sábado, 10 de noviembre de 2007

Aurora Triunfal.




Salud A la Primera Revolucion Proletaria Triunfante

Con optimismo revolucionario, Refundacion Comunista rinde homenaje al 90 aniversario de la Gran Revolución Socialista de Octubre. Hoy las enseñanzas de Octubre guían la lucha de R.C.
La Revolución de Octubre recuerda a los comunistas la Primera Internacional de Carlos Marx y Federico Engels, a los de la Segunda Internacional y de la heroica Comuna de París, la primera revolución proletaria que "asaltó los cielos" pero no fue capaz de consolidar su poder debido a la inexperiencia, y a la consigna "Proletarios de todos los países, uníos". Evoca también a los ejércitos rojos, a la Tercera Internacional Comunista, a los trabajadores revolucionarios de Cantón, Turín, Berlín, España, Hungría y de todos los centros proletarios del mundo.
En la gloria de Octubre, los y las comunistas ven la realización de la misión histórica de la clase obrera. Ven la confirmación de lo que Marx y Engels escribieron en el Manifiesto Comunista: " De todas las clases que hoy se enfrentan con la burguesía no hay más que una verdaderamente revolucionaria: el proletariado. Las demás perecen y desaparecen con la gran industria; el proletariado, en cambio, es su producto genuino y peculiar."
Octubre revela el papel irremplazable del agente principal de la revolución socialista, el Partido Comunista, como Partido de nuevo tipo, en comparación con los partidos socialdemócratas partidarios de pactar con la burguesía. Octubre también revela la fuerza del internacionalismo proletario. Con gran emoción saludamos a los millones de personas que dieron sus vidas por el movimiento comunista internacional, a los revolucionarios invencibles de la heroica historia proletaria, a las revueltas de obreros, obreras y campesinos pobres – todos ellos masas creadoras de la historia.
Su ejemplo justifica la existencia humana; supone una enseñanza y un legado inestimable para los comunistas y los pueblos.
La revolución de Octubre fue un acontecimiento de proporciones históricas, el mayor acontecimiento del siglo XX, que marcaría durante décadas el curso de la humanidad. El "fantasma del Comunismo", que unas pocas décadas antes había recorrido Europa, se concretó como forma de poder (proletario).
El resultado victorioso de la revolución de Octubre implicó que a la Humanidad se le abría el camino para "pasar del reino de la necesidad al reino de la libertad".
"Hemos iniciado esta tarea. Pero lo esencial no es exactamente cuándo, tras cuánto tiempo, los proletarios de cada país habrán finalizado esta tarea. Lo esencial es que se ha roto el hielo, se ha abierto la vía, se ha despejado el camino", escribió Lenin.
La revolución de Octubre fue la chispa que desencadenó el progresivo crecimiento del Movimiento Comunista internacional. Su llama aceleró la formación de un buen número de Partidos Comunistas, entre los que estaba el PCU (hoy parte del liquidacionismo y parte activa de este gobierno pro-imperialista).
Llevó a la creación de la Tercera Internacional Comunista (1919-1943), cuya necesidad surgió del hecho de que el capitalismo es una potencia internacional, pero también del hecho de que la Segunda Internacional había traicionado los intereses de los trabajadores.
Desde 1917, el capitalismo internacional se vio obligado a tener en cuenta la existencia de una fuerza opuesta, como el primer factor determinante de su política.
Gracias a la revolución socialista de Octubre, se dieron las condiciones para establecer derechos, hasta entonces desconocidos para los trabajadores incluso en los países capitalistas más desarrollados.
Con el poder soviético, las conquistas de obreros y campesinos beneficiaron también a los trabajadores de los países capitalistas. Fueron un factor básico que obligó a los partidos gubernamentales burgueses, liberales y socialdemócratas a hacer concesiones a la clase trabajadora.
La sacudida de la Revolución de Octubre a las bases del viejo mundo tuvo un efecto positivo inmediato en los movimientos anticolonialistas. Fue fundamentalmente a partir de entonces cuando ese régimen inhumano empezó a derrumbarse.
Así mismo, el poder liberador de Octubre se expresó en la cultura global, en las artes y en las letras. Grandes artistas de todo el mundo se unieron al movimiento revolucionario de los trabajadores, se inspiraron en los mensajes de la Revolución de Octubre, y pusieron su trabajo al servicio de sus ideales, al servicio de la clase obrera internacional.
Los retrocesos contrarrevolucionarios de 1989-1991 no niegan la consideración de nuestro tiempo como la época de transición del capitalismo al socialismo, que fue inaugurada simbólicamente por la Revolución de Octubre.
El desarrollo histórico ha refutado la afirmación de que la naturaleza de la empresa socialista-comunista era utópica. Ningún sistema socioeconómico se ha consolidado completamente en la historia de la Humanidad, ni siquiera el capitalismo en su lucha contra el feudalismo. Frente a los representantes ideológicos y políticos de la clase burguesa, que afirman que el fin de la historia ha llegado, el socialismo continúa siendo necesario y oportuno.
La necesidad y oportunidad del socialismo surgen de las contradicciones del sistema capitalista. Brotan del hecho de que el capitalismo ha creado las condiciones materiales necesarias para la transición de la humanidad a un sistema socioeconómico superior, aunque esa transición se retrase hoy por la adversa correlación de fuerzas, que hace que la agresividad capitalista parezca invencible.
La necesidad de la transición al socialismo la genera el propio capitalismo, en el cual, a pesar de que el trabajo y la producción se han socializado a un nivel sin precedentes, los productos del trabajo socialmente organizado siguen siendo propiedad privada del capitalista.
Esta contradicción es la matriz de todos los fenómenos de crisis en las sociedades capitalistas contemporáneas, pero también es la señal que marca el camino de salida y la necesidad de establecer unas relaciones de producción que se correspondan con el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas, que implica la abolición de la propiedad privada de los medios de producción centralizados y su socialización para su utilización planificada en la producción social por el poder socialista que expresa los intereses de los productores de la riqueza social.
Las teorías que argumentan que no existían las condiciones objetivas necesarias para la realización de la Revolución de Octubre son resultado de la propaganda o de análisis acientíficos de la realidad.
La Revolución de Octubre tuvo lugar sobre la base del desarrollo del capitalismo en Rusia, que ya había evolucionado a su etapa imperialista. Este hecho no lo refuta la circunstancia de la gran disparidad en el desarrollo capitalista de Rusia, ni la existencia de una herencia precapitalista que prevalecía en una gran parte del imperio zarista. La existencia de las condiciones materiales necesarias para la transformación socialista de Rusia puede probarse con estadísticas de la época.
Entre la clase obrera de Rusia, y particularmente en su sector industrial, se crearon los soviets como células alrededor de las cuales se organizó la lucha revolucionaria de la clase obrera.
El partido bolchevique tenía una confianza ilimitada en la fuerza y capacidad de la clase obrera – a pesar de ser por entonces una minoría de la fuerza de trabajo total – para llevar a las masas a la lucha y dirigirlas. Aprendió de la iniciativa revolucionaria de las masas, de las instituciones que ésta creó en los momentos en que la lucha de clases se agudizaba. Al mismo tiempo desarrolló la iniciativa de las masas y la elevó a un nivel más consciente.
Las palabras de Carlos Marx han demostrado ser ciertas, a saber, que la lucha de clases, con la violencia revolucionaria que implica, es "el motor de la historia", y que la historia hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases. Octubre siguió los pasos de la gran revuelta de los esclavos liderada por Espartaco, de las revueltas campesinas de la Edad Media y de las gloriosas revoluciones burguesas, primeramente de la Revolución Francesa.
El victorioso Octubre supuso la más rotunda expresión de la superioridad de la teoría del socialismo-comunismo científico, del marxismo-leninismo, sobre cualquiera de las variaciones filosóficas idealistas y antidialécticas en que se basa la ideología burguesa. Confirmó que el marxismo supone verdaderamente un salto cualitativo en relación con las más avanzadas teorías creadas por la mente humana hasta el siglo XIX en filosofía y en las ciencias sociales: la economía política inglesa, la filosofía alemana y el socialismo utópico francés.
Las ideas de la Ilustración que inspiraron y guiaron las revoluciones burguesas habían sido superadas hacía tiempo, ya que la burguesía había dejado de ser una clase en ascenso y se había convertido en una clase reaccionaria.
El partido bolchevique tomó como un todo indivisible la lucha económica, política e ideológica de la clase obrera. Se guió por el principio leninista de que el papel del luchador de vanguardia sólo puede ser asumido por un partido guiado por una teoría de vanguardia.
La ideología socialista-comunista – que establece las leyes del movimiento de la sociedad capitalista y las leyes para la transición revolucionaria del capitalismo al socialismo, y generaliza la experiencia de la lucha de clases – se desarrolla y extiende entre la clase obrera por el Partido Comunista, su vanguardia consciente y organizada. Es precisamente aquí donde reside la necesidad del Partido Comunista.
La teoría de la revolución socialista se forjó en la incesante lucha contra la ideología burguesa y contra las muchas teorías reformistas y oportunistas. Estableció científicamente las razones por las que las condiciones de la clase obrera no pueden cambiar radicalmente por medio de una lucha por reformas.
Con la fundación del partido bolchevique (1903), y en la intensa lucha ideológica que se dio en el partido durante muchos años entre los seguidores de los puntos de vista leninistas y los oportunistas, se creó por primera vez en la historia política una fuerza organizada que estatutariamente establecía derechos y obligaciones para los miembros, que tenía en el centralismo democrático su principio operativo fundamental, con el derecho a opinar y criticar, con unidad de acción y disciplina unánime una vez tomadas las decisiones, con fuertes lazos con las masas trabajadoras y populares que se van consolidando con la democracia interna y la autocrítica, basado todo ello en el principio rector supremo de la colectividad.
La amplia preparación teórica del Partido Bolchevique, bajo la dirección de Lenin, lo capacitó para analizar correctamente la disposición y la correlación de fuerzas sociales y políticas, para mostrar la flexibilidad política adecuada sin distanciarse del objetivo estratégico, la toma del poder por los obreros revolucionarios, para solucionar problemas relativos a la política de alianzas en beneficio del movimiento revolucionario, para adaptar positivamente y desarrollar consignas adecuadas para cada momento, dentro de una serie de condiciones fluida, compleja y que evolucionaba rápidamente. Por lo tanto Partido de combate, Partido doble fax. Legal y clandestino. Partido para la conspiración, para la toma del poder. Capaz de resolver de modo dialectico la contradicción fundamental
Uno de los factores decisivos para la victoria de la revolución fue la política de los bolcheviques durante la I Guerra Mundial.
Ésta fue una guerra imperialista cuyo objetivo era redistribuir los mercados, las esferas de influencia y las colonias. Agudizó al máximo las contradicciones en la sociedad rusa y causó uno profundo y brusco deterioro en las condiciones de vida de las masas. Se consideró que la guerra era la continuación de la misma política interna por medios militares, es decir, que servía a los intereses de las mismas fuerzas clasistas que estaban explotando a la clase obrera y habían llevado a decenas de millones de campesinos a la pobreza extrema.
La dirección de la Segunda Internacional, con la consigna de la "defensa de la patria", ocultó la naturaleza imperialista de la guerra, llevando a la fragmentación de la clase obrera mundial y a su conversión en defensora de su propio ladrón "nacional", la burguesía doméstica. Por el contrario, los bolcheviques no sólo denunciaron la guerra, como hacían los pacifistas, sino que apostaban por transformar la guerra imperialista en una guerra contra las clases dominantes para su derrocamiento. Sólo este camino podía llevar a una paz justa, con la eliminación de la explotación de clase y de la opresión imperialista.
La propia vida creó las condiciones para el comienzo de la revolución socialista. Dio forma a la situación revolucionaria, que es un hecho objetivo que se da, como enfatizó Lenin, cuando las siguientes condiciones se presentan simultáneamente: "1. La incapacidad de las clases dirigentes para mantener su poder invariablemente (… para que estalle la revolución, no basta con que "los de abajo no quieran", sino que también es necesario que "los de arriba no puedan" seguir viviendo como antes. 2. Un deterioro mayor de lo habitual, en la privación y la miseria de las clases oprimidas. 3. Por las razones expuestas, un significativo aumento de la actividad de las masas, que en tiempos "de paz" permitirían que se les robase tranquilamente…"
Mientras duraba la guerra, los bolcheviques no permitieron que las masas revolucionarias fueran influenciadas por las fuerzas burguesas que alcanzaron el poder en la revolución de febrero de 1917 con el derrocamiento del gobierno zarista, sino que las llevaron a la revolución de Octubre. No participaron en los gobiernos burgueses que se formaron entre febrero y octubre de 1917. Aprovecharon las contradicciones que no sólo mantenían la situación revolucionaria, sino que también ayudaban a cambiar la correlación de fuerzas en los soviets. El último gobierno burgués, el de Kerensky, fue igualmente incapaz de resolver los problemas que habían movilizado a millones de personas en una lucha a vida o muerte, con el impulso de aquellos a quienes todo pertenece y merecen conquistarlo y vivir en paz.
La consigna "¡Todo el poder para los soviets!" ganó a la mayoría de la clase obrera y atrajo rápidamente a millones de campesinos, mientras también se utilizaba en las filas del ejército burgués, donde los soldados deponían a los oficiales reaccionarios y elegían a revolucionarios para sustituirlos.
La teoría leninista del eslabón débil en el sistema imperialista se confirmó plenamente. En condiciones de desarrollo económico y político asimétrico, ley absoluta del capitalismo, existe la posibilidad de victoria de la revolución socialista en unos pocos países o incluso en un solo país tomado individualmente.
El nuevo Estado, el de la dictadura del proletariado, basado en los Soviets, surgidos de la propia actividad de las masas en el fuego de la revolución de 1905-07, sustituyó a la vieja maquinaria estatal destruida por la Revolución de Octubre.
La ruptura de las estructuras del Estado burgués es necesaria porque "El Estado moderno, cualquiera que sea su forma, es una máquina esencialmente capitalista, es el Estado de los capitalistas, el capitalista colectivo ideal", como escribió Engels.
"¿Democracia basada en la propiedad privada o basada en la lucha por abolir la propiedad privada?" (… ¡Libertad e igualdad para el trabajador, para el campesino, para la raza oprimida! ¡Esta es nuestra consigna!", declaró V.I. Lenin. Y enfatizó:
