sábado, 5 de julio de 2025

El fallo buitre por YPF, una radiografía del saqueo de Argentina


La trama de una estafa al país por el capital imperialista, en la que tienen sus huellas dactilares los capitalistas locales y todos sus gobiernos. 
 Solo una movilización antiimperialista de los trabajadores puede terminar esta rapiña.

 El fallo del tribunal de Nueva York que ordena entregar el 51% de las acciones de YPF a un buffet de abogados buitre es la coronación de uno de los capítulos más infames del saqueo de la Argentina por el imperialismo, los capitalistas criollos y sus gobiernos. Milei le echa la culpa al "inútil soviético" de Kicillof para presentarlo como el resultado de un estatismo negligente, cuando por el contrario es una muestra del carácter buitre del capitalismo argentino.
 Toda la trama que termina en este juicio es una estafa monumental, en la que dejaron sus huellas digitales los gobiernos capitalistas de todos los colores que se alternaron en las últimas décadas . 
 La demanda alega que cuando el Estado argentino expropió el 51% de las acciones de YPF que estaban en manos de la española Repsol, en 2012, se incumplió un estatuto que ordenaba compensar por igual al resto de los accionistas. Esa norma, alevosamente inconstitucional, pretendía bloquear toda posibilidad de intervención estatal en la petrolera que rige la industria energética en el país. De respetarse se hubiera duplicado la usura que pactó el gobierno de Cristina Kirchner con Repsol en 2014, con Axel Kicillof como ministro emisario, fijando una indemnización de 8.900 millones de dólares (si contamos los intereses de los bonos con que se pagó) a pesar del vaciamiento perpetrado por el pulpo español y los pasivos ambientales con que dejó a YPF. 
 El "damnificado" sería el Grupo Petersen, de la familia Eskenazi, que en aquel momento controlaba el 25% de las acciones de la compañía, adquiridas por medio de un fraude concertado para terminar de vaciar la petrolera. Fijémonos.
 Los Eskenazi son un exponente del empresariado que hizo buenos negocios con el remate de las empresas públicas en los '90, cuando entre otras se quedaron con el Banco de Santa Cruz durante la gobernación de Néstor Kirchner, quien por entonces desde la provincia petrolera apoyaba también la privatización menemista de YPF. Años después, el mismo Kirchner impulsaba desde la presidencia la “argentinización de YPF”... para que los Eskenazi se hicieran con el 25% de la compañía sin poner un solo peso. 
 Para eso, los Eskenazi crearon en España las firmas Petersen Energía y Petersen Inversora, dos empresas fantasma sin activos ni actividad. Compraron las acciones de YPF gracias a un préstamo de un consorcio bancario y de la misma Repsol, que ni siquiera le pidieron garantías porque acordaron que se repagaba con el giro de utilidades de la propia empresa. Una maniobra fraudulenta por la cual entre 2008 y 2011 se repartieron entre ambos grupos empresarios dividendos por casi 6.000 millones de dólares, a pesar de que las ganancias fueron de unos 4.000 millones. 
 Sin reinversión alguna, YPF fue sobreendeudada (su pasivo saltó de 3.000 a 9.000 millones de dólares) mientras la producción de petróleo cayó 21% y la de gas un 10%, las reservas netas se desplomaron un 24% y la exploración tocó el punto más bajo de su historia. El país, mientras tanto, caía en un descomunal déficit en su balanza energética debido a la necesidad de importar combustibles. 
 En aquellos años, Enrique, Sebastián y Matías Eskenazi eran vicepresidente, CEO y director de la petrolera respectivamente, y cobraban millonarias bonificaciones extrasalariales que no eran aprobadas por la asamblea de accionistas. Luego de la expropiación a Repsol la administración prohibió el giro de dividendos y el Grupo Petersen se declaró en quiebra por no poder afrontar las deudas con los bancos extranjeros. En 2015 vendió el derecho a litigar a un estudio de abogados inglés, Burford Capital, por 15 millones de dólares (menos del 0,1% del monto fijado ahora por el fallo de la jueza neoyorquina Loretta Preska). 
 Burford es un fondo de cobertura (hedge fund), lo que significa que es un buffet de abogados caranchos que hacen negocios con la compra de derechos de litigio de empresas quebradas para después cobrar los juicios. De hecho, vendiendo parte de esos derechos ya multiplicó por 20 su "inversión" inicial en este caso. Es análogo a lo que hacen fondos buitre que compran títulos de deuda defaulteada que valen centavos para exigir después el pago total. Los argentinos ya conocemos esta carroña.
 Es un secreto a voces que entre los que se asociaron a Burford en este megaestafa hay varios empresarios argentinos. Una prueba es que parte de la sentencia sería cobrada por el fondo buitre Eton Park Managment, socia de Pampa Energía en el negocio con las privatizadas energéticas, incluidos enjuagues como la compra fantasma de la empresa Iecsa al entonces presidente Macri y su primo Ángelo Calcaterra. Usó para eso la plata que cobró del fallo de Thomas Griesa (precursor de Preska), que obligó a pagarle casi 10.000 millones de dólares a un puñado de fondos buitre que no ingresaron a los canjes de deuda de los Kirchner. 
 Burford supo aprovechar los tiempos políticos. Inició sus acciones legales cuando Cristina y Kicillof ya ensayaban su política de “vuelta los mercados”, que incluía el pago de todas las sentencias contra Argentina en los tribunales internacionales del Ciadi -que insumieron 1.000 millones de dólares durante los últimos años del mandato de CFK. Como todavía hoy tenemos a un gobierno cuya estrategia se reduce a lograr acceder al mercado de crédito internacional, podemos descontar que la apelación de Milei a este fallo solo busca ganar tiempo y finalmente negociar el pago multimillonario mediante una nueva megaemisión de bonos de deuda.
 Lo dicho permite ver que la política de intentar complacer al capital financiero internacional es como un barril sin fondo, y que el saqueo del país por estos buitres es lo verdaderamente inviable. No el "sovietismo", sino el estatismo capitalista. Por eso en solo una semana el "market friendly" Milei vio cómo el JP Morgan le bajó el pulgar a la bicicleta financiera con bonos de deuda y el Morgan Stanley mantuvo la peor calificación para la inversión en acciones argentinas. Ahora, con el fallo buitre, se recrudecen las dudas sobre la capacidad de pago de los vencimientos de deuda, y además se complican operaciones de endeudamiento corporativo como la que iba a financiar el oleoducto Vaca Muerta Sur para exportar crudo. 
 Esta estafa es el corolario lógico de la "renacionalización" trucha de YPF por el kirchnerismo, que mantuvo a la compañía como sociedad anónima que cotiza en Wall Street y se asoció a la yanqui Chevron para impulsar el negocio de Vaca Muerta. Hoy los habitantes del país pagamos el triple por calefaccionarnos y la nafta a precio internacional, mientras un puñado de pulpos hizo grandes negocios exportando petróleo. Por esa orientación social, y cuando su estrategia es que el gran capital los vaya a buscar cuando fracase el experimento Milei, el peronismo ni insinúa la necesidad de una movilización popular contra esta intromisión buitre de un juzgado de Nueva York que ni siquiera tiene competencia en el asunto. 
 Solo la clase obrera tiene un interés en combatir este saqueo, y puede impulsar una movilización antiimperialista del pueblo argentino para impedir que se consume esta nueva estafa, reclamar la nacionalización integral de la industria energética en función de las necesidades del país, y en definitiva pelear por la ruptura con el capital financiero internacional que hunde a la Argentina en un espiral descendente de devaluaciones, defaults, tarifazos y empobrecimiento.

 Iván Hirsch

Los jerarcas del Opus Dei denunciados por trata de mujeres para servidumbre


43 víctimas denunciaron a la organización del ala más oscurantista de la Iglesia Católica. 

 La Fiscalía argentina imputó al sacerdote Mariano Fazio, segundo al mando del Opus Dei, por reducción a la servidumbre y trata de personas en una causa que involucra a otros jerarcas. Otra muestra del carácter barbárico de esta institución, que posee vínculos importantes con el mundo político y empresarial en Argentina y otros países. 
 La investigación judicial de los hechos, ocurridos en el Instituto de Capacitación Integral en Estudios Domésticos (Icied), comenzó en 2022 tras las denuncias de 43 víctimas durante el año anterior; la acusación se formalizó en 2024. La causa está a cargo de la Procuraduría contra la Trata de Personas y la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal 3. 
 Inicialmente, los acusados fueron jerarcas que dirigieron la delegación argentina del Opus entre 1991 y 2022. Fazio es el principal colaborador de Fernando Ocáriz, prelado (máxima autoridad) de la institución, y el primero en la línea sucesoria. El infierno del Icied, que funcionó entre 1973 y 2017 -fue cerrado por el Ministerio de Educación bonaerense-, ha sido relatado por Claudia, una de las víctimas, en un documento. 
 Las 43 mujeres, pertenecientes a familias trabajadoras-rurales pobres y católicas, fueron reclutadas por el Opus Dei cuando eran menores de edad con la promesa de tener un hogar, ir a la escuela y acceder a un trabajo. Finalmente, trabajaron gratis durante décadas como empleadas domésticas para satisfacer las demandas de los miembros varones del Opus.
 Claudia contabilizó veintidós años y seis meses de servidumbre en el Icied. Secó miles de vasos, limpió pisos de rodillas, planchó y fregó sotanas innumerables veces, y cocinó para hombres de la élite vinculados al Opus (empresarios, políticos, jueces, académicos, terratenientes). En los casi diez mil días que trabajó, “rezó, se flageló y besó el piso al sonar el despertador, cada mañana a las 6, diciendo: te serviré” (ElDiarioAr, 29/6). 
 Las mismas penurias sufrieron otras 42 mujeres. Trabajaban desde las 6 am hasta altas horas de la noche bajo un régimen opresivo. El adoctrinamiento y la manipulación ideológica eran la norma. Bajo amenaza de castigo, debían aceptar la obligación de castidad, la ruptura de lazos familiares y sociales, y revisiones periódicas de salud que incluían medicación psiquiátrica (El País, 3/7).
 Además, no tenían acceso a medios de comunicación. Las autoridades del Icied controlaban las cartas que recibían: si anunciaban la muerte de un familiar, las ocultaban durante meses para evitar visitas; otras simplemente se descartaban. Una de las víctimas declaró en abril que sirvió directamente a Fazio. 
 El Opus Dei ha negado los cargos y pidió que se permita dar “su versión de los hechos” a los implicados. Mientras tanto, como era de esperarse -por su historial en la vulneración de derechos y la defensa de curas abusadores-, el Vaticano ignora las denuncias.

