jueves, 24 de enero de 2013
Imperialismo “humanitario” occidental en Mali
Parece que la mayoría de la izquierda, fundamentalmente en Europa, ha tragado hasta el esófago el anzuelo del imperialismo “humanitario”
Irak, Afganistan, Libia, Siria… después de convertirlos en un caos de sangre ha llegado inesperadamente la hora de Mali. La República Francesa está bombardeando Mali, según dicen, para proteger a sus habitantes de los “malos” de turno.
Ahora los malos malísimos dicen que son unos integristas-separatistas que quieren imponer la sharia en Mali. Qué extraño…. ¿No están Francia y el resto de Estados Occidentales apoyando a los islamistas para derrocar al gobierno Sirio, como hicieron en Libia? ¿Los islamistas de Libia y Siria son “buenos” y los de Mali malvados? Dejemos las respuestas a estas incómodas preguntas para más adelante.
En el proceso de descolonización del pasado siglo la República Francesa creó artificialmente el Estado de Mali incluyendo en él al pueblo Tuareg, Azawag, al norte del nuevo Estado. El 6 de abril de 2012 el Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA) declaró la independencia de su país. Una vez declarada la independencia surgieron los conflictos entre el MLNA y los Tuareg islamistas.
De cualquier manera, la declaración de independencia de Azawad no ha sido del gusto de los Estados imperialistas Occidentales, ni tampoco de los países de la Unión Africana. Todos ellos se han posicionado en contra de la independencia. A partir de ahí se ha desarrollado la habitual farsa previa a cualquier agresión militar; creación de la “opinión pública” en los medios, conseguir el visto bueno (y si no se consigue prácticamente da lo mismo) de la ONU y, ¡alehop!, Ya tenemos a los bombarderos de un Estado Europeo exportando democracia para civilizar a unos cazurros atrasados. Como en las Cruzadas, como cuando los españoles llegaron a América, como… siempre.
Por ahora no está muy claro cual es la excusa principal del ataque militar; acabar con la independencia de Azawad o impedir un Estado islámico en Mali. O ambas dos.
Pero a estas alturas todos sabemos cuál es el motivo real de esta invasión, como en todas, controlar las riquezas naturales y el Gobierno de Mali. Y esta vez nos presentan este ataque imperialista como la lucha contra el “terrorismo yihadista”. Como hicieron con Afganistán.
Y esta excusa me recuerda varias cosas.
Imperialismo Occidental e islamismo
El imperialismo del siglo XXI en su relación con el islamismo utiliza un cinismo tamaño extra grande; algunas veces utiliza el islamismo como aliado contra organizaciones de izquierda o contra gobiernos “enemigos”. Otras veces son presentados como el enemigo que justifica la invasión.
-Afganistán: en la década de 1980 gobernaba en Afganistán un partido que se definía de izquierdas y progresista; el Partido Democrático Popular de Afganistán apoyado por los soviéticos. Contra ellos se sublevaron los que ahora conocemos como los talibanes, apoyados masivamente por los Estados Occidentales que los denominaban como “combatientes por la libertad” (incluido Bin Laden). Después de echar a los soviéticos y acabar con el gobierno de izquierda los talibanes llegaron al poder.
En 2001 EEUU con el apoyo de otros Estados Europeos invadió Afganistán para echar del gobierno a quienes 20 años antes había denominado como “combatientes por la libertad”. Antes de eso, nuestros medios de comunicación nos enseñaron lo malos que eran ahora los talibanes, por ejemplo; obligaban a las mujeres a llevar burka y destruyeron los budas gigantes. El feminismo y la cultura como excusas imperialistas. Y la invasión y la guerra continúan hasta hoy día.
Resumiendo; para echar a un gobierno de izquierda el imperialismo occidental y el islamismo se unieron. Una vez conseguido el objetivo empezaron a ostias entre ellos.
-Libia: por la cercanía en el tiempo no veo necesario ningún repaso histórico. El imperialismo occidental, con la República Francesa de Sarkozy a la cabeza y la OTAN de mamporrero, y las Monarquías del Golfo fueron de la mano para acabar con el gobierno “enemigo” antiimperialista de Gadafi. Apoyaron militar, económica y políticamente a los diversos grupos islamistas, y ahora, destruido el gobierno de Gadafi, de nuevo han empezado a darse leña mutuamente.
Recordemos que para facilitar el ataque nuestros medios además de repetir incansablemente todas las mentiras posibles contra el Gobierno libio, nos presentaban la cara amable de los islamistas: “revolucionarios”, “rebeldes por la libertad”, etc. Como hicieron en Afganistán.
Resumiendo: para acabar con un gobierno “enemigo” y antiimperialista los islamistas y el imperialismo occidental volvieron a unir sus fuerzas. Una vez conseguido el objetivo vuelven a darse de tortas.
-Siria: lo que está ocurriendo es una copia muy parecida a lo ocurrido en Libia. Se han unido el islamismo controlado por Turquía, país miembro de la OTAN, el salafismo controlado por las Monarquías del Golfo y las potencias Occidentales, nuevamente con Francia a la cabeza (esta vez con Hollande) para acabar con el Gobierno sirio antiimperialista de Al Assad. Esta vez no consiguieron el beneplácito del Consejo de Seguridad de la ONU (Rusia y China, al contrario de lo que hicieron en Libia, votaron en contra) y sus planes se han ralentizado.
En esta ocasión nuevamente se ha intentado ocultar en nuestros medios la cara más tenebrosa de los islamistas. Pero como el conflicto se está alargando más de lo previsto, cada vez se les hace más difícil ocultar las matanzas que cometen los aliados islamistas de Occidente y el proyecto político que tienen para Siria: la Sharia. Por eso ahora están intentando vendernos la diferencia entre islamistas “moderados” (el Ejercito Libre Sirio controlado por Turquía) y los islamistas “malos”, los de Al Qaeda.
-Mali: ¿Por qué el islamismo que Occidente ha patrocinado en Libia o Siria es bueno y el de Mali es malo? En todo caso ¿justifica eso una sangrienta agresión militar? Parece que sí, pero todos sabemos cuál es la verdadera razón; el oro, el uranio….
Cinismo, hipocresía, crueldad, salvajismo… a niveles colosales para robar en esos lugares creando un sufrimiento sin medida. Con nuestros votos.
¿Y nosotros? ¿Estamos engañados?
Las enormes manifestaciones contra las invasiones de Irak y Afganistán fueron las últimas denuncias masivas antiimperialistas realizadas en Europa. Después, Libia, Siria, ahora Mali… casi nadie se mueve. El imperialismo “humanitario” y su bombardeo mediático ha contribuido a que nuestras sociedades vean con buenos ojos estas agresiones imperiales. Los mismos partidos y gobiernos a los que votamos dirigen todas estas masacres.
Pero no seamos ingenuos; no estamos engañados. La mayoría de la gente piensa que estas invasiones y agresiones militares ayudarán a mantener el status quo, o dicho de otra manera; nuestro nivel de vida. Y si además nos aseguran que quienes mueren bajo nuestros bombarderos son seguidores de “dictadores sátrapas” (o “daños colaterales”), “integristas”, “terroristas”, etc. nuestra conciencia se tranquiliza y podemos dormir tranquilamente. Además no vemos riesgo de que la sangre que allí se vierte nos salpique. Lo ocurrido en Madrid en 2004 es sólo una excepción. Por ahora.
¿Y la izquierda?
En nuestras sociedades suele ser la izquierda la que juega el papel de conciencia crítica. Pero parece que la mayoría de la izquierda, fundamentalmente en Europa ha tragado hasta el esófago el anzuelo del imperialismo “humanitario”. Con Libia tranquilizaron su conciencia con los lemas “Ni OTAN ni Gadafi” . O lo que es más alucinante; algunos dedujeron que un “neocalifato guiado por Turquía puede ser el camino para el socialismo en la zona.
Con Siria repiten continuamente lo malo que es Al Assad para quedarse de brazos cruzados.
Como curiosidad, el mismo día que escribo este artículo he oído una tertulia en una emisora de izquierda de Euskal Herria. Una de las tertulianas ha comenzado a justificar la agresión contra Mali esgrimiendo que la sharia vulnera los derechos de las mujeres. Lo mismo que hicieron en Afganistán.
Parece que la crisis del capitalismo Occidental ha aumentado la necesidad de invasiones y agresiones militares, y de masacre en masacre van cayendo bajo sus bombarderos los Estados “enemigos”, y los movimientos y sectores que le molestan.
Hace unas semanas que estaba anunciada la agresión contra Mali; la de Siria continúa y en los primero lugares de la lista siguen Irán y el movimiento libanés Hezbollah. He estado buscando en las webs de las organizaciones que para mí son más referenciales y combativas en el ámbito del internacionalismo y no he encontrado nada referente a lo que está ocurriendo en Mali o en Siria. Ni denuncia ni trabajo de concienciación.
El imperialismo avanza, incluso en nuestro interior.
Berria
miércoles, 23 de enero de 2013
Una rosa roja para Rosa Luxemburgo. “Sin la participación de las mujeres no se puede hacer la revolución”
Si algo grafica fielmente la ferocidad del capitalismo y de la derecha en general, fue ese culatazo salvaje con el que un soldado al servicio de la socialdemocracia alemana le destrozó la cabeza a esa inmensa, noble y amorosa mujer, la gran teórica y activista de la revolución mundial...
...Rosa Luxemburgo.
Su cuerpo fue arrojado a un río de donde se rescató cinco meses después. Esto, en plena efervescencia de la revolución alemana de noviembre de 1918 que ella había impulsado a través de su liga Espartaco y había depuesto al káiser. La acompañaron en el martirio el amor de su vida y camarada León Jogiches y su gran compañero de lucha Carlos Liebknecht. Esto ocurrió el 15 de enero de 1919 cuando Rosa contaba apenas 48 años, y el importante aniversario me parece, se nos pasó desapercibido a los militantes de la libertad y el socialismo.
Rosa Luxemburgo es a nivel mundial, el gran norte hacia donde deben mirar las mujeres revolucionarias. Militancia, abnegación, estudio y producción teórica –además de cárcel-, fueron desde su más temprana juventud la causa y oficio de esta infatigable mujer, quien enseñó y pregonó a las mujeres y a los hombres del mundo que el enemigo es el capitalismo, y que la revolución se hace con organización y movilización, pero también con análisis e ideología por parte de los obreros. ¡Ah! Y que ha de ser internacional, porque tal es la naturaleza del proletariado, como es la del capitalismo. Y lanzó una recia frase provocadora: “La revolución es magnífica…..Todo lo demás es un disparate”
Gran polemista, no se diga con sus ex socios de la social democracia alemana y polaca sino con sus propios compañeros revolucionarios y aún con Lenin y Trosky, Rosa tuvo el genio visionario de apenas despuntando el régimen nacido de la gran revolución de octubre, ya en 1918 escribía – y desde la cárcel-, páginas críticas del manejo político que se estaba haciendo del nuevo poder. Demasiado prematuras en verdad esas críticas, ella misma al parecer no se decidió a publicarlas. Sin embargo, sorprende que una vez caído el campo socialista y la Unión Soviética sesenta años después, los analistas del insólito suceso apuntan como responsables a aquellos vicios y falencias que ya Rosa desde prisión temía en el naciente régimen: el peligro de que la burocracia autoritaria cooptara a la democracia.
Rosa aunque en su temprana vida política porfió bastante en su relación y asociación con los socialdemócratas para combatir el régimen imperialista alemán, pronto desdeñó las ilusiones de sus socios de reformar el capitalismo hasta hacerlo bueno, vio que esto era una entelequia, y que lo que era malo no se tornaría bueno y menos por voluntad propia. Entonces, su actividad política y teórica la dedicó con gran empeño en denunciar la farsa del oportunismo y el reformismo en sus numerosas vertientes. Y acuñó su legendaria consigna: Socialismo o barbarie. Cruel, pero sapiente, la maestra Historia quiso que su muerte fuera la más firme validación de su proclama.
