lunes, 20 de octubre de 2025

JP Morgan, Citi, Santander… otro "rescate" de los mismos bancos que llevaron al default en Argentina


Los bancos internacionales que estarían tras el anuncio de Bessent son los que estafaron al país en cada salvataje de la deuda externa. 

 Se conocieron los nombres de los bancos que prestarían hasta 20.000 millones de dólares a la Argentina con el objetivo de darle más aire al gobierno de Milei, en una operación en la que está interviniendo el secretario del Departamento del Tesoro, Scott Bessent. Algunos de ellos son los mismos que se beneficiaron fuertemente con el saqueo y la quiebra del país en 2001. 
 Queda más claro que nunca que el salvataje promovido por Trump y sectores de la banca imperialista no tiene como destinatario al "país" sino al elenco libertario y a un puñado de parásitos capitalistas que están embolsando ganancias siderales a través de la especulación financiera.
 Según el sitio Semafor, JP Morgan, Bank of America, Goldman Sachs, Citigroup y Santander serían los bancos que están produciendo, junto a Bessent, el salvavidas de plomo. Este préstamo se sumaría al anunciado swap por 20.000 millones, a punto de llegar a las arcas del Banco Central. 
 Bessent acaba de confirmar que Estados Unidos intervino otra vez comprando pesos en el mercado del contado con liqui. "El Tesoro está monitoreando todos los mercados y tenemos la capacidad de actuar con flexibilidad y contundencia para estabilizar a la Argentina", señaló. La política monetaria ha pasado a estar en manos, prácticamente, de la burguesía estadounidense.
 La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, dijo tras una reunión con el ministro de Economía, Luis Caputo, que "muchos bancos están interesados y muchos fondos soberanos han expresado su interés" por la movida que se estaría armando. ¿Por qué? Porque esos sectores son los que facturan con el carry trade y el pago de la deuda externa. En definitiva, son los especuladores los únicos beneficiarios de todo el circo que armaron en Estados Unidos para intentar revalorizar los bonos y darle algo de aire al gobierno para que llegue a las elecciones y siga ejerciendo el poder para el capital financiero. JP Morgan, el Citi y Santander ganaron fortunas con el megacanje promovido en 2001 por De la Rúa y su ministro Federico Sturzenegger, quien hoy forma parte del staff libertario. Según expertos, el perjuicio al país que trajo esta operación está valuado en 55.000 millones de dólares. 
 La banca Morgan también se vio favorecida por Sturzenegger y Luis Caputo bajo el gobierno de Macri con su política de impulso a la especulación financiera. Los buitres, entre ellos JP Morgan, habrían fugado más de 10.000 millones de dólares. Tanto Sturzenegger como Caputo han sido procesados por esas maniobras, aunque han quedado impunes. El gobierno de Milei está copado por los JP Morgan boys.
 Esto muestra que los rescates del capital financiero no son una ayuda al país sino una estafa, que incrementan la deuda externa pero no evitan, sino que incluso terminan precipitando, la quiebra del Estado y nuevas devaluaciones. De hecho, los anuncios no impidieron que siguieran cayendo las cotizaciones de los bonos ni que el dólar continuara subiendo; mientras, los capitalistas dolarizan sus carteras y fugan divisas, y a los bancos el gobierno les ofrece bonos indexados al dólar que aseguran una ganancia del 10% por sobre la devaluación. El golpe va a ser íntegro sobre los salarios y las jubilaciones. 
 El gobierno, en este marco, les promete a los empresarios avanzar en las mentadas reformas estructurales para reventar los convenios colectivos de trabajo y usar las cajas jubilatorias como plataformas de negocios para la banca y los fondos de inversión.
 Echar a Milei y Trump es, para la clase obrera, una necesidad vital. 

 Nazareno Suozzi

sábado, 18 de octubre de 2025

CHE, en Uruguay - Legal y clandestino. Miguel Aguirre Bayley


 

 En esta charla organizada por la Fundación Rodney Arismendi, el investigador Miguel Aguirre Bayley repasa la presencia de Ernesto “Che” Guevara en Uruguay, tanto en su visita oficial de 1961 durante la reunión del Consejo Interamericano Económico y Social de la OEA en Punta del Este, como en su ingreso clandestino de 1966.
 A partir de documentos, testimonios y anécdotas, el autor reconstruye el contexto político y diplomático de ambos momentos, las repercusiones en la prensa uruguaya, el clima internacional de la Guerra Fría y los vínculos del Che con dirigentes de la izquierda nacional.

viernes, 17 de octubre de 2025

Milei el felpudo de Trump: más que salvataje, una amenaza


El presidente norteamericano condicionó la supuesta ayuda a que el pueblo argentino vote a Milei. 

 El presidente estadounidense Donald Trump recibió a su par argentino, Javier Milei, en la Casa Blanca, en donde supeditó todo financiamiento norteamericano a la Argentina al éxito electoral de Milei y La Libertad Avanza, generando un nuevo cimbronazo en las acciones y bonos locales y reconociendo que su apoyo solo aplica a Milei, quien actúa como un mero representante del imperialismo norteamericano en el país y la región. 
 La reunión tuvo lugar el pasado martes 14 y puso en pie la escenografía de una subordinación sin límites de Milei hacia Trump y los Estados Unidos, luego del anuncio del swap de “salvataje” que coloca la política monetaria nacional en manos de los yanquis. 
 Trump se dirigió a la audiencia como si se tratara del verdadero mandante en la Argentina, manifestando: “Como saben, nuestro apoyo está sujeto en cierta medida a quien gane las elecciones (…) Si el presidente (Milei) no gana, sé que su posible rival es de extrema izquierda (...), entonces no vamos a ser generosos con Argentina. Si pierde no vamos a ser generosos con Argentina”. 
 Las declaraciones de Trump generaron un cimbronazo en las acciones argentinas, con fuertes caídas en los Estados Unidos de la cotización de YPF (-5,8%), e impacto en el Grupo Galicia (-6%) y Banco Supervielle (-8,1%), entre otras. Sumado a la caída de los bonos y títulos locales, todo señal de la incertidumbre en los mercados y de la baja expectativa de que la economía argentina pueda solucionarse tras el 26 de octubre. 
 Lo de Trump representa una amenaza directa al pueblo y el electorado argentino: “o votan a Milei o no hay apoyo financiero”. Lo que a su vez implica reconocer que no existe ningún apoyo ni salvataje a la economía argentina, sino que solo se trata de un financiamiento para que gane Milei. 
 Las declaraciones fueron tan escandalosas y su impacto tan negativo, ante lo que todos descuentan sería una derrota segura de Milei, que voceros del entorno de Trump y del gobierno argentino tuvieron que salir a “aclarar” que se trataba de una referencia más general de cara a las elecciones presidenciales del 2027 y no a la suerte que le espera al gobierno en menos de dos semanas. 
 Lo que está claro es que estamos ante un gobierno totalmente entregado y postrado ante el imperialismo norteamericano, que asiste a un evento donde el presidente yanqui actúa y se manifiesta como el dueño de la Argentina y con un presidente que permanece impávido e incluso festeja las amenazas de Trump contra el pueblo argentino. 
 Para terminar con la humillación nacional hay que romper con el imperialismo yanqui, bajo la consigna de Fuera Trump y Fuera Milei, quienes pretenden imponer una relación de vasallaje y sometimiento del pueblo argentino al imperialismo norteamericano. 

