viernes, 21 de junio de 2013

Convocatoria de uruguayos en Argentina, ante un nuevo aniversario del golpe de estado




A 40años del golpe de Estado en URUGUAY

CONVOCAMOS A ARTISTAS, ARTESANOS, COMUNICADORAS/ES, ESCRITORES/AS, PROFESIONALES, MÚSICOS/AS, MURGUISTAS, CUERDAS DE TAMBORES,

A TODXS LOS ORIENTALAS Y ORIENTALES QUIENES COMPONEN EL CAMPO POPULAR

A ROMPER EL SILENCIO .

A EXPRESAR NUESTRO REPUDIO AL GOLPE

¡NUNCA MÁS IMPUNIDAD EN URUGUAY!

ESTE 27 DE JUNIO ABRACEMOS EL OBELISCO
SÍMBOLO DE LA CIUDAD DE BS. AS.

HAGAMOS UNA APUESTA DESDE LA CULTURA QUE FUERA UNO MÁS DE LOS ÁMBITOS QUE SUFRIÓ PERSECUCIONES, SILENCIAMIENTO Y CÁRCEL.

La NSA, PRISM y la privacidad en la era de Internet




La semana pasada, Edward Snowden se convirtió en el último de una larga lista de denunciantes de prácticas ilegales. Se ha revelado que la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. [NSA por sus siglas en inglés] ha tenido acceso de forma oculta a conversaciones telefónicas y a una gran cantidad de cuentas online por medio de los proveedores de servicios más importantes, poniendo de relieve cómo la privacidad de los usuarios es violada a gran escala por el Estado con el fin de obtener informaciones.

"Big data" y la inteligencia

La última palabra de moda entre las empresas de Internet es "big data". La industria se ha percatado del hecho de que si se integran un montón de servicios, como Gmail de Google, Drive, Calendar y Youtube, y luego se usan estos para rastrear el comportamiento de los usuarios, se termina con una enorme cantidad de información sobre los individuos. Desde el punto de vista del usuario, la fusión de los datos de esta manera sin duda tiene sus ventajas, lo que permite un fácil acceso a muchas funciones diferentes, pero para una empresa significa una capacidad sin precedentes para dirigir la publicidad. Facebook es un negocio que se basa en esto, permitiendo a las empresas dirigirse a usuarios con intereses particulares, mediante los "me gusta", la edad, los centros de estudio, etc.
Desde el punto de vista de los servicios de inteligencia, esto da acceso a una enorme cantidad de información en las redes sociales y profesionales de sus objetivos. Se les proporciona la capacidad de saber de forma más o menos constante donde estás y les da una buena pista acerca de lo que estás haciendo y con quién te vas a reunir allí. Ellos saben qué sitios web estás visitando, qué vídeos que ves online y así sucesivamente. Todo sobre la base de tener acceso a tu cuenta de Google, iTunes y Facebook.

Lo que significa registrar metadatos

Obama y otros políticos dicen que simplemente están registrando lo que ellos llaman "metadatos", es decir, las partes que intervienen en una llamada telefónica, el remitente y el destinatario de un correo electrónico, etc. Esto se supone que tranquiliza a la gente que teme que el gobierno esté escuchando sus llamadas de teléfono o lea su correspondencia.
La Electronic Frontier Foundation ha publicado un comentario bastante acertado sobre este tema bajo el título ¿Por qué los metadatos importan?:
"Ellos saben que llamaste a una línea erótica a las 2:24 de la madrugada y que la conversación duró 18 minutos. Pero no saben lo que se habló. Ellos saben que llamaste a la línea de prevención del suicidio desde el puente Golden Gate. Pero el contenido de la llamada permanece secreto. Ellos saben que hablaste con un servicio de pruebas de VIH, luego con tu médico y tu compañía de seguro sanitario durante la misma hora. Pero no saben lo que se discutió. Ellos saben que recibiste una llamada de la oficina local de la Asociación Nacional del Rifle mientras están haciendo campaña contra la legislación de las armas y que, a continuación, llamaste a tus senadores y representantes del Congreso inmediatamente después. Pero el contenido de esas llamadas se mantiene a salvo de la intrusión del gobierno. Ellos saben que llamaste a un ginecólogo, hablaste durante media hora, y luego llamaste al teléfono de la oficina de planificación familiar local ese mismo día. Pero nadie sabe de lo que hablaste".
Los tribunales de los EE.UU. han establecido que una dirección IP es lo mismo que una dirección postal y que por lo tanto, no tenemos derecho a mantenerla en privado. Usando esta analogía, lo que el gobierno de EE.UU. está haciendo es el equivalente a ordenarle al correo que registre cada carta que se envía en una gran base de datos. Si, a continuación, se descubre que de alguna manera te has comunicado con alguien que figura en una lista de servicios de seguridad, se abrirían todas las cartas, se leerían, y luego se volverían a cerrar. Evidentemente, la mayoría de la gente probablemente consideraría esto como una intrusión y como el tipo de cosa que se esperaría de un régimen totalitario y no lo que estamos acostumbrados en el Occidente supuestamente "democrático".

Espiar a los extranjeros

La administración insiste en que sólo están espiando a los ciudadanos extranjeros, y que para espiar a los ciudadanos estadounidenses tienen que pasar por los tribunales. Bueno, eso no es un alivio para todos los que no somos ciudadanos estadounidenses. Por lo tanto, ¿los servicios de inteligencia de Estados Unidos son libres para registrar toda nuestra información sin ningún tipo de orden judicial? Dado que algunas de las compañías de Internet más grandes del mundo son estadounidenses, esto básicamente le da a la inteligencia de EE.UU. un acceso sin restricciones a todo el tráfico de Internet.
El programa PRISM es algo muy embarazoso para las empresas de Internet de Estados Unidos. Han sido durante mucho tiempo sospechosas de haber abierto puertas traseras a la inteligencia de EE.UU., y esto ahora queda confirmado. Google, AOL, Microsoft, Yahoo, Apple, etc. Obviamente, todas niegan tener conocimiento de ello, pero nadie les cree.
Muchas empresas y políticos de Estados Unidos han criticado a los chinos precisamente por este tipo de actividades. Tanto el gobierno británico como el de EE.UU. acusan a Huawei de dar a los chinos este tipo de acceso a través de sus centrales telefónicas.
No sólo eso, sino que las empresas que no son estadounidenses han de estar preocupadas porque sus datos estén siendo recogidos por las agencias de inteligencia de Estados Unidos para fines de espionaje industrial. Esta es probablemente una de las razones por la que la Comisión Europea esté exigiéndoles garantías de privacidad a los EE.UU.
Un elemento de este escándalo de espionaje es el aumento de la competencia entre las potencias imperiales por los mercados. El espionaje industrial desempeña un papel clave en esto.

Los medios de comunicación y la comunidad de inteligencia

Todo el escándalo, sin embargo, plantea la pregunta: ¿esto es realmente una noticia? Los medios de comunicación lo presentan como si se tratara de un nuevo escándalo, totalmente surgido de la nada. En realidad, sin embargo, la prensa tiene una memoria muy corta y, sin duda, el uso prolífico de cláusulas de silencio ayuda a olvidar.
Es bueno recordar algunos de estos ejemplos. En un video bastante cómico, de noviembre del año pasado, durante la promoción de su libro sobre encriptación, Julian Assange, señalaba cómo se le concedió al FBI acceso a la cuenta de Gmail de David Petraeus. Era en ese momento el jefe de la CIA. Si son capaces de utilizar ese tipo de medidas en contra de la persona más poderosa de la comunidad de inteligencia, ¿Qué no podrán hacerles a otros ciudadanos estadounidenses?
Luego, por supuesto, tenemos al Echelon, que era un sistema para espiar las transmisiones de radio y las llamadas telefónicas durante la guerra fría, que por supuesto no fue desmantelado tras el colapso de la Unión Soviética. El Parlamento europeo informó que disponía de reconocimiento de voz y era capaz de procesar miles de llamadas telefónicas, buscando palabras clave. A pesar de que el sistema ha quedado obsoleto, el método es más o menos el mismo aquí.
Se informa que el gobierno de EE.UU., además, monitorea la mayoría del tráfico de Internet que pasa por los centros principales en los EE.UU. y, probablemente, en el Reino Unido también. La llamada Room 641A fue descubierta en 2006 en un edificio de AT&T. Debe haber más de estos sitios alrededor de los EE.UU. y en otros lugares. De hecho, la red PRISM parece ser un complemento a la infraestructura ya existente.
La Electronic Frontier Foundation ha estado haciendo campaña contra la vigilancia gubernamental de Internet desde principios de los 90. Proporcionan una guía de auto-ayuda, que da una información útil sobre el alcance de los poderes del gobierno, que son casi ilimitados cuando se trata de "amenazas" extranjeras.
Las recientes revelaciones acerca de PRISM y la vigilancia de Internet, por lo tanto, no son realmente noticia, pero le presta un gran servicio a la conciencia general el que esto ahora haya salido a la luz.

Una batalla se está preparando

¿Y qué pasa si el gobierno me espía? ¿Qué consecuencias prácticas tiene? No tengo nada que ocultar. Eso es lo que los gobiernos de todo el mundo quieren que pensemos. En realidad, sin embargo, el aumento de la vigilancia estatal se da como preparación para las próximas batallas de clase. La idea, por supuesto, es señalar a activistas del movimiento obrero. Aunque ha habido mucho ruido en la prensa entorno a la amenaza del "terrorismo", en realidad los servicios de inteligencia siguen dedicándoles mucha atención a las organizaciones de izquierda. Sin lugar a dudas, deben tener agentes en los sindicatos y organizaciones políticas.
Mediante la inteligencia van a tratar de cortar la cabeza del movimiento. Usarán el chantaje, el acoso, el encarcelamiento y, en casos extremos, posiblemente, incluso recurrirán a los asesinatos. Los datos obtenidos de las compañías de Internet serán de gran ayuda en este sentido y mucho más baratos que el despliegue de un montón de agentes en todas partes.
Los analistas burgueses también quisieran poder predecir el futuro, al parecer. Con la típica actitud descarada propia de la prensa de negocios, Businessweek informó en febrero sobre cómo las agencias de inteligencia, usando tweets y datos de Facebook (¿recogidos de dónde?) buscan una manera de predecir las revueltas populares. Saber si tendrán éxito o no en esta empresa es otro asunto, pero se nota con claridad qué tipo de "amenazas" son las que les preocupan.
Estas últimas revelaciones sólo muestran que la clase dominante se está preparando para serias batallas de clase en el futuro. El movimiento obrero debe hacer lo mismo. Sin embargo, no es a través de métodos conspirativos que los activistas obreros y los jóvenes podrán ganar esta batalla. No podemos esperar en serio que todos los activistas de la clase trabajadora encripten sus comunicaciones y sus direcciones IP. No podemos esperar seriamente que dejen de utilizar Google, Facebook, Yahoo u Hotmail. El Estado burgués siempre ha utilizado el espionaje e infiltración de organizaciones del movimiento obrero y es perfectamente lógico que esto ahora se haya extendido al ámbito de Internet.
Internet es como un arma de doble filo; puede ser utilizado por el Estado para espiar a las actividades, pero también es un instrumento muy útil en la difusión de las ideas del genuino socialismo y para la construcción de la oposición al sistema capitalista en su conjunto. Tenemos que aprovechar las oportunidades abiertas por la tecnología moderna, no sólo sitios web, sino también Facebook y las llamadas telefónicas baratas por Internet a través de servicios como Skype. Ofrecen una gran oportunidad para el intercambio de las ideas marxistas en todo el mundo.
Una vez que tales ideas obtengan un eco en las mentes de millones de trabajadores oprimidos y pobres, no habrá suficiente espionaje en Internet capaz de contenerlos. Durante la revolución egipcia el estado intentó bloquear el uso de Internet, como si ésta fuera la causa de la revolución. Al final, miles de brutales policías secretos, respaldados por la CIA, no pudieron impedir que Ben Ali y Mubarak fuesen derrocados.
El movimiento obrero debe exigir a los gobiernos nacionales que se ponga fin a los tribunales secretos, cláusulas de silencio, etc. Si todas las medidas encubiertas que están adoptando tienen una motivación racional, que lo demuestran en público. Al final, sin embargo, debemos mantener un sentido de la proporción y entender que mientras el Estado burgués siga existiendo, también lo hará el espionaje y las intrigas que lo acompañan. Un verdadero fin a tal espionaje sólo vendrá cuando la propia sociedad se haya transformado y cuando el Estado burgués se haya erradicado.

Niklas Svensson Albin
12 de junio de 2013

miércoles, 19 de junio de 2013

El Che hoy




Pensar al Che 46 años después de su asesinato es un reto y hay que asumirlo con modestia.

Habría que resaltar ante todo la impresionante sobrevida de su ejemplo. El tiempo transcurrido desde su muerte es mayor que el de su existencia interrumpida en plena juventud. Sucesivas generaciones lo han acompañado. Renació en hombres y mujeres que lo amaron sin haberlo conocido y por él dieron sus vidas una y otra vez.
Su vigencia ha sido permanente. Transformada en símbolo su imagen recorre el mundo. Se aferran a ella y la levantan quienes buscan cambiar la realidad. Es el rostro que anima la Revolución de nuestro tiempo.
Más allá de cualquier análisis científico es obvio que para muchos el Che vive, es inseparable de sus luchas, sacrificios y sueños.
El desafío para quienes piensan al Che es tratar de hacerlo a la manera guevariana, imaginando cómo lo haría él, con su modo de pensar siempre creador y libre de ataduras. Sólo pretendo aquí compartir con ustedes unas pocas reflexiones sobre un tema que exigiría un empeño sistemático y de mayor calado.
Debemos evadir las manquedades de quienes reducen al Che a su hazaña guerrillera o a sus criterios sobre la construcción del socialismo en Cuba y a la estrategia de lucha armada para la América Latina de hace medio siglo presentándolo sólo como una figura deslumbrante de un pasado glorioso. En todos esos campos entregó aportes de valor excepcional que fueron decisivos para el desarrollo posterior y hoy tienen plena actualidad en un Continente donde millones se afanan en la búsqueda de un socialismo nuestro, multicolor, que en su diversidad halla en el Che su punto de encuentro.
El Che fue asesinado en Bolivia y su vanguardia guerrillera militarmente derrotada pero en el Altiplano triunfó finalmente un movimiento del que forman parte continuadores de su heroico destacamento, que lo reivindica como paradigma y ha hecho de Vallegrande y la Higuera lugares sagrados de un nuevo socialismo.
El Imperio intentó en vano hacerlo desaparecer. Él regresó victorioso a la Venezuela bolivariana y chavista, al Ecuador, a Nicaragua, a la Argentina, a Brasil, a Uruguay, al Caribe, a los movimientos populares que en él tienen su mejor guía.
Su visión de un proyecto de emancipación social de alcance continental se convirtió en realidad que pugna por consolidarse ya en un número creciente de países y que habrá de desembocar en una América Latina y caribeña libre de la dominación extranjera y de toda forma de explotación.
Anticipándose a muchos descubrió las debilidades y contradicciones del sistema soviético que inevitablemente llevarían a su bancarrota. Supo además denunciar su falta de espíritu internacionalista, el abandono de la solidaridad efectiva con quienes luchaban por su liberación.
Frente al eurocentrismo que frenaba al movimiento revolucionario, la década del Sesenta vió surgir una nueva izquierda que cuestionó los esquemas del llamado “socialismo real” mientras del proceso descolonizador brotaba un Tercer Mundo que se empeñaba en buscar sus propias vías para superar al capitalismo. La Revolución cubana sería parte inseparable de ese proceso y Ernesto Guevara su pensador más relevante, quien más se esforzó por sintetizar la experiencia cubana y dotar de una elaboración teórica al tercermundismo y a la revitalización del ideal socialista al que aportaría frescura antidogmática, independencia creadora y auténtica militancia combativa.
Precisamente porque él estaba peleando con las armas en la mano, convirtiendo en práctica real sus convicciones, el Che no estuvo presente en la Conferencia Tricontinental ni en la creación de la Organización Latinoamericana de Solidaridad pero nadie duda que ambas a él debieron su existencia.
No fue por azar que C. Wright Mills dedicó al Che el capítulo final de su último libro donde quiso reunir los principales textos del pensamiento socialista.
Hace cinco años Frei Betto escribió: “Hoy, al resumir el legado del Che y celebrar sus ochenta años nos exige mantener el corazón y los ojos vueltos hacia la preocupante situación de nuestro planeta, donde impera la hegemonía del neoliberalismo. Multitudes, sobre todo jóvenes, son atraídas al individualismo y no al espíritu comunitario, a la competitividad y no a la solidaridad; a la ambición desmedida y no a la lucha en pro de la erradicación de la miseria”.
Y agregaba el dominico revolucionario: “¿cuál es la mejor manera de conmemorar los ochenta años del Che? Creo que el mejor regalo sería ver a las nuevas generaciones creyendo y luchando por otro mundo posible, donde la solidaridad sea hábito, no virtud; la práctica de la justicia una exigencia ética; el socialismo el nombre político del amor”.
Esas palabras sirven también para este aniversario ochenta y cinco. Ese regalo está en la conciencia y en los sentimientos de los jóvenes. A ellos hay que llegar pero como lo hacia el Che. Sin imposiciones escolásticas ni estereotipos burocráticos, sin hipocresía. Se trata de ayudarlos a pensar y a sentir por sí mismos con entera libertad. Educar, crear conciencia, era para él tarea clave, irremplazable, para avanzar hacia una nueva sociedad en lucha constante contra la herencia del egoísmo y el materialismo individualista.
Por eso calificó como “el tremendo crimen histórico de Stalin: el haber despreciado la educación comunista e instituido el culto irrestricto a la autoridad”.
Para el Che educar a los hombres, ayudarles a forjarse una nueva conciencia que asuma los valores de la sociedad que se quiere conquistar es misión principal de la vanguardia revolucionaria la cual, si de verdad lo es, no puede caer en la engañosa idea de que el socialismo puede implantarse por decreto ni que la ideología puede apresarse en un manual.
Nada educa tan eficazmente como el ejemplo y por eso él fue y será siempre nuestro mejor educador.
A él hay que regresar ahora cuando nos enfrascamos en el proceso necesario de cambiar todo lo que deba ser cambiado en nuestro proyecto económico y social. Para que ese proceso triunfe y haga mejor el socialismo posible ahora en Cuba es preciso fortalecer y profundizar nuestra cultura revolucionaria. Es imposible subrayar la importancia estratégica, decisiva, de esa batalla en el terreno de las ideas y de la conciencia, a cuyo frente seguirá quien hoy como ayer nos convoca a luchar hasta la victoria siempre.