“El espíritu atrevido, el corazón ardiente y la firme voluntad de la “pequeña” Rosa eran el motor de la rebelión” así la describe su gran amiga, la revolucionaria y feminista Clara Zetkin, en los días en que parecía que los obreros habían dado al traste definitivo con el régimen monárquico alemán. Y es que Rosa tuvo la osadía de impugnar todas las relaciones de poder, sometiéndolas a la critica de si estaban basadas en la democracia y la libertad, y por esa vía en el bienestar del sujeto más débil de esa relación. Consecuente y coherente, se opuso también a la Primera Guerra Mundial que concitaba la pasión nacionalista del pueblo alemán, y criticó duramente a los parlamentarios socialistas de la II Internacional que aprobaban créditos para sostenerla.
Rosa Luxemburgo, polaca del mundo que pasa por alemana y bien pudiera ser boliviana o argentina, estaría hoy celebrando pero más que todo trabajando en construcción teórica, organización y formación de los equipos de cuadros políticos y de nuevos sujetos colectivos de la revolución que insurge en América Latina. Realidad que ha creado un panorama impensable hace apenas veinticinco años. Y con su Liga Espartaco estaría en primera fila en las tomas de predios de Los Sin Tierra en el Brasil, dirigiendo alguna Misión en Barquisimeto, sustentando las nacionalizaciones de Evo en Bolivia, demostrando por milésima vez la justeza del régimen cubano, animando a Pepe Mojica, y demoliendo las falacias ínsitas en el discurso neoliberal que cubre de miseria ya no sólo estas tierras, sino que igual amenaza al llamado primer mundo.
Gracias querida Rosa por el testimonio que nos diste y el camino que trazaste. Sin alcanzar tu talla ni aún tu ideología, ya hemos tenido y tenemos mujeres dirigentes y gobernantes –Guatemala, Colombia, Brasil, Chile, Argentina- que de alguna manera han sido inspiradas en esa hermosa senda que fue tu vida. Por eso, nos cuenta tu biógrafo Néstor Kohan, que en el puente donde los asesinos arrojaron tu cuerpo, siguen apareciendo periódicamente rosas rojas
Luz Marina López Espinosa
martes, 22 de enero de 2013
"Las FARC-EP hemos cumplido"
Balance del cese el fuego unilateral de 60 días como gesto de paz
DECLARACIÓN PÚBLICA
Con ocasión de cumplirse la finalización del período de cese el fuego unilateral decretado por nuestra organización a partir del 20 de noviembre del año anterior.
La inmensa mayoría de la población colombiana puede dar fe de que las FARC-EP hemos cumplido en forma seria y responsable el compromiso adquirido hasta las 24 horas del día 20 de enero del año en curso. Por encima de la venenosa campaña de difamación lanzada por nuestros enemigos, en el período señalado suspendimos por completo las acciones ofensivas contra la fuerza pública, al igual que los actos de sabotaje contra la infraestructura pública y privada.
Lamentablemente este nuevo gesto unilateral de paz por parte nuestra, jamás fue correspondido por los representantes del Estado. Sus mismas declaraciones inmediatas, sus órdenes de arreciar el fuego y las constantes operaciones contra nuestras unidades propiciaron y materializaron diversos hechos de sangre que nosotros lamentamos profundamente, no sólo por los daños en vidas y tranquilidad producidos, sino porque se elevan como testarudos obstáculos a los esfuerzos de reconciliación entre los hijos de la patria.
Revisando nuestros archivos de la confrontación, constatamos que durante el mismo período un año atrás, es decir, entre el 20 de noviembre de 2011 y el 20 de enero de 2012, los 292 enfrentamientos armados presentados entre las FARC-EP y el Estado colombiano produjeron al menos 284 muertos y 278 heridos en los miembros de la fuerza pública. Realidad tan protuberantemente dolorosa, no puede ser equiparable de ninguna manera, a la situación vivida durante los dos meses que ahora terminan, pese a los patéticos esfuerzos de distintas agencias estatales y la gran prensa por torcer la fuerza de los hechos.
Nadie que tenga la cabeza en su puesto puede desconocer que durante los dos últimos meses las FARC-EP no realizamos ni un solo ataque a bases o instalaciones fijas de las fuerzas militares, ni a cuarteles o puestos de Policía. Los muertos, heridos o lisiados de la fuerza pública que se hayan presentado en este período, tuvieron lugar en combates de tipo defensivo librados por nuestra fuerza, cuando se requirió hacer frente a la inmensa arremetida ordenada de manera pública por el señor Presidente de la República.
Durante el mismo período registramos con intenso coraje revolucionario las muertes de varios camaradas guerrilleros en distintos puntos de la geografía nacional, la mayor parte de ellos como consecuencia del ejercicio brutal de los bombardeos ejecutados por la fuerza aérea. Honor y gloria a nuestros muertos. La población colombiana y la comunidad internacional están enterados de cómo la oligarquía colombiana responde a las manifestaciones de paz del pueblo de este país. Esa ha sido su constante histórica y permanece fiel a ella.
Versiones insanas surgidas del ministerio de defensa con el propósito de disimular la vocación criminal que lo anima, hablan de una subcontratación de las FARC con el Ejército de Liberación Nacional y la delincuencia común para que ellos cumplieran por nosotros diversos actos de guerra. Argumentación rebuscada para desconocer el accionar de otras fuerzas revolucionarias y la grave situación de inseguridad que se vive en el país como consecuencia de la convivencia entre la fuerza pública y las bandas criminales.
Las FARC-EP no decretamos un cese unilateral de fuegos para complacer al gobierno de Colombia ni a las fuerzas armadas que dirige con cuidadosa asesoría norteamericana. Tampoco para conmover la rancia oligarquía vinculada de lleno con el proyecto santista de las locomotoras. Sabemos que de ellos no podemos esperar nada distinto a la violencia. Lo hacemos para evidenciar la inmensa satisfacción que le reporta a la mayoría de los colombianos el alto en la confrontación. Y para invitarlos a profundizar la lucha por la paz. Cada acontecimiento sucedido en nuestro país contribuye a precisar la responsabilidad por el grave conflicto que vivimos. A la más odiosa desigualdad del continente se suma la propensión enfermiza del régimen al empleo del terror contra quienes claman por cambios encaminados a conquistar justicia. La paz sólo podrá nacer de hondas transformaciones en la vida nacional, y únicamente el pueblo colombiano, unido y movilizado, podrá conquistarlas. Es esa la larga lucha de las FARC-EP.
Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP
Montañas de Colombia, 20 de enero de 2012.
La intervención imperialista en Malí
Contrariamente a lo que afirman François Hollande y su gobierno, la intervención del ejército francés en Malí no tiene nada que ver con los llamados "valores de Francia", los "derechos humanos" ni otras preocupaciones "humanitarias". Se trata de una intervención imperialista para proteger los intereses de las multinacionales francesas en la región.
El reciente colapso del gobierno maliense y la ofensiva de los yihadistas en el norte del país amenazan con desestabilizar a los países vecinos de Malí, donde la clase dominante francesa explota a gran escala los recursos naturales: el uranio en Níger, el oro en Mauritania, el petróleo y el gas en Argelia, etc.
Lejos de "luchar contra el terrorismo", esta intervención militar les hará el juego a los grupos fundamentalistas implantados en el norte de África. La agresión imperialista a Libia, en 2010, ha aumentado el armamento de los fundamentalistas. Muchas de las armas en manos de los yihadistas que ocupan el norte de Malí proceden de Libia. En lugar de "dar estabilidad", la intervención francesa exacerbará la inestabilidad regional. Y quienes pagarán el precio por ello, como siempre, serán las personas que ya sufren de extrema pobreza.
Los objetivos de guerra del gobierno francés son la reconquista del norte de Malí y la reconstrucción de un Estado Maliense sometido a los intereses imperialistas franceses y que controle todo el territorio. Esto es imposible sin el despliegue sobre el terreno de un gran número de soldados durante un largo período, con su lote de atentados, soldados y civiles muertos, sin contar los cientos de millones de euros -y tal vez más– que gastará el gobierno francés, en momentos en que el presidente “socialista” François Hollande le impone la austeridad presupuestaria a la masa de la población. No hay dinero para hospitales y servicios públicos -pero sí que lo hay para defender los intereses del imperialismo francés.
Los gobiernos europeos y norteamericano "aprueban" por unanimidad la intervención francesa, prometen todo tipo de apoyo logístico, pero son muy reacios a enviar tropas sobre el terreno. Ellos saben que esta guerra será larga y costosa. Les dejan generosamente el privilegio a los soldados franceses de arriesgar sus vidas por cuenta de las multinacionales -y al gobierno francés que pague el precio político y presupuestario por ello.
El Frente de Izquierda y el movimiento obrero deben condenar esta acción y exigir la retirada de las tropas francesas que participan en Malí. Los pueblos de la región no tienen nada bueno que esperar de esta nueva aventura militar. Son los imperialistas los que, desde hace décadas, siembran el caos, la miseria y la desolación en el continente africano. Ellos no pueden constituir a la vez el problema y la solución. Sólo una movilización de las masas africanas contra el capitalismo y el imperialismo, les puede ofrecer un futuro digno de tal nombre.
La Riposte - Francia
lunes, 21 de enero de 2013
Uruguay. La corporación progresista
Apenas otra constatación. De cómo funciona el partido de gobierno. El conclave tuvo lugar en Portezuelo. Lejos de la pobreza y la precariedad salarial que abundan en el país. A minutos de Punta del Este, el balneario donde los ricos y la farándula derrochan la plata.
En una "chacra-marina" arrendada por Ruben Villaverde, director del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (Sirpa) y ex director del Instituto Cuesta-Duarte del PIT-CNT, la plana mayor del gobierno se juntó en una comilona de verano. Concurrieron ministros y parlamentarios, jerarcas municipales y de empresas públicas, rector de la Universidad y dirigentes sindicales. La organización estuvo a cargo del anfitrión y de Álvaro Padrón, director de la Fundación Friedrich Ebert (Fesur), un "think tank" financiado por la socialdemocracia alemana. Hicieron acto de presencia todos los sectores del Frente Amplio. Entendámonos, todos los que realmente deciden. Los aliados subalternos se quedaron en ayunas.
Entre los asistentes, relatan las crónicas periodísticas, estaban "las personas de mayor confianza" de los tres principales jefes del progresismo: Tabaré Vázquez, José Mujica y Danilo Astori. Según La República, diario oficial del gobierno, la reunión del sábado 12 de enero fue un "intercambio entre amigos".[1] Ninguna duda. "Lo común es que éramos todos frenteamplistas, integrantes de gestión del gobierno, del Parlamento, de empresas públicas, del movimiento sindical y de la estructura del FA", dijo Juan Castillo (Partido Comunista) uno de los vicepresidentes del Frente Amplio, antiguo "dirigente obrero".[2] Si bien esta reunión no dio para conclusiones, quedaron en volver a encontrarse. Aunque el "eje común" de las conversaciones fue el de cómo se llega a las próximas elecciones.
