jueves, 22 de enero de 2015

Hoy liberé una mariposa...




No es un documental sobre el Che y los guerrilleros cubanos que cayeron en Bolivia. Se trata del testimonio de hijos e hijas que crecieron sin sus padres: hombres inmensos que hicieron lo que debían hacer en cumplimiento de un sueño revolucionario.

La muerte del fiscal Nisman y la profundización de la crisis política de la burguesía




Las circunstancias que rodean la muerte del Fiscal Nisman no son una expresión más de la crisis política del sistema, constituye un escalón superior, un nuevo piso que el poder deberá transitar en medio de intrincadas contradicciones que aquejan hoy a toda la burguesía monopolista. En la muerte de Nisman se concentran problemas de todo tipo. La puja de intereses en pugna, trasciende la esfera de homicidio o crimen, se abre una etapa en donde se condensan múltiples problemas para la clase dominante.
En el plano internacional, inciden factores del pasado; sin embargo, ni EEUU, ni Irán, ni la propia Argentina estan en situaciones similares a veinte años atrás. Esta muerte es el presente, es poner en el tapete una puja planetaria de intereses fundamentalmente energéticos y militaristas. En el plano de las disputas políticas nacionales, éstas adquieren un alto voltaje que hasta hoy se disimulaban con hipócritas campañas electorales por fuera de toda necesidad de nuestra sociedad.
La guerra de intereses por lograr el dominio claro del Estado se ha envuelto en una nube densa, en donde los caminos a seguir se pierden dramáticamente En esta crisis política entran a tallar los servicios de inteligencia del Estado, el papel de las Fuerzas Armadas, el jefe del Ejército cuestionado en su propio riñón de institución represiva. En fin, mucho se hablará de ésta crisis que ellos llaman Institucional, queriendo dar por entendido que lo que hay que proteger son las instituciones; nos quieren embretar a todo el pueblo en sus disputas de intereses y minimizarán la esencia del fenómeno: la crisis del sistema es política y ella se profundizará.
Este hecho en sí mismo conlleva provocación, debilidad para salir del atolladero en que todo el sistema está inmerso, muestran grietas mayores, vacilaciones a la hora de actuar, ceguera ante la necesidad de definiciones para negocios rápidos. En este sintético análisis debemos tener en claro , quizás como nunca antes, que éstas disputas son interburguesas y es deber de los revolucionarios sostener toda táctica que siga apuntando a la lucha, a la movilización y la la organización de los intereses de clase, hoy en disputa tanto económicos como políticos.
Esta muerte de una u otra manera es un ajuste de cuentas de lo actuado y de lo que vendrá. Al decir ajustes de cuentas hablamos de instituciones del Estado mafiosas, representantes del capital financiero. Así es el Estado capitalista.
No están debatiendo ni mucho menos las víctimas de estos hechos, están disputando tramo a tramo cada factor de poder, se muestran como lo que son.
Este hecho pone más claro aún que el proletariado, el pueblo y sus organizaciones, deberemos redoblar la lucha política e ideológica contra la burguesía, y continuar trabajando decididamente en forma abierta y franca en los caminos de la revolución.

PRT

miércoles, 21 de enero de 2015

Grecia: polarización política y presiones externas a días de las elecciones




Grecia vive una campaña electoral extremadamente polarizada, bajo una gran presión exterior que ha convertido la permanencia en el euro en el principal tema del debate político.

El próximo día 25 los griegos tienen que elegir entre dos opciones: la salida del rescate y firma de un minirescate, a cambio de nuevos ajustes, propuesta por el conservador Nueva Democracia; y la promesa de “abandono del programa de austeridad” de Syriza, bajo la amenaza de los acreedores de suspender las ayudas.
Esas son las opciones, las promesas suenan algo distintas. El primer ministro, Andonis Samarás, por ejemplo, asegura que este será el año del crecimiento, que Grecia abandonará el rescate y que podrá incluso bajar los impuestos.
El líder de la oposición, Alexis Tsipras, promete un programa de crecimiento económico y de creación de empleo y la anulación de algunas de las medidas tomadas por el actual Gobierno, como la reducción del salario y de las pensiones mínimas o la introducción de un nuevo impuesto sobre bienes inmuebles.
Samarás evita decir que Grecia tan solo cobrará lo que le queda del rescate europeo si antes cumple una serie de medidas pactadas anteriormente con la troika, como la liberalización completa de los despidos en el sector privado y la eliminación de la protección contra los desahucios de las viviendas de primera residencia.
Tampoco se le oye decir en la campaña que el rescate será sustituido por otro minirescate, pues el crédito reforzado acordado con los socios europeos va igualmente vinculado al cumplimiento de una serie de requisitos.
A mediados del año pasado, el Gobierno aseguró que a partir de este año Grecia podría financiarse por su cuenta en los mercados, una promesa que hizo llevarse las manos a la cabeza a más de un socio europeo y que hizo disparar el bono en el mercado secundario a índices similares a los de ahora, rozando el 10 %, esta vez aparentemente por el miedo a una victoria de Syriza.
Finalmente, Samarás echó marcha atrás y pidió una prórroga del rescate hasta finales de febrero.
Pero la mayoría del pueblo griego no quiere saber ya nada de rescates y de promesas de crecimiento. Lo único que han visto es que su situación ha empeorado desde que estalló la crisis hace más de seis años, y que la austeridad ha acabado con la resistencia de muchas familias.
Eso es la imagen que reflejan las encuestas, que dan a Syriza una ventaja frente a los conservadores de Nueva Democracia de un mínimo de tres puntos.
El problema es que no está claro cuánto de su programa podrá aplicar, independientemente de lo que prometa, y que Syriza es una izquierda moderada que no pretende romper el statu quode las instituciones europeas, sino presionar por un nuevo pacto europeo “por el crecimiento”, un “New Deal europeo”, como expresaron algunos de sus economistas afines.
En sus intervenciones, el líder de Syriza asegura que el Programa de Salónica, que incluye una serie de medidas encaminadas a reactivar la economía y un plan de ayuda para los más pobres, es "innegociable" y que el resto será sometido a unas "duras" negociaciones con los socios de la Unión Europea.
Pero el “margen de negociación” entre un posible gobierno de Syriza y Bruselas es muy pequeño, lo que inexorablemente limitará cualquier medida, por más modesta que sea, que quiera tomar el futuro gobierno.
Mucho de lo que pueda hacer un posible Gobierno de Syriza para reactivar la economía dependerá irremediablemente de si consigue una quita de buena parte de la deuda en manos públicas, como reclama.
Por ahora, las voces desde algunos países como Alemania dejan entrever que probabilidades de una quita propiamente dicha son escasas, a lo sumo una reestructuración de la deuda con intereses más bajos y plazos de devolución más amplios.
¿Cómo se las arreglará entonces Tsipras, si llega a ser elegido presidente, para mantener el (imposible) equilibrio entre las enormes expectativas de millones de trabajadores y sectores empobrecidos que van a votarlo para terminar con la austeridad, el paro y la crisis, frente a los requerimientos de “los mercados”, Berlín y Bruselas?
Las concesiones que un eventual Gobierno de Syriza ya adelanta que estaría dispuesto a hacer, sin lugar a dudas defraudará a muchos, particularmente a aquellos que confían en que un “Gobierno de izquierdas” dará marcha atrás a todas las medidas de ajuste, sostiene el analista Petros Stangos, quien por ese motivo ya augura nuevas manifestaciones y huelgas.
Como es poco probable que Syriza pueda gobernar en solitario, aunque su objetivo declarado sea alcanzar la mayoría absoluta, una fórmula para salir airoso de las irremediables críticas de los defraudados podría consistir en una Gobierno de coalición.
De esta manera podría atribuir las medidas que no retire o las promesas electorales que no cumpla a la necesidad de hacer concesiones en un Gobierno de coalición. "Syriza podría hacer de policía bueno y su socio haría las veces de poli malo", dice Stangos.

La Izquierda Diario

Nisman: crónica de una muerte funcional




El Gobierno nacional jubila a la fuerza al espía más poderoso del país por una interna dentro de los servicios de inteligencia. El fiscal que, desde hace varios años, investiga la causa de terrorismo más impactante de la historia argentina denuncia al Gobierno de turno de ser cómplice del terrorismo. El espía, llamémoslo “Jaime”, y el fiscal “Beto” trabajan en conjunto en la investigación. Beto está por ir a declarar ante el Congreso Nacional, pero la noche anterior aparece muerto en el baño de su casa. ¿Suicidio?, ¿asesinato?, ¿motivos?, ¿quién gana?, ¿quién pierde? No, no es parte de la saga de House of Cards.

Un poco de historia

A partir de la muerte de Alberto Nisman, fiscal a cargo de la causa AMIA, se desataron una inmensa cantidad de teorías y especulaciones. ¿Qué tenemos en concreto?, hasta esta hora los primeros trascendidos hablan de un suicidio. ¿Pero que hay en el fondo de la causa?
Todo comenzó el 18 de julio de 1994 cuando un grupo terrorista, aún no identificado, hizo volar por los aires la sede que la mutual judía AMIA tenía en la Capital Federal. Desde entonces pasaron muchas cosas, pero casi 21 años después todavía no se encontró a los culpables.
Desde el primer momento las diferentes agrupaciones que nuclean a familiares, víctimas y amigos del atentado a la AMIA se encargaron de señalar la supuesta complicidad del entonces Presidente Carlos Saúl Menem. Se habló de una pista siria y de otra pista iraní, al tiempo que Menem fue señalado por supuesta complicidad con el hecho; aunque hoy cuenta con el privilegio de una banca en el senado. Y que Mauricio Macri, Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, es acusado de pinchar teléfonos de víctimas del atentado.
Pasó el tiempo, el fiscal Alberto Nisman quedó a cargo de la investigación de la causa y a partir de ahí todo se apuntó hacia la famosa “pista iraní”. Dejando de lado la “pista siria” que complicaba, aún más, al ex Presidente. Hace ya varios años que los familiares de las víctimas del atentado repudiaban a Nisman por no moverse y tener la causa dormida.

De Kirchnerismo y otras yerbas

Un día Nisman despertó y acusó a la actual Presidente de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, de entorpecer su investigación por tener relaciones espurias con el gobierno iraní. El fiscal aseguró tener más de 300 comunicaciones telefónicas donde dirigentes ligados al kirchnerismo complican a la Presidenta.
No hay que olvidar que el gobierno kirchnerista firmó el tristemente célebre “memorándum”, que nunca fue aprobado en Irán y es reprobado por toda la comunidad judía por garantizar la impunidad de los terroristas.

Una muerte "inteligente"

Nisman reactivó la causa poco tiempo después de que su amigo y colaborador Antonio Stiusso, alias Jaime, fuera corrido de la ex SIDE por una interna del servicio de inteligencia en la que el gobierno kirchnerista tomó partido.
¿Entonces?, nos encontramos con un fiscal que realizó una grave denuncia después de tener la causa AMIA frenada durante años. Un fiscal que tenía de su lado a parte de la ex SIDE, al multimedio más grande el país y a toda la oposición política conservadora. ¿En contra? , al gobierno nacional, al los “espías K” y a los sectores ligados a “la pista iraní”.
Con todo este panorama me pregunto, ¿se beneficia el gobierno nacional con la muerte de Nisman en pleno año electoral?, ¿no gana la oposición conservadora que intenta triunfar en las elecciones de octubre?, ¿pudo ser un ajuste de cuentas de la interna de los servicios secretos?, ¿se suicidó por que no tenía las pruebas que prometía, o lo hizo por presiones?, ¿lo asesinaron?, ¿Por qué el kircnerismo no abre los archivos de la causa AMIA?
Son preguntas que la justicia y el tiempo tendrán que responder, mientras tanto el Estado sigue gastando millones de dólares en controlar un servicio de inteligencia que carece de sentido y que encima tiene internas.
Volviendo al título de esta nota, considero que la muerte de Nisman es funcional. Sí, funcional a la oposición conservadora que intentará sacar tajada electoral, funcional a un gobierno que buscará victimizarse y funcional a quienes están impunes, mientras seguimos sin saber ¿quienes atentaron contra la AMIA?
Llegó la hora de reclamar que el gobierno desclasifique los archivos y conozcamos la verdad.

Luis Torre
@luis_torre Periodista (FM Fribuay y La Voz del Diablo AM 1050)

domingo, 18 de enero de 2015

¿Por qué una parte de la juventud de los barrios populares franceses no se siente Charlie?




En medio de la gran conmoción creada por los atentados terroristas de la semana pasada en París, se destacó el hecho que en varios colegios, sobre todo en los barrios populares, jóvenes rechazaban respetar el minuto de silencio impuesto por el Ministerio de Educación en memoria de las víctimas del atentado contra la redacción de Charlie Hebdo.

