viernes, 17 de noviembre de 2023

Las relaciones entre el Estado de Israel y los nazis ucranianos


Batallón Azov. 

Las imposturas del sionismo.

 La campaña que el Estado de Israel se encuentra desarrollando para colocar un signo igual entre antisionismo y antisemitismo, con el objetivo de acallar cualquier crítica hacia el genocidio que está llevando adelante contra la población palestina de Gaza, carece de toda seriedad argumental. No solo porque pretende confundir una religión-cultura que apareció en el siglo V a.C. con un movimiento nacionalista cuyo origen se remonta a fines del siglo XIX, o porque ha apoyado regímenes antisemitas en varias oportunidades. El gobierno sionista, además, se codea con el Batallón Azov, una fuerza militar neonazi ucraniana. 
 En diciembre de 2022, según el periódico The Jerusalem Post, una delegación de esa formación castrense visitó Israel y mantuvo una reunión con oficiales y reservistas del Ejército sionista en la que se discutió la situación política en Ucrania. “Se habló sobre la defensa de la fábrica de Azovstal en Mariupol y sobre los informes y declaraciones de Rusia acerca del batallón y la guerra en curso” (Resumen Latinoamericano, 22/12/2022). 
 Activistas de Israel que luchan en defensa de los derechos humanos han denunciado que las Fuerzas Armadas ucranianas fueron pertrechadas y entrenadas por israelíes y han advertido que tanto los artefactos bélicos como el adiestramiento pudieron haber sido aprovechados por los nazis de Azov (The Electronic Intifada, 4/7/2018). En la propaganda online del Batallón se llegó a ver a sus reclutas sosteniendo rifles israelíes. 
 En 2018, el diario israelí Haaretz informó que los militantes por los DD.HH. presentaron una petición ante el Tribunal Superior de Justicia sionista para exigir el fin de las exportaciones de armas a Ucrania por temor a que llegaran a las manos de los militantes de Azov. 
 El Batallón Azov es una formación militar nacionalista de contenido nazi compuesta por voluntarios de Ucrania y varios países. Fue creada en 2014, en el marco de la guerra ruso-ucraniana (cuyo detonante fue la ocupación rusa de Crimea), e incentivada directamente por el gobierno de Oleksandr Turchínov. El Ministerio de Defensa ucranio le cedió un edificio para que desenvuelva sus tareas de reclutamiento. Sus integrantes llevan la figura del ángel lobo en el centro de sus uniformes, un símbolo medieval alemán que fue adoptado por los nazis.
 El FBI llegó a caracterizar que estuvo a la cabeza del “movimiento nazi internacional” (People’s World, 3/1). Las tropas de Azov han sido acusadas por las Naciones Unidas y algunas organizaciones internacionales de derechos humanos (Human Rights Watch, Amnistía Internacional) de cometer crímenes de guerra. Asimismo, han llevado adelante actos de violencia contra judíos, gitanos y rusos.
 “Los lazos de los grupos fascistas con el aparato estatal explican que en diciembre de 2021, Ucrania fuera (junto a Estados Unidos) el único país del mundo que votó en contra de una moción rusa en una asamblea general de Naciones Unidas que condenaba la glorificación del nazismo, el neonazismo y otras prácticas que promuevan el racismo, la xenofobia y la intolerancia” (Prensa Obrera, 23/3/2022).
 El franeleo del sionismo con tendencias políticas antisemitas no sorprende. Es que apoyó a las dictaduras de Videla y Pinochet, las cuales torturaban y mataban judíos argentinos y chilenos con mucha saña. También fue cómplice del dictador nicaragüense Somoza, del régimen racista de Sudáfrica y del Sah iraní. Los socialistas, en cambio, hemos combatido esta lacra en todos los planos. 
 Abajo el Estado de Israel. Viva la lucha del pueblo palestino. 

 Nazareno Suozzi

jueves, 16 de noviembre de 2023

“Gaza en ruinas: la ciudad palestina más grande del mundo pronto será inhabitable”


“Puede que estemos muy cerca del punto en el que haya más soldados israelíes en la ciudad de Gaza que habitantes …amplias zonas de la ciudad y sus alrededores ya han sido destruidas, y es sólo cuestión de semanas antes de que la ciudad palestina más grande quede totalmente inhabitable” (Anshel Pfeffer, Haaretz, 15/11). 
 La ciudad de Gaza era habitada por 1 millón de personas. Al parecer una inmensa mayoría ha sido desplazada hacia el sur de la franja a escasos kilómetros de distancia. Pero aún “si Israel les permite regresar, no quedará nada a lo que regresar, a menos que se haga un esfuerzo internacional masivo para reconstruir la ciudad” (ídem).
 La cronista de Haaretz se pregunta: “¿Habrá en algún momento un plan que permita a sus residentes regresar y reconstruir, o la extrema derecha seguirá albergando su sueño de reemplazarlos con asentamientos? ¿Intentará Israel provocar el mismo nivel de destrucción en las otras ciudades de Gaza, o se trata de algo aislado?” (ídem). 
 Mientras avanza la 'operación Inundación de Al-Aqsa', elltimo hospital que se mantenía en funcionamiento en la ciudad de Gaza, sin luz, sin medicamentos, repleto de gente aterrorizada fue asaltado el miércoles por las tropas sionistas. 
 Antes aún de este asalto, el personal médico del hospital de Al-Shifa, el más importante de la ciudad, en vez de curar pacientes “se vio obligado a cavar una fosa común para enterrar 170 cadáveres, ya que el hospital no puede refrigerar los cadáveres sin electricidad. El ministro israelí Bezalel Smotrich decía en tanto que la ´migración voluntaria´ es la única solución para los palestinos en la Franja de Gaza” (Mustafa Abu Sneineh, www.mondoweiss.net, 14/11).
 Las tropas sionistas prometían ´corredores humanitarios´ para que las decenas de miles que rodean el hospital pudieran escapar; videos mostraban a soldados israelíes proveyendo medicamentos y electricidad. La realidad era muy otra: “según funcionarios médicos, las fuerzas israelíes dispararon contra los palestinos que abandonaron el complejo a través del ´corredor seguro´ que establecieron”. Más: “las fuerzas israelíes tomaron cautivos a decenas de desplazados, familiares de pacientes y heridos dentro de Al-Shifa, después de desnudarlos, vendarlos y llevarlos a lugares ´desconocidos´ ... el personal médico del hospital dijo que su personal tenía demasiado miedo para salir y recibir el combustible debido a los francotiradores israelíes ubicados alrededor del hospital, y que el combustible proporcionado por Israel sólo sería suficiente para alimentar partes del hospital durante 30 minutos” (ídem). “Muhammad Zaqout, director general de los hospitales de Gaza, confirmó que no se disparó ni una sola bala palestina desde el interior de Al-Shifa cuando las fuerzas irrumpieron en el complejo el miércoles por la mañana, y que las fuerzas israelíes no encontraron resistencia” (ídem).
 Más de 12 mil muertos reconocidos, casi 4 mil desaparecidos bajo las montañas de ruinas provocadas por los bombardeos indiscriminados, decenas de miles de heridos que no pueden recibir ninguna atención. Un centenar de niños prematuros que perdieron la vida porque los hospitales se quedaron sin oxígeno. En Cisjordania la ofensiva es igualmente feroz. Aun bajo la colaboracionista Autoridad Palestina los sionistas han asesinado a más de 200 palestinos de la región, han llevado a varios miles a las cárceles y mantienen a la población bajo un asedio.
 La cronista de Haaretz no duda en calificar “el desarraigo de más de un millón de habitantes de Gaza como una segunda Nakba”, pero se solaza: "No está estallando una tercera intifada en Cisjordania, a pesar de las violentas provocaciones de los colonos”. 

 Norberto Malaj
 16/11/2023

Este 25 de noviembre, todas somos palestinas


Día Internacional de Lucha contra toda forma de Violencia hacia la Mujer.

 El 25 de noviembre es el día que salimos a la calle contra la violencia hacia las mujeres. 
 En la Franja de Gaza, que solo tiene 365 km2, viven dos millones de personas, la mitad niños. En un mes, Israel la ha bombardeado con el equivalente a una bomba atómica usando incluso armas prohibidas, como el fósforo blanco.
 Hasta las Naciones Unidas manifiestan que la masacre ha convertido a Gaza en un cementerio de niños. De niños y sus madres. Cada 10 minutos muere una criatura asesinada por un ejército con armamento nuclear, uno de los más poderosos de la Tierra. Según el periódico noruego VG, el grupo con más muertos es el de nenes y nenas de 5 años. 
 El bombardeo contra la población civil, escuelas, hospitales, campo de refugiados, caravanas de desplazados, ya mató a 11.240 personas -3.130 mujeres, 4.630 niños- al 13 de noviembre. Otros miles quedaron bajo los escombros. El 73 por ciento de las víctimas son mujeres, niños y ancianos. Buscando agua y alimento para los que sobreviven, las madres no alcanzan ni a llorar a sus hijos muertos, dice Save the Children. 
 Después de destruir la mitad de las viviendas, los refugios y las escuelas de Naciones Unidas, Israel avanzó con helicópteros, francotiradores y tanques contra los hospitales, destruyendo hasta los poquísimos reservorios de agua y las bombas de oxígeno. Médicos sin Fronteras informó que ya no quedan hospitales funcionado como tales.
 Los padecimientos de las mujeres gazatíes son infinitos: muchas han perdido la menstruación como producto del stress bélico. Unas 50.000 embarazadas sobreviven sin agua potable y casi sin alimentos. De ellas, 5.000 darán a luz en diciembre, sin atención médica, entre las ruinas. El imperialismo nos regresa a la barbarie.
 Las espantosas condiciones del bloqueo de luz, agua, combustibles, alimento y medicinas impuesto por el gobierno terrorista de Benjamín Netanyahu multiplican las muertes por deshidratación y hambre a los ojos de todo el mundo, mientras los asesinos “democráticos” intercambian abrazos. 
 Médicos Sin Fronteras informa de pacientes operados sin anestesia ni analgésicos, a la luz de un celular; bebés prematuros, muertos porque las incubadoras no funcionan. Bebés de pocos días de vida, acostados en una misma cama, tapados con aluminio para que mantengan la temperatura corporal. Más de 6.000 niños heridos no han podido recibir atención médica, dice Save the Children. 
 Israel asesinó más niños este mes que los que han muerto en todas las zonas en conflicto del mundo desde 2019. 
 Biden y sus funcionarios dijeron que no hay línea roja ni probabilidades de un alto el fuego, validando el propósito sionista de tierra arrasada. 
 Palestina no está sola. Sobrevivientes y descendientes de los campos de exterminio nazi repudian a Netanyahu y su genocidio. Ni todos los judíos son sionistas ni todos los sionistas son judíos: Trump y Biden, la derecha religiosa norteamericana, son buen ejemplo de eso. 
 Millones de hombres y mujeres trabajadores nos movilizamos en todo el mundo exigiendo el cese de la masacre, el intercambio de rehenes por presos palestinos -cientos de ellos niños-, el castigo a los genocidas, denunciando la complicidad de los gobiernos locales.
Este mes, obreros ingleses, norteamericanos, españoles de fábricas de armas han bloqueado la salida de la producción. También portuarios y marineros impidieron la salida de barcos de armamentos. La juventud ha tomado escuelas y universidades hermanada a los jóvenes palestinos. 
 La prohibición a las movilizaciones en favor de Palestina con la falsa imputación de antisemitas ha fracasado rotundamente. 
 El movimiento de mujeres eligió el 25 de noviembre como día contra la violencia hacia la mujer en honor a tres luchadoras dominicanas que se levantaron contra la dictadura de Rafael Trujillo. Las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal fueron secuestradas, torturadas y asesinadas en 1960 por la dictadura que mantuvo en prisión a sus maridos. 
 Como ellas, trabajadores y trabajadoras de la salud, trabajadores sociales, periodistas, han sido blanco de asesinatos selectivos, en venganza por sostener con su trabajo la resistencia gazatí. 
 ¡Basta de crímenes de guerra! ¡Retiro inmediato de Israel de Gaza, Cisjordania y Jerusalén! ¡Canje de rehenes por todos los presos! 
 ¡Todas somos palestinas! 
 Este 25 de noviembre, las trabajadoras socialistas pondremos en las calles la fuerza de las mujeres contra esta nueva Nakba, este nuevo Holocausto.

