domingo, 17 de enero de 2010

Haití pone a prueba el espíritu de cooperación


Las noticias que llegan de Haití configuran el gran caos que era de esperar en la situación excepcional creada por la catástrofe.
Sorpresa, asombro, conmoción en los primeros instantes, deseos de prestar ayuda inmediata en los más apartados rincones de la Tierra. ¿Qué enviar y cómo hacerlo hacia un rincón del Caribe, desde China, India, Vietnam y otros puntos ubicados a decenas de miles de kilómetros? La magnitud del terremoto y la pobreza del país generan en los primeros instantes ideas de necesidades imaginarias, que dan lugar a todo tipo de promesas posibles que después se tratan de hacer llegar por cualquier vía.
Los cubanos comprendimos que lo más importante en ese instante era salvar vidas, para lo cual estábamos entrenados no sólo frente a catástrofes como esa, sino también contra otras catástrofes naturales relacionadas con la salud.
Allí estaban cientos de médicos cubanos y, adicionalmente, un buen número de jóvenes haitianos de humilde origen, convertidos en bien entrenados profesionales de la salud, una tarea en la que hemos cooperado durante muchos años con ese hermano y vecino país. Una parte de nuestros compatriotas estaban de vacaciones y otros de origen haitiano se entrenaban o estudiaban en Cuba.
El terremoto superó cualquier cálculo; las casas humildes de adobe y barro ­­─de una ciudad con casi dos millones de habitantes­─ no podían resistir. Instalaciones gubernamentales sólidas se derrumbaron, manzanas completas de viviendas se desplomaron sobre los moradores, que a esa hora, al iniciarse la noche, estaban en sus hogares y quedaron sepultados bajo las ruinas, vivos o muertos. Las calles repletas de personas heridas clamaban por auxilio. La MINUSTAH, fuerza de Naciones Unidas, el Gobierno y la Policía quedaron sin jefatura ni puesto de mando. En los primeros instantes, la tarea de esas instituciones con miles de personas fue saber quiénes quedaban con vida y dónde.
La decisión inmediata de nuestros abnegados médicos que laboraban en Haití, así como de los jóvenes especialistas de la salud graduados en Cuba, fue comunicarse entre sí, conocer de su suerte y saber con qué se contaba para asistir al pueblo haitiano en aquella tragedia.
Los que estaban de vacaciones en Cuba se dispusieron de inmediato a partir, así como los médicos haitianos que se especializaban en nuestra Patria. Otros expertos cubanos en cirugía que han cumplido difíciles misiones se ofrecieron para partir con ellos. Basta decir que antes de 24 horas ya nuestros médicos habían atendido a cientos de pacientes. Hoy 16 de enero, a sólo tres días y medio de la tragedia, se elevaba a varios miles el número de personas afectadas que habían sido ya asistidas por ellos.
En horas del mediodía de hoy sábado, la jefatura de nuestra brigada informó entre otros datos los siguientes:
“…realmente es encomiable lo que están haciendo los compañeros. Es opinión unánime que Pakistán ha quedado pequeño -allí hubo otro gran terremoto donde algunos laboraron-; en aquel país muchas veces recibían fracturas incluso mal consolidadas, algunos aplastamientos, pero aquí ha sobrepasado todo lo imaginable: amputaciones abundantes, las operaciones prácticamente hay que hacerlas en público; es la imagen que habían imaginado de una guerra.”
“…el hospital Delmas 33 ya está funcionando; el mismo tiene tres salones quirúrgicos, con plantas eléctricas, áreas de consulta, etcétera, pero está absolutamente repleto.”
“…12 médicos chilenos se han incorporado, uno de ellos anestesiólogo; también ocho médicos venezolanos; nueve monjitas españolas; se espera la incorporación, de un momento a otro, de 18 españoles a los cuales la ONU y Salud Pública haitiana les había entregado el hospital, pero les faltaban recursos de urgencia que no habían podido arribar, por lo que decidieron sumarse a nosotros y comenzar de inmediato a trabajar.”
“…fueron enviados 32 médicos residentes haitianos, seis de ellos iban a ir directo a Carrefour, un sitio totalmente devastado. También viajaron los tres equipos quirúrgicos cubanos que llegaron ayer.”
“…estamos operando las siguientes instalaciones médicas en Puerto Príncipe:
Hospital La Renaissance.
Hospital del Seguro Social.
Hospital de la Paz.”
“…funcionan ya cuatro CDI (Centros de Diagnóstico Integral).”
En esta información se transmite sólo una idea de lo que están haciendo en Haití el personal médico cubano y de otros países que laboran con ellos, entre los primeros que llegaron a esa nación. Nuestro personal está en disposición de cooperar y unir sus fuerzas con todos los especialistas de la salud que han sido enviados para salvar vidas en ese pueblo hermano. Haití podría convertirse en un ejemplo de lo que la humanidad puede hacer por sí misma. La posibilidad y los medios existen, pero la voluntad falta.
Cuanto más tiempo se dilate el entierro o la incineración de los fallecidos, la distribución de alimentos y otros productos vitales, los riesgos de epidemias y violencias sociales se elevan.
En Haití se pondrá a prueba cuánto puede durar el espíritu de cooperación, antes de que el egoísmo, el chovinismo, los intereses mezquinos y el desprecio por otras naciones prevalezcan.
Un cambio climático amenaza a toda la humanidad. El terremoto de Puerto Príncipe, apenas tres semanas después, nos está recordando a todos cuán egoístas y autosuficientes nos comportamos en Copenhague.
Los países observan de cerca todo lo que ocurre en Haití. La opinión mundial y los pueblos serán cada vez más severos e implacables en sus críticas.

Fidel Castro Ruz

Enero 16 de 2010

7 y 46 p.m.

sábado, 16 de enero de 2010

¿QUÉ ESTÁN HACIENDO LOS SOLDADOS URUGUAYOS EN HAITÍ?



