domingo, 15 de septiembre de 2013

Todos en la mira.




Documental sobre la criminalización de la protesta social, por el "progresismo" gobernante, realizado por Plenaria Memoria y Justicia en Agosto 2013

¡Hay que parar la escalada represiva con la lucha popular!

La Unidad Popular contra la criminalización de la protestas sociales

El gobierno del Frente Amplio, con la complicidad de los partidos Colorado, Nacional e Independiente, lleva adelante una escalada represiva aplicada ahora contra las movilizaciones populares, que recuerda lo aplicado por el terrorismo de Estado desde las épocas propias del “pachecato” y de la dictadura que sufrimos desde 1973 a 1985.Ya tuvimos indicios de esto durante el anterior gobierno.

Como antecedentes más lejanos podemos señalar el encarcelamiento por varios meses del joven Fernando Maseillot, en ocasión de la venida de Bush a Uruguay y la brutal represión de manifestantes en la Ciudad Vieja, con procesamientos y prisión prolongada de cuatro militantes. Ya en el actual gobierno el procesamiento de trabajadores del gremio del taxi, la represión a profesores y padres que manifestaban en las inmediaciones del liceo 70 y la declaración de esencialidad de servicios (declarada en ocasión del conflicto de ADEOM y últimamente frente a las ocupaciones efectuadas por trabajadores de ASSE en Hospital Vilardebó y Centro MSP de Ciudad del Plata), entre otros episodios.
Los hechos en la Suprema Corte de Justicia, donde se pretende intimidar a los que luchan por Verdad y Justicia, por el solo hecho de haberse hecho presentes pacíficamente durante unos minutos un salón, mientras se desarrollaba un acto público, tratando de manifestar la solidaridad con la jueza Mariana Mota, por su traslado considerado una acción que forma parte de una estrategia política del actual poder y sus personeros.
Durante la masiva y tradicional Marcha por los Mártires Estudiantiles del 14 de Agosto, la Policía realizó un despliegue represivo provocativo que impidió el libre paso de la marcha por el Ministerio de Economía y luego baleó indiscriminadamente, con balas de goma, a los manifestantes, lo que se reiteró al pasar por el Círculo Militar, dejando a varios compañeros heridos.
La Coordinadora de Jubilados y Pensionistas del Uruguay denunció la presencia de un infiltrado de los servicios de inteligencia en la Marcha, hacia la chacra del presidente Mujica, del 24 de Agosto en la mañana, quien, en una actitud provocativa alentaba además, a una mayor radicalización de la movilización.
Previo a la tradicional Marcha por los Sucesos del Filtro, el 24/8, la Policía procedió a la detención en distintos lugares y procedimientos, de militantes, en su mayoría jóvenes, que se reúnen en “La Solidaria”, a los que se acusa de estar relacionados con alguna manifestación previa y a ciertos métodos de acción. Al ser liberados denuncian que fueron sometidos a torturas tales como golpes, cachetadas y amenazas, trato degradante (tortura psicológica). Todas estas denuncias no han merecido hasta ahora la más mínima investigación ni los responsables de esas acciones han sido indagados.
El Ministro del Interior, Bonomi, no se ha pronunciado al respecto ni ningún parlamentario ha llamado al Ministro ni siquiera a Comisión. ¿Qué hubiera pasado, si este episodio se hubiera suscitado bajo las administraciones anteriores de colorados y blancos? De seguro el FA habría promovido llamados al Ministro del Interior, hasta interpelación y pedidos de renuncia del mismo, de destitución y procesamiento de funcionarios policiales, hasta ahora no pasa nada.
Paralelamente, y con la firma del propio Presidente de la Republica, se ha procedido a la clausurara de la radio comunitaria “La Kandela” de Tacuarembó, por el motivo de “no estar autorizada”, a pesar que desde 2008 el Estado no hace llamados para la inscripción de radios comunitarias y “La Kandela” comenzó a funcionar a partir de 2009. El único motivo que podemos deducir para tal clausura es de índole política y se basaría en que esa radio ha apoyado las luchas contra la megaminería y ha ayudado a la campaña de recolección de las 13 mil firmas en Tacuarembó, que demandan que dicho departamento esté libre de ese tipo de minería.
Esto se complementa con el desarrollo del acoso a militantes sociales, la infiltración de las movilizaciones y la intención de crear un clima de temor difuso en la sociedad, con el fin de aislar las futuras movilizaciones sociales, que despertarán contra las consecuencias de la propia política económica de entrega y sumisión del gobierno frente al capital transnacional y el imperialismo. Una creciente tecnificación e instrucción de la Policía, con la adquisición de equipos sofisticados de escucha telefónica, interceptación de comunicaciones y vigilancia masiva. Este equipamiento, está más dirigido a actuar frente a movilizaciones masivas que a combatir los delitos comunes. A 28 años de restablecida la democracia representativa, el aparato represivo montado por la dictadura sigue intacto en la estructura del Estado.
Declaramos nuestra mayor indignación y rechazo por la, cada vez más frecuente, ocurrencia de estos hechos, que no se deben mirar con indiferencia. Además llamamos a mantenernos vigilantes y seguir denunciando los mismos y a realizar todas las acciones que sean necesarias para poner término a esta situación.

¡Arriba los que luchan!

Coordinación por la UNIDAD POPULAR- lema Asamblea Popular - Asamblea Popular, Movimiento Avanzar, Partido Comunista Revolucionario, Movimiento 26 de Marzo. MODEJU, Agrupación ProUNIR, Refundación Comunista, Partido Bolchevique del Uruguay, Intransigencia Socialista, Partido Humanista, Partido Obrero y Campesino del Uruguay.

Que falta de respeto.




La embajadora de EEUU en nuestro país, Julissa Reynoso, habló en Río Negro sobre el conflicto Sirio, y sus declaraciones reflejan sin duda su opinión sobre el referido conflicto, pero también sobre los uruguayos: nos considera estúpidos.

La embajadora dijo que “El presidente (por Barak Obama) ha tomado una posición, en el sentido de que ha dicho al mundo de que está consultando con nuestro Congreso para ver cómo podemos tomar una decisión democrática dentro de las instituciones relevantes de mi gobierno", dijo Reynoso.
Julissa Reynoso les habla a los uruguayos y les dice que su gobierno va “a tomar una decisión democrática dentro de las instituciones relevantes” de su gobierno, claro, una decisión sobre el futuro de otro país en donde nada tiene que hacer el gobierno de la señora Reynoso. La decisión que tome el gobierno de los EEUU, puede seguir todos los pasos institucionales que su sistema establece, pero si lo que decide es un ataque a otro país, es un acto arbitrario, prepotente, nada democrático, y en contra de la organización que nuclea a todos los países del mundo.
Luego nos dice que “los eventos en Siria, se producen de manera extrema y deben crear en el mundo cierto nivel de shock, dado que las normas internacionales, que fueron creadas después de la Primera Guerra Mundial, establecen la manera en la que ciertas armas pueden ser usadas o no”. Es cierto, y su país, Sra. Reynoso, es posiblemente el país que más ha violado esas normas internacionales establecidas. ¿O quizás el NAPALM que su país utilizó por toneladas en Vietnam es un arma convencional, por poner solo un ejemplo?
Luego la embajadora nos toma por estúpidos nuevamente cuando dice: “Es obvio dado la evidencia y la inteligencia que nosotros tenemos que el gobierno de Siria ha estado detrás de estos ataques” y manifestó que otros gobiernos aseguran lo mismo después de que sus respectivos sistemas de inteligencia corroboraran la situación.
Evidencias que solo conoce su gobierno, que no han presentado ante la ONU ni ante nadie, evidencias similares a las que tenían sobre armas químicas en Irak, e involucra a otros gobiernos que corroborarían esas evidencias, sin decir cuales son porque no existen tales gobiernos.
Dijo también Reynoso que actualmente la Organización de Naciones Unidas “está haciendo su análisis”, mientras “los rusos están bloqueando el voto en el Consejo de Seguridad, entonces nosotros tenemos cierta obligación dado el crimen contra inocentes, de tomar una decisión que creemos que es para el mejor interés de los Estados Unidos y de la humanidad”.
Y justamente, Rusia está bloqueando cualquier intento de intervención en Siria porque hasta el momento no hay ni una sola prueba de que el gobierno sirio haya sido quien utilizó las armas químicas, y todo parece apuntar a que fueron los mercenarios fabricados y armados por el propio gobierno de Julissa Reynoso.
Y como es costumbre en los norteamericanos, confunden sus intereses con los de la humanidad. Debería saber la Sra. Julissa Reynoso que el interés de la humanidad no es la guerra que quiere desatar su país, sino que es la paz, esa paz que hasta el día de hoy ha sido imposible justamente por causa de su gobierno, que no dejado de estar en una guerra constante con el resto del planeta desde su nacimiento como nación.
Finalmente, fue consultada acerca de las nuevas víctimas inocentes que puede dejar como efecto colateral la incursión militar estadounidense en Siria, a lo que la diplomática respondió que “eso son especulaciones, no puedo decir de una manera u otra sin saber qué tipo de iniciativa se va a tomar” explicó.
Especulaciones por cierto más fácil de comprobar que las supuestas evidencias sobre el uso de armas químicas por parte del gobierno sirio. Porque las guerras siempre provocan víctimas inocentes, lo que al parecer es lo que menos preocupa a Julissa Reynoso, puesto que es lo único para lo que no tiene respuesta.

José Luis Perera

La izquierda y las viejas nuevas guerras




En la izquierda nuestra hay cuestiones que permiten separar el grano de la paja en lo que a las actitudes morales se refiere. Cuba tiene esa capacidad. Su Revolución y como nos relacionamos con ella hace caer muchas máscaras entre los que prefieren la actitud “progre” de lo políticamente correcto a la defensa del básico antiimperialismo.

