domingo, 24 de marzo de 2013

No Volverán. La Revolución venezolana ahora.




Una película de los cineastas Melanie MacDonald y William Roche en colaboración con Manos Fuera de Venezuela.

Detrás de las atrevidas políticas del presidente venezolano Hugo Chávez hay un movimiento revolucionario de masas que dice NO al capitalismo y que está intentando cambiar el rumbo de la historia latinoamericana. "No Volverán" es un viaje al corazón mismo de la Revolución, al interior de los barrios y las fábricas, para entender y descubrir qué empuja a estos millones de venezolanos de a pie a transformar la sociedad.
Conoce a la gente que lucha por conquistar el poder para sus comunidades y por tomar el control de sus lugares de trabajo. Sigue a los trabajadores de Sanitarios Maracay en su lucha contra el sabotaje y la corrupción, que señala el camino a seguir en una campaña sin precedentes por la nacionalización de la fábrica bajo control obrero. Junto a estos y otros trabajadores, la película nos muestra la política del pasado y el futuro (desde el Caracazo, pasando por el levantamiento encabezado por Chávez en 1992, el golpe de estado de 2002, hasta las últimas elecciones presidenciales de diciembre de 2006) y a protagonistas de carne y hueso como Francisco Rivero, director nacional de ideología del Movimiento por la Democracia Directa, que nos explica las diferentes etapas de la Revolución y como el Socialismo del siglo XXI es una completa ruptura con muchas de las autodenominadas ideologías "socialistas" del pasado, dirigidas burocráticamente desde arriba. El Socialismo del siglo XXI es un socialismo democrático, donde el poder político se transfiere a la gente corriente. Ahora los trabajadores deben tomar en sus manos el funcionamiento de la sociedad.
También se cubre la actividad de los medios comunitarios alternativos como CatiaTV y Radio Negro Primero, y los proyectos sociales de las Misiones. De este modo la película nos muestra cómo Venezuela se ha convertido en un símbolo de liberación para aquellos que luchan contra la opresión en todo el mundo.

Cuito Cuanavale: la batalla que terminó con el Apartheid




Este año marca el aniversario 25 (NR) del comienzo de la batalla de Cuito Cuanavale en el sureste de Angola, en que las fuerzas armadas de la Sudáfrica del Apartheid se enfrentaron con el ejército cubano y las fuerzas angolanas.
El asalto sudafricano "fue frenado abrupta y definitivamente" por las fuerzas revolucionarias.
El general Magnus Malan escribe en sus memorias que la campaña fue una gran victoria para las fuerzas de defensa sudafricanas (SADF) pero Nelson Mandela no podía discrepar más: "Cuito Cuanavale —afirmó— fue el viraje para la lucha de liberación de mi continente y de mi pueblo del flagelo del Apartheid".
El debate sobre lo que significa Cuito Cuanavale ha sido intenso, en parte porque los documentos sudafricanos relevantes siguen clasificados. Sin embargo, yo he podido estudiar los documentos en los archivos cerrados cubanos y también muchos documentos norteamericanos. A pesar de la brecha ideológica que separa La Habana y Washington, estos documentos relatan una historia que impacta por lo parecida que es.
Analizamos los hechos. En julio de 1987 el ejército angolano (FAPLA) lanzó una ofensiva de mayor envergadura en el sureste de Angola contra las fuerzas de Jonás Savimbi. Pero al ver que la ofensiva estaba teniendo éxito, las SADF, que controlaban las partes más meridionales del suroeste de Angola, intervinieron en el sureste. Para principios de noviembre las SADF habían acorralado las mejores unidades angolanas en el poblado de Cuito Cuanavale y estaban preparándose para aniquilarlas.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas exigió que las SADF se retiraran incondicionalmente de Angola, pero la administración Reagan se aseguró de que esta exigencia fuera una Resolución sin mayor trascendencia.
El secretario de estado adjunto para África de Estados Unidos, Chester Crocker, le dijo al embajador de Sudáfrica en Estados Unidos: "la resolución no reclama sanciones y no plantea ninguna asistencia para Angola. Esto no es por casualidad sino el resultado de nuestros esfuerzos para mantener la resolución dentro de determinados límites". (1) Mientras, las SADF aniquilarían a las unidades elites de las FAPLA.
Para comienzos de 1988, fuentes militares sudafricanas y diplomáticos occidentales aseguraban que la caída de Cuito era inminente. Esto significaría un golpe demoledor al gobierno angolano.
Pero el 15 de noviembre de 1987 el presidente cubano Fidel Castro había decidido enviar más tropas y armas a Angola: sus mejores aviones con sus mejores pilotos, sus armas antiaéreas más sofisticadas y sus tanques más modernos. La intención de Castro no era solo defender a Cuito, era sacar a las SADF de Angola de una vez y para siempre. Más tarde él describió su estrategia al líder del Partido Comunista Sudafricano Joe Slovo: Cuba pararía la embestida sudafricana y luego atacaría en otra dirección, "como el boxeador que con la mano izquierda lo mantiene y con la derecha lo golpea". (2)
Aviones cubanos y 1 500 soldados cubanos reforzaron a los angolanos y Cuito no cayó. El 23 de marzo de 1988 los sudafricanos lanzaron su último asalto de mayor envergadura contra Cuito. Tal como lo describe el coronel Jan Breytenbach, el asalto sudafricano "fue frenado abrupta y definitivamente" por las fuerzas conjuntas cubanas-angolanas.
La mano derecha de la Habana se preparó a golpear. Poderosas columnas cubanas estaban avanzando en el suroeste de Angola hacia la frontera de Namibia. Los documentos que nos podrían decir lo que los líderes sudafricanos pensaron de esta amenaza siguen clasificados. Pero sí sabemos lo que las SADF hicieron: cedieron terreno. Los servicios de inteligencia de Estados Unidos explicaron que los sudafricanos se retiraban porque estaban impresionados por la rapidez y la fuerza del avance cubano y porque consideraban que un combate de mayor envergadura "hubiera acarreado grandes riesgos". (3)
Cuando niño en Italia escuché a mi padre hablar de la esperanza que él y sus amigos sintieron en diciembre de 1941 al oír por radio que las tropas alemanas habían tenido que abandonar la ciudad de Rostov del Don. Era la primera vez en dos años de guerra que el "superhombre" alemán había sido obligado a retirarse. Me acordé de sus palabras —y del profundo sentimiento de esperanza que ellas conllevaban— cuando leí la prensa sudafricana y de Namibia hacia mediados de 1988.
El 26 de mayo de 1988 el jefe de las SADF anunciaba que "fuerzas cubanas y de la SWAPO fuertemente armadas, integradas por primera vez, han avanzado hacia el sur a unos 60 kilómetros de la frontera con Namibia". El 26 de junio el administrador general sudafricano de Namibia reconocía que MIG-23 cubanos estaban volando sobre Namibia, un cambio dramático de aquellos tiempos en que los cielos le pertenecían a las SADF. Añadía que "la presencia de los cubanos había provocado una oleada de ansiedad en Sudáfrica".
Sin embargo estos sentimientos de ansiedad no eran compartidos por los negros sudafricanos: ellos veían la retirada de las fuerzas sudafricanas como una luz de esperanza.
Mientras que las tropas de Castro avanzaban hacia Namibia, cubanos, angolanos, sudafricanos y estadounidenses se enfrentaban en la mesa de negociaciones. Dos puntos eran claves: si Sudáfrica aceptaba la implementación de la Resolución no. 435 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que exigía la independencia de Namibia y si las partes podrían ponerse de acuerdo sobre un cronograma de la retirada de las tropas cubanas de Angola.
Los sudafricanos parecían estar llenos de esperanza: el canciller Pik Botha esperaba que la Resolución no. 435 sería modificada. El ministro de Defensa Malan y el Presidente P.W. Botha afirmaban que Sudáfrica se retiraría de Angola solo "si Rusia y sus títeres hacían lo mismo". Ellos ni siquiera mencionaban retirarse de Namibia. El 16 de marzo de 1988 Business Day informaba que Pretoria estaba "ofreciendo retirarse a Namibia —no de Namibia— a cambio de la retirada de las fuerzas cubanas de Angola". Es decir Sudáfrica no tiene ninguna intención de retirarse del territorio en ningún futuro cercano.
Pero los cubanos habían revertido la situación en el terreno y cuando Pik Botha presentó las exigencias sudafricanas, Jorge Risquet, que estaba al frente de la delegación cubana le cayó encima con una tonelada de ladrillos: "la época de las aventuras militares, las agresiones impunes, de sus masacres de refugiados ha finalizado". Sudáfrica —dijo— estaba actuando como si fuera "un ejército vencedor en vez de lo que es en realidad: un ejército agresor golpeado y en discreta retirada. Sudáfrica debe comprender que no obtendrá en esta mesa de negociaciones lo que no pudo lograr en el campo de batalla". (4)
Al terminar la ronda de negociaciones en el Cairo Crocker le mandó un cable al secretario de Estado George Shultz diciendo que las conversaciones habían tenido "como telón de fondo la tensión militar creciente por el avance hacia la frontera de Namibia de tropas cubanas fuertemente armadas en el suroeste de Angola. El avance cubano en el suroeste de Angola ha creado una dinámica militar impredecible". (5)
La gran pregunta era: ¿se detendrían los cubanos en la frontera? Para obtener una respuesta a esta pregunta, Crocker fue a buscar a Risquet: "¿Cuba tiene la intención de detener su avance en la frontera entre Namibia y Angola?". Risquet contestó: "si yo le dijera que no van a detenerse yo estaría profiriendo una amenaza. Si yo le dijera que van a detenerse yo le estaría dando un meprobamato y yo ni quiero amenazar ni quiero darle un calmante, lo que he dicho es que solo los acuerdos sobre la independencia de Namibia pueden dar las garantías". (6)
Al día siguiente, 27 de junio de 1988, MIG cubanos atacaron posiciones de las SADF cerca de la presa de Calueque, 11 kilómetros al norte de la frontera de Namibia. La CIA informó que: "la manera exitosa con que Cuba ha utilizado su fuerza aérea y la aparente debilidad de las defensas antiaéreas de Pretoria" subrayaban el hecho de que la Habana había logrado la superioridad aérea en el sur de Angola y en el norte de Namibia. Unas pocas horas después del ataque exitoso de los cubanos, las SADF destruyeron un puente cercano a Calueque sobre el río Cunene. Lo destruyeron —la CIA opinó— "para dificultar a las tropas cubanas y angolanas el cruce de la frontera con Namibia y para reducir el número de posiciones que deben defender". (7)
El peligro de un avance cubano sobre Namibia nunca antes había parecido tan real.
Los últimos soldados sudafricanos salieron de Angola el 30 de agosto, cuando los negociadores ni siquiera habían empezado a discutir el cronograma de la retirada cubana de Angola.
A pesar de todos los esfuerzos de Washington para impedirlo, Cuba cambió el curso de la historia de África Austral. Hasta Crocker reconoció el papel de Cuba cuando le dijo en un cable a Shultz el 25 de agosto de 1988: "descubrir lo que piensan los cubanos es una forma de arte. Están preparados tanto para la guerra como para la paz. Hemos sido testigos de un gran refinamiento táctico y de una verdadera creatividad en la mesa de negociaciones. Esto tiene como telón de fondo las fulminaciones de Castro y el despliegue sin precedentes de sus soldados en el terreno". (8)
La proeza de los cubanos en el campo de batalla y su virtuosidad en la mesa de negociaciones fueron decisivas para obligar a Sudáfrica a aceptar la independencia de Namibia. Su exitosa defensa de Cuito fue el preludio de una campaña que obligó a la SADF a salir de Angola. Esta victoria repercutió más allá de Namibia.
Muchos autores —Malan es solo un ejemplo— han tratado de reescribir esta historia, pero documentos norteamericanos y cubanos relatan lo que verdaderamente pasó. Esta verdad fue expresada con elocuencia por Thenjiwe Mtintso, embajadora de Sudáfrica en Cuba, en diciembre del 2005: "hoy Sudáfrica tiene muchos nuevos amigos. Ayer estos amigos se referían a nuestros líderes y a nuestros combatientes como terroristas y nos acosaban desde sus países a la vez que apoyaban a la Sudáfrica del Apartheid. esos mismos amigos hoy quieren que nosotros denunciemos y aislemos a Cuba. Nuestra respuesta es muy simple, es la sangre de los mártires cubanos y no de estos amigos la que corre profundamente en la tierra africana y nutre el árbol de libertad en nuestra Patria".

NOTAS

(NR) Este artículo se escribió hace cinco años, en el aniversario 20 de la batalla.
1) Secretario de Estado, a la embajada de EE.UU., en Pretoria, 5 de diciembre de 1987, Freedom of Information Act (en adelante FOIA).
2) Transcripción sobre la reunión del Comandante en Jefe con la delegación de políticos de África del Sur (Comp Slovo), Centro de Información de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
3) Abramowitz (Oficina de Inteligencia del Departamento de Estado) al Secretario de Estado. 13 de mayo de 1988, FOIA.
4) Transcripción no oficial. Conversaciones RPA-CUBA EE.UU.-RSA (Reunión Cuatripartita) sesión de la tarde del 24-6-88. Archivo del CC, La Habana (en adelante, ACC)
5) Crocker al Secretario de Estado 26 de junio de 1988. FOIA.
6) Entrevista de Risquet con Chester Crocker, 26-6-88, ACC.
7) CIA, South Africa-Angola-Cuba, 29 de junio de 1988. FOIA; CIA, South África-Angola-Cuba, 1 de julio de 1988, FOIA.
8) Crocker al Secretario de Estado, 25 de agosto de 1988, FOIA.

