socialistas de masas dentro de cada Estado nacional.
La salud de Marx se fue deteriorando, tras una intensa labor en la Internacional y en sus actividades teóricas. Continuó sus estudios e investigaciones para terminar El Capital, recopilando con este fin multitud de nuevos documentos, pero la enfermedad le impidió concluirlo. Y el 14 de marzo de 1883 Marx se quedó dormido para siempre.

El comunismo no surge de una idea

En 1883, tras la muerte de su amigo, Engels se ve obligado por primera vez a escribir solo un nuevo prólogo del Manifiesto Comunista y en él deja claro, con gran humildad, cuál es el gran aporte personal de Marx a la ciencia: “La idea básica que atraviesa el Manifiesto –que, en cada época histórica, la producción económica, y la estructura social que se deriva necesariamente de ella, constituyen el fundamento de la historia política e intelectual de esta época; que, en consecuencia, (desde la disolución de la propiedad común originaria del suelo), toda la historia ha sido una historia de las luchas de clases, de las luchas entre clases explotadas y explotadoras, dominadas y dominantes, en diversos estadios de la evolución social; pero que esta lucha ha alcanzado ahora un estadio en que la clase explotada y oprimida (el proletariado) ya no puede liberarse de la clase que la explota y oprime (la burguesía) sin liberar, a la vez, para siempre a toda la sociedad de la explotación, la opresión y las luchas de clases: esta idea básica pertenece única y exclusivamente a Marx”.
Lenin, por su parte, asegura que “el marxismo nos proporciona el hilo conductor que permite descubrir una sujeción a leyes en este aparente laberinto y caos, a saber: la teoría de la lucha de clases”. Ya en el prólogo de El Capital, Marx advierte sobre el propósito de su gran obra, “en efecto, descubrir la ley económica que preside el movimiento de la sociedad moderna"; es decir, conocer profundamente las relaciones de producción de la sociedad burguesa en su aparición, desarrollo y decadencia. Basándose en las leyes económicas del movimiento de la sociedad moderna, para Marx la transformación de la sociedad capitalista en comunista es una gran posibilidad.
A casi doscientos años del nacimiento de Marx, el trabajo se encuentra cada vez más socializado, base material para el socialismo. El capitalismo desarrolló de tal manera las fuerzas productivas que con ello ha reducido enormemente el tiempo social necesario para la producción de las mercancías. Ya en el Manifiesto Marx y Engels aseguraban que: “nunca supimos todo lo que podía dar el trabajo humano hasta que lo demostró la burguesía”. Pero bajo el capitalismo, este enorme avance histórico no libera a la mayoría de la sociedad del trabajo sino todo lo contrario: las jornadas laborales son cada vez más extensas, las condiciones de precarización laboral son moneda corriente, y la desocupación siempre está presente en la sociedad capitalista, como un factor que disciplina el nivel salarial de los que sí tienen trabajo.
Una minoría cada vez más ínfima de la humanidad es la que vive cada vez mejor. Porque se produce para la ganancia individual de los capitalistas –que compite con otros capitalistas– y no para las necesidades del conjunto de la sociedad.
Esta injusticia permanente genera una contradicción indisoluble para el sistema capitalista: la lucha constante de la clase obrera por sacudirse el yugo del capital. Por eso, hay una tarea que en el Manifiesto es parte del programa inmediato de la toma del poder por el proletariado, que es la “abolición de la propiedad privada de los medios de producción”. Como señala Riázanov, “Marx extrae de la situación efectiva de la clase obrera todas las deducciones fundamentales del Manifiesto Comunista: organización de clase del proletariado, destrucción de la dominación de la burguesía, conquista del poder político por el proletariado, supresión del trabajo asalariado, nacionalización de todos los medios de producción”.
Sin temor a equivocarnos, afirmamos que más allá de los grandes cambios que vinieron con el siglo XX, la vigencia de la obra de Marx reside en que cada una de las conclusiones, a las que arribó junto a Engels, se verifican en la actualidad. En los últimos años observamos cómo una nueva crisis estalló en el corazón del capitalismo. Vimos las gigantescas manifestaciones en Grecia, España y Egipto; en Chile, los estudiantes copando las calles y perdiendo el miedo que la dictadura de Pinochet intentó dejar como herencia; en México, miles luchando contra un Estado ligado al narcotráfico que hace desaparecer a quienes se atreven a enfrentarlo; en Brasil, el pueblo saliendo contra el despilfarro mundialista mientras grandes masas siguen viviendo en favelas; en Argentina, los obreros de una gráfica toman la fábrica cuando los patrones la abandonan y estos sólo son apenas unos pocos ejemplos. Como vemos, en el siglo XXI al igual que en el siglo de Marx, las crisis capitalistas se siguen sucediendo y la lucha de clases continúa siendo el motor de la historia.

