Raúl Blanchet, vocero de los consejos comunistas de Chile
El domingo 12 de julio, una treintena de militantes del Partido Comunista acudieron al Servicio Electoral para firmar su desafiliación a esa tienda. Se trata de la nueva organización Comités y Consejos Comunistas, federada en el Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores. En su seno existen dirigentes sindicales, trabajadores, artistas, pobladores, profesionales. El vocero del Consejo Nacional de Comités Comunistas es el periodista Raúl Blanchet.
Raúl, hasta el domingo, acumulaba una militancia en el PC de 41 años. Se incorporó a las Juventudes Comunistas a fines de los 60. Durante el gobierno de Salvador Allende debió asumir tareas especiales destinadas a cautelar el proceso de la Unidad Popular. Retornado desde el exilio en 1983, Raúl Blanchet se agregó a las filas del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Un año después se convirtió en un preso político de la dictadura pinochetista. Pero la cárcel fue otro frente de lucha. De esta manera, participó en la planificación y ejecución, protagónicamente, de la épica fuga masiva de prisioneros políticos de 1990 desde la cárcel pública, cuando faltaban dos meses para que asumiera el primer gobierno de la Concertación post dictadura. 11 años estuvo en la redacción del órgano oficial del Partido Comunista, El Siglo. Hoy Raúl, junto a muchos de sus compañeros, enfrenta nuevos desafíos políticos.
¿En que consiste la iniciativa política expresada en los Comités y Consejos Comunistas?
“Esta es la organización de los comunistas que militan en el Partido Comunista oficial, como de los comunistas que no militan en PC, y que se han alejado por diversos motivos. Sobre todo, es el instrumento de aquellos que han discrepado de los métodos autoritarios; de la falta de democracia interna, por un lado, y que fundamentalmente, disienten de este verdadero arrastre hacia la derecha que ha hecho la actual dirección del PC, por otro.”
¿Cuáles son los principios de los Consejos Comunistas?
“La derechización de la dirección del PC es un detonante, un acelerador de nuestro surgimiento. Nosotros nos identificamos como el auténtico Partido Comunista. Por tanto hablamos de una organización de clase, una organización de los trabajadores, inspirada en el marxismo, en el leninismo, y en el aporte teórico y práctico de innumerables luchadores de la izquierda mundial y de la experiencia revolucionaria en Latinoamérica.”
EL ORIGEN
¿Cuándo comienza a gestarse la iniciativa política?
“Somos producto de un proceso de años de maduración. Es un camino largo de rebeldía creciente que comenzó a formarse al interior del PC desde la medianía de la década de los 80, que incluso está asociado al quiebre del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Nosotros estimamos que el PC vive una crisis desde el año 73. El golpe de Estado puso en crisis las premisas esenciales de los comunistas chilenos, es decir, la tesis de la vía pacífica al socialismo. Ya antes del trágico 11 de septiembre del 73, el PC no preveía un escenario como el que se dio, ni preparó al partido y al pueblo para defender su gobierno y sus conquistas. A la distancia es posible advertir que el PC mantenía una política absolutamente reformista respecto del Estado y del poder. Una concepción basada en la creencia de una burguesía nacional “buena” versus una “mala”. De allí se desprendía la posibilidad de hacer alianzas con una parte de la burguesía. Yo, entonces, lo encontraba razonable, pero hoy sé que esa política respondía a los dictámenes de la ex Unión Soviética para los partidos comunistas de la Región. La idea acuñada era unir a los revolucionarios, aislar a los reaccionarios y neutralizar a los indecisos. Hasta ahí suena bien. La cuestión es que la tesis no contemplaba cómo enfrentar la resistencia violenta de los reaccionarios. Tanto es así que, formalmente, la dirección central del PC, antes del golpe de Estado, nunca hizo una reunión para discutir el problema militar. El único intento que se realizó, fue en las postrimerías del gobierno de la Unidad Popular, pero la cita debió suspenderse a la hora de almuerzo porque en ese momento ocurrió una agresión al General Carlos Prat –que propició su renuncia a la dirección del Ejército-, y había que partir a los ministerios, al parlamento y otros lugares. Fue la única vez, y frustrada. Es verdad que en la UP y antes el PC formó cuadros combativos, pero siempre en el ámbito de la autodefensa de masas, y nunca en la perspectiva de construir un pueblo en armas. Sólo existían menudos equipos especiales en el ámbito, que asestaban ciertos golpes, pero que fueron estructural y premeditadamente insuficientes.”
Pero corramos a mediados de los 80…
“La Política de Rebelión Popular de Masas (PRPM) adoptada, comienza a funcionar como un factor conflictivo al interior del PC. Un sector asume esa política a cabalidad y otro, sencillamente, no lo hace. Incluso a nivel de dirección hay quienes se juegan contra la PRPM.”
¿Cuáles son los fundamentos de la Política de Rebelión Popular de Masas?
“El objetivo fue articular la unidad más amplia de los sectores antidictatoriales en ese momento para impulsar la movilización popular, empleando todas las formas de lucha contra la tiranía, hasta desestabilizarla y derrocarla. Se hablaba de una sublevación que alcanzara el establecimiento de lo que entonces se llamaba, una “democracia avanzada”; esto es, una Asamblea Constituyente, un gobierno plural y comprometido con transformaciones democráticas de fondo y que disolviera todos los enclaves dictatoriales. Negaba la negociación pactada que devino después. La PRPM está cumpliendo ya 30 años. Y fue gatillada por el plebiscito de 1980 que impuso la Constitución actualmente vigente. Muchas organizaciones de izquierda de la época, como el Partido Socialista, también engancharon con tesis relativamente similares. Esta es la política que los Consejos Comunistas reivindicamos. Al respecto, yo comparto los dichos del ex Secretario General del PC, Luis Corvalán, en el sentido de que cuando se dio a conocer la PRPM hubo “una explosión de júbilo” en la militancia. Asimismo, muchos dimos fe a las palabras de Luis Corvalán, cuando nos dijo que el Frente Patriótico Manuel Rodríguez sería luego un ejército popular, plural y masivo, como el Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua.”
¿Y cómo la recontextualizan en el período actual, ya terminando la primera década del siglo XXI?
“Consideramos que tiene plena aplicabilidad, actualizándola a la realidad presente. En definitiva, la política de la rebelión de los pueblos no sólo es una estrategia para sacudirse de las dictaduras militares transitorias o coyunturales, sino sobre todo, para sacudirse del yugo del capital. Hemos concluido que lo que hay que estruir es el propio sistema capitalista, destruir la dictadura del capital.”
¿Cuándo el PC abandona la PRPM?
”A partir de 1986. Antes del ajusticiamiento fallido al tirano y de la internación de armas al país. Yo creo que ambos procesos se desarrollaron contra la voluntad de muchos dirigentes del partido. El discurso del denominado “vacío histórico”, que nosotros estimamos “vacío ideológico” y que produjo la creación del FPMR, tuvo resistencias internas como efecto de vertientes que nunca se manifestaron como corrientes abiertas, como tendencias, independientemente de su palpable existencia. Aquí, los países socialistas de la época que acogieron a millares de exiliados chilenos y que en su historia habían enfrentado al fascismo, efectuaron una suerte de influencia sobre la dirección del partido para la capacitación concreta de cuadros militares y una fuerza propia para encarar la dictadura pinochetista. Ahora, las contradicciones internas del partido continuaban su curso. Porque ¿Cómo se explica que, con el tiempo, figuras como Luis Guastavino, entre muchos, brincaran a la Concertación tempranamente? Ellos reflejan una postura reñida con la PRPM. Incluso el propio presidente actual del PC (Guillermo Teillier), en un libro textualiza las diferencias que ya sostenía hace muchos años la dirección del PC respecto de acciones del FPMR. Muchos de nuestros compañeros tienen antecedentes fundados en relación a que la dirección del PC nunca pensó realmente en una salida insurreccional en la dictadura, y que la apuesta por una eventual sublevación siempre se ciñó a una dinámica de negociación con sectores de la burguesía. Estos mismos elementos, explican las razones de la escisión de un grupo de rodriguistas, donde estaba Raúl Pellegrin, y el mismo Galvarino Apablaza (Comandante Salvador) que en la segunda mitad de los 80 era el más alto cuadro militar que había en el PC, y que origina el FPMR Autónomo. Otros nos quedamos en el PC porque todavía apostábamos a que debíamos mantenernos en el que considerábamos el partido de los trabajadores, la organización de la clase, y que desde dentro era posible corregir los errores. Los años rebatieron nuestras expectativas…”
¿Qué elementos caracterizan, desde tu perspectiva, desde la perspectiva de los Comités Comunistas, a la dirección del PC?
“Las reyertas internas, ya no asociadas a pugnas entre reformistas y revolucionarios, sino que entre puros reformistas y por cuotas de poder, de cargos. La nula democracia interna. Y lo más grave, el proceso de desideologización de la militancia. Ahora se fomenta la incultura, lo que facilita la derechización. Las escuálidas iniciativas de educación del partido han sido muy limitadas en número y contenidos, y han sido sólo funcionales a las decisiones y posiciones de la conducción. Las bases partidarias cuentan con muy pobres armas críticas, las cuales deberían ser propias del acervo de una organización que busca transformar la sociedad.”
¿Cómo piensan los Comités Comunistas superar lo que estiman errores de la dirección del PC?
“Postulamos que así como es preciso confiar en el pueblo, también hay que confiar en las bases de la organización, sobre posiciones de mayoría. Ese es el mandato soberano, totalmente otro a los acuerdos de un pequeño equipo de dirección. También creemos necesario superar la desmovilización propiciada por el PC y su abandono de las demandas populares. Porque los que se han ido del partido con buena prensa son los que han virado a la derecha, mientras que los comunistas por la PRPM partieron calladamente, y en general, de vuelta a la casa. Hacia ellos también está dirigido nuestro empeño. Al respecto hay que considerar que el PC al primer gobierno de la Concertación llega con 30 mil militantes, y que el recuento de hace alrededor de un año atrás arroja poco más de 3 mil militantes que cotizan y cumplen tareas. Ahora nosotros estamos embarcados en generar las condiciones para un Congreso, fundado en comités o células comunistas, cuya característica es que pueden estar dentro del PC o fuera del PC, y gente que jamás haya sido comunista y que comparta los principios. Los comités son coordinados por consejos locales o regionales, hasta el Consejo Nacional, que es provisorio y revocable. Somos una organización pequeña, pero potencialmente gigante. Y somos una organización que se construye en caliente, en las luchas reales de nuestro pueblo.”
LOS COMÍTES Y CONSEJOS COMUNISTAS Y EL MPT
¿Por qué están participando en el Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores (MPT), un instrumento federado que agrupa organizaciones políticas y sociales del más amplio espectro anticapitalista?
“Porque queremos aportar en una construcción unitaria, de clase, auténticamente anticapitalista e independiente del bloque de poder. El MPT es un referente político y social de amplias proyecciones. Para nosotros, el MPT es lo más importante que ocurre desde el primer Juntos Podemos de la izquierda chilena. Allí hemos encontrado profundas coincidencias. Allí están los rebeldes.”
Andrés Figueroa Cornejo
Alterinfos.org
domingo, 19 de julio de 2009
jueves, 16 de julio de 2009
Lo que debe demandarse a Estados Unidos

La reunión de Costa Rica no conducía ni podía conducir a la paz. El pueblo de Honduras no está en guerra, solo los golpistas usan las armas contra él. A ellos habría que demandarles el cese de su guerra contra el pueblo. Tal reunión entre Zelaya y los golpistas solo serviría para desmoralizar al Presidente Constitucional y desgastar las energías del pueblo hondureño.
La opinión pública mundial conoce lo ocurrido en ese país a través de las imágenes difundidas por la televisión internacional, fundamentalmente Telesur, que sin perder un segundo transmitió fielmente cada uno de los hechos ocurridos en Honduras, los discursos pronunciados y los acuerdos unánimes de los organismos internacionales contra el golpe.
