jueves, 17 de marzo de 2011

"En Irak se ha producido un genocidio, un urbicidio, un memoricidio y una atrofia de la genética humana"



Entrevista a Karen Marón, corresponsal en Oriente Próximo y golfo Pérsico

La periodista Karen Marón, corresponsal en Oriente Próximo y el golfo Pérsico y autora del documental Gazasovia, reflexiona en esta entrevista sobre la situación en Gaza e Irak, entre otros lugares de conflicto, y el papel que desempeñan los medios de comunicación en el "olvido" de esos conflictos una vez que cambia la agenda mediática. Marón se adentra en la fisonomía de la violencia en el siglo XXI para descubrir, junto a los conflictos internacionales, otra «violencia silenciosa» que tiene que ver con la pobreza, la injusticia, la discriminación y la marginación.
- Se ha señalado que en la sociedad global los medios de comunicación no son el "cuarto poder", sino algo más importante: el espacio donde se crea al poder y, en ese sentido, no son tanto un contrapeso como la expresión del propio poder. ¿Cuál es tu valoración al respecto?
- Coincido en que los medios son el espacio donde se crea y se expresa el poder. Hay una cuestión importante: estamos muy desinformados. Lo que vemos, lo que leemos y escuchamos está totalmente filtrado por estos grupos de comunicación. Crean una realidad que nos desinforma, nos anestesia, nos confunde, nos inmoviliza. Estamos ante situaciones que producen un desconocimiento enorme. Por ejemplo, en España se vive una crisis financiera, económica y social que puede ir in crescendo y todavía, dos años después de iniciada, no he visto claramente en los medios de masas que se le explique a la gente lo que realmente ha sucedido. Se habla de una burbuja financiera, de deuda, de cuánto se les ha brindado a los bancos, pero no hay información con la que la gente cuente; es una creación de un mundo casi virtual. De modo que coincido totalmente en que es el poder el que crea esa realidad que no es realidad. Quizá parezca un cliché hablar de Matrix, pero creo que estamos dentro de un Matrix y de una realidad virtual, que es la que crean los medios.
-Esa recreación de lo que acontece ocurre a través de unos medios de comunicación que son empresas y, por tanto, su actividad es un negocio. ¿No es este un elemento esencial para explicar que lo que se está generando es un producto comercial que, dentro de un negocio, genera su propia realidad?
- Hay una crisis profunda en los medios de comunicación denominados convencionales porque en su mayoría no están gestionados por periodistas, sino por empresarios cuyo objetivo es obtener beneficios, y hablo tanto de medios escritos como de radio y TV. Como consecuencia de ello, la información se ve como una mercancía y la práctica de la comunicación como un negocio, lo que resulta lejano al ejercicio del periodismo, que implica una responsabilidad social. Esto afecta directamente a la calidad de la información.
En sus inicios, el periodismo fue una profesión con unos objetivos claros y una responsabilidad social bien definida. Actualmente vemos que el mayor interés de un medio de comunicación ya no pasa por una cuestión social sino por una cuestión económica, y que los grandes medios están en manos de grupos de poder y grupos económicos. Eso lleva a que el periodista tenga que comportarse de acuerdo con dichos intereses; y no estoy culpabilizando al profesional, que tiene que seguir esa línea editorial que se le impone si quiere seguir trabajando en ese medio, sino a la lógica económica que los rige.
Cuando aludes a que el poder está creando la realidad, uno de los casos más emblemáticos es el caso de Haití, el país más pobre de Latinoamérica y uno de los más pobres del mundo, que ha vivido uno de los desastres más graves a nivel mundial. Cuando se produjo el terremoto, los medios de comunicación desplegaron cientos de corresponsales en el país para narrar una historia de forma casi irresponsable, porque pasaban una semana o 10 días contando el sufrimiento del pueblo haitiano, pero antes del terremoto muy pocos habían ido a Haití a contar esta historia, que ya estaba ahí. Dos semanas después del terremoto todos los medios de comunicación se retiran de Haití, ya no hay niños huérfanos, ya no hay pobreza… pero llega el brote de cólera y otra vez se despliegan. Lo más importante para el periodismo y el periodista, que son los otros –el otro es el sujeto de la historia–, se ha visto traicionado terriblemente porque se utiliza la noticia como un espectáculo.
Pasó también en la primera guerra del Golfo, cuando se pudo ver el ataque a Bagdad desde el sofá de casa. Me parece de una crueldad absoluta porque estamos haciendo espectáculo de una información seria, y cuando el espectáculo no rinde más a los medios de comunicación, retiran a sus periodistas y se olvidan del dolor, de la barbarie y del sufrimiento, sencillamente sale de la agenda informativa. Lo mismo sucedió con Afganistán e Irak. En 2004-2006 estaban sucediendo hechos gravísimos en Irak y lo mismo ocurría en Afganistán, pero como el poder había determinado que tuviera preeminencia Irak, y no Afganistán, Afganistán desapareció de los medios. Pero alguien decidió después que volviera a ser noticia y los medios de comunicación trasladaron su buró a Kabul, mientras que hoy la situación en Irak sigue siendo desastrosa y vergonzosa a nivel humano, pero ya apenas es noticia. Claro que los medios están creando la realidad: nos muestran lo que quieren mostrarnos según su conveniencia o según sus intereses. Esto tiene que ver con lo que en su momento se llamó la «doctrina Kissinger», que se relaciona con los intereses de EE.UU. y la estrategia mediática que iban a utilizar, moviendo a los medios según sus intereses. Esto se ve muy claro en el caso del binomio Irak- Afganistán. Creo que es obsceno cómo se está manipulando la prioridad concedida a cada lugar según el momento.
Igual ocurre con los conflictos olvidados de África o Asia de los que no se está informando, y no es que a la gente no le interesen, sino que al poder no le interesa mostrarlos.
- Vivimos rodeados de mucho ruido informativo, de una sobreabundancia de información que nos genera cierta parálisis e incapacidad de asimilación. En este sentido, Eduardo Galeano ha señalado que «estamos informados de todo, pero no nos enteramos de nada». ¿Cómo generar una información relevante que permita iluminar lo que está sucediendo en un contexto de avalancha informativa? ¿Con qué criterios?
- Nos hacen creer que estamos informados con pequeñas noticias que no cuentan las causas ni la historia ni el contexto social y político; no se hace seguimiento y no se cuentan las consecuencias. Por tanto, hay mucho ruido y desinformación. ¿Cómo revertirlo? Es necesario que surja un debate entre los periodistas –donde ya ha empezado–, el poder ciudadano y las diferentes organizaciones sociales. Tenemos el derecho a estar informados, de modo que todos deberíamos estar comprometidos en este proceso de cambio de paradigma. No tengo la solución, pero confío en que la unión de diferentes sectores puede encontrarla. Esa es una de las razones por las que soy free lance desde hace ocho años; ello me ha permitido contar los temas que quería contar, y los tiempos para contar esas historias. Los grandes medios envían a los periodistas dos días a Tanzania, tres días a Irak, luego Afganistán… la vorágine de los medios no permite a los periodistas tener un background del lugar en que se encuentran ni saben cómo moverse. Difícilmente alguien puede contar una historia pasando 48 horas en un lugar. Eso no es informar, sino desinformar, o, simplemente, cumplir con el trámite de salir al aire y contar unos hechos que ya están publicados en Internet.
- Tu opción de trabajar como free lance, ¿qué ventajas tiene?, ¿qué dificultades?
- Es duro, sobre todo al principio, y particularmente en Latinoamérica, donde un periodista free lance se entiende como un profesional que no encuentra trabajo, cuando en realidad es una elección. En Europa y EE.UU. se respeta más. Y digo duro porque uno está muy solo, especialmente en conflictos armados donde trabajas sin protección, sin un medio que te respalde en caso de un secuestro, no hay un casco o un chaleco antibalas y uno mismo tiene que asumir todos los gastos. Pero a la vez que una limitación es también un aprendizaje, porque uno se convierte en su propio productor ejecutivo y periodístico, en el gestor de sus ideas y logística. Por otra parte, te exige informar de manera diferente a como lo hacen los grandes medios de comunicación, aunque eso te expone en relación con la seguridad. Por ejemplo, en Irak, algunos periodistas hacían lo que el gran Robert Fisk denominó «periodismo de hotel», que consiste en entrar en Internet, cortar y pegar, y enviar el artículo a la redacción. Siendo un periodista independiente tienes que salir a la calle bajo cualquier circunstancia de seguridad para conseguir esa historia diferente, y que precisamente por ello va a hacer que esa historia sea publicada.
A favor está la libertad de movimiento y la posibilidad de tener el tiempo suficiente para tener ese background necesario para contar una buena historia, invirtiendo el tiempo suficiente para convertirse en lo que Ryszard Kapuściński llama un «etnógrafo», casi en un investigador de lo que le sucede a otro ser humano, tratar a ese ser humano como un sujeto –darle un nombre, una identidad, contar esa historia– y no un producto, algo frecuente cuando uno tiene que cumplir con tiempos determinados. Despersonalizar al protagonista de la historia –que a menudo resulta como imposición de los medios– me parece otra aberración del periodismo. Otra forma de despersonalizar que estoy viendo en los últimos años es el surgimiento del «periodista estrella», el periodista que suplanta al verdadero protagonista de la noticia y se erige él mismo en el centro de atención.
- En su libro Las ciudades invisibles, Italo Calvino plantea una reflexión sobre el infierno. Señala que, si existe, está aquí entre nosotros, y que hay dos maneras de soportarlo. La primera resulta más fácil para la mayoría: aceptar el infierno y convertirse en parte de él, hasta dejar de notar que existe. La segunda es peligrosa y requiere sabiduría y una atención constante: consiste en buscar, y en saber reconocer, en medio del infierno, lo que no es verdaderamente infierno y hacerlo durar, y darle espacio. Cuando informas desde el infierno de un conflicto armado, ¿qué buscas?
- Busco una de las cosas que más me motivaron desde mis inicios y ante la cual, con el paso de los años, he sentido cierta frustración. Cuando una es joven piensa que la publicación de un artículo va a cambiar la historia de alguien que esta viviendo una situación trágica. Pasé por esas etapas: idealismo, primero; frustración, después. Actualmente, cuando entrevisto a una madre que ha perdido a su hijo o a una mujer que se encarga de huérfanos que han perdido a sus padres en la guerra y muestro historias que suceden a 15.000 km de distancia, me doy por satisfecha si con mi trabajo he conseguido generar empatía con la víctima. Me siento simplemente un medio. Con que haya una persona que sienta empatía, aunque sólo sea una, por el sufrimiento, por el dolor ajeno, por la dignidad que se encuentra en medio de ese infierno, percibo que el trabajo está cumplido. El ser humano es luz y sombras, y en esos lugares –aunque parezca paradójico– hay mucha más luz de la que imaginamos; en muchos de esos lugares infernales es donde se puede encontrar más luz. Ya no soy la idealista de antes ni siento frustración; trabajo como periodista, pero primero soy un ser humano que trabaja de periodista.
- ¿Qué opinión te merece la figura del «periodista empotrado»?
- El pico máximo de libertad de los periodistas en zona de conflicto fue durante la guerra de Vietnam, con la consecuencia de que cuando llegó la información a EE.UU. se produjo una reacción de la opinión pública que llevó a la retirada de las tropas de aquel país. A partir de ahí, el Departamento de Estado y el Pentágono supieron que tenían que perfeccionar los mecanismos de control y de censura de la información. Así comienza esa figura del «empotrado» o «encamado».
El «empotrado» es una de las formas más perfeccionadas de censura del periodismo y del derecho a la información. Afortunadamente hubo muchos corresponsales que no se adhirieron a esta modalidad y fueron los que sacaron los artículos más impresionantes. Cuando en 2004-2006 empezaron en Irak los secuestros de los periodistas que no íbamos empotrados, y se decía que era la resistencia chií o grupos como Al-Qaeda –porque cualquiera puede ser Al-Qaeda–, muchos medios de comunicación dejaron de mandar corresponsales, también presionados por los respectivos gobiernos, que se veían obligados a pagar sumas siderales para rescatarlos. Siempre tendré la duda de quiénes secuestraron a los periodistas en Irak, como en el caso de Giuliana Sgrena, porque, ¿qué interés iban a tener esos grupos en que no se contara aquello de lo que estaban informando (que no era otra cosa que las violaciones que se venían cometiendo al derecho internacional humanitario y a los derechos humanos por parte de los ocupantes)?