 Marcelo Mache

jueves, 16 de octubre de 2025

Un “plan de paz” sobre doscientos mil asesinados


La lucha de clases, no la ‘geopolítica’, logrará la autodeterminación de Palestina. El canje entre los rehenes israelíes en los túneles de Hamas y los rehenes palestinos en las cárceles sionistas hubiera podido producirse en numerosas oportunidades desde el lanzamiento de la guerra genocida contra el pueblo palestino. Netanyahu, sin embargo, saboteó todos los acuerdos de cese del fuego anteriores, que establecían un calendario de retiro de las tropas israelíes de la Franja. El canje de rehenes había sido la reivindicación que justificó Hamas para producir el asalto al sur de Israel el 7 de octubre de 2023. Los miles de palestinos encarcelados en Israel durante varias décadas son, a justo título, rehenes secuestrados por un Estado reconocido internacionalmente, que no han recibido un trato ajustado a derecho. Varias imágenes, en los medios televisivos, así como el testimonio de periodistas, dan cuenta de que el estado físico de los rehenes israelíes es considerablemente mejor que el de los palestinos, que tienen signos de torturas e inanición. Por dura que sea una privación de libertad, es claro que el cuidado brindado por Hamas a los rehenes israelíes ha sido claramente mejor que los vejámenes del sionismo a los palestinos que se pudrían en sus cárceles. Cientos de familiares y allegados recibieron con alegría, pero también con mucho dolor a 88 prisioneros, rapados, con golpes en la cara, esqueléticos, algunos ni siquiera podían caminar. Los liberados no quisieron hablar (a diferencia de anteriores canjes) por las amenazas de los servicios secretos israelíes si lo hacían. Entre los 2.000 rehenes palestinos liberados no están ni el dirigente de la OLP Marwan Bargouthi ni el pediatra Hussam Abu Safiya, postulado al Premio Nobel de la Paz y exdirector del hospital Kamal Adwan. Safiya está secuestrado sin que se le hayan formulado cargos y muy deteriorado por las torturas. Israel dijo que su libertad es impensable.
 Netanyahu y su gabinete de guerra sólo lograron liberar, por medio de las armas, a dos o tres rehenes retenidos por Hamas; las masacres producidas para lograr esa liberación resultaron un rotundo fracaso. Lo que Trump y sus socios no quieren mencionar es lo más evidente: ni el quinto ejército del mundo ni las bombas y drones que les facilitó el imperialismo fueron suficientes para que Israel rescatara a los rehenes por la vía militar. El carnicero de Tel Aviv y su patotero proveedor de Washington tuvieron, para rescatarlos, que negociar con la resistencia palestina que tantas veces anunciaron como aniquilada. El ejército sionista no libró una guerra de cuerpo a cuerpo, sino que se confinó a destruir, por tierra y aire, toda la infraestructura de Gaza. Los saludos a su ‘heroísmo’ son simplemente una estafa. Solamente luego de una gigantesca masacre, que algunos medios muy capacitados elevan a 200 mil gazatíes asesinados (muchos de ellos todavía se encuentran bajo los escombros), han llevado a la aceptación de este nuevo cese del fuego, que no tiene nada de ‘paz’. Trump mismo amenazó con “desatar el infierno” en Gaza si no se firmaba su plan de “20 puntos”. En su discurso ante el parlamento israelí reivindicó la enorme ayuda militar que Estados Unidos ha brindado, y lo sigue haciendo, al Estado sionista; no mencionó, sin embargo, el despliegue de portaviones y destructores en el Mediterráneo. La pelea entre Goliat y David ha quedado, en este caso, empequeñecida. Incluso Donald Trump se ha visto obligado a un cese del fuego con los gobernantes hutíes de Yemen, para preservar a sus naves en el Mediterráneo, dejando en manos de Netanyahu la continuidad de la confrontación militar. 
 Bajo una presión militar inconmensurable, Trump logró armar una coalición de todos los Estados árabes y europeos contra Hamas; incluso con esta obsecuencia, le fue vedado a Netanyahu asistir a la ceremonia de la victoria que tuvo lugar en Egipto. Esa coalición carece de una política común frente a las intenciones de Trump contra Irán o la misma cuestión de un pseudo Estado palestino. El “plan de paz” no ha pacificado nada. En lugar de la ‘paz’ ha establecido un régimen confuso de ocupación militar de la Franja. El ejército sionista controla el territorio desde una llamada “línea amarilla”. De otro lado, continúa la salvajería de los colonos en Cisjordania y la ocupación israelí en el sur de Líbano y Siria. El dispositivo de conjunto está delineado para un “cambio de régimen” en Irán. El “desarme” de Hamas, que establece el calendario de Trump, constituye una coartada perfecta para reanudar las hostilidades por parte de la fuerza sionista de ocupación. El plan de Trump es una salida de emergencia del imperialismo ante el levantamiento internacional de masas, que ha ido creciendo contra el genocidio sionista, y la desintegración que el genocidio estaba provocando en los Estados árabes. 
 Trump plantea crear una fuerza de intervención internacional en Gaza, algo que Israel ha rechazado desde su creación, en el entendimiento que cuestiona su propia capacidad para defender la seguridad nacional. Según adelantó la cadena estadounidense ABC News, 200 soldados estadounidenses comenzaron a llegar a Israel desde EE.UU. y desde otros países de Medio Oriente para establecer un centro de coordinación que supervisará la implementación del alto el fuego en Gaza. La reconstrucción de la Franja, en condiciones ‘geopolíticas’ inciertas, es, sin embargo, vital –por lo pronto para evitar el aumento de muertes, en especial de niños, por congelamiento en el invierno boreal. Trump ya tiene alistada a su tropa de pulpos inmobiliarios para el caso, que debería operar bajo un gobierno, también incierto, con la cara del inglés Tony Blair y la tutela del mismo Trump. A esto habría que añadir una crisis política inevitable en Israel, y no solamente debido a la disidencia de los ministros de la ultraderecha religiosa con diversos aspectos del “plan de paz” o el propósito de construir el Gran Israel mediante la anexión de Gaza y Cisjordania. Trump aconsejó un acuerdo entre Netanhayu y el jefe de la oposición, Yair Lapid, que en el momento actual no representa virtualmente a nadie. El “establishment” político y militar sionista todavía debe responder por su responsabilidad por la aparente desmovilización militar y las muertes ocurridas en ocasión del asalto de Hamas del 7 de octubre. Israel también enfrenta una disputa con sus socios históricos, no solamente por el destino de Gaza sino por las relaciones el conjunto de los países limítrofes a los que ha ocupado parcialmente. En las festividades en Israel por el canje de rehenes, la multitud aplaudía a Trump y abucheaba a Netanyahu; el norteamericano tuvo que pedir la exculpación de Netanyahu por los casos de corrupción –“à la Bolsonaro”.
 La autodeterminación de Palestina está afuera de la agenda del imperialismo y los Estados árabes y musulmanes, en especial Turquía. Es una tarea que compete a las masas de estos países. La guerra mundial (arancelaria, financiera, militar) agrava las pésimas condiciones de los trabajadores de todo el Medio Oriente y plantea, en condiciones más agudas, los objetivos de las revoluciones derrotadas de la “primavera árabe”. El desarrollo de la lucha de clases se confrontará con la agenda ‘geopolítica’ internacional (es decir imperialista). Esta es la base para una lucha revolucionaria por los Estados Socialistas del Medio Oriente. 

 Comité de Redacción Política Obrera
 14/10/2025

miércoles, 15 de octubre de 2025

El Premio Nobel, dice Corina Machado, es “en honor” a Donald Trump


La guerra imperialista en América Latina. 

 El Premio Nobel de la Paz, otorgado por el Comité noruego a la líder opositora de la extrema derecha venezolana, María Corina Machado, está enmarcado en una lucha “por la paz y la democracia en Venezuela”. El “premio” era pretendido por Trump con el apoyo de Netanyahu y otros, como Putin y el presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko. Sin embargo, el comité prefirió un espaldarazo al despliegue de buques de guerra norteamericanos en las costas venezolanas que respalda Machado, con el propósito de consumar una invasión a Venezuela como lo ha reclamado en forma reiterada. Machado ha participado desde 2002 en adelante en todas las operaciones de desestabilización, boicot y bloqueo económico contra Venezuela. Fue partícipe directa del golpe contra Chávez y, ahora, celebra cotidianamente todas las sanciones y provocaciones contra su propio país. La flamante Nobel de la Paz apoyó las tentativas golpistas del fracasado Juan Guaidó, apoyadas desde Washington. Trump y el secretario Rubio han abierto un tercer frente de la guerra mundial en la región del Caribe. El Nobel de la Paz es una creación de un poderoso armamentista sueco, para colmo de las ironías. 
 En las últimas semanas, Machado apareció en algunos medios estadounidenses para celebrar la intervención militar en el Mar Caribe asegurando que se trata de un apoyo decidido al pueblo venezolano. Fue su manera de incorporarse a la defensa de los bombardeos y asesinatos extrajudiciales e ilegales que comete Trump contra lanchas que circulan por las costas venezolanas. No ha dicho una palabra sobre una obviedad: cualquier lucha contra el narcotráfico debería intervenir su principal ruta que se encuentra en el Pacifico y el suelo estadounidense, y no en el Mar Caribe. 
 Al mismo tiempo, el galardón busca rescatar la figura de Machado en su peor momento político a nivel interno en Venezuela. Tras el fraude electoral de Maduro, la derecha se ha desvanecido como oposición política. En primer lugar, se encuentra dividida entre intervencionistas, abstencionistas y colaboradores del régimen político. La clandestinidad de Machado, supuestamente dentro de Venezuela, no ha servido para recuperar la iniciativa política que había conquistado en la previa a las elecciones presidenciales de 2024. Maduro ha caído en su propio impasse. Las masas venezolanas atraviesan una prolongada miseria, reforzada por la dolarización, y el movimiento obrero se encuentra intervenido por el Estado. 
 El Pentágono, según se ha dejado trascender, ya ha orquestado un plan de “100 horas” para “estabilizar” el país, luego de un golpe o intervención militar; un pinochetismo 4.0. Trump y Rubio han reorientado la política imperialista para apropiarse de las materias primas vitales para un guerra comercial y armada mundial. Scott Bessent ha justificado el apoyo financiero político a Milei con estas palabras: “(Milei) está comprometido a expulsar a China de la Argentina.” 
 Una llamada de Machado a Trump bastó para unificar a la ´Internacional Negra´ y llegaron los mensajes de apoyo a Machado de todas partes del mundo, incluido Javier Milei. Machado reivindicó el premio “en honor a él”, en referencia a Trump, “que lo merecía más que nadie”. Estas declaraciones fueron hechas públicas por el propio Trump en una conferencia de prensa, en la que anunció que luchará por el premio en el 2026, adjudicándose “un gran corazón humanitario”. 
 El fascismo en América Latina, escribió León Trotsky, no puede ser más que una sumisión completa al imperialismo. 

 Joaquín Antúnez 
 11/10/2025

martes, 14 de octubre de 2025

lunes, 13 de octubre de 2025

Trump amenaza a Rusia y Europa se prepara para la guerra abierta


Trump ha anunciado que entregará misiles Tomahawks a Ucrania, aunque después relativizó esa afirmación. 
Con un alcance de 2.500 kilómetros —casi diez veces superior al de los ATACMS—, los misiles Tomahawk podrían poner en riesgo objetivos militares estratégicos e infraestructuras críticas en toda Rusia, lejos de las fronteras de Ucrania. La adquisición de Tomahawks colocaría a Moscú cómodamente dentro del alcance del arsenal de Kiev. Una opinión extendida descarta esta posibilidad por dos razones. La primera es que Ucrania no tiene la capacidad de lanzar este tipo de misiles. Según detallan los medios especializados, Kiev no dispone de ninguna de estas capacidades y tiene pocas posibilidades de adquirirlas a corto o medio plazo. El segundo inconveniente son sus existencias: “Si bien el Tomahawk es un misil caro, el verdadero problema en cuanto a materiales no es el precio, sino la producción. Estados Unidos produce entre 50 y 70 misiles al año y ha invertido cientos en Oriente Medio.” (The Telegraph 2/10). Son los mismos que Estados Unidos disparó desde submarinos contra las instalaciones nucleares iraníes en julio pasado. 
 Hace un año, cuando se debatía la obtención del permiso de Joe Biden para lanzar misiles estadounidenses de largo alcance ATACMS, Rusia modificó su doctrina nuclear, garantizando el derecho de Moscú a lanzar un ataque nuclear en respuesta a una agresión con armamento de distancia profunda. Consultado por la prensa Trump respondió “¡He decidido proporcionárselos, pero primero quiero saber qué harán con ellos!" Dmitri Medvedev, el ex presidente de Rusia y ahora titular del Consejo de Seguridad, replicó: “Bueno, está claro lo que harán: atacarán París, Berlín y Varsovia. Incluso el presidente de Estados Unidos debería entenderlo…" Esta declaración se interpretó como una amenaza tácita de que Rusia atacaría ciudades europeas si Ucrania recibe los misiles. Keith Kellogg, enviado del presidente estadounidense a Ucrania, despejó dudas: “Creo que leyendo lo que él [Trump] ha dicho, la respuesta es sí. Hay que usar la capacidad de atacar a fondo. No existen los santuarios”, declaró a Fox. 
 En noviembre de 2024, Biden levantó la prohibición del uso de misiles ATACMS contra territorio ruso, tras lo cual se utilizaron para atacar la región de Kursk. Unos días después, Moscú lanzó un misil Oreshnik, hipersónico, contra Ucrania. Poco después de su investidura, Trump bloqueó el uso de misiles de largo alcance contra territorio ruso. La historia no se repite, pero rima. Putin, ha reiterado varias veces que esto destruiría las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, llevándolas a un nuevo nivel de escalada: los Tomahawk tienen capacidad nuclear.
 La pertenencia de Ucrania a la OTAN y el despliegue de misiles nucleares estadounidenses a 500 kilómetros de Moscú serían, como definió alguien, ‘un cuchillo en la garganta.’ Para Europa no es menos grave. La política armamentística de la OTAN es un ataque a su propia población. Miles de millones de dólares fluyen a las corporaciones estadounidenses de armas y energía. Estados Unidos ha logrado eliminar a Europa como competidor económico. Con esto, ha logrado un objetivo importante de la guerra en Ucrania.
 Resta definir si el acercamiento consumado en la reunión de Achorage (Alaska) entre Putin y Trump y lo conversado allí está definitivamente muerto o existe alguna otra hoja de ruta. Trump ha puesto la política hacia Rusia bajo su control directo y el de unos pocos asesores leales. Los canales intermilitares permanecen inactivos. Los satélites estadounidenses guían los drones y la artillería ucraniana; los sistemas de comunicaciones estadounidenses unen su estructura de mando. Como ventiló el New York Times a principios de año, las operaciones de combate en la guerra de Ucrania se organizan desde la base militar estadounidense en Wiesbaden (Alemania), incluyendo ataques contra artillería y lanzacohetes. Estados Unidos conduce la guerra manteniendo distancia del teatro de operaciones, lo que los analistas denominan “liderar desde atrás” (Lead From Behind). Estableciendo sistemas de alianzas para proyectar indirectamente su voluntad en regiones clave. “En general, el mensaje ruso es claro: la situación está volviendo a la era Biden.” (Kommersant 7/10)
 En el terreno, Rusia viene atacando en forma sistemática la infraestructura energética de Ucrania, algo que sucede desde 2022 en esta época del año: “Una serie de ataques aéreos masivos rusos durante la última semana han inutilizado casi el 60 por ciento de la producción de gas de Ucrania, lo que aumenta los temores de escasez durante el invierno, según dos funcionarios ucranianos con conocimiento de los daños.” (Financial Times 10/10). Putin había amenazado previamente con tales ataques, afirmando que serían una respuesta a los ataques de Ucrania contra las refinerías rusas.

