sábado, 16 de septiembre de 2023

Jorge Julio López, 17 años de lucha contra el encubrimiento estatal de su segunda desaparición


En el marco del juicio al genocida Etchecolatz, cabeza de la Bonaerense durante la dictadura. 

 La campaña política progenocidas que está llevando adelante La Libertad Avanza con Victoria Villarruel a la cabeza ha puesto sobre la mesa, otra vez, el debate sobre los objetivos que se propuso la dictadura cívico-militar que asaltó el poder en marzo de 1976. En este marco cobró relevancia el caso de Jorge Julio López, quien se encuentra desaparecido desde el 18 de septiembre de 2006. Falta muy poco para que se cumpla un nuevo aniversario de ese hecho. El principal responsable de su desaparición fue Miguel Etchecolatz, jefe de la Bonaerense bajo el régimen dictatorial. Villarruel habría oficiado como asesora del genocida Etchecolatz, según una abogada querellante de juicios de lesa humanidad.
 Jorge Julio López fue un militante peronista y albañil, víctima en dos oportunidades de la desaparición forzada de personas. La primera tuvo lugar una noche de octubre de 1976, en plena dictadura militar, en la localidad de Los Hornos. Las fuerzas represivas que lo secuestraron a él y a sus compañeros y compañeras se encontraban bajo el comando de Miguel Etchecolatz. Este genocida dirigió 21 centros clandestinos de detención en la provincia de Buenos Aires, en los cuales se practicó el robo de bebés, la tortura y la desaparición sistemática de personas.
 López estuvo detenido-desaparecido en cuatro centros clandestinos: Cuatrerismo, Pozo de Arana, y la Comisaría Quinta y la Comisaría Octava de La Plata. En esos lugares sufrió torturas y fue testigo de varios asesinatos, entre ellos los de dos de sus compañeros de militancia, Ambrosio Francisco de Marco y Patricia Dell’Orto. Julio será liberado el 25 de junio de 1979. 
 Después de pasar por este suplicio, López comenzó a identificar lugares y personas relacionadas con su secuestro. Y condensó pensamientos y conclusiones en una colección de escritos que tituló Archivo negro de los años en que uno vivía a donde termina la vida y empieza la muerte. Sin embargo, la posibilidad de investigar a los responsables políticos y materiales de su secuestro quedó obstaculizada fruto de la implementación de políticas de impunidad para los genocidas promovidas tanto por el gobierno radical de Raúl Alfonsín (Punto Final y Obediencia Debida) como por el gobierno peronista de Carlos Menem (indultos). 
 Bajo el menemismo, López impulsó, junto a víctimas, familiares y organizaciones de derechos humanos, los llamados Juicios por la Verdad, un procedimiento judicial –sin efectos penales– que se desarrolló ante la imposibilidad de perseguir penalmente a los responsables de los crímenes de lesa humanidad perpetrados bajo la dictadura. Julio expuso como testigo en el Juicio por la Verdad de La Plata; allí hizo sus primeras declaraciones en detalle ante los jueces de la Cámara de Federal de Apelaciones.
 Su segunda desaparición aconteció bajo la democracia, en septiembre de 2006 y en el marco del primer juicio enfrentado por Etchecolatz, quien fue el primer torturador llevado a esa instancia tras la derogación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Se trató del primer condenado con la figura jurídica de genocidio. El testimonio de Jorge Julio López fue clave en la condena a prisión perpetua del genocida. No obstante, el día en el que debían alegar sus abogados, López desaparece. Las sospechas cayeron principalmente sobre Etchecolatz y la policía bonaerense –miles de efectivos que operaron en el marco de la dictadura continuaron haciéndolo bajo la democracia. 
 Los allanamientos realizados en el penal de Marcos Paz luego de la desaparición de López, donde se encontraba detenido Etchecolatz junto a otros 40 represores, pusieron de manifiesto que los genocidas contaban con un trato privilegiado; manejaban líneas telefónicas internas sin ningún tipo de monitoreo o registro, tenían acceso a internet y las personas que los visitaban ingresaban a la cárcel sin requisa previa. Entre el 10 y el 20 de septiembre de 2006 se realizaron siete llamados “internos” desde estas líneas. Página 12 (19/11/2006) transcribió casi textualmente una frase escalofriante del chofer de Etchecolatz al mismo fiscal: “Nos vamos a reagrupar y vamos a pasar al frente”. 
 Ni el gobierno de Néstor Kirchner ni el de Cristina Kirchner indagaron a Etchecolatz ni al resto de las personas denunciadas por López. Tampoco avanzaron en una investigación de la Bonaerense. Por el contrario, negaron sistemáticamente su desaparición. CFK, en ocho años de mandato, no se refirió públicamente ni una sola vez al caso. Aníbal Fernández, en su momento, llegó a decir que López estaba senil y se había extraviado. 
 Los Kirchner han defendido un régimen de conspiración –heredado de la dictadura– contra los trabajadores y han militado por introducir a las Fuerzas Armadas –una política que comparte la mayoría de los bloques patronales– en la represión interna. En esta línea se inscribió la designación del genocida César Milani al frente del Ejército por parte de CFK. Los K han gobernado durante un largo tiempo junto al espía de la dictadura Jaime Stiuso, de lazos con la CIA y el Mossad.
 Asimismo, CFK impulsó el Proyecto X –espionaje de organizaciones obreras y sociales– y la Ley Antiterrorista –una política promovida por el gobierno norteamericano para reforzar el carácter pretoriano del Estado. Esta orientación fue desarrollada por el nacionalismo K bajo las banderas del “Estado presente”. Como se ve, la política de derechos humanos (sic) promovida por el peronismo mostró sus límites insalvables.
 La actitud provocadora que Etchecolatz mantuvo a lo largo de los procesos judiciales (en 2014, mientras se leía una sentencia en su contra, exhibió un papel con el nombre de López acompañado de la palabra “secuestrar”) se explica por la impunidad progenocidas impulsada desde el Estado. Etchecolatz murió el 2 de julio de 2022, llevándose consigo el secreto del destino de numerosos trabajadores y niños apropiados. 
 Todos los gobiernos democrático-burgueses han desenvuelto esta política de impunidad. Solo una pequeña porción de los genocidas fue encarcelada; y la mayoría de esa minoría goza –o gozó– de prisión domiciliaria. Ni siquiera abrieron los archivos de la dictadura, lo que permitiría saber, por ejemplo, el paradero de muchísimos trabajadores y niños. Sobre la base de la impunidad crece el negacionismo fachista de Milei y Villarruel. Para derrotar esta política, los trabajadores debemos apelar a la movilización popular; con este método, por ejemplo, se derrotó en 2017 el intento del gobierno de Mauricio Macri de aplicar el 2×1 en beneficio de los genocidas.
 A casi 17 años de la desaparición de López y en vísperas de una gran movilización a 47 años de la Noche de los Lápices, sigamos luchando por la aparición con vida de Jorge Julio López y por juicio y castigo a todos los responsables políticos y materiales de la dictadura militar. 

 Nazareno Suozzi

viernes, 15 de septiembre de 2023

Asalto al Capitolio: de presos y condenas en EEUU y Cuba


Libia: otra catástrofe humanitaria


Cambio climático, guerra y barbarie capitalista. 

 La inundación en la ciudad de Derna y otras zonas aledañas en la costa noreste de Libia ha ocasionado una crisis humanitaria sin precedentes en el norte del continente africano. Se estima que podrían haber muerto 20 mil personas, es decir el 20% de la población local (La Nación, 13/09). “La ciudad de Derna se vio sumergida por olas de 7 metros de altura que destruyeron todo a su paso” (ídem). 
 El detonante de esta inundación combina todos los aspectos de la crisis mundial. Por un lado, las lluvias alcanzaron niveles nunca vistos -cerca de 500 mm en tan solo 8 horas- y forzaron dos represas que las autoridades reconocen estaban faltas de mantenimiento. Las altas precipitaciones responden, según varios informes de las Naciones Unidas, a las crecientes temperaturas del verano europeo y de las aguas del Mediterráneo, lo que produce que el aire más caliente puede retener más humedad, dando fuerza a las precipitaciones futuras. La tormenta Daniel, que ocurre con frecuencia en la zona, venía de generar destrozos en Grecia, Turquía y Bulgaria, acumulando hasta entonces una docena de fallecidos. Las autoridades libias acusan como “sorprendente e inesperada” a la inundación, pero ya contaban con ese precedente. Por otro lado, la guerra civil en Libia -que cuenta con el impulso de la OTAN- ha sumido al país en una situación de extrema vulnerabilidad tanto social como de infraestructura. 
 Ya en el año 2021 la Red de Expertos en Seguridad Climática, un grupo que asesora sobre los riesgos de seguridad relacionados con el clima, había realizado advertencias de envergadura sobre la crisis que podría desatarse en Libia puesto que la mayoría de su población habita en zonas costeras. Esto convierte al país en especialmente vulnerable a las inundaciones debido al aumento de la temperatura global. “El calentamiento hace que las aguas del Mediterráneo se expandan y que el nivel del mar suba, lo que erosiona las costas y contribuye a las inundaciones, y las zonas costeras bajas del país están en riesgo especial”, destaca New York Times (12/09). 
 La ciudad ha quedado prácticamente aislada por el colapso de las rutas que conducen a la ciudad. Las provisiones y equipos médicos tienen su base en la ciudad de Bengasi, a casi 300 km de Derna, lo que dificulta la llegada de auxilio a la población. La falta completa de previsión ante la tormenta Daniel ha agravado la situación: varias organizaciones han calculado en 30 mil los habitantes desplazados.
 Los trabajadores de rescate y de hospitales se vieron obligados a responder con las pocas herramientas a disposición con las que contaban. Las imágenes del fin de semana en Marruecos, donde los habitantes buscaban con sus manos a sus seres queridos bajo los escombros, volvieron a repetirse. Se estiman 10 mil desaparecidos al día de hoy.
 Derna ha sido el centro de enfrentamientos militares en el marco de la guerra civil, fundamentalmente entre el Ejército Nacional Libio (LNA) y facciones islamistas locales. A su vez, ocupa un lugar de paso estratégico para los migrantes que huyen rumbo a Europa. La población es dejada a su suerte en esta cruzada militar y de las mafias que manejan el tráfico de personas. 
 Las facciones del este y el oeste han decidido poner un cese al fuego y las hostilidades en pos de ayudar a la población, pero rápidamente ha quedado en evidencia que la ayuda humanitaria de los estados europeos y de Estados Unidos, es decir, la OTAN, será utilizada como un ariete contra la facción militar dirigida por Khalifa Haftar y el LNA que tiene bajo su jurisdicción a Derna. Haftar no cuenta con el reconocimiento internacional de la ONU ni de organismos internacionales de peso, lo cual la inhabilita para recibir ayuda directa. El propio Biden ha señalado que la ayuda humanitaria será enviada a la ONU y a ONG, evitando a los gobernantes locales.
 La devastación provocada por la tormenta Daniel expone la creciente crisis humanitaria que enfrenta el género humano. El caso libio muestra en extremo el rumbo de barbarie que ha adoptado la sociedad capitalista en su conjunto y su confrontación con la continuidad de la vida humana. 