"La dictadura del proletariado… no es únicamente el ejercicio de la violencia contra los explotadores y, de hecho, no es principalmente violencia… el proletariado, en comparación con el capitalismo, representa y alcanza una más alta forma de organización social del trabajo."
El esfuerzo del joven gobierno soviético por construir las bases económicas del socialismo avanzó en condiciones de una dura lucha contra las fuerzas de la intervención militar extranjera y la burguesía doméstica, el cerco imperialista y la subversión interna, con conspiraciones, sabotajes y asesinato de bolcheviques.
Dadas las condiciones existentes, el hecho de que las bases del socialismo efectivamente se construyeran constituye un hecho histórico sin precedentes. No es casual que el tema sea tratado con tanta rabia por la burguesía y los oportunistas. Hasta hoy, la bandera de la cruzada "antiestalinista" se alza para desacreditar globalmente a la lucha comunista y sus perspectivas.
La actividad del Partido se basaba en la consolidada visión teórica relativa a la posibilidad de construir el socialismo en un solo país, especialmente uno del tamaño de Rusia, en oposición a la visión trotskista de la "revolución permanente". Se basaba en la unidad de la clase obrera y su alianza con los sectores pobres del campesinado. En ausencia de tales condiciones, el desarrollo industrial y la colectivización (o cooperativización) de la producción agrícola no se podría haber llevado a cabo.
Una fuerza significativa en la construcción del socialismo fue el trabajo de vanguardia del movimiento stajanovista, que incluía en sus filas a millones de revolucionarios, lo mejor de la nueva sociedad.
Gracias a todo ello, la Unión Soviética fue capaz de convertirse en una gran potencia económica y militar en vísperas de la II Guerra Mundial.
El papel de la Unión Soviética en la victoria antifascista de los pueblos en la II Guerra Mundial fue decisivo. La URSS diezmó la maquinaria militar alemana y de sus aliados, que habían invadido su territorio. Liberó numerosos países europeos de las fuerzas de ocupación alemanas. Por la patria socialista, más de 20 millones de ciudadanos soviéticos dieron sus vidas, y alrededor de 10 millones más sufrieron heridas o invalidez.
Las victorias del Ejército Rojo dieron un empuje considerable al desarrollo de los movimientos de liberación nacional y antifascistas, en los cuales los Partidos Comunistas participaban en primera fila. Es característico que su crecimiento fuera más vigoroso justo tras la batalla de Stalingrado, que marcó un giro en la guerra en detrimento de las fuerzas del Eje.
La lucha de la clase obrera y el pueblo de China, Cuba, Vietnam y la R.P.D. de Corea encontró en la política de la Unión Soviética un apoyo desinteresado y un puntal contra el imperialismo.
La Unión Soviética ayudó a los pueblos de Afganistán, Angola, Camboya, Yemen del Sur, Etiopía y docenas de países en África, Asia y las Américas. Defendió a Palestina y Chipre. Gracias a la URSS y al resto de países del Pacto de Varsovia, regiones enteras como los Balcanes vivieron décadas de cohabitación pacífica entre sus pueblos a pesar de su diversidad étnica.
La URSS buscó todas las vías para aplicar una política de paz y de eliminación de los puntos de tensión y guerra que desencadenaba el imperialismo, responsable de dos guerras mundiales y de cientos de conflictos locales. La Unión Soviética remitió docenas de propuestas para la abolición o reducción de todas las armas nucleares, para la conclusión de acuerdos de no proliferación. Sus propuestas chocaron con el carácter agresivo de los estados capitalistas.
El Pacto de Varsovia – formado en 1955, seis años después de la creación de la OTAN imperialista – fue un instrumento de defensa, un bastión del socialismo. La Unión Soviética y el resto de los estados miembros propusieron a menudo la disolución de ambas alianzas, sin obtener respuesta. La decisión del Pacto de Varsovia de proveer asistencia internacionalista a Hungría (1956) y Checoslovaquia (1968) tenía la intención de defender el poder socialista frente a la contrarrevolución. La lucha de clases, entre el capitalismo y el socialismo, se daba a nivel internacional.
El derecho humano al empleo fijo y estable, a la educación gratuita, al bienestar y a la sanidad, a la vivienda barata y a la garantía de los derechos básicos sociales y políticos para la mayoría del pueblo se deben todos a la Revolución de Octubre.
A los pocos años de la Revolución de Octubre, el desempleo desapareció en la Unión Soviética. Desde 1956, se instituyó la jornada laboral de 7 y 6 horas, así como la semana laborable de cinco días.
Se aseguró el tiempo de ocio para todos los trabajadores. Su contenido también cambió en base a las infraestructuras creadas por el poder soviético, tales como casas de descanso, centros de vacaciones y campings. La Unión Soviética estaba cubierta por una amplia red de teatros y salas de cine, asociaciones artísticas y deportivas, grupos musicales y librerías, llegando a los pueblos más pequeños y los más remotos lugares de Siberia, grandes extensiones que fueron explotadas y literalmente transformadas gracias a la heroica labor de miles de trabajadores, entre ellos muchos voluntarios.
La seguridad social era una preocupación fundamental para el estado soviético. La jubilación era universal a los 55 años para las mujeres y a los 60 para los hombres. Los fondos de la seguridad social se financiaban a través del presupuesto público y de contribuciones de las empresas. Había similar preocupación en el resto de países socialistas europeos. Los trabajadores nunca experimentaron la inseguridad, problemas y ansiedades que sufren los trabajadores, jóvenes y capas populares en los países capitalistas.
El poder soviético puso las bases para abolir la discriminación y la opresión hacia las mujeres. Les dio plenos derechos legales. Protegió en la práctica la maternidad, como una tarea social y no privada o familiar. Liberó a las mujeres de muchas responsabilidades en el cuidado de la familia, creando un sistema gratuito estatal de ayudas sociales. Desde el principio enfrentó prejuicios centenarios y enormes dificultades objetivas. Mostró particular interés en las parejas jóvenes. Aunque ello no significa que toda forma de desigualdad entre hombres y mujeres fuera eliminada, es un hecho que el poder soviético ayudó a la mujer a salir de su estatus de abandono, de ser humano de segunda clase.
El esfuerzo por elevar el nivel de la educación pública en todos los sentidos fue un componente integral y permanente de la política soviética. Más de ¾ de los trabajadores de la URSS tuvieron educación universitaria o secundaria completa, mientras que el analfabetismo, que en 1917 afectaba a dos tercios de la población de este enorme país, fue rápidamente erradicado.
Se vieron los resultados en el florecimiento de las ciencias, en el primer viaje espacial tripulado por Yuri Gagarin, en la aparición de científicos reconocidos mundialmente en campos como la física, las matemáticas, la química, la medicina, la ingeniería, la psicología y otras, creando una gran reserva de conocimiento científico.
La construcción de la base económica socialista y la formación de un estado de obreros se convirtieron en la base y el instrumento para moldear al nuevo hombre, al creador de la cultura socialista. Su influencia fue universal y abarcó a todos los pueblos y naciones de este vasto país. Los logros de la cultura socialista en todos los campos se los apropiaron las amplias masas populares, como un beneficio social estatal.
El estado proveyó los recursos para la educación artística, para el desarrollo de la creatividad artística, desde la infancia. En la Unión Soviética no sólo destacaron grandes artistas en todos los campos de la estética, sino sobre todo el alto nivel cultural de las masas.
Igual cuidado se tuvo en proteger y diseminar los mejores logros intelectuales jamás conocidos por la humanidad. Junto con los trabajos del arte socialista y de la cultura socialista en general, millones de ciudadanos soviéticos pudieron aprender y asimilar las grandes obras de la cultura humana. Tras el Louvre y el Vaticano, el museo del Hermitage tuvo la mejor colección de obras de arte del mundo, siendo accesible para todos. El pueblo soviético comenzó a familiarizarse ampliamente con las creaciones culturales desde los primeros momentos de la Revolución de Octubre y la guerra civil, en una época en que pasaban hambre, frío y morían de cólera o en el campo de batalla.
Los avances hechos por los pueblos de la Unión Soviética y el resto de países socialistas demuestran la superioridad del modo de producción socialista frente al capitalista. Adquieren aún más valor si tenemos en cuenta la herencia de la asimetría capitalista y el retraso en el momento de la revolución, en comparación con los EEUU, Gran Bretaña, Francia, Alemania y Japón.
La construcción del socialismo comenzó en Rusia sobre las ruinas resultantes de la I Guerra Mundial, la guerra civil y la intervención de los ejércitos de 16 estados imperialistas. A ello hay que añadir la aún mayor destrucción resultante de la II Guerra Mundial. La reconstrucción de la URSS sin ninguna ayuda extranjera en cuatro años (1945-1949) supuso otra hazaña del poder socialista soviético. Por el contrario, la reconstrucción de la Europa capitalista se basó principalmente en el "Plan Marshall" de EEUU.
La creación de la Unión Soviética fue una unificación progresiva y popular, en contraste con los "Estados Unidos de Europa bajo el capitalismo" que son "imposibles o reaccionarios", como predijo Lenin.
Hoy, las uniones imperialistas están impregnadas de contradicciones insalvables. Su competencia por la dominación es debida a la propiedad privada de los medios de producción. Las relaciones de la UE con otros estados y entre sus propios miembros están gobernadas por la desigualdad y la dominación.
El gobierno soviético se opuso al nacionalismo, al particularismo y a la xenofobia. Reconoció el derecho de todo pueblo a la autodeterminación, incluyendo la plena separación. Promovió el respeto mutuo y la igualdad entre naciones y grupos étnicos, cultivó y estableció la idea de su unión voluntaria en el único marco de la Unión Soviética.
Esta política se basaba en el internacionalismo proletario, el único principio cuya aplicación consistente puede asegurar el respeto a las particularidades nacionales, lingüísticas y culturales y la participación uniforme en el camino de la construcción socialista. Por el contrario, la violación del internacionalismo proletario, principalmente bajo condiciones de acumulación de problemas internos, puede dar lugar a que se deshagan los lazos, e incluso a una abierta oposición a la unificación.
El factor imperialista, en colaboración con las fuerzas contrarrevolucionarias internas, aprovechó las distorsiones y errores y desencadenó lo que quedaba de los sentimientos nacionalistas para socavar el sistema socialista y agravar las tendencias secesionistas.
El manejo por el gobierno soviético, a un nivel u otro, de tantos problemas populares demuestra que la constante mejora de las condiciones de vida y el desarrollo de la personalidad de los trabajadores está en la propia naturaleza e inherente potencial del socialismo-comunismo. Sin embargo, sólo puede lograrse por medio de la aplicación de una política correcta por parte de los Partidos Comunistas. Las desviaciones y violaciones de los principios se convierten en factores que promueven el retraso, el estancamiento e incluso la deriva contrarrevolucionaria.
Hoy RC, tras haber adquirido mayor madurez y conocimiento de las fuentes históricas, pero también siguiendo las discusiones que se han dado a nivel internacional entre eruditos marxistas, se esfuerza por profundizar en su conocimiento de las causas de la victoria contrarrevolucionaria, sin considerar que esta investigación haya sido completada.
El derrocamiento del sistema socialista constituye una contrarrevolución porque supuso retrocesos sociales.
La absoluta dominación del capitalismo ha supuesto grandes sufrimiento para millones de personas, dentro y fuera de los países socialistas que conocíamos. La explotación del hombre por el hombre, el crimen, la prostitución y las drogas, el paro y el expolio capitalista de la enorme riqueza de la Unión Soviética – todo lo cual había sido desconocido durante siete décadas – son ahora características de la situación que ha surgido tras la contrarrevolución y el desmembramiento de la URSS. La contrarrevolución supuso una destrucción increíblemente generalizada de las fuerzas productivas. La propaganda contrarrevolucionaria se ha esforzado por presentar a escala global los desastres de la contrarrevolución como un problema de la construcción socialista.
Los pueblos se han visto privados temporalmente de su gran apoyo, de su sincero aliado. Son miles los muertos, las víctimas de la agresión imperialista, los desvalidos y los refugiados. Los Balcanes, Irak y Afganistán, los pueblos de Ruanda, Haití y Somalia son las víctimas más claras de la nueva correlación de fuerzas global tras 1989-91.
El nacionalismo, el racismo social, las diferencias religiosas y culturales, el antisocialismo y el anticomunismo se están convirtiendo en armas en manos de los imperialistas para fomentar la discordia entre los pueblos y el desmembramiento de estados. Se están desarrollando nuevas armas y sistemas nucleares. Las nuevas dimensiones que ha adquirido el anticomunismo, convirtiéndose en muchos casos en política oficial de los gobiernos, revelan el carácter formal y limitado de la democracia burguesa como dictadura del capital. En algunos estados que emergieron de la restauración del capitalismo y el desmembramiento de la Unión Soviética, en los países bálticos, en Polonia, en la República Checa y en otros lugares, los criminales de guerra y colaboradores de los alemanes reciben honores, mientras que los héroes de la lucha antifascista son perseguidos y los símbolos de la victoria de los pueblos contra el fascismo se derrumban.
Rechazamos el término "colapso" del sistema socialista, porque sugiere una especie de necesidad del proceso contrarrevolucionario, y oculta la lucha social y las condiciones necesarias para su evolución hacia una abierta lucha de clases.
Consideramos fundamental reconocer que en esos países se había iniciado la construcción socialista, con sus debilidades, errores y desviaciones. No se trataba de un "sistema explotador transitorio" o un "capitalismo de estado", como dicen algunas corrientes del movimiento obrero.
El hecho de que en los antiguos países socialistas el derrocamiento fuera dirigido por las direcciones del partido y del estado demuestra lo que afirma la historia entera del movimiento obrero: en su desarrollo, particularmente en condiciones de agudización de la lucha de clases, el oportunismo madura en fuerza contrarrevolucionaria.
Nuestros adversarios, distorsionando nuestras posiciones, señalando que RC reduce toda la cuestión de las causas del vuelco contrarrevolucionario a las actividades subversivas de los agentes imperialistas en el partido, en el estado y a la ausencia de madurez politica de la clase obrera. Esto es una vulgarización de las posiciones de RC, cuyo objetivo es presentar que el pensamiento del Partido se queda corto en cuanto a lo que demandan las condiciones, desacreditarlo a los ojos de los preocupados trabajadores. El cerco imperialista al sistema socialista supuso un fortalecimiento importante de sus problemas internos y sus contradicciones. Llevó a decisiones que hicieron la construcción socialista más difícil. La carrera armamentística absorbió una gran parte de los recursos de la Unión Soviética.