PIERO GLEIJESES
Politólogo e historiador italiano, profesor de política exterior de Estados Unidos en la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados (SAIS) de la Universidad Johns Hopkins, Estados Unidos.

sábado, 23 de marzo de 2013

La revolución alemana: cómo una insurrección obrera puso fin a la Primera Guerra Mundial




Es un lugar común afirmar que la revolución de noviembre de 1918 en Alemania fracasó. Pero tuvo éxito en poner fin a la Primera Guerra Mundial, el mayor y más sangriento conflicto de la historia de la humanidad hasta aquel entonces. También consiguió algunas reformas importantes que el movimiento de la clase obrera no logró conseguir en más de medio siglo de lucha. Éstas reformas incluyeron: el sufragio universal, la jornada laboral y una legislación para la negociación colectiva.
El levantamiento de noviembre de 1918 empezó con un motín de soldados de los navíos de guerra de Kiel y Wilhelmshafen, al norte de Alemania. Se había ordenado el traslado de unos 80.000 marineros a Skageragg para una “maniobra”, pero éstos creyeron que en realidad se les enviaba a una batalla en el momento mismo que el nuevo gobierno había aceptado iniciar las negociaciones de paz.
Cuando estalló la Primera Guerra Mundial en agosto de 1914, la inmensa mayoría de la gente común se creyó las mentiras de sus respectivos gobiernos, a saber: que la guerra se libraba en su interés y que la victoria traería una vida mejor para todos. Pero en este momento la rabia contra la guerra había conducido al desencanto hacia la política institucional. El Partido Socialdemócrata Alemán, el SPD, apoyó la guerra, haciendo que la resistencia quedase confinada a un pequeño número de socialistas revolucionarios reunidos alrededor de las figuras de Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht, único miembro del Reichstag que se declaró en contra de la guerra.
La antigua creencia en los beneficios de la guerra se tornó en desesperación. Para los soldados, esta desesperación se convirtió en odio hacia sus oficiales a medida que millones de soldados alemanes morían y eran mutilados en los campos de batalla.
En agosto de 1917 el primer motín en la marina fue aplastado y sus líderes, arrestados. Dos de ellos fueron ejecutados. Pero sólo un año después los soldados demostraron que habían aprendido la lección de aquella derrota. Tras el levantamiento de los soldados, los oficiales se apresaron a arrestar a 300 insurgentes. En respuesta, los socialistas de izquierda que había entre los soldados abandonaron sus puestos para reunirse con los obreros del puerto. Escogieron a sus delegados y anunciaron una manifestación unitaria en noviembre.
Esta manifestación se convirtió en una demostración de fuerza de las masas: cerca de 10.000 soldados armados y obreros desfilaron por las calles de Kiel reclamando la liberación de sus camaradas. Un grupo de oficiales disparó contra ellos, asesinando a las mujeres y niños que encabezaban la marcha. Los soldados devolvieron los disparos, acabando con la vida del oficial que había ordenado fuego. Y aquí se cruzó el punto a partir del cual no hay retorno. La manifestación se convirtió en un levantamiento. Las prisiones fueron asaltadas y se liberaron a los 300 soldados.
Al día siguiente los soldados eligieron a sus delegados en asambleas masivas y formaron un consejo de soldados para tomar y coordinar las decisiones con las que dirigir las naves de acuerdo con sus intereses. Esa misma tarde el consejo de soldados reunió y puso bajo su mando a cerca de 40.000 marineros armados.
El 5 de noviembre una huelga general sacudió los muelles y las fábricas de Kiel. Se izó la bandera roja en los barcos y en el puerto. Sólo el navío "König" (el “Rey”) se mantuvo al mando de sus oficiales. Pero en una breve escaramuza su primer oficial recibió un disparo y la situación se giró a favor de los insurrectos. En dos días el levantamiento en Kiel fue seguido por motines con éxito en todos los grandes puertos, incluyendo Hamburgo, Wilhelmshafen, Cuxhafen y Rostock. La insurrección se fue extendiendo por todo el país, y para el 9 de noviembre ya había alcanzado la capital, Berlín. Los marineros estaban a su cabeza y en todos los sitios los obreros respaldaron su lucha. Fue un levantamiento espontáneo, pero las ideas que había detrás suyo habían sido avanzadas por Karl Liebknecht y el grupo en torno a su persona.
El 1 de mayo de 1916 él y la Liga Espartaco habían organizado la primera manifestación de masas en contra de la guerra en Berlín. Fue arrestado, a pesar de la inmunidad que tenía como parlamentario. Sólo fue capaz de gritar “¡Abajo la guerra!” antes de ser arrestado y encarcelado hasta el fin de la contienda. En mayo de 1915 Liebknecht escribió un panfleto que fue ampliamente distribuido de manera ilegal en las fábricas y entre los soldados. Decía que “en este momento nuestra tarea es la lucha proletaria internacional. El enemigo principal de cada pueblo se encuentra en su propio país. El principal enemigo del pueblo alemán es el imperialismo alemán.”
El internacionalismo y la lucha de clases son armas esenciales en la lucha contra el imperialismo. Las lecciones del levantamiento de 1918 contra la sangrienta maquinaria de guerra siguen siendo válidas hoy.

Volkhard Mosler

viernes, 22 de marzo de 2013

Integración de los pueblos o del capital




Cumbre del ALBA realizada en octubre de 2012

En la última década hubo avances concretos en la históricamente postergada integración latinoamericana. Se profundizaron distintos proyectos y crece la percepción general de lo positivo de la unión regional. Sin embargo, hay dos tipos de integración contradictorias: la que promueven los capitales y la que impulsan los pueblos.

La minera brasilera Vale anunció la suspensión de una multimillonaria obra en Mendoza -el Proyecto Potasio Río Colorado- y estalló la polémica en el MERCOSUR. La empresa justificó esta medida, que pone en riesgo miles de puestos de trabajo, señalando que en Argentina no había un clima de negocios favorable y que las demandas laborales eran excesivas. Desde el gobierno nacional sostuvieron que no estaban dispuestos a otorgarles (nuevos) beneficios impositivos por 3000 millones de dólares. El conflicto, que llevó en los últimos meses a negociaciones al más alto nivel (entre las presidentas Rousseff y Fernández), pone al descubierto tanto los flagelos del modelo extractivista, como la integración regional. La gran prensa brasilera demandó a Dilma que defienda los intereses "nacionales" frente a los países "bolivarianos y semejantes".
Tras la devaluación, en 2002, se multiplicaron las inversiones brasileñas en Argentina. La mayoría de ellas fueron orientadas a comprar empresas de capitales nacionales y no a realizar nuevas inversiones. Así, más de 500 grandes empresas, algunas emblemáticas, pasaron a manos brasileñas. Este proceso es parte de la conformación de un conglomerado de empresas trasnacionales de origen verdeamarelo: las llamadas "translatinas". A partir del caso de Vale, o del que en su momento se suscitó entre La Paz y Brasilia, ante el anuncio de la parcial nacionalización del petrólero boliviano, es necesario poner en discusión qué integración se está produciendo en la región. ¿La que postula la gran burguesía regional, con epicentro en Brasil, o la integración de los pueblos, como la que propicia el ALBA?
Los grandes industriales de San Pablo, agrupados en la poderosa Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIESP), pretenden avanzar en una integración regional, ya sea a través del MERCOSUR o la UNASUR, que permita ampliar su escala de reproducción a nivel regional. Brasil procura erigirse en líder regional, con el objetivo de potenciar su liderazgo global. Su economía e incidencia internacional, menores a las de sus otros socios del llamado grupo BRICS, como China y Rusia, necesitan del resto de América del Sur para alcanzar ese status tan ansiado por el Palacio de Itamaraty.
El proyecto del gran capital brasilero es, entonces, hegemonizar una burguesía regional, que no confronte con el capital trasnacional estadounidense, europeo o chino, sino que establezca algún tipo de entendimiento. Es una integración que no tiene una perspectiva anti-imperialista ni en favor de potenciar un desarrollo de los mercados internos. Mucho menos, de morigerar las profundas diferencias sociales y económicas que históricamente azotaron la región. Además, este esquema de integración profundiza las asimetrías regionales. El MERCOSUR ya mostró su relativa inviabilidad para Uruguay y Paraguay. Si se profundiza esa línea, también lo será para Argentina. De hecho, en los últimos años, proliferaron las compras de grandes empresas de capitales argentinos por parte de las transalatinas. La burguesía brasileña, por ejemplo, presiona en estos días para que la presidenta Rousseff tome represalias ante la posible cancelación de la concesión a la minera Vale.
La otra integración, aquella que abreva en Bolívar y que reclama la (re)construcción de la patria grande, es impulsada por las organizaciones sociales y políticas que luchan por la igualdad, la libertad y una verdadera emancipación regional. La unión latinoamericana, desde esta perspectiva, permitiría enfrentar en mejores condiciones los embates del capital trasnacional, los organismos financieros y las grandes potencias.
Muchas de estas organizaciones se han nucleado, desde 2007, en el "ALBA de los movimientos sociales", que se autodefine como anti-imperialista, anti-neoliberal y anti-patriarcal. Reivindican el camino de los gobiernos que integraron la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y a la vez impulsan una integración desde abajo. Esta otra integración, tiene, entonces, un contenido potencialmente anti-capitalista.
Si bien se empezaron a materializar algunos de los proyectos impulsados por los gobiernos de Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, en realidad el ALBA es hasta el momento una iniciativa de algunos países, sin mucho mayor apoyo de otros gobiernos, aunque sí fue tomado como bandera por numerosas organizaciones populares de distintos países de la región. El ALBA, si es apropiado por el conjunto de los movimientos sociales y políticos en lucha, tiene como desafío ser el puntapié para pensar y concretar una integración al servicio de los proyectos anti-imperialistas y socialistas. Imaginado en términos de esperanza, amanecer o alborada, sólo podrá hacer cumplir las expectativas enunciadas si se desenvuelve como un proyecto revolucionario. Para ello, debe impugnar no solamente el libre comercio y las políticas neoliberales, sino recuperar el legado anti-imperialista que plantearon los revolucionarios latinoamericanos a principios del siglo XIX.
La primera integración, al servicio del capital, es más de lo mismo y no va a permitir superar la dependencia. La segunda perspectiva, que proclama que “Otra América es posible”, critica esa “integración” neoliberal, que prioriza la liberalización del comercio y las inversiones, y propone, en cambio, una integración en función de la solución de los problemas que aquejan a las mayorías populares: pobreza, indigencia, explotación, analfabetismo, desigualdad, subdesarrollo, deterioro ambiental, endeudamiento externo. Criticada por idealista, esta última integración busca construir una agenda económica independiente de los intereses de los capitales más concentrados y de los dictados de los organismos internacionales de crédito. Distinguir entre estas dos perspectivas es el primer paso para construir esa otra América que queremos.

Leandro Morgenfeld
Docente UBA e ISEN. Investigador del CONICET. Autor de Vecinos en conflicto. Argentina y Estados Unidos en las conferencias panamericanas (Ed. Continente, 2011), de Relaciones peligrosas. Argentina y Estados Unidos (Capital Intelectual, diciembre 2012) y del blog www.vecinosenconflicto.blogspot.com

Jóvenes cubanos




Frank Pais funeral, Santiago de Cuba, 1957 (Latin American Studies Collection)

La mañana amaneció lluviosa en La Habana. Un frente frío, anunciado con anterioridad, hizo sentir bajas las temperaturas. Se trata de un miércoles con fecha 13 de marzo.
La efeméride, indica una jornada histórica para toda Cuba. En 1957 universitarios valientes quisieron tomar el poder político ajusticiando al dictador Fulgencio Batista en el Palacio Presidencial y llamando a la huelga general por la emisora Radio Reloj.
En 2013, la convocatoria de las organizaciones estudiantiles divulgó un acto. A las ocho de la mañana en la zona del rectorado de la Universidad de La Habana, miles de personas esperan la hora de inicio, mientras tanto, diálogos, sonrisas y alegría.
Jóvenes con sus mochilas y enseres al hombro despliegan tres grandes banderas; al centro la cubana y a ambos lados de ella, la roja (color vino) con las letras de la FEU -Federación Estudiantil Universitaria.
Los altoparlantes emiten la voz de arrancada a las ocho y 15, una multitud desciende la escalinata y allí queda la estatua del Alma Mater con sus brazos abiertos y la sonrisa tierna.
Inmediatamente, en el ambiente irrumpen las sirenas de los bomberos. Tres carros cisternas y cinco patrullas de la policía aparecen a toda velocidad. Los estudiantes no se detienen, no hay temor, continúan los cantos y coros. En una maniobra rápida, las tropas inician una operación de asalto.
Por ambos lados de la escalinata se aproximan jóvenes uniformados. La escena pudiera parecerse a fuerzas antimotines, pero no vienen vestidos de negro, ni parapetados en trajes antibalas, con cascos plásticos, escudo y garrote.
Los combatientes cubanos, tan jóvenes como los que vociferan consignas por las escaleras de mármol, no portan armas. Allí, están, para entregar una flor.
Ambos bloques se funden, las frases de apoyo a la Revolución con el puño en alto raspan las gargantas. El frío y la llovizna se convierten en aliados. Junto a la tarja del líder mártir José Antonio Echeverría se entona el Himno Nacional y se inicia el acto.