 La sotana, la política y el dinero 

El Opus Dei es una facción derechista de rasgos sectarios que pertenece a la Iglesia Católica. Fue fundada en 1928 por el sacerdote español Josemaría Escrivá de Balaguer, canonizado en 2002 por Juan Pablo II -Francisco beatificó a Álvaro del Portillo, su sucesor. Opera como una logia; en su seno hay jerarquías e impera el secretismo, y muchos de sus miembros pertenecen a la élite capitalista. Solo se sabe si alguien es del Opus cuando trasciende, pues no hay actas públicas. 
 Durante la Guerra Civil española, el Opus apoyó al bando fascista de Franco. Balaguer creía que los republicanos estaban controlados “por una camarilla de judíos, masones y comunistas empeñados en socavar a los nacionalistas y a la Iglesia” (Perfil, 15/12/2014). Algunos miembros del régimen franquista pertenecían al Opus. 
 Aprovechando sus vínculos con el franquismo, Balaguer logró expandir la organización usando los mismos métodos que Fazio y su séquito: reclutamiento de jóvenes engañados para ingresarlos a la organización, a la que entregaban sus salarios y herencias. Actualmente, los miembros célibes ejercen profesiones bien remuneradas y están obligados a ceder todo su dinero a la organización. 
 El Opus considera que el rol de la mujer debe reducirse al de ama de casa, prohíbe los anticonceptivos a los matrimonios, predica entre la juventud que el sexo prematrimonial es pecado y obliga al celibato a los solteros. A algunos miembros les colocaban un anillo de púas apretado en las piernas para “reprimir el deseo”. 
 “Las prácticas de autolesión, las técnicas agresivas de reclutamiento, la segregación de sexos en sus centros residenciales y de estudios, además de los informes de exmiembros a quienes se prohibía el contacto con sus familias, contribuyeron a la percepción de que el Opus era más una secta que una institución, pese a contar con la bendición del Papado”, señala Perfil (ídem). Los miembros de élite del Opus viven en comunidades cerradas y segregadas, actuando como células clandestinas en ciudades de todo el mundo. Su objetivo es extender su influencia entre ricos y poderosos, según el periodista Gareth Gore, autor de un libro que trata sobre los chanchullos empresariales del Opus. 
 Y así lo demostró la realidad. El presidente del Banco Popular español fue Luis Valls Taberner, miembro del Opus. La organización tuvo entre sus filas a otros banqueros españoles y a un presidente de las cajas de ahorro. Desde su posición, facilitó que un comerciante de vino se convirtiera en dueño de un holding multinacional, en una movida en la que se vieron involucradas empresas fantasma. Una versión a mayor escala del kirchnerista Lázaro Báez. El Opus, claro, se benefició de esto. 
 “El propósito de la Sindicatura era presuntamente emplear su dinero para crear redes de reclutamiento y explotación de niñas en países como Nigeria, Filipinas, Australia, Bélgica, Francia y Argentina, entre otros. Hasta cien millones de euros anuales se desviaban del banco a través de esa red”, señala Gore. El Banco Popular fue llevado a la bancarrota.
 Sus negocios se extendieron a Europa (Reino Unido, Suiza, etcétera) y América Latina (Argentina, Chile, etcétera). En Argentina, el Opus Dei es dueño de la Universidad y el Hospital Austral. Además, tuvo lazos con Gregorio Pérez Companc, que giró grandes sumas a la organización, y con Jorge Neuss, cuya familia está vinculada a Santiago y Francisco Caputo. En pleno 2000 de crisis, Neuss donó al Opus un predio de casi 5.000 hectáreas en Miramar y le construyó una mansión. 
 “Ninguna institución del Opus Dei tiene nombre religioso: Los Molinos, Universidad Austral, Universidad de los Andes (Chile), Universidad de Montevideo (Uruguay) o la Universidad de Navarra (España)”, señaló la periodista Paula Bistagnino. El Opus también tuvo vínculos con la dictadura de Videla. El Icied funcionó cerca de Campo de Mayo, el mayor centro de tortura, y obtuvo fondos gracias al militar Osvaldo Cacciatore, que estaba a cargo de la intendencia de Buenos Aires. 
 Gustavo Béliz, exfuncionario de Menem, Néstor Kirchner y Alberto Fernández, cultivó relaciones con el Opus. Jorge O’Reilly, miembro de la organización, egresado de la misma escuela que Mauricio Macri y desarrollador inmobiliario en Tigre, se alió con Sergio Massa durante su intendencia y fue su nexo con la embajada estadounidense (Revista En Defensa del Marxismo, 2023). Manzur, que obligó a una niña de 11 años a parir tras haber sido abusada y solicitar el derecho a la interrupción legal del embarazo y uno de los dirigentes favoritos de Cristina Kirchner -fue su ministro de Salud-, es un agente del Opus. También son conocidos los lazos del macrismo con la organización. Milei intentó colocar como miembro de la Corte Suprema a Manuel García-Mansilla, hombre del Opus Dei. Y la lista continúa. Ningún partido capitalista ha roto con esta lacra. 

 Nazareno Suozzi

martes, 1 de julio de 2025

Tras Irán, la gusanera de Miami pide a Trump bombas contra Cuba


Cumbre de la OTAN en La Haya: otro hito de la guerra mundial


El discurso proferido por Trump, al fin de la reunión de la OTAN, señalaba repetidamente los logros de la diplomacia americana y cómo los nuevos acuerdos entre los miembros de la alianza militar serian un hito (“milestone” en inglés) por la seguridad de sus ciudadanos. De un lado propaganda interna para reforzar su apoyo político, luego un comienzo de mandato borrascoso; del otro, propaganda externa para instilar la idea de que los intereses de Estados Unidos sean coincidentes con los intereses de la “civilización occidental” (Milei diría “judeo-cristiana”) o, más prosaicamente, de los países europeos de la OTAN. 
 Como señaló una periodista presente en la sala del discurso, Trump abandonó (“given up”) el supuesto objetivo de una política diplomática americana “aislacionista” y de no intervención militar en el extranjero, al mismo tiempo que su sueño de imponer en pocos días un acuerdo de paz en Ucrania quedó frustrado y todo indica que quedará frustrado por bastante tiempo. El mismo Trump lo expresó con una torpeza, habiendo relatado una llamada donde Putin le preguntaba si necesitaba una “ayuda con Irán” y donde la respuesta sarcástica fue “me podés ayudar con Rusia”. La conversación señala emblemáticamente que Putin anhela un compromiso imperialista con Trump para gestionar el mundo, utilizando sus influencias diplomáticas y su capacidad militar; también expone los limites insalvables de esa política “multipolar”, dado que Trump no logra llegar a un acuerdo en Ucrania en cuanto quiere imponer a Putin una “victoria mutilada” –expresión acuñada por D’Annunzio luego de que Italia no obtuvo lo esperado en la primera guerra, a pesar de su participación en el bando de los ganadores y a pesar de las victimas sin precedentes-. Una Rusia siempre más sostenida militarmente por la industria china (Enabling Russia’s War, The Economist, 21/06/25).
 Así que la pregunta oportuna es: ¿es una verdadera victoria la de Trump? A primera vista parece indudable que Estados Unidos logró imponer un mayor gasto militar de los aliados para beneficiar su balance público y un mejor uso de sus recursos militares. Un aumento del 2 % del PBI al 5 % total, entre gastos militares (3,5 %) y gastos infraestructurales (1,5). En la última década el porcentaje de inversiones militares americanas sobre las inversiones totales de la OTAN bajaron del 73 % al 63 %, caída aún más significativa cuando se considera el 85 % del año 2010. Los países de la OTAN casi duplicaron su gasto militar (de 250 a 430.000 millones de dólares), mientras Estados Unidos lo subió de 90.000 millones. Ese menor gasto americano en términos relativos permite a Trump reducir sus gastos para “proteger” a Europa y liberar recursos y militares para su política de guerra hacia China (los militares yankees en Europa suman 80.000 efectivos). Además, el crecimiento repentino del gasto militar -o sea, de la demanda en ese sector- resulta incapaz de ser sustentado con la producción europea que ve una escasa integración de los capitales industriales en el sector militar; así que probablemente la industria americana se vea beneficiada por una mayor venta de sus bienes militares (el mismo Trump, en el discurso, señaló descaradamente que “hopefully” (afortunadamente) los medios militares y los misiles sean americanos porque funcionan “very well” (muy bien). 
En una segunda mirada, la victoria es mera propaganda, porque todavía hay que constatar cuál será el efectivo aumento de los gastos por los países europeos y el desarrollo de la Unión Europea como polo imperialista y sus relaciones con Estados Unidos. 

 “Parenti serpenti, cugini assassini, fratelli coltelli” 

El tema de fondo que ese acuerdo no puede ocultar son los intereses conflictivos entre Estados Unidos y la Unión Europea, o mejor dicho, el eje Francia-Alemania. Con la guerra en Ucrania Biden rompió la nueva Ostpolitik de Merkel, un eje económico donde Rusia abastecía la industria alemana de energía barata que luego exportaba sus bienes instrumentales a China y Rusia y sus bienes de consumo a Estados Unidos. Al mismo tiempo se beneficiaba de la OTAN para tener un escaso gasto militar que le permitía tener menores impuestos y un mayor gasto social. Ese atraso del imperialismo alemán y francés en términos de fuerza militar y de integración de los ejércitos significó una subordinación política en la gestión y en el comienzo del conflicto ucranio (Macron de hecho logró un acuerdo con Putin antes del estallido de la guerra que fue rechazado por Biden). Y el conflicto determinó la crisis industrial y fiscal (y en el futuro monetaria) de la Unión Europea, con Alemania a la cabeza de esa crisis económica. 
 El imperialismo europeo está muy consciente de que una reversión de la crisis pasa por la formación de una fuerza militar europea unificada, condición necesaria para la unificación política de la UE y base de apoyo para sus miras imperialistas (sea o no factible ese proyecto franco-alemán), como es muy consciente de que el camino de ese desarrollo imperialista será constelado por luchas de clase profundas. En su forma ideológica Draghi lo expresó así: “para defender nuestra libertad tenemos que apagar los acondicionadores de aire… tenemos que hacer sacrificios”. Lástima que los sacrificios reales consisten en la matanza social que sufrió Grecia en la pasada década, con la reaparición de la malnutrición infantil y la desocupación masiva; algo más que tener calor en el verano. Eso implica una secuela de crisis políticas y de rebeliones populares en cada Estado de la Unión Europea. 
 La Unión Europea, en el medio de ese marasmo, tiene que enfrentar las tarifas americanas que apuntan a obtener un alineamiento europeo con los propósitos diplomáticos y militares de Trump, con una política muy agresiva que apunta incluso a determinar las leyes europeas hacia la producción industrial y su impacto ambiental, en favor de los intereses de Exxon y de las empresas americanas (Wall Street Journal, 28/06). Trump utilizó la amenaza tarifaria para obtener el aumento de los gastos militares al 5 % del PBI, así como hizo emerger Meloni, por la negativa, afirmando en la cumbre de la OTAN “el target del 5 % y una zona de free trade entre las dos orillas del Atlántico son dos caras de la misma moneda” (Corriere della Sera, 27/06). Al mismo tiempo “Daddy” Trump apoya los partidos “soberanistas” en la misma forma que apoyó el Brexit en 2016, buscando abiertamente una Europa fragmentada y sin autonomía económica y militar. Es llamativo que el apodo antes citado -”Daddy”, papito en inglés- haya sido utilizado por el jefe de la OTAN, Mark Rutte, exprimer ministro de Holanda. Rutte -que por su historia representa el imperialismo europeo y que espera una alianza estable entre la UE y los Estados Unidos- no se enteró de que su “Daddy” es un Cronos que quiere comerse a los hijos.