Hoy, la mayor de las Antillas comparte con Venezuela y los países del ALBA esa función tamizadora. Afortunadamente cada día está menos sola y parece que va ganando la batalla contra la inquina del mayor Imperio global conocido.
Con las nuevas guerras pasa lo mismo, asistimos a la fragmentación de la izquierda mundial con gravísimas diferencias. Una parte de la gente de izquierda, mucha buena gente, ha sucumbido al aplauso de las operaciones de cambio de gobierno desarrolladas por actores imperiales y neocoloniales utilizando y parasitando las legítimas aspiraciones de pueblos enteros.
Como se demostró en la agresión que destruyó la República Federal de Yugoslavia, no se pueden avalar intervenciones brutales que se enmascaran en la supuesta defensa de los Derechos Humanos por parte de los que no los cumplen jamás y cuyos pretextos, no pocas veces, son fabricados en operaciones de bandera falsa.
Apoyar aunque sea tácitamente el llamado “deber de injerencia” es no darse cuenta de que se está ayudando a romper la arquitectura básica emanada de los procesos descolonizadores, esa que dio carta de naturaleza al derecho de no intervención en los asuntos internos de los estados soberanos.
Hace 10 años estaba claro, la izquierda al unísono y un importante número de la población mundial nos manifestamos contra la agresión a Irak. No, no defendíamos a Sadam, el antiguo títere que se usó como ariete contra Irán, ese que hacía escala en Arabia Saudí para bombardear, ese que utilizaba la tortura y la persecución,… NO, ninguno lo defendíamos.
Estábamos contra el desmantelamiento de lo que quedaba de ese estado laico nacido del panarabismo socialista que se alzó contra el colonialismo en toda la región. Nos manifestábamos contra la destrucción de la sanidad pública, contra la privatización de la industria del petroleo, contra los bombardeos que sabíamos serían la puntilla de un embargo que había matado a cientos de miles de niñas y niños iraquís.
Por eso no entiendo la comprensión de parte de la izquierda ante el uso de las milicias integristas de la versión más reaccionaria del islam, el de las satrapías saudís y qatarís. A pesar de Gadafi, a pesar de Assad.
¿Dónde están ahora los que pedían una intervención en Libia? Los que espolearon y dieron pátina de moralidad a los bombardeos de antiguas potencias europeas con sueño de renovada grandeur, esos cínicos gobernantes occidentales que lanzaban a unos jóvenes contra otros como carne barata para el asador estratégico.
Ya no oígo hablar de Libia, ni de su desastre, ni de la vuelta al tribalismo, a la persecución, a los reinos de taifas en lo que antes era un estado laico, sí, gobernado como un cortijo, pero mejor que el caos de ahora donde siguen las torturas, las ejecuciones, los bombardeos con armas químicas, …
Es lo mismo que pasó en Irak tras la invasión. Yo lo vi con mis propios ojos, en 2004, en 2005 y en 2008. Vi una sociedad destruida, con dificultades en el acceso al agua potable, con cortes en la luz eléctrica, con mafias, con delincuencia, con trata de blancas, vi la vuelta de enfermedades erradicadas como el cólera. Escuché lo que me decían muchos iraquís: que los invasores habían hecho bueno a Sadam, que cualquier cosa era mejor que ese amenaza estadounidense, hoy cumplida, de hacer retroceder al país cientos de años.
En estos meses contemplo Siria con horror. Rastreo en las “informaciones” convertidas en propaganda. En nuestro lado, en nuestra prensa, esa que está de parte de los llamados rebeldes, que “informa” basándose en fuentes que están en Londres y que no son verificables. Del otro lado, busco a Sana, RT o TeleSur. Intento desgranar la realidad que se nos escapa en medio de tantas operaciones psicológicas que son propias de cualquier guerra.
Trato de ver los vídeos del denominado Ejército Libre Sirio y me espeluzno. Es su propio material y no dejo de ver a salafistas y a gentes del takfir. Los aspirantes al califato islámico, perfectos peones usados para desestabilizar. A veces veo también gente que parece estar luchando de buena fe, pero son los menos y la verdad, no percibo que tengan el peso protagónico.
También veo vídeos del Ejército Árabe Sirio, imágenes que se me hurtan en la inmensa mayoría de los informativos. Veo las miserias bélicas, pero también soldados de extracción popular combatiendo calle a calle y como son recibidos por miles en barrios de diferentes ciudades. Y otra vez me digo, no es tan fácil.
Lo que me sorprende es la inopia de algunos que parecen no ver la mano negra del Golfo, de Turquía, de Francia,… en su batalla contra Irán y contra la resistencia libanesa o en la pretensión de cortar la salida al mar Mediterráneo de Rusia. Todo, intereses geopolíticos que sustituyeron hace tiempo cualquier aspiración popular.
Y tiemblo, no por Assad, no por su cortijo de mierda, sino por el estado árabe laico donde conviven distintas etnias y religiones, mal que bien, pero conviven. Y me viene otra vez a la cabeza Irak, su desastre, la división confesional y sectaria de un tablero desmembrado y desestabilizado, como le gustaba al Imperio Británico, como le gusta a sus herederos.
Por eso, no contéis conmigo. No quiero formar parte de la coartada supuestamente humanitaria de las grandes potencias para decidir quien es el malvado de turno, ni ser parte de esa izquierda que tolera las nuevas formas de intervención del imperialismo, del viejo colonialismo de siempre.

Javier Couso

Siria: fuera la intervención imperialista




Estados Unidos está listo para un ataque contra Siria, que a diferencia de lo ocurrido en Libia, no cuenta con el aval de las Naciones Unidas. Tanto Rusia como China lo han vetado en el Consejo de Seguridad. La justificación del uso de armas químicas no ha sido probada. “No creen necesario esperar -informa El País (3/9)- a que concluya su trabajo la misión de inspectores de la ONU que actualmente está en Damasco, menos aún después de que ese equipo anunciase este martes un retraso de sus investigaciones”. Tampoco se ha tomado en consideración la advertencia de que un ataque no resolvería la cuestión de esas armas o que incluso la agravaría. Los Estados que participan o apoyan el ataque (como Israel, Turquía, Francia y Arabia Saudita) intervienen en la guerra civil siria con la intención de copar el proceso revolucionario que irrumpió hace dos años y convertir a Siria en un títere del imperialismo y del sionismo. El ataque inminente debe ser visto en este contexto. La CIA ha instalado campos de entrenamiento en Jordania para comandos ‘rebeldes’ seleccionados junto a los servicios de Israel.
En la memoria popular siguen presentes las mentiras con las que se justificó la invasión a Irak. Las dudas respecto del origen de este nuevo ataque con gas sarín continúan. “En mayo de 2013, algunos observadores de la ONU, entre los que se cuenta Carla del Ponte, que fue fiscal jefe del Tribunal de Derecho Penal para la ex Yugoslavia, apoyaron las denuncias de que los que habían usado armas químicas eran los rebeldes con el fin de poder acusar de ello al gobierno sirio”. Irak informó que “descubrieron tres fábricas clandestinas que estaban produciendo sarín y que esas plantas pertenecían a grupos asociados con Al Qaeda y los rebeldes sirios” (El País, 28/9).
La oportunidad del ataque debe ser relacionada, igualmente, con la necesidad de consolidar el establecimiento de un gobierno militar en Egipto, luego del golpe ejecutado el mes pasado.

Alternativas

El planteo de Obama de que el ataque será “limitado”, ha sido cuestionado desde varios lados. Turquía reclama que apunte al derrocamiento del gobierno sirio. Está claro que si la ofensiva militar es concluyente, agravará la crisis y planteará nuevos ataques y la necesidad de una invasión. Advertido de estas perspectivas, el parlamento británico rechazó acompañar el ataque, lo que obligó a Obama a pedir el voto del Congreso de su país, y lo mismo podría ocurrir con el francés Hollande. El imperialismo ya se ha valido en el pasado de esta cantinela para hacer pasar sus atropellos y agresiones, incluidos las más sangrientas y feroces que, luego, se dilataron en el tiempo. El británico The Independent (24/8) advierte que “las organizaciones vinculadas con Al Qaeda, como el Frente Nusra y el ‘Estado Islámico y de Medio Oriente’ -que se vienen perfilando como la pieza más efectiva militarmente dentro de la oposición- estarán entre quienes reemplazarán al régimen depuesto”. El ataque norteamericano podría ser la ocasión que espera el gobierno sionista para atacar a Hizbolla, en Líbano, a quien considera la principal ‘amenaza’ a su hegemonía. El derrocamiento de Al Assad por esta coalición de fuerzas, incidiría de inmediato en Irán, gobernado por chiítas con vínculos estrechos con Siria. O sea que todo esto apunta a una nueva modificación del mapa político mesoriental.
Es necesaria una movilización internacional contra el imperialismo y el sionismo, por la victoria completa de las revoluciones árabes que se iniciaron en Túnez y Egipto, en 2011. Por una república palestina y la unidad socialista de los pueblos de Medio Oriente.

Pablo Heller

G20: la cumbre de la hipocresía




La reciente reunión del G20 se autodefinió como ‘cumbre de la producción y el empleo’. Con ese título, los jefes de los Estados pretendieron responder al vendaval social desatado por la crisis capitalista en sus propios países, y que tiene su principal manifestación en la desocupación masiva. La declaración del G20 admite, precisamente, que el mundo “padece la crisis más profunda y prolongada de la historia moderna”. La reunión, sin embargo, no trajo ninguna salida. Sólo aportó un ‘relato’, dirigido a encubrir la política de trasladar a las masas la bancarrota del capital.
La “foto de familia” del Grupo de los 20. Presentada como la “cumbre de la producción y el empleo”, la reunión de presidentes sólo aportó un relato dirigido a encubrir la política de trasladar a las masas la bancarrota del capital.
La “foto de familia” del Grupo de los 20. Presentada como la “cumbre de la producción y el empleo”, la reunión de presidentes sólo aportó un relato dirigido a encubrir la política de trasladar a las masas la bancarrota del capital.
“Afianzar el crecimiento y crear empleos está al tope de nuestras prioridades”, dice el texto aprobado, que hace votos por “resolver la desocupación y la subocupación en las personas jóvenes”. En realidad, detrás de esta ‘preocupación’ se encubre la política de la más cruda precarización laboral. A comienzos de este año, la Comisión Europea emplazó a sus Estados a desarrollar ‘medidas’ para paliar la “insoportable sangría del paro juvenil”. En sintonía con ello, Rajoy puso en marcha un plan de ‘empleo joven’ que liquida todas las formas de estabilidad laboral, libera de impuestos a las patronales y convierte al empleado en una suerte de monotributista o pasante. Como ya se verificó en el pasado, la precarización no remediará el desempleo, que no es resultado del ‘costo laboral’ sino de la paralización económica causada por la quiebra del capital. En cambio, lo que sí ocurrirá es una caída histórica del salario y las condiciones laborales del conjunto de la clase obrera.
En otra expresión de impostura, la declaración del G20 “advierte sobre los riesgos que generan las guaridas fiscales”. Pero en este punto, es bueno recordar cuando Wikileaks reveló las operaciones con bancos “extraterritoriales” de ministros del gobierno francés, de allegados al gabinete ruso, banqueros de Wall Street y grandes capitalistas europeos, entre otros. La mitad de las operaciones de la bolsa de Londres se maneja con fondos que provienen del dinero sucio. Es cierto que los Estados capitalistas recelan del vaciamiento fiscal que produce la creciente clandestinización de las finanzas. Pero al mismo tiempo, la gran banca depende como nunca de estos fondos sucios, que han concurrido a su rescate y le aportaron liquidez en los momentos más agudos de la crisis. La proliferación de “paraísos” revela la existencia de una masa gigantesca de capital ‘en espera’, cuya repatriación -o “blanqueo”- está condicionada a las oportunidad de lucrar con la crisis y la desvalorización de activos. La “preocupación” del G20, en este punto, ha sido otro saludo a la bandera.
Finalmente, los titulares de los diarios presentaron a la cumbre oponiéndose a una escalada bélica sobre Siria. La reunión no apoyó una incursión ‘unilateral’ de los Estados Unidos, pero tampoco produjo ninguna oposición explícita frente a esa posibilidad. Once de los miembros del G20, por cuerda separada, reclamaron una “conducta firme” contra Siria, caucionando las amenazas de Obama.
Después de tanto palabrerío, ¿quién se convirtió en el principal propagandista de las resoluciones del G20? Por supuesto, el gobierno argentino y sus periódicos afines, que saludaron a una cumbre supuestamente “más progresista” que las del pasado.
Al fin y al cabo, en la reunión de San Petersburgo las cosas no fueron muy diferentes al ‘relato’ nacional y popular, que empaqueta el 35% de precarización laboral con invocaciones a la “cultura del trabajo”, y recibe con Cedines a los depositantes de las ‘guaridas’ (o refugios) fiscales.

jueves, 12 de septiembre de 2013

El germen socialista




Se cumplen 40 años del golpe de Estado que truncó una de las experiencias políticas más interesantes de América Latina: la “vía chilena” al socialismo. Sin embargo, la actualidad regional sigue dando muestras de que aquel intento no quedó inconcluso.