 Joaquín Antúnez 
 13/09/2023

miércoles, 13 de septiembre de 2023

Gran homenaje a Gerardo Cuesta - 13/9/23


El rol del Estado chileno y del imperialismo


Marzo de 2000. Pinochet de regreso en Chile 

Revelaciones de un exfuncionario británico sobre el operativo que aseguró la impunidad a Pinochet La dictadura de Augusto Pinochet en Chile (1973-1990) es responsable de miles de ejecuciones, torturas, violaciones y desapariciones. Un baño de sangre que estuvo al servicio de los grandes grupos económicos chilenos y del imperialismo. Gracias a una ley de autoamnistía que preservó el régimen democrático, esos crímenes se mantienen en la impunidad, excepto por algunas condenas a cuentagotas que fueron arrancadas por la lucha de los organismos de derechos humanos, como la de los militares que torturaron y asesinaron al cantante Víctor Jara, recientemente condenados a prisión.
 A casi cincuenta años del golpe que derrocó a Salvador Allende, el diario argentino La Nación publicó este domingo 10 un reportaje al exministro del interior británico, Jack Straw, quien estuvo en el ojo de la tormenta en los años 1999-2000, cuando el juez español Baltasar Garzón solicitó la extradición de Pinochet –quien se encontraba en el Reino Unido supuestamente por motivos médicos- por 94 casos de torturas contra ciudadanos españoles y el asesinato del diplomático Carmelo Soria.
 El pedido de Garzón sacudió el tablero político internacional. En aquellos días, los periódicos y noticieros de la televisión de todo el mundo seguían a diario las novedades, los entretelones de un culebrón diplomático en el que se jugaba el destino del dictador chileno. Un operativo de los gobiernos del Reino Unido, España y Chile evitó finalmente esa extradición, y el 3 de marzo de 2000 Pinochet volvía a Santiago. 
 En la entrevista con La Nación, Straw –funcionario del gobierno laborista de Tony Blair- asegura haber recibido múltiples presiones, empezando por la exprimer ministro conservadora Margaret Thatcher. “Thatcher recordaba que Pinochet fue extremadamente colaborativo proveyéndonos inteligencia durante la Guerra de Malvinas y creía que aunque habían cometido algunos excesos, debíamos ignorarlos en favor del interés británico”, afirma Straw -si alguna infamia le faltaba a Pinochet, la cumplió con el rol jugado en el conflicto en el Atlántico Sur. 
 Al mismo tiempo, Straw indica que por aquellos días trascendió una investigación para apartarlo del caso como supuesta parte interesada. Esta afirmaba que en su juventud, en 1966, había participado de una delegación estudiantil que visitó el país trasandino. La investigación, indica Straw, fue financiada por la CIA y el MI6, el servicio de inteligencia británico. Vale señalar aquí que el presidente estadounidense, George Bush, se pronunció públicamente por la liberación del dictador chileno.
 A comienzos de 2000, “cuando ya era inminente su extradición”, según la versión de Straw, la embajada chilena en Londres presentó un informe que aseguraba que Pinochet no estaba en condiciones de salud para afrontar un juicio en su contra. Un segundo informe, encargado por el ministro del Interior británico, coincidió con los argumentos. Pese a que es materia de discusión si estaba obligado a aceptar dichos informes, Straw prefirió liberar a Pinochet -dice- por temor a ser enjuiciado él mismo. “Sé que el gobierno de mi país, el de España [en manos de José María Aznar, del PP] y el de Chile tenían posiciones muy claras al respecto. Pero la decisión fue absolutamente mía”, resume Straw. Sin embargo, resulta claro que se trató de una decisión de Estado, y que él mismo fue un engranaje en la coartada que favoreció al genocida. 
 Cuando Pinochet regresó a Chile, tras 17 meses de arresto, bajó del aeropuerto en silla de ruedas para, inmediatamente después, levantarse de ella, mostrando que su delicado estado de salud había sido una puesta en escena. El dictador murió impune algunos años más tarde. 
 Reflexionando sobre ello, Straw dice: “Me puse furioso (…) Sentí que yo y el sistema británico habíamos sido engañados”. Pero el “sistema británico”, al igual que el gobierno chileno y el gobierno español, fueron los artífices del operativo de impunidad. Se encuentran documentadas por los medios las conversaciones entre los cancilleres Juan Gabriel Valdés, Abel Matutes y Robin Cook (de Chile, España y Reino Unido, respectivamente) que fueron avanzando en ese objetivo, y en las que ya se barajaba el pretexto del estado de salud de Pinochet. Ya en septiembre de 1999, Cook le pide a Valdés que le remita dichos informes. También se sabe que los tres diplomáticos se reunieron durante la cumbre de Río de la Unión Europea y gobiernos latinoamericanos, a fines de junio de 1999. Allí, Cook habría dicho: “no dejaré que muera en Reino Unido”, y Matutes, “no lo dejaré venir a España”. 
 Todo este episodio es indicativo de hasta dónde llega el amparo y el operativo de impunidad para los represores. Hoy que el discurso negacionista es reimpulsado a ambos lados de la Cordillera, vale recordarlo. 

 Gustavo Montenegro

lunes, 11 de septiembre de 2023

La represión estatal y el conflicto armado en la República Democrática del Congo


Las fuerzas armadas mataron a 48 manifestantes que reclamaban la salida de la Monusco, misión de la ONU.

 Las fuerzas armadas congoleñas asesinaron a 48 personas que se manifestaban en la ciudad de Goma contra la presencia de la misión de las Naciones Unidas (Monusco) que se encuentra desplegada en el país desde 1999. Tras los hechos, el gobierno de Félix Tshisekedi se vio obligado a arrestar a dos de los militares involucrados y a la creación de una comisión investigadora interministerial. 
 La manifestación, convocada por un grupo religioso conocido como Fe Natural Judaica Mesiánica para las Naciones, reclamaba la partida del contingente de la Monusco, denunciando que en su larga estadía no ha protegido a la población civil del conflicto armado que involucra a más de 130 grupos en el este del Congo. 
 No es la primera vez que ocurren esta clase de protestas ni que se desata una represión. En agosto de 2022, fueron los propios cascos azules quienes dispararon contra la población, también en Goma, dejando quince civiles fallecidos (La Razón, 3/9). 



 Una historia tenebrosa 

Para entender las condiciones del despliegue de la Monusco, es necesario hacer un pequeño repaso histórico. En 1994, el Frente Patriótico Ruandés (FPR), predominantemente tutsi, logró tomar el poder después de un genocidio en su contra impulsado por un gobierno hutu que dejó cerca de un millón de muertos. Ante la victoria militar del FPR, se produjo un desplazamiento masivo de la población hutu hacia la vecina República Democrática del Congo, por entonces conocida como Zaire. Desde allí, las fuerzas hutus reemprendieron el ataque contra el nuevo gobierno ruandés, reiniciándose las hostilidades entre los dos bandos. 
 El conflicto de los ‘90 entre tutsis y hutus, punto de partida del proceso más mortífero que se recuerde desde la segunda guerra mundial, tiene sus raíces en una manipulación del colonialismo belga, que forzó tal distinción durante su mandato, estableciendo un sistema de castas entre una minoría dominante tutsi y una mayoría hutu que sentó las bases de una sangrienta rivalidad.
 El gobierno del Congo, en manos del dictador Mobutu desde 1965 (un gran aliado del imperialismo yanqui, que derrocó a Patrice Lumumba en 1960 con apoyo de la CIA), apoyó a las fuerzas hutus en su contienda con el gobierno de Ruanda. Y este, junto al de Uganda, respaldó a su vez a las fuerzas rebeldes del congoleño Laurent Désire-Kabila. Tras una guerra civil de casi un año, las tropas de Kabila tomaron en 1997 la capital, Kinshasa, poniendo fin a la era Mobutu. 
 Pero las cosas no terminaron allí. Una vez en el poder, Kabila intentó deshacerse de sus aliados ruandeses y ugandeses, lo que llevó a una segunda guerra en la que intervinieron numerosos Estados africanos y murieron más de cinco millones de personas. La inmensa mayoría, por enfermedades o la hambruna derivadas del conflicto y los desplazamientos forzados de la población. 
 En 2001, Kabila falleció en un atentado y fue sucedido en el cargo por su hijo, Josep. En 2003 se estableció un gobierno de transición y formalmente la guerra terminó, aunque siguen operando hasta el día de hoy tanto la misión de Naciones Unidas como una miríada de grupos armados, en algunos casos conectados con Estados vecinos. 

 Minerales 

No son las cuestiones étnicas el verdadero motor del conflicto en el Congo. El asunto de fondo es que esta nación enclavada en el corazón del continente africano está repleta de recursos minerales como el oro, el estaño e insumos claves para la producción del coltán, que abastece a la industria tecnológica. Por analogía con los “diamantes de sangre” que eran recolectados en el marco de las guerras de comienzos del siglo XXI en Sierra Leona y Liberia (y que dan nombre a una famosa película protagonizada por Leonardo DiCaprio), se habla en el Congo de los “minerales de sangre”.
 Una reciente investigación del periodista Alfonso Masoliver, quien actuó como corresponsal en la zona, indica que la presencia y las operaciones, tanto de los grupos armados como de la propia Monusco, coinciden sospechosamente con las zonas claves de extracción minera (ídem). Muchas compañías multinacionales, a su vez, están acusadas de traficar con los recursos obtenidos en el marco de los enfrentamientos. En tanto, los obreros mineros tienen sueldos que no llegan a los 10 dólares mensuales. Otra fuerza desplegada en la zona, la de la Comunidad de Africa Oriental (CAO), integrada por tropas de Burundi, Kenia y Uganda, también está en la mira. El contingente de Uganda está acusado por 14 ONG’s de explotar recursos de un parque natural. 
 Maliver calcula que “si tenemos en cuenta el número de naciones que conforman la Monusco y la misión de la CAO, además de la posible presencia (aún sin confirmar) de mercenarios pertenecientes al Grupo Wagner [Rusia], en el este de la República Democrática del Congo se encuentran desplegadas unidades de combate pertenecientes a un total de 66 países, conformando un número de tropas extranjeras que rondan entre los 17.000 y 20.000 efectivos”. Tanzania, Angola y Sudán del Sur podrían enviar próximamente sus propios soldados. 
 Actualmente, el conflicto supera el centenar de víctimas fatales por mes y el gobierno compra armas a Estados Unidos, China e Israel para asegurar la continuidad de esta carnicería.

