martes, 17 de mayo de 2011
domingo, 15 de mayo de 2011
Familiares y su profundo y meditado sentir

Los invitamos el 20 de mayo a las 19 hrs. a marchar, en todo el país, bajo la consigna Verdad y justicia: derechos de todos, responsabilidad del Estado
En el último mes se ha desatado una enorme discusión en torno a la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado. La discusión sobre esa norma opaca la discusión sobre el gran tema de fondo, que es la impunidad. Es a esto a lo que nos queremos referir, porque entendemos que tal como se está discutiendo, el grave problema de la impunidad se unilateraliza, se caricaturiza, se banaliza y genera aún más confusión en la opinión pública. La ley de Caducidad es una de las fuentes de impunidad, pero no es la única.
Desde que detuvieron y desaparecieron a nuestros familiares, hemos tenido siempre la misma lógica y primigenia aspiración: saber que fue de ellos.
Durante la dictadura sólo se nos mintió y desinformó. Luego, ya en un Estado de Derecho, nuestras simples preguntas fueron ignoradas o recibieron evasivas y se pusieron obstáculos para no investigar. El Estado siguió incumpliendo con sus obligaciones, que no son obligaciones meramente morales o declaraciones de buenas intenciones: son obligaciones jurídicas, exigibles y ejecutables nacional e internacionalmente.
Estos obstáculos fueron múltiples y de diferente tipo: desde la indiferencia gubernamental, pasando por la negligencia burocrática hasta la aprobación por el Parlamento, con las mayorías de la época, de la inconstitucional Ley de Caducidad. No debe dejarse pasar por alto, que la ley de Caducidad contraría además a una Ley que la precede en pocos meses, votada por ese mismo Parlamento: la Ley de Amnistía (Nº 15.737) del 8/03/85 que dice “Artículo 5º.-Quedan excluidos de la amnistía los delitos cometidos por funcionarios policiales o militares, equiparados o asimilados, que fueran autores, coautores o cómplices de tratamientos inhumanos, crueles o degradantes o de la detención de personas luego desaparecidas, y por quienes hubieren encubierto cualquiera de dichas conductas. Esta exclusión se extiende asimismo a todos los delitos cometidos aun por móviles políticos, por personas que hubieren actuado amparadas por el poder del Estado en cualquier forma o desde cargos de gobierno”. Dicha ley invoca e incorpora –además- a los instrumentos regionales e internacionales firmados y ratificados por nuestro país.
Todos los obstáculos fueron puestos en el marco de una campaña política que a veces atemorizaba a la población con un eventual golpe de Estado; a veces la embelesaba con la idea de de que se estaba llevando adelante un original “cambio en paz” o se la sermoneaba con la reiterada frase “no hay que tener los ojos en la nuca”.
Fue en ese período que el encubrimiento y la impunidad se hicieron política de Estado más allá de lo jurídico. Fue el período en que el Estado se puso de rodillas ante el poder militar. Nunca, durante esos gobiernos, se buscó la verdad, nunca se cambió nada de las FFAA. Se promovió a oficiales con responsabilidad en torturas, ejecuciones y desapariciones forzadas. No se realizó ningún cambio a la doctrina institucional ni en la educación de las Fuerzas para adecuarlos a las necesidades de un Estado Democrático de Derecho. No hubo críticas ni exigencias. Es más: todo se desarrolló en un entorno más cercano a la complicidad que con la necesidad de verdad y justicia de víctimas, familiares y de toda la sociedad uruguaya.
La ley de Caducidad es perversa, pero su aplicación, en esa época, fue aún peor.
Por otra parte, importa recordar que la forma represiva de la desaparición forzada contempla la impunidad desde su ejecución (además de los aparatos represivos habituales; grupos de oficiales actuando clandestinamente y en colaboración con paramilitares; seudónimos; vehículos con matrículas falsas; vuelos de aeronaves no declarados y centros clandestinos de tortura y detención, etc.). Los criminales ocultaban sus fechorías no sólo para que estas fueran más terroríficas, también para no asumir, ni en ese momento ni después, su responsabilidad. Ahora, terminada la represión, se escudan en la ignorancia y en ese ignominioso silencio que llaman “deber de lealtad entre camaradas”.
Uruguay, el Estado no propició ninguna comisión investigadora como en Argentina o en Chile, dos países hermanos y tan ligados a nosotros en este tema por el Plan Cóndor.
Los primeros gobiernos post dictadura apostaron a la dilución del problema, a nuestro cansancio, al olvido, al paso del tiempo, a la minimización del crimen. Los proclamados “grandes estadistas”, con su complicidad privaron a nuestra patria de la dignidad. Lo saben: es su peor mancha. Eso no lo pueden disimular aplicando, como ahora, las artes del camaleón.
Los primeros 20 años de retorno a la democracia, jamás el Estado –salvo el tardío esfuerzo de la Comisión para la Paz de recabar información- hizo algo profundo, exigente, en serio…Ese era y es su deber. No había antes ni hay ahora ley alguna que impida el cumplimiento de, al menos, su obligación de investigar e informar la verdad.
Así se asentó la impunidad, así se cristalizó el statu quo de permitir continuar con la desaparición de aquellas personas para las que no hay respuesta. Así el Estado sigue teniendo zonas de no-control sobre parte de sus funcionarios, que están al servicio del pueblo uruguayo y no de interés corporativo alguno. Así se le mintió al Presidente Vázquez; así se llevó a que grupos de ciudadanos deban investigar, excavar…para lograr pedacitos de verdad mientras los que realmente saben qué pasó, callan. Así, ahora, tiene que ser una sentencia internacional la que, para nuestro bochorno, le recuerde al país sus obligaciones incumplidas… Así se llega a esta situación compleja en la que aún no hemos podido comenzar calma, firme y consecuentemente el camino de restituir plenamente el derecho.
Por todo esto es que deseamos transmitir, como lo hacemos desde 1985, algunas de nuestras convicciones:
No hay camino a la verdad sin una investigación profunda. Ella requiere de una seria, confiable y correcta relación con la población. También requiere una enérgica y eficiente coordinación de diversos organismos estatales y no-estatales, nacionales y extranjeros. Requiere de un equipo articulador capacitado, dedicado y con iniciativa. Así, desde hace un año, lo estamos planteando a la Presidencia.
Requiere, como dice la sentencia de la Corte Interamericana, a propósito del caso planteado (pero que tiene validez para todos los casos similares), la investigación y eventual sanción de los responsables de graves violaciones de derechos humanos. Requiere que se logre información procedente de dependencias militares y policiales, lo cual implica un cambio de actitud de los jerarcas políticos y de los mandos profesionales. Leamos bien y completamente la sentencia.
Nosotros nunca alentamos la venganza ni el irrespeto a las normas del derecho que rigen en nuestra sociedad y en el mundo. No son palabras, es nuestra trayectoria. Tratamos de llevar sinceramente, con sencillez y sin dobleces, nuestro pensamiento a nuestros compatriotas. Nunca hicimos caudal político, religioso, personal ni de ningún tipo de nuestra lucha con la cual –además de trabajar contra la desaparición forzada- pretendemos contribuir en la construcción de un país más respetuoso de los deberes y de los derechos de todas las personas y de la sociedad. No tenemos tapujos ni intenciones aviesas.
No nos engañemos, la grave y compleja situación en que hoy estamos es jurídica; es también política y afecta compromisos internacionales. Es todo eso, pero es más que eso, es un problema de decencia. Esto no se arregla “cortando el nudo”, tomando el atajo de soluciones en el papel, imponiendo olvidos ni levantando polvaredas para echar tierra a los ojos ciudadanos.
Desde el fondo de nuestros corazones creemos que hay que apelar a lo que tal vez muchos piensen que es un imposible: a generar un nuevo clima que ayude a lograr que la verdad se abra camino.
Empecemos a reconocer que estamos frente a un problema nacional. Es más que un problema del gobierno o del partido de gobierno. No partidicemos un problema de Estado, no se puede responsablemente seguir acumulando idas y venidas, malentendidos y entredichos.
¿A dónde se está llevando al país?: hay una norma que todos los poderes del Estado reconocen que es inconstitucional, hay una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, hay un vacío aberrante de investigación. ¿No se puede solucionar este problema?
Sabemos que la mayoría de los parlamentarios, fuera y dentro del partido de gobierno, honradamente quiere que el país salde esta deuda de una vez por todas. A algunos los conocemos desde la época del “voto verde”: Son los legisladores que, en este mismo período, votaron que la ley es inconstitucional.
El Parlamento, ¿qué va a hacer?, ¿van a seguir los unos, “balconeando” el empantanamiento de las soluciones propuestas y pegándose, de hecho, con el cogollo de políticos que desde siempre optaron por la impunidad de los terroristas de Estado?, ¿van a seguir los otros, empecinados en una propuesta con problemas evidentes? Sería trágico que quedaran ellos y nos dejaran a todos, aprisionados por estas circunstancias.
La sentencia de la Corte Interamericana obliga a todo el Estado -incluyendo al cuerpo electoral- a cumplir las obligaciones internacionales; como “hecho atribuible al Estado y generador, por tanto, de la responsabilidad internacional de aquél” pg 238. Nos obliga a todos nosotros. Esto lo tiene que comprender el sistema político y consecuentemente asumir su función más esencial: conducir al país de acuerdo a los principios democráticos y republicanos, a las normas nacionales e internacionales que nos rigen. Esperamos que se halle una solución. Es necesaria para resolver globalmente el problema de la impunidad.
Hay mucho para hacer:
explicar claramente a los ciudadanos que están alejados del tema, que esto nos incumbe a todos.
•despejar la enorme confusión y decepción que hoy afecta a muchos compatriotas.
•de una vez por todas, poner todos los recursos humanos y materiales por parte del Estado para investigar a fondo y en serio la situación de las personas detenidas-desaparecidas.
•trabajar con los actuales miembros de las FFAA; que comprendan que este caprichoso silencio que hoy mantienen no es parte de ningún combate: que es sólo maldad, lisa, pura, llana e innecesaria. Maldad para con los jóvenes que fueron secuestrados de niños y aún no saben quiénes son; para con la sociedad que habiendo sido víctima en múltiples formas durante la dictadura, aspira a mejores niveles de convivencia; para con nosotros. Los mandos de las FFAA pueden y deben contribuir a erradicar las viejas doctrinas de los tiempos de la guerra fría, para llevar a sus filas el aire de respeto y humanitarismo con sólidas raíces en los ejércitos artiguistas y propias de las nuevas concepciones democráticas de las fuerzas militares. Entonces, en ese nuevo clima, esta odiosa postura de silencio de hoy no sería de recibo.
•Todo esto requiere una necesaria rectificación de la doctrina y la formación democrática de las instituciones armadas.
A veces, cuando la razón oscurece, el corazón ilumina.
Entonces, si todos trabajáramos en ese sentido, comenzaríamos a poner a nuestro país en el camino de la dignidad perdida, comenzaríamos a generar las condiciones para la reconciliación y coherencia institucional.
Entonces… tal vez comprenderíamos aquello tan viejo y tan actual de que “la verdad nos hace libres”.
