jueves, 18 de septiembre de 2025

Trump refuerza su presencia militar en el Caribe


Despliega diez cazas F-35 y amenaza con más ataques. 

 A la flota naval que Trump envió al Caribe -alrededor de 4.500 efectivos estadounidenses, siete buques de guerra y un submarino de ataque de propulsión nuclear-, ahora se suman aviones F-35 que quedarán apostados en base militares que mantiene en Puerto Rico. 
 Pete Hegseth -actual Ministro de Defensa de los Estados Unidos y expresentador de Fox News- visitó por sorpresa Puerto Rico y el USS Iwo Jima, el mayor buque militar que Estados Unidos tiene desplegado cerca del país caribeño -y enclave colonial yanqui- para anunciarle a sus marines que no están viviendo ningún simulacro y que todas las operaciones que llevarán a cabo son conflictos de la vida real. En lo que puede considerarse como una amenaza de muerte para cualquiera que circule por el Caribe, antes había declarado en Fox News que “Cualquier otra persona que trafique en esas aguas y que sepamos que es un narcoterrorista designado correrá la misma suerte”, en referencia al barco que hundieron la semana pasada. 
 Desde el 31 de agosto, la XXII unidad expedicionaria de la Infantería de Marina desarrolla ejercicios aéreos y anfibios en los alrededores de Puerto Rico, para lo que ha vuelto a utilizar las pistas aéreas de la antigua base naval Roosevelt Roads, en Ceiba, y la base Ramey, ahora bajo el control de la Guardia Costera estadounidense, reportó el diario puertorriqueño El Nuevo Día. (La Nación, 09/09) 
 Además, usaron la base Muñiz de la Guardia Nacional de Puerto Rico y han desembarcado tropas en el balneario del municipio de Arroyo. En el pasado, el pentágono utilizó Roosevelt Roads como parte de su plataforma para las invasiones de Panamá (1989) y Granada (1983) (ídem). 
 La visita de Hegseth se produce casi una semana después de que Trump anunciara -con un video confuso como evidencia- que las fuerzas militares norteamericanas habían atacado una supuesta embarcación narco del grupo venezolano Tren de Aragua. A esta acción militar en la región, que es la primera en los últimos 35 años, Trump anunció que le seguirán otras. De esta manera, y con la excusa absurda del narcotráfico -puesto que Venezuela no tiene plantaciones de coca- Trump está metiendo a América latina en el escenario de la guerra mundial. 
 Para este cometido, Trump cuenta con cierta oposición interna. Los demócratas le cuestionan que la acción violó la Constitución norteamericana, ya que necesita de autorización del Congreso para atacar a otro país, de no mediar un ataque previo que justifique una acción de defensa inmediata. La ley antiterrorista post 2001 no le da un aval legal al ejecutivo para actuar a discreción, por lo que la legalidad está cuestionada dentro mismo de los Estados Unidos. Esto a Trump lo tiene sin cuidado, ya que forma parte de su plan de llevarse puesto el estado de derecho y consolidarse como un régimen fascista. 
 La administración Trump se había anticipado a esto despidiendo a las principales autoridades legales del Ejército y de la Fuerza Aérea a principios de este año, como forma de amedrentar al resto del plantel para evitar que cuestionen los ataques desde su propio gobierno y, posteriormente, Hegseth comisionó a su abogado personal, Timothy Parlatore, como responsable de ese mismo cuerpo de abogados del ejército. 
 El contralmirante Milton “Jamie” Sands III, jefe del Comando de Guerra Especial Naval, también habría sido despedido por Hegseth a fines del mes pasado por cuestionar inminentes ataques a buques civiles en aguas internacionales.
 Además, más de 30 grupos humanitarios, de interés público, de derechos de los inmigrantes, religiosos, de defensa de los veteranos y de reforma de la política de drogas pidieron al Congreso que se oponga al uso de la fuerza militar contra los cárteles de la droga en América Latina por parte de la administración Trump y alertaron sobre todos los perjuicios que la guerra fallida contra el terrorismo y contra el narcotráfico ya ocasionó sin lograr nada a cambio. 
 En cuanto a la inmigración, el martes, un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos dictaminó que Trump no podía usar la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, vigente durante la guerra, que él utilizó para detener y deportar a personas de una “nación o gobierno hostil” y deportarlos o detenerlos en una prisión de El Salvador. A pesar de que Trump controla la Corte Suprema, no tiene suerte con los tribunales intermedios. Por el intento de desplegar la guardia civil en distritos demócratas, también tiene un fallo en contra que se lo impide. 
 Para aumentar la teatralidad bélica, el gobierno norteamericano también denunció que aviones cazas F-16 venezolanos sobrevolaron uno de sus buques y amenazó con derribarlos.
 De momento, todas estas maniobras le están sirviendo a Trump para imponer condiciones en la región. 
 Marcos Rubio, asesor de seguridad nacional de Trump, se reunió con la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum en la Ciudad de México y anunció nuevos acuerdos en materia de seguridad. 
 Por su parte, la CELAC -la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños- se limitó a reafirmar a la región como “zona de paz”. 
 El objetivo estratégico de Trump -quien pretende cambiarle el nombre a su Ministerio de Defensa por el de Ministerio de Guerra-, es meter a América latina en el escenario de la guerra, en un enfrentamiento que en realidad es contra China. 
 Esta escalada se da al mismo tiempo que Israel bombardea Qatar, Francia prepara sus hospitales para un posible escenario bélico en marzo de 2026, Alemania aumenta su cantidad de efectivos militares y Polonia pide activar el artículo cuarto de la OTAN tras derribar, supuestamente, 19 drones rusos que sobrevolaban su espacio aéreo. El artículo cuarto implica analizar la pertinencia de aplicar el artículo cinco, el cual reconoce cualquier ataque a un país miembro como ataque a toda la organización y obliga a todos los países parte -incluido Estados Unidos- a intervenir en su defensa. Es decir, lo que la Unión Europea estaba buscando desde que se inició la guerra en Ucrania, para forzar a Trump a intervenir con efectivos, cuando lo que este pretende es replegarse militarmente en América latina. 
 En la Argentina, pretende una base militar en Tierra del Fuego, y en Brasil reclama la propiedad de las instalaciones de la isla de Fernando de Noronha para asentar otra. 
 Es en Panamá donde se iniciaron las movilizaciones y las huelgas más importantes en contra de la presencia militar yanqui. Solo la movilización de las masas puede frenar este escenario de guerra que amenaza a todo el continente.

 Aldana González
 12/09/2025

miércoles, 17 de septiembre de 2025

Estados Unidos: la política criminal de Kennedy Jr. provocará una catástrofe en materia sanitaria


El secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos y Trump están llevando adelante una verdadera contrarreforma reaccionaria de la salud en los Estados Unidos. Esto se puso de manifiesto la semana pasada en las declaraciones brindadas por el funcionario “antivacunas” ante el comité de Finanzas del senado estadounidense. Las mismas tienen lugar en el marco de la crisis desatada en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC según siglas en inglés), con el despido de la exdirectora Susan Monarez por sus críticas a la política de Kennedy. En sintonía con la agenda planteada, el estado de Florida anunció la eliminación del requisito de la obligatoriedad de la vacunación de los niños para poder ingresar a la escuela. El desmantelamiento del sistema de salud amparado en una línea antivacunas y anticiencia traerá graves consecuencias para la salud. 

 La crisis en los CDC 

En su comparecencia en el Senado, Mr. Kennedy criticó duramente el rol de los CDC respecto a la pandemia de Coronavirus. “Las personas en los CDC que supervisaron ese proceso, que les colocaron mascarillas a nuestros hijos, que cerraron nuestras escuelas, son las personas que se irán. Y es por eso que necesitamos una nueva conducción audaz, competente y creativa en los CDC, personas capaces y dispuestas a trazar un nuevo rumbo”. De esta manera justificó el despido de su exdirectora Susan Monarez. En su reemplazo, Trump nombró como director interino a Jim O'Neill, quién fue adjunto del secretario de salud y antiguo inversor tecnológico en Silicon Valley. En rechazo al despido de Monarez, cuatro científicos muy importantes que cumplían tareas en dicho organismo también presentaron su renuncia. La doctora Debra Houry, directora médica de los CDC; el doctor Demetre Daskalakis, director del Centro Nacional de Inmunización y Enfermedades Respiratorias; el doctor Daniel Jernigan, director del Centro Nacional de Enfermedades Emergentes y Zoonóticas; y la doctora Jennifer Layden, jefa de la Oficina de Datos, Supervisión y Tecnología de Salud Pública. El doctor Daskalakis reveló que ni él ni su equipo, responsables de asesorar sobre vacunas, habían tenido jamás una reunión con Kennedy desde que este asumió el cargo como secretario de Salud, ni fueron consultados sobre los temas principales que surgieron durante su mandato, como el brote de sarampión en Texas y otros estados (WSWS, 1/09/2025).
 En su carta de renuncia, el profesional declaró que: “ La erosión intencional de la confianza en vacunas de bajo riesgo, en favor de la infección natural y remedios no comprobados, nos devolverá a una era previa a las vacunas, donde sólo los fuertes sobrevivirán y muchos, si no todos, sufrirán … La eugenesia ocupa un lugar prominente en la retórica que se está generando, y deriva de un legado que la buena medicina y la ciencia deben seguir rechazando. “ (Idem, 1/09/2025) Apoyado en el discurso contra la vacuna del Coronavirus por parte del gobierno, a principios de este mes, un hombre armado disparó más de 500 balas en el campus de los CDC en Atlanta, matando a un oficial de policía y luego suicidándose.
 El agresor, Patrick Joseph White, sufría depresión severa e ideación suicida y culpaba a la vacuna contra el Coronavirus de su condición.
 El ataque por parte del gobierno estadounidense se amplía a toda la Secretaría de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en inglés), ya que 20.000 empleados fueron despedidos o se fueron por medio de retiros voluntarios. 
 En junio de este año, además, Kennedy despidió a 17 expertos calificados del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP), reemplazandolos con ideólogos antivacunas. La persona designada por Kennedy para dirigir el grupo de trabajo de inmunización contra el COVID-19 del ACIP, Retsef Levi, ha llamado a las vacunas de ARNm “el producto más fallido de la historia” y ha abogado por su prohibición completa. (WSWS, 6/09/2025). 