 Gustavo Montenegro

Terremoto en Marruecos: un crimen social y humanitario


Un sismo de 6,8 puntos de magnitud generó enormes destrozos en la zona norte de Marruecos. Las autoridades han oficializado más de 2.500 fallecidos y un número equivalente de heridos graves. Decenas de pueblos en las montañas del Atlas no han sido asistidos hasta la fecha y se presume que debido a las precarias condiciones de vida (casas de adobe y arcilla) el número de muertos seguirá en ascenso. 
 La historia del país demuestra que sismos de mediana intensidad han provocado enormes destrozos. En 1960, la ciudad de Agadir, en la costa oeste, fue destruida y dejó un saldo de casi 15 mil muertes – un tercio de su población. Este antecedente debería haber bastado para desarrollar medidas de prevención antisísmica, algo que no se ha puesto jamás en práctica en el país. Esto ha tenido consecuencias sociales con la destrucción de gran parte de las viviendas de la población de la zona, las pérdidas humanas y una gran pérdida humanitaria. Han caído mezquitas del siglo XII y parte del viejo Marrakech se ha derrumbado o ha quedado seriamente dañado. El lucro capitalista defiende, en su decadencia, la maximización de la ganancia sin importar las consecuencias.
 Marruecos en su conjunto se encuentra en una zona de colisión de placas tectónicas, donde convergen la placa africana y europea. Al día de hoy, las fuerzas de interacción entre ambas provocan que sus montañas continúen un proceso de crecimiento (4mm al año) esto debería encender las alarmas de cualquier gobierno. El nivel de derrumbes y la dificultosa puesta en práctica de una respuesta coordinada ha demostrado que el gobierno marroquí no contemplaba ni como posibilidad un terremoto en el corto o mediano plazo. 

 “Es como si nos hubiera caído una bomba” 

La población de Marrakech, vivió una situación sin precedentes. La desesperación se apoderó de la población que no contaba con indicaciones claras para desalojar sus hogares ni un trabajo coordinado para dirigirse a refugios o lugares seguros ante la posibilidad de nuevas réplicas. El agua y la comida escasean. 
La ayuda del gobierno es lenta, los rescatistas denuncian un agotamiento extremo por la falta de manos y de equipos. En las aldeas de las montañas, cuyos accesos se encuentran en muchos casos destruidos, la ayuda no ha llegado más que a cuenta gotas (La Nación, 10/08). En Moulay Brahim, un pueblo cercano al epicentro, a unos 40 kilómetros al sur de Marrakech, los propios residentes han rescatado con sus manos a los muertos de los escombros. La ayuda internacional anunciada por los gobiernos de diversos países todavía no se ha hecho realidad, los cálculos más optimistas indican la necesidad de meses y hasta años de tareas de reconstrucción. “Este es un desastre que necesita una respuesta considerablemente mayor y coordinada” destaca un corresponsal de la BBC. 
 La dilatada acción estatal se contrasta con la rápida acción de la propia población que no dudó en rescatar con sus propias manos a sus vecinos. El sábado por la mañana los hospitales desbordaron de habitantes y turistas que hacían colas para donar sangre para atender a los heridos. Los medios muestran imágenes de habitantes de otras ciudades que recolectaron donaciones y manejaron cientos de kilómetros para repartirlas entre los damnificados. Es la expresión de la irrevocable confrontación de intereses entre los trabajadores, su gobierno y el lucro capitalista. 

 Joaquín Antúnez 
 11/09/2023

domingo, 10 de septiembre de 2023

50 años del Asalto Fascista a El Popular


 

A 50 años del asalto fascista a El Popular en medio de la Huelga General, se realizó una manifestación popular contra la dictadura en todo el país, en Montevideo fue en 18 de Julio, desde la Plaza Libertad. Participaron decenas de miles. 
La represión fue brutal, con carros lanza agua, gases lacrimógenos, caballería e incluso tanquetas del Ejército. En medio de esa marcha fue el asalto fascista al diario El Popular.

 CRONOLOGÍA DÍA 11

 15 días que estremecieron al UruguayEn las primeras horas del día Walter Medina, estudiante, de 16 años, es baleado por la espalda mientras pinta en un muro la frase “Consulta Popular” que queda inconclusa “Consulta Popu 
 A las cinco en punto de la tarde, decenas de miles de personas de todos los sectores sociales salieron a la calle rumbo a la avenida 18 de Julio, en el centro de la ciudad. Simultáneamente, los obreros en las fábricas ocupadas hacían sonar las sirenas. El lema coreado por todos: ”¡Tiranos Temblad!”. 
 El pueblo en la calle resistía a los carros anti motín, a los chorros de agua y los gases lacrimógenos. Un grupo de manifestantes consigue subir encima de un carro lanza-agua y desviar el chorro dirigido contra la gente. La policía se ve desbordada e interviene el ejército que dispara con metralletas sobre la cabeza de los manifestantes.
 Participaron 15 carros blindados de asalto, armados con ametralladora que después de una hora logran disolver la manifestación, se clausuran comercios y el centro es declarado zona militar.

La Guerra de la Triple Alianza o Guerra del Paraguay: más allá de los hechos - Fabián Harari


viernes, 8 de septiembre de 2023

La administración del significado


Las armas y la Constitución de EE.UU. 

 Las constituciones nacionales suelen emplear un lenguaje abierto a las interpretaciones debido a la necesidad incluir una variedad de casos posibles mucho mayor que cualquier ley. Mucho más cuando se trata de una constitución, como la de Estados Unidos, escrita hace más de dos siglos por gente que no tenía ni idea de la realidad actual. Por esta razón, la constitución es leída como cualquier texto religioso con miles de años de antigüedad: su sacralidad y oscuridad crecen con el tiempo, por lo cual la lucha teológica y política se concentra en su interpretación. 
 En las repúblicas, esa interpretación está administrada por los congresos y, en última instancia, por las cortes supremas―ambas instituciones profundamente políticas, a pesar de la necesidad de sacralidad de presentar esta última como un cuerpo compuesto por técnicos imparciales de la ley, algo que se refuta solo desde los debates partidarios para la elección y confirmación de sus miembros. 
 ¿Cómo manipular y cristalizar el significado de una línea de la constitución que afectará la vida y la muerte de millones de personas por generaciones? Los poderosos lobbies de Estados Unidos lo explican muy bien con ejemplos y éxitos concretos: como en la historia de cualquier secta marginal que se convierte en dominante, como en la historia de cualquier religión que se mantiene en el poder político por siglos, básicamente se trata de una lucha desigual por el capo semántico (ahora conocida como “batalla cultural”). Suele llevar un buen tiempo, pero los lobbies no carecen de organización ni de dinero ni de una paciencia religiosa que va más allá de las ansiedades de los pequeños negocios. 
 Veamos el relevante caso de la Segunda Enmienda. Según la Corte Suprema de 1939 (Estados Unidos v. Miller, 307 U.S. 174), la protección de la posesión de armas de la Segunda Enmienda se aplicaba a la membresía en “una milicia bien regulada” en lugar de un derecho individual. El incremento de la violencia en las calles durante los años 60 llevó a una mayor regulación de las armas de fuego limitando la posesión a drogadictos y personas con problemas psiquiátricos, lo cual produjo una reacción del lobby en los 70. A partir de entonces, la Asociación Nacional del Rifle (NRA) comenzó a crear archivos de cada miembro del Congreso y de la Casa Blanca “utilizando datos computarizados para ejercer influencia sobre los funcionarios electos”. Según una reciente investigación del New York Times, un documento interno de la NRA fechado en abril de 1983 estableció el objetivo a largo plazo y la estrategia inmediata: “cuando un caso de control de armas llegue a la Corte Suprema, queremos que los secretarios de los jueces encuentren antecedentes existentes de artículos de revisión de leyes y casos de tribunales inferiores que defienden los derechos individuales”. En un informe interno de ese mismo año, el NRA identificó a sus principales enemigos: “universitarios, intelectuales, políticos, educadores, religiosos y también, hasta cierto punto, líderes comerciales y financieros del país”.[i] 
 No todos los políticos eran enemigos de la NRA. Algunos estaban en sus directorios, como el congresista John D. Dingell Jr., representante de Michigan en Washington por 56 años, bancada que meritoriamente heredó de su padre. Esto es posible debido a que, según la legislación, los legisladores pueden servir como directores no remunerados de organizaciones sin fines de lucro. El NRA está clasificado por el gobierno como una “organización de bienestar social” sin fines de lucro. 
 En diciembre de 1963, luego del asesinato de Kennedy con un rifle comprado a través de una publicidad de la NRA, Dingell advirtió en una audiencia sobre “un creciente prejuicio contra las armas de fuego” y defendió la compra de armas por correo. Diez años después, desde el Congreso, afirmó la necesidad de usar “todos los recursos disponibles en todos los niveles para influir en el proceso de toma de decisiones” a favor del lobby de las armas.[ii] 
 Finalmente, en 2008, el lobby sobre el lenguaje social y mediático llegó a la crítica literaria de la Corte Suprema que estableció la posesión de armas como un derecho individual, lo que obligó a todos los tribunales desde ese nivel hacia abajo a aceptar la nueva interpretación conservadora. En 2022, la Suprema Corte (con mayoría de miembros elegidos por presidentes conservadores, alguno de los cuales fueron criticados por recibir regalos y favores de sus amigos millonarios), determinará que es inconstitucional limitar el derecho portar armas en público en base a una razón específica, como lo había hecho el estado de Nueva York.
 Sin contar el tráfico legal e ilegal de armas hacia países como México, actualmente, solo en Estados Unidos existen 400 millones de armas de fuego en manos de civiles. La cantidad de rifles tipo AR-15 pasó de 400.000 en 2006 a 2,8 millones en 2020. Todo en nombre de la libertad y la correcta interpretación de una línea de un texto escrito en 1791.

 Jorge Majfud. Extracto del libro Moscas en la telaraña: Historia de la comercialización de la existencia―y sus medios.

[i] McIntire, Mike. “The Secret History of Gun Rights: How Lawmakers Armed the N.R.A”. The New York Times, 30 de julio de 2023, Sección 1, P. 1.