Los invitamos el 20 de mayo a las 19 hrs. a marchar, en todo el país, bajo la consigna
Verdad y justicia: derechos de todos, responsabilidad del Estado
-- Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos Tel: -598-2-9291625 Nicaragua 1332 apto. 205 Montevideo-Uruguay
Contra muestra fotográfica de las tropas uruguayas en Haití

El término PERIODISMO INCRUSTADO se usa para referirse a los periodistas que trabajan dentro de una fuerza militar para cubrir las noticias de la guerra desde el punto de vista de esa fuerza militar. Son una parte de la fuerza de combate aunque no lleven armas de fuego.
Se acaba de inaugurar en el atrio de la IMM una exposición en que muestra a las tropas uruguayas en Haití y el Congo en actos humanitarios hacia la población civil. La misma es obra de un fotógrafo que fue llevado durante un mes por el ejército uruguayo a esos escenarios, y pagado por ese trabajo, para limpiar la cara de la intervención de esas tropas en territorios que no tienen nada que ver con la "defensa nacional" sino todo lo contrario.
Llama la atención que para jugar con gurises o atender las necesidades de la gente no se envíen médicos, enfermeros, maestros o asistentes sociales (aunque eso fue propuesto varias veces por el PIT-CNT al gobierno) y en cambio se envíen tropas que, como ya lo dijo el Gral. Rosales, están reclamando más dinero porque se vieron obligados a cumplir funciones humanitarias a pesar de que esto no estaba previsto en el contrato que era solamente por "seguridad", y que "llega un punto en que no es negocio". Por esa misma razón, para demostrar que esas tropas bien merecerían un aumentito, es que esa muestra fotográfica se llama "Más allá del deber".
Estamos tratando de armar una contra-muestra con fotos sobre la CARA REAL de las llamadas "misiones de paz", aquí van algunas fotos de Haití sacadas por periodistas independientes, de esos que en vez de ir con todos los gastos pagos por el ejército, van a riesgo de que les peguen un balazo como ya ha pasado con varios en las más distintas partes del mundo en guerra.
Estamos pidiendo la colaboración de todos en esta tarea. De ser posible quisiéramos llevar esta muestra a Las Piedras, al acto en que se pretende mostrar al ejército que realiza estas "misiones de paz" como teniendo algo que ver con aquellos que hace 200 años fueron todo lo contrario, se levantaron por la soberanía y el derecho de los pueblos a disponer de su tierra y su destino, y vinieron tropas imperiales a "pacificar", como van ahora estas.
Esa muestra bien puede ser un homenaje, también, a los verdaderos periodistas independientes que caen asesinados "en el cumplimiento del deber"
Todos aquellos que tengan o puedan acceder a fotos demostrativas de lo que realmente hacen las "misiones de paz" pueden enviarlas.
Nos vemos este lunes en AFUTU, Jackson 1136, a las 18 hs
Coordinadora por el retiro de las tropas de Haití
sábado, 14 de mayo de 2011
viernes, 13 de mayo de 2011
La Ley de Caducidad: trampa-22
El estadounidense Joseph Heller publicó en 1961 una excelente novela titulada Catch-22 (Trampa-22), adaptada al cine nueve años después. El libro cuenta una historia de aviadores participantes en la Segunda Guerra Mundial y su título, que se ha convertido en una expresión idiomática, se refiere a una presunta norma de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos que impide a los pilotos eludir el cumplimiento de misiones de combate.
En dicha norma se admite que ninguna persona cuerda desea realizar tales misiones y también que un soldado puede ser eximido de cumplirlas si una revisión médica establece que está loco. La trampa es que, cuando un piloto pide ser declarado demente para eludir el combate, se asume que eso demuestra de antemano su cordura. La situación creada en torno de la Ley de Caducidad es un caso de “trampa-22”. Los tres poderes del Estado han declarado formalmente que esa norma es inconstitucional, y de esto se desprende que fue ilegítimo su efecto, o sea, la impunidad que confirió.
Pero a la vez resulta que, si se anula tal efecto, cualquier persona a la que se le retire el privilegio de no ser juzgada por sus crímenes recurrirá seguramente a la Suprema Corte de Justicia y a los tribunales internacionales que crea receptivos a sus demandas. Y planteará, en forma previsible, que si se estableció en 1986 que quedaba protegida de cualquier acción judicial a raíz de esos graves delitos, mediante una decisión parlamentaria aplicada por el Poder Ejecutivo y declarada constitucional por la propia Suprema Corte (como sucedió en 1988), tiene derechos adquiridos que no se le pueden quitar un cuarto de siglo después, aunque los actuales titulares de los tres poderes del Estado tengan una opinión distinta a la de sus predecesores.
En ese marco, parece que los efectos de la Ley de Caducidad son ilegítimos, pero también es ilegítimo anularlos: trampa-22.
Hay un problema similar en relación con las consultas populares realizadas en 1989 y 2009 acerca de la endiablada norma. En las dos décadas que median entre ambas, y pese a que en las dos perdió, el Frente Amplio ha consolidado una práctica y una teoría que jerarquizan el pronunciamiento directo de la ciudadanía como recurso supremo para resolver dilemas político-institucionales. Pero esa praxis choca contra la premisa, enunciada y aplicada reiteradamente durante el mismo período, de que las mayorías ciudadanas no pueden anular el imperativo de defender el respeto a los derechos humanos, por razones éticas (que se explican solas) y también jurídicas (las que surgen claramente del derecho internacional aceptado por nuestro país, según nos lo ha recordado la Corte Interamericana que entiende en la materia).
Al impulsar aquellas consultas populares se realizaron enormes esfuerzos para revertir, con métodos democráticos, decisiones de los tres poderes del Estado que violentaban las bases mismas de la democracia. Ahora, cuando esos poderes reconocen que los promotores del referendo de 1989 y del plebiscito de 2009 tenían razón, parece que quienes defendieron la solución correcta nos condenaron a no poder aplicarla: trampa-22.
Como en el libro de Heller, la cuestión es insoluble desde dentro de la trampa. Por un motivo u otro, no parece aceptable ninguna forma de anular la impunidad, aunque tampoco sea aceptable mantenerla. El problema es acostumbrarse, como decía Alfredo Zitarrosa en “Guitarra negra”, al desuso de nuestra alma y “a la razón del enemigo”. Si asumimos que la trampa es trampa, nada parecerá tan difícil.
Marcelo Pereira
Fuente: La Diaria
martes, 10 de mayo de 2011
La dimensión desconocida

Primero fue el supuesto video que nadie vio. Después fue la supuesta declaración que, en caso de haber sido escrita, ni siquiera fue firmada por las organizaciones que la negociaron, el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T) y la logia militar Tenientes de Artigas. Hace dos meses que el Poder Ejecutivo, el Judicial, el Legislativo, la prensa, militares activos y retirados están colmando paciencias. De vuelta se borronea la historia. De vuelta se confunde a la ciudadanía. De vuelta se desconoce quién es el que manda acá.
No es la primera vez. Pasó cuando Juan María Bordaberry disolvió las cámaras. Pasó cuando el entonces comandante del Ejército, Hugo Medina, se insubordinó contra la Constitución al guardar en su caja fuerte las citaciones judiciales a uniformados hoy condenados por crímenes gravísimos. Pasó cuando la inteligencia militar le tomó el pelo a la ciudadanía diciendo que el asesinado químico chileno Eugenio Berríos estaba vivo y en Italia. Ahora también hay quienes, desde el anonimato, vuelven a sembrar en la ciudadanía dudas sobre quién está a cargo del boliche.
¿Por qué lo hacen? Porque, aunque la historia grande se conoce, la impunidad dejó detalles ocultos que de vez en cuando alguien aprovecha para encajar media verdad o una mentira entera, enorme o diminuta, con el fin de juntar unos votitos, cobrar una factura política, zafar de la condena pública o judicial o conseguir medio minuto de noticiero.
Historia conocida: acá, por más que el Parlamento hubiera declarado en 1972 el “estado de guerra interno”, no alcanzó a haber una guerra. Otras palabras son más adecuadas: lucha, enfrentamiento, conflicto, conflagración, escaramuza. Hubo una organización guerrillera armada grande y otras más pequeñas dedicadas a la propaganda armada. La operación de mayor envergadura fue la toma de una pequeña ciudad durante unas horas. Lo otro fueron ataques fugaces, tiroteos, huidas, fugas de la cárcel, asaltos a bancos y armerías, sabotajes, secuestros, atentados y copamientos. Las Fuerzas Conjuntas y el Escuadrón de la Muerte se dedicaban a ejecutar, torturar, secuestrar y tomar prisioneros. ¿Dónde se vio una guerra sin una sola batalla? Historia conocida: los bandos enfrentados no fueron las Fuerzas Armadas y el MLN-T. Acá se aliaron unos pocos pero poderosos empresarios de los sectores agropecuario, financiero, comercial e industrial con las fuerzas de seguridad del Estado y políticos alcahuetes para explotar mejor a los trabajadores, maximizar sus ganancias y usar bienes públicos como si fueran de su propiedad. La dictadura no fue sólo militar, sino cívico-militar. La Justicia no ha procesado esos delitos económicos.
Historia conocida: estos criminales de traje y de uniforme eran crueles. Siguen siéndolo. Verdaderos monstruos. Sanguinarios. Los tupamaros no fueron las únicas víctimas de su sadismo, aunque con estos juegos de video y el volanteo de libelos a veces lo parecen. A nueve líderes del MLN-T, los denominados rehenes, se los sometió a incalificables sufrimientos. También hubo miles de blancos, colorados, frenteamplistas, militantes de numerosísimos grupos de izquierda, centro y derecha y ciudadanos ajenos a cualquier partido político a los que se destituyó, desterró, encarceló, torturó, maltrató, asesinó y hasta se los desapareció. En cuestión de números, los comunistas fueron quienes más salvajadas soportaron. Y no hacen alarde de eso.
Historia conocida: la dictadura tornó el sistema educativo en sistema de adoctrinamiento, censuró las expresiones culturales que le disgustaban o que no entendía, se ensañó con niños, niñas y adolescentes, vigiló hasta la forma en que se vestía o se peinaba la población y prohibió casi toda actividad política, sindical y social que le representara una amenaza, aunque fuera mínima.
Historia conocida: los líderes del MLN-T mantuvieron en democracia un diálogo fluido con sectores de las Fuerzas Armadas. Incluso antes del golpe de Estado. Tras la dictadura sus interlocutores preferidos fueron los Tenientes de Artigas. Ese trato casi de camaradería, parecido al de los jugadores de rugby, es propio de ex combatientes enfrentados y no es exclusivo de este país ni de estos tiempos.
Historia conocida: luego de la dictadura, los poderes ejecutivos, los parlamentos y la mayoría de los ciudadanos perdonaron a los represores y a sus cabecillas. Sucesivos presidentes de todo color se valieron de eufemismos (el “cambio en paz”, el “nunca más hermanos contra hermanos”, los “viejitos presos” y las “mochilas”), artilugios (la Comisión para la Paz) o fantasmas (la huelga policial de 1992 y la extradición de los etarras) para barrer debajo de la alfombra. Nadie vio el video. Nadie firmó esos papeles. El 20 de mayo, dicen, el Parlamento anulará la Ley de Caducidad. Es de esperar que para entonces el humo se disipe y Uruguay comience a recuperar la Historia que aún se desconoce.