 Militarización de Europa 

En la guerra entre la OTAN y Rusia no sólo el uso de drones ha implicado un cambio radical en la forma de combate, también el uso generalizado de las comunicaciones por internet, así como de las imágenes satelitales para el reconocimiento. La inteligencia artificial se emplea con fines militares. Esto ha disipado la niebla de guerra: ahora todos los movimientos de tropas y equipos a lo largo de la línea de contacto y los territorios adyacentes (hasta 50 km de profundidad) están bajo el control de los bandos opuestos, lo cual ha transformado significativamente las tácticas de combate. Como enseña la historia, cada guerra es única a su manera. Dicho esto, y más allá de las nuevas tendencias, la victoria en el campo de batalla la consigue el soldado de infantería. Lo cual implica reclutamiento y una movilización amplia de la población. Ucrania adolece de una falta crónica de tropa. Las deserciones y abandonos sin permiso se cuentan por decenas de miles. El cuerpo encargado de “reclutar” en las calles a los civiles es repudiado ampliamente por la población. Los estados mayores de los demás países han tomado nota de este estado de cosas. El conjunto de Europa se está reestructurando para la guerra, como advierten todos los observadores. Alemania y sobre todo Polonia se proyectan como los estados de primera línea en esa confrontación, para lo cual deben militarizarse fronteras adentro, emulando los intentos de Trump con las grandes ciudades norteamericanas. 
 Alemania ha adquirido recientemente 1400 vehículos de transporte de tropas. “El anuncio de la BVM (Ministerio Federal de Defensa) no especifica qué modelos de vehículos se requieren ni para qué fines se necesitarán con tanta urgencia” (RT 5/08). Distintos observadores han expresado dudas sobre si este programa de armamento realmente pretende disuadir una agresión rusa. Ocurre que los vehículos son más adecuados para tareas policiales militarizadas. “Los alemanes adquieren una cantidad mínima de aviones de combate y casi exclusivamente transportes de tropas. La pregunta es: ¿para quién está diseñado este arsenal?” Podrían desplegarse tanto en Alemania como en otros países europeos, señalan los expertos. Estos vehículos no han demostrado su eficacia en el frente. La gran contraofensiva ucraniana de la primavera reveló que son vulnerables e inadecuadas para la guerra moderna. 
 El gobierno de Bélgica ha autorizado el despliegue del ejército en Bruselas “como apoyo a los agentes de Policía en las operaciones contra el narcotráfico”, el pretexto en apogeo. La guerra y la destrucción de las libertades van de la mano. 

 Camilo Márquez 
 11/10/2025

Liss Howard. Che Guevara, una entrevista

viernes, 10 de octubre de 2025

Israel comienza el plan de paz de Trump violando el alto el fuego


Las delegaciones de Israel y Hamás alcanzaron un acuerdo -dramático, confuso, apresurado, fueron los adjetivos de la prensa internacional- sobre la primera fase del plan de “paz” para Gaza, anunció un alborozado Donald Trump. Se firmará hoy en Egipto.
 La “primera fase” incluye el anuncio del fin de la guerra; la liberación de los rehenes israelíes y de 2.000 prisioneros palestinos en las próximas 72 horas; la autorización del ingreso de ayuda humanitaria coordinado por Naciones Unidas y la retirada del ejército israelí a la llamada línea amarilla, la primera de las tres propuestas en el plan original de Trump. 
 En una entrevista con Fox News, Trump contó que Netanhayu le había dicho: “No me lo puedo creer, ahora todo el mundo me quiere" y que el republicano le respondió: “Más importante, ahora todo el mundo quiere de nuevo a Israel”. Difícil. El comunicado oficial de Hamas, en cambio, es la escueta respuesta “del movimiento y otras facciones de la resistencia palestina” a un “acuerdo” que es un ultimátum del imperialismo. Más allá de los agradecimientos a Trump y a los mediadores, Hamas saluda al “orgullo, heroísmo y honor sin igual al enfrentarse a los planes de la ocupación fascista” contra los palestinos de los territorios y de la diáspora que, dice, “frustraron los planes de la ocupación de sometimiento y desplazamiento”. Y afirma: “Los sacrificios (…) no serán en vano, nos mantendremos fieles al pacto y no abandonaremos nuestros derechos nacionales hasta que se alcance la libertad, la independencia y la autodeterminación”.
 El comunicado pone el foco en dos principales preocupaciones: quién garantiza que Netanyahu no ordenará retomar los bombardeos una vez entregados los rehenes y hasta dónde se retirarán las tropas israelíes (EP 9/10). 
 Si bien voceros de Hamas anunciaron que Israel se retiraría de los territorios, Netanyahu ha repetido que el ejército permanecerá en un perímetro a definir. La propuesta de Trump contenía mapas que mostraban las líneas de retirada israelíes, “pero estas parecen haber sido modificadas en el transcurso de las negociaciones”. (NYT 9/10). 
 Los familiares de los rehenes en Israel festejaron el acuerdo mientras que el ala de los colonos en el gabinete anunció que votará en contra. Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas, dijo que Hamás debe ser aniquilado inmediatamente después de la entrega de los rehenes. 
 En una segunda fase del plan, se discutirá la desmilitarización de Hamás y Gaza; que los palestinos que se marcharon durante la guerra, incluidos los miembros de Hamás, tengan la opción de regresar; y la creación de un comité tecnocrático temporario que se encargaría de los servicios públicos, supervisado por un Consejo de Paz, dirigido por el propio Trump y el ex primer ministro británico Tony Blair. 
 En el anterior cese del fuego, Israel se retiró cuando comenzaba la segunda fase y debía retirar sus tropas. Trump, el supuesto garante, lo celebró. En El Líbano ya lleva casi mil incidentes de violación del alto el fuego.
 Hamás ha dicho, de diversas maneras, que no entregará sus armas. “Netanyahu lleva mucho tiempo insistiendo en que no aceptaría un acuerdo en el que Hamás se negara a desarmarse pero la milicia palestina ha rechazado públicamente esas exigencias”. Algún vocero especuló extraoficialmente que tal vez entregaría algunas armas, pero nunca las defensivas. “La primera fase podría acabar siendo la última, dejando el panorama a largo plazo tan confuso como siempre”, especula Haaretz. 
 El actual acuerdo entrará en vigor 24 horas después que lo avale el Parlamento sionista, según Tal Heinrich, portavoz de la Oficina del primer ministro. Israel se reservó el derecho de elegir a los palestinos que liberará y Heinrich agregó que entre ellos, una vez más, no estará el más respetado de los prisioneros, que supera dos décadas en prisión, Marwan Bargouthi. Bargouthi, dirigente de Al Fatah y líder de la Segunda Intifada, es considerado un héroe nacional, capaz de unir a todas las facciones palestinas y ser el candidato de consenso que suceda a Abu Mazen. Altos funcionarios israelíes han apoyado anteriormente su liberación. El año pasado, el ex jefe del servicio de seguridad Shin Bet, Ami Ayalon, declaró a Haaretz que Barghouti es «el único líder palestino que puede ser elegido y liderar un liderazgo palestino unido y legítimo» (Reuters 8/10).
 Los palestinos intentaron asegurar su liberación muchas veces. Israel lo mantiene aislado en distintas cárceles de máximo rigor, y solo cada varios años autoriza a difundir alguna fotografía. En la última, reciente, se lo veía muy desmejorado mientras era hostigado por el canalla del colono genocida Itamar Ben Gvir. 
 Respecto de la situación de los presos palestinos, la jurista Francesca Albanese declaró ayer que “mientras todo el mundo habla de los 50 rehenes israelíes retenidos por facciones palestinas, los rehenes palestinos siguen muriendo en las cárceles israelíes: Ahmad Khdeirat, 24, murió en la prisión de Negev, donde estaba detenido sin cargos desde mayo de 2024”. Con él, son 78 los palestinos que mueren bajo custodia israelí desde el 7 de octubre”. 
 La CNN informó que los sionistas tampoco están dispuestos a devolver los restos de Yahya y Mohammed Sinwar, comandantes de Hamas asesinados en Gaza. 
 Mientras tanto, los tanques y drones israelíes siguen bombardeando y ametrallaron a los palestinos que esperan el cese del fuego para volver a sus hogares, al Norte. Y en Cisjordania se vive una jornada de terror, con colonos custodiados por el ejército que ocuparon cinco aldeas y quemaron los olivares, en plena época de cosecha. Hebrón directamente fue cercada por el ejército. 
 El alto el fuego liberará a los rehenes, “pero sin una hoja de ruta para el futuro de Gaza —sus fronteras, su liderazgo o su reconstrucción— corre el riesgo de convertirse en otra tregua efímera en un conflicto sin final a la vista”, anticipa Haaretz. Que dos años después estos temores sigan vigentes es la prueba de que el “quinto ejercito del mundo” ha podido matar decenas de miles de personas, incluidos más de 20.000 niños, destruir escuelas, hospitales, rutas, pero no ha logrado quebrar a los palestinos ni a sus organizaciones. 