El mundo pudo apreciar los golpes que se descargaban sobre hombres y mujeres, los miles de gases lacrimógenos lanzados contra la multitud, los groseros gestos con armas de guerra y disparos para intimidar, herir o asesinar a ciudadanos.
Es absolutamente falsa la idea de que el embajador de Estados Unidos en Tegucigalpa, Hugo Llorens, ignorara o desalentara el golpe. Lo conocía, al igual que los asesores militares norteamericanos, que no cesaron un minuto de entrenar a las tropas hondureñas.
Hoy se conoce que la idea de promover una gestión de paz a partir de Costa Rica surgió en las oficinas del Departamento de Estado, para contribuir a la consolidación del golpe militar.
El golpe fue concebido y organizado por personajes inescrupulosos de la extrema derecha, que eran funcionarios de confianza de George W. Bush y habían sido promovidos por él.
Todos, sin excepción, tienen un grueso expediente de actividades contra Cuba. Hugo Llorens, embajador en Honduras desde mediados del 2008, es cubano americano. Forma parte del grupo de agresivos embajadores de Estados Unidos en Centroamérica, constituido por Robert Blau, embajador en El Salvador; Stephen McFarland, en Guatemala, y Robert Callahan, en Nicaragua, nombrados todos por Bush en los meses de julio y agosto del 2008.
Los cuatro siguen la línea de Otto Reich y John Negroponte, que junto a Oliver North fueron responsables de la guerra sucia contra Nicaragua y de los escuadrones de la muerte en Centroamérica, que costaron a los pueblos de la región decenas de miles de vidas.
Negroponte fue representante de Bush en las Naciones Unidas, Zar de la inteligencia norteamericana, y finalmente subsecretario de Estado. Tanto él como Otto Reich, por diversas vías, estuvieron detrás del golpe de Honduras.
La base de Soto Cano en ese país, sede de la "Fuerza de Tarea Conjunta Bravo" perteneciente a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, es el punto de apoyo principal del golpe de Estado en Honduras.
Estados Unidos tiene el tenebroso plan de crear cinco bases militares más alrededor de Venezuela, con el pretexto de sustituir la de Manta en Ecuador.
La disparatada aventura del golpe de Estado en Honduras ha creado una situación realmente complicada en Centroamérica que no se resuelve con trampas, engaños y mentiras.
Cada día se conocen nuevos detalles de la implicación de Estados Unidos en esa acción, que tendrá también seria repercusión en toda América Latina.
La idea de una iniciativa de paz a partir de Costa Rica fue transmitida al Presidente de ese país desde el Departamento de Estado cuando Obama estaba en Moscú y declaraba, en una universidad rusa, que el único Presidente de Honduras era Manuel Zelaya.
Los golpistas estaban en apuros. La iniciativa transmitida a Costa Rica buscaba el objetivo de salvarlos. Es obvio que cada día de retraso tiene un costo para el Presidente Constitucional y tiende a diluir el extraordinario apoyo internacional que ha recibido. La maniobra yanki no incrementa las posibilidades de paz, sino todo lo contrario, las disminuye, y el peligro de violencia crece, ya que los pueblos de nuestra América no se resignarán jamás al destino que les tienen programado.
Con la reunión de Costa Rica se cuestiona la autoridad de la ONU, la OEA y demás instituciones que comprometieron su apoyo al pueblo de Honduras.
Cuando Micheletti, Presidente de facto, proclamó ayer que está dispuesto a renunciar a su cargo si Zelaya renunciaba, sabía ya que el Departamento de Estado y los militares golpistas habían acordado sustituirlo y enviarlo de nuevo al Congreso como parte de la maniobra.
Lo único correcto en este momento es demandar del gobierno de Estados Unidos que cese su intervención, deje de prestar apoyo militar a los golpistas y retire de Honduras su Fuerza de Tarea.
Lo que se pretende exigir al pueblo de Honduras en nombre de la paz, es la negación de todos los principios por los cuales lucharon todas las naciones de este hemisferio.
"El respeto al derecho ajeno es la paz", dijo Juárez.
Fidel Castro Ruz
Julio 16 de 2009
1 y 12 p.m.
miércoles, 15 de julio de 2009
GOLPE DE ESTADO FILIBUSTERO.

En el puerto hondureño de Trujillo, reside Rufino Galán Cazere, que con sus 81 años de edad y propietario de un importante y curioso museo. Es una autoridad en la ciudad y entre sus argumentadas explicaciones narró las incursiones del filibustero William Walker, con lujos de detalles.
Explicó que en 1857, el filibustero con apoyo inglés y norteamericano, utilizando las contradicciones internas que vivía Nicaragua, la ocupó y se declaró presidente, hasta que fue derrotado y expulsado. Que en 1860 organizó sus fuerzas y el 6 de agosto con 91 hombres tomó el puerto de Trujillo y cometió innumerasbles atrocidades. Siete días después, el General hondureño, Mariano Álvarez, procedente de Yoro, al frente de 400 soldados, se enfrentó al bandido, lo capturó, sometió a juicio sumario, lo condenaron a muerte y el 12 de septiembre de 1860 se cumplió la sentencia ante el pelotón de fusilamiento, sepultándose el mismo día en el cementerio viejo de la ciudad, donde se encuentra la tumba.
Parecía que el historiador fue testigo presencial de esos acontecimientos. Sorprendentemente, después comprendimos que casi todos los habitantes de Trujillo, conocen la historia y visitamos sin dificultad la tumba del criminal filibustero.
Según testimonios recogidos en ese puerto, cuando en agosto de 1878, José Martí, junto a su esposa Carmen Zayas-Bazán lo visitó, con el objetivo de esperar el 28 de ese mes, al vapor Nuevo Barcelona para trasladarse a La Habana, se interesó por ese hecho histórico.
Esta acción tal vez explique el porqué, José Martí, escribió desde Nueva York, el 23 de junio de 1887, una carta dirigida al director del Partido Liberal, referido a la reunión efectuada entre los delegados de la Liga de Anexión Americana con el coronel Cutting.
José Martí, denunció los propósitos de los sectores anexionistas norteamericanos de apropiarse de Cuba, Canadá, México y Honduras y refleja la complicidad de algunos nativos de esos países al servicio de Estados Unidos.
El Golpe de Estado ejecutado en Honduras el 28 de junio del 2009, le da total vigencia a las palabras de José Martí. Él dejó escrito que para conocer a un pueblo se ha de estudiar en todos sus aspectos y expresiones, sus elementos, tendencias, apóstoles, poetas y bandidos. En la carta, que aparece publicada en el tomo 7 de sus Obras Completas, edición 1963 y en página 51 y 52 enjuicia:
“Era de noche, como conviene a estas cosas, cuando en los salones de un buen hotel de New York, se reunieron en junta solemne los directores de la "Liga de Anexión Americana" y los delegados de todas las ramas de ella, para hacer un recuento de sus fuerzas y mostrar su poder a los misteriosos representantes que los Estados anexionistas del Canadá envían a la Liga, a la vez que para tributar honores al presidente de la "Compañía de Ocupación y Desarrollo del Norte de México", el coronel Cutting. Presidía el coronel W. Gibbons, conocido abogado; canadienses había muchos, a más de los delegados de la Liga, cuyo objeto inmediato es “aprovecharse de cualquier lucha civil en México, Honduras, o Cuba, para obrar con celeridad y congregar su ejército"; pero no había ningún hondureño, ningún cubano, ningún mexicano. "La ocasión puede llegar pronto", decía el Presidente; “lo cierto es que puede llegar de un momento a otro". "¿Honduras también?" preguntó un neófito. "¡Oh. sí; ven el mapa de Byrne. Honduras tiene muchas minas". "¡Que no nos tomen en poco", decía un orador, "que lo que va detrás de nosotros, nosotros lo sabemos; con menos empezó Walker hace treinta años!; sólo que tendremos cuidado con no acabar como él..."
Froylán González y Adys Cupull
Golpe en Honduras: el Alba en acción

Nuevos parámetros en América Latina
Washington no podía perdonar lo ocurrido en San Pedro Sula (3 de junio). Allí, en territorio hondureño, Estados Unidos sufrió una afrenta sin precedentes en la historia de los grandes imperios. Después de medio siglo de infamia, Cuba fue reivindicada por su expulsión de la OEA en 1962 y Washington sufrió una derrota moral de la cual no es posible sobreponerse. Además el leit motiv de aquella reunión era la “no violencia”.
Antes de eso, Honduras se había sumado al Alba. De la mano del presidente Manuel Zelaya, figura imprevista en el escenario regional, el país centroamericano se incorporó a un proyecto estratégico diferente y contrario al trazado por el imperialismo. Era demasiado. No había otra alternativa, para ellos, que pasar a la acción. Allí está el contenido esencial del grotesco y ya fallido golpe de Estado del 28 de junio contra el gobierno hondureño.
Respuesta del Alba
Como de rayo, el Alba salió al cruce del manotazo, mientras en Honduras comenzaban a movilizarse las fuerzas que respaldan a Zelaya. En la noche misma del domingo 28, en ocasión de una reunión de presidentes centroamericanos, se realizó en Managua una reunión extraordinaria de los mandatarios del Alba.
Incluso sin oír o leer los extraordinarios discursos allí desgranados, la foto de esa mesa basta para comprender que una situación radicalmente nueva se ha afirmado en América Latina: el Alba, otra vez plantada frente al imperio, con definiciones netas, con la resolución y las capacidades suficientes para decirle a Washington que el golpe no sería aceptado. Mientras tanto, en cada país hubo expresiones de rechazo al golpe, movilizaciones de mayor o menor envergadura pero en ningún caso omisión. La OEA se reunió de emergencia: ¿qué podía hacer? ¿Identificarse con los golpistas? En vista del desarrollo de los acontecimientos, la Unión Europea condenó la interrupción de la institucionalidad. Ya con la región en pie de lucha y con una dirección política continental corporizada en el Alba, el presidente Barack Obama primero y su secretaria de Estado después, Hillary Clinton, tomaron distancia de los golpistas sin comprometerse exigiendo el retorno de Zelaya. No había espacio para ambigüedades, sin embargo. “No sólo hemos venido a dar declaraciones; es un plan jurídico, político y social el que hay que elaborar para apoyar al pueblo de Honduras (...) no hay negociación posible con estos golpistas. Que renuncien. Hay que ser muy firmes, como las rocas, ante unos golpistas a los que hay que decirles que entreguen el gobierno al presidente Manuel Zelaya y sin condicionamientos”. En ese momento, en Honduras se decretaba una huelga general con bloqueo de todas las rutas. La insurrección del pueblo contra los golpistas.
El papel de la Casa Blanca
No es el caso de preguntarse acerca de la subjetividad del presidente estadounidense ante semejante coyuntura. Los hechos son muy claros. Barack Obama posterga acciones inequívocas en la política exterior estadounidense. No da prueba alguna de un cambio real. Tampoco afirma la continuidad de su sucesor. No se trata de un período de acumulación de fuerzas del flamante Presidente para luego dar un mazazo al dispositivo de poder imperialista. Se trata de una calculada prolongación de expectativas, dentro y fuera de Estados Unidos, respecto del vuelco radical con el que se ilusionó buena parte del mundo. Ésa es la estrategia imperialista en el plano de lo que podría llamarse “relaciones públicas” de la Casa Blanca ante el mundo.
Mientras tanto, el Departamento de Estado y el Pentágono continúan en su faena. La de siempre. Con la diferencia de que ahora los estrategas del imperialismo han dado por cerrada la etapa de control mediante gobiernos constitucionales en América Latina, inaugurada tres décadas atrás con la administración de James Carter. Ya están desplegadas en una operación múltiple destinada a demoler moralmente, calumniar ante el mundo, asesinar o derrocar a aquellos gobernantes definidos por una estrategia de independencia, soberanía y confrontación franca con las causas profundas del atraso y la miseria.