Resulta envuelto en un fuerte simbolismo el hecho de que el primer discurso de Salvador Allende como presidente electo de su país se haya pronunciado desde el balcón de la Federación de Estudiantes de Chile (FECh). Era la noche del 4 septiembre de 1970 y el mismo Allende reconocía que el lugar “posee un valor y un significado muy amplio. Nunca un candidato triunfante por la voluntad y el sacrificio del pueblo usó una tribuna que tuviera mayor trascendencia. Porque todos lo sabemos. La juventud de la patria fue vanguardia en esta gran batalla, que no fue la lucha de un hombre sino la lucha de un pueblo; ella es la victoria de Chile, alcanzada limpiamente esta tarde”.
Por primera vez en el mundo occidental, un confeso marxista ganaba las elecciones presidenciales con 1.076.616 votos y llamaba al pueblo de Chile a festejar a la sede de aquella organización estudiantil que lo tuvo como vicepresidente y que lo vio encabezar la lucha contra la dictadura de Carlos Ibáñez. Esa misma federación que 42 años después libraría una de las batallas más resonantes contra la estructura privatizadora de la política chilena.
“Asumió el gobierno del pueblo” tituló La Nación el 4 de noviembre de 1970, primer día del mandato de Allende y su 'vía chilena al socialismo'. La idea de un Estado socialista surgido de un proceso legal -idea disparatada si las había en aquel tiempo- había entusiasmado a millones, hecho torcer la nariz a varios marxistas ortodoxos y, sobre todo, enfurecido a los grandes poderes globales sumergidos en la 'lucha contra el comunismo mundial' en plena Guerra Fría.
El entonces presidente norteamericano, Richard Nixon, según información desclasificada por la CIA, desde los primeros días que siguieron a la elección comenzó a preparar la estrategia para el golpe de Estado que se celebraría tres años más tarde. Su asesor de Seguridad Nacional, Henry Kissinger, plasmó ese desprecio en su famosa declaración: “No veo por qué tenemos necesidad de estar parados y ver un país ir al comunismo por la irresponsabilidad de su propio pueblo”.
Pero mientras tanto el programa de la Unidad Popular en el gobierno avanzaba pese a los palos en la rueda de democristianos, nacionalistas, liberales, terratenientes y grandes industriales. Esa sociedad profundamente patriarcal, racista, autoritaria y violenta -que tan admirablemente supo describir Isabel Allende en su Casa de los espíritus-, enroscada en su rígida estructura de dominación cuasi colonial, recibió una cachetada limpia por parte de los sectores populares. Y fue a través de su propia estructura estatal y de sus propias reglas.
Nacionalización de la minería, expropiación de más de dos millones de hectáreas en el marco de la Reforma Agraria, alquileres fijados por ley al 10% del ingreso familiar, supresión de todos los aranceles en la sanidad pública, rechazo a los compromisos con el Fondo Monetario Internacional y muchas otras medidas atestiguaron el cambio profundo de la institucionalidad chilena -el pasado 4 de septiembre, la Fundación Salvador Allende y la la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) inauguraron en Santiago la exposición “40 medidas a 40 años”, que recuerda las principales iniciativas del gobierno de la UP-.
Fue así como los ex dirigentes estudiantiles, campesinos y obreros comenzaron la construcción de un nuevo Estado cambiando las instituciones y creando nuevas en función de los intereses de aquella parte de la población que había sufrido históricamente los atropellos de una clase dominante anacrónica y tozuda.
A partir de 1972 el gobierno de los Estados Unidos promovió un boicot internacional contra el cobre chileno y la negativa a conceder créditos desde el exterior. “Ni una tuerca, ni un tornillo para Chile” había tronado Nixon en 1970. A eso se le sumó un plan de intervención directa de las agencias norteamericanas en la desestabilización del gobierno de Allende. El imponente déficit público generado por la obstinada oposición de los mercados mundiales a un plan económico con base socialista se manifestó en la vida de los chilenos bajo la forma de inflación y mercados negros por doquier.
Ante esto, el paro nacional promocionado por la Agrupación de Dueños de Camiones y financiado desde el exterior -como resulta de los documentos desclasificados treinta años después por la CIA- abrió el paso a una crisis que culminó con el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, liderado por el comandante de las Fuerzas Armadas, Augusto Pinochet. Allende resistió el asalto militar a la casa de gobierno, la Moneda, en persona. Con un casco de soldado y el fusil que le había regalado años atrás su amigo Fidel Castro se mantuvo “en el lugar donde me puso el pueblo”, como había prometido, hasta la muerte.
Durante los 17 años que siguieron, la dictadura pinochetista desató la rabia acumulada por los dueños del poder sobre el pueblo chileno. 38.000 personas fueron torturadas, secuestradas y asesinadas. La estructura económica fue adecuada a los más estrictos lineamientos del neoliberalismo. La nueva Constitución de 1980 -aún vigente- impuso el marco legal para el triunfo neoliberal en el país.
Hubo que esperar casi 30 años para que el germen de esa idea descabellada, esa nueva vía al socialismo, retomara su curso en América Latina. En su discurso al parlamento en 1971, Allende aseguró que “el pueblo de Chile está conquistando el poder político sin verse obligado a utilizar las armas”. Según el mandatario, se estaba “modelando la primera sociedad socialista edificada según un modelo democrático, pluralista y libertario”.
A las puertas del siglo XXI, en Venezuela se retomó aquel desafío. “Si bien aquí siempre ha habido corrientes populares partidarias de un movimiento armado [...] nos dimos cuenta que buena parte de nuestro pueblo no quería movimientos violentos sino que tenía la expectativa de que organizáramos un movimiento político, estructurado, para optar por una vía pacífica. Decidimos entonces avanzar por la vía electoral”, dijo en un entrevista de 2003 el entonces mandatario venezolano Hugo Chávez, quien se reivindicó el año pasado “hijo de Allende”.
En toda América Latina comenzó a expandirse aquel germen que quería disputar las instituciones estatales desde los movimientos y partidos de izquierda, organizaciones sociales y populares. Nacieron nuevas revoluciones, sostenidas por las organizaciones estudiantiles, campesinas, indígenas y obreras. Una creación cotidiana que desde aquel 11 de septiembre de 1973 recorrió el continente y mutó en sus formas pero no en su esencia. Así como lo había dicho el mismo Allende, desde el balcón de la FECh, entendiendo que esa victoria “tiene proyecciones más allá de las fronteras de la propia patria”.

Federico Larsen.

martes, 10 de septiembre de 2013

Salvador Allende, 43 años después




Victoria electoral, ofensiva terrorista y el papel de la Casa Blanca: Lecciones para el presente

El 4 de Septiembre de 1970 Salvador Allende, el candidato de la Unidad Popular -coalición formada por los partidos Comunista, Socialista y Radical y otras tres pequeñas agrupaciones políticas-obtenía la primera minoría en las elecciones presidenciales chilenas. Allende representaba la línea más radical del socialismo chileno y durante la década de los sesentas había demostrado en los hechos su profunda solidaridad y amistad con el pueblo y el gobierno cubanos, al punto tal que cuando se crea la OLAS, la Organización Latinoamericana de Solidaridad, para defender a la cada vez más acosada Revolución Cubana la presidencia de esta institución recayó en las manos del por entonces senador chileno. Tres candidatos se presentaron a las elecciones del 4 de Septiembre: aparte de Allende concurría el candidato de la derecha tradicional, y ex presidente, Jorge Alessandri; y el de la desfalleciente y fracasada democracia cristiana, Radomiro Tomic, mal posicionado debido al fiasco que había sido la tan mentada “Revolución en Libertad” con que Washington había querido sofocar la rebeldía popular incesantemente impulsada a nivel continental por el ejemplo luminoso de Cuba. Al final de la jornada el recuento arrojó estos guarismos: Allende (UP), 1,076,616 votos; Alessandri (Partido Nacional), 1,036,278; y Tomic (DC), 824,849. Pero la legislación electoral de Chile establecía que si el candidato triunfador no obtenía la mayoría absoluta del voto popular el Congreso Pleno debía elegir al nuevo presidente entre los dos más votados. A nadie se le escapaba la enorme significación histórica que asumiría la consolidación de la victoria de Allende: sería el primer presidente marxista de la historia, que llegaba al poder en un país de Occidente, ¡y nada menos que en América Latina!, en el marco de las instituciones de la democracia burguesa y en representación de una coalición de izquierda radical. El impacto en la derecha latinoamericana y mundial de la victoria de Allende fue enorme, y tremendas presiones desestabilizadoras se desataron desde la misma noche de su victoria.
A los efectos de que el Congreso ratificara su victoria (ue era lo único que podía legítimamente hacer) hubo que vencer enormes obstáculos. El PN se negaba a ello y la DC estaba dividida. Para salir del atolladero la DC exigió, para emitir su voto favorable, que Allende firmara un “Estatuto de Garantías Constitucionales”. En realidad, era una mafiosa extorsión encaminada a frustrar la viabilidad del programa de transición al socialismo. A través de ese instrumentó Allende tuvo que comprometerse formal y explícitamente a conservar libertades como las de enseñanza, prensa, asociación y reunión -¡ninguna de las cuales estaban amenazadas por el candidato vencedor o su programa de gobierno!- y a indemnizar las expropiaciones previstas en el programa de la Unidad Popular. Esto último revela claramente el servilismo de la DC y la derecha tradicional en relación a los intereses de las oligarquías locales y del imperialismo, que exigieron de sus compinches locales, sedicentes defensores de la “democracia” y la “libertad,” preservar la absoluta intangibilidad de sus intereses. Posteriormente, este estatuto fue introducido como reforma a la Constitución en el año 1971. El Congreso fijó para el día 24 de Octubre de 1970 la fecha de la sesión que confirmaría el triunfo de Allende. Pero un día antes un comando de la derecha hiere mortalmente, en un atentado terrorista, al General constitucionalista René Schneider, quien habría de morir pocos días después. Schneider había manifestado que las fuerzas armadas chilenas debían respetar el veredicto de las urnas, y lo pagó con su vida. La CIA, que venía siguiendo los sucesos de Chile muy de cerca desde comienzos de los sesenta, se supone que fue quien, en colaboración con un grupo de la extrema derecha chilena, planeó y ejecutó ese luctuoso operativo. Pese a la conmoción del momento, o tal vez a causa de las graves consecuencias que se veían aparecer en el horizonte político, el Congreso procedió a ratificar el triunfo de Allende por 153 votos contra 35 que optaron por Alessandri.
Vale la pena recordar estos antecedentes ahora que se acaban de cumplir 43 años de la magnífica gesta del pueblo chileno y de Salvador Allende. Y recordar también que, según documentación desclasificada de la CIA 1, el 15 de Septiembre de 1970, pocos días después de las elecciones, el Presidente Richard Nixon -quien más tarde sería destituido como un bandido a causa del escándalo de Watergate- convocó a su despacho a Henry Kissinger, Consejero de Seguridad Nacional; a Richard Helms, Director de la CIA y a William Colby, su Director Adjunto, y al Fiscal General John Mitchell a una reunión en la Oficina Oval de la Casa Blanca para elaborar la política a seguir en relación a las malas nuevas procedentes desde Chile. En sus notas Colby escribió que “Nixon estaba furioso” porque estaba convencido que una presidencia de Allende potenciaría la diseminación de la revolución comunista pregonada por Fidel Castro no sólo a Chile sino al resto de América Latina. En esa reunión propuso impedir que Allende fuese ratificado por el Congreso y que inaugurara su presidencia. El mensaje tomado por Helms expresaba con claridad la visceral mezcla de odio y rabia que el triunfo de Allende provocaba en un personaje de la calaña de Nixon. Según Helms, sus instrucciones fueron las siguientes:
“Una chance en 10, tal vez, pero salven a Chile.
Vale la pena el gasto.
No preocuparse por los riesgos implicados en la operación.
No involucrar a la embajada.
Destinar 10 millones de dólares para comenzar, y más si es necesario hacer un trabajo de tiempo completo.
Mandemos los mejores hombres que tengamos.
De inmediato: hagan que la economía grite. Ni una tuerca ni un tornillo para Chile.
En 48 horas quiero un plan de acción.” 2
El encargado de monitorear todo el proyecto fue el célebre criminal de guerra Henry Kissinger. El nombre de esta iniciativa de terrorismo desestabilizador fue “Vía II”, para diferenciarlo de la “Vía I”, nombre utilizado para designar los intensos esfuerzos diplomáticos y “legales” que desde hacía tiempo venía haciendo la Casa Blanca para contrarrestar la influencia comunista en Chile sobre todo a través de la democracia cristiana yotras organizaciones de la derecha de ese país.
Si miramos el panorama actual de América Latina y el Caribe veremos que poco o nada ha cambiado. Que como decía la poesía de Violeta Parra, “el león es sanguinario en toda generación”. La actuación del imperialismo en los países de Nuestra América, y especialmente en la vanguardia formada por Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador no difiero hoy de los mismos lineamientos que la CIA y las otras agencias del gobierno estadounidenses aplicaron con brutal salvajismo en el Chile de Allende. Schneider asesinado, Carlos Pratts asesinado en Buenos Aires, Orlando Letelier (ex canciller de Allende) asesinado en Dupont Circle, a cientos de metros de la Casa Blanca amén de los miles de detenidos, torturados y desaparecidos después del golpe militar de 1973. Sería ingenuo pensar que hoy, en la Oficina Oval de la Casa Blanca, el inverosímil Premio Nobel de la Paz convoque a sus asesores para elaborar estrategias políticas distintas -humanitarias, solidarias, democráticas- para hacer frente a las resistencias que se alzan en contra del imperialismo en las más diversas latitudes, sea esto en Siria como en el Líbano, en Cuba como en Venezuela, en Bolivia como en Ecuador y, por añadidura, en toda América Latina y el Caribe, países estos absolutamente prioritarios para preservar la integridad de la retaguardia imperial. En contra de los discursos colonizadores, racistas y hasta autodescalificadores que pregonan la irrelevancia de esta parte del mundo, los trágicos sucesos de Chile ya demostraban hace más de cuarenta años lo crucial que era el proceso político de ese país para la estabilización de la dominación global de Estados Unidos. Hoy podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que por comparación a lo ocurrido en aquellas aciagas jornadas de 1970, la importancia de Nuestra América es muchísimo mayor, como lo es la virulencia terrorista del imperio en su empeño por retrotraer la situación de nuestros países a la existente antes del triunfo de la Revolución Cubana. De ahí la necesidad de tomar nota de las lecciones que nos deja el caso chileno y no bajar la guardia ni por un segundo ante tan perverso e incorregible enemigo, cualesquiera sean sus gestos, retóricas o personajes que lo representen. Nixon, Reagan, Bush (padre e hijo), Clinton y Obama son, en el fondo, lo mismo: marionetas que administran un imperio que vive del saqueo y el pillaje, amparado por un formidable aparato ideológico y comunicacional y un aún más tremendo poder de fuego capaz de eliminar toda forma de vida en el planeta Tierra. Sería imperdonable que nos equivocáramos en la caracterización de su naturaleza y sus verdaderas intenciones.