Marcelo Jelen
Fuente: La Diaria
Referentes de izquierda por la anulación

A la opinión pública
Queridos compañeros, queridas compañeras:
Una vez más se plantean debates dentro de nuestro Frente Amplio sobre la mejor forma de erradicar la Ley de Caducidad y sus efectos. Esto nos sorprende, porque el Plenario Nacional estableció un claro mandato a nuestros legisladores, aprobado sin votos en contra y con sólo tres abstenciones, que ya fue cumplido en la Cámara de Senadores, pero la discusión es un hecho y debemos afrontarla.
En los últimos días el compañero José Mujica, presidente de la República, ha sostenido que el proyecto interpretativo de la Ley de Caducidad, elaborado por el Frente Amplio y aprobado por el Senado con votos frenteamplistas, pone en peligro la victoria que todos deseamos en 2014, y con ella la profundización del proceso de cambios iniciado desde que alcanzamos el gobierno nacional.
Durante el proceso de elaboración de ese proyecto interpretativo se tuvieron en cuenta diversas objeciones y propuestas, entre ellas las aportadas por el compañero José Korzeniak, experto en derecho constitucional. Si aparecen otras ideas, habrá que considerarlas con el mayor respeto, pero nos permitimos señalar que no es momento para improvisaciones en un asunto tan importante. Está bien que nos esforcemos por buscar la mejor solución posible, pero tengamos presente que demasiadas idas y venidas causan confusión y desánimo.
El fondo de la cuestión es que la legislación uruguaya incluye, desde diciembre de 1986, una norma inconstitucional y violatoria de acuerdos internacionales firmados por Uruguay. Una norma que permite la impunidad de delitos de lesa humanidad y cuyos efectos deben ser eliminados, por elementales razones éticas y porque así lo decidió, en marzo de este año, la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Hoy debe quedar claro que nuestra voluntad política de terminar con la impunidad sigue firme. Con ese objetivo, ya es hora de que el sistema judicial recupere las potestades que le arrebató la Ley de Caducidad, y que en los últimos años sólo ha podido ejercer cuando le dieron permiso desde la presidencia de la República.
La historia de la Ley de Caducidad es intrincada y llevamos muchos años atrapados en ella, por las malas artes de quienes quieren la impunidad y por nuestros propios errores. No soñemos con que hay un modo simple e indiscutible de resolver el problema. Si nos empeñamos en buscar una fórmula perfecta que no existe, el resultado puede ser que todo quede como está.
La impunidad fue impulsada con amenazas y engaños. Ahora se intentará mantenerla con recursos jurídicos y políticos. Es una señal de que hemos avanzado: sigamos adelante.
Nos dicen y nos dirán que la Ley de Caducidad fue respaldada por la mayoría de la población en el plebiscito de octubre de 2009, y que por ese motivo debemos dejarla en pie, que se ha vuelto invulnerable por la voluntad popular. Es un argumento eficaz pero mentiroso.
En ese plebiscito se votó con una sola papeleta, y por lo tanto sólo fue posible contar cuántos votamos en contra de la impunidad. Ignoramos cuántos estaban a favor, y seguramente muchas personas no pusieron el Sí rosado en el sobre porque no tenían una opinión formada. Se abstuvieron. Decir que ésos fueron votos de apoyo a la Ley de Caducidad es como atribuir opinión definida a los encuestados que terminan en el casillero “no sabe / no contesta”.
No nos enredemos una vez más: la Ley de Caducidad es inconstitucional, como lo han señalado la Suprema Corte de Justicia, la Asamblea General y el Poder Ejecutivo; no puede ser contrario al derecho anular todos sus efectos, que nunca fueron legítimos.
Se ha dicho que la profundización del proyecto frenteamplista, en el tercer gobierno nacional consecutivo que todos queremos conquistar, es el mejor modo de defender los derechos humanos, que nada es más importante y que todo lo logrado se puede perder si, al aprobar el proyecto interpretativo, ponemos al FA en una situación vulnerable ante las críticas de otros partidos.
Discrepamos fraternalmente con ese punto de vista. No aceptamos que sea necesario elegir entre la continuidad y el contenido de nuestro proyecto de gobierno.
Sería un error grave, como elegir entre la libertad y la seguridad, entre el crecimiento y la distribución, entre la unidad y la diversidad, entre los cambios y la paz.
Uno de los enemigos más poderosos que enfrentamos está dentro de nuestras propias cabezas, y nos dice que no es posible escapar a esas alternativas, que no podemos pensar fuera de ellas.
Si nos convencemos de que debemos dejar por el camino nuestra identidad, no importará cuáles sean los resultados electorales: estaremos derrotados aunque ganemos.
De nuestra conducta en estos días dependen muchas cosas: respetar la memoria de quienes ya no están, y también cuidar la esperanza de los que vienen. Podemos hacerlo juntos, si no se nos olvida quiénes somos.
FIRMAN: Eduardo GALEANO, Margarita PERCOVICH, Belela HERRERA, Guillermo CHIFFLET, Ana OLIVERA, Daniel VIGLIETTI, José DÍAZ, Zelmar MICHELINI (h), Marina ARISMENDI, Miguel FERNANDEZ GALEANO, Victorio CASARTELLI, Maria Elia TOPOLANSKI, Fernando PEREIRA, Edgardo OYENART, Juan FAROPPA, Sara MÉNDEZ, Coriún AHARONIAN, Mariano ARANA, Ricardo ELENA, General ® Juan Antonio RODRIGUEZ ORLANDO, Pablo ANZALONE, Marcelo PEREIRA, Gabriel MAZZAROVICH, Carlos CAILLABET, Juan CASTILLO, , Jorge MAZZAROVICH, Alejandro ZAVALA, Milton ROMANI, Ricardo POSADA.
sábado, 7 de mayo de 2011
Saludos y una opinion comunista.
Salud compañeros, amigos, camaradas. Un abrazo fraterno, compañeros del Movimiento Revolucionario Oriental en sus 50 años de fecunda y comprometida existencia, y lo hacemos extensivo a estas jornadas del Encuentro Guevarista. Al decir del poeta y revolucionario Marti “…el verdadero hombre no mira de que lado se vive mejor, sino de que lado esta el deber; y ese es el único hombre practico, cuyo sueño de hoy será la ley de mañana, porque el que haya puesto los ojos en las entrañas universales, y visto hervir los pueblos, llameantes y ensangrentado, en la artesa de los siglos, sabe que el porvenir, sin una sola excepción, esta del lado del deber…”.
El deber nos dice a los comunista de Refundación Comunista de que lado debemos estar y en estas horas complejas y difíciles, no hay lugar a dudas, estamos del lado de la clase obrera, del campesino pobre, del asalariado rural, del lado del pueblo explotado, de las organizaciones hermanas, y esta es una de ellas. Compañeros con los que hemos compartido acuerdos y diferencias. Acuerdos que nos han hermanados y diferencias que no han opacado el respecto y reconocimiento de cada uno de nosotros.
Estar en esta actividad con rasgos nítido de Internacionalismo Proletario y en el marco de un encuentro que lleva el nombre y el compromiso revolucionario del Camarada Comandante Guevara, nos obliga aunque sucintamente a dar nuestra opinión sobre alguno de los rasgos mas saliente de la situación política.
En un cuadro histórico, cuyo rasgo principal es la profunda crisis del sistema capitalista internacional y nacional, el problema del Poder y de las alternativas políticas de la clase obrera y sus aliados para enfrentar las condiciones venideras, deben estar en el primer lugar del orden del día. La tarea de divulgación del Socialismo cobra vigencia. La predica Antiimperialista, un programa de salida a la crisis, una plataforma inmediata, y consecuentemente la lucha por la Unidad, son las tareas de la etapa. Estas no admiten soberbia, estrecheces y/o sectarismos.
Sin proyecto político que unifique, sin opción de poder, sin una clara concepción táctico - estratégica en los marcos de una contraofensiva nacional e internacional de carácter prolongado, integral y de masas, no existen posibilidades de formar una alternativa real capaz de generar los profundos cambios estructurales que necesita nuestra país y el continente.
Con la economía nacional enmarcada en claras limitaciones, totalmente supeditada a las condiciones financieras internacionales, y la farsa institucional burguesa, las condiciones para desarrollar una clara política de masas en la lucha contra el hambre, la súper explotación y la desocupación, por el salario, la seguridad laboral y la lucha por la soberanía nacional, son los canales de las fuerzas revolucionarias para vertebrar la contra ofensiva. Esto significa que el problema del poder para los trabajadores no se expresará a corto y mediano plazo. Por ello la situación nacional y las condiciones políticos sociales marcan como prioritario la acumulación de fuerzas, la reafirmacion del movimiento popular y la edificación del Partido, orientado por la ideología del Proletariado.
Los revolucionarios debemos tener en cuenta que la correlación de fuerzas es dinámica, y no estática, que la acción política correcta y una clara visión táctica y estratégica puede generar importantes cambios en la misma. Pero lo que no debemos hacer, es levantar irresponsablemente tiempos insurrecciónales, o "jugar" con la presencia fantasmagórica de la rebelión popular en marcha, porque estaremos alimentando el más recalcitrante espontaneismo, que muchas veces más que honestas intenciones de cambio, oculta reformismo político, desesperación y continuismo del sistema que nos oprime. Como tampoco generar esperanzas en las posibilidades de distribución de las riquezas o de la humanización del capitalismo, ya que el mismo es la propiedad privada de los medios de producción y toda posibilidad de reparto pende del principio de "la fuerza" y es proporcional al "capital" (entendiendo que el que más tiene, es el que más recibe). Es decir, en tiempos actuales predicar la distribución de las riquezas en términos políticos y sociales, al decir de Lenin, es: reducirse al nivel de un curita que predica cada domingo a los ricos la grandeza del cristianismo y les aconseja regalar a los pobres…". Las reivindicaciones de las masas trabajadoras se conquistan, no se distribuyen por los que se la apropian.
En los tiempos actuales la acción de los revolucionarios tiene como eje aglutinador las problemáticas más asfixiantes de nuestro pueblo: el hambre, la súper explotación, la precarización laboral, la desocupación, la falta de vivienda, educación, salud y tierra, y su interrelación con la lucha por la liberación frente a los monopolios internacionales y el imperialismo. Instancias estas, para forjar la organización y el camino independiente de la clase obrera y sus aliados. Esto significa en términos prácticos potenciar las posibilidades de acción del pueblo y desarrollar su propia experiencia política y social, en la perspectiva de incorporar a los elementos de vanguardia y a las grandes masas al quehacer revolucionario. Finalmente Compañeros, es tiempo de “derramar” el planteo de salida, romper con el corral de ramas que nos a querido llevar el desteñido reformismo, la aristocracia obrera y el seudo realismo político, que es esta la estación terminal. Se acentúa la fatiga y el agotamiento histórico de un proyecto político expropiado a la clase obrera.