La incomprensión y la indignación, en primer lugar de profesores y autoridades escolares, es grande. ¿Acto de “rebelión” contra las autoridades o síntoma de un peligroso contagio islamista reaccionario en las banlieues?
En efecto, según el Ministerio de Educación nacional, hubo unos 200 incidentes durante el minuto de silencio en homenaje a las víctimas del ataque a la redacción del periódico satírico Charlie Hebdo. Según profesores, este número estaría incluso subestimado.
Estos incidentes no se desarrollaron en cualquier lugar sino, sobre todo, en los barrios populares de las grandes ciudades o en la periferia de éstas (las llamadas banlieues) en donde reside un gran número de inmigrantes o descendientes de éstos. La mayoría son provenientes de ex colonias africanas de Francia, de los cuales una parte considerable es de cultura árabe-musulmana.
Profesores y directivos de colegios indican que algunos jóvenes llegaron hasta reivindicar los atentados contra Charlie Hebdo, otros rechazaban participar del minuto de silencio argumentando que el periódico los habría humillado a ellos y a su religión. Otros argumentos van en el sentido de denunciar la desigualdad del tratamiento de algunas muertes. Así, un estudiante declaraba: “Obvio que es grave la muerte de los periodistas. ¿Pero ustedes dijeron ‘Je suis Gaza’ [Yo soy Gaza] este verano? ¿Ustedes hicieron un minuto de silencio? La vida de esa gente también tenía valor… Pero parecería que en Francia no para todo el mundo”.
Es que en el fondo la radicalización en clave islamista de una parte (por el momento marginal) de la juventud inmigrante o descendiente de inmigrantes, musulmana, responde en gran parte al racismo estructural e institucionalizado en la Francia imperialista y a la ausencia de triunfos sociales y políticos de las luchas que conoció el país en los últimos años. Este racismo es particularmente fuerte contra las personas provenientes de sus ex colonias del norte de África (especialmente Argelia).
Esto hace que una parte de la juventud popular de este país se identifique con los terroristas que cometieron el brutal ataque contra Charlie Hebdo, o que por lo menos los “entiendan”, ya que ellos mismos se sienten humillados por la línea editorial adoptada por este periódico en los últimos años, que a su manera alimentaba el ambiente islamofóbico y xenófobo en general.
En el marco de que hay una fuerte tendencia a hacer una amalgama entre musulmanes y terroristas, en señalar a los “pobres peligrosos”, particularmente a los musulmanes, como responsables en última instancia de lo ocurrido, participar en el minuto de silencio para muchos jóvenes representa una humillación suplementaria. Más aun cuando este homenaje es impuesto desde el ministerio y que no se tomó en cuenta la opinión de los estudiantes, ni se dejó ninguna posibilidad a que éstos expresasen sus dudas u opiniones contrarias al ambiente de “unanimidad nacional” sin ser estigmatizados como “simpatizantes” o hasta “apologistas” del terrorismo.
La prensa informa que alumnos que “perturbaron” las ceremonias de minutos de silencio o expresaron de alguna forma simpatía con los atentados ya fueron señalados a la justicia, la cual determinará las medidas que se tomarán. Se habla incluso de vigilancia e investigación de amigos y familiares de los jóvenes.
Lamentablemente, ante la ausencia de alternativas progresistas que respondan a su situación de víctimas de racismo, de opresión, de precariedad y de miseria, algunos sectores de jóvenes de las banlieues ven con simpatía tendencias políticas reaccionarias como el yihad. Otras corrientes políticas populistas antisemitas también vienen ganando terreno en estos últimos años partiendo en gran parte de la manipulación de la simpatía hacia la lucha del pueblo palestino contra el Estado sionista, que es muy fuerte en esta parte de la población.
En efecto, la izquierda francesa, tanto reformista como anticapitalista, es particularmente débil en esta franja de las clases populares y una parte de ésta está incluso adaptada al discurso republicano del Estado imperialista francés, llegando, por ejemplo, a haber respaldado la ley de prohibición del velo (hiyab) en las escuelas y colegios, o a haber dejado aislada la revuelta de las banlieues en 2005, en vez de denunciar el estado de emergencia proclamado por el Gobierno en aquel entonces, denunciado la brutal represión y llamado a formar un gran frente único de las organizaciones obreras en defensa de las banlieues, contra el racismo, la discriminación y por el derecho al voto de los inmigrantes.
Sin embargo, para evitar que nuevas tragedias como estas se reproduzcan y que la juventud oprimida se acerque a opciones reaccionarias (ya sea el Estado Islámico, Al Qaeda, o la extrema derecha xenófoba) es fundamental que la izquierda y el movimiento obrero en general tengan una política que responda a sus reivindicaciones sociales y económicas y que luche sin concesiones contra el racismo de Estado.

Philippe Alcoy
París

“Los Estados son los ‘autores’ de la globalización capitalista”




Leo Panitch, editor de la revista Socialist Register es, junto a Sam Gindin, autor de The Making of Global Capitalism [La conformación del capitalismo global, 2012], voluminoso trabajo que estudia el rol del Estado norteamericano para la conformación del capitalismo global. En esta entrevista discutimos sobre su libro y sobre el panorama de la economía global a seis años de la quiebra de Lehman Brothers.

IdZ: En su libro sostienen que es necesario trascender “la falsa dicotomía entre Estados y mercados”. ¿Podrías referirte un poco a cómo operó el rol de los Estados en la conformación del capitalismo global?
Nuestro libro fue en cierto modo la respuesta al argumento que hemos oído durante los últimos 20 años de que la globalización consistía en que los mercados se sustraían a la injerencia de los Estados, y los debilitaban. Este planteo establece una falsa dicotomía entre Estado y mercado. El mercado no puede existir sin el Estado, que es central en el establecimiento de los derechos de propiedad y en garantizarlos a través de los sistemas legales, las cortes y jueces. Es inimaginable una expansión del capitalismo sin que al mismo tiempo los Estados sean centrales para la misma. Entonces, consideramos que era necesario clarificar el rol del Estado en la conformación del capitalismo, y en la reproducción del capital en la era de la globalización. Los tratados internacionales de libre comercio, ya sea el NAFTA o el Mercosur, no son firmados por corporaciones trasnacionales, sino por Estados. Es necesario entender también lo que los Estados hacen en términos de su dependencia –como Estados capitalistas– de la acumulación de capital. Necesitan que el capital se acumule para sostener su legitimidad, y necesitan la acumulación de capital para la recaudación de impuestos. Cuando hay bajo crecimiento, cuando hay desempleo, tienen menos ingresos fiscales. Todo lo que hacen debe ser visto como ubicado en el campo de fuerzas de clases. Existen numerosas presiones sobre los Estados, que surgen desde las asimétricas relaciones que hay entre las clases. Pero necesitamos entender los Estados capitalistas como relativamente autónomos en la conformación del capitalismo. Nosotros incluso vamos tan lejos como para sostener que los Estados son los “autores” de la globalización capitalista, no las víctimas de esta.
IdZ: En su libro hablan de la internacionalización del Estado norteamericano. ¿Cuáles son los rasgos de esta internacionalización?
Una de las cuestiones más difíciles de responder es cómo ocurrió que durante el siglo XX el Estado norteamericano se volvió tan central para la conformación del capitalismo global. El libro trata en gran parte de comprender qué hizo al capitalismo americano y su Estado tan central en la configuración de la economía mundial. Para ello nos remontamos hasta mediados del siglo XIX para observar las particularidades de la economía política y de las relaciones de clases que se desarrollaron en los EE. UU. También tenemos que lidiar con la contingencia histórica. Si Alemania hubiera triunfado en la II Guerra Mundial, el Estado norteamericano no habría sido tan central. Tenemos que vérnoslas con el concepto de la internacionalización del Estado, que la mayoría interpreta como la conformación de instituciones multilaterales como la ONU, la OMC, el BM, el FMI. Esto es engañoso, ya que esas instituciones son conformadas por los Estados nacionales de los que dependen. No tenemos un Estado trasnacional. Pero hay ciertos Estados, en particular el Estado norteamericano, que a través de la historia tomaron responsabilidad de hacer lo que un Estado trasnacional –si lo hubiera– necesitaría hacer para la reproducción del capital trasnacional. Hasta cierto punto Gran Bretaña jugó este rol en el Siglo XIX, pero de una forma mucho más limitada. No se trataba solo del imperialismo británico –aunque sin duda era un elemento presente– imponiendo el colonialismo y los intereses de la corona alrededor del mundo. Con el patrón oro y el rol central de Londres en los movimientos de capital en el siglo XIX, Gran Bretaña jugó un rol central para todos los Estados capitalistas.
De forma similar el Estado norteamericano, durante el siglo XX hasta hoy, adoptó una responsabilidad hacia otros Estados, y desarrolló una capacidad, a través de ciertas instituciones, de ser responsable para supervisar los movimientos libres de capital, la extensión del libre comercio, la protección de la propiedad de otras clases capitalistas además de la norteamericana. Cuando EE. UU. interviene en un país latinoamericano para proteger a una determinada clase capitalista de la amenaza de una revolución socialista, no lo hace en primer lugar para salvar a sus corporaciones norteamericanas. Tiene una responsabilidad general que otras clases capitalistas en todo el mundo esperan que cumpla en proteger la clase capitalista mundial. Para dar un claro ejemplo actual: el banco central norteamericano, la Reserva Federal, no actuó durante la crisis reciente solamente para contener la crisis en los EE. UU. Se comportó como un banco central mundial, prestando dinero a los bancos desde que comenzó la crisis en 2007, proveyendo dólares a bancos extranjeros tanto como locales. Después la Fed ingresó en lo que se conoce como swaps [canjes de reservas], con bancos centrales de otros países, asegurándoles dólares que estos podían usar para respaldar a sus bancos.
No lo hacen por bondad, sino por los alcances de la integración capitalista. Si por ejemplo un banco francés colapsa, esto tiene un efecto en Wall Street. El banco central de los EE. UU. es consciente de la necesidad de contener la crisis en general. En contraste, el banco central de Alemania, así como el Banco Central Europeo (BCE), no ha jugado este rol, lo que generó fuertes molestias en EE. UU.
IdZ: Otro punto que destaca el libro es el alcance de la reestructuración de la economía norteamericana entre 1983-99. ¿Por qué es importante para la base material del dominio de EE. UU.?
Va de suyo que el Estado norteamericano solo puede jugar un rol preponderante en la medida en que el capitalismo norteamericano mantiene su fortaleza. Hay una idea muy extendida sobre su declinación, desde los años ‘70, que es engañosa. La formidable reestructuración de las últimas décadas restableció la rentabilidad del capital americano en el territorio nacional, y permitió un gran crecimiento de las exportaciones. EE. UU. fue líder en crecimiento de sus exportaciones respecto de las economías capitalistas desarrolladas. El balance de pagos se deterioró solo porque las importaciones crecieron aún más, porque EE. UU. se convirtió en el consumidor en última instancia para la economía global. La reestructuración del capitalismo norteamericano se debe en parte a la revolución tecnológica, con centro en las industrias de la información y la comunicación, localizada en los EE. UU., así como en la biotecnología y la ciencia de alta tecnología.
Incluso la vieja industria manufacturera, aunque emplea ciertamente mucha menos gente debido a la introducción de nueva tecnología, en gran medida se reestructuró relocalizándose dentro de los EE. UU. Además de que, en parte a través de la desindicalización y de la introducción de métodos just in time, se ha vuelto también mucho más productiva y más competitiva.
Algo que se ha pasado por alto es que buena parte de la reestructuración global de la vieja industria ocurrió dentro de los EE. UU., producto de la relocalización de inversiones que vinieron del extranjero. Por ejemplo en la industria automotriz, donde hay capital japonés y alemán. En tiempos recientes, en la industria alimenticia estamos viendo nada menos que multinacionales… ¡brasileñas! No se trata solo de lo ocurrido en 1982-1999. Continuó durante la última década y se mantiene aún después de la crisis. Esto no significa que la economía norteamericana no tenga problemas. Pero se observa una firmeza en la rentabilidad del capital, al contrario de lo que ocurre con los salarios de la clase obrera norteamericana. Y esto tiene que ver con que una de las razones principales del éxito de la reestructuración del capitalismo norteamericano es la manera en la que derrotó a la clase trabajadora. Durante los años ‘60, los intentos de restablecer la rentabilidad introduciendo mejoras en la productividad se toparon con la resistencia de la clase trabajadora; desde los años ‘80 quebraron esa resistencia y lograron un amplio margen de maniobra para avanzar en la reestructuración.
IdZ: Perry Anderson escribe en “Imperium” [New Left Review 83], que con la emergencia de China como un poder económico “no solo más dinámico sino pronto comparable en magnitud”, “la lógica de largo plazo de la gran estrategia norteamericana se ve amenazada de volverse contra sí misma”. El imperio norteamericano se vuelve “desarticulado del orden que procuraba extender. La primacía norteamericana no es ya el corolario de la civilización del capital”. ¿Que pensás de estas reflexiones de Anderson?
Es realmente asombroso que Perry Anderson no muestre ningún concepto sobre la internacionalización del Estado, en el sentido en que lo definimos en nuestro libro. Su revisión de la literatura es básicamente del mainstream sobre política exterior de los EE. UU. Las conclusiones a las que llega lo reflejan. Su afirmación de que la emergencia de China como una economía más dinámica es bizarra. La economía China se ha vuelto una potencia económica primeramente integrándose en las redes de producción global como proveedor de trabajo relativamente barato. En formas muy eficientes por supuesto, pero no hay evidencia en casi ninguna arena de que los capitales chinos lideren en términos de tecnología, en relación a las economías capitalistas avanzadas. Pero más allá de esto, el capitalismo no es un juego de suma cero. Solo el pensamiento estrecho de las teorías realistas de las relaciones internacionales mira el mundo en términos de “este Estado se fortalece, y por lo tanto este otro se debilita”. Si tenemos una comprensión dialéctica podemos comprender que justamente no se trata de este juego de suma cero. Y podemos ver que lo que pasó es que China se desarrolló de forma integrada con el capitalismo occidental, de una forma que no ha debilitado al capitalismo norteamericano, sino que lo ha fortalecido.
IdZ: En La conformación... definen a la gobernanza global que lleva a cabo EE. UU. como un imperio informal. Está fuera de duda que el Estado norteamericano cumple un rol central para la reproducción del capital global, aceptado por otros Estados. Pero al definirlo como un imperio informal, ¿no corren el riesgo de subestimar los esfuerzos que los EE. UU. deben aplicar para convencer, negociar e incluso ceder a otros Estados para alcanzar sus objetivos? ¿No sería más ajustado caracterizar que existe una alianza inestable entre Estados, basada en sus respectivos cálculos de intereses?
Utilizamos el término “imperio informal” a falta de uno mejor. Lo noción involucra la existencia de un dominio político ampliado. La fuerza imperial tiene responsabilidad en sostener la ley y el orden, en la reproducción de las estructuras de clase, en el sostenimiento de la economía, más allá de sus fronteras. Y en ese sentido sostenemos que el imperio americano lo es en el sentido de que tiene responsabilidades no solo en la reproducción de su propio orden social, sino del capitalismo de forma más general.
Sin embargo, sostenemos de forma explícita que es necesario entenderlo de forma dialéctica. El mundo está hecho de Estados soberanos, que los EE. UU. promovieron con la descolonización. Teníamos el concepto de imperialismo para dar cuenta de las intervenciones militares de los norteamericanos –en Latinoamérica, Asia, etc.–. Pero no teníamos un concepto para dar cuenta del rol cotidiano que juegan las instituciones del Estado norteamericano en la integración de los Estados soberanos para asegurar la operación del capitalismo global.
Por supuesto, el Estado norteamericano no puede sencillamente dar órdenes a los demás Estados. Debe convencer, negociar, tanto con los otros grandes Estados como con los pequeños, ya que son Estados soberanos. Pero cuando se establece un patrón, los mecanismos mediante los cuales ocurre la integración se parecen más al tipo de negociación que ocurre entre dependencias dentro de un Estado. No siempre están de acuerdo, tienen muchas veces diferentes orientaciones de política, dependen de la relación con distintas clases o fracciones de clase, etc. Pero podemos observar en el tiempo que existe un mecanismo para desarrollar una unidad sobre la base de una determinada jerarquía de ciertos aparatos estatales sobre otros. De modo similar, la negociación, el convencimiento que ocurre en el terreno interestatal, en el caso del imperio americano produjo los mecanismos que estudiamos en el libro detenidamente, para asegurar relaciones estables e institucionalizarlas.
Entiendo las prevenciones, pero no puedo pensar en un concepto mejor que “imperio informal”. Informal capta la diferencia con los viejos imperialismos coloniales, e imperio capta no solo la formidable asimetría de poder, sino también la diferente responsabilidad la diferente capacidad, de las instituciones estatales norteamericanas. En el largo plazo, por supuesto que los imperios pueden derrumbarse. Nadie sabe que podría pasar en esa escala temporal. Si la clase capitalista que emergió del Partido Comunista Chino, resultara ser una burguesía nacional en el sentido histórico del término, con ambiciones de acumular no solo a nivel mundial sino de concentrar capital en el territorio chino, o en Asia, podría favorecer un imperialismo chino, que podría desafiar al imperio americano. Hasta el momento no parece que vaya a ocurrir. En la actualidad hay más capital chino dirigido a Europa Occidental y América del Norte que el que llega a China. Están invirtiendo tanto en bienes raíces como en múltiples industrias. Existe una muy real integración en ese sentido.
Lo que hay que señalar es que es mucho más difícil, para el imperio norteamericano, como imperio informal, integrar a China, o integrar a Brasil, que lo que fue integrar Europa Occidental. En primer lugar, después de la II Guerra Mundial los países de Europa Occidental, y Japón, eran dependientes del apoyo militar y de inteligencia norteamericano. Respecto de China es por el contrario un motivo de fricción. Segundo, hay motivos culturales, de lenguaje, historia, religión… Por todas estas razones es más difícil integrar las nuevas potencias capitalistas del Sur global. El siglo XXI va a expresar las tensiones de cómo se desarrolla esto. Si miramos las dificultades para firmar nuevos acuerdos comerciales, ¿por qué surgen? Lula, por ejemplo, reclamaba más integración, no menos. Exigía la apertura de los mercados agroalimentarios de la UE y EE. UU. a las exportaciones de las economías emergentes. El Estado de Brasil promueve a sus corporaciones multinacionales, no solo en América Latina. En África, y también en los EE. UU.
IdZ: En su libro dicen que un elemento fundamental para comprender las condiciones que dieron lugar a la primer crisis capitalista global del siglo XXI es lo que ocurrió con las clases trabajadoras desde la crisis de los años ‘70. Una tendencia que no se revirtió sino que se profundizó desde la crisis. ¿Qué implicancias tiene esto a tu entender para las perspectivas de la economía de EE. UU. y del capitalismo global?
Creo que esto es lo más importante para los cientistas sociales críticos. Los conflictos significativos no son los que se producen entre los Estados, sino dentro de los Estados. La razón central de la fortaleza del capitalismo, incluso frente a la crisis actual, que es la persistente debilidad de la clase trabajadora. Es increíble que el único lugar donde se haya producido un quiebre, como resultado de la crisis, con el fortalecimiento de fuerzas socialistas, sea Grecia, un país pequeño en la periferia de Europa.
Por supuesto, continúa la lucha de clases. Hay huelgas masivas en China, no integradas, mayormente locales. En ese sentido no lo que Marx llamaba lucha de clases –en el Manifiesto comunista reservaba el término lucha de clases para las que se elevaban por encima de los conflictos locales, hasta el nivel nacional–. Así que hay conflictos obreros en China, regionales. ¿Se unificarán? Esperemos que así sea, que el proletariado chino no adopte como meta principal el consumo individual de mercancías como hicieron el proletariado norteamericano o Europeo. Que se unifique de tal manera de pelear por la prestación colectiva de servicios y mercancías, que sea económicamente planificada y controlada públicamente. Pero no es algo que observemos hoy.
También hay luchas en otros lados, en Latinoamérica. Por ejemplo los conflictos en Brasil, que emergieron en conflictos en Porto Alegre, y se expresaron en medio del mundial. Pero creo que la premisa de la pregunta es correcta. En cierta medida puede decirse que esta crisis no lo ha sido para la clase capitalista, ni para el Estado capitalista, sino para la clase trabajadora. En cierta medida todas las crisis lo son, pero hay una diferencia con las crisis en las que la clase trabajadora desarrolla nuevas formas de organización, se involucra creativamente en nuevas luchas de un modo que altera el balance de fuerzas entre las clases de forma duradera y significativa. Eso no ha ocurrido hasta ahora como producto de esta crisis, en ninguna escala relevante, en la mayor parte del planeta.

