martes, 8 de junio de 2010

Israel y el crimen de apartheid



No es una analogía

En los últimos años una cantidad cada vez mayor de personas en todo el mundo ha empezado a adoptar y desarrollar un análisis de Israel como un régimen de apartheid [1]. Esto se puede ver en el hecho de que el movimiento global de apoyo a la lucha anti-colonial palestina está adoptando un carácter claramente en contra del apartheid, como evidenció el crecimiento de la Semana del Apartheid Israelí [2]. Además, gran parte del reciente apoyo diplomático a Israel ha adoptado la forma de denegar que la discriminación racial sea la causa raíz de la opresión de los palestinos, algo que ha llegado a unos nuevos niveles de absurdo en las respuestas occidentales a la Conferencia para la Revisión de Durban de abril de 2009 [3].
Muchos de los artículos procedentes de este análisis se centran en detallar niveles de similitud y diferencia con el Apartheid de Sudáfrica en vez de considerar el apartheid como un sistema que puede ser practicado por cualquier Estado. Esta fuerte insistencia en las comparaciones históricas es en cierto modo comprensible dado que el boicot, la desinversión y las sanciones [a Israel] (BDS) es el centro de la campaña que ha pedido la sociedad civil palestina en solidaridad con la lucha de liberación palestina y se basa en el modelo de la campaña que contribuyó a poner fin al Apartheid sudafricano. Sin embargo, un énfasis excesivo en las similitudes y diferencias confina el uso del término a unos límites estrechos. Con el creciente consenso de que el término “apartheid” es útil para describir el nivel y composición de los crímenes de Israel es importante profundizar nuestro conocimiento de la “etiqueta de apartheid”, tanto como un medio de informar al activismo en apoyo a la lucha anti-colonial palestina, como para usar de forma más eficaz las comparaciones con otras luchas.

La analogía con el Apartheid

Quizá sea comprensible que algunos defensores de los derechos palestinos consideren que la “etiqueta de Apartheid”, en su sentido comparativo, es una herramienta política útil. La lucha del pueblo sudafricano por la justicia y la igualdad alcanzó un cierto estatus sagrado en los ochenta y noventa cuando llegó a su apogeo la lucha contra el Apartheid. Son certeras tanto la reverencia con la que activistas y no activistas consideraron la rectitud de la lucha sudafricana como la ignominia del régimen colonial de Apartheid; los negros sudafricanos lucharon durante siglos, padecieron incontables penalidades incluyendo la cárcel y la muerte, y fueron tachados de terroristas mientras las potencias del mundo permanecían al lado del régimen racista de Apartheid. Permanecieron firmes en su lucha e hicieron que el coste del sistema de Apartheid aumentara hasta que el capital sudafricano consideró que ya no era rentable y las elites políticas blancas consideraron que era imposible de mantener. También se pueden destacar los aspectos ventajosos de la comparación señalando las profundas relaciones históricas entre la OLP y el Congreso Nacional Africano (ANC, en sus siglas en inglés), así como la descarada alianza entre Israel y el régimen sudafricano de Apartheid, que permaneció firme incluso en el momento culminante del boicot internacional contra Sudáfrica.
Un mayor ímpetu para restringir la “etiqueta de apartheid” a una comparación con Sudáfrica es que lo que tienen en común y las similitudes entre las luchas de liberación de Sudáfrica y Palestina son bastante patentes. Ambos procesos implican un proceso de colonialismo por parte de colonos que implica el desplazamiento forzado de la población originaria de sus tierras ancestrales y su concentración en distritos segregados y reservas, la división de la población negra en diferentes grupos con diferentes derechos, unas estrictas restricciones a la movilidad que asfixiaron a los colonizados y el uso de una brutal fuerza militar para reprimir cualquier resistencia real o potencial contra el crimen racista colonial. Ambos regímenes disfrutaron de una impunidad fruto del total apoyo estadounidense y europeo. Además de estas similitudes, hay gran cantidad de detalles asombrosos comunes a ambos casos: ambos regímenes se establecieron el mismo año (1948) tras décadas de dominio británico, el control de aproximadamente el 87% de la tierra estaba fuera del alcance de la mayoría la población colonizada sin un permiso especial, etc. Aunque aquí hablamos en pasado, esto todavía se aplica a la Palestina de hoy.
Mientras ha ido ganando terreno la etiqueta de apartheid israelí, algunos han adoptado el enfoque de describir las diferencias entre ambos regímenes, aunque por diferentes propósitos. En general, Israel no ha legislado los detalles menores del apartheid (la segregación de espacios como cuartos de baño y playas), aunque la legislación israelí forma la base de la sistemática discriminación racial contra los palestinos. Los 1.200.000 ciudadanos palestinos de Israel (aproximadamente el 20% de los ciudadanos de Israel) tienen, de hecho, derecho a votar y participar en las elecciones israelíes, mientras que la mayor parte de la comunidad negra sudafricana no lo tenía. El principio central de la versión sudafricana del apartheid era facilitar la explotación de la mayor cantidad posible de trabajadores negros, mientras que la versión israelí, aunque explota a los trabajadores palestinos prioriza el desplazamiento forzado de cuantos palestinos sea posible más allá de las fronteras del Estado con el objetivo de erradicar la presencia palestina dentro de la Palestina histórica. Los sudafricanos que visitan Palestina han comentado acerca de esto que el uso por parte de Israel de la fuerza es mas brutal del que ellos fueron testigo en el momento de apogeo del Apartheid y, así, varios comentaristas han adoptado la postura de que las prácticas de Israel son peores que el Apartheid, la postura de que la etiqueta de apartheid no es suficiente.

Israel y el crimen de Apartheid

En términos legales, describir a Israel como un Estado de apartheid no se centra en la diferencia y similitud con las políticas y prácticas del régimen de Apartheid sudafricano, y ahí donde Israel es un Estado de apartheid sólo en la medida en que las similitudes son mayores que las diferencias. En 1973 la Asamblea General de la ONU adoptó la Convención Internacional para la Supresión y Castigo del Crimen de Apartheid (resolución 3068 de la Asamblea General [XXVIII] [4], que entró en vigor el 18 de julio de 1976, año del levantamiento de Soweto en Sudáfrica y Día de la Tierra en Palestina) con una definición universal de apartheid no limitada a las fronteras de Sudáfrica. El hecho de que el apartheid es definido como un crimen según el Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional [5], que entró en vigor en 2002, mucho después de que el régimen de Apartheid fuera derrotado en Sudáfrica, atestigua la universalidad del crimen.
Mientras que la formulación de la definición del crimen de apartheid varía según los instrumentos legales, la esencia es la misma: un régimen comete apartheid cuando institucionaliza la discriminación para crear y mantener la dominación de un grupo “racial” sobre otro. Karine Mac Allister, entre otros, ha proporcionado un contundente análisis legal para la aplicabilidad del crimen de apartheid al régimen israelí [6]. El punto principal es que, al igual que el genocidio y la esclavitud, el apartheid es un crimen que puede cometer cualquier Estado, e instituciones, organizaciones y/o individuos que actúan en nombre del Estado que lo comete o que apoyan su comisión deben afrontar un juicio en cualquier Estado signatario de la Convención o en el Tribunal Penal Internacional. Por consiguiente, es una falacia basar la etiqueta de apartheid israelí en comparaciones con las políticas del régimen de Apartheid de Sudáfrica, con las consiguientes descripciones de Israel como “similar al Apartheid” y caracterizaciones de un análisis del apartheid de Israel como una “analogía del Apartheid”
El reconocimiento por parte de la comunidad internacional de estos crímenes universales a menudo es el resultado de un caso particular, tan atroz que obliga a poner en marcha el oxidado mecanismo de toma de decisión internacional. El Comercio de Esclavos Transatlántico es un ejemplo en el que la esclavización masiva de pueblos del continente africano para trabajar como propiedad privada de los colonos europeos formó una parte importante del marco en el que reflexionaron y actuaron quienes elaboraron los borradores de la Convención Suplementaria de Naciones Unidas para la Abolición de la Esclavitud, de 1956. Un ejemplo todavía más claro es la Convención de Genocidio (que se adoptó en 1948 y entró en vigor en 1951) tras el Holocausto nazi en el que millones de judíos, comunistas, gitanos y discapacitados fueron sistemáticamente asesinados con la intención de acabar con su existencia. No describimos la moderna esclavitud como “similar a la esclavitud” ni examinamos los asesinatos masivos de ruandeses en su mayoría tutsis como una “analogía del genocidio” ruandés.
Dos puntos del análisis legal de Mac Allister sobre el apartheid israelí merecen ser reiterados porque a menudo se confunden o malinterpretan, incluso por parte de abogados palestinos de derechos humanos. En primer lugar, los crímenes y violaciones de Israel no se limitan al crimen de apartheid, sino que el régimen de Israel sobre el pueblo palestino combina de una manera única apartheid, ocupación militar y colonización. Merece la pena señalar que la relación entre estos tres componentes requiere una investigación más profunda. También es digno de señalar el manifiesto estratégico del Comité Nacional de la Campaña Palestina de BDS, “Unidos contra el apartheid, el colonialismo y la ocupación: dignidad y justicia para el pueblo palestino” [7] en el que se subrayan y, en cierto modo, detallan los diferentes aspectos de la comisión por parte de Israel del crimen de apartheid y se empieza a trazar la interacción entre el apartheid, el colonialismo y la ocupación israelíes desde la perspectiva de la sociedad civil palestina.
El segundo punto que vale la pena reiterar es que el régimen de apartheid de Israel no se limita a Cisjordania y Gaza. De hecho, el corazón del régimen de apartheid de Israel se guía por la legislación discriminatoria en los ámbitos de la nacionalidad, la ciudadanía y la propiedad de la tierra, y se empleó fundamentalmente para oprimir y desposeer tanto a aquellos palestinos que fueron desplazados por la fuerza en la Nakba de 1948 (refugiados y desplazados internos) como a la minoría que consiguió permanecer dentro de la “línea verde” y que más tarde se convirtieron en ciudadanos israelíes [8]. El régimen de apartheid de Israel se extendió a Cisjordania y Gaza tras la ocupación de 1967 con el propósito de colonización y de ejercer control militar sobre los palestinos que quedaron bajo la ocupación. Volviendo a utilizar el ejemplo de Sudáfrica, el crimen de apartheid no se limitó a los Bantustanes, todo el régimen estaba implicado y no sólo una u otra de sus manifestaciones racistas.
El análisis de Israel como un Estado de apartheid ha demostrado ser muy importante en varios sentidos. Primero, destaca correctamente la discriminación racial como causa raíz de la opresión israelí de los palestinos. Segundo, uno de los principales efectos del apartheid israelí es que ha separado (conceptual, legal y físicamente) a los palestinos en diferentes grupos (refugiados, Cisjordania, Gaza, dentro de la “línea verde”, etc., con muchas otras divisiones dentro de cada uno), lo que ha tenido como resultado la fragmentación del movimiento de liberación palestino, incluyendo el movimiento de solidaridad. El análisis del apartheid nos permite proporcionar un marco legal y conceptual según el cual podemos entender, transmitir y actuar en apoyo al pueblo palestino y su lucha como un todo unido. Tercero, y con un significado particular para el movimiento de solidaridad, este marco legal y conceptual adopta el papel preceptivo que apuntala el creciente movimiento global de boicot, desinversión y sanciones (BDS) contra Israel hasta que éste acate el derecho internacional.