Las ultimas movilizaciones, el 1ª de Mayo y los sucesivos encuentros como este en el marco de un Aniversario, sella y comienza a decretar la caducidad y alumbrar un “nuevo tiempo”. Tiempo de ofensiva, tiempo de clase obrera, de Internacionalismo Proletario.
Salud Compañeros.
Hasta la Victoria Siempre
La impunidad se defiende de la caducidad

Sobre amenazas y el miedo militar
En medio de la arremetida de amenazas veladas y otras no tanto desplegada desde fines del año pasado, el argumento de los “defendistas” de la impunidad legalizada penetra inclusive en la esfera pseudo política que parecía estar reservada en exclusividad a los profesionales del verso democrático-burgués. Auténticos dinosaurios del fascismo más bizarro imaginable, se despachan con tremebundos alegatos constitucionalistas y de reivindicación de la sagrada “voluntad popular”, que en realidad han vivido pasándose por el quinto forro durante una docena de años, arrasando con todo lo que el pueblo había conquistado en materia de libertades públicas y derechos humanos elementales…
Los coautores de una impunidad que oficia de prolongación natural del terrorismo de Estado y que sigue amparando delitos que jamás prescribirán, tratan de redimirse en el único idioma que conocen y que dominan como buenos verdugos con diploma: la promesa de volver, el discurso amedrentador, el jugar invariablemente con lo que no siempre se sale ganando: jugar con fuego, aún si éste lo es tan sólo virtual y mediáticamente.
Los maestros del miedo, tienen miedo… Miedo a morir entre rejas (vah, ¡entre inexistententes rejas de inexistentes cárceles para fascistas!), miedo a ver caer sus tristes charreteras ya enlodadas por su propia conducta.
Lo del título:
LA IMPUNIDAD SE DEFIENDE DE LA CADUCIDAD de una ley cómplice que ya cayó aunque unos cuantos no tengan ni el valor ni la vergüenza para voltearla --y redimirse de su traición de octubre-- sencillamente levantando los puños en un parlamento que tampoco es ya el parlamento burgués, sino el parlamento de la cobardía de los que sienten miedo por haberse alejado de un pueblo que, aún sintiendo miedo, no dejará atropellarse ni enredarse las patas engañado, amenazado o, una vez más, estafado.
Gabriel Carbajales
viernes, 6 de mayo de 2011
Reflexiones sobre el debate en torno a la propuesta de baja de edad de imputabilidad y reforma del Código de la niñez

Estamos en tiempos difíciles en donde tenemos que generar una movida fuerte para poder visualizar y enunciar toda la discusión sobre seguridad ciudadana.
Quiénes son los responsables?
¿Fueron hijos deseados?
¿Fueron hijos esperados?
¿Fueron hijos concebidos, gestados y recibidos con amor?
¿Fueron alimentados balanceadamente?
¿Fueron amados o fueron violentados, maltratados y denostados?
¿Cursaron educación inicial?
¿Fueron todos los días a la escuela?
¿Pudieron aprender a leer y a escribir, a calcular y redactar en los mismos tiempos que tú lo hiciste?
¿Fueron incluidos por la escuela o excluidos y expulsados?
¿Quién los mandó a la calle a pedir?
¿Quién les dio monedas?
¿Quién les suministró las drogas?
¿Quién las traficó?
¿Quién se enriqueció con el dinero que produjo ese tráfico?
¿Quién lavó ese dinero?
¿Quién compró, vendió o usó artículos que eran fruto de ese lavado?
¿Quién les puso un arma en la mano?
¿Quién compró o vendió esas armas?
¿Quién se enriquece cada día con las armas que matan cada minuto?
¿Quién les enseñó a robar?
¿Quién se los permitió y no les puso límites?
¿Quién se queda con el producido de sus robos?
¿Quién compra lo que ellos roban?´
¿Quién abusó de ellas y de ellos?
¿Quién los prostituye?
¿Quién paga por los servicios que ofrecen en sus cuerpos?
¿Y sus hijos qué modelo de madre y de padre recibieron?
¿Y los hijos de sus hijos?
¿Quién puede tirar la primera piedra?
Ellos son el fruto de la irresponsabilidad social, del enriquecimiento de unos pocos, del empobrecimiento de otros muchos, de la explotación, de la falta de solidaridad, del hacé la tuya, del no te metás, de la incapacidad del Estado y de sus servicios de prevención y profilaxis, de la falta de compromiso de los profesionales de la salud, de la educación y de la cultura, de la sociedad en general, de los que confunden, a veces a sabiendas, entre promoción social y beneficencia.
Desde el momento mismo que damos una moneda a un niño en la calle estamos avalando y fomentando su permanencia en ella.
YO, TAMPOCO FIRMO. BAJAR LA EDAD PARA ENCARCELAR NO SOLUCIONA NINGUNO DE ESOS PROBLEMAS.....
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Reflexiones sobre el debate en torno a la propuesta de baja de edad de imputabilidad y reforma del Código de la niñez y la adolescencia en Uruguay.
Contexto de la reflexión.
Estamos en tiempos difíciles en donde tenemos que generar una movida fuerte para poder visualizar y enunciar toda la discusión sobre seguridad ciudadana. Se ha desatado una fuerte campaña político-partidaria hacia el 2014. Primero Tabaré Vásquez en su rol de gobernante histérico que primero dice no, después dice que extraña ser presidente… después P. Bordaberry con la juntada de firmas que no es más que buscar adhesiones para la presidencia… después Lacalle se suma a Bordaberry para poder retener a los conservadores ante la arremetida de Larrañaga de captar a los "moderados"... Ahora intendencias departamentales, fruto del clamor popular, mismo del FA, están declarando su apoyo a la juntada de firmas porque en el sondeo de sus poblaciones dicen que la mayoría apoya y quieren sacar fruto de esto.
Las elecciones de BPS, cosa que fue bizarra, costaron millones de pesos, los cuales podrían haber sido destinados para recursos a la población vulnerable. Los millones de dólares que se gastan en la campaña política, en cuanto al precio que se les paga a los partidos por voto, también podría destinarse para seguir creando fuentes de trabajo digno o aumentos en trabajos mal pagos… Vivienda, salud, todas esas cosas que son olvidadas por esta gente que vive de eso y aumenta sus arcas con eso.
Sobre las políticas públicas en la atención a niños niñas y adolescentes en situación de vulneración de derechos.
La excesiva burocracia del Estado no permite acceder a recursos en tiempo y forma… a veces los proyectos que trabajan con familias de pobreza extrema pide camas y colchones porque duermen 11 en el piso, y si te los dan lo hacen en 6 meses como mínimo. Los trabajadores que alienadamente están empleados en la atención directa a la población vulnerable, se encuentran sin herramientas efectivas para apoyar a los niños, niñas y adolescentes. Se necesitan recursos materiales y humanos para poder generar un puente entre el territorio social y el margen en el cual ellos están desde hace tres generaciones en la mayoría de los caso. ¿Para que? Para que puedan decidir sobre ellos mismos cual es el poder que pueden ejercer en la sociedad… Sabemos que los que están en el margen o con un pie afuera ejercen el poder de estar en conflicto con la ley porque quieren lo que muchos tenemos, que es la posibilidad de ser sujetos consumidores.
¿Por qué roba un adolescente? Porque quiere algo que no tiene. ¿Por qué nosotros bajamos películas de internet (piratería)? Porque queremos ver algo que no está disponible. Si reflejamos esas dos preguntas y respuestas, el equivalente es que ambos ejemplos están en conflicto con la ley. En el caso de los asesinatos, no se ha hecho una investigación sería al respecto, pero muchos de nosotros tenemos la hipótesis, por tener calle, por dialogar con esos adolescentes, y otras cosas, que un alto porcentaje no es precisamente por patología psiquiatrica o por rapiña, sino por cosas relacionadas a ajuste de cuentas. El ajuste de cuentas es el siguiente: por deudas de consumo de sustancias, porque el asesinado maltrato o violo a algún familiar del implicado en el delito, por líos de bandas, por problemas familiares de maltrato y abuso sexual… Pero todo está metido en la misma bolsa como algo problemático, y las estadísticas dicen que tenemos los indicies más bajos en Latinoamérica de asesinatos de adolescentes. El comerciante que mata a un adolescente por robo no queda preso... se ve que la justicia y la sociedad tiene reglas distintas según el estrato socio-economico.
Lo que magnifica este problema es la percepción o sensación de inseguridad, que muchas veces surge de los que tienen mucho y no están dispuestos a ceder nada por nadie más que por sí mismos. Esos son los vecinos… vecino que prefieren denunciar a la policía o silbar ante la sensación de miedo… esos que matan a un joven por el robo de un contador y salen a defender a asesino... esos más que llamar a la policía tienen que llamar a un psi-quiarta-cólogo para poder tratar sus problemas… lo canalizan así.
Es hora de crear políticas dignas para poder combatir la falta de equidad. No podemos seguir sosteniendo que los medios masivos le dediquen la mitad de la programación a comedias, realitis y chismeríos argentinos chatarra y violentos, siendo que la otra mitad a la noticia "amarilla".
Es muy tonto pensar que con las Xo vamos a generar equidad… Se gastaron millones de dólares y la herramienta no está pudiendo ser de real utilidad a la educación. Pongamos computadoras en las escuelas y liceos para todos. Las aulas están saturadas y cuando un niño/a es víctima de eso y encarna el caos institucional, se le da ritalina o es mandado a una escuela espacial de la cual será expulsado.
Estamos seguros que pueden haber hay muchas propuestas para mejorar la situación de los miles de NNA vulnerados por sus familias, la sociedad y el Estado, pero nos preguntan poco a los que trabajamos en esto. En vez de venir a preguntarnos a los que trabajamos en la atención directa, se le pregunta a la gente que no tiene ni idea más allá de lo que los medios dicen, que la mayoría de los casos ese discurso es mutilado completamente a beneficio de los magnates de dirigen los medios.
Es momento de generar una fuerte campaña para generar una ofensiva que proteja a todos los niños, niñas y adolescentes en base a la convención de los derechos del niño firmado por Uruguay en 1990. Pero a colación de eso, la propuesta es de hacer cambios estructurales para poder ser una sociedad digna de vivir en ella. Todo bien con Nacional y Peñarol, con la selección Uruguaya, con el aumento del PBI, con los records de banderas más grandes, asados más grandes, toda esa basura mediática que encubre la miseria de saber que el "fascismo" discursivo mueve masas.
Este artículo está escrito desde "nosotros" porque no es de nadie sino es un agenciamiento colectivo que se está imponiendo... que ya se está imponiendo desde diferentes agrupaciones para buscar mejorar como sociedad. A modo de síntesis proponemos los sí y los no que a nuestro criterio son importantes para tomarlos como proclama ante esta situación que está sucediendo en nuestro país.
Punteo de propuestas.
A que le decimos NO
" ¡No al Grabado de antecedentes a los menores de 18!
" ¡No a la baja de la edad de imputabilidad!
" ¡No a la violación de los Derechos de los niños, niñas y adolescentes!
" ¡No al aumento de recursos para la represión policial!
