domingo, 18 de junio de 2023

La lucha por la jubilación en Francia: una derrota y algunas victorias


Una lucha de seis meses, con 14 jornadas de movilización 

La semana pasada, las fuerzas políticas del gobierno y el ala más conciliadora de la burocracia sindical trataron de darle un entierro de lujo a la lucha del movimiento obrero por la defensa de la jubilación y el pase de 62 a 64 años de la edad jubilatoria. Esta lucha de 6 meses, con 14 jornadas de movilización, tuvo un carácter histórico. Se transformó, por su peso social y político, en un paradigma, en un ejemplo, de la movilización de la clase obrera y de la población en defensa de sus condiciones de vida, contra los planes de ajuste del gobierno de Emmanuel Macron, en nombre de la burguesía, que significan liquidar las conquistas obreras históricas, arrancadas en duras luchas durante más de un siglo. 
 Para ser más precisos, esta movilización puso de relieve que el gobierno de Macron, como los otros gobiernos burgueses de Europa, sólo puede sobrevivir si golpea lo más duramente posible a la clase obrera. Esta política regresiva está acompañada por un salto cualitativo en la represión de las movilizaciones -que ya se había observado con los chalecos amarillos y las decenas de mutilados por el uso de armas prohibidas de guerra, de granadas de encierro y de la organización de la inmovilización de los manifestantes para ficharlos y golpearlos. Una parte medular del aparato policial funciona ya como un partido político, que aprueba o censura las medidas del gobierno contra las movilizaciones y clama por armas y represión.
 En estos mismos días se está discutiendo en el Parlamento la nueva ley de programación militar para el quinquenio 2024-2029, con créditos por 421.000 millones de euros, 450.000 millones de dólares, con un incremento del 25%. Según la doctrina, Francia se tiene que preparar para una “guerra total” y Ucrania es apenas una muestra en desarrollo. La industria del armamento vive una luna de miel, con los pedidos del Estado, las exportaciones y las “innovaciones tecnológicas” con nuevos productos cada vez más sofisticados y cuyo “costo” se mide en centenares de millones de euros. Las tendencias militaristas y de un “Estado fuerte” están dando un salto cualitativo. Las aspiraciones de Macron a una “Europa de la defensa”, que tenga un papel propio en relación a la Otan, van en el mismo sentido. Ucrania es a la vez el campo de batalla y el escenario de estas políticas. Y es, ante todo, la masacre de los pueblos como el fruto podrido de la descomposición del capitalismo. 

 El desarrollo del movimiento obrero 

Pero, claro está, lo que nos interesa en primer lugar es el protagonista central de esta etapa de la lucha de clases, el movimiento obrero y los sindicatos como frente único elemental de clase por la defensa de sus intereses inmediatos. Llegaron a movilizar 3 millones de personas en 250 puntos del país, ciudades grandes, medianas y pequeñas. 
 Una contradicción aparece de inmediato. La movilización fue histórica por su duración, su amplitud, sus raíces sociales. El 1° de mayo del 2023 es una de las grandes jornadas de la clase obrera francesa, con millones de trabajadores en las calles, a través de todo el territorio. Se sitúa en un período de nuevas movilizaciones obreras en Europa Occidental, en Gran Bretaña, Portugal e incluso Alemania. Pero también resuenan en las fronteras europeas los cañones de la guerra, de la masacre de los pueblos.
 Se trató de una movilización de masas, que contenía y podía desarrollar la huelga política contra el gobierno, y provocar una crisis mayor del régimen político, incluida la caída del gobierno. Los sindicatos quedaron colocados como la estructura del movimiento -siguiendo la historia de la lucha de clases en Francia- y las direcciones sindicales burocráticas comprendieron prematuramente que debían lograr la “unidad sindical”, para evitar que el gobierno las despedace y para conservar la iniciativa. 
 En un primer momento, en el mes de enero, la Francia Insumisa y Jean-Luc Mélenchon trataron de ganar la “representación política” de la huelga y hacer jugar en el Parlamento su rol de bombero en jefe del orden burgués; las burocracias sindicales respondieron con un bloque unitario y como la gran organizadora de la movilización, a través de la convocatoria a las jornadas de “manifestación y huelga”.
 En realidad se trataba de mucha “manifestación” y poca huelga, en la tradición de las direcciones del movimiento obrero francés desde el Frente Popular en adelante, sin enfrentamiento con el gobierno y centrada únicamente en la reivindicación del “no” al pase de 62 a 64 años como edad jubilatoria. 
En este caso, fue el dúo CFDT-CGT el que jugó el rol de dirección del movimiento, encarnado por sus secretarios generales, Martinez y Berger. 
 Berger, por la CFDT, confesó hace algunos días en un reportaje periodístico, que esta dirección esperaba una actitud negociadora del gobierno y que se oponía a la huelga general porque las bases no la querían, ante todo por las pérdidas de salario. El dúo quedó así en una situación inestable y condenado a un llamado permanente a la manifestación callejera. 
 Hubo diversos momentos de crisis. A comienzos de marzo, la dirección unitaria llamó a “parar el país” y se abrió la posibilidad de una huelga que comenzara el día 7 con la manifestación, continuara el 8, día internacional de la mujer, y luego por decisión de las estructuras sindicales de base. El hilo se cortó el día 8. La sanción de la ley sin votación parlamentaria, por una argucia de la Constitución en su artículo 49-3, provocó manifestaciones espontáneas de la juventud y multiplicó los llamados contra el gobierno. En abril, en el congreso de la CGT, Martinez fue desautorizado y diversos sectores reclamaron una línea dura, de huelga general, de manera confusa, sin diferenciarse del carácter burocrático tradicional de la dirección. Se eligió una nueva secretaria general con un “perfil” más combativo. La nueva secretaria general, Sophie Binet, convocó a un 1° de mayo de lucha. La jornada histórica reunió más de 1 millón de trabajadores. Pero la Intersindical convocó una nueva movilización… para el 6 de junio y en apoyo a una maniobra parlamentaria, que tuvo lugar el día 8 y que fracasó. 
 El desarrollo hacia la huelga general no pudo apoyarse en asambleas de base (hubo muy pocas), en la huelga de ferroviarios (como fue el caso en 1995), en la agitación política, que fue escasa y diversa. Los grupos políticos de lucha de clases plantearon la consigna de la huelga general, pero cada uno por su lado y con su propia estructura de agrupamiento, con una buena dosis de sectarismo. En definitiva, las 14 jornadas de movilización se quedaron en demostraciones de fuerza sin consecuencias. Las direcciones sindicales burocráticas lograron así ahogar el movimiento y darle algo de oxígeno al gobierno de Macron. 
 Durante los 6 primeros meses de este año 2023 la inflación reapareció en el país con un ritmo de 5 a 10% anual y del 15% para los alimentos, castigando así a los niveles más pobres de la población. El aumento de precios provocó una reanimación de las luchas por aumento de salarios, particlarmente significativas. En diciembre fue el caso de los guardas del ferrocarril, que triunfaron. En las últimas semanas, entraron en conflicto las obreras de la fábrica textil Vertbaudet -que ganaron a pesar de ser un sector de trabajo femenino sin ninguna especialización y contra la represión patronal- y ahora miles y miles de obreres de Disneylandia, con manifestaciones dentro y fuera del parque. Tanto la lucha de los guardas ferroviarios como la de Disneylandia se organizaron fuera de los sindicatos, con grupos de discusión y acción constituidos gracias a las redes sociales. 
 El gobierno aprovecha la derrota circunstancial del movimiento obrero, para concentrar ahora sus ataques en la ejecución del nuevo régimen de indemnizaciones por despidos y sobre todo en la asignación universal para quienes están de hecho fuera del mercado de trabajo (RSA en las iniciales francesas), imponiendo a los y las beneficiaries una prestación obligatoria de 20 horas semanales. Esta asignación, que es de menos de la mitad del salario mínimo, se convertiría de esta manera en un dispositivo de trabajo gratuito para los capitalistas y las estructuras del Estado. El gobierno de Macron pretende continuar así con su aplanadora. Su objetivo inmediato son las economías en las indemnizaciones y el ataque a los inmigrantes, mientras se derrumban los sistemas hospitalario, educativo y de vivienda. 
 La miseria de sectores enteros de la población pasaría a ser un elemento de la vida social, en particular en los barrios periféricos. Pero el gobierno de Macron sigue en crisis y las luchas sociales de masas pueden reaparecer en todo momento. El rol de salvavidas de las burocracias sindicales jugó con fuerza en el combate por las jubilaciones y sin embargo puede ser insuficiente para evitar un nuevo movimiento de lucha. La experiencia de los “chalecos amarillos” es evocada una y otra vez.

 Roberto Gramar

sábado, 17 de junio de 2023

Uruguay: “Las aguas bajan turbias”


La llamada “crisis del agua” que aqueja a Uruguay es un eslabón mas de las también llamadas crisis y hasta "guerras del agua” que se desarrollan en el mundo, y que tanto en Bolivia como en Chile, han generado grandes enfrentamientos sociales. 
 La privatización mundial del agua procura manejar su oferta y precio y eludir los controles de las empresas capitalistas que depredan el agua, ya sea en las pasteras como en la minería y en la agricultura.
 En todo el mundo, las 50 mayores empresas de aguas privadas prestan “servicios” a más de 280 millones de personas en 24 países. Francia, Reino Unido, EE.UU. y Brasil albergan a las mayores empresas de aguas privadas del mundo. Las multinacionales francesas son las dueñas del agua potable en Argentina y Chile. En Brasil, los capitales privados del agua tienen cinco empresas que están entre las mayores del mundo. 
 Uruguay vive hoy la “cuota parte” de esa tendencia. La crisis de agua que atraviesa actualmente el país no tiene precedentes, porque las reservas, según las propias autoridades, se agotarán en diez días o dos semanas. El agua que llega estos días a los hogares tiene un nivel de cloruro y de sodio en parámetros no permitidos por la Organización Mundial de la Salud.-Como en la vieja película argentina, las aguas que toman los uruguayos “bajan turbias”. 
 En Uruguay la gestión del agua está a cargo de una empresa pública (OSE) que tiene 152 años de existencia y que ahora, como en todos los procesos previos a cualquier privatización, viene sufriendo un paulatino desmantelamiento. Se calcula que la mitad del agua que OSE bombea diariamente se pierde producto de fugas y roturas. A la falta de inversión se suman una infraestructura obsoleta, cañerías centenarias y una política criminal de reducción de personal – han sido despedidos más de mil trabajadores y no se reponen las bajas vegetativas. Este deterioro creciente no es una “imprevisión” que agudizó la crisis por la sequía que afronta el país. En el desmantelamiento de OSE, en realidad, hay una política absolutamente conciente hacia la privatización del agua.