Colonialismo y el papel de la comparación

He argumentado que la cuestión de si es aplicable el apartheid no se puede determinar por medio de la comparación con Sudáfrica, sino por medio del análisis legal. Sin embargo, esto no significa que el estudio comparativo no sea útil. De hecho, para aquellos que están implicados en la lucha la comparación es esencial para el proceso de aprendizaje de lecciones históricas. Una importancia fundamental de la comparación proviene del hecho de que la lucha sudafricana contra el apartheid fue, como lo sigue siendo para los pueblos originarios de Palestina y de las Américas, una lucha contra el colonialismo.
Centrarse en la dimensión colonial del apartheid israelí y del proyecto sionista nos permite centrarnos en cuestiones realmente importantes, como la adquisición de la tierra, la ingeniería demográfica y los métodos de control politico y económico ejercidos por un grupo racial sobre otro. La comparación con otras luchas contra el colonialismo nos proporciona el recurso principal para entender esta dimensión colonial de la opresión israelí y para obtener algunas de las lecciones que se necesitan para luchar contra ella.
Una de las muchas lecciones de la lucha contra el Apartheid en Sudáfrica proceden del hecho de que los dirigentes del ANC fueron presionados para que transigieran en sus demandas económicas, como la restitución de la tierra. Solo una ínfima proporción de tierra controlada por los blancos en Sudáfrica se redistribuyó a los negros después de 1994. Así, aunque la lucha del pueblo sudafricano derrotó el sistema apartheid político, la lucha contra el apartheid económico continúa en diferentes formas incluyendo los movimientos actuales contra la pobreza y de los sin tierra. Como palestinos y aquellos que luchan con ellos para reconstruir una estrategia y un consenso político sobre cómo superar los retos del periodo post-Oslo, la centralidad de la exigencia de la restitución de la tierra debería destacarse como parte de la exigencia del retorno de los refugiados.
Una segunda lección fundamental viene en respuesta al paradigma que actualmente guía a las principales versiones de cómo lograr la difícil de alcanzar “paz en Oriente Medio”, que es la idea de la partición generalmente denominada “solución” de los dos Estados. En los años setenta Sudáfrica intentó tratar su “problema demográfico” (el hecho de que la vasta mayoría de su población fuera negra pero no tuviera derecho a votar). El régimen de Apartheid reconstruyó Sudáfrica como una democracia formal reinventando las reservas establecidas por los británicos (los Bantustanes) como Estados independientes [9]. Se asignó cada uno de estos diez homelands a una identidad étnica decidida Pretoria y los sudafricanos originarios que no encajaban en una de estas identidades étnicas fueron obligados a encajar para convertirse en nacionales de uno de los homelands. Con esta medida miembros de la población originaria fueron reclasificados como nacionales de uno u otro homeland y entre 1976 y 1981 el régimen trató de hacer pasar los homelands por Estados independientes: Transkei en 1976, Bophuthatswana en 1977, Venda en 1979 y Ciskei en 1981.
A cada uno de estos Bantustanes se le dio una bandera y un gobierno formado por intermediarios indígenas que estaban en nómina de Pretoria, además de todo lo que acompaña a un gobierno soberano, incluyendo la responsabilidad de los servicios municipales y una fuerza de policía para proteger el régimen de Apartheid, pero sin una soberanía real. La idea era que haciendo que se reconocieran internacionalmente como Estados cada uno de estos homelands, el régimen de Apartheid transformaría Sudáfrica de un país con un 10% de minoría blanca en otro con una mayoría blanca del 100%. Puesto que era un régimen democrático dentro de los confines de la comunidad dominante, no habría nada que reprochar a la naturaleza democrática del Estado. Pero nadie cayó en el engaño. El ANC lanzó una potente campaña para contrarrestar cualquier reconocimiento internacional de los Bantustanes como Estados independientes y la trama fracasó miserablemente a nivel internacional, con la notable, aunque quizá no sorprendente excepción de que la única “embajada” de Bophuthatswana se abrió en Tel Aviv.
Israel ha utilizado estrategias similares en Palestina. Por ejemplo, Israel reconoció 18 tribus beduinas palestinas y nombró a un jeque leal para cada una en el [desierto del] Naqab durante los años cincuenta como un medio de controlar a estos palestinos sureños, y obligaron a quienes no pertenecían a una de estas tribus a afiliarse a una para conseguir la ciudadanía israelí [10]. A finales de los setenta el régimen israelí trató de inventar organismos de gobierno palestinos para los territorios ocupados en 1967 en la forma de “federaciones de pueblos” ideadas para que evolucionaran a similares gobiernos no soberanos, una especie de ayuntamientos glorificados. Como en el caso de los Homelands del Apartheid el plan fracasó miserablemente, tanto porque la OLP se había erigido ella misma en único representante del pueblo palestino como porque los palestinos comprendieron perfectamente la trama y se opusieron a ella con todos los medios de los que disponían. La principal lección para Israel fue que la OLP o bien tenía que ser destruida completamente o tendría que ser convertida en el intermediario indígena del apartheid israelí. Durante los años ochenta y principios de los noventa Israel emprendió una campaña masiva para destruir a la OLP. A principios de los noventa y con la desaparición de los principales respaldos de la OLP, como la Unión Soviética e Iraq, Israel sacó provecho de la oportunidad y trabajó para transformar a la OLP de un movimiento de liberación nacional a un proyecto de “construcción del Estado” que se lanzó con la firma de los Acuerdos de Oslo, siete meses antes de las primeras elecciones libres en Sudáfrica.
La campaña por el establecimiento y reconocimiento internacional de un Estado palestino independiente dentro del Bantustán palestino no es diferente de la campaña del régimen de Apartheid de Sudáfrica para lograr el reconocimiento internacional de Transkei o Ciskei. Ésta es la parte esencial de la idea de la “solución de los dos Estados”. La diferencia principal y crucial es que en el actual caso de Palestina quienes también están presionando son la superpotencia mundial y sus aliados en Europa y en el mundo árabe, armados además con la aceptación activa de los intermediarios indígenas de Palestina.

Hazem Jamjoum,
director de al-Majdal, la revista trimestral en inglés del Centro de Recursos Badil para la Residencia y los Derechos de los Refugiados Palestinos (http://www.badil.org/al-majdal/al-majdal.htm) en Belén, Palestina.

Notas:

1 Utilizo la “A” mayúscula en Apartheid para indicar el régimen de superioridad racial institucionaliza implementado en Sudáfrica entre 1948 y1994, y la “a” minúscula para indicar el crimen de apartheid generalmente aplicable.
2 Véase www.apartheidweek.org.
3 Véase Amira Howeidi, "Israel's right not to be criticised", Al-Ahram Weekly, 19-25 de marzo de 2009: http://weekly.ahram.org.eg/2009/939/re2.htm. Véase también la respuesta de la sociedad civil palestina en http://israelreview.bdsmovement.net
4 Texto completo de la Convención: http://www.unhchr.ch/html/menu3/b/11.htm
5 Texto completo del Estatuto: http://untreaty.un.org/cod/icc/statute/99_corr/cstatute.htm
6 Véase Karine Mac Allister, "Applicability of the Crime of Apartheid to Israel", al-Majdal #38, (verano de 2008):
http://www.badil.org/al-majdal/2008/summer/articles02.htm
7 Éste es el manifiesto estratégico de la sociedad civil palestina para la Conferencia para la Revisión de Durban en Ginebra, y se puede descargar en: http://bdsmovement.net/files/English-BNC_Position_Paper-Durban_Review.pdf [Traducción al castellano, http://www.nodo50.org/csca/agenda08/palestina/pdf/BNC-PAPERforDurbanReview-SPANISH.pdf].
8 Para una discusión sobre cómo la legislación de apartheid de Israel sigue afectando a los refugiados y a los ciudadanos palestinos de Israel respecto al control de la tierra, véase Uri Davis, Apartheid Israel: Possibilities for the Struggle Within, London: Zed Books, 2003.
9 El control británico en Sudáfrica estableció en 1913 y 1936 reservas sobre aproximadamente el 87% de la tierra de Sudáfrica con el propósito de segregar a la población negra de los colonos.
10 Para ampliar este punto, véase Hazem Jamjoum, "al-Naqab: The Ongoing Displacement of Palestine's Southern Bedouin", al-Majdal #39-40, (otoño 2008 / invierno 2009): http://www.badil.org/al-majdal/2008/autumn-winter/articles03.htm

domingo, 6 de junio de 2010

El genocidio de la UP en la memoria



25 años: ni perdón, ni olvido

Enmarañados en las elecciones presidenciales del 30 de mayo pasamos por alto una fecha que nunca se nos podrá borrar de la memoria. Una fecha que marca la historia de Colombia y que señala con meridiana contundencia la trágica historia de nuestro país y la brutalidad de esa clase política, empresarial, terrateniente y financiera que hoy se ha sintetizado en el uribismo.
Nos referimos a la fundación de la Unión Patriótica, el movimiento generoso que sin medir riesgos ni posibles desventuras se constituyó para servir como un experimento de paz y de convivencia en medio de los acuerdos de tregua, cese al fuego y paz firmados por el gobierno de Belisario Betancur y la guerrilla de las Farc.
Ilusionados ante la posibilidad de la paz llegamos a pensar y a creer que era cierto lo que habíamos convertido casi que en un dogma. Que “la tregua había llegado para quedarse”. Se nos olvidó la historia de brutalidad de la oligarquía colombiana y no teníamos capacidad de percibir los movimientos criminales. No vimos, por ejemplo, a los criminales israelitas que llegaron a Colombia a adiestrar en el arte de la muerte, de la tortura y el atentado a las bandas paramilitares.
Los que hace muy pocos días masacraron cobarde y miserablemente a brigadistas humanitarios fueron los mismos que adiestraron a los paramilitares y al Ejército colombiano en asaltar caseríos, dinamitar locales, fusilar y descuartizar inocentes y atentar sigilosamente contra dirigentes y activistas de la oposición.
Más de cinco mil militantes de la Unión Patriótica fueron asesinados. Hombres y mujeres generosos. Limpios.
Sus vidas, sus ideas, sus sueños estarán siempre en nuestra memoria.
Y un día, mucho más temprano que tarde la oligarquía colombiana será condenada por este Genocidio.
Lo mismo que algún día lo serán los miserables gobernantes israelitas.

