domingo, 22 de junio de 2014

Ucrania: guerra civil contrarrevolucionaria




Luego de la elección del 25 de mayo, en donde el oligarca Petró Poroshenko fue elegido presidente, recrudeció la ofensiva militar contra el este de Ucrania. Se vive un verdadero sitio. El desabastecimiento es generalizado. En los hospitales quedan insumos y medicamentos para menos de una semana. Ya no se puede garantizar el pago de sueldos ni pensiones debido a la falta de fondos. Los yankis asesoran la campaña contra el este, la financian y equipan. Circulan denuncias de que el ejército está lanzando bombas de fósforo blanco contra la población civil. Los fascistas, quienes integran las fuerzas de la Guardia Nacional, encabezan los enfrentamientos contra los rebeldes. La democracia ucraniana, avalada por el imperialismo en su conjunto, impone métodos de guerra civil. Sin embargo, lo que tenía que ser una “operación militar de unas horas” ha encontrado una fuerte resistencia.

La agenda del capital financiero y la oligarquía

Con la normalización de Ucrania como agenda, Poroshenko se reunió en Francia, en el aniversario del Día D, con Obama y Merkel, por un lado, y con Putin, por el otro. Este encuentro con Putin sentó las bases para el desarme de las milicias. Las esperanzas de los rebeldes, luego de las masivas votaciones autonómicas, de recibir una fuerte ayuda militar de Rusia, se desvanecieron. Putin canjeó el este de Ucrania por seguridades en Crimea. Asimismo, presiona para que la Unión Europea pague la factura del gas ruso que utiliza Ucrania, de lo contrario advierte contra un corte que afectaría al occidente de Europa.
La oligarquía de la zona, que primero tuvo una posición ambigua frente a los rebeldes, se ha posicionado en bloque con el gobierno para garantizar la continuidad de sus negocios y repartirse los bienes del clan del depuesto oligarca Yanucovich. Por otro lado, se acentúan las movilizaciones que exigen la paz y el retiro de la guardia nacional. Ucrania todavía debe enfrentar elecciones parlamentarias, pero el sistema político de partidos es virtualmente inexistente y hay un estado de guerra.

Perspectivas

La UE, la Otan y Rusia discuten los términos de un protectorado en Ucrania. Las cuestión del precio y el suministro del gas es uno de los aspectos de la disputa; el otro, es la intención de Estados Unidos de convertir a Ucrania en otra sucursal de la Otan. Luego está el tema del ‘Rodrigazo’ eslavo: el acuerdo firmado por Poroschenko con el FMI plantea tarifazos de hasta el 400 por ciento en una economía que lleva dos años en recesión. La oligarquía ucraniana ha decidido unirse como socia menor del imperialismo europeo, esto en plena crisis mundial. Poroshenko anunció que firmará, antes de finalizar junio, el acuerdo de asociación económica con la UE que había rechazado Yanucovich en noviembre pasado.
La pelea contra el régimen oligárquico ordena las tareas de la clase obrera de la Ucrania, cuya primera consigna debe ser la derrota de las tropas de la Guardia Nacional ucraniana. Solamente una asamblea constituyente libre y soberana podría cimentar la unidad e independencia de Ucrania, cuya base histórica no puede ser otra que un gobierno de trabajadores.

Martín Corbatta

Derrotar las maniobras del terrorismo mediático contra Venezuela

Ponencia de Carlos Aznárez en el Foro Conjura Mediatica contra Venezuela, recientemente realizado en Caracas.-

Venezuela está siendo hoy utilizada a manera de laboratorio de todo tipo de agresiones, que van desde la guerra económica hasta el terrorismo practicado por un pequeño pero peligroso grupo mercenario, que atenta contra su soberanía plena y busca desestabilizar al actual y legítimo gobierno del Presidente Nicolás Maduro.
Esta situación anómala por donde se la mire, pone a los latinoamericanos en alerta, y eso se evidencia que cada día que transcurre no podemos decir otra cosa que “Venezuela somos todos y todas”, porque necesitamos de esta Revolución así como ella necesita del concurso y la solidaridad pueblo a pueblo.

El ejemplo de Cuba

Si hacemos un poco de historia veremos que esto que le ocurre a Venezuela Bolivariana, tiene su repetición, desde hace 55 años en el acoso de todo tipo que sufre la Revolución
Socialista cubana.
Hay que recordar que en plena ofensiva guerrillera en Sierra Maestra, ya el Comandante Ernesto Che Guevara le había expresado a Fidel Castro, que había que prepararse para “las consecuencias que traerá nuestra indefectible victoria”. Y se refería especialmente, a lo que sobrevendría por parte de la hostilidad estadounidense contra Cuba, pero también hacía cuenta el Che, de qué nivel tendría la descarga de las grandes corporaciones mediáticas monitoreadas desde Washington.
Por eso no es casualidad, que en enero de 1959, a los pocos días de que los “barbudos” conquistaran el gobierno, y se establecieran en La Habana, es creada la Agencia Prensa Latina (PRELA). Esta iniciativa, surgida al calor y el impulso del Che, pero también del periodista argentino Jorge Ricardo Masetti (quien hace 50 años cayera en combate en la provincia argentina de Salta luchando por emancipar Argentina), se convirtió rápidamente en una nueva arma utilizada para la autodefensa del proceso revolucionario.
No se equivocaron en la predicción ni el Che, ni Fidel ni Masetti. Al igual que ocurriera en Venezuela, apenas ganara las elecciones de diciembre 1998 el Comandante Hugo Chávez Frías, Cuba comenzó a sentir el asedio tergiversador del terrorismo mediático.
Es por eso también, que en ese mismo año 1959, en el marco de lo que se denominara “Operación Verdad”, donde se juzgara a los elementos más sangrientos de la tiranía del dictador Fulgencio Batista, Fidel hace convocar a cientos de periodistas de todo el mundo, para que presencien los juicios y sean partícipes de la transparencia de los mismos.
Al poco tiempo, una entidad muy conocida en el continente, por sus constantes campañas desestabilizadoras contra las fuerzas progresistas, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), empezó a desplegar sus tentáculos para embestir a la Revolución.
En ese momento estaba presidida por un coronel haitiano, Jules Dubois, quien llevó adelante un ataque furioso contra Prensa Latina, que a esa altura se había convertido en la voz de los que no tenían voz. El propio Masetti llegó a enfrentarse cara a cara con Dubois en una reunión de cancilleres latinoamericanos en Costa Rica, y éste huyó de la reunión mientras algunos periodistas venezolanos que habían concurrido a cubrir el encuentro, lo acusaban de agente de la CIA.
En venganza, Dubois, hizo que la Guardia Nacional costarricense, detuviera horas después a Masetti, acusándole de subversión. Gracias a la rápida movilización internacional, el periodista argentino recuperó su libertad a las 24 horas.
Pero Dubois ni la SIP ahorraron esfuerzos en la búsqueda de la destrucción de la Agencia, y meses después, contando con la complicidad de algunos presidentes latinoamericanos anticomunistas, varias filiales de PRELA fueron clausuradas, algunas sufrieron atentados dinamiteros y no faltaron periodistas detenidos y hasta un par de casos, asesinados por bandas parapoliciales.
Esta misma campaña de acoso mediático contra Cuba, volvió a repetirse en ocasión de la muerte de un detenido en cárceles cubanas, al que los grupos de derecha afincados en Miami, calificaron de preso político cuando en realidad se trataba de un delincuente común y falleció de muerte natural. Se llamaba Orlando Zapata, y el terrorismo mediático lo convirtió en un “héroe”, y a partir de allí se intentó criminalizar al gobierno cubano. La campaña fue de tal envergadura que se llegó a demonizar al actor español Willy Toledo, por el sólo hecho de haberse expedido en defensa de Cuba y su pueblo.
Luego, vinieron nuevas campañas, como la ocurrida con el caso de la médica cubana Hilda Molina, quien se pasó a las filas de los grupos contrarrevolucionarios, o la descarada injerencia mediática para atacar a Cuba por el caso del niño Elián. Ni qué decir, de lo que ha significado y significa, el cúmulo de mentiras e infamias montadas por las grandes corporaciones mediáticas en el caso de los 5 héroes cubanos.
Ese y no otro es el poder corporativo mediático que hoy en este Foro estamos denunciando, y que en el marco de la agudización de las distintas acciones criminales que vienen ocurriendo en Venezuela desde febrero de este año 2014, han llegado a generar una “unidad de acción” que va desde El Nacional y El Universal de Venezuela, pasando por Clarin y La Nación de Argentina, o El Mercurio de Chile, El Tiempo y el Espectador de Colombia. Nada menos que 80 medios de la burguesía y la oligarquía latinoamericana, coaligados para mentir sobre Venezuela, llegando incluso a editar una página diaria con el mismo contenido e idéntica redacción.
Varios de estos medios, es necesario hacer memoria, han sido cómplices de las diferentes dictaduras militares en sus países. Sólo basta mencionar a Clarín y La Nación, ofreciéndose como voceros obsecuentes de Videla y sus sicarios, o El Mercurio, jugando un papel esencial en el derrocamiento del presidente mártir Salvador Allende.
Por ello, no sorprende a nadie, que sean estos mismos medios los que traten por todas las vías posibles de desestabilizar a un gobierno como el bolivariano, que ha sido vencedor en diez y ocho oportunidades, por la vía democrática de los comicios. Sencillamente, estos enemigos del pueblo venezolano, no sólo se han convertido en conspiradores, sino que tarde o temprano deberán ser juzgados por acciones de alta conspiración contra las instituciones y la Constitución venezolana.