 Olga Cristóbal 
 15/11/2023

miércoles, 15 de noviembre de 2023

CONFERENCIA DE PRENSA PIT-CNT 13/11 11hs


Sindicatos de la India se niegan a reemplazar trabajadores palestinos en Israel


Tras acuerdo del gobierno del derechista Modi con los sionistas. 

 El régimen racista del hindú Modi no sólo se abstuvo en la ONU a favor del genocidio de Israel en Palestina. Un acuerdo que ya se había firmado en mayo pasado por el cual se buscaba llevar a “alrededor de 42.000 trabajadores indios a Israel”, tras la rebelión del 7 de octubre, se busca extenderlo “hasta 100.000 trabajadores para reemplazar a 90.000 palestinos que habían perdido sus permisos de trabajo” (Aina J Khan, Middle East Eye, 10/11). 
 Frente a esto el Centro de Sindicatos de la India (CITU), el Congreso de Sindicatos de toda la India (AITUC) y el Congreso Nacional de Sindicatos de la India (INTUC) se acaban de pronunciar: “Nada podría ser más inmoral y desastroso para la India que la mencionada 'exportación' de trabajadores a Israel. Semejante medida equivaldrá a la complicidad de la India con la actual guerra genocida de Israel contra los palestinos y, naturalmente, tendrá implicaciones adversas para los trabajadores indios en toda la región”, reza una declaración fechada este 9 de noviembre (ídem). 
 Bajo el gobierno de Modi Israel y la India han profundizado sus relaciones. Ya en 2021 India se abstuvo de una resolución del Consejo de Derechos Humanos de la ONU que pedía una investigación sobre los crímenes cometidos por Israel en la Franja de Gaza en mayo de ese año. 
 La declaración de los sindicatos de la India señala: "exigimos que se elimine inmediatamente el acuerdo con Israel para exportar trabajadores indios. Exigimos un cese inmediato de la agresión israelí contra Palestina; poner fin a su ocupación; Exigimos que se respete el derecho palestino a una patria soberana”.
 La declaración se pronuncia por un boicot a los productos israelíes y que “los trabajadores indios se nieguen a manipular cargamentos israelíes. En el parlamento de la India se ha denunciado que los trabajadores indios reemplazarán a los palestinos, lo que significa que se les darán los peores empleos que jamás hayan existido. El régimen de apartheid de Israel estaba obligando a los palestinos a hacerlo”. 

 Norberto Malaj 
 14/11/2023

lunes, 13 de noviembre de 2023

Fidel, la cultura y los tiempos difíciles


Casi la mitad de la población mundial vive con menos de 7 dólares por día


La miseria del capitalismo.

 Las cifras del hambre y la pobreza en el mundo han alcanzado niveles alarmantes. Casi la mitad de la población mundial vive con menos de 7 dólares por día. En 2022, según la ONU, entre 691 y 783 millones de personas carecieron de alimentos suficientes para atender sus necesidades –se trata de un incremento de 122 millones de personas en relación a 2019. “2.400 millones se levantan cada día sin saber si esa jornada tendrán algo que llevarse a la boca”, señala un artículo de El País (9/11). 
 Las estadísticas sobre este problema, que diversos organismos muestran desde los más variados ángulos, dan cuenta de una crisis humanitaria de dimensiones catastróficas y reflejan la inviabilidad del orden social capitalista, que no puede garantizarle ni lo más elemental a los explotados. Si bien la pobreza extrema disminuyó en países de ingresos medios, en los países más pobres (y en los afectados por la fragilidad, el conflicto o la violencia) continúa siendo más alta que antes de la irrupción del Covid-19.
 “Casi toda la reducción registrada de la pobreza mundial (cualquiera que sea el nivel utilizado) en los últimos 30 años se debe a que China ha sacado a alrededor de 900 millones de chinos de esos niveles. Si se excluye China, la pobreza mundial apenas ha disminuido ni en proporción ni de forma absoluta. De hecho, incluso incluyendo a China, todavía hay 3.650 millones de personas en el planeta por debajo de la línea de pobreza de 6,85 dólares por día, según el Banco Mundial” (Michael Roberts en Sin Permiso, 12/10).
 Por otro lado, debido al crecimiento de la población mundial, el número total de individuos que están sumidos en la pobreza sigue siendo mayor en comparación con el periodo prepandémico. Algunos analistas han dicho que casi 600 millones de personas estarían crónicamente desnutridas en 2030. Esto, en un cuadro en el que más de 3.900 millones (el 42% de la población mundial) no pueden permitirse una dieta saludable. 
 “Se estima que en 2022, en todo el mundo, 148 millones de niños menores de cinco años (22,3%) sufrieron retraso en su crecimiento, 45 millones (6,8%) padecieron emaciación y 37 millones (5,6%) tuvieron sobrepeso” (Michael Roberts en Sin Permiso, ídem). Es un escenario lúgubre. En 2022, más de dos mil millones de personas se enfrentaron a lo que se conoce como “inseguridad alimentaria”. La mayoría de ellas vive en Asia, África y América Latina. 
 A la par de este proceso de degradación de las condiciones de existencia de millones de trabajadores, la desigualdad entre ricos y pobres ha crecido. De acuerdo al último informe de Credit Suisse, en 2022, el 1% de los adultos poseía el 44,5% de toda la riqueza del mundo, mientras que el 52,5% tenía una riqueza neta de solo el 1,2%. Según la ONU, para el año 2023, el 10% más pobre de la población mundial no recuperará el ingreso per cápita real que percibía antes de la pandemia. 
 En Estados Unidos, por ejemplo, los índices de desigualdad vienen tendiendo al alza desde principios de la década del 2000. Que esto ocurra en la principal potencia capitalista es una expresión de la bancarrota en la que se encuentran las bases de sustentación del régimen social vigente. En el Reino Unido se viene desarrollando un proceso similar; según The Resolution Foundation, “los ingresos típicos de los hogares en edad de trabajar están a punto de ser un 4% más bajos en 2024-25 que en 2019-20. Nunca en la memoria las familias se han empobrecido tanto”.
 Asimismo, el 90% de los países involucionaron en sus índices de desarrollo humano (el cual contempla la longevidad, el acceso a la educación y los ingresos). El desarrollo humano retrocedió a los niveles de 2016. Fue la primera vez en tres décadas que disminuyó durante dos años consecutivos (El País, 8/9/2022). En este contexto, la pobreza afecta mayormente a todas las áreas rurales del mundo, en las que vive el 84% de los pobres del mundo. 
 Todo esto pone en evidencia la enorme vigencia de los planteos de Carlos Marx. Su ley de la miseria creciente plantea que “la acumulación de la riqueza en un polo es, en consecuencia, al mismo tiempo de acumulación de miseria, sufrimiento en el trabajo, esclavitud, ignorancia, brutalidad, degradación mental en el polo opuesto, es decir, en el lado de la clase que produce su producto en la forma de capital”. 
 Él ha sabido ver como nadie que la riqueza material de la clase dominante está relacionada al tamaño del producto excedente que extrae en el proceso productivo; cuanto más grande es este, más bajo es el nivel de vida de la clase obrera y de los explotados en general. Son las consecuencias propias de un régimen de acumulación privada de capital. El nivel de vida de las masas ha declinado en términos absolutos y también lo hace en términos relativos –en tanto la riqueza producida por la sociedad aumenta como producto del incremento de la productividad del trabajo pero no es apropiada por la humanidad en su conjunto sino por una minoría social. 

 Crisis

 Lo que está en la base de esta pauperización generalizada es la crisis capitalista en curso, que solo se puede comparar con la gran depresión de 1929. La tendencia de los gobiernos del mundo a descargar la crisis del capital sobre las espaldas de los trabajadores domina el panorama político mundial. La inflación, la implementación de reformas estructurales reaccionarias, los ajustes fiscales para cumplir con los pagos de deuda externa (la cual es un factor de descalabro económico internacional, sobre todo en los países más pobres) y la guerra en Europa –y ahora en Medio Oriente– son resultados explosivos de esa crisis. 
 Las salidas a esta situación barajadas por las burguesías implican ir hacia un agravamiento de la explotación y miseria de las masas trabajadoras. Se viene una etapa de profundización de las contradicciones sociales y económicas: quiebras, despidos, más desempleo, más ajuste contra los salarios y los presupuestos de educación y salud, etc. El mundo capitalista asiste a una polarización social mucho mayor.
 Para terminar con el hambre y la pobreza hay que terminar con el régimen social que les da lugar. Luchar por el socialismo es imperioso.