 La eliminación de la vacunación obligatoria en Florida

 En sintonía con la política antivacunas del secretario de salud, el estado de Florida anunció el miércoles 4 de septiembre que está trabajando para acabar con la obligatoriedad de las vacunas. "El Departamento de Salud de Florida, en colaboración con el gobernador (Ron DeSantis), trabajará para poner fin a todos los mandatos de vacunación establecidos por la ley de Florida", declaró Joseph Ladapo, el secretario de la cartera de salud estatal. A su vez asimiló a la obligatoriedad de la vacunacion con la esclavitud: ¿Quién soy yo, o cualquier otra persona, para decirte qué debes introducir en tu cuerpo?, expresó. 
 Todos los estados de EE.UU. tienen obligatoriedad de vacunación escolar desde comienzos de la década de 1980 para el caso de las vacunas contra el sarampión, la polio y el tétanos y ningún estado exige la vacuna contra el covid-19 a los alumnos (Página 12, 4/09/2025). A su vez, los 50 estados permiten exenciones médicas a la vacunación escolar, y en la mayoría también las aceptan por creencias personales o religiosas. Las tasas de exenciones otorgadas han aumentado en los últimos años con un porcentaje récord de alumnos de jardín que no recibieron las vacunas obligatorias en el año escolar 2024-25, contando el estado de Florida con la tasa más alta de exenciones (5 %). 

 La privatización de la salud

 La contracara de las medidas adoptadas por el gobierno de Trump y Mr. Kennedy es la privatización. Por ejemplo, muchas farmacias estadounidenses ya están exigiendo recetas médicas para las personas que buscan vacunarse contra el Coronavirus y, en algunos estados, las farmacias han dejado completamente de ofrecerlas, restringiendo aún más el acceso o deben abonarse. El costo de las mismas puede alcanzar los 150 dólares por dosis. La otra consecuencia de la política criminal de Trump y Kennedy es la proliferación de enfermedades, como ya está sucediendo con el sarampión producto de la caída en las tasas de vacunación. El rechazo al antivacunas Kennedy no sólo abarca a sectores de la comunidad científica. Su hermana, Kerry Kennedy, y su sobrino, Joseph P. Kennedy III, emitieron duras declaraciones, reclamando su renuncia como jefe del Departamento de Salud y Servicios Humanos.
 Las medidas adoptadas por el gobierno de Trump en materia de salud y las consecuencias sanitarias y políticas provocarán una catástrofe y deben encender las alarmas en nuestro país. Sirven para contextualizar cuál es el horizonte de los ataques del gobierno liberticida. 

Daniela Magoc
 13/09/2025 

Fuentes:

 Las restricciones a las vacunas contra el COVID y la purga en los CDC promovidas por Kennedy ponen en peligro a millones en medio de una nueva ola pandémica - World Socialist Web Site 
 El complot para asesinar al pueblo estadounidense: Kennedy intensifica su ofensiva antivacunas - World Socialist Web Site https://www.npr.org/sections/shots-health-news/2025/09/04/nx-s1-5525885/rfk-cdc-hhs-senate-finance
 Florida anuncia plan para acabar con las vacunas obligatorias y las compara con la esclavitud | El oscurantismo avanza en Estados Unidos | Página|12

martes, 16 de septiembre de 2025

Mesa Redonda, Háblame de Fidel: Educadores cubanos


El asesinato de Charlie Kirk


Trump responsabiliza a la “izquierda” y promueve una guerra civil. 

 El pasado miércoles fue asesinado, en la Universidad del Valle de Utah, el dirigente trumpista Charlie Kirk, mientras daba una charla frente a miles de estudiantes. Kirk trabajó como asesor político de Donald Trump Jr. (hijo del presidente de EEUU), en esos mítines denominados “Prove me wrong” (demostrame que estoy equivocado), el discurso polemizaba y discutía con el público, ya sea con “derechistas” o con “izquierdistas”. El supuesto tirador, Tyler Robinson, que ha sido detenido, proviene de una familia mormona afiliada al partido republicano, cuyo padre sheriff lo educó en el uso de las armas. 
 Tanto por la forma (un disparo de un francotirador en vivo y en directo) como por el alcance político de Kirk, el “influencer” juvenil más importante de la extrema derecha norteamericana, este hecho tuvo repercusión mundial. 
 Lo acontecido no es “un rayo en cielo sereno”. Ya en 2020, en plena pandemia de coronavirus, milicias de extrema derecha asaltaron el Capitolio de Michigan y planearon el secuestro de la gobernadora demócrata Gretchen Whitmer, por aplicar una cuarentena. El mismo método culminó con el asalto a Washington D.C. en enero de 2021. El año pasado hubo un intento de asesinato contra Donald Trump; con anterioridad fueron atacados los demócratas Paul Pelosi, John Hoffman, y fueron asesinados Melisa Hortman y su esposo en Minnesota, lista a la que también se suma el más reciente atentado contra el Gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, otro demócrata. En esta lista, por supuesto, dejamos de lado los incontables tiroteos en las escuelas norteamericanas que se han convertido en una epidemia. 
 Tras el asesinato, Trump y la derecha fascista convirtieron a Kirk en “mártir” y llamaron a la guerra contra “la izquierda radical” que “fomenta la guerra civil”. En cuanto a Bernie Sanders o Alejandra Ocasio Cortes, de la izquierda democrática, cerraron filas en el repudio “a la violencia política” y a defender “los valores democráticos”, si mención a la violencia de la agitación política de Trump y su “influencer”. Algunos demócratas en particular volvieron a señalar a la libre venta y portación de armas en Estados Unidos como responsable de los asesinatos. Algunos analistas se preguntan si el asesinato de Kirk va a marcar un punto de inflexión en el desarrollo del fascismo norteamericano, mientras lo comparan con el incendio del Reichstag para el nazismo. Es decir, como un pretexto para dar más escala al arresto de trabajadores inmigrantes; a la liquidación de la autonomía de los Estados; al gobierno por decreto y a las órdenes ejecutivas anticonstitucionales; e incluso a una guerra en el Caribe.
  Unos días antes, Trump había sido escrachado en un restaurante por manifestantes propalestinos, que lo calificaron como “Hitler”. Con el pretexto de una “ola de crímenes” (indeterminados) Trump se encuentra llevando adelante una avanzada en su régimen policíaco militar, tomando el control de la policía de Washington D.C. y desplegando la Guardia Nacional y los marines, como hizo con las protestas en Los Ángeles. Ya ha amenazado a las ciudades en donde perdió las elecciones con intervenciones militares, así como con tomar el control de la ciudad de Nueva York si el candidato autodenominado socialista, Zohran Mamdani, triunfa en las próximas elecciones. La detención y extradición de inmigrantes ha tomado la forma de verdaderas razzias.

 Charlie Kirk: un neonazi en regla 

Charlie Kirk ganó popularidad por ser el fundador de “Turning Point-USA” una organización encargada de difundir propaganda ultraderechista en la juventud estadounidense, especialmente en escuelas y universidades, y hacer campaña por el voto a Trump. Además, interviene como fuerza de choque en la cacería de ICE (control de inmigración) contra inmigrantes latinos, y estudiantes que se manifiestan en apoyo a Palestina.
 Kirk se caracterizaba por ser cristiano evangélico. En su haber ha expresado frases supremacistas de todo tipo, contra los inmigrantes, contra los afroamericanos, contra musulmanes y judíos, contra la comunidad LGBT, y por supuesto, contra el marxismo. Es un antisemita fanático, que culpa a los judíos por la decadencia del capitalismo norteamericano, sin por eso dejar de ser un sionista fanático. Como algunos sectores de la ultraderecha internacional, al mismo tiempo que apoya al Estado judío de Israel, Kirck aseguraba que los judíos financian a organizaciones e instituciones marxistas para terminar con los blancos estadounidenses. Todo esto no evitó que el genocida Netanyahu fuera uno de los primeros mandatarios del mundo en salir a homenajear a Kirk. Lo que en verdad hacía el vocero yanqui del sionismo era defender y justificar el genocidio contra el pueblo palestino y afirmar que “la nación palestina no existe”, o debería dejar de existir. Su antisemitismo iba acompañado de islamofobia y macartismo como en la siguiente frase: "La batalla espiritual está llegando a Occidente y los enemigos son el progresismo o el marxismo, que se combina con el islamismo para perseguir lo que llamamos el estilo de vida americano”. Kirk repudiaba la diversidad sexual y el derecho al aborto, aún en casos de violación contra niñas. Por otro lado, afirmaba que en la década del ´40 y bajo la segregación racial, los afroamericanos “eran mejores” porque “cometían menos crímenes”, sin mencionar el asesinato de negros por el Ku Klux Klan. En este sentido, justificó reiteradas veces el asesinato de George Floyd por parte de la policía. En la misma línea planteaba que todos los inmigrantes, y en particular los latinoamericanos “deberían irse a su país”, y que los hijos de estos nacidos en EEUU, no deberían ser considerados ciudadanos, contra lo que establece la Constitución de Estados Unidos. Una clara reivindicación de las leyes de Núremberg de la Alemania Nazi. 
 Defensor a ultranza de la Segunda Enmienda de la Constitución estadounidense, de que “el pueblo posea y porte armas”, aun pagando el precio “de algunas muertes por arma de fuego”, terminó baleado por un francotirador. La afirmación que realizara en la red social X de que “las armas salvan vidas”, no se aplicó en su caso. Es claro que las hordas fascistas que asaltaron el Capitolio en 2021, en el intento de Golpe de Estado encabezado por Trump y promovido por Kirk, no salvaron vidas.
 De cualquier forma, ha quedado demostrado, Charlie Kirk “was proved wrong” (estaba equivocado). 

 Nahuel BA 
 14/09/2025

sábado, 13 de septiembre de 2025

Gobierno de Milei, la corruptela “más grande de la historia”


Es frecuente que se discuta por estos días en cuánto habrá influido en la aplastante derrota electoral sufrida por Milei en las elecciones de Buenos Aires el indignante caso de sobreprecios y ´comisiones´ en la compra de medicamentos que ventiló el extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDis), Diego Spagnuolo. Hace pocos días se conoció que Spagnuolo y otro exfuncionario de esta agencia, Daniel Garbellini, decidieron no acompañar el planteo de nulidad de la causa que investiga las presuntas coimas formulado por los Kovalivker, dueños de la droguería Suizo Argentina. Esperarán a que concluya el secreto de sumario la semana próxima. Existen rumores de que con la sonora derrota electoral mileísta, Spagnuolo estaría por decidirse a presentarse como “arrepentido”. El gobierno pasó de ofrecer asistencia legal a Spagnuolo e incluso una banca para que obtuviera fueros, luego de echarlo de la ANDis, a afirmar que lo denunciaría en la Justicia, lo cual sigue sin suceder. Ahora reapareció Fernando Cerimedo, un ´consultor´ argentino que colaboró con la tentativa golpista de Bolsonaro en Brasil, para ratificar que el presidente de la ANDis le había ´comentado´ sobre las coimas. Esto le da todavía mayor volumen a la causa, porque ya no se limita a los audios grabados subrepticiamente y difundidos por los medios, sino que se incorpora una segunda fuente, independiente.