Juan Cendales
Rebelión

sábado, 5 de junio de 2010

El Imperio y la mentira



No me quedó otra alternativa que escribir dos reflexiones sobre Irán y Corea, que explican el peligro inminente de guerra con el empleo del arma nuclear. A su vez, expresé ya la opinión de que uno de ellos podía subsanarse si China decidía vetar la resolución que Estados Unidos promueve en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. El otro depende de factores que escapan a toda posibilidad de control, debido a la conducta fanática del Estado de Israel, convertido por Estados Unidos a su actual condición de fuerte potencia nuclear, que no acepta control alguno de la superpotencia.
Cuando se produce la primera intervención de Estados Unidos para aplastar la Revolución Islámica en junio de 1953, en defensa de sus intereses y los de su estrecho aliado el Reino Unido, que llevó al poder a Mohammad Reza Pahlevi, Israel era un pequeño Estado que no se había apoderado todavía de casi todo el territorio palestino, parte de Siria y no poco de la vecina Jordania, defendida hasta entonces por la Legión Árabe, de la que no quedó ni la sombra.
Hoy los cientos de cohetes con ojivas nucleares, apoyados por los aviones más modernos que le suministra Estados Unidos, amenazan la seguridad de todos los Estados de la región, árabes y no árabes, musulmanes y no musulmanes, que están al alcance del amplio radio de acción de sus proyectiles, que pueden caer a pocos metros de sus objetivos.
El pasado domingo 30 de mayo, cuando escribí la reflexión El imperio y la droga, no había ocurrido todavía el brutal ataque contra la flotilla que transportaba víveres, medicamentos y artículos para el millón y medio de palestinos sitiados en un pequeño fragmento de lo que fuera su propia Patria durante miles de años.
La inmensa mayoría de las personas invierten su tiempo y luchan para enfrentar las necesidades que les impone la vida ―entre ellas el alimento, el derecho a la recreación y al estudio, y otros problemas vitales de los familiares más allegados―; no pueden detenerse en la búsqueda de información sobre lo que está ocurriendo en el planeta. Uno los ve en cualquier parte con expresiones de nobleza y confiando en que otros se encargarán de buscar soluciones a los problemas que los agobian. Son capaces de alegrarse y sonreír. Alegran de esta forma a los que tenemos el privilegio de observar con ecuanimidad las realidades que nos amenazan a todos.
El extrañísimo invento de que Corea del Norte había hundido la corbeta sudcoreana Cheonan ―diseñada con tecnología de punta, dotada con amplio sistema de sonar y sensores acústicos submarinos―, en aguas situadas frente a sus costas, la culpaba del atroz hecho que costó la vida de 40 marinos sudcoreanos y decenas de heridos.
No era fácil para mí desentrañar el problema. No tenía, por un lado, la forma de explicarme que fuera posible para gobierno alguno, por mucha autoridad que disfrutara, utilizar los mecanismos del mando para dar la orden de torpedear una nave insignia. Por otro lado, no creí por un segundo la versión de que Kim Jong Il diera esa orden.
Carecía de elementos de juicio para llegar a una conclusión, pero tenía la seguridad de que China vetaría un proyecto de resolución del Consejo de Seguridad que sancionara a Corea del Norte. Por otro lado no tenía duda alguna de que Estados Unidos no puede evitar el empleo del arma nuclear por parte del gobierno incontrolable de Israel.
En horas avanzadas del día 1º de junio comenzó a descorrerse el velo de lo que realmente ocurrió.
Escuché a las 10 y 30 p.m. el contenido de un análisis agudo del periodista Walter Martínez, que elabora Dossier, programa estelar de la televisión venezolana. Él llegó a la conclusión de que Estados Unidos hizo creer a una y otra parte de Corea lo que cada una de ellas afirmaba de la otra, con el objetivo de resolver el problema de la devolución del territorio ocupado por la base de Okinawa que el nuevo líder de Japón, haciéndose eco de las ansias del país, demandaba. Su partido obtuvo un enorme respaldo en las elecciones debido a esa promesa suya de lograr el retiro de la base militar allí instalada, que es un puñal clavado desde hace más de 65 años en el corazón del Japón, hoy desarrollado y rico.
A través de Global Research se conocen los detalles verdaderamente asombrosos de lo que ocurrió, gracias al artículo de Wayne Madsen,periodista investigador que trabaja en Washington DC, que divulgó información de fuentes de inteligencia en el sitio web Wayne Madsen Report.
Dichas fuentes ―afirmó― “...sospechan que el ataque contra la corbeta de guerra antisubmarina de la Armada sudcoreana Cheonan fue un ataque de bandera falsa hecho para que pareciera provenir de Corea del Norte.”
“Uno de los propósitos principales para el aumento de las tensiones en la península coreana era aplicar presión sobre el primer ministro japonés Yukio Hatoyama para que cambiara de política sobre el retiro de Okinawa de la base del Cuerpo de Marines de EE.UU. Hatoyama ha admitido que las tensiones por el hundimiento del Cheonan tuvieron una importante influencia en su decisión de permitir que los marines de EE.UU. permanecieran en Okinawa. La decisión de Hatoyama ha llevado a una división en el gobierno de la coalición de centroizquierda, un hecho saludado en Washington, por la amenaza del líder del Partido Socialdemócrata, Mizuho Fukushima, de abandonar la coalición por el cambio de actitud sobre Okinawa.
“El Cheonan fue hundido cerca de la isla Baengnyeong, un lugar del extremo occidental alejado de la costa sudcoreana, pero frente a la costa norcoreana. La isla está altamente militarizada y dentro del alcance de fuego de artillería de las defensas costeras norcoreanas, que está al otro lado de un estrecho canal.
“El Cheonan, una corbeta de guerra antisubmarina, tenía sonar de tecnología de punta, y además operaba en aguas con amplios sistemas de sonar hidrófono y de sensores acústicos submarinos. No existe evidencia sudcoreana de sonar o de audio de un torpedo, submarino o mini-submarino en el área. Ya que no hay casi navegación en el canal, el mar estaba silencioso en el momento del hundimiento.
“Sin embargo, la isla Baengnyeong alberga una base de inteligencia militar estadounidense-sudcoreana y SEALS [fuerzas especiales] de la Armada de EE.UU. operan desde la base. Además, había cuatro barcos de la Armada de EE.UU. en el sector, parte del Ejercicio Foal Eagle EE.UU.-Corea del Sur, durante el hundimiento del Cheonan. Una investigación de las huellas metálicas y químicas del torpedo sospechoso muestra que es de producción alemana.
“Existen sospechas de que los SEALS de la Armada de EE.UU. mantienen una muestra de torpedos europeos con fines de denegabilidad plausible para ataques de bandera falsa. Además, Berlín no vende torpedos a Corea del Norte, sin embargo, Alemania mantiene un programa de estrecha cooperación de desarrollo conjunto de submarinos y armas submarinas con Israel.
“La presencia del USNS Salvor, uno de los participantes en Foal Eagle, tan cerca de la isla Baengnyeong durante el hundimiento de la corbeta sudcoreana, también suscita preguntas.
“El Salvor, un barco civil de salvamento de la Armada, que participó en actividades de colocación de minas por los marines tailandeses en el Golfo de Tailandia en 2006, estuvo presente cerca del momento de la explosión, con un complemento de 12 buzos de aguas profundas.
“Pekín, satisfecha con la afirmación de inocencia de Kim Jong Il de Corea del Norte después de un viaje urgente en tren de Pyongyang a Pekín, sospecha del papel de la Armada de EE.UU. en el hundimiento del Cheonan, asociada a sospechas particulares respecto al papel jugado por el Salvor. Las sospechas son las siguientes:
“1. El Salvor participaba en una operación de instalación de minas en el lecho marino; en otras palabras, colocaba minas antisubmarinas disparadas horizontalmente en el fondo del mar.
“2. El Salvor estaba realizando inspección rutinaria y mantenimiento de minas en el lecho marino, y colocándolas en un modo electrónico activo –disparo por gatillo sensible– como parte del programa de inspección.
“3. Un buzo de los SEALS colocó una mina magnética en el Cheonan, como parte de un programa clandestino con la intención de influenciar la opinión pública en Corea del Sur, Japón y China.
“Las tensiones en la península coreana han eclipsado convenientemente todos los demás puntos de la agenda en las visitas de la secretaria de Estado Hillary Clinton a Pekín y Seúl.”
Así, de forma asombrosamente fácil, Estados Unidos logró resolver un importante problema: liquidar el gobierno de Unidad Nacional del Partido Demócrata de Yukio Hatoyama, pero a un altísimo costo:
1- Ofendió profundamente a sus aliados de Corea del Sur.
2- Destacó la habilidad y rapidez con que actuó su adversario Kim Jong Il.
3- Resaltó el prestigio de la potencia China, cuyo Presidente con plena autoridad moral se movió personalmente y envió a los principales líderes de China a conversar con el Emperador Akihito, el Primer Ministro y otras personalidades eminentes de Japón.
Los líderes políticos y la opinión mundial tienen una prueba del cinismo y la falta total de escrúpulos que caracterizan la política imperial de Estados Unidos.

Fidel Castro Ruz

Junio 3 de 2010

11 y 16 a.m.

Pura agresión criminal sin ninguna justificación



Valoración de Chomsky del ataque israelí contra la Flotilla de la Libertad

El profesor Noam Chomsky, prestigioso analista de política exterior y autor del best seller Hegemonía o supervivencia y, más recientemente, de Esperanzas y Perspectivas (Haymarket Books), realizó las siguientes declaraciones al diario egipcio Al-Ahram en relación con la justificación dada por Israel a su ataque contra las embarcaciones que transportaban ayuda humanitaria a Gaza y, en un contexto más amplio, sobre el bloqueo económico que los activistas a bordo de la flotilla humanitaria trataban de romper. Chomsky, que es judío, fue detenido recientemente por funcionarios de fronteras israelíes que le prohibieron entrar en Cisjordania para impartir una conferencia programada con antelación, lo que provocó un debate internacional e indignación en Israel en torno a la cuestión de la libertad de expresión.
Secuestrar embarcaciones en aguas internacionales y matar a sus pasajeros es, por descontado, un delito grave. Los editores del diario londinense Guardian están en lo cierto al decir que "Si un grupo armado de piratas somalíes hubiera abordado ayer a seis buques en alta mar, matando al menos a 10 pasajeros e hiriendo a muchos más, una fuerza expedicionaria de la OTAN ya estaría surcando las aguas rumbo a la costa somalí".
Merece la pena recordar que el delito no es nada nuevo.
Durante décadas Israel ha venido secuestrando barcos en aguas internacionales entre Chipre y el Líbano, matando o secuestrando a pasajeros, a veces trasladándolos luego a cárceles israelíes, incluso a prisiones/cámaras de tortura secretas, y manteniéndolos a veces como rehenes durante muchos años.
Israel asume que puede perpetrar esos crímenes con total impunidad porque los EEUU se los tolera y porque Europa respalda normalmente las decisiones de EEUU.
Lo mismo ocurre con respecto al pretexto esgrimido por Israel para justificar su último crimen: que la Flotilla de la Libertad transportaba materiales que podrían utilizarse para fabricar búnkers para cohetes. Dejando de lado lo absurdo del argumento, si Israel estuviera realmente interesado en detener los cohetes de Hamas, sabe exactamente lo que debe hacer: aceptar las ofertas de alto el fuego de Hamas. En junio del 2008 Israel y Hamas llegaron a un acuerdo de alto el fuego. El gobierno israelí reconoce formalmente que hasta que Israel rompió dicho acuerdo el 4 de noviembre invadiendo Gaza y matando a media docena de activistas de Hamas, la organización palestina no disparó ni un solo cohete. [Tras la ruptura,] Hamas ofreció renovar el alto el fuego. El gabinete israelí consideró la oferta y la rechazó, prefiriendo lanzar su asesina y destructiva operación Plomo Fundido el 27 de diciembre. Evidentemente, no hay justificación para el uso de la fuerza "en defensa propia" cuando no se han agotado todos los medios pacíficos. En este caso ni siquiera se intentaron, a pesar de que —o tal vez debido a que— había muchas razones para suponer que tendrían éxito. La operación Plomo Fundido fue, por consiguiente, una pura agresión criminal sin ninguna justificación creíble, y lo mismo puede decirse del empleo de la fuerza realizado por Israel contra la flotilla humanitaria.
El asedio de Gaza en sí mismo no tiene la más mínima justificación creíble. Fue impuesto en enero del 2006 por EEUU e Israel para castigar a los palestinos por haber votado "al candidato equivocado" en unas elecciones libres, y se intensificó gravemente en julio del 2007 cuando Hamas derrotó una intentona patrocinada por Estados Unidos e Israel para derrocar al gobierno elegido mediante una golpe militar destinado a instalar en el poder [en la Franja de Gaza] al hombre fuerte de Fatah, Muhammad Dahlan. El bloqueo es salvaje y cruel, está diseñado para mantener a los animales enjaulados apenas con vida, lo justo para aplacar las protestas internacionales, pero poco más. Es la última fase de los planes israelíes de larga data, respaldados por los EEUU., para separar Gaza de Cisjordania.
Estos son apenas los rasgos generales de unas políticas muy feas de las que también Egipto es cómplice.

