lunes, 11 de octubre de 2010

Huelga general contra el gobierno de Mujica termina con un acatamiento masivo


El Gobierno del presidente uruguayo José Mujica ha vivido su primera huelga general, que ha tenido un seguimiento "muy importante" entre los trabajadores del país latinoamericano, según ha reconocido el propio Ejecutivo.
Oficinas y bancos públicos, así como centros de enseñanza, han permanecido cerrados. La protesta también se ha dejado notar en el transporte público de la capital, Montevideo, donde viven la mitad de los 3,3 millones de uruguayos. Asimismo cerraron algunos bancos privados y otros suspendieron el servicio de atención al público. Las calles de la ciudad lucieron menos habitadas que el resto de días.
El dirigente sindical Jorge Taborda recordó que el objetivo de la convocatoria es lograr una "mejor redistribución de la riqueza". "Y quien tiene la riqueza son los empresarios, es la clase dominante", remachó.
El Plenario Intersindical de Trabajadores-Convención Nacional de Trabajadores (PIT-CNT) pide cambios en el proyecto de ley del presupuesto quinquenal que actualmente se discute en el Congreso. Concretamente los sindicalistas defienden las reclamaciones de los funcionarios públicos y más recursos para la educación pública.
Los trabajadores también piden por avances en las negociaciones salariales, un plan nacional de vivienda y un mejor desarrollo productivo e industrial del país.
A última hora de la tarde unos 150 trabajadores se manifestaron cerca de un auditorio donde se presentaba el ballet oficial de Uruguay, dirigido por el argentino Julio Bocca, quien había dicho que pensaba abandonar el cargo si debía suspender la función por la huelga.
Mientras, algunos gremios de trabajadores se reunieron en las inmediaciones del Congreso para divulgar su proclama contra la ley presupuestaria que ha elaborado el Ejecutivo.
A finales de agosto el ex bailarín tuvo que postergar la presentación de una obra debido a otro paro de funcionarios estatales. Según los medios locales finalmente el jueves la función se desarrolló con normalidad.
La senadora oficialista Lucía Topolansky, esposa de Mujica, expresó que los trabajadores tienen derecho a reclamar. "Están en su derecho de reclamo. Cada uno, desde el ángulo en que le toca vivir la realidad, tiene derecho a decir (sus reivindicaciones)", dijo Topolansky a periodistas.

domingo, 10 de octubre de 2010

ALI PRIMERA - HACEN MIL HOMBRES (tributo al comandante Ché Guevara)

Homenaje por los 36 años de la muerte en combate de MIGUEL ENRIQUEZ


Bolivia fue el Moncada de América



Sobre la edición del libro Conversaciones con Pombo (sobreviviente cubano de la guerrilla del Che)

“La iniciativa del Ejército Proletario Internacional no debe morir frente al primer fracaso”, escribió el Che Guevara después de su salida de la guerrilla congolesa. Lo reafirmó en vísperas de su salida a la guerrilla boliviana escribiendo: “Que se desarrolle un verdadero internacionalismo proletario; con ejércitos proletarios internacionales, donde la bandera bajo la que se luche sea la causa sagrada de la redención de la humanidad”.
“América Latina será una sola patria”. Esta era la idea con la cual el Che había venido a luchar en Bolivia y por la cual sacrificó su vida, explicaba Guido “Inti” Peredo en sus mensajes mientras trabajaba tenazmente para reconstruir el Ejército de Liberación Nacional.
Cuarenta y tres años después de la muerte del Che, Pombo, legendario sobreviviente cubano de esta guerrilla, insiste con la misma fuerza de convicción y el mismo ardor: “Es la más importante de todas las tareas: lograr la unión de todos los pueblos latinoamericanos”, porque la unión es “la única forma en que los pueblos latinoamericanos podemos resistir la agresión, la influencia, la enajenación a la cual nos somete el imperialismo”.
El valor histórico y al mismo tiempo revolucionario de las conversaciones de María del Carmen Garcés con el hoy general Harry Villegas Tamayo es enorme. En la abundante literatura sobre la guerrilla del Che este libro se destaca por revivir con una fidelidad excepcional su programa político, su gesta, sus ideas, su espíritu y –¡atención!– su increíble moral.
Una de las cosas que impresionan más en este libro es justamente la presencia constante, en la vida y la acción de la guerrilla, del factor moral con sus dos aspectos que, según las palabras del mismo Che, “se complementan mutuamente” –“una moral en cuanto al sentido ético de la palabra y otra en su sentido heroico”– como un arma fundamental de todo verdadero movimiento revolucionario.
Conversaciones con Pombo restituye la verdad contra tanta mentira y tanto discurso mezquino que se han acumulado distorsionando, empequeñeciendo y banalizando la historia de la guerrilla boliviana.
“No siempre hay que esperar a que se den todas las condiciones para la revolución; el foco insurreccional puede crearlas”. Esta era otra idea fundamental del Che. ¡Cuánto se había dicho que la suerte que corrió la guerrilla en Bolivia la desmintió y enterró para siempre!
Harry Villegas y María del Carmen Garcés muestran que en Bolivia se había confirmado plenamente que era una idea justa. La guerrilla contribuyó a crear condiciones para la revolución suscitando una movilización y ganándose el apoyo de “una fuerza revolucionaria como la de los mineros bolivianos, la más avanzada del continente”.
Era por el temor de que un alzamiento minero se conjugara con la acción guerrillera que el ejército perpetró en las minas la masacre de San Juan. “Era muy poco factible”, explica Pombo, que la sola guerrilla, con su propia fuerza tan pequeña, pudiera “catalizar y haber aprovechado esta situación revolucionaria” sin contar con “el papel de vanguardia que debían de jugar los partidos de izquierda”. Pero “dentro de su concepción de la lucha de masas” éstos “no [lo] supieron jugar”, observa Pombo. El Che tenía razón al comentar en aquella coyuntura política: “Lástima no tener 100 hombres más”.
Desde Bolivia, en el marco de una estrategia increíblemente audaz de la revolución continental , la guerrilla internacionalista bajo su mando tenía que contribuir decisivamente al desarrollo de los movimientos revolucionarios en el Cono Sur y coordinar o unificar el conjunto de estos movimientos a escala latinoamericana. Creando “dos, tres... muchos Vietnam” en un plano aún más amplio –tricontinental– era posible asestar a la superpotencia imperialista una derrota irreversible.
En esta estrategia, la lucha por la “única, verdadera, irrenunciable independencia” de América Latina, anunciada en La Segunda Declaración de La Habana, se combinaba o entrelazaba indivisiblemente con la revolución socialista, porque, para el Che, no había “más cambios que hacer: o revolución socialista o caricatura de revolución”.
Cuando el Che y sus compañeros cubanos, bolivianos y peruanos combatían en Bolivia, la gran mayoría de las corrientes revolucionarias y de las organizaciones de izquierda de todos los países de América Latina se reunieron en La Habana, en la conferencia de La Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS). La delegación cubana, explicando en su informe que el objetivo era “elaborar una estrategia común de lucha contra el imperialismo yanqui y las oligarquías de burgueses y terratenientes” y exponiendo la estrategia de la revolución continental, reivindicó “el ideario bolivariano de concebir a América Latina como una sola y gran Patria”. Profundizada por José Martí, “hoy la concepción continental de un solo pueblo latinoamericano se ha robustecido más”, declaró.
La delegación cubana expuso en la conferencia un “hecho evidente que no ha sido evaluado en toda su dimensión: no se ha conocido jamás un grupo tan numeroso de pueblos, con una población tan grande y un territorio tan extenso, que mantengan, sin embargo, culturas tan parecidas, intereses tan similares y propósitos antimperialistas idénticos. Cada uno de nosotros se siente parte de nuestra América. ¡Así lo aprendimos de la tradición histórica; así nos lo legaron nuestros antepasados, así nos lo enseñaron nuestros próceres! Ninguna de estas ideas es nueva para los representantes de las organizaciones revolucionarias de América Latina. Pero, ¿hemos valorado suficientemente lo que estos hechos representan? Hemos analizado con profundidad lo que significa que desde época tan lejana como los primeros años del siglo XIX, ya nosotros ten íamos una idea continental de la lucha que se desarrollaba en toda América Latina? ¿Hemos analizado con suficiente claridad el hecho irrebatible de que América Latina constituye un solo y gran pueblo?”
En julio de 1968 Inti Peredo, fiel al “sueño bolivariano y del Che de unir política y económicamente a Latinoamérica”, declaraba en su proclama ¡Volveremos a las montañas!: “Nuestra meta única y final es la liberación de América Latina, que no sólo es nuestro continente, sino también nuestra patria deshecha transitoriamente en veinte repúblicas”.
Conversaciones con Pombo recoge hoy y emite de nuevo este mensaje del Che, Inti, Coco, Chino, Tania, Moisés, Tuma, Joaquín, Ricardo, Rolando y todos los demás combatientes revolucionarios caídos en Bolivia. “En alguna medida”, dice Harry Villegas, “Bolivia fue el Moncada de América. Hoy estamos viendo cómo realmente se van recogiendo cosechas de este golpe que estremeció a toda nuestra América.”
Leer, estudiar, discutir, difundir este libro, en América Latina y en cualquier otra región del mundo, es rearmarse política, ideológica y moralmente.