La línea de la coexistencia pacífica, desarrollada durante el período inmediato de la posguerra, a cierto nivel en el XIX Congreso (octubre de 1952), pero especialmente en el XX Congreso del Partido Comunista de la URSS (febrero de 1956), permitió la aparición de visiones utópicas, de que era posible para el imperialismo renunciar a la guerra y los medios militares.
A la hora de fijar la correlación de fuerzas global, jugó un papel importante el desarrollo del movimiento comunista internacional y las cuestiones sobre su estrategia. La decisión de disolver la Internacional Comunista (mayo-junio de 1943) señaló la ausencia de un centro que pudiera formular una estrategia revolucionaria contra el sistema imperialista internacional. A pesar del hecho de que la II Guerra Mundial creó las condiciones en las que las contradicciones de clase se agudizaron enormemente, la lucha antifascista llevó al derrocamiento del poder burgués sólo en los países de Europa central y oriental, con la decisiva contribución del Ejército Rojo en un sentido u otro.
En el occidente capitalista, los Partidos Comunistas no pudieron elaborar una estrategia para la transformación de la guerra imperialista o la lucha de liberación en una lucha por la conquista del poder por la clase obrera. Pospusieron la meta del socialismo para el futuro y establecieron tareas que limitaban la lucha al frente contra el fascismo. Prevaleció la visión de que era posible algún tipo de forma intermedia de poder, entre la burguesía y el poder de la clase obrera revolucionaria, con la posibilidad de que evolucionara hacia un poder obrero.
Tras la II Guerra Mundial, se produjo una obvia falta de lazo organizativo entre los Partidos Comunistas que permitiera conformar una estrategia unida e independiente contra la estrategia unida del imperialismo internacional. La Oficina de Información de los Partidos Comunistas, creada en 1947 y disuelta en 1956, y las conferencias internacionales de Partidos Comunistas que se celebraron desde entonces, no tuvieron éxito en contribuir a la unidad ideológica y a la plasmación de una estrategia revolucionaria.
En los análisis realizados por el movimiento comunista internacional, las tácticas flexibles del capitalismo no fueron evaluadas apropiadamente. Las contradicciones entre estados capitalistas, que por supuesto contenían el elemento de la dependencia, como en el caso de la pirámide imperialista, no fueron analizadas así, un hecho que llevó a una política de alianzas con sectores de la burguesía que eran descritos como "nacionales", contra las denominadas burguesías dominadas desde fuera. Además, las direcciones comunistas no elaboraron conclusiones correctas y exhaustivas en relación a las abiertas actividades contrarrevolucionarias del imperialismo, inicialmente en la República Democrática Alemana y más adelante en Hungría, Polonia y Checoslovaquia.
La política seguida por un número importante de Partidos Comunistas de colaborar con la socialdemocracia fue parte de la estrategia del "gobierno antimonopolista", una especie de paso entre el capitalismo y el socialismo, también expresada a través de gobiernos que intentaban administrar el sistema capitalista.
Por otro lado, justo tras el fin de la guerra, bajo la dirección de EEUU, el imperialismo lanzó la "guerra fría".
La "guerra fría" incluyó la organización de una guerra psicológica contra los países socialistas, la escalada de la carrera armamentística, redes de subversión y sabotaje del sistema socialista, abiertas provocaciones del imperialismo, fomento de actitudes contrarrevolucionarias y una política económica y diplomática diferenciada respecto de los nuevos regímenes obreros, dirigida a romper su alianza con la URSS. Al mismo tiempo, el sistema imperialista estableció coaliciones militares, civiles y económicas, así como organizaciones internacionales prestamistas, como la OTAN, la Comunidad Europea, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y los acuerdos transnacionales de comercio, que aseguraban la coordinación entre los estados capitalistas.
Ambas secciones del movimiento comunista, la que estaba en el poder y la que no, no supieron valorar correctamente la correlación de fuerzas mundial, mientras subestimaban el potencial de la reorganización del capitalismo de posguerra.
Al mismo tiempo, la crisis se profundizó en el movimiento comunista internacional, inicialmente manifestándose en la total ruptura de relaciones entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y los Partidos Comunistas de China y Albania. Luego crecieron las dificultades con la cristalización del oportunismo de derecha en el movimiento comunista en Europa occidental en la corriente denominada "eurocomunismo" que abiertamente convergía con la socialdemocracia.
Desde ambos lados se manifestó el antisovietismo, que llegó a ser un componente elemental en sus políticas. Del lado del PC Chino alcanzó sus expresiones más crudas. Al mismo tiempo, la recíproca influencia del oportunismo en los Partidos Comunistas de los países capitalistas y en los Partidos Comunistas en el poder se reforzó bajo condiciones de amenaza de un golpe nuclear contra los países socialistas.
Debe señalarse que la diferencia fundamental entre el capitalismo y el socialismo-comunismo es que las relaciones de producción capitalistas surgieron en el seno del feudalismo, mientras que las del socialismo-comunismo no pueden nacer en el seno del capitalismo porque están en contradicción con toda forma de explotación.
El poder de los obreros revolucionarios debe derribar y remodelar radicalmente todas las relaciones sociales heredadas del capitalismo, conscientemente debe construir un nuevo modo de producción, resolviendo las contradicciones sociales en beneficio de la construcción socialista. Por ello encuentra grandes dificultades en la construcción, extensión y pleno desarrollo y dominio de las nuevas relaciones de producción y distribución. El capitalismo no se encontró con tales dificultades. La sociedad socialista tiene grandes cargas de la sociedad capitalista que la hacen peligrar a todos los niveles. En el socialismo, la explotación de clase está abolida, pero no se puede abolir toda forma de desigualdad social y estratificación que se refleja en la conciencia de la gente y en su actitud hacia la vida. En la construcción socialista, las diferencias entre el campo y la ciudad, entre el trabajo manual e intelectual también deben ser eliminadas. Sólo entonces seremos capaces de decir que hemos clavado "el último clavo en el ataúd de la sociedad capitalista que estamos enterrando", como escribió Lenin.
La lucha por establecer y desarrollar la nueva sociedad es dirigida por los obreros revolucionarios cuyo núcleo es el Partido Comunista, el cual actúa conscientemente en base a las leyes del movimiento de la sociedad socialista. Por ello, la naturaleza científica y la orientación de clase de la política del Partido Comunista, sobre todo el desarrollo de la teoría del socialismo-comunismo científico por el Partido Comunista, es una condición fundamental y previa de la construcción socialista.
Los partidos comunistas en el poder no realizaron esta tarea con éxito. Y, en la medida que las políticas del poder socialista no lograban resolver tales contradicciones en beneficio de la construcción socialista, tales contradicciones evolucionaron hasta ser antagónicas. La teoría oportunista de que las contradicciones no antagónicas no pueden evolucionar a contradicciones antagónicas no se confirmó. Tras la guerra, como señaló el XIX Congreso del PCUS, a pesar de los éxitos logrados en el cumplimiento del 4º plan quinquenal (1946-1950), hubo problemas en lo relativo a la modernización y desarrollo de los medios de producción, la dirección de las empresas y el nivel de bienestar social.
A partir del XX Congreso del PCUS, se fueron adoptando aproximaciones teóricas erróneas para resolver tales problemas, y las políticas oportunistas que se aplicaron en la economía se extendieron al poder socialista y a las relaciones internacionales. Al mismo tiempo, con el pretexto de combatir el "culto a la personalidad", se desencadenó una desenfrenada campaña contra la política del estado soviético bajo Stalin, y se trazó el camino para la gran deriva oportunista de derecha del Movimiento Comunista Internacional.
En lugar de fortalecer las relaciones socialistas de producción / distribución, se reforzaron las relaciones mercantiles, potencialmente capitalistas. La planificación central comenzó a desaparecer y la propiedad social se erosionó. Una parte importante de la producción agrícola privada y cooperativa se vendía libremente en el mercado, esto es, al punto más alto en la fluctuación de precios. La diferenciación social en la industria era incluso mayor. El enriquecimiento ilegal, el denominado "capital a la sombra", trataba de operar legalmente como capital productivo, es decir, trataba de restaurar el capitalismo. Esto afectó al Partido, reforzando la erosión oportunista y la degeneración socialdemócrata.
El subjetivismo a la hora de analizar la marcha de la construcción socialista como "socialismo desarrollado" y el desarrollo del oportunismo quedaron recogidos en los análisis del XXI Congreso del PCUS en 1959: "El socialismo en la URSS ha triunfado absoluta y definitivamente (… Ha entrado en el período de la gran extensión de la sociedad socialista". El XXII Congreso en 1961 adoptó el "Programa de construcción del comunismo". En los cambios formulados en la Constitución de 1977, se institucionalizaron el "Estado de todo el pueblo" y el "partido del pueblo".
La teoría del "Estado de todo el pueblo" tuvo otro efecto a la hora de alterar las características del Estado y en degradar el papel de la clase obrera. También alteró la naturaleza de la democracia socialista. Al mismo tiempo, la definición del partido como un "partido de todo el pueblo" significó un cambio en su carácter de clase.
En los Documentos de la Conferencia Nacional de RC de julio del 2002 sobre "Las causas del derrocamiento del sistema socialista en Europa", se menciona el hecho de que "el papel de vanguardia del Partido se hizo cada vez más débil (…. En el período de la perestroika, el estado del Partido alcanzó el punto de la degeneración." Las fuerzas en el partido comunista que no habían derivado conscientemente hacia el oportunismo consideraban el papel preponderante del partido en la sociedad como un hecho e indiscutible.
El control del partido por las fuerzas de la clase obrera se debilitó gradualmente y finalmente desapareció. El principio de igualdad entre comunistas se violó. Se crearon las condiciones para el crecimiento del arribismo entre los cuadros.
La clase obrera y las masas populares en general no rechazaban el socialismo. Es típico que los eslóganes usados durante la perestroika fueran "revolución dentro de la revolución" y "más socialismo".
El hecho de que la clase obrera no reaccionara contra la contrarrevolución puede explicarse por estos y otros factores.
Al tiempo que las direcciones de los partidos comunistas tomaban posturas que erosionaban la naturaleza social de la propiedad y fortalecían intereses estrictamente privados, los sentimientos de alienación de la propiedad social fueron apareciendo y al mismo tiempo se fue erosionando la conciencia social. Se fomentaron la pasividad y la indiferencia.
La erosión oportunista del Movimiento Comunista Internacional fue un proceso a largo plazo, con profundas raíces en el desarrollo capitalista del siglo XX, que no fue analizado a tiempo y objetivamente. La interacción entre el oportunismo en los partidos comunistas de los países capitalistas desarrollados y el del PCUS y el resto de partidos comunistas en el poder requiere una mayor investigación histórica, necesaria para el fortalecimiento ideológico y político y la unidad del movimiento comunista en el siglo XXI.
Es igualmente necesario sacar y asimilar conclusiones acerca del desarrollo y crecimiento de la lucha de clases durante la construcción socialista del siglo XX. La futura construcción socialista comenzará y evolucionará seguramente a un nivel superior al del siglo XX. Sin embargo, también es cierto que llegará a una dura confrontación con la herencia capitalista en lo económico, en lo político y en lo ideológico.
Para el movimiento obrero en los países capitalistas actuales, se mantiene el problema de que las masas están atrapadas en las estructuras del sistema (parlamento, control del gobierno y el patrón, sindicato, gobierno municipal y otros). La poderosa influencia burguesa en el movimiento obrero también se expresa a través del revisionismo y oportunismo en un número importante de partidos comunistas.
Hoy, más que nunca antes, se ha demostrado que la lucha de clases no puede ser principalmente defensiva, para defender determinadas conquistas, cuando las necesidades inmediatas están cambiando tanto del lado del capital como de la clase obrera. Resultados inmediatos, y también a largo plazo, sólo pueden conseguirse politizando la acción, poniendo por delante exigencias que chocan con la estrategia del capital, que reclaman para sus productores directos la riqueza que se está creando, y a la vez preparando el factor subjetivo de la conquista del poder. Tales luchas pueden crear correlaciones de fuerzas favorables a la clase obrera y sus potenciales aliados, las masas populares.
Una de las principales tareas del frente ideológico comunista es restaurar a los ojos de la clase trabajadora la verdad acerca del socialismo en el siglo XX, sin idealizaciones, objetivamente, libre de las calumnias burguesas. La defensa de las leyes del desarrollo del socialismo y, al mismo tiempo, la defensa de la contribución del socialismo en el siglo XX suponen una respuesta a las teorías oportunistas que hablan de "modelos" de socialismo adaptados a peculiaridades "nacionales", pero además responden también a la discusión derrotista acerca de los errores. La defensa de esta contribución es, para RC, un criterio en las relaciones con organizaciones Revolucionarias, para la creación del Internacionalismo Proletario. La calumnia y la cruzada anticomunista no pueden esconder la verdad durante mucho tiempo. El anticomunismo, uno de cuyos elementos es la reescritura de la historia, es un indicador del miedo de la clase burguesa.
Se ha confirmado que no hay una tercera vía o una vía no clasista al desarrollo. En cualquier caso, ésta servirá al imperialismo, es decir, a la dirección del sistema capitalista, o servirá al pueblo. Todos los mitos antiguos y contemporáneos están siendo derribados y desvelados en la práctica: el mito del "libre mercado" y la "competitividad", de la "modernización", "consenso", "diálogo social", la "democracia de las instituciones", "vías de un solo sentido" y los mitos de la seguridad y respeto por los derechos soberanos y las fronteras. La pregunta es: quién está en el poder, quién domina, para el beneficio de quién y con qué finalidad.
La clase obrera y las capas pobres de las masas populares no se quedarán ancladas en el pasado. La clase obrera, especialmente sus generaciones más jóvenes, así como las jóvenes generaciones de las masas populares, merecen un solo futuro, el que teme el imperialismo: el socialista-comunista. Como se enfatiza en los Documentos Fundacionales de RC. "El siglo XXI será el siglo de la reagrupación de las fuerzas revolucionarias, se repelerá la ofensiva del capital internacional y se organizará la contraofensiva decisiva. Será el siglo de un nuevo crecimiento en el mundo revolucionario y una nueva serie de revoluciones sociales".