Noam Chomsky
commonsdreams.org

viernes, 4 de junio de 2010

El para qué de la nueva masacre Israelí



Ni error ni "equivocación" ni "locura": Operación estratégica estudiada. Paralizar la negociación con los palestinos, desestabilizar la política de Obama con el mundo musulmán, quebrar su estrategia "negociadora" en Medio Oriente, complicar la alianza estratégica de Washington con Turquía, motorizar el fracaso de las negociaciones diplomáticas sobre el programa nuclear iraní en la o­nU, y apresurar un desenlace militar USA-Israel contra Irán, Siria, Líbano y Gaza, son los objetivos centrales que guiaron la operación de exterminio militar israelí contra la flota internacional solidaria con Gaza.
La prensa internacional del sistema coincide en un apreciación: La operación militar de Israel contra la flota solidaria complicó la política regional de la Casa Blanca en tres frentes: Las negociaciones de paz con los palestinos, la relación con los aliados árabes, y la alianza estratégica con Turquía.
Este nuevo escenario, tensa y complica más la difícil relación del gobierno de Obama con los halcones de Tel Aviv, y levanta todo tipo de especulaciones sobre el "objetivo oculto" del nuevo exterminio militar israelí que conmocionó al mundo.
Para los expertos, en el momento de decidir el ataque a la flota solidaria turca los halcones del gobierno y del estado mayor israelí no podían ignorar ni dejar de estimar las repercusiones y el rechazo internacional que generaría.
La brutalidad de la operación militar judía, por burda y descarnada, no le cierra como un acto "improvisado" o un "error" a ningún analista estratégico. La mayoría de los expertos militares (aunque no lo dice en público) estima que fue una acción estudiada y planificada orientada con objetivos políticos.
El ataque, como primer emergente, obligó a EEUU a defender y proteger la impunidad del Estado judío en la o­nU poniéndose nuevamente como sus "protector" internacional.
Como resumen, la nueva operación de exterminio militar israelí complica, en primer lugar al frente aliado árabe regional (sobre todo Egipto, Jordania y Arabia Saudita), que debe pronunciarse y adoptar posturas duras contra Israel mientras critica a la Casa Blanca por proteger al Estado judío.
A su vez el ataque perjudica y pone en riesgo el relanzamiento del diálogo de paz o "de aproximación" -como se ha venido llamando- entre palestinos e israelíes.
En un tercer frente, el ataque israelí desacomodó la alianza estratégica de EEUU con Turquía (un aliado clave de Washington en la región) que en los últimos meses dio un giro decisivo aliándose con Irán en materia de política y programa nuclear.
Y como resumen, estos tres frentes emergentes complican la política de "acercamiento" con el mundo musulmán lanzada por Obama el año pasado, y debilita la estrategia de debilitamiento y aislamiento "democrático" de Irán mediante alianzas con aliados árabes en la región.
En síntesis, la operación israelí paralizó la negociación con los palestinos, creo una fisura en la política "dialoguista" de Obama en Medio Oriente, complicó la alianza estratégica de Washington con Turquía, y obligó a la Casa Blanca a salir en defensa de la posiciones militaristas y bélicas del Estado de Israel en la o­nU.
Esta realidad estratégica emergente del ataque contra la flotilla solidaria, es la prueba irrefutable de que la operación fue montada cuidadosamente para producir ese efecto por los halcones del gobierno y de la plana mayor israelí.

Irán en el reloj de los halcones

Pero este "objetivo" del ala "progresista" judeo-norteamericano se encuentra con un problema central: El reloj de arena con Irán funciona de diferente manera para los halcones de Washington (derecha conservadora del Pentágono y del Complejo Militar Industrial) y para los "derechistas" de Tel Aviv (Netanyahu y los halcones militaristas israelíes).
Para los halcones de Tel Aviv y Washington, el desarrollo del poder económico- nuclear-militar de Irán es directamente proporcional a una amenaza a la existencia del Estado de Israel y a la supervivencia de los intereses capital-imperialistas-militares de EEUU y el eje sionista en la región del Medio Oriente y en todo el planeta.
Para los halcones de Tel Aviv y el Pentágono, Barack Obama es un "infiltrado comunista", protege a Al Qaeda y negocia con los "terroristas islámicos", según resumen los "dossier" conspirativos que circulan por las usinas de los republicanos y de la ultraderecha conservadora sionista de EEUU.
Estos mismos "dossier" nutren el pensamiento y la acción de los halcones israelíes que cierran filas con el gobierno de Netanyahu.
Desde principios de año, altos funcionarios y jefes militares judeo-norteamericanos alimentan una nueva escalada belicista con sus declaraciones sobre un posible ataque de Israel como respuesta a los avances claves anunciados por el gobierno de Irán en su programa nuclear.
Por medio de advertencias constantes, el estado mayor militar israelí lanza señales claras de que está dispuesto a lanzar un "hecho consumado" (operaciones simultáneas y sincronizadas) contra el eje Irán, Siria-Libano-Gaza, para implicar a Washington en el conflicto.
En el terreno táctico (y mientras se retrasa el desenlace militar con las estancadas negociaciones en el frente diplomático) Irán y el eje sionista USA-Israel se preparan para una meta esencial: Potenciar su defensa y cubrir todos los flancos débiles frente a operaciones de ataque y contraataque aéreo con misiles que podrían involucrar a Siria, Líbano y Gaza.
La hipótesis de la "triple guerra" -como señalan los expertos- ya se encuentra en el simulador de los halcones judeo-estadounideneses, mientras se agotan y complican las negociaciones en el frente diplomático con un nuevo rechazo de Teherán a la última propuesta nuclear de EEUU y las potencias.
Desestabilizar la política falsamente "dialoguista" de Obama con el mundo musulmán, quebrar su estrategia "negociadora" en Medio Oriente, apresurar el fracaso de las negociaciones diplomáticas sobre el programa nuclear iraní en la o­nU, y apresurar un desenlace militar USA-Israel contra Irán, Siria, Libano y Gaza, son los objetivos centrales que guiaron la operación de exterminio militar de Israel contra la flota internacional solidaria con Gaza.