 Frente Amplio, campeón mundial de la depredación ambiental 

El Frente Amplio ha salido a denunciar al gobierno derechista de Lacalle Pou evadiendo las enormes responsabilidades que tiene en la actual crisis. Por ejemplo, en la instalación de mega empresas pasteras que utilizan cinco veces más agua que la que consumen los uruguayos y contaminan los cauces de los ríos. Es parte de su responsabilidad, como también lo es la presencia de miles de hectáreas de monocultivo acelerado de Eucaliptus, que absorben las reservas de agua. Ese monocultivo, combinado con la contaminación de las grandes plantaciones de soja, formaron este combo infernal que solo beneficia las grandes patronales.
 El gobierno del Frente Amplio reivindica esa politica de destrucción ambiental de las multinacionales en nombre de “las fuentes de trabajo”; bajo el gobierno de Mujica defendió a ultranza la penetración de las pasteras. Hoy Lacalle Pou sigue esa politica, trayendo nuevas pasteras expulsadas de Finlandia. Ha reactivado el ferrocarril, pero sólo para abastecer la inagotable voracidad de eucaliptus de las calderas de las pasteras.
 La llamada “crisis del agua” conduce a la privatización. Hay dos proyectos. El primero, el Neptuno, recurre a sacar agua del Rio de la Plata, como lo hace Argentina; el otro, Arazati, en el departamento de San José, donde la penetración de capitales privados es el centro de la cuestión. Los sindicatos uruguayos, dirigidos por el Frente Amplio, se han pronunciado contra estos proyectos, habrá que ver si realmente se oponen. 
 El consumo de agua embotellada se ha disparado. En muchos puntos de Montevideo se registra desabastecimiento. Conseguir un bidón de agua es ya un padecimiento. La especulación y el aumento de precios erosiona el bolsillo de la población, ya profundamente golpeado por el costo de la vida. 
 Un abordaje integral de esta crisis no puede hacerse sin comprender el régimen social en que se desenvuelve. La crisis climática, la sequía y la contaminación, como antes la pandemia, no son procesos exteriores al proceso social. El llamado “déficit hídrico” es la consecuencia de enormes ataques al medio ambiente por parte del capital, que encuentra en la naturaleza, no ya un sustento, sino un objeto de explotación. El capitalismo ejerce una gigantesca depredación del medio natural. 
 Aunque la UNESCO haya declarado el acceso al agua un derecho humano, los uruguayos ya no pueden tomar agua de la canilla. Hay que suspender el cobro del agua potable en las casas de familia y suministrar agua embotellada a cargo del gobierno nacional. Reingreso de los mil operarios despedidos de OSE, y un presupuesto extraordinario para el mantenimiento integral de las cañerías y la formación de una comisión investigadora independiente para determinar el estado del río Santa Lucia y las empresas que operan en su cauce. 

 Juan Ferro
 16/06/2023

Ucrania: ofensiva en curso


Imagen: un tanque Leopard 2A6 dañado rodeado de vehículos de combate de infantería Bradley y un blindado para despejar minas, dañados y destruidos. Varios otros blindados quedaron fuera de la imagen. 

 Hace una semana comenzó la fase activa de la tan anunciada “ofensiva de primavera” ucraniana. Efectivamente, como venimos advirtiendo por lo menos desde el año pasado, apenas a los pocos días se revela como otra catástrofe de la guerra.
 Como era previsible, Ucrania comenzó las primeras etapas de un asalto frontal sobre las líneas defensivas rusas en la región de Zaporiyia, con el objetivo de máxima de tomar las ciudades de Melitopol, Berdyansk o Mariupol y cortar así la conexión terrestre entre Rusia y Crimea. Recordemos que los rusos, desde septiembre del año pasado, se la pasaron construyendo líneas defensivas en todo el frente y en esa región en particular establecieron lo que se llama una ´defensa en profundidad´, no una sino múltiples y densas líneas fortificadas, cada una constando de varias capas de una variedad de tipos de obstáculos y fortificaciones (campos minados, trincheras, obstáculos antitanque, búnkeres y más) y cada línea hacia atrás siendo más fuerte que la delantera. El objetivo de este tipo de defensa no es que el enemigo no atraviese las líneas delanteras (si ni siquiera puede lograr eso, mejor, por supuesto) sino que al tener que atravesar cada una sufra una cantidad de pérdidas que agoten totalmente sus fuerzas antes de alcanzar su objetivo.
 En la doctrina militar estadounidense, el tipo de operación que los ucranianos están intentando se la llama ´brecha por armas combinadas´, se la considera el tipo de operación más dura y compleja que una formación militar puede hacer. Aun en condiciones que los estadounidenses consideran como mínimas, lo esperable en una operación de brecha exitosa (y para atravesar una única línea) es que se sufra la baja de la mitad del personal y material involucrado. Asimismo, como precondiciones necesarias se consideran el haber conseguido el dominio del espacio aéreo, poder desgastar a los defensores con bombardeo aéreo, ventaja en artillería y ventaja numérica de por lo menos 3 a 1. 
Los ucranianos no cuentan con ninguna de estas condiciones. Los ucranianos están desarrollando operaciones ofensivas en varios vectores del frente. El esfuerzo principal ucraniano por ahora se desarrolló por el vector desde Orejovo en dirección a Tokmak, que queda a 20 kilómetros al sur de la primera línea rusa. Un esfuerzo secundario lo desarrollan en la llamada ´saliente de Vremivske´, que es una saliente que conecta al frente de Zaporiyia con el de Donetsk más al este y se extiende hacia el norte unos 20 kilómetros por delante de las líneas fortificadas más al sur. 
 Para apoyar estos dos ejes de ataque, los ucranianos desarrollan operaciones secundarias de distracción en otros frentes para retener fuerzas rusas y evitar que refuercen el frente de Zaporiyia. Por el momento estas operaciones son ofensivas hacia los flancos norte y sur de Bajmut (que no se han movido de manera notable desde la retirada de Wagner después de capturar la ciudad) y los varios raids y bombardeos con artillería diarios desde Járkov, cruzando la frontera con Rusia, en la región de Belgórod. A esto se suma mantener una presión sobre todo el resto de los frentes activos.
 Para reducir de antemano el potencial ucraniano el máximo posible, los rusos hace más de un mes están realizando una campaña de bombardeo aéreo más intenso por toda Ucrania, priorizando la destrucción de los depósitos de municiones. En el frente de Zaporiyia mismo, además, reportan una cacería de los puestos de mando de las brigadas preparadas por Ucrania (y entrenadas por la OTAN) para su ofensiva. Otro blanco de la campaña aérea han sido los sistemas antiaéreos ucranianos de alcance corto y medio. La crisis de disponibilidad de munición antiaérea para sistemas de tipo soviético (ya reportada hace meses en las filtraciones del Pentágono) se está haciendo sentir. Esto fuerza a los ucranianos a acercar al frente sistemas más preciados y escasos (pero con disponibilidad de munición), de reciente donación de la OTAN. Acercarlos al frente los hace más vulnerables a los sistemas de ataque rusos, como los drones kamikaze Lancet. Hace unos días un Lancet encontró y destruyó el radar de una batería de IRIS-T, donada por Alemania. Sin su radar, toda la batería está inutilizada hasta conseguir un reemplazo. Con la cobertura antiaérea severamente degradada y una casi absoluta escasez de aviones cazas, los ucranianos tienen poca protección contra los bombarderos y helicópteros de ataque rusos.
 La ofensiva sobre Zaporiyia ya lleva una semana, la región es relativamente plana, con campos amplios y poca cobertura o edificaciones. Durante este tiempo, el frente experimentando los combates a campo abierto más grandes en lo que va de la guerra, decenas de brigadas y unidades están tomando parte por ambos bandos. En el eje principal, los ucranianos han tenido un fracaso total, no han podido ni siquiera alcanzar la primera línea defensiva rusa, todo el combate ha tenido lugar en la “zona gris” o en las posiciones rusas de avistamiento delanteras. Cualquier movimiento de columnas de blindados ucranianos es avistado con mucha anticipación por los drones rusos que patrullan cada rincón del sector a todo momento. La escala de los campos de minas es tal que los ucranianos están limitados a moverse casi exclusivamente por carreteras. Por primera vez en la guerra los rusos han comenzado a usar a gran escala el sistema de minado remoto Zemledeliye (“Agricultura”). Conceptualmente es similar al HIMARS. Puede lanzar voleas de hasta 50 cohetes a decenas de kilómetros, pero estos cohetes en vez de impactar contra un objetivo son vehículos de transporte y dispersión de decenas de minas antitanque y antipersonal. En pocos minutos uno sólo de estos sistemas puede crear un campo minado tan grande como un estadio de fútbol. Cuando los ucranianos avanzan por rutas creyendo que esquivan campos minados, los rusos lanzan minas en su camino pero también en sus rutas de retirada. Los blindados, inmovilizados, usualmente son destruidos por artillería corregida por drones o rematados uno a uno por helicópteros de ataque en distancias de 8 km, por fuera del alcance de los misiles antiaéreos portátiles que este tipo de unidades ucranianas llevan consigo. Como era de esperarse, las pérdidas ucranianas en esta ofensiva están siendo muy altas. A modo de ejemplo, de una unidad ucraniana de 50 soldados luego de su primer ataque hacia las posiciones rusas, sólo lograron volver 20 (Washington Post, 12/6). De algunos modelos de blindado (como los valiosos y escasos sistemas para despejar minas), durante las 3 noches de ataque ucraniano ya la mitad de los que tenían han sido destruidos. Lo alarmante no es solamente el número de las pérdidas sino que se producen en un espacio de tiempo extremadamente corto. Estamos hablando de brigadas ucranianas entrenadas por la OTAN durante estos meses específicamente para esta operación, equipadas con tanques y blindados occidentales. 
 Los ucranianos lograron cierto éxito avanzando sobre unos 3 o 4 pequeños poblados ubicados en los márgenes de la saliente de Vremivske. Recordemos que se tratan de posiciones que están por fuera de las líneas fortificadas rusas y son combates en los que los rusos están retrasando y desgastando a los ucranianos. En este sector los rusos están usando tácticas similares a las mostradas en la defensa de Jersón del año pasado: bombardean constantemente con artillería a los ucranianos mientras se acercan y si logran hacerlo, en vez de mantener el contacto y exponer a sus soldados al combate directo, los retiran a posiciones traseras más elevadas. Si los ucranianos logran capturar la posición, los siguen bombardeando hasta forzarlos a retirarse y al día siguiente los rusos vuelven a ocupar la posición. Este tipo de procedimiento hace que muchos observadores comparen estas tácticas con las de los antiguos mongoles. Una variante de este procedimiento conocida como ´bolsón de fuego´ contempla dejar avanzar al enemigo en lugares planificados específicos del frente, donde son rodeados y bombardeados constantemente con artillería. También de manera poco sorprendente, en el ataque sobre la ´saliente de Vremivske´ los ucranianos están sufriendo un desgaste importante. 
 Con toda la brutalidad observada, estos han sido apenas movimientos iniciales. Ucrania todavía posee reservas de hombres y material muy importantes y no ha empleado en combate a la fuerza de ataque principal. Es muy probable que el fiasco en Orejovo haga que el mando ucraniano reconsidere sus planes y quizás opte por dirigir a sus fuerzas frescas a otro frente más prometedor. Los ucranianos necesitan mostrar algún logro de cara a la próxima reunión de la OTAN el 16 de julio; de no lograrlo se exponen a que varios miembros comiencen a preguntarse si vale la pena seguir apoyando el esfuerzo de guerra. El equipo militar donado, sobre todo de origen alemán, no es fácil ni rápido o barato de reemplazar. Lo único seguro es que en las próximas semanas veremos lo que venimos anunciando desde hace tiempo: una escala de destrucción y horror aún mayor. 