Atilio A. Boron

Notas:
1 Ver (https://www.cia.gov/library/center-for-the-study-of-intelligence/csi-publications/csi-studies/studies/vol47no3/article03.html)
2 Una información muy detallada sobre estos proyectos del gobierno norteamericano para desestabilizar y tumbar gobiernos adversarios, no sólo el caso de Chile, se encuentra en US Congress, Senate, Alleged Assassination Plots Involving Foreign Leaders, Interim Report of the Select Committee to Study Government Operations with Respect to Intelligence Activities, 94th Congress, 2nd Session, (Washington, DC: US Government Printing Office, 20 November 1975). Las referencias al dictado de Nixon se encuentran en la página 227 de este volumen. Un racconto más detallado del caso chileno puede verse en Kristian C. Gustavson, sobre la base del documento de la CIA indicado más arriba.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Histórico diálogo entre Fidel Castro y Salvador Allende .


Compañero Presidente: Entrevista de Régis Debray a Salvador Allende Gossens (1971)




En 1971, el filósofo francés Régis Debray, célebre por haber participado junto al Ché Guevara en la incursión boliviana que le costaría la vida a éste último, llegó a Chile para conocer la particular experiencia revolucionaria chilena. En enero de ese año, sólo dos meses después de que la Unidad Popular llegara al poder, Debray se entrevistó largamente con Salvador Allende y conversó con él sobre las características del proceso y los desafíos, tanto ideológicos como políticos, que entrañaba un intento de este tipo. Fruto de esas conversaciones nació "Compañero Presidente" dirigida por Miguel Littin, uno de los más prolíficos directores del Nuevo Cine Chileno, movimiento que por esos años apoyara de manera decidida la aventura socialista.

"Compañero Presidente"
Chile, 1971, b/n, 65 min.
Dirección: Miguel Littin

sábado, 7 de septiembre de 2013

Uruguay se sumerge en la megaminería con la sanción de ley de minería de gran porte




El Parlamento uruguayo sancionó hoy la ley de minería de gran porte que regula las actividades de extracción de más de 100 millones de dólares de inversión y estipula hasta 50 por ciento de carga impositiva. Decenas de organizaciones sociales y de productores rechazan la lay y recurrirán a la Suprema Corte de Justicia y recolectarán firmas para derogar la ley a través de un referéndum.

La aprobación en la Cámara de Diputados, que trató el proyecto con las modificaciones que introdujo el Senado en abril, fue posible por los 50 votos positivos del Frente Amplio más dos del Partido Independiente sobre 82 legisladores asistentes a la sesión.
La oposición rechaza la propuesta y critica los incentivos que se darán a los inversores de la industria extractiva (no pagar IVA e impuestos, por ejemplo); el que haya artículos que aseguran reserva y confidencialidad; y el plan de cierre para las minas.
Las organizaciones sociales opuestas a este proyecto han anunciado que iniciarán acciones para derogarlo.
Más de 50 organizaciones sociales y trabajadores rurales que se han opuesto al proyecto desde sus inicios, han anunciado que continuarán la lucha contra la megaminería. Recurrirán a la Suprema Corte de Justicia y recolectarán firmas para derogar la ley a través de un referéndum.
La norma, de 80 artículos, establece que serán catalogados como "de gran porte" los proyectos de explotación minera que ocupen una superficie mayor a 400 hectáreas o tengan una inversión superior a 100 millones de dólares.
La ley establece que las empresas mineras deberán presentar un plan de cierre para las minas, como generación de espacios turísticos o implementación de mecanismos de contención de agua.
Además, la norma establece una carga impositiva especial para las grandes empresas, que crea un adicional del Impuesto a la Renta de Actividades Económicas (IRAE) que dependerá de los precios internacionales de los minerales.
Estudios especializados coinciden en que existen en el país importantes reservas de hierro y voceros del gobierno apuestan al extractivsimo minero en territorios del interior del país que se destacan por su calidad para la producción de alimentos.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Acto presentacion del Espacio Confluencia Socialista Comunista




El día 7 de setiembre se realizará el acto presentación del Espacio Confluencia Socialista Comunista en el local de la Unidad Popular en Lomas de Solymar km 27.200, a la la hora 14 dará comienzo esta actividad, en el marco de nuestro expresión de unidad que es la Unidad Popular (lema Asamblea Popular). El acto tendrá la particularidad de ser una expresión del Internacionalismo Proletario, contaremos con la presencia de los compañeros del FIT (Frente Izquierda y de los Trabajadores) de Argentina y una delegación de compañeros de Porto Alegre a confirmar. Comenzaremos con una lectura breve del Espacio a cargo de un niño que representa el nacimiento de lo nuevo como expresión dialéctica, la palabra de los invitados, la actuación de Yamandú Palacios con la "Canción quiere" y otros temas, la intervención de uno de nuestros candidatos de la fórmula de Unidad Popular y finalmente una breve intervención de las corrientes que integran el Espacio, con un cierre a cargo de Refundación Comunista (orlando). El Compañero del FIT es el candidato a Diputado Juan Carlos Beica.

