domingo, 25 de noviembre de 2012

Marcha en apoyo al pueblo palestino



Ayer 23 de noviembre 2012 se marcho hacia la embajada de Israel en Montevideo donde se quemó la bandera

jueves, 22 de noviembre de 2012

Los cuatro culpables del ataque israelí



Por qué debe sufrir Gaza otra vez

Una breve entrevista transmitida por CNN la semana pasada, en la que presentó a dos participantes –un palestino en Gaza y un israelí al alcance de los ataques de los cohetes– no se ajustó al guión habitual.
Por una vez, un medio noticioso abandonó su papel de guardavallas, presente para mediar y así desvirtuar nuestro entendimiento de lo que está ocurriendo entre Israel y los palestinos, y sin quererlo se convirtió en una simple ventana a la realidad.
El objetivo usual de ese tipo de entrevistas “equilibradas” en relación con el conflicto israelí-palestino es doble: confortar a la audiencia con la idea de que presentan a los dos contendientes equitativamente y disipar la posible indignación por las muertes de civiles palestinos otorgando el mismo tiempo al sufrimiento de los israelíes.
Pero la intención más profunda de semejante cobertura en relación con Gaza, en vista de la suposición de los medios de que las bombas israelíes constituyen simplemente una reacción al terror de Hamás, es dirigir la indignación de la audiencia exclusivamente contra Hamás. De esta manera se hace implícitamente a Hamás responsable del sufrimientos de los israelíes y de los palestinos.
La dramática conclusión de la entrevista de CNN parece, sin embargo, que ha superado de otra manera las consideraciones periodísticas normales.
La entrevista grabada de antemano vía Skype comienza con Mohammed Sulaiman en Gaza. Desde lo que parecía una habitación muy pequeña, presumiblemente utilizada como refugio antiaéreo, dijo que tenía demasiado miedo para salir fuera de su casa. Durante toda la entrevista, se oía el sonido amortiguado de las bombas que estallaban cerca. De vez en cuando Mohammed miraba nerviosamente hacia un lado.
El otro entrevistado, Nissim Nahoom, un funcionario israelí en Ashkelón, también habló del terror de su familia, y argumentó que no era diferente del de los habitantes de Gaza. Excepto en un aspecto, se apresuró a agregar: las cosas eran peores para los israelíes porque tienen que vivir sabiendo que los cohetes de Hamás tienen el propósito de dañar civiles, a diferencia de la precisión de los misiles y bombas lanzados por Israel en Gaza.
La entrevista volvió a Mohammed. Mientras comenzaba a hablar, el bombardeo se hizo mucho más estrepitoso. Continuó diciendo que no le callaría lo que ocurría fuera. La entrevistadora, Isha Sesay –al parecer insegura de lo que estaba oyendo– paró para pedir información sobre el ruido.
Entonces, con una ironía que Mohammed no podía apreciar mientras hablaba, comenzó a decir que se negaba a que lo llevasen a comparar qué sufrimiento era mayor; y de repenente una enorme explosión lo arrojó de su silla e interrumpió la conexión a Internet. Al volver al estudio, Sesay tranquilizó a los televidentes diciendo que Mohammed no había resultado herido.
Las bombas, sin embargo, hablaron con más elocuencia que Mohammed o Nissim.
Si Mohammed hubiera tenido más tiempo, podría haber cuestionado el argumento de Nissim de los mayores temores de los israelíes, así como señalar otra importante diferencia entre las respectivas situaciones apremiantes de su persona y la de su interlocutor israelí.
La mayor precisión de las armas de Israel de ninguna manera causa tranquilidad de espíritu. El hecho es que un civil palestino en Gaza corre mucho más peligro de morir o resultar herido por un arma de precisión de Israel que un israelí por uno de los primitivos cohetes lanzados desde Gaza.
En la Operación Plomo Fundido, el ataque de Israel a Gaza en el invierno de 2008/2009, murieron tres israelíes debido a los ataques de cohetes y seis soldados murieron en combates. En Gaza, por su parte, murieron cerca de 1.400 palestinos, de los cuales por lo menos 1.000 no participaban en las hostilidades, según el grupo israelí B’Tselem. Muchos, si no la mayoría, de esos civiles fueron asesinados por las denominadas bombas inteligentes y los misiles de precisión.
Si israelíes como Nissim realmente creen que tienen que soportar más sufrimientos porque los palestinos carecen de armas precisas, posiblemente deberían empezas a cabildear en Washington para que distribuya sus equipamientos militares de un modo más equitativo, para que los palestinos puedan recibir las mismas asignaciones de ayuda militar y armamentos que Israel.
O quizá podrían cabildear en su propio gobierno para que permita que Irán e Hizbulá lleven a Gaza más tecnología avanzada de la que actualmente se puede contrabandear a través de los túneles.
La otra diferencia es que, al contrario que Nissim y su familia, la mayoría de la población de Gaza no tiene a dónde huir. Y el motivo por el cual tiene que vivir bajo la lluvia de bombas en una de las áreas más densamente pobladas del mundo es que Israel –y en menor medida Egipto– ha sellado las fronteras para crear una prisión.
Israel ha negado a Gaza un puerto, el control de su espacio aéreo y el derecho de sus habitantes a ir al otro territorio palestino reconocido por los acuerdos de Oslo, Cisjordania. No es, como aseveran los partidarios de Israel, que Hamás se esté ocultando entre los civiles palestinos; más bien, Israel ha obligado a los civiles palestinos a vivir en una pequeña franja de tierra que Israel ha convertido en una zona de guerra.
¿Entonces quién es el principal culpable de la escalada que actualmente amenaza a los casi dos millones de habitantes de Gaza? Aunque las manos de Hamás no están totalmente limpias, hay otros causantes mucho más culpables que los militantes palestinos.

El primer culpable: El Estado de Israel

La causa que llevó al último enfrentamiento entre Israel y Hamás tiene poco que ver con el disparo de cohetes, sean de Hamás o de otras facciones palestinas.
El conflicto precedió a los cohetes –e incluso a la creación de Hamás– hace décadas. Es el legado del despojo por parte de Israel de los palestinos en 1948, que obligó a muchos de ellos a abandonar sus casas en lo que es ahora Israel y a partir a la ínfima Franja de Gaza. La injusticia original se ha complicado porque la ocupación por parte de Israel no solo no ha acabado sino que además se intensificó en los últimos años con su implacable asedio a una pequeña franja de territorio.
Progresivamente Israel ha ido imposibilitando la vida en Gaza, aniquilando su economía, destruyendo periódicamente su infraestructura, negando la libertad de movimiento a sus habitantes y llevando la población a la miseria.
Basta con ver las restricciones impuestas al acceso de los habitantes de la franja de Gaza a su propio mar. En este caso no hablamos del derecho a utilizar su propia costa para salir o entrar de su territorio, sino simplemente a utilizar sus propias aguas para alimentarse. Según un apartado de los acuerdos de Oslo se concedieron derechos de pesca a Gaza de 32 kilómetros desde la costa. Israel los ha reducido paulatinamente a 5 kilómetros solamente, y los barcos de la armada isarelí disparan contra los botes de pesca palestinos incluso dentro de ese miserable límite.
Los palestinos en Gaza tienen derecho a luchar por su derecho a la vida y la prosperidad. Esa lucha es una forma de autodefensa –no de agresión– frente a la ocupación, la opresión, el colonialismo y el imperialismo.

Segundo culpable: el dúo formado por Binyamin Netanyahu y Ehud Barak

El primer ministro y el ministro de Defensa de Israel han tenido una participación directa y personal mucho más allá del papel más amplio de Israel en la imposición de la ocupación, en la escalada de la violencia.
Israel y sus partidarios siempre convierten en prioridad el oscurecimiento de la línea de tiempo de los sucesos cuando lanzan una nueva guerra de agresión con el fin de ocultar la responsabilidad. Los medios regurgitan voluntariamente semejantes esfuerzos de desorientación.
En realidad, Israel organizó un enfrentamiento para conseguir el pretexto de un ataque “de represalia”, como hizo hace cuatro años con la Operación Plomo Fundido. Entonces Israel violó un alto el fuego de seis meses acordado con Hamás mediante una incursión en Gaza en la que mató a seis miembros de Hamás.
Esta vez, el 8 de noviembre, Israel logró el mismo objetivo al invadir nuevamente Gaza, en esta ocasión después de un respiro quincenal de las tensiones. Un niño de 13 años que jugaba fútbol fue asesinado por una bala israelí.
La violencia ojo-por-ojo diente-por-diente durante los días siguientes produjo ocho israelíes heridos, incluyendo cuatro soldados, la muerte de cinco civiles palestinos y docenas de heridos en Gaza.
El 12 de noviembre, como parte de los esfuerzos para calmar las cosas, las facciones militantes palestinas acordaron una tregua que duró dos días, hasta que Israel la violó al asesinar al líder militar de Hamás Ahmed Yabari. Los cohetes lanzados desde Gaza que vinieron después de esas diversas provocaciones israelíes se han utilizado para dar la falsa impresión de un casus belli.
Pero si Netanyahu y Barak son responsables de crear el pretexto inmediato para un ataque a Gaza, también son criminalmente negligentes por no aprovechar una oportunidad de asegurar una tregua mucho más larga con Hamás.
Ahora sabemos, gracias al activista por la paz israelí Gershon Baskin, que en el período anterior al asesinato de Yabari, Egipto había estado trabajando para lograr una tregua a largo plazo entre Israel y Hamás. Al parecer Yabari estaba ansioso por llegar a un acuerdo.
Baskin, quien estuvo íntimamente involucrado en las conversaciones, era un intermediario creíble entre Israel y Hamás porque desempeñó un papel crucial el año pasado al lograr que Yabari aprobara un intercambio de prisioneros que condujo a la liberación del soldado israelí Gilad Shalit. Baskin señaló en el periódico Haaretz que el asesinato de Yabari “destruyó la posibilidad de lograr una tregua y también la capacidad de funcionamiento de los mediadores egipcios”.
El activista por la paz ya se había reunido con Barak para informarlo de la tregua, pero parece que el ministro de Defensa y Netanyahu tenían preocupaciones más urgentes que la terminación de las tensiones entre Israel y Hamás.
¿Qué podía ser más importante que encontrar la forma de salvar vidas en ambos lados? Baskin propone una pista: “Los que tomaron la decisión deben ser juzgados por los votantes, pero lamento decir que obtendrán más votos por haberlo hecho”.
Parece que las elecciones generales israelíes, que se celebrarán en enero, eran lo más importante en las mentes de Netanyahu y Barak.
Una lección aprendida por los dirigentes israelíes en los últimos años, como señala Baskin, es que las guerras ayudan a ganar votos solo a la derecha. Esto no debería estar más claro para nadie que para Netanyahu. Dos veces antes llegó a ser primer ministro después de las guerras libradas por sus oponentes políticos más “moderados” cuando enfrentaban elecciones.
Shimon Peres, que solo es una paloma según un peculiar estándar israelí, lanzó un ataque contra Líbano, la Operación Uvas de la Ira, que le costó la elección en 1996. Y los centristas Ehud Olmert y Tzipi Livni de nuevo ayudaron a Netanyahu a lograr la victoria al atacar Gaza a finales de 2008.
Parece que los israelíes prefieren a un dirigente que no se preocupa de poner un guante de terciopelo sobre su puño de hierro.
Netanyahu ya avanzaba en los sondeos antes de acuñar la Operación Pilar Defensivo. Pero las fortunas electorales de Ehud Barak, descrito a veces como el hermano siamés político de Netanyahu y mentor militar de Netanyahu desde los días de comando conjunto, ciertamente han parecido sombrías.
Barak necesitaba desesperadamente una campaña militar en lugar de política para mejorar su reputación y hacer pasar a su partido renegado, Independencia, por el umbral electoral y al parlamento israelí. Parece que Netanyahu, pensando que tenía poco que perder por una operación en Gaza, puede haber estado dispuesto a complacerlo.