Políticos, funcionarios y sindicalistas, coincidieron en el diagnóstico: el 2013 será un año difícil, los efectos de la crisis capitalista internacional aterrizarán con fuerza; la economía dejará de crecer al ritmo de los últimos años; la "prudencia", más temprano que tarde, deberá imponerse en los convenios salariales; el "gasto social" debe moderarse. La inflación acecha y deben cuidarse los "equilibrios fiscales". Por tanto, la "acción coordinada" para "concretar el programa de gobierno", deberá ser consensuada entre los dirigentes políticos y sindicales, para así establecer una "línea conductora" de aquí al 2015. Fernando Pereira, miembro del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT y de la corriente Articulación, sostuvo que el Frente Amplio debe trabajar desde ya en "políticas concretas hacia el tercer gobierno".[3]
Uno de los participantes resumió el objetivo de la reunión: "La principal preocupación es volver a ganar".[4] Lo cual exige no seguir perdiendo votos, como dicen todas las encuestas. Villaverde llegó a ser más explícito: "La idea fue mostrar que entre la gente que estaba en el asado de Solanas se encuentra buena parte del recambio generacional llamado a ocupar nuevas responsabilidades de gobierno. Esa fue la foto que se quiso mostrar".[5] Clarísimo. De eso se trata. Asegurar la reproducción de una capa social de administradores. Porque la política es, para ellos, la gestión de los entendidos.
En el Frente Amplio, dicen, hay un orden estatutario. Que garantiza tanto la "unidad en la diversidad", como la "participación de las bases". Muchos se lo creen todavía y siguen aferrados al libreto. Obviamente, no es el caso de los comensales de Portezuelo. Ellos saben muy bien que las "formalidades orgánicas" son nada más que mecanismos funcionales. Que les permiten conquistar espacios políticos, negociar cuotas de poder, impulsar carreras personales, beneficiarse de cargos y prebendas económicas. Aunque, de vez en cuando, se vean obligados a convocar un Plenario Nacional para que se expresen, "democráticamente", los "militantes de fierro"; aquellos que se rompen el alma todos los días, van a un comité, a una coordinadora, hacen finanzas, volantean una feria, y defienden convencidos al gobierno: hasta "en la cola de una panadería". Un reciente estudio de la nueva Secretaría de Organización, calcula que el FA tiene alrededor de 10 mil militantes.[6] Son los que "construyen" y "acumulan" a favor del "proyecto". Sin embargo, ninguno de ellos fue invitado al asado. Mucho peor: se enteraron del "intercambio" entre sus amigos frenteamplistas a través de la "prensa enemiga".
El "proyecto progresista" funciona como una gran corporación. Donde los accionistas mayoritarios son los dirigentes del Frente Amplio, la burocracia del PIT-CNT, y la tropa de entendidos que gestiona el aparato de Estado. Al tener acceso directo a los recursos materiales (dineros públicos) que brinda el "gobierno popular", la autonomía de esta nueva elite dirigente se refuerza. Es cierto, no todos hablan el mismo lenguaje ni emiten los iguales gestos. Pero defienden los mismos intereses corporativos. Se favorecen del reparto de dividendos siguiendo el famoso criterio: a cada quien según la tarea. O el servicio prestado. Porque el monto de la remuneración depende del escalafón jerárquico que ostenten en el orden institucional y en las organizaciones de la "sociedad civil".
Cada tanto, como en cualquier corporación, reaparecen ciertas "disputas". Sobre todo en la "pulseada por el rumbo económico". Por un lado el "ala liberal" (astoristas), por otro lado el "ala izquierda" (mujiquistas). Aunque la "disputa" diste bastante de una "contraposición" de modelos. Unos dicen que el "crecimiento económico" es indispensable, otros que si pero "no suficiente". Un tire y afloje -que los medios de la derecha amplifican para intoxicar a la audiencia-, sin ninguna consecuencia favorable para la clase trabajadora. El rumbo continuará siendo el mismo. Sin fracturas. No solo porque los une la sociedad de un "programa común". Sino por aquello que "la principal preocupación es volver a ganar". Y las elecciones están cada vez más cerca.
No es necesario recurrir a la "izquierda radical", ni a ninguno de sus argumentos, para describir a esta fuerza corporativa. Alcanza con la cruda opinión de uno de los tantos (miles) de desencantados: "El Frente Amplio llegó al gobierno con la promesa de cambiar la política, pero el objetivo actual de la mayoría de sus dirigentes parece ser sólo el de perpetuarse en los cargos".[7]
Ganadores y perdedores
Mientras tanto, se va sabiendo quienes son los que ganan en el "país productivo". Según un informe del instituto Uruguay Siglo XXI, el negocio de los bancos privados repuntó en 2012 y ganaron US$ 110 millones; los préstamos otorgados crecieron 18% y los depósitos un 11%. Las exportaciones por su parte alcanzaron los 314 millones de dólares en la primera quincena de enero de 2013, esto significó un aumento de 15% respecto a igual período de 2012; el agronegocios (que explica alrededor del 25% del PIB y 70% de las exportaciones), sigue liderando. En tanto, las Zonas Francas "han cobrado gran relevancia en el comercio exterior de Uruguay"; la "mercadería en tránsito" con origen Uruguay (territorio franco) creció 7% en el periodo 2008- 2012 y alcanzó en este último año los US$ 1.463 millones.
También se va sabiendo quienes son los que pierden. Aunque el desempleo sigue en un "nivel muy bajo" (6%), solamente en noviembre de 2012 se perdieron 12.000 puesto de trabajo; cuando la zafra turística termine, la cantidad de empleos perdidos aumentará. El Instituto Nacional de Estadística (INE) acaba de registrar una caída en el "poder de compra" de los asalariados. El ingreso medio per cápita (sin valor locativo ni aguinaldo) fue de $ 12.552 (alrededor de 625 dólares mensuales) en noviembre de 2012, un 0,54% más alto que el mes anterior. No obstante, como la suba de precios en el mes fue mayor (+0,35%), el "poder de compra" del ingreso per cápita cayó un 0,57%. El ingreso medio en Montevideo era de $ 14.248 y en el Interior de $ 11.490. Si consideramos que el salario mínimo está en $7.900 (poco más de 400 dólares mensuales), es fácil deducir que el ingreso promedio no alcanza los dos salarios mínimos.
Estaría demás afirmar que estás "desigualdades" -en la distribución de los beneficios del modelo económico que aplica el progresismo-, no afecta a ninguno de los que estuvieron en la comilona de Portezuelo. Debido a que los ingresos en la corporación son bastante más altos: multiplican por diez, quince y veinte veces el salario mínimo. No obstante, indican la realidad de una precariedad salarial que, luego de casi ocho años de gobierno frenteamplista, no para de extenderse. Si a esto le agregamos que la pobreza alcanza al 24% de la población (ver Correspondencia de Prensa del 1º de enero de 2013), la conclusión es evidente: la "justicia social" que los cortesanos del progresismo no se cansan de pregonar, es lo más parecido a una estafa.
Según el Comisionado para el Sistema Carcelario, Álvaro Garcé, en 2013 se superará el record de personas "privadas de libertad": habrá 10.000. Cuando asumió Tabaré Vázquez (marzo de 2005) había unas 5.500. El funcionario destaca el alivio (temporario) que significa la baja en el nivel de hacinamiento en las cárceles (uno de los más altos del mundo); sin embargo, registra el problema de fondo: "el crecimiento constante de la cantidad de gente presa".[8] Suena natural. Si tenemos en cuenta que la inmensa mayoría de la población carcelaria está compuesta, además de "lumpenes-consumistas", por jóvenes desempleados, trabajadores precarios y pobres de la periferia urbana. Es decir, por personas que provienen de hogares con todas las "necesidades básicas insatisfechas". O sea, por los perdedores entre perdedores.
Como por razones socio-económicas la superpoblación presa seguirá creciendo, y ni siquiera tendrá solución cuando se construyan las nuevas cárceles (bajo la modalidad público-privada), el gobierno busca "atenuar" la corruptela policial y la violación de los derechos humanos de los presos. En el cuadro de un plan para impulsar un "cambio cultural" en la Policía, el Ministerio del Interior que dirige el tupamaro Eduardo Bonomi, piensa establecer "compromisos de gestión" a los encargados de las cárceles. Con incentivos económicos. Tal cual una empresa del mercado. Las direcciones de los penales obtendrán un sobresueldo cuando en la prisión no existan "procedimientos disciplinarios concluidos con falta constada por hechos de corrupción y malos tratos" hacia los detenidos. También habrá premios si en el centro penintenciario "aumenta la cantidad de reclusos que redimen días de pena por trabajo o estudio".[9]
No es broma. El objetivo de las autoridades del Ministerio es impulsar ese "cambio cultural dentro de la corporación policial, para que esta "cuide y utilice" los "recursos materiales y humanos" que adquirió durante el actual gobierno. Es más, dentro de las prioridades está "mejorar" la relación de la Policía con la población general. Por eso, el Ministerio premiará (con dinero) también a los responsables de las Comisarías que no cuenten con "procedimientos disciplinarios" por "tratos crueles". Como se trata de un Ministerio de "izquierda", por lo menos la tortura es calificada de "tratos crueles". Un eufemismo menos hipócrita que el utilizado por la CIA: "interrogatorio mejorado".
Parece coherente este "cambio cultural" en las fuerzas represivas. Se acompasa mucho más con la imaginería de una país que, según el gobierno de Estados Unidos, "es líder en democracia y derechos humanos" para la región. Así lo manifestó María Otero, subsecretaria de Seguridad Ciudadana, Democracia y Derechos Humanos de la administración Obama. La funcionaria, en visita oficial, se reunió con el presidente José Mujica, el canciller Luis Almagro, el ministro (interino) del Interior, Jorge Vázquez, el Instituto Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo, y con otras organizaciones civiles, informó sobre programas de cooperación (ya en curso) en el área de "seguridad ciudadana"; ofreció la ayuda del gobierno norteamericano para un programa de "evaluación del sistema carcelario" y para buscar "soluciones a los casos de violencia doméstica". Otero también expresó su apoyo a las "operaciones de paz" de Naciones Unidas (como por ejemplo las de Haití y el Congo, donde Uruguay participa), y a las medidas de "concientización de derechos". El gobierno Mujica celebra el reconocimiento. Ha recibido otra amistosa certificación del imperio.
Notas
[1] La República, 15-1-2013.
[2] Citado por El País, 16-1-2013.
[3] Citado por Búsqueda, 17-1-2013.
[4] Citado por El País, 16-1-2013.
[5] Citado por Búsqueda, 17-1-2013
[6] Informe de Pablo de los Reyes, secretario de organización del Frente Amplio, citado por Búsqueda, 17-1-2013.
[7] Aníbal Corti, "La culpa no es del chancho", Brecha, 7-12-2012.
[8] Entrevista en Brecha, 11-1-2013.
[9] Nota sobre el plan del Ministerio del Interior para un "cambio cultural" en el trabajo policial. Búsqueda, 17-1-2013.
Ernesto Herrera
Correspondencia de Prensa
Sobre la intervención del imperialismo francés en Mali
La excusa de la intervención, la lucha contra los “extremistas islámicos”, es la tapadera para mantener las fronteras imperialistas de Africa y para que las empresas francesas sigan controlando las materias primas de esta región.
¡No a la intervención del imperialismo francés en Malí!
Desde el 11 de enero Malí está bajo intervención francesa, con el apoyo del Consejo de Seguridad de la ONU y la colaboración (aunque no como Francia quisiera) de las principales potencias imperialistas.
La justificación del presidente “socialista” Hollande es el “combate al terrorismo”. Es la misma excusa de los EEUU para invadir y ocupar Afganistán. Pero la intervención imperialista francesa no tiene otro objetivo que mantener el control sobre su ex-colonia e impedir que el pueblo tuareg, que lucha por su autodeterminación, consolide los avances que conquistó luchando.
Con extrema arrogancia, el gobierno francés habla de impedir que se instale la “barbarie” salafista, ¡como si las bombas de sus aviones sobre las ciudades, que caen sobre la población civil, no fueran la expresión de la barbarie imperialista!. No será la intervención del imperialismo francés, uno de los mayores responsables de la pobreza extrema de Africa, la que libere al continente del hambre y el retraso secular. Si las intervenciones imperialistas fueran garantía del progreso, África sería muy próspera.