Notas:

* El autor es editor en jefe adjunto de la edición polaca de Le Monde Diplomatique y redactor de Quaderni della Fondazione “Ernesto Che Guevara” editados en Italia.

María del Carmen Garcés, Conversaciones con Pombo, Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo de Tungurahua, 2009.

Zbigniew Marcin Kowalewski
Rebelión

Mario Benedetti en 5 frases


martes, 5 de octubre de 2010

Ska-p (en vivo) - El vals del obrero


Rechaza diálogo con gobierno Frente de Resistencia de Honduras



El Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) rechazó hoy un diálogo convocado por el régimen para tratar asuntos políticos, incluido el relativo a una asamblea constituyente.
Un integrante de la dirección nacional del FNRP, José Luis Baquedano, anunció que no acudirán al llamamiento de Porfirio Lobo, quien sustituyó al presidente constitucional Manuel Zelaya, en elecciones ilegales convocadas por los golpistas que lo derrocaron el año pasado.
Boquedano confirmó que recibieron la invitación del jefe del régimen, y aclaró que no aceptaron porque esa es una decisión que debe tomar el pueblo hondureño a través del comité ejecutivo del Frente y las regiones.
De todas formas indicó que un diálogo de esa naturaleza sin la presencia del presidente constitucional Manuel Zelaya carece de sentido.
Desde su exilio en República Dominicana, Zelaya llamó a los miembros del FNRP a rechazar la invitación de un régimen de facto surgido de unas elecciones organizadas por quienes sumieron en un baño de sangre al país.
Agregó que no se puede negociar con una pistola apuntando a la cabeza. En cambio, Carlos Eduardo Reina, coordinador de la Resistencia Liberal, grupo disidente de Partido Liberal de Zelaya, sí acudirá a la cita, lo cual ha sido criticado por los liberales.
El FNRP no reconoce a Lobo como presidente de Honduras y, en consecuencia, no lo ve como un interlocutor válido.

lunes, 4 de octubre de 2010

domingo, 3 de octubre de 2010

Comandante Jorge Briceño: ¡No has muerto, estás en medio de la pólvora, de pie!



Las bestias de Sodoma y Gomorra se revuelcan de felicidad en los charcos de sangre generados por los bombardeos criminales perpetrados contra la insurgencia fariana. Los golpes han sido duros para las y los combatientes de las FARC-EP. El asesinato de los comandantes Domingo Biojó y Jorge Briceño, así como posiblemente de Lucero Palmera, compañera de Simón Trinidad, y de alrededor de 60 guerrilleros, enluta a las fuerzas revolucionarias no sólo en Colombia, sino en América Latina y en otros lugares del mundo en los que se lucha contra el imperialismo, las burguesías y las oligarquías vende patrias.
Las y los cretinos periodistas al servicio de falsimedia no disimulan su felicidad. No satisfechos con la desaparición física de las y los combatientes de las FARC-EP, pretenden enlodar su imagen lanzando todo tipo de infamias, calumnias y falsedades sobre quienes han entregado su vida por la causa de la liberación del pueblo oprimido y explotado de Colombia.
La guerra psicológica llevada a cabo por el imperialismo, las oligarquías y su industria mediática para generar una imagen negativa de la insurgencia revolucionaria colombiana es permanente. A través de una poderosa campaña propagandística centrada en la mentira y en la generación del miedo entre la población, se ha desprestigiado a las FARC-EP, organización revolucionaria que hoy es presentada como un cartel de la droga, como una agrupación terrorista, sin ideales políticos.
Tras el asesinato del Comandante Jorge Briceño, se ha puesto en ejecución todo el arsenal de infamias e insultos que los detentadores del poder tienen para referirse a quienes osan hacerles frente.
Juan Manuel Santos, actual Presidente de Colombia, con su sonrisa macabra, deleitándose por el asesinato del Comandante de las FARC-EP, al igual que lo hizo cuando fue Ministro de Defensa del gobierno uribista y dio a conocer la noticia del asesinato del Comandante Raúl Reyes, dijo: “El símbolo del terror en Colombia ha caído”. De inmediato, los borregos mediáticos han repetido una y otra vez la frase expresada por Santos, a la vez que han ido elaborando un sinnúmero de informaciones, con hechos sacados de contexto o simplemente apócrifos, para “demostrar” la crueldad del hombre que para ellos ha sido el “más malo” en la historia colombiana.
Los paracos Castaño Gil, Jorge 40, Salvatore Mancusso, ejecutores de las políticas criminales de la oligarquía colombiana, causantes de los crímenes y las matanzas más terribles contra la población pobre e indefensa, principalmente en el campo, los mismos que gozaron del apoyo y protección del ejército criminal de ese país para aniquilar la base social de la guerrilla, no deben ser mencionados como los verdaderos ejecutores de la violencia en Colombia. Mucho menos los generales carniceros como Rito Alejo del Río, Mario Montoya, Freddy Padilla de León, Óscar Naranjo, todos ellos involucrados en el negocio de la droga, asesinatos contra la población civil y violación de los derechos humanos. Ellos, responsables directos de los falsos positivos, de la masacre de la población campesina para hacerlos pasar como guerrilleros y cobrar las recompensas económicas, no son el símbolo del terror sino de la paz que quieren imponer a Colombia a punta de bombardeos. Así de hipócritas, cínicos y mentirosos son los medios al servicio de los poderosos.
No han escatimado absolutamente nada para atacar la figura del Comandante Jorge Briceño. Abundan editoriales, escritos donde se lo califica de terrorista, asesino, psicópata, inhumano, autoritario, estafador. Otros, embriagados de odio, repiten lo que los “neutrales” oficiales del ejército colombiano afirmaban del legendario guerrillero a quien lo inculpan de haber tenido el “comportamiento de un narco, de haber sido bebedor de whisky y coñac y de tener una alimentación privilegiada, llena de gustos y caprichos”.
¡Cuánto excremento difunde la propaganda del imperialismo y la oligarquía contra la insurgencia revolucionaria colombiana!
Se escudan en su moral burguesa, hipócrita, pacata, para juzgar a otras y otros, ocultando lo que ellos hacen. Habría que preguntar a esos cretinos quiénes son los que están en los prostíbulos de lujo, quiénes derrochan dinero en bebida y drogas, quiénes despilfarran fortunas en el juego, quiénes se alimentan hasta el hartazgo en los grandes bufetes de sus palacetes.
Si el “Mono Jojoy” hubiese tomado un trago en alguna ocasión, comido algo delicioso o incluso poseído alguna cosa valiosa como quieren espectacularizar sus detractores con el supuesto hallazgo de un reloj Rolex, eso no afectaría, en ningún sentido, su condición de revolucionario. Al contrario, permite verlo en su dimensión humana, porque las y los seres humanos tienen derecho a satisfacer determinados deseos para convertirlos en placeres, siempre y cuando estos no se consigan por medio de la explotación del trabajo ajeno, del abuso e imposición de los poderosos frente a los débiles.
¿Pueden demostrar estos cretinos mediante alguna prueba contundente que Manuel Marulanda, Raúl Reyes, Jorge Briceño tuvieron alguna posesión? ¿Qué vivieron rodeados de comodidades? ¿Qué estuvieron rodeados de lujos? Ellos vivieron como lo que fueron: hombres del pueblo trabajador, luchadores implicados profundamente con la revolución, combatientes guerrilleros. Gozaron del privilegio de compartir con la gente humilde, con el campesinado. Disfrutaron de la naturaleza, de la selva, de sus árboles y sus ríos, pero también supieron vencer con valentía las dificultades que el entorno les generaba. ¿Podrían quienes quieren mantener sus privilegios soportar el intenso calor, las fuertes lluvias, los zancudos, el paludismo, las culebras, el “pito” y demás adversidades? ¿Dejaría la oligarquía sus clubes privados, sus casinos para adentrarse en la jungla? Ni siquiera los soldados del ejército fascista lo hacen, porque ellos no están permanentemente en la selva, porque sus helicópteros los transportan directamente a sus cuarteles para que se relajen. Jorge Briceño, en cambio, no se doblegó incluso frente a los problemas generados por un deterioro de su salud.
El “Mono Jojoy” si fue un hombre intransigente. No cedió un ápice en sus principios y en los de la organización revolucionaria de la cual fue su Comandante Militar. Que no tenía pelos en la lengua, también. Y que cuando mando a la Constitución y las leyes de Colombia al carajo, tuvo plena razón. ¿Acaso no luchan las FARC-EP contra el Estado oligárquico? Entonces ¿por qué tendrían que aceptar esa normativa jurídica? Para los poderosos, para la gente engañada por la maquinaria propagandística transmitida a través de falsimedia, las leyes son sagradas. La ley, decía Marx, no es otra cosa que la expresión de la voluntad de la clase dominante y, a través de ella, los poderosos pretenden justificar legalmente su dominación. A esa “legalidad”, como marxista-leninista que fue, se enfrentó el Comandante Jorge Briceño.
Para deshonrarlo, lo acusan de haber cometido un sinnúmero de crímenes y de haber sido el responsable de diversas acciones militares que provocaron la muerte de varios soldados y policías. ¡Cuánta estupidez y pusilanimidad hay en quienes expresan esto!
La forma en que estructuran su discurso está diseñada para confundir. Cada palabra tiene la intencionalidad de falsear la realidad. Cuando el ejército criminal colombiano da de baja a los combatientes revolucionarios, hablan de guerrilleros muertos en combate. Incluso exaltan las cifras de caídos. Cuando la guerrilla da de baja a quienes los combaten, hablan de los asesinatos que los terroristas han causado a policías o militares. La deshumanización de la insurgencia es parte de la guerra sicológica que lleva adelanten los grupos de poder en Colombia para hacerles ver como bestias.
Jorge Briceño fue un gran estratega militar. Su genialidad en este campo permitió propinarle a la policía y al ejército colombiano duros golpes. Nunca abandonó a sus tropas, combatió junto a ellas, compartió cada momento con sus camaradas, lo cual hizo que se ganara la admiración y el cariño de la guerrillerada. En su mente siempre estuvo, como lo estuvo en la mente de Manuel, la necesidad de lograr la liberación de las y los guerrilleros farianos presos. Lograr el canje era la solución. Pero para lograrlo había que dar un sacudón al Estado colombiano, a la sociedad misma, haciendo prisioneros a los peces gordos de la política de ese país. ¿No es legítimo eso? ¿No han sido esos políticos los responsables de lo que sucede en Colombia? ¿No forman parte de los grupos de poder que han sumido en la pobreza al pueblo colombiano?
Y de nuevo las acusaciones: ¡Que las FARC-EP lanzan ataques contra la población! ¡Que asedian y destruyen poblados! Si bien es cierto que en la confrontación militar la población civil es la más afectada desde todo punto de vista, no hay que olvidar que las FARC-EP no atacan poblaciones, sino guarniciones, cuarteles militares o policiales y que los cercos guerrilleros están dirigidos contra soldados y policías. Pueden cometerse errores, eso es innegable. De ahí a afirmar lo otro, es parte de la falsificación que realizan con el objetivo de desprestigiar el accionar guerrillero.
Mentirosos contumaces, quieren achacarle al Comandante fariano la autoría de hechos que las FARC-EP no los han cometido, como la explosión de una bomba en el lujoso Club El Nogal, en la ciudad de Bogotá. Si investigaran o dijeran lo que saben, la gente podría conocer en primer lugar que en ese club los paramilitares planificaban sus políticas y, en segundo lugar que el atentado fue planificado y ejecutado por los propios paramilitares.
Sedientos de sangre, hoy están felices por los golpes propinados a la insurgencia fariana. Lo que no dicen es que la guerra todavía no la han ganado, que los éxitos obtenidos lo han logrado por el uso de una tecnología militar superior que para la insurgencia es imposible tenerla, que si bien han dado golpes certeros a las FARC-EP, esta organización revolucionaria, lejos de debilitarse o de estar al borde de la derrota, se ha fortalecido tras los ataques sufridos en marzo de 2008 que significaron la muerte del Comandante Raúl Reyes, que según las propias versiones de los oficiales del ejército colombiano, las tropas no pueden combatir en forma efectiva contra las fuerzas guerrilleras en el territorio selvático, lo cual demuestra un mayor conocimiento del terreno y la zona selvática por parte de la insurgencia.