 Conclusión

 Llamativamente un articulista de The Economist (“Why Europeans won’t fight”, 21/06) señala como “problema” la tendencia al pacifismo de los jóvenes y de las masas trabajadoras. “Los europeos son orgullosos de sus formas pacíficas”. “Atraer los jóvenes a una carrera que implica ser disparado nunca fue fácil”. Buscando una causa de ese “reprochable” efecto pone una hipótesis “sociológica”: nos encontramos en una era “post-heroica” y la realización personal obstaculiza el fervor patriótico. Él mismo, pero, señala como era postheroica o no era postheroica, fervor patriótico o no fervor patriótico, lo que preocupa a las masas europeas consiste en “la inflación, los impuestos, las jubilaciones y el cambio climático”, lo que un viejo revolucionario definiría como las condiciones materiales de existencia. Si la cumbre es un hito en el desarrollo de la guerra mundial que estamos viviendo por su escalada armamentista, aunque no haya resuelto las contradicciones entre Estados Unidos y la Unión Europea, la otra cara de ese hito es la lucha sistemática del proletariado en contra de una guerra imperialista. Le guste o no al Economist, los europeos y los pueblos de todo el mundo siguen teniendo una conciencia. Sigue vigente la poesía “General” de Bertolt Brecht, donde en una conversación imaginaria el poeta le dice a un general que por mucho que sea potente el tanque y los bombarderos inventados, todavía el hombre tiene un “defecto”: ¡pensar! Y con su conciencia moral no accionar esas herramientas de destrucción masiva. 
 Nuestra tarea es transformar en lucha organizada los pensamientos y los sentimientos hostiles a la guerra de las masas proletarias.

Michele Amura
30/06/2025

jueves, 26 de junio de 2025

Unión Europea y OTAN: criminales con traje y corbata aplauden bombardeos a Irán


Brasil: el juicio contra Bolsonaro y los “militares de 4 estrellas” por el asalto al Planalto


El juicio contra Jair Bolsonaro y unos 33 militares que ocuparon diversos cargos en su gobierno (2019-2022) ha tenido una ronda de interrogatorios que fueron transmitidos en vivo por diversos medios. De la misma participaron ocho de los acusados, entre ellos, Bolsonaro. También declararon militares como testigos, como en el caso del general Marco Antônio Freire Gomes y del ´arrepentido´ Mauro Cesar Barbosa Cid, exedecán de Bolsonaro. 
 Testigos y acusados coincidieron en la veracidad del propósito del todavía gobierno de Bolsonaro y los militares que lo acompañaban de acometer un golpe de Estado para impedir la jura presidencial de Lula. El punto central de la conspiración fue la reunión del 7 de diciembre de 2023, un mes antes de la asunción del gobierno de Lula, cuando Bolsonaro convocó a varios militares muy cercanos a él para debatir “qué se podía hacer en el marco de la Constitución” para evitar la asunción de Lula.
 Bolsonaro y su partido, el PL, habían presentado una acusación de fraude electoral. Alentaba las versiones, además, de que el sistema de voto electrónico utilizado en Brasil fuera sensible a intervenciones externas y distorsiones, algo que no pudo ser probado. El propio Bolsonaro reconoció en su interrogatorio que “no puedo aportar pruebas” y agregó que se trataba de un recurso “retórico”.
 Mauro Cid, el edecán arrepentido que ha firmado un acuerdo de colaboración judicial, señaló en múltiples ocasiones que “se presentó al entonces presidente un documento que preveía la declaración del estado de defensa y de sitio, además del encarcelamiento de magistrados del Supremo”. En esa declaración “el testigo señaló que el expresidente recortó la lista de autoridades que figurarían en el documento, pero mantuvo a Moraes. También relató que el borrador fue llevado a una reunión con los comandantes de las Fuerzas Armadas en la residencia oficial de Bolsonaro en Brasilia” (ídem). Cid también reveló un quiebre en las Fuerzas Armadas, debido al rechazo de Freire Gomes a ponerse a disposición de las maniobras golpistas, mientras que el jefe de la Marina, Almir Garnier, en cambio, habría ofrecido el apoyo de sus tropas. El tercero en discordia, quien también asistió como testigo y no como acusado, fue el comandante de la Fuerza Aérea, Baptista Júnior, quien rechazó de plano colaborar con un golpe de Estado. 
 Bolsonaro y sus principales colaboradores, como el general Augusto Heleno, rechazaron de plano haber llevado adelante cualquier acción golpista, algo que catalogaron de “terrible” e “inimaginable”. Negaron haberse salido de los marcos de la Constitución brasileña, que incluye un artículo que estipula que el Presidente tiene facultades para convocar a los generales de la plana mayor de las Fuerzas Armadas para debatir sobre asuntos que pueden conmover la seguridad y estabilidad interna del país, sin precisar a qué se referían, sino a la derrota electoral de su gobierno. 
 Bolsonaro ha denunciado que este es un juicio orquestado y que tiene como única finalidad alejarlo de las elecciones presidenciales de 2026, para las cuales asegura que es favorito. El año pasado, por sus dichos contra el voto el electrónico, la justicia lo inhabilitó para ocupar cargos públicos hasta 2030. La burguesía brasileña ya tiene decidido que el candidato de la ultraderecha sea Tarcisio de Freitas, el actual gobernador de Sao Paulo. Bolsonaro exige que Tarciso se comprometa a dictar un indulto en su beneficio.
 Los “mítines” y movilizaciones callejeras convocadas por la ultraderecha en defensa de Bolsonaro tuvieron una recepción decepcionante. Su verdadero punto de apoyo actualmente se encuentra en el ala fascista del Partido Republicano, incluso en los altos niveles del gobierno Trump. Marco Rubio, secretario de Estado, declaró que el gobierno analiza retirarle el visado estadounidense al presidente del Tribunal Supremo de Justicia de Brasil e impulsor de la causa contra el golpe, Alexandre de Moraes, el mismo que, años antes, fue uno de quienes llevó a la cárcel a Lula, y que luego votó por la anulación de ese fallo. De Moraes ha obligado a Elon Musk a ajustar a X a las condiciones de las leyes brasileñas. Bolsonaro manifiesta que el gobierno de Lula ha entrado en un pozo sin salida y que se candidatea para suceder al petismo en el gobierno. Asegura que será candidato sí o sí en 2026, a pesar de la inhabilitación polìtica temporal que le fue impuesta. La ultraderecha se ha fragmentado en las elecciones municipales del año pasado. Tarcisio de Freitas, un seguidor “incondicional” de Bolsonaro padre, es el candidato más firme. 
 La popularidad del gobierno de Lula, asimismo, ha caído a niveles históricos, aunque Lula mantiene la confianza en un nuevo mandato. La derechización de su gobierno ha dejado en pie todas las contrarreformas laborales, previsionales, disposiciones represivas y el avance fenomenal del agronegocio sobre la Amazonia que se implantaron bajo los gobiernos de Temer y Bolsonaro. En Brasil, la guerra entre Estados Unidos contra China tiene una vigencia dominante. 

 Joaquín Antúnez 
 25/06/2025

miércoles, 25 de junio de 2025

Escalada de violencia política en EE.UU.


En las ciudades de Champlin y Brooklyn Park, al norte de Minneapolis, en el estado de Minnesota, un hombre disfrazado de policía y con máscara de látex atacó, con precisión militar, a dos matrimonios en sus casas, distantes 13 kilómetros una de otra. El hecho ocurrió en las últimas horas del viernes 15 o primeras del sábado 16 de junio. El sospechoso, que ya fue detenido, se llama August Vance Luther Boelter, tiene 57 años, y aparentemente utilizó un fusil de asalto tipo AK. En cuanto a las víctimas, Melisa Hortman y su esposo, Mark, perdieron la vida, en tanto John Hoffman y su esposa, Yvette, quedaron gravemente heridos. Dos hijos en el primer caso, una hija en el segundo, resultaron ilesos. Hortman y Hoffman revistan como legisladores en el Partido Demócrata. 
 En cuanto se confirmó la muerte de la legisladora, el gobernador Tim Walz salió a decir que se trató de “un asesinato político”. Ambos congresistas representaban al norte de Minnesota. Hortman, de 55 años, era la principal líder demócrata en la Legislatura estatal y colaboró en la aprobación de varias políticas sobre el derecho al aborto y la marihuana, entre 2023 y 2024. En tanto Hoffman, de 60 años, es senador por el Partido Demócrata y siempre se ha desempeñado en temas relacionados con los servicios para personas con discapacidad y las necesidades de niños y familias. 
 Vance Boelter, por su parte, el hombre detenido por los atentados, es un exfuncionario público de Minnesota, primero en la administración del gobernador Mark Dayton desde 2016, reelegido en 2019 por el gobernador Tim Walz, ambos demócratas. Su mandato terminó en enero de 2023. Está asociado con una empresa de seguridad, Praetorian Guard Security Services, donde su esposa, Jenny Boelter, figura como Directora Ejecutiva. A pesar del nombre rimbombante de la compañía y del alto cargo que opstenta la esposa de Boelter, a la agencia no se le conocen clientes y está registrada en el domicilio familiar. 
 Pero Boelter es, además, un exmilitar y pastor evangélico asociado al movimiento de Christian Nationalism y la New Apostolic Reformation. Fundó Revoformation Ministries y predicaba consignas antiaborto y anti LGTBQ, enmarcadas en una visión de “guerra espiritual”. Tras su huida, August Vance fue buscado por más de 40 horas en una cacería policial y del FBI. Lo capturaron en una zona rural de Sibley County, vestido con atuendo militar, tras ser identificado por vecinos. En el vehículo que usó para los atentados -camuflado como vehículo policial- se encontró una libreta con setenta nombres, que incluía políticos demócratas y figuras proderechos reproductivos. 
 Lejos de ser un lobo solitario, Boelter expresa un síntoma de un proceso de radicalización de la derecha político-religiosa en EE. UU., donde el nacionalismo cristiano articula odio ideológico, violencia política y utopía teocrática. El nacionalismo cristiano (Christian Nationalism) es una corriente político-religiosa que sostiene que Estados Unidos debe ser una nación explícitamente cristiana, donde las leyes, instituciones y autoridades se rijan por preceptos bíblicos. Rechaza el secularismo y propugna un “retorno” a los valores cristianos tradicionales. Es la base que utiliza la escritora canadiense Margaret Atwood para su conocida obra de ciencia ficción social, The Handmaid’s Tale (“El cuento de la criada”), trasformada en serie de televisión. Revoformation Ministries, por otra parte, el movimiento religioso fundado por Boelter, deja ver en la denominación una mixtura entre “revolución” y “reforma” para su idea religiosa en clave política (o viceversa), que deja atrás por varias vueltas a un Lutero aminorado. 
 El tiroteo tuvo lugar en medio de profundas divisiones políticas en Estados Unidos y grandes protestas contra las políticas de Trump. El trumpismo (no nos referimos solamente al movimiento político que propugna el magnate, sino a la dinámica social, en sentido amplio, que impulsa) es un crisol donde arde una miríada de episodios de violencia política. No aludimos, por caso, a confrontaciones en las calles, entre trabajadores y fuerzas policiales o la Guardia Nacional, ni siquiera a la explotación y los abusos del poder que llevaron a estas confrontaciones, como las que hemos visto en California en estos días. Hablamos, en cambio, de episodios puntuales, donde atacantes individuales o grupales -pero por fuera de la clase obrera movilizada por la agresión contra sus condiciones de vida- atacan a individuos, grupos, comunidades enteras y también infraestructura simbólica o funcional como edificios públicos, religiosos o de servicios como salud, transporte, comunicación, etcétera. Desde Lincoln, probablemente, ha habido en la historia norteamericana una cantidad considerable de este tipo de ataques, pero ciertos estudios arrojan que han aumentado en cantidad con el ascenso político de Donald Trump, donde 2017, el año de su primera asunción como presidente, parece ser un año distintivo.
 Por supuesto ha habido violencia política antes de la llegada de Trump a la Casa Blanca, incluso extrema, pero era menos frecuente, más marginal y menos centrada en la política partidaria inmediata que la que se registra a partir de enero de 2017, con antecedentes en 2016 (otros estudios registran el inicio del alza de atentados en ese año), y las amenazas contra funcionarios electos eran mucho menos intensas y más fáciles de controlar. Veamos algunos datos:

 Incremento de amenazas a miembros del Congreso

 En 2017 se registraron 3.939 casos investigados por la Policía del Capitolio. Para 2021, esta cifra había ascendido a 9.625 -un aumento de más del doble– y se mantuvo alta en 2022 (7.500) y 2023 (8.000) (counterterrorismgroup.com, tampabay.com).