Entrevista y traducción: Esteban Mercatante

1. “Las penas pesan en el corazón”, Le Monde Diplomatique 183, edición Cono Sur.
2. Página/12, 27/05/2011.
3. Ver en este número “México: ‘Pienso, luego me desaparecen’”.

viernes, 16 de enero de 2015

Atentados integristas en París. El nefasto papel del terrorismo yihadista y la hipocresía del imperialismo occidental.




El pasado 7 de Enero, dos militantes yihadistas atacaron el semanario francés Charlie Hebdo matando a doce personas (entre periodistas y policías) y causando heridas graves a otras cuatro. Sólo dos días más tarde un tercer yihadista asesinaba, también en París, a una policía y secuestraba a varios rehenes en un supermercado judío matando a cuatro de ellos. Estas acciones criminales, a las que nadie que se considere de izquierdas puede encontrar la más mínima justificación, han desatado una oleada de indignación entre el pueblo de Francia que se ha movilizado masivamente en repudio de estos crueles atentados.
Al mismo tiempo, la acción de estos terroristas fanáticos ha permitido a los gobiernos occidentales que aplican una furiosa política de recortes sociales, que atacan cotidianamente los derechos y libertades democráticas, y que son responsables de las intervenciones imperialistas contra el pueblo árabe, correr una cortina de humo para ocultar su política y salir a la palestra en “defensa de la libertad de expresión”. Una vez, más el nefasto papel del terrorismo queda al descubierto.

Las lecciones del 11S

Asesinar periodistas, degollar rehenes, atentar contra las torres gemelas (el 11-S) o colocar bombas en trenes matando a decenas de inocentes (tal como ocurrió el 11M de 2004 en Madrid) jamás ayudarán a la causa del pueblo árabe, no debilitarán al imperialismo occidental, ni impedirán las intervenciones de los ejércitos de Francia, de EEUU o de Gran Bretaña en Siria, Afganistán, Iraq, Libia… Por supuesto, no favorecerán en absoluto a los millones de emigrantes árabes y musulmanes que viven en Francia y en el resto de Europa y EEUU, muchas veces en situaciones de marginación y carentes de los más mínimos derechos sociales y laborales. Al contrario, estas acciones servirán para justificar, en nombre de la seguridad y la lucha contra el terrorismo, el aumento de las medidas represivas y el recorte de todo tipo de derechos; funcionarán de elemento catalizador para el discurso racista y xenófobo de la extrema derecha, creando una coartada ante la opinión pública para las incursiones imperialistas en el mundo árabe tal como ocurrió después de los atentados del 11S en EEUU.
En unos momentos donde los ataques a la clase obrera europea se intensifican, la burguesía utilizará estos atentados para desviar la atención y frenar la creciente movilización de los trabajadores con el argumento de la “unidad nacional”. En la gran manifestación del 11 de enero en París pudimos ver a individuos como Netanyahu (el responsable de la muerte de más de 2.000 civiles palestinos, la mayoría niños, en los ataques del ejército israelí durante la invasión de Gaza del pasado verano), paseando del brazo con Rajoy, Samaras, Merkel y Hollande…¿Qué mejor prueba de que el terrorismo integrista (en muchas ocasiones alentado y armado por el propio imperialismo) le hace el juego a los capitalistas y reaccionarios de occidente?

Hipocresía sin límites

La crueldad de estos asesinatos no puede ocultar la hipocresía con que actúan los gobiernos imperialistas y sus voceros mediáticos. Hablan de libertad de expresión, democracia y los valores occidentales pero obvian a su vez que mantienen excelentes relaciones y hacen grandes negocios con monarquías feudales como Arabia Saudí, Kuwait o Catar, regímenes tiránicos y opresivos que permiten que las mujeres sean condenadas a una situación de casi esclavitud, y que alientan concepciones religiosas similares a las empleadas por los grupos yihadistas a los que además apoyan de forma abierta. En nombre de esos supuestos valores “occidentales” hemos asistido en las últimas década a toda una serie de intervenciones militares del imperialismo que han devastado países como Afganistán, Iraq o Libia, hasta reducirlos a un estado de completa barbarie; con armas fabricadas en EEUU, en Francia, en Gran Bretaña o en el Estado español se han asesinado a cientos de miles de personas, creando las condiciones para que el integrismo islámico se hiciera fuerte en zonas donde nunca había tenido ninguna clase de presencia (los mismos casos de Iraq o Libia por ejemplo).
Tampoco se ha dado ningún tipo de solución al pueblo palestino, al que se le siguen negando de forma sistemática sus derechos básicos como nación, al tiempo que se apoya incondicionalmente los ataques militares que de forma criminal el Estado sionista comete de forma periódica sobre la Franja de Gaza y se mira hacia otro lado ante la política de colonización y desmembramiento que aplica sobre Cisjordania.
El imperialismo siempre ha utilizado al integrismo islámico como ariete contra los movimientos de izquierda, de clase, o incluso contra el nacionalismo progresista, surgidos en el mundo árabe y que pudieran representar una amenaza contra sus intereses. Desde el Egipto de Nasser, hasta la “guerra santa” contra las fuerzas soviéticas en Afganistán, pasando por el conflicto en Líbano, en Iraq, y más recientemente en Libia y en Siria, los imperialistas han armado, entrenado y financiado a muchas de las organizaciones integristas (Al Qaeda o el Estado Islámico) que hoy vuelven sus armas contra ellos. Esta es la cosecha caótica que se ha recogido de las intervenciones imperialistas, que no buscaban llevar la libertad y la democracia a estas naciones, sino garantizar su saqueo y el control de su petróleo para mayor beneficio de las multinacionales occidentales
Los marxistas nos oponemos firmemente a cualquier forma de terrorismo individual, métodos que lejos de hacer avanzar las luchas de la clase trabajadora y de los pueblos oprimidos sólo consiguen debilitarlas, suministrando a la burguesía y al imperialismo excusas para reforzar su propaganda y sus métodos de represión. Lejos de ser un medio revolucionario, el terrorismo individual fortalece la contrarrevolución. Para el marxismo la única forma de lucha que permite a los explotados y oprimidos avanzar es aquella que se basa en la movilización consciente y organizada de las masas de la clase obrera, con un programa socialista e internacionalista.