Tercer culpable: el ejército israelí

El ejército de Israel se ha convertido en adicto a dos doctrinas que llama “principio de disuasión” y “ventaja militar cualitativa”. Ambas son maneras elegantes de decir que, como algún matón de la mafia, el ejército israelí quiere estar seguro de que por sí solo puede “dar una paliza” a sus enemigos. La disuasión, en jerga israelí, no se refiere a un equilibrio del miedo sino al derecho exclusivo de Israel a utilizar el terror.
La acumulación de cohetes por parte de Hamás, por lo tanto, viola el propio sentido de decoro del ejército de Israel, tal como lo hace Hizbulá más al norte. Israel quiere que sus vecinos enemigos no tengan capacidad para resistirse a a sus dictados.
Sin duda el ejército estaba más que dispuesto a apoyar las campañas electorales de Netanyahu y Barak si también obtenía una oportunidad de eliminar parte del arsenal de cohetes de Hamás.
Pero existe otra razón estratégica por la cual el ejército israelí ha estado ansioso de volver a combatir contra Hamás.
Los dos principales corresponsales militares de Haaretz explicaron la semana pasada la lógica de la posición del ejército, poco después del asesinato de Yabari por Israel. Informaron: “Durante mucho tiempo Israel ha estado manteniendo una política de contención en la Franja de Gaza, limitando su reacción al prolongado esfuerzo por parte de Hamás de dictar nuevas reglas del juego rodeando el cerco, sobre todo en un intento de impedir la entrada de las FDI [ejército israelí, N. del T.] en el ‘perímetro’ de la franja, de un ancho de unos pocos cientos de metros al oeste del cerco”.
En resumen, Hamás ha enfurecido a los comandantes israelíes al negarse a quedarse tranquilo mientras el ejército utiliza grandes áreas de Gaza como su terreno de juego y entra a su gusto.
Israel ha creado lo que llama una “zona divisoria” dentro del cerco alrededor de Gaza, a menudo de un ancho de hasta un kilómetro, a la que los palestinos no pueden entrar pero que el ejército israelí puede utilizar como una entrada para lanzar sus “incursiones”. Las armas teledirigidas montadas en torres de vigilancia israelíes alrededor de Gaza pueden abrir fuego sobre cualquier palestino si piensan que se ha acercado demasiado.
Tres incidentes poco antes de la ejecución extrajudicial de Yabari ilustran la lucha por el control sobre el interior de Gaza.
El 4 de noviembre el ejército israelí mató a tiros en Gaza a un joven palestino. Se dijo que se había aproximado al cerco. Los palestinos dicen que era mentalmente incapacitado y que podría los paramédicos podrían haberlo salvado si los israelíes no hubieran impedido durante varias horas que las ambulancias lo alcanzaran.
El 8 de noviembre, como ya señalamos, el ejército israelí hizo una incursión a Gaza para atacar a militantes palestinos y al hacerlo mató a un muchacho que jugaba fútbol.
Y el 10 de noviembre, dos días después, los combatientes palestinos dispararon un misil antitanque que destruyó un jeep que patrullaba en el cerco que rodea Gaza, hiriendo a cuatro soldados.
Como señalan los periodistas de Haaretz, parece que Hamás trata de demostrar que tiene tanto derecho a defender su lado del “cerco fronterizo” como Israel el suyo.
La reacción del ejército ante esta demostración de impertinencia nativa ha sido infligir una forma salvaje de castigo colectivo a Gaza para recordar a Hamás quién es el que manda.

Cuarto culpable: la Casa Blanca

Es casi imposible creer que Netanyahu haya decidido reavivar la política de Israel de ejecuciones extrajudiciales de dirigentes de Hamás –y transeúntes– sin por lo menos consultar a la Casa Blanca. También es evidente que Israel esperó hasta después de las elecciones en EE.UU. antes de comenzar su escalada, restringiéndose, como lo hizo en Plomo Fundido, al “tiempo de reposo” en la política estadounidense entre las elecciones y la inauguración presidencial.
Lo hizo para evitar una obvia situación embarazosa al presidente de EE.UU. Hay que suponer que Barack Obama aprobó anticipadamente la operación de Israel. Ciertamente ha declarado su abundante respaldo desde entonces, a pesar de los escenarios extremadamente optimistas presentados por algunos analistas de que era probable que se vengara de Netanyahu en su segundo período.
También hay que recordar que la beligerancia de Israel hacia Gaza, y la disminución de la presión interior sobre Israel para que negocie con Hamás o llegue a un alto el fuego, han sido posibilitadas porque Obama obligó a los contribuyentes estadounidenses a subvencionar considerablemente el sistema de interceptación de cohetes de Israel, Cúpula de Hierro, por un monto de cientos de millones de dólares.
El sistema Cúpula de Hierro se está utilizando para derribar cohetes procedentes de Gaza que de otra manera habrían caído en zonas urbanas de Israel. Por ello Israel y la Casa Blanca han logrado presentar la generosidad de EE.UU. para la interceptación de cohetes como un gesto humanitario.
Pero la realidad es que Cúpula de Hierro ha influenciado considerablemente el cálculo de costes-beneficios de Israel a favor de más agresión, porque ha aumentado el sentido de impunidad de Israel. Sea cual sea la capacidad de Hamás de contrabandear a Gaza armas más sofisticadas, Israel cree que puede neutralizar esa amenaza utilizando sistemas de intercepctaión.
Lejos de constituir una medida humanitaria, Cúpula de Hierro ha servido simplemente para asegurar que Gaza continúe sufriendo una cantidad mucho mayor de muertes y heridas en enfrentamientos con Israel y que semejantes enfrentamientos sigan ocurriendo regularmente.
Estos son los cuatro principales culpables. Hay que hacerlos responsables de las muertes de palestinos e israelíes de estos días y si Israel expande sus operaciones, de todo lo que ocurra en las próximas semanas.

Jonathan Cook

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Gaza: La información culpable



Estamos demasiado acostumbrados a la barbarie televisada. Es tanta la información y saturación que ya ni prestamos atención a las imágenes de muertos que llegan a nuestros aparatos, sangre derramada en países alejados y que son presentadas en ráfagas, sin explicación ni contexto, como desastres naturales en medio de unos telediarios que pasan en segundos del horror al entretenimiento.
Esta mala información cotidiana que no explica nada, no es casual ni está improvisada, busca ciudadanos confusos que no puedan entender el mundo, que se queden en la anécdota más que en los hechos y que en lugar de ideas construyan opiniones. No hay nada más fácil de cambiar que una opinión.
Una idea formada es fruto del análisis y el conocimiento, al contrario que la opinión que no deja de ser simple y volátil pero que, en nuestras sociedades, es utilizada para justificar o impulsar cambios políticos que afectan a la vida y que no son resultado de una reflexión serena.
Por eso es tan importante la buena información, porque atañe a la percepción de como vemos la vida y determina nuestras actuaciones. Quien controla la información, y la industria cultural, diseña la realidad.
Asistimos horrorizados a la furia criminal desatada por Israel contra la franja de Gaza. Bombardeos aéreos y artillados continuos sobre la zona más densamente poblada del mundo.
Por desgracia no es nada nuevo. Israel es un estado gamberro que no acata la legalidad internacional, ocupa ilegalmente tierra usurpada al pueblo palestino y está en permanente expansión por medio de colonias armadas. Además, practica la represión sistemática, las detenciones indiscriminadas y el encarcelamiento sin juicio. Legalizada la tortura por una sentencia de su Tribunal Supremo, realiza habitualmente asesinatos selectivos extraterritoriales y emplea, sin dudar, su abrumador poder militar a la mínima ocasión.
Hay estudios y denuncias sobre la limpieza étnica de palestinos y hasta la utilización de la arqueología para construir un pasado a la imagen y semejanza de un ideario basado en mitos religiosos que lo sitúan como un pueblo elegido por Dios para poblar la tierra prometida, situada en la Palestina histórica.
Su legislación no permite los matrimonios civiles y le otorga el derecho de controlar por tierra, mar y aire, todo el territorio que le queda a Palestina, una suerte de bantustanes inconexos gracias a las barreras militares que impiden la vida normal. A imitación de los nazis, sus antiguos verdugos, se ha sabido que hasta calcularon las calorías necesarias para no morir y así determinar la cantidad de alimentos que dejaban entrar en la franja.
Cualquier país con este historial estaría aislado y no cesaríamos de oír airadas voces de la llamada Comunidad Internacional exigiendo su aislamiento por medio de sanciones e incluso con resoluciones que contemplaran el uso de la fuerza.
Pero nada de eso pasa con Israel, la inmensa mayoría de los medios occidentales directamente callan o minimizan sus desmanes y nada vemos de la beligerancia que emplean con los países que el Departamento de Estado en Washington declara unilateralmente como “malvados”.
No hay comparación con la implicación y el maniqueísmo con el que se aborda el conflicto sirio, como se trató la caída de Gadafi, la exclusión aérea en Libia o cualquier asunto que involucre a Cuba, Venezuela, Ecuador, …
En estos momentos se supera ya la cifra de 100 palestinos asesinados, 24 de ello niños, pasando de los 800 heridos. Como en toda guerra, y más en un lugar superpoblado como Gaza, la mayoría de bajas son civiles, gente a la que ni siquiera se les permite huir de la ciudad por los bloqueos impuestos por Israel y Egipto, este último algo suavizado desde la caída de Mubarak.
Tal y como hiciera en la invasión del Líbano en 2006, o en la anterior agresión a Gaza de 2009 y a imagen y semejanza de los estadounidenses en Irak, Israel acaba de atacar por segunda vez el centro donde se aloja la prensa. Si en el primer ataque se hirió de gravedad y se mutiló a seis periodistas, en este caso ya hay muertos, sin que la prensa occidental, la cacareada Comunidad Internacional, el Departamento de Estado o la ONU pongan el grito en el cielo.
El tratamiento periodístico sobre las acciones militares en Gaza se basa en la minimización del horror, la falsa equidistancia entre agresor y agredido, la ocultación de la diferencia de medios entre milicias independientes dedicadas a la autodefensa y el décimo ejército del mundo, el uso de adjetivaciones negativas al referirse a las fuerzas políticas palestinas, la omisión del conflicto histórico producido por la ilegal ocupación israelí y el olvido en el análisis informativo de las normas del Derecho Internacional Humanitario.
Para la población, que solo recibe la información producida por los grandes medios, lo de Gaza es una guerra entre iguales, donde todos son culpables, pero NI SON IGUALES, NI SON IGUAL DE CULPALBES.