Plataforma Programática de Urgente Implementación

El Uruguay es una sociedad capitalista dependiente lo que implica una doble relación de dominación y de explotación de los sectores populares, de una alianza social local y de actores externos. El capitalismo permite que una minoría propietaria de los medios de producción domine y explote a los que no tienen propiedad y la dependencia la articula con socios externos, en una alianza que incluye desde los dueños de la tierra hasta los especuladores financieros internacionales. Es una forma de organización social dominante tan transitoria como las que la precedieron. Esta caracterización de relaciones de clases en la sociedad como una referencia a la columna vertebral en el cuerpo humano, no se puede entender a este segundo sin la primera pero la primera es sólo un aspecto. La correlación de fuerzas en el aparato del Estado responde decididamente a la clase dominante, vinculada definitivamente a la burguesía Internacional. La correlación de clases en nuestro país, indica que la burguesía agro exportadora, unida al imperialismo, ejerce una dominación sin cuestionamientos sobre el resto de las clases sociales y detenta el poder estatal. La burguesía industrial de ninguna manera se plantea enfrentarse a este sector y, por el contrario, apuesta a aumentar los niveles de explotación de la clase obrera para adaptarse mejor a la estructura económica impuesta. Por otro lado las capas medias son seducidas por las propuestas de los sectores políticos representantes de la gran burguesía, fenómeno agravado por la dominación de la clase obrera por parte de la aristocracia obrera con su política conciliadora. La clase obrera, dominada por la aristocracia, es decir por el reformismo, por la lógica de la conciliación de clases, se encuentra desarmada ante las clases dominantes y se acerca a un proceso de crisis económica para la cual está en peores condiciones que en el 2002. De manera que la perspectiva es que será en un escenario de fuerte deterioro de sus condiciones de vida, de aumento de la explotación y la represión. La clase obrera deberá generar una alternativa política y una nueva dirección sindical y social, con fuerte inserción entre las masas y con respaldo de otros procesos populares a nivel internacional y especialmente regional. Esto último es de carácter fundamental ya que sin el apoyo de la clase obrera y sectores explotados de otros países no es posible que la clase obrera uruguaya logre enfrentar con éxito al imperialismo, que se constituye en la principal fuerza enemiga. El Internacionalismo Proletario debe ser una construcción fundamental en toda la etapa. El Capitalismo en su fase superior, es hoy el Imperialismo Transnacional, cuyos poderosos tentáculos se desarrollan a través del Capital Financiero. La estrategia del Imperialismo se desenvuelve en una lógica de “guerra” encubierta a veces y desembozada cuando permea a la opinión pública Internacional, amparado en su máquina de guerra propagandística, lo que generara presión en los gobiernos aliados al Imperialismo, naturalmente en este cuadro los gobiernos títeres de entonación progresistas, populistas y nacionalistas, hacen coro intentando congraciarse con los centros de poder. La región, el Uruguay no es ajeno a este cuadro general, la abdicación de un programa de cambios profundos entro en un proceso de agónica descomposición, llevado a la práctica por la fuerza política (Frente Amplio) que en su “génesis” lo elaboro junto a las masas obreras y el movimiento popular. Uruguay 2013 es la muestra acabada de la magnitud de la entrega. Siguen vigente en nuestro país viejo y nuevos problemas no resueltos. Desde luego que el centro de la acción política entreguista a puesto en entredicho la categoría Soberanía, de la que se desprende el tema de la tierra, suelo y subsuelo, es decir que el eje articulador de la Unidad Obrero-Campesino esta en el primer lugar del orden del día, por lo tanto la Reforma Agraria se enlaza con un fuerte y necesario movimiento por la Defensa de la Soberanía, aspecto este que no podría considerar un gobierno entreguista (F.A), como tampoco le podría preocupar el desarrollo de nuevos problemas vinculados al mono cultivo ( eucaliptus, soja transgénica), situación esta que pone de relieve el cambio de matriz productiva, generando un sinnúmero de problemas de larga onda expansiva, depredación del suelo, contaminación del agua como recurso invalorable, pesticidas y agro tóxicos, etc. . Sera fundamental desplazar a los grupos de Poder instalados en el gobierno hoy, como ayer en el “pachequismo”, la “rosca “ del capital financiero se ha apoderado del Poder legitimado y legalizado por la Democracia Liberal Republicana formal que expresa naturalmente la “dictadura de una clase” la Burguesía. Aspecto este que es fundamental para no llamar a confusiones, es imprescindible no apartarse del punto de vista de clase y no apartarse es siempre formular el contenido de clase de toda democracia. Esta es una democracia burguesa cuyo avance está contenido en la negación de la misma. Por lo tanto de lo que se trata es de desplazar al viejo bloque de poder, hoy remozado por la fuerza política que gobierna (FA) funcional al Capital Transnacional, es decir a la clase domínate. La conjunción de las aspiraciones de vastos sectores populares en los que se incluyen sectores que no pertenecen a la clase obrera, producto del avasallamiento de la Soberanía, la enajenación de la tierra en manos de transnacionales, conlleva un desplazamiento del campo y de la entrega de la soberanía alimentaria de un segmento de productores del sector primario agro y sectores pecuarios, este segmento de uruguayos objetivamente se acercan en términos reivindicativos al conjunto del movimiento popular, comienzan a perder su condición de clase. Desde el punto de vista material se “proletarizan”, por cierto que no ocurre lo mismo desde el punto de vista subjetivo, es decir, las condiciones objetivas (materiales) no genera espontáneamente subjetividad (conciencia política), pero es un sector susceptible de unir en defensa de la Soberanía. Lo que llamamos proceso de construcción de fuerzas motrices. Desde luego que la gran tarea es construir fuerza principal o dirigente, es decir, dotar a la clase obrera de la ideología del proletariado, para ello es necesario que la clase obrera pueda forjar un programa de salida y desplazar al reformismo de la dirección del movimiento. En todo esto la UNIDAD Socialista-Comunista debe profundizar sus vínculos con las masas explotadas, tarea principal. La divulgación de las ideas de la liberación nacional (objetivamente significa ser Antiimperialista) y del Socialismo como etapa de transito al Comunismo se revalorizan. Desplazar del control del aparato del Estado y tomar el control del mismo, incluye la lucha férrea contra el desmantelamiento de este Estado, por cierto de los Entes Estatales (OSE, UTE, ANCAP, ANTEL, AFE), botín hoy en manos de las Transnacionales aun parcialmente, la introducción de las PPP es la puerta y ventana abierta para que ello se esté produciendo. La Banca en manos del capital financiero, bomba de succión del saqueo y del lavado de dinero. Plantea como imperativo de la hora la Nacionalización de la Banca, el aumento de la Deuda Externa pone de relieve el No Pago de la misma. El Comercio Exterior e Interior en manos de “lobby” privados jaquea al sector manufacturero, las importaciones indiscriminadas, la ausencia de aranceles o bajas de los mismos hacen prácticamente inviable la producción nacional. Nacionalizar el Comercio Exterior e Interior en función de un país Productivo requiere del control del Estado, como palanca de desarrollo en función de un país Independiente y Soberano. La Política Exterior debe estar bajo la impronta de un país ensamblado a procesos Antiimperialistas que se vienen dando en la región, los procesos incipientes de Unidad latinoamericana a través del ALBA, UNASUR y un proyecto de acuerdo regional superador del MERCOSUR deben estar impregnado la escena político-electoral. El reconocimiento a la solidaridad y generosidad revolucionaria de Cuba Socialista, impulsa a los pueblos del mundo y en particular al pueblo uruguayo que no todo está perdido. La solidaridad internacionalista y la Libertad para los 4 revolucionarios Cubanos cautivos en las garras del Imperialismo, debe ser una bandera de lucha y Unidad de los Antiimperialistas. Las creación de una nueva ley orgánica de los Bancos República e Hipotecarios tiene que estar en una propuesta de país al servicio del desarrollo y la igualdad de oportunidades en nuestro país, Una Banca al servicio del desarrollo productivo, con créditos blandos para el trabajo y la producción. Un Banco Hipotecario como motor y dinamizador de la vivienda, consiguientemente una ley de alquileres apoyado por un banco de datos con relevamiento catastral, el abatimiento de las concentraciones de inmuebles que quede al margen de una fuerte carga tributaria por considerarse bienes ociosos, entendiendo que el tema de la vivienda es un tema social. No es posible admitir que los alquiles estén regulado por la oferta y la demanda, sin considerar para ello los niveles salariales de los trabajadores, jubilados y pensionistas. “Poseemos la certidumbre de que todas las razones, tanto las inmediatas como las de fondo relacionadas con los objetivos finales de la clase obrera, militan en favor de la unidad de comunistas y socialistas. Y que esa unidad constituirá un factor decisivo para cambios muy importantes en la vida política nacional. Contribuirá a la unidad del movimiento obrero y popular; aumentará la gravitación de la clase obrera y de sus posiciones en la correlación de las fuerzas políticas nacionales; abrirá una nueva perspectiva a la República. Sabemos que la senda de la unidad no se recorre en un día; pero estamos seguros que si comenzamos a actuar en las fábricas, campos y universidades, y en otros terrenos, en torno a un núcleo de aspiraciones obreras y populares acerca de las cuales coincidimos, el entendimiento entre nuestros agrupamientos (Refundación Comunista, Intransigencia Socialista, Liga Comunista) será una segura y auspiciosa realidad.” (Carta del PCU al PSU, año 1961). Hacemos un llamado a la clase obrera, al pueblo a afiliarse a este Espacio Socialista-Comunista, para forjar la Unidad combativa del Pueblo de Artigas. El Espacio Comunista-Socialista llama fraternalmente a todas las mujeres y hombres de nuestro pueblo a incorporase a la lucha por un destino de Dignidad, Justicia, Derechos y Libertad, por encima de nuestras diferencias circunstanciales, que al decir del Camarada Lenin, entre nosotros , no son más que matices. En el marco de nuestra construcción unitaria donde confluimos los hombres y mujeres que no admiten más que le roben su destino, es la hora entonces de la UNIDAD POPULAR.

POR LA UNIDAD OBRERO-CAMPESINO POR UNA PATRIA LIBERADO DEL IMPERIALISMO POR EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO POR UN GOBIERNO OBRERO Y POPULAR

El ataque a Siria




Las mentiras y el proyecto

Estados Unidos se apresta a propinar un severo escarmiento a Siria, cuyo gobierno es acusado de haber cruzado la fatídica “línea roja” arbitrariamente trazada por Washington en relación al uso de armas químicas. Sin dudas, el bombardeo misilístico de Damasco y las principales ciudades sirias tendrá gravísimas repercusiones en toda la región, abriendo las puertas a lo que quizás pudiera ser la más grave crisis militar internacional desde Octubre de 1962, cuando la de los misiles en Cuba impulsó al mundo al borde de una guerra termonuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Examinaremos en estas breves páginas dos temas relacionados con el asunto: las mentiras del imperio y, lo más importante, su plan de dominación global con especial referencia a Medio Oriente.

Las mentiras

No hay pruebas; “Si las tienen, que las muestren”, dijo desafiante Vladimir Putin. No las mostraron ni lo harán, sencillamente porque no existen. Igual que en 2003, cuando George W. Bush y Colin Powell difundieron la escandalosa patraña de las “armas de destrucción masiva” en Irak para justificar el arrasamiento de un país que, todavía hoy, sigue sumido en un interminable calvario de dolor y muerte. Ahora repiten el libreto para consumo interno, a favor de una población domesticada, propensa a aceptar los argumentos más absurdos –el “consenso prefabricado” del que habla Noam Chomsky–, tales como aquel que reza que Siria constituye una amenaza a la “seguridad nacional” de Estados Unidos. Mienten y lo hacen descaradamente ante su propio pueblo y la comunidad internacional, ahora con la complicidad de los servicios de inteligencia franceses. Ocultan el hecho decisivo de que fue Basher Al Assad quien convocó a los inspectores de la ONU y no Washington; que fue la Casa Blanca quien, por el contrario, demandó que esos observadores se retiraran del teatro de operaciones –interrumpiendo sus investigaciones que podían arrojar una indeseable luz que identificara a los verdaderos culpables del crimen- porque el escarmiento que propinaría el “sheriff solitario” no podía demorarse ni un día más y la decisión es completamente independiente de que hubiese o no sido Al Assad quien ordenara el bombardeo con gas sarín.
Ocultan también que solo bajo la hipótesis de la insanable estupidez del gobernante sirio podría éste haber enviado a la muerte a un número variable pero elevado de víctimas inocentes (las estimaciones oscilan entre 600 y 1.500, lo cual aconseja tomar los datos que aparecen en diversos medios con mucha cautela) en las mismas barbas de los peritos venidos por su encargo. Y si de algo ha dado muestras el gobernante sirio en estos días es que no es ningún estúpido.
Ocultan también la evidencia que señala, más allá de toda duda, que fueron los aliados de Estados Unidos en Medio Oriente, sobre todo Arabia Saudita y Jordania, quienes proporcionaron las armas químicas a los mercenarios jihadistas que tomaron a Siria por asalto con la furia propia de una horda criminal. Una nota y un video confirman esto más allá de toda duda, razón por la cual Washington, que seguramente conoce estos antecedentes, está actuando con alevosía al exigir la inmediata salida de los expertos de la ONU cuyas investigaciones podrían revelar lo inconfesable. [1] Fue una corresponsal de la agencia noticiosa norteamericana Associated Press, Dale Gavlak, quien reveló que de las múltiples entrevistas efectuadas con residentes y rebeldes en el barrio de Ghouta y en otras zonas de Damasco se desprende claramente la tesis de que las armas químicas que explosionaron el 21 de agosto se hallaban en manos de los rebeldes y procedían de Arabia Saudita. Las fuentes utilizadas por Gavlak le confiaron que se produjo “un accidente” cuando fueron erróneamente manipuladas debido a la deficiente información existente sobre el producto. Una extensa nota de la periodista y ensayista argentina Stella Calloni confirma y amplía estos antecedentes y fortalece la tesis que identifica a los invasores extranjeros como los responsables de este crimen. [2]
No debería sorprendernos: la matanza ocasionada por el bombardeo de gas sarín es un clásico sabotaje en el cual los agentes de la CIA son expertos. Como cuando fraguaron el supuesto incidente del golfo de Tonkin, en 1964 –un buque de guerra norteamericano supuestamente atacado por naves vietnamitas- para que, indignada, la opinión pública estadounidense aceptara entrar en guerra con Vietnam, sólo para sufrir una humillante derrota en 1975. Ya en 1898 los nefastos predecesores de la CIA habían comenzado a cultivar tan siniestra tradición: en un sórdido autosabotaje hicieron estallar por los aires al Maine, un acorazado de los Estados Unidos amarrado en la bahía de La Habana. El martirio al que sometieron a sus compatriotas que tripulaban el navío fue el pretexto que le permitió a Washington declararle la guerra a España -que ya había sido derrotada por el glorioso ejército patriota cubano- y así despojarlo de su victoria, apoderarse de la isla y, poco después, Enmienda Platt mediante, legalizar el robo de parte del territorio cubano e instalar una enorme base naval en Guantánamo, arrendada “a perpetuidad” –flagrante monstruosidad jurídica- a los Estados Unidos.
Pero hay otros antecedentes de este tipo: ¿cómo olvidar el ataque japonés a Pearl Harbor? Este fue llevado a cabo por la Armada Imperial el 7 de diciembre de 1941, cuando Washington increíblemente desoyó todas las advertencias que informaban que la flota de mar del Japón había levado anclas iniciando un periplo de más de cinco mil kilómetros en pleno Océano Pacífico y que sólo podía tener un único objetivo: llegar a Pearl Harbor y destruir la flota de Estados Unidos que allí se había apostado. O, más recientemente, el mar de sospechas que se agita en torno a los atentados del 11 S, en donde un grupo de varios centenares de prestigiosos académicos y científicos norteamericanos postulan la existencia de una conspiración surgida desde el seno de la Administración Bush como la causante principal de aquella tragedia. [3] Resumiendo: la mentira y el engaño son monedas corrientes en la administración del imperio. Los emperadores han demostrado ser mentirosos seriales, salvo poquísimas excepciones. La revelación de la farsa mediática de la CNN puesta en evidencia por Walter Martínez en la edición del 2 de Septiembre de Dossier es una prueba irrefutable del siniestro papel que juega la prensa hegemónica al difundir estas mentiras. Tal como se demostró en ese programa la CNN simula una entrevista con un “combatiente de la libertad” luchando en un frente de guerra en Damasco cuando en realidad todo no era más que un montaje y el supuesto guerrero insurrecto no era tal sino un joven desocupado que … ¡se encontraba en Londres! y se prestó gustoso para la infame maniobra, mientras los técnicos de la CNN trataban de instalar un ruido de fondo simulando estallidos de bombas y tableteo de fusiles de asalto. [4]
Washington conoce perfectamente todo esto que hemos venido planteando, pese a lo cual Obama y Kerry insisten en culpabilizar a Al Assad de haber utilizado armas químicas en contra de su pueblo. Actitud que revela la pérfida doble moral del gobierno estadounidense, que permaneció inmutable cuando su por entonces amigo Saddam Hussein gaseaba con armas químicas “Made in America” a las minorías kurdas; o cuando sus lugartenientes israelíes utilizaron fósforo en su brutal ataque a la Franja de Gaza. Enterado de las atrocidades cometidas a diario por Anastasio Somoza en Nicaragua, Franklin D. Roosevelt se encogía de hombros y decía: “Sí, es un hijo de puta pero es nuestro hijo de puta”. Lo mismo habrán dicho Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obana de los crímenes perpetrados durante sus respectivas administraciones por Saddam Hussein y Benjamin Netanyahu. Claro que Al Assad “no es su hijo de puta” y entonces su inconducta se torna merecedora de un aleccionador escarmiento. Castigo que no sufrirán él y los jerarcas de su régimen sino su pueblo: la gente que aparecerá –si es que lo hace- en los escuetos informes del Pentágono contabilizados como “daños colaterales”.
Para resumir: estamos en presencia de un imperio rapaz y mentiroso hasta la médula, que ha convertido a Estados Unidos, su centro indiscutido, en un “estado canalla”: ninguna ley internacional lo obliga, ninguna resolución de la Asamblea General de la ONU suscita su obediencia; ninguna norma moral pone en cuestión su plan de dominación mundial; y nada logra saciar el apetito del “complejo militar-industrial”, cuyas ganancias varían en proporción directa a las guerras. Hay que lanzar misiles, fletar portaaviones, movilizar helicópteros y aviones y utilizar y destruir cuanto armamento y equipo sea necesario. De no ser así se derrumbaría la rentabilidad de la industria militar y sin sus luctuosas ganancias no se podrían financiar las carreras políticas de congresistas, gobernadores e inclusive del inquilino de la Casa Blanca, el inverosímil Premio Nobel de la Paz y cínico admirador de Martin Luther King. En función de todo esto sus mentiras y la orquestada manipulación informativa a escala mundial son componentes esenciales de su proceder.