La lista de hechos que comprueban esta afirmación es interminable, pero se destacan los siguientes:
- conspiración para asesinar a Evo Morales mediante un comando de mercenarios extranjeros;
- maniobra para culpar al presidente de Guatemala, Álvaro Colom por el asesinato de un abogado al que se obligó a grabar un video anunciando que sería ultimado por orden de éste (en esto la vanguardia operativa fue la cadena CNN);
- intento de derribar con misiles el avión en el que Hugo Chávez y Evo Morales debían aterrizar en San Salvador para la ceremonia de asunción del presidente Mauricio Funes;
- ofensiva internacional de la prensa comercial contra Hugo Chávez;
- declaraciones del jefe del Comando Sur, Douglas Fraser: “me inquieta el crecimiento militar de Venezuela porque no sé qué amenaza ven (...) no percibo ninguna amenaza militar convencional en la región y no sé por qué consideran necesario reforzar sus Fuerzas Armadas de la forma en que lo están haciendo”, dijo Fraser, tergiversando groseramente la realidad de una carrera armamentista en la región encabezada por Colombia y Chile, en la que la inversión militar de Venezuela no tiene punto alguno de comparación.
Sobre esa dinámica, no hay duda alguna. La incógnita al momento de enviar estas páginas a imprenta –madrugada del 29 de junio– es si Washington cederá como lo hizo en Bolivia el año pasado, o si, en cambio, buscará una acción ejemplificadora; es decir, un baño de sangre del pueblo hondureño antes de dejar librados a su suerte a los golpistas.
Luis Bilbao
América Siglo XXI
lunes, 13 de julio de 2009
El partido marxista-leninista

Este pequeño libro está destinado a iniciar a los militantes del Partido, en el amplio y riquísimo acervo de las ideas marxistas-leninistas.
La elección de los temas es simple y efectiva. Se trata de un capítulo del Manual de marxismo-leninismo de Otto V. Kuusinen y de una serie de discursos de Fidel Castro. La selección es buena porque en el capítulo del Manual de marxismo-leninismo se sintetiza la experiencia de los partidos hermanos y se da un esquema general de lo que debe ser y cómo debe actuar un partido marxista-leninista, y en la sucesión de discursos del compañero Fidel se ve desfilar la historia política de nuestros país a través de las palabras en algunos casos autobiográficos, del dirigente de la Revolución.
Las dos cosas están íntimamente ligadas, la teoría general como expresión de las experiencias del Partido Comunista de la Unión Soviética y de los partidos marxista-leninistas de toda la humanidad y la aplicación práctica de estas ideas generales a nuestras especiales características. De las peculiaridades que dan el marco al desarrollo de los acontecimientos sociales en esta región del mundo, no debe inferirse que existan excepciones históricas; simplemente, en el marco general de la teoría, hija de la experiencia, cabe el caso específico de la situación cubana que agrega nuevas experiencias al movimiento obrero del mundo.
El manual nos enseña con meridiana claridad qué es un partido marxista leninista: «personas fundidas por una comunidad de ideas que se agrupan para dar vida a las concepciones marxistas, es decir, para llevar a cabo la misión histórica de la clase obrera.» Explica además cómo un partido no puede vivir aislado de la masa, cómo debe estar en permanente contacto con ella, cómo debe ejercer la crítica y la autocrítica y ser muy severo con sus propios errores; cómo no debe basarse solamente en conceptos negativos de lucha contra algo, sino también en conceptos positivos de lucha por algo, cómo los partidos marxistas no pueden cruzarse de brazos esperando que las condiciones objetivas y subjetivas, formadas a través del complejo mecanismo de la lucha de clases, alcancen todos los requisitos necesarios para que el poder caiga en manos del pueblo como una fruta madura. Enseña el papel dirigente y catalizador de este partido, vanguardia de la clase obrera, dirigente de su clase, que sabe mostrarle el camino el triunfo y acelerar el paso hacia nuevas situaciones sociales. Insiste en que aún en los momentos de reflujo social, es necesario saber retroceder y mantener firmes los cuadros para apoyarse en la próxima ola y avanzar más lejos, hacia el fin fundamental del partido en la primera época revolucionaria, que es la obtención del poder.
Y es lógico que este partido lo sea de clase. Un partido marxista-leninista mal podría ser de otra manera; su misión es buscar el camino más corto para lograr la dictadura del proletariado y sus militantes más valiosos, sus cuadros dirigentes y su táctica salen de la clase obrera.
No puede concebirse que la construcción del socialismo se inicie con un partido de la clase burguesa, con un partido que tuviera entre sus integrantes una buena cantidad de explotadores y éstos fueran encargados de fijar su línea política. Evidentemente, una agrupación de ese tipo sólo puede dirigir la lucha en una etapa de liberación nacional, hasta ciertos niveles y en determinadas circunstancias. En el momento siguiente, la clase revolucionaria se convertiría en reaccionaria y se establecerían nuevas condiciones que obligarán a la aparición del partido marxista-leninista como dirigente de la lucha revolucionaria. Y ya, en América al menos, es prácticamente imposible hablar de movimientos de liberación dirigidos por la burguesía. La Revolución cubana ha polarizado fuerzas; frente al dilema pueblo o imperialismo, las débiles burguesías nacionales eligen el imperialismo y traicionan definitivamente a su país. Se pierde casi totalmente la posibilidad de que en esta parte del mundo se produzca un tránsito pacífico al socialismo.
Si el partido marxista-leninista es capaz de prever las etapas históricas a sobrevenir y es capaz de convertirse en bandera y vanguardia de un pueblo aún antes de haber liquidado la etapa de liberación nacional -tratándose de nuestros países colonizados- entonces ese partido habrá cumplido una doble misión histórica y podrá afrontar las tareas de la construcción del socialismo con más fuerza, con más prestigio entre las masas.
Luego vienen la experiencia cubana; experiencia rica por todo lo que tiene de nuevo, por todo lo que tiene de vigoroso en esta época de desarrollo de la revolución americana y también por lo rico en enseñanzas que son sus errores, analizados y corregidos públicamente, en contacto con las masa y ante el juicio de la opinión pública.
Particularmente importantes son los discursos del compañero Fidel referidos al Partido Unido de la Revolución Socialista y a los métodos de trabajo empleados en las ORI que marcan dos etapas fundamentales de nuestro desarrollo. En la primera se expresa la confusión franca de un revolucionario cabal que ha llegado al pináculo del camino ascendente de la evolución de su pensamiento y proclama sin dudas, ante el mundo, su profesión de marxista-leninista. Pero lo hace, no como una simple afirmación verbal, sino mostrando los rasgos, los hechos más salientes de la evolución del dirigente, de la evolución del movimiento y del Partido hacia una conjugación destinada a integrar el Partido Unido de la Revolución Socialista.
Analizándose a sí mismo, el compañero Fidel reconoce la cantidad de concepciones regresivas que el medio había inculcado en él; cuenta cómo instintivamente fue luchando contra esas concepciones y forjándose en la lucha, cuenta de sus dudas y explica el por qué de esas dudas y cómo se resolvieron.
Es esta etapa el Movimiento 26 de Julio constituía algo nuevo, muy difícil de definir; Fidel Castro, héroe del Moncada, prisionero de Isla de Pinos, entrena un grupo de expedicionarios que tiene como misión alcanzar las costas de Oriente, iniciar el incendio revolucionario de la provincia y separarla del resto de la isla en un primer momento o avanzar inconteniblemente, de acuerdo con las condiciones objetivas, hasta la propia Habana, en una sucesión de victorias más o menos sangrientas.
La realidad golpeó sobre nosotros; no estaban dadas todas las condiciones subjetivas necesarias para que aquel intento cristalizara, no se habían seguido todas las reglas de la guerra revolucionaria que después aprenderíamos con nuestra sangre y la sangre de nuestros hermanos en dos años de dura lucha. Fuimos derrotados y allí comenzó la más importante historia de nuestro movimiento. Allí se mostró su verdadera fuerza, su verdadero mérito histórico; nos dimos cuenta de los errores tácticos cometidos y de que faltaban algunos factores subjetivos importantes; el pueblo tenía conciencia de la necesidad de un cambio, faltaba la certeza de su posibilidad. Crearla era la tarea, y en la Sierra Maestra comienza el largo proceso que sirve de catalizador al movimiento entero de la Isla y que va provocando huracanes ininterrumpidos, incendios revolucionarios ininterrumpidos en todo el territorio.
Se empieza a demostrar con los hechos que el Ejército Revolucionario, con la fe y el entusiasmo del pueblo correctamente encaminados, en condiciones favorables para la lucha, puede ir aumentando su fuerza mediante el adecuado uso de las armas y destruir un día el ejército enemigo. Esa es una gran lección en nuestra historia. Antes de lograr el triunfo, ha ido cambiando la correlación de fuerzas hasta convertirse en inmensamente favorable al movimiento revolucionario; se han creado las condiciones subjetivas necesarias para realizar el cambio y provocado la crisis de poder esencial para el mismo. Se da una nueva experiencia revolucionaria a América, se demuestra cómo las grandes verdades del marxismo-leninismo se cumplen siempre; en este caso, que la misión de los dirigentes y de los partidos es la de crear todas las condiciones necesarias para la toma de poder y no convertirse en nuevos espectadores de la ola revolucionaria que va naciendo en el seno del pueblo.
Al mismo tiempo, al mostrar la necesidad de que los núcleos armados que defienden la soberanía popular están a cubierto de sorpresas, de ataques, de aniquilamientos, indica la importancia de que la lucha armada tenga por escenario los terrenos más favorables a la guerra de guerrillas, es decir, los lugares más accidentados de las zonas rurales. Ese es otro aporte de la Revolución a nuestra lucha de emancipación americana; del campo se va a la ciudad, de menos a mayor, creando el movimiento revolucionario que culmina en La Habana.
En otra parte Fidel expresa claramente: condición esencial del revolucionario es saber interpretar la realidad. Refiriéndose a la huelga de abril, explica cómo no supimos interpretarla en ese momento y por ello sufrimos una catástrofe. ¿Por qué se declara la huelga de abril? Porque había en el seno del movimiento una serie de contradicciones que nosotros llamamos de la Sierra y del Llano y que se hacía patentes a través del análisis de los elementos considerados fundamentales para decidir la luchas armada, los que eran diametralmente diferentes en cada una de las alas.
La Sierra estaba dispuesta a derrotar al ejército cuantas veces fuera necesario, ir ganándole batalla tras batalla, conquistando sus armamentos y llegar algún día a la toma total del poder sobre la base de su Ejército Rebelde. El Llano era partidario de la lucha armada general en todo el país con un epílogo de huelga general revolucionaria que expulsara a la dictadura batistiana y sentara la autoridad de los «civiles» como gobernantes convirtiendo al nuevo ejército «apolítico».
El choque de esta tesis es continuo y no es lo más adecuado para la unidad de mando que se requiere en momentos como éste. La huelga de abril es preparada y decretada por el Llano con la anuencia de la dirección de la Sierra que no se siente capaz de impedirla, aunque tiene serias dudas sobre su resultado y con las expresas reservas del PSP que advierte el peligro a tiempo. Los comandantes revolucionarios van al Llano para ayudarla y así Camilo Cienfuegos, nuestro inolvidable Jefe del Ejército, empieza a hacer sus primeras incursiones en la zona de Bayamo.
Estas contradicciones tiene una raíz más honda que las discrepancias tácticas: el Ejército Rebelde ya es ideológicamente proletario y piensa en función de clase desposeída; el Llano todavía sigue pequeño burgués, con futuros traidores en su dirección y muy influenciado por el medio en que se desenvuelve.
Era una lucha menos por el control interno, en el marco de la gran lucha revolucionaria por el poder. Los recientes acontecimientos de Argelia se explican claramente por analogía con la Revolución cubana: el ala revolucionaria no se deja desplazar del poder y lucha conquistándolo íntegro, el Ejército de Liberación es el representante genuino de la revolución que triunfa.