 Nazareno Suozzi

El gas del Mediterráneo Oriental y la masacre contra Gaza


La franja de Gaza y su plataforma marítima están en el corazón de uno de los mayores desarrollos gasíferos del planeta. Son ´boccato di cardenale´ de Israel, en primer lugar, pero también de Egipto, así como de grandes capitales árabes y de Turquía. Algunos de estos yacimientos están frente a las costas mismas de Gaza. Gran parte de la masacre contra la Franja apunta a la libre disponibilidad de ese fondo marino. 
 El más importante de estos yacimientos, el Leviatán, es explotado por un consorcio israelí-norteamericano frente a las costas de la ciudad de Haifa. Las reservas gasíferas de la región se estiman en 605 mil millones de metros cúbicos de gas natural. Se puede advertir así qué es lo que está en juego.
 Estas reservas han estado en el epicentro de conflictos y acuerdos en todo el Medio Oriente. Desde la guerra civil en Libia, hasta los conflictos entre Grecia y Turquía por el control de la plataforma marítima de Chipre. El Mediterráneo oriental también moja las costas de Líbano. 
 Con la mediación de Turquía, Israel alcanzó a mediados de 2022 un acuerdo de límites con Líbano para la explotación de dos yacimientos, ambos con participación de Turquía. 
 El gas de Leviatán se exporta casi en su totalidad a Egipto a través de un gasoducto que pasa frente a las costas de Gaza. Desde Egipto, por otros gasoductos, se exporta fundamentalmente a Jordania y a Italia. 
 Por iniciativa de Estados Unidos y la Unión Europea, en 2019, se creó el EastMed Gas Forum, una organización regional destinada a coordinar el desarrollo del gas natural con la participación de Chipre, Egipto, Grecia, Israel, la Autoridad Palestina y Jordania. Uno de los proyectos incluye un gasoducto terrestre entre Israel y Egipto. 
 Como parte de estos acuerdos, “en junio de 2023, Israel dio luz verde a la explotación de Gaza Marine, un pequeño yacimiento de gas en alta mar cercano a Gaza. A pesar de que Gaza Marine fue descubierto a finales de los años 90, el proyecto ha estado inactivo durante más de dos décadas. Legalmente, Gaza Marine se encuentra bajo la jurisdicción de la Autoridad Palestina. Sin embargo, cuando Hamás asumió el control de Gaza en 2007, con la preocupación de que los beneficios económicos de la explotación del campo fueran a parar a manos de la milicia, Israel optó por bloquear su desarrollo comercial. Bajo la presión de EEUU y Egipto durante las reuniones que tuvieron lugar en Aqaba y Sharm el Sheij durante la primavera de 2023, el gobierno de Netanyahu finalmente concedió el permiso para la explotación del campo, con la condición de que se impusieran restricciones y se supervisara el acceso de Hamás a los ingresos fiscales generados por esta actividad” (Ignacio Urbasos Arbeloa, Real Instituto Elcano, 17/10). 
 “La explotación de Gaza Marine -informa el mismo especialista- se ha presentado como un posible impulsor del desarrollo económico en Palestina con importantes implicaciones y beneficios medioambientales. Tanto la Franja de Gaza como Cisjordania dependen del suministro eléctrico de Israel, condicionado a la situación política y la capacidad de la Autoridad Palestina para hacer frente al pago de las importaciones. En Gaza, la situación es particularmente compleja al sufrir interrupciones en el suministro eléctrico un 40% de las horas del día [antes del 7 de octubre pasado, obvio], dificultando el normal funcionamiento de los servicios básicos (...). El empleo del gas natural de Gaza Marine para la producción de electricidad permitiría reducir la presión sobre las finanzas de la Autoridad Palestina gracias a los royalties derivados de la explotación del yacimiento (estimados en 700 millones de dólares anuales) y a una menor dependencia de las importaciones de electricidad desde Israel, mientras que la sustitución de los generadores diésel traería claros beneficios económicos y medioambientales para los ciudadanos” (ídem). 

 Norberto Malaj 
 11/11/2023

domingo, 12 de noviembre de 2023

Hamas describe el ataque del 7 de octubre


“Una acción táctica que se volvió estratégica”. 

 David Hearst, periodista de Middle East Eye (en adelante MEE) dio a conocer en dos extensos artículos, publicados entre el 1 y el 4 de noviembre pasados, pormenores del asalto guerrillero de Hamás del 7 de octubre. La versión proviene de una “fuente cercana a los dirigentes políticos de Hamás”.
 Según la versión de Hearst, el objetivo central de Hamás era atacar los cuarteles de la división Gaza del ejército sionista. La acción habría sido planificada en todos sus detalles con mucha anticipación. La decisión se tomó, siempre según esa fuente, “al margen de la oficina política de Hamás en Doha”. “La decisión fue de Mohammed Deif, comandante de las Brigadas Izz al-Din al-Qassam”; sólo después, “como parte del liderazgo, el ala política de Hamás ha tenido que asumir la responsabilidad y actualmente es una parte clave de las negociaciones mediadas por Qatar sobre la liberación de rehenes”.

 Colapso 

Las brigadas guerrilleras tenían información muy precisa de su objetivo. Se trataba de “una misión táctica diseñada para asegurar dos docenas de rehenes militares como máximo, (pero) se convirtió en un caos completo cuando la División de Gaza de Israel colapsó”. En 2011, Hamás logró canjear al soldado Gilad Shalit, retenido desede 2016 hasta 2011, a cambio de 1.027 prisioneros palestinos.
 Siempre según MEE, la milicia de Hamás se enfrentó, el 7 de octubre, al colapso de la División de Gaza [de Israel]. Esto finalmente los indujo a obtener un resultado mucho mayor. Hamás envió 1.500 combatientes, descontando que la mayoría no sobreviviría al ataque, pero regresaron alrededor de 1.400. Como la resistencia de las fuerzas israelíes se había derrumbado, siguieron avanzando, atacando lugares que no estaban en la lista original de objetivos, y terminaron con un número mucho mayor de rehenes de los que habían planeado. 
 “La fuerza de ataque inicial tenía información de inteligencia precisa. Sabía dónde vivían los principales comandantes de la División de Gaza y acudía a sus direcciones. Conocía la disposición de las bases militares y la ubicación de los puestos de control. Además, conocía la hora del cambio de turno en el cuartel de la División de Gaza tras el final de las vacaciones de Sukhot el 6 de octubre. Lanzó el ataque una hora después del cambio de turno. Muchos efectivos quedaron atrapados en sus camas. Las fuentes dijeron que hasta 20 oficiales superiores fueron tomados como rehenes de esta manera” (op. cit.). 

 Un ataque ´tactico´ que se volvió ´estratégico´ 

“El plan de ataque original, según varias fuentes -dice el periodista de MEE- era atacar objetivos militares y luego realizar una rápida retirada. Hamás quería infligir la máxima vergüenza a Netanyahu y conseguir algo con qué negociar para una liberación masiva de prisioneros. 
 "El plan era asaltar la División de Gaza y no el kibutz, porque la intención de Qassam era capturar soldados y oficiales para terminar el expediente de prisioneros", dijo una fuente familiarizada con la planificación de la operación. "El número de rehenes civiles se debió a la secuencia de la batalla cuando mucha gente cruzó la frontera". 
 “´Se suponía que el ataque sería táctico, no estratégico', dice una fuente. En cambio, los combatientes eran libres de cruzar entre objetivos designados y durante un par de horas nadie tuvo el control. ´Una vez que eso sucedió, otras fuerzas, contrabandistas con armas, laicos, criminales, todos atravesaron la valla y tuvimos una masacre. Por eso secuestraron a 15 trabajadores tailandeses. Se convirtió en un caos total´, continuó la fuente” (ídem). 
 “Una fuente dijo que Mohammed Deif, comandante de las Brigadas Qassam, dio órdenes antes de la operación de que no se matara a mujeres, niños y ancianos. ´Los únicos objetivos de Al Qassam eran militares. No es islámico matar a mujeres, niños y ancianos´, afirmó la fuente. Otra fuente dijo que Hamás se considera un ejército en toda la regla: ´Tienen uniforme. Están preparados. No van a la guerra con polos y vaqueros. La mayor parte de los asesinatos se realizaron al azar´” (ídem).
 Sobre la supuesta ambigüedad del emirato de Qatar ante el conflicto, la ´fuente´ informa: “Se ha citado a un funcionario estadounidense diciendo que Qatar le dijo a Blinken que estaba dispuesto a reconsiderar la presencia de Hamás una vez que se resuelva la crisis para asegurar la liberación de los rehenes. ´Es al revés´, dijo a MEE una fuente conocedora del pensamiento del gobierno de Qatar. ´Los beneficiarios de tener abierto este canal de comunicación son Israel y EE. UU. En la reunión de Blinken en Doha, le preguntaron si iba a recomendar el cierre. Los qataríes le dijeron muy claramente: no tienen ninguna relación con Hamás. Tienen una relación con Estados Unidos´” (ídem).

 Rehenes 

La oferta inicial de Hamás fue “todos por todos”: liberar a todos sus rehenes a cambio de 5.200 palestinos en cárceles israelíes (al día de hoy ya superan los 10.000). “Si Israel no acepta esto, la oferta alternativa es que Hamás esté dispuesto a negociar la liberación de mujeres, niños y extranjeros a cambio de un número aún no especificado de prisioneros palestinos”. Según Addameer, una organización que defiende a los presos políticos palestinos, hay 33 mujeres y 170 niños encarcelados en Israel. 