Se ha dado en todos los casos la coincidencia de que los secuestrados eran periodistas que estaban informando de violaciones al derecho internacional humanitario (DIH) y a los derechos humanos, y, en definitiva, abusos a los civiles por parte de los ocupantes. Precisamente esos periodistas que fueron secuestrados se negaron a estar «empotrados» y a contar la historia que los ocupantes querían que se contara.
Más recientemente, durante la Operación Plomo Fundido, en 2008-2009, cuando Israel atacó la franja de Gaza, el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas de Seguridad israelíes también empezó a aplicar la figura del periodista empotrado. Recuerdo que estábamos en el paso de Erez, y la entrada se efectuaba sacando al azar un número entre los que se habían repartido a los periodistas; subían al periodista a un vehículo de combate y lo llevaban a determinadas zonas –en plena operación militar– donde el periodista no podía contar ninguna historia, solo aquella que los militares israelíes le mostraban. Fue la primera vez que se aplicó una censura de semejante magnitud en un conflicto en Israel, e incluso fue apelado por la Corte Suprema de Justicia de Israel, generándose mucha presión por parte de los organismos de defensa de los periodistas. Este mecanismo se va perfeccionando año tras año y va a ir in crescendo; lo triste es que cuando no contamos la historia, simplemente no existe. Afortunadamente, cuando pudimos ingresar después del alto el fuego corroboramos fehacientemente que se utilizó contra la población civil fósforo blanco, bombas de racimo y un nuevo explosivo con tungsteno, desarrollado por la Fuerza Aérea de EE.UU. y que se utilizó en la franja de Gaza como si de un laboratorio se tratara. Eso es lo que no querían que contáramos, y por ello aplicaron por primera vez la figura del «empotrado». Pese a la obscenidad de la violación del derecho internacional humanitario y los derechos humanos, y pese a que mientras transmitíamos decían que no era verdad, después lo pudimos corroborar y contar, y en muy pocos meses fue ratificado. De todas formas, los periodistas que vamos a cubrir conflictos estamos en una posición muy vulnerable y los corresponsales que cubren sus historias internas son los que corren más peligro. En Colombia y en la actualidad en México vemos cómo los periodistas son asesinados vilmente, mientras funcionan mecanismos de censura y autocensura que día a día se van perfeccionando.
- Las filtraciones de Wikileaks, ¿aportan información nueva con respecto a los conflictos que has nombrado en Colombia, Irak y Gaza? ¿Qué opinas del revuelo que se ha creado en torno a los cables de Wikileaks?
- Me causó mucha sorpresa cuando empezó el tema, pero fui cauta porque las primeras informaciones desprendidas de muchos de estos 250.000 cables fueron bastante banales. En otros cables secretos, Arabia Saudí pedía a EE.UU. que bombardeara Irán, y EE.UU. respondió que eso lo dejaban en manos de Israel. Los periodistas hemos escrito acerca de eso hace seis o siete años. Era una información conocida para quienes escribimos análisis de política internacional o cubrimos esa región, para nosotros no era novedoso. Y más cuando durante la Operación Plomo Fundido, los israelíes comunes gritaban en las calles de Jerusalén «vamos a por Irán», así que no nos hace falta Wikileaks para saber que Israel quiere atacar Irán. Los cables también "revelan" que durante la Operación Plomo Fundido había un acuerdo entre miembros de Al Fatah y Egipto para que ingresaran en Gaza y cometieran asesinatos selectivos de miembros de Hamás, pero eso lo conocían en la calle, y lo hemos escrito o transmitido inmediatamente. Respecto a eso Assange, que es considerado casi un héroe, afirmó: «esto lo tenían que haber publicado los periodistas». Quiero decir que los periodistas lo hemos publicado, y hace muchos años, solo hace falta buscar en los archivos y corroborarlo.
Por otro lado, no estoy convencida de la historia de que un soldado de primera descargue cientos y cientos de miles de cables secretos en un ciber, y me hace recordar mucho la historia del Watergate en el Washington Post, cuando se decía que dos periodistas habían investigado el tema. Hay que recordar que Bob Woodward había sido un agente de la inteligencia naval estadounidense y que en esos momentos respondía a la CIA y a un jefe de la inteligencia naval, y que su fuente era un agente del FBI. Entonces, fue una manera elegante de desplazar a Nixon del poder. No sé si eso tiene similitud ahora, pero creo que hay que dar mucha menos importancia a Wikileaks de la que se le está dando. Leí un artículo que hablaba de entretener a la opinión pública con estos cables que apenas dicen nada nuevo, mientras en otros lugares están pasando cosas importantes que no se cuentan.
Un análisis profundo revela que en estos cables no salió, por ejemplo, ninguna información sobre Plomo Fundido o las acciones de Israel en Gaza y Cisjordania, y una de las versiones es que Assange cerró un acuerdo con Israel para que no saliera nada de ese país. Y, efectivamente, no hay información al respecto. Antiguos compañeros de Assange en Wikileaks, hablan de autocracia y manipulación de la información. Además, él llegó a un acuerdo con los medios de comunicación, cinco o seis grandes diarios, para publicar la información. Sin embargo, ¿cómo sabemos los lectores con qué criterio se han seleccionado los cables que han sido publicados? ¿Cuál es la información que nos está llegando? Se prometió que saldrían muchos cables más, ¿dónde están?
- Se observa una evolución en la naturaleza de la violencia en nuestros días. Más allá de los conflictos armados internacionales, se está extendiendo una violencia vinculada a la desintegración social y política; por ejemplo, el caso de México que citabas, donde están siendo asesinadas miles de personas por esta causa, y lo que pasa en algunas ciudades recuerda a lo que está pasando en Colombia ¿Crees que ese va a ser el nuevo rostro de la violencia en el siglo XXI?
- Por un lado van a seguir los conflictos internacionales, pero también lo que alguien denominó la «violencia silenciosa», la violencia que tiene que ver con la pobreza, la injusticia, la discriminación, la marginalidad, la violencia que ejerce el poder contra la gente, que en muchas circunstancias puede ser peor y causar más víctimas que un conflicto de alta intensidad. No sé si México se va a "colombianizar", pero lo que sí sé es que está viviendo una situación extrema. En México fue donde nació el término «feminicidio». Lo que sucede en Ciudad Juárez ocurre porque hay una connivencia por parte del poder y el Estado. Los asesinatos de mujeres que se vienen cometiendo desde hace años quedan en una impunidad total y el poder del narco ha crecido cuantitativa y cualitativamente. Me preocupa que cuando surgen este tipo de grupos violentos la reacción sea militarizar más la sociedad o la aparición de grupos paramilitares, porque ese desenfreno pone a la sociedad en un riesgo total.
También conviene analizar por qué el Estado ha permitido el crecimiento de estos grupos, porque estas cosas no son casuales. ¿Cuál es el objetivo de que crezcan? El narco, en México como en Colombia, traspasa todos los estamentos de poder, el poder político y el poder económico. Con respecto a la violencia social, me preocupa el retroceso de los derechos adquiridos en las últimas décadas porque va a traer graves consecuencias. Y todo ello potenciado por la crisis económica, que produce mayor dominación, pauperización, marginación y menos herramientas para defenderse.
- Con respecto a Irak: lo has visitado recientemente y eres una de las personas que más tiempo estuvo informando
in situ durante todo el tiempo que duró la guerra de invasión ¿Qué puedes señalar hoy de la situación de este país?
- Irak es uno de los ejemplos de la obscenidad o la indiferencia con la que se manejan muchos medios de comunicación, porque cuando Irak era un espectáculo mediático se realizaban grandes coberturas. Como ya he dicho, una vez consumada la invasión se decidió traspasar la atención a Kabul y los medios se fueron a Kabul. Hace cinco años que un medio latinoamericano no envía un corresponsal a Irak, y hoy Irak, después de casi ocho años de ocupación, es un país devastado, con un saldo de 1,2 millones de muertos civiles, según la revista médica británica The Lancet. Por ello, lo considero como el primer genocidio del siglo XXI. La palabra genocidio tiene muchas acepciones, pero si se denomina genocidio a las matanzas en Ruanda en los años noventa en las que murieron entre 800.000 y 900.000 personas, o a las matanzas de los Jemeres Rojos en Camboya en los años setenta, donde murieron 1,7 millones de personas, la cifra de 1,2 millones de muertos de Irak en siete años y medio es un genocidio. Hay muchas declaraciones por parte de políticos y jefes militares de EE.UU. que en 2004 hablaban de que habría que exterminar a todos los iraquíes, matarlos como cucarachas: querían un Irak sin iraquíes –como dicen los que quieren una Palestina sin palestinos–.
Pero junto al vergonzoso genocidio, se ha sufrido además un "urbicidio". En 2003 se destruyeron grandes infraestructuras. En paralelo, está el negocio de la reconstrucción con las complicidades de las grandes empresas constructoras o de seguridad estadounidenses –Halliburton, Blackwater– estrechamente relacionadas con el Gobierno de Bush. No se ha reconstruido ni el 5% de los edificios que se destruyeron durante la invasión. Hay también un "memoricidio". Se ha destrozado la memoria de la humanidad –como se considera a esa zona de confluencia de los ríos Tigris y Eúfrates– con total impunidad. Han desaparecido obras de arte que en su mayoría no se han recuperado. A día de hoy, se corta la energía eléctrica cada cuatro horas, hacen filas de cuatro kilómetros para conseguir gasolina –¡en Irak, que nada sobre petróleo!–, no hay anestesia en los hospitales. Cuando explota un carro bomba y la noticia dice que hay 40 muertos y 60 heridos, de esos heridos es muy probable que 55 de ellos fallezcan.
Para destruir una sociedad hay que destruir la educación y las cabezas pensantes de esa sociedad. Hay más de 400 profesores universitarios desaparecidos y asesinados selectivamente en Irak, y otros cientos que se han tenido que ir. Así se descabeza la cultura y la intelectualidad de una sociedad. La situación sigue siendo dramática. Hay niñas de nueve años con cáncer de mama, producto de la utilización en la primera y segunda guerra de Irak del uranio empobrecido, un revestimiento que se utiliza en los armamentos y que ha dejado radiactividad, sobre todo en el sur, en la zona de Basora. Están naciendo –y muriendo inmediatamente– niños totalmente deformes, y a causa de ello se dice que se está produciendo en Irak la atrofia del ADN humano. También nacen niños con esas malformaciones en EE.UU. porque los soldados que combatieron en la primera guerra del Golfo sufren lo que se denomina «semen ardiente», al estar contaminados también por el uranio empobrecido. Esta degeneración del ADN humano alcanza al ocupante y al ocupado. Ese es uno de los temas prohibidos en la agenda mediática oficial.
Hoy las matanzas se siguen cometiendo. Me parece una obscenidad que hoy día no se hable de lo que está sucediendo en Irak, que no se envíen corresponsales y que, por el contrario, se utilice la falacia de la retirada de las tropas ocupantes: se han retirado 50.000 hombres que se suponía que antes cumplían la función de tropas de combate. Pero, en realidad, estos 50.000 soldados no se han retirado de Irak; hay seis bases militares permanentes en Irak, y se han reconvertido en tropas de asistencia para la formación de 650.000 policías y militares iraquíes. También han quedado 4.500 soldados de las tropas de elite estadounidenses y el segundo ejército más poderoso bajo bandera de EE.UU. en Irak son los llamados elegantemente "contratistas", que son, simple y llanamente, mercenarios. Hay más de 15.000 mercenarios en Irak actuando de forma impune. Pertenecen a más de 35 empresas y a 15 nacionalidades, y, sin embargo, no se habla de ello. Además, hay más de 30.000 desaparecidos, hay centros clandestinos de detención y tortura, y se sigue cometiendo una de las más degradantes matanzas del siglo XXI. Es vergonzoso que, por acción u omisión, no sepamos lo que está sucediendo en ese país. Hace siete años declararon que se había terminado la guerra. Pero nunca hubo una guerra; hubo, nada más y nada menos, que una invasión y una posterior ocupación. Desde la falacia de la retirada de las tropas, quisiera que alguien me respondiera qué sucede con el más de un millón de muertos, con los miles de familias destruidas, con un tejido social totalmente colapsado y con la atrofia de la genética humana. Supongamos que las tropas se retiran mañana, ¿no debería responder alguien de las consecuencias de esta infame ocupación?

Santiago Álvarez Cantalapiedra
Boletín Ecos

miércoles, 16 de marzo de 2011

Lenin (subtitulado):¿Qué es el poder soviético?