Ricardo Alarcón de Quesada
La Habana, 14 de junio de 2013
Coloquio Che Guevara en la hora actual
a 85 años de su natalicio

martes, 18 de junio de 2013

Gritos de "fascista" a Baltasar Garzón en Uruguay




Garzón, como acostumbra últimamente volvió a presentarse como un "defensor de los derechos humanos", intentando blanquear su pasado de represor y principal avalador de la tortura contra militantes vascos, no pocos españoles de izquierda y también varios ciudadanos árabes detenidos...
Invitado por la Mesa Permanente contra la Impunidad de Uruguay, el ex juez Baltasar Garzón, quien además fue declarado Huésped Ilustre de la capital, dictó una conferencia en el Anfiteatro de la Universidad montevideana, acompañado por el social-demócrata Roberto Garretón, presidente del Instituto de Derechos Humanos de Chile.
Garzón, como acostumbra últimamente volvió a presentarse como un "defensor de los derechos humanos", intentando blanquear su pasado de represor y principal avalador de la tortura contra militantes vascos, no pocos españoles de izquierda y también varios ciudadanos árabes detenidos en diversas ocasiones en España.
Video abajo de charla de Garzón. A partir del minuto 24, donde se producen los gritos de los militantes solidarios con la causa vasca

Repudio

Cuando el ex juez ya estaba finalizando su alocución, y el público cautivo de su oratoria, estallaba en aplausos, desde la parte alta del anfiteatro, varios jóvenes solidarios con el pueblo vasco y su lucha contra la represión, le gritaron "fascista" al personaje en cuestión y vivaron a Euskal Herria. Tras un momento de confusión, una parte del público siguió aplaudiendo al represor, mientras que se escucharon de forma clara, varios gritos rayanos en un chauvinismo atroz: "Fuera vascos de mierda!", "Son argentinos", "Fuera etarra de mierda".

Impunidad

El ámbito en el que habló Garzón es un escenario indudablemente de izquierda frenteamplista a nivel del público concurrente. Los convocantes, una organización ligada a la lucha contra la impunidad, deberían haber tenido en cuenta cuál es la verdadera cara del invitado, más allá del oportunismo que puede significar traer a alguien "famoso" para que avale las justas reivindicaciones contra la impunidad. Resulta realmente brutal condenar las violaciones de los derechos humanos y las atrocidades cometidas por los militares en Uruguay, y por el otro lado, sentar en la mesa a un hombre, que por más que se maquille, tiene un pasado ligado precisamente a la violación de esos derechos.
¿O es que los vascos y vascas que sufrieron torturas tremendas, no pueden ser considerados hermanos y hermanas de todos esos jóvenes que sufrieron en sus cuerpos la brutalidad de policias y militares uruguayos? ¿Hasta donde alcanza la idea de solidaridad entre pueblos, si a la primera de cambio viene un sujeto como Garzón, dice las palabras que muchos querían escuchar (crítica a los tribunales de la impunidad uruguayos, defiende el rol de la valiente jueza Motta, separada por la Suprema Corte de los juicios que tienen que ver con los asesinatos y desapariciones de ciudadanos durante la dictadura), y a partir de ese momento, nadie investiga qué hizo ese mismo juez en su país de origen.

¿Desinformados?

Es indudable que con toda la información que circula actualmente, no se entera de la verdad el que no quiere, pero de todas maneras ahí van algunos datos del curriculum de Garzón, esos datos que los van a perseguir de por vida. A pesar de la actitud facilista de muchos, y de desinformación voluntaria de otros, siempre habrá jóvenes en cualquier parte del mundo, como los que le gritaron cuatro verdades en Montevideo, más allá de los intolerantes que gritaron "vascos de mierda", o peor aún, expresaron ese odio (inculcado desde la derecha y no pocos jerarcas del Frente Amplio uruguayo, a partir de los hechos de la papelera Botnia) contra todo lo que significan las protestas en Argentina. Justamente un país donde viven cientos de miles de uruguayos y uruguayas, y son maravillosamente tratados.
Es muy lamentable lo sucedido en ese anfiteatro universitario de Montevideo. Sobre todo, porque ocurre en un país donde miles de personas se manifestaron hace 19 años (el 24 de agosto de 1994) en defensa varios presos vascos, fueron reprimidos y la policía asesinó a dos jóvenes (Fernando Morroni y Roberto Facal) patriotas. Esa gesta se llamó la Masacre del Filtro, y la vergüenza de ahora (aplausos para un lobo con piel de cordero) no podrá empañar jamás esa inmensa prueba de internacionalismo solidario.
A pesar del club de fans de Garzón, el ex juez tuvo que escuchar gritos de denuncia y ver las banderas reivindicando a los presos y presas vascas (más de 600, de los cuales muchos fueron enviados a la cárcel por este "gran defensor de los derechos humanos").

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LOS ANTECEDENTES REALES DE GARZÓN

Cuando lo presentaron en el Paraninfo de la Universidad anunciaron que a pedido de Garzón no iban a leer su extenso currículum.
Estos son algunos de los items que Garzón prefiere ocultar:
En 1988 es designado juez de la Audiencia Nacional -la AN se crea en 1977 como continuación del Tribunal de Orden Público del franquismo, es la misma estructura con otra careta. Tiene como labor investigar los delitos de "terrorismo" y se ha transformado en un organismo de condena política. Hasta Mayo/2010 Garzón integró ésta estructura judicial junto a los jueces más reaccionarios de España (y eso es mucho decir)-.
Fue candidato a diputado por el PSOE en 1993.
En 1998 como juez de la AN ordena el allanamiento de varias sedes de la Coordinadora de Alfabetización y Euskaldunización de Adultos (AEK). El saldo es de varios detenidos, locales destrozados y presos.
También en 1998 ordena la clausura del diario Egin, la radio Egin Irratia y la empresa Orain SA que nucleaba a diversos medios y organismos vascos. Cuando ordena cerrar el Egin (con decenas de presos y 300 policías destrozando el diario), Aznar -presidente del momento- declara ante la clausura y respaldando a Garzón: "¿Creían que no nos íbamos a atrever?".
Luego clausura otro diario vasco: el Egunkaria se editaba completamente en Euskera y tiraba más de 50.000 ejemplares en todo País Vasco. También clausuró la editorial de libros Ardi Bertzale y las revistas "Ardi Beltza" (Oveja Negra) y "Kale Gorría" (Calle Roja).
En todos éstos procesos son cientos los procesados, perseguidos, detenidos y encarcelados. También los torturados en las comisarías. Martxelo Otamendi (director del clausurado Egunkaria) fue encarcelado y al salir denunció las torturas. Pepe Rei (director de la clausurada editorial Ardi Abertzale) fue encarcelado y al salir denunció las torturas y además sacó un libro: "Garzón. La otra cara" dónde denuncia la verdadera cara de éste ex juez y denuncia también más de doscientos casos de tortura que fueron presentados a Garzón y éste hizo la vista gorda.
En el 2002 ilegaliza a la organización política de la izquierda vasca, Batasuna.
Ha ilegalizado también organizaciones sociales, políticas y juveniles, entre ellas: Xaki, Ekin, Jarrai, Haika y Segi.
En cada una de éstas ilegalizaciones y clausuras se realizan en total cientos de detenciones ilegales, procedimientos irregulares, torturas, incomunicaciones, acoso sexual y psicológico, etc., etc. Y todo bajo las órdenes de Garzón, o en el "mejor de alguno de los casos" con la vista gorda del Juez que más ha reprimido a las organizaciones populares vascas y catalanas.
En el 2003 uno de sus ex mejores amigos y magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid, Joaquín Navarro, declara sobre Garzón: "Es un juez que se inventa casi todo. Lo que ocurre es que está actuando respaldado por el poder político y por el Ministerio del Interior. Garzón se permite el lujo de dictar autos de procesamiento o de prisión absolutamente fabulados, dando por demostradas vinculaciones orgánicas y funcionales de diversos sectores con ETA".
Ilegaliza a las Gestores pro Amnistía, organizaciones en pro de la libertad de los casi 1000 presos políticos vascos.
Asesoró al ex Presidente de Colombia Álvaro Uribe y a Santos en la lucha "antiterrorista". Recomendando el método que el aplicaba en Euskal Herria: la incomunicación primaria a los detenidos políticos.
Se reunió con lo más rancio de la derecha venezolana y públicamente se posicionó contra Chávez. Realizó actividades con Marcel Granier, cuando fungía de director de RCTV y Alberto Federico Ravell, ejecutivo del canal Globovisión.
El periodista Carlos Aznárez dice en un artículo: "Quien esto escribe nunca va a olvidar, mientras cubría periodísticamente uno de los tantos juicios montados por Garzón contra la militancia vasca, el rostro desencajado de una jovencita que relataba ante el juez cómo la había violado con un palo de escoba. Garzón, como respuesta, bostezó y le dijo, "no invente más y declare lo que se le está preguntando".
Al frente de la Audiencia Nacional, Garzón aplicaba la orden de realizar las detenciones (cientos de personas) bajo el régimen de incomunicación, en éste período es dónde se realizaban las más diversas torturas y vejámenes a militantes vascos (incluídas violaciones, bolsa, palizas, etc.). Organismos como el Comité para la Prevención de la Tortura del Consejo de Europa -CPT-, el Comité contra la Tortura -CAT- o diferentes Relatores Contra la Tortura del sistema de Naciones Unidas han reclamado reiteradamente la abolición de esta modalidad de detención al Poder Judicial de España, cuya aplicación lleva la rúbrica de este magistrado.
Más de doscientos detenidos vascos denunciaron en la cara del mismo Juez Garzón que habían sido torturados y así lo demostraban pruebas forenses o simples observaciones físicas. Garzón no investigó ni uno de ésos casos. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos le tiró de las orejas al Juez y expresó el 2 de noviembre de 2004 que las investigaciones de tortura no habían sido "lo suficientemente profundas y efectivas para cumplir con las exigencias de los tratados internacionales".
Las Madres de Plaza de Mayo denunciaban públicamente a Garzón cuando la clausura a los diarios: "Las Madres de Plaza de Mayo repudiamos con todas nuestras fuerzas la operación policial y represiva ordenada por el Juez Garzón contra el Diario EGIN y la Radio EGIN. De la misma manera en que las Madres de Plaza de Mayo hemos agradecido al Juez Baltazar Garzón el procesamiento de los genocidas argentinos que ensangrentaron nuestro país, hoy tenemos la obligación de denunciar la conducta vergonzosa y vejatoria de este mismo Juez."
También el Sub Comandante Marcos se refería al tema: "Ese payaso grotesco que es el autodeterminado juez Garzón, de la mano de la clase política española, está llevando a cabo un verdadero terrorismo de Estado que ningún hombre y mujer honestos puede ver sin indignarse".
En eras de información digital cuesta no enterarse de éstas cosas. El intento de éstas líneas es andar camino en torno a la verdad de la figura de Garzón, un tipo que sí hiciera en nuestra América Latina lo que hace con el Pueblo Vasco, estaríamos pidiendo juicio y castigo. El debería ser uno de los condenados como terrorista de estado.
Pero no, tiene el tupé de hablar del terrorismo de estado como si el no tuviera nada que ver.
Éste señor es lo que es por lo que ha hecho y por lo que hace, desde ahí hay que caracterizarlo. No es posible hacer una frontera imaginaria dónde se analice sólo lo que el tipo representa por sus acciones en el Cono Sur. En Euskal Herria es el que ha reprimido más desde lo judicial en los últimos años; ha desarrollado un verdadero terror en la población vasca. En Colombia y Venezuela se ha reunido y solidarizado con lo más reaccionario de la derecha.
¿Tiene aún usted elementos para defender a éste representante del fascismo español?.
Sus colegas fascistas en la Audiencia Nacional, los altos cargos del PSOE y el PP, todos le han palmeado la espalda durante años, lo han respaldado y han reprimido codo a codo. Hoy circunstancialmente le dan la espalda.
En el período "post-franquista" de la "democracia española" (luego de 1978), se registran en Euskal Herria cerca de 10.000 detenciones políticas. Cerca de un 50% de éstos 10.000 fueron torturados (datos primarios de una investigación en curso de Euskal Memoria)

http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article53331

lunes, 17 de junio de 2013

Valentina Tereshkova, medio siglo después




La piloto cosmonauta soviética Valentina Tereshkova fue la primera mujer en la historia, en viajar a la ingravidez en un vuelo como única tripulante de la nave Vostok-6, el 16 de junio de 1963, después de Yuri Gagarin.

Tereshkova recuerda hoy cómo hace medio siglo en el ascenso hacia las estrellas, a casi dos millones de kilómetros, pronunció su nombre en clave “Chaika” (gaviota), al ingresar a la órbita extraterrestre y permanecer allí dos días, 22 horas y 50 minutos, hasta su descenso exitoso.
En el cincuentenario de su vuelo, la también Heroína de la Unión Soviética compartió por primera vez con la prensa detalles del entrenamiento de las cinco mujeres candidatas al vuelo, para el cual fue finalmente ella la elegida, y de la enorme responsabilidad que ello significa.
Un vuelo espacial lleva a la preparación de un gran número de personas, y siempre hay que tener presente que su trabajo está implícito en nuestro vuelo, por eso “no tienes derecho a defraudarlos”, enfatizó.
Así evocó detalles de su estancia en el cosmos, nunca antes desvelados con profundidad, como los errores técnicos detectados por ella en las primeras horas, que pusieron en peligro la posibilidad de regresar a la Tierra.
Un error de cálculo programó la nave, no para salir de la órbita y descender, sino para adentrarse más arriba, reveló Tereshkova en días pasados, cuando confesó además que soñaba todavía en volar a Marte, su planeta preferido.
A sus 76 años y consciente de las limitaciones tecnológicas existentes aun en la cosmonáutica moderna para viajar al planeta rojo, aseguró estar lista en un viaje sin regreso.
El cosmonauta Alexéi Leónov, primero en realizar una caminata espacial el 18 de marzo de 1965, rememoró cómo la prensa se agitaba y ansiaba ver quién era ella.
Fue un ascenso extraordinario para las mujeres, observó. “Demostramos que nosotras también podemos”, se animaron a decir las féminas, en el ejemplo de Tereshkova, significó el dos veces Héroe de la Unión Soviética.
La primera mujer cosmonauta ha sido merecedora de un sinnúmero de medallas y premios a lo largo de 50 años, y víspera del jubileo recibió de manos del presidente ruso, Vladimir Putin, la orden Alexander Nevski, esta vez, por los aportes al desarrollo del parlamentarismo en Rusia.
Cuando ocurre un acontecimiento de esa naturaleza, cuando una mujer protagoniza hechos y actos que cualquier persona no puede permitirse, sin duda se convierte en un hito histórico, afirmó Putin durante la ceremonia de condecoración, en el Kremlin.
“Estamos muy contentos, aseveró, que fue precisamente una ciudadana de nuestro país, una ciudadana de la Unión Soviética, la primera mujer cosmonauta”.
Nacida en la provincia de Yaroslavl en 1937, es diputada por su ciudad natal en la Duma estatal, por el partido Rusia Unida. Se despeña como vicetitular del Comité para Asuntos Internacionales.

domingo, 16 de junio de 2013

¡No a la intervención imperialista en Siria!