" ¡No queremos más que involucren de formas perversas a los niños, niñas y adolescentes en las campañas políticas!
" ¡No más "combate a la pobreza"
" ¡No al uso indiscriminado de las palabras "menor" y "minoridad"...
A que le decimos SI
" ¡Si a la protección de los niños, niñas y adolescentes con medidas efectivas, con presupuesto digno y con gente que esté formada y quiera de verdad trabajar con ellos!
" ¡Si a las propuestas innovadoras que busquen estrategias para la inserción social decente de los niños, niñas y adolescentes!
" ¡Si al respeto por los tratados internacionales a los cuales adherimos, tanto en este tema como en todo lo concerniente a los DERECHOS HUMANOS!
" ¡Si al aumento de los recursos para la educación: en la creación de nuevas escuelas y liceos; al mejoramiento de la Universidad de la República; a que todos los niños, niñas y adolescentes tengan los recursos necesarios para estudiar; mejor formación docente y mejores salarios para evitar el multi-empleo para sobrevivir!
" ¡Si al combate a la riqueza, a la riqueza que es la dueña de los medios de comunicación, de los medios de producción, a esos muchos anónimos que influyen en la opinión pública y trata de encerrar al que no tiene, al que no consume y al que molesta al consumidor!
Daniel Fagundez (Uruguay)
http://www.alternativas-uy.org
jueves, 5 de mayo de 2011
Resistencias por la tierra en el norte de Uruguay
BELLA UNIÓN SIGUE en la LUCHA por el DERECHO al SUELO
La Carpa Sigue firme, los “Peludos” que ocupaban el predio de 600 hectáreas en Bella Unión, campo conocido como Norma Gutiérrez, en el Norte uruguayo, y que dejaron liberado el pasado 8 de abril, para mantener una acampada a la entrada de ALUR SA, se mantiene firme; solicitan la Solidaridad y colaboración de organizaciones y sindicatos y de todos los que comparten la reivindicación central de tierra para el que la trabaja
Estas familias, más de 20, quieren trabajar la tierra, sin embargo parece que en el Uruguay es preferible tener tierras en esas condiciones de abandono y familias sin laburo, pasándola muy mal
La Lucha sigue, ahora desde una Carpa armada frente ALUR, donde este Grupo de Peludos Desempleados, que decidieron tomar dicha medida en busca de soluciones a su reclamo: QUERER un Trabajo Digno.
Para mantener la OLLA POPULAR se agradece la colaboración con comestibles y para los que quieran colaborar de otra forma solidaria, se abrió una cuenta en ABITAB nº 21687
En nombre del Grupo de Trabajadores Uruguayos Unidos Por la Tierra de Bella Unión, Luis Valdomir y Gustavo Vázquez, entre otros agradecen la colaboración con esta lucha y saludan a los compañeros
Basta de promesas, queremos realidades
ARRIBA LOS QUE LUCHAN, ABAJO LOS QUE ENTREGAN,
HABRÁ PATRIA PA TODOS O PA NADIE
Aguanten los Peludos, Posta!!!
Semanario Alternativas
Viernes 13 de Mayo 15hs Marcha en defensa de la tierra y los recursos naturales

Productores y vecinos de Rocha, productores de Cerro Chato y Valentines y organizaciones sociales se organizar para pelear en defensa de la tierra y los recursos naturales
El 13 de Mayo marchamos en defensa de la tierra y los recursos naturales
No a la minería a cielo abierto
No al puerto de aguas profundas
1) A las 15 hs se junta la caballada en General flores y Propios con los productores de Cerro Chato y Valentines.
Vendrían también algunos jinetes desde Tacuarembó.
Desde el este sale ómnibus que trae gente de Chuy, Punta del Diablo, La paloma, Rocha...
2) LA MARCHA desde allí al palacio legislativo..todo por General Flores.
La marcha se acompaña con caravana en vehículos varios: auto, camión, bicicleta, moto,etc...es decir a paso de caballo..
.
3) 17 hs..llegan caballos a palacio..se interrumpe actuación musical...hablan productores....ACTO CENTRAL
4) 19 hs comienza MOVIDA CULTURAL de difusión y agite.
PRODUCTORES Y VECINOS DE ROCHA
PRODUCTORES Y VECINOS DE CERRO CHATO Y VALENTINES
martes, 3 de mayo de 2011
Uruguay: Anulación de la ley de impunidad

Será una enorme victoria popular
La anulación de la Ley de Caducidad sigue desatando, como era de esperar, intensos debates, matizados por operaciones mediáticas, reclamos airados de la derecha y pronunciamientos varios de militares retirados y en actividad.
Como señalamos ...en editoriales anteriores hay por lo menos tres dimensiones que no se pueden obviar: la política, la jurídica y la institucional. Pararse en una sola de esas dimensiones olvidando las restantes, sea cual sea la elegida, conduce a callejones sin salidas y a falsas oposiciones.
En el plano político la impunidad es el complemento imprescindible de la represión, que nada tuvo que ver con los dos demonios, fue el terrorismo de Estado, de un régimen fascista para imponer un modelo económico y de dominación y para frenar la acumulación popular. Es la transición como categoría política eterna para mantener la democracia mediatizada, conculcar derechos y disciplinar a la sociedad. Es un eslabón central de la hegemonía conservadora.
En el plano jurídico es una aberración. Es una antiley violatoria de toda la legislación internacional y violatoria también de la Constitución y de un elemento central para cualquier democracia: la igualdad ante la ley.
En el terreno institucional es un impedimento explícito para la consolidación de la institucionalidad democrática y una traba para la reinserción de las Fuerzas Armadas en la sociedad.
Por todo ello debe ser anulada la Ley de Caducidad. Se han planteado dudas en el terreno del debate estrictamente jurídico e incluso en el ámbito de la primacía de los instrumentos de democracia directa o no.
Algunos han planteado abiertamente, en el marco de la búsqueda de la verdad y la justicia: ¿A quién le sirve que se anule la Ley de Caducidad? Argumentando consecuencias jurídicas no buscadas como una posible inconstitucionalidad, detención de juicios, etc.
Nos parece que, reconociendo la legitimidad de las preocupaciones, se equivocan en la pregunta. La pregunta real es la contraria: ¿A quién le sirve que siga vigente la Ley de Impunidad? ¿Favorece a la agilidad de los juicios? ¿Augura avances en la verdad? ¿Fortalece el papel del Poder Judicial y su independencia? ¿Permite una mayor consolidación de las instituciones republicanas? ¿Mejora la convivencia democrática? ¿Permite un diálogo franco y una redefinición sana del papel de las FFAA sin rémoras del pasado? ¿Propicia una mejor inserción en el Mundo del Uruguay respetando la legislación internacional?
La respuesta a todas esas interrogantes es: No. ¿Entonces a quién le sirve que siga la Impunidad?
Le sirve a los militares y policías que cometieron los peores crímenes de la historia nacional y con la amenaza, el chantaje y la mentira quieren seguir sin responder por ellos.
Le sirve a la derecha política, mediática y empresarial que se benefició con la dictadura y que los quiere seguir usando como factor de poder y amedrentamiento y que se opone a todo el proceso de cambios que en los dos gobiernos del FA ha emprendido el Uruguay.
Le sirve al imperialismo yanqui que quiere a toda costa evitar que se ventile el grado de involucramiento y complicidad que tuvo en la barbarie.
Por eso las espinas del fascismo que envenenan la democracia reaccionan como reaccionan. Primero con las amenazas del Foro Libertad y Concordia, luego con la operación del Video, después con las amenazas de los retirados militares, luego con Jorge “Pajarito” Silveira invitando por los medios a Mariana Zaffaroni para contarle cosas, también con la lamentable aparición pública del Jefe del Estado Mayor de la Defensa, general de aire José Bonilla, afirmando que todo es en vano “porque los que saben no van a hablar”.
Lo último de esta nada sorprendente seguidilla es la publicación de un documento sin firma sobre un supuesto pacto entre militares y el MLN de 1998.
Hay que anular la Ley de Impunidad. ¿Anular la Ley resuelve todo? Por supuesto que no. Hay que seguir haciendo denuncias, hay que lograr que jueces y fiscales tipifiquen delitos de lesa humanidad y no prescriptibles. Hay que lograr que todo el Estado uruguayo aplique las recomendaciones del fallo de la Corte Interamericana de DDHH en el Caso Gelman. Hay que buscar nuevos caminos para la Verdad que pasan por instancias institucionales de investigación, porque el Estado no puede permanecer neutral, instalando la Institución Nacional de DDHH y creando una Comisión de Verdad, con potestades e instrumentos para investigar.
Pero lo primero es anular la Ley de Impunidad. Y en eso si no hay lugar a confusiones, cuando se logre, será un paso histórico y una enorme victoria popular.
Alejandra Lemes
http://www.militaresycomplicespresos.blogspot.com
lunes, 2 de mayo de 2011
Capitalismo y lucha de clases

Introducción
La lucha de clases sigue desempeñando un papel central en el proceso de acumulación capitalista, si bien adopta formas diferentes en función del contexto socioeconómico. Para cartografiar el despliegue de la lucha de clases es preciso especificar algunos conceptos fundamentales relacionados con (a) las diversas condiciones y los sectores dominantes del capital en la economía global, (b) la naturaleza de la lucha de clases, (c) los principales protagonistas de las luchas de clases, (d) la naturaleza de las reivindicaciones que hace y (e) las luchas masivas.
La acumulación capitalista se desarrolla siguiendo una pauta muy desigual, lo que tiene consecuencias importantes sobre la naturaleza e intensidad de la lucha de clases. Además, las reacciones concretas de los trabajadores y, sobre todo, del Estado capitalista hacia la situación general de la economía han dado forma al grado de intensificación de la lucha de clases y de la ofensiva de los dos «polos» principales (capital y mano de obra).
Aclaraciones conceptuales
Al analizar el capitalismo contemporáneo, la diferencia más llamativa reside en tres situaciones radicalmente distintas del sistema capitalista, que corresponden a los países que experimentan (a) altas tasas de crecimiento, (b) estancamiento y (c) una crisis profunda.
Los países capitalistas con tasas de crecimiento elevadas se dividen con claridad entre los que (a) viven del auge de las materias primas y son exportadores sobre todo de productos agrarios y recursos energéticos y mineros, situados en su mayoría en África y América Latina o (b) son exportadores de manufacturas, fundamentalmente en Asia (China, India y Corea del Sur).
Las crisis económicas se pueden clasificar, a su vez, en tres grupos.
(a) Las de las economías de recuperación rápida, entre las que se encuentran las de Alemania y los países nórdicos que, después de caer en picado hasta cifras de crecimiento negativo han aumentado las exportaciones industriales y crecen con rapidez desde 2010.
(b) Las de las economías de recuperación lenta o estancadas, a las que pertenecen las de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia e Italia, que han tocado fondo, han recuperado los beneficios, sobre todo en el sector financiero, pero han hecho pocos o ningún progreso en la reducción del desempleo, el aumento de la producción de manufacturas y el crecimiento general.