Refundacion Comunista.

La claudicación se pronuncio en Santiago.


“…No venderé el rico patrimonio de los Orientales, al vil precio de la necesidad…” (J.G.Artigas)

“La guerra aceleró este desarrollo, convirtiendo el oportunismo en social chovinismo, y la alianza secreta de los oportunistas con la burguesía en una alianza abierta. Además, las autoridades militares han declarado en todas partes el estado de guerra y amordazado a las masas obreras, cuyos viejos jefes se han pasado, casi en su totalidad, al campo de la burguesía.
La base económica del oportunismo y del social chovinismo es la misma: los intereses de una capa ínfima de obreros privilegiados y de la pequeña burguesía, que defienden su situación excepcional y su "derecho" a recibir unas migajas de los beneficios que obtiene "su" burguesía nacional del saqueo de otras naciones, de las ventajas que le da su situación de gran potencia, etc.” (Lenin)
Campo de batalla o base de agresión. El progresismo optó. Esto no es novedad, ya lo había hecho. En un acto de complicidad extendido, de entrega sin igual, lo vuelve a hacer. Lo hizo frente al Capital financiero, al FMI, al Banco Mundial, al Empresariado vernáculo, a la gran oligarquía, cúspide del Capital Financiero.
Hoy se levanta como un protector de las multinacionales, pone en entredicho la Unidad de los pueblos, propicia un conflicto geo-político, cumpliendo el mandato Imperialista. Intenta disimular su actitud advenediza con el Imperio, ridiculizando el bloqueo del hermano pueblo cubano. Bloqueo este llevado adelante por el integrismo fundamentalista, del Imperialismo genocida yanqui. Bueno, parece que la Asamblea de Ambientalistas de Gualeguaychu, seria algo así como el homologo del Imperialismo. Ergo, el progresismo nos defiende de este modelo de Imperialismo succionador de Gualeguaychu, que nos hambrea, con las amortizaciones por la deuda externa, por el Tratado de Inversiones, nos obligan a enviar tropas de ocupación a Haití, a participar de la UNITAS. A esos mismos que imponen encarcelar militantes, a judicializar la protesta por tanta entrega. No es serio, hay que ser cuidadoso, no hace falta ser ridículo e insultante. No se puede hacer semejante disparate.
El Presidente Tabare Vazquez, que llego en hombros de la lucha de la clase obrera, de los estudiantes, del pueblo, pretende hoy por mandato del Imperio cumplir con la frustrada obra de Lord Ponsomby, y lo esta haciendo. Claro, no lo hace solo, cuenta con la alianza de la claudicación de clase, de las direcciones formales que se encuentra en el movimiento sindical, en la fuerza política (Frente Amplio). Cuenta con el apoyo de los partidos tradicionales (blanco y colorado), que aun así le pasan la factura. La naturaleza de este gobierno no puede ocultar su funcionalidad de clase, por lo tanto este, es un gobierno pro imperialista. El imperialismo es el estadio superior del capitalismo, sus formas no ocultan que esta, es la dictadura de la gran burguesía internacional, multinacional, cuyo gendarme es el Imperialismo yanqui. Imperialismo este, que ha declarado la guerra. Para llevar adelante esta guerra, varios países son y serán base de agresión. La actitud advenediza y pusilánime de este gobierno, es de alineamiento a esta política neo-colonialista. La democracia burguesa hoy, es funcional a este proyecto.
La lucha de los pueblos pone en entredicho esta forma, de manera que el paso siguiente es fascismo encubierto y enmascarado, abierto y desembozado. Por tanto, se tensa la lucha.
La política de este gobierno sustentado y funcional a las clases dominantes, a la oligarquía vernácula en concubinato con el Capital financiero, modifica de plano la matriz productiva del país, a favor del Emporio de las Multinacionales ( Botnia, Monsanto y otros).
Este gobierno, que cuenta con Ministros Socialistas, Comunistas, ex guerrilleros (MLN) y otros. Todos ellos son parte del liquidacionismo y del ajuste de cuenta con la ideología del proletariado. Con la revolucion de octubre. Primera revolucion proletaria triunfante.
Esta es la traición al programa de la clase obrera, esta es la Socialdemocracia, el reformismo, el oportunismo. No nos confundimos, no es el kirchnerismo el opuesto unido y en lucha. No es esta la contradicción,- ideología del proletariado, ideología burguesa. No, no lo es. El gobierno argentino no representa los intereses del Proletariado, es parte de la lucha ínter imperialista, es parte del chovinismo, es parte de la arenga nacionalista, con centenares de presos políticos, con actitudes cipayesca, con formalismos institucionales en defensa de los derechos humanos, con museos de la memoria, y otras maniobras de naturaleza conciliadora y pactista.
Con el cuidado que la hora impone, es tiempo de respuesta Proletaria, de Internacionalismo.
Los Comunistas (Refundacion Comunista), no somos neutrales, y por tanto, convocamos a denunciar en todo los ámbitos esta maniobra separatista, Imperialista. Esta es la tarea de los comunistas, esta es la tarea de los Revolucionarios. Tiempo de ofensiva Internacionalista.
Tiempo de denuncia y combate al social chovinismo. Ideología que encubre al fascismo.

Por la Unidad Socialista
Por el Internacionalismo Proletario
Salud

Refundacion Comunista
Orlando Zeballos, Yamandu Palacios, Jorge Vianna, Aparicio Guzman, Ricardo Balbiani

jueves, 8 de noviembre de 2007

INTERVENCION DE LA DELEGACIÓN CUBANA EN EL ENCUENTRO DE PARTIDOS COMUNISTAS Y OBREROS.

MINSK, BELARUS, 3-5 NOVIEMBRE 2007

ESTIMADAS COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS:

ESTIMADA TATIANA GUENNADIEVNA GOLUBEVA,

ESTIMADOS COMPAÑEROS DEL PARTIDO COMUNISTA DE BELARÚS:

EN NOMBRE DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA LES EXPRESO NUESTRO SINCERO AGRADECIMIENTO POR LA ORGANIZACIÓN DEL ENCUENTRO DE PARTIDOS COMUNISTAS Y OBREROS Y POR LA CALUROSA ACOGIDA QUE NOS HAN BRINDADO.
LA CELEBRACIÓN DEL EVENTO EN MINSK NOS OFRECE LA POSIBILIDAD DE COMPARTIR CON EL HEROICO PUEBLO BIELORRUSO, QUE CON SU SANGRE Y SACRIFICIO, JUNTO AL PUEBLO RUSO Y DE LAS OTRAS NACIONALIDADES QUE INTEGRARON LA UNIÓN SOVIÉTICA, CONTRIBUYÓ A SALVAR A LA HUMANIDAD DEL FASCISMO.
CADA DIÁ ES MAS URGENTE Y NECESARIO QUE LOS PARTIDOS COMUNISTAS Y OBREROS NOS REUNAMOS PARA INTERCAMBIAR EXPERIENCIAS QUE CONTRIBUYAN A ORGANIZARNOS Y PREPARARNOS MEJOR PARA ENFRENTAR LOS ENORMES DESAFÍOS QUE SE DERIVAN DEL ORDEN ECONÓMICO Y POLÍTICO CADA VEZ MAS INJUSTO Y DESIGUAL QUE SE PRETENDE IMPONER AL MUNDO Y DE LOS PELIGROS QUE REPRESENTA PARA TODOS LA POLÍTICA HEGEMONISTA, GUERRERISTA Y PREPOTENTE DE LA ACTUAL ADMINISTRACIÓN NORTEAMERICANA.
EN ESTA OCASIÓN NOS CONVOCA, ADEMÁS, UN ACONTECIMIENTO DE TRASCENDENCIA UNIVERSAL: EL 90 ANIVERSARIO DE LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA DE OCTUBRE. NO SOLO FUE LA PRIMERA REVOLUCIÓN TRIUNFANTE QUE LIBERÓ A LOS TRABAJADORES Y A LOS PUEBLOS DE RUSIA DE LA EXPLOTACIÓN Y OPRESIÓN, SINO TAMBIÉN EL INICIO DE UNA NUEVA ÉPOCA EN LA HISTORIA DE LA SOCIEDAD HUMANA.
A PARTIR DE 1917 EL NOMBRE DE LENIN Y EL INFLUJO DE LA GRAN REVOLUCIÓN DE OCTUBRE QUEDARON VINCULADOS AL AVANCE DE LA LUCHA DE LOS PUEBLOS POR SU EMANCIPACIÓN. SIN ELLOS NO SE HABRÍAN PODIDO CONCEBIR ACONTECIMIENTOS DE TANTA TRASCENDENCIA COMO LA DERROTA DE LA BARBARIE NAZI-FASCISTA, EL TRIUNFO DE LA REVOLUCIÓN CHINA, LA FORMACIÓN DEL CAMPO SOCIALISTA, EL AUGE DE LA LUCHA CONTRA EL COLONIALISMO, LA DERROTA DEL IMPERIALISMO NORTEAMERICANO POR EL PUEBLO DE VIETNAM Y EL ACCESO A LA INDEPENDENCIA DE NUMEROSOS PAÍSES EN ASIA, ÁFRICA Y AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE Y LA ORGANIZACIÓN Y COMBATIVIDAD ALCANZADAS POR LA CLASE OBRERA Y LAS FUERZAS PROGRESISTAS DENTRO DE LAS PROPIAS SOCIEDADES CAPITALISTAS.
LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE EJERCIÓ UNA PODEROSA INFLUENCIA EN LOS SECTORES MAS AVANZADOS DEL PROLETARIADO Y DE LA INTELECTUALIDAD PROGRESISTA EN CUBA Y SIRVIÓ DE ESTIMULO A LAS LUCHAS REVOLUCIONARIAS DE NUESTRO PUEBLO.
EL PRIMERO DE ENERO DE 1959 TRIUNFÓ LA REVOLUCIÓN Y CUBA ALCANZÓ SU VERDADERA INDEPENDENCIA. PERO DESDE ESE PROPIO AÑO COMENZARON LOS ACTOS HOSTILES Y LAS AGRESIONES DEL GOBIERNO DE ESTADOS UNIDOS, EMPEÑADO EN FRUSTRAR EL PROCESO QUE SE INICIABA. LA FIRMEZA, LA COMBATIVIDAD Y LA UNIDAD DE NUESTRO PUEBLO FUERON LOS FACTORES CLAVES QUE PERMITIERON RESISTIR ESA POLÍTICA AGRESIVA Y CONTINUAR AVANZANDO EN LA CONSOLIDACIÓN DE LA REVOLUCIÓN.
EL APOYO QUE RECIBIMOS EN AQUELLOS AÑOS DE LA UNIÓN SOVIÉTICA Y DEL CAMPO SOCIALISTA TUVO UN VALOR INESTIMABLE Y CONTRIBUYÓ DE MANERA DECISIVA A QUE UN PAÍS PEQUEÑO, SUBDESARROLLADO Y SITUADO A POCAS MILLAS DE LA MAYOR POTENCIA IMPERIALISTA, PUDIERA SOBREVIVIR E INICIAR LA CONSTRUCCIÓN DE LA SOCIEDAD SOCIALISTA.
SIEMPRE EXPRESAREMOS NUESTRA GRATITUD Y RECONOCIMIENTO HACIA LOS PUEBLOS DE LA ANTIGUA UNIÓN SOVIÉTICA.
LA DESAPARICIÓN DE LA URSS Y DEL CAMPO SOCIALISTA IMPACTÓ DE MANERA DEMOLEDORA EN EL MOVIMIENTO COMUNISTA Y DE IZQUIERDA INTERNACIONAL Y LAS SECUELAS DE ESE DOLOROSO HECHO AÚN PERSISTEN, PRECISAMENTE EN UN MOMENTO MUY PELIGROSO DE LA SITUACIÓN INTERNACIONAL, CUANDO SE PERDIÓ EL EQUILIBRIO BIPOLAR Y EMERGIÓ COMO ÚNICA SUPERPOTENCIA ESTADOS UNIDOS, CON TODA LA CARGA DE ARROGANCIA Y PREPOTENCIA QUE CARACTERIZA A SU CLASE POLÍTICA, EN PARTICULAR A LA EXTREMA DERECHA ASENTADA HOY EN EL PODER.
A INICIOS DE LOS AÑOS 90 MUCHOS CREYERON QUE HABIA LLEGADO EL MOMENTO DE ASESTAR EL GOLPE DEFINITIVO Y DESTERRAR CUALQUIER ESPERANZA DE CONSTRUCCIÓN DE UNA SOCIEDAD ALTERNATIVA AL CAPITALISMO, UNA SOCIEDAD BASADA EN LA JUSTICIA Y LA EQUIDAD SOCIAL, EN EL RECONOCIMIENTO Y RESPETO A TODOS LOS SERES HUMANOS, COMO CENTRO Y FIN DE TODA TRANSFORMACIÓN Y DESARROLLO DE LA SOCIEDAD.
TEORIAS COMO EL FIN DE LA HISTORIA, LA TERCERA VIA, Y OTRAS, ERAN SOLO VISIONES DE UNA CONCEPCIÓN CUYO OBJETIVO SUPREMO ERA EXCLUIR LA LUCHA DE CLASES Y CUALQUIER EJEMPLO DE RESISTENCIA.
POR OTRA PARTE, EL FIN DE LA GUERRA FRÍA NO FUE EL COMIENZO DE LA PAZ QUE ALGUNOS ANUNCIARON, LA HISTORIA REAL HA SIDO LA DEL DOMINIO CRECIENTE DE UNA POTENCIA QUE EJERCE PRESIONES ECONÓMICAS Y POLÍTICAS SIN ESCRÚPULOS Y QUE SE CONSIDERA CON EL DERECHO A INVADIR CUALQUIER PAÍS PARA ALCANZAR SUS OBJETIVOS.
A NIVEL INTERNACIONAL SE INTENTA IMPONER UN PENSAMIENTO ÚNICO Y UN EJEMPLO SON LAS PERSECUCIONES DE LOS COMUNISTAS EN EUROPA ORIENTAL.
NUESTRO PARTIDO REITERA SU SOLIDARIDAD CON EL PARTIDO COMUNISTA OBRERO DE HUNGRÍA Y DEMANDA QUE SE SUSPENDA EL JUICIO INICIADO EN SU CONTRA, COMO PARTE DE LA OFENSIVA ANTICOMUNISTA QUE TIENE LUGAR EN EUROPA, EN PARTICULAR EN LOS PAÍSES EX SOCIALISTAS, CON EL PROPÓSITO DELIBERADO DE EXCLUIR DE LA VIDA POLÍTICA A CUALQUIER EXPRESIÓN DE RECHAZO AL CAPITALISMO.
LA DESINTEGRACIÓN DE LA UNIÓN SOVIÉTICA Y DEL CAMPO SOCIALISTA SIGNIFICARON PARA CUBA ENORMES DIFICULTADES. Y EN MOMENTOS MUY TENSOS Y DIFÍCILES PARA NUESTRO PUEBLO, EL GOBIERNO DE ESTADOS UNIDOS PENSÓ QUE HABÍA LLEGADO LA HORA DE DESTRUIR DEFINITIVAMENTE LA REVOLUCIÓN E IMPONER EL REGRESO AL CAPITALISMO DEPENDIENTE Y NEOCOLONIAL. EN NUESTRO CASO, ELLO EQUIVALDRÍA NO SOLO A LA PÉRDIDA DE LA INDEPENDENCIA, LA LIBERTAD Y LA SOBERANÍA, SINO A LA PROPIA DESTRUCCIÓN DE LA NACIÓN CUBANA.
ESTADOS UNIDOS FORTALECIÓ AUN MAS LA GUERRA ECONÓMICA Y EL BLOQUEO, QUE IMPONEN SEVERAS LIMITACIONES A NUESTRO DESARROLLO Y HAN GENERADO PÉRDIDAS A NUESTRA ECONOMÍA POR ENCIMA DE LOS 89 000 MILLONES DE DÓLARES. SE ARRECIÓ LA POLÍTICA DE HOSTILIDAD Y AGRESIONES, DE APOYO A LA ACTIVIDAD SUBVERSIVA DENTRO Y FUERA DEL PAÍS, DE ACCIONES TERRORISTAS CONTRA NUESTROS DIRIGENTES Y OBJETIVOS ECONÓMICOS IMPORTANTES Y SE MULTIPLICARON LAS CAMPAÑAS DE DIFAMACIÓN Y LOS INTENTOS DE PROVOCAR EL AISLAMIENTO INTERNACIONAL DE NUESTRO PAÍS.
PERO CUBA RESISTIÓ Y SIGUE RESISTIENDO A PARTIR DE LA VOLUNTAD Y SACRIFICIO DE NUESTRO PUEBLO, DE LA GUÍA Y EJEMPLO DEL LIDERAZGO HISTÓRICO DE LA REVOLUCIÓN ENCABEZADO POR LOS COMPAÑEROS FIDEL Y RAÚL, DEL APOYO ABRUMADOR DE LOS CUBANOS AL SOCIALISMO Y DE UN ASPECTO ESENCIAL: LA UNIDAD DE LOS REVOLUCIONARIOS Y LOS COMUNISTAS EN TORNO AL PARTIDO.
SE HA INICIADO UN PROCESO DE RECUPERACIÓN ECONÓMICA, CON UN CRECIMIENTO EL AÑO PASADO DEL 12,5% DEL PIB, EL MAS ALTO DE NUESTRA HISTORIA. SE DESARROLLAN MÁS DE 200 NUEVOS PROGRAMAS SOCIALES, CRECEN LAS RELACIONES DE CUBA CON EL MUNDO, SE ELIGE A NUESTRO PAIS PARA LA PRESIDENCIA DEL MOVIMIENTO DE PAISES NO ALINEADOS Y CONTINUAMOS DESARROLLANDO Y AMPLIANDO NUESTRA COLABORACIÓN INTERNACIONALISTA.
HOY MÁS DE 46 MIL MÉDICOS Y OTROS TRABAJADORES CUBANOS DE LA SALUD, LA EDUCACIÓN Y EL DEPORTE TRABAJAN EN MÁS DE 100 PAÍSES, Y SE MANTIENE LA FORMACIÓN GRATUITA EN NUESTRAS UNIVERSIDADES DE MÁS DE 30 MIL JÓVENES DE 118 PAÍSES, DE ELLOS 24 000 EN LA CARRERA DE MEDICINA, ASÍ COMO LA REALIZACIÓN DE OPERACIONES QUIRÚRGICAS GRATUITAS A 870 MIL LATINOAMERICANOS Y CARIBEÑOS QUE LES HA PERMITIDO RECOBRAR LA VISIÓN.
MANTENEMOS NUESTRO OBJETIVO DE CONTINUAR PERFECCIONANDO EL SOCIALISMO Y EN ESTOS MOMENTOS SE DESARROLLA UN AMPLIO PROCESO DE DEBATE Y CONSULTA POPULAR DIRIGIDO A ENFRENTAR NUESTROS ERRORES Y DEFICIENCIAS CON EL PROPÓSITO DE LOGRAR UNA MAYOR EFICIENCIA Y AVANZAR HACIA MEJORES RESULTADOS EN TODOS LOS ÓRDENES.
CONTAMOS TAMBIÉN, COMO EJEMPLO PARA EL COMBATE, CON LA VOLUNTAD Y FIRMEZA MOSTRADAS POR NUESTROS CINCO HEROES PRISIONEROS INJUSTAMENTE EN CARCELES DEL IMPERIO. NI LAS MAS CRUELES CONDENAS, PRIVACIÓN DE SUS DERECHOS Y EL TRATO INHUMANO AL QUE HAN SIDO SOMETIDOS, HAN QUEBRADO EN LO MÁS MÍNIMO SU CONVICCIÓN DE LUCHA Y SU FE EN EL TRIUNFO DE LA CAUSA POR LA QUE SE HAN SACRIFICADO, SU EJEMPLO SIRVE DE INSPIRACIÓN PARA RENOVAR NUESTRA FE REVOLUCIONARIA Y TRABAJAR EN LA FORMACIÓN DE LAS NUEVAS GENERACIONES.
LA RESISTENCIA FRENTE AL IMPERIALISMO NORTEAMERICANO Y NUESTRA SOLIDARIDAD INTERNACIONALISTA SON UNA CONTRIBUCION QUE CUBA OFRECE A LA CONSTRUCCIÓN DE UN FUTURO MEJOR.
EN AMERICA LATINA, NUESTROS PUEBLOS HAN DECIDIDO ENFRENTAR LA CRISIS RESULTADO DE SIGLOS DE EXPLOTACIÓN COLONIAL E IMPERIALISTA, AGUDIZADA POR LAS POLÍTICAS NEOLIBERALES, Y FUERZAS REVOLUCIONARIAS, POPULARES Y PROGRESISTAS HAN LLEGADO AL GOBIERNO PARA INICIAR PROFUNDOS CAMBIOS Y TRANSFORMACIONES: LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA EN VENEZUELA ENCABEZADA POR EL PRESIDENTE CHÁVEZ, EL PROCESO REVOLUCIONARIO EN BOLIVIA LIDERADO POR EL PRESIDENTE EVO MORALES, Y LOS PROYECTOS QUE BUSCAN UNA MAYOR JUSTICIA SOCIAL EN NICARAGUA Y ECUADOR. ELLOS REQUIEREN TODA NUESTRA SOLIDARIDAD FRENTE AL INCREMENTO DE LAS PRESIONES Y AGRESIONES IMPERIALISTAS.
EN NUESTRO CONTINENTE HAN SURGIDO Y SE DESARROLLAN NUEVAS ORGANIZACIONES Y AGRUPACIONES QUE INCLUYEN MOVIMIENTOS SOCIALES, POPULARES E INDÍGENAS, QUE COMPARTEN MUCHOS DE NUESTROS OBJETIVOS Y CON LOS QUE DEBEMOS SER CAPACES DE LOGRAR UN ESFUERZO COMÚN.
EN AMÉRICA LATINA, COMO EN EL RESTO DEL MUNDO, EL TEMA DE LA UNIDAD DE LAS FUERZAS REVOLUCIONARIAS, DE IZQUIERDA Y PROGRESISTAS, ES DECISIVO. LA DIVISIÓN CONTINÚA CONSTITUYENDO UN TALÓN DE AQUILES Y UNA DEBILIDAD DE LA QUE SE APROVECHAN LAS FUERZAS DE DERECHA Y EL IMPERIALISMO.
CREEMOS QUE LOS PARTIDOS COMUNISTAS TENEMOS UN ROL FUNDAMENTAL EN EL LOGRO DE ESA IMPRESCINDIBLE UNIDAD.