La declaración de Obama de que los EE.UU. van a intensificar su apoyo a los rebeldes en Siria representa un cambio en la situación. El anuncio de la Casa Blanca significa que los EE.UU. van a suministrar ayuda militar directa a la oposición siria por primera vez. El portavoz Ben Rhodes no dio detalles sobre la ayuda militar, aparte de decir que sería "diferente en alcance y escala a lo que hemos proporcionado antes."
¿Qué actitud deben tener lo marxistas y el movimiento obrero ante esto?
La razón de este cambio es la supuesta utilización del régimen de Assad de armas químicas contra su propio pueblo. Los EE.UU. habían advertido previamente que cualquier uso de armas químicas sería cruzar una "línea roja".
El que crea que las acciones del imperialismo EE.UU. están dictadas por consideraciones humanitarias en el destino del pueblo de Siria debería pensarlo de nuevo. La denuncia sobre las armas químicas trae a la mente de inmediato la acusación de las armas de destrucción masiva que sirvieron de excusa para la invasión de Irak por EE.UU. hace diez años. Mintieron entonces y están mintiendo ahora.
La naturaleza cínica de esta afirmación se puede ver por la forma en que ha sido presentada. Rhodes, viceasesor de seguridad nacional de Obama, dijo que la comunidad de inteligencia de EE.UU. creía que el "régimen de Assad ha utilizado armas químicas, incluido el agente nervioso sarín, a pequeña escala contra la oposición varias veces durante el año pasado" (Las cursivas son nuestras).
Dijo que los funcionarios de inteligencia tenían una "alta confianza" en su evaluación, y también estimaban que entre 100 y 150 personas habían muerto a causa de ataques con armas químicas, "sin embargo, los datos sobre bajas probablemente estén incompletos". "Hemos dicho siempre que el uso de armas químicas viola las normas internacionales y cruza las líneas rojas que han existido en la comunidad internacional desde hace décadas." Dijo Rhodes.
El anuncio de la Casa Blanca se produjo el mismo día en que las Naciones Unidas dijeron que el número de muertos en el conflicto sirio se había elevado a más de 93.000 personas. Todo el mundo sabe que esta cifra esconde una realidad aún más monstruosa. Nadie sabe realmente cuántas personas han perdido la vida en este baño de sangre, pero la cifra real podría ser de hasta 150.000. El informe encontró que al menos 5.000 personas han muerto en Siria cada mes desde julio del año pasado, con 30.000 muertos desde noviembre. Más del 80% de los fallecidos eran hombres, pero la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas (OACDH) dice que también ha documentado la muerte de más de 1.700 niños menores de 10.
¿Cómo murieron estas personas? No por las armas químicas, sino por balas, bombas, metralla o simples cuchillos. Miles han sido asesinados, muchos han sido degollados. Hay niños que han sido asesinados en presencia de sus padres. Sin embargo, nada de esto fue considerado como una "línea roja" por las damas y caballeros de Washington.
La cobertura occidental de la guerra siria es hipócrita en extremo. Los medios de comunicación sólo ven las atrocidades cometidas por las fuerzas gubernamentales. No ven que un niño sea empleado por los rebeldes para cortar la cabeza de un soldado sirio, o que Abu Sakkar, comandante de la Brigada independiente Omar al-Faruk, le extrajera el corazón y el hígado a un soldado y se pusiera el corazón en su boca con el exultante grito: "¡Oh, mis héroes de Baba Amr, masacradores de alauitas que les arrancáis sus corazones para comerlos!"
El 27 de mayo los rebeldes masacraron la aldea cristiana de al-Duvair en las afueras de Homs. Esta fue sólo la última de una persecución genocida de métodos variados: en Jalidiya, los cristianos y alauitas fueron encarcelados en un edificio que luego fue dinamitado. Los cristianos son el 10 por ciento de la población, los alauitas 13 por ciento: los rebeldes sunitas se han comprometido a eliminar al 23 por ciento de la población siria. Hasta 400.000 cristianos ya han huido del país. ¿Quién lo menciona? Sus sufrimientos no existen para nuestra "prensa libre".
Cuando a veces se ven obligados a reconocer tales atrocidades, lo hacen sólo para reprenderlos y excusarlos. La semana pasada, el senador John McCain comentó: "Cosas horribles están sucediendo en ambos lados, pero para las fuerzas de Bashar al-Assad es una táctica que utilizan para intimidar y acobardar a la población." Entonces, ¿cuál es el propósito de las atrocidades cometidas por los yihadistas? ¿Tal vez son simplemente espíritus juveniles elevados? Cuando un niño es fusilado delante de sus padres por un comentario casual sobre el Profeta, ¿fue tal vez una manifestación de fervor religioso? El senador McCain no ve adecuado iluminarnos.
Estos hipócritas asquerosos estaban dispuestos a sentarse con los brazos cruzados, aprovechando estas atrocidades para ganar puntos de propaganda contra un gobierno que no le conviene a sus intereses y que esperaban que cayera sin tener que arriesgar la vida de los soldados estadounidenses.
Habiendo observado impasiblemente la masacre de más de 100.000 hombres, mujeres y niños por medios convencionales, ahora tratan de argumentar con el cinismo más descarado, que la muerte de un centenar (no están seguros de cuántos) con gas sarín (piensan) les da la luz verde para intervenir.
Téngase en cuenta que el uso de gas sarín (en una "pequeña escala") supuestamente tuvo lugar "varias veces durante el año pasado." Si este fuera el caso, ¿por qué no decidieron intervenir antes? ¿Por qué esperar hasta ahora?
Observamos también que la afirmación de que el régimen ha utilizado gas sarín no ha sido confirmada por las Naciones Unidas, que ha dicho en repetidas ocasiones que no está segura de quién era responsable de ello. Bien podría ser que algunos grupos yihadistas hayan utilizado pequeñas cantidades de gas sarín, suministrado por los saudíes o los qataríes, como medio para provocar una intervención de EE.UU.
El hecho es que los rebeldes tenían un gran interés en proveer a los EE.UU. con la excusa para intervenir, mientras que Assad no tenía ningún interés en absoluto en esto. No es ningún secreto que la oposición siria ha estado presionando y rezando por este resultado durante meses. Ahora han conseguido lo que querían.
La hipocresía del imperialismo en relación con las armas químicas se agrava por el hecho de que en el pasado apoyaron al régimen iraquí cuando los usó contra su propia población. El pequeño detalle es que, en ese momento, Saddam Hussein era su fiel aliado.

Equilibrio de fuerzas

La verdadera razón para el cambio en la política de EE.UU. es que el equilibrio militar de fuerzas ha cambiado a favor de las fuerzas del régimen de Assad. El giro decisivo fue la toma de la ciudad estratégicamente importante de Qusayr, cerca de la frontera con el Líbano. Los medios de comunicación occidentales han hecho un gran escándalo por la presencia de combatientes "extranjeros" en Siria (principalmente Hezbollah), pero se han mantenido en silencio sobre la presencia de mercenarios extranjeros y de grupos yihadistas aliados de Al Qaeda, los 10.000 hombres de Jabhat al-Nusra, Ahrar al-Sham y de otros yihadistas financiados por los aliados de EE.UU. Qatar y Arabia Saudita. Tampoco mencionan la política intervencionista del dictador de Turquía, Recep Tayyip Erdogan (de un país miembro de la OTAN).
Es cierto que el gobierno de Assad ha girado hacia Moscú y Teherán en busca de ayuda. Combatientes de Hezbollah también han participado en la contraofensiva del gobierno y pueden haber inclinado la balanza a su favor. Ahora Occidente está tratando desesperadamente de ayudar a los rebeldes con el fin de restablecer el equilibrio. Pero incluso si tienen éxito, se necesitarán muchos meses, causando más derramamiento de sangre y destrucción. La pérdida de vidas, sin embargo, es lo que menos les interesa a nuestros líderes "democráticos".
La intención de los líderes británicos y franceses era convencer al presidente Bashar al-Assad de que no podía conseguir una victoria militar decisiva contra sus oponentes y obligarlo a sentarse a negociar. Pero ahora que el tablero militar se ha invertido, Assad no está inclinado en absoluto a negociar nada. Él desea aplastar a los rebeldes y no compartir el poder con ellos.
Durante meses, la guerra civil en Siria estuvo en punto muerto, siendo incapaces el gobierno y las fuerzas rebeldes de dar golpes decisivos para obtener una victoria. Mientras que ninguno de los dos podía ganar la mano, los imperialistas tenían margen para maniobrar con Rusia para llevar a cabo algún tipo de solución diplomática, posiblemente un gobierno de coalición que incluyera elementos del antiguo régimen junto con políticos burgueses lacayos imperialistas e islamistas "moderados".
Los gobernantes de Rusia son igualmente cínicos en su actitud hacia Siria. Durante décadas ésta ha sido su principal aliada en el Medio Oriente. Por lo tanto, tienen un gran interés en apoyarla. Pero al igual que los estadounidenses, pensaban que Assad podría ser derrocado. Por ello, decidieron cubrir sus apuestas, y entrar en contacto con la oposición.
La BBC señaló: "Gran Bretaña y Francia han argumentado, que no se puede permitir que el campo de batalla se incline claramente a favor del régimen, como está sucediendo actualmente". La palabra clave aquí es "claramente". El estancamiento militar se adecuaba a los imperialistas muy bien. Ellos desean el derrocamiento del gobierno anti-occidental de Assad, pero temían el surgimiento de las fuerzas jihadistas y salafistas que convertirían a Siria en un nuevo Afganistán.
Está claro que los hombres del Kremlin habrían estado bastante dispuestos a deshacerse de Assad y llegar a un acuerdo con la oposición y el imperialismo con el fin de salvaguardar sus intereses en Siria. Para este fin, estaban dispuestos a participar en una conferencia internacional en Ginebra. Pero la situación ha cambiado, sobre todo con la caída de Qusayr, que alteró el equilibrio de fuerzas en el campo de batalla y dio un nuevo impulso a Assad.

¿Un acuerdo negociado?

Como de costumbre, las supuestas Naciones Unidas han sido impotentes para solucionar nada. Ban Ki Moon hace súplicas llorosas por la paz, mientras que el conflicto armado continúa haciendo estragos y se hace más intenso cada día. Él le pide a las potencias extranjeras que no envíen armas a los beligerantes, y la CIA intensificará la entrega de equipos militares y entrenará a los soldados rebeldes sobre cómo usarlas. Se habla de la creación de bases de entrenamiento en Jordania. Pero es muy dudoso que estas medidas vayan a alterar el equilibrio en el campo de batalla.
Se dice que, hasta ahora, los EE.UU. han limitado su ayuda a las fuerzas rebeldes, proporcionando raciones y suministros médicos. Sin embargo, algunas fuentes dicen que la CIA ha estado apoyando activamente a los rebeldes, incluyendo a los grupos vinculados a Al Qaeda. El presidente Putin señaló recientemente que era paradójico que los gobiernos occidentales estuvieran armando a los mismos grupos terroristas en Siria que estaban luchando en Afganistán y Malí.
Los EE.UU., Gran Bretaña y Francia, sin duda, irán a la ONU y tratarán de argumentar que Siria ha "violado la ley internacional" sobre el uso de armas químicas. Sin embargo, Rusia ya ha dicho que las reclamaciones norteamericanas por la utilización de armas químicas por el gobierno de Assad fueron fabricadas, lo que sin duda es verdad. Comparándolo a cuando los EE.UU. equivocadamente afirmaron que Saddam Hussein mantenía armas químicas en Irak, Alexei Pushkov, jefe de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara Baja del Parlamento ruso, twitteó: "Obama está tomando el mismo camino que George Bush". Por lo tanto, las posibilidades de conseguir una resolución aprobada en el Consejo de Seguridad de la ONU son nulas.
Los éxitos militares del ejército sirio han hundido cualquier posibilidad de una conferencia de paz, que en todo caso era una posibilidad remota. The Washington Post (12 de mayo) escribe:
"Si las cosas siguen como están, el gobierno [sirio] será sin duda el partido que tiene la gran ventaja" en las conversaciones, dijo Charles Lister del Instituto de Altos Estudios de Terrorismo y Centro de Insurgencia de Jane. "Si pulsamos pausa en donde estamos hoy, está claro que la insurgencia no plantea una amenaza existencial para el régimen."
Este hecho explica la reticencia de la oposición, incluso a asistir a las conversaciones. Occidente ha reaccionado al revés militar enviando más armas a los rebeldes, y, sin duda, Rusia va a reaccionar a esto con la intensificación del suministro de armas sofisticadas a Assad. La conferencia de Ginebra -nunca fue una posibilidad muy segura de todos modos- está muerta antes de empezar. Las Naciones Unidas son una irrelevancia. La diplomacia ha sido dejada de lado por los acontecimientos en el campo de batalla. Ahora la guerra lo decidirá todo.