 Norberto Malaj 
 08/11/2023

sábado, 11 de noviembre de 2023

En Cisjordania también avanza la limpieza étnica


Para despejar cualquier duda de que la “guerra” del Estado sionista contra Gaza es contra todos los palestinos, el gabinete de guerra israelí discutió el miércoles la situación en Cisjordania. Simultáneamente, Benjamin Netanyahu se reunirá con los jefes del consejo de unos 20 asentamientos en la región “a la luz de la advertencia de los funcionarios de seguridad sobre una grave escalada de seguridad”. Hasta el secretario de seguridad norteamericano, Anthony Blinken, dijo que “también debemos garantizar que no surjan amenazas terroristas desde Cisjordania".
 En una declaración conjunta el miércoles, las FDI, la Policía Fronteriza de Israel y el servicio de seguridad Shin Bet dijeron que durante la noche arrestaron a 37 palestinos, y afirmaron que “al menos diez fueron identificados como agentes de Hamas”, con lo cual ya habrían detenido a 900. Esas operaciones fueron en la aldea palestina de Aqabah, en el noreste de Cisjordania, y en las ciudades de Beit Fajjar, Ein Yabrud y Hebrón. 
 En Jenin fuerzas de ocupación dispararon ayer contra los transeúntes a plena luz del día, hay ocho muertos -entre ellos un nene- y docenas de heridos. Rompieron las rutas con excavadoras y demolieron casas. Hubo detenciones masivas en la ciudad de Barta'a, al suroeste de Jenin. Los videos muestran filas de hombres y mujeres con los ojos vendados que marchan sujetados por soldados. El delito de algunos “terroristas” es postear en las redes su solidaridad con Gaza. 
 El jueves, un ataque aéreo diurno dejó otros 15 palestinos muertos y 20 heridos en Hebrón, Belén y Jenin. En la gobernación de Hebrón, en el sur de Cisjordania, a los desplazamientos forzosos por las agresiones de los colonos se suman las barreras para acceder a los servicios básicos, incluidos los mercados de alimentos y la atención sanitaria.
 Habitualmente, dice Médicos sin Fronteras, las fuerzas israelíes bloquean la entrada de los campos de refugiados, lo que hace casi imposible que las ambulancias entren y salgan con los heridos críticos a tiempo para salvarles la vida. A veces, disparan contra las ambulancias. 
 El lunes, en un operativo fulminante, soldados encapuchados entraron en una camioneta a Tulkarem, una ciudad de 80.000 habitantes, y acribillaron a cuatro jóvenes que estaban en un coche ante los ojos de sus familiares y vecinos. Un comunicado del Ejército los acusó después de formar parte de una célula “terrorista” dirigida por Hamás desde la Franja. 
 Ayer, las calles de Tulkarem fueron escenario de un multitudinario entierro entre salvas de fusiles al aire, clamando venganza. Las paredes están repletas de consignas y con los rostros de los muertos de todos estos años visibles por todos sitios (El País 8/11). Horas después, en plena noche, el ejército entró en el campo de refugiados lindero. Destrozaron calles, vehículos y algunas viviendas. 
 Lo que no hace el ejército lo hacen los colonos. El gobierno entregó a los colonos 45.000 fusiles automáticos para su “autodefensa”. Siembran el terror en las pequeñas aldeas, al punto que varias fueron totalmente evacuadas por sus pobladores (Haaretz 4/11). Desde el 7 de octubre, al menos 111 familias palestinas, compuestas por unas 905 personas, han tenido que abandonar sus hogares en Cisjordania debido a la violencia y la intimidación por parte de las fuerzas y los colonos israelíes, según la ONU. Los palestinos dicen que este último mes entre uniformados y colonos han asesinado por lo menos a 150 campesinos y pastores (45 nenes), y que han detenidos 2.200 personas.
 "Hemos tratado a algunos pacientes que mostraban signos de haber sido atados y golpeados, supuestamente por las fuerzas israelíes", dice Yanis Anagnostou, responsable de actividades de salud mental de MSF en Jenin. “Denuncian haber sido atormentados durante varias horas antes de ser abandonados en la frontera de Cisjordania”. 
 El Ejército suele retener los cuerpos de los palestinos que mata, por lo cual últimamente los pobladores roban cadáveres de israelíes en los hospitales para canjearlos por los de sus familiares. 
 Médicos Sin Fronteras informó que en Jenin, los médicos de urgencias “han sido llamados al hospital público casi todas las noches, mientras las incursiones israelíes con tanques y tropas terrestres azotan la ciudad. Durante el último mes, las fuerzas israelíes mataron a 30 personas e hirieron al menos a 162 más sólo en la ciudad de Jenin”, dice el comunicado. El rastro de destrucción se puede ver no sólo a través de las personas con heridas de bala y metralla en el hospital sino en la propia ciudad. Allí, la infraestructura y los edificios simbólicos palestinos han sido destrozados y destruidos por excavadoras y tanques.
 El asedio es en todos los frentes: el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, un ultraderechista religioso que hace unos días se negó a transferir los recursos previstos por ley a la Autoridad Palestina, pidió el lunes a Benjamin Netanhayu y al jefe del Ejército, Yoav Gallant, que se establezcan zonas de seguridad alrededor de los asentamientos judíos en la ocupada Cisjordania, manteniendo alejados a los agricultores palestinos aunque esto les impida trabajar en la cosecha de aceitunas. 
 El Estado de Israel avanza con la limpieza étnica. Esta masacre es una nueva Nakba. 

 Olga Cristóbal 
 09/11/2023

Marx frente al colonialismo | con Néstor Kohan


jueves, 9 de noviembre de 2023

Cementerio de niños


“¿Es la guerra de Israel en Gaza el conflicto más mortífero para los niños en los tiempos modernos?”, se pregunta la periodista Sara Shamim de Al Jazeera (7/11). Según cifras de UNICEF, mientras en Irak morían 0,7 niños por día, en Ucrania 0,7, en Yemen 1,5, en Afganistán 2, en Siria 3, ¡en Palestina son 136! Mientras tanto, EE. UU., la UE y la ONU deshojan la margarita acerca de corredores o pausas humanitarias. La Cámara de Representantes de EE. UU. acaba de imponer un voto de censura a la diputada Rashida Tlaib, de origen palestino, por criticar esta barbarie.

 Norberto Malaj 
 08/11/2023

El Estado sionista a la caza de disidentes


La oposición a la guerra dentro de Israel. 

 En el Estado judío no entran ni siquiera todos los judíos. Mucho menos los palestinos que viven dentro de Israel (los llamados “árabes israelíes”). 
 Quienes -judíos o palestinos- denuncian la masacre en Gaza son objeto de persecución implacable, expulsados de sus empleos y lugares de estudio. En varios casos, patotas fascistas intentaron prender fuego a la casa del crítico. Eso le ocurrió al periodista Israel Frey, por haber lamentado la muerte de niños en Gaza. Frey y su familia permanecen escondidos. 
 En la misma situación están otros que, amenazados y hostigados en las redes sociales, tuvieron que dejar sus hogares “debido a su conocido activismo político en el presente o en el pasado”, dice en una larga nota del New York Times el abogado especialista en derechos humanos israelí Michael Sfard (2/11).
 Aunque cientos de personas participan en los ataques a los “árabes israelíes” y opositores a la guerra, la policía israelí en un mes sólo logró arrestar a cuatro. “El pequeño número de detenciones se produce a pesar de que muchos incidentes han sido filmados y los rostros de los perpetradores son fácilmente identificables”. Los sospechosos fueron detenidos en el acto y no como resultado de una investigación policial que, como muestra la historia, rara vez conduce a acusaciones. Tres de los arrestados se encontraban entre cientos de personas que intentaron asaltar el Hospital Sheba el 11 de octubre porque “habían llegado al hospital después de escuchar informes infundados de que en el centro médico estaban internados miembros de Hamás” (Haaretz, 2/11).
 La persecución es ordenada desde el gobierno. El 12 de octubre, el Ministerio de Educación envió una directiva que exige la suspensión inmediata de cualquier estudiante, docente o empleado que se exprese de manera que constituya “apoyo al terrorismo” o “apoyo al enemigo” (NYT, 2/11). En las últimas tres semanas, unas 25 instituciones educativas suspendieron por lo menos a una decena de profesores y a docenas de estudiantes -en su mayoría ciudadanos palestinos de Israel-.
 La acusación habitual es que sus publicaciones en las redes sociales “constituyen apoyo al terrorismo”. Las universidades, dice Sfard, “ceden a la presión de grupos de extrema derecha que escanean las redes sociales y actúan como denunciantes en serie”.
 La policía de Israel informó que hasta el 25 de octubre habían abierto más de 126 investigaciones criminales y se habían realizado 110 arrestos después de declaraciones individuales hechas en público, en las redes sociales o en grupos cerrados. No hay estadísticas actualizadas. 
 “Este intenso escrutinio y vigilancia es en parte realizado por un grupo de trabajo creado hace unos meses para monitorear lo que llaman incitación palestina al terrorismo en Internet”, afirma Sfard. Lo dirige el ministro de Seguridad nacional de Israel, el fascista Itamar Ben-Gvir, exmilitante de Kach, un movimiento racista ilegal. 
 La policía y el grupo de Gvir espían principalmente a los ciudadanos palestinos de Israel. “Desde los ataques del 7 de octubre, las redes se han llenado de figuras públicas prominentes (políticos, generales retirados, celebridades, personas influyentes en los medios y periodistas) que llaman a 'borrar Gaza' o a una 'segunda nakba'. Pero ni un solo judío israelí que haya reclamado acciones terroristas contra civiles palestinos ha sido convocado por la policía”, agrega Sfard. 
 Reforzando el enjambre de prohibiciones legales previas, que bloquean incluso el trabajo de ONG internacionales, se prohibió cualquier acción de solidaridad con el pueblo palestino en Gaza. Se han dispersado violentamente manifestaciones en Haifa, Jerusalén y Umm al-Fahm, entre otros. Más de dos docenas de manifestantes judíos contra la guerra o por la liberación de prisioneros y secuestrados están detenidos por obstrucción del orden público. 
 También los jaredíes, judíos que rechazan la existencia del Estado de Israel por motivos religiosos, son apaleados sistemáticamente en la calle por patotas y soldados con total impunidad.
 La persecución a los disidentes plantea un gran desafío para la clase obrera internacional, cuyo mayor interés debe ser diseminar la oposición a la guerra entre los judíos de Israel. Todo lo que contribuya a llevar la lucha y la guerra al interior del monstruo es un paso gigantesco a favor de la causa nacional palestina y contra la guerra mundial emprendida por el imperialismo. 

 Olga Cristóbal 
 08/11/2023

miércoles, 8 de noviembre de 2023

Gaza, una masacre con la complicidad yanqui


La visita de Blinken a Medio Oriente 

 El ministro de Patrimonio israelí, Amichai Eliyahu, sorprendió al mundo este fin de semana con sus declaraciones periodísticas en las que planteó que un ataque nuclear contra la Franja de Gaza “es una de las posibilidades” para resolver el conflicto en el enclave costero. La respuesta del primer ministro Benjamin Netanyahu fue suspenderlo en forma indefinida. Entiéndase bien: ni siquiera lo echó del cargo.
 ¿Fue solo un exabrupto, propio de un debate acalorado? Eliyahu pertenece a la formación ultraderechista Poder Judío, la misma del ministro de Seguridad Itamar Ben Gvir, quien anunció, después del 7 de octubre -fecha de la incursión de Hamas en Israel- que se dejaba a Gaza sin agua, electricidad ni combustible porque “estamos tratando con animales”. En la entrevista en que defendió el ataque atómico, Eliyahu justificó ese bloqueo infame en nombre de que “no existen civiles no involucrados” en Gaza. En resumen, no fue un exceso verbal: es una concepción política cada vez más extendida en el poder político israelí, que alienta y justifica una “limpieza étnica” del pueblo palestino.
 Casi en simultáneo con las declaraciones de Eliyahu, el ministro de Finanzas, Benjamin Smotrich, propuso crear “zonas libres de palestinos” en los alrededores de los asentamientos coloniales y de las carreteras de Cisjordania. En este territorio, en que viven medio millón de israelíes, ya son 144 los palestinos asesinados desde el 7 de octubre. El ya mencionado ministro Ben Gvir entrega armas a las bandas fascistas que atacan las aldeas palestinas, incendiando sus casas y cultivos. 
 La ofensiva sionista en Gaza ya dejó más de 10 mil palestinos muertos (más de 4 mil niños) y 1,5 millones de desplazados, el 70% de la población. No entra una sola gota de combustible al enclave y escasean el agua, la comida y los medicamentos. Las tropas israelíes aseguran haber cortado en dos el territorio y cercado la capital del enclave. A la par de las tareas de la infantería, la aviación israelí atacó los hospitales pediátrico, psiquiátrico y oftalmológico de la Ciudad de Gaza, dejando varios muertos, y también volvió a bombardear los centros de refugiados. 