La excusa de la intervención, la lucha contra los “extremistas islámicos”, es la tapadera para mantener las fronteras imperialistas de Africa y para que las empresas francesas sigan controlando las materias primas de esta región. Es una guerra de agresión colonial en apoyo a un régimen títere cuyo objetivo es masacrar al pueblo tuareg.
Un poco de historia: la independencia y los tuaregs
Malí fue colonia francesa desde finales del XIX hasta 1960, en que conquistó su independencia. En un primer momento el país estrechó lazos con la URSS y fue dirigido por nacionalistas, pero el control francés siempre estuvo presente. Después de la crisis de la deuda de los 80, este control se reforzó por la privatización y la presencia de multinacionales franceses en las minas de uranio, la telefonía (Orange), electricidad (Bouygues), algodón…
Uno de los grandes problemas de Malí, consecuencia de la presencia imperialista, es la división entre los pueblos de la región. Entre estos se encuentran los tuaregs, un pueblo seminómada que habita una zona entre Argelia, Malí, Níger, Libia, Chad, Burkina-Fasso y Nigeria (ver mapa). Existen entre 1 y 1,5 millones de tuaregs. Desde la independencia de Malí, los conflictos con este pueblo fueron constantes, pues reivindica su propio Estado nacional.
La primavera árabe y los conflictos en el Norte de Malí
En medio de la “primavera árabe” contras las dictaduras del Norte de África y Oriente Medio, la caída de Gadafi en octubre de 2011 provocó que se desplazaran al norte de Malí los combatientes tuaregs del derrotado ejército de Gadafi y que llegaran importantes cargamentos de armas procedentes de la guerra de Libia. Cuatro grupos se reforzaron: el Movimiento Nacional de Liberación del Azawad (MNLA), grupo nacionalista laico que lucha por la autodeterminación tuareg; el grupo Ansar Dine, de orientación salafista; el grupo Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI) y su escisión, el Movimiento por la Unidad y la Yihad en África del Oeste (Mujao), ambos también islamistas. Los tres últimos cuentan con alguna relación con Al Qaeda. En enero de 2012, el MNLA tomó las ciudades de Ménaka, Aguelok y Tessalit, ofensiva a la que se unieron otros grupos, principalmente Ansar Dine.
Debido a la inestabilidad en el norte, el gobierno de Toumani Touré desplazó tropas para sofocar el avance tuareg. Pero el ejército fue derrotado, lo que provocó un golpe de Estado en marzo, liderado por el capitán Amadou Sanogo y apoyado por el imperialismo francés. A finales de mayo, el MNLA y Ansar Dine declararon el Estado independiente de Azawad, que no fue reconocido por ningún país de la región. Este es el verdadero telón de fondo de la intervención.
En el intervalo entre el golpe y la proclamación del Estado Azawad los grupos salafistas iniciaron su ofensiva, tomando ciudades del norte como Kidal, Gao y Tombuctú. Al no reconocer el Estado Azawad, el imperialismo francés creó las condiciones para aislar al MNLA. A finales de junio de 2012, Ansar Dine y el Mujao (con apoyo del AQMI) avanzaron sobre las áreas controladas por el MNLA, que acabó perdiendo el control a manos de los “islamistas radicales”, que imponen poco a poco la Sharia. Mientras tanto, se reorganizó bajo patrocinio francés el régimen de Malí, formándose un “gobierno de unidad nacional” a instancias de la “Comunidad Económica de los Estados Africanos del Oeste” (CEDAEO).
La preparación de la intervención francesa
En este escenario, Francia fue abriendo las puertas de una intervención armada. El antiguo jefe de la diplomacia de Sarkozy, Juppé, declaró en febrero de 2012 que la clave era la “integridad territorial de Malí”. La política de Hollande siguió el mismo camino. Una de sus maniobras fue conseguir el visto bueno de la ONU en octubre de 2012 para preparar una intervención. El 20 de diciembre el Consejo de Seguridad aprobó el envío de militares.
¡Abajo la intervención imperialista francesa!
El imperialismo francés, encabezado por el gobierno “socialista”, justifica la intervención en “detener la amenaza terrorista”, pero su objetivo es garantizar la división de África como la fijaron hace más de un siglo los imperialistas, separando pueblos con las mismas tradiciones y lenguas en diferentes Estados para garantizar el saqueo imperialista.
La postura del Partido Comunista Francés (PCF) y el Parti de Gauche (PG) de Melenchon, las principales organizaciones del Front de Gauche (FdG), es lamentable: no han condenado la intervención y no han dicho nada sobre el legítimo derecho a la autodeterminación del pueblo Tuareg ni reconocido al MNLA. Sólo han matizado la intervención, diciendo que debería ser bajo la bandera de la ONU (PCF) o limitarse a “impedir” el avance rebelde a Bamako (FdG).
Es urgente desenmascarar la política imperialista francesa, emprender una campaña contra la intervención y desenmascarar la unión sagrada que, en nombre de los “derechos humanos”, perpetrará una nueva matanza en África.
Renato Cesar y Ricardo Ayala
Artículo pu
domingo, 20 de enero de 2013
Un singular encuentro: Guevara y Goodwin en Punta del Este
El Che en Punta del Este.
Entre el 15 y el 16 de agosto de 1961, tuvo lugar en Punta del Este, Uruguay, la Reunión Extraordinaria del Consejo Interamericano Económico y Social. El Che encabezaba la delegación cubana a la cita, donde el gobierno de los EE.UU. pretendía, finalmente, vender a los pueblos latinoamericanos, la llamada “Alianza para el Progreso”. Dicha “Alianza” no era otra cosa que un recetario sutil, con el objetivo de evitar la existencia de más Cubas en América Latina, “una respuesta constructiva y definitiva al castrismo”, en palabras del propio Kennedy.1 Por la parte estadounidense, integraba la delegación el joven asesor especial para asuntos latinoamericanos del presidente Kennedy, Richard Goodwin.
La entrevista entre el comandante Guevara y Richard Goodwin tuvo lugar en la madrugada del 17 de agosto de 1961, en la residencia de un diplomático brasileño en la ciudad de Montevideo. El encuentro, propiciado por delegados argentinos y brasileños, tuvo un carácter confidencial y privado. Constituía el primer contacto directo de alto nivel entre autoridades de ambos países desde la ruptura de las relaciones en enero de 1961, y el más importante por el rango político de sus participantes acontecido durante la administración Kennedy. La interpretación de Goodwin sobre la entrevista, trasmitida al presidente estadounidense, fue la siguiente: “Creo que esta conversación unida a otras evidencias que se han ido acumulando, indica que Cuba está pasando por una severa crisis económica; que la Unión Soviética no está preparada para afrontar el gran esfuerzo necesario para ponerlos en camino (un brasileño me dijo “no alimentas al cordero en la boca del león”), y que Cuba desea un entendimiento con los EE.UU. Es bueno recordar que Guevara representa, sin lugar a duda el más dedicado punto de vista comunista del gobierno cubano y que si hay en Cuba lugar para algún espectro de puntos de vistas, debe haber líderes cubanos incluso más ansiosos por un acuerdo con los EE.UU. Esto es solo una especulación, pero creo que es razonable”.
“La conversación tuvo lugar en la noche del 17 de agosto a las 2:00am —relató además Goodwin a Kennedy—. Varios miembros de las delegaciones de Brasil y Argentina hicieron esfuerzos —a través de la Conferencia de Punta del Este— para concertar una reunión entre el Che y yo. Esto se hizo obviamente con la aprobación y quizá a instancias de este. Yo había evitado tal reunión durante la conferencia. El jueves nosotros llegamos a Montevideo y se me invitó para una fiesta de cumpleaños para el delegado local brasileño asignado al área de Libre Comercio. Luego de haber arribado y de estar allí alrededor de una hora, uno de los argentinos presentes (que había estado en la delegación argentina) me informó que ellos habían invitado al Che a la fiesta. Él llegó sobre las 2:00am y le dijo a Edmundo Barbosa da Silva de Brasil y a Horacio Laretta de Argentina que él tenía algo que decirme. Los cuatro entramos en una habitación… (El brasileño y el argentino se alternaron como intérpretes)”.2
Asimismo, según el informe preparado por Goodwin, el Che, después de expresar que Cuba aspiraba a un modus vivendi —no a un imposible entendimiento—, agregó entre otras cosas que la Isla estaba dispuesta a pagar a través del comercio por las propiedades estadounidenses expropiadas; que se podía llegar al acuerdo de no hacer ninguna alianza política con el Este —aunque ello no afectara la afinidad natural existente— y analizar las actividades de la Revolución cubana en otros países, pero que no se podía discutir ninguna fórmula que significara desistir de construir el tipo de sociedad que aspiraban para Cuba.3 “Guevara dijo que sabía que era difícil negociar estas cosas pero que nosotros podíamos abrir la discusión de estos temas empezando por los secundarios”.4
Es una lástima que no contemos con documentos cubanos que contrasten la información desclasificada en los EE.UU. Sobre todo, el hecho de no tener al alcance ningún informe del Che donde se refleje su versión de la entrevista. Sin embargo, un documento hallado en los archivos de Brasil con fecha 18 de agosto de 1961, confirma en buena parte la descripción —no interpretación— de Goodwin de la entrevista. Se trata de un telegrama del secretario de Asuntos Exteriores de Brasil al presidente de ese país, donde a partir de una información recibida del embajador brasileño en Uruguay, Barbosa da Silva, se relata la conversación entre el Che Guevara y Richard Goodwin.5
La noticia del encuentro del Che y Goodwin se esparció rápidamente y el joven asesor del Presidente tuvo que rendir cuentas ante el Senado sobre su conversación con el Ministro de Industrias de Cuba. “Al final —rememoró Goodwin—, esto me costó de todas maneras un problema, casi pierdo mi empleo; el Senado me investigó, porque pensó que yo estaba negociando con el hemisferio occidental, que estaba próximo al comunismo. Esto le costó el puesto al Ministro de Relaciones Exteriores de Argentina”.6
En efecto, el Ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, Adolfo Mujica, se había visto obligado a renunciar por la conmoción que habían causado sus revelaciones y valoraciones de la entrevista Goodwin-Guevara. Mujica había dicho, entre otras cosas, que el encuentro entre Goodwin y el Che, mostraba que el régimen de Fidel Castro procuraba entablar mejores relaciones con los EE.UU. Por su parte, el 23 de agosto, el Departamento de Estado de los EE.UU. resumió en un telegrama circulante a todos los puestos latinoamericanos una declaración lanzada por la Casa Blanca el 22 de agosto en el que señalaba que la conversación de Goodwin y Guevara en Punta del Este, había sido solo un encuentro casual en un cóctel, en el que Goodwin se limitó a escuchar. El envío del telegrama fue autorizado para remarcar a los gobiernos latinoamericanos que no había ningún cambio en la política de los EE.UU. hacia Cuba.