 Más ataques terroristas motivados por razones partidarias

 Entre 2016 y abril de 2024 ocurrieron alrededor de 21 ataques o planes violentos dirigidos a funcionarios o lugares gubernamentales por motivos partidarios, frente a solo dos incidentes en los 20 años previos (csis.org). Otra fuente eleva esa cifra a 25 casos entre 2016 y 2025, con una marcada mayoría de origen extremista de derechas.

 Creciente normalización del discurso violento 

 Encuestas indican que, aunque una minoría apoya directamente la violencia política, el porcentaje subió del 7 % al 20 % desde 2017, reflejando una erosión de las normas pacíficas (reddit.com, theguardian.com). El número de amenazas procesadas por los tribunales federales pasó de un promedio de 38 por año (2013-16) a 62 por año entre 2017 y 2022 (nolabels.org). 

 Atentados de alto perfil 

 Entre 2022 y 2023 hubo múltiples episodios: intentos de asesinato contra Trump (en julio de 2024; en septiembre, un segundo intento fue abortado en un campo de golf del multimillonario, cuando un francotirador escondido entre arbustos fue interceptado sin disparar, y en julio del año siguiente fue desbaratado otro plan para matarlo, sin que llegara a la fase de intento) y Pelosi (2022); ataque incendiario a la casa del gobernador Josh Shapiro (2022); intento de toma y violencia en oficinas de campaña demócrata (Arizona 2022) (npr.org). 
 Es necesario aclarar que la gran mayoría de los ataques que estamos comentando entran en lo que el FBI y el Departamento de Justicia consideran “terrorismo doméstico”. Ahora bien, también hay que aclarar que la definición no hace hincapié en la nacionalidad del atacante, sino en la de quien lo dirige; vale decir que si un norteamericano cometiera un atentado bajo las órdenes o los planes de una organización foránea, sería considerado un acto de terrorismo internacional. Sin embargo, lo relevante en el análisis presente es que en el 95 % de los casos se trata de ataques de nativos contra nativos, en razón de violentas discrepancias políticas: supremacistas blancos contra afroamericanos, judíos, latinos o el Estado; milicias antigobierno contra funcionarios electos; antiabortistas contra clínicas; grupos de izquierda radical contra instalaciones policiales o símbolos de derecha (casos mucho menos frecuentes); etcétera. 
 Por otro lado, dejamos aparte la ocupación del Capitolio del 6 de enero de 2021, porque representó un fuerte salto cualitativo en la crisis política. Fue la primera vez en la historia moderna de EE. UU. que una turba (más de 1.200 personas fueron arrestadas: una cifra inusitada en la “democracia” norteamericana), en gran medida armada, motivada políticamente y alentada por el propio presidente en ejercicio, irrumpió en el Congreso con la intención explícita de frenar una transición democrática. Vale decir: un golpe de Estado. Trump, que no aceptaba la derrota electoral y que había incitado directamente a la sedición, no sólo no condenó el ataque en tiempo real, sino que lo minimizó después, consolidando un precedente de validación presidencial de la violencia y/o la asunción de parte de mucha gente con opinión heterogénea respecto de que la violencia explícita es un recurso legítimo, cuando no el único, para salir de contradicciones. 

 Ceferino Cruz
 23/06/2025

martes, 24 de junio de 2025

El ataque a Irán no fue sólo obra de Israel con la “ayuda” de Estados Unidos


Cómplices europeos y árabes de la escalada imperialista en Medio Oriente. 

 Hay varios indicios que dan cuenta de que el ataque israelí contra Irán contó con un armado internacional de mayor alcance. 
 En primer lugar está el claro papel de los Estados Unidos quien en los días previos le dio falsas garantías a Irán de que las negociaciones por el desarme nuclear iraní transcurrirían sin acciones bélicas por parte de Israel. Hoy muchos medios dan como un hecho que Trump, no solo no fue sorprendido por los ataques, tal como él mismo terminó admitiendo, sino que dio las ubicaciones de los negociadores para que fueran ejecutados igual que los científicos y los altos mandos iraníes. 
 Más allá de los supuestos deseos de Trump de quitarle a Estados Unidos su papel de gendarme mundial -tal como prometió en campaña- las internas al interior del gobierno y la dinámica de la crisis imperialista mundial determinan sus acciones. 
 Un papel semejante pero que no tuvo tanto protagonismo cumplieron los países árabes al establecer reuniones de supuesto acercamiento con Irán.
 Días antes de la ofensiva israelí el responsable de la Defensa saudí, Khalid bin Salman se reunió con el líder de la República Islámica de Irán, Seyed Ali Jamenei, para discutir un supuesto acuerdo bilateral de defensa, lo cual resulta inverosímil sabiendo que tanto Emiratos árabes como Arabia saudi tienen acuerdos con Israel en su conflicto con los hutíes en Yemen -conflicto proxy con Irán-. 
 Son todas maniobras que apuntaron a bajar la guardia del gobierno iraní, pero son armas de una sola bala que mellan la credibilidad de los implicados.
 A pesar de haber firmado una declaración junto con todos los países árabes “condenando el ataque israeli a una nación islámica” Jordania colabora desde el primer día directamente con el régimen genocida derribando los drones y los misiles iraníes que vuelan por su espacio aéreo.
 Por su parte, Arabia Saudita proporciona datos de radar y tolera el acceso israelí a su espacio aéreo, especialmente en la parte norte del país. 
 Bastó que Irán ejerciera su derecho a defensa atacando las bases militares norteamericanas para que se corriera aún más el velo entre los países árabes. Respaldándose en que una de esas bases está en Qatar, Jordania y Arabia Saudí repudiaron el ataque y declararon “el despliegue de todos los medios para apoyar a Qatar en todas las medidas que adopte”, en una demostración de que están impacientes de encontrar una excusa para entrar en el conflicto. Otros países árabes también repudiaron el ataque, aunque sin tanta efervescencia. Uno de los casos más lamentables es el de la Autoridad Palestina que condena el ataque a las bases militares del país que pertrecha al genocida de su propio pueblo. No se puede esperar otra cosa del guardiacárcel del gueto en que se está convirtiendo Cisjordania. 
 A todos ellos en el pasado los tuvo sin cuidado que Qatar infringiera su propia soberanía y pusiera en riesgo a la región al aceptar bases militares yanquis y británicas en su territorio, de la misma manera que también lo hicieron Emiratos árabes y Arabia Saudí. 
 Por el contrario, el que le bajó el precio al ataque fue el mismo Donald Trump quien declaró que no hubo víctimas yanquis debido a que el mismo Irán le había dado aviso previo. 

 La OIEA

 A criterio del régimen iraní, el que también cumplió su función fue el argentino Rafael Grossi, el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). 
 El régimen de Teherán consideró que la reciente publicación de un informe del OIEA, en el que se detallan aspectos sensibles de su programa nuclear, fue funcional para que la comunidad internacional apoye la ofensiva israelí. Según el informe, Irán contaba con suficiente uranio enriquecido como para crear, luego de un proceso, una bomba nuclear. Ahora Grossi está de gira por los medios alertando que todo el Tratado de No Proliferación Nuclear está en peligro y aclarando que Irán no tiene armas nucleares, pero la guerra ya estalló. 

 Reino Unido

 Otro actor que tiene una actuación velada es Reino Unido. 
 La semana pasada la Armada iraní interceptó a un destructor de Reino Unido que navegada en el mar de Omán hacia el Golfo Pérsico, para apoyar a Israel, y le obligó a cambiar de rumbo con drones.
 Los aviones israelíes se abastecen y refugian en las bases militares que Reino Unido tiene en Chipre, y, para algunos analistas, el ataque de drones israelíes que salieron desde el propio territorio iraní en camiones es muy semejante al ataque que sufrieron las cuatro bases aéreas rusas desde dentro de su propio territorio, también desde camiones, -por drones que se suponen de fabricación ucraniana pero que el gobierno ruso denuncia que contaron con apoyo y planeación británicos-. 
 Por lo tanto, toda la pantomima británica previa sobre sanciones a instituciones y personas vinculadas a grupos de colonos, la suspensión de las relaciones comerciales con Israel y el llamado al embajador por una supuesta condena al genocidio palestino, solo tuvo como objetivo levantar una cohartada para llevar adelante, solapadamente, el apoyo militar pleno a Israel. 
 Escalado el conflicto, Reino Unido reforzó su presencia militar en Chipre con el envío de aviones de combate Typhoon y aviones cisterna Voyager. 
 Esta confabulación internacional contra Irán es solo un eslabón de la guerra imperialista que tuvo como escalones necesarios el cambio de régimen en Siria, el genocidio palestino y los ataques terroristas contra Hezbolla. De momento, el anhelo imperialista de cambio de régimen en Irán está siendo detenido por el rechazo popular que genera el ataque sionista y que se expresa en movilizaciones multitudinarias en Teherán a pesar de la crisis económica y el recrudecimiento de la represión interna del régimen de los ayatolá. 