 Leib Erlej 
 16/06/2023

viernes, 16 de junio de 2023

Aniversario. 14 de junio: las consecuencias de la rendición en Malvinas


Tras anunciar el fin de la guerra y la derrota argentina, las Fuerzas Armadas comenzaron un proceso que llegó a la falta de gobierno. El salvataje de la Multipartidaria y una derrota frente al imperialismo que tuvo graves consecuencias para la clase trabajadora. 

 El 15 de junio Galtieri, como jefe de la Junta Militar anunciaba por cadena nacional la negociación entre el “gobernador” de Malvinas, Mario Benjamín Menéndez y el jefe de las tropas británicas (firmada el 14). Habló del retiro de las tropas argentinas de Puerto Argentino, sin nombrar lo que realmente fue, una rendición incondicional. Así, los militares terminaban de demostrar que la ocupación de las islas era una mera maniobra distractiva para la población que acababa de movilizarse contra ella el 30 de marzo del 82. Ningún “ideal nacionalista” los llevó a realizar esta acción que en otro contexto, con una real preparación y medidas que enfrentaran al imperialismo hubiera podido llevar al triunfo la que era una justa reivindicación nacional. 
 El primero en rendirse fue el genocida Astiz, a cargo de tomar las islas Georgias y que sin tirar un solo tiro ya a fines de abril firmó la rendición.
 La iglesia intervino directamente a través del Papa Juan Pablo II (que dio varias misas por la “paz” entre el 10 y el 13 de junio), a la que asistieron miles de personas y los militares, cuatro días antes de su rendición. Este fue el rol “pacificador” del Papa en la semicolonial Argentina, a diferencia de su apoyo a la monarquía inglesa. Juan Pablo II fue parte del trío, junto a Ronald Reagan y Margaret Thatcher que impusieron con distintos métodos, el neoliberalismo tanto en los países imperialistas como en las semicolonias. 
 La Multipartidaria (PJ, UCR, MID, PDC y PI) junto al Partido Comunista, creada en 1981 frente a la crisis que se evidenciaba en el régimen militar, así como las dos CGT (Brasil y Azopardo) llamaron a concurrir a estos actos masivamente. El único partido que no asistió a las misas del Papa fue el viejo MAS. 
 Los partidos y la iglesia utilizaron el pacifismo de amplios sectores de la clase media. Sobre todo de los artistas y profesionales que se inclinaban mayoritariamente por el alfonsinismo y renegaban de la guerra y el antiimperialismo de las masas porque supuestamente fortalecía al régimen militar. 
 El mismo 15 de junio, la población fue convocada a escuchar el discurso desde el balcón de Galtieri, pero éste decidió no salir. Evidentemente nadie lo iba a aplaudir. La gente fue a protestar a Plaza de Mayo, volviendo a gritar ¡Se va a acabar, se va acabar, la dictadura militar! La batalla fue campal. Se incendiaron colectivos. La policía salió con los carros para echar a la gente de la Plaza y vallarla. 
 Comienzan las deliberaciones entre militares y políticos patronales para intentar salvar el régimen. El 18 de junio renuncia Galtieri. A partir del 18 hay deliberaciones y desacuerdos entre los altos mandos lo que creó un cierto “vacío de poder” durante una semana (no se sabía quién gobernaba). Pero la Multipartidaria y los sindicatos impidieron cualquier intervención del movimiento de masas y acordaron, por fuera de la decisión de éstas, designar el 30 de junio al recién fallecido gral. Bignone (genocida probado) como presidente durante quince meses más, mientras se llamaba a elecciones en octubre de 1983. Este período les permitía desembarazarse de todo lo que los ligara a la dictadura (aunque muchos de ellos luego de 1983 siguieron en sus cargos) y renovarse para ser elegidos por las masas. 
 El PJ fue el que menos se renovó, abonando el triunfo de Alfonsín que aparecía como el adalid de la democracia. La movilización de la Multipartidaria del 16 de diciembre, llamada la “Marcha por la vida” (aunque cayó muerto Dalmiro Flores por una bala policial sin darle ninguna relevancia) quedó en el imaginario como la marcha que le daba el golpe de gracia a la dictadura y abría la etapa de la democracia. Como ya estaba pactado, el objetivo no era tirar a Bignone (que se había convertido en una especie de “militar democrático” o que no tenía ninguna incidencia en la política nacional. O sea, la Mutipartidaria le arrebató un posible triunfo los trabajadores y el pueblo de imponer una Asamblea Constituyente Libre y soberana para dar una salida al país a su favor después de haber logrado la caída de Galtieri. Bignone quedó como un gobierno débil, con continuas contradicciones entre los militares, los partidos y las reivindicaciones de las masas. 
Apenas asumió anunció un aumento a estatales y jubilados. Al mismo tiempo Dagnino Pastori el ministro de economía trataba de estalibilizar el descalabro. Apenas asumió Bignone comenzaron las reuniones con los partidos, la burocracia sindical y la UIA. En las FFAA Bignone representaba el sector más dialoguista; otros como Lami Dozo o Nicolaides querían volver a recomponer la Junta Militar. También se barajó que el vicepresidente fuera un civil. Pero esto no convenció a los militares o ningún civil quería quedar pegado al viejo poder. 
 En diciembre del 1983, Bignone terminó entregando el cetro presidencial a Alfonsín. Los que se escondían detrás de esta transición eran los grandes empresarios que habían llamado al golpe en el 76 y ahora veían que tenían que dominar “por otros medios”. 
 Los levantamientos militares encabezados por genocidas como Rico y Seineldín, no fueron intentos golpistas, sino presiones para lograr mayores concesiones del gobierno de Alfonsín, en los obtuvieron la "obediencia debida" y el "punto final". 
 Es decir, el proceso revolucionario que había comenzado con el objetivo de tirar a la dictadura y luego se centró en el antiimperialismo frente a la Guerra de Malvinas fue desviado hacia la democracia burguesa (a favor de los ricos) y derrotado frente al imperialismo. Derrota que ostentaron Reagan y Thatcher (mientras derrotaban a sus propios trabajadores) frente a las semicolonias para someterlas y obligarlas a aceptar planes de ajuste neoliberales como los dirigidos por el FMI. 

Gabriela Lisz
@gaby_liszt

miércoles, 14 de junio de 2023

La crisis de las tecnológicas y el bloqueo 5G


Desde 2018 EEUU bloquea insumos, mercados y software chino. 

Desde que Donald Trump inició oficialmente en 2018 un bloqueo de insumos, mercados y software de occidente para los productos de Huawei y otras subsidiarias, se tambalea el monopolio de los microchips. Joe Biden continúa e intensifica esta política, que ha impactado en la empresa China. Sin embargo, los resultados parecen no ser los esperados. Veamos. 

 La bomba no explota, pero la tensión aumenta 

El bloqueo tiene un impacto impresionante en los balances de Huawei. La escalada de medidas primero bloquearon contratos de instalación de antenas 5G SA, luego esa prohibición se extendió a los equipos secundarios NSA, y siguieron con la instalación Android en los celulares Huawei. Esto último es tal vez sea la de mayor impacto, ya que sin ese sistema operativo, ni WhatsApp, Facebook o Play Store las ventas se desplomaron internacionalmente -aunque ya se están desarrollando alternativas. 
 Ahora tenemos el impacto en la cadena de suministros de chips de menos de 10 nanómetros (nm) por transistor. La última medida de avance relevante fue la prohibición a la holandesa ASML, a vender equipos en 7nm a China, que aun debía adecuar sus empresas fundidoras de chip a ese nivel técnico. 
 El bloqueo no impidió la instalación 5G chino en muchos países occidentales, incluso en Argentina, México o Chile, donde los equipos 5G NSA ya están operativos. Fue España quien impidió un bloqueo total, al adoptar íntegramente el 5G NSA y SA; Inglaterra se acopló sin miramientos. La UE siguió el camino de Estados Unidos, pero no al 100%. En este proceso las intenciones no solo eran retrasar el despliegue del 5G para atacar la capacidad de producción de chips a gran escala de China, sino también beneficiar a las fundidoras occidentales. Pero fue un boomerang, porque los precios se dispararon un 200% desde 2019 por la escasez “artificial” que impuso el bloqueo y 400% en placas de GPU (placas de video e inteligencia artificial), sumada a la demanda producto de la pandemia y el estallido de la guerra Rusia Ucrania-Otan. 
 La posibilidad de una confrontación armada en Taiwán (en plena guerra de Rusia – Ucrania) bloquearía la producción de TSMC, la única empresa fundidora en 5 y 3 nm del mundo occidental. Podría paralizar mundialmente la producción de cualquier aparato moderno, incluso de miles de productos que necesitan de un chip fundido por Taiwán, y los precios aumentarían escandalosamente más de lo que ya aumentaron, acelerando una escalada de confrontaciones. 

 Todo se mueve, y nada está garantizado 

Sin embargo, desde finales de 2022 estos precios vienen cayendo trimestre a trimestre, porque los asiáticos no se quedaron quietos y desarrollaron su propio mercado con el despliegue de la infraestructura y venta en todo Asia y países no alineados a EEUU como Francia. Finalizando el año pasado se descubrieron GPUs de 7 nm en placas gráficas de entera fabricación China en los mercados occidentales, lo que demostró que ya dominaban la técnica en forma masiva antes del bloqueo. 
 Al igual que el 5G, el nicho de negocio es muy limitado, ya que solo por mayor velocidad nadie consideraría actualizar la red masiva. Los chips de 7nm, 5nm, 3nm requieren de un proceso de fabricación extremadamente complejo y caro, solo es viable en colaboración con otros países y empresas, su nicho de negocio está limitado a los equipos militares de punta, la IA, los smartphone más livianos y eficientes, pero no más. El resto del mercado es mucho más amplio y no necesita de chips a 5nm, ni siquiera de 7nm. 
 Mientras esto sucede, China está invadiendo los mercados mundiales con fundidoras a 10nm y 7nm en infinidad de productos, desde chips embebidos en Motherboar a ¡un tercio! del valor que piden fuera de China por un combo igual, y que está al mismo nivel que la más moderna 11° Generación de Intel o las famosas Ryzen 9 5800X. Todo esto ha hundido más las ventas desde PC hasta memorias. 