Solo unos días después del encuentro de Punta del Este, en un documento elaborado por el propio Goodwin, se puso de manifiesto la ira hacia Cuba que aún predominaba en la administración Kennedy debido al fiasco de Girón, así como las pocas intenciones de Washington de analizar cualquier tipo de medida que significara explorar caminos más flexibles en la relación con la Isla. Goodwin no escapaba a ese ambiente. En este documento fechado el 1ro. de septiembre, el joven asesor proponía a Kennedy un amplio plan de guerra económica, propagandística y sicológica contra la Revolución cubana —incluyendo acciones de sabotaje—, así como la creación de una Fuerza de Seguridad del Caribe que apoyara todas las acciones yanquis contra la Mayor de las Antillas. Pero quizá la más interesante y reveladora de sus propuestas fue la siguiente: “La CIA fue invitada a venir dentro de la semana con un procedimiento encubierto preciso para continuar las conversaciones bajo tierra con el gobierno cubano. El objetivo de este diálogo —explorar la posibilidad de un desmembramiento dentro de la jerarquía del gobierno cubano y estimular dicho desmembramiento— fue exhaustivamente detallado en el último memorándum que le envié. Esto es un esfuerzo para encontrar una técnica operacional”.7
El “último memorándum” al que se refería Goodwin había sido enviado al Presidente el 22 de agosto y en este aparecía un poco más explicado el objetivo que podía perseguir EE.UU. en caso de continuar las conversaciones iniciadas con el Che. El documento señalaba en su inciso F: “Procurar alguna manera de continuar bajo cuerdas el diálogo que el Che comenzó. De este modo podemos dejar claro que nosotros queremos ayudar a Cuba y lo haríamos si esta rompiera sus ataduras con el comunismo y fuera democratizada. De esta manera podemos empezar a investigar algún fraccionamiento en la cumbre directiva, que debe existir”.8
Goodwin reveló en La Habana en el 2002, a raíz de la Conferencia Internacional por el 40 aniversario de la Crisis de Octubre, que él regresó con el mensaje del Che a Washington, “pero no hubo interés en emprender negociaciones con Cuba”. En su criterio: “las heridas, las humillaciones de Bahía de Cochinos eran demasiado grandes… porque Kennedy había sido humillado, él estaba muy colérico…”.9
Sobre esta entrevista escribió el destacado investigador cubano Jacinto Valdés-Dapena:
En su encuentro con Goodwin, Che Guevara expuso con claridad meridiana los principios de la política exterior de la Revolución cubana, el programa del socialismo cubano.
Con un hondo sentido dialéctico el Che analizó las causas y condiciones que condicionaron el fracaso de los planes de los EE.UU. contra Cuba en 1961 y pronosticó, además, los futuros fracasos de la política norteamericana hacia Cuba de no rectificar en sus enfoques.
El relato que ofrece Goodwin de este encuentro evidencia que el propósito de la parte norteamericana consistió en escuchar, observar y explorar los criterios y la posición de Cuba.
De haber evaluado objetiva y correctamente los criterios expuestos por el Che, la administración Kennedy hubiera podido adoptar hacia Cuba una política más racional, lógica y apropiada, en lugar de promover la subversión y el terrorismo a través de Mangosta, que se extendería de noviembre de 1961 a noviembre de 1962.
Siendo uno de los ideólogos de la Nueva Frontera, Goodwin, sin embargo, no captó en sus análisis sobre Cuba, la significación del carácter autóctono, legítimo y autónomo del socialismo cubano.10
Resulta interesante que, todavía para el año 1962, Goodwin seguía pensando en la conveniencia de darle alguna continuidad a las conversaciones sostenidas con el Che en Punta del Este, con el objetivo de explorar una división en las altas esferas gubernamentales de la Isla, que posibilitara a Washington trabajar sobre ella en función de poner fin al “control soviético en Cuba”. El 24 de mayo, Goodwin envió un memorándum al subsecretario de Estado para Asuntos Interamericanos, Edwin M. Martin, donde proponía un “acercamiento a Castro”, basándose en las informaciones de inteligencia obtenidas que señalaban una división en el gobierno cubano entre los viejos comunistas respaldados por Moscú por una lado, y Fidel, Raúl y Guevara por el otro.11 “Aunque sería ridículo especular que estas relaciones están a punto de ruptura, siempre he sentido que el final del control soviético en Cuba vendría más (si es que viene del todo) de una división en la alta dirección, que de una revolución popular”.12 A partir de este análisis, Goodwin sugiere en el documento una “aproximación a Castro” que se fundamentara en las siguientes ideas:
EE.UU. simpatiza con los objetivos iniciales declarados por la Revolución —la reforma social y el fin de la dictadura.
Sobre las propiedades nacionalizadas se puede llegar a un acuerdo amistoso.
La preocupación de EE.UU. ha estado en el control soviético sobre Cuba y nosotros siempre hemos creído que este va contra los propios deseos de Castro y los propósitos de la Revolución.
Si Castro puede desengancharse por sí mismo de los comunistas nosotros estaríamos dispuestos a normalizar las relaciones comerciales con el gobierno revolucionario y darle participación en los esfuerzos interamericanos, incluyendo la Alianza para el Progreso.13
Goodwin propuso que se realizara un contacto para trasmitir estas proposiciones al gobierno cubano a través de alguna embajada europea o directamente por medio del embajador cubano en la ONU, García Incháustegui.14 Todo parece indicar que la propuesta de Goodwin fue desechada, pues no se encuentra en los documentos nada que indique lo contrario. Es evidente que el gobierno de los EE.UU. estaba concentrado en ese momento en dar seguimiento a las operaciones que dieran al traste con el régimen cubano por vías violentas, como parte de la “Operación Mangosta”.
De cualquier modo, el diálogo secreto que propuso Goodwin con la máxima dirección de la Isla en 1961 y 1962, estuvo siempre cargado de malevolencia. Era una manera de explorar otro camino para lograr los mismos objetivos de “cambio de régimen”. Aspecto que encontraremos nuevamente en los documentos desclasificados estadounidenses del año 1963, cuando la iniciativa de conversar clandestinamente con los líderes cubanos alcanzó una mayor aprobación en los más altos y limitados círculos de poder de los EE.UU.15 No obstante Kennedy, después del fiasco de Girón, en lo menos que estaba pensando era en un diálogo secreto con autoridades cubanas, aunque escondiera puñales afilados y venenosos contra la isla rebelde. Solo después de los sucesos de la Crisis de Octubre, Kennedy comenzaría a repensar de manera menos colérica y vengativa, e incluso mucho más inteligente, la política hacia la Mayor de las Antillas.
Notas
1. La Alianza para el Progreso consistió en un programa liberal reformista con el objetivo de modernizar el capitalismo latinoamericano atacando las “condiciones objetivas” que podían ser “aprovechadas por el comunismo” para hacer revoluciones semejantes a las de Cuba. Fue una política inteligente aunque fracasada del presidente Kennedy con planes para transformar en América Latina la agricultura, la educación, el fisco y la salud, al tiempo que se ofrecía una ayuda de veinte mil millones de dólares. 2. De Richard Goodwin al presidente Kennedy, 22 de agosto de 1961. Tomado de National Security Archive: http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB269/doc01.pdf (Internet) (Traducción del ESTI) 3. Ibídem. 4. Ibídem. 5. Véase Telegram from the Secretary of State for External Relations (Arinos) for the Cabinet in Brasilia, 19 August 1961, describing conversation between Che Guevara and Richard Goodwin, Motevideo, 18 August 1961 en: Conferencia Internacional “La Crisis de Ocubre: una visión política 40 años después”. Conference Briefing Book: Primary Source Documents, Photographs and Chronologies. Volume One. Palacio de las Convenciones, La Habana, Cuba- 11-13 de Octubre 2002. 6. Video de la Conferencia Internacional sobre la Crisis de Octubre, celebrada en La Habana en el 2002, en el 40 aniversario. Centro de Estudios Hemisféricos y sobre EE.UU. (CEHSEU) 7. Memorándum del Consejero Asistente Especial (Goodwin) al presidente Kennedy, 1ro de septiembre de 1961. Citado por Asdrúbal Pereira Cabrera en: 1961/ Ernesto Che Guevara en Uruguay. Para dar vuelta el mate. Documentos auténticos, Editora Política, La Habana, 2012, p.153, tomo II. 8. Memorándum del Consejero Asistente Especial (Goodwin) al presidente Kennedy, 22 de agosto de 1961. Citado por Asdrúbal Pereira Cabrera en: Ob.Cit, p.150, tomo II. 9. Video de la Conferencia Internacional sobre la Crisis de Octubre, celebrada en La Habana en el 2002, en el 40 aniversario, CEHSEU. 10. Citado por Asdrúbal Pereira Cabrera en: Ob.Cit, p.168. 11. Evidentemente los órganos de inteligencia de los EE.UU. habían estado dando seguimiento a lo que en Cuba se denominó “sectarismo”, consistente sobre todo en favorecer para cargos de dirección a compañeros que habían sido militantes del Partido Socialista Popular, aduciéndose las ventajas de su experiencia política. Ello en detrimento de otras organizaciones como el Movimiento 26 de julio y el Directorio Revolucionario 13 de marzo. El 26 de julio de 1962, Fidel, en una comparecencia ante las cámaras de televisión y la radio explicó detalladamente en que consistieron los métodos sectarios utilizados por las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI) y los graves errores cometidos. Al mismo tiempo el líder de la Revolución anunció que Aníbal Escalante, quien realizaba las labores de organización de las ORI, quedaba separado de sus funciones por haberse convertido en el centro de esa política incorrecta y dañina. 12. Memorandum From the Deputy Assistant Secretary of State for Inter-American Affairs (Goodwin) to the Assistant Secretary of State for Inter-American Affairs (Martin) Washington, May 24, 1962. Foreing Relations of the United States //Source: Department of State, ARA/CCA Files: Lot 66 D 501, Cuban Project-1962. Top Secret. 13. Ibídem. 14. Ibídem. 15. Véase Elier Ramírez Cañedo y Esteban Morales, De la Confrontación a los Intentos de Normalización. La política de EE.UU. hacia Cuba, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 2011
Elier Ramírez Cañedo
La Jiribilla
sábado, 19 de enero de 2013
Chile: el Estado contra el pueblo mapuche
La lucha de las comunidades mapuches por recuperar sus tierras ancestrales ha tenido como respuesta la represión, que no hace distinción de mujeres, niños y ancianos. La detención arbitraria y los procesos plagados de irregularidades, incluidas la utilización de testigos secretos y la aplicación de condenas desproporcionadas, son lo cotidiano en La Araucanía. La represión ha arreciado -alcanzando niveles de violencia en allanamientos como el de la comunidad Temucuicui, donde fue herido a bala un mapuche-, después del atentado a una vivienda en Vilcún que costó la vida al agricultor Werner Luchsinger y a su esposa, Vivian MacKay.
Desde la década de los 80, las comunidades mapuches han perdido más del 60 por ciento de sus tierras, y los litigios judiciales duermen en los estantes de los tribunales. Hay 2,5 millones de hectáreas de tierras ancestrales del pueblo mapuche que están en poder de las forestales Mininco y Arauco. Las organizaciones mapuches se han rebelado frente a una usurpación que ha contado con el apoyo de una institucionalidad hecha a la medida de los intereses de las forestales y terratenientes de la zona.
HUELGA DE HAMBRE
Por otra parte, desde el 14 de noviembre pasado, Héctor Llaitul Carrillanca, líder de la Coordinadora Arauco Malleco, y Ramón Llanquileo Pilquimán mantienen una huelga de hambre para que se ponga fin a la persecución a las comunidades mapuches, termine la aplicación arbitraria de la Ley Antiterrorista que utiliza testigos secretos, y para que concluyan las condenas injustas que les afectan.
Llaitul fue trasladado a la cárcel El Manzano de Concepción y Llanquileo, desde la prisión en Angol, declaró: “Llamamos a las comunidades a seguir movilizándose por sus demandas históricas, pero a la vez las llamamos a ser responsables en su accionar de lucha pues nuestro enemigo lo que pretenderá a través de sus medios de comunicación masivos es enlodar nuestras justas demandas por territorio y autonomía”.
Gendarmería, que había resuelto conceder a Llanquileo el beneficio de salida de fin de semana, canceló esa resolución al producirse el atentado incendiario en Vilcún.
Llaitul y Llanquileo rechazan la transgresión del prinicipio de derecho penal Non bis in idem , es decir, no ser juzgados dos veces por la misma causa. También demandan el reconocimiento de su calidad de presos políticos y la dignidad que les corresponde. Llaitul está condenado a 10 años por robo con intimidación, a 4 años por homicidio frustrado (el montaje de una falsa emboscada) al fiscal Mario Elgueta y a 541 días por Ley de Seguridad Interior del Estado. Llanquileo está condenado a 8 años por delitos similares. Asimismo, ha manifestado haber sido doblemente juzgado por dos tribunales, uno civil y otro militar, siendo condenado a 3 y 4 años por tribunales civiles en el caso del fiscal Elgueta, en circunstancias que ya había sido absuelto en la misma causa por un tribunal militar.