Declaración de la CEOSI en el octavo aniversario de la invasión y ocupación de Iraq.



El pueblo iraquí se suma a la rebelión popular árabe y añade a las reivindicaciones de soberanía e independencia la exigencia de pan y democracia la exigencia de pan y democracia

Tras ocho años de ocupación, el proyecto de división étnica y sectaria de Iraq ha fracasado. Frente al proyecto de división geográfica y sectaria del país como único modo de doblegar a la resistencia popular frente a la ocupación estadounidense (Israel apoyando el separatismo sectario kurdo, Irán dando su apoyo a los partidos y milicias confesionales y sectarios y Al-Qaeda siendo instrumento para los fines de EEEUU y Arabia Saudí), decenas de miles de personas han salido a las calles unidos [1], desde Erbil a Basora, pasando por Bagdad, para exigir un gobierno decente que acabe con las penurias en las que malvive la población que padece un 50% de desempleo y se enfrenta a diario con la carestía de los alimentos y la falta de energía y de electricidad como elementos esenciales para que la vida sea factible. Precisamente en un país que posee la segunda mayor reserva de petróleo y de gas del mundo, la capital, por poner sólo un ejemplo, apenas cuenta con una hora al día de electricidad y el país vive sin Estado efectivo, con unos servicios públicos esenciales inexistentes lo que implica la falta de suministro de agua potable, la carencia de una red de saneamiento adecuado, un sistema sanitario y educativo antaño ejemplo en la región y ahora feudo de las milicias sectarias y todo ello unido a la campaña de asesinatos de docentes, maestros y profesionales que hace que la supervivencia en Iraq sea tarea de héroes, una heroicidad que el pueblo iraquí ya ha manifestado en muchas ocasiones a lo largo de su historia más reciente.
Desde principios de febrero, y con una falta clamorosa de información internacional, el pueblo iraquí ha desafiado nuevamente la represión [2] —esta vez en forma de toques de queda, detenciones masivas y amenazas directas, impuesta por el gobierno títere de Nuri al-Maliki— para salir a manifestarse en exigencia del fin de la ocupación, democracia, pan, justicia y libertad. Los bloques de hormigón con los que la policía intentaba cortar los accesos a los lugares en los que estaban convocadas las manifestaciones no han sido suficientes para detener la expresión de las exigencias de un pueblo ya exiguo que clama, ahora más que nunca, por su derecho a decidir libremente su destino.
Otra vez los iraquíes han tenido que pagar un precio muy alto —el de la sangre de las decenas de muertos[3], y de los cientos de torturados (las detenciones en Iraq se saldan con torturas sistemáticas a manos de la policía)— para reivindicar su derecho a la soberanía.
El pueblo iraquí, que lo tiene todo por ganar, ha desafiado igualmente a los llamamientos de los Ayatolás cercanos al poder para que no acudiera a las manifestaciones, con la excusa artera de no dañar “el sistema de paz y de libertad traído la ocupación anglo-estadounidense. Sin embargo el pueblo iraquí, en su sabiduría, ha rechazado sin fisuras el sistema político impuesto por la ocupación al igual que los ilegítimos e ilegales procesos electorales que se traducen en el reparto del poder por parte de fracciones de grupos sectarios, cuyo interés fundamental es saquear el país —y de la manera más rápida posible— así como el mantenimiento de la ocupación estadounidense que, a día de hoy, cuenta todavía con cerca de 50.000 efectivos con los que controla, desde sus bases militares, los pozos petrolíferos y su explotación por las compañías multinacionales.
Tal y como expresa el comunicado de Los Jóvenes de la Revolución Iraquí: “ […] Queremos enviar al mundo un mensaje claro de nuestro rechazo a esta clase política corrupta surgida de aquellos comicios [4], y un mensaje parejo a la ocupación estadounidense que ha aupado a esta clase política y ha permitido el latrocinio de nuestras riquezas y la dilapidación de nuestros recursos.” [5]
El pueblo iraquí, después de ocho años de lucha, ha hecho fracasar el proyecto imperialista de Estados Unidos de convertir a Iraq en un Estado títere, pese a lo cual, y en contra de sus anuncios de retirada definitiva, va a intentar mantener su presencia estratégica de bases militares con un contingente de hasta 35.000 hombres que desarrollarán labores de protección de las instalaciones estadounidenses y el entrenamiento de las fuerzas iraquíes. Ardua tarea por delante para un ejército vencido de facto y que se tendrá que enfrentar a un pueblo que va a mantener su presión y su exigencia de soberanía e independencia, lo que únicamente será viable con la retirada total y absoluta de todas las tropas, milicias y contratistas extranjeros de suelo iraquí.
Aunque la lucha popular haya puesto en jaque los intereses imperialistas, la batalla final está por librarse, pero los nuevos bríos de la movilización popular permiten adivinar un futuro de esperanza para el pueblo iraquí.
En este octavo aniversario, y más que nunca en unidad con sus hermanos árabes, la mayoría del pueblo iraquí se reconoce —con sus diferencias religiosas y étnicas— ciudadano de un país que les pertenece, y como tal el pueblo iraquí exige el fin de la ocupación y la creación de un Estado social y democrático que acabe con la corrupción y el saqueo del patrimonio nacional.

Notas:

1. Véase en IraqSolidaridad: Al menos 24 muertos en dos jornadas de protesta en Iraq
2. Véase en IraqSolidaridad: Iraq: convocado el “Viernes de la Dignidad”
3. Véase: Relación de los primeros 24 asesinados en las manifestaciones celebradas en Iraq del 25 de febrero al 4 de marzo (PDF)
4. Véase en IraqSolidaridad: La resistencia iraquí llama al boicot de las elecciones
5. Véase en IraqSolidaridad:
Comunicado de los Jóvenes de la Revolución Iraquí: llamamiento a nuevas movilizaciones el día 7 de marzo