Javier Couso

El “golpe desvastador” que Obama no nos quiere dar



A lo largo de más de cincuenta años los medios de comunicación han construido distintos pretextos para justificar el cerco económico, comercial y financiero que Estados Unidos mantiene contra Cuba.
En los años sesenta fueron la alianza con la URSS y el apoyo a los movimentos de liberación nacional en América Latina las razones esgrimidas por Washington para rechazar un cambio de política hacia Cuba. Luego, la presencia militar cubana en África que, como reconoció Nelson Mandela, contribuyó de manera decisiva al fin del Apartheid -monstruosa violación a los Derechos Humanos de todo un pueblo- ocupó el centro de los pretextos norteamericanos, reiterados por la gran prensa internacional.
Tras la desaparición de la URSS, la tesis lanzada por la maquinaria propagandística estadounidense era que se acercaba la “hora final de Fidel Castro”, ¿para qué negociar con un gobierno a punto de caer?
Cuando pasaron los años y el gobierno revolucionario no cayó, Estados Unidos -que apoyó al régimen del Apartheid en Sudáfrica- al que Cuba combatió por décadas, convirtió los Derechos Humanos en bandera para demonizar a la Isla y las cifras en el presupuesto de EE.UU. destinadas a pagar una “oposición”, cuyas provocaciones -al no ser toleradas por las autoridades cubanas- justifiquen el bloqueo, han crecido hasta alcanzar, sólo en fondos públicos, los veinte millones de dólares anuales.
Ya en el siglo XXI, la permanencia en prisión de un grupo de personas condenadas en 2003 por conspirar con la representación diplomática en La Habana de George W. Bush para provocar una intervención militar norteamericana en Cuba era el principal motivo esgrimido por Washington para no modificar el bloqueo que fue recreducido por el invasor de Iraq y Afganistán.
Llegado al poder Barack Obama en 2009, se restablecieron los viajes y las remesas de cubanoamericanos a la Isla, ambos aspectos aprobados por Bill Clinton y limitados por Bush, pero la persecución a empresas y bancos que se relacionen con Cuba lejos de disminuir se incrementó. Con la condena en La Habana del ciudadano norteamericano Alan Gross, por establecer de manera ilegal dentro de la Isla -como parte de un programa gubernamental estadounidense- redes de comunicaciones con equipos de uso militar, Estados Unidos incorporó la libertad de Gross como exigencia para un cambio en su política que acaba de ser condenada por vigésima primera ocasión de manera abrumadora en la ONU.
Ninguno de los condenados en 2003 permanece en prisión y Alan Gross acaba de demandar al gobierno de Estados Unidos por causar el fracaso de su misión en Cuba, al no advertirle de los riesgos que esta implicaba.
¿Qué queda a Estados Unidos para justificar su política? Practicamente nada. En cambio, son muchos los beneficios que obtendría Washington con su modificación. El canciller cubano, después de relacionar los sufrimientos y daños provocados por el bloqueo norteamericanos a la vida del pueblo cubano, lo analizaba así al presentar ante la Asamblea General de las Naciones Unidas la resolución contra el bloqueo:
“Mantenerla no es del interés nacional de los Estados Unidos. Por el contrario, daña los intereses de sus ciudadanos y compañías, en especial en tiempos de crisis económica y elevado desempleo, quienes, según todas las encuestas, demandan un cambio de política. ¿Por qué cercenar los derechos constitucionales, civiles y la libertad de viajar de los norteamericanos prohibiéndoles visitar la isla, si estos pueden ir a cualquier otro lugar del planeta, incluso donde su país libra guerras?
“¿Por qué renunciar a un nuevo mercado de 11 millones de personas? ¿Para qué seguir gastando cientos de millones de dólares, que vienen de los impuestos que pagan los ciudadanos, en la inútil e ilegal subversión contra Cuba? ¿Para qué dañar sus relaciones con otros Estados, incluidos sus aliados, con medidas extraterritoriales que violan el Derecho Internacional? ¿Por qué aplicar el enfoque contrario al que anima sus crecientes relaciones económicas con Estados de sistema político diferente?
“El bloqueo también afecta los legítimos intereses y discrimina a la emigración cubana aquí asentada, que en su gran mayoría favorece la normalización de las relaciones con su Nación. Resta credibilidad a la política exterior de los Estados Unidos, le provoca aislamiento, lo coloca en costosos dobles raseros, no ha sido efectivo durante 50 años para los fines que se persiguen y significa un escollo insalvable en su cada vez más incómoda relación con América Latina y el Caribe. De cesar, evitaría a su gobierno un mayor descrédito de las políticas humanitarias y este dejaría de ser un pertinaz violador de los derechos humanos de los cubanos.”
Son elementos de mucho peso, pero para algunos hay más. El muy premiado analista Rafael Rojas, fabricado por la misma maquinaria que financia la subversión contra Cuba y que tiene el privilegio de publicar en el diario español El País, a pesar del sustancial recorte de plantilla aplicado allí, ha escrito un artículo sobre las relaciones de Estados Unidos con América Latina en el que afirma que tal cambio debe producirse porque propiciaría un “golpe desvastador” al ALBA, “la institución que más firmemente se opone a las instituciones y los principios interamericanos”.
Viniendo de la misma persona que ha dicho que los cubanos debemos olvidarnos de José Martí, no caben dudas de su interés en servir al “Norte revuelto y brutal que nos desprecia” y no al pueblo del país donde nació: Hay que eliminar el bloqueo no porque causa escasez y sufrimiento a los cubanos sino porque, según este lacayo disfrazado de académico, asestaría un golpe a quienes se oponen a la dominación estadounidense en América Latina y constituyen una alternativa de resistencia cubana contra las agresiones norteamericanas. Ojalá Obama escuche a su servidor y nos de el tal gople, que no sería sino un triunfo de Latinoamérica y Cuba frente a un crimen condenado universalmente y encubierto por las mentiras y pretextos de los propagandistas pagados por Washington. La historia dirá.

Iroel Sánchez
La pupila insomne

martes, 20 de noviembre de 2012

Somos internacionalistas… ¡y qué!



Hemos visto, con la polémica desatada por la presencia de la camarada Alexandra en la delegación de paz actualmente en Cuba, que la existencia de internacionalistas en las filas de las FARC incomoda al gobierno colombiano: teme la fuerza del ejemplo y el interés que despierta en las juventudes la vida de quienes hemos decididoluchar lejos de nuestra “patria”…

Como otros internacionalistas que comparten la vida de los guerrilleros colombianos, vine a ponerme a la orden de un pueblo heroico más avanzado que el mío en la lucha, para aportar lo que pueda a la revolución mundial.
Para la derecha, cuyo ideal tiene que ver con acumulación y egocentrismo, tal elección de vida es sospechosamente incomprensible, es por ello que llaman “terrorista internacional” a todo aquél que se solidarice con las luchas de otros pueblos, mientras tienen el descaro de nombrar “héroe de la libertad”a un mercenario gringo matando niños en Siria…Tienen los medios de producción, tienen los de comunicación, pero nosotros somos más, y cuando todos hayamos entendido que no tenemos nada que perder habremos ganado la guerra.
Colombia merece que el mundo mire hacia ella. No es el único pueblo que sufre los terribles efectos de la transnacionalización del capital y la voracidad criminal de una clase burguesa sin escrúpulos. Tampoco es el único pueblo que lucha con heroísmo, pero es uno de los lugares del planeta que tiene la “desgracia” de tener en su suelo envidiables riquezas, ala par de una posición estratégica para el control del continente americano. Por esto, desde hace décadas, sufre una invasión silenciosa pero feroz que ha provocado una histórica resistencia popular, hoy sinónima de esperanza real de cambios radicales para la región, loque tendría implicaciones mundiales.Mientras nos dicen que la participación desinteresada en la lucha de otro pueblo es intromisión a los asuntos políticos internos, el imperialismo interviene donde hay intereses financieros y estratégicos por parte de los conglomerados transnacionales que él representa. Porque las fronteras sólo existen para mantener cercados a los pueblos cuando el capital y sus representantes no conocen límites para el saqueo y la muerte. Mientras el gobierno colombiano, ala par de la derecha mundial, criminaliza la solidaridad de los pueblos, aplaude las agresiones imperiales. En su propio suelo se hace lacayo de intereses transnacionales dañinos al tiempo que tilda de terrorista a todo aquel que se involucre en la lucha del pueblo colombiano.
Estoy luchando en las FARC-EP porque del destino de Colombia dependemos todos. No creo que mi participación sea decisiva para la definición de la victoria, sólopiensoque tengo el mismo derecho que todos de luchar por lo que me parece justo e importante, y que si todos de verdad nos involucramos, entonces sí haremos la diferencia.
Para mí, ser combatiente internacionalista de las FARC-EP es elegir ser consecuente con mis ideas y comprometer el resto de mi existencia en la lucha por la liberación de Colombia y la construcción de un nuevo Estado donde impere la justicia social, como un primer paso en la edificación de un mundo sin imperialismo.
Soy comunista, siempre lo he sido, y como tal soy internacionalista; no reconozco ni el concepto burgués del Estado nación, ni las fronteras artificiales que quieren delimitar mi identidad. Soy del pueblo, una ciudadana del mundo que tomó parte en una guerra global que declararon hace mucho los grandes capitalistas al resto de la humanidad. Ser internacionalista es tomar las riendas de la propia vida y actuar segúndicta la consciencia. Es involucrarse con una causa local porque ésta hace avanzar la revolución mundial, de ahí la importancia de la resistencia del pueblo colombiano en este momento. La lucha de las FARC-EP no es nacionalista, es bolivariana, tiene la amplitud de la Patria Grande y la claridad del marxismo leninismo; todo guerrillero fariano es internacionalista porque es consciente de que su lucha fortalece las demás y está dispuesto a pelear donde se le necesite.
Elegir hacerme combatiente internacionalista es aceptar la herencia de los hombres y mujeres que antes de mí siguieron el camino,significa decirles a estos hermanos, que no he conocido, que sus vidas valieron la pena. Soy una internacionalista proletariarespondiendo al llamado del manifiesto comunista: “Proletarios de todos los países ¡Uníos!” y a una antigua tradición de los pueblos. Contaron,para mi proceso de elaboración conceptual del mundo, la rebelión de los esclavos liderada por Espartaco o las guerras de independencia de América con, por ejemplo, la “legión británica” que luchó al lado de Simón Bolívar. El mismo Bolívar desarrolla una elevada consciencia internacionalista expresada en la construcción del proyecto gran Colombiano. Una profunda inspiración fueron para mí las Brigadas Internacionalistas de la Guerra Civil Española que a la par de un apoyo militar contundente, representaron un modelo de temple y disciplina en las filas libertarias y fue un aliento para el conjunto de la población española levantada en armas…. Es de resaltar que muchos de estos combatientes internacionalistas fueron parte de la organización de la resistencia al nazi-fascismo en toda Europa. Un reconocimiento especial merece el valor de Carlos Ilich Ramírez, internacionalista venezolano que paga en Francia cadenaperpetua por sus actos de solidaridad con el pueblo palestino. El Che por supuesto y Tania, pero también Araceli Pérez Darias, mexicana, miembro de la dirección del Frente Sandinista; Hugo Alfredo Irurzún y Gorriarán Merlo, argentinos quienes lograron el ajusticiamiento del dictador Somoza, huido a Paraguay; Begoña García Arandigoien y PakitoAriaran, revolucionarios vascos caídos en El Salvador, y muchos más camaradas que son ejemplos para todos los hombres y mujeres que hoy luchan por la justicia social alrededor del mundo,ejemplos que la derecha mundial teme particularmente e intenta por todos los medios borrar de la historia.
En las filas de las FARC-EP, como combatientes, militantes del Partido Comunista Clandestino o colaboradores, hay, desde los primeros años de la organización, luchadores internacionalistas. Gracias a ellos se sabe, fuera de las fronteras colombianas, de la vida guerrillera; aunque las tareas que cumplen sean variadas, el trato es el mismo que cualquier militante colombiano y está sometido a la discreción propia de las tareas revolucionarias. Durante los años que llevo en esta organización, supe de varios “extranjeros” que dieron la vida en cumplimiento de sus tareas, de algunos que andan por otros lados, de los que combaten en otros frentes… Latinoamericanos, la mayoría pero también de otros países del mundo. Algunos cumpliendo el mandato de una organización revolucionaria; la mayoría, a título personal. Somos iguales que todos, pero nuestros camaradas permanentemente nos recuerdan lo valioso que es tenernos allí, saber que no están solos y conocer las experiencias de otros lugares y siempre con mucho cariño nos integran a la cotidianidad de la vida guerrillera. Esto me hace sentir orgullosa de hacer parte del Ejército del Pueblo, que allí donde estoy es donde puedo aportar algo especial, y aprender, más que todo, aprender...
Entonces, ser como el Che, humilde, apasionada y consecuente como él… Algunos dirán “demasiados sacrificios”, la riqueza humana que me nutre vale más que estos supuestos sacrificios, es una opción de vida que en el fondo me aporta más felicidad que amargura, una vida que no cambiaría por todas las comodidades del mundo, porque es la que me llena de la satisfacción de hacer lo correcto y da un sentido a mi existencia. ¿Difícil? A veces, pero llena de alegríay amor. Lo que sí, tuve que hacer elecciones: decidir no tener hijos,dejar atrás una confortable “normalidad” y a los seres queridos que no pidieron separarse de mí de esta forma, amigos, familiares, que a veces no logran entender porque preferí compartir mi vida con “extraños”… A ellos, que nunca han pronunciado una palabra de rechazo,aun cuando la “opinión pública” condena la radicalidad de mi compromiso, aun cuando no comparten mis opiniones, les doy las gracias, siempre me apoyaron, sé que tengo mucha suerte de tenerlos y que muchos de mis camaradas no pueden compartir esta misma alegría… gracias de todo corazón.
A todos los indignados de la tierra, a todos los que creen que no podemos seguir con este sistema decadente, a todos aquellos que se sienten revolucionarios, los invito adejar de lado sus temores y unirse a la lucha. Tomemos consciencia de lo que realmente pasa alrededor nuestro, de las conexiones internacionales del capital y la inviabilidad del modelo neoliberal, einvolucrémonos en esta confrontación de clases que sólo terminará cuando las grandes mayorías, o sea cada uno de nosotros, se den cuenta que juntos podremos vencer.