[ii] Idem.

jueves, 7 de septiembre de 2023

Los 83, buena excusa para recordar a Galeano


A Eduardo Germán María se le dio por firmar con el apellido materno, Galeano, para no usar el paterno anglosajón, Hughes, aun cuando utilizó el Gius para firmar sus caricaturas. Eduardo fue frustrado futbolista (por patadura), obrero, mensajero, caricaturista, periodista y finalmente escritor, para “ayudar a recuperar los colores y la luz del arco iris humano, algo mutilado por años, siglos, milenios de racismo, machismo, guerras y más”. 
 Se le dio por nacer un 3 de setiembre de 1940, hace 83 años, pero nos dejó hablando solos -a sus hijos y nietos, a su musa y compañera Helena, y a sus amigos tricontinentales- hace más de ocho año. 
 Si antes de alcanzar los 20 años ya había pasado por la edición del semanario Marcha y la dirección del diario Época, al alcanzar los 30 ya había escrito Las venas abiertas de América Latina; la presentó al premio Casa de las Américas… y no ganó. Casi 40 años después el presidente venezolano Hugo Chávez le obsequió una copia (en la Cumbre de las Américas de 2009) a Barack Obama, pero a éste no le gusta la historia, y mucho menos la de la injerencia y los genocidios perpetrados por sus antecesores y, obviamente, no la leyó. 
 El inmortal José Saramago recordaría: «Gran alborozo en las redacciones de los periódicos, radios y televisiones de todo el mundo. Chávez se aproxima a Obama con un libro en la mano, es evidente que cualquier persona razonable pensará que la ocasión para pedirle un autógrafo al presidente de Estados Unidos está mal elegida, allí, en plena reunión de la cumbre, pero, al final, no, se trata de una delicada oferta de jefe de Estado a jefe de Estado, nada menos que Las venas abiertas de América Latina de Eduardo Galeano. Claro que el gesto iba cargado de intenciones.» 
 Años después, en 2013, recibió la Orden Simón Rodríguez de manos de Nicolás Maduro: Chávez no sobrevivió para entregársela, tras rechazar Eduardo una condecoración con el nombre de Francisco de Miranda, “agente inglés”. 
 Incansable caminador errante de América Lapobre, fue corresponsal de Prensa Latina en Venezuela, y para no extrañar las costas montevideanas, se alojó en el desvencijado Hotel La Alemania de Macuto, a unos 40 kilómetros de Caracas. Mucho años después, para olvidar que casi muere de malaria en el trópico (escribió un relato sobre su delirio), logró bañarse nuevamente en el Caribe, frente al mismo hotel, que había resistido -el hotel, digo- la vaguada de 1999.
 Su amigo Luis Britto cuenta que cada vez que las policías o los virus o los infartos se ensañaban contra Eduardo, éste salía repotenciado. Consecutivos exilios lo separan de la edición de Marcha y de Época (en Montevideo) y de Crisis, una de las revistas de repercusión continental que en 1973 clausuró la dictadura argentina. En su exilio en Barcelona, las autoridades le exigían que tuviera trabajo para renovarle la visa, pero no le permitían trabajar si no tenía renovada la visa. 
 Rico en exilios, Eduardo se gambeteó varios géneros literarios para lograr que la plenitud de sus mensajes le llegara a todos. Conoció y vivió con guerrilleros mayas, mineros bolivianos, garimperios venezolanos, consciente de que de esa fragmentación iba a nacer la totalidad en su Memorias del Fuego, mural en el cual las partes se miran con el todo, hecho de detalles que resultan leyes generales y de análisis ágiles como aforismos. 
 Eduardo comenzó a apuntar las ideas en servilletas y manteles de papel y luego en minúsculas libretitas, que luego se convertían en cuentos, novelas, tratados sociopolíticos, entrevistas y reportajes, con frases demoledoras. Sus libros dejan siempre enseñanzas, aunque esa no fuera su intención: ¿Para qué escribe uno, si no es para juntar sus pedazos? Desde que entramos en la escuela o en la iglesia, la educación nos descuartiza: nos enseña a divorciar el alma del cuerpo y la razón del corazón, alerta. 
 Nos dice que “los funcionarios no funcionan. Los políticos hablan pero no dicen. Los votantes votan pero no eligen. Los medios de información desinforman. Los centros de enseñanza enseñan a ignorar. Las bancarrotas se socializan, las ganancias se privatizan. Es más libre el dinero que la gente. La gente está al servicio de las cosas”.
 Más que los libros, es la naturaleza la que enseña: En la Amazonía, la naturaleza da clases de diversidad. Los nativos reconocen diez tipos de suelos diferentes, ochenta variedades de planta, cuarenta y tres especies de hormigas y trescientas diez especies de pájaros en un solo kilómetro.
 Britto se anima a decir que al tratar la historia como folletín apasionante y la mitología indígena como noticia y la denuncia como poesía, Galeano se va haciendo cada vez más propenso a la antología, porque todo lo suyo es antologizable. 
 Si Las venas abiertas desmenuzaba la barbarie estadounidense en el continente, el fervor gringo por apoyar dictaduras y genocidios para hacer sus negocios, Mujeres nos envenena de belleza y feminismo, con la ayuda de Helena Villagra, su esposa por cuatro décadas. 
 Eduardo era un gran escuchador, el cacique Oreja Abierta, como él se definía. Siempre habló de y para los jóvenes, de y para los indígenas, en contra de los narcoestados y el neoliberalismo, en favor de la ecología y la legalización de las drogas. Habló contra el olvido y del rescate de la memoria para encontrar los caminos del futuro común, siempre del lado de los pobres, de los indignados. 
 “Los que hablan del problema indígena tendrán que empezar a reconocer la solución indígena. Al fin y al cabo, la respuesta zapatista a cinco siglos de enmascaramiento, el desafío de estas máscaras que desenmascaran, está despegando el espléndido arcoiris que México contiene y está devolviendo la esperanza a los condenados a espera perpetua”. 
 En 2008, Galeano recibió la distinción del Mercosur –el primer ciudadano ilustre de la subregión- y brindó un inolvidable discurso, en el que dijo ser «patriota de varias patrias». «Sólo siendo juntos seremos capaces de descubrir lo que podemos ser, contra una tradición que nos ha amaestrado para el miedo y la resignación y la soledad y que cada día nos enseña a desquerernos», expresó. 
 Cafés, almuerzos y largas cenas en distintas ciudades (las últimas en Montevideo, con Ze Fernando y Angelito Ruocco como cocineros), donde los cuentos sobre y de sus nietos iban ganando espacio. Fue el referente y promotor de varios emprendimientos, entre ellos Telesur, cuando nos enseñó a vernos con nuestros propios ojos y reconocernos en nuestro propio espejo.
 De acuerdo: “Este es un mundo violento y mentiroso pero no podemos perder la esperanza y el entusiasmo por cambiarlo… la grandeza humana está en las cosas chiquitas, que se hacen cotidianamente, en el día a día que hacen los anónimos sin saber que la hacen”. 
 Hoy debiéramos juntarnos a comer y beber con la excusa de su cumpleaños… pero… 

 Aram Aharonian | 07/09/2023 |

Odio, ira, sexo y visibilidad electoral


“Nuestro verdadero enemigo es el Estado. El Estado es el pedófilo en el jardín de infantes, con los nenes encadenados y bañados en vaselina”. -Javier Milei, ganador de las elecciones primarias en Argentina. 

 Poco antes de las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos, una cuenta de Twitter asociada a supremacistas blancos publicó que el Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York había descubierto una red de pedofilia vinculada a miembros del Partido Demócrata. Este rumor creció cuando WikiLeaks publicó correos de John Podesta, el director de la campaña electoral de Hillary Clinton, los cuales fueron leídos en clave religiosa.
 Un anónimo en la red 4chan afirmó que la frase “cheese pizza” (pizza con muzarella) hacía referencia a “c. p.”, es decir “child pornography” (pornografía infantil). Los mismos correos revelaron que Podesta mantuvo correspondencia con el propietario de Comet Pizza, James Alefantis, un cocinero dueño de dos restaurantes y una galería de arte en Washington DC, afiliado al Partido Demócrata e identificado a sí mismo como gay. Este tipo de códigos medievales son comunes entre las redes sociales donde navegan los “alt-right” (extrema derecha post-Tea Party), según la cual un pancho o un frankfurtersignifica muchacho, “queso” muchachita, “helado” prostituto y “nuez”, aparentemente, negro. Todo, como es tradición en la reprimida extrema derecha sectaria y religiosa, desbordante de contenidos y fijaciones sexuales. 
 El delirio de las “sovrainterpretaziones”, como diría Umberto Eco, continuó con el análisis de estrellas y medialunas en el diseño de la cartelería del restaurante, las cuales se pueden encontrar en “dibujos satánicos” tanto como en la bandera turca, en la estadounidense o en la de Carolina del Sur. Un logo con forma de corazón del hospital de niños St. Jude que aparecía en la página web del negocio fue considerada un secreto símbolo pedófilo. Luego se agregó una fotografía de Obama jugando al “Ping Pong” con un niño. Ping Pong → pizzería → Cheese Pizza → Child Pronography → rituales diabólicos.
 Según la imaginación de estos cruzados internautas, el lugar donde se ejecutaban estos actos criminales contra menores, acompañados de rituales satánicos, era una pequeña pizzería de nombre Comet Ping Pong, ubicada en la Avenida Connecticut 5037, en Washington DC. 
 Días antes de las elecciones, el 19 de octubre, en un pueblo rural cercano a Columbus, Ohio, el candidato Donald Trump había declarado en su discurso, rodeado de cámaras y micrófonos, que “reconocería totalmente” el resultado de las elecciones “sólo si gano yo”. El martes 8 de noviembre, obtuvo casi tres millones de votos menos (dos por ciento del total) que su adversaria, Hillary Clinton. No obstante, debido al sistema electoral heredado del sistema esclavista, Trump se convirtió en presidente. Trump no dejó de insistir, por años, que esas elecciones habían sido sucias, porque muchos inmigrantes ilegales habían votado por Clinton. Naturalmente, la misma lógica, pero con más “estamina” fue usada para explicar su derrota en 2020 contra el demócrata Joe Biden. Naturalmente, sus seguidores compraron (expresión que se origina en Estados Unidos y actualmente se usa hasta en América Latina) lo que querían creer hasta llegar al violento asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021.
 El triunfo de Trump el 8 de noviembre de 2016 no calmó los ánimos de sus seguidores. Todo lo contrario. Un ejemplo fue el Pizzagate, ocurrido poco después de las elecciones. El 4 de diciembre, Edgar Maddison Welch, residente de Carolina del Norte, viajó hasta el DC, entró en la pizzería del Diablo y disparó su AR-15. Una vez creado el terror, comenzó a buscar el sótano donde se violaban niños (una especie de bunker de hormigón, según aparecía en una imagen de Instagram) pero no encontró más que unos estrechos depósitos con artículos de limpieza. Según declaró Welch a la policía, su misión era salvar niños, aunque no le importó que en ese momento hubiese familias con niños disfrutando de un momento de tranquilidad. Aunque su procedimiento no reveló ni confirmó ninguna sospecha, ni Welch ni los miles de consumidores de 4chan y otras sectas digitales dejaron de dudar de la veracidad de su alucinada realidad. 
 Consistente con la misma tradición y al igual que las tapas de TIME, los escándalos sexuales que pueden acabar con el Universo deben tener rostros concretos. Por esta razón, QAnon y otras sectas digitales necesitan de historias como Pizzagate. En Estados Unidos, el consumo de imágenes pedófilas se paga con años de cárcel, pero la imaginación de los pedófilos (desde las cartas de los esclavistas que temían el fin de su supremacía legal hasta mujeres pseudo feministas como Rebecca Latimer Felton) tiene al menos dos siglos y no se castiga ni con una elección. Todo lo contrario.
Pero en la actualidad la especialidad de los grandes medios, por razones profesionales, no suelen ser tanto las noticias falsas (como lo fuera la invención del ataque y hundimiento del USS Maine en La Habana en 1898 por la prensa amarilla de Nueva York), sino la manipulación de las noticias verdaderas. Son las redes sociales las que han vuelto a la creación directa de noticias falsas, con una diferencia: sus creadores y promotores ya no son poderosos directores de algún medio en procura de aumentar las ventas. Su mayor motivación es su propio fanatismo, es decir, son ellos los primeros en convencerse de una ficción antes de convencer a los demás, tal como lo indica la historia del proselitismo religioso (ver La pornografía política, Página/12, 2016). Claro que los beneficios van a otros niveles sociales. 
 En 2016 el candidato Donald Trump no se convirtió en presidente de Estados Unidos porque la prensa hubiese hablado bien de él, sino porque habló mucho de él. Cantidad sobre calidad, como en la comida chatarra. La mayoría de los grandes medios, desde el New York Times hasta CNN no se cansaron de publicar noticias, análisis e informes sobre el ilimitado material para la indignación que le proporcionaba el candidato más ridículo de la historia, luego de James Polk en 1844. Los temas iban al corazón de los bajos instintos, propios de las redes sociales que usaba el candidato hasta medio dormido durante altas horas de la noche: racismo, sexismo, tribalismo, xenofobia y todo tipo de temas tóxicos y negativos, elementos constituyentes de nuestros reflejos ancestrales más profundos. Su oponente, Hillary Clinton, recibió coberturas más favorables de la gran prensa tradicional e, incluso, su campaña invirtió más dinero (768 millones) que su rival (398 millones). Sin embargo, como lo demostró la firma de análisis de datos de los medios MediaQuant, de julio de 2015 a octubre de 2016 la campaña presidencial de Donald Trump recibió 5,9 mil millones de dólares en atención gratis por parte de esta misma prensa, mientras que Clinton recibió apenas 2,8 mil millones.
 Todo personaje que triunfe en las redes sociales, sea un político, un periodista o un influencer debe tener algo o mucho de negativo; algo o mucho ridículo; algo que exaspere a todo el mundo alrededor y dentro de su esfera de influencia. El enunciado sin base racional, estadística o histórica produce la indignación del lector circunstancial. El lector sensato reacciona tratando de rebatir el absurdo. Los seguidores del personaje ridículo lo admiran por su capacidad de poner furiosos a sus adversarios.
 El troll, real o involuntario, se convierte en su propio personaje alentado por las reacciones recibidas. Como lo definiera el mismo Goebbels, “la propaganda debe reconducir la agresión especificando los objetivos del odio”. 