Los choques se suceden periódicamente y solamente se logra la unidad de mando (todavía no acatada por todos, sin embargo) cuando Fidel es nombrado Primer Ministro, algunos meses después de logrado el triunfo de la Revolución. Hasta ese momento ¿qué habíamos hecho?; habíamos adquirido, como dijera Fidel, el derecho a empezar. Sólo habíamos culminado una etapa que se basaba en la lucha a muerte contra el sistema establecido en Cuba, representado en el dictador Batista, pero el hecho de seguir consecuentemente una línea revolucionaria tendente a mejorar el estado de nuestra sociedad y liberarla lo más posible de todas la trabas económicas, nos llevaba por fuerza a una lucha frontal con el imperialismo.
Para el desarrollo y profundización de nuestra ideología el imperialismo ha sido un factor muy importante; cada golpe que nos daba precisaba una respuesta; cada vez que reaccionaban los yanquis, con su soberbia habitual, tomando alguna medida contra Cuba, nosotros teníamos que tomar la contramedida necesaria y de esta manera iba profundizándose la Revolución.
El Partido Socialista Popular entraba en este frente y los compañeros de vieja militancia revolucionaria y los compañeros que llegaban al poder a través de la luchas en la Sierra empezaban una tarea de fusión. Ya en ese momento Fidel advertía contra algunos peligros del sectarismo y criticaba al que restregara en la nariz de otros los 15 o 20 años de militancia y el sectarismo de las barbas en la Sierra o del tiratiros de la ciudad.
En la época de la lucha armada había un grupo de compañeros que trataban de defender al movimiento del aparente caudillismo del compañero Fidel y cometieron el mismo error, que se repitiera después en la época del sectarismo, de confundir los grandes méritos del dirigente, los grandes méritos del líder de la Revolución y sus innegables dotes de mando, con el individuo cuya única preocupación era asegurarse el apoyo incondicional de los suyos y establecer un sistema de caudillaje. Fue una lucha de principios falsos llevada por un grupo de compañeros, lucha que no terminó siquiera el primer de enero o el momento en que Fidel asumiera el cargo de Primer Ministro, sino mucho después, cuando el ala derecha del 26 de Julio era destrozada. Así cayeron, por oponerse a la voluntad popular, Urrutia, Miró Cardona, Ray, Hubert Matos, David Salvador y tantos otros traidores.
Surge, después de la victoria total contra el ala derecha, la necesidad de estructurar un partido: el Partido Unido de la Revolución, exponente del marxismo leninismo en las condiciones de Cuba.
Debiera ser un organismo ligado a las masas y por cuadros estrictamente seleccionados, de una organización centralizada y elástica a la vez y, para todo ello, confiábamos ciegamente en la autoridad ganada en muchos años de lucha por el Partido Socialista Popular, haciendo dejación casi total de nuestros criterios organizativos. De esta manera se fueron creando una serie de condiciones para que madurara el fruto del sectarismo.
En el proceso de estructuración, el compañero Aníbal Escalante se encargaba de la organización y comenzaba una etapa negra aunque, felizmente, muy corta, de nuestro desarrollo. Se erraba en los métodos de dirección; el Partido perdía sus cualidades esenciales de ligazón a las masas, del ejercicio del centralismo democrático y del espíritu de sacrificio. Recurriendo a veces, a verdaderos malabarismos se colocaban gentes sin experiencia y sin méritos en lugares dirigentes, por el hecho de haberse acomodado a la situación imperante.
Las ORI pierden su función de motor ideológico -y de control de todo el aparato productivo a través de esta función- y pasa a ser un aparato administrativo; en estas condiciones, los llamados de alerta que debían venir de las provincias, explicando la serie de problemas que allí existían, se perdían, porque quienes debían analizar el trabajo de los funcionarios administrativos eran precisamente los dirigentes del núcleo que cumplían una doble función de partido y de administración pública. La etapa de los conceptos equivocados, de las equivocaciones garrafales y de los trasplantes mecánicos ha finalizado, afortunadamente. Las viejas bases en que se fundara este engendro sectario se han roto.
Frente a los interrogantes, la decisión de la Dirección Nacional presidida por Fidel fue volver a las masas, recurrir a las masas, y así se estableció el sistema de consulta de todos los centros de trabajo para la elección de los obreros ejemplares por la masa, la posibilidad de ser seleccionados para integrar los Núcleos del Partido, de un partido íntimamente unido a ellas.
Como parte de los cambios del Partido se reformó el sistema de educación, premiando con ella, no como en momentos pasados, a los amigos, a los «claros», a los «bachilleres del marxismo», sino a los mejores trabajadores, a los hombres que han demostrado con su actitud frente a la Revolución, con su trabajo diario y su entusiasmo y espíritu de sacrificio las superiores dotes de miembro del partido dirigente.
De acuerdo con eso se han cambiado todos los criterios y empieza una nueva época de vigorización del Partido y de los métodos. Se abre ante nosotros un amplio y luminoso camino de construcción socialista en la que al Partido le toca la tarea de conducción. Esa conducción no será la de la orden mecánica y burocrática, la del control estrecho y sectario, la del mandar hacer, la del consejo que debe seguirse en cuanto a expresión verbal y no por constituir un ejemplo vivo, la del privilegio de las ideas o de la historia pasada.
El partido del futuro estará íntimamente unido a las masas y absorberá de ellas las grandes ideas que después se plasmarán en directivas concretas; un partido que aplicará rígidamente su disciplina de acuerdo con el centralismo democrático y, al mismo tiempo, donde existan, permanentes, la discusión, la crítica y la autocrítica abiertas, para mejorar el trabajo continuamente. Será en esta etapa un partido de cuadros, de los mejores, y éstos deberán cumplir su tarea dinámica de estar en contacto con el pueblo, transmitir las experiencias hacia las esferas superiores, transmitir a las masas las directivas concretas y ponerse en marcha al frente de éstas. Primeros en el estudio, primeros en el trabajo, primeros en el entusiasmo revolucionario, primeros en el sacrificio; en todo momento los más buenos, más puros, más humanos que todos los otros, deben ser los cuadros de nuestro partido.
Porque hay que recordar siempre que el marxista no es una máquina automática y fanática dirigida, como un torpedo, mediante un servomecanismo hacia un objetivo determinado. De este problema se ocupa expresamente Fidel en una de sus intervenciones: «¿Quién ha dicho que el marxismo es la renuncia de los sentimientos humanos, al compañerismo, al amor al compañero, al respeto al compañero, a la consideración al compañero? ¿Quién ha dicho que el marxismo es no tener alma, no tener sentimientos? Si precisamente fue el amor al hombre lo que engendró el marxismo, fue el amor al hombre, a la humanidad, el deseo de combatir la desdicha del proletariado, el deseo de combatir la miseria, la injusticia, el calvario y toda la explotación sufrida por el proletariado, lo que hace que de la mente de Carlos Marx surja el marxismo cuando precisamente podía surgir el marxismo, cuando precisamente podía surgir una posibilidad real y más que una posibilidad real, la necesidad histórica de la Revolución social de la cual fue intérprete Carlos Marx. Pero, ¿qué lo hizo ser ese intérprete sino el caudal de sentimientos humanos de hombres como él, como Engels, como Lenin?»
Esta apreciación de Fidel es fundamental para el militante del nuevo partido, recuérdenlo siempre, compañeros, grábenselo en la memoria como su arma más eficaz contra todas las desviaciones. El marxista debe ser el mejor, el más cabal, el más completo de los seres humanos pero, siempre, por sobre todas las cosas, un ser humano; un militante de un partido que vive y vibra en contacto con las masas; un orientador que plasma en directivas concretas los deseos a veces oscuros de la masa; un trabajador incansable que entrega todo a su pueblo; un trabajador sufrido que entrega sus horas de descanso, su tranquilidad personal, su familia o su vida a la Revolución, pero nunca es ajeno al calor del contacto humano.
En el terreno internacional nuestro Partido tendrá deberes importantísimos; como el primer país socialista de América, un ejemplo a seguir por otros países, una experiencia viva para se captada por los demás partidos hermanos; una experiencia viviente, repetida y cambiante, que muestra a la luz del conocimiento público todos sus aciertos y sus errores. En esta forma su ejemplo es más didáctico y no tiene la aspiración de ser elevado solamente ante quienes han hecho profesión de fe del marxismo-leninismo, sino ante las masas populares de América.
La Segunda Declaración de La Habana es una guía para el proletariado, el campesinado y los intelectuales revolucionarios de América; nuestra propia actitud será guía permanente. Debemos ser dignos de ese lugar que tenemos, debemos trabajar todos los días pensando en nuestra América y fortalecer más y más las bases de nuestro estado, su organización económica y su desarrollo político, para poder también, al mismo tiempo que nos superamos internamente, convencer más y más a los pueblos de América de la posibilidad práctica de iniciar el camino del desarrollo socialista, en la etapa actual de correlación de fuerzas internacionales.
Todo esto sin olvidarnos de que nuestra capacidad emocional frente a los desmanes de los agresores y los sufrimientos de los pueblos, no puede estar limitada al marco de América, ni siquiera al marco de América y los países socialistas juntos; debemos practicar el verdadero internacionalismo proletario, recibir como afrenta propia toda agresión, toda afrenta, todo acto que vaya contra la dignidad del hombre, contra su felicidad en cualquier lugar del mundo.
Nosotros, militantes de un partido nuevo, en una nueva región liberada del mundo y en nuevas situaciones, debemos mantener siempre en alto la misma bandera de dignidad humana que alzara nuestro Martí, guía de muchas generaciones, presente hoy con su frescura de siempre en la realidad de Cuba: «Todo hombre verdadero debe sentir en la mejilla el golpe dado a cualquier mejilla de hombre.»
Ernesto Che Guevara (*)
(*) [Prólogo al libro El partido marxista-leninista, publicado por la Dirección Nacional del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba, La Habana, 1963.]
domingo, 12 de julio de 2009
No hay ni podrá haber vuelta atrás

La Real Academia Española de la Lengua define Poder fáctico como: "Sector de la sociedad al margen de las instituciones políticas que ejerce sobre aquella una gran influencia, basada en su capacidad de presión, por ejemplo, la banca, la Iglesia, los medios de comunicación".
En el caso de Honduras, según analistas, dos tipos de fuerzas han controlado durante años --y anterior a la llegada al poder del Presidente José Manuel Zelaya--, el poder político. La primera corresponde al poder económico de familias tradicionales y la segunda son los grupos ocultos y ligados al crimen organizado, especialmente el narcotráfico, que tiene una fuerte presencia en el país.
Las familias que ejercen mayor influencia son exponentes de comunidades de origen árabe y judío, identificadas en sectores económicos como la maquila, la energía térmica, las telecomunicaciones, el turismo, la banca y las finanzas, los medios de comunicación, la industria del cemento y el comercio.
Una investigación reciente realizada por la fundación alemana Friedrich Ebert, identifica gobiernos empresariales, como el salvadoreño, y gobiernos pro-empresariales como los que han tenido Honduras y el resto de los países del istmo.
De origen árabe Miguel Facussé Barjum, inversor y agroindustrial, su yerno Fredy Nasser; Schucry Kafie, magnate de la energía térmica, y el banquero, industrial y comerciante Jaime Rosenthal son las personas más poderosas de Honduras.
Nasser y Kafie controlan el emporio de la energía térmica, los principales aeropuertos del país, además de acciones en compañías telefónicas en Guatemala, entre otros. Junto a Roberto Babún, ligado al rubro de la explotación y exportación maderera, se alinean empresarios del turismo, de la generación de biodiésel, fuertemente impulsada en la actual administración, y de la energía térmica.
En el caso de los medios de comunicación, éstos están en manos de los empresarios Rafael Ferrari, Carlos Flores Facussé, ex presidente del país (1998-2002).
En suma son grupos oligárquicos interrelacionados entre sí con una gran injerencia política y económica en la nación centroamericana casi ancestral. Saben cómo intervenir, demandar y, como ocurrió el pasado domingo 28 de junio, asesinar. Para tales grupos el Estado es un medio para obtener poder y ganancias.