 La gira de Blinken

 Estados Unidos respalda esta acción genocida en nombre del “derecho de Israel a defenderse”, el mismo argumento empleado por el juez de la Corte Suprema argentina, Carlos Rosenkrantz, en el acto de la Daia. A los efectos de facilitar esa “defensa”, Washington otorgó más de mil bombas inteligentes en las últimas semanas, y evalúa un paquete multimillonario de auxilio militar. El titular del Departamento de Estado, Antony Blinken, se opuso expresamente a un cese del fuego, argumentando que “simplemente le permitirá a Hamas reagruparse y permitir lo que hizo el 7 de octubre”. Para satisfacción de Eliyahu, la Casa Blanca acaba de fletar al Medio Oriente un submarino con capacidad para transportar ojivas nucleares y advirtió a Irán y Hezbollah que no se involucren en el conflicto. Teherán y la milicia chiíta estarían vedados de hacerlo, pero no así, según parece, Washington. 
 Mientras algunos medios hacen un esfuerzo por mostrar una supuesta preocupación humanitaria de Estados Unidos, debido a su defensa de “pausas” entre los bombardeos, el pueblo palestino tiene claras las cosas. “Tienes sangre en las manos, Blinken”: así fue recibido el funcionario en Cisjordania por los manifestantes. Blinken se reunió allí con el titular de la Autoridad Palestina (AP), Mahmoud Abbas. Según reconstruyen las agencias de noticias, el norteamericano habría agradecido a Abbas su colaboración para que no estalle Cisjordania y habría insinuado la posibilidad de que la AP juegue en el futuro un papel en la administración del enclave, si Hamas es derrotado. “El futuro de Gaza no fue el tema central de la reunión, pero la Autoridad Palestina parecía dispuesta a desempeñar un papel”, cita a un funcionario estadounidense, en off the record, el sitio Palestine Chronicle (5/11). Es solo una variante: el “nuclearista” Eliyahu defendió en la entrevista radial ya aludida una anexión directa del enclave por parte de Israel. De todas maneras, antes de vender la piel hay que cazar el oso: Israel enfrenta una fuerte resistencia de los milicianos de Hamas y la Jihad Islámica y la ofensiva israelí se hace más lenta y costosa en vidas cuanto más se adentra en el combate urbano, calle por calle. 
 Si bien Estados Unidos brinda un apoyo firme a Tel Aviv, preferiría evitar una regionalización del conflicto que lo obligue a distraer fuerzas de la guerra en Ucrania, en la que ya dilapidó decenas de miles de millones de dólares, sin que la contraofensiva de las fuerzas de Zelensky avance demasiado. A los efectos de mantener los puentes tendidos, Blinken se reunió con la AP y visitó Jordania e Irak. 

 El discurso de Nasrallah 

Hasta aquí, si bien la ofensiva israelí puso en el congelador la normalización de relaciones entre Tel Aviv y Arabia Saudita, y Bahrein y Jordania entraron en cortocircuitos diplomáticos con Israel, los países árabes han sido, cuanto menos, tibios en su respuesta. Las burguesías árabes tienen lazos de todo tipo con la Casa Blanca, al punto de albergar muchas de sus bases militares en la región. 
 En cuanto al llamado eje de Irán y Hezbollah, se discute mucho hasta qué punto está, más allá de sus declaraciones a favor de la resistencia palestina, dispuesto a abrirle un segundo frente a Israel. Hasta ahora, la milicia libanesa viene lanzando cohetes regularmente y mantiene un conflicto de baja intensidad con Tel Aviv que ya dejó decenas de muertos a ambos lados. No obstante, el reciente discurso de Hasan Nasrallah fue recibido -según el corresponsal en Gaza de Palestine Chronicle– con insatisfacción en los campos de refugiados palestinos, que esperaban, en medio de la masacre que están sufriendo, un involucramiento mayor. La larga crisis política y económica que atraviesa el Líbano, donde el poder político se reparte entre los distintos grupos confesionales y los equilibrios penden de un hilo, puede ser uno de los factores que pesa en la actitud cautelosa de Hezbollah. El primer ministro libanés Najib Mikati, un magnate de las telecomunicaciones que pertenece a otra fuerza política, dijo dos días después de los ataques de Hamas que su prioridad era garantizar la estabilidad en la frontera con Israel. Pero más allá de todo, la profundización de la ofensiva sionista abre un escenario explosivo que no permite descartar una extensión del conflicto. 

 Las movilizaciones

 Uno de los principales apoyos a las masas palestinas ha venido de las movilizaciones populares y las acciones obreras a nivel internacional. Este fin de semana, cientos de miles desfilaron por las calles de Estados Unidos, Indonesia y otros países. Los sindicatos aeroportuarios belgas anunciaron un boicot al envío de armas a Israel y, en el mismo sentido, hubo un piquete frente a una fábrica armamentística en Inglaterra. En Israel hubo algunas pequeñas protestas en reclamo de un cese al fuego, pero por ahora prima un soporte, si no a Netanyahu, quien se encuentra bastante desacreditado, sí al menos a los ataques contra Gaza. 
 Abajo la acción genocida del Estado de Israel. 

 Gustavo Montenegro

martes, 7 de noviembre de 2023

El asesinato de civiles tiene nombre propio en el ejército sionista: Doctrina Dahiya


Gaza es el lugar del mundo donde niños y adultos mueren en la cama de una sala de internación, en los pasillos o en las puertas de entrada y las ambulancias de los hospitales, no por enfermedad sino porque son un objetivo militar. Este martes, las fotos de los niños asesinados en el quinto piso del hospital de Al Shifa, donde está la internación de pediatría, dan la vuelta al mundo.
 La asfixia de 2 millones de personas privadas de agua, electricidad, comida y medicamentos, o los bombardeos a barriadas, escuelas, campos de refugiados y caravanas de los que huyen a las supuestas zonas seguras definidas por el mismo ejército que las bombardea forman parte de la doctrina militar explícita de Israel y su ejército, uno de los más poderosos del mundo, armados hasta los dientes por Estados Unidos y ahora los demócratas de la Unión Europea. 
 Nadie debería sorprenderse: los ex soldados israelíes de la ONG Rompamos el Silencio (en hebreo, inglés y -poco- español) lo dicen directamente: nos ordenaban dispararles a nenas de tres años.
 La estrategia que promueve el bombardeo de la población civil se denomina Doctrina Dahiya y no usa ningún subterfugio del estilo de que los edificios reducidos a polvo con la gente adentro escondían “terroristas”. Propugna, como elemento disuasorio, el uso de la fuerza "desproporcionada" (sic) contra las zonas civiles tienen el propósito de “disuadir a los insurgentes y cohibir a la población que les apoya.”1
 Brevemente: al estallar la Segunda Guerra del Líbano, entre julio y agosto del 2006, el ataque aéreo sionista fue capaz de destruir el sur de Beirut, donde vivían los chiitas, pero insuficiente para acabar con los cohetes de Hizbollah, dispersos en el territorio. La solución estratégica consistió en avanzar a través de la frontera con unidades de tierra, que también fueron impotentes ante la resistencia de los milicianos2, informa el Grupo de Estudios sobre Seguridad Internacional, de la Universidad de Granada. 
 De ese fracaso nació la Doctrina Dahiya: la fuerza militar debe devastar todos los puntos débiles de la sociedad enemiga incluyendo sus intereses económicos, centros de control civil, infraestructura estatal y comunicaciones, antes de concentrarse en los combatientes enemigos (ídem).
 Dahiya era el barrio de los chiitas en Beirut, un bastión de Hizbollah antes de que fuera arrasada por la Fuerza Aérea Israelí durante el conflicto en 2006.
 El comandante en jefe del Mando Norte, Gadi Eisenkot, advirtió entonces: “(La próxima vez) destruiremos El Líbano y no seremos disuadidos por las protestas del mundo. Pulverizaremos las 160 aldeas chiíes que se han convertido en bases militares. Esta estrategia no es una amenaza pronunciada por un oficial apasionado, sino un plan aprobado” (Ynetnews.com, 10/5). 
 No estuvo muy lejos: la guerra de 2006 acabó con la vida de 1.300 libaneses y 165 israelíes. Los pueblos chiíes fueron arrasados —los pueblos cristianos permanecieron intactos (El País, 31/10).
 Las sucesivas invasiones israelíes a Gaza -Plomo Fundido en 2008-2009 y Margen Protector en 2014 parecen basarse claramente en el espíritu de la Doctrina Dahiya, informe GESI. La última ―que fue hasta hoy la peor ofensiva militar desde que Israel saliera de Gaza en 2005― dejó 2.205 muertos palestinos, de ellos 538 niños, según datos de Naciones Unidas.
 Los israelíes han perfeccionado su práctica genocida. En un mes ya hay más de 10.328 asesinados, entre ellos 4.237 niños. 
 El Ejército sionista informó que a la fecha le han infligido a Gaza 11.000 ataques aéreos, “esa cifra supone nueve veces más que los que Rusia realizó en Ucrania durante el primer mes de la invasión. Y 18 veces más que los que Estados Unidos lanzó de media cada mes en Afganistán en 2019, uno de los años con mayor número de ofensivas estadounidenses”.
 Criminales de guerra desde su génesis, cuando crearon el Estado de Israel. 