Lo que quiere Obama

La decisión de EE.UU. marca una escalada significativa en la guerra de poder que ha estado cobrando impulso en Siria. La razón por la que Washington no ha tomado medidas serias antes para armar a los rebeldes no es ningún secreto. Temen que cualquier suministro de armas que envíen a la oposición termine en manos de Al Qaeda, que está detrás de las fuerzas yihadistas en Siria. Incluso ahora, éste es un factor que limita las opciones de los estadounidenses en Siria.
El Wall Street Journal (16 de abril) escribe:
"Altos funcionarios del gobierno de Obama han tomado a algunos legisladores y aliados por sorpresa en las últimas semanas con un enfoque modificado hacia Siria: No quieren una victoria militar rebelde absoluta en este momento porque creen, en palabras de un alto funcionario, que puede que los 'chicos buenos' no lleguen a la cima.
"Los funcionarios del gobierno temen que con los islamistas vinculados a Al Qaeda dominando cada vez más la oposición al presidente sirio, Bashar al-Assad, una victoria rebelde demasiado rápida podría socavar las esperanzas de encontrar una solución diplomática, según funcionarios y ex funcionarios."
Obama quiere fortalecer la posición de los elementos "moderados" de la oposición, representada por el Consejo Militar Supremo (CMS) y la Coalición de la Oposición Siria. Pero esto es más fácil decirlo que hacerlo. Todo el mundo sabe que las fuerzas de combate más eficaces del lado rebelde son, precisamente, Al-Nusra y otros grupos yihadistas. El CMS ha sido completamente dejado de lado por ellos en los últimos meses.
La Casa Blanca espera que el aumento de la ayuda "reforzará la eficacia y la legitimidad de ambos brazos políticos y militares de los rebeldes de Siria", dijo Rhodes, quien agregó que los EE.UU. estaban "cómodos" trabajando con el jefe del CMS, Gen Salim Idris. "Ha sido importante trabajar con ellos, mientras que se intenta aislar a algunos de los elementos más extremistas de la oposición, como al-Nusra", dijo.
A los estadounidenses les gusta apoyar al CMS, pero es una pregunta que queda sin responder si puede tener éxito. Ellos mismos no parecen tener un exceso de confianza sobre esta cuestión. Esto se demuestra por una omisión significativa: la lista de armas que tienen la intención de enviar a la oposición siria.
Rhodes no dio detalles de la ayuda, pero funcionarios de la administración han sido citados por los medios de EE.UU. diciendo que muy probablemente incluirá el envío de armas pequeñas y municiones. El New York Times citó a funcionarios estadounidenses diciendo que Washington podría proporcionar armas antitanque. Pero los rebeldes han pedido tanto armamento antitanque como antiaéreo.
¿Por qué hasta al día de hoy faltan en la lista los misiles antiaéreos? Es evidente que los estadounidenses temen que si tienen que cambiar de táctica y utilizar la fuerza aérea en Siria, sus aviones podrían ser derribados por sus antiguos "amigos", utilizando misiles "made in USA".
Cuando se le preguntó si el Sr. Obama apoyaría una zona de exclusión aérea sobre Siria, Rhodes dijo que no haría una "gran diferencia" en los combates terrestres, pero sería costoso. Esto es totalmente cínico. Si la fuerza aérea siria pudiera ser eliminada de la ecuación militar claramente haría una diferencia decisiva en la guerra terrestre.
La razón por la que Washington no propone una zona de exclusión aérea en Siria, no es que no haga una diferencia, sino que no se atreven a hacerlo. Washington tendría que hacerla cumplir, y el ejército sirio y su fuerza aérea están equipados con un sofisticado armamento de Rusia. Sería realmente una empresa "costosa", ¡y muy arriesgada!
Este último paso ya es lo suficientemente arriesgado. La experiencia de Vietnam es una advertencia de lo fácil que es dejarse atrapar por una aventura en el exterior. No hay garantía de que el suministro de más armas a los rebeldes sea suficiente. Rhodes ya ha dicho que "nuevas medidas" se tomarán "según nuestro cronograma."
¿Esto significa que los estadounidenses están contemplando una intervención militar directa en Siria? Una parte del Establishment de EE.UU. está a favor de la intensificación de sus acciones. Los senadores republicanos John McCain y Lindsey Graham, que han sido particularmente estridentes en sus llamamientos de ayuda militar, dijeron que los hallazgos recientes deben cambiar la política de EE.UU. en Siria.
"La decisión de prestar asistencia letal, sobre todo municiones y armas pesadas, a las fuerzas de la oposición en Siria se ha retrasado demasiado tiempo, y esperamos que el presidente tomará esta medida de urgencia", dijeron en un comunicado conjunto. Sin embargo, esto parece insuficiente para ellos. Ellos dejan claro que sólo ven esto como un primer paso:
"Pero el suministro de armas por sí solo no es suficiente. El presidente debe reunir una coalición internacional para tomar acciones militares para degradar la capacidad de Assad de utilizar su poder aéreo y sus misiles balísticos, y para mover y reabastecer sus fuerzas en todo el campo de batalla por el aire".
McCain y otros han estado presionando por una mayor participación militar de EE.UU. durante al menos 12 meses. Sin embargo, es bien sabido que los republicanos, que representan el ala más reaccionaria y agresiva del imperialismo de EE.UU., son de dudosa estabilidad mental. Obama representa una visión menos desequlibrada de la clase dominante de EE.UU. El estado de ánimo en el Congreso es de endurecimiento, con los halcones republicanos, como siempre, en busca de sangre. Sin embargo, diez años después de la invasión de Irak, el estado de ánimo en la sociedad estadounidense se opone a cualquier nueva aventura militar extranjera.

¿Revolución o contrarrevolución?

El movimiento en Siria comenzó como una revolución popular con apoyo de masas. Si ese movimiento hubiera estado armado con un programa genuinamente revolucionario, podría haber tenido éxito en conquistar a los sectores de la sociedad que apoyaban a Assad por falta de alternativa. Sin embargo, a falta de una dirección clara, el movimiento fue secuestrado por elementos reaccionarios y lo empujó en una dirección sectaria.
Aliados regionales de Estados Unidos, los baluartes de la reacción, Qatar y Arabia Saudita, han estado vertiendo dinero, armas y mercenarios a Siria desde el primer día. Su objetivo no era en absoluto ayudar a los rebeldes que luchaban por el cambio en Siria, sino por el contrario, aplastar a los elementos revolucionarios y transformar lo que comenzó como un levantamiento popular en una guerra civil con connotaciones sectarias.
En la medida en que toda la situación se militarizó, la lucha fue privada de todo contenido revolucionario. Quienes controlaban el dinero y las armas fueron capaces de imponer condiciones. Los salafistas y yihadistas contrarrevolucionarios, generosamente apoyados por el dinero y las armas de sus mecenas multimillonarios de Riad y Doha, tomaron el control. Eso determina la naturaleza de la llamada oposición.
Se puede argumentar que todavía hay elementos revolucionarios en el campo de la oposición que aún no han sido sofocados. Eso puede ser cierto, pero estos elementos no deciden nada. Ellos tratan de resistir el deslizamiento hacia la reacción salafista, pero dado que los reaccionarios controlan el dinero y las armas, sus esfuerzos están condenados de antemano.
El otro elemento en la oposición son los elementos burgueses "moderados" de la Coalición de la Oposición Siria. Pero estos están completamente subordinados a los intereses del imperialismo de EE.UU. Las últimas declaraciones de Obama sólo servirán para profundizar esa dependencia. Como dice el refrán, "el que paga, manda".
Es esencial que la juventud revolucionaria de Siria se esfuerce por mantener una posición de clase independiente y no subordinarse ni a los yihadistas contrarrevolucionarios ni a la burguesía pro-estadounidense reaccionaria. Eso es muy difícil en la situación actual, pero hay que pensar en el mañana, así como en la situación presente. La verdadera cuestión no es si Assad o los rebeldes pueden ganar, sino ¿qué significa ganar?
La victoria de los yihadistas representaría la reacción en su forma más negra y más cruel. Esto significaría la liquidación de todas las conquistas de los últimos 50 años, empujando lo que era un país civilizado con condiciones de vida aceptables, a la barbarie. Significaría un baño de sangre salvaje de limpieza étnica contra los alauitas, cristianos y laicos. El lema "¡alauitas a la tumba, cristianos a Beirut!" nos da una advertencia razonable en cuanto al carácter y a las intenciones de los yihadistas. Su objetivo es provocar una guerra de exterminio Sunnita / Chiíta.
Por otra parte, hay informes de masacres de campesinos por parte de milicias alauitas en zonas rurales sunnitas. Esto indica el comienzo de una política de limpieza sectaria en áreas mixtas del país. Al final, esto llevaría a la desintegración y la destrucción de Siria como país. Sería una pesadilla de reacción a todos los niveles. El caos desatado por esto no se detendría en las fronteras de Siria. La locura sectaria que se ha desatado deliberadamente por los agentes de la reacción, inspirados y dirigidos por los criminales de Arabia Saudita y Qatar, ya se está extendiendo al Líbano, que está al borde de una nueva y sangrienta guerra civil. Los fuegos del sectarismo están ardiendo en Irak y amenazan a toda la región.
Por otra parte, es necesario mirar más allá de las fronteras de Siria. La victoria de la reacción islámica en Siria sería un duro golpe a la revolución árabe en todas partes. Fortalecería la posición de los sectores más reaccionarios en Egipto y Túnez y debilitaría a las fuerzas revolucionarias. Esto puede afectar negativamente al desarrollo de la revolución en Turquía. Alentaría a la camarilla dominante israelí para lanzar un ataque contra Irán. Es algo que debe evitarse a toda costa.
¿Estaría el pueblo de Siria en mejor situación si su país estuviera bajo el control del imperialismo? Para responder a la segunda pregunta no se necesita mirar más allá de Irak, Afganistán o Libia. El pueblo de Siria no puede entregar el destino de su país a los supuestos demócratas de Washington, Londres y París, que están motivados exclusivamente por la codicia y la defensa de sus propios intereses egoístas.

¿Qué hay que hacer?

Lo primero que hay que decir es lo que no se debe hacer. En cada coyuntura decisiva siempre oímos las mismas palabras: "¡Tenemos que hacer algo!" Esto generalmente significa abandonar todos los principios y tomar lo que se supone que es el camino de menor resistencia. Pero eso es siempre un error. El camino fácil siempre resulta ser el más difícil y peligroso.
Recordemos lo que sucedió en Libia. Los imperialistas prepararon a la opinión pública para una intervención contra Gadafi mediante la organización de una protesta en los medios sobre el supuesto peligro de una masacre en Bengazhi. Esa excusa se utilizó para justificar la imposición de una supuesta zona de exclusión aérea y el uso de aviones de la OTAN para bombardear al ejército libio y facilitar la victoria de las fuerzas rebeldes sobre el terreno.
Al igual que en Siria, el movimiento en Libia comenzó como un movimiento revolucionario, tomando su inspiración de las revoluciones de Túnez y Egipto. Pero los dirigentes burgueses de Bengazhi, haciendo un llamamiento a los imperialistas para que intervinieran de inmediato, empujaron el movimiento en una dirección equivocada. La revolución fue descarrilada, con resultados desastrosos. Pedimos al pueblo de Siria que eche un buen vistazo a Libia hoy y diga si es eso lo que desea.
La verdad es que la Revolución Siria ha sufrido una derrota. No es la primera vez que una revolución ha sido derrotada y terminó en reacción. La primera revolución rusa de 1905 terminó en derrota y en una orgía de reacción, matanzas y pogromos. Ese no fue el final de la historia, sin embargo. Doce años más tarde, la Revolución nació de nuevo y esta vez, bajo la dirección del Partido Bolchevique, fue victoriosa.
Entendemos que es muy amargo para un revolucionario sirio aceptar la idea de la derrota. Pero hay que decir la verdad, sea desagradable o no. La búsqueda de atajos, ya sea en la forma de acomodamiento a los yihadistas o a los imperialistas es una receta segura para el desastre. Sólo las personas irremediablemente ingenuas pueden imaginar que la guerra en Siria tiene que ver con una lucha entre democracia y dictadura. Sea cual sea el bando que gane en el presente conflicto, el resultado no será agradable para la clase obrera de Siria.
En condiciones difíciles -y las condiciones en Siria son ahora inexpresivamente difíciles- es necesario reagruparse y prepararse para un cambio en la situación. Ese cambio puede llegar antes de lo que cabría esperar, pero vendrá de fuera de Siria. Tenemos el comienzo de una revolución en Turquía. En Irán, a pesar de todas las medidas represivas del régimen, las masas están despertando una vez más. En Egipto y Túnez, los trabajadores y la juventud revolucionaria han demostrado su voluntad de luchar contra los islamistas reaccionarios de la Hermandad Musulmana y de Ennahda. La maravillosa revolución árabe ha comenzado, pero aún no está terminada.
Todas nuestras esperanzas se basan en esta perspectiva, en la que ponemos absoluta confianza.
El imperialismo de EE.UU. es la fuerza más contrarrevolucionaria del planeta. Nada bueno puede venir de su constante intromisión en las vidas de otras naciones. Gran Bretaña y Francia son potencias imperialistas menores. Sus gobernantes tienen la esperanza de desviar la atención de la gente de la grave crisis que está minando su nivel de vida, mediante la creación de un estado de ánimo belicoso. Pero los pueblos de los EE.UU., Gran Bretaña y Francia no quieren la guerra. Ellos recuerdan cómo fueron engañados por la propaganda mentirosa antes de la invasión de Irak y no se dejarán engañar fácilmente por segunda vez.
Los marxistas de Europa y Estados Unidos deben cumplir con su deber revolucionario. Hay que oponerse por todos los medios a nuestra disposición a los planes de una nueva intervención imperialista en el Medio Oriente. Nuestro deber es claro: debemos luchar contra nuestra propia burguesía. Nuestra tarea inmediata es denunciar, exponer y desenmascarar la propaganda mentirosa que busca preparar a la opinión pública para nuevas guerras y carnicerías.

¡No a la injerencia imperialista en Siria!
¡Abajo el imperialismo!
¡Viva la revolución árabe!

Alan Woods
Londres, 14 de junio de 2013

viernes, 14 de junio de 2013

Estados Unidos quiere reconquistar su "patio trasero"




Tras casi una década de retroceder en América Latina, Washington intenta responder a los desafíos y consolidar su hegemonía en la región. A partir de la desaparición de Chávez, la Casa Blanca instrumentó una batería de iniciativas económicas, políticas, militares, diplomáticas e ideológicas.

"América Latina es nuestro patio trasero... tenemos que acercarnos de manera vigorosa". Las palabras del secretario de Estado John Kerry, ante el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, el 17 de abril pasado, expresan un objetivo vital de la diplomacia estadounidense. El gran proyecto interamericano para la posguerra fría lo lanzó Bush padre en 1991: la "Iniciativa para las Américas".
La idea era construir una gran área de libre comercio, extendiendo el NAFTA (acuerdo de libre comercio entre EE.UU., Canadá y México) hasta Tierra del Fuego. La apuesta neoliberal del ALCA fue continuada por Clinton y Bush hijo, y derrotada en Mar del Plata a partir del cambio en la correlación de fuerzas y de la aparición de un proyecto alternativo de integración latinoamericana. El desgaste que implicó esta derrota para Washington, más las apremiantes preocupaciones en Irak, Afganistán, Irán, China, Oriente Medio y África, quitaron a América Latina del foco de atención del Departamento de Estado. Ese relativo descuido se prolongó durante el primer mandato de Obama. Simultáneamente, se fortaleció el eje bolivariano, aparecieron nuevos escenarios de integración en torno al ALBA, la UNASUR y la CELAC y se incrementó la presencia de China y otros emergentes extra-hemisféricos.
Desde el inicio de su segundo turno como presidente, Obama muestra claras señales del interés de la Casa Blanca por reposicionarse en la región. A partir de la muerte de Chávez, Washington intensificó su estrategia de recapturar un área que históricamente estuvo bajo su influencia, impulsando las relaciones comerciales y financieras con sus vecinos del sur (terreno en el que viene perdiendo posiciones frente al intercambio intra-regional y a la demanda de otros polos extra-continentales, como China). También busca retomar la iniciativa diplomática y debilitar todo lo posible a sus desafiantes regionales, especialmente el bloque de países del ALBA, con Venezuela a la cabeza. La desaparición del líder bolivariano y principal impulsor de la integración anti-estadounidense, fue entendida por el gobierno estadounidense como una gran oportunidad.
En los últimos tres meses, se aceleraron los tiempos del complejo ajedrez regional. Washington movió vertiginosamente infinidad de fichas: gira de Obama por México y Costa Rica, nueva promesa del cierre de la cárcel de Guantánamo, visita estratégica del vicepresidente Biden (quien es un precandidato a presidente y quiere captar el crecientemente influyente voto latino) a Colombia, Trinidad y Tobago y Brasil, recepción de los mandatarios de Chile y Perú en la Casa Blanca, inminente visita de Kerry a Guatemala, invitación a Dilma Rousseff para una visita de Estado a Washington (única mandataria que tendrá este año ese privilegio, que ni siquiera recibió el premier chino la semana pasada), apoyo a la Alianza del Pacífico -los principales aliados de Washington impulsan esta integración, de matriz neoliberal y afín a la Asociación Transpacífica-, desestabilización en Venezuela a partir de no reconocer el triunfo electoral de Nicolás Maduro (aunque Kerry se reunió en la primera semana de junio con su par venezolano, lo cual podría implicar un giro luego de 3 años de ostracismo en las relaciones bilaterales), impulso al gobierno de Santos para proponer el ingreso de Colombia en la OTAN y recibir al opositor Capriles, negociación para que la DEA vuelva a actuar activamente en Argentina luego de la salida de la ministra de Seguridad, Nilda Garré.
En pocas semanas, la diplomacia de Washington actuó intensamente para reordenar el "patio trasero", luego de una década signada por las turbulencias que supusieron las rebeliones populares, el surgimiento de movimientos anti-imperialistas y la creación de instancias de integración que apuntan a recuperar como horizonte la autonomía, o al menos una inserción internacional de carácter multilateral. Desde el fin de la guerra fría, nunca habían los países latinoamericanos desafiado tan abiertamente la agenda de Washington. Para el Departamento de Estado, contrariado por este inédito desafío regional, ya es hora de volver a poner las cosas "en su lugar".
Históricamente las políticas de Washington hacia el sur del continente, desde que abandonaron las invasiones abiertas con marines en pos de la "buena vecindad", se nutrieron de dos componentes: "zanahorias" y "garrotes". Promesas de ayuda financiera, concesiones comerciales, inversiones e intercambios académicos convivieron históricamente con amenazas, desestabilizaciones, sanciones económicas y apoyos a militares golpistas. Así, para conseguir aprobar el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca en 1947, se prometió una suerte de "Plan Marshall para América Latina". Para lograr los votos que permitieran expulsar a Cuba de la OEA, se lanzó la Alianza para el Progreso.
En esa línea, hoy conviven los ofrecimientos -acuerdos de libre comercio, inversiones, asistencia financiera-, que funcionan como "espejitos de colores" para los gobiernos neoliberales de la región, con las amenazas para quienes confronten con los intereses de Washington: red de bases militares de nuevo tipo, desestabilización de los gobiernos bolivarianos, presión a través de las grandes corporaciones de prensa, financiamiento a grupos opositores a través de ONGs, quita de beneficios comerciales.
Los movimientos sociales y las fuerzas políticas populares de la región están advirtiendo esta nueva ofensiva imperialista, que aprovecha las debilidades del bloque bolivariano para reintroducir la agenda neoliberal. Retomar la integración desde abajo, aquella que hace casi una década logró derrotar el ALCA, parece uno de los caminos que están privilegiando para resistir este nuevo embate.