El politólogo Ernesto Paz, de la estatal Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), declaró en fecha reciente a medios de prensa que "estos grupos que no sólo paralizan sino que mediatizan reformas políticas necesarias para el país, están generando crisis de gobernabilidad y debilitando el sistema de partidos".
De acuerdo con informes del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), de los siete millones de hondureños, 65,3 por ciento vivían en la pobreza y 53,4 por ciento en la indigencia en 2005.
Por otra parte, desde 1977 se registra actividades de narcotráfico en territorio hondureño, como puente o lugar de tránsito. Pero en la última década, esa percepción ha variado ante los fuertes decomisos de cocaína. En lo que va de 2006, la policía ha incautado más de 3 000 kilogramos de esa droga.
De acuerdo con el gubernamental Instituto Hondureño para la Prevención del Alcoholismo, la Drogadicción y la Farmacodependencia, está en aumento el uso de drogas en el país, y los jóvenes de entre 15 y 19 años han consumido algún tipo de estupefacientes, entre ellos cocaína y crack.
Según la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA), anualmente pasan por Honduras cerca de 100 toneladas de cocaína.
A casi (próximamente) dos semanas del golpe gorila de facto contra el legítimo Gobierno constitucional de José Manuel Zelaya, el movimiento social y popular se incrementa hasta llegar a asumir el principal rol representativo de un pueblo en rebeldía, no obstante la sangrienta represión por parte de la policía y el ejército.
Son manifestaciones ya con ribetes estratégicos organizados y unidos –campesinos, sindicalistas, estudiantes, trabajadores en lucha por la justicia social--, que tratan de aislar al régimen golpista y a su principal sostenedor histórico: la familia oligárquica. La exigencia del pueblo de Honduras y de la comunidad internacional es la restitución inmediata e incondicional del Gobierno de Zelaya en el poder.
Si nos remitiéramos a la anterior definición de Poder fáctico brindada por la Real Academia Española de la Lengua, habría que agregar que, tomando como ejemplo el caso de la hermana nación hondureña y de su heroico pueblo: Ante cualquier Poder fáctico, la energía, verdad y valentía de un pueblo definen irrevocablemente que No hay ni podrá haber vuelta atrás.
Astrid Barnet
Colaboradora de Radio Rebelde
web@radiorebelde.icrt.cu
10 de Julio de 2009, 2:06 p.m.
LA PANDEMIA DEL RIO URUGUAY BOTNIA SI CONTAMINA: HUMO, MAL OLOR Y MANCHAS

Durante la mañana del sábado la pastera Botnia volvió a contaminar el río, y aire de la zona del río Uruguay. El episodio fue fotografiado y filmado por centenares de fraybentinos y gualeguaychuenses desde el puente Gral. San Martín.
Durante cuatro horas de la mañana de este sábado, la planta de Botnia llenó de humo y malos olores toda la zona del puente Gral. San Martín. En tanto, desde la tarde del viernes se comenzaba a percibir el fuerte olor a azufre.
Los farybentinos y gualeguaychuenses se juntaron en el puente internacional para tomar fotografías y filmaciones y así denunciar ante el mundo la grave contaminación que esta la empresa finlandesa esta causando en la zona del río Uruguay. Este grave episodio, evidencia lo que hace 6 años viene denunciando la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú. Hasta el cierre de esta edición, no se conocían declaraciones de autoridades argentinas ni uruguayas, quienes son las responsables de que Botnia esta violando las normas ambientales de nuestra región. Tampoco la empresa salió a explicar el hecho. Técnicos del área de Medio Ambiente de la Municipalidad de Gualeguaychú realizaron tomas para muestreos tanto en la tarde del viernes como en la mañana de este sábado.
El humo, dijeron los asambleístas, fue observado primeramente desde Arroyo Verde, desde el paraje que se convirtió en el emblema de protesta de argentinos y uruguayos por la defensa del Medio Ambiente y contra la instalación de la pastera finlandesa Botnia.
Por su parte, la RED URUGUAYA CONTRA LAS FÁBRICAS DE CELULOSA Y LAS PLANTACIONES DE MONOCULTIVOS DE EUCALIPTOS emitió la siguiente declaración:
1- Ante la situación alarmante que se produjo en el día de hoy en la planta de Botnia en Fray Bentos
2 - Ante la reiteración ya cada vez en menos tiempo de liberación a la atmósfera de contaminantes y ahora al río también
3- Ante la posibilidad de unificar la lucha de los pueblos oriental y entrerriano para expulsar este monstruo de la muerte
DECLARA
Su mas firme rechazo al funcionamiento de este megaemprendimiento que lo único que ha traido a la región es desolación en trabajo y ahora en forma persistente la contaminación
Urge a las autoridades tomar cartas en el asunto vista la gravedad de la situación planteada
Declarar a Botnia y a las proyectadas megaempresas de la muerte y la desolación que vienen a clavar sus garras en nuestro territorio, AJENAS A LOS INTERESES DE NUESTRO PUEBLO
Y EXIGE LA INMEDIATA EXPULSIÓN DE NUESTRO TERRITORIO ANTES QUE SEA DEMASIADO TARDE PARA LAMENTARNOS COMO PUEBLO Y NACIÓN
Por la Red firman Andrea Techeira y Alejandro Banegas Saprisa
Paco Espínola en el recuerdo

Hay una serie de trabajos relativos a la obra de Francisco Espínola y todos ellos aportan algo interesante, pues son observaciones sobre uno de los más notables narradores del continente. Nació en San José de Mayo el 4 de octubre de 1901; cursó la enseñanza primaria y la secundaria en su ciudad natal y luego, en Montevideo, optó por realizar estudios de Medicina en la Sección Preparatorios, que después abandonó para dedicarse a la literatura. Así, en setiembre de 1926, editó los cuentos de “Raza ciega”. Este adjetivo es rico en sugestiones y quizá permita varias hipótesis. El libro está impreso en Comunidad del sur y precedido de un prólogo muy laudatorio de Pedro Leandro Ipuche. Se trata de nueve cuentos fuertes, vigorosos, donde si bien hay una anécdota, ésta no es lo más importante, sino los caracteres –las almas diría Zum Felde- y además, la notable técnica narrativa y el sobrevuelo de la imaginación. Con este libro, Paco Espínola entró con todo derecho en la literatura uruguaya. A pesar de su crudeza y de utilizar un humor acre, o si se quiere negro, y usar con lucidez perfecta lo insólito, como en el cuento titulado “María del Carmen”, en Paco Espínola existe, y se acentúa en los cuentos posteriores, el ser emocional, que se suma al dominador eximio de técnicas depuradas.
UN CRIOLLO DE PURA CEPA
Yo lo conocí más o menos en la década del 30, una tarde en la que Alfredo y Esther de Cáceres lo trajeron al apartamento donde residía mi familia. Llegó Paco, con su traje rigurosamente negro, su cuello palomita, su corbata de moñita oscura, sus gruesos lentes de intelectual, su cabello negro con pequeñas entradas, peinado para atrás. Cuando mi madre le iba a servir el té, él le dijo más o menos esto: “-No, doña Josefina, yo tomo mate; no se preocupe, traje todo lo necesario; sólo preciso un poco de agua caliente”. Palabras más, palabras menos, ese fue el sentido. Al rato le hicimos contar alguno de sus cuentos. En otras ocasiones los leía y a veces narraba alguno no escrito aún, pues recuerdo que una vez expresó: “-Sólo me falta escribirlo”. A mí me parecía que eso sería lo más difícil, pero tal vez no lo fuera; además, ponía tanta vida en su narración, en las modulaciones de su voz, fuese “Rancho en la noche”, “¡Qué lástima!” o “El milagro del hermano Simplicio”, que escritos o a medio escribir, resulta cosa difícil desentrañar el misterio de su creación “contrapuntística”. Si apenas uno puede vislumbrar algo de su propio misterio...
En 1930 publicó su delicioso relato para niños, “Saltoncito”, un clásico de la literatura infantil, y en 1933 su densa novela “Sombras sobre la tierra”. Paco había tenido en su niñez una tremenda experiencia; una sirvienta había quemado con agua hirviendo a dos ratas caídas en una trampa, experiencia que narró luego con detalles. Yo también tuve una, no tan horrible; una sirvienta tomó a un ratoncito caído en una trampa y lo arrojó en un balde con agua. Lo vi nadar desesperadamente hasta que se ahogó. Tendría yo tres o cuatro años y nunca me olvidé de eso. Pero creo que el título de la novela de Espínola, se debió a una segunda visión, naturalmente superpuesta a la primera: veía a veces las ratas que corrían, y a la luz de un farol hacían su sombra sobre la claridad de la pared. Y hay seres que huyen o se esconden y son ratas o sombras sobre la tierra. Libro tremendo, de gran impacto social y sicológico, y un fuerte sentido de conmiseración por los seres marginados, los vencidos de la vida, todo ello expresado con maestría indiscutible. El mundo del “bajo” de San José, sus personajes que no pueden salir a la superficie de una vida mejor, la crudeza de algunas escenas y pinturas, desde luego de mano maestra, causaron sensación. Esta novela está dedicada a Carlos Reyles, por cuyo don narrativo Espínola sentía muy alta estima.
ANECDOTAS MARAGATAS
Una vez contó Paco una anécdota, para mí elocuente de la admiración que su narrativa causaba entre sus paisanos.
Estaba en un cafetín de San José y a veces allí escribía algo o tomaba algún apunte, sentado en un rincón, ante una mesita. En eso se le acercaron dos humildes parroquianos algo cohibidos; uno tenía el sombrero entre las manos y lo hacía dar vueltas despacio, tímidamente. –“Venimos a pedirle un favor”... Pero no decían más que eso. Paco supuso que le solicitarían una limosna, pero resultó que ese no era el motivo. –“¿Y cuál?” –“Querríamos aparecer en alguno de sus cuentos... si se puede”. Me lo contó Espínola mismo, entre sonriente y emocionado. Supongo que los habrá hecho figurar. Y a propósito de “Sombras sobre la tierra” ocurrió que siendo yo funcionario único, el más modesto, de la Biblioteca del Prado (ahora Aurelia Viera) por atender fichas, inventarios, lectores, estadísticas, me robaron dicha obra. Muy disgustado busqué comprarla, pero estaba agotada. Entonces recurrí a Paco, le conté el hecho y le pedí que me regalara un ejemplar para sustituir al prófugo. Ya no le quedaba ninguno sobrante, pero me parece que le plugo el hecho, y para consolarme me dio esta explicación conciliatoria: “Y... a veces ocurre que un libro les gusta... y lo pelan”. Sí; la explicación podía ser buena para el autor, pero pésima para el bibliotecario.
LA SINCERIDAD
Espínola mismo confiesa en su “Discurso en San José de Mayo” su sentido de la compasión, de la ternura... Podría –pienso- llamársela cristiana... Claro que el cristianismo no tiene el monopolio de ese sentimiento. Me parece que a veces creía un poco en Dios y a veces no creía. Pienso que eso debe ocurrirle a todo ser profundo. Meditaba hondamente sobre temas trascendentales, y a veces, honradamente, confesaba: -“Estoy muy embarullado”. Y creo que todos estamos muy embarullados si trascendemos a ciertos temas, pero no tenemos la sinceridad de Paco para decirlo. Era por otra parte, un hombre de gran cultura, un excelente profesor, de captación muy fina de los temas literarios y que sabía enfrentarlos ante el público. Cuando se representó ante una sala llena su drama-pantomimia “La fuga en el espejo”, terminado todo se puso una silla sobre el escenario en la que se sentó Espínola y tras hacer breves explicaciones, contestó a las preguntas que el público le formulaba. Yo estaba en la tercera o cuarta fila y algo nervioso, porque alguien podría expresarse de modo agresivo o incorrecto, lo que no ocurrió. El drama fue luego editado con un prólogo del poeta Roberto Ibáñez.