Santiago Freire

Coca Cola hasta la muerte




Cada año aumentan los casos de personas que mueren por los malos hábitos alimenticios, que incluyen el consumo excesivo de la Coca Cola y demás bebidas gaseosas, siendo una enfermedad predominante a escala global que no discrimina la edad, el peso y la adicción conllevada por los hipnotizados consumidores, quienes nunca se cansan de comprar e ingerir diariamente los nocivos refrescos en la calle, en el hogar y en la oficina.
Ya todos sabemos que beber una Coca Cola, produce graves alteraciones en el funcionamiento del cuerpo humano, que van mucho más allá de las 10 cucharaditas de azúcar que contiene un vaso de la mencionada bebida estadounidense. Recordemos que la presencia activa de ingredientes tóxicos en la Coca Cola, abarcan al ácido fosfórico, al color caramelo, a la cafeína y al agua carbonatada. Todos esos compuestos químicos producen desmineralización ósea que debilita los huesos y pudre el esmalte dental, disminuyen la absorción de hierro, agudizan los problemas gastrointestinales, aumentan los niveles de insulina en el torrente sanguíneo, incrementan la presión arterial, dilatan las pupilas, y producen cuadros de ansiedad, nerviosismo e hiperactividad en los consumidores.
Por desgracia, los alegres consumidores de la Coca Cola terminan convirtiéndose en enfermos pacientes que son proclives a sufrir obesidad, depresión, anemia, diabetes, osteoporosis, taquicardia, acidez estomacal, insomnio y dolores de cabeza. Nuestro organismo NO puede defenderse ante los efectos secundarios de ingerir las bebidas gaseosas, siendo inevitable la inflamación del hígado, de los riñones, del páncreas y finalmente el fulminante ataque al corazón. Sin embargo, los peligros de las bebidas gaseosas para la salud de las personas, superan la receta original que envuelve a la Coca Cola, pues el resto de los engendros comerciales de la mencionada transnacional, también se encargan de destruir la paz del cuerpo humano.
Es consabido que entre la Coca Cola Light y la Coca Cola Zero se utilizan una serie de sustancias químicas inestables y potencialmente cancerígenas, como el aspartamo, el ciclamato sódico, el acesulfame de potasio, el ácido ortofosfórico, el benzoato de sodio, la fenilalanina y el metanol, que malogran de forma permanente el sistema cardiovascular, acrecientan el daño cerebral y pueden provocar tumores pulmonares, pérdida de la memoria, confusión mental, reducción de la fertilidad, ceguera temporal, flatulencia, migraña y cirrosis. De hecho, por culpa de todos esos ingredientes mezclados en la Coca Cola, las personas corren el riesgo de desarrollar enfermedades degenerativas desde edades tempranas, como el Alzheimer o el Párkinson.
En tiempos recientes, la Coca Cola manipula las bondades de la Naturaleza para impulsar las ventas de su Coca Cola Life, que dice ser 100% natural por utilizar la planta Stevia rebaudiana, siendo el edulcorante predilecto para seguir engañando a los consumidores, quienes no saben que el refresco cuenta con otros endulzantes, como el jarabe de maíz transgénico y del eritritol, que aumentan los niveles de glucosa en la sangre, y son muy perjudiciales para la salud de los diabéticos y de los pacientes con triglicéridos altos. Ambos compuestos pueden fermentarse al ser combinados, por lo que la Coca Cola decidió agregarle más estabilizadores artificiales, en aras de evitar una amarga reacción química que afecte la compra de la bebida. La cantidad de Stevia en la Coca Cola Life, ni siquiera llega al 15% de la composición total del refresco, por lo que es una completa irresponsabilidad que sea vendida como una sana opción dietética para cuidar el cuerpo.
Hasta la fecha, todas las bebidas elaboradas por la transnacional Coca Cola, son recomendadas para usarlas en complejos automotores, metalúrgicos y agroquímicos. Además, los refrescos de Coca Cola sirven como agresivos detergentes para quitar las manchas de la ropa, para limpiar el motor de los carros, para eliminar la plaga de los pastizales, para desinfectar las salas sanitarias, para remover el óxido de las joyas, para fabricar aparatos explosivos caseros, para pulir los espejos y desaceitar los terminales de las baterías de los vehículos, para remover la grasa de las pailas o el sucio de las alfombras, y para aflojar los viejos tornillos y clavos en tareas domésticas.
Ya existen casos verídicos de personas que perdieron el milagro fortuito de la vida, por la continua ingesta de litros y más litros de Coca Cola. Es un secreto a voces que la multinacional estadounidense intenta silenciar con desesperación, practicando la clásica desinformación masiva que oculta el trágico destino de los consumidores. Tenemos las historias de Natasha Harris en Nueva Zelanda o de Paul Inman en Reino Unido, que son parte de una escalofriante tendencia a escala mundial. Los exámenes forenses revelaron que la causa principal del fallecimiento de ambos ciudadanos, fue debido al abuso de beber Coca Cola por tiempo prolongado, lo que generó la arritmia cardíaca, los espasmos musculares y la hinchazón de los pulmones.
Queda claro que las bebidas carbonatadas son una maldición para la salud de la Humanidad, y lo peor, es que la industria farmacéutica internacional trabaja en mancomunidad con las transnacionales, para lucrarse de billetes jugando con la enfermedad ajena. Mientras la gente beba más Coca Cola, habrán más pacientes diabéticos, obesos e infartados, por lo que habrá mayor demanda de medicamentos, que a su vez, garantizan mayores ingresos económicos para las clínicas privadas, los centros hospitalarios y sus codiciosos doctores.
Vemos que el gran negocio de Coca Cola es enfermar a los consumidores, y se aprovechan de un constante bombardeo publicitario en la TV, para que los individuos sigan ciegos, sordos y mudos ante la terrible realidad manifiesta. No dejan que las personas piensen, cuestionen o rechacen la compra de sus productos, por lo que terminan esclavizados a beber el insaciable manantial de azufre. Es notorio que los consumidores de la Coca Cola son dominados con vehemencia por la empresa, pudiendo ser un síntoma del comportamiento autodestructivo que visualizan muchos de sus fanáticos, al tener que enfrentar los problemas devenidos en la vida diaria.
Ante la duda, el equipo de Ekologia.com.ve encabezado por el periodista Carlos Fermín, decidió salir a las calles de Caracas y recoger la opinión de 500 venezolanos, que participaron en una Encuesta Analítica de Respuesta Abierta, para recopilar datos mediante un conjunto de preguntas, que evaluarán las apreciaciones de los encuestados y serán interpretados por el investigador. La intención era que las personas respondieran de viva voz a las tres grandes interrogantes relacionadas directamente con la ingesta de la Coca Cola, y así entender los motivos que justifican su alto consumo por la ciudadanía. Si bien la consulta se hizo en la capital venezolana, estamos seguros que los testimonios engloban la realidad provista en el resto de las naciones latinoamericanas, ya que América Latina es la subregión con mayor consumo de Coca Cola a nivel mundial, lo que permite extrapolar las respuestas de los consumidores venezolanos fuera de nuestras fronteras.
La primera pregunta fue ¿Qué prefieres beber, un vaso de agua o una Coca Cola? El 80% de las respuestas fueron a favor de la Coca Cola, pues los encuestados dijeron que tiene mejor sabor que el agua, que es más refrescante en época de calor y que siempre estaba de moda. Allí se evidencia la alienación mediática y la presión social que genera el marketing de Coca Cola para mantener enganchados a los consumidores. Un 15% de los encuestados, reconocieron que el agua era mucho más saludable que el refresco, pero afirmaron que no tenían la fuerza de voluntad para dejar de consumir las gaseosas, demostrando la consecuente adicción psicológica que crean esos productos en la mente colectiva. Tan sólo el 5% de las personas, aceptaron beber más agua que Coca-Cola, ya que por sus propias experiencias aprendieron a distinguir entre lo beneficioso del agua y lo perjudicial de los refrescos.
Una vez obtenida la respuesta de los encuestados, dimos paso a la segunda pregunta que fue la siguiente ¿Cree usted que la Coca Cola pone en riesgo su salud? Para nuestra sorpresa, el 70% de los encuestados dijeron no estar informados de los peligros que acarrea la ingesta de la Coca Cola a corto y a largo plazo, por lo que el refresco no representaba ninguna amenaza para el bienestar de su organismo. Allí se aprecia la clásica ignorancia de los consumidores y el conformismo de beber a ciegas el mencionado refresco, sin conocer la toxicidad de los ingredientes que lo componen. En paralelo, un 20% de los individuos argumentaron que aunque bebían a diario Coca Cola, se sentían muy sanos para cumplir a cabalidad con las actividades diarias, reflejando la aparente inocuidad del producto. Mientras que un 10% de los encuestados evitaron responder la interrogante, huyendo con prisa del lugar o quedándose en absoluto silencio.
La tercera pregunta fue ¿Cómo sería tu vida si no existiera la Coca Cola? Vimos que el 75% de los encuestados, se mostraron incrédulos ante la última interrogante formulada. Con muecas en sus rostros, risas nerviosas y la mirada perdida en el cielo, las personas dijeron frases como “¡WOW! creo que me moriría”, “no lo sé amigo” y “sería todo un desastre”. En cambio, un 20% afirmó que sus vidas no cambiarían en nada, porque seguirían teniendo otras bebidas carbonatadas a su disposición para calmar la sed, como la Pepsi-Cola o la Big-Cola, lo que expresa la falta de pensamiento crítico en las decisiones que toman los consumidores. Y apenas el 5% de los encuestados, admitieron que sin la ingesta de la Coca Cola, podrían llevar una vida más saludable y acabar con la viciosa dependencia que generan los refrescos.
Tras analizar los resultados de la encuesta, pudimos comprobar que la magna artillería comercial de la transnacional Coca-Cola, viene destruyendo el discernimiento de los consumidores y la capacidad reflexiva de la Sociedad Moderna. Es insólito apreciar el grado de pasividad y complicidad de la gente, cuando se pone en tela de juicio las supuestas ventajas para la salud que conlleva la ingesta de la Coca Cola. La mayoría de los encuestados demostraron un claro desconocimiento sobre la peligrosidad de las bebidas gaseosas, porque jamás leen la etiqueta que se halla al dorso de los envases, lo cual agudiza la terquedad, la omisión y la costumbre de seguir atados en el abismo de los refrescos, sin tener la menor idea de lo que están ingiriendo.
Una gran cantidad de personas, evita a toda costa el debate, la discusión y el choque de argumentos que con facilidad demuestran el veneno líquido que esconden las burbujeantes bebidas carbonatadas. Para la gente, tomarse una Coca Cola es la cosa más normal del Mundo. Es una necesidad, un derecho y un deber. De generación en generación, se repiten los mismos patrones de consumo, y a medida que aumenta la población mundial, se agrandan las enfermedades heredadas por la continua ingesta de la corrosiva droga. No hay duda que beber una Coca Cola es un suicidio asistido, que se fragua lentamente desde la infancia y que cuando llegamos a la etapa de la adultez, nuestro cuerpo empieza a sentirlo con mayor fuerza por la exagerada acumulación de latas, botellas y chapitas que habitan en su interior.
El problema se agudiza debido a la carencia de una oportuna Educación Ambiental en el seno de las comunidades, que no entienden las consecuencias negativas de ingerir raticidas diluidos. Un inconveniente latente se sitúa en los comedores y cantinas escolares, donde los muchachos tienen libre acceso a los refrescos que deterioran su sano crecimiento. Es común que los padres no tengan tiempo suficiente para preocuparse por la correcta alimentación de sus hijos, y prefieran darles dinero que será malgastado en bebidas carbonatadas, golosinas y frituras. Allí nace la adicción a la mortífera Coca Cola, a la comida chatarra y a las gomas de mascar, que después se va estimulando en las casas de familia, en los cafetines universitarios, en los estadios deportivos, en los centros comerciales y demás lugares públicos.
Es por tanta apatía de los consumidores, que Coca Cola volvió a distribuir en el año 2014 una terrible bebida energética llamada “Surge”, que había sido prohibida en gran parte de las escuelas norteamericanas durante la década de los noventa, debido a la desmedida cantidad de cafeína y azúcar que tenía en su composición, lo cual era muy desfavorable para la salud integral de los infantes. Bastó que un grupo de entusiastas a la perversa bebida, solicitaran públicamente el regreso del refresco mediante la red social Facebook, para que la codicia olfateada por el omnipresente Tío Sam, no dudara en ponerlo de vuelta en el mercado a través del portal de Amazon, sin importarle en absoluto los daños que ocasionó en el pasado, y demostrando que no siente respeto por la integridad física de sus propios clientes.
De igual manera, Coca Cola presentó su nueva leche de alta gama y sin lactosa llamada “Fairlife”, que según la transnacional ostenta más proteína, menos azúcar y mejor sabor. Su nuevo experimento de laboratorio pretende conquistar el desayuno de nuestras familias, lo cual seguirá aniquilando la salud de la gente, gracias a las sexistas campañas publicitarias, a los orquestados engaños nutricionales y a una indiferente sociedad civil que nunca abre los ojos de la verdad. No olvidemos que la Coca Cola se vio forzada a retirar el aceite vegetal bromado en sus famosas bebidas, siendo un producto químico usado para retardar las llamas del fuego, y que en los Seres Humanos es capaz de bioacumularse en los tejidos del organismo, e incluso, puede ser transferido de madre a hijo por medio de la leche materna.
Es una lástima que muchísimos hermanos latinoamericanos, no puedan salir del callejón provisto por la Coca Cola, y dar paso a un estilo de vida saludable lleno de jugos naturales, ensaladas frescas y recetas veganas. Es como si fuera una adicción a lo feo, a lo dañino, a lo que castiga al cuerpo, a lo que crea culpa y a lo que nos deja inmersos en una asfixiante pesadilla. Tal parece que la mayoría de los consumidores del orbe, beberán Coca Cola hasta que la muerte los separe. La eterna inconciencia de la gente es rentabilizada por la astuta conciencia de las transnacionales. A lo largo del artículo, se comprobó el efecto colateral que las bebidas gaseosas producen en el organismo. Si queremos vivir para ver la luz del Sol, habrá que dejar la oscuridad en el fondo de la botella.