¿De qué se vanagloria el ejército colombiano?

Para matar al Comandante Jorge Briceño utilizaron 7 toneladas de bombas, 72 aeronaves, entre aviones y helicópteros. No combatieron en tierra, lo bombardearon. Mientras abajo, pese a la destrucción provocada por la salvaje agresión, los guerrilleros sobrevivientes batallaban con valentía frente al cobarde ataque.
Aviones Super Tucano, helicópteros Black Hawk, bombas con tres efectos: uno que enciende fuego, uno de onda explosiva y otro de fragmentación que expulsa esquirlas fueron algunas de las armas que se utilizaron para acabar con la vida del legendario guerrillero.
Más allá del ataque, la destrucción provocada y la muerte de combatientes guerrilleros, las FARC-EP demuestran organización, trabajo y decisión combativa. Campamentos bien estructurados, trincheras, redes de comunicación y abastecimiento, alimentos necesarios para las y los combatientes indican que lejos de ser una guerrilla diezmada, las FARC-EP tiene la capacidad de reorganizarse frente a las adversidades y de readaptarse a las diversas condiciones de lucha que las circunstancias del combate con el enemigo le imponen.
El Estado colombiano y sus fuerzas militares se jactan de realizar operaciones exitosas, gracias a tareas de “inteligencia”. Hay que reconocer que gracias a las actividades de los aparatos de seguridad y sus equipos de espionaje han logrado infiltrar elementos en las fuerzas guerrilleras. Eso históricamente ha sucedido dentro de las organizaciones revolucionarias, sobre todo con aquellas que están sometidas a condiciones difíciles de lucha como resultado de la persecución y represión. Pero más que todo, los datos que ha podido obtener la “inteligencia” colombiana se ha debido a la política de delaciones fomentada por la Seguridad Democrática uribista que mediante el pago de jugosas recompensas compra a los más débiles ideológica y políticamente, a los indecisos, a los que no les interesa sino solamente su bienestar. Esa “inteligencia” está nutrida de datos proporcionados por traidores, por sapos, por delincuentes que venden su alma al mejor postor. Ahí está Karina, mujer que perdió su condición de revolucionaria para convertirse en una vulgar informante del ejército, todo a cambio de unas monedas.
Las FARC-EP deben estar atentas frente a esto. Fortalecer las medidas de seguridad y las tareas de inteligencia y contrainteligencia. La compartimentación de la información es muy necesaria y la duda frente a personas que de una u otra manera no han sido probadas dentro del combate político-militar. De igual manera, hay que prestar atención a visitantes y saber distinguir entre quienes van por solidaridad a un campamento guerrillero y quienes pueden ir a espiar y obtener datos para el enemigo.
El presidente Juan Manuel Santos y su Ministro de Defensa Rodrigo Rivera hablan de paz y “prosperidad democrática”. La paz que desean es la de los cementerios. La forma de lograrla los bombardeos, los falsos positivos, los asesinatos, las fosas comunes como la de La Macarena.
Las FARC-EP a través de su Comandante Alfonso Cano, hizo un llamado a la paz y al diálogo. La respuesta fue arreciar contra la organización revolucionaria y cerrar toda posibilidad de solución política al conflicto.
Ahora lanzan sus cobardes ataques contra Piedad Córdoba, mujer digna que ha luchado por la paz, lo cual para la política guerrerista del Estado colombiano es un obstáculo. Les duele las verdades que dijo “La Negra” al señalar en Europa que “Colombia es una fosa común, el mayor cementerio de América Latina”, convertida en esto por militares y paramilitares de ese país que han asesinado a gente del pueblo. La inhabilitación política de Piedad Córdoba, así como su judicialización no es más que parte de la estrategia del régimen fascistoide colombiano para quitarse de encima a esta luchadora por la paz. Mientras, el gobierno de Obama certifica al gobierno colombiano por su defensa y respeto de los derechos humanos. ¡Cuánto cinismo!
Para ocultar la intervención gringa en el conflicto, el aparato de propaganda del ejército colombiano quiere hacer aparecer la operación que dio muerte al Comandante Jorge Briceño como estrictamente desarrollada por las fuerzas militares de ese país. Sin embargo, por información proporcionada por oficiales del ejército colombiano, reproducida por los medios, se indica que la operación fue planificada en la base gringa de Larandia. ¿Los asesores gringos estuvieron de espectadores o al margen de lo que se planificó? ¿De dónde proviene la tecnología militar de la que hace uso el ejército colombiano?
Detrás de todo esto está la mano del imperialismo yanqui y de los aparatos de espionaje del sionismo israelí.
Nuevas acciones criminales contra la insurgencia colombiana se están planificando. Eso es un hecho comprobado por las mismas declaraciones de Santos. Las FARC-EP deben estar en estado de máxima alerta. No hay que darle, como decía el Che, ni un tantito así al enemigo. La propaganda enemiga quiere crear zozobra, incertidumbre entre las filas guerrilleras. Hablan de divisiones, de pugnas, de la existencia de un ala militar y un ala política en las FARC-EP. Cretinos, miserables no han llegado a entender la capacidad de esta organización revolucionaria para dialécticamente sobreponerse a los reveses y reorganizar su plan estratégico para continuar en la lucha, mientras el Estado colombiano se niegue a la solución política.
La lucha es dura, pero continúa. No podrán vencer los enemigos del pueblo. El ejemplo del querido “Mono Jojoy” servirá para que entre las filas de la guerrillerada fariana se forjen hombres y mujeres que, lejos de pensar en la obtención de beneficios materiales, luchen por construir una Patria Nueva y Socialista en Colombia, tal como lo hizo el gran estratega militar de las FARC-EP.