 Olga Cristóbal
 09/10/2025

miércoles, 8 de octubre de 2025

Milei y su desconexión sideral para disimular la crisis


Crónica de cómo, detrás del cambalache problemático y febril, hubo una caterva de lineamientos políticos menos lúcidos aún que el show del presidente. 

 “Si se calienta el detergente, y revienta eso que sienten, pueden perder el control. Y también la conexión. Certidumbre o ilusión. Epidérmica ficción. Él cree en naves espaciales, y en efectos especiales que nunca verificó. Que en su puta vida vio. Ella practica con escobas, ve el futuro en una bola, que un colgado le vendió. Y también la convenció, de su poder interior, esa magia de cartón.” “Desconexión sideral”. Bersuit Vergarabat. 2000.

 Será difícil de creer, seguramente. Pero después de cantar con una profunda desafinación “Demoliendo Hoteles”, de Charly García; después de imitar a Sandro cambiando la letra sin mucha lucidez, aunque con algo de gracia; después de haber traído micros de todo el país en una práctica punteril antes criticada; después de montar un show de baja monta en el medio de una crisis política que el día anterior había terminado con el primer candidato a diputado nacional, José Luis Espert, afuera de la lista por sus sugestivos vínculos con el narcotráfico y en el medio de una crisis económica que tenía, al mismo tiempo, al ministro de Economía mendigando fondos con un pasaporte que ya no tiene lugar para los sellos de Estados Unidos; después de simular una entrada a un Movistar Arena con una capacidad de 15 mil personas que le cuesta llenar al que es, aunque no parezca, Presidente de la Nación, con una bandita de adolescentes rentados del Estado que no pueden ni siquiera armar un ingreso coordinado con bengalas, con banderas del medioevo que decían que el comunismo es una enfermedad; después de haber alquilado un microestadio en Villa Crespo con 100.000 dólares que puso Eduardo Kovalivker, dueño de la droguería Suizo-Argentina, vino lo peor. 
 Sí, después de todo el ridículo que se llevó el grueso de las coberturas mediáticas y de las intervenciones en redes sociales vino la verdadera evidencia de que el gobierno nacional elige tener una desconexión sideral como táctica política de corto plazo. Que sabe poco de circo (muy expuesto) pero mucho, mucho menos de pan. Lo dijo uno de los carteles de la gente que protestaba en la calle Dorrego: “Milei, con vos el único milagro es llegar a fin de mes”.
 La muestra más clara de esta intervención la dio Agustín Laje, a quien nadie podría reprocharle falta de sinceridad. “Qué fiesta armó Javier Milei”. Y sí, dijo fiesta. En una Argentina atravesada por la liquidación del salario, el avance de la pobreza y la muestra empírica de que los anti-política y anti-casta son una banda atravesada permanentemente por las coimas, el narcotráfico y la criminalidad mundana, el ideólogo de la Fundación Faro desplegó diatribas sobre el “concepto apoteótico” de la “batalla cultural”. 
 “Nos mueve a la lucha y al combate de las ideas, los argumentos, las historias, el lenguaje y los valores”. Se ve que a Laje, que ya demostró desconocimientos históricos profundos, nadie le avisó que el presidente de los valores tiene el mismo abogado que el narco Fred Machado (Francisco Oneto) o que Karina pedía el 3% en la Agencia Nacional de Discapacidad. De yapa, Laje valoró la “cultura del trabajo” y habló de la “incultura de la delincuencia”.
 “Afirmar con claridad qué es lo que defendemos”. Y ahí vino la magia en serio: “Hayek puede ser una buena brújula. Él definía a la libertad como una circunstancia. El hombre puede llevar adelante su vida con libertad”. ¿Salarios dignos? ¿Mayor consumo? ¿Bienestar social? No mostro, esa calle no la conozco. 
 “Un libertario sólo admite la coacción cuando es para defender derechos sagrados”. Obvio, la propiedad. Para cagar a palos a los jubilados, que en general todos los miércoles van a denunciar que no tienen otra propiedad que no sea su vida, son mandados a ser. Ya lo dijimos: Laje es sincero. Lilia Lemoine le dijo que de tiempo iba bien, entonces siguió.
 “Los países más libres son más ricos que los reprimidos. El capitalismo es superior”. Fantástico. Un informe del Banco Mundial (repetimos, el Banco Mundial, no un pasquín socialista) dijo en 2024 que 1100 millones de personas en el mundo viven en la pobreza extrema. Se ve que viven en otro planeta, al menos para Laje. Después citó a Alberdi y a la patria, la familia, la alianza entre vivos y muertos, los que odian a la patria, el crimen del aborto, las ideologías de género que niegan la “naturaleza humana”.
 Cerró: “La batalla cultural consiste en la defensa de un estado mínimo, una patria que nos da identidad común. Significa la defensa de la cultura familiar”. Un informe de mayo de este año del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas indicó que el 91% de los hogares tiene alguna deuda. Una defensa bárbara de la familia hacen Laje y los suyos que, aunque a veces lo quieran negar, están en el gobierno. 
 Pero lo del kía fue solo el calentamiento. Manuel Adorni lo presentó como divulgador y después como presidente. Pocas veces tan honesto. El inconsciente del ex forista de Taringa, hoy vocero presidencial, desnudó que no es muy optimista. “Decían que no llegábamos a diciembre, hay que ver de qué año, porque ya vamos veintiún meses”. Luego de cantar el himno arropado por una bandera celeste y blanca pero a capella, porque “no estaba preparado”, empezó la entrevista a Javier Milei, no como primer mandatario, sino como autor del libro “La construcción del milagro”. 
 “Tenía menos pelo cuando arrancamos la batalla cultural, el capitalismo lo resolvió”. El chiste malo dejó entrever una verdad: es un milagro que esté en la Casa Rosada. Se comparó con Gladiator, habló bien de Sandra Pettovello y en contra del adoctrinamiento, contó una anécdota de un economista liberal amigo de Milton Fridman al que le hacían bullying, habló de las externalidades con derechos de propiedad. “Imagínense que tienen un ´roomate´ que quiere fumar y a ustedes no les gusta. El que quiere fumar podría tirarle unos pesos al que no y, de esa forma, llegar a una cantidad de humo óptima”. Lo dice Milei y tiene razón: en esta sociedad, si no tenés plata, arreglate; si otro la tiene, bancatelá. Una libertad bárbara. 
 El presidente habló contra los “bienes públicos” diciendo que si él toma la botella de agua, Adorni no y hablando sobre faros y negocios. “Nosotros peleamos por las ideas de la libertad” y, el inconsciente histórico es terrible, dijo, como el que imita los fracasos, la siguiente frase, exacta: “Estamos ganando”. Lo justificó planteando que antes en Twitter solamente se podía recitar “wokismo” y ahora no. No dio pruebas de su afirmación, no las necesitó para los aplausos. 
 Es probable que Milei quiera repetir la fórmula de su llegada al poder, imitando su “hola a todos, yo soy el león”. Pero ahora gobierna él. Construir otra realidad, como salida, suena a manotazo de ahogado.
 “Ellos pierden si hay debate”, por eso empiezan con la violencia. Se ve que el presidente que dijo “zurdos de mierda”, “son excremento”, “los buenos son los de gorra azul y los otros son los malos” o el que puso a Patricia Bullrich a pegarle a los jubilados y casi matar a Pablo Grillo, con una política de encubrimiento evidente, entre otros casos, es otro. 
 Luego contó la anécdota de cómo entró en política. Mencionó a Espert e hizo un chiste que no se entendió sobre bajar candidatos. Terminó hablando de inflación, de gestión, sin muchos datos. Solo su famoso “17.000%” y su “hemos sacado de la pobreza a 12 millones”. Dijo tres veces “no aflojen”, como si una fuera para convencerse a él. Adorni le preguntó cómo se seguía. Milei dijo que la Argentina iba a crecer y le mandó saludos a Toto Caputo, que estaba escuchando en Washington.
 Las imágenes, como suele pasar, son una de las formas de expresión más elocuentes. Y no por las caras de vergüenza de Daniel Scioli y Federico Sturzenegger, o por la certeza de que Karina Milei tuvo que ver a Lemoine desde abajo del escenario. Matías Baglietto, fotoperiodista, dejó al aire una ilustración en donde Milei está cantando y alguien, frente a él, prende una llamarada. Como si el presidente estuviera riendo, mientras se prende fuego. 

 Santi Nuñez

El “plan de paz” de Trump y del imperialismo europeo no pone fin a la guerra genocida contra el pueblo palestino