Tampoco debemos olvidar su diálogo “Milón o el ser del circo”, que versa sobre temas de estética, puestos en boca de tres personajes griegos: Helena, Néstor e Hipólito, y precedido de un valioso prólogo de Esther de Cáceres. En fin: “Don Juan el zorro”; en 1968 se editó una parte de esa obra estupenda por diversos motivos. Debe ser de lo mejor de Espínola. Yo era Jurado en el Concurso Literario del Ministerio y propuse su premio.
Había otros libros buenos, pero eran tres premios y el de Espínola me parecía el mejor. No obtuvo sino mi voto. De la discusión hago gracia al público. Por otra parte, Espínola no precisaba ni ese premio ni ningún otro para ser uno de los narradores más notables del continente hispanoamericano. Aunque rabiando, me consolé al recordar esta frase célebre de Herrera y Reissig: “Los saludo hasta la historia”.
Hyalmar Blixen
Diario "Lea" - Montevideo
26 de diciembre de 1988
sábado, 11 de julio de 2009
MUERE EL GOLPE O MUEREN LAS CONSTITUCIONES

Los países de América Latina luchaban contra la peor crisis financiera de la historia dentro de un relativo orden institucional.
Cuando el Presidente de Estados Unidos Barack Obama, de viaje en Moscú para abordar temas vitales en materia de armas nucleares, declaraba que el único presidente constitucional de Honduras era Manuel Zelaya, en Washington la extrema derecha y los halcones maniobraban para que éste negociara el humillante perdón por las ilegalidades que le atribuyen los golpistas.
Era obvio que tal acto significaría ante los suyos y ante el mundo su desaparición de la escena política.
Está probado que cuando Zelaya anunció que regresaría el 5 de julio, estaba decidido a cumplir su promesa de compartir con su pueblo la brutal represión golpista.
Con el Presidente viajaban Miguel d´Escoto, presidente pro témpore de la Asamblea General de la ONU, y Patricia Rodas, la canciller de Honduras, así como un periodista de Telesur y otros, hasta 9 personas. Zelaya mantuvo su decisión de aterrizar. Me consta que en pleno vuelo, cuando se aproximaba a Tegucigalpa, se le informó desde tierra sobre las imágenes de Telesur, en el instante que la enorme masa que lo esperaba en el exterior del aeropuerto, estaba siendo atacada por los militares con gases lacrimógenos y fuego de fusiles automáticos.
Su reacción inmediata fue pedir altura para denunciar los hechos por Telesur y demandar a los jefes de aquella tropa que cesara la represión. Después les informó que procedería al aterrizaje. El alto mando ordenó entonces obstruir la pista. En cuestión de segundos vehículos de transporte motorizados la obstruyeron.
Tres veces pasó el Jet Falcon, a baja altura, por encima del aeropuerto. Los especialistas explican que el momento más tenso y peligroso para los pilotos es cuando naves rápidas y de poco porte, como la que conducía al Presidente, reducen la velocidad para hacer contacto con la pista. Por eso pienso que fue audaz y valiente aquel intento de regresar a Honduras.
Si deseaban juzgarlo por supuestos delitos constitucionales, ¿por qué no le permitieron aterrizar?
Zelaya sabe que estaba en juego no solo la Constitución de Honduras, sino también el derecho de los pueblos de América Latina a elegir a sus gobernantes.
Honduras es hoy no solo un país ocupado por los golpistas, sino además un país ocupado por las fuerzas armadas de Estados Unidos.
La base militar de Soto Cano, conocida también por su nombre de Palmerola, ubicada a menos de 100 kilómetros de Tegucigalpa, reactivada en 1981 bajo la administración de Ronald Reagan, fue la utilizada por el coronel Oliver North cuando dirigió la guerra sucia contra Nicaragua, y el Gobierno de Estados Unidos dirigió desde ese punto los ataques contra los revolucionarios salvadoreños y guatemaltecos que costaron decenas de miles de vidas.
Allí se encuentra la “Fuerza de Tarea Conjunta Bravo” de Estados Unidos, compuesta por elementos de las tres armas, que ocupa el 85 por ciento del área de la base. Eva Golinger divulga su papel en un artículo publicado en el sitio digital Rebelión el 2 de julio de 2009, titulado “La base militar de Estados Unidos en Honduras en el centro del golpe”. Ella explica que “la Constitución de Honduras no permite legalmente la presencia militar extranjera en el país. Un acuerdo ‘de mano’ entre Washington y Honduras autoriza la importante y estratégica presencia de los cientos de militares estadounidenses en la base, por un acuerdo ‘semi-permanente’. El acuerdo se efectuó en 1954 como parte de la ayuda militar que Estados Unidos ofrecía a Honduras… el tercer país más pobre del hemisferio.” Ella añade que “…el acuerdo que permite la presencia militar de Estados Unidos en el país centroamericano puede ser retirado sin aviso”.
Soto Cano es igualmente sede de la Academia de la Aviación de Honduras. Parte de los componentes de la fuerza de tarea militar de Estados Unidos está integrada por soldados hondureños.
¿Cuál es el objetivo de la base militar, los aviones, los helicópteros y la fuerza de tarea de Estados Unidos en Honduras? Sin duda que sirve únicamente para emplearla en Centroamérica. La lucha contra el narcotráfico no requiere de esas armas.
Si el presidente Manuel Zelaya no es reintegrado a su cargo, una ola de golpes de Estado amenaza con barrer a muchos gobiernos de América Latina, o quedarán éstos a merced de los militares de extrema derecha, educados en la doctrina de seguridad de la Escuela de las Américas, experta en torturas, la guerra psicológica y el terror. La autoridad de muchos gobiernos civiles en Centro y Suramérica quedaría debilitada. No están muy distantes aquellos tiempos tenebrosos. Los militares golpistas ni siquiera le prestarían atención a la administración civil de Estados Unidos. Puede ser muy negativo para un presidente que, como Barack Obama, desea mejorar la imagen de ese país. El Pentágono obedece formalmente al poder civil. Todavía las legiones, como en Roma, no han asumido el mando del imperio.
No sería comprensible que Zelaya admita ahora maniobras dilatorias que desgastarían las considerables fuerzas sociales que lo apoyan y solo conducen a un irreparable desgaste.
El Presidente ilegalmente derrocado no busca el poder, pero defiende un principio, y como dijo Martí: “Un principio justo desde el fondo de una cueva puede más que un ejército.”
Fidel Castro Ruz
Julio 10 de 2009
6 y 15 p.m.
MENSAJE A LOS MILITANTES de Asamblea Popular

Desde su nacimiento en el 2006, la Asamblea Popular buscó reagrupar las fuerzas consecuentemente antiimperialistas y de izquierda, ante el desenmascaramiento de este gobierno seudoprogresista, como oportunista y continuista, para emprender de nuevo un camino revolucionario por la liberación nacional y el socialismo, para reivindicar un programa surgido desde lo mejor del historia del movimiento obrero y popular, del 1er Congreso del Pueblo, de la CNT y del propio Frente Amplio de 1971.
Este reagrupamiento se ha venido dando con organizaciones políticas y compañeros independientes, que han conformado en su práctica constante, en su gran esfuerzo, sacándole horas a su vida familiar, al trabajo y al estudio, una hermosa militancia que lleva con alegría y orgullo por todo el país, por cada barrio de Montevideo y cada localidad del Interior, las banderas del Artiguismo y el Socialismo, las que avanzan con bríos nuevamente en el continente.
En estas recientes Elecciones Internas, en que la Asamblea Popular recogió miles de adhesiones en todo el país, pese al cerco informativo de los medios y al poder del gran capital,¡ hubo un héroe y fueron los militantes! y ¡hubo vencedores, fueron los militantes!.
A todos aquellos compañeros, que pintaron muros, que volantearon, que promovieron actos y abrieron locales, a los que estuvieron al firme en los cantones y en las mesas en las calles, a los que cumplieron con sus tareas el propio 28, nuestro mayor reconocimiento y un abrazo de compañeros, estamos orgullosos de compartir con ustedes esta trinchera donde se forja nuevamente, con firmeza y alegría una nueva sociedad.
COORDINADOR NACIONAL DE LA ASAMBLEA POPULAR
--
Asamblea Popular de Uruguay en Argentina
jueves, 9 de julio de 2009
COMUNISTA VIVO Y MUERO

Recordando al inmortal camarada venezolano, Emigdio Cañizales Guédez, recién fallecido, decimos con él :
Relación de Juramento
EN ESTAS COPLAS REFIERO
ASI PASE LO QUE PASE
POR MI CONCIENCIA DE CLASE
COMUNISTA VIVO Y MUERO.
Con orgullo campesino
y la libertad del viento
vengo a decir lo que siento
y así mi garganta afino
porque claro como el trino
que salga este canto quiero
para decir que el acero
prestó su temple y dureza
al Partido cuya empresa
EN ESTAS COPLAS REFIERO.
Batallón que no vacila,
escuela, hogar y trinchera
sol, manantial y cantera
donde la verdad destila
luz para toda pupila
y el ardor con que se abrace
a su bandera de clase
el militante aguerrido
primero muerto que huido
ASI PASE LO QUE PASE.
Muera el yanky imperialista
y el patrón explotador.
Busco una vida mejor
en un mundo socialista.
Abajo el clero fascista
y el partido en que se base
pues todo aquel que tratase
de aplastar al proletario,
me tendrá como adversario
POR MI CONCIENCIA DE CLASE.
Por la mujer que amamanta
la miseria en sus entrañas.
Por el que tumba montañas
para crear riqueza tanta,
mientras sus hambres espanta
comiendo luz de lucero
por el niño pordiosero
que vive de luna y sueño,
juro que con todo empeño
COMUNISTA VIVO Y MUERO.
Emigdio Cañizales Guédez
Mazmorras de la DIGEPOL, Caracas, 1964.
lunes, 6 de julio de 2009
SOLIDARIDAD CON LA CLASE OBRERA Y EL PUEBLO DE HONDURAS.

El fascismo anida en lo más recóndito de las entrañas del sistema capitalista. Es su recurso extremo, en medio de las crisis, y ante el avance de los pueblos, en pos de su liberación. O se adelanta ante tal perspectiva. Su ideología es el anticomunismo, y la expresión más acabada del nacionalismo y el chauvinismo. Es el terrorismo brutal contra los trabajadores, la juventud, la intelectualidad, y ciertos sectores de la propia burguesía que no acompañan sus designios. Es en suma, independientemente de su forma estatal de gobierno, la implantación de la dictadura del capital financiero. Esto es la demostración concreta de la historia, la experiencia de la humanidad, cuyas consecuencias ha sido y es el dolor de los pueblos del mundo. Es nuestra propia y reciente experiencia y la experiencia de los pueblos de nuestra América en las décadas del siglo pasado.
En el marco de la crisis general, coyuntural y estructural del capitalismo imperialista, irreversible y final ;(ya se discute en las Universidades del imperio, en sus círculos académicos la viabilidad del sistema) atestiguada por la quiebra de la gran banca internacional, de las grandes empresas monopolicas, la desocupación y el paro forzoso de millones de trabajadores (fuera de trabajo), las caídas de las bolsas sin solución de continuidad, el saqueo y despilfarro de recursos naturales, la voracidad de los mega-monopolios sobre los países productores de riqueza, la escalada guerrerista, etc. etc. etc., en ese marco, se despliega la ofensiva de la gran burguesía imperialista internacional, en los planos, económico, político, militar, social, ideológico.