¡Gloria eterna a los héroes caídos en la resistencia al opresor!

¡Gloria eterna a todos los combatientes que han entregado su vida por la causa de la liberación de nuestro pueblo!

¡Hemos jurado vencer y venceremos!

Patria Grande, 1 de octubre de 2010

Dax Toscano

Piedad Córdoba y su lucha por la paz



Hace tres días se publicó la noticia de que el Procurador General de Colombia, Alejandro Ordóñez Maldonado, había destituido e inhabilitado por 18 años para ejercer cargos políticos a la prestigiosa Senadora colombiana Piedad Córdoba, por supuesta promoción y colaboración con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). Frente a una medida tan inusual y drástica, contra la titular de un cargo electivo de la más alta institución legislativa del Estado, ésta no tiene otra alternativa que recurrir ante el propio Procurador que engendró la medida.
Era lógico que tal arbitrariedad provocara un fuerte rechazo, expresado por las más diversas personalidades políticas, entre ellas, ex prisioneros de las FARC y familiares de los que fueron liberados por gestiones de la senadora, ex candidatos a la presidencia, personas que ocuparon ese alto cargo, otros que fueron, o son, senadores o miembros del poder legislativo.
Piedad Córdoba es una persona inteligente y valiente, expositora brillante, de pensamiento bien articulado. Hace pocas semanas nos visitó acompañada de otras personalidades destacadas, entre ellas, un sacerdote jesuita de notable honestidad. Venían animados por un profundo deseo de buscar la paz para su país y solicitaban la colaboración de Cuba, recordando que durante años, y a solicitud del propio gobierno de Colombia, prestamos nuestro territorio y nuestra colaboración para las reuniones que tuvieron lugar en la capital de nuestro país entre representantes del Gobierno de Colombia y el ELN.
No me sorprende, sin embargo, la decisión tomada por el Procurador General, que obedece a la política oficial de ese país virtualmente ocupado por las tropas yankis.
No me gusta hablar a medias tintas, y diré lo que pienso. Hace sólo una semana, estaba a punto de iniciarse el debate general del 65 Período de Sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas. Durante tres días, se habían discutido las penosas metas de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y el jueves 23 de septiembre se iniciaba la Asamblea General, con la participación de los Jefes de Estado o de altos representantes de cada país. El primero en hacer uso de la palabra sería, como es costumbre, el Secretario General de la ONU y, de inmediato, el Presidente de Estados Unidos, país sede de la Organización y presunto amo del mundo. La sesión comenzaba a las 9 de la mañana. Como es lógico, estaba interesado en conocer qué diría el ilustre Barack Obama, Premio Nobel de la Paz, tan pronto concluyera Ban Ki-moon. Imaginé ingenuamente que la CNN en español o en inglés trasmitiría el discurso, generalmente breve, de Obama. Por esa vía escuché los debates entre aspirantes a ese cargo en la ciudad de Las Vegas, dos años antes.
Llegó la hora, pasaban los minutos y CNN ofrecía noticias aparentemente espectaculares sobre la muerte de un jefe guerrillero colombiano. Estas eran importantes, pero no de especial trascendencia. Continuaba yo interesado por saber qué decía Obama de los gravísimos problemas que sufre el mundo.
¿Acaso la situación del planeta está para que ambos estén bobeando y haciendo esperar a la Asamblea? Pedí que pusieran en otro televisor la CNN en inglés y tampoco una palabra sobre la Asamblea. Entonces, ¿de qué hablaba la CNN? Daba noticias, y esperaba que concluyera las que emitía sobre Colombia. Pero pasaron 10, 20, 30 minutos y seguía en lo mismo. Narraba incidencias de un colosal combate que se estaba librando, o se había librado, en Colombia, los destinos del continente iban a depender de eso, según se deducía de las palabras y el estilo de la narración del locutor. Se mostraban fotos y filmes en todos los colores de la muerte de Víctor Julio Suárez Rojas, alias Jorge Briceño Suárez o “Mono Jojoy”. Es el golpe más fuerte recibido por las FARC, afirmaba el locutor, supera la caída de Manuel Marulanda y la de Raúl Reyes juntos. Acción demoledora, afirmaba. Según se deducía, había tenido lugar un espectacular combate con la participación de 30 aviones de bombardeo, 27 helicópteros, batallones completos de tropas selectas empeñados en feroz acción bélica.
Realmente, algo más que las batallas de Carabobo, Pichincha y Ayacucho juntas. Con la vieja experiencia en estas lides, no concebía semejante batalla en una región boscosa y apartada de Colombia. La descomunal acción estaba condimentada con imágenes de todo tipo, viejas y nuevas, del comandante rebelde. Para el redactor de noticias de CNN, Alfonso Cano, quien sustituyó a Marulanda, era un intelectual universitario que no gozaba de apoyo entre los combatientes; el verdadero jefe había muerto. Las FARC tendrían que rendirse.
Hablemos claro. Las noticias referidas a la famosa batalla en la que murió el comandante de las FARC -un movimiento revolucionario colombiano que surgió hace más de 50 años, después de la muerte de Jorge Eliécer Gaitán, asesinado por la oligarquía- y la destitución de Piedad Córdoba, están muy lejos de llevar la paz a Colombia; por el contrario, podrían acelerar los cambios revolucionarios en ese país.
Imagino que no pocos militares colombianos estén abochornados por las grotescas versiones de la supuesta batalla en que murió el Comandante Jorge Briceño Suárez. En primer lugar, no hubo combate alguno. Fue un burdo y bochornoso asesinato. El almirante Edgar Cely, tal vez embarazado con el parte de guerra con que la autoridad oficial informó la noticia y otras versiones oscuras, declaró que: “Jorge Briceño, alias ‘Mono Jojoy’, murió por ‘aplastamiento’ cuando [...] la construcción en la que estaba escondido en la selva se le vino encima.” ”‘Lo que sabemos es que murió por aplastamiento, su búnker le cayó encima’, [...] ‘no es verdad que tuviera un tiro en la cabeza’.” Así lo declaró a la emisora Caracol Radio, según la agencia de noticias norteamericana AP.
A la operación le pusieron un nombre bíblico “Sodoma”, una de las dos ciudades castigadas por sus pecados, sobre ella cayó una lluvia de fuego y azufre.
Lo más grave es lo que falta por contar, que ya hasta el gato lo sabe, porque los propios yankis lo han publicado.
El gobierno de Estados Unidos le suministró a su aliado más de 30 bombas inteligentes. En las botas que le suministraron al jefe guerrillero, le instalaron un GPS. Guiadas por ese instrumento, las bombas programadas estallaron en el campamento donde estaba Jorge Briceño.
¿Por qué no se explica al mundo la verdad? ¿Por qué sugieren una batalla que nunca tuvo lugar?
Otros hechos bochornosos observé a través de la televisión. El Presidente de Estados Unidos recibió efusivamente a Uribe en Washington, y lo respaldó para ofrecer clases sobre “democracia” en una universidad estadounidense.
Uribe, fue uno de los principales creadores del paramilitarismo, sobre cuyos miembros cae la responsabilidad del auge del narcotráfico y la muerte de decenas de miles de personas. Fue con Barack Obama que Uribe suscribió la entrega de siete bases militares y virtualmente, de cualquier parte del territorio de Colombia, para la instalación de hombres y equipos de las fuerzas armadas yankis. De cementerios clandestinos está lleno el país. Obama, a través de Ban Ki-moon, concedió a Uribe la inmunidad, asignándole nada menos que la vicepresidencia de la comisión que investiga el ataque a la flotilla que llevaba ayuda a los palestinos sitiados en Gaza.
Uribe en los últimos días de su presidencia tenía ya organizada la operación utilizando el GPS en las botas nuevas que necesitaba el guerrillero colombiano.
Cuando el nuevo presidente de Colombia viajó a Estados Unidos para hablar en la Asamblea General, conocía que la operación estaba en marcha, y al conocer Obama la noticia del asesinato del guerrillero, abrazó efusivamente a Santos.
Me pregunto si en esa ocasión se habló algo del acatamiento de la decisión emitida por el Senado de Colombia, declarando ilegal la autorización de Uribe para establecer las bases militares yankis. En ellas se apoyó el grosero asesinato.
He criticado a las FARC. Expresé públicamente en una Reflexión mi desacuerdo con la retención de los prisioneros de guerra y los sacrificios que para estos implicaban las duras condiciones de la vida en la selva. Expliqué las razones y la experiencia adquirida en nuestra lucha.
Fui crítico de las concepciones estratégicas del movimiento guerrillero colombiano. Pero jamás negué el carácter revolucionario de las FARC.
Consideré y considero que Marulanda fue uno de los más destacados guerrilleros colombianos y latinoamericanos. Cuando muchos nombres de políticos mediocres sean olvidados, el de Marulanda será reconocido como uno de los más dignos y firmes luchadores por el bienestar de los campesinos, los trabajadores y los pobres de América Latina.
El prestigio y la autoridad moral de Piedad Córdoba se han multiplicado.