Hace poco tiempo, un Avión militar uruguayo se estrelló en Haití,
dejando el saldo de 11 muertos
En el Aviocar de la Fuerza Aérea viajaban seis uruguayos y cinco jordanos; el piloto perdió el control al entrar en una zona de turbulencias.
Once militares -seis de ellos uruguayos- murieron al estrellarse un avión de vigilancia perteneciente al contingente de la ONU en Haití cerca de la frontera con República Dominicana, en lo que se convirtió en el peor accidente de la aviación militar uruguaya.
Ahora, en esta otra tragedia que invade el pueblo haitiano, pone en estado de angustia a miles de familias uruguayas presas
de la incertidumbre de no tener noticias de sus familiares en aquel
país de centro América.
Jean Max Bellerive afirmó a la prensa que teme que el balance por el potente sismo del martes en su país podrá alcanzar una cifra superior.
“Haití necesita más que nunca de la solidaridad de sus hermanos y de la comunidad internacional”, declaró el embajador de Haití ante la OEA, Duly Brutus, en una sesión del Consejo Permanente del organismo.
“En nombre del gobierno lanzo un llamado a la comunidad internacional para que nos ayuden”, añadió Brutus ante el resto de embajadores.
Lo más urgente es “salvar a varios miles de personas aún con vida y que se encuentran bajo los escombros”, añadió Brutus.
Varios miembros civiles y militares del contingente de Naciones Unidas “están por el momento desaparecidos”, narró.
El presidente del país más pobre de América Latina, René Préval, aseguró por su parte en una entrevista al diario Miami Herald que los muertos podían ser miles, aunque se negó a dar un número preciso.
“Debemos hacer una evaluación”, dijo Préval, agregando que el panorama era “inimaginable”.
El último terremoto de esta envergadura tuvo lugar en 1842 en la segunda ciudad del país, Cap Haitien, que quedó prácticamente arrasada, recordó el diplomático ante la OEA.
La dimensión de la tragedia provocada por el sismo de magnitud 7 que arrasó Puerto Príncipe el martes, comenzó a emerger este miércoles con informaciones de cientos de muertos y desaparecidos, incluidos varios miembros de la misión de la ONU.
La parte baja de Puerto Príncipe fue “completamente destruida” por el sismo del martes en Haití, mientras el resto de la capital, en las colinas que la rodean, “se salvó un poco”, afirmó el miércoles ante la cámara de Diputados el canciller francés Bernard Kouchner.
El palacio presidencial, la sede de la ONU, varios ministerios, la catedral, el arzobispado y un hotel de lujo, entre cientos de edificios más, se derrumbaron en esta capital de más de dos millones de habitantes por el potente sismo, que fue seguido de un par de réplicas de magnitud 5,9 y 5,5 grados de magnitud.
El presidente René Preval y su esposa sobrevivieron al derrumbe del palacio presidencial, aseguró Robert Manuel, embajador de Haití en México, pero el arzobispo de Puerto Príncipe, monseñor Serge Miot, falleció en el derrumbe del arzobispado, se informó en Roma.
El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon afirmó que “los servicios básicos como agua y electricidad han colapsado casi totalmente. Aún debemos establecer el número de muertos o heridos, que consideramos que podrían ser cientos”.
En la sede de la ONU, por lo menos cinco personas murieron y entre 115 y 200 empleados expatriados de la ONU están desaparecidos tras el sismo devastador que golpeó Haití, informó Elisabeth Byrs, portavoz de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU.
Unas 200 personas estarían sepultadas bajo los escombros del hotel Le Montana, uno de los más lujosos de la ciudad, indicó el secretario francés de Cooperación, Alain Joyandet.
De diferentes capitales comenzó a informarse sobre muertes y desapariciones de efectivos de la Misión de Estabilización de la ONU en Haití Minustah, cuyo jefe civil, el tunecino Hedi Annabi, al igual que las personas que estaban con él en el edificio de la ONU, habrían muerto, indicó el canciller francés, Bernard Kouchner.
Entre los contingentes latinoamericanos de la Minustah se confirmó hasta ahora la muerte de cuatro militares brasileños y de un argentino.
También murieron ocho cascos azules de China, país que dio parte además de diez desaparecidos, y tres de Jordania.
En Chile se informó de la desaparición de la esposa del general chileno Ricardo Toro, segundo comandante de las Fuerzas de ocupación de Chile desplegadas en ese país, y de una funcionaria chilena de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas, Andrea Loi.
La Cancillería brasileña informó de la muerte de Zilda Arns, una brasileña dedicada a los derechos de la infancia, hermana del ex cardenal de Sao Paulo, Paulo Evaristo Arns.
El Instituto Geofísico estadounidense (USGS), informó que 24 fuertes réplicas sacudieron el país, tras el sismo de 7,0 de magnitud que se registró a las 16H53 locales del martes.
El papa Benedicto XVI apeló a la “generosidad de todos” para hacer frente a la “dramática situación” que viven los siniestrados.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que su país está dispuesto a enviar ayuda a Haití y este miércoles debía sostener una reunión de urgencia sobre el tema. Washington anunció además el envío de un primer equipo de rescatistas para ayudar a rastrillar los escombros en busca de supervivientes.
“El centro de Puerto Príncipe quedó destruido, es una verdadera catástrofe”, declaró un habitante de la capital, que debió caminar varios kilómetros hasta su vivienda en medio de verdaderas escenas de pánico.
El Departamento de Estado de E.U. coincidió con estas previsiones: “Está claro que hay muchos muertos”, dijo su portavoz, Philip Crowley.
El sismo derrumbó varias edificaciones de la capital, entre ellas el Palacio Nacional sede de Gobierno, la sede de la ONU, varias embajadas y la Catedral, y provocó el pánico en la población, sin que se tenga de momento un balance de víctimas mortales y de heridos.
“Creo que verdaderamente se trata de una catástrofe de enormes proporciones”, indicó el embajador de Haití en Estados Unidos, Raymond Alcide Joseph, a la cadena de televisión 'CNN'. Según las autoridades, además, los daños materiales pueden ser gigantescos.
Las comunicaciones con la isla se colapsaron tras la tragedia, que desató una alerta de tsunami para países caribeños como Cuba, las Bahamas y República Dominicana.
Un corresponsal de la agencia de noticias 'AFP' en Haití detalló que el sismo duró algo más de un minuto. Poco después, dos réplicas de 5,9 y 5,5 grados en la escala de Richter estremecieron el país, indicó el Instituto de Geofísica de Estados Unidos USGS.
El USGS indicó inicialmente que el movimiento telúrico fue de magnitud 7,0. Además, subrayó que el temblor se registró a 16 km de la capital y a 27 km de Petionville sureste, a una profundidad de 10 km.
Para medir la potencia de un sismo, el USGS utiliza la magnitud de momento. En esa escala abierta, un sismo de 6,0 grados se considera fuerte.
El fuerte sismo, además, se sintió con gran intensidad en su vecina República Dominicana, con la que comparte la isla La Española, informaron las autoridades.
“En todos los lugares se sintieron los efectos del temblor, no se ha reportado ningún daño, pese a que hemos estado monitoreando por todos los lugares más vulnerables”, señaló Luis Luna Paulino, director de la Defensa Civil dominicana a medios de prensa.
Las autoridades de Cuba realizaron evacuaciones preventivas en zonas bajas de la ciudad de Baracoa, en la región oriental de la isla, donde se sintió con intensidad el terremoto que sacudió a Haití, mientras vigilan la evolución del fenómeno.
Haití, que detenta la renta per cápita más baja de toda América y que cuenta con el 70 por ciento de sus ocho millones de habitantes en la pobreza, ha sido golpeada por una serie de catástrofes naturales y convulsiones políticas en los últimos años.
Las réplicas continuarán “durante días” y no se puede descartar otro sismo.
Las réplicas del fuerte terremoto de 7 grados en la escala Richter que sacudió ayer Haití continúan hoy con cierta frecuencia y podrían seguir produciéndose “durante unos días más”, según el Servicio Geológico de EEUU USGS.
Hasta las nueve de la mañana de hoy se habían registrado 39 réplicas mayores, de entre 4.5 y 5.9 en la escala Richter, de las cuales 14 eran de por lo menos 5.0 grados, dijo a EFE la geofísica del USGS Carrie Ann Bedwell.
Preguntado sobre la posibilidad de que se produzca un nuevo sismo, Bedwell no descartó ninguna posibilidad.
“Lo normal, tras un terremoto importante, es que con el tiempo la frecuencia de las réplicas vaya disminuyéndose, pero los terremotos son imprevisibles y las réplicas también”, dijo.
El terremoto causó importantes destrozos en la capital de Haití, Puerto Príncipe, y se ha cobrado un número aún desconocido de víctimas.
Se teme que las operaciones de rescate se vean dificultadas por las réplicas.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos informó este miércoles que considera "seriamente" el envío de tropas a Haití para garantizar la seguridad en ese país y ayudar en el rescate tras el seísmo registrado el martes.
El general Douglas Fraser, comandante del Mando Sur del Pentágono, responsable de las actividades militares en América Latina, dijo en una rueda de prensa que su país evalúa con la ONU la necesidad de enviar refuerzos estadounidenses a la Misión de Naciones Unidas en Haití, Minustah.
“Estudiamos el tema seriamente”, dijo el general, y añadió que mantener la seguridad es una preocupación “significativa”.
Fraser declaró que Estados Unidos enviaría un barco anfibio conuna fuerza de unos 2.000 marines, y que también ha puesto en alerta a una brigada del Ejército de Tierra, que suelen integrar unos 3.500 soldados.
Además, EEUU ya ha dirigido a Haití varios buques guardacostas, así como el portaaviones USS Carl Vincent, con base en Norfolk Virginia, que llegará a las proximidades del país mañana, dijo el general.
Aeronaves militares han hecho una evaluación preliminar en vuelos sobre el país caribeño y su conclusión es que la mayoría de losdaños se centra en Puerto Príncipe, la capital, mientras que las otras áreas de la nación han sufrido desperfectos menores, según Cheryl Mills, abogada del departamento de Estado y experta en Haití.
Rajiv Shah, director de la Agencia Estadounidense de Ayuda Internacional USAID, que coordina la respuesta de su país al desastre, afirmó que un equipo de 15 personas evaluará sobre el terreno las prioridades para el rescate y para preparar la llegada de equipos de socorro.
Dos equipos de ayuda, con 144 profesionales, está ya “en camino”, informó Shah.
Este miércoles el ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, informó sobre la desaparición de más de 200 personas que estaban alojadas en el lujoso hotel “Le Montana” de la capital haitiana, el cual colapsó por el terremoto que afectó a la nación en horas de la tarde de este martes.
“Había entre 300 y 400 huéspedes en el hotel y parece que sólo hay noticias del paradero de cien”, aseguró el jefe de la diplomacia francesa, quien precisó que aún no cuentan con suficientes datos para hacer un balance sobre las consecuencias del sismo de magnitud 7,3 en la escala de Richter que sacudió a la isla.
Kouchner agregó que tampoco se conoce el paradero del personal de la Misión de Naciones Unidas en Haití Minustah, ni de su jefe, el tunecino Hedi Annabi, cuyo edificio se derrumbó tras el terremoto de este martes.
El Palacio de Gobierno también sufrió los embates del sismo, residencia oficial del presidente haitiano, Rene Preval, quien se comunicó con la Embajada francesa en Puerto Príncipe.
El titular francés destacó que las conexiones con el país centroamericano han resultado difíciles, sin embargo se han ido restableciendo a lo largo del día.
El aeropuerto de Puerto Príncipe permanece cerrado luego del terremoto que tuvo su epicentro en las proximidades de esa capital, según la principal aerolínea dominicana que vuela hacia Haití, Caribair.
El contacto por vía telefónica quedó también cortado tras el movimiento sísmico, que causó graves daños en las instalaciones de telecomunicaciones.
Las operadoras Voilá y Haitel continúan prestando servicio a sus abonados, mientras que los de la compañía Digicel quedaron inoperantes, al haberse desplomado sus torres de comunicaciones.
El temblor causó daños en numerosos edificios de la capital haitiana, como supermercados, hoteles, un hospital, la catedral de Puerto Príncipe, viviendas y en las calles del país que son prácticamente intransitables.
Si bien no se han revelado cifras aún, las autoridades haitianas temen que, por el nivel de destrucción observado, sean cientos las muertes que ha dejado el potente movimiento sísmico.
Tras el movimiento telúrico que azotó a Haití, miles de personas permanecen desaparecidas, como el caso de dos ciudadanas chilenas que fueron reportadas por el comandante del contingente chileno, coronel de la Fuerza Aérea de Chile, Duncan Silva.
Se trata de Andrea Loi, quien se desempeña en la fuerza de ocupación de la Organización de Naciones Unidas ONU para Haití Minustah y de María Teresa Dowling, esposa del segundo comandante de las fuerzas de ocupación chilenas apostadas en Haití, general Ricardo Toro.
Por otro lado, cuatro militares de la fuerza de paz de Brasil en Haití perdieron la vida por el fuerte temblor como lo dio a conocer el general Carlos Alberto Barcellos, jefe de comunicación del Ejército brasileño.
Además fueron confirmados cinco heridos y varios militares brasileños desaparecidos del total de mil 266 que estaban apostados en ese país.
Brasil envió una nave, con 130 militares, para intercambio de contingentes, pero como no pudo aterrizar en Puerto Príncipe y lo hizo en República Dominicana.
Adicional a esto, tres cascos azules jordanos contingente de la misión de ocupación de Naciones Unidas en Haití fallecieron y 21 resultaron heridos como consecuencia del sismo.
Los cascos azules muertos son los mayores Atta Issa Hussein y Ashraf Ali Jayus, así como el cabo Raed Faraj Kal-Khawaldeh.
Jordania tiene mil 497 soldados en la misión de Naciones Unidas de estabilización de Haití, Minustah.
La Minustah tiene en total un personal de 11 mil personas, entre ellas 7 mil soldados y 2 mil policías.
El ex presidente de Haití, Jean Bertrand Aristide, envió este miércoles un mensaje de condolencia y solidaridad desde su exilio en Sudáfrica.
“Mi esposa y yo estamos con el pueblo de nuestro país y lloramos la muerte y destrucción acaecidas en Haití”, señala el escrito, difundido en nombre de Aristide por el Ministerio de Relaciones Internacionales y Cooperación sudafricano.
El ex mandatario calificó esta situación como “una tragedia que te deja sin palabras, una tragedia que lleva a todas las personas a la mayor compasión y solidaridad”.
“Desde África, el hogar ancestral de los haitianos, enviamos nuestras profundas condolencias y cariño a los cientos de niños, madres, padres, hermanos y hermanas afectados”, recalca Aristide, quien gobernó Haití unos meses en 1997 y más tarde en el período de 1994 a 1996, y desde el 2001 al 2004.
"Para toda la nación, nuestro amor y deseos de fortaleza y coraje en estos momentos tan difíciles”, concluye el escrito.
“Podemos oír a la gente pidiendo ayuda desde todos los rincones”
Edificios, hoteles, embajadas y hasta el palacio presidencial de Puerto Príncipe se han derrumbado
Una estampa devastadora. Edificios, hoteles, embajadas y hasta el palacio presidencial de Puerto Príncipe se han derrumbado. “Es una situación muy caótica, con escombros de las viviendas por todas partes. Hay una capa de polvo que cubre toda la capital. Podemos oír a la gente pidiendo ayuda desde todos los rincones. Se están produciendo réplicas y la gente está muy nerviosa”, asegura Kristie van de Wetering, trabajadora de Oxfam Internacional, desde el lugar de la tragedia.

Un catastrófico terremoto siembra la destrucción en Haití

La muerte y la destrucción es visible a cada paso por las calles de Puerto Príncipe.
Los testigos hablan de una situación dramática por culpa de uno de los peores terremotos en la historia de Haití. Los daños se dejan ver en todos los edificios de la capital haitiana, desde supermercados y hoteles hasta instituciones, catedrales y hospitales. Ninguno se ha librado.
“En medio de gritos y llantos, la gente está pasando la noche al raso”, ha relatado el jefe de la Delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Haití, Ricardo Conti, a primera hora de hoy. “La gente está tratando de consolarse los unos a los otros. Lo que se escucha por las calles son las oraciones de agradecimiento de los que han sobrevivido”, ha añadido.
“Todo el mundo temblaba, era como un baile, la gente salía de los vehículos, corría y gritaba”, ha explicado un testigo a la agencia Efe, quien ha dicho que “la carretera se abrió por la mitad” ante sus ojos.
Parecía el infierno, sin luz, el pleno caos. “La ciudad está toda a oscuras. Hay miles de personas sentadas en las calles”, ha contado a la agencia Reuters Rachmani Domersant, un jefe de operaciones de la ONG Food for the Poor, Comida para los pobres. “La gente corría, lloraba y gritaba”, recuerda.
América Latina continúa enviando este miércoles ayuda humanitaria y técnica a Haití, estremecida la víspera por un terremoto de magnitud de 7,3 en la escala de Richter que ha devastado a varias regiones del país más pobre del hemisferio y las pérdidas humanas todavía son incalculables.
Los Gobiernos de Cuba, Brasil, Guatemala, Ecuador, Perú, Chile y Venezuela, entre otros, enviaron hacia Haití ayuda humanitaria como personal médico y de rescate, especialistas en catástrofes, efectivos militares y bomberiles, así como también herramientas para atender el desastre, toneladas de alimentos, agua potable y medicinas.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, manifestó este miércoles su solidaridad con el pueblo de Haití y confirmó el envío de un avión con ayuda humanitaria para subsanar las necesidades básicas. La aeronave ya tocó suelo haitiano, según confirmó el equipo periodístico de teleSUR presente en el sitio.
Venezuela envió a Haití 19 médicos de la Brigada 51, 10 bomberos especialistas en búsqueda y salvamento, así como también 17 hombres de protección civil y 3 miembros de la Brigada Internacional “Simón Bolívar”.
Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, informó que el Gobierno antillano enviará una cantidad adicional de médicos, medicinas y material quirúrgico, e indicó que de los 400 cooperantes que ya están en la isla, sólo dos recibieron “lesiones leves”.
El gigante del Sur, Brasil, envió a su ministro de Defensa, a dos comandantes del Ejército y la Marina, y movilizó ocho aviones y hasta 15 millones de dólares para ayudar a Haití y hacer operativa su fuerza militar de mil 266 efectivos en las labores de auxilio.
El anuncio fue hecho por el portavoz del Ejército brasileño, Carlos Barcellos, quien destacó que la prioridad en este momento es “auxiliar a la población”, con el mantenimiento de la capacidad operacional del contingente militar.
El jefe de Estado brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, se declaró “profundamente consternado con la tragedia”.
Otra nación latinoamericana que se solidarizó con Haití, fue Guatemala, que anunció el envío de soldados especializados en labores de rescate para ayudar a las víctimas atrapadas en derrumbes.
El primer mandatario de la nación centroamericana, Álvaro Colom, anunció la ayuda.
Por Perú, Rafael Rey, Ministro de Defensa, afirmó que el Gobierno de su país enviará dos aviones de la Fuerza Aérea a Haití, con alimentos y otros materiales para los damnificados.
El titular de la cartera peruana de Defensa realizó un llamado a las empresas productoras del país, con la finalidad de que realicen donaciones de alimentos y otros artículos de primera necesidad.
Los Gobiernos de Chile y Ecuador, también se sumaron al grupo de países que enviaron ayuda, para atender a la catástrofe que embate a Haití.
Según la secretaria nacional de Gestión de Riesgo de Ecuador, María del Pilar Cornejo, esa nación dispuso de recursos humanos especializados en salvamento, medicina y alimentos.
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, indicó que su país enviará 12 toneladas de alimentos y tres toneladas de medicamentos, los cuales serán transportados en un avión carguero de la Fuerza Aérea de Chile.
Además, el equipo que se trasladará a la zona de la catástrofe está integrado por personal de la Oficina Nacional de Emergencia (Onem), dos carabineros, miembros del Ejército, 20 médicos del Ministerio de Salud y dos perros de búsqueda.
La dignataria, designó al ex canciller Juan Gabriel Valdés, que fue el primer jefe de la Misión de Naciones Unidas en Haití Minustah, como delegado presidencial en la zona de la catástrofe.
Hasta el momento, no existen cifras oficiales del devastador movimiento telúrico.
Sin embargo, el Primer Ministro de Haití, Jean Max Bellerive, afirmó que la cifra de muertos por el terremoto es mayor a 100 mil personas.
“Son cientos de miles los fallecidos a causa del terremoto que sacudió ayer el país, la población ha reaccionado con madurez. La gente está tratando de ayudarse unos a otros, tratando de organizarse”, dijo el funcionario a la prensa internacional, poco después que el presidente, René Préval, estimaba los “miles de muertos” por el fenómeno natural.
En declaraciones a la prensa estadounidense, el presidente haitiano, René Preval, limitándose a dar cifras, sostuvo que en estos momentos lo que prevalece es hacer “una evaluación” de la situación, aunque ya creía que había miles de muertos, agregando que el paisaje era “inimaginable”.
Por lo pronto, autoridades en la isla, sólo se encargan del rescate de víctimas y de atender las distintas emergencias de las personas que han perdido todo, hasta que se pueda dar, gracias a la ayuda internacional, las cifras oficiales de las víctimas y afectados.
Tantas veces hemos hablado a través de estos medios del significado irracional y reaccionario, de que tropas uruguayas estén participando en el contingente de ocupación de Haití, que nos fatiga a nosotros mismos tener que insistir en estos aspectos.
Cuba y Venezuela envían a la nación caribeña, maestros, enfermeros, alimentos, cuadernos y medicinas. Uruguay en cambio bajo el gobierno de izquierda del Frente Amplio, manda soldados mercenarios pagos por el imperialismo, para reprimir al pueblo haitiano que ha sido despojado de un gobierno legítimamente elegido más allá del tenor y carácter del mismo.
Precisamente nuestro compañero de tareas Diego Martínez ha venido tratando el tema de Haití, antes de que sucedieran los lamentables sucesos catastróficos de la tarde del martes.
Es hora de que el gobierno uruguayo del Frente Amplio revea su posición y retire sus tropas de ocupación, sustituyéndolas por enfermeras, médicos, maestros, estudiantes y técnicos, capaces de socorrer y ayudar en serio al sufrido pueblo haitiano.
Mejor tarde que nunca. O la mancha que cubre al gobierno frenteamplista perdurará por siempre.