Emilio Salgado
@EmilioSalgadoQ
Jazmín Jimenez
@JazminesRoja

Recuperar al Che para la revolución socialista




La disputa política por el legado político de Ernesto “Che” Guevara asume en la actualidad múltiples formas y pone en juego diversos intereses. En algunos casos se utiliza la figura del Che para ligarlo a proyectos políticos de “capitalismo nacional”, vaciando de este modo la sustancia revolucionaria de su práctica y pensamiento. En otras ocasiones, se reduce su ejemplo al de simple referente ético, por lo cual el rescate queda acotado a la abnegación y consecuencia militante del Che, mutilando de esta forma una parte significativa de sus aportes.
A diferencia de lo anterior, nuestra reivindicación del Che pretende recuperarlo como un militante revolucionario, con sus aciertos y errores, pero desde las necesidades del movimiento vivo de la lucha política por el socialismo. Apostamos a asumir lo mejor del legado político del Che, sus más importantes aportes, con el objetivo fundamental de gestar una alternativa revolucionaria en nuestros días, capaz de dar cuenta de los desafíos que plantea la lucha de clases en la actualidad.

Los principales aportes del guevarismo

El guevarismo emerge en América Latina, a mediados del siglo pasado, como el intento más consecuente por articular una respuesta revolucionaria alternativa al reformismo de los Partidos Comunistas stalinizados, agentes diplomáticos de Moscú en aquellos años de guerra fría y coexistencia pacífica. Bajo el influjo de la Revolución Cubana, el Che protagoniza e inspira los intentos más radicales por dar una respuesta integral y no espontánea, con vocación de poder, al problema de la revolución en una coyuntura crucial de la lucha de clases a nivel mundial.
Si bien en un corto y vertiginoso tiempo el Che dio forma a una producción teórica significativa, fue por la vía de la práctica donde rompe con la ortodoxia stalinista y su concepción etapista de la revolución, carne y uña de la nefasta teoría del "socialismo en un solo país" pergeñada por la burocracia stalinista. Con su praxis revolucionaria, el guevarismo postuló una estrategia continental, puso sobre la mesa el problema real del poder, de cuáles son los resortes en que se sostiene el régimen burgués y de la imposibilidad del tránsito pacífico al socialismo. Y en función de esto, qué características debe tener la fuerza revolucionaria que pretenda vencer en la batalla por el socialismo. Con el Che, el problema político-militar de la revolución se puso en el tapete como un factor que ya no podía ser soslayado en la lucha revolucionaria.
En el marco de esta política general el Che llevó adelante una batalla inclaudicable contra el imperialismo, asociándola siempre a la pelea por la revolución socialista, conformando así una unidad dialéctica inseparable. En este sentido, va dirigida la histórica consigna del Che enseñando que ya "no hay más cambios que hacer, o revolución socialista o caricatura de revolución" (Mensaje a la Tricontinental, 1967). Por eso decimos que vincular el legado del Che a la defensa de proyectos políticos capitalistas –ya sea "nacionales" o en sus actuales variantes "andinas"-, es romper frontalmente con lo fundamental de su legado.
Asimismo, el Che tenía perfectamente claro el rol servil de las burguesías autóctonas de nuestro continente, las que, según sus palabras, "han perdido toda su capacidad de oposición al imperialismo –si alguna vez la tuvieron- y sólo forman su furgón de cola" (Ídem anterior). Por eso no depositaba ninguna confianza en fracción alguna de las clases dominantes y asumía –en todas sus implicancias- que la revolución de los pueblos de nuestro continente debía desarrollarse de forma ininterrumpida en un sentido socialista, que ésa era la única vía posible para conquistar la liberación de trabajadores, campesinos y del conjunto de los explotados de América Latina.
En toda su trayectoria revolucionaria el Che dio sobradas muestras de su vocación internacionalista, trascendiendo radicalmente cualquier forma de nacionalismo estrecho. En esta senda, con sus acciones materializó en hechos concretos su confianza ilimitada en la potencialidad de la acción humana en la transformación revolucionaria y la construcción del socialismo. Supo unir como pocos la palabra y el gesto, la idea con el hecho. Abrevar firmemente en esta dimensión de su legado es vital también para relanzar una alternativa revolucionaria en nuestros días; el énfasis que pone Guevara en la necesidad de construir mujeres y hombres nuevos es, a la vez, una apelación de carácter ético y también material. En su célebre folleto "El socialismo y el hombre en Cuba" (1965), el Che explica: "Se corre el peligro de que los árboles impidan ver el bosque. Persiguiendo la quimera de realizar el socialismo con la ayuda de las armas melladas que nos legara el capitalismo (la mercancía como célula económica, la rentabilidad, el interés material individual como palanca, etcétera), se puede llegar a un callejón sin salida. Y se arriba allí tras de recorrer una larga distancia en la que los caminos se entrecruzan muchas veces y donde es difícil percibir el momento en que se equivocó la ruta. Entre tanto, la base económica adaptada ha hecho su trabajo de zapa sobre el desarrollo de la conciencia. Para construir el comunismo, simultáneamente con la base material hay que hacer al hombre nuevo".
Desde esta perspectiva, como es ampliamente conocido, el Che defendía la necesidad de los estímulos morales en su polémica con la burocracia soviética: "De allí que sea tan importante elegir correctamente el instrumento de movilización de las masas. Este instrumento debe ser de índole moral, fundamentalmente, sin olvidar una correcta utilización del estímulo material, sobre todo de naturaleza social. Como ya dije, en momentos de peligro extremo es fácil potenciar los estímulos morales; para mantener su vigencia, es necesario el desarrollo de una conciencia en la que los valores adquieran categorías nuevas. La sociedad en su conjunto debe convertirse en una gigantesca escuela".
No fue por casualidad, precisamente, que el Che pudo ver con asombrosa anticipación y lucidez los riesgos que suponía la utilización de categorías de mercado en los intentos de construcción del socialismo, al favorecer las tendencias a la restauración capitalista plena, como décadas después quedó demostrado con la caída de la URSS y de todo el campo "socialista".