 Jorge Majfud. 
Extracto del libro Moscas en la telaraña: Historia de la comercialización de la existencia―y sus medios.

martes, 5 de septiembre de 2023

El mito de la teoría del derrame uruguayo


¿De los ricos qué sabemos? 

 La torta crece en Uruguay, país con alrededor de tres millones de hbitantes, pero para los de abajo no llegan ni las migajas. 
 “De los pobres sabemos todo: en qué no trabajan, qué no comen, cuánto no pesan, cuánto no miden, qué no tienen, qué no piensan, qué no votan, qué no creen… solo nos falta saber por qué los pobres son pobres… ¿Será porque su desnudez nos viste y su hambre nos da de comer?”, decía el escritor Eduardo Galeano. Pero de los ricos, ¿qué sabemos?

 Los números no mienten

 El PIB de Uruguay aumentó 0,9% en el primer trimestre en el cálculo desestacionalizado, al compararse con el final de 2022, según informó el Banco Central. Así, en comparación con el mismo trimestre de 2022, la economía aumentó 1,2%, con avances en casi todos los sectores. Sin embargo, el gobierno uruguayo había previsto en mayo de este año un crecimiento del 2%.
 El mayor aporte al crecimiento interanual lo hizo el sector de Información y Telecomunicaciones (que incluye logística) que aumentó 5,6% interanual, aportando medio punto al crecimiento total, en el contexto de una fuerte sequía, que impactó sobre todo en el agro. Le siguió el sector comercial (que también incluye restaurantes y hoteles) con un aumento de 3,4% en su producción respecto al mismo período de 2022. 
 La expansión del PIB, que en 2022 fue del 4,9% y en 2021 del 5,3%, en el 2023 no siguió el ritmo. Pero a pesar del crecimiento en tres años con pandemia incluida y sequía histórica, los salarios siguen perdiendo contra los precios y tarifas. 
 Mientras tanto, según información divulgada por el sindicato bancario, los uruguayos tienen depósitos fuera del país que equivalen a 16 puntos del PIB, unos 8.700 millones de dólares.
 Pasando en limpio, otra vez la teoría del derrame es un mito. Uruguay crece, pero las infancias son cada vez más pobres, las empresas públicas se desmantelan día a día, la Universidad de la República recibirá partidas por seis millones de dólares en la rendición de cuentas cuando su pedido había sido de 100. Esta semana se anunció un nuevo aumento de los combustibles que, como se sabe, recae sobre los costos de toda la cadena productiva y repercute en los precios al consumidor.

 Los malla oro de Lacalle 

 Unas 17.000 personas en Uruguay poseen un patrimonio neto superior al millón de dólares, mientras que existen “los veinticinco mil pesistas”, más de medio millón de uruguayos que perciben esa cifra, equivalente a unos 660 dólares, como salario. La riqueza en Uruguay tuvo un fuerte crecimiento y equivale a tres veces el PBI 
 Un 14% de la riqueza -como mínimo- está en manos de unos 2.500 uruguayos, esto es, el 0,1% de la población, y unos 120 de sus compatriotas lograron el mote de «ultrarricos» según un reporte financiero internacional, al poseer un patrimonio mayor a los 30 millones de dólares.
 «Encontramos desigualdad a lo largo de toda la distribución, pero el incremento es bastante paulatino: al dividir a la población por centiles hay pequeñas diferencias entre el centil 55 y 56, o el 96 y 97. 
 El salto grande se da cuando pasó del 99 al 100 [esto es el 1% más rico] y de ahí surge un problema de percepción, porque se suele creer que las élites son simplemente un conjunto de individuos con un poco más de ingresos que el resto, pero no es así, ocurre un salto muy sustantivo», señaló el economista Mathias Da Rosa. En promedio, estas personas perciben unos 15.000 dólares mensuales, monto que multiplica por 35 el salario mínimo nacional. 
 El Global Wealth Report (Informe de Riqueza Global), una investigación que se realiza desde hace más de dos décadas, cuya última edición acaba de publicarse, aporta algo de información sobre el tema. Aunque en Uruguay no se puede hablar de multimillonarios o billonarios en un ranking supera a varias economías de Europa del Este y de África y se ubica a media tabla del ranking latinoamericano. 
 El Global Wealth Report es una investigación publicada anualmente —por primera vez con datos del 2000— por Credit Suisse. La última edición, fue difundida el miércoles 15 agosto y estima la riqueza de los hogares en 217 países, enfocándose en específico en el patrimonio neto individual, definido como el valor comercializable de los activos financieros -bonos,acciones, depósitos, efectivo, etcétera- más los activos no financieros, sobre todo viviendas y terrenos, menos las deudas. 
 En países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) y algunos de la región, como Colombia, Chile o México, hay datos agregados de riqueza. Para calcular el nivel de riqueza en la hoja de balance de los hogares se puede trabajar con datos de Cuentas Nacionales que calculan los bancos centrales o los institutos estadísticos. 
 En Uruguay, eso no lo hace el Banco Central. Hay muy poca información sobre la riqueza de los hogares y el único dato es la Encuesta Financiera de los Hogares Uruguayos hecha en 2013 por el Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Sociales. Otras investigaciones similares, más acotadas en su cuestionario, fueron incorporadas como módulos en la Encuesta Continua de Hogares del Instituto Nacional de Estadística, según Rodrigo Lluberas, economista uruguayo. . 
 Según el último informe, en 2022 la riqueza total neta de deudas en Uruguay ascendió a 217.044 millones de dólares (que se compara con los 166.199 millones del año previo, muestra un aumento de 30,6%), lo que equivale a unas tres veces el PBI del país, una proporción que Lluberas consideró“normal”en términos comparados.
 Ese monto -un máximo en toda la serie que se inicia en el 2000- se compone de 128.826 millones de dólares de activos reales y 94.604 millones de activos financieros, descontada una deuda estimada en 6.386 millones. 
 Calculada por adulto —mayores de 18 años—, la riqueza neta en Uruguay en 2022 fue de 84.778 dólares; el año anterior era de 65.293, por lo que el incremento en este caso fue de 29,8%. Al inicio de la serie (2000) ese monto no llegaba a los 22.000 dólares, cayó a un mínimo de 10.842 con la crisis económica y financiera del 2002 y luego aumentó año a año, salvo entre 2014 y 2016, así como en 2019 y 2020 (en el contexto de la pandemia de Covid). 
 En lo que va de 2023, la mayoría de los principales índices accionarios mundiales están en números verdes, lo que, si se mantiene, pondría otra vez en tendencia de crecimiento el nivel de riqueza mundial, así como de una distribución más desigual. 