Leandro Morgenfeld
Docente UBA e ISEN. Investigador del CONICET. Autor de Vecinos en conflicto. Argentina y Estados Unidos en las conferencias panamericanas (Ed. Continente, 2011), de Relaciones peligrosas. Argentina y Estados Unidos (Capital Intelectual, 2012) y del blog www.vecinosenconflicto.blogspot.com

Una alternativa socialista a la Unión Europea




El Consejo Político Federal (CPF) de Izquierda Unida de Esapña ha aprobado un documento sobre la crisis europea que servirá de base para un debate en el seno de la organización, que incluye una conferencia estatal el 22 de junio en Madrid que tiene por título “Conferencia sobre Europa". El objetivo de este debate es, según se dice en el subtítulo de este documento, “Contribuir a poner fin al proyecto neoliberal de la Unión Europea. Por una construcción social y democrática de Europa“.
Los compañeros y compañeras de Izquierda Unida que estamos organizados en torno a la revista marxista Lucha de Clases damos la bienvenida a este debate. Queremos aprovechar esta circunstancia, igual que hicimos en relación al debate sobre el Bloque Social y Político, para contribuir con nuestra aportación a un tema tan transcendental como es la crisis europea y qué alternativa de izquierda y socialista podemos oponer a la Unión Europea capitalista y a sus políticas antiobreras y antisociales.
Más que dar nuestra opinión sobre el contenido del documento del CPF de IU, hemos optado por presentar nuestra propia posición sobre el tema, haciendo cuando lo hemos considerado necesario referencias al mencionado documento, particularmente en los aspectos programáticos.

Una crisis capitalista global

La crisis del capitalismo europeo es solamente una expresión de la crisis que aqueja al sistema capitalista en su conjunto. El sistema capitalista mundial atraviesa la crisis más profunda y larga desde la 2ª Guerra Mundial. En el fondo, la crisis es una manifestación de la rebelión de las fuerzas productivas (el desarrollo industrial y agrícola, la ciencia y la tecnología, los medios de transporte y las telecomunicaciones) contra la estrecha camisa de fuerza del sistema capitalista, que se sustenta, por un lado, en la propiedad privada de los medios de producción y, por el otro, en los Estados nacionales. Ambos son las barreras que se oponen al desarrollo y a la civilización humanas.
Durante un periodo, esta contradicción fue resuelta parcial y temporalmente por una expansión sin precedentes del comercio mundial ("la globalización"), en donde todos los rincones del mundo están unidos en un inmenso mercado mundial. Sin embargo, las contradicciones del capitalismo no fueron abolidas por esto, sino que simplemente se reprodujeron a una escala sin precedentes. Ahora se está pasando la factura.
La enorme capacidad productiva que se ha desarrollado a escala mundial no puede ser utilizada. Esta crisis no tiene un verdadero paralelo en la historia. La escala de la misma es mucho mayor que la de cualquier otra crisis en el pasado. Y ha sumido en la mayor perplejidad a la burguesía internacional.

¿Qué provoca la crisis? I. El papel de la propiedad privada

La crisis actual de sobrecapacidad productiva no es sino la forma en que expresa la tendencia inherente del capitalismo a la sobreproducción de mercancías, y tiene su origen en la propiedad privada de los medios de producción y en los Estados nacionales.
Los empresarios, grandes o pequeños, no producen para satisfacer necesidades sociales, sino mercancías para vender en el mercado y conseguir un beneficio. Este beneficio proviene del trabajo no pagado a los trabajadores – la plusvalía – del que se apropian los empresarios en forma de dinero al vender “sus“ mercancías y descontar los costes de producción. El objetivo de cada capitalista individual, y sobre todo de cada gran empresa, es vender cuanto más mejor y apropiarse del mercado de la competencia. Pero como todos persiguen el mismo objetivo, esto conduce a una anarquía en la producción que termina en sobreproducción de mercancías que el mercado capitalista, necesariamente limitado, no puede absorber; y en una sobrecapacidad productiva instalada en fábricas y oficinas que el sistema no puede utilizar plenamente. Llega un punto en que no pueden venderse las mercancías al mismo ritmo que antes. La contradicción entre la tendencia a la capacidad productiva ilimitada y un mercado capitalista limitado aparece con toda su crudeza. Los trabajadores, con sus salarios, no pueden comprar todos los bienes de consumo que se les ofrecen, pero los capitalistas tampoco pueden dar abasto para comprar todos los medios de producción a la venta – máquinas y edificaciones – para abrir nuevas fábricas e incrementar la productividad de las que ya existen. En la medida que las ventas de las empresas comienzan a caer, retorna más lentamente el capital monetario (dinero) a dichas empresas para renovar el ciclo productivo, y también comienzan las dificultades para devolver los créditos pedidos a los bancos para ampliar sus inversiones. De manera que estos últimos empiezan a cortar el grifo del crédito y se desarrolla una espiral de acción-reacción en sentido opuesto: muchas empresas cierran o quiebran por falta de ventas o de crédito, se despiden trabajadores, se contrae el consumo de la sociedad, disminuyen salarios y beneficios, los Estados recaudan menos por impuestos, y la crisis se precipita sobre toda la sociedad.
Vemos aquí el papel principal que juega la propiedad privada de los medios de producción como responsable último de la crisis, al supeditar la producción social a la consecuención de beneficios privados.
Es cierto que el sistema capitalista utiliza mecanismos para retrasar estas crisis inevitables intensificando el recurso al crédito. De esta manera extiende artificial y temporalmente el mercado capitalista más allá de sus límites naturales. Pero eso sólo hace reforzar el proceso de desarrollo de las fuerzas productivas en los mismos márgenes estrechos de la propiedad privada, por lo que la crisis de sobreproducción termina siendo igualmente inevitable; entre otras cosas debido el enojoso hecho de que los créditos deben ser devueltos tarde o temprano, y con intereses.
Si este extraordinario desarrollo alcanzado por las fuerzas productivas estuviera gestionado y controlado colectiva y democráticamente por el conjunto de la sociedad, y no por un puñado de grandes corporaciones, se podría planificar la riqueza de cada país y continente, y a escala mundial, para resolver todos y cada uno de los problemas sociales y medioambientales que asolan la vida de cientos de millones de personas y del planeta. No habría sobreproducción, ni especulación, ni paraísos fiscales con decenas de billones de dólares sin utilizar, atesorados en islas perdidas en medio del Caribe y en minúsculos principados europeos.

¿Qué provoca la crisis? II. El papel de los Estados nacionales

Pero no es sólo la propiedad privada de las grandes corporaciones, bancos y terratenientes la responsable última de la crisis. Lo es también la existencia de decenas de Estados nacionales opuestos y enfrentados entre sí, particularmente de las grandes potencias imperialistas de los EEUU, la Unión Europea, China y Japón; que dominan con puño de hierro la vida económica del planeta.
Igual que los pequeños reinos y condados feudales de la Edad Media frenaban, asfixiaban y encorsetaban el desarrollo económico con todo tipo de trabas, reglamentaciones e impuestos locales; así actúan los modernos Estados capitalistas ante la tendencia inherente de las fuerzas productivas y de los movimientos poblacionales a extenderse, desarrollarse e interrelacionarse a lo largo y ancho del planeta. Monedas, leyes, tasas aduaneras diferentes, y la competencia descarnada de los grandes capitalistas nacionales de un país contra los de otro, de unas potencias imperialistas contra las otras y de todas ellas contra los países más débiles, constriñen, obstaculizan el comercio, encarecen mercancías, entorpecen el desarrollo científico, frenan el desarrollo de las fuerzas productivas y agravan la crisis cuando ésta se desata. El reflejo de la existencia de las fronteras nacionales en la supreestructura política e ideológica del sistema capitalista, se expresa en los odios nacionales, en las guerras, en el chovinismo y la arrogancia nacional, y en la opresión nacional de las potencias imperialistas sobre los países con un nivel de desarrollo más atrasado.
La superación de la propiedad privada en cada país y su sustitución por la propiedad colectiva, gestionada democráticamente por la clase trabajadora y el conjunto de la sociedad, traería aparejado el avance social, económico, cultural y espiritual de la inmensa mayoría de la sociedad sobre la base de la solidaridad y la fraternidad humanas que tienen su asiento en el ser constitutivo de nuestra especie. De la misma manera, la superación de las fronteras nacionales en Europa y en el mundo, establecería un estadio superior de desarrollo en la humanidad fundado en los mismos valores. En tal sociedad socialista universal la humanidad se reencontraría a sí misma para saltar del reino de la necesidad al verdadero reino de la libertad.

Las características de la crisis actual

Uno de los factores que explica el carácter particularmente virulento de la crisis actual fue la utilización abusiva durante la época anterior de boom económico de mecanismos como el crédito, y el endeudamiento de los Estados, empresas y familias. Estos mecanismos se reservan normalmente para épocas de crisis, pero se utilizaron para prolongar artificialmente el crecimiento económico. De manera que la burguesía llegó a la Gran Recesión de 2008 con un endeudamiento sin precedentes de los Estados, empresas, bancos, y familias. Ahora no pueden emplear estos mecanismos. Los bancos no prestan, los capitalistas no invierten, las economías están estancadas y el desempleo está creciendo, lo cual explica la persistencia de la recesión en Europa y los mezquinos índices de crecimiento en EEUU y Japón. También China está reduciendo gradualmente su portentoso crecimiento económico por falta de mercados exteriores.
Si bien la crisis aparece más agudizada en Europa, EEUU sólo va un paso por detrás. De hecho, si no se estuviese hablando de la crisis del euro, se estaría hablando de la crisis de los EE.UU. La deuda total de los EE.UU. es de 17 billones de dólares - más del 100 % de la producción de su riqueza anual, el Producto Interno Bruto (PIB).
Las tasas de interés están cerca de cero en EEUU, Europa y Japón. Si se toma en cuenta la inflación, que en EEUU y Europa es mayor que la tasa de interés, significa que en términos reales la tasa de interés es negativa. ¿Cómo pueden disminuir las tasas de interés más allá de esto para instigar el crecimiento? ¿Cómo pueden aumentar los gastos del Estado cuando todos los gobiernos están agobiados por deudas colosales?
¿Cómo pueden los consumidores gastar más cuando deben pagar primero las enormes deudas actuales heredadas del “boom”? ¿Y qué sentido tiene invertir en más producción, cuando los capitalistas no encuentran mercados para vender sus productos?
Es falso, como aducen algunos economistas burgueses, que la crisis sea una crisis de crédito o de falta de dinero (liquidez). En los EE.UU. los grandes monopolios disponen de cerca de 2 billones de dólares en sus cuentas, que en lo fundamental no están invirtiendo en la producción, y en la Unión Europea la cifra es de alrededor de un billón. No invierten, no por falta de capital, sino porque no hay mercados.
Por la misma razón, los prestamistas no tienen interés en la expansión del crédito. Ya que no tiene sentido invertir en la producción de bienes para mercados que están saturados de mercancías, la burguesía prefiere ganar dinero especulando con la compra-venta de divisas, de materias primas, o con la deuda pública europea y estadounidense que les garantiza, por ahora, rendimientos muy superiores a los intereses que deben pagar a los bancos centrales por el dinero que éste les suministra.
En la izquierda hay compañeros que continúan insistiendo en la idea de resolver la crisis mediante el aumento del gasto público (keynesianismo). Pero ya hay una enorme deuda pública que hay que pagar. En lugar de aumentar el gasto público, todos los gobiernos están recortando el gasto y despidiendo a los trabajadores del sector público, por lo que se exacerba aún más la crisis.
En Estados Unidos, Japón y Gran Bretaña, los bancos centrales recurrieron a la llamada "expansión cuantitativa"; es decir, a imprimir más dinero, que no tiene respaldo en riqueza real, e inyectarlo en el sistema. Esto no va a resolver ninguno de los problemas, sino que los intensificará en el largo plazo. Su objetivo, fundamentalmente, es comprar la deuda pública de sus países (EEUU está gastando mensualmente 84.000 millones de dólares en comprar deuda pública estadounidense) a los inversores privados, para que éstos vuelquen el dinero recibido en la economía real y así retorne el ciclo de crecimiento. Pero los grandes capitalistas no están interesados en la inversión productiva, como explicamos antes.
El efecto que está teniendo esta política es la aparición de nuevas burbujas especulativas y financieras similares a las que provocaron el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2007-2008. Así, vemos inflarse los precios de las acciones de las empresas en las Bolsas - y también de los bonos de la deuda pública – que inevitablemente se desplomarán cuando la economía vuelva a caer y todo el mundo comience a desprenderse de esos bonos y acciones.
En muchos casos, esta inyección de dinero barato de los bancos centrales en los bancos y compañías privadas está utilizándose para limpiar sus balances de créditos impagados: sólo tienen un efecto contable en sus balances y ningún efecto en la economía real. Si esta enorme inyección de dinero ficticio en la economía de EEUU, Japón y Reino Unido continúa, sin que tenga un respaldo en la creación de riqueza real por el mismo valor, producirá más tarde o más temprano, una explosión de inflación, preparando el terreno para una recesión aún más profunda en el futuro. Todo esto no es más que una expresión de la desesperación de la burguesía, que está tratando de agarrarse a un clavo ardiendo.