 Aldana González 
 24/06/2025

Tras el ataque de Trump a las centrales iraníes


Abajo la agresión sionista e imperialista contra Irán, Palestina, Siria, Líbano y Yemen
 Estados Unidos atacó tres instalaciones del programa nuclear iraní 

El ataque de las fuerzas norteamericanas contra las instalaciones nucleares de Natanz, Fordo e Isfahan marcó un involucramiento directo de la Casa Blanca en la agresión contra Irán y agudiza el riesgo de una guerra de características regionales. Teherán respondió con una andanada de misiles sobre Israel, que había iniciado la agresión sobre territorio persa el viernes 13, y este lunes 23 atacó la estratégica base militar yanqui en Al Udeid, ubicada en Qatar. Hace apenas un mes, Trump se había llevado el compromiso de las autoridades qataríes de invertir 38 mil millones de dólares para mejorar la infraestructura de este lugar donde hay 8 mil soldados estadounidenses desplegados. 
 Tras el ataque, Trump planteó en sus redes sociales: “No es políticamente correcto utilizar el término ‘cambio de régimen’, pero si el actual régimen iraní es incapaz de hacer a Irán grande de nuevo, ¿por qué no habría un cambio de régimen?”. Pero avanzar en esa dirección podría implicar la apertura de un largo conflicto, como en Irak a comienzos de siglo. ¿Cuál sería la diferencia esta vez? El vicepresidente J.V. Vance no dejó muy tranquila a la prensa con su respuesta. “La diferencia es que entonces teníamos presidentes tontos y ahora tenemos un presidente que realmente sabe cómo cumplir los objetivos de seguridad nacional de Estados Unidos”. 
 En Estados Unidos se ha disparado otra polémica, que gira en torno a si Trump tiene facultades constitucionales para lanzar unilateralmente la guerra contra Irán, o si debería pedir autorización al Congreso. Pero fuera de esta objeción, no se conoce ninguna crítica de fondo de los popes del Partido Demócrata al ataque a las instalaciones nucleares iraníes. El líder de los demócratas en el Senado, Chuck Shumer, había respaldado públicamente los ataques israelíes del viernes 13 contra Irán. Además, recordemos, el expresidente Joe Biden fue uno de los principales soportes de la ofensiva genocida del sionismo contra el pueblo palestino. 
 El ataque estadounidense contra las centrales iraníes involucró a 125 aviones y bombas GBU-57, las llamadas “anti-búnker”, con capacidad para destruir instalaciones subterráneas, una característica con la que no cuenta la aviación israelí. Aún no es claro el daño que pudieron producir estos ataques. Las autoridades yanquis aseguran que fue demoledor, y el titular del Organismo Internacional de Argentina Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, lo calificó como “muy significativo”, aunque no faltan fuentes que relativicen esas afirmaciones. Hasta aquí, Irán había logrado enriquecer uranio al 60%.
 La Casa Blanca exige una capitulación total de Teherán: desmantelamiento completo del programa nuclear, de su plan misilístico y el cese del apoyo a Hezbollah y otros grupos armados de la región. Por ahora, el gobierno iraní dice que no se sentará a negociar si no cesan primero los ataques armados. Entre las cartas con que cuenta Teherán, más allá de los ataques militares, figura un potencial cierre del estrecho de Ormuz -una importancia vía comercial-, que según las agencias informativas podría llevar el precio del barril de petróleo por encima de los 100 dólares. 
 Los ataques contra Irán han vuelto a dejar en un segundo plano la situación en Gaza, donde decenas de personas siguen siendo asesinadas cada día a manos del ejército israelí, muchas de ellas ejecutadas a quemarropa en el intento de adquirir asistencia alimentaria, que no ingresa al territorio costero debido al bloqueo israelí iniciado en marzo.
 El ataque en curso contra Irán se inscribe en una agresión de carácter general que incluye también a Palestina, Siria, Líbano y Yemen. El sionismo y el imperialismo buscan remodelar el Medio Oriente a su conveniencia. Como en ocasión de la guerra de Irak, en 2003, necesitamos repetir las movilizaciones masivas que repudiaron la guerra imperialista. En Argentina ya se están preparando movilizaciones.

 Gustavo Montenegro

domingo, 22 de junio de 2025

Cristina Kirchner, “rigurosamente vigilada”


La guerra imperialista llega a las calles del barrio de Montserrat. 

 La cuestión de las condiciones de detención de Cristina Kirchner ha vuelto a levantar temperatura en las últimas horas. Los fiscales de la causa Vialidad, Diego Luciani y Sergio Mola, denunciaron como “improcedente” una visita de la intendenta quilmeña Mayra Mendoza a la expresidenta y apelaron el permiso otorgado por el juez Jorge Gorini para que la expresidenta se asome al balcón. El Tribunal Oral (tres jueces) ha determinado que, con excepción de algunos familiares, abogados o médicos personales, las visitas deberán contar con un permiso judicial. Es una exigencia que supera las condiciones generales de la prisión domiciliaria -los genocidas de la dictadura gozan de visitas irrestrictas e incluso de salidas-. Es una medida de incomunicación política, a despecho de una larga tradición histórica de agitación y propaganda política ejercidas desde la cárcel. Este ensañamiento fue precedido por la colocación de la tobillera electrónica a la detenida. Hay una presencia permanente de fuerzas federales en las inmediaciones del edificio de la calle San José. 

 En la picota 

Sobre la expresidenta penden varias causas judiciales; algunas en conexión directa con la de Vialidad. Es el caso de la causa Hotesur-Los Sauces, donde se pretende probar ‘retornos’ pagados por Lázaro Báez, el designado como “testaferro” de la familia Kirchner para las obras viales, a través de la contratación de servicios de los hoteles de Calafate. La otra causa, “Cuadernos”, apunta a una red de “retornos” por obras públicas realizadas por la gran “patria contratista” de la burguesía. Aquí, Cristina Kirchner se encuentra imputada como presunta jefa de una asociación ilícita. El sobreseimiento o la conversión de varios de los empresarios imputados a la condición de “colaboradores de la causa” “arrepentidos” -como Ángelo Calcaterra, el primo ‘del alma’ de Mauricio Macri-, anticipa hacia dónde se dirigirá el dedo acusador. 
 Con menos prensa, pero muy superiores implicancias políticas, se encuentra la causa que se le sigue a Cristina por la firma del “Memorándum con Irán”. Es el acta que suscribió el gobierno de CFK en 2013 con aquel país para interrogar, en Teherán, a personeros del régimen iraní presuntamente involucrados en el atentado a la AMIA. El memorándum fue aprobado por el Congreso argentino, pero nunca lo refrendó el parlamento iraní. La acusación fundamental reposa en que el Memorándum implicaría el cese de las órdenes de detención –“alertas rojas”- de Interpol contra los iraníes acusados. Pero Interpol lo desmintió y señaló que tales “alertas” nunca fueron suspendidas. La acusación de “traición a la patria” contra Cristina, que Milei refrendó en el reportaje que brindó anoche a LN, viene cruzada con la causa de la muerte del fiscal Nisman. 
 Milei ha reflotado la cuestión del memorándum en medio del agravamiento de la guerra internacional y de la escalada de Netanyahu contra Irán, con la complicidad de Trump y de la “democrática” Unión Europea. En el reportaje, el presidente argentino presentó al criminal de guerra Netanyahu como un “hidalgo”, en abierta apología del genocidio. Días antes, y a través de un comunicado oficial, el gobierno argentino respaldaba las incursiones militares de Israel contra Irán y denunciaba que uno de los oficiales iraníes mencionados en la causa AMIA acababa de ser ascendido al alto mando de la Guardia Revolucionaria iraní. El gobierno liberticida ha metido a fondo la cuestión de la guerra internacional en la crisis política interna, desmintiendo a todos aquellos para quienes la guerra es un asunto ‘exterior’, sin conexión con la guerra social y política que se libra contra las masas en Argentina. Asociando al kirchnerismo con el “eje internacional del mal”, Milei apunta a librar una lucha política abierta para crear un polo fascista en la clase media, que no tiene hoy.

 Prisión perpetua 

La seguidilla de causas, y en particular la que se relaciona con el Memorándum, puede terminar en una sumatoria de condenas que equivalga a una prisión a perpetuidad. Ese horizonte está presente en la camarilla de fiscales y jueces que le dictó la condena y que hoy administra su detención. El régimen legal vigente sobre condiciones carcelarias -desde la selección de las visitas hasta las eventuales salidas- las relaciona con el tipo de condena recibida. En ese sentido, la tobillera y las restricciones descuentan un agravamiento de las penas por venir. Con el desarrollo de la guerra internacional, una condena a Cristina por el Memorándum nunca ejecutado con Irán sería funcional a la guerra de Netanyahu y Trump, después de tres décadas de encubrimiento del Estado argentino tanto al atentado a la AMIA como al perpetrado contra la embajada de Israel. En este último caso, la intervención y responsabilidad de la Corte ha terminado archivada.
 La anunciada visita de Lula a CFK probablemente tenga que ver con este cuadro político –una extensión de la pena hasta equivaler para Cristina a una perpetua-; el brasileño, por su parte, pelea por una condena contra Bolsonaro por tentativa de golpe de estado. Pero Trump quiere la cabeza del juez Alexandre de Morais, que dirige la causa contra el golpista brasileño.
 La expresidenta no pronunció una sola palabra de condena del genocidio palestino ni de la guerra contra Irán, probablemente por los temores a un agravamiento de su situación judicial, pero ello no excusa el silencio del conjunto del kirchnerismo y del peronismo; “la tercera posición” ni se hizo ver. La cuestión judicial, en uno y otro país, así como en varias otras regiones, desde Estados Unidos a Tierra del Fuego, son una expresión de una crisis de conjunto que amenaza con explotar. Las violaciones judiciales y constitucionales en el país de Trump tienen un carácter masivo. 
 A la luz de este cuadro, es muy claro que las tobilleras, los permisos y las condiciones carcelarias no son una anécdota. Los límites del kirchnerismo y de su jefa para abordar esta crisis general son insuperables; en su discurso del miércoles, solo atinó a crear la expectativa de un estallido de la política económica, con la esperanza de que “ya me van a venir a buscar”. 