El Che como exponente del marxismo revolucionario

Nuestra organización defiende la centralidad de la clase obrera en el proceso revolucionario, en virtud de su rol en el sistema de producción capitalista, lo que determina que sea la única clase social que, potencialmente, puede ofrecer una salida política de emancipación al conjunto de los explotados y oprimidos. Por eso creemos que no resulta correcta de la estrategia guevarista, su lectura -motivada por factores de carácter militar- de la primacía del campo en la lucha revolucionaria continental (y que encontraba sus raíces materiales en las brutales condiciones de vida y de explotación del campesinado y las poblaciones indígenas en América Latina).
Sin desconocer la enorme importancia que los movimientos de resistencia campesina tienen para la lucha revolucionaria en nuestro continente, señalamos que sin la participación activa y consciente de la clase trabajadora de los principales países de la región, constituida como sujeto político y dirigente, no hay posibilidades de emprender exitosamente el camino de la revolución socialista a nivel continental. Para ello es imprescindible que la clase obrera sea capaz de conformar y dirigir una férrea alianza con el conjunto de los explotados, dando respuestas en su proyecto a las reivindicaciones de los pueblos originarios, expoliados y humillados por siglos, primero por el colonialismo español y portugués y luego por las burguesías criollas.
Las contribuciones del Che, prácticas y teóricas, son un componente vital en la tradición del marxismo revolucionario. En esa huella de lucha heroica trazada y referenciada en los aportes centralmente de Marx, Engels, Lenin, Trotsky, como así también de Rosa Luxemburgo y Gramsci, en nuestro continente a José Carlos Mariátegui, Miguel Enríquez y Mario Roberto Santucho y otros tantos revolucionarios, a lo largo de la historia de la clase trabajadora internacional en su combate por la construcción de un mundo nuevo.

Izquierda Revolucionaria

miércoles, 6 de mayo de 2015

El FMI presiona en Grecia por reforma laboral, recortes de pensiones y despidos masivos




El gobierno griego quiere cumplir con todos los pagos pero necesita nuevos fondos antes de fin de mes. El FMI estaría haciendo fuerte presión por recortes en las pensiones, reglas para facilitar el despido masivo de trabajadores del sector privado y en su oposición a un plan del Gobierno para subir el sueldo mínimo.