La crisis del capitalismo europeo

La crisis del Euro se parece a una agonía interminable. Hay una cumbre "decisiva" tras otra, cada una proclamando el final definitivo a la crisis del Euro. Los mercados se recuperan durante unos días, semanas, o pocos meses, y luego caen de nuevo.
La zona euro está atravesando la crisis más grave de toda su historia, que coloca un gran signo de interrogación sobre su existencia futura. En realidad, su propia existencia en estos años fue un hecho inaudito, debido a la imposibilidad de unir a economías de países, como los europeos, que tiran en direcciones diferentes. Pero, de hecho, lo consiguieron gracias al auge económico que arrancó a mediados de los años 90 hasta el 2008, junto con las políticas de endeudamiento explicadas antes.
Como suele ocurrir, cuando hay una crisis grave, todas las contradicciones nacionales salen a la luz, como podemos ver ahora con las difíciles relaciones entre Francia y Alemania o la dificultad para encontrar una salida común que convenga a todos para los endeudados Portugal, España, Grecia o Irlanda. La Unión Europea se enfrenta a la hora de la verdad.
La creación de la UE fue un intento por parte de la burguesía europea (principalmente la francesa y alemana) de superar las limitaciones del Estado nación mediante la creación de un mercado común, que debía conducir a una mayor unión. Se suponía que la introducción de una moneda común constituiría un paso importante en esa dirección.
Sin embargo, el intento de crear unos acuerdos, sobre la base de una moneda única fuerte, que debieran aplicarse por igual a economías tan diferentes como Alemania y Grecia estaban condenados al fracaso. Podía funcionar mientras durara el boom económico de la década pasada, pero la llegada de la recesión ha puesto de manifiesto todos los antagonismos y contradicciones nacionales. El camino hacia la Unión Europea ha alcanzado sus límites y está en retroceso, con el peligro de que el euro, y la propia UE que hoy conocemos, colapsen.
El Euro no es la causa de la crisis del capitalismo europeo, pero ha agravado enormemente los problemas, especialmente de las economías más débiles como las de Grecia, Portugal, Italia o España. En el pasado, las burguesías de esros países podían resolver parcialmente el problema devaluando su moneda para exportar más barato. Ahora, al haber una moneda común ningún país puede devaluar individualmente. La única alternativa es lo que llaman una "devaluación interna". Como los productos no pueden ganar competitividad a través de la devaluación de la moneda, deben disminuir los salarios en su lugar. Esto se traduce en un régimen de austeridad permanente y ataques a los niveles de vida.
Hagan lo que hagan ahora los mandatarios europeos, saldrá mal. Si continúan tratando de apuntalar el Euro, será una carga intolerable para los recursos financieros de la UE, al tener que acudir regularmente en socorro, vía préstamos, de las economías más débiles. Significará años y décadas de recortes, austeridad y caída del nivel de vida. Es una receta acabada para la lucha de clases. Pero si el Euro se desploma, será una catástrofe económica que hundirá a toda Europa (no sólo a la Eurozona) en una crisis aún más profunda, como explicaremos más adelante.
Este dilema provoca divisiones y tensiones entre las diferentes burguesías nacionales, en particular entre Francia y Alemania.
Angela Merkel exige la plena aplicación de los planes de austeridad y de los recortes. La burguesía alemana exige disciplina y equilibrio de los presupuestos. Hollande exige crecimiento. Más precisamente, la clase dirigente francesa quiere que la clase gobernante alemana pague para estimular la economía de otros países europeos ¿Cómo ponerse de acuerdo entre estas dos partes? Existe, por lo tanto, una escisión abierta en el corazón de Europa. En lo que sí están de acuerdo unos y otros es que deben ser los trabajadores quienes paguen la crisis capitalista, y que cualquiera que sea el lugar de donde salgan finalmente los recursos, éstos deben provenir de los salarios, de las pensiones, de la sanidad y de la educación.

Alemania y el Euro

La reunificación de Alemania en 1990 dio nueva vida a las viejas ambiciones del capitalismo alemán de dominar Europa. Aunque en teoría, Francia y Alemania son socios a partes iguales, es público que Alemania es la que manda. La burguesía alemana tiene en sus manos una poderosa economía basada en una industria fuerte y competitiva. El banco central alemán, e Bundesbank, controla las riendas de Europa.
Durante el boom, los niveles de vida en general subieron en Europa, pero fue un proceso muy desigual. Incluso en el periodo de auge, la burguesía presionó ferozmente a los trabajadores para aumentar la productividad, para trabajar más duramente durante más horas. Hubo un inevitable proceso de precarización, suplantando el empleo a tiempo completo por contratos a tiempo parcial con salarios más bajos y peores condiciones. Esta mejora relativa se debió al aumento de las horas extras, al “pleno” empleo de toda la familia, a la bajada de los precios de los bienes de consumo, en parte como consecuencia de las baratas importaciones chinas y, sobre todo, debido a la desenfrenada expansión del crédito.
El capitalismo alemán, fuertemente dependiente de la exportación de sus productos industriales, exprimió sin piedad a los trabajadores para extraer la última gota de plusvalía. Durante 1997-2010, la productividad por hora en la industria alemana subió un 10%, mientras que los sueldos fueron recortados aproximadamente en la misma cantidad. El efecto ha sido el de abaratar los costes laborales unitarios en un 25% en relación a los países de la periferia europea. Aunque los trabajadores alemanes ganan más que la mayoría de los trabajadores europeos, el índice de explotación es mayor. Este es el secreto de la competitividad alemana. Por el contrario, en la década anterior a 2008, la productividad del trabajo en la industrial en Italia, España y Grecia se mantuvo constante o decreció, en parte también por su mayor atraso tecnológico.
La creación del Euro beneficiaba al capitalismo alemán. Le proporcionó un gran mercado para sus exportaciones (el 60% va a parar a países de la UE), altamente competitivas. Con el fin de ampliar el mercado para sus exportaciones, Alemania presionó a otros países para que aceptaran préstamos y aumentaran la demanda. El dinero que fue prestado a Grecia, España y otros países se utilizó para comprar bienes alemanes, que se produjeron a una escala masiva. Los alemanes prestaron mucho dinero e hicieron mucho dinero con los intereses. Pero todo esto tiene un límite.
La fuerza de Alemania es más aparente que real. El destino de la economía alemana depende de lo que pase en el resto de Europa. Si el euro cayera, tendría un efecto devastador en Alemania. Se espera que Alemania soporte el peso de toda Europa sobre su espalda, pero sus hombros son demasiado estrechos para soportar semejante peso. Los alemanes están tratando de evitar una quiebra griega e italiana, no por altruismo, sino para salvar a los bancos alemanes. Esperan evitar que el tumor se extienda a otros países. Los bancos alemanes poseen 17.000 millones de euros de deuda griega, pero tienen 116.000 millones expuestos en deuda italiana.
Alemania ha tenido que sostener a Grecia. Simplemente no tenía elección. Y tampoco puede permitir una quiebra española o italiana. Pero, al mismo tiempo, tampoco puede rescatar a estos países. Han fracasado a la hora de solucionar la crisis griega mediante una inmensa inyección de dinero. Y no hay dinero suficiente en el Bundesbank para rescatar las deudas de España e Italia.

Europa y Norteamérica

No es asunto de debate si Grecia quebrará, sino cuándo lo hará. Se presuponía que el rescate de la deuda griega, la introducción de una quita del 28% y los durísimos planes de ajuste aplicados tenían como objetivo reducir la deuda griega para que llegara al 120% del PIB en 2020. Pero la deuda pública griega subió al 165% de su PIB actualmente. 5 años consecutivos de recesión y no hay final a la vista. Tarde o temprano, ningún nuevo rescate y ningún plan de ajuste añadido podrán evitar la suspensión de pagos de Grecia.
Ahora vuelve a hablarse de nuevas quitas que, de darse, no serían más que una suspensión de pagos encubierta. Abierta o veladamente, en cuanto Grecia quiebre, inmediatamente la cuestión de la extensión del contagio a otros países estará planteada. Irlanda, Portugal, España e Italia no encontrarán compradores para sus bonos de deuda pública y podrían caer como fichas de dominó, con sus economías en bancarrota. Los bancos podrían colapsar, comenzando con los bancos griegos, para luego pasar al sistema financiero británico y estadounidense, ambos enfermos y con muchos créditos comprometidos en la deuda europea. Un colapso económico de Europa mandaría un maremoto a lo largo del Atlántico, arrojando dudas sobre la salud de la super inflada deuda pública estadounidense, poniendo presión sobre el dólar que dejaría de ser una moneda confiable, lo que desplomaría su valor y amenazaría con derribar la inestable estructura financiera de los EEUU.
Este es el motivo por el que los EEUU están siguiendo el desarrollo de la crisis al otro lado del Atlántico con creciente preocupación.
¿Cuál es la situación ahora? La economía mundial está en la crisis más profunda de la historia. Estados Unidos tiene un déficit enorme – tanto externa como internamente. La mayor nación acreedora del mundo se ha convertido en una de las mayores deudoras. Y en cuanto a Alemania, no hay suficiente dinero en el Bundesbank para rescatar a España e Italia. Sólo las deudas de Italia ascienden a casi 2 billones de euros.
La única posibilidad de encontrar un respiro temporal a la situación sería con un nuevo auge económico mundial sólido que permitiera pagar poco a poco las deudas mientras revive el crecimiento económico y se reducen las cifras del desempleo. Pero la enorme sobreproducción y sobrecapacidad existentes, agravadas con la irrupción de la potente economía china en el mercado mundial, hacen imposible un verdadero auge económico a corto y mediano plazo.

¿Un nuevo Plan Marshall?

En algunos círculos de la izquierda europea y en los sindicatos (como Cándido Méndez, el dirigente de la UGT) está planteándose la necesidad de un nuevo Plan Marshall para sacar a los países del sur de Europa de la crisis.
Pero la analogía con el Plan Marshall de 1948 es desacertada. Tras la Segunda Guerra Mundial, los EEUU salvaron el capitalismo europeo con una gran inyección de capital a través del Plan Marshall. Sin embargo, ahora las circunstancias son muy diferentes. En 1945, EEUU tenía dos tercios del oro mundial y, por tanto, el dólar era “tan bueno como el oro”. Entonces EEUU era el mayor acreedor del mundo; ahora es el mayor deudor del mundo. Además, también había razones políticas para esto. Y era el miedo al avance del estalinismo en Europa y al fermento revolucionario que se desató en la Europa occidental después de la guerra. Necesitaban estabilizar políticamente la región.
Por encima de todo, cuando el Plan Marshall se aplicó, la economía capitalista mundial estaba entrando en una fase ascendente que duró casi tres décadas. Ninguno de estos factores existe ahora. Lejos de correr en ayuda de Europa, Obama está suplicando a los europeos que solucionen sus problemas o, de lo contrario, la frágil recuperación económica de los EEUU estará gravemente amenazada. Alemania es la potencia dominante en Europa pero no posee las reservas económicas virtualmente ilimitadas de que disfrutaban los EEUU en 1945. Pese a que es una economía potente, no es lo suficiente para soportar el peso de los déficits acumulados de Grecia, Irlanda, Portugal, España, Italia y del resto. Lo más importante, Europa y el mundo no están en el inicio de un largo periodo de crecimiento, sino que, por el contrario, están en medio de una recesión y de un prolongado periodo de dificultades económicas y de austeridad.

¿Puede desaparecer el euro?

La introducción del euro ha provocado un punto de inflexión en la configuración del capitalismo europeo. La desaparición del euro no es un proceso reversible simple, donde la vuelta a las monedas nacionales nos situaría automáticamente en la situación de antes de 1999, cuando se adoptó la Unión Monetaria, previa a la introducción del euro, que establecía una paridad fija entre las monedas europeas.
Los mercados, las estructuras de precios, las inversiones, la deslocalización de fábricas, la instalación de sucursales de empresas en los diferentes países, las legislaciones económicas y laborales, el negocio multinacional de las grandes corporaciones europeas dentro y fuera de Europa, la contabilidad y los programas informáticos, el movimiento migratorio intraeuropeo, etc., todo ello se ha reconfigurado y realineado durante catorce años sobre la base de una paridad fija entre las monedas y de una moneda común. Cuando se hace una tortilla, no puede deshacerse la misma y restaurar los huevos rotos. Es un proceso irreversible.
Ciertamente, la ruptura del euro y la vuelta a las monedas nacionales de todos o de una parte de sus países constituyentes no es algo irreversible. Hipotéticamente podría suceder. Pero la turbulencia y el marasmo económico que acompañaría ese proceso conduciría a un desastre económico de tal magnitud que sólo imaginarlo pone los pelos de punta a la burguesía de todos los países europeos. Habría una huida del capital financiero de las deudas públicas nacionales de Europa; incluso la salida de solamente uno o dos países del euro (Grecia y/o Portugal) provocaría tal turbulencia e inestabilidad en las finanzas europeas y mundiales que el contagio alcanzaría niveles descontrolados. Por eso, la burguesía tratará de resistir hasta el límite esa perspectiva. En cualquier caso, las consecuencias para la clase trabajadora y demás sectores populares serían catastróficas. Iniciaría una guerra de clases similar a la de los momentos revolucionarios álgidos de los años 20 y 30 en Europa.

¿Salirse del euro?

Se ha puesto de moda en sectores de la izquierda europea y española, incluso entre algunos compañeros de IU, la consigna de la salida del Euro sin plantear la cuestión de los Estados Unidos Socialistas de Europa. El documento del CPF de IU da argumentos a favor y en contra de permanecer en el euro pero sin tomar una postura al respecto. En cambio, los compañeros referentes del Frente Cívico sí han ido más allá para posicionarse abiertamente a favor de la salida de España del euro y han lanzado una campaña pública para defender esta idea ¡"Volvamos al dracma, a la lira, a la peseta"! es su grito que, independientemente de sus intenciones subjetivas, en los hechos los ubica en una posición nacionalista. Ciertamente, acompañan esta consigna con las demandas de nacionalizar la banca y los sectores estratégicos de la economía, pero incluso esto lo plantean como salida aislada para el Estado español sin vincularlo a una salida socialista de conjunto para toda Europa.
La realidad es que, en la práctica, si cualquiera de los países del sur de Europa saliera de la Unión Monetaria Europea, inevitablemente significaría también salir de la Unión Europea. Esto los dejaría sin acuerdo comercial con Europa. Imaginarse que la UE se quedaría con los brazos cruzados, mientras que los productos baratos griegos, italianos o españoles invaden sus mercados es completamente utópico. Una economía griega o española aislada, inmediatamente se volvería víctima de medidas proteccionistas por parte de la misma Unión Europea y de otras economías más fuertes, como señaló el banco suizo UBS, refiriéndose explícitamente a Grecia:
"La idea de que un Estado secesionista inmediatamente tendría una ventaja competitiva a través de la devaluación de la NMN [nueva moneda nacional] contra el euro no es probable que se mantenga en la realidad ... En el caso de que una NMN fuera depreciada un 60% frente al euro, parece muy plausible que la zona del euro impondría un arancel del 60% (o incluso más) contra las exportaciones del país secesionista. La Comisión Europea alude explícitamente a esta cuestión, diciendo que si un país fuera a salir del euro "compensaría" cualquier movimiento indebido de la NMN". (Perspectivas Económicas Globales, 6 de septiembre de 2011, UBS.)
Además de lo señalado, habría otras consecuencias. Como todo el mundo sabe, la única razón de una vuelta al dracma o a la peseta sería la de devaluar la moneda para exportar más barato. Pero quién iba a querer invertir en un país con viejos dracmas o pesetas devaluadas. Y puesto que Grecia y España tienen que importar petróleo y muchas otras cosas (el 80% de la energía que usa España se importa), el colapso de sus monedas nacionales significaría una inflación masiva, o incluso hiperinflación, como en Alemania después de 1923. Habría una crisis económica terrible, aún más grave que la actual.
Lo mismo se aplicaría a sus deudas públicas ¿quién querría comprar bonos de deuda en una moneda subvaluada? Dicho país estaría obligado a suscribir deuda pública en moneda fuerte (dólar o euro) y a tasas altísimas para atraer compradores. Lo más probable es que en determinado momento se declarara en cesación de pagos, y en caso de no hacerlo las políticas de ajuste y austeridad para hacer frente a esos pagos serían 1.000 veces más duras y reaccionarias que las actuales, e inevitablemente conducirían a un estallido social.
La solución de la crisis griega en líneas socialistas, como la española, debe estar vinculada a la perspectiva de una salida socialista para Europa. Sin embargo, hay sectores de la izquierda que están infectados con la enfermedad del nacionalismo. Se imaginan que los problemas de Grecia o España se pueden resolver dentro de los estrechos confines del capitalismo y dentro de las fronteras de nuestros países si se sale de la UE. Este es un camino hacia el desastre.
Igualmente, la permanencia en la eurozona tampoco es una solución. Sólo significará una continuación de las actuales políticas de recortes y austeridad para los próximos diez o veinte años, lo cual es una receta acabada para una explosión de la lucha de clases que pondría la revolución en el orden del día.
En realidad, no hay futuro para el capitalismo griego o español, ya sea dentro o fuera de la UE.