 Nicolás Centurión | 04/09/2023 |

lunes, 4 de septiembre de 2023

Grandes movilizaciones en Níger contra las tropas francesas


Concentración frente a la base militar francesa 

El sábado 2 se produjo una de las movilizaciones populares más importantes contra la presencia imperialista en Níger desde que la nueva junta militar gobernante anunciara la ruptura de los acuerdos de seguridad con París. Decenas de miles de personas se concentraron frente a una base militar en Niamey, la capital, para reclamar la partida de los 1.500 efectivos franceses y del embajador Sylvain Itte, que escandalosamente se mantienen atrincherados en sus posiciones.
 “El sentimiento antifrancés ha aumentado en Níger desde el golpe, pero se agrió aún más la semana pasada, cuando Francia ignoró la orden de la junta de que su embajador se marchara”, informó la agencia Reuters (2/9). 
 El 26 de julio, un golpe militar derrocó al gobierno de Mohamed Bazoum, afín al Palacio del Elíseo. Durante el mandato de Bazoum, parte de las tropas francesas expulsadas de Mali y Burkina Faso se redesplegaron en la nación mediterránea. Además, su gobierno jugó un rol en la contención de las olas migratorias que buscan el viejo continente. Ahora, Francia y Estados Unidos (que también tiene una base propia) están blandiendo la amenaza de una invasión de Níger, a través de la Cedeao, la comunidad de estados de Africa Occidental liderada por Nigeria. 
 El presidente francés, Emmanuel Macron, confirmó el injerencismo descarado de su gobierno al declarar recientemente: “hablo todos los días con el presidente Bazoum” -quien permanece detenido por los militares nigerinos. Mientras la variante militar permanece sobre la mesa, Argelia ensaya un intento de mediación. 
 Tras la marcha del sábado 2, una nueva movilización se congregó el domingo frente a la base militar. Algunos informes indican que parte de los manifestantes desbordaron las vallas e ingresaron a la guarnición. Previamente, la junta había organizado dos actos masivos en un estadio de la capital. Sectores de la juventud se movilizaron el 31. El ministro de exteriores del gobierno depuesto, Hassoumi Massoudou, admitió en un reportaje con el diario español El País (1/9) el influjo del sentimiento antiimperialista entre los jóvenes desocupados.
 Níger es un importante productor y exportador de uranio que abastece a las centrales francesas. Al mismo tiempo, es uno de los países más pobres del mundo. “Saquearon nuestros recursos y nos dimos cuenta. Así que se tienen que ir”, resumía un manifestante este sábado (France 24, 3/9). Fuera las tropas francesas de Níger. 
Fuera el imperialismo de África. Por la unidad socialista del continente. 

 Prensa Obrera

Milei y la privatización del agua o cuando un burro contamina


Entre las múltiples reuniones y negociaciones que sostiene con todas las fracciones de la "casta" -desde el FMI hasta el pejota, de la patria contratista a lo más encumbrado de la burocracia sindical, Javier Milei encontró tiempo para revisitar el credo del libertarianismo. Como el malabarista chino que está obligado a mantener los platos en permanente movimiento, Milei debe atender a Eurnekian y a Georgieva, de un lado, pero también a la legión de lunáticos que ocupan su día insultando y amenazando por redes al socialismo y a la izquierda.
 En este caso, el libertario se las agarró con el agua, sosteniendo que los que la contaminan pueden seguir haciéndolo “todo lo que quieran” en la medida que no se definan “derechos de propiedad” sobre los cauces fluviales. Como loro, el candidato repite lo que escribieron hace más de medio siglo los economistas y abogados de la Universidad de Chicago, que admitían la contaminación ambiental, sonora o visual siempre y cuando se pagaran derechos o resarcimientos sobre ella, al punto de proponer la mercantilización de las emisiones contaminantes. La condición para que se puedan valorar monetariamente esos derechos es la privatización del agua, el suelo o el oxígeno. Los seguidores de Chicago promovieron los “bonos verdes”, un filón financiero que, en el mejor de los casos, alimentó un mercado de deuda a cuenta de futuros –y poco verificables- proyectos ambientales. Y en el peor, sólo contribuyó al cambio de la localización de las emisiones contaminantes. La industria papelera de Brasil ha sido “campeona” en la emisión de "deuda verde", en medio de la desforestación acelerada y la furiosa concentración de tierras. 
 En el caso que nos ocupa, Milei propone la privatización de los cauces fluviales, sosteniendo que quien sea “propietario”, por ese hecho “dejará de contaminar”. El candidato, a esta altura, ingresa en la condición de burro o de cínico. No sabe u oculta que ese derecho de propiedad solo se ejerce bajo la forma de una concesión, o sea, de un derecho exclusivo de explotación sobre el suelo, el subsuelo o los ríos durante un período de tiempo. Los libertarios inventaron el lema, “el que contamina, paga”. Sus mecenas financieros lo trocaron en: “el que contamina, no paga”. Es lo que ocurre en Argentina con los gigantescos pasivos ambientales de la industria petrolera. En el caso de Repsol como controlante de YPF, y como lo demostró un estudio (“Informe Mosconi) esos pasivos justificaban por sí solos la expropiación sin indemnización de las acciones de la petrolera española, algo que terminó siendo ignorado por otra categoría de 'amigos del capital'- los nacionales y populares de Kicillof y CFK. Lo mismo ocurre con la extracción minera.
 La extensión universal de los derechos de propiedad es un intento por superar las barreras que se interponen a la acumulación de capital, en dos planos. Por un lado, el que resulta de la tendencia del propio capital a una socialización del trabajo que choca crecientemente con la propiedad privada. Es lo que ocurre con los llamados “monopolios naturales”, desde las redes ferroviarias, los gasoductos o la actual comunicación digital, que solo admiten una explotación articulada y sin competidores. Por el otro, el monopolio capitalista de los medios de producción pretende extenderse al conjunto del medio natural. Por lo pronto, la depredación del aire o del agua por parte del capital ha sometido a la humanidad a la penuria y a la escasez allí donde ella no existía. En el plano del aire puro, los ríos o bosques, hemos pasado del reino de la libertad al de la necesidad. El libertarianismo pretende legalizar esta restricción, que muestra hasta qué punto el régimen social capitalista se encuentra transitando por su decadencia definitiva. 
 Las afirmaciones de Milei han despertado el escándalo de los miembros de la oposición devenidos circunstancialmente al ambientalismo, por un puñado de votos. Los supuestos defensores del agua, sin embargo, ocultan el desquicio que sacude a la Argentina como resultado de las zonas liberadas a la contaminación industrial y a causa de las efluentes de los hogares- en el país, el 58% de las familias carece de cloacas. La miseria social ha liquidado el acceso libre y gratuito al agua. Los que cruzan a Milei han habilitado al filón capitalista del agua en bidón, al que deben concurrir cada vez más familias para gambetear a las bacterias y el arsénico.
 El libertario es un apóstol de la decadencia del capital, que han protagonizado sus mentores, sean estos liberales o “nac & pop”. La pretensión de superar esa decadencia forzando el motor del capital más allá de sus posibilidades históricas –en eso consiste la privatización de la naturaleza- sólo puede conducir a la barbarie. La respuesta a los Milei es la contraria, es decir, la expropiación del capital y una reorganización social que concilie a los grandes patrimonios sociales existentes –la socialización del trabajo y la naturaleza- con las necesidades de la humanidad. 

 Marcelo Ramal
 03/09/2023

domingo, 3 de septiembre de 2023

Ecuador, de cara a la segunda vuelta electoral


Luego de cerrados los comicios en Ecuador el domingo pasado, los medios anunciaron inmediatamente la “sorpresa” de los resultados: Daniel Noboa, a quien los sondeos daban el 2% de los votos, obtuvo el 24% y se metió en el balotaje. La otra “sorpresa” fue que, en medio del derrumbe del gobierno derechista de Guillermo Lasso, a la candidata del correísmo, Luisa González, no le alcanzara para ganar en primera vuelta. 
 Las elecciones se realizaron en un escenario de fuerte crisis política. El presidente Guillermo Lasso, quien asumió hace apenas dos años, decidió disolver la Asamblea Nacional y convocar elecciones anticipadas (un mecanismo llamado “muerte cruzada”) para evitar su juicio político. Así como las elecciones reflejaron una gran dispersión de fuerzas, en el balotaje se enfrentarán dos candidatos que hasta hace poco eran prácticamente desconocidos.
 El 33% que obtuvo Luisa González fue asumido como una derrota. En las elecciones locales del febrero pasado, el MRC había conquistado las principales alcaldías y prefecturas del país, incluyendo Quito y Guayaquil, y los gobiernos de las provincias más pobladas (Guayas, Pichincha, Manabí, etc.). El correísmo apostaba a ganar en primera vuelta. Desde Bélgica, donde se mantiene exiliado por causas de corrupción en su contra, Correa aseguró que “la segunda vuelta viene complicada”. 
 Noboa, su adversario, es el hijo de uno de los hombres más ricos del país, dedicado a la venta de bananos. Su corta trayectoria política se limita a su rol de legislador en la Asamblea Nacional, donde presentó nueve proyectos que fueron aprobados, todos ellos en favor del empresariado. Su padre, Álvaro Noboa, ya había intentado hacerse con la presidencia del país en varias ocasiones, sin éxito. Los medios ecuatorianos atribuyen a Noboa 'pragmatismo' a la hora de tomar decisiones. El año pasado, por ejemplo, mientras el gobierno de Lasso rechazaba un cargamento de 275.000 barriles de petróleo ruso en acatamiento a las sanciones impuestas por la OTAN a Moscú, Noboa “(desafió) abiertamente a la Administración pro Ucrania del presidente Guillermo Lasso, encabezando una delegación de legisladores que viajó a Rusia” (Perfil, 22/08/2022). Su negocio bananero tiene uno de sus principales mercados en Rusia precisamente.
 El indigenista Yaku Pérez, que se presentó con el Movimiento Pachakutik, apoyado por el Partido Socialista y Unidad Popular (un frente impulsado por el Partido Comunista Marxista Leninista de Ecuador) se ha desplomado y los suyos no alcanzaron el 4% de los votos, cuando en elecciones anteriores estuvo a punto de entrar al ballotage. La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), de la cual Pachakutik es su expresión política, le retiró su apoyo en medio de denuncias de acuerdos con el gobierno de Lasso. 