El proyecto imperialista para Medio Oriente

El voto del Parlamento británico fue un inesperado revés para la Casa Blanca, apenas compensado por la deshonrosa capitulación del “socialista” francés François Hollande, un hombre que ha arrojado sus principios a los perros y que expresa con meridiana claridad la irreversible descomposición de la socialdemocracia. Ante la defección de sus aliados europeos, con la mencionada excepción francesa, Obama está urgiendo el apoyo del Congreso de los Estados Unidos, una institución corrupta como pocas y que funciona al compás de los principales lobbies que compran la voluntad de representantes y senadores por igual y cuyas carreras políticas dependen de la generosidad de los lobistas. [5] Los principales tumores cancerígenos que corroen al Congreso de los Estados Unidos son el lobby del complejo militar-industrial, el judío, el saudita, el conformado por las empresas del sector hidrocarburífero y, para América Latina y el Caribe, el de la mafia terrorista de Miami que ha logrado posicionar dos de sus secuaces, Robert “Bob” Menéndez e Ileana Ros-Lehtinen como presidentes de las estratégicas comisiones de relaciones exteriores del Senado y de la Cámara de Representantes respectivamente. Es poco probable que una institución lastrada por tan degradados credenciales pueda, en un gesto de sensatez y humanidad, rechazar el pedido de Obama e impedir que se cometa una nueva matanza en Medio Oriente.
Siria ofrece una gran oportunidad para avanzar en la estrategia imperial: es un país debilitado por más de dos años de terrorismo desestabilizador alimentado por Occidente y sus secuaces en la región, luchas intestinas y embargos comerciales y financieros. Noam Chomsky, otra vez, siempre recuerda que Estados Unidos sólo se atreve atacar a países débiles y empobrecidos; nunca se mide con quienes puedan defenderse. Aunque Siria no sobresale por sus reservas petroleras (se ubica en el lugar 31 a nivel mundial, debajo de la Argentina, según la OPEP), está localizada en el corazón del caldero de Medio Oriente y en un sitio por donde se disputan las fabulosas ganancias de diversos proyectos alternativos de gasoductos y oleductos orientados hacia Europa. [6] Pero en Siria también están los Altos del Golán, territorio arrebatado por Israel en la guerra de 1967 y del cual proviene buena parte del agua dulce con que cuentan los israelíes. De lo anterior se infiere que el ataque y la destrucción de Siria es una oportunidad, largamente acariciada por Washington, Jerusalén y Riad, para también avanzar en aproximaciones sucesivas hacia el logro del objetivo supremo del imperio en esa parte del mundo, que por cierto no se localiza en Siria: establecer un cerco en torno a Irán y asfixiar a ese país lenta pero ininterrumpidamente hasta lograr el desplome de la revolución islámica eliminando, como recuerda Tariq Alí, al único aliado árabe que le queda. [7] El objetivo máximo, por el que se viene trabajando desde hace largos años, es rediseñar un nuevo mapa de Medio Oriente, totalmente aherrojado al predominio norteamericano.
Son demasiadas tentaciones para la burguesía imperial y sus compinches regionales:
(a) posicionarse sin adversarios en la región que alberga las mayores reservas petroleras del planeta;
(b) apoderarse definitivamente de las nacientes de los ríos de las alturas del Golán que llegan a Israel y forzar al nuevo gobierno militar egipcio, muy influido por las doctrinas estratégicas del Pentágono, a consentir la creación de un canal que lleve el agua del Nilo hacia Israel [8];
(c) alborotar el avispero musulmán en Rusia (principalmente Chechenia) y los países situados al sur de su frontera, y
(d) hacer lo propio con la “minoría islámica” en China, estimada en unas veinte millones de personas, logrando la desestabilización de dos potencias que por varios motivos se oponen a los designios estadounidenses en la región.
Demasiadas tentaciones, además, para un gobernante como Obama cuyas convicciones humanistas –si alguna vez las tuvo- quedaron colgadas en la reja de la Casa Blanca el día que asumió la presidencia imperial.

Objeciones

Mal podría terminar estas líneas sin atender a una objeción levantada por muchos analistas y militantes en relación al argumento expuesto más arriba y que sostienen la imposibilidad, o la indeseabilidad, de defender un régimen despótico como el que preside Basher Al Assad, aun cuando su país haya sido víctima de una conspiración terrorista internacional o cuando esté a punto de ser arrasado por los misiles de la Sexta Flota, establecida en el Mediterráneo oriental. En tal sentido abren un amplio y fecundo campo de debate las reflexiones de Santiago Alba Rico sobre las contradicciones con las que deberá convivir quien rechace y condene -como él lo hace, y categóricamente- la agresión norteamericana a Siria. En términos aún más radicales pero en otro sentido se pronuncia el bloguero hispano-sirio, residente en España, Yassin Swehat, en una postura que termina por ser –a nuestro juicio- una desdichada re-edición de la teoría de los “dos demonios” aplicada a la escena internacional, en donde un ser maléfico e infinitamente malvado, Al Assad, es agredido por otro, Obama y sus secuaces, a quienes se los pinta como malos pero con colores muchos más amables que los que utilizan para representar al dictador sirio. [9] Si son razonables las advertencias de Alba Rico (no así en el caso de Yassin Swehat) sobre el riesgo de reconstruir conceptualmente al régimen sirio como si fuera una democracia popular y revolucionaria, no lo son para nada las posturas eclécticas (que no es el caso de Alba Rico) que rematan en una resignada y subrepticia convalidación del papel de Estados Unidos como gendarme mundial de la democracia, las libertades y los derechos humanos.
La historia ha dado reiteradas pruebas que la violenta remoción estadounidense de regímenes como los que presidieron Saddam Hussein o Muamar El Gadafi no abrieron las grandes alamedas de la libertad y la democracia de las que hablaba Salvador Allende sino que fueron el origen de procesos políticos mucho peores y cruentos que los que pretendieron remediar. Toda la tradición de la filosofía política enseña que son pocas las veces en que hombres y mujeres tienen la buena fortuna de poder elegir entre el bien y el mal como dos entidades nítidamente demarcadas y fácilmente discernibles. A veces no hay más remedio que optar por alternativas que obligan a convivir, como recordaba Alba Rico, con lacerantes contradicciones. Al Assad no es Fidel, o Chávez, ni Siria es Cuba o Venezuela. Pero aun así, y reconociendo su enorme distancia del ideal socialista, esta constatación mal podría alimentar una irresponsable indiferencia ante la incorregible perversidad del capital imperialista que, como lo recordara en tantas ocasiones Fidel, coloca a la humanidad al borde de su autodestrucción. Un imperio que tiene miedo, decía Chávez, se vuelve mucho más brutal y agresivo. Por eso, más allá de las profundas dudas que suscita el régimen sirio es imprescindible oponerse con todas nuestras fuerzas a la agresión norteamericana y condenar inapelablemente sus designios de dominación mundial. La suerte de una Siria arrasada por el fuego purificador de Washington no será diferente de la corrida por Libia, Afganistán e Irak. Los engolados himnos entonados a coro por Washington, Jerusalén, Riad y sus aliados occidentales sobre las virtudes de un “cambio de régimen”, aunque tal cosa se produzca como consecuencia de un holocausto, son apenas el taparrabos que pretende ocultar un ominoso plan de dominación mundial que debe ser combatido sin pausas y sin treguas. [10] Como lo recordaba el Che Guevara, “al imperialismo no se le puede creer ni un tantito así”, y el drama que se está escenificando en Siria y en Medio Oriente para nada nos autoriza a pensar lo contrario.