Fidel Castro Ruz

Septiembre 30 de 2010

11 y 36 a.m.

viernes, 1 de octubre de 2010

Nota sobre el frustrado golpe de estado en Ecuador



1.¿Qué pasó ayer en Ecuador?

Hubo una tentativa de golpe de estado. No fue, como dijeron varios medios en América Latina, una "crisis institucional", como si lo ocurrido hubiera sido un conflicto de jurisdicciones entre el Ejecutivo y el Legislativo sino una abierta insurrección de una rama del primero, la Policía Nacional, cuyos efectivos constituyen un pequeño ejército de 40.000 hombres, en contra del Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas del Ecuador, que no es otro que su presidente legítimamente electo. Tampoco fue lo que dijo Arturo Valenzuela, Subsecretario de Estado de Asuntos Interamericanos, "un acto de indisciplina policial". ¿Caracterizaría de ese modo lo ocurrido si el equivalente de la Policía Nacional del Ecuador en EEUU hubiera vapuleado y agredido físicamente a Barack Obama, lesionándolo; lo hubiera secuestrado y mantenido en reclusión durante 12 horas en un hospital policial hasta que un comando especial del Ejército lo liberaba luego de un intenso tiroteo? Seguramente que no, pero como se trata de un mandatario latinoamericano lo que allá suena como intolerable aberración aquí aparece como una travesura de escolares.
En general todos los oligopolios mediáticos ofrecieron una versión distorsionada de lo ocurrido el día de ayer, evitando cuidadosamente hablar de tentativa de golpe de estado. En lugar de eso se referían a una "sublevación policial" lo cual, a todas luces, convierte los acontecimientos del Jueves en una anécdota relativamente insignificante. Es un viejo ardid de la derecha, siempre interesada en restar importancia a las tropelías que cometen sus partidarios y a magnificar los errores o problemas de sus adversarios.
Por eso viene bien recordar las palabras pronunciadas este Viernes, en horas de la mañana, por el presidente Rafael Correa cuando caracterizó lo ocurrido como "conspiración" para perpetrar un "golpe de estado". Conspiración porque, como fue más que evidente en el día de ayer, hubo otros actores que manifestaron su apoyo al golpe en gestación : ¿no fueron acaso efectivos de la Fuerza Aérea Ecuatoriana –y no de la Policía Nacional- los que se paralizaron al Aeropuerto Internacional de Quito y el pequeño aeródromo utilizado para vuelos provinciales? ¿Y no hubo grupos políticos que salieron a apoyar a los golpistas en calles y plazas? ¿No fue el propio abogado del ex presidente Lucio Gutiérrez uno de los energúmenos que trató de entrar por la fuerza a las instalaciones de la Televisión Nacional del Ecuador? ¿No dijo acaso el Alcalde de Guayaquil, y gran rival del presidente Correa, Jaime Nebot, que se trataba de un conflicto de poderes entre un personaje autoritario y despótico, Correa, y un sector de la policía, equivocado en su metodología pero a quien le asistía la razón en sus reclamos?
Esta falsa equidistancia entre las partes en conflicto era una indirecta confesión de su complacencia ante los acontecimientos en curso y de su íntimo deseo de librarse de su -hasta ahora al menos- inexpugnable enemigo político. Para ni hablar de la lamentable involución del movimiento “indígena” Pachakutik, que en medio de la crisis hizo pública su convocatoria al“movimiento indígena, movimientos sociales, organizaciones políticas democráticas, a constituir un solo frente nacional para exigir la salida del Presidente Correa.” ¡Sorpresas te da la vida”, decía Pedro Navaja; pero no hay tal sorpresa cuando uno toma nota de los generosos aportes que la USAID y el National Endowment for Democracy han venido haciendo en los últimos años para “empoderar” a la ciudadanía ecuatoriana a través de sus partidos y movimientos sociales.
Conclusión: no fue un pequeño grupo aislado dentro de la policía quien intentó dar el golpe sino un conjunto de actores sociales y políticos al servicio de la oligarquía local y el imperialismo, que jamás le va a perdonar a Correa haber ordenado el desalojo de la base que Estados Unidos tenía en Manta, la auditoría de la deuda externa del Ecuador y su incorporación al ALBA, entre muchas otras causas. Incidentalmente, la policía ecuatoriana hace ya muchos años que, al igual que otras de la región, viene siendo instruida y adiestrada por su contraparte estadounidense. ¿Habrán incluido alguna clase de educación cívica, o sobre la necesaria subordinación de las fuerzas armadas y policiales al poder civil? No parece. Más bien, actualiza la necesidad de poner fin, sin más dilaciones, a la “cooperación” entre las fuerzas de seguridad de la mayoría de los países latinoamericanos y las de Estados Unidos. Ya se sabe que es lo que enseñan en esos cursos.

2.¿Por qué fracasó el golpe de estado?

Básicamente por tres razones: en primer lugar, por la rápida y efectiva movilización de amplios sectores de la población ecuatoriana que, pese al peligro que existía, salió a ocupar calles y plazas para manifestar su apoyo al presidente Correa. Ocurrió lo que siempre debe ocurrir en casos como estos: la defensa del orden constitucional es efectiva en la medida en que es asumida directamente por el pueblo, actuando como protagonista y no como simple espectador de las luchas políticas de su tiempo.
Sin esa presencia del pueblo en calles y plazas, cosa que había advertido Maquiavelo hace quinientos años, no hay república que resista los embates de los personeros del viejo orden. El entramado institucional por sí sólo es incapaz de garantizar la estabilidad del régimen democrático. Las fuerzas de la derecha son demasiado poderosas y dominan ese entramado desde hace siglos. Sólo la presencia activa, militante, del pueblo en las calles puede desbaratar los planes golpistas.
En segundo lugar, el golpe pudo ser detenido porque la movilización popular que se desarrolló con gran celeridad dentro del Ecuador fue acompañada por una rápida y contundente solidaridad internacional que se comenzó a efectivizar ni bien se tuvieron las primeras noticias del golpe y que, entre otras cosas, precipitó la muy oportuna convocatoria a una reunión urgente y extraordinaria de la UNASUR en Buenos Aires.
El claro respaldo obtenido por Correa de los gobiernos sudamericanos y de varios europeos surtió efecto porque puso en evidencia que el futuro de los golpistas, en caso de que sus planes finalmente culminaran exitosamente, sería el ostracismo y el aislamiento político, económico e internacional. Se demostró, una vez más, que la UNASUR funciona y es eficaz, y la crisis pudo resolverse, como antes la de Bolivia, en 2008, sin la intervención de intereses ajenos a América del Sur.
Tercero, pero no último en importancia, por la valentía demostrada por el presidente Correa, que no dio brazo a torcer y que resistió a pie firme el acoso y la reclusión de que había sido objeto pese a que era más que evidente que su vida corría peligro y que, hasta último momento, cuando se retiraba del hospital, fue automóvil fue baleado con claras intenciones de poner fin a su vida. Correa demostró poseer el valor que se requiere para acometer con perspectivas de éxito las grandes empresas políticas. Si hubiese flaqueado, si se hubiera acobardado, o dejado entrever una voluntad de someterse al designio de sus captores otro habría sido el resultado. La combinación de estos tres factores: la movilización popular interna, la solidaridad internacional y la valentía del presidente terminó por producir el aislamiento de los sediciosos, debilitando su fuerza y facilitando la operación de rescate efectuada por el Ejército ecuatoriano.