 Marcelo Ramal
 20/06/2025

martes, 17 de junio de 2025

El grito vivo de Lídice


¿No habrá aprendido nada la Humanidad más de 80 años después? ¿Cuántos Lídice dentro de la Franja de Gaza? Quizá no tendría edad para semejante lectura, pero atrajo mi atención el libro delgado, de sobria portada en la que, debajo de una cruz, se leía en letras rojas: Lídice. 
 Eleanor Wheeler firmaba la obra, editada en Praga en 1957; y, junto a un amplio testimonio fotográfico, reseñaba la masacre acontecida el 10 de junio de 1942, en el pequeño pueblo minero de la entonces Checoslovaquia (hoy República Checa). 
 Fue en esas páginas en las que descubrí la maldad humana, que me pareció tan injustificada como la de los cuentos infantiles; pero real y, por ende, temible. Ahora, cuando se cumplen 83 años de los sucesos, el acto genocida nazi provoca mayores estremecimientos: porque la niña que fui ya tiene hijos propios, y porque aquel escenario que la optimista visión de Wheeler presentaba como un recordatorio a la Humanidad para el «nunca más», se repite.
 Lídice era una comunidad de alrededor de 500 habitantes, cuya única culpa fue existir. Cuando, a finales de mayo de 1942, un atentado organizado por la resistencia checa, con apoyo británico, causó heridas graves y la posterior muerte por septicemia al dirigente de las ss y uno de los principales responsables del Holocausto, Reinhard Heydrich, se desató la histeria entre el alto mando alemán. 
 Las órdenes de Hitler fueron claras: arrasar, fusilar, exterminar… a todo aquel que estuviese relacionado con los hechos. Los habitantes de Lídice no tenían nada que ver, pero una carta interceptada por un colaborador de los nazis hizo suponer que sí, y eso bastó. 
 Diez años después, una de las sobrevivientes, Albína Hejmová, contaría: «…llegaron rugiendo que era necesario salir y reunirse en la plaza. Decían que debíamos llevar con nosotras, al mismo tiempo, nuestro dinero y todos los objetos preciosos. Era para robárnoslos mejor, como pudimos ver más tarde (…). Los niños gritaban de miedo y nosotras, las mujeres, no estábamos muy seguras. Pasamos toda la noche encerradas en la escuela, sin saber lo que sucedía a los hombres, y ellos no sabiendo lo que nosotras hacíamos. El día siguiente, al alba, nos transportaron a Kladno en camiones entoldados. Separé un poco la lona y vi a soldados nazis que tiraban por las ventanas de las casas los edredones, las almohadas, las mantas, los relojes de péndola, mientras que otros arrastraban máquinas de coser y todo lo que encontraban…». 
 Aquel era solo un atisbo de la tragedia: esa mañana fueron fusilados 173 hombres (entendidos como tales todos los mayores de 15 años); comenzaron a asesinarlos de cinco en cinco, pero como avanzaban poco, continuaron de a diez, mientras los cuerpos se amontonaban. Luego los enterraron en una fosa común. El destino de las mujeres y de las niñas y los niños no fue mucho mejor. A un pequeño número de embarazadas la llevaron al hospital para obligarlas a abortar, y el resto de ellas resultaron empleadas en trabajos forzados hasta el fin de la guerra, en los cuales perdieron la vida unas 60. 
 De su descendencia, 105 niños, solo unos cuantos fueron calificados «racialmente aptos» para la germanización. En el campo de exterminio de Chelmno, a 82 los asesinaron en furgones de gas; un cruel telegrama los había acompañado en su trayecto: «Los niños solo traen lo que llevan puesto. No es deseable un cuidado especial». 
 Al término de la guerra, 143 mujeres regresaron, para encontrarse sin esposos ni hijos, y donde antes se erigía su pueblo, solo una extensa planicie. Los nazis, luego de robarse todo lo robable, destruyeron cada edificación hasta los cimientos, incluido el cementerio; mataron los animales, nivelaron el terreno y hasta cambiaron el curso del río; también mataron a los hombres que ese día se encontraban trabajando fuera. Solo 17 niños pudieron volver después de 1945; varios hablaban alemán y no recordaban nada, su adaptación resultó traumática. 
 Se calcula que unas 1 300 personas murieron como consecuencia de la masacre fascista para vengar a Heydrich, el «carnicero de Praga». Apenas 14 días después del crimen de Lídice, el mismo modus operandi fue repetido en el poblado de Ležáky; pero, en el primer caso, cada detalle había sido prolijamente filmado a modo de advertencia: esto es lo que haremos si se nos oponen, borrarlos de la faz de la Tierra. 
 Como respuesta al horror, alrededor del mundo se erigieron monumentos; comunidades y calles se rebautizaron Lídice; muchas madres escogieron ese nombre para sus hijas; un nuevo pueblo se levantó, cerca del devastado, y un extenso Memorial ocupa la zona que los nazis destinaran al olvido. 
 Y, sin embargo, Lídice se repite. Son las mismas las lógicas de exterminio, la creencia en la supremacía, la política de amenaza, la burda maldad, el fascismo; solo es otro el escenario, Gaza; y mayores, mucho mayores, las cifras.
 Injusto sería decir que el mundo observa impávido, cada vez más personas denuncian al sionismo y sufren por toda esa niñez a la que la asfixia le cae del cielo; pero los mecanismos existentes demuestran ser ineficaces ante el genocidio de estos tiempos. La pregunta es: ¿hasta cuándo? 

 Yeilén Delgado Calvo | nacionales@granma.cu
 9 de junio de 2025 20:06:27

Conferencia de Prensa ¡ NO ES UNA GUERRA ES UN GENOCIDIO !


lunes, 16 de junio de 2025

La ruptura Trump-Musk abre una grieta en el gobierno y pone en cuestión el "MAGA"


Trump y Musk quedaron enfrentados 

Elon Musk pasó de ser el principal aliado y financista de la campaña de Donald Trump a criticar su programa de gobierno y sostener una oposición activa para impedir que se vote el presupuesto en el Congreso, en medio de fuertes disputas de negocios y divergencias sobre la orientación oficial. 
 Luego de su salida del gobierno, además, Musk realizó una denuncia y críticas al proyecto de “ley de impuestos y gastos” del presidente, que lo afecta personalmente, y pidió a los estadounidenses que le digan a sus representantes en Washington que "maten el proyecto de ley". El enfrentamiento llegó a escalar hasta las críticas personales a Trump al vincularlo con los archivos del pedófilo G. Epstein, lo que hará difícil un retorno a la relación entre ambos. Por ahora el final de la alianza de Elon Musk con el gobierno de Trump se ha transformado en una usina de oposición frontal a las políticas del gobierno.
 Las actuales críticas de Musk se iniciaron con la oposición a los aranceles anunciados en abril, cuyo anuncio llevó al derrumbe de los mercados y las críticas de destacados voceros de Wall Street, como el ejecutivo del J. P. Morgan. Trump retrocedió en la aplicación de los aranceles a los niveles anteriores a excepción de los aplicados a China. 
 La suspensión de los aranceles y la oposición que enfrentó Musk a los recortes y despidos que impulsó al frente de la agencia DOGE, comenzaron a revelar el fracaso en reducir el déficit, lo mismo que el aumento notable del gasto militar y las exenciones impositivas al gran capital establecidas en el proyecto de presupuesto. Musk, al frente de una agencia encargada de reducir el gasto público, quedó desautorizado frente al incremento del gasto para sostener la maquinaria de guerra.
 El anuncio del aumento de los aranceles inició una salida masiva de capitales de Wall Street, de bonos de deuda y del dólar, lo que obligó a Trump a suspender por 90 días su aplicación. Las protestas en varias ciudades y el boicot a Tesla pusieron a Musk en el ojo de la tormenta de la oposición a las políticas del gobierno y contribuyeron también al anuncio de su salida del gobierno para encargarse de sus empresas. 
 Desde el inicio del gobierno de Trump, Tesla retrocedió en ventas en China, Europa y Estados Unidos. Y la acción se hundió hasta generar pérdidas que superan los 100 mil millones de dólares. La caída en las ventas anuales en 2024 resultó en una caída del 71% en los ingresos netos del primer trimestre. 
 La “ley de impuestos y gastos" que cuestiona Musk elimina subsidios a energía limpia; elimina los subsidios a los vehículos eléctricos (VE) que consisten en un crédito fiscal de $7,500 dólares por cada vehículo eléctrico. “No hay cambios en los incentivos fiscales para el petróleo y el gas, solo para los vehículos eléctricos y la energía solar”, se quejó Musk. Las petroleras reciben anualmente incentivos financieros directos y exenciones fiscales por 760 mil millones de dolares (CNN, 5/6). El sostenimiento de los subsidios a los combustibles fósiles y retiro a la producción de energía limpia, es un cambio de 180 grados con las políticas ambientales vigentes. El proyecto de ley pone fin de inmediato a los subsidios para las empresas de alquiler de energía solar que ayudan a que los sistemas de techo sean asequibles para los propietarios de viviendas, lo que probablemente conduciría a una caída masiva en el ritmo de las instalaciones, según representantes de la industria.
 La ruptura de Musk con el gobierno pone en riesgo, además, todos los planes aeroespaciales del gobierno, de comunicación satelital y lanzamientos de satélites. Trump amenazó con recortar o anular los contratos de las empresas de Musk con el gobierno, donde sobresalen los que tienen sus empresas en el área aeroespacial, de comunicaciones y defensa. SpaceX se ha convertido en uno de los mayores contratistas del gobierno de EE.UU., especialmente en el sector aeroespacial y de defensa, gracias a sus contratos con la NASA y el Departamento de Defensa. SpaceX transporta a los astronautas a la Estacion Espacial Internacional; recientemente trajo de regreso a dos astronautas varados durante meses al fallar la nave de Boeing. También realiza múltiples servicios de carga espacial con la nave Dragon. Tiene contratos con el Departamento de Defensa para lanzamientos de satélites militares (Programa GPS III). El Pentágono usa los lanzamientos de SpaceX para satélites militares, en 2023 realizó el 60 por ciento de todos los lanzamientos. Además SpaceX tiene el contrato para el programa Artemis, que tiene como propósito llevar astronautas a la Luna. El programa Starshield, diseñado para defensa y seguridad nacional, está basado en el sistema satelital de Starlink que es usado por el gobierno de Estados Unidos y aliados. Ucrania usó este sistema de comunicaciones pagado por Estados Unidos. Es un sistema diseñado optimizado para requisitos militares con mayor resistencia a las interferencias.
 Space X y Starlink tienen contratos de defensa y seguridad que no tienen reemplazos posibles. Starlink tiene en órbita 5.600 satélites, la mayor cantidad para internet satelital y con un plan de alcanzar 12.000. La competencia en EEUU es de Amazon, el proyecto Kuiper que comenzó a lanzar satélites en 2024. Space X en poco tiempo se ha convertido en uno de los principales contratistas del gobierno al reducir costos y dominado el sistema de lanzamientos, lo que llevó a la NASA a no realizar cohetes ni lanzamientos ya que son más costosos. Las consecuencias potenciales de cancelar contratos de SpaceX, implicarían depender de Boeing que ha tenido fallas en la construcción de los cohetes a la Estacion Espacial Internacional y dos accidentes mortales de los 737 MAX, que a todas luces es una alternativa poco confiable. 

 Un enfrentamiento que abre nuevos frente 

 La oposición a la ley de impuestos y gastos de Trump ha encontrado eco en el senador Rand Paul (republicano de Kentucky) quien apoyaría el proyecto con la condición que se eliminara el aumento del techo de la deuda. Y agregó que "Creo que en este momento somos cuatro y me sorprendería mucho si al menos el proyecto de ley no se modificara en una buena dirección (...) no quiero elevar el techo de la deuda a cinco billones" (Fox News, 1/6). 
 La represión masiva usando la Guardia Nacional contra los hispanos considerados masivamente inmigrantes “ilegales” desató los mayores enfrentamientos y represión desde el levantamiento de la población de Los Angeles cuando la policía produjo el asesinato de Rodney King (1992) y los tribunales los dejaron en libertad. Ahora se ha abierto otro frente de conflicto del gobierno. Los aranceles y la “ley de impuestos y gastos” están llevando a un prematuro desgaste del gobierno de Trump y a quebrar el frente que impulsaba sus proyectos. Los aranceles han generado un golpe severo a las grandes empresas que dependen de una cadena de suministros global y paralizado sus planes de inversión al estar pendientes la conclusión de acuerdos con los diversos países. Los recientes aumentos de aranceles al aluminio y al acero al 50% y automóviles y autopartes han producido un enfrentamiento con los vecinos Canadá y México. Canadá ya ha implementado medidas de represalia subiendo las tarifas de electricidad que suministra a varias ciudades de Estados Unidos. China ha suspendido la provision de tierras raras indispensables para armamento de defensa, comunicaciones, baterías de automóviles, etc. de la que es el principal proveedor (produce el 90 por ciento), abriendo otro frente como represalia a los aranceles. 

 Nacionalizar SpaceX? 

 La ruptura de Musk con Trump es mucho más que un enfrentamiento de descalificación personal y está centrada en los prematuros fracasos del gobierno, donde Musk es parte del aparato espacial, militar y de comunicaciones del Estado. Steve Banon, asesor trumpista, ha propuesto nacionalizar SpaceX debido al profundo vínculo con los sectores más sensibles de la defensa y seguridad del Estado (satélites, internet satelital, etc), algo que llevaría el enfrentamiento a otro nivel con el grupo empresario de Musk y produciría una mayor grieta con Wall Street. Y ahondar en la fractura Musk-Trump es abrir una grieta en el Estado que proyectaría una parálisis en su aparato militar y de defensa. 