En un comunicado, el viernes a la noche, Hamas aceptó el “plan de paz”, que Donald Trump estampó en un ultimátum de 20 puntos con un plazo de vencimiento de 72 horas a partir del martes pasado. El “plan” de Trump fue enseguida apoyado por todos los estados imperialistas de Europa, que horas ante habían librado una pulseada discursiva con el mismo Trump en la Asamblea General de la ONU acerca del “reconocimiento de un estado palestino” sin precisar al destinatario de esa declaración. En el campo de los estados árabes, el plan fue saludado como un camino cierto al cese de la masacre en Gaza e incluso a la ‘paz’ en Palestina.
 Con 70 mil muertos y centenares de miles de heridos; con la infraestructura de la Franja destruida en un 95 %; y en el marco de una ofensiva militar que apuntaba a la ocupación completa de Gaza por el ejército sionista, el plan de Trump y el apresurado apoyo internacional que recibió, Hamas era invitado a firmar una capitulación; no se establecía un cese del fuego para habilitar la discusión de ese plan, ni la negociación de sus puntos. El plan, en síntesis, es un revolver en la sien de Hamas y el conjunto de la población gazatí. Trump hizo explícita esta extorsión criminal: un rechazo “desataría el infierno” sobre Gaza. El “plan” era una concesión de los genocidas y ocupantes de territorio extranjero a las víctimas de la ocupación militar y de la masacre. 
 En sus términos principales, los términos de esa capitulación establecen la entrega de los rehenes israelíes (los vivos y los muertos) a cambio de la liberación de presos cautivos en las cárceles sionistas; la entrega completa de las armas, por parte de Hamas; el retiro sólo gradual y sin plazo de las fuerzas sionistas de ocupación; la formación de una Administración Internacional ‘interina’ de Gaza, sin la presencia de ninguna corriente política palestina; un plan de reconstrucción de la Franja, estimado en 40 mil millones de dólares, diseñado, en todos sus aspectos (financieros y urbanísticos) por la administración extranjera. El plan de Trump no hace referencia a la acusación de genocidio dirigida por la Corte Penal Internacional contra Netanyahu, ni el juicio y castigo a todos los culpables. Tampoco hace referencia a la violencia sionista en Cisjordania ocupada, ni a la destrucción de viviendas y tierras de labranza, y la incesante colonización sionista de un territorio que no es propio. El ‘plan’, en definitiva, es una reafirmación de la violencia, el atropello y la guerra –no tiene nada de “paz”-. La mayoría del gabinete de Netanyahu no demoró, sin embargo, su rechazo al plan en cuestión, porque entiende que pone trabas o al menos dilata el propósito de terminar de ocupar todos los territorios palestinos, para convertirlos en parte del Estado de Israel. El gobierno de Netanyahu no sólo exige el desarme de Hamas ante autoridades internacionales, sino también de Hizbollah y de las milicias que operan en Siria. El ‘plan’ de Trump no altera ninguno de los objetivos del estado sionista, sino que es un paso estratégico en esa dirección. Trump se vuelve a presentar como “un hacedor” de la paz, luego de reclamar ese título tras el brutal bombardeo de las instalaciones de investigación de Irán. Con un par de ‘paces’ como estas, el mundo va derecho a una guerra atómica.
 La pistola en la sien del pueblo palestino no es el único motivo de la formulación de este plan. Otra razón de fondo es que el genocidio llevado adelante por parte de Netanyahu ha puesto en evidencia las tremendas vulnerabilidades del estado sionista y del imperialismo mundial. En dos años de guerra, Israel no ha podido destruir militarmente a Hamas, y de hecho no ha podido liberar mediante la guerra salvo a unos pocos rehenes. Las advertencias hechas al principio de la guerra genocida, de que Israel ingresaba en un pantano militar, han sido confirmadas, en cuanto a la capacidad de resistencia de 40 mil milicianos aislados en su territorio, frente a uno de los ejércitos más poderosos del mundo. La otra razón es la comprensión de una parte de la elite sionista y del imperialismo, de que el doblegamiento de la resistencia palestina fuerza a Israel a vivir en estado de guerra permanente y al capricho de crisis políticas en el escenario interno y de los estados adyacentes. No menos relevante ha sido la movilización histórica de masas en Europa contra el genocidio, que, en España, pero por sobre todo en Italia, amenaza con grandes crisis políticas y, potencialmente, revolucionarias. La clase obrera de Italia forzó a los aparatos de las principales burocracias sindicales a adherir a las huelgas propiciadas por sectores sindicales que le son opositores. La lucha contra el genocidio ha acelerado la polarización de clases en Europa, que atraviesa una crisis de conjunto extraordinaria, y participa de dos guerras imperialistas simultáneas –OTAN y Rusia, y sionismo contra resistencias nacionales en el Oriente cercano-. 
 Al “saludar” el “plan de paz” de Netanyahu, Hamas ha establecido varias reservas. La principal es contra la continua ocupación militar sionista e incluso la prosecución de los bombardeos, pero también el rechazo a una “autoridad internacional” sin la presencia de los estados árabes y las corrientes políticas que son parte de Palestina. La reconstrucción de Gaza no debería, dice, prescindir de esta presencia. La proscripción política sería una forma de continuar con la “limpieza étnica”; ya hay fondos internacionales dispuestos a financiar un éxodo palestino para obtener territorios libres para una gigantesca especulación inmobiliaria sobre el Mediterráneo (o las petroleras deseosas de explotar los yacimientos de gas en la costa). La demolición de edificios por todos los medios, por parte del ejército sionista, responde más al propósito de una “limpieza étnica” inmobiliaria (La Riviera de Gaza), que al propósito de atacar supuestos refugios de Hamas, como alega la campaña oficial. La otra gran reserva es la entrega de las armas a una autoridad internacional, es decir imperialista, lo que equivaldría a una pérdida de la capacidad de autodefensa. 
 Los voceros del Partido Demócrata de EE.UU., azuzados por los lobbies sionistas norteamericanos, ya han comenzado a decir que Hamas rechaza el plan de Trump; lo mismo ocurre en el partido Republicano. Como ocurre con los tan cacareados planes de paz para Ucrania, en Gaza la guerra y el genocidio no han terminado. En un caso, como en el otro, la lucha interimperialista por los despojos, de Ucrania y del Medio Oriente en su conjunto, se ha agudizado con la guerra, para nada atenuado. 
 En definitiva, las manifestaciones de masas contra el estado genocida, las huelgas, incluso la huelga extendida y hasta indefinida, así como las flotillas humanitarias, deben incrementarse.

 Jorge Altamira 
 05/10/2025

martes, 7 de octubre de 2025

Espert, afuera: el Departamento de Estado toma el control de la crisis política


La cuestión de la candidatura de Espert dio un vuelco durante las últimas horas del domingo. En los días anteriores, Milei se había empeñado en sostenerlo en la lista. A pesar de las advertencias de Patricia Bullrich y otros miembros del gabinete, que veían en la permanencia de Espert un pasaporte seguro a la derrota electoral, Milei temía que un paso al costado se entendiera como una ´confesión de partes´, y el destape de una asociación ilícita que no deja afuera al presidente. El abogado de Espert en la causa Machado, Francisco Oneto, también es defensor de Javier Milei, en la causa Libra. La cuestión Machado, mientras tanto, se ha extendido como una mancha de aceite sobre las listas libertarias. Acaban de revelarse los vínculos de un pariente cercano de Machado, Claudio Cicarelli, con la candidata a diputada Villaverde, en Río Negro. A los pedidos de que se reimprima la boleta bonaerense sin la foto de Espert, se suma ahora el de los libertarios rionegrinos, que quieren reimprimir la suya propia sin la narcocandidata. La lista única hace su ingreso a la historia electoral con un par de fotos ‘fake’.
 Para Claudio Jaquelin, de La Nación, “No habría estado ajeno a la renuncia, según fuentes oficiales, el nuevo y desesperado pedido de asistencia financiera de Milei al gobierno estadounidense” (LN, 6/10) “El cariz de un generoso renunciamiento (“Por la Argentina doy un paso al costado”) estaría en línea con esas urgencias y demandas del norte”, completa Jaquelin. Es muy claro, a esta altura, que Scott Bessent y Trump no discuten solamente un rescate financiero a la Argentina. El imperialismo le ha impuesto a la camarilla libertaria todas las condiciones de la transición política y económica que deberá tener lugar después de las elecciones de octubre. Le han ofrecido al gobierno libertario tres semanas de reuniones diplomáticas en Washington, para tirar hasta el 26 de octubre. Después de ese desenlace, la sobrevivencia financiera -pero también penal- de la camarilla liberticida estará condicionada desde Washington. Además de una devaluación del peso y de una total libertad cambiaria, los supervisores del Norte reclaman un gobierno de coalición, sin saber con quienes cuenta para la aventura, salvo un puñado de macristas. Milei quedaría bajo una supervisión foránea como la que Trump diseña para Gaza con su “plan de paz” 

 Maniobras 

La caída de Espert ha abierto un rumbo incierto. Milei pretende alterar el orden de la lista de diputados, cuyo primer lugar le correspondería a la segunda candidata, Karen Reinhardt. En un caso de leso feminismo se la ha dado a Diego Santilli, sin importarle la opinión de la Justicia Electoral; otro mal comienzo para la lista única. Santilli ya se puso el sayo y le reclamó a Macri “el apoyo a la campaña”, como si eso fuera un activo y no una hipoteca. El ex presidente se prepara para después de un comicio de resultados electorales temibles, con menor autoridad de la que tiene ahora. A la agenda se suman la estafa Libra, el contrabando Scaturice, el fentanilo contaminado, Spagnuolo, el triple crimen de Florencio Varela, así como el acuerdo subrepticio con las aceiteras por varios miles de millones de dólares, y los acuerdos ‘repo’ de Caputo con la banca extranjera mediante el empeño del oro. 
 La ‘oposición’ tiene solamente dos meses para destituir a Milei mediante un juicio político y llamar a elecciones a Presidente, porque a partir del 10 de diciembre la sucesión presidencial quedará en manos de Victoria Villarruel hasta 2027. La Vice ya ha iniciado su campaña con una visita a Fate y un llamado a emular a la burguesía nacional que estaría representada por su dueño, Madanes Quintanilla, quien luego recibió a los gobernadores de Provincias Unidas en Chubut, donde se encuentra la empresa Aluar, para recibir iguales elogios. Villarruel fue luego a ver Gildo Insfrán, presidente del Congreso del PJ, para la conmemoración de un asalta guerrillero en Formosa hace 50 años. El destino del gobierno de Milei está en la agenda de todos y todas. 

 Marcelo Ramal 
 06/10/2025

Francia: se desintegra el gobierno de Macron


El primer ministro Sebastien Lecornu, asumido hace 26 días, se convirtió en el premier más breve en la historia de la Quinta República instituida en 1958. Sumó otro récord: fue el primer ocupante del palacete Matignon que no llegó al discurso inaugural ante la Asamblea Nacional, programada para este martes 7 de octubre. Comprobó que no reunía los apoyos mínimos dentro de la propia coalición que quería formar, es decir, otorgar el ministerio de Defensa a Bruno Le Maire (2017-2024) cuestionado por sus gestiones políticas pasadas. Macron ha pedido a Lecornu que vuelva a intentar. Los títulos de la deuda pública de Francia han vuelto a caer y están a 100 puntos por arriba de la tasa de interés de la deuda de Alemania. 
 El colapso de la coalición de gobierno se produce cuando a principios de 2026 se realizarán las elecciones para las alcaldías y, luego, la elección presidencial. El reclamo de la oposición va desde la disolución de la Asamblea, levantada por Reagrupamiento Nacional (RN) de Marine Le Pen hasta la renuncia presidencial por parte de La Francia Insumisa (LFI) de Jean-Luc Melenchon. El Partido Socialista (PS) y el Comunista (PCF) -formalmente socios de LFI en el Parlamento- han tomado distancia de esta posición. Olivier Faure, secretario general del PS, saludó a Lecornu a través de X (ex Twitter) y viene insistiendo en la necesidad de un gobierno de cohabitación para estabilizar el país. El PCF ha emitido una posición a través de la CGT -la segunda organización sindical más grande del país- denunciando a Macron “por optar por el caos institucional” y reclamando “una salida urgente a la situación”. Las negociaciones entre los bloques políticos y el gobierno están bloqueadas. En la Central Patronal (Medef) se baraja la opción de un gobierno de la ultraderecha. 
 Mientras tanto, las huelgas y movilizaciones del 10 y 18 de septiembre y del 2 de octubre fueron caracterizadas “como un evento nunca visto”, por parte de la CGT, con la perspectiva de obtener concesiones de parte de Macron, con el objetivo de “evitar una crisis de régimen”.
 El debate político gira en torno al Presupuesto 2026, para reducir un déficit de 45.000 millones de dólares, que permita incrementar decisivamente los gastos de la guerra de la OTAN contra Rusia. El rechazo al ajuste y a la guerra es total en Francia; Macron cuenta con un 17 % de aprobación. 
 La oposición de extrema derecha no quiere un adelanto de las elecciones presidenciales a la espera de la apelación de un fallo contra la inhabilitación que pesa sobre Le Pen para ocupar cargos públicos. Le Pen se ha mostrado partidaria de un ajuste más brutal contra los trabajadores; denuncia al gasto público como “tóxico”. El PS disimula su apoyo al ajuste con un reclamo de un impuesto extraordinario a las muy grandes fortunas. LFI denuncia que el déficit fiscal simplemente no existe y que es un invento de la burguesía para proceder a un ajuste. En las últimas movilizaciones, los dirigentes del PS fueron abucheados y silbados al grito de traidores, en París y otras importantes ciudades. El ajuste de los últimos años es uno de los más brutales en la historia francesa reciente. 