Manuel Freytas

Palestina como el Vietnam

Cuando se habla del 68 hay que hablar primero de la guerra norteamericana contra el pueblo del Vietnam que apenas si acababa de expulsar al colonialismo francés. Antes de las grandes huelgas que conmovieron parte de Europa y del mundo, tuvieron lugar grandes “movidas” auspiciadas desde de la “nueva izquierda” (los partidos comunistas estaban por la “paz en el Vietnam”, pero no se movilizaban), por el encuentro entre las juventud estudiantil, y las nuevas generaciones obreras. En lugares como Alemania, Francia, Gran Bretaña o Italia, el Vietnam fue un referente de primera magnitud. Como lo fue en América Latina…
Cierto es que los “reparos” a la actuación de los dirigentes vietnamitas fueron muy menores, al menos en relación a los problemas que ha planteado el grupo dirigente palestino. Desde luego, el comunismo militante representado por Ho Chin Minch era –con todos los peros que se quisieran por sus oscuras conexiones estalinistas-, mucho más atractivo que lo que representó Arafat. Desde el otro lado, no había ninguna excusa para el imperialismo norteamericano, aunque este era jaleado desde la prensa adicta al régimen, pero también desde la “liberal” como la que se decía representar La Vanguardia de Barcelona cuyo cronista del Vietnam era un tal Padilla, un enfervorizado partidario del empleo del armamento atómico sobre Vietnam del Norte…
En las últimas décadas, Israel ha podido vestirse con el ropaje del “Holocausto”, sin duda la historia más trágica y estremecedora de la contrarrevolución en el siglo XX…
Lo paradójico ha sido que ese vestido ha sido asimilado por una izquierda institucional que es como la otra mano de la derecha, discretamente instalada en las instituciones, incapaz de movilizar por las cuestiones más elementales, ni tan siquiera por algo tan clamoroso como el “Guernica” de Gaza, y de ahí también que El Temps puede hacer gala de las mejores relaciones con las autoridades sionistas…
El “raholismo” mediático está lleno de complicidades. Su papel de portavoz casi oficialista de la diplomacia sionista –un papel bastante compartido- se expresaba tanto en La Vanguardia como en El País, y lo que era mucho más singular, desde una revista de izquierda catalanista de tradición y abolengo como El Temps, situada entre ERC e IC-EV con aperturas nacionalistas más amplias, la única además dentro del monopolio conservador.
Déjenme que entre de nuevo en una noticia que, por su fuerte carácter simbólico, no merece pasar al olvido. Se trata de la acusación de “judeofobia que en su día se hizo contra el trabajo…”Els republicans i les republicanes en els camps de concentració nazis. Testimonis i recursos didáctics per a l'ensenyament secundari, escrito por Joan Pagès junto con Montserrat Casas, ambos profesores de DCS de la UAB, libro –insisto- que recopila didácticamente los testimonios republicanos en los campos de exterminio, y que por la gracia de “lobby” sionista ha acabado en los sótanos perdidos del Ayuntamiento barcelonés.
Pero quizás lo más simbólico de todo fuese en esta trama, la ausencia de unas cuantas voces con ganas de defender la causa de los republicanos sacrificados por la infame acusación, la misma que se ofrece a diestro y siniestro contra todas las voce que crítica el terrorismo del Estado sionista que representa muchas cosas, pero ninguna de ellas son los judíos exterminados por el nazi-fascismo…
Hemos hablado del “lobby sionista”, que no está solamente ubicado en el área convergente. Tiene sus poderosas ramificaciones con ERC y con el PSC, y de ahí que su principal órgano de expresión, La Vanguardia, aprovechara que el Pisuerga pasa por Valladolid para entrevistar (17-1-09) a uno de sus “barones”, José Zaragoza, secretario de organización, primero para explicar que la "sociovergencia" es posible, pero también para que los periodistas dejaran claro que "Usted no estuvo en la manifestación del sábado bajo el lema "Paremos la masacre en Gaza. Boicot a Israel", a lo que el Señor Zaragoza respondió: “En este tema comparto las posiciones de Joan B. Cullá (defensor de las tesis israelitas). A Cullá le amenazan por lo que dice: Lo sé es, inaceptable". La verdad es que no sé de qué amenazan al Sr. Cullá, un antiguo militante del PSUC ahora convertido en un historiador conservador, más anticomunista que cualquier otra cosa. Zaragoza viene a decir que apoya el “derecho” de Israel a defenderse, lo que es lo mismo que afirmar que apoya el terrorismo de Estado y su total impunidad. El señor Zaragoza se tendría que preocupar de Cullá sí este señor fuera un mero palestino de Gaza.
Leyendo estas cosas, uno se pregunta, ¿pero es que no hay dentro de la intelligentzia catalana nadie que hable por las víctimas? Pues para que no, que no la hay, es más que las plumas que escriben en El Temps no parece diferenciarse de la señora Rahola, y la muestra la tuvimos el 3 de febrero con un articulo (Memòria personal de l´exili) la escritora Marta Pessarrodona, con un “curriculum” cultural de primera como “Poetessa i crítica literària”, autora de una vasta producción literaria que no he tenido tiempo de cultivar, y de la que únicamente guardo en casa un Homenatge a Walter Benjamin (1988), amén de sus biografías de mujeres radicales y emblemáticas, estoy hablando concretamente de Montserrat Roig: un retrat, Maria Aurèlia Capmany: un retrat i Frederica Montseny: un retrat. Trazos que en mi pequeña configuración, me hacía relacionarla con posiciones políticas y sociales avanzadas, aunque la verdad es que dicha memoria data de los setenta, y que luego mis atenciones han pasado por otros lugares.
El tiempo ha sido infame con Marta. Pongo su nombre en el Google, y aparece una entrevista de Marta sobre Doris Lessing, y me encuentro de súbito con unas notas sobre el “comunismo” en la que responde que no se podía decir que fuese comunista porque había denunciado a Stalin en 1962. Deliro cuando además leo que esto entonces no lo hacía casi nadie. Debo de venir de otro planeta, primero porque las denuncias de stalin y desde el estalinismo se dieron ya “en el huevo”, y la Marta debe haber oído hablar en familia de un tal Andreu Nin aunque solamente fuese porque tuvo un efímero y tórrido romance con Mercè Rodoreda, o porque influyó en la evolución de Joan Sales al que, según contaba su viuda en El Temps, informó sobre lo que se estaba convirtiendo la URSS. Y en consecuencia debería saber que ser comunista implica ser antiestalinista al igual que ser cristiano significa ser antifranquista, o ser liberal ser antibush…Al menos en el buen sentido de las palabras.
Joan Benach evocaba el paralelismo entre la genocidio nazi y la ocupación franquista de Barcelona es el 26 de enero, un día antes del día del Holocausto. La entiendo cuando habla de aquel tiempo en el que temía que no se le viera demasiado la estrella de David. Es cierto que no hace tanto tiempo que era tan tabú hablar del franquismo como del genocidio nazi. Ciertamente, bajo el franquismo la judeofobia formaba parte de las tradicionales que se tanto se exaltaban. En mi infancia, sentí muchas veces la expresión “judiada” como equivalente a una canallada sucia, la empleaba mi santa abuelita que no sabía lo que significaba. Nosotros jugábamos a la cántara, un divertimento infantil que encerraba a las víctimas en un círculo en el suelo, y los que quedaban dentro tenían que escapar a los salivazos de los quedaban fuera. Cuando el salivazo le alcanzaba, entonces los de fuera le “chuleaban”: ¡judío, judío, judío¡.
El antisemitismo era una seña de identidad de las tradiciones del régimen, y quizás alguien lo pueda comprobar leyendo la biografía que un joven Pedro Laín Entralgo dedicó a Marcelino Menéndez Pelayo y que estaba en la magnifica colección Austral. No he tenido ocasión de repasar su contenido, pero recuerdo que en sus páginas se exaltaba al ilustre conservador (al final parece que dejó bastante de serlo), al látigo de los heterodoxos, porque ya él había planteado algunas de las ideas que estaban haciendo grande Alemania…
Esta lectura coincidió con mi descubrimiento del holocausto a través del cine, concretamente de dos películas emblemáticas, El diario de Ana Frank, y El juicio de Nüremberg, que aquí se tituló ambiguamente ¿Vencedores o vencidos?. Películas que me dejaron clavados en el asiento, y que me llevaron a la lectura de dos obras sobre la cuestión, de las primeras que llegaron a nuestras librerías: Treblinka, de Jean-François Steiner, y sobre todo, La indagación, de Peter Weiss. En 1966, este sentimiento me llevó a dirigir (sin apenas experiencia teatral) dos capítulos de Terror y miseria en el III Reich, de Brecht, que habían sido editadas por la revista Primer Acto. No fue hasta por entonces que el régimen aflojó un poco la censura, y se pudieron ver películas antinazis, no sin censura. Si echamos un vistazo a algunas producciones cinematográficas “nacional-católicas” como Alba de América, se podrá comprobar el antisemitismo dominante. Marta no olvida aquellas “carracas” con que “picaban en los bancos eclesiásticos, mientras nos predicaban que los judíos eran malísimos, porque habían crucificado a Cristo. La explicación no incluía que Cristo era también judío, claro está”.
Pero sí bien es verdad que lo que contaba Marta va a misa, como lo es que la derecha española se manifestó como negacionista (recuerdo un debate televisivo con ocasión del pase de la serie Holocausto, y la intervención del insigne representante de la “España nacional” Vizcaíno Casas), un discurso que, ¡oh sorpresa¡ ha cambiado radicalmente como ha cambiado el de la Francia antiDreyfus, y ahí están Le Pen y Aznar, admirando el Estado de Israel. Marta pasa por encima de este cambio como sobra ascuas, y sin mayores análisis desemboca en la “judeofobia occidental que padecemos actualmente”, una judeofobia sobre la que no ofrece ninguna precisión, pero que, obviamente, no puede ser la de los gobiernos, de Estados Unidos o de la Unión Europea. No puede referirse a Bush, Berlusconi, Sarkozy o Aznar. Solamente puede referirse a los que se manifiestan contra el “Guernica” de Gaza.
Como una profesional de la política cualquiera, la ilustre biógrafa de Montserrat Roig y Federica Montseny, dice lamentar “el gran número de muertos palestinos en Gaza”, pero indica que los muertos israelitas han sido “silenciados”, lo que me recuerda aquel periodista de la Vanguardia que hablando sobre los muertos de la guerra del Vietnam se había olvidado…de los vietnamitas. Lo mismo es uno que mil. Mark Twain escribió en una ocasión, “Malditos judíos, son tan canallas como nosotros”, y esa es la clave de la cuestión. Hablar de los asesinos de Cristo, o incluso del Holocausto para legitimar el Estado sionista erigido sobre la expulsión de los “fariseos”, me parece obsceno. Primero, porque el Holocausto fue una coproducción europea con el consentimiento del Vaticano y la abierta complicidad de las democracias imperiales. Segundo, porque los palestinos no pusieron ni un grano de arena en su ejecución. Tercero, porque haber sido victima (los que lo fueron, una minoría exigua en la población del actual Israel), no le da derecho a apoderarse de tierras ajenas, y menos a practicar el genocidio.
Marta decía entonces que Israel es un “Estado que hace tres años que soporta ataques que, seguramente, no elevaría ninguno de los nuestros, por decirlo así”. Olvida que los ataques palestinos son una bagatela comparado con la política de gran potencia en la zona, y olvida que ninguno de nuestros Estados se ha compuesto en base a la ocupación. Nadie imagina que os ocupantes de la Alemania derrotada se hubieran quedado y hubieran echado a los alemanes hacia tierras baldías…Efectivamente, estos judíos pueden ser tan canallas como nosotros.
Hay aquí una siniestra confusión. Se olvidan, quieren olvidar que sí en Palestina hay una “estrella de David” es la llevan hoy los palestinos. La de los sionistas es la barra de estrellas del Imperio norteamericano y europeo.
Debemos de luchar por Palestina como antes hicimos en solidaridad con el Vietnam, y para ello es de suma importancia desnudar el discurso sionista, y denunciar a sus cómplices.

Pepe Gutiérrez-Álvarez

lunes, 31 de mayo de 2010

El Imperio y la droga



Cuando fui detenido en México por la Policía Federal de Seguridad, a la que por puro azar se le hicieron sospechosos algunos movimientos nuestros, a pesar de que los hacíamos con el máximo de cuidado para evitar el zarpazo de la mano asesina de Batista ­―como hizo Machado en México cuando el 10 de enero de 1929 sus agentes asesinaron a Julio Antonio Mella en la capital de ese país―, aquella pensó que se trataba de una de las organizaciones de contrabandistas que actuaban ilegalmente en la frontera de ese país pobre en sus intercambios comerciales con la poderosa potencia vecina, industrializada y rica.
No existía prácticamente en México el problema de la droga que se desató más tarde de forma abrumadora con su enorme carga de daños no sólo en ese país, sino también en el resto del continente.
Los países de Centro y Suramérica invierten incontables energías en la lucha contra la invasión del cultivo de la hoja de coca, dedicada a la producción de cocaína, una sustancia que se obtiene a través de componentes químicos muy agresivos y resulta tan dañina a la salud y a la mente humana.
Los gobiernos revolucionarios como los de la República Bolivariana de Venezuela y Bolivia se esfuerzan especialmente para frenar su avance, como lo hizo oportunamente Cuba.
Evo Morales hacía ya rato había proclamado el derecho de su pueblo a consumir té de coca, una excelente infusión tradicional de la milenaria cultura aymara-quechua. Prohibírsela es como decirles a los ingleses que no consuman el té, una sana costumbre importada por el Reino Unido desde el Asia, conquistada y colonizada por éste durante cientos de años.
“Coca no es cocaína”, fue la consigna de Evo.
Es curioso que el opio, sustancia que se extrae de la amapola lo mismo que la morfina, fruto de la conquista y el coloniaje extranjero en países como Afganistán, y que es sumamente dañino consumido directamente, fuera utilizado por los colonialistas ingleses como moneda que otro país de milenaria cultura, como China, debía aceptar a la fuerza en forma de pago por los sofisticados productos que Europa recibía de China y hasta entonces pagaba con monedas de plata. Suele citarse como ejemplo de aquella injusticia en las primeras décadas del siglo XIX que “un obrero chino que se volvía adicto gastaba dos tercios de su sueldo en opio y dejaba a su familia en la miseria”.
En el año 1839 el opio ya estaba al alcance de los obreros y campesinos chinos. La Reina Victoria I, del Reino Unido, impuso ese mismo año la Primera Guerra del Opio.
Comerciantes ingleses y norteamericanos con fuerte apoyo de la Corona inglesa, vieron la posibilidad de importantes intercambios y ganancias. Para esa fecha muchas de las grandes fortunas de Estados Unidos fueron basadas en aquel narcotráfico.
Hay que pedirle a la gran potencia apoyada en casi mil bases militares y siete flotas acompañadas de portaaviones nucleares y miles de aviones de combate con las cuales tiraniza al mundo, que nos explique cómo va a resolver el problema de las drogas.