martes, 15 de marzo de 2011

Los desastres que amenazan al mundo



Si la velocidad de la luz no existiera; si la estrella más próxima a nuestro sol no estuviera a cuatro años luz de la Tierra, único planeta habitado de nuestro sistema; si los OVNIs existieran de verdad; los imaginarios visitantes al planeta seguirían viaje sin comprender las cosas de nuestra sufrida humanidad.
Hace apenas unos siglos en la milenaria historia del hombre, nadie sabía lo que sucedía al otro lado del globo terráqueo. Hoy podemos conocerlo instantáneamente, y a veces son acontecimientos de gran trascendencia que afectan a todos los pueblos del mundo.
Sin más introducción, me limitaré a las noticias más importantes de los últimos dos días.
“TeleSUR, 13 Marzo 2011: Erupción de volcán en Japón activa nueva alarma
“La Agencia Meteorológica japonesa informó que el volcán Shimoedake, ubicado en la isla Kyushu, al suroeste de Japón, arrojó este domingo cenizas y piedras hasta cuatro mil metros de altura, tras dos semanas de relativa calma y dos días después del devastador terremoto y el tsunami que azotaron el país.”
“…entró en actividad en enero pasado por vez primera en 52 años…”
“De acuerdo a un reporte de la BBC, construcciones ubicadas en un radio de 4 kilómetros de distancia habrían sufrido daños y cientos de personas huyeron de los alrededores, presas del pánico.”
“El […] movimiento sísmico de magnitud 9.0 en la escala de Richter, según la Agencia Meteorológica de Japón, ya tuvo repercusiones en otros volcanes…”
“Japón apabullado por sismo, tsunami y explosiones en centrales nucleares
“SENDAI, Japón, 14 Mar 2011 (AFP) - Una doble explosión en el reactor número 3 de la central nuclear de Fukushima 1 alimentó este lunes el temor de un desastre atómico en Japón, un país abrumado ya por un sismo y un tsunami que podrían haber dejado más de 10.000 muertos.
“La Tokyo Electric Power (TEPCO), operadora de Fukushima 1 (250 km al nordeste de Tokio), admitió además la posibilidad de que el combustible del reactor 2 hubiese entrado en fusión a causa de una avería en el circuito de enfriamiento. El gobierno, por su lado, minimizó la posibilidad de que una explosión importante se produjera en ese reactor.
“Los equipos de rescate hallaron cerca de 2.000 cadáveres en la costa de la Prefectura de Miyagi (noreste), en tanto que millones de japoneses trataban de sobrevivir sin agua, electricidad, combustible o comida suficiente y centenares de miles estaban obligados a alojarse en centros de emergencia a causa del tsunami que destruyó sus viviendas.”
“Socorristas de todo el mundo llegaban al archipiélago para colaborar con más de 100.000 soldados que tratan de prestar asistencia en un país que sigue sacudido por las réplicas del terremoto y en permanente sobresalto por las falsas alarmas de nuevos tsunamis.”
“El temor a un desastre nuclear se sumaba a las angustias provocadas por la devastación. El sismo, el tsunami y las explosiones en las centrales enfrentan al país a su “crisis más grave (…) desde el fin de la Segunda Guerra Mundial”, dijo el primer ministro, Naoto Kan.”
“Una explosión se había producido el sábado en el reactor número 1, que costó la vida a un técnico e hirió a once.
“La fusión se produce a causa del recalentamiento de las barras de combustible, que empiezan a derretirse como velas.”
“Las autoridades decretaron el estado de emergencia en una segunda planta nuclear, la de Onagawa (noreste)…”
“Otra central nuclear, la de Tokai, sufrió una avería en su sistema de refrigeración…”
“El terremoto, de magnitud 8,9, y el posterior tsunami de 10 metros de altura arrasaron el viernes la costa noreste del archipiélago nipón.”
“Más de 10.000 personas podrían haber perdido la vida en la prefectura costera de Miyagi (noreste de Japón)…”
“Al menos 5,6 millones de hogares siguen sin electricidad…”
“DATOS- Qué pasa dentro de los reactores nucleares de Japón?
“Mar 14 (Reuters) - Una segunda explosión sacudió a la planta nuclear japonesa dañada por un terremoto, donde las autoridades trabajan en forma desesperada para evitar la fusión del núcleo de los reactores.”
“El núcleo de un reactor consiste en una serie de tubos o varillas metálicas de circonio que contienen pellets de combustible de uranio almacenado en los que ingenieros llaman equipos de combustible.”
“La refrigeración de apoyo tuvo problemas varias veces durante los últimos tres días en los reactores 1, 2 y 3 en la planta de Fukushima.”
“Sin embargo la degradación natural de los materiales radiactivos en el núcleo del reactor continúa produciendo calor, llamado calor residual, que cae a un cuarto de su nivel original durante la primer hora, y luego desaparece más lentamente.”
“Normalmente ese calor es eliminado por bombas de refrigeración que en la planta de Fukushima perdieron el suministro de energía de emergencia a causa del terremoto, el tsunami o ambos.”
“Fue ese gas de hidrógeno lo que causó las dos explosiones en la planta de Fukushima, en la unidad 1 el sábado y en el reactor 3 el lunes, según expertos y funcionarios.”
“Si se rompiera una cúpula de acero en el interior de un reactor, subirían los niveles de radiación. Pero a esta altura ya no hay suficiente calor como para destruirlas, dicen expertos.”
“Aun queda el riesgo de que se funda el núcleo, lo que podría dificultar mucho o incluso imposibilitar la remoción del combustible, que es lo que ocurrió en Three Mile Island en Pennsylvania en 1979.”
“EFE 14-03: “EEUU aleja buques de costa japonesa al detectar radiactividad en 17 militares”
“El Pentágono informó hoy que 17 militares que participan en las labores de asistencia en Japón dieron positivo a “bajos niveles” de radiactividad y que ordenó reposicionar temporalmente los barcos de la Séptima Flota, con base en la ciudad japonesa de Yokosuka.”
“El portaaviones USS Ronald Reagan se encontraba 160 kilómetros al noreste de la planta de energía en el momento del escape después del tsunami que siguió al sismo de nueve grados en la escala de Richter que sacudió Japón.”
“Luchan por refrigerar reactores 2 y 3 de Fukushima y crece número de muertos”
“Redacción Internacional, 14 mar (EFE).- Los responsables del reactor 2 de la central japonesa de Fukushima intentan refrigerarlo, después de que pudiera haber sufrido hoy una fusión parcial por sobrecalentamiento, al igual que enfrían el reactor 3, donde hubo una explosión que no produjo fuga de radiactividad.”
“Mientras las autoridades se afanan en controlar el riesgo nuclear, crece el número de víctimas mortales del terremoto que ha causado la peor tragedia en Japón desde la II Guerra Mundial.”
“El temblor pudo sentirse con fuerza en Tokio, la mayor ciudad del mundo con más de 30 millones de habitantes, donde el ambiente es de tristeza y los ciudadanos recurren a medios de transporte alternativos como la bicicleta, ante los cortes de suministro eléctrico.”
“Agencia Meteorológica del país ha advertido a la población nipona de una semana de réplicas y de un 70 por ciento de posibilidades de que hasta este miércoles se registre un terremoto de 7 grados en Japón.”
“Alemania suspende por tres meses planes de extensión nuclear”
“Berlín, 14 mar (dpa)”
“El accidente registrado este fin de semana en la planta japonesa de Fukushima a raíz del terremoto y posterior tsunami que devastaron el país asiático el viernes ‘han cambiado completamente la situación global’, dijo Merkel.”
“‘Los accidentes de Japón demuestran que lo que creíamos imposible es posible y los riesgos que considerábamos improbables, no son tan improbables’, continuó puntualizando…”
“AFP. Yemen: Tres manifestantes muertos, entre ellos un niño de 12 años”
12/03/11
“SANÁ (AFP) - Tres manifestantes murieron, entre ellos un niño de 12 años, y cientos fueron heridos el sábado en Yemen, donde los sublevados acusaron a la policía de haber utilizado gases tóxicos para dispersarlos.”
“Un manifestante murió y cerca de 300 fueron heridos o intoxicados por los gases…”
“Según la ONU, 37 manifestantes y al menos seis policías murieron desde el inicio de los disturbios en Yemen.”
“ABU DABI, mar 14 (Reuters)”
“El alza de los precios del crudo y la reciente y precipitada reducción de las existencias globales de cereales podrían apuntar a una crisis de suministro, dijo el director de la organización (FAO, en inglés) Jacques Diouf a Reuters…”.
“‘Los precios altos son preocupantes y tenemos una fuerte disminución de existencias’…”.
“LONDRES (AP) _ La empresa de defensa BAE Systems PLC, con oficinas centrales en Gran Bretaña, sobornó a autoridades de Arabia Saudí para conseguir contratos millonarios de armas, de acuerdo con un telegrama diplomático estadounidense filtrado y difundido en WikiLeaks.”
“…la BAE, la mayor contratista de defensa de Europa, había entregado más de 70 millones de libras (113 millones de dólares) a un príncipe saudí.”
“EFE. Ashton no descarta la posibilidad de imponer zona exclusión aérea sobre Libia
“La responsable de la Política Exterior de la UE, Catherine Ashton, no descartó hoy en El Cairo la posibilidad de imponer una zona de exclusión aérea sobre Libia tras reunirse con el secretario general de la Liga Árabe, Amro Musa.”
“TRIPOLI, 14 (ANSA) - Las fuerzas de Muammar Kadafi atacaron hoy Ajdabiya, en el este de Libia, y la localidad de Zuwarah, en el noroeste, mientras el Consejo Nacional de la oposición aseguró que recuperará posiciones y dijo que tiene compromiso internacional para establecer una zona de exclusión aérea.”
“El Consejo aseguró hoy que obtuvo el compromiso de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia para disponer una zona de exclusión aérea.”
“El general Abd al Fattah Yunis, miembro del consejo militar rebelde, aseguró que recuperarán posiciones en las zonas costeras y en la región este el país…”
“‘Retomaremos el control de esas ciudades y sentirán pronto que nuestro ejército avanza hacia Sirte y Trípoli’.”
“100 MIL VOLUNTARIOS SE SUMARON A FUERZAS KADAFI
“TRIPOLI, 14 (ANSA) - Unos 100 mil voluntarios se sumaron a las fuerzas armadas libias desde el inicio de los combates entre las tropas que respaldan a Muammar Kadafi y grupos rebeldes, dijeron hoy fuentes del gobierno.”
“Bahréin: oposición denuncia “ocupación” tras llegada de soldados sauditas.
“MANAMA, 14 Mar 2011 (AFP)”
“‘El pueblo de Bahréin enfrenta un peligro real: el de una guerra contra los ciudadanos bahreiníes sin declaración de guerra’, destacaron los siete miembros de la oposición, incluyendo al Wefaq chiita, en un comunicado.
“‘Nosotros consideramos el ingreso de todo soldado, de todo vehículo militar a los espacios terrestres, aéreos o marítimos del reino de Bahréin como una ocupación flagrante, una conspiración contra el pueblo de Bahréin desarmado, y una violación de los acuerdos y convenios internacionales’, agregó la oposición.”
“MÁS PROTESTAS YEMEN, BAHREIN Y MARRUECOS
“MANAMA Y ADEN, 13 (ANSA) - Las manifestaciones de protesta continuaban hoy en Yemen, donde tres personas murieron, Bahrein y Marruecos, en reclamos contra los gobiernos de esos países, informaron hoy fuentes locales.”
“…en Arabia Saudita, decenas de personas se reunieron hoy en las cercanías de la sede del ministerio del Interior en Riad para pedir la liberación de un grupo de activistas detenidos por la policía.”
“MANAMA (AP) - Decenas de miles de manifestantes en Bahréin rodearon el sábado un palacio real, donde demandaron a gritos libertades políticas y la renuncia del rey un día después de que las fuerzas de seguridad reprimieran con violencia una protesta similar.”
“Las movilizaciones en este país son similares a las de Egipto y Túnez.”
“Bahréin tiene una importancia particular para Washington debido a que ahí está destacada la 5ta Flota de la Armada de Estados Unidos…”
“Emiratos Árabes Unidos van a enviar tropas a Bahréin
“DUBÁI, 14 Mar 2011 (AFP) - Los Emiratos Árabes Unidos anunciaron el lunes que van a enviar tropas a Bahréin para contribuir a ‘preservar el orden y la estabilidad’ en ese país vecino, al cual ya llegaron con el mismo fin militares sauditas.”
“MANAMA, 14 Mar 2011 (AFP) - La oposición de Bahréin afirmó el lunes que ‘cualquier presencia militar extranjera’ será considerada como ‘una ocupación’ al reaccionar a la llegada de tropas sauditas al reino.”
“Más de un millar de soldados sauditas, que forman parte de la fuerza común del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), llegaron a Bahréin, sacudido por una ola de manifestaciones, según indicó a la AFP un responsable saudita.”
“MÉXICO (AFP) - El denominado operativo ‘Rápido y Furioso’ en Estados Unidos, que presumiblemente permitió el ingreso deliberado a México de casi 2.000 armas, puso en un momento delicado la relación entre ambos países, según expertos, y provocó la molestia unánime de legisladores mexicanos.”
“‘Si Estados Unidos actuó sin incluir a ninguna instancia mexicana se trata de una intromisión totalmente inaceptable y de una clara muestra de desconfianza’ de Washington ante las fuerzas policiales mexicanas, comentó a la AFP Jorge Montaño, ex embajador de México en Estados Unidos.”
“México enfrenta un espiral de violencia sin precedentes que ha dejado casi 35.000 muertes desde diciembre de 2006 en enfrentamientos entre narcotraficantes y operativos antinarcóticos, además de un centenar de víctimas atrapadas en el fuego cruzado.”
“El Senado mexicano describió a ‘Rápido y Furioso’ como un operativo ‘agresivo y unilateral’ y un ‘agravio a la soberanía’ de México.”
“IPS 14-03 15:04”
“Esta noche se informó que el reactor número dos de la central Fukushima 1 se estaba derritiendo luego de que fracasaran los sistemas de enfriamiento de emergencia, lo que agravó los temores de una contaminación radiactiva. El sábado y este lunes se produjeron explosiones en los reactores uno y tres.”
“El reactor número dos funciona con combustible denominado Mezcla de Óxidos (MOX), que contiene plutonio, sustancia especialmente dañina para la salud.”
“ROMA, 14 (ANSA) - Un total de 442 son los reactores nucleares activos en el mundo, concentrados en 29 países y construidos por no más de diez empresas.
“Europa […] cuyos gobiernos comenzaron hoy a revisar su política en el sector, tiene 148 reactores activos en 16 países.
“A los […] ya activos se suman 65 en fase de construcción…”
“El record mundial por número de reactores nucleares en funciones lo ostenta Estados Unidos, con 104, seguido por Francia (58), Japón (54)…”
Noticias de última hora que acaban de llegar a Cuba informan que hubo un tercer estallido en Fukushima:
“EFE 15-03 20:13: Se teme fuga radiactiva por fusión del núcleo de un reactor en Fukushima
“Tokio, 15 mar (EFE).- La empresa operadora de la central nuclear de Fukushima (noreste de Japón) reconoció hoy que teme una fuga radiactiva por una posible fusión del núcleo del reactor número 2, que esta mañana sufrió una explosión.
“Tokyo Electric Power (TEPCO) admitió que puede haberse emitido radiación después de quedar dañada la estructura que envuelve al reactor número 2 mientras los niveles de radiactividad en la zona marcaron los 8.217 microsievert por hora, frente a los 500 permitidos.”
Se puede observar la compleja situación reinante en el mundo árabe, en cuyos pueblos, se ha desatado una ola revolucionaria.
El Rey saudita apoya la guerra de la OTAN en Libia; mientras en Bahrein la OTAN apoya la invasión saudita. La sangre de los pueblos árabes será derramada en beneficio de las grandes transnacionales de Estados Unidos, mientras, los precios del petróleo alcanzarán límites no predecibles en la medida que las guerras se desaten en las áreas de mayor producción y los desastres nucleares de Japón multiplican la resistencia de los pueblos a la proliferación de las plantas nucleares.
El derroche y las sociedades de consumo capitalistas en su fase neoliberal e imperialista, están llevando el mundo a un callejón sin salida, donde el cambio climático y el costo creciente de los alimentos, conducen a miles de millones de personas hacia los peores índices de pobreza.

Fidel Castro Ruz

Marzo 14 de 2011

9 y 35 p.m.

lunes, 14 de marzo de 2011

Los dos terremotos



Un fuerte terremoto de magnitud 8,9 estremeció hoy a Japón. Lo más preocupante es que las primeras noticias hablaban de miles de muertos y desaparecidos, cifras realmente inusitadas en un país desarrollado donde todo se construye a prueba de terremotos. Incluso, se hablaba de un reactor nuclear fuera de control. Horas después se informó que las cuatro plantas nucleares próximas a la zona más afectada estaban controladas. Se informaba igualmente de un tsunami de 10 metros de altura, que provocó alerta de maremoto en todo el Pacífico.
El sismo se originó a 24,4 kilómetros de profundidad y a 100 kilómetros de la costa. De haberse producido a menos profundidad y distancia, las consecuencias habrían sido más graves.
Hubo desplazamiento del eje del planeta. Era el tercer fenómeno de gran intensidad que se producía en menos de dos años: Haití, Chile y Japón. No se puede culpar al hombre de tales tragedias. Cada país, con seguridad, hará lo que esté a su alcance para ayudar a ese laborioso pueblo que fue el primero en sufrir un innecesario e inhumano ataque nuclear.
De acuerdo con el Colegio Oficial de Geólogos de España, la energía liberada por el sismo equivale a 200 millones de toneladas de dinamita.
Una información de última hora, transmitida por la AFP, expresa que la compañía eléctrica japonesa Tokyo Electric Power comunicó que: “De acuerdo con las instrucciones gubernamentales, hemos liberado parte del vapor que contiene sustancias radioactivas…”
“Seguimos la situación. Hasta el momento no hay problema…”
“También se señalaban desarreglos relacionados con el enfriamiento en tres reactores de una segunda central cercana, Fukushima 2.
“El Gobierno ordenó la evacuación de las zonas circundantes en un radio de 10 km en el caso de la primera central y de 3 km en el caso de la segunda.”
Otro terremoto, de carácter político, potencialmente más grave, es el que tiene lugar en torno a Libia, y afecta de un modo u otro a todos los países.
El drama que vive ese país está en pleno auge, y su desenlace es todavía incierto.
Un gran corre corre se armó ayer en el Senado de Estados Unidos cuando James Clapper, Director Nacional de Inteligencia, afirmó en el Comité de Servicios Armados: “No creo que Gaddafi tenga intención alguna de irse. Por las evidencias de que disponemos, parece que se está instalando en un proceso de larga duración”.
Agregó que Gaddafi cuenta con dos brigadas que “son muy leales”.
Señaló que “los ataques aéreos del Ejército fiel a Gaddafi han dañado ‘principalmente’ edificios e infraestructura, más que causar bajas entre la población”.
El teniente general Ronald Burgess, director de la Agencia de Inteligencia de Defensa, en la misma audiencia ante el Senado dijo: “Gaddafi parece que ‘va a seguir en el poder, a menos que otra dinámica cambie el momento actual’.”
“La oportunidad que los rebeldes habían tenido al comienzo del levantamiento popular ha ‘comenzado a cambiar’”, aseguró.
No albergo duda alguna de que Gaddafi y la dirección libia cometieron un error al confiar en Bush y en la OTAN, como se puede deducir de lo que escribí en la Reflexión del día 9.
Tampoco dudo de las intenciones de Estados Unidos y la OTAN de intervenir militarmente en Libia y abortar la ola revolucionaria que sacude el mundo árabe.
Los pueblos que se oponen a la intervención de la OTAN y defienden la idea de una solución política sin intervención extranjera, albergan la convicción de que los patriotas libios defenderán su Patria hasta el último aliento.