No sólo agreden a Venezuela

Estas corporaciones mediáticas son las primeras en hostilizar también a otros sectores de la vida política, social y cultural del continente. Allí están las feroces campañas descargadas contra los pueblos originarios. Desprecian a través de infundios racistas y xenófobos a aymaras, mapuches, wichis, mayas y otras etnias, y provocan que sus amanuenses del poder los persigan con los mismos métodos ya utilizados hace más de 500 años por los conquistadores españoles, que generaron uno de los mayores holocaustos de la historia mundial.
Si no hubiera sido por ese grito de independencia dado en Bolivia hace muy pocos años, cuando un presidente indígena llegara al Palacio del Quemado y agitara para siempre y con orgullo, la wilphala multicolor y pluricultural, la situación de los pueblos originarios hubiera estado marcada por más dolor y muerte. Evo Morales empoderó a esos millones de hermanos repartidos por el continente, y se sumó así a esa otra expresión emancipatoria que significó el 1º de enero de 1994, cuando el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, se levantó en armas en México para decir: “Basta ya”. Y además, demoler las teorías falsas del filósofo estadounidense Fukuyama, que proclamaba “el fin de la historia”. Esos levantamientos populares marcan un hito, que hoy sigue vivo en las distintas expresiones revolucionarias que se manifiestan a lo largo y ancho del continente, enfrentando al imperialismo y luchando por el socialismo.
Actualmente atravesamos un momento muy difícil para nuestros pueblos, y especialmente en lo que hace al acoso que sufre Venezuela. No hay que minimizar lo que está sucediendo, van a producirse nuevos episodios desestabilizadores seguramente, pero una y otra vez han de chocar contra un muro forjado por el pueblo venezolano. Este es un factor de suma importancia ya que sin pueblo no hay ninguna posibilidad de vencer al Imperio. Nos podemos quedar muchas horas dando la batalla desde el twiter o desde el Facebook, pero se hace necesario ganar la calle todos los días, porque estas Revoluciones que cuestan sangre, sudor y lágrimas, que cargan sobre sus espaldas el dolor por los mártires de Puente Llaguno o los recientemente caídos bajo las balas mercenarias de los escuálidos, nos obligan a comprometernos a una movilización permanente. Este es un desafío también a tener en cuenta en toda Latinoamérica, para que Venezuela no se quede sola en la batalla que enfrenta.
Estamos frente a una ofensiva que abarca todos los terrenos y que muestra muy claramente que el Imperio acelera su ofensiva. Venezuela es un ejemplo, pero no es el único. Allí está lo que recientemente ha ocurrido con las elecciones en Siria, donde el pueblo le ha otorgado un resonante triunfo al presidente Bachar Al Assad, y sin embargo, ni Estados Unidos ni los principales países de la Unión Europea, aceptan la legitimidad de esa victoria. Son precisamente esos sectores los que aplaudieron la invasión a Libia y arropan el accionar criminal de los mercenarios en Siria.
Lo mismo vale decir para lo que ocurre en Ucrania. Recientemente viajó a Kiew el director de la CIA, John Brenan, quien se entrevistó con las autoridades neonazis de ese país, los mismo que derrocaron al presidente legítimo Yanucovich. Pocos días después, varios de los grandes medios estadounidenses, léase Fox News, The Washington Post y The New York Times, publicaron una información prácticamente calcada donde se atribuye al presidente ruso Vladimir Putin, la intención de invadir militarmente Ucrania y de presionar para que los habitantes de las Repúblicas recientemente desligadas de las autoridades de Kiew, se plieguen a una “guerra criminal” (SIC).
Es evidente que a Washington y sus aliados europeos les preocupa el poder que viene adquiriendo en los últimos años el gobierno ruso, y el papel que está jugando en la defensa de Siria o en interferir contra la agresión a Ucrania. No le agrada al señor Obama, que tanto los sirios como los habitantes de las República de Donetsk y Lugansk se rebelen contra su prepotencia, y se autodeterminen de manera democrática, derrotando a las campañas de terrorismo mediatico y también a las intervenciones militares directas o encubiertas.
Volviendo a la situación venezolana y al descarado ataque que se viene produciendo, por medio de la guerra psicológica y económica, combinada con el terrorismo criminal, lo que cabe preguntarse es qué rédito inmediato pretende obtener el Imperio. La respuesta en todos los casos, pasa por generar desánimo en la población, buscar que ese muro de contención chavista que nació al calor de la dirección del Comandante Hugo Chávez y que hoy se asienta en la dirección revolucionaria del Presidente Nicolás Maduro, baje los brazos, se desaliente, se desmovilice.
De eso se trata el terrorismo mediático. Un protocolo o acción que utiliza cada uno de los medios de comunicación tanto locales como internacionales para sembrar microclimas de miedo, falta de confianza en las propias fuerzas, y hasta odio entre habitantes de un mismo suelo. Todo ello para desestabilizar y finalmente derrocar gobiernos por vía de golpes palaciegos o levantamientos violentos a cargo de grupos armados ligados al paramilitarismo.
Esto es precisamente lo que no se puede permitir. Es imprescindible tener la suficiente conciencia para no bajar la guardia, e inclusive preparar las condiciones para pasar a la ofensiva contra quienes agreden la soberanía y la dignidad de nuestros pueblos.
Frente a todas estas maniobras injerencistas de los medios pro-imperialistas, es necesario elaborar algunas propuestas de autodefensa. Algunas sirven para Venezuela y otras para cada uno de los países de Latinoamérica.
Es fundamental la creación de una Escuela de Cuadros a nivel de los colegas de los medios de comunicación alternativos. Sencillamente porque los periodistas veteranos aún tienen mucho que aprender (a pesar de su larga experiencia en las batallas contrainformativas) y porque los jóvenes colegas tienen la obligación de formarse y adquirir una ideología de combate que les permita no sucumbir a las continuas trampas planteadas desde el poder. Una Escuela que pudiera llevar el nombre de Rodolfo Walsh o de Roque Dalton, pero que indiscutiblemente debe servir para que las nuevas generaciones puedan animarse a dar la pelea contra las grandes corporaciones sin ningún tipo de complejos.
Es evidente que “se acabó nuestro recreo”, pero eso no quiere decir nuestros enemigos se quedaron con el colegio. Sí, se acabó el recreo, pero los pueblos deben estar dispuestos a dar resistencia y lucha, y finalmente pasar a la ofensiva. Como periodistas y como militantes, debemos exigirnos constituir un Frente Internacional de Autodefensa Mediática, que no es otra cosa que una Plataforma permanente de respaldo a Venezuela y a todos los países agredidos por el imperialismo, y de denuncia a las patrañas urdidas por el Terrorismo de las grandes corporaciones. Esa será una forma de serle fiel al legado de ese gran comunicador bolivariano que fue el Comandante Hugo Chávez, que al igual que ese otro grande que es Fidel Castro, no necesitaron ir a una escuela de periodistas para saber conectar con las verdades que anhelan sus pueblos.
Otra propuesta, ya no dirigida a Venezuela, sino a los países con gobiernos progresistas. Es necesario dejar de financiar a los medios corporativos que atentan día a día contra esos gobiernos. Ni una pauta publicitaria más para los voceros mediáticos de los ricos y los golpistas. Sumarle a eso también el boicot popular a dichos periódicos, radios, agencias y cadenas televisivas. Simplemente para que no se burlen más de los anhelos libertarios de nuestra gente, y sobre todo para que gran parte de esos millones anuales que se invierten en quienes no lo merecen, puedan pasar a fomentar la existencia de más medios comunitarios. No es difícil hacer esto, sólo hace falta tener voluntad política. La derecha mediática no tiene ningún tipo de códigos cuando se decide desestabilizar o como en el caso de Honduras y otros países, crear el clima para que muchos de nuestros colegas sean asesinados. Entonces, en función de qué táctica suicida, los gobiernos progresistas tienen que financiar a aquellos que sólo buscan la destrucción de nuestros procesos de cambio.
Por último, un tema crucial para este proceso de defensa irrestricta de Venezuela Bolivariana: debemos redoblar los esfuerzos para consolidar más y más unidad entre las organizaciones populares, entre los periodistas y trabajadores de prensa que nos sentimos solidarios con el legado del Comandante Hugo Chávez. Tenemos que unirnos más, romper las fronteras e islas que nos separan, dejar de lado las mezquindades. Es esa unidad construida en la pelea, la que nos pueda brindar acercarnos a algo que enunciara el Comandante Fidel Castro en su último viaje a Argentina. Allí, en la provincia de Córdoba, Fidel dijo, y a su lado estaba Chávez reafirmándolo, que el imperialismo no es invencible y que si trabajamos con firmeza, en este siglo podrá ser derrotado.
No se trata de una ilusión, sino que en este siglo se están produciendo hechos impensables tiempo atrás. Y frente a ese avance de los pueblos, ni el Imperio ni las corporaciones mediáticas que lo respaldan tienen la victoria asegurada ni mucho menos. Sólo se trata de confiar en la fortaleza de quienes, como el bravo pueblo venezolano, ha decidido ponerse en marcha y no aflojar ni un tantito así en su caminata.

EEUU invierte 13 veces más en armas de guerra que en salud para el pueblo

“Hemos sido capaces de encontrar dos billones de dólares para gastarlos en guerras en países lejanos cuyos ciudadanos no nos quieren mucho. Y algunos políticos pidieron la semana pasada más inversiones multimillonarias en Irak, un dinero que no tenemos. Es conmovedora la preocupación que sienten por los ciudadanos de Irak”, puntualiza el columnista de ‘Forbes’ Steven Salzberg.
EEUU invierte actualmente en investigaciones biomédicas unos 30.000 millones de dólares anuales, una cantidad 13 veces inferior al presupuesto asignado para el programa de desarrollo del caza de combate F-35, denuncia la revista ‘Forbes’.
Mientras tanto, la primera causa de muerte en EEUU son los trastornos cardiacos y la segunda es el cáncer. Luego vienen los trastornos respiratorios, los cerebrovasculares, el alzhéimer, la diabetes, las enfermedades renales y las pulmonías. Resulta que de las 10 causas más frecuentes de muerte de los estadounidenses ocho son enfermedades que podrían curarse mejorando la investigación científica, subraya Salzberg. Destaca los avances ya existentes en la materia gracias a estudios anteriores e insiste en que curar estas enfermedades no solo salvará vidas, sino que también ahorrará dinero. Según un informe presentado al Comité Conjunto Económico del Senado de EEUU en 2000, las
investigaciones científicas financiadas por el Estado permiten ahorrar miles de millones de dólares, ya que generan altas tasas de retorno a la economía, entre un 25% y un 40% anuales en costos de sanidad.
Sin inversión en ciencia, el tratamiento nunca llega, acentúa Salzberg, y ofrece varias cifras para comparar. El presupuesto que EEUU invierte actualmente en investigaciones científicas básicas es de unos 7.000 millones de dólares. A las investigaciones biomédicas se destinan otros 30.000 millones de dólares anuales. Para hacerse una idea, el programa de desarrollo del caza de combate de quinta generación F-35, que podría estar listo solo dentro de unos cinco años, tiene un costo de 400.000 millones de dólares. Seguir con el programa hasta el año 2037, cuando el caza finalmente formará parte de la Fuerza Armada de EEUU, costaría otros 12.600 millones de dólares anuales, según la cifra de Lockheed Martin, la empresa productora.
“Estamos gastando miles de millones en equipamiento militar que ni siquiera el Pentágono quiere”, comenta Salzberg, que da como ejemplo el programa de drones RQ-4 Global Hawk. Según la Fuerza Aérea de EEUU, abandonar el programa ahorraría 2.500 millones de dólares al Estado, pero el Congreso insistió en seguir con él. El analista invita a los líderes políticos del país a reexaminar sus prioridades y a empezar invertir en el futuro.

RT

viernes, 20 de junio de 2014

Haití. La guardia pretoriana




Hace exactamente diez años los primeros soldados de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas (Minustah) desembarcaban en Haití. Entre ellos un buen contingente de uruguayos, cercano al millar.
Llegaban, dijeron entonces, por seis meses. En octubre pasado el presidente José Mujica prometió que los soldaditos orientales se irían pronto, en tres meses, si la situación en Haití no mejoraba. La situación empeoró, pero allí están todavía los militares uruguayos. Moïse Jean Charles, uno de los líderes de la campaña que se lleva a cabo en Haití y en el exterior para lograr la partida inmediata de la Minustah, estuvo esta semana en Montevideo y charló con Brecha. No es la primera vez que el senador Moïse Jean Charles visita Montevideo. La primera fue en octubre pasado (véase Brecha, 4-X-13), ocasión en la que se reunió con José Mujica. “Ya entonces había venido aquí para presentar las pruebas de lo mal que la ocupación ejercida por la Minustah le ha resultado a mi país. Le di argumentos y hechos, y el presidente se mostró receptivo”, recordó este martes en entrevista con Brecha. Mujica afirmó en esa oportunidad que “si fuera por él” Uruguay ya no tendría tropas en la isla del Caribe. Prometió también que viajaría a Haití para “ver con sus propios ojos” la realidad del país y que consultaría los pasos a seguir con los otros socios en el Mercosur que allí tienen cascos azules, en especial con Brasil, que los comanda. El canciller Luis Almagro estuvo efectivamente en Puerto Príncipe. Y el canciller de Brasil, Luiz Alberto Figueiredo. Los dos coincidieron también en las Naciones Unidas, cuando el Consejo de Seguridad discutió la permanencia de los cascos azules en el país caribeño. En Haití, uno y otro se reunieron con Charles Martelly. El presidente haitiano, que llegó al poder en 2011 de manera más que dudosa –se ubicó tercero en la primera vuelta de unas elecciones repletas de irregularidades, y fue reconocido como ganador después de que la embajada de Estados Unidos, país del cual Martelly tiene la nacionalidad, emitiera un comunicado en el que destacaba “la evidencia” de su victoria–, se comprometió entonces a iniciar el proceso de convocatoria a nuevas elecciones y formar un consejo electoral que las organice. Si eso no se hace, advirtieron uruguayos y brasileños, nos retiraremos. Y se dieron un plazo de tres meses para ver la evolución del país.
Nada pasó: ni en Haití ni en el Mercosur. En Haití, Martelly siguió gobernando de la misma manera que antes, y pasando por encima de cualquier viso de legalidad; en el Mercosur, en tanto, no ha habido novedades en cuanto al retiro definitivo de las tropas. Uruguay ha sido el único país que las redujo (27 por ciento de sus 954 efectivos no fueron remplazados, según la cancillería), pero “está lejos de concretarse la promesa de Mujica de que si en tres meses no había una evolución positiva en Haití sus tropas se iban por completo. No sé por qué, si por las presiones que debe haber sufrido de parte del imperialismo estadounidense o por algún otro motivo, pero lo cierto es que capituló y no hizo lo que dijo que iba a hacer”, dice el legislador haitiano.