Fidel Castro Ruz

Mayo 30 de 2010

3 y 36 p.m.

sábado, 29 de mayo de 2010

Cuba no está sola



La reacción tenía que venir y vino. Desde fines del 2008, Cuba venía cosechando una serie de éxitos políticos y diplomáticos que tendían a romper el aislamiento a que la viene sometiendo Washington, desde el inicio mismo de la Revolución. Para los ideólogos del bloqueo, estos avances debían ser contrarrestados por una movida mediática en vasta escala, que si bien se inscribe en los lineamientos generales del sitio medieval impuesto a la Isla hace medio siglo, tiene características especiales por una circunstancia lamentada por las autoridades cubanas, que es la muerte del preso común Orlando Zapata Tamayo, convertido en "disidente" y mártir político por los grandes trusts de la comunicación.

Hechos al canto:

1. El 14 de noviembre del 2008, en la XXVII Reunión del Grupo de Río, celebrada en la ciudad mexicana de Zacatecas, Cuba fue incorporada como miembro pleno del citado Grupo.
2. El 3 de junio del 2009, la XXXIX Asamblea de la OEA, reunida en Honduras, dejó sin efecto, por aclamación, la resolución por la que se había expulsado a Cuba del organismo en aquella reunión célebre de Punta del Este, llevada a cabo en 1962. La OEA solicitó además el reingreso de Cuba.
3. Desde principios del 2009 hasta el presente, doce presidentes latinoamericanos efectuaron visitas de estado a La Habana: Martín Torrijos (Panamá); Rafael Correa (Ecuador); Cristina Fernández de Kirchner (Argentina); Michelle Bachelet (Chile); Álvaro Colom (Guatemala); Raúl Leonel Fernández (República Dominicana); Fernando Lugo (Paraguay); Daniel Ortega (Nicaragua); Evo Morales Ayma (Bolivia); Hugo Chávez (Venezuela); Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil) y el luego derrocado presidente de Honduras, José Manuel Zelaya.
4. El 28 de octubre del 2009 la Asamblea General de la ONU volvió a votar, por mayoría récord, una resolución contra el embargo (bloqueo) impuesto por Estados Unidos a Cuba. El resultado es concluyente: 187 países a favor de la resolución; tres en contra: Estados Unidos, Israel y Palau; dos abstenciones: las Islas Marshall y los Estados Federados de Micronesia y ninguna ausencia.
Demasiados logros trascendentes para dejarlos pasar sin intentar contrarrestarlos con una campaña sucia, tendiente a presentar a Cuba como un país siniestro que tortura, asesina o deja morir a los prisioneros políticos. La ocasión se les presentó con la muerte del preso Orlando Zapata Tamayo, sentenciado por delitos comunes. Zapata Tamayo había iniciado una huelga de hambre reclamando cocina y teléfonos propios en su celda y, a pesar de los cuidados que le prodigaron en los mejores hospitales de Cuba, contrajo una neumonía y murió.
No tengo dudas de que médicos y médicas, enfermeros y enfermeras, hicieron lo imposible para salvarle la vida. Conozco de manera personal y directa la entrega de los médicos cubanos a su tarea humanitaria y no le encuentro parangón con ninguna otra en el mundo. No es casual que mientras se producía la muerte de Zapata Tamayo, lamentada por el propio Raúl Castro, cientos de médicos cubanos salvaban vidas en Haití. Algo que han hecho durante décadas en los escenarios más dramáticos de Asia, África y América Latina, sin esperar otra recompensa que el reconocimiento de los condenados de la Tierra.
Así ocurrió con el gran terremoto de Paquistán, donde fui testigo directo de un hecho conmovedor: el propio Fidel Castro organizando y dirigiendo la misión humanitaria, que se quedó en las heladas montañas, cuando ya se habían marchado todas las organizaciones occidentales de ayuda, hasta alcanzar un récord sin precedente para un país sin recursos: la atención de 300 000 paquistaníes en apenas cuatro meses.
Ninguno de estos honrosos antecedentes fue tenido en cuenta por el Parlamento Europeo, cuando el 11 de marzo pasado condenó a Cuba por "la muerte evitable y cruel del disidente preso político Orlando Zapata Tamayo". Mal debe andar la democracia europea cuando los eurodiputados violan el principio de no intervención y autodeterminación de los pueblos, instando a las instituciones europeas "a que den apoyo incondicional y alienten sin reservas el inicio de un proceso pacífico de transición política hacia una democracia pluripartidista en Cuba". Un llamamiento directo a que las embajadas europeas en La Habana financien y solapen toda clase de actividades subversivas contra el Gobierno cubano.
Una vez más los socios europeos de Estados Unidos le han hecho la tarea sucia. Así como proclamaron la "Posición Común" contra La Habana, cuando Washington lanzaba la ley Helms-Burton, ahora se pusieron a la cabeza de la propaganda anticubana, para que "la mano que mueve la cuna" permanezca en la sombra.
Como se sabe por algunos viejos documentos norteamericanos, parcialmente desclasificados en los 90, Washington se ha propuesto desde hace medio siglo fabricar y financiar una oposición, de manera encubierta, sin dar la cara. Así fue ordenado por el entonces presidente Dwight Eisenhower en 1960: "es preciso mantener oculta la mano de Estados Unidos".
El documento de Estrasburgo sirve a esos fines y ratifica la añeja complicidad entre Europa y Estados Unidos. Las viejas potencias, que mantienen enclaves coloniales como las Malvinas, no vacilan en predicar moral con la bragueta abierta. No solo se negaron a condenar los crímenes de lesa humanidad perpetrados contra Iraq y Afganistán, que ya han causado un millón de muertos, o las torturas y vejámenes comprobados en las cárceles de Abu Grahib y la Base de Guantánamo, sino que también han prestado sus propios territorios —como lo hizo Suecia— para vuelos secretos de la CIA en que llevaban personas secuestradas. Tampoco la Eurocámara condenó el sangriento golpe de Estado en Honduras, que ya ha costado más de 300 vidas, o el hecho inadmisible de que Cinco cubanos, que luchaban contra el terrorismo, sigan presos en Estados Unidos, mientras el gobierno norteamericano mantiene en la impunidad al tenebroso Luis Posada Carriles, autor del atentado terrorista contra el avión de Cubana de Aviación.
La clase política y los grandes medios de Europa (con escasas excepciones) han mantenido y aumentado su prédica anticubana hasta este momento; es bueno que tomen nota de una determinación común de las grandes mayorías de América Latina: Cuba no está sola, porque en buena medida todos los latinoamericanos somos Cuba.

Miguel Bonasso
Granma

martes, 25 de mayo de 2010

25 de mayo al Gran Pueblo Argentino ¡Salud!



Mensaje de un oriental

"Argentino" viene de argenta, el nombre latín de ese metal que en la tabla de los elementos químicos se representa por "Ag".
El colonialismo español robaba la "argenta" de Bolivia a través del Río de la Argenta, o sea, el Río de la Plata. Los pueblos, si son rioplatenses, son, pues, argentinos.
Como nací en Punta Carretas, geográficamente soy más argentino (del Río de la Argenta) que uruguayo. Más uruguayo sería si hubiera nacido en Salto o en Paysandú, o en Gualeguaychú.
Pero eso sí; soy oriental. Hegel explica que no se puede definir un concepto sin definir su opuesto, con el cual coexiste dentro de una unidad mayor.
Si nos separamos de esa unidad mayor, de esa Patria Grande, perdemos el derecho a ser orientales, porque ¿cómo explicar entonces que no somos asiáticos?
Tuvimos desde 1830 que convertirnos, poco a poco, artificialmente, en uruguayos, y los uruguayos de Concordia y Gualeguaychú tuvieron que definirse como argentinos.
Los gobiernos "uruguayos" cumplieron fielmente, por dos siglos, con el mandato del colonialismo inglés que los parió: separar a los hermanos para que otros reinen sobre ellos. Separar compatriotas para que (como profetizara José Hernández) nos devoren los de afuera. Pero jamás tuvimos un presidente tan obediente a este precepto neocolonial como el Dr. Vázquez. "Tuvimos" es un pretérito del Modo Indicativo; no es un presente, porque en el presente tenemos otro presidente peor.
Nunca la comunión de Presidencia, Parlamento y Prensa (las tres grandes P) fue tan eficiente para manipular a muchos orientales contra el "pueblo argentino" sin que estos compatriotas comprendieran que haciéndoles el juego a los judas genuflexos se ponían así al servicio de las trasnacionales contra sí mismos.
Nunca fue tan olvidado el pensamiento de Artigas que, al poner condiciones al gobierno de Buenos Aires en 1813, en la famosa Oración de Abril, insiste textualmente "esto no significa en absoluto una separación nacional" y reconoce la necesidad de un Superior Gobierno con funciones que sean delegadas por todas las provincias unidas.a.. ¡las provincias unidas del Sur!
Nunca fue tan olvidada la voluntad de los Treinta y Tres Orientales de unirse a las demás provincias como lo proclamaron a texto expreso en 1825 en la tan evocada y nunca releída Declaratoria de Independencia.
Cuando Gualeguaychú levantó la dignidad de todos contra la contaminación de la celulosa suntuaria, por suerte hubo un puñado de orientales que fueron lo suficientemente artiguistas para ponerse de su lado. Delia Villalba, Borgoño, la gente del Callejón montevideano, Plenaria, grupos de productores y vecinos de varios puntos del litoral "oriental" y de Tacuarembó, militantes clasistas, representaron el honor de nuestro pueblo, cuyos sectores mayoritarios fueron momentáneamente enajenado con la complicidad de los que debieron ser sus representantes en el movimiento social y sindical.
En la prensa diaria sólo "La Juventud" levantó el copete "no a las papeleras" por meses, hasta que otros temas candentes obligaron a priorizar espacio sin abandonar jamás la causa de los pueblos que ahora, con la amenaza de Aratirí y el megabasurero nuclear, no admite la menor demora.
La lucha contra el colonialismo y el neocolonialismo sigue.
El 25 de mayo de 1810 los porteños, bajo una lluvia persistente, salieron a la calle y decidieron que el pueblo quería saber de qué se trataba, y entonces cayó un Virrey. ¡Honor al ala radical, consecuente, de aquel proceso augural en la causa de todos!
Y hoy, y mañana, honor a los entrerrianos que siguen el camino de Mayo en los fogones de Arroyo Verde.
Honor a los continuadores de los fogones artiguistas del Ayuí en 1811, a los herederos del Congreso de Arroyo de la China en 1815.
Allí están los entrerrianos hoy en el Corte, mañana donde la Patria común los llame.
Hoy en Arroyo Verde custodian, junto con la dignidad de todos, las cenizas de la Pacha y de tantos compatriotas que no aflojaron y no aflojan.
Si los libres del mundo responden, Botnia UPM será derrotada, y luego Pascua Lama, y la minera Aratirí será barrida por el aratirí del pueblo.
Serán eternos los laureles que entonces conseguiremos. Coronados de gloria viviremos y nuestros hijos y nietos retomarán el mandato de con gloria morir si fuera necesario, aunque si triunfa Arroyo Verde triunfa la vida definitivamente.
La franja roja diagonal desplegada sobre la bandera de Belgrano, los puños en alto, gritamos desde el rincón oriental lo que debería ser grito de todos si nuestro Gobierno tuviera un poquito de dignidad

¡Viva el 25 de mayo de 1810!