Carlos Fermín

miércoles, 14 de enero de 2015

Un fuerte balón de oxígeno para Hollande




La acción presidencial frente a los atentados de Charlie Hebdo y la toma de rehenes en un supermercado judío, cuyo corolario fue la gran marcha republicana a la que asistieron todos los dirigentes europeos y otros dignatarios, ha dado un fuerte impulso a Hollande como jamás desde que asumió la presidencia francesa.

La acción prácticamente sin fallas de François Hollande, según la percepción de todos los analistas y la clase política, en la crisis más dramática que tuvo que afrontar desde el inicio de su quinquenato, refuerza la figura presidencial en el punto más débil de su manejo hasta esta crisis: su presidencialismo y autoridad.
A su vez, Hollande con la marcha de ayer está en tren de reconstruir los lazos con “el peuple de gauche” (“el pueblo de izquierda”), esencialmente sectores pequeñoburgueses y profesionales progres, trabajadores públicos y una parte de los asalariados, en especial docentes y trabajadores de servicios como los de la industria cultural, que comparten toda una serie de símbolos herederos de una mezcla de valores de la vieja izquierda reformista y del republicanismo francés, como la laicidad y la libertad de expresión.
Por último, la presencia de 40 jefes de Estado después de años donde las posiciones internacionales de la Francia declinan, hace que muchos sientan que Francia está de nuevo en el centro del mundo.
Todas estas cuestiones fueron bien explotadas por Hollande. Sobre el primer plano, su reactividad desde la primera hora del atentado desplazando a la redacción del semanario, su seguimiento cotidiano de la persecución a los terroristas y sus dos discursos presidenciales, seguidos por mas de 20 millones de franceses.
Todo esto sin la menor discordancia en el seno del gabinete que se disciplinó como un solo hombre detrás de su reencontrado Jefe. Frente a una gran crisis borró la imágenes de dudas en su accionar que lo caracterizaba y de innumerables discordancias en el seno del gobierno.
En el segundo plano, su consideración personal por todos los muertos expresadas en las condolencias mostradas en la marcha a los familiares de los muertos, y en especial el abrazo fuerte con uno de los sobrevivientes de la redacción de Charlie Hebdo, mostrado en directo y una y otra vez por todos los medios, cambió su imagen de frialdad que lo caracterizaba justo a entonces.
En especial, luego del daño mortal que había significado en este plano central de su química, las afirmaciones de su ex compañera y primera dama, Valerie Trierweiler y su versión del desprecio del presidente por los pobres; a quienes llamaba “los sin dientes” (por lo caro que es tener una buena higiene dental en Francia cuestión que una parte importante de la población no tienen acceso).
Y, tercero, la presencia decidida en pocas horas y días de todos los principales dirigentes europeos y otros dignatarios que viniendo a marchar junto a él y el pueblo francés. Además de la atención de todos los medios internacionales, cuestión que Hollande resaltó con su frase rápidamente hecha a conocer por todos los medios: “Hoy París es la capital del mundo”.
Este refortalecimiento de la figura presidencial cambia drásticamente el panorama político de Francia. Es que precisamente, junto a la crisis del bipartidismo francés - el partido socialista (PS) y la derecha conservadora (UMP) que se vienen alternado en décadas- que se expresó fuertemente en las últimas elecciones europeas con la transformación de la extrema derecha del Frente Nacional (FN) en el primer partido en votos; la extrema debilidad presidencial- expresada en nivel de popularidad inéditos por lo bajo para un presidente de la V República- era el eslabón más débil de la sustentabilidad no solo de su mandato, sino del régimen frente a una potencial crisis que pudiera ser aprovechada progresivamente por el movimiento de masas.
Frente a esta perspectiva peligrosa para la burguesía francesa, el resultado de la crisis actual no solo aleja esta variante, sino que le permite al presidente un impulso hacia adelante.
El carácter ampliamente reaccionario de los atentados, que ponían en cuestión la libertad de expresión uno y el antisemitismo el otro, más la buena gestión de la crisis e instrumentalización del temor y los distintos sentimientos que generaron, jugó ampliamente a su favor.
A nivel político, toda una serie de incógnitas se despejan y debilitan.
La posibilidad que se veía casi cierta de una primaria de la izquierda y de que Hollande no se presentara en 2017 a las próximas presidenciales como candidato del PS queda descartada.
La posibilidad de que su primer ministro, el ambicioso y ultra conservador Manuel Valls, se desmarque casi también en el próximo periodo. Más importante en lo inmediato, la oposición dentro de la mayoría gubernamental a sus planes proveniente del mismo PS (los llamados “frondeurs”) se debilita enormemente.
Esto deja el campo libre en lo inmediato a un avance bastante más fácil que el imaginado para el Plan Macron, nombre del ministro de Economía; un plan que busca liberalizar la economía y fundamentalmente liquidar una serie de derechos de la organizaciones sindicales, a la que facilita los procedimientos de despidos. El rol de comparsa de la unidad nacional reaccionaria de todas las organizaciones sindicales los deja mal parados para lograr incluso ciertas mejoras menores, que es lo máximo que esperaban estos traidores en alianza con los frondeurs del PS.

Un fortalecimiento del Régimen y del Estado

Pero el fortalecimiento de Hollande se extiende también al conjunto del régimen de la V República. Si hasta ahora el centro burgués del PS y la UMP se debilitaban en relación a la extrema derecha “republicanizada”, la marcha histórica de ayer fue un freno a su ascenso.
Aunque no podamos descartar que el FN pueda capitalizar a nivel electoral en las elecciones departamentales de marzo, el avance en respetabilidad como alternativa de gobierno que ese partido busca deliberadamente en los últimos años con su desdiabolización - y logrando en cierta medida con la entrada al parlamento, a la dirección de varias municipalidades y por primera vez al Senado-, se interrumpe ayer al no haber sido parte de la Gran marcha de Unidad nacional en la capital francesa.
Una muestra ya se ve en el mismo tratamiento mediático hasta ahora extremadamente favorable al FN: el lunes a la mañana en Europa 1, un conocido periodista le preguntó a la candidata a presidente de este partido: “Marine Le Pen, usted no tiene vergüenza”. Y sobre todo por el carácter mismo de la marcha que fortalece los valores republicanos burgueses, y no las tendencias a la fascisticazion.
Frente a una visión simplista de cierta extrema izquierda, hay que ver que aunque aumentaron las tendencias racistas e islamófobas después del atentado, con más de cincuenta actos hostiles a musulmanes —según denunció el Consejo Francés del culto musulmán—, lo central es el refortalecimiento del régimen republicano burgués.
Esto no significa una buena noticia para los trabajadores. En la historia de Francia las principales crisis y levantamientos de la lucha de clases desde la oleada de huelgas de 1936 hasta más recientemente la huelga más masiva de Occidente, el famoso Mayo del 68, fueron pacificados por mecanismos republicanos, en especial el llamado a las urnas. Sin lugar dudas, gracias a la colaboración de las organizaciones contrarrevolucionarias del movimiento obrero como el PCF francés en los dos casos.
Por otro lado, y junto a esto, de forma más estratégica, el otro gran fortalecido ayer: fueron los CRS y todos los cuerpos policiales y de gendarmería. Estos pilares centrales del Estado burgués fueron los héroes de los últimos días como lo habían sido los bomberos de New York frente al atentado a las Torres Gemelas. Como verán estamos hablando en un prestigio popular de un cuerpo de represión de la lucha de clases, no solo la lucha obrera o de la juventud, sino del control y hostigamiento de todos los inmigrantes, en especial los sans papiers.
Lo más novedoso, que el “peuple de gauche” que compartía de forma cada vez más simbólica los valores del ‘68 (como muestra la crisis del antirracismo frente al problema musulmán) aplaudían ayer en las calles a los CRS, los robocops represivos odiados en todas las marchas y que en el Mayo era considerados como nazis (CRS=SS fue uno de sus grandes slogans de este movimiento).
Por ende, estamos en presencia de un refortalecimiento de la V República pero como no podía ser de otra manera mucho más a la derecha, robándole gran parte del programa a la derecha y la extrema derecha al menos en terreno de la seguridad, aunque resistiendo por ahora a las medidas más extremas de esto.
Valls se opone a una patric Act como piden varios sectores de la UMP, o incluso la derecha rechaza la pena de muerte planteada por Le Pen. Expresión de esta bonapartización republicana son ya la multiplicación de la presencia no solo policial sino del Ejército en las calles: desde hoy un contingente del mismo tamaño de los que se envían a una invasión externa como en Mali custodia las calles de Francia! Además de toda la serie de derechos democráticos que están puestos en cuestión con la andanada de medidas liberticidas que se anuncia.

Un giro reaccionario importante pero aun no consolidado

No sabemos cuánto de este fortalecimiento se traducirá en avances cualitativos en la relación de fuerzas entre las clases y que ímpetu y durabilidad tendrá. Ya hemos visto como el neobonapartismo bushista se hundió en Irak a principios de 2004 por actuar más allá de sus fuerzas reales al querer recolonizar un país.
Francia, con infinitamente menos recursos que EEUU, a su vez está sobre-extendida en sus operaciones internacionales. E incluso, a diferencia de EEUU en el plano interno, tiene una riquísima tradición de luchas obreras, democráticas y contra todo tipo de opresión incluso en el pasado reciente que es difícil borrar de la escena en un solo movimiento. Este inmenso reservorio es el que hay que movilizar para impedir este giro reaccionario de la V República!!!
El mismo y las dificultades estructurales que tiene por delante van en contra de una consolidación duradera del republicanismo, es por eso que hemos caracterizado este movimiento como senil.
Los problemas estructurales de la crisis económica y el grueso problema de la inmigración, como expresión más general del carácter de la mundialización capitalista y la existencia de Estados nacionales, está generando enormes contracciones y problemas de cohesión social al interior de los Estados no solo en Francia sino en toda Europa.
También está generando, el azuzamiento de la tendencias nacionalistas o soberanistas entre los mismos. Tendencias a delegar menos cuestiones en Bruselas, a la vez que cerrar las conquistas más evidentes del proyecto europeísta como el Espacio Schengen, que permite la libro circulación de personas al interior del mismo.
Es por todo esto, que lo más probable que esta renovación restauradora del hollandismo y del régimen francés sea de menor aliento que el triunfo abrumador de Chirac luego del cataclismo del ascenso de Jean Marie Le Pen a la segunda vuelta en las presidenciales de 2002.
O, después del impasse del chiraquismo después del retroceso parcial de la gran lucha del CPE (un contrato de empleo basura que rebelo al movimiento estudiantil, seguido luego por grandes manifestaciones de masas del movimiento obrero) y su aprovechamiento para dar una salida bonapartista por Sarkozy, increíblemente ministro del interior y de economía de ese mismo gobierno.
Las tendencias de fondo son a la polarización, por más que también la Unión Europea y sus dirigentes se hayan dado un baño de masas en la calles de Paris y que un Hollande fortalecido junto a la canciller alemana Angela Merkel, intenten tal vez con ciertas medidas reflotar el europeísmo.
Sentimiento que nunca tuvo mucha raigambre popular en la mayoría de los países imperialistas por el carácter reaccionario y limitado del proyecto europeísta, implícito en su propio carácter al ser dirigido por la burguesía de los principales potencias imperialista de Europa. Y mucho más en periodos de crisis! Rápidamente los “nuevos aires” europeístas parisinos serán probados frente a las dificultades interminables de la crisis griega.

¡Luchar contra el giro reaccionario y liberticida!