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El martes Jean Charles estuvo en la sede de la cancillería. Se reunió con el viceministro, Luis Porto, y con el director general de Asuntos Políticos, Ricardo González. “Porto fue muy claro: tiene plena conciencia de que las tropas de la Minustah son fuerzas de ocupación, y reconoció que en el origen de su presencia hay un reflejo neocolonial.” ¿Y por qué no se ordena su partida inmediata, entonces? “Porque dice que Uruguay está en Haití bajo mandato de las Naciones Unidas y que no puede actuar de manera unilateral, y también, como hace unos meses me dijo Mujica, que tiene que consultar a sus socios del Mercosur, por lo menos a Brasil. Nosotros le dijimos que el pueblo de Haití, que se supone sería el beneficiario de la presencia de la misión, no quiere esas tropas, como lo expresó varias veces su propio parlamento, y esa voluntad debería estar por encima de la de las Naciones Unidas. Concordó, pero insistió en que Uruguay no puede actuar solo.” González se habría preocupado por “el día después”, por qué pasaría en Haití una vez que las tropas internacionales se fueran. “Nada, le dije yo”, cuenta Jean Charles. ¿Resumen de la reunión? “Un avance en términos de reconocimiento de la situación.” Pero nada concreto.

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El senador de izquierda confía en que los contactos con sus pares hagan avanzar un poco más las cosas. “Los parlamentos son como un mosaico en el que están representadas varias sensibilidades, y están menos sujetos a presiones de las grandes potencias, de Estados Unidos o Europa, por ejemplo, que los gobiernos. Por lo menos en principio”, afirmó a Brecha. “Creo que los legisladores tienen escasa idea de lo que sucede en Haití y de lo que ha hecho –o no ha hecho– la Minustah. Muchos piensan sinceramente que la misión fue a ayudar y que sin ella los haitianos nos estaríamos matando entre nosotros. Les vamos a mostrar que no es así y los vamos a convencer.”
La resolución tomada esta semana por la Comisión de Asuntos Internacionales, Interregionales y de Planeamiento Estratégico del Parlasur –el parlamento del Mercosur, que tiene sede en Montevideo, en el ex Parque Hotel– lo dejó “muy conforme”. El lunes pasado esa comisión aprobó una propuesta presentada por el representante argentino Claudio Lozano para retirar de inmediato las tropas de los países del Mercosur de la Minustah. Se basó fundamentalmente en el “agravamiento del proceso de inestabilidad político-institucional, social y económico en Haití” y en la continuidad de los “abusos y violaciones a los derechos humanos cometidos contra la población civil” en ese país. En julio, el pleno del organismo deberá discutirla. Jean Charles piensa que el Parlasur tiene un papel interesante en el andamiaje político del Mercosur. “Si el Parlasur termina respaldando esta moción será una resolución importante de un organismo político importante de un bloque como el Mercosur, que reúne a países importantes. Será difícil ignorarla”, cree.
En los últimos tiempos “se han notado avances en la toma de conciencia de estos pueblos del sur” de América respecto a lo que sucede en Haití, dice el legislador. No tanto en Uruguay, pero sí en Argentina y Brasil, donde “entre los políticos, los parlamentarios, los sindicatos, existe más interés en saber qué pasa allá, por qué pensamos que la misión de la onu tiene que irse”. En Uruguay ese interés surgió antes que en sus vecinos: el tema fue más discutido, llegó a inspirar cuplés de murgas a partir de la decisión del ex diputado socialista Guillermo Chifflet de entregar su banca en desacuerdo con la decisión del Frente Amplio de votar el envío de tropas, lo hicieron suyo algunos grupos políticos, la Universidad, la central sindical. Pero cayó. Jean Charles lo sabe. Tiene esperanzas de que se revierta. “Uruguay es un país chico pero con gran peso diplomático”, piensa. En Montevideo se reunió con legisladores de todos los sectores, lo recibió la Comisión de Asuntos Internacionales del Frente Amplio. Dice que encontró buen ambiente, que tal vez haya novedades, buenas novedades, en el corto plazo.

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Pero los haitianos están solos. Les cuesta una enormidad combatir esa idea de que sin ayuda exterior “no pueden salir”. De que la extrema miseria los hace incompetentes para gobernarse. “¿De dónde viene esa manera de pensar? Si uno ve la historia de Haití se dará cuenta de que cuando nos manejamos solos nos fue mejor. Haití llegó a ser en su momento un país avanzado en materia de justicia social, el primero que abolió la esclavitud, y en el plano económico nos autoabastecíamos. Los dramas nos vinieron con las ocupaciones extranjeras, con el colonialismo, con los gobiernos serviles que instalaron las potencias imperiales, como la dinastía de los Duvalier. A cada intento que se hizo de manejarnos con independencia de esas potencias –Francia o Estados Unidos–, se produjeron golpes de Estado digitados desde fuera. Pasó con el golpe contra Jean Bertrand Aristide. Pasó con la imposición de Martelly bien recientemente, casi que designado desde la embajada de Estados Unidos. Las tropas de la Minustah son funcionales a ese orden, vigilan que funcione, son su garantía. Y es muy penoso que países sudamericanos, más aun con gobiernos progresistas, la integren, operen como una guardia pretoriana.” Moïse repite, casi palabra por palabra, lo que dijo en octubre, en su anterior entrevista con Brecha durante su primera estadía en Montevideo. “Es nuestra tarea. Hacer entender esto es fundamental para nosotros. Quienes se preguntan por el día después del retiro de las tropas de la onu tienen un reflejo paternalista, en el peor de los casos colonialista. Claro que necesitamos la solidaridad, pero la solidaridad bien entendida, entre iguales.”

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Lo que la oposición haitiana pide, repite también el legislador, es el retiro inmediato y sin condiciones de la Minustah. “Yo mismo presenté una resolución en ese sentido en el Senado. Fue votada por unanimidad. En plena sesión vino a hablar conmigo una delegación de las Naciones Unidas. Me dijeron que aceptaban, que se irían progresivamente desde 2015 a lo largo de un año, pero pusieron como condición que aceptáramos alguna de las cinco opciones que nos ofrecían: mantener una misión civil; mantener una misión civil más otra de policías internacionales; establecer una misión de paz con soldados extranjeros; establecer una misión de paz sin soldados extranjeros: y la última, radicar un pequeño grupo de soldados. Rechazamos las cinco. Les dijimos que queríamos un retiro inmediato. Que la misión ya había durado demasiado: diez años, cuando había llegado al país por seis meses. Y no había aportado nada bueno.”

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La propia realidad haitiana se repite respecto a lo que denunciaba Jean Charles en octubre. Agravándose. Entre las promesas que el presidente Martelly les hizo a Almagro y al canciller brasileño Figueiredo figuraba la formación de un consejo electoral. Se formó, pero con una composición insólita y sin respetar los procedimientos constitucionales. Uno de sus miembros es el actual abogado del ex dictador Jean Claude Duvalier, y otro la mujer de Michel François, un personaje implicado en el golpe de 1992 contra Aristide. Jean Charles denunciaba en octubre pasado que el país caminaba firme y rápidamente hacia una dictadura. Se ha ido afirmando ese camino. El Senado, de 30 miembros, debe ser renovado por tercios cada cierto tiempo. Como las elecciones no se realizaron y diez senadores llegaron al fin de su mandato, el cuerpo está funcionando ahora con sólo 20 integrantes. En enero próximo debería renovarse el segundo tercio. Es probable que tampoco entonces se hagan elecciones, por lo cual quedará con sólo diez. Y así hasta que se extinga. “Fueron los legisladores los que frenaron los planes del presidente de entregar en concesión a empresas trasnacionales la explotación de los recursos naturales del país, mineros y otros. Cuando ya no haya parlamento, Martelly se los entregará por decreto.”
El presidente reflotó a su vez la figura de los jefes de sección, creada bajo la dictadura de “Baby Doc” Duvalier. “Los nombra directamente el ministro de Justicia, a dedo, y son todopoderosos a escala local: hacen las veces de ministros, de intendentes, de diputados, tienen poder de autorizar o no una manifestación en sus localidades”, cuenta el senador.
Los arrestos ilegales, sin órdenes de detención y por personal de civil, son moneda corriente. El propio Jean Charles casi fue víctima de uno de ellos. Se salvó porque lo quisieron detener en medio de una manifestación. “Fue la gente la que me rescató”, dice. Son también comunes los asesinatos selectivos de referentes de organizaciones populares o militantes de derechos humanos. “Cada dos, tres meses, hay uno. Siempre bien elegido.”
Y qué decir de la situación económica y social, apunta Jean Charles. “Es terrible. Y no hemos llegado al fondo. Un solo ejemplo: el parlamento había establecido un aumento del salario mínimo, que es absolutamente miserable, de 250 gourdes por jornada de trabajo de 12 horas, unos siete dólares. El movimiento social pedía el doble, bastante lejos de los 1.500 en que se calcula lo básico para sobrevivir, pero el doble al fin. ¿Qué hizo Martelly? No sólo no lo subió, lo bajó a 225 gourdes, es decir cinco dólares, haciéndose eco del discurso de los empresarios, que exigen más productividad y sacrificios para salir de la crisis. Es todo este paquete –político, social, institucional, económico– el que están avalando con su presencia las tropas de las Naciones Unidas.”