Gonzalo Abella

Miles de uruguayos reclaman “verdad y justicia” para crímenes de la dictadura



Más de 10.000 uruguayos marcharon en silencio por el centro de Montevideo para reclamar “verdad y justicia” para los crímenes cometidos durante la dictadura militar (1973-1985) como paso imprescindible para la “reconciliación”.
Ciudadanos de toda edad y condición, entre ellos el presidente del país, José Mujica, participaron en esta décimo quinta Marcha del Silencio, con la que cada 20 de mayo desde 1995 se recuerda a los detenidos desaparecidos y a las personas asesinadas a manos de las Fuerzas Armadas y la Policía bajo el gobierno militar.
La marcha recorrió la principal arteria de la capital presidida por el lema “Sin la verdad ni la justicia no hay reconciliación”.
En medio de un silencio solo roto por la lectura de los nombres de las víctimas de la represión, cuyas fotografías acompañaron la marcha, los manifestantes también pidieron el fin de la Ley de Caducidad, que impide juzgar a los militares y policías acusados de violar los derechos humanos durante la dictadura.
Esta ley, aprobada tras el regreso de la democracia al país en 1985, fue sometida a referéndum en Uruguay el año pasado, pero pese a la intensa campaña dirigida por el sindicato Plenario Intersindical de Trabajadores-Convención Nacional de Trabajadores (PIT-CNT) y las asociaciones de víctimas, la propuesta de anularla no recibió los votos suficientes.
Aun así, tanto desde el oficialista Frente Amplio como desde las organizaciones sociales se sigue exigiendo su eliminación, al ser una norma que impide hacer justicia “sobre unos crímenes imprescriptibles”, explicó a Efe el diputado Luis Puig.
Marta Passelle, de la Asociación de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, organización que convocó la manifestación, señaló a Efe que el objetivo de esta edición sigue siendo el mismo que hace 15 años: “reclamar la verdad” a aquellos que la siguen ocultando.
“Estamos en la búsqueda de la verdad, y solo puede haber reconciliación hasta que ésta se conozca. Ya lo dijimos en otras marchas y lo seguimos diciendo ahora: la verdad sigue secuestrada mientras no se conozcan los
hechos y mientras nuestros familiares sigan desaparecidos”, afirmó Passelle.
La dirigente de la organización apuntó que son los militares “los que saben lo que ocurrió”, y que si no lo cuentan es por una decisión de sus dirigentes.
“Ellos sabrán lo que hacen, pero está claro que tendrán que cambiar esa postura si quieren que la sociedad uruguaya los acepte de una vez por todas”, señaló.
La marcha de este año fue precedida anoche por un mensaje de la Asociación de Familiares de Desaparecidos que fue transmitido en cadena de televisión nacional, un hecho sin precedentes en la historia del país.
En la transmisión la organización pidió a los ciudadanos que acudieran a la manifestación para seguir luchando por “encontrar la verdad que perversamente” aún se oculta a manos de las Fuerzas Armadas.
Ese mensaje había despertado gran interés en Uruguay, tanto por ser el primero que se realizaba por televisión como por la polémica desatada entre la organización y el presidente del país, José Mujica, por las intenciones del mandatario de acercar posturas con los militares en aras de la reconciliación nacional.
La polémica, sin embargo, no tuvo lugar en la marcha, a la que Mujica, quien hoy cumplió 75 años, acudió acompañado de su esposa, la senadora Lucía Topolansky, y en la que caminó entre la multitud como un ciudadano más.
La Marcha del Silencio recuerda el asesinato el 20 de mayo de 1976 de los legisladores Zelmar Michelini, del izquierdista Frente Amplio, de Héctor Gutiérrez Ruiz, del Partido Nacional, y de los militantes de la guerrilla tupamara Rosario Barredo y William Whitelaw.
Los cuatro fueron secuestrados en Buenos Aires antes de ser asesinados, un crimen por el que ya fueron procesados y condenados el ex dictador Juan María Bordaberry y su entonces ministro de Asuntos Exteriores, Juan Carlos Blanco.
Cifras oficiales sitúan en 37 las personas desaparecidas en la dictadura,
mientras que organizaciones de defensa de los derechos humanos apuntan que
son más de 200.

domingo, 23 de mayo de 2010

Fernando Buen Abad: "Terrorismo mediático es tan crucial como las bases yanquis en Colombia"



El filósofo Fernando Buen Abad fue invitado a ofrecer la conferencia “Un proyecto internacional de comunicación al servicio del desarrollo socialista”, para celebrar el tercer aniversario de la nacionalización de la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (Cantv) y Movilnet, en la sala José Félix Ribas, del Complejo Cultural Teatro Teresa Carreño.
El estudioso de la comunicación y que ha llamado a constituir un Frente Internacional de la Comunicación Emancipadora, planteó la necesidad de conocer y desmontar los mecanismos de la Guerra de Cuarta Generación que utiliza armamento “dirigido contra la conciencia de los pueblos” y utiliza “municiones ideológicas”. Explica Buen Abad que no basta con enunciar esa guerra, se requiere de “hacer un trabajo minucioso, que permita caracterizar sus ejes medulares, y todas las actividades y acciones concomitantes, sucedáneas y derivadas”.
A pesar de los aportes teóricos, Buen Abad considera que falta mucho por hacer como “precisar episodios concretos en los que se haya manifestado el terrorismo mediático, que permitan hacer estudios de las constantes de los patrones conductuales y de las coincidencias en las tácticas ideológicas”.
El pensador mexicano explica que el terrorismo mediático incluye una guerra “de corte simbólico, es decir, un operativo de ofensiva semántica, ofensiva en los contenidos, ofensiva en el plano de las ideas, a partir de las cuales somos sujetos subordinados, alienados por una fortaleza hegemónica”, que nos enseña los valores sociales, religiosos, los gustos y sentimientos.
Propuso Fernando Buen Abad que se haga un ejercicio de autocrítica y se evalúe qué tanto de lo hecho está bien, qué falta por hacer, qué hay que completar y qué de lo hecho es preciso filtrarlo por las tres “r”; revisión, rectificación e reimpulso. Llamó a adueñarse del campo de batalla en el cual se producen las agendas y los temas, porque muchas de las luchas comunicacionales están supeditadas a las agendas de los enemigos ideológicos.
El filósofo, quien ha seguido de cerca la Revolución Bolivariana, abordó el tema que centra su atención en los últimos días y es la tarea de la unidad, que no puede interpretarse como amontonarse, uniformarse, o formar tropeles.
Adelantó que el presidente Hugo Chávez está ganado para realizar una cumbre de presidentes sobre el tema de la comunicación, y algo se ha adelantado en ese sentido, puesto que el terrorismo mediático es tan crucial como la instalación de la bases militares en Colombia.
Señaló tres campos de trabajo para comprender algunas tareas pendientes, como la asimetría tecnológica en la región, “muy significativa” para hermanar a los pueblos con proyectos como Radio del Sur y Telesur; asimetría jurídica porque no existen leyes, reglamentos ni soportes filosóficos políticos para crear las instituciones de la comunicación como las hay en Venezuela; y la asimetría teórica, porque no “hemos podido todavía generar la Biblioteca Básica de Autores Revolucionarios para la Comunicación”, un caudal de pensamiento liberador en contraposición al conocimiento escindido de la acción social que se estudia en las escuelas de comunicación.

Correo del Orinoco (Venezuela)

sábado, 22 de mayo de 2010

Honduras: asesinan miembro del COPINH y de la Resistencia



El Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras COPINH denuncia el asesinato del compañero Olayo Hernández Sorto de 37 años de edad, vecino de la comunidad de Pueblo Viejo, miembro de COPINH y secretario del comité comunal del frente de resistencia Popular contra el golpe de estado de la comunidad de Pueblo Viejo municipio de Colomoncagua, departamento de Intibucá.
El compañero Olayo Hernández Sorto fue asesinado el día martes 18 de mayo a eso de las 6.00 PM de 3 disparos de pistola calibre 3.80, uno le impacto en el pecho, el otro en la rodia y el otro en la espalda.- El cadáver del compañero Olayo mostraba además una herida de arma blanca en la cabeza probablemente de machete.- El cadáver del compañero Olayo Sorto fue encontrado en Los quebrachitos, es de hacer notar que el compañero Olayo Sorto habia sido acusado de ser de la resistencia y de tener armas, ya que su oficio era reparador de armas, oficio del que tenia el respectivo permiso no obstante, en el juzgado de paz del municipio de Colomoncagua se le había impuesto una multa de mil Lempiras (L1,000.00)
El compañero Olayo antes de salir de su casa recibió una llamada de William Ventura para invitarlo a salir de su casa y verse en algún lugar.
El compañero Olayo Hernández Sorto deja 5 hijas e hijos y una esposa que dependían de los ingresos del compañero asesinado.
El Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras exige el esclarecimiento inmediato de este nuevo crimen cometido contra miembros de la resistencia Popular y que se castigue con todo el peso de ley a los criminales; Así mismo exigimos que se detenga esta hemorragia de sangre que sufre el pueblo hondureño, que lucha por la restitución de la democracia.

Compañero Olayo Hernández con tu ejemplo heroico, ¡seguiremos adelante!

Compañero Olayo, ¡juramos vencer!

Consejo Civico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras.

COPINH

Intibucá 21 de mayo del 2,010

España: finaliza la Cumbre de los Pueblos "enlazando alternativas"