 Olga Cristóbal 
 07/11/2023

1.  https://www.seguridadinternacional.es/?q=es/content/de-al-aqsa-dahiya-la-evoluci%C3%B3n-doctrinal-del-tsahal ↩ 
2. GESI https://www.seguridadinternacional.es/?q=es/content/de-al-aqsa-dahiya-la-evoluci%C3%B3n-doctrinal-del-tsahal ↩

domingo, 5 de noviembre de 2023

Infancias empobrecidas, futuro hipotecado


Los últimos datos de pobreza, correspondientes al primer semestre del 2023, presentados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) proclaman que en Uruguay sobreviven casi 160.000 niños bajo la línea de pobreza.
 Es decir que el 50 % de los niños que nacen son pobres. Entre ellos, 30.000 lo hacen en condiciones de “emergencia habitacional”.El informe del INE demuestra que las políticas públicas están inclinadas a los adultos mayores, con un sistema de seguridad social que casi no deja que las personas de este rango etario caigan en la pobreza. 
 De acuerdo al informe del instituto oficial, la pobreza medida por ingreso se ubicó en 10,4% del total de la población en los primeros seis meses de 2023. La pobreza entre menores de 6 años es 11,6 veces mayor que la de los adultos mayores de 65, convirtiendo a Uruguay en el país con mayor infantilización de la pobreza en América Latina.
 Las categorías con las que trabaja el ministerio de Desarrollo Social son tres: hogares con una Necesidad Básica Insatisfecha (NBI), dos NBI y con tres o más NBI. Si se pone el foco en 2019, había 14,5% de personas que vivían con una NBI, mientras que en el 2022 la cifra disminuye a 12,7.
 Lo mismo sucede con el grupo de dos NBI, dado que en 2019 se ubicó en 2,8% y en 2022 la cifra cayó a 1,9, según datos de la cartera a los que accedió Montevideo Portal. En el caso de personas con tres o más NBI en 2019 había 1,5% de uruguayos viviendo en ese tipo de hogares, mientras que el año pasado el número se ubicó en 0,9. 
 Por otro lado, los hogares que no tienen necesidades básicas insatisfechas han crecido en los últimos dos años. En 2019 se ubicaba en 81,3%, pero en 2022 el número trepó a 84,5%. “Lo que hace Uruguay con estos niños es criminal”, dijo la diputada Cristina Lustemberg (Frente Amplio-centroizquierda) en el Parlamento, cuando presentó estas cifras. Lustemberg hizo hincapié en que la pobreza infantil está “sobrediagnosticada” en el país. Están los datos, el conocimiento técnico y el consenso político para superarla. “Necesitamos tener el coraje de hacer algo diferente”, dijo. 
 “La pobreza en Uruguay tiene rostro de niño y también de mujer”, señaló en esa jornada Gustavo de Armas, asesor en planeamiento estratégico de Naciones Unidas en Uruguay. De Armas presentó un adelanto del informe Abatir la pobreza en Uruguay al 2030, según el cual los niños y adolescentes uruguayos representan el 44% de la población que vive por debajo de la línea de pobreza en este país sudamericano. 
 Otro 44% está conformado por los adultos que viven con esos niños, en su mayoría mujeres jefas de hogar que son quienes más tiempo dedican al trabajo no remunerado. 
 De Armas estimó que reducir estas cifras a la mitad implicaría, entre otras medidas, aumentar el nivel de las prestaciones no contributivas a 453 millones de dólares anuales. En otros términos, eso supondría dedicar a esas ayudas el 1,14% del Producto Bruto Interno. 
 El asesor de ONU subrayó que pese a tener el “estado de bienestar más desarrollado de la región”, en pobreza infantil el caso de Uruguay es “absolutamente extremo.” Señaló que 44% de la población pobre es menor de 18 años, y que la situación afecta con mayor notoriedad a las mujeres, que suelen ser las jefas de los hogares más vulnerables. 
 De hecho, 68% de los 88.000 hogares pobres que hay en Uruguay tienen jefatura femenina. De ellas, sólo la mitad está empleada y eso “se combina con una muy alta dedicación al trabajo no remunerado”.
 Si comparamos este gasto con otros del Estado, podemos observar que en 2022, Uruguay dedicó el 6,74% de su gasto público total a defensa, mientras que el año anterior había dedicado el 6,79%, cinco años antes el 6,04% y si nos remontamos diez años atrás el porcentaje fue del 5,97% del gasto público. 
 En 2022, el gasto público per cápita en defensa en Uruguay fue de 375 euros por habitante. Se trata del gasto total dividido entre todos sus habitantes, independientemente de que sean estudiantes o no y de la edad que tengan.
 Esto demuestra que el dinero está, ni que hablar si se genera un fondo financiado con un impuesto a las grandes fortunas, por ejemplo. Y si se frena, al menos en parte, la creación de Zonas Francas, donde el Estado renuncia a su capacidad de recaudación. 
 El combate a la pobreza infantil es un debe histórico de todas las fuerzas políticas. Las infancias no rinde tanto electoralmente, pero después llegan los lamentos sobre el nivel de la educación, de la formación laboral, de las violencias, de las injusticias, de las inequidades. 
 Generación tras generación, vulneradas una y otra vez, a merced del mejor postor mientras se sigue ponderando a los “malla oro” (los grandes empresarios, según el presidente Luis Lacalle); esperando un derrame en la eterna sequía de la redistribución.
 Vivir en situación de pobreza durante un período en la infancia y adolescencia tiene impactos negativos muy importantes, persistentes y de muy difícil reversión. La pobreza infantil impone costos enormes sobre la vida actual y futura de los niños, niñas y adolescentes afectados, y sobre la sociedad en su conjunto.
 Los niños, niñas y adolescentes que viven en situación de pobreza tienen peores desempeños en múltiples dimensiones, incluyendo aspectos tan fundamentales como el rendimiento escolar, el comportamiento emocional y social, y la salud física y mental. En el largo plazo la exposición a situación de pobreza en la infancia y la adolescencia se asocian con un menor nivel educativo, menores ingresos laborales, peor salud y mayor probabilidad de involucramiento en actividades criminales. 

 Nicolás Centurión | 11/10/2023

Tropas de élite estadounidenses en Uruguay


Estados Unidos pisará más fuerte en Uruguay a través de las Brigadas de Asistencia de Fuerza de Seguridad (SFAB por sus siglas en inglés). Así lo consignó la nueva embajadora de Estados Unidos en Uruguay, Heide Fulton, al semanario Búsqueda. Fulton dijo que intentará “capitalizar las herramientas” de los dos países para combatir a los narcotraficantes, la droga y la criminalidad. 
 “El desafío con los narcotraficantes y con los elementos criminales es que tienen muchos recursos y son muy creativos, y puede ser desafiante para los gobiernos hacerles frente. Pero sé que hay mucha voluntad en Uruguay para hacerlo. Nosotros estamos muy enfocados en una cantidad de iniciativas para construir capacidades”, indicó.
 El Comando Sur busca fortalecer su influencia en la región ante el avance de China: en 2020 Uruguay retomó su participación en un entrenamiento naval internacional organizado por Estados Unidos; en 2022 la Armada recibió tres lanchas norteamericanas e incluso analizó la compra de buques OPV con Estados Unidos como intermediario; y recientemente también comenzaron a profundizarse los vínculos en el ámbito espacial. 

 ¿Qué son las SFAB? 

 Creadas en 2017 para asesorar a fuerzas militares en Afganistán e Irak, las Brigadas de Asistencia de Fuerza de Seguridad (SFAB por sus siglas en inglés) pretenden expandir su presencia en América Latina, sumando nuevos países a sus operativos. 
 En los países a los que llegan, los «asesores» de las SFAB se vinculan con los órganos educativos y mandos superiores de las fuerzas armadas locales para organizar cursos y ejercicios conjuntos. 
 En 2020 arribaron por primera vez a América Latina, cuando desembarcaron en Colombia. En marzo de 2023, por ejemplo, efectivos de la 1° SFAB viajaron junto al Ejército de Colombia a la zona de La Guajira —limítrofe con Venezuela— para evaluar sus procedimientos y destreza técnica en la planificación y ejecución de misiones de artillería de campaña utilizando cañones Howitzer de 155 milímetros.
 Los asesores que las brigadas envían a los países deben atravesar además un, según ellos mismos, riguroso proceso de tres años en el que se evalúan no solo sus capacidades militares, sino también sus «habilidades de liderazgo».
 En cada SFAB se encuadran 816 efectivos en un régimen de rotación de tres años, bajo el mando de un general de brigada, y se dividen en unos 60 equipos –teams– multifuncionales integrados por cuatro a seis efectivos, categorizados según cuatro rubros: maniobras, artillería de campaña, de ingenieros y logística. 
 Desde su creación, las SFAB son seis, una en cada uno de los cinco comandos geográficos combatientes y la sexta en la reserva de la Guardia Nacional del Ejército.
 Así, el Ejército de Estados Unidos mantiene SFAB en el Comando Sur, el de África, el Comando Central, el Comando Europeo y del Indo-Pacífico. La primera SFAB se estaciona en Fort Moore, Georgia, y corresponde al Comando Sur, cuyo teatro de operaciones se extiende desde el sur de México hasta Tierra del Fuego y desarrolla actividades de asistencia, que califica como «persistentes», en Colombia, Honduras y Panamá. 
 Según informaba en agosto el Servicio de Investigación del Congreso estadounidense, el Comando Sur tiene prevista la expansión de las actividades de su SFAB a Perú, Ecuador y Uruguay, aunque con carácter «episódico». Son una fuerza de élite que ya ha operado en Colombia, Panamá y Honduras esta división tiene por objetivo expandirse a Ecuador, Perú y Uruguay. Con presencia en los países nombrados anteriormente, el Comando Sur se asegura el control de la costa del Pacífico. La pregunta que surge entonces es, ¿por qué Uruguay?.
 El narcotráfico es y será en las próximas décadas la nueva Doctrina de Seguridad Nacional. El caballo de Troya para el ingreso de tropas militares en países soberanos y un nuevo mecanismo de injerencia, contrabandeando la preocupación por la seguridad nacional para que el Comando Sur se inmiscuya en territorio latinoamericano. 
 Pensémoslo de manera opuesta: ¿se imaginan tropas brasileñas, mexicanas o colombianas ayudando en territorio estadounidense el combate al fentanilo? ¿Cómo lo calificaría Estados Unidos? ¿Siquiera algún gobierno lo pondría en debate?
 A su vez, si ampliamos el zoom de análisis, esta jugada de Estados Unidos puede tomarse como un dique de contención y prevención ante el avance de China y Rusia en la región. En un texto publicado sobre las SFAB se asegura que la expansión de esas fuerzas en la región latinoamericana «incrementará la presencia de los asesores, continuará construyendo la capacidad de los socios y mantendrá a EEUU como el socio de elección», incluso sostiene específicamente que una mayor presencia de «asesores» de esta fuerza «ayudará a contrarrestar la influencia de otras naciones». 
 Si atamos esto a las tristemente célebres declaraciones de Laura Richardson, Jefa del Comando Sur, América Latina sigue siendo el patio trasera de la potencia estadounidense y así lo entienden ellos. 