¡Nuestra patria es América, América es la esperanza del universo! (consigna fariana)
No hay mejor forma de alcanzar la libertad que luchar por ella (Bolívar)

Natalie Mistral, combatiente internacionalista de las FARC-EP.

Sobre el antisemitismo como chantaje político: a propósito de la nueva agresión de Israel a la Franja de Gaza



Quienes condenen la nueva agresión perpetrada por Israel en la Franja de Gaza se exponen a recibir una reiterada descalificación: “antisemita”.
Para esos inveterados racistas cualquier crítica a las políticas genocidas del estado de Israel, cualquier denuncia de sus atrocidades y de su barbarie sólo puede nacer de un intenso odio al pueblo judío. Tamaña confusión entre pueblo y régimen político no es casual ni gratuita. Constituye, en cambio, el absurdo chantaje metódicamente utilizado por la derecha reaccionaria israelí y sus aliados en el imperio para desacreditar cualquier denuncia de los crímenes del estado de Israel y de su suicida curso de acción que, en el largo plazo, tendrá como víctima al propio pueblo judío. Esta postura para nada es exclusiva de los fascistas israelíes: recuerda la que adoptaban sus congéneres argentinos cuando calificaban de “campaña anti-argentina” las críticas que desde dentro y fuera del país se dirigían en contra de la dictadura terrorista cívico-militar que sembró destrucción y muerte en la segunda mitad de los años setentas.
Ellos también equiparaban maliciosamente pueblo y gobierno -como hoy lo hacen los racistas judíos- para desvirtuar cualquier ataque contra el estado terrorista como si fuera una agresión al pueblo argentino. En ambos casos lo que se pretende es defender a un régimen político nefasto que, en el caso de Israel, ha sido denunciado por eminentes personalidades de la comunidad judía, dentro y fuera de ese país. Son conocidas –pese a ser silenciadas oficialmente- las dudas que Albert Einstein y el gran filósofo judío Martin Buber abrigaban en relación a la forma concreta que estaba tomando la creación del estado de Israel ya en sus primeros años de vida. Poco antes del desencadenamiento de la operación “Pilar Defensivo” Noam Chomsky informaba sobre lo que pudo ver en su en su reciente visita a la Franja de Gaza, y sus críticas fueron demoledoras. Puede accederse al video correspondiente en: http://www.democracynow.org/2012/11/14/noam_chomsky_on_gaza_and_the
La lista de eminentes judíos disconformes con las políticas del estado israelí sería interminable: Daniel Barenboim y su noble cruzada pacifista con el palestino Edward Said se nos viene inmediatamente a la mente, lo mismo que el vibrante testimonio de Norman Finkelstein, un politólogo estadounidense, hijo de sobrevivientes de los campos de concentración del nazismo, quien en una conferencia ofrecida en 2010 en la Universidad de Waterloo (Canadá) dijo que “No hay nada más despreciable que usar el sufrimiento y el martirio de ellos (quienes murieron en campos de concentración) para justificar la tortura, la brutalidad, la destrucción de hogares que Israel comete a diario con los palestinos. Por lo tanto me niego a ser presionado o intimidado por sus lágrimas de cocodrilo. (en referencia a una de las asistentes a su conferencia).” Este pasaje de su presentación en la Universidad de Waterloo puede verse en: https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&;v=gE8GESi35Yw
A lo anterior podrían agregarse las múltiples organizaciones judías que rechazan esa espuria identificación entre pueblo y régimen. Una de ellas, denominada Jews for Justice for Palestinians. Two peoples-one future, tiene como divisa una cita del Rabino Hillel, del siglo I antes de Cristo, que para horror de los ultraortodoxos de hoy día reza así: “Lo que no quieras para ti no lo hagas a tu vecino. Esto es toda la Torah. El resto son comentarios.” Hillel se anticipó nada menos que en 1800 años al célebre imperativo categórico que popularizara Immanuel Kant: “Actúa sólo de forma tal que la máxima de tu acción pueda convertirse en una ley universal.” Por supuesto que no serán las enseñanzas de aquel sabio judío o las del filósofo prusiano las que vayan a asimilar Netanyahu, su fascista canciller Avigdor Lieberman y los halcones israelíes; escucharán más bien los torpes balbuceos de algunos decrépitos sucesores de Hillel, movidos por un odio inconmensurable hacia el pueblo de cuyas tierras se apoderaron, los palestinos, y de los cuales in pectore se pone en duda su misma condición humana.
Lo anterior permite comprender las razones por las que el gobierno de Israel pudo movilizar sin escrúpulo alguno su infernal máquina guerrera contra un pueblo indefenso, sin ejército, sin aviación, sin marina de guerra, sin status internacional reconocido, bloqueado por aire, tierra y mar, imposibilitado de recibir ayuda externa (medicamentos, alimentos, ropa, etc.) y encerrado “como animales en una jaula”, como lo recuerda Chomsky en la entrevista citada más arriba. Pero hay algo más: según informa Walter Goobar el periodista israelí Aluf Benn publicó en el diario Haaretz de este jueves una nota en la que se asegura que Ahmed Yabari –el jefe militar de Hamas cuyo asesinato desencadenó la violencia- era el “responsable del mantenimiento de la seguridad de Israel en la Franja de Gaza”. En un giro por demás siniestro de los acontecimientos Yabari no fue eliminado por ser un jefe terrorista como dijo la propaganda sionista sino porque estaba negociando un acuerdo de paz. Como asegura Goobar, “esta no es una afirmación retórica ni obra de una maniobra de victimización de Hamás, sino que quien lo afirma es nada menos que Gershon Baskin, un mediador israelí que llevaba y traía propuestas entre Yabari y altos cargos israelíes.” 1
Tiene sentido: ni el complejo militar-industrial estadounidense ni el fundamentalismo racista israelí están interesados en lo más mínimo en llegar a un acuerdo de paz en esa parte del mundo. La guerra es un gran negocio y, a la vez, un recurso para tratar de estabilizar la tambaleante situación geopolítica que impera en Medio Oriente. Además, en este caso, esta operación casi no tiene costos para Israel porque no son dos ejércitos los que se enfrentan -y que podrían infligirse daños relativamente semejantes- sino una formidable fuerza militar que cuenta con todo el apoyo de la mayor potencia militar en la historia de la humanidad y una población civil acorralada e inerme, que lo único que tiene para repeler el ataque es el voluntarismo de sus milicianos que mal puede equiparar la fenomenal desproporción existente entre los armamentos de ambas partes. El recuento de víctimas de uno y otro lado exime de mayores comentarios.
Con estos antecedentes a la vista es apropiado caracterizar al estado de Israel como un “estado canalla”, que viola flagrantemente, con el incondicional apoyo del amo imperial, la legislación internacional, las resoluciones de las Naciones Unidas y el derecho de gentes. Tal como lo subraya Finkelstein ningún chantaje de “antisemitismo” puede disolver el carácter genocida de estas políticas; ningún ardid extorsivo, cuya eficacia obedece a los imperdonables horrores de la shoah perpetrado por el régimen nazi (y condonado por las potencias imperialistas de la época) puede obrar el milagro de transformar el vicio en virtud o el crimen en bondad. Y ante ello ningún hombre o mujer debe permanecer callado. El cómplice silencio de los años treinta y cuarenta posibilitó el exterminio de los judíos en la Alemania nazi. La comunidad internacional no puede incurrir otra vez en semejante error, sobre todo cuando sabemos que los gobiernos de las principales potencias, bajo la dirección de Estados Unidos, no harán absolutamente nada para detener esta carnicería porque han sido desde 1948 hasta hoy cómplices y partícipes necesarios de cuanto crimen haya cometido el estado de Israel. Si existe eso que algunos llaman la “sociedad civil mundial” debe manifestarse, ahora, antes de que sea demasiado tarde.
Cerramos esta breve reflexión citando las actualísimas palabras de León Rozitchner, un gran filósofo marxista, judío, argentino, fallecido hace poco más de un año. Un maestro en el sentido más integral del término, que en el “Epílogo” de un notable libro de su autoría, Ser Judío, se preguntaba lo siguiente:
“¿Qué extraña inversión se produjo en las entrañas de ese pueblo humillado, perseguido, asesinado, como para humillar, perseguir y asesinar a quienes reclaman lo mismo que los judíos antes habían reclamado para sí mismos? ¿Qué extraña victoria póstuma del nazismo, qué extraña destrucción inseminó la barbarie nazi en el espíritu judío? ¡Qué extraña capacidad vuelve a despertar en este apoderamiento de los territorios ajenos, donde la seguridad que se reclama lo es sobre el fondo de la destrucción y dominación del otro por la fuerza y el terror! Se ve entonces que cuando el estado de Israel enviaba sus armas a los regímenes de América Latina y de África, ya allí era visible la nueva y estúpida coherencia de los que se identifican con sus propios perseguidores. Los judíos latinoamericanos no lo olvidamos. No olvidemos tampoco Chatila y Sabra”.

1 Ver Walter Goobar, “Los verdaderos blancos de Benjamín Netanyahu”, en Miradas al Sur (Buenos Aires) Año 5. Edición número 235. Domingo 18 de noviembre de 2012

lunes, 19 de noviembre de 2012

Una terrorífica base de la OTAN amenaza América Latina




La fortaleza militar de la Otan en las Malvinas: La Base Aérea de Mount Pleasant y Estación Naval Mare Harbour

La OTAN es terrorífica arma de guerra del Imperio y sus aliados y amenaza para América Latina

lA Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) o NATO (por sus siglas en inglés) es la alianza militar más terrorífica y de mayor potencia destructiva, nunca antes concebida en la historia de la humanidad. En la actualidad es una grave amenaza para América Latina y el Caribe.
Estados Unidos y sus aliados europeos la crearon en el marco de la guerra fría con la intención de enfrentar a la Unión Soviética y sus aliados que se vieron forzados a responder la provocación occidental, creando el Pacto de Varsovia.
La Unión Soviética y su descalabro produjeron el fin del Pato de Varsovia y ya sin el fantasma del comunismo, la tétrica OTAN debía ir a descansar en el museo de las más grandes torpezas e infamias de la humanidad, pero no, Estados Unidos constituido en imperio inapelable y la Unión Europea como su fiel aliada, y con similares propósitos de dominación, decidieron no sólo mantener la OTAN, sino reforzarla con aviones, helicópteros, submarinos, naves de guerra de todo tipo y un ejército de aire, mar y tierra dotados de armas nucleares capaces de destruir -siete veces- la vida sobre la tierra y como si eso fuese poco, la OTAN dispone de armas químico-bacteriológicas y equipos militares dotados de tecnología de punta y de última generación, incluidos satélites espías. Además, las fuerzas de seguridad de Estados Unidos y Europa, los servicios de espionaje o comunidades de inteligencia trabajan coordinadamente para dotar de toda clase de información a los comandantes de la OTAN al tiempo que definen estrategias y señalan objetivos bajo decisión del Presidente de Estados Unidos y de los Presidentes o Jefes de Gobierno de la Europa otanizada.