 Joaquín Antúnez 
 06/10/2025

domingo, 5 de octubre de 2025

MSI: ¿tanque pensante o un engendro seudocientífico de Rubio?


La institución ha sido diseñada para otorgarle un ropaje académico a la política agresiva que despliega el secretario de Estado, Marco Rubio, contra países que adversan a EE. UU. 

 Ni siquiera en Miami, donde supuestamente opera, conocen mucho del Instituto de Inteligencia Estratégica de Miami (MSI), su nombre completo.
 Recientemente, el canal multinacional Telesur dio a conocer su existencia, presentándolo como un tanque pensante o think tank, como se dice en inglés. Lo cierto es que la institución ha sido diseñada para otorgarle un ropaje académico a la política agresiva que despliega el secretario de Estado, Marco Rubio, contra los países al sur del Río Bravo, con énfasis en Venezuela y Cuba, y allende los mares, la República Popular China o Rusia. 
 En el sistema político estadounidense es muy común la operatoria de los tanques pensantes. Se calcula que hay por lo menos 1 500, entre los que destacan los «especializados» en temas geopolíticos, de inteligencia o militares, razón por la que, la mayoría, tiene su sede en la capital federal. 
 Las estructuras del poder en ee. uu., incluido el Gobierno federal, recurren o se sirven de los estudios de los think tank, presentados como más serios, a veces apartidarios, y algunos presumen de mostrar la «verdad revelada», solo por detentar esa carrocería neutral y académica. 
 En el caso que nos ocupa, podría pensarse que el MSI es un think tank más, o de poca monta; ni siquiera está en Washington, por ejemplo. Sin embargo, su peligrosidad, al menos por ahora, se deriva de que es un «invento» del secretario de Estado, Marco Rubio, para mostrar el lado supuestamente no partidario ni politizado de su cruzada contra los países mencionados.
 Y claro, Rubio tiene suficiente poder para encumbrar al MSI, estableciendo una suerte de relación mutuamente ventajosa, como se aprecia fácilmente. Algunos aspectos del MSI conducen a asociarlo directamente con el jefe de turno de la Cancillería estadounidense. Se presentó en público este mismo año; digamos que fue formalmente fundado cuando Rubio ya estaba en el Departamento de Estado.
 Podría decirse que, una vez en su altísimo cargo, el flamante secretario para el exterior le dio la luz verde al MSI, sin que importara demasiado el cuándo fue concebida la idea. 
 Pero son los temas que tratan en el MSI los que mejor exponen su simbiosis con Rubio: narcotráfico, la influencia –amenaza le llaman– de China y Rusia en la región, el terrorismo –desde luego, no el que ee. uu. promueve y practica contra Cuba desde 1959–, y obvio, el de mayor interés de Trump: la inmigración. 
 Como se ve, no hay nada más parecido a este glosario temático que la agenda personal del secretario Rubio. 
 Para muestra un botón. El MSI realizó, recientemente, una «oportuna» publicación de un informe que sostiene que Venezuela estaría «muy vulnerable» ante una intervención militar estadounidense, previendo una expedita caída del «régimen» chavista. Este pronóstico –¿coincidentemente?– respalda el siniestro objetivo del canciller Rubio, no importa cómo lo vende.
 El Instituto de Inteligencia Estratégica de Miami está integrado por algunas figuras y expertos del «mundo académico»; por caso, el que aparece formalmente como fundador y director ejecutivo: el economista Rafael Marrero. 
 Participan, además, algunos que fueron militares, como el excomandante de marines, Jesús Romero –por cierto, íntimo amigo de Rubio–, o Alexis Torres, quien formó parte de la tristemente célebre 82 División, destinada a invadir allí donde los líderes estadounidenses necesitaran «restituir» el orden imperial. 
 Romero, el amigo del Secretario, presentó en mayo pasado un libro en el cual asegura, sin presentar ninguna evidencia, que Cuba está vinculada al tráfico de drogas, desde 1980. Habla de opacidad en la continuidad de ese vínculo, sin advertir que es esa, precisamente, una forma de admitir que no tiene ni una sola prueba, de que lo suyo es pura manipulación, ajena a cualquier investigación que se precie de científica. 
 Es fácil imaginar el revuelo artificial que se montó en Miami con este libro. De inmediato, organizaciones del clúster contrarrevolucionario local lo convirtieron en best seller, según trascendidos en ese microuniverso. 
 Más allá de su alcance, resulta una alerta, pues devela claramente que ahora, otra vez, se intentan reflotar viejas calumnias anticubanas asociadas al narcotráfico y que, en perspectiva, Rubio está trabajando por «el capítulo cubano», en esta falsa guerra contra el flagelo de los estupefacientes.
 El MSI está dotado de su propia estructura editorial, la Bravo Zulu Publishers, dirigida por Lina Marrero, la esposa de Rafael Marrero. Tiene una salida comunicacional mediante la revista Overwatch, y también lo que denominan segmento mediático El misil de la verdad. 
 Este andamiaje, en particular el Bravo Zulu Publishers, presumiblemente sirve de mampara ante el fisco estadounidense, a fin de justificar o encubrir los orígenes de los fondos financieros que utiliza el MSI. 
 Como no podía ser de otra manera, el MSI mantiene alianzas con medios del sur de la Florida, cuyo público meta es el de habla hispana, como Diario Las Américas, que tienen una línea editorial francamente agresiva y sistemática contra Cuba y Venezuela, así como contra cualquier cosa cercana al progresismo en la región, sea México, el Presidente colombiano, o Brasil. 
 De tal modo, el MSI cumple las generales de la ley. Rubio les orienta sobre qué «investigar», ellos lo empapelan con lenguaje seudocientífico, presuntamente irrebatible, y con el paquete finamente terminado, intentan convencer al presidente Trump, o peor, a la opinión pública local e internacional; no importa lo peligroso o repudiable que sea la propuesta, como esta misma de la inminencia de un zarpazo bélico contra Venezuela. 
 Como Poncio Pilatos, el célebre personaje bíblico, Rubio se lava las manos, convirtiendo un asunto estrictamente político, ideológico y de torcido interés personal, en algo que aspira a ser fruto de investigaciones bien fundamentadas.
 A propósito de Venezuela, mezclan el asunto migratorio con el narcotráfico y con cualquier otro mal, de los tantos que agobian a la sociedad estadounidense; pero esto es inherente al relato de la ultraderecha nacional, y del propio Trump en particular. Por el entorno en que el MSI se mueve, es decir, Miami, es evidente que procura generar estados de opinión que favorezcan las ambiciones políticas de Rubio. No es descartable, incluso, que el día de mañana, el MSI esté en primera línea de asistencia si este sujeto desencadena alguna dinámica aspiracionista a la Presidencia del país. Otros potenciales interesados, como el vicepresidente Vance, deberían prestar un poco de atención al susodicho Instituto. 
 En cuanto a Cuba, aunque es un tema que merece su propia exposición, bien sabido es el empeño con que la Revolución Cubana, sus autoridades, se enfrentan al narcotráfico; no por contentar a ee. uu., sino por lo dañino que es para la sociedad. Aunque aquí sabemos bien que es este, precisamente, uno de los más viejos pretextos que ha buscado el enemigo para agredir a la Mayor de las Antillas. 
 Vienen al caso las opiniones emitidas recientemente por el vicecanciller cubano, Carlos Fernández de Cossío, quien calificó de «activistas políticos» a «investigadores neutrales», como el tal Romero, el amigo de Rubio.
 Añadió que este tipo de acusaciones «responden al propósito macabro de usar y abusar de la mentira, con el fin de fabricar pretextos para acciones agresivas contra Cuba». 
 Algo está pasando en el imperio y hasta generan suspicacia la impericia y lo predecible que resulta su comportamiento, tal como lo demuestra la existencia y los propósitos del MSI; pero la denuncia oportuna y viril es insustituible, con independencia de la mediocridad de un enemigo que sigue siendo muy peligroso y despiadado. 
 A los expertos del MSI, cuando redacten sus valoraciones, conviene recordarles lo que escribió José Martí, como si fuera para hoy, en el contexto del despliegue aeronaval enviado por Rubio: «No hay proa que taje una nube de ideas. Una idea enérgica, flameada a tiempo ante el mundo, para, como la bandera mística del juicio final, a un escuadrón de acorazados». 


Francisco Delgado Rodríguez | internet@granma.cu 
 2 de octubre de 2025 23:10:45

Assata Shakur: El descanso de una luchadora


Assata Shakur alcanzó a ser una figura muy reconocida en la larga historia de lucha por los derechos civiles en Estados Unidos 