Los trabajadores y los jóvenes sabemos que en lo inmediato nuestras luchas van a ser más duras frente a un Régimen y Estado fortalecidos, tras un clima de unidad nacional que se puede extender un cierto tiempo.
Impedir que este giro reaccionario del Régimen avance y se descompongan los lazos de solidaridad entre los trabajadores por el racismo de estado o por la extendida islamofobia o el antisemitismo de algunos imbéciles, es la tarea más inmediata para las organizaciones del movimiento obrero, en especial a la fuerzas de la extrema izquierda. Es esencial oponer a la unidad nacional la unidad de todos los trabajadores y explotados.
Esto pasa en primer lugar luchar contra todo tipo de racismo, la regularización de todos los sin papeles y la libertad de circulación en la UE, ligados a la lucha contra toda la ofensiva antiobrera y la política de austeridad, a la vez que al fin de todas las intervenciones imperialistas en el extranjero como la que se prepara contra Libia y el retiro de todas las tropas francesas en donde ya están.
Frente al aumento del racismo y el integrismo, sea católico como los dirigentes de la Manif pour Tous, islámico como los que hicieron los atentados y la toma de rehenes estos días o judío como las provocadoras fuerzas sionistas francesas, nuestro grito de guerra debe ser: ¡nativa o extranjera, atea o creyente: una sola clase obrera!

Juan Chingo
París | @JuanChingoFT

Brasil: La única verdad es la impunidad




La Comisión de la Verdad impulsada por el gobierno brasileño para investigar las violaciones a los Derechos Humanos durante la dictadura militar (1964-1985) culminó su trabajo luego de dos años. El informe concluye que las torturas, desapariciones y asesinatos no tuvieron un carácter aislado sino que fueron parte de un plan sistemático organizado por las Fuerzas Armadas. Responsabiliza a 377 personas, incluyendo a los presidentes del período, por 434 muertes, desapariciones, y torturas. Subraya, asimismo, la coordinación de operaciones represivas con otras dictaduras del Cono Sur. Uno de los aspectos más llamativos del informe, que culmina con una serie de recomendaciones, es el carácter sistemático que asumió la violencia sexual. Recientes revelaciones indican lo mismo en el caso de la dictadura pinochetista. La difusión del informe ha quedado rápidamente opacada por el avance del “Petrolao”, que sigue arrastrando funcionarios.

Pasado y presente

Según Página 12 (11/12), vocero de Rousseff en Argentina, “el informe final de la Comisión Nacional de la Verdad poca información agrega a lo ya sabido”. Informes previos ya habían puesto de manifiesto los métodos del terrorismo estatal y sus responsables. Pese a que tenía la potestad para hacerlo, la Comisión rechazó ir a fondo para hacerse con valiosa información cuya localización conocía con exactitud. “Prevaleció la orientación de no confrontar de manera directa con los militares” (ídem). Los archivos de la dictadura, como en el resto de los países latinoamericanos, no han sido abiertos. Por otra parte, “casi todos (los denunciados) están muertos, inclusive los cinco generales dictadores” (ídem). Y los que no están muertos “tienen una media de edad de 82 años” (El País, 10/12).
En este cuadro, la recomendación más relevante del informe no parece ser la revisión de la ley de autoamnistía de 1979 (que no fue anulada por ningún gobierno democrático y que garantizó la impunidad de los represores), sino el reclamo de una desmilitarización de las policías de los estados brasileños. Ocurre que según el informe “la práctica de detenciones ilegales y arbitrarias, tortura, ejecuciones, desapariciones forzadas y ocultamiento de cadáveres no es extraña a la realidad brasileña contemporánea”. Este alegato demoledor sobre la represión del presente explica la airada reacción preventiva del Colegio Militar y otros sectores de la derecha. Dos décadas después del golpe apoyado por Estados Unidos, el aparato represivo sigue intacto.
Rousseff, prisionera entre 1965 a 1968 y víctima de la tortura del régimen militar, intentó apaciguar los ánimos, al asignarle al documento un valor puramente testimonial. Ya anunció que no piensa revisar la ley de autoamnistía. Por el contrario, ha dicho que el informe debe servir a la “reconciliación” y superación de las “cicatrices” y “heridas”.

Clases

Algunos de los informes recabados por la Comisión aseguran que los trabajadores y el movimiento sindical constituyeron el objetivo principal del golpe de 1964. La burguesía brasileña, principal instigadora del golpe militar, no ha sido ni siquiera rozada por las investigaciones.

Gustavo Montenegro

domingo, 11 de enero de 2015

Rally Dakar: un show de atropello al patrimonio arqueológico y a los pueblos originarios




La semana pasada, comunidades originarias de Salinas Grandes y Laguna de Guayatayoc protestaron contra el paso del Dakar por sus territorios en Jujuy. No es la primera vez que se alzan voces de denuncia sobre los daños que la competencia produce en territorios ancestrales y en el medioambiente de las zonas que recorre.

Ya en la edición del 2013, miembros de los pueblos Kolla y Omaguaca, que protestaban por no haber sido consultados sobre el paso del Dakar por sus territorios, sufrieron la represión por parte del gobierno provincial de Jujuy. La policía golpeó salvajemente a los originarios cuando celebraban una asamblea comunitaria sobre la ruta de la competición.
Para la edición 2015, volvieron a manifestarse por no ser consultados –nuevamente- sobre la ruta del rally que atraviesa sus territorios. Según el artículo 75 inciso 17 de la Constitución Nacional, el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, se debe cumplir con un “derecho a la consulta previa” del que gozarían los pueblos originarios. Pero ante los suculentos negocios que significan eventos deportivos como el Rally Dakar, todas las leyes son pisoteadas y demuestran ser sólo demagogia sobre papel mojado.
En 2013, el Colegio de Arqueólogos de Chile denunció que “la actividad del Dakar es altamente dañina para el patrimonio cultural.”
En Perú, arqueólogos y antropólogos denunciaron los daños potenciales sobre el desierto de Ocucaje, uno de los yacimientos de fósiles más importantes del mundo -en el cual aparecieron indicios de la existencia de tiburones gigantes y cachalotes fósiles de hasta 20 metros de largo-, un espacio de incalculable valor científico. En la edición 2015, la ruta del Dakar no atraviesa territorio peruano.
En Jujuy, miembros de pueblos originarios recuerdan que previo a la pasada edición, distintas comunidades establecieron acuerdos que nunca fueron cumplidos por el gobierno provincial. Aseguran que tras el paso de las máquinas "quedaron caminos en mal estado, animales muertos y desorientados, salinas con barro"; además de un saldo de al menos diez miembros de las comunidades imputados por manifestarse contra la competición.
Este enero 2015 exhibe un nuevo Rally Dakar, un show de atropello –a toda velocidad- a los derechos de los originarios y el patrimonio cultural de la humanidad, por parte de sponsors y empresas ligadas al evento, con la anuencia de gobiernos nacionales y provinciales. Largó el sábado desde la Casa Rosada.

La Izquierda Diario

St. Pauli, el club alemán antifascista y de izquierda




Invitamos a nuestros lectores a conocer al club FC Sankt Pauli, de la ciudad portuaria Hamburgo, famoso por su militancia social, por la identidad antifascista y de izquierda de su afición y por sus reconocidos simpatizantes en el mundo del rock. El club por el que alienta fervorosamente la sección deportiva de La Izquierda Diario.

El Pintoresco Millentor repleto, bengalas rojas se entremezclan con el marrón y blanco de la tribuna; trabajadores del puerto junto a indigentes, okupas, todos saltando; grupos de estudiantes universitarios abrazados a negros, gays y lesbianas todos cantando. Un grupo de extranjeros charlan con antifacistas… Todos unidos en un grito de gol. Todos juntos, en un mismo recinto y participando de una fiesta inigualable. Es la tribuna del Sankt Pauli, sin dudas un club muy particular.

Así nació St. Pauli

Diez años después de comenzado el 1900, un 15 de mayo nacía oficialmente el FC Sankt Pauli en Hamburgo, fundado por trabajadores portuarios, estibadores y marineros mercantes.
¿Qué color de camiseta usaremos? Quizás se haya dado esta discusión luego de un picadito, la mayoría de los jugadores eran trabajadores del puerto: estibadores, mozos de almacén, etc. La mayoría de ellos usaban ropa de trabajo de color marrón y cuando iban a entrenar no se cambiaban de ropa. De ahí que el marrón se quedara como el color del equipo
La piratería y el pillaje siempre han tenido presencia importante en el Mar del Norte, que fue el gran bastión de los pueblos nórdicos. Este es el motivo por el que se conoce al FC Sankt Pauli como los “Piratas del Elba”.
Los piratas realizarán en 1947 su primera gran campaña terminando segundos en la Oberliga Nord. En 1963 se funda la Bundesliga obteniendo recién su primer participación en ella en 1977, descendiendo en 1978. La vida del St. Pauli ha sido una sucesión de ascensos y descensos en los que jugaron una docena de temporadas en la Bundesliga. Volvieron a la Bundesliga en 1988 para permanecer tres años: su mayor logro futbolístico es haberle ganado en 2002 al Bayern Munich que venía de ser Campeón Intercontinental.

Una rica historia cultural

Comenzados los años 80, el St. Pauli cambió la ubicación de sus terrenos y se mudó al muelle de St. Pauli. El centro de la vida nocturna de la ciudad y su “bohemia” están allí. Este barrio ha sido siempre un lugar de referencia para la cultura. Toda la zona está repleta de teatros donde se interpretan obras y musicales de gran prestigio.
Cuando se pasea por sus calles, se puede apreciar que el arte callejero está muy vivo: músicos callejeros, mimos, malabaristas. En cada contenedor, esquina o edificio se puede encontrar un mural, graffiti o una fachada redecorada. El arte del spray es uno de los sellos de Sankt Pauli, lo que lo ha convertido en un referente en Alemania.
En las calles de St. Pauli se respira rock y punk: hay multitud de bares donde se puede tomar una jarra de cerveza al ritmo de grupos como Talco, Banda Bassotti, The Clash, Rammstein, The Adicts o The Misfits. En sus callejuelas hay multitud de librerías y tiendas relacionadas con la música, además de ser un lugar que marcó la carrera profesional de The Beatles. La banda de Liverpool se dio a conocer en Europa en el Star Club, un local de la calle Reeperbahn en el barrio St Pauli. Tanto la directiva como la hinchada se declaran oficialmente antifascistas, antirracistas y antisexistas en sus estatutos.

Contra la homofobia y el sexismo

Otro hecho significativo ocurrió en 2002, cuando la publicidad de la revista “Maxim” fue retirada del estadio en respuesta a las protestas de los hinchas, debido a las imágenes sexistas de mujeres en los anuncios. Un hecho que enorgullece al club es que cuenta con la mayor asistencia de mujeres a un estadio del fútbol alemán. Es una entidad que representa un liberalismo sexual muy innato en el mundo del fútbol, el cual se suele caracterizar por su homofobia. Su anterior presidente, Corny Littmann, se declaró abiertamente gay y en el los partidos del St. Pauli no es difícil ver banderas del movimiento LGTB. Durante algunas temporadas, el equipo tuvo como patrocinador principal una empresa dedicada a la venta de productos eróticos, conllevando un gran revuelo en la Alemania más conservadora y tradicional.

Hinchada con compromiso social

Los hinchas piratas se caracterizan por tener un alto compromiso social. Realizan diferentes actividades y jornadas para recoger ropa, juguetes y alimentos para los más necesitados. Además, muchos aficionados y gente del entorno del FC Sankt Pauli ofrecen cursos y actividades en las diversas casas okupas del barrio. Se trata de una afición muy rebelde y reivindicativa que participa en manifestaciones y actos muy variados.
Casi de manera espontánea surgieron los ideales comunistas y socialistas por los que se inclina el club y la atmósfera de sus partidos. Los hinchas adoptaron el cráneo con huesos cruzados como su propio emblema no oficial. El cambio de ubicación benefició al equipo, ya que los trabajadores portuarios, los desocupados y okupas -que de vez en cuando obtenían entradas sin cargo- comenzaron a apoyar al equipo del barrio: su afición creció de 1.600 a principios de 1981 a un promedio de 20.000 en la década del 90 y hoy a cerca de 30.000.
Alemania se veía convulsionada por el circo que la FIFA montaba alrededor de la Copa del Mundo 2006 que se desarrollo en ese país. Los tablones del estadio del St Pauli, también estaban repletos puesto que el club fue anfitrión de la FIFI Wild Cup un torneo compuesto por selecciones nacionales "no reconocidas por la FIFA" como Groenlandia, el Tíbet y Zanzíbar. El club participó con el nombre de República de St. Pauli.
El gran rival deportivo del Sankt Pauli es el HSV Hamburgo, el club grande y rico de la ciudad transformando el clásico en un gran desafío. El otro gran rival del equipo es el Hansa Rostock, entidad cuya sede se encuentra a 150 km de Hamburgo y donde se concentra gran parte del electorado de extrema derecha de Alemania; sus ‘’ultras’’ se reivindican abiertamente nazis, conllevando un importante conflicto ideológico en dichos encuentros que han desencadenado graves altercados entre los aficionados.