Las terroríficas armas de la OTAN

Los latinoamericanos y caribeños no tienen conciencia de la terrible amenaza que es la OTAN para la supervivencia de nuestros pueblos; hasta los dirigentes y líderes parecen considerar que la OTAN, al tener su sede en Europa, está muy lejos de nuestra subregión y, por tanto, no es una amenaza real para la paz del subcontinente y a menudo se olvidan que Latinoamérica y el Caribe fueron declaradas zonas libres de armas nucleares y de armas de destrucción masiva: químico-bacteriológicas, como olvidan, también, que cada base militar de Estados Unidos instalada en nuestras patrias, es potencialmente una base militar de la OTAN. Este es un peligro real que amenaza la vida de nuestros pueblos.
La OTAN está en América Latina y en el Caribe y en estos mismos días, Estados Unidos, Gran Bretaña y la OTAN instalan una inmensa y sofisticada base en las Islas Malvinas para amedrentar a la República Argentina y su decisión de reclamar la soberanía sobre las islas, arrebatadas prepotente y abusivamente por el Reino Unido que no quiere deshacerse de su escabroso pasado colonial.
La base militar de la OTAN en las Islas Malvinas argentinas, es una amenaza directa a la soberanía y la paz de Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil, Chile. El Cono Sur de nuestra América está en peligro, bajo constantes amenazas de bombardeos, invasiones e intervenciones armadas e injerencias imperiales de toda naturaleza, y lo que es peor con la complicidad de algunos gobiernos de nuestras patrias que han permitido la vigencia de convenios militares de cooperación o la instalación de nuevas bases militares por parte de Estados Unidos, con burdos pretextos de ayuda humanitaria o para intervenir en desastres naturales y en el control del crimen organizado internacional, cuando en realidad son bases de control político, militar y económico para advenir al dominio neocolonial definitivo.
La compliciadad de algunos gobiernos de hacer tratados de cooperación es una amenaza directa
Pero cada vez los pueblos comienzan a despertar de letargos neocoloniales y al adquirir conciencia de los peligros que le acechan, América Latina y el Caribe empiezan a desempeñar el papel relevante en una serie de campañas que se han realizado en rechazo a la presencia de la OTAN y emplazan a Estados Unidos y sus aliados a la abolición de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Así quedó de manifiesto en Dublín, Irlanda, durante el III Congreso de la Red Internacional No a la OTAN-No a la Guerra, donde se reconoció el hecho incontrovertible de que los latinoamericanos y los caribeños tienen a la OTAN como un vecino peligroso y un invasor taimado y subrepticio, según decía el analista Luis Gutiérrez Esparza.
Desde esa campaña, se han realizado otras, y una de las más grandes manifestaciones públicas de rechazo a la maquinaria de guerra imperial, se produjo en Chicago en la Contra Cumbre de la OTAN, realizada en el pasado mes de mayo.
Tiene razón Luis Gutiérrez Esparza al señalar que los más de tres mil kilómetros de frontera entre México y Estados Unidos representan, a la vez, la frontera de América Latina con la OTAN; y más allá de que las bases militares estadunidenses en territorio latinoamericano son potencialmente bases de la alianza, la de Palanquero, en Colombia, ha sido específicamente designada para vuelos militares entre Sudamérica y África (hecho que adquirió una relevancia especial en el marco de la agresión de la OTAN contra Libia); y las bases militares británicas en las Malvinas y las Georgias que forman parte de la red global de la propia alianza guerrerista.
Harto conocido y por ello no menos reprochable, es que donde hay una base militar estadounidense, existe el peligro cierto de represiones y provocación a civiles y a gobiernos progresistas que, generalmente, terminan en golpes de Estado.
Los latinoamericanos y caribeños no pueden olvidar que la base estadunidense de Palmerola, en Honduras, fue el conducto del apoyo estadunidense a los golpistas en ese país que derrocaron al presidente Zelaya, y tampoco deben olvidar que el Pentágono y la CIA intervinieron en la planificación y ejecución del golpe de Estado express en Paraguay que depuso al presidente Lugo, y ahora se sabe que una de las razones fue la necesidad imperial de contar con una base militar en Estigarribia, “para controlar la Triple Frontera”.
No se debe olvidar que “el aeropuerto internacional panameño de Tocumen es utilizado por aviones estadunidenses de reconocimiento E-3 AWACS, los cuales vigilan permanentemente el espacio aéreo centroamericano; que se ha registrado una creciente presencia de buques de guerra estadunidense en la antigua base Radman, situada junto a la salida del canal de Panamá al océano Pacífico; o que Estados Unidos tiene planes para destacar aviones E-3 AWACS, Orion P-3 y transportes de carga C-17, en la base de Palanquero, en Colombia”. La presencia de las bases estadounidenses en Colombia se ha justificado con el pretexto de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, pero en realidad representa una pieza del dispositivo militar global de Estados Unidos y patrocina un enfoque militar y unilateral de estos problemas, que impide su tratamiento regional, social, político, autónomo y multilateral. La militarización unilateral implica la desestabilización regional y su presencia en Colombia y en las zonas fronterizas, ha contribuido a agravar la crisis humanitaria, ambiental y social de vastas regiones.
“Una posible consecuencia es que los países que se sienten directamente amenazados por esta política estadunidense busquen, a su vez, recursos para reforzar su seguridad y se produzca así una nueva carrera armamentista en la región, provocada por Estados Unidos. Adicionalmente, la creciente presencia militar de Washington en América Latina, sigue la pauta estratégica de la globalización de la OTAN, la única alianza militar transnacional, que pretende desplazar a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), como el principal foro global y la más importante organización supranacional.
El Comando Sur de Estados Unidos, responsable de la planificación, coordinación y conducción de las actividades militares estadunidenses en América Latina y el Caribe, ha instalado bases militares con aeropuertos en Aruba-Curazao, Antillas Holandesas; en Palmerola, Honduras; y en Comalapa, El Salvador, además de las negociadas en Colombia; y pretende instalar otras más en Argentina, Paraguay, Perú, la República Dominicana y hasta en Brasil y Argentina.
En el ámbito global, dice Gutiérrez Esparza, pero también en el latinoamericano y caribeño, son indispensables la disolución y el desmantelamiento de la OTAN, en orden a contribuir a la seguridad internacional, a la estabilidad regional y nacional, a la democracia y a la paz. La OTAN significa más guerras. Nunca ha sido, ni será, una organización para la protección y la seguridad. Es únicamente una alianza militar creada para imponer la voluntad de las élites occidentales.

TRIBUNAL DIGNIDAD, SOBERANÍA Y PAZ CONTRA LA GUERRA-COMITÉ INDEPENDENCIA Y SOBERANÍA PARA AMÉRICA LATINA

Blog El Muerto

domingo, 18 de noviembre de 2012

Israel va por todo



Una vez más las “fuerzas de defensa” del Estado de Israel se aprestan a iniciar una expedición punitiva sobre la Franja de Gaza. Al igual que la infame operación Plomo Fundido, lanzada a finales de diciembre del 2008, también ahora el objetivo es destruir lo poco que ha quedado en pie y podido ser reconstruido de la anterior incursión israelí. Según informara un organismo de derechos humanos de Israel, B’Tselem, el número de palestinos que murieron a causa de aquella operación ascendió a 1387 personas, de los cuales por lo menos 774 eran civiles, aunque se estima que su número podría ser sensiblemente mayor. Del lado israelí se contaron diez soldados muertos y no se reportaron víctimas civiles.
El detonante de la situación actual fue el “asesinato selectivo” del jefe militar de Hamas en Gaza, Ahmed Yabari. En esta supuestamente “quirúrgica” operación militar los daños colaterales fueron considerables: no sólo falleció el asistente de Yabari y una niña que se hallaba en las proximidades, sino que hubo un centenar de heridos producto del estallido del cohete disparado por la aviación israelí en contra del automóvil en que se desplazaba la víctima. Los lectores pueden apreciar por sí mismos la brutalidad de la operación, ejecutada en plena vía pública, en http://www.youtube.com/watch?feature=pla yer_embedded&v=P6U2ZQ0EhN4
¿Cómo sigue esta tragedia? Por los preparativos de Israel y el aumento en el número de reservistas movilizados todo hace suponer que sus tropas procurarán no sólo destruir a Hamas, sino también ocupar en su totalidad la Franja de Gaza, y según los resultados militares que se obtengan de esta aventura (no ajena a las elecciones generales que tendrán lugar en Israel el próximo 22 de enero), no habría que descartar la posibilidad de que ese pequeño territorio en el que se hacinan más de un millón y medio de palestinos en poco más de cuatro mil kilómetros cuadrados sea definitivamente incorporado al Estado de Israel. La desproporción de fuerzas militares es tan abrumadora como la que existe entre las víctimas de uno y otro bando, y el permanente aval de la Casa Blanca al gobierno israelí, ratificado una vez más luego del asesinato de Yabari, ha envalentonado a sus sectores más reaccionarios. No es de extrañar que dos “estados canallas” como Estados Unidos e Israel (y lo son porque sistemáticamente desobedecen las resoluciones de las Naciones Unidas) se confabulen para el crimen. Un crimen que, como lo asegura con razón el diario israelí Haaretz, constituye un serio error estratégico, porque lo único que se logrará es reemplazar a un líder militar por otro, pero al precio de convertir al sur de Israel en una zona de guerra y desencadenar una “escalada de violencia” cuyo principal efecto será “deteriorar la situación en toda la región”. Una operación militar, en suma, grávida de consecuencias que trascienden con creces el conflicto entre israelíes y palestinos y, si tenemos en cuenta lo que está ocurriendo en Siria y la enfermiza obsesión de Tel Aviv por atacar a Irán, puede terminar en una conflagración bélica de incalculables proporciones que modifique, en una dirección por ahora imprevisible, el tablero de la geopolítica mundial.

Atilio Borón

Cuba, la Unión Europea y la retórica de los derechos humanos



Desde 1996, la Unión Europea impone una Posición Común – la única en el continente americano– desde 1996 al Gobierno cubano. Ésta limita los intercambios políticos, diplomáticos y culturales por la situación de “los derechos humanos y de las libertades fundamentales”.[1] La Posición Común constituye el pilar de la política exterior de Bruselas respecto a La Habana y representa el principal obstáculo para la normalización de las relaciones bilaterales.
En efecto, Estados Unidos justifica oficialmente la imposición de las sanciones económicas, en vigor desde julio de 1960 y que afectan a todos los sectores de la sociedad cubana, en particular a las más vulnerables, por las violaciones de los derechos humanos. De 1960 a 1991, Washington explicó que la alianza con la Unión Soviética era la razón de su hostilidad hacia Cuba. Desde el desmoronamiento del bloque del Este las diferentes administraciones, desde Georges H. W. Bush hasta Barack Obama, han utilizado la retórica de los derechos humanos para explicar el estado de sitio anacrónico, el cual lejos de afectar a los dirigentes del país, hace pagar el precio de las divergencias políticas entre las dos naciones a los ancianos, las mujeres y los niños.[2]