La Cumbre Alternativa de los Pueblos, “Enlazando Alternativas IV”, que se ha realizado del 14 al 18 de mayo del 2010, organizada por la red de movimientos sociales de América Latina y Europa, tiene como objetivo fortalecer nuevas convergencias solidarias entre nuestros pueblos, las resistencias populares emergentes y la construcción de un espacio político y de movilización birregional.
Durante el fin de semana se realizaron decenas de talleres y actividades de diferentes colectivos populares y de izquierda. El acontecimiento que sirvió de culminación y expresión pública más conocida a todas las actividades, fue la masiva manifestación en el centro de Madrid que tuvo lugar el domingo último 16 de mayo donde participaron alrededor de 15.000 manifestantes. A destacar de la misma, la asistencia de los compañeros de la central sindical CGT, que conformaron una de las secciones fundamentales de la manifestación.
Para CGT suponía la culminación, a su vez, de una campaña con decenas de manifestaciones en todo el Estado "en contra de la Europa del capital y sus crisis", donde ha demandado la convocatoria de una Huelga General.
La búsqueda de una Huelga General, ya no sólo nacional, sino europea, ha sido el principal reclamo en dicha manifestación. Alfonso Moro, portavoz general de Enlazando Alternativas, manifestó que «la brutalidad de la crisis debe pagarla quienes la provocaron, las trasnacionales, lo bancos y los estados que, renunciando a su soberanía se han entregado al gran capital».
En la marcha estuvo presente, Nora Cortiñas, de la agrupación Madres de Plaza de Mayo (Línea Fundadora), de madres de desaparecidos durante la dictadura militar argentina (1976-83). Afirmó que el objetivo de la protesta era "que se terminen los explotadores y que no haya más explotados en América Latina y en ningún lugar del mundo" y ha subrayado «que el pueblo no asuma la deuda de los ricos. La deuda de los ricos que la paguen ellos, pero no el pueblo llano».
Ayer lunes, tuvo lugar, en el Pabellón Polideportivo de la madrileña localidad de San Fernando de Henares, gobernado por Izquierda Unida, un acto con más de 500 personas. Asistieron, entre otros, el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez; el ministro venezolano para Europa, Temir Porras; su homóloga ecuatoriana de Patrimonio, Fernanda Espinosa; el ministro de Finanzas boliviano, Luis Arce, y la senadora colombiana Piedad Córdoba, que denunció al gobierno de su país y en particular a "los asesinatos a sangre fría" y la supuesta "lucha contra el terrorismo" dirigida por el presidente colombiano, Álvaro Uribe. El presidente boliviano Evo Morales, principal invitado, finalmente no pudo asistir.
Bruno Rodríguez lamentó en su intervención que en Europa la crisis se esté "descargando" sobre los trabajadores mientras que "se gastan millones y millones en salvar a los banqueros y empresarios". Durante su discurso lanzó numerosos reproches al ex presidente del Gobierno español José María Aznar, a quien le recordó su "estúpida sonrisa" en la foto de las Azores y las "mentiras atroces" que sostuvo tras los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid y le señaló como el creador de la posición de la Unión Europea sobre Cuba.
El canciller avisó de que la isla "ni se rinde ni se vende". "El pueblo que lucha no se pondrá de rodillas ni con bloqueos ni con calumnias --advirtió--. Cuba jamás actuará bajo presión ni chantaje. Seguiremos luchando por un mundo mejor".
Para Temir Porras, la nueva coyuntura de crisis económica y social en Europa hace necesario "un proyecto de transformación", con el cual América Latina está lista para "solidarizarse". Porras defendió las medidas de control cambiario en su país, asegurando que "en Venezuela los especuladores, los banqueros, no tienen una carta blanca para mover los capitales como deseen".
Ambos dirigentes, de Cuba y Venezuela, ofrecieron su solidaridad al "pueblo trabajador europeo" para hacer frente a la crisis económica "creada por los capitalistas". "Tenemos que extender una mano a la Europa justa y solidaria que sufre esta crisis", defendió el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez. Por su parte, el ministro de Venezuela incidió en la necesidad de proteger el planeta y defendió que este objetivo comienza por cambiar el modelo "capitalista". "Nosotros sí tenemos el control de nuestras finanzas y estamos consolidando una economía endógena que no solamente está basada en la especulación y la creación de burbujas", afirmó.
Berta Cáceres, del Frente de Resistencia Nacional contra el golpe de Estado en Honduras, leyó la carta enviada por el presidente Evo Morales a la cumbre oficial eurolatinoamericana, en la cual se insta a "no reconocer al régimen golpista hondureño disfrazado" del presidente Porfirio Lobo.
Este lunes, el Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP), que trabaja en el marco de la cumbre alternativa, dio a conocer la sentencia de "27 casos documentados de violaciones de derechos humanos cometidos por multinacionales europeas en América Latina con el apoyo de las instituciones y gobiernos de la Unión Europea". Según la sentencia, "es posible identificar una estrecha relación de funcionalidad entre las políticas públicas de la Unión Europea y los intereses de las empresas transnacionales en sectores estratégicos”.

José Tomás Moro

miércoles, 19 de mayo de 2010

La trascendencia histórica de la muerte de Martí



Haciendo abstracción de los problemas que hoy angustian a la especie humana, nuestra Patria tuvo el privilegio de ser cuna de uno de los más extraordinarios pensadores que han nacido en este hemisferio: José Martí.Mañana, 19 de mayo, se cumplirá el 115 Aniversario de su gloriosa muerte.
La magnitud de su grandeza no sería posible valorarla sin tener en cuenta que aquellos con los cuales escribió el drama de su vida fueron también figuras tan extraordinarias como Antonio Maceo, símbolo perenne de la firmeza revolucionaria que protagonizó la Protesta de Baraguá, y Máximo Gómez, internacionalista dominicano, maestro de los combatientes cubanos en las dos guerras por la independencia en las que participaron. La Revolución Cubana, que a lo largo de más de medio siglo ha resistido los embates del imperio más poderoso que ha existido, fue fruto de las enseñanzas de aquellos predecesores.
A pesar de que tres días del diario de Martí han estado ausentes de los materiales al alcance de los historiadores, lo que en el resto de aquel diario personal minuciosamente escrito y otros documentos suyos de aquellos días consta, es más que suficiente para conocer los detalles de lo ocurrido. Como en las tragedias griegas, fue una discrepancia entre gigantes.
La víspera de su muerte en combate escribió a su íntimo amigo Manuel Mercado: “…ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber -puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo- de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser y como indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ellas el fin.”
Cuando Martí escribió esas palabras lapidarias, Marx ya había escrito El Manifiesto Comunista en 1848, es decir, 47 años antes de la muerte de Martí, y Darwin había publicado El origen de las especies en 1859, para citar sólo las dos obras que, a mi juicio, más han influido en la historia de la humanidad.
Marx era un hombre tan extraordinariamente desinteresado, que su trabajo científico más importante, El Capital, tal vez no se habría publicado nunca si Federico Engels no se hubiese ocupado de reunir y ordenar los materiales a los que su autor consagró toda su vida. Engels no sólo se ocupó de esa tarea, sino que fue autor de una obra titulada Introducción a la dialéctica de la naturaleza, en la que habló ya del momento en que la energía de nuestro sol se agotaría.
El hombre no conocía todavía cómo liberar la energía contenida en la materia, descrita por Einstein en su famosa fórmula, ni disponía de computadoras que pueden realizar miles de millones de operaciones por segundo, capaces de recoger y transmitir, a su vez, los miles de millones de reacciones por segundo que tienen lugar en las células de las decenas de pares de cromosomas que aportan la madre y el padre a partes iguales, un fenómeno genético y reproductivo del que tuve noción después del triunfo de la Revolución, buscando las mejores características para la producción de alimentos de origen animal en las condiciones de nuestro clima, que se extiende a través de sus propias leyes hereditarias a las plantas.
Con la educación incompleta que los ciudadanos de más recursos recibíamos en las escuelas, por lo general privadas, que eran consideradas como los mejores centros de enseñanza, nos convertíamos en analfabetos, con un poco de más nivel que los que no sabían leer y escribir o asistían a las escuelas públicas.
Por otro lado, el primer país del mundo donde se intentó aplicar las ideas de Marx fue Rusia, que era el menos industrializado de los países de Europa.
Lenin, creador de la Tercera Internacional, consideraba que no había en el mundo organización más leal a las ideas de Marx que la fracción Bolchevique del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia. Aunque buena parte de aquel inmenso país vivía en condiciones semifeudales, su clase obrera era muy activa y sumamente combativa.
En los libros que escribió Lenin después de 1915, fue incansable crítico del chovinismo. En su obra El imperialismo, fase superior del capitalismo, escrita en abril de 1917, meses antes de la toma del poder como líder de la fracción Bolchevique de aquel Partido frente a la fracción Menchevique, demostró igualmente que fue el primero en comprender el papel que estaban llamados a jugar los países sometidos al colonialismo, como China y otros de gran peso en diversas regiones del mundo.
A su vez, la valentía y audacia de que Lenin era capaz se demostró en su aceptación del tren blindado que el ejército alemán, por conveniencia táctica, le proporcionó para trasladarse desde Suiza hasta los accesos de Leningrado, por lo cual los enemigos dentro y fuera de la fracción Menchevique del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia no tardaron en acusarlo de espía alemán. De no haber utilizado el famoso tren, el final de la guerra lo habría sorprendido en la distante y neutral Suiza, con lo cual el minuto óptimo y adecuado se habría perdido.
De alguna forma, por puro azar, dos hijos de España, gracias a sus cualidades personales, pasaron a jugar un papel relevante en la Guerra Hispano-Norteamericana: el jefe de las tropas españolas en la fortificación de El Viso, que defendía el acceso a Santiago desde la altura de El Caney, un oficial que combatió hasta ser mortalmente herido, causándoles a los famosos Rough Riders -jinetes duros, norteamericanos organizados por el entonces Teniente Coronel Theodore Roosevelt, que el precipitado desembarco lo tuvieron que hacer sin sus fogosos caballos- más de trescientas bajas, y el Almirante que, cumpliendo la estúpida orden del Gobierno español, zarpó de la bahía de Santiago de Cuba con la infantería de marina a bordo, una fuerza selecta, y salió con la escuadra de la única forma posible, que fue desfilar con cada barco, uno por uno, saliendo por el estrecho acceso frente a la poderosa flota yanki, que con sus acorazados en línea disparaban sus potentes cañones sobre los barcos españoles de mucho menor velocidad y blindaje. Como era lógico, los buques españoles, sus dotaciones de combate y la infantería de marina fueron hundidos en las profundas aguas de la fosa de Bartlett. Sólo uno llegó a pocos metros de la orilla del abismo. Los sobrevivientes de aquella fuerza fueron hechos prisioneros por la escuadra de Estados Unidos.
La conducta de Martínez Campos fue arrogante y vengativa. Lleno de rencor por su fracaso en el intento de pacificar la Isla como en 1871, apoyó la política ruin y rencorosa del Gobierno español. Valeriano Weyler lo sustituyó en el mando de Cuba; éste, con la cooperación de los que enviaron el acorazado Maine a buscar justificaciones para la intervención en Cuba, decretó la concentración de la población, que ocasionó enormes sufrimientos al pueblo de Cuba y sirvió de pretexto a Estados Unidos para establecer su primer bloqueo económico, lo cual dio lugar a una enorme escasez de alimentos y provocó la muerte de incontables personas.
Así se viabilizaron las negociaciones de París, en la que España renunció a todo derecho de soberanía y propiedad sobre Cuba, después de más de 400 años de su ocupación en nombre del Rey de España a mediados de octubre de 1492, tras afirmar Cristóbal Colón: “esta es la tierra más hermosa que ojos humanos vieron.”
La versión española de la batalla que decidió la suerte de Santiago de Cuba es la más conocida, y sin duda hubo heroísmo si se analiza el número y los grados de los oficiales y soldados, que en la más desventajosa de las situaciones defendieron la ciudad, haciendo honor a la tradición de lucha de los españoles, que defendieron su país contra los aguerridos soldados de Napoleón Bonaparte en 1808, o la República española contra la embestida nazifascista en 1936.
Una ignominia adicional cayó sobre el comité noruego que otorga los premios Nóbel, al buscar ridículos pretextos para conceder ese honor en el año 1906 a Theodore Roosevelt, que fue electo dos veces Presidente de Estados Unidos en 1901 y 1905. Ni siquiera había quedado clara su verdadera participación en los combates de Santiago de Cuba al frente de los Rough Riders, y pudo haber mucho de leyenda en la publicidad que recibió con posterioridad.
Yo sólo puedo dar testimonio de la forma en que la heroica ciudad cayó en manos de las fuerzas del Ejército Rebelde el Primero de Enero de 1959.
¡Entonces las ideas de Martí triunfaron en nuestra Patria!

Fidel Castro Ruz

Mayo 18 de 2010

6 y 12 p.m.