 Escenario

 Las elecciones se llevaron a cabo en medio de un crecimiento descomunal del crimen organizado ligado al narcotráfico y de una ola de violencia y asesinatos políticos sin precedentes. La votación se desarrolló bajo estado de excepción. El narcotráfico se ha desarrollado en el último período de la mano de los secuestros, extorsiones, sicariatos y asesinatos políticos en todo el país. En lo que va del año, 4.300 personas fueron asesinadas en las calles del país.
 Sin embargo, contra todos los pronósticos, la decisión a la hora de votar no pasó por la cuestión de la 'seguridad', sino por la crisis económica, coinciden los analistas. El 55% de los trabajadores se encuentran “en el sector informal de la economía”. Se trata del índice más elevado registrado en los últimos 16 años. La economía ecuatoriana ha sido golpeada por la guerra en Ucrania, con una caída de las exportaciones a Rusia -un ´socio comercial´ relevante para Ecuador- y el aumento de los costos, especialmente en los agroquímicos. 
 En la misma jornada del domingo se votó un plebiscito para decidir si se continuaba con la explotación petrolera en una región protegida de la Amazonía ecuatoriana (Parque Nacional Yasuní). A nivel metropolitano, la población quiteña votó también un plebiscito sobre el freno a la minería en el Chocó Andino. En ambos plebiscitos se impuso el SÍ a la prohibición. Diversos analistas auguran una crisis en materia energética para el próximo gobierno. La mayor parte de las extracciones de petróleo del 2022 provinieron de la región amazónica, concretamente en la cuenca de Oriente. La producción de crudo alcanzó su punto máximo en 2014 y viene cayendo desde entonces debido tanto al envejecimiento de los yacimientos como a los problemas medioambientales ocasionados. 
 Ecuador es un país exportador de petróleo, pero deficitario en la elaboración de derivados, por lo que se ve obligado a importar gasolinas. El 90% de la energía primaria de Ecuador depende de los combustibles fósiles y el país importa más del 70% de los combustibles que consume. La guerra en Ucrania ha tenido un impacto demoledor. El gobierno de Lasso debió destinar más recursos a los subsidios para el diésel, las gasolinas de bajo octanaje y el gas de uso doméstico. Según un analista del sector, el plebiscito fue “un golpe definitivo al aparato energético del Ecuador”. El ministro de Energía, Fernando Santos Alvite, anunció que no acataría el resultado, aferrado a que, en la provincia de Orellana, donde queda el campo ITT, triunfó la continuidad de la actividad petrolera. Sin embargo, la Secretaría de Comunicación de la Presidencia emitió un comunicado señalando que “el Gobierno acatará esta decisión una vez que los resultados de la consulta popular sean oficializados y notificados”.

 Escenario próximo

 Por otra parte, la nueva Asamblea Nacional ha quedado fuertemente fragmentada. La bancada de Noboa apenas alcanza a 12 miembros sobre los 137 que integran la Cámara. El correísmo tendrá cerca de medio centenar de escaños, lejos de la mayoría absoluta. La segunda bancada con más peso pertenecería al movimiento Construye, la alianza que llevaba de candidato al fallecido Villavicencio. Apenas cerraron las urnas, sin embargo, el partido de Villavicencio anunció que procedía a “dar por culminado el acuerdo político” con Construye, por lo que su bancada también se fragmentaría. El bloque de Pachakutik, por su parte, se redujo a tres bancas: sufrió la pérdida de 30 escaños parlamentarios en sólo dos años. 
 Se supone que la primera acción que llevará a cabo la nueva Asamblea será la conformación de una comisión especial para investigar el magnicidio de Villavicencio, de la cual diferentes fuerzas políticas se responsabilizaron mutuamente.

El Be
30/08/2023

sábado, 2 de septiembre de 2023

Guatemala: la victoria del Movimiento Semilla


La vice electa Karin Herrera y el presidente electo Bernardo Arévalo 

El Movimiento Semilla, encabezado por Bernardo Arévalo, venció en el ballotage guatemalteco del domingo 20 a Sandra Torres, la candidata de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), uno de los principales partidos del país. Arévalo consiguió el 60% de los votos y había sido la gran sorpresa de la primera vuelta cuando, contra todas las encuestas, que ni siquiera lo mencionaban entre los principales candidatos, se metió en el segundo turno con el 15%. Esa primera ronda la había ganado Torres, con el 21%, en el marco de una elección fragmentada, con gran cantidad de postulantes. 

 Una semilla que creció 

La fuerza ganadora surgió en 2015, en el marco de las grandes manifestaciones contra la corrupción del gobierno del general retirado Otto Pérez Molina, quien debió abandonar el cargo. En los comicios de 2019, que ganó el derechista Alejandro Giammattei, Arévalo se convirtió en diputado.
 Bajo el gobierno de Giammattei se agudizó la pobreza del pueblo guatemalteco, lo que, sumado a las denuncias de corrupción, generó un gran malestar que es el que Arévalo logró ahora canalizar en las urnas. En 2020, de hecho, grandes manifestaciones campesinas en la capital repudiaron el presupuesto de ajuste 2021 e instalaron el reclamo de “Fuera Giammattei”. 
 El propio proceso electoral, lleno de manipulaciones, tiene que haber incrementado la indignación popular, ya que en la primera vuelta fueron proscriptas tres candidaturas, entre ellas la de la referente indígena Thelma Cabrera, del Movimiento de Liberación de los Pueblos (MLP), que en 2019 había cosechado el 10% de los votos. 
 Además, cuando Arévalo se metió inesperadamente en el segundo turno, el gobierno instigó un proceso judicial para quitar la personería a Semilla, y varios partidos de derecha (como el de la hija del dictador Efraín Ríos Montt, que quedó en sexto lugar, con el 8,7%) intentaron impugnar los resultados. 
 En el curso del ballotage, Sandra Torres, la candidata de UNE, una fuerza tradicional que a veces se autotitula como “socialdemócrata”, encaró una campaña macartista y abiertamente derechista para sumar el voto de las formaciones que habían quedado afuera en el primer turno (incluyendo el oficialista Vamos, que sacó el 10,3% con Manuel Conde como postulante, y el exjefe de la Minustah, Edmond Mulet, que obtuvo el 8%). 
 Torres asumió una agenda antiderechos, contra el matrimonio igualitario y el aborto legal, acusando a su rival de estar en contra de la familia y la “libertad religiosa”. Propuso, además, reproducir en Guatemala la experiencia de militarización que lleva a cabo su vecino salvadoreño Nayib Bukele. 
 Se agitó incluso el fantasma del comunismo, apelando al hecho de que el nuevo presidente de Guatemala es hijo de Juan José Arévalo, quien fue electo en los comicios posteriores a la Revolución de 1944 que puso fin al régimen de Jorge Ubico. Arévalo, pero sobre todo su sucesor Jacobo Arbenz Guzmán, emprendieron una serie de medidas que despertaron la alarma de Estados Unidos. Arévalo debió exiliarse cuando los yanquis organizaron, en 1954, un golpe de Estado y una invasión mercenaria que derrocó a Arbenz, en respuesta a la expropiación de terrenos del pulpo bananero United Fruit Company. El Che Guevara, presente en aquellos días en Guatemala, ligado a miembros del comunista Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT), participó en la resistencia contra la invasión, y quedó impactado por la rápida rendición de Arbenz. La invasión se justificó con el pretexto de la lucha anticomunista, pese a que Arévalo y Arbenz Guzmán estaban lejos de los planteos de Marx y Engels.
 Volviendo a nuestros días, la campaña sucia de Torres no surtió efecto. Y, en cualquier caso, la candidatura de Arévalo hijo no se caracterizó por planteos radicalizados, sino más bien por su moderación. Se centró en una denuncia de la corrupción, empalmando con el hastío popular ante las camarillas políticas guatemaltecas, pero no levantó ningún planteo de confrontación con la clase capitalista ni de transformación social. Para disipar las acusaciones de la derecha, sostuvo en un reportaje con el diario madrileño El País (2/7) que “nosotros no tenemos problemas con los empresarios. Al contrario, creemos que Guatemala necesita muchos más”. 
 En cuanto a su alineamiento internacional, el Movimiento Semilla tiene varios puntos de convergencia con Washington. Ante la guerra en Ucrania, diputados de esta formación plantearon la cancelación de una licencia de explotación minera de una compañía rusa. También buscaron cancelar los contratos de vacunas Sputnik V contra el coronavirus. 
 Pero lo que es más importante, en la disputa de poder entre el gobierno de Giammattei y el titular de la Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI), Juan Carlos Sandoval, apoyado por la Casa Blanca, quien fue desplazado de su puesto mientras investigaba por corrupción al titular del Ejecutivo, el Semilla se alineó con el fiscal, participando de manifestaciones en su defensa. Ahora, Sandoval celebró por las redes sociales el triunfo de Arévalo. 
 La FECI, como su antecesora la Cicig, es un organismo promovido por Estados Unidos para afianzar su influencia en la zona, bajo la pantalla de la lucha anticorrupción. Estos entes han chocado con distintos mandatarios guatemaltecos, entre ellos Giammattei, por cuestiones de negocios. 

 Nueva etapa 

El nuevo gobierno guatemalteco asume sin demasiadas cartas en medio de una situación social calamitosa en que la pobreza envuelve a cerca del 60% de la población (una cifra que es superior en el llamado corredor seco) y muchos escapan del país en caravanas migratorias. En el parlamento cuenta con solo 23 diputados sobre 180, lo que lo forzará a hacer concesiones políticas para dotarse de una base de gobierno. A su vez, las maniobras de la derecha que se vieron en el proceso electoral seguirán pendiendo como una amenaza, dado su peso en el aparato del Estado. 
 Por tanto, se abre una etapa de crisis y de conflictos. 

 Gustavo Montenegro

Crisis climática, crisis migratoria y fascismo


Sobre el desastre ígneo en Grecia y su tratamiento por la derecha.

 Los incendios en Grecia, que ya son catalogados como los más trágicos de la historia europea desde que se tiene registro, se han combinado con la crisis migratoria que enfrenta la región mediterránea desde hace dos décadas. La crisis climática, en el marco de la crisis capitalista en Grecia y en el mundo, tiende a metabolizarse en salidas fascistas: la derecha en el gobierno responsabiliza a la “tragedia” del desarraigo, por la “tragedia” natural.