CX36 RADIO CENTENARIO

viernes, 15 de enero de 2010

La lección de Haití



Desde hace dos días, casi a las 6 de la tarde, hora de Cuba, ya de noche en Haití por su ubicación geográfica, las emisoras de televisión comenzaron a divulgar noticias de que un violento terremoto, con magnitud de 7,3 en la escala Richter, había golpeado severamente a Puerto Príncipe. El fenómeno sísmico se había originado en una falla tectónica ubicada en el mar, a sólo 15 kilómetros de la capital haitiana, una ciudad donde el 80% de la población habita casas endebles construidas con adobe y barro.
Las noticias continuaron casi sin interrupción durante horas. No había imágenes, pero se afirmaba que muchos edificios públicos, hospitales, escuelas e instalaciones de construcción más sólida se reportaban colapsadas. He leído que un terremoto de magnitud 7,3 equivale a la energía liberada por una explosión igual a 400 mil toneladas de TNT.
Descripciones trágicas eran transmitidas. Los heridos en las calles reclamaban a gritos auxilios médicos, rodeados de ruinas con familias sepultadas. Nadie, sin embargo, había podido transmitir imagen alguna durante muchas horas.
La noticia nos tomó a todos por sorpresa. Muchos escuchábamos con frecuencia informaciones sobre huracanes y grandes inundaciones en Haití, pero ignorábamos que el vecino país corría riesgo de un gran terremoto. Salió a relucir esta vez que hace 200 años se había producido un gran sismo en esa ciudad, que seguramente tendría unos pocos miles de habitantes.
A las 12 de la noche no se mencionaba todavía una cifra aproximada de víctimas. Altos jefes de Naciones Unidas y varios Jefes de Gobierno hablaban de los conmovedores sucesos y anunciaban el envío de brigadas de socorro. Como hay desplegadas allí tropas de la MINUSTAH, fuerzas de Naciones Unidas de diversos países, algunos ministros de defensa hablaban de posibles bajas entre su personal.
Fue realmente en la mañana de ayer miércoles cuando comenzaron a llegar tristes noticias sobre enormes bajas humanas en la población, e incluso instituciones como Naciones Unidas mencionaban que algunas de sus edificaciones en ese país habían colapsado, una palabra que no dice nada de por sí o podía significar mucho.
Durante horas ininterrumpidas continuaron llegando noticias cada vez más traumáticas de la situación en ese hermano país. Se discutían cifras de víctimas mortales que fluctúan, según versiones, entre 30 mil y 100 mil. Las imágenes son desoladoras; es evidente que el desastroso acontecimiento ha recibido amplia divulgación mundial, y muchos gobiernos, sinceramente conmovidos, realizan esfuerzos por cooperar en la medida de sus recursos.
La tragedia conmueve de buena fe a gran número de personas, en especial las de carácter natural. Pero tal vez muy pocos se detienen a pensar por qué Haití es un país tan pobre. ¿Por qué su población depende casi en un 50 por ciento de las remesas familiares que se reciben del exterior? ¿Por qué no analizar también las realidades que conducen a la situación actual de Haití y sus enormes sufrimientos?
Lo más curioso de esta historia es que nadie pronuncia una palabra para recordar que Haití fue el primer país en que 400 mil africanos esclavizados y traficados por los europeos se sublevaron contra 30 mil dueños blancos de plantaciones de caña y café, llevando a cabo la primera gran revolución social en nuestro hemisferio. Páginas de insuperable gloria se escribieron allí. El más eminente general de Napoleón fue derrotado. Haití es producto neto del colonialismo y el imperialismo, de más de un siglo de empleo de sus recursos humanos en los trabajos más duros, de las intervenciones militares y la extracción de sus riquezas.
Este olvido histórico no sería tan grave como el hecho real de que Haití constituye una vergüenza de nuestra época, en un mundo donde prevalecen la explotación y el saqueo de la inmensa mayoría de los habitantes del planeta.
Miles de millones de personas en América Latina, África y Asia sufren de carencias similares, aunque tal vez no todas en una proporción tan alta como Haití.
Situaciones como la de ese país no debieran existir en ningún lugar de la Tierra, donde abundan decenas de miles de ciudades y poblados en condiciones similares y a veces peores, en virtud de un orden económico y político internacional injusto impuesto al mundo. A la población mundial no la amenazan únicamente catástrofes naturales como la de Haití, que es sólo una pálida sombra de lo que puede ocurrir en el planeta con el cambio climático, que fue realmente objeto de burla, escarnio y engaño en Copenhague.
Es justo expresar a todos los países e instituciones que han perdido algunos ciudadanos o miembros con motivo de la catástrofe natural en Haití: no dudamos que realizarán en este instante el mayor esfuerzo por salvar vidas humanas y aliviar el dolor de ese sufrido pueblo. No podemos culparlos del fenómeno natural que ha tenido lugar allí, aunque estemos en desacuerdo con la política seguida con Haití.
No puedo dejar de expresar la opinión de que es hora ya de buscar soluciones reales y verdaderas para ese hermano pueblo.
En el campo de la salud y otras áreas, Cuba, a pesar de ser un país pobre y bloqueado, desde hace años viene cooperando con el pueblo haitiano. Alrededor de 400 médicos y especialistas de la salud prestan cooperación gratuita al pueblo haitiano. En 227 de las 337 comunas del país laboran todos los días nuestros médicos. Por otro lado, no menos de 400 jóvenes haitianos se han formado como médicos en nuestra Patria. Trabajarán ahora con el refuerzo que viajó ayer para salvar vidas en esta crítica situación. Pueden movilizarse, por lo tanto, sin especial esfuerzo, hasta mil médicos y especialistas de la salud que ya están casi todos allí y dispuestos a cooperar con cualquier otro Estado que desee salvar vidas haitianas y rehabilitar heridos.
Otro elevado número de jóvenes haitianos cursan esos estudios de medicina en Cuba.
También cooperamos con el pueblo haitiano en otras esferas que están a nuestro alcance. No habrá, sin embargo, ninguna otra forma de cooperación digna de calificarse así, que la de luchar en el campo de las ideas y la acción política para poner fin a la tragedia sin límite que sufren un gran número de naciones como Haití.
La jefa de nuestra brigada médica informó: “la situación es difícil, pero hemos comenzado ya a salvar vidas”. Lo hizo a través de un escueto mensaje horas después de su llegada ayer a Puerto Príncipe con refuerzos médicos adicionales.
Tarde en la noche comunicó que los médicos cubanos y los haitianos graduados de la ELAM se estaban desplegando en el país. Habían atendido ya en Puerto Príncipe más de mil pacientes, poniendo a funcionar con urgencia un hospital que no había colapsado y utilizando casas de campaña donde era necesario. Se preparaban para instalar rápidamente otros centros de atención urgente.
¡Sentimos un sano orgullo por la cooperación que, en estos instantes trágicos, los médicos cubanos y los jóvenes médicos haitianos formados en Cuba están prestando a sus hermanos de Haití!

Fidel Castro Ruz

Enero 14 de 2010

8 y 25 p.m.

martes, 12 de enero de 2010

Cercando a Venezuela



La llegada al poder, en Venezuela, del Presidente Hugo Chávez el 2 de febrero de 1999 coincidió con un acontecimiento militar traumático para Estados Unidos: la clausura de su principal instalación militar en la región, la base Howard, situada en Panamá, cerrada en virtud de los Tratados Torrijos-Carter (1977).
En sustitución, el Pentágono eligió cuatro localidades para controlar la región: Manta en Ecuador, Comalapa en El Salvador y las islas de Aruba y Curazao (de soberanía holandesa).
A sus -por decirlo así- ‘tradicionales’ misiones de espionaje, añadió nuevos cometidos oficiales a estas bases (vigilar el narcotráfico y combatir la inmigración clandestina hacia Estados Unidos), y otras tareas encubiertas: luchar contra los insurgentes colombianos; controlar los flujos de petróleo y minerales, los recursos en agua dulce y la biodiversidad. Pero desde el principio sus principales objetivos fueron: vigilar Venezuela y desestabilizar la Revolución Bolivariana.
Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, el Secretario norteamericano de Defensa, Donald Rumsfeld, definió una nueva doctrina militar para enfrentar al “terrorismo internacional”. Modificó la estrategia de despliegue exterior, fundada en la existencia de enormes bases dotadas de numeroso personal. Y decidió reemplazar esas megabases por un número mucho más elevado de Foreign Operating Location (FOL, Sitio Operacional Preposicionado) y de Cooperative Security Locations (CSL, Sitio Compartido de Seguridad) con poco personal militar pero equipado con tecnologías ultramodernas de detección.
Resultado: en poco tiempo, la cantidad de instalaciones militares estadounidenses en el extranjero se multiplicó, alcanzando la insólita suma de 865 bases de tipo FOL o CSL desplegadas en 46 países. Jamás en la historia, una potencia multiplicó de tal modo sus puestos militares de control para implantarse a través del planeta.
En América Latina, el redespliegue de bases ya permitió que la de Manta (Ecuador) colaborase en el fallido golpe de Estado del 11 de abril de 2002 contra el Presidente Chávez. A partir de entonces, una campaña mediática dirigida por Washington empieza a difundir falsas informaciones sobre la pretendida presencia en ese país de células de organizaciones como Hamás, Hezbolá y hasta Al Qaeda.
Con el pretexto de vigilar tales movimientos, y en represalia contra el gobierno de Caracas que puso fin, en mayo de 2004, a medio siglo de presencia militar estadounidense en Venezuela, el Pentágono amplia el uso de sus bases militares en las islas de Aruba y Curazao, situadas muy cerca de las costas venezolanas, donde últimamente se han incrementado las visitas de buques de guerra estadounidenses.
Lo cual ha sido recientemente denunciado por el Presidente Chávez: “Es bueno que Europa sepa que el imperio norteamericano está armando hasta los dientes, llenando de aviones de guerra y de barcos de guerra las islas de Aruba y Curazao. (…). Estoy acusando al Reino de los Países Bajos de estar preparando, junto al imperio yanqui, una agresión contra Venezuela” (1).
En 2006, se empieza a hablar en Caracas de “socialismo del siglo XXI”, nace la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) y Hugo Chávez es reelegido presidente. Washington reacciona imponiendo un embargo sobre la venta de armas a Venezuela, bajo el pretexto de que Caracas “no colabora suficientemente en la guerra contra el terrorismo”. Los aviones F-16 de las fuerzas aéreas venezolanas se quedan sin piezas de recambio. Ante esa situación, las autoridades venezolanas establecen un acuerdo con Rusia para dotar a su fuerza aérea de aviones Sukhoi. Washington denuncia un presunto “rearmamento masivo” de Venezuela, omitiendo recordar que los principales presupuestos militares de América Latina son los de Brasil, Colombia y Chile.
Y que, cada año, Colombia recibe una ayuda militar estadounidense de 630 millones de dólares (unos 420 millones de euros).
A partir de ahí, las cosas se aceleran. El 1 de marzo de 2008, ayudadas por la base de Manta, las fuerzas colombianas atacan un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) situado en el interior del territorio de Ecuador. Quito, en represalia, decide no renovar el acuerdo sobre la base de Manta que vence en noviembre de 2009. Washington responde, el mes siguiente, con la reactivación de la IV Flota (desactivada en 1948, hace sesenta años…) cuya misión es vigilar la costa atlántica de América del Sur. Un mes más tarde, los Estados sudamericanos, reunidos en Brasilia, replican creando la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), y, en marzo de 2009, el Consejo de Defensa Suramericano.
Unas semanas después, el embajador de Estados Unidos en Bogotá anuncia que la base de Manta será relocalizada en Palanquero, Colombia.
En junio, con el apoyo de la base estadounidense de Soto Cano, se produce el golpe de Estado en Honduras contra el Presidente Manuel Zelaya quien había conseguido integrar a su país en el ALBA. En agosto, el Pentágono anuncia que dispondrá de siete nuevas bases militares en Colombia. Y en octubre, el presidente conservador de Panamá, Ricardo Martinelli, admite que ha cedido a Estados Unidos el uso de cuatro nuevas bases militares.
De ese modo, Venezuela y la Revolución Bolivariana se ven rodeadas por nada menos que trece bases estadounidenses, situadas en Colombia, Panamá, Aruba y Curazao, así como por los portaaviones y navíos de guerra de la IV Flota. El Presidente Obama parece haber dejado manos libres al Pentágono. Todo anuncia una agresión inminente. ¿Consentirán los pueblos que un nuevo crimen contra la democracia se cometa en América Latina?