 OSPRERA 

Lo cierto es que luego del 7 de septiembre, numerosos medios aseguran que cobrarán vigor otras causas judiciales que también afectan directamente a Karina Milei y Lule Menem y suman a otros funcionarios. Una de ellas involucra nuevamente a los empresarios de la droguería Suizo Argentina; es la causa que investiga la intervención en la obra social de los peones rurales, OSPRERA, en donde Lule Menem, Karina Milei, junto con el interventor Carlos Petroni, el secretario de Trabajo Julio Cordero y el ministro de Salud Lugones, están siendo investigados por manipular su caja y favorecer a la droguería. Se ha constatado que, desde su intervención, entre noviembre de 2024 y marzo de 2025, Osprera giró más de $7.700 millones a la Suizo Argentina para pagar 193 facturas bajo un esquema de compras directas y convenios capitados para medicamentos oncológicos y tratamientos de alto costo, un crecimiento exponencial con respecto al periodo anterior. Recientemente, el juez Sebastián Casanello ordenó un análisis de las llamadas entre todos los implicados. 
 Mario Lugones está en la picota a raíz de las múltiples muertes por el fentalino contaminado. Recientemente, el juez Ernesto Kreplak ordenó el allanamiento de la sede de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y del domicilio de la titular de ese organismo, Nélida Agustina Bisio, a quien le secuestraron el teléfono. También hubo operativos en la casa de la extitular del Instituto Nacional de Medicamentos, Gabriela Mantecón Fumadó y otros funcionarios. Sería inminente el procesamiento de Lugones tanto por “omisiones y/o connivencias” en lo que hace a tareas de contralor de los laboratorios y sus medicamentos. Mientras tanto, familiares de víctimas de este medicamento contaminado están exigiendo la conformación de una comisión investigadora en el Congreso Nacional, que los legisladores liberticidas están bloqueando por el momento.

 $Libra 

La comisión investigadora del caso $LIBRA ha tenido novedades, porque acaba de aprobar por mayoría un pedido de citación para interpelar a Karina Milei en su rol de facilitadora de la estafa. Esta mayoría en la comisión es una novedad, porque se encontraba en una situación de paridad, que se desbalanceó con legisladores que desertaron del campo del oficialismo, como el radical libertario Mariano Campero -uno de los “87 héroes”- y la salteña Yolanda Vega, que responde al gobernador Gustavo Sáenz, otro exmileísta que rechazó el convite del gobierno a formar una “mesa de unidad” con “los mismos de siempre”. Karina Milei, como ya hicieron Alejandro Melik -titular de la Oficina Anticorrupción (OA)- y Florencia Zicavo -jefa de Gabinete del Ministerio de Justicia que estuvo a cargo de la unidad creada para investigar el tema- se ausentará, sin sufrir mayores implicancias. Por su parte, el fiscal federal Eduardo Taiano acaba de ordenar analizar el contenido de los teléfonos y otros dispositivos electrónicos de Mauricio Novelli, Sergio Morales y la firma Tech Forum para determinar qué mensajes y llamadas cruzaron con el presidente Javier Milei, Karina Milei y el empresario estadounidense Hayden Mark Davis. 
 Por si fuera poco, la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal revisará la decisión del juez Alejandro Maraniello que prohibió a los medios de comunicación difundir audios atribuidos a Karina Milei que pudieron haber sido grabados en la Casa Rosada. 
 Por supuesto que, de esta galería de delitos graves, apuntados a los miembros del círculo presidencial e incluso el propio presidente Milei en el caso de la causa Libra, están excluidas todas las maniobras de refinanciamiento de la deuda pública, empezando por el paradero desconocido de las reservas de oro. Milei no ha acusado “lawfare”, por ahora. La Corte Suprema operó con premura para ratificar la condena a CFK, respondiendo a las demandas de Trump, para remover a un oponente político. Poco sirvió para ´apuntalar´ al proyecto libertario. El gobierno de Milei posiblemente sea uno de los “más corruptos de la historia”. La cháchara “anticasta” duró un suspiro y la olla aún no ha sido destapada por completo. La corrupción estatal se ha vuelto una necesidad vital para garantizar el marco de explotación de un capitalismo en descomposición, lo cual solo puede ser enfrentado con un gobierno de los trabajadores.

 Emiliano Fabris 
 12/09/2025

Nepal: una rebelión iconoclasta disuelve el gobierno civil


Las Fuerzas Armadas recrudecen la represión ante el incipiente armamento popular.

 La rebelión popular que sacude a Nepal, liderada por la denominada “Generación Z”, es decir, la juventud menor de 30 años, recuerda a los grandes levantamientos populares ocurridos durante el final de la guerra civil que impuso la república tras más de 10 años de combates intensos. 
 La rabia, asociada a una limitación importante del acceso a redes sociales, rápidamente se extendió como un repudio a la “casta política”, más específicamente contra los hijos de los funcionarios -muchos de ellos pertenecientes al Partido Comunista Maoista, abanderado de la guerra civil y la República. El odio profundo contra las instituciones estatales y sus funcionarios se mostró en las turbas enfurecidas que entraron en escena en el repudio generalizado al régimen político y la brutal represión que dejó más de 20 muertos en la primera jornada de protestas. 
 Las cuatro jornadas de combates callejeros han hecho desplomar al gobierno, han provocado la renuncia del ministro del Interior -por las primeras muertes de manifestantes-; siguieron la renuncia del Primer Ministro y, tras él, de todo el gabinete que debió ser evacuado por el ejército en helicóptero. El telón de fondo de estas manifestaciones fue el incendio del Parlamento, de la Casa de Gobierno y de las casas personales de funcionarios y exfuncionarios –incluso el asesinato de la esposa de un exprimer ministro. El ministro de Finanzas fue obligado a desfilar desnudo mientras era apedreado por la multitud. 
 Los partidos mayoritarios, el Partido Comunista Unificado, así como el Congreso Nepalí -que integraban la coalición oficial de gobierno- han abandonado sus cargos. El “vacío de poder” ha sido ocupado por las Fuerzas Armadas, que se desplegaron desde la noche del martes para contener las protestas. Se ha decretado un toque de queda y convocado a la población a devolver el armamento obtenido en la lucha callejera contra la policía, que también abandonó las calles. La cifra de muertos se ha elevado a más de 30 personas, los heridos orillan el millar aunque sin precisiones oficiales. 
 Nepal es uno de los países más pobres de Asia. Su PBI per cápita se encuentra por debajo de los 1.500 dólares. La pobreza, según datos oficiales, supera el 20% de la población, pero se concentra sobremanera en la juventud de 15 a 40 años, que representa más del 40% de la población. El contraste social entre estos y los hijos de los funcionarios -conocidos como “nepokids”- es el elemento recurrente al ser consultados por el desprecio total a los funcionarios y las instituciones estatales. El odio a la monarquía se trasladó, al cabo de sólo dos décadas, a los partidos que establecieron la república. La mayoría aplastante obtenida a repetición por los diversos partidos comunistas (stalinista y maoista) no se ha traducido en un avance sobre la oligarquía, más bien estos han ocupado el lugar dejado por la monarquía desplazada.
 La juventud movilizada no tiene una dirección política clara. Los sindicatos, manejados por los partidos de gobierno, que se han mantenido al margen de toda la movilización, ahora se encuentran deslegitimados para plantearse como una dirección posible. El asalto a las cárceles ha arrojado como resultado la liberación del expresentador de televisión, Rabi Lamichhane, un opositor derechista que ha recogido cierta popularidad por su mensaje anticorrupción que fue apresado por una irregularidad menor y condenado por el Tribunal Supremo.
 Por el momento, ha llamado a la calma, aunque apoya la movilización y sus reclamos. Su principal convocatoria fue a dejar de atacar los establecimientos oficiales y preservar la documentación gubernamental. Las Fuerzas Armadas, al reconocer la incapacidad de una salida concertada por la movilización decidió ocupar el gobierno y espera “entregarlo a un gobierno civil de unidad nacional” una vez que sea controlada la situación.
 La manifestación de la juventud nepalí, su ostensible odio hacia las instituciones del Estado y los funcionarios, ha dado pie a la apertura de una situación revolucionaria, que no ofrece una salida revolucionaria, por el momento, al menos.

 Joaquín Antúnez 
 11/09/2025

jueves, 11 de septiembre de 2025

A las calles para quebrar al gobierno de Milei y sus vetos


El 12 a Plaza de Mayo y el 17 a Congreso cuando el Parlamento los trate. 
 Los trabajadores del Garrahan salen a enfrentar el veto. 

Cuando pasaron menos de tres días de la paliza electoral que el gobierno recibió en las elecciones de la provincia de Buenos Aires, Milei decidió vetar dos leyes que tienen un indiscutible apoyo popular: la de financiamiento universitario y la de emergencia pediátrica -para volcar fondos al hospital Garrahan-, dos reclamos que fueron y son acompañados con masivas movilizaciones y miles de pronunciamientos. Los trabajadores del Garrahan han convocado a paro y movilización este viernes 12 y los docentes universitarios que están en paro están discutiendo profundizar junto a estudiantes las medidas de lucha. Confluirán con la marcha que el plenario de los sindicatos combativos, el movimiento de lucha de los jubilados y los piqueteros convocó para este viernes 12 en todo el país y en Buenos Aires de Congreso a Plaza de Mayo. 
 El 17 el Congreso debería tratar los vetos; hay que garantizar el rechazo legislativo ganado las calles masivamente, no puede quedar en manos de una oposición que acaba de hacer pasar el veto a las jubilaciones y que no está dispuesta a quebrar la política del gobierno y ha declarado su disposición de sostener a Milei hasta el fin de su mandato. 
 El resultado de las elecciones bonaerenses ha mostrado lo que ya era una tendencia en las provinciales desdobladas previas que es que Milei y su gobierno vienen perdiendo apoyo popular a menos de dos años de haber arrasado en el balotaje. En el medio Milei se comió al PRO, y el domingo pasado juntos perdieron 1.500.000 de votos comparados con la elección de 2021, y más del doble si tomamos el balotaje de 2023. La elección mostró otros datos significativos, se verificó lo que ya había anticipado la elección en CABA: La Libertad Avanza perdió el apoyo de los sectores más empobrecidos que preponderantemente lo habían votado en 2023 y trasladó su dominio a los barrios de la clase media alta; el resultado del 7/9 muestra que aunque en esos sectores ganó lo hizo menos votos, por eso pierde sin discusión en la primera sección electoral donde hay municipios de predominio de una clase media alta; también perdió en la cuarta y donde gana -que es la quinta y la sexta- lo hace por mucho menos; el dato es importante porque se trata de las secciones donde domina el capital agrario.