COMPAÑEROS:

MUCHO NOS QUEDA POR ANDAR. LUEGO DE TRIUNFOS Y TROPIEZOS, ESTAR AQUÍ HOY ES EXPRESIÓN DE QUE NO HAN PODIDO APAGAR NUESTROS SUEÑOS Y QUE ESTAMOS CONSCIENTES DE QUE SERÁ POCO LO QUE HACEMOS PARA CUMPLIR CON LA RESPONSABILIDAD HISTÓRICA QUE EXIGE ESTE MOMENTO.
LAS IDEAS JUSTAS NUNCAN MUEREN. UN EJEMPLO FEHACIENTE ES LA VIGENCIA DEL PENSAMIENTO Y LA OBRA REVOLUCIONARIA DEL CHE A 40 AÑOS DE SU ASESINATO POR EL IMPERIALISMO NORTEAMERICANO.
QUISIERON ELIMINAR SU FIGURA Y SU OBRA, PERO SU EJEMPLO SE HA CONVERTIDO EN UN SÍMBOLO UNIVERSAL DEL HEROÍSMO Y DE LA LUCHA POR LA LIBERTAD Y LA JUSTICIA.

HASTA LA VICTORIA SIEMPRE

Antes que se ponga el sol.




Relatos del Camarada Federico de Salta

En conmemoración de un nuevo aniversario de la muerte del Comandante Ernesto “Che” Guevara y teniendo en cuenta que ya han pasado cuarenta años, hoy me animo a contar un hecho histórico que protagonicé en la más absoluta soledad por el abandono de mi partido, en ese momento, el Partido Comunista Argentino, que no me acompañó por estar en desacuerdo con el accionar del “Che” en Bolivia.
Allá, por el año 1958, de adolescente, ya me eran conocidas las intervenciones guerrilleras en Cuba por los periódicos de la época que compraba mi padre (“La Hora”, “El Así”). En el año 1959, cuando toman el poder, siento una gran atracción hacia los revolucionarios que cambia mi forma de pensar, y que hace que en el año 1960, el 6 de Enero, en un acto aniversario en la ciudad de Salta, decida afiliarme al Partido Comunista.
Mi incorporación a las tareas del PC fue con tanto fervor que al poco tiempo me eligen como Responsable de Prensa. Fue una militancia en ascenso, comprometido con la discusión del Marxismo-Leninismo, y creía fehacientemente que la Revolución en Argentina se podía producir, y bastante pronto. Eso era parte de mi sueño. Ese anhelo me empujaba a militar cada día con más ímpetu, con más fuerza. En una asamblea departamental me eligen como miembro del Secretariado.
En 1966, la dirección del Partido me designa para viajar a la URSS. Allí estudié. A mi regreso, a fines de dicho año, continuando con mi actividad partidaria, me entero que el Che estaba en Bolivia organizando la lucha. Esa información me conmueve, y decido ver de qué manera podía ayudar. Esto lo comparto con mi padre y la tarea que se me presenta es crear un Corredor Solidario que permitiera esa ayuda en forma concreta. Teniendo en cuenta lo difícil, complicado y peligroso que es una tarea de esa envergadura, viajo a Buenos Aires para hablar con miembros del Comité Central del Partido. Me encuentro con el compañero Mosco que se comprometía a ser el nexo para poder comunicarme con algún compañero del Secretariado Nacional. Ese mismo día se concreta el encuentro con el compañero Orestes a quien le cuento mi inquietud de organizar ese corredor solidario, sabiendo de la responsabilidad internacional del PCA, la solidaridad con esta lucha y el Internacionalismo. Yo insisto en la necesidad de hacer ese corredor solidario antes de que la cosa se pusiera difícil, que era posible que el PC boliviano cambiara de opinión y que se incorporara a la lucha de la manera como la planteaba el Che. Me deja hablar, y luego me dice que no era así la realidad, que no iba a haber ninguna solidaridad, ni ninguna acción que pudiera comprometer al Partido Comunista Boliviano. Yo le argumento que en la Revolución Rusa participaron cuadros de otras nacionalidades como Stalin, Yersinsky, Jhon Reed, a lo que él me responde que eso era simplemente anecdótico y que “nosotros” no estábamos de acuerdo con intervenir porque era una “Aventura Aventurera del Che”. Cierra toda discusión diciendo que este tema ya estaba acabado y que nunca hablara con nadie al respecto.
Regreso a Salta, enfurecido, porque entendía que había que poner en acción el Internacionalismo Proletario, sea cual fuese la forma de lucha.
Comparto todo con mi viejo, y me dice que tenía que tomar una decisión, y me aconseja que debía pensarlo muy bien.
A los dos días le comunico mi decisión de estudiar cómo resolver el problema del corredor solidario y que entendía la magnitud de la tarea y que necesitaba ayuda. Para eso mi viejo me recomienda que lo haga solo porque era una tarea complicada que ponía en riesgo mi vida, y se compromete a ayudarme económicamente como para poder comprar lo necesario (alimentos, ropa, medicamentos).
Calculamos un viaje de diez días, ida y vuelta, por lugares no conocidos. Contaba únicamente con mapas del colegio como para ubicarme.
Hacía frío. En el mes de Mayo hago la primera incursión y decido una ruta bordeando el río como para no perderme, que llevaría a un lugar donde se podría pasar a Bolivia sin ser detectado. Esa tarea fue una odisea porque había que encontrar la forma de poder cruzar debido a la cantidad se obstáculos. Ese conocimiento del lugar me daba la posibilidad de ir avanzando a pesar del miedo, la soledad, el frío, las alimañas. Mi pánico era por las serpientes, a pesar de llevar antídotos. Ese tramo recorrido desde el inicio hasta la frontera con Bolivia era de más de cincuenta kilómetros, los que recorrí en once días. A mi regreso, tenía una visión clara de cómo debía ser ese corredor solidario.
Al intercambiar ideas con mi padre, el único que conocía lo que estaba haciendo, me dice que tengo que volver a hacerlo porque hay que dibujarlo.
En un viaje a Salta me encontré con gente que estaba dispuesta a incorporarse. Incluso, un compañero,”El Chino”, había viajado a La Paz para tratar de que lo acercasen al Che porque tenía unos amigos en el PC boliviano pero no lo pudo lograr. Este compañero hace un par de meses falleció y su compañera, antes de cerrar el ataúd, le puso entre sus manos la foto del Che.
El segundo viaje fue más placentero porque mi viejo me compró una mula como para alivianarme. Pude llevar más alimentos (café, azúcar, té, yerba, conservas), lo que me permitió estar más tiempo. Me duró quince días. Me costaba mucho dibujar. Tenía conocimientos de cartografía pero de todos modos, dibujar como para que todos entendieran el camino me costaba muchísimo (contar distancias, descansos obligatorios).
Al regreso del segundo viaje ya conocía perfectamente el camino. Paso todo en limpio teniendo en cuenta de señalizar los lugares peligrosos, escabrosos, haciéndolo fácil para la lectura.
En el mes de Agosto decido hacer el tercer viaje para dejar asegurado, en la práctica del viaje, la guía hasta el lugar indicado para pasar. Este viaje estaba destinado a llevar los alimentos y dejarlos en los depósitos en los lugares elegidos (algunas conservas, latas con azúcar, sal). Era también para dibujar dónde realmente estaban los alimentos. Dentro de mi preocupación personal estaba regresar rápido y armar el viaje a Bolivia. Hacía un frío intenso.
Al regreso a mi casa guardo todo en un lugar seguro, y ya mi cabeza estaba puesta en encontrarme con la gente del Che y comentarle lo que tenía hecho.
Viajo a Bolivia los primeros días de Septiembre buscando la oportunidad para ver cómo transmitía todo esto. Ahí encuentro un trabajo en una cuadrilla que estaba levantando el terraplén de las vías que iban a Santa Cruz de la Sierra, que por suerte era el lugar donde estaba operando el ejército del Che (Zaipurú). El lugar era el paso obligatorio de vagones con máquinas, alimentos para el ejército y soldados.
Después de la jornada de trabajo salía con la excusa de cazar, pero en realidad lo hacía para encontrar la gente del Che. Pero, la verdad, nunca pude dar con ellos. Hasta unos días antes de la muerte del Che, salí a buscarlos.
En el medio del entusiasmo diario por encontrarlos, un trabajador me comenta que unos días antes, a él lo habían dejado trabajando en un lugar y que había visto un hombre al costado de la vía, armado, que lo estaba mirando. Otro hombre también comenta lo mismo, pero que uno de ellos se acercó a plantearle el reclutamiento. Eso me causó una desesperación por encontrarlos, por lo que salía, me internaba en los montes, pero no encontraba nada, sólo lugareños que comentaban situaciones similares.
Un sábado, que trabajábamos medio día, estábamos tomando un café cuando llega un trencito chico para el campamento y se baja un oficial joven para preguntar el estado de la vía y lo invitamos a tomar un café con nosotros como para poder entablar una conversación. Aceptó. Mientras tenía el jarro en la mano sale el capataz, un hombre alto, fornido y barbudo, que estaba en un vestuario; cuando lo ve abre las manos y se le cae el jarro de café del susto. Ahí me doy cuenta que este militar tenía mucho miedo y me imaginé que todo el ejército boliviano estaba en la misma situación. Atino a gritarle al oficial: ¡El capataz, el capataz! Ahí se moderó, dejó de tiritar y se animó a decirle al capataz que debía afeitarse todos los días porque sino podían confundirlo con un guerrillero. Al regreso de esa formación habían puesto los soldados muertos, que eran unos treinta o cuarenta, de una de las últimas de las batallas (Samaipata).
Un día llega un oficial del ejército y le dice al encargado de la obra que había que retirar toda la gente que trabajaba ahí porque era peligroso, porque esa era zona de conflicto, y que le daba cuarenta y ocho horas para retirarse. Ya eran los primeros días de Octubre. Nosotros nos retiramos a una estación anterior a la que estábamos y luego me entero, después de unos días, el 9 de Octubre, que el Che había muerto. No entraba en mi cabeza esa información, pero pronto el ejército comenzó a retirarse de la zona, lo que confirmaba que era cierto. Las radios hablaban del tema.
Cuando la gente se entera de la muerte del Che, comenzaron a prender velas y a rezar. Hablaban en quechua, pero yo lo único que entendía era que se trataba del Che.
Para regresar a Argentina debía pedir un salvoconducto al ejército boliviano, pero como yo había entrado clandestinamente y no tenía ni entrada ni permiso de trabajo, la única manera de salir de Bolivia era como entré, clandestinamente, y lo hice escondido en una locomotora.
Me costaba mucho decir que no había podido cumplir con mi propósito, pero me llenaba de entusiasmo el legado del Che, sus principios, Patria o Muerte, Venceremos.
A la vuelta me incorporo a las tareas del partido nuevamente por lo que viajaba a Buenos Aires con frecuencia, donde encontraba reproches hacia el Che. El Partido Comunista Argentino seguía sin entender al Che. Los cuadros del Partido no entendían la Revolución Cubana ni la situación del Che en Bolivia.
Nunca he creído lo que me dijo Orestes que lo del Che era una “Aventura Aventurera”, y hoy, a lo largo de la lucha, la realidad nos muestra que el Che no estaba equivocado, y que los que se equivocaron fueron los cuadros del PCA y del PC boliviano que fueron reformistas, nada revolucionarios y que lo traicionaron. Terminaron siempre como furgón de cola de la burguesía.
En el proceso de la lucha de clases en América Latina y en el mundo, las enseñanzas del Che siguen siendo un ejemplo de coraje, de ética y de compromiso con la Revolución, reafirmadas en sus propias palabras: “en la lucha revolucionaria, o se triunfa, o se muere”.

Querido Comandante, ¡Hasta la Victoria Siempre!

lunes, 5 de noviembre de 2007

A 90 años de la Revolución de Octubre.




Refundación Comunista, reafirma su vigencia y validez histórica.
El 7 de noviembre, bajo la impronta del Antiimperialismo, la Liberación y el Socialismo. Los revolucionarios nos autocovocamos.
Porque nada fue en vano.
A las 19h. en el local ubicado en Fernández Crespo 2178 bis, esq. Ecuador.
Invitamos a amigos, compañeros y camaradas.

Refundacion Comunista de Uruguay

lunes, 29 de octubre de 2007

La palabra de orden en Cuba es: ¡Coraje!




Declaración oficial del Gobierno de Cuba al discurso de Bush

Conferencia de prensa concedida por Felipe Pérez Roque, Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, a la prensa nacional y extranjera, efectuada en el MINREX, el 24 de octubre del 2007, "Año 49 de la Revolución."

(Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)