Una Posición Común discriminatoria e ilegítima

La Posición Común, que oficialmente se justifica por la situación de los derechos humanos, es discriminatoria en la medida en que el único país del continente americano, desde Canadá hasta Argentina, que la Unión Europea estigmatiza de este modo es Cuba. No obstante, según el último informe de Amnistía Internacional (AI), la Isla del Caribe se encuentra lejos de ser el peor alumno del hemisferio en términos de violación de los derechos fundamentales.[3]
La Posición Común es también ilegítima. En efecto, Amnistía Internacional presenta un balance severo y sin concesiones sobre la situación de los derechos humanos en el Viejo Continente. Así, para Cuba, y contrariamente a los países miembros de la Unión Europea, Amnistía Internacional no señala ningún caso
-de asesinato cometido por las fuerzas del orden (Austria, Bulgaria, Francia, Italia, Reino Unido, Suecia),
-de asesinato de menores por las fuerzas del orden (Grecia),
-de asesinatos de niños que padecen enfermedades mentales (Bulgaria),
-de responsabilidad en un genocidio (Bélgica),
-de actos de tortura y tratos inhumanos o degradantes por las autoridades (Alemania, Austria, Bélgica, Eslovaquia, España, Francia, Grecia, Italia, Portugal, Romania, Reino Unido),
-de actos de tortura y tratos inhumanos o degradantes por las autoridades contra menores (Bélgica, Bulgaria, Dinamarca),
-de actos de tortura por las autoridades con el apoyo al más alto nivel del Estado (Reino Unido),
-de impunidad para las fuerzas del orden culpables de asesinato (Bulgaria, Francia, Suecia),
-de impunidad para las fuerzas del orden culpables de tortura y otros malos tratos (Alemania, Bélgica, España),
-de uso de pruebas conseguidas bajo la tortura (Romania),
-de obstáculo a la justicia y a las indemnizaciones para las víctimas de tortura y de malos tratos cometidos por las fuerzas del orden (Alemania),
-de expulsión de personas, incluso de menores, hacia países que practican la tortura o donde hay riesgos de persecución (Alemania, Austria, Bulgaria, Chipre, Dinamarca, Eslovaquia, España, Italia, Malta, Países Bajos, Reino Unido, Suecia),
-de represión violenta de manifestaciones por parte de las fuerzas del orden (Alemania, Bélgica, Grecia),
-de brutalidades policiales con carácter racista contra extranjeros y miembros de las minorías étnicas (Austria),
-de detención secreta de presos y de transferencia hacia países que practican la tortura (Alemania, Bélgica, Lituania, Romania),
-de tráfico de seres humanos y de esclavitud (Chipre, España, Grecia, Italia, Reino Unido),
-de trabajos forzosos (Chipre)
-de suicidio de menores en prisión (Autria),
-de falta de asistencia médica, social o jurídica para los solicitantes de asilo (Bélgica),
-de discriminación legal hacia las minorías étnicas (Bélgica, España),
-de discriminación generalizada contra las minorías (Bulgaria, Dinamarca, Grecia, Hungría),
-de discriminación por parte de los tribunales de justicia hacia las minorías (Bélgica),
-de expulsión por la fuerza de miembros de minorías étnicas así como de destrucción de su vivienda por las autoridades (Bulgaria, Grecia, Romania),
-de agresiones racistas generalizadas (Bulgaria),
-de agresiones recurrentes contra las minorías sexuales (Bulgaria, Eslovaquia, Italia),
-de no reconocimiento de los derechos de las minorías sexuales por las autoridades (Chipre),
-de apoyo de las fuerzas del orden a movimientos de extrema derecha en manifestaciones (Chipre),
-de violencia recurrente contra las mujeres (Dinamarca, España, Finlandia, Malta, Portugal, Suecia),
-de violencia recurrente contra chicas y niñas (España, Finlandia, Portugal),
-de castigos físicos contra niños en los centros especializados para los menores (España),
-de impunidad jurídica para los responsables de violencias sexuales contra mujeres (Dinamarca, Finlandia, Suecia),
-de detención de menores en prisiones para adultos (Dinamarca),
-de detención de menores que solicitan el asilo (Finlandia, Países Bajos),
-de detenciones secretas (España),
-de prohibición de investigar crímenes de derecho internacional (España),
-de violación de la libertad religiosa de las mujeres (España, Francia, Países Bajos),
-de estigmatización de las minorías étnicas por parte del presidente de la República (Francia, Rumania),
-de discursos políticos discriminatorios por parte de las autoridades (Eslovenia, Francia, Hungría, Italia, Romania),
-de discriminación racial contra las minorías (Eslovenia, Italia, Portugal),
-de no acceso a la educación y a una vivienda decente para las minorías étnicas (Francia, Italia, Portugal),
-de condiciones de detención inhumanas (Grecia, Irlanda, Italia),
-de violencias con carácter racista (Grecia, Hungría, República Checa),
-de agresión de periodistas por las autoridades (Grecia),
-de violencias por las autoridades hacia las minorías y solicitantes de asilo (Grecia),
-de segregación racial en la enseñanza y de exclusión de niños de las minorías étnicas del sistema educativo (Eslovaquia, Eslovenia, Grecia, Hungría, Italia, República Checa, Romania),
-de escolarización de los niños procedentes de las minorías en instituciones para enfermos mentales (República Checa),
-de segregación racial en el acceso a la salud (Eslovaquia, Eslovenia, Hungría, Italia, Romania),
-de crímenes con carácter racista (Hungría, República Checa),
-de impunidad para los responsables de crímenes con carácter racista (Hungría),
-de crímenes con carácter antisemita (Hungría),
-de crímenes contra las minorías sexuales (Hungría),
-de violación de los derechos de los niños (Irlanda),
-de malos tratos contra niños (Irlanda),
-de fallecimientos de niños confiados a los servicios públicos de protección de la infancia por falta de atención médica (Irlanda),
-de no respeto de los derechos de las minorías sexuales (Irlanda),
-de violación de los derechos de los solicitantes de asilo (Irlanda),
-de condiciones de vida “totalmente inaceptables e inhumanas” en los hospitales (Irlanda),
-de violación del derecho al aborto (Irlanda),
-de prohibición legal del aborto (Malta),
-de negación de inscribir la tortura entre los crímenes sancionados por el Código Penal (Italia),
-de disposiciones legislativas discriminatorias hacia las minorías sexuales con una penalización de la homosexualidad (Lituania),
-de políticas y prácticas gubernamentales discriminatorias según el origen étnico (Países Bajos),
-de esterilización forzosa de mujeres procedentes de las minorías (Eslovaquia, República Checa),
-de personas eliminadas arbitrariamente de los registros de la población (Eslovenia)[4].

Conclusion

Al ver los informes de Amnistía Internacional, resulta difícil para la Unión Europea pretender que la Posición Común de 1996, todavía vigente, se justifique por la situación de los derechos humanos en Cuba. En efecto, las principales naciones del Viejo Continente presentan también graves violaciones de los derechos humanos, a menudo peores que las que se comenten en Cuba. Así, la autoridad moral de Bruselas se vuelve discutible.
La Europa de los 27 debe normalizar las relaciones con La Habana y demostrar que su política exterior no es tributaria de la de la Casa Blanca. Al abrogar la Posición Común y al adoptar una postura racional, constructiva e independiente, la UE dará un paso en la dirección adecuada. Bruselas entenderla especificidad de la idiosincrasia cubana. En efecto, el gobierno de la Isla está dispuesto a todo -menos la negociación de la soberanía y de la identidad nacionales– cuando las relaciones se basan en el diálogo, el respeto y la reciprocidad –como lo ha demostrado el acuerdo con la Iglesia Católica y España que ha desembocado en la liberación de todos los prisioneros llamados “políticos”. En cambio, se muestra resueltamente inflexible –sólo basta ver el estado de las relaciones entre Washington y La Habana desde hace medio siglo– cuando el lenguaje de la fuerza, de la amenaza o de la coacción toma el paso sobre la diplomacia convencional.

Salim Lamrani

[1] Conseil de l’Union européenne, « Conclusion du Conseil. Evaluation de la position commune de l’UE relative à Cuba », 15 de junio de 2009.http://ec.europa.eu/development/icenter/repository/council_conclusions_UE_cuba_20090615_FR.pdf (sitio consultado el 2 de octubre de 2012.
[2] Salim Lamrani, Etat de siège. Les sanctions économiques des Etats-Unis contre Cuba, Paris, Editions Estrella, 2011.
[3] Amnistie Internationale, Rapport 2011. La situation des droits de l’homme dans le monde, 2011. http://files.amnesty.org/air11/air_2011_full_fr.pdf (sitio consultado el 15 de septiembre de 2011).
[4] Ibid.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Sandra Ramírez, compañera de Marulanda, recuerda la lucha y su vida al lado del guerrillero



La noto nerviosa. Es la primera vez que concede una entrevista. La encuentro en La Habana. Es una de las 13 mujeres que conforman el grupo de 30 personas que por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, (FARC) negocian con el gobierno colombiano un posible –y anhelado– proceso de paz. Con su gran sencillez, aunque de una elegancia natural, hace parte de ese 40 por ciento de mujeres combatientes. Acompaña sus palabras con el movimiento de las manos y el brillo de sus negros ojos. Se llama Sandra Ramírez, es la viuda del líder histórico de la organización guerrillera, Manuel Marulanda Vélez.
Ante mis dos primeras preguntas, responde como si fuera un discurso. Detengo la grabadora para recordarle que no le hago una entrevista: quiero charlar con ella. Entonces sonríe y pone los ojos en algún lejano lugar, empieza con sus recuerdos y presentes.
“Hacia 1981, por la región campesina donde vivía con mi familia, empezaron a pasar guerrilleros. Mi padre les servía de guía para que conocieran la región. A mí me llamó mucho la atención que fuera una mujer el mando. Debido a las condiciones económicas no pude continuar mis estudios secundarios, y como esa mujer se me había convertido en un referente, decidí ingresar a las FARC.
“Encontré que no había diferencia entre hombres y mujeres para ir al combate. También me llamó la atención que se estuviera en lucha contra el machismo y por la igualdad de derechos y deberes entre hombres y mujeres. Lo que no era fácil, teniendo en cuenta que la mayoría de combatientes son del campo, donde el machismo es más acentuado, además de proceder de una sociedad capitalista altamente machista. En las FARC hemos creado mecanismos para ir cortando con ello, y es una de nuestras diarias luchas al lado de los compañeros. Porque nuestra lucha es por la igualdad de los géneros y su bienestar.
Es ese respeto por la mujer y la posibilidad de que avancemos como personas, combatientes y profesionales lo que ha hecho que tantas mujeres ingresen a sus filas. Aquí ofrecemos lo que las condiciones sociales y económicas del país no brindan a la inmensa mayoría, mucho menos a las mujeres.
Una mujer en las FARC cumple misiones y ejerce el mando, porque desde que ingresa se le educa para que tome conciencia de su condición de persona y combatiente. Aquí una mujer puede prepararse en computación, medios de comunicación, para ser médica, enfermera o en cualquiera de las especialidades que tenemos. Aquí la mujer opina y propone, pues las decisiones en las FARC se colectivizan.
Claro, no nos gusta perder la feminidad. Por eso la organización nos facilita mensualmente, cuando las condiciones de la guerra y las economías lo permiten, crema para el cuerpo, esmalte para uñas, para maquillarnos, además de toallas higiénicas y los anticonceptivos. No es raro ir a la línea de combate perfumadas y con el cabello bien peinado.
Las relaciones de parejas son tan normales como en Bogotá o Madrid. La propaganda mediática del enemigo dice que las guerrilleras somos obligadas sexualmente a estar con los compañeros. Eso es mentira. Nosotras decidimos libremente estar con un compañero si nos gusta. Aquí uno se enamora, se desamora y tiene decepciones, como en todas partes del mundo.
Para nosotras el control natal es obligatorio. No se puede ser guerrillera y madre. Cuando ingresamos aceptamos esta condición. No se olvide que nosotras somos parte de un ejército. Cuando se dan los embarazos, la guerrillera puede escoger entre abortar o salir a tener su hijo.El enemigo nos menosprecia por mujeres, pero también nos teme. Por lo general, cuando capturan a compañeras las violan, la torturan y han llegado hasta cortarle los senos, a mutilarlas. Hemos tenido casos atroces. Nos tratan como a botines de guerra. Nos temen porque los enfrentamos de igual a igual, demostrando que podemos ser muy aguerridas en el combate. Por eso descargan sobre nosotras su miedo, rabia e impotencia al capturar una camarada.
Y llegó el momento de hacerle la última pregunta. Cuando la escuchó la voz le cambió, se le anudó la garganta y miró al piso mientras juntaba las manos. Tomó aire y contestó, sin que le faltaran pícaras sonrisas en varios momentos de su relato.
“En 1983 yo tenía 20 años cuando en el campamento vi a un señor con sombrero, revolver al cinto, una carabina y sin uniforme. Entonces pregunté quién era. Quedé impactada. El camarada Marulanda era la persona más sencilla que usted se puede imaginar. El no dejaba sentir que era el jefe, éramos nosotros quienes veíamos en él la autoridad.
Yo no hacía parte de su grupo de seguridad, aunque estaba en el campamento del Secretariado, máxima instancia de dirección de las FARC. Para mayo de 1984, me tocó ser parte del grupo de apoyo que recibía a las comisiones, políticos, periodistas y demás personas que venían al campamento de La Uribe para discutir sobre los acuerdos de paz que se estaban llevando con el gobierno. Un día el camarada tuvo un accidente y se fisuró una costilla. Como enfermera me tocaba aplicarle las medicinas y hacerle la terapia. Y haciéndole el tratamiento empezó nuestra relación afectiva.
Con él viví una relación absolutamente normal. Yo no tenía privilegios por ser su compañera, pero él sí era muy especial conmigo. Claro que teníamos discusiones y dificultades como toda pareja, pero fueron muchas más las alegrías. Yo contribuía en sus responsabilidades. Por ejemplo, me encargaba de las comunicaciones, haciendo de secretaria en ocasiones, o preparándole comidas como a él le gustaban.
A veces teníamos situaciones muy difíciles de seguridad propias de la guerra, y porque él era el hombre más buscado del país. Muchas veces tuvimos al ejército bien cerquita, pero él con su calma y experiencia siempre supo resguardar a su tropa. Era muy precavido y todo lo planificaba. Nos reíamos cuando escuchábamos que lo habían matado y nosotros tomando café. Porque lo mataronmuchas veces.
¿Mis últimas horas con él? Aún tengo dificultad para hablar de esta parte de nuestra vida en pareja. Pero bueno… Por los síntomas creíamos que tenía un problema de gastritis. Y ese día (26 de marzo de 2008, NdA) había estado escribiendo un documento, mientras escuchaba cumbias colombianas. Luego lo acompañé para que se duchara, tomó chocolate y creímos que estaba superado el problema. A las cinco de la tarde cenó el poquito que acostumbraba. Una hora después recibió los partes de la guardia y dio orientaciones. Luego me pidió que lo acompañara al sanitario. Yo le tuve el machete y el cinto con la pistola, pertenencias que nunca abandonaba. Entonces me dijo que se sentía mareado. Y vi que se iba a caer. Entonces lo contuve, empezando a llamar a los que estaban de guardia. El camarada se desplomó. Es terrible ver así a quien ha sido tan fuerte. Lo llevamos a la cama y le dimos masajes cardiacos y respiración, pero no volvió. Todo fue tan inesperado. No sufrió: hasta en eso perdió el enemigo. Ni en eso le dio gusto.
Yo me sentí triste, sola y desamparada, aunque toda la organización estaba conmigo".