El escándalo uruguayo

Nada tiene que ver este escándalo con violaciones a nativos, “excesos” en la represión y otras linduras por el estilo, de las que serían responsables integrantes vernáculos de las tropas de las Naciones Unidas. En éste la responsabilidad uruguaya no está en juego. Más bien lo contrario: Uruguay sería el “estafado”.
En 2013 el gobierno de José Mujica donó a Haití unos 3,5 millones de dólares. En principio el dinero debía ser usado para ayudar a las víctimas de la epidemia de cólera y del terremoto de 2010 que aún viven en carpas. Pero no fue ese el destino de los fondos. En realidad nadie sabe bien en qué fueron usados. Varios ministros fueron interpelados en los últimos meses en el parlamento haitiano para saber qué fue de la donación uruguaya. No aclararon nada. Lo que sí quedó claro fue que allí donde debía haber ido no fue. Ni a los enfermos de cólera –una enfermedad que, dicho sea de paso, había sido erradicada de Haití pero que fue reintroducida en el país por cascos azules de la Minustah– ni a los damnificados del terremoto les llegó una gourde.
A los parlamentarios interpelantes los ministros les dijeron que parte del dinero –la mitad, algo más de millón y medio de dólares– había ido a parar a un programa de “embellecimiento de un asentamiento”. Pero resulta que tiempo antes habían afirmado que ese programa había sido financiado con fondos provenientes de otra donación, de Petrocaribe, de la que tampoco se sabe el destino…
En todo caso, y por fuera del “escándalo uruguayo”, el programa de “embellecimiento” del asentamiento es un escándalo en sí mismo. “En Haití las inversiones principales se dan en el sector turístico. Están haciendo hoteles cinco estrellas a todo lujo para extranjeros, en un país que se cae a pedazos”, cuenta a Brecha Mónica Riet, integrante de la coordinadora uruguaya por el retiro de las tropas de la Minustah, que acaba de regresar de Puerto Príncipe. Uno de esos hoteles se está levantando en Petionville, un barrio pituco de la periferia de la capital situado justo enfrente de un asentamiento llamado La Jalousie, peligrosamente levantado sobre una colina (el riesgo de derrumbe en caso de terremoto es enorme) y poblado por miles de personas. La vista de esas casitas pobres molestaba a los propietarios del hotel. El gobierno ordenó pintarlas. Pintaron algo más de mil de ellas, de todos los colores. “Quedaron lindísimas. Por fuera, claro”, dice Riet. El programa se llamó “Jalousie en couleurs” (Jalousie en colores) y su divisa fue “La belleza contra la pobreza”. Los habitantes del asentamiento nunca fueron consultados. “Siguen viviendo tan mal como siempre, apilados y expuestos al peligro de un nuevo terremoto. Pero ahora pintaditos.”

Daniel Gatti
Brecha, Montevideo, 13-6-2014

Las estacas

Compadezco a quienes intentan sostener en el marxismo su apoyo a Tabaré Vázquez, pues resulta muy difícil convencer de que desarrollando el capitalismo se puede avanzar hacia el socialismo.

“El otro aspecto a estudiar es la desideologización de la sociedad. Nuestra idea es que el pueblo se apropie de determinados instrumentos para profundizar la democracia y eso no se da. ¿Qué pasa si mañana las elecciones no son obligatorias?” Daniel Marsiglia (PCU) entrevistado por Víctor Abelando en “Brecha” (06/06).

El gobierno es el promotor político del agronegocio, el modelo productivo que obedece a intereses corporativos trasnacionales, cuyas consecuencias son tanto la expansión del uso de agrotóxicos y transgénicos como la concentración y extranjerización de la propiedad de nuestras tierras. Es responsable de regalar cada año 1.800 millones de dólares en exoneraciones fiscales a las grandes empresas y de los privilegios otorgados a esos enclaves extranjeros llamados “zonas francas”. Responsable de un modelo que para reproducirse debe mantener una profunda brecha social (el 1° que se apropia de ingresos mayores que los del 50 %) y a ochocientos mil trabajadores ganando menos de la cuarta parte de la canasta familiar. Todo induce a creer que se integraron a las filas del capitalismo y adoptaron sus ideas, la ideología de la clase dominante, encubriéndola con la simbología del movimiento revolucionario de los ´60. Para ganar las elecciones en el 2004 renunciaron a todo y, una vez instalados en el gobierno, cada mañana sorprenden con una nueva renuncia.... ¿cuáles son entonces esos instrumentos de los que debe apropiarse el pueblo?
Si para estrechar vínculos con el aparato policíaco militar, el gobierno desempeña el rol de operador político del pacto de silencio que protege a los criminales de lesa humanidad y silencia también las torturas a adolescentes en los hogares del INAU y la violencia policial en los barrios. Si la fuerza política de gobierno consiente peligrosas relaciones político-militares con los EEUU (que pronto se harán más íntimas) y las fantochadas de Mujica con la embajadora yanqui en el quincho de Varela. Si aprueba el envío de tropas uruguayas a ocupar el territorio de los pueblos haitiano y congoleño, convirtiendo a a las fuerzas armadas en mercenarios de las corporaciones y del Pentágono. Si el gobierno permite el ingreso de tropas SEALs para instruir a las nuestras en tácticas terroristas y adjudica el 10% del presupuesto a armar, fortalecer y desarrollar el aparato que amenaza a la sociedad desde los cuarteles y las comisarías. Si el aparato represivo municipal se ensaña con los clasificadores de residuos urbanos, los vendedores ambulantes, los limpiavidrios de los semáforos, los que venden tortas fritas y panchos, los que duermen en la calle y los que venden en los ómnibus… ¿cómo impedir que la gente sea proclive a incorporar los sentimientos y las ideas más reaccionarias?, ¿cuál es el mensaje ideológico que está recibiendo el pueblo trabajador?
Como los cuatro candidatos a presidente postulan el mismo modelo de producción y las mismas políticas macroeconómicas, es muy difícil distinguir la “derecha neta” de la derecha frenteamplista. Por supuesto, para diferenciarlas queda el recurso de recordar el 2002, pero el ejercicio de memoria no puede ir mucho más allá, hacia los tiempos fundacionales del Frente Amplio, porque quedarían en evidencia las incoherencias e incongruencias del presente con el pasado. Compadezco a quienes intentan sostener en el marxismo su apoyo a Tabaré Vázquez, pues resulta muy difícil convencer de que desarrollando el capitalismo se puede avanzar hacia el socialismo, los malabarismos dialécticos sólo aumentan la decepción y el escepticismo. Es una trampa atroz.
En la medida que se evita criticar pública y abiertamente al capitalismo, las fuerzas de la alienación carecen de contendores que las rebatan y, en consecuencia, la oscuridad gana cada día terreno en el campo de la consciencia popular. El desideologizado es el Frente Amplio que, en primera instancia, enajena militantes en el electoralismo y, paso seguido, se intenta estupidizar a la gente diciéndoles por ejemplo que están arribando al nivel de desarrollo del primer mundo. La abstención y el voto en blanco, el fenómeno principal de las primarias, son el producto de más de una década de versos engañosos. Una forma de resistir el engaño, de decir “déjense de joder con esos versos”. Compañeros, estáis recogiendo las tempestades que provocaron los vientos que vosotros sembrasteis. ¿De qué os quejáis entonces?
Mirado en perspectiva, la desideologización del Frente y el desengaño de la gente, representa un tremendo retroceso del movimiento popular que pretendía transitar hacia el socialismo. Probablemente se ahonde aún más la desmovilización de las grandes mayorías. Hay que recordar las expectativas y el fervor de 1990, cuando se ganó al gobierno municipal en ancas del proyecto que trasladaba poder hacia los vecinos montevideanos (Documento 6 del Frente Amplio). Hoy parecen tan distantes esa primer frustración y ese primer engaño… pero luego de un proceso de 25 años puede inferirse que Tabaré Vázquez conduce al Frente Amplio hacia el mismo destino que tuvo la socialdemocracia española con Felipe González y Rodríguez Zapatero. Algún día tendrá que asumir su responsabilidad en la domesticación de la izquierda y del movimiento popular. La responsabilidad de abrir espacios al fascismo, ¡nada más ni nada menos!
No todo está perdido, sin embargo. El 9 de mayo la Asamblea Nacional Permanente puso un pueblo en la calle y el 20 de mayo, como todos los años, hizo lo mismo Madres y Familiares de Detenidos-Desaparecidos. Sus movilizaciones rechazan de plano el modelo y sus consecuencias sociales. Son estacas de pura ideología anti-sistema clavadas en la punta izquierda de los movimientos sociales. Sus miembros votan a diferentes listas y candidatos, pero su acción apunta a una sociedad sin oprimidos y sin explotados. Son dignos herederos de las luchas sociales de los ´60 y los ´70, una forma de acumulación en ideas y sentimientos anticapitalistas, en consciencia de la realidad y prácticas de participación política…es un rumbo totalmente opuesto al emprendido por el frenteamplismo, el del movimiento social altamente ideologizado, capaz de confrontar con gobiernos y Estado. Una esperanza para quienes llevamos medio siglo sin perderla.

Jorge Zabalza

“Cuando la violencia es institucional”




Sergio Lemos tenía apenas 19 años, provenía de una familia de trabajadores, ayudaba en la barraca familiar y había conseguido su primer trabajo formal.

“Los métodos de opresión, no pueden, contradictoriamente, servir a la liberación del oprimido”
Pablo Freire