Fidel Castro Ruz

Marzo 11 de 2011

La amenaza de intervención yanqui en Libia



Las revueltas en Libia se habrían iniciado estimuladas por la onda expansiva de las rebeliones populares en Túnez y Egipto, países vecinos. Pero se han trasformado rápidamente en guerra civil pues Kadafi conserva Trípoli, la capital, y al parecer cuenta con una base de apoyo político y militar, erosionada pero relativamente estable y cierta capacidad de contraataque, mientras en los combatientes de la oposición se observa resolución, ímpetu ofensivo y al menos el firme control de Bengazi, segunda ciudad en importancia. El fermento de los actuales acontecimientos tendría sus raíces en la aplicación de las políticas neoliberales por Libia, que a su vez llevaron al descontento de importantes sectores de la población por encima de diferencias tribales y a la muerte de civiles inocentes desde que iniciaron las protestas.
En todo caso, es necesario realizar un estudio a fondo sobre el curso de la campaña mediática desde que se desencadenara el conflicto puesto que ha logrado cuando menos crear confusión en la opinión pública y, por lo tanto, hacer difícil su movilización para impedir la injerencia imperialista. El objetivo central de Washington, como denunció tempranamente Fidel Castro, es amenazar a la revolución árabe ocupando Libia, además de lograr el control sobre sus ricos yacimientos de hidrocarburos. Kadafi, siguiendo el hilo de la campaña, ha pasado de un día para otro a ser la encarnación misma del demonio luego de colmársele de elogios, en especial después del 11 de septiembre de 2001, por Condoleeza, Aznar, Zapatero, Berlusconi et al, hasta el FMI, a partir de que en una ruptura con su pasado antiimperialista decidiera sumarse a la “guerra contra el terrorismo” e iniciar la ola de privatizaciones que comenzó el desmantelamiento del robusto sector público de su país. Las campañas de mentiras y exageraciones son clásica previas a una intervención militar, pues como ha dicho Obama “todas las opciones” están sobre la mesa. Nada más parecido al preludio de la invasión de Irak.
Pese a sus contradicciones con los intereses en Libia de la Unión Europea y, sobre todo, de Rusia y China, Estados Unidos está armando un andamiaje diplomático que le permita realizar esa intervención con o sin la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU. Por lo pronto, se sigue insistiendo por los líderes europeos con la aquiescencia de Obama en establecer la famosa zona de exclusión aérea, que como ha declarado Robert Gates, jefe del Pentágono, exige bombardear posiciones libias. Sin contar que ya la han pedido el opositor Consejo Nacional Libio y la Organización de la Conferencia Islámica, ésta aclarando paradójicamente que se pronuncia contra cualquier intervención extranjera. También rechazan la intervención los miembros de filas de la oposición pero han sido contradictorias las declaraciones de sus líderes, algunos de los cuales ya aceptan cooperación militar de otros países.
La situación en Libia es confusa en parte pero una valiosa ayuda para encuadrarla en su contexto es la lectura de las 6 Reflexiones de Fidel sobre los acontecimientos en el mundo árabe. Cito fragmentos de la última:
“La Revolución en el mundo árabe, que tanto temen Estados Unidos y la OTAN, es la de los que carecen de todos los derechos frente a los que ostentan todos los privilegios, llamada… a ser más profunda que la que en 1789 se desató... con la toma de La Bastilla
“A partir de la crisis en Libia, la extracción en Arabia Saudita se elevó en un millón de barriles diarios… los ingresos de ese país… se elevan a mil millones de dólares diarios.
“Son conmovedores los relatos de las condiciones de vida de muchos trabajadores(sauditas)… que se ven obligados a trabajar 13 y 14 horas con salarios miserables.
“Lo peor para el estatus quo de los sectores privilegiados es que los …hechos están coincidiendo con un considerable incremento de los precios de los alimentos y el impacto demoledor de los cambios climáticos, mientras Estados Unidos… gasta el 40 por ciento (del maíz) subsidiado y una parte importante de la soya en producir biocombustible para… los automóviles…
El presidente… Hugo Chávez, realiza un valiente esfuerzo por buscar una solución sin la intervención de la OTAN en Libia. Sus posibilidades de alcanzar el objetivo se incrementarían si lograra la proeza de crear un amplio movimiento de opinión antes y no después que se produzca la intervención, y los pueblos no vean repetirse en otros países la atroz experiencia de Iraq”.

Ángel Guerra Cabrera

sábado, 12 de marzo de 2011

¡FUERZA ELSA!




La recuperación de la compañera uruguaya Elsa Rodríguez está en marcha, gracias ante todo, a su mas que inmensa voluntad; con muchas secuelas pero ya está en su casa; seguimos pensando que esto sucede en las mas desinformación y que la inmensa solidaridad que la rodeó desde el primer momento, fue primero la de la firme presencia familiar y la de sus compañeros del partido, y del Polo Obrero.
Por ahí le erramos ya que también caemos en esa gran falta de noticias y aislamiento que hay sobre Elsa, pero nos volvemos a preguntar ¿y los uruguayos de Buenos Aires que? , ¿Se pronunciaron, se acercaron?
Por ahí si y no nos enteramos, ¿y el Embajador Pomi, y los cónsules? Todos “compañeros” de la primera hora, de fierro, imaginamos que sí ¿no?
Es descabellado pensar que presidente Mujica con la cantidad de veces que va a la Argentina, y con las balas que tiene en el lomo podía haber ido a ver a su compatriota, baleada por la patota de la burocracia afin alos K; como si lo hizo con China Zorrilla ¿verdad? Bueno si alguien sabe algo que lo diga por favor. Mientras tanto le mando mi Abrazo Solidario, a esta Mujer, Militante de la Vida, Madre, Compañera y Compatriota. Desde este lado del Charco. ¡¡¡Vamos que se puede querida compañera!!,¡¡¡ Fuerza y Adelante.!!!! Hasta la Victoria Siempre, Un apretado Abrazo Oriental, desde este Sur Montevideano.