Atilio A. Boron

Notas

[1] En Mayo de este año, Carla Del Ponte, distinguida miembro de la comisión de investigación sobre Siria que depende del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU y ex Procuradora General del Tribunal Penal Internacional para los crímenes cometidos en la ex-Yugoslavia (TPIY), hizo una notable declaración reproducida en ese momento por la radio-televisión suiza-italiana (RSI): "Disponemos de testimonios sobre la utilización de armas químicas en particular de gas sarin. No por parte del gobierno, sino de los opositores". La noticia fue rápidamente archivada y nunca más se habló del tema. Ver sus declaraciones y el breve video que las sustentan en: http://www.algerie1.com/actualite/syrie-des-terroristes-entrain-de-tirer-des-obus-chimiques-video/
[2] Ver: http://prensapcv.wordpress.com/2013/08/31/principe-bandar-jefe-de-la-inteligencia-de-arabia-saudi-entrego-las-armas-quimicas-a-mercenarios/
El trabajo de Stella Calloni se encuentra en “El juego criminal de la mentira en la invasión a Siria”, en http://www.cubadebate.cu/opinion/2013/08/29/el-juego-criminal-de-la-mentira-en-la-invasion-a-siria/
[3] La espeluznante, por lo abrumadora, evidencia que manejan estos académicos puede consultarse en en http://911scholars.org/
y especialmente en http://twilightpines.com//index.php?option=com_content&task=view&id=17&Itemid=46
[4] Cf. Walter Martínez, Dossier, edición del 2 de Septiembre de 2013, en http://multimedia.vtv.gob.ve/es/#!/programas/analisis/dossier/dossier-18774
[5] Una breve indicación, apenas: Ver la lista del dinero entregado por los lobbies y embolsado en el 2012 por los principales miembros del Congreso de Estados Unidos, una verdadera radiografía de la corrupción parlamentaria. Ir a: http://www.opensecrets.org/lobby/lobby_contribs.php
[6] Sobre este tema recomiendo la lectura de la nota de Pepe Escobar, que entre otras cosas dice lo siguiente: “Asad también pudo hablar de –¿Qué más?– el «Oleoductistán». Le hubieran bastado dos minutos para explicar el significado del acuerdo del gasoducto Irán-Irak-Siria por 10.000 millones de dólares que se firmó en julio de 2012. Este nodo crucial del «Oleoductistán» exportará gas desde el campo South Pars de Irán (el mayor del mundo, compartido con Catar), a través de Irak hacia Siria, con una posible extensión al Líbano, con clientes confirmados en Europa Occidental. Es lo que los chinos llaman una situación en la que no se puede perder.” A este proyecto se le contraponen los que tienen en sus manos Catar y Turquía. “Catar sueña con un gasoducto rival desde su campo North (contiguo al campo South Pars de Irán), pasando por Arabia Saudí, Jordania, Siria y finalmente Turquía (que se presenta como el centro privilegiado de tránsito de energía entre Oriente y Occidente). Destino final, una vez más: Europa Occidental.” Ver: “Asad habla, Rusia actúa”, en http://www.voltairenet.org/article178725.html
[7] Cf. Tariq Alí, ‘Syrian conflict is a war targeting Iran’. May 20, 2013 14:29 http://rt.com/op-edge/syria-israel-iran-ali-527/
[8] Un dato invariablemente soslayado en los análisis del conflicto palestino-israelí es que el 67 por ciento del agua que dispone Israel proviene de Siria (Alturas del Golán) y Cisjordania, dos territorios conquistados por Jerusalén luego de la guerra de 1967. De ahí que no resulte exagerado subrayar la enorme importancia que la cuestión del agua tiene para potenciar la desaforada agresividad de los sectores más reaccionarios de la clase política y la dirigencia israelí, que en los últimos días han equiparadola figura de Basher Al Assad con la de Hitler y proclaman la necesidad de asesinarlo para detener a tiempo sus planes criminales. Ver sobre el tema del agua la nota de Edmundo Fayanás Escuer , “El agua en el conflicto palestino-israelí”, en Rebelión, 29 Abril 2010, en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=104996 En cuanto a los militares egipcios basta con señalar que aproximadamente un 70 por ciento de sus oficiales de mayor rango fueron adiestrados en cursos de instrucción militar en las academias norteamericanas. Como es sabido, en esos cursos no sólo se les enseña a utilizar el armamento norteamericano sino, sobre todo, a poner en práctica las doctrinas estratégicas del Pentágono en el ámbito regional de su incumbencia.
[9] La nota de Alba Rico, “Siria: la intervención soñada”, puede verse en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=173276
de fecha 1º de Septiembre del 2013. La de Yassin Swehat, “Lecturas sobre el golpe estadounidense: mi postura” puede leerse en Noticias de Siria Libre, http://noticiasdesirialibre.wordpress.com/2013/08/30/yassin-swehat-lecturas-sobre-el-golpe-estadounidense-mi-postura/
[10] La prensa hegemónica, férreamente pro-yankee, pinta a Obama como un ferviente humanista, un hombre de buen corazón, amante de la paz. Soslayan el hecho de que ha sido el presidente que ha elevado como nunca el presupuesto militar de Estados Unidos, hasta hacerlo superar, cuando se suman correctamente todos sus componentes, el billón de dólares (un millón de millones de dólares); o que es quien más personas ordenó matar con sus aviones no tripulados (drones), que siembran el terror principalmente en Afganistán y Pakistán; o que manda a espiar a gobiernos –amigos y enemigos por igual- y a ciudadanos comunes de terceros países, en un acto claramente delincuencial. Pero nada de esto comenta o publica el “periodismo serio e independiente” de nuestros países: para esta inmensa maquinaria de mentiras y falsificaciones montada por el imperio, ante la cual Goebbels es un niño de pecho, Obama es el héroe que lucha denodadamente para construir un mundo mejor para todos y sólo espíritus destruidos por la maldad pueden negarse a acompañarlo en su cruzada. Tariq Alí, otra vez, ha manifestado reiteradamente su indignación “ante la persistente e interminable campañas de propaganda, de la CNN y BBC World, profundamente sesgadas y que suelen ser apropiados preludios a bombardeos de la OTAN (por ejemplo, a las matanzas infligidas en Libia durante seis meses y cuyas víctimas todavía permanecen ocultas a la vista del gran público) o a invasiones por parte de las fuerzas occidentales en terceros países.” Ver su “The uprising in Syria”, en http://www.counterpunch.org/2012/09/12/the-uprising-in-syria/.

martes, 3 de septiembre de 2013

Siria: ¡No a la agresión imperialista!




Los tambores de guerra de Washington están sonando con su melodìa macabra de manera ruidosa, anunciando un inminente ataque de EE.UU. a Siria. En el Reino Unido, su fiel escudero, Cameron, se hace eco de buen grado de este llamamiento. Se espera que el Parlamento respalde la opción militar en una reunión de emergencia convocada para el Jueves 29 de agosto. La intervención imperialista directa marca un cambio fundamental en la situación de Siria después de que la espiral de guerra civil sectaria haya borrado el potencial revolucionario de las protestas contra el régimen que se desataron en enero de 2011 por los acontecimientos de la primavera árabe.
Atrapada en el mecanismo de una sangrienta guerra civil, la revolución ha sido despiadadamente empujada hacia atrás. La espiral sectaria fortaleció las garras del régimen de Assad sobre las minorías alauita y cristiana y la población urbana amenazada por la creciente ola de reacción fundamentalista sunita islámica dentro de la oposición. La reacción tomó el control en ambos lados.
Una vez que la oposición pasó de un movimiento de masas de la juventud contra el régimen opresivo a una lucha militar, las masas fueron relegadas a un segundo plano y la capacidad de la juventud revolucionaria de apelar a la masa de la población y romper la barrera de la división sectaria en líneas de clase se neutralizó. Por lo tanto, la cuestión de quién tenía acceso a armas, suministros, etc., se hizo cada vez más decisiva en el campo de la oposición, sentando el auge de la reacción negra en la forma de ejércitos yihadistas suníes, principalmente alrededor Jabhat Al-Nusra. Estos ejércitos, acompañados de mercenarios extranjeros, y alimentados por generosas donaciones y armamento de Qatar y de otros patrones del Golfo, fueron catapultados al frente de la batalla. Desde entonces, cualquier elemento revolucionario residual ha sido completamente marginado o aplastado.
Como advertimos en junio, el imperialismo de EE.UU. finalmente resolvió intensificar la intervención directa con el suministro de armas y entrenando al Ejército Libre de Siria en un intento desesperado por cambiar las relaciones de fuerzas dentro de la oposición y evitar que los yihadistas consolidaran su posición de liderazgo.
Este intento fue demasiado poco y llegó demasiado tarde. Obama fracasó miserablemente para ganar el respaldo del Congreso, mientras que la situación militar cambió rápidamente a favor del régimen de Assad, que está ganando claramente la guerra, forzando así al imperialismo de EE.UU. a precipitarse en una intervención más directa con el fin de reducir la velocidad y, finalmente, impedir la consolidación del avance militar del régimen sirio.
La clave para entender la situación actual reside precisamente en el giro dramático tomado por los acontecimientos en el campo de batalla de Siria.

¿Está utilizando el régimen de Assad armas químicas?

El miércoles 21 de agosto se supo la noticia de un ataque con gas sarín o algún otro agente químico que mató a cientos de civiles en una zona controlada por la oposición de Damasco. Casi inmediatamente (y en algunos casos incluso antes de que la supuesta agresión se produjera) vídeos que mostraban decenas de cadáveres y hospitales llenos de civiles sufriendo, especialmente niños, se publicaron en Internet afirmando que el ataque fue llevado a cabo por las fuerzas del gobierno.
La justificación para el anuncio del ataque de EE.UU. se basa en la supuesta "evidencia" montada en otro "dossier" fallido de la inteligencia de EE.UU. que culpaba al régimen de Assad de utilizar armas químicas contra la población civil.
El fin de semana pasado, el presidente de EEUU, Obama, reunió a su equipo de seguridad nacional conjunto y le ordenó que preparara un informe desclasificado para su publicación, antes de iniciar cualquier ataque militar. El lunes, el Secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, dijo que la evidencia "nos está gritando" que armas químicas fueron utilizadas en Siria, y que el uso de armas químicas por parte de Siria "debe conmover la conciencia del mundo".
Como se ha dicho muchas veces en los últimos meses por fuentes del gobierno de Estados Unidos, y reiterada por un asesor adjunto de seguridad nacional de Obama el 14 de junio, "el uso de armas químicas viola las normas internacionales y cruza las líneas rojas que han existido en la comunidad internacional desde hace décadas" - proporcionando así una excusa providencial para respaldar los planes para un ataque contra Siria.
No sabemos si hay alguna pizca de verdad en este "dossier". Las armas químicas son más probables que estén en manos tanto del ejército sirio como de las bandas armadas de la oposición. Si se utilizaron armas químicas en este ataque en particular, podría haber sido el resultado de un trágico error por parte del Ejército sirio, como algunos comentaristas han sugerido, o de un movimiento desesperado salido de control por parte de uno de las facciones de la oposición armada con el fin de provocar la intervención de EE.UU. -, o podría ser simplemente un hecho totalmente falso.
Pero, ciertamente, no hay interés en el establecimiento de la verdad, ni en el gobierno de los EE.UU. – que está buscando desesperadamente una excusa para intervenir - ni en las desmoralizadas fuerzas de la oposición armada, que ven la intervención de EE.UU. como la única forma de resucitar sus posibilidades de cambiar el curso de la guerra a su favor.
A quienes nutren sus esperanzas (como por desgracia parece ser el caso de la mayoría de los líderes de la izquierda internacional y del movimiento sindical) en que las Naciones Unidas podrían desempeñar un papel en impedir una escalada del conflicto, basta con repetir lo que dijimos en Junio:
"La ONU es una irrelevancia. La diplomacia ha sido dejada de lado por los acontecimientos del campo de batalla. Ahora la guerra lo decidirá todo".
Por otro lado, no podemos dejar de enfatizar lo suficiente que el régimen de Assad no necesita el uso de armas químicas para aplastar a sus oponentes - y de hecho sería una locura completa que lo hicieran para conceder a los EE.UU. un muy buscado pretexto para intervenir directamente en el conflicto.
El equilibrio de fuerzas en esta guerra ha cambiado de manera espectacular en los últimos meses y el ejército sirio ha demostrado ser muy capaz de dominar la capacidad armada de la oposición.
"En la guerra, la primera víctima es la verdad" – como dice la frase famosa atribuida a Esquilo - pero hasta teniendo en cuenta los bajos niveles de la propaganda de guerra, este caso parece ser una farsa completa.
Esta situación no puede sino recordarnos el "dossier" sobre el que George Bush y Tony Blair juraron solemnemente - y solemnemente mintieron – de que el régimen iraquí de Saddam Hussein estaba en posesión de "armas de destrucción masiva", lo que justificó la agresión que los EE.UU. llevaron en Irak en 2003.