 Calentamiento global e incendios forestales 

El hemisferio norte ha atravesado el verano más caluroso de su historia con rupturas de récord sistemáticas de temperaturas altas en los últimos tres meses. El sur de Francia superó su marca con temperaturas por encima de los 43° C. En Europa se registraron hasta 10 días de estrés térmico “muy fuerte” con picos de hasta 30 días en zonas del sur de España. Estas sucesiones de días muy calurosos afectan fuertemente la salud y en forma mortal a la franja etaria más alta. Suiza tiene un nuevo récord de altitud para el punto de congelación en 5298 m., cien metros más que el año pasado. Los nuevos récords de altitud suponen una amenaza para los glaciares de altura y los picos nevados, vitales para los ciclos hídricos. La Organización Meteorológica Mundial ha planteado que esta ola de calor es principalmente impulsada por el cambio climático. Agregó también que un factor contribuyente ha sido la corriente en chorro, que se ubicó más al sur de lo habitual (public.wmo.int, 22/08). Las corrientes en chorro son corrientes de aire que rodean el planeta horizontalmente, con forma de cintas; surgen debido a las diferencias de temperaturas y presión entre las masas de aire de los polos y los trópicos, que generan vientos que viajan de oeste a este. La trayectoria de estas corrientes es utilizada por los meteorólogos para predecir anomalías meteorológicas. Existe una discusión acerca de la relación entre la emisión de GEI, el calentamiento global, el calentamiento de los polos y la ralentización de estas corrientes y su incidencia en la agudización del calentamiento lo que significa un ciclo muy negativo (ecmwf.int, 19/07). 
 La ola de calor favoreció la propagación de incendios forestales en la medida en que durante la noche los calores no ceden y la tierra no recupera humedad. Los incendios se concentraron en Canadá, y en Europa, en el cinturón mediterráneo: Portugal, Argelia, Túnez, España, Italia y Grecia, en la misma región donde se registraron los picos de temperatura. Según la Agencia Espacial Europea, a cargo del programa Copernicus, de observación de datos relacionados al medioambiente, a pesar de que los incendios son parte natural de los ciclos de algunos ecosistemas, son cada vez más frecuentes y más extensos (esa.int, 04/08). Canadá ha tenido un aumento de un 700% de los incendios en los primeros siete meses del año, en comparación con el mismo período del año pasado. La multiplicación de incendios supone la multiplicación de la emisión de CO2, redundando en el empeoramiento de la calidad del aire que respiramos. En Europa, al día de hoy, se han quemado 440.000 has. según el Sistema de Incendios Forestales Europeos. Sin embargo, Grecia ha sido la más perjudicada con casi 160.000 hectáreas en lo que va del 2023, es decir, más del 30% del total continental. Los incendios afectaron a varias islas y llegaron a la periferia de Atenas, obligando a la evacuación de varios barrios. El último y el más devastador, es el que se produce en la región del Evros, en la frontera con Turquía, aún sin controlar y que ha arrasado con 80.000 has. al 28 de agosto. El fuego comenzado el sábado 19 se acercó a la ciudad de Alejandrópolis. El Hospital universitario fue evacuado trasladando pacientes a ciudades cercanas y montando un hospital flotante. Extendido por el Bosque Dadia, afectó al mismo Parque Nacional, reconocido por ser uno de los pocos sobrevivientes de flora y fauna mediterránea. Al día de ayer, había más de dos docenas de personas muertas y varios heridos: se cree que 18 de ellos, incluidos niños, son inmigrantes cuyos cuerpos fueron hallados carbonizados en los bosques de Dadia. Para la organización Border Violence Monitoring Network, los profesionales forenses locales afirmaron que “fueron encontrados en un radio de 500 metros entre sí, cerca de un redil de ovejas y en grupos de dos o tres, lo que indica que intentaban huir o estaban atrapados en el granero cuando murieron quemados”. 
 Con su enfoque propio, la mayoría de los medios de comunicación terminan el relato de los hechos en este punto, apareciendo la tragedia de los refugiados como un elemento más del “paisaje” de una crónica policial. Pero la muerte de este grupo de inmigrantes que intentaba atravesar la frontera greco turca, contiene elementos que la alejan de todo acontecimiento aleatorio y la ubican en un lugar específico de la cadena de montaje de la decadencia del capital. 

 Nueva Democracia y la política del código penal 

Frente a este desastre ígneo y a la trágica muerte de los inmigrantes, el partido de gobierno, Nueva Democracia, no solo ha mostrado una abominable falta de empatía sino una manifiesta incapacidad de enfrentar la crisis. El ministro de migración, Dimitris Kairides, en un comunicado emitido el 22/08 justificó las muertes en “los peligros de la inmigración irregular”, léase, murieron porque entraron de manera ilegal. Para añadir cinismo al agravio, el ministro de crisis climática y protección civil emitió otro comunicado el 24 de agosto afirmando que los incendios estaban siendo provocados y que los mismos eran considerados “un crimen contra el país”; “no te salvarás y rendirás cuentas ante la justicia”. La política punitiva, es decir, la utilización del código penal para resolver una crisis, es la última parada del régimen político democrático en el capitalismo, que individualiza en las personas las responsabilidades que le competen a un régimen social, refuerza las tendencias fascistizantes y agudiza la crisis, que solo puede ser resuelta transformando el propio régimen social. El partido Nueva Democracia, reelecto en la segunda vuelta de las elecciones parlamentarias de junio de este año, con un menor caudal de votos y en una elección poco concurrida, ya enfrenta su primera crisis de gobierno. La falsa salida propuesta por Mitsotakis intentó esquivar las verdaderas responsabilidades que le competían. Los productores y trabajadores de la provincia de Evros, reclamaron al primer ministro haber hecho campaña y destinado exuberantes fondos fiscales al reforzamiento del muro y de la vigilancia en la frontera con Turquía y vaciar los servicios de manejo del fuego, cuando todos los registros vienen advirtiendo de un incremento de los incendios y la necesidad de reforzar las herramientas de ataque. El desastre de Evros agravará la crisis de la región, fundamentalmente asentada en la actividad primaria y turística y ya golpeada por décadas de crisis y ajuste fiscal. 
 La política punitiva en materia de crisis climática se ha entroncado con la política punitiva en materia de migración. La justicia griega ha procesado a un grupo de migrantes “atrapados” por “patrullas civiles” fascistas, abonando la idea de que los mismos eran responsables por los incendios.

 Crisis migratoria y fascismo 

Los partidos y grupos de ultraderecha han salido a la caza de inmigrantes durante los incendios. Paraschos Papadakis, diputado de Solución Griega, llamó a sus “colegas” de Ainisio Delta, a “tomar medidas” contra los inmigrantes que obstaculizaban el trabajo de los bomberos. Ainisio Delta es una asociación de propietarios del Delta del Evros que, en los hechos, funciona como una organización paramilitar. Papadakis fue parte de ella. Durante la crisis migratoria de 2020, cuando Grecia cerró las fronteras y la situación se desbordó, esta asociación trabajó en colaboración con el ejército y la policía capturando inmigrantes, y expulsándolos de forma sumaria. Ha sido acusada, junto a otros grupos fascistas, por organizaciones civiles, de ejercer brutalidad contra inmigrantes. Por su parte, el jefe de bloque del mismo partido, Kiriakos Velopoulos, reivindicó estos métodos fascistas publicando en su cuenta de X un llamado a la organización de “patrullas civiles”, acompañado de un video donde simpatizantes de su partido apresan inmigrantes en un remolque de una camioneta, los mismos que fueron apresados por la justicia. Se acusa a los inmigrantes de provocar los incendios y se llama a la población a tomar la defensa de sus propiedades en sus manos. El discurso punitivista y el discurso fascista corrieron por el mismo carril la semana pasada, en pleno pico del pánico por los incendios, ambos provenientes del mismo parlamento. 
 Pero los métodos fascistas no se limitan a agrupamientos ultraderechistas “civiles”, propagandizados desde el propio parlamento y consentidos por el poder judicial. Hace años que la policía y el ejército griego son acusados por organizaciones de derechos humanos de ejecutar expulsiones sumarias de inmigrantes. Estos métodos consisten en la captura y expulsión de facto, violando el derecho de movimiento y asilo, sin esperar siquiera, en los limitados términos de la regulación europea, el rechazo o el otorgamiento de la visa por el organismo competente. Los inmigrantes que intentan cruzar la frontera por fuera del “muro” sufren todo tipo de vejámenes cuando son retenidos: robo de sus pertenencias y ahorros, palizas, humillación y violaciones. Existen denuncias de que los gomones en los que navegan el río, son pinchados y hundidos adrede. En medio de estas denuncias de brutalidad, la desesperación por huir de la miseria es tan grande, que los trabajadores se aventuran a cruzar el peligroso Mar Egeo, buscando las costas italianas. Aún se encuentra en veremos la investigación por la masacre de Pilos, en junio de este año, donde centenares de inmigrantes murieron ahogados por el naufragio del pesquero en el que se trasladaban. Una investigación llevada a cabo por periodistas y organizaciones civiles ha presentado evidencia de que el barco en cuestión estaba siendo remolcado por la guardia costera hacia aguas italianas, luego de habérsele averiado el motor. La responsabilidad, por la muerte en masa de lo que se estima en más de 500 personas, recaería enteramente en el Estado (wearesolomon.com, 31/07).
 La incapacidad tanto de la UE como del Estado griego para dar salida a la crisis migratoria, ha agudizado las tendencias fascistizantes. La misma UE fue la primera en violar el derecho de libre circulación, deportando a los inmigrantes a Turquía, donde esperan el permiso para ingresar, en base a los acuerdos firmados en 2016. El reforzamiento del muro fronterizo de Evros, y de la vigilancia en los últimos años obligó a los inmigrantes a utilizar rutas más peligrosas como lo son el delta del Evros -también han optado por el Mar Egeo. Este desborde, que se produce en una sintonía mecánica con las crisis políticas y económicas de Medio Oriente y África, ha sido respondido con la brutalidad por parte de organizaciones fascistas y por parte de las propias fuerzas de seguridad. Volvemos, la crisis ambiental provocada por los incendios, se ha combinado con una crisis migratoria que lleva años agudizándose: los inmigrantes, huyendo de las garras fascistas, se adentran en los bosques devorados por el fuego, camino a una muerte casi segura. Todos los partidos gobernantes en Europa, de derecha, de centro y de izquierda, son responsables de esta tragedia social. Alexis Tsipras del partido de izquierda Syriza, no removió ni una púa durante el gobierno de la coalición, entre 2015 y 2019. En su campaña, lo ha catalogado como un muro “útil”. Esta incapacidad, ahora busca ser superada con la barbarie.
 Los movimientos de población desde África, Asia, Oriente Medio o América central y del sur hacia los países capitalistas desarrollados son la consecuencia de las crisis capitalistas, que golpean con mucha más fuerza a los países subdesarrollados. El impacto de la crisis del medio ambiente sobre la clase obrera más explotada y empujada a la miseria empeora las condiciones de vida, empujando al desarraigo a grandes masas de población que no tienen nada que perder. La “regularización” de la inmigración pregonada por la UE, no ha servido más que para llenar de letras los papers de sus funcionarios. Cuando la crisis arrecia y la avalancha migratoria se vuelve imparable no hay norma ni ley que la detenga. En el marco de la crisis capitalista, que se perfila hacia una conflagración bélica y, por tanto, de un reforzamiento de la militarización y de las salidas punitivistas a los problemas que enfrentan los Estados capitalistas, incapaces de solucionar la crisis social, una defensa consecuente de la naturaleza no debe dejar de observar todos los elementos que se entrecruzan y sintetizan en la crisis ambiental, que no es más que una expresión de la crisis de la humanidad. Porque, como no puede ser de otro modo, con la misma apatía con la cual el régimen social capitalista ha transformado a las profundidades del cálido Mediterráneo en un cementerio de inmigrantes, trata a los últimos vestigios de la impronta natural, con sus bellezas autóctonas y su riqueza propiamente moral. Por la defensa incondicional del derecho de libre circulación y de asilo. Por el derecho a vivir en paz, por la revolución socialista. 

 Patricia Urones 
 31/08/2023