 Argentina en la crisis capitalista y guerra comercial 

La estrepitosa caída de las tecnológicas refiere mucho a este punto. La disputa por el 5G y el bloqueo en un contexto de crisis mundial aceleró el proceso de desarrollo autónomo de los chips chinos, mucho más baratos y de alto rendimiento producidos masivamente, que van ganando mercado pese a las sospechas y riesgos. China no tardará en dominar la fundición de 5nm y se perfila para dominar toda la cadena productiva, terminando por solucionar problemas y limitaciones en hardware y eficiencia del 5 y 6G. 
 Telecom y Telefónica vienen adoptando el 5G de Huawei pero la devaluación frena su implementación. Aun así, el espectro más rentable sigue en disputa, uno de ellos (5925 a 7125 MHz) acaba de ser habilitado por Massa sin licencia para su explotación por las prestadoras, posibilitando a las empresas de EEUU a instalar antenas wifi 6. Esta tecnología ya está desarrollada en el país por Huawei, pero la medida responde a la presión de las corporaciones yanquis para bloquear su avance. Liberando el espectro, Sergio Massa intenta arbitrar en las arenas movedizas de la bancarrota capitalista y la guerra comercial con el único plan de conseguir un rescate, tanto de China como de EE.UU para no caer en default.
 Mientras la crisis continúe o se agrave, las tensiones por una definición sobre el bloqueo aumentarán.

 José Sosa 
 Matías Tomasello

lunes, 12 de junio de 2023

Francia: huelga en Disneyland


Durante los últimos días, el castillo de la Bella Durmiente fue tomado por trabajadores de Disneyland, en Paris, afiliados a la Confederación General del Trabajo (CGT). Reclaman una recomposición salarial de 200 euros al neto, que se duplique el monto de los viáticos y del pago de los días domingos.
 La huelga fue originalmente convocada por sectores de base. Luego se sumaron las gremiales de la CGT, de la CNT-SO y otras. Entre los sectores que se suman a la lucha están los trabajadores de mantenimiento, hotelería, venta, seguridad y hasta los reconocidos animadores disfrazados de los personajes de Disney. La acción es parte de una lucha más general que lleva años contra la flexibilización laboral que se implementó en la pandemia. En esa oportunidad, con la firma de la central sindical mayoritaria, la CFDT, se impuso un sistema llamado “horarios elegidos”, donde la patronal puede distribuir las 35 horas semanales de cada trabajador a su libre arbitrio. Es decir, por ejemplo, 4 horas un día y 10 horas al siguiente. Hasta el momento, la jornada del 3 de junio, que terminó con la toma del Castillo de la Bella Durmiente, fue la de mayor concurrencia, donde se manifestaron cerca de 2.000 trabajadores. La movilización va in crescendo: la semana anterior, 1000 trabajadores del parque tomaron varios puntos y atracciones centrales, provocando la cancelación de diversas actividades y numerosos espectáculos y cuando la huelga empezó el 30 de mayo solo había 500 trabajadores.
 Los obreros del parque rechazaron las propuestas de la empresa Disney, que consistían en un pago por única vez de 125 euros, un adelanto a cuenta del aguinaldo y cambios menores en el régimen de vacaciones. Ante la negativa de la patronal a satisfacer las demandas, las medidas de fuerza siguen durante la semana y dentro del parque, ante los ojos de los visitantes. Allí los trabajadores pasaron parte de los últimos días marchando. En Twitter hay videos donde muestra que la protesta, lejos de ser repudiada por los visitantes del parque, es aplaudida y vitoreada. 
 Disney pasó de ser la tierra de los ‘sueños’ a la tierra de la lucha de clases. El país galo está atravesando una ola de huelgas. Pese a las traiciones de las centrales sindicales, los trabajadores abren su propio rumbo. 

 Mauri Colón 
 08/06/2023

Viejo y nuevo orden mundial. P. Bohrquez y Jorge Majfud


domingo, 11 de junio de 2023

Néstor Kirchner, el salvador… de los fondos buitre


Algunas consideraciones sobre el rescate de la deuda fraudulenta, en el marco del vigésimo aniversario de la asunción de Kirchner como presidente de Argentina. 

 Este 25 de mayo se cumplirá el vigésimo aniversario de la asunción de Néstor Kirchner como presidente de Argentina. El Frente de Todos organizó un acto en Plaza de Mayo, que tendrá a Cristina Kirchner como única oradora, tanto para conmemorar el aniversario como para montar un show político, en el marco de un derrumbe económico-social y de la bancarrota del elenco oficial. La experiencia del otrora mandatario, con sus particularidades, fue un episodio más de la historia del nacionalismo burgués argentino en el poder. Y un aspecto fundamental de ese capítulo fue la renegociación de la deuda externa que Kirchner llevó a cabo en 2005, de la que el actual presidente Alberto Fernández, entonces jefe de Gabinete, y Roberto Lavagna, que fungía como ministro de Economía, fueron partícipes. 
 Al llegar al sillón de Rivadavia, Kirchner se encontró con una deuda pública de 181.000 millones de dólares, heredada del gobierno de Fernando de la Rúa y Domingo Cavallo. De ese total, el mandatario terminó por reestructurar unos 81.800 millones, logrando una quita de aproximadamente 40.000 millones. A ese canje ingresó el 76% de los acreedores. Cabe destacar que los acreedores que ingresaron al canje habían comprado los bonos cuando valían apenas unos pocos centavos. La reestructuración de la deuda externa significó el rescate de distintos grupos burgueses y sectores del capital financiero internacional. Para los capitalistas que adquirieron los bonos a precios de remate significó un negoción; obtuvieron ganancias del 100%. 
 La renegociación K garantizó a los bonistas una tasa de interés del 10-11% anual en dólares, la cual estaba por encima de la tasa internacional media de la época. La deuda quedó configurada de la siguiente manera: una porción de ella (más del 40%) correspondía a títulos emitidos en pesos argentinos que tenían una tasa de interés fija del 2% y cuyo capital se encontraba indexado a la evolución de la inflación; otra parte de los bonos quedó nominada en moneda extranjera, con intereses atados al crecimiento de la economía nacional (cupón PBI), la cual se había hundido con la crisis de 2001-2002. La quita fue compensada mediante estos beneficios. Para honrarlos, Kirchner se comprometió a sostener un superávit fiscal. 
 Se trató de una política de expropiación de los ingresos futuros de los trabajadores en beneficio del capital. Por los términos del canje, la deuda aumentó en 600 millones de dólares por cada punto adicional de inflación y se debieron pagar 1.200 millones al año en concepto de intereses por los bonos en dólares ajustados al incremento del PBI (esto, tomando como parámetro que Argentina, hasta 2008, tuvo tasas de crecimiento superiores al 8% en el marco de una bonanza económica mundial y gracias a que se partía de una base de comparación bajísima). 
 Por otro lado, los créditos que Argentina mantenía con organismos como el FMI, el Banco Mundial y el BID (los cuales poseían más de la mitad de la deuda) se pagaron sin “quita” alguna. Al Fondo se le entregaron unos 10.000 millones de dólares cash, y al BID otro tanto, también en efectivo. En diciembre de 2005, el monto de dinero otorgado al FMI equivalía a cinco años del presupuesto de la Ciudad de Buenos Aires y a doce años del presupuesto de Salta. Además, los dólares que “devolvió” Kirchner se habían utilizado para financiar una fuga de capitales en 2001. 
 El canje de Néstor Kirchner le permitió a la burguesía reconstituir sus lazos con el capital financiero internacional y volver a acceder al mercado de créditos. Fue parte de una política estratégica del expresidente, a saber, avanzar en la reconstrucción de la burguesía nacional, la cual se vio afectada por la catástrofe del 2001. Esta “reconstrucción” se desarrolló, entre otras cosas, sobre la base de una desvalorización del precio de la fuerza de trabajo producto de la devaluación del 200% que aplicaron el antaño presidente Eduardo Duhalde y su ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, tras la salida de la convertibilidad. 
 Este proceso, asimismo, tuvo lugar en un escenario económico internacional favorable, caracterizado por el acople chino-norteamericano, en el que una reactivación de la demanda mundial de mercancías produjo que los precios de las materias primas que exportaba Argentina subieran. Kirchner también benefició a la clase capitalista manteniendo un dólar “recontra alto”. El gobierno procedió a comprar los dólares que ingresaban (había superávit comercial) con el objetivo de evitar una apreciación del peso y mantener artificialmente alto el precio de la divisa norteamericana, lo que le permitió al capital agrario obtener rentas extraordinarias y a la burguesía industrial nativa protegerse de la competencia foránea, pagando salarios devaluados. Para comprar esas divisas que ingresaban se emitió una gran cantidad de pesos, con su consecuente efecto inflacionario.
 Néstor Kirchner nunca defendió la soberanía nacional, como dicen los cuentos fantásticos del peronismo. Después de él, CFK mantuvo en pie este esquema de exacción de la riqueza nacional. Cuando asumió la presidencia del país en diciembre de 2007, la deuda pública se ubicaba en 144.700 millones de dólares; concluyó su segundo mandato con una deuda pública de 240.665 millones. En el medio, pagó alrededor de 200.000 millones. Para estos menesteres llegó a estatizar las AFJP; a noviembre de 2010 se habían pagado 20.000 millones de dólares con plata de los jubilados. En diciembre de 2015, el 69% de la deuda pública estaba nominada en dólares. Los Kirchner, al igual que la derecha, han reconocido y pagado deudas ilegítimas y fraudulentas (Ciadi, Club de París, etcétera). 
 Entretanto, la fuga de capitales persistió: en la actualidad, la burguesía argentina tiene 400.000 millones de dólares (más de un PBI anual) en el exterior. Es decir que de la mano de la burguesía nacional que se propuso “reconstruir”, el kirchnerismo desfalcó el país. No utilizó los dólares que obtuvo para desarrollar las fuerzas productivas. En cambio, sí los usó para pagar deuda externa y garantizar la fuga de capitales. Además, contribuyó a profundizar el carácter primarizado de la economía nacional. 