Ignacio Ramonet

Un capitalismo en crisis golpea fuerte a latinoamérica

Muy elevado fue el costo de la crisis global capitalista para los trabajadores en América Latina y El Caribe, que vieron esfumarse en 2009 dos millones de empleos, lo cual equivale a prácticamente igual número de familias que quedaron en el desamparo y la incertidumbre.
Los datos fueron revelados en las últimas horas por la Organización Internacional del Trabajo, OIT, entidad que advierte que, dadas las condiciones de la economía mundial, es muy difícil que la situación se pueda revertir durante este año.
A nivel urbano la pérdida de puestos de trabajo se elevó de 7,5 al 8,4%, lo cual se mezcla con una baja regional del 1,8% del Producto Interno Bruto, PIB, para hacer una combinación altamente explosiva.
Es claro que el panorama tiene altibajos, pues la crisis golpeó más donde mayor es la dependencia hacia Estados Unidos, o donde las autoridades actuaron con lentitud para enfrentar la debacle.
Uruguay y Bolivia parecen ser los países donde menos se sintió el impacto. De hecho en ambas naciones los ciudadanos optaron en recientes elecciones a mantener el mismo modelo económico, político y social de los últimos años, satisfechos, sin duda alguna, por los resultados obtenidos.
En Venezuela, a pesar de la caída en el PIB, también hubo importantes logros, siendo el mayor de todos la reducción constante de los índices de pobreza y pobreza extrema y una mejoría en la distribución de los ingresos.
Según el presidente del Instituto Nacional de Estadísticas de Venezuela, Elías Eljuri, en los últimos doce meses la pobreza bajó del 27,5 al 24,2%, mientras que el índice de personas en el desamparo se contrajo al 6 por ciento, algo no logrado en las seis décadas anteriores.
Por el contrario, en México todas las alarmas se dispararon luego de un año desastroso durante el cual el PIB perdió 6,7%, la tasa más alta de la región, y el paro laboral creció a nivel nacional hasta alcanzar al 6,8% en las principales ciudades, con mayores daños en los sectores de la industria y la construcción.
Según la OIT, el desempleo seguirá afectando durante todo 2010 a esa nación, aún y cuando se registrase algún eventual crecimiento de la economía, a lo que se suma un aumento generalizado de precios en los primeros días del año.
Para las pequeñas naciones centroamericanas la falta de trabajo es uno de los principales problemas, unido a la pobreza y la inseguridad.
Un factor negativo es la expulsión de migrantes desde los países desarrollados. Sólo en 2009 las autoridades de Estados Unidos repatriaron a 27 000 guatemaltecos y unos 23 000 salvadoreños, quienes además de interrumpir el envío de remesas a sus familiares, vuelven a sus países de origen sin trabajo y con pesadas deudas.
En términos netos, el costo del capitalismo agravado por la crisis es muy alto para Nuestra América y se expresa en dolorosas cifras: 18 millones de desempleados, 189 millones de pobres y 86 millones en la extrema pobreza, que son la mejor muestra del fracaso de un sistema que nunca funcionó para nuestros pueblos, pero si fue un buen negocio para los ricos.
No se trata sólo de invertir la ecuación, sino de buscar nuevas fórmulas con la conciencia clara de que no hay caminos para andarlos solos y que, como advierten poetas y visionarios, sólo hay salvación posible, si nos salvamos todos.

Roberto Morejón

EEUU: dieciocho veteranos de guerra se suicidan cada día



Los ex combatientes estadounidenses licenciados de campañas bélicas en Iraq y Afganistán parecen tener una tendencia al suicidio mayor que otros sectores de la población castrense, reveló un estudio.
El Secretario de Asuntos de los Veteranos, el general Eric Shinseki, dijo que el índice de suicidios de hombres de entre dieciocho y 29 años que abandonaron las Fuerzas Armadas aumentó un 26 por cientro entre el año 2005 al 2007.
Shinseki dijo que en promedio dieciocho veteranos de guerra se suicidan cada día. Los funcionarios del departamento presumen que la mayor parte de este grupo prestó servicio en Iraq o Afganistán.
Empero, las estadísticas indican que los ex combatientes que usaron los servicios médicos del departamento en 2007 estuvieron menos inclinados a suicidarse que los que no lo hicieron. La tendencia representa un cambio respecto a 2005.
En los últimos años, el departamento contrató a miles de siquiatras y sicólogos y creó una línea telefónica de emergencia para atender casos de posibles suicidios, que “rescató” a casi 6 000 ex combatientes y personal militar aquejados de depresión.
El ejército padeció el año pasado una cifra récord de suicidios. Aunque el mando militar difunde con frecuencia esas estadísticas, ha sido mucho más difícil recopilarlas entre los ex combatientes una vez que son licenciados.
El departamento calculó las estadísticas utilizando las cifras de los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC) de 16 estados.
En 2005, el índice por cada 100.000 ex combatientes entre los 18 y los 29 años fue de 44,99, frente a 56,77 en 2007, según el departamento.
En una conferencia pronunciada el lunes en Washington para la prevención del suicidio, Shinseki dijo que su organismo necesita mejorar la comprensión de las causas de cada suicidio.
Agregó que desea ver además protocolos más rígidos en los centros del departamento sobre cómo atender a un ex combatiente potencialmente suicida, algo parecido al paciente que ha sufrido un ataque cardíaco.
Agregó que entre los más de 30 000 suicidios que ocurren cada año en Estados Unidos, 20% son de ex combatientes.
“¿Por qué sabemos tanto de los suicidios pero sabemos tan poco de cómo prevenirlos?”, preguntó Shinseki. “Es una simple pregunta para la que no tenemos respuesta”, agregó.

sábado, 9 de enero de 2010

HOMENAJE A SOLEDAD BARRET



MUJER... ESENCIALMENTE LUCHADORA INTERNACIONALISTA

Hoy, 6 de enero, hubiera cumplido 65 años.
Si el Terror no tronchaba su vida con violencia en un 8 de enero de 1973 en la "Chácara de Sao Bento", Pernambuco, Brasil.
Ella puede ser señalada como ejemplo de mujer de la segunda mitad del siglo pasado en su papel de revolucionaria en el Cono Sur sudamericano. Su militancia fue muy temprana, siendo casi una niña salió del Paraguay en medio del exilio colectivo de los Barret en los prolegómenos del FULNA aquí y en Uruguay, reconocida y admirada en Montevideo por su ajetreada actividad social entre la colectividad de exiliados y uruguayos cuya fugaz estrella lució en su discurso antinazi de un mitin multitudinario de reparación al atentado que sufriera por esos días en esa ciudad. Finalmente, su trágica muerte y que no podía ser de otro modo cuando el pueblo brasileño oprimido se levantaba desigualmente en armas contra la feroz dictadura de los macacos militares. La tragedia no sólo llegó a ella sino al futuro niño que acunaba sus entrañas tajoneadas salvajemente por los sicarios.
Hubieron muchísimas y valientes mujeres que ofrendaron sus vidas durante la dictadura, tanto en Paraguay como en la Argentina, sin embargo la Barret tuvo un especial carisma: fue tan bella y sensual como revolucionaria, traía en la sangre el fervor militante tanto de su padre como del abuelo, tan figura local como internacionalista al modo del viejo Rafael Barrett anarquista, fue amada y admirada entrañablemente por sus compañeros y odiada visceralmente por los enemigos de clase. La Barrett no anduvo con medias tintas, por todo ello su figura contribuye a llenar de mística a sus congéneres que lucha construyendo el socialismo en este Siglo XXI.

Caacupé, enero 6 de 2010.

Agripino Silva.

Soledad Barret
(Daniel Viglietti)

La duda lleva mi mano hasta la guitarra
mi vida entera no alcanza para creer
que puedan cerrar lo limpio de tu mirada;
no existe tormenta ni nube de sangre que puedan borrar
tu clara señal.

La soledad de mi mano se da con otras
buscando dejar lo suyo por los demás,
que a mano herida que suelta sus armamentos
hay que enamorarla con la mía o todas que los van a alzar,
que los van a alzar.

Una cosa aprendí junto a Soledad:
que el llanto hay que empuñarlo, darlo a cantar.

Caliente enero, Recife, silencio ciego,
las cuerdas hasta olvidaron el guaraní,
el que siempre pronunciabas en tus caminos
de muchacha andante, sembrando justicia donde no la hay,
donde no la hay.

Otra cosa aprendí con Soledad:
que la patria no es un solo lugar.

Cual el libertario abuelo del Paraguay
creciendo buscó su senda, y el Uruguay
no olvida la marca dulce de su pisada
cuando busca el norte, el norte Brasil, para combatir,
para combatir.

Una tercera cosa nos enseñó:
lo que no logre uno ya lo harán dos.

En algún sitio del viento o de la verdad
está con su sueño entero la Soledad.
No quiere palabras largas ni aniversarios;
su día es el día en que todos digan,
armas en la mano: "patria, rojaijú".

LA BARRET

Era, después de todo, nieta del escritor anarquista RAFAEL BARRETT, autor de "EL DOLOR PARAGUAYO", esa aguda denuncia de las injusticias que ocurrían en nuestro país. Soledad Barrett murió a los 28 años de edad en Recife, el 8 de enero de 1973.
Ha tenido que pasar más de tres décadas para que su heroísmo revolucionario empezara a ser conocido en su país natal. Antes, Mario Benedetti y Daniel Viglietti inmortalizaron en letras y músicas su personalidad cautivante.

** El relato de Jorge Coronel, sin embargo, no se detiene allí. Ya señalamos que había elegido una senda novedosa: las defecciones que ocurrieron durante la lucha por transformar la realidad social. Era inevitable, pues, que junto a la trayectoria límpida de Soledad se trace un paralelo ominoso con la vida de su entregador, su propia pareja, el cabo Anselmo. Se trata de un líder revolucionario odiado por una generación de brasileños, pues fue el delator de sus propios compañeros, llevando a muchos de ellos a un destino fatal.
** Nadie, en el Brasil, conoce su cara. Sigue viviendo, cercano ya a los 70 años, con el rostro cambiado por la cirugía plástica y protegido por la inteligencia de la Marina brasileña y la CIA. El cabo Anselmo dos Santos es solo un espectro que en nada recuerda al joven que encabezó la rebelión de los marineros en 1963 e integró la Vanguardia Popular Revolucionaria, una fuerza de izquierda brasileña sumada a la guerrilla. Soledad, embarazada de cinco meses, fue muerta a raíz de la delación de este hombre que indicó a los militares la ubicación de la chacra de São Bento donde ocurrió la masacre.