(c) Las crisis económicas prolongadas y profundas, como las de Portugal, España, Grecia, los países bálticos y los balcánicos, que están en quiebra, donde el desempleo ha alcanzado cifras de dos dígitos (entre el 15 y el 20 por ciento) y el crecimiento es negativo. Arrastran una carga de deuda muy fuerte y están implantando programas de austeridad estrictos concebidos para prolongar su depresión económica en los próximos años.
Exactamente igual que hay pautas desiguales de desarrollo capitalista, también las hay con relación a la lucha de clases. Hay varios conceptos fundamentales que es preciso tener en cuenta para analizar la lucha de clases.
En primer lugar, hay que apreciar la distinción entre lucha «de clases» y lucha «masiva». En América Latina hay muchos ejemplos de luchas multisectoriales, de trabajadores, campesinos o empleados del sector público encabezadas por organizaciones enraizadas en clases sociales. A veces, esos movimientos de clase se convierten en «luchas masivas» que incorporan a otros grupos heterogéneos (vendedores ambulantes, trabajadores autónomos, etc.). Las revueltas árabes actuales son, en su mayoría, luchas masivas que, en términos generales, carecen de organizaciones o liderazgo de clase o, en algunos casos, están encabezadas por «organizaciones juveniles» o «religiosas».
En segundo lugar, hay una diferencia entre luchas de clases «ofensivas» y «defensivas», en las que las organizaciones luchan por ampliar sus derechos sociales y elevar los salarios o combaten para preservar o limitar las pérdidas salariales o de poder adquisitivo.
La lucha de clases es una actividad que se libra en dos sentidos: mientras que los trabajadores y otras clases explotadas luchan desde abajo, las clases gobernantes y sus Estados entablan la lucha de clases desde arriba para incrementar sus beneficios, la productividad y el poder.
La lucha de clases adopta diversas formas. La mayoría de las luchas de clases de nuestros días son por «cuestiones económicas», incluida la de reclamar una parte cada vez mayor de la renta nacional. Hace media década, por toda América Latina, como sucede hoy en los países árabes, la lucha de clases o de masas era principalmente política, librada para derrocar a los gobiernos neoliberales opresivos y represivos.
Pertrechados con estos conceptos, podemos pasar a analizar la relación entre países y regiones en crisis o en crecimiento de diferente grado y su relación con los diferentes grados y tipos de lucha de clases.
Desarrollo dispar y lucha de clases
Los países que gozan de elevadas tasas de crecimiento, ya sea en Asia apoyándose en las manufacturas o en América Latina gracias al auge de la exportación de recursos agrarios y mineros, viven una lucha de clases económica cada vez más ofensiva por el reparto de un pedazo mayor de la tarta del crecimiento económico. En China, por las presiones emanadas desde abajo, los salarios han experimentado en la última década (1) un incremento superior al 10 por ciento y, en algunas regiones, al 20 por ciento, mientras que en América Latina, los trabajadores de Bolivia y otros lugares exigen más del 10 por ciento. (2) En buena medida, las tasas de crecimiento elevadas van acompañadas de una inflación (3) que deteriora los incrementos nominales concedidos por el Estado y los empleadores. Resultan especialmente provocativos los aumentos acusados del precio de los alimentos básicos, la energía y el transporte, que inciden directamente en la vida cotidiana de los trabajadores.
Una de las señales más prometedoras del avance de la lucha de clases son las conquistas socioeconómicas reales y sustanciales obtenidas por los trabajadores en América Latina durante la pasada década . En Argentina, el desempleo ha descendido de más del 20 por ciento a menos del 7 por ciento, los salarios reales han aumentado más de un 15 por ciento, el salario mínimo, las pensiones y las coberturas médicas han aumentado sustancialmente y la afiliación sindical también se ha incrementado. A menor escala se han producido procesos similares en Brasil: el desempleo ha caído desde el 10 por ciento hasta el 6,5 por ciento (marzo de 2011), el salario mínimo ha aumentado más de un 50 por ciento en los últimos 8 años y varios centenares de grandes fincas han sido ocupadas y expropiadas gracias a la acción directa del Movimiento de los Sin Tierra. Mientras que la política revolucionaria social ha decaído en América Latina desde mediados de la década de 2000, la lucha de clases económica ha conseguido arrancar reformas sustanciales que mejoran los medios de vida de la clase trabajadora e imponen algunas restricciones a la explotación rapaz de la mano de obra por parte del liberalismo, en marcado contraste con lo que está sucediendo en la América anglófona y Europa meridional.
En los estancados países imperiales «desarrollados», el Estado se ha dedicado a descargar la totalidad del coste de la «recuperación» sobre las espaldas de los trabajadores y los empleados públicos a base de reducir puestos de trabajo, salarios y prestaciones sociales, mientras los banqueros y las élites empresariales se enriquecen. Estados Unidos, Inglaterra y Francia han sido testigos de una punzante ofensiva de clase desde arriba que, ante la débil oposición de unos aparatos sindicales menguados y burocratizados, ha invertido en buena medida el curso de muchas conquistas sociales anteriores de los trabajadores. (4) En esencia, las luchas de los trabajadores son defensivas y tratan de limitar los retrocesos, pero carecen de la organización política para contraatacar las medidas presupuestarias reaccionarias que recortan los programas sociales y reducen los impuestos a los ricos, con lo que han ensanchado las desigualdades de clase.
Las luchas de clase más intensas han tenido lugar en los países que sufren la crisis económica con mayor profundidad, a saber: Grecia, España, Irlanda y Portugal. Allí, la clase gobernante ha invertido el curso de medio siglo de conquistas sociales y salariales en el lapso de tres años con el fin de cumplir con los criterios de los banqueros occidentales y el FMI. La ofensiva de clase desde arriba encabezada por el Estado ha recibido por respuesta una serie de huelgas generales, manifestaciones muy concurridas y docenas de protestas, sin éxito ninguno. (5) La élite estatal-empresarial, encabezada en la mayoría de los casos por políticos socialdemócratas, ha privatizado empresas públicas, reducido millones de empleos públicos, elevado el desempleo a cotas históricas (20 por ciento en España, 15 por ciento en Grecia y 13 por ciento en Portugal e Irlanda) y canalizado decenas de miles de millones de dólares para pagar la deuda. (6)
La clase dominante ha aprovechado la crisis como arma para reducir costes laborales, lo que ha transferido rentas al 5 por ciento más rico de la pirámide social y aumentado la productividad sin reactivar el conjunto de la economía. El PNB sigue siendo «negativo» para el futuro a corto plazo, mientras que la austeridad debilita la demanda nacional y el pago de la deuda socava las inversiones locales para reactivar la economía.
La crisis política de los regímenes árabes clientes, rentistas, autócratas y corruptos se manifiesta en los movimientos democráticos populares masivos, a la ofensiva, que han derrocado a los gobiernos de Egipto y Túnez, para empezar, y están desafiando al aparato estatal pro imperial. (7) En Egipto y Túnez, las autocracias pro imperiales fueron depuestas, pero los nuevos regímenes democráticos populares que son reflejo de los nuevos protagonistas masivos del cambio político todavía tienen que tomar el poder. En el resto del mundo árabe, las revueltas generalizadas de Yemen, Bahrein, Argelia, Jordania, Siria y otros lugares se han manifestado con dureza contra las autocracias imperiales armadas levantando el fantasma de los cambios democráticos y socioeconómicos.
Las potencias imperiales estadounidense y de la Unión Europea, desprevenidas en un principio, se han lanzado al contraataque interviniendo en Libia, respaldando a la junta militar en Egipto y tratando de imponer «nuevos» regímenes colaboracionistas para impedir una transición democrática. (8) La lucha de masas, influida por fuerzas islámicas y seculares, tienen un programa definido de rechazo del statu quo pero, como carecen de liderazgo de clase, no han sido capaces de plantear una estructura político-económica alternativa más allá de las vagas nociones de «democracia». (9)
En resumen, el crecimiento acompañado de un rápido incremento de la renta nacional y el renacer de la inflación ha propiciado mucho más la lucha de clases ofensiva desde abajo que la «crisis» o el «estancamiento» que, en el mejor de los casos, ha ido acompañado de luchas «defensivas» o de retaguardia. En parte, la teoría de la «privación relativa» parece ajustarse a la idea de la intensificación de la lucha de clases, salvo que el tipo de lucha es principalmente «economicista» y no tanto contra el Estado per se. Además, los métodos de lucha suelen ser huelgas para reclamar aumentos salariales. Este detalle es más evidente en Argentina, Brasil, Chile y Perú, donde se han producido enfrentamientos intensos en torno a exigencias economicistas muy limitadas. La excepción son las luchas indígenas basadas en comunidades de Perú y Ecuador contra el Estado y la explotación y contaminación de tierras, aire y agua por parte de compañías mineras extranjeras.
En todo caso, es preciso hacer varias salvedades. La lucha obrera en Bolivia, que ha experimentado un auge y crecimiento muy dinámicos de las exportaciones de recursos agrarios y mineros, ha convocado una huelga general de diez días por los salarios (del 6 al 16 de abril de 2011). (10) La extensión de la huelga en el tiempo ha convertido en «políticas» algunas cuestiones planteadas en torno a la autoridad del gobierno de Morales en algunos sectores. En parte se debe a que los aumentos salariales los fija el gobierno. Según la principal organización sindical (COB), los aumentos planteados por el gobierno quedaban por debajo de la subida de los precios de la cesta de la compra de alimentos básicos para las familias. Por tanto, lo que empezó siendo una lucha económica se acabó politizando. Asimismo, en el caso de Perú, con una economía de exportación de recursos minerales muy activa, el gobierno neoliberal de García ha tenido que hacer frente a reivindicaciones económicas y ecológicas muy incisivas de los mineros y las comunidades indígenas. Durante la campaña de las elecciones presidenciales de 2011, la lucha ha adquirido un marcado tinte político cuando gran variedad de votantes de la clase obrera y campesina ha apoyado a la candidata de centro-izquierda, Humala. (11) En los países con tasas de crecimiento elevadas dependientes de grandes empresas mineras de titularidad extranjera y con comunidades indígenas importantes, el conflicto de clase se ha dado cita con demandas ecológicas, de clase, nacionalistas y étnicas.
Dicho de otro modo, la diferenciación expuesta más arriba entre luchas de clases ofensivas o defensivas y económicas o políticas son variables, pues sufren cambios a medida que la lucha y su contexto varían.
La espectacular intensificación de la lucha de clases en China, con su alta tasa de crecimiento, refleja la cada vez mayor escasez en las regiones del litoral, los inmensos beneficios obtenidos por una nueva clase de multimillonarios, la intensa explotación de la mano de obra y la aparición de una «nueva generación» de mano de obra joven que tiene más opciones que trabajar en una «única factoría». (12) La «socialización» de las grandes concentraciones de trabajadores en grandes fábricas, muy cerca unos de otros, facilita la acción colectiva. La agudización de las desigualdades, sobre todo ante el crecimiento acelerado de los más ricos vinculado a la corrupción de los cargos públicos y ante la falta de respuesta de unos sindicalistas controlados por el Estado, ha dado pie a la acción directa «espontánea» de clase. (13) El impacto radicalizador causado por la inflación queda de manifiesto en el estallido de una huelga masiva de camioneros en el puerto más grande de China, el de Baoshan, en Shanghai: los trabajadores protestaban por el aumento del precio del combustible y las tasas portuarias. Según una información, «las autoridades chinas han advertido que la escalada de precios, la inflación galopante y la corrupción de los cargos públicos plantean la amenaza más importante para el gobierno del Partido Comunista (The Financial Times, 23 y 24 de abril de 2011, p. 1).