 Antisoberanía

 El pago de la deuda externa usuraria, fraudulenta e impagable es una política reaccionaria. Es un instrumento de las principales potencias capitalistas para oprimir y saquear a los países semicoloniales. Asimismo, es un fenómeno en extremo parasitario, ya que no se realizan inversiones para generar nuevo valor sino que se rescatan viejos pasivos que a su vez vienen de rescates anteriores; una bola de nieve que se sigue agrandando. Así, el capital financiero se apropia de una parte de la plusvalía producida por los trabajadores. A través de esto, las naciones más ricas condicionan la política interna de los países oprimidos, con la complicidad de las burguesías nativas (esto lo demuestra que la clase capitalista argentina es acreedora del país). 
 Este sometimiento del país a los dictados del capital internacional tuvo su traducción, en el plano político, en un alineamiento mayor del entonces gobierno K a la política exterior del imperialismo. Néstor Kirchner, al igual que sus pares “nac&pop” de América Latina (Lula, Evo Morales, Mujica), envió tropas militares a Haití para sostener un golpe pro-yanqui. Además, se plegó a la política antiiraní de George W. Bush. Kirchner siguió los pasos de su compañero Carlos Menem, quien envió efectivos castrenses a la Guerra del Golfo para respaldar a la coalición imperialista integrada por Estados Unidos, Francia, Reino Unido, entre otros. 
 Kirchner, del mismo modo que CFK y la oposición patronal, ha pagado la deuda externa confiscando a los trabajadores y a los jubilados. Actualmente, Argentina está endeudada hasta los tuétanos y podría irse al default. Y la economía mundial, cuya crisis se ha agravado por la guerra, se dirige hacia una depresión. 

 Nazareno Suozzi

sábado, 10 de junio de 2023

Guatemala, elecciones bajo la sombra de la proscripción


Tres candidaturas importantes fueron inhabilitadas. El 25 de junio es la primera vuelta electoral

 El proceso electoral en Guatemala, donde el 25 de junio hay comicios presidenciales y se renueva el Congreso, se encuentra fuertemente cuestionado por la inhabilitación de tres candidatos de peso. El Tribunal Supremo Electoral sacó del juego, con argumentos arbitrarios, a la candidata del Movimiento de Liberación de los Pueblos, la referente indígena Thelma Cabrera (que en 2019 consiguió el 10% de los votos); al empresario de derecha Carlos Pineda (de Prosperidad Ciudadana, quien figuraba primero en algunos sondeos); y a Roberto Arzú García Granados, de Podemos (hijo del expresidente conservador Alvaro Arzú). También fue apartado el candidato a alcalde de la capital por la coalición del movimiento Semilla, el indigenista Winaq (grupo fundado por la ex Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú) y la URNG -partido nacido de las viejas formaciones guerrilleras. 
 En este escenario proscriptivo, quienes aparecen mejor ubicados para ganar la primera vuelta (se descuenta un ballotage, puesto que todos los candidatos están muy lejos del 50% de intención de voto) son Sandra Torres, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE, formación que suele definirse como centroizquierdista), y dos candidatos de derecha: Zury Ríos Sosa, de la alianza Valor-Unionista, hija del dictador Efraín Ríos Montt; y Edmond Mulet, de Cabal, un exjefe de la Minustah (las tropas de ocupación de Naciones Unidas en Haití) y ex embajador en Estados Unidos y la Unión Europea. Un prontuario. 
 Manuel Conde, el candidato de Vamos, que es el partido del mandatario saliente Alejandro Giammattei, obtendría magros resultados, según los sondeos. La aprobación del presidente se ha despeñado hasta el 3,9% en algunas encuestas. 
 En total, hay más de 20 postulantes. 

 Guatepeor

 Giammattei, quien llegó a la presidencia tras vencer a Torres en el ballotage de 2019, es un eslabón más en la larga cadena de gobiernos capitalistas que hundieron el país. En el llamado corredor seco, la pobreza trepa actualmente al 80% y las muertes por desnutrición infantil en las áreas rurales se han multiplicado, un problema que se agrava por los estragos del clima sobre la agricultura (El País, 6/5).
 Ya en 2020, la pobreza envolvía a más de la mitad de los guatemaltecos. En tanto, el 1% más rico concentra la misma riqueza que el 50% de la población (Expansión.com, 30/3).
 El empobrecimiento de las masas disparó la migración. Entre 2013 y 2020, aumentó un 44% el número de guatemaltecos que viven en Estados Unidos (ídem). Junto a Honduras y El Salvador, Guatemala conforma el llamado triángulo norte que representa el mayor flujo de migrantes en dirección al río Bravo.
 Este terrible escenario se completa con los crímenes y la persecución contra luchadores sociales. El Comité por el Desarrollo Campesino (Codeca) denuncia el asesinato de 23 de sus militantes desde 2018. 
 En 2020, grandes movilizaciones campesinas hacia la capital desafiaron el presupuesto de ajuste 2021 e instalaron la consigna de “Fuera Giammattei”.

 Tensiones con el Norte 

 Giammattei sostuvo un vínculo dual con Estados Unidos. Por un lado, su gobierno fue una pieza importante en los intentos de contención y represión de las oleadas migratorias en la región, suscribiendo convenios al respecto con Washington. A la vez, fue el primer mandatario latinoamericano en entrevistarse con el presidente de Ucrania, Volodomir Zelensky, a raíz de la guerra en el este europeo, alineándose así en el campo del imperialismo.
 Pero por otro lado, el presidente guatemalteco chocó con la Casa Blanca cuando desplazó de la Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI) a Juan Carlos Sandoval, quien contaba con el aval de Estados Unidos y llevaba a cabo una investigación por corrupción que rozaba al mandatario. Al mismo tiempo, el gobierno se enfrentó con ese organismo por el manejo del caso Odebrecht, acusándolo de establecer acuerdos de delación premiada para los que no tenía atribuciones. 
 La FECI es uno de los resortes del imperialismo en Guatemala para apuntalar su influencia y disputar espacios de poder y negocios con las camarillas políticas nativas y corruptas. El gobierno anterior del comediante Jimmy Morales sostuvo un choque similar con Washington cuando suspendió el mandato de la Cicig, una comisión anticorrupción apoyada por las potencias extranjeras.
 La burguesía y el imperialismo destruyeron a Guatemala. Solo la clase obrera y las masas campesinas pueden abrir una salida. 

 Gustavo Montenegro

viernes, 9 de junio de 2023

Bolivia: crisis económica y política


El Banco Fassil, una entidad que quebró 

 Cae la producción de gas, se fugan capitales y se desarrolla una guerra faccional al interior del MAS. Bolivia se encuentra sumida en una crisis económica, signada por la fuga de capitales, la escasez de ciertas mercancías y la caída de las exportaciones como fruto de la menor producción de gas. El gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), liderado por Luis Arce, se encuentra surcado, además, por una guerra interna en la que él y sus epígonos se enfrentan a Evo Morales y los suyos. 

 Crisis económica

 La economía boliviana ingresó en un escenario crítico. La divisa norteamericana escasea y hace cuatro meses que el Banco Central no da a conocer el estado de las reservas internacionales. En el mercado paralelo, debido a la alta demanda, el dólar es un 15% más caro que el oficial. El gobierno ha prohibido la compra-venta de dólares por encima de los valores fijados por el Estado y algunas personas fueron detenidas por burlar la disposición. Asimismo, para evitar la salida de dólares al extranjero, el presidente Arce ha establecido un tributo del 10% sobre el monto a enviar. A esto se suma la quiebra del Banco Fassil en el marco de un mega escándalo que terminó con la detención de sus ejecutivos y la imposición de un corralito confiscatorio (los ahorristas podrán retirar su depósitos en bolivianos y no en dólares).
 La escasez de divisas está provocando un aumento de los precios de los productos importados, que son muchos ya que la economía boliviana no se caracteriza por tener una industria desarrollada. La inflación de mayo impactó brutalmente en algunos productos de primera necesidad, el aumento mensual de la carne de pollo fue de un 9,46% y el del tomate de un 22,51%. En el rubro recreación y cultura, el incremento ha sido de un 17% (Bloomberg, 5/6). Los medicamentos que Bolivia importa de Chile, Colombia y la India son algunos de los productos que están faltando, lo que es un acicate a la suba de los precios. Los capitalistas vienen beneficiándose de este proceso de confiscación de una parte mayor del salario y también del otorgamiento de ventajas impositivas.
 La caída de las exportaciones es otro factor clave que explica la carencia de dólares. Esto es el producto, por un lado, de la caída de los precios de las materias primas que produce Bolivia, y, por el otro, de la menor producción de gas, fruto de la desinversión estatal; el país extrae un 33% menos de gas que en 2014. “Los yacimientos están cansados”, dijo Arce hace poco. Los pozos poseen una menor cantidad de gas y habría que avanzar en la exploración de nuevos sectores para remediar la situación de crisis. En 2022, Bolivia exportó 3.400 millones de dólares de gas e importó 4.365 millones de gasolina y diesel.
 El consumo de diesel se está racionando (El País, 28/5); probablemente el gobierno no pueda importarlo debido a la falta de divisas. Algunas empresas mineras y agropecuarias comenzaron a importar diesel por su cuenta, a pesar de que en el mercado internacional su precio es mayor. Y el contrabando de combustibles no cesa; el gas, por ejemplo, es desviado para ser utilizado en la producción ilegal de electricidad. Se dice, asimismo, que la gestión Arce está dejando de pagar las facturas de las empresas importadoras. 
 En este contexto, el Parlamento nacional aprobó el mes pasado la “ley del oro”, la cual habilita al Banco Central a vender 21 toneladas de sus reservas en oro (equivalentes a unos 1.260 millones de dólares) para obtener divisas que le permitan al gobierno afrontar el pago de la deuda externa y evitar que se siga agigantando la brecha cambiaria. El gobierno del MAS rifa el oro para satisfacer los intereses del capital financiero internacional y para financiar la corrida al dólar. El oficialismo también ha tomado deuda por 400 millones de dólares en marzo y tiene en carpeta pedir otros 800 millones. 
 Este estado de cosas se agrava al calor de la crisis mundial. La suba de tasas dispuesta por los bancos de las principales potencias capitalistas ha recrudecido la crisis económica de Bolivia. La tasa que pagan algunos de sus bonos soberanos en dólares ha pasado de un 8,82% a un 37,3%. Bolivia es un eslabón frágil de la bancarrota capitalista internacional, que se está llevando puestas tanto a las economías de los países atrasados como a las de los más desarrollados.