Nuria Barbosa León, periodista de Granma Internacional y Radio Habana Cuba

jueves, 21 de marzo de 2013

Dos estrategias y un mismo objetivo contra Cuba




En la semana del 10 al 17 de marzo se han paseado por el territorio español distintos personajes de la guerra contra la isla vinculados a dos corrientes políticas anticubanas distintas pero coincidentes en sus objetivos de injerencia y desestabilización de Cuba.
Estuvieron Yoani Sánchez, Berta Soler y la hija de Oswaldo Payá. También se espera que a lo largo del próximo mes se incrementen las visitas y los actos de la “disidencia” aparentemente justificados por la recogida de premios de las instituciones europeas y medios de comunicación, así como por la que llaman “primavera negra cubana”. Coincidencias y pequeñas divergencias en sus declaraciones dibujan el mapa de dos opciones que corresponden a dos grupos de poder distintos en España y en EEUU, ambos con un único objetivo marcado por el imperio: acabar con la revolución y la soberanía cubana.
Los sectores más vinculados a la administración socialdemócrata norteamericana llevan a cabo una estrategia más acorde con la teoría del “soft power” que busca la desestabilización interna a través de apoyo logístico, la financiación encubierta de sectores “moderados” de la oposición en el interior, organización de actividades culturales, y la captación de los intelectuales europeos progresistas. Se dirigen hacia la “sociedad civil” cubana y hacia los sectores ideológicamente más vulnerables como los jóvenes. Se apoyan más a menudo en los socios europeos afines, buscan alianzas, son menos cortoplacistas, más sistemáticos y responden a una visión más global de guerra contra los proyectos soberanistas que atenten contra los intereses estadounidenses en Latinoamérica. Personajes como Yonais Sánchez se construyen acorde con esta lógica de ingerencia.
Por su parte, el partido republicano y una parte importante de la mafia cubano americana están conectados con los grupos caracterizados como “el exilio de Miami”, sectores que tradicionalmente han utilizado la vía terrorista, la confrontación más directa y han sido los defensores de la invasión. Son sectores más envejecidos y fundamentalistas que ven cómo se agota su tiempo. A través de la fundación cubanoamericana su estrategia se ha dirigido a la financiación directa de aliados ultraconservadores especialmente en España y en la República Checa. Son menos pragmáticos y más viscerales pero desde la desaparición de Mascanosa, presidente de la Fundación Cubano Americana, ha sido frecuente su confluencia con la política exterior demócrata. Las damas de blanco han resultado ser buenos interlocutores para estos grupos recalcitrantes y también para la sección más reaccionaria de la derecha española vinculada a estos grupos de Miami. Las dificultades de la administración norteamericana y su oficina de intereses en Cuba para controlar a este grupo, tal y como reflejan los informes de wikileakes, evidencian su predisposición natural hacia la política exterior tradicional de los republicanos pero también su visión oportunista capaz de adaptarse a cualquier circunstancia.
Estos dos caminos de confrontación con Cuba han convivido con pequeños altibajos dependiendo de la fase en la que se encontrara la política exterior estadounidense y las disputas internas de los socios europeos. También han surgido diferencias al interior de estos grupos de disidentes como en el caso de las damas de blanco entre la anterior portavoz Laura Pollán y la actual Berta Soler, relacionados con la apropiación de los fondos suministrados a través de la SINA (Oficina de intereses estadounidenses en Cuba). Pero la mayor parte de las veces ha primado el interés general de los EEUU que, desde el fracaso de la invasión de Playa Girón (1961) y la resistencia del pueblo cubano al bloqueo desde 1960, ha apostado por la construcción de la disidencia interna. Ciertamente en 54 años han tenido escaso éxito y la disidencia más sólida y numerosa se encuentra en el exterior de la isla. La propia Berta Soler reconocía en una entrevista a la BBC lo contenta que estaba porque en ocho años habían pasado de ser 8 a 115.
Los recorridos por la península de Yoani, la hija de Oswaldo Payá y las damas de blanco, y los que tendrán lugar los próximos días reflejan la confluencia de intereses de las distintas administraciones estadounidenses pero también la utilización de la disidencia cubana al servicio de intereses más locales de nuestro país. Nos referimos a la confrontación entre una parte del partido popular liderado por Esperanza Aguirre y las “razones de Estado” del PP, ahora en el poder, para “normalizar” las relaciones con Cuba.
Conferencias, entrevistas, premios, encuentros con parlamentarios, etc. muestran que no hay divergencia de objetivos ni distintas disidencias sino distintos tipos de clientes.

Ejes de la campaña contra Cuba en España

Los personajes de la llamada “disidencia cubana” que han desfilado estos días por Europa con escala en el Estado Español han abordado en las entrevistas y discursos de los actos que se les ha programado temas comunes: la muerte del presidente venezolano, la inexistencia de cambios reales en la isla, su representación del pueblo cubano y los derechos humanos. Además han coincidido en salir al paso de las acusaciones sobre la financiación de sus actividades y han insistido en la unidad y buenas relaciones entre los disidentes. Los puntos de divergencia han estado en la especificidad del grupo disidente al que representan, en el caso de Yoani a grupos empresariales con interés en invertir en la isla y a jóvenes cubanos emigrantes económicos sin vínculo orgánico entre sí; en el caso de las damas de blanco al exilio de Miami, a la ultraderecha europea, y a la española en su particular guerra contra el gobierno de su partido.
¿Por qué se coloca en la agenda de la disidencia cubana el tema Venezuela? Más allá de la circunstancia concreta de la muerte del presidente venezolano, desde la perspectiva de la administración estadounidense actual, se trata de una oportunidad que hay que aprovechar en la guerra contra Cuba. Coloca a la isla en una situación de debilidad, no sólo por sus relaciones preferentes y de ayuda mutua con Venezuela sino porque desaparece la figura que lideraba el proceso de confluencia latinoamericano que ha sostenido una posición unánime de apoyo a Cuba. Hasta que se defina la continuidad o no por parte del nuevo gobierno venezolano que salga de las urnas la maquinaria propagandística se reactiva prácticamente en automático. Las declaraciones de Yoani sobre la muerte del presidente venezolano y la situación en la que queda la isla se insertan en esta lógica. Algo similar ocurrió con la guerra y ocupación de Irak en el 2003 que reactivó la campaña bélica-mediática contra la isla antes incluso de que arrancara la campaña contra Iraq. Parece como si se siguiera el siguiente protocolo: se aprovecha la oportunidad de que la atención pública está centrada en otro conflicto y se reactivan otros frentes. Aunque evidentemente lo que estaba en juego en aquel momento tenía diferente calado para América Latina.
Tanto en el caso de Yoani como en el de Berta Soler los periodistas han servido en bandeja preguntas para contrarrestar la imagen de cambios significativos en la isla sobre economía, leyes migratorias, etc. Ambas han insistido en que su propia salida de la isla no tiene que ver con estas circunstancias, que se ha tratado de operaciones de maquillaje y que no está habiendo cambios reales en la isla. Negar la evidencia de su salida, de sus viajes y de hablar mal de su gobierno sin temer consecuencias, constituye un acto de cinismo, sin dudas, pero también señala uno de los principios básicos de la propaganda: la repetición de las consignas que se insertan en matrices de pensamiento ya prefijadas en las audiencias.
Los discursos sobre la libertad y los derechos humanos se ubican en dos campos distintos según sea Yoani quien hable de ello o Berta Soler. En el primer caso su participación en el campo de las nuevas tecnologías, las redes sociales, su intento de conectar con esa población dinámica, joven, individualista y con escasa formación política favorece que la consigna “libertad” sea una herramienta útil contra Cuba. El hecho de que las actividades de Yoani estén financiadas por empresas como Telefónica, responsable del despido de más de 3.000 trabajadores en España, o BBVA con miles de desahucios en su haber, ambas con fuerte implantación en América Latina y partícipes del expolio de esta zona, no parece crear contradicción. En el caso de las damas de blanco, como recoge la BBC, tras los acuerdos con el gobierno español para la excarcelación de los presos cubanos condenados por distintas actividades contra el Estado cubano al servicio de una potencia extranjera (2003) y la conmutación de todas las penas de muerte, estos grupos de opositores se han visto aislados internacionalmente. Muestra de ello es que Amnistía internacional ya no incluye ningún preso de conciencia cubano en sus informes. De modo que reactivar el discurso de la violación de derechos humanos, la represión del gobierno etc. es un intento de retomar el sentido de sus actividades opositoras de cara a la comunidad internacional.
La insistencia tanto de Yoani como de Berta Soler en negar su vínculo con el gobierno de EEUU no deja de apuntar hacia la financiación indirecta vía ONGs y sobre todo los premios siempre dotados con miles de dólares (financiación indirecta que demuestran las filtraciones de wikileaks) Pero son las leyes estadounidenses tanto la Ley Torricelli (1992) como la Helms-Burton (1996) las que permiten este tipo de financiación aunque parece que la opinión pública no asimila fácilmente la contradicción entre unas actividades desinteresadas “a favor del pueblo cubano” y la financiación de las mismas por el gobierno que le tiene declarada la guerra.
Finalmente, la particularidad del discurso de la representante de las damas de blanco hay que buscarla en el enfrentamiento entre los grupos afines a Esperanza Aguirre dentro del Partido Popular y los más próximos a Mariano Rajoy. La entrevista que Televisión Española realizó a Berta Soler reproduce punto por punto la intervención de Esperanza Aguirre en Casa de las Américas en Madrid: los ataques al gobierno de Cuba, la falta de libertad y, específicamente, la puesta en duda del juicio a Ángel Carromero, presidente de las Nuevas Generaciones del PP que fue responsable de la muerte de los disidentes Oswaldo Payá y Harold Cepero al estrellar el coche que conducía. Mientras que el ministro de Exteriores, Jose Manuel García Margallo, no sólo dio por bueno el juicio sino que trata de “normalizar” las relaciones con Cuba. El caso Carromero se ha convertido en un arma importante de la expresidenta de la Comunidad de Madrid contra el gobierno central.
En los próximos días asistiremos a nuevos flujos de propaganda y podremos encontrar las coincidencias que responden a una estrategia común contra Cuba y también contra lo que Cuba representa para América Latina.

Ángeles Diez

miércoles, 20 de marzo de 2013

"El analfabetismo existe, porque existen iniquidades e injusticias sociales"



Entrevista a Leonela Relys, creadora del famoso método de alfabetización "Yo, sí puedo"

Leonela Relys Díaz es Doctora en Ciencias de la Educación, actual Asesora Académica del Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño de Cuba (IPLAC), además de ser la creadora del famoso método de alfabetización "Yo, sí puedo" por el que se ha alfabetizado a más de dos millones de personas en diferentes países.
Podríamos garantizar que estamos ante una de las mujeres que más sabe sobre la alfabetización, a nivel global y en diferentes lenguas. Su recorrido por numerosos países, alfabetizando a la gente más humilde, le ha servido para confirmar que el problema de la alfabetización es una lacra social que impide a quiénes lo padecen ejercer sus derechos y deberes ciudadanos.
Desde una posición humanista, todas las personas vienen al mundo con los mismos derechos. Si es así, entonces, el analfabetismo no es otra cosa que un fenómeno creado por la propia sociedad, que en definitiva, es la que capacita o incapacita a esos seres humanos.
Pero... ¿Has pensado alguna vez por qué ocuerre este fenómeno?
En la siguiente entrevista vamos a intentar saber, gracias a esta gran mujer, todo lo relacionado con este tema.

martes, 19 de marzo de 2013

Derecho interno o internacional




Hoenir Sartou escribió un artículo en el semanario Voces, cuyo título es una pregunta: ¿Quién manda en el Uruguay? La cuestión de fondo, gira en torno al fallo de la SCJ, a si debe prevalecer el derecho interno o el internacional, etc., pero fundamentalmente a dos concepciones muy diferentes sobre la relación entre el orden constitucional y el derecho internacional.

POLITICA Y PODER

Hoenir dice que “en la medida en que las normas jurídicas pueden imponerse por la fuerza, detrás de todo ordenamiento jurídico hay siempre un centro de poder que las dicta e impone. Legislar es, en buena medida, gobernar”.
Y luego agrega que “En el caso del ordenamiento jurídico nacional (Constitución, leyes, etc.) la cosa es bastante clara. Detrás de las leyes está el Parlamento, votado por nosotros. Y detrás de la Constitución estamos directamente nosotros. Porque la Constitución no puede modificarse sin el voto directo del cuerpo electoral. Tan delicado es el tema constitucional que no lo confiamos ni siquiera a quienes nos representan en el Parlamento”.
Y más adelante se pregunta: “¿quién está detrás del orden jurídico internacional? ¿Quién impulsa los tratados, las convenciones de la
ONU, las sentencias de los tribunales internacionales? La respuesta es dudosa. ¿Un cuerpo de técnicos, juristas y diplomáticos? ¿Los gobiernos de las potencias centrales? ¿Ciertos intereses económicos privados? ¿Una burocracia internacional que presiona a los gobiernos para que suscriban y ratifiquen los tratados y las declaraciones? ¿Un poco de todo eso? ¿Quién en la calle conoce y discute los tratados internacionales antes de su aprobación? ¿Los parlamentarios reflexionan lo suficiente antes de convalidarlos?”
En primer lugar, digamos que no siempre las normas jurídicas pueden imponerse por la fuerza (claramente no las que otorgan derechos, por ejemplo); en realidad debería hablarse de coerción (la posibilidad latente del uso de la fuerza para hacer cumplir la norma), y no de imposición por la fuerza. Pero es claro que esto es así en lo que tiene que ver con el ordenamiento jurídico interno, pero no en el internacional. Generalmente el orden jurídico internacional no tiene un respaldo coercitivo, más allá de alguna condena sin mayores consecuencias prácticas, en la mayor parte de los casos.
No es tan claro tampoco que detrás de un ordenamiento jurídico haya siempre un centro de poder que dicta las normas y que a su vez las imponga. ¿Cuál es el centro de poder que dictó la ley interpretativa de la ley de impunidad, por ejemplo? Y ese supuesto poder ¿la impuso? Es evidente que no. Por lo mismo, no es tan rigurosamente cierto que legislar sea gobernar (habría que preguntarle a quienes votaron por ejemplo la ley de salud sexual y reproductiva en el período anterior, o a quienes votaron el ICIR hace bien poquito).