 Sergio Rivero 
10 de junio

lunes, 9 de junio de 2025

Israel secuestró la Flotilla de la Libertad con ayuda humanitaria a Gaza


La activista Greta Thunberg y otros 11 integrantes buscaban quebrar el bloqueo criminal del Estado Sionista contra Palestina. 

 El ejército sionista de Israel secuestró este lunes 9 la Flotilla de la Libertad, con sus 12 tripulantes a bordo –entre ellos la activista Greta Thunberg- que se dirigía a la Franja de Gaza con ayuda humanitaria, en medio del bloqueo criminal y genocida del Estado de Israel que impide el ingreso de alimentos, provisiones, medicamentos y médicos para asistir a la población palestina. 
 El Estado de Israel está perpetrando un genocidio contra la población palestina, con una invasión y asedio permanente de la población, intensificados desde octubre del 2023, y con un bloqueo a la ayuda humanitaria a la población de Gaza que expone a la muerte a cientos de miles de personas, entre ellos niños y sus familias. 
 La interceptación y el secuestro del barco Madleen, de la Flotilla de la Libertad, representa otro capítulo de esta política criminal del sionismo, que no solo bloquea el acceso a la ayuda humanitaria sino que bombardea y asesina a la población que se congrega ante los escasos camiones con alimentos y la ayuda que llega a la población gazatí.
 Cabe agregar que la flotilla transitaba por aguas internacionales, dirigiéndose a aguas territoriales del Estado de Palestina, sin atravesar en ningún momento territorio israelí, en lo que se trata de un ataque del gobierno de Benjamín Netanyahu contra los 2,1 millones de habitantes de Gaza. 
 En medio de esta ofensiva criminal y el genocidio perpetrado contra el pueblo palestino, Javier Milei anunció su gira internacional que culminará con su visita al Estado de Israel, para posar junto al primer ministro genocida Benjamín Netanyahu: una política de complicidad con el sionismo y sus plan de anexión de la Franja de Gaza. 
 Basta de la barbarie genocida en Gaza. Movilicemos por la libertad a los activistas humanitarios y por el cese inmediato del genocidio en Gaza. 

 Marcelo Mache

viernes, 6 de junio de 2025

El “ataque estratégico” de Ucrania y la promesa de represalias de Putín

1.200 días de guerra.

 El 1 de junio, un día antes de la segunda ronda de conversaciones entre las partes en Estocolmo, las fuerzas armadas de Ucrania lanzaron un audaz ataque con drones en territorio ruso. Los blancos de esta largamente preparada operación de inteligencia, denominada Spiderweb (telaraña) fueron las bases aérea rusas distribuidas en diferentes zonas horarias, incluyendo la de Mumarsk cerca del Círculo Polar Ártico, a unos sorprendentes 8.000 kilómetros de la frontera ucraniana, lo que da cuenta de la profundidad con la que logró operar el SBU, los servicios secretos. 
 Antes del ataque a los aeródromos, un puente fue destruido frente a un tren de pasajeros en movimiento y otro descarriló. En total, siete personas murieron y más de 120 resultaron heridas. Putín calificó estos hechos como un sabotaje ferroviario de Kiev, durante una reunión de gabinete televisada: “Esto sólo confirma que el régimen ya ilegítimo de, se está convirtiendo gradualmente en una organización terrorista” (Financial Times, 4/6). 
 Los países aliados no tardaron en desentenderse del ataque. EEUU afirmó que desconocía la operación y que no fue informado antes del mismo, como algún medio había difundido para después desdecirse. Lo cierto es que una incursión de tal alcance, “ataque estratégico”, difícilmente pueda ser llevada a cabo exclusivamente por Ucrania. Es indiscutible la participación de la inteligencia occidental. Se necesitaba información sobre objetivos a miles de kilómetros de Ucrania, información que solo puede obtenerse de los satélites estadounidenses. Apenas unos días antes, Trump en medio de una serie de publicaciones en la red social X (antes Twitter) escribió una advertencia que ahora cobra todo su significado: “Lo que Vladimir Putin no comprende es que, si no fuera por mí, ya le habrían pasado a Rusia muchísimas cosas malas, y quiero decir MUY MALAS. ¡Está jugando con fuego!” (27/5). Estos dichos indican que Trump realmente conocía de antemano los planes de Ucrania. Por último y no menos importante, el presidente norteamericano que en el pasado llegó a reprender a Zelensky incluso apenas por declaraciones cuando entendía que estas socavaban su intento de mediación, ahora no ha condenado el ataque a los aeródromos rusos. Este silencio puede interpretarse como una aprobación tácita. 
 El asunto se complica realmente porque la destrucción de aviones de combate que Kiev cifra en 40, afectó a parte de la denominada “triada nuclear”, en este caso el tercio que corresponde a la flota aérea. El concepto se refiere a la división funcional del arsenal atómico de un país en tres componentes principales: misiles en tierra, proyectiles transportados por bombarderos estratégicos y cohetes transportados por submarinos nucleares. Los bombarderos estratégicos rusos, como el Tu-95 y el Tu-160, estaban estacionados en áreas abiertas, según lo exige el tratado START-3 (sobre Medidas para la Limitación de las Armas Estratégicas Ofensivas) entre Estados Unidos y la Federación Rusa. Este tratado, firmado en 2010, obliga a las partes a garantizar la transparencia en materia de armas nucleares, incluyendo la posibilidad de monitoreo e inspecciones por satélite.
 La doctrina nuclear rusa, actualizada a finales de 2024, se reserva explícitamente el derecho a usar armas nucleares en respuesta a ataques en su territorio por parte de un Estado no nuclear respaldado por uno con armas nucleares. Estas modificaciones fueron la reacción a la autorización que Joe Biden dio a Kiev para utilizar misiles de largo alcance contra objetivos dentro de Rusia. Una mirada larga muestra un escalonamiento sistemático de la guerra. “El presidente Putin dijo, y con mucha firmeza, que tendrá que responder al reciente ataque a los aeródromos” escribió el mismísimo Trump luego de una llamada telefónica con Putín que duró 70 minutos. 
 Varios observadores apuntan al temor a una reacción rusa severa que eclipsaría el éxito operativo de la incursión. “Un alto funcionario ucraniano reconoció que la operación conllevaba el riesgo de alejar a los socios occidentales de Ucrania” (The Economist). No hay la menor prueba de esto. "La preocupación es que esto sea Sinop" dijo, haciendo referencia al puerto turco atacado por la flota rusa en 1853 que terminó aislando al atacante de la escena mundial. Para el semanario británico, con todo, la acción “Reescribe las reglas de la guerra”, que es lo que realmente importa. La complejidad y audacia del ataque no afecta a las operaciones rusas en la frontera oriental de Ucrania, pero ha ampliado el campo geográfico de la guerra a una escala imprevisible, como lo demuestra el ataque al puente de Kerch, los 18 kilómetros sobre el mar que unen a Rusia con Crimea. Los drones y misiles balísticos han desplazado crecientemente a los bombarderos, usados para ataques desde el aire. La OTAN ha anunciado, con estos ataques, lo que le espera a la ofensiva rusa del verano inminente. 
 Por otra parte, la incursión militar es tan antigua como la guerra misma. La infiltración, el asalto sorpresa y una retirada rápida, ha sido la táctica predilecta de los bandos desfavorecidos, incluso con éxito (la guerra de Vietnam) en todos los conflictos para mantener la presión sobre un enemigo y echarlos del terreno. El fracaso de la ocupación de Kursk, en Rusia, por parte de Ucrania, ha invitado a la OTAN “a fracasar mejor”. La “Operación Telaraña” se inscribe en esta larga tradición. Es una adaptación a la incorporación de nuevas tecnologías, lo que no es poco. Esto también vale para las operaciones de sabotaje, como los intentos de derribar el puente de Kerch. Algunas fuentes sostienen que se utilizó un nuevo dron submarino especial (Toloka). 
 Las conversaciones de bajo nivel en Turquía no arrojaron novedades en lo que respecta a las exigencias de las partes para alcanzar un cese del fuego. El único punto de acuerdo fue, como en otras ocasiones, el referido al intercambio de prisioneros que será el más grande: 1200 por cada lado. El memorándum de Moscú exige el reconocimiento internacional de las regiones ocupadas como parte de la Federación Rusa, la prohibición a Ucrania de unirse a cualquier alianza y coalición militar, otorgarle al idioma ruso carácter oficial, y la celebración de elecciones. Los negociadores por la parte rusa puntualizan: “Disolución de las formaciones nacionalistas ucranianas dentro de las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional”. El diseño general ruso apunta a un cambio de régimen. Esta exigencia entra dentro del toma y daca de Putín con Trump, que a su vez exige que Moscú interceda en las negociaciones "algo estancadas", según cita la agencia rusa TASS, entre Estados Unidos e Irán sobre el programa nuclear iraní. El entrelazamiento de los diferentes frentes atestigua que la guerra imperialista se libra en un único tablero mundial. 

Camilo Márquez 
 06/06/2025

miércoles, 4 de junio de 2025

Elecciones judiciales en México


Por primera vez en México se realizaron elecciones para elegir a miembros del Poder Judicial. 

Se presentaron 7.700 candidatos para elegir 2.600 cargos judiciales, entre ellos, 881 jueces federales, los nueve ministros de la Suprema Corte de Justicia, cinco integrantes del Tribunal Disciplinario, 464 magistrados de circuito, 386 jueces de distrito y los magistrados de tribunales electorales. Los resultados se conocerán en los próximos días, pero fue significativa la poca concurrencia a votar -un 20%- a pesar de que la imagen positiva de la presidenta Sheinbaum se mantiene muy alta. 
 Las elecciones, iniciativa del partido oficialista Morena, buscan, según ellos, democratizar al Poder Judicial y limpiarlo de los vínculos con la corrupción y el narcotráfico. Una de las razones que explican la poca concurrencia fue la complejidad de la elección y el desconocimiento de los candidatos. Estos podían ser propuestos por el Ejecutivo, el Legislativo o el Judicial, dato que figuraba en las boletas. La otra razón es que hubo una gran campaña de la derecha llamando a boicotear las elecciones, con el argumento de que las mismas le quitan independencia al Poder Judicial y lo hacen más permeable al crimen organizado. Las Naciones Unidas y los gobiernos de Canadá y Estados Unidos también se pronunciaron en contra. La oposición -incluidos empresarios y el expresidente Vicente Fox Quesada- convocaron a participar en la manifestación denominada ‘domingo negro’ o ‘Marcha por la libertad’, instando a no participar de los comicios que en México no son obligatorios.
 La penetración del narcotráfico en los tres poderes del Estado mexicano es una realidad contra la cual Manuel López Obrador (AMLO) -anterior presidente y también líder del Morena- poco avanzó. El crimen organizado no mermó en ninguna de sus variantes. La desaparición de personas continúa con ritmo sostenido. De enero a marzo se documentaron 104 actos de violencia política en el país, incluidos 50 asesinatos. Las víctimas se pueden encontrar en todo el arco político, aunque priman en Morena. Hace menos de 15 días fueron asesinados por un sicario Ximena Guzmán y José Muñoz —secretaria particular y asesor de gobierno de la alcaldesa de Ciudad de México, Clara Brugada— en pleno D.F. La primera causa de muerte entre jóvenes sigue siendo los homicidios dolosos, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía de México. 
 Después de seis años de gobierno, AMLO no desmanteló a las fuerzas represivas -que dependen directamente del Ejecutivo- penetradas hasta el tuétano y subordinadas a los cárteles, sino que también perpetuó la injerencia del Ejército en la seguridad interior creando otra fuerza, la Guardia Nacional, que desde 2024 depende de la Secretaría de Defensa y está al servicio de las Fuerzas Armadas. Sin ir más lejos, este fin de semana, pertrechada con armas largas, la Guardia Nacional procedió al desalojo de un recital de Fermín Muguruza, cuando ya estaba en medio de la función con el auditorio lleno, sin ningún hecho que ameritara el uso de la violencia. El jueves pasado, en Guerrero, la GN reprimió a maestros de la Coordinadora Estatal de los Trabajadores de la Educación. Los docentes están en huelga desde hace 15 días en todo el país pidiendo un 100% de aumento salarial y la eliminación del sistema privado de capitalización previsional y su reemplazo por el sistema de reparto, promesa incumplida de AMLO. 
 Menos aún podrá hacer Sheinbaum con el Poder Judicial, porque a lo que aspira con la iniciativa es a poder penetrar en el único poder del Estado a nivel nacional que no controla. La elección de los jueces, puesta al servicio de ampliar la influencia del oficialismo, sin ningún atisbo de desmantelar los vínculos con el narcotráfico, solo pueden llevar a otra experiencia fallida. 