 Crisis política 

En el plano político más general, la crisis económica tiene su expresión en la disgregación brutal del MAS, que viene desarrollándose hace tiempo. Luis Arce y el expresidente Evo Morales están protagonizando una guerra faccional que casi deja empequeñecida a la que mantienen Cristina Kirchner y Alberto Fernández en Argentina. Lo que hay detrás de estos choques es una disputa por los cargos estatales (el sector de Arce tiene una primacía en el gobierno, aunque el evismo ha logrado avanzar un poco) y por quedarse con el manejo de la nave del Estado luego de las elecciones que tendrán lugar en 2025. 
 Ambos elementos se acusan entre sí de corruptos; cada bando ha denunciado al otro de estar preparando un golpe de Estado para quedarse con el poder. Ya son cuatro los ministros de Arce que han salido del gabinete por estar acusados de recibir sobornos de empresas. Morales dijo que Arce da luz verde a los hechos de corrupción para asegurarse el apoyo de las organizaciones sociales y sindicales (que tienen un peso importante en el gobierno) a las que pertenecen esos ministros y ganar más fuerza en su disputa interna por el control del MAS.
 Evo quiere mostrarse como el portador de una orientación socialmente antagónica a la de Arce. Pero él fue quien encumbró al actual presidente en el poder. Además, todo parece indicar que los diputados del evismo contribuyeron, junto a los congresistas que responden al opositor golpista Carlos Mesa, a que salga la “ley del oro” en una votación secreta (El País, 5/5). No hay ninguna diferencia de fondo entre Morales y Arce. 
 Morales no representa una tentativa de emancipación nacional para Bolivia. Bajo su gobierno, Evo pactó con el gran capital y la oligarquía, y aportó tropas a la Minustah, la fuerza de ocupación militar de Haití. La acumulación de divisas (en un cuadro de bonanza económica internacional) durante su gobierno no se usó para desarrollar las fuerzas productivas del país, que sigue teniendo una economía primarizada y extractivista. A fines del gobierno de Morales, el sector informal (de pequeña escala y baja productividad) era el principal generador de empleo. El MAS ha fracasado en desarrollar una transformación social de fondo del país. 
 Las disputas faccionales, la crisis económica y los casos de corrupción son los hechos dominantes de la situación política nacional. La derecha golpista, golpeada, dejó de ser una preocupación para la clique gobernante, al menos por ahora. El fascista-golpista Luis Fernando Camacho y la exdictadora Jeanine Añez se encuentran detenidos por organizar el golpe de Estado de 2019, y Mesa será juzgado por lo mismo. 

 Las masas

 En medio del agudizamiento de la crisis económica, las condiciones de vida de las masas están empeorando. Esto ha llevado a algunos sectores de trabajadores a salir a protestar. En algunas fábricas como Baye Of China o Incercruz se vienen desenvolviendo peleas contra despidos. En esta última, los trabajadores realizaron un paro por más de una semana debido a que les adeudaban más de 5 meses de salario. 
 La situación de la clase obrera boliviana es crítica. El 90% de los trabajadores se desempeña en el sector informal y carece de seguro de salud. Apenas el 20% de los obreros que integran el sector informal ahorra para su jubilación. Por otra parte, entre los trabajadores formales (10%), solo el 66% tiene acceso a la caja de salud (Bloomberg, 19/8/2022). En este marco, los pequeños emprendimientos familiares han tenido un crecimiento explosivo y también ha aumentado el cuentapropismo. Los salarios, entretanto, caen.
 Ante esta crisis, la COB, principal central obrera del país, debe abandonar su línea conciliadora y organizar la lucha por trabajo genuino y aumentos salariales que cubran el costo de vida de las familias obreras.

 Nazareno Suozzi

miércoles, 7 de junio de 2023

Francia: la burocracia sindical despide la lucha contra la reforma de pensiones


La Intersindical de los sindicatos franceses ha convocado a una nueva movilización este martes contra la reforma previsional de Macron. Fue anunciada hace más de un mes, en el acto del 1° de Mayo. El propósito de la marcha es prestar apoyo a un proyecto presentado por el pequeño bloque centrista LIOT, que reúne a diputados de los territorios ultramarinos, para derogar la reforma. Por decreto, Macron impuso su proyecto de un aumento en la edad de retiro (62 a 64 años) y el incremento de los años de aporte para cobrar una pensión completa a los 43 años de servicio para “mejorar la situación financiera” del país. Según sus cálculos, significaría un ahorro de 15.000 millones de euros: una migaja en comparación con lo que su gobierno ha destinado a sostener la guerra de la OTAN contra Rusia. 
 La burocracia sindical asiste a esta convocatoria en una retirada completa sin disimulo. Teme que nuevas jornadas empalmen con el incipiente movimiento por aumento de salarios y la mejora en condiciones de trabajo. Hace solo unos días, los trabajadores del parque de Disney en París ocuparon el mítico castillo en reclamo de aumentos salariales. En el transporte y en los puertos han comenzado a moverse los trabajadores exigiendo un aumento que compense el alza inflacionario. Se prefigura una situación por demás conflictiva. Laurent Berger, de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), anunció su retiro de la conducción sindical, pero planea irse desarmando toda perspectiva de lucha. En declaraciones radiales aseguró que “es probable que éste sea uno de los últimos días de protestas contra la reforma" (La Nación, 6/6).
 La mayoría de los medios estiman una participación a la baja, de medio millón de personas, un número que muestra un reflujo en las movilizaciones en comparación a las jornadas anteriores y al acto del 1° de Mayo. Sin embargo, el gobierno ha desplegado un dispositivo de 11.000 uniformados en todo el país: la mitad de ellos en París. El gobierno no confía en que la burocracia contenga a los trabajadores. Para asegurar el vaciamiento de la manifestación, las centrales han evitado convocar a huelgas. Sólo la CGT se ha visto obligada a hacerlo en el transporte público, aeropuertos y energía, que han sido la vanguardia del movimiento huelguístico contra la reforma. Por otra parte, los sindicatos docentes de todos los niveles han convocado a un cese total de actividades y se estima un 50% de colegios cerrados en todo el país. 
 Los trabajadores han perdido toda esperanza en la pantomima parlamentaria. La burocracia ha profundizado hasta el ridículo este camino. Sophie Binet, la nueva secretaria general de la CGT, ha pasado de pedir reuniones con Macron a pedir una cita de 15 minutos con la presidenta de la Asamblea Nacional. Sus últimas declaraciones han sido: "hay mucha rabia, pero también cansancio". Pero la principal responsable es la propia CGT. 
 La izquierda parlamentaria, agrupada en la Nueva Unión Popular Ecologista y Social (NUPES) bajo la batuta de Jean-Luc Melenchon, ha dividido sus apoyos entre los proyectos de LIOT y los de la extrema derecha de Le Pen. La crisis del gobierno no es, por otro lado, menos grave. 

 Joaquín Antúnez 
 06/06/2023

martes, 6 de junio de 2023

Guerra de Ucrania: el G7 y la escalada que se viene


A 15 meses de su inicio, el conflicto se agrava 

 La decisión del G7 de enviar cazas F-16 a Ucrania (que estarían operativos en dicho territorio a partir de 2024) significa un salto en la guerra. El primer paso es acelerar el entrenamiento de los pilotos ucranianos para manejar este tipo de aviones. 
 El despliegue de los F-16 y otros aviones de combate creará una situación inaceptable e insostenible para Rusia. Los F-16 tienen un rango de más de 800 km y son capaces de lanzar misiles con un rango de más de casi 2000km, lo que coloca a Moscú y San Petersburgo dentro del alcance del ejército ucraniano. 
 Lo que es aún más importante, los F-16 pueden llevar armas nucleares tácticas. Esto genera una situación increíblemente peligrosa y abre las puertas a una hecatombe nuclear. Nunca antes en la historia desde la crisis de los misiles en Cuba en los 60, el mundo estuvo expuesto a la amenaza de un Armagedón como en la coyuntura actual. Recordemos que en marzo de 2022, el presidente norteamericano descartó terminantemente “la idea de que vamos a enviar equipos ofensivos y que aviones y tanques y trenes van a entrar con pilotos estadounidenses y tripulaciones estadounidenses, entiéndanlo —y no se engañen, digan lo que digan— eso se llama la Tercera Guerra Mundial”. El antecedente más inmediato de esta resolución fue la entrega de los tanques supermodelos, Abrams, que junto con los Leopards fueron autorizados para operar en territorio ucraniano.
 Rusia se verá obligada a responder a esta decisión que a su vez preparará el escenario para una respuesta aún más agresiva de las potencias de la Otan. Transcurridos 15 meses desde el inicio del conflicto, estamos frente a un agravamiento de la guerra y no hay perspectiva de que se detenga. 
 Por lo pronto, la entrega de los aviones implica presencias aún mayores de los países de la Otan pues plantea una ampliación de la logística y de las fuentes de abastecimiento. Contratistas y personal militar vinculados a la fabricación, mantenimiento y manejo de los aviones deberán instalarse en territorio ucraniano y de la mano de ello, establecerse la protección de dichos dispositivos. Se rompe la ficción de que no hay un involucramiento directo de la Otan, de que sólo se trata de un apoyo externo, de una guerra de procuración. Un año después, al menos 100 soldados estadounidenses en servicio activo están en Ucrania. Ni hablar del hecho de que la inteligencia, en la cual se incluye los satélites, está en manos de Washington. 
 El gobierno de Biden ha rechazado de plano cualquier cese al fuego o intento de una resolución pacífica de la guerra, incluyendo una propuesta de China. Washington apuesta a provocar una derrota militar a Moscú y en esa medida, infligir un golpe político al régimen de Putin, que como hipótesis de máxima podría llegar al extremo de desalojarlo del poder.

 Contraofensiva 

 La Otan viene preparando la contraofensiva que apunta a introducir una cuña en el sureste ucraniano ocupado por las tropas rusas y cortar el pasillo que une Rusia con Crimea y que actúa como puente terrestre y fuente de suministros y comunicación entre ambos. En caso de abrirse paso, podría ser un punto de apoyo para un ataque más profundo sobre los territorios ocupados por Putin, incluida la propia Crimea. Un avance de esta naturaleza significaría un vuelco importante del conflicto a favor de Ucrania en el cual, hasta ahora, ninguna de las partes ha podido sacar una ventaja decisiva y que se ha transformado en una guerra desgastante que trae a la memoria las agotadoras y extenuantes guerras de trincheras de la primer guerra mundial. 
 De todos modos, el pronóstico sobre el éxito de esta contraofensiva es incierto y las opiniones están divididas entre los propios analistas occidentales. Las fuerzas rusas se vienen preparando para hacer frente a la anunciada contraofensiva ucraniana y han dispuesto una serie sucesiva de líneas defensivas para resistir el embate ucraniano que incluye al rio Dniéper como una barrera natural. 

 ¿Crisis en Rusia? 