 El significado de la derrota electoral 

La derrota electoral golpea a un gobierno que carece de raíces profundas y que su principal apoyo era el abrumador triunfo electoral del 2023 -expresión del rechazo a los partidos históricos- y el apoyo que la burguesía y el imperialismo, en particular, le dieron para que fuera a fondo en el ataque a los trabajadores, que hiciera el trabajo sucio de hundir salarios y jubilaciones, de reventar los derechos laborales, de recortar drásticamente la asistencia en salud, educación, etc., las que el Estado debe garantizar. El “experimento Milei” que el mundo capitalista tiene en observación -y que Milei propagandiza- es la capacidad de hacer “el ajuste más grande la humanidad” sin perder el apoyo popular. El resultado del 7 en Buenos Aires y las elecciones previas lo han desmentido.
 La derrota electoral de Milei adquiere un cariz dramático, porque él colocó su triunfo en las elecciones –primero las bonaerenses y luego las nacionales de octubre- como la condición indispensable para avanzar en las “reformas estructurales” –laboral, previsional e impositiva- que sacarían al país de la bancarrota y abrirían el paso a un desarrollo sostenido, y que debía ser obtenido con un ataque histórico a los trabajadores, un objetivo al cual no renuncia ni Milei ni el conjunto de la burguesía y sus partidos. La derrota parece como la conclusión obligada de la política económica del gobierno que llevó hasta la exasperación la deuda pública a la par que crecía la fuga de capitales, montó una bicicleta financiera -a punto de estallar- con la deuda en pesos, apeló a elevar la tasas de interés a niveles exorbitantes con el solo objeto de impedir que los pesos se trasladen al dólar –y por ende a los precios, y con al ello al índice inflacionario-, terminó poniendo una suerte de corralito a los bancos aumentando los encajes. Las consecuencias de todo son el derrumbe del ingreso de los trabajadores, la caída del consumo, la recesión y el aumento de las presiones para proceder a una devaluación que el gobierno quiere postergar para después de octubre pero que solo se puede contener con un desangre mayor. 
 Muchos analistas y periodistas que aplaudían el “necesario” ajuste para lograr el “imprescindible” equilibrio fiscal le recuerdan ahora al gobierno que Menem y Macri pagaron electoralmente las consecuencias de los planes de “estabilización económica”. Lo cierto es que Milei-Caputo no han provocado una estabilización sino por el contrario han armado las condiciones para una profunda desestabilización, han alejado aún más al gobierno y a los capitalistas del mercado de capitales –uno de los principales mandatos que tenían- y abren las perspectivas de un desenlace de características convulsivas en un menú que incluye variantes como una fuerte devaluación impuesta por los mercados, una hiperinflación, una corrida bancaria, un "rodrigazo", o un default; mientras, se profundiza la recesión, sigue cayendo el consumo y el deterioro de las condiciones de vida se acentúan. La reconfiguración de la Argentina que Milei, el capital financiero internacional y el imperialismo persiguen, es decir, una proveedora de energía, granos y minerales a las naciones desarrolladas, ha quedado atravesada por esta crisis. 
 Milei apuesta al salvataje de “occidente” para llegar a octubre sin que la bomba estalle antes. El apoyo que le hizo llegar el FMI no parece venir acompañado de los dólares que el gobierno necesita disponer para enfrentar una corrida cambiaria, hay demasiados pesos que buscan dólares y lo que el gobierno dispone no alcanza. En estos días se recordó al secretario del Tesoro norteamericano Bessent que prometió luego del acuerdo con el FMI en abril que acudiría en ayuda sin fuera necesario, ¿sigue vigente la oferta?, ¿de cuánto estamos hablando? Es decir que la derrota electoral de Milei acelera todas las crisis, ha quedado al desnudo muy fuertemente la improvisación de la “experiencia” que el mundo observa con curiosidad. La crisis de Milei es la expresión de la crisis nacional resultante del sometimiento (y asociación) de la burguesía argentina y de todos sus gobiernos desde la dictadura en adelante a los requerimientos y necesidades del capital financiero, al FMI, al pago y sostenimiento de la deuda usuraria, al saqueo del país. 

 El papel de la oposición 

Esa improvisación también sacude a la oposición que lo que pretende es que la derrota obligue a Milei a negociar, a compartir el gobierno, es decir, a que deje de ser Milei. El que más claro lo planteó fue Kicillof en su discurso como ganador de las elecciones cuando le pidió que lo llame, que se junte con él y los gobernadores para armar una salida, a la par que ratificó su compromiso de sostenerlo hasta 2027. En la propuesta de Kicillof aparecen claramente dos problemas, uno, el más importante, es el compromiso del peronismo en el sostenimiento de un gobierno profundamente antiobrero y antipopular; ninguna novedad hasta acá: es lo que hicieron sus gobernadores aplicando el ajuste en sus provincias, los parlamentarios peronistas sosteniendo la ley Bases, el decreto 70/23 y varios vetos y sobre todo el papel de la burocracia sindical, es decir todo ellos actuaron como cómplices de Milei. El otro problema es que Kicillof y el resultado electoral que lo colocó como vencedor –sosteniendo su votación de 2021 más un 10%- no es la expresión de un armado de recambio, él mismo ganó como resultado de una maniobra –que a Jorge Macri le salió mal- que fue beneficiada por el creciente deterioro del gobierno nacional. Mientras Kicillof le pedía a Milei que lo llame, los gobernadores rechazaron el convite del gobierno del gobierno a una mesa de diálogo, conscientes de que se iban ir con las manos vacías e iban a terminar debilitando la performance de sus listas en octubre frente al mileísmo que los ataca en sus territorios. Las elecciones de octubre pueden parir nuevos vencedores que pretenderán terciar frente al derrumbe del oficialismo. 
 Hay un gobierno golpeado y en crisis. En concreto la situación política argentina es de una gran precariedad, ha entrado en un franco escenario convulsivo en todos los aspectos, el económico, el político. La oposición pretende que el repudio electoral al gobierno no se convierta en una intervención directa de las masas explotadas como ha sucedido en las grandes crisis nacionales, y la burocracia sindical agudiza su complicidad con el ajuste de los gobiernos y las exigencias patronales para no abrir un rendija porque donde se cuelen los trabajadores reclamando por el salario, contra los despidos y la defensa de sus derechos laborales. 

 Las tareas de la izquierda 

La elección ha mostrado el fuerte rechazo popular a Milei, y ha puesto de manifiesto una disconformidad también con el oficialismo: en la elección bonaerense más 5.600.000 electores (sobre un 14,3 millones) no fueron a votar, y casi 700.000 lo hicieron en blanco. En este cuadro el Frente de Izquierda –aunque que con menos votos que en 2021- renovó los dos diputados y fue la tercera fuerza en las dos principales secciones, que encabezaron Del Caño y nuestra compañera Romina Del Plá. Es una elección importante porque aparece con nitidez una expresión de izquierda e independiente del peronismo que pretenderá explotar su triunfo con la línea de “hay 2027”. 
 La derrota electoral del 7 de septiembre ha desnudado la precariedad del gobierno libertario y dado más fuerza a las luchas, por eso en defensa del Garrahan, de las universidades, de los jubilados, la conclusión es que hay ganar las calles, quebrar los vetos y abrir el camino para que irrumpan los reclamos populares que nacen del ajuste que impuso Milei. Es un impulso para la tarea central que tiene la izquierda que es organizar la intervención de los trabajadores y derrotar al gobierno y sus ataques, por eso ahora hay que ganar las calles en la lucha contra los vetos. Hay que desnudar y rechazar de plano la política de la oposición patronal, y sobre todo del peronismo, que maniobrará para que Milei siga haciendo su trabajo sucio. Es decir hay que preparar las condiciones de una rebelión popular frente al intento de descargar una vez más sobre los trabajadores el derrumbe nacional. 
 Y hay que ir a fondo en el llamado a votar al FIT-U en todo el país porque significa un reagrupamiento en torno a la única salida, una salida obrera y socialista, que parta del desconocimiento de la deuda usuraria y la ruptura con el FMI lo que significa terminar con el saqueo y sometimiento de décadas que han llevado a la Argentina a una crisis costosísima para la inmensa mayoría del pueblo; que significa nacionalizar la banca para impedir la fuga de capitales y utilizar el ahorro nacional en un plan de desarrollo de acuerdo a los intereses de la población trabajadora y no de la burguesía parasitaria; llevar los salarios al valor de la canasta familiar y las jubilaciones al 82% de la misma, prohibir los despidos y suspensiones y establecer el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, es decir, dar paso a los reclamos populares y terminar con el saqueo capitalista. 