La crisis en el Estado español

España se encuentra en el ojo de la tormenta de la crisis económica europea. La economía española es más grande que las de Grecia, Irlanda y Portugal juntas. Como Italia, es uno de los países centrales de la propia UE. Por lo tanto, un colapso económico en estos dos países tendría las más graves consecuencias para toda Europa.
Durante 14 años (1994-2008), España evitó una recesión. Tuvo una de las mayores tasas de crecimiento de Europa y creó más empleo que cualquier otro país de la UE. Parecía que el boom duraría para siempre. Pero el auge fue impulsado en gran medida por una burbuja especulativa, alimentada por crédito fácil y barato de los bancos y sobre todo de las cajas de ahorros.
El fin del boom ha puesto todas las contradicciones encima de la mesa. El mercado inmobiliario español se ha derrumbado. El precio de la vivienda se desplomó y muchas familias han perdido sus hogares, mientras que miles de propiedades permanecen vacías. Como resultado, la industria de la construcción está en crisis y muchos trabajadores de la construcción han perdido sus empleos, engrosando las filas del desempleo.
Las cifras oficiales señalan actualmente un 27% de desempleo, las más altas de la UE Más de la mitad de la juventud española está desempleada. El crecimiento del desempleo significa una caída pronunciada de la demanda y también de los ingresos estatales. Los recortes sólo agravarán el problema, como ya hemos visto en Grecia.
Antes de 2008, España tenía superávit presupuestario y estaba pagando sus deudas. La Deuda Pública equivalía al 36% del PIB. Ahora, se eleva a cerca del 90% y probablemente alcanzará el 100% el próximo año. Ahora, el déficit presupuestario anual es el equivalente al 7% del PIB (10,9% si contamos los rescates a la banca, incorporados a la Deuda Pública el año pasado), y se supone que debe reducirse al 3% para el 2016, luego de posponerse 2 años.
España está en recesión desde hace cinco años. Como resultado, el sistema bancario español se encuentra en una profunda crisis, lastrado por multitud de créditos impagados. Con el fin de evitar un colapso total, la UE se vio obligada a ofrecer hasta 100.000 millones de euros para rescatar a los bancos (son contar los rescates efectuados por el propio gobierno español), de los que el gobierno tomó 40.000 millones, pero todo hace suponer que nuevas capitalizaciones serán inevitables. En realidad, nadie conoce el verdadero alcance de las deudas de los bancos: ¿150.000 millones? ¿250.000 millones? Es imposible decirlo. Pero está claro que la cifra de 100.000 millones podría ser sólo el comienzo.
Los mercados de deuda pública del sur de Europa atraviesan una estabilidad temporal, tras el acoso sufrido el año pasado por los fondos buitre. El papel principal en esta estabilización correspondió al Banco Central Europeo, que compró una parte significativa de la deuda de estos países a inversores que se retiraban y llegó hasta a ofrecerse como garantista de última instancia de las deudas de estos países. A su vez, puso en manos de los bancos privados cantidades ilimitadas de euros a menos del 1% para que compraran deuda pública de sus países a cambio de rendimientos de la deuda del 4%, 5% y 6%, y así tener un negocio seguro.
Además, en el caso de España, el gobierno utilizó los fondos teóricamente intocables de la Seguridad Social destinados a garantizar las pensiones futuras, que suman 64.000 millones de euros, para comprar deuda pública. De éstos, fueron utilizados más del 90%, más de 55.000 millones de euros, el 6% de toda la deuda.
Pero esta situación de relativa tranquilidad en relación a las deudas públicas de los países del sur de Europa no va a durar si la recesión europea se prolonga, como está siendo el caso. Por eso es improbable que el gobierno de Rajoy alcance el compromiso de bajar el déficit al 6,5% este año. De hecho, la OCDE ha señalado que sólo lo hará una décima, del 7% del PIB al 6,9%.
Ante una señal clara de que España y otros países tengan dificultades serias para bajar sus deudas eso introducirá dudas sobre la solvencia del país, preparando una nueva estampida de inversores extranjeros de la deuda española. El gobierno español tendrá dificultades para colocar nueva deuda lo que volverá a disparar hacia arriba los tipos de interés y la prima de riesgo, haciendo inevitable en un momento dado la necesidad de un rescate, como en Grecia y Portugal, o deberá enfrentarse al peligro de quiebra. No es casualidad que la participación del capital extranjero (sin contar al Banco Central Europeo) se haya reducido del 45% en 2010 al 35% actualmente, y esa bajada continúa.
Olfateando el peligro, la Troika ha reforzado su presión sobre el gobierno, exigiendo un nuevo ataque frontal a las pensiones, que consumen el 10% del PIB. Se habla de congelar las pensiones actuales sine die y reducir las pensiones futuras, adelantar la entrada en vigor de la nueva edad de jubilación a los 67 años para el 2019, y no para el 2027 como estaba previsto; aumentar nuevamente los años de cotización, etc.
Ya que está bloqueado el camino de la devaluación, la única alternativa es lanzar un ataque contra los niveles de vida. El presidente del Banco de España ha defendido incluso eliminar la referencia del Salario Mínimo Interprofesional, generalizar el descuelgue empresarial de los convenios, y mantener congelados los salarios incluso si se retoma el crecimiento económico. Y medidas imilares se han aplicado o se proponen para Grecia, Portugal, Francia e Irlanda.
Durante décadas los trabajadores de Europa se han acostumbrado a un cierto nivel de vida. Conquistaron unas condiciones de existencia al menos semi-civilizadas. Pero la clase dominante ya no puede permitirse estas reformas y concesiones del pasado. Llevamos años escuchando que cada nuevo ataque y retroceso en nuestras condiciones de vida y de trabajo será el último y que veremos la luz al final del túnel. Pero la realidad es que, como demuestranm las medidas aireadas en la prensa sobre las pensiones y los salarios, por cada paso atrás que damos, nos piden 10 nuevos pasos más.
El camino está abierto, por lo tanto, para una explosión de la lucha de clases en toda Europa, y la izquierda transformadora tiene la obligación de ponerse al frente de las luchas y reclamos de la clase trabajadora para plantear una alternativa socialista como única salida.

Las restricciones democráticas y la soberanía nacional

La Unión Europea capitalista es una expresión del intento de las fuerzas productivas creadas en Europa por romper el estrecho corsé que le imponen los Estados nacionales. Pero cada burguesía nacional tiene intereses diferentes, lo mismo que son diferentes sus negocios y alianzas fuera del mercado europeo, la productividad de sus empresas, los sistemas impositivos de cada país, y los salarios y derechos sociales. Cada aparato estatal tiene también intereses y privilegios propios a los que no quieren renunciar para disolverse en un gran Estado supraeuropeo, y los sectores dominantes de cada burguesía nacional tienen vínculos directos con el aparato estatal de su país para asegurarse condiciones de privilegio en el mercado local, obstruir la competencia extranjera, y conquistar mercados exteriores. Todas estas contradicciones, que siempre han estado presentes, quedaron amortiguadas en parte gracias al largo período de boom económico de los últimos 15 años. Pero este período se terminó para siempre.
En las condiciones actuales de profunda crisis económica, el recrudecimiento de las tensiones nacionales alcanzan contornos explosivos. Para refrenarlas, emerge la necesidad de normas y estructuras supranacionales (“Bruselas”, la “Troika”) que disciplinen todas estas tensiones e intereses que empujan en direcciones diferentes. Al imponer una moneda única, sin posibilidad de devaluar, y límites estrictos en los gastos estatales y en el pago de las deudas; y al tratar de resistir las oleadas de huelgas y movilizaciones obreras y populares contra los efectos de estas políticas en cada país, todo ello conduce inexorablemente a un disciplinamiento cada vez mayor de las finanzas nacionales y a un acotamiento extremo del margen de maniobra de los gobiernos. El mantenimiento de la unión económica y monetaria europea, expresión de los intereses del capital financiero europeo y de su fracción más poderosa en el centro y norte de Europa, se enfrenta cada vez más al corsé estrecho de los Estados y gobiernos nacionales, tratando de imponerse sobre los mismos y sobre sus mecanismos “democráticos” normales de funcionamiento. La dictadura del gran capital, aparece apenas velada por el formalismo de elecciones “democráticas” de parlamentos y gobiernos nacionales, que ven día a día sus brazos cada vez más atados a los dictados inexorables de “Bruselas” y de la “Troika”.
Este cercenamiento de los derechos democráticos formales ha tomado la forma de gobiernos “tecnocráticos” en Grecia a Italia, y en un alejamiento cada vez mayor de los gobiernos de cada país de su propia población, al actuar como autómatas a las órdenes de “Bruselas”.
Pero la consigna de “soberanía económica e independencia nacional” en boca de sectores de la burguesía y de las capas altas de la pequeña burguesía, sólo significa la defensa de “su” propiedad privada y de “su” monopolio de la riqueza nacional, frente a las regulaciones e imposiciones de sus hermanos de clase más poderosos en el resto de Europa. Los obreros y campesinos de cada país no estamos interesados en este tipo de “soberanía nacional”, y decimos que la auténtica soberanía nacional pasa por que el pueblo trabajador de cada país (la clase obrera, los campesinos pobres y demás sectores populares explotados) sea dueño de la riqueza que crea con sus manos e intelecto. Nuestra verdadera soberanía nacional significa que las fábricas, bancos, comercios, oficinas, tierras y recursos naturales en cada país pasen a ser propiedad colectiva del pueblo trabajador, como un primer paso para forjar la unión socialista de los pueblos de Europa, donde la clase trabajadora junte sus esfuerzos, recursos y conocimientos para construir solidaria y fraternalmente una sociedad socialista sin explotación ni opresión, y sin fronteras que nos separen y enfrenten.

Ni Europa del Norte ni Europa del Sur: por una Europa unida de los trabajadores

En el documento de los compañeros del CPF de IU, así como en declaraciones públicas de compañeros dirigentes de IU y de la izquierda europea como el caso de Alexis Tsipras de Syriza en Grecia, o Jean Luc Mélenchon del Frente de Izquierda en Francia, se insiste una y otra vez en crear un polo o un frente de la Europa del Sur, frente a las pretensiones y politicas de la Europa del centro y del norte liderada por el capitalismo alemán. Nosotros no compartimos esta posición que, indefectiblemente, denota cierta concepción nacionalista a la hora de enfrentarse a la crisis capitalista europea.
En la Europa del Sur no existen solamente obreros, campesinos, jóvenes y mujeres explotados que sufren los rigores de las políticas capitalistas que impulsa sobretodo el capitalismo alemán. En la Europa del Sur también existen los Botín, los Rosell, los Díaz Ferrán, los Rajoy y Aznar, los Samaras, los Passos Coelho, los Samaras y Berlusconis, y los Borbones. Todas estas personas ilustres se han distinguido especialmente por aplicar con enorme diligencia y entusiasmo todos los dictados de la Troika y de Bruselas, justificándolas y defendiéndolas, y por llenarse los bolsillos a costa del erario público y de la explotación de los obreros, jóvenes y pensionistas del sur de Europa. Toda este gente tiene más intereses comunes con los capitalistas del centro y norte de Europa que con los obreros y cmpesinos de sus países. Si a veces tuercen el entrecejo ante algunas de las pretensiones de Bruselas no es por discrepancias con las medidas de fondo sino por el miedo a una explosión social que barra todo a su paso.
Lo que hay que comprender es que en la Europa del norte también existen aliados de la clase obrera del sur, que son los trabajadores y jóvenes de esos países que en incontables ocasiones nos han mostrado su apoyo y solidaridad a los ataques que venimos sufriendo. Ellos no tienen un interés especial en las medidas de ajuste que se llevan a cabo contra nosotros. Viven de un salario y son también explotados por los capitalistas de sus países. Son los enemigos de clase naturales de los mismos capitalistas norteeuropeos que impulsan estos ataques. Aunque con menor intensidad, también ellos han sufrido ataques similares, porque la crisis es global, y aquéllos se irán profundizando. La mejor manera de enfrentarse y de debilitar a nuestros enemigos de clase, en el Norte y en el Sur de Europa, es forjando la máxima unión y solidaridad de la clase obrera de toda Europa. Se debe perseguir no sólo la articulación en la lucha entre las organizaciones de izquierda y sindicales del sur europeo sino también con los sindicatos y organizaciones de izquierda alemanas (Die Linke especialmente), belgas, holandesas, danesas, británicas, etc.

La clase obrera y sus direcciones

Los cambios repentinos y bruscos en la situación son los que crean la conciencia revolucionaria de los trabajadores y de la juventud. La crisis, en todas partes, está sacudiendo a las masas de su apatía. Hay un creciente fermento en la sociedad. Se está desarrollando un estado de ánimo crítico y un cuestionamiento del sistema, que no era el caso antes.
La crisis actual está exponiendo rápidamente ante los ojos de las masas toda la podredumbre de la sociedad existente y sus instituciones. Una capa tras otra del Status Quo está siendo sentenciada ante la opinión pública y declarada culpable: banqueros, políticos, ministros y presidentes, magnates de la prensa, obispos y monarcas. Quienes fueron respetados y reverenciados son despreciados o aborrecidos.
La clase obrera y sectores amplios de la juventud están buscando una manera de salir de la crisis. La inestabilidad política se puede expresar con giros bruscos de la "opinión pública" a la izquierda y a la derecha, principalmente por parte de la pequeña burguesía. El fracaso del reformismo provoca decepción en la clase obrera, que se expresa en el abstencionismo electoral. Pero en las condiciones actuales, tal estado de ánimo no puede durar mucho. Uno tras otro, los gobiernos suben y bajan. Cada posible combinación política que se intenta fracasa, ya que sobre una base capitalista no hay forma de salir del impasse. Así, durante un período, los políticos, partidos, programas e ideas se ponen a prueba. Las masas trabajadoras aprenden poco a poco qué hay detrás de las promesas huecas.
En el futuro inmediato, la burguesía está obligada a gobernar apoyándose en la capa superior de los sindicatos y de las direcciones socialdemócratas, como muestran en España los acuerdos parlamentarios que están alcanzando el PP y la dirección del PSOE para ofrecer una “voz única” ante Bruselas.
Es cierto que la crisis se desenvuelve de manera desigual. Avanza más rápida y con mayor intensidad en los países capitalistas más débiles, como Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia, mientras que Francia, Gran Bretaña, Alemania, o Austria van detrás. Pero todos los países serán arrastrados por la crisis general en un momento u otro.
En todas partes vemos la pesada carga del pasado, que es particularmente notable en la dirección de las organizaciones de masas. Los dirigentes reformistas de los sindicatos y de los partidos socialistas están viviendo en el pasado.
Durante décadas, los dirigentes reformistas se reían del marxismo por anticuado y porque, aparentemente, el capitalismo había resuelto los problemas básicos de la clase trabajadora en los países de Europa. Ahora, cuando el capitalismo nos precipita hacia la barbarie, cuando no están asegurados los puestos de trabajo, ni los salarios, ni las pensiones, ni los estudios de nuestros hijos, ni nuestras casas, esta gente no tiene nada que decir. Alzan los hombros esperando algún milagro u ofrecen una oposición meramente testimonial a las políticas de ajuste salvaje.
Los líderes reformistas intentan asustar a los trabajadores con advertencias calamitosas. Tienen miedo de plantear la cuestión de que la única solución es arrebatarle el poder económico a la burguesía. A estas oscuras advertencias podemos replicar lo siguiente: ¿alguien en su sano juicio imagina que puede haber futuro para los trabajadores y jóvenes españoles, griegos o portugueses mientras que sus países estén dominados por la misma banda de parásitos ricos que los han llevado a la ruina? Para salir de la crisis es necesario sacar del poder a banqueros, capitalistas, magnates y demás parásitos. El poder debe estar en manos del pueblo; es decir, en primera instancia, en la clase obrera y los campesinos que crean toda la riqueza del país, y que es robada sistemáticamente para pagar por los desmanes de los capitalistas. Cualquier otra solución es una mentira y un engaño al pueblo.
¿Qué posibilidades de éxito hay? La clase obrera constituye la inmensa mayoría en nuestros países. Durante los últimos tres o cuatro años ha demostrado su voluntad de luchar una y otra vez. Los trabajadores están cansados de medidas a medias y propuestas tímidas. Necesitan una acción decisiva. Y los trabajadores no están solos.
La juventud, en un país europeo tras otro, ha demostrado ser abiertamente revolucionaria. Los jóvenes han ocupado las plazas. Están participando activamente en cada huelga, huelga general y manifestación.
Los desempleados, cuyo número crece día a día, ponen todas sus esperanzas en el poder de la clase obrera. Los sindicatos deben hacer todo lo posible para movilizar a este sector y acercarlos a sus hermanos y hermanas en las fábricas. Las mujeres tienen que soportar el peso completo de la crisis del capitalismo. Ven a sus familias sin empleo, sin dinero, sin futuro y sin esperanza. Lucharán en las primeras líneas del movimiento, siempre y cuando exista una dirección decidida.
¿Y la clase media? la crisis está arruinando a la pequeña burguesía en un país tras otro. Tiendas y pequeños negocios caen en bancarrota cada día por falta de crédito, mientras que banqueros y capitalistas se enriquecen y envían sus ganancias a los bancos suizos. Profesionales, médicos, maestros, enfermeras... ven amenazados sus puestos de trabajo, empeoradas sus condiciones y derechos. Están tomando su lugar en las filas de la clase obrera, la única clase con el poder de cambiar la sociedad.
Cuando uno contempla todas estas fuerzas, es difícil ver qué razones pueden dar los dirigentes para oponerse a defender un programa de transformación social decisivo.