Publicado por Foro Derechos Humanos -MERCOSUR de Los PUEBLOS


http://foroddhhmercosur.blogspot.com/ Blog DDHH Mercosur-

Trabajadores ocupan 2033 hectáreas en Bella Unión

Hay cañero hay un suelo hay,
Pachamama de todos,
hay como crece el cañaveral,
hay la raíz del cañero en el suelo hay,
machete tumbando;
toda la fibra del cañaveral.
Hay cuando empiece arder...
caña por caña será el nuevo amanecer.
En plena noche.-

(Hay caña de azúcar, dame fuerza pa la lucha!! - 4$ de Propina -)

Entrevista realizada a Juan Santana, integrante del Sindicato UTAA, ocupante de la colonia "Raúl Sendic Antonaccio" cerca de Bella Unión.

En la madrugada del lunes 4 de enero de 2010, fue ocupada por Asalariados Rurales y Pequeños Productores la colonia "Sendic Antonaccio", ubicada en la cercanía de Bella Unión.
Marina: - Buenas tardes Juan Santana, cuantas personas ocuparon y porqué ocuparon la colonia
Juan: - La ocupación es porque el Instituto nos llevaba a cuentos, nos había propuesto a las Organizaciones y a los Pequeños Productores y Asalariados Rurales que iban a otorgar las tierras antes de las elecciones. Eso no fue así;
Llegamos otra vez a que se nos iba a otorgar las tierras antes del fin de año, y todavía no hay ninguna resolución.
Hay entre 42 y 45 familias ocupando el predio, la ocupación se da porque consideramos que es una falta de respeto con los familiares de los Pequeños Productores y Asalariados Rurales; tienen que ofrecernos una propuesta que sea viable para todos los trabajadores.
Marina: - ¿Son de Bella Unión los ocupantes?
Juan: - Acá hay de UTAA, 18 compañeros; que se le iban a otorgar las tierras, después hay de otras Organizaciones Granjeras y de SOCCA otros tantos.
Marina: - ¿Cuántas hectáreas ocuparon?
Juan: - Mira acá estamos en unas 2033 hectáreas que en un principio el Sr Presidente vino a la plaza, a anunciar que habían 2033 ha, pa los Pequeños Productores y Asalariados Rurales. Esas son las hectáreas que estamos ocupando.
Por ahora, hay unos 638 h. plantados, pero no hay ningún tractor para hacer el trabajo de riego, no hay ninguna reguera para hacer el sistema de riego; no hay ningún sistema de riego para hacer nada.
Se pierde materia prima porque no hay ninguna condición, es decir, no hay nada con que trabajar la tierra.
Marina: - ¿Recibieron alguna notificación del Gobierno?
Juan: - Estuvimos en contacto con algunos del Instituto (Instituto de Colonización de Tierra).
Hoy de mañana vino una representante del Instituto con la policía, tuvimos que salir provisoriamente de las tierras (4 de enero de 2010). Nosotros tenemos una determinación: "hasta que no se cumplan las condiciones que queremos, no nos vamos a retirar".
Marina: - Muchas gracias Juan Santana, y a las órdenes, un abrazo.-
Juan: - Gracias a vos, un abrazo.-

Entrevista Realizada por Marina Montero para Posta Porteña.

EL GOBIERNO DEL FRENTE AMPLIO VENDIÓ EL PAÍS PARA LOS PRÓXIMOS 30 AÑOS

Estamos debiendo 34.363 millones de dólares; el Dr. Vázquez le pagó 10 mil millones o más porque eso es lo que figura en el calendario pero generalmente se termina pagando más entre capital e intereses, y debemos 15 mil millones más. ¿Y cuál es la solución?: más deuda.
Entrevista a Juan Polidoro. Lunes 4 de enero de 2010
“esto es más pobreza. Yo les pido disculpas si hablo con cierta pasión, capaz que me equivoqué en algo, me podría hacer el distraído como se están haciendo muchos, la Universidad, los intelectuales, los que escribieron libros, los que hablaron durante 40 años de socialismo y de esto y lo otro; que se hacen los giles, los otarios, los distraídos: esto es más pobreza”