 Eduardo Salas

miércoles, 10 de septiembre de 2025

Francia: Una gran crisis política envuelta en una crisis fiscal


El primer ministro francés, el centrista François Bayrou, ha recibido un rechazo a su pedido de “voto de confianza” en la Asamblea Nacional. Ese voto era la condición para presentar un ajuste de 44 mil millones de euros en el Presupuesto Nacional (unos 50 mil millones de dólares). La decisión de someterse al voto fue tomada en solitario, sin el acompañamiento del gabinete ni de Macrón. Por un momento, Bayrou creyó que contaría al menos con la abstención del partido socialista. En estas circunstancias, el pedido fue catalogado como “un suicidio” o “una apuesta loca”. Un colega de gabinete le espetó que propiciaba “una muerte en escena”. Más allá de estos gestos afrancesados, el Presupuesto de Bayrou contemplaba un aumento del gasto armamentista y excluía de mayores impuestos a las grandes compañías y a los altos ingresos (Le Monde, 9.9) 
 El endeudamiento del Estado francés asciende al 114% de su PBI; los títulos públicos de Francia cotizan por debajo de los de Italia y España, y empatan con Grecia. La prensa prevé que Francia deberá someterse a un acuerdo con el FMI. El líder de la bancada del Partido Socialista (PS), Boris Vallaud, expuso claramente esta cuestión: “en 2017, el déficit estaba por debajo del 3%. Hoy es superior al 5,2%. La protección social tenía superávit, ahora está en déficit y la deuda ha aumentado en un billón” (La Nación, 09/09). La elevación de la edad de retiro en dos años no sirvió para detener la crisis del Tesoro. Los intereses de la deuda se han convertido en el primer ítem del gasto público. 
 Macron se apresuró a anunciar que postularía a otro primer ministro a la brevedad, sin aludir a qué coalición de gobierno recurriría para que sea aprobado por la Asamblea. El Partido Socialista reclama la primacía para el recambio, sin clarificar el ajuste que está dispuesto a ejecutar. Rompería de ese modo el Nuevo Frente Popular, porque La Francia Insumisa pide la renuncia de Macron y la convocatoria a elecciones para Presidente. El NFP denuncia al “imperialismo ruso” y apoya la guerra de la OTAN. Marine Le Pen, de Rassemblement National (RN), desafió con un recorte “en serio”, que debería a alcanzar los 100 mil millones de euros, quitando “gastos tóxicos”, como definió al sistema de asistencia médica. El planteo le quita a la ultraderecha la máscara populista, que venía prometiendo mayores gastos sociales y hasta la reducción de los años de retiro a su nivel anterior. Es un viraje abierto hacia la gran patronal francesa y un guiño a la política de Macron en cuanto a la guerra imperialista contra Rusia. La crisis no es ‘francesa’ sino europea, porque Alemania y Gran Bretaña sufren, respectivamente, crisis financiera e industriales, y una política de guerra que buscan financiar con ajustes sociales extraordinarios (desmantelamiento de los programas residuales de pensiones, educación y salud pública). 
 La Francia Insuma (LFI) -el partido de Jean-Luc Melenchon- niega que siquiera exista una crisis de deuda, a la que considera un invento del gobierno para justificar el ajuste. Este recurso retórico le sirve para defender los gastos sociales en la carrera electoral. Desde el Partido Socialista hasta la propia Le Pen, ofrecen a Macron alternativas para alcanzar gobiernos de coalición o, como llaman en la política francesa, cohabitación –distinto signo político entre el Palacio Elíseo (Casa de Gobierno) y el Matignon (Parlamento).
 Emmanuel Macron ha rechazado la cohabitación; la intención es volver a repetir la maniobra de disolver la Asamblea Nacional para imponer el ajuste por decreto en el interregno hacia nuevas elecciones. Pero ese “juguemos en el bosque mientras el lobo no está”, se ve perjudicado en estos momentos por una ola creciente de huelgas y la realización de una jornada de lucha, el jueves 11, con la consigna “bloqueemos todo”.
 Alentados desde los chalecos amarillos hasta sectores ‘apolíticos’ o ‘anti políticos’, incluso de la ultraderecha, han sumado a La Francia Insumisa y otros sectores de izquierda, como el NPA o Revolución Permanente, así como varios sindicatos y las centrales sindicales (con exclusión de la CFDT y de FO). Habrá boicot al consumo, al comercio, al transporte; se van a “dejar de usar las tarjetas de crédito por un mes”, y “comprar masivamente boletos de avión para cancelarlos a último momento”. No existe una declaración política ni reivindicaciones. Será una jornada de choques con la policía. Un movimiento a la altura del impasse político francés.
 La “Intersindical” que aglutina a las ocho principales centrales obreras francesas, ha convocado a la abstención. Ha llamado a movilizar el 17 de septiembre. Desde las movilizaciones contra las reformas de pensiones, que escaparon al control de la burocracia sindical en el momento más álgido del conflicto, la presencia de la burocracia sindical en la calle se había desvanecido. 

 Joaquín Antúnez 
 09/09/2025

martes, 9 de septiembre de 2025

Israel ataca Qatar y ordena el desplazamiento de un millón de personas en Gaza


Paremos la barbarie sionista 

 Con el ataque aéreo de este martes 9 contra Doha, la capital de Qatar, el sionismo sumó un nuevo país –el sexto- a la nómina de naciones agredidas desde que inició su ofensiva en la Franja de Gaza en octubre de 2023, listado que incluye también a Palestina, Siria, Líbano, Irán y Yemen. La cacería alcanza, incluso, a las flotillas humanitarias, como revela el reciente atentado contra una de las barcas de Sumud, que intentan llegar al enclave costero.
 El bombardeo en Doha tenía como objetivo a un equipo negociador de Hamas que se hallaba en territorio qatarí y, si bien no habría logrado abatir a las cabezas de la organización, eliminó a cinco miembros del grupo y a un integrante de las fuerzas de seguridad locales. 
 Las autoridades qataríes desmintieron que la Casa Blanca les hubiera informado previamente de la operación israelí, como se creyó en un principio. Ese mensaje –dijeron- llegó cuando el lanzamiento ya estaba en curso. Washington no condenó el ataque, pero se desmarcó del mismo, tachándolo de “unilateral”. En un confuso discurso, la vocera Karoline Leavitt indicó que la agresión a una nación soberana no contribuye al logro de las metas israelíes y estadounidenses, pero celebró, a renglón seguido, el asesinato de los miembros de Hamas. 
 Estas declaraciones confusas tienen su explicación. La Casa Blanca es el principal soporte del genocidio del Estado de Israel contra el pueblo palestino, pero Trump también estableció una buena relación con Qatar, que oficia –junto a Egipto- como mediador ante Hamas. En su gira de mayo por Medio Oriente, el magnate arrancó del jeque qatarí, Tamim bin Hamad al-Thani, un compromiso de compra de 200 aviones (“el mayor pedido de aviones de la historia de Boeing”, según un exultante Trump) y de refacción de la base militar de Al-Udeid, donde están estacionados alrededor de 8 mil soldados yanquis. 

 Gaza arrasada

 El mismo día del ataque en Qatar, al menos 41 palestinos fueron asesinados en Gaza, siete de ellos mientras esperaban ayuda humanitaria. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenó a todos los habitantes de la capital del territorio costero –un millón de personas- que huyan de la ciudad y se apiñen en el sur del enclave. En las últimas 72 horas, al menos cinco edificios residenciales –de entre 10 y 15 pisos, hogar de 4 mil personas- fueron demolidos; los videos de estas explosiones son orgullosamente difundidos por los ministros sionistas. Las excavadoras arrasan los populosos barrios de Gaza, mientras el pueblo resiste, como puede, el desplazamiento. Se han registrado algunas concentraciones de hasta un centenar de personas, con banderas palestinas, bajo el lema “Nosotros no nos iremos” (Times of Israel, 9/9). Por ahora, según Netanyahu, solo 100 mil personas abandonaron el lugar. La ofensiva no es gratuita para el ejército israelí, que confirmó cuatro bajas en un ataque en las afueras de la ciudad. 
 Cuando parece que ya nada puede superar el horror al que está sometida la población de Gaza, el Estado israelí siempre saca un nuevo conejo de la galera. Tras las noticias sobre la hambruna y las masacres en los centros de reparto de asistencia humanitaria, vemos edificios enteros volando en pedazos y la puesta en marcha de un plan para reducir a escombros una urbe de un millón de personas.
 ¿Quién va a parar esto? Los gobiernos de Estados Unidos y Europa son cómplices. El pueblo palestino necesita el apoyo incondicional de los pueblos del mundo. 

 Gustavo Montenegro

lunes, 8 de septiembre de 2025

Eduardo Galeano, la palabra recta al corazón


En sus libros se preserva el pensamiento de este destacado escritor uruguayo que cumpliría hoy 85 años.

 Fue una amiga uruguaya, de esas a las que el tiempo ratifica cuál es el sitio en el que debemos militar, quien me ayudó a descubrir a Eduardo Galeano (3 de septiembre de 1940–13 de abril de 2015), un intelectual coterráneo suyo en el que no puede pensarse sin quitarse el sombrero, por la entereza de su postura y la lucidez de su intelecto. 
 Aunque sabía de su existencia, fue Patas arriba. La escuela del mundo al revés aquel libro que, prestado por ella, me mostró más de cerca a un hombre que les hablaba a sus lectores con la palabra recta al corazón, y denunciaba el desatino de un mundo –el de todos y cada uno de «los humanitos»– absolutamente extraviado, que vergonzosamente favorecía el bolsillo de los ricos, mientras «los nadies» eran cada vez menos tenidos en cuenta.
 Libro prestado al fin –que un día, felizmente, pude adquirir, gracias a la editorial Caja China, del Centro Onelio, y que dejó en mí una huella estrepitosa– no fue devuelto sin antes haber fichado muchos de sus textos, entre ellos, aquel que intertextualiza la novela de Lewis Carroll, y en el que, para referirse a los dislates del mundo actual, a Alicia «le bastaría con asomarse a la ventana». 
 No tuve en mis manos nunca su célebre trilogía Memoria del fuego, en la que magistralmente ofreció, desde la visión de los pueblos originarios, la génesis de nuestro continente; pero sí su conocido título Las venas abiertas de América Latina, publicado varias veces por el Fondo Editorial Casa de las Américas, de la Casa que sintió suya y de la que, dijo, al dejar inaugurado su premio literario en 2012, que «nacida de la Revolución Cubana, lleva más de medio siglo ayudándonos a vernos con nuestros propios ojos, desde abajo y desde adentro, y no con las miradas que desde arriba y desde afuera nos han humillado desde siempre». 
 En Las venas… consigue Galeano, refiriendo el juicio de Fernando Martínez Heredia, «una proposición innovadora del trabajo de conocimiento social. Se situó en medio de la entonces incipiente democratización controlada de la información, que conduce a ninguna parte, para darle un sentido y un filo». 
 El libro de los abrazos llegó hasta mí gracias a Ediciones La Luz, que lo publicó en 2016. ¡Qué decir de este libro, que abraza y abrasa, y en el que los relatos nos hablan de personas, como fuegos, «que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende»; o del niño que pidió ayuda a su padre, para mirar por primera vez el mar; ese que rinde honores a Vallejo, Neruda, Onetti, Arguedas…, y cuenta los sueños de Helena!
 Guardo también con celo la antología Úselo y tírelo, preparada por el propio Galeano, con textos «verdes», escritos «mucho antes de que la ecología se convirtiera en moda», en la que está la preocupación por el medio ambiente. Y otro en el que el autor, tal como refiere su contraportada, «acopia recuerdos –pavorosos muchos, tiernos otros, jocosos algunos, hermosos todos– de gente y situaciones que la máquina de la muerte de las dictaduras quisiera borrar para siempre». Se trata de Días y noches de amor y de guerra (ediciones Era), distinguido, al igual que La canción de nosotros, con el Premio Casa de las Américas. 
 Dejo para el final, de entre los textos suyos que poseo, Espejos, una historia casi universal, un libro que entendió como algo más que un proyecto delirante, en el que, en cerca de 600 textos breves, se propuso contar la historia de la civilización, con un fabuloso poder de síntesis. Inolvidable resulta la presentación que de este libro hiciera –en la sala Che Guevara de Casa de las Américas– Galeano, quien en la ocasión leyó algunos relatos del libro, en el que se hacen no pocas alusiones a Cuba, como parte de esa historia del mundo, que consiguió plasmar.
 Bien sabemos que la vida de Galeano no se limitó al periodismo y a la escritura, que sufrió cárcel y atropellos por su militancia ideológica de izquierda, que lo hizo desde muy joven, cuando iba de pueblo en pueblo para hablar de socialismo, que sufrió exilio, que con valentía denunció la ambición neoliberal. 
 Pero sabemos también que todo su ser está en sus libros, que son ellos los que preservan ya, para las generaciones venideras, el imprescindible pensamiento latinoamericanista y universal de un hombre que, a sabiendas de lo que hacía mejor, dejó dicho que pintaba escribiendo «por falta de talento para pintar pintando», y que escribía «para comunicarse con otros, para llegar a otros que van a ser mis amigos, aunque no los conozca todavía 