El PARLAMENTO DETRÁS

Pero el planteo central de Hoenir, parece ser el siguiente: detrás del ordenamiento jurídico nacional, está el Parlamento, votado por nosotros, pero detrás del ordenamiento jurídico internacional, al menos él, tiene dudas. No sabe si está un cuerpo de técnicos, juristas y diplomáticos, si los gobiernos de las potencias centrales, si intereses económicos privados, si una burocracia internacional, o si es un poco de todo eso.
Al parecer, el ordenamiento jurídico nacional –según la visión de Hoenir Sarthou- sería prácticamente impoluto; las leyes surgirían de la buena voluntad de nuestros legisladores, que además fueron votados por nosotros, por lo cual todo estaría bajo nuestro control. Detrás de nuestras leyes, no habría un cuerpo de técnicos, ni juristas, y mucho menos intereses económicos privados.
“¿Quién en la calle conoce y discute los tratados internacionales antes de su aprobación? ¿Los parlamentarios reflexionan lo suficiente antes de convalidarlos?” se pregunta Hoenir. Y como no se hace la misma pregunta sobre las leyes nacionales, tengo que suponer que considera que sí, que la gente en la calle conoce y discute las leyes que se aprueban, y por supuesto que los parlamentarios reflexionan lo suficiente antes de aprobarlas. Aunque no estoy muy seguro, porque justamente hoy escuché en un programa radial a Hoenir, diciendo que los legisladores no saben de técnica legislativa, que prácticamente todas las leyes tienen que corregirse luego de aprobadas y que abundan los errores y las imprevisiones.
Hoenir se sorprende de “la ligereza con que gobernantes y parlamentarios proclaman la supremacía del derecho internacional. ¿No advierten que están vaciando de poder a las instituciones de las que forman parte? ¿Se justifica sustentar a treinta senadores y a noventa y nueve diputados, más los cientos de funcionarios, asesores y gastos de secretaría, si su función es crear un derecho de segunda categoría?”.
Lo que a mi me sorprende, es que Hoenir Sarthou no advierta que tanto el derecho nacional como el internacional, son aprobados por los mismos legisladores, que los tratados y convenciones internacionales a los que adhiere el país, son aprobados por el Parlamento, y que ese Parlamento es el mismo que votamos nosotros, y el mismo que aprueba las leyes internas. Que tanto el “derecho de segunda” categoría, como el de primera, son aprobados por las mismas personas.
Y tampoco parece advertir que también la SCJ (con la integración actual), considera la prevalencia del derecho internacional de los derechos humanos al declarar inconstitucional la ley de impunidad. La Suprema Corte de Justicia declaró en 2009 la inconstitucionalidad de la ley de impunidad, entre otras razones, por violentar diversas normas del derecho internacional aprobadas por el Estado uruguayo, entre ellas la Convención Americana sobre Derechos Humanos y la Carta de la Organización de los Estados Americanos. Esto significa que la propia Constitución reconoce la existencia de esos derechos (si no, la ley no podría ser declarada inconstitucional por esa razón).

¿NOS IMPONEN O NOS DEJAMOS IMPONER?

Obviamente, la tesis de Hoenir es que es mucho mejor aceptar la prevalencia del ordenamiento jurídico nacional por sobre el internacional.
Y entonces dice que “Es patético que todavía no se haya encontrado la forma de enjuiciar a muchos militares asesinos mediante la aplicación del derecho nacional. Pero también es cierto que no se han agotado los caminos que ese derecho ofrecía u ofrece para ello”. Y adjudica parte de la culpa a sectores de izquierda que, estarían más interesados en dejar sentada la supremacía del derecho internacional que de juzgar a militares asesinos.
Y se pregunta “qué habría pasado si, en lugar del texto maximalista y apegado al discurso internacional que adoptó la ley 18.831, el texto
legal se hubiera limitado a declarar que, entre tal y cual fecha, no fue posible accionar judicialmente”.
Sin duda Hoenir se basa en que la SCJ declaró inconstitucional la ley de impunidad en más de 20 casos. Y como al justamente impedido no le corre plazo, si el texto legal hubiera declarado lo que plantea (que entre tal y cual fecha, no fue posible accionar judicialmente por la vigencia de la ley de impunidad), todo hubiera andado sobre ruedas.
Claro, no tiene en cuenta que la declaración de inconstitucionalidad de la ley de impunidad es para cada caso concreto, y por lo tanto la ley no podría declarar nunca una fecha general válida para todos. Probablemente la “solución Hoenir” también hubiese sido declarada inconstitucional.
Sarthou agrega más adelante que “Hoy, el problema ya no es sólo qué hacer con los militares. De hecho, esos militares son ya un instrumento usado y sin utilidad para quienes los alentaron y financiaron en las décadas de los 70 y 80”. Como si el problema fueran “esos” militares (ahora ya inútiles), y no la impunidad como hecho social, como si lo importante no fuera el mensaje de que es posible violar todos los derechos que no habrá ningún castigo.
Para Sarthou la cuestión central es “el problema político de legitimidad” que está planteado.
“Luego de luchar durante décadas por acceder al poder del Estado, ¿tiene sentido que se vacíe de poder a ese Estado en beneficio de unas instituciones y unas normas internacionales que el pueblo uruguayo no puede controlar?”.
En definitiva, vuelve sobre lo mismo. El derecho internacional es incontrolable, mientras que el nacional depende de nosotros. Esto es absolutamente falso, porque el derecho internacional que nos rige es el que nuestro propio Parlamento aprueba, no nos es impuesto. Para decirlo más claro: nadie nos impuso un Tratado de Protección de Inversiones con los EEUU; nuestro Parlamento (ese que votamos todos nosotros) lo votó porque quiso, y si mañana nos toca perder por culpa de ese Tratado, no será por culpa de un poder externo incontrolable, sino por el servilismo de nuestros parlamentarios.
Nadie nos obligó a suscribir la Convención Americana sobre Derechos Humanos, lo hicimos porque considerábamos justo la protección de esos derechos a nivel internacional. No siempre se vacía el poder del Estado por adherir a convenios internacionales. Puede suceder que sí, cuando en un Tratado de Inversiones se aceptan tribunales dependientes de países poderosos para resolver las controversias, claro que sí. Pero no se pueden comparar una y otra cosa.
Decir que la legislación nacional es preferible sobre la internacional, es casi lo mismo que decir que es preferible la ley de impunidad (legislación nacional y vigente) que la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Cada cual elige lo que quiere.

José Luis Perera

La falacia transgénica


Fue en el Hotel Conrad de Punta del Este en noviembre de 2012. Allí sesionó un congreso internacional sobre investigación agrícola. Cuenta la crónica que José Mujica y el ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, mantuvieron un intercambio privado con un grupo de jóvenes periodistas. Allí el presidente se refirió a la importancia de las empresas que "nos enseñaron a trabajar la tierra, y ahora somos un país agrícola, cosa que no éramos, porque la siembra directa no se conocía", agregando que la soja "merece un monumento porque es una planta sagrada que nos trajo rentabilidad" (Presidencia, 03/11/12).
Mujica no hizo otra cosa que reproducir el discurso celebratorio de los transgénicos, que ha construido una serie de falacias en torno a sus supuestos beneficios. Un centro de producción de ese discurso es el ISAAA (sigla en inglés de Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agrobiotecnológicas), cuyo cometido es “facilitar la introducción de biotecnologías patentadas por los laboratorios de las empresas de los países industrializados a los sistemas alimentarios y agropecuarios de los países del Sur” (GRAIN, 2000).
El informe nos dice que desde 1996 la superficie sembrada con transgénicos en el mundo se ha multiplicado por 100, lo cual ha generado “cada vez más beneficios” (ver la diaria del 26/02/13). Pero, ¿qué sabemos de los impactos sociales y ambientales de este proceso? Repasemos alguna información relativa a nuestro país. En términos de la propiedad de la tierra, según los datos iniciales del último censo, se registraron 12.000 explotaciones agropecuarias menos que en 2000 y en general se trató de unidades menores a 200 hectáreas. O sea, la expansión de la superficie cultivada con transgénicos ha estado asociada con la desaparición de pequeñas explotaciones agropecuarias y la emergencia de nuevos actores empresariales (los llamados “pool” de siembra) que han concentrado superficie y producción.
El informe también plantea que la expansión de la superficie de cultivos transgénicos ha estado asociada a una reducción en el uso de pesticidas. Según la Dirección General de Servicios Agrícolas del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, entre 2003 y 2010 las importaciones de herbicidas aumentaron 120% y las de insecticidas se duplicaron. Lo mismo sucedió con los principales plaguicidas (endolsulfán, clorpirifós y cipermetrina), cuyas importaciones pasaron de 40 toneladas en 2000/2001 a 820 toneladas en 2009/2010 (Narbondo & Oyhantçabal, 2011).
El informe de ISAAA agrega que entre 1996 y 2012 “los transgénicos contribuyeron a la seguridad alimentaria, a la sustentabilidad, [a] conservar la biodiversidad y aliviar la pobreza”. Algunos datos de nuestro país permiten contradecir esta afirmación. La aplicación de pesticidas y la homogeneización productiva en la agricultura han afectado seriamente la producción apícola: en 2003, había registradas 258.525 colmenas en el país, distribuidas en unos 3.000 apicultores. La producción promedio por colmena se situaba en 27 kilos de miel, mientras que algunos productores alcanzaban los 60 kilos. Según datos oficiales, la cantidad de productores se redujo 20% entre 2007 y 2009 mientras que el número de colmenas, pasó de 517.000 en 2007 a 486.000 en 2009 (Digegra, 2009), y la producción se redujo 40% en el mismo período.
Según estimaciones recientes, las principales causas de esta afectación son el uso de insecticidas en las plantaciones de soja (Ríos et al., 2010). Hace pocos días el presidente de la Cooperativa Apícola de Paysandú manifestaba que “con las aplicaciones de agroquímicos en soja a los apicultores nos están matando vivos” (El Telégrafo, 05/03/13).
México se enfrenta a la absurda decisión gubernamental de liberar la comercialización de maíz transgénico (justamente en uno de los países que ha sido centro de origen y reserva de una gran diversidad de especies nativas). En Argentina se han obtenido evidencias científicas del impacto negativo en la salud y en el ambiente de la aplicación de agrotóxicos. En Francia, por su parte, se han difundido estudios que relacionan a los transgénicos con el cáncer. En nuestro país, la hegemonía construida a partir del discurso celebratorio de los transgénicos ha llevado a que el INIA (Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria) haya firmado un convenio nada menos que con Monsanto para desarrollar eventos de soja transgénica adaptados a nuestros sistemas productivos (ver la diaria del 04/02/13).
Mientras tanto, la promoción de una agricultura con agricultores, que apunte a la soberanía alimentaria e incorpore a la sustentabilidad (social, económica y ambiental) como elementos clave de una política agropecuaria diferente sigue esperando. Por lo pronto, la rentabilidad -de algunos sectores y grupos empresariales- parece ser la medida para el diseño de la política agropecuaria.

Carlos Santos

lunes, 18 de marzo de 2013

Discurso ante la tumba de Marx




El 14 de marzo de 1883, hace 130 años, fallecía Karl Marx. La estremecedora noticia de su muerte causaría una gran conmoción en el movimiento obrero internacional. No era para menos; había fallecido el fundador del socialismo científico y de la Asociación Internacional de los Trabajadores, un inagotable luchador por la emancipación de la clase trabajadora, un tenaz enemigo de la burguesía y de toda clase de opresores. Mientras la prensa burguesa apenas le dedicaba algunas breves notas necrológicas –“informamos de la muerte del doctor Karl Marx, el socialista alemán”, anunciaba un diario londinense–, su desaparición física fue motivo de numerosos actos de homenaje protagonizados por obreros y obreras de distintas nacionalidades. No obstante, la popularidad de Marx crecerá luego de su muerte, en el marco de nuevas crisis capitalistas y revoluciones que confirmarán la vigencia de sus ideas. A continuación publicamos el emotivo discurso que Engels, su amigo y compañero de toda la vida, pronunció ante su tumba en Highgate, Londres, el 17 de marzo de 1883. En él, Engels se refería al gran revolucionario y la importancia de su legado.