Las diferencias existentes sobre la reforma laboral y de las pensiones complicaban el lunes las negociaciones entre el Gobierno griego y sus acreedores, mientras la disponibilidad de efectivo del país heleno es cada vez más crítica.
El portavoz del Gobierno, Gabriel Sakellaridis, hizo saltar las alarmas el lunes, al asegurar que aunque Atenas pretende cumplir con todas sus obligaciones de pago, incluidos cerca de 1.000 millones de euros para el Fondo Monetario Internacional (FMI) en mayo, necesita nuevos fondos antes del fin de mes.
"La liquidez es un asunto que presiona", dijo Sakellaridis en una conferencia de prensa. "El Gobierno griego no está esperando hasta fines de mayo para una inyección de liquidez. Espera que esa liquidez sea ofrecida a la economía griega lo más pronto posible", agregó.
El ministro del Trabajo, Panos Skourletis, dijo que el FMI, el segundo mayor acreedor de Grecia después de los gobiernos de la zona euro, está insistiendo en duras condiciones para lograr un acuerdo interino que desbloquee ayuda del rescate.
El FMI estaría ejerciendo una fuerte presión en sus demandas sobre recortes en las pensiones, reglas para facilitar el despido masivo de trabajadores del sector privado y en su oposición a un plan del Gobierno para subir el sueldo mínimo, dijo Skourletis al canal Mega TV.
"Nos están pidiendo que no toquemos nada (de las medidas de austeridad) que arruinaron las vidas de los griegos en los cinco últimos años", comentó.
"El FMI es el más inflexible (...) las voces más extremas del Grupo de Bruselas", afirmó el ministro. "Pero también hay voces más moderadas".

Negociaciones

Grecia debe afrontar pagos al FMI que totalizan 970 millones de euros para el 12 de mayo, y estuvo tomando dinero prestado de ayuntamientos y entidades estatales para cumplir con sus obligaciones.
Las conversaciones intensivas sobre un acuerdo interino entre un renovado equipo negociador griego y representantes de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI, bautizados como el "Grupo de Bruselas", se celebran desde el pasado jueves.
Un portavoz de la Comisión Europea dijo que los negociadores trabajaron durante el fin de semana y que las reuniones fueron "constructivas", aunque sigue quedando trabajo por hacer.
El objetivo es alcanzar un acuerdo a nivel técnico que permita a los ministros de Finanzas de la zona euro declarar, cuando se reúnan el 11 de mayo, que hay posibilidades de cerrar de forma satisfactoria la revisión del rescate.
Esto podría dar espacio al BCE para permitir que los bancos griegos compren más bonos a corto plazo, suavizando los problemas de liquidez del Ejecutivo.
El domingo, funcionarios griegos y de la zona euro reportaron progresos en algunos asuntos y pronosticaron un resultado para el miércoles, cuando el BCE celebra su revisión semanal del préstamo de emergencia a los bancos helenos.
El ministro Skourletis dejó claro que las políticas sociales declaradas como "líneas rojas" por el primer ministro, Alexis Tsipras, están siendo el principal escollo.
Tsipras cedió algo de terreno la semana pasada en las privatizaciones y en la reforma del IVA, al tiempo que reformó su equipo negociador, apartando al polémico ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, que representará a Atenas en la crucial reunión del Eurogrupo de la próxima semana.
"Hay más competencia, más voluntad para comprometerse y más preparación -datos, números, etc-", dijo un funcionario europeo conocedor de las reuniones. Pero afirmar que habrá un acuerdo para el 11 de mayo sería una "especulación", agregó.

La Izquierda Diario

domingo, 3 de mayo de 2015

A cien años de “El enemigo principal está en el propio país”




En este mes de mayo se cumple un siglo de la proclama del socialista revolucionario alemán Karl Liebknecht, el grito de combate para que la clase obrera se transformara en el tercer bando en disputa en medio de la Primera Guerra Mundial imperialista.

“La socialdemocracia alemana oficial, que era el partido más fuerte, el partido dirigente, en el seno de la II Internacional, asestó el golpe más sensible a la organización internacional de los obreros. Pero también en la socialdemocracia alemana resultó más poderosa la oposición. Es el primero de los grandes partidos europeos en el que alzaron su vigorosa voz de protesta los camaradas que permanecen fieles a la bandera del socialismo. Hemos leído con alegría las revistas Lichtstrahlen y Die Internationale. Y con mayor alegría aún nos hemos enterado de la difusión en Alemania de llamamientos revolucionarios ilegales, como por ejemplo el titulado "El enemigo principal está dentro del propio país". Esto demuestra que el espíritu del socialismo vive entre los obreros alemanes, que en Alemania hay todavía hombres capaces de defender el marxismo revolucionario.” (Lenin, El socialismo y la guerra, en Marxistas en la Primera Guerra Mundial, IPS-CEIP, 2014)
En mayo de este año se cumple un siglo del manifiesto del que habla Lenin. Su autor, oficialmente apócrifo para evitar las represalias del régimen militar, aunque todos sabían de quien se trataba, fue uno de los dos principales dirigentes del ala revolucionaria del socialismo alemán, Karl Liebknecht. Circuló como una octavilla ilegal por las calles, las fábricas, los barrios obreros, los círculos socialdemócratas alemanes. Su título pasó a la historia y se convirtió en un símbolo, en una síntesis del internacionalismo obrero en una guerra imperialista.
Este folleto, fue traducido por primera vez al castellano y publicado en la compilación que publicamos desde Ediciones IPS y el CEIP León Trotsky el año pasado, “Marxistas en la Primera Guerra Mundial”, que además de textos del propio Liebknecht incluye otros de Lenin, Trotsky, Rosa Luxemburg y Franz Mehring, también en su mayoría previamente inéditos en nuestro idioma. Se pueden leer dos trabajos introductorios al libro aquí y aquí.
Aquí desarrollaremos algunas ideas más para entender el significado de este documento de Karl Liebknecht y su importancia en medio de la Primera Guerra Mundial, como parte de sus actividades revolucionarias.