La Comisión Etica contra la Tortura obtuvo las firmas de numerosas personalidades de Chile y el extranjero para una carta al presidente de la República pidiendo la libertad inmediata e incondicional de Llaitul y Llanquileo, así como la creación de una instancia de diálogo entre el Estado y los representantes legítimos del pueblo mapuche.
EL ASESINATO DE MATIAS CATRILEO
Las políticas del Estado hacia las comunidades indígenas han estado plagadas de promesas no cumplidas, arbitrariedades, cárcel para los comuneros e impunidad para quienes utilizaron la represión. El 3 de enero de 2008, bajo el gobierno de Michelle Bachelet, fue asesinado el joven Matías Catrileo Quezada, estudiante de agronomía de la Universidad de La Frontera. Catrileo, de 22 años, falleció como consecuencia de un disparo en la espalda, efectuado por el cabo segundo de Carabineros Walter Ramírez. El crimen ocurrió durante una recuperación pacífica de tierras en las cercanías del fundo Santa Margarita del empresario Jorge Luchsinger, en la comuna de Vilcún.
No fue este el único crimen cometido bajo los gobiernos de la Concertación. En reciente carta al presidente Piñera, la lonko Juana Calfunao, de la comunidad Juan Paillalef, recuerda que también fueron asesinados por la policía Alex Lemún (2002), Julio Huentecura Llancaleo (2004), Xenón Díaz Necul (2005), José Huenante (de 16 años, detenido y desaparecido), Juan Collihuín Catril (2006), Johnny Cariqueo Yáñez (2008), Jaime Mendoza Collío (2009) y José Toro Ñanco (2009). La propia lonko Calfunao ha sido víctima de la represión. Desconocidos quemaron tres veces su casa y en uno de estos incendios pereció su tío Basilio Coñonao. La lonko sufrió torturas que le provocaron un aborto. “Todo ello -dice- me hace pensar que la policía no está al servicio de la sociedad y que para los mapuches no es garantía de seguridad y protección (…) Nos sentimos excluidos del derecho -agrega- y víctimas de una política que nos ha tratado de erradicar como pueblo para asimilarnos y hacernos desaparecer. Este es uno de los principales motivos por los cuales los mapuches no nos sentimos identificados con su país. Sin lugar a dudas, es indispensable, señor Piñera, tener voluntad política para solucionar el conflicto y conseguir la paz social que los mapuches tanto deseamos, y que termine de una vez este clima de militarización de nuestro territorio y enfrentamientos que, lamentablemente, ya han costado la vida a demasiadas personas mapuches y chilenos”.
En el caso de Matías Catrileo, la acción homicida del cabo Ramírez quedó demostrada en el proceso y el fiscal militar de Temuco, Jaime Pinto Aparicio, solicitó una pena de 10 años de presidio. El Juzgado Militar de Valdivia lo condenó a dos años con pena remitida, o sea en libertad, y siguió en funciones en Coyhaique con salario regular y asignación de zona.
Para el abogado Alberto Espinoza Pino, defensor de derechos humanos y representante de comuneros mapuches: “Aquí hay una resolución de un tribunal militar que condenó al funcionario de Carabineros a una pena privativa de libertad, pero con beneficios, atendida la naturaleza de la pena que se le aplicó. Pero adicionalmente, junto con la pena de carácter corporal, están las penas accesorias y las inhabilidades de orden civil y político. En ese contexto, las penas accesorias que inhabilitan a una persona para ejercer ciertos derechos civiles, como funciones públicas, prevalecen por sobre la decisión administrativa de la Contraloría General de la República que establece que Ramírez no tiene impedimentos para continuar en las filas de la institución policial. Esto se enmarca en una política de impunidad que se ha ido desarrollando con fuerza en estos últimos años”.
¿Qué opina de la condena por “violencia innecesaria” en el caso de Matías Catrileo?
“Carabineros en ejercicio de sus funciones no cometen el delito de homicidio. La figura más asimilable al homicidio es ‘violencia innecesaria causante de muerte’. Lo que se puede concluir de esa calificación jurídica y de la condena que se aplicó es que, en definitiva, los carabineros como funcionarios públicos pueden matar por la espalda recibiendo una pena bastante desproporcionada según la naturaleza del ilícito. La pena resulta injustificada desde un punto de vista penal y ético. En el fondo, lo que la judicatura militar hizo fue avalar en la práctica la política represiva que el Estado desarrolla en el tratamiento del problema mapuche. En ese contexto hay una política represiva impulsada desde el Ministerio del Interior a través de Carabineros, que actúa como una policía con tácticas militares. Cuando llega el momento de asegurar los derechos de las víctimas de esta política represiva, la respuesta del órgano jurisdiccional lejos de condenar drásticamente la conducta penal ilícita, la sanciona de modo benevolente”.
¿Por qué es la justicia militar la que sigue conociendo los casos de comuneros mapuche y no la justicia civil?
“Aquí hay una deuda pendiente desde el inicio de los gobiernos posdictatoriales. Había una promesa que contemplaba prácticamente la derogación de la judicatura militar, que ésta perdiera su competencia para juzgar a civiles, y no solamente para juzgar a civiles como imputados sino también para conocer y juzgar aquellas materias en que aparecieran vinculados Carabineros o miembros de las Fuerzas Armadas en la comisión de delitos. Sin embargo, esa promesa no se cumplió. Pasó el gobierno de Aylwin, el gobierno de Lagos, el de Frei y Bachelet y finalmente en el gobierno de Piñera, como consecuencia de una huelga de hambre de los comuneros mapuches, se logró por lo menos una de las reivindicaciones, que es limitar la competencia de la justicia militar. Los tribunales militares pierden competencia para juzgar a civiles en calidad de imputados”.
MAPUCHE, ENEMIGO INTERNO
Dos comuneros llevan casi dos meses en huelga de hambre en demanda de juicio justo. ¿Cuál es su visión de esos procesos?
“Hay que entender que esto es parte de una política del Estado y éste tiene compromisos de carácter ideológico, económico y político que se expresan en una institucionalidad. Ella está al servicio de ciertos intereses económicos. Todo esto aparece enmarcado en un orden normativo que garantiza esa institucionalidad. En concreto, tenemos que el Estado ha puesto en práctica una política represiva muy fuerte en contra de las reivindicaciones del pueblo mapuche, que tienen raíces históricas. Esto se ha traducido en procesos que se han desarrollado de manera arbitraria, en atribuir a las acciones reivindicativas de los comuneros el carácter de delitos terroristas, utilizar procedimientos jurisdiccionales que están en el límite de las normas del debido proceso: por ejemplo, los llamados testigos secretos, se sustancian procesos de manera paralela ante la justicia civil y militar, no se respeta un principio fundamental del derecho penal de que nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo delito. Prácticamente, esto es una constante en la persecución judicial contra los mapuches”.
DOCTRINA DE SEGURIDAD NACIONAL
¿A diferencia de otros sectores sociales, por qué se reprime con más fuerza a los comuneros mapuches, por qué tanta arbitrariedad judicial?
“Esto es explicable porque en Chile subsiste la aplicación de la doctrina de la Seguridad Nacional. No ha sido erradicada de la Constitución desde un punto de vista normativo. Se mantiene como un baluarte que garantiza el desarrollo de esta institucionalidad que heredamos de la dictadura militar. En ese sentido, hay que tener en consideración que la dictadura tuvo por objetivo eliminar mediante la violación de los derechos humanos un modelo económico-social que se quiso implementar durante el gobierno de la Unidad Popular. El mapuche es considerado un ‘enemigo interno’ y por consiguiente, toda la actividad del Estado aparece justificada en la medida que las reivindicaciones del pueblo mapuche atentan contra las bases de la institucionalidad económica y social impuesta en Chile. En el país existe un muro para contener cualquier reivindicación económico-social que pudiera alterar el modelo neoliberal. La salvaguarda de la institucionalidad es la doctrina de Seguridad Nacional. Por eso Carabineros actúa en La Araucanía en forma militarizada y reprime indiscriminadamente a niños, ancianos y mujeres mapuches”.
O. Zamorano Silva
Punto Final
Malí, un territorio rico, un Estado endeudado
Entrevista con Eric Pauporté, especialista en Malí
Malí dispone de muchas riquezas naturales, desde oro hasta gran cantidad de arrozales. Paradójicamente el pueblo maliense se alimenta de un arroz industrializado que le llega de Oriente… Investig’action se reunió con Eric Pauporté, especialista en Mali. Él nos ha develado el tema y nos ha pedido mantener el ojo avizor.
La actitud del poder político maliense y el control de Francia sobre la región, ¿tienen su explicación en las riquezas y en la independencia económica de Malí?
Efectivamente existe un control tanto político como económico Es precisamente la política conjunta de Francia y el FMI con su reajuste estructural la que ha impedido su posible desarrollo
¿Qué ha dicho el FMI a Malí y en qué circunstancias ?
El mercado mundial ha provocado el empobrecimiento del país por estrangulamiento. Uno de los estrangulamientos ha sido la especulación sobre el algodón. En los años 90 el FMI comprometió a Malí a producir algodón para la exportación a gran escala. El mercado mundial redujo brutalmente el precio del algodón maliense. Esa especulación endeudó a Malí. En consecuencia Malí pidió préstamos económicos al FMI y se comprometió a sacrificar las inversiones públicas y promocionar las inversiones extranjeras. De modo que todas las riquezas y los recursos desaparecieron. El ferrocarril se vendió una empresa canadiense por 107 millones de francos CFA, es decir, por nada. ¡Fue un saqueo! En lo referente a la minería, las multinacionales compraron las tierras a los campesinos a 54 Euros por cada 7 hectáreas. Y luego se quedaron sin nada.
¿Quiénes compraban esas tierras?
Morila S.A. es una empresa extractora que pertenece a la Anglogold, formada por el consorcio Anglo-americano y Randgold que pertenece a Oppenheimer-Debeers (monopolio surafricano).
¿Con qué intereses?
El interés es el control total del país. Malí ha sido disecado. Miren el mapa minero de Malí. Es un territorio que se ha privatizado y repartido como una torta entre las multinacionales.
¿Qué puede decirnos de la Oficina del Níger?
La Oficina del Niger es la que maneja las tierras arroceras del delta interior del Níger no lejos de la ciudad de Ségou. Esta oficina pertenece al Estado. Existe una gran llanura muy bien irrigada por el Níger aguas abajo del embalse de Markala. Esa llanura tiene un potencial de producción de arroz de más de un millón de hectáreas. ¡Tiene capacidad para alimentar a todo el oeste de Africa! La Oficina del Níger tiene la responsabilidad de administrar esta llanura.
¿Tienen derecho los campesinos a cultivar esa llanura?
Tienen derecho a cultivarlas siempre que las alquilen. Concretamente deben pagar un canon por la red de riego. Pero son cánones muy altos y solo sirven para llenar los bolsillos de quienes detentan el poder. Está además toda la infraestructura que acompaña a la oficina: fábricas de abonos, fábricas de aceites que se extraen de las semillas de algodón. Toda la infraestructura pública fue liquidada. Aminatou Toumani Touré, el presidente depuesto, las vendió una a una por nada a las multinacionales y a los funcionarios corruptos. De esas tierras vendidas fueron expulsados miles de campesinos.
¿Cómo lo vivieron los campesinos?
Produjo un descontento enorme. Hubo enfrentamientos armados. Uno de los elegidos locales del partido SADI(oposición de izquierda) fue asesinado inmediatamente después de su elección. A continuación se sancionó una ley de reforma agraria. Se trata de dar un título de propiedad de una fracción de tierra a quién la reivindique. Tradicionalmente la tierra pertenecía a la comunidad. Pero como los campesinos están endeudados no pueden venderlas ¡y se genera un círculo vicioso!