En lo económico descarga la crisis sobre las espaldas de los trabajadores y los pueblos, en pos de la conservación y aumento de sus privilegios aumentando la súper explotación y la mayor extracción de plusvalía, invierte sus capitales bajo formas leoninas de explotación y extrae riquezas y recursos apoyándose en las nuevas tecnologías, depredando y destruyendo el medio ambiente, condenando a nuestros pueblos a las mas inhumanas condiciones de vida, comprando con prebendas y pequeños privilegios, corrompiendo en fin; el sostenimiento apenas, de pequeñas elites gerenciales de su poder y de sus alcahuetes de turno. En lo político, reafirma su poder, atrincherándose (mayoritariamente) vía electoral, en el aparato del estado, sostenida en masas atrasadas y capturadas con sus planteos demagógicos, y apoyándose en campañas de los grandes medios masivos de difusión, envenenadores de la conciencia, apostando de paso al desinterés de masas atosigadas de propaganda y desesperanzadas, que no aciertan a vislumbrar la salida. Explotando ideológicamente el anticomunismo en todas sus variantes, acicateando el retroceso histórico que significo la contrarrevolución en la Unión Soviética. Y apostando al fascismo, al golpe de estado para desencadenar el terror, la más brutal represión, la provocación, la persecución, la tortura y la muerte. Los viejos partidos burgueses en el mundo, han agotado en general, su cantera de “políticos profesionales” a la vieja usanza. Hoy en la mayoría de los casos son grandes y exitosos empresarios quienes directamente se ponen al frente de la defensa de sus intereses. No cualquier empresario. Solo aquellos vinculados al capital financiero y de la mas estricta confianza de este. Cuando la burguesía tiene ante si la inminencia de su fin, cuando avizora su hora final, cuando percibe la certeza de su muerte, cuando ve acrecentarse la imagen de sus sepultureros, se retuerce en sangrientos estertores y da nacimiento al fascismo de sus podridas entrañas.
Así ha sucedido y así sucede hoy en nuestra América. He ahí la génesis del golpe en Honduras. Ante procesos de carácter objetivamente anti imperialistas en desarrollo en nuestro continente, Venezuela, Bolivia, Ecuador, la existencia de Cuba Socialista, Nicaragua, el proceso en Centroamérica, el ALBA, CARICOM etc, organismos estos que enfrentan la política económica imperialista, procesos todos impulsados por masas que exigen cada vez mas profundidad en los cambios y transformaciones, apuntando al socialismo como sociedad superadora de las injusticias del capitalismo, el imperialismo y las burguesías de nuestros países, en concordancia con la ofensiva general emprendida, rompen por el débil eslabón de la cadena en Centro América, la frágil democracia burguesa a través de un golpe fascista, por su carácter de clase, por su metodología y por su ideología.
Pero este golpe hay que verlo en el cuadro de una América donde las recientes elecciones en varios países, confirman lo que sostenemos. Argentina, Chile, Uruguay, triunfos de la “derecha”. Inestabilización del Paraguay, brutales represiones en Perú producto de la firma del TLC. con EEUU, la situación Colombiana, unido esto a los intentos de golpe de estado en Venezuela, el intento de separatismo en Bolivia, peligros que continúan latentes, etc., etc. Este golpe en Honduras es una amenaza concreta para nuestros pueblos. La provocación contra Nicaragua, Cuba, Venezuela y Ecuador,
la demagogia y la mentira machacona, repetida y propalada por la CNN y la red de medios privados de difusión, prensa televisión y radio, el silencio y la deformación de la realidad; el chauvinismo y el anticomunismo confeso de los golpistas conforman la punta de lanza de la ofensiva contra los procesos en desarrollo. Es parte del cerco que intenta imponer el imperialismo a nuestros pueblos, para establecer una base política, económica desde donde socavar, y debilitar el proceso y uno a uno hacer caer los gobiernos que los sostienen. Debemos recordar la cadena de bases militares yanquis en el continente, la flota del atlántico sur navegando las aguas Latino americanas. El golpe de Honduras será la fuerza de choque de esa ofensiva.
Hay que manifestar la solidaridad concreta con la clase obrera y el pueblo de Honduras. Hay que levantar un amplio y extenso movimiento antifascista en nuestros pueblos, en la región, como forma de defender las conquistas alcanzadas y profundizar las mismas. Movimiento antifascista en el que la clase obrera desempeñe el papel fundamental, junto a los sectores de la cultura los estudiantes, los profesionales, los hombres y mujeres honestos. Amplio y profundo movimiento de masas, antifascista y anti imperialista, garantía de defensa y consolidación de los procesos iniciados y plataforma desde donde construir la sociedad socialista que inevitablemente surgirá de la derrota del capitalismo.
Por tanto: exhortamos a desarrollar un fuerte arco opositor en la perspectiva de construir un movimiento antifascista, anti imperialista y anticapitalista, tarea ineludible de la hora.
¡Viva el internacionalismo proletario y la unidad de los pueblos!
Solidaridad con la clase obrera y el pueblo de Honduras.
REFUNDACION COMUNISTA DE URUGUAY
domingo, 5 de julio de 2009
La educación como bandera

Jesualdo Sosa
"Incierta fue mi infancia en un pueblo del norte
(entre nubes de arena y tierra colorada)
de pie ya el alba entre cantos de gallos
y ladridos de perros..."
Jesualdo Sosa nació en el campo de Tacuarembó y trabajó desde niño, por eso pudo comprender mejor el drama de los que concurrían a la Escuela Rural de Canteras del Riachuelo (Colonia). Allí surge el relato de Vida de un Maestro (1935) que presentado como un diario de clase, registra mucho más que la búsqueda de una técnica por parte de un joven maestro inconformista. El libro que cumple setenta años, puede ser juzgado como una novela a la vez que constituye un tratado de educación.
Maestro y escritor, se dedicó a las letras para demostrar la posibilidad de una educación nueva y decir su "rebelión como hombre" y su "escondida venganza contra la despersonalización de la escuela hacia el individuo" según el mismo afirmara. Su primera experiencia docente la realizó en la Escuela Experimental Nº 1 de Montevideo. En su tarea chocaba a menudo con directores e inspectores que consideraban que su clase "paseaba demasiado". Su vocación social lo llevó a probar suerte en una escuela rural de la que su reciente esposa María Cristina Zerpa era directora. En Riachuelo se encontró con un panorama desolador. No podía enseñar a niños que padecían hambre, así que consiguió unas vacas para criar en el predio escolar. Descubrió en ese lugar la explotación y las desigualdades sociales; los niños de la escuela estaban obligados a "repetir" varias veces por ausencia de cursos superiores. Lo peor era el destino que les esperaba cuando a los diez o doce años debían convertirse en asalariados rurales para engrosar la lista de los que no tenían más que sus manos. Jesualdo así se dio cuenta que la escuela era el único agente de cultura y que hacía felices a los niños, por eso suprimió vacaciones y feriados y creó cursos para ex alumnos, además incluyó dentro de los estudios escolares el cálculo aplicado al valor de un jornal, el precio de la mercancía, la ganancia de un propietario, para que los jóvenes se movieran con mayor lucidez.
Inspirado en las ideas de la Escuela Nueva de principios de siglo, centró el quehacer educativo en los intereses del niño, estudiándose los temas que los alumnos llevaban como preocupaciones cotidianas. Dos de los centros de su práctica serán "la autonomía del trabajo infantil" y "el problema de la expresión" por eso en sus cursos se aprendía también al aire libre y en campamentos de exploración. El dibujo ocupaba un lugar fundamental, como una forma de apropiarse del mundo externo y como un camino para construir la propia identidad. De hecho un grupo de sus alumnos participó de una exposición en el Círculo de Bellas Artes de Montevideo y algunos, como Aldo Faedo fueron luego pintores. Otra forma de expresión promovida por él fue la escritura que representa un esfuerzo del niño por "traducir impresiones propias, por lo tanto es un instrumento personal de cada uno" razón por la cual el cuaderno escolar sería "el libro personal del niño" transformándose en una biografía de su experiencia. De esta forma obtiene productos reveladores del mundo interior del niño que recogerá en el libro 500 poemas de los niños de la escuela de Jesualdo. Otras de sus obras fueron Nave del alba pura (libro de poesía publicado en 1927), Elegía Autobiográfica (1949) donde habla de su infancia en un pueblo del norte, Mi viaje a la URSS (1952) donde documenta su admiración por el sistema soviético, luego de haber sido destituido de su cargo por la dictadura de Gabriel Terra y realizar ese viaje, 17 Educadores de América (1945) donde expresa su idea de desarrollar una "pedagogía de tránsito" útil para Latinoamérica que conjugue los ideales con las duras condiciones sociales.
Fue conferencista en el Uruguay y en el extranjero. En 1939 el gobierno de México lo invitó a colaborar en los planes de educación y en 1944, superado el ciclo terrista es asesor del Ministerio de Instrucción Pública y profesor de Pedagogía en los Institutos Normales. En esa época se afilia al Partido Comunista visitando varios países del "bloque socialista". Jesualdo contribuyó a concebir y fundar la Escuela de Educación de la Universidad de La Habana, que dirigió durante 1961-62 enseguida de la revolución y el Instituto Cultural Bertolt Brecht que vincula a Uruguay con Alemania.
En su libro Vaz Ferreira, pedagogo burgués (1963) analiza y rechaza buena parte de las ideas y proyectos del referente filósofo uruguayo, reprochándole vacilación, abstracciones, inacción, exceso reflexivo y temores propios de la pequeña burguesía y cuyos criterios contradicen su idea de "pedagogía de tránsito" que ubica su posición político-social y apuesta a todo lo que se puede cambiar antes de que cambie todo.
La dictadura cívico militar instalada en Uruguay en 1973 prohibió su actuación pública y la circulación de sus textos. El maestro fallece en 1982. Tres escuelas llevan su nombre en Caracas, Santiago de Chile y Riachuelo. Su último libro La Escuela Politécnica Humanista, se publicó en 1974. A diferencia de lo que ocurre con otras personalidades de la educación y la cultura, este maestro tacuaremboense no ha sido olvidado, encontrándose por ejemplo en internet referencia sobre su vida y obra (www.quehacer.com.uy/Uruguay/Jesualdo/jesualdo_vida_obra.htm).
Todo esto permite encontrar a Jesualdo Sosa entre quienes valoran el papel positivo y democratizador de la educación.
(Extraído de La elección del maestro, María de los Ángeles González, El País Cultural, 1/7/2005)
Vigencia del pensamiento de Karl Marx

Quiero iniciar esta disertación planteando las siguientes preguntas: ¿Por qué hablar de Karl Marx, pensador y revolucionario del siglo XIX en el siglo XXI? ¿Se debe insistir en el estudio y vigencia de su obra? ¿Se puede argumentar a su favor si los países del llamado campo socialista en Europa del Este se fueron a pique y se constituyeron en sociedades capitalistas? Estos cuestionamientos, en ocasiones formulados por los ideólogos del capitalismo, por los pensadores postmodernos, y en otras por una intelectualidad supuestamente de izquierda, nos permiten abordar algunas cuestiones fundamentales para comprender la trascendencia del pensamiento de quien Federico Engels, su amigo y hermano, dijera que es el más grande ! pensador que ha tenido la humanidad y a quien el héroe de la independencia de Cuba, José Martí, manifestara que merece honor por haberse puesto al lado de los débiles.
Partamos de la pregunta que hace referencia al por qué hablar de Karl Marx en el siglo XXI. Primero que todo escuchemos brevemente algunos datos sobre la situación social en la que la humanidad, y sobretodo América Latina, vive en la actualidad: La quinta parte de la población está en la miseria; 826 millones de personas padecen de hambre física; más de ochocientos cincuenta millones son analfabetas; mil millones carecen de agua potable estimándose que para el año 2025 la cifra sea de 3500 millones de personas; 2400 millones no tienen acceso a servicios sanitarios. En América Latina 224 millones de personas viven en la pobreza y de ellos 90 millones están en la indigencia. La deuda externa latinoamericana asciende a 800 mil millones de dólares; siendo ésta una ! de las causas por las cuales la educación y la salud no reciben los recursos necesarios por parte de los gobiernos, los mismos que cumplen fielmente las disposiciones del FMI y de los organismos económicos internacionales dominados por EE.UU. Los grupos humanos más afectados son las y los niños, las mujeres y los ancianos, a quienes el modelo neoliberal los considera desechables o simplemente como mano de obra sujeta de una explotación mayor, tal como se hace con el trabajo infantil en las fábricas de la China, de Malasia, de Singapur, donde las y los niños trabajan de doce a catorce horas diarias en condiciones infrahumanas para producir los juguetes de McDonalds, de Kentuchy, de la Coca Cola. Por otro lado la situación de la contaminación del medio ambiente es cada vez más grave, producto de un sistema basado en una producción irracional y desmedida de cosas superfluas.