 Tengamos presente que Moscú viene de haber conquistado finalmente Bajmut que fue el escenario de encarnizados combates durante varios meses y que provocó una sangría en ambos bandos. Pero podríamos estar ante una victoria a lo Pirro. El grupo Wagner -las tropas mercenarias aliadas a Putin que encabezaron el ataque en la localidad nombrada- sufrió bajas de un tercio de sus efectivos. Pero además su jefe, Prigozhin, admite que el control de la ciudad es incierto pues sus flancos no son seguros y podría ser presa de un hostigamiento del ejército ucraniano. Pero lo más relevante de las declaraciones de Prigozhin es cuando dijo que la invasión rusa a Ucrania fracasó y que el enojo “puede terminar como en 1917, con una revolución” (Infobae, 24/5). Además, criticó a las élites por continuar su vida de lujos mientras jóvenes mueren en el frente de batalla, y predijo: “Primero se levantarán los soldados y después lo harán sus seres queridos”. Prigozhin destacó que la incursión militar se transformó en un bumerán. “Si antes del comienzo de la operación especial ellos (los ucranianos) tenían digamos 500 tanques, ahora tienen 5.000. Si entonces sabían combatir 20.000 efectivos, ahora son 400.000. ¿Así la desmilitarizamos? Ahora resulta que nosotros militarizamos Ucrania, y de qué manera” (ídem). 
 Estas declaraciones hablan de la existencia de una severa crisis política, cuyas dimensiones ya no se pueden silenciar. De otro modo, jamás hubieran salido a la superficie tan impunemente estas apreciaciones rompiendo el hermetismo que reina en el Kremlin.
 El líder mercenario apuntó directamente contra miembros del gabinete y el riñón íntimo del poder, sosteniendo que el ministro de Defensa, Sergei Shoigu, debería ser sustituido por el coronel general Mikhail Mizintsev, mientras que el jefe del Estado Mayor, Valery Gerasimov, debería ser reemplazado por Sergei Surovikin, apodado “General Armagedón” por los medios de comunicación rusos. 
 Habría que agregar que en la última semana ha tomado notoriedad la incursión fronteriza en la localidad ubicada en el territorio ruso de Belgorod, la más importante de las llevadas a cabo en los quince meses de guerra en Ucrania, que fuera llevada a cabo por dos grupos rusos rebeldes que contarían con el apoyo de Ucrania. El gobierno ruso denuncia que se trata de tropas ucranianas enmascaradas y que ha logrado aplastar a los saboteadores. Cualquiera sea la versión valedera, lo cierto es que las hostilidades, aunque todavía en forma minúscula, se trasladaron a territorio ruso. De un modo más general, el régimen ruso está sufriendo los efectos de la guerra, con las bajas en el campo de batalla pero también sobre su economía, donde las sanciones y represalias de Occidente han llevado a una retracción de la economía y dificultades crecientes para sostener el esfuerzo bélico.

 Ucrania y Occidente

 Pero Ucrania y en general las potencias de la Otan no permanecen inmunes a la crisis. Ucrania habría sufrido 50.000 bajas en Bajmut. Hay un desgaste en las filas de la población y crecen las señales de inquietud que son silenciadas por el gobierno de Zelensky, quien ha ilegalizado a partidos opositores, en especial de la izquierda. Recordemos que Ucrania es el país más pobre de Europa y venía sufriendo las consecuencias de la colonización económica del imperialismo. Este saqueo se ha profundizado ahora. La ayuda occidental tiene como contrapartida un despojo y privatización de las tierras y recursos ucranianos. Zelensky coloca todas las fichas en el éxito de la contraofensiva pero el panorama puede volverse negro en caso de que esta movida naufrague.
 Por otro lado, en el bando ucraniano, la situación militar dista de andar sobre rieles. “Mientras se espera que Ucrania ponga en marcha una ofensiva terrestre a corto plazo, la ofensiva aérea rusa está acabando con los stocks de munición de los sistemas de defensa antiaérea de Ucrania y podría terminar con la situación de paridad aérea actual” (Blog Real Instituto El Cano, 24/5). No se sabe cuánto tiempo podrá mantener Rusia el mismo ritmo de ataques, pero si lo hace, las defensas antiaéreas ucranianas no tardarán en agotar sus municiones y tendrán que establecer prioridades de empleo para sus lanzadores (ídem).
 Las potencias occidentales, a su turno, tampoco escapan a una situación convulsiva. La guerra ha provocado un salto en la crisis capitalista mundial, abriendo el paso a una crisis energética y alimentaria y alentando las tendencias inflacionarias, lo cual está haciendo mella en la población y alentando el descontento entre los trabajadores y hogares de menores recursos. Este panorama se ha traducido en crisis políticas y reacciones populares que, como en el caso de Europa, se viene expresando en una ola de huelgas que sacuden Gran Bretaña, Alemania y en especial, Francia, en la que adquirió la forma de una huelga política de masas. Aunque, bajo la presión yanqui, la Unión Europea se mantiene alineada detrás de Washington, hay tensiones y crecientes divisiones internas por los efectos dislocadores que que está provocando la guerra en sus economías. Lo que está en debate en la burguesía del viejo continente es hasta dónde llevar las hostilidades y hasta qué punto hacer ciertas concesiones en aras de un acuerdo. 
 Tampoco Estados Unidos permanece impermeable al desarrollo de la crisis. El país está crecientemente atravesado por la carrera presidencial y Trump, que por ahora es el favorito para conquistar la nominación republicana, plantea recortar los fondos de ayuda a Ucrania e, incluso, llegar a un acuerdo con Putin, aunque sus declaraciones sobre el punto son vidriosas y contradictorias. Obviamente, la cuestión no se agota en los dichos de Trump, más aún tratándose de una cuestión que afecta un interés estratégico del imperialismo, pero es una medida de cómo la deliberación de la guerra está instalada en el escenario político norteamericano. 
 Un fracaso de la contraofensiva, con más razón si se combina con un agravamiento de la crisis capitalista que se está instalando con la entrada de la economía mundial en recesión y el estallido de las crisis bancarias, puede volver a reflotar la perspectiva de un compromiso y en ese marco, la propuesta de acuerdo planteada por China. El gigante asiático viene haciendo su propio juego, sin atarse a nadie. A Pekín no se le escapa el hecho de que una derrota militar de Rusia podría profundizar la escalada en Asia y en el Pacífico que ya se viene implementando y constituiría una amenaza directa contra su propio país. La aproximación a Rusia está dictada por este hecho, aunque el régimen de Xi Jinping se ha cuidado de no trasgredir las sanciones y prohibiciones dispuestas por el imperialismo, como la entrega de armamentos. Pero, al mismo tiempo, no se ha privado de explotar la crisis rusa en su propio provecho apuntalando sus propios intereses y apetitos a expensas de Rusia.
 Recientemente ha tenido lugar un significativo cónclave de China con la seis naciones de Asia Central, que históricamente han estado bajo la órbita rusa, con las cuales ha estrechado lazos económicos y ha establecido acuerdos estratégicos en vistas a expandir la Ruta de la Seda en la región. Este avance es visto con recelo por Moscú, cuyo temor, por cierto fundado, es caer en una mayor dependencia con el gigante asiático y convertirse en una suerte de apéndice de China. 

 Perspectivas 

 La perspectiva que está aquí expuesta habla de un agravamiento y prolongación de la guerra. La paz que aún no está a la vista, podría emerger en caso de que el empantanamiento militar se dilate en el tiempo y luego de un brutal baño de sangre que todo indica que se va a potenciar en el próximo período, lo cual, de todos modos, sería un compromiso inestable que augura nuevos enfrentamientos y conflictos bélicos. 
 Una salida progresiva que permita poner fin a esa pesadilla sólo puede provenir de una acción internacional de los trabajadores que debe estar dirigida a derrocar a los gobiernos responsables de generar y promover la guerra. El enemigo está al interior de cada país. Es necesario transformar la guerra imperialista en una guerra contra la burguesía y los regímenes reaccionarios y restauracionistas de ambos bandos involucrados en el conflicto, empezando por Ucrania y Rusia. 
 La izquierda que se reclama revolucionaria, inclusive trotskista, no está a la altura de ese desafío pues está alineada, mayoritariamente, detrás de la Otan o en su defecto, minoritariamente, detrás de Rusia. La situación dramática que debemos enfrentar convierte en una cuestión vital defender una estrategia internacionalista. Por gobiernos de trabajadores, en el marco de la unidad socialista de Europa, incluida Rusia. 

 Pablo Heller

lunes, 5 de junio de 2023

La Liga de los Comunistas | Engels con Xabier Arrizabalo


Plebiscito en Uruguay 1980 para mantener la dictadura.


 

 Caso de estudio de propaganda: Plebiscito en Uruguay 1980 para mantener la dictadura. América latina. International Studies Professor Jorge Majfud 
Dario Alarcon 1980

domingo, 4 de junio de 2023

Perú: fuera las tropas yanquis que apuntalan al gobierno golpista


Dina Boluarte, dictadora peruana 

La resistencia popular al golpe no es un capítulo cerrado. 