Ángeles: El sábado y hoy de mañana estuvimos hablando del calendario de la deuda que el Banco Central subió a la página el 31 de diciembre. Y hablamos de números y dijimos que vamos a hablar con Polidoro en el correr de la semana.
Polidoro ya está acá así que vamos a hablar hoy mismo.
Polidoro: Con todo el gusto. Buenos días, feliz año para todos.
Quisiera ser preciso y no atosigar a la audiencia con números porque se les puede escapar lo más sustancial.
Vamos a precisar bien que estamos hablando de la deuda pública, o sea la deuda que debe el gobierno central, el Banco Central, los entes y las intendencias, el estado uruguayo. Además también vamos a precisar qué es la deuda global, es decir la interna, la deuda contraída en el mercado interno y la deuda contraída en el mercado externo. Que no digan deuda externa sino deuda global, que es lo que hay que pagar, lo que debemos.
Entonces es calendario de la deuda global y bruta. Bruta, porque no le restamos las reservas internacionales. Cuando escuchen por ahí "deuda neta", es porque a la deuda bruta le restaron las reservas internacionales.
El Banco Central, el último día de cada trimestre, o sea en marzo, junio, setiembre y diciembre, el último día, a las cinco en punto de la tarde, sube este calendario, nos dice cuanto debemos de capital e intereses y publica el anterior.
O sea este 31 de diciembre publicaron a setiembre del 2009. Para que la audiencia chequee, pueden ir a la página: www.bcu.gub.uy, indicadores económicos, finanzas públicas y endeudamiento y por último van a deuda global y financiamiento al sector público, ahí hay muchos calendarios. Ustedes buscan calendario del servicio deuda bruta, sector público.
Vade retro, pero vamos a ir al gobierno de Jorge Batlle.
En el gobierno del Dr. Batlle, tomó la deuda global esta de la que estamos hablando, la tomó en 8.500 millones de dólares de capital.
La crisis del 2002 fue histórica. Vamos a recordar que el Producto bruto Interno que estaba en 20 mil millones cayó a 10 mil millones en términos del valor en dólares y en términos reales cayó un 10 %. Fue una depresión, nunca se vivió una crisis financiera, económica y social así, nunca se había llegado a niveles tan grandes de pobreza. Con eso nos endeudamos por mucho tiempo y en mayo del 2003 hubo un refinanciamiento de la deuda, lo que se llama un canje de deuda. Durante el gobierno de Batlle se asistió a bancos fundidos o sea que nos endeudamos más para asistir a bancos fundidos por la gran crisis del 2002.
Entonces esa deuda que tomó en 8.500 millones el Dr. Batlle la dejó en 13.100 millones. O sea que en su período de gobierno la deuda aumentó 4.500 millones de capital aproximadamente.
Este gobierno, con un escenario económico comercial nunca visto, donde hubo un crecimiento del 8 % en términos reales del PBI durante cinco años gracias al escenario internacional, tomó la deuda en 13.100 millones de capital y 6.000 millones de intereses, que fue lo que dejó el Dr. Jorge Batlle.
Lo que publicó oficialmente el Banco Central el 31 de diciembre pasado es: de capital, 20 mil millones (estaba en 13 mil); intereses 14.420 millones (estaban en 6 mil). La exitosa gestión del manejo de la deuda de que se jactó el Contador Astori; la confianza que le tienen los mercados en la emisión de deuda, la exitosa emisión de deuda es que vendieron el país para los próximos 30 años.
Ángeles: Y esto no son cuentas que vos sacás, son datos oficiales.
Polidoro: Estos datos son de la planilla oficial publicada por el Banco Central, que son las cifras a setiembre de 2009 -tercer trimestre- que se publicaron el 31 de diciembre porque son a trimestre vencido. O sea que el próximo trimestre va a publicar el último trimestre de 2009.
Tomaron la deuda global, capital e intereses, en 19.100 millones. Estamos en 34.400 millones. Es la entrega del país. Pero además, miren que durante estos cuatro años casi cinco, pagaron 10 mil millones. Entonces con estos números los quiero traer a tierra. Vamos a comparar estas cifras.
Estamos debiendo 34.363 millones, en un escenario favorable. O sea que pagaron 10 mil millones y aumentó 15 mil millones más la deuda.
Este año 2010 según el calendario publicado por el Banco Central, el estado uruguayo va a pagar de capital más intereses, 3.422 millones de dólares.
Yo creo que nunca en la historia del Uruguay se tuvo que pagar estos servicios de la deuda global. Para que tengan una idea de la magnitud, el Presupuesto Nacional son 7 mil millones; el presupuesto de Salud Pública ronda los 600 millones. Es decir que vamos a pagar por deuda global la mitad del presupuesto que abarca todo el gasto del estado, todos los ministerios: Salud Pública, Educación, Vivienda, Ministerio de Defensa, Interior, la transferencia de fondos para los jubilados, INAU, todo el gobierno central.
O sea que vamos a dar 600 millones para que se asista la mitad de la población en Salud Pública, -un millón y medio de personas se atienden en Salud Pública- y le vamos a dar a nuestros acreedores 3.400 y algo de millones. Es un disparate. Les damos seis veces más a los bancos que a Salud Pública. Eso es la entrega del país, esto es un gobierno de derecha, un gobierno neoliberal al servicio del capital financiero, de los exportadores, de la oligarquía, de la concentración de la riqueza. No hay ningún tipo de duda para quién gobierna el frenteamplismo. Esto es el ejemplo bien claro para que nadie tenga dudas. Esto no es un discurso de barricada, son números concretos. Y cuando hablamos de la dependencia, esto condiciona el futuro del país, es la deuda para los próximos 30 años. Esto no hay forma de pagarlo sino con más deuda y la entrega de los intereses nacionales. No hay otra forma. Por eso los que fuimos frenteamplistas de toda la vida, esto lo denunciamos como la entrega del país, es el continuismo de la entrega del país.
No quiero adjetivar, no quiero hacer juicios de valor. Me quiero centrar en los números, pero también hay que ver la parte política de esto.
Ángeles: Porque además a la gente la dejaron con la idea de que como se habían pagado los intereses cuando a principios de este gobierno se mostró con orgullo por parte de Tabaré Vázquez y Astori que se habían pagado intereses por adelantado y que eso era porque de esa manera quedábamos menos dependientes, ahora no teníamos tanta dependencia. Y la gente, la masa, se quedó con esa idea.
Polidoro: Hay una constante sistematizada y es que se oculta, se miente, se maquilla, se manipula la información para ocultar estas políticas. La intención es ocultar eso y manipular emocionalmente a los frenteamplistas. Pero hay que estar informado y formado políticamente e ideológicamente porque estas son decisiones políticas e ideológicas.
Concretamente, durante estos cinco años pagamos 10 mil millones de capital e intereses de la deuda y debemos 15 mil millones más.
Este gobierno, sólo de intereses, aumentó la deuda en un 140 %.
Ese es el "exitoso reperfilamiento de la deuda" del Cr. Astori. Yo no sé si no hay un juez que tendría que tomar cartas en el asunto y hacer una investigación. El Parlamento se tiene que reunir hoy de tarde, la justicia de oficio tiene que tomar cartas porque esto es gravísimo. Es la entrega del país, tiene que haber una alarma nacional, vendieron el país y lo ocultaron, con el apoyo de los medios de comunicación porque gobernaron para los ricos.
A los ricos, a los empresarios, les bajaron los impuestos. El IRIC, que estaba a 30, se lo bajaron a 25. Exportaron como nunca por miles de millones de dólares, con cero impuesto, cero detracción. Le bajaron la mitad los aportes patronales al BPS; los ricos son más ricos, nunca se enriquecieron tanto.
Por algo Mujica fue a ver a Lula en el avión particular del dueño de FRIPUR que exportó 180 millones de dólares. ¡Le bajó el IRIC a Máximo Fernández en FRIPUR! Hizo que no pagara un solo impuesto.
Ángeles: El tema de las reservas internacionales es importante ¿verdad?
Polidoro: Es muy importante. Yo voy a explicar cómo se compraron esas reservas.
Las reservas internacionales en este momento están en ocho mil millones de dólares.
El Banco Central subió hace unos años la tasa de referencia en pesos y la llevó a 8. El otro día la bajó.
Cuando sube la tasa de referencia en pesos, sube la tasa de la emisión de las colocaciones en pesos, que la llevó al 12% . O sea que el Banco Central de ex profeso, con la intención de que entraran dólares, hizo esta operación que se llama carry trade.
Explico con un ejemplo bien fácil de qué se trata.
A fines del 2008 el dólar estaba a 24. Los bancos internacionales, haciendo operaciones de especulación financiera, venían con cientos de millones de dólares, pero voy a poner un ejemplo con cien dólares.
Vienen con cien dólares, si el dólar estaba a 24 pesos entonces lo cambiaron y le dieron 2.400 pesos uruguayos ¿si? Y esos 2.400 pesos los colocaron al 12 % porque era atractiva la tasa en pesos así que si multiplicamos 2.400 por 12, a fin de este año tenían 2.688 pesos. Pero el dólar ahora está a 20 pesos. Dividimos 2.688 entre 20 y tenemos 134 dólares. Vinieron con 100 dólares y se llevaron 134 dólares. Eso se llama carry trade. Es una operación financiera que se aplica mucho cuando hay diferencia de tasas. Se hizo mucho tiempo hace unos años con Japón, ahora se está haciendo en los bancos americanos. Pasa en todo el mundo. Pero cuando entran tantos dólares, para hacer esta operación, hacen caer el dólar. Entonces el Banco Central emite deuda en pesos al 12 % pero a un 34 % en dólares y con esos pesos que son deuda, compra dólares. ¿A qué costo? al 34 % en dólares. Y a eso le llama reservas internacionales. ¡Son prestadas, son truchas, son de mentira! Es patético.
Es muy difícil calcular esto, pero el economista Isaac Alfie hace una semana en la página salmón del diario El País, dijo que de los 8 mil millones de las reservas internacionales, al Banco Central le pertenecen solamente 1.600 millones. Discúlpenme que les estoy amargando la vida, pero se lo tengo que decir, es la verdad. De los 8 mil millones, genuinos, son solamente 1.600 millones.
Pongo un ejemplo: -ojalá que no pase- pero supongamos que María de los Ángeles debe mil dólares. Entonces le digo, tu deuda bruta son mil dólares y ella me dice no, esperá un poquito, tengo encanutados 400 dólares. Bien lo tuyo entonces tu deuda neta son 600. Pero le pregunto ¿y cómo compraste esos 400? Ah, fui a estas empresas que prestan plata, pedí pesos prestados y compré los 400 dólares. Pero María de los Ángeles, esos 400 dólares son deuda también. Entonces el genio del Cr. Astori, hizo pasar un pasivo como un activo y no le puede restar a un pasivo, que es una deuda, otro pasivo. Eso es una farsa, es un timo. Eso lo saben todos los economistas. Lo peor, es que estas reservas internacionales, no están en el Uruguay. De los ocho mil millones, que no nos pertenecen porque forman parte de la deuda, solamente 2.400 están acá. El resto está en el exterior, colocados a tasas bajas, al 7, al 8. Toman prestado al 34 % en dólares y lo colocan a un 7, 8 afuera.
Ángeles. ¿Y para qué sirven las reservas internacionales?
Polidoro: El presidente electo Mujica dijo que quería echarle mano a las reservas internacionales para hacer obras de infraestructura y desde el equipo económico le dijeron que eso era imposible. ¿Para qué guardan las reservas internacionales? Para la próxima crisis financiera, para asistir a los bancos de vuelta que es lo que están haciendo hace 50 años. Para eso están las reservas. Se endeudaron por adelantado para tener un colchón de reservas a costo altísimo.
Si yo compro papas a 35 el kilo y las vendo a 8, pierdo. Entonces alguien tiene que investigar en este país el déficit este de tomar deuda al 35 y colocarla al 8. Eso se llama déficit parafiscal, es una pérdida permanente y no está contabilizado, está oculto, no está asentado en ninguna cuenta.
La pérdida estimada por esta operación financiera es de casi un millón de dólares por día, que pierde el estado uruguayo.
Ángeles: esto a alguien beneficia
Polidoro: ¡A la gran banca! Pero ahí están las cartas intención...
Ángeles: De ahí viene el "qué bien la gestión del gobierno uruguayo"
Polidoro: Pero lo aplaude The Economist, lo aplaude FRIPUR, lo aplaude el Fondo Monetario... Esto es lo peor: que un gobierno que se dice de izquierda hable de hacer crecer la torta para después distribuirla. Ese es el discurso de la derecha de siempre. Esto no es la distribución de la riqueza.
Este gobierno tuvo la suerte de tener para comparar los números de la crisis del 2002. Cayó la economía y hubo un rebote gracias al escenario internacional de un crecimiento real entre un 7,5 y un 8% por año. En dólares es más porque hay inflación en dólares.
Ángeles: Entramos en los últimos minutos.
Una oyente pregunta si los ciudadanos no podemos pedir a la justicia que investigue
Polidoro: Comparto totalmente porque nadie hace nada, ni los blancos ni los colorados, todos son cómplices de la banca.
Ángeles: Otro mensaje dice: pregúntele a qué banco asistió este gobierno y de dónde sacó que pedimos al 32 % de interés. Juan de Tres Cruces
Polidoro: Yo no dije que había asistido a ningún banco. Yo le dije, lo demostré y lo sabe todo el mundo que está en el tema, cómo se hace la operación carry trade. No hay que ser muy listo para darse cuenta que esa operación financiera que se aplica en todo el mundo, es una forma de ayudar a la recuperación de Estados Unidos y muestra cómo nos transfiere su crisis el imperio. Y debe ser hasta con plata nuestra porque nosotros lo que compramos en dólares con plata prestada en pesos, si la colocamos en el exterior capaz que nos prestan nuestra propia plata que después la cobran al 34. Es de no creer.
Cuando Mujica dijo que iba a tocar las reservas todo el entorno de gobierno le dijo que no, que las reservas no se tocan. Primero que no están acá, y segundo que no son nuestras porque son deuda. Eso está guardadito para asistir a los bancos cuando llegue la crisis, que fue lo que se hizo siempre.
Nuestro proceso de endeudamiento fue cumpliendo las directivas y políticas fondomonetaristas desde el año 59 con la reforma cambiaria y monetaria de Azzini hasta la fecha, pasando por la dictadura, la ruptura de la tablita, los déficit fiscales que generan más deuda, todo.
Lo peor de todo esto es que si analizamos un poquito, esta deuda brutal, que no es soberana sino que es una soberana deuda y es una soberana entrega del futuro del país, es menos educación, menos vivienda, menos salud, esto se saca del sudor y del sacrificio del pueblo. pero lo peor de esto es que vamos a pagarlo con más deuda porque esto es impagable, es una bola de nieve. Y cada vez vamos a ser más una colonia porque eso aumenta la dependencia económica, política, comercial, financiera, monetaria, toda, hasta la militar. Pasamos a ser una neo colonia. Esto se llama las nuevas formas del neo colonialismo, que significa que los países centrales te fijan las políticas, te condicionan las políticas económicas, porque dependés de ellos.
Estamos debiendo 34.363 millones de dólares; el Dr. Vázquez le pagó 10 mil millones o más porque eso es lo que figura en el calendario pero generalmente se termina pagando más entre capital e intereses, y debemos 15 mil millones más. ¿Y cuál es la solución?: más deuda. Entonces ahora bajaron la tasa de referencia para cortar el carry trade porque esta baja no hace atractivo que vengan a colocar esos dólares en pesos. El Banco Central dice que quieren que el valor del dólar se mueva según como se cotice internacionalmente así las exportaciones no pierden competitividad. Estoy de acuerdo con eso. Pero no omitamos lo otro: para mí es que como van a entrar muchos dólares para endeudarnos más, la entrada de dólares haría caer mucho el dólar. O sea que el dólar no aguanta el carry trade, mayor endeudamiento y algo que veo venir, que va a traer millones de dólares y que son las privatizaciones que están en la agenda del gobierno. La reforma del estado que tiene el signo del gobierno de Nueva Zelanda es esencialmente, privatizador entonces van a privatizar los entes: ANCAP, UTE... Los que valgan, lo que no vale lo van a dejar ahí y que el estado siga absorbiendo las pérdidas.
Ángeles: Polidoro, yo tengo que ir cerrando. Si queda algo para agregar...
Polidoro: Acá empieza la historia, esto es más pobreza. Yo les pido disculpas
si hablo con cierta pasión, capaz que me equivoqué en algo. Pero yo me podría hacer el distraído como se están haciendo muchos, la Universidad, los intelectuales, los que escribieron libros, los que hablaron durante 40 años de socialismo y de esto y lo otro; que se hacen los giles, los otarios, los distraídos: esto es más pobreza. Nada más.
Ángeles: Gracias por haber venido
Polidoro: Gracias a vos.

viernes, 8 de enero de 2010

¿Otra vez elecciones en Cuba?