Marina Montero

La patria de quien será - Yamandú Palacios


jueves, 10 de marzo de 2011

La OTAN, la guerra, la mentira y los negocios



Como algunos conocen, en septiembre de 1969, Muammar al-Gaddafi, un militar árabe beduino de peculiar carácter e inspirado en las ideas del líder egipcio Gamal Abdel Nasser, promovió en el seno de las Fuerzas Armadas un movimiento que derrocó al Rey Idris I de Libia, un país desértico casi en su totalidad y de escasa población, situado al norte de África, entre Túnez y Egipto.
Los importantes y valiosos recursos energéticos de Libia fueron descubriéndose progresivamente.
Nacido en el seno de una familia de la tribu beduina de pastores nómadas del desierto, en la región de Trípoli, Gaddafi era profundamente anticolonialista. Se asegura que un abuelo paterno murió luchando contra los invasores italianos cuando Libia fue invadida por éstos en 1911. El régimen colonial y el fascismo cambiaron la vida de todos. Se dice, igualmente, que el padre sufrió prisión antes de ganarse el pan como obrero industrial.
Incluso, los adversarios de Gaddafi aseguran que se destacó por su inteligencia como estudiante; fue expulsado del liceo por sus actividades antimonárquicas. Logró matricularse en otro liceo y después graduarse en leyes en la Universidad de Bengasi a los 21 años. Ingresa después en el Colegio Militar de Bengasi donde creó lo que se denominó el Movimiento Secreto Unionista de Oficiales Libres, concluyendo posteriormente sus estudios en una academia militar británica.
Estos antecedentes explican la notable influencia que ejerció después en Libia y en otros líderes políticos, estén hoy a favor o en contra de Gaddafi.
Había iniciado su vida política con hechos incuestionablemente revolucionarios.
En marzo de 1970, tras manifestaciones masivas nacionalistas, logró la evacuación de los soldados británicos del país y, en junio, Estados Unidos desalojó la gran base aérea cerca de Trípoli , entregada a instructores militares egipcios, país aliado a Libia.
En 1970, varias compañías petroleras occidentales y sociedades bancarias con participación de capitales extranjeros fueron afectadas por la Revolución. A fines de 1971, la famosa British Petroleum corrió la misma suerte. En el área agropecuaria todos los bienes italianos fueron confiscados, los colonos y sus descendientes expulsados de Libia.
La intervención estatal se orientó al control de las grandes empresas. La producción de ese país pasó a disfrutar de uno de los niveles más altos del mundo árabe. Se prohibió el juego y el consumo de alcohol. El estatus jurídico de la mujer, tradicionalmente limitado, fue elevado.
El líder libio se enfrascó en teorías extremistas que se oponían tanto al comunismo como al capitalismo. Fue una etapa en la que Gaddafi se dedicó a la teorización, que no tiene sentido incluir en este análisis, aunque sí señalar que en el artículo primero de la Proclama Constitucional de 1969 se establecía el carácter “Socialista” de la Jamahiriya Árabe Libia Popular.
Lo que deseo enfatizar es que a Estados Unidos y sus aliados de la OTAN nunca le interesaron los derechos humanos.
La olla de grillos que tuvo lugar en el Consejo de Seguridad, en la reunión del Consejo de Derechos Humanos con sede en Ginebra, y en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, fue puro teatro.
Comprendo perfectamente las reacciones de los líderes políticos envueltos en tantas contradicciones y estériles debates, dada la urdimbre de intereses y problemas que deben atender.
Todos sabemos muy bien que el carácter de miembro permanente, el poder de veto, la posesión de armas nucleares, y no pocas instituciones son fuentes de privilegios e intereses impuestos por la fuerza a la humanidad. Se puede estar o no de acuerdo con muchas de ellas, pero jamás aceptarlas como medidas justas o éticas.
El imperio pretende ahora hacer girar los acontecimientos en torno a lo que hizo o no Gaddafi, porque necesita intervenir militarmente en Libia y golpear la ola revolucionaria desatada en el mundo árabe. Hasta ahora no se decía una palabra, se guardaba silencio y se hacían negocios.
Promovida la latente rebeldía libia por los órganos de inteligencia yanki, o por los errores del propio Gaddafi, es importante que los pueblos no se dejen engañar, ya que muy pronto la opinión mundial tendrá suficientes elementos para saber a qué atenerse.
A mi juicio, y así lo expresé desde el primer momento, había que denunciar los planes de la belicosa OTAN.
Libia, igual que muchos países del Tercer Mundo, es miembro del Movimiento de Países No Alineados, del Grupo de los 77 y otras organizaciones internacionales, a través de las cuales se establecen relaciones independientemente de su sistema económico y social.
A grandes rasgos: la Revolución en Cuba, inspirada en principios Marxistas-Leninistas y Martianos, había triunfado en 1959 a 90 millas de Estados Unidos, que nos impuso la Enmienda Platt y era propietario de la economía de nuestro país.
Casi de inmediato, el imperio promovió contra nuestro pueblo la guerra sucia, las bandas contrarrevolucionarias, el criminal bloqueo económico, y la invasión mercenaria de Girón, custodiada por un portaaviones y su infantería de marina lista para desembarcar si la fuerza mercenaria obtenía determinados objetivos.
Apenas año y medio después nos amenazó con el poderío de su arsenal nuclear. Una guerra de ese carácter estuvo a punto de estallar.
Todos los países latinoamericanos, con la excepción de México, participaron del criminal bloqueo que todavía perdura, sin que nuestro país jamás se rindiera. Es importante recordarlo para los que carecen de memoria histórica.
En enero de 1986, esgrimiendo la idea de que Libia estaba detrás del llamado terrorismo revolucionario, Reagan ordenó romper relaciones económicas y comerciales con ese país.
En marzo, una fuerza de portaaviones en el Golfo de Sirte, dentro de aguas consideradas nacionales por Libia, desató ataques que ocasionaron la destrucción de varias unidades navales provistas de lanzamisiles y de sistemas de radares de costa que ese país había adquirido en la URSS.
El 5 de abril, una discoteca en Berlín Occidental, frecuentada por soldados de Estados Unidos, fue víctima de explosivos plásticos, en el que tres personas murieron, dos de ellas militares norteamericanos y muchos fueron heridos.
Reagan acusó a Gaddafi y ordenó a la Fuerza Aérea que diera respuesta. Tres escuadrones despegaron de los portaaviones de la VI Flota y bases en el Reino Unido, atacaron con misiles y bombas siete objetivos militares en Trípoli y Bengasi. Alrededor de 40 personas murieron, 15 de ellas civiles. Advertido del avance de los bombarderos, Gaddafi reunió la familia y estaba abandonando su residencia ubicada en el complejo militar de Bab Al Aziziya, al sur de la capital. No había concluido la evacuación cuando un misil impactó directamente en la residencia, su hija Hanna murió y otros dos hijos resultaron heridos. El hecho recibió un amplio rechazo; la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución de condena por violación de la Carta de la ONU y el Derecho Internacional. Igual hizo en términos enérgicos el Movimiento de Países No Alineados, la Liga Árabe y la OUA.
El 21 de diciembre de 1988, un Boeing 747 de la compañía Pan Am que volaba de Londres a Nueva York se desintegró en pleno vuelo por el estallido de una bomba, los restos cayeron sobre la localidad de Lockerbie, y la tragedia costó 270 vidas de 21 nacionalidades.
En un principio el Gobierno de Estados Unidos sospechó de Irán, como represalia por la muerte de 290 personas por el derribo de un Airbus de su línea estatal. Las investigaciones, según los yankis, implicaban dos agentes de la inteligencia Libia. Imputaciones similares contra Libia se hicieron por un avión de la aerolínea francesa en ruta Brazzaville-N’Djamena-Paris, implicando a funcionarios libios que Gaddafi rechazó extraditar por hechos que negó categóricamente.
Una leyenda tenebrosa se fabricó contra él con la participación de Reagan y Bush padre.
Desde 1975 hasta la etapa final del gobierno de Reagan, Cuba se había consagrado a sus deberes internacionalistas en Angola y otros países de África. Conocíamos de los conflictos que se desarrollaron en Libia o en torno a ella por lecturas y testimonios de personas muy vinculadas a ese país y al mundo árabe, así como por las impresiones que guardamos de numerosas personalidades de distintos países con los que tuvimos contactos en aquellos años.
Muchos conocidos líderes africanos con los que Gaddafi mantenía relaciones estrechas se esforzaron por buscar soluciones a las tensas relaciones entre Libia y el Reino Unido.
El Consejo de Seguridad le había impuesto sanciones a Libia que comenzaron a superarse cuando Gaddafi aceptó someter a juicio, con determinadas condiciones, a los dos acusados por el avión que estalló sobre Escocia.
Delegaciones libias comenzaron a ser invitadas a reuniones intereuropeas. En julio de 1999 Londres inició el restablecimiento de relaciones diplomáticas plenas con Libia, después de algunas concesiones adicionales.
En septiembre de ese año, los ministros de la Unión Europea aceptaron revocar las medidas restrictivas al comercio tomadas en 1992.
El 2 de diciembre, Massimo D’Alema, primer ministro italiano, realizó la primera visita de un jefe de gobierno europeo a Libia.
Desaparecida la URSS y el campo socialista de Europa, Gaddafi decidió aceptar las demandas de Estados Unidos y la OTAN.
Cuando visité Libia en mayo de 2001, me exhibió las ruinas del traidor ataque con que Reagan asesinó a su hija, y estuvo a punto de exterminar a toda la familia.
A inicios del 2002, el Departamento de Estado informó que estaban en curso conversaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Libia.
En mayo se había vuelto a incluir a Libia en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, aunque, en enero, el presidente George W. Bush no había mencionado al país africano en su célebre discurso sobre los integrantes del “eje del mal”.
Al iniciarse el año 2003, en virtud del acuerdo económico sobre indemnizaciones alcanzado entre Libia y los países demandantes, Reino Unido y Francia, el Consejo de Seguridad de la ONU levantó las sanciones de 1992 contra Libia.
Antes de finalizar el 2003, Bush y Tony Blair informaron de un acuerdo con Libia, país que había entregado a expertos de inteligencia del Reino Unido y Washington documentación de los programas no convencionales de armas, así como misiles balísticos con un alcance superior a 300 kilómetros. Funcionarios de ambos países ya habían visitado diversas instalaciones. Era el fruto de muchos meses de conversaciones entre Trípoli y Washington, como reveló el propio Bush.
Gaddafi cumplió sus promesas de desarme. En pocos meses Libia entregó las cinco unidades de misiles Scud-C con un alcance de 800 kilómetros y los cientos de Scud-B, cuyo alcance sobrepasaba los 300 kilómetros en misiles defensivos de corto alcance.
A partir de octubre de 2002 se inició el maratón de visitas a Trípoli: Berlusconi, en octubre de 2002; José María Aznar, en septiembre de 2003; Berlusconi de nuevo en febrero, agosto y octubre de 2004; Blair, en marzo de 2004; el alemán Schröeder, en octubre de ese año; Jacques Chirac, en noviembre de 2004. Todo el mundo feliz. Poderoso caballero es don dinero.
Gaddafi recorrió triunfalmente Europa. Fue recibido en Bruselas en abril de 2004 por Romano Prodi, presidente de la Comisión Europea; en agosto de ese año el líder libio invitó a Bush a visitar su país; Exxon Mobil, Chevron Texaco y Conoco Philips ultimaban la reanudación de la extracción de crudo a través de joint ventures.
En mayo de 2006, Estados Unidos anunció la retirada de Libia de la lista de países terroristas y el establecimiento de relaciones diplomáticas plenas.
En 2006 y 2007, Francia y Estados Unidos suscribieron acuerdos de cooperación nuclear con fines pacíficos; en mayo de 2007, Blair volvió a visitar a Gaddafi en Sirte. British Petroleum firmó un contrato “enormemente importante” según se declaró para la exploración de yacimientos de gas.
En diciembre de 2007, Gaddafi realizó dos visitas a Francia y firmó contratos de equipamientos militares y civiles por valor de 10 000 millones de euros; y a España, donde se entrevistó con el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Contratos millonarios se suscribieron con importantes países de la OTAN.
¿Qué es lo que ahora ha originado la retirada precipitada de las embajadas de Estados Unidos y los demás miembros de la OTAN?
Todo resulta sumamente extraño.
George W. Bush, el padre de la estúpida guerra antiterrorista, declaró el 20 de septiembre de 2001 a los cadetes de West Point “Nuestra seguridad requerirá [...] la fuerza militar que ustedes dirigirán, una fuerza que debe estar lista para atacar inmediatamente en cualquier oscuro rincón del mundo. Y nuestra seguridad requerirá que estemos listos para el ataque preventivo cuando sea necesario defender nuestra libertad y [...] nuestra vidas.”
“Debemos descubrir células terroristas en 60 países o más [...] Junto a nuestros amigos y aliados, debemos oponernos a la proliferación y afrontar a los regímenes que patrocinan el terrorismo, según requiera cada caso.”
¿Qué pensará Obama de ese discurso?
¿Qué sanciones impondrá el Consejo de Seguridad a los que mataron más de un millón de civiles en Irak y a los que todos los días asesinan hombres mujeres y niños en Afganistán, donde en días recientes la población enardecida se lanzó a las calles a protestar contra la matanza de niños inocentes?
Un despacho de la AFP procedente de Kabul, fechado hoy 9 de marzo, rebela que: “El año pasado fue el más letal para los civiles en nueve años de guerra entre los talibanes y las fuerzas internacionales en Afganistán, con casi 2.800 muertos, un 15% mas que en 2009, indicó el miércoles un informe de la ONU, que subraya el costo humano del conflicto para la población.”
“…la insurrección de los talibanes se intensificó y ganó terreno en estos últimos años, con acciones de guerrilla más allá de sus bastiones tradicionales del sur y del este.”
“Con 2 777 exactamente, el número de civiles muertos en 2010 aumentó en 15% con respecto a 2009, indica el informe anual conjunto de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán…”
“El presidente Barack Obama expresó el 3 de marzo su “profundo pesar” al pueblo afgano por los nueve niños muertos, y también lo hicieron el general estadounidense David Petraeus, comandante en jefe de la ISAF, y el secretario de Defensa, Robert Gates.”
“…el reporte de la UNAMA destaca que el número de civiles muertos en 2010 es cuatro veces superior a los soldados de las fuerzas internacionales caídos en combate en ese mismo año.
“El año 2010 ha sido, de lejos, el año más mortífero para los soldados extranjeros en nueve años de guerra, con 711 muertos, confirmando que la guerrilla de los talibanes se intensificó pese al envío de 30.000 soldados estadounidenses de refuerzo el año pasado.”
Durante 10 días, en Ginebra y en Naciones Unidas, se pronunciaron más de 150 discursos sobre violaciones de los derechos humanos que fueron repetidos millones de veces por televisión, radio, Internet y la prensa escrita.
El Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, en su intervención del pasado 1º de marzo de 2011 ante los Ministros de Relaciones Exteriores reunidos en Ginebra, expresó:
“La conciencia humana rechaza la muerte de personas inocentes en cualquier circunstancia y lugar. Cuba comparte plenamente la preocupación mundial por las pérdidas de vidas de civiles en Libia y desea que su pueblo alcance una solución pacífica y soberana a la guerra civil que allí ocurre, sin ninguna injerencia extranjera, y que garantice la integridad de esa nación.”
Algunos de los párrafos finales de su intervención fueron lapidarios:
“Si el derecho humano esencial es el derecho a la vida, ¿estará listo el Consejo para suspender la membresía de los Estados que desaten una guerra?”
“¿Suspenderá a los Estados que financien y suministren ayuda militar empleada por el Estado receptor en violaciones masivas, flagrantes y sistemáticas de los derechos humanos y en ataques contra la población civil, como las que ocurren en Palestina?
“¿Aplicará esa medida contra países poderosos que realicen ejecuciones extrajudiciales en territorio de otros Estados con empleo de alta tecnología, como municiones inteligentes y aviones no tripulados?
“¿Qué ocurrirá con Estados que acepten en sus territorios cárceles ilegales secretas, faciliten el tránsito de vuelos secretos con personas secuestradas o participen de actos de tortura?”
Compartimos plenamente la valiente posición del líder bolivariano Hugo Chávez y el ALBA.
Estamos contra la guerra interna en Libia, a favor de la paz inmediata y el respeto pleno a la vida y los derechos de todos los ciudadanos, sin intervención extranjera, que solo serviría a la prolongación del conflicto y los intereses de la OTAN.