Limitaciones del programa reformista

Los sectores de la izquierda que han aceptado el sistema capitalista, particularmente en la socialdemocracia, no tienen ninguna solución para la crisis. En su ceguera creen que los recortes son producto de la ignorancia o de una "motivación ideológica". Pero en el Estado español fue el gobierno de Zapatero quien inició los ajustes, continuados y profundizados por el PP. De la misma manera que “el modelo eficiente” del capitalismo alemán – ajustes en los salarios, contratos para jóvenes de 400 euros y pensiones recortadas – fue impulsado por el socialdemócrata Schroeder antes de la llegada de Merkel al poder. Y en Francia, el “socialista” Hollande, tras desalojar a Sarkozy de la presidencia, está aplicando una política que no se diferencia decisivamente de su antecesor.
Hay consignas y reivindicaciones completamente justas que defienden la militancia de izquierda y los activistas sociales y populares, y sus organizaciones, que apoyamos y defendemos: como aumentar los impuestos a los ricos, no pagar la deuda, aumentar los salarios y las pensiones, revertir todos los ataques y políticas de ajuste, etc. El debate que debemos darnos dentro de IU y en la izquierda en general es: ¿cómo llevar este programa a cabo?
Por ejemplo, Hollande en Francia propuso aumentar un 75% el impuesto a los altos ingresos. Esto sin duda le dio votos, pero al tratar de ponerlo en práctica, provocó inmediatamente una salida masiva de capitales de Francia a Suiza y a otros países.
El problema con el reformismo (especialmente el de los sectores más honestos en la izquierda) es que, al interferir en el mercado, sin eliminarlo, hace imposible que el capitalismo funcione normalmente. Al intentar poner su programa en práctica, se encontrará con una huelga masiva del Capital para obligarlo a cambiar de rumbo.
¿Cuál es el problema? La clase obrera ha demostrado que está dispuesta a responder a un llamamiento audaz a la acción cuando se le propone. Pero los dirigentes sindicales han demostrado que no tienen ninguna confianza en la clase trabajadora ni en sí mismos. Incluso dirigentes honestos de la izquierda se muestran reacios a ir hasta el final. Siempre están buscando alguna solución "inteligente" que permita evitar un conflicto directo con la clase dirigente. Pero sin tal confrontación ninguna salida es posible, y estas demandas "inteligentes" sólo provocarán una crisis aún peor.
El compañero Tsipras en Grecia se ha vuelto muy popular a través de la imagen que ha proyectado de la izquierda y de su oposición a los planes de austeridad. Pero su programa no puede ser viable. Quiere que Grecia permanezca en la Eurozona, mientras rechaza los términos dictados por Bruselas y Berlín. Hay dirigentes “a su izquierda” dentro de Syriza que proponen que Grecia vuelva a su antigua moneda nacional, el dracma. La primera opción es rechazada por los líderes burgueses de la UE, mientras que la segunda es una receta acabada para el colapso económico. En realidad, no hay ninguna solución para la mayoría de la población griega ni europea dentro o fuera del Euro.

Cómo resolver el problema de la deuda

En países como Grecia y España, Portugal, Irlanda e Italia, el déficit presupuestario y la deuda nacional se han convertido en elementos clave en la situación, al punto que la clase dirigente se ve obligada a aplicar recortes masivos para justificar su pago.
La idea de que la solución es negarse a pagar la deuda, mientras que se mantiene el capitalismo es utópica. A menos que esa demanda esté vinculada a la expropiación de los banqueros y capitalistas, conduciría al colapso económico, ya que el Estado se encontraría sin recursos para pagar sus gastos. Es imposible, como ha llegado a plantear la dirección de Syriza, que Grecia puede evitar pagar sus deudas a los banqueros alemanes y franceses y seguir en la Eurozona. Grecia pronto se encontraría no sólo fuera de la Eurozona, sino también fuera de la UE. Lo misma situación se daría en el caso del Estado español.
Los compañeros del CPF de IU defiende en su documento, ”una reestructuración de la deuda que libere del lastre de los intereses al Estado“. En otras palabras, lo que se plantea es una quita.
Pero una reestructuración de la de la deuda implica un acuerdo entre las dos partes, acreedores y deudores ¿qué cantidad de la deuda pública total actual deberíamos considerar socialmente aceptable: un 30%, un 50%, un 70%? Más aún ¿podemos imaginar que los banqueros y capitalistas aceptarían una quita sustancial de la misma? ¿Y qué pasaría entonces con la deuda griega, la portuguesa, la italiana o la irlandesa? Un acuerdo hipotético sobre la deuda española favorable a los intereses populares sentaría un precedente que desencadenaría una tendencia irresistible a reducir sustancialmente la deuda de todos los países europeos con problemas. Jamás lo aceptarían los grandes bancos e invesores, ni la mayoría de los gobiernos capitalistas.
Por esa razón también nos parece limitada la propuesta que plantea el documento del CPF de IU de proponer una auditoría sobre la deuda para ver cuál es su parte “legítima” y su parte “ilegítima”.
Desde 2008 la deuda pública española se incrementó en 500.000 millones de euros. pasando del 36% del PIB al 90% actual. La mayor parte está en manos de los bancos, del Banco Central Europeo y de grandes inversores nacionales y extranjeros. Gran parte de la deuda se generó para rescatar a los bancos y grandes empresas que transfirieron al Estado sus propias deudas. Es una deuda ilegítima y fraudulenta. Succiona la savia vital de la economía española transfiriendo anualmente más de 50.000 millones de euros al pago de intereses, el verdadero negocio de la deuda pública, que va a los mismos bancos e inversores que fueron salvados con el dinero público. Es imposible acometer un plan de inversiones en obras públicas sociales, en viviendas y hospitales, y restituir los gastos sociales eliminados, sin repudiar y anular el pago de esta deuda. Sólo habría que respetar, devolviéndoles su dinero, a los pequeños ahorradores que no disponen de otros recursos o que depositaron allí sus ahorros de toda una vida de trabajo.
La auditoría sobre la deuda que propone el documento del CPF de IU sólo tendría sentido si quienes deben llevar adelante la investigación son representantes reconocidos de la clase trabajadora y de los movimientos sociales y con autoridad moral ante los mismos, con el único fin de exponer documentalmente las mentiras, corruptelas, desmanes y saqueos que implicó el negocio de la deuda pública en los últimos años, y así justificar ante el conjunto de la población la necesidad de su repudio.
Ciertamente, el repudio de la deuda pública plantearía inmediatamente la cuestión de cómo financiaría sus gastos un gobierno de la izquierda. A lo que respondemos: a través de la expropiación sin compensación de todo el sector bancario y de seguros, y su centralización en un banco público nacional para que sirva de instrumento para la planificación de la economía.

Qué programa debemos defender

La expropiación del capital financiero ofrecerá muchas oportunidades para resolver los problemas que enfrenta la sociedad. Sin embargo, la nacionalización de los bancos es, en sí misma, insuficiente. Incluso si todo el sistema bancario fuera nacionalizado no se pondría fin a la anarquía del capitalismo. Es necesario nacionalizar los sectores estratégicos que dominan la economía, bajo la administración y el control democrático de los trabajadores.
Estos sectores estratégicos no son sólo el sector educativo, la sanidad, los servicios sociales (que están aún en gran medida dentro del sector público), como plantean los compañeros del CPF de IU en su documento; en realidad, estos son sectores estratégicos periféricos. Los sectores estratégicos lo conforman los grandes monopolios que controlan el grueso de la actividad económica del país y que están en manos de un puñado de grandes capitalistas riquísimos que, en el caso del Estado español, se concentran en apenas 200 familias.
Estos monopolios y sectores estratégicos son, además de los bancos, la energía – como bien menciona el documento del CPF -, las grandes redes de transporte y de logística, la gran industria, el gran comercio, las grandes empresas de telecomunicaciones, las grandes empresas de construcción y los latifundios.
Concretamente, habría que comenzar nacionalizando las 35 empresas más grandes del país agrupadas en el IBEX35 (las 35 compañías con mayor volumen de cotización en la Bolsa de Madrid) y completarlo hasta llegar a las 100 grandes empresas que cotizan en la Bolsa y que en conjunto suponen el 70% de la actividad económica del Estado español.
Hay que decir, además, que muchas de estas empresas monopólicas eran hasta hace apenas 10, 15 ó 20 años, empresas públicas muy rentables. Estas empresas eran propiedad del pueblo y fueron levantadas por generaciones de trabajadores de todo el Estado español, y terminaron apropiadas y saqueadas por los “amigos” del poder y por la oligarquía española a precios de saldo, en lo fundamental bajo los gobiernos de Felipe González y de José María Aznar. Tales empresas son, entre otras: Endesa (eléctrica), Telefónica, Repsol (antigua CAMPSA), Argentaria (banca pública apropiada por el BBV), Iberia, la antigua siderúrgica Ensidesa (ahora en el grupo Mitta-Arcelor), SEAT (en manos de Volkswagen), Tabacalera (hoy Altadis), etc., o expropiaciones del Estado de grupos capitalistas insolventes como Rumasa o bancos como Banesto, que luego fueron privatizados por unas cuantas monedas.
Las "grandes palancas" de la economía deben estar en manos del Estado, y éste en manos de la clase trabajadora. Sólo entonces será posible planificar las fuerzas productivas de forma racional y armoniosa.
Debemos explicar que la nacionalización de los medios de producción, de distribución e intercambio permitiría el uso de estas fuerzas, que permanecen inactivas por la anarquía del capitalismo. En España, los bancos y promotoras inmobiliarias poseen miles de propiedades vacías. Al mismo tiempo, hay un número grande y creciente de personas sin hogar. Debemos exigir que las viviendas vacías se entreguen a las personas sin vivienda.
Hay millones de parados (un 12,1% en toda la UE) y muchas necesidades sociales por cumplirse. La introducción inmediata de una semana de 35 horas sin pérdida de salario nos permitiría movilizar a millones de trabajadores desempleados para construir casas, escuelas, carreteras y hospitales para satisfacer las necesidades de la sociedad. Repartir el trabajo entre todos los brazos existentes, por rama de producción. Trabajar menos para trabajar todos, y sin reducciones de salario.
Al mismo tiempo que presentamos nuestro programa socialista para reorganizar la sociedad acorde con los intereses de la mayoría de la población, debemos agitar por todas las demandas inmediatas que tienen que ser llevadas a cabo para defender a los trabajadores: como el rechazo a todas las medidas de austeridad de la UE, la reversión de todos los despidos, la cancelación de los recortes a los salarios y pensiones, con la intención de organizar y movilizar a la población. En este proceso, al mismo tiempo en que explicamos nuestro programa socialista, IU ganaría a los mejores militantes de entre los jóvenes y los trabajadores.
El mecanismo para impulsar esto sería a a través de un frente único amplio de lucha y movilización social abierto a sindicatos, Mareas, afectados por las hipotecas y desahucios, y demás plataformas de lucha y organizaciones sociales. Este es el cometido que debe darse el Bloque Social y Político que IU aprobó lanzar en su Asamblea Federal de diciembre de 2012 .
En los últimos años ha habido incontables movilizaciones, manifestciones, huelgas y huelgas generales que no han conducido a ningún cambio decisivo. Por eso, no basta con luchar. Hay que hacerlo por un objetivo concreto, por un programa determinado y por una alternativa de sociedad que impida que nos deslicemos a la barbarie de pobreza y miseria a que nos lleva el capitalismo, para poner el poder de la sociedad en manos de la mayoría que sufre y trabaja, del pueblo trabajador, de la clase obrera.

Una alternativa socialista para toda Europa

La burguesía ha demostrado su incompetencia para seguir rigiendo los destinos de la sociedad, debe ser la clase trabajadora la que se ponga a la cabeza de la misma y señale una salida al caos y barbarie actuales.
Actualmente en Europa la gente se muestra escéptica respecto a todos los políticos, partidos y gobiernos. Si Izquierda Unida o SYRIZA mostraran que realmente dicen seriamente lo que defienden, y estuvieran dispuestas a tomar medidas drásticas para defender al pueblo, las masas trabajadoras reaccionarían con entusiasmo. De hecho, si se diera a conocer dicho programa despertarían un apoyo irresistible.
Este apoyo sería mucho más abrumador si al día siguiente de una hipotética victoria electoral de IU o de SYRIZA, la gente viera que pasamos de las palabras a los hechos. En tal situación, sus máximos dirigentes deberían ir a la televisión a decirle al pueblo lo siguiente: nos habéis elegido para representar vuestros intereses, y tenemos la intención de hacer precisamente eso. Renunciamos a las políticas de ajuste criminales y a seguir bajo el mandato de la Troika. ¡No vamos a pagarles un solo euro a los ladrones que arruinaron al país! Vamos a cancelar y revertir inmediatamente todos los recortes, privatizaciones, despidos y otras contrarreformas que les han sido infligidos a los trabajadores, jóvenes y pensionistas de nuestro país. Con el fin de tomar el control de nuestra propia economía, vamos a expropiar los latifundios, los bancos y las grandes empresas sin ningún tipo de compensación, salvo en casos de necesidad comprobada en relación a pequeños accionistas o ahorradores. Vamos a introducir un plan de producción que movilice a los desempleados para construir casas, escuelas y hospitales, que la gente necesita. Vamos a introducir el monopolio estatal del comercio exterior y prohibir la exportación de capital, para que así toda la riqueza producida esté bajo el control del pueblo e impedir la evasión de capitales y mercancías que necesitamos para levantar el país.
Todo esto quiere decir, naturalmente, que si un gobierno de la izquierda en España o Grecia aplicara esta política, tratarían de expulsarlo de la eurozona y de la UE. Intentarían estrangular la economía de nuestros países. Esto significará dificultades al principio. Pero los trabajadores, jóvenes y pensionistas de España y Grecia ya estamos sufriendo dificultades terribles para pagar las cuentas de los banqueros y capitalistas, y nos auguran penalidades aún mayores en los próximos años. Estaríamos dispuesto a hacer sacrificios aún mayores con el fin de defender nuestros propios intereses.
Pero esta reacción previsible de los gobiernos burgueses de Europa contra cualquiera de nuestros países sería solamente una de las caras de la moneda. Dada la interrelación económica, política y social que existe en la UE, cualquier medida reaccionaria de la Troika o de Bruselas para tratar de ahogarnos obligaría igualmente a posicionarse a la clase obrera del resto de Europa. Una España o una Grecia socialistas despertarían inmediatamente la solidaridad de los trabajadores del resto de Europa con movilizaciones multitudinarias. Estas movilizaciones no sólo apuntarían contra los intentos de aislarnos sino también contra la clase dominante de sus países para exigir contra ellas las mismas medidas socialistas que se aplicaran en España o Grecia.
De manera que una España o una Grecia socialistas no estarían aisladas. Los trabajadores de Portugal e Italia responderían de inmediato, y pronto serían seguidos por los trabajadores de Irlanda, Francia, Gran Bretaña - y sí, de Alemania también. El impacto sería aún mayor que el de la Revolución Rusa de 1917. Se crearían las bases para el derrocamiento del capitalismo y el establecimiento de los Estados Unidos Socialistas de Europa.
Debemos decir la verdad a la clase obrera de Grecia y España, sólo tiene una opción: que los trabajadores tomen el poder por medio de un gobierno de la izquierda que aplique un programa socialista, acompañado con la movilización activa de la clase obrera y de la juventud en las empresas y en las calles, para desbaratar cualquier maniobra de la reacción, y luego apelar a los trabajadores del resto de Europa a que sigan su ejemplo. ¡Abajo la Europa de los banqueros y capitalistas! ¡Por los Estados Unidos Socialistas de Europa! Ese debe ser nuestro lema.

Periódico Lucha de Clases - España