3.¿Puede volver a ocurrir?

Sí, porque los fundamentos del golpismo tienen profundas raíces en las sociedades latinoamericanas y en la política exterior de Estados Unidos hacia esta parte del mundo. Si se repasa la historia reciente de nuestros países se comprueba que las tentativas golpistas tuvieron lugar en Venezuela (2002), Bolivia (2008), Honduras (2009) y Ecuador (2010), es decir, en cuatro países caracterizados por ser el hogar de significativos procesos de transformación económica y social y, además, por estar integrados a la ALBA. Ningún gobierno de derecha fue perturbado por el golpismo, cuyo signo político oligárquico e imperialista es inocultable.
Por eso el campeón mundial de la violación a los derechos humanos -Álvaro Uribe, con sus miles de desaparecidos, sus fosas comunes, sus “falsos positivos”- jamás tuvo que preocuparse por insurrecciones militares en su contra durante los ocho años de su mandato. Y es poco probable que los otros gobiernos de derecha que hay en la región vayan a ser víctimas de una tentativa golpista en los próximos años. De las cuatro que hubo desde el 2002 tres fracasaron y sólo una, la perpetrada en Honduras en contra de Mel Zelaya, fue coronada exitosamente.
El dato significativo es que su ejecución fue sorpresiva, en el medio de la noche, lo cual impidió que la noticia fuese conocida hasta la mañana siguiente y el pueblo tuviera tiempo de salir a ganar calles y plazas. Cuando lo hizo ya era tarde porque Zelaya había sido desterrado. Además, en este caso la respuesta internacional fue lenta y tibia, careciendo de la necesaria rapidez y contundencia que se puso de manifiesto en el caso ecuatoriano.
Lección a extraer: la rapidez de la reacción democrática y popular es esencial para desactivar la secuencia de acciones y procesos del golpismo, que rara vez es otra cosa que un entrelazamiento de iniciativas que, a falta de obstáculos que se interpongan en su camino, se refuerzan recíprocamente. Si la respuesta popular no surge de inmediato el proceso se retroalimenta, y cuando se lo quiere parar ya es demasiado tarde. Y lo mismo cabe decir de la solidaridad internacional, que para ser efectiva tiene que ser inmediata e intransigente en su defensa del orden político imperante. Afortunadamente estas condiciones se dieron en el caso ecuatoriano, y por eso la tentativa golpista fracasó. Pero no hay que hacerse ilusiones: la oligarquía y el imperialismo volverán a intentar, tal vez por otras vías, derribar a los gobiernos que no se doblegan ante sus intereses.

Atilio Borón

Movimiento Estudiantil de 1968 Reporte


martes, 28 de septiembre de 2010

Gloria eterna al comandante Jorge Briceño, héroe del pueblo en su resistencia contra el opresor.



Comunicado de las FARC

Con profundo dolor, con el puño cerrado y el pecho oprimido de sentimiento, informamos a nuestro pueblo colombiano y hermanos latinoamericanos, que el comandante Jorge Briceño, nuestro bravo, altivo y héroe de mil batallas, comandante desde las épocas gloriosas de la fundación de las FARC-EP, ha caído, en su puesto de combate, al lado de sus hombres y al frente de sus responsabilidades revolucionarias, como resultado de un cobarde bombardeo al estilo de las blitzkrieg del ejército Nazi. Junto a él cayeron otros 9 camaradas a quienes también rendimos nuestro sentido homenaje.
Ha dejado de existir un hombre excepcional, de singulares virtudes personales, gran amigo y Camarada de extraordinario talento organizativo y militar. Un revolucionario ejemplar que dedicó por entero su vida a la causa de los humildes, maestro, preceptor y conductor de guerrilleros revolucionarios. Combatiente indoblegable, que durante más de cuatro décadas hizo morder el polvo de la derrota al ejército de los falsos positivos, aliado de los paramilitares, vasallo del imperio yanqui y enemigo jurado de los cambios sociales y de nuestro pueblo.
No nos quejamos. Como revolucionarios somos conscientes de los riesgos de una lucha como la que enfrentamos, obligados por las circunstancias, contra un enemigo implacable, en el tránsito por alcanzar la paz democrática con justicia social.
Nuestro compromiso con el cambio social y la Nueva Colombia no se doblega por los golpes que podamos sufrir en la lucha por conquistarla o por la caída en combate de nuestras unidades, que aunque nos duelen profundamente, también nos comprometen y estimulan a continuar adelante con mayor ahínco como homenaje a su memoria, a sus enseñanzas, a su ejemplo heroico, a su entrega y sacrificio.
Desde muy joven, "el Mono", como fraternalmente le llamábamos, abrazó la lucha revolucionaria. Siendo un campesino adolescente se vio envuelto en la vorágine de la violencia oligárquica contra el pueblo, que devino después del asesinato de Gaitán en 1948.
Desde 1968, empuñó las armas en defensa de su vida y de su pueblo. Aguerrido y audaz combatiente de primera línea durante toda su vida, fue, con Manuel Marulanda Vélez, Jacobo Arenas, Efraín Guzmán y una pléyade de revolucionarios, insigne constructor de las FARC-EP, por lo que siempre lo llevaremos en nuestro corazón al lado de ellos y de Jacobo Prías Alape, Isaías Pardo, Hernando González Acosta, Raúl Reyes, Iván Ríos y tantos otros que han ofrendado su vida en el altar de la patria por la liberación de nuestro pueblo de la opresión militarista y oligárquica, por una Colombia democrática con dignidad, paz y justicia social.
Pasado el tiempo, se borrarán y olvidarán todas las calumnias, comparaciones e infamias difundidas sobre él, por sus enemigos de clase, por los gacetilleros y pirañas informativas al servicio de la desinformación y la guerra mediática, y será recordado eternamente por su pueblo, por los revolucionarios y los guerrilleros, como uno de sus más resueltos y firmes representantes, ejemplo de lealtad al ideario bolivariano, dignidad, transparencia, espíritu de sacrificio y valor a toda prueba.
En instantes como el actual, con profunda emoción y plenas convicciones, el Secretariado, El Estado Mayor y la guerrillerada reiteramos nuestra fidelidad a la causa de las FARC - EP, firmeza con sus principios revolucionarios y bolivarianos de independencia, justicia, dignidad y cambio social, banderas que jamás arriaremos!
Informamos que el Comandante Pastor Alape, es nuevo integrante pleno del Secretariado del Estado Mayor Central. También que el Bloque Oriental de las FARC - EP se llamará a partir de la hoy “Bloque Comandante Jorge Briceño” que continuará el desarrollo de sus planes bajo el mando del Comandante Mauricio Jaramillo.
Una vez más, como desde hace 45 años lo hemos manifestado, reiteramos nuestra disposición a buscar la solución política del conflicto que logre abrir caminos de convivencia atacando y superando las causas que lo generan. Pero, en el entendido que iniciar un dialogo no puede condicionarse a unas exigencias unilaterales y a unos inamovibles, que como la historia reciente lo evidencia, todo lo que logran es dificultar cualquier intento de acercamiento.
A los combatientes revolucionarios del país los convocamos a redoblar la lucha y los esfuerzos por los objetivos de la libertad y los cambios. Los desesperados y mentirosos llamamientos de la oligarquía a abandonar nuestras convicciones, decisiones e ilusiones, solo pretenden llevar un mensaje de desesperanza a nuestro pueblo, que siente en las banderas de lucha guerrillera revolucionaria la posibilidad real de un futuro amanecer que lo reivindique y colme sus aspiraciones.

¡Gloria eterna a los héroes caídos en la resistencia al opresor!

¡Gloria eterna a todos los combatientes que han entregado su vida por la
causa de la liberación de nuestro pueblo!

¡Comandante Jorge Briceño, héroe de la Libertad, la Nueva Colombia, la Patria Grande y el socialismo: Presente, hasta siempre!