 Este 25 de septiembre falleció en La Habana –donde vivía como exiliada política hacía más de 40 años– la luchadora por los derechos humanos y defensora de la población afrodescendiente, la estadounidense Assata Shakur. 
 Rememorarla es acudir a una vida llena de impaciencia combativa, memoria viva de la resistencia, y militante consagrada a la lucha, fuesen cual fuesen las limitaciones y la persecución que, contra ella y sus compañeros, emprendieron varios gobiernos de Estados Unidos. 
 Conoció del asesinato y la represión en las calles estadounidenses contra la población negra, discriminada y víctima de la marginación en todas las esferas de la vida. 
 «Mi nombre es Assata Shakur, y soy una esclava fugada en el siglo xx. Debido a la persecución gubernamental, no tuve más opción que huir de la represión política, el racismo y la violencia que dominan las políticas del Gobierno norteamericano hacia la gente negra. Soy una expresa política y he vivido en el exilio en Cuba desde 1984», escribió en una Carta Abierta, publicada en la revista en línea Counterpunch, el 30 de diciembre de 2014. 
 Entonces se identificó como «una activista política de casi toda mi vida». «Aunque el Gobierno estadounidense ha hecho todo lo posible por tipificarme como delincuente, no soy una criminal, ni lo he sido nunca». 
 Su nombre real era JoAnne Deborah Byron, y alcanzó a ser una figura muy reconocida en la larga historia de lucha por los derechos civiles en Estados Unidos. 
 Fue víctima de un juicio amañado y políticamente motivado, bajo múltiples cargos no comprobados que ella siempre negó, y con la participación de un jurado de personas de raza blanca. La principal acusación: el supuesto asesinato de un oficial de la policía de New Jersey. 
 Integrante de la organización Panteras Negras, fue víctima de brutalidad policial, y de duros castigos en prisión tras ser condenada a cadena perpetua y encarcelada. Tras escapar de prisión, el Gobierno de Cuba accedió a concederle asilo político. 
 Varias administraciones de Estados Unidos insistieron, durante años, en la demanda para su extradición a territorio estadounidense. A esa solicitud siempre se respondió negativamente. 
 En los últimos años, otras administraciones de Estados Unidos utilizaron la presencia de Assata en Cuba para tratar de justificar la injusta inclusión de la Isla en la lista de Estados que supuestamente patrocinan el terrorismo. Sin embargo, a finales de 2024, ante un comité del Congreso, el Secretario de Estado del presidente Joe Biden afirmó que no había estadounidenses en Cuba acusadas por delitos de terrorismo. 
 El miembro del Buró Político y canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, en una comparecencia ante la prensa en Viena, el 19 de junio de 2017, respondió a un periodista: «Con relación al tema de los llamados “fugitivos estadounidenses en Cuba”, puedo reafirmar que, en uso de la Ley Nacional y del Derecho Internacional y de la tradición latinoamericana, Cuba ha concedido asilo político o refugio a luchadores por los derechos civiles de Estados Unidos.
 «Por supuesto que estas personas no serán retornadas a Estados Unidos, que carece de base legal, política y moral para reclamarlo». 
 En las últimas horas, además de su hija, Kakuya Shakur, otras figuras del sector progresista y afroamericano han publicado mensajes de condolencias y de tributo a la memoria de Assata Shakur.
 Su muerte, más que ausencia, significa el descanso de una luchadora incansable por los derechos humanos de los afrodescendientes.

sábado, 4 de octubre de 2025

El secuestro de la Flotilla Global Sumud


El barco de la Marina israelí que detuvo a alrededor de 400 activistas de la Flotilla Global Sumud, que se dirigía a Gaza, llegó este jueves al puerto israelí de Ashdod. 
 Todos los integrantes de la misión fueron detenidos en aguas internacionales por navíos militares israelíes que, en abierta violación de las leyes internacionales, asaltaron las lanchitas después de bloquear toda la comunicación y rociarlas con agua contaminada.
 La flotilla buscaba romper el bloqueo israelí de Gaza, que ya lleva 18 años y desde octubre de 2023 adquirió una intensidad homicida. 
 Desde Ashdod, los detenidos están siendo enviados a la prisión de Ketziot -en el desierto del Néguev, cerca de la ciudad de Beer Sheva- y posteriormente serán deportados a sus respectivos países. Según explicó Omer Shatz, experto israelí en derecho internacional en Sciences Po, de París, Ketziot es “una cárcel de máxima seguridad en el sur de Israel que normalmente alberga a prisioneros de alto riesgo, no a migrantes o activistas”. Shatz recordó que la prisión es conocida por sus condiciones particularmente duras. 
 Quienes rechacen la expulsión (que conlleva además una prohibición de entrada al país) quedarán en manos de personal del Ministerio del Interior, que lidera el ultraderechista Itamar Ben Gvir. Según el canal 12 de la televisión nacional, se conformará un tribunal especial en la propia prisión. El Ministerio de Exteriores informó que, del casi medio centenar de embarcaciones que conformaba la iniciativa, ninguna “ha logrado su intento de entrar en una zona de combate activo o vulnerar el bloqueo naval”. Llamar a la costa palestina “zona de combate activo” es una patraña: la resistencia palestina carece de navíos y los únicos oponentes de los genocidas han sido hombres, y más de frecuentemente niños que, muertos de hambre, se echan al mar a tratar de pescar o capturar algunas de las cajas de alimentos que algunos países arrojaban desde aviones. Los palestinos tienen prohibido bajar a la playa y entrar al mar, así que la respuesta israelí generalmente está a cargo de francotiradores. 
 Los organizadores dijeron que un solo barco -de los más de 40- pudo continuar navegando, pero se detuvo cerca de la costa gazatí este jueves por la mañana antes de que se perdiera el contacto. La Flotilla Global Sumud denunció en un comunicado que la intercepción en aguas internacionales constituye un crimen de guerra, acusó a Israel de practicar “secuestros” y “detenciones ilegales”. “Cada acto de represión contra nuestra flotilla y cada intento de silenciar la solidaridad no hace más que reforzar nuestra determinación”, subrayaron. 
 El equipo legal de las minorías árabes en Israel (Adalah), que se ocupará de la defensa de los detenidos, denunció que recién a última hora le permitieron entrar al puerto, cuando la agencia de migración ya había comenzado audiencias para la deportación y órdenes de detención de los activistas, sin que recibiesen asistencia jurídica ni lo supiesen sus abogados. 
 Israel había catalogado el objetivo de llevar ayuda a Gaza como una provocación y aseguró que la flotilla estaba financiada por Hamas, una mentira estúpida. Después, el Ministerio de Seguridad dijo estar dispuesto a distribuir la ayuda que llevaban. Mohammed al-Hindi, dirigente de la Yihad Islámica Palestina, en una entrevista con Al Jazeera negó que la expedición estuviera financiada y afirmó que la promesa de Israel de desviar la ayuda a través de Ashdod era falsa, señalando que miles de camiones de ayuda siguen bloqueados en Rafah mientras la población de Gaza se enfrenta a una hambruna masiva.
 Inmediatamente que trascendió el asalto a las naves, en ciudades como Bruselas, Estambul, Atenas, Nueva York y Buenos Aires hubo manifestaciones de apoyo a los activistas, algunas espontáneas, y se anunciaron más protestas para los próximos días. 

Olga Cristóbal
 02/10/2025

Assata Shakur: ¿por qué vivió protegida por Cuba?


jueves, 2 de octubre de 2025

Trump y Netanyahu ´rediseñan´ Gaza


Los 20 puntos del acuerdo de paz unilateral decidido entre Trump y Netanyahu exigen una rendición incondicional y emplaza a Hamas a entregar en 72 horas los 48 rehenes. Todo lo demás carece de plazos, garantías y precisiones. El plan está plagado de ambigüedades y lagunas que dejan expedito el camino para que Israel permanezca en Gaza y retome cuando quiera su ataque genocida. 
 En los papeles, a cambio de los rehenes, Israel devolvería a 1.700 gazatíes detenidos desde el comienzo de la guerra y a 250 presos condenados a cadena perpetua. Una vez que se complete el intercambio, los integrantes de Hamás deberían entregar las armas y quienes lo deseen (sic) pueden abandonar la Franja, con garantías de seguridad en su trayecto hacia terceros países. 
 Una vez que se acepte el acuerdo, comenzaría el suministro completo y sin injerencias (sic)de ayuda humanitaria hacia la Franja y la reconstrucción de infraestructura básica. 
 Llevando la ocupación imperialista al paroxismo, Trump presidirá el organismo de transición –“la junta de paz”- que supervisará el órgano de gobierno palestino, conformado por tecnócratas, que gestionará Gaza por un lapso indefinido. 
 Durante el tiempo en que estén activas esas instituciones, se pondrá en marcha un “plan de desarrollo económico de Trump” para la reconstrucción. El ex primer ministro británico Tony Blair, otro interesado en los negociados inmobiliarios, también participaría. 
 Después, en otra etapa, los palestinos votarían por una autoridad de "transición" en la que los políticos y líderes de Hamás no podrían participar. 
 En ese plan unilateral, Netanyahu negoció con éxito que Israel mantuviera sus fuerzas en un perímetro de seguridad alrededor de Gaza y conservara la responsabilidad de la seguridad en toda la franja. 
 La propuesta -una rendición incondicional de Hamas y la resistencia palestina- “está obteniendo un amplio respaldo internacional. No solo de Occidente -incluidas Francia, Alemania, la Unión Europea y, en un tono menos entusiasta, España- sino también de potencias como Rusia y China y, de forma muy significativa, de los principales países árabes y musulmanes” (EP 30/9).
 Esa es la Santa Unión que aprieta el cuello del heroico pueblo palestino -y sus organizaciones- que, sitiado por hambre y por sed, bombardeado durante dos años sin tregua, desplazado y privado de todo, con millares de muertos y desaparecidos, resistió sin rendirse y con una homogeneidad extraordinaria la política de exterminio sionista solventada por las democracias occidentales y los jeques árabes. Lo único que consiguieron comprar los sionistas fue un jefe tribal lumpen, repudiado por los suyos. 
 Este martes, los traidores cancilleres de hasta ocho Estados musulmanes, entre ellos, Jordania, Paquistán, Indonesia, Turquía, Arabia Saudí, Egipto y Qatar – publicaron un comunicado avalando el plan de la Casa Blanca. Elogiaron la oferta de Trump porque, entienden, evitaría el desplazamiento del pueblo palestino de Gaza, promovería una paz integral entre israelíes y palestinos y evitaría la anexión de Cisjordania (sic). 
 Por el contrario, el director de la oficina de medios de Hamás en Gaza, Ismail al Thawabta, en un tuit, asimiló el plan de paz a “un intento de imponer” a los palestinos una “nueva tutela que legitime la ocupación israelí”.
 Hamas, junto con otros grupos palestinos, “estarían inclinados a aceptar” la propuesta, según informó el martes una fuente bien informada a CBS News. La debilidad de Hamás es tal que, infiere el Washington Post, que sin ni siquiera tener una respuesta de los palestinos, el carnicero de Tel Aviv empezó este martes a relativizar sus compromisos, en un vídeo difundido en los canales oficiales. 
 Según Netanyahu la liberación de todos los rehenes israelíes se lograría manteniendo las fuerzas israelíes en la mayor parte de Gaza. Quienes lo habían instado a retirar el ejército —y así permitir que Hamás se reconstruyera— estaban «completamente equivocados», afirmó: «De ninguna manera, eso no va a suceder». (EP 30/9) 
 También ratificó -música para los colonos fascistas que anidan en su gabinete- que “no aceptará” un Estado palestino, a pesar de la propuesta de Trump de establecer “una vía creíble hacia la autodeterminación y la creación de un Estado palestino”. 
 Netanyahu intenta convencer a sus aliados de la derecha, dice El País, que el alto el fuego instado por Trump “no sería tan férreo ni desfavorable como ellos temen”. Si se suma esto a “la renuencia de Hamás a desarmarse, puede dar lugar a un acuerdo frágil”, afirman funcionarios y analistas regionales.
 “Hay muchas zonas grises en el acuerdo y así es como lo quería Netanyahu”, afirmó Gayil Talshir, politólogo de la Universidad Hebrea de Jerusalén. “Puede decirle a la derecha que nunca [se retirará por completo], y puede demostrar que es Hamás quien se niega y que él puede continuar la guerra”.
 Los altos cargos de Hamás no han hecho comentarios sobre el plan propuesto, pero algunos líderes palestinos lo han criticado por ser impreciso en cuanto a los compromisos de Israel con respecto a su retirada de Gaza o la formación de un Estado palestino. La Autoridad Palestina quedó excluida del plan de paz: Trump “fue fuertemente influenciada por Israel”. Esto no impidió que su vicepresidente, Hussein al-Sheikh, elogiara los esfuerzos del yanky por alcanzar una «paz justa basada en una solución de dos Estados». 
 La versión obtenida por The Washington Post durante el fin de semana mostraba que la Autoridad Palestina con sede en Cisjordania acabaría gobernando Gaza. Netanyahu eliminó esa formulación. 
 “Por un lado, todo el mundo quiere que se ponga fin al genocidio y por eso la Autoridad Palestina y todos los países árabes se han alineado para apoyar el acuerdo”, dijo Diana Buttu, exnegociadora de paz palestina. “Pero, por otro lado, se trata de un paquete completo que otorga a Israel el control perpetuo de la Franja de Gaza y el veto israelí. ¿Qué va a garantizar que Israel se retire a cualquiera de esas líneas? ¿Quién les obligará a retirarse?», se preguntó. 
 En Israel, el líder de la oposición Yair Lapid también adhirió, pero le preocupaba que hubiera «lagunas» que pudieran aprovecharse para reanudar las hostilidades. «Netanyahu por lo general, dice “sí” en Washington, frente a las cámaras de la Casa Blanca, sintiéndose como un estadista innovador, y “pero” cuando regresa a casa y la “base” le recuerda quién manda».
 La “base”, los ministros colonos, pusieron el grito en el cielo, pero no tanto como para retirarse del gobierno, como amenazaron tantas veces. El poderoso fascista Bezalel Smotrich dijo que la tregua propuesta supondría una «oportunidad histórica perdida» y culpó a Netanyahu y al ejército israelí por no actuar más rápidamente para conquistar Gaza.
 «¿No hay otra opción y esto es lo máximo que se puede conseguir en este momento?», dijo Smotrich en una declaración el domingo. «Esto también acabará en lágrimas. Nuestros hijos se verán obligados a luchar de nuevo en Gaza». 
 Desde otro ángulo, el Financial Times evalúa que es difícil la desarticulación completa de Hamas y más difícil que Netanyahu “vaya a abandonar su guerra eterna. Así que predice que el escenario más probable “es que la guerra se prolongue y el colosal número de muertos aumente aún más” (FT 29/9). 
 Finalmente, es el aire de los tiempos. Mientras reclamaba el Nobel de la Paz, Trump y el jefe del Pentágono dirigían un conclave con cientos de jefes militares norteamericanos y los instaba a “prepararse para la guerra”: eliminando lo “políticamente correcto” del Pentágono, lo que ha resumido como “no más culto al cambio climático, no más división, distracción o delirios de género”. Un nuevo paso hacia la barbarie. 