 Madeleine Sautié | madeleine@granma.cu
 2 de septiembre de 2025 23:09:12

domingo, 7 de septiembre de 2025

Netanyahu lleva su guerra de exterminio a la Ciudad de Gaza


La masacre en la capital de la Franja de Gaza no cesa. Con la infamia que los caracteriza, dos ministros israelíes, el de Defensa, Israel Katz, y el de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, compartieron en X un video donde se ve el derrumbe de la torre Mushtaha, de 14 pisos, ubicado en el oeste de Ciudad de Gaza, la capital de la Franja. El edificio linda con un campo de desplazados solo protegidos por carpas de tela. Al menos 18 palestinos, entre ellos siete niños, murieron durante la noche por ataques israelíes, según informaron fuentes médicas a Wafa, la agencia palestina de noticias (El País, 5/9). El sionismo ya asesinó a 64.300 gazatíes y herido a más de 162.000; se ignora el número de víctimas sepultadas bajo los escombros. Israel asesinó más de 19.000 niños en Gaza, a un ritmo de un niño cada 52 minutos. 
 En el video se puede ver el edificio que colapsa y una docena de jóvenes y niños que corren en el medio de la polvareda. Un rato antes, Katz había dicho una vez más que abrirían las puertas del infierno en Gaza y que la “respuesta necesaria” para Hamas es la “ocupación total, el aplastamiento completo y el fomento de una emigración masiva”. 
 Mientras cientos de miles de personas se refugian en edificios en ruinas y tiendas de campaña destartaladas, el ejército israelí asegura que controla el 40 % de la Ciudad y que recuperaron los cadáveres de 10 rehenes. 
 Las imágenes revisadas por la BBC indican que los intensos bombardeos y las explosiones han arrasado varios barrios en las últimas cuatro semanas. Las hileras de tiendas de campaña que habían surgido en la ciudad para dar cobijo a los palestinos desplazados por la invasión israelí también han desaparecido durante el último mes. 
 Según la ONU, más de 1,9 millones de habitantes de Gaza, alrededor del 90 % de la población, han sido desplazados. Cientos de miles habían regresado al norte de Gaza a principios de este año, durante el breve acuerdo de alto el fuego. 
 Los edificios de gran altura que rodeaban las tiendas de campaña también han sido destruidos, y los signos de actividad en las calles también han desaparecido. También se pueden ver marcas frescas dejadas por los vehículos del ejército israelí al pasar por zonas donde antes había edificios. 
 Al menos 370 personas han muerto por desnutrición en Gaza en los últimos dos meses; 131 son niños. “Lo más intolerable de este desastre provocado por el ser humano es que podría detenerse ahora mismo, la gente se está muriendo de hambre mientras los alimentos que podrían salvarles permanecen en camiones a poca distancia”, ha señalado Tedros, director general de la OMS. 
 Además, Gaza enfrenta una escasez deliberada de agua potable porque el gobierno de Netanyahu bloquea la entrada de insumos esenciales para tratar y distribuir agua, mientras millones dependen de camiones cisterna en condiciones inseguras. “La catástrofe sanitaria se agrava: nuestros equipos atienden más de 1 000 casos semanales de diarrea aguda y enfermedades dérmicas”, dice Médicos Sin Fronteras. 
 Sin embargo, Hamas divulgó horas después un vídeo en el que aparecen dos de los rehenes con vida, filmado en la misma ciudad. Y ratificó que está dispuesto a aceptar un acuerdo que contemple la liberación de todos los rehenes que quedan retenidos en Gaza a cambio de una serie de prisioneros palestinos, el fin de la guerra y la retirada de las fuerzas israelíes. El New York Times no descarta que “la guerra (sic) podría prolongarse hasta un tercer año” (5/9). 
 Mientras, el exterminio se lleva a cabo con la complicidad de los países de la Unión Europea que se pueden quejar en los foros internacionales o reconocer un estado palestino estilo Abu Mazen pero no cesan ni por un minuto de proveer armas a Israel.
 Simultáneamente, el colono y ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, dio a conocer una propuesta para la anexión de aproximadamente cuatro quintas partes de Cisjordania, donde viven aproximadamente 3 millones y medio de palestinos. El mapa que presentó Smotrich muestra a toda Cisjordania como parte de Israel, incluyendo Belén, el valle del Jordán y toda la zona rural palestina, mientras que solo seis ciudades palestinas -Jenin, Tulkarem, Nablus, Jericó, Ramala y Hebrón- aparecen marcadas como guetos aislados. 
 Smotrich afirmó que, si la Autoridad Palestina (AP) se opone a su plan, Israel «la desarraigará como hizo con Hamas». 
 El mismo día de la presentación de Smotrich, el ejército sionista detuvo a Tayseer Abu Sneineh, el alcalde de Hebrón, la ciudad palestina más grande de Cisjordania donde viven 800 000 palestinos. Desde la década de 1980, unos 500 colonos israelíes mesiánicos han impuesto su presencia en el casco antiguo de la ciudad. 
 El alcalde es miembro de Al Fatah y estuvo preso en Israel muchos años hasta que recuperó la libertad por un intercambio de prisioneros. Su detención se produjo pocos días después de que los medios de comunicación israelíes informaron que Netanyahu estaba considerando la creación de un «emirato» tribal en Hebrón, separado de la Autoridad Palestina. 
 Los palestinos de Jerusalén, por su parte, denuncian que avanza la judeización de la ciudad y que son detenidos apenas muestren la más mínima solidaridad con Gaza. 
 La limpieza étnica del sionismo abarca la totalidad de Palestina.

 Olga Cristóbal 
 06/09/2025

sábado, 6 de septiembre de 2025

Israel asesina niños que hacían cola para conseguir agua potable


Abajo el sionismo genocida y terrorista. 

 El intento del Estado de Israel por exterminar al pueblo palestino se manifiesta bajo formas cada vez más brutales: diez personas, entre ellas siete niños, fueron asesinadas por el gobierno sionista mientras hacían fila para conseguir agua potable en Al-Mawasi, en el sur de Gaza.
 Como parte de su plan de anexión total del enclave, el régimen sionista se ha propuesto desplazar a los palestinos forzosamente hacia el sur de Gaza, prometiendo poner en pie campos de concentración. Les dice que se trata de una “zona segura”. Pero en Gaza ninguna zona lo es. 
 El pueblo palestino ha sido llevado a una situación límite. El ejército israelí ha destruido la mayor parte de la infraestructura de Gaza, incluyendo escuelas y hospitales, y mantiene un bloqueo sobre la entrada de alimentos, combustible y medicamentos.
 Ya van más de 64.000 palestinos asesinados, mientras que más de 10.400 están encarcelados en Israel sufriendo todo tipo de vejaciones –muchos han muerto por falta de atención médica. 
 El ejército israelí ha bombardeado regiones que funcionaron como corredores humanitarios y dispara contra puestos de entrega de comida –asesinando a gazatíes. Ha provocado una hambruna, reconocida oficialmente por la ONU. Las muertes por desnutrición aumentaron exponencialmente; en agosto fallecieron 185 personas por esta causa –de las cuales un tercio eran niños. 
 El régimen sionista ha convertido en un infierno la vida de las infancias en Palestina. Según la ONU, 40.500 niños sufrieron lesiones y la mitad de ellos quedaron discapacitados. 
 En uno de sus informes se relata el caso de una niña de 14 años “con parálisis cerebral en silla de ruedas que, al huir con su familia de los ataques aéreos israelíes en Rafah, no tuvo más opción que empezar a gatear y le pidió a sus padres que corrieran sin ella, porque los estaba retrasando y poniendo en peligro sus vidas: ‘Déjenme aquí’, les dijo”. 
 Otro caso desgarrador es el de Abdullah Zakaria y su familia, que viven en el norte de Gaza. En una situación de salud extremadamente delicada –sufre de epilepsia y de una extraña enfermedad que afecta sus huesos, denominada exostosis múltiple hereditaria–, debe cuidar de sus padres; su madre está perdiendo la visión como consecuencia de la diabetes y su padre padece hipertensión. 
 Las Fuerzas Armadas sionistas atacaron este viernes la Torre Mushta, un edificio ubicado en el oeste de la Ciudad de Gaza –sobre la cual Israel está avanzando– que albergaba a cientos de palestinos desplazados. Cerca de allí se encuentra el campamento Kteiba, donde viven decenas de miles.
 Quienes denuncian este plan de exterminio son perseguidos por el sionismo de la mano de varios de los gobiernos capitalistas del mundo. En Estados Unidos, Trump ha puesto en marcha un plan para deportar estudiantes que apoyan la causa palestina. En Argentina, la Justicia procesó a la dirigente del Partido Obrero, Vanina Biasi, a pedido de la Daia. 
 Los trabajadores del mundo tenemos que apoyar la causa palestina porque se trata de la lucha de un pueblo contra sus opresores y el imperialismo. El viaje de la Flotilla Sumud para quebrar el bloqueo israelí es una expresión importantísima de un proceso de lucha a favor del pueblo palestino que viene creciendo en muchos lugares del planeta, como en Argentina, donde el sábado hubo una movilización de miles de personas. 
 Abajo el sionismo. Por una Palestina única, laica y socialista.