Secretariado de las FARC-EP

Montañas de Colombia, Septiembre 25 de 2010

“Por la Vida y por la Justicia para el Pueblo Mapuche”



Llamado a la Acción Urgente

Quienes suscribimos esta nota deseamos exponer ante la comunidad chilena e internacional nuestra preocupación por la huelga de hambre que sostienen ya por 77 días un grupo de 35 mapuches presos en distintas cárceles del sur del país en demanda por un juicio justo a sus causas.
La aplicación de la Ley Antiterrorista hacia los activistas indígenas y en muchas ocasiones su doble juzgamiento por un mismo delito por la Justicia Militar, violenta el más elemental sentido de justicia.
La normativa antiterrorista promulgada por la dictadura militar originalmente para perseguir a la oposición política, ha sido severamente cuestionada por organizaciones internacionales de Derechos Humanos independientes, por contravenir básicas normas de un debido proceso y su aplicación hacia los mapuches ha sido rechazada por organismos internacionales como Naciones Unidas, a través de informes de relatores especiales para Pueblos Indígenas, porque criminaliza legítimas demandas sociales de restitución de derechos ancestrales.
Las demandas de los huelguistas cuentan con el apoyo mayoritario de la población, como indicó un sondeo hecho por un periódico local difundido la semana pasada, sin embargo nos encontramos ante la peligrosa indiferencia de las autoridades chilenas para acoger los justos planteamientos de este grupo de representantes de los primeros habitantes del país.
Es urgente que la opinión pública internacional conozca y ejerza presión para lograr salvar la vida de los mapuches quienes sólo ejercen su derecho a exigir un juicio justo.

Nueva York, Boston, Santiago, Buenos Aires, Ciudad de México, 26 de septiembre de 2010.

Firman:

Adam Shapiro, documentalista, Co-fundador de International Solidarity Movemment, ISM (EEUU)
Noam Chomsky, lingüista (EEUU)
Huwaida Arraf, Free Gaza Movement (EEUU)
Norman Finkelstein, cientista político (EEUU)
Alejandro Navarro, senador (Chile)
Sergio Grez, historiador (Chile)
Roberto Manríquez, periodista (Chile)
Nelly Marzouka, psicóloga (Chile)
Tilda Rabi, periodista (Argentina)
Federación Palestina Argentina (Argentina)
Patricio Manns, cantautor, escritor (Chile)
Alejandra Lastra, gestora cultural, ex funcionaria de Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Ginebra (Argentina-Francia)
Camilo Marks, crítico literario, escritor (Chile)
Armando Uribe, poeta, escritor, Premio Nacional de Literatura (Chile)
Liliana Valenzuela, periodista (México-Chile)
Cristina Quezada, profesora y licenciada en Historia (Chile)
Guillermo Teillier, Presidente Partido Comunista de Chile, Diputado de la República (Chile)
Lautaro Carmona, Secretario General Partido Comunista, Diputado de la República (Chile)
Hugo Gutiérrez, Diputado de la República y Presidente Comisión de Derechos Humanos de la
Cámara de Diputados (Chile)
Oscar Aroca, Secretario General Juventudes Comunistas de Chile (Chile)
Juan Andrés Lagos, Presidente Corporación Universidad de Artes y Ciencias Sociales, ARCIS (Chile)
Jorge Arrate, Ex ministro de Estado y ex candidato presidencial (Chile)
Gonzalo Taborga, Presidente Comisión Chilena de Derechos Humanos (Chile)
Héctor Díaz Polanco, CIESAS (México)
Gilberto López y Rivas Asesor EZLN (México)
Herman Belinghausen, periodista (México)
Martín Barrios Conejo Laboral Tehuacan Puebla (México)
Eduardo Lliteras, periodista Mérida Yucatan (México)
Eugenio Bermejillo, Revista Ojarasca (México)
Juan Anzaldo, Revista Ceacatl (México)
Marcelino Díaz De Jesús Consejo 500 Años de Resistencia Indígena, Negra y Popular, Guerrero
(México)
Eduardo Añorve, Museo de Africa, Cuajinicuilapa de Nelson Mandela, Guerrero (México)
Jan De Vos, antropólogo CIESAS (México)
Francisco Javier Guerrero, antropólogo, Dirección de Etnología Social, Instituto Nacional de
Antropología e Historia INAH, (México)
Gabriela Pulido Centro Estudios Históricos INAH (México)
Juan Albino, Municipio Autónomo San Juan Copala, Oaxaca (México)
Federico Campbell, escritor (México)
Cristina Pecheco, escritora (México)
Francisco López Barcenas, escritor (México)
Arnulfo Aquino, pintor (México)
Raúl Alvarez Garín, COMITE 68 (México)
Elena Poniatowska, escritora (México)
Porfirio Muñoz Ledo, Diputado, ex embajador de México ante Unión Europea (México)
Gerardo Fernández Noroña, diputado (México)
Ifigenia Martínez, diputada (México)
Mario di Constanzo, diputado (México)
Agustín Guerrero, diputado (México)
Ricardo Monreal, diputado (México)
Rosario Ibarra, senadora (México)
Salomon Jara, senador (México)
Soid Pastrana, pintor, Juchitán Oaxaca (México)
Natalia Toledo, poeta Juchitán, OAXACA (México)
Filemon Santiago, pintor, Oaxaca (México)
Amaranta Ursula, Consejo Muxe, Zapoteco Juchitán, Oaxaca (México), ex candidata a Diputada porMéxico Posible (México)
Dr. José Herrera Peña, jurista e historiador, Morelia (México)
María Stella Dabancens Gándara, (Chile-República Dominicana)
colectivo Amauta, (Costa Rica)

Roberto Manríquez

domingo, 26 de septiembre de 2010

Homenaje desde Uruguay al heroico revolucionario Mono JOJOY

Mono Jojoy: una vida intensa por la Revolución



El júbilo de la industria mediática española celebrando la muerte de Jorge Briceño es comprensible. El Estado español es el segundo mayor inversor extranjero en Colombia después de los Estados Unidos. Telefónica, Repsol, Endesa, Banco Santander Central Hispano, BBVA, Unión Fenosa, Cepsa, tienen un peso determinante en la economía de la antigua colonia tras las privatizaciones implementadas en la década de ochenta y noventa. Los gobiernos españoles llevan décadas armando al Estado para aniquilar la resistencia popular.
Los inquilinos de la Moncloa coinciden en esto como en tantas otras cosas. Felipe González, Aznar y Zapatero tienen abastecido todo tipo de ayuda militar a un régimen que lleva más de medio siglo convirtiendo Colombia en una inmensa fosa común. En los dos últimos años, tras un teórico “parón” en 2003, las exportaciones de la industria de la muerte española a Colombia se incrementó más de 700%.
ES lógico pués que el grupo Prisa y Planeta defiendan sus suculentos intereses y negocios ocultando la naturaleza narco-terrorista del régimen oligárquico colombiano, presentando a la insurgencia guerrillera como un anacronismo terrorista que substituyó su horizonte político emancipador por el negocio del narcotráfico.
Las compañías españolas pretenden incrementar sus fabulosas tasas de beneficio aumentando la explotación de la población colombiana y el saqueo de sus recursos naturales. Cuentan con la colaboración de las élites locales que no dudan en masacrar a su pueblo empleando los más despreciables métodos de terrorismo de estado que puedan ser imaginados.
Actualmente en Colombia son más de 4 millones el número de campesinos expulsados de sus tierras por la violencia paramilitar y militar promovida por el ejército regular y las fuerzas policiales formadas en la doctrina de la seguridad nacional de la tristemente célebre Escuela de las Américas, hoy transformada en Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica. Una violencia vinculada a los suculentos negocios del narcotráfico ligados, promovidos y amparados directamente por el aparato estatal. Decenas de miles de personas desaparecidas en ejecuciones extrajudiciales, brutales torturas, mutilaciones y masacres, convierten en una odiosa comparación con las tristemente célebres dictaduras del cono sur latinoamericano, en una broma.
Álvaro Uribe, el antecedente del recién elegido Santos, está fichado como narcotraficante desde 1991. Aparece como el nº 82 en un documento desclasificado confeccionado por la CIA. Su meteórica carrera política fué promovida por el capo del cártel de Medellín Pablo Escobar.
Todos los gobiernos colombianos, sin excepción, que ocuparon la Casa de Nariño en las últimas décadas, están directa o indirectamente involucrados en el narcotráfico, paramilitarismo, y redes mafiosas. Sus presidentes son culpables de delitos de lesa humanidad. Colombia tiene el triste record de matar más de la mitad de los sindicalistas del mundo. Quinientos sólo en los ocho años de uribismo. No existe la menor posibilidad de defender posiciones que contraríen los intereses de los dueños del País.
En Colombia las elecciones son una farsa. Sólo participa el 30% de la población, condicionada por las amenazas y las intimidaciones. Votan hasta los muertos y son elegidos diputados y senadores los señores de la guerra y la misma aristocracia política que gobierna el País como una hacienda desde que el santanderismo traicionó el proyecto emancipador de Simón Bolívar.