Con el fin de albergar pescadores que llegaban hasta la costa para trabajar y aficionados a la pesca en busca de la tranquilidad, se construyeron los primeros ranchos en lo que hoy es el casco viejo de Santa Catalina, eso fue a mediado de los años 50. En ese entonces no había luz, agua potable, ni ningún servicio estatal. La segunda tanda de habitantes, comenzó a llegar a fines de la dictadura y principio de la recién instaurada democracia en busca de la posibilidad de construir una vivienda propia. Para ir a trabajar, estas personas debían caminar cuatro kilómetros hasta camino Sanfuentes. Uno o dos tanques diarios de doscientos litros de agua potable, eran traídos hasta aquí por Juan Lucas, fue entonces cuando los vecinos comenzaron a organizarse para traer los servicios públicos hasta el barrio. Alrededor del año 80, los habitantes del barrio construyeron la primera escuela en Víctor Hugo y poco más tarde la antigua policlínica que estaba ubicada en la calle Pez Espada. En la década del 90, cuando el bum de los asentamientos hizo erupción en Uruguay, en Santa Catalina no quedaron terrenos por ocupar y de a poco llegaron las mejoras al pueblo gracias a la fuerza y persistencia de los vecinos organizados. La llegada del transporte urbano trajo consigo la afluencia de más personas que disfrutaban de las playas y sumó la posibilidad de abrir nuevos comercios. Alrededor del 2000, se ocupó la segunda parte, el “San Martín I” y el “San Martín II” se ocupó en el 2005. La historia de la formación del barrio dejó como herencia una dinámica de organización vecinal y solidaridad colectiva, lo que conlleva a que a pesar de las dificultades económicas y estructurales haya un vínculo entre los habitantes del barrio. No menos importante es el fuerte sentido de identidad que poseen quienes viven aquí desde hace años
En la actualidad existen dos escuelas, una de ellas es de tiempo completo, también está en marcha la construcción de una UTU y un centro de educación preescolar, contamos con un centro comunal y dos CAIF. También existe una policlínica financiada por el Comando Sur de los EEUU y aproximadamente 100 metros de camino Burdeos que cual pista de aterrizaje, conducen a la regasificadora. Es un barrio sin veredas y con calles que en tiempos de lluvia se tornan intransitables, abundan las cañadas y los perros y niños circulan libremente por las calles y playas, todos se conocen y saben quien es quien.
La realidad social de las personas que habitan Santa Catalina, es, como en cualquier otro barrio, distinta de caso a caso. Hay quienes están marginados por la situación socioeconómica en la que viven, también existe una mayoría de trabajadores de bajos ingresos y otro tanto que reciben ingresos medios. En suma se puede definir como un barrio pobre de la periferia de Montevideo. Las y los niños suelen conseguir “changas” para ayudar en la casa o cuidan hermanos más pequeños y muchas veces desertan del sistema educativo a temprana edad, varios de ellos tienen problemas de aprendizaje, situación que suma dificultades a la hora de culminar los estudios. Se han detectado casos de saturnismo (contaminación por plomo) pero esto no ha trascendido ni existe un control serio de la situación. El consumo de pasta base es un problema real, como en el resto de la ciudad. No hay saneamiento, las cañadas que arrastran aguas servidas desembocan en la playa convirtiéndola en una de las más contaminadas de Montevideo con altos valores de coliformes fecales. A pesar de eso, la playa se llena de bañistas locales y de quienes vienen de otras zonas de Montevideo y la policlínica atiende varios casos diarios de gastroenterocolitis. Debido a esta situación, la intendencia retiró las actividades veraniegas de educación física y canotaje en la que participaban varios niños y niñas del barrio.
Tampoco hay veredas y las calles, en su enorme mayoría de balastro, están agrietadas y llenas de pozos, cuando llueve, el agua arrastra parte de ellas formando grandes zanjas que las convierten en caminos intransitables.
Los jóvenes se quejan de la carencia de actividades propias a su edad, las condiciones de precariedad económica son un claro límite para trasladarse a otros barrios que puedan ofrecérselas. Por ese motivo, las actividades, además de algún partido de fútbol barrial, se limitan a juntarse en la playa o en alguna esquina. Las “picadas” en moto son otra forma más peligrosa de pasar el tiempo.
La noche del 4 de noviembre, fuimos testigos de un violento operativo policial desencadenado por la denuncia del robo a una almacén. Los vehículos policiales transitaban a gran velocidad, arriesgando atropellar a algún transeúnte que no atinara a dejar libre el paso de los mismos a tiempo. En la caja de una camioneta que pasó a gran velocidad por la terminal de ómnibus se veía aun policía con rostro desencajado exhibir su arma en gesto amenazante. Esa misma noche, un joven del barrio terminó su corta vida en manos de la policía. Sergio Lemos tenía apenas 19 años, provenía de una familia de trabajadores, ayudaba en la barraca familiar y había conseguido su primer trabajo formal en FRIPUR. Conocido y apreciado por los vecinos del barrio, llevaba una vida similar a varios de los jóvenes que aquí habitan. Mucho se ha escrito al respecto, pero es importante resaltar que esta muerte fue consecuencia lógica de una serie de hechos acaecidos en el barrio y de una política represiva que se aplica en el resto de los barrios del cinturón periférico de la ciudad de Montevideo.
No es la primera vez que la policía agrede a jóvenes de Santa Catalina, nos enteramos cuando los casos de agresión son divulgados por la prensa, pero la violencia policial, en forma de aparatosos operativos o del “verdugueo” cotidiano es algo a lo que los habitantes de los barrios periféricos están acostumbrados a sufrir. Cuando la represión se convierte en tragedia, o cuando las víctimas se atreven a presentar la denuncia, es cuando nos enteramos públicamente de lo que sucede. La mayoría de las veces, los afectados no se atreven a hacer públicos los casos de agresión policial o tortura por miedo a las represalias.
El día en que asesinaron a Sergio Lemos se apresó a otros jóvenes en condiciones Imagenirregulares, algunos de ellos eran menores de edad, también hubo agresiones a la familia y amigo en el centro coordinado del Cerro. Una muchacha de 20 años que acompañaba a los padres de Sergio, fue esposada y luego golpeada hasta quedar inconciente. En esa ocasión, la víctima fatal fue el muchacho asesinado, pero hubieron otras que pasaron desapercibidas por el hecho de haber tenido la “suerte” de no morir.
Los casos de violencia y abuso policial se han convertido en rutinarios y habituales, varios de ellos están documentados y datan de varios años atrás, ya en el 2012, el abogado de IELSUR, Diego Camaño, declaró que es ilegal detener a una persona por no llevar documentos en el marco de operativos policiales, él sostiene que es un actuar que quedó dentro del procedimiento policial, pero que no está amparado por ninguna ley. Camaño asegura que son formas de actuar que quedaron de la dictadura. Recordemos que el 14 de octubre del 2012, durante un operativo policial en el Marconi, fue asesinado Álvaro Nicolás Sosa, de 25 años de edad. Como la lista es extensa, señalo que el factor en común es que varios de los casos han sido archivados o las sanciones dadas a los efectivos policiales involucrados son en extremo benevolentes. Con el fin de situar al lector en el tema, me limito a dar un pantallazo sobre algunas denuncias de hechos ocurridos durante el 2013 hasta la fecha.
El 6 de abril del 2013 se acusó a policías de torturar a un menor en situación de calle. La denuncia fue presentada por Ielsur y el directorio de INAU. El menor fue llevado en auto a una dependencia policial y allí fue torturado, entre otras cosas le hicieron submarino seco. Ese mismo mes, en Lezica, cinco efectivos policiales irrumpieron violentamente en la casa de una familia que tenía un supermercado. Los esposaron, les pegaron y registraron la vivienda. El dueño de casa, asegura que a las dos horas de eso pusieron pasta base detrás de un ropero que ya habían revisado. Les robaron electrodomésticos y artículos personales del hogar y entraron en el supermercado de donde se llevaron el dinero, cigarros, whisky, golosinas, cerveza y refrescos. Luego fueron conducidos a la seccional 19 donde los instaron a firmar un papel en el que decía que habían encontrado la droga e incautado 1400 pesos. Frente a la negativa a firmar, el hombre fue golpeado, picaneado y le practicaron una suerte de submarino seco con un buzo en la cabeza, terminó en el hospital, frente a las presiones sufridas, la mujer firmó el documento. Fueron trasladados al juzgado, no vieron al juez y posteriormente los liberaron.
El 10 de mayo del 2013 allanan el espacio “la Solidaria” sin presentar orden de allanamiento, patean la puerta e insultan y amenazan a los allí presentes, incautan material de la radio.
El 18 de julio del 2013, la Asociación de Prensa Uruguaya hace pública la denuncia por agresión al periodista Gustavo Guisulfo por parte de efectivos de la seccional 1 el día anterior. El periodista fue detenido cuando intentaba documentar la brutal agresión policial hacia otro ciudadano, en el momento de su detención fue golpeado contra un vehículo estacionado y al liberarlo una hora y media después constato que las filmaciones que mostraban las agresiones contra la otra persona habían sido borradas.
En agosto del 2013, tres jóvenes fueron detenidos por la policía y sometidos a malos tratos. Uno de los jóvenes presentó denuncia penal a través de Ielsur tras tener la confirmación del médico forense de que había sido golpeado. El Ministerio del Interior inicia investigación administrativa y traslada a los policías involucrados a otras tareas.
El 2 de setiembre, cinco agentes arremetieron violentamente contra un grupo que estaba reunido en una esquina de Santa Catalina, detuvieron a seis, posteriormente liberaron a tres, los otros tres sufrieron serias agresiones durante la noche.
El 8 de setiembre del 2013, en un partido entre Aguada y Defensor la policía apresó sin ninguna razón a una joven que esperaba en la puerta, la esposaron, insultaron, maltrataron y robaron, en la seccional 3 la desnudaron y la revisaron varias veces hasta que llegó el juez y le dio la libertad. Casos similares, que están documentados han sucedido en otros partidos.
El 4 de noviembre asesinan a Sergio Lemos, apresan a varios jóvenes, algunos de ellos menores de edad y golpean salvajemente a quienes estaban en el coordinado del Cerro acompañando a la familia de la víctima.
El martes 5 de noviembre, un policía asesina a un joven de 20 años cuando huía en una camioneta robada, el joven no iba armado. El agente fue enviado a prisión por la justicia de Pando. Este mismo mes, el órgano estatal autónomo INDDHH (Institución Nacional de Derechos Humanos de Uruguay) advirtió sobre varios casos de abusos por parte de la policía y recomendó a las autoridades mejorar la formación del personal policial, al tiempo que llamó a redactar una ley que regule la actividad de inteligencia. También presentó un informe sobre casos de violencia institucional e interpersonal que muestran la existencia de un patrón de conducta generalizado. Dentro del informes se encuentran algunos de los casos arriba nombrados. Juan Faroppa sostiene que debería existir una ley de inteligencia que regule los límites y el alcance que tiene la actividad de inteligencia del estado tanto como los controles que se realizan.
El domingo 8 de diciembre del 2013 en el barrio Casabó un grupo de adolescentes son golpeados, insultados y apresados por la policía. A los padres de los jóvenes se les dice que serán conducidos a la Seccional 24, allí les informan que no estaban enterados de ningún procedimiento en el que esten involucrados menores de edad. Los llevan al hospital Filtro donde la doctora que los atiende los increpa mientras se ríe y se burla de ellos, posteriormente haciendo caso omiso de las heridas que los jóvenes presentaban firma el parte médico donde consta que están en perfecta condición física. Posteriormente los trasladan a la Seccional 24 donde son interrogados y esposados contra la pared. Se les informa a los padres que serán trasladados al INAU. En el INAU les informan que el procedimiento fue irregular ya que nunca se dio parte a el juez o la jueza de turno ni tenían denuncia alguna. Desde el INAU llamaron a una ambulancia del SUAT, la doctora constató que los adolescentes estaban lastimados. De allí los volvieron a trasladar a un calabozo de la Seccional 24 donde llamaron a la jueza de adolescentes de tercer turno, Teresa Larrosa. Después de que habían transcurrido 15 horas desde el apresamiento, les entregan a los jóvenes a los padres sin ninguna explicación sobre lo sucedido.
IELSUR (Instituto de Estudios Legales y Sociales del Uruguay) y SERPAJ (Servicio de Paz y Justicia) elaboraron un comunicado en el que señalan que “el Estado viene desarrollando operaciones y procedimientos que exacerban el poder punitivo y la violencia institucional, limitando y anulando garantías establecidas en la Constitución, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención Americana de Derechos Humanos”, En el mismo comunicado asocian esta política a la ley de Procedimiento Policial, que fue aprobada en 2008 y advierten que la infiltración no está amparada por la ley, refiriéndose a la infiltración policial en actos, marchas y protestas que según Homero Guerrero (secretario de presidencia de la república), utilizando las mismas palabras de ministro del interior Bonomi, no son infiltrados, son “observadores”
Otra familia cuyos hijos son acusados de cometer un crimen fueron torturados con el fin de que se hicieran autores del delito que se les imputaba, además de golpes, insultos y amenazas, recibieron “submarino seco“, que consiste en ponerles una bolsa de nylon en la cabeza a la vez que se los golpea.
A su vez el abogado penalista Diego Duran y Gustavo Salle, afirman que los allanamientos son cada vez más violentos y que en los mismos se registran robos e incluso se acusa a los efectivos policiales de “plantar” droga para inculpar a los investigados. También se acusa a los policías de causar destrozos innecesarios, entre los que se incluyen daños a juguetes o muebles de los domicilios.
La madre de una numerosa familia de la Cantera del Zorro, cuyo hijo adolescente fue apresado en una redada y posteriormente torturado en jefatura, me explicaba que no presentaba la denuncia porque no podía arriesgase a que se ensañen aún más con sus otros hijos, que también “hacían esquina”
El 8 de febrero del 2014 cuatro policías del Grupo Especial de Operaciones (GEO), realizan otro allanamiento por “error” en Malvín Alto. El procediendo es el mismo, el rostro cubierto, sin identificarse, amenazando con armas de fuego y alterando la orden de allanamiento con lapicera para justificar el error. Hicieron varios destrozos en la casa.
Es de resaltar la frecuencia con la se dan este tipo de equivocaciones, la violencia con la que se llevan a cabo los operativos policiales y la impunidad que los rodea.
Según cifras de la Oficina Nacional de Servicio Civil, en el año 2010 había 28.389 policías en todo el país; en el 2011 29.799 y en el 2012 la cantidad aumentó a 30.461 efectivos. Esto da una cifra de 2.072 nuevos policías ingresados en los tres primeros años del mandato de el ministro del interior Eduardo Bonomi. Otro dato interesante es que en la actualidad un agente de segunda que recién ingresa a la fuerza recibe de sueldo 21.000 pesos nominales.
Los requisitos para la postulación e ingreso a estas dependencias se regirán por las disposiciones establecidas en la Ley Orgánica Policial.
Según el decreto del Poder Ejecutivo que data del 14 de diciembre del 2005, para aspirar al Curso de Cadetes para la formación de Oficiales en la Escuela Nacional de Policía se necesita haber aprobado enseñanza secundaria completa en cualquiera de sus orientaciones, pero para ingresar a la policía solo se necesita tener aprobado Ciclo Básico. El mismo Perdomo opina en un artículo del País fechado el 23 de enero del 2014 que habría que poner condiciones más exigentes para entrar en la Policía