Karina Soto (Moderadora).—Muy buenas tardes a todos.
Tenemos aquí la presencia de todos los medios de la prensa nacional y de 61 corresponsales de 45 medios de prensa de 17 países. Sin más...
Felipe Pérez.—Buenas tardes.
Les agradecemos a todos los corresponsales de la prensa nacional y de la prensa extranjera, acreditada aquí en La Habana, su presencia.
Los hemos convocado para dar respuesta, a nombre del gobierno y del pueblo de Cuba, a las declaraciones realizadas por el presidente Bush, hace apenas un par de horas.
Nosotros apreciamos que las palabras del Presidente de Estados Unidos anuncian una escalada sin precedente en la política del gobierno de Estados Unidos contra Cuba, de más bloqueo, más subversión, más intento de aislamiento de Cuba, y nuevos y renovados esfuerzos para intentar rendir por hambre y enfermedades al pueblo cubano.
Apreciamos las palabras del Presidente como una confirmación de que la política en vigor, en el régimen de Bush, es el cambio de régimen en Cuba, incluso por la fuerza. Sus palabras de hoy vienen a confirmarlo.
Lo que el Presidente de Estados Unidos ha llamado "acelerar el periodo de transición", en el que según él está Cuba, equivale —y quiero recordar aquí las palabras de Fidel de hace apenas dos días— a la reconquista de Cuba por la fuerza. Ese es el plan que ha quedado hoy mejor delineado y al desnudo ante la opinión pública.
Quiero subrayar una frase del discurso del Presidente de Estados Unidos, dijo: "La palabra de orden en nuestros tratos futuros con Cuba no es estabilidad, la palabra de orden es libertad."
Cuba entiende estas palabras como un acto irresponsable, que da una idea del nivel de frustración, de desesperación y de odio personal del presidente Bush contra Cuba; una invocación a la violencia, un llamado, incluso, al uso de la fuerza para derrocar a la Revolución Cubana e imponer sus designios en Cuba.
Cuba rechaza categóricamente la estimulación de la violencia, la evocación, incluso, del uso de la fuerza, que da razón todavía mayor a la alerta de Fidel a la comunidad internacional, a la opinión pública, que refuerza nuestra razón y la veracidad de nuestras palabras, cuando nos preparamos continuamente reforzando nuestra defensa, la preparación de nuestro pueblo para enfrentar los planes más aviesos y peligrosos de este régimen.
El Presidente, además de, en lenguaje amenazante y altanero, delinear incluso la opción del uso de la fuerza, el escenario incluso de la ruptura de la estabilidad en Cuba para dar paso a lo que llamó la "libertad", que es el cambio de régimen, que es el derrocamiento de la Revolución y la reconquista de Cuba por la fuerza; al hacerlo, el Presidente de Estados Unidos dejó abierta las opciones de si eso sería el resultado de un hipotético y fantasioso levantamiento interno en Cuba, que Estados Unidos apoyaría, lo cual cualquier persona medianamente bien informada y con dos dedos de frente sabe que no es políticamente posible, que la Revolución Cubana tiene un apoyo abrumador y mayoritario del pueblo; pero dejó también abierta la idea de que esa estabilidad pueda ser vulnerada desde fuera, con una nueva guerra de conquista y anexión, como la que lanzó contra Iraq, y como la que amenazó con lanzar contra 60 o más oscuros rincones del planeta, entre los cuales, por supuesto, estaba Cuba.
Debemos advertir que un escenario como ese no solo significaría la ruptura de la estabilidad de Cuba, sino también de la estabilidad de Estados Unidos, y pondría en peligro también al pueblo norteamericano, cuyos hijos serían enviados a matar y a morir en una guerra en Cuba que duraría 100 años, y que no terminaría sino con la victoria de nuestro pueblo, a un costo tremendo, es lógico, en vidas de sus hijos, destrucción material; pero cuyo único resultado posible es la preservación de la independencia y la soberanía de Cuba. Y debo decir que aquí la reacción es de serenidad y firmeza.
La palabra de orden en Cuba no es ni la estabilidad, ni nada de eso, la palabra de orden en Cuba es: ¡Coraje! Y es nuestra respuesta; serenidad absoluta y confianza en nuestra fuerza y en la solidaridad que el mundo dispensa hoy a Cuba, y en la admiración que la resistencia de Cuba levanta en el mundo.
Así que si el objetivo de las palabras del Presidente de Estados Unidos es intimidar al pueblo, asustar a su Dirección, debo decirle desde ahora que es un completo fracaso el resultado de sus amenazas contra Cuba; pero hay, y tomamos nota de ello, una evolución de la agresividad del tono de su lenguaje hacia Cuba.
En enero del 2004, el presidente Bush había dicho que había que "trabajar por una transición rápida y pacífica en Cuba", eso fue en enero del 2004. En febrero del 2004 repitió otra vez que el objetivo de su política era "la transición rápida y pacífica a una democracia". En mayo del 2004 habló de que había que "acelerar", ya no era esperar o trabajar, sino "acelerar el día en que Cuba sea un país libre", dijo. Ya para octubre del 2004 decía que "el pueblo cubano debería ser liberado", cosa que nadie aquí le pidió, ni le pide, ni le va a pedir, pero ya evolucionó la idea, no de esperar o de desear, sino a decir que ese pueblo "debería ser liberado".
En agosto del 2006, prometiendo la futura "liberación" de Cuba, aseguraba que cuando eso suceda "los cubano-americanos, decía, podrán lidiar con el tema de la confiscación de propiedades", es decir, "podrán entonces, una vez que nosotros liberemos a Cuba, ocuparse de recuperar allí sus antiguas propiedades", los batistianos, los torturadores, los asesinos, los terratenientes ligados a la dictadura de Batista, que retornarían aquí a recuperar las propiedades, que es casi siempre el leitmotiv de toda esta política.
Sin embargo, ya para junio del 2007, decía: "Continuaremos presionando por la libertad de Cuba". En junio del 2007, a una pregunta improvisada en un encuentro con militares norteamericanos, dijo: "Algunos dirán que el problema es la estabilidad en Cuba. Yo considero que tenemos que presionar duro por la democracia." Fue una frase donde ya enseñó la idea de que la estabilidad no era lo más importante.
Bueno, ha continuado su catarata de amenazas y frases contra Cuba, que ha desembocado hoy en este nuevo paso, que ya no es esperar, desear, sino asegurar que la palabra de orden, en este momento, no es estabilidad, que la palabra de orden es libertad.
Nosotros estamos claros de qué significa la "libertad" que el presidente Bush promete a los cubanos, y nos tomamos en serio la evocación de nuevos y renovados esfuerzos del gobierno de Estados Unidos para cumplir su política de cambio de régimen en Cuba, que es, por demás, ilegal; es una política violatoria del derecho internacional. El Presidente de Estados Unidos no tiene autoridad moral, ni potestad legal para proponerse cambiar el ordenamiento jurídico, político, que los demás pueblos de la Tierra, soberanamente, han decidido darse. Es una violación de nuestros derechos como pueblo independiente, como nación soberana. Es una conculcación de nuestro derecho a ejercer la libre determinación.
Nosotros sabemos qué vendría detrás de la "libertad" traída en los bombarderos y las armas del ejército de Estados Unidos: los grupos terroristas, sedientos de sangre, que todavía hoy se entrenan en Florida con total impunidad, permitidos y tolerados por el gobierno de Estados Unidos, con los cuales, hace unos días, se reunió el presidente Bush en Miami, para prometerles y conversar con ellos sobre esta presentación, y para recordar que él les prometió que "él resolvería el tema de Cuba", él sabía —dijo— cómo resolverlo; esos grupos, uno de cuyos voceros dijo que lo único que reclamarían al Presidente en ese momento serían tres días de licencia para matar en Cuba. Pero, bueno, hay que saber que no van a encontrar aquí a un pueblo poniendo otra mejilla; hay que saber que encontrarán a millones de combatientes, armados y entrenados, y a un pueblo preparado y fogueado, después de casi medio siglo de Revolución victoriosa, en defender sus conquistas y su derecho a la libertad y a la independencia.
Entonces, en adición a este anuncio, a este preludio de una escalada de más bloqueo, a estas amenazas, en adición a esto, el Presidente hizo una descripción mentirosa y ridícula de la situación en Cuba. Nunca vi a un político destilar más odio y más frustración. Fue una cosa patológica. Hizo una descripción de Cuba que únicamente la ceguera, debido al odio y la impotencia, puede llevar a caer en esos extremos.
No voy, por supuesto, a emplear tiempo en rebatir las mentiras; pero solo, como botón de muestra, voy a comentar algunas.
Dijo que en Cuba era ilegal reunirse más de tres personas sin autorización, nosotros que hemos visto a más de un millón reunirse en la Plaza, por su propia voluntad, para reclamar el enjuiciamiento o la extradición a Venezuela del terrorista Luis Posada Carriles, o la liberación de nuestros Cinco Héroes, o el cese del bloqueo contra Cuba. Dijo que era ilegal cambiar de trabajo en Cuba, que era ilegal mudarse de casa.
No sé, quiénes le han preparado estos discursos, estos párrafos, me imagino que son de los viejos dinosaurios de Miami que nunca más han tenido contacto con la realidad cubana.
Dijo que Estados Unidos es el mayor proveedor de ayuda humanitaria a Cuba y que el año pasado fueron 270 millones de dólares; que es el país que más ayuda, dijo, a Cuba.
Estos extremos de hipocresía, de falta de elemental respeto a la verdad, realmente han sido escasos. Esto es un nuevo récord, vamos a decir, de la impudicia.
Averigüé, por curiosidad, sobre los 270 millones... El año pasado a Cuba entraron desde Estados Unidos 5 millones de dólares en materiales, donativos, computadoras de uso, ómnibus de uso, lo que han traído los Pastores por la Paz, los grupos religiosos de Estados Unidos, las organizaciones no gubernamentales, en abierto desafío a las prohibiciones y a la persecución del régimen de Bush. Es lo que muchos de los mejores hijos del pueblo norteamericano, a riesgo de enfrentar penas de prisión, multas, la persecución de su propio gobierno, han hecho llegar a Cuba por vías disímiles; 5 millones, que nosotros apreciamos como símbolo y expresión de los mejores valores del pueblo norteamericano.
El Presidente de Estados Unidos dice que, el año pasado, ellos son el gobierno que más ha ayudado a Cuba; en el año, precisamente, cuando más bloqueo, más persecución ha habido, cuando han multado a los grupos religiosos que venían a Cuba, a las instituciones religiosas, cuando han llevado su persecución al punto de la esquizofrenia.
Esas han sido algunas de sus palabras para describir la realidad cubana, como ya dije, en un discurso que provoca realmente aversión de solo escuchar estas frases.
Ha hecho, por otro lado, un llamado desesperado a otros países para sumarse al bloqueo y a la subversión contra Cuba, para sumarse a esta política fallida que nadie en el mundo comparte.
Cuba considera que las palabras de hoy reconocen explícitamente que el gobierno de Estados Unidos se encuentra solo en su política hacia Cuba. Ha habido una apelación reiterada y desesperada para que otros gobiernos se sumen; incluso, les ha dictado el decálogo de las cosas que, a su juicio, deberían hacer esos gobiernos, sus embajadas en La Habana. Prueba de que no tienen apoyo ni reconocimiento en el mundo, porque debo recordar aquí, que se puede ser el más poderoso, pero no el más respetado; se puede tener la capacidad de destruir a un país con un ataque nuclear, pero no de levantar simpatía; se puede ser temido, incluso, pero eso no quiere decir que se sea querido o apoyado. Y lo que ocurre es que el Presidente de Estados Unidos choca con el hecho de que la comunidad internacional no sigue su política, de que hay un rechazo casi universal al bloqueo genocida que impone contra el pueblo de Cuba, que crece la admiración y el reconocimiento a Cuba.
Aquí tengo una noticia de hoy, solo una. Mientras el Presidente de Estados Unidos leía la diatriba anticubana que allí le prepararon, Cuba resultaba elegida en París miembro del Consejo Ejecutivo de la UNESCO, por 157 votos, de los 175 posibles; el país con más votación de todo el Tercer Mundo para integrar el Consejo Ejecutivo de la UNESCO; el país que más votos obtuvo en el Hemisferio Occidental, incluso, más votos que Estados Unidos; como expresión del reconocimiento a Cuba, que se eligió miembro del Consejo de Derechos Humanos con más de dos tercios de los votos, en la misma elección a la que el gobierno de Estados Unidos no concurrió por temor a no ser elegido; el país que preside el Movimiento de Países No Alineados, y cuya batalla el año pasado fue apoyada en Naciones Unidas nada más y nada menos que por 183 de los 192 miembros de las Naciones Unidas.
Está solo el Presidente de Estados Unidos. Está furioso, además; está desesperado. Es comprensible, prometió resolver la situación de un plumazo a aquellas mafias cubanas en Miami, que lo llevaron a la presidencia de modo fraudulento, que aplicaron las mismas tácticas que aplicaban aquí antes del triunfo de la Revolución, y que permitieron que, después de una controversial y polémica elección que tuvo durante un mes al mundo viendo aquel espectáculo deprimente, finalmente fuera proclamado por la diferencia de un voto en la Corte Suprema.
¿Con qué autoridad usted se erige en juez de los derechos humanos y la democracia en los otros países? Usted no tiene autoridad moral, señor Presidente; usted no tiene credibilidad. Dos tercios de los norteamericanos sienten vergüenza de usted. Usted tiene menos de 25% de apoyo de la opinión pública de su país. Usted está —como se dijo en estos días por el compañero Alarcón— empacando para irse. No lo subestimamos, por supuesto, usted es peligroso, usted tiene poder; pero usted no tiene apoyo, usted no tiene credibilidad, usted no tiene autoridad; nuestro pueblo lo sabe; ha lidiado, además, antes de usted, con otros nueve presidentes de Estados Unidos, y está aquí y va a seguir aquí.
Entonces hay, además, una clara frustración en las palabras del Presidente de Estados Unidos. El hecho de que Cuba ha derrotado todos sus intentos, sus planes anunciados en estos años, todas sus iniciativas, que la Revolución sigue aquí, enhiesta y firme, lo obsesiona. Estamos ante un Presidente con una obsesión: la bandera que flamea aquí victoriosa y que ellos no han podido arriar ni van a poder.
La economía cubana se fortalece, los esfuerzos de nuestro pueblo van fructificando. La Revolución es ahora más fuerte, ha resistido nuestro pueblo con ejemplar madurez política y unidad los duros años de periodo especial que ha tenido que vivir.
El bloqueo está aislado, es más claro que nunca para nosotros que es insostenible esa política y que es una cuestión de tiempo; es una política, además, que no levanta simpatía dentro de Estados Unidos, cuyos ciudadanos son víctimas también de toda esa política de persecución y agresiones contra Cuba.
Crece la unidad de nuestro pueblo; pero, además, acabamos de tener una prueba: unas elecciones ejemplares en su transparencia, en su organización, en la masividad de la asistencia popular, sin que el voto fuera obligatorio. Más del 95% de asistencia, con más de 8 100 000 cubanos participando en esas elecciones, en una muestra ejemplar de civismo, de cultura política, donde no se dio un escándalo, nada parecido a lo que ocurrió en Miami cuando a usted lo eligieron Presidente fraudulentamente. Unas elecciones que cualquier observador honesto tiene que reconocer que han transcurrido en un ambiente de normalidad y de participación popular; en medio de un debate popular ejemplar, en Cuba, sobre nuestras dificultades, sobre nuestros problemas, estimulado por la Dirección de nuestro Partido, a partir de la discusión del discurso de Raúl el pasado 26 de julio.
Nosotros entendemos esta reacción de hoy, como otro acto fruto de esa desesperación. El Presidente ve que se le acaba el tiempo, que no puede cumplir su promesa, y eso no lo hace menos peligroso, por supuesto. Pero, además, hay, en su discurso hoy, un intento vano y ridículo de reclutar, para seguir su política contra Cuba, a los militares cubanos, a los integrantes de nuestras Fuerzas Armadas Revolucionarias, del Ministerio del Interior. Les promete perdonarles la vida después que tome el control de Cuba, si ahora, a tiempo, se arrepienten de servir a su pueblo, de defender la Revolución.
Oiga, un mensaje tengo para el Presidente de Estados Unidos: Usted delira, está delirando. Usted le está hablando a un ejército libertador. Usted olvida que en Cuba el ejército es el pueblo uniformado. Usted olvida que más de 350 000 cubanos vistieron voluntariamente ese uniforme para ir a enfrentar al régimen del apartheid que Estados Unidos y otros países occidentales apoyaban, y que hicieron posible con su victoria la liberación de Namibia, la preservación de la integridad territorial de Angola, la liberación de Mandela, la legalización del ANC, el surgimiento de una Sudáfrica sin apartheid. Usted olvida eso.
Usted les promete a los combatientes de la seguridad cubana, si no reprimen el alzamiento que dice usted que va a haber en Cuba, perdón para el futuro. Usted olvida que esos hombres y mujeres llevan medio siglo derrotando los más de 600 planes que ustedes organizaron para tratar de asesinar a Fidel, que derrotaron la guerra sucia y las bandas armadas que ustedes organizaron y suministraron en las montañas de Cuba, que han derrotado los planes de terrorismo contra Cuba. Usted olvida que los hombres y mujeres que llevan ese uniforme son el pueblo en el poder, porque aquí hay una Revolución victoriosa que ustedes no han podido derrotar. Usted se equivoca.
Les propone, les promete a los funcionarios del gobierno que si traicionan a su pueblo y se pasan de bando y se presentan allí ante usted, usted les perdonará en el futuro la vida. Usted se equivoca, usted no conoce a este pueblo. Usted cree que este pueblo son gente de la categoría de los mercenarios que ustedes pagan aquí.
Por cierto, que los mercenarios, pagados aquí por los servicios especiales y el gobierno de Estados Unidos, a quienes el año pasado les dedicaron 9 millones, pero en este año les van a dedicar 45 millones de dólares, esos estaban allí, en la Sección de Intereses norteamericana en La Habana, viendo en vivo, junto a los diplomáticos norteamericanos, el discurso del presidente Bush, y aplaudiendo —puedo imaginar— las amenazas proferidas contra su pueblo. Por eso reivindicamos hoy aquí el derecho de la Revolución a defenderse y a emplear todos los recursos a su disposición, dentro del respeto a nuestras leyes, a nuestra ética, para defender a nuestra Patria.