Fidel Castro Ruz

Marzo 9 de 2011

9 y 35 p.m.

martes, 8 de marzo de 2011

No debemos abandonar a nuestros hermanos árabes



La inesperada rebelión en el mundo árabe tomó a todos por sorpresa. Las satrapías del Magreb y Oriente Medio quedaron tan pasmadas como sus amos imperiales por la eclosión que se originó en un incidente relativamete marginal, más allá de lo terrible y doloroso que fue en el plano individual: la auto inmolación en la ciudad de Sidi Bouzid, Túnez, de Muhammad Al Bouazizi, un graduado universitario de veintiseis años que no encontraba trabajo y que decidió entregarse a las llamas porque la policía le impedía vender frutas y verduras en la calle.
Su familia requería de su ayuda y Al Bouazizi, un joven pobre, no quiso convertirse en uno más en la larga fila de jóvenes desempleados de su patria, o emigrar por cualquier medio a Europa. El terrible sacrificio de su protesta fue la chispa que incendió la reseca pradera de una región conocida por la opulencia de sus oligarquías gobernantes y la secular miseria de las masas. O, para decirlo con las palabras siempre bellas de Eduardo Galeano, lo que encendió “la hermosa llamarada de libertad” que prendió fuego al mundo árabe y que tiene al imperialismo sobre ascuas, para seguir con metáforas ígneas tan apropiadas para los tiempos que corren.(1)
La rebelión de los pueblos árabes tambien dejó en desairada posición a los expertos, los analistas y los periodistas especializados. Desnudó impiadosamente su charlatanería, y su papel de manipuladores de la opinión pública al servicio del capital. Una revista de tanta experiencia como The Economist , por ejemplo, fue incapaz de anticipar, en su último número del año pasado dedicado a presentar las previsiones y lo que se venía para el 2011, los acontecimientos que pocas semanas más tarde conmoverían al mundo árabe -y, por extensión, al equilibrio geopolítico mundial- hasta sus cimientos.
Este fracaso reitera por enésima vez la incapacidad del saber convencional para predecir los grandes acontecimientos de nuestro tiempo. La ciencia política quedó boquiaberta ante la caída del Muro de Berlín y, más recientemente, la mismísima reina de Inglaterra le preguntó a un selecto núcleo de economistas británicos cómo fue posible que nadie hubiera sido capaz de pronosticar la actual crisis general del capitalismo.Sumidos en el estupor ante tan inesperada pregunta, formulada en lo que se suponía sería una serena velada meramente protocolar, los interpelados se limitaron a solicitar, atónitos ante el reproche, un plazo de seis meses para revisar su instrumental analítico e informarle a Su Majestad las razones por de tan deplorable desempeño profesional.(2)

El impacto sobre América Latina

No es casual, entonces, que los acontecimientos del mundo árabe hayan sumido en la confusión a buena parte de la izquierda latinoamericana. Daniel Ortega apoyó sin calificaciones a Kadafi; el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, a su vez, se declaró amigo del gobernante aunque por cierto que aclarando que tal cosa no significa –en sus propias palabras- “que estoy a favor o aplaudo cualquier decisión que tome un amigo mío en cualquier parte del mundo.”
Además, prosiguió, “apoyamos al gobierno de Libia, a la independencia de Libia.” (3) Con sus declaraciones Chávez tomaba nota de la precoz advertencia formulada por Fidel ni bien estalló la crisis libia: ésta podría ser utilizada para legitimar una “intervención humanitaria” de EEUU y sus aliados europeos, bajo el paraguas de la OTAN, para apoderarse del petróleo y el gas libios. Pero de ninguna manera esta sabia advertencia del líder de la revolución cubana podría traducirse en un endoso sin reservas al régimen de Kadafi. No lo hizo Chávez, pero sí lo hizo Ortega. Como era de esperar, la descarada manipulación mediática con la que el imperialismo ataca a los gobiernos de izquierda de nuestra región torció el sentido de las palabras de Chávez y de Fidel haciéndolos aparecer como cómplices de un gobierno que estaba descargando metralla sobre su propio pueblo.(4)
En una esclarecedora nota publicada pocos días atrás en Rebelión Santiago Alba Rico y Alma Allende argumentaron persuasivamente que un erróneo posicionamiento de la izquierda latinoamericana –y muy especialmente de los gobiernos de Venezuela y Cuba- en la actual coyuntura del mundo árabe “puede producir al menos tres efectos terribles: romper los lazos con los movimientos populares árabes, dar legitimidad a las acusaciones contra Venezuela y Cuba y ‘represtigiar’ el muy dañado discurso democrático imperialista. Todo un triunfo, sin duda, para los intereses imperialistas en la región.” (5)
De ahí la gravedad de la situación actual, que exige transitar un estrechísimo sendero flanqueado por dos tremendos abismos: uno, el de hacerle el juego al imperialismo norteamericano y sus socios europeos y facilitar sus indisimulados planes de arrebatarle a los libios su petróleo; el otro, salir a respaldar un régimen que habiendo sido anticolonialista y de izquierda en sus orígenes -como lo fue, por ejemplo, el APRA en el Perú- en las dos últimas décadas se subordinó sin escrúpulos al capital imperialista y abrazó y puso en práctica, sin reparos, las fatídicas políticas del Consenso de Washington y los preceptos de la “lucha contra el terrorismo” instituída por George W. Bush.

El mundo árabe: ¿revuelta, revolución, conspiración?

No creemos sea necesario detenernos a explicar las razones por las que hay que oponerse sin atenuantes ante la opción intervencionista de los Estados Unidos y sus partenaires europeos. Veamos, en cambio, cuáles serían los argumentos para evitar que esa correcta y no-negociable postura desemboque infelizmente en un respaldo a un régimen contra el cual se ha levantado en armas la mayoría de la población. Hay quienes argumentan que lo que está ocurriendo en Libia es apenas el “efecto contagio” de lo ocurrido en Túnez y Egipto y que no hay razones de fondo que justifiquen esta insurrección popular.
De partida conviene recordar dos cosas: que las revoluciones son procesos dialécticos y no acontecimientos metafísicos o rayos que se descargan en un día sereno. En la génesis de la revolución francesa está un tumulto originado en una panadería en las inmediaciones de la Bastilla. Sabemos lo que ocurrió después. Segundo, que inevitablemente, los procesos revolucionarios son contagiosos. Eso es lo que enseña la historia. Recuérdese si no lo ocurrido con las revoluciones de la Independencia en América Latina, dos siglos atrás; o las de 1848 y las que tuvieron lugar, también en Europa, en las postrimerías de la Primera Guerra Mundial y con el estallido de la Revolución Rusa en Febrero de 1917.
Pero si en algunos sitios esos procesos prendieron y en otro no fue porque el contagio no opera en un vacío socio-económico y político sino que depende fundamentalmente de las condiciones internas de cada país. (6) Si la revolución de 1848 triunfó en Francia pero no en el Reino Unido fue porque en la primera el desarrollo de las luchas de clases creó las condiciones internas como para poner abrupto final a la restauración monárquica del orleanismo, mientras que nada de eso ocurría cruzando el Canal de la Mancha que, en esa misma encrucijada histórica, podía acoger sin ningún sobresalto a dos refugiados políticos como Karl Marx y Friedrich Engels. Y si después de la Primera Guerra Mundial la revolución triunfó en Rusia pero no en Alemania fue porque la propagación del fervor revolucionario, que impactó con mucha fuerza en la última, era condición necesaria pero no suficiente para garantizar el triunfo de la revolución, cosa que fue expresamente reconocida por Rosa Luxemburg en una de sus brillantes intervenciones poco meses antes de su vil asesinato.
En otras palabras, la insurgencia que tiene por escenario a Libia fue indudablemente estimulada por las grandes victorias populares en Túnez y Egipto, pero nada hubiera ocurrido de no haber mediado los estragos que dos décadas de neoliberalismo produjeron en un país muy rico pero en el cual las clases populares apenas reciben unas pocas migajas de la colosal renta petrolera, los jóvenes carecen de perspectivas laborales y la crisis general del capitalismo clausuró la salida emigratoria que hasta hace pocos años quitaba presión al sistema al paso que elevaba extraodinariamente los precios de los alimentos.
Por último, la tasa de mortalidad infantil –para hablar de un indicador muy sensible para medir el nivel de bienestar de una población- fluctúa según las diversas fuentes consultadas entre el 20 y el 25 por mil; es decir, unas cuatro o cinco veces superiores a la que se registra en Cuba y aproximadamente el doble de la de Brasil.
Lo mismo cabe decir acerca de la posibilidad de que lo que está ocurriendo en Libia sea obra de agentes del imperialismo. Pero ¿cómo olvidar que hasta el estallido de la revolución en Túnez Kadafi era elogiado por los jefes de estado de las “democracias capitalistas” como un gobernante, que se había despojado de sus viejas obsesiones, reconciliado con la globalización neoliberal y hecho las paces con sus antiguos enemigos, desde la Casa Blanca hasta el régimen racista israelí?
No obstante, cuando éstos se percataron de que su trono estaba tambaleante y percibieron que Kadafi podía correr la misma suerte que sus homólogos en Túnez y Egipto los imperialistas modificaron velozmente su postura, se acordaron que Libia no era una democracia y que en ese país no se respetaban los derechos humanos –cosa que jamás les había preocupado en lo más mínimo- y haciendo gala de un inigualado cinismo se colocaron ruidosamente “del lado del pueblo” y en contra del hasta ayer razonable gobernante súbitamente reconvertido en inadmisible tirano.
Pero, otra vez, la labor de esos agentes del imperialismo jamás podría haber desencadenado una insurrección tan impresionante como la de Libia –o las de Túnez y Egipto- si no hubieran existido las condiciones de fondo requeridas para que, desafiando la represión, las masas salieran a la calle dispuestas a derrocar al gobierno. Es decir, tal como lo anotara Lenin en varios de sus escritos, si los de abajo ya no querían y los de arriba ya no podían seguir viviendo como antes.
Por otra parte, si los agentes del imperialismo tienen en sus manos la capacidad de hacer y deshacer revoluciones tendríamos que reconocer que nuestra lucha está de antemano condenada al fracaso. Afortunadamente no es así. Tampoco tiene mayor sentido aducir que fueron las “redes sociales” (Facebook y Twitter) las que provocaron la rebelión, arteramente orquestada por la CIA y los agentes del imperialismo. Para descartar esta hipótesis basta una sóla cifra: según las últimas estadísticas de las Naciones Unidas los usuarios de internet en Libia son apenas el 5.1 porciento de la población total. Eso mal puede explicar el multitudinario carácter de la rebelión del mundo árabe porque en Egipto y Túnez tanto como en Libia los internautas son una ínfima minoría de la población. Esas “redes sociales” pueden servir para facilitar la comunicación entre los activistas, pero no pueden desencadenar la insurgencia de las masas que, en su gran mayoría, jamás tuvo a su alcance un ordenador.

Kadafi y el neoliberalismo, de ayer a hoy.