El 14 de marzo, a las tres menos cuarto de la tarde, el más grande pensador viviente dejó de pensar. Había sido dejado solo por apenas dos minutos, y cuando volvimos, le encontramos dormido suavemente en su sillón, pero para siempre.
Una inconmensurable pérdida para el proletariado militante de Europa y América, y para la ciencia histórica, ha de perdurar con la muerte de este hombre. El vacío que ha abierto la partida de este gran espíritu se hará sentir muy pronto.
Así como Darwin descubrió la ley del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx descubrió la ley del desarrollo de la historia humana: el hecho, tan sencillo, pero oculto bajo la maleza ideológica, de que el hombre necesita, en primer lugar, comer, beber, tener un techo y vestirse antes de poder hacer política, ciencia, arte, religión, etc.; de que, por tanto, la producción de los medios de vida inmediatos, materiales, y por consiguiente, el grado de desarrollo económico objetivo por un pueblo dado o durante una época dada, forma la base sobre la cual las instituciones estatales, las concepciones jurídicas, el arte e incluso las ideas sobre religión, del pueblo en cuestión, se han desarrollado, y a la luz de las cuáles deben, por lo tanto, ser explicadas, en vez de al revés, como había sido el caso hasta entonces.
Pero esto no es todo. Marx también descubrió la ley especial del movimiento que gobierna el actual modo capitalista de producción, y la sociedad burguesa que este modo de producción ha creado. El descubrimiento de la plusvalía iluminó de pronto el problema, que todas las investigaciones anteriores, tanto las de los economistas burgueses como las de los críticos socialistas, habían estado tratando de resolver vagando en la oscuridad.
Dos descubrimientos como éstos serían suficientes para una vida. Feliz aquel a quien sea concedido hacer aunque sea tan solo un descubrimiento así. Pero en cada campo singular en el cual Marx investigó -e investigó en muchos campos, ninguno de ellos superficialmente-, en cada campo, aún en el de las matemáticas, hizo descubrimientos originales.
Tal era el hombre de ciencia. Pero esto no era aún ni la mitad del hombre. Para Marx, la ciencia era una fuerza revolucionaria históricamente dinámica. Por grandioso que fuese el goce con el que recibiera un nuevo descubrimiento hecho en alguna ciencia teórica cuya aplicación práctica tal vez no podía preverse en modo alguno, él experimentaba otra especie de goce cuando el descubrimiento implicaba cambios revolucionarios inmediatos en la industria y en el desarrollo histórico en general. Por ejemplo, él seguía de cerca el desarrollo de los descubrimientos realizados en el cambio de la electricidad, y recientemente los de Marcel Deprez1.
Pues Marx era, ante todo, un revolucionario. Su misión real en la vida era contribuir de una forma u otra al derrocamiento de la sociedad capitalista y de las instituciones estatales por ella creada, contribuir a la liberación del proletariado moderno, a quién él fue el primero en hacer consciente de su propia posición y necesidades, consciente de las condiciones de su emancipación.
La lucha era su elemento. Y luchó con una pasión, una tenacidad y un éxito como pocos. Su trabajo en la primera Gaceta Renana (1842), Vorwärts2 de París (1844), La Gaceta Alemana de Bruselas (1847), La Nueva Gaceta Renana (1848-1849), el New York Tribune (1852 a 1861), a todo lo que hay que añadir muchísimos folletos militantes, el trabajo en las organizaciones de París, Bruselas y Londres, y finalmente, como coronación, la formación de la gran Asociación Internacional de Trabajadores [la Iº Internacional] -que era, en verdad, una obra de la que su autor podía estar orgulloso, aun si no hubiese hecho nada más.
Y, consecuentemente, Marx era el hombre más odiado y más calumniado de su tiempo. Los gobiernos, tanto absolutistas como republicanos, lo deportaron de sus territorios. La burguesía, tanto la conservadora como la ultrademocrática, competía una con otra en lanzarle difamaciones. Marx apartaba todo esto a un lado como si fueran telas de araña, ignorándolo, sólo contestando cuando la necesidad extrema lo exigía. Y murió querido, venerado y llorado, por millones de compañeros obreros revolucionarios -desde la minas de Siberia hasta California, en todas partes de América y Europa-, y puedo atreverme a decir que aunque pudo haber tenido muchos oponentes, difícilmente tuvo un solo enemigo personal.
Su nombre perdurará a través de los siglos, así como su obra.

Federico Engels

1. Marcel Deprez (1843-1918): Ingeniero eléctrico francés, desarrolló los primeros experimentos para conducir energía eléctrica sobre largas distancias.
2. En español: “Adelante”. Era publicado en alemán.

Traducción: Juan Duarte

El Frente Amplio, de rodillas ante las multinacionales




Montes del Plata: peor que Botnia

La pastera Montes del Plata es una gigantesca planta de celulosa, resultado de la sociedad entre Stora Enso y Arauco, de capitales sueco finlandeses y chilenos. Superará en 800 millones de dólares la inversión que se realizó en la polémica planta de Botnia, y tendrá más capacidad productiva que aquélla.
Montes del Plata es “la capital” mundial de la tercerización. Hay unos 6.200 trabajadores en el sitio, y otros 150 en las obras externas de iluminación y rutas a la planta.Tiene la friolera de 61 empresas contratistas, y con las sub contratistas se llega a 468 empresas. El Ministerio de Trabajo hasta constató 78 trabajadores turcos trabajando ilegalmente, en semi esclavitud
Montes del Plata es poseedora de 254.000 hectáreas de campo para plantación, ubicadas en diferentes departamentos de Uruguay.
Hoy, con lágrimas de cocodrilo, los parlamentarios del FA quieren establecer una “normativa” sobre la compra de tierras de extranjeros, cuando éstos se han quedado entre Botnia y Montes del Plata con la mayoría de la superficie de 10 de los 19 departamentos uruguayos.

Peón de las multinacionales

El gobierno de Mujica ha sido un peón primero de Botnia y ahora de esta multinacional Después 5 años de resistencia de la asamblea de Gualeguaychu a Botnia, trabajó intensamente por el principal requerimiento de la multinacional, que es el dragado del Canal Martín García que comparte jurisdicción con Argentina. Ello permitirá la entrada de buques de alto calado. Argentina se resiste al mismo, pues ya construyó la llamada autopista naval del Paraná (Hidrovia) y no quiere invertir plata en algo que favorece la comercialización de las multinacionales papeleras de Uruguay. Presionado por las papeleras, Mujica realizó un pésimo tratado con Argentina, donde se sacan las dragas del propio puerto de Montevideo para dejar en condiciones la producción de las dos pasteras.

La depredación sin fin

La multinacional Stora Enso -que controla el proyecto de Colonia- es la segunda papelera del mundo. Tanto en Brasil como en Uruguay los monocultivos de eucalipto para las fábricas de celulosa han causado el desplazamiento de comunidades rurales, erosión de los suelos y agotamiento de las fuentes de agua. La implantación de Montes del Plata y de Botnia es una radiografía política de la entrega del FA a las multinacionales, que ha causado un importante rechazo de los movimientos ambientalistas uruguayos ninguneados por el FA. Perro la huelga por tiempo indeterminado en la multinacional (ver artículo) también nos muestra las reservas de una clase obrera uruguaya que se esta abriendo paso a pesar de la abierta entrega de su dirección histórica.

Juan Ferro

domingo, 17 de marzo de 2013

Delitos de lesa humanidad




La jueza penal Julia Staricco seguirá investigando las denuncias de abusos sexuales contra presas políticas durante la dictadura, pese a que la SCJ considera que prescribieron los delitos de esa época

Aguas contaminadas del Santa Lucía y Laguna del Cisne




Un alga potencialmente tóxica en el río Santa Lucía fue la que generó el mal olor y sabor en el agua. En la laguna que abastece a Canelones también detectaron algas.

Delegación de paz FARC-EP - Comandante Andrés París responde preguntas a medios de comunicación




Las FARC-EP insisten al gobierno en que cese la persecución contra las Zonas de Reserva Campesina

Un importante debate sobre el futuro de las Zonas de Reserva Campesina se ha agitado entre diversos sectores de las élites pudientes, incluyendo factores del alto gobierno entre los que se cuentan los ministerios de defensa y el de agricultura, que para el caso han venido fungiendo como una inquisición medi e val en el campo. El ministro Juan Carlos Pinzón lo hace imponiendo su propio ordenamiento territorial en función de una definición guerrerista del conflicto, que convierte las áreas campesinas en aldeas de consolidación estratégica; y el ministro Juan Camilo Restrepo, subordinado a este plan, involucra plenamente a la población rural en la confrontación bélica al suscitar sospechas criminalizantes, al demonizar a los campesinos, al insinuar sus formas organizativas como amenaza para la patria, al señalarlos insidiosamente como guerrilleros, para convertirlos en objetivo militar, diciendo además que lo que ellos pretenden es establecer una "constelación de republiquetas independientes". Son éstos, argumentos que nos remiten a las posturas más retardatarias de la década de los 60, en que Álvaro Gómez Hurtado debutaba como legislador alentando la violencia en sus discursos.
Opositores y defensores del proceso de diálogos por La Paz que se realiza entre el gobierno y las FARC-EP han sentado posiciones que ponen en evidencia que dentro del gobierno mismo se agazapan enemigos furibundos de la justicia social y la reconciliación, elementos que no están por propulsar el acceso a la tierra en favor de los despojados y de la paz con justicia social, sino empeñados en afianzar en el campo verdaderas aldeas estratégicas de confinamiento y consolidación militarista para proseguir la confrontación, y para hacer de la formalización de la tierra un mecanismo más de entrega del territorio, en breve plazo, a la extranjerización y voracidad extractivista de las trasnacionales.
Pretenden pasar por alto, quienes hoy cuestionan a las FARC por su propuesta de permitir el acceso y el uso adecuado a 9 millones de hectáreas de tierra para los campesinos, mediante el fortalecimiento y la creación de nuevas Zonas de Reserva Campesina, que esta figura de reivindicación de las abandonadas familias rurales fue una creación del mismo Estado, el cual frente a las necesidades y justas luchas de los campesinos tuvo la sensatez, pocas veces vista, de plantearse la defensa de estos escenarios que son los principales garantes de la alimentación nacional, dando paso a la Ley 160 de 1994. Tal normativa, producto sobre todo de las históricas y justas luchas agrarias, mas allá del fantasma de Marquetalia que espanta a los latifundistas y especuladores financieros que representa el presidente de Fedegán José Félix Lafaurie, lo que pretende es proteger a los agricultores tradicionales.
¿Por qué estos lacayos del capital financiero no dicen que las republiquetas independientes son las empresas multinacionales que se están apropiando del suelo a la peor manera de la empresas yanquis que hicieron de Colombia una república bananera?
Al contrario de la creciente y desaforada extranjerización del territorio nacional, o de la mantención mezquina del latifundio improductivo, los procesos de creación de Zonas de Reserva Campesina que existen en Colombia, deben ser considerados una avanzada para la Paz, tal como efectivamente se han venido construyendo, y su reconocimiento pleno debe jugar un papel fundamental en la definición de una transformación agraria del país que afiance la justicia y la soberanía nacional. De manera tal que si el ministro de agricultura piensa en la defensa estricta de lo que dice la ley y no en lo que se discute en la Habana, debería recordar que un tercio del territorio nacional está en manos de la ganadería extensiva y que el índice Gini en el campo es 0,87. Todo ello, mientras lo que indica su propia institucionalidad en el Artículo 64 de la Carta Fundamental que el ministro dice defender, es que el Estado del cual funge como funcionario, tiene por deber "promover el acceso progresivo a la propiedad de la tierra de los trabajadores agrarios, en forma individual o asociativa...”
Insistimos, el gobierno debe cesar la estigmatización y persecución pertinaz que viene haciendo contra las Zonas de Reserva Campesina y sus dirigentes. Los campesinos de Colombia deben ser escuchados; su participación y determinaciones, como la de todo el pueblo, es fundamental para construir un verdadero proceso de paz en Colombia.

Delegación de Paz de las FARC-EP

sábado, 16 de marzo de 2013

¿Quién es Francisco I?: La complicidad de Bergoglio con la dictadura militar




Hoy los grandes medios y la oposición patronal destacan eufóricos la semblanza de un Papa “humilde” que construyó su carrera eclesial “junto a los pobres”. Pero esa imagen no es más que una pantalla elaborada en los últimos años. Cuando en 2001 fue nombrado cardenal por Juan Pablo II, su carrera religiosa pegó un salto. Fue el momento en que transformó su propia imagen, combinando su “opción por los pobres” con el férreo dogma de la Iglesia. Al tiempo que condenaba la pobreza, la trata de personas y el trabajo esclavo, se oponía a la anulación de las leyes de impunidad y llamaba a la “reconciliación nacional” con los genocidas de la dictadura. Al tiempo que se mostraba “sensible” recorriendo villas y hablando con los pibes víctimas del paco, encabezaba su cruzada contra la Ley de Matrimonio Igualitario argumentando que era “una guerra de Dios” contra “una movida del diablo”, y censurando toda posibilidad de educación sexual en las escuelas y políticas de salud reproductiva.
Más allá de toda apariencia, Bergoglio encarna la esencia misma de la Iglesia Católica como institución reaccionaria al servicio de la opresión y la explotación.

Guardia de Hierro

Este jesuita “austero” y de “costumbres modestas”, que acaba de adoptar el nombre de Francisco I en honor al santo de los pobres, en realidad tiene un pasado siniestro.
En 1969, a los 33 años, se ordenó como sacerdote. Al poco tiempo empezó a militar en Guardia de Hierro, una organización de la derecha peronista. En 1973, al ser designado titular de la Compañía de Jesús (la congregación jesuita) Bergoglio dejó en manos de esa organización la dirección de la Universidad del Salvador. En 1976 esa casa de altos estudios nombraría “doctor honoris causa” nada menos que a Emilio Massera, por pedido del propio Bergoglio. Tan estrecha era la relación entre el marino genocida y el cura que éste ofició de enlace con Guardia de Hierro para que esa organización terminara siendo el aparato político de mandamás de la ESMA.

Partícipe necesario

Fue tal la relación de Bergoglio con el genocidio que él mismo entregó a miembros de su congregación a los militares. En mayo de 1976, luego de presionarlos hasta obligarlos a abandonar la Compañía de Jesús, Bergoglio dejó a merced de la dictadura a los curas Orlando Yorio y Francisco Jalics, quienes hacían asistencia en villas del Bajo Flores. Ambos terminaron secuestrados y torturados en la ESMA junto a cuatro catequistas y dos de sus esposos. Fueron los únicos sobrevivientes de aquel operativo, siendo liberados cinco meses más tarde en un bañado de Cañuelas. Una de las catequistas desaparecidas era Mónica Mignone, hija del fundador del CELS Emilio Mignone, quien en 1986 escribió el libro “Iglesia y dictadura” donde ejemplifica con el caso de Bergoglio “la siniestra complicidad” de la Iglesia con los militares.