Análisis

Utilizando las palabras del filósofo y escritor argentino Alejandro Rozitchner, “Vivimos en una “democracia aterrorizada”, porque sus marcas, interiorizadas, permanecen organizando el espacio de la paz política. Es, aunque no se lo note, el fundamento invisible de la ley jurídica y de la legalidad política.
Según Pablo Freire no existirían oprimidos si no existiera una relación de violencia que los conforme como violentados, en una situación objetiva de opresión. quienes instauran la violencia son los que oprimen y explotan. El terror es instaurado por quienes tienen el poder y no por los débiles.
El relator especial sobre la Tortura de Naciones Unidas, Juan Méndez, denunció el jueves en Montevideo que la emergencia carcelaria persiste en Uruguay, que tiene una de las tasas más altas de encarcelamiento de la región, y que todavía hay lugares donde las condiciones son inhumanas.

Veronika Engler

Gramsci, A. (2003) Notas sobre Maquiavelo, sobre la política y sobre el Estado moderno. Buenos Aires: Nueva Visión

Brasil: ¿Para quién es la Copa del Mundo?




La Copa del Mundo de Futbol no es más un tema exclusivos para las páginas de deporte. En otros tiempos la preocupación principal hubiera sido el desempeño de la selección, los ídolos y las posibilidades de ganar. Hoy los tiempos han cambiado. La competición mundial de este apasionante deporte hizo aflorar una serie de contradicción entre los intereses públicos y privados, entre la burguesía y el proletariado.
Un chorro de dinero público fluye de los grifos de los gobiernos para la realización de este evento. En total se calcula que más de 30 billones de reales (aproximadamente 13 billones de dólares) han salido de las arcas de las cajas públicas para obras relacionadas a la Copa. El despilfarro es en algunos casos evidente. La Arena Amazonia de Manaos ha costado 605 millones de reales pagados con dinero público. Un estadio en que se jugarán cuatro partidos de la Copa del Mundo y luego quedará en desuso, considerando que el futbol no es muy popular en esta región. El campeonato de la Amazonia tuvo una media de 640 espectadores por partido mientras el nuevo estadio tiene una capacidad de 44.310 aficionados y su costo de mantenimiento será de 6 millones de reales por año, bajo la responsabilidad del gobierno estatal. Para liberarse de esta catedral en el desierto piensan convertirlo en una cárcel después de la Copa del Mundo: probablemente ya están pensando a un lugar donde meter a los manifestantes que son reprimidos y criminalizados.
El Maracaná, restructurado por tercera vez en los últimos 15 años, ha requerido 1,19 billones de reales del erario público. Un valor mayor de los estadios que han sido construidos desde cero, come la Arena Corinthias de San Pablo, que costará alrededor de 855 millones de reales. La cosa más escandalosa es que después de haber sido restructurado el Maracaná, histórico símbolo del futbol, ha sido privatizado y adquirido por un consorcio formado por Odebrecht (constructora brasilera), IMX (de Eike Batista, gobernador y hombre más rico de Sudamérica en 2011) y AEG (de los EEUU). Este consorcio pagará 7 millones de reales cada año por 33 años (la concesión es por 35 años pero los primeros 2 años son exentos de pago), lo cual rendirá la gobierno carioca 231 millones de reales, un valor muy por debajo de cuanto se ha gastado en la última restructuración y equivalente del 18% de cuanto se ha gastado en las últimas tres renovaciones del Maracaná.

¿Quién gana con la Copa?

Los que apoyan la Copa del Mundo dicen que habrá una inyección de billones en la economía nacional, pero ocultan que la mayor parte de este dinero irá a la burguesía, nacional e internacional. La dirección del PT, del PCdoB (Partido Comunista de Brasil) y de otros sectores que apoyan o participan en el gobierno, defienden la idea que la Copa deba ser realizada y no se deba considerar un obstáculo para inversiones en sectores sociales, como salud y educación. Tildan de derechistas a los movimientos que se oponen a la Copa del Mundo y los acusan de desestabilizar al gobierno federal. Esta es una visión muy estrecha y superficial.
La realidad es que jóvenes y trabajadores sienten la indignación de tomar cotidianamente medios de transporte público hacinados, caros y de mala calidad, de ir a escuelas que se derrumban, de perder su tiempo en las colas de hospitales en mal estado, mientras el gobierno invierte millones de millones en un evento del que ellos ni siquiera podrán disfrutar. Una entrada para el partido inaugural del mundial cuesta entre 160 y 990 reales (entre 72 y 444 dólares), una para la final entre 330 y 1980 reales (de 148 a 888 dólares). La entrada más económica para un partido de las fases de grupos, en la parte peor del estadio, cuesta 60 reales (28 dólares). Quien quiera seguir la selección brasilera desde la inauguración hasta la final (en el caso que llegue a la final obviamente), en el mejor sector de los estadios, puede comprar un paquete de entradas que cuesta 6.700 reales (3000 dólares), además de los gastos de viaje, alojamiento etc. La verdad es que la mayor parte de los trabajadores esta Copa, como todas las demás, la verá en televisión.

El papel de la FIFA

Según el secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, la FIFA ganará 3,5 billones de dólares con la televisación del mundial. Sin embargo gastará 3,3 billones de dólares para la realización del torneo. “A final la FIFA tendrá un resultado positivo de 200 millones de dólares que se van a nuestras reservas” dijo Valcke. Una sociedad de revisión, la BDO, estima que las ganancias de la FIFA con el mundial será de 5 billones de dólares, la mayoría de los cuales por venta de derechos televisivos seguidos por el marketing generado por el evento.
El futbol profesional mueve mucha plata y muchos intereses en todo el mundo. La FIFA es la organización capitalista internacional que gestiona este negocio lucrativo. Su poder e influencia son enormes. Los estadios deben ser construidos en base a estándares particulares, los de la FIFA. Nuevas leyes se han promulgado para satisfacer a los organizadores, las entradas a mitad precios ya no son un derecho para los estudiantes, ya que se aplican solo a los peores sectores del estadio. Los dirigentes de la FIFA, con su arrogancia, tratan a los gobierno como sus servidores. Lo peor es que el gobierno brasilero ha aceptado este papel, sometiéndose a la FIFA y a todos los capitalistas.

Represión y criminalización

Los gobiernos estatales y el federal están potenciando su propio aparato represivo. Ya se han dado grotescas inversiones en armamentos y tecnologías15mai2014---manifestantes-fazem-protesto-no-rio-de-janeiro-contra-a-realizacao-da-copa-do-mundo-1400189198026 956x500 para la represión, además de las modificaciones en la legislación, como la “ley antiterrorismo” que clasifica las manifestaciones como “acto de terrorismo”. El gobierno federal ha alistado un equipo antimotines conformado por 10 mil policías para contrastar las protestas durante el mundial de futbol.
Además circula un proyecto de ley, del que es vergonzosamente coautor el senador Walter Pinheiro del PT, que puede condenar a los manifestantes que realicen protestas durante la Copa del Mundo con una pena entre los 15 y los 30 años de cárcel. El proyecto además limita también el derecho a la huelga durante el evento para todos los servicios considerados de “interés social”. El ministerio de Defensa anuncia que mantendrá las tropas del ejército acuarteladas durante la competencia. Es obvio que todo esto no está solo para garantizar la realización de la Copa, la verdad es que quieren prepararse para la lucha de clases que sobrepasa este evento.

Las manifestaciones contra la Copa del Mundo

Todos los ataques contra la clase obrera que están llevándose a cabo por la realización de la Copa deben ser denunciados y combatidos: el despilfarro de dinero publico, la muerte de trabajadores en el sector de las construcciones, las expropiaciones de familias para construir estadios y estacionamientos etc. Es necesario movilizar a la juventud y los trabajadores en defensa de inversiones sociales y por la ruptura del gobierno con el capital, empezando por el no pago de la deuda pública, que ha consumido por lo menos 718 billones de reales del presupuesto federal de 2013. Por esto los militantes de la Juventud de la Esquerda Marxista impulsamos la campaña “Publico, gratuito y para todos: transporte, salud y educación. ¡Abajo la represión!”, creando comité de lucha en todo el país (lea el manifiesto de la campaña:http://www.facebook.com/PublicoGratuitoParaTodos).
La lucha de clases será antes, durante y después la Copa del Mundo. El problema central es el sistema en que vivimos, el capitalismo. Organizar y elevar el nivel de consciencia de la clase trabajadora y de la juventud es la tarea centra de los revolucionarios en todo el mundo para acabar con este sistema y edificar la verdadera solución, el socialismo.

Alex Minoru y Gabriel Pinho (Esquerda Marxista de Brasil)

miércoles, 18 de junio de 2014

"El Che se ha convertido en un mito porque lo necesitan los pueblos"