 Peores americanos 

 “El Comando Sur del Ejército está trabajando en concretar la primera oportunidad de intercambio con Uruguay durante 2024 para continuar fortaleciendo la asociación entre nuestros ejércitos y avanzar en los objetivos compartidos de seguridad nacional”, declaró la consejera de Prensa, Educación y Cultura de la Embajada de Estados Unidos en Uruguay, Kerri Spindler-Ranta, al semanario Búsqueda.
 En una reunión que Fulton mantuvo con el prosecretario de la Presidencia, Rodrigo Ferrés, el jerarca del gobierno le planteó el interés del país por aumentar la cooperación internacional para luchar contra el narcotráfico, informó El Observador. 
 Uno de los pedidos que Uruguay hace a Estados Unidos es que vuelva a instalar la oficina de la Administración del Control de Drogas (DEA, por su sigla en inglés) que en 2019 se retiró del país en el marco de una redistribución de recursos en la región. 
 Esto implica una contravención a la Ley Marco de Defensa Nacional (2010), así como en los decretos que han establecido la política de defensa nacional (2014 y 2020) y en el que definió la política militar de defensa (2016), no hay referencias a la seguridad nacional. Es más, la seguridad nacional no ha sido parte de la tradición política del Uruguay contemporáneo. 
 Hasta el momento no se ha escuchado una sola palabra de queja o de alerta ante estos movimientos por parte del centroizquierdista Frente Amplio como oposición. Desde su fundación, dicha fuerza se define como una “fuerza política de cambio y justicia social; de concepción progresista; democrática, popular, antioligárquica y antiimperialista”. Bueno, esto último se ha desteñido con los años. 

 Nicolás Centurión | 06/10/2023

“Un genocidio de manual”


Israel continúa con los bombardeos y cerca la Ciudad de Gaza 

 Los bombardeos masivos de Israel contra la Franja de Gaza ya dejaron más de 9 mil muertos. Los ataques aéreos no se detienen ante nada: incluyen campos de refugiados, escuelas y las inmediaciones de los hospitales, que son presionados para que evacúen. El bloqueo terrestre y marítimo llevó al enclave a una situación humanitaria catastrófica: “el agua está siendo utilizada como un arma de guerra”, denunció Juliette Touma, portavoz de la agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ratificó este viernes 3 que no permitirán el ingreso de una gota de combustibles, que son vitales para abastecer los generadores de los centros sanitarios, y que se usan como alternativa ante la falta de energía eléctrica. 

 Los combates 

Con este dramático telón de fondo, el norte de la Franja de Gaza es escenario de enfrentamientos entre las fuerzas israelíes, que iniciaron el fin de semana pasada la invasión terrestre del enclave costero, y milicianos de Hamas y la Jihad Islámica. El vocero del ejército israelí, Daniel Hagari, asegura que sus tropas cercaron la Ciudad de Gaza. Fuentes periodísticas indican que los efectivos israelíes habrían cortado a la mitad el territorio. La infantería israelí avanza junto a los “bulldozers” (topadoras) que van demoliendo viviendas y edificios previamente bombardeados por la aviación sionista.
 El avance de las tropas israelíes se complica cuanto más se adentra en las áreas pobladas. Videos que circulan por las redes sociales muestran a combatientes de Hamas y la Jihad Islámica emergiendo de la profusa red de túneles que tiene el enclave para atacar objetivos israelíes y retornar al laberinto. Tel Aviv reconoce la muerte de unos 24 soldados y más de 200 heridos. 

 El rol del imperialismo 

En este escenario, el titular del Departamento de Estado, Antony Blinken, llegó a Israel por tercera vez desde el 7 de octubre, fecha del ataque de Hamas. Estados Unidos ha brindado un apoyo directo a los ataques israelíes. De hecho, aportó más de mil bombas inteligentes. Son las bombas que caen sobre los centros de refugiados y que han matado a más de 3 mil niños.
 Algunos medios han intentado presentar como un “giro” norteamericano una declaración del presidente Joe Biden: “creo que necesitamos una pausa”. En rigor, este planteo no incluye ni siquiera un cese al fuego, como se preocupó expresamente de aclarar John Kirby, director de comunicaciones del Consejo de Seguridad Nacional, según informa el corresponsal argentino en Washington de La Nación (3/11). Se trata de “pausas humanitarias”, como las que reclamó la Unión Europea, para el ingreso de camiones con ayuda desde Egipto y, sobre todo, como condición de posibilidad para la liberación de rehenes extranjeros. Aun así, la propuesta de Blinken fue rechazada este viernes 3 por Netanyahu, quien exige la liberación incondicional de los rehenes (Hamas ofrece un canje por los 5 mil presos políticos palestinos) y dice que la ofensiva no se detendrá hasta propinar una derrota de alcance histórico al pueblo palestino.
 Ha circulado un video que muestra la presunta presencia de marines estadounidenses en Israel, pero esto fue refutado por la agencia AP, que informó que se trata de una grabación vieja y de otro país (Rumania). Un comandante del ejército iraní, Gholam Ali Rashid, aseguró, por su parte, que Teherán cuenta con informes de inteligencia que indican que hay comandantes del ejército y la armada yanqui en Tel Aviv, en una base subterránea, supervisando y dirigiendo la ofensiva contra Gaza (La Nación, 1/11). Tampoco se puede dar por segura esta versión. No obstante, los propios funcionarios estadounidenses admitieron que desde el 7 de octubre reforzaron su presencia militar en el Mediterráneo y el Medio Oriente, como un espaldarazo a Israel. 
 Al mismo tiempo, la Casa Blanca propone un paquete de ayuda militar por 14.300 millones de dólares para Israel, integrado en un megapaquete por 100 mil millones que incluye fondos para Ucrania e incluso Taiwán, que es rival de China. Ese paquete, que debería empezar a discutir el Congreso estadounidense, ya encuentra un primer obstáculo: el nuevo titular de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, lo condicionó al retiro de una cantidad equivalente de fondos para el Servicio de Impuestos Internos. 
 Estados Unidos defiende en forma cerrada a Israel, pero teme una regionalización del conflicto que lo obligaría a involucrarse más en el terreno, distrayendo sus esfuerzos de la guerra en Ucrania, en la que ya han gastado decenas de miles de millones de dólares y las tropas de Zelensky no han podido avanzar demasiado con su contraofensiva.
 Este temor a un incendio generalizado del Medio Oriente es el que llevará a Blinken a Jordania, a la que no le quedó más remedio que retirar a su embajador en Israel, debido a la masacre en curso. Bahrein, uno de los países que normalizó relaciones en 2020 con el Estado sionista, llamó a consultas al representante diplomático israelí, en medio de protestas populares de solidaridad con Palestina. Como ya se sabe, los bombardeos sobre Gaza pusieron en el congelador el proceso de normalización de vínculos entre Tel Aviv y Arabia Saudita. 
 Blinken tiende lazos con las naciones árabes y la Autoridad Palestina para mantener algún mecanismo de contención que evite que estalle todo por los aires. En esa línea, dijo que compartía el ataque contra Hamas, pero había que añadir una salida positiva, que para él sería la “solución de dos Estados”, una tentativa que ha quedado completamente inviabilizada por la propia colonización sionista. En estos días, mientras el ejército israelí devasta la Franja de Gaza, las bandas de colonos armados acentúan sus ataques criminales contra las aldeas palestinas en Cisjordania. Ya hay más de medio millón de colonos en este territorio. 
 El viaje de Blinken coincidió con un esperado discurso del máximo dirigente de Hezbollah, Hasan Nasrallah, quien sostuvo que “hay una posibilidad realista” de una “guerra amplia” y “es algo que debe ser tenido en cuenta por el enemigo” (Israel y Estados Unidos). Nasrallah aseguró también que el ataque del 7 de octubre fue “100% palestino”, desestimando una participación de su milicia. Hezbollah incrementó el lanzamiento de cohetes a suelo israelí desde que empezó la ofensiva terrestre sionista. En su discurso, Nasrallah advirtió a Israel que no se atreva a lanzar un ataque preventivo sobre el Líbano, porque lo lamentaría. Del otro lado, Israel ya había hecho una amenaza similar: que la milicia chiíta no abra un segundo foco en la frontera compartida, porque la respuesta sería demoledora. Es un escenario tenso, de amenazas recíprocas, que se completa con el lanzamiento de misiles desde Yemen por parte de las milicias hutíes, contra objetivos israelíes, en solidaridad con la causa palestina. 

 “Genocidio de manual” 

Craig Mokhiber, director de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Nueva York, quien acaba de renunciar a su puesto, calificó en su carta de despedida lo que está ocurriendo en Palestina como “un genocidio de manual”. En su esquela, afirma que “como abogado de derechos humanos con más de treinta años de experiencia en este campo, soy muy consciente de que el concepto de genocidio ha sido a menudo objeto de abusos políticos. Pero la actual matanza del pueblo palestino (…) no deja lugar a dudas ni debates. En Gaza, hogares, escuelas, iglesias, mezquitas e instalaciones médicas están siendo atacados sin motivo y miles de civiles están siendo masacrados. En Cisjordania, incluida la Jerusalén ocupada, las viviendas son confiscadas y reasignadas únicamente en función de la raza. Además, los pogromos violentos perpetrados por los colonos van acompañados de unidades militares israelíes. En todo el país reina el apartheid”.
 Y añade que “el proyecto colonial europeo y etnonacionalista de colonización en Palestina ha entrado en su fase final, hacia la destrucción acelerada de los últimos vestigios de la vida palestina autóctona en Palestina. Lo que es más, los gobiernos de los Estados Unidos, el Reino Unido y gran parte de Europa son totalmente cómplices de este horrible asalto”. 
 Las voces que denuncian que está en curso un genocidio se extienden cada vez más en el mundo, que asiste horrorizado a los crímenes del Estado de Israel. 
 Tenemos que multiplicar la solidaridad y la movilización de repudio. Cese de los bombardeos a Gaza. No a la invasión. Abajo el Estado sionista. Por una Palestina única, laica y socialista. Fuera el imperialismo de Medio Oriente.