¿No mentirás?

A finales de 2010, en el juicio por la megacausa ESMA, Nora Cortiñas denunció que Bergoglio “entregó a sus propios sacerdotes”. En el marco de esas audiencias, como parte de las querellas los abogados del CeProDH Myriam Bregman y Luis Bonomi, junto a Enrique Fukman de Ex Detenidos Desaparecidos, presenciaron la declaración testimonial tomada a Bergoglio en la sede del Arzobispado porteño. Allí, sobre los casos de Yorio y Jalics, el Cardenal desmintió todas las acusaciones. Pero cuando Bregman le preguntó acerca del robo de bebés apropiados ilegalmente por la dictadura, Bergoglio se transfiguró y, con cara amenazante, dijo que de eso se había enterado hacía pocos años1. Una canallada desmentida por Estela de la Cuadra, quien en 1977 se entrevistó con él buscando el paradero de su nieta y le contó toda su historia.
Rodolfo Yorio, hermano de Orlando, sintetizó la actuación de Bergoglio en esos años: “Conozco gente a la que él ayudó (…) Maneja la ambigüedad con maestría. Si los mataban se los sacaba de encima, si se salvaban él los había salvado. Por eso hay gente que lo considera un santo y otros que le tienen terror.”

Autor intelectual

En su libro “El Jesuita”, publicado en 2010, Bergoglio se encargó de encubrir la colaboración de la Iglesia con el genocidio. “Al principio se sabía poco y nada”, escribe sobre la dictadura. Sin embargo el 10 de mayo del ’76, dos meses después del golpe, en la Asamblea Plenaria del Episcopado cada obispo informó sobre los secuestros y asesinatos ocurridos en las diócesis. El documento emitido, “País y Bien Común”, se mostró comprensivo con la Junta Militar afirmando que era un error pedirle actuar “con pureza química de tiempo de paz, mientras corre sangre cada día”.
El periodista Horacio Verbitsky denunció que Bergoglio alteró importantes documentos de la época. En la minuta sobre la reunión de la Junta Militar con la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal, el 15 de diciembre del ‘76, Bergoglio omitió que los obispos Primatesta, Aramburu y Zaspe dijeron que “de ninguna manera pretendemos plantear una posición de crítica a la acción de gobierno” dado que “un fracaso llevaría, con mucha probabilidad, al marxismo”, por lo cual “acompañamos al actual proceso de reorganización del país”.
Si la impunidad de gran parte de los responsables del genocidio no siguiera reinando en nuestro país, el prontuario de Bergoglio hubiera alcanzado para juzgarlo por su complicidad con los crímenes de la dictadura.

Daniel Satur , Miguel Raider

1 LVO nº400, 11/11/10, disponible en www.pts.org.ar

El ocaso del catolicismo: la elección de Jorge Mario Bergoglio como nueva cabeza de la Iglesia Católica




La elección de Begoglio ha sido anunciada con bombo y platillo por las autoridades del Vaticano, la prensa burguesa latinoamericana resalta en sus encabezados el hecho de que el ahora Papa Francisco I es el primer personaje nacido en América Latina en ser electo el “sumo pontífice”. Sin embargo, Bergoglio carga tras de sí acusaciones de colaboracionismo con la dictadura militar en argentina durante los 70’s, entrega de dos sacerdotes de su propia orden a los militares y conservadurismo extremo, al grado de tildar a la legislación en torno a los matrimonios entre personas del mismo sexo como “una guerra contra Dios”. Su elección más que un signo de fortaleza y apertura de Roma es más bien el intento desesperado de refugiarse en un subcontinente donde se concentra la mayor cantidad de feligreses en el mundo, 501 millones en América Latina.
Jorge Mario Bergoglio nació el 17 de diciembre de 1936 en Buenos Aires, Argentina, es hijo de un matrimonio de italianos, Mario Bergoglio, empleado ferroviario y Regina Bergoglio. Su formación académica fue de técnico químico aunque finalmente se decidió por el sacerdocio. Para 1958 ingresa a la Compañía de Jesús, estando en Chile y España. Se le ha caracterizado como un sacerdote apegado al poder militar durante la dictadura y poco seguidor de las tendencias "innovadoras" dentro de la Iglesia Católica.
Bajo los anteriores parámetros el artículo presenta, en primera instancia, un primer acercamiento a la Compañía de Jesús y su historia en América Latina, en segundo lugar un recuento de la actuación de Bergoglio durante la dictadura militar en argentina para continuar con el contexto en el que se encuentra la élite católica ante la elección del nuevo Papa y finalizando con un recuento crítico de la polémica entre marxismo y la religión.

La Compañía de Jesús en América Latina

Fundada en 1540 por Ignacio de Loyola, la Compañía de Jesús, o los jesuitas, se ha caracterizado por ser un ala dentro de la Iglesia Católica con fuerte arraigo en la defensa de los pobres y oprimidos. En 1549 llegan al continente americano, a las costas de Brasil, para comenzar sus misiones de evangelización a lo largo del continente, destacándose particularmente en la defensa de los indígenas contra los abusos de la administración de los peninsulares en el continente.
Para 1767 son desterrados del continente por la corona española que veía un peligro inminente de la orden debido a sus raíces entre los indígenas y castas así como su apego a la defensa del Papado, en detrimento del deseo de la corona de fortalecer su dominio por encima de la Iglesia y el Papa. La orden es disuelta hasta que el Papa Pío VII decide restaurar la orden ante el influjo de la revolución francesa, las guerras napoleónicas y las guerras de independencia en América Latina.
Particularmente los jesuitas se han caracterizado en el continente por su labor educativa y de defensa de los desprotegidos, como por ejemplo, sacerdotes que participaron en la defensa de personas en procesos como las dictaduras militares en diferentes países del sur del continente (como el mencionado caso de Argentina) así como en los conflictos impulsados por el imperialismo norteamericano como la guerra civil en El Salvador, y fundamentalmente con una doctrina progresista surgida del continente, la Teología de la liberación, bajo la censura, por ejemplo, del Papa Juan Pablo II y del encargado de enfrentar y expulsar a varios sacerdotes de la teología de la liberación, Ratzinger.[1] A continuación analizaremos el actuar de Bergoglio como sacerdote y luego como autoridad eclesiástica en Argentina, lejos de parecerse a algunos de sus predecesores progresistas o contemporáneos combativos, el Papa Francisco es parte del ala reaccionaria de la Compañía de Jesús en el continente.

Begoglio en la dictadura militar argentina

Sin duda uno de los acontecimientos más reaccionarios y dolorosos del continente fueron las dictaduras patrocinadas por el imperialismo norteamericano el siglo pasado. La dictadura argentina que ocurrió durante 1976 a 1983 fue un proceso donde ante la posibilidad del avance revolucionario las fuerzas reaccionarias encabezadas por los militares argentinos, específicamente al mando del Teniente Gral. Jorge Rafael Videla y el Almirante Eduardo Emilio Massera,decidieron deponer a Isabel Perón y asumir el control del gobierno, iniciando sus actividades reaccionarias con la suspensión de la actividad política, la suspensión de los derechos de los trabajadores, intervención en los sindicatos, prohibición de las huelgas, disolución del Congreso, disolución de los partidos políticos, destitución de los miembros de la Corte Suprema de Justicia, quema miles de libros y revistas considerados peligrosos, censura los medios de comunicación y el inicio de una guerra sucia que incluyó detenciones arbitrarias, tortura y asesinato de opositores.[2]
Dentro de ese horrendo cuadro el entonces cardenal Bergogliojugó un papel importante en ser comparsa del régimen al permitir detenciones de sacerdotes de la propia compañía de Jesús, Orlando Yorio y Francisco Jalics, a quienes retiró apoyo para que los militares procedieran a su detención.[3] Posteriormente ambos sacerdotes fueron liberados pero no reconocen en Bergoglio a alguien que haya abogado por su causa sino más bien alguien que no movió ni un dedo no solo por ellos sino por otros sacerdotes y seminaristas también detenidos por los militares reaccionarios.
Adicionalmente las Madres de la Plaza de Mayo, aquél grupo de mujeres que ante la inacción de las autoridades por esclarecer las desapariciones de sus hijos decidieron organizarse e iniciar un movimiento para localizar a sus hijos y lograr el castigo contra los responsables de los crímenes cometidos durante la dictadura, acusaron a Bergoglio de hacer caso omiso de sus peticiones y complicidad en el secuestro de niños de desaparecidos por parte de los militares, en un documento difundido ante la decisión del gobierno de Carlos Menem de indultar a los genocidas las Madres señalaron lo siguiente:
"La Iglesia que se calló ante los crímenes aberrantes, la que participó activamente en la tortura de nuestros hijos, no es la iglesia del pueblo, la de los padres palotinos, Mugica y Angelelli".
"La que colaboró, la que nos mintió, la que nos dio la espalda es la Iglesia de Bergoglio y la derecha, la que apaña a los curas violadores, la que se queda muda ante el juicio a Von Wernich, pero vomita todo su odio cuando se habla de aborto",
Incluso el propio Videla, ahora condenado a 50 años de prisión, afirma que la Iglesia sabía perfectamente de las acciones ejecutadas por los militares.[4] Ese es el rostro verdadero del ahora Papa Francisco, un cómplice de las fuerzas reaccionaras que se escudó bajo la teoría de que en caso de no sostenerse la dictadura militar "su fracaso llevaría, con mucha probabilidad, al marxismo".
De las últimas acciones nefastas de Bergoglio antes de ser electo se encuentra el señalamiento puntual hacia las mujeres, en 2007, ante la elección de Cristina F. de Kirchner, señalando lo siguiente:
Finalmente, está el caso de su oposición al matrimonio entre personas del mismo sexo, denominando a la legislación impulsada por los Kirchner "una guerra contra Dios" y "una maniobra del diablo"[5], siendo señalado por la presidenta argentina como un ministro con una postura medieval.

La elección de Bergoglio, movimiento estratégico del Vaticano

A Bergoglio no se le consideraba como favorito hasta hace unos días, sin embargo, su elección lejos de ser signo de “suerte” se enmarca en la crisis profunda de un catolicismo golpeado por acusaciones de protección de pederastia, negocios turbios y enriquecimiento ilícito además de homosexualidad dentro de sus filas (sin que ello sea un crimen). Los siguientes factores resultan relevantes en términos de la decisión tomada por los 115 cardenales que han elegido a Bergoglio como nuevo Papa:
América Latina es la región del mundo que concentra a la mayor cantidad de católicos en el mundo[6], la estrategia de fomentar un “patrioterismo latinoamericano” por la elección de un Papa del continente no está del todo descartada, particularmente por la peculiaridad de realizar algo parecido a lo hecho por Juan Pablo II contra la URSS (como el financiamiento del movimiento solidaridad de Lech Walesa), pero ahora aplicado contra los gobiernos de izquierda latinoamericanos, huelga decir que una estrategia similar fracasaría debido a que los gobierno emanados de la izquierda no son dictaduras, como la prensa burguesa busca mostrarlos, sino con gran apoyo popular donde un colaborador de una dictadura no tendría mucha cabida:
Ante las acusaciones de crímenes cometidos por sacerdotes y el aparato eclesiástico y la renuncia de Ratzinger es necesario renovar la imagen de la Iglesia, algo que resulta realmente complicado con los antecedentes de Begoglio.
Veremos en los próximos días cuáles serán los primeros movimientos del Papa Francisco y sobre todo su relación hacia América Latina donde, por ejemplo, comienza con bastantes dudas y críticas, comenzando por el abucheo generalizado en su propio país.[7]

Nuevamente Marxismo y Religión

En numerosas ocasiones, desde la célebre frase de Karl Marx, “la religión es el opio del pueblo”, ha existido una polémica entre la Iglesia y el Marxismo. Huelga decir que el marxismo revolucionario no deja de reconocer el papel revolucionario de la doctrina católica en su momento, pero también ha señalado su caducidad y apego al poder de la burguesía. Particularmente en el hecho de ofrecer un consuelo en la tierra y un paraíso mientras que día a día sus feligreses sufren de la explotación y represión por parte del capitalismo.
Reiterando dicha posición, la intención del presente artículo es hacer presente cuál es el perfil del nuevo Papa y sobre todo su deleznable pasado. Ello no quiere decir que se plantea un reclamo a los feligreses, sino más bien al análisis de la Iglesia que es la cabeza de la doctrina, una institución por demás podrida. Haciendo alusión a la frase del Che Guevara, “si usted es capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros, que es más importante" sin importar si es católico o de alguna otra religión, pero sobre todo es necesario considerar los factores aquí expuestos ante la bancarrota de la iglesia católica.

Castigo para los culpables de los crímenes cometidos contra revolucionarios y el pueblo argentino, incluido si así se demuestra, Jorge Mario Bergoglio.

Nuestra solidaridad con el pueblo argentino y las Madres de la Plaza de Mayo que han dado una lucha tan larga pero sin descanso.

Justicia para las víctimas de las dictaduras militares en nuestro continente.