El imperialismo es como la víbora: puede cambiar de piel pero no modifica su esencia





La burguesía imperial pretende vanamente poner a Cuba de rodillas, que pida perdón por la osadía de haber hecho su revolución y que arrepentida y resignada se reintegre a la hegemonía de la Roma americana, desvirtuada como un dócil protectorado estadounidense.Días pasados la Asamblea General de la ONU aprobó con 188 votos a favor contra tres en contra (Estados Unidos, el régimen fascistoide de Israel y Palau, un deshabitado polígono de tiro de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en el Pacífico con una población total de unos veinte mil habitantes) y dos abstenciones una resolución condenando por vigésima primera vez consecutiva al criminal y genocida bloqueo impuesto por Estados Unidos en contra de Cuba. El año anterior habían sido 186 los países que habían repudiado al despotismo imperial. El pasado martes se sumaron dos más, sobre un total de 193 países integrantes de la ONU.Tal como era previsible, Washington se apresuró a desestimar la humillante derrota diplomática y declaró que mantendría inalterable una política que, como dijera el canciller cubano Bruno Rodríguez, es “inhumana, fracasada y anacrónica”, y que durante once administraciones de la ejemplar “democracia” norteamericana se ha burlado de la opinión pública mundial y de lo acordado por la comunidad internacional a través de reiteradas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Con su insolente actitud tanto Estados Unidos como sus estados clientes: Israel y Palau, demuestran ser “estados canallas” que violentos y belicosos, que atropellan impunemente la legislación internacional y las reglas que ordenan las relaciones civilizadas entre los estados. Nunca más acertadas aquellas palabras de Martí cuando denunciara “al Norte revuelto y brutal que nos desprecia.” Sólo que hoy, a diferencia de ayer, el desprecio se hace extensivo no sólo a los países de América Latina y el Caribe sino a todos los que repudiaron con sus votos al bloqueo.Si no se podía esperar otra cosa de personajes como los Bush, padre e hijo; como Reagan y tantos otros que descendieron a la historia bañados en sangre y repudiados por la mayor parte de la humanidad, el afrodescendiente Premio Nobel de la Paz del 2009 podría haber honrado la memoria de sus ancestros ultrajados y  explotados por los esclavistas a ambos lados del Atlántico y tener un gesto honorable y de mínima valentía hacia Cuba, heredera de la gran gesta libertadora de esclavos que iniciara Toussaint Louvertoure en Haití en 1804.  Pero, como precozmente lo advirtiera Noam Chomsky, Barack Obama nada tiene que ver con las reivindicaciones de su pueblo; es apenas un engranaje más en la infernal maquinaria del capital y de la opresión imperialista. Por eso, ante el nuevo repudio mundial al bloqueo el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner, se limitó a señalar que “nuestra política hacia Cuba permanecerá intacta.” La preocupación de la Casa Blanca, agregó, pretende “crear mejores lazos con el pueblo cubano más allá del gobierno”, con el que el Presidente Obama, dijo, mantiene significativas diferencias. El bloqueo, por lo tanto, continuará su obra destructiva. Washington tratará de estrechar los lazos con el pueblo cubano imponiéndole toda clase de privaciones y sufrimientos, lo cual es una curiosa manera de cultivar una amistad. En idéntico sentido se manifestó Ronald Godard, un retirado diplomático de carrera cuyo curriculum envidiaría el espía más inescrupuloso de la CIA, al decir que con sus protestas Cuba intentaba “encontrar un chivo expiatorio a los problemas económicos de la isla.” Lo que este personaje parece ignorar es que los problemas económicos de la isla se originan, en gran medida, en el descomunal costo del bloqueo: dos planes Marshall en contra, a lo largo de más de medio siglo. Con uno se reconstruyó Europa; con dos, en contra, no lograron hundir a la revolución. La burguesía imperial pretende vanamente poner a Cuba de rodillas, que pida perdón por la osadía de haber hecho su revolución y que arrepentida y resignada se reintegre a la hegemonía de la Roma americana, desvirtuada como un dócil protectorado estadounidense. Pero tal cosa jamás ocurrirá: antes veremos el derrumbe del imperio que la capitulación de la heroica isla del Caribe. 

Atilio Borón

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Algunas arroceras combinan el uso de una tecnología avanzada con relaciones de trabajo "propias del feudalismo"

    "Acá el que manda soy yo, este pueblo es mío". Con esa frase recibió hace unos meses, mientras se acomodaba el revólver atravesado en la barriga, uno de los gerentes de Arrozal 33 a un grupo de investigadores universitarios.
Semanario Búsqueda, Montevideo, 8-11-2012
"Acá el que manda soy yo, este pueblo es mío". Con esa frase recibió hace unos meses, mientras se acomodaba el revólver atravesado en la barriga, uno de los gerentes de Arrozal 33 a un grupo de investigadores universitarios. La empresa fue fundada en 1934, pero como otras en Uruguay, emplea alta tecnología y al mismo tiempo mantiene relaciones laborales mucho más antiguas, propias del feudalismo, explicaron dirigentes sindicales de los departamentos de Treinta y Tres y Rocha.
El dirigente sindical y edil comunista olimareño Darío Mariño dijo a Búsqueda que las relaciones laborales en algunas arroceras "son más propias del feudalismo que de empresas capitalistas".
El ingeniero Álvaro Platero, gerente de cultivos de Arrozal 33, consultado por Búsqueda reconoció "carencias" porque "cuando los números no dan existen dificultades". Sin embargo, rechazó el tenor de las denuncias sindicales. "Se han reemplazado los ranchos y se procura realizar un mantenimiento adecuado, suministrando agua, luz y pagando parte de la televisión por cable", dijo.
La de Arrozal 33 es una de las chacras arroceras más grandes del país. Explota unas 8.000 hectáreas (7.200 arrendadas al grupo Correa y 800 de productores) y está ubicada a unos 30 kilómetros de Vergara, una ciudad de unos 4.000 habitantes en el este del departamento de Treinta y Tres, que se conoce como la capital del arroz.
Información oficial de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA) indica que en el país el 60% del cultivo se realiza sobre campo natural o de retorno y sólo el 40% se siembra sobre rastrojo de arroz del año anterior. "Este sistema de producción, sumado a una alta calidad de semillas utilizadas por los productores, le otorga al cultivo de arroz una alta sustentabilidad, con un bajo uso de herbicidas y fertilizantes (.) y una escasa utilización de insecticidas. Esta realidad productiva, prácticamente única en el mundo, es quizás una de las mayores fortalezas del sistema de producción uruguayo, frente a un escenario mundial que asigna creciente importancia a la conservación del ambiente y a la seguridad alimentaria", afirma la gremial de productores.
Taiperos