Las luchas sindicales con orientación política han pasado a ocupar un primer plano hace poco en Venezuela, donde el gobierno de Chávez ha resaltado la «satisfacción de los trabajadores» de la «revolución socialista bolivariana». El hecho ha animado a los trabajadores a convocar huelgas en empresas privadas para reclamar la expropiación de los capitalistas intransigentes y cambios en la dirección de empresas públicas donde se sustituya a tecnócratas y burócratas por trabajadores. (14)
La lucha de clase menos desarrollada es la de los «estancados» Estados Unidos. La mezcla de baja densidad sindical (el 93 por ciento de los trabajadores del sector privado no está sindicado), legislación laboral muy represiva y dirección sindical enriquecida y autoperpetuada en sus cargos y absolutamente dependiente del capitalismo del Partido Demócrata inhibe el crecimiento de la conciencia de clase, exceptuando «bolsas» de resistencia muy locales. (15) La erosión acelerada de los salarios se ha unido a la intensificación de la explotación (menos trabajadores para elevar la producción) y a la destrucción de los últimos vestigios de la protección social (coberturas sociales y asistencia sanitaria para la población mayor de 65 años). (16)
Se podría replicar que la renta per cápita alta no es por si sola un motivo suficiente para presuponer el debilitamiento de la lucha de clases, puesto que en Francia e Italia ha habido más huelgas generales que en Inglaterra aun cuando la renta per cápita sea más elevada. Lo fundamental son los vínculos institucionales entre, por una parte, sindicatos y partidos laboristas o socialdemócratas y, por otra, la libre constitución de asambleas de trabajadores en empresas y centros de trabajo. En Estados Unidos y el Reino Unido, el estancamiento y la reacción guardan relación con la subordinación de los trabajadores a los partidos demócratas o socialdemócratas neoliberales; mientras que en Francia e Italia los sindicatos mantienen lazos más estrechos con las asambleas de las fábricas y conservan un mayor grado de autonomía de clase. (17)
Dicho de otro modo: no hay ninguna regla inamovible que vincule determinadas formas de lucha de clases con el dinamismo o estancamiento de la economía; lo que es preciso tener en cuenta es el grado de organización independiente y de clase capaz de elevar el tono de la lucha en medio de unos cambios económicos y políticos muy volubles.
Imperialismo, intercapitalismo y lucha de clases
Pese a la crisis económica de 2007-2009, que ha afectado a la mayoría, pero no a la totalidad, de los centros capitalistas neoliberales más importantes, la clase capitalista de Europa y Norteamérica ha acabado más fuerte que nunca. Las posteriores recomendaciones establecidas por el Fondo Monetario Internacional, los principales bancos crediticios privados y los bancos centrales, la totalidad de la carga del pago de las deudas, el déficit fiscal y los desequilibrios comerciales cometidos por los gobiernos neoliberales, han recaído sobre las espaldas de las clases trabajadoras y asalariadas. En toda la «periferia» de Europa meridional y oriental se han aplicado medidas semejantes de austeridad selectiva para las distintas clases sociales. El resultado ha sido la reestructuración radical de pensiones, salarios y relaciones sociales de producción: el conjunto de relaciones de clase con el Estado. En consecuencia se ha producido una auténtica contrarrevolución socioeconómica «pacífica con las urnas» y desde arriba que intensifica la explotación de la mano de obra por parte del capital al tiempo que concentra las rentas del 10 por ciento más rico de la pirámide social.
Ante el aumento de la competitividad del BRIC (sobre todo de China) (18) y los países industrializados de Asia, así como el incremento de los precios de las materias primas, los países imperiales de Estados Unidos y Europa han recurrido a buscar la «competitividad» a través de la explotación en sus países, el aumento del saqueo de las arcas públicas y las guerras imperiales.
Sin embargo, esta competencia intercapitalista está produciendo el efecto contrario: está aumentando los ingresos de los trabajadores del BRIC y reduciendo el nivel de vida en los núcleos imperiales consolidados. La explicación reside en que el BRIC invierte en la economía productiva mientras que los centros imperiales despilfarran billones de dólares en actividades militares y especulativas. (19)
Deberíamos hacer una salvedad en relación con la competitividad entre los países imperiales y los del BRIC, en la medida en que hay millares de hilos financieros, comerciales, tecnológicos y manufactureros que los vinculan. Sin embargo, los conflictos entre las formaciones sociales son reales, como lo son la naturaleza de las fisuras de clase internas y sus diferentes configuraciones. El imperialismo, tal como se ejerce hoy día, es una lacra para los avances de la clase trabajadora. (20) Por el momento, la dinámica interna de las potencias económicas en ascenso parece capacitarlos para financiar el crecimiento en el interior a base de expandir el comercio exterior y realizar concesiones salariales a las clases trabajadoras emergentes que exigen un pedazo mayor del creciente pastel de los ingresos.
Conclusión
Aunque, en apariencia, hay un declive de la lucha de clases política revolucionaria desde abajo, hay potencial para que las luchas económicas se vuelvan políticas a medida en que la inflación vaya erosionando las conquistas y los dirigentes políticos establezcan «orientaciones» rígidas sobre los progresos salariales. En segundo lugar, como ilustra el caso de Venezuela, los dirigentes políticos pueden crear las condiciones que favorezcan el paso de la lucha de clases económica a la política.
La lucha de clases política más dinámica en la actualidad emana desde arriba: el ataque sistemático contra los salarios, la legislación social, el empleo y las condiciones de trabajo lanzado en Estados Unidos, España, Grecia, Irlanda, Portugal, Inglaterra y los Estados bálticos y balcánicos. Allí la crisis económica todavía tiene que precipitar revueltas masivas; en cambio, vemos acciones defensivas o, incluso, huelgas a gran escala que tratan de defender las conquistas históricas. Ha sido una lucha desigual allá donde la clase capitalista ostenta influencias institucionales políticas y económicas respaldadas por el poderío internacional de los bancos y los Estados imperiales. La clase trabajadora dispone de muy poca solidaridad internacional comparable. (21) Las señales más valiosas de la lucha de clases global se encuentran en la acción directa activa de la clase trabajadora latinoamericana y asiática. Sus conquistas económicas sostenidas han supuesto el fortalecimiento del poder y la organización de clase. Además, los trabajadores pueden inspirarse en tradiciones revolucionarias para sentar las bases del relanzamiento de un nuevo proyecto socialista. (22) ¿Qué podría hacer estallar una andanada de guerras de clases políticas y económicas desde abajo? La reaparición de la inflación, la recesión y la represión o el incesante aumento de los recortes podría obligar a la mano de obra a actuar de forma independiente y contra el Estado, la encarnación de este periodo regresivo.
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Notas
(1) Sobre las luchas de clase en China, véase «Workers call the tune», The Financial Times, 22 de febrero de 2011, p. 3, así como The Financial Times, 16 de febrero de 2011, «Chinese wages increased 12% between 2000-2009 according to the ILO».
(2) La Jornada, 8 de abril de 2011; la Central Obrera Boliviana exigía un incremento salarial del 15 por ciento. En el año 2010, Bolivia alcanzó la cifra de conflictos más elevada de los últimos 41 años, El País, 16 de abril de 2011.
(3) «Emerging markets inflation surge», The Financial Times, 14 de abril de 2011, p. 1. «Beijing poised to let renminbi rise to fight inflation», The Financial Times, 17 de abril de 2001, p. 3.
(4) Compárese lo publicado por The New York Times sobre el presupuesto para el año fiscal 2012 de Obama los días 13 de abril de 2011 y 14 de abril de 2011. El último discurso presupuestario subraya que los recortes de 4 billones de dólares en los últimos 10 años afectan sobre todo a las coberturas sociales, una concesión importante a los extremistas de la derecha republicana.
(5) Los trabajadores griegos han convocado seis huelgas generales entre los años 2009 y 2011. Véase el semanario ateniense DROMOS («La Carretera») durante ese periodo. Los trabajadores españoles convocaron dos huelgas en el año 2010. Los portugueses una e Irlanda, una manifestación importante.
(6) Datos extraídos de los informes sobre empleo de los años 2010 y 2011 de la Organización Internacional del Trabajo
(7) Véase Al Jazeera, en los meses de febrero y marzo de 2011. Sobre el papel represivo de la nueva junta militar, véase Al Jazeera, 7 de abril de 2011.
(8) Reuters, 14 de febrero de 2011. Las maniobras de Washington entre bambalinas para situar como jefe de la junta al antiguo militar fiel a Mubarak, el mariscal de campo Tatawi, son un ejemplo evidente.
(9) La incapacidad de los movimientos sociales árabes para tomar el poder del Estado es repetición de un problema similar padecido a principios de la década en América Latina. Véase James Petras y Henry Veltmeyer, Social Movements and State Power (Londres: Pluto, 2005).
(10) Sobre la huelga general de Bolivia, véase «Central Obrera declara huelga general», La Jornada (Ciudad de México), 8 y 16 de abril de 2011.
(11) Sobre la primera ronda de las elecciones presidenciales peruanas y la ganadora populista de centro-izquierda Ollanta Humala, véase BBC, «Peru facing polarizing election as populists face off», 12 de abril de 2011.
(12) Según una fuente, «el aumento de los costes de la mano de obra son un problema [en China]. Hay oportunidades de empleo en todas partes, hay una necesidad mucho menor de emigrar», The Financial Times, 8 de marzo de 2011, p. 22.
(13) Sobre los multimillonarios chinos, véase Forbes, marzo de 2011. Como consecuencia de «un rosario de disputas producidas entre mayo y agosto [de 2010], los empleadores padecieron huelgas y otros problemas. La situación desembocó en aumentos de salarios notables, un 30 por ciento de incremento en el fabricante taiwanés de manufacturas Foxcomm» The Financial Times, 16 de febrero de 2011, p. 3.
(14) Correo de Orinoco, Caracas, Venezuela (edición semanal en inglés), 3-9 de abril de 2010.
(15) La huelga general de los trabajadores del sector público de Winsconsin en marzo de 2011 fue la excepción a la regla, la primera de esta naturaleza, y fue inducida por el gobernador republicano y por la abolición efectiva por parte de la cámara legislativa de los derechos de negociación colectiva. Salvo una huelga de un día de los sindicatos de la extensa costa de San Francisco y unas cuantas protestas esporádicas en otros estados, la federación de trabajadores estadounidense AFL-CIO no ha convocado una sola manifestación pública a escala nacional, prefiriendo más bien depender de los miles de millones de dólares de financiación de los políticos demócratas.