Por otro lado, ha habido el intento en ese discurso de justificar su política hacia Cuba en una supuesta defensa de la democracia, de los derechos humanos, y nosotros respondemos que el presidente Bush no tiene autoridad moral para dictarles a los cubanos lo que deben hacer. Usted no es un libertador, señor Bush; usted es un brutal represor. Su régimen ha invadido, ha masacrado, ha torturado en nombre de la libertad. Usted avergüenza a sus compatriotas.
Usted autorizó la existencia de cárceles secretas, de vuelos clandestinos. Usted legalizó el uso de la tortura, del vejamen a los prisioneros. Usted mantiene el centro de torturas en la Base Naval de Guantánamo, que ha sido mundialmente repudiado. Usted autorizó la invasión y la ocupación de Iraq que ha costado más de medio millón de vidas de civiles inocentes. ¿Con qué moral usted puede venir a dictarles a los cubanos pautas sobre su futuro, su concepto de respeto a los derechos humanos o su sistema democrático?
El Presidente anunció tres nuevas iniciativas sobre Cuba, prueba ya de que casi no queda nada que ensayar contra Cuba; ya no queda prácticamente nada que emplear. Dijo que estaba dispuesto a considerar el otorgamiento de licencias a organizaciones no gubernamentales y a grupos religiosos para que suministren computadoras a los jóvenes cubanos y al pueblo cubano y acceso a Internet, si el gobierno cubano les permite el acceso a Internet. Un anuncio ridículo, que movería a la risa si no estuviera insertado en este recrudecimiento de la política contra Cuba, en un país que, pese al bloqueo y las prohibiciones y haciendo enormes esfuerzos —porque no se pueden comprar computadoras que tengan componentes norteamericanos o de origen norteamericano en el mercado internacional para Cuba—, tiene ya más de 500 000 computadoras instaladas, que el año que viene instalará otras 150 000 y que a partir del año que viene podrá ya ensamblar y producir aquí en nuestro país 120 000 nuevas computadoras por año; donde funcionan hoy 602 Joven Club con más de 7 000 computadoras que dan acceso gratuito a Internet a más de 2 millones de cubanos por año, que han graduado 1 300 000 jóvenes cubanos en estos años, que imparten 32 tipos distintos de cursos de computación gratuitamente, operando las 24 horas del día, que incluyen programas especiales para proveer acceso a la computación a los ciegos, a las personas con discapacidades, a los ancianos. Y usted le ofrece unas computadoras que serían traídas por unas ONG, que serían organizaciones pantalla del gobierno de Estados Unidos. Es una oferta ridícula que nuestro país rechaza, lógicamente, y no se toma en serio.
Además, anunció invitar a jóvenes cubanos, hijos de sus contrarrevolucionarios en Cuba y de sus mercenarios, a un programa de becas que han implementado para América Latina, por tres años; a un país que tiene 65 universidades, donde se imparten 99 carreras universitarias y donde estudian hoy 730 000 jóvenes cubanos, 69 de cada 100 jóvenes cubanos que están en la edad de ir a la universidad, la más alta tasa entre los países del Tercer Mundo, y que compite favorablemente y, cuidado si no somos, el país donde mayor proporción de jóvenes en la edad de 18 a 24 años pueden ir a la universidad. Un país que tiene en este momento 30 000 jóvenes de 120 países del Tercer Mundo becados gratuitamente en sus universidades, 23 000 de ellos estudiando la carrera de Medicina.
Hablarle de unas becas a un país donde estudian hoy 70 000 jóvenes cubanos totalmente becados en las universidades, no solo estos jóvenes de otros países, sino también más de 40 000 jóvenes cubanos, que reciben la alimentación, el alojamiento, estipendio, libros, atención médica gratuita; un país que ha universalizado el acceso a la educación, que tiene hoy 3 millones de estudiantes, cuyos logros en esta materia son reconocidos mundialmente.
El Presidente se aparece anunciando un programita para formarle cuadros a la contrarrevolución y a los grupos mercenarios que ellos pagan. Incluso, esos mismos familiares de los mercenarios que ustedes pagan en Cuba para que apoyen su política, para que los ayuden a aplicar el bloqueo, no tienen vedado su acceso ni a la educación ni a la salud ni a los servicios que Cuba garantiza a todos los ciudadanos. Nadie les niega el ingreso, incluso, aun siendo gente que no comparta las ideas de la Revolución, los sueños de justicia y libertad de su pueblo.
Anunció la creación de un llamado Fondo Internacional para la libertad de Cuba, que dice que ayudaría a buscar no sé qué créditos para Cuba, para que Cuba pague no sé qué deuda y, sobre todo, con la intención de que otros países pongan dinero, porque él quiere derrocar a la Revolución, pero que otro lo pague, y de paso aprovecha para tratar de "pasar el cepillo", como se dice en Cuba, y lograr que otros pongan dinero, como vimos en su guerra en Iraq y en otras guerras.
Esas son las tres medidas concretas que adelantó, pero anunciando que ha llegado, que está llegando ya el momento en que él va a venir a liberar a los cubanos.
Quisiera, finalmente, explicar lo que nosotros creemos, realmente, que el presidente Bush debería proponerse como agenda para Cuba y que son estos 12 puntos que voy a decir ahora:
Primero: El gobierno de Estados Unidos debe respetar el derecho de los cubanos a su independencia y a su soberanía, el derecho de los cubanos a la libre determinación. Hay que respetar el derecho de los cubanos a tener sus instituciones, su sistema político, sus leyes. No es competencia del gobierno de Estados Unidos, por poderoso que sea.
Segundo: El gobierno de Estados Unidos debe cesar de inmediato su política de agresiones y amenazas contra Cuba, por demás, inútiles. Se estrellan contra nuestro coraje y nuestra determinación de ser un pueblo libre.
Tercero: Debe dejar de intervenir groseramente en los asuntos internos de Cuba. Debe renunciar a la idea fallida de fabricar una oposición interna en Cuba con dinero de Estados Unidos. El gobierno de Estados Unidos debe dejar de financiar a sus grupos mercenarios en Cuba.
Cuarto: El régimen de Bush debe poner fin a las acciones subversivas contra Cuba y a la guerra radial y televisiva contra nuestro país. Debe desmontar las mal llamadas Radio y Televisión "Martí", que son una ofensa al pueblo cubano, que ensucian el nombre del Héroe Nacional de Cuba en trasmisiones de radio y televisión que alientan la violencia, el asesinato político, el sabotaje económico.
Quinto: El Presidente de Estados Unidos debe levantar de inmediato y sin condiciones el bloqueo genocida contra Cuba, para lo cual tiene que derogar varias leyes y tiene que lograr que el Congreso lo haga; porque hay que recordar que, aunque él habló de que podría tomar medidas para levantarle el bloqueo a Cuba el día que haya derrotado a la Revolución, según la ley norteamericana, porque todo el bloqueo está codificado, los Presidentes de Estados Unidos no podrán levantar el bloqueo a Cuba, y el Congreso no los autorizará, hasta que no se devuelvan todas las propiedades, no solo de los que eran norteamericanos, y no tanto de aquellos, como las de los batistianos, los torturadores y los ladrones que se fueron después y se hicieron ciudadanos norteamericanos. Debe derogar la Ley Helms-Burton, debe derogar la Ley Torricelli y todas las demás leyes de ese engendro que es el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba.
Sexto: Debe eliminar la prohibición de los viajes a Cuba de los norteamericanos, que es la violación de un derecho plasmado en su Constitución, y debe eliminar la prohibición de las visitas familiares a los cubanos que viven allí, a los cuales, usted, señor Presidente, les impide venir a ver a sus familias a Cuba, violando sus derechos.
Séptimo: El gobierno de Estados Unidos debe dejar de estimular la emigración ilegal desde Cuba. Debe eliminar la criminal Ley de Ajuste Cubano y la política de pies secos-pies mojados, que estimulan el tráfico de personas, la comisión de actos violentos con el fin de emigrar.
Usted, señor Presidente, es el responsable de los que todavía mueren en el mar, incluidos niños, mujeres, tratando de emigrar ilegalmente desde Cuba; usted es el responsable del tráfico de personas. Usted debe cumplir los acuerdos migratorios. Usted debe cumplir el número de visas, para que puedan emigrar legalmente de Cuba las personas, como ustedes se comprometieron y como han incumplido este año. Y ustedes deben cumplir su compromiso de que a los que intercepten en el mar los devuelvan a Cuba, para desestimular estas prácticas.
Octavo: El gobierno de Estados Unidos debe cesar las agresivas campañas de propaganda sucia, de mentiras contra Cuba, que emplean cuantiosos recursos, como no hubo nunca antes dedicados a esta actividad.
Noveno: Ustedes deben liberar a los cinco luchadores antiterroristas cubanos, presos políticos en las cárceles norteamericanas.
Y me detengo aquí, para subrayar que se encuentran hoy aquí especialmente invitados por nosotros en la Cancillería, la compañera Elizabeth Palmeiro Casado, esposa del compañero Ramón Labañino Salazar, Héroe de la República de Cuba, preso político en las cárceles de Estados Unidos, condenado a cadena perpetua y 18 años por haber luchado contra el terrorismo allí en Estados Unidos. Te damos la bienvenida, Elizabeth. Te reiteramos todo nuestro apoyo y simpatía.
Está también la compañera Magali Llort Ruiz, madre del compañero Fernando González Llort, Héroe de la República de Cuba, preso político en las cárceles de Estados Unidos, condenado a 19 años de prisión, cuyo único delito fue luchar contra el terrorismo, prevenir planes que, de haber sucedido, habrían también asesinado a ciudadanos norteamericanos y de otros países.
Está con nosotros también el compañero Cándido René González Castillo, padre del compañero René González Sehwerert, Héroe de la República de Cuba, condenado a 15 años de prisión, preso político en las cárceles de Estados Unidos.
Recordamos aquí en este momento a Olga Salanueva, la esposa de René, impedida de visitarle durante más de nueve años, a la que se le ha negado la posibilidad siquiera de ver a su esposo en todos estos largos años de cautiverio duro y cruel.
Está con nosotros también el compañero Roberto González Sehwerert, hermano de René, y dedicado, como los otros familiares, a hacer conciencia sobre esta batalla por la liberación y el retorno a su patria de nuestros Cinco Héroes.
Y está con nosotros la compañera Isabel Hernández Nordelo, hermana de Gerardo Hernández Nordelo, Héroe de la República de Cuba, preso político en las cárceles de Estados Unidos, condenado a dos cadenas perpetuas y 15 años.
Recordamos ahora a la compañera Adriana Pérez O’Connor, esposa de Gerardo, a la que el régimen de Bush impide también ver a su esposo desde 1998, a quienes impide, incluso, concebir un hijo, sueño de su unión.
Recordamos también a Antonio Guerrero Rodríguez, Héroe de la República de Cuba, preso político en cárceles de Estados Unidos, condenado a cadena perpetua y 10 años.
A todos les damos nuestro mensaje de aliento y de solidaridad y nuestra certeza de que finalmente ellos volverán y que todo el odio descargado sobre ellos no doblegará su voluntad ni la nuestra hasta que se haga justicia.
Décimo: El presidente Bush debe extraditar a Venezuela o enjuiciar en Estados Unidos al terrorista Luis Posada Carriles, libre hoy por las maquinaciones de las más altas autoridades norteamericanas; que se pasea libre en las calles de Miami, llevando sobre su conciencia la muerte de decenas de civiles inocentes cubanos y de otros países; autor intelectual de la voladura del avión cubano, junto a otro terrorista, Orlando Bosch, perdonado y dejado libre también en Estados Unidos por el padre del actual Presidente de Estados Unidos, ambos, antiguos agentes de la CIA, terroristas entrenados por la Agencia Central de Inteligencia en los años en que el padre del actual Presidente de Estados Unidos era el Director de la CIA. El gobierno de Estados Unidos protege a estos terroristas porque teme que revelen los secretos que conocen sobre los planes contra Cuba y contra otros países, sobre todo, lo que se hizo en la Operación Cóndor.
El Presidente debe eliminar la impunidad de los grupos terroristas, que todavía hoy aparecen en los canales de televisión de Miami entrenándose con armas pesadas para el día en que vengan a Cuba junto a las tropas norteamericanas, o amenazando con actos terroristas.
Undécimo: El Presidente de Estados Unidos debe cerrar de inmediato el centro de torturas que creó en la Base Naval de Guantánamo y cuya existencia defiende todavía hoy pese a la repulsa mundial. El lugar donde se aplican las prácticas ya prohibidas por convenciones internacionales de tortura contra los prisioneros, como el sometimiento de los presos en los interrogatorios a altas temperaturas o muy bajas temperaturas, la simulación de la asfixia, los castigos, los tratos crueles, inhumanos y degradantes.
¿En nombre de qué derechos humanos usted habla, cuando todo el mundo sabe que usted lleva sobre sus hombros la muerte y la tortura de presos muchas veces inocentes? Usted debe devolverle a Cuba el territorio que ocupan ilegalmente, en contra de nuestra voluntad, en la Base Naval de Guantánamo.
Duodécimo: Usted debe cesar las presiones contra la comunidad internacional para que apoyen la política de su régimen contra Cuba. Usted fracasará, usted no tendrá el apoyo de la comunidad internacional. Usted puede encontrar unos pocos aliados que, por interés o por falta de valor, lo secunden; pero usted no tiene apoyo para esta política y usted va a fracasar, se lo decimos hoy, y usted no va a lograr sus designios de derrotar a la Revolución Cubana y de reconquistar a Cuba. Como dijo Fidel: ¡Ustedes a Cuba no la tendrán!; ustedes tendrían que exterminar a un pueblo entero. Y en Iraq se ha probado, y en Viet Nam se probó, que ningún ejército es invencible cuando pelea contra un pueblo dispuesto a defender su soberanía y que tiene causas y razones fundadas para luchar por su patria.
Sus planes van a estrellarse. Cuba, señor Presidente, no negocia su soberanía; Cuba no será puesta de rodillas. Usted no va a rendirnos a nosotros con su bloqueo y su intento de rendirnos por hambre y enfermedades. Usted se estrella contra nuestro coraje.
Cuba no podrá ser amedrentada ni nuestra unidad podrá ser vulnerada. Nuestro pueblo se une más ante la amenaza y la prepotencia del imperio que no ha podido doblegarlo.
Para el pueblo de Estados Unidos tenemos también un mensaje. Para el pueblo de Estados Unidos tenemos un mensaje de respeto y de amistad. No los culpamos a ustedes, al pueblo norteamericano, del sufrimiento que el régimen que ustedes también padecen causa a nuestro pueblo.
Nosotros estamos seguros de que un día no habrá bloqueo, que un día ustedes podrán tener relaciones normales con un pequeño país vecino, cuyos médicos estuvieron dispuestos a ir allí cuando el huracán Katrina a llevar alivio y cura a los enfermos, a los damnificados, y este régimen que ahora amenaza otra vez a Cuba lo impidió y los condenó, porque eran negros y eran pobres, a morir allí sin asistencia médica. Un día eso no será así.
Nuestro mensaje también de aliento, de condolencias a los ciudadanos de California que están padeciendo en este momento los incendios forestales. Un día, cuando haya desastre natural, en uno u otro país, se impondrá el ambiente de cooperación, como ha actuado siempre el pueblo cubano, que ha ido a cualquier lugar adonde han sido necesarios sus esfuerzos, su ayuda. Pero hoy el régimen que gobierna a Estados Unidos impide que eso ocurra.
Un mensaje tenemos para el pueblo de Estados Unidos, de amistad. No nos confundimos, somos un pueblo con cultura política, somos un pueblo con principios y decoro y sabemos que ustedes son víctimas, como nosotros también, de esta política, y sabemos que un día ustedes también se van a librar de esta tiranía que les ha sido impuesta, que manda a sus hijos, por ser pobres, a luchar en tierras lejanas, a matar y a morir, para robarles a otros pueblos sus recursos naturales, para favorecer los intereses mezquinos de una oligarquía o una cúpula de intereses, tras el petróleo y los recursos naturales.
Nosotros reaccionamos con indignación; pero con serenidad. No amenazamos, nos preparamos. No alardeamos, no nos jactamos, mantenemos nuestro rumbo. No hay —y lo repito aquí hoy— fuerza humana ni natural en el mundo capaz de hacer desistir a los cubanos de sus sueños de justicia, de libertad y de independencia. Somos una Revolución victoriosa, hay que respetarnos, nos hemos ganado el respeto del mundo.
En estos días, en que se cumplen 45 años de la Crisis de Octubre, y cuando estamos a pocos días de la próxima votación que habrá en la Asamblea General de Naciones Unidas sobre el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, quiero subrayar que hay en este momento en el pueblo cubano la misma serenidad, la misma entereza, el mismo sentimiento de unidad nacional y de orgullo patrio que en aquellos días luminosos y tristes, como los llamó el Che, en que el pueblo cubano estuvo dispuesto a enfrentar, incluso, el holocausto nuclear antes que renunciar a sus principios y a su soberanía, y esa es la determinación que hay ahora en Cuba.
La Revolución Cubana no podrá ser derrotada, y se lo decimos aquí al Presidente del imperio que amenaza a Cuba; tenemos el apoyo del pueblo, el apoyo consciente, voluntario y libre de un pueblo que sabe bien lo que se juega en esta hora crucial de su historia y que no podrá ser ni engañado, ni comprado, ni amenazado, ni rendido.
Así que rechazamos, una por una, cada palabra de amenaza y de chantaje contra Cuba, cada frase llena de odio, y le decimos al Presidente de Estados Unidos que lo que está llegando es el día en que el pueblo de Estados Unidos y el mundo se libren de él, y lo que está llegando es el día en que nosotros logremos que se levante el bloqueo, y que sus amenazas no nos sacarán de nuestro curso de construcción de una sociedad más justa, más humana, más libre, de más socialismo y de más Revolución en este país.
Ese es el mensaje que tenemos para el Presidente imperial que amenaza con guerras en las que él no va a participar, que amenaza con invasiones que él ordenará desde la retaguardia de su confortable refugio; pero que nosotros, si llega el momento, enfrentaremos en la primera trinchera junto a nuestro pueblo.

Muchas gracias (Aplausos).