¿Por qué no se expresó al comienzo la oposición obrera a la guerra?

Ya declarada la guerra, el 4 de agosto de 1914 se realiza una sesión en el Parlamento alemán donde el gobierno pide la aprobación de los primeros créditos necesarios para la campaña militar. Sectores de las clases dominantes aún temían por la posible reacción de los socialdemócratas. Este partido tenía la mayor bancada en el parlamento, era poderoso, tenía detrás suyo al movimiento obrero organizado y una antigua tradición antimilitarista. Repetidamente había amenazado con usar todo ese poder para frenar una guerra imperialista europea y poner en crisis al capitalismo alemán. Sin embargo, el 4 de agosto, la bancada socialdemócrata votó por unanimidad contra su propio programa y su propia historia, aprobando los créditos de guerra. En los días siguientes, la mayoría de los otros partidos socialistas europeos hicieron lo mismo en sus respectivos países en los dos bandos. Todavía se sigue discutiendo qué es lo que llevó a la organización socialista fundada por Marx y Engels, parte de una Internacional obrera formidable, formalmente bajo la bandera del marxismo, a traicionar tan miserablemente en el momento más decisivo de su historia y para el que en teoría se había preparado. Historiadores contemporáneos sostienen que en realidad la actitud de la Segunda Internacional no fue más que hacer lo que sus bases le pedían, que una ola de nacionalismo recorría a la clase obrera de los distintos países y que, de haber actuado de otra manera, los trabajadores socialistas habrían barrido a sus dirigentes. Por lo tanto, no habría habido “traición” alguna. El principal argumento es que no hubo una oposición de masas obrera.
Sin embargo, las masas obreras solo se podían expresar colectivamente a través de sus organizaciones. Pero había solo una: la socialdemocracia, que también incluía a los sindicatos. Cinco décadas previas de construcción lenta y afirmación de una “identidad” partidaria. El 4 de agosto los dirigentes decidieron, sin consultar con sus bases, por encima de ellas, apoyar la política del gobierno. Una poderosa burocracia se había ido enquistando en el partido y quitándoles a las masas el control sobre sus propias organizaciones. Luego de la traición del 4 de agosto, ¿cómo podría manifestarse la oposición de las masas? Hay una metáfora de Lenin que puede servirnos para entender esto. Tres años después, en medio de la Revolución Rusa, propuso cambiar el nombre de su partido, quitándole el nombre de “socialdemócrata”.
Lenin decía que era necesario cambiar la vieja ropa ya demasiado sucia por las traiciones de la Segunda Internacional. Pero en 1914 la socialdemocracia era la única ropa con que contaban los obreros alemanes. Incluso el ala izquierda del Partido Socialdemócrata (SPD), que tenía como sus principales referentes a Karl Liebknecht, Rosa Luxemburg, Franz Mehring y Clara Zetkin, a diferencia de la fracción de los bolcheviques rusos, ni siquiera estaba demasiado organizada al interior del partido como una tendencia o una fracción que peleara por la dirección del partido. La razón de esto parecería residir en la concepción de partido que levantaban y que Rosa Luxemburg formuló más claramente, según la cual el partido revolucionario debía agrupar a la clase obrera en su conjunto y en todo caso las corrientes de izquierda a su interior tenderían a confluir naturalmente con la espontaneidad revolucionaria en la lucha de clases, a diferencia de la idea del partido de vanguardia que sostenía Lenin. Esta falta de organización permanente de la izquierda socialdemócrata hizo que también fuera más difícil el proceso, luego del 4 de agosto, de construir una organización alternativa.
El partido en su conjunto se había acostumbrado a una situación de décadas de nadar a favor de la corriente, de éxitos relativamente fáciles y obtenidos en forma gradual y pacífica. Un par de generaciones de dirigentes obreros y socialistas se habían formado bien lejos de los ecos de las barricadas y de la época de las persecuciones. Se habían desarrollado organizaciones del proletariado que llevaban a cabo su actividad en forma independiente en su territorio y que no se adaptaban a una unificación a nivel internacional sino de una manera muy laxa. En ese sentido, la Segunda Internacional era una unión débil de partidos obreros, predominantemente limitada a Europa. En 1890, todavía con Friedrich Engels vivo, esta organización introduce la celebración anual del 1° de Mayo para ir preparando el terreno para esa unificación. Las consignas que se levantaban en los distintos países en el Día Internacional de los Trabajadores sirvieron a la causa de obtener reivindicaciones de las clases obreras nacionales, pero muy poco a que cerraran filas como una organización cohesionada mundialmente. Es decir, tenía un aspecto positivo, por el cual se unía a los trabajadores a nivel nacional, pero al mismo tiempo generaba tendencias conservadoras, presiones a ligase muy estrechamente a la suerte de cada Estado en particular.
Estas presiones iban aumentando en los principales países desarrollados en la medida en que se arrancaban cada vez más conquistas, sin una fuerte lucha de clases y con regímenes políticos que se iban “democratizando” permitiendo que los socialistas crecieran electoralmente y ganaran grandes bancadas legislativas, incluso avizorando la posibilidad de llegar al poder por esa vía. Los socialistas, como vanguardia de los trabajadores, debían ir por delante de estas presiones y contraponer sus tendencias revolucionarias a las presiones conservadoras que sufría el movimiento obrero y expresar los intereses del conjunto de los trabajadores, particularmente los de las capas más bajas y desorganizadas, contra la burocracia sindical que expresaba a los sectores más altos. La ideología del “tránsito pacífico al socialismo” brotaba de esta integración cada vez más creciente de los partidos socialistas a sus propios Estados capitalistas, en paralelo al debilitamiento de los lazos reales con la Segunda Internacional, que se terminó transformando en una federación de partidos nacionales. La izquierda revolucionaria surgida de la socialdemocracia sacaría estas conclusiones y fundaría la Tercera Internacional en 1919 como un partido obrero internacional de combate, centralizado, que tenía como objetivo ya no la preparación de las condiciones para la emancipación del movimiento obrero en el largo plazo sino la revolución como tarea práctica, dado que las convulsiones de la época imperialista sacudían violentamente las fronteras nacionales.