 Olga Cristóbal 
 30/09/2025

José Luis Espert, la mancha venenosa que pone a Milei ante el abismo


El derrumbe electoral de los liberticidas es imparable.

 Las revelaciones sobre los vínculos de José Luis Espert y el narco “Fred” Machado han terminado de hundir la campaña de La Libertad Avanza en el principal distrito electoral del país. Las encuestas más recientes -y verosímiles- asignan al peronismo diez puntos de ventaja sobre el candidato libertario. A la hora del recuento de los votos, bajo la dinámica de la crisis política y económica que arrastra el gobierno, la diferencia podría ser mucho mayor. 
 Dos testimonios fueron lapidarios. Por un lado, su exjefa de prensa, Clara Montero Barré, apuntó que Machado fue mucho más que un simpatizante del economista. Lo describió como un mentor. "Cuando yo entro [a trabajar con Espert] Fred Machado era el aportante y era el jefe, el que manejaba y elegía candidatos, tenía un rol fundamental, él fue el que lo impulsa a Espert a estar en la política", describió (Clarín, 2/10). Marcelo Longobardi ratificó esto, en su programa de streaming, cuando recordó que Montero le había ofrecido una entrevista con Machado, interesado en ofrecerle la candidatura a vicepresidente. 
 Por su parte, José Bonacci, presidente de Unite, el sello por el cual Espert se postuló para la presidencia en 2019, desmintió que los aportes de Machado hubieran sido captados por el partido, como había afirmado el economista. Además de los USD 200.000 que figuran en la causa contra Machado en Estados Unidos, debe sumarse una camioneta Grand Cherokee blindada y 30 traslados en avión privado, también provistos por Machado. 
 La pestilencia también afecta a la candidatura de Patricia Bullrich al otro lado del Río de la Plata. La ministra de Seguridad se mostró ´sorprendida´ por las revelaciones y hasta amagó con pedirle a Espert que decline su postulación. La coartada de Bullrich, tardía, es que Espert tuvo vínculo con Machado cuando éste todavía no había sido imputado por la justicia norteamericana. Como mínimo, esto no lo exime de no haber declarado las contribuciones de Machado, quien, por otra parte, arrastraba ya entonces un extenso historial delictivo. “Los hermanos Federico y Gastón Machado se criaron en el barrio Constitución de Trelew (Chubut). Se instalaron luego en Viedma, donde montaron una fábrica de puertas y ventanas que fue epicentro de múltiples estafas”, relata La Nación (2/10). Finalmente, Bullrich mandó a Espert a la televisión a dar explicaciones que el economista se mostró incapaz de brindar.
 La crisis del gobierno Milei amaga con convertirse en desbande. El mismo presidente aparece tocado por la mancha venenosa de Espert. “Bullrich, de a poco, parece ir liberándose de la propia agenda del Gobierno y quiere empezar a jugar sola, sin responder demasiado a directrices generales” (Clarín, 2/10). Parte de este movimiento sería su ´reacercamiento´ a Mauricio Macri. El presidente del PRO volvió a reunirse con Milei. Se encuentra en gateras una ´renovación´ del gabinete luego del 26 de octubre, en una tentativa última de subsistir hasta 2027. Si esto es viable, dependerá de la magnitud de la derrota que deparará octubre. No sólo parece segura en Buenos Aires, también podría ser también rotunda en Córdoba, luego del negociado con las cerealeras a expensas de los productores sojeros. Por otra parte, los respaldos verbales de Trump y el jefe del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, agotaron rápidamente su efecto en ´los mercados´. En las últimas horas, Bessent se encargó de volver a sumergir a Milei al aclarar que lo que tendría para ofrecerle no sería dinero fresco sino un swap de divisas. Milei se reunirá con Trump el 14 de octubre para rogarle un rescate, por el cual el magnate –“un líder transaccional”- pedirá a cambio concesiones inimaginables en materia de minería, patentes e instalación de bases militares.
 El peronismo, por su parte, hace ´buena letra´. El ´soviético´ Axel Kicillof ha mostrado su predisposición a servir al capital financiero, tachando como una “chiquilinada” la consigna de no pago de la deuda, cerrando un acuerdo con los bonistas que habían quedado fuera del canje de deuda de 2021 y solicitando un nuevo endeudamiento para financiarlo, mientras la provincia se hunde socialmente. 
 En la comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, el debate se ha centrado en la presidencia que ejerce Espert. Los peronistas y algunos bloques menores -entre ellos, el FITU- piden su apartamiento. Pero el jefe del bloque de diputados del pejota, Germán Martínez, fue claro en su compromiso con ´la gobernabilidad´: “Debe ser removido de inmediato”, enfatizó, “pero aclaró que no está en el ánimo de su bloque quedarse con el sitial de Espert” (La Nación, 2/10). “Sería un despropósito intentar modificar un esquema político de conducción. El oficialismo debe hacerse cargo [de la presidencia], pero se tiene que hacer cargo también de que Espert no sea más su presidente. Queremos contribuir a un debate serio de la ley de presupuesto”.

 Jacyn 
 02/10/2025

Fidel Castro sobre José Antonio Echevarría


miércoles, 1 de octubre de 2025

Perú: nuevas protestas contra la ´reforma previsional´ de la golpista Dina Boluarte


La juventud y los transportistas paralizaron Lima y otras importantes ciudades.

 Las protestas contra el gobierno de Dina Boluarte se han recrudecido desde el pasado 20 y 21 de septiembre, cuando anunció una impopular reforma del sistema de pensiones (aumento de la edad de retiro y de las comisiones, apuntado a una completa privatización – actualmente es un sistema mixto).
 La juventud peruana -que ha sido el principal actor de lucha contra el golpe de 2022- realizó movilizaciones al Congreso secundadas por los transportistas de Lima. Las protestas se vienen repitiendo cada fin de semana. Llegaron a tomar un importante protagonismo el fin de semana pasado, con la ocupación de la plaza del Congreso. Allí tuvo un feroz enfrentamiento con la policía nacional, que arrojó un saldo de 74 heridos entre manifestantes, policías y periodistas. Diversas organizaciones de Derechos Humanos han denunciado la dureza de la represión policial y un accionar ilegal de su parte, como el uso indiscriminado de gas lacrimógeno, garrotazos y balas de goma. 
 En el interior del país, se replican las movilizaciones y piquetes de las comunidades indígenas que luchan contra las bandas criminales que monopolizan la minería ilegal, así como sus efectos devastadores sobre la naturaleza. En el último período, el alza del precio internacional del oro ha reforzado una lucha cada vez más intensa por monopolizar el negocio del oro y, especialmente, del cobre, del cual Perú es el mayor productor a nivel internacional. 
 Las manifestaciones se efectúan al margen de la burocracia de las organizaciones obreras tradicionales, como la CGTP, que agrupa a la enorme mayoría de los sindicatos del país. Los transportistas, estudiantes e indígenas han protagonizado diversos paros obrero-patronales a lo largo de 2024 y 2025. El rechazo a Boluarte es prácticamente unánime en la población – 98% desaprueba a su gobierno y el 95%, al Congreso en general. El reclamo por elecciones generales se ha reiterado como consigna desde el golpe de Estado contra Pedro Castillo. Incluso, sectores del movimiento estudiantil reclaman la convocatoria a una Asamblea Constituyente Soberana.
 Boluarte sigue en el poder es por su asociación internacional a la banda de fascistas trumpistas. La burguesía peruana, que acompañó sin divisiones el golpe de 2022, ahora busca una alternativa que le permita garantizar la gobernabilidad de Perú. Si esa vía es democrática o policiaco-militar, esto se ha convertido en un problema de segundo orden. Este debate en las altas esferas de la oligarquía limeña contrasta con la ausencia de un planteo propio de los trabajadores, a pesar de su intensa movilización callejera. La agitación por un gobierno obrero y campesino en el Perú sería un paso adelante y la recuperación de una larga tradición histórica del proletariado peruano. 

 Joaquín Antúnez
 30/09/2025