Entrevista a Ricardo Napurí, ex diputado constituyente y senador peruano

-MH: Nuevamente apelamos a Ricardo Napurí para recordar al Che en este nuevo aniversario de su nacimiento y aprovechamos la oportunidad para hablar sobre tu libro Pensar América Latina hoy. Crónicas autobiográficas de un militante revolucionario.
-RN: En el libro dedico un largo capítulo a mi relación política y personal con el Che. En 1959, yo era el responsable de la Comisión Interna del diario La Razón y dirigente del Sindicato de periodistas de Buenos Aires y creía que podía hacer algo propagandizando la Revolución cubana, así que viajé a Cuba y me contacté con el Che. Para mi sorpresa el Che me dijo: ‘Si tú te has formado como marxista y socialista, cosa que no hicimos nosotros, tu deber es impulsar el proceso revolucionario’. Queda claro que ya en el ’59 el Che era partidario de lo que después se llamó “Uno, dos, tres... muchos Vietnam”, o sea, llenar América Latina de revoluciones.
Yo no lo tenía pensado pero tuve un dilema y opté. Decidí ir a Perú a pesar de que no tenía tradición política allí. Yo había salido como aviador militar expulsado por haberme negado a reprimir la sublevación aprista de 1949. De allí que me hubiera formado políticamente con Silvio Frondizi y el grupo Praxis en Argentina y no tuviera antecedentes políticos en mi país.
Al margen de esto, el Che me pidió que me contactara con su primera mujer -Hilda Gadea, que era peruana-, ya que tenía intenciones de viajar a Cuba para encontrarse con él. El Che tenía en Cuba una nueva compañera, Aleida March. Allí aparece el ser viviente diciéndome: ‘Por favor convéncela para que no venga todavía y así darme el tiempo necesario para solucionar amigablemente los problemas entre nosotros’. El encargo era tan personal que me pareció inverosímil. El Che era muy joven y cargaba sobre sus espaldas grandes responsabilidades, sin embargo, sentía una cierta culpa por este hecho. De todos modos, no pude convencer a Hilda y me terminé volviendo con ella y su hijita. Finalmente, ellos resolvieron amigablemente sus problemas y rompieron su vínculo de la forma más cordial y amigable.
Volviendo a Silvio Frondizi. Yo conseguí que el Che lo invitara a Cuba porque pensaba que podía colaborar o ser un buen amigo de Cuba. En una reunión en la que también participaron John W. Cooke y Alicia Eguren, Silvio le planteó al Che por qué no se legalizaban convocando a una Asamblea Constituyente o algo parecido. Le dijo: ‘Uds. tienen mayoría absoluta, por lo tanto, la van a dirigir pero al mismo tiempo, van a darle la posibilidad al pueblo, a los de abajo, que sean los protagonistas del proceso revolucionario en la medida que no han podido serlo ya que se dio en una forma tal que el ejército revolucionario fue su mentor principal’.
El Che le contestó que no conocía nada de Asamblea Constituyente pero que le parecía un buen planteo y tenía que pensarlo.
Hoy mucha gente ataca a Cuba por el hecho de no haber pluripartidismo, por el hecho que Cuba sostiene que no lo puede otorgar por la agresión norteamericana, pero Silvio llegó en un momento donde el problema no estaba todavía planteado. El tema central era quiénes iban a ser los sujetos políticos del proceso revolucionario. Si los trabajadores, las masas y el pueblo oprimido no habían participado plenamente, esa era la gran oportunidad incluso porque la conducción revolucionaria tenía la voluntad política de no cercenar el acceso del pueblo al poder. Esta es una cuestión muy importante que aún hoy está en la orden del día a 50 años de la revolución, cuando se plantea el problema de la democracia en Cuba.
-MH: Supongo que éstas no serán las únicas vivencias del Che que aparecerán en tus Crónicas autobiográficas...
-RN: Por supuesto que no, se trata de un largo capítulo, pero aprovecho los pocos minutos que me quedan para contarle a los oyentes que el Che siempre decía: ‘Yo soy vecino de la muerte’. Esto se asocia frecuentemente a la afirmación de Fidel que siempre sostuvo que el Che no le tenía miedo al peligro. Sin embargo, el Che nos decía: ‘No es que yo fuera irresponsable cuando luchamos en la Sierra Maestra. Pasé tanto con mi asma que muchas veces estuve por morirme. Me acostumbré a vivir al filo de la muerte. Estar en la Sierra Maestra combatiendo era muy difícil para mí por mis antecedentes asmáticos’.
El Che se ha convertido en un mito porque lo necesitan los pueblos, porque todo rebelde lo ve como un portaestandarte para su lucha antiimperialista, anticapitalista, la gente lo toma como bandera y la historiografía tiende a presentarlo como un hombre casi perfecto como si no fuera un mortal.
Hasta llegar a Guatemala y ver la caída del gobierno de Jacobo Arbenz el Che no había leído casi marxismo a pesar que era muy culto. Era un joven en proceso de cambio y cambió. Entre 1959/60 que fue mi vínculo fundamental, más fuerte, el Che era un joven que estaba dando un salto en su vida. Es necesario comprender que hombres como el Che no nacieron mitos. Son los hombres los que construyen los mitos porque los necesitan. José Carlos Mariátegui dijo que los pueblos oprimidos instalan los mitos porque sustituían a la ideología y lo que no les podía dar el orden existente.
Estas pinceladas humanas y otras en medio del cuadro político yo las relato en mi libro Pensar América Latina hoy. Crónicas autobiográficas de un militante revolucionario, donde en casi 600 páginas cuento una gran cantidad de incidentes de lo que fue mi presencia como actor en varios procesos políticos, sociales y revolucionarios en América Latina.

Mario Hernandez

sábado, 14 de junio de 2014

Una Copa del Mundo para las corporaciones




La FIFA juega sucio en Brasil mientras los brasileños se preguntan ¿Para quién es esta Copa?

Después de 64 años de la primera vez que organizaron una copa mundial de futbol, hoy empieza en São Paulo la Copa 2014 que concluirá el 13 de julio en Río de Janeiro. Un mes de fútbol para el que los ciudadanos brasileños han pagado ya un precio muy alto, nada que ver con los 10 billones de reales que se embolsarán los organizadores de la FIFA (Fédération Internationale de Football Association, con sede en Suiza), el mismo valor que las dos últimas copas del mundo juntas.
En Brasil, siempre hay lugar para el fútbol. Donde sea. En la calle, en la playa, en canchas improvisadas. A quien le gusta este deporte lo juega descalzo, con deportivas, en estadios, formando parte de un equipo o entre amigos como lo hiciera alguna vez Pelé, Ronaldo, Ronaldiño o Neymar. No es casual ver porterías en los lugares más inhóspitos, en el campo, en la ciudad, en la selva, en aldeas indígenas o en favelas. La mayoría de brasileños han jugado un partido o lo han visto en directo en grandes estadios, en la televisión o sentados en la plaza de su barrio. Pero a medida que el deporte se ha convertido en industria y se ha hecho de élites ha ido desapareciendo aquel juego lúdico y colectivo, la belleza que nace de la alegría de jugar porque sí.
Con el balón ya en centro de la cancha a día de hoy país conocido como el gigante latinoamericano celebrará el Mundial de fútbol 2014, un mega evento creado por la FIFA que será el privilegio de pocos y el dolor de cabeza de muchos. De hecho, la parte de los dolores de cabeza, ya ha comenzado y varios movimientos sociales históricos en el país se han unido en forma de Comités Populares – en 11 de las 12 ciudades brasileñas que albergarán alguno de los partidos- para identificar los legados que ya está dejando esta Copa, incluso antes de empezar. Exigen que no se continúen violando los derechos humanos de los ciudadanos a costa de un descomunal evento del que pocos podrán participar.
Entre los legados que ha dejado esta Copa murieron 8 personas durante la construcción de los nuevos estadios y 3 en otros estadios; 250 mil personas fueron desalojadas de sus casas, comerciantes y artistas independientes no podrán trabajar, aumentó la explotación sexual de mujeres, niños y adolescentes y la violencia contra los indigentes. Además, varios espacios públicos fueron cedidos sin concesiones a empresas privadas.
A todos estos legados se les suman la elitización del acceso a los estadios de fútbol, inversiones millonarias en armamento para la policía, leyes de excepción que sirven para criminalizar la protesta y una enorme y cuestionable deuda que deberán pagar los ciudadanos brasileños.
Danilo Cajazeira es corinthiano –hincha del Corinthians Paulista, el “Timão” (equipazo)- y apasionado por el fútbol. Juega en un equipo amateur, el Autonomus F.C y es parte del Comité Popular de la Copa en São Paulo. Nos cuenta de forma muy clara lo que está pasando en su país: “Si tu padre invita a alguien a tu casa y el invitado dice: voy a tu casa pero saca a tu hijo de su cuarto, construye una oficina para mí, en la nevera sólo puedes tener la bebida y la comida de la marca que yo quiera, tu abuela se tendrá que ir porque no me gusta, vas a tener que contratar seguridad para que pueda estar ahí, vas a tener que desalojar a tus vecinos para construir un estacionamiento para mis carros y tu hija de 14 años va a tener que danzar semidesnuda durante toda la visita. Esto es exactamente lo que está pasando aquí”, comenta Danilo indignado para hacernos entender que el gobierno brasileño invitó a la FIFA para realizar una Copa en Brasil imponiendo sus condiciones al país y a sus ciudadanos. Brasil aceptó y quien está pagando las consecuencias es el pueblo.
Según Danilo y los Comités Populares, las reglas del juego impuestas no son justas. ¿Copa para quién?, se preguntan. La respuesta: “la Copa no es para la gente. Es para las corporaciones, para las constructoras, para los turistas, pero no para el pueblo brasileño.

“Copa sem povo, to na rua de novo”

“Copa sin pueblo, salgo a la calle de nuevo”, este es uno de los lemas de los Comités Populares que llevan ya 3 años funcionando, organizando manifestaciones en la calle, “Copas Rebeldes” –partidos de fútbol entre movimientos sociales – y actividades de denuncia púbica como la que tendrá lugar el próximo día 10 paralelamente al Congreso de la FIFA en São Paulo que reunirá 209 federaciones afiliadas a la entidad. Para ese día el Comité se reunirá con todos los colectivos afectados por la realización de esta Copa y los movimientos sociales históricos que no han parado de movilizarse hasta hoy por demandas de vivienda, transporte digno y derecho a la ciudad.
En 2007, en el año en que Brasil estaba en pleno crecimiento económico, salió su nombre para recibir la Copa del Mundo 2014. Por ese entonces se estaban celebrando los juegos Panamericanos en Río de Janeiro. “Esta fue una de las primeras experiencias para ver qué tan excluyente es un mega evento como este y de los resquicios que dejan antes, durante y después en los territorios”, comenta Vanessa Santos, miembro del Coité Popular da Copa de São Paulo.
En efecto, los Panamericanos sirvieron como ensayo para ver lo que podría ocurrir con un mega evento como el Mundial: gente desalojada, trabajadores ambulantes fuera, mujeres traficadas explotadas sexualmente. Además, el complejo que se construyó especialmente para estos juegos, hoy día, está abandonado.

¿Quién pierde con la celebración de este mega evento?

“¿Qué diferencia hay si el Mundial se celebra en mi ciudad si yo no puedo ir a la cancha, ir a las fiestas que lo retransmitirán en directo y además, mi vida empeora?” se pregunta Danilo quien insiste en que las ciudades ya son excluyentes, represoras y están militarizadas, pero con esta Copa todo esto incrementa.
Desalojos, militarización de la policía y represión son 3 de los factores centrales de denuncia de este movimiento de movimientos aglutinados en los Comités.
“Por culpa de la Copa varias personas están siendo desalojadas de forma violenta, con el uso de la fuerza y de forma indigna de la calle y llevadas para albergues que son verdaderos campos de concentración”, comenta Vanessa Santos, miembro del Comité Popular de la Copa en São Paulo.
Según Vanessa, hace 7 años, cuando Brasil fue “escogido” para tener esta Copa deberían haber empezado a crearse políticas públicas tanto por el tema de explotación sexual como por el tráfico de personas. Eso no pasó y ya tenemos denuncias sobre el augmento del número de prostíbulos alrededor de los estadios y de mujeres prostitutas siendo amenazadas por la policía que les dice que tendrán que salir de la calle para dejar el “espacio limpio” de cara a los turistas”.
La Copa no es el problema en sí, comenta Danilo, sino un momento en que todos los problemas de la ciudad están siendo agravados. “La lucha no empezó en 2013 y no va a terminar en 2014. Es un momento de visibilización y articulación para que cuando se vaya la Copa, la lucha, siga.”
De hecho, el origen de los Comités Populares son los movimientos que desde hace años luchan por una vivienda digna. Ellos fueron los que empezaron a aglutinarlos en 2010 y 2011. Luego, se fueron agregando otros movimientos de trabajadores ambulantes, por el derecho de las mujeres, estudiantes, colectivos autónomos, anarquistas, movimientos de catadores de material reciclable, movimientos de calle. Para todos ellos, lo que hace la Copa es empeorar, incrementar y colocar de forma más agresiva un proyecto de ciudad segregador, excluyente, privado, un balcón de negocios donde las corporaciones vienen para comprar y vender el espacio y la gente se queda cada vez más fuera de todo, les arrebatan el derecho a la ciudad.
A todo esto le tendríamos que sumar que por lo menos 242 familias brasileñas no tienen acceso a electricidad –960 mil personas según el Ministerio de Energía entendemos que toda esta parte de la población repartida por el país difícilmente participará de la Copa del Mundo más cara de la historia con un costo oficial previsto de 25’7 billones de reales según el Portal da Transparencia.