¿"Mantener" las conquistas a cualquier costo?

En la época de las leyes anti-socialistas el Partido Socialdemócrata alemán no tenía un aparato de imprentas propias porque estaba sujeto permanentemente a la persecución estatal y podía perderlas. Tras la derogación de las leyes represivas de Bismarck hasta la debacle de 1914, formalmente la estrategia de los socialistas podía resumirse en valerse de la democracia capitalista para desarrollar al movimiento obrero, pero al mismo tiempo luchar contra ella, en pos de un orden social superior, el socialismo. Pero ahora en la mitad de la segunda década del siglo XX, con un aparato partidario enorme, con 91 periódicos y 65 imprentas propias, algunos dirigentes llegaron a argumentar su apoyo a la burguesía guerrerista alemana con el argumento de que haberse opuesto a la guerra hubiera significado perder todo aquello conseguido tan pacientemente. Estas presiones hacían perder de vista a la socialdemocracia el sentido estratégico de todas esas posiciones conquistadas, transformándolas en un fin en sí mismo en vez de un medio para hacer avanzar la organización y la conciencia revolucionaria de los trabajadores. “Para el partido son más importantes sus imprentas y su organización que sus principios y su dignidad”, escribía amargamente Trotsky en octubre de 1914 sobre la socialdemocracia alemana (La guerra y la Internacional, en Marxistas en la Primera Guerra Mundial, IPS-CEIP, 2014).
Una vez que los dirigentes socialdemócratas traspasaron el límite, justificaron su apoyo a la guerra en la defensa “frente a la barbarie del despotismo zarista” de las conquistas de los trabajadores alemanes. Plantearon que, mediante su colaboración patriótica y en agradecimiento por sus servicios, la burguesía lo gratificaría con el mantenimiento de la democracia, los sindicatos, sus periódicos y sus logros. Sin embargo, 1915 fue terrible para los trabajadores, y a un año de comenzada la guerra los sindicatos estaban militarizados, reinaba la ley marcial, la censura y el avasallamiento de las conquistas que se suponía que se mantendrían.