Fatma Kassoul, Michel Collon y Mouad Salhi
Michelcollon.info
jueves, 17 de enero de 2013
Los feroces dictadores amparados por EEUU
Una seducción irresistible: George W. besándose en la boquita con su amigo, el Rey Abbdullah Bin Abdul-Aziz de Arabia Saudita
Rebelión publicó el día de ayer esta interesantísima nota de Joshua Holland sobre los siete peores dictadores respaldados, financiados y protegidos por "la gran democracia del Norte" tan admirada para los pensadores de la decadencia capitalista y algunos ex-izquierdistas arrepentidos de sus pecadillos juveniles. Imponente como es esta lista les aseguro que hay más, que oportunamente iremos dando a conocer. Un pequeño dato que usualmente no se considera al condenar a Mubarak: se calcula que el hombrecito ha amasado una fortuna equivalente a unos 60.000 millones de dólares leyeron bien: si el dato se confirma (y lo dan por cierto varios gobiernos europeos) ¡sería tan rico como Bill Gates! El PBI de Egipto es de 93.000 millones de dólares, y este ladronzuelo se alza con una cifra que equivale a dos tercios de ese total que, para colmo, hay que repartir entre 83 millones de habitantes. Por esto, el problema que debe estar complicando la salida de Mubarak de Egipto, en donde ya es un cadáver político sin los beneficios tradicionales del Egipto milenario: el embalsamamiento, es que para gastar parte de ese dinero fuera de Egipto -sobre todo si se quiere refugiar en Europa- tendría que demostrar la legitimidad del origen de esa fortuna, algo absolutamente indemostrable. Pero puede hacer algunos arreglos en algunos paraísos fiscales de esos que promueven las grandes potencias capitalistas y salir de Egipto para disfrutar de ese dinero mal habido. Este es uno más de los problemas que enfrenta Obama: si Mubarak se exilia y gasta ese dinero se comprueba que no sólo Estados Unidos respaldó a un tirano sino también a un ladrón, como lo hizo con tantos tiranuelos que asolaron América Latina y el Caribe. Además, si sale en malos términos con Washington a Mubarak puede ocurrírsele hablar, y, como dicen en la mafia, "sabe demasiado" y habrá que hacerlo callar. ¡Imagínense si comienza a delatar las operaciones que la CIA hizo en todo Oriente Medio desde su cuartel general en El Cairo, o si habla de los prisioneros trasladados a Egipto o a otras autocracias de la región para ser torturados sin molestas regulaciones, o de las recompensas recibidas de Israel por su indiferencia ante la masacre de los palestinos, y tantas cosas más! Por eso su salida es tan complicada. Pero igual se va a ir. Ahora, vayamos a lo nuestro: la estupenda nota de Holland. ¡Que la disfruten!
"No es sólo Mubarak
Los siete peores dictadores respaldados por EE.UU."
Joshua Holland
AlterNet
(Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens)
El controvertido presidente egipcio Hosni Mubarak, cuyo régimen ha recibido miles de millones de dólares de ayuda estadounidense, está últimamente en el centro de la atención mediática global. Hace tiempo que es “nuestro hijo de puta”, pero no es el único.
Echemos un vistazo a los demás dictadors del planeta que son lo bastante afortunados para gozar del beneplácito del Tío Sam.
Paul Biya, Camerún
Biya ha gobernado Camerún desde que ganó una “elección” en 1983. Fue el único candidato y le fue bastante bien: obtuvo un 99% de los votos.
Según el artículo de Wikipedia sobre el país: “EE.UU. y Camérun trabajan juntos en las Naciones Unidas y en otras organizaciones multilaterales. Cuando estuvo en el Consejo de Seguridad de la ONU en 2002, Camerún colaboró estrechamente con EE.UU. en una serie de iniciativas. El gobierno de EE.UU. sigue suministrando un financiamiento sustancial para organizaciones financieras internacionales, como el Banco Mundial, el FMI, y el Banco de Desarrollo Africano que proveen ayuda financiera y otras a Camerún”.
Amnistía Internacionales detalla ejecuciones ilegales, periodistas encarcelados y muchás otras actividades repugnantes.
Como parte de una estrategia para asfixiar a la oposición, las autoridades perpetraron o condonaron violaciones a los derechos humanos, incluidos arrestos arbitrarios, detenciones ilegales y restricciones de los derechos de libertad de expresión, asociación y reunión. Defensores de los derechos humanos y periodistas fueron acosados y amenazados. Hombres y mujeres fueron detenidos por su orientación sexual.
Gurbanguly Berdymuhammedov (o Berdymukhamedov), Turkmenistán.
Berdymuhammedov llegó al poder en 2006 cuando murió su predecesor y el sucesor constitucional fue encarcelado.
Según el Departamento de Estado: “Durante varios años en los noventa, Turkmenistán fue un protagonista clave en la Iniciativa Energética de la Cuenca del Caspio de EE.UU., que trataba de facilitar negociaciones entre socios comerciales y los gobiernos de Turkmenistán, Georgia, Azerbaiyán y Turquía para construir un gasoducto bajo el Mar Caspio y exportar gas turkmeno al mercado interior turco de energía y más allá –el denominado Gasoducto Trans-Caspio (TGGP)-” La lista de Parade Magazine de los peores dictadores del mundo señala que “EE.UU. sigue importando petróleo de Turkmenistán (por valor de 100 millones de dólares en 2008), mientras Boeing suministra aviones al gobierno turkmeno. Chevron… abrió una oficina en la capital turkmena, Ashgabat”.
Human Rights Watch dice que aunque Berdymuhammedov ha dado algunos pasos “para revertir algunas de las políticas sociales más ruinosas” de su predecesor, “el gobierno sigue siendo uno de los más represivos y autoritarios del mundo”.
Teodoro Obiang Nguema, Guinea Ecuatorial.
Hace treinta y dos años, Obiang Nguema depuso –y luego ejecutó– a su tío, Francisco Macías, en un golpe sangriento. Peter Maas lo calificó no sólo de “el peor dictador de África”, sino de “un hombre cuya vida parece una parodia del género dictatorial”.
Obiang... prometió más benevolencia y amabilidad que su predecesor, pero en los años noventa, incluso el embajador de EE.UU. en Guinea Ecuatorial recibió una amenaza de muerte de una persona de confianza del régimen y tuvo que ser evacuado. Poco tiempo despué se descubrió petróleo mar adentro y la primera ola de ingresos –unos 700 millones de dólares– fueron transferidos a cuentas secretas bajo el control personal de Obiang.
Según Parade: “EE.UU. importó más de 3.000 millones de dólares en productos petroleros de Guinea Ecuatorial” en 2008.
Idriss Deby, Chad
Ese año también importamos petróleo por valor de 3.000 millones de dólares de Chad. Según el Departamento de Estado: “EE.UU. mantine relaciones cordiales con el gobierno de Deby. Chad ha demostrado ser un socio valioso en la guerra global contra el terror y al proporcionar refugio a unos 200.000 refugiados de la crisis de Darfur en Sudán a lo largo de su frontera oriental.”
El informe de 2010 de Amnistía Internacional sobre Chad contiene un cuadro impresionante:
Civiles y trabajadores humanitarios fueron asesinados y secuestrados; mujeres y niñas fueron víctimas de violaciones y otras violencias; utilizaron a los niños como soldados. Las autoridades no tomaron medidas adecuadas para proteger a los civiles de los ataques de bandidos y grupos armados. Presuntos opositores políticos fueron ilegalmente arrestados, detenidos arbitrariamente y torturados o maltratados de otra manera. Continuó el acoso y la intimidación a los periodistas y defensores de los derechos humanos. La demolición de casas y otras estructuras continuó durante todo el año 2009, dejando sin vivienda a miles de personas.
A pesar de que los militares de Chad han sido acusados de utilizar a niños soldados, Parade señala que “EE.UU. sigue entrenando comandos de Chad”.
Islam Karimov, Uzbekistán
Lo que hace que Karimov sea tan especial es su (supuesto) gusto por hervir a sus oponentes políticos hasta que mueren.
Karimov ha sido presidente de Uzbekistán desde 1990, cuando ganó por un inmenso margen en la primera de una serie de elecciones fraudulentas. Torturas, detenciones arbitrarias y redadas masivas de minorías religiosas son comunes en Uzbekistán, según Human Rights Watch. Pero el país ha sido un socio crucial de EE.UU. en su “guerra contra el terror”, albergando tropas de EE.UU. en la base aérea Karshi-Khanabad hasta 2005. Las relaciones se enfriaron un poco después que Karimov alentó a EE.UU. a abandonar la base, pero como señala Parade: “El comercio con Uzbekistán se duplicó en 2008, ya que los estadounidenses siguen importando inmensas cantidades de uranio uzbeko, utilizado para centrales y armas nucleares”. Al año siguiente “Uzbekistan Airways compró aviones jet de Boeing porvalor de 600 millones de dólares”.
Meles Zenawi, Etiopía
Zenawi ha gobernado Etiopía durante 20 años. Sólo el año pasado, después de lo que Human Rights Watch llamó “meses de intimidación de partidarios de partidos de oposición”, el partido de Zenaqi, el Frente Revolucionario Democrático Popular Etíope, obtuvo un 99,6% de los votos. ¡Legitimidad!
Etiopía es un socio estratégico esencial en la “guerra contra el terror”, y contribuye significativamente a las operaciones africanas de mantenimiento de la paz. Según la Agencia de Desarrollo Internacional de EE.UU., EE.UU. ha sido el mayor donante para Etiopía. El Congreso aprobó una ley, a pesar de las objeciones del gobierno de Bush, que limita la ayuda militar al país hasta que tenga una prensa libre y el régimen de Zenawi mejore sus datos de derechos humanos, pero –y es un pero muy importante– excluye la ayuda al “contraterrorismo”. Por lo tanto, a pesar del hecho de que, según Amnistía Internacional, los grupos opositores etíopes son ilegales, las ONG han sido prohibidas y los etíopes desaparecen a menudo sin juicio, EE.UU. sigue entrenando tropas etíopes.
Rey Abdullah Bin Abdul-Aziz, Arabia Saudí.
Al parecer, cuando un Estado teocrático islámico comete horribles crímenes contra sus ciudadanos, sólo es importante si ese Estado se llama Irán. Arabia Saudí, claro está, es uno de los aliados más importantes de EE.UU. El gobierno de EE.UU. ha suministrado la seguridad para la familia real saudí durante décadas, a cambio de… petróleo.
Abdullah ha instituido algunas reformas desde que llegó al poder en 2005, pero Human Rights Watch dice que “las iniciativas han sido en gran parte simbólicas, sólo pequeñas mejoras concretas o protección institucional para los derechos”. El informe de Amnistía Internacional de 2010 acusa a las autoridades saudíes del uso continuo de “una amplia gama de medidas represivas para eliminar la libertad de expresión y otras actividades legítimas”.
Cientos de personas han sido arrestadas como presuntos terroristas. Otros miles, arrestados en nombre de la seguridad en años anteriores, siguen en la cárcel; incluyen a prisioneros de conciencia. Unos 330 sospechosos de seguridad recibieron juicios injustos ante un nuevo tribunal especializado y excluyente; uno fue condenado a muerte y 323 fueron condenados a penas de prisión.
Ahí los tenéis –una grandiosa colección de hijos de puta, sí. Pero recordad: ¡son nuestros hijos de puta!
Joshua Holland es editor y escritor de AlterNet. Es autor de The 15 Biggest Lies About the Economy (and Everything else the Right Doesn't Want You to Know About Taxes, Jobs and Corporate America).
© 2011 Independent Media Institute. All rights reserved.