Permanecen las causas del conflicto

La extrema pobreza y miseria que padece más de la mitad de la población y la exclusión política de las inmensas mayorías del campo y la ciudad son las causas del largo conflicto interno que vive desde que en abril de 1948 fué asesinado el líder liberal Jorge Eliécer Gaitán, que encabezaba un gigantesco movimiento popular que sólo procuraba desplazar el bipartidismo para alcanzar la democratización real da Colombia.
Su muerte está considerada como una de las primeras intervenciones “preventivas” de la recién criada CIA, marcando así otro de los factores determinantes del conflicto: la intervención yanqui que progresivamente se fué alargando hasta la actualidad. Miles de soldados norteamericanos participan en el combate contra la insurgencia empleando el más moderno y sofisticado armamento. Los EUA inyectan decenas de miles de millones de dólares para sustentar y alimentar la guerra. Sin su intervención, probablemente hoy la oligarquía ya estaría exiliada en Miami.
La frustracción popular ante la represión brutal a que fué sometido el gaitanismo generó las condiciones para que las autodefensas campesinas evolucionasen ideológicamente dando lugar a la creación de las FARC y del ELN entre 1964 y 1965.
La Colombia de hoy es uno de los epicentros de la lucha de clases y antiimperialista a nivel mundial. En la confrontación que tiene lugar en sus montañas y ciudades se está decidiendo el futuro da América Latina y del Caribe. La emancipación de las mayorías sociales o su sometimiento a los dictames de Washington y de las multinacionales del capitalismo europeo. La integración bolivariana o la imposición de un renovado neocolonialismo. La consolidación de los gobiernos antiimperialistas como el venezolano o la vuelta al neoliberalismo salvaje impuesto en las últimas décadas del siglo XX.
La derrota militar de la insurgencia colombiana es el factor determinante para que los EUA consigan imponer su reconquista. De ahí que nada de lo que acontezca en ese hermoso país sea indiferente.
Contrariamente a las mentiras de los media, las FARC-EP no están derrotadas, no se descompusieron tras la muerte en 2008 de tres destacados dirigentes. El asesinato de Raúl Reyes en el Ecuador, de Iván Rios y la muerte de Manuel en fatídico marzo de ese año obviamente fueron un revés, pero ninguno de los pronósticos fué acertado. Los relevos en su dirección, la reestructuración de los frentes y los cambios en las formas de operar dieron como resultado en 2009 un incremento de 30% de las bajas entre las fuerzas militares y policiales en relación al año anterior. Más de 2.000 efectivos de las fuerzas de la oligarquía son abatidas o heridas anualmente.
Las fuerzas revolucionarias recuperaron la iniciativa militar, recuperan terreno y la mantienen también en la esfera estrictamente política mediante un intenso trabajo de masas por medio del Partido Comunista Colombiano Clandestino y el Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia. Las grandes movilizaciones de julio para conmemorar el bicentenario de la Independencia así lo confirman.
Pero, normalmente, la dictadura mediática mundial oculta o maquilla esta realidad. Comparemos los números de los partes de guerra con las bajas producidas en Irak o en Afganistám por las fuerzas imperialistas y podremos sacar conclusiones sobre la dimensión del conflicto y su realidad. Más de 40% del País continua bajo el control de la insurgencia que acertadamente firmó un acuerdo de colaboración y cese de hostilidades con el ELN.

Las mentiras mediáticas

No podemos dejarnos arrastrar por la propaganda de un régimen ilegal e ilegítimo. La euforia del presidente Juan Manuel Santos y de su camarilla de generales tras el anuncio de la muerte del Mono Jojoy carece de fundamento. Ellos son perfectamente conscientes de eso. El innegable revés militar y básicamente simbólico que genera el asesinato de Jorge Briceño hace parte de las características de una guerra revolucionaria como la que hoy continua sin cesar en las selvas, montañas y ciudades colombianas, entre un partido comunista en armas y las fuerzas regulares e irregulares de una oligarquía sanguinaria dirigida por el Pentágono. Jorge Briceño sabía perfectamente que, tal como afirmó el Che, “en una Revolución se triunfa o se muere si es verdadera”.
También era consciente de que en Colombia no hay posibilidades reales de emplear otros métodos de lucha salvo el armado para un proyecto genuinamente de izquierda revolucionaria. La dramática experiencia de la Unión Patriótica hace veinte años constata la ferocidad de una oligarquía dispuesta a todo para evitar perder sus privilegios.
Las causas que detonaron y alimentan el conflicto no sólo continúan vigentes. En la actualidad, se refuerza con la intervención directa de los norteamericanos mediante el Plan Colombia y la instalación de ocho bases militares estratégicamente situadas que pretenden doblegar la insurgencia e iniciar la reconquista del hemisferio, siguiendo la estela iniciada con la reactivación de la IV Flota, el golpe de estado de 2009 en Honduras y la concentración de enormes contingentes militares en Costa Rica.
Jorge Briceño no contemplaba la rendición. Con contundencia, pero también con educación, respondía en enero de este año a la oferta de abandono de las armas por parte del hoy defenestrado general Padilla, en ese momento comandante en jefe del ejército burgués.
“En las FARC no tenemos alma de traidores, sí de patriotas y de revolucionarios. 

Venimos luchando y continuaremos a hacerlo, con valor, entrega y sacrificio para derrocar este régimen podrido de las oligarquías y construir otra orden social, o por alcanzar acuerdos que ayuden a construir una patria donde quepamos todos. 

Jamás hemos proclamado el principio de la guerra por la guerra, ni asumido esta lucha como algo personal, ya que nuestros objetivos son los de conseguir cambios profundos en la estructura social de Colombia, que por fin tengan en cuenta los intereses de las mayorías nacionales y de los sectores populares y que conduzcan al desmantelamiento de actual régimen político criminal, oligárquico, corrupto, excluyente e injusto, como está consignado en nuestra Plataforma Bolivariana por la Nueva Colombia. 

Con la honestidad que corresponde a nuestro compromiso con el cambio social y la lealtad que debemos a nuestro pueblo, le aseguramos que no vamos a desistir, tras más de 40 años de lucha, ni aceptar una falsa paz”.
Contrariamente a las mentiras del régimen y de los medios de comunicación el Mono Jojoy murió tal como vivió toda su vida: en su puesto de combate. Falleció como consecuencia de una confrontación asimétrica que, aunque dificulte que en la actualidad el conflicto se incline del lado de las fuerzas revolucionarias, fracasó a la hora de alcanzar la inmediata victoria soñada por Washington hace diez años, cuando Bill Clinton en el 2000 impone el Plan Colombia tras minar el proceso de negociación política del Caguán, dando lugar a que Uribe implementase su sanguinaria política de seguridad democrática.
El Comandante Jorge Briceño murió como un revolucionario comunista: luchando contra una desigual maquinaria de guerra que tuvo que emplear treinta aviones y un número similar de helicópteros y casi mil unidades de élite para hacerlo caer y matarlo tras horas de combate. Bombas norteamericanas, tecnología norteamericana, asesores norteamericanos y, algún día lo sabremos: pilotos y comandos yanquis tendrían participado en esta desigual batalla.
La bajeza moral de los señores de la guerra revestidos de estado de derecho no dudaron en presentar el cuerpo del camarada como un trofeo de guerra. Hay múltiples antecedentes de esta brutal e impúdica práctica capitalista. En Galiza ya lo hizo el fascismo con el guerrillero berciano Manuel Girom en 1951. La CIA con el Che en 1967 en Bolivia. El fujimorismo con Néstor Cerpa Cartolini en 1997 en el Perú.
Pero todo lo que se va filtrando de la operación desmiente la propaganda del régimen. Como es posible que alguien acusado de dirigir buena parte de las redes del negocio del narcotráfico viviese sin lujos ni ostentaciones, sin las más mínimas comodidades entre la dureza de las condiciones de la vida guerrillera, en la más absoluta austeridad de la selva, con dificultades para tratar su delicada salud, resentida a consecuencia de la diabetes?
Podrán cantar victoria, podrán continuar creyendo en sus propias mentiras, pero la sangre del Mono Jojoy y del resto de camaradas masacrados en La Macarena, en el Meta, en el corazón de esa Colombia que tanto amaron, no será en vano. Nuevas mujeres y hombre ya están ocupando sus puestos.
Las mayorías excluidas de Colombia saben que de poco sirve llorar por su perdida, que es hora de continuar la lucha pues la victoria sólo será posible combatiendo sin tregua.

Comandante Jorge Briceño, hasta la victoria siempre!

Galiza, 24 de septiembre de 2010

·Carlos Morais, secretario general de Primeira Linha y forma parte de la Presidencia Colectiva del Movimiento Continental Bolivariano (MCB).