El club humilde y rockero de Hamburgo

¿Que hace de distinto al Fc Sankt Pauli? Sus hinchas se enorgullecen por ser el único estadio sin tablero electrónico en la Bundesliga y tener el número mas grande de admiradoras en toda Alemania. Son tan humildes como para sentir orgullo de estas pequeñeces pero a la vez tan fuertes como para enfrentarse abiertamente al nazismo: dentro del club esta prohibido todo acto nacionalista, fascista y/o nazi.
El FC Sankt Pauli está muy ligado a la música, especialmente al rock y al punk. El conmovedor Hell Bells de AC/DC acompaña al once de los piratas cuando salta al campo, una forma de aventurar al rival que va a conocer el infierno durante los siguientes 90 minutos. Otro aspecto de lo más curioso es que la megafonía del estadio celebra los goles con “Song 2″ de Blur. El grupo alemán Le Fly compuso “We Love St. Pauli”. Esta canción, cuyo videoclip no deja indiferente a nadie, se ha convertido en himno oficial del equipo. La banda Turbonegro compuso una versión de su canción “I got erection” adaptada al idioma alemán y al club. La banda de punk rock estadounidense Bad Religion disputó un partido benéfico con su filial en el año 2000. Otro referente del ska-punk italiano como Talco, incluyó “Sankt Pauli” en su disco “Mazel Tov” de 2008. El grupo de dub, reggae y jungle Asian Dub Foundation ha mostrado en repetidas veces su admiración hacia el St. Pauli. Muchas son las formaciones musicales que han colaborado con el equipo o le han mostrado sus simpatías: Panteon Rococó, Los Fastidios, Banda Bassoti, Ska-P, entre otras. En Alemania, los punks de Die Toten Hosen son activos simpatizantes del Fortuna Düsseldorf, equipo al que le adosaron una calavera pirata en su casaca, un guiño al St. Pauli. El club no es sólo un referente en el mundo del deporte, sino que también lo es en el ámbito político, cultural y en el musical.

Siempre picando por izquierda

Al St Pauli lo une una gran amistad por ‘’izquierda’’con el Celtic de Glasgow y el Rayo Vallecano madrileño.
Hace 3 décadas un equipo del St. Pauli viajó a Nicaragua a jugar un amistoso con su selección en apoyo a la revolución sandinista. En el verano de 2005 aceptó realizar un partido de pretemporada en Cuba contra la selección de dicho país como expresión de apoyo a la Revolución Cubana.
Welthungerlife, una institución no gubernamental alemana que da apoyo alimenticio a gente con escasos recursos, se asoció al St. Pauli y, en 2005, crearon el proyecto “Viva con agua”, que envió agua embotellada a países como Etiopía o Ruanda entre otros.
Amplitud, integración, regocijo, humildad, orgullo, pequeños triunfos, algún que otro mal trago y mucho, mucho amor… Es todo lo que puede ofrecerte este humilde club.
Actualmente milita en la 2 ª Bundesliga, se ubica en la posición 17 y lucha por no descender a 3ª. El último partido del 2014 venció 3 a 1 al Aalen; su próximo encuentro será ante el Sandhausen el próximo 7 de febrero.