Un balón millonario

Cuando un país recibe un mega evento como este, junto viene un paquete de cosas que hay que aceptar sí o sí. Entre ellas las leyes de excepción que están dentro de la llamada “Ley general de la Copa” aprobada hace 2 semanas por la ultima instancia en el Tribunal Superior de Brasil. Sin esta Ley, no hay Copa. Una ley que permite la creación de zonas de exclusión de 2 km alrededor de los Estadios en espacios públicos (un cerco militar) y la excepción de impuestos (alrededor de 10 billones de reales) para garantizar que FIFA y las corporaciones patrocinadoras gocen sus lucros.
Además, según nos cuenta Danilo, desde 2013 el Estado está intimando a activistas y organizadores de movimientos históricos. “La policía va directamente a las casas de personas que están organizando protestas, a casa de sus madres, de parientes para detenerlos preventivamente y así para evitar que hagan algo durante la Copa”.
El discurso oficial, comenta, es que van a detener sólo a vándalos pero en la práctica van a casa de gente que está involucrada con movimientos sociales desde hace mucho tiempo. “Parece que hemos vuelto a la época de la dictadura.”
La Ley General de la Copa crea nuevos tribunales que están alrededor de las canchas y si cometes un crimen que va en contra de esta Ley puedes ser juzgado en este “tribunal de excepción” con penas altas y sin el derecho a una defensa amplia -buscar testimonios y derecho a defensa-.
La inversión de un billón y medio de reales en seguridad es uno de los gastos de la Copa que más impresiona y es la FIFA quien está creando las reglas del juego con la “Lei Geral da Copa”. de 2012
Durante un mes Brasil será un territorio donde sus leyes propias dejan de existir y todo el mundo debe obedecer las reglas de la FIFA. “Estamos donando, ni siquiera alquilando nuestro territorio para la FIFA durante un mes”, asegura Danilo.
Pero en realidad será más de un mes, pues la Ley general de la Copa, que entró en vigor en 2012 estará vigente no sólo durante el mes de la Copa sino hasta el 31 de diciembre de 2014, curiosamente hasta después las elecciones brasileñas que se celebrarán en octubre del presente año.
“Además, van a aprovechar este período de la Copa para decidir y votar muchas cosas, por ejemplo la PEC 215 ley que modifica el modo de demarcación de tierra indígena cuya aprobación los perjudicaría aún más”, comenta Vanessa.

Usurpación del territorio y de la cultura popular

Los Comités Populares denuncian la forma como la FIFA, las corporaciones y los patrocinadores de la Copa se están apropiando de la cultura popular y del territorio brasileño para generar lucro a sus corporaciones.
Las grandes constructoras ganan cada vez más dinero mientras las poblaciones más vulnerables queden cada vez más en situación de miseria. Y exclusión bajo el mito de querer hacer “ciudades seguras”.
Cuando se impone un Mundial en un país se mueve mucho dinero entre las élites empresariales y políticas, de partidos. No olvidemos que las constructoras civiles, financian todas las campañas políticas de todos los partidos, por lo tanto, todos los partidos políticos ganan con eso en pleno año electoral.
Se trata de un evento perfecto para que los grupos económicos del país puedan ganar dinero explotando una ocasión popular y es “el país del fútbol” el que está mostrando al mundo que lo que era una pasión popular es cada vez una mafia de menos personas “que utilizan la pasión de verdad de la gente para ganar mucho dinero.”, comenta Danilo.

Gastos públicos en negocios privados

Por un lado, Brasil invirtió, como dijimos, un billón y medio de reales en seguridad pública. Los gastos privados para la construcción de los estadios representan menos del 1% de todas las obras. El resto, aun cuando se trata de empresas privadas que están construyendo los estadios, lo están haciendo con préstamos del Banco Nacional de Desarrollo (BNDES).
Por ejemplo, todo el estadio de Corinthians fue construido con dinero del poder público, del BNDS o a través de inyecciones fiscales. “Lo que dicen es que se va a pagar de vuelta”, comenta Danilo, hincha de este equipo desde niño, “pero, el estadio de Corinthians tiene que funcionar a toda capacidad durante 7 años para pagarlo de vuelta con entradas a un precio alto”. Los que hicieron la cuenta dicen que son necesarios 1.146 años para pagar el préstamo sólo con la entrada.
Los Comités populares se quejan de que se gaste en esto y no se invierta en tener mejor transporte público o viviendas dignas sino para crear ciudades mucho más excluyentes. Las obras de movilidad planeadas para la Copa van a quedar a medias. Sólo un 20% fueron completadas y 1/3 fueron canceladas. Además, un 20% son obras destinadas a reformas de los aeropuertos que no es transporte público.

La elitización del deporte nacional

Hubo un momento en Brasil en que en el fútbol también tenía lugar la política. Durante la dictadura, por ejemplo, las hinchadas en las tribunas de los estadios desplegaban las primeras pancartas en contra del régimen. El fútbol era popular, participativo, para todos. A mediados de los 90 esto fue cambiando y el fútbol se fue haciendo elitista en todas sus esferas tanto en las hinchadas como en el juego. Cada vez había menos jugadores que tenían una condición social de origen pobre. La Copa viene para terminar de completar este proceso, es una disculpa institucional perfecta para terminar de hacer lo que se hace desde los 90 que es sacar a los pobres de los estadios y poner a los ricos (08:14)
“La Copa de la FIFA no es una copa para todos, es una copa para los ricos y las corporaciones”, cometa Danilo. “Y lo mismo pasa en China, en Yemen, Arabia Saudita o Brasil, siempre van a hacer un circo en donde habrá entradas muy caras y los hinchas no tendrán nada que ver con los hinchas de toda la vida…”
Además, la FIFA, detrás de una estructura de fundación sin fines lucrativos, hay un montón de pequeña empresas –ligadas a los dirigentes de FIFA- que son usadas para lavar dinero y que están dando mucho dinero a todos los dirigentes de la FIFA. Es un golpe muy viejo del capitalismo este tipo de estrategia para lavar dinero.

La jugada está en la calle

La rabia y la indignación de no participar en esta Copa y las cantidades astronómicas de dinero que va a ir a los bolsillos de las corporaciones hizo que la gente se organizara en las calles aprovechando el auge de movimientos populares que luchan históricamente por un transporte público o por una vivienda digna y que en junio del año pasado tuvieron un apogeo también histórico.
Es un momento nuevo el que se vive en Brasil en el que por primera vez la gente se junta en la calle con una demanda única: el derecho a la ciudad, con espacio para la gente y no para las corporaciones.
En el ambiente de las movilizaciones contra la Copa en Brasil se respira la desesperanza en los partidos políticos –en año electoral- y en los sindicatos y se percibe un gran esfuerzo en la auto organización y en la creación de otras maneras de hacer política.
“Exigimos que el gobierno pare de violar derechos y que hagan una reparación de daños para la gente que tuvo sus derechos violados. Para muchos de ellos es tarde. Por ejemplo, los 9 operarios que murieron en la construcción de los estadios.”, comenta Danilo.
La lucha contra esta copa es una lucha contra la privatización del espacio público, contra la violación de derechos, una lucha por recuperar la autonomía sobre un territorio que se está vendiendo a costa de vidas. Es una lucha para recuperar la belleza que nace de la alegría de jugar porque sí.

Marta Molina Periodista Independiente. Reporting on Resistances [RR]

El Brasil del mundial, la clase obrera sale a la cancha


El Mundial de la Lucha de Clases


jueves, 12 de junio de 2014

Sobre Haití, la venganza histórica




Personas y organizaciones sociales protestaron en la Cancillería de Argentina a una década del envío de fuerzas militares de ocupación al país antillano.

Luego del derrocamiento del Presidente Jean-Bertrand Aristide (comprometido con los derechos populares y la Teología de la Liberación) en el 2004, la ONU impuso la llamada Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití, MINUSTAH, un compuesto de militares de Argentina, Brasil, Uruguay, Chile, Perú, Ecuador, Bolivia, Guatemala, Paraguay, Honduras y El Salvador. Es decir, una versión tercerizada de la tradicional y directa invasión militar norteamericana enmascarada esta vez de la ayuda humanitaria de sus vecinos.
A una década de la creación de la MINUSTAH, personas y organizaciones sociales de Argentina demandaron al gobierno el retiro de las tropas el reciente 9 de junio al mediodía, en la Cancillería titularizada por Héctor Timerman. El funcionario gubernamental se reunió con el nobel de la Paz y presidente del Servicio Paz y Justicia Adolfo Pérez Esquivel y otras personalidades de derechos humanos, a quienes les manifestó con humor cítrico que los uniformados argentinos podrían retirarse de Haití cuando ella cuente con suficientes policías y si el propio gobierno del territorio antillano lo solicita. Pero el gobierno haitiano llegó donde está a través de un fraude electoral, es un producto político de la propia ocupación castrense multinacional y representa los intereses de Estados Unidos, Canadá, Francia y la OEA.

CON LAS MALVINAS UNA CARA, CON HAITÍ OTRA

La autoridad de Derechos Humanos de las Madres de la Plaza de Mayo Línea Fundadora, Nora Cortiñas, fundamentó la exigencia del retiro de las fuerzas argentinas señalando que “son 10 años de violaciones contra los Derechos Humanos del pueblo de Haití, de vejaciones sexuales sobre mujeres y niños, y de abusos cotidianos. Yo he estado en Haití más de una vez y son feroces los estragos sociales salidos del cobro de una deuda externa de 100 años. Argentina lucha por la recuperación de Malvinas mientras, al mismo tiempo, es parte de las tropas militares de ocupación en uno de los países más pobres del mundo”.

MEGAMINERÍA, TURISMO DE LUJO, SAQUEO

Con 10 millones de habitantes de los cuales el 80% habita una miseria cavernaria, Haití sufre y sobrevive, muerde aire mientras se envenena y se esperanza por destino insurrecto. Lo cierto es que la MINUSTAH es el medio facilitador para continuar con el saqueo transnacional de sus recursos y soberanía, y de la megaminería y el turismo de lujo que destruye comunidades humanas completas. Además de ser responsable probada de la muerte por la epidemia de cólera de casi 9 mil haitianos y más de 700 mil enfermos, víctimas de la contaminación de los ríos.
Carlos Aznárez, militante de la solidaridad internacionalista, periodista y director de la revista Resumen Latinoamericano (http://www.resumenlatinoamericano.org/) indicó que “La MINUSTAH es igual que cualquier invasión y ocupación militar norteamericana. Cada vez que el pueblo haitiano se manifiesta, las tropas de la MINUSTAH lo reprime con brutalidad.”
-¿Qué busca la MINUSTAH?
“Mantener a Haití aislada del resto del continente, convirtiéndola en una base geopolítica estratégica para los intereses norteamericanos. De hecho, la embajada de EEUU en Haití es una de las más grandes de América Latina. Y también hay razones históricas. Desde el poder, se trata de castigar a un pueblo que se independizó en 1804 mediante el triunfo de una rebelión, de un levantamiento anterior a los procesos independentistas del resto de la región. Estamos frente a una venganza ejemplar de los poderosos en contra de la libertad.”

Andrés Figueroa Cornejo