¿Cuáles son los verdaderos objetivos del imperialismo de EE.UU.?

Pero la cuestión no es sólo si se han utilizado armas químicas o no y por quién. Después de más de 100.000 muertes en esta sangrienta guerra civil en Siria en los dos años pasados, el gobierno de EE.UU. se está volviendo repentinamente muy preocupado por el asesinato de mujeres, niños y civiles inocentes. ¿Cuántos han muerto antes de este supuesto ataque químico, gracias a las armas suministradas por las potencias imperialistas a uno u otro lado de esta sangrienta guerra de poder - Rusia e Irán en apoyo del régimen de Assad, y la alianza impía de EE.UU., Gran Bretaña, Francia, Qatar y Arabia Saudita del otro lado?
El gran número de víctimas habla por sí mismo. ¿Importa que los niños sean ejecutados en las calles o frente a sus padres por matones reaccionarios por desafiar las reglas de las llamadas leyes islámicas, o que sean asesinados en uno de los numerosos bombardeos de barrios enteros llevados a cabo por los rebeldes (o por el ejército sirio) con armas "convencionales"? ¿Importa que familias enteras sean sitiadas y encerradas en un edificio para luego ser volado con dinamita como ocurrió en Jalidiya, sólo porque resultaron ser cristianos o alauitas? Es evidente que todo esto no es suficiente para "cruzar la línea roja" de la hipocresía imperialista.
¿Y serán capaces los misiles de crucero estadounidenses "inteligentes" de discriminar entre militares y civiles una vez que barran partes de las ciudades sirias en una bola de fuego? ¿Quién se hará cargo de las consecuencias de la destrucción de los suministros, de la infraestructura, la comunicación, la energía y el agua, y de las consecuencias devastadoras a largo plazo de un uso "quirúrgico" de las armas "convencionales" de destrucción masiva de los Estados Unidos (como los proyectiles de uranio empobrecido de las bombas que lanzaron sobre la ex Yugoslavia)? Serán los mismos niños y civiles que estos hipócritas malolientes reclaman defender.
¿Cómo podrán estos niños y civiles ser ayudados por una andanada de misiles de crucero que impacten sobre su país? Pero, sobre todo, ¿cuáles son los objetivos reales de la intervención imperialista?
El objetivo declarado de atacar los equipamientos militares del régimen sirio como una "advertencia para no usar armas químicas" es risible. Como lo es el pretexto de destruir los depósitos de armas químicas, como si el ejército sirio estuviera esperando pacientemente que los estrategas militares estadounidenses se hayan tomado su tiempo en los últimos meses, sin haber puesto en marcha medidas elementales para proteger sus reservas de armas y defender su capacidad militar operativa de los ataques aéreos.
Tal vez una visión del verdadero objetivo del ataque militar con que se amenaza podría ser dado por el siguiente comentario publicado el domingo pasado por el New York Times:
"Pero el gobierno de Obama debería resistir la tentación de intervenir con mayor fuerza en la guerra civil en Siria. Una victoria de cualquiera de una de las partes sería igualmente indeseable para los Estados Unidos.
"En este momento, un estancamiento prolongado es el único resultado que no sería perjudicial para los intereses estadounidenses." (NYT, 25 de agosto)
El objetivo más plausible de la intervención de EE.UU. nos parece que sería el de afectar gravemente la capacidad del ejército sirio de aprovechar el impulso adquirido en su ofensiva contra los ejércitos de la oposición. Los estrategas militares estadounidenses estarían tratando de comprar algo de tiempo para que aquéllos puedan reorganizarse y volver a establecer una situación de estancamiento, donde la guerra continúe sin que ninguno de los oponentes sea capaz de ganar. Este escenario abriría la posibilidad de que los imperialistas maniobraran y llegaran a un acuerdo, a espaldas de las masas que sufren, a través de la diplomacia y de la llamada "conferencia de paz". ¡Así que adiós a los gritos de defender a los niños y civiles desarmados de la amenaza del monstruoso régimen de Assad!
Es un movimiento peligroso – e incluso desesperado - por parte del imperialismo de EE.UU., que puede ser ineficaz en el mejor de los casos y arrastrarlo a una participación directa mucho más profunda en el conflicto - tan temida por los estrategas militares de los Estados Unidos. La guerra siria ya tiene las características de una guerra de poder entre las importantes potencias imperialistas en la región.
Según algunas fuentes, el ejército ruso ya ha entregado avanzadas baterías de misiles S-300 tierra-aire a Assad, operadas por técnicos rusos. Cuáles serán las consecuencias de un ataque aéreo de EE.UU. que mate a soldados rusos, está abierto a la especulación. El ataque de EE.UU. puede ser lanzado desde cuatro destructores con misiles que la Marina de EE.UU. ha desplegado en la zona en los últimos días. Sin embargo, las opciones para el ataque de los EE.UU. a Siria incluyen las bases aéreas de varios países del Mediterráneo, Turquía entre ellos.
En parte, como respuesta a esto, Rusia, por primera vez en décadas, anunció el establecimiento de una presencia permanente en el Mediterráneo y ha desplazado varios grandes buques de desembarco, barcos de suministro y destructores en la zona.
A través de los medios de comunicación internacionales estamos presenciando el comienzo de una campaña de propaganda destinado a preparar a la "opinión pública" para una intervención militar directa por parte del imperialismo de EE.UU. y de sus socios menores.
Es un deber elemental de los revolucionarios a nivel internacional desenmascarar los verdaderos intereses del imperialismo y de oponerse a esta intervención, que no tiene nada que ver con consideraciones humanitarias. Las masas sirias son sólo los peones en un gran juego de ajedrez cínico de las potencias imperialistas.
El imperialismo no tiene nada que ofrecer al pueblo sirio y a las masas del Medio Oriente. Durante los últimos tres años, millones de personas salieron a las calles para exigir condiciones dignas de vida, trabajo, pan, dignidad, el fin de la corrupción y de regímenes represivos brutales. Las fuerzas revolucionarias han tenido éxito en el derrocamiento de algunos de estos regímenes odiados, pero hasta ahora han fracasado en derrocar el sistema creado por éstos y por las clases dominantes y del que se benefician. En algunos casos, como en Libia y Siria, este fracaso ha sido pagado con la guerra civil y la reacción sangrienta, y hemos visto que incluso las aspiraciones más básicas de las masas nunca pueden ser satisfechas dentro del sistema capitalista.
Nuestro llamamiento a la juventud y a la clase obrera siria, a pesar de las divisiones religiosas y étnicas, es no confiar en el imperialismo, ni en Assad ni en la oposición reaccionaria, sino prepararse y unirse a sus hermanos y hermanas y a las masas del Medio Oriente en la lucha común contra el capitalismo y la opresión imperialista. Más brotes revolucionarios se están preparando en toda la región y es aquí donde se encuentra el camino para la liberación de las masas del mundo árabe.

Francesco Merli

“El ataque es contra Rusia, China e Irán”




El historiador y periodista Guillermo Almeyra analiza el trasfondo de los recientes anuncios belicistas de Obama y Estados Unidos contra Siria y la situación crítica en la región. La guerra para resguardar los intereses imperiales.

- Suenan tambores de guerra como hace diez años atrás cuando EEUU invadió Irak. Ahora el pueblo agredido será el sirio.
En Siria se concentran muchísimos problemas como sucedió también en la guerra contra Serbia. Están preparados para bombardear Siria, pero el ataque es contra Rusia, China e Irán. Rusia y China apoyan a Siria. Rusia tiene una base naval en ese país.
- Irán es el único gran país petrolero que le queda por controlar a Estados Unidos. Hay una amenaza de guerra generalizada.
El régimen sirio es una dictadura pero no deben ser los yanquis quienes decidan sobre quién va a sustituirla, sino el propio pueblo sirio en un proceso de paz que lleve a una Constituyente. En cambio, EEUU ha promovido, junto a Qatar, Arabia Saudita y los países más reaccionarios del mundo árabe -aunque no toda la oposición siria está en esa línea-, a grupos que son los mejor armados y más salvajes.
- Nuevamente vuelven las maniobras.
El mismo día que EEUU decide actuar por su propia cuenta, Foreign Policy, que es una revista muy seria y conservadora, publica datos desclasificados del Pentágono y la CIA que demuestran que en la guerra contra Irán, Saddam Hussein tenía gas que usó con el asesoramiento, apoyo e informaciones que le brindó la CIA. El mismo día. Ahora están diciendo, aún antes que vuelva la misión de paz que fue enviada para ver quién y si se usó el gas, que fue el gobierno sirio, es decir, no se puede creer una sola palabra de lo que diga esta gente porque el objetivo es arrasar Siria, dejar a Israel como principal potencia regional al debilitar profundamente a Irán, también a los contactos de Rusia y China en la zona, volver a foja cero el proceso de descolonización que comenzó después de la II Guerra Mundial y aplastar la revolución democrática árabe.
- La situación en la región es crítica.
Tuvieron que esperar que el nuevo gobierno egipcio liberara a Mubarak, que ha sido el agente permanente de EEUU y sostén principal de Israel en la región, y que más o menos se afirmaran, porque con eso lograban la neutralidad de Egipto que tiene un pacto militar con Siria y así podrán atacarlo cuando se les dé la gana. Es algo sin precedentes porque puede llevar a una guerra generalizada, de un cinismo espantoso, una violación total de la soberanía de las naciones y además EEUU actúa por su cuenta, sin la OTAN y sin la ONU.
- James Cameron ha tenido dificultades para encontrar apoyo en Gran Bretaña.
Le votaron en contra en el Parlamento por medio de una alianza entre los laboristas y un sector de los liberales que se opusieron a la guerra. Ahora dice que si no hay un acuerdo del Consejo de Seguridad y de la ONU no es conveniente participar. EEUU está solo. Habrá que ver la actitud del perro faldero francés, porque la fuerza del sionismo en el gobierno de ese país siempre ha sido enorme. Al esquivar el bulto Inglaterra, Francia no se pronunció. Le Monde publica a toda página los sondeos de opinión donde la inmensa mayoría del pueblo francés está en contra de la intervención como lo están los pueblos norteamericano e inglés.
- El gobierno Siria presentó el miércoles 28 de agosto al Consejo de Seguridad de la ONU pruebas que vinculan a los opositores armados con el ataque químico en la localidad de Ghouta en las afueras de Damasco por el que murieron cientos de personas. En un almacén situado en el barrio de Jobar, en Damasco, encontraron barriles de gas tóxico con una etiqueta en la que se especificaba que eran de fabricación saudí. También un gran número de máscaras y medicamentos utilizados para contrarrestar productos químicos que pertenecían a empresas y compañías farmacéuticas de Qatar y Alemania.
Son los que están dándole armas a Al-Queda. EEUU los tiene como sus principales aliados en Siria y Qatar los está financiando. Al igual que en Afganistán apoyaron a Bin Laden y a los talibanes contra la ex URSS y cuando llegaron al gobierno se les pusieron en contra. Lo mismo va a suceder con estos salafistas, pero en este momento están jugando a desatar el infierno aliados a los peores elementos del mundo árabe. Me parece importante que Argentina se haya opuesto a la intervención. Brasil todavía no lo hizo.
- Sobre todo porque Argentina preside el Consejo de Seguridad.
Además no era una posición absolutamente segura.
- Era extraña la demora pero finalmente hubo un pronunciamiento.
Podríamos decir que tardío. Tengamos en cuenta que si pueden hacer cualquier cosa en Siria también lo harán en Malvinas y en cualquier otra parte del mundo.

Mario Hernández, periodista La Maza y colaborador de Marcha.