La izquierda surgida de la Segunda Internacional empieza a levantar cabeza y a anticipar las revoluciones que pondrán fin a la guerra.

Como dijimos más arriba, la gran desventaja de la izquierda del SPD era que prácticamente no estaba organizada como fracción, más allá del prestigio de sus dirigentes y su relación más estrecha con un grupo muy reducido de cuadros y el hecho de que ocuparan algún puesto importante en la estructura del partido. Según Pierre Broué “es significativo que la resistencia a la colaboración de clases y a la ‘paz civil’, lo que se conoce como mantener la lucha de clases proletaria, tuvo su expresión en la Alemania de 1914 solo donde los sectores de izquierda tenía responsabilidades efectivas, controlaban sectores del aparato o posiciones en la prensa, y donde una organización o una parte de una, podían expresar la oposición de los activistas y parte de las ‘masas’ a las políticas chovinistas de los dirigentes nacionales.” (La revolución alemana 1917-1923, Primera parte, ed. original 1971). Karl Liebknecht, que como diputado había mantenido la disciplina y el 4 de agosto, contra sus convicciones, había votado a favor de los créditos de guerra, asume que había cometido un error en ese entonces, y en la sesión de fines de 1914, donde el gobierno solicita la aprobación de nuevos créditos, declara: ”Como protesta contra la guerra, contra sus responsables y quienes la dirigen, contra la política capitalista que la originó, contra los objetivos capitalistas que persigue, contra los planes de anexión, contra la violación de la neutralidad belga y luxemburguesa, contra la dictadura militar, contra el abandono de las obligaciones sociales y políticas, de los que siguen siendo culpables el gobierno y las clases dominantes, ¡voto en contra de los créditos de guerra requeridos!” (Fundamento del voto contra la aprobación de los créditos de guerra en la sesión parlamentaria del 2 de diciembre de 1914, en Marxistas en la Primera Guerra Mundial)
Este hecho fue silenciado por todos los periódicos alemanes y europeos, por lo cual sus amigos de la izquierda del SPD tuvieron que imprimir un volante ilegal que hicieron circular por las calles para que se conociera su posición y alentar los trabajadores que se resistían a la guerra pero estaban desmoralizados por la traición de su propio partido. Rosa Luxemburg defenderá la valiente actitud de su camarada: “Cada corporación, cada comunidad importante basada en la participación de varios individuos, requiere de la disciplina, es decir, de la subordinación del individuo, sin la cual es imposible la cooperación. Sin disciplina, no serían posibles ni las fábricas, ni la educación, ni el ejército, ni el Estado. ¿La disciplina en la que se basa el Partido Socialdemócrata es esta misma? ¡No, en absoluto! Hay un contraste directo entre la naturaleza y las raíces de nuestra disciplina socialdemócrata y la disciplina de la fábrica o la militar. La disciplina militar y la del capitalismo industrial se basan en la coerción externa, mientras que la socialdemócrata se basa en la subordinación voluntaria (…) Lo que para todo ciudadano y soldado es la compulsión de la ley, para cada socialdemócrata es la fuerza vinculante del programa del partido. Y ningún grupo de un centenar de camaradas (…) tiene la atribución de obligar a una persona a traicionar al partido. La disciplina de todo el partido, es decir, ante todo su programa, está por delante de toda disciplina de cuerpo, y sólo ella puede investir de autoridad a esta última, y naturalmente constituir su límite”.
El documento distribuido ilegalmente del que en estos días se cumplen 100 años amplía y continúa su declaración de guerra contra la guerra imperialista del Parlamento:
“El principal enemigo del pueblo alemán se encuentra en Alemania: el imperialismo alemán, el partido alemán de la guerra, la diplomacia secreta alemana. El pueblo alemán debe combatir este enemigo interno en una lucha política, cooperando con el proletariado de otros países cuya lucha es en contra de sus propios imperialistas (…) ¡El enemigo principal está en el propio país!”
Esta acción de Liebknecht anticipa la respuesta obrera masiva contra la guerra, que en Alemania comenzará con una huelga general contra su encarcelamiento luego de su encendido discurso en el acto del Primero de Mayo de 1916, que extenderán el descontento y llevarán a las revoluciones rusa y alemana...

Guillermo Iturbide

sábado, 2 de mayo de 2015

Protestas contra el racismo en una Baltimore militarizada




Los disturbios cesaron pero las protestas continúan en la ciudad de Baltimore, Estados Unidos. Con la ciudad militarizada, cientos de personas se movilizaron para exigir Justicia por Freddie Gray. Pasado el horario del toque de queda, la represión es inminente.