¿Producto de que es todo esto? Quienes detentan el poder económico, político y mediático pretenden confundir a la gente argumentando que la pobreza es resultado de la vagancia de ciertos pueblos a los que, inclusive, bajo criterios racistas, han calificado como inferiores. ¿Qué esconde esto? Precisamente aquello que señalara Marx en su extraordinaria y vasta obra: la explotación de una clase social sobre otra y el dominio de ciertas naciones por medio de la violencia, del saqueo y de la imposición ideológica sobre otras naciones. "La historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestro días es la historia de la lucha de clases" decían Marx y Engels en el Manifiesto del Partido Comunista, documento histórico que hoy tiene una vigencia impresiona! nte, tal como lo explica el pensador argentino Atilio Borón cuando hace referencia a la polarización cada vez mayor de la riqueza entre la burguesía, la oligarquía, las naciones capitalistas y el proletariado, los trabajadores en general y las naciones subdesarrolladas. Federico Engels nos dice: "Pues bien, Marx demostró que toda la historia de la humanidad, hasta hoy, es una historia de luchas de clases, que todas las luchas políticas, tan variadas y complejas, solo giran en torno al poder social y político de unas u otras clases sociales; por parte de las clases viejas, para conservar el poder, y por parte de las nuevas, para conquistarlo."
Pero ¿en qué radica la fuerza del pensamiento marxista a través del tiempo? El pensador marxista vasco, Iñaki Gil de San Vicente señala que el secreto y el misterio de la efectividad del marxismo radica en que este pensamiento constituye "la integración crítica de lo mejor del pensamiento occidental entonces existente; y de, segundo, y fundamentalmente, su capacidad de síntesis cualitativa superior, de crear algo nuevo, una totalidad nueva pero a la vez integradora de las aportaciones valiosas analizadas críticamente en la fase anterior e inicial del proceso creativo. Estamos ante el ejemplo más brillante del desarrollo de la facultad de emergencia de algo nuevo a partir de la previa acumulación de componentes viejos hasta llegar a un momento o punto crít! ico de no retorno, de aparición de lo nuevo a partir de varios componentes viejos. Eso nuevo es el materialismo histórico y su malla interna vertebradora es la dialéctica materialista." Lenin decía que "El marxismo es el sucesor natural de lo mejor que la humanidad creó en el siglo XIX: la filosofía alemana, la economía política inglesa y el socialismo francés." Pero sobre todo el marxismo se nutre de la experiencia revolucionaria de la clase obrera. Rafael Plá León señala que "Fue el movimiento real de la clase proletaria y el contacto directo con éste lo que posibilitó en definitiva que el pensamiento de Marx tomara la forma que tomó." Al mismo tiempo el marxismo no es una creencia, un dogma; es, por el contrario, un pensamiento abierto, activo y creador que se nutre permanentemente de las producciones de las y los seres humanos en todos los campos del saber.
De igual manera hay que señalar que Marx no solo se dedicó a la teorización de diversos problemas; fue ante todo un revolucionario activo, un hombre consecuente con lo que teorizó producto precisamente de su contacto con la realidad en la que vivían los obreros europeos. Marx y Engels tenían como uno de sus objetivos la formación de un partido obrero, revolucionario sustentado en una teoría científica; lo que quedó de manifiesto en la participación activa de ambos en la Liga de los Comunistas y más adelante en la fundación de la Asociación Internacional de los Trabajadores; lo cual también demuestra su carácter internacionalista sintetizada en la frase con la cual concluyen el Manifiesto del Partido Comunista: ¡Pro! letarios de todos los países, unios! Es esto justamente lo que le confiere validez al pensamiento de Marx y Engels. Como señala el Dr. Jesús Pastor García Brigos "ante todo nos enfrentamos a la obra de revolucionarios activos, comprometidos con la práctica cotidiana de luchas en la sociedad. No eran científicos de gabinete." Por ello también Marx sufre la persecución brutal del Estado Prusiano y de la burguesía europea, lo cual le condujo al exilio en varias ocasiones. En sus "Tesis sobre Feurbach" Marx señala que la tarea de los filósofos no es solo la de interpretar el mundo, sino la de transformarlo; además explica que solo es en la práctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad, es decir, la realidad y poderío, la terrenalidad de su pensamiento. A través de la actividad periodística Marx también educó al proletariado y denunció el papel conciliador y traidor de la burguesía, que se aliaba a conveniencia con los reyezuelos y emperadores que sobrevivían en Alemania y Francia.
Pero no solamente por ello se debe insistir en el estudio y la vigencia de su pensamiento. La obra de Marx es un sistema abierto de ideas y un método revolucionario de transformación de la realidad que nos ha posibilitado el análisis y la reflexión sobre los más disímiles hechos y sucesos que tienen que ver con la naturaleza, la sociedad y el pensamiento humano tal como lo demuestra en El Capital donde expone, como explica Iñaki Gil de San Vicente, "la teoría de la plusvalía; la ley del valor-trabajo; la ley de caída tendencial de la tasa de beneficio y la diferencia entre valor de uso y valor, diferencia que confirma la historicidad del modo de producción capitalista y, por tanto, la posibilidad de construcción de otra sociedad no basada en el valor y en! la mercancía, sino en el valor de uso."
El desarrollo de la ciencia también ha confirmado las tesis marxistas. Los avances científicos demuestran la validez de la dialéctica materialista para la comprensión de los hechos y fenómenos de todo tipo; lo cual se confirma con los avances en el campo de la física cuántica, de la biología, de la química.
A finales del siglo XX y en el siglo XXI los apologistas e ideólogos del capitalismo y del pensamiento postmoderno, han pretendido enterrar a Marx presentando como uno de sus argumentos la implosión de la ex-URSS y la caída del llamado campo socialista de Europa del Este o del socialismo real. Pero de ninguna manera esto puede constituirse en un argumento válido para combatir al marxismo. Sin querer ahondar en explicaciones sobre lo ocurrido en aquellos países, puesto que no es el objetivo de este conversatorio, solo cabe señalar algunos elementos para demostrar lo incorrecto de esta postura: primero que todo la traición stalinista, el proceso de burocratización en la ex-URSS y el surgimiento de un capitalismo de Estado, que estuvo acompañado de una distorsión del pensamiento de Marx, Engels y Lenin por parte de Stalin. Surge en esos momentos la concepción equivocada que el marxismo estaba constituido por el materialismo dialéctico y el materialismo histórico como si se trataran de dos cosas distintas. Igualmente surge la tesis del economicismo y del determinismo mecánico por medio de la cual se señalaba que era la base económica la que determinaba los cambios y el funcionamiento de la superestructura; olvidando que Marx y Engels entendieron a la sociedad como un sistema dinámico complejo, como un todo estructurado y dialéctico en donde la base económica y la superestructura ideológica están interconectados y que, por lo tanto tienen una influencia mutua; siendo el ser social solamente en última instancia el que determina las transformaciones sociales. El marxista Alan Woods explica que "los autores del Manifiesto contestaron repetidas veces ! a esta burda caricatura, como se ve en la célebre carta de Engels a Bloch: "Según la concepción materialista de la historia, el elemento determinante de la historia es en última instancia la producción y la reproducción en la vida real. Ni Marx ni yo hemos afirmado nunca más que esto; por consiguiente, si alguien lo tergiversa transformándolo en la afirmación de que el elemento económico es el único determinante, lo transforma en una frase sin sentido, abstracta y absurda. La situación económica es la base, pero las diversas partes de la superestructura: las formas políticas de la lucha de clases y sus consecuencias, las constituciones establecidas por la clase victoriosa después de ganar la batalla, etc., las formas jurídicas, y, en consecuencia, inclusive los reflejos de todas esas luchas reales en los cerebros de los combatientes: teorías políticas, jurídicas, ideas religiosas y su desarrollo ulterior hasta convertirse en sistemas de dogmas, también ejercen su influencia sobre el curso de las luchas históricas y en muchos casos preponderan en la determinación de su forma"."
El ascenso de la socialdemocracia y la imposición del modelo soviético a los países de Europa del Este luego de la segunda guerra mundial, constituyó otro elemento que provocó la distorsión del pensamiento marxista. El aparecimiento de modas intelectuales que tomaron como base al estructuralismo y al funcionalismo y lo pretendieron unir con el marxismo, también significó una distorsión del pensamiento de Marx y Engels. Todo esto fue difundido a través de los manuales de la academia de ciencias de la ex-URSS y por las universidades europeas, sobre todo en Francia e Italia. En América Latina esto influyó mucho en la forma de comprender el marxismo. Fue un error no acudir a la fuente directa, sino a los manuales. ! Ernesto Che Guevara fue uno de los críticos de ese pensamiento seudomarxista.
En este sentido no es el marxismo el que ha fracasado; por el contrario hoy ha adquirido mayor fuerza y vigencia; y no porque Marx y Engels sean autoridades del pensamiento a las que haya que acudir cual si fueran dioses. Es la realidad misma la que confirma su validez histórica. Ya se han señalado algunos datos sobre la situación en la que la mayoría de los habitantes del planeta viven, lo cual se ha agravado por la prepotencia del imperialismo estadounidense y el surgimiento del neofascismo. Vemos como los EE.UU. masacran al pueblo Iraquí, como agreden a Cuba y fomentan la contrarrevolución financiando a mercenarios que los medios del engaño pretenden calificar como "disidentes", observamos la intromisión de los Estados Unidos en los asuntos internos de la Re! pública Bolivariana de Venezuela y de Colombia donde, conjuntamente con el fascista de Uribe Velez, los militares y los grupos terroristas de derecha pretenden derrotar a la insurgencia. Pero también asistimos a un momento de ascenso de las luchas populares que, aunque dispersas, constituyen elementos importantes en el desarrollo de la revolución mundial; así la radicalización del proceso revolucionario comandado por Hugo Rafael Chávez Frías en Venezuela, la defensa de la revolución y las conquistas del socialismo en Cuba dirigida por Fidel, la lucha del pueblo iraquí y su resistencia contra los invasores, la firmeza del movimiento guerrillero colombiano, el combate popular en Bolivia, etc.
En todos ellos está el pensamiento de Karl Marx como una guía de acción revolucionaria. Iñaki Gil de San Vicente dice que "la obra de Marx y Engels aparece en la actualidad como el único método que, además de explicar coherentemente el pasado, permite comprender qué está sucediendo a escala mundial y, lo que es más importante, cuales son las tendencias fuertes ante el futuro.
Estas son las razones que explican la actual "vuelta al marxismo", y también las que explican que este reaparezca, renazca de sus cenizas, cada vez que, tras haberlo dado por muerto, las exigencias de la lucha de clases a escala mundial imponen su vuelta a escena. Ahora bien, cada vez que el marxismo es dado por muerto se produce en su interior una verdadera autocrítica creativa, un repaso de las causas que le han llevado a esa situación y, a la vez por su mismo contenido dialéctico, un enriquecimiento de su método para responder a las nuevas formas que adquieren las contradicciones esenciales del capitalismo.
Lo más significativo de estos resurgimientos radica en que se producen tras grandes convulsiones sociales que han demostrado el creciente distanciamiento entre la realidad y la teoría." Concluyendo, señalo con Engels que el nombre de Marx vivirá a lo largo de los siglos, y con su nombre, su obra.
Dax Toscano Segovia
Ponencia para el conversatorio Karl Marx Hoy, Facultad de Comunicación Social de la Universidad Central del Ecuador, 5 de mayo de 2.004
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