 Las encuestas de opinión realizadas por los medios de difusión derechista son contundentes: el 80% de la población repudia a la presidenta golpista Dina Boluarte y el 90% hace extensivo este repudio al parlamento unicameral dominado por la derecha. 
 La derecha apoyó y exacerbó la represión que costó 70 vidas de trabajadores y campesinos para tratar de “estabilizar” al gobierno golpista. Ahora se ha dedicado a ir copando todos los estamentos estatales: el Tribunal Constitucional, la Defensoría del Pueblo, etc. Uno de sus objetivos directos es tener aseguradas posibilidades antidemocráticas, proscriptivas y fraudulentas, en eventuales próximos procesos electorales. Para que no le vuelva a ocurrir la “sorpresa” de que sea electo presidente un “desconocido” del establishment capitalista, como fue el caso de Pedro Castillo. 
 Pero la resistencia popular al golpe no es un capítulo cerrado. El 30 de mayo se realizó un “paro seco”-corte de rutas de 24 horas, en la zona de Puno. Y en cualquier actividad pública a la que concurren los ministros de gobierno son recibidos por movilizaciones de repudio. Mientras la presidenta Boluarte inauguraba un nuevo Hospital General en Cañete, afuera centenares coreaban “Dina asesina, el pueblo te repudia”.
 La crisis en el seno de las propias fuerzas de la derecha golpista no se ha cerrado. Dina Boluarte ha cambiado a cuatro ministros. El ministro de Educación fue reemplazado por la viceministra que, sin embargo, pertenece a la misma Universidad de San Martín de Porres. Una modificación cosmética, ante las críticas recibidas por las provocaciones del ministro contra la educación estatal y laica. Prácticamente se ha disuelto el organismo estatal (Sumedu) que regía los destinos de las universidades para reemplazarlo por una “Asamblea Nacional de Rectores” donde tienen asegurada una mayoría los dueños de las universidades privadas. Que no solamente son un “curro” de negocios para grupos capitalistas, con servicios de pésima calidad (razón por la cual hace años que se resolvió cerrar varios de ellas), sino que también están denunciadas como “pantallas” para el lavado de dinero. 
 La inestabilidad profunda de este régimen ha llevado a que el parlamento y la presidenta golpista hayan votado el ingreso de 1.000 marines norteamericanos, armados y con sus máquinas de guerra (aviones, etc.) para realizar maniobras militares y entrenar a las fuerzas policiales y militares del Perú en la represión a los pueblos que se levantan. 
 Durante 6 meses (del 1/6 al 31/12/23) estas tropas actuarán en las que fueron (y siguen siendo) las zonas más fuertes de los enfrentamientos populares contra el golpe: Lima, Callao, Loreto, San Martín, Santa Lucía, Huánuco, Ucayali, Pasco, Junín, Huancavelica, Cusco, Ayacucho, Iquitos, Pucusana y Apurímac. 
 Analistas han señalado, también, que estas maniobras yanquis tienen en cuenta el cuadro internacional: podrían servir de base y entrenamiento para atacar a países como Bolivia o Colombia que pudieran no disciplinarse a la eventualidad de una guerra mundial contra China y Rusia. 
 Los gobiernos nacionalistas burgueses de América Latina dejan correr esta evolución militarista-represiva del imperialismo y el gobierno golpista peruano. Alberto Fernández de Argentina (y Boric de Chile) reconocieron de inmediato el nuevo gobierno golpista. Lula de Brasil le está entregando armas y municiones a las fuerzas que están reprimiendo a los campesinos peruanos. Esta semana en la cumbre de presidentes latinoamericanos convocada por Lula en Brasil fue aceptado el jefe de gabinete de Perú, Alberto Otárola. 
 El 10 y 11 de junio se reúnen nuevamente plenarios de las Regionales (Conalrep) para programar un plan nacional de movilización. Está anunciado para el 14 de julio el tercer copamiento de Lima, con una marcha nacional que confluirá sobre la ciudad. 
 Apoyemos la lucha del pueblo peruano. Fuera yanquis de Perú. Fuera Dina y el parlamento reaccionario y represor.
 Libertad a Pedro Castillo y a todos los presos políticos. 
 Por una Asamblea Constituyente Soberana. 

 Rafael Santos

sábado, 3 de junio de 2023

Erdogan se impone en segunda vuelta


La victoria de Erdogan en la segunda vuelta ha confirmado las previsiones de la prensa internacional. El apoyo al ultraderechista Onan, que había obtenido el 5 % de los votos, se repartió entre el oficialismo y la oposición. El candidato opositor Kemal Kilicdaroglu había logrado unificar al grueso de la oposición, pero esto no alcanzó para evitar sus sucesivas derrrotas. Erdogan necesita ahora un triunfo adicional en las elecciones municipales próximas. 
 Erdogan ha logrado controlar momentáneamente mediante la compra de gas y granos rusos a precio preferencia. En las zonas arrasadas por los terribles terremotos que causaron más de 50.000 muertes en el sur del país, obtuvo guarismos cercanos al 85 %. La oposición, por su parte, ha logrado hacer de las ciudades y la costa del Egeo su bastión. En las zonas afectadas por los terremotos existe la expectativa de que Erdogan movilice a los pulpos de la construcción de su entorno para el enorme desafío de reconstrucción. 
 La victoria de Erdogan ocurre en medio de una crisis inflacionaria, que está acompañada con una actividad económica de signo positivo. Las reservas del banco central se encuentran en rojo. Lo que The Economist (28/05) define como el intento por frenar una corrida contra la lira ha terminado en una fuga de divisas extraordinaria, la banca y la bolsa -asociadas a la oposición- han bajado el pulgar a la reelección. 
 La victoria de Erdogan en un mar de crisis inflacionaria debería alentar las expectativas de Massa. Con, además, un déficit enorme de cuentas con el exterior y reservas netas escasas, se espera ahora una megadevaluación insoslayable de la lira. Otra lección para Argentina será ver como enfrentarán las masas estos golpes próximos y cómo reaccionará el sultán otomano: Erdogan juega su destino político en la guerra OTAN-Rusia; ha provisto de drones a Ucrania y ha comprado misiles antiaéreos a Rusia, además de arbitrar la venta de cereales a través del turbulento Mar Negro. Erdogan seguirá explotando sus oportunidades geopolíticas para evitar que la crisis económica se lo lleve puesto. 

 Joaquín Antúnez 
 29/05/2023

jueves, 1 de junio de 2023

La derrota del PSOE


El domingo se llevaron adelante las elecciones municipales y en 12 comunidades autónomas en España donde varios medios han calificado la derrota del oficialismo (PSOE) como la antesala de un nuevo gobierno del PP a partir de las próximas elecciones nacionales. No es para menos: durante los últimos 40 años, las elecciones municipales han anticipado los cambios de gobiernos nacionales: Aznar llegó al poder en 1996, un año después de que el PP fuera el más votado en las elecciones municipales; lo propio hicieron Zapatero y después Rajoy. 
 La nacionalización de la campaña fue política tanto del PP como del PSOE, encabezada por sus principales referentes. Desde diciembre del 2022, tanto Pedro Sánchez, presidente del gobierno de coalición PSOE y secretario general del Partido Socialista, y Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP encabezaban los actos municipales y autónomos en la campaña electoral. 
 El PSOE basó su estrategia de campaña en los supuestos logros de su gestión y en la promesa de futuros desembolsos de partidas presupuestarias que rondarían los 10 mil millones de euros para financiar viviendas sociales, entre otras iniciativas. Con el eslogan "el PP recorta y en la oposición, deroga", Pedro Sanchez abría los discursos electorales, cuando los recortes en salud pública y en el sistema de pensiones eran propinados contra las masas por la propia coalición de gobierno ´socialista´.

 Los resultados 

El PP se alzó con la mayoría absoluta en Madrid, recuperando Sevilla y Valencia, conservando Zaragoza, donde mantenía un acuerdo con la derecha. Además, derrotó al PSOE en Valladolid y gobernará todas las capitales andaluzas menos Cádiz. En Barcelona el PSOE (que quedó en segundo lugar) conseguiría una mayoría con una alianza con Ada Colau (actual alcaldesa) superando ampliamente al PP y VOX. En las comunidades autónomas, el PP mantiene como propia la Comunidad de Madrid, donde Ayuso -quién se apuntaría para la próxima elección presidencial- logra la mayoría absoluta, conserva también Murcia y le gana al PSOE la Comunidad Valenciana, Aragón, Baleares, Cantabria, Extremadura y La Rioja. El PSOE solo conservaría (según el recuento de votos de las últimas horas del domingo) Asturias, Castilla La Mancha, Canarias y Navarra. Esto se traduce en que la derecha gobernaría ocho de las 15 comunidades. La victoria del PP fue saludada por los argentinos Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich. 
 En tanto VOX, ultraderechistas socios del libertariano local Javier Milei, a nivel municipal pasaron de quinta a tercera fuerza con 1,5 millones de votos, doblando su porcentaje de voto, del 3,5% al 7% y triplicando sus concejales, de 500 a un poco más de 1.700. La ultraderecha del franquismo español aportaría a dar el gobierno municipal al PP en algunas de las ciudades más importantes, como ser Valencia, Sevilla o Zaragoza. 
 Los últimos días de campaña fue sacudida por un posible fraude electoral que salpica tanto al PP como al PSOE, pero con el diario del domingo por la noche parece haber manchado más a la coalición de gobierno. La semana previa a las elecciones se produjo la detención de 17 personas por la supuesta compra de votos para las elecciones. Dos detenidos son candidatos por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y otros dos de los implicados serían afines al Partido Popular (PP). 

 La verdadera campaña de PSOE-PODEMOS

 El golpe propinado en las urnas castiga duramente a la coalición de gobierno que, dentro de un mes, asumirá la presidencia temporal de la Unión Europea. El PSOE y Podemos aprobaron un recorte en el sistema de pensiones en tándem con la Unión Europea (UE) y los principales sindicatos españoles, Comisiones Obreras (CCOO) vinculadas a Podemos y la Unión General de Trabajadores (UGT). Con esta reforma, las pensiones se calcularán utilizando los últimos 29 años de vida laboral de los trabajadores en lugar de los 25 actuales, es decir, un recorte hecho y derecho en niveles futuros de las pensiones (teniendo en cuenta que los trabajadores tienden a ganar más al final de su vida laboral). 
 El PSOE y Podemos encabezan la privatización de la salud pública de los trabajadores, entregando la mayoría de las prestaciones al sistema privado de salud como ser el tratamiento de enfermedades comunes -salud mental, así como rehabilitación, alta médica, intervenciones quirúrgicas, pruebas de diagnóstico entre otras. Las estadísticas señalan, además, que esta privatización va en línea con aumentar la flexibilización laboral de los trabajadores españoles: los trabajadores enfermos atendidos por la medicina privada tienen un tiempo de licencia mucho menor que los atendidos por el sistema público de salud, según cifras de 2021 un permiso medio por incapacidad temporal de 49 días en el sistema público frente a los 45,9 días del sistema privado.
 La coalición oficial aumentó el gasto militar en un 26 por ciento (a unos 27 mil millones de euros) para dar apoyo a la OTAN destinados a armamento, entrenamiento y al gasto público de Ucrania. 

 El adelantamiento de las elecciones generales

 El propio Pedro Sánchez, ante la dura derrota electoral, anunció el adelantamiento de las elecciones nacionales para julio. Con esto intentaría reducir los daños que implica un desgaste hasta diciembre (fecha original de las elecciones nacionales) que supone el PP y VOX gobernando los municipios y comunidades. Además, según sus propias palabras, forzaría a Podemos y Sumar (fuerzas que no se presentaron con el PSOE en estas elecciones) a realizar una alianza rumbo a julio que evite un gobierno de derecha. 
 Cualquiera que sea el resultado de diciembre Sánchez fue claro: “El gobierno ya ha sacado adelante las grandes reformas comprometidas. Nuestro país se dispone a desempeñar una responsabilidad muy importante como es la presidencia de turno del Consejo de la UE” (El País 29/05). El “socialismo” ha pavimentado el camino para ir a fondo por los derechos de los trabajadores españoles en manos del próximo gobierno.

 Una salida para el pueblo español 

El PP parece haber capitalizado, momentáneamente, el descontento popular frente a un régimen de ajuste que el PSOE lleva adelante junto con la OTAN y la CE. 
 Las huelgas indefinidas en apoyo a los médicos y en defensa de la salud pública en Valencia, Madrid y Andalucía han volcado a las calles a millones de trabajadores en lo que va del 2023 y son la expresión del rechazo al ajuste que tiene a la guerra imperialista como principal responsable. 

 Lucas Benedetto 
 30/05/2023