Como informara La Izquierda Diario en su edición de ayer, desde hace una semana la ciudad de Baltimore (Maryland, Estados Unidos) se encontraba movilizada contra la violencia policial. De la misma forma que sucedió en Ferguson y en Staten Island, el accionar brutal y racista de la policía despierta la furia de la comunidad negra y del resto de la población. El precipitante esta vez fue la muerte de Freddie Gray, un joven de 25 años que murió luego de una hospitalización de una semana, a consecuencia de una lesión en la medula espinal infligida durante su arresto, el día 12 de abril.
Las calles de Baltimore permanecieron el día martes inmersas en una calma inusual, luego de los disturbios y enfrentamientos del día previo entre la policía y miembros de la comunidad. Las principales universidades de la ciudad suspendieron las clases, los negocios en la zona del puerto no abrieron sus puertas, y las escuelas permanecieron cerradas.
Pero la calma se parece más a una tregua que a un nuevo pacto social. A pesar de las masivas manifestaciones y de la explosión de bronca desatada el lunes, las autoridades no han otorgado mayores concesiones. La causa de la detención de Freddie Gray todavía no ha sido aclarada, y un manto de silencio protege a todos los oficiales implicados en el caso.
Por eso, se trata de una calma tensa, en una ciudad militarizada (la guardia nacional y los cuerpos especiales del estado de Maryland fueron desplegados hoy), en “Estado de emergencia” y bajo toque de queda entre las 10 pm y las 5 am.
Esto no impidió, sin embargo, que cientos de personas se concentraran en el barrio Sandtown de West Baltimore, donde había sido detenido Freddie Gray. Allí un destacamento de unos 200 policías con camión hidrante y cuatro móviles blindados bloqueaban la avenida North. Hacia las 15.30 un camión blindado intentó progresar a través de la multitud en dirección hacia la barrera policial (¿se habría perdido?) y fue obligado a retroceder por cientos de manifestantes con los brazos en alto y gritando “Manos arriba, no dispares!”.
Luego, unas 500 personas marcharon en un recorrido circular por el barrio, mientras otros 150 manifestantes mantenían el espacio conquistado en la intersección de las avenidas North y Pennsylvania. El Michael Jackson de las protestas de Baltimore hizo su aparición subido al techo de un acoplado y fue aclamado por el la multitud.
A excepción de algunos momentos de tensión entre la línea de contención policial y la barrera de defensa de los manifestantes, la jornada se desarrolló de manera pacífica durante todo el día. Una banda de jazz tocaba bajo un sol intenso.
Aunque había convocada una marcha para las 15 horas, el punto de partida era a 4 cuadras de la concentración, y la organización que la convocaba se encontraba diluida entre los manifestantes. No había grupos políticos, estudiantiles o referentes religiosos que reclamaran el liderazgo de la manifestación. La protesta de hoy tuvo todo lo desordenado y a la vez atractivo de una (otra) manifestación casi completamente espontánea.
Al cierre de esta edición, entrada media hora del toque de queda, todavía quedaban manifestantes en la esquina de North y Pennsylvania. La policía comienza a avanzar entre la cortina de humo de los gases lacrimógenos. La represión es inminente.

Pandillas y pibes del barrio

La Policía de Baltimore emitió un comunicado de prensa donde afirmaba que existía una sospecha certera de que distintas pandillas, históricamente enemistadas, habían llegado a un pacto entre ellas para matar policías. Esta declaración solo busca demonizar a los manifestantes —que dicho sea de paso, en los enfrentamientos del lunes con la policía, eran jóvenes estudiantes de la escuela secundaria— y justificar la represión.
En conversación con jóvenes del barrio presentes en la protesta, es evidente la desconfianza hacia una policía conformada por hombres que no viven en el mismo vecindario, y que se ha dedicado a dar golpizas y perseguir a la comunidad. Aunque la iglesia tiene una gran influencia en la población, los líderes religiosos más mediáticos como Jamal Bryant han perdido credibilidad frente a los ojos de muchos.
La espontaneidad de los actos de protesta han sido una marca de origen de los acontecimientos en Baltimore. La bronca y combatividad de los jóvenes de las comunidades afroamericanas mantiene el fuego de la protesta encendido. El impulso del movimiento BlacksLivesMatter y la certeza de estar protagonizando un momento histórico vienen ganando la batalla contra el temor y la represión del estado. Es indispensable, sin embargo, avanzar en la organización de las luchas y coordinación de las acciones para que se consolide un activismo en la ciudad, un actor que se encuentra en retirada desde el fin del movimiento Occupy Wall Street.

Juan Cruz Ferre