(16) El congresista Ryan, republicano, ha propuesto privatizar la seguridad social y el programa de atención sanitaria a ancianos (Medicare), así como reducir drásticamente el gasto de atención sanitaria a los pobres y los discapacitados. El presidente Obama respondió con su versión de recortes sociales regresivos a una escala un tanto menor, pero en idéntica dirección. Véase el discurso de Obama al pueblo estadounidense, comunicado de prensa de la Casa Blanca, 3 de abril de 2011. The New York Times, 14 de abril de 2011, p. 1.
(17) Conversaciones con delegados sindicales y con Luciano Vasapolla, secretario del movimiento sindical militante italiano «Reto di communisti», Roma, Italia, 1 de mayo de 2009.
(18) Acrónimo con el que se alude a Brasil, Rusia, India y China». (N. del T.)
(19) Sobre el impacto negativo de la financialización del capital y del gasto militar sobre la economía productiva, véase Michael Chossudovsky y Andrew Gavin Marshall, eds., The Global Economic Crises (Montreal: Global Research 2010), especialmente los capítulos 3, pp. 72-101, y 9, pp. 181-211.
(20) Para una exposición más clara de la relación del imperialismo con la decadencia en el interior de los países, véase James Petras y Morris Morley, Empire or Republic? American Global Power and Domestic Decay (New York: Routledge, 1995).
(21) El «Foro Social Mundial» y otros «foros de izquierda» semejantes son, en esencia, ocasiones para que las clases parlantes compuestas por académicos y miembros de onG pronuncien discursos. En la mayor parte de los casos, las fundaciones y patrocinadores les prohíben expresamente adoptar una posición política y, menos aún, organizar el apoyo material para las luchas de clase vigentes. Ninguna de las principales huelgas generales de la clase trabajadora de Europa, América Latina o Asia ha recibido jamás apoyo material de los eternos asistentes a los foros de izquierda. El declive del internacionalismo obrero no ha sido sustituido en modo alguno por las reuniones internacionales de estas fuerzas dispares.
(22) Pese a la demonización de la Revolución Cultural y social en China e Indochina, muchos gerentes, dirigentes de partidos políticos e, incluso, intelectuales liberales son conscientes de las consecuencias de «llevar demasiado lejos la lucha de clases», y las temen. En América Latina, el legado de procesos revolucionarios anteriores y el ejemplo de Cuba y Venezuela siguen ejerciendo de herencia viva para las luchas revolucionarias.
James Petras
domingo, 1 de mayo de 2011
Todos al Acto de Plaza Mártires de Chicago.

Refundacion Comunista, respetuoso de la independencia de clase, saluda el día y el acto de la clase obrera a realizarse en la plaza Mártires de Chicago a partir de las h.13. Acto este, de dignidad proletaria, de rescate de la generosa y heroica entrega de la clase obrera. Lejos de la claudicacion, de la conciliación y entrega. Firmes en el combate, en la Solidaridad, en la Lucha, convencidos en recorrer un nuevo tiempo de Unidad para luchar. Al decir de C.Marx "...la clase obrera nada tiene para perder, salvo sus cadenas...".
En los transes difíciles los señoritos ( los claudicantes, la aristocracia obrera, los gobernantes y el ejercito ) que honran a la patria, la venden y el pueblo que a veces no la nombra la compra con su sangre. (citando al poeta A. Machado)
viernes, 29 de abril de 2011
Un fuego que puede quemar a todos
Se puede estar o no de acuerdo con las ideas políticas de Gaddafi, pero la existencia de Libia como Estado independiente y miembro de las Naciones Unidas nadie tiene derecho a cuestionarlo.
Todavía el mundo no ha llegado a lo que, desde mi punto de vista, constituye hoy una cuestión elemental para la supervivencia de nuestra especie: el acceso de todos los pueblos a los recursos materiales de este planeta. No existe otro en el Sistema Solar que posea las más elementales condiciones de la vida que conocemos.
Los propios Estados Unidos trataron siempre de ser un crisol de todas las razas, todos los credos y todas las naciones: blancas, negras, amarillas, indias y mestizas, sin otras diferencias que no fuesen las de amos y esclavos, ricos y pobres; pero todo dentro de los límites de la frontera: al norte, Canadá; al sur, México; al este, el Atlántico y al oeste, el Pacífico. Alaska, Puerto Rico y Hawai eran simples accidentes históricos.
Lo complicado del asunto es que no se trata de un noble deseo de los que luchan por un mundo mejor, lo cual es tan digno de respeto como las creencias religiosas de los pueblos. Bastarían unos cuantos tipos de isótopos radiactivos que emanaran del uranio enriquecido consumido por las plantas electronucleares en cantidades relativamente pequeñas ─ya que no existen en la naturaleza─ para poner fin a la frágil existencia de nuestra especie. Mantener esos residuos en volúmenes crecientes, bajo sarcófagos de hormigón y acero, es uno de los mayores desafíos de la tecnología.
Hechos como el accidente de Chernóbil o el terremoto de Japón han puesto en evidencia esos mortales riesgos.
El tema que deseo abordar hoy no es ese, sino el asombro con que observé ayer, a través del programa Dossier de Walter Martínez, en la televisión venezolana, las imágenes fílmicas de la reunión entre el jefe del Departamento de Defensa, Robert Gates, y el Ministro de Defensa del Reino Unido, Liam Fox, que visitó Estados Unidos para discutir la criminal guerra desatada por la OTAN contra Libia. Era algo difícil de creer, el Ministro inglés ganó el “Oscar”; era un manojo de nervios, estaba tenso, hablaba como un loco, daba la impresión de que escupía las palabras.
Desde luego, primero llegó a la entrada de El Pentágono donde Gates lo esperaba sonriente. Las banderas de ambos países, la del antiguo imperio colonial británico y la de su hijastro, el imperio de Estados Unidos, flameaban en lo alto de ambos lados mientras se entonaban los himnos. La mano derecha sobre el pecho, el saludo militar riguroso y solemne de la ceremonia del país huésped. Fue el acto inicial. Penetraron después los dos ministros en el edificio norteamericano de la Defensa. Se supone que hablaron largamente por las imágenes que vi cuando regresaban cada uno con un discurso en sus manos, sin dudas, previamente elaborado.
El marco de todo el escenario lo constituía el personal uniformado. Desde el ángulo izquierdo se veía un joven militar alto, flaco, al parecer pelirrojo, cabeza rapada, gorra con visera negra embutida casi hasta el cuello, presentando fusil con bayoneta, que no parpadeaba ni se le veía respirar, como estampa de un soldado dispuesto a disparar una bala del fusil o un cohete nuclear con la capacidad destructiva de 100 mil toneladas de TNT. Gates habló con la sonrisa y naturalidad de un dueño. El inglés, en cambio, lo hizo de la forma que expliqué.
Pocas veces vi algo más horrible; exhibía odio, frustración, furia y un lenguaje amenazante contra el líder libio, exigiendo su rendición incondicional. Se le veía indignado porque los aviones de la poderosa OTAN no habían podido doblegar en 72 horas la resistencia libia.
Nada más le faltaba exclamar: “lágrimas, sudor y sangre”, como Winston Churchill cuando calculaba el precio a pagar por su país en la lucha contra los aviones nazis. En este caso el papel nazifascista lo está haciendo la OTAN con sus miles de misiones de bombardeo con los aviones más modernos que ha conocido el mundo.
El colmo ha sido la decisión del Gobierno de Estados Unidos autorizando el empleo de los aviones sin piloto para matar hombres, mujeres y niños libios, como en Afganistán, a miles de kilómetros de Europa Occidental, pero esta vez contra un pueblo árabe y africano, ante los ojos de cientos de millones de europeos y nada menos que en nombre de la Organización de Naciones Unidas.
El Primer Ministro de Rusia, Vladimir Putin, declaró ayer que esos actos de guerra eran ilegales y rebasaban el marco de los acuerdos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Los groseros ataques contra el pueblo libio que adquieren un carácter nazifascista pueden ser utilizados contra cualquier pueblo del Tercer Mundo.
Realmente me asombra la resistencia que Libia ha ofrecido.
Ahora esa belicosa organización depende de Gaddafi. Si resiste y no acata sus exigencias, pasará a la historia como uno de los grandes personajes de los países árabes.
¡La OTAN atiza un fuego que puede quemar a todos!
Fidel Castro Ruz
Abril 27 de 2011
7 y 34 p.m.
miércoles, 27 de abril de 2011
Ley de Caducidad en Uruguay: la interpretación de la impunidad

El Senado de Uruguay acaba de votar un "proyecto interpretativo" de la Ley de Caducidad, que garantiza la impunidad a los represores de la dictadura. El proyecto sostiene que los artículos de la ley que establecen la caducidad de las causas deben ser interpretados como anti constitucionales. Pero la ley queda en pie y la facultad de interpretarla corresponde al Poder Judicial, lo cual será materia de impugnación de la "ley interpretativa".
El Frente Amplio ha recurrido a este engendro para evitar votar directamente la anulación de la ley. El proyecto deja abierta la posibilidad de una nueva contra interpretación para evitar los juicios. Pero además, para ser aprobado, deberá nuevamente ser discutido en la Cámara de Diputados, dadas las modificaciones que el Senado le ha hecho para recortar todavía más su alcance.
El Frente pretende, con el proyecto, evitar la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que ha condenado a Uruguay por la caducidad y sostuvo que los delitos de la dictadura son de "lesa humanidad".
Crisis en el Frente Amplio
La aprobación del proyecto generó una crisis en la bancada del Frente Amplio. El senador Saravia votó, con los blancos y colorados, en contra de la aprobación. Eleuterio Fernández Huidobro, un viejo "tupa", votó a favor por "disciplina partidaria" pero renunció a su bancada en Senadores en rechazo al proyecto. Estas posiciones fueron avaladas por Mujica, que se reunió con Huidobro el día de la votación.
Mujica anunció que no vetaría el proyecto. Sin embargo, desarrolla toda una línea de acuerdos con sectores militares para limitar su aplicación y alcance. Incluso la renuncia de Fernández Huidobro y la crisis galopante en el Frente Amplio amenazan con voltear el proyecto en su segunda votación en Diputados, donde el Frente cuenta con una mayoría ajustada. El ministro de Defensa manifestó que si la ley se aprueba en Diputados presentará la renuncia, como forma de presión para que Mujica vete la ley.
Si bien la anulación de la ley es un reclamo profundo de la base del FA, la movilización del PIT-CNT fue minoritaria. La dirección frenteamplista de la central obrera le sacó el pecho al proyecto.
La aprobación del proyecto destapó un principio de crisis política con las Fuerzas Armadas. Militares en actividad y retirados criticaron la Ley Interpretativa, aludiendo a que con ella el Frente Amplio rompe los acuerdos de "reconciliación nacional" tejidos a partir del regreso a la democracia. La intervención de las Fuerzas Armadas -y de Fernández Huidobro- desnuda toda la línea de la dirección del Frente Amplio de "reconciliación" con los represores.
El Frente Amplio mismo recurrió a la militarización del movimiento obrero en el caso de la huelga de los municipales de Montevideo (Adeom), a los que ahora aplica sanciones y suspensiones. El Frente Amplio cabalga contrarreloj para calmar a las fuerzas armadas y perpetrar sus acuerdos históricos.
Juan García
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