Alfredo Elizondo

[1]APF, Jesuitas latinoamericanos establecieron impronta de justicia, 13 de Marzo de 2013, extraído de http://noticias.terra.com.mx/mundo/america-latina/jesuitas-latinoamericanos-establecieron-impronta-de-justicia,c7ca03c5cb56d310VgnCLD2000000ec6eb0aRCRD.html
[2]La dictadura militar en Argentina. http://www.me.gov.ar/efeme/24demarzo/dictadura.html
[3]Verbitsky, Horacio, La llaga abierta, ¿Padre que hiciste tú durante la guerra sucia?, Página 12, 9 de mayo de 1999. http://www.pagina12.com.ar/1999/99-05/99-05-09/pag13.htm
[4]La Gaceta, Videla dijo que la Iglesia sabía de los desaparecidos. http://www.lagaceta.com.ar/nota/502025/politica/videla-dijo-iglesia-sabia-desaparecidos.html
[5]La carta completa de Bergoglio a las monjas carmelitas. http://tn.com.ar/politica/la-carta-completa-de-bergoglio_038363
[6]El Economista, Católicos en el Mundo. http://eleconomista.com.mx/infografias/2013/03/13/catolicos-mundo
[7] Urgente24, Militantes K abuchearon a Bergoglio y Cristina solo le deseó “suerte”. http://www.urgente24.com/211818-militantes-k-abuchearon-a-bergoglio-y-cristina-solo-le-deseo-suerte

viernes, 15 de marzo de 2013

Marx vive




Entre la hoz y el martillo

“El 14 de marzo, a las tres menos cuarto de la tarde, dejó de pensar el más grande pensador de nuestros días. Apenas le dejamos dos minutos solo, y cuando volvimos, le encontramos dormido suavemente en su sillón, pero para siempre.”

Engels

Los aportes de Karl Marx son vigentes; su obra –elaborada en conjunto con su íntimo camarada F. Engels-, desarrollada y enriquecida por V. I. Lenin, constituye la guía para la emancipación del proletariado y de toda la humanidad.
Marx fue un hombre de teoría y de acción; con él, la disociación entre el ser y el pensar, añejo problema de la filosofía, fue superada por primera vez, pues como plantea en las Tesis sobre Feuerbach no sólo se trata de interpretar el mundo, sino de transformarlo.
Su obra no se limita al Manifiesto del Partido Comunista, ni a El Capital, es mucho más amplia, pues nada humano le fue ajeno; pero cada descubrimiento científico, cada tesis por él planteada, arma a los explotados y a todas las clases subalternas contra los explotadores, contra la clase dominante, la clase de los burgueses. Estudiarla íntegramente, asimilar la dialéctica, es una necesidad para los revolucionarios que aspiran a cambiar el mundo.
Sorprende la actualidad de su conclusión científica, al estudiar el modo de producción basado en la propiedad privada y en el trabajo asalariado, de que el sórdido secreto de la explotación capitalista es la plusvalía.
El marxismo es el materialismo dialéctico, el materialismo histórico, la economía política, el socialismo científico, y debe asimilarse por los trabajadores del mundo íntegramente. Ya hubo tendencias positivistas, dogmáticas, mecanicistas, que dejando de lado el materialismo dialéctico corrompieron la teoría revolucionaria.
Marx integró contundentemente a su obra la dictadura del proletariado, la violencia revolucionaria como partera de la Historia, a la clase obrera como sujeto de la Historia, enterradora del capitalismo. Cuán sorprendente es que algunos que se dicen sus seguidores nieguen alguno de estos elementos imprescindibles. Marx reviraría con su pluma afilada contra estos “académicos” que le niegan, que buscan adocenarlo convirtiéndolo en “teoría crítica”, anulando su carácter subversivo, partidario, resuelto a no dejarse encadenar en las paredes de la universidad. Qué falacia la de aquellos que quieren limitarlo a demócrata, a humanista, a soñador. El Prometeo de Tréveris fue un hombre de Partido, un militante, un conspirador, y escribía no para lucirse, no para buscar una maestría o un doctorado, sino para dar elementos a la lucha de clases. No hizo de la academia el cómodo refugio, asumió las consecuencias del revolucionario profesional: la persecución, el exilio, el hambre.
Cuánto daño hacen aquellos que reniegan de la teoría en los hechos, esos pragmáticos que no tienen la disciplina y la abnegación que el estudio y la producción teórica requieren, pero también aquellos que hacen una “teoría” que en nada contribuye, que buscan enmendarle la plana al marxismo-leninismo, que por ego buscan publicar con su nombre textos ininteligibles para nuestra clase. Hay que enriquecer el marxismo vinculados estrechamente al conflicto social, al fortalecimiento de los partidos comunistas, tomando en cuenta los desarrollos de la ciencia, las experiencias del proletariado.
Marx y Engels señalaron siempre la necesidad para el proletariado de constituirse en clase, pero también el carácter internacionalista de su lucha; la consigna lanzada en los albores de la Revolución de 1848 está tan viva como entonces: ¡Proletarios de todos los países, uníos! para enfrentar al capital internacional, al imperialismo eufemísticamente llamado globalización o mundialización. Sin importar si se es mexicano, o alemán, o norteamericano, venezolano, colombiano, cubano o griego, hoy la lucha de los trabajadores es contra el poder de los monopolios, es clase contra clase; hoy la lucha es entre capital y trabajo.
En la Crítica del Programa de Gotha y en varios textos Marx definió una alternativa anticapitalista, el socialismo-comunismo, no se anduvo por las ramas por tacticismo. Desde El Manifiesto, insistió con Engels en que los comunistas deben presentarse ya con su programa, con franqueza, sin ocultarlo, dados los límites históricos del capitalismo. Hoy algunos se dicen marxistas, pero cuando se habla de la alternativa al capitalismo le llaman poscapitalismo, o dicen que es asunto para debatir después. Marx le puso nombre y contenido, se llama socialismo-comunismo y se basa en la dictadura del proletariado, en la socialización de los medios de la producción.
Marx continúa vigente hoy que la economía sigue los ciclos por él descubiertos y se encuentra en crisis. En vano le mataron tantas veces, pues él vuelve siempre a la consciencia de la clase trabajadora y todos los oprimidos.
Marx el comunista, el hombre de Partido, el periodista clasista y demócrata, el revolucionario, el internacionalista, el de la teoría y la práctica, Marx vivo.

Pável Blanco Cabrera

jueves, 14 de marzo de 2013

El nuevo Papa colaboró con la dictadura militar argentina




Jorge Mario Bergoglio, antiguo Arzobispo de Buenos Aires (Argentina), jesuita dedicado a la docencia durante muchos años, nacido en Buenos Aires en 1936, delató ante los servicios de inteligencia de la dictadura militar encabezada por Jorge Rafael Videla (jefe del ejército) y Emilio Massera (jefe de la marina) a los sacerdotes jesuitas Francisco Jalics, Orlando Yorio, Luís Dourrón y Enrique Rastellini.
Según un documento facsimilar obtenido por Horacio Verbitsky para su libro “El Silencio” y difundido en las redes por el historiador chileno Sergio Grez, Bergoglio acusó personalmente a Jalics de “actividad disolvente en Congregaciones religiosas femeninas (conflicto de obediencia)” ante un esbirro de apellido Orcoyen. El informe policíaco dice que el sacerdote Jalics fue “detenido en la Escuela de Mecánica de la Armada el 24 de mayo de 1976-noviembre 76 (6 meses) acusado con el padre Yorio (como) sospechoso de contacto guerrillero”. Jalics y Yorio fueron secuestrados, estuvieron desaparecidos y salieron en libertad. La jerarquía católica argentina no se distinguió por defender los derechos humanos bajo dictadura, como lo hizo la chilena.
La periodista chilena Nancy Guzmán aseguró en las redes que el pasado oscuro de Bergoglio en Argentina se debe a que lo acusan de colaboración en la detención de un laico y dos sacerdotes sometidos a tortura y desaparición en tiempos de la dictadura militar que comenzó en 1976. Aunque no hay una sentencia sobre el caso, cinco testimonios atestiguaron la relación del nuevo Papa con estas desapariciones. El periodista Horacio Verbitsky ha sido el investigador más interesado en sacar a la luz las pruebas que pudieran relacionar a Bergoglio con estos episodios de la "guerra sucia" en Argentina.
No obstante, las relaciones de Bergoglio con la dictadura no terminaron ahí, ya que posteriormente las Abuelas de Plaza de Mayo reclamaron ante la Justicia argentina por su implicación en el robo de bebés, concretamente en el caso de la nieta de Alicia de la Cuadra, una de las fundadoras de aquella asociación.
En 2009 mostró su lado más caritativo cuando en una homilía afirmó que la deuda social es "inmoral, injusta e ilegítima", especialmente "en una nación que tiene condiciones objetivas para evitar o corregir tales daños, pero que lamentablemente pareciera optar por agravar aún más las desigualdades".
No obstante, su perfil se vuelve de nuevo oscuro cuando meses más tarde, en pleno debate sobre el matrimonio homosexual en Argentina, el entonces cardenal declaró: "Está en juego la identidad y la supervivencia de la familia: papá, mamá e hijos". Sobre este mismo asunto añadió: "No seamos ingenuos: no se trata de una simple lucha política; es la pretensión destructiva al plan de Dios. No se trata de un mero proyecto legislativo (éste es solo el instrumento) sino de una 'movida' del Padre de la Mentira que pretende confundir y engañar a los hijos de Dios". Esta postura le valió un duro enfrentamiento con Néstor Kirchner, entonces presidente de la nación argentina, dijo Guzmán.

El caso Von Wernich

La iglesia católica, y en particular el cardenal Bergoglio, defienden aún a Christian Von Wernich, confesor del ex Jefe de la Policía Bonaerense Ramón Camps, detenido desde septiembre de 2003 y acusado de numerosos homicidios y múltiples privaciones ilegales de la libertad y torturas, durante la dictadura militar argentina, en diferentes Centros Clandestinos de Detención, delitos por los que está procesado en la ciudad de La Plata.
Está probado que Von Wernich es culpable de los crímenes de que le acusan y de las mas desagradables prácticas, como justificar las torturas y los asesinatos, o pedirle dinero a los familiares de los desaparecidos con la falsa promesa de conseguir su liberación, escribió en las redes C. Pintol.
Ante todo esto, la única declaración de la iglesia fue para confirmar que este delincuente sigue integrando sus filas. De hecho, la Iglesia Católica ayudó a Von Wernich a escapar a Chile donde fue reubicado bajo un nombre falso en una parroquia. Sin atender a estos hechos el cardenal Bergoglio aludió al juicio como una persecución calumniosa a la Iglesia y llamo traidores a quienes “maldicen el pasado”. En cambio llamo a perdonar lo que fue pecado e injusticia.
El sociólogo y ex decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA Fortunato Mallimaci dijo refiriéndose a Bergoglio “Hay una postura en el arzobispo en el sentido de reivindicar lo que fue la dictadura. Lo ha hecho antes y lo hace ahora cuando dice que no se revise el pasado”. Esta declaración estaría sustentada por la adhesión enviada por Bergoglio al acto organizado por Cecilia Pando en homenaje a las “victimas de la guerrilla”, el reclamo de una amnistía para los militares procesados por intervenir en la represión ilegal y su intento, de la mano de Duhalde, por terminar la revisión de los crímenes de guerra acuñando el nefasto slogan “Memoria completa”.
En "El silencio", Horacio Verbitsky informa que el cardenal habría entrado en contacto con una organización nazi-fascista llamada Guardia de Hierro lo que habría implicado relaciones especiales con Emilio Massera, jefe de la marina y co-gobernante con el dictador Jorge Rafael Videla. En el mismo libro se trata con más profundidad y se aportan pruebas a la denuncia ya hecha ante la Iglesia y dictadura por Emilio Mignone.
El 23 de mayo de 1976 la Infantería de Marina detuvo a cuatro jesuitas a cargo de Bergoglio: Orlando Yorio, Luís Dourrón, Enrique Rastellini y Francisco Jalics. Yorio, quien confirmó el contacto entre Bergoglio y Massera, estaba convencido de que fue el actual cardenal quien lo entregó a los militares e incluso pudo haber presenciado alguno de los interrogatorios.
Bergoglio les habría pedido a Yorio y Jalics que abandonaran la villa donde trabajaban, al negarse estos habría hecho saber a los militares que no los protegía más y pocos días después fueron raptados. Esta versión se correspondería con documentación descubierta por Verbitsky en la que se informa que “Este sacerdote (Jalics) fue un subversivo, que tuvo problemas con sus superiores y que fue detenido en la Escuela Mecánica de la Marina”.
Es por esto que hay quienes dicen que Bergoglio es “un maquiavélico felón que traicionó a sus hermanos y los entrego a la desaparición y la tortura por la Junta Militar en aras de una insaciable ambición de poder”. Así Bergoglio llama al olvido y califica el juicio a Von Wernich de calumnia, por que sabe que él es el próximo. Esperemos que en vez de “llamar a perdonar” pida perdón, que es lo que en realidad le corresponde, concluyó C. Pintol.

Otras revelaciones sobre Bergoglio en dictadura

Según el portal "Informeurbano.com.ar" (1), el médico Lorenzo Riquelme, hoy de 58 años y residente en Francia, dice que la patota que lo secuestró y lo torturó en 1976 salió de la sede principal de la Compañía de Jesús, donde vivía y era principal responsable el superior provincial Jorge Mario Bergoglio. Riquelme tenía militancia en la Juventud Peronista y en el movimiento cristiano vinculado con los curas del tercer mundo. Para averiguar dónde encontrarlo golpearon a su novia, que trabajaba en el Observatorio de Física Cósmica de San Miguel, dentro del predio del Colegio Máximo.
Riquelme cree que se trató de un grupo operativo de la Armada que tomó posiciones allí después del golpe. En esos apremios participó un sacerdote que con autorización de Bergoglio era capellán militar de la Escuela de Suboficiales General Lemos, en la vecina guarnición de Campo de Mayo.
El ex jesuita Miguel Ignacio Mom Debussy, hoy de 63 años, hizo los votos el 13 de marzo de 1976 y Bergoglio fue su padrino de ordenación el 3 de diciembre de 1984. En los viajes entre San Miguel y la Ciudad de Buenos Aires en los que le hacía de chofer, Bergoglio le habló del proyecto político del jefe de la Armada, Emilio Massera, y le comentó que se había reunido con él varias veces.