 Nazareno Suozzi

La introducción a los Grundrisse (Karl Marx)


jueves, 4 de septiembre de 2025

Trump y las tecnológicas tienen en la mira la billetera digital estatal de Brasil y las regulaciones a internet


La injerencia imperialista al servicio de las "Big tech"

 La excusa esgrimida por Donald Trump para sancionar a Brasil con aranceles del 50% se basa en reclamar contra el proceso llevado a cabo en ese país contra el fascista amigo suyo, Jair Bolsonaro. 
 Sin embargo, las sanciones coinciden con un reclamo que las grandes tecnológicas y las tarjetas bancarias le están haciendo a Brasil y que presentaron plasmado en un documento ante Donald Trump. 
 El documento fue elaborado por el Consejo de la Industria de Tecnologías de la Información (ITI), asociación que agrupa a empresas de métodos de pago, software, redes sociales, ciberseguridad, procesamiento de datos y centros de datos, entre otras. La organización cuenta con 81 miembros, entre ellos gigantes financieros como Visa y MasterCard, y grandes tecnológicas como Amazon, Google, Apple, Microsoft, Meta, IBM, Intel, Dell y Nvidia, entre otras (Infomoney 25, 21/08).
 El reclamo tiene que ver en primer lugar con Pix, la billetera virtual estatal que hoy utilizan más del 90 % de los brasileños, sin ningún costo para los particulares y, para los negocios, un costo mucho menor que el que tienen otras billeteras y las tarjetas de débito y crédito. Además, la acreditación del pago en Pix solo tarda tres segundos, frente a los dos días de las tarjetas de débito y los 28 días de las tarjetas de crédito.
 Pix es objeto de una investigación comercial abierta por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, el 15 de julio, por considerarla “práctica desleal”. 
 El Premio Nobel de Economía Paul Krugman, pondera a Pix y declaró que está desplazando aceleradamente tanto el efectivo como las tarjetas, porque, además, de ser gratuito, ofrece transacciones instantáneas. 
 El próximo lanzamiento del Pix será la posibilidad de pagar en cuotas, lo que dejaría a las tarjetas de crédito Visa y MasterCard casi fuera de competencia. 
 En el documento que le presentaron a Donald Trump, además de criticar a Pix, las empresas estadounidenses plantearon su alarma por las regulaciones, que incluyen políticas de moderación de contenidos en plataformas digitales, inteligencia artificial y centros de datos, así como las recientes amenazas del gobierno brasileño de gravar a las grandes tecnológicas. 
 Los índices señalan al Supremo Tribunal Federal (STF), a la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) e incluso al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. 
 Una de las quejas es por la sentencia del Supremo Tribunal Federal sobre el Artículo 19 del Marco Brasileño de Derechos Civiles para Internet, dictada en junio. Según el fallo, las grandes empresas tecnológicas podrían ser consideradas responsables del contenido publicado por terceros si no lo eliminan, incluso cuando se les solicita extrajudicialmente (ídem).
 Anteriormente, se consideraba que el Artículo 19 establecía que las plataformas digitales solo eran responsables del contenido de terceros si no cumplían una orden judicial de eliminarlo, según ITI. 
 Tras la sentencia del Supremo Tribunal Federal (STF), Anatel dictaminó que los sitios de comercio electrónico que venden productos de terceros -conocidos como marketplaces, como Mercado Libre, Amazon, Shopee, Magalu y otros- serán responsables de la publicación de productos irregulares. Esta responsabilidad incluye a las plataformas dedicadas exclusivamente a la publicidad o promoción de los artículos (Ídem). 
 El fallo en sí no solo es un ataque a los pulpos tecnológicos, sino que ataca a toda la economía en negro que se sostiene en las plataformas, incluido el delito organizado que circula por las redes. Con este criterio, las redes sociales son responsables de la circulación de pornografía infantil, por ejemplo, y los sitios de comercio electrónico están impedidas de ofrecer productos en negro que no cumplen con regulaciones ni pagan impuestos. 
 En estos días se están discutiendo nuevos proyectos de ley que regulan aún más a Internet. 
 El principal proyecto del gobierno determina que las plataformas de internet deben usar "mecanismos y sistemas para promover la detección y la inmediata indisponibilidad de contenido ilícito de terceros" cuando se trate de determinados delitos contra niños y adolescentes, actos de terrorismo, inducción al suicidio y a la automutilación, entre otros (Folha 13/08). 
 Las plataformas que incumplan esta determinación estarán sujetas a sanciones administrativas. Estas puniciones pueden ir desde una advertencia, pasando por una multa de hasta el 10% de la facturación del grupo económico en Brasil, hasta la suspensión del proveedor por 30 días. Podrá haber suspensión por tiempo indeterminado, tras orden judicial (ídem). 
 Para las empresas implica un costo considerable para el control de las publicaciones. En el mismo documento, ITI también destacó que Brasil es un mercado clave para las exportaciones estadounidenses de TI, habiendo generado un superávit comercial de casi 5.000 millones de dólares.
 Otra fuente de queja fue el Proyecto de Ley 2338/2023, que regula la inteligencia artificial (IA) en Brasil. Entre otras cosas, el proyecto de ley defiende los derechos de autor del contenido en línea extraído por las herramientas de IA de las grandes tecnológicas, establece normas más estrictas para su uso y para la remuneración de los autores, obligaciones que contradicen a las empresas estadounidenses. 
 Por último, otro gran problema para ITI son los intentos del Poder Ejecutivo y el Congreso de gravar a las grandes empresas tecnológicas. Como ejemplo, el ITI citó el proyecto de ley del diputado federal Guilherme Boulos (PSOL-SP) que establece la Contribución Social Digital (CSD), un impuesto sobre la publicidad digital que utiliza datos recopilados de los usuarios; y sobre la venta o transferencia de datos de usuarios (Infomoney 25).
 Más allá de ser un escollo en sí mismas para las tecnológicas, estas regulaciones representan un precedente que Brasil estaría dejando asentado para el resto del mundo, donde la vorágine de la nueva tecnología no ha dado tiempo aún a implementar regulaciones. 
 Las billeteras virtuales son un mercado en disputa en todo el mundo. En la Argentina la guerra se dio entre Mercado Libre y los bancos, y al Estado le están quitando el gran mercado del pago del transporte urbano y suburbano que antes monopolizaba con la SUBE. 
 En Brasil, el imperialismo norteamericano disputa el mercado de Pix, pero también actúa a la defensiva, en resguardo de los intereses de Visa y MasterCard. No se trata solo de un botín. Con las regulaciones se pone en cuestión la seguridad y la precarización de la economía en todos sus vértices. 

 Aldana González
 02/09/2025

miércoles, 3 de septiembre de 2025

La Riviera de Medio Oriente que impulsa Trump exige la expulsión de todos los palestinos y repoblar la Franja con extranjeros