Para algunos en el mundo debe haberles sonado algo raro el anuncio del Consejo de Estado de la República de Cuba sobre que el domingo 25 de abril se efectuarán las elecciones para delegados a las 169 Asambleas Municipales del Poder Popular.
Eso es perfectamente comprensible, pues uno de los componentes principales de la guerra mediática contra la Revolución cubana ha sido negar, escamotear o silenciar la realización de elecciones democráticas: las parciales, cada dos años y medio, para elegir a delegados (concejales), y las generales, cada cinco, para elegir a los diputados nacionales e integrantes de las asambleas provinciales.
Cuba entra en su décimo tercer proceso electoral desde 1976 con la participación entusiasta y responsable de todos los ciudadanos mayores de 16 años de edad. En esta ocasión se trata de elecciones parciales.
Con la tergiversación, la desinformación y la exclusión de las elecciones en Cuba de la agenda informativa de cada uno, los dueños de los grandes medios de comunicación han intentado afianzar su siniestro mensaje de que los dirigentes en Cuba, a diferentes niveles, no son electos por el pueblo. Aunque afortunadamente en los últimos años, sobre todo luego de la irrupción de la web, los controles mediáticos se han ido resquebrajando aceleradamente, y la verdad sobre la realidad de Cuba, en las elecciones y en otros acontecimientos y temas, se ha ido abriendo paso.
No dar información sobre las elecciones en Cuba, como tampoco a su obra de salud, educación, seguridad social y otros temas, obedece a que los poderosos del mundo del capital temen la propagación de su ejemplo, a la vez que quede completamente al desnudo la ficción de democracia y libertad que por siglos se ha vendido al mundo.
Apreciamos, sin embargo, que el implacable decursar del tiempo es adverso a los que tienden muros de silencio. Aunque aún andan por ahí algunos comentaristas tarifados o políticos defensores de intereses ajenos o adversos a los pueblos que siguen afirmando que “bajo la dictadura de los Castro en Cuba no hay democracia ni libertad ni elecciones”. Se trata de una consigna que se repite frecuentemente para hacer honor a aquel pensamiento de un ideólogo del nazismo de que una mentira repetida mil veces podría convertirse en una verdad.
A la luz de las elecciones convocadas para el próximo 25 de abril, quiero solamente comentarles en este artículo, dentro de la mayor brevedad posible, cuatro rasgos del proceso electoral en Cuba, aún susceptibles de perfeccionamiento, que marcan sustanciales diferencias con los mecanismos existentes para la celebración de elecciones en las llamadas “democracias representativas”. Esos aspectos son: 1) Registro Electoral; 2) Asambleas de Nominación de Candidatos a Delegados; 3) Propaganda Electoral; y 4) La votación y escrutinio.
El Registro Electoral es automático, universal, gratuito y público. Al nacer un cubano no sólo tiene derecho a recibir educación y salud gratuitamente, sino que cuando arriba a los 16 años de edad automáticamente se le inscribe en el Registro Electoral. Por razones de sexo, religión, raza o filosofía política a nadie se le excluye. Tampoco si pertenece a los cuerpos de defensa y seguridad del país. A nadie se le cobra un solo centavo por aparecer inscripto, y mucho menos se le somete a engorrosos trámites burocráticos como exigirles fotos, sellos del timbre o la toma de huellas dactilares. El Registro es público, se expone en lugares de masiva afluencia del pueblo en cada circunscripción..
Todo ese mecanismo público posibilita, desde los inicios del proceso electoral, que cada ciudadano con capacidad legal pueda ejercer su derecho de elegir o resultar elegido. E impide la posibilidad de fraude, lo que es muy común en países que se llaman democráticos. La base del fraude en todas partes está, en primer lugar, en que la inmensa mayoría de los electores no saben quienes tienen derecho a votar. Eso sólo lo conocen o dominan unas pocas maquinarias políticas. Y, por eso, hay muertos que votan varias veces, o, como pasa en Estados Unidos, numerosos ciudadanos no son incluidos en los registros porque alguna vez fueron condenados por los tribunales, a pesar de haber cumplido sus sentencias.
Lo que más distingue y diferencia a las elecciones en Cuba de otras son las asambleas de nominación de candidatos. En otros países la esencia del sistema democrático es que los candidatos surjan de los partidos, de la competencia entre varios partidos y candidatos. Eso no es así en Cuba. Los candidatos no salen de ninguna maquinaria política. El Partido Comunista de Cuba, fuerza dirigente de la sociedad y el Estado, no es una organización con propósitos electorales. Ni postula, ni elige ni revoca a ninguno de los miles de hombres y mujeres que ocupan los cargos representativos del Estado cubano. Entre sus fines nunca ha estado ni estará ganar bancas en la Asamblea Nacional o en las Asambleas Provinciales o Municipales del Poder Popular. En cada uno de los procesos celebrados hasta la fecha han sido propuestos y elegidos numerosos militantes del Partido, porque sus conciudadanos los consideraron personas con méritos y aptitudes, pero no debido a su militancia.
Los cubanos y cubanas tienen el privilegio de postular a sus candidatos sobre la base de sus méritos y capacidad, en asambleas de residentes en barrios, demarcaciones o áreas en las ciudades o en el campo. A mano alzada se hace la votación en esas asambleas, donde resulta electo aquel propuesto que obtenga mayor número de votos. En cada circunscripción electoral hoy varias áreas de nominación, y la Ley Electoral garantiza que al menos dos candidatos, y hasta 8, puedan ser los que aparezcan en las boletas para la elección de delegados del próximo 25 de abril.
Otro rasgo del proceso electoral en Cuba es la ausencia de propaganda costosa y ruidosa, la mercantilización que está presente en otros países, donde hay una carrera por la obtención de fondos o por privilegiar a una u otra firma de relaciones públicas. Ninguno de los candidatos postulados en Cuba puede hacer propaganda en su favor y, por supuesto, ninguno necesita ser rico o disponer de fondos o ayuda financiera para dar a conocerse. En las plazas y calles no hay actos en favor de candidato alguno, ni manifestaciones ni carros altoparlantes ni pasquines con sus fotos, ni promesas electoreras; en la radio y la televisión, tampoco; en la prensa escrita, tampoco. La única propaganda la ejecutan las autoridades electorales y consiste en la exposición en lugares públicos en la misma área de residencia de los electores de la biografía y foto de cada uno de los candidatos. Ningún candidato es privilegiado sobre otro. En las biografías se exponen méritos alcanzados en la vida social, a fin de que los electores puedan tener elementos sobre condiciones personales, prestigio y capacidad para servir al pueblo de cada uno de los candidatos y emitir libremente su voto por el que considere el mejor.
El rasgo final que queremos comentar es la votación y el escrutinio público. En Cuba no es obligatorio el voto. Como lo establece el Artículo 3 de la Ley Electoral, es libre, igual y secreto, y cada elector tiene derecho a un solo voto. Nadie tiene, pues, nada que temer si no acude a su colegio electoral el día de las elecciones o si decide entregar su boleta en blanco o anularla. No ocurre como en muchos países donde el voto es obligatorio y la gente va compulsada para evitar que le impongan una multa, lo lleven a los tribunales o incluso para no perder un empleo. Mientras en otros países, incluyendo Estados Unidos, la esencia radica en que la mayoría no vote, en Cuba se garantiza que todo el que desee pueda hacerlo. En lo elecciones efectuadas en Cuba desde 1976 a la fecha, como promedio, 97 % de los electores han ido a votar. En las últimas tres lo hicieron más de 8 millones de electores inscriptos.
El conteo de los votos en las elecciones cubanas es público, y puede ser presenciado en cada colegio por todos los ciudadanos que lo deseen, incluso la prensa nacional o extranjera. Y, además, los elegidos lo son solo si alcanzan más del 50 por ciento de los votos válidos emitidos, y ellos rinden cuenta a sus electores y pueden ser revocados en cualquier momento de su mandato.
Aspiro simplemente a que con estos rasgos enunciados, un lector sin información sobre la realidad cubana responda a algunas elementales preguntas, como las siguientes: ¿dónde hay mayor transparencia electoral y mayor libertad y democracia? y ¿dónde se ha logrado mejores resultados electorales: en países con muchos partidos políticos, muchos candidatos, mucha propaganda o en la Cuba silenciada o manipulada por los grandes medios, monopolizados por un puñado de empresas y magnates cada vez más reducido?
Y aspiro, además, a que algún día, al menos, en la gran prensa cese el muro de silencio que se ha levantado sobre las elecciones en Cuba, al igual que en otros temas como la obra de salud pública y la educación, y ello pueda ser fuente de conocimiento para otros pueblos que merecen un mayor respeto y un futuro de más libertades y democracia.