El mago González

El Observatorio fue un lugar de encuentro de la militancia en los últimos años de la década del 60 y los primeros de la siguiente. Mucha gente de la zona almorzaba en su comedor, que era muy barato, y pasó a ser punto de reunión y de discusiones políticas. Entre quienes pasaron por allí estuvo Marcelo Kurlat, El Monra, uno de los dirigentes de las FAR, que luego del golpe murió al resistirse al secuestro por el grupo de tareas de la ESMA.
El periodista Horacio Ríos trabajaba en la Municipalidad de San Miguel (hoy General Sarmiento), militaba en la JTP e integraba la comisión directiva del sindicato municipal. Su madre y su hermano trabajaban en el Observatorio. Ríos ayudó a crear una comisión interna (sindicato) muy combativa, que entre 1973 y 1975 logró importantes reivindicaciones. Los jesuitas no estaban muy conformes con que la efervescencia política en la que habían participado afectara sus propias instituciones.
La esposa de Ríos era Graciela Podestá, quien entre 1999 y 2003 fue diputada bonaerense por el Frepaso. El ex jesuita Alberto Sily narra que poco antes del golpe muchos científicos y técnicos del Observatorio recibieron cartas con amenazas de la Triple A y cinco de los principales se exiliaron, en Uruguay y en México. Podestá y Ríos recuerdan a un jesuita de apellido español, que no trabajaba en el Observatorio pero vivía en el Colegio Máximo, que siempre “llegaba con dos tipos armados con FAL”.
Ese fue el sacerdote que participó en los apremios a la novia de Riquelme. Su nombre era Martín González. Mientras la golpeaban, González le sugería que colaborara. “El torturador malo y el torturador bueno”, dice Riquelme. Antes que comenzara a operar la Triple A ese sacerdote se comportaba “como una ovejita” pero luego del golpe “pasó a ser un lobo”, dice Graciela Podestá.
Mom Debussy se sorprendió al conocer ese rol. “Lo considerábamos muy bueno. Nos divertía con sus actos de prestidigitación. Cuando murió lo afeité y lo coloqué en el cajón”. Para Riquelme fue más que una sorpresa: “Era como si mi padre me hubiera traicionado, como una violación. Nosotros teníamos una agrupación de scouts, de la que González era capellán. Hacía magia, nos sacaba pañuelos de la oreja, nos enseñaba los trucos”. Ambos consideran imposible que estos hechos pudieran ocurrir sin aprobación de Bergoglio, quien ejercía un control absoluto sobre todo lo que ocurría en su sede.
“Cuando asumió como provincial, en julio de 1973, mudó la curia provincial, que estaba en la calle Bogotá, de Caballito, al Colegio Máximo, para controlar mejor a los novicios y a los profesores. Allí se apropió del departamento del rector, y lo redecoró. Constaba de despacho, dormitorio y baño. Decía que cada uno es libre de hacer de su culo un florero, pero controlaba todo, desde la mentalidad a lo que hacías, se metía en las habitaciones individuales, revisaba cada cosa”, relata Mom Debussy.
Mom Debussy se define como “la oveja negra de una familia de la oligarquía”. Por vía paterna desciende de Juan Martín de Pueyrredón y su abuelo materno era hermano del músico francés Claude Debussy. Su madre fue fundadora de la Democracia Cristiana, “de la línea garca de Manuel Ordóñez”. Eligió ser jesuita porque se llamaba Ignacio y era “la orden más aristocrática y combativa”.
Riquelme, en cambio, proviene de una familia humilde y creció en el Barrio La Manuelita, a pocas cuadras del Máximo. “Pasaba el día con los jesuitas”, evoca. Cuenta que en “el pequeño Vaticano” que era San Miguel “todos se conocían. También los milicos vivían allí. Iban a misa en el Colegio Máximo y sus hijos estudiaban en los colegios católicos. Muchos militantes del Peronismo de Base vivían en el Barrio Villa Mitre y trabajaban en el Colegio Máximo, durante los años culminantes del progresismo católico, en 1972 y 1973.
Había también ex seminaristas. Estaban en comunidades orientadas por el sacerdote italiano Arturo Paoli”. Bergoglio se encargó de suprimir ese fenómeno. En la primera congregación provincial que presidió, en abril de 1974, dijo que los jesuitas debían evitar lo que llamó las “ideologías abstractas no coincidentes con la realidad” y reaccionar con “sana alergia cada vez que se pretende reconocer a la Argentina a través de teorías que no han surgido de nuestra realidad nacional”.
Mom Debussy recuerda que hacia fines de 1974, “Bergoglio nos mandó a una manifestación de Isabelita en la Plaza de Mayo”. María Estela Martínez de Perón salió al balcón “vestida de rosa y habló de anular contratos con la Siemens. Al frente de nuestro grupo puso al maestro de novicios Andrés Swinnen. Tuvimos que ir todos con una bandera argentina”.
Bergoglio era amigo personal del coronel Vicente Damasco, a quien visitaba en su casa de la calle Asunción, en Villa Devoto. Damasco fue encargado de la custodia de Juan D. Perón y profesor de Planeamiento y Organización en la sede San Miguel de la Universidad jesuita del Salvador. Con el asesoramiento de Bergoglio elaboró un proyecto de reforma constitucional. El primero de sus ocho principios orientadores decía que “la Divinidad es la medida de todas las cosas”.

El proyecto de Massera

“Ahora dice que viaja en subte y colectivo. En la larga década en que yo lo serví no iba a ningún lado sin el auto, ni siquiera a los barrios que estaban a pocas cuadras, como La Manuelita”, refuta Mom Debussy, quien subrayó y anotó su ejemplar de El jesuita, la autobiografía que Bergoglio acaba de publicar en su descargo. Los viajes más largos eran entre San Miguel y la Ciudad de Buenos Aires. Varias veces le comentó encuentros con el miembro de la Junta Militar Emilio Massera.
“Me dijo que quería proteger a los novicios y estudiantes (dos veces aparecieron milicos cuando yo estaba en el noviciado, nos hicieron salir, nos apuntaron. Después no nos acosaron más). Estaba en negociaciones con él porque quería que la Marina comprara el Observatorio de Física Cósmica, lindero al Colegio Máximo”. No se llegó a un acuerdo y en diciembre de 1977 lo compró la Fuerza Aérea. Varias personas que trabajaban allí “fueron secuestradas y cuando recuperaron su libertad, fueron despedidas por Bergoglio”, dice Riquelme. “Hay quienes dicen que los protegía, porque les pagó el último sueldo”.
A Mom Debussy, Bergoglio también le habló en los viajes del proyecto político de Massera.
-¿Con simpatía?
-Seguro que con disgusto no. Le parecía bien que fuera contra Videla.

Yoga y oración

En La Manuelita estaba la parroquia Jesús Obrero. Allí se instaló el sacerdote Jorge Adur, quien era integrante de Montoneros, con tres seminaristas de la orden asuncionista que estudiaban teología en la Facultad que funcionaba en el Máximo. Con Adur tenían un vínculo afectivo pero no político, porque “para ellos toda la política era el diablo. Nos lo habían dicho a los pibes del barrio para desaconsejarnos la militancia. Meditaban diez horas por día, hacían yoga y oración. Pensaban irse a la Patagonia por un año a meditar. Eran contemplativos, como Jalics”, dice Riquelme.
Dos de esos seminaristas, Carlos Antonio Di Pietro y Raúl Eduardo Rodríguez, fueron capturados el 4 de junio de 1976, en un operativo del Ejército y la policía con armas y uniformes a la vista. Adur no había ido a dormir esa noche al barrio. “Por la mañana los vecinos se turnaron para esperarlo en la parada de colectivo y avisarle para que se fuera.” Diez días después, “un grupo del Ejército me levantó a mi y a Haydé Balmaceda, de la Unidad Básica de La Manuelita, que era ayudante de una clínica. Creo que el lugar al que nos llevaron era una comisaría, a veinte minutos del Camino Negro, donde nos tuvieron encapuchados. Tenía celdas, baño y sala de torturas, con electricidad. Nos torturaron y nos preguntaron por esos curas y por la posta sanitaria de Montoneros”. Dos días después los sacaron en un camión, a las 4 de la mañana. Riquelme se cayó sobre una persona, que le preguntó:
-¿Quien sos?
-Lorenzo.
-¡Que suerte, no quería morir sola! -le respondió Balmaceda.
Los llevaron a un descampado y los hicieron arrodillar. “Yo quería morir de pie y gritando alguna consigna heroica como en las películas. Pero tenía la garganta cerrada. Me pegaron un empujón y se fueron. Pensé que estaba muerto. Haydé me decía que nacimos de nuevo el mismo día y que la gordura la salvó de que la violaran.”

Guardias con FAL

Durante los días de ausencia de Riquelme, el capellán Martín González le dijo a su novia: “Este se fue a curar guerrilleros”. La detuvo en el Colegio el grupo de marinos que se habían instalado en el Observatorio. Mientras le pegaban, González participaba. “Decí dónde está, mejor que hables porque si no no puedo hacer nada por vos”.
Riquelme se había refugiado en la casa de una compañera de facultad, hija de un militar. A las nueve de la noche la novia no pudo resistir más. Lo llamó por teléfono al número que él le había dado, le preguntó dónde estaba y le pidió que la esperara allí. “Veinte minutos después caen y me levantan. Encapuchado, me llevan hasta una casa operativa, creo que en Bella Vista. No me creían que ya había estado secuestrado, me torturaban y me decían que había estado curando gente.” A la madrugada lo sacaron de allí. Uno lo asía del brazo.
-¿Qué va a pasar? -preguntó Riquelme
-No sé, están decidiendo -le respondió.
Lo llevaron hasta una ruta y lo tiraron en una zanja. “Cuando se van me levanto, camino y reconozco que estoy a 200 metros del Colegio Máximo, en el barrio que está enfrente.” Recién días después, Riquelme pudo hablar con su novia. “Me cuenta que me entregó porque González le dijo que colaborara. Yo lo conocía desde que fui boy scout. Siempre venía de la Escuela Lemos con chofer en una F100 del Ejército, acompañado por dos guardias con FAL. Nunca pude acercarme para hablar con él.” Graciela Podestá recuerda que el sacerdote de apellido español comentó: “Espero que esto sirva de lección”.
El uso de armas era habitual en el predio jesuita. “Bergoglio nos mandaba a hacer guardia nocturna con carabinas .22 y balas de plomo, cuando se recuperó la pileta de natación de los fondos del Máximo y hubo algún intento por bañarse de la gente del barrio aledaño, donde hacíamos catequesis y visitábamos las casas”, recuerda Mom Debussy. Riquelme fue uno de los jóvenes que lo intentaron. “El hermano Rivisic me tiró con la 22, porque me metía en la piscina. Me pasó cerca de la pierna y me dijo que la próxima vez me tiraba a pegar”, recuerda.

Almuerzo con granadas

En el Observatorio “había gente izquierdosa. Mariano Castex llevó ahí a muchos profesores de Exactas reprimidos en la noche de los bastones largos, curas progres, ex seminaristas. La Marina lo limpió. En 1975 hubo un Congreso controlado por el SIDE y la Marina”, dice Riquelme. Sus recuerdos coinciden con los de Mom Debussy. Ellos no se conocen y las entrevistas se realizaron por separado.
“Bergoglio invitaba al Colegio Máximo a oficiales de Campo de Mayo, que venían de uniforme. Una vez llegaron varios con ropa de combate y unas granadas redondas colgando. Los recibió en el comedor viejo del tercer piso, que después el mismo Bergoglio clausuró. Estábamos cenando y llegaron con un capellán”, recuerda Mom Debussy. Podestá y Ríos cuentan que en el barrio corren historias sobre cuerpos enterrados en las adyacencias del Colegio Máximo y su viejo cementerio. Según esa leyenda un cuidador del Colegio y varios vecinos vieron fantasmas de gente sangrante.
Después del segundo secuestro, Riquelme se fue a vivir en una casa de la calle Malabia al 1400, en la Ciudad de Buenos Aires, que pertenecía a la Faternidad de Hermanitos del Evangelio Charles Foucauld. Allí vivían los curas Jesús y Mauricio Silva Iribarnegaray. Mauricio trabajaba como barrendero municipal.
El 22 de mayo de 1977, Riquelme se fue de la Argentina hacia Francia, donde aún vive. Su hija, nacida en París, se apasiona por entender aquella época. Desde hace dos años estudia Ciencias Políticas en la Argentina. “Mauricio me acompañó al aeropuerto. A él lo secuestraron quince días después”, y sigue desaparecido. En París, participó en la denuncia de las atrocidades de la dictadura. “Adur estaba deprimido. Algunos padres le escribieron que era un sinvergüenza que vive en el dorado exilio y a mi hijo lo mataron. Por eso aceptó ese rol ridículo de capellán del llamado Ejército montonero. Lo secuestraron en 1980 cuando llegó con documentos falsos e intentó ir a Brasil para acercar a las Madres de Plaza de Mayo al papa”.
Desde París, Riquelme le hacía el control telefónico. Cuando Adur dejó de llamar, Riquelme avisó a los asuncionistas, que son dueños del diario La Croix, pero recién al cabo de una semana aceptaron publicar una nota en condicional. “Me decían que Adur sabía lo que le podía pasar. Jesús también sabía, les contesté”.

Ernesto Carmona