Llegados a este punto conviene preguntarse quién es Kadafi y qué representa. Vicenc Navarro ilustra con claridad el contraste entre el Kadafi “nasserista” de sus primeros años y lo que es hoy: “un dictador corrupto y enormemente represivo.” (7) Según Navarro, en 1969 y con apenas 27 años de edad el Coronel Kadafi lideró un golpe de estado, inspirado en la experiencia de Nasser en Egipto, y derrocó a la monarquía impuesta por el imperio británico después de la Segunda Guerra Mundial.
Durante esos primeros años Kadafi puso en marcha una reforma agraria, nacionalizó el petróleo y algo más de doscientas empresas ( que se reorganizaron con una importante participación de los trabajadores en su gestión) al paso que introdujo algunas mejoras en la calidad y la cobertura de la salud y la educación. Un fuerte intervencionismo estatal y la nacionalización del crédito fueron otros rasgos de las políticas de aquellos años. “Kadafi presentó aquella experiencia” –anota Navarro- “como la tercera vía entre capitalismo y el socialismo, asociado entonces a la Unión Soviética.” (8)
Ahora bien: ese es el Kadafi que persiste en el imaginario de importantes sectores de la izquierda latinoamericana. El problema es que se trata de una imagen completamente desactualizada, porque a partir de los años noventas el régimen líbico inicia un viraje que, pocos años después, situaría a ese país en las antípodas de donde encontraba en los años setentas.
La tercera vía degeneró en un “capitalismo popular” –tardía reproducción de la consigna elaborada en los ochentas por Margaret Thatcher en el Reino Unido- y las nacionalizaciones comenzaron a ser revertidas mediante un corrupto festival de privatizaciones y aperturas al capital extranjero que afectó a la industria petrolera y a las más importantes ramas de la economía. No hay que equivocarse: Kadafi no es Nasser sino Mubarak.
Un agudo observador de la escena magrebí, Ayman El-Kayman, describió con precisos trazos el itinerario de esta involución: “(H)ace casi diez años, Gadafi dejó de ser para el Occidente democrático un individuo poco recomendable: para que le sacaran de la lista estadounidense de Estados terroristas reconoció la responsabilidad en el atentado de Lockerbie; para normalizar sus relaciones con el Reino Unido, dio los nombres de todos los republicanos irlandeses que se habían entrenado en Libia; para normalizarlas con Estados Unidos, dio toda la información que tenía sobre los libios sospechosos de participar en la yihad junto a Bin Laden y renunció a sus ‘armas de destrucción masiva’, además de pedir a Siria que hiciese lo mismo; para normalizar las relaciones con la Unión Europea, se transformó en guardián de los campos de concentración, donde están internos miles de africanos que se dirigían a Europa; para normalizar sus relaciones con su siniestro vecino Ben Alí, le entregó a opositores refugiados en Libia”. (9)
Y cuando los pueblos de Túnez y Egipto se rebelaron, Kadafi se alineó con sus verdugos, coincidiendo en esta postura con las primeras reacciones de los líderes de las “democracias occidentales”, con Obama, Sarkozy, Cameron, Berlusconi, Zapatero y el régimen genocida de Netanyahu.
Pero éstos, viendo que las sublevaciones populares se encaminaban hacia una victoria histórica, en pocas semanas pasaron de hacer cautelosas exhortaciones a sus matones regionales en apremios para que concedieran unas pocas reformas cosméticas a exigir imperiosamente que abandonasen el poder. Cuando el incendio llegó a Libia la burguesía imperial y sus representantes políticos vieron la oportunidad de sacar partido del previsible derrumbe de Kadafi impidiendo que sean las masas libias las que tomen el futuro en sus manos, sea mediante una “intervención humanitaria” que les permita apoderarse de Libia con el pretexto de detener el baño de sangre que el dictador promete a los sublevados o, en su defecto, alentar su partición, o desmembramiento, tal como lo hicieran en la ex Yugoslavia y como, sin éxito, lo intentaran en Bolivia en el 2008. Tal como Lenin, Gramsci y Fidel señalaron en repetidas ocasiones la derecha y las clases dominantes, por su larguísima experiencia de gobierno, aprenden muy rápido y reaccionan con fulminante rapidez ante una coyuntura como la que hoy caracteriza a Libia.
Y si ayer apoyaban sin miramientos a Kadafi ahora tratan de sacárselo de encima cuanto antes y facilitar una “transición ordenada”, Hillary Clinton dixit , que organice la traición a las expectativas de las masas e instaure un simulacro democrático que permita que los imperialistas continúen desangrando a Libia y al mundo árabe en general.
En su presurosa conversión al neoliberalismo Kadafi abrió la economía a las grandes transnacionales, principalmente europeas. En una detallada nota Modesto Emilio Guerrero señala que a partir de 1999 los países occidentales comenzaron a dispensarle un trato muy especial, por tres razones que suenan como música celestial en los bolsillos de la burguesía (10): (a) es un muy buen cliente; (b) es un buen socio de sus empresas; (c) además es un estratégico proveedor de petróleo y gas. Buen cliente porque cuando se levantó el embargo de armas que pesaba sobre Libia (en Octubre de 1999) por su participación con -o complicidad en- acciones terroristas en diversos países, España, Italia, Inglaterra y Alemania se convirtieron en sus principales proveedores de las armas que luego Kadafi utilizaría contra su propio pueblo.
Poco después unas 150 empresas británicas vinculadas a los negocios petroleros -entre ellas la British Petroleum, responsable principalísima de la destrucción del ecosistema marino en el golfo de México- se instalaron en Libia junto con Repsol, la francesa Total, la empresa italiana ENI y la austríaca OM para explotar el negocio de los hidrocarburos. Otras empresas, de estos mismos países y de Estados Unidos, participaron activamente en obras de infraestructura aparte de la ya mencionada venta de armas. Buen socio, además, porque a través de los 65.000 millones de dólares de que dispone la Libyan Investment Authority la familia Kadafi realizó importantes inversiones en la FIAT, en la petrolera italiana ENI y es accionista del Unicredit, el banco más grande de Italia. (11) También tiene acciones en el grupo económico Pearsons, editor del periódico ultra-neoliberal Financial Times. Varias grandes empresas alemanas y francesas cuentan también con la participación de capitales libios. Proveedor seguro, por último, porque,tal como lo expresara Silvio Berlusconi, el control del flujo migratorio “ilegal” procedente del Magreb y, más generalmente, de toda África, y el confiable suministro del petróleo líbico son servicios de extraordinaria importancia que los líderes de las democracias capitalistas no podían sino apreciar en toda su valía.
El Presidente del gobierno español, José M. Aznar, su sucesor, Rodríguez Zapatero y el propio rey Juan Carlos de España rivalizaron con “il cavaliere” italiano y el premier británico y figura señera del “new labor” en cultivar la amistad del líder líbio, casi siempre con ribetes escandalosos.(12) En consonancia con estos cambios la relación con Washington experimentó un giro de 180 grados: en 2006 el Departamento de Estado quitó a Libia de la lista de países que apoyaban al terrorismo.
Atemorizado por la Guerra del Golfo de Febrero de 1991 y aterrorizado al contemplar lo ocurrido en Irak desde 2003 y el destino corrido por Saddam Hussein, Kadafi sobreactuó su arrepentimiento hasta extremos que sobrepasaban lo ridículo al declarar una y otra vez su voluntad de ajustar la conducta de Libia a las reglas del juego impuestas por el imperialismo. Fue a causa de esto que en 2008 la ex secretaria de Estado Condoleezza Rice pudo declarar que “Libia y Estados Unidos comparten intereses permanentes: la cooperación en la lucha contra el terrorismo, el comercio, la proliferación nuclear, África, los derechos humanos y la democracia.” (13) ¿Ante todo esto cabe entonces preguntarse: ¿Es esto el socialismo pan-árabe, preconizado en el Libro Verde del autoproclamado “líder y guía de la revolución”? ¿Es esta la política que debe hacer la Jamahiriya un “estado de las masas”, como Kadafi definió a su organización política? ¿Es Kadafi la contraparte magrebí de Chávez y Fidel? ¿Qué tiene que ver este régimen con los procesos emancipatorios en curso en América Latina, para no hablar de la revolución cubana?

¿Qué hacer?

¿Qué debe entonces hacer la izquierda latinoamericana? En primer lugar, manifestar sin ambages su absoluto repudio a la salvaje represión que Kadafi está perpetrando contra su propio pueblo. Solidarizarse, bajo cualquier circunstancia, con quien incurre en semejante crimen dañaría irreparablemente la integridad moral y la credibilidad de la izquierda de Nuestra América. El reconocimiento de la justicia y la legitimidad de las protestas populares, tal como se hizo sin vacilación alguna en los casos de Túnez y Egipto, tiene un único posible corolario: el alineamiento de nuestros pueblos con el proceso revolucionario en curso en el mundo árabe.
Por supuesto, la forma en que esto se manifieste no podrá ser igual en el caso de las fuerzas políticas y movimientos sociales y, por otra parte, los gobiernos de izquierda de América Latina, que necesariamente tienen que contemplar aspectos y compromisos de diverso tipo que no existen en aquellas. Pero la consideración de las siempre complejas y a menudo traicioneras “razones de estado” y las contradicciones propias de la “real politik” no pueden llevar a los segundos tan lejos como para respaldar a un dictador acosado por la movilización y la lucha de su propio pueblo, reprimido y ultrajado mientras el entorno familiar de Kadafi y el estrecho círculo de sus incondicionales se enriquecen hasta límites inimaginables. ¿Cómo explicar a las masas árabes, que por décadas buscaron las claves de su emancipacipon en las luchas de nuestros pueblos y que reconocen en el Che, Fidel y Chávez la personificación de sus ideales libertarios y democráticos, la indecisión de los gobiernos más avanzados de América Latina mientras que toda la canalla imperialista, desde Obama para abajo, se alinea –aunque sea hipócritamente- a su lado?
Segundo, será preciso denunciar y repudiar los planes del imperialismo norteamericano y sus sirvientes europeos. Y además organizar la solidaridad con los nuevos gobernos que surjan de la insurgencia árabe. Los propios rebeldes libios emitieron declaraciones clarísimas al respecto: si hay invasión de los Estados Unidos, con o sin la (poco probable) cobertura de la OTAN, los insurrectos volverán sus fusiles contra los invasores y luego ajustarán cuentas con Kadafi, responsable principal de la sumisión de Libia a los dictados de las potencias imperialistas. América Latina tiene que apoyar con todas sus fuerzas la resistencia a la eventual invasión imperialista, conciente de que lo que hoy se está jugando en el Norte de África y en Oriente Medio no es un problema local sino una batalla decisiva en la larga guerra contra la dominación imperialista a escala mundial.
El triunfo de la insurrección popular en Libia tendrá como correlato el fortalecimiento de las rebeliones en curso en Yemen, Marruecos, Jordania, Argelia , Barheim y la que hace tiempo se viene incubando en Arabia Saudita, amén de fortalecer la resistencia de los sindicatos y los movimientos sociales en Wisconsin, Estados Unidos, y en diversos países europeos, hoy víctimas preferenciales del FMI. Barheim es la sede de la Quinta Flota de Estados Unidos, con la misión de monitorear todo lo que ocurra en el Golfo Pérsico y sus inmediaciones; y Arabia Saudita un régimen totalmente sometido a la voluntad de la Casa Blanca y el gran regulador del precio internacional del petróleo y su adecuado abastecimiento al mundo desarrollado.
Si el mapa sociopolítico del mundo árabe llegara a cambiarse, como esperamos que así sea, la geopolítica internacional vería modificada la correlación de fuerzas a favor de los pueblos y naciones oprimidas. Y América Latina, que desde finales del siglo veinte se colocó a la vanguardia de las luchas anti-imperialistas, habría por fin encontrado los aliados que necesita en otras regiones del sur global para seguir avanzando en sus luchas por la autodeterminación nacional, la justicia social y la democracia. Por eso, nuestra región no puede ni tiene el derecho a equivocarse ante un proceso cuyas proyecciones pueden ser aún mayores que las que en su momento tuvo el derrumbe de la Unión Soviética, y de un signo distinto, y cuyo desenlace revolucionario fortalecerá los procesos emancipatorios en curso en nuestra región.
Abandonar a nuestros hermanos árabes en esta batalla decisiva sería un error imperdonable, tanto desde el punto de vista ético como desde el más específicamente político. Sería traicionar el internacionalismo del Che y de Fidel y archivar, tal vez definitivamente, los ideales bolivarianos. No podemos perder esta oportunidad.

Atilio Borón
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1.“Veo hipócrita el llamado a la paz cuando proviene de países que hacen la guerra”, en Cubadebate, 4 de Marzo del 2011.
2.Este episodio fue narrado en una entrevista que el autor de estas líneas le hiciera a David Harvey, en Septiembre del 2010. La entrevista será subida a la web y estará disponible, en una semana aproximadamente, en www.atilioboron.com
3.Cable de ANSA, 25 febrero 2011.
4.Sobre este tema ver. Raúl Bracho, “¿Y si todo es mentira?”, en Kaos en la red, 3 de Marzo de 2011.Y tambén Russia Today, “ Ejército ruso afirma que ataques aéreos contra manifestantes en Libia nunca ocurrieron”, en Kaos en la red, 4 de Marzo de 2011. El monitoreo satelital de las fuerzas armadas rusas no encontró evidencia de bombardeos aéreos sobre los manifestantes de Benghazi y Trípoli el 22 de Febrero. Pero, días después, sí los hubo en las cercanías de las instalaciones petroleras y militares del este del país, tal como lo reconociera Saif Al-Islam Kadafi a la cadena noticiosa de Al Jazeera. Según el hijo del líder libio, se bombardearon terrenos en donde no había población civil ni manifestantes. Enla citada entrevista admitió que las fuerzas de seguridad libias habían reprimido con armas de guerra a los insurgentes.
5.Santiago Alba Rico y Alma Allende, “¿Qué pasa con Libia? Del mundo árabe a América Latina”, en Rebelión, 24 Febrero 2011.
6.La literatura sobre la génesis estructural de la revolución en curso en el mundo árabe crece exponencialmente día a día. Ver, entre otros, James Petras “Las raíces de la revuelta árabe y las celebraciones prematuras”, en Rebelión, 6 de Marzo de 2011 e Ignacio Ramonet, “Cinco causas de la revolución árabe”, en http://www.monde-diplomatique.es/?url=editorial/0000856412872168186811102294251000/editorial/?articulo=8ca803e0-5eba-4c95-908f-64a36ee042fd
7.Vicenc Navarro, “Gadafi, neoliberalismo, el FMI y los gobiernos supuestamente defensores de los derechos humanos” , en Rebelión, 2 de Marzo de 2011.
8.Ibid.
9.Alba Rico y Allende, op.cit.
10.Modesto Guerrero, “De las rebeliones árabes al indefendible Gadafi”, en Rebelión, 1 de Marzo de 2011.
11.Ver http://vocearancio.ingdirect.it/?p=18768
12.Sobre Tony Blair, ver “Day the LSE sold its soul to Libya”, en Daily Mail (Londres), 5 de Marzo de 2011, pp. 6-7
13.Reproducido en Alba Rico y Alma Allende, op. Cit.