 Aldana González 
 03/06/2025

Raúl Castro: Una vida dedicada a la Revolución y a Cuba


lunes, 2 de junio de 2025

El asesinato de Neruda


Un reciente informe forense detectó agentes tóxicos en el cuerpo de Pablo Neruda, lo que refuerza la hipótesis sostenida por la familia del poeta, el Partido Comunista de Chile y varios peritos internacionales que apuntan al régimen de Augusto Pinochet por la muerte por envenenamiento del Premio Nobel de Literatura 1971. 

 Se conoció un nuevo informe forense que da cuenta de la detección de agentes tóxicos en el cuerpo de Pablo Neruda, lo que refuerza la hipótesis sostenida durante varios años por la familia del poeta, el Partido Comunista de Chile (PCCh) y varios peritos internacionales que apuntan al régimen de Augusto Pinochet por el asesinato por envenenamiento del Premio Nobel de Literatura 1971, hecho que fue perpetrado a pocos días del golpe de Estado que derrocó al presidente Salvador Allende. 
 Cabe recordar que aunque el caso había sido cerrado, oportunamente la Corte de Apelaciones ordenó su reapertura, lo que habilitó que se lleven adelante diferentes pericias para las que se emplearon técnicas que aún no estaban disponibles durante las últimas décadas del siglo pasado. Así las cosas y en el contexto de las investigaciones ordenadas por el juzgado interviniente, quedó establecido que los restos mortales de Neruda presentan “una concentración inusual de agentes tóxicos”, algo que llevó a que el propio gobierno chileno, por medio de su ministro de Justicia Jaime Gajardo, reconociera que pese a que “todavía no se pueden esclarecer” las circunstancias exactas del fallecimiento del dirigente del PCCh, existe una posibilidad seria de que “no muriera por causas naturales”. Y, en este sentido, hizo hincapié en que resulta “fundamental que logremos saber realmente qué fue lo que pasó”. 
 Desde que en febrero de 2024 el Poder Judicial de Chile decidiera reabrir la investigación para determinar si Neruda murió por el cáncer de próstata que padecía o si fue asesinado por la dictadura, la Primera Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago, ordenó que se reabra el caso y que se realicen siete diligencias que “podrían contribuir al esclarecimiento de los hechos”. Entre ellas aparece un peritaje caligráfico del certificado de defunción, la revisión de las conclusiones del panel internacional de expertos de las universidades de McMaster y Copenhague, y el interrogatorio al médico y ex oficial del Ejército, Eduardo Arriagada Rehren, que durante 2021 fue condenado por su responsabilidad penal en el asesinato del locutor y militante del PCCh Archivaldo Morales.

 Nuestra Propuesta, 1/05/2025

domingo, 1 de junio de 2025

La crisis de deuda de Japón, el mayor acreedor de Estados Unidos


La deuda del “primer mundo” no encuentra compradores. 
 Caída de los bonos y del mercado accionario.

 En Japón se encendieron todas las alertas cuando en la licitación de bonos a 40 años, este miércoles 28 de mayo, mostró menor demanda que el promedio de los últimos meses, lo que provocó una caída de todos los bonos y del mercado accionario. Todos recordaron el derrumbe de agosto 2024, cuando el Banco Central subió las tasas de interés y produjo una caída de todos los mercados. Un lunes negro originado en la bolsa de Tokio se expandió por todo el planeta. 
 Lo ocurrido en Japón tuvo su antecedente en Estados Unidos, cuando hace dos semanas la licitación de bonos de 20 años no tuvo compradores y el faltante de demanda elevó las tasas de interés. El rendimiento de los bonos se disparó y alcanzó 5,104%, un aumento significativo en comparación con el rendimiento promedio del 4,613% de subastas anteriores. 
 “La situación fiscal de nuestro país es sin duda extremadamente mala (...) peor que la de Grecia”, dijo el primer ministro de Japón, para advertir a los parlamentarios que el país no puede permitirse financiar recortes de impuestos mediante emisión de deuda. Es una respuesta ante la creciente demanda de estímulos fiscales de los candidatos a las elecciones de julio a la cámara alta. 
 La semana pasada se informó que el PIB se redujo en el último trimestre de 2024, y los analistas argumentan que una recesión es un riesgo real, en un cuadro de aumento de la inflación. 
 Luego de la escasa demanda en la venta de bonos, las tasas de los bonos a 40 años alcanzaron máximos no vistos en dos décadas. 

 Japón es el principal poseedor de deuda de Estados Unidos 

 Aunque es uno de los países del “primer mundo” que tiene el ratio deuda/PIB más alto, en torno al 250%, Japón a sido el mayor comprador extranjero de bonos del Tesoro de Estados Unidos y actualmente el que más bonos acumula.
 Aunque ya ese nivel de deuda ubica a Japón como el más endeudado del G7, el total de la deuda es superior. Según Ray Dalio, el administrador de uno de los fondos más importantes del mundo (Bridgewater Associates), la carga real de la deuda de Japón si se incluye la deuda privada rondaba el 449% en relación con su PIB . 
 Este nivel de deuda da crecientes señales de que es insostenible. Hace años que Japón no tiene suficientes inversores que demanden su deuda. Por eso fue suplantada por el banco central (Bank of Japan), que acumula más de la mitad de las emisiones del Estado y grandes cantidades de acciones compradas para sostener el mercado. 
 Japón posee 1,13 billones de dólares en bonos del Tesoro estadounidense y es el principal inversor del mundo, luego de desplazar al banco central de China -que hace años está reduciendo sus tenencias de deuda de Estados Unidos y pasó de 1,3 billones a 0,73 billones de dólares. 
 De allí que el Financial Times informa que, siendo el mayor tenedor de bonos del Tesoro, sus transacciones son vigiladas de cerca y se consideran un indicador de compra o venta de deuda del gobierno estadounidense. La reciente liquidación que realizaron los fondos de Japón en abril marca una de las mayores salidas de bonos de deuda desde 2005. 

 El fin de la bicicleta financiera también hunde a la industria exportadora 

El banco central de Japón mantuvo las tasas de interés en bajos niveles (en terreno negativo) y produjo una demanda artificial de bonos y acciones financiadas por endeudamiento del Estado. Esto facilitó una bicicleta financiera internacional (“carry trade”) que generó demanda de bonos y acciones en Estados Unidos. 
 Las operaciones de carry trade son una bicicleta internacional que realizan bancos y grandes inversores que tienen la capacidad de endeudarse en mercados de bajas tasas de interés como Japón -hasta ahora- para apostar en mercados con mayor rentabilidad, como Estados Unidos, con tasas de interés superiores y con un rendimiento de las acciones de Wall Street en suba. 
 Además, Japón llevó a una devaluación del yen que facilitó las exportaciones de la industria automotriz y electrónica, lo que fortaleció a las grandes empresas japonesas que durante años exportaron al mercado internacional. 
 Este circulo virtuoso de bajas tasas de interés, devaluación del yen y promoción de las exportaciones esta llegando a su etapa final. 
 El Banco de Japón redujo los tipos de interés a cero y comenzó a comprar bonos en masa luego del derrumbe de la bolsa de Tokio y la crisis inmobiliaria iniciada en 1989; una estrategia que luego imitó Estados Unidos durante la crisis de 2008. Japón inició el subsidio del capital financiero desde el Estado, luego fue imitada en Estados Unidos en planes de la Reserva Federal conocidas como QE (facilidades cualitativas), que consistieron en bajar la tasa de interés y comprar deuda del Estado y bonos hipotecarios, beneficiando a Wall Street y los operadores inmobiliarios. 
 Las subas de tasas de interés está produciendo el fin de esta bicicleta. Como revelan bancos japoneses que comienzan a vender sus tenencias de bonos del Tesoro ante la acumulación de pérdidas crecientes. Uno de los mayores inversores institucionales de Japón, Norinchukin Bank, vendió 63.000 millones de dólares, principalmente bonos gubernamentales estadounidenses y europeos, para mitigar los riesgos asociado a altas tasas de interés en Estados Unidos y Europa. 
 La íntima relación entre Tokio y Wall Street quedó en evidencia en agosto de 2024 cuando la caída de la bolsa de Tokio (más de 8% en una jornada) se expandió a todo el mundo, luego que el banco central japonés subiera las tasas de interés encareciendo el financiamiento de grandes operadores de “carry trade” que se vieron obligados a vender bonos y acciones en Wall Street y cubrir sus deudas. 

 Los aranceles de Trump complicaron aún más un escenario tormentoso 

La relación de Japón con Estados Unidos ahora entra en un terreno pedregoso debido a los aranceles que aplicó Trump a todo el mundo, y también a Japón. 
 Cuando fueron anunciados los aranceles a comienzos de abril, grandes inversores japoneses en bonos internacionales (empresas de seguros, fondos de pensión, etc) se deshicieron de más de 21.000 millones de dólares en bonos internacionales, que incluyen bonos de Estados Unidos. Fue cuando los aranceles del presidente estadounidense Donald Trump sacudieron los mercados internacionales en una señal de cómo la turbulencia de Wall Street se extendió por todo el mundo. 
 Los aranceles han contribuido a la contracción de la economía tanto Japón como Estados Unidos. La primera se redujo un 0,2% y la segunda un 0,3%. O sea que ambos países tendrán menor recaudación impositiva y dificultades para financiarlos con emisiones de deuda en un escenario de subas de tasas de interés. 
 El agotamiento de los subsidios al capital financiero tiene signos de agotamiento y un desenlace cercano. Los centros del capitalismo “desarrollado” son el origen de una nueva crisis financiera.

 Sergio Rivero