Juan Marrero | Cubadebate

jueves, 7 de enero de 2010

El mundo medio siglo después



Al cumplirse hace dos días el 51 aniversario del triunfo de la Revolución, acudieron a mi mente los recuerdos de aquel 1º de Enero de 1959. Ninguno de nosotros imaginó nunca la peregrina idea de que transcurrido medio siglo, que pasó volando, lo estaríamos recordando como si fuera ayer.
Durante la reunión en el central Oriente, el 28 de diciembre de 1958, con el Comandante en Jefe de las fuerzas enemigas, cuyas unidades élites estaban cercadas y sin escape alguno, este reconoció su derrota y apeló a nuestra generosidad para buscar una salida decorosa al resto de sus fuerzas. Conocía de nuestro trato humano a los prisioneros y heridos sin excepción alguna. Aceptó el acuerdo que le propuse, aunque le advertí que las operaciones en curso proseguirían. Pero viajó a la capital e instigado por la embajada de Estados Unidos promovió un golpe de Estado.
Nos preparábamos para los combates de ese día 1º de Enero, cuando en la madrugada llegó la noticia de la fuga del tirano. Se impartieron órdenes al Ejército Rebelde de no admitir el alto al fuego y continuar los combates en todos los frentes. A través de Radio Rebelde se convocó a los trabajadores a una Huelga General Revolucionaria, secundada de inmediato por toda la nación. El intento golpista fue derrotado, y en horas de la tarde de ese mismo día nuestras tropas victoriosas penetraron en Santiago de Cuba.
El Che y Camilo recibieron instrucciones de avanzar rápidamente por la carretera, en vehículos motorizados con sus aguerridas fuerzas, hacia La Cabaña y el Campamento Militar de Columbia. El ejército adversario, golpeado en todos los frentes, no tendría capacidad de resistir. El propio pueblo sublevado, ocupó los centros de represión y las estaciones de policía. El día 2, en horas de la tarde, acompañado por una pequeña escolta, me reuní en un estadio de Bayamo con más de dos mil soldados de los tanques, artillería e infantería motorizada, contra los cuales habíamos estado combatiendo hasta el día anterior. Portaban todavía su armamento. Nos habíamos ganado el respeto del adversario con nuestros audaces, pero humanitarios métodos de guerra irregular. De este modo, en solo cuatro días -después de 25 meses de guerra que reiniciamos con unos pocos fusiles-, alrededor de cien mil armas de aire, mar y tierra y todo el poder del Estado quedaron en manos de la Revolución. En solo pocas líneas relato lo ocurrido aquellos días hace 51 años.
Comenzó entonces la principal batalla: preservar la independencia de Cuba frente al imperio más poderoso que ha existido, y que nuestro pueblo libró con gran dignidad. Me complace hoy observar a aquellos que por encima de increíbles obstáculos, sacrificios y riesgos, supieron defender a nuestra Patria, y en estos días, junto a sus hijos, sus padres y sus seres más queridos, disfrutan la alegría y las glorias de cada nuevo año.
En nada se parecen, sin embargo, los días de hoy a los de ayer. Vivimos una época nueva que no tiene parecido con ninguna otra de la historia. Antes los pueblos luchaban y luchan todavía con honor por un mundo mejor y más justo, pero hoy tienen que luchar, además, y sin alternativa posible, por la propia supervivencia de la especie. No sabemos absolutamente nada si ignoramos esto. Cuba es, sin duda, uno de los países políticamente más instruido del planeta; había partido del más bochornoso analfabetismo, y lo que es peor: nuestros amos yankis y la burguesía asociada a los dueños extranjeros eran los propietarios de las tierras, los centrales azucareros, las plantas de productos de bienes de consumo, los almacenes, los comercios, la electricidad, los teléfonos, los bancos, las minas, los seguros, los muelles, los bares, los hoteles, las oficinas, las casas de vivienda, los cines, las imprentas, las revistas, los periódicos, la radio, la naciente televisión y todo cuanto tuviera un valor importante.
Los yankis, apagadas las ardientes llamas de nuestras batallas por la libertad, se habían arrogado la tarea de pensar por un pueblo que tanto luchó por ser dueño de su independencia, sus riquezas y su destino. Nada en absoluto, ni siquiera la tarea de pensar políticamente, nos pertenecía. ¿Cuántos sabíamos leer y escribir? ¿Cuántos llegábamos siquiera al sexto grado? Lo recuerdo especialmente un día como hoy, porque ese era el país que se suponía pertenecía a los cubanos. No cito más cosas, porque tendría que incluir muchas más, entre ellas las mejores escuelas, los mejores hospitales, las mejores casas, los mejores médicos, los mejores abogados. ¿Cuántos éramos los que teníamos derecho a ello? ¿Quiénes poseíamos, salvo excepciones, el derecho natural y divino de ser administradores y jefes?
Ningún millonario o sujeto rico, sin excepción, dejaba de ser jefe de Partido, Senador, Representante o funcionario importante. Esa era la democracia representativa y pura que imperaba en nuestra Patria, excepto que los yankis impusieran a su antojo tiranuelos despiadados y crueles, cuando convenía más a sus intereses para defender mejor sus propiedades frente a campesinos sin tierra y obreros con o sin trabajo. Como ya nadie habla siquiera de eso, me aventuro a recordarlo. Nuestro país forma parte de los más de 150 que constituyen el Tercer Mundo, que serán los primeros aunque no los únicos destinados a sufrir las increíbles consecuencias si la humanidad no toma conciencia clara, cierta y bastante más rápida de lo que imaginamos de la realidad y consecuencias del cambio climático ocasionado por el hombre, si no se logra impedirlo a tiempo.
Nuestros medios de comunicación masiva han dedicado espacios a describir los efectos de los cambios climáticos. Los huracanes de creciente violencia, las sequías y otras calamidades naturales, han contribuido igualmente a la educación de nuestro pueblo sobre el tema. Un hecho singular, la batalla en torno al problema climático que tuvo lugar en la Cumbre de Copenhague, ha contribuido al conocimiento del inminente peligro. No se trata de un riesgo lejano para el siglo XXII, sino para el XXI, ni lo es tampoco solo para la segunda mitad de este, sino para las próximas décadas, en las que ya comenzaríamos a sufrir sus penosas consecuencias.
Tampoco se trata de una simple acción contra el imperio y sus secuaces, que en esto, como en todo, tratan de imponer sus estúpidos y egoístas intereses, sino de una batalla de opinión mundial que no se puede dejar a la espontaneidad ni al capricho de la mayoría de sus medios de comunicación. Es una situación que por fortuna conocen millones de personas honradas y valientes en el mundo, una batalla a librar con las masas y en el seno de las organizaciones sociales e instituciones científicas, culturales, humanitarias, y otras de carácter internacional, muy especialmente en el seno de las Naciones Unidas, donde el Gobierno de Estados Unidos, sus aliados de la OTAN y los países más ricos trataron de asestar, en Dinamarca, un golpe fraudulento y antidemocrático contra el resto de los países emergentes y pobres del Tercer Mundo.
En Copenhague, la delegación cubana, que asistió junto a otras del ALBA y el Tercer Mundo, se vio obligada a una lucha a fondo ante los increíbles acontecimientos que se originaron con el discurso del presidente yanki, Barack Obama, y del grupo de Estados más ricos del planeta, decididos a desmantelar los compromisos vinculantes de Kyoto -donde hace más de 12 años se discutió el peliagudo problema- y a hacer caer el peso de los sacrificios sobre los países emergentes y los subdesarrollados, que son los más pobres y a la vez los principales suministradores de materias primas y recursos no renovables del planeta a los más desarrollados y opulentos.
En Copenhague, Obama se presentó el último día de la Conferencia, iniciada el 7 de diciembre. Lo peor de su conducta fue que, cuando tenía ya decidido enviar 30 mil soldados a la carnicería de Afganistán -un país de fuerte tradición independentista, al que ni siquiera los ingleses en sus mejores y más crueles tiempos pudieron someter- asistió a Oslo para recibir nada menos que el Premio Nobel de la Paz. A la capital noruega llegó el 10 de diciembre, donde pronunció un discurso hueco, demagógico y justificativo. El 18, que era la fecha de la última sesión de la Cumbre, se apareció en Copenhague, donde pensaba permanecer inicialmente solo 8 horas. El día anterior habían llegado la Secretaria de Estado y un grupo selecto de sus mejores estrategas.
Lo primero que hizo Obama fue seleccionar a un grupo de invitados que recibieron el honor de acompañarlo a pronunciar un discurso en la Cumbre. El Primer Ministro danés, que presidía la Cumbre, complaciente y adulón, le cedió la palabra al grupo que apenas rebasaba 15 personas. El jefe imperial merecía honores especiales. Su discurso fue una mezcla de edulcoradas palabras aliñadas con gestos teatrales, que ya aburren a quienes, como yo, se asignaron la tarea de escucharlo para tratar de ser objetivos en la apreciación de sus características e intenciones políticas. Obama impuso a su dócil anfitrión dinamarqués que solo sus invitados podían hacer uso de la palabra, aunque él, tan pronto pronunció las suyas, hizo “mutis por el foro” por una puerta trasera, como duende que escapa de un auditorio que le había hecho el honor de escuchar con interés.
Concluida la lista autorizada de oradores, un indígena aymara de pura cepa, Evo Morales, presidente de Bolivia, que acababa de ser reelecto con el 65% de los votos, exigió el derecho a usar la palabra, que le fue concedida ante el aplauso abrumador de los presentes. En solo nueve minutos expresó profundos y dignos conceptos que respondían a las palabras del ausente Presidente de Estados Unidos. Acto seguido se levantó Hugo Chávez para solicitar hablar en nombre de la República Bolivariana de Venezuela; a quien presidía la sesión no le quedó otra alternativa que concederle también el uso de la palabra, que utilizó para improvisar uno de los más brillantes discursos que le he escuchado. Al concluir, un martillazo puso fin a la insólita sesión.
El ocupadísimo Obama y su séquito no tenían, sin embargo, un minuto que perder. Su grupo había elaborado un Proyecto de Declaración, repleto de vaguedades, que era la negación del Protocolo de Kyoto. Después que salió precipitadamente de la plenaria, se reunió con otros grupos de invitados que no llegaban a 30, negoció en privado y en grupo; insistió, mencionó cifras millonarias de billetes verdes sin respaldo en oro, que constantemente se devalúan y hasta amenazó con marcharse de la reunión sí no se accedía a sus demandas. Lo peor fue que se trató de una reunión de países superricos a la que invitaron a varias de las más importantes naciones emergentes y a dos o tres pobres, a las cuales sometió el documento, como quien propone: ¡Lo tomas o lo dejas!
Tal declaración confusa, ambigua y contradictoria -en cuya discusión no participó para nada la Organización de Naciones Unidas-, el Primer Ministro danés trató de presentarla como Acuerdo de la Cumbre. Ya esta había concluido su período de sesiones, casi todos los Jefes de Estado, de Gobierno y Ministros de Relaciones Exteriores se habían marchado a sus respectivos países, y a las tres de la madrugada, el distinguido Primer Ministro danés lo presentó al plenario, donde cientos de sufridos funcionarios que desde hacía tres días no dormían, recibieron el engorroso documento ofreciéndoles solo una hora para analizarlo y decidir su aprobación.
Allí se incendió la reunión. Los delegados no habían tenido siquiera tiempo de leerlo. Varios solicitaron la palabra. El primero fue el de Tuvalu, cuyas islas quedarán bajo las aguas si se aprobaba lo que allí se proponía; lo siguieron los de Bolivia, Venezuela, Cuba y Nicaragua. El enfrentamiento dialéctico a las 3 de aquella madrugada del 19 de diciembre es digno de pasar a la historia, si la historia durara mucho tiempo después del cambio climático.
Como gran parte de lo ocurrido se conoce en Cuba, o está en las páginas Web de Internet, me limitaré sólo a exponer en parte las dos réplicas del canciller cubano, Bruno Rodríguez, dignas de ser consignadas para conocer los episodios finales de la telenovela de Copenhague, y los elementos del último capítulo que todavía no han sido publicados en nuestro país.
“Señor Presidente (Primer Ministro de Dinamarca)… El documento que usted varias veces afirmó que no existía, aparece ahora. Todos hemos visto versiones que circulan de manera subrepticia y que se discuten en pequeños conciliábulos secretos, fuera de las salas en que la comunidad internacional, a través de sus representantes, negocia de una manera transparente.”
“Sumo mi voz a la de los representantes de Tuvalu, Venezuela y Bolivia. Cuba considera extremadamente insuficiente e inadmisible el texto de este proyecto apócrifo…”
“El documento que usted, lamentablemente, presenta no contiene compromiso alguno de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
“Conozco las versiones anteriores que también, a través de procedimientos cuestionables y clandestinos, se estuvieron negociando en corrillos cerrados que hablaban, al menos, de una reducción del 50% para el año 2050…”
“El documento que usted presenta ahora, omite, precisamente, las ya magras e insuficientes frases clave que aquella versión contenía. Este documento no garantiza, en modo alguno, la adopción de medidas mínimas que permitan evitar una gravísima catástrofe para el planeta y la especie humana.”
“Este vergonzoso documento que usted trae es también omiso y ambiguo en relación con el compromiso específico de reducción de emisiones por parte de los países desarrollados, responsables del calentamiento global por el nivel histórico y actual de sus emisiones, y a quienes corresponde aplicar reducciones sustanciales de manera inmediata. Este papel no contiene una sola palabra de compromiso de parte de los países desarrollados.”
“…Su papel, señor Presidente, es el acta de defunción del Protocolo de Kyoto, que mi delegación no acepta.”
“La delegación cubana desea hacer énfasis en la preeminencia del principio de ‘responsabilidades comunes, pero diferenciadas’, como concepto central del futuro proceso de negociaciones. Su papel no dice una palabra de eso.”
“La delegación de Cuba reitera su protesta por las graves violaciones de procedimiento que se han producido en la conducción antidemocrática del proceso de esta conferencia, especialmente, mediante la utilización de formatos de debate y de negociación, arbitrarios, excluyentes y discriminatorios…”
“Señor Presidente, le solicito formalmente que esta declaración sea recogida en el informe final sobre los trabajos de esta lamentable y bochornosa 15 Conferencia de las Partes.”
Lo que nadie podría imaginar es que, después de otro largo receso y cuando ya todos pensaban que solo faltaban los trámites formales para dar por concluida la Cumbre, el Primer Ministro del país sede, instigado por los yankis, haría otro intento de hacer pasar el documento como consenso de la Cumbre, cuando no quedaban ni siquiera Cancilleres en el plenario. Delegados de Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Cuba, que permanecieron vigilantes e insomnes hasta el último minuto, frustraron la postrera maniobra en Copenhague.
No concluiría, sin embargo, el problema. Los poderosos no están habituados, ni admiten resistencia. El 30 de diciembre la Misión Permanente de Dinamarca ante Naciones Unidas, en Nueva York, informó cortésmente a nuestra Misión en esa ciudad que había tomado nota del Acuerdo de Copenhague del 18 de diciembre de 2009, y adjuntaba copia avanzada de esa decisión. Textualmente afirmó: “…el Gobierno de Dinamarca, en su calidad de Presidente de la COP15, invita a las Partes de la Convención a informar por escrito a la Secretaría de la UNFCCC, lo antes posible, su voluntad de asociarse al Acuerdo de Copenhague.”
Esta sorpresiva comunicación motivó la respuesta de la Misión Permanente de Cuba ante Naciones Unidas, en la que “…rechaza de plano la intención de hacer aprobar, por vía indirecta, un texto que fue objeto de repudio de varias delegaciones, no sólo por su insuficiencia ante los graves efectos del cambio climático, sino también por responder exclusivamente a los intereses de un reducido grupo de Estados.”
A su vez, originó una carta del Viceministro Primero del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de la República de Cuba, Doctor Fernando González Bermúdez, al Sr. Yvo de Boer, Secretario Ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, algunos de cuyos párrafos transcribimos:
“Hemos recibido con sorpresa y preocupación la Nota que el Gobierno de Dinamarca circulara a las Misiones Permanentes de los Estados miembros de las Naciones Unidas en Nueva York, que usted seguramente conoce, mediante la cual se invita a los Estados Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático a informar a la Secretaría Ejecutiva, por escrito, y a su más pronta conveniencia, su deseo de asociarse al denominado Acuerdo de Copenhague.”
“Hemos observado, con preocupación adicional, que el Gobierno de Dinamarca comunica que la Secretaría Ejecutiva de la Convención incluirá, en el informe de la Conferencia de las Partes efectuada en Copenhague, un listado de los Estados Partes que hubieran manifestado su voluntad de asociarse con el citado Acuerdo.”
“A juicio de la República de Cuba, esta forma de actuar constituye una burda y reprobable violación de lo decidido en Copenhague, donde los Estados Partes, ante la evidente falta de consenso, se limitaron a tomar nota de la existencia de dicho documento.”
“Nada de lo acordado en la 15 COP autoriza al Gobierno de Dinamarca a adoptar esta acción y, mucho menos, a la Secretaría Ejecutiva a incluir en el informe final un listado de Estados Partes, para lo cual no tiene mandato.”
“Debo indicarle que el Gobierno de la República de Cuba rechaza de la manera más firme este nuevo intento de legitimar por vía indirecta un documento espurio y reiterarle que esta forma de actuar compromete el resultado de las futuras negociaciones, sienta un peligroso precedente para los trabajos de la Convención y lesiona en particular el espíritu de buena fe con que las delegaciones deberán continuar el proceso de negociaciones el próximo año.”, concluyó el Viceministro Primero de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba.
Muchos conocen, especialmente los movimientos sociales y las personas mejor informadas de las instituciones humanitarias, culturales y científicas, que el documento promovido por Estados Unidos constituye un retroceso de las posiciones alcanzadas por los que se esfuerzan en evitar una colosal catástrofe para nuestra especie. Sería ocioso repetir aquí cifras y hechos que lo demuestran matemáticamente. Los datos constan en las páginas Web de Internet y están al alcance del número creciente de personas que se interesan por el tema.
La teoría con que se defiende la adhesión al documento es endeble e implica un retroceso. Se invoca la idea engañosa de que los países ricos aportarían una mísera suma de 30 mil millones de dólares en tres años a los países pobres para sufragar los gastos que implique enfrentar el cambio climático, cifra que podría elevarse a 100 mil por año en el 2020, lo que en este gravísimo problema, equivale a esperar por las calendas griegas. Los especialistas conocen que, esas cifras son ridículas e inaceptables por el volumen de las inversiones que se requieren. El origen de tales sumas es vago y confuso, de modo que no comprometen a nadie.
¿Cuál es el valor de un dólar? ¿Qué significan 30 mil millones? Todos sabemos que desde Bretton Woods, en 1944, hasta la orden presidencial de Nixon en 1971 -impartida para echar sobre la economía mundial el gasto de la guerra genocida contra Viet Nam-, el valor de un dólar, medido en oro, se fue reduciendo hasta ser hoy aproximadamente 32 veces menor que entonces; 30 mil millones significan menos de mil millones, y 100 mil divididos por 32, equivalen a 3 125, que no alcanzan en la actualidad ni para construir una refinería de petróleo de mediana capacidad.
Si los países industrializados cumplieran alguna vez la promesa de aportar a los que están por desarrollarse el 0,7 por ciento del PIB -algo que salvo contadas excepciones nunca hicieron-, la cifra excedería los 250 mil millones de dólares cada año.
Para salvar los bancos el gobierno de Estados Unidos gastó 800 mil millones, ¿Cuánto estaría dispuesto gastar para salvar a los 9 mil millones de personas que habitarán el planeta en el 2050, si antes no se producen grandes sequías e inundaciones provocadas por el mar debido al deshielo de glaciares y grandes masas de aguas congeladas de Groenlandia y la Antártida?
No nos dejemos engañar. Lo que Estados Unidos ha pretendido con sus maniobras en Copenhague es dividir al Tercer Mundo, separar a más de 150 países subdesarrollados de China, India, Brasil, Sudáfrica y otros con los cuales debemos luchar unidos para defender, en Bonn, en México o en cualquier otra conferencia internacional, junto a las organizaciones sociales, científicas y humanitarias, verdaderos Acuerdos que beneficien a todos los países y preserven a la humanidad de una catástrofe que puede conducir a la extinción de nuestra especie.
El mundo posee cada vez más información, pero los políticos tienen cada vez menos tiempo para pensar.
Las naciones ricas y sus líderes, incluido el Congreso de Estados Unidos, parecen estar discutiendo cuál será el último en desaparecer.
Cuando Obama haya concluido las 28 fiestas con que se propuso celebrar estas Navidades, si entre ellas está incluida la de los Reyes Magos, quizás Gaspar, Melchor y Baltasar le aconsejen lo que debe hacer.
Ruego me excusen la extensión. No quise dividir en dos partes esta Reflexión. Pido perdón a los pacientes lectores.

Fidel Castro Ruz
Enero 3 de 2010
3 y 16 p.m.