 Gustavo Montenegro

viernes, 3 de noviembre de 2023

Las primeras bajas sionistas en la guerra genocida


“La sombría noticia de las últimas 24 horas, de que 15 soldados israelíes murieron en la operación terrestre inicial en el norte de la Franja de Gaza, ha cambiado tangiblemente el estado de ánimo”, dice un editorial de Haaretz (1/11). Estas bajas tienen lugar cuando ni siquiera ha comenzado la guerra de contrainsurgencia subterránea del ejército sionista. Se suman al agravio de los casi 250 rehenes retenidos por Hamas, que la mitad de la población israelí, según encuestas, exigen que sean canjeados por los prisioneros palestinos en cárceles israelíes. La consternación del editorial de Haaretz es política, porque advierte que estas bajas han ocurrido cuando no ha comenzado aún la guerra en la frontera norte del país, e inclusive desde el Mar Rojo. 
 La ofensiva criminal denominada ´Espadas de Hierro´, insiste Haaretz “no es una Guerra de los Seis Días, ni siquiera una cuestión de seis semanas”. “La guerra en Gaza no será una carrera rápida hacia una línea de victoria clara, sino una larga y embrollada maratón. El público israelí espera que los pies del maratonista no se hundan en el barro como sucedió en un pasado no muy lejano”. Aunque Israel “convierta a Gaza en un cementerio de niños” (El País, 2/11). “Las señales de la división dentro del establishment de Israel se profundizan incluso cuando Netanyahu declara la siguiente fase de la guerra en Gaza”, informa una fuente insospechada” (Al Jazeera, 31/10). 
 Según tituló el principal medio periodístico del mundo árabe ya “'Nadie confía en Netanyahu': el gabinete de guerra de Israel está dividido en medio del conflicto de Gaza” (Virginia Pietromarchi, 31/10). ´Este gobierno ya había perdido la confianza de un sector importante de la sociedad antes del 7 de octubre y no ha ampliado particularmente su base pública de apoyo desde entonces´, dijo Mouin Rabbani, dirigente del Centro de Estudios Humanitarios y de Conflictos. Según una encuesta del Instituto Israelí de Democracia, publicada la semana pasada, la confianza en el gobierno cayó a su nivel más bajo en 20 años” (ídem).
 Al genocidio en Gaza, le sigue en Cisjordania la agonía de la vida palestina; más de 100 palestinos han sido asesinados desde el 7/10. En la “Cisjordania ocupada la economía se desploma”, dice Zena Al Tahhan (ídem, 29/10). La miseria social y el derrumbe del mercado laboral han llegado al paroxismo: “la gran mayoría de los 200.000 trabajadores palestinos que trabajan dentro de Israel y en los asentamientos israelíes ilegales en la ocupada Cisjordania están ahora desempleados. Ahora eso ha disminuido drásticamente: sólo alrededor del 5 por ciento de estos trabajadores van a trabajar. Estos aportaban 1.200 millones de dólares en salarios a la economía de Cisjordania” (ídem), lo cual conformaba una porción relevante del raquítico ingreso nacional de esa región palestina. 
 En un tweet, Netanyahu asegura “que nunca había sido informado de las advertencias sobre el ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre”. Como era de esperar se le tiraron a la yugular desde el Shin Bet —los servicios de inteligencia— al Mossad. No sólo Gantz, salió a delimitarse, sino también otro derechista, Avigdor Lieberman, ambos ex ministros de Defensa bajo anteriores gobiernos de Netanyahu, así como el actual ministro del área, Yoav Galant. Galant acusó al primer ministro de poco menos que de haber sido cómplice del ataque de Hamas. 

Norberto Malaj 
 02/11/2023

jueves, 2 de noviembre de 2023

Israel ejecuta un ataque criminal contra el centro de refugiados más grande de Gaza


Jabaliya, en el norte de Gaza

 En las últimas 48 horas, las fuerzas israelíes bombardearon en dos oportunidades el campo de refugiados más grande de la Franja de Gaza, dejando más de 50 muertos. Es una nueva muestra de que el sionismo está llevando adelante una acción genocida contra el pueblo palestino. Desde el 7 de octubre, hubo más de 8.500 muertos (más de 3 mil niños), fueron destruidos barrios enteros, se atacaron hospitales y escuelas, y se impuso un bloqueo terrestre y marítimo casi total sobre el enclave costero. 
 El centro de Jabaliya, en el norte de Gaza, está habitado por descendientes de desplazados de sus tierras durante los años ’40, la década en que se formó el Estado de Israel, expulsando a la población palestina de sus hogares. 
 Sin mayores escrúpulos, las autoridades israelíes justificaron los ataques en nombre de la presunta presencia en Jabaliya de miembros de Hamas.
 La Franja de Gaza se encuentra sumida en una situación humanitaria catastrófica, como han reconocido las propias Naciones Unidas. Más de un millón de personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares, y escasean el agua, la comida y los medicamentos. 
 Tanques e infantería de Israel ya se encuentran dentro del enclave, acompañados por bulldozers (topadoras) que van demoliendo edificios previamente atacados por la aviación sionista.
 Estados Unidos, que brinda armamento a Israel y apaña sus agresiones, esta vez no emitió siquiera un pronunciamiento hipócrita sobre los ataques en Jabaliya. 
 Cese de los bombardeos contra Gaza. No a la invasión. Abajo la masacre contra el pueblo palestino. 

 Prensa Obrera

miércoles, 1 de noviembre de 2023

Quién mató a civiles israelíes


La Directiva Hannibal en acción. 

 ¿Muchos de los 1.400 israelíes muertos durante el ataque de las milicias palestinas fueron asesinados por el ejército sionista, su propio ejército, para evitar que Hamás los llevara como rehenes a la Franja de Gaza? 
 Esto no solo es posible sino perfectamente legal: el ejército israelí tiene un protocolo -la “Hannibal Directive”- que obliga al ejército impedir que israelíes sean tomados como rehenes, aunque para eso haya que matarlos, o matar a población civil para lograr ese objetivo. 
 La Directiva Aníbal es una orden secreta que data de 1986. Fue redactada por tres militares, incluido Yossi Peled, nombrado jefe del Comando Norte meses después de que Hezbollah capturara a dos soldados en El Líbano. 
La directiva suspendió los procedimientos de protección de los soldados y “equivale a ordenar que se fusile al soldado capturado para evitar que sea hecho prisionero” (Haaretz, 3/8/2014) La Directiva volvió a la plana de los diarios a partir de las declaraciones radiales de Yasmin Porat, una mujer israelí que el 7 de octubre se refugió en el kibutz Be’eri. En una entrevista a una radio israelí (programa Haboker Hazeh), después censurada, Porat denunció que el ejército atacó con tanques y por aire al kibbutz mientras decenas de familias se encontraban allí en poder de las milicias palestinas. 
 La versión de Porat fue confirmada por altos jefes militares que se felicitan por haber ordenado recuperar las posiciones tomadas por los palestinos aunque hubiera israelíes. Uno es el comandante Avi Rosenfeld, que estaba atrincherado en la División Gaza. Ante la imposibilidad de hacer retroceder a las milicias, “la división se vio obligada a solicitar un ataque aéreo contra la propia base para repeler a los terroristas”, se jacta Rosenfeld. 
 “En otras palabras, el ejército parece haber preferido matar tanto a civiles y militares israelíes como a los militantes de Hamás que los retenían en sus propios hogares en lugar de intentar negociar una liberación”, concluye Jonathan Cook, periodista inglés especializado en Medio Oriente, que vivió 20 años en Israel. 
 Los editores de la página neoyorquina Mondoweiss, Philiph Weiss y Adam Horowitz, llegan a una tajante conclusión: “La respuesta del ejército israelí a la incursión de Hamás en Israel y la captura de comunidades israelíes cerca de Gaza fue en los términos de la infame Directiva Aníbal de Israel”. Durante 17 años, la Directiva Hanníbal, una de las órdenes más controvertidas en la historia militar israelí, permaneció en secreto. Según Haaretz, algunos comandantes de batallón se negaron a transmitir la directiva a sus tropas. El Ejército sionista hasta entonces predicaba que su prioridad absoluta era preservar la vida de sus soldados. 
 En 2003, tras una carta de un médico a Haaretz, la censura militar permitió que saliera a la luz. “Es hora de que los soldados, sus familias y los ciudadanos sepan la verdad sobre el procedimiento que parece tener menos que ver con salvar a los soldados cautivos que con matarlos junto con sus captores”, polemizaba entonces el periodista Uri Misgav en Haaretz (3/10/2014). 
 Tal vez porque el escándalo no llegó a mayores, años después, en una entrevista de Haaretz en 2009, el general de brigada Moti Baruch explicó con extraordinaria franqueza: la directiva es "inequívoca" y se aplica "en todos los niveles, empezando por el soldado individual". “Ningún soldado debe ser capturado, y ese es un mensaje inequívoco”, ratificó.
 Fue el criterio que aplicó el comandante de batallón de la Brigada Golani, que dirigió a sus soldados a la Franja de Gaza durante la Operación Plomo Fundido a principios de 2009: "Ningún soldado del Batallón 51 será hecho cautivo. Sin precio y bajo ninguna circunstancia”.
 El propósito evidente de la Directiva es evitar cualquier negociación que obligue a Israel a liberar a sus prisioneros palestinos para recuperar a sus soldados y eliminar la presión de los familiares en ese sentido.
 El más reciente canje de prisioneros fue el acuerdo por el sargento Gilad Shalit, cuando Israel intercambió 1.027 palestinos por un sargento que había pasado más de cinco años cautivo de Hamás. Tras la captura de Shalit, hubo críticas dentro del ejército porque no se habían utilizado disparos de cañón para evitar que Shalit fuera llevado a Gaza, sino sólo ametralladoras. 
 El 1 de agosto de 2014, el ejército israelí invocó la Directiva Aníbal en Rafah, en el sur de Gaza, para impedir que los combatientes de Hamás huyeran con un oficial israelí capturado. La intensa acción que siguió tuvo como resultado la muerte de al menos 135 civiles, 75 de los cuales eran niños. Amnistía Internacional y otras ONG han calificado los acontecimientos de ese día, denominado “Viernes Negro”, como un crimen de guerra. 
 Este documental explora la historia secreta de la Directiva Aníbal, incluidos sus orígenes, uso reciente e implicaciones. La película, realizada en medio de la actual controversia en torno a la moralidad y la aplicación de la doctrina, presenta entrevistas con ex soldados, reservistas y civiles israelíes que estaban divididos sobre si la política, que resultó en la muerte de numerosos civiles inocentes, podría alguna vez justificarse. La orden finalmente fue revocada silenciosamente por el ejército israelí en junio de 2016.
 En este momento, 230 personas están en poder de Hamas en Gaza. Ayer fue difundido un video en donde aparecen tres mujeres: una de ellas acusa a Benjamin Netanyahu de ser responsable de la masacre del 7 de octubre: “Nadie llegó, nadie nos salvó. Nosotros somos civiles inocentes, contribuyentes, nos encontramos en cautiverio en condiciones horribles. Nos estás matando”. Netanhayu ha rechazado las propuestas de Hamas y de las familias de los rehenes para canjearlos por presos políticos. La vida de los rehenes depende del gobierno sionista. 
 La responsabilidad del ejército de Israel en la muerte de sus ciudadanos desmorona un gigantesco operativo de manipulación de la opinión pública del que participó personalmente hasta Joe Biden. 

 Olga Cristóbal 
 31/10/2023