Fuente: http://www.alternet.org/story/149805/
miércoles, 16 de enero de 2013
Aniversario del asesinato de la luchadora social alemana Rosa Luxemburgo
La noche del 15 de enero de 1919 en Berlín, fue detenida Rosa Luxemburgo: una mujer indefensa con cabellos grises, demacrada y exhausta. Una mujer mayor, que aparentaba mucho más de los 48 años que tenía.
Uno de los soldados que la rodeaban, le obligó a seguir a empujones, y la multitud burlona y llena de odio que se agolpaba en el vestíbulo del Hotel Eden le saludó con insultos. Ella alzó su frente ante la multitud y miró a los soldados y a los huéspedes del hotel que se mofaban de ella con sus ojos negros y orgullosos. Y aquellos hombres en sus uniformes desiguales, soldados de la nueva unidad de las tropas de asalto, se sintieron ofendidos por la mirada desdeñosa y casi compasiva de Rosa Luxemburgo, "la rosa roja", "la judía".
Le insultaron: "Rosita, ahí viene la vieja puta". Ellos odiaban todo lo que esta mujer había representado en Alemania durante dos décadas: la firme creencia en la idea del socialismo, el feminismo, el antimilitarismo y la oposición a la guerra, que ellos habían perdido en noviembre de 1918. En los días previos los soldados habían aplastado el levantamiento de trabajadores en Berlín. Ahora ellos eran los amos. Y Rosa les había desafiado en su último artículo:
«¡El orden reina en Berlín! ¡Ah! ¡Estúpidos e insensatos verdugos! No os dais cuenta de que vuestro orden está levantado sobre arena. La revolución se erguirá mañana con su victoria y el terror asomará en vuestros rostros al oírle anunciar con todas sus trompetas: ¡Yo fui, yo soy, yo seré!».
La empujaron y golpearon. Rosa se levantó. Para entonces casi habían alcanzado la puerta trasera del hotel. Fuera esperaba un coche lleno de soldados, quienes, según le habían comunicado, la conducirían a la prisión. Pero uno de los soldados se fue hacia ella levantando su arma y le golpeó en la cabeza con la culata. Ella cayó al suelo. El soldado le propinó un segundo golpe en la sien.
El hombre se llamaba Runge. El rostro de Rosa Luxemburgo chorreaba sangre. Runge obedecía órdenes cuando golpeó a Rosa Luxemburgo. Poco antes él había derribado a Karl Liebknecht con la culata de su fusil. También a él le habían arrastrado por el vestíbulo del Hotel Eden.
Los soldados levantaron el cuerpo de Rosa. La sangre brotaba de su boca y nariz. La llevaron al vehículo. Sentaron a Rosa entre los dos soldados en el asiento de atrás. Hacía poco que el coche había arrancado cuando le dispararon un tiro a quemarropa. Se pudo escuchar en el hotel.
La noche del 15 de enero de 1919 los hombres del cuerpo de asalto asesinaron a Rosa Luxemburgo. Arrojaron su cadáver desde un puente al canal. Al día siguiente todo Berlín sabía ya que la mujer que en los últimos veinte años había desafiado a todos los poderosos y que había cautivado a los asistentes de innumerables asambleas, estaba muerta. Mientras se buscaba su cadáver, un Bertold Brecht de 21 años escribía:
La Rosa roja ahora también ha desaparecido.
Dónde se encuentra es desconocido.
Porque ella a los pobres la verdad ha dicho
Los ricos del mundo la han extinguido.
Pocos meses después, el 31 de mayo de 1919, se encontró el cuerpo de una mujer junto a una esclusa del canal. Se podía reconocer los guantes de Rosa Luxemburgo, parte de su vestido, un pendiente de oro. Pero la cara era irreconocible, ya que el cuerpo hacía tiempo que estaba podrido. Fue identificada y se le enterró el 13 de junio.
En el año 1962, 43 años después de su muerte, el Gobierno Federal alemán declaró que su asesinato había sido una "ejecución acorde con la ley marcial". Hace sólo nueve años que una investigación oficial concluyó que las tropas de asalto, que habían recibido órdenes y dinero de los gobernantes socialdemócratas, fueron los autores materiales de su muerte y la de Karl Liebknecht.
David Arrabalí
martes, 15 de enero de 2013
En Uruguay funciona un servicio secreto judío paraestatal y clandestino
Coordina con el Estado, según el libro "Mandato de sangre. El poder de los judíos en Uruguay", de Fernando Amado
El hecho ocurrió hace algunos años; en la sede de la Comunidad Israelita del Uruguay, el ministro del Interior de entonces le preguntó al presidente de la organización judía: "¿Ese es tuyo o mío?". "¿Por qué? ¿Qué precisa?", le preguntó a su vez. "Preciso comprar cigarros", le respondió el jerarca uruguayo. "Es mío, deje que yo le hablo", le aclaró el titular del comité.
La anécdota está relatada en el libro "Mandato de sangre. El poder de los judíos en Uruguay", del politólogo y diputado del Partido Colorado Fernando Amado
El libro, que sale a la venta hoy jueves 22, dedica un capítulo a uno de los temas que menos se conoce sobre la actividad judía en el Uruguay: su propio servicio secreto de seguridad e inteligencia.
La anécdota que se cuenta en el libro demuestra que las autoridades uruguayas están al tanto de la existencia de ese servicio "paraestatal" y "clandestino", dice Amado en el libro, aunque aclara que esta organización coordina con el gobierno.
El nombre de este servicio es "Bitajon" y tiene a su cargo la "seguridad e inteligencia" que se brinda a cualquier institución o familia judía particular que los precise, se indica en el libro.
En Uruguay, Bitajon comenzó a funcionar desde el nacimiento del Estado de Israel, hace 60 años, por una "simple razón", explica Amado: la "desconfianza de los judíos en las Fuerzas Armadas del Estado uruguayo, cuya misión ‘debería’ incluir la defensa de los judíos que son parte de la sociedad".
¿Por qué existe esa desconfianza? Por la "posible presencia de elementos antisemitas en el seno del aparato familiar que pudiera afectarlos directamente como colectividad", señala el autor.
El único lugar del mundo donde no hay Bitajon es Estados Unidos, porque la comunidad judía confía "ciegamente" en los servicios de seguridad de ese país.
Amado aclara que Bitajon "nada tiene que ver con el Mossad" (el Instituto de Inteligencia y Operaciones Especiales) de Israel. Incluso sostiene que en Uruguay no se registra la presencia del Mossad.
Al comienzo, la principal preocupación de Bitajon fue la "seguridad de los movimientos juveniles, las instituciones, la embajada, y la custodia de las personalidades" que visitaban Uruguay, pero luego comenzó a estudiar los focos de antisemitismo.
En el pretil
Bitajon "no figura oficialmente en ningún lado ni tiene personería jurídica. Para el Estado uruguayo no existe, pero las autoridades sí saben de su existencia", informa Amado, quien además escribió libros sobre los militares, la Masonería, el Opus Dei y la vida del dirigente colorado y ex gerente de la Asociación Española Oscar Magurno.
Hasta el gobierno de Luis Alberto Lacalle (1990-1995), Bitajon era una "organización paraestatal y clandestina". Pero durante el mandato de Lacalle, debido a una "ofensiva" por el "control de armas" y tras el atentado que sufrió la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en Buenos Aires, "las autoridades de la colectividad judía decidieron ‘blanquear’ su situación con las autoridades nacionales". Eso se informó en una serie de reuniones, dice el autor.
Desde ese momento comenzó un relacionamiento que se mantiene hasta hoy. "Cuando viene al país alguna autoridad, cuando se celebra el acto de La Noche de los Cristales Rotos en la B’nai B’rith, la recordación del holocausto en la Kehilá o cuando hay grandes aglomeraciones de integrantes de la colectividad como en las sinagogas en Rosh Hashanah o Yom Kipur, Bitajon es el encargado de armar operativos importantes de seguridad en los que colaboran tanto la Policía como personal del Ejército.
El cuerpo de francotiradores de la Policía y el Equipo de Desactivación de Artefactos Terroristas del Ejército coordinan y participan de dichos operativos", relata Amado en el libro.
Una autoridad de la colectividad judía uruguaya explica al autor que trabajan en coordinación con la Dirección de Inteligencia del Estado, la Policía, Bomberos y unidades especializadas del Ejército.
"Otra realidad que se ‘blanqueó’ fue la de la tenencia de armas. A partir de 1994, luego de consultas a distintos juristas entre los que se destaca Gonzalo Fernández, los jefes hicieron los cursos correspondientes, según marcan las leyes vigentes para obtener el porte de armas", dice Amado.
Muchas veces, afirma el autor, Bitajon "no solo se queda en la prevención sino que pasa a la fase de acción". "Un alto dirigente de la colectividad judía explica: ‘Nosotros pintamos, sacamos fotos, hacemos seguimientos, obligamos a la Policía a no hacerse la pelotuda, pero también a veces tenemos que actuar. Hay cosas que son normales en la vida y escapan al ámbito policial y las arreglamos nosotros.
Por ejemplo, hubo una época en que se empezó a dar sistemáticamente que agarraban a chicos judíos en Pocitos y les daban una paliza. Eso lo arreglamos rápidamente. La Policía hace su trabajo, y el Bitajon hace su trabajo también".
Otro caso involucró al ex director de Rentas, Eduardo Zaidensztat, a quien se acusó de "coimero" en unas pintadas. "Bitajon fue quien actuó rápidamente en este caso pescando in fraganti a los autores mientras hacían su trabajo, les tomaron fotografías e inmediatamente el presidente del Comité Central Israelita del Uruguay Ernesto Kreimerman fue informado sobre lo que acontecía", puntualiza Amado en su libro. Kreimerman realizó la denuncia a la Policía.
Un ex jefe de Bitajón, que prefirió que no apareciera su nombre en el libro, dijo que el accionar de su organización actúa en el "pretil" de la ley y que "muchas veces ‘estiran las leyes lo necesario’".
Entrenamiento
Esta organización de seguridad tiene aproximadamente 30 personas contratadas, que trabajan en las instituciones todos los días como personal de seguridad estable y permanente, escribe Amado.
Los contratados son reclutados de manera diferente a los voluntarios, pertenecen a "sectores socioeconómicos más bajos y son de mayor edad. Además, la mayoría viajó a Israel y recibió "instrucción especial". Quienes llegan a las jefaturas de Bitajon son los únicos que portan armas, para lo que recibieron un entrenamiento especial
Son entre ocho y diez jefes que tienen entre 35 y 40 años y se caracterizan por una "gran perseverancia, por tener un coeficiente intelectual superior a la media, por no ser violentos y por tener talento al momento de manejar situación de alta tensión y actuar con tranquilidad bajo presión".
"Todo este entramado funciona como un ejército. Se dan y se reciben órdenes, hay una cadena de mando bien establecida y es fundamental el cumplimiento de las órdenes para que los operativos tengan éxito", apunta Amado.
La cantera para el reclutamiento son los jóvenes judíos que asisten a la colectividad judía o a los movimientos juveniles. Entre los 17 y los 19 años, los jóvenes están pendientes de ser llamados para integrar Bitajon, de lo que los padres no se enteran.
Durante dos años el candidato está a prueba. Recibe entrenamientos físicos y de defensa personal que tiene varias particularidades, escribe Amado en el libro. "En primer lugar, se rota permanentemente de lugar, día y hora de entrenamiento. En segundo lugar, hombres y mujeres entrenan a la par. En tercer lugar, los instructores son muy exigentes y los entrenamientos son violentos y duros", añade.
En las clases teóricas, en tanto, se les enseña estrategia, inteligencia y cómo realizar operativos tanto preventivos como reactivos. Asimismo, se les enseña "cómo disimular y ocultar su pertenencia a la organización. Aprenden rutinas para no ser descubiertos, para que nadie sospeche que integran Bitajon, ni siquiera los padres".
La Haine
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