La realidad vista desde los trabajadores parece bien diferente. El pueblo Arrozal 33 tiene unas 120 casas que son propiedad de la empresa donde viven buena parte de los 330 empleados de cultivos y molino. Una vieja ley vigente dispone que los empleadores deben proporcionar a los trabajadores de las chacras alojamiento en condiciones aceptables, agua y luz.
Algunos de los ranchos de chirca y techo de caña tacuara que Búsqueda visitó en Arrozal 33 son casi tan antiguos como la empresa y hace mucho que nadie les hace el mantenimiento.
Las casas maltrechas en las que viven la mayoría de los trabajadores contrastan con los molinos, los tractores y las cosechadoras de última generación que operan con GPS y otros adelantos.
Ya no se emplea el clásico sistema de pago con fichas que solo sirven en cantinas propiedad del patrón, ni se apaga la luz a la hora de dormir, como ocurría muchos años después que Alfredo Zitarrosa comenzó a cantar "El Taipero", en homenaje a los trabajadores que vivían de construir, a pura pala y cobrando por metro, las taipas, canteros de tierra donde crece el arroz cubierto de agua.
Medio siglo después, muchos están conformes y agradecidos porque les dan trabajo pero otros se quejan de que dejan la vida en las tierras y apenas reciben "unos pocos pesos para malgastar".
Aunque el sistema cambió, en general se pagan las horas extras y se cumple con las normativas de seguridad, los trabajadores se siguen quejando que deben pagar todo más caro en las cantinas. Una garrafa de supergás, por ejemplo, cuesta $ 100 más que en Vergara, donde se vende al precio oficial de $ 379. Algo parecido, aunque en porcentaje menor, pasa con el pan, la carne y las verduras.
La alta tecnología incorporada en la producción arrocera permitió más ganancias a los productores y mejores condiciones de trabajo. Desde 2005, cuando el Frente Amplio reinstaló los consejos de salarios, los trabajadores tienen ciertas garantías, que en algunos casos -no todos- incluyen la sindicalización.
Sin embargo, al mismo tiempo que el trabajo se realiza con más confort y seguridad, en algunos lugares las condiciones de vida parecen haber retrocedido. En Arrozal 33 no existen servicios médicos ni ambulancia. Una vez por semana hay visita de un médico pero cuando un trabajador o su familia se enferman o se produce un accidente de trabajo, son cargados en la caja del primer vehículo a mano y trasladados a Vergara. Hasta hace unos meses en el pueblo funcionaba una policlínica, pero la única enfermera renunció y su puesto aún no ha sido ocupado.
En las polvorientas calles de Arrozal 33 no existe el alumbrado público y además de un solitario agente de Policía, el único representante fijo del Estado es la escuela.
El club social Eslarroz ya no funciona. Antes era escenario de fútbol, bar y sala de baile, sobre todo la víspera de los cinco feriados nacionales. Hasta el medio litro de leche diario que daba la empresa a los niños desapareció junto con el tambo, después de que el sindicato se quejara de las pésimas condiciones de limpieza.
A las 21 cierra el almacén, un rato más queda un pequeño quiosco y no existe otro entretenimiento que la televisión (seis canales de cable) e Internet, que funciona lento. Cada familia está encerrada en su casa y algunas parejas, incluso con niños, deben arreglarse en minúsculos pabellones de solteros con piezas de dos metros por tres sin baño ni cocina, a pesar de que ya la ley 9.941, promulgada en 1940, disponía que las casas donde alojar a los trabajadores del arroz no deberían tener menos de 17 metros cuadrados por persona alojada.
Desde hace unos 20 años, la empresa es propiedad de una sociedad conformada por inversores brasileños. Según relató a Búsqueda el presidente del sindicato, Robinson Castro, hace unos años el principal accionista y uno de los más grandes productores de arroz de su país, Erico Ribeiro, comentó que había sobrevolado el pueblo en avioneta y que le había parecido "una toldería india".
Ribeiro habría dado órdenes a los gerentes uruguayos para que efectuaran mejoras en las condiciones de vida de los trabajadores. Pero eso ha ocurrido escasamente y la mayoría de las casas siguen en condiciones muy precarias; muchas veces hay mala presión de agua porque las cañerías están completamente herrumbradas.
Además de un mínimo de $ 8.970 por mes y la casa, los trabajadores reciben una canasta compuesta por cinco quilos de arroz, fideos y cinco litros de aceite.
En Vergara, las condiciones de vida son mucho mejores que en el pueblo de la arrocera. Los trabajadores del molino, aunque trabajan para la misma empresa, se rigen por otro convenio y ganan un poco más que en las chacras pero a cambio deben pagar casa, agua y luz como cualquiera.
Juan Carlos Torres nació en Arrocera 33 y trabajó toda su vida en las plantaciones. Ahora vive en Vergara con su familia, en una casa construida gracias al plan Mevir, es edil del Frente Amplio y está jubilado por enfermedad. Tuvo un infarto y varias operaciones en el estómago. El problema coronario podría estar relacionado con el estrés de representar a los trabajadores, muchos de los cuales "tienen miedo de defender sus derechos o se conforman con poco" y la segunda enfermedad a los agrotóxicos y con la quema de cáscaras de arroz con los que tuvo que lidiar casi toda su vida.
Durante muchos años, Torres fue el representante sindical de los trabajadores de Arrozal 33 y ahora dejó el lugar a Castro, con quien mantiene una muy buena relación, a pesar de que uno es dirigente frenteamplista y el otro tiene orgulloso en la puerta de su casa un adhesivo del intendente blanco de Treinta y Tres, Dardo Sánchez.
El representante de los trabajadores en los consejos de salarios es Cristian Rodríguez, quien igual que Torres, también integra el Frente Amplio. Sin embargo, este dirigente y ex candidato a alcalde no está conforme con la gestión del Ministerio de Trabajo: "Es un ente al que vas a pedir limosna", resumió.
También se quejó del papel de las delegaciones departamentales, porque muchas veces están de acuerdo con los patrones y éstos reciben el aviso antes de que se produzcan las inspecciones y así pueden esconder las múltiples irregularidades.
El último ajuste salarial fue de 4,04% (2,5% de inflación y 1,5% de crecimiento).
De acuerdo a este ajuste los salarios mínimos van desde $ 299,03 diarios para un peón común hasta $ 449,45 para un capataz, más $75,85 diarios de ficto por vivienda y alimentación.
Sin embargo, la dispersión geográfica y la especulación llevan a que muchos acepten trabajar, de día o de noche, por jornales de $ 250 y sin respetar las leyes sociales, denunció el dirigente.
Rodríguez afirma que las negociaciones son muy duras porque a menudo los arroceros "están acostumbrados a llevarse a todos por delante y a tratar a los trabajadores como si fueran sus esclavos".
Igual que antes Torres, Rodríguez tiene dificultades para que sus compañeros adopten medidas de lucha para exigir ya no aumentos, sino apenas que se cumpla con las leyes.
A nivel de los molinos, Rodríguez afirma que Saman es la que mejor paga, un 20% por encima del laudo, y además tiene una política de acercamiento a los trabajadores pero algo tensa con los productores, mientras que en las chacras, a menudo las relaciones laborales son mejores en los pequeños establecimientos, donde la relación es casi familiar, que en los grandes.

Rincón de Ramírez

Después de dejar Vergara, camino a Río Branco, la ruta 18 cruza el río Tacuarí. Justo antes de abandonar el departamento de Treinta y Tres e ingresar al de Cerro Largo, sale un camino de balasto que conduce a las arroceras Los Tachos, Pablo Larrosa, La Querencia, Zapata, El Palmar, Stirling, El Tigre, Castiglioni, Los Ceibos, Laminí, Rincón, Gómez Chaga, Santa María, La Teja, Santa Ana, Navarro, San Pedro, La Catumbera y San Fernando.
A diferencia de Arrozal 33, que tiene un ómnibus para trasladar a los trabajadores y a sus hijos liceales hasta Vergara, a esa zona de pequeñas y medianas empresas que se conoce como Rincón de Ramírez o Costas del Tacuarí solo se puede llegar por medios propios.
Hace unos años había una línea de transporte del Expreso Río Branco tres veces por semana pero el servicio duró apenas un año y se suspendió. Una consecuencia de la tecnología que se emplea en la producción de arroz es que bajó drásticamente el número de personas empleadas.
En San Fernando, por ejemplo, en una chacra de la empresa Casarone, donde antes trabajaban más de 100 personas ahora quedan 15, en los picos de trabajo. Antes eran 126 casas y ahora solamente 18.
"Vinieron en las elecciones a prometer una línea nueva de ómnibus pero después nunca más", dice Luis Hernández, el dirigente sindical de la arrocera San Fernando, ante la pregunta acerca de la presencia del Estado.
La chacra pertenece a la agroindustrial Casarone, propiedad de una sociedad de uruguayos y extranjeros que cultiva 1.900 hectáreas en la zona y en total 20.000 en todo el país, sumando José Pedro Varela, Artigas y Río Branco, donde está el molino principal.
Luego de un fuerte conflicto, la empresa se preocupa de que las casas estén en buenas condiciones. Hernández y sus vecinos habitan en viviendas con las comodidades básicas resueltas pero de todas maneras se lamentan de que las cantinas cobran "más caro que en Punta del Este".
Para paliar esa situación, como parte del convenio, además de la "canasta" compuesta por tres productos (arroz, fideos y aceite), la empresa paga una vez al mes un viaje para "bagayear" en Yaguarón. Con la apreciación de la moneda brasileña algunos productos, como los de limpieza, salen más en cuenta en Río Branco, del lado uruguayo.
El viaje a la frontera, alguna escapada a Treinta y Tres o Montevideo o las excursiones a la playa de la laguna Merín, son las chances de emplear el tiempo libre.
A Rincón de Ramírez la televisión uruguaya no llega, así que los vecinos viven incontaminados de los problemas que aquejan a la mayoría de los uruguayos. Escuchan radio, algunos tienen Internet y ven canales extranjeros no codificados gracias a una antena parabólica que por ahora ningún juez se ha atrevido a secuestrar, como sí ocurrió en Vergara. Hasta hace algunas semanas recibían gratis las principales cadenas pero ahora solamente quedaron canales colombianos.
El médico llega una vez por mes (la ley dice que debe ir una vez a la semana y la enfermera residir permanente) y en caso de urgencia la empresa se encarga del traslado, pero tampoco existe ambulancia, salvo el caso de algunas mutualistas con subsede en Rincón, a 70 kilómetros.
Gracias, entre otras cosas, a que Hernández estudia todas las leyes y se ha convertido en un experto en seguridad social, han conseguido mejoras en las condiciones de trabajo. Cobran un 7% por encima del laudo y reciben leña, regalías por producción, dos uniformes al año, zapatos especiales, botas de lluvia, dos remeras y una campera.
"El sueldo es malísimo pero es un paraíso" resumió Hernández, un hombre de más de 50 años que ha caminado por el mundo.

Inscripción pos mortem

El miedo a las represalias, el conformismo y la poco fiabilidad de algunas oficinas del Estado son los principales problemas que enfrentan en las relaciones laborales, relataron a Búsquedasindicalistas de las arroceras de Treinta y Tres y Rocha.
El dirigente de arrocera San Fernando, Luis Hernández, dijo que en muchas chacras sindicalistas y periodistas tienen la entrada prohibida y relató un caso ocurrido hace unos años en Los Ceibos. Se produjo un accidente de trabajo en un silo que terminó con la vida de dos trabajadores. La empresa no dejó ingresar a los Bomberos, porque temía un informe negativo y bonificó con camionetas, motos y un terreno a los testigos para que no declararan en un juicio. La inscripción en el BPS de los dos trabajadores fallecidos, explicaron, se realizó al día siguiente de su deceso.
Hasta hace algunos años era común que las arroceras encendieran un generador de 19 a 22 horas; unos minutos antes la luz hacía una guiñada y todos sabían que poco después se cortaría la energía.
El corte programado dejaba no solo sin luz sino también sin heladera, televisión y otros electrodomésticos, con el consiguiente ahorro para los patrones que por ley deben dar casa, luz y agua.
Con la llegada de la energía eléctrica, las arroceras fueron incorporando, poco a poco, el nuevo sistema. La última de la zona de Rincón de Ramírez en sumarse al adelanto fue la chacra Navarro que hasta el mes pasado seguía explotando unas 800 hectáreas sin luz eléctrica.

"Negros de arrocera"

Durante los primeros tiempos del proceso de sindicalización posterior a 2005, el dirigente de Treinta y Tres Darío Mariño, que es empleado de Antel, llegó a una arrocera para entrevistarse con el gerente y apoyar así a sus compañeros rurales. Después de escuchar el planteo con las reivindicaciones, el hombre contestó serio: "Nos parece bárbaro que se organicen y defiendan sus derechos". Y luego de una breve pausa precisó: "Claro, nosotros acá no lo permitimos."
Un gerente de Arrozal 33 hizo una promesa que quedó incumplida cuando recibió los primeros intentos fuertes de sindicalización: "Si tengo que reconocer todo estos reclamos me voy caminando desnudo hasta Vergara".
En Rocha abundan los productores brasileños que traen gente del otro lado de la frontera. Algunos son menores y otros no tienen cartilla de trabajo en su país y por eso aceptan salarios y condiciones peores.
En Lascano y Cebollatí, explicó a Búsquedael dirigente sindical Luis Ledesma, el nivel de organización es más bajo que en Treinta y Tres y Cerro Largo y por eso se producen más abusos por parte de los patrones.
Hace un año, Ledesma imitó al periodista alemán Günter Wallraff (que en la década de 1970 se hacía pasar por trabajador turco para demostrar cómo los discriminaban en Alemania) y recorrió 1.500 kilómetros en moto haciendo como que buscaba trabajo. A todos los lugares que llegaba decía que tenía cinco hijos y que estaba desesperado por trabajar. Recibió seis ofertas, a cual de ellas peor. "Los trabajadores mismos somos culpables a veces, los que estamos informados, por aceptar malas condiciones de trabajo. Me ofrecieron trabajo en negro y condiciones de vivienda muy malas, a veces en un ómnibus viejo. Hay lugares en los cuales hay tarros de veneno donde viven niños y es muy común que los aviones pasen fumigando por encima de la cabeza de las familias o donde están comiendo los trabajadores. El presidente va todos los años a inaugurar la cosecha acompañado del ministro Tabaré Aguerre, pero sería bueno que recorriera un poco. De todas formas gracias a este gobierno estamos un poco mejor, si no, seríamos negros de arrocera, nomás", concluyó.

Sergio Israel