sábado, 10 de enero de 2015

Huérfanos y sin Vaticanos




Entrevista a Néstor Kohan

M.P. y S.A.M.: ¿Qué papel juegan hoy en día los medios alternativos de comunicación frente a la dominación planetaria del capital?
N.K.: Un papel fundamental. Vivimos una dictadura mediática sin precedentes en la historia. Los medios masivos se han monopolizado a un límite que hubiera sido inimaginable tan sólo hace medio siglo. Las compañías de TV por cable, por ejemplo, varían el número de canales que ofrecen. La que yo tengo acceso en Argentina tiene más de 70 canales, pero en sólo dos o tres se puede ver algo diferente…. y encima con limitaciones institucionales, porque estas escasas excepciones dependen de a su vez de estados y de su diplomacia externa. En otras compañías hay más de 300 canales, sin embargo los alternativos son no más que tres o cuatro. La relación asimétrica es abrumadora y aplastante. Las páginas webs alternativas existen, pero con sinceridad debemos asumir su marginalidad extrema. Padecemos un totalitarismo de la información y la comunicación abrumador, disfrazado de “pluralismo” y “democracia”. La “sociedad abierta” que pregonaba Karl Popper y muchos otros cómplices de su banda delictiva del pensamiento oficial occidental durante la guerra fría es un mito y de la peor calaña.
M.P. y S.A.M.: ¿Qué opinas del discurso del Presidente Obama frente a las nuevas medidas en torno a Cuba? ¿Se abre una esperanza?
N.K.: Nicolás Maquiavelo, un muchacho de mi barrio, solía recordar que los poderosos se manejan con la zorra y el león, con la astucia y la violencia, con el consenso y la represión. Jamás abandonan ninguno de los dos medios de dominación. Todos los imperialismos y sistemas totalitarios reprimieron y al mismo tiempo intentaron crear consenso. Obama sonríe y sonríe, impasible, vendiendo pasta dentífrica. Se disfraza de “policía bueno” hacia Cuba, al mismo tiempo amenaza con castigar duramente a Venezuela bolivariana y a cualquier otro disidente (externo o interno) que lo desafíe. Promete erradicar definitivamente la tortura pero termina reconociendo que la tortura sigue. Ahora la llaman “interrogatorio fuerte”. Obtiene el premio Nobel de la paz, mientras tanto invade países, derroca gobiernos populares, asesina líderes opositores, soborna, compra, interviene descaradamente en otras sociedades sin respetar su soberanía, espía y vigila cada gesto cotidiano de su propio pueblo norteamericano como lo hace con todos los demás pueblos del mundo. Algunos de sus propios agentes (ya asqueados) y algunos pocos de sus propios intelectuales que no han perdido la dignidad lo denuncian públicamente. Desde Snowden hasta Assange y Chomsky.
Cada quien, entonces, es libre de ofrecer la otra mejilla. Pero nosotros también tenemos el derecho y la posibilidad de no creerle.
La nueva política anunciada hacia la Revolución Cubana expresa un reconocimiento de hecho de que los matones de la cuadra, los gorilas del barrio, los gánsters y mafiosos del “mundo libre”, no han podido arrodillar al pueblo cubano, insumiso y rebelde. No hay que perderlo de vista ni por un segundo. Todo nuestro abrazo a ese heroico pueblo que resistió a la potencia más poderosa, cínica, desfachatada e impiadosa del planeta. Todo nuestro cariño y nuestro reconocimiento. Todo nuestro respeto.
Pero sospechamos que el Pentágono, los círculos del complejo militar-industrial, los grandes fabricantes y traficantes de armas de la elite estadounidense, el Departamento de Estado y los pulpos de la oligarquía financiera estadounidense se proponen arrodillar y engullirse a Cuba por otros medios. No creen en la paz, el diálogo ni el pluralismo. Tan sólo han cambiado un alfil por un caballo, pero no han abandonado la intención de dar jaque mate. La estrategia sigue siendo contrarrevolucionaria y está destinada a controlar –en una situación de crisis capitalista mundial y escasez de recursos naturales— todo el “patio trasero” a escala continental minando las defensas enemigas. Golpeando donde más duele y atacando el lado más flaco de la revolución, su economía. Quien quiera creerle al lobo, tiene derecho. Quien pretenda “hacer teoría”, legitimando una situación de hecho con grandes malabarismos verbales y citas doctrinales sacadas de la manga, que lo haga. ¿Por qué no?
Quienes amamos la vida y no queremos que el lobo nos engulla, también tenemos derecho a usar la cabeza y a tener un poquito de memoria. Adolfo Hitler se dio el lujo de hacer pactos de entendimiento con la Unión Soviética. ¿Fue para garantizar la paz y respetar la diversidad de sistemas sociales? No, a continuación hubo 20 millones de muertos del pueblo soviético. El pueblo cubano y su gobierno revolucionario estuvieron medio siglo preparados y entrenados para enfrentar, con el fusil en la mano y el ojo en la mira, cuadra a cuadra, casa a casa, una posible y previsible invasión militar de los gringos. No sólo los militares. Cada cocinera, cada maestra, cada médico, cada albañil, cada chofer, sabía manejar su arma y sabía donde tenía que apostarse para disparar al invasor militar imperialista si éste ponía su sucia bota sobre la isla.
¿Estará ese pueblo preparado para resistir la invasión de dólares y artículos de consumo? ¿Habrán hecho ejercicios de pertrechamiento para resistir una invasión de turistas con dinero, los disparos misilísticos de remesas millonarias, los ataques sorpresivos y nocturnos de las inversiones de capitales, prostíbulos, casinos, y la importación de todo un estilo de vida –donde el dinero manda y el ser humano obedece-- del american way of life? ¡Ojalá que sí, lo deseamos de todo corazón! Por ellos y ellas, pero sobre todo por nosotros y nosotras. Si Cuba es deglutida y fagocitada por el imperio, sería un golpe durísimo al imaginario rebelde de Nuestra América y el Tercer Mundo y a las esperanzas de nuestros pueblos.
Pero si Cuba no logra resistir este otro tipo de invasión (más sutil pero no menos agresiva), mucho cuidado con acusarlos livianamente de “traición”. Si hacen esto es porque quedaron aislados, porque no triunfaron otras revoluciones socialistas (anticapitalistas y antiimperialistas) en el continente. Nosotros también somos responsables de los retrocesos eventuales que pudiera sufrir la transición al socialismo en la isla. Si hubiéramos triunfado contra nuestras burguesías y su patrón imperialista, hoy el escenario sería bien distinto.
M.P. y S.A.M.: Según reconocieron los presidentes de Cuba y EEUU el Papa Francisco jugó un papel central en esta nueva relación. ¿Se siente orgulloso de que el nuevo Papa sea argentino?
N.K.: No sólo no me siento orgulloso. Siento mucha vergüenza. Este Papa es muy reaccionario, que nadie se engañe. Viene a cumplir la obra que comenzó Woytila volteando los países del Este europeo y apuntalando la contrarrevolución en Nicaragua sandinista. ¿Por qué en aquel entonces eligieron un Papa polaco cuando Polonia siempre fue en el concierto europeo de naciones un país de segunda o tercera línea, que nunca pudo tener ni siquiera una independencia nacional que se precie de tal? Pues porque a través del catolicismo tradicionalista polaco se podía golpear duramente a esos gobiernos burocráticos, impopulares, debilitados por sus problemas sociales internos y por la carrera armamentista impuesta por Reagan y Thatcher, ambos amigos de Juan Pablo II. A través de la retórica oficial del catolicismo vaticano, jerárquico, tradicionalista y eurocéntrico, se le daba cobertura “decente” a la contra nicaragüense, financiada con el narco tráfico y las armas sucias de EEUU.
¿Por qué 30 años después los poderosos eligen un Papa latinoamericano cuando todo el mundo sabe hasta el cansancio el eurocentrismo galopante que siempre ejerció el Vaticano, hacia dentro y hacia afuera? Porque necesitaban poner en vereda a Venezuela, resquebrajar a Cuba, subordinar al movimiento campesino en Brasil (de fuerte raigambre religiosa) y neutralizar a todo el movimiento popular latinoamericano, una de las reservas rebeldes a escala mundial potencialmente más explosiva y “peligrosa” para la geopolítica del patio trasero yanqui.
El Papa Bergoglio-Francisco no viene a liberar a nadie. Que nadie le crea sus gambetas a lo Garrincha [jugador de fútbol de Brasil que amagaba ir para un lado y terminaba yendo para el otro] ni sus meditadas guiñadas de ojo. Sencillamente es un pícaro jugador de truco [juego de naipes argentino que donde gana el que sabe mentir mejor]. Con su tradicionalismo disfrazado de “renovador” Bergoglio-Francisco viene a modernizar, aceitar y renovar la dominación, espiritual y material, de nuestros pueblos. No solo se calló la boca de manera escandalosa y vergonzosa en tiempos sangrientos del general Videla (aunque a posteriori han pretendido construir historias “honorables” escasamente creíbles para gente mínimamente informada en el terreno de los derechos humanos en Argentina).
Además no tiene nada que ver con el mensaje profético y rebelde de las comunidades de base de aquel muchacho barbudo de origen judío que andaba a pie y con sandalias humildes enfrentando al poderoso Imperio romano, cuestionando a los grandes mercaderes del templo y denunciando el fetiche del dinero y el mercado, mientras socializaba y compartía el pan entre sus compañeros y compañeras. Bergoglio-Francisco, que yo sepa, no disolvió el Banco Ambrosiano ni repartió las fortunas incalculables de la Iglesia Católica entre nadie. Con dos o tres gestos intrascendentes, minimalistas y microscópicos, que no cambian una estructura jerárquica y sacerdotal de fondo (con milenios de historia del lado de los poderosos, desde las Cruzadas y la Inquisición, la caza de brujas y Colon hasta Hitler, Videla y Pinochet), Bergoglio viene a poner en vereda no sólo a Cuba sino a todos los rebeldes latinoamericanos y del Tercer Mundo.
Debo confesar que lo que más me duele es ver a algunos pensadores de la teología de la liberación que yo respetaba y quería profundamente (los sigo respetando, aunque me duele verlos así), en una actitud sumisa y obediente, deshaciendo y destejiendo todo lo que se había acumulado desde Fray Bartolomé de las Casas hasta Camilo Torres. En fin, el mensaje profético resurgirá, no tengo ninguna duda. Hasta el poder más absoluto (militar, económico o simbólico) es pasajero y transitorio en la historia. El poder del Vaticano, en apariencia hoy inexpugnable, no es una excepción. Las iglesias empresariales y televisivas (que compran cines millonarios y carísimos canales de televisión con dinero de ….¿?.... ) y la autoayuda no son tampoco ninguna alternativa. El respeto auténtico por las personas humanas y la verdadera espiritualidad está –tiene que estar- más allá del mercado, el dinero y el capital. Sigo creyendo que la verdadera espiritualidad vendrá con el socialismo como proyecto integral, plural y revolucionario, donde creyentes y ateos luchemos juntos, codo a codo, mano a mano, hombro a hombro, contra los grandes molinos de viento del capital y sus instituciones.
M.P. y S.A.M.: En este nuevo contexto mundial, ¿cuáles son los retos y desafíos de las luchas de los pueblos en la transformación de América latina?
N.K.: ¡Seguir resistiendo! No desmoralizarse ni perder la brújula en medio de la tormenta y la neblina. Aferrarse con tenacidad, con terquedad, con convencimiento y, ¿por qué no?, con fe (como nos reclamaba José Carlos Mariátegui) a la verdad histórica, a los proyectos revolucionarios culturales, sociales, integrales y radicales, a la revolución mundial socialista. La confusión y la desmoralización son, si las evaluamos en términos de larga duración, pasajeras. El poder de los capitalistas, aunque hoy parezca inexpugnable, tiene fecha de vencimiento a corto plazo, como la mayonesa. Viven para el día a día, arruinando el planeta en forma acelerada. Nuestro proyecto, en cambio, es de largo plazo y largo aliento. No debemos retroceder. No debemos entregarnos. Que las sirenas sigan cantando e intentando seducir, nosotros debemos seguir caminando en busca de la tierra prometida de Moisés y tratando de encontrar el hogar común (sin mercado ni explotación) que perseguía Ulises, compartiendo el pan como predicaba Jesús. A largo plazo eso es lo que perdura en la historia. No se trata de qué lado “hay más dinero” sino de qué lado está el deber. A los tibios los vomita Dios. Los confundidos, los cansados, los que vacilan, los que nadan con la corriente del momento y se acomodan siempre donde calienta el sol o se pliegan a la onda de moda con la mejor cara de cumpleaños y cajita feliz se pierden en el polvo gris, borroso y difuso de la historia. Espartaco, Tupac Amaru y Rosa Luxemburg, en cambio, siguen al lado nuestro… nítidos y en relieve, con dignidad y de pie. ¿Quién se acuerda hoy de los que vacilaron y se entregaron?
El movimiento popular de Nuestra América debe –debemos- seguir luchando a partir de nuestras propias historias y tradiciones, cada uno a su modo, manejando y preparándose para todas las formas de lucha sin atarse a ninguna. Aprendiendo de todas las trampas y maniobras sucias con que asesinaron a Emiliano Zapata y a Augusto César Sandino, a Martin Luther King y a Malcolm X.
M.P. y S.A.M.: ¿Qué papel ha jugado el marxismo en los últimos 30 años en Argentina, desde que se retiraron los militares del general Videla y el almirante Massera hasta hoy?
N.K.: Nuestro marxismo ha sido, primero, aplastado, aniquilado, quemado, en las personas, en los libros y producciones culturales. Nuestro marxismo no perdió ningún debate de ideas, fuimos aniquilados y asesinados de la forma más perversa, que es algo completamente diferente. Luego de la fogata, la tortura, la violación, el aniquilamiento y los desaparecidos, vinieron las becas, los puestitos poliqueteros, las editoriales prestigiosas, la cooptación. Pero hoy hay una nueva generación que ronda los 20 años y que está a la búsqueda. Reaparecen, dispersos, pero reaparecen los ecos nunca apagados del todo, los signos y símbolos de la tradición insurgente y del marxismo rebelde. Algo nuevo está naciendo. Nuestro modesto y microscópico papel es apuntalar eso nuevo que nace, tratar de orientar, brindar elementos para que esa nueva generación haga su camino, construya su experiencia, desoiga y desobedezca la voz del amo. Y sobre todo se entere que la lucha no parte de cero. Antes que todos nosotros naciéramos y anduviéramos en pañales o sacándonos los mocos de la nariz ya había mucha pero mucha gente luchando. Hay que conocerlos y conocerlas. Hay que estudiarlos para poder aprender y recrear un nuevo imaginario rebelde, radical, insurgente y revolucionario, a escala nacional, continental y mundial. Sin memoria y sin historia, sin fortalecer nuestra identidad y nuestra cultura, estamos perdidos antes de comenzar.
M.P. y S.A.M.: ¿Cómo visualiza al marxismo latinoamericano a escala continental?
N.K.: ¡Mucho mejor que hace 20 años! Hace 20 años nadie, pero ni los más radicales, se animaban a mencionar dos palabritas clave: “socialismo” e “imperialismo”. Hoy son moneda corriente. Todo está en discusión, pero lo que está claro es que el imperialismo sigue existiendo, vigilando, controlando, violando la soberanía de otros países y reforzando el dominio del capital donde quiera que esté, mientras continúa de manera irracional y enloquecida destruyendo nuestro planeta. También está fuera de discusión que el neoliberalismo no va más, que otro mundo es posible, y que ese mundo es y debe ser el socialismo. ¿Cuál socialismo? Eso es lo que, al menos por ahora, no está resuelto. ¿Será socialismo con capitales privados, mercado generalizado, consumo desenfrenado y competencia entre las empresas o será en cambio una planificación socialista y participativa de los recursos sociales, ecológico, antipatriarcal, antimperialista y anticapitalista? Es evidente que la disputa está abierta y el marxismo de Marx y del Che Guevara tienen muchísimo que decir al respecto… ¿O es impensable hoy una sociedad que no esté regulada por el mercado?
Causa escozor y hasta un poco de lástima, por no decir vergüenza ajena, escuchar o leer apologías del mercado en mil tonos, melodías y colores, realizadas en nombre del socialismo. El modelo mercantil del “cálculo económico” contra el cual batalló pacientemente el Che Guevara en los años ’60 hoy es un juego de niños al lado de las argumentaciones que circulan citando a las autoridades más disímiles, dese Nicolás Bujarin a Deng Xiaoping, desde Charles Bettelheim a Alec Nove, entre muchos otros y otras. Uno de los grandes desafíos pendientes del marxismo del siglo XXI consiste en desmontar la falsa homologación de mercado y democracia. Para poder concretarlo, como mínimo, hay que ESTUDIAR. Las consignas ya no alcanzan. Y para descifrar los enigmas irresueltos hay que superar el divorcio entre un marxismo académico (erudito pero impotente e inoperante, que vibra y baila según la última música de la academia parisina o neoyorkina) y un saber militante abnegado, esforzado y sudoroso pero que no estudia, no lee, no está informado y suplanta la falta de formación de la militancia de base con consignas efectistas o con la importación acrítica o mágica del “modelo chino”, el “modelo yugoslavo” o cualquier otro ensayo de gabinete.
M.P. y S.A.M.: ¿Han caducado las formas de lucha radicales en el nuevo contexto regional y mundial?
N.K.: Estoy muy mal y muy poco informado. Casi no veo la TV ni escucho la radio ni leo los periódicos ni miro internet. Pero…. según las pocas noticias que llegan a mi barrio y me cuentan mis vecinos en la verdulería, el Pentágono no se disolvió. La CIA no jubiló a nadie. La NSA no envió a sus miles de agentes a veranear y tomarse unos tragos. Las fuerzas armadas no desaparecieron, La policía se multiplica. Las cárceles no se han transformado en ámbitos para ir a bailar y hacer fiestas. Las leyes “antiterroristas” no se han derogado. Quizás todo esto pasó y yo no lo vi en la tele, pero sospecho que no sucedió. Entonces…. ¿por qué el movimiento popular debe resignarse a la mansedumbre?
Hay datos históricos innegables. No podemos hacer como el avestruz que esconde la cabeza y simula no enterarse. Nuestros hermanos (porque no son sólo amigos, compañeros y camaradas, son nuestros HERMANOS con mayúsculas) de Cuba disolvieron el antiguo Departamento de Liberación Nacional, luego denominado Departamento América, desde donde actuaban Manuel Piñeiro Losada, popularmente conocido como Barbarroja, junto con muchos amigos. Bien, tienen todo el derecho del mundo. Los seguimos queriendo, admirando y respetando. No juzgamos. No opinamos. No abrimos la boca.
Pero el resto del movimiento rebelde, popular, insurgente y radical de Nuestra América ¿por qué tiene que disolverse? Hoy hay mucha más pobreza, explotación, desempleo y exclusión que en los años ’60. ¿Por qué deberíamos renunciar a la perspectiva, al proyecto, a la estrategia de la revolución si nuestros enemigos siguen firmes sin abandonar sus posiciones? Tengo la sensación de que hoy ya no tenemos ni padres ni abuelos, ni Mecas ni Vaticanos ideológicos (utilizo ahora estas expresiones en sentido metafórico). Estamos “huérfanos”. Con toda la historia en la espalda, a la que reivindicamos con orgullo y con honor, sin renegar absolutamente de nada de nada, pero ya sin “estados guías” ni Vaticanos ideológicos. Ni Moscú, ni Pekín, ni Albania, ni La Habana, ni París. Perdón, no queremos ofender a nadie, lo decimos con todo el respeto del mundo. Y quien quiera aconsejar, que lo haga, está en todo su derecho. Pero nosotros simplemente escuchamos, no obedecemos.
Hoy hay nuevas potencias “emergentes” (así se las llama en los noticieros) que quizás puedan brindar apoyo circunstancial a los enemigos de sus enemigos, pero ninguna de estas potencias tiene un proyecto anticapitalista ni antiimperialista serio. En el mejor de los casos tienen disputas geoestratégicas y geopolíticas, pero de ningún modo se proponen construir una sociedad socialista o comunista a escala planetaria. ¡Ni por asomo! No hay que confundirse.
Si somos realistas hoy el movimiento popular sólo puede contar con sus propias fuerzas. Debemos recrear el imaginario rebelde y revolucionario preparándonos y mentalizándonos para una lucha larga y difícil que no se resolverá dentro de seis meses. Aquel chico de mi barrio del que les hablaba, Nicolás Maquiavelo, sostenía que luchar de este modo es mucho más difícil. Cuesta muchísimo más construir una fuerza propia sin muletas ajenas. Pero cuando uno logra construirla se vuelve indestructible, porque no se depende de nadie.
M.P. y S.A.M.: ¿Cuáles son en tu opinión las tareas de las nuevas generaciones de jóvenes militantes en Nuestra América y el mundo?
N.K.: Precisamente esa es la principal tarea para las nuevas generaciones. Aprender del pasado, apropiarse de toda la historia de lucha, resistencia, internacionalismo, heroísmo y abnegación; valorar, conocer, reconstruir, pero ya sin Vaticanos. Necesitamos construir una fuerza popular y revolucionaria de alcance, como mínimo, continental, que sea propia. Sin aplicar ya “modelos” de pizarrón, ni el ataque súbito al palacio de invierno, ni la larga marcha, ni el internacionalismo centrado únicamente en París y Bruselas, ni el foco rural caribeño ni el sindicalismo economicista, ni la izquierda exclusivamente parlamentaria e institucional. Pensar una estrategia para los nuevos tiempos, quizás incluso combinando y articulando todas esas formas, sin atarnos mecánica ni dogmáticamente a ninguna de ellas de modo excluyente como si fuera un catecismo. Nuestros enemigos manejan todas las formas de lucha. ¿Por qué nosotros no tenemos derecho a hacer algo análogo? ¡Manejar y prepararse entonces para todas las formas de lucha! Esa es la tarea de la nueva generación. Una tarea inmensa, pero apasionante.
Y finalizaría diciéndole a un chico o una chica de 20 años: esta tarea pendiente, si se quiere, no sólo es necesaria y urgente, también es una experiencia “divertida” y “atractiva”. Mucho más atractiva y sugerente que cualquier experiencia mediocre y opaca que ofrece el capitalismo para nuestra vida cotidiana. El marxismo rebelde de Nuestra América y las aventuras y desventuras de la revolución socialista hoy ofrecen muchísimo más que 3 bolsas de droga, que 5 iglesias evangélicas, que 17 libros de autoayuda, que 35 jueguitos electrónicos y que 8 camiones de cerveza. Nosotros tenemos tareas estratégicas que sólo pueden ser realizadas por los jóvenes y las jóvenes del siglo XXI. Tenemos toda la confianza del mundo que podrán asumir semejante tarea. Si lo logran, nosotros los seguiremos y los apoyaremos contentos y felices.

Marcela Pisarello y Silvia Acevedo Montilla
CIPEC (www.cipec.nuevaradio.org)