En los últimos días, el ejército israelí activó el plan para acorralar en Mawasi a casi un millón de residentes de la ciudad de Gaza. Mawasi es un gigantesco campo de concentración que limita con el mar, en el sur. Presentado por el sionismo como “zona humanitaria”, la pequeña y árida zona costera está atestada de familias que huyeron cuando Israel aniquiló la ciudad de Rafah. Ya fue bombardeada varias veces, en julio de 2024 y en enero de este año. 
 La “ciudad campamento” carece de la posibilidad de producir alimentos y de agua potable, es una prisión a secas: Netanyahu ya afirmó que quienes entren allí no podrán salir excepto hacia el extranjero. 
 Muchos gazatíes deciden quedarse en su ciudad -sus testimonios están en las redes- y se desplazan de barrio en barrio huyendo de los bombardeos. Para forzar la expulsión, robots explosivos y aviones teledirigidos israelíes demuelen desde el fin de semana pasado barrios enteros de la que fue la capital del enclave. Hamás ha instado a los residentes a «no ceder a las amenazas y la intimidación de la ocupación» y a permanecer en sus hogares el mayor tiempo posible (TWP 30/8). 
 El Washington Post, este fin de semana, difundió un detallado plan del gobierno norteamericano para echar por la fuerza a los palestinos, darles una ridícula ayuda económica y, sobre las ruinas de Gaza, crear un «centro económico» controlado por Estados Unidos e Israel. Trump anticipó hace meses que quería convertir Gaza en la «Riviera de Oriente Medio» y que Estados Unidos la controlara. 
 El denominado «Fondo para la Reconstitución, Aceleración Económica y Transformación de Gaza (GREAT Trust)», “sustituiría a la población nativa de Gaza por una nueva mano de obra y turistas, al tiempo que se crearían complejos turísticos de lujo, ciudades de alta tecnología y zonas industriales”. 
 La propuesta, de 38 páginas, describe puntillosamente el mecanismo de la expulsión. Sugiere “reubicar temporalmente a los palestinos” en el extranjero o en campos de concentración “fuertemente protegidos” (sic) dentro de Gaza. 
 Cada palestino que se exiliara “voluntariamente” podría recibir 5.000 dólares, cuatro años de alquiler y un año de comida. Los propietarios palestinos (sic) recibirían “fichas digitales” para canjearlas por departamentos en nuevas «ciudades inteligentes» o para financiar su vida en otros países. 
 El Great Trust prevé la construcción de complejos turísticos de lujo a lo largo de la costa, ciudades inteligentes impulsadas por la inteligencia artificial, zonas industriales, un puerto y un aeropuerto. La construcción demandará un millón de puestos de trabajo que no podrán ser ocupados por palestinos sino solo por los nuevos habitantes. 
 Con todo descaro el plan informa el costo de la limpieza étnica: según el documento, expulsar a los residentes significaría un ahorro de 23 000 dólares por persona en comparación con internarlos en campos de concentración. 
 El plan fue redactado por los empresarios israelíes Michael Eisenberg y Liran Tancman -ex oficial de inteligencia-, con modelos financieros elaborados por Boston Consulting Group. Los mismos que diseñaron la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), un mecanismo criminal que, so capa de distribuir comida en cuatro puntos del sur de Gaza, en realidad es una trampa para que los palestinos se concentren “voluntariamente” en el sur. Los puntos de distribución fueron desde el primer día escenario de masacres, ejecutadas por mercenarios norteamericanos y soldados israelíes que disparan a mansalva contra famélicos que casi no se pueden sostener en pie.
 La “Riviera de Medio Oriente” se financiaría con inversiones del sector público y privado en lo que denomina «megaproyectos», desde fábricas de vehículos eléctricos y centros de datos hasta complejos turísticos de playa y apartamentos de gran altura. “Lo más atractivo”, dice el Washington Post, es que no requerirá financiación del Gobierno de Estados Unidos y por el contrario, “va a ofrecer importantes beneficios a los inversores”. 
 Israel transferiría «las autoridades y responsabilidades administrativas en Gaza al GREAT Trust en virtud de un acuerdo bilateral entre Estados Unidos e Israel» que «evolucionaría» hasta convertirse en una administración fiduciaria formal (TWP 31/8). 
 El borrador prevé inversiones finales por parte de países árabes que convertirían el acuerdo en una «institución multilateral». “Los funcionarios de la administración Trump han descartado como mera retórica pública la insistencia de los gobiernos árabes, en particular los del Golfo Pérsico, en que solo apoyarán un plan de posguerra que conduzca a la creación de un Estado palestino” (ídem). Israel mantendría «derechos generales para satisfacer sus necesidades de seguridad» durante el primer año del plan, mientras que casi toda la seguridad interna sería proporcionada por ciudadanos de terceros países y contratistas militares privados «occidentales» no especificados. 
 “Su papel disminuiría gradualmente a lo largo de una década, a medida que la «policía local» entrenada tomara el relevo”. Esta policía podría ser la que desde hace meses se está entrenando en Egipto, constituida por los esbirros de la Autoridad Palestina, gendarmes al servicio de Israel y Estados Unidos en Cisjordania. 
 El fideicomiso gobernaría Gaza durante un período estimado de 10 años, «hasta que una política palestina reformada y desradicalizada esté lista para tomar el relevo».
 El plan habla de la ubicación de Gaza «en la encrucijada» de lo que se convertirá en una región «proestadounidense», lo que dará a Estados Unidos acceso a recursos energéticos y minerales críticos, y servirá como centro logístico para el Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa. 
 La reconstrucción de Gaza comenzaría con la retirada de grandes cantidades de escombros y municiones sin detonar, que se financiarían confiscando el 30 % del territorio, que es propiedad fiscal, y pasarían a pertenecer al fideicomiso. 
 Eso es «lo más grande y lo más fácil. No hay necesidad de preguntar a nadie», señaló Tancman en el margen de un documento de planificación del fideicomiso al que ha tenido acceso The Post. 
 La costa occidental de Gaza se reservaría para la «Riviera Trump de Gaza», que contaría con «resorts de primera categoría» y la posibilidad de islas artificiales similares a las construidas frente a la ciudad de Dubái, en los Emiratos Árabes Unidos. 
 En el centro del enclave, entre los complejos turísticos costeros y la zona industrial se construirían edificios de apartamentos de hasta 20 plantas en seis u ocho «ciudades planificadas dinámicas, modernas e inteligentes, impulsadas por la inteligencia artificial». 
Las zonas de uso mixto incluirían «residencias, comercio, industria ligera y otras instalaciones, como clínicas y hospitales, escuelas y más», intercaladas con «zonas verdes, incluyendo terrenos agrícolas, parques y campos de golf». 
 Los cálculos incluidos en el plan prevén un rendimiento casi cuádruple de una inversión de 100 000 millones de dólares al cabo de 10 años, con flujos de ingresos «autogenerados» continuos.
 Hay un obstáculo al reino de los Power Point en Washington. Son los palestinos como Abu Mohamed, de 55 años que habló el sábado por WhatsApp desde la ciudad de Gaza. Dijo que, a pesar de la catastrófica situación, nunca se iría. «Ahora estoy viviendo en una casa parcialmente destruida en Khan Younis», explicó. «Pero podríamos renovarla. Me niego a que me obliguen a irme a otro país, sea musulmán o no. Ésta es mi patria». 

 Olga Cristóbal
 02/09/2025

martes, 2 de septiembre de 2025

lunes, 1 de septiembre de 2025

Gaza: Del campo de concentración a la deportación en masa


El ejército sionista declaró el viernes a la Ciudad de Gaza zona de combate e informó que habían iniciado “las operaciones preliminares y las etapas iniciales del ataque contra la Ciudad”, y que operaban “con gran fuerza en las afueras de la ciudad". 
 Con la expulsión del millón de residentes de la capital gazatí, más de dos millones de gazatíes quedarían arrinconados en menos del 11 % del territorio, sin agua, sin alimentos y sin la menor posibilidad de conseguirlos (el ejército prohibió incluso que pesquen y entren al mar). La prisión a cielo abierto, como se llamaba antes a Gaza, se transformaría en un campo de concentración de las mismas características. No sería una nueva residencia, sino el método para expulsar del todo a los palestinos de la Franja. Sería la operación de deportación más grande desde el nazismo, pero completamente conforme a la misma operación que Trump ha impuesto en Estados Unidos. La opción será: deportación o muerte por inanición. Ha quedado descubierta, así, la intención final del control humanitario impuesta por el estado sionista.
  Antes de la invasión sionista, la Franja de Gaza, con una extensión de 365 km2 era descripta como uno de los territorios con mayor densidad de población del mundo. Hasta hoy, los gazatíes tenían prohibido acceder al 86 % de ese territorio, declarado zona de combate por Israel, y por lo tanto cualquiera que lo pisara podía ser asesinado. Eso significa que estaban hacinados “de manera antinatural e insalubre en menos del 14 % del territorio”, según cálculos de la oficina de la ONU para la coordinación de los asuntos humanitarios (OCHA). El porcentaje incluía algunos territorios en el sur y en el centro de la Franja, además de Ciudad de Gaza y algunos núcleos urbanos de su alrededor. 
 Todo Gaza es zona de combate, incluidas las áreas donde Israel ordena que se desplacen. En esas zonas “seguras” ya no entran más tiendas de campaña y están superpobladas, lo que hace imposible la implementación de los servicios básicos necesarios para abastecer a un millón adicional de personas” (Haaretz 29/8). Los soldados, además, disparan contra los seres vivos solo porque se mueven.
 Los ataques israelíes contra la ciudad de Gaza y los alrededores se intensificaron durante la noche, con explosiones en el barrio oriental de Zeitoun y fuertes ataques cerca de Beit Lahiya. Imágenes publicadas en redes sociales muestran enormes explosiones y columnas de humo que se elevan desde los barrios de Zeitoun y Sabra.
 “Las autoridades israelíes anuncian la destrucción de Ciudad de Gaza porque ese es su plan, no por intimidar o meter miedo”, afirma Yehuda Shaul, cofundador de Breaking The Silence, una agrupación de exsoldados israelíes que denuncia los crímenes de guerra de su ejército en los territorios palestinos: “Si no los frenamos van a eliminar la ciudad de Gaza como ya hicieron que Rafah o Yan Yunis”, afirma. 
 Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) Israel ya destruyó el 94 % de los hospitales y asesinó al menos 1.581 trabajadores de la salud, sumados a otros 360 que está desaparecidos. El lunes 25, un bombardeo contra el hospital Nasser dejó una veintena de médicos, trabajadores de la salud y seis periodistas muertos, y decenas de heridos. 
 A partir del 6 de agosto, el ejército israelí destruyó más de 1.500 edificios. Los gazatíes informan de una demolición a gran escala con ataques aéreos, vehículos con explosivos que detonan a distancia, y excavadoras que arrasan barrios enteros y centros de desplazados para provocar la huida en masa de los habitantes. Defensa Civil recibe constantemente llamadas de personas atrapadas en los dos barrios, pero no puede llegar hasta ellos debido a los intensos bombardeos. 
 Abdulwahhab Ismail evacuó su barrio el martes después de que varios edificios fueran detonados por robots explosivos. “El ejército israelí envía los robots cerca de nuestras casas y los deja detenidos para aterrorizarnos”, dijo. “El ejército no los detona de inmediato, sino que espera a que el miedo nos empuje a huir. Cuando la gente no se va, los hacen explotar, aunque haya familias y niños en la zona”. La deportación por medio del terror. 
 Los «robots» descritos por Ismail son probablemente los obsoletos modelos M113 APC del ejército israelí, que han sido reacondicionados con explosivos y detonados a distancia cerca de edificios durante toda la guerra”, explica Mondoweiss (29/8). 
 “Antes, el ejército solía volar uno o dos edificios con los robots. Ahora destruyen docenas de edificios a la vez. Los robots y los aviones de combate trabajan juntos para destruir todos los lugares de la ciudad de Gaza”, describió Ismail, que dijo que él y su familia no abandonarán la ciudad de Gaza, ya que no pueden permitirse el transporte para desplazarse al sur y conseguir una tienda de campaña allí, y tampoco pueden desplazarse a pie. 
 Este viernes trascendió una carta de la periodista Rasha Abu Jalal, miembro permanente del jurado del Premio Anual de la Casa de la Prensa. Así comienza: “Nos negamos a movernos hacia el sur. Hemos tomado nuestra decisión. Como tantos otros palestinos en Gaza, he terminado en una tienda de campaña, el símbolo perdurable del desplazamiento. Estoy acampada sobre los escombros de la que fue mi casa, con mi esposo y mis cinco hijos en el oeste de la ciudad. La despiadada maquinaria militar israelí nos acosa, cada día más cerca, y no podemos hacer nada. Pero no nos iremos de aquí”. 
 Mientras avanza el exterminio, el miércoles pasado Donald Trump se reunió con su yerno, Jared Kushner, y con Steve Witkoff, enviado especial yanki para Medio Oriente, para pensar en “el día después” de Gaza. Los tres multimillonarios gracias a la especulación inmobiliaria persisten en el proyecto de convertir Palestina en una nueva “Riviera”. El conjunto de los gobiernos de la UE ha sido perfectamente informado de este propósito, lo mismo que Turquía, un antiguo mecenas de Hamas. Le dan el apoyo político a la deportación, que canjean por el apoyo de Trump a la instalación de tropas europeas en Ucrania. Putin y Xi Jing Pin han sido anoticiados también; en el tablero de la diplomacia internacional, la deportación en masa se ha convertido en “un derecho adquirido”. La izquierda democratizante internacional todavía no lo ha reconocido; para ella solamente existen diversas guerras locales. 
 El imperialismo ha establecido el crimen de guera y la deportación en masa como nuevo método de gobierno –es el norte fascista de la guerra imperialista-. 